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TALLER EXPERIMENTAL CUERPOS PINTADOS PRESENTA CULTURAS TRADICIONALES » PATAGONIA 12 MIRADAS OBRE SELKNAM, YAGANES Y KAWESQAR Rian 9 EDITADO POR CAROLINA QDQN 2 CE R MASON Pr: ‘ < . 2 ao CUERPOS, Por best PINRO = ceo alt | Inscripcién Registro de Propiedad Inteleetwal N° 127.116 Derechos Reservados, Prohibida su reproduccisn, ISBN N° 956-8136-66-5 ©Taller Experimental Cuerpos Pineadlos, 2002 31218 Fotografia de ponada © Mosée de Homme, Pars Derechos reservidos, Probibids su reproduccién PRIMERA EDI DN, Santiago de Chile, 2002 Quedan reservados todos los derechos que conGeren las leyes nacionales y lor convenios internacionales vigentes © que entten fen vigencia con posterioridad a extn edicién, Prohibida la reproduccién total o parcial de ext libro y de x Fotograias conneniss en 4linchuyenda su fatocopia, st incorpo raciin aun sistema informstio, st atrendamiento, st ransmision fen cualquier forma 0 por evalquict medio, sea ée electrinica, iceinico 0 por fotocopia, por grabacién y ott modes, sin el permiso previo y por escrito del Taller Experimental Cueepos Pintados y deel o los ttulares de fos derechos de ls fotografia, Awrorizada la cinculacin de los mapas, por Resoluciin N° 07 del 8 de enero de 2002, de la Direcién de Fronteras y Limites ‘del Bxado. La ediciny crculacibn de mapas, carts geogritica u ‘tos impresos y documentos que se refierano rlacionen con los Times Srontere de Chile, no comprometen, en mode alguno, al Estado de Chile, de acuerdo con el Art. 2" letra ) det DLN 83 de 1979 del Ministerio de Reliciones Exteriores Eaitado y publicado por: ‘Taller Experimental Coerpos Pintados Leds General Salvo 20, Providencia, Sango, Chile ‘Teléfono (56-2) 200 0000 ~ Fax (56-2) 200 0609 swor.cuerpospintados.com Pre-prensa, impresén y enewadernacién por Tecnologia Une Lids. Avda, Santa Maria 0120, Providencia Santiago, Chile $900:30010.20 10 1010 ERNESTO LUIS PIANA Y LUIS ABEL ORQUERA LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR: ARQUEOLOGIA DE LOS ARCHIPIELAGOS MAGALLANICO-FUEGUINOS n Patagonia y Tierra del Fuego, la Cordillera de los Andes divide dos Ambitos geograficos contrastantes. En la ver- tiente atlintica predominan mesetas extensas y un paisaje arido. Por el contrario, en la pendiente occidental y en el sur de Tierra del Fuego las montafias bajan abruptamente hacia el mar, formando una costa notablemente accidentada con profusién de golfos, bahfas, islas y estrechos; esa franja recibe sin obstéculos los vientos himedos del Pacifico y, por lo tanto, las precipitaciones alcanzan magnitudes elevadas en todas las épocas del atio. Esa contraposicién tiene correlatos en lo biolégico y lo cultural. Al este de la cordillera ~incluyendo el nordeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego~ la vegetacion es esteparia, con abundancia de pastizales que suministraban alimento a tropillas de guanacos. En el oeste y sur dominan los bosques de manera pricticamente ininterrumpida; hay pocas localizaciones en que puedan subsistir mamiferos terrestres en cantidades significativas. En cambio, la fauna litoral y maritima (lobos marinos, ceticeos, aves, mariscos) era riquisima, y en cierta medida sigue siéndolo. En las planicies orientales, las poblaciones humanas se caracterizaban por ~al menos, en los tiltimos siglos— una alta talla y fuerte contextura; en las costas occidentales y meridionales vivian grupos caracterizados por una estatura mas baja y un fisico desproporcionado entre el robusto torax y las piernas de apariencia poco musculosa, Los primeros eran cazadores terrestres, —armados de arcos y flechas~ cuya presa principal eran los guanacos; los segundos eran canoeros, st! arma preferida eran los arpones y se orientaban hacia fa captura de lobos marinos y la recoleccién de mejillones. Haba otras muchas diferencias, desde la vestimenta y Ia vivienda hasta la organizaci6n familiar. En lo que sigue nos centraremos en el drea de los canales ¢ islas magallinico-fueguinos. Alli la interaccién entre factores fsicos, climaticos, biéticos y humanos resulté en peculiaridades singulares frente al resto de Patagonia, Su extension abarcaba las costas, los . Bahia Ushuaia. Tierra del Fuego, 1910. Fotografia de Alberto M. de Agostini 12. MIRADAS: 169 LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR 170 archipiélagos y los tramos de mar interiores desde el Golfo de Corcovado, cerca de Chiloé, hasta la Bahia Sloggett, el Canal Beagle y el Cabo de Hornos, en el sur de Tierra del Fuego. Nada autoriza a pensar que los indigenas de esa area hayan tenido un origen diferente a sus congéneres del resto de América, como algunos gustaban de especular en fa época en que Gusinde visité a los fueguinos en los afios 1920. La informacion arqueol6gica actualmente disponible no exige tal hipétesis, y los anilisis de ADN revelan en los pobladores de esta area los mismos indicadores genéticos que en todos los restantes amerindios a sur de Canada: prueba evidente de un lejano origen comin. Serfa ideal identificar a esas gentes con los nombres que se daban a si mismos, pero no es posible: carecian de escritura y sus tradiciones orales sufrieron avatares diversos. Cuando los europeos llegaron a estas regiones, registraron denominaciones muchas veces arbitrarias o incorrectas, pero se suele aceptar una division, cuanto menos, tripartita: de norte a sut, los imprecisamente Ilamados chonos;los halakwulup [Gusinde] ~cuyos descendientes alegan ser kawésqar, término que no puede ser extendido a todo el antiguo grupo-:y los yamanas. Es poco probable que en tiempos remotes los indigenas hayan tenido conciencia de esa divisién tripartita, y seguramente sus grupos de referencia eran més pequefios. Mds aun: aunque esos nombres y esas diferenciaciones sociales fueran correctas, no es licito extender su validez mis atris del siglo XVI. Con el tiempo pueden haber cambiado (aunque no es forzoso que lo hayan hecho) localizaciones, denominaciones, estructuras de autorreferenciaci6n étnica.Ante la incertidumbre, la falta de documentos de observadores directos y la dificultad de interpretar en esta direcci6n los datos arqueologicos, para épocas anteriores al arribo de los europeos debemos limitarnos a Jo que la arqueologfa brinda con certeza, que es una imagen de muy marcada similitud en a forma general de vida. Por ello, en lugar de yamanas o kawésqar hablaremos de canoeros magallinico-fueguinos 0 de habitantes de tal o cual regién en particular. TESTIMONIOS ARQUEOLOGICOS Hace mis de diez mil afios ya habia gente recorriendo zonas de Tierra del Fuego muy proximas al area que aqui nos ocupa (Massone et al., 1998). Sin embargo, nada indica que su género de vida haya sido otro que el de cazadores terrestres; el aprovechamiento de recursos litorales habria sido solo ocasional. Ouro tanto se puede decir de los mas antiguos restos de presencia humana hasta ahora hallados dentro de los limites fijados para el 4rea: los encontrados, en la costa norte del Canal Beagle, en el nivel mas profundo del sitio Tanel I, y datados hace 7.000 0 6.700 afios. Lo que singulariza al poblamiento humano de esta area de islas y canales es la adaptacién a la vida litoral. Pero ello no equivale al simple uso de alimentos costeros (lo que han hecho todos los pueblos que alguna vez han tenido contacto con ese ambito). Entendemos que para hablar de adaptacién a la vida litoral son necesarios tres requisitos: asentamniento primordial en las costas; aprovechamiento intensivo de recursos que aparecen en ellas 0 en el mar adyacente (con predominio sobre los de otro origen); y el uso de un instrumental especialmente destinado a explotar tal clase de recursos, confeccionado en proporcién importante con las materias primas que éstos suministran, Conjuntos arqueolégicos que satisfacen esas condiciones, y que han sido estudiados de manera detallada, corresponden a sitios ubicados en la costa norte del Canal Beagle; en el sur de la Isla Navarino; en la costa norte del Estrecho de Magallanes; y en Seno Otway’. Pese a las distancias que los separan, esos diversos conjuntos arqueolégicos son homogéneamente representativos de una adaptacién ya bien integrada, que permitia la supervivencia humana exitosa no obstante lo riguroso de las condiciones ambientales. Los instrumentos recuperados en las excavaciones son abundantes, y ifama la atencién el alto porcentaje de aquéllos confeccionados con hueso, entre los que se destacan las puntas (de arpén de dos tipos: las de base cruciforme y las multidentadas). Los lobos marinos proporcionaban ya la parte principal de la subsistencia. En la costa norte del Canal Beagle (Tiinel 1), y en el sur de la Isla Navarino (Grandi 1), se puede inferir que algin medio de navegacién maritima ya estaba disponible. Otros conjuntos arqueolégicos documentan la continuidad del poblamiento de la region, Los sitios que registran fechas de menos de doscientos afios representan momentos finales: los indigenas ya estaban en contacto con europeos (tenian objetos de hierro y vidrio), pero atin no habian suftido las perturbaciones que conducirian a su desintegracién étnica. Ademis, en las costas que van desde el Cabo de Hornos y la Isla de los Estados hasta la boca occidental del Estrecho de Magallanes se han detectado varios cientos de sitios que por sus rasgos superficiales se adscriben a esta 12 MIRADAS. 171 LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR 172 tradicién,y se conoce la antigiiedad de mas de un centenar de ellos aun cuando no han sido estudiados 0 publicados?. LOS MECANISMOS DE LA ADAPTACION AL LITORAL ‘Ain no estén claros los motivos que produjeron la conversion desde una vida no litoral de los ancestros a esta nueva forma de vida, ni dénde ocurrié ello. No obstante estar el sitio mas antiguo hasta ahora conocido a orillas del Canal Beagle, nada indica que el proceso se haya desarrollado alli. Si bien todavia hace falta mucha informacién de otras regiones, por el momento la hipétesis menos improbable apunta al sur de Patagonia continental como lugar de la transformacién adaptativa:alli los Andes son més bajos y es facil pasar de una a otra vertiente, y se conocen algunas semejanzas muy genéricas entre el instrumental de piedra tallada de los primeros cazadores litorales y el de no muy anteriores cazadores terrestres del sur de Patagonia. En cambio, no se detectan similitudes de los primeros con los habitantes de esa época de Chile central; entre Chiloé y Otway, las manifestaciones hasta ahora conocidas de cazadores adaptados al litoral que satisfagan los requisitos antes expuestos no son tan antiguas como més al sur. Sin embargo, nada impide que futuros datos obliguen a modificar esta opinién. Por otra parte, mas importante que conocer los origenes de una innovacion es determinar las ventajas que le permitieron perdurar y las condiciones que posibilitaron su propagacién. Las consideraciones que siguen son validas tanto para el pasado conocido arqueolégicamente como para la época con disponibilidad de informacién etnografica, pero anterior al colapso demogrifico y cultural ocurrido a fines del siglo XIX La adaptacién litoral offecia dos ventajas. Ante todo, permitid aprovechar de modo regular y confiable especies animales con mucho rendimiento alimenticio y/o pocas incertidumires de obtencién. Si se tiene en cuenta que la adaptacién litoral debe incluir disponibilidad de medios de navegacién, la segunda ventaja consistié en permitir la colonizacién o explotacién de islas y espacios maritimos, todo lo cual estaba vedado a los cazadores terrestres. No es necesario ahondar en detalles para aceptar que esto ltimo abrié nuevas instancias de supervivencia. En cuanto a lo primero, corresponde recordar que el 4rea es fria, Iluviosa y 78, El Segundo Componente de Tiinel I, Grandi | y Englefield tienen antigiiedad de seis mil afios © poco mis; los restantes son algo posteriores a esa fecha 1. Englefield 2. Babfa Colorada 3. Baba Buena Etech, 4: Punea Santa Ana de 5. Tine 1, cs tie 1. Grandi Bahia San Sebastién Badia Indl fio Grande g TIERRA 2 2 OCEANO ATLANTICO tn DEL in 7 i, te * %e Es FUEGO Rio tagy, Bane : Peninsula 7 = Mice 158 Bravos 5 ~~ s ~ pa Duba Sloggett A eg Passe ~ N SICEANO PACIFICO ‘ Va t < Cabo de Horn® sexzl seas BIEGO RAMIREZ LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR ventosa. Para responder a las exigencias que este ambito planteaba a los organismos humanos, los indigenas podian, entre otras cosas, aumentar la ingestin de alimentos de valor cal6rico alto, Los lobos marinos constituian un recurso muy apropiado: eran animales abundantes, gregarios, de buen volumen corporal, con mucha grasa (fuente mucho mis concentrada de calorias que las proteinas 0 los hidratos de carbono). Su captura, empero, implicaba ciertos requerimientos: para que fuera constante, se debia disponer de canoas y de arpones con punta separable. Los lobos marinos pueden ser sorprendidos en tierra: los cazadores terrestres los capturaban en la costa sin otro implemento que un garrote. Pero fuera de las temporadas de apareamiento y paricién, que duran menos de dos meses, el tiempo que esos anima les pasan en el agua es mayor; las posibilidades de sorprenderlos y capturarlos en tierra se reducen considerablemente. En conse- cuencia, para poder obtener ese alimento a lo largo de todo el afio era necesario cazarlos en el mar, para Jo cual se requeria algin tipo de embarcacién (de corteza y varillas, de tablas, o de alguna otra clase). Las canoas permitian tener acceso, ademas, a las colonias de reproduccién asentadas en islas. Esto, sin embargo, no solucionaba todo el problema, pues cuando los lobos marinos son atacados en el agua no resultan eficaces las flechas o las lanzas de punta fija. Habia que recurrir a arpones de mango pesado y punta insertada flojamente, de modo que se desprendiera en el momento del impacto (si bien quedaba unida al mango por una correa flexible). Por lo tanto, para que pudiera tener lugar la intensificacion del consumo de lobos marinos —esto ¢s, cazarlos en cualquier estacion y en el ambito en que encontrarlos resultaba mas frecuente— era necesario contar con esa dupla tecnolégica. En varios de los sitios antes nombrados quedé constatada desde los tiempos mas antiguos la existencia de puntas que por su forma debieron ser separables, no fijas. Ya se dijo que también el uso de embarcaciones puede ser inferido para esa época. 78, Lancha Packewaia (Componente Antiguo entre 4,000 y 3.800 afios antigiiedad) y Ténel | (Segundo Componente entre mis de 6.000 y 4:4 afios de antigiiedad). En el sitio Ténel I se excavaron varias manifestacioy de entre 3.500 y 500 afios de antigtiedad. Isla Salmén, Baylly 1, Bertrand Ts ‘Tiinel IT y Shamakush I: sitios entre 2.000 y 1.000 afios. Menos de mil a tienen el Componente Reciente de Lancha Packewaia, Shamakush X, el Se Componente de Téinel I, Isla Herschel y Punta Baja. Tinel VIL y Lanash : orresponden ala época de contacto con os europe |. Punta Baja 2. Ika Salmén 3. Lancha Packewaia strech, 4. Téinel I, 11,VIT " de ay, 5. Samakush I, X "ea, 6 Lana ce Baia San Sebastin Bahia facil © rande % TIERRA . v4, pe. é OCEANO ATLANTICO Moy | Me, we BE FUEGO " deopay, BBS Peninsula ke, Mise” ISLA DE 2 345 6 LOS ESTADOS a , OF Sonn, ae Sloggett i “ Cabo de Horne® —z DIEGO RAMIREZ, LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR 176 COMO SUBSISTIAN LOS CANOEROS La confeccién de esos implementos requeria fuertes inversiones de trabajo, pero el resultado lo justificaba. En algunos sitios de la costa norte del Canal Beagle (Tiinel I y Lancha Packewaia), los restos de alimentacién indican que el 60 por ciento 0 més de las calorias ingeridas por los seres humanos en esos asentamientos provenia del consumo de lobos marinos. En Punta Baja la proporcién result6 atin mayor, probablemente porque el sitio estaba ubicado cerca de un paradero temporario de esos animales. En los yacimientos del Canal Beagle, el examen de los dientes de los lobos marinos confirma la disponibilidad de canoas y arpones de punta separable: la mayoria de las capturas se produjo en otofio e invierno, o sea cuando habitualmente debian ser buscados y cazados en el agua. También los cetaceos eran importantes fuentes de grasa y carne. Por su volumen corporal, cada uno equivale a muchos lobos marinos, pero por lo mismo obtenerlos no resultaba una tarea simple. El registro arqueolégico no incluye armas aptas para cazar cetaceos grandes. Segiin la informacion emogrifica, slo los delfines chicos eran atacados activamente, en tanto las ballenas eran aprovechadas sélo cuando varaban naturalmente o se acercaban moribundas a alguna playa. Por lo tanto, se trataba de un recurso de obtencién aleatoria, aunque cuando se lo obtenia, relegaba por bastante tiempo el consumo de todos los otros recursos, y no se podia depender mucho de él. Cormoranes, pingiiinos, cauquenes y patos abundan en el Area, Sus huesos integran en grandes cantidades el registro arqueolégico. Sin embargo, su tamafio corporal es menor: para que su aporte resultara significativo las capturas debian abarcar muchos ejemplares, lo que aumentaba los costos de obtencién y procesamiento. Algo similar ocurria con los peces, con {a salvedad de que los conjuntos arqueolégicos exhiben variantes mucho mas marcadas en la intensidad de su consumo. Los indigenas debian contentarse cotidianamente con ejemplares de poco tamaiio; s6lo ‘ocasionales migraciones de cardtimenes de sardinas perseguidos por otros peces mayores daban ocasién a que aumentara su incidencia en la dieta total. Los mariscos ~predominantemente mgjillones- son ubicuos en el rea y sus restos constituyen la parte mas voluminosa de las acumulaciones de residuos de comida aborigen, Los datos etnogrificos son undnimes al sefialar la importancia de su consumo. Sin embargo, este recurso muestra ventajas e inconvenientes. Las primeras son varias: su btisqueda BREARRPARRPARARRARPRPRPRRPRRPRPARRAR ARPA eee no ofrecia incertidumbres por tener sus bancos localizaciones fijas, el poco tamafio de los ejemplares es compensado por la densidad muy alta, la recoleccion podia ser efectuada en casi todo momento (salvo temporales muy fuertes) por cualquier integrante del grupo (ancianos y nifios incluidos), y no requeria adiestramiento previo ni medios tecnolégicos especiales. La contracara, empero,no es desdefiable:no permiten la supervivencia humana por perfodos largos. Suministran muchas proteinas y minerales, pero muy pocas grasas ¢ hidratos de carbono, por lo que su rendimiento energético es bajo. La porcién descartable =las conchillas~ es muy grande. Un lobo de mar proporciona por unidad de peso once a doce veces més calorias que los moluscos; para equilibrar el valor nutricional de un lobo marino de tamaiio mediano se requiere consumir unos cincuenta mil mejillones. Sin embargo, esos moluscos ~y, en menor medida, las aves y los peces~ estaban casi siempre al alcance de la mano 0 poco menos. Conformaban para la subsistencia humana una plataforma de base de obtencién confiable;el dia en que por cualquier motivo no se obtenfa alguna presa mas sustanciosa, se podia recurrir a ellos, para calmar el hambre y superar el mal trance. En sintesis: el éxito adaptativo alcanzado por los indige- nas del area se sustentaba en dos factores clave: la posibilidad de acceso durante todo el aiio —a condicién de desarrollar la tecnologia apropiada— a especies muy nutritivas con las que se podian responder a las exigencias metabélicas planteadas por el ambiente, y la disponibilidad de valvulas de seguridad que aminoraban los riesgos sin implicar costos adicionales de obtencién excesivamente grandes. En las porciones central y occidental de la isla también se cazaban nutrias. Ademis, por supuesto, los pueblos de toda el area hacian uso de alimentos terrestres proximos a la costa, pero éstos eran pocos: hongos, bayas y raices de infimo valor nutritivo. Sélo en algunas localizaciones se tenfa acceso a recursos mas sustanciosos: los guanacos en el extremo oriental de la region del Beagle, los huemules al norte del Estrecho de Magallanes, Sin embargo, al menos en el caso de los primeros, su obtencién era predominantemente estacional, cuando la nieve limitaba su acceso a las pasturas en el interior de la cordillera 12 MIRADAS, 177 LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR, QUE CONDICIONES ERAN NECESARIAS PARA UNA ADAPTACION EXITOSA Sentadas las ventajas que tornaban adaptativamente atractiva Ja conversién a un modo de vida litoral y canoero, corresponde ahora examinar qué condicionamientos orientaban o limitaban su expansion. Uno ya fue mencionado —la adopcién de tecnologia apropiada para capturar lobos marinos-, pero habia otros mis. Hay que mencionar uno que es obvio: la disponibilidad de fauna litoral y maritima abundante. Esto debia combinarse con escasez regional de alimentos terrestres, pues de satisfacer estos “ltimos por sf solos la subsistencia, no se habria justificado encarar los costos de la transformacién en el modo de vida. Aunque no haya datos especificos, podemas suponer que lobos marinos, cetéceos y mariscos visitaron las costas del area o las colonizaron desde que se retiraron los hielos del Pleistoceno. Sin embargo, hay lugares donde la aparicin de esa fauna fue mis tardia: al hoy Canal Beagle no pudo penetrar antes de que el antiguo lago glacial se abriera al mar, lo que sucedié hace s6lo unos ocho mil aiios. Un segundo requisito es la disponibilidad de bosques de Arboles altos. En un ambiente ftio y htmedo es crucial obtener lefia en abundancia a poco costo. Esto podria haber sido satisfecho con arbustos y matorrales, si su densidad hubiera sido suficientemente alta. Pero hay cosas que sélo drboles grandes pueden proporcionar: vastagos largos y rectos para confeccionar los mangos de los imprescindibles arpones, placas grandes de corteza, tablas largas ©, eventualmente, troncos grandes para la confeccién de canoas. No parece casual que en los tiltimos siglos el territorio poblado por los canoeros litorales del Estrecho de Magallanes no se haya extendido al este del Cabo Negro: justamente el lugar donde los bosques dejan lugar a la estepa (a veces los indigenas llegaban hasta la mis oriental Isla Isabel, pero con el propésito especifico de cazar pingiiinos y sin establecerse alli de modo permanente) En el resto del Estrecho y en las costas atlanticas habia muchas colonias de lobos marinos y abundancia de mariscos, pero no se produjo -o no se expandi6— una adaptacién humana litoral digna de ese nombre; s6lo hubo aprovechamiento oportunista de tales recursos por cazadores que en lo fundamental seguian siendo de tipo terrestre continental. BARR RRRRARARARPARARARRARARRAaP AeA ese 80, Labos marinos. Tierra del Fuego, ¢. 191 Bt. Pingdinos. Tierra del Fuego, c 191 82. Bosque. Tierra del Fuego, 191 Fotografias de Alberto M. de Agostin™ & 178 & & LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR Tampoco parece casual que el Primer Componente deTéinel I,sin indicios de adaptaci6n litoral, estuviera asociado a un ambiente de helechos y gramineas, mientras en los registros palinologicos la presencia local del bosque se hizo notar a partir del momento en que comenzaba a desarrollarse el Segundo Componente (ya plenamente volcado hacia la vida maritima). Es justamente por esta relacién entre adaptacién canoera y bosques que creemos probable gue el punto de partida de esa adaptacién se haya iniciado al norte del Estrecho de Magallanes y no en el Canal Beagle: los bosques retornaron alli desde sus areas de refugio pleistocénicas antes que a las regiones mas meridionales. Es cierto que hacia el este de la Bahia Sloggett —limite postulado para el area en el sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego- esti la peninsula Mitre, atin hoy bien provista de lobos marinos, moluscos y bosques. Los observadores europeos no vieron alli canoeros, sino cazadores terrestres, emparentados genética y culturalmente con los cazadores de guanacos del nordeste de la Isla Grande, y -a través de ellos— con los de Patagonia continental. Esto hace pensar en la vigencia de un tercer condicionamiento: la necesidad de aguas relativamente protegidas. Eran posibles las visitas ocasionales 0 discontinuas a islas periféricas o a costas expuestas a fuertes marejadas, pero alli la navegacién cotidiana en frigiles canoas debié suftir una fuerte restriccién. LOS CANOEROS A TRAVES DEL TIEMPO La adaptacién litoral y canoera registré a través del tiempo pocos cambios arqueolégicamente detectables. Hemos dicho que Jos conjuntos mas antiguos ya indicaban una integraci6n efectiva y exitosa; si alguna vez existié una etapa transicional hacia el nuevo modo de vida, ya habia quedado atris. Esto no impide que ya entonces hayan existido algunas diferencias regionales: hace seis mil afios, en el Seno Otway y en la porcién occidental del Estrecho de Magallanes se confeccionaban puntas de arma de piedra tallada bifacialmente, las que hasta ahora son casi inexistentes en los lugares excavados a orillas del Canal Beagle. Se produjeron luego algunas variaciones: unos pocos cambios —mis estilisticos que funcionales— en el instrumental y en los objetos de adorno, una disminucién del trabajo de alisamiento superficial de la piedra. El Componente Antiguo de Lancha Packewaia y Ponsonby documenta la irrupcién de lanzas con grandes puntas de piedra tallada. En la region del Beagle, puntas mis chicas de hace 2.700 afios parecen haber sido de fecha; en Ios tiltimos siglos su tamafio fue reducido atin mis, hasta convertirlas casi en microliticas, Por iltimo, comenz6 la lenta penetracion de objetos de origen europeo. Algunas variantes en la intensidad del consumo de guanacos ain necesitan explicacién, pero para ello se requiere construir un marco de informacion mas amplio. Hubo también diferencias microambientales. Si bien los mismos recursos estaban presentes en todas las partes del area (con excepcién de guanacos, huemules y nutrias), podian estarlo en proporciones diferentes. Esto hacia variar los costos y beneficios relativos de la biisqueda y el apoderamiento de unos y otros. Asi es como en Shamakush —un lugar donde habia mas posibilidades que en Téinel I o Lancha Packewaia de encontrar guanacos— el instrumental hallado estaba configurado de modo algo distinto que en conjuntos coetineos de esos otros lugares. Sin embargo, la imagen general que domina el area es de gran homogeneidad y estabilidad. Ni los datos arqueolégicos ni el registro etnogrifico indican diferencias sustanciales —salvo el segundo, en lo que hace al aspecto lingitistico— entre los habitantes de las distintas regiones que integraban el érea. Si lo que se compara son los registros arqueolégico y etnografico, las coincidencias dominan netamente sobre las discrepancias, y aun muchas de estas iiltimas pueden reflejar no tanto diferencias reales de comportamiento indigena, sino segmentacidn de las observaciones 0 sesgos de interpretacin de observadores ocasionales. El Componente Reciente de Lancha Packewaia, e incluso TéinelVII, impresiona en una visién de conjunto como muy similar al Segundo Componente de Tiinel I, seis mil afios anterior. Diferencias estiisticas aparte, tampoco es mucho lo que separa a Punta Baja de lo se puede inferir respecto de Bahia Buena y Punta Santa Ana. UN EQUILIBRIO ESTABLE Una continuidad adaptativa mantenida seis mil afios con pocos cambios significatives pudo ser frecuente en los tiempos iniciales de la humanidad pero, ante los ritmos de cambio habituales en el Holoceno, es una singularidad que requiere alguna clase de explicacién. Esa estabilidad es més Iamativa atin cuando se la compara con lo ocurrido en otras sociedades especializadas en el aprovechamiento de recursos litorales, que desarrollaron una complejidad sociocultural relativamente intensa y considerable desarrollo demogrifico. 12 MIRADAS| 183 LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR Para intentar esa explicacién, se debe recordar que el cambio no es una necesidad ineludible sino un recurso, buscado 0 no, que permite superar dificultades intrinsecas 0 extrinsecas de un sistema de vida humano. Como tema de anilisis, volvamos en primer lugar al ambiente geogrifice. Aunque el clima es imprevisible y caleidoscpicamente cambiante en lo cotidiano, ha sido y es sumamente estable en otros aspectos. El 4rea est rodeada por grandes masas oceanicas que morigeran las variantes y reducen los extremos. Las condiciones climiticas son mis rigurosas en la franja exterior de islas que sirven como barrera protectora para tierras y extensiones de mar mis internas, pero en general las condiciones pueden ser consideradas como wniformes. La diversidad de especies vegetales y animales no es grande, pero cada una esta representada extensamente: el bosque cubre grandes superticies, siempre igual a si mismo, las mismas especies animales son halladas tramo tras tramo de costa. Tampoco en lo temporal ha habido grandes cambios en los tiltimos seis mil afios. En ese lapso, la temperatura media del mar en el Canal Beagle —detectada a través del anilisis isotépico de las conchillas— sufrié modificaciones menores a 2 °C (menos que la variacién estacional que se produce en la actualidad), y los perfiles palinolégicos no indican alteraciones dignas de consideracién luego de la expansion del bosque producida al iniciarse aquel periodo. En cerca de cien yacimientos sondeados y fechados, se detectaron las mismas clases de animales alo largo de los tltimos 6.000 afios. En el area no hay diferencias de gran magnitud en la productividad segiin las estaciones. En verano y otofio habia mayor diversidad de recursos (algunas aves migratorias, huevos, peces, bayas), pero en invierno estaban presentes todos los que eran fandamentales, Las migraciones estacionales no eran masivas (nada era comparable, por ejemplo, a los desplazamientos de los caribiis en el Artico 0 los salmones en la Columbia Britinica). Por lo tanto,no habia incentivos para almacenar alimentos.Al estar distribuidos los recursos litorales y el bosque de modo parejo y abundante sobre toda el area, era posible hallar casi todos ellos a poca distancia de cualquier punto elegido como sitio de campamento;no habia tensiones espaciales ni ocasin para mayores complementariedades interregionales. RrRARPRAFRPeARRARPRPRPRPPPePAReARPARPRPAREAREAREARRPOA Ree) 83, La Bahia Encanto y el Fiordo de Agostini. Tierra de] Fuego, 1212 84. El Canal Keats, el Fiordo Martinez y el Fiordo de Agostini. Tierra del Fuego, 193/ 85. Canal Beagle‘Terra del Fuego, 1913-191 pg Fotografias de Alberto M. de Agostinut & 184 & & LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR 188 Cuando los recursos muestran esas caracteristicas, la forma més econémica de explotarlos es la descentralizacion social en grupos muy pequefios que se desplazan casi continuamente, pero por pequefios trechos cada vez. Es justamente lo que se desprende de Jos relatos etnograficos, y hay datos arqueoldgicos compatibles con esa configuracin referidos a todo el periodo considerado. De esa forma se reducian los costos de traslado y se aumentaban los rendimientos de la recoleccién. Por supuesto, pudo haber alteraciones internas 0 externas del sistema en virtud de las cuales algunos cambios se hubieran tornado selectivamente favorables. Una de ellas pudo nacer de la sobreexplotacién de los recursos. Sin embargo, no la hubo. La explotacién de los mejillones, aunque intensiva y continuada, no superé los limites de riesgo; aunque el tamafio de las conchillas que forman los conchales arqueoldgicos es menor que el promedio constatable en la actualidad, no se observa disminucién direccional a través del tiempo (hubo variaciones que pueden ser atribuidas mas bien al mayor o menor lapso que transcurtia entre dos sucesivas visitas a un mismo banco de mariscos).Tampoco hubo sobreexplotacion de los lobos marinos, lo que tiene que ver con el comportamiento natural de esos animales. Al comenzar el verano, !os lobos marinos en condiciones de reproduccién se concentran en colonias que, a) menos en la actualidad, suelen situarse en islas exteriores. Terminada esa temporada, se dispersan; los machos se suman de inmediato a los juveniles en la biisqueda de alimento sobre grandes extensiones de mar, en tanto las hembras con cria quedan ligadas por mas tiempo a la loberia, y slo progresivamente se alejan de ella a medida que esas crias crecen. Los indigenas de la region del Beagle ocupaban una zona que, desde el punto de vista de los desplazamientos y la subsistencia de Jos lobos marinos, era marginal; esto explica que en las colecciones de restos éseos formadas en los sitios excavados a orillas del Beagle predominen notoriamente los machos sobre las hembras (en proporciones de hasta 6 a 1),y los juveniles sobre los animales en estado de reproducirse. Se puede decir que, al ocupar esa situacién, Jos indigenas aprovechaban energia importada desde una gran extensién que no explotaban de modo directo. Al hacerlo, empero, no ponian en riesgo la supervivencia de los lobos marinos: éstos son poligamos, por lo que si un macho morfa otro lo reemplazaba. Las hembras y las crias eran poco afectadas por las cacerias.Al darse esa relacién del modo en que se dio, pudo mantenerse estable por largo tiempo. SM AAR RP AP ARP RP RRR RRR RRR RRR ARRAN RAR Raa Si el sistema de vida canoero no enfrentaba tensiones internas por largo tiempo, tampoco parece haberlas padecido de origen externo. Durante mucho tiempo se supuso que estaban arrinconados por Ia presién de otros pueblos, pero no es asi. Aunque ello haya ocurrido alguna vez —y los datos disponibles no lo sustentan-, las ventajas de la explotacién litoral tornan irrisoria esa idea. No esta de mas recordar que las potencialidades de este modo de subsistencia en el Ambito fueguino permitieron que en el siglo XIX la densidad poblacional de los yamanas fuera treinta veces mayor que la de sus congéneres terrestres de Patagonia, pese a que éstos contaban con las ventajas surgidas de la disponibilidad de caballos para Ja obtencién de su alimento. Esto no debe ser entendido como que los canoeros estuvieran libres de presiones y de situaciones de crisis; es muy probable que hayan debido enfrentarlas con frecuencia. Sélo significa que tales situaciones de tensién no debieron ser tan fuertes como. para colocar a los indigenas en la opcién de cambiar de modo irreversible © perecer; tarde o temprano se habria restablecido la relativamente distendida situacién anterior. Sdlo se conseryaron unas pocas innovaciones tecnol6gicas positivas que no cambiaron lo fundamental del modo de vida, mds algunas modificaciones estilisticas adaptativamente inocuas. LA DESAPARICION DE LOS CANOEROS Al perdurar por seis mil afios con pocos cambios, el sistema adaptativo canoero puede ser considerado exitoso. Sin embargo, al mismo tiempo era peligrosamente fragil. Que las situaciones de tensi6n grave fueran poco frecuentes no significa que fueran imposibles, y el sistema no disponia de mecanismos para soslayarlas 6 superarlas, No era facil encontrar recursos alimenticios que pudieran sustituir los ya aprovechados: ya se dijo que en el 4rea los productos vegetales son escasos y poco nutritivos, la pesca fluvial es casi inexistente, y desarrollar estrategias activas de captura de cetéceos grandes habria implicado grandes innovaciones tecnolégicas y sociales. La falta de acostumbramiento al comercio intensivo, a la complementariedad interregional 0 a las redes de solidaridad extensas, dificultaba el hallazgo de vias que redujeran los posibles riesgos. Al producirse finalmente las tensiones de origen externo, cuando los europeos y sus descendientes americanos iniciaron la explotacién comercial intensiva de los lobos marinos—, los indigenas quedaron practicamente inermes, sin poder coritrarrestar por otras 12 MIRADAS. 139) LOS CANOEROS PEL EXTREMO SUR, 190 vias las pérdidas que suftia su principal recurso alimenticio. Se debe recordar que,a diferencia de los aborigenes, los extranjeros atacaban a aquellos animales cuando estaban concentrados en sus colonias de reproduccién, matando indiscriminadamente poblaciones enteras: machos, hembras, adultos reproductores, juveniles. Quedaba ademés la secuela de crias abandonadas y de prefieces interrumpidas. Aunque el proceso pudo haberse iniciado con anterioridad (véase Chapman, en este volumen), entre el Canal Beagle y el Cabo de Hornos, el proceso se aceleré después de 1870: en apenas una década, la reduccién del recurso fue dristica y estuvo a punto de ser irreversible. Quizé los indigenas habrian podido hallar escapatorias. En Ushuaia y sus alrededores, unos pocos estaban trabajosamente acostumbrndose a una horticultura elemental bajo la guia de misioneros anglicanos. Pero no alcanzaron a tener suficiente tiempo para acostumbrarse al nuevo modo de vida. Las enfermedades de origen europeo dejaron en segundo plano el problema de la disminuci6n de los lobos marinos. Nuevamente en apenas diez afios, ha poblacién yamana se redujo en un 85 por ciento; algo parecido estaba ocurriendo en los canales de la Patagonia chilena. Algunos sobrevivientes encontraron luego la proteccién al alcance de algunos civilizados, otros debieron sufrir las lacras marginales. Este es el panorama que encontré Gusinde cuando lleg6 a Tierra del Fuego en 1919. Encaré una tarea dificil y compleja: reconstruir la identidad de los yamanas y los kawesqar a través de recuerdos de unos pocos sobrevivientes y de antiguos relatos escritos. El tiempo de los yamanas y de los indigenas que él llamo halakwulup habia ya irremisiblemente pasado. LOS CANOEROS DEL EXTREMO SUR: ARQUEOLOGIA DE LOS ARCHIPIELAGOS MAGALLANICO-FUEGUINOS ERNESTO LUIS PIANAY LUIS ABEL ORQUERA 1. En el sur de la Isla Navarino: Legoupil, 1993-1994; en la costa norte dej Estrecho de Magallanes: Ortiz, T,, 1975, 1979:y en el Seno Otway: Legoupil, 1988,1997 2, Entre otros: Chapman, 1987; Legoupil, 1995; Ocampo y Rivas, 1996; Piana et al.,1998. ERNESTO LUIS PIANA (Buenos Aires, Argentina, 1948) es licenciado en ciencias antropolégicas por li Universidad de Buenos Aires (Argentina). Ha dictado cursos en universidades de Argentina y en el extranjero. Fue investigador principal de la Fundacién Antropolégica Argentina (1975-1977) y de la Asociacion de Investigaciones Antropolégicas (1978-1983). Es investigador independiente del CONICET, Argentina. Tiene numerosas publicaciones Cientificas de divulgacién nacional e internacional sobre poblaciones canoeras del extremo austral y la arqueologia de la region del Canal Beagle (Tierra del Fuego).Actualmente es subdirector del Centro Austral de Investigaciones Cientificas (CADIC), Ushuaia. Dirige el laboratorio de antropologia de ese centro y codirige con el lic. Luis Abel Orquera el proyecto arqueolégico Canal Beagle. Reside en Ushuaia, Argentina. LUIS ABEL ORQUERA (Buenos Aires, Argentina, 1935) es licenciado en derecho y en ciencias antropolégicas por la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Fue profesor ert las universidades de Buenos Aires, Comahue y La Plata. Desde 1985 es investigador con dedicacién exclusiva en el CONICET de Argentina, y junto al licenciado Piana codirige la investigacion arqueol6gica de la region del Canal Beagle (Tierra del Fuego). Tiene numerosas publicaciones acerca de grupos cazadores-recolectores y la arqueologia de Pampa, Patagonia y Tierra del Fuego. Actualmente trabaja en la realizacién de anilisis arqueofaunistico, anilisis de composicién de conchales y de la dieta aborigen de la regién del Canal Beagle. Reside en Buenos Aires, Argentina, 12 MIRADAS 401

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