Revista Intercontinental de Psicologa y
Educacin
ISSN: 0187-7690
ripsiedu@[Link]
Universidad Intercontinental
Mxico
Zavala Yoe, Larizza; Rivas Lira, Ral Alberto; Andrade Palos, Patricia; Reidl Martnez, Lucy Mara
Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad
de Mxico
Revista Intercontinental de Psicologa y Educacin, vol. 10, nm. 2, julio-diciembre, 2008, pp. 159-182
Universidad Intercontinental
Distrito Federal, Mxico
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Validacin del instrumento de estilos
de enfrentamiento de Lazarus y Folkman
en adultos de la Ciudad de Mxico
Larizza Zavala Yoe
Ral Alberto Rivas Lira
Patricia Andrade Palos
Lucy Mara Reidl Martnez
Resumen Abstract
El propsito del presente estudio fue The purpose of the present study was
obtener la validez y confiabilidad del to obtain the validation and reli-
instrumento de estilos de enfrenta- ability of Lazarus and Folkmans
miento de Lazarus y Folkman (1988) (1988) coping styles questionnaire in
en una muestra de 238 adultos, 172 a sample of 238 adults from Mexico
hombres y 66 mujeres, con una edad City, with an average age of 37 years
promedio de 37 aos, en su mayora (172 males and 66 females). Most
trabajadores de mandos medios de participants were private industry
empresas privadas, residentes de la workers of a middle hierarchical
Ciudad de Mxico. Para determinar administration level. A principal
la validez de constructo, se realiz components factor analysis (varimax
un anlisis de discriminacin de rotation) was calculated to determine
reactivos y un anlisis factorial de validity of construct and specific fac-
L arizza Z avala Yoe. Facultad de Psicologa, Universidad Nacinal Autnoma de Mxico (unam).
[larissayoe@[Link]]
Ral Alberto Rivas Lira. Hospital pemex. [raularivaslira@[Link]]
[Link],UniversidadNacinalAutnomadeMxico(unam).
[palos@[Link]]
Lucy Mara Reidl Martnez. Facultad de Psicologa, Universidad Nacinal Autnoma de Mxico
(unam). [lucym@[Link]]
Revista Intercontinental de Psicologa y Educacin, vol. 10, nm. 2, julio-diciembre 2008, pp. 159-182.
Fecha de recepcin: 09 de agosto de 2006 | fecha de aceptacin: 28 de agosto de 2007.
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componentes principales con rotacin tors. Cronbachs Alpha was estab-
varimax y la confiabilidad se obtuvo lished for each factor and the whole
por medio del coeficiente Alpha de scale. The results showed five coping
Cronbach. Los resultados de la inves- styles: escape, distancing, positive
tigacin mostraron la conformacin appraisal, reflexive-cognitive analysis
de cinco estilos de enfrentamiento: and denial, in contrast to the eight
enfrentamiento evasivo, reevaluacin coping styles defined by Lazarus and
positiva, distanciamiento, negacin Folkman: confronting, distancing,
y anlisis cognitivo-reflexivo, en self-controlling, seeking social sup-
comparacin con los ocho originales port, accepting responsibility, escape-
propuestos por los autores: enfrenta- avoidance, planful problem solving,
miento confrontativo, distanciamien- and positive reappraisal. Results
to, autocontrol, bsqueda de apoyo indicated that the social and cultural
social, responsabilidad, escape-evi- context for a specific idiosyncratic
tacin, trazo de un plan orientado al group is very important to determine
problema, reevaluacin positiva. Se coping styles.
concluye que, en general, la agrupa-
cin de los estilos de enfrentamiento K ey words
es diferente de una sociedad a otra, construct validity, reliability, coping
de acuerdo al contexto sociocultural styles, sociocultural context
en el que estn inmersas las personas.
Palabras clave
validez de constructo, confiabilidad,
estilos de enfrentamiento, contexto
sociocultural
Introduccin
E
l enfrentamiento consiste en aquellos esfuerzos cognitivos y con-
ductuales para manejar el estrs psicolgico. Su importancia radica
en la relacin que guarda con la teora del estrs, porque as se
conocen las situaciones que el individuo enfrenta. Por tal motivo, es impor-
tante dar paso al estudio del estrs antes de hablar de enfrentamiento.
Histricamente, el estrs ha sido visto como un estmulo externo no-
civo que afecta al cuerpo humano. Este concepto empieza a adquirir ma-
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yor importancia despus de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente,
result evidente que se aplicaba no slo a eventos catastrficos, sino a
situaciones de la vida cotidiana y a las aflicciones que produca en las
personas, porque les poda causar enfermedades graves desde el punto de
vista psicolgico y mdico.
Sarason (1983) seala que, hacia 1936, Hans Selye describe la reac-
cin al estrs como un sndrome general de adaptacin que consiste en
una serie de respuestas a los agentes ambientales nocivos, donde el agre-
sor puede ser fsico o psicolgico, poniendo en accin al sistema nervioso,
lo que repercute en el sistema de defensa del organismo. Tal concepto
se basa en una interrelacin entre la influencia del ambiente externo y
los cambios fisiolgicos, los cuales pueden inducir eventos patolgicos en
el cuerpo (Taylor, 1981). El endocrinlogo lleg a convencerse de que la
vctima, al experimentar este sndrome, sufra una serie de cambios y
desequilibrios de los principales sistemas de funcionamiento del cuerpo
humano para hacer frente al estresor.
Lazarus y Folkman (1986) sostienen que: El trmino estrs tal como
se utiliza en fsica, hace referencia a un cuerpo inactivo o pasivo que es
deformado (strained) por fuerzas ambientales. Sin embargo, al usarlo en
el campo de la biologa lo definen como un proceso activo de resisten-
cia; concepto derivado del fisilogo francs Claude Bernard (1815-1877) y
basado en sus descubrimientos sobre las funciones de almacenamiento de
glucosa en el hgado que indicaban que el cuerpo vivo se ocupaba de rea-
lizar esfuerzos adaptativos iniciales para el mantenimiento o recuperacin
del equilibrio. Como proceso biolgico de defensa, ofrece una interesante
analoga con el proceso psicolgico conocido como enfrentamiento, en el
que el individuo se esfuerza por hacer frente al estrs psicolgico (p.27).
El trmino estrs es de uso tan comn que, a primera vista, su signi-
ficado parece claro. La mayor parte de las personas conocen las cosas que
las estresan y lo que se siente al estar estresado. Se usa como sustantivo y
como verbo: cuando se le emplea como verbo, se hace referencia a eventos
externos o a un estado interno; el verbo estrs puede ser activo (estresarse)
o pasivo (estar estresado). No slo trae consecuencias negativas para las
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personas, tambin las hay positivas, como ser ascendido en un trabajo
(Aldwin, 1994). Es visto como la energa que se considera necesaria para
alcanzar metas, algo fundamental para la vida del individuo.
Algunos investigadores emplean el trmino stressor (estresor) para
referirse a eventos externos y usan el trmino strain (tensin) para re-
ferirse a estados internos estresantes (Aldwin, 1994). Sin embargo, esta
distincin entre estados internos y externos es difcil de justificar, dada
la importancia de los procesos de evaluacin cognitiva en la percepcin
del estrs.
Se ha observado que este concepto es un factor que comnmente se
encuentra relacionado con la vida de las personas y su ambiente sociocul-
tural. As, el estrs ha sido un trmino frecuentemente encontrado en la
literatura para delinear y explicar la conducta humana bajo conceptos fi-
siolgicos y de caractersticas de personalidad. Por ejemplo, cuando existe
hiperactividad del sistema nervioso autnomo, se manifiestan una serie de
cambios repentinos que se registran en el organismo: taquicardia, pali-
dez o rubefaccin cambiantes, sudor fro, piloereccin, dilatacin pupilar,
sensacin de miedo, angustia, hiperventilacin, nuseas; en un grado ex-
tremo, la cronicidad de estos eventos desencadena en patologas de gran
importancia, tales como la gastritis, colitis o la cardiopata isqumica.
Gutirrez, Ito y Contreras (2000) comentan que el estrs puede influir
de manera importante en la salud a travs de la alteracin de sistemas
fisiolgicos y psicolgicos. Se ha encontrado que el estrs agudo, inducido
de manera experimental, provoca alteraciones en las arterias del cora-
zn en pacientes con enfermedad arterial coronaria (Saln, 2003). De ah
que, algunas conclusiones reportadas por estudios como stos, son que
el estrs y las tensiones cotidianas pueden ser peligrosos para la salud.
Los fisilogos que conducen estudios sobre modelos de conducta animal,
comentan que el inters particular recae sobre el estrs como un estado
fisiolgico, orientado a las respuestas neuroendcrinas y a las reaccio-
nes inmunolgicas del organismo; estas respuestas tambin se observan
cuando las personas comienzan a experimentar ansiedad excesiva, depre-
sin inexplicable, preocupaciones sobre el trabajo u hogar, sentimientos
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de frustracin, nerviosismo anormal; que son importantes signos de aviso
ante la inminencia de una enfermedad (Chvez, 1982).
Los estudios sobre el estrs en psicologa han incluido diversos tpi-
cos: los hombres que viven bajo ciertas condiciones en un campo de bata-
lla, el que produce la sequa en los campos de cultivo, lo que sienten los
estudiantes que contestan un examen o el hecho de hablar en pblico.
Autores como Gutirrez y Ostermann (1994), han dividido para su
anlisis y estudio, al estrs en tres categoras: 1) estrs personal, 2) estrs
social, y 3) estrs laboral. Ellos definen estos conceptos como: a) estrs
social: Comprende situaciones y circunstancias que ocurren fuera del
mbito del trabajo e incluyen condiciones de vida caticas, peligrosas o
insalubres, relaciones conflictivas en la dinmica con la familia, con los
amigos y los vecinos (p. 26); b) estrs personal: Son los componentes
que reflejan la disposicin individual y comportamientos (que incluyen
emociones) que generan culpa, fracasos e inefectividad, y comportamien-
tos socialmente inapropiados, como la evitacin, proyeccin y reserva ex-
trema (p. 27); c) estrs laboral: Se refiere a los factores de estrs en el
lugar de trabajo debidos a la naturaleza de la ocupacin, a sus condicio-
nes, a los conflictos interpersonales, a una supervisin, gerencia o direc-
cin ineficaz y a los conflictos entre el trabajo, las obligaciones personales
y las necesidades propias de autorrealizacin (p. 27).
Otros investigadores opinan que el estrs psicolgico tiende a ser
ms relevante en las actividades y lugares en donde la gente suele pasar ms
tiempo: el trabajo y la familia (Lazarus, R, y Lazarus, B, 2000).
Estos mismos investigadores consideran adems que el estrs tambin
tiene que ver con aspectos de la vida cotidiana: el extraviar cosas, la con-
vivencia con vecinos molestos, las obligaciones sociales, las preocupacio-
nes econmicas, el aspecto fsico (dietas, alimentacin), el cuidado de los
hijos, el quehacer de la casa, el trfico en la calle y aunque parecieran
poco significativos, ejercen una influencia importante en la energa que
gastan las personas. Estos problemas pueden ser cuantificados segn el
dao que producen o por su frecuencia de aparicin (periodicidad) y que-
dan definidos por los individuos que estn sujetos a estas circunstancias.
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Boskis (2001) identifica las consecuencias que produce el estrs psi-
cosocial y destaca que factores tales como el divorcio, el nacimiento del
primer hijo, la muerte del cnyuge, las enfermedades graves, las violacio-
nes, la muerte de un hijo y las catstrofes naturales, tienen una escala de
evaluacin que se califica desde severa, con un valor medio de extrema,
hasta llegar a ser catastrfica, de acuerdo a la intensidad que provocan es-
tas experiencias en los individuos. Este autor explica el concepto e incluye
la definicin de la Real Academia Espaola: situacin de un individuo,
o de alguno de sus rganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendi-
miento superior al normal, los pone en riesgo prximo a enfermar (Pg.
1). Las respuestas proporcionadas por los individuos pueden ser agudas
(alarma) o crnicas (estado de vigilancia), en cada caso, adecuadas o in-
adecuadas, dependiendo del estilo del enfrentamiento al que el individuo
recurra.
Aldwin (1994), por su parte, comenta que el estrs tambin es estudia-
do por sus dimensiones temporales, las cuales tienen que ver con su dura-
cin o su propagacin. La literatura de estudios con animales indica que
los efectos fisiolgicos del estrs pueden ser muy diferentes dependiendo
si el estresor es de corta duracin, crnico o intermitente: las prdidas de
seres queridos que pueden convertirse en un malestar crnico, sugieren
que la muerte repentina podra afectar la severidad de sus efectos negati-
vos en las personas. Asimismo, un estresor puede tener un efecto limitado
o puede comenzar con una reaccin en cadena de efectos que alcanzan
muchos campos. Otra definicin que proporciona esta autora sobre el es-
trs se refiere al ambiente externo: como la existencia de los desastres
naturales. En este sentido, las fuentes externas del estrs pueden ser f-
sicas o socioculturales (el ambiente nocivo como el ruido, la explosin
demogrfica o la contaminacin ambiental), o bien, el estrs tambin suele
centrarse en problemas ms comunes, como la tensin que produce un
mal matrimonio, el empobrecimiento o algunos otros eventos cotidianos,
que tarde o temprano es necesario enfrentar.
La teora del enfrentamiento de Lazarus (1984, 1986, 1988, 1991,
2000) apunta hacia el estudio de la emocin y asegura que debe tomar
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en cuenta la cognicin, la motivacin y la adaptacin. La idea central es
el proceso de evaluacin cognoscitiva, que se refiere al proceso de toma
de decisiones para evaluar los daos y beneficios presentes en las inte-
racciones de las personas con su ambiente. Ante situaciones estresan-
tes, las personas pueden presentar conductas de acercamiento-evitacin
o procesos defensivos para enfrentar demandas complejas, as como un
amplio rango de estrategias cognitivo-conductuales que las ayudan a re-
solver problemas regulando sus funciones emocionales (Felton y Reven-
son, 1984). Folkman (1984) comenta que la persona y el ambiente estn
en una relacin dinmica constantemente cambiante y que esa relacin es
bidireccional, donde el individuo acta sobre el medio y viceversa. Ante
un estmulo estresante proveniente del medio, el organismo realiza una
evaluacin y proporciona estrategias de enfrentamiento a las que se su-
man expresiones emocionales, y acta en consecuencia dando una serie de
respuestas. Tanto la evaluacin que realiza la persona como sus emociones
concomitantes, influyen en los procesos de enfrentamiento. La alteracin de
la relacin de la persona con su medio es reevaluada y produce un cambio
en la intensidad de la emocin. Visto as, el enfrentamiento es un mediador
de la respuesta de la emocin. Como mediador, el enfrentamiento surge
durante el encuentro y transforma la evaluacin cognoscitiva original y su
emocin concomitante de algn modo. Por lo tanto, para saber si un evento
es vivido como estresante, es necesario conocer la interpretacin que se
hace de l (Lazarus, 1991).
Lazarus seala que en la teora del enfrentamiento existen dos tipos
de abordaje: uno de ellos hace nfasis en lo que es el estilo, que son las
caractersticas de enfrentamiento como rasgos de personalidad y el otro
que destaca los procesos, que son los esfuerzos para manejar el estrs
dentro de un contexto adaptativo. La teora de Lazarus tiene como ante-
cedente la influencia de los modelos psicoanalticos de la psicologa clnica
de la personalidad, que dio forma a la psicopatologa, asociada con esti-
los particulares de defensa de los individuos ante estmulos especficos
del medio. Dentro del modelo de la psicologa del yo, el enfrentamiento
incluye procesos cognitivos, como la negacin, la represin, la intelectua-
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
lizacin como conductas de resolucin de problemas, que son empleadas
para reducir la ansiedad y manejar las situaciones conflictivas (Lazarus
y Folkman, 1988). Las conceptualizaciones del enfrentamiento abarcan
una amplia gama de puntos de vista, como por ejemplo: el enfrentamiento
como un rasgo de personalidad contra el enfrentamiento como un estado
o como un evento situacional (Gngora y Reyes, 1998); las estrategias de
enfrentamiento como procesos adaptativos conscientes contra estrategias
de enfrentamiento de defensa, intrapsquicas, rgidas (Lazarus y Folkman,
1988); la clasificacin del enfrentamiento en afectivo/pasivo y adaptativo/
desadaptativo (Livneh, 1999) o tambin como reduccin de la tensin,
autorreproche, bsqueda de apoyo social, distanciamiento del problema,
focalizacin sobre lo positivo, autoaislamiento, manifestacin de las emo-
ciones, solucin activa del problema, respuestas de evitacin, respuestas
depresivas o cogniciones confortables (Omar, 1995, pg. 26).
Algunos autores hacen referencia a las estrategias de enfrentamiento y
otros a los estilos, haciendo una diferenciacin al destacar que las estrate-
gias son procesos menos estables y duraderos que los estilos de enfrenta-
miento, por lo que estos ltimos son ms permanentes en el individuo.
Para Lazarus y Folkman (1988) los estilos de enfrentamiento propor-
cionan una explicacin amplia sobre la manera en que las personas hacen
frente a experiencias de vida que causan angustia. Por lo tanto, para poder
entender el enfrentamiento, es necesario conocer lo que las personas en-
frentan. Los estilos son generalmente definidos como los modos repetidos
con los cuales el individuo responde a encuentros estresantes (Kenneth y
Lip, 2002).
Lazarus (1993) conceptualiza este trmino como los esfuerzos de de-
sarrollo cognitivo y conductual para manejar demandas especficas inter-
nas y/o externas que son evaluadas como excedentes de los recursos con
los que cuenta la persona(p. 237).
Lazarus y Folkman (1988) manejan dos tipos de enfrentamiento dentro
de su teora: a) el enfrentamiento orientado al problema: que tiene que ver
con el cambio de la problemtica de la relacin persona-ambiente mediante
la actuacin sobre el medio o sobre uno mismo, y b) el enfrentamiento orien-
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tado a la emocin, que significa modificar: el modo en que la relacin estre-
sante con el medio ambiente se lleva a cabo o el significado de lo que est
sucediendo con el encuentro estresante, el cual mitiga el estado de tensin.
Sin embargo, se observa que en estas condiciones no resuelve el problema.
El enfrentamiento por lo tanto es til para manipular o alterar el pro-
blema con el entorno causante de perturbacin (enfrentamiento dirigido al
problema) y regular la respuesta emocional que aparece como consecuen-
cia (enfrentamiento dirigido a la emocin) (Lazarus y Folkman, 1984,
pg. 201).
Por su parte, Pearlin y Schooler (1978) mencionan tres tipos de enfren-
tamiento: a) respuestas que cambian la situacin que se vive, b) respuestas
que controlan el significado de la experiencia estresante y c) respuestas
que controlan el estrs cuando ste ya se present. Billings y Moos (1981)
distinguen los estilos de enfrentamiento entre la parte activa o de aproxi-
macin y la parte pasiva (evitacin), que incluyen esfuerzos cognoscitivos
y conductuales para el manejo de tales situaciones. Como se puede obser-
var, todos ellos son, en trminos generales, estilos que estn orientados al
problema y a la emocin como lo postulan Lazarus y Folkman.
Se ha encontrado tambin que algunas estrategias de enfrentamiento
son ms estables y consistentes a travs del tiempo que otras. Por ejemplo,
la bsqueda de apoyo social tiende a ser muy inconsistente mientras que la
reevaluacin positiva es ms consistente. Se observa entonces que la bs-
queda de apoyo social es un proceso que genera dependencia, mientras
que la reevaluacin positiva trae consigo un enfrentamiento ms estable
(Oblitas y Becoa, 2000). Es importante aqu tomar en cuenta que esto
depende de las interpretaciones que las personas hacen. Cada estrategia
de enfrentamiento puede producir resultados positivos en un contexto, o
en una persona en particular, pero no en otro. Lo que se sugiere es inves-
tigar las circunstancias particulares de estrategias de enfrentamiento que
producen resultados adaptativos o desadaptativos (Lazarus, 1993), y es
aqu cuando es necesario mencionar a la cultura.
Daz Guerrero (2003) estudi la influencia que tienen los factores so-
cioculturales en el comportamiento de las personas. De esta manera, las
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creencias, los valores, las actitudes, estn cruzadas por caractersticas so-
cioculturales que definen a un grupo especfico. Explica que el comporta-
miento de las personas tiene importancia en reas especficas dependiendo
del entorno cultural en el que se desarrollen y as hace una descripcin de
algunas caracterizaciones entre los estadounidenses y los mexicanos como
culturas diametralmente opuestas, hablando de la dicotoma activo-pasiva.
En estudios comparativos entre una cultura y otra (estadounidense y
mexicana) Daz Guerrero (2003) destaca como caracterstica fundamental
de los mexicanos el aceptar y aguantar el estrs pasivamente, porque ellos
consideran que sta es la mejor manera de hacerle frente. Cierto tipo de
actitudes como la abnegacin o la sumisin pueden ser vistas como formas
reales de confrontacin, o bien, como formas socialmente aceptables de
enfrentar. La fcil adaptacin del mexicano a la tragedia y la actitud de con-
formidad son algo inherente a esta cultura. De manera opuesta, la filosofa
estadounidense predominante se sustenta en la base de una forma activa
de enfrentar los estresores, lo que se ha considerado como un descriptor
diferente.
Triandis (1977) es otro autor que ha realizado estudios sobre la cultura
y propone que el individualismo-colectivismo son caractersticas de las
sociedades. Las culturas colectivistas (mexicana) que describe este inves-
tigador se caracterizan por la evitacin a la competencia, destacando en su
lugar, la cooperacin, la ayuda mutua y la importancia de la familia. Por el
contrario, en las culturas individualistas las metas y logros personales, es-
tn por encima de las metas del grupo; en este sentido, el comportamiento
de cada elemento de este binomio sociocultural es distinto, como distinta
es su percepcin y actuacin en el mundo.
Holtzman, Daz-Guerrero, Swartz, Lara Tapia, Laosa, Morales, Reyes
Lagunes y Witzke (1975) encontraron que los estadounidenses tienden
a ser ms activos que los mexicanos en sus estilos de enfrentar los pro-
blemas cotidianos y los retos que les impone la vida. De manera comple-
mentaria, tambin encontraron que los estadounidenses tienen un estilo
cognitivo ms complejo y diferenciado; los mexicanos despliegan ms un
estilo fatalista y pesimista.
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Caio Beltro [[Link]] Larizza Zavala | Ral Rivas | Patricia Palos | Lucy Reidl
En Mxico, son varios los investigadores que han medido el enfrenta-
miento: Gngora y Reyes (1998) disearon la Escala Multidimensional-
Multisituacional de Estilos de Enfrentamiento (EMMEE) para medir el en-
frentamiento ante los problemas de la vida cotidiana. Tambin evalan el
enfrentamiento como rasgo de personalidad (vida) y el enfrentamiento como
estado (salud, familia, pareja, amigos, escuela, trabajo). Los estilos que ellos
propusieron son: a) Directo-Revalorativo: que significa resolver el problema,
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
aprendiendo y obteniendo lo positivo; b) Emocional-Negativo: cuando se ex-
presa una emocin y no se resuelve el problema; c) Evasivo: cuando la per-
sona evade el problema o lo minimiza y no lo resuelve; d) Directo: cuando se
hacen cosas para resolver el problema; e) Revalorativo: cuando se le da un
significado positivo al problema, mejora la percepcin del mismo.
Investigaciones sucesivas que han utilizado el instrumento antes descri-
to, han mostrado resultados en la prevalencia de un estilo sobre otro, princi-
palmente el directivo sobre el evasivo. Un ejemplo es el trabajo de Navarro
(2001) quien realiz un estudio con el propsito de conocer los estilos de en-
frentamiento en una muestra de adolescentes y adultos jvenes de la Ciudad
de Mxico y concluy que ambos grupos recurrieron al estilo directivo-re-
valorativo, seguido del enfrentamiento emocional-negativo y estilos evasivos.
De manera similar, Espinosa (2004) report, en su muestra de adolescentes
mexicanos, el uso de estilos de enfrentamiento y sus diferencias por sexo,
nivel de escolaridad y tipo de escuela utilizando el mismo instrumento. En-
contr que en trminos generales, los estilos ms socorridos fueron el directo
y el directo-revalorativo, es decir, que estas personas elaboraron la situacin
para resolver el conflicto, tratando de encontrar el lado positivo, en contrapo-
sicin con el estilo evasivo. Conclusiones similares fueron las obtenidas por
Lpez (1999), Orozco y Garca (2004) en sus trabajos.
Sotelo y Maupone (2000) por su parte, realizaron una investigacin
cuya finalidad fue reevaluar las propiedades psicomtricas y estandarizar
el cuestionario de estilos de enfrentamiento (Ways of coping questionaire)
desarrollado por Lazarus y Folkman en 1980, revisado por ellos mismos en
1985 y publicado en 1988. La investigacin se llev a cabo en dos fases: El
objetivo de la primera fase de piloteo consisti en la adaptacin preeliminar
del cuestionario de estilos de enfrentamiento: participaron 660 personas de
una universidad, 330 hombres y 330 mujeres entre los 15 y 24 aos de
edad. En la segunda fase se aplic el instrumento a una muestra de 1365
personas, 680 hombres y 685 mujeres, con el mismo rango de edad. Los
resultados obtenidos del anlisis estadstico sugirieron que no haba necesi-
dad de hacer correcciones a los reactivos. A diferencia de los ocho estilos de
enfrentamiento, originalmente propuestos por Lazarus y Folkman en 1980
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Larizza Zavala | Ral Rivas | Patricia Palos | Lucy Reidl
como se mencion, se comprob la existencia de seis estilos: a) flexibilidad
de afrontamiento: =.90; b) afrontamiento dirigido a lo positivo: =.84; c)
pensamiento mgico: =.73; d) distanciamiento: =.59; e) afrontamiento
dirigido al problema: =.63 y f) revaloracin positiva: =.57.
Los resultados de Sotelo y Maupone (2000) sugirieron diferencias en
los estilos de enfrentamiento por tipos de muestras, en cuanto a edad y
cultura se refiere. Por lo tanto, es necesario realizar estudios que contem-
plen qu estilos de enfrentamiento utilizan diferentes tipos de poblacio-
nes, de diferentes edades y de diferentes culturas, por lo que el propsito
de la presente investigacin fue determinar la validez y confiabilidad del
cuestionario de Lazarus y Folkman (1988), en una muestra de adultos
mexicanos, hombres y mujeres.
MTODO
Participantes
La muestra fue de 240 adultos de la Ciudad de Mxico, 71% hombres y
29% mujeres. La edad promedio fue de 37 aos, todos ellos trabajadores
de empresas privadas, de nivel socioeconmico medio (AMAI, 2001) y
seleccionados a travs de un muestreo no probabilstico. El 46.9% des-
empeaban cargos de mandos medios y el resto correspondi a mandos a
nivel directivo. El 51.5% de los trabajadores reportaron estar casados.
Instrumento
El cuestionario de Lazarus y Folkman tiene dos versiones: la primera fue
desarrollada en 1980 con adolescentes (Ways of Coping Checklist) y mide
seis estilos de enfrentamiento1. Esta versin fue revisada y modificada en
1
La primera versin fue traducida y estandarizada en Mxico por Sotelo y Maupone (2000) en una
muestra de adolescentes; sin embargo, para efectos del presente estudio, se trabaj con la segunda
versin porque se valid con poblaciones adultas.
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
1988 por los mismos autores (Ways of Coping Questionnaire) trabajando
con parejas de adultos. En sta, le dan forma final al instrumento elimi-
nando los reactivos que resultaron redundantes y poco claros y agregando
algunos ms a una dimensin religiosa, conformndose ocho estilos:
1. Enfrentamiento confrontativo: consta de seis reactivos; describe los
esfuerzos agresivos y conductas de riesgo y hostilidad para intentar
cambiar la situacin que se est viviendo, = 70;
2. Distanciamiento: tambin consta de seis reactivos; describe los es-
fuerzos cognoscitivos que se hacen para disminuir el significado de
la situacin que se vive, =.61;
3. Autocontrol: integrado por siete reactivos; describe los esfuerzos
que hace la persona para regular o controlar los propios sentimien-
tos y acciones, =.70;
4. Bsqueda de apoyo social: formado por seis reactivos; describe los
esfuerzos que se llevan a cabo en la bsqueda de apoyo con los
otros; apoyo informacional o emocional, =.76;
5. Responsabilidad: lo integran cuatro reactivos y son los conocimien-
tos que se tienen sobre el manejo de uno mismo en situaciones pro-
blemticas para intentar solucionar las cosas de manera adecuada,
=.66;
6. Escape-evitacin: son ocho reactivos y describen los deseos y es-
fuerzos conductuales para escapar o evitar el problema, =.72;
7. Trazo de un plan orientado al problema: integrado por seis reacti-
vos; describe los esfuerzos orientados al problema para tratar de
cambiar la situacin, acompaados de una labor mental de anlisis
para dar la mejor solucin, = .68;
8. Reevaluacin positiva: formada por siete reactivos que describen
los esfuerzos para crear un significado positivo de la situacin a tra-
vs de un crecimiento personal. Tambin contiene una dimensin
religiosa, =.79.
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En cuanto a la forma de respuesta, las personas contestan cada reac-
tivo en una escala tipo Likert de cuatro puntos, indicando la frecuencia
con la cual usan cada estilo: 0= No, de ninguna manera; 1= en alguna
medida; 2= generalmente, usualmente; 3= siempre, en gran medida. Las
respuestas no tienen diferentes pesos, solamente van de menor a mayor
frecuencia en el uso de determinado estilo de enfrentamiento, de acuerdo
a alguna situacin estresante. La validez de constructo muestra eviden-
cia de que los resultados de estudios que han realizado los autores son
consistentes con sus predicciones tericas: esto es, que el enfrentamiento
consiste en estrategias orientadas al problema y a la emocin, amn de
que es visto como un proceso. Asimismo, los coeficientes de consistencia
interna de las ocho escalas son ms altas que los reportadas por muchas
otras mediciones de procesos de enfrentamiento (Lazarus y Folkman,
1988, pg. 13, 14).
Cabe sealar que en la presente investigacin se aadi al instrumen-
to una pregunta de respuesta libre, para inducir en los participantes la
predisposicin situacional de un evento estresante ocurrido una semana
antes de la aplicacin del cuestionario.
Procedimiento
Para realizar el levantamiento de informacin de los cuestionarios se acu-
di a empresas donde se solicit autorizacin de directores generales, di-
rectores de rea y jefes de departamento, para aplicar el instrumento a sus
colaboradores. ste se respondi en forma annima y se agradeci la par-
ticipacin, poniendo a su disposicin los resultados que se obtuvieran.
Resultados
Se determin el poder discriminativo de los reactivos entre dos grupos
extremos (25% superior e inferior) por medio de la prueba t de Student.
De un total de 66 reactivos que conformaban el instrumento original, se
eliminaron 30, discriminando slo 36. Para proceder a la agrupacin de
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
factores con los 36 reactivos que discriminaron, se realiz un anlisis fac-
torial de componentes principales con rotacin varimax, de esta manera,
20 fueron los reactivos que conformaron el instrumento final, ya que 16 de
ellos se eliminaron porque tenan cargas factoriales muy bajas o porque
formaron pequeos grupos que no llegaron a constituir un factor. Con esto
se cumpli el requisito mnimo de contar con cinco personas por reactivo
(Reidl y Gmez, en prensa); Nunnally y Bernstein, (1995, pg.336).
Finalmente se calcularon los ndices de confiabilidad (Alfa de Cronba-
ch) para cada uno de los cinco factores obtenidos, con niveles de consis-
tencia interna >.60 y de .85 para la escala total. (Cuadro no. 1, consultar
anexo).
Se observ que cada uno de los factores (cinco estilos de enfrentamien-
to) mostr valores alfa adecuados, considerando el nmero de reactivos
que contenan. El coeficiente de consistencia interna total tambin result
ser alto.
La informacin procedente del anlisis estadstico, mostr la agrupa-
cin de cinco estilos de enfrentamiento en esta muestra de mexicanos, a
diferencia de los ocho propuestos por Lazarus y Folkman (1988), para los
estadounidenses. Las situaciones que las personas identificaron como la
causa de estrs ocurrida durante la ltima semana fueron, en orden de
importancia: tensin laboral (36%), exceso de trabajo (18%) y problemas
familiares (7%), que fueron seguidas de otro tipo de conflictos (39%).
Claramente pudo identificarse que el rea laboral fue la que ms es-
trs provoc, seguida de los problemas familiares y otros eventos. Parecie-
ra que la problemtica para esta muestra econmicamente activa se centr
en las reas donde las personas tienden a pasar ms su tiempo; esto es, en
el trabajo y con la familia.
Discusin y Conclusiones
En aos recientes se ha observado que las investigaciones sobre el enfren-
tamiento al estrs han ido en aumento y, paralelamente, la influencia que
tienen sobre el bienestar psicolgico, el funcionamiento social y la salud;
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Larizza Zavala | Ral Rivas | Patricia Palos | Lucy Reidl
esta ltima en materia de medicina psicosomtica. A pesar del incremento
de los estudios sobre enfrentamiento, la investigacin emprica se ha limi-
tado, hasta hace poco tiempo, a una falta de tcnicas de evaluacin psico-
mtrica que den cuenta del comportamiento de esta variable en situacio-
nes especficas (Folkman y Lazarus, 1988). Estos autores desarrollaron
una medida derivada a partir de una teora cognitivo-fenomenolgica de
estrs, evaluacin y enfrentamiento (1984) que reflejara la manera como
las personas resolvan situaciones conflictivas, proporcionando al mismo
tiempo a los futuros investigadores la posibilidad de contar con una medi-
da terica sustentable, que pudiera ser usada para explorar el papel que
ha tenido el enfrentamiento en su relacin con el estrs y los resultados de
los procesos adaptativos en el individuo.
En especfico, el cuestionario de estilos de enfrentamiento de estos au-
tores evala los pensamientos y las acciones que los individuos usan para
enfrentar los encuentros estresantes cotidianos. Adems, se ha encontrado
que es de uso tan comn que puede ser usado en ambientes clnicos para
determinar tipos y grados de psicopatologas o en mtodos de intervencin
grupales (Folkman y Lazarus, 1988).
La revisin de la literatura muestra que, en trminos generales, las
investigaciones realizadas en lo que a esto respecta, tanto en nuestro pas:
Daz Guerrero (1972); Espinosa (2004); Gngora y Reyes (1998); Lpez
(1999); Murrieta (2004); Navarro (2001); Oblitas y Becoa (2000); Orozco
y Garca (2004) y Zanata (2001); como en el extranjero: Billings y Moos
(1981); Omar (1995); muestran la conformacin de dos maneras generales
de enfrentar: la activa y la pasiva, hecho que coincide con los hallazgos
del presente estudio.
Adems, con base en los resultados de esta investigacin, se observ de
manera interesante que los ocho estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folk-
man (1988) se reagruparon en cinco estilos: tres coinciden con la propuesta
de los autores (1. enfrentamiento evasivo, 2. enfrentamiento de distancia-
miento, 3. enfrentamiento reevaluacin positiva) y dos nuevos que aparecie-
ron: (4. enfrentamiento anlisis cognitivo-reflexivo y 5. enfrentamiento de
negacin), todos ellos relacionados con estresores que experimentaron las
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
personas en sus vidas (sobre todo aquellos que se suscitaron en su ambiente
de trabajo, como ya se mencion). Los dos tipos de enfrentamiento nuevos se
definieron de la siguiente manera: enfrentamiento anlisis cognitivo-reflexi-
vo: es el hecho que implica realizar un ejercicio de autorreflexin que ayuda
a analizar el problema y a resolverlo; enfrentamiento de negacin: implica un
acto de cambiar o modificar el significado de la situacin angustiante, sin re-
conocer la amenaza o dao que puede implicar para la persona, en resumen,
es anular la existencia del problema.
Todos los dems estilos de enfrentamiento tuvieron el mismo significa-
do que la teora original.
Se observ tambin en las personas una tendencia general de respues-
ta al estrs, la evasin, que estuvo caracterizada por un sentido de hacer
caso omiso a los problemas o estresores que aquejaban a la persona en ese
momento; coincidi con la propuesta terica sobre las premisas sociocul-
turales y caracterizaciones del mexicano que han dado a conocer algunos
investigadores como Daz-Guerrero (1972), (2003) y la existencia de me-
canismos culturales y contraculturales (Holtzman y cols, 1975) presentes
comparativamente en sociedades como la estadounidense.
Estos hallazgos contradicen aparentemente lo reportado por Espinosa
(2004), Navarro (2001) y Murrieta (2004), quienes sealan que un sector
de los habitantes de la Ciudad de Mxico utiliza preferentemente el estilo
de enfrentamiento directivo ante los problemas cotidianos, sin embargo,
hay que tomar en cuenta que ellos hicieron sus estudios con jvenes.
Es necesario seguir comparando estos hallazgos con estudios simila-
res en investigaciones futuras con muestras de edades semejantes a las
que aqu se reportan.
Los estilos encontrados en el presente reporte: evasin, distancia-
miento, negacin, reevaluacin positiva y anlisis cognitivo-reflexivo, con-
cuerdan en general con la agrupacin de los estilos que reportan en su
investigacin Gngora y Reyes (1998), de manera que su estilo evasivo co-
rresponde al de evasin, distanciamiento y negacin del presente estudio;
su factor revalorativo corresponde en general a los estilos de reevaluacin
positiva y anlisis cognitivo-reflexivo.
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Larizza Zavala | Ral Rivas | Patricia Palos | Lucy Reidl
Por tanto, es importante recordar que el marco socio-cultural de una
comunidad determina las diversas formas de actuar, de sentir, de pensar
y de percibir el mundo por parte de sus integrantes. Con base en ello, el
medio ambiente externo, definido por situaciones polticas, econmicas,
histricas, delinean el comportamiento general de los individuos hacia
determinadas variables psicolgicas y sociales, amn de la importancia de
la subjetividad de las personas que forman parte de una sociedad.
Los estilos de enfrentamiento observados en la comunidad estadouni-
dense estn definidos en ocho formas (Lazarus y Folkman, 1988) mientras
que en los mexicanos, de acuerdo a este trabajo se observaron cinco. Si
bien es cierto, existen similitudes generales en los modos de enfrentar,
las diferencias bsicamente radican en el marco de referencia de donde
provienen y se desarrollan las personas. En el caso de los mexicanos, los
modos de contender el estrs son predominantemente evasivos, pero slo
en ciertas situaciones y bajo condiciones especificas de tensin, ya que
existen hallazgos que sostienen lo contrario. Se ha definido que el estilo
activo tiende a predominar en la cultura estadounidense, cuya actitud ante
situaciones estresantes est orientada a la resolucin de retos, en compa-
racin con los mexicanos (Daz-Guerrero, 1972, 2003); sin embargo, vale
la pena pensar si es estrategia para los mexicanos evitar o distanciarse
del problema mientras lo solucionan, para luego actuar con responsabili-
dad, es decir, directamente. Probablemente, investigaciones futuras que
se hagan con respecto a los estilos de enfrentamiento de los mexicanos
ante situaciones especficas y ms variadas de las hasta ahora abordadas,
permitan conocer y realizar un anlisis diferencial con respecto a otras
culturas en relacin con el manejo de ciertas problemticas, utilizando los
instrumentos ms adecuados, tanto a las situaciones, como a la cultura.
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Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
ANEXO
Cuadro 1. Anlisis factorial instrumento estilos de enfrentamiento
Factor Factor Factor Factor Factor
Reactivos
1 2 3 4 5
Intent sentirme mejor comiendo,
bebiendo, fumando, tomando drogas
.489
o medicamentos ms de lo acostum-
brado.
So o imagin que las cosas eran
.767
mejores.
Tuve el deseo de que el problema se
.720
acabara o terminara.
Tuve fantasas o imagin el modo en
.728
que podan cambiar las cosas.
Busqu un poco de esperanza, inten-
.593
t mirar las cosas por su lado bueno.
Me dije cosas que me ayudaron a
.585
sentirme mejor.
Me inspir a hacer algo creativo. .658
Cambi y madur como persona. .679
Tuve fe en algo nuevo. .691
Segu adelante con mi destino (sim-
plemente algunas veces tengo mala .757
suerte).
Segu adelante como si no hubiera
.644
pasado nada.
Me consol pensando que las cosas
.633
podan ser peores.
Esper a que ocurriera un milagro. .463
Trat de olvidarme por completo del
.504
problema.
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Cuadro 1. Anlisis factorial instrumento estilos de enfrentamiento (continuacin)
Esper a ver qu pasaba antes de
.678
hacer algo.
Evit que los dems se enteraran de
.553
lo mal que estaban las cosas.
Me negu a creer lo que estaba
.575
pasando.
Me critiqu o cuestion a m mismo. .674
Me disculp o hice algo para com-
.582
pensar el problema.
Me di cuenta que yo mismo(a) caus
.760
el problema.
Valor Eigen 2.9 2.7 2.5 2.3 2.1
Porcentaje de varianza explicada 8.17 7.49 7.03 6.49 5.86
Alpha de Cronbach .75 .74 .68 .68 .64
Alfa total .85
Porcentaje total de varianza explicada: 35.04%
julio-diciembre 2008 Revista Intercontinental de Psicologa y Educacin | 179
Validacin del instrumento de estilos de enfrentamiento de Lazarus y Folkman en adultos de la Ciudad de Mxico
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