0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 201 vistas 20 páginas 12 Miradas...
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí .
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Ir a elementos anteriores Ir a siguientes elementos
Guardar 12 miradas... para más tarde
TALLER EXPERIMENTAL CUERPOS PINTADOS PRESENTA
CULTURAS TRADICIONALES » PATAGONIA
12 MIRADAS
OBRE SELKNAM, YAGANES Y KAWESQAR
Rian 9
EDITADO POR CAROLINA QDQN 2 CE R MASON
Pr: ‘ < . 2
ao CUERPOS, Por best
PINRO = ceo
alt|
Inscripcién Registro de Propiedad Inteleetwal N° 127.116
Derechos Reservados, Prohibida su reproduccisn,
ISBN N° 956-8136-66-5
©Taller Experimental Cuerpos Pineadlos, 2002
31218
Fotografia de ponada
© Mosée de Homme, Pars
Derechos reservidos, Probibids su reproduccién
PRIMERA EDI
DN, Santiago de Chile, 2002
Quedan reservados todos los derechos que conGeren las leyes
nacionales y lor convenios internacionales vigentes © que entten
fen vigencia con posterioridad a extn edicién,
Prohibida la reproduccién total o parcial de ext libro y de x
Fotograias conneniss en 4linchuyenda su fatocopia, st incorpo
raciin aun sistema informstio, st atrendamiento, st ransmision
fen cualquier forma 0 por evalquict medio, sea ée electrinica,
iceinico 0 por fotocopia, por grabacién y ott modes, sin el
permiso previo y por escrito del Taller Experimental Cueepos
Pintados y deel o los ttulares de fos derechos de ls fotografia,
Awrorizada la cinculacin de los mapas, por Resoluciin N° 07
del 8 de enero de 2002, de la Direcién de Fronteras y Limites
‘del Bxado. La ediciny crculacibn de mapas, carts geogritica u
‘tos impresos y documentos que se refierano rlacionen con los
Times Srontere de Chile, no comprometen, en mode alguno,
al Estado de Chile, de acuerdo con el Art. 2" letra ) det DLN
83 de 1979 del Ministerio de Reliciones Exteriores
Eaitado y publicado por:
‘Taller Experimental Coerpos Pintados Leds
General Salvo 20, Providencia, Sango, Chile
‘Teléfono (56-2) 200 0000 ~ Fax (56-2) 200 0609
swor.cuerpospintados.com
Pre-prensa, impresén y enewadernacién por
Tecnologia Une Lids. Avda, Santa Maria 0120, Providencia
Santiago, Chile
$900:30010.20 10 1010ERNESTO LUIS PIANA Y LUIS ABEL ORQUERA
LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR:
ARQUEOLOGIA DE LOS ARCHIPIELAGOS
MAGALLANICO-FUEGUINOSn Patagonia y Tierra del Fuego, la Cordillera de los Andes
divide dos Ambitos geograficos contrastantes. En la ver-
tiente atlintica predominan mesetas extensas y un paisaje
arido. Por el contrario, en la pendiente occidental y en el sur de
Tierra del Fuego las montafias bajan abruptamente hacia el mar,
formando una costa notablemente accidentada con profusién de
golfos, bahfas, islas y estrechos; esa franja recibe sin obstéculos los
vientos himedos del Pacifico y, por lo tanto, las precipitaciones
alcanzan magnitudes elevadas en todas las épocas del atio.
Esa contraposicién tiene correlatos en lo biolégico y lo
cultural. Al este de la cordillera ~incluyendo el nordeste de la
Isla Grande de Tierra del Fuego~ la vegetacion es esteparia, con
abundancia de pastizales que suministraban alimento a tropillas
de guanacos. En el oeste y sur dominan los bosques de manera
pricticamente ininterrumpida; hay pocas localizaciones en que
puedan subsistir mamiferos terrestres en cantidades significativas. En
cambio, la fauna litoral y maritima (lobos marinos, ceticeos, aves,
mariscos) era riquisima, y en cierta medida sigue siéndolo.
En las planicies orientales, las poblaciones humanas se
caracterizaban por ~al menos, en los tiltimos siglos— una alta talla
y fuerte contextura; en las costas occidentales y meridionales
vivian grupos caracterizados por una estatura mas baja y un fisico
desproporcionado entre el robusto torax y las piernas de apariencia
poco musculosa, Los primeros eran cazadores terrestres, —armados
de arcos y flechas~ cuya presa principal eran los guanacos; los
segundos eran canoeros, st! arma preferida eran los arpones y se
orientaban hacia fa captura de lobos marinos y la recoleccién de
mejillones. Haba otras muchas diferencias, desde la vestimenta y
Ia vivienda hasta la organizaci6n familiar.
En lo que sigue nos centraremos en el drea de los canales
¢ islas magallinico-fueguinos. Alli la interaccién entre factores fsicos,
climaticos, biéticos y humanos resulté en peculiaridades singulares
frente al resto de Patagonia, Su extension abarcaba las costas, los
. Bahia Ushuaia. Tierra del Fuego, 1910. Fotografia de Alberto M. de Agostini
12. MIRADAS:
169LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
170
archipiélagos y los tramos de mar interiores desde el Golfo de
Corcovado, cerca de Chiloé, hasta la Bahia Sloggett, el Canal Beagle
y el Cabo de Hornos, en el sur de Tierra del Fuego.
Nada autoriza a pensar que los indigenas de esa area hayan
tenido un origen diferente a sus congéneres del resto de América,
como algunos gustaban de especular en fa época en que Gusinde
visité a los fueguinos en los afios 1920. La informacion arqueol6gica
actualmente disponible no exige tal hipétesis, y los anilisis de
ADN revelan en los pobladores de esta area los mismos indicadores
genéticos que en todos los restantes amerindios a sur de Canada:
prueba evidente de un lejano origen comin.
Serfa ideal identificar a esas gentes con los nombres que se
daban a si mismos, pero no es posible: carecian de escritura y sus
tradiciones orales sufrieron avatares diversos. Cuando los europeos
llegaron a estas regiones, registraron denominaciones muchas veces
arbitrarias o incorrectas, pero se suele aceptar una division, cuanto
menos, tripartita: de norte a sut, los imprecisamente Ilamados
chonos;los halakwulup [Gusinde] ~cuyos descendientes alegan ser
kawésqar, término que no puede ser extendido a todo el antiguo
grupo-:y los yamanas.
Es poco probable que en tiempos remotes los indigenas hayan
tenido conciencia de esa divisién tripartita, y seguramente sus grupos
de referencia eran més pequefios. Mds aun: aunque esos nombres y
esas diferenciaciones sociales fueran correctas, no es licito extender
su validez mis atris del siglo XVI. Con el tiempo pueden haber
cambiado (aunque no es forzoso que lo hayan hecho) localizaciones,
denominaciones, estructuras de autorreferenciaci6n étnica.Ante la
incertidumbre, la falta de documentos de observadores directos y la
dificultad de interpretar en esta direcci6n los datos arqueologicos,
para épocas anteriores al arribo de los europeos debemos limitarnos a
Jo que la arqueologfa brinda con certeza, que es una imagen de muy
marcada similitud en a forma general de vida. Por ello, en lugar de
yamanas o kawésqar hablaremos de canoeros magallinico-fueguinos
0 de habitantes de tal o cual regién en particular.
TESTIMONIOS ARQUEOLOGICOS
Hace mis de diez mil afios ya habia gente recorriendo
zonas de Tierra del Fuego muy proximas al area que aqui nos
ocupa (Massone et al., 1998). Sin embargo, nada indica que su
género de vida haya sido otro que el de cazadores terrestres; el
aprovechamiento de recursos litorales habria sido solo ocasional.Ouro tanto se puede decir de los mas antiguos restos de presencia
humana hasta ahora hallados dentro de los limites fijados para
el 4rea: los encontrados, en la costa norte del Canal Beagle, en
el nivel mas profundo del sitio Tanel I, y datados hace 7.000
0 6.700 afios.
Lo que singulariza al poblamiento humano de esta area de
islas y canales es la adaptacién a la vida litoral. Pero ello no equivale
al simple uso de alimentos costeros (lo que han hecho todos los
pueblos que alguna vez han tenido contacto con ese ambito).
Entendemos que para hablar de adaptacién a la vida litoral son
necesarios tres requisitos: asentamniento primordial en las costas;
aprovechamiento intensivo de recursos que aparecen en ellas 0
en el mar adyacente (con predominio sobre los de otro origen); y
el uso de un instrumental especialmente destinado a explotar tal
clase de recursos, confeccionado en proporcién importante con
las materias primas que éstos suministran,
Conjuntos arqueolégicos que satisfacen esas condiciones,
y que han sido estudiados de manera detallada, corresponden a
sitios ubicados en la costa norte del Canal Beagle; en el sur de
la Isla Navarino; en la costa norte del Estrecho de Magallanes;
y en Seno Otway’.
Pese a las distancias que los separan, esos diversos conjuntos
arqueolégicos son homogéneamente representativos de una
adaptacién ya bien integrada, que permitia la supervivencia humana
exitosa no obstante lo riguroso de las condiciones ambientales. Los
instrumentos recuperados en las excavaciones son abundantes, y
ifama la atencién el alto porcentaje de aquéllos confeccionados
con hueso, entre los que se destacan las puntas (de arpén de
dos tipos: las de base cruciforme y las multidentadas). Los lobos
marinos proporcionaban ya la parte principal de la subsistencia.
En la costa norte del Canal Beagle (Tiinel 1), y en el sur de la
Isla Navarino (Grandi 1), se puede inferir que algin medio de
navegacién maritima ya estaba disponible.
Otros conjuntos arqueolégicos documentan la continuidad
del poblamiento de la region, Los sitios que registran fechas de
menos de doscientos afios representan momentos finales: los
indigenas ya estaban en contacto con europeos (tenian objetos de
hierro y vidrio), pero atin no habian suftido las perturbaciones
que conducirian a su desintegracién étnica. Ademis, en las costas
que van desde el Cabo de Hornos y la Isla de los Estados hasta la
boca occidental del Estrecho de Magallanes se han detectado varios
cientos de sitios que por sus rasgos superficiales se adscriben a esta
12 MIRADAS.
171LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
172
tradicién,y se conoce la antigiiedad de mas de un centenar de ellos
aun cuando no han sido estudiados 0 publicados?.
LOS MECANISMOS DE LA ADAPTACION AL LITORAL
‘Ain no estén claros los motivos que produjeron la conversion
desde una vida no litoral de los ancestros a esta nueva forma de
vida, ni dénde ocurrié ello. No obstante estar el sitio mas antiguo
hasta ahora conocido a orillas del Canal Beagle, nada indica que
el proceso se haya desarrollado alli. Si bien todavia hace falta
mucha informacién de otras regiones, por el momento la hipétesis
menos improbable apunta al sur de Patagonia continental como
lugar de la transformacién adaptativa:alli los Andes son més bajos
y es facil pasar de una a otra vertiente, y se conocen algunas
semejanzas muy genéricas entre el instrumental de piedra tallada
de los primeros cazadores litorales y el de no muy anteriores
cazadores terrestres del sur de Patagonia. En cambio, no se detectan
similitudes de los primeros con los habitantes de esa época de
Chile central; entre Chiloé y Otway, las manifestaciones hasta
ahora conocidas de cazadores adaptados al litoral que satisfagan
los requisitos antes expuestos no son tan antiguas como més
al sur. Sin embargo, nada impide que futuros datos obliguen
a modificar esta opinién. Por otra parte, mas importante que
conocer los origenes de una innovacion es determinar las ventajas
que le permitieron perdurar y las condiciones que posibilitaron su
propagacién. Las consideraciones que siguen son validas tanto para
el pasado conocido arqueolégicamente como para la época con
disponibilidad de informacién etnografica, pero anterior al colapso
demogrifico y cultural ocurrido a fines del siglo XIX
La adaptacién litoral offecia dos ventajas. Ante todo, permitid
aprovechar de modo regular y confiable especies animales con mucho
rendimiento alimenticio y/o pocas incertidumires de obtencién. Si
se tiene en cuenta que la adaptacién litoral debe incluir disponibilidad
de medios de navegacién, la segunda ventaja consistié en permitir
la colonizacién o explotacién de islas y espacios maritimos, todo lo
cual estaba vedado a los cazadores terrestres.
No es necesario ahondar en detalles para aceptar que esto
ltimo abrié nuevas instancias de supervivencia. En cuanto a
lo primero, corresponde recordar que el 4rea es fria, Iluviosa y
78, El Segundo Componente de Tiinel I, Grandi | y Englefield tienen antigiiedad
de seis mil afios © poco mis; los restantes son algo posteriores a esa fecha1. Englefield
2. Babfa Colorada
3. Baba Buena
Etech, 4: Punea Santa Ana
de
5. Tine 1,
cs tie
1. Grandi
Bahia San Sebastién
Badia Indl
fio Grande
g TIERRA
2 2 OCEANO ATLANTICO
tn DEL
in 7
i, te *
%e Es FUEGO
Rio tagy, Bane : Peninsula
7 = Mice 158 Bravos
5
~~ s
~ pa Duba Sloggett
A eg Passe
~ N
SICEANO PACIFICO ‘ Va t
<
Cabo de Horn®
sexzl
seas
BIEGO RAMIREZLOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
ventosa. Para responder a las exigencias que este ambito planteaba
a los organismos humanos, los indigenas podian, entre otras cosas,
aumentar la ingestin de alimentos de valor cal6rico alto, Los lobos
marinos constituian un recurso muy apropiado: eran animales
abundantes, gregarios, de buen volumen corporal, con mucha grasa
(fuente mucho mis concentrada de calorias que las proteinas 0
los hidratos de carbono). Su captura, empero, implicaba ciertos
requerimientos: para que fuera constante, se debia disponer de
canoas y de arpones con punta separable.
Los lobos marinos pueden ser sorprendidos en tierra: los
cazadores terrestres los capturaban en la costa sin otro implemento
que un garrote. Pero fuera de las temporadas de apareamiento y
paricién, que duran menos de dos meses, el tiempo que esos anima
les pasan en el agua es mayor; las posibilidades de sorprenderlos
y capturarlos en tierra se reducen considerablemente. En conse-
cuencia, para poder obtener ese alimento a lo largo de todo el afio
era necesario cazarlos en el mar, para Jo cual se requeria algin
tipo de embarcacién (de corteza y varillas, de tablas, o de alguna
otra clase). Las canoas permitian tener acceso, ademas, a las
colonias de reproduccién asentadas en islas. Esto, sin embargo,
no solucionaba todo el problema, pues cuando los lobos marinos
son atacados en el agua no resultan eficaces las flechas o las lanzas
de punta fija. Habia que recurrir a arpones de mango pesado
y punta insertada flojamente, de modo que se desprendiera en
el momento del impacto (si bien quedaba unida al mango por
una correa flexible).
Por lo tanto, para que pudiera tener lugar la intensificacion
del consumo de lobos marinos —esto ¢s, cazarlos en cualquier
estacion y en el ambito en que encontrarlos resultaba mas frecuente—
era necesario contar con esa dupla tecnolégica. En varios de los
sitios antes nombrados quedé constatada desde los tiempos mas
antiguos la existencia de puntas que por su forma debieron ser
separables, no fijas. Ya se dijo que también el uso de embarcaciones
puede ser inferido para esa época.
78, Lancha Packewaia (Componente Antiguo entre 4,000 y 3.800 afios
antigiiedad) y Ténel | (Segundo Componente entre mis de 6.000 y 4:4
afios de antigiiedad). En el sitio Ténel I se excavaron varias manifestacioy
de entre 3.500 y
500 afios de antigtiedad. Isla Salmén, Baylly 1, Bertrand Ts
‘Tiinel IT y Shamakush I: sitios entre 2.000 y 1.000 afios. Menos de mil a
tienen el Componente Reciente de Lancha Packewaia, Shamakush X, el Se
Componente de Téinel I, Isla Herschel y Punta Baja. Tinel VIL y Lanash
:
orresponden ala época de contacto con os europe|. Punta Baja
2. Ika Salmén
3. Lancha Packewaia
strech, 4. Téinel I, 11,VIT
" de ay, 5. Samakush I, X
"ea, 6 Lana
ce
Baia San Sebastin
Bahia facil
© rande
% TIERRA .
v4, pe. é OCEANO ATLANTICO
Moy |
Me, we
BE FUEGO
" deopay, BBS Peninsula
ke, Mise” ISLA DE
2 345 6 LOS ESTADOS
a
, OF Sonn, ae Sloggett
i
“
Cabo de Horne®
—z
DIEGO RAMIREZ,LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
176
COMO SUBSISTIAN LOS CANOEROS
La confeccién de esos implementos requeria fuertes
inversiones de trabajo, pero el resultado lo justificaba. En algunos
sitios de la costa norte del Canal Beagle (Tiinel I y Lancha
Packewaia), los restos de alimentacién indican que el 60 por
ciento 0 més de las calorias ingeridas por los seres humanos en
esos asentamientos provenia del consumo de lobos marinos.
En Punta Baja la proporcién result6 atin mayor, probablemente
porque el sitio estaba ubicado cerca de un paradero temporario
de esos animales. En los yacimientos del Canal Beagle, el examen
de los dientes de los lobos marinos confirma la disponibilidad de
canoas y arpones de punta separable: la mayoria de las capturas
se produjo en otofio e invierno, o sea cuando habitualmente
debian ser buscados y cazados en el agua.
También los cetaceos eran importantes fuentes de grasa
y carne. Por su volumen corporal, cada uno equivale a muchos
lobos marinos, pero por lo mismo obtenerlos no resultaba una
tarea simple. El registro arqueolégico no incluye armas aptas para
cazar cetaceos grandes. Segiin la informacion emogrifica, slo los
delfines chicos eran atacados activamente, en tanto las ballenas eran
aprovechadas sélo cuando varaban naturalmente o se acercaban
moribundas a alguna playa. Por lo tanto, se trataba de un recurso
de obtencién aleatoria, aunque cuando se lo obtenia, relegaba por
bastante tiempo el consumo de todos los otros recursos, y no se
podia depender mucho de él.
Cormoranes, pingiiinos, cauquenes y patos abundan en
el Area, Sus huesos integran en grandes cantidades el registro
arqueolégico. Sin embargo, su tamafio corporal es menor: para
que su aporte resultara significativo las capturas debian abarcar
muchos ejemplares, lo que aumentaba los costos de obtencién y
procesamiento. Algo similar ocurria con los peces, con {a salvedad
de que los conjuntos arqueolégicos exhiben variantes mucho mas
marcadas en la intensidad de su consumo. Los indigenas debian
contentarse cotidianamente con ejemplares de poco tamaiio; s6lo
‘ocasionales migraciones de cardtimenes de sardinas perseguidos
por otros peces mayores daban ocasién a que aumentara su
incidencia en la dieta total. Los mariscos ~predominantemente
mgjillones- son ubicuos en el rea y sus restos constituyen la parte
mas voluminosa de las acumulaciones de residuos de comida
aborigen, Los datos etnogrificos son undnimes al sefialar la
importancia de su consumo. Sin embargo, este recurso muestra
ventajas e inconvenientes. Las primeras son varias: su btisqueda
BREARRPARRPARARRARPRPRPRRPRRPRPARRAR ARPA eeeno ofrecia incertidumbres por tener sus bancos localizaciones
fijas, el poco tamafio de los ejemplares es compensado por la
densidad muy alta, la recoleccion podia ser efectuada en casi
todo momento (salvo temporales muy fuertes) por cualquier
integrante del grupo (ancianos y nifios incluidos), y no requeria
adiestramiento previo ni medios tecnolégicos especiales. La
contracara, empero,no es desdefiable:no permiten la supervivencia
humana por perfodos largos. Suministran muchas proteinas y
minerales, pero muy pocas grasas ¢ hidratos de carbono, por lo
que su rendimiento energético es bajo. La porcién descartable
=las conchillas~ es muy grande. Un lobo de mar proporciona
por unidad de peso once a doce veces més calorias que los
moluscos; para equilibrar el valor nutricional de un lobo marino
de tamaiio mediano se requiere consumir unos cincuenta mil
mejillones.
Sin embargo, esos moluscos ~y, en menor medida, las aves
y los peces~ estaban casi siempre al alcance de la mano 0 poco
menos. Conformaban para la subsistencia humana una plataforma
de base de obtencién confiable;el dia en que por cualquier motivo
no se obtenfa alguna presa mas sustanciosa, se podia recurrir a ellos,
para calmar el hambre y superar el mal trance.
En sintesis: el éxito adaptativo alcanzado por los indige-
nas del area se sustentaba en dos factores clave: la posibilidad
de acceso durante todo el aiio —a condicién de desarrollar la
tecnologia apropiada— a especies muy nutritivas con las que
se podian responder a las exigencias metabélicas planteadas
por el ambiente, y la disponibilidad de valvulas de seguridad
que aminoraban los riesgos sin implicar costos adicionales de
obtencién excesivamente grandes.
En las porciones central y occidental de la isla también se
cazaban nutrias. Ademis, por supuesto, los pueblos de toda el area
hacian uso de alimentos terrestres proximos a la costa, pero
éstos eran pocos: hongos, bayas y raices de infimo valor nutritivo.
Sélo en algunas localizaciones se tenfa acceso a recursos mas
sustanciosos: los guanacos en el extremo oriental de la region del
Beagle, los huemules al norte del Estrecho de Magallanes, Sin
embargo, al menos en el caso de los primeros, su obtencién era
predominantemente estacional, cuando la nieve limitaba su acceso
a las pasturas en el interior de la cordillera
12 MIRADAS,
177LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR,
QUE CONDICIONES ERAN NECESARIAS
PARA UNA ADAPTACION EXITOSA
Sentadas las ventajas que tornaban adaptativamente atractiva
Ja conversién a un modo de vida litoral y canoero, corresponde
ahora examinar qué condicionamientos orientaban o limitaban su
expansion. Uno ya fue mencionado —la adopcién de tecnologia
apropiada para capturar lobos marinos-, pero habia otros mis.
Hay que mencionar uno que es obvio: la disponibilidad de fauna
litoral y maritima abundante. Esto debia combinarse con escasez
regional de alimentos terrestres, pues de satisfacer estos “ltimos
por sf solos la subsistencia, no se habria justificado encarar los
costos de la transformacién en el modo de vida. Aunque no haya
datos especificos, podemas suponer que lobos marinos, cetéceos y
mariscos visitaron las costas del area o las colonizaron desde que se
retiraron los hielos del Pleistoceno. Sin embargo, hay lugares donde
la aparicin de esa fauna fue mis tardia: al hoy Canal Beagle no
pudo penetrar antes de que el antiguo lago glacial se abriera al mar,
lo que sucedié hace s6lo unos ocho mil aiios.
Un segundo requisito es la disponibilidad de bosques de
Arboles altos. En un ambiente ftio y htmedo es crucial obtener lefia
en abundancia a poco costo. Esto podria haber sido satisfecho con
arbustos y matorrales, si su densidad hubiera sido suficientemente
alta. Pero hay cosas que sélo drboles grandes pueden proporcionar:
vastagos largos y rectos para confeccionar los mangos de los
imprescindibles arpones, placas grandes de corteza, tablas largas
©, eventualmente, troncos grandes para la confeccién de canoas.
No parece casual que en los tiltimos siglos el territorio poblado
por los canoeros litorales del Estrecho de Magallanes no se haya
extendido al este del Cabo Negro: justamente el lugar donde los
bosques dejan lugar a la estepa (a veces los indigenas llegaban hasta
la mis oriental Isla Isabel, pero con el propésito especifico de
cazar pingiiinos y sin establecerse alli de modo permanente)
En el resto del Estrecho y en las costas atlanticas habia muchas
colonias de lobos marinos y abundancia de mariscos, pero no se
produjo -o no se expandi6— una adaptacién humana litoral digna
de ese nombre; s6lo hubo aprovechamiento oportunista de tales
recursos por cazadores que en lo fundamental seguian siendo de
tipo terrestre continental.
BARR RRRRARARARPARARARRARARRAaP AeA ese
80, Labos marinos. Tierra del Fuego, ¢. 191
Bt. Pingdinos. Tierra del Fuego, c 191
82. Bosque. Tierra del Fuego, 191
Fotografias de Alberto M. de Agostin™
&
178 &
&LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
Tampoco parece casual que el Primer Componente deTéinel
I,sin indicios de adaptaci6n litoral, estuviera asociado a un ambiente
de helechos y gramineas, mientras en los registros palinologicos
la presencia local del bosque se hizo notar a partir del momento
en que comenzaba a desarrollarse el Segundo Componente (ya
plenamente volcado hacia la vida maritima). Es justamente por esta
relacién entre adaptacién canoera y bosques que creemos probable
gue el punto de partida de esa adaptacién se haya iniciado al norte
del Estrecho de Magallanes y no en el Canal Beagle: los bosques
retornaron alli desde sus areas de refugio pleistocénicas antes que
a las regiones mas meridionales.
Es cierto que hacia el este de la Bahia Sloggett —limite
postulado para el area en el sur de la Isla Grande de Tierra del
Fuego- esti la peninsula Mitre, atin hoy bien provista de lobos
marinos, moluscos y bosques. Los observadores europeos no vieron
alli canoeros, sino cazadores terrestres, emparentados genética y
culturalmente con los cazadores de guanacos del nordeste de la
Isla Grande, y -a través de ellos— con los de Patagonia continental.
Esto hace pensar en la vigencia de un tercer condicionamiento: la
necesidad de aguas relativamente protegidas. Eran posibles las visitas
ocasionales 0 discontinuas a islas periféricas o a costas expuestas
a fuertes marejadas, pero alli la navegacién cotidiana en frigiles
canoas debié suftir una fuerte restriccién.
LOS CANOEROS A TRAVES DEL TIEMPO
La adaptacién litoral y canoera registré a través del tiempo
pocos cambios arqueolégicamente detectables. Hemos dicho que
Jos conjuntos mas antiguos ya indicaban una integraci6n efectiva y
exitosa; si alguna vez existié una etapa transicional hacia el nuevo
modo de vida, ya habia quedado atris. Esto no impide que ya
entonces hayan existido algunas diferencias regionales: hace seis mil
afios, en el Seno Otway y en la porcién occidental del Estrecho
de Magallanes se confeccionaban puntas de arma de piedra tallada
bifacialmente, las que hasta ahora son casi inexistentes en los lugares
excavados a orillas del Canal Beagle.
Se produjeron luego algunas variaciones: unos pocos cambios
—mis estilisticos que funcionales— en el instrumental y en los objetos
de adorno, una disminucién del trabajo de alisamiento superficial
de la piedra. El Componente Antiguo de Lancha Packewaia y
Ponsonby documenta la irrupcién de lanzas con grandes puntas
de piedra tallada. En la region del Beagle, puntas mis chicas dehace 2.700 afios parecen haber sido de fecha; en Ios tiltimos
siglos su tamafio fue reducido atin mis, hasta convertirlas casi en
microliticas, Por iltimo, comenz6 la lenta penetracion de objetos
de origen europeo. Algunas variantes en la intensidad del consumo
de guanacos ain necesitan explicacién, pero para ello se requiere
construir un marco de informacion mas amplio.
Hubo también diferencias microambientales. Si bien los
mismos recursos estaban presentes en todas las partes del area (con
excepcién de guanacos, huemules y nutrias), podian estarlo en
proporciones diferentes. Esto hacia variar los costos y beneficios
relativos de la biisqueda y el apoderamiento de unos y otros. Asi
es como en Shamakush —un lugar donde habia mas posibilidades
que en Téinel I o Lancha Packewaia de encontrar guanacos— el
instrumental hallado estaba configurado de modo algo distinto que
en conjuntos coetineos de esos otros lugares.
Sin embargo, la imagen general que domina el area es de
gran homogeneidad y estabilidad. Ni los datos arqueolégicos ni
el registro etnogrifico indican diferencias sustanciales —salvo el
segundo, en lo que hace al aspecto lingitistico— entre los habitantes de
las distintas regiones que integraban el érea. Si lo que se compara son
los registros arqueolégico y etnografico, las coincidencias dominan
netamente sobre las discrepancias, y aun muchas de estas iiltimas
pueden reflejar no tanto diferencias reales de comportamiento
indigena, sino segmentacidn de las observaciones 0 sesgos de
interpretacin de observadores ocasionales.
El Componente Reciente de Lancha Packewaia, e incluso
TéinelVII, impresiona en una visién de conjunto como muy similar al
Segundo Componente de Tiinel I, seis mil afios anterior. Diferencias
estiisticas aparte, tampoco es mucho lo que separa a Punta Baja de lo
se puede inferir respecto de Bahia Buena y Punta Santa Ana.
UN EQUILIBRIO ESTABLE
Una continuidad adaptativa mantenida seis mil afios con
pocos cambios significatives pudo ser frecuente en los tiempos
iniciales de la humanidad pero, ante los ritmos de cambio habituales
en el Holoceno, es una singularidad que requiere alguna clase
de explicacién. Esa estabilidad es més Iamativa atin cuando se la
compara con lo ocurrido en otras sociedades especializadas en
el aprovechamiento de recursos litorales, que desarrollaron una
complejidad sociocultural relativamente intensa y considerable
desarrollo demogrifico.
12 MIRADAS|
183LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
Para intentar esa explicacién, se debe recordar que el cambio
no es una necesidad ineludible sino un recurso, buscado 0 no,
que permite superar dificultades intrinsecas 0 extrinsecas de un
sistema de vida humano. Como tema de anilisis, volvamos en
primer lugar al ambiente geogrifice. Aunque el clima es imprevisible
y caleidoscpicamente cambiante en lo cotidiano, ha sido y es
sumamente estable en otros aspectos. El 4rea est rodeada por grandes
masas oceanicas que morigeran las variantes y reducen los extremos.
Las condiciones climiticas son mis rigurosas en la franja exterior de
islas que sirven como barrera protectora para tierras y extensiones
de mar mis internas, pero en general las condiciones pueden ser
consideradas como wniformes. La diversidad de especies vegetales y
animales no es grande, pero cada una esta representada extensamente:
el bosque cubre grandes superticies, siempre igual a si mismo, las
mismas especies animales son halladas tramo tras tramo de costa.
Tampoco en lo temporal ha habido grandes cambios en
los tiltimos seis mil afios. En ese lapso, la temperatura media del
mar en el Canal Beagle —detectada a través del anilisis isotépico
de las conchillas— sufrié modificaciones menores a 2 °C (menos
que la variacién estacional que se produce en la actualidad),
y los perfiles palinolégicos no indican alteraciones dignas de
consideracién luego de la expansion del bosque producida al
iniciarse aquel periodo. En cerca de cien yacimientos sondeados
y fechados, se detectaron las mismas clases de animales alo largo
de los tltimos 6.000 afios.
En el area no hay diferencias de gran magnitud en la
productividad segiin las estaciones. En verano y otofio habia mayor
diversidad de recursos (algunas aves migratorias, huevos, peces, bayas),
pero en invierno estaban presentes todos los que eran fandamentales,
Las migraciones estacionales no eran masivas (nada era comparable,
por ejemplo, a los desplazamientos de los caribiis en el Artico 0 los
salmones en la Columbia Britinica). Por lo tanto,no habia incentivos
para almacenar alimentos.Al estar distribuidos los recursos litorales y
el bosque de modo parejo y abundante sobre toda el area, era posible
hallar casi todos ellos a poca distancia de cualquier punto elegido
como sitio de campamento;no habia tensiones espaciales ni ocasin
para mayores complementariedades interregionales.
RrRARPRAFRPeARRARPRPRPRPPPePAReARPARPRPAREAREAREARRPOA Ree)
83, La Bahia Encanto y el Fiordo de Agostini. Tierra de] Fuego, 1212
84. El Canal Keats, el Fiordo Martinez y el Fiordo de Agostini. Tierra del Fuego, 193/
85. Canal Beagle‘Terra del Fuego, 1913-191 pg
Fotografias de Alberto M. de Agostinut
&
184 &
&LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR
188
Cuando los recursos muestran esas caracteristicas, la forma
més econémica de explotarlos es la descentralizacion social en
grupos muy pequefios que se desplazan casi continuamente, pero
por pequefios trechos cada vez. Es justamente lo que se desprende
de Jos relatos etnograficos, y hay datos arqueoldgicos compatibles
con esa configuracin referidos a todo el periodo considerado.
De esa forma se reducian los costos de traslado y se aumentaban
los rendimientos de la recoleccién.
Por supuesto, pudo haber alteraciones internas 0 externas
del sistema en virtud de las cuales algunos cambios se hubieran
tornado selectivamente favorables. Una de ellas pudo nacer de
la sobreexplotacién de los recursos. Sin embargo, no la hubo. La
explotacién de los mejillones, aunque intensiva y continuada, no
superé los limites de riesgo; aunque el tamafio de las conchillas que
forman los conchales arqueoldgicos es menor que el promedio
constatable en la actualidad, no se observa disminucién direccional a
través del tiempo (hubo variaciones que pueden ser atribuidas mas
bien al mayor o menor lapso que transcurtia entre dos sucesivas visitas
a un mismo banco de mariscos).Tampoco hubo sobreexplotacion
de los lobos marinos, lo que tiene que ver con el comportamiento
natural de esos animales. Al comenzar el verano, !os lobos marinos
en condiciones de reproduccién se concentran en colonias que, a)
menos en la actualidad, suelen situarse en islas exteriores. Terminada
esa temporada, se dispersan; los machos se suman de inmediato a
los juveniles en la biisqueda de alimento sobre grandes extensiones
de mar, en tanto las hembras con cria quedan ligadas por mas
tiempo a la loberia, y slo progresivamente se alejan de ella a
medida que esas crias crecen.
Los indigenas de la region del Beagle ocupaban una zona que,
desde el punto de vista de los desplazamientos y la subsistencia de
Jos lobos marinos, era marginal; esto explica que en las colecciones
de restos éseos formadas en los sitios excavados a orillas del Beagle
predominen notoriamente los machos sobre las hembras (en
proporciones de hasta 6 a 1),y los juveniles sobre los animales en
estado de reproducirse. Se puede decir que, al ocupar esa situacién,
Jos indigenas aprovechaban energia importada desde una gran
extensién que no explotaban de modo directo. Al hacerlo, empero,
no ponian en riesgo la supervivencia de los lobos marinos: éstos
son poligamos, por lo que si un macho morfa otro lo reemplazaba.
Las hembras y las crias eran poco afectadas por las cacerias.Al darse
esa relacién del modo en que se dio, pudo mantenerse estable
por largo tiempo.
SM AAR RP AP ARP RP RRR RRR RRR RRR ARRAN RAR RaaSi el sistema de vida canoero no enfrentaba tensiones internas
por largo tiempo, tampoco parece haberlas padecido de origen
externo. Durante mucho tiempo se supuso que estaban arrinconados
por Ia presién de otros pueblos, pero no es asi. Aunque ello haya
ocurrido alguna vez —y los datos disponibles no lo sustentan-,
las ventajas de la explotacién litoral tornan irrisoria esa idea. No
esta de mas recordar que las potencialidades de este modo de
subsistencia en el Ambito fueguino permitieron que en el siglo
XIX la densidad poblacional de los yamanas fuera treinta veces
mayor que la de sus congéneres terrestres de Patagonia, pese a que
éstos contaban con las ventajas surgidas de la disponibilidad de
caballos para Ja obtencién de su alimento.
Esto no debe ser entendido como que los canoeros estuvieran
libres de presiones y de situaciones de crisis; es muy probable
que hayan debido enfrentarlas con frecuencia. Sélo significa que
tales situaciones de tensién no debieron ser tan fuertes como.
para colocar a los indigenas en la opcién de cambiar de modo
irreversible © perecer; tarde o temprano se habria restablecido la
relativamente distendida situacién anterior. Sdlo se conseryaron
unas pocas innovaciones tecnol6gicas positivas que no cambiaron
lo fundamental del modo de vida, mds algunas modificaciones
estilisticas adaptativamente inocuas.
LA DESAPARICION DE LOS CANOEROS
Al perdurar por seis mil afios con pocos cambios, el sistema
adaptativo canoero puede ser considerado exitoso. Sin embargo,
al mismo tiempo era peligrosamente fragil. Que las situaciones
de tensi6n grave fueran poco frecuentes no significa que fueran
imposibles, y el sistema no disponia de mecanismos para soslayarlas
6 superarlas, No era facil encontrar recursos alimenticios que
pudieran sustituir los ya aprovechados: ya se dijo que en el 4rea los
productos vegetales son escasos y poco nutritivos, la pesca fluvial
es casi inexistente, y desarrollar estrategias activas de captura
de cetéceos grandes habria implicado grandes innovaciones
tecnolégicas y sociales. La falta de acostumbramiento al comercio
intensivo, a la complementariedad interregional 0 a las redes de
solidaridad extensas, dificultaba el hallazgo de vias que redujeran
los posibles riesgos.
Al producirse finalmente las tensiones de origen externo,
cuando los europeos y sus descendientes americanos iniciaron la
explotacién comercial intensiva de los lobos marinos—, los indigenas
quedaron practicamente inermes, sin poder coritrarrestar por otras
12 MIRADAS.
139)LOS CANOEROS PEL EXTREMO SUR,
190
vias las pérdidas que suftia su principal recurso alimenticio. Se debe
recordar que,a diferencia de los aborigenes, los extranjeros atacaban
a aquellos animales cuando estaban concentrados en sus colonias de
reproduccién, matando indiscriminadamente poblaciones enteras:
machos, hembras, adultos reproductores, juveniles. Quedaba ademés
la secuela de crias abandonadas y de prefieces interrumpidas.
Aunque el proceso pudo haberse iniciado con anterioridad (véase
Chapman, en este volumen), entre el Canal Beagle y el Cabo de
Hornos, el proceso se aceleré después de 1870: en apenas una
década, la reduccién del recurso fue dristica y estuvo a punto
de ser irreversible.
Quizé los indigenas habrian podido hallar escapatorias. En
Ushuaia y sus alrededores, unos pocos estaban trabajosamente
acostumbrndose a una horticultura elemental bajo la guia de
misioneros anglicanos. Pero no alcanzaron a tener suficiente tiempo
para acostumbrarse al nuevo modo de vida. Las enfermedades
de origen europeo dejaron en segundo plano el problema de la
disminuci6n de los lobos marinos. Nuevamente en apenas diez afios,
ha poblacién yamana se redujo en un 85 por ciento; algo parecido
estaba ocurriendo en los canales de la Patagonia chilena. Algunos
sobrevivientes encontraron luego la proteccién al alcance de algunos
civilizados, otros debieron sufrir las lacras marginales.
Este es el panorama que encontré Gusinde cuando lleg6
a Tierra del Fuego en 1919. Encaré una tarea dificil y compleja:
reconstruir la identidad de los yamanas y los kawesqar a través
de recuerdos de unos pocos sobrevivientes y de antiguos relatos
escritos. El tiempo de los yamanas y de los indigenas que él llamo
halakwulup habia ya irremisiblemente pasado.LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR:
ARQUEOLOGIA DE LOS ARCHIPIELAGOS
MAGALLANICO-FUEGUINOS
ERNESTO LUIS PIANAY LUIS ABEL ORQUERA
1. En el sur de la Isla Navarino: Legoupil, 1993-1994; en la costa norte
dej Estrecho de Magallanes: Ortiz, T,, 1975, 1979:y en el Seno Otway:
Legoupil, 1988,1997
2, Entre otros: Chapman, 1987; Legoupil, 1995; Ocampo y Rivas, 1996;
Piana et al.,1998.
ERNESTO LUIS PIANA (Buenos Aires, Argentina, 1948) es licenciado
en ciencias antropolégicas por li Universidad de Buenos Aires (Argentina).
Ha dictado cursos en universidades de Argentina y en el extranjero. Fue
investigador principal de la Fundacién Antropolégica Argentina (1975-1977) y
de la Asociacion de Investigaciones Antropolégicas (1978-1983). Es investigador
independiente del CONICET, Argentina. Tiene numerosas publicaciones
Cientificas de divulgacién nacional e internacional sobre poblaciones canoeras
del extremo austral y la arqueologia de la region del Canal Beagle (Tierra
del Fuego).Actualmente es subdirector del Centro Austral de Investigaciones
Cientificas (CADIC), Ushuaia. Dirige el laboratorio de antropologia de ese
centro y codirige con el lic. Luis Abel Orquera el proyecto arqueolégico
Canal Beagle. Reside en Ushuaia, Argentina.
LUIS ABEL ORQUERA (Buenos Aires, Argentina, 1935) es licenciado
en derecho y en ciencias antropolégicas por la Universidad de Buenos
Aires (Argentina). Fue profesor ert las universidades de Buenos Aires,
Comahue y La Plata. Desde 1985 es investigador con dedicacién exclusiva
en el CONICET de Argentina, y junto al licenciado Piana codirige la
investigacion arqueol6gica de la region del Canal Beagle (Tierra del Fuego).
Tiene numerosas publicaciones acerca de grupos cazadores-recolectores y
la arqueologia de Pampa, Patagonia y Tierra del Fuego. Actualmente trabaja
en la realizacién de anilisis arqueofaunistico, anilisis de composicién de
conchales y de la dieta aborigen de la regién del Canal Beagle. Reside
en Buenos Aires, Argentina,
12 MIRADAS
401
También podría gustarte Haush PDF
Aún no hay calificaciones
Haush
9 páginas
Fueguinos PDF
Aún no hay calificaciones
Fueguinos
18 páginas