100% encontró este documento útil (1 voto)
3K vistas31 páginas

Plan Maitland PDF

El documento presenta el hallazgo de un plan estratégico escrito por el general inglés Sir Thomas Maitland en 1801 para capturar Buenos Aires y Chile y luego liberar Perú y Quito. El historiador argentino Rodolfo Terragno encontró una copia original del "Plan Maitland" en Edimburgo en 1981. El plan propone una estrategia similar a la que luego utilizaría el general José de San Martín para liberar a las provincias del Virreinato del Río de la Plata.

Cargado por

Santiago Mondino
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
3K vistas31 páginas

Plan Maitland PDF

El documento presenta el hallazgo de un plan estratégico escrito por el general inglés Sir Thomas Maitland en 1801 para capturar Buenos Aires y Chile y luego liberar Perú y Quito. El historiador argentino Rodolfo Terragno encontró una copia original del "Plan Maitland" en Edimburgo en 1981. El plan propone una estrategia similar a la que luego utilizaría el general José de San Martín para liberar a las provincias del Virreinato del Río de la Plata.

Cargado por

Santiago Mondino
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

EL PLAN MAITLAND
(Una forma discreta de llorar en silencio)

Aparece un Plan Estratgico que suena conocido


En la accin tctica de cruzar la Cordillera de los Andes, como parte de la campaa que va de
1817 a 1821, el General Jos de San Martn puso en marcha, al llevarlo a la prctica, un plan
estratgico que guarda sorprendentes analogas con otro que fuera concebido en Inglaterra, y
presentado a consideracin de Su Graciosa Majestad a principios de 1801. Aunque
personalmente me inclino a pensar, por algunas evidencias, que el ao exacto de su compendio,
redaccin y revisin pudo estar comprendido entre mediados de 1799 y febrero de 1801.
Este Plan Estratgico ingls habra sido concebido y escrito por el Mayor General Sir Thomas
Maitland (1759-1824), y entregado a Henry Dundas (desde 1804 Primer Lord del Almirantazgo
como Lord Melville), que entonces se desempeaba como Secretario de Guerra en el primer
gobierno de William Pitt (hasta 1801), llamado El Joven (1759 1806), durante el reinado de
Jorge III (de 1760 a 1820), Rey de Gran Bretaa e Irlanda. Con anterioridad haba sido secretario
de su padre, Pitt (1708-1778), El Viejo (Lord Chatham), quien fuera Primer Ministro de los reyes
Jorge II y Jorge III.
El hallazgo del Plan Maitland como documento
Yo tuve la suerte dice el doctor Rodolfo H. Terragno-, de encontrar una copia original del Plan
Maitland en Edimburgo, a principios de 1981, mientras realizaba una investigacin en archivos
escoceses. El objetivo de esa investigacin era obtener datos sobre James Duff, Cuarto Conde de
Fife, y otros posibles contactos de San Martn (R. H. Terragno, Las fuentes secretas del Plan
Libertador de San Martn, publicado en la Revista Todo es Historia, Nro. 231, Buenos Aires,
agosto de 1986).
El hallazgo de Terragno consisti en 47 hojas manuscritas por el propio Maitland, sin fecha ni
destino, as como ninguna indicacin de que tal documento fuera presentado ante el gobierno
britnico. Algn empleado del museo, al organizar los papeles de Maitland, habra registrado el
documento bajo el ttulo de Plan para capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar Per y
Quito.
Ms adelante dice este historiador, que en la traduccin del Plan Maitland, escrito en ingls de
hace casi dos siglos, he procurado ser lo ms literal posible, abstenindome de toda
modernizacin o simplificacin de estilo. Pues bien: as lo har tambin. Lo delicado de este
asunto as lo exige, a fin de que nadie sospeche que detrs de m hay una mala intencin
respecto de este benemrito de la Patria.
Muchos oficiales escoceses estuvieron envueltos durante el Siglo XIX sigue Terragno en su
exposicin- en planes para atacar a Espaa o ayudar a las colonias en sus luchas por la
independencia. Sin desmerecer ni criticar a nadie, creo firmemente que lo dicho por el doctor
2
Terragno es el exoesqueleto de lo que dijeron queran hacer los ingleses y su plyade de amigos
con la Amrica Espaola; y el endoesqueleto result ser que, en realidad, se la queran merendar
(dominacin indirecta como la llam Castlereagh, Ministro de Guerra, en septiembre de 1807),
tal cual ocurri finalmente de 1826 (emprstito con la Baring Brothers del que se recibi 1/4 del
total -1/8 en metlico y 1/8 en papeles negociables-, y se pag cuatro veces en efectivo,
finalizando en 1905), hasta el 2007 con el establecimiento del Nuevo Virreinato del Ro de la Plata
desde 1955, con Islas Malvinas incluidas (1833 y 1982) que, procezoica y deliberadamente, se
perdieron, a mi leal entender, para siempre.
Preocupado el entonces presidente de los EE. UU (de 1821 a 1825), James Monroe (1758-1831),
por las rpidas acciones lanzadas por el Ministro de Asuntos Exteriores (1823) de Inglaterra,
George Canning (1771-1827) sobre los despojos del antiguo Imperio Espaol, reconoci tambin
a las jvenes repblicas americanas como haban hecho los ingleses, y proclam la famosa
Doctrina Monroe (1823), que en extrema sntesis dice: Amrica (del Norte) e Hispanoamrica
(Africa Blanca) para los Americanos (los EE.UU.); y Europa y frica (Negra) para Inglaterra. Es
decir: pide subrepticiamente que se respete lo acordado y proclamado despus de la derrota de
Napolen en Waterloo (1815) y el fin del Imperio de los Cien Das. Monroe no practicaba el arte
declamatorio; era un viejo expansionista: en 1803 fue el motor de la compra de Luisiana y poco
despus de la compra de la Florida (1818).
Y as, por decreto, sin que suene un tiro, incorpor hasta la fecha a Hispanoamrica (Africa
Blanca) al patrimonio de la Gran Nacin de Norte. Tampoco por esto hubo rebuzno alguno. No por
allende ni por aquende los mares y tierras. Menos aqu, que tenamos la inconmensurable suerte
de contar con Rivadavia al frente de los directoriales y una buena caterva de adictos, que son los
que fusilaran al Coronel Borrego cuando les descubri este chanchullo y el que haban armado
con el Banco de la Provincia.
El lugar de donde todos salen y a donde todos vuelven
Respecto a los oficiales escoceses, puedo decir que muchos fueron amistades de San Martn en
Espaa primero y en Inglaterra despus. No es una casualidad que, cuando el prcer elige el
camino del ostracismo voluntario, volviese a Londres de donde haba salido 12 aos atrs,
cumpliendo as la ley que dice que todo libertador que se precie de tal debe salir de Inglaterra y
luego regresar a ella. Desde Carlos Marx hasta Gandhi y el Ayatollah Komeini cumplieron con esta
premisa; sin contar al General Pinochet y a su supuesta anttesis progre Michelle Bachelet (la
casaron con un comunista alemn residente en Londres y la mandaron a Berln del Este, vyase a
saber con qu misin), los que, cuando las papas quemaban, tambin regresaron a Londres
donde fueron recibidos y cobijados maternalmente (por las mams Elisabeth II y doa Margaret
Thatcher).
Y hablando de papas quemantes, Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, antes de venir a
consolarnos por la guerra de Malvinas, primero pas por la Patronal, Inglaterra. Dicen que sta fue
una visita programada con mucha anterioridad y por ello inevitable. Se intentaba hacer un
acercamiento con la Iglesia Anglicana. No s. Porque las visitas, ante tal o cual eventualidad, se
pueden suspender o posponer, y ms a esos niveles estratosfricos de las relaciones pastorales,
o no? Es que el Banco Ambrosiano (el Banco de los Curas), Roberto Calvi (il Cavalieri) que
apareci colgado por el cuello debajo del puente londinense de Los Hermanos Negros el 18 de
junio de 1892 (dejndole al Ambrosiano un agujero de 8.300 millones de dlares), la Propaganda
Due (cuyo tesorero era Calvi y Licio Gelli su Gran Maestre), y otras cosillas tiran ms que una
yunta de bueyes con la mancera bien cinchada al cogote y cornamenta.
Armado de mucha paciencia y tomado de la mano de los espaoles Modesto Lafuente (Historia
General de Espaa, Tomo XLVI, Cap. XXIV, pp. 7222 en adelante, Ed. Correo Espaol, Bs. As.
1889), y de Carlos Mendoza (Las Batallas del Siglo XIX, Tomo I, Cap. VI, pp. 117 y ss.; y Cap.
VIII, pp. 146 y ss., Ed. Artstico Literaria, Barcelona); y siguiendo a los argentinos Bartolom Mitre
y a Pacfico Otero, los mayores bigrafos sanmartinianos, he frecuentado las campaas militares
en las que particip San Martn en la Guerra de la Independencia espaola (de mayo de 1808 a
fines de 1814). Aunque sabemos que la ltima accin de San Martn en Espaa fue en el segundo
sitio a Badajoz, a rdenes de William Carr Beresford, retirndose inmediatamente el 14 de
septiembre de 1811 en un buque de guerra ingls, por la va Cdiz-Gibraltar-Lisboa-Londres.
De este estudio minucioso, detenido, surge que, necesariamente San Martn debi conocer en
Espaa al siguiente personal militar ingls que haba participado en las invasiones de Buenos
Aires: Brigadires Generales Auchmuty, Lumley y Cortty; Generales Acheson, Baird, Crawford y
3
Beresford; Mayores Generales Lewisson Gower, Duckworth y Fergusson; Almirante Murray;
Contra Almirante Sterling; Coroneles Bourke, Browne, Mahon, Munay, Trent, Nightingale y Lloyd;
Tenientes Coroneles Pack, Dilkes, Deane, Gill, Guard, Paget, Poham, Boutler, Torrents,
Backhouse, Bradford y Kington; Mayores Campbell, Guardner, Whittingham,Turner, Trotter,
Nugent, Miller, Fucker, Gardner, Travers y Forbes; Capitanes Stirling, Howker, Jackson, Watsson,
Dickson,Carmichael, Wilgress, Donell, Pallmer, Donnelly, Fraser, Douglas, Patrik, Clinton,
Campbell, Broke, Brown y Arburthnot; Tenientes Mahon, McDonald, LEstrange y Evans.
Lgicamente en Espaa estos fueron ascendiendo por antigedad o mritos de guerra, como
Pack, el perjuro, a General. Otros se murieron. Desde luego que tampoco son todos. Este puado
hombres son los que cumplen la doble condicin de haber estado en Buenos Aires y en Espaa,
con diferencia de 1 2 aos entre un punto y el otro, y necesariamente debieron frecuentar a San
Martn.
En cuanto a las unidades militares que pasaron completas del Ro de la Plata a Espaa (va Baha
de Mondego, Portugal) al mando del General Arthur Wellesley, despus Duque de Wellington
(1769-1852) fueron: el RI 71; R 9 de Tenientes Dragones; Brigada de Artillera; RI 36; RI 38; RI
47; RI 54; R 20 de Dragones; RI 88; RI 89; RI 95; RI 40; RI 87; R 17 de Dragones; RI 5;
RI 36; RI 45; R 6 y R 21 de Dragones R 6 de Guardias Dragones, sin contar 3 Compaas de
Artillera; una Compaa de Carabineros; 4 compaas de Granaderos, un Batalln Ligero; 3
Compaas del Cuerpo de Carabineros; el Cuerpo de Santa Elena; 4 compaas de Artillera y un
Cuerpo de Reclutas para los relevos. Todas ellas debieron ser unidades conocidas por San Martn
en diferentes momentos, aunque no sabemos si revist en alguna de ellas, lo que me parece
improbable. Tambin estas unidades cumplen la doble condicin a la que me refer en el prrafo
anterior.
Sir Thomas Maitland y sus conexiones polticas
Maitland fue un oficial naval, escocs como la gran mayora de sus vinculaciones, miembro del
Parlamento y compaero de George Canning en aquella Cmara. As como l tambin, integrante
de la Junta de Contralor (poderoso organismo del ente paraestatal llamado Compaa de las
Indias Orientales. Digamos una organizacin que, por una parte fueron los herederos legtimos de
filibusteros a lo Cook, Cavendish o Morgan; y por la otra, revestidos con rasgos ms o menos
civilizados al uso de un Cuartel General o de un Estado Mayor; como herramienta para todos
aquellos que planeaban nuevas conquistas, no slo en la India, sino tambin en el Caribe y en
Sudamrica).
Maitlan junto con Canning fueron Consejeros Privados de la Corona (a partir del 8 de abril de
1807). A Canning se le deca entonces el heredero de Dundas, cmo lo llamaran a Maitland?
Posteriormente Canning fue Canciller entre 1807 y 1809 por recomendacin de Wellesley
(hermano del que entonces ya estaba en Portugal).
En 1783 William Pitt, segundo hijo de quien fuera Jefe de Gabinete de los reyes Jorge II y Jorge
III, es nombrado Primer Ministro y Ministro de Finanzas. Su gobierno, que durara 17 aos, se
iniciaba cuando el no tena 25. Once aos despus, en 1794, desdobla un ministerio, colocando al
Duque de Prtland como Secretario de Estado de Interior, y lo separa de los negocios de la guerra
que conserva Henry Dundas, Secretario de Guerra desde la asuncin de Pitt. En este contexto del
poder aparece Maitland vinculado a Dundas, el ms firme promotor de acciones britnicas en
Hispanoamrica, y gracias a l tiene acceso directo a Pitt. Porque Dundas, un escocs muy hbil
polticamente, fue la sombra de Pitt y viceversa.
Maitland tambin estaba vinculado, a travs de Dundas, a Sir John Coxe Hippisley, otro miembro
del Parlamento y oficial del ejrcito de la Compaa de Indias Orientales. Hippisley era un buen
conocedor de todos los temas sobre una posible accin militar en Hispanoamrica, porque haba
participado de las reuniones celebradas por Dundas con este motivo. Y ha participado en ellas en
calidad de asesor, porque haba reunido abundante informacin de fuentes insospechadas.
Hippisley vivi muchos aos en Roma donde haca tareas de espionaje para el gobierno britnico,
y fue all donde obtuvo informacin sobre los modos de atacar las colonias espaolas, todo lo
cual paso a referir y analizar a continuacin.
Los Jesuitas: una fuente de informacin insospechada
El ministro portugus Sebastin Jos Carvalho y Mello (1699-1782), Marqus de Pombal, hombre
tenebroso, ampliamente vinculado a la masonera, a los iluminados y por ellos a los ingleses
4
(desde el Tratado de Methuen, 1703, Portugal haba pasado a ser una colonia inglesa, so
pretexto de un tratado econmico), durante el reinado de Jos I, expuls a los Padres Jesuitas de
los dominios lusitanos en Amrica en 1758, y un ao despus lo fueron de Portugal con la
expropiacin de todos sus bienes. Reinando Luis XV fueron expulsados de Francia en 1764 como
resultado de las presiones de Choiseul, los jansenistas, los filsofos y los iluminados (todos
ellos con decidido apoyo real: Luis XV es el sembrador de lo que cosecharn los franceses con su
Revolucin). Lo mismo hara Espaa con la Pragmtica de Carlos III de fecha 27 de febrero de
1767, culpndolos del Motn de Esquilache y de otros actos panfletarios y subversivos que, hasta
el da de la fecha, siguen siendo imposibles de verificar. Meses despus lo fueron de Npoles y en
1768 se reproducira este caso en Parma.
Sin embargo los pases citados no quedaron conformes con estas medidas, y pidieron a Clemente
XIII (Carlos Rezzonico, Papa de 1758 a 1769), la disolucin de Compaa de Jess del Santo
Iigo de Loyola. Pero la obtuvieron de Clemente XIV (Juan Antonio Vicente Canganelli, Papa de
1769 a 1774), quien promulg el breve Dominus et Redemptor (1773), que en s constituye una
rareza: nunca fue publicado, pero se llev a cabo puntualmente.
No comentar el golpe terrible que el Borbn Carlos III y su Ministro Aranda le asestaron a nuestra
patria con el injusto extraamiento de los Padres Jesuitas. La expulsin de los Jesuitas signific,
andando el tiempo, la prdida de todo el actual Ro Grande del Sur por el fallo de un presidente
norteamericano (Memoria de Gonzalo de Doblas y Relacin Geogrfica de don Diego de Alvear).
No le alcanz a Espaa con desatar las Guerras Guaranticas de las que tambin culp a los
religiosos de la Compaa. Como no le haba alcanzado el mantenernos por cientos de aos en la
condicin de arrabal orillero del Imperio Espaol, agravado luego con el mote borbnico de
Colonias. Con ellos y por ellos dejamos de ser parte de Espaa como fuimos con los Austria, y
pasbamos a ser una dependencia de servicio.
La dureza de aquella expulsin, es la que no se vio por parte de la Corona Espaola con los
prisioneros ingleses en 1806 y 1807, ni con los contrabandistas, usureros y portugueses que
sacaban la plata del Potos para enviarla a Inglaterra. Y tan violenta fue, que hubo casos en que
no los dejaron tomar sus pertenencias ni sus medicinas. Entre los expulsos haba muchos Padres
que eran ancianos y otros enfermos: la mayora de estos morira en alta mar. Para septiembre de
1767 se los despach, desde la islita que hace actualmente el Riachuelo en la Vuelta de Rocha,
una versin antigua de un campo de concentracin, con rumbo a Cdiz, y llegaron los
sobrevivientes a esta ciudad (ya constituida en un verdadero lupanar) a principios de 1768. Pero
all habran de enterarse de una nueva y, enseguida, se producira un milagro.
El confesionario
La nueva fue que el clemente Papa Clemente XIV no los quera en Roma. Advertidos los dems
puertos del Mediterrneo de esta piadosa decisin del Sumo Pontfice, ellos tambin se negaron a
recibir a los sacerdotes. De manera que las embarcaciones salidas de Cdiz, no pudieron hacer
arribada en la costa italiana ni en sus adyacentes, por lo que quedaron boyando a la deriva. All
muri ms de la mitad de los embarcados de hambre, sed y pestilencias que se desataron por el
hacinamiento. Pero estos ya no eran viejos o enfermos. Eran hombres sanos con meses de
martirio sobre sus espaldas. No conozco que la Iglesia haya hecho santo a alguno de ellos por
este martirio propinado por los propios cristianos.
El milagro fue que, a pesar de la prohibicin existente en Cdiz de no dejar desembarcar a los
sacerdotes y de que nadie tomase contacto con ellos como infectocontagiosos en cuarentena,
ms de la mitad de los expatriados desaparecieron mezclados con las brumas matinales de la
marina. Fueron los ingleses instalados en Gibraltar los que se llevaron, con chalupas y bateles por
el agua, a esta preciosa carga humana. No sera extrao que tambin lo hayan hecho por tierra
con la ayuda espaola. De all los cargaron a barcos de guerra y mercantes transportndolos a
Londres en el mayor secreto. De esta manera Su Graciosa Majestad y el Almirantazgo se junt
con centenares de informantes de primera categora. Hombres que haban estado en la Amrica
Espaola entre 10 y 40 aos, sirviendo a la Fe y al Rey, contra quienes ahora tenan un gran
resentimiento por haberlos hecho vctimas de una injusticia.
Los Jesuitas eran conocedores del clima Hispanoamericano; estudiosos de su flora, su fauna e
hidrografa; de los idiomas que hablaban los naturales de aquellas regiones y de sus
idiosincrasias; de su historia, cosmogona y teogona; de caminos, pasos, sendas, montes, llanos,
quebradas y sierras; muchos de ellos eran astrnomos y cartgrafos. Inglaterra sin ningn
esfuerzo se junt con este regalo de Espaa que en aquel momento fue invalorable. Para evitar
5
los siempre pesados e inoportunos interrogatorios que predisponen mal al expositor,
seguramente los britnicos les pidieron a los Padres que redactasen un informe con toda libertad,
recluyndolos en monasterios, abadas y casas de campo. Pienso que de all debieron salir
Descripcin de la Patagona del Padre Toms Falkner (que adems era britnico nacido en
Manchester, segn nos contaba don Jos Luis Molinari; la obra se encuentra incorporada a la
Coleccin de don Pedro de Angelis y fue publicada en Buenos Aires en 1835), y Hacia all y para
ac del Padre Florin Paucke (que era de Silesia, cuando sta formaba parte de la Prusia de
Federico II; obra que fue traducida y comentada ntegramente por el abnegado Edmundo
Wernicke, y editada por la Universidad Nacional de Tucumn en cuatro tomos).
Pero sin duda la obra que nos orienta sobre lo que debieron haber sido aquellos testimonios de
los deportados, es la de Falkner, que fue traducida al castellano por Manuel Machn, un oficial
espaol destinado en Londres. La imbecilidad de los Borbones prohibi la circulacin de esta obra
en Espaa, lo que carece de sentido porque, si bien se tenan recelos de la divulgacin de las
noticias sobre los puntos vulnerables de las colonias, de nada serva el ocultarlas en la pennsula,
mientras que circulaban libremente por el resto del mundo. Un mundo que, justamente quera
arrebatarle las colonias a Espaa.
Deca don Diego Luis Molinari (Orgenes de las fronteras) que la versin (de Falkner) dada a
conocer en 1774, era la fuente de inspiracin para numerosos aventureros al servicio de la corona
inglesa. Y don Andrs M. Carretero agrega (Coleccin de Obras y Documentos) que las
alusiones referentes a las posibilidades de ocupacin no escaparon a la percepcin de los
primeros ministros ni de los estrategas de la poltica exterior britnica pues numerosos planes de
expansin tenan como objetivo secundario o principal la ocupacin de la Patagonia en su
totalidad o en alguna parcialidad.
En cambio don Pedro de Angelis en el prlogo de la edicin de 1835 es muy duro con Falkner:
Sean cuales fueron los motivos de disgusto que tenga un extranjero (de Angelis tambin lo era)
contra el pas que le acoge dice-, nunca debe conspirar contra l, ni proporcionar armas a los
que aspiran a invadirlo o usurparlo; y tal fue el objeto que se propuso Falkner al emprender la
descripcin de la Patagonia. Y sinceramente creo que don Pedro, el publicista de don Juan
Manuel, en esto tena razn: si se toma la obra de Falkner y las invasiones inglesas de 1806 y
1807, se ver con sorpresa, que los invasores siguieron los caminos descriptos por l. De manera
que el odio a Espaa, a la que haba servido 40 aos, se tradujo en un odio hacia nosotros que no
tenamos nada que ver. Ms an: contra un pueblo que llor la partida de los Padres Jesuitas y
que l saba porque los vio llorar.
Los Padres Jesuitas se desparraman y los ingleses se aprovechan
Conjeturo que por 1780, o quiz un poco antes, la mayora de aquellos Padres Jesuitas cobijado
por los ingleses se haban repatriado. Al parecer el conjunto opt por regresar, cada uno, a su
tierra natal (por ejemplo: Falkner muri en Worcester desempendose como capelln y algo
parecido ocurri con Paucke en su pueblo de la Silesia, el Slansk de los polacos). En 1774 haba
muerto el Papa Clemente XIV y asumi Po VI (Juan Angel Braschi, Papa de 1774 a 1799), pero
en estos 25 aos de papado murieron Luis XV en 1774; Pombal en 1782; Choiseul 1785; Carlos III
en 1788; etc. Es decir: todos los acrrimos enemigos de los Jesuitas fueron desapareciendo
secados por la Parca inclemente, y ello permiti que, indulgente, el Papa Po VI, permitiese el
regreso subrepticio de algunos Jesuitas a Roma y, en otros casos, el mismo Papa, sabindolos
hombres sabios y valiosos, los mand a llamar para integrarlos a su elenco de notables.
Como ya he dicho Sir John Coxe Hippisley vivi muchos aos en Roma haciendo tareas de
espionaje. All obtuvo informacin proporcionada por los jesuitas expulsados de Espaa y otras
posesiones de ultramar y regresados o confinados en territorio Vaticano. Entre estos sacerdotes
exiliados, los ms conspicuos conspiradores contra Espaa (posiblemente pasados previamente
por Londres), eran Juan Jos Godoy y Juan Pablo Viscardo. Pero Godoy era mendocino, junto
con los jesuitas Miguel, Javier y Bernardo Allende.
Hippisley debi recibir de ellos informacin muy precisa apunta Terragno-, acerca de Cuyo,
incluyendo detalles sobre los pasos cordilleranos que unan Mendoza con Chile. Tal vez sea esto
lo que influyo decisivamente sobre Maitland para que considerara a Mendoza como la
indudablemente indicada.
En 1800 Hippisley escribi un memorial para Dundas sugirindole una rpida accin sobre las
colonias espaolas. Pero, antes de ello, extendi una copia del memorial a Maitland, ya embebido
6
ste de todo aquel frrago de documentacin disponible, y enfrascado en la confeccin de un
plan militar.
Maitland, que seguramente ya tendra algunos borradores sobre este asunto, confeccion un Plan
Tentativo o Esquemtico, agregando la informacin provista por Hippisley. Lo que no se ha dicho
es si, con estas informaciones a la mano, Maitland, un andariego incansable, no vino hasta la
Rivire de la Plate, como l llama en su Plan al Ro de la Plata o Buenos Aires, para constatar en
el terreno la posibilidad cierta de ejecutar la maniobra estratgica. Aunque tambin pudo entrar
por Chile o el Per. O bien trabajar con los espas de Inglaterra diseminados, como ahora, por
todo el Virreinato, sacando luego la informacin va de algn puerto brasilero. Esto no est escrito
en ningn lado y es imposible de verificar.
Y digo esto, porque me cuesta creer que Maitland, teniendo tan valiosa documentacin de primera
mano, estuviera 20 aos sin mover el asunto (de 1780 a 1800 aproximadamente). Adems
observe el lector que Hippisley, antes de entregar su memorial a Dundas, le extendi una copia
primero a Maitland, de donde ste viene a resultar a ojos legos como los mos, como la espina
dorsal sobre la que se mova o descansaba todo este expediente.
Con este Plan Tentativo, Maitland fue a ver a Dundas (llamado por los escoceses El Rey sin
Corona). Pero ste prefiri discutirlo ms tranquilo con su autor, porque estaba de acuerdo en la
importancia de asegurar nuevos y extensos mercados para las manufacturas inglesas, pero,
con la independencia de un beneficio parcial, quera adoptar una visin general de la cuestin y
considerar un plan para tomar toda Hispanoamrica.
En lneas muy generales el Plan Tentativo (o esquemtico) de Maitland consista en: la toma de
Buenos Aires; marchar luego hacia la costa occidental y de all, con una flota de la Compaa de
Indias Orientales que comandara Sir Richard Husey Bickerton, saltar al Per. Con la costa
occidental de Sudamrica en manos inglesas la derrota de Espaa estara asegurada. Hubo ms
discusiones con Dundas porque deberan existir, simultneamente, acciones secundarias que
coadyuven a la principal. Finalmente se decidi que esas acciones de distraccin se llevaran a
cabo sincrnicamente desde Caracas y Santiago de Chile; pero todas ellas convergentes sobre
Lima, Per, peda Maitland.
Sin embargo el centro de gravedad del Plan sigui siendo, inmutable, el eje Buenos Aires,
Mendoza, Chile, Per, a pesar de que a una mirada mundana parecera que se hubiesen abierto
tres frentes. Digamos que un velo y engao para que el enemigo (Espaa) no supiese cul era el
centro de gravedad y dnde se buscara la decisin. Fue entonces, y de esta manera, que
Maitland concibi su Plan definitivo que lleva su nombre, que es el encontr el doctor Terragno en
Edimburgo en 1981, escrito de su puo y letra.
El Plan con su redaccin definitiva, finalmente fue aprobado y se sabe que fue presentado Su
Majestad. Sin embargo no hay constancia de su aprobacin, desaprobacin, ni pedido de
enmienda. Nada. Tampoco se le puede seguir el rastro porque el gobierno de Pitt cay enseguida:
febrero de 1801.
Las proposiciones de Maitland en su Plan de Operaciones
A diferencia de planes ofrecidos por el venezolano Miranda o el del ingls Vansittrat (aprobado, y
cancelado de no muy buena gana en febrero de 1797), que resulta el ms parecido al Plan
Tentativo que estamos examinando, Maitland, de 42 aos entonces, crea que un ataque sobre
Buenos Aires o Caracas, por exitoso que fuese, no quebrara el dominio espaol sobre Amrica.
El sostena que una Expedicin a Caracas desde las Indias occidentales, y una fuerza enviada a
Buenos Aires podran en verdad tender la emancipacin de los Colonos Espaoles en las
posesiones orientales, pero el efecto de tal emancipacin, aunque considerable, no podra jams
ser tenido por seguro en las ms ricas posesiones hacia el occidente, y es menester observar que
la nica utilidad y principio por el cual los Espaoles han asignado consecuencia a sus posesiones
orientales es que, retenindolas, ellas actan como una defensa para sus ms valiosas
posesiones en occidente.
Con la finalidad de tomar esas valiosas posesiones, Maitland propuso:
1. Ganar el control de Buenos Aires. Debera realizarse un ataque sobre Buenos Aires. Para
eso, Maitland consider que haran falta 4.000 soldados de infantera; unos 1.500 de
caballera; con una proporcin de artillera.
7
2. Tomar posiciones en Mendoza. Subsecuentemente a la captura de Buenos Aires el
objeto debera ser enviar a un cuerpo a tomar posiciones al pie de la ladera oriental de los
Andes, propsito para el que la ciudad de Mendoza es indudablemente la ms indicada.
3. Coordinar acciones con un ejrcito de Chili (as llama a Chile). Este otro ejrcito debera
consistir en 3.000 soldados de infantera y 400 de caballera con una proporcin de
artillera. La mitad de la infantera debera proceder de Inglaterra al Cabo de Buena
Esperanza en barcos destinados ltimamente a () Sudamrica. La otra mitad debera
ser dotada por India, y proceder, cuando est lista, directamente a la Baha Botany, en
Australia, a los efectos de navegar luego a Sudamrica. El objetivo de tal ejrcito debera
ser indudablemente el Reino de Chili. Deba atacar Valparaso o Santiago o, si
encontrara que los Espaoles se hallen en fuerza tal como para hacer que un inmediato
ataque sobre Valparese o St. Iago sea imposible en el primer momento, actuar sobre el
Ro Biobo y fortificarse mediante una inmediata conexin con los indios.
4. Cruzar los Andes. El cruce de los Andes desde Mendoza a las partes bajas de Chili es
una operacin de cierta dificultad () An en verano el fro es intenso; pero con tropas de
cada lado cuesta suponer que nuestros soldados no pudieran seguir una ruta que ha sido
adoptada desde hace mucho como el ms deseable canal para importar negros al Reino
de Chili.
5. Derrotar a los espaoles y controlar Chile. El objetivo de esta etapa era aniquilar el
gobierno (espaol) del Reino de Chili y convertir a ese pueblo en un punto desde el cual
podramos dirigir nuestros esfuerzos contra las povincias ms ricas. Esta era la tarea a
cumplir por las fuerzas unificadas del ejrcito que deba cruzar los Andes y el que llegara
por mar.
6. Proceder por mar a Per. Si este Plan tuviese xito en toda su extensin, la Provincia del
Per debera quedar pronto expuesta a una captura segura. y ltimamente nosotros
podramos extender el sistema colonial, usando la fuerza si fuere necesario. Lo indicado
era para evitar toda violencia innecesaria. Un coup de main (en francs en el original)
sobre el puerto del Calao y de la ciudad de Lima podra en verdad probablemente ser
exitoso y mucha riqueza sera ganada por los captores, pero este mero xito, a menos que
fuera asistido por nuestra capacidad de mantenernos en el Reino de Per, podra terminar
ltimamente excitando la aversin de los habitantes contra cualquier futura conexin, de
cualquier clase, con Gran Bretaa.
7. Emancipar Per. El fin de nuestra empresa deba ser indudablemente la emancipacin de
Per y Quito.

FIN DE ESTA PARTE

God save the Queen!


8

EL ORIGEN DE LAS DIFERENCIAS


ENTRE LO EJECUTADO Y EL PLAN
MAITLAND ORIGINAL

Jorge III, Duque de Wellington y Jorge IV de Inglaterra,


tres paps y un solo corazn.
Las necesarias diferencias entre lo planificado y lo ejecutado
Si se comparan las instancias del Plan de Maitland para la dominacin de Sudamrica con los
ejecutados trece aos despus por el General San Martn en el Ro de la Plata, se verifica que lo
nico que se mantiene inclume es el Concepto de la Operacin que involucra a los objetivos
estratgicos. El resto, lo que comprende a las operaciones tcticas, o sea el cmo, vara
sustancialmente. Esto es normal en toda planificacin: que una cosa es el trabajo abstracto de
gabinete y otra la realidad del terreno, los hombres, las circunstancias que van saliendo como
conejos tras las matas y, en este acaso, adems, el tiempo transcurrido que excede a la dcada.
En estas disimilitudes encontramos, por ejemplo: la composicin de las fuerzas que, en lugar de
ser inglesas e hindes en lucha contra espaoles peninsulares, seran nativas de ambos bandos,
por lo que he llamado a la, para nosotros Guerra de la Independencia, la Primera Guerra Civil
Espaola que se librara en Amrica para que se consolidara el dominio ingls. De manera que lo
que se llamara enemigo, no eran ms que otros hispanoamericanos pero monrquicos, es decir
pensaba distinto de los del otro bando, que llamara, de puro audaz, republicano. Es cierto que
entre los realistas haba espaoles peninsulares, pero por lo que se vio como resumen en la
primera lnea de combate, stos siempre fue una minora casi inexistente.
Los nuestros seguan la bandera, smbolo de la Patria, puesta al frente de los batallones en busca
del merecido ideal de Independencia para que nos dejaran construirla. Los otros, mantendran la
bandera del Rey. Pero el Rey, en aquel entonces, era una sntesis: la Bandera, la Patria, la
Religin, las Instituciones coloniales y la Justicia. En pocas palabras y descarnadamente: nos
matbamos entre nosotros, para que otro se alzase con el rdito.
Nuestro drama singular es el drama de Espaa amplificado: mientras los ingleses del Mayflower
tardaron 200 aos en penetrar 200 kilmetros de la costa estadounidense, la Espaa de los
Austria, en treinta aos, recorrieron 24 millones de kilmetros en tierra americana, a fuerza de
estoicismo, sacrificios y miles de muertes, para que los Borbones, perennes filobritnicos, recin
llegados como herederos, le entregaran a la corona inglesa toda la heredad Hispanoamericana y,
no conformes con esto, cuando ya no les quedaba nada por entregar ni destruir, comenzaron a
hacerlo con la misma Espaa. La ltima aventura borbnica (1936-1938) dej el luctuoso saldo de
un milln de muertos. Pero ellos no figuran en ningn lado como responsables de estos y otros
desastres y de las miles de muertes que causaron.
Lo mismo que terminara ocurriendo con los efectivos militares en aquel plan, sucedera con el
tren logstico para el abastecimiento y mantenimiento de las fuerzas a empear, el que debi ser
sufragado, segn la propuesta de Maitland, por el reino ingls y sus financistas de la City, y que lo
termin pagando el harapiento erario pblico de las incipientes Repblicas Americanas, hasta
9
dejarlos en estado de caquexia. Lo que a su vez sirvi de pretexto para que Amrica Espaola
(de Mjico a Buenos Aires), fuese obligada a tomar prstamos colosales de la City londinense: en
1829 toda la hidalga Hispanoamrica (ya en trnsito de ser frica Blanca) estaba hipotecada y en
cesacin de pagos ante Su Graciosa Majestad. Este fue uno de los argumentos que se esgrimi
para la ocupacin de Malvinas: el incumplimiento de pago de las obligaciones con la casa Baring
Brothers. Una mentira ms: porque Inglaterra se quedara, al final, con las Malvinas y con la
cantidad nominal del dinero que nunca gir.
Lo planificado inicialmente desde Londres por Dundas y sus secuaces era sumamente costoso,
pero era posible entonces para ellos, por ser poca de las vacas gordas en la isla, dado que flua
a chorros el saqueo proveniente de la India que haca unos aos haba comenzado (segn Digby,
citado por Paul A. Barn el tesoro extrado por los britnicos de la India entre las batallas de
Plassey y Waterloo, oscila entre 500 mil millones y un billn de libras esterlinas).
Pero finalmente la ejecucin de Plan Maitland result sumamente econmico para la corona
inglesa: no aparecieron compromisos diplomticos a nivel internacional para Gran Bretaa por sus
injerencias en asuntos extranjeros, porque estaba aliada a Espaa contra Napolen en ese
momento; no se empe la vida de un solo soldado, o se oblig a alma alguna que disparase un
tiro; ni buque en riesgo, estragado o perdido, ni un cheln suelto fuera de la alcanca de la City a
orillas del Tmesis, para lograr, al cierre de las operaciones, el mismo objetivo.
Por lo que se me ocurre decir que el Plan Maitland y el ejecutado por San Martn no son distintos:
son iguales pero no congruentes; y el sanmartiniano es ms econmico que el de Maitland y
Dundas para la conquista del mismo objetivo estratgico (para no decir que fue un regalo). Esta es
la nica ventaja (para Inglaterra desde luego) que visualizo, ms que una diferencia.
Que, desde luego digo, no es poca cosa, sobre todo para una Inglaterra que en 1812 ya mostraba
sntomas de una economa exhausta por el bloqueo continental, con la gangrena de los
hermanitos Roschild (Nathan en Londres, James en Pars, Salomn en Viena y Kart en Npoles)
que ellos mismo prohijaron y que con Cromwell en adelante supieron conseguir.
Algunos por qu de las diferencias
Otros factores influyeron para que este Plan fuese tomando el giro y direccin que finalmente
adopt al ser llevado a la prctica. Es conveniente tratarlos a ellos, aunque ms no sea
someramente, para que el lector tenga un panorama completo de lo que, a mi entender, realmente
pas en aquellos tiempos. Vemoslos seguidamente.
Desde la presentacin que hiciera el Mayor General Sir Thomas Maitland de su Plan Esquemtico
o Tentativo (al decirle esquemtico o tentativo a un Plan Militar, significa que pesa sobre l cierta
rigidez, y es insoportable a la dinmica de la guerra), ante el Rey Jorge III en febrero de 1801,
hasta el 9 de marzo de 1812, la llegada de San Martn a las Balizas de su Majestad Britnica en el
Ro de la Plata, haban transcurrido, sin mucho margen de error, unos 11 aos y alrededor de 9
das. Tiempo que en la vida de un hombre comn puede ser tenido como la intrascendencia de un
suspiro, pero para las naciones en aquella Europa de principios del Siglo XIX, no. Que emulando
a San Pedro me animara decir que hubo aos que parecieron un siglo. Se logra tildar a la dcada
que va de 1801 a 1811 de dramtica sin caer en ninguna exageracin.
Para sistematizar el estudio lo he separado en los siguientes acpites:
- Situacin en Gran Bretaa
- Situacin en Francia
- Situacin en el Ro de la Plata e Hispanoamrica
Pero antes de comenzar coloco como frontispicio la leyenda que dice: Se puede asegurar, en
extrema sntesis, que la poltica europea de esta dcada estuvo signada por los disturbios
emergentes de la llamada por el vulgo revolucin francesa.
En Gran Bretaa
En Gran Bretaa, a poco de haber presentado Maitland su Plan bajo patrocinio de Dundas, se
produce la renuncia de Pitt (1801). Aparentemente el Plan Maitland fue al archivo (que no quiere
decir al olvido), porque el General Moreau haba aniquilado al ejrcito de Austria, aliada de
Inglaterra, en Hohenlinden (diciembre de 1800). Es decir a poco menos de un mes de que
Maitland presentara su Plan. Como consecuencia de esta derrota se firma la Paz de Steyer y la de
10
Luneville, que no es otra que la propuesta ampliada de la que le hiciera en 1897 Napolen a
Inglaterra y Austria en Campo Formio (en Venecia, Italia) y que fuera rechazada airosamente por
los ingleses.
Pero la verdadera derrotada en Hohenlinden fue Inglaterra, que en los aos anteriores se haba
apoderado de Ceyln (1796), de la Colonia del Cabo, de Menorca y Malta en el Mediterrneo, de
las Antillas Francesas, de la Isla de Trinidad y de gran parte de la Guyana en Amrica. Para frenar
el avance ingls se form una coalicin de neutrales, que se disolvi de la noche a la maana
despus del bombardeo del Almirante Nelson a Copenhague, seguido del misterioso asesinato del
Zar de Rusia, Pablo I, el inspirador de la coalicin que termin en desbandada.
Por la Paz de Amiens (27 de marzo de 1802), firmada entre Inglaterra y Francia, se estableca que
los britnicos devolveran sus conquistas coloniales, excepto Ceyln y la Isla Trinidad, adems de
reconocer la Repblica Francesa. Y Francia se comprometa a devolver las ciudades napolitanas
y reconoca la independencia de las islas Jnicas. Tambin renunciaba a Egipto, es decir, lo nico
de todo esto que realmente le interesaba a Inglaterra por ser este el camino elegido por Napolen
para la India, a la que, justamente, los ingleses la estaban saqueando sin piedad. A causa de esta
prolija depredacin britnica en 1770 el hambre asol a Bengala matando a un tercio de su
poblacin (Jawaharlal Nehru, El descubrimiento de la India, Bs. As. 1949).
En reemplazo de Pitt se nombra a Addington (tan mediocre como vanidoso, lo describe Jaques
Chastenet en su obra William Pitt), quien haba sido nombrado speaker de los Comunes por el
propio Pitt. De esta manera Pitt, sin estar en el gobierno, segua haciendo sentir su influencia en
los asuntos de Estado. Y esta puede ser la causa por la que no se suspendieron los estudios para
capturar la Amrica Espaola o parte de ella.
En efecto, durante la permanencia de Addington encontramos dos planes que estuvieron a punto
de ejecutarse (Coronel Jos Luis Speroni, La real dimensin de una agresin, pp. 34 y 50 y Anexo
3 en pg. 116). El presentado a fines de 1801 por Miranda, Vansittart, Sir Evan Nepean, Lord
Hobert, Lord Saint Vicent y el Coronel Fullarton, con destino a ocupar Buenos Aires; operacin
que estara a cargo de de Sir Charles Stewar y el Almirante Sydney Smith: la maniobra fue
suspendida. Y el propuesto a mediados de 1803 como proyecto, por Vansittart, Miranda, el propio
Addington, Davidson y Sir Home Popham, con destino a invadir Venezuela y cuyo ejecutor sera
Miranda con el grado de General Ingls.
Todos los involucrados que se citan en las dos ocasiones, fueron hombres profundamente
conocedores de los planes ingleses sobre Hispanoamrica. Haban participado en ellos, los
discutieron, reunieron y procesaron informacin, y haban presentado, a su vez, juntos y
separadamente distintos planes, siempre guiados por iguales propsito.
Pienso que esta ltima accin no pas de proyecto, porque justamente en 1803, Francia reanuda
su guerra contra Gran Bretaa, intentando los ingleses una conspiracin para restablecer en el
trono francs a los Borbn, sus aliados incondicionales como los Braganza en Portugal. En ella
participaran varios generales de Napolen (Pichegr, Cadoudal y Moreau, el vencedor de
Hohenlinden, fueron deportados a los Estados Unidos). Al ao siguiente, el 10 de mayo de 1804,
Pitt regresa a su cargo de Primer Ministro. Comienzan a correr los Cien Das del Primer Ministro.
En esta instancia conviene anexar a lo explicitado el caso de Portugal. La independencia
portuguesa en 1668, nace con la proclamacin del Duque de Braganza como Juan IV, pero se
consolida por la ayuda prestada por Inglaterra. Esta Casa de Braganza, de antepecho portugus y
de trastienda inglesa, rein en la vieja Lusitania hasta 1855, continuada desde all por la rama
Sajonia-Coburgo-Braganza hasta 1926. En Brasil los Braganza permanecieron de 1822 a 1889.
En 1661, el rey ingls Carlos II, se compromete a ayudar a los portugueses, y al casarse con la
Infanta Catalina, Portugal se convierte en un protectorado ingls. A partir del tratado de Methuen
(1702) pasa a ser una colonia econmica.
Es ampliamente conocida la hostilidad de Portugal contra las posesiones del Virreinato del Ro de
la Plata. Agresiones que fueron continuadas e incrementadas luego de la declaracin de nuestra
independencia. Es decir: al revs de lo que deba esperarse. Todas ellas respondieron a los
intereses ingleses en la regin. Tanto es as que la primera invasin inglesa a territorios del Ro de
la Plata, llevada a cabo en 1762 al mando del Almirante MacNamara, fue anglo-portuguesa,
detenida y desmantelada por don Pedro de Ceballos en la Colonia del Sacramento.
11
De manera que el lector podr ver que en toda accin portuguesa sobre el Ro de la Plata,
asoma la rubicunda nariz britnica. Un ejemplo, rpido, sencillo y elocuente: Caseros.
En la Francia Napolenica
En el continente europeo, destruida la Primera Coalicin contra Francia, el Directorio tena un solo
rival de importancia: Inglaterra. Ella se resista invariablemente a toda accin que estuviese
dirigida a romper la estabilidad europea determinada en Utrecht, simplemente porque Inglaterra
fue la principal recipiendaria de aquel tratado humillante para Espaa, y primer escaln de los
Borbn en la demolicin del formidable Imperio que fuera la admiracin del Mundo. Pero Francia,
por su lado, insista en el viejo asunto de sus fronteras naturales, porque ya era una causa
nacional: las intervenciones en Suiza y los Estados Pontificios es una prueba de ello.
En las campaas de 1789 los franceses tomaron Malta y tras vencer corridamente a los
Mamelucos ocuparon Egipto. El ingreso de Turqua a la contienda por la presin britnica, detiene
este avance. Y formada la Segunda Coalicin; Napolen se ve obligado a replegarse, firmando
poco despus la Capitulacin de Alejandra.
En la poltica domstica francesa, Napolen obtiene el Consulado Vitalicio, despus de un
plebiscito convocado por el Consejo de Estado (1802). Se acenta la centralizacin del poder al
eliminarse la influencia de la Asamblea Legislativa y del Tribunado. En adelante el Cnsul Vitalicio,
el Consejo de Estado y el Senado seran los cuerpos bsicos de la Repblica Francesa. Sin
embargo es el perodo donde Napolen llev a cabo su enorme obra legislativa y de gobierno
(Cdigo Civil, Banco de Francia, Universidad, etc.).
Al ao siguiente, ante una nueva guerra con Inglaterra, las convulsiones internas, el poder que va
adquiriendo el Cnsul Vitalicio, y convocado el pueblo francs a otra consulta, Napolen es
elegido en forma plebiscitaria como Emperador. El 18 de mayo el Senado confirm la dignidad
imperial con el nombre de Napolen I. Fue consagrado como tal el 2 de diciembre de 1804 por Po
VII (Gregorio Bernab Luis Chiaramonti, Papa de 1800 a 1823) en Pars. El Emperador pas a
centralizar todos los poderes al modo de los reyes del antiguo estado, depuesto en 1789.
El progreso econmico y la estabilidad lograda por el nuevo rgimen francs, comienza a hacerse
sentir en toda Europa, particularmente en Espaa que le haba cedido (1803) la Lousiana. Por
esto Inglaterra ve complicados sus asuntos y busca una alianza con Rusia, que culmina con el
acuerdo militar de San Petersburgo el 2 de abril de 1805. En verdad Rusia es el camino ms corto
a la India donde tiene puesto los ojos Napolen para poner a Inglaterra de rodillas (porque le
cortaba la fuente de financiamiento proveniente del saqueo que estaban realizando en la India).
Con este acuerdo con los rusos, Inglaterra le cierra el paso a los franceses. Napolen dice E.
Tarl- no ces jams de pensar en la India, desde la campaa de Egipto, y en 1789 esta idea se
una a Egipto; en 1801 a la repentina amistad (de Napolen) con el zar (Pablo I).
La guerra se desarrollara en dos Teatros de Operaciones: uno martimo, donde la flota inglesa al
mando de Nelson derrota a la flota franco espaola en Trafalgar el 21 de octubre de 1805. El otro
es terrestre, que resulta favorable a Napolen, quien arrasa con los integrantes de la Coalicin en
Austerlitz el 2 de diciembre de 1805. La noticia derrumba el nimo y la salud de Pitt: acosado por
la gota y debilitado por la continua e intolerable tensin, se suicida degollndose el 22 de enero de
1806 en su habitacin.
El 25 se firma la Paz de Presburgo y se restablece la hegemona francesa en la Centro Europa.
Ahora el dominio del continente europeo es completo y el aorado equilibrio de poder imaginado
por los ingleses, que tanto los favoreca, se desmorona. Pero Inglaterra ms que nunca es la
duea absoluta de los mares, una invencible talasocracia. Y Francia es, ms que nunca, una
tremenda potencia continental que tiene a Europa en un puo.
Ha llegado la hora de la tercera estrategia: el bloqueo continental (decreto de Berln del 21 de
noviembre de 1806), que pone a Inglaterra con el agua al cuello. En el primer semestre de 1808
las exportaciones britnicas haban descendido un 60% (Jacques Godechot, Europa y Amrica en
la poca napolenica). La industria sufri una contraccin letal. Se colmaron los depsitos de
mercaderas sin salida y muchos empresarios vendan a prdida. Creci vertiginosamente el
desempleo, absorbido parcialmente por la guerra con los EE. UU. de 1812: un invento sin duda
alguna (una versin antigua del New Deal de Roosevelt). Porque Inglaterra, duea de todos los
mares del Planeta, pretenda que toda nave que transitara por los pilagos deba tocar un puerto
12
ingls y pagar un impuesto. Las tensiones sociales en Gran Bretaa, derivadas del bloqueo,
entraron en peligrosa ebullicin.
En el Ro de la Plata y en Hispanoamrca
En el Ro de la Plata
No cansar al lector repitiendo las gloriosas jornadas de Buenos Aires en 1806 y 1807, por
considerarlas suficientemente conocidas. Slo me limitar a extraer las enseanzas que de ellas
se pudieron obtener y que afectaron seriamente al Plan Mitland tal cual lo concibi su autor.
Despus de las victorias de Jena y Auerstdt (14 de octubre de 1806) qued probado que, por
ahora, Napolen era invencible en el continente. Y una cosa por fin pareca cierta dice William
W. Kaufmann-. El gobierno ingls haba decidido abandonar el continente, de modo de dedicar
sus energas a las empresas coloniales (La poltica britnica y la independencia de Amrica
Latina).
Por eso y pesando en contra de su decisin los dos fracasos en Buenos Aires (en realidad fue uno
solo llevado a cabo en dos fases), los britnicos montaron una tercera expedicin que pusieron a
cargo de Sir Arthur Wellesley (futuro Duque de Wellington), con 10.000 hombres estacionados en
Cork, al sur de Irlanda, que deberan unirse a otros 5.000 acantonados en Cdiz al mando del
General Brent Spencer, para juntos marchar sobre Mjico, mientras una fraccin tomara Buenos
Aires. Esta expedicin haba sido ideada por Lord Castlereagh (ex Presidente de la Junta de
Contralor), con la ayuda del ya Lord Melville (Dundas). La idea era promover en toda
Hispanoamrica la constitucin de gobiernos independientes bajo nuestra proteccin y en
conexin con nosotros.
Los sucesos acaecidos el 2 de mayo en Madrid, inicio de sublevacin espaola contra Napolen,
hacen que Wellesley pida que enven esas tropas a Gibraltar para ayudar a la insurreccin y,
luego de esto, seguir con rumbo a Sudamrica. Pero el 1 de julio, Wellesley enva un segundo
memorando en donde propone llevar adelante dos proyectos alternativos en caso de que rebelin
tuviese xito: encaminar la tropa a las Antillas para desde all accionar sobre Mjico, y luego dividir
los efectivos enviando 10.077 hombres a Buenos Aires y el resto hacia las Antillas como refuerzo
y ante la posibilidad de accionar sobre Venezuela. Sin embargo las situaciones en Portugal y
Espaa evolucionaron desfavorablemente a los ojos de la conduccin inglesa, por lo que se
decide postergar el envo de tropas a Amrica.
Finalmente las intenciones britnicas tomaran el giro que comienza a hacerse visible a partir del
1 de mayo de 1807, en donde se concibe un nuevo enfoque sobre la cuestin Sudamericana,
que es la resultante de tomar conocimiento de la derrota en el Plata. Esta tendencia se patentiza
an ms a partir de septiembre de 1807: de la accin directa para la dominacin parcial (los
puertos y sus hinterland), se piensa en la accin indirecta para la dominacin total. Este concepto,
que entonces no se llamaba imperialismo, es el que predomin por muchos aos, reportando
pinge beneficio a Inglaterra. Para Ferns (Gran Bretaa y Argentina en el Siglo XIX), el memorial
se septiembre es la base de una centuria y media de poltica britnica en Sudamrica.
Yo estoy fuertemente persuadido dice Clastlereagh- de que la poltica que ahora estamos
desarrollando (la accin directa) no nos va a producir beneficios comerciales ni polticos, ni an
con la intervencin de los grandes recursos militares enviados a Buenos Aires. La causa del
fracaso de Beresford en 1806 sigue diciendo- fue poltica y no militar, por no haber incitado a una
independencia que nos diera los beneficios comerciales. Las tentativas militares de Inglaterra slo
consiguieron que el pueblo de todas las clases sociales se ponga contra nosotros. Por eso
aconsejaba Castleraegh- debemos actuar de manera acorde con los sentimientos del pueblo
sudamericano () acerqumonos a ellos como comerciantes () dar energa a sus impulsos
localistas para conseguir derogar las prohibiciones contra nuestro comercio. (Jos M. Rosa,
Cisneros se fue, los ingleses se quedaron para siempre, suelto aparecido en el diario Mayora).
En Hispanoamrica
Revisamos los diversos pronunciamientos revolucionarios en la Amrica Espaola: Charcas, 25
de mayo de 1809; La Paz, 16 de julio de 1809; Quito, 10 de agosto de 1809; Caracas, 19 de abril
de 1810; Buenos Aires, 25 de mayo de 1810; Bogot, 10 de julio de 1810; Santiago de Chile, 18
de septiembre de 1810; Dolores, 10 de septiembre de 1810; Grito de Asencio, 18 de febrero de
1811 y Asuncin, 14 de mayo de 1811.
13
Resumiendo: 5 insurgencias en el Ro de la Plata; 2 en Colombia; 1 en Chile; 1 en Venezuela y
1 en Mjico. Todas ellas a su vez, y actuando bajo el paraguas de la Libertad y la Independencia
eran, en el fondo, secesionistas, por lo que la balcanizacin de Hispanoamrica estuvo signada
desde el primer da tras el primer grito. No poda ser de otra manera porque era la idea de
Castleraegh (y de Wellesley tambin): un continente dividido en varias naciones formalmente
independientes e incorporadas a una economa mundial, dirigida desde Inglaterra. Es decir: ms
o menos como estamos ahora. As que a no asombrarse.
Cuando hablaba de aquellas rebeliones, quera decir que, en 1 ao, 11 meses y 19 das se
produjeron en Amrica espaola la mayora de los movimientos independentistas, algunos
exitosos, otros signados por el fracaso. Pero, en general, todos son 8 meses y 9 das posteriores
al desembarco de Wellington en Mondego, Portugal. No hay ninguno anterior, con excepcin del
alzamiento de Jos Gabriel Tupac Amar (con ayuda britnica tambin, La Rebelin de Jos G.
Tupac Amar, Coleccin de Obras y Documentos, Tomo VII, de Pedro de Angelis), que no puede
ser tenido en cuenta en este segmento de tiempo y por ello resulta extemporneo. Solamente
una coincidencia? No s. Pero es como si el desembarco ingls en la Pennsula Ibrica hubiese
desatado un enorme paquete que se tena guardado por aqu y preparado de tiempo atrs.
Sin embargo, para aventar la idea de una casualidad en el lector desprevenido, le pido que
observe lo siguiente: el 12 de julio de 1808 Wellesley (luego Duque de Wellington, entonces el
Teniente General ms joven del escalafn ingls), parte de Cork (sur de Irlanda) con una fuerza
expedicionaria de 10.000 hombres, configurando posteriormente, una de las lneas de la invasin
inglesa sobre Espaa y Portugal en manos de Napolen. Simultneamente otro cuerpo de 5.000
hombres a las rdenes de los Generales Anstruther y Acland, sali a reunirse con el anterior,
embarcndose respectivamente en Ramsgate y Harwich.
El General Spencer haba trado 5.000 hombres estacionados hasta entonces en Egipto y Sicilia,
y desde all a Gibraltar. Haba Spencer ofrecido a la Junta de Cdiz sus servicios, pero, no siendo
aceptada su proposicin, recibi rdenes de Wellesley de que fuese a incorporrsele,
desembarcando tambin en la Baha de Mondego.
Entre el 15 y 25 de julio Wellesley se adelanta a la escuadra y celebra una entrevista con la Junta
Suprema de Galicia para que apoye su desembarco en el Ferrol. La Junta gallega se niega y le
aconseja que lo haga en algn puerto de Portugal por la animadversin que mostraba el pueblo
hacia los ingleses. El 1 de agosto hecha pie a tierra en Mondego (baha prxima a Porto
Figueira), y configura la cabecera de desembarco. Entre el 1 y el 8 de agosto le alcanzan las
noticias del triunfo de Bailn. Entonces el 9 marcha sobre Lisboa acompaado de Spencer y llega
a Leira (en la carretera a Oporto), etc.
Si se comparan los progresos de Wellesley en la Pennsula se ver cmo progresaron
sincronizadamente los movimientos libertadores en Hispanoamrica. Ms an: el 18 de junio de
1815 Napolen era derrotado por Wellesley en Waterloo; el 22 firmaba su segunda abdicacin; el
2 de agosto los aliados firmaban su destierro y el 9 parta para Santa Elena para no regresar
nunca ms. La Humanidad marchaba hacia un Nuevo Orden Mundial que desembocara en la Pax
Britnica (1815-1915) y el Old Colonial Sistem.
En Buenos Aires se conocera esta noticia a fines de octubre o principios de noviembre de 1815.
Cuatro meses despus, el 24 de marzo de 1816, comenzaba a sesionar el Congreso de Tucumn
y el 9 de julio de 1816 declaraba nuestra Independencia bajo la frula del Secretario Francisco
Narciso de Laprida, antiguo masn de la logia lautarina Ejrcito de los Andes (sanmartiniana),
junto con Rudecindo Alvarado, Toribio de Luzuriaga, Jernimo Espejo y otras docenas de
individuos. Adems San Martn, residente en Mendoza, era Gobernador de Cuyo y haba
mandado como representante al hermano Godoy Cruz, que decan era sacerdote catlico, quien
lo mantena al tanto de todas las intrigas (las tejidas por los otros y las que teja l con su
Gobernador Intendente).
Por otra parte est probado que todas las logias masnicas desde Dolores (Mjico) hasta el Ro
de la Plata (instaladas como consecuencia del Tratado de Utrecht de 1717 en adelante), tenan
sus matrices en Irlanda, Inglaterra y los EE. UU. y respondan a las directivas de aquellos
Orientes.
Conclusin
Por todo lo expuesto precedentemente, resulta impensable que el Plan Meitland, redactado entre
fines de 1799 y buena parte de 1800, fuera aplicable textualmente a una situacin existente en
14
1811, cuando an faltaban cuatro aos para Waterloo. En consecuencia el banco de cerebros
al servicio del ente para estatal Compaa de Indias Orientales, y la corona britnica propiamente
dicha, debieron seguir adecuando este Plan a las contingencias de la situacin, pero sin olvidar ni
desechar los objetivos estratgicos fijados por el autor.
Por otra parte vemos, en los planes posteriores al de Maitland, ciertas similitudes al de l que me
hacen pensar que el Plan Maitland no debi ser tan secreto como es de imaginarse. Por lo menos
para aquellos hombres puestos en este trabajo de arrebatar lo ajeno. Adems en 1811 el General
Maitland estaba vivo y le faltaban 13 aos para morirse; de servicio en Ceyland desde haca cinco
aos, y casi con seguridad debi ser un elemento de consulta permanente por va correo.
Desconozco si existe un epistolario de Maitland. Pero si existiese, su contenido sera muy valioso
para ver cmo fue evolucionando su Plan con el tiempo y todos estos acontecimientos.
La llegada de San Martn a Londres es contingente con la llegada de Maitland de Ceylan. Acaso
es esta otra casualidad? El doctor Terragno, por ejemplo, cree que s. Lo que me hace dudar,
porque arriban al mismo puerto el autor del Plan con el que creo fue su ejecutor y que partira en
das ms. No poda haber dilaciones, porque la situacin de la Revolucin de Mayo en el Noroeste
se estaba tornando insostenible y por ello a punto de fracasar. Si esto ocurra, habra que barajar
y dar de nuevo. Las acciones de los jacobinos Castelli y Monteagudo haban hecho caer a la
causa en el ms completo descrdito. El pueblo no los acompaaba.

Al llegar a Londres una junta de notables lo habra impuesto de la situacin,


le daran a conocer el Plan en detalle, le asignaran su misin y le tomaran
juramento de muerte. Los detalles que seguramente surgiran debieron
ser tratados en forma particular con Maitland y debatidos con la junta.
Todo este trmite demand cuatro meses.
15

LAS AMISTADES INGLESAS


EN EL ANALISIS DEL PLAN
(Una rosca fenomenal, asociacin ilcita o banda delictiva?)

El escudo de Gran Bretaa flanqueado por la bandera idolatrada.


El estudio sobre las amistades inglesas
Para hacer ms claro y didctico este estudio sobre las amistades sanmartinianas en Inglaterra,
antes y despus de su llegada al Ro de la Plata, lo he dividido en tres partes, a saber:
- Los enlaces Peninsulares
- Los vnculos londinenses
- Las relaciones britnicas en Sudamrica
- Los lazos masnicos
Dejo de lado en esta oportunidad lo que ya hiciera, a modo de adelanto en el primero de estos
artculos, donde he citado una puado de Oficiales Superiores, Jefes, Oficiales, Unidades y
Subunidades que tomaron parte en las invasiones inglesas a Buenos Aires en 1806 y 1807 y que,
con razonable certeza, al pasar a la Pennsula, debieron ser conocidos por San Martn durante la
llamada por los espaoles Guerra de la Independencia. Me aboco entonces al estudio (como
elementos de consulta el lector puede ampliar estos acpites en Juan Bautista Sesean, San
Martn y la tercera invasin inglesa, Cap. IX, pp. 103 y ss., y en el doctor Rodolfo H. Terragno Op.
cit.).
Los enlaces peninsulares
James Duff (ms tarde cuarto Conde de Fife)
Este escocs (y masn, como casi todos los que formaron los elencos gubernativos que hemos
visto, incluidos el rey Jorge III y su hijo Jorge IV), jug un papel relevante en dos direcciones: la
primera, que conjeturo no debi ser muy difcil: el convencer a San Martn para que formase parte
como ejecutor del Plan ya completamente remozado por los acontecimientos sucedidos en la
dcada 1801-1811; y, la segunda, que se me ocurre mucho ms difcil: convencer al Prncipe
Regente, y luego al Primer Ministro ingls y a sus allegados imbuidos de la idea, por cuanto
haban trabajado en ella por aos, que el hombre, el elegido para ejecutar el Plan dormido desde
1801 a una distancia de 12.000 Km, deba ser San Martn y no otro. En extrema sntesis: sera
pensar que el Plan Maitland se llevara a la prctica por un espaol americano, o como muchos
autores lo han dicho lisa y llanamente, un espaol, que es ms lo adecuado, por cuanto el
nacimiento de San Martn en Amrica fue completamente accidental, y l mismo se encarg de
demostrar que as era y no de otra forma. No me diga el lector que esta maquinacin, a simple
vista y siendo un lego, no tiene el viso de ser cabalmente descabellada. Sin embargo todo indica
que las cosas ocurrieron as.
En consecuencia no est de ms sealar ya dos cosas: el alto peso especfico que debi tener
Duff en Londres para que se aceptase su propuesta (aunque desconozco con cuntos reparos,
que evidentemente despus se disiparon, por serles el sujeto antepuesto completamente
desconocido, aunque sus referentes, incluido Wellington operando en Espaa, gozasen de
excelentes conceptos en el Parlamento y la Corte), y cules fueron las dotes que este ducho
16
britnico vio en San Martn para que resultase el candidato elegido, dado que su foja de
servicios lo hace un militar del ms completo trmino medio.
Muchos bigrafos de San Martn fueron militares contemporneos nuestros. Gente ilustrada,
honesta y bien intencionada. Sin embargo ninguno, siendo de la profesin, ha reparado en este
detalle significativo. San Martn lleg al Ro de la Plata llevando en la mochila lo que se llamaba la
Escuela de Regimiento. No se conocen sus estudios superiores en el arte de la guerra, o de haber
revistado por cierto tiempo en algn Estado Mayor donde, aunque ms no sea a los golpes, pudo
aprender algo sobre su funcionamiento. Que no es nada del otro mundo, pero que tiene sus
bemoles, como es el caso concreto del funcionamiento de la logstica.
Pero la Escuela de Regimiento era la que manejaba la Tctica Inferior. No digo la Tctica Superior
que ya tiene cierta complejidad y le da algn vuelo, aunque de perdiz, al individuo. Acaso
escogieron a un hombre, entre cientos que habra de igual mediana, que nunca pudo pasar de lo
ms rudimentario de la milicia: ser un ejecutor, para que maneje un Plan Estratgico en un
Subcontinente? Sin desmerecer a nadie digo, que es como pensar que un enfermero pas, por
arte de birlibirloque, a Director de un Hospital; que un mecnico por adacadabra se transform en
Ingeniero Jefe; o que un albail devino en Arquitecto que construir una torre de 60 pisos. No.
Evidentemente en este asunto hay cosas que no encajan, si no se explican a travs de la
masonera, la nica capaz de hacer en aquellos tiempos, y hoy mismo, travesuras como estas.
Una explicacin para este asombroso abandono de lealtad de parte de un soldado que haba
jurado fidelidad a Espaa dice sorprendido el historiador ingls J. C. Metford-, es que San Martn
fue impulsado al movimiento independentista hispanoamericano por simpatizantes britnicos, y
que fue reclutado merced a James Duff. Como se ve no soy en nico que se pasma por este
entresijo.
De cualquier forma es un hecho que Duff, un britnico que estaba al servicio de Espaa de antes
de la iniciacin de la guerra peninsular (1808), y que seguramente hara tareas de espionaje, fue
quien ayud a San Martn para salir de Espaa va Gibraltar, con un pasaporte a Londres y un
lugar en un buque de guerra surto en la rada para su rpido traslado. Fue tambin Duff quien le
dio las cartas de presentacin y letras de crdito que, segn los historiadores, el prcer no habra
usado.
Aos ms tarde, cuando San Martn regres a Inglaterra (1824), fue este Duff quien lo recibi, lo
aloj por unos das en Duff House, ciudad de Banff (unos 50 Km al norte de Aberdeen), al norte de
Escocia, e hizo que se lo nombrase ciudadano honorable de Banff. Ttulo que en realidad no nos
dice nada, si es que no sabemos que a este ttulo se lo otorgaron a personalidades como Canning
unos doce aos antes.
Duff tena estrecha relacin desde su infancia con el Prncipe Regente, Jorge IV (el padre de ste,
Jorge III, haba sido declarado demente en 1810 y morira as 10 aos despus). En Espaa Duff
haba trabado buenas relaciones con el General Wellesley (enseguida Lord Wellington) quien
fuera consultado en diversas oportunidades por los ministros de Su Majestad dice el doctor
Terragno-, sobre todo por Lord Castlereagh, acerca de los modos de atacar las posesiones
coloniales de Espaa. Hay ms de un memorial de Wellesley sobre la materia, a partir de 1806,
agrego de puro metido. Con un ejemplo se ver mejor la injerencia de este individuo en la materia:
el 12 de noviembre de 1806 parte Craufurd de Cork. Al embarcarse el Regimiento 88,
componente de la ltima expedicin, lo despide el Comandante de la Regin, el recientemente
ascendido General Wellesley, con una arenga que conclua diciendo: Pluguiera a Dios que
tambin fuera yo con ustedes (Carlos Roberts, Las invasiones inglesas del Ro de la Plata (18-06-
1807), pg. 188).
Por otro lado Duff estaba vinculado a Jefes y Oficiales britnicos que haban participado
activamente en los planes para separar Hispanoamrica de Espaa. Sin ir muy lejos, su hermano,
el general Sir Alexander Duff, haba comandado el Regimiento 88 durante la ocupacin a Buenos
Aires en 1806. Otro amigo de Duff desde la niez, Sir Samuel Ford Whittingham, haba tomado
parte del segundo intento de tomar Buenos Aires (1807).
Samuel Ford Whittingham (despus Sir)
Particip en la Batalla de Bailn junto con San Martn (derrota del General Dupont, el 20 de julio
de 1808 y capitulacin el 23; la fuerza expedicionaria inglesa an no haba desembarcado en la
Pennsula; lo hara recin el 1 de agosto en la Baha de Mondego, cerca de Puerto Figheira,
Portugal a la espera del General Spencer que vena de Cdiz). Veinte das despus, el 11 de
17
agosto, la Junta de Sevilla, por intermedio de su presidente, don Francisco de Saavedra puso
en conocimiento de ambos que haban sido ascendidos al grado inmediato superior: Whittingham
a Coronel y San Martn a Teniente Coronel (Jos P. Otero Y Mitre no especifican el arma;
Terragno dice que de Caballera). Un poco ms adelante, en el mes de septiembre, estando estos
dos Jefes en Madrid, se les otorg la medalla que se mand a acuar para premiar a los
vencedores.
Por estos dos hechos, el ascenso y la medalla, el General Marqus de Coupigny le hizo llegar una
esquela a San Martn felicitndolo (Archivo de San Martn, Tomo I, pg. 111). De su lectura surge,
y al parecer, que tanto los ascensos y la medalla que recibieron, no fueron entregados a estos dos
por una accin personal y heroica, brillante o decisiva ocurrida en la accin de Bailn, sino que fue
concedida como premio a todos los que participaron en ella, de General a soldado, hecho que se
condice ms con el jbilo por el triunfo que exuda la Gaceta Ministerial de Sevilla de fecha 23 de
julio. Adems quede claro que una medalla no es una condecoracin. Es como una constancia de
que en tal o cual hecho de armas estuvo presente. Pues bien: San Martn, por Bailn solamente
recibi (no obtuvo que es distinto) una medalla de la Junta sevillana.
Dicen los historiadores que Bailn reviste una importancia tal que sin ella Wellesley nunca hubiese
llegado a ser el Duque de Wellington. Es posible, porque Wellington se movera desde Mondego y
en el resto de la campaa, con una lentitud tal que resulta sumamente sospechosa, si es que nos
atenemos a su personalidad. Nadie, como siempre, ha explicado esto.
Dice Mitre que San Martn como Capitn revistaba en el Regimiento de Voluntarios de Campo
Mayor y como tal combati en Bailn. Pero el espaol Carlos Mendoza (Las Batallas del Siglo XIX,
Tomo I, pg. 176) asegura que el R. Voluntarios de Campo Mayor perteneca a la reserva del
Orden de Batalla del General en Jefe Francisco Javier Castaos (enseguida Conde de Bailn),
juntamente con el R. Valencia, Tiradores de frica, Granaderos de la Guardia Real, Provinciales
de Zaragoza, Burgos y Cantabria; Caballera del Prncipe, Pava y Sagunto, un Escuadrn de
Carmona, Carabineros del Reino, 150 suizos, zapadores y una pieza de artillera. En esta accin
no fue necesaria la intervencin de la reserva, por lo que se puede decir que el R. de Infantera
Ligera Voluntarios de Campo Mayor no combati. Digo entonces, y en consecuencia, que San
Martn tampoco. Estuvieron, nada ms, bajo el solazo andaluz de julio que casi los mata.
Sin embargo, Jos Pacfico Otero (Historia del Libertador don Jos de San Martn, Tomo I, Cap.
VII, pp. 134 a 136), dice que Mitre estaba equivocado (y de hecho el espaol Mendoza tambin),
porque San Martn habra combatido con el grado de Capitn en el Regimiento de Caballera de
Borbn, de destacada actuacin en la batalla, y perteneciente a la Divisin del General Coupigny.
Acto seguido agrega Otero que esto est sobradamente fundado, pero no dice una palabra de
dnde lo sac para cimentarse, as como que San Martn fue actor de primera fila en este hecho
de armas (la toma de las Alturas de Bailn). Pero esto ltimo ya es de propia cosecha: porque no
se anima a decir que est sobradamente probado, como en el caso anterior, ni mucho menos de
dnde lo obtuvo. Y si el maestro Jauretche deca que Julio Jorge Nelson era la viuda de Gardel,
yo digo que Jos Pacfico Otero era la viuda de San Martn. nica forma de explicar las cosas
que dice y los pensamientos que tiene. Otero es el hombre que pensaba demasiado.
Como sobre esto se pueden escribir una media docena ms de versiones, solamente me atrevo a
decir, siempre muy humildemente ante tanta enjundia, que no alcanzo a comprender cmo un
Capitn antiguo de la Infantera (en la copia de su Legajo Personal -Archivo Militar de Segovia-,
figura hasta el 31 de diciembre de 1804 como Capitn Segundo recin ascendido, con 15 aos, 9
meses y 10 das de antigedad en esa arma), de la noche a la maana aparece como Capitn de
Caballera manejando un escuadrn en primera lnea. Sin embargo soy de los que cree en los
milagros. Aqu tiene uno para que se entretenga el lector matando el tedio con los amigos con una
garnacha dominguera. Pero como puedo quedarme corto, para que no se aburran les mando un
nuevo prodigio: a fines de 1804 era Capitn recin ascendido en Espaa; en agosto de 1808,
Teniente Coronel y, al llegar al Ro de la Plata (1812), en meses Coronel y trascartn General. Un
verdadero meteorito militar. En Espaa no haba podido pasar de Teniente Coronel.
Whittingham, que casi lo he olvidado, integr la fuerza comandada por Craufurd que lleg a
Montevideo en junio de 1807, ciudad que haba sido capturada por su tocayo, Samuel Auchmuty.
En la tentativa por recuperar Buenos Aires fue ayudante del General Whitelocke. Tras este fracaso
volvi a Inglaterra. De all pas a Espaa para encontrarse a fines de julio en Bailn. Cmo
habr hecho este pie ligero? Es que Bailn est muy cerca de Cdiz; y Cdiz se encuentra,
paredn de por medio, unida a Gibraltar; Gibraltar es inglesa; y Whittingham era ingls.
18
William Carr Beresford (despus elevado a la dignidad de Lord)
Fue prisionero de los criollos despus de la Reconquista de Buenos Aires. Se escap con la
ayuda de Saturnino Rodrguez Pea y del Altoperuano (antes se les deca as a los bolivianos)
Aniceto Padilla. Fuga que, por la cantidad de evadidos de Lujn (no piense el lector que fue el
escape de cuatro o cinco malhechores; no, fueron cientos), nunca fue debidamente explicada y
creo firmemente que la lista de implicados debi ser tan grande como la de los evadidos.
El hermano de Saturnino, Nicols Rodrguez Pea, se convertira en el amigo de San Martn en el
Plata (San Martn en su primer testamento lo nombra como el seor Pea). Por esta causa don
Saturnino, masn desde sus mocedades (iniciado en Cuba, antro formidable de la masonera
espaola y americana desde los tiempos de Washington -junto con el venezolano Francisco de
Miranda y el francs Lafayette- en Saratoga y, por supuesto al servicio de Su Majestad Britnica),
recibira una asignacin del General Whitelocke y una pensin perpetua de Su Majestad Britnica.
Inglaterra jams olvida a los cachorritos que con su lengua le lustran los zapatos. Y en estas
playas Inglaterra ha tenido jauras de cachorritos y otro tanto de cachorrazos, capaces de matar a
la madre enferma de artritis y en el da del cumpleaos.
El 16 de mayo de 1811, tanto San Martn como Duff tomaran parte de la batalla de Albuera a las
rdenes de Beresford. Un mes ms tarde, Beresford condujo el segundo sitio de Badajoz, y otra
vez la casualidad los encontr juntos a los tres. Pero esta fue la ltima accin en que particip San
Martn en la guerra peninsular: se retir inmediatamente el sbado 14 de septiembre de 1811,
embarcndose en el buque ingls que lo llevara a Londres.
Cuando San Martn abandona Espaa se haban cumplido cuatro aos de guerra y su situacin
era de entera desolacin. Devorbanse dice Lafuente-, y an se disputaban los tronchos de
berza y aun las yerbas que en los tiempos comunes ni si quiera se daban a los animales.
Hormigueaban los pobres por las calles, plazas y caminos, y eran pobres hasta los que ocupaban
puestos decentes y empleados regulares del Estado. La miseria se vea retratada en los rostros;
en el interior de las familias antes acomodadas pasaban escenas dolorosas que partan las
entraas; en las calles se vean andar como ahilados y a veces caer desfallecidos nios, mujeres,
hombres. La capital misma presentaba un aspecto acaso ms horrible que cualquiera otra
poblacin, y un escritor afirma haber sido tal la mortandad, que desde septiembre de 1811 (la
fecha que estamos tratando) hasta julio de 1812 (San Martn ya de novio en Buenos Aires
bailando el Minu en la Casa de los Escalada y con la Lautaro caminando), se enterraron en
Madrid unos 20.000 cadveres. Secuelas inevitables de las guerras son estas plagas: el hambre,
la peste, sin que pueda decirse que los progresos de los tiempos hayan hecho imposible su
reparacin, antes bien, dada la centralizacin de los capitales, de la industria y el comercio, han
de resentirse todava ms fcilmente los pueblos que cuando estaban mejor repartidas dichas
profesiones y maneras de vivir. Para completar el cuadro dantesco que ofreca Espaa en ese
momento vanse las Memorias de un setentn, de don Mesoneros Romanos.
En estas condiciones deja San Martn a la Espaa paraltica que le haba dado todo lo que en ese
momento l era. En este ambiente de catstrofe deja San Martn a doa Gregoria Matorras, su
madre, tambin paraltica y postrada por la enfermedad, la que le haba dado la vida, con la nica
compaa de su hermana Helena (su segunda madre) completamente desvalida. Ni siquiera se
despidi de ellas o les dej algunas letras de las que le haba dado Duff para que sobrenaden en
aquella desgracia. Nada. Prefiri devolverlas en Londres. Al poco tiempo morira doa Gregoria.
Le habr interesado la muerte de su madre? No s. Porque la muerte de Espaa le interes bien
poco y es posible que haya rezado para que ocurra. Nunca ms volvera a Espaa. Como jams
volvera a pisar la tierra donde se meci su cuna: el Ro de la Plata.
Este hombre, el Templario de la Masonera como lo llama Jean Lombard (La cara oculta de la
historia moderna), acaso alguna vez habr amado a alguien o querido algo? No digo una
persona. No. Pero tal vez un perro, quiz un gato, a lo mejor un osito de peluche o un par de
alpargatas. Porque mujeres no. Eso si que no. En 70 aos, estuvo casado 12; de los 12
permaneci con su mujer 2 aos y medio, y Remedios se muri en la quinta de San Isidro sin
verlo ni llamarlo. Don Arturo Capdevila, siempre indulgente deca que haba un epistolario entre
estos esposos cursado en esos ltimos das. Nunca lo mostraron arguyendo que son papeles
privados de familia. Y digo: mejor as, que no lo muestren. Cuente el lector los aos que mencion
antes si tiene dudas: es un trabajo interesante Y el resto? Porque mire el lector que es largo el
tirn para andarlo al tranco y descalzo. Cmo habr hecho? Como a esto no lo entiendo no digo
ni agrego nada ms. Aunque ganas no me faltan y pioln para este barrilete tengo de sobra. Pero
19
no. Mi abuela deca que deba ser juicioso y me daba a leer la vida de los santos. Y me
hermano, que es peronacho del 45, siempre me lo recuerda. Les voy a hacer caso en esta
ocasin.
Robert Craufurd
Este Craufurd fue colega de Maitland en el Parlamento. Pele en Espaa desde 1809 hasta 1812.
Antes haba participado en la invasin de Buenos Aires.
Sir David Baird
Luch en la India en el mismo tiempo que Maitland. Particip en la primera invasin de Buenos
Aires al mando de una brigada. Luego form parte del ejrcito ingls que enfrent a Napolen en
Espaa.
Sir Charles Stuart
Diplomtico britnico amigo personal de Duff que prestaba servicios en Espaa. Fue quien le
otorg el pasaporte a San Martn en 1811. Era, junto con Beresford, miembro de la regencia
portuguesa.
Los vnculos londinenses
George Canning
Como se recordar se lo llamaba El heredero de Dundas. El haba jugado un papel protagnico
en todo el proyecto oficial relativo a Hispanoamrica. Duff estaba vinculado a l. Recordamos que
este personaje recibi en 1812 (poco despus de la partida al Ro de la Plata en la fragata que,
precisamente, se llamaba George Canning), el ttulo de ciudadano honorario de Banff, la pequea
ciudad del norte escocs que, en realidad era, un feudo de los Duff. Es decir, el mismo ttulo que
recibira 12 aos ms tarde San Martn al regresar a Gran Bretaa.
En el ao que nos ocupa, 1811, Canning era miembro del Parlamento desde 1794 y consejero
privado de la Corona junto con Maitland. Once aos antes, cuando Maitland escribi su Plan,
Canning, amigo personal de Dundas, era miembro de la Junta de Contralor. Canning fue uno de
los ms fervorosos partidarios de la independencia de Hispanoamrica (considerada por l
esencial para el inters britnico). Finalmente Canning fue Canciller entre 1807 y 1809 por
recomendacin de Wellesley.
Lord Castlereagh
Fue presidente de la Junta de Contralos (1802-1806) y secretario de Estado de Guerra y Colonias
(1807-1809). Castlereagh coincida con Dundas acerca del modo de llevar a cabo un ataque sobre
Sudamrica. En una carta al propio Dundas (entonces Primer Lord del Almirantazgo con el
nombre de Melville), Castlereagh le confesaba en 1808: la cuestin de separar a las Provincias
Hispanoamericanas de Espaa, que por tanto tiempo ha ocupado vuestra mente () nunca ha
cesado de ser el objeto de mi ms ferviente atencin. En otra ocasin, Castlereagh haba escrito:
La liberacin de Hispanoamrica debe ser alcanzada a travs del deseo y los esfuerzos de sus
habitantes, pero el cambio slo podr operarse bajo la proteccin y con el apoyo de una fuerza
auxiliadora britnica.
Robert Saunders Dundas
Segundo Vizconde de Melville. Dundas (su padre), muri el 28 de mayo de 1811, pocos meses
antes de la llegada de San Martn a Londres. Su nico hijo, Robert Saunders, haba sido
secretario privado de su padre entre 1749 y 1801, incluyendo el perodo cuando Maitland le
present su Plan a Dundas. Por otra parte, en ese mismo perodo Robert Saunders haba sido
colega de su padre y del propio Maitland en el Parlamento. Los tres eran escoceses. Robert fue
masn como Duff. En 1811, Robert Saunders Dundas era presidente de la Junta de Contralor: un
puesto para el cual haba sido nombrado el 6 de abril de 1807 y, otra vez, el 13 de noviembre de
1809.
Sir Home Riggs Popham
Popham y Beresford superior de San Martn en la Pennsula- haban lanzado el ataque sobre el
Ro de la Plata en 1806. Popham estaba en Londres en 1811 y haba asesorado al gobierno
britnico ms estrechamente vinculado a Miranda.
Thomas A. Cochrane (ms adelante Conde de Dundoland)
20
En 1806 ayud a Miranda en las Indias Occidentales, cuando el venezolano (perpetuo consultor
del gobierno britnico) planeaba su fallido desembarco en Venezuela. Como Maitland, Cochrane
era escocs, marino, miembro del Parlamento (desde 1806) y hombre interesado en la expansin
de Inglaterra. Un pariente de Maitland, sir Frederick Lewis Maitland, fue enviado en 1809 en
auxilio de Cochrane que libraba una batalla decisiva contra la flota napolenica en Aix. El mismo
Maitland haba servido anteriormente bajo las rdenes de George Duff, pariente del amigo de San
Martn.
En 1817, despus de que San Martn tomara el control sobre Chile, envi a Jos lvarez
Condarco a Londres, a fin de contratar un jefe para la flota que deba llevar al ejrcito libertador a
Per. lvarez Condarco contrat a Cochane.
Sir John Coxe Hippisley
El hombre que le pidi a Maitland que elaborase un plan para tomar Sudamrica. En 1811
Hippisley era miembro del Parlamento.
Sir Thomas Maitland
Cuando San Martn llega a Londres en calidad de desertor-autorizado-fugitivo-acreditado (en
verdad no s cmo llamar a la situacin de don Jos Francisco), Maitland lo hace tras cinco aos
de servicios como Teniente General y Comandante en Jefe de Ceyland. Digo: una feliz
coincidencia, que la suerte (Su Graciosa Majestad o Satans) haya podido reunir en el mismo
lugar a dos hombres tan singulares en esta historia. Pero, qu casualidad! Maitland retena el
cargo de Consejero Privado de la Corona para el cual haba sido designado el 8 de abril de 1807,
es decir, poco antes de partir para Ceyland (hoy Repblica de Sri Lanka, isla al SE de la India).
Las relacionesd britnicas en Sudamrica
An despus de dejar Inglaterra, pero antes de iniciar su campaa continental, es probable que
San Martn haya recibido y expedido informacin relativa a la actualizacin de los planes
britnicos sobre Hispanoamrcica. En Tucumn, tena por mdico al doctor William Colisberry,
natural de Filadelfia, en el estado de Pensinvania, Estados Unidos de Amrica (Damin Hudson,
Revista de Buenos Aires, Tomo IX, pg. 189), que lo acompa a Crdoba donde fue a dar por su
misteriosa dolencia aparecida sorpresivamente en el invierno de 1814 (J. M. Paz, Memorias), y de
all sigui al prcer a Mendoza donde se radic hasta 1838. En Crdoba San Martn conoci a otro
ingls, James Paroissien, quien sera su Ayudante de Campo y a quien hara General peruano.
Ya en el Ejrcito de los Andes, el Libertador cont adems con los servicios del General William
Miller, un masn de fuste que intervino en las invasiones inglesas y que luego haba peleado en la
Pennsula Ibrica bajo el mando directo de Wellington hasta por lo menos 1814, ao en que
abandon Espaa para reaparecer en Chile nueve aos despus. Este Miller, despus bigrafo de
San Martn en Inglaterra, fue el comandante de la Infantera de Marina que actu a las rdenes de
Cochrane.
Hablando de Cochrane, recuerdo que todos los comandantes de la escuadra sanmartiniana fueron
sbditos ingleses: Willinson, que haba estado prestando servicios en el ejrcito de la Compaa
de Indias Orientales, era el Capitn del navo San Martn. Igualmente el Capitn Robert Foster
tena a cargo el Independencia. El Capitn Guise comandaba el Valdivia; el Subteniente J.
Topoker mandaba en el Galvarino; el Subteniente T. Sackeville Crosbie era responsable del
OHiggins; Casey diriga el Chacabuco; el Subteniente Carter dispona en el Araucano; Young
gobernaba el Montezuma; Cobbet encaminaba el Potrillo; el Subteniente James Esconde estaba a
cargo del Valdivia. El Comisario y Juez de la flota era el Sobregargo Henry Dean.
Hago dos aclaraciones antes de seguir; la primera: todos estos buques pertenecan a la
Compaa de Indias Orientales y fueron rebautizados con estos nombres al llegar a Santiago de
Chile, y la segunda: todos los oficiales que he citado tambin pertenecan al ejrcito de este
fabuloso ente paraestatal. Es decir que esta fase del Plan Maitland, el traslado hasta el Per, se
cumpli tal cual lo haba previsto su creador en aquel lejano ao de 1801.
En Buenos Aires, San Martn so pretexto de una visita a su familia, se mantuvo en contacto con el
Comodoro William Bowles, Comandante en Jefe de la Estacin Sudamericana de la Armada Real,
a quien el Libertador confi sus planes y problemas. En una de estas conversaciones San Martn
sugiri a Bowles que Gran Bretaa enviase buques de guerra a la costa peruana, a fin de ejercer
una oportuna intimidacin, al tiempo que el Ejrcito Libertador avanzaba por tierra, con la promesa
de la apertura de los puertos peruanos al comercio ingls.
21
En 1818, San Martn gestion a travs de Bowlws la mediacin de Gran Bretaa en la lucha de
las antiguas colonias contra Espaa. Fue as que convenci a OHiggins para dirigir, en su
condicin de Jefe del Estado Chileno, una carta con este motivo al Prncipe Regente (despus
Jorge IV de Inglaterra). El propio Libertador dirigi una carta de similar tenor a Castlereagh (12 de
enero de 1818). Por lo dems, San Martn inform a Bowles que el agente del gobierno chileno en
Londres, Antonio Jos de Irisarri, estaba facultado para ofrecer a Gran Bretaa la cesin de la isla
Chilo y el Puerto de Valdivia, as como una sustancial reduccin de derechos para todos los
buques britnicos durante 30 aos, a cambio de la asistencia militar. San Martn agreg que un
Prncipe de la familia real britnica sera bienvenido como monarca sudamericano, a condicin de
que la monarqua a establecer fuere de orden constitucional.
San Martn tambin mantuvo contactos con John Parish Robertson, un escocs llegado por
casualidad durante las invasiones inglesas y que despus se supo era agente secreto del Foreing
Office. San Martn invit a este ingls a que presenciara el combate de San Lorenzo (3 de febrero
de 1813); la descripcin que hace J. P. Otero sobre este hecho es altamente pattica (op. cit.
Tomo I, Cap. XI, pp. 219 y ss.), sin embargo nadie a reparado en ello. Ms adelante y por
disposicin del prcer Parish Robertson sera el representante del Per en Londres, para la
gestin de un prstamo en el que intervino San Martn -1824 (ya residente en la isla en su
ostracismo), mientras Rivadavia (segn los historiadores enemigo acrrimo del prcer), haca lo
mismo pero para el Ro de la Plata; ante la Casa Baring Brothers, una filial junto con la Hullet
Brothers de la Banca Rothschild. De manera que tenemos por aqu: a San Martn y su mortal
enemigo Rivadavia, juntos en la empresa de endeudar a las nacientes repblicas sudamericanas.
Un dato ms: por este prstamo el Per fue la primera de todas las naciones endeudadas que
entr en cesacin de pagos (hoy los lacayos del imperialismo lo llamaran default y al pago
leonino de la usura compromisos impostergables de la nacin). En plena guerra contra el Imperio
del Brasil, Argentina debi vender (1826) sus dos mejores buques de guerra para pagar una de
las cuotas contradas por el ms grande hombre segn Mitre- de la tierra de los argentinos, que
naturalmente era Rivadavia.
Aos despus de la Gesta Libertadora, el Libertador le confi a su hermano Justo (entonces
Coronel del Ejrcito Espaol, de una trayectoria muy parecida a la de nuestro prcer al lado de los
ingleses, pero muy cerca de Wellington) que de no haber sido por los esfuerzos del gobierno
britnico l no habra podido hacer lo que hizo en Sudamrica.
Me quedan pendientes Los lazos masnicos. Pero la verdad es que llegando hasta aqu me
cans. Por lo que suplico me aguanten hasta la prxima.
22

LAS AMISTADES INGLESAS


EN EL ANALISIS DEL PLAN
(Una rosca fenomenal, asociacin ilcita o banda delictiva?)

Shhh! Si la Espada y el Pual estn cruzados sobre el Delta y la Biblia (versin hereje de
Douay), indican que el Supremo Consejo est sesionando. La fotografa pertenece a la que
nuestra prensa venal llaman prestigiosa Revista Life de febrero de 1957.

LOS ENLACES MASNICOS


No olvidar nunca que cuando es preciso unir estrechamente, mejor dicho, regimentar
elementos populares que no pueden subordinarse a un rgimen enteramente militar, por
tratarse de personas que por su condicin civil no pertenecen a ninguna fuerza armada,
donde la disciplina es la base principal, no hay ni puede existir una organizacin ms
perfecta que la ofrecida por la Masonera.

Antonio R. Ziga, La Logia Lautaro, Instrucciones de Francisco de Miranda a la


Lautaro, Cap. X, pg. 151, Ed. Strach, Bs. As. 1922.
Advertencia al lector
Recuerdo al lector que esta parte, con el subtitulado Los enlaces masnicos, haba quedado
pendiente al final del Plan Maitland III que les enviara no hace mucho. Y advertido que fue esto,
me aboco al tema sin ms exordio, antes de que se vayan las ganas mas y las del lector tambin.
La masonera operativa y la masonera filosfica
No creo necesario comenzar esto de los enlaces masnicos historiando a la Masonera como lo
han hecho unos cuantos autores. Soy un convencido de que la mayora de los lectores tienen una
idea ms o menos formada sobre la secta satnica. Podr haber, no lo niego, quienes
inocentemente no sepan de qu se trata. Pues bien, a ellos los aliento dicindoles que, a nivel
mundial, se han escrito alrededor de 12.000 libros sobre este tema escabroso. De ellos, no menos
del 70% hablan y comentan fundamentadamente en su contra, otros no tanto; y alrededor de un
30% de aquel conjunto los defiende, al hacerlos parecer inofensivos gatitos de talla, como aquel
de Corrientes 3411, segundo piso ascensor, no hay portero ni vecinos (el lugar era un cotorro)
hecho de porcelana para que le malle al amor, segn el viejo tango de meta y ponga.
A partir del 24 de junio (equinoccio iguales noches- de invierno en el hemisferio sur y de
verano en el Boreal, hoy celebrado como Da de la Masonera Universal), de 1717 se produce
una escisin en la Masonera. Mejor dicho: desaparecera una y nacera otra, o bien que de las
dos hicieron una que es lo ms probable. Recuerdo que por aquel entonces haban sido vencidos
definitivamente los Estuardos
23
La que lentamente se esfumara en los vapores matinales de principios del Siglo XVIII, es la
masonera llamada operativa, constructiva o corporativa, formada por los gremios de operarios,
talladores, canteros y autnticos constructores, que sufrieron infiltraciones pstumas de los que se
llamaron masones aceptados. Y tal nombre les viene porque no eran albailes o picapedreros,
sino mdicos, abogados, militares, maestros, jueces, burgueses enriquecidos, sibaritas feminoides
devenidos en intelectuales, sujetos provenientes de la nobleza, etc.
La que nacera en aquella fecha, bajo la proteccin del rey Jorge II de Inglaterra y la presidencia
del mdico calvinista y refugiado francs Tefilo Dsaguliers (predicador de la corte), es la
masonera invocada como doctrinaria, filosfica o especulativa: que es la que hoy en da no
existe rincn del Planeta que no la padezca. Francisco de Miranda al organizar sus logias llamaba
a esta masonera como poltica. De cualquier manera el origen de la secta es incierto y muy difcil
de probar (Diccionario Enciclopdico de la Masonera, Bs. As. 1947).
Dice Juan Caprile (en Revista Civilita Catlica, 1957 y 1958) que ambas masoneras son, por lo
tanto, dos organismos diversos, nada afines con sus objetos, si bien anlogos en sus reglamentos
y en su organizacin.
Aunque en verdad parecera ser que la fecha de su aparicin formal fue en 1723, cuando el Pastor
Presbiteriano Jaime Anderson redact su primera Constitucin (Book of constitutions), ampliada y
reformada en 1738 y 1746. Pero por otro lado el Diccionario Enciclopdico Abreviado de la
Masonera, afirma que la reforma radical de la masonera moderna se oper en 1641. En tal
fecha deja su objetivo material y primitivo y toma el carcter terico y cientfico en lugar del
manual y prctico, recibiendo a los masones aceptados. El alquimista (astrlogo y anticuario) Elas
Ashmole es uno de ellos, admitido en 1646 en la Logia Warrington de Edimburgo.
Anterior a esta Constitucin el rey calvinista Guillermo III haba modificado los estatutos, y luego
en 1720 se destruyeron todos los documentos de la masonera estuardista, con el fin de eliminar
todo rastro de catolicismo y todo vestigio de romanismo, que hasta entonces haba sido lo
preponderante en la secta. Fue as como, fusionando todas las logias inglesas (cuatro en total) se
fund la Gran Logia de Inglaterra con asiento en Londres en tiempos de Jorge IV.
En el ao 1650, Elas Ashmole era quien manejaba las logias rosacrucianas organizadas en
Londres, y sus adeptos se reunan en los mismos locales que los masones. Su objetivo principal
era construir el Templo de Slomn, templo ideal de las ciencias. Estos conventculos estaban, a
su vez, fuertemente emparentados con los Hermanos Bohemios. Y dicen que fue Ashmole quien
ide las ceremonias de los grados iniciticos (en 1641, 1648 y 1649), que son los tres primeros
grados masnicos modernos (la llamada Craft Masonery o Masonera Azul); y fue quien escribi
los rituales de ellos que son, con pequeas diferencias, los utilizados en la actualidad.
Rosacruces fueron Martn Lutero y Ren Descartes, por ejemplo: as lo atestiguan los anillos de
sello que ellos usaban con todos los smbolos de los Rosacruz. As que Lutero, aparte del
problema con la monjita Catalina Bora (muy rica en oro la religiosa; buen ojo el de don Martn),
que despus solucion casndose con ella para dejarse de andar siempre ms turbado que el da
anterior, tambin por las noches golpeaba la vela y usaba el mandil en el tabernculo inventado
por los ingleses. Lo que se dice una bellecita. Pero de all a decir que luterano tiene una parte de
ltero y otra del ano, no. Eso no me consta. Ms an: me parece una grosera de un mal educado
como deca mi ta Clarisa que me daba clases de castellano.
En la Inglaterra de nuestros das, la Masonera esta amparada por una ley especial del
Parlamento, como Sociedad Secreta, y no slo es patrocinada por los nobles del reino y la cfila
de turiferarios que la sirven desde adentro y desde afuera del reino, sino que hasta la soberana es
patrona de la Institucin Real Masnica para Nios. El heredero al trono, el Prncipe de Gales es,
a su vez, Gran Maestre de la Gran Logia de Inglaterra y Gran Patrono de la Orden.
La dispersin de las filiales por Europa
Sea como fuere, lo cierto es que, por lo que despus se vio, la masonera inglesa comenz a
moverse por el resto de los pases de Europa a partir de las fechas que van de 1717 a 1723.
Felipe, duque de Wharton de sexo dudoso, clebre por su impiedad y libertinaje, fue elegido Gran
Maestre de la Logia de Inglaterra en 1722. Bajos sus auspicios actuaron Anderson y Dsaguliers.
En 1720 eran 25 las logias fundadas; en 1725 ya llevaban 50, y en 1737 el Prncipe de Gales
perteneca a la Orden (digamos que como ahora). Al mismo tiempo la Gran Logia de Inglaterra
cre sus filiales en forma casi simultneas en: Irlanda, Espaa, Portugal, Blgica, Alemania,
Holanda, Suiza, Dinamarca, Suecia, Rusia, Polonia, Italia, Estados Unidos, India y Africa.
24
Observe el lector que, en los pases donde la Gran Logia cre sus filiales, fueron colonias
descubiertas y saquedas sin conmiseracin (caso de Irlanda, la India y frica, por ejemplo), o
encubiertas (caso de Portugal y Espaa) de Inglaterra; aliados (el caso de Rusia, Polonia, Suecia
e Italia) para la guerra; o naciones que tuvieron que ver con el famoso equilibrio europeo que
inventaron los britnicos para justificar sus agresiones; o bien que su posicin geopoltica las
haca indispensables a los fines de la dominacin inglesa en el continente (casos de Blgica,
Holanda y Dinamarca). Porque geopolticamente hablando los Pases Bajos son a Europa lo que
Israel es a la Media Luna de las Tierras Frtiles. Quien tenga estos puntos, maneja el resto con
solo mover un dedo. Funcionan en la tierra como los estrechos en el mar. Por eso el Seor de
Israel, que de geopoltica saba un montn, le dio a sus preferidos esas tierras y no el Lbano, Siria
o el Irn, por ejemplo.
De manera que los primeros pasos que dio la masonera fuera de Inglaterra fue como poderosa
herramienta de dominacin disfrazada de filantrpica y otras mojigangas. De forma tal que la Gran
Logia de Inglaterra y la Tercera Orden de la Iglesia Anglicana vinieron a ser, y antes que
todos, la columna vertebral del Imperio Britnico. Y las dos organizaciones fueron y son
manejadas por Su Majestad, para que nadie se equivoque. Hoy por doa Isabel II, casi
momificada la pobre y martirizada por artritis reumatoidea, que aparentemente la usan para los
desfiles, el protocolo y las estampillas. Mire don lector: en la Mancomunidad Britnica no hay un
solo cabello que se caiga de alguna cabeza, ni brizna de pasto que se corte, que no est
autorizado por ella. Es muy sencillo esto.
Aparece la voz de los Papas
A veinte aos de haber sido fundada oficialmente la secta masnica en Londres, el Papa
Clemente XII, en su encclica In eminenti del 28 de abril de 1738, conden y prohibi para
siempre a las sociedades masnicas, como perniciosas para la seguridad de los estados y la
salvacin de las almas; fulminando contra ellas la excomunin mayor, y ordenando a los obispos
que procediesen contra sus adeptos como si se tratase de verdaderos herejes, enemigos de la
seguridad pblica, pues corrompen los corazones de los hombres sencillos y los traspasan con
dardos envenenados () Despus de haber reflexionado con madurez y de haber adquirido en
este punto una completa certeza agrega el Papa-, hemos decidido, por justos y razonables
motivos, condenar y prohibir las dichas sociedades, reuniones y asociaciones constituidas con el
nombre de francmasonera o con cualquier otra denominacin.
Bajo las afectadas apariencias de una natural probidad que se exige a los masones y con la cual
se contentan dice inclemente Clemente XII-, han establecido ciertas leyes y estatutos que atan
mutuamente; pero como el crimen se descubre por s mismo, estas reuniones se han hecho
sospechosas para los fieles. Y si todo hombre honrado considera el hecho de estar afiliado a ellas,
como un signo inequvoco de perversin () Si sus principios fuesen puros no buscaran con
tanto cuidado la sombra y el misterio.
En verdad, lo que hizo Clemente XII, fue asociarse al clamor de los reinos y de sus pueblos. En
efecto: antes que l, la masonera haba sido prohibida y perseguida en Holanda (1735, un ao
despus de su establecimiento en aquel reino), en Hamburgo, Suecia y Ginebra, tambin en 1735.
Las logias de Zurich, Berna, Espaa, Portugal, Italia y Polonia fueron clausuradas despus de
aparecida la bula pontificia. A las que se asociaron poco despus Baviera, Rusia, Austria y
Turqua. Benedicto XIV tambin la conden en 1748, es decir 13 aos despus.
Aparecen las 24 condenas papales por falta de una
En 1935 la prohibi el IIIer. Reich en Alemania; en 1936, Mussolini en Italia, y en 1939 Francisco
Franco en Espaa (emitiendo uno de los mejores documentos que existen contra los satanistas).
Cabe destacar que las prohibiciones en Alemania e Italia fueron seguidas de violentos
allanamientos donde se encontr valiosa informacin, como por ejemplo planes futuros que la
masonera estaba resuelta desatar en distintas naciones (concretamente el caso Espaa de 1936
a 1938), tambin se explicaban muchos hechos del pasado. El fruto de estos allanamientos fue
publicado en millones de ejemplares en versiones en alemn y en italiano. Dicen que hubo
ejemplares en castellano traducidos en Espaa. Sin embargo no ha sobrevivido ninguno ni como
copia, lo que ya prueba dos cosas: que evidentemente decan la verdad y que los hermanos
fueron muy prolijos para hacerlos desaparecer.
Los Pontfices que condenaron a la masonera fueron: Gregorio XVI (1832), Po IX (en 1846,
1849, 1854, 1859, 1862, 1864, dos veces en 1865, 1869, 1873, 1875 y 1876), Len XIII (una serie
25
de documentos que van de 1878 a 1903, 1884, San Po X (1911); la Congregacin del Santo
Oficio (1884); el Concilio Plenario Americano (1889); el Cdigo de Derecho Cannico (Canones
684 y 2335 de 1918); Po XI (1931 y 1932), etc.
De toda esta cascada de condenas por ms de 197 aos, no cabe duda que el documento ms
claro y que pinta a la masonera tal cual es, ha sido la encclica Humanum Genus del Papa Len
XIII, del 20 de abril de 1884. Nadie, absolutamente nadie puede decir, a partir de la Humanum
Genus, que fue engaado por la masonera o que no saba de qu se trataba. Y hoy en da tiene
tanta vigencia como hace 113 aos. El dolor de los hermanos tripuntes es que la Humanum
Genus es, sencillamente irrebatible. Prometo hacer, pronto, un comentario de ella.
Para terminar con este acpite debo agregar, obligadamente, la ntima conexin entre el
comunismo (desaparecido slo formalmente) condenado por Po XI, el socialismo marxista y el
comunismo (en su versiones leninista, trotskista y enseguida estalinista: todos judos y todos
masones, incluido el Patriarca Marx que era rabino adems), condenados por Po IX y Len XIII,
que hicieron su irrupcin en la historia en 1846 y que se hallan estrechamente vinculados, como lo
anunci Len XIII y lo confirm Po XI, con el filosofismo, el liberalismo econmico (obra
cumbre del racionalismo Iluminista, con sus dos brazos; uno ejecutor: el capitalismo, y el otro
dominador: el imperialismo), y la masonera del Siglo XVIII.
La masonera es una verdadera antigualla
Este dicho es un caballito de batalla que anda suelto con el apero bien cinchado, sin bozal ni nada
que lo sujete. Como no me voy a poner a rebatir aqu semejante sandez, reproducir lo que sigue,
que nunca fue desmentido ni rebatido hasta el da de hoy: Nada se ha modificado en la
legislacin de la Iglesia con respecto a la masonera. Los cnones 684 y 2335 se hallan en pleno
vigor hoy como ayer. Su bandera de aconfesionalidad, neutralidad y concordia universal, conduce
naturalmente a la indiferencia religiosa, es una bandera anticatlica y niega el primado absoluto
que se debe dar a la verdad en todos los dominios, especialmente en religin. Los binomios
catlico-masn (traducido a nuestra jerga actual sera funcionario) catlico-comunista (que
debe leerse como progre) son una burla para nosotros que no queremos contaminaciones y que
sabemos que no haya nada en el mundo que sea ms grande que un cristiano verdadero, sin
adjetivos sin aditamentos (cuidado catlicos carismticos, por ejemplo). La Iglesia posee un
contenido doctrinal divino que es la revelacin de Dios. Sobre tales elementos no pueden existir
componendas de ninguna clase (precaucin iglesia clandestina de Quilmes) sino tan solo una
fidelidad absoluta, una noble y gloriosa intransigencia sobre lo que es verdad divina y
conformidad de vida en la revelacin (Bergagoglio me parece que te estn llamando). Slo la
verdad nos har libres, no los compromisos ni los hibridismos que deshonran a la razn y
que son, adems, una ofensa para nuestra fe (Monseor Mariano Cordovani, Maestro del
Sacro Palacio, en LOsservatore Romano del 19 de marzo de 1950).
La Masonera Inglesa: una herramienta fenomenal
Cuando Inglaterra desembarca en la Pennsula Ibrica ocupada por Napolen, qued atada de
pies y manos, respecto de sus ambiciosos planes para separar a Espaa de sus posesiones
ultramarinas. Simplemente porque como aliada de Espaa no poda aparecer ante la comunidad
europea, aunque en un segundo plano, alentando, favoreciendo o provocando la independencia
Hispanoamericana. Si lo hubiese hecho tal vez perdera a todos sus aliados en la lucha contra el
Gran Corso y el bloqueo continental se prolongara indefinidamente. Por otra parte la situacin
social en la isla, que se acarreaba desde 1790, estaba en 1808 en su punto ms lgido
(expectativas de vida de un pobre: 25 aos; de un rico 50), al extremo de que algunos autores
sostienen que se estuvo muy cerca de producirse en Londres una segunda Revolucin Francesa.
Entonces, qu hacer? Acaso estudiar lo que se vena delineado desde 1780 y llevado a la
prctica en 1805, 1806 y 1807? Evidentemente no.
La otra alternativa era dejar en el congelador los planes e ideas pergeadas hasta que soplasen
mejores vientos, entre ellos el Plan Maitland. Sin embargo la guerra, iniciada en Portugal primero y
en Espaa despus por la invasin napolenica, amenazaba con ser muy larga, como
efectivamente se verific, por lo que esperar su finalizacin era otro desatino. A este cuadro
siniestro habra de sumrsele la presin ejercida sobre la corona por los financistas (usureros) de
la City londinense y de los sectores asociados a ellos: los de la produccin (entonces deudores
morosos de la usura) imposibilitados de vender sus manufacturas (fabricadas a destajo por el
maquinismo), se encontraban en situacin de quebranto econmico Entonces Inglaterra se vio
en un callejn si salida? As hubiese ocurrido de no contar Inglaterra con la ms formidable
26
herramienta jams inventada: la masonera. A ella se le encomend esta tarea. Tan silenciosa
como eficiente.
La masonera, amparada como hoy mismo, en inofensivas ideas de libertad, igualdad y
fraternidad, portadora de ideas supranacionales, disfrazado su matiz extra nacional con mil caras,
derramada a los cuatro vientos, sin fronteras que la sujeten, censuren o frenen, enemiga acrrima
de las ideas de patria y de la religin, luchadora incansable contra las tradiciones de los pueblos,
dirigida por cien cabezas (pero que respondan a una sola), y amparada por el ms estricto
secreto, era el instrumento ideal para prestar asistencia indirecta a los revolucionarios
hispanoamericanos. Esto no debi pasar inadvertido a los masones britnicos, entre los cuales
figuraba a la cabeza, el Prncipe Jorge (Regente por la locura de su padre desde 1810 hasta 1820
y despus rey hasta 1830), quien fue el primero, a pesar de ser un tarambana, en manifestar su
desacuerdo sobre que Gran Bretaa diese su apoyo formal a las insurrecciones en Amrica
Espaola.
Este Prncipe, el primognito de Jorge III, luego rey Jorge IV hasta 1830 como acabo de decir,
haba sido iniciado en la secta satnica en 1787 en la Logia Prncipe de Gales cuando tena 25
aitos de edad. En 1811 era Gran Maestre de la Moderna Masonera Constitucional Inglesa. Su
juventud fue borrascosa y a pesar de llevar una vida prostibularia y de lobizn por las noches, se
cas en secreto con una viuda ms vieja que la achicoria y a pesar de ser catlica: Fitz-Herbert,
con la condicin de que le pagase todas las deudas que tena colgadas en las gancheras de las
tabernas, bodegones y casas de lenocinio. En 1795, mejorando la puntera, se cas con su joven
prima Carolina de Brunswik, que tena ms dinero que la aeja primera esposa, la que tambin
hubo de saldar las deudas del calabacn trotacalles.
Por su parte Duff (soltern de sexo dudoso como todos los que rodearon a San Martn, incluido
Wellington que hizo con Catalina Pakenham -1806 en Londres- lo mismo que hiciera el Libertador
con Remedios-1812 en Buenos Aires-), el ntimo amigo de San Martn en Espaa y luego en
Escocia, fue iniciado en la secta en 1802. A su regreso a la isla fue nombrado Maestro de Culto y
en 1814 recibi el cargo de Gran Maestre Encargado de la Gran Logia de Escocia, domiciliada en
Edimburgo, cuyo Gran Maestre era, precisamente el Prncipe Regente.
La Masonera Mirandista
Para obtener los objetivos independentistas, de apariencia libertaria (exotrica) y de fondo
britnicos (esotrico), que se haba propuesto Francisco de Miranda (1750-1816), venezolano por
nacimiento y General ingls por convencimiento, ninguno de los ritos masnicos existentes, poda
ofrecerle mayores ventajas que el llamado entonces Rito Moderno Francs al cual se hallaba
afiliado desde 1796, presentado por Mara Jos Marqus de La Fayette (1757-1834) el mejor
discpulo en Francia del fundador del Iluminismo, Adam Weishaupt (1743-1830), los cuales tres,
como se ve fueron, prcticamente, contemporneos.
Dicho rito masnico consta de cinco grados: tres son simblicos, aprendiz, compaero y
maestro; y dos grados superiores o dogmticos, Rosa Cruz y Caballero Kadosch.
Miranda instituy en la casona de Graften Street, Fitzroy Square, nmero 26, de Londres, una
logia de este tipo a la que denomin Lautaro. Poco tiempo despus instituy otras dos que se
denominaron Caballeros Racionales y Gran Reunin Americana. Muchos autores masones y
no masones, han considerado a estos tres conventculos como uno slo, armando un embrollo
fenomenal. Pero no fue as. Los tres nombres o ttulos se correspondan con tres talleres bien
diferenciados, que fue el trpode sobre el que se asent la Gran Logia Regional Americana, que
era todo un Gran Oriente, dependiente de la Gran Logia de Inglaterra.

La Fayette, Washington y Miranda. Tres hombres aparentemente diferentes y un solo


corazn: el del judo Adam Weishaupt que lamentablemente no aparece retratado.
27

En ocasin de la fundacin de la Lautaro, Miranda cont con la decidida colaboracin de:


Saturnino Rodrguez Pea, del sacerdote Servando Teresa Mier, Santiago Mario, Benito
Lizrraga, Olavide, Pozo, Sucre, Lord Mellville (Henry Dundas), Duff, conde de Fiffe, Sir Home
Popham, Sir David Bair y otros ingleses que pertenecan de antao a la masonera britnica.
Como se puede observar la logia quedaba automticamente enlazada con los masones del
gobierno de Pitt (que tambin lo era, como su padre que sirvi a los reyes Jorge II y III, ambos de
larga trayectoria masnica), y con la virulenta masonera escocesa a travs de Duff, el gran amigo
de San Martn en Espaa y luego al iniciar su ostracismo voluntario en la isla.
La Lautaro hace que aparezca la pata de la sota
Respecto origen del nombre Lautaro los autores de los ms diversos pelajes, incluidos los
masones siempre traviesos, se han echado a volar con su imaginacin peregrina. Pero casi todos
convergen, con pequeas diferencias, en que se dio este nombre en memoria del cacique
araucano Lautaro inmolado en 1553, tiempos de la Conquista del Reino de Chile por Valdivia, y
que fuera inmortalizado en la bella poesa romancera por don Alonso de Ercilia y Ziga.
Recordamos de paso que este indgena haba sido paje de Valdivia hasta la batalla de Tucapel en
que es muerto el jefe castellano, y fue entonces cuando Lautaro se pas al bando contrario donde,
entre otros, militaba el clebre Caupolicn, que tambin es de leyenda.
Sin embargo el historiador don Vicente F. Lpez (masn como su padre), al referirse a la Lautaro
afirm que el nombre de Lautaro no fue un ttulo ocasional sacado al acaso de la leyenda
araucana () sino una palabra intencionadamente masnica y simblica, cuyo significado
especfico no era Guerra a Espaa sino Expedicin por Chile, secreto que slo se revelaba a
los iniciados al tiempo de jurar el compromiso de adherirse y consagrarse a ese fin (Historia
Argentina, Tomo IV, pg. 270).
Pero el Director de la Biblioteca de la Masonera en Buenos Aires, don Antonio R. Ziga, hace
con estas palabras de Lpez una deduccin acertada para su tiempo: Hay en tal afirmacin un
error dice Ziga, masn irredento-. San Martn tom el nombre de Lautaro de la logia fundada
por Miranda, como OHiggins lo hizo a su vez de la logia de Buenos Aires; y siendo ello as, mal
poda entonces el general Miranda saber, en 1806, que San Martn llevara a cabo, aos ms
tarde, la expedicin a Chile (La logia Lautaro y la Independencia de Amrica, Cap. II, pg. 37, Bs.
As. 1922).
Bien: qu tenemos por aqu? Primeramente que OHiggins conoca el nombre Lautaro desde
Londres, donde vio fundar la logia a Miranda y sabemos que fue una de sus manos derechas.
Seguidamente que en 1922, Ziga no saba lo del Plan Maitland que descubrira el doctor
Terragno en 1981. Pero, evidentemente algo conoca don Vicente F. Lpez que lleg a ser
Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Grado 33 del Escocismo (ttulo que comparti
con personajes como Sarmiento, Leandro N. Alem, general Agustn P. Justo, generales Julio
Argentino y Rudecindo Roca, Joaqun V. Gonzlez y unos 35 ms que tengo contados hasta
ahora). Pero Ziga, que evidentemente no coma vidrio, dice que le ha llamado la atencin este
hecho (lo que dice Lpez) y ms adelante agrega, completamente extraado, que Lautaro
constitua una palabra registrada en el ritual del primer grado, donde comienza a sospechar,
para finalizar diciendo: puede muy bien haber tenido asimismo (la palabra Lautaro), otras
aplicaciones que nosotros no conocemos Qu me dice lector que se ha quedado callado?
Acaso no es sorprendente que ni los mismos masones puedan desentraar a los masones?
En la pgina siguiente vemos el local donde funcionaba el Templo de la Logia Lautaro de Buenos
Aires. Se encontraba ubicada en calle de la Barranca (hoy Balcarce antes de llegar a Venezuela).
Hubo serios intentos de conservarla como Patrimonio Histrico Nacional. Digamos a nivel de la
Casa de Tucumn o del Cabildo porteo. Una fra maana la sorprendi reducida a cascotes por
la pica inclemente y el martillo piln. Los fascistas seguramente. Fue una gran pena.
28

Entonces, qu significaba la palabra Lautaro? Evidentemente del indgena, los masones,


anglfilos de la primera hora, deslumbrados como los bichos por la luces de Londres, ni se
acordaron. Entonces, cmo sera este puchero? Si en lugar de Lautaro leemos L:A:U:T:A:R:O,
como un anagrama, se pueden formar hasta 20 epgrafes, que justamente los tengo a mano, pero
no los transcribir, porque la mayora carece de sentido. Solamente 6 de ellos me convencieron y
uno slo por sobre ellos y que es como sigue: Logia Aceptada y Unida en Talleres para la
Amrica Regenerada en la O (recuerdo de paso que esta figura O, no es la letra o sino un
crculo el mundo, el universalismo- es el emblema masnico por excelencia; los lautarinos
firmaban en la parte posterior de su correspondencia O-; -OO- y OOO-, que da los grados de
confidencialidad y urgencia en la comunicacin de hermano a hermano o entre talleres). Puede
ser, sin embargo, que Lautaro fuese ya dos cosas: un anagrama y que adems revelara el Plan
Maitland: el camino es por Chile, como lo dice don Vicente Fidel Lpez, que de esto saba ms
que todos los masones juntos. Por este motivo se agreg la palabra en el juramento del Primer
Grado, como queriendo decir que viniendo la orden desde Inglaterra (sede de la matriz lautarina),
todo el mundo masnico se debera poner a trabajar por el objetivo trasandino sin dilaciones.
Entre Cdiz y Buenos Aires
Como ya lo he dicho, en 1807 reinaba en Inglaterra Jorge III, medio loco pero rey al fin; lo
acompaaba su Ministerio de los Talentos, integrado por: Lord Grenville como Primer Ministro;
Charles James Fox a cargo del Foreing Office; William Windham (discpulo de Edmund Burke
y funcionario del primer gobierno de Pitt) en la cartera de Guerra; Lord Howick (ms conocido
como Earl Grey) un admirador de Fox; Lord Sidmouth (cuyo nombre era Henry Addington,
responsable de la Paz de Amiens); Tom Grenville, hermano del Primer Ministro y Lord Holland,
sobrino de Fox. Era esta una ensalada de whig (liberales) y tories (conservadores), hasta ayer
irreconciliable y entonces unido por las maravillas que hace la masonera.
En ese ao de 1807, Miranda, mandado por estos Talentos ingleses que eran los que le pagaban,
como en los tiempos de Pitt (y el libertador venezolano se quedaba con los vueltos), desembarc
en Gibraltar. De all pas el paredn que hace de frontera y entr en Cdiz (ciudad muy vinculada
con las invasiones inglesas a Buenos Aires de 1806 y 1807, pero que nunca se la nombra), para
establecer una logia en ese puerto espaol (aparte de las fundadas por Cagliostro unos aos
antes). Un autor masnico ha dicho que para pertenecer a la Lautaro se deba ser masn
necesariamente. Y mire don lector: todo indica que debi ser as; yo no me voy a desgaitar
explicando lo contrario.
Dice Mitre que a principios del Siglo XIX la Sociedad de Lautaro tena ramificaciones (talleres)
por toda Espaa, que estaban afiliadas a la Gran Reunin Americana, establecida por Miranda
en Londres (sospecho que Mitre quiso decir Gran Logia Regional Americana). Y fue justamente
en Cdiz donde San Martn se embarca en 1811 con rumbo a Inglaterra.
29

Interior del Templo de la Logia Lautaro. El antro est alumbrado con velas. Listo
para la tenida. En el dosel del fondo se destaca la estrella pentada. S, la misma
que tiene la bandera de los EE. UU., la de la Rusia Comunista, la China de Mao,
la cubana del Cuco, la chilena de Allende, la que luce el Che Guevara en su
boina y la que hoy se ve en Plaza de Mayo. Si. Es la misma. Por qu ser?
La mayora de los autores masones y no masones estn contestes en que San Martn fue iniciado
al ao siguiente, es decir 1808, en una de las logias que Miranda haba fundado en Cdiz con
cartas constitutivas de la Gran Logia de Inglaterra, llamada Legalidad, donde se le habra
asignado el nombre de Hermano Inaco (Inaco es un hroe mitolgico nativo de Argos o de la
Arglida, ciudad de la Morea en el Peloponeso; era hijo del Ocano y de Tetis; rey de Caria y
primer rey legendario de Argos; etc.). Tambin estos autores, masivamente, han aceptado que
San Martn sali de Inglaterra a fines de 1811 con el Grado 5. Claro est que ninguno dice de
qu Rito que, en definitiva, es lo ms importante. Pero como sabemos que todas las logias
mirandistas fueron del Rito Francs o de La Fayette, el Grado 5 es el ltimo, y se corresponde
con el de Caballero Kadosch.
Esta deduccin tan simple y que hoy no admite discusin, me ha llevado a pensar que el
masonismo de San Martn debi ser muy viejo. Es impensable suponer que San Martn pas en
tres aos de lobatn a Caballero Kadosck. No. Tenga la seguridad el lector que en la Masonera
estas cosas no pasan. En el Rito Escocs de Antiguos y Aceptados Masones (REAAM) donde de
los 5 grados se han hecho 33, por mritos se puede saltear uno, dos y tal vez tres grados. Pero en
el constreido Rito de Lafayette no. All se debe permanecer y dar testimonio en cada grado.
El masn arrepentido Luis Blanc (Historia de la Revolucin, Tomo II, pp. 80 y 82), dice que
Kadosch (en hebreo: El Santo; acaso le vendr de all lo del Santo de la Espada que le
endilg a San Martn don Ricardo Rojas que era masn y de esto saba ms que nosotros?), es
el Hombre Regenerado, santuario tenebroso cuyas puertas no se abran al adepto sino despus
de una larga serie de pruebas (algunas humillantes, agrego yo, como la sodoma, repetida
dolorosamente o con gusto en varios grados, ser por esto que dicen se le abran las puertas?),
contestadas de manera que comprobaran los progresos de su educacin revolucionaria, la
constancia de su fe (masnica) y la fortaleza de su corazn (dormido en Inglaterra).
Por el otro lado no hay ninguna constancia de que Maitland fuese masn. El nico indicio es que
era parroquiano de la Taberna de los Masones, punto de reunin de los Amigos del Pueblo,
formado por un grupo de parlamentarios del cual el propio Maitland era un miembro prominente.
De este cuchitril misgino se abasteca el rey para formar sus gabinetes, como el de los Talentos,
por ejemplo. Funcionaba como un banco de cerebros al cual se acuda en busca de personajes
hbiles para la corona. De manera tal que cualquiera que de all se tomase, se tena la razonable
certeza de que era masn y que haba estado bajo la lupa por varios aos. No haba posibilidad
de yerro: era canalla confirmado. El lder de este grupo era James Mackintosh, un famoso masn
y abogado perpetuo de la independencia Sudamericana. De manera que cuando don Jorge III
necesitaba un hombre de tales y cuales caractersticas se lo peda a Mackimtosh y este se lo
30
remita con franqueo pago. Este Mackintosh era amigo desde su niez de Cochrane y
consecuentemente de Maitland.
Dentro de la masonera el caso Maitland es como el caso de San Martn (y el de Lonardi sin ir
muy lejos): todos los crculos que frecuent y las amistades que tuvo hasta su muerte fueron
masnicas, pero se duda si l lo fue o no. Entonces le pregunto al lector: usted, cuntos amigos
masones tiene?, o, cuntas veces fue invitado a un templo masnico a presenciar una tenida
blanca? Luego dgame como hacan estos para vivir entre masones sin serlo, y qu vean los
masones en l que lo aceptaban sin ms trmite. Pero no negar que esto pudo ser posible,
porque estos hombres eran maravillosos, o no?
Sin embargo las confirmaciones de las vinculaciones de San Martn con la masonera parecen
emerger de sus actos posteriores a su visita de cuatro meses a Inglaterra. La logia masnica
erigida por Silva Cordeiro en el Barrio de Las Catalinas en la calle de la Santsima Trinidad,
entre Santo Toms y Santa Mara (hoy San Martn, entre Paraguay y Charcas) con el exequatur
acordado por la Gran Logia de Pensilvania (EE. UU.), que le daba el carcter de legal, haba
desaparecido en 1804, pero abati sus columnas en 1810. Despus vinieron, junto con el invasor,
las logias inglesas que en total fueron tres. Pero al llegar don Jos a las Balizas de su Majestad en
el Ro de la Plata, la nica organizacin que se encontraba en pie era la Sociedad Patritica.
Segn el masn Ziga (op. cit., Cap. X, pg. 152), al pisar la ribera de Buenos Aires, vena San
Martn con un estudio detallado de cuanto aconteca masnicamente en la ciudad y el nombre de
dos referentes principales: Manuel de Escalada (un bastardo de la familia Escalada, reconocido
posteriormente en Espaa; despus su suegro) y el tucumano Bernardo de Monteagudo.
Junto con Carlos Mara de Alvear y Matas Zapiola (ambos iniciados en Cdiz) fund lo que en
trminos masnicos se denomina un tringulo (un taller o logia), compuesto de tres luces
(autoridades superiores de una logia), que seran: Venerable, Secretario y Orador. Esto, en la
jerga masnica se denomina logia legal o logia perfecta. Establecido el tringulo se adquiri, a
principios de mayo de 1812, un casern cuya fotografa y domicilio ya he expuesto. En breve
plazo ingresaron al taller y en el siguiente orden: Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Bernardo
de Monteagudo, Manuel S. de Anchorena, Julin lvarez, Alejandro Murgiondo, Teniente Coronel
Manuel Pintos, doctor Antonio Senz, Bernardo Vlez y Toms Guido.
Recibi esta logia el nombre de Lautaro y su matriz se encontraba en Gran Bretaa. Ahora bien:
esta logia se compona de dos cmaras o secciones: la simblica o azul (el azul cardo de los
ingleses que ellos llaman tiestle, el de la Orden de la Jarretera) que consta de los tres primeros
grados (la craft masonery o fuerza de choque de la masonera); y la superior o roja compuesta
de los grados 4 (Rosa Cruz) y 5 (Kadosch). A esta cmara San Martn la denomin Gran Logia
de Buenos Aires. Esta fue la que actu polticamente con prescindencia de la Lautaro. Los
miembros de la Lautaro jams participaron de las deliberaciones. Es decir, lo que los historiadores
tratan como un organismo, en realidad y efectivamente, fueron dos. Que entre ellos existira
cierta correspondencia o relacin, no lo dudo, pero siempre las aguas separadas.
En la pgina siguiente, vemos la banda masnica usada en la Lautaro. Cuando se incendi el
Colegio del Salvador en 1875 la encontr Enrique B. Moreno, que era Jefe de Polica, luego
embajador, Senador Nacional, Comandante General de Marina y masn. Sobre ella hago una sola
pregunta: qu haca esta banda en un Colegio Confesional como el del Salvador?Y los curas la
tenan como reliquia o la tenan porque la usaban?
31

Jesucristo, Nuestro Seor y Salvador:


cuntos de los que dicen ser tus siervos
laboran para crucificarte de nuevo?

Common questions

Con tecnología de IA

British naval support was crucial to the success of San Martín's campaigns in South America, highlighted by the strategic appointment of Lord Cochrane. The hiring of Cochrane, a skilled naval commander, was orchestrated by Álvarez Condarco, and ensured San Martín had naval superiority crucial for successful operations in the Pacific, especially the liberation of Peru. Cochrane’s command of the fleet provided the necessary maritime mobility and power projection against Spanish naval forces, which reinforced the liberation forces' strategic capabilities. This appointment underscores the tactical and operational advantages afforded to San Martín's campaigns through British maritime expertise and support .

The Lautaro Lodge expanded the impact of Freemasonry in South America by acting as a conduit for political and strategic collaboration among independence leaders. It was established under the influence of Francisco Miranda and others, who were connected to European masonic networks, thus embedding revolutionary ideals into its operations. This lodge specifically fostered collaboration among key figures such as San Martín and was pivotal in spreading the ideology and organizational skills necessary for coordinating the independence movements against the Spanish crown. The lodge's international links provided a channel for receiving strategic guidance and support which was critical in bolstering the independence efforts across the continent .

The narrative that San Martín was a high-ranking Freemason offers insight into his motivations and the broader political landscape of the time. Having been allegedly initiated into the Lautaro Lodge and associated with high-ranking masonic degrees such as Caballero Kadosch or Rosa Cruz, if true, contextualizes his actions within a network that promoted republican ideas and independence from monarchical rule. These connections likely influenced strategic decisions and partnerships, enabling coordinated revolutionary efforts. Interpreting San Martín within this masonic framework suggests that his leadership was part of a larger, concerted masonic influence aiming to reshape the political structures in Latin America, integrating him into a tradition of revolutionary political activism that was prevalent among liberal circles of the time .

Freemasonry played a substantial role in the revolutionary efforts across South America, serving as a network for key figures like San Martín. Freemasonry provided both ideological and practical support to these efforts by organizing groups such as the Lautaro Lodge, established by Francisco Miranda and others, which connected with the international masonic network including British support. This lodge aimed to incite and organize independence movements across the Spanish colonies. San Martín's involvement in the Lautaro Lodge likely aided him in planning and receiving support for the liberation campaigns, as these lodges disseminated republican ideals and strategic planning support to aligned leaders .

The relationship between Sir Thomas Maitland and José de San Martín appears to be one of opportune coincidence, as both were in London at a critical time for San Martín. Maitland, a seasoned military leader with experience as a commander and influential British figure, was in a position to impact those around him, including San Martín, who had arrived under somewhat unclear circumstances. The potential transfer of strategic ideas may have occurred during this period, as both men moved in similar circles engaging with the political and military interests invested in South American affairs. Although direct mentorship or influence is not clearly documented, the alignment of interests strongly suggests an underlying connection .

Political connections in London significantly bolstered the objectives of Latin American independence leaders such as San Martín. Figures like Sir Thomas Maitland and Sir John Coxe Hippisley played key roles in planning and facilitating the operational logistics necessary for campaigns. Hippisley, a member of Parliament, was instrumental in encouraging Maitland to draft plans for South American campaigns, reflecting the political will in London to support insurrectional efforts. Moreover, affiliation with individuals such as George Canning, a prominent supporter of Latin American independence in the British government, provided critical diplomatic and perhaps covert operational support to leaders like San Martín . These connections allowed independence movements to secure essential resources and strategic guidance needed for successful campaigns.

The British influence was significant in San Martín's campaign to liberate South America, both in terms of strategic planning and operational support. Sir Thomas Maitland, with his strategic plan, possibly influenced the liberation strategies through similarities in military objectives. British individuals and entities provided various forms of support; for instance, British support was evident in the hiring of Lord Cochrane for naval operations, a fact orchestrated by Álvarez Condarco, ensuring naval superiority crucial for the expedition to Peru . Additionally, multiple officers in San Martín's navy were British nationals, contributing expertise and ships associated with the British-funded East India Company, underlying the considerable British involvement .

The discovery of the Maitland Plan significantly alters our understanding of the British involvement in the independence movements in South America. If the Maitland Plan genuinely influenced San Martín's strategies, it would suggest a premeditated British intent to weaken Spanish hold over its colonies for geopolitical advantage, aligning with broader British strategic interests of undermining Spanish power. This could imply that the British influence was more strategic and involved than merely passive economic encouragement, suggesting a direct link through ideologically aligned figures and logistical support . Such insights reveal complex political dynamics and strategic foreplanning behind the independence movements rather than purely spontaneous colonial discontent.

Sir Thomas Maitland's strategic plan, known as the Maitland Plan, bears striking resemblances to the tactics employed by General José de San Martín during the Andes crossing, which was part of his larger campaign from 1817 to 1821. The plan, originally laid out in England, allegedly laid out strategies for capturing key regions such as Buenos Aires and Chile and then moving on to emancipate Peru and Quito. San Martín's actions mirrored these objectives, indicating either inspiration from or coincidence with Maitland's schemes, though some historians such as Rodolfo H. Terragno suggest direct influence based on evidence found in archives .

Elijah Ashmole significantly influenced the transformation of Freemasonry during the 17th century, shifting it from a craft-based society to one characterized by broader intellectual and theoretical pursuits. This transformation made Freemasonry more appealing to politically active individuals and movements of the time, particularly those involved with revolutionary efforts. In the context of the independence movements, this adaptation allowed Freemasonry to serve as a secretive platform for the exchange of ideas and coordination among revolutionary leaders. For leaders like San Martín, involvement in these masonic structures, alongside influential figures in London, provided an ideological and operational network crucial for organizing the South American independence campaigns .

También podría gustarte