La intrusa
Ella tuvo la culpa, seor juez. Hasta entonces, el da que lleg, nadie se quej de mi
conducta. Puedo decirlo con la frente bien alta. Yo era el primero en llegar a la oficina y el ltimo
en irme. Mi escritorio era el ms limpio de todos. Jams me olvid de cubrir la mquina de
calcular, por ejemplo, o de planchar mis propias manos de papel carbnico. En cuanto a esa, me
pareci sospechosa desde el primer momento. Vino con tantas nfulas a la oficina. Adems, que
exageracin!, recibirla con un discurso, como si fuera una princesa. Yo segu trabajando como si
nada pasara. Los otros se deshacan de elogios. Alguno, deslumbrado, se atreva a rozarla con la
mano. Cree usted que yo me inmut por eso, seor juez? No. Tengo mis principios y no los voy a
cambiar de un da para el otro. Pero hay cosas que me colman la medida. La intrusa, poco a poco
me fue invadiendo. Comenc a perder el apetito. Mi mujer me compr un tnico, pero sin
resultado. Si hasta se me caa el pelo, seor, y soaba con ella! Todo lo soport, todo. Menos lo de
ayer. Gonzlez me dijo el gerente-, lamento decirle que la empresa ha decidido prescindir de sus
servicios. Veinte aos, seor juez, veinte aos tirados a la basura. Supe que ella fue con la
alcahuetera. Y yo, que nunca dije una mala palabra, la insult. Si, confieso que la insult, seor
juez, y que le pegu con todas mis fuerzas. Fui yo quien le peg con un fierro. Le gritaba y le
gritaba como un loco. Ella tuvo la culpa. Arruin mi carrera, la vida de un hombre honrado, seor.
Me perd por una extranjera, por una miserable computadora, por un pedazo de lata, como dicen.
Pedro Orgambide
Pedro Orgambide fue un escritor porteo. Naci en 1929 y muri en 2003 y toda su vida practic
las ms diversas formas literarias, ligadas todas a la exploracin de sus pasiones: la msica, la
argentinidad y la porteidad. Escribi ms de 70 obras en todos los gneros: poesa, ensayo,
teatro, novela y cuento. Exiliado en Mxico en 1976, all fund, junto con otros escritores, entre
ellos, Juan Rulfo y Julio Cortzar, la revista Cambio. A los diecinueve aos public su primer libro:
Mitologa de la adolescencia. Entre sus muchos ttulos, destacan: La buena gente y El pramo.
Este texto fue tomado del libro La buena gente (Sudamericana, Buenos Aires, 1970)