Saber
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SABER Y EXPERIENCIA DE EL/LA ESTUDIANTE DE ENFERMERA
Doctoranda:
Dirigida por:
Programa de doctorado:
EDUCACIN Y SOCIEDAD
FACULTAD DE PEDAGOGA
UNIVERSIDAD DE BARCELONA
2013
Ilustracin Portada:
Luna Eva
A Julin y Luna Eva
Un especial agradecimiento para ti Luna Eva, hija, por tu alegra, comprensin, paciencia y
amor, eres mi inspiracin para ser cada da mejor persona, gracias porque en muchos momentos
Julin, compaero de vida, gracias por todo tu sacrificio, comprensin, esfuerzo y apoyo,
estoy convencida que ha sido una experiencia de aprendizaje y crecimiento para los dos.
Este trabajo no hubiera sido posible sin el apoyo del Departamento Administrativo de
Agradezco al Dr. Jos Lus Medina, quien con su reflexin, pregunta e intuicin pedaggica
lo largo de esta experiencia. Gracias por permitir que en sta hubiese cabida para la rebelda
Agradezco a la Dra. Marta Lenise do Prado, por su sabia orientacin, escucha, serenidad y
confianza. Tambin agradezco a profesoras excepcionales como la Dra. Vania Backes y la Dra.
tiempo otorgado y apoyo para la realizacin de la presente tesis. A las profesoras Helena Puerto,
Patricia Daz, Elizabeth Vargas, Gloria Carrillo, Lucero Lpez, Evelyn Vsquez; y colegas y
amigos lvaro Triana, Fabiola Prez, Carlos Rojas, quienes con sus palabras de nimo y apoyo
Aura, Esteban, Daniel, Carla, Miriam, Irene, Sonia, Nadia, Antonia y Montse, a las profesoras
preocupacin, por permitirme estar en sus prcticas de cuidado y en el aula de clase y por
Mi ms profundo agradecimiento para todas aquellas personas que durante esta etapa de
formacin estuvieron ah y de las cuales aprend mucho. Gracias a Marta Ballester, amiga del
alma, a Emma Quiles, Paz Moscoso, Roberta Waterkemper, Jacqueline Monardes y Jordi
Bonaterra, amigas/o y compaeras/o, por las conversaciones compartidas tan profundas, llenas
permitieron participar en sus asignaturas como oyente por sus valiosas y enriquecedoras
A Astrid, mi hermana del alma, quien en los momentos ms difciles, pese a la distancia,
momento de su vida.
A Roser
ndice
RESUMEN ................................................................................................................................................................ 1
INTRODUCCIN ...................................................................................................................................................... 3
PRIMERA PARTE
SEGUNDA PARTE
2.7 EL PRCTICUM CLNICO COMO ESPACIO PARA LA ENSEANZA DEL ARTE PROFESIONAL.................................................... 56
TERCERA PARTE
4.2.3 Actitud reflexiva asumida en la investigacin: Movimiento del preguntar-pensante. ..................... 111
CUARTA PARTE
6.3 RELACIN ESTUDIANTE-ENFERMERA/O. NCLEO DE PARTIDA PARA EL DEVENIR DE LA PRCTICA CLNICA ......................... 200
6.3.1 Ser estudiante de enfermera en un terreno desconocido e incierto para l: la prctica clnica. ..... 202
[Link] Preocupaciones ejes del estudiante de enfermera en el primer momento del prcticum. ......................207
[Link] Preocupacin de la/el estudiante ante la rotacin de unidad: Momento de incerteza respecto al ser
enfermera/o. ...........................................................................................................................................................211
[Link] Preocupacin por el examen in situ en su etapa final del prcticum hospitalario. ....................................216
6.3.2 La relacin educativa estudianteenfermero/a tutor/a que est por el/la estudiante. ................. 221
ndice
[Link] Aprender a hacer versus hacer bien la tcnica pero sin saber el porqu. ................................................253
6.4 CONVERGENCIA DE SIGNIFICADOS ENTRE ESTUDIANTE Y ENFERMERA TUTORA RESPECTO AL CUIDAR COMPETENTE EN
6.4.1 Entrega y recibo del parte: punto de partida para la interrelacin, el desarrollo del razonamiento
6.4.3 Camino hacia la Autonomizacin de la estudiante: Proceso en el que cada vez voy ms por libre.
................................................................................................................................................................. 290
[Link] Hacer copartcipe a la estudiante en la toma de decisiones: Priorizar los cuidados. .................................290
[Link] Desarrollo de cualidades perceptivas y consciencia situacional de las necesidades del y de la otro/a......298
6.4.6 El seminario del prcticum hospitalario. Espacio estructural para la integracin y construccin del
6.5 LA PRCTICA CLNICA DEL ESTUDIANTE. CONSTRUCCIN DE SIGNIFICADOS ENTORNO AL ACTO DE CUIDAR A OTRA PERSONA 331
6.5.1 Cuidar a otro/a: una carga emocional para la que no estamos preparados. .................................. 332
6.5.2 Escuchar y Responder / Conocer y Conectar con la persona hospitalizada. .................................... 345
[Link] Orientar hacia una relacin de confianza entre persona hospitalizada y estudiante. ................................358
[Link] Tratar de forma individualizada segn la situacin actual del paciente y de la familia. .............................366
[Link] Hacia el desarrollo del sentido de Saliencia de la estudiante: T qu haras si fueras enfermera. .........387
QUINTA PARTE
7.1.3 Integracin de la prctica reflexiva, el razonamiento clnico, las cualidades relacionales y ticas, y la
INDICE DE TABLAS
.......................................................................................................................................... 187
INDICE DE ANEXOS
Se trata de una investigacin educativa inscrita desde una perspectiva terica fenomenolgico-
y un Hospital Universitario desde marzo de 2011 hasta febrero de 2012; las estrategias de
La relacin pedaggica que est por el/la estudiante es concebida en el presente estudio como
partida para el desarrollo del razonamiento clnico, el pensamiento reflexivo, las habilidades
1
autnoma de el/la estudiante en inter-acciones de cuidado competentes reflexivas, cientficas,
ABSTRACT
This thesis describes the nursing student experience in her/his clinical practicum, the
pedagogical relationship between student and nurse, the role that she/he plays in her/his clinical
elaboration around the act of caring, strengthening of relational and ethical qualities, self-
perspective and from an ethnographic methodological approach. Fieldwork was developed in the
framework of the courses Practicum Hospitalario II and Estades Clniques II and clinical
practices of the nursing students in a Nursing University School and a university Hospital from
March 2011 until February 2012, the data collection strategies were non-participant observation,
The emerging qualitative axes were: the student-nurse relationship as starting center for the
development of clinical practice and the meanings convergence between student and tutor nurse
regarding training in competent nursing care. The pedagogical relationship which is by the
student is conceived in this study as a care relationship that provides security, confidence and
independence. It is the core base for the development of clinical reasoning, reflective thinking,
clinical skills, sense of salience, the meanings construction in a convergent way around act of
caring for another person in a holistically and located, and favoring student autonomous practice
in care inter-actions reflective, competent, scientific, dialogical (intersubjective) and ethical with
2
INTRODUCCIN
prcticas de cuidado, nace de la conviccin de que el/la estudiante trae a sus prcticas clnicas
un saber experiencial, fruto de su biografa y su ser histrico, y es aqu donde ste puede emerger
por la ambigedad y complejidad de las situaciones clnicas (Cnsul, 2010); situaciones que
razonamiento clnico y toma de decisiones. Por tanto, constituye un escenario propicio para
desvelar la diversa amalgama de saberes de tipo cognitivo, tico, personal, esttico, relacional,
En este escenario cobra relevancia la relacin pedaggica que construyen enfermero/a tutor/a
formacin clnica del y de la estudiante y que precisa de una mediacin intencional, deliberada y
reflexiva con aquello que lleva incorporado como experiencia y valor (Contreras, 2006) de la
aprendiz y como cuidador, a favorecer el desarrollo del pensamiento reflexivo, analtico y crtico
(Dewey, 1928), a dialogar en torno a los significados del acto de cuidar a una persona
3
hospitalizada, a articular los resultados de sus procesos reflexivos con su futura prctica y a
De este modo, la finalidad del proyecto es describir tres aspectos: la experiencia del y de la
Por tanto, se trata de una investigacin educativa sobre la experiencia de formacin del y de la
hermenutico o interpretativo (Guba & Lincoln, 1989: 83), y desde una perspectiva terica
fenomenolgico-hermenutica.
El presente trabajo est estructurado en cinco partes conteniendo en total siete captulos.
biogrfico que da origen a mis preguntas de investigacin y los objetivos del estudio.
En la segunda parte, presento el marco terico en dos captulos, el primero de ellos trata sobre
el prcticum como eje del curriculum en la formacin de enfermeras, en el cual profundizo sobre
enfermeras. El segundo captulo trata sobre la relacin pedaggica como relacin de cuidado, en
humana, la relacin pedaggica como relacin de influencia pedaggica que toma la forma de
4
conversaciones convergentes, el dejarse-decir-algo en el interior de la prctica pedaggica, para
desarrollo del trabajo de campo, el proceso de anlisis y comprensin de los datos, la agrupacin
de las unidades de significado en categoras y en ncleos temticos emergentes, y por ltimo los
En la cuarta parte, presento los resultados del estudio, se trata de una inmersin en el mundo
enfermera/o como ncleo de partida para el devenir de la prctica clnica, los sentimientos y
principales preocupaciones de los estudiantes, la relacin pedaggica que est por el estudiante,
ende hacia la formacin reflexiva, clnica, relacional y tica de el/la estudiante, la construccin
de significados en torno al acto de cuidar a otra persona y lo que implica emocional y ticamente
para el estudiante cuidar a otro/a, y por ltimo, presento situaciones clnicas en donde el/la
La quinta y ltima parte recoge las conclusiones y reflexiones finales, as como algunas
6
PRIMERA PARTE
7
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Ensear como mostrar, no como torsin hacia el dolor: mostrar el
rbol que an no existe, la trayectoria invisible de un sonido hasta su
inesperada palabra, la rebelin de una idea y sus cenizas, el instante en
que la lluvia es posterior a su semblanza. Ensear como sealar, no
como acusacin de ignorancia: sealar hacia lo ms lejano y lo ms
prximo, darse cuenta de lo mnimo y olvidar lo absoluto, mirar hacia
los lados como quien se sumerge en turbulencias. Ensear como dar,
no como mezquindad partida: dar lo que nos viene, lo que no es
nuestro, lo que todava no nace ni muere, dar la voz que se tena en el
instante que no se saba. Ensear como partir, no como llegada a
puerto. (Skliar C.)
trayectoria lineal, que no se extiende desde algn de-dnde hasta algn a-dnde a manera de
una carretera trazada, ni existe de por s en parte alguna (Heidegger, 1958: 163).
Este recorrido se ha entretejido con mis propias bsquedas y experiencias como persona y
caminos de formacin, en los que se padece y se hace experiencia2. Es un trayecto que como
viendo los pasos andados y desandados, observando las seales que lo van designando y dando
1
En palabras de Eisner (1998) La presencia de la voz en el texto y el uso del lenguaje expresivo tambin son importantes
para fomentar el entendimiento humano. Los psiclogos alemanes lo llaman Einfuhlung. En ingls se llama empathy. La
empata es la capacidad de ponerse en la piel de otro ser humano. () Los buenos escritores te colocan ah. La empata
concierne al sentimiento o a la emocin, y la emocin, curiosamente, suele ser entendida como el enemigo de la cognicin (p.
36). Por tanto, me he decantado por darle presencia a mi voz en el texto al escribir en primera persona.
2
Adopto aqu el pensamiento de Larrosa sobre la experiencia, entendida como lo que nos pasa; es existencial, requiere una
relacin con algo fuera de s, en un movimiento de ida y vuelta, que al pasarnos, nos forma o nos transforma. La experiencia es
convertirse en lo que se es. La experiencia ms que hacerse de manera intencional, se padece, es ms pasiva que activa. En este
sentido Gadamer (2000) expone: La verdadera experiencia es as experiencia de la propia historicidad (p. 434).
9
Captulo 1. Presentacin y propsitos
los saltos3 necesarios algunos inseguros, otros ms firmes en las distintas bifurcaciones y
abismos que se han presentado. Ha sido un camino abierto a las preguntas, que tal como afirma
Heidegger (1958), se han ido haciendo cada vez ms dignas de preguntarse4, y han orientado mi
una tesis doctoral que trata sobre la formacin en enfermera?, cmo la formacin en
con ella?
programa de Doctorado en Educacin y Sociedad. Un primer paso que implic tomar decisiones
personales y familiares, asumir riesgos y elaborar tentativas de accin para llevar adelante
este proyecto. Aprend que la incertidumbre, la perplejidad, la duda y la vacilacin forman parte
de la experiencia humana.
cual requiere que hagamos una pausa. En sus propias palabras una suspensin de la
3
Aprender a pensar es un camino largo para Heidegger (1958), por el cual slo nos atrevemos a dar unos pasos para llegar a
la antesala del pensar. Pasos que nos llevan hacia lugares que es menester cruzar para llegar a donde no queda otro recurso que
el salto. () Slo el salto nos coloca en el lugar del pensar. () El salto nos lleva de golpe a donde todo es diferente, de suerte
que nos extraa. (p.18).
4
La pregunta no puede despacharse, no slo ahora, sino jams. En el supuesto de que salgamos al encuentro de lo que aqu
se pregunta, (), la pregunta slo se va haciendo cada vez ms digna de preguntarse. En cuanto dirigimos la pregunta a partir de
esta cuestionabilidad, estamos pensando (Heidegger, 1958).
5
Ver [Link]
6
Ver [Link]
7
Ver [Link]
10
Captulo 1. Presentacin y propsitos
experiencia biogrfica, intelectual y profesional, y hacer una lectura de aquellas lgicas que
determinaban de una u otra manera mi prctica pedaggica. Esta mirada me permiti descubrir
la conexin que existe entre pasado y presente, de modo tal que el presente pueda ampliarse al
debe extenderse hacia atrs. Slo puede ampliarse al futuro en la medida en que ha sido
ampliada para penetrar en el pasado (Dewey, 2004: 115). Gadamer designa lo anterior con la
El horizonte es ms bien algo en lo que hacemos nuestro camino y que hace el camino
con nosotros. El horizonte se desplaza al paso de quien se mueve. Tambin el
horizonte del pasado, del que vive toda vida humana y que est ah bajo la forma de la
tradicin, se encuentra en perpetuo movimiento. (Gadamer, 2007: 375)
negatividad, como el largo proceso de contacto y negociacin con instituciones para el trabajo de
campo, este propio trabajo en s, las dificultades inherentes a la escritura de la tesis. Situaciones
en las que me sent al borde del abismo, donde fue necesario lanzarme y saltar, permitirme sentir
pero tambin a sentir mi propia fuerza. Fueron momentos determinantes porque signific mirar
8
Heidegger (1958) metafricamente representa esta nocin del tiempo pasado-presente y futuro, con la construccin de
caminos que se construyen a partir del pensar. El pensar construye su camino primeramente con el preguntar interrogante. Ms
tal construccin de caminos tiene mucho de peregrino. Lo ya construido no queda atrs ni sigue estando all, sino que queda
empotrado en el paso siguiente y aun le sirve de puente (p. 164).
11
Captulo 1. Presentacin y propsitos
prctica docente, cuestionar creencias entorno a mi prctica pedaggica (Larrosa, 2010; Osorio,
pretendo decir que me agot en el saber y el conocer, porque de acuerdo con Gadamer (2007:
(2007), como la experiencia que se hace y que nos permite darnos cuenta de cmo son las
cosas:
Pensar mi propio horizonte histrico como enfermera y profesora hizo que me diera cuenta,
entre otras cosas, de que en el interior de mi prctica pedaggica imperaba una racionalidad
profesora en el interior del acto educativo. Para desgranar la anterior reflexin me parece
importante presentar los hitos ms relevantes de mi vida profesional en un dilogo entre pasado y
presente.
centrado en la persona que se cuida11, aquel que pone el acento en gestos sutiles como el tacto
afectivo y decidido (Purposeful touch), la mirada compasiva, el tono de voz que acompaa, el
dar una palabra justa y oportuna, la sensibilidad ante el dolor y la necesidad del otro/a, la
presencia genuina del estar-ah, la abogaca (advocacy) y el reconocimiento del otro/a como de
enfermera asistencial en la Clnica, y a la vez ejerca como profesora universitaria. Este perodo
de tiempo me permiti cuestionar los marcos institucionales en los que se insertaba la prctica
sobrecarga laboral con la subsiguiente carencia de tiempo como profesional para reflexionar
9
Ver [Link] Formacin que llev a cabo en el perodo acadmico 2001-2002.
10
Desarrollo profesional realizado en Fundacin Santaf de Bogot [Link] y Clnica del Country
[Link]
11
A lo largo del texto he procurado emplear el trmino persona cuidada, persona hospitalizada u otro/a para referirme a
el/la paciente, considero que las anteriores expresiones estn ms acordes con los conceptos de Cuidado que plantea Boykin y
Schoenhofer, citadas en Purnell (2007). Sin embargo, en algunos apartados del texto he empleado la palabra paciente, debido a
que sta es la denominacin que en el mundo hospitalario se ha asignado a las personas que se cuidan en el hospital.
13
Captulo 1. Presentacin y propsitos
otro/a instrumentalizadas (como un medio para un fin). El otro/a se convierte en un objeto sobre
una mercanca, la configuraba como un bien accesible y un privilegio para las personas con
mejores recursos econmicos. Lo que conllevaba a que en la asistencia de los servicios de salud,
posicin social de la que provena la persona, mirando al sujeto como un objeto una mirada
necrfila de acuerdo con Freire (1997b), centrada en el tener y no en la persona, y por tanto, el
concepto de ser humano o de persona desde esta lgica mercantil era negado/despersonalizado.
Otro aspecto institucional que me generaba incomodidad era la subordinacin del personal de
autonoma y frgil identidad profesional (Cohen, 1988; Medina, 1999; Medina & do Prado,
2009), lo que favoreca que se produjeran situaciones de violencia horizontal entre las/os
profesionales de enfermera (Freire, 1997b; Medina, 1996). Para Freire (1997b) la adhesin con
el grupo dominante alienacin que supone internalizar y promover sus creencias y valores
origina una internalizacin de una visin negativa de s mismo y la incapacidad de los oprimidos
para cuestionar las figuras que detentan el poder lo que conduce a comportamientos de violencia
horizontal entre los miembros del grupo oprimido antes que contra el opresor.
Ahora puedo afirmar que la racionalidad que predominaba a nivel institucional era de carcter
mirada hacia el saber biomdico y el desarrollo tecnolgico, y a una tmida mirada hacia los
carcter generalmente dirige la prctica enfermera a un quehacer rigidizado por las reglas, un
14
Captulo 1. Presentacin y propsitos
sentir y el saber de ambos queda reducido o negado frente al saber tcnico-cientfico. Ahora me
pregunto Cunta prelacin damos al desarrollo tecnolgico y al saber biomdico que, a veces,
enfermera de III semestre13. Experiencia que me agrad mucho, debido a que me permita
se le presentaban.
El desarrollo de estas prcticas clnicas15 estuvo motivado por aquella pericia clnica y
profesional, tambin por una clara preocupacin por la formacin de los/as estudiantes, centrada
12
La subjetividad entendida por Torres (2007) involucra un conjunto de normas, valores, creencias, lenguajes y formas de
aprehender el mundo, conscientes e inconscientes, cognitivas, emocionales, volitivas y erticas, desde los cuales los sujetos
elaboran su experiencia existencial y sus sentidos de vida (p. 91).
13
En aquel momento, la formacin inicial de Enfermera en la Universidad tena una duracin de 8 semestres y los
estudiantes comenzaban sus prcticas clnicas en III semestre, donde tenan su primer contacto con el ambiente hospitalario, y en
IV semestre tenan sus primeras prcticas comunitarias.
14
A lo largo del texto me referir a Situacin clnica, Situacin de cuidado, Situacin humana y/o Situacin de
enfermera, para referirme a aquella situacin en la que el/la estudiante interacta con la persona hospitalizada en acciones de
cuidado, dialogadas, contextualizadas, ticas, en un tiempo y espacio concreto.
15
La tutora clnica era grupal, es decir, como profesora de prctica tutorizaba simultnea y de manera permanente a un grupo
de 6 a 8 estudiantes en su prcticum clnico. Las/os estudiantes realizaban su prctica clnica en el mismo servicio de
hospitalizacin.
15
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Por otro lado, la prctica clnica como espacio dinmico y cambiante favoreca que al o a la
todo es nuevo y sorprendente para el/la estudiante. All, en palabras de Schn reina la confusin.
Por tanto, el acompaamiento y el dilogo entre tutora y estudiante adquieren un papel relevante
en la formacin clnica orientada hacia una mirada contextualizada sobre la complejidad de las
Presenci junto con los/as estudiantes algunas situaciones donde el cuidado de enfermera que
nocin de oficio de Sennett (2003) como aquel trabajo artesanal matizado por su aspecto
sus necesidades primordiales (fsicas, socioemocionales, familiares, entre otras), para luego
accin de cuidado en el otro/a. Acciones que eran ejecutadas o bien por m como tutora (a
manera de demostracin, realizando al mismo tiempo preguntas al/a la estudiante para mostrar
los fundamentos de mi accin), o bien por el/la propio/a estudiante (en donde al mismo tiempo
que ste/a las ejecutaba, como tutora le formulaba preguntas: Cmo? Por qu? Qu pasara
16
Algunas situaciones sorpresas que vivenci junto con los/as estudiantes fueron: Personas hospitalizadas que
repentinamente sufran paradas cardiorrespiratorias, convulsiones, prdida del conocimiento por Eventos Cerebro vasculares,
hemorragias. Otras situaciones como traslados de personas crticas a radiologa, o personas que entraban en coma.
16
Captulo 1. Presentacin y propsitos
si?, para orientar la atencin del/de la estudiante hacia su accin y fomentar as sus procesos
formacin en enfermera, tras su lectura supe que aquellos procesos de reflexin, que estudiantes
Cabe decir que mis primeras experiencias como profesora de prcticas estaban ms orientadas
tcnica. Esta certeza apareci despus. Tampoco entonces era consciente de mi escasa
indagacin (con una intencin pedaggica) sobre la experiencia vivida del o de la estudiante en
las situaciones clnicas, de modo tal que orientara su atencin a sus sentimientos, actitudes y
situacin en s. Ahora me doy cuenta de que aquello que me pasaba coincide con los hallazgos
de Bardallo (2010) y Solvoll & Heggen (2010), quienes revelan que la experiencia de cuidado de
incluso, poca discusin sobre la sensibilidad del paciente en los ambientes clnicos. Adems
afirman que los profesores universitarios orientan la atencin a la teora abstracta, prestando de
17
Captulo 1. Presentacin y propsitos
to give primacy to another type of knowledge for interpreting experience from the
practice. (Solvoll & Heggen, 2010: 76).
A continuacin expongo una ancdota de mi diario metodolgico que ilustra esta cuestin:
Esta ancdota fue la fuente de inspiracin del presente trabajo, puedo decir que me dej decir
algo por el saber tico de la estudiante. En una mirada a posteriori de la situacin, encontr que
podra haber ampliado su experiencia preguntndole Por qu consideraste importante estar all
cuidando a aquel joven?, Cmo te sentiste al cuidar a aquel joven y qu signific esta
experiencia para tu formacin como enfermera? Creo que preguntas de este tipo hubiesen
permitido entablar un dilogo reflexivo y significativo con la estudiante y tal vez con el grupo de
17
A lo largo del texto, los nombres originales han sido cambiados por nombres ficticios.
18
Es la presencia de una sonda de alimentacin en el estmago atravesando la piel y la pared abdominal.
18
Captulo 1. Presentacin y propsitos
articular los resultados de este proceso reflexivo con su futura prctica clnica, en palabras de
Schn reflexionar sobre la reflexin en la accin (Schn, 1992). Ahora comprendo que mi
prctica pedaggica estaba centrada en el qu ensear, pero muy tmidamente saba cmo
Por ltimo, de este mirar hacia atrs pude advertir que mi prctica pedaggica estaba adems
caracterizada por una lectura, observacin y consciencia ingenua19 (Freire, 1997b) respecto a las
enseanza en enfermera. Como profesoras algunas incurramos sin saberlo en una fuerte
En algunas ocasiones, perciba que la enseanza y las relaciones entre algunas profesoras
conocimiento (Freire, 1997b, 2006a), entretejidas tambin con la lgica del poder disciplinario y
y el examen (Foucault, 1979: 175). Una enseanza a su vez determinada por las dimensiones
institucional, sociocultural y poltica, cuyos modus operandi estn atravesados por aquella lgica
19
Para Freire (1978) la consciencia transitiva es en un primer estado preponderantemente ingenua. La transitividad ingenua
se caracteriza por la simplicidad en la interpretacin de los problemas, por una fuerte inclinacin a la masificacin, por un actuar
de manera prescrita. Es la conciencia del hombre casi masa, en el cual el dilogo se desfigura y se distorsiona.
19
Captulo 1. Presentacin y propsitos
1.2 Justificacin
Una de las principales reformas por las que atraviesa la enfermera en Espaa es la adaptacin
de sus estudios al Espacio Europeo de Educacin Superior (EEES) (Hernndez, 2010: 51);
adaptacin que ha sido establecida mediante: a) el Real Decreto 1393/2007, el cual reordena las
comn para casi todos los estudios universitarios que se articula en tres niveles: grado (cuatro
aos), mster (un ao) y doctorado; b) la Orden CIN/2134/2008, de 3 de julio, la cual sanciona el
grado en enfermera de 240 crditos ECTS21 en cuatro aos, establece los requisitos de los planes
de estudio, las competencias que los/as estudiantes deben adquirir y regula los 210 crditos de
los mdulos obligatorios, asignando un mnimo de 90 ECTS (43% del total regulado) a las
prcticas tuteladas22 (es decir, un 38% de los 240 ECTS totales). Hernndez (2010) afirma que
Lo anterior muestra la relevancia que tiene el prcticum de enfermera (es decir, las prcticas
20
Ver [Link]
21
European Credit Transfer and Accumulation System (Sistema Europeo de Transferencia y Acumulacin de Crditos)
22
Las Prcticas tuteladas se encuentran definidas en la Orden CIN/2134/2008, de 3 de julio (2008), como prcticas
preprofesionales en forma de rotatorio clnico independiente y con una evaluacin final de competencias. Realizadas en los
Centros de Salud, Hospitales y otros centros asistenciales que permitan incorporar los valores profesionales, competencias de
comunicacin asistencial, razonamiento clnico, gestin clnica y juicio crtico, integrando en la prctica profesional los
conocimientos, habilidades y actitudes de la Enfermera, basados en principios y valores, asociados a las competencias descritas
en los objetivos generales y en las materias que conforman el Titulo.
20
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Leonard, & Day, 2010; Carlson, Wann-Hansson, & Pilhammar, 2009; Medina, 1999; Schn,
1992; Solvoll & Heggen, 2010). Autores como Benner et al. (2010), Medina (1999) o Schn
(1992), afirman que el prcticum es el hilo conductor en torno al cual se estructura todo el
curriculum de Enfermera.
Como Schn (1992) explica el prcticum es un mundo colectivo, con su propia mezcla de
pensar y hacer que profesoras de enfermera y enfermeras/os tienen acerca del mismo. Es un
escenario traslcido en el que se vincula el mundo esotrico de la universidad con la prctica real
clnica, el vnculo transaccional (Diekelmann, 1988) entre la enseanza del aula y los
paradjica, debido a que en un principio no puede comprender lo que necesita aprender, slo
puede aprenderlo formndose a s mismo, y slo puede formarse a s mismo comenzando por
23
el aprender haciendo, fue descrito ya hace mucho tiempo por John Dewey como la disciplina bsica o inicial: el
reconocimiento del curso natural del desarrollo siempre aflora en el marco de situaciones que implican aprender haciendo.
Artes y oficios forman la etapa inicial del curriculum, puesto que corresponden al saber cmo emprender el logro de los fines
(Dewey, 1974, pg. 364) (Schn, 1992: 28-29)
21
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Por lo tanto, el prcticum representa para l/ella un terreno desconocido, incierto y complejo,
en el que se espera que se tire de cabeza al proceso de cuidar a una persona sana o enferma,
tratando de hacer desde el principio aquello de lo que todava no est en condiciones de captar
sus significados ms elementales. El fin es que consiga el tipo de experiencia que le ayudar a
aprender lo que significa cuidar. Por tanto, no tiene otro remedio que dar el salto sin saber en
realidad, con el fin de descubrir lo que necesita aprender (Schn, 1992: 93).
Es as como se le pide al y a la estudiante que confe en su tutor/a y que haga una tregua
voluntaria de incredulidad24. Esta tregua consiste en que aqul/aqulla d una oportunidad a las
sugerencias del o de la profesor/a, ponga a prueba las indicaciones y confe en que ste/a posea
Como profesora de prcticas clnicas coincido con Schn (1992) respecto a la importancia de
prcticum clnico. Para Van Manen (1998), la pedagoga25 nos incita (a padres/madres,
profesores/as, educadores/as etc.) a respetar al joven tal como es y tal como quiere llegar a ser (p.
47), es una relacin de accin prctica, por tanto, no se debe buscar en el discurso terico-
abstracto o en los sistemas analticos, sino directamente en el mundo en que vivimos, es decir, en
las situaciones y acciones concretas de la vida real entre un adulto y un joven (p. 46). Afirma
que esta relacin pedaggica est nutrida por cualidades como vocacin, preocupacin y afecto,
24
El autor de la frase es Samuel Tylor Coleridge. En una de las entrevistas que Schn realiza a uno de los tutores (Quist)
afirma que el tutor pide a los estudiantes que hagan una "tregua voluntaria de incredulidad" (Schn, 1992: 93).
25
El trmino pedagogo deriva del griego, y se refiere no al profesor, sino al esclavo vigilante o guardin cuya
responsabilidad era conducir (agogos) al chico (paides) a la escuela (Van Manen, 1998: 53). () La idea original griega de la
pedagoga lleva asociado el significado de dirigir en el sentido de acompaar, de tal forma que proporcione direccin y cuidado a
la vida del joven. As pues, desde el punto de vista etimolgico, un pedagogo es un hombre o una mujer que mantiene una
relacin afectiva con los jvenes: en la idea de conducir o guiar se detecta un llevar de la mano en el sentido de animar
vigilando (Van Manen, 1998: 54). En Brcena (2005), educacin, en latn, se dice educere, que significa dirigir hacia afuera.
22
Captulo 1. Presentacin y propsitos
comprensin pedaggica de sus necesidades, pasin por conocer, vitalidad, entre otras:
La pedagoga no solo se define como una cierta relacin o una forma de hacer las
cosas, sino que tambin permite que un encuentro, una relacin, una situacin o una
actividad sean pedaggicos. (Van Manen, 1998: 46)
una relacin en la que se busca el cuidado de s y el cuidado del otro/a (Lanz, 2012), que
interroga cmo conducir al y a la estudiante a una reflexin sobre s y lo que desea ser como
cuidador/a y como aprendiz. Para Rodrguez (2012), la relacin pedaggica entre estudiante y
Ambas son relaciones entre personas, ambas son relaciones estrechas, ambas deben
basarse en el respeto, la dignidad y la confianza mutua. Si el tutor es capaz de
establecer una relacin pedaggica con el estudiante que cumpla estas premisas,
estar consiguiendo varios objetivos a la vez. Por un lado, estar colaborando y
fomentando que el estudiante se encuentre en las mejores condiciones de aprendizaje y
por otro lado, formar al estudiante en el manejo de las relaciones futuras que l
mismo sea capaz de establecer con sus pacientes. (Rodrguez, 2012: 302)
Para Kosowski (1995), el/la estudiante aprende de observar e imitar al instructor y a las/os
enfermeras/os en las interacciones con los pacientes y con otros/as estudiantes, una de las
We talk about caring a lot in school, but unless instructors role model caring for you,
and you get a sense that instructors care about you, they can't teach caring.
(Kosowski, 1995: 238)
Por tanto, la relacin pedaggica puede definirse tambin como una relacin de cuidado. Una
en la que cada una/o pone en juego sus saberes (de tipo cognitivo, tico, emocional, esttico,
cultural, sociopoltico, entre otros). Una relacin en la que el papel de la enfermera tutora cobra
23
Captulo 1. Presentacin y propsitos
intencional, deliberada y reflexiva con aquello que lleva incorporado como experiencia y valor
dialgico y hermenutico, vincular el saber experiencial que trae el/la estudiante con los saberes
experiencia vivida y los saberes del/de la estudiante, fomentar la reflexin sobre s como
aprendiz y favorecer el desarrollo del pensamiento reflexivo, analtico y crtico (Dewey, 1928).
experiencia como profesora de las prcticas clnicas. Algunas cuestiones que han ido madurando
durante el proceso investigativo han sido: Cmo podra la educacin en enfermera favorecer la
estudiante y formarle de tal modo que se atienda a sus procesos de reflexin sobre s como
estudiante, hacia su experiencia vital como sujeto cuidador, para indagar en sus vivencias y
experimenta una prctica pedaggica reflexiva que cuida de l/ella?, Cmo el/la estudiante
que vive en su prctica?, Cmo favorecemos que las situaciones clnicas del y de la estudiante
sean situaciones educativas significativas para su formacin profesional?, Cmo el/la estudiante
24
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Por todo ello he pretendido estudiar la experiencia del aprender haciendo, la experiencia del y
de la estudiante en las zonas indeterminadas de la prctica clnica y el arte de una buena accin
experiencia vivida del y de la estudiante en su prcticum, los significados que asigna al acto de
cuidar a una persona hospitalizada, explorar cmo integra sus procesos reflexivos, de raciocinio
situaciones clnicas en interaccin con el paciente, y por otro lado, estudios relacionados
De los estudios que han abordado la prctica reflexiva en la formacin clnica del y de la
estudiante de enfermera, destacan los estudios de Rodrguez (2012) y Davies (1995), los cuales
muestran que estimular a los/as estudiantes a reflexionar sobre su propia prctica clnica favorece
aprendizaje. Estos estudios afirman que al finalizar la prctica clnica surgi un nfasis en el
paciente como foco central del cuidado de los/as estudiantes, quienes tuvieron adems la
26
En el estudio de Kosowski (1995), el conocimiento experiencial de las estudiantes procedente de experiencias del pasado
(relacionadas con experiencias de enfermedad de miembros de su familia, previos empleos, hospitalizaciones), era trado a la
situacin de cuidado actual. Dicho conocimiento experiencial fue transferido, construido sobre y vinculado al actual
conocimiento de enfermera para lograr mayor comprensin de cmo cuidar e interactuar con el paciente en la actual situacin.
25
Captulo 1. Presentacin y propsitos
capacidad de describir, elaborar juicios, analizar las situaciones clnicas, observar los cambios en
proceso de volverse reflexivo-crtico y el rol del contexto en el proceso reflexivo (Scanlan &
Chernomas, 1997; Scanlan, Care, & Udod, 2002). Pese a que varios autores coinciden en
afirmar que el aprendizaje reflexivo estimula a los/as estudiantes de enfermera a integrar teora
y prctica, no hay evidencia en la literatura revisada sobre los resultados de la prctica reflexiva
en el cuidado del paciente (Burton, 2000). De igual manera, existe escasa publicacin respecto a
cmo ayudar a los/as estudiantes a lograr profundos niveles de reflexin, entre ellos el anlisis
del conocimiento, el anlisis en relacin a las fuentes del conocimiento y el anlisis de los
factores contextuales que influencian la prctica (Burrows, 1995; Duke & Appleton, 2000).
autores coinciden en afirmar que existe poca investigacin en enfermera que explore los
interacciones con los pacientes y cmo el cuidado es percibido, aprendido y practicado por los/as
estudiantes durante sus situaciones clnicas en las interacciones de cuidado de los pacientes
(Kosowski, 1995; Solvoll & Heggen, 2010; Tseng, Wang, & Weng, 2013).
Pedagoga Narrativa, ha sido desarrolla por Nancy Diekelmann (1998, 2000). Esta pedagoga
all de los valores del poder, la crtica y la deconstruccin, como posibilidad para la reforma de
especficas, locales y situadas que dialoguen con las pedagogas instituidas (Diekelmann, 2000).
convergen las voces de los participantes en un retorno hacia los saberes propios y comunes de la
Considero que esta lnea de investigacin puede transformar las prcticas de enfermera dando
Medina y do Prado:
Hoy se requiere un saber menos enciclopdico y ms cercano a las angustias del ser
humano, un saber menos informacional y ms comunicativo discursivo (B. Romero,
2007). Necesitamos asegurarnos de que la racionalidad [cientfico tcnica] no sea
determinante en nuestro modo de hacer Enfermera, abriendo espacios para la
subjetividad, la intuicin, la emocin y las sensaciones. () No se trata de descartar
27
Algunas de las "Concernful Practices of Schooling Learning Teaching que he trabajado en el presente estudio han sido:
Permanecer: conocer y conectar (Ironside, Diekelmann, & Hirschmann, 2005a), Crear lugar: mantener abierto un futuro de
posibilidades (Diekelmann & McGregor, 2003), Presenciar: asistir y estar abierto, Escuchar y Responder (Ironside, Diekelmann,
& Hirschmann, 2005b).
27
Captulo 1. Presentacin y propsitos
Por los anteriores motivos, considero necesario investigar la experiencia del aprender
experiencia en las zonas indeterminadas de la prctica clnica, la reflexin sobre s mismo en las
situaciones clnicas como cuidador y como aprendiz y el arte de una prctica pedaggica
Teniendo en cuenta que preguntar algo de verdad significa interrogar sobre algo desde el
fondo de nuestra existencia, desde el centro de nuestro ser (Van Manen, 2003: 63), desde
investigacin28:
estudiante?
28
No obstante, considero necesario dar a conocer al lector que las preguntas de investigacin fueron una y otra vez revisadas,
trianguladas con mi director de tesis y reformuladas. Para una mayor concrecin del tema de estudio, se pas de una formulacin
abstracta, terica y general, a una formulacin ms concreta y situada con la formacin clnica del estudiante de enfermera. De
acuerdo con Valles (2002), los estudios con un diseo cualitativo se caracterizan por rasgos como la emergencia, la flexibilidad y
la continuidad, durante el trabajo de campo cabe la reformulacin del problema, de las preguntas de investigacin y tiene lugar
un anlisis preliminar (p. 67-68).
28
Captulo 1. Presentacin y propsitos
De este modo, la finalidad del proyecto es describir tres aspectos: la experiencia del y de la
a. Describir el significado que tiene para el/la estudiante la relacin con el/la
29
Captulo 1. Presentacin y propsitos
cuidar a otro/a.
30
SEGUNDA PARTE
31
32
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la
Formacin de Enfermera
2.1 Introduccin
nuevos, a los que se prepara para la tarea de renovar un mundo comn, me lleva
hacia los/as estudiantes que llegan al mundo sanitario, de la enfermera de modo que
otro el mundo, de modo tal, que el otro/a pueda ser, que no sea arrojado y negado, y que
tampoco sea dirigido y manipulado, que pueda crearse e inventarse. Trasciende del concepto del
amor entre t y yo al amor a lo otro mundo comn. Un amor que considero gua de manera
pedaggica sobre aquello que nos parece tiene sentido ensear, sobre los saberes que estn en el
ncleo de la relacin educadora, sobre saberes y tradiciones que se quieren legar al recin
llegado, que busca despertar el deseo de aprender y, tal como afirma Larrosa (2000), el deseo de
Lanz, 2012). Un cuidar de s, a mi modo de ver, que solicita del o de la educador/a una
33
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
indagacin crtica de su actitud con respecto a s mismo/a, con respecto a los otros/as y al
mundo, y de las acciones que ejerce sobre s mismo/a, sobre el otro/a y sobre el mundo, una
preocupacin por la propia mirada y por prestar atencin a su pensamiento. Esta indagacin
circulan en nuestro hacer docente, como por ejemplo, prcticas docentes impregnadas de
experiencial, es decir, una prctica investigativa que indaga las problemticas (vividas) de
aquella y que se encuentra conectada con los saberes experienciales e histricos de los/as
el otro/a, circular con lo que genuinamente como profesoras/es y enfermeras/os nos es posible,
Para Lanz (2012), el cuidado de s es algo a lo que estn obligados a pensar quienes quieren
educar a los otros. Como prctica de la subjetividad, el cuidado de s tiene que ver con la
instrumental, sino para propiciar el ejercicio de la reflexin del educando y educador con
respecto a s mismo y al mundo. Como menciona este autor, soportado en las ideas de Foucault
(2005) y Gadamer (2000), el cuidado de s tiene que ver con la formacin (Bildung)29; para
se (nos educamos a nosotros mismos, afirma Gadamer), consiste en trabajar con fuerza all
donde se perciben nuestros puntos dbiles, en analizar el contexto y ser crticos frente a l, en
29
El termino alemn Bildung, que traducimos como formacin, significa tambin la cultura que posee el individuo como
resultado de su formacin en los contenidos de la tradicin de su entorno. Bildung es tanto el proceso por el que se adquiere
cultura, como esta cultura misma en cuanto patrimonio personal del hombre culto (Gadamer, 2007: 38).
34
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
formacin se corresponde a un obrar y no-obrar (en una deliberacin tica, esttica e histrica
del sujeto) que se ajusta a lo esencial (Heidegger, 1958: 10) en cada situacin clnica. Para
prcticum clnico como espacio para la enseanza del arte profesional y el papel de la reflexin y
35
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
pedaggica entre enfermera/o tutor/a y estudiante, como relacin de influencia pedaggica, como
(Medina, 1996, 1999; Medina & do Prado, 2009). ste se caracteriza por una fuerte
principalmente de aplicar protocolos (como mtodos) para conseguir los fines propuestos en sus
teortico y prctico (Diekelmann, 1988), y obviando, por otro lado, el carcter moral y poltico
Encuentro que los planteamientos de este modelo tyleriano se hallan en consonancia con la
concepcin bancaria31 de la educacin que plantea Freire (1997b). Modelo que se caracteriza
por ver al y a la estudiante como receptor bancario de informacin (Freire, 1997b), como Tabula
Rasa in qua nihil est scriptum (tabla lisa en la que no hay nada escrito) (Cantera, 2005) y como
producto de un proceso de produccin industrial (Medina & do Prado, 2009). Desde esta
perspectiva el/la estudiante es visto ms como objeto que sujeto un objeto receptor, que no
30
La racionalidad tcnica es una epistemologa de la prctica que se deriva de la filosofa positivista (Schn, 1992).
31
Para Freire (1997b) la Educacin bancaria "se transforma en un acto de depositar en el cual los educandos son los
depositarios y el educador quien deposita. () Tal es la concepcin "bancaria" de la educacin, en que el nico margen de accin
que se ofrece a los educandos es el de recibir los depsitos, guardarlos y archivarlos" (p.76)
36
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
mirada que en palabras de Fromm E. citado por Freire (1997b) es necroflica32, desubjetiviza al y
mundo.
De igual modo, desde el modelo tyleriano y la educacin bancaria el/la profesor/a aparece
como el experto, que tiene el conocimiento y lo trasmite a quien no lo tiene como si se escribiera
en una tabula rasa. Cuya tarea indeclinable es "llenar" a los educandos con los contenidos de su
sin sujeto que se escuche a s mismo cuando habla, como dira Pardo (2000), citado por Larrosa
(2010). De ah que Freire (1997b) afirme que el educador que aliena en la ignorancia, se
mantiene en posiciones fijas e invariables; a mi modo de ver, tal vez porque no se produce la
suficiente percepcin respecto a lo que le pasa al otro/a con el lenguaje que se pronuncia en la
relacin educador-educando (incluso el lenguaje no verbal expresa, como por ejemplo el silencio
no pedaggico que contiene miedo y obediencia). En este tipo de educacin bancaria reina
Desde esta perspectiva el educador es quien piensa el sujeto del proceso, los educandos son
los objetos pensados, es quien sabe los educandos sern los que no saben, es quien habla
los educandos quienes escuchan dcilmente, es quien disciplina los educandos los
disciplinados, el educador es quien opta y prescribe su opcin los educandos quienes siguen
32
Citando a Fromm (1967) y su obra El corazn del hombre (p.28-29): Mientras la vida, dice Fromm, se caracteriza por el
crecimiento de una manera estructural, funcional, el individuo necrfilo ama todo lo que no crece, todo lo que es mecnico. La
persona necrfila se mueve por un deseo de convertir lo orgnico en inorgnico, de mirar la vida mecnicamente como si todas
las personas vivientes fuesen objetos. Todos los procesos, sentimientos y pensamientos de vida se transforman en cosas. La
memoria y no la experiencia; tener y no ser es lo que cuenta. El individuo necrfilo puede realizarse con un objeto una flor o
una persona- nicamente si lo posee; en consecuencia, una amenaza a su posesin es una amenaza a l mismo, si pierde la
posesin, pierde el contacto con el mundo. Y contina, ms adelante ama el control y en el acto de controlar, mata la vida.
(Freire, 1997b: 85).
33
A este respecto quiero aadir, que en nuestra prctica pedaggica tambin es importante problematizar nuestros
sentimientos, porque circulan como una corriente subterrnea a lo largo de nuestras interacciones con el estudiante.
37
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
la prescripcin34, el educador es quien acta los educandos son aquellos que tienen la
ilusin de que actan, en la actuacin del educador, el educador es quien escoge el contenido
78).
Desde este modelo la enseanza est orientada a comprimir la informacin (los contenidos) 35
dentro de un paquete listo para depositar y sin demora en esta poca de la instantaneidad
centrando la atencin en la informacin que imparte y la explicacin del profesor, olvidando por
(Moncada & Prieto, 2012). Lo que se ensea, el contenido, es pensado esencialmente como
esttico, como un producto acabado, teniendo poco en cuenta el modo en que originalmente fue
formado, los cambios que ocurriran en el futuro (Dewey, 2004: 66-67), y el contexto complejo y
cambiante en el que adquieren sentido (Freire, 1997b; Medina & do Prado, 2009):
34
"Toda prescripcin es la imposicin de la opcin de una conciencia a otra. () El comportamiento de los oprimidos es un
comportamiento prescripto. Se conforma en base a pautas ajenas a ellos, las pautas de los opresores" (Freire, 1997b: 43).
35
Respecto a las nociones de Informacin, Conocimiento y Saber, me adhiero a Hernndez, Fernando (2011) en su elocuente
aclaracin presentada en las Jornadas Pensar la relacin pedaggica en la universidad desde el encuentro entre sujetos, deseos y
saberes: La informacin la masa de informacin est empaquetada, lista para ser usada y almacenada/tirada, disponible en
grandes servidores; el Conocimiento significa poner la informacin en el contexto, interrogar la informacin, aprender a darle
sentido, el reto est en transformar la informacin a conocimiento; y el Saber, coloca ese conocimiento en relacin con mi
experiencia, apunta a la pregunta Qu tiene que ver el conocimiento conmigo?
36
Bauman (2007) define metafricamente la actual sociedad como la Modernidad lquida, caracterizada por la
instantaneidad, en donde la vida va perdiendo densidad por lo instantneo, sustituida por un ya mismo, es decir, la
transformacin del tiempo lineal (slido) en puntillista; el conocimiento se ajusta al uso instantneo y se concibe para que se
utilice una sola vez (que sea instantneo y desechable). De este modo, el conocimiento es entonces una mercanca, y por lo tanto
su destino es perder valor velozmente y ser reemplazado por otras versiones ms y mejoradas (y diferentes); la creciente
tendencia a considerar la educacin como producto antes que como un proceso, conlleva a que sta sea considerada como una
cosa que se consigue completa y terminada o relativamente acabada.
38
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
palabras de este autor, ofrece una dieta de materiales predigeridos, en donde el material, el
mtodo y el contenido poseen un valor en y por s mismos, y prescribe la toma de dosis del
caracterizada por su rgimen militar y organizacin rgida impone gran restriccin sobre la
adquiere conocimiento de los individuos que trata; se coloca la apariencia ante la realidad (prima
mtodos.
La obra de Schn (1992, 1998) revela el dilema al que se enfrenta el profesional prctico. Por
un lado, las tierras altas donde predomina la racionalidad tcnica y la idea dominante del
conocimiento profesional riguroso, y por otro lado, las tierras cenagosas donde toma conciencia
los medios tcnicos ms idneos para determinados propsitos, teora y tcnica que se derivan
Lo que pretende mostrar Schn (1992) son esos dos mundos en los que el profesional se
encuentra y el dilema que le conlleva. Dilema que tiene como puntos de origen la idea dominante
permanecen fuera de los cnones de la racionalidad tcnica. De acuerdo con Dewey (1928) la
considera como una aplicacin del conocimiento basado en la investigacin, lo que conduce a
una separacin jerrquica entre ciencias bsicas, ciencias aplicadas y habilidades de ejecucin:
Este modelo jerrquico del conocimiento profesional, en palabras de Schn (1992), produce
continuacin las prcticas clnicas en las que se aprende la aplicacin tcnica, el desarrollo de
habilidades clnicas y de raciocinio clnico siguiendo la lgica sistemtica del mtodo cientfico.
Esta visin instrumental de las relaciones entre teora, prctica e investigacin es defendida
desde la necesidad de una teora que gue el pensamiento y la accin enfermera (Tomey &
Alligood, 2007: 6). Fawcett, como se cita en Medina (1999), ofrece una visin tecnolgica de la
Como seala Medina (1999) esta perspectiva est en consonancia con la racionalidad tcnica
que defiende que el conocimiento profesional de un/a enfermero/a se basa en la teora (a la cual
problemas de la prctica. Subraya que el inters por encontrar una teora general de la enfermera
que subsumiera todo el campo, motiv el uso de un lenguaje altamente abstracto y en ocasiones
simplista y reduccionista, que no aportaba soluciones prcticas a los problemas de cuidado de los
enfermos, por tanto las enfermeras profesionales evitaron y rechazaron su uso, ignorndolas de
manera genrica. Como consecuencia (o quiz como factor causal) el uso de las teoras y
Benner (1987) tambin critica que el nico conocimiento que cuenta en el modelo cientfico-
37
Benner (1987) pone de relieve la importancia de la experiencia en el desarrollo del saber de la pericia clnica y en la
virtuosidad de la prctica enfermera experta. Para Benner La experiencia suministra conocimiento prctico. () Conforme la
41
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
expertas/os. Para esta autora, "la pericia y los conocimientos prcticos de las enfermeras clnicas
(p. 39-40). De igual manera, considera que determinados saberes prcticos se escapan a toda
conocimientos prcticos que cuestionen o amplen los postulados tericos vigentes, en el marco
En los trabajos de Benner (1987), Medina (1999) y Schn (1992) el/la prctico/a y el/la
terico/a son la misma persona (Burton, 2000), quien establece una relacin dialctica entre
(Schn, 1992).
aplicarse una teora. Sostienen que todas las prcticas (ya sea de las empresas tericas
como las empresas propiamente prcticas como la enseanza), incorporan algo de teora;
teora conductora que reside en la conciencia reflexiva de los respectivos practicantes. Por tanto,
enfermera adquiere "experiencia", se genera una sabidura clnica que es una amalgama de saberes prcticos elementales de
conocimientos tericos no depurados (p. 36).
42
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
sostienen que las creencias simtricas de que todo lo terico es no prctico y todo lo
No deberamos empezar por preguntar cmo hacer un mejor uso del conocimiento
cientfico sino qu podemos aprender a partir de un detenido examen del arte, es
decir, de la competencia por la que en realidad los prcticos son capaces de manejar
las zonas indeterminadas de la prctica independientemente de aquella otra
competencia que se puede relacionar con la racionalidad tcnica. (Schn, 1992: 25-
26)
De hecho, Schn (1998) afirma que incluso si el conocimiento profesional estuviera a la altura
Dewey (1928); el carcter nico de las situaciones de la prctica citando a Erik Erikson (1958); y
los conflictos de valores, metas, propsitos e intereses con los que frecuentemente se encuentran
enredados los profesionales. Lo que le lleva a la pregunta Pueden los conceptos imperantes de
preparacin profesional llegar alguna vez a favorecer un tipo de curriculum adecuado a los
Brcena (2005) considera que el significado de la palabra prctica ("un hacer") se ha vaciado
primera tiene como fin la buena actuacin (eupraxia), esta mejor praxis rinde sus efectos
sobre el sujeto de la actuacin, en tanto que humano, no como experto, tcnico o especialista en
algo. La praxis se entiende como una actuacin que tiene sentido en s misma y que busca que el
individuo haga experiencia en ella. Por su parte, la poiesis consiste en la produccin de algo
externo a la actividad que lo produce, tiene un valor instrumental con respecto al efecto que se
tcnico, artista o productor y se mide por los productos objetivos que son resultados de la
actividad tcnica:
del cual se produce el objeto para centrarse en el cmo. Para este autor, el acento que ha
know how), es el de dotar a individuos de habilidades y know how cada vez ms sofisticados, en
el que con frecuencia se ignora el sentido del hacer, es decir, cuando no se piensa lo que se hace.
Por otro lado, Gadamer (2007) plantea que la praxis, la phrnesis, est orientada hacia la
situacin concreta, en consecuencia tiene que acoger las circunstancias en toda su infinita
variedad y determinar las acciones concretas en cada situacin con un sentido tico:
38
Poiesis (poiein, producir, en el sentido de llegar a ser) y praxis (pattein, hacer, en el sentido de realizar) (Brcena,
2005).
44
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Acoger y dominar ticamente una situacin concreta requiere subsumir lo dado bajo
lo general, esto es, bajo el objetivo que se persigue: que se produzca lo correcto.
Presupone por lo tanto una orientacin de la voluntad, y eso quiere decir un ser tico.
En este sentido la phrnesis es en Aristteles una virtud dianotica. Aristteles ve
en ella no una simple habilidad (dynamis), sino una manera de estar determinado el
ser tico que no es posible sin el conjunto de las virtudes ticas, como a la inversa
tampoco stas pueden ser sin aqulla. (Gadamer, 2007: 51)
Para Brcena (2005), la cuestin de la praxis reside en llevar la accin hasta su lmite,
experiencia van juntas y esta experiencia es conocimiento de las cosas singulares. Y aade, el
mdico no cura al hombre, dice Aristteles, sino a ese hombre, a un hombre concreto, con
Como deca Arendt (1996), el mundo se hace a base de lo que hacemos, de nuestras acciones,
39
Gadamer (2007) profundiza en su anlisis con Esquilo y su frmula con la que expreso la historicidad interna de la
experiencia: aprender del padecer. El sujeto de experiencia es aquel que est abierto a nuevas experiencias, a
aprender/desaprender, a un decepcionarse, e incluso, a un aprender del padecer. Lo que la experiencia es en su conjunto, es algo
que no puede ser ahorrado a nadie (p. 432-434).
La experiencia nos desvela nuestra incompletud, nuestros lmites, nuestro no-saber y nos ensea a percibir los lmites dentro
de los cuales todava hay posibilidad de futuro para las expectativas y los planes (Gadamer, 2007).
45
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
En enfermera estas ideas son planteadas por Medina (1996, 1999) y Benner (1987) quienes
ponen de manifiesto la distincin entre tejn40 y praxis, y sealan que la naturaleza de la prctica
enfermera es phrnesis, al ser una disciplina que se ocupa cognoscitiva y ticamente del obrar
humano. Del mismo modo, Brcena (1994, 2005) seala esa connotacin de la naturaleza
la formacin y, citando a Altarejos (1990), slo puede ensear quien se ha formado (Brcena,
1994: 91). La enfermera al igual que la educacin de naturaleza prctica tiene un carcter
como prctica reflexiva y tica (Brcena, 1994: 156). De este modo la educacin (y la
() para que la tarea del educador sea una genuina praxis. Esta posibilidad est
dada desde el momento en que reconocemos que cualquier tentativa encaminada a
lograr la formacin del educando a travs de la mediacin de la praxis de ste
pasa necesariamente porque aqul est formado, comprometido con el desarrollo de
su propia madurez. ste necesita desarrollar una slida estructura cognitiva de
moralidad, incrementar su conocimiento prctico para 'aprender a ser' y formarse. As
la intervencin del educador es, simultneamente, produccin actividad tcnica y
accin o praxis. (Brcena, 1994: 89)
experiencia y las reflexiones pasadas. Para Benner (1987) el conocimiento prctico es una
especie de virtuosismo profesional o arte de la pericia clnica que posee la/el enfermera/o
experta/o.
Schn (1992) utiliza el trmino arte profesional para referirse a "los tipos de competencia que
los prcticos muestran algunas veces en situaciones de la prctica que resultan singulares,
40
Medina (1996) afirma que la racionalidad que subyace en el curriculum de Enfermera como prototipo de tejn, es
marcadamente instrumental y tecnolgica.
46
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
inciertas y conflictivas" (p. 33). Subraya que el arte es un tipo de saber, diferente en aspectos
cruciales a los modelos estndares de conocimiento profesional, pero riguroso en sus propios
ejecucin de los prcticos especialmente competentes. Afirma que existe un arte de definicin
Esta idea del arte profesional que emplea Schn contiene la connotacin de accin
inteligente que subraya Ryle (1967), la cual no puede ser analizada en trminos de una
operacin en serie que consiste en considerar prescripciones para luego ejecutarlas (p. 38):
Siguiendo con Ryle (1967), aprendemos a hacer mediante la prctica, ayudados por la crtica
y el ejemplo. La aptitud inteligente para aplicar reglas es una disposicin adquirida resultado de
la prctica, lo que no supone que la aptitud inteligente sea mero hbito. En la aptitud inteligente
se aprende a hacer cosas pensando en lo que se est haciendo, es estimulada mediante la crtica y
el ejemplo. La esencia de la accin inteligente es ser modificada por las que preceden, el sujeto
est siempre aprendiendo, cada acto ejecutado es en s mismo una nueva leccin que ayuda a
contrario, el hbito es hacer algo automticamente, sin tener conciencia de lo que se est
haciendo, no mostrar cautela o sentido crtico, la esencia de la accin habitual es ser una rplica
de las anteriores, se crea por mera rutina (repeticiones) y la mera rutina deja de lado la
inteligencia:
47
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Saber hacer no es, por lo tanto, una disposicin simple, como un reflejo o un hbito.
Su actualizacin comprende la observancia de reglas o cnones o la aplicacin de
criterios, pero no consiste en una sucesin de actos de aceptacin de mximas tericas
que se llevan luego a la prctica. (Ryle, 1967: 43-44)
Para Benner (1987), este saber hacer (o conocimiento prctico) se adquiere con la
con familiares y/o las personas hospitalizadas, en la actitud o predisposicin frente a la situacin,
en las situaciones concretas anteriores modelos o casos tipo y el discernimiento personal con la
juicios de carcter discrecional que aplica en situaciones o contingencias clnicas reales (p. 39-
40).
Esta autora subraya que la/el profesional experta/o no necesita de un principio analtico (regla,
pauta o consigna) para que la comprensin de la situacin se traduzca en una iniciativa idnea.
El/la enfermero/a experto/a capta por va intuitiva y sentido crtico todas las situaciones y se
centra en el ncleo correcto del problema, sin malgastar el tiempo en una gran variedad de
llamado sentido de prominencia. Para Ryle (1967: 31), la reflexin inteligente sobre el actuar
41
Para Gadamer (2007) () la persona a la que llamamos experimentada no es slo alguien que se ha hecho el que es a
travs de experiencias, sino tambin alguien que est abierto a nuevas experiencias. La consumacin de su experiencia, el ser
consumado de aqul a quien llamamos experimentado, no consiste en ser alguien que lo sabe ya todo, y que de todo sabe ms que
nadie. Por el contrario, el hombre experimentado es siempre el ms radicalmente no dogmtico, que precisamente porque ha
hecho tantas experiencias y ha aprendido de tanta experiencia est particularmente capacitado para volver a hacer experiencias y
aprender de ellas. La dialctica de la experiencia tiene su propia consumacin no en un saber concluyente, sino en esa apertura a
la experiencia que es puesta en funcionamiento por la experiencia misma. (p. 431-432)
42
Para Gigerenzer (2008) la heurstica del reconocimiento es la capacidad de distinguir lo novedoso de lo experimentado
antes y est adaptada a la estructura del entorno. Gracias a la heurstica del reconocimiento tenemos la sensacin de que un
material/elemento de la situacin clnica merece nuestra confianza y atencin, y la heurstica de la mirada orienta hacia dnde
dirigir la accin, pasando por alto informacin poco relevante a la situacin clnica.
48
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
consiste, entre otras cosas, en considerar lo relevante y en dejar de lado lo inapropiado. Con lo
anterior, Benner (1987) no pretende afirmar que el/la experto jams utilice elementos de anlisis
lgico, este factor analtico le es necesario para cuando no capta correctamente la coyuntura y
expertas/os revela un saber intuitivo en el transcurso de la accin. Y tal como afirma Schn
(1998), el/la profesional revela una capacidad para la reflexin en su saber intuitivo, y algunas
veces utilizan esta capacidad para hacer frente a las situaciones nicas, inciertas y conflictivas de
la prctica.
Para Atkinson y Claxton (2002) y Rodrguez (2012), existe una relacin entre la intuicin y la
experiencia. La intuicin suele tener que ver con la extraccin de significados procedentes de la
del profesional reflexivo (Schn, 1992, 1998), que de manera simplista, ha sido interpretado en
relacin con la reflexin consciente y deliberada sobre la propia prctica (Atkinson & Claxton,
2002: 16)43. La crtica que le hacen al pensamiento de Schn es que la prctica profesional es
43
Atkinson & Claxton (2002), citando a Eraut (1994), consideran que las expresiones reflexin en la accin y
conocimiento en la accin, planteadas por Schn (1992), no implican que se trate de conocimiento o reflexin conscientes, sino
ms bien que la reflexin sobre la que Schn quiere llamar la atencin se halla en la accin, no en el pensamiento asociado a la
accin.
49
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
conducta apropiada. Para estos autores el/la profesor/a no reflexiona conscientemente sino que
funciona intuitivamente. Sin embargo, a mi juicio Schn (1992) pretende mostrar que la
planteamientos de Gigerenzer (2008), quien seala que las decisiones que tomamos son de
carcter ms intuitivo reacciones instintivas que lgico. Subraya que se debe a que las
ptimamente, de ah que surjan rpidamente en nuestra conciencia sin que nosotros seamos
capaces de encontrar las razones y argumentos de estas decisiones. A diferencia del pensamiento
Atkinson y Claxton (2002) y Gigerenzer (2008) coinciden en afirmar que para rehabilitar la
intuicin parece necesario encontrar un equilibrio, entre la intuicin misma y la razn para
Claxton. De igual manera afirman que los argumentos lgicos (racionalistas) pueden estar
reidos con la intuicin, al poner el nfasis en el contenido y los objetivos, mientras que la
intuicin (como proceso inconsciente) es a menudo una gua mejor para movernos en el mundo
real. El virtuosismo intuitivo se despliega, en la mayor parte de los casos, sin la ayuda (ni la
50
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Las aportaciones de estos autores me parecen importantes para rescatar el saber intuitivo del y
Schn (1992) emplea el trmino conocimiento en la accin para referirse a ese conocimiento
prctico que el profesional revela en sus acciones inteligentes, ya sean observables al exterior
ejecuciones fsicas, como en el caso de canalizar una vena o sean operaciones privadas
como en el caso de realizar un juicio clnico de carcter discrecional ante una eventualidad
clnica en el estado del paciente. Un conocimiento que est en la accin y que se revela a
Para Dewey (1928) y Schn (1992) el pensamiento reflexivo comienza en una situacin de
Dewey considera que el pensamiento reflexivo contiene cinco etapas distintas: a) ocurrencia de
reflexivo cubre distintas fases: a) un estado de duda o perplejidad una cierta controversia en
descubierto como ptimos para esclarecer el problema; y c) elaboracin de algn juicio final, en
Dewey (1928) sostiene que el pensamiento reflexivo lo constituye una activa, persistente y
cuidadosa consideracin de toda creencia o supuesta forma de conocimiento (p. 19). Para este
contienen elementos sorpresa, que proponen una amplia gama, diversa y plural de sugestiones
o alternativas de accin y que exigen tomar decisiones. Esta situacin sorpresa requiere que
ejemplifica metafricamente con el hecho de subirnos a un rbol y desde all poder observar y
constituye en el fin del pensamiento y, a su vez, esta demanda constituye el factor slido y
director del proceso entero de la reflexin el proceso del pensar (la actividad de subirnos al
Para Schn (1992), el/la prctico/a reacciona ante lo inesperado o lo extrao de una o dos
maneras, reflexionando sobre la accin para descubrir cmo el conocimiento en la accin pudo
en una accin presente, en donde la accin de pensar sirve para reorganizar lo que se est
haciendo mientras se est ejecutando. En ste ltimo caso, Schn afirma que se trata de una
reflexin en la accin.
La situacin sorpresa conduce a una reflexin dentro de una accin-presente (Schn, 1992:
38) y/o a una inferencia (Dewey, 1928: 52), preguntndonos qu es esto?, lo que
realidad pone de relieve la necesidad de estar atento/a a las condiciones bajo las cuales ocurre la
52
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Ideamos y probamos nuevas acciones que pretenden explorar los fenmenos recin
observados, verificar nuestra comprensin provisional de los mismos, o afirmar los
pasos que hemos seguido para hacer que las cosas vayan mejor. (...) La
experimentacin in situ puede funcionar, bien en el sentido de conducir a resultados
deliberados, o en el producir sorpresas que exigen posteriores reflexiones y
experimentaciones. (Schn, 1992: 38)
Experimentacin que implica mantener el estado de duda y encauzarla por vas sistemticas y
someten las sugestiones hiptesis, ideas, tentativas de accin a prueba. Para Dewey (1928),
reconocer, captar por va intuitiva y sentido crtico todos los materiales de la situacin, localizar
creencia. Para este autor, la observacin propiamente dicha es indagacin y deliberacin (p.
315).
en conexin ntima con la inferencia, es decir que discurre en ese salto inevitable al que nos lleva
esta ltima, en una serie de tentativas de juicio y de juicios parciales, su consideracin original
hace alusin al procedimiento del juez en los estrados (p. 170). Para este filsofo, el
pensamiento reflexivo significa suspensin del juicio durante el curso de indagacin, y esta
suspensin permite estimar discretamente lo que es pertinente para una solucin perpleja o
dudosa.
a) determinacin de los datos que son importantes para la situacin clnica compleja e incierta
53
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
que se presenta movimiento inductivo, donde la marca del experto est caracterizada por la
inters profundo; y b) elaboracin de la significacin sugerida por los datos a la luz de la cual
han de ser interpretados, en este acercarse a los hechos y darles significado el/la enfermero/a no
Schn (1992) considera al y a la prctico/a como alguien que construye las situaciones de su
prctica, no slo en el ejercicio del arte profesional, sino tambin en todos los restantes modos de
la competencia profesional, por tanto afirma que su reflexin en la accin subyace a una
formacin de hbitos cuidadosos, vigilantes y precisos de pensamiento (p. 101). Seala que
tenemos que aprender a pensar bien pero no a pensar (p. 56). Y considera que es asunto de la
educacin:
Por otro lado, Dewey (1928) aborda las actitudes necesarias para provocar un pensamiento
intelectual, como la capacidad para responder a las consecuencias que lgicamente se deducen
de una determinada proposicin; actitudes que segn este autor asegura una comunicacin y un
dilogo significativo. Para Brcena (1994: 147), "la conjuncin de estas tres actitudes ticas
54
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Para Brcena (1994) tal estructura constituida por aspectos cognitivos y morales exige el
bsicos (p. 147): la correcta regulacin tica de los procesos prcticos de deliberacin, de
crtica (Avis & Freshwater, 2006; Esterhuizen & Freshwater, 2008; Taylor, 2001, 2004), y la
autocrtica del profesional dentro de los contextos sociales, para lograr altos niveles de
() the throwing back of thoughts and memories, in cognitive acts such as thinking,
contemplation, meditation and any other forms of attentive consideration, in order to
make sense of them, and to make contextually appropriate changes if they are
required. (Taylor, 2008: 25)
Otros autores, como Johns (2005) y Watson (2005) abordan la reflexin como mindfulness44,
una sabidura tica centrada en el corazn que nos hace vivir autnticamente una prctica
44
De acuerdo con Jean Watson (2005), la nocin de mindfulness corresponde a un estar atento, despierto, consciente e
intencional con la presencia de s, en el aqu y ahora; atendiendo a la interaccin entre el ser interno pre-reflexivo de s y las
respuestas externas en un momento de cuidado (p. viii).
55
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
centradas-en-el-corazn para esta autora permiten la conexin entre dos personas trascendiendo
2.7 El prcticum clnico como espacio para la enseanza del arte profesional
enfermera.
continuacin abordar el prcticum clnico como espacio o como eje para la enseanza del arte
profesional de la enfermera.
Autores como Diekelmann (1988) y Medina (1999) afirman que el prcticum supone una
visin dialctica de la relacin entre los conocimientos enseados en el aula y los conocimientos
prctico, es transaccional ms que aplicacional; es decir, que es en el rea practica donde los/as
estudiantes entran en dilogo con las teoras que ellos aprendieron en el aula, es a travs de la
prctica que las teoras son refinadas, elaboradas y cambiadas. Por su parte, Medina (1999)
afirma que el conocimiento del aula slo puede resultar significativo, relevante y til para las
45
Un trmino que significa recomposicin, restauracin y reconstitucin y nunca debera ser entendido como curacin
(Santos, Sanson, & Ribeiro, 2006).
56
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
alumnas desde y a travs de los problemas inestables, inciertos y ambiguos que aparecen en las
Medina (1999), al igual que Schn (1992), concibe el prcticum ms como proceso de
holsticos ms que esquemas analticos y prescriptivos. Cuando el/la estudiante practica las
acciones de cuidar, explora la situacin del enfermo que para ella es problemtica y novedosa.
que el/la estudiante ejecute le permitirn darse cuenta de la repercusin de stas en la persona
que cuida, y al mismo tiempo verificar su comprensin provisional de lo que est haciendo; con
esa experimentacin el/la estudiante traslada a la accin aquello que ha odo y visto del o de la
tutor/a, reestructurando nuevos cursos de accin en dilogo con la situacin, as cada nueva
accin da lugar a nuevas interpretaciones y significados que van modificando sucesivamente los
De ah que Dewey (1928, 2004) afirme que se aprende haciendo y por medio de otros
prcticos ms expertos que les inician en las tradiciones47 de la prctica, es decir, en las
costumbres, los mtodos y los estndares de trabajo de la profesin. Para Schn (1992):
Afirma este autor que, si el conocimiento profesional es visto en trminos de hechos, reglas y
profesional es visto en trminos de pensar como una enfermera, los/as estudiantes aprendern
enfermeras/os tutoras pueden poner nfasis bien en las reglas de indagacin o bien en la
reflexin en la accin por lo que, en ocasiones, los/as estudiantes deben desarrollar nuevas reglas
y mtodos propios. O tambin, finalmente, si el nfasis del prcticum se sita en las zonas
caso ni cada problema tiene una nica respuesta correcta, entonces los/as estudiantes tienen que
aprender un tipo de reflexin en la accin que va ms all de las reglas existentes, no slo la
aplicacin de las reglas o el aprendizaje de las formas de indagacin que las enfermeras usan
caso los tutores pondrn nfasis en las zonas indeterminadas de la prctica y en conversaciones
reflexivas con los materiales de la situacin. Este tercer tipo de prcticum no excluye los dos
anteriores (Schn, 1992: 47). Sin embargo, tal como advierte Pownes (1972), en comunicacin
personal con Schn (1992), lo que ms necesitamos es ensear a nuestros estudiantes a tomar
48
Para Schn (1992), desde la perspectiva de la racionalidad tcnica la competencia profesional consiste en encontrar los
medios ms idneos para la obtencin de determinados fines que no admiten ambigedades, aplicar teoras y tcnicas derivadas
de la investigacin sistemtica, preferiblemente cientfica, a la solucin de problemas instrumentales de la prctica. Desde esta
perspectiva el papel del tutor consiste en observar la actuacin de los estudiantes, detectar errores de aplicacin y sealar las
respuestas correctas.
58
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Autores como Benner (1987), Benner et al. (2010) Diekelmann (1988), Medina (1999) y
conocimiento que no puede ser enseado, solamente demostrado, debido a su carcter personal,
subjetivo y contextual. Por tanto, el saber que el/la enfermero/a pone en juego delante de las
transmite en el aula.
De manera que en el prcticum las/os estudiantes aprenden formas de indagacin que los/las
prctica cotidiana y aprenden de los conocimientos que los/las enfermeros/as construyen a travs
accin, a desarrollar nuevas reglas y mtodos propios, a progresar desde la imitacin del otro a la
actividad profesional que las enfermeras desarrollan. El saber hacer (conocimiento en la accin)
y sobre la accin de las situaciones clnicas concretas (p. 229) y, aado, en dilogo crtico-
Para Schn (1992), en la reflexin en la accin o en una prctica de tutora reflexiva, las
dicotomas sobre las que descansa la epistemologa de la prctica de raz positivista no tienen
Debe aprender a evaluar la prctica competente. Debe construir una imagen de ella,
debe aprender a valorar su propia posicin ante ella y debe elaborar un mapa del
camino por el que puede llegar desde donde se encuentra a donde desea estar. Debe
adaptarse a las demandas implcitas en el prcticum: que una prctica es algo que
existe, que vale la pena aprender, que se puede aprender, y que est representada en
sus rasgos ms esenciales por el prcticum. Debe aprender la prctica del
prcticum: sus instrumentos, sus mtodos, sus proyectos y sus posibilidades; y a todo
ello debe aadir su propia imagen an imprecisa de cmo puede sacar mejor partido
a lo que quiere aprender. (Schn, 1992: 46)
su prctica clnica no puede comprender lo que necesita aprender, slo puede aprenderlo
formndose a s mismo, y slo puede formarse a s mismo comenzando por hacer lo que an no
comprende" (Schn, 1992: 93). El prcticum para el/la estudiante es un terreno desconocido,
incierto y complejo, en el que se espera del y de la estudiante que se tire de cabeza al proceso de
cuidar a una persona sana o enferma, tratando de hacer desde el principio aquello que todava no
comprende cmo hacer, con el fin de que consiga el tipo de experiencia que le ayudar a
No puede llevar a cabo una opcin consciente para afrontar esta zambullida ya que
todava no est en condiciones de captar sus significados ms elementales, y sus
instructores no pueden comunicrselos hasta que haya conseguido la experiencia
necesaria. Por tanto, no tiene otro remedio que dar el salto sin saber -en realidad, con
el fin de descubrir- lo que necesita aprender. (Schn, 1992: 93)
principio se encuentra ante el dilema de no poder decirle lo que necesita saber/conocer para
cuidar a otro/a, de manera que pueda en un primer momento comprenderle. Por lo tanto, la/el
enfermera/o debe invitarle a convenir una relacin temporal de confianza y dependencia (Schn,
1992: 94). Y para esto se le pide a el/la estudiante que haga una tregua voluntaria de
Tiene que ser una especie de contrato entre ambos. El profesor debe estar abierto a
los desafos y debe ser capaz de defender su posicin. El alumno, a su vez, debe estar
dispuesto a dar una tregua a la incredulidad, a darle una oportunidad a las
sugerencias del profesor, a poner a prueba las indicaciones. El estudiante debe estar
dispuesto a confiar en que un profesor universitario posee una intencin programtica
que se ver confiscada o deteriorada en el caso de que exija una justificacin y
explicacin completa de las cosas antes de que stas tengan lugar Un buen
estudiante es capaz de una tregua voluntaria de incredulidad. (Schn, 1992: 93)
Por lo tanto, el/la estudiante pasa a depender de sus maestros, de quienes cabe esperar la
ayuda para adquirir una buena comprensin, direccin y competencia (Schn, 1992: 94). Esta
pedaggica creada entre enfermera/o y estudiante puede colocar a ste/a en una situacin de
49
La experiencia del t como experiencia hermenutica, tal como la concibe Gadamer (2007), significa no pasar por alto su
pretensin y dejarse hablar por l. Para esto es necesario estar abierto. Sin embargo, en ltimo extremo esta apertura slo se da
para aqul por quien uno quiere dejarse hablar, o mejor dicho, el que se hace decir algo est fundamente abierto. Si no existe esa
mutua apertura tampoco hay verdadero vnculo humano. Pertenecerse unos a otros quiere decir siempre al mismo tiempo orse
unos a otros. (.) La apertura hacia el otro implica, pues el reconocimiento de que debo estar dispuesto a dejar valer en m algo
contra m, aunque no haya ningn otro que lo vaya a hacer valer contra m (p. 438). Gadamer presenta aqu esa paradoja de la
experiencia del t que implica alteridad y reconocimiento y con ello a que le comprenda. Una comprensin que no comprende
al t sino la verdad que nos dice, a esa clase de verdad que slo se hace visible a travs del t, y slo en virtud del hecho de que
uno se deje decir algo por l.
61
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
clnicas, a situaciones menos predecibles, donde las profesoras y enfermeras les permiten ms
lo que no significa que se convierta en una clonacin del tutor; el/la estudiante ha de ver con sus
propios ojos, no con los de su tutor. Cita a Pestalozzi (1985), quien afirma que el/la estudiante es
un individuo que se reconstruye como obra de s mismo, en interaccin con los otros, en un
determinado contexto. Bardallo afirma que el/la estudiante puede constituirse como un
mediador, es decir, como el espejo que devuelve la imagen de unas prcticas de tutora clnica
que necesitan re-pensarse, cuestionarse y actualizarse. Esta idea de que el/la estudiante es un
Para Rodrguez (2012), el/la estudiante en el prcticum clnico adopta un papel protagnista
62
Captulo 2. El prcticum como eje del curriculum en la Formacin de Enfermera
Coincido con esta autora cuando afirma que este nfasis en el/la estudiante como protagonista
va acompaado de una prctica de tutora consciente por parte de la enfermera/o, es decir, una
reflexivo y tico.
63
64
Captulo 3. La relacin Pedaggica como relacin de Cuidado
Segn Van Manen (1998), la pedagoga se refiere a las experiencias pedaggicas que suceden
subsiguiente sea ms consciente y con ms tacto pedaggico. Tacto que, en palabras de Van
Manen (1998), permite experimentar la subjetividad del otro sin alterarla, descubrir su
singularidad y particularidad:
De modo tal, que cada accin pedaggica que ha sido reflexionada es una fuente de
Manen (2004) me permiten afirmar que el/la profesor/a y la/el enfermera/o con tacto ha
adquirido una sabidura para saber qu decir y qu hacer, qu no decir y qu no hacer en una
situacin pedaggica; cultiva en s misma/o la sensibilidad para ver, escuchar y reaccionar ante
50
En el siguiente apartado profundizar sobre la nocin de situacin pedaggica.
65
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
el otro/a (sea paciente o estudiante), y esta sensibilidad depende de la relacin que tenga con l.
Este conocimiento tcito (y ptico51) que el/la profesor/a (y/o enfermera/o) adquiere es
Debido a ese carcter singular, concreto y nico que adquiere el encuentro entre profesor/a y
estudiante/s, Van Manen (1998) afirma que tanto los hechos y los valores como el mtodo y la
filosofa son importantes para saber cmo actuar de forma pedaggica, pero en los momentos
pedaggicos ni los hechos, ni los valores, ni los mtodos ni la filosofa pueden decirnos qu
pedaggica (o encuentro pedaggico) solicita que el/la profesor/a sea un profesional reflexivo.
Se le pide no slo que reflexione sobre las experiencias, sino tambin sobre las condiciones que
conforman las experiencias y/o situaciones pedaggicas. Para Van Manen (1998) la reflexin
tambin es una experiencia que puede emerger de diversas maneras: a) la reflexin anticipativa,
orientada hacia una accin futura por ejemplo planificar las clases o la tutora clnica, que
ayuda a afrontar o estar preparado/a ante eventualidades o situaciones difciles e inciertas que se
puedan presentar en la situacin pedaggica. Para este autor la planificacin ha de ser flexible,
reflexin en la accin. Van Manen matiza y diferencia entre la del pedagogo y la de otros
pedagogo parece menos implicado en reflexionar sobre la resolucin del problema que sobre el
51
Para Van Manen (2004) el conocimiento ptico hace referencia a un conocimiento que ms que pensarse o razonarse se
siente. El conocimiento del profesor es ptico en la medida que ensear depende de la presencia personal del profesor, de su
percepcin relacional, de su tacto para saber qu decir y hacer en situaciones imprevistas, y de su rutina y sus costumbres
solcitas (p. 59)
66
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
consciencia. Es esta consciencia la que diferencia la accin pedaggica con tacto de otras
c) Por ltimo, la reflexin sobre los recuerdos denominada tambin reflexin sobre la
accin, la cual ayuda a dar sentido a las experiencias pasadas y, de esta forma, indagar sobre el
con preguntas: Cmo vivi el joven la situacin y qu pudo haber significado para el/ella?,
pedaggica de esta situacin? Tal como mencion anteriormente, y de acuerdo con Van Manen
(1998), esta reflexin pedaggica y teorizacin cotidiana favorece que la accin pedaggica
Autores como Brcena (2005), Contreras y Prez de Lara (2010), Dewey (2004), Freire
(1997, 2006b) y Van Manen (1998, 2004) coinciden en afirmar la conexin entre la educacin, la
pedagoga y la experiencia concreta, singular; lo que no significa que puedan ser equiparadas una
a otra, hay experiencias que son educativas y otras que no lo son, por ejemplo. Para Dewey, la
experiencia constituye las relaciones del individuo en interaccin con el medio, sta tiene un
aspecto activo y otro pasivo, en la medida en que el individuo acta sobre el mundo (dimensin
activa) y ste a su vez acta sobre el individuo (dimensin pasiva). Pero la experiencia no slo
67
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
significa que toda experiencia recoge algo de lo que ha pasado antes y modifica en algn modo
la cualidad de la que viene despus" (p. 79). Y contina afirmando: cada experiencia es una
fuerza en movimiento. Su valor slo puede ser juzgado sobre la base de aquello hacia lo que
mueve (p. 81). Y el principio de la interaccin, como transaccin entre las condiciones
objetivas (el ambiente52) y las condiciones internas (propias del sujeto), a travs de la cual ambos
se transforman. El yo ya no sera algo esencial, algo por fuera del tiempo y del espacio, sera
algo producido por medio de las transacciones con el medio (p. 37-38).
De acuerdo con Dewey (2004), la misin del educador es ver en qu direccin marcha la
faciliten el crecimiento del joven, utilizar los ambientes fsicos y sociales que existen para
fortalecer que las experiencias sean valiosas, tener una emptica comprensin de los estudiantes
de tal manera que le d una idea de las necesidades y capacidades de stos, tener en cuenta la
fuerza impulsiva de una experiencia y orientarla de modo tal que prepare a la persona para
estudiante, si ste ha sido respetado en sus procesos de vida (Wild, 2003). Procesos que tienen
52
() el ambiente, en otras palabras, es cualquier condicin que interacta con las necesidades, propsitos y capacidades
personales para crear la experiencia que se tiene (Dewey, 2004: 86). Estas condiciones objetivas pueden ser las unidades de
hospitalizacin, las personas con las que el estudiante interacta en su prctica clnica incluso el tono, el tacto y la mirada que
fluye en el encuentro interpersonal, el objeto sobre el que se habla, libros, materiales de curacin, etctera.
68
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
lugar en la interaccin recproca entre la estructura interna compleja del individuo (el adentro) y
el caos relativo del exterior (el afuera). Por ejemplo, cuando se ha preparado el ambiente fsico y
social del prcticum de modo tal que propicie, por un lado, que el/la estudiante de enfermera
vivencie experiencias clnicas y que sean significativas para su aprendizaje y, por otro, que
reflexione sobre el sentido y los significados que la experiencia clnica tiene para s como
directividad (la cual se aproxima ms a los intereses de una sociedad dirigida al rendimiento,
sin reflexin, no meditada y no libre, que niega la praxis verdadera e imposibilita el dilogo).
Cuando el/la estudiante es estimulado para reflexionar a partir de su propia experiencia vivida
un saber que procede de la experiencia, un saber que interioriza el sujeto en su estructura interna
El saber que procede de la experiencia es, por lo tanto, el que se mantiene en una
relacin pensante con el acontecer de las cosas, el de quien no acepta un estar en el
mundo segn los criterios de significacin dados sino que va en busca de su propia
medida. (Mortari, 2002: 155)
En este orden de ideas, Contreras y Prez de Lara (2010), citando a Hannah Arendt, afirman
que nos ocurre y de lo que vivimos en el mundo que experimentamos como propio indagamos en
69
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Pensar la educacin en cuanto que experiencia supone una mirada apegada a los
acontecimientos vividos y a lo que suponen o significan para quien los vive; supone
pararse a mirar, a pensar lo que lo vivido hace en ti. (Contreras & Prez de Lara,
2010: 24)
Las situaciones vividas en la prctica clnica son as una oportunidad para orientar al y a la
estudiante a pensar e indagar en aquello que le pas en el interior de dicha situacin, por lo que
enfermera. Esta mirada reflexiva del y de la estudiante sobre los acontecimientos vividos es
Considero que esta mirada o vuelta reflexiva sobre los acontecimientos vividos tiene cierta
relacin con los principios de continuidad e interaccin planteados por Dewey (2004), y con la
relacin del ser con el tiempo (pasado-presente y futuro) que plantea Heidegger (1958), quienes
afirman que la mirada reflexiva hacia el pasado es un agente poderoso que permite apreciar y
He reunido en el ttulo del presente apartado dos nociones situacin pedaggica y situacin
humana, que a mi modo de ver se relacionan entre s por el carcter constitutivo de los elementos
70
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
y condiciones de una situacin, entendida sta como la totalidad de detalles o elementos que
educativa), ha sido abordada desde la Educacin por autores como Dewey (2004), Freire (2006b)
y Van Manen (1998), y la nocin de situacin humana: dilogo vivo, ha sido planteada en la
Paterson y Zderad, otras autoras, como Boykin & Schenhofer, citadas en Purnell (2007), han
desarrollado la nocin de situacin de enfermera, como aquel momento donde la/el enfermera/o
unicidad que surge de la relacin persona cuidada con persona que cuida, toma consciencia de
sus sentimientos, pensamientos, necesidades y actitudes tanto de la persona que cuida como de s
misma.
condiciones que constituyen el lugar de la accin o prctica pedaggica cotidiana, y que hacen
que sean posibles las experiencias pedaggicas entre profesor/a y estudiante/s. Esta convivencia
de todo discurso sobre pedagoga. Convivencia que est constituida por relaciones y acciones
pedaggicas.
de un sujeto, el educador o la educadora, del cual se espera una accin la tarea de educar, por
presencia de los educandos, de los estudiantes. Estos dos elementos constitutivos son esenciales
en la obra de Freire. Para el presente trabajo de investigacin, que busca en parte indagar en el
71
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
prcticum clnico.
(1979), para quienes sta implica reciprocidad. El otro/a es visto como una presencia, como una
persona ms que como objeto, una funcin o un caso. La presencia se experimenta como algo
influido por un sentido de responsabilidad o respeto por lo que se aprecia como la vulnerabilidad
del otro/a. La relacin pedaggica (enfermera-estudiante, por ejemplo), del mismo modo que la
personas implicadas en la situacin. Para estas autoras, en dicha experiencia el peso del ser de
Para ofrecerle una presencia genuina a otros, tiene que existir dentro de la persona la
conviccin de que dicha presencia es valiosa y produce un cambio en la situacin. Si
para la enfermera esto es valioso, lo ofrecer en su situacin del cuidado de otros.
(Paterson & Zderad, 1979: 23)
Por tanto, el acto de cuidar, de ensear o de aprender es una expresin conductual del modo
confidencial, atenta/o, disponible), es una especie de estar con o un estar-ah, que requiere
estar atento a una abertura aqu y ahora de la situacin compartida y comunicar la disponibilidad.
En la accin ya sea pedaggica o clnica, una mirada silenciosa o una presencia fsica
implica cierto grado de intersubjetividad que garantiza (o no) el reconocimiento. Para estas
72
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Al respecto Benner y Wrubel (1989), citadas por Brykczynski (2007), utilizan los trminos
fenomenolgicos de estar situado y significado situado. Estas autoras vienen a decir que la
modo en que el individuo est situado en ella. Esto significa que el pasado, presente y el futuro
la situacin actual. En el trabajo de Boykin & Schoenhofer (2001), citadas por Purnell (2007), la
Para Van Manen (1998) estar situado pedaggicamente en el interior de una situacin
significa especialmente que uno/a debe ser capaz de entender la situacin desde el punto de vista
sucede mediante la forma en que el educador est ligado al estudiante, segn el modo en que el
educador pertenece al estudiante (p. 86), el modo en que est presente para el otro/a, para
vivirlo como un t.
siguiendo a Dewey, 2004) tienen una relacin indudable con las condiciones internas del sujeto
juego recproco entre estas dos series de condiciones (objetivas e internas). Tomadas juntas, o en
Otro elemento constitutivo de la situacin educativa al que hace alusin Freire (2006b) es el
tiempo pedaggico.
El cual, afirma, est al servicio de la produccin del saber, e invita a preguntarnos respecto al
servicio de quines, de qu ideales producimos el saber dentro del tiempo-espacio del aula, y de
73
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
qu sucede en aquellos tiempos muertos (prdidas de tiempo) en los que no hubo aprendizaje, ni
respecto Van Manen (1998) insiste en el respeto hacia el tiempo del joven.
pedaggica son descritos tambin en Paterson y Zderad (1979) al referirse a la Situacin humana
hombre es un ser corpreo en relacin con otros/as y las cosas, en un mundo bidireccional de
tiempo y espacio. Para estas autoras los elementos del sistema seran los hombres (pacientes y
enfermera/o) reunidos en una transaccin intersubjetiva (ser y devenir) con un fin intencional
(alimentar el bien-estar y el ms estar de una persona con necesidades evidentes en relacin con
La tesis central de la obra de estas autoras es que la enfermera misma es una forma de
meramente fortuito sino ms bien un encuentro en el que hay una llamada y una respuesta con
capacidad de estar abiertos o no al dilogo, es decir, que pueden elegir cmo y cunto abrirse al
dilogo, hay un control sobre la cualidad de su encuentro, y dicha apertura (o no) se ve influida
por la percepcin del objetivo del encuentro (Paterson & Zderad, 1979). En general el paciente
espera recibir ayuda (anlogamente el estudiante espera recibir ayuda tambin) y la enfermera se
74
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
muestra asequible para proporcionarla. Para estas autoras, la ayuda es entendida como una forma
La asequibilidad implica no slo estar a disposicin del otro sino tambin estarlo con
la totalidad de uno mismo. Adems, ello implica reciprocidad. El otro tambin es
visto como una presencia, como una persona ms bien que como un objeto, una
funcin o un caso. (...) mi asequibilidad es una "asequibilidad-dirigida-a-ayudar.
(Paterson & Zderad, 1979: 56)
Ntese sin embargo que esta ayuda no es instrumental, requiere de un delicado equilibrio
una solicitud de ayuda ante algo que no comprende o no entiende todava, a la vez que una
sta le autoriza a preguntar, a no-saber y le hace sentir que est-ah por/para el/la estudiante.
Otro elemento, considerado por Freire (2006b) como esencial de la situacin educativa, son
programticos que como profesor/a tiene la obligacin de ensear y los estudiantes tienen la
obligacin de aprender. Estos objetos cognoscibles son objetos que pueden ser conocidos,
cuidado que los profesores deben tener en relacin a preservar la curiosidad de los estudiantes.
relacionada con los objetivos o propsitos pedaggicos (Van Manen, 1998) que el educador ha
en funcin de que la experiencia del presente sea puente para la experiencia subsiguiente y as
75
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
pedaggica est relacionada con la intencionalidad y propsito pedaggico del educador hacia la
madurez y desarrollo personal del joven. Tal vez es ms explcito en sus planteamientos hacia las
condiciones internas del joven al afirmar que el profesor/a debe ser capaz de considerar la
experiencia actual del joven y valorarla por lo que a ste le significa, prever el momento en que
ste puede participar ms o menos activamente en la cultura (enfermera, por ejemplo) con mayor
educador moviliza de forma reflexiva su deseo consciente y su voluntad de dar forma y direccin
poltico en la condicin de educador. Para l resulta significativo que el educador sea un agente
poltico y que tenga claridad en sus opciones y lineamientos polticos e ideales (sueos) de la
Autores como Brcena (1994, 2005) o Van Manen (1998, 2004) coinciden en afirmar que la
relacin entre profesor/a y estudiante es una relacin de ayuda pedaggica, que sucede en un
tiempo y espacio concreto y que toma la forma de un encuentro interpersonal. En donde segn
76
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
experimenta del profesor/a; y, la influencia del profesor/a tiene la cualidad de despertar las
pedaggica es intencionada y est orientada hacia lo que es bueno para el estudiante, esta
orientacin significa que tiene un propsito pedaggico. Cuando la influencia pedaggica est
orientada con un propsito pedaggico requiere tener presente, al menos, dos consideraciones de
acuerdo con Van Manen (1998). Por un lado, respetar al joven tal y como es y cmo quiere
llegar a ser (p.35) y, por otra, reconocer al joven como una persona ms que ha entrado en
nuestra vida, que nos reclama, que ha transformado nuestra vida (p. 36). En este ltimo sentido,
apertura conmovedora en la que el educador se siente interpelado por aquello que le suena
pedaggico, para este autor, tiene como objetivo fortalecer cuanto sea posible todas las
intenciones y cualidades positivas del joven. Lo que significa a mi juicio reconocer al otro/a,
77
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
educandos53:
El educador ya no es slo el que educa sino aquel que, en tanto educa es educado a
travs del dilogo con el educando, quien, al ser educado, tambin educa. As, ambos
se transforman en sujetos del proceso en que crecen juntos y en el cual los
argumentos de la autoridad ya no rigen. Proceso en el que ser funcionalmente
autoridad, requiere el estar siendo con las libertades y no contra ellas.
Ahora, ya nadie educa a nadie, as como tampoco nadie se educa a s mismo, los
hombres se educan en comunin, mediatizados por el mundo. (Freire, 1997b: 90)
Por tanto, la relacin entre estudiante y profesor/a es ante todo una relacin dialgica de
liberadora, el educador cree en el poder creador de los hombres, su accin se orienta no hacia la
educando en vez de ser dcil receptor de los depsitos se transforma ahora en investigador
crtico de la realidad en dialogo con el educador, quien a su vez es tambin investigador crtico
(p. 91).
Debido a lo anterior, considero que la relacin pedaggica tiene que ver con el encuentro
entre sujetos y sus saberes mediatizados por la realidad y el lenguaje. Este encuentro implica
ponerse en una posicin de vulnerabilidad, en la que los otros revierten en nuestro aprendizaje y
esto nos transforma de sujeto que sabe a sujeto que aprende (Van Manen, 1998). Para Hernndez
53
En una de las obras ms recientes de Freire (2006b), ejemplifica la simultaneidad de estos dos momentos, el ensear y el
aprender. () quien ensea, aprende al ensear y quien aprende, ensea al aprender. No causalmente en francs el mismo
verbo significa ensear y aprender, el verbo apprendre. La cuestin es cmo lidiar con esta aparente contradiccin. En este
momento, hablando con ustedes, yo estoy reconociendo estas cosas, estoy resabiendo estas cosas. De manera que en el proceso
en que ustedes aprenden, ustedes me ensean. Cmo? A travs de la mirada, de sus actitudes. El profesor atento, el profesor
despierto, no aprende solamente en los libros, aprende en la clase, aprende leyendo en las personas como si fueran un texto.
Mientras les hablo, yo como docente, tengo que desarrollar en m la capacidad crtica y afectiva de leer en los ojos, en el
movimiento del cuerpo, en la inclinacin de la cabeza. Debo ser capaz de percibir si hay entre ustedes alguien que no entendi lo
que dije, y en ese caso tengo la obligacin de repetir el concepto en forma clara para reponer a la persona en el proceso de mi
discurso. En cierto sentido, ustedes estn siendo ahora para m un texto, un libro que necesito leer al mismo tiempo que hablo
(p. 40).
78
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
(2011), la relacin pedaggica aparece, se produce, acontece cuando tiene lugar una experiencia
El carcter recproco que Hernndez (2011) designa para la relacin pedaggica significa que
sucede en las relaciones de dominacin, las cuales buscan someter a aqul o aqullos sobre
Por tanto, considero que la relacin pedaggica que busca influir en la influencia pedaggica
Brcena (2005) afirme que la buena prctica educativa supone un cierto saber borrarse uno
como educador, para que el otro tome su propio lugar, y habite el mundo como un ser humano
(p. 220). Y supone tambin un borrarse como discpulo, tal como afirm Nietzsche, Se
recompensa mal a un maestro si se permanece siempre discpulo. Para Van Manen (1998) la
Estas ideas cobran relevancia para la pregunta de investigacin sobre el papel de la relacin
relacionales y ticas entorno al acto de cuidar a otro/a del y de la estudiante, de modo tal que
la/el enfermera/o acompae y forme de manera integral (en las dimensiones cognitiva, prctico-
reflexiva, relacional y tica) como el/la experto/a y gua que es, como tambin que
simultneamente tienda a borrarse, de tal manera que el/la estudiante sienta que progresivamente
79
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Los tutores tienen que ser capaces de distinguir las situaciones en las que el estudiante
necesita tenerle cerca, acompaarle en las distintas actividades que realice y las
actividades que puede y quiere realizar por el mismo, sin esa presencia del tutor.
Normalmente, esto tiene que ver con el tiempo de relacin entre ambos, el grado de
confianza, con la actividad que se vaya a realizar, los niveles de complejidad de la
misma y el grado de autonoma del alumno. (Rodrguez, 2012: 273)
En el estudio de Rodrguez (2012) subraya que el papel del enfermero/a tutor/a es ensear a
cuyo objeto de estudio es el cuidado del otro/a, sin embargo ms que ensear a cuidar de manera
cuidadosa, esto es, de manera atenta, presente, asequible y dialgica, considero importante que la
accin pedaggica del y de la enfermero/a y/o profesor/a en su relacin con el/la estudiante est
asequibilidad, la escucha, la atencin, entre otras), de modo tal que stas sean experimentadas y
que el estudiante haya experimentado la relacin con el enfermero/a como una relacin que
cuid de l/ella, y que le ayud a reconocer las cualidades del cuidado de enfermera.
Tal como afirma Dewey, citado por Mortari (2002: 161), para construir discursos sensatos en
educacin, es necesario confrontarlos con lo que piensan los enseantes: la verdadera fuente del
saber pedaggico estara en el significado que ellos atribuyen a las prcticas educativas. O como
Van Manen (1998) afirma, un profesor no puede forzar a un alumno a aceptarle como profesor;
en ltima instancia, ese reconocimiento debe ser ganado o concedido por el alumno. Lo que me
lleva a pensar que la relacin pedaggica que cuida al estudiante e influye en l se caracteriza
Algunos rasgos de la influencia pedaggica que subraya Van Manen (1998) estn
80
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
pedaggica del encuentro con el/la estudiante. Es una accin que a mi modo de ver tiene un
propsito pedaggico, es consciente por tanto se ofrece de manera solcita y con tacto y es
equipo y adquiera la soltura y confianza para moverse en el prcticum; o delegar las acciones de
Manen (1998) afirma que la pedagoga requiere formas de conocimiento ms prcticas que
La figura del tutor debe ser la de un profesional reflexivo, que entiende la prctica
asistencial en toda su complejidad, haciendo de su prctica cotidiana su propio
proceso de desarrollo. No es una persona con muchos conocimientos, ni con mucha
formacin, como se entendan los expertos en la racionalidad tcnica. El tutor es una
persona capaz de intervenir acertadamente. (Rodrguez, 2012: 312)
Las acciones pedaggicas son, adems, normativas. Es decir, si como docente se est (o no)
81
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
El carcter relacional de la influencia pedaggica tiene que ver con el encuentro de dos o ms
sujetos que se relacionan en una situacin pedaggica (compartida); para Paterson y Zderad
(1979), cada uno participa en la situacin de acuerdo con su modo de ser. Y es mediante la
acontecimientos del prcticum y se influyen (o no) entre s. En este sentido, afirman las autoras,
son interdependientes. Sin embargo, cada uno/a es originador de actos y respuestas humanas
hacia el otro. En este sentido, son independientes (p. 32). En Van Manen (1998), esta idea de
pedaggica, afirma que los jvenes dependen de los adultos pero, en un sentido ms profundo,
los adultos dependen de los jvenes (p. 31). Para este autor, la responsabilidad por el otro/a nos
hace estar sujetos a, o depender de; de este modo experimentamos lo que el otro/a nos pide
como una solicitud obligatoria e ineludible, en la que es fundamental que nuestra respuesta
pedaggica sea comprometida, confiada y respetuosa hacia el otro/a. Me gustara matizar, sin
interdependencia de los sujetos en el sentido planteado por Paterson y Zderad. Por otro lado,
desde perspectivas como la tica del cuidado entienden al ser humano como un ser en relacin y
s mismo, sino vinculado a una realidad social y a otros seres humanos (Vzquez & Escmez,
2010).
Ntese, sin embargo, que esta relacin pedaggica no es instrumental, es ms que un medio
hacia un fin (ser educado o madurar); la relacin pedaggica es una experiencia de vida que tiene
importancia en s y por s misma (Van Manen, 1998), no slo por sus implicaciones ticas e
54
Esta relacin entre mediacin e influencia, que hago en el texto, surgi despus de sentir y pensar el encuentro
intersubjetivo de enfermera y estudiante como una relacin en la que nuestro modo de ser y aquello que decidimos poner en ella
media e influye (o no) en el otro/a.
82
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
ella hay un deseo de ser con otro/s y un qu posible. Es una relacin que a mi juicio trasciende
que el estudiante adopte comportamientos como el asumirse como cliente y el educador como
vendedor de servicios (Moncada & Prieto, 2012; Mnera, 2006, 2007a, 2007b).
Para Van Manen (1998), la relacin pedaggica es una relacin tripolar: es una relacin entre
profesor y alumno en la que ambos estn orientados hacia una cierta asignatura en este caso el
prcticum () y hacia el mundo con que se relaciona esta asignatura el mundo enfermero,
por ejemplo (p. 90). En primer lugar, el/la profesor/a trata de orientar a sus estudiantes hacia
parte, los estudiantes hacen una tregua voluntaria de incredulidad (Schn, 1992). Relacin
En segundo lugar, siguiendo a Van Manen (1998), la relacin pedaggica entre el/la
El profesor pretende que los alumnos aprendan y crezcan con respeto a lo que ensea.
A su vez, los alumnos tienen que tener un deseo, una disposicin y una preparacin
para aprender. Sin esa disposicin para aprender no se aprender nada
trascendente. (Van Manen, 1998: 90)
apreciarse cuando afirma que el educando como protagonista y sujeto activo de su proceso de
aprendizaje tiene que realizar actividades, intrnsecamente valiosas, en las que gradualmente se
83
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
En tercer lugar, coincido con Van Manen (1998) cuando afirma que la relacin pedaggica
entre profesor y alumno/a tiene una cualidad personal. Para la persona joven, la relacin
una serie de habilidades, sino la forma en que la asignatura o prctica es personificada por este
profesor, por su entusiasmo, autodisciplina, dedicacin, poder personal, compromiso, entre otras
cualidades. En este sentido Van Manen afirma que el profesor es lo que ensea. De igual
estudiante aprende siempre de una forma particular y personal. En definitiva afirma que
sobre la accin (Schn, 1992; Van Manen, 1998) que realizamos de las situaciones y acciones
hemos hecho las cosas adecuada y correctamente, o de la mejor forma posible (Van Manen,
1998: 31).
enfermera, las conversaciones convergentes estn comprometidas con los discursos prcticos que
Estn caracterizadas por ser interminables al provocar un tipo de pensamiento que nos prepara
a pensar de nuevo y en un dilogo sin fin, participativas usando las voces y lenguajes de los
84
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
convergentes significa permitir el aprendizaje de uno/a con el otro/a, engendrando de este modo,
comunidad.
abierto/a a todas las posibilidades; por tanto, es en la conversacin que damos forma y somos
formados por nuestro lenguaje. Y el lenguaje somos todos, y es casi todo lo que somos
(Morey, 2007: 433) o tal como afirma Maturana (1995), lo humano se vive siempre en un
conversar:
Para Gadamer (2007: 535), el lenguaje slo tiene su verdadero ser en la conversacin, en el
ejercicio del mutuo entendimiento. En la obra de Diekelmann (1988, 1990, 2000), el dilogo es
nuestro lenguaje (enfermero), que podemos empezar a cuestionar, cambiar y potenciar modos de
En la obra de Paterson y Zderad (1979), Enfermera Humanstica: dilogo vivo, las autoras se
85
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Esto se entiende si vemos a la otra persona como a un individuo distinto y nico que
entra en relacin con uno/a. En otras palabras, la enfermera es un modo dialogal de
ser en una situacin intersubjetiva. (Paterson & Zderad, 1979: 49)
Ntese, que las autoras emplean el trmino dilogo no slo en el sentido de enviar y recibir
humano, fue una idea que slo emergi y tom sentido, tal como lo relata una de las autoras,
desde el terreno mismo de la experiencia, desde el fenmeno vivo, no desde una consciencia
intelectual, teortica o filosfica. Y se pregunta pero cmo se convirti en una opcin viva para
para m si no fue por mi experiencia? (Paterson & Zderad, 1979: 48). Y afirman:
El concepto y la experiencia real se revitalizan entre s. Tal vez este es el valor de una
comprensin fundamentada existencialmente, pues tiene una especie de durabilidad
que resulta de su contino rejuvenecimiento por el interjuego de la experiencia y la
conceptualizacin." (Paterson & Zderad, 1979: 48)
singular de ocurrir mediado por la accin pedaggica (o la accin enfermera). A mi modo de ver
individuo distinto y con el cual entro en relacin con mi propio modo de ser, cuando nos
dejamos decir algo por el otro/a y de ese dilogo emerge todo un movimiento interior.
86
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Tambin vale la pena resaltar que la accin pedaggica es vivida y significada de manera
diferente para la enfermera y para el/la estudiante (incluso los significados de la accin pueden
entrar en conflicto con los significados propios del estudiante, requiriendo por tanto una tregua
condicin existencial de cada uno/a (por ejemplo, ansiedad, prisa, confusin, ausencia, presencia,
presencia plena). Por tanto, dialogamos con nuestro cuerpo, con nuestra manera de ser y hacer
en la relacin con el otro/a; el hacer del y de la enfermero/a dialoga con el hacer del y de la
estudiante. ste/a capta el mensaje que la/el enfermera/o le proporciona en su accin, incluso lo
que no le proporciona y puede entablar dilogos de diversas maneras: dialogar para s a partir de
lo que ve hacer a la o al enfermera/o tutor/a, dialogar respecto a qu y cmo est llevando a cabo
evidencia como ausente o poco disponible para el dilogo con el estudiante, ser una accin en s
misma poco pedaggica, el estudiante no se sentir motivado para dialogar, expresar sus
procurar obedecer en las tareas delegadas sin preguntar por la razn clnica de la accin, lo que
Es as que, el dilogo entre enfermera y estudiante est sujeto al propsito e intencin que
busca (o no) influir en el otro/a, a los valores que cada uno/a considera importante traer en el
dilogo y a los valores que predominan en los sistemas sanitarios y las fuerzas caticas de la
El dilogo de la enfermera, tal como se vive en la realidad, est sujeto a todas las
fuerzas caticas de la vida real. La enfermera ocurre en un mundo real de hombres y
cosas en el tiempo y el espacio. En muchos casos es un mundo especial, el mundo del
sistema del cuidado de la salud, que est inmerso en el mundo cotidiano. (Paterson &
Zderad, 1979: 60-61)
87
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
presenta de manera conflictiva, emergen dilemas, coexiste la tensin entre los valores de cada
uno/a como persona y los valores de la institucin. La prctica enfermera (al igual que la
pedaggica) sucede en una red compleja de relaciones interhumanas (como tambin intra e
reto est en examinar de manera consciente nuestro lenguaje y el carcter de las conversaciones
mencion, como podemos empezar a cuestionar, cambiar y potenciar modos dialgicos o anti-
encuentra ante el dilema de ejecutar acciones clnicas sin comprender en su totalidad los
presenta. El/la tutor/a, por su parte, se encuentra en el dilema de no poder decirle aquello que
el/la estudiante necesita saber de manera que ste/a pueda en un primer momento captar los
significados de la descripcin y accin clnica de la enfermera/o. Schn (1992) plantea, que pese
a que los tutores sean capaces de producir buenas descripciones, claras y explicativas, es
probable que los/as estudiantes, con sus diferentes sistemas de comprensin, las encontrasen
confusas y misteriosas (p. 99). Y afirma que la comunicacin entre estudiante y tutor/a en este
primer momento de la prctica parece muy prxima a lo imposible. Es con el tiempo que tutor/a
Schn, algunos estudiantes jams se enteran de lo que el tutor estaba hablando y algunos tutores,
88
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
sino tambin a travs de la demostracin. El/la tutor/a trata con problemas sustantivos de la
prctica y puede demostrar alguna parte o algn aspecto de sta que le parece que el/la estudiante
necesita aprender, plantendolo en forma de modelo a imitar o bien puede ir describiendo algn
rasgo de la accin por medio de preguntas, explicaciones, consejos o crticas (Schn, 1992).
Por su parte, el estudiante trata de descifrar, construir y verificar los significados de aquello
que ve y oye (las demostraciones y descripciones del tutor), introduce en la ejecucin de sus
propias acciones aquellos rasgos caractersticos que ha visto en la demostracin y odo en las
imitacin reflexiva, revelando as lo que ha sacado en limpio de lo que ha odo, visto y ejecutado
La reflexin en la accin llega a ser recproca cuando en primer lugar, el tutor responde a la
ejecucin del estudiante con su consejo, crtica, explicaciones y descripciones, pero tambin con
89
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
son experimentos 'in situ' que verifican, simultneamente, su conocimiento en la accin, su grado
de percepcin acerca de las dificultades del alumno y la eficacia de sus intervenciones (Schn,
1992: 151):
El/la estudiante puede responder ante la crtica, consejo o explicaciones del o de la tutor/a
descifrando los significados y traduciendo stos en una nueva ejecucin. De este modo, la
hacia un aumento de la capacidad del y de la estudiante para producir lo que l/ella y su tutor/a
consideran una forma de cuidar competente. Un proceso que avanza hacia una convergencia de
significado entre estudiante y tutor/a que se hace evidente en la facilidad con la que parecen
comprenderse entre s. Tutor/a y estudiante alcanzan esta especie de metamorfosis los que lo
55
Schn (1992) hace referencia tambin a aquellas relaciones de la tutora en las que se produce un fracaso en la
comunicacin generando una atadura para el aprendizaje, en el captulo 6 titulado Cmo pueden fracasar los procesos de
enseanza y aprendizaje aborda esta cuestin.
90
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Parafraseando a este autor, una buena comunicacin entre estudiante y tutor/a se mide no por
la habilidad del estudiante para hablar sobre el cuidado de enfermera, sino por su habilidad para
enfermero/a y/o profesor/a en su relacin con el estudiante est orientada por aquellas cualidades
confianza, ayuda, entre otras), de modo tal que el/la estudiante experimente la relacin con el
enfermero/a como una relacin que cuida de l/ella, y que le ayuda a reconocer dichas cualidades
prcticum.
Giraldo (2013) afirma en el proyecto Ethos Buinaima56 que educando es como mejor se cuida.
Considero que cuando la relacin entre enfermera/o y estudiante contiene las cualidades y rasgos
que caracterizan la relacin pedaggica, podra definirse como una relacin de cuidado. En qu
consiste esta relacin pedaggica para que se caracterice como de cuidado, acompaamiento o
ayuda? Para responder a esta gran cuestin har una breve resea de la palabra cuidado, la cual
En la Edad Media cuidar significaba siempre pensar, juzgar. En los idiomas modernos
el nfasis reflexivo se ha ido perdiendo y se ha acentuado, en cambio un sentido
asistencial, protector, de ayuda y de colaboracin. Etimolgicamente cuidar es
cogitar. En los orgenes histricos cuidar era una actividad de reflexin, crtica,
56
Proyecto que pretende la conformacin de un nuevo ethos cultural en Colombia. BUINAIMA el dios del conocimiento y
la sabidura de los Uitotos pero sobre todo EL EDUCADOR QUE CUIDA DE LA GENTE porque es educando como mejor se
cuida Disponible en: [Link] o en: [Link]
91
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
implicaba necesariamente conocer, discernir, establecer el ser de algo, sin duda, para
protegerlo, defenderlo y conservarlo. (Botero, 2006: 15)
Para Heidegger (1998), citado por Pea (2006), el cuidado como estructura originaria del
Esta naturaleza ontolgica del hombre como cuidado ha permitido a autores hablar de la
prctica del cuidado de s (Foucault, 2005; Lanz, 2012) como garanta del ejercicio de cuidar a
otro/a y a lo otro el mundo. Un cuidar a otro/a y a lo otro que resulta fundamental para la
histrico; cabe decir entonces que, somos fruto del cuidado y del no-cuidado ejercido los unos
Tal como mencion en la introduccin del captulo anterior, citando a Lanz (2002), el cuidado
de s es algo a lo que estn obligados a pensar quienes quieren educar a los otros. Como prctica
de la subjetividad, el cuidado de s tiene que ver con la formacin (Bildung) no para aprender
ejercicio de la reflexin del educando y educador con respecto a s mismo y el mundo. Slo
puede ensear quien se ha formado, en palabras de Altarejos (1990), citado en Brcena (1994).
57
He sustituido los trminos sobrevivencia del texto original por convivencia, descuido por no-cuidado y sobre por con/en,
considero que la convivencia se acerca ms al significado genuino del cuidado, que implica conservar, proteger, convivir.
Tambin hablo del no-cuidado, debido a que considero que existe tanto lo uno (el cuidado) como lo otro (el no-cuidado). Y he
omitido la palabra sobre, en consideracin a que sta puede interpretarse como algo/alguien por encima del otro, que sera ms
propio de un estado de sobrevivencia y no de convivencia.
92
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
Una relacin pedaggica que es a su vez una relacin de cuidado es aquella que tiene como
centro de su accin a la persona, en palabras de Aristimuo (2005), citado por Rodrguez (2012);
obra de este autor, el trmino seguridad se asocia con el de cuidado, deriva del latn secure,
Tambin es una relacin en cuya accin se aprecia un escrupuloso respeto de la autonoma del
ste/sta (Ironside, Diekelmann, & Hirschmann, 2005a). Y esto porque la relacin pedaggica se
necesidades de ste/a:
El dilogo es el medio por el cual nos enteramos de lo que el otro quiere y necesita, y
es tambin el medio por el que controlamos las consecuencias de nuestros actos.
Preguntamos Qu te est pasando? antes de actuar, mientras actuamos y despus
de actuar. Es nuestra forma de relacionarnos. (Noddings, 2009:49-50)
Concuerdo con Noddings (2009) y Vzquez (2009) cuando afirman que la prctica del
cuidado surge del reconocimiento de la vulnerabilidad del otro. A lo que aado que reconocer la
vulnerabilidad del otro/a significa tambin respeto por lo que el otro/a es y no imposicin de lo
que debe ser. Se trata por tanto de una respuesta afectiva y pedaggica ante los intereses,
Por otro lado, una relacin pedaggica que se orienta hacia el cuidado del y de la estudiante,
es asimismo una relacin en la que participan el afecto y las emociones en varias direcciones: en
el vnculo afectivo con la materia objeto de estudio explorando sus conexiones con otras
93
Captulo 3. La relacin pedaggica como relacin de cuidado
asignaturas, en las vidas individuales del profesorado y del alumnado y en las cuestiones
por el aprendizaje, en la capacidad para aliviar los sentimientos (de confusin, prdida de control
Conocer a travs del uso de la razn no debe provocar que se ignore el papel que
juegan los sentimientos y las emociones en el mismo proceso de aprendizaje y la
interpretacin de la realidad; por eso, es necesaria una educacin que haga posible el
equilibrio entre la razn, el afecto y las emociones. (Noddings, 1996)
aspecto racional del ser humano, sino que incluye el aspecto afectivo:
La praxis educativa, () no debe limitarse al aspecto racional del ser humano, sino
fundamentalmente al aspecto afectivo, pues el deseo de amar es la fuerza motriz del
conocimiento. La educacin logocntrica o racionalista crea, desde esta perspectiva,
analfabetos sentimentales, es decir, seres incapaces de expresar y de comunicar,
verbalmente o gestualmente, su capacidad de amar. Tambin crea indigentes
afectivos, es decir, seres que sufren una notoria carencia afectiva por parte de sus
educadores. (Torralba, 1998: 137-138)
la del cuidar, relacin que requiere tres categoras fundamentales: a) la dualidad, es decir,
Torralba (1998) diferencia entre las relaciones de amor, contemplativas, y las de tipo
Autores como Freire (1997b) o Van Manen (1998) plantean como condiciones fundamentales
Coincido con Van Manen cuando afirma que el amor pedaggico del y de la educador/a hacia los
estudiantes se convierte en la condicin previa para que exista la relacin pedaggica. Al igual
que Freire (1997b) creo que el amor es el fundamento del dilogo y del compromiso para con el
otro/a y el mundo. No obstante, cabe resaltar que el sentido que estos autores asignan al amor
paciencia y la tolerancia, la creencia y la confianza en las posibilidades del joven; afirma que los
jvenes que sienten la confianza del y de la profesor/a se ven animados a confiar en s mismos.
Al respecto Freire (1997b) afirma que la esperanza es la que mueve al hombre en su permanente
Finalmente, la responsabilidad para Van Manen (1998) hace alusin a esa autorizacin que
el/la estudiante concede al y a la profesor/a para ser moralmente sensible a los valores que
el/la profesor/a que logra influir en el joven (o el educador revolucionario que plantea Freire,
internalizada por parte del joven. El educador que es sensible a la vulnerabilidad o necesidad del
y de la otro/a no le infantiliza (una mirada infantilizadora que a mi modo de ver mira desde la
que tiene delante del joven, asume una consciencia crtica de las necesidades de ste y reconoce
(y confa) que gradualmente el joven madurar, asumir y practicar esta capacidad crtica.
96
TERCERA PARTE
97
98
Captulo 4. Diseo Metodolgico
4.1 Introduccin
Antes de presentar los rasgos del diseo de esta investigacin hay que remarcar que ste no
que sta avanzaba. Lo que no quiere decir que no hubiese un marco metodolgico previo que
emergente y flexible, es decir, que estuvo abierto a ser modificado, expandido, profundizado,
reconstruido y reformulado a la luz de los datos que se iban obteniendo durante el transcurso de
realmente sucedi en el trabajo de campo, por tanto reescribir este captulo ha significado para
inters y su naturaleza, los trnsitos que llevan a la decisin de investigar y la relacin personal
y/o profesional (o relacin de pertenencia) con el tema elegido. Esta idea de pertenencia la
planteo en dos sentidos, en primer lugar con el tema elegido, la formacin en enfermera en los
tradicin educativa); aspectos que han sido estructurales para el desarrollo y flexibilidad de la
99
Captulo 4. Diseo metodolgico
tesis doctoral. Cabe decir que el punto de partida han sido mis propias inquietudes y reflexiones
sobre mi prctica como docente de enfermera, a partir de ah se han formulado las preguntas de
reajustes en el transcurrir del proceso; focos de indagacin que estuvieron abiertos a nuevos
un tiempo y lugar dado, y que tiene como propsito acercar al o a la estudiante a la prctica real
de la enfermera con todas sus tensiones, incertidumbre y perplejidad; y como prctica humana
que es, est caracterizada por su naturaleza heterognea, interpretativa, holstica, dinmica y
simblica, en palabras de Giddens (1979), citado por Medina (2005a). Por tanto, la prctica
clnica del y de la estudiante no puede ser inteligible y abarcada por explicaciones causales
como las utilizadas en las ciencias naturales o fsicas, sino que slo puede comprenderse a la luz
de la vida de un proceso dinmico que, en el prximo instante, podra presentar un aspecto muy
Por tal motivo, he sustentado la presente investigacin educativa desde una perspectiva
hermenutico o paradigma interpretativo (Guba & Lincoln, 1989: 83). La perspectiva terica que
pretendo seguir es la interpretativa, sta no acepta la idea de que los mtodos de indagacin de
las ciencias sociales o humanas (Geisteswissenschaften) deban ser idnticos a los de las ciencias
100
Captulo 4. Diseo metodolgico
interacciones y los significados construidos, que son expresiones de la forma en la que los seres
humanos existimos e interactuamos en el mundo (Van Manen, 2003: 21-22), por lo tanto es
generalizar (Bonilla & Rodrguez, 1997: 54), a diferencia de las ciencias naturales que buscan la
generalizacin de leyes (nomottica) y que estudia los objetos de la naturaleza, las cosas, los
acontecimientos naturales y el modo en que se comportan los objetos (Van Manen, 2003: 21).
plano prerreflexivo, sin clasificarla ni resumirla (Van Manen, 2003: 27). Hermenutica en la
interpretacin de los significados que, en cierto sentido, estn implcitos en las acciones y
experiencia clnica del y de la estudiante de enfermera. Para ello, seguir las aportaciones de la
siguientes cuestiones: a) los aspectos del ser y la naturaleza de la realidad que se desea
gadameriana; c) las relaciones entre conocedor y conocido (o cognoscible) (Guba & Lincoln,
58
Para Dilthey (1976), citado en Van Manen (2003), la Geist es la psique, la mente, los pensamientos, la conciencia, los
valores, los sentimientos, las emociones, las acciones y los objetivos (p. 21).
101
Captulo 4. Diseo metodolgico
1989); d) las caractersticas del conocimiento que obtendremos en un estudio (Sandn, 2003); e)
y algunos supuestos metodolgicos que se refieren a la mejor forma de acceder a esa realidad
del acto de cuidar y la reflexin sobre s como aprendiz, y en la integracin de estas dimensiones
entretejida, por un lado, con su propia subjetividad y la subjetividad de otros actores con los que
interacta en el escenario prctico, y por otro lado, con dimensiones objetivas como la
Planteo lo anterior debido a que coincido con Van Manen (2003) y Bonilla & Rodrguez
(1997) en que la realidad social (entindase aqu, la prctica clnica del y de la estudiante) como
realidad que construye (Bonilla & Rodrguez, 1997: 27). Una realidad social objetiva que a la
59
Profundizar significa ir ms all, a lo ms profundo, traspasar la superficialidad, ir hacia la diversidad que hay en el fondo,
como quien se sumerge en el ancho y horizntico mar.
102
Captulo 4. Diseo metodolgico
vez posee la suficiente autonoma como para determinar el carcter60 de la formacin del y de la
Desde el punto de vista ontolgico, estoy hablando de una ontologa relativista, es decir,
gobernadas por las leyes deterministas o causales, donde las construcciones son elaboradas por
los individuos. Construcciones con las que ellos significan, interpretan e intentan dar sentido a
realista, que busca descubrir cmo los objetos de la naturaleza se comportan determinados por
ciertas leyes naturales determinismo, cuyo fin es la prediccin y el control (Guba &
conductas y hechos sociales desencadenan otras conductas y hechos sociales, soportadas stas en
las leyes de la uniformidad y de la causalidad provenientes de las ciencias naturales (en trminos
ah, acta:
60
Por carcter de la formacin estoy planteando si dicha formacin es de carcter crtico, tcnico, reflexivo, humanista, entre
otros. Para Freire (1997b) por ejemplo la educacin problematizadora es de carcter autnticamente reflexivo, implica un acto
permanente de desvelamiento de la realidad y busca la emersin de las conciencias, de la que resulta su insercin crtica en la
realidad (p.92). El nfasis que pretendo hacer en el carcter de la formacin est en lnea con los planteamientos de Sennett
(2003), para quien el carcter significa la comunicacin de una persona con otras por medio de "instrumentos sociales"
compartidos (leyes, rituales, medios de comunicacin, discursos, valores y creencias propios de la cultura enfermera y acadmica
en la que se desarrolla la prctica clnica del estudiante).
103
Captulo 4. Diseo metodolgico
Es decir, que en una situacin clnico-pedaggica determinada no se puede asumir que las
conductas de dos personas estudiantes o enfermeras/os tengan el mismo significado para las
dos, aunque sean actos fsicos de caractersticas similares. Tal como afirma Erickson:
Esta realidad me invita como investigadora a descubrir en la conducta el significado que los
hechos tienen para quienes los experimentan (Eisner, 1998:95), a comprender una accin
percibida desde dentro, desde el punto de vista de la intencin que la anima, es decir, en
aquello que la hace propiamente humana. Por tanto, mi intencin no es observar conductas del
interior de su accin clnica, al entrar en relacin con el/la enfermero/a tutor/a, el cuidado a
Lo anterior me lleva a no dejar de lado el contexto en el que sucede la prctica clnica del y de
contexto en el que stos desarrollan su accin social (una prctica de tutora clnica inserta en la
(1989), la organizacin social (y los significados que la sostienen y que son producidos por ella)
tiene un carcter tanto local como extra-local. En el caso del prcticum clnico, su carcter local
se da en dos sentidos:
104
Captulo 4. Diseo metodolgico
no, estas sutiles diferencias pueden tener una enorme influencia sobre los significados-en-
accin locales (Erickson, 1989) que el/la estudiante y enfermero/a van construyendo y
pasarn luego a ser compartidas de manera intersubjetiva, as, cada uno se va aproximando
los distintos puntos de vista individuales, aunque stos no son idnticos, llegando a adquirir
en una amplia red o dimensin extra local de la organizacin social. Por ejemplo, el prcticum
clnico (microcultura) est inserto en la cultura enfermera, cuyas pautas, valores y creencias
105
Captulo 4. Diseo metodolgico
compartidas marcan aquello que percibimos o creemos como esencial para el cuidado de
enfermera, tambin se encuentra inserto en una estructura social como la institucin hospitalaria
organizacionales.
nivel visible de la conducta humana, sino indagar en los significados de dicha conducta, y por
Accin clnica que como mencion anteriormente se encuentra atravesada por aspectos de la
con la relacin de pertenencia a una tradicin, lazo que nos vincula a la realidad
pedaggica a comprender:
106
Captulo 4. Diseo metodolgico
Un tener que ver con el mismo asunto cuyo lugar est dado con anterioridad y en la que
personal que se vivencia al cuidar a otro/a y/o ser cuidado por otro/a:
enfermera y a la tradicin educativa, al texto que se narra en ellas y al que narro de stas en
mediacin con mi propia realidad histrica, con mi propia prctica pedaggica. Aqu radica
El crculo del todo y las partes no se anula en la comprensin total, sino que alcanza
en ella su realizacin ms autntica. El crculo no es, pues, de naturaleza formal; no
es subjetivo ni objetivo, sino que describe la comprensin como la interpenetracin
del movimiento de la tradicin y del movimiento del intrprete. La anticipacin de
sentido que gua nuestra comprensin de un texto no es un acto de la subjetividad sino
que se determina desde la comunidad que nos une con la tradicin. (Gadamer, 2007:
363)
d) En la idea de salir del crculo de las propias posiciones preconcebidas y dejarse decir algo:
Cuando se oye a alguien o cuando se emprende una lectura no es que haya que
olvidar todas las opiniones previas sobre su contenido, o todas las posiciones propias.
Lo que se exige es estar abierto a la opinin del otro o a la del texto. Pero esta
apertura implica siempre que se pone la opinin del otro en alguna clase de relacin
con el conjunto de las opiniones propias, o que uno se pone en cierta relacin con las
del otro. () El que quiere comprender no puede entregarse desde el principio al azar
de sus propias opiniones previas e ignorar lo ms obstinada y consecuentemente
posible la opinin del texto () El que quiere comprender un texto tiene que estar en
principio dispuesto a dejarse decir algo por l. (Gadamer, 2007: 335)
e) En la idea de distinguir los prejuicios verdaderos bajo los cuales comprendemos, de los
prejuicios falsos que producen los malentendidos. Gadamer (2007) hace una rehabilitacin
del concepto prejuicio y reconoce que existen prejuicios legtimos (como condicin de la
comprensin):
En realidad no es la historia la que nos pertenece, sino que somos nosotros los que
pertenecemos a ella. Mucho antes de que nosotros nos comprendamos a nosotros
108
Captulo 4. Diseo metodolgico
Tal como he mencionado, la comprensin comienza all donde algo nos interpela, y su
exigencia es:
f) En el postulado de que nos encontramos insertos en situaciones hermenuticas a las que nos
desplazamos con toda nuestra corriente vivencial, es decir, con nuestro horizonte histrico:
del horizonte:
El horizonte es ms bien algo en lo que hacemos nuestro camino y que hace el camino
con nosotros. El horizonte se desplaza al paso de quien se mueve. Tambin el
horizonte del pasado, del que vive toda humanidad y que est ah bajo la forma de la
tradicin, se encuentra en un perpetuo movimiento. (Gadamer, 2007: 375)
109
Captulo 4. Diseo metodolgico
Cuando hacemos una experiencia con un objeto eso quiere decir que hasta ahora no
habamos visto correctamente las cosas y que es ahora cuando por fin nos damos
cuenta de cmo son. La negatividad de la experiencia posee en consecuencia un
particular sentido productivo. No es simplemente un engao que se vuelve visible y en
consecuencia una correccin, sino que lo que se adquiere es un saber abarcante.
(Gadamer, 2007: 428-429)
h) En la idea de que el lenguaje de la tradicin se nos presenta como experiencia del t, que se
nos dice. Esa clase de verdad que slo se hace visible a travs del t, y slo en virtud del
hecho de que uno se deje decir algo por l. Gadamer (2007) amplia y diferencia la
es experiencia del t (como experiencia hermenutica) en tanto que en ella hay una
extremo esta apertura slo se da para aquel por quien uno quiere dejarse hablar, o
mejor dicho, el que se hace decir algo est fundamentalmente abierto. Si no existe esta
mutua apertura tampoco hay verdadero vnculo humano. Pertenecerse unos a otros
quiere decir siempre al mismo tiempo orse unos a otros. Cuando dos se comprenden,
esto no quiere decir que el uno comprenda al otro, esto es, que lo abarque. E
igualmente escuchar al otro no significa simplemente realizar a ciegas lo que
quiera el otro. Al que es as se le llama sumiso. La apertura hacia el otro implica,
pues, el reconocimiento de que debo dejar valer en m algo contra m, aunque no haya
ningn otro que lo vaya a hacer valer contra m. (Gadamer, 2007: 438)
Esa idea que Gadamer (2007) recoge en la pertenencia a una tradicin, la cual, nos penetra y
planteamiento de las preguntas de investigacin, las cuales estn en ntima relacin con ese
sentirme interpelada por mi propia prctica como tutora de la prctica clnica de los/as
estudiantes. Lo que indudablemente implica que como investigadora en formacin no soy tbula
rasa, es decir, me acerco al fenmeno de estudio con mis ideas preconcebidas, pre-juicios,
tico-polticos. Pretender ignorar mis propios valores como enfermera (o prejuicios, ideas
estudiante nos desplaza a cada uno/a con toda nuestra corriente vivencial, mochila experiencial,
formacin clnica del y de la estudiante en dilogo con la tradicin enfermera sin perder de vista
111
Captulo 4. Diseo metodolgico
esta fusin de horizontes implica que uno/a se desplaza a la situacin del otro o a una situacin
cualquiera:
Esta idea que plantea Gadamer (2007) de traerse a s mismo a la situacin del otro la
considero importante para el presente estudio en varios sentidos. Primero por la idea de poner a
que negarlos, como quien se asegura en su falta de prejuicios porque se apoya en la objetividad
delante de los propios prejuicios que bloquee el pensamiento y la intuicin. Poner en entredicho
la validez de los propios prejuicios implica prestar odo fino y atencin de s para captarlos o
estimularlos para que se hagan visibles y hacerlos cuestionables. Para Gadamer este estimular
un prejuicio procede del encuentro con la tradicin, en aquello que nos interpela, que nos
como juicio. Gadamer se pregunta Estar inmerso en tradiciones significa real y primariamente
estar sometido a prejuicios y limitado en la propia libertad? No es cierto ms bien que toda
planteamiento de distinguir los prejuicios verdaderos bajo los cuales comprendemos, de los
falsos que producen los malentendidos o de los no percibidos que con su dominio nos vuelven
112
Captulo 4. Diseo metodolgico
En un segundo sentido, esta idea de traerse a s mismo a la situacin del otro, la interpreto
como un desplazarse a la situacin del otro/a en una actitud de presencia y de apertura; presencia
que est en lnea con el estar-ah que plantea Heidegger, en cuanto que significa poder ser y
posibilidad; y apertura para dejar-me decir algo por el otro/a, por el/la estudiante, por la
relacin pedaggica entre estudiante y enfermera/o. Esta apertura implica que sito la opinin
del otro en relacin con el conjunto de opiniones propias, por tanto no puedo entregarme desde el
principio al azar de mis propias opiniones previas e ignorar la opinin del otro/a. Esta actitud de
Por tanto, la idea de desplazarse que indica Gadamer (2007) no es empata ni sumisin, sino
un ascenso hacia una generalidad superior, como resultado de confrontar sujeto y objeto, que no
pretende sesgarse al buscar la verdad absoluta y denominarla verdadera, sino que procurar ser
Estar abierta a dejarme-decir-algo por el otro/a (ya sea el/la estudiante o la relacin
hermenutica) en tanto que en ella hay una dialctica de reconocimiento recproco, y en tanto
que existe una pertenencia especfica que me une con el otro/a, y que me invita a tomarme el
tiempo suficiente para escuchar y observar atentamente al otro/a, sin pasar por alto su
inestabilidad del mundo clnico. Gadamer (2007) aqu se aleja de la teora de la comprensin de
Wilhelm Dilthey, en la cual lo importante era la comprensin del otro, esa idea de comprender al
113
Captulo 4. Diseo metodolgico
captacin de una vida psicolgica ajena que permaneca detrs de un texto. En la hermenutica
de Gadamer, la comprensin no est dirigida a captar, en primer lugar, el habla que est detrs
del texto (detrs de la accin pedaggica), sino aquello de lo cual se habla, la cosa del texto, la
verdad que nos dice, aquello que se hace visible en la accin pedaggica, en la accin clnica del
estudiante.
Finalmente, otro sentido que adquiere la idea de traerse a s mismo a la situacin del otro
est en concordancia con Eisner (1998), quien reconoce al investigador en su propio yo como
instrumento, resaltando que las cuestiones de significado dependen en gran medida de las
estructuras tericas, conceptuales, metodolgicas o las marcas de referencia (como por ejemplo,
situacin, y cmo interpretamos lo que vemos, llevarn nuestra propia firma (p. 93).
que desembarazarme de stas. Para Medina (2005a) en el momento en que tratamos de captar
desembarazarnos porque nos constituye y hace que percibamos los hechos y fenmenos de una
forma y no de otra.
Dicha suspensin, o epoch, la comprendo, por otro lado, como el arte de cuestionar las
propias certezas y creencias (Larrosa, 2010; Osorio, 1999), cuestionar aquello que antes era
114
Captulo 4. Diseo metodolgico
contiene ese aspecto esencial de la negatividad de la experiencia que plantea Gadamer (2007).
estado de actitud reflexiva. La epoch aplicada a la propia conciencia, o lo que Osorio (1999)
afirmara como poner entre parntesis al mundo y a nosotros mismos como sujetos. Esta actitud
reflexiva considero que emerge del preguntar-pensando por lo que pasa, lo que me pasa y
aquello que hago con lo que me pasa (aquello que reinvento), en un dilogo continuo y recursivo
de dentro hacia fuera (hacia la realidad educativa). Este movimiento del preguntar pensante, del
clnica del y de la estudiante significa? indudablemente me lleva a autores como Ricoeur (1999)
115
Captulo 4. Diseo metodolgico
humana como un cuasitexto, puesto que, al igual que el texto escrito, la accin humana:
Por consiguiente, la accin humana, al igual que el texto escrito, es una obra abierta, dirigida
En efecto, para llegar a una comprensin real del texto (en este caso, de la accin clnica y
la accin clnica de el/la estudiante hasta llegar a la interpretacin hermenutica. Para llegar a
dicha interpretacin es ineludible que como investigadora me aplique (o apropie) el texto, esta
clnica y accin pedaggica) y transitar entre el todo y las partes del mismo. Para ello el crculo
hermenutico de Heidegger, citado por Gadamer (2007), me servir como puente para el trnsito
entre el todo y las partes, para la interpenetracin del movimiento de la tradicin y mi propio
116
Captulo 4. Diseo metodolgico
anticipacin de sentido es lo que gua nuestra comprensin de un texto y est determinada desde
esa comunin (o la cosa en s la formacin del y de la estudiante de enfermera) que nos une
con la tradicin. Para Heidegger esta anticipacin de sentido tiene que protegerse de la
orientar su mirada a la cosa misma, es decir, asegurar la elaboracin del tema cientfico desde
Este constante reproyectar es lo que permitir que los conceptos previos sean sustituidos
Elaborar los proyectos correctos y adecuados a las cosas, que como proyectos son
anticipaciones que deben confirmarse en las cosas, tal es la tarea de la
comprensin. Aqu no hay otra objetividad que la convalidacin que obtienen las
opiniones previas a lo largo de su elaboracin. () Por eso es importante que el
intrprete no se dirija hacia los textos directamente, desde las opiniones previas que le
subyacen, sino que examine tales opiniones en cuanto a su legitimacin, esto es, en
cuanto a su origen y validez. (Gadamer, 2007: 333-334)
Este movimiento de penetracin hacia la cosa misma no es inclume a la tensin bipolar entre
sacralizar la voz del otro/a u ocultarla por mi interpretacin y el saber cientfico. Lo anterior lo
expongo al ser consciente de que cuando el/la estudiante piensa e interpreta su experiencia
clnica vivida la modifica en dos sentidos. Primero, en su relacin con ella por los sentidos y en
los significados que extrajo de la experiencia vivida, y segundo, esa experiencia ha sido
117
Captulo 4. Diseo metodolgico
reconstruida. Rodrguez Garca (2004), citado en Medina, Cruz & Gonzlez (2008) expone ese
datos son realmente interpretaciones de interpretaciones de otras personas sobre lo que ellas y
sus compatriotas piensan y sienten (Geertz, 1987: 23). Esto que es inevitable no es una
segundo y tercer orden. Por definicin, slo un nativo hace interpretaciones de primer orden:
entre las perspectiva Emic que busca comprender el complejo mundo de la experiencia vivida
desde el punto de vista de stos quienes la viven (Schwandt, 1994) y la perspectiva Etic
manera de bucle), que siempre se estn ampliando. Movimiento dialctico que me exige, en
primer lugar, acercarme al otro/a, o al texto, como experiencia del t con una actitud dialgica;
en segundo lugar, dialogar continuamente con las preguntas de la investigacin, las cuales son el
118
Captulo 4. Diseo metodolgico
foco orientador para mantener la mirada atenta a la cosa en s y abrir horizontes de indagacin; y
observado qu me dice acerca del fenmeno de estudio? Ese qu me dice lo aporto desde la
apropiacin, el continuo proyectar y anticipar el sentido del todo y desde la mediacin entre
cientfica) que pertenecen y han hablado sobre la formacin prctica del y de la estudiante de
enfermera.
real de la enfermera (Van Manen, 2003: 37). Prestando atencin a lo concreto, en palabras de
(Eisner, 1998: 97). Lo anterior se relaciona con la perspectiva interpretativa de Erickson (1989)
quien considera que la enseanza eficaz se produce en las circunstancias particulares y concretas
de la prctica de un profesor especfico con un conjunto especfico de alumnos este ao, este
universales abstractos, a los que se llega a travs de una generalizacin estadstica de una
muestra a una poblacin entera, sino factores universales concretos, a los que se llega estudiando
un caso especfico en detalles y luego comparndolo con otros casos estudiados de forma
igualmente detallada.
119
Captulo 4. Diseo metodolgico
(1987). En primer lugar porque sta se orienta hacia la descripcin de los significados que las
personas usan para comprender su mundo, y en segundo lugar, por el modo especfico y
particular de indagar por este mundo simblico (los significados) de las personas. Este
antroplogo, siguiendo la concepcin de Max Weber sobre el hombre como un animal inserto en
significaciones que el hombre socialmente ha tejido, cuyo anlisis debe basarse en una ciencia
elaborada en trminos de, para emplear el concepto de Gilbert Ryle (1967), descripcin densa
inferencias e implicaciones.
Geertz (1987) influido por la Teora de la accin como un texto, elaborada por el filsofo
Por ahora slo quiero destacar que la etnografa es descripcin densa. () Hacer
etnografa es como tratar de leer (en el sentido de interpretar un texto) un
manuscrito extranjero, borroso, plagado de elipsis, de incoherencias, de sospechosas
enmiendas y de comentarios tendenciosos y adems escrito, no en las grafas
convencionales de representacin sonora, sino en ejemplos voltiles de conducta
modelada. (Geertz, 1987: 24)
Para Geertz (1987) la conducta humana es vista como accin simblica, es decir, accin que
significa algo, y preguntar por la accin humana es preguntarse por su sentido y su valor (p.
24). La etnografa busca desentraar lo que subyace bajo la conducta humana, es decir, sus
significados.
120
Captulo 4. Diseo metodolgico
Siguiendo a Ricoeur (1999), quien afirma que lo que la escritura fija no es el hecho de hablar,
interpretativa del discurso social, la interpretacin consiste en tratar de rescatar lo dicho en ese
Lo anterior resulta importante para el trabajo de campo del estudio, en cierta manera, exige
una permanencia prolongada en el campo, no slo para reunir situaciones o acciones clnicas,
sino para desentraar sus significados, para rescatar y destacar61 aquellos rasgos o cualidades
clnica de el/la estudiante de enfermera? Sin que esto signifique, por un lado, reducir el mundo
considero que como en toda prctica humana existe una infinita diversidad en la manera de estar
y hacer con el otro/a, llmese estudiante, paciente, enfermera/o. Lo esencial aqu es dejar que
pequeos hechos hablen de grandes cuestiones, tal como afirma Geertz (1987).
perplejidad que estar delante de una situacin clnica, incierta, nica, y particular, que precisa de
61
Coincido con Gadamer (2007) en la afirmacin de que el destacar es siempre una relacin recproca. Todo destacar algo
vuelve simultneamente visible aquello de lo que se destaca (p. 376).
121
Captulo 4. Diseo metodolgico
estaba pasando all? Qu significado tena aquello para los participantes? Mi tarea consiste en
que a partir de lo observado, lo indagado, lo registrado, lo analizado, logre, tal como afirma
Geertz:
Conclusiones explicativas que han de ser validadas, siguiendo a este autor, no atendiendo a un
atendiendo al poder de la imaginacin cientfica para ponernos en contacto con la vida de gentes
extraas (Geertz, 1987: 29). Esto no es lo mismo que disponer de entidades abstractas en
esquemas o categoras unificadas previas que buscan forzar lo observado e incluirlo bajo el
categoras predefinidas, sino de lo que los hechos hablan, escrutar los hechos, explorar sus
significados e intentar situarlos dentro de un marco inteligible. Lo que no significa que vaya al
trabajo de campo con las manos intelectualmente vacas, tal como lo afirma Geertz:
Si bien uno comienza toda descripcin densa (ms all de lo obvio y superficial)
partiendo de un estado de general desconcierto sobre los fenmenos observados y
tratando de orientarse uno mismo, no se inicia el trabajo (o no se debera iniciar) con
las manos intelectualmente vacas. En cada estudio no se crean de nuevo enteramente
las ideas tericas; como ya dije, las ideas se adoptan de otros estudios afines y,
refinadas en el proceso, se las aplica a nuevos problemas de interpretacin. Si dichas
ideas dejan de ser tiles ante tales problemas, cesan de ser empleadas y quedan ms o
menos abandonadas. Si continan siendo tiles y arrojando nueva luz, se las contina
elaborando y se contina usndolas. (Geertz, 1987: 37)
122
Captulo 4. Diseo metodolgico
En este punto cabe mencionar que el desarrollo terico del presente estudio se caracterizara,
en primer lugar, por estar lo ms estrechamente ligado a los hechos sociales concretos, acorde
con Geertz (1987), las generalidades a las que logra llegar [la teora] se deben a la delicadeza de
sus distinciones, no a la fuerza de sus abstracciones (p. 35); en segundo lugar, por no ser
contextura muy densa, que no pierdan el contacto con las duras superficies de la vida enfermera,
con las realidades sociales, polticas y econmicas dentro de las cuales est contenida la
Por todo lo anterior, y, acorde con Medina (2005a), hacer etnografa es ms un trabajo
hermenutico que una metodologa de recogida de datos o trabajo de campo. Esto no significa
que deje de lado el cmo y por dnde orientar el trabajo de campo. Por tanto, considero
necesario exponer aquellos criterios metodolgicos que me servirn de brjula para orientarme
(1996), que defiende que las acciones humanas estn parcialmente determinadas por el contexto
y ambiente en el que suceden. Tal como lo he explicitado anteriormente, las acciones clnicas y
pedaggicas son atravesadas por las dimensiones locales y extra locales del contexto en el que la
que los fenmenos educativos slo pueden estudiarse en la vida real donde se producen, es decir,
que la prctica clnica del y de la estudiante de enfermera slo puede estudiarse mediante el
contacto directo con la realidad hospitalaria en donde dicha prctica sucede; de manera que el
123
Captulo 4. Diseo metodolgico
contexto en el que esta prctica clnica se materializa es la fuente de donde deben obtenerse los
Por otro lado, considero que el presente estudio est en concordancia con un nmero
Los criterios metodolgicos que orientarn el trabajo de campo, sern los siguientes
indagar los significados que otorgan a sus acciones clnica y pedaggicas. Esto
124
Captulo 4. Diseo metodolgico
c) Procurar comprender los significados que elaboran los/as estudiantes para dar
f) El diseo del estudio ser emergente, flexible, iterativo y continuo (Valles, 2002:
67). Por un lado, las decisiones de diseo se tomarn a lo largo del estudio, por
Para la seleccin de las/os participantes del estudio se emplear la seleccin simple basada en
criterios, planteada por Goetz y LeCompte (1988), la cual exige determinar por adelantado el
conjunto de atributos que deben poseer los/as participantes y las situaciones o fenmenos a
estudiar. Debido a que el lugar idneo para observar las prcticas clnicas del y de la estudiante
investigacin. Por tanto los criterios para la seleccin de los/as participantes del estudio sern
estudio, grupo de estudiantes inscritos a una asignatura de componente prctico en dicha escuela
125
Captulo 4. Diseo metodolgico
de enfermera, que realicen sus prcticas clnicas en el hospital y que accedan a participar de
profesoras y enfermeras/os que tutorizan a los/as estudiantes en el prcticum clnico. Por otro
lado, considero difcil realizar una estimacin a priori del nmero de participantes (estudiantes,
sentido, las decisiones relacionadas con la seleccin de los participantes del estudio se
accesibilidad a la/s institucin/es hospitalaria/s. Aun as, mi intencin es realizar una estancia
prolongada en el campo de las prcticas clnicas (desde el comienzo hasta el fin de una
estudiantes. Esta decisin se encuentra justificada por la naturaleza simblica de las preguntas
contacto sostenido y duradero con el/la estudiante para conocer en profundidad los significados
la conversacin informal, la entrevista y los materiales escritos (Ruiz & Ispizua, 1989).
4.4.1 Observacin.
126
Captulo 4. Diseo metodolgico
que me haya decantado por la observacin como una de las principales estrategias de recogida de
datos.
completo, ni actuando como nativo, pero interactuando con los informantes. En ambos casos, el
contacto directo con los participantes y la estancia prolongada en el campo, son condiciones
esenciales del trabajo del observador (Ruiz & Ispizua, 1989: 81).
interaccin social entre el investigador y los informantes en el milieu de los ltimos, y durante la
cual se recogen datos de modo sistemtico y no intrusivo (Taylor & Bogdan, 1987: 31). Para
Woods (1987), este tipo de observacin consiste en la penetracin de las experiencias de los
la mosca en la pared para observar las cosas tal como suceden, naturalmente, con la menor
interferencia posible de su presencia (p. 52). Sin embargo, de acuerdo con Woods, la
influencia alguna sobre la situacin que se observa, especialmente en contextos sensibles como
seguramente me ser difcil evitar verme envuelta en algn tipo de participacin en la prctica
clnica, que me exija tal vez actuar como enfermera. Como bien afirma Woods, aun cuando no
127
Captulo 4. Diseo metodolgico
comparta ninguno de los papeles que observa, el observador no participante, es, a pesar de todo,
Por otro lado, Junker (1960), citado por Hammersley y Atkinson (2001), plantea una
donde su rol puede variar desde la participacin total, participante como observador, observador
De acuerdo con la perspectiva terica del presente estudio, considero que la mejor forma de
es ser estudiante ni comportarme como tal, sino que me presentar como una observadora
(investigadora). Por tanto, siguiendo la clasificacin de Junker (1960), el rol que adoptar ser el
de observadora como participante. Al igual que Van Manen (2003) considero que la mejor
prefiero decantarme por la connotacin que hace Woods (1987) respecto al observador
observacin participante:
La observacin de cerca intenta salvar la distancia que a menudo crean los mtodos
basados en la observacin. Ms que observar a los sujetos a travs de ventanas de
direccin nica o mediante esquemas o listas de verificacin que funcionan
simblicamente igual que los espejos de una sola direccin, el investigador en
ciencias humanas intenta adentrarse en el mundo de la vida de las personas cuyas
experiencias constituyen un material de estudio importante para su proyecto de
investigacin. La mejor forma de adentrarse en el mundo de la vida de una persona
es participar en l. () La observacin de cerca implica la actitud de asumir una
relacin que se encuentra lo ms cerca posible y a la vez mantiene un estado de alerta
62
El compromiso estaba en la relacin que se estableca con el personal y los alumnos, una identificacin con el proceso
educativo y una voluntad de aceptacin de las percepciones que ellos tenan de mi papel. Estas percepciones me incorporaron en
el marco de la escuela. En todos esos aspectos, me sent profundamente comprometido en la vida de la escuela, aun sin ningn
papel formal en ella. (Woods, 1987: 56)
128
Captulo 4. Diseo metodolgico
hermenutico con respecto a situaciones que nos permiten dar constantemente un paso
atrs y reflexionar sobre el significado de dichas situaciones. (Van Manen, 2003: 86)
Mantener este estado de alerta hermenutico ser esencial para indagar y reflexionar sobre el
aprendizaje de esta experiencia investigativa ser el saber cmo y hasta dnde transitar entre la
cercana y la distancia con el fenmeno de estudio, de modo que se evite el volverse nativo por
Se trata de conversaciones que se realizarn con los y las estudiantes tras la observacin de
situaciones clnicas que surjan durante el trabajo de campo. Su objetivo ser profundizar en
determinada situacin clnica en la que particip el/la estudiante. Ser una manera de acercarme
tambin ser una oportunidad para establecer una relacin de confianza (o rapport) entre
estudiante e investigadora. Lo anterior conecta con el pensamiento de Geertz, quien afirma que
lograr el acceso al mundo conceptual en el cual viven nuestros sujetos, en el sentido amplio del
conversacional:
129
Captulo 4. Diseo metodolgico
audio y las notas sern registradas con posterioridad al dilogo. Lo que me parece importante
resaltar es que estas conversaciones sern pistas de gran valor fenomenolgico para conducir la
respuestas, de modo tal que facilite la expresin de las opiniones y hechos personales con toda
tienden a ayudar a descubrir de qu se trata (Woods, 1987) y estn orientadas hacia la pregunta o
Autores como Taylor y Bogdan (1987), Van Manen (2003) y Woods (1987) enuncian que la
que los individuos pueden manifestarse tal como son, sin sentirse atados a papeles
predeterminados (Woods, 1987: 82). Para asumir dicho carcter conversacional, considero
importante generar un ambiente adecuado y una relacin de confianza, de modo que el/la
estudiante se sienta con la confianza de expresar sus opiniones. Al respecto Robert Atkinson
profundizar sobre los acontecimientos y situaciones clnicas y pedaggicas que vivenci el/la
profundo sobre la prctica clnica del estudiante. Pero tambin busca conducir hacia nuevas
realizarn en el interior del trabajo de campo, acorde con los objetivos de la investigacin y
(2002), citado por Valles (2002), quien suele responder a la pregunta habitual por el nmero de
entrevistas de la siguiente manera: enought, las suficientes; de modo que el entrevistador sienta
que ha aprendido todo lo que hay que aprender de las entrevistas y ha comprobado esos
131
Captulo 4. Diseo metodolgico
Por otro lado, para Sennett (2003) el arte de entrevistar requiere de un "tercer odo", como
llaman los msicos a aquella experiencia en la que el chelista corrige el sonido a medida que lo
produce:
Un tercer odo que se cuestione Qu revelan las declaraciones de los informantes sobre sus
efectivo a los sucesos experimentados? (Valles, 2002: 84) Qu voces son odas con atencin
Uno de los aprendizajes propios de esta investigacin educativa, entre muchos otros, ser el
aprender a entrevistar (qu preguntas hacer y cmo hacerlas) y saber tirar del hilo (expresin
tomada del profesor Medina). Considero que entrevistar implica saber preguntar, saber
conversar, saber escuchar, ir con sensibilidad fenomenolgica, respetar el relato del otro y
agradecerle por el regalo que nos ofrece al revelarnos su experiencia vivida. Respecto a la
ltima anotacin, traigo una recomendacin de Atkinson (1998: 39), citado por Valles (2002):
132
Captulo 4. Diseo metodolgico
Finalmente, otro aspecto que ha resonado para el estudio a partir de la revisin de la literatura
metodolgica es una idea que plantea Sennett (2003) sobre el respeto al otro/a. Afirma que
cuando se trata a los otros como espejos de uno mismo, no se les reconoce la realidad propia de
su existencia personal; es necesario respetar el hecho elemental de que son distintos. Esta
momentos en los que le es difcil o imposible estar presente en persona (Woods, 1987: 105).
Siguiendo a este autor, los materiales escritos que considerar para el presente estudio sern los
institucional hospitalaria, planes de cuidado, entre otros); tambin documentos personales (como
diarios reflexivos tanto de los/as estudiantes como de la investigadora, diario de notas de campo
y diario metodolgico).
prctica clnica de los/as estudiantes, como en el caso de los diarios reflexivos de stos, debido a
que permiten desvelar significados y reflexiones que ellos/as mismas han elaborado alrededor de
133
Captulo 4. Diseo metodolgico
constantes, siguiendo algunas de las herramientas de anlisis propuestas por Strauss y Corbin
recomienda tres momentos para el anlisis de los datos cualitativos. En el primero, descriptivo,
categoras por medio de la codificacin axial, para identificar los temas principales o ncleos
categoras y ncleos temticos y se identifican los ejes cualitativos centrales que atraviesan el
la defensa de que las personas participantes en el estudio y con las que se convive (estudiantes,
reflexividad respecto a mi rol como investigadora dentro de la investigacin, con el fin de lograr
134
Captulo 4. Diseo metodolgico
una mayor consciencia sobre mi manera de estar y hacer como investigadora y de moverme
Declaracin de Helsinki de la Asociacin Mdica Mundial (2008) que plantea los Principios
ticos para las investigaciones que involucran seres humanos, y de la Ley orgnica de Proteccin
de Datos de Carcter Personal (LOPD) en su Ttulo III Derechos de las personas, con la
enfermera.
desarrolle el estudio. Los datos y registros obtenidos sern consignados de tal forma
135
Captulo 4. Diseo metodolgico
Por otro lado, el estudio ser presentado ante el Comit de tica en Investigacin del Hospital
De igual manera, se contar con el consentimiento informado y por escrito (ver anexo 1) de
las personas participantes, quienes conocern los objetivos, la justificacin, los beneficios y
alcances, y los riesgos de la investigacin, con la capacidad de libre eleccin y sin coaccin
ejemplo profesora, estudiante, enfermero/a, con el objeto de dar claridad al lector/a y nunca
136
Captulo 5. Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de
campo y el anlisis de la informacin
5.1 Introduccin
Uno de los aspectos que contribuye a garantizar la credibilidad de los estudios interpretativos
es la descripcin minuciosa de las condiciones en que se realizan, las circunstancias en las que se
efectuaron las observaciones y cmo se llev a cabo la recogida de informacin. Tal como
Los resultados de una investigacin cientfica, cualquiera que sea su rama del saber,
deben presentarse de forma absolutamente limpia y sincera () cada investigador
debe poner al lector en conocimiento de las condiciones en que se realiz el
experimento o las observaciones. () Describir en qu circunstancias se efectuaron
las observaciones y cmo se compil la informacin. (Malinowski, 1993:22-23)
Por tanto, el objetivo de este captulo es describir y explicar el proceso histrico, social e
intelectual del trabajo de campo y el anlisis de la informacin. Es importante aclarar que ambos
metodolgico del estudio adopt un carcter emergente durante el desarrollo del trabajo de
campo y el anlisis debido a su carcter abierto, complejo y dinmico. Por tanto, el que presente
un texto que a cmo se ha desarrollado el proceso, realidad que ms que a un esquema lineal ha
137
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
tiempo. La primera fase entre el 16 de marzo y el 15 de junio de 2011, con un grupo de cinco (5)
2012, con un grupo de seis (6) estudiantes64 de la asignatura Estades Cliniques II, en la titulacin
Grado de Enfermera.
En esta etapa del estudio, de desarrollo del trabajo de campo, se llevaron a cabo las siguientes
actividades: contactos con algunas escuelas de Enfermera de Barcelona, negociacin del acceso
63
Para el perodo acadmico 2010-2011 (perodo de la primera fase de recogida de datos) la asignatura se denominaba
Practicum hospitalario II en la titulacin extinta de Diplomatura en Enfermera. Debido a la transformacin de dicha titulacin
en Grado de Enfermera llevada a cabo por el EEES, para el perodo acadmico 2011-2012 (perodo de la segunda fase de
recogida de datos) la asignatura cambi su denominacin por el de Estades Cliniques II.
64
A los y las estudiantes/as mis ms sinceros agradecimientos por su disposicin, acogida, colaboracin, participacin y por
la confianza para compartir sus experiencias.
65
Cabe mencionar que el director de la tesis desempe un papel muy importante en este proceso de negociacin y contacto
con las escuelas de enfermera y hospital universitario. Reitero mis agradecimientos.
138
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
grupo de estudiantes de tercer curso de la asignatura Practicum Hospitalario II, al ser una de las
asignaturas troncales del plan de estudios que cuenta con el mayor nmero de crditos y que
primer momento mostraron inters y disposicin por participar en el estudio67, desde el principio
estructurada.
duracin de 15 semanas con una intensidad prctica diaria de 6 horas (7 horas en la asignatura
un/a profesor/a asociado/a que trabajaba estrechamente con las profesoras coordinadoras de la
temticas estrechamente relacionadas con la vivencia prctica de ste, como por ejemplo,
decisin de observar a uno de los grupos de estudiantes y a una profesora asociada. La primera
con la que contact coordinaba un grupo de estudiantes y dictaba algunas clases ctedra en la
pudo. Por sugerencia de las profesoras coordinadoras, solicit a otra docente asociada la
El paso siguiente fue conocer a esta profesora, que a lo largo del captulo de resultados he
llamado Blanca68 nombre ficticio. En nuestra primera reunin le present las motivaciones,
objetivos y estrategias metodolgicas del estudio. A Blanca conocer que yo trabajaba como
profesora de enfermera le tranquiliz mucho, tal vez eso favoreci el establecimiento de una
las observaciones de la prctica. Por tanto observar los seminarios que ella y estudiantes
mantenan durante la asignatura era de gran valor, debido a que su experiencia profesional y
conocimientos tericos enseados en el aula y las experiencias prcticas que vivan los/as
68
De igual manera, a la profesora Blanca mis ms sinceros agradecimientos por su confianza, receptividad, disposicin y
participacin
140
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
asociada, se inici (junto con el director de tesis) el proceso de contacto y negociacin con la
estudiantes de la asignatura Practicum Hospitalario realizan sus prcticas clnicas. Dicho proceso
consentimiento informado y las consideraciones ticas del estudio ante el Comit tico de
Investigacin Clnica del hospital (CEIC) quienes dieron su aprobacin favorable el mes de
CEIC. Debido a que la autorizacin para ingresar en el campo clnico se dio en junio de 2011,
con el primer grupo de estudiante no pude realizar la observacin de sus prcticas clnicas. Y
por tanto, tomamos la decisin (junto con el director de tesis) de realizar la observacin clnica
estudiantes. Como ya conoca a la profesora Blanca y por la relacin construida con ella, decid
de la asignatura del Practicum Hospitalario II, en el cual participaban cinco (5) estudiantes de
seminarios de la asignatura Estades Cliniques II, en el cual participaban seis (6) estudiantes de
enfermera y la profesora asociada. En este segundo grupo, debido a que para aquel entonces
contaba con la autorizacin del Hospital Universitario para acceder al campo hospitalario, pude
69
Un profundo agradecimiento a las colegas de la Unidad de Formacin Continuada y a la Direccin de Enfermera del
Hospital Universitario de Bellvitge, por toda la colaboracin, apertura y disponibilidad desde un primer momento.
141
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
observacin de seminarios como la observacin en las prcticas clnicas en este segundo grupo
se extendieron hasta el mes de enero de 2012 (Ver anexo 6, cronograma del trabajo de campo).
presentacin fue muy importante como investigadora cuidar estos comienzos y las relaciones que
experiment perplejidad, al ser una situacin totalmente desconocida para m. Tal como afirman
Por tanto, estar en el terreno como observadora e indagadora cualitativa, en este caso dentro
recoger informacin, sino adems saber estar dentro del mismo, cuidar las relaciones, cuidar los
tiempos y espacios y tener la sensibilidad y prudencia necesaria para moverme all de manera
adecuada.
La primera actitud fue la de arremangarme los pantalones (Taylor & Bogdan, 1987) y entrar
momento preguntar, dnde y cmo situarme en el rol de investigadora. Fue un momento que
142
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
implic diligencia, paciencia y humildad (para poder desplazarme hacia la experiencia del
otro/a). El rol de investigadora que adopt fue el de acompaar en la vivencia del estudiante y
tambin el de aprendiz como investigadora cualitativa. Cabe decir que fue un momento en el
que percib esa negatividad de la experiencia tal como la expone Gadamer (2007).
participacin, en todo momento mantuve una actitud de escucha ante sus inquietudes respecto al
qu y cmo realizara el estudio. Recuerdo del primer grupo de estudiantes a Aura70 planteando
de aprender de nosotros mismos, expres. En este primer contacto manifestaron adems sus
miedos a equivocarse en su prctica clnica y sent que tal como ellos experimentaban aquel
implicaba ser an ms cuidadosa con las relaciones que establecera con ellos y ellas, estar
clnica.
70
Los nombres de las/os participantes han sido cambiados por nombres ficticios.
143
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Rescato una cita textual que hice en mi diario metodolgico del segundo contacto con este
Con los/as estudiantes del segundo grupo tuve el primer contacto tras la sesin de acogida del
hospital a stos/as, pude realizar una breve presentacin del proyecto y entregar un resumen del
mismo; debido a que era el primer da de sus prcticas clnicas y que las/os estudiantes seran
presentadas a cada enfermero/a tutor/a por la profesora asociada, se decidi que en el seminario
haban ledo el resumen del mismo, lo que facilit que plantearan preguntas respecto a cmo
realizara las observaciones, en concreto en el hospital, y las entrevistas. Cabe resaltar que la
participar en el estudio y quien explic a los estudiantes el desarrollo de las observaciones con el
anterior grupo, tambin les recomend que me enviasen sus diarios reflexivos por va e-mail.
Considero que la relacin de confianza construida entre profesora asociada e investigadora fue
vital para el desarrollo del estudio y la puerta de entrada para que los/as estudiantes aceptaran
participar. No obstante, conviene explicar que en ningn momento se les forz y desde el
144
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
principio les aclar que no aceptar participar en el estudio no tendra repercusin alguna en la
relacin con su profesora o en su expediente acadmico. De igual manera que con el grupo
anterior dej que el consentimiento informado fuera ledo y que me lo retornasen en caso de
tercer o cuarto encuentro, de este modo, tenan libertad y autonoma para leerlo y tomar su
a partir de las actividades cotidianas que realizaban las estudiantes en el aula (en los seminarios)
y en la prctica clnica.
tena lugar los martes de 17 a 19 h. Al finalizar procuraba indagar en los estudiantes sobre
aquellas cuestiones que emergan de las observaciones en el aula y sobre sus experiencias
vividas en el prcticum, estas conversaciones informales con las/os estudiantes fueron muy tiles
De igual manera, entablaba conversaciones con la profesora asociada sobre los significados de su
accin pedaggica. Las observaciones y las conversaciones fueron pistas de gran valor
145
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
realic durante el mes de junio a cada estudiante y a la profesora. En el caso de Rosa consider
Durante los meses de octubre de 2011 a enero de 2012, continu con las observaciones no
estudiantes y con la misma profesora, los martes de 15 a 17 h. En esta segunda fase de recogida
de datos me traslad al mbito hospitalario, por tanto, durante este perodo realic la observacin
de cerca a las estudiantes en sus prcticas clnicas. stas tenan una intensidad horaria diaria de 7
observar los cuatro das de la prctica clnica. La duracin de cada observacin oscil de 1 a 5
horas por estudiante y unidad. De igual manera que en el grupo anterior, efectu para cada
etapa final del prcticum clnico, es decir, en las ltimas semanas del mes de enero y la primera
Esa informacin, una vez transcrita, fue devuelta a estudiantes, profesora y enfermero para su
investigadora sent que haba desarrollado cierto nivel de confianza (o rapport) con estudiantes y
71
Realizadas los das 16 de junio y 15 de julio de 2011.
146
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
escuela de enfermera, fue de tipo no participante. A travs de ella fue posible percibir de
esta observacin como investigadora asum el rol de observadora total, con el objeto de no
distorsionar la dinmica del aula. Cabe aclarar que en todo momento estudiantes y profesora
notas.
grupo de marzo a junio de 2011, y con el segundo de octubre 2011 a enero de 2012. En el
primero realic diez (10) observaciones en el aula y en el segundo doce (12), cada sesin tuvo
una duracin de dos (2) horas. Hubo un total de 44 horas de observacin registradas.
Mi ubicacin dentro de las aulas era variable, aunque siempre procuraba situarme donde
tuviese mejor visin de las interacciones entre estudiantes y profesora. Cabe mencionar que en
Por otro lado, para el registro de notas emple diferentes diarios: metodolgico, de campo,
(Valles, 2002). Instrumentos que fueron esenciales en todo el trabajo de campo y que sern
147
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
para las observaciones (ver anexo 7). Esta transcripcin de las notas de observacin al
documento en Word fue a su vez complementada por los registros que haba elaborado en torno
Cabe mencionar que la mayora de las observaciones de los seminarios fueron grabadas en
video, una vez que haba logrado el suficiente rapport con los participantes y que stos haban
autorizado el uso de este medio audiovisual. El objetivo de este recurso en la investigacin fue
La decisin de usar el video como recurso en la investigacin se tom por sus ventajas: la
densidad y la permanencia del registro, tal como lo plantea Bottorff (2003). La densidad de los
datos, segn este autor, es mayor que con otros registros, no obstante afirma que no existe
ninguno completo, ni siquiera el video; y la permanencia del registro, hace posible revisar los
La introduccin de la cmara de video en el aula no fue inmediata, fue necesario construir una
relacin de confianza con los/as participantes. Previamente inform sobre los motivos de su uso,
se efectu una vez que las/os estudiantes y profesora estaban familiarizados con mi presencia y
con la toma de notas en el aula, es decir, que alrededor de la quinta observacin (el 4 de mayo de
148
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
noviembre de 2011) del segundo grupo utilic este recurso audiovisual, y continu grabando en
finalmente la cmara result invisible para las/os estudiantes y profesora. Algunas de sus
expresiones fueron: 'ya se me haba olvidado que estaba la cmara', 'es como si no estuviera'.
2003). As, en varias ocasiones pude consultar los acontecimientos, complementar las notas de
haba pasado por alto o no haba tenido en cuenta durante la observacin, y de deliberar antes de
hacer interpretaciones.
otra vez como recurso para la expansin e interpretacin de los datos. En total fueron grabados
en video cinco (5) seminarios del primer grupo de estudiantes y cinco (5) del segundo, en total
20 horas grabadas.
La observacin como participante ha sido, junto con las entrevistas, la principal estrategia de
clnicas. Fue realizada de octubre de 2011 a enero de 2012 (en total la permanencia en el campo
clnico fue de cuatro meses), hasta que se alcanz la saturacin terica de la informacin (Strauss
& Corbin, 2002), es decir, cuando no se perciba nada nuevo en las observaciones e
149
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Vale la pena destacar que en la etapa de observacin de las prcticas clnicas, los/as
enfermera de las tres plantas72, presentndome como enfermera que realizaba un estudio de
tutores/as un resumen del proyecto y solicit su consentimiento verbal en todo momento. En las
tutor en el estudio, como informante clave, quien acept participar y dio su autorizacin a travs
del consentimiento informado por escrito. Los motivos para solicitar su participacin se debieron
pedaggica orientada hacia el estudiante. Considero que mi presencia por el personal fue bien
en aquel entonces todo era fuente de informacin: las caractersticas fsicas y organizacionales de
las/os estudiantes a las plantas, los primeros acercamientos a la habitacin del paciente como
investigadora, las relaciones que establecan las/os estudiantes con los pacientes.
contraste con la observacin que vena realizando en el aula, en la cual experimentaba cierta
estabilidad. Aquella sensacin de perplejidad estaba dada por el hecho de ir detrs de las
estudiantes, registrando como corre-notas lo que decan y hacan. Algunas reflexiones que
72
Plantas que he denominado: Planta A, Planta B y Planta C. Para garantizar la confidencialidad de los servicios de
hospitalizacin.
150
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Para aquel entonces, me preguntaba respecto a cmo registrar las notas de campo de manera
coherente y precisa, de modo tal que pudiera captar la singularidad y la esencia de la prctica
clnica del estudiante; cmo profundizar en aquellas actitudes mentales como la apertura, la
escucha, la dinamicidad corporal, entre otras cualidades y cmo hablar de ellas en el texto sin
que pierdan su esencia, su sentido y que no fuesen limitadas a un recuento superficial; cmo
desplazarme hacia los estudiantes para comprender sus vivencias y experiencias clnicas; cmo
lograr, en otras palabras, llegar al ncleo de las ondas expansivas, aquellas que surgen tras
arrojar una piedra en el estanque (Ruiz & Ispizua, 1989). Estas preguntas me ayudaron a orientar
151
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
No obstante, vale la pena mencionar que no todo suceda de manera lineal e ideal, como
proceso dinmico, abierto y complejo siempre estaba sujeto a contradicciones y tensiones. Una
camalenico en perfecta sintona con su entorno: una maravilla andante de empata, tacto,
paciencia y cosmopolitismo, capaz de escurrirse bajo la piel del nativo y ver el mundo desde sus
ciega a las tonalidades distintivas de la experiencia del otro", tal como afirma Geertz (1987). Lo
que me llevaba a adoptar con ms ahnco una actitud de osada, suspicacia, flexibilidad y de
indagacin activa sobre todo aquello que mereca mi atencin, cuestionando Qu es esto?, Qu
paso all?
Me lanzo a preguntar a la estudiante tan pronto suceden los hechos, pregunto sobre
su significado, lo que ella experimenta en aquel momento. Pregunto con ms
profundidad en el momento del lavado de las manos o en el trayecto hacia el espacio
teraputico73 luego de salir de alguna habitacin. Cuestiono el por qu?, Qu
paso?, Cmo lo viviste?, Cmo te sientes?, De dnde te surgi esa idea? Creo
que este sentido de desplazarme hacia el otro/a y preguntar es vital y esencial para
profundizar en los significados que la estudiante elabora alrededor de su experiencia
clnica. Adems creo que fue importante apoyarme en la lectura de Geertz para
adoptar dicha actitud de osada en el campo. Tambin creo que haber cambiado el
tipo de cuaderno para el registro de las notas de campo, por aquella pequea libreta
que puedo poner en mi bolsillo del uniforme blanco, me aligera y me permite tomar
notas en cualquier momento, incluso en el interior de la habitacin, en el mismo
73
El espacio teraputico se corresponde al espacio donde el personal de enfermera prepara la medicacin, el material para
los procedimientos clnicos. En otros contextos es denominado el cuarto limpio.
152
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
momento del desarrollo de los dilogos, o tras el planteamiento de mis preguntas a las
estudiantes. (Diario metodolgico IV, nov. 22 de 2011, p. 37)
funcin de las preguntas de investigacin. Esta focalizacin creciente est en lnea con la
colaboracin en la asistencia a las personas hospitalizadas, como tambin que particip como
enfermera cuando la situacin clnica lo ameritaba o con algn gesto mnimo como atender un
manera verbal y no verbal, segn la situacin lo requiriera. De igual manera, mi presencia fue
bien aceptada por las personas hospitalizadas. En definitiva, considero que procur hacer
Por ltimo quiero dejar constancia de la sensibilidad que experiment de nuevo al volver al
la muerte del otro/a, una sensibilidad aguda y atenta a la mirada y al rostro de las personas
persona que experimenta una situacin de enfermedad. Percib adems que el tacto (el acto de
tocar a otro/a) es un gesto que sucede con mucha frecuencia en la relacin entre el/la enfermero/a
y el paciente, como tambin en la relacin entre las propias enfermeras/os (un tacto profesional y
afectivo).
153
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
alrededor de 25,5 horas. Sin embargo, he de precisar que la estancia clnica real ha sido superior
escenario clnico de la escuela o del hospital. Por ejemplo, tuve la oportunidad de participar
junto con las estudiantes en las presentaciones sobre temas de inters en enfermera y sobre la
asignatura, tanto en la escuela como en el hospital. Tampoco se han contabilizado los tiempos
hospital o viceversa, o de una unidad a otra, no obstante las conversaciones informales que all
emergan formaban parte del registro de la observacin. Cabe decir que la observacin tambin
estuvo supeditada a los tiempos de la huelga sanitaria y a las festividades de diciembre, tiempos
Las conversaciones informales las realic antes y despus de la accin clnica de la estudiante
(en el pasillo de la unidad, en la pica, en el trayecto hacia otra habitacin, o hacia el espacio
proporcionaban pistas orientadoras para conducir las siguientes observaciones y realizar otro tipo
hermenutico, es decir, mantenan la cuestin del significado del fenmeno abierta, y mantenan
a su vez, para s misma y para la persona entrevistada, la orientacin hacia aquello que se est
154
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
buscaba movilizar a la estudiante para que reflexionara sobre aquellas situaciones clnicas
detonantes que haba experimentado, y profundizar en los significados que haba elaborado
alrededor de stas y el efecto que la situacin o experiencia haba tenido en su formacin clnica.
No obstante, vale la pena mencionar que en estas conversaciones estudiante e investigadora nos
generalmente en la salas de espera de las diferentes plantas de hospitalizacin, con una duracin
enviadas a las estudiantes para su validacin. En total realic diez (10) entrevistas de este tipo:
dos (2) entrevistas conversacionales a la profesora asociada de prcticas (una para indagar
cuestiones relacionadas con la prctica pedaggica con el primer grupo y otra relacionada con la
prctica pedaggica del segundo grupo), seis (6) entrevistas conversacionales para cada
estudiante y adicionalmente realic dos (2) segundas entrevistas conversacionales a dos de estas
155
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
encuentran descritas, debido a que la decisin de adoptar este tipo de conversacin surgi
Las entrevistas en profundidad fueron realizadas con el primer grupo de estudiantes casi al
finalizar la prctica clnica en la asignatura Practicum Hospitalario II. En total se realizaron siete,
una a la profesora y cinco a los/as estudiantes, una a cada uno/a, y adicionalmente se realiz una
segunda a una de las estudiantes. Con el segundo grupo se realizaron al finalizar la prctica
clnica en la asignatura Estades Cliniques II. En este caso se realizaron en total siete, seis a los
estudiantes, una a cada uno/a, y una al enfermero tutor. Entre los dos grupos sumaron catorce
entrevistas en total.
Con las entrevistas pretenda analizar en profundidad e intentar comprender los significados
que las/os estudiantes y el enfermero atribuan a las acciones clnicas y situaciones pedaggicas
que haba observado en la prctica clnica. Fue tambin el momento idneo para solicitar
aclaraciones y matizaciones respecto a alguna de las interpretaciones que haban emergido en las
No obstante, vale la pena mencionar que la realizacin de dichas entrevistas supuso para m
respecto al primero.
Por ejemplo, las primeras entrevistas realizadas (en concreto con los estudiantes del primer
grupo) me dejaban con la sensacin de que el planteamiento de las preguntas resultaban para el
estudiante algo' abstractas, generales y poco concretas respecto a su experiencia clnica, lo que
dificultaba el carcter conversacional en las entrevistas a algunos estudiantes. Esto puede deberse
156
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
entre otras cosas, a que con este primer grupo de estudiantes no realic la observacin en su
exclusivamente para ello y que denomin registro de impresiones postentrevistas74. Material que
a posteriori me permita reflexionar sobre la manera en que conduca dichas entrevistas, aprender
de mis fallos y tambin reconocer mis aciertos. En la siguiente reflexin realizada en el memo
La anterior situacin generaba momentos de quiebre en la entrevista y dificultad para tirar del
"Me he quedado con la sensacin de que no supe como tirar del hilo, desde lo que
realmente le preocupaba a l, no percib claramente en aquel momento esa necesidad
de desahogo que entrelneas me revelaba, (), tal vez por cierta prudencia que me
lleva a tener tacto respecto a qu, cmo y hasta donde indagar al otro." (Diario de
impresiones postentrevistas, junio 14 de 2011, pg.7)
74
En el anexo 11, presento algunos ejemplos de dichos registros de impresiones postentrevistas.
75
Otro registro escrito que emple en la investigacin fueron los memos (interpretativos, metodolgicos, terico y de
reflexin personal) que estructur en el programa de Atlas-ti. Estos memos facilitaron la organizacin de la informacin recogida
en el campo y la emergencia de nuevas reflexiones e interpretaciones al releer una y otra vez la informacin registrada en los
diarios de la investigacin. Por otro lado, la decisin de emplear estos memos emergi durante la recogida de datos y una vez
aprend las herramientas del programa Atlas-ti.
157
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
observar, experiment cierta prudencia con el/la estudiante, respecto a cmo lo experimentara si
fuese ese otro/a (en otras palabras, me pona en el lugar del otro/a), lo que me llevaba a adoptar
una actitud de tacto y prudencia delante del relato del estudiante. Sin embargo, esta prudencia a
la vez me generaba cierta dificultad para desplazarme a la experiencia del otro/a, tema traspasar
mi lmite como investigadora (por aquel entonces estaba muy influenciada por la neutralidad
confianza aspectos personales y familiares. Fue una cuestin que pude entender gracias a la
experiencia y a las reflexiones del profesor Medina, quien como director del trabajo me ayud a
percibir la entrevista como una conversacin humana, dialgica, espontnea y sensible entre un
yo y un t.
entrevista los elabor de manera individualizada para cada participante del estudio a partir de la
informales y los diarios reflexivos de las estudiantes (ver anexos 8, 9 y 10). Sin embargo, cada
entrevista se estructuraba acorde a los patrones temticos (o dimensiones) que haban emergido
del anlisis preliminar de la informacin obtenida durante la observacin como temas relevantes
158
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
preferencias en cuanto a fecha, hora y lugar, de modo tal que no se forzara el desarrollo de la
tranquilidad para el desarrollo de la entrevista, para ello la escuela de enfermera facilit un aula,
aunque algunas estudiantes prefirieron que fuese realizada en la misma unidad de hospitalizacin
y una de ellas prefiri que fuese realizada fuera de la escuela y del hospital.
En las entrevistas trataba de captar cmo las estudiantes vivan o experimentaban aquellas
situaciones pedaggicas que se les presentaban en su prctica clnica. Sin embargo, tambin era
consciente del quiebre ontolgico entre la vivencia vivida y la vivencia mirada, que plantea
Rodrguez (2004), citado en Medina et al. (2008), como tambin que la reconstruccin de la
vivencia puede darse a travs de categoras distorsionantes. Sin duda el poseer la informacin
las propias conjeturas, hiptesis e interpretaciones que como investigadora iba construyendo
duracin media de cada una fue de aproximadamente dos horas. Las transcripciones literales
fueron devueltas a las estudiantes, enfermero y profesora para su revisin y validacin, cuyas
alguna idea o nocin a las participantes, contact a las estudiantes por va e-mail, quienes
159
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
accedieron a ampliar stas, situacin que sucedi en slo dos ocasiones. Vale la pena mencionar
que una vez finalizada la entrevista, el registro de impresiones postentrevista fue realizado de
forma inmediata tras su realizacin, tal como recomienda Valles (2002). Para Taylor y Bogdan
(1987), este registro de impresiones y observaciones ayuda tanto a guiar entrevistas futuras como
entrevistas, las cuales fueron una fuente de gran valor para el anlisis de este material y la
fue un momento para revivir la entrevista, para dar cuenta de los silencios, de los tonos de voz,
del lenguaje empleado y de las pausas, lo cual consign en la transcripcin de las entrevistas.
Otra fuente de recogida de datos la constituyeron los materiales escritos, como por ejemplo
los diarios reflexivos que las estudiantes llevaban en su prctica clnica. El objetivo de stos era
con enfermero/a tutor/a, la relacin con el paciente, con procedimientos o conocimientos clnicos
y sobre su aprendizaje clnico. Cada estudiante durante su prcticum clnico realizaba alrededor
profesora asociada, cada uno constaba alrededor de uno o dos folios. Los diarios reflexivos
analizados correspondieron tanto a los diarios de las estudiantes del primer grupo como del
los diarios reflexivos, exceptuando una que en un primer momento mantuvo cierta resistencia,
160
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
pero una vez establecido el rapport suficiente entre estudiante e investigadora accedi a
facilitarlos de manera voluntaria. En ningn momento forc a las estudiantes para ello, todo lo
contrario permit que tuvieran la autonoma de envirmelos en la fecha y momento que ellas
consideraran.
Otro material escrito fueron los planes de cuidado (PAEs) que realizaban las estudiantes. Los
cuales fueron solicitados de manera puntual para aclarar algn aspecto de la presentacin de los
razonamiento clnico que las estudiantes realizaban sobre los datos recogidos en la valoracin.
oficiales: plan curricular del grado, plan docente de la asignatura y de normativa institucional
hospitalaria.
Finalmente otra fuente de materiales escritos fueron los diarios que como investigadora
76
Algunos autores le llaman Libro de protocolo (Ruiz & Ispizua, 1989)
161
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
consign mis sensaciones y reflexiones propias respecto a lo que me pasa durante el trabajo de
Los diarios fueron organizados cronolgicamente, sus pginas enumeradas y contaban con
personal), cuya intencin fue la de expandir las reflexiones y conjeturas elaboradas en los diarios
de manera ms reflexiva y analtica. Estos memos constituyeron otra fuente de informacin, tal
como sealan Strauss y Corbin (2002), fueron realizados en el programa Atlas ti, a continuacin
categora estar por m), fecha de inicio del memo y titulado acorde a su contenido.
162
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
5.6.1 Credibilidad.
investigacin se corresponden con la realidad de los fenmenos y son reconocidos como crebles
por los participantes o personas que hayan tenido algn acercamiento al fenmeno estudiado
(Medina, 1996). Las estrategias que he seguido para asegurar la credibilidad de los datos han
referencial.
Este fue uno de los principales retos de la investigacin, mantener un largo perodo de
permanencia en el campo hospitalario fue de cuatro meses (de octubre de 2011 a enero de 2012)
y en el aula fue de siete meses (de marzo a junio de 2011 y de octubre de 2011 a enero de 2012).
Esta permanencia prolongada busc, por un lado, conseguir las mayores cotas de naturalidad y
hospitalaria para dar cuenta de las situaciones pedaggicas y experiencias clnicas del estudiante
Pero adems de la estancia prolongada en el campo, fue necesario una observacin continuada
y persistente (Guba & Lincoln, 1989). Durante los cuatro meses de observaciones en el campo
clnico se registraron cerca de 95 horas de observacin documentadas, y durante los siete meses
permitido distinguir y reconocer aquellas situaciones pedaggicas relevantes para los intereses
de la investigacin.
163
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Para alcanzar los significados que las acciones y fenmenos observados tienen para los
profundidad), los diarios reflexivos y los PAEs de las estudiantes. Esta triangulacin
participantes respecto a una situacin pedaggica en concreto, como tambin para validar,
conversaciones informales antes y despus de la situacin pedaggica en cuestin. Por otro lado,
contenido. De igual manera, se contrast con los participantes el sentido general asignado a los
resultados. Esta triangulacin se alcanz con la revisin del material recogido en las sesiones de
tutora con el director de la tesis, que en su calidad de experto valid y aport cuestionamientos,
de los datos.
164
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
sta hace referencia a la coherencia estructural (coherencia interna) de los resultados con los
manera sistemtica, consistente, plausible y cercana a los datos. En este sentido, a medida que
5.6.2 Transferibilidad.
minuciosas de los fenmenos observados y con muestreos tericos. En cuanto al primer requisito
he intentado hacer una descripcin minuciosa del fenmeno estudiado, resultados que considero
podrn ser tiles para la formacin clnica en enfermera. No obstante, vale la pena aclarar que
el presente estudio no pretende generalizar o aplicar los resultados de sus hallazgos a otros
En lo que se refiere al muestreo terico cabe sealar que a medida que avanzaba la recogida
preguntas de investigacin.
165
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
5.6.3 Confirmabilidad.
La confirmabilidad est dada por la transparencia del anlisis de los datos. En el presente
estudio la realizacin de memos metodolgicos (en el atlas ti) como codificacin, trabajo de
con estudiantes, entre otros tuvo el objetivo de recoger las reflexiones, replanteamientos e
interpretaciones emergentes durante el trabajo del campo y las estrategias y decisiones adoptadas
en la etapa de anlisis intenso. Este registro de memos metodolgicos constituye una fuente de
observaciones.
Antes de describir cmo se ha realizado el proceso de anlisis de datos, quiero aclarar que ste
en todo el proceso investigativo, desde el principio al final, incluso en la fase de diseo del
proyecto. Por este motivo, en el presente estudio, el anlisis se configura como un apartado ms
constituy la ltima fase del trabajo de campo, la secuencialidad lineal con que lo presento no se
corresponde de modo unvoco al proceso circular y dialctico que en realidad he llevado a cabo.
herramientas analticas y reflexivas, sino que en todo el proceso puse en juego la sensibilidad
fenomenolgica, creatividad, intuicin e imaginacin propia. Por otro lado, el hecho de conocer
vnculo con mi experiencia personal y profesional fue una ventaja al iniciar la investigacin,
debido a que poda moverme con soltura en el medio y focalizar el anlisis hacia aquellos
Como mencion en el captulo anterior, para el anlisis de la informacin se han seguido los
lineamentos del mtodo de las comparaciones constantes planteados por Strauss y Corbin (2002),
los datos.
dos niveles de anlisis diferentes. El primero de ellos revela el anlisis simultneo a la recogida
Estos niveles de anlisis no son cuatro momentos diferenciados del proceso analtico sino ms
bien diferentes operaciones sobre el corpus de datos que constituyen un solo proceso recurrente,
inicial de datos desde una perspectiva Emic (interpretaciones de primer orden, en palabras de
167
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Geertz, 1987) y una reconstruccin interpretativa desde una perspectiva Etic. Ha sido un
conceptuales propios en dilogo con la tradicin, en este caso, la formacin clnica del
estudiante de enfermera. Este movimiento dialctico que va constantemente del todo a sus
crculo hermenutico de Gadamer (2007), fue el que atraves todo el proceso de anlisis.
Atlas ti versin 6, el cual utilic de manera exclusiva para los procesos de almacenamiento,
El sistema de notacin que he utilizado en el estudio para identificar las notas fue:
168
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
77
Los nombres de las estudiantes, enfermero y profesora han sido cambiados en todo el sistema de notacin por nombres
ficticios para garantizar la confidencialidad y privacidad.
169
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Entrevista (E2, Est Rosa, 2:60): donde E significa entrevista, 2 significa el nmero
Estudiantes
de la entrevista, Est Rosa significa estudiante y nombre y 2:60
significado].
significado].
Entrevista Tutor (E, Enf Jordi, 2:80): donde E significa entrevista (en este caso no va
Observaciones (O8 PA, Est Irene, 3:10): donde O significa observacin, 8 significa el
prctica clnica
Planta A nmero de la observacin, PA significa planta A, Est Irene significa
Observaciones (O6 PB, Est Carla, 3:50): donde O significa observacin, 6 significa el
prctica clnica
Planta B nmero de la observacin, PB significa planta B, Est Carla significa
170
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Observaciones (O5 PC, Est Rosa 3:80): donde O significa observacin, 5 significa el
prctica clnica
Planta C nmero de la observacin, PC significa planta C, Est Rosa significa
Diarios de (D1, Est Aura, 1:150): donde D significa diario, 1 significa el nmero
estudiantes
del diario, Est Aura significa estudiante y nombre ficticio y 1:150 se
significado].
Esta notacin para la identificacin de los fragmentos de texto, se justifica, acorde con
Tal como afirman Taylor y Bogdan (1987), Valles (2002) o Woods (1987) el anlisis de la
habla de la omnipresencia del anlisis, afirma que la tarea analtica comienza en las etapas de
un momento de anlisis intenso. Para Taylor y Bodgan el anlisis de los datos es un proceso
en continuo progreso en la investigacin cualitativa (p. 158). Por tanto, teniendo en cuenta las
realizadas en el primer grupo de estudiantes como pista clave para la orientacin de las
171
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
observaciones y entrevistas con el segundo grupo. Pero aquello no muestra la complejidad del
anlisis a un nivel ms concreto y situado. Por ejemplo, a medida que recoga la informacin, su
anlisis me llevaba a formular nuevas conjeturas, pistas, preguntas, reflexiones e hiptesis para
por Gadamer (2007), anticipaciones que han de confirmarse o descartarse en las siguiente
recogida de datos.
En este anlisis in vivo fue esencial adoptar un pensamiento comparativo, indagar sobre lo
que dicen los datos qu sucede aqu?, obtener las diferentes perspectivas de los participantes
conceptos tericos en evolucin. Para ello adopt algunas herramientas de anlisis planteadas por
categoras con la comparacin constante entre ellas. Para el trabajo de campo tuve en cuenta las
muestreo se hace en base a los temas y conceptos que van surgiendo de los datos; su inters es
captar las propiedades y las dimensiones de un tema o fenmeno, hasta lograr la descripcin ms
completa posible; y la saturacin terica seala el punto en el que no se percibe nada nuevo en la
anlisis in vivo fueron: anlisis lnea por lnea; anlisis de una palabra, frase u oracin;
172
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Considero importante aclarar que para el presente estudio no se preestableci una lista de
conceptos y/o categoras preconcebidas, sino que stas se han construido de manera dialctica
entre induccin y deduccin, entre la significatividad subjetiva (Emic) que los participantes del
De acuerdo con Valles (2002) tras el anlisis preliminar que sucede de manera simultnea a la
desarrollo de descripciones densas (Geertz, 1987), es decir, descripciones de los significados que
las estudiantes utilizan para dar sentido a su prctica clnica y aprendizajes clnicos. Para ello, he
decidido prestar atencin a las preocupaciones de las participantes, que como mencionan
Strauss y Corbin (2002: 43) es la clave para ubicar dnde debe enfocarse un proyecto de
investigacin. Con este fin realic una lectura de las transcripciones, lo que me permiti
anticipar y proyectar un sentido global de los datos y conocer los temas nucleares en torno a los
Para este anlisis intenso he seguido los momentos de anlisis propuestos por Strauss y
173
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
La codificacin abierta hace referencia a la designacin categorial de los datos recogidos, son
conceptos que representan los fenmenos observados o indagados. Para Strauss y Corbin (2002),
es el proceso analtico por medio del cual se identifica a travs de conceptos la interpretacin y
significado que los propios participantes otorgan a los fenmenos, este proceso implica
decir tiene un sentido semntico. Esta unidad de significado se asocia a un cdigo o categora
que es la construccin de un concepto. El nombre escogido para una categora parece ser por lo
general el que mejor describe lo que sucede, debe ser lo bastante grfico para que le evoque
Para el proceso de codificacin de las unidades de significado tuve presente las preguntas de
investigacin, stas fueron el eje para interrogar los datos y as orientar la construccin de los
cdigos. En ningn momento esta primera fase de codificacin adquiri un carcter descriptivo
y mecnico. Todo lo contrario, fue un proceso complejo que exigi la lectura y relectura de los
relevantes contenan adems notas interpretativas que iba realizando durante el anlisis en los
anlisis in vivo fueron: microanlisis anlisis lnea por lnea, cuestionando la idea principal de
determinado prrafo u oracin, y anlisis minucioso frase por frase, o prrafo por prrafo;
unidades de significado; escribir notas y memos al codificar con el objetivo de expandir los
datos, registrar los anlisis, interpretaciones, preguntas e instrucciones para una recogida
adicional de datos (Strauss & Corbin, 2002); preguntas sensibilizadoras, preguntas tericas:
174
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
Cules son las relaciones de un concepto con otro?, Qu sucedera si?, Cmo cambian los
de naturaleza prctica y estructural: cules conceptos estn bien desarrollados y cules no?,
reproyectar del significado de los datos permiti que los conceptos/cdigos previos fueran
sustituidos progresivamente por otros ms adecuados. Ms que la reduccin de los datos a una
Sin embargo, tambin he de mencionar que algunas categoras fueron reconstruidas por otras
ms adecuadas teniendo en cuenta los conceptos ya construidos desde la literatura, y que por su
Por otro lado, la denominacin de los cdigos deriva tambin de los trminos y el lenguaje
empleado por las estudiantes de enfermera, llamados stos cdigos in vivo (estar por m,
confa en m, ir con cuidado) (Strauss & Corbin, 2002). En este proceso de codificacin
tambin hubo una suerte de integracin entre cdigos que por su naturaleza y semejanza
apuntaban a un mismo fenmeno. De acuerdo con Coffey y Atkinson (2003: 38), los cdigos son
175
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
principios organizadores que no estn grabados en piedra, son herramientas para pensar,
expandir, cambiar o integrar a medida que nuestras ideas se desarrollan a lo largo de las
Cabe destacar que las preguntas e intereses de investigacin fueron esenciales para la
datos. El hilo conductor del sentido de la investigacin fue la voz del estudiante. Por tanto, el
situacin humana, planteados por Paterson y Zderad (1979); los significados atribuidos a la
Despus de un largo proceso, emergieron 900 unidades de significado que considero renen
las unidades de anlisis relevantes para el estudio agrupadas en 94 categoras emergentes. Cabe
mencionar que las unidades de significados fueron codificadas a su vez por varias categoras.
176
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de unidades.
Ser estudiante. Hace alusin al significado que el estudiante le atribuye a su
condicin de ser estudiante de enfermera. Rasgos propios o diferenciales de s,
28
como estudiante. Diferenciacin que elabora ste/a entre ser estudiante y ser
enfermera.
Situacin de Cuidado/ Situacin humana. Narracin de situaciones de cuidado
entre el/la estudiante y la persona hospitalizada, o entre l/ella, la persona
6
hospitalizada y el/la enfermera(o). Apunta a todos los elementos contenidos en
una situacin de Cuidado/situacin humana (Paterson & Zderad, 1979).
Situarse el/la estudiante en la Unidad. Vivencia del/de la estudiante en el
momento de situar-se en la nueva unidad de hospitalizacin, con el personal de
enfermera y auxiliar, con las normas del hospital, con las formas de trabajar del
36
equipo, conocimiento de las patologas tratadas en la unidad, tratamientos
farmacolgicos, ubicacin de materiales, entre otros. Situarse en espacio, en
tiempo, con otras personas, con las cosas. Hacerse a un lugar.
Tacto. El tacto como un saber en las relaciones interpersonales, especialmente en
la relacin pedaggica, que desarrolla capacidad afectuosa hacia lo singular: la
14
singularidad de cada ser humano, la singularidad de cada situacin (Van Manen,
2004).
Temor /Miedo. Situaciones que generan a la/al estudiante sentir temor o miedo.
Hace alusin a las percepciones del estudiante sobre cambios en su estado
emocional y estados corporales ante situaciones nuevas o cambiantes.
31
Miedo a equivocarse, a hacer un fallo, miedo a decir no a la o al enfermera/o.
Tambin hace alusin a las manifestaciones de los estudiantes a la liberacin
de Miedos [Cdigo in vivo.] durante la prctica clnica.
Trabajo en equipo del personal de enfermera. Valoracin del estudiante sobre el
26
trabajo en equipo del personal de enfermera de la unidad.
Transferencia de la experiencia. Transferencia de la experiencia de la profesora/
enfermera/o, mostrando al o a la estudiante aquellos 'aspectos esenciales e
importantes del acto de Cuidar' con el debido razonamiento y/o fundamentacin,
a travs de la narracin de ejemplos prcticos, situaciones inciertas que se le han 18
presentado en la prctica asistencial, maneras de solventar stas, connotacin en
los aspectos relevantes en el momento de valorar a la persona hospitalizada y
saber cundo avisar o actuar, entre otras.
Valoracin / Exploracin fsica de la persona hospitalizada. Hace referencia al
momento de la exploracin fsica y valoracin de necesidades que realiza el
estudiante, las dudas que presenta respecto al qu valorar/explorar y cmo. 43
Diferenciacin que elabora el estudiante entre la valoracin que hacen los
estudiantes / y la valoracin que hacen las enfermeras
Valoracin cualidades del tutor(a). Valoracin que hace la estudiante sobre las
cualidades o rasgos de la prctica pedaggica del o de la tutor/a de prcticas, con 23
influencia positiva para su aprendizaje experiencial.
Valoracin de la Formacin en Enfermera. Valoracin que el/la estudiante hace
sobre su formacin como enfermera/o, contiene elementos de valoracin hacia la
institucin, hacia los/as profesores/as, hacia los valores aprehendidos, hacia los
saberes, hacia las asignaturas, hacia la metodologa, hacia los rasgos o cualidades
16
que tendran en cuenta para su futura prctica como tutoras de enfermera. Frases
del tipo: "Cuando sea enfermera, si yo soy tutora de una alumna...."
Como tambin hace alusin a la influencia de su formacin como enfermera/o
al mbito personal.
184
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
estructurado las 94 categoras emergentes. En esta etapa analtica pretend relacionar y contrastar
las categoras y reagrupar stas en ncleos temticos o metacategoras, teniendo en cuenta sus
refinamiento y depuracin de las categoras lo que implic, tal como mencionan Coffey y
Atkinson (2003), la exposicin de los datos de modo tal que tras su lectura se explor la
Del anlisis intenso, que supuso la contrastacin intercategorial de las 94 categoras, realic
una primera aproximacin a los ncleos temticos ms relevantes sobre la experiencia del
Aprendizaje experiencial
Estrategias didctico-reflexivas
186
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
resultados.
hubo una linealidad como tal en el proceso analtico, hubo momentos en que precisaba dar un
proceder acorde con el esfuerzo hermenutico sealado por Gadamer (2007), de captar el sentido
global del texto y transitar entre el todo y las partes en un dilogo hermenutico entre los datos,
temas en cuestin). Para elaborar dicha recontextualizacin fue necesario realizar previamente la
abierta y axial) fue lo que permiti la emergencia de los significados e interpretaciones para
190
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
captar el sentido global del texto y sus partes y posteriormente construir el relato de lo sucedido
literatura.
Cabe mencionar que este momento lo experiment como un salto al vaco respecto a cmo
Ese 'da un paso ms' que me dice Jos Lus, es como un salto al vaco, lleno de total
incertidumbre, cierta preocupacin para que el relato sea coherente, respetuoso con
lo vivido, relevante por sus construcciones tericas y conceptuales, lo suficientemente
fenomenolgico e interpretativo, en el que haya esa polifona de voces: el discurso
dialgico entre lo vivido e interpretado por los estudiantes, los marcos terico-
conceptuales que constituyen mi background mental y el mundo terico simblico
presente en las lecturas de diversos autores. (Memo metodolgico Codificacin,
julio 5 de 2012)
Por otro lado, el anlisis a su vez se fue refinando y focalizando hacia la naturaleza evolutiva
y dinmica de lo que aconteci en la experiencia prctica de los estudiantes, para ello me soport
Para estos autores, el proceso hace referencia a las acciones e interacciones en tiempo y
espacio entre personas en respuesta a las situaciones en las cuales se encuentran inmersos y su
191
Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
consider el patrn de anlisis entre el proceso y la estructura. De este modo, analic la accin
clnica del estudiante y las interacciones (clnica y pedaggica) entre estudiante y enfermero
los cambios en el contexto o a las condiciones del mismo. Es decir, cmo la accin/interaccin
hospitalizacin y seminario), los tiempos de la prctica clnica (el tiempo del parte; la ronda de
estudiantes, entre otras, y las caractersticas del contexto hospitalario (organizacin del personal
Todo lo anterior me permiti la identificacin de los ejes cualitativos que atravesaban los
expansivo que tiene como punto de partida (y ncleo) la relacin pedaggica estudiante-
enfermera/o que se caracteriza por cualidades esenciales como: la confianza, el estar por el/la
estudiante (un estar que cuida del estudiante), autorizar a no-saber, autorizar ante la
saliencia, el desarrollo del razonamiento y juicio clnico y la consciencia del cuidar competente y
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Cap. 5 Desarrollo histrico, social e intelectual del trabajo de campo
que conjuga las estrategias didctico-reflexivas que emplea la enfermera, la cualidades reflexivas
del/ de la estudiante y las condiciones estructurales de la prctica clnica; para finalmente llegar
Por tanto, los ejes cualitativos emergentes fueron (ver anexo 15):
Estos ejes como mencion anteriormente se relacionan entre ellos y constituyen el sentido
global del estudio. Alrededor de estos dos ejes cualitativos, y teniendo en cuenta el marco
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CUARTA PARTE
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Captulo 6. Resultados
() Slo un ser que habla, o sea, piensa, puede tener mano y