UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIN
ENRIQUE GUZMN Y VALLE
Alma Mter del Magisterio Nacional
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
VIDA Y OBRA DE BAQUJANO Y
CARRILLO
Curso : Literatura Peruana II (Colonia y Emancipacin)
Alumno : Jhonathan Igor FLORES PINTO
Lima Per
Julio, 2016
1
NDICE
Introduccin
Captulo I
Clebre elogio y contexto nacional
Los Reformistas y separatistas.
Jos Gabriel Condorcanqui y su revolucin.
Captulo II
Aspectos biogrficos e histricos de Baqujano y Carrillo
Captulos III
Anlisis e interpretacin de la obra
Conclusiones
Anexos
Bibliografa
2
INTRODUCCION
En el presente trabajo trato de sintetizar la vida de Baqujano y Carrillo.
La importancia del contexto histrico internacional y nacional para as
poder entender que es lo que motiv a este clebre autor que gozaba
del favor de la corona de Espaa para pronunciar su denominado elogio
que ms que un elogio fue una protesta encendida contra el abuso, la
extorcin. Si bien este trabajo solo trata algunos aspectos de su vida
hemos querido dar a conocer caractersticas principales de este
grandioso personaje que se sita como uno de los primeros precursores
de la independencia del Per.
3
Captulo I
Clebre elogio y contexto nacional e internacional
Era el ao de 1781, un 27 de agosto en los claustros de la Universidad
Nacional de San Marcos Don Jos Javier Baqujano y Carrillo pronuncia su clebre
elogio de Juregui, criticando al gobierno espaol de ese entonces. Por sus
convicciones ntimas y por la misma calidad de protector de naturales que tena, no
pudo ver con buenos ojos la represin violenta que organiz Areche, luego de haber
vencido al cacique de Tungasuca, le dola, como cristiano y como peruano que era,
esta despiadada persecucin que iniciara el frreo visitador. Es por ello que, en el
ao de 1781, cuando pronuncie su clebre elogio al virrey. No parar mientes en
aludir, en forma expresa su repudio a los gobiernos despticos y sanguinarios. As
inicia este personaje, sin querer, su contribucin a la revolucin independiente.
Luego vienen sus reformas y artculos en el diario el mercurio peruano, donde
conjuntamente con otros distinguidos personajes, sin quererlo, van a sentar las
bases para la independencia. Es por eso que es considerado precursor, valga la
redundancia, de la independencia del Per.
I.1 Los Reformistas y separatistas
Entre el siglo XVII y XVIII nacieron nuevas ideas en Europa. Las corrientes
literarias que se desarrollaron en Europa, influyeron en los idelogos peruanos
adems de lo ideolgico fue decisivo el ejemplo de las revoluciones polticas del
siglo XVIII, la independencia de los Estados Unidos, la revolucin francesa lograron
influir en el pensamiento reformista y revolucionario de los nuevos americanos. El
racionalismo, la ilustracin y el liberalismo; este pensamiento ilustrado, apoyaron
sus motivaciones y reformas. La declaracin universal de los derechos del hombre
4
y del ciudadano difundidos por los franceses rpidamente cal en lo ms hondo de
los criollos e incentiv un sueo.
Las instituciones ms importantes en defender las nuevas ideas en el Per
fue el convictorio San Carlos, donde se desarroll el nuevo pensamiento con la
direccin de don Teodoro Rodrguez de Mendoza, un fervoroso seguidor de las
ideas de Rousseau1 hizo del convictorio cuna de las nuevas generaciones de
pensadores del pas. Tambin, el diario el Mercurio Peruano, donde un grupo de
intelectuales al mando de Baqujano y Carrillo dieron a conocer la realidad peruana
o conocer el Per.
Ha estos peruanos se les llama precursores ya que con sus pensamientos e
ideas contribuyeron a la emancipacin del Per. Algunos precursores vieron que
para alcanzar una mejor condicin poltica y social en el Per era mejor la reforma.
Otros ms radicales propusieron la nica va de solucin; la independencia. A los
primeros se le denomina reformistas y a los otros separatistas. Los criollos peruanos
y de toda amrica, aspiraban a una serie de sustanciales reformas sociales, polticas
y econmicas y la forma de gobernar de los espaoles en los estados americanos
hizo crisis en sus colonias es por eso que se da la emancipacin del nuevo mundo.
I.2 Jos Gabriel Condorcanqui y su revolucin
En 1780 el cacique se Tungasuca, Surimana y Pampamarca decide
sublevarse. Su nombre era Jos Gabriel Condrcanqui. Por el lado paterno,
descenda de Tpac Amaru I, el ltimo Inca de Vilcabamba, decapitado por el virrey
Francisco de Toledo en 1572. Era bien instruido de patrimonio holgado. Posea
cocales, minas y tierras pero su actividad econmica era el herriage.
1 Judith Prieto de Zegarra, mensajes precursores de la independencia del Per. Pg. 137
5
Tras los abusos de los espaoles y la mala administracin que se gestionaba
en esos das decide presentar una peticin formal para que se le considere un ttulo
de nobleza hispano y para que los indios fueran liberados del trabajo obligatorio en
las minas (1776).2 Tambin denunci muchos abusos por parte de los espaoles a
los indios. Al no ser escuchados sus reclamos en la audiencia de lima, decide tomar
medidas ms radicales. As que en noviembre de 1780 Tpac Amaru II lider una
insurreccin popular en el valle de Tinta, la que, en seguida, se propag por toda la
sierra y cuyas principales exigencias fueron poner fin a los tributos excesivos, la
mita y los abusos de los corregidores. Pero no solo fue Tpac Amaru quien plantea
estas reivindicaciones, tanto a favor de su propia clase como a favor de los
campesinos indgenas. Anteriormente ya haba voces de protesta en favor de los
llamados naturales. Podemos mencionar a Don Vicente Mora Chimo Capac,
Cacique de Chicama, quin en 1720-1732 present diferentes reclamos ante la
corona espaola. Tambin estn algunos franciscanos, algo ms tarde, escribieron
memoriales al Papa y al Rey en defensa de los indios. Las principales figuras fueron
el hermano Calixto de San Jos Tpac Inca y los frailes Antonio Garro e Isidoro de
Cala.
El hermano Calixto exhiba su lealtad al Rey y expresamente separaba a los
indios del siglo XVIII de los incas del siglo XVI nuestros antiguos padres los reyes
Incas y los dems gentiles pecaron en la prolongada idolatra pero ya no son
nuestros padres y sin embargo nosotros cargamos hasta ahora sus culpas. No
sois seor (el Rey de Espaa) nuestro padre, nuestro seor y nuestro Rey?.3
Si tomamos en cuenta todos estos reclamos vemos que el levantamiento de
Tpac Amaru es la culminacin de estos mismos. Ya que los agravios siempre han
existido no solo por parte de los espaoles sino tambin por los criollos y mestizos.
Aqu podemos mencionar al ya conocido cronista Huamn Poma de Ayala en su
libro NUEVA CRONICA Y BUEN GOBIERNO. Donde con sus ilustraciones nos da
2 Pablo Masera. Historia del Per. Pg. 66
3 Historia del Per. Pablo Macera. Pg. 24
6
una clara imagen del abuso que sufra el indio. Tambin estn los mensajes de
protesta de Don Juan de Padilla y Pastrana, Juan Vlez de Crdova, Don Alberto
de Acuna y los Caciques peruanos y sus manifiestos de agravios 4. Estos son
algunos de los personajes que han dado a conocer sus observaciones de los
maltratos que se cometan. Tpac Amaru al parecer debe de haber conocido todos
estos problemas del indio en su regin mejor que otros miembros.
El cacique al llamarse Tpac Amaru, reivindicaba su condicin de ltimo
descendiente de los Incas de Vilcabamba. Pero no consigui el reconocimiento
pleno ni de los espaoles ni tampoco de algunos miembros de la nobleza india
cusquea. Fue derrotado militarmente en abril de 1781, fue apresado, torturado en
prisin y ajusticiado con sus familiares en mayo del mismo ao.
Los espaoles llamados peninsulares, no solo tenan que lidiar con la
revolucin del cacique de Tungasuca. Despus de su muerte la revolucin continu
al sur del cusco y en el altiplano donde actuaban Diego Cristbal Tpac Amaru,
pariente de Jos Gabriel, y el lder aymara Tpac Catari. 5 Tambin aos antes
estaba la resistencia andina de Juan Santos Atahualpa que desde 1742 1775
resistieron la penetracin espaola en la amazonia peruana 6. A esto hay que
sumarle las protestas violentas que hacan los pueblos vctimas de las tiranas. Una
profusin de literatura pasquinesca inundaba los diversos lugares del pas. Fue
precisamente el ao de 1780 llamado ao del incendio y de las rebeldas libertarias
del Per, en que los pasquines demostraron los sentimientos contra los
extorsionadores que cada da agobiaba al pueblo con nuevos impuestos, hasta que
lleg el momento en que estas manifestaciones de ira popular estallaron en forma
sangrienta. Y como no va hacer as, si el jurista Glvez, nombrado ministro de indias
en 1776-1787, se dedic con tenaz empeo a tener mayor rentas fiscales en las
colonias de nueva Espaa y propuso nuevas reformas. Lo que l quera era recortar
4 Judith Prieto de Zegarra, Mensajes precursores de la independencia del Per. Pg. 91
5 Pablo Masera. Historia del Per. Pp 26
6 Pablo Masera. Historia del Per pp 20
7
las facultades tradicionales tanto a los virreyes como como a las audiencias, y
contaba con el visitador Juan Antonio de Arreche, y el nuevo regente de la
audiencia, el malagueo Melchor Jacot. Este ltimo quien no tard en dar a conocer
sus inquietudes, las numerosas fallas que corroan a esa alta entidad, as como el
veto que caba hacer a los oidores no solo en sus funciones como jueces sino en el
sentido que eran miembros de una camarilla estrechamente ligada a prominentes
familias de Lima7. Por todo esto el jurista tena recelo con la presencia de los criollos
que era una poblacin que haba crecido considerablemente. Y sus reformas
restringan a los criollos en ocupar importantes cargos. Y es as que Glvez inicia
su lucha en contra de la rica aristocracia limea. Por eso y otras razones estos
criollos comenzaron a avivar, sin querer, la efervescencia de la independencia.
Hay que aclarar que si bien Tpac Amaru se subleva, en un principio no es
contra el Rey, sino contra las malas autoridades. Todas estas protestas estaban
dirigidos a los corregidores, a un mal gobierno, dejando siempre a salvo la lealtad
al Rey. Y esto lo demuestran tambin los pasquines. Los criollos, en un principio,
crean en las reformas, ellos queran una reforma en la cual tuvieran los mismos
derechos que los peninsulares, ya que siempre estaban relegados a un segundo
plano, considerados segundones. Es por eso sus reclamos, sus propuestas, su
lucha constante en ser considerados como parte de la corona y no como simple
sirvientes de un bajo estrato. Todo esto origin como hemos dicho un clima de
disconformidad e insurgencia. Se crear un diario que es conocido como el mercurio
peruano, donde algunos personajes ya reconocidos expondrn diferentes artculos
que hablan de una realidad peruana. Podramos pensar que si bien estos llamados
reformista no deseaban la independencia o separacin total de la corana espaola.
Con sus trabajos contribuyeron o motivaron a la efervescencia de los jvenes
estudiantes que seguan a estos conspicuos sus movimientos. Aqu tenemos a Jos
Faustino Snchez Carrin, Mariano Melgar y las numerosas generaciones que se
formara en el presbtero San Carlos y que ms adelante lograron la separacin de
Espaa. Este era el contexto de esa poca. Donde haba mucha agitacin y gritos
7 Jorge Basadre. El zar pp. 62
8
de rebelda en todo el pas y en Amrica colonial. El 27 de agosto de 1781 fue el
da determinado. la Universidad San Marcos estaba repleta de gente y ante todos
Baqujano convirti el elogio de Don Augusto de Juregui en una presentacin de
crtica al gobierno colonial, causando tal sensacin, que en unos se convirti en
terror, en otros en estupor y en la mayora en satisfaccin y esperanza en un Per
mejor.
9
Captulo II
Aspectos biogrficos e histricos de Baqujano y Carrillo
Don Jos Baqujano y Carrillo naci en Lima el 13 de marzo de 1751 fue
contemporneo a las grandes movimientos de esos tiempos. Alumnos de los
jesuitas en el Real Colegio de San Martn y luego en el seminario de Santo Toribio,
el joven Baqujano resalt por su amor al estudio y sobre todo por su clara
inteligencia que le permitieron a muy temprana edad ejercer el magisterio en el
propio seminario y luego optar el grado de bachiller y de abogado, se doctor en
Leyes en la Universidad San Marcos, llegando a ocupar cargos importantes como
Asesor de Cabildo. Por sus brillantes actuaciones intelectuales fue solicitado para
secretario de maestro, el Obispo del Cusco, Don Agustn Gorrichtegui, llegando a
tener gran desempeo en la ciudad imperial. Sus padres fueron el Conde Juan
Bautista de Baqujano y doa Mara Ignacia Carrillo. Se especializ en la defensa
de los indios, trabajando en Lima y Cusco. Es posible que estando en cusco
hubiese conocido a Tpac Amaru y a otros de la nobleza incaica 8.
A mediados del siglo XVIII, en el tiempo que nuestro clebre personaje va
desarrollndose, el pas ya luchaba por su independencia. Santos Atahualpa llevaba
un movimiento que inicia en 1740 que era la continuacin de la lucha que seguan
los pueblos indgenas del Per y que sin esas luchas la independencia del pas no
se hubiera dado.
Baqujano y carrillo, hijo segundo del primer conde de Vistafloria, descenda
de una de las familias ms acomodadas de lima.
8
Pablo Masera. Historia del Per. Pag. 42.
10
Su padre un notable comerciante haba amasado buena fortuna en los
tiempos de bonanza comercial, en aquel entonces la nobleza tradicional del pas
que descenda de los conquistadores y encomenderos de la tierra haban
empobrecido, entre otras razones porque la corona espaola haba suprimido el ao
de 1720 las encomiendas. Era muy frecuente que la corona de Espaa subastara
ttulos de castilla, ya que sufra de constantes agobios econmicos por conflictos
internacionales y es ah que aprovechando una de estas coyunturas es que
precisamente Don Juan Bautista Baqujano compro el condado de Vistaflorida,
pagando un buen precio por el ttulo, que por cierto, era el anhelo de todo nuevo
burgus. Este conde estaba casado con una ilustre dama descendiente de los
primeros fundadores de lima. Era comn que los nuevos burgueses comerciantes
se entroncaran con los antiguos nobles ya empobrecidos. En los aos setecientos,
los burgueses que se han enriquecido, principalmente por el ejercicio del comercio
tienen como meta casi invariable de conseguir un ttulo de castilla. Y es que los
tiempos haban cambiado en forma radical. Y la actividad mercantil no tena nada
de malo y era muy frecuente ver la unin de una familia tradicional aparentar con un
nuevo burgus poderosamente rico. Y es as que a estos dos sectores se los ver
como un slido bloque9.
Don Jos baqujano no fue el mayorazgo y como segundo que era, estaba
destinado fatalmente a vestir los hbitos eclesisticos o seguir la carrera de las
letras. Pero como era un estudiante con las mejoras notas y la fama de su
conocimiento segua creciendo, Baqujano y Carrillo dar muestras de su vocacin
intelectual, destinado para la jurisprudencia. A los trece aos de edad se recibe de
doctor en Cnones y Leyes y toma parte en un certamen literario dedicado al
Arzobispo Diego Antonio Parada. Joven aun va a graduarse de abogado y por sus
brillantes condiciones se le asigna la regencia de una clase en el seminario de Santo
Toribio. La carrera tanto administrativa como acadmica del joven limeo no poda
ser ms destacada y vertiginosa. Don Agustn de Gorrichtegui, rector del seminario
Santo Toribio, al ser electo Obispo del Cusco, nombrar a Baqujano su secretario.
9 Carlos Deustua Pimentel. Baqujano y Carrillo. pag.12
11
Podemos darnos cuenta la gran estima que tena este noble seor y la ya profunda
influencia que tendr en la vida de esta joven promesa que solo contaba con veinte
aos.
En el ao 1772 Baqujano pasar al Cusco en compaa del obispo y,
regresara a lima un ao ms tarde, en febrero de 1773 decidido a dejar los estudios
eclesisticos y viajar a Espaa.
el objetivo de este su primer viaje a Espaa ser el de conseguir una ubicacin
ya sea en la magistratura indiana o en algn otro puesto importante; mas tambin
deseaba ampliar su informacin intelectual y vincularse con personas versadas en
las nuevas corrientes filosficas que l admiraba y que en su lejana ciudad natal
haba conocidoCarlos Deustua Pmentel. Baqujano y Carrllo. pg., 15.
En el libro de Carlos Deustua Pimentel, dice que posea importantes
vinculaciones en Madrid y le fue fcil conectarse con las familias ms importantes
de esa ciudad. Lo que le llev a empezar sus gestiones para conseguir una
ubicacin decorosa en Lima y para ello hizo gala de sus mltiples reconocimientos
personales. Aunque la autoridades de la pennsula no ignoraban la capacidad
intelectual del joven peruano y su brillante carrera. Empero no pudo alcanzar lo
anhelado. Aunque el gran bigrafo de baqujano, Riva Agero opina que Baqujano
se obstin en conseguir una plaza togada en Lima desechando las proposiciones
que le hicieran para colocarlo en las de Barcelona y Valencia o en las Charcas o
Quito; dice adems el gran polgrafo peruano que Baqujano consigui muy buena
fama en la pennsula. En un documento que hemos encontrado en la coleccin
documental de la independencia del Per. Los Ideolos, tomo I, volumen 3. Anexado
en la bibliografa. La tal fama que nos menciona el clebre bigrafo no era de nada
buena, es ms, el documento nos habla que Baqujano se haba entregado al juego
y al azar de las reuniones nocturna de muy deshonrada vida y que vindose
olvidado de su propsito y no querindose encaminar a la vida recta de las personas
decentes. Don Manuel de Gorrichtegui, hermano del Obispo del cusco, escribir
una esquela al bailio Fray Julin de Arriaga hacindole saber que su pariente
12
Baqujano a quien procur introducir con las personas de primer respeto, es
hombre sabio, pues es un prodigio lo que sabe de historia, filosofa, y dems
literatura; mas agrega a pesar de estos conocimientos intelectuales es digno de
compasin porque empapado con las mximas que le han sugerido ciertas gentes
, y lleno de los perversos errores que afligen a la iglesia en estos tiempos, solo
piensa en abandonarse a los placeres y vivir sin otra ley que la del libertinaje y
corrupcin. Al parecer la denuncia lleg a las manos de los funcionarios de la
secretaria de indias y luego de pedirse diversos informes, se orden en forma
perentoria a Baqujano abandonar la corte, se dirigiera a Cdiz y de all, en la
primera ocasin de navo, embarcara a la patria nuestra. A pesar que Baqujano
quiso pedir una revocatoria a las autoridades madrileas en 1776 estaba de regreso
a Lima. As culmina su primera aventura en Espaa.
En 1776 el secretario de Indias Glvez haba nombrado a un destacado
funcionario como visitador de los tribunales del Per. Su nombre era Don Jos
Antonio Areche, bilbano, que haba colaborado con el propio Glvez en otra visita
que se haba realizado en Nueva Espaa y que vena religiosamente a sanear las
rentas virreinales. El virrey Don Manuel de Guirior que un ao antes en 1775 haba
reemplazado a Don Manuel Amat. Va a tener muchas disputas con el visitador.
Baqujano que vena entristecido por su salida repentina de la pennsula. Va ver su
patria cambiada y ser testigo de los enfrentamientos entre en visitador y el virrey.
Los informes que daba el visitador Areche hacia la corona en contra del Virrey dando
detalles y sembrando suspicacia acerca de la estrecha relacin de los criollos y el
virrey harn que la corona de Espaa lo separe.
En 1780 cuando Tpac Amaru se rebela contra los malos funcionarios del
pas y no con el rey de Espaa, nuestro clebre personaje ya haba sido nombrado
protector interino de los naturales ante la audiencia de Lima; era as mismo tambin
fiscal del crimen y regentaba la ctedra de instituta de la universidad de San Marcos,
siendo nombrado luego, en la centenaria universidad, catedrtico de Vspera de
Leyes. No pudo ver con buenos ojos la represin violenta que hizo el visitador en
13
contra del cacique de Tungasuca. La tortura y el castigo tambin a su familia y la
manera de haberlo ajusticiado le dola en el alma, el alma de criollo americano y
como protector de los naturales no aprobaba la despiadada persecucin que el
visitador Arreche cometa con el cacique. Es por ello que en el ao 1781, cuando
un 27 de agosto pronuncie su clebre Elogio de Juregui. No tendr reparos en
aludir de forma expresa su repudio a los gobiernos despticos y sanguinarios.
fue la protesta encendida contra el abuso, la extorsin y la crueldad desatada
para sofocar las sediciones y movimientos en especial el de Tpac Amaru. Judith
Prieto. Mensajes precursores de la independencia del Per. Pg. 158.
Versificadores en competencia
Como era costumbre en la poca de la colonia la universidad de San Marcos
tributara a los nuevos vice soberanos una emotiva reseccin altisonante, lleno de
pomposidad y solemnidad, para ese honor se designaba a un destacado catedrtico
que se encargue de pronunciar el elogio del nuevo Virrey. Baqujano y Carrillo
romper con su oracin pronunciada todos los caones de aquellos elogios.
Agregamos que la significacin de este documento tiene un gran valor precursor
que tal vez no se vio en su momento. Tambin es la de las citas heterodoxas. En
efecto, para sustentar sus argumentos el intelectual limeo acudir al testimonio de
diversos autores que ciertamente no estaban en la lnea del pensamiento tradicional
hispnico; y muchos de ellos haban sido condenados, siendo perseguidos los
ejemplares por el tribunal de la Santa Inquisicin. As aparecern las citas de
Maquiavelo, las Casas, Bayle, Linguet, Montesquieu. Pero que s es un testimonio
precursor que agudiz la honda tensin no solo por el estadillo de Tpac Amaru
cuya resonancia tuvo alcances continentales Judith Prieto. Mensajes precursores
de la independencia del Per. Pg. 157. Sino por la convulsin que agitaba todo el
virreinato. Prueba de todo ello son las conspiracin, bandos y pasquines que se
dieron en el ao de 1780 que se dan en las importantes ciudades de toda la sierra,
como Arequipa, Cusco y ciudades del alto Per. No sabemos qu motiv a
Baqujano y Carrillo para tildarlos de tiranos, corruptos a las autoridades de gobierno
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pero claro est que estos trminos son un claro ejemplo de una lucha por la
independencia del Per.
Resulta curioso que las autoridades al ser duramente criticadas en un primer
momento no reaccionaran a la inslita requisitoria de Baqujano. Este hizo imprimir
su discurso en 600 copias. Los funcionarios ya enterados comenzaron a calar hondo
en el contenido del denominado elogio y pronto estuvo enterado el ministro de
indias Don Jos Glvez que no senta mucha simpata por el peruano. A lima llego
la real orden de 1 de agosto de 1783 que ordenaba la requisa del folleto. Es as
como 312 ejemplares sern enviados a la pennsula, disponindose la destruccin
de los restantes, por orden impartida el 10 de agosto de 1785.
este elogio fue tan duro para el virrey, que redundo en perjuicio para Baqujano,
incidiendo muy gravemente en su situacin; porque se impidi la circulacin de
la publicacin esta pieza oratoria poltica mandndose requisitar los ejemplares
que ya se haban distribuido perdiendo Baqujano las consideraciones de que antes
haba gozado en el gobierno virreinal Judith Prieto. Mensajes precursores de la
independencia del Per. Pg. 161.
Era el ao de 1783 y haba un nuevo virrey. El caballero de Croix quien
recibir la orden tajante de amonestar de forma severa a Baqujano, quien de
inmediato deba entregar a las autoridades pertinentes los libros prohibidos que
haba mencionado en su trabajo.
Baqujano ser obligado a plantear una solemne retractacin, no solo por la
entrevista que tendr con el Virrey sino tambin, por escrito en un documento en el
que muestra su nimo arrepentido, su inconmovible fidelidad a la monarqua y su
respeto por el pensamiento ortodoxo.
A pesar de su cara opuesta por su retraccin, Baqujano haba dado pruebas
de su rebelda en la universidad de San Marcos, en donde encabezaba la lista de
los profesores reformistas que deseaba dar nueva vida a la vieja casa de estudios.
15
Ya que el estado decadente de San Marcos en el siglo XVIII es por dems conocido.
La vida acadmica era casi nula y profesores rutinarios repetan doctrinas
anquilosas y pasadas de moda que la modernidad en Europa haban desestimado.
Don Manuel de Amat (virrey del Per 17611776) intent una reforma en San
Marcos, mas no pudo revitalizar la vida de la primera casa de estudios del Per.
Con la expulsin de los jesuitas,(1773 1776) el estado de la educacin en nuestra
patria fue agravndose cada vez ms porque la compaa, que regentaba los
importantes colegios mayores de San Martin y de San Felipe, daba, en una forma
indirecta, vida a los claustros Sanmarquinos.
Es as que la vida de nuestro clebre personaje suele verse ensombrecido
desde 1780 hasta 1790 ya que mereca poca confianza a la corona espaola, que
parece ser tardo mucho en olvidar la protesta gallarda que encierra el tantas veces
citado Elogio del virrey Juregui.
Con la llegada a lima del bailo Don Frey Francisco Gil de Taboada y Lemos
empezar un nuevo periodo en la vida de Baqujano y Carrillo, se editara el famoso
Mercurio Peruano, un peridico bisemanal publicado en lima en 1791, que fue
ampliamente difundido por gran parte de Hispanoamrica. Este grupo de
intelectuales con seudnimos griegos, integrantes de la sociedad econmica con el
nombre Amantes del Pas, funcionar en lima y su objetivo principal ser editar el
Mercurio Peruano que darn importantes trabajos sobre la realidad peruana.
Baqujano con seudnimo Cefalio, escribir aqu su Historia de la Real Audiencia
de Lima, la Historia de la Universidad Mayor de San Marcos y otros trabajos
menores que darn a conocer su profunda intelectualidad y la erudicin que hizo
gala en otros ensayos jurdicos. Pero su colaboracin de mayor aliento fue su
conocida Disertacin Histrica y Poltica sobre el Comercio del Per 10.
En 1793 viaj a Espaa, pero un ao antes haba obtenido la Ctedra de
Prima de Cnones y la corona espaola lo condecor con la cruz de Carlos III. Al
10 Carlos Deustua Pimentel. Baqujano y Carrillo. Pg. 25.
16
parecer atrs quedaba la reprimenda que haba tenido y su situacin haba
cambiado. Atrs quedaba esos amargos momentos que ensombrecan su vida.
Ahora mereca los favores del virrey Gil cuyo sobrino Francisco habase desposado
con Doa Josefa Baqujano, hermana de nuestro clebre personaje sino tambin
del Rey de Espaa. Es posible que este cambio de actitud de la corona pueda
explicarse adems, por el hecho de que ya no era Ministro Don Jos de Glvez,
Mrquez de Sonora, que conjuntamente con su camarilla influyente senta una
notoria desconfianza por Baqujano.
Lo cierto es que este segundo viaje a la pennsula. Don Jos Baqujano,
llevar importantes comisiones del ayuntamiento y de la universidad de San Marcos
de Lima, cuyo Vicerrector era, luego de las elecciones del claustro celebradas en
julio de 1791.
Se le peda a Baqujano, adems, gestionara ante las autoridades espaolas la
formacin de colegio de abogados; la alternativa en las elecciones de Prior y
Cnsul del tribunal del consulado, entre los criollos y espaoles; que la tercera
parte de las plazas togadas por lo menos sean conferidas a peruanos; y finalmente
se elevaba una enrgica protesta contra el Reglamento del Comercio Libre.
Carlos Deustua Pimentel. Baqujano y Carrillo. Pg. 28.
Como se puede ver. Los puntos principales que Baqujano deba gestionar
en Espaa no eran sino el trasunto de las aspiraciones de los criollos, que cada vez
con ms fuerza haban ver a las autoridades de Espaa, su derecho a intervenir en
forma ms directa en los asuntos de gobiernos de Amrica.
Los meses transcurran y nuestro clebre personaje no consegua los pedidos
encomendados por el Ayuntamiento y de la Universidad y tampoco iban por buen
camino las gestiones personales que desde su llegada a Espaa iniciara para
conseguir una plaza togada en Lima. Comunic los pormenores de sus gestiones a
sus mandantes y renunci al cargo que le haban conferido. Habiendo conferido
solo despus de muchos tramites la Alcalda Honoraria del Crimen de la audiencia
17
limea y su Jubilacin en la Ctedra de Prima de Cnones, decidi regresar a su
patria.
Comparta el limeo ilustre sus labores de magistrado con las tertulias en las
que l era el centro obligado; all debi contarles a sus paisanos su entrevista y
conversacin con otro peruano prestigioso: Don Pablo de Olivade a quien haba
tenido oportunidad de ver y conversar sobre la patria lejana.
Uno de sus ms caros anhelos de Baqujano: la plaza togada en Lima,
llegar por fin en el ao de 1807. Don Jos Baqujano catedrtico, escritor, jurista,
haba ansiado siempre un asiento en la audiencia de limea. Ya haba rechazado
cargos similares en otras partes de Amrica y Espaa y siempre insisti en sus
incontables peticiones, para que se le nombrara Oidor en su tierra natal. Bien sabia
nuestro clebre personaje que haban dispersiones que prohiban en forma expresa
la colocacin de americanos en los lugares de nacimiento, ya que lo consideraban
peligroso nombrar a sus respectivas patrias como Oidores a vecinos del lugar. Ya
que siendo Oidor, juez, necesitaba independencia de criterio y absoluta
imparcialidad. Por eso el recelo de las autoridades peninsulares.
Los agitados aos que le toc al virrey Abascal, luego Marques de la
Concordia aparecer Baquijano como hombre adicto al rgimen y si bien su
liberalismo de avanzada no conciliar con la tnica conservadora y miope del virrey,
hay momentos en que se nos presenta como reaccionario. Tal por ejemplo su
conducta frente a los limeos que dirigidos por Don Jos Matas Vsquez de Acua
conspiraba con un nimo francamente separatista. Baquijano considerara aquellas
conspiraciones como actitudes desleales de elementos descontentos, para que los
que pedir en su severo informe penas fuertes como el destierro de la capital del
virreinato.
El ao de 1812 ser el ms significativo tal vez para nuestro Conde ya que
cuando en el ao de 1808 por haber fallecido su hermano sin descendientes, entro
18
en posesin del Condado de Vistaflorida. El efecto el 20 de febrero del propio ao
lo designaba como consejero de Estado, el hecho de que tan importante puesto
fuera ocupado por un criollo que no era mediocre personaje sino representativo
adalid de la intelectualidad peruana caus alborozada reaccin en nuestra patria. A
los 61 aos de edad vea as Baquijano coronada a su carrera poltica. El jbilo se
hizo presente como en otras ocasiones no solo en las clases altas, sino que
apareci con una explosin realmente inslita entre las altas clases acomodadas,
entre los artesanos humildes, entre los negros esclavos, entre los indios sojuzgados:
en suma el pueblo todo de Lima que se lanz a las calles para celebrar tan grata
nueva. Ese nombramiento ocasion una verdadera manifestacin poltica en Lima
a favor de Baquijano. Mariano Melgar escribi una Oda en su honor. Los negros le
dedicaron danzas y canciones.
Terminado los festejos Baqujano empez a preparar su viaje a Espaa.
Parti del Callao y como el ao 1792 hizo escala en la Habana llegando al puerto
de Cdiz el 16 de Enero de 1814. El gobierno se haba desplazado a Madrid y all
se dirigi Baquijano para jurar el 14 de Marzo del mismo ao su plaza de Consejero
de Estado.
El Conde de Vistaflorida que se instal esplndidamente en Madrid y de
inmediato tom contacto con viejos amigos y polticos, encontraba a la pennsula en
un momento realmente azaroso. En Europa, en vez del rgimen liberal le toc a
Baquijano vivir la reaccin absolutista que no lo vea con buenos ojos. Por esos
aos ya haba estallado la revolucin de los Criollos Americanos en toda
Sudamrica. Los rumores sobre la reimplantacin del absolutismo y su presin de
las cortes se hacan cada vez mas patentes. Los liberales espaoles con los que
Baquijano ya haba tomado contacto vean con pesadumbre que se derribaban su
conquista reformadora y en la casa del consejero peruano se reunan los ms
conspicuos criollos de toda Amrica que coordinaban sus esfuerzos para afrontar el
nuevo estado de cosas. Baqujano identificado siempre con la lnea liberal,
americanista y reformadora, tuvo que aceptar su confinamiento en Sevilla.
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En la ciudad Hispalense haba de pasar, en este soledoso pero amargo
destierro, los ltimos das de su vida. Pero todava entonces y hasta el final de su
vida Baquijano sigui creyendo en la posibilidad de las reformas al estilo de las que
l mismo haba buscado aos atrs, o quizs ms moderadas y conservadoras.
Finalmente falleci en Sevilla en 1817. Es as como acaba su vida este clebre
personaje precursor que con su clebre elogio pas a ser figura notable sin quererlo
de la Independencia del Per.
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Captulo III
Anlisis e interpretacin de la obra
Don Jos Baqujano y Carrillo y su clebre elogio
A comparacin de otros versificadores, Baqujano y Carrillo fue sobrio en las
adulaciones acostumbradas y al contrario su elogio fue de crtica dura. En tal sentido
podemos afirmar, que el Elogio de Juregui pronunciado en 1781 resulta un
documento vital para el nacimiento de la doctrina liberal independentista del Per.
Su voz en presencia del propio Virrey debi escucharse agridulce en sus odos (Toro
1996).
Haciendo crtica a los que a travs de mucho tiempo los haban vertido solo
frases congratulatorias a los virreyes por imposicin de sus superiores dijo entre
otras cosas:
la gloria y la inmortalidad, esa dolorida recompensa del hroe; esa vida
de honor que anima el sepulcro a sus cenizas, esa memoria augusta de su
nombre, no se afianza ni apoya en los elogios e inscripciones pblicas que
le consagren y tributen la independencia y el temor. Son esas las infelices
conquistas del poder a quien siempre acompaa de auxiliar en sus triunfos
la lisonja.
Pablo Macera es claro al aseverar que bastara esta exposicin de una
doctrina ingrata al oficialismo para considerar el Elogio como un documento
fundamental en la formacin de la conciencia patria.
Sigui manejando con gran dureza el dardo condenatorio al decir:
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Por eso protesta el corazn la violencia que sufre en pronunciarlas y en
el mismo fallecen reprobando el instante de verse obligados a inspirar esa
voz que la envilece.
En este punto podemos afirmar cmo el mpetu del autor se ve comprometido
con el ideal de cambio, caracterstica muy propia as como sus reflexiones de onda
erudicin.
Tambin, fueron pronunciadas estas frases con toda intencin y tono
violento; pero frente al estupor que producan y para apaciguar la atmosfera
atemorizada de los oyentes, Baqujano suaviz la irrespetuosidad de sus palabras
diciendo:
no tema V.E. ese juicio severo; el repudio de su fama, nuevo ilustre, nuevo
esplendor aadir a su nombre.
Las alabanzas que no pudieron expresarse en ese elogio fueron muy
limitadas y con tintes muy moderados. Aprovech la oportunidad de ocuparse de
una rebelin de los indios de Chile y con sentido crtico presento un cuadro
destruccin que lo traslado al Per; as lo dio a entender y en ese sentido fue
apreciado por los acompaantes del sequito del Virrey:
cadveres sangrientos, villas arruinadas, provincias desiertas, campos
secos y estriles gimiendo por su antigua fecundidad; el acero sacrlego
del conquistador ofreciendo por vctimas en los santos asilos de la religin
al plido anciano y del dbil sacrificado.
Continu describiendo el duro panorama de la venganza al decir:
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con pual en mano alienta la conspiracin, redoble a los corazones el
ardor de la venganza en el trgico recuerdo de las pasadas miserias;
invoca a los tristes manes de sus padres y esta memoria anima los espritus,
exita el odio pintando a la amrica anegada en sangre de sus propios hijos
asesinados en las plazas pblicas a la vista de sus dioses domsticos.
Con sus frases quiso Baqujano comentar las crueldades que realizaron en
Amrica los europeos durante la conquista, las que condena diciendo:
la libertad, los bienes sepultados entre las ruinas de su antiguo trono, la
opresin lenta inexorable, sucediendo a esa primera crueldad: la
indigencia unida a la humillacin y al menosprecio: el ao variando las
sazones sin remediar sus suplicios, siempre trabajando, nunca poseyendo.
Una familia hambrienta que aborrece, detesta la vida y existencia y no
espera por gracia, ni el fnebre consuelo del sepulcro.
Y refrindose ms concretamente al brbaro suplicio de Tpac Amaru y su
esposa, Baqujano seal tal herida en el alma peruana diciendo:
el esposo v repetirse ese doble ultraje con que le placer y la crueldad lo
abaten sujetando a la esposa a la brbara espada del conquistador y a la
desenfrenada liviandad del soldado hallando oprimido baxo la pesantez de
las duras cadenas, esos tristes sepulcros donde se desea la muerte por
alivio y se recibe con placer entre quexas y sollozos.
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Con tono decidido dijo:
la vida del ciudadano es siempre preciosa y respetable, que destruir a los
hombres no es ganancia ni aquella paz apreciable a que debe aspirar la
vida.
Tuvo palabras muy significativas cuando dijo al virrey:
el gran Carlos III no tiene que temer abuse V. E. de su sagrado nombre
para esparcir la consternacin y los gemidos. No se ver esa
extraordinaria repeticin de rdenes y decretos que solo sirven para
fomentar el descontento.
No se registrara V. E. en un orgulloso gabinete, calculando framente la
miseria y la desesperacin del sbdito, para exigir de ella los generosos
esfuerzos y su obediencia, los tristes dones de su pobreza y los ltimos
socorros de su zelo.
Expres tambin palabras muy fuertes en las que se podan apreciar el
desafo a la poltica virreinal, cuando dijo en uno de los prrafos del elogio:
el bien mismo deja de serlo, si se establece y funda contra el voto y la
opinin del pblico. Mejorar el pueblo contra su voluntad, ha sido siempre
el especioso pretexto de la tirana un pueblo es un resorte que forzado
ms de lo que sufre, su elasticidad revienta, destrozando la mano
imprudente que le oprime y sujeta.
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Este elogio fue tan duro para el virrey, que redund en prejuicio para
Baqujano, incidiendo muy gravemente en su situacin; porque se impidi la
circulacin de la publicacin de esta pieza oratoria poltica mandndose requisar los
ejemplares que ya se haban distribuido perdiendo Baqujano las consideraciones
de que antes haba gozado del gobierno virreinal.
Este preclaro concientizador del liberalismo peruano, luchador de la
autonoma peruana en espaola, es pues, un adelantado de la estirpe criolla que
lleva hacia los inicios de lo que, ms tarde sera, la independencia peruana. Mencin
importante a su figura y pensamiento, es la influencia que provoc este discurso,
como el colectivo de sus trabajos en el Mercurio Peruano, que hasta el propio
Mariano Melgar lo considera como un personaje clave en las ideas de la peruanidad.
Es as como vemos a este clebre escritor, jurdico como es que pasa a la
historia y sienta las bases de la independencia del Per con su clebre elogio que
no va hacer otra cosa que una requisa al gobierno del Per colonial.
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Conclusiones
Al concluir esta investigacin queremos poner algunos puntos a favor de este
clebre personaje.
Baqujano recibi la formacin de jurista podramos decir que eso le sirvi de
trampoln para introducirse en el entramado de la elite peninsular.
El acceso a las facultades de leyes, una facultad mayor, exiga los estudios de
bachiller de artes, que pudo adquirir una formacin gramtica y retorica que le ayud
para sus propios escritos y as pudo desenvolverse en el mbito virreinal.
Algunos aspectos desfavorables por la cual se dio el estado de insurgencia en esos
aos.
Los criollos eran tratados como personas de segundo nivel y se les restringan
accesos para ocupar cargos. Su inconformismo es punto clave para iniciar gritos de
insurgencia.
El recelo por parte de los espaoles para ocupar cargos importantes por los nuevos
americanos.
La mala administracin de las autoridades hace que los criollos rechacen toda
autoridad.
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Anexos
Carta confidencial de Manuel de Gorrichtegui a Julin de Abriaga,
secretario de Indias, recomendando el retorno del joven Baqujano a
Lima, - Madrid, 24 de noviembre de 1774.
Elogio AL Virrey Jauregui por Baqujano en la Universidad de San
Marcos (Impreso) Lima, 27 de agosto de 1781.
Reflexiones por Juan Baltazar Maciel sobre el Elogio de Baqujano.
Buenos Aires, c. 1781.
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Bibliografa
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Editorial: Villanueva.
Comisin Nacional del Sesquicentenario de la independencia del
Per. Los Ideolos. Tomo I- volumen [Link] y Carrillo.
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Editorial Villanueva.
Prieto, J. (1974) mensajes precursores de la independencia del
Per. Lima Per. Editorial: Arica.
Toro Montalvo, Csar (1996) Historia de la literatura peruana.
Tomo 3 Emancipacin. Editorial AFA. Lima
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