Ao V Vol.
XVI
Enero a Marzo
2010
UNA DEFINICIN DE
CLULA DE HOGAR
Es un grupo aproximado de entre 4 a 12 personas
Departamento de Redaccin
que se renen semanalmente fuera del edificio de de Comunicaciones
la iglesia con el propsito de evangelizar, Restauracion SFV
confraternizar y edificarse, y que estn REDACTOR GENERAL
comprometidos con las funciones de la iglesia Csar W. Flores
local. COLABORACION
Manolo Lpez
DISEO DE PORTADA
Csar W. Flores
ENTENDIENDO ESTA DEFINICIN El Texto Bblico ha sido
tomado de la versin
La clula o reunin tiene tres propsitos: Reina- Valera 1960
EVANGELIZAR, significa: Ganar almas.
CONFRATERNIZAR, significa: Fomentar el amor BOSQUEJOS para clulas, es
de unos a los otros. una publicacin trimestral de
IGLESIAS DE RESTAURACION
EDIFICAR, a travs de or la palabra de Dios.
en el Valle de San Fernando
California
Dicho de otra forma: Estados Unidos
Conocer a Dioses Edificarse.
Conocerse unos a otroses Confraternizar. P.O. Box 661
North Hollywood, CA. 91603
Que otros conozcan a Cristoes Evangelizar. Tel. (818) 891-2400
Fax (818) 891-7332
floresc@[Link]
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Impreso en U.S.A
Todos los Derechos
Reservados
IGLESIAS DE RESTAURACION
San Fernando Valley, CA.
2010
Contenido
Del Pastor ............................................................................................................ 3
Puntos Claves para tener para exitosa.................................................... 4
Cmo utilizar esta serie de Bosquejos .................................................... 5
Leccin 1 EL TESTIMONIO DE JESS ES VERDADERO ................ 6
Leccin 2 UNA DIFCIL MISIN ........................................................... 11
Leccin 3 LA INCREDULIDAD HUMANA ......................................... 15
Leccin 4 JESS ES EL CONSUELO DE SUS HIJOS ........................ 18
Leccin 5 LAS MARAVILLAS DE DIOS............................................... 21
Leccin 6 UNA ESPERANZA PARA TODOS ..................................... 24
Leccin 7 CMO PODREMOS DEMOSTRAR NUESTRO
AMOR A DIOS? .............................................................................................. 28
Leccin 8 LA ENTRADA TRIUNFAL ................................................... 32
Leccin 9 UN DESEO CUMPLIDO ........................................................ 35
Leccin 10 LA OBEDIENCIA DE JESS RESULTARA EN SU
MUERTE............................................................................................................ 38
Leccin 11 UNA OPORTUNIDAD PARA APROVECHARLA ....... 41
Leccin 12 UNA DEMOSTRACIN DE AMOR Y HUMILDAD .... 45
Leccin 13 LA TRAICIN DE JUDAS .................................................. 51
Programas de Planificacin y Estudio.................................................. 54
Recursos y Bibliografa............................................................................... 55
2
Cesar W. Flores
Un ao ms, un ao menos
ue la gracia y bendicin de Dios sea con cada uno de ustedes,
Q es mi ferviente oracin.
Aprovecho este espacio para compartir con ustedes la dicha y
bendicin de servir a nuestro Seor. Estamos iniciando un ao nuevo,
un ao que lo declaramos nuestro mejor ao para la gloria de
nuestro amado Dios.
Un ao de proyectos y de cosecha. Hemos estado sembrando y desde
meses atrs, hemos visto los retoos de lo que se ha sembrado. Vidas
se han agregado a las congregaciones, hemos sido visitados por la
presencia del Espritu Santo en los Retiros Pastorales, Dios ha
manifestado su poder en los Congresos y el trabajo celular est
alcanzando el ritmo y nivel ptimo que tanto hemos anhelado.
Lo ms glorioso de todo esto es el hecho de que usted hermano y
hermana, miembros de RESTAURACION, son parte activa. No dudo
que la recompensa de Dios est preparada y s que la recibir de
manos del Dios fiel y justo al que servimos.
Un ao menos para el encuentro con nuestro Salvador Jess. As es
hermanos amados: Maranata! Cristo viene! Los das se acortan y
son malos. Debemos por lo tanto enfilar nuestra mirada y pasos al
blanco perfectoCristo.
Finalizo invitndole a que este sea tambin un ao de constante
oracin a Dios. La oracin puede mucho y los resultados sern
palpables en las diferentes reas de la obra de Dios.
Adelante!!!
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PUNTOS CLAVES PARA TENER UNA REUNION EXITOSA
1. Ganando almas con eficacia.
Tenga un deseo fervoroso de ganar almas.
Escoja una persona especfica a quien le dar el testimonio de Jesucristo.
Preprese de antemano con suficiente oracin a favor del alma que
desea ganar.
Establezca algn contacto social antes de comenzar a darle testimonio.
Diagnostique las necesidades inmediatas de la persona.
Comparta el testimonio de otras personas que tenan dificultades
similares.
Despus de que la persona haya recibido Jesucristo, cuide de su
desarrollo espiritual al menos por tres meses.
2. Atencin a los miembros de la reunin.
Ore por los enfermos.
Ore por la solucin de los problemas personales de los miembros de la
reunin.
Ore por las metas y deseos personales en sus vidas.
Ore para que sean llenos del Espritu Santo.
3. Consejera eficiente para sus miembros.
Deje que sus miembros hablen tanto como sea posible, escchelos con
atencin.
Dirjales para que vean su situacin personal a travs de la fe.
Deles orientaciones fundamentadas en la Palabra de Dios.
Antes de finalizar cualquier consejera siempre oren juntos.
Anmeles a que confiesen una fe positiva.
4. Puntos para recordar en su reunin.
Siempre proteja a sus miembros para que no se extraven con falsas
doctrinas.
Evite siempre plticas improductivas.
Evite siempre transacciones comerciales entre miembros de su reunin.
Una palabra para el lder...
La reunin de estudio de la Palabra debe ser esperada con gran
expectativa, confiando en el respaldo de Dios para el xito de todo lo
que se ha planificado.
Ya hemos estudiado que hay que planificar, delegar visitas programadas,
hacer invitados, etc. Recuerde que es importante llevar a los amigos a la
iglesia, para terminar el trabajo de evangelismo iniciado. Aadiramos el
decoro. Cuide su presentacin, tenga buen gusto.
4
COMO UTILIZAR ESTA SERIE DE BOSQUEJOS
Aunque la leccin se basa en una porcin breve, lea todo el captulo
en que se encuentra la enseanza y familiarcese con l.
No comience a leer la leccin hasta que haya comprendido
claramente la verdad central del da.
Use la introduccin con el fin de preparar e interesar a los asistentes.
Desarrolle claramente y con sencillez cada uno de los puntos en que
se divide el cuerpo de la leccin.
Haga una aplicacin amplia de las enseanzas impartidas a la vida
personal de los asistentes.
Permita que el Espritu Santo le llene y le use a lo largo de toda la
leccin.
Recuerde, sea claro con lo que quiere decir durante los veinte
minutos que tiene para exponer la leccin del da.
El significado de las palabras subrayadas en las diferentes lecciones.
Lo pondr encontrar al pie de cada leccin. Le recomendamos que
adquiera un Diccionario Bblico para complementar as la consulta
de palabras y trminos con los que no est familiarizado. Puede
tambin hacerse de un Diccionario de la Lengua Espaola.
Puede utilizar tambin la serie de Bosquejos en Audio para apoyo
en su estudio diario. Este puede solicitarlo en la librera de la iglesia o
ponindose en contacto con el Ministerio.
Puede consultar con su Supervisor o Pastor para cualquier tipo de
orientacin y ayuda en su estudio personal.
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Leccin 1
EL TESTIMONIO DE JESUS ES VERDADERO
Sn. Juan 10:31-42 Por: Cesar W. Flores
LECTURA BBLICA:
31Entonces los judos volvieron a tomar piedras para
apedrearle. 32Jess les respondi: Muchas buenas obras os he
mostrado de mi Padre; por cul de ellas me apedreis? 33Le
respondieron los judos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos,
sino por la blasfemia; porque t, siendo hombre, te haces Dios. 34Jess
les respondi: No est escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? 35Si
llam dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la
Escritura no puede ser quebrantada), 36al que el Padre santific y
envi al mundo, vosotros decs: T blasfemas, porque dije: Hijo de Dios
soy? 37Si no hago las obras de mi Padre, no me creis. 38Mas si las hago,
aunque no me creis a m, creed a las obras, para que conozcis y
creis que el Padre est en m, y yo en el Padre. 39Procuraron otra vez
prenderle, pero l se escap de sus manos. 40Y se fue de nuevo al otro
lado del Jordn, al lugar donde primero haba estado bautizando Juan;
y se qued all. 41Y muchos venan a l, y decan: Juan, a la verdad,
ninguna seal hizo; pero todo lo que Juan dijo de ste, era verdad. 42Y
muchos creyeron en l all.
VERDAD CENTRAL: Jess es la revelacin plena del Padre.
INTRODUCCIN:
Los judos haban insistido en una declaracin clara de la
identidad de Jess. Como nunca antes l satisfizo su
demanda, identificndose en obra y esencia con el Padre.
Para los lderes de los judos, tal declaracin era la madre
de blasfemias. No demoraron en levantar piedras para
cerrar la boca y vida del culpable. Su hostilidad haba
llegado al punto de hervir, o ms. La ley indicaba que el
castigo para la blasfemia sera el apedreamiento, estaban
tan indignados que no iban a esperar el fallo del Sanedrn,
ni una sinagoga para ejecutar la sentencia. Esta accin ya
se haba dado anteriormente. Una y otra vez la ignorancia
de los hombres pretenda opacar la claridad y veracidad
del testimonio de Jess.
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CUERPO:
1. Los milagros que Jess realiz eran evidencias de
su poder y deidad (vrs. 31-33). Antes de comenzar
a llover las piedras, Jess fren por el momento la
intencin de ellos, desafindoles a reflexionar sobre
la justicia de sus propsitos. l apela otra vez a las
obras como la evidencia ms convincente de su
identidad como Hijo de Dios. Ciertamente, Jess
haba realizado muchas buenas obras, siendo la ms
reciente la sanidad del hombre nacido ciego. Sin
embargo, los judos descartaron esa obra porque
fue hecha en da sbado, violando as las
restricciones establecidas por su interpretacin de
la ley de Moiss. El trmino obras se refiere a las
obras sobrenaturales o los milagros. La expresin
os he mostrado indica que las obras tenan el
propsito de constituir una seal apuntando a Jess
como el Hijo de Dios. Notemos la insistencia de
Jess en sealar que sus obras se realizaban en
obediencia del Padre de tal modo que pudo decir
que eran de parte del Padre. En realidad las obras
de Jess tenan un carcter o cualidad de bueno y
divino que los judos no lo percibieron, o no queran
percibir. Ellos no contestan el desafo de Jess, pero
vuelven al tema de la blasfemia, ofensa mucho ms
grave que la violacin de las reglas del sbado. Esta
es la primera vez que lo acusan directamente de
blasfemia, aunque se implica antes (ver 8:59). Los
judos entendieron muy bien en la declaracin de
Jess de que sostena ser igual al Padre (v. 30). Este
cargo ignoraba por completo la evidencia de los
milagros que Jess haba realizado, los cuales lo
certificaban como el Mesas de Dios. Ellos lo
consideraban meramente como un hombre
cualquiera. No podan ver ms all de su apariencia
fsica.
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2. Las Escrituras son testimonio de la naturaleza
divina de Jess (vrs. 34-35). Cuando Jess recurre
a las Escrituras como base de su testimonio utiliza
el trmino ley en el sentido ms amplio,
refirindose a todo el AT. Jess cita de memoria una
parte del Salmo 82:6, donde el salmista se refiere a
los jueces de Israel como dioses en que ellos
ejercan su oficio sagrado en nombre y bajo la
direccin de Dios. Eran considerados como
representantes personales de Dios, tal como Jess,
excepto en su caso su relacin con Dios era nica y
eterna. Jess sigue desarrollando su lnea de
argumento, indicando la base de ese ttulo dioses
que fue aplicado a los jueces: es porque a ellos fue
dirigida la palabra de Dios. Jess haba afirmado
desde el principio que l hablaba palabras que
procedan del Padre y obraba conforme a su
voluntad, acreditndole el derecho de ser igual a
Dios. Jess presenta otra pregunta que probaba el
corazn y la conciencia de los oyentes. Establece
una comparacin entre los jueces quienes, siendo
mortales y temporales, fueron llamados dioses, y
l mismo a quien el Padre santific y envi al mundo.
Comparados, Jess tena mucho ms derecho al
ttulo de Dios que cualquiera de los jueces u otro
ser humano.
3. Los hechos sobrenaturales realizados por Jess
enfatizan su testimonio (vrs. 37-38). Jess vuelve
a referirse a las obras en el v. 37, la evidencia ms
convincente de su divinidad y de su derecho de
llamarse Hijo de Dios. Haba comprobado que eran
de Dios, pues jams un hombre haba hecho obras
tan estupendas como las de Jess. Esos milagros
eran precisamente lo que uno esperara de un Dios
compasivo y omnipotente. Jess plantea su
argumento as: Suponiendo que no hago las
8
obras no sigis creyendo en mis palabras. Jess
vuelve a recalcar el hecho de que sus obras son las
de su Padre. Habiendo presentado una hiptesis
negativa en el versculo anterior, ahora presenta el
caso positivo Pero si las hago o Pero puesto que las
hago. Aunque no haban sido convencidos por sus
palabras y su vida inmaculada para creer en l,
Jess apela a la fuerza de las obras como evidencia
en la que deben creer. Esta creencia en sus obras les
llevara a un conocimiento importante: la unin del
Hijo con el Padre. Al leer este prrafo, uno quisiera
interpretar que Jess esperaba que ellos tuvieran
un momento de iluminacin y, despus, que
siguieran permanentemente en ese conocimiento.
El hecho es que unos cuantos de los judos fueron
impresionados o creyeron en Jess
momentneamente, pero pocos perduraron en esa
creencia y la maduraron. Ante la resistencia de los
judos para creer en l, Jess no rebajaba su
declaracin de ser el Mesas, gozando de una
relacin ntima y nica con el Padre. Las obras que
l realizaba, siendo de la calidad que uno esperara
nicamente de Dios, deberan llevar a las personas
no slo a creer en l, sino a percibir una relacin
estrecha entre l y el Padre.
APLICACIN:
Pudiramos sugerir que la meta del Evangelio es conducir
a los hombres a creer en Jess sin ver milagros, es decir,
creyendo por el testimonio de las palabras, pero en las
primeras etapas de lograr una comprensin de la relacin
entre Jess y el Padre, las obras eran necesarias. Entonces
el Evangelio tiene el propsito de servir como una
transicin de obras a palabras como base de la fe. No es la
primera vez que intentaban echarle mano a Jess o
prenderle. En vez de apedrearlo, ahora desean prenderlo,
pero quiz aun este intento tena el propsito de llevarlo
9
afuera para apedrearlo. Otra vez es casi como si una mano
invisible se interpusiera para evitar la realizacin de su
propsito porque aun no haba llegado su hora. Llegaba el
momento de Jess en que deba marcar la transicin del
ministerio pblico al privado. Haba hecho su intento final
de convencer a los lderes religiosos de su identidad como
Hijo de Dios y, ante la hostilidad creciente de ellos, opt
por dejarlos en su incredulidad y entrar en la etapa final de
su ministerio: la preparacin concentrada y final de los
discpulos. En un lugar remoto, lejos de Jerusaln, estara
fuera de la mira y el poder de los lderes religiosos. La fama
de Jess a esta altura de su ministerio era tal que atraa a la
gente desde lejos a un lugar remoto y poco habitado.
Creyeron en l (v. 42), es irnico que Jess haya tenido
muy limitado xito en la capital del judasmo, pero en esta
zona remota la gente respondi positivamente.
10
Leccin 2
UNA DIFICIL MISION
Sn. Juan 11:1-16 Por: Cesar W. Flores
LECTURA BBLICA:
1Estaba entonces enfermo uno llamado Lzaro, de Betania, la aldea de
Mara y de Marta su hermana. 2(Mara, cuyo hermano Lzaro estaba
enfermo, fue la que ungi al Seor con perfume, y le enjug los pies
con sus cabellos.) 3Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jess:
Seor, he aqu el que amas est enfermo. 4Oyndolo Jess, dijo: Esta
enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el
Hijo de Dios sea glorificado por ella.5Y amaba Jess a Marta, a su
hermana y a Lzaro. 6Cuando oy, pues, que estaba enfermo, se qued
dos das ms en el lugar donde estaba. 7Luego, despus de esto, dijo a
los discpulos: Vamos a Judea otra vez. 8Le dijeron los discpulos: Rab,
ahora procuraban los judos apedrearte, y otra vez vas
all? 9Respondi Jess: No tiene el da doce horas? El que anda de da,
no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10pero el que anda de
noche, tropieza, porque no hay luz en l. 11Dicho esto, les dijo despus:
Nuestro amigo Lzaro duerme; mas voy para despertarle. 12Dijeron
entonces sus discpulos: Seor, si duerme, sanar. 13Pero Jess deca
esto de la muerte de Lzaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar
del sueo. 14Entonces Jess les dijo claramente: Lzaro ha muerto; 15y
me alegro por vosotros, de no haber estado all, para que creis; mas
vamos a l. 16Dijo entonces Toms, llamado Ddimo, a sus
condiscpulos: Vamos tambin nosotros, para que muramos con l.
VERDAD CENTRAL: Jess siempre tiene recursos
extraordinarios para cumplir sus planes.
INTRODUCCIN:
El pueblo de Betania estaba ubicado unos tres kilmetros
al este de Jerusaln en el camino a Jeric. Estaba lo
bastante cerca de Jerusaln para que Jess y sus discpulos
estuviesen en peligro, pero a suficiente distancia para no
atraer la atencin prematuramente. Jess amaba a esta
familia y a menudo les visitaba. Conoca su dolor, pero no
respondi enseguida. Su demora tena un propsito
especfico. El tiempo de Dios, en especial sus demoras, tal
vez nos haga pensar que no responde o no lo hace como
quisiramos. Pero l suplir nuestras necesidades de
11
acuerdo con su programa y propsito perfectos. Cuando
Lzaro, hermano de Mara y Marta se agrav, acudieron a
Jess pidiendo ayuda. Cuando tenemos necesidad de ayuda
extraordinaria, Jess ofrece recursos extraordinarios. No
debiramos vacilar en pedirle ayuda. Jess no fue de
inmediato, sino que esper dos das antes de regresar a
Judea. Saba que Lzaro estara muerto cuando llegara a
Betania, pero iba a realizar un gran milagro.
CUERPO:
1. Estar enfermos no es nada nuevo para quienes
Cristo ama (vrs. 1-6). Las dolencias corporales
corrigen la corrupcin y prueban las gracias del
pueblo de Dios. l no vino a resguardar a su pueblo
de estas aflicciones, sino a salvarlos de sus pecados,
y de la ira venidera; sin embargo, nos corresponde
apelar a l por cuenta de nuestros amigos y
parientes cuando estn enfermos y afligidos. Que
esto nos reconcilie con el lado ms oscuro de la
Providencia, que todo es para la gloria de Dios: as
son enfermedad, prdida, desilusin; y debemos
satisfacernos si Dios es glorificado. Jess amaba a
Marta, a su hermana y a Lzaro. Favorecidas
grandemente son las familias en que abundan el
amor y la paz, pero son felices hasta lo sumo
aquellas a las que Jess ama, y por las que es
amado. Ay, que este raras veces sea el caso de cada
persona, aun en familias pequeas. Dios tiene
intenciones buenas aun cuando parece demorar.
Cuando tarda la obra de liberacin temporal o
espiritual, pblica o personal, se debe a que espera
el momento oportuno.
2. Cristo nunca pone en peligro los suyos si no va
con ellos (vrs. 7-10). En la vida de Dios es muy
comn enfrentar la persecucin y el rechazo,
aunque muchas veces no queremos reconocer esta
12
situacin, llegar el momento de hacerlo. Los
discpulos de Jess teman por su vida pues haban
sido amenazados por los religiosos y estaban
marcados por la persecucin. Somos dados a pensar
que somos celosos por el Seor cuando, en realidad,
somos celosos slo por nuestra riqueza, crdito,
comodidad y seguridad; por tanto, necesitamos
probar nuestros principios. Nuestro da ser
prolongado hasta que nuestra obra est hecha y
finalizado nuestro testimonio. El hombre tiene
consuelo y satisfaccin mientras va en el camino de
su deber, segn lo estipule la palabra de Dios, y est
determinado por la providencia de Dios. Donde
quiera que Cristo fue, anduvo en el da, y as
nosotros si seguimos sus pasos. Si un hombre anda
en el camino de su corazn, conforme al rumbo de
este mundo, si considera ms sus razonamientos
carnales que la voluntad y la gloria de Dios, cae en
tentaciones y trampas. Tropieza porque no hay luz
en l, porque la luz en nosotros es a nuestras
acciones morales como la luz alrededor de nosotros
es a nuestras acciones naturales.
3. El verdadero propsito del tiempo de Dios (vrs.
11-16). Cuando muere el cristiano verdadero no
hace sino dormir; descansa de las labores del da
pasado. S, de aqu que la muerte sea mejor que
dormir, porque dormir es slo un descanso breve,
pero la muerte es el fin de todas las preocupaciones
y esfuerzos terrenales. Los discpulos pensaban que
ahora no era necesario que Cristo fuera donde
Lzaro y se expusiera l junto con ellos. As, a
menudo, esperamos que la buena obra que somos
llamados a hacer, sea hecha por alguna otra mano si
hay riesgos en hacerla. Pero cuando Cristo resucit
a Lzaro de entre los muertos, muchos fueron
llevados a creer en l; y se hizo mucho para
13
perfeccionar la fe de los que creyeron. Vayamos a
l; la muerte no puede separarnos del amor de
Cristo ni ponernos fuera del alcance de su llamado.
Como Toms, los cristianos deben animarse unos a
otros en tiempos difciles. La muerte del Seor Jess
debe darnos la disposicin de morir cuando Dios
nos llame.
APLICACIN:
A menudo recordamos a Toms como el que dudaba,
porque dud de la resurreccin de Jess. Pero aqu
demostr amor y valor. Los discpulos conocan los
peligros de ir a Jerusaln con Jess e intentaron
convencerlo para que desistiese de hacerlo. Toms
sencillamente expres lo que sentan todos. Al fracasar sus
objeciones, estuvieron dispuestos a ir e incluso morir con
Jess. Tal vez no entendan bien por qu Jess iba a morir,
pero eran leales. Existen peligros desconocidos al realizar
la obra de Dios. Es sabio considerar el alto costo que
implica ser discpulo de Cristo. Cualquier prueba que deba
enfrentar un creyente puede en ltima instancia glorificar
a Dios porque l puede sacar cosas buenas de cualquier
situacin mala (Gnesis 50:20; Romanos 8.28). Cuando
vienen las dificultades, murmura, protesta y culpa a Dios,
o ve en sus problemas la oportunidad de honrarlo?
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Leccin 3
LA INCREDULIDAD HUMANA
Sn. Juan 11:17-27 Por: Arnoldo Coreas
LECTURA BBLICA:
17Vino, pues, Jess, y hall que haca ya cuatro das que Lzaro estaba
en el sepulcro. 18Betania estaba cerca de Jerusaln, como a quince
estadios; 19y muchos de los judos haban venido a Marta y a Mara,
para consolarlas por su hermano. 20Entonces Marta, cuando oy que
Jess vena, sali a encontrarle; pero Mara se qued en casa. 21Y Marta
dijo a Jess: Seor, si hubieses estado aqu, mi hermano no habra
muerto. 22Mas tambin s ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo
dar. 23Jess le dijo: Tu hermano resucitar. 24Marta le dijo: Yo s que
resucitar en la resurreccin, en el da postrero. 25Le dijo Jess: Yo soy
la resurreccin y la vida; el que cree en m, aunque est muerto,
vivir. 26Y todo aquel que vive y cree en m, no morir eternamente.
Crees esto? 27Le dijo: S, Seor; yo he credo que t eres el Cristo, el
Hijo de Dios, que has venido al mundo.
VERDAD CENTRAL: Solo en Jess encontraremos la ayuda
para superar las dudas y debilidades.
INTRODUCCIN:
Es muy cierto que todos los seres humanos somos muy
complejos, pues en ellos puede habitar la fe y la
incredulidad a la misma vez, esto es realmente
contradictorio. Esta realidad est presente tanto en
creyentes como inconversos. Es en estas circunstancias
donde la paciencia y misericordia de Dios se hacen
palpables en la necesidad de superar dichas
contrariedades de la vida, solo se logra cuando vivimos
plenamente confiados en sus promesas.
CUERPO:
1. La fe y la duda humana (vrs. 21-22). La lectura de
hoy nos narra la ocasin cuando la que el buen
amigo de Jess Lzaro haba fallecido. Este Lzaro
era el hermano de Mara y Marta, aquella familia de
Betania a quien Jess haba visitado muchas veces y
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con las que tena una relacin muy estrecha y
quienes estaban experimentando la desgracia de un
ver morir a un ser querido. Al or que Jess venia a
la casa de ellas, una de las hermanas, Marta sali al
encuentro de Jess expresando una inmediata
negatividad ante la hora de la llegada de Jess. Si
hubieses estado aqu seala la idea de un reclamo,
una queja, como diciendo al Seor: si no te
hubieras tardado, no estuviramos pasando esta
calamidad. Tanto Mara como Marta conocan del
poder de Dios en la persona de Cristo, pero en esta
ocasin la fe haba fallado. Un leve intento de fe se
ve venir en las palabras de Marta en el versculo 22,
Mas tambin s ahora que todo lo que pidas a Dios,
Dios te lo dar Podramos pensar que esta
declaracin de Marta era muestra de una fe
genuina, pero, al afirmar Jess que su hermano
resucitara en ese mismo instante, sali a luz de
forma inmediata su duda. Cuantos en este tiempo
cavilan en dos pensamientos con relacin al poder
de Dios, a veces creen, a veces dudan, que grande
deficiencia es la que se encuentra en el ser humano
al momento de probar su fe en Dios.
2. La respuesta de Jess ante la duda e incredulidad
(vr. 25). Ante la falta de fe de las hermanas de
Lzaro, Jess comienza a penetrar en sus corazones
con palabras positivas, con esto buscaba alimentar
y alentar la poca o nada de fe de estas mujeres.
Dichas palabras terminaran de una vez con su
incredulidad. En la expresin: Yo soy la
resurreccin Jess procuraba instarles a creer en
l, no necesariamente a ver el imposible de una
resurreccin inmediata de su hermano. Si frente a
ellas estaba aquel que era resurreccin, Cmo no
sera capaz de levantar a su hermano de la misma
16
tumba? Cuando Jess est presente no hay nada
que temer, ni aun la misma muerte.
3. Jess es el objeto de nuestra fe (vrs. 26b-27). La
declaracin posterior de Marta es muy distinta a la
primera, yo he credo que tu eres el Cristo, el hijo
de Dios Esta respuesta contrastaba con la duda
momentnea que Marta haba expresado. La
ulterior1 respuesta era contundente. Lo declara el
Enviado e Hijo de Dios, reconociendo as su podero
sobre la muerte de su hermano. Tal debe ser el
calibre de la fe que decimos tener en Dios, sin
ningn lugar a la traicionera duda que en nada nos
beneficiar para tener una firme relacin de
comunin con el Hijo de Dios.
APLICACIN:
Es muy importante que cuando nos rodee la duda
confiemos plenamente en Jess, quien es nuestro Salvador.
Que nunca la incredulidad nos robe la esperanza, ante bien
vallamos a Jess para que nos ayude en la desesperanza. l
es fiel con sus hijos y nos habilitar con la fe necesitamos
para poder ver su gloria, gloria como la que vieron Mara y
Marta.
1
Que se dice, sucede o se ejecuta despus de otra cosa.
17
Leccin 4
JESUS ES EL CONSUELO DE SUS HIJOS
Sn. Juan 11:28-37 Por: Adrian Duque
LECTURA BBLICA:
28Habiendo dicho esto, fue y llam a Mara su hermana, dicindole en
secreto: El Maestro est aqu y te llama. 29Ella, cuando lo oy, se
levant de prisa y vino a l. 30Jess todava no haba entrado en la
aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le haba
encontrado. 31Entonces los judos que estaban en casa con ella y la
consolaban, cuando vieron que Mara se haba levantado de prisa y
haba salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar all. 32Mara,
cuando lleg a donde estaba Jess, al verle, se postr a sus pies,
dicindole: Seor, si hubieses estado aqu, no habra muerto mi
hermano. 33Jess entonces, al verla llorando, y a los judos que la
acompaaban, tambin llorando, se estremeci en espritu y se
conmovi, 34y dijo: Dnde le pusisteis? Le dijeron: Seor, ven y
ve. 35Jess llor. 36Dijeron entonces los judos: Mirad cmo le
amaba. 37Y algunos de ellos dijeron: No poda ste, que abri los ojos
al ciego, haber hecho tambin que Lzaro no muriera?
VERDAD CENTRAL: Cuando enfrentamos momentos de
angustia y desesperacin, procuremos refugiarnos en
Cristo.
INTRODUCCIN:
En la vida de todo ser humano se puede ver el sufrimiento,
el dolor y desesperacin. Todos estos conflictos han
llevado, en muchos casos, a buscar el refugio en lo que el
mismo mundo ofrece como el alcohol, la droga, el adulterio
y aun en la misma muerte. Todos los tipos de alicientes que
este mundo ofrece, son solo un intento para aliviar el dolor
y la angustia, es simplemente un bienestar pasajero. Con la
leccin de este da, queremos conocer quien es el
verdadero ser que traer el verdadero consuelo y gozo que
nuestra alma necesita.
CUERPO:
1. Una noticia alentadora (v. 28). Continuamos este
da el relato de la muerte de Lzaro, hermano de
18
Mara y Marta y un buen amigo de Jess. Marta
comunica a su hermana la llegada de Jess. En los
momentos que estas hermanas estaban viviendo, no
haba mejor noticia que la presencia de Aquel que
haba dicho ser la resurreccin y vida. Aunque
amigos y dolientes estaban al lado de estas
hermanas, la presencia de Jess cambiaria el
panorama. En ocasiones anteriores Marta haba
procurado mantener alejada a Mara de Jess para
que le ayudara en los quehaceres, pero en esta
ocasin ella misma la haba atrado para que ella
conversara con Jess. En la expresin de Marta: el
Seor esta aqu y te llama, encontramos un
sentimiento de triunfo, de conviccin de que lo que
se estaba esperando estaba all en medio de la
afliccin. Ah que palabras tan llenas de alivio, Jess
esta aqu y nos llama, quiere hablarnos,
consolarnos, sanarnos, fortalecernos y establecer el
gozo en nuestras vidas.
2. Debemos atender el llamado que Jess nos hace
(vrs. 29-30). En la reaccin de Mara ante la
invitacin de Jess encontramos que ella no espero
dos veces para atender al llamado. Podramos
preguntarnos por qu Jess las llama a conversar
con l antes de llegar a la casa en Betania, podra
ser el deseo de tener una conversacin
especficamente con ellas o probablemente se
detuvo cera de la tumba misma de Lzaro que sera
el lugar ms adecuado para el duelo. Lo importante
del hecho es que ambas mujeres acudieron al
llamado de Jess. No dieron importancia al
consuelo que ofrecan los judos que como mera
tradicin hacan duelo y llanto por el fallecido, sino
que dieron ms valor al hecho de que la persona de
Jess haba llegado para impartirles su aliento.
19
3. Los pensamientos equivocados de los que no
conocen a Jess (vrs. 31-32). Cuando Mara sale al
encuentro de Jess vemos que tan equivocados
estaban los judos que se haban quedado en la casa
de las hermanas. Marta posiblemente era ms
fuerte de nimo para soportar las aflicciones que su
hermana Mara, de all la percepcin de los judos
de creer que ella sala de la casa para ir a llorar con
ms libertad al sepulcro de su hermano. Sin
embargo, tales suposiciones son muestra de la falsa
compasin de estos falsos que solo se imaginan
cosas que en lugar de ayudar a aceptar la voluntad
de Dios, sirven ms bien para alimentar el dolor.
Debiera ser el deber de los que tratan de ayudar y
consolar el que los afligidos levanten sus ojos al
cielo y abandonen el dolor presente.
APLICACIN:
Cuando te encuentres en situaciones como estas, no acuda
a los hombres. Recuerda que no siempre es beneficioso
confiar en ellos, pero, cerca de ti siempre hay alguien que
quiere ayudarte y que est esperando que atiendas el
llamado que te hace. l es el nico que te puede rescatar
del lodo cenagoso, del pozo de la desesperacin. No lo
pienses ms, as como Mara atendi en seguida el llamado
y fue al encuentro con el Maestro, porque eso era lo que
ella estaba esperando.
20
Leccin 5
LAS MARAVILLAS DE DIOS
Sn. Juan 11:38-44 Por: Omar Andino
LECTURA BBLICA:
38Jess, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una
cueva, y tena una piedra puesta encima. 39Dijo Jess: Quitad la piedra.
Marta, la hermana del que haba muerto, le dijo: Seor, hiede ya,
porque es de cuatro das. 40Jess le dijo: No te he dicho que si crees,
vers la gloria de Dios? 41Entonces quitaron la piedra de donde haba
sido puesto el muerto. Y Jess, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre,
gracias te doy por haberme odo. 42Yo saba que siempre me oyes; pero
lo dije por causa de la multitud que est alrededor, para que crean que
t me has enviado. 43Y habiendo dicho esto, clam a gran voz: Lzaro,
ven fuera! 44Y el que haba muerto sali, atadas las manos y los pies
con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jess les dijo:
Desatadle, y dejadle ir.
VERDAD CENTRAL: El reino de Dios no consiste en palabras
sino en poder.
INTRODUCCIN:
Las lecciones anteriores nos introdujeron al relato de la
muerte de Lzaro. Este acontecimiento servira para
aprender una serie aspectos relacionados al poder de Dios
en la accin. Para Mara, Marta y el resto de los presentes;
ya no haba esperanza de ver en esta vida a su querido
Lzaro. Sin embargo haba llegado a Betania Aquel que dijo
ser resurreccin y vida, Aquel para quien nada es
imposible (Lc. 1:37), Jess el Hijo del Dios viviente. Hoy
queremos aprender una vez ms a confiar en Dios.
CUERPO:
1. Uno de los atributos de Dios (vrs. 38-39). La
muerte de Lzaro haba conmocionado
profundamente a Jess. Tal era el afecto que su
espritu fue estremecido. En esta reaccin de Jess
resalta uno de los atributos ms gloriosos de Dios,
su amor. Tal amor a los suyos es amplio en las
21
misericordias que recibimos cada maana. Es una
dicha saber que aunque siendo pecadores, hay un
Dios que nos ama con un amor puro y sincero. Ese
amor de Dios sigue vigente para el mundo de hoy,
no cambia y siempre va en una sola direccin.
Aunque las esperanzas de Mara y Marta se haban
desvanecido porque cuatro das haban trascurrido
desde la muerte de su hermano, el amor Dios les
demostrara que nunca es tarde para ser receptor
de sus maravillas.
2. Lo que a veces nos impide ver la gloria de Dios en
nuestra propia vida (vrs. 40-42). La condicin del
cadver de Lzaro estaba muy deteriorada. Al decir:
hiede ya significaba la absoluta imposibilidad de
vida para Lzaro. Todo esto a pesar de que el
mismo Jess haba dado la seguridad de vida con su
expresin: tu hermano resucitar (v. 23).
Nuestra incredulidad sigue siendo el elemento que
nos impide ver las grandes obras de Dios. Jess
alzando sus ojos agradece al Padre, como cuando
multiplic los panes, ya que siempre fue la voluntad
de su Padre hacer aquello para lo cual fue enviado.
Esto servira para alentar la revelacin de Dios a los
hombres, tanto por su Palabra como por sus
milagros.
3. El poder del Evangelio en Jess (vrs. 43-44). Los
versculos finales que narran la resurreccin de
Lzaro nos ratifican lo dicho por el Apstol Pablo a
los Romanos, que ni la muerte, ni ninguna cosa
creada nos separar de su amor... (Ro. 8:38). Que
dicha es saber que si maana nos llegara el fin de
nuestra existencia, hay aun una esperanza para
todos aquellos que le hemos entregado la vida a
Jess recibindole como nuestro Salvador. Para eso
vino l, para dar vida y darla en abundancia a los
22
que creen en l. Esto es lo que Dios promete a la
humanidad, una vida eterna en Jess, ese es el
mejor regalo que como pecadores podemos recibir.
Cuando la boca de Jess se abre para decretar la
resurreccin de Lzaro entendemos como su
Palabra se cumple lo mismo que ocurri con la hija
de Jairo en Marcos 5:14.
APLICACIN:
Tal como la Palabra lo declara en el evangelio de Lucas
1:37, no hay nada imposible para Dios. Que esta leccin
nos impulse a seguir confiando en el Seor cada da pues l
siempre est dispuesto a ayudarnos y sacarnos adelante. l
quiere glorificarse en cada uno de nosotros, espera que le
creamos y tengamos plena certidumbre de fe. Qu pues
diremos a esto?, si Dios es por nosotros Quin contra
nosotros?
23
Leccin 6
UNA ESPERANZA PARA TODOS
Sn. Juan 11:45-57 Por: Yury Ferrer
LECTURA BBLICA:
45Entonces muchos de los judos que haban venido para acompaar a
Mara, y vieron lo que hizo Jess, creyeron en l. 46Pero algunos de
ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jess haba
hecho. 47Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el
concilio, y dijeron: Qu haremos? Porque este hombre hace muchas
seales. 48Si le dejamos as, todos creern en l; y vendrn los romanos,
y destruirn nuestro lugar santo y nuestra nacin. 49Entonces Caifs,
uno de ellos, sumo sacerdote aquel ao, les dijo: Vosotros no sabis
nada; 50ni pensis que nos conviene que un hombre muera por el
pueblo, y no que toda la nacin perezca. 51Esto no lo dijo por s mismo,
sino que como era el sumo sacerdote aquel ao, profetiz que Jess
haba de morir por la nacin; 52y no solamente por la nacin, sino
tambin para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban
dispersos. 53As que, desde aquel da acordaron matarle.54Por tanto,
Jess ya no andaba abiertamente entre los judos, sino que se alej de
all a la regin contigua al desierto, a una ciudad llamada Efran; y se
qued all con sus discpulos.55Y estaba cerca la pascua de los judos; y
muchos subieron de aquella regin a Jerusaln antes de la pascua, para
purificarse. 56Y buscaban a Jess, y estando ellos en el templo, se
preguntaban unos a otros: Qu os parece? No vendr a la fiesta? 57Y
los principales sacerdotes y los fariseos haban dado orden de que si
alguno supiese dnde estaba, lo manifestase, para que le prendiesen.
VERDAD CENTRAL: La gloria de Dios se revela a aquellos
que creen.
INTRODUCCIN:
Al estudiar este pasaje de las Escrituras, notaremos en
seguida las reacciones encontradas departe de los que
presenciaron una seal tan grandiosa, que no solamente
asegura sino tambin certifica la promesa de la
resurreccin, Lzaro resucitado (Jn. 11:25). Dicho hecho
trajo una esperanza viva a aquellos que pudieron abrir su
corazn, esta esperanza sigue siendo el ofrecimiento a una
humanidad sumergida en la tristeza y en la dureza de su
corazn.
24
CUERPO:
1. Los constantes intentos por opacar el poder del
Evangelio (vrs. 45-48). Entre muchos que
acompaaban a las hermanas de Lzaro para
consolarles se suscit una serie de reacciones, en
primer lugar preguntmonos: Qu habrn dicho al
ver este milagro? Las reacciones fueron diversas: y
vieron lo que hizo Jess, creyeron en l (vr. 45). Era
innegable el poder y las maravillas exhibidas por
Jess. Pero algunos de ellos (los informadores;
espas?) fueron a los fariseos y les dijeron lo que
Jess haba hecho. Con qu propsito fueron estos
a los fariseos? Ser que queran convencerles que
estaban equivocados acerca de Jess? Para
consultar con ellos antes de decidir si aceptaran o
no a Jess? Probablemente se sentan obligados a
decir toda cosa nueva a sus guas religiosos. La
reaccin de los religiosos fue muy contraria pero
obvia ya que los principales sacerdotes y los
fariseos evitaban que algunos confesaran a Cristo
con la amenaza de expulsarlos de la sinagoga, pero
ahora se requera otra medida ms fuerte para
detener la influencia de Jess pues inevitablemente
todos creern en l, todos, incluso algunos de los
gobernantes, (12:42; 7:48).
2. El complot para matar a Jess (vrs. 49-54). Jess
haba explicado la naturaleza espiritual de su reino.
No tena ambicin alguna para tomar ningn poder
humano o poltico (Jn. 6:15), sino que vena a
manifestar al corazn de aquellos que se
encontraban inmersos en su maldad una esperanza
plena en Dios. Ante un complot para matarle uno de
ellos El sumo sacerdote de aquel ao Caifs (sumo
sacerdote durante los aos 18-36 d.C.) les dijo:
Vosotros no sabis nada. Al decir esto Caifs
25
propuso que Jess fuera entregado a la muerte para
evitar problemas con los romanos, pero Dios quera
decir que Jess haba de morir para salvar no
solamente esa nacin, sino tambin a su hijos que
estaban dispersos. Caifs razonaba que sera justo y
correcto matar a Jess porque tal acto sera para el
beneficio de la nacin (es decir, mejor que muriera
un solo hombre en lugar de que toda la nacin
pereciera) tras todo esto la voluntad de Dios, sin
resultar en lo ms mnimo contaminada, se dirigi
en su cumplimiento de tal forma que las palabras
que saldran de los labios de este fro asesino,
resultaran exactamente las que se necesitaban
para expresar la verdad ms sublime y gloriosa
respecto al amor redentor de Dios. Sin tener
conciencia de ello el villano se haba convertido en
profeta!
3. Rumbo al cumplimiento de las Escrituras (vrs.
55-57). Jess mismo inici los encuentros con los
judos. El saba exactamente cundo y cmo El iba a
poner su vida, judos y romanos no podan cambiar
ese plan. Y buscaban a Jess, (la fama de Jess
aument aun ms despus de la resurreccin de
Lzaro), y estando ellos en el templo, se
preguntaban unos a otros: Qu os parece? No
vendr a la fiesta?. La elaboracin de estos
interrogantes indica que se esperaba una respuesta
negativa; pero, la respuesta era afirmativa si,
vendra a la fiesta para poder llevar acabo y hacer
exactamente lo que Caifs haba dicho: morir por la
nacin! Y los principales sacerdotes y los fariseos
haban dado orden de que si alguno supiese dnde
estaba, lo manifestase, para que le prendiesen. La
hora de Jess estaba llegando. Los lderes de los
judos estaban muy atentos para prender a Jess.
"Tuvieron consejo para prenderle con engao, y
26
matarle. Pero decan: No durante la fiesta (la
Pascua), para que no se haga alboroto en el pueblo"
(Mt. 26:4-5). Jess mostro una y otra vez la validez
del evangelio prevaleciendo en justicia dejando
todo hombre mentiroso; No existe una esperanza
tan completa cuando la vida misma cuando abraza
la fe que est en Cristo.
APLICACIN:
A pesar de los intentos por querer evitar que muchos
recibieran el amor incondicional de Jess la fe, esperanza y
el amor jams pueden destruidos ms bien en Dios hay
esperanza ante toda imposibilidad refugimonos en El.
27
Leccin 7
COMO PODEMOS DEMOSTRAR NUESTRO
AMOR A DIOS?
Sn. Juan 12:1-8 Por: Jorge Salazar
LECTURA BBLICA:
1Seis das antes de la pascua, vino Jess a Betania, donde estaba
Lzaro, el que haba estado muerto, y a quien haba resucitado de los
muertos. 2Y le hicieron all una cena; Marta serva, y Lzaro era uno de
los que estaban sentados a la mesa con l. 3Entonces Mara tom una
libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungi los pies de
Jess, y los enjug con sus cabellos; y la casa se llen del olor del
perfume. 4Y dijo uno de sus discpulos, Judas Iscariote hijo de Simn, el
que le haba de entregar: 5Por qu no fue este perfume vendido por
trescientos denarios, y dado a los pobres? 6Pero dijo esto, no porque se
cuidara de los pobres, sino porque era ladrn, y teniendo la bolsa,
sustraa de lo que se echaba en ella. 7Entonces Jess dijo: Djala; para
el da de mi sepultura ha guardado esto. 8Porque a los pobres siempre
los tendris con vosotros, mas a m no siempre me tendris.
VERDAD CENTRAL: Cuando servimos a Dios lo hacemos por
agradecimiento.
INTRODUCCIN:
En la presente leccin volveremos a mencionar a aquella
familia que tena un gran cario por Jess, Mara, Marta y
su hermano Lzaro. Una de las lecciones que queremos
destacar en esta narracin es acerca de la manera en que
podemos servir y demostrar nuestro agradecimiento a
Dios. Muchas maneras y formas hay de mostrar nuestro
agradecimiento a nuestro Salvador, sin embargo cada una
de ellas debe ser pesada para conocer hasta qu punto es
tal agradecimiento por el favor recibido de Dios hacia
nuestras vidas.
CUERPO:
1. Una reunin muy esperada (vrs. 1-2). La razn
por la cual Jess retorna a visitar a estos queridos
amigos parece ser obvia. En esta oportunidad no
28
era motivo de luto o tristeza sino mas bien la alegra
de tener de nuevo a Lzaro, ahora ms vivo que
nunca. Tal era el aprecio y gratitud de esta
esmerada familia que dice que despus de las
festividades con motivo de la pascua, tuvieron a
bien hacerle una cena a Jess y sus discpulos. Como
es sabido por los escritos anteriores, Marta era la
hacendosa de la casa, siempre sirviendo y
preparando los alimentos que serian consumidos,
Lzaro aprovechando su recin volver a la vida
escuchando hablar a su Maestro y gran amigo.
Faltaba Mara aquella mujer que haba llorado tanto
por su hermano pero que haba credo la Palabra
dicha por Jess acerca de la resurreccin de su
hermano. Pero, esta ultima estaba dedicada a
realizar una de las muestras ms sobresalientes de
agradecimiento por el favor recibido departe de
Dios.
2. Una muestra de agradecimiento llena de
excelencia (vrs. 3-6). Juan describe en detalle tanto
el perfume y su alto costo, como tambin la manera
en que Mara lo aplic. La cantidad del perfume es
importante; una libra pesaba unos 327 gramos. El
nardo puro era un aceite perfumado con que se
unga la cabeza en ocasiones festivas. No tena valor
curativo pero s monetario, al describirlo como de
mucho valor. Con esta descripcin de la cantidad y
lo valioso del perfume, Juan seala la devocin y
desbordante amor de Mara. La manera en que
aplic el perfume tambin revela el hermoso
espritu de Mara. En vez de ungir la cabeza, como
se acostumbraba, ella ungi los pies de Jess. El
ungir o lavar los pies de una persona era la tarea del
esclavo ms humilde. Con este acto, Mara
expresaba la profundidad de su amor y devocin a
Jess en dos maneras: al ofrecerle algo de gran
29
valor y al humillarse a sus pies. Considerando el
peso del nardo con que ungi los pies, posiblemente
era necesario secar el exceso. Por otro lado, el
hecho de limpiar los pies con sus cabellos haca
necesario soltar los cabellos. Ninguna mujer juda
decente soltara sus cabellos en pblico, pues el
cabello suelto era seal de las prostitutas. Pero aun
este acto indicara el extremo de humillacin a que
Mara estaba dispuesta a ir para expresar su amor.
La expresin Y la casa se llen con el olor del
perfume tiene la estampa de un testigo ocular. La
fragancia del olor llamara la atencin a todos en la
casa del acto realizado e indicara la calidad y valor
del perfume.
3. Jess reprende a Judas (vr. 7). La protesta de
Judas revela el enorme valor estimado del perfume.
Los trescientos denarios representaran el jornal de
casi un ao de un obrero, cada denario siendo una
moneda de plata que representaba el jornal de un
da. Uno puede imaginarse la atencin que Judas, el
tesorero, puso a esta extravagancia, a esta perdida
irrecuperable. All estaba sacudiendo la cabeza en
incredulidad de que Jess permitiera tal cosa. Judas
quera aparentar simpata por los pobres, pero en
su corazn avaro otro motivo lo dominaba y lo
mova a protestar por la accin de Mara. Como un
autntico hipcrita, estaba jugando un papel que
no representaba su carcter. Jess conoca bien que
Judas sustraa, dinero de la bolsa donde como
tesorero guardaba el dinero. Jess no demor en
salir a la defensa de Mara ante la protesta o crtica
que Judas lanz a ella y a l. Segn Judas, ella era
culpable por la prdida y Jess por permitirla. El
Djala (v. 7) que Jess expres representa en una
sola palabra una fuerte reprobacin a Judas y una
tierna aprobacin a Mara. Aparentemente este
30
mandato ocurri mientras que Mara cumpla su
acto de amor, con lo cual Jess la autoriz a
continuar y completar lo que haba iniciado. Jess
perciba que el ungimiento estaba de acuerdo con el
propsito divino, pero es casi seguro que Mara no
lo entenda en esos trminos. El cuerpo de Jess no
fue ungido cuando fue sepultado, de acuerdo con la
costumbre entre los judos, pero este acto de Mara
anticipaba ese evento y, en efecto, cumpla la
costumbre con una semana de anticipacin.
APLICACIN:
Notemos el contraste entre a los pobres y a m (v. 8).
Jess sigue la reprensin de Judas y la aprobacin de
Mara, indicando que ella aprovech una oportunidad que
muy pronto pasara y no volvera. En cambio, siempre
habra la oportunidad de socorrer a los pobres. Sabiendo
de la prioridad que Jess asignaba a los pobres durante su
ministerio terrenal, difcilmente un escritor inventara lo
que l dijo en esta ocasin. Este versculo asigna el deber
de expresar nuestro amor y devocin a l en dos maneras:
por ofrendas generosas a l para la extensin de su reino y
por socorro a los pobres. De esas dos formas podemos
entonces demostrar cuanto amamos y cuan agradecidos y
dispuestos estamos a servir al Seor.
31
Leccin 8
LA ENTRADA TRIUNFAL
Sn. Juan 12:9-19 Por: Jose R. Campos
LECTURA BBLICA:
9Gran multitud de los judos supieron entonces que l estaba all, y
vinieron, no solamente por causa de Jess, sino tambin para ver a
Lzaro, a quien haba resucitado de los muertos. 10Pero los principales
sacerdotes acordaron dar muerte tambin a Lzaro, 11porque a causa
de l muchos de los judos se apartaban y crean en Jess. 12El siguiente
da, grandes multitudes que haban venido a la fiesta, al or que Jess
vena a Jerusaln, 13tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y
clamaban: Hosanna!Bendito el que viene en el nombre del Seor, el
Rey de Israel! 14Y hall Jess un asnillo, y mont sobre l, como est
escrito:
15No temas, hija de Sion;
He aqu tu Rey viene,
Montado sobre un pollino de asna.
16Estas cosas no las entendieron sus discpulos al principio; pero
cuando Jess fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas
estaban escritas acerca de l, y de que se las haban hecho. 17Y daba
testimonio la gente que estaba con l cuando llam a Lzaro del
sepulcro, y le resucit de los muertos. 18Por lo cual tambin haba
venido la gente a recibirle, porque haba odo que l haba hecho esta
seal. 19Pero los fariseos dijeron entre s: Ya veis que no consegus
nada. Mirad, el mundo se va tras l.
VERDAD CENTRAL: La muerte de Jess fue un plan de Dios
para la salvacin humana.
INTRODUCCIN:
Los acontecimientos que se relatarn en la presente
leccin nos ubican en el preludio de los ltimos das del
ministerio de Jess en la tierra. El movimiento masivo
hacia Jess, en parte por la noticia de la resurreccin de
Lzaro, alarm a los lderes y los empuj a tomar medidas
drsticas. Su posicin privilegiada estaba en juego y
estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para evitar lo
que pareca inevitable. Se dice que Muchos de los judos
(v. 11) en referencia a los que antes eran enemigos de
Jess, llegaron a ser simpatizantes y ahora comienzan a
32
creer en l. Habran pasado por varias etapas para llegar
finalmente a convencerse. Se apartaban de la lealtad a los
lderes religiosos y se comprometan con Jess. Era
inminente que el pueblo estaba dispuesto a reconocer la
gloriosa persona de Jess, aunque en pocos das despus
este reconocimiento se volviera en un rechazo a la persona
del Maestro.
CUERPO:
1. El recibimiento a Jess (vrs. 12-13). Que contraste
era el que se presentaba en el momento de la
entrada triunfal de Jess a Jerusaln. Aunque fue
recibido con honores, nadie pensaba en ese
momento que Jess se estaba enfilando a la muerte
cruenta. Significaba que su entrada lo estaba
llevando a la entrega que como Cordero inocente
estaba dispuesto a enfrentar. l saba las
consecuencias de ese viaje, sera el sacrificio
mximo, el pago por el pecado, la entrega por el
pecador. Nadie imaginaba que en la mente de Jess,
ms que el mero alago que pudiese significar tal
recibimiento, su parte humana estaba
experimentando el precio de la humillacin. La
humillacin que posteriormente le llevara a la
eterna exaltacin por parte de su Padre, Dios.
2. Todos estos acontecimientos eran parte del plan
divino (vr. 14). Era quizs inconcebible para la
multitud que ese personaje que montaba un
sencillo asno fuese su futuro Salvador. Pero as son
los planes de Dios, pues la Escritura aclara que los
pensamientos de Dios difieren mucho a los del ser
humano. El plan que en las eternidades divinas se
gest en el corazn de Dios mismo, se estaba
cumpliendo al pie de la letra. Las glorias y loores
que la multitud prodigaba al Mesas no eran
33
comparables con la que estaba reservada por el
Eterno Dios quien en su maravilloso plan no
conceba a otro capaz y perfecto para llevarlo a su
completo cumplimiento. El plan era la muerte de
uno, de una sola vez y para siempre para dar vida a
los elegidos en l y por l; para dar vida a su Iglesia.
3. Jess vino en cumplimiento de las profecas (vrs.
15-16). En la vida y ministerio de Jess podemos
notar el fiel cumplimiento de las profecas dadas en
relacin a su persona. Aunque sus discpulos no
pudieron entenderlo en el momento,
posteriormente sus sentidos espirituales fueron
iluminados para recordar que todo estaba en las
Escrituras. La entrada a Jerusaln de manera
gloriosa estaba prevista segn lo revelado al profeta
Zacaras (9:9). Muchos siglos antes este fiel profeta
de Dios tuvo la visin de cmo iniciara la entrega
del Mesas de Dios. Nada fall, todo se cumpli, todo
fue perfecto como perfecto es el amor y la salvacin
que Dios ofrece a la vida del hombre.
APLICACIN:
El plan de Dios tambin nos incluye a nosotros que en este
tiempo vivimos. La misin de Jess y sus resultados de ella
se ofrecen a toda persona para que as reciba los beneficios
de la misma. El sacrificio que Jess estaba a punto de
cumplir seria el mtodo de Dios para poder formar parte
de su pueblo
34
Leccin 9
UN DESEO CUMPLIDO
Sn. Juan 12:20-26 Por: Cesar W. Flores
LECTURA BBLICA:
20Haba ciertos griegos entre los que haban subido a adorar en la
fiesta. 21Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de
Galilea, y le rogaron, diciendo: Seor, quisiramos ver a Jess. 22Felipe
fue y se lo dijo a Andrs; entonces Andrs y Felipe se lo dijeron a
Jess. 23Jess les respondi diciendo: Ha llegado la hora para que el
Hijo del Hombre sea glorificado. 24De cierto, de cierto os digo, que si el
grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere,
lleva mucho fruto. 25El que ama su vida, la perder; y el que aborrece
su vida en este mundo, para vida eterna la guardar. 26Si alguno me
sirve, sgame; y donde yo estuviere, all tambin estar mi servidor. Si
alguno me sirviere, mi Padre le honrar.
VERDAD CENTRAL: Reflexionemos hasta donde estamos
dispuestos a llegar en nuestro deseo de conocer a Cristo.
INTRODUCCIN:
El relato de la llegada de los griegos cierra los eventos
relacionados con la resurreccin de Lzaro y su efecto en
las multitudes lo que, segn Juan, lleva directamente a una
confrontacin final entre Jess y los lderes religiosos. La
bsqueda por parte de los griegos seala a Jess que su
hora haba llegado. Quines eran estos griegos? Cul era
la intencin de su deseo? Si los griegos son definidos como
aquellos quienes por no ser judos no merecan las
promesas de Dios, entonces Cul sera la respuesta a su
peticin? Veamos algunos aspectos sobresalientes en la
leccin de hoy.
CUERPO:
1. Los que buscan mediadores para alcanzar el
deseo de sus corazones (vrs. 20-22). Para los
judos, los griegos eran considerados aquellos
ciudadanos que no eran de su nacin, es decir,
todas aquellas razas que segn ellos no alcanzaron
35
el privilegio de nacer en el ceno de un hogar hebreo.
Sin embargo llama la atencin que son estos los que
antes del fin del ministerio de Jess en la tierra,
demuestran inters por conocerle. Realmente
muchas veces son aquellos que menos pensamos
los que toman una decisin sincera por conocer de
Dios, contrariamente a lo que comnmente se
supone. El inconveniente fue que no lo hicieron
directamente. Quiz por vergenza de no ser de la
nacin juda o por no haber conocido el
acercamiento que Jess tena con las personas. Sea
cual fuera la razn, utilizaron a un discpulo de
Jess, Felipe, quien este a su vez se lo comunica a
Andrs, otro discpulo del Seor. Que tedioso se
vuelve que muchos en su deseo de bsqueda de
Dios tengan que recurrir a mediadores cuando
hay una lnea directa a Dios, Jesucristo.
2. El deseo tiene un precio (vrs. 23-25). No quiero
que mal entienda este encabezado. Las cosas de
Dios son dadas por gracia, por un favor inmerecido.
Nos referimos ms bien en cun capaces estamos de
entender lo que cuesta o significa conocer y seguir a
Cristo. La respuesta de Jess pareciera no estar
relacionada al deseo de estos personajes, pero es
ms bien la correcta respuesta. En otros pasajes de
los Evangelios hemos ledo cuando algunos
expresaron su deseo de seguir a Jess y Jess les
aclar lo que exactamente significaba seguirle. En
esta ocasin el precio se presentaba igual de alto,
significaba la negacin, la entrega, el sacrifico
mximo. La figura del grano de trigo es muy
significativa y simbolizaba que para vivir en el
conocimiento y la vida de Dios, se debe morir. Que
contradictorio, morir para vivir, si, ese el precio. No
se trata de una mera curiosidad, es ms bien, la
entrega total por la causa del Seor. Es ese nuestro
36
real deseo cuando decimos que deseamos conocer a
Dios?
3. Nuestro deseo vs. el deseo de Dios (v. 26). La
entrega a Dios es completa pues es la demanda de la
entrega misma a Dios y su causa, su reino. La
invitacin de Jess era a la de ser un fiel servidor, lo
que resultara en una vida de comunin constante
con l. Donde yo estuviere, all estar tambin mi
servidor, habla de un deseo de Dios para con
nosotros de una oferta que no se puede rechazar.
De una oferta de exaltacin para la vida del hombre.
Mi Padre le honrar fue la promesa pero el deseo
del que ser honrado deber ser el permanecer
como un servidor del que le dar honra.
APLICACIN:
Al meditar la presente leccin deberamos de hacer una
reflexin profunda en cuanto a cules son nuestros
verdaderos deseos de Dios. No pueden ser mezquinos,
egostas ni simples. Nuestro deseo de comunin con Dios
debera ser, en definitiva, la meta en nuestra vida
espiritual. Ni siquiera la felicidad puede ser la meta, es ms
bien un morir cada da a los apetitos de la carne, a la
vanidad de la vida, a todo aquello que no me permita vivir
para Dios.
37
Leccin 10
LA OBEDIENCIA DE JESUS RESULTARIA EN
SU MUERTE
Sn. Juan 12:27-36 Por: Cesar W. Flores
LECTURA BBLICA:
27Ahora est turbada mi alma; y qu dir? Padre, slvame de esta
hora? Mas para esto he llegado a esta hora. 28Padre, glorifica tu
nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo
glorificar otra vez. 29Y la multitud que estaba all, y haba odo la voz,
deca que haba sido un trueno. Otros decan: Un ngel le ha
hablado. 30Respondi Jess y dijo: No ha venido esta voz por causa ma,
sino por causa de vosotros. 31Ahora es el juicio de este mundo; ahora el
prncipe de este mundo ser echado fuera. 32Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraer a m mismo. 33Y deca esto dando a entender
de qu muerte iba a morir. 34Le respondi la gente: Nosotros hemos
odo de la ley, que el Cristo permanece para siempre. Cmo, pues,
dices t que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado?
Quin es este Hijo del Hombre? 35Entonces Jess les dijo: An por un
poco est la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenis luz, para
que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no
sabe a dnde va. 36Entre tanto que tenis la luz, creed en la luz, para
que seis hijos de luz. Estas cosas habl Jess, y se fue y se ocult de
ellos.
VERDAD CENTRAL: El pecado de nuestras almas fue la
angustia del alma de Jess.
INTRODUCCIN:
Jess saba que le aguardaba la crucifixin y, como era
humano, senta terror. Saba que debera cargar los
pecados del mundo y saba que eso lo separara de su
Padre. Deseaba liberarse de esa muerte horrible, pero
saba que Dios lo envi al mundo a morir por nuestros
pecados, en nuestro lugar. Jess le dijo no a sus deseos
humanos a fin de obedecer y glorificar a su Padre. A pesar
de que nunca tendremos que enfrentarnos a una tarea tan
difcil y espantosa, tambin tenemos el llamado a
obedecer. Pida lo que pida el Padre, debemos hacer su
voluntad y glorificar su nombre. Aprendamos hoy como la
38
obediencia de Jess fue una actitud constante aun a pesar
de que tal obediencia inclua su muerte en la cruz.
CUERPO:
1. La ofrenda por la salvacin y la redencin
humana (vrs. 27-33). Cristo, cuando emprendi
nuestra redencin y salvacin, hizo de su alma la
ofrenda por el pecado. Cristo estaba dispuesto a
sufrir, pero or pidiendo que se le salvara de sufrir.
La oracin pidiendo ser librado de la tribulacin
puede concordar bien con la paciencia que hay tras
ellos, y con el sometimiento a la voluntad de Dios en
ellos. Nuestro Seor Jess decidi satisfacer la
honra de Dios injuriado, y lo hizo humillndose a s
mismo. La voz del Padre desde el cielo, que lo haba
declarado su amado Hijo, en su bautismo y en la
transfiguracin, se oy proclamando que haba
glorificado su nombre que lo volvera a glorificar.
Reconciliando el mundo a Dios por el mrito de su
muerte, Cristo rompi el poder de la muerte, y ech
fuera a Satans como destructor. Llevando el
mundo a Dios por la doctrina de su cruz, Cristo
rompi el poder del pecado y ech fuera a Satans
como engaador. Hay que decir que Satans es real,
no simblico, y siempre est obrando contra Dios y
los que le obedecen. El alma que estaba distanciada
de Cristo es llevada a amarle y confiar en l. Ahora
Jess se iba al cielo, y llevara all los corazones de
los hombres. Hay poder en la muerte de Cristo para
atraer las almas a l. Hemos odo del evangelio lo
que enaltece la libre gracia, y tambin hemos odo
lo que llama al deber; debemos aceptar ambos de
todo corazn sin separarlos.
2. El lado no conocido del Mesas (vrs. 34-36). La
multitud no poda creer lo que deca Jess con
respecto al Mesas. Batan ramas de palmera para
39
un Mesas victorioso que establecera un reino
poltico terrenal que nunca tendra fin. A partir de
la lectura de ciertos pasajes, pensaban que el
Mesas nunca morira (Salmos 89:35-
36; 110:4; Isaas 9:7). Otros pasajes, sin embargo,
mostraban que s morira (Isaas 53:5-9). Las
palabras de Jess no concordaban con el concepto
que tenan del Mesas. En primer lugar, deba sufrir
y morir; despus, algn da, establecera su reino
eterno. Qu tipo de Mesas o Salvador es el que
busca usted? Cudese de tratar de obligar a Jess a
amoldarse a su patrn. No cabr jams. Jess dijo
que estara con ellos en persona por poco tiempo y
que deban aprovechar su presencia. Cual luz que
brilla en sitio oscuro, l les mostrara por dnde
deban andar. Si andaban en su luz, llegaran a ser
hijos de luz, revelando la verdad y sealando a las
personas el camino hacia Dios. Como cristianos,
debemos ser portadores de la luz de Cristo,
permitiendo que su luz brille a travs de nosotros.
Con cunta intensidad brilla su luz? Pueden otros
ver a Cristo en sus acciones?
APLICACIN:
La gente sac nociones falsas de las Escrituras porque
pasaron por alto las profecas que hablan de los
sufrimientos y la muerte de Cristo. Nuestro Seor les
advirti que la luz no seguira con ellos por mucho tiempo
ms, y les exhort a caminar en ella antes que la oscuridad
los alcanzara. Los que quieren andar en la luz deben creer
en ella y seguir las instrucciones de Cristo. Pero los que no
tienen fe, no pueden contemplar lo que se presenta en
Jess, levantado en la cruz, y son ajenos a su influencia,
como lo da a conocer el Espritu Santo; hallan miles de
objeciones para excusar su incredulidad.
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Leccin 11
UNA OPORTUNIDAD PARA
APROVECHARLA
Sn. Juan 12:37-50 Por: Moises Campos
LECTURA BBLICA:
37Pero a pesar de que haba hecho tantas seales delante de ellos, no
crean en l;38para que se cumpliese la palabra del profeta Isaas, que
dijo:
Seor, quin ha credo a nuestro anuncio?
Y a quin se ha revelado el brazo del Seor?
39Por esto no podan creer, porque tambin dijo Isaas:
40Ceg los ojos de ellos, y endureci su corazn;
Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazn,
Y se conviertan, y yo los sane.
41Isaas dijo esto cuando vio su gloria, y habl acerca de l. 42Con todo
eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en l; pero a causa de
los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la
sinagoga. 43Porque amaban ms la gloria de los hombres que la gloria
de Dios. 44Jess clam y dijo: El que cree en m, no cree en m, sino en
el que me envi; 45y el que me ve, ve al que me envi. 46Yo, la luz, he
venido al mundo, para que todo aquel que cree en m no permanezca
en tinieblas. 47Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo;
porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. 48El
que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la
palabra que he hablado, ella le juzgar en el da postrero. 49Porque yo
no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envi, l me dio
mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 50Y s que
su mandamiento es vida eterna. As pues, lo que yo hablo, lo hablo
como el Padre me lo ha dicho.
VERDAD CENTRAL: Debemos aprovechar con gratitud la
oportunidad que Dios nos da, pues una vez pasada no
volver.
INTRODUCCIN:
A lo largo de nuestro estudio del evangelio de Juan hemos
descubierto como una vez tras otra, el Seor invitaba a los
hombres a aprovechar la oportunidad de salvacin que se
les ofreca. La realidad es que hasta en los asuntos
espirituales, hay una ocasin para cada cosa. Si dejamos
41
pasar la oportunidad de Dios, posiblemente no se nos
volver a ofrecer otra. La decisin de seguir a Cristo no
puede posponerse, pues es muy probable que tal ocasin
no exista. Sin duda que todo lo que se refiere a la salvacin
del alma, debe ser cuestin del hoy mismo. Esta es la
enseanza que en repetidas veces se ha dicho a los
hombres y que nosotros haremos bien en entender.
CUERPO:
1. El temor del qu dirn (vrs. 42-43). Muchas almas
han llegado al estado de condenacin eterna por
culpa de su temor ante los comentarios de los
hombres. Parecera que este es un asunto sin
importancia, pero, nos sorprenderamos de la gran
cantidad de personas que rechazarn a Cristo por
dicho temor de perder el favor de sus amistades.
Aun de los gobernadores muchos creyeron en l,
pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no
ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban ms
la gloria de los hombres que la gloria de Dios. (vrs.
42-43). Al igual que estos judos, hay en el presente
millares de seres humanos que estn convencidos
de la verdad del Evangelio pero que temen recibir a
Cristo como Salvador pues piensan en lo que sus
amigos o vecinos puedan decir. El tiempo de la
oportunidad de la salvacin suele ser muy corto y
ocurre muy rpidamente. No permitamos que el
temor del hombre hunda nuestras almas en la
condenacin eterna. Son ya muchas las almas que
han sido consumidas por la cobarda moral como
para que nosotros vengamos tambin a ser parte de
ellos. No importa perder viejas amistades, que
disminuya nuestra popularidad, sigamos a Cristo
con firmeza. Su amistad suplir todo lo que
deseamos.
42
2. El testimonio que Cristo nos trajo (vrs. 44-46).
Cuando el Seor cumpli su misin aqu en la tierra
hablo muy claro de su objetivo. El dijo: Yo, la luz, he
venido al mundo, para que todo aquel que crea en mi
no permanezca en las tinieblas. (v. 46). En la figura
que Jess us de ser la luz, encontramos una
hermosa ilustracin que nos ensea lo que l es
para los hombres. As como hay diferencia entre la
luz y las tinieblas, la hay tambin entre Cristo y el
pecado. La diferencia es tan marcada que no hay
ninguna persona que en el da del juicio pueda decir
que no la comprendi. Cuando tengamos que ser
juzgados ante Dios no podremos tener excusa de no
haber entendido el mensaje de la vida, pues, as
como la luz resplandece, Cristo brilla con tanto
fulgor que solo los ciegos voluntarios no lo ven. El
testimonio que el hombre ha recibido de Cristo le
deja sin ninguna excusa. Jess es la luz que ha
resplandecido en este mundo opacado por el
pecado, Jess brilla para el bien de los que creen en
l. Si tornamos los ojos hacia Cristo, su luz
penetrar nuestro oscuro entendimiento, iluminar
la senda de nuestra vida y reanimar nuestros
corazones de tal manera que en el da de la
desgracia, no les abatir ya el dolor.
3. El testimonio que la Palabra de Dios ha dado (vr.
48). Las Buenas Nuevas del Evangelio de salvacin
es otro de los testimonios que alumbra el
entendimiento del hombre. Siendo que el da del
juicio se aproxima, debemos considerar muy
seriamente cual es nuestra actitud con respecto a
esa Palabra. El que me rechaza, y no recibe mis
palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he
hablado, ella le juzgar en el da postrero. (v. 48).
Con frases tan solemnes como las citadas, el Seor
advirti sobre el hecho del que nadie puede quedar
43
impune del juicio de Dios, despus de haber
rechazado las palabras del Evangelio pues es la
mxima revelacin que Dios ha dado al hombre.
Nunca Dios manifest tan claramente su voluntad
como lo ha hecho a travs de su Palabra escrita.
Esto mismo deja sin excusa a los hombres de
nuestro tiempo, todos aquellos han ledo u odo la
verdad de vida y no han credo a ella, sino que la
han rechazado, sern juzgados severamente en el
da final. El juicio es algo que no se puede evitar, por
esa razn es necesario tomar la fe en Dios como la
nica manera en que podremos ser guardados. Solo
la sangre de Cristo puede librarnos de la ira divina
que pronto se desatar sobre este planeta.
APLICACIN:
Una oportunidad perdida es igual a una flecha disparada al
aire, ya no puede hacerse regresar. No desaprovechemos
por tanto la oportunidad que hoy se nos ofrece para recibir
la salvacin y luz de Cristo.
44
Leccin 12
UNA DEMOSTRACION DE AMOR Y
HUMILDAD
Sn. Juan 13:1-20 Por: Daniel Avalos
LECTURA BBLICA:
1Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jess que su hora haba
llegado para que pasase de este mundo al Padre, como haba amado a
los suyos que estaban en el mundo, los am hasta el fin. 2Y cuando
cenaban, como el diablo ya haba puesto en el corazn de Judas
Iscariote, hijo de Simn, que le entregase, 3sabiendo Jess que el Padre
le haba dado todas las cosas en las manos, y que haba salido de Dios,
y a Dios iba, 4se levant de la cena, y se quit su manto, y tomando una
toalla, se la ci. 5Luego puso agua en un lebrillo, y comenz a lavar los
pies de los discpulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba
ceido. 6Entonces vino a Simn Pedro; y Pedro le dijo: Seor, t me
lavas los pies? 7Respondi Jess y le dijo: Lo que yo hago, t no lo
comprendes ahora; mas lo entenders despus. 8Pedro le dijo: No me
lavars los pies jams. Jess le respondi: Si no te lavare, no tendrs
parte conmigo. 9Le dijo Simn Pedro: Seor, no slo mis pies, sino
tambin las manos y la cabeza. 10Jess le dijo: El que est lavado, no
necesita sino lavarse los pies, pues est todo limpio; y vosotros limpios
estis, aunque no todos. 11Porque saba quin le iba a entregar; por eso
dijo: No estis limpios todos.12As que, despus que les hubo lavado los
pies, tom su manto, volvi a la mesa, y les dijo: Sabis lo que os he
hecho? 13Vosotros me llamis Maestro, y Seor; y decs bien, porque lo
soy. 14Pues si yo, el Seor y el Maestro, he lavado vuestros pies,
vosotros tambin debis lavaros los pies los unos a los otros. 15Porque
ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros tambin
hagis. 16De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su
seor, ni el enviado es mayor que el que le envi. 17Si sabis estas
cosas, bienaventurados seris si las hiciereis. 18No hablo de todos
vosotros; yo s a quienes he elegido; mas para que se cumpla la
Escritura: El que come pan conmigo, levant contra m su calcaar.
19Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda,
creis que yo soy. 20De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo
enviare, me recibe a m; y el que me recibe a m, recibe al que me
envi.
VERDAD CENTRAL: No es posible amar a otros sin vivir por
ello.
45
INTRODUCCIN:
El acto de lavar los pies era un acto de cortesa en la casa
de cualquier anfitrin que consista en tener a un esclavo
para lavar los pies de los invitados a su llegada a la casa. En
la cena de la Pascua que Jess celebr con los discpulos
nadie quiso hacerlo porque eso hubiese significado que
admitan su inferioridad, y ellos haban estado pensando
en posiciones de autoridad en el reino de Cristo. Jess no
tena este problema porque l haba tomado la forma de
siervo a pesar de existir en forma de Dios (Fil. 2:6-7).
As que tom una toalla y una vasija y comenz a lavar los
pies de los discpulos y a secarlos con la toalla (13:5). En el
relato de hoy podemos descubrir grandes lecciones acerca
de estas cualidades personificadas en la vida de Jess.
CUERPO:
1. Una leccin prctica (vrs. 1-7). Jess saba que
uno de sus discpulos lo traicionara, otro le negara
y todos lo abandonaran durante un tiempo. Aun
as, a los suyos que estaban en el mundo, los am
hasta el fin. Dios nos conoce completamente, as
como Jess conoca a sus discpulos. Conoce los
pecados que hemos cometido y los que nos faltan
por cometer. A pesar de eso, nos ama. Cmo
responde usted ante esta clase de amor? Todo el
relato nos cuenta lo que dijo Jess a sus discpulos
la noche antes de su muerte. Todas estas palabras
las expres una noche en la que, contando
nicamente con la presencia de los discpulos, les
dio las ltimas instrucciones a fin de prepararlos
para su muerte y resurreccin, sucesos que
cambiaran sus vidas para siempre. Imagnese que
usted es Pedro que observa a Jess lavar los pies de
los dems, y que este va acercndosele cada vez
ms. A Pedro debe haberle confundido que su
Maestro estuviera realizando tareas de esclavo.
Todava no comprenda la enseanza de Jess de
46
que para ser un lder, deba ser un siervo. Este no es
un pasaje agradable para los lderes a los que les
cuesta servir a los que estn bajo su direccin.
Cmo trata a los que trabajan bajo sus rdenes,
sean estos hijos, empleados o voluntarios?
2. Las lecciones espirituales son difciles de
comprender (vrs. 8-11).La exclamacin Jams!
que Pedro hace podramos entenderla as: T de
ninguna manera lavars mis pies mientras que el
mundo exista. Pedro es suficientemente humilde
para ver la discordancia de la accin de Jess y, sin
embargo, lo suficientemente orgulloso como para
ordenar a su Seor. La respuesta de Jess tiene un
doble significado, como vemos frecuentemente en
este Evangelio. Si no lavaba sus pies no tendra
parte con l en la Cena, pero probablemente se
refera tambin a la limpieza moral y espiritual,
basado en la sangre derramada de Jess, necesaria
para participar con l en su reino. Ante la
perspectiva de ser excluido del reino, el impulsivo
Pedro va al otro extremo. Jess iba a lavar slo los
pies, pero Pedro pide mucho ms: de arriba hasta
abajo, cabeza, manos y pies, es decir, todos los
miembros expuestos. En ambos casos, Pedro no se
somete con humildad al propsito de Jess;
primero se niega categricamente, luego demanda
ms de lo que Jess se propone. Esta respuesta de
Pedro indica que no entendi que Jess no se
propona dar un bao a los discpulos, sino que
realizaba un acto de limpieza simblica. Jess
responde a Pedro con una alusin a la costumbre de
lavarse bien en casa antes de ir a una fiesta. Al
llegar a la fiesta, no sera necesario lavarse otra vez,
excepto los pies, sobre todo cuando caminaban en
sandalias abiertas por caminos de tierra. Esta
adems pudiera ser una alusin a la limpieza
47
interior y radical que se efecta en la conversin;
luego es necesaria slo la limpieza de la basura
que se pega a uno en el curso del da. Todos haban
experimentando esa limpieza radical en la
conversin, al creer en Jess, es decir, todos menos
uno (v. 2). Jess saba cada paso que Judas estaba
dando. La expresin le entregaba indica que ya
estaba negociando con los lderes para vender a
Jess por un precio y solo esperaba el momento
oportuno para efectuarlo. La revelacin del traidor
se hizo lentamente, pero de aqu en adelante el
ritmo se acelerara como se ver en los siguientes
versculos. Al decir no todos estis limpios Jess
aluda a Judas, pero aparentemente los discpulos
no prestaron atencin.
3. Debemos comprender el acto y su significado
(vrs. 12-17). Despus de realizar esta parbola en
accin lavando los pies de todos los discpulos, y sin
decir una palabra, excepto en respuesta a la
protesta de Pedro, se reclin otra vez (v. 12). La
pregunta Sabis lo que os he hecho? les invita a
una reflexin sobre el significado del acto. No era
meramente el cumplimiento de un rito. Era una
expresin del amor y humildad del Hijo de Dios:
Entended lo que os he hecho, como dando a
entender que: por lavar sus pies l haba lavado
sus corazones. Por inclinarse a este servicio servil l
les hizo pasar vergenza por haberlo resistido. Por
esta simple accin l haba convertido una
compaa de hombres celosos, enojados, peleadores
en una compaa de discpulos humillados y
unidos. Jess mismo en otras ocasiones hablaba de
su mansedumbre y humildad (Mt. 11:29) y recin
haba expresado ese sentimiento al lavarles los pies,
pero aqu afirma su dignidad y que cumple
perfectamente lo que los ttulos implican: Maestro y
48
Seor. Jess acepta y aprueba el empleo de los
ttulos de parte de sus discpulos: y decs bien,
porque lo soy. Si l, reconocido por ellos como digno
de supremo respeto, haba tomado la posicin del
siervo ms humilde, ellos deben estar dispuestos a
hacer lo mismo cuando surja la ocasin, o que haya
necesidad. Juan el Bautista tuvo esa actitud ante
Jess (ver 1:27). Morris comenta que ningn acto
de servicio debe ser demasiado humilde para los
seguidores de Jess. Jess dice que el lavado de los
pies de sus discpulos es un ejemplo. El ejemplo es
algo sealado para revelar la actitud o conducta que
otros deben seguir. Jess no dice que es un
mandato, o que literalmente los creyentes deben
repetirlo como una ordenanza. Llama la atencin al
hecho de que Jess no dice as lo que yo os hice,
sino as como yo os hice, es decir, con la misma
actitud y humildad. El servicio mutuo,
sometindose unos a otros en humildad, es lo que
Cristo manda. Sin lugar a dudas, los creyentes hoy
en da lavaran los pies de Jess gustosamente, pero
el problema es que pocos estamos dispuestos a
lavarnos los pies los unos de los otros.
APLICACIN:
Jess fue el siervo modelo y mostr su disposicin de
servicio a sus discpulos. Lavar los pies de los huspedes
era una tarea que deba llevar a cabo un sirviente de la
casa cuando llegaban los invitados. Pero Jess se coloc
una toalla a la cintura, del modo que lo hara el ms
humilde de los esclavos, para luego lavar y secar los pies
de sus discpulos. Si incluso l, Dios hecho carne, est
dispuesto a servir, nosotros sus seguidores tambin
debemos ser siervos, dispuestos a servir de cualquier
modo que glorifique a Dios. Est usted dispuesto a seguir
el ejemplo de servicio de Cristo? A quin puede servir
hoy? Hay una bendicin especial para los que no solo estn
49
de acuerdo en que el servicio humilde es caracterstico de
Cristo, sino que tambin van ms all y lo cumplen (v. 17).
50
Leccin 13
LA TRAICION DE JUDAS
Sn. Juan 13:21-30 Por: Luis Mundaca
LECTURA BBLICA:
21Habiendo dicho Jess esto, se conmovi en espritu, y declar y dijo:
De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a
entregar. 22Entonces los discpulos se miraban unos a otros, dudando
de quin hablaba. 23Y uno de sus discpulos, al cual Jess amaba, estaba
recostado al lado de Jess. 24A ste, pues, hizo seas Simn Pedro, para
que preguntase quin era aquel de quien hablaba. 25El entonces,
recostado cerca del pecho de Jess, le dijo: Seor, quin
es? 26Respondi Jess: A quien yo diere el pan mojado, aqul es. Y
mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simn. 27Y despus del
bocado, Satans entr en l. Entonces Jess le dijo: Lo que vas a hacer,
hazlo ms pronto. 28Pero ninguno de los que estaban a la mesa
entendi por qu le dijo esto. 29Porque algunos pensaban, puesto que
Judas tena la bolsa, que Jess le deca: Compra lo que necesitamos
para la fiesta; o que diese algo a los pobres. 30Cuando l, pues, hubo
tomado el bocado, luego sali; y era ya de noche.
VERDAD CENTRAL: Debemos ser siempre fieles a Dios.
INTRODUCCIN:
Para todos los que conocemos un poco la historia de Judas
y su traicin, quizs nos parezca incomprensible su accin.
A pesar de que aparentemente Judas reconoci a Jess
como el Hijo del Dios viviente, de haber predicado que
Jess era el Mesas prometido para Israel, de haber sido
testigo ocular de todos los milagros y maravillas que el
Seor hizo (tal vez l mismo las realizo en el Nombre de
Jess); aun as fue capaz de venderlo por 30 piezas de plata
lo que equivala al precio o valor de un esclavo en aquellos
das. Todo esto demostr que no fue del todo un verdadero
discpulo de Cristo. A pesar de lo sucedido con Judas, si
hubieron otros discpulos que permanecieron fieles y
leales al Seor, hasta la muerte.
CUERPO:
51
1. Jess conoce las intenciones del corazn (vr. 21).
Reunido Jess con sus discpulos anuncia en una
actitud de conmocin su entrega en manos de
pecadores. Tal conmocin de espritu obedeca al
hecho de que a pesar de todo, conoca y amaba al
que lo iba a traicionar. Es tal naturaleza de Dios que
ama al pecador, solo l conoca las intenciones y los
pensamientos del corazn de Judas. Razn tuvo Job
de decir: Yo conozco que todo lo puedes y no hay
pensamiento que se esconda de ti (Job 42:2). Jess
saba lo que se estaba tramando en contra de l, era
significativo que aunque era el cumplimiento fiel de
la Escritura, tal anuncio caus incertidumbre en el
resto del discipulado.
2. Los verdaderos discpulos siempre querrn
conocer aquello que atae a su Maestro (vrs. 22-
24). De todos los Apstoles, sabemos que Pedro
destacaba por ser osado, impetuoso y propenso a
preguntar; sin embargo no lo hizo, solo hizo seas a
Juan quien estaba en mejor posicin recostado en el
pecho de Jess. El inters era muy obvio, su
Maestro estaba a punto de encarar una tarea difcil.
A veces este mismo inters es demostrado por los
seres humanos, quiz no por conocer los asuntos de
Dios, sino por conocer que traer el maana. A
pesar de esto es solo a sus fieles seguidores a
quienes Dios revelar sus planes.
3. Jess amaba a Judas, el traidor (vrs. 25-30).
Normalmente en la tradicin juda era muy comn
que entre los muy conocidos se dieran de comer en
la boca. Jess recurre a tal tradicin y moja el pan y
lo da a Judas. Judas saba de antemano
secretamente lo que estaba a punto de hacer pero el
Seor lo descubre y en lugar de ponerlo en
evidencia con el resto del discipulado solo alcanza a
52
pedirle que apresure su accin. Era el momento
crucial en donde comenzara la agona del Mesas.
Aunque los discpulos no entendieron el dialogo
entre Jess y Judas pues creyeron que hablaban de
aspectos financieros o del uso del fondo del cual
Judas era el encargado, Jess si conoca que era el
momento permitido a Satans para ejecutar su plan
malvolo de destruccin. Este plan inclua la
destruccin de Judas, pues la traicin causa muerte
y la muerte condenacin eterna.
APLICACIN:
La traicin consiste en violar la lealtad o fidelidad que se
ha prometido a una persona, causa o nacin. Es un delito
que ha causado mucho dao en la historia de la
humanidad, lo mismo sucedi en el caso de Judas, Satans
caus la muerte del Seor. Esta muerte despus de todo
fue nuestra bendita victoria despus de tres das. Por su
amor incomparable para el pecador. Es posible que
hayamos traicionado a alguien o que alguien nos haya
traicionado, sin embargo, quiera Dios que hayamos
aprendido a amar e incluso a perdonar a los que nos
daaron y que eso no sea obstculo en nuestra vida para
permanecer fieles a Dios y su obra. Que podamos ser
capaces de expresar las mismas palabras de Jess: Padre,
perdnalos, porque no saben lo que hacen
53
PROGRAMAS DE PLANIFICACIN Y ESTUDIO
La mecnica de trabajo en las Reuniones de Hogar comprende dos
reuniones: PLANIFICACION y ESTUDIO.
DEFINICIN DE PLANIFICACIN.
Tiene por objeto evaluar la reunin anterior y planear la
siguiente reunin celular asignando responsabilidades.
Esta reunin debe desarrollarse de manera breve
inmediatamente despus de la reunin de estudio de la
Palabra.
LO QUE ES PLANIFICACIN.
Es tener una reunin de trabajo.
Es una reunin de evaluacin.
Es una reunin de alimentacin de la visin.
PROGRAMA DE LA REUNIN DE PLANIFICACIN.
1) Oracin inicial.
2) Compartir la Visin y los lineamientos para la semana.
3) Revisar los resultados de la semana anterior.
4) Planificar para la siguiente reunin de estudio.
5) Delegacin de privilegios para la reunin de grupo.
6) Anuncios.
7) Oracin convenida por peticiones generales.
IDEAS PARA REFLEXIONAR.
NO sea impositivo; mejor identifquese con las necesidades de
sus miembros.
Sea ejemplo.
LA REUNIN CELULAR (O DE ESTUDIO).
Esta es la reunin donde se cosecha lo que se planific.
El objetivo principal es la evangelizacin y multiplicar la
reunin.
Debe desarrollarse en una hora.
ALGUNOS CUIDADOS QUE DEBE TENERSE.
No debe convertirse en un mini culto.
No es una iglesia de casa la reunin familiar.
La reunin de estudio debe de estar envuelta en un ambiente
de confianza y unidad con los amigos.
No coloque las sillas una tras otra.
54
Debe conservar el orden natural. Controlar la modulacin de
voz.
Evite utilizar plpito.
No es necesario llevar flores.
PROGRAMA DE LA REUNIN DE ESTUDIO (CELULAR)
1) Bienvenida................................................Anfitrin.
2) Oracin inicial...........................................Lder
3) Canto de dos o tres coros.....Lder o delegado
4) Estudio del Bosquejo o leccin del da...Lder
5) Llamado a recibir a Cristo.......................Lder
6) Motivacin y recoleccin de la ofrenda...Lder o delegado
7) Anuncios.................................................Lder
8) Oracin final convenida...........................Lder
REFRIGERIO.
Este no tiene lmite de tiempo, sin embargo se recomienda de
15 a 20 minutos.
Este tiempo es para saludarse y compartir experiencias.
Durante el refrigerio el secretario debe pasar lista
discretamente a los asistentes a la reunin.
Objetivo: mostrar al mundo por medio de nuestra vida el
mensaje ms poderoso que tenemos El Amor.
RECURSOS Y BIBLIOGRAFA
Comentario Bblico Mundo Hispano Tomo 17: Juan (1
Edicin). El Paso, TX 2004: Editorial Mundo Hispano.
Comentario de la Biblia Matthew Henry en un tomo. (2003)
Miami: Editorial Unilit.
Biblia del diario vivir. 2000, c1996 (Electronic Edition.)
Nashville: Editorial Caribe.
Biblia de estudio : LBLA.
Biblia plenitud. 2000, c1994 (Electronic Edition). Nashville:
Editorial Caribe.
Diccionario de la Lengua Espaola. (22 Edicin)
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