Captulo 1
Como termine en este lugar, la duda no queda en lo
que he hecho sino en lo que no hice para llegar.
Cuantas acciones miden las situaciones del ser
humano.
Quieres saber lo que he hecho, quisieras saber cul
es mi historia debes conocer primero quien soy, de
donde he venido. No hay patrones en mi lnea de
tiempo para seguir sino etapas que desconozco el
orden pero apuesto que si ests leyendo esto podrs
darte cuenta que no todo lo que conoces sobre mi es
lo que parece, todas las historias son verdaderas
pero contadas de forma incorrecta, presta atencin a
lo que sigue a continuacin y te enteraras que cosas
que las personas cuentan para ocultar la realidad que
los afecta y proponer una realidad que los beneficia
a su favor. No te pido que me creas pero s que
tomes el tiempo para conocer lo que necesitas saber.
Da 5
He llegado a una pequea ciudad que goza de
grandes edificios, cuando el barco en que me
transportaba arribo en la torre de reloj ubicada en el
centro pero visible desde cualquier distancia
marcaban las 11:30 a.m., una maana tranquila, las
personas hacan parecer un lugar acogedor, no
conozco a nadie. Tomo en cuenta que el dinero me
es escaso ese momento pero no s dnde me
encuentro, no s cunto tiempo llevo viajando,
movindome de ciudad en ciudad queriendo olvidar
mi pasado, pero hasta el momento deseo descansar.
No son muchos los minutos que transcurren cuando
logro divisar un cartel enorme que sobresale entre
algunos de medio tamao, ese anuncio pronunciado
deca Hotel El Fin de su Destino, pude pensar al
fin un lugar para descansar de mi viaje agotador.
Cuando traspaso la puerta la gente me observa con
su mirada tenue pero calmada, me persiguen sus
ojos desde que logre entrar hasta que llego al
mostrador de la recepcin que se encontraba como a
unos 15 paso de la entrada, luego todos vuelven a
las actividades que estaban ejerciendo. Hago
solicitud de una habitacin, muy amablemente me
brinda la llave y seguidamente busco mis ltimos
billetes que tena en la bolsa izquierda de mi
pantaln cuanto tom la llave de la habitacin no
termine de pronunciar Gracias cuando puedo
percibir un grupo de soldador que dirigen tu visin
hacia m, algo penetrante y con muestra de frialdad,
hago lo posible por disimular cuando ellos pasan
frente al hotel y observando hacia el interior del
mismo teniendo su mirada fija sobre mi como su
principal objetivo. Entre ellos logro ver un hombre
robusto unas medidas ms grandes que los dems,
con hombreras marcadas y sobre ellas unas estrellas
que determinaban su alta autoridad.
Me di la vuelta, tome el cambio que sostena el
recepcionista y sub a la habitacin sin decir nada.
Tan rendido por el viaje cuando me despierto
escucho ocho campanadas que provienen desde el
centro de dicha ciudad, el reloj de la torre ya daban
las 8:00 p.m., record que no haba ingerido
alimento y baj a buscar algo para comer, al mismo
tiempo quera aprovechar a descubrir dicha ciudad y
conocer que es lo que en ella se guardaba.
Al salir de la puerta del hotel pasa una dama de
hermosa cabellera, color rubio, una tez clara, cintura
definida con vestido de estilo hermoso y distintiva
de todas las dems mujeres a su alrededor. Mientras
pasa quedo petrificado sin moverme y la sigo con la
vista hasta donde alcanzo a ver como se pierde a la
vuelta en la esquina prxima.
Salgo en bsqueda de mi objetivo [Link]
alimento. Despus de caminar por dicha ciudad
por aproximadamente unas 10 cuadras sin perder mi
ruta para poder volver al hotel, logro encontrar un
lugar para comer, est ubicado a 20 pasos del parque
central donde se ubica la enorme torre del reloj que
no faltando 5 minutos daba las 8:45 p.m.
Despus de todo com algo, me senta con ms
energas para poder continuar con mi viaje de
exploracin por aquella ciudad.
Al transcurrir un hora y media veo que la gente se
amontona entre las calles buscando cada uno
retornar a su hogar, fue algo inexplicable ver cmo
la gente sincronizada se perdan entre los edificios
paralelos. Quedndome solo entre un vaco de calles
a media luz. Cuando me dispongo a volver percibo
alguien a mi frente que vuelve a la lejana. Me doy
cuenta que es la hermosa dama que haba visto
frente al hotel, armndome de valor busco la manera
de dirigirle la palabra, le hablo y ella me responde,
pero sin detener su marcha, la persigo hasta
ponerme a su paso y le entablo una conversacin
plena, ella aceptando mi compaa la acompao a su
casa, pero ella me exclama que vuelva al lugar
donde est siendo posado ya que esa no es hora para
andar solo entre las calles. Sin dudar a lo que ella
me solicita detengo mi marcha doy media vuelta y
me despido.
Ella desaparece entre las luces entrecruzadas, yo
algo perdido entre dichas calles me atrevo intentar
recordar el camino que he recorrido para regresar,
escucho unas voces que se acercan y alcanzo
conocer de qu parte provenan y pasan pocos
segundos cuando tengo ubicacin de 50
uniformados dispersos por todas las calles y el
hombre de caractersticas distinguidas antes visto es
quien les brinda ordenes, poco a poco busco
rpidamente un lugar para evitar cruzarme con ellos,
ya que como forastero no conozco las reglas de
dicha ciudad, hasta que logro llegar al hotel y dejo
que la noche siga.
Da 4
Ha salido el sol un da ms ahora puedo aprovechar
a buscar en lugares que no conozco para saber de
esta ciudad, pero deseo volver a ver a la hermosa
mujer que no tuve tiempo ni de preguntar su
nombre.
Puedo ver que los peridicos llegan a todos los
lugares por cantidades exageradas y con la portada
que dice La sangre sigue corriendo por todas
nuestras calles. Me acerco al punto de venta ms
cercano y pronto compro un peridico para ver qu
fue lo que haba sucedido esa noche. Empiezo a ver
imgenes de asesinatos de forma violenta, tan
horribles que no alcanzo a la segunda hoja cuando
cuento 14 imgenes tan fuertes de asesinatos
ocurrido en esa misma noche que me dispuse a
explorar la ciudad.
Mientras tengo mi rostro dirigida al peridico
escucho una voz de tono suave que se habla cuando
levanto la mirada me doy cuenta que es la persona
que tanto deseaba encontrar. Rpidamente la saludo
y comienzo a dar una larga caminata con ella por
toda la ciudad, mientras ella me relata con detalles
caractersticas de la ciudad en la que me encontraba
y me explica las leyes de la noche, pero en mi mente
no cabe la respuesta de cmo es posible tantos
asesinatos con la ciudad llena de soldados.
Intentando sacar mi duda de la cabeza decido buscar
una respuesta nocturna, me quedo despierto y salgo
a la hora que la noche anterior todos buscaban sus
hogares, pero no tarda mucho cuando empiezan a
aparecer los soldados dispersos siempre intentado
evitarlos busco perseguirlos a distancia para que no
logren verme cuando escucho disparos a 3 cuadras
adelante y se puede ver como los uniformados
arrebatan la vida de las personas que divagan en las
calles a la hora fuera de la ordenanza del toque de
queda.
Y empieza a cubrirse las calles de la oscuridad ms
profunda empieza a revelarse el motivo de tanta
sangre que fluye en las calles. Pronto fue cuando un
soldado me mir y notifico a los dems, mientras el
da la alerta empiezo a corres desenfrenadamente
cuando pronto a 5 cuadras sale alguien de una casa
en oscuridad y me grita Por Aqu, me dirijo hacia
la voz y entro en la casa, cierra la puerta y se oye
pasar la manda afuera preguntndose a donde me
haba ido. Cuando la luz de la luna hace un
resplandor me doy cuenta que la que me salvo la
vida es la mujer hermosa de aspecto sencillo pero
encantadora, que sin preguntarle pronuncia su
nombre dicindome Me llamo Keren Villanueva,
cul es tu nombre?, hemos salido a caminar pero no
nos hemos dicho los nombres. Con la lengua
enredada no dudo en decirle Mi nombre es Josep
Lugani, ella me dice Mucho Gusto, Te he contado
de m y mi ciudad pero t no me has dicho nada de
ti, empiezo a contarle de donde provengo y parte de
mi historia omitiendo algunas partes.
Mientras empieza a amanecer y la conversacin
continuaba empezaba a crecer una atraccin mutua.
Entre ms y ms pensaba en ella cuando hablaba no
me pude contener y suelto en pensamiento en voz
alta, ella se queda asombrada, sonre y baja la
cabeza y luego dice Pues me gustas tambin y
quisiera conocerte ms.
Al principio cre que haba chorreado la sopa pero
poco a poco mi arrepentimiento se convirti en
valenta.
Da 3
Puesto en el sol saliente me preparo para salir de
regreso al hotel donde me hospedo. Pensando en si
habrn reconocido y al volver me encuentre con una
gran desdicha, pero no tengo ms opciones que
volver de nuevo. Las avecillas cantan sin cesar
durante la fresca maana mientras el sol surge del
horizonte, paso frente al restaurante donde cene el
primer da en esta ciudad e ingreso nuevamente para
buscar un buen caf caliente y de punto exquisito.
Alcance a or cierto rumores de alguien que escap
de una persecucin a muerte y cuando par la oreja
para escuchar lo que susurraban, supe que era de m
de quien hablaban, pero mencionan que no
reconocieron por la oscuridad quien es el que se
libr de tal momento y no saban su paradero. Por
ahora me encuentro libre de peligro, pens, pero
otro da en ineludible duda, surgan pensamientos
entre cruzados, no dejaba de pensar en lo que haba
visto anoche y la fina belleza de Keren, segua
asustado y emocionado al mismo tiempo, pero
despus de todo no puedo dejar lo que comenc
incompleto ya que necesito saber qu es lo que pasa.
Cuando van a dar las 3:00 p.m. en la torre del reloj,
he vuelto al hotel proponindome salir esa noche a
continuar la aclaracin a mis desenfrenados
pensamiento, cuando de pronto llaman a la puerta y
se enuncia la voz dulce de Keren, Josep te
encuentras all?, respondiendo con un s estoy,
me cuestiona si le permito la entrada, me dirijo hacia
la puerta y la hago pasar, ella me esperaba vestida
con un hermoso vestido azul cielo, tallado al cuerpo
que denotaba tan hermoso contorno, con un lienzo
tejido a mano que denotaba unas flores que
realzaban su delicada tez y combinaba con el color
de sus ojos. Me dej impactado y sin palabras,
cuando ella me propuso que saliramos en una cita,
en el mismo instante cancel mi plan semi-suicida y
salimos juntos tomados de la mano por una deliciosa
cena al otro lado de la ciudad. Fue all donde nos
declaramos el amor que nos sentamos mutuamente,
un amor voltil, un amor que naci sin avisar, en tan
poco tiempo ella al igual nos enamoramos.
Pero despert en m el inters de saber que vio en
m, alguien simple, alguien recin llegado, sin
conocer mucho de su pasado, sin saber a lo que se
expona, sin nada para brindarle nada ms amor; no
me dejo comenzar otra palabra cuando se desat la
ms extensa explicacin, cuando entre todo su
discurso hace mencin a hechos acontecidos hace
unos aos, como fue que cambio todo, cuando
empez la matanza y el motivo por el cual ella
segua soltera y sin atraccin por los habitantes
libres de compromisos. Puse toda mi atencin y me
di cuenta que yo soy una insignificante escoria entre
tanta maldad que exista en ese ciudad.
Todo el monopolio de la ciudad eran una red de
asesinos, padres, hermanos, tos, primos se mataban
entre s, por ese motivo la gente no le daba mucha
importancia a la sangre que se verta da a da en las
calles.
Explic que el anterior novio lo asesinaron por ser el
culpable del asesinato de su propio padre. Quede
sorprendido, la ciudad que mostraba tranquilidad era
la entrada al infierno. Nunca cre entrar a una crcel
domiciliar de asesinos. Mis dudas se haban
aclarado, poco a poco entenda que era lo que
suceda, todo era una transformacin el da es de la
paz y la noche de la guerra. No exista personas en
aquel lugar que no tuviera un enemigo y aunque
conviviera con l. Cada uno se cuidaba por su propia
cuenta de los dems.
Omit lo que haba escuchado por el resto del tiempo
que pasaba con ella para poder disfrutar noche, se
llega la hora del toque de queda, a ella la dejo en
casa y yo me apresuro para llegar antes que me
encuentren fuera de mi lugar de hospedaje.
Da 2
No pasaban las 8:26 a.m. en la gran torre iluminada
por el flujo de luz que llegaba al punto ms alto y
descenda poco a poco por las manecillas del reloj.
Fue poco el tiempo que transcurri cuando un grito
desesperado se percibe a lo lejos, era algo
distorsionado pero entre ms se acercaba se volva
ms claro el mensaje que pronunciaba fuertemente,
Ya viene el momento que esperamos, sin entender
a lo que se refera se notaba como la gente se
juntaba en direccin al muelle. Sin poder ver
ampliamente distingo entre la multitud un barco con
silueta muy lujosa que atracaba en ese momento y
desciende un hombre con estomago muy amplio y
un saco con botones prontos a reventar, era poco lo
que alcanzaba a estirar ya que no caba en dichoso
traje.
Todos empiezan a saludarlo y dale la bienvenida al
alcalde de la ciudad, ha vuelto de su tour por el pas
en bsqueda de una solucin democrtica para
unificar varias ciudades.
Las personas no quedaban por mucho se esparcan
por todos lados volviendo a sus actividades, sin
embargo, me qued a observarlo por ms tiempo,
pero no le vi algn rasgo conocido y de media vuelta
me aleje, era mucho lo que me haca falta por
conocer de la ciudad. Haba quedado con la bella
dama que me servira de mi gua turstica. Cuando
van a dar las 11:00 a.m. nos reunimos en el centro
de la ciudad y comenzamos a caminar, poco despus
recuerdo ciertas cosas que ella mencion la noche
anterior de las personas en ese pueblo. Buscando la
forma ms prudente para ampliar ese tema hago una
pausa y pregunto el tiempo de que el pueblo vive
con ese toque de queda, ella se sonre y en forma
cautelosa exclama Vaya, todava encuentro
curiosidad por lo de anoche!, de la misma forma
digo S!, ella comienza a darme los detalles desde
el comienzo, al paso tenue nos acercamos a una
fuente de agua cristalina y presto atencin a todo lo
que ella me cuenta. Cada segundo con ella me haca
sentir en un lugar mejor, ambos mostrbamos el
amor que se haba creado, tanto en ella como en m
haba el sentimiento de un nuevo amanecer juntos.
Da 1
Intrigado por toda la historia vuelve a mi cabeza la
curiosidad e idea casi suicida de la ltima vez, me
dirijo a la tienda ms cercana, compro un poco de
ropa oscura con zapatos ms livianos para estar ms
cmodo. Se llega la noche sentado en mi cama
pienso que destino tendr al enfrentarme a una idea
tan arriesgada. La oscuridad asecha las calles de la
ciudad, y salgo antes que de la hora del silencio.
Como una transformacin de bella a bestia, as se
tornaba el inspido ambiente que flua por toda la
noche oscura, el miedo se mezclaba con adrenalina
creando confusin en m.
Mientras me escabullo entre los callejones de los
edificios casi abandonados encuentro a un grupo de
soldados que oscilan entre las calles vigilando a ver
si alguien estaba fuera de su sitio de posada.
Pronto escucho el susurro entre ellos de hechos
sucedidos, pronunciado el tiempo exacto y las
acciones que ellos realizaron para exterminar la vida
de una persona, cuando mis odos se agudizan me
asombro por las cosas que ellos comentan en forma
de historia como un relato sin importancia de lo que
hicieron. A cuatro cuadras de all se forma un
escndalo, no est a mi alcance la visibilidad
completa de lo que sucede. Intento acercarme un
poco ms pero debido a la cantidad de uniformados
creando un permetro de vigilancia no puedo, pero
con la luz de la luna solo logro ver unas sombras
luego distingo un forcejeo de una joven que grita
sulteme, al ver siluetas negras no puedo divisar
quien esa joven, pero cuando hago todo lo posible
identifico un hombre robusto y con destello leve
sobre sus hombros, me di cuenta que es hombre con
uniforme de alto mando, queriendo acariciar a la
joven a la fuerza cuando de repente ella extiende su
mano y con un impulso acelerado dando un golpe
detonante sobre el rostro de aquel hombre, fue all
donde las intenciones cambiaron y su deseo de
volvi en odio, desenvaina una navaja la levanta y la
impulsa directamente hacia el corazn de aquella
joven varias veces consecutivas, cuando la joven sin
aliento se desploma al suelo todos dan la vuelta y se
alejan, la curiosidad me impulsa a ver quin es la
joven con la que desempearon tanta brutalidad.
Cuando ellos se esconden en la cuadra salgo
corriendo y disminuyo mi paso a una distancia corta,
cuando logro identificar el cuerpo tendido, su piel,
su cabello, sus caractersticas repentinas me hacen
reconocer a la joven que lleg a mi corazn en plena
soledad, la que revivi el anhelo de volver a amar, la
joven que volva mis sentimiento en la inspiracin
de un nuevo amanecer, era ella quien ya haca en el
suelo, en un charco de sangre, sent un escalofro
que recorri mi cuerpo, sent que el mundo, el
tiempo, el espacio y mi corazn se detenan y todo
se haca pequeo, dejndome caer de rodillas
comienzo a llorar, despedazado del alma, la levanto
y la llevo a mi pecho estrujndola mientras
desgarrado en luto y tristeza hago un mar de
lgrimas, veo mis manos cubiertas con su sangre,
todo su cuerpo baado y mi nica esperanza se
haba alejado con ella. A la luz de la luna, al borde
de un vaco, mis sentimiento de dolor crearon el
deseo de venganza, un odio sombro, repudiable
invadi mi mente, tomando la decisin de despojar
mi odio hasta ver muerto al culpable no importando
si es de da o de noche cumplira mi objetivo sin
medir el costo o el precio.
Da 0
Sal de maana intentando encontrar a la persona
para arrebatar su vida, toda la maana camine por
los sitios que conoca, al pasar por lugares que traen
a mi memoria los momentos junto a ella la
desesperacin por encontrarlo crece y el odio se
fortalece, recorr media ciudad buscndolo, cuando
llegue al lmite de mi bsqueda me regreso por la
calle donde haba ocurrido los hechos, con mi vista
hacia el suelo decada cuando la alc veo venir a
quien tanto deseaba ver, a 3 cuadras de lugar del
asesinato, disminuyo mi paso, lo veo venir
acompaado de 3 uniformados, mi mente formaliza
una manera de atacar pero la probabilidad se vuelve
negativa ante tal enfrentamiento, cuando media
cuadra antes el despacha a sus guardaespaldas y se
avecina solo, la oportunidad se ampla al momento
tomo el peridico, que es mi seuelo en medio
escondo un pual de punta aguda y de 13 cm de
largo, me acerco sin demostrar mis intenciones, l,
de vista seria no me dirige la mirada, aprovecho su
descuido al encontrarme cerca bruscamente tomo el
pual y lo incrusto en su pecho, mientras el odio se
apoderaba de mi lo sacaba y lo enterraba sin piedad,
sin deseo de parar se enciman los uniformados y me
detienen, empiezan a golpearme pero no siento ese
dolor, mi sentimiento era el odio que haca evitar
cualquier dolor fsico, luego me tomaron del suelo y
me cargaron hasta el calabozo, sin juez para
determinar mi veredicto ellos lo determinaron,
encierro de por vida. Estando all solo vena a mi
mente lo que sucedi esa noche y all termin mi
viaje. Nunca cre que mi pasado me siguiera pero
ahora me doy cuenta que el pasado son acciones
hechas sin forma de cambiarlas pero no se puede
dejar atrs, ya que siempre van con nosotros para
recordarnos lo bueno y lo malo que hemos hecho y
si nos equivocamos, no hay que equivocarnos
nuevamente.
Si has ledo hasta esta lnea te has dado cuenta de
porque estoy encerrado sin salida, pero ese es mi
presente, presta atencin y te detallare mi pasado.
Esto solo es el comienzo de mi historia, este solo es
el comienzo de mi vida. Te dars cuenta que mi
presente y mi pasado sigue siendo igual.