Lo indio en el magonismo
Lo indio en el magonismo
El indio y lo indio
en el movimiento magonista
Cuarta edicin ciberntica, enero del 2003
Captura y diseo, Chantal Lpez y Omar Corts
Indice
Presentacin.
Introduccin.
Las raices indias de los Flores Magn.
Lo indio en el magonismo.
1) El Programa del Partido Liberal Mexicano (1906).
2) La lucha por Tierra y Libertad (1910).
3) La comunalidad y el magonismo (1911 - 1913).
En defensa de los indios (1916).
El indio como raza nmada,
El indio conformista en el sur.
Los indios del norte.
Los indios en el magonismo.
1. Mayos, Tarahumaras y Yaquis en el norte.
2. Popolucas, Nahuas y Mayas en el sur.
Comentario final. Anarquismo magonista y autonoma india.
Notas.
Bibliografa citada.
Presentacin.
El 9 de agosto del ao 2000, recibimos el siguiente e-mail del amigo y
compaero, profesor e investigador del Instituto Nacional de
Antropologa e Historia, Benjamn Maldonado Alvarado:
Estimados Chantal y Omar:
Est muy bien su forma de celebrar los cien aos de Regeneracin.
El texto es muy interesante y su presentacin electrnica tambin (se
referia al ensayo La leyenda, un intento de acercamiento al peridico
Regeneracin).
Para sumarme a la celebracin aldeana, les envo mejor un texto sobre
los indios y los magonistas, diferente al de Beas y Ballesteros (se
refiere al texto Movimiento indgena y magonismo en Mxico, que
publicamos en nuestra editorial Ediciones Antorcha), que acaba de ser
publicado en una revista que editamos ac en Oaxaca.
Espero que les guste.
Un abrazo,
Benjamn.
Nuestra respuesta fue inmediata aceptando, claro est, el escrito, para
aunarlo a los documentos que fuimos publicando como nuestra
particular manera de contribuir a la celebracin de los cien aos de la
aparicin del peridico Regeneracin.
La dos primeras ediciones cibernticas de este ensayo, las colocamos
en el servidor de Pobladores, en nuestro sitio, Acracia; luego, cuando
ese servidor cambio de propietario y fue reconfigurado, colocamos una
tercera edicin ciberntica en el servidor de Lycos, en nuestro sitio
abatir, y ahora, que por fin contamos con nuestro dominio propio,
colocamos esta cuarta edicin ciberntica aqu, en Antorcha.net.
Esperamos que esta cuarta edicin ciberntica sea del agrado de quien
la lea.
Chantal Lpez y Omar Corts
Introduccin.
A principios del siglo XX haba en Mxico una poblacin de unos 12
millones de habitantes, de los cuales la mayora eran indgenas que
vivan en pequeas comunidades rurales y en haciendas. Esto hace
pensar que la base de un movimiento revolucionario deba ser esa gran
masa indgena sobreexplotada y, por tanto, que los trabajos de
agitacin consideraran a esta poblacin como su principal objetivo,
an cuando fuera como apoyo estratgico para sectores considerados
de punta, como el incipiente proletariado.
Pero si actualmente los indios son apenas visibles, en aquella poca su
situacin era peor. Su diferencia era percibida como una raza distinta,
obviamente inferior, ajena a los destinos de la patria, quedando
disueltos en la categora de masa analfabeta.
Aqu me refiero al pensamiento poltico de la poca, es decir al
conjunto de ideas que guiaban a grupos de accin; haba gentes como
Abraham Castellanos o Francisco Belmar que pensaban de distinta
manera sobre los indios, pero se trata de intelectuales cuyos
planteamientos alternos no llegaron a influir de forma decisiva y
masiva ni en el gobierno ni en el curso de los acontecimientos
polticos.
El objetivo implcito de esta identificacin genrica no era caracterizar
a un grupo sino mostrar a qu tipo de gente no se perteneca ni se
quera pertenecer, es decir establecer una identidad negativa con
respecto al otro. Un ejemplo est en el pensamiento revolucionario de
Francisco I. Madero, quien sostena en 1908 que:
an en los pases muy ilustrados no es el pueblo bajo el que determina
quines deben llevar las riendas del gobierno. Generalmente, los
pueblos democrticos son dirigidos por los jefes de partido... Aqu en
Mxico pasar lo mismo, y no ser la masa analfabeta la que dirija al
pas, sino su elemento intelectual (Madero, La sucesin presidencial en
1910, en: Maldonado, 1994:43).
Compartiendo esa visin racista, los polticos porfiristas no reconocan
en el indio cualidades positivas, por lo que, por ejemplo, sostenan que
era necesario crear una legislacin sabia para sacar al indio de su
abyeccin y metamorfosearlo en ciudadano, en padre de familia y en
ciudadano til a la comunidad (Enrique C.Creel, en: Ibid:42).
Al coincidir las intenciones de revolucionarios y porfiristas, la
utilizacin del indio para transformar al pas o mantenerlo bajo la
dictadura consista en desconocer su derecho a ser diferente y buscar
las formas de convertirlo en lo que se crea que no era: letrado,
ciudadano, padre de familia y hombre til. Es decir, usarlo como masa
indistinta para modelar la nacin al gusto de la clase dominante.
Pero hubo un movimiento (1) que tom en serio a los indios y ese fue el
magonismo.
En este movimiento liberal/anarquista participaron indios a todos los
niveles: dirigentes, militantes y simpatizantes, coincidiendo sus
demandas con los postulados del Partido Liberal Mexicano, pero sobre
todo, el magonismo hall y defendi valores positivos en los indios,
fundamentando en su forma de vida un modelo para la reconstruccin
del pas despus del triunfo de la revolucin por Tierra y Libertad.
Por tanto, revisaremos la presencia india en el magonismo en tres
aspectos:
A) El ser indio de sus dirigentes principales, los hermanos Flores
Magn.
B) La militancia de indios en el Partido Liberal Mexicano.
C) La presencia de lo indio en el discurso del anarquismo magonista.
Lo indio en el magonismo.
Ubicaremos cuatro momentos en los que toman fuerza las expresiones
respecto a lo indgena en el seno de las definiciones magonistas. No se
trata de mostrar una evolucin del pensamiento sino cuatro momentos,
de los cuales slo el ltimo es coyuntural y los tres primeros
significaron definiciones fundamentales.
1. EL programa del Partido Liberal Mexicano
(1906).
Si consideramos con Armando Bartra (1977:13) que el magonismo
cobra vida como tal hasta que se conjugan tres elementos: un
peridico de combate (Regeneracin), una ideologa (el liberalismo
magonista) y una organizacin (el Partido Liberal Mexicano), lo cual
ocurre a fines de 1905, tenemos entonces que la primera definicin
respecto a los indios y su lucha debemos buscarla en el documento
fundacional del Partido Liberal Mexicano, su Programa de julio de 1906,
documento elaborado despus de varios meses de consulta entre sus
militantes (ver Lpez y Corts, 1985).
En este programa no se incluye slo la restitucin de tierras a las
comunidades indgenas despojadas (como los yaquis y mayas) (17)
sino tambin la proteccin a la raza indgena a travs de su educacin
y dignificacin para que contribuya poderosamente al fortalecimiento
de nuestra nacionalidad. (18)
Esta doble aparicin de lo indio muestra por una parte el conocimiento
de la situacin de estos pueblos y su principal demanda, la tierra,
incorporada al programa revolucionario para lograr su participacin en
el movimiento, y por otra parte muestra una concepcin de una nueva
nacin postdictatorial en la que los indios aportaran sus capacidades
para recrearla y enriquecerla.
La educacin y dignificacin de la raza no parecen pretender borrar las
diferencias tnicas en aras de construir unitariamente lo nacional, sino
ms bien expresan una voluntad de dejar de explotar y menospreciar a
los pueblos indios dndoles la posibilidad de autogobierno y ofrecerles
el acceso a satisfactores de la modernidad.
Esto que aparece esbozado en el Programa se fue enriqueciendo con la
reflexin y la experiencia de lucha, por lo que creemos que hay una
continuidad en esta preocupacin y postura magonista desde 1906
hasta la muerte de Ricardo Flores Magn e incluso despus (19).
Cambian las formas (de la proteccin de la raza a la expropiacin india
de los medios de produccin), pero no el fondo, que es el reconocer en
los indios su capacidad de aportacin a la reconstruccin del pas.
As, an considerando slo los planteamientos de este programa
liberal, que no es radical, ya se percibe una distancia enorme entre los
magonistas y los planteamientos que haran revolucionarios como
Madero aos despus.
Los magonistas formularan sus definiciones ms ricas y contundentes
respecto a los indios entre 1910 y 1913.
2. La lucha por Tierra y Libertad
(1910).
En octubre de 1910, antes del estallido de la revuelta maderista y un
ao antes de la separacin entre Madero y Zapata, y de la
promulgacin del Plan de Ayala, el movimiento magonista reorient
sus objetivos de lucha de acuerdo a la tendencia ideolgica
predominante en el Partido Liberal Mexicano: el anarquismo.
Este cambio qued expresado en las consignas de lucha, que de 1906
a 1910 fue Reforma, Libertad y Justicia, y a partir de 1910 y hasta el
final sera Viva Tierra y Libertad (20).
El cambio que expresa esta nueva consigna, de clara filiacin
anarquista, implica un nuevo plan de lucha: ya no se trata de buscar un
gobierno verdaderamente democrtico derrocando al dictador, sino de
acabar con todo tipo de gobierno.
La estrategia de lucha era ahora que los grupos afiliados al Partido
Liberal Mexicano se levantaran en armas, liberaran poblaciones
redistribuyendo la propiedad e invitando a la poblacin a apropiarse
colectivamente de los medios de produccin y de las mercancas
existentes, organizndose para consumirlas con criterios ticos y
cultivando colectivamente la tierra (21).
Comnmente se liga a Zapata con la consigna Tierra y Libertad, que
lleg a ser el motivo de su lucha pero que no fue la consigna con que
firmara sus documentos, a diferencia del magonismo que s los firmaba
as.
Ya hemos visto que mucho antes que Zapata el magonismo se lanz a
la lucha por Tierra y Libertad y existen mltiples testimonios tanto de
magonistas como de zapatistas acerca de que la vinculacin entre
ambos movimientos se di entre 1912 y 1913, llevando los enviados
magonistas la consigna a Zapata (ver Maldonado, 1994:48-55).
Incluso, como vimos ms atrs, esta relacin pudiera ser anterior a
noviembre de 1911. El impacto del magonismo en el zapatismo es
valorado por Cockcroft en estos trminos:
El Partido Liberal Mexicano se haba anticipado a la revolucin agraria
zapatista en ms que slo su lema Tierra y Libertad. Sirvi tambin
para delinear la divisin entre Zapata y Madero, al sufrir antes la misma
clase de traicin militar padecida por Zapata y al insistir en la lucha por
metas socioeconmicas en el campo. Sin embargo, debe sealarse que
el Partido Liberal Mexicano fue consistentemente ms agresivo en su
poltica y en su accin que el movimiento de Zapata. Desde el principio,
el Partido Liberal Mexicano hizo presin sobre otros grupos
revolucionarios para que asumieran una posicin ms a la izquierda en
favor de los obreros y de los campesinos. Por su actitud ideolgica y
revolucionaria, sirvi como una fuerza constante para radicalizar los
acontecimientos, es decir, dirigiendo la revolucin hacia la izquierda.
En muchos otros casos de la revolucin, los acontecimientos tendieron
a radicalizar a los lderes revolucionarios y no a la inversa, lo que
sugiere el efecto del origen de la revuelta desde abajo.
Por ejemplo, aunque el movimiento de Zapata sirvi ms tarde para
radicalizar los acontecimientos y forzar a otros grupos revolucionarios
hacia la izquierda, al principio no fue ms all en su ideologa que el
prrafo 3 del artculo 3 del Plan de San Luis Potos de Madero. Muy de
vez en cuando, y nunca antes de 1913, los zapatistas firmaron sus
documentos con el lema Tierra y Libertad. Fue hasta el periodo
posterior a 1913 cuando los zapatistas radicalizaron ms sus ideas, de
acuerdo con el patrn establecido aos antes por el Partido Liberal
Mexicano y su programa y lema revolucionarios. Puede decirse, por
tanto, que los acontecimientos anteriores a 1913 sirvieron para
radicalizar a muchos revolucionarios mexicanos, incluyendo a Zapata,
pero que solo el Partido Liberal Mexicano, incluso cuando enfrentaba
divisiones internas, sirvi de manera consistente para radicalizar los
acontecimientos (Cockcroft, 1976:173-174).
Para el tema que nos ocupa, lo interesante de todo este cambio en el
magonismo, adems de su vinculacin e influencia en el zapatismo, es
que la propuesta magonista para reconstituir de manera anarquista los
pueblos una vez liberados, toma como ejemplo la experiencia
histricamente construida por las comunidades indias.
Esto es fundamental porque, a pesar de que puedan tener una visin
idlica de estas comunidades, se basan en tres aspectos que an hoy
son, dos de ellos, registrados profusamente por la investigacin
etnogrfica: la propiedad comn de la tierra, la ayuda mutua y el odio a
la autoridad. Las dos primeras son parte de lo que llamamos
Comunalidad.
3. La comunalidad y el magonismo
(1911 - 1913).
La etnografa contempornea de Oaxaca da cuenta de la existencia
entre los pueblos indios de una actitud ante la vida que define al ser
indio; se trata de su carcter comunal, su vocacin colectivista.
Por comunal no me refiero al mbito local sino al ser colectivo, pues
aunque la pertenencia a una comunidad es bsica, no se trata de
cualquier tipo de pertenencia: para ser indio, se requiere no slo hablar
la lengua o haber nacido en un pueblo indio, sino expresar su voluntad
de ser parte de la comunidad a travs de la participacin en las
actividades comunales, como el trabajo, la fiesta y el gobierno interno.
La comunalidad, columna vertebral del ser indio, est compuesta de
cuatro elementos centrales: el territorio comunal (uso y defensa del
espacio colectivo), el trabajo comunal (interfamiliar a travs de la ayuda
mutua y comunitario a travs del tequio, que es trabajo gratuito para
obras de beneficio del pueblo), el poder comunal (la participacin en la
asamblea y el desempeo de los diversos cargos cvicos y religiosos
que forman su sistema de gobierno) y el disfrute comunal (la
participacin en las fiestas y su patrocinio). En la participacin de
hombres y mujeres en estos cuatro aspectos se manifiesta la
pertenencia responsable a una colectividad y esa colectividad
reconoce a los que se destacan en su servicio, generndoles prestigio.
Para los indios no basta ser de la comunidad, es preciso ser
comunidad y expresarlo.
Se puede perder la lengua, abandonar el vestido tradicional, haber
migrado a alguna ciudad o incluso ya no compartir todo el corpus
mitolgico como explicacin del funcionamiento y razn de las cosas,
pero el individuo que siga participando en lo comunal podr seguir
sintindose indio y seguir siendo reconocido como miembro de una
colectividad india por sus paisanos. Por el contrario, cuando alguien se
vuelve individualista, la comunidad le rechaza pues ese individuo con
su actitud se niega a ser parte de lo comunal.
Esta vieja actitud india fue percibida por Ricardo Flores Magn y otros
magonistas, como William C. Owen y Voltairine de Cleyre, y fue
considerada como la muestra histrica de que es posible llegar a vivir
en sociedades colectivistas antiautoritarias.
Flores Magn fundamenta su propuesta en varios textos a partir de
marzo de 1911, apareciendo la formulacin ms completa en su artculo
El pueblo mexicano es apto para el comunismo (Regeneracin, 2 de
septiembre de 1911) (22). En ellos, las caractersticas que le interesa
destacar de la organizacin sociopoltica india, son tres:
1) La propiedad comn de la tierra y el libre acceso de todos sus
habitantes a los recursos naturales (bosques, agua y yacimientos).
2) El trabajo en comn, referido tanto al cultivo colectivo de la tierra
como a las formas de ayuda mutua interfamiliar; y
3) El odio a la autoridad y la no necesidad de ella.
El conocimiento que demuestra Flores Magn acerca de los pueblos
indios no es slo fruto de la experiencia sino seguramente tambin de
la discusin con indios magonistas y de la reflexin sobre sus
perspectivas.
Segn observa, la propiedad comn de la tierra inclua el libre acceso a
su cultivo, lo que significa que las tierras comunales que se
encontraban ociosas podan cultivarse y ser abandonadas al cabo de
algunos aos de trabajarlas, para ocupar otra parcela libremente; esto,
que suceda a principios de siglo, pude observarlo hace unos diez aos
en pueblos chatinos de Oaxaca.
Al apoyo mutuo lo presenta como la forma de produccin y
distribucin de bienes de consumo y excedentes, siendo la moneda
poco necesaria para estas relaciones, y como la forma de enfrentar los
requerimientos individuales como la construccin de una casa; esta
ayuda mutua, registrada en la gran mayora de los trabajos
etnogrficos contemporneos, se sigue dando para construccin y
mejoramiento de casas, para la limpia o cosecha agrcola, para la
construccin o lavado de pozos, o como apoyo en el patrocinio de
fiestas, y consiste en que alguien invita a varios parientes y vecinos a
ayudarlo en algn trabajo, les da comida y bebida y se compromete a
corresponder de la misma manera cuando cualquiera de ellos lo llame.
Los dos elementos de la comunalidad percibidos por Flores Magn
siguen siendo fundamentales en el ser mazateco:
En la nocin de pertenencia a la comunidad o Nashinand intervienen
dos factores: uno de ellos es el nacimiento, pero el ms importante es
el principio de participacin, requisito a travs del cual se establece la
filiacin comunitaria. En este sentido, existe un complejo sistema de
intercambios recprocos gracias a los cuales cada individuo queda
inserto en una red social. Los mbitos por excelencia en los que se
participa con la comunidad son las ayudas mutuas, las faenas o
tequios y el sistema de cargos. Estos trabajos solidarios compartidos,
con los que se da una intensa y permanente participacin en trminos
polticos, econmicos y sociales, contribuyen a reforzar una
representacin ideolgica de la vida colectiva, en la que se concibe a
cada individuo como integrante de una colectividad. Por ejemplo, ellos
explican que la faena es labor social, se dice xabasen, que es trabajo
para la comunidad o tambin lo traducen como lo que damos nosotros
entre todos (Quintanar y Maldonado, 1999:15-16).
Respecto al odio a la autoridad y su no necesidad, seguramente se
refiere a la autoridad supralocal, al Estado que sojuzga a los indios y a
sus autoridades a travs de las fuerzas policiales, fiscales y los Jefes
Polticos. Es imposible que alguien con tan vasto conocimiento de los
pueblos indios se estuviera refiriendo a las autoridades tradicionales
(jefes de linaje, mayordomos de fiestas, capitanes de banda de msica,
Consejos de Ancianos) o a las autoridades municipales propias de
cada comunidad, electas en asamblea de acuerdo al sistema de cargos,
y que son los representantes de la comunidad ante el gobierno, no los
representantes del gobierno en la comunidad. En ese sentido, la
abolicin de la autoridad estatal y opresiva es entendida como el
ejercicio de la voluntad autnoma de organizacin comunal.
Un aspecto que muestra la gran claridad de Ricardo Flores Magn est
en su referencia a los mestizos, pues asegura que tambin estn
organizados en torno a los mismos principios comunales, por lo que el
comunismo practicado por la mayora de la poblacin mexicana hara
posible una revolucin que reconstruyera a la sociedad sobre la base
de lo comunal. La prctica de la comunalidad en pueblos mestizos
sigue siendo documentada por la antropologa.
Estos planteamientos fueron adoptados y desarrollados por otros
magonistas. En septiembre de 1911, Voltairine de Cleyre encuentra en
los yaquis de Sonora los argumentos suficientes para afirmar, incluso,
que la comunalidad fue el elemento que impuls la resistencia contra
la expansin capitalista (Torres Pars, 1990:158-162).
Sostiene tambin que el objetivo de civilizar a Mxico era desarticular a
las sociedades indias. Es importante sealar que tanto ella como
Flores Magn afirman que las comunidades indias se desorganizaron
con el desarrollo del capitalismo impulsado por el porfiriato, pues
ambos coinciden en que el comunismo indio existi en Mxico hasta
hace unos 25 aos, es decir a principios del porfiriato (23).
Por su parte, William C. Owen dice en octubre de 1911 que la causa de
la revolucin es el rechazo de los mexicanos a la penetracin
capitalista modernizadora a partir de un pasado anarco-comunista de
la vida rural (Ibid:164-165).
De esta manera, para los magonistas es desde lo comunal que surge la
resistencia india contra la agresin imperial (24).
El objetivo del anlisis magonista es eminentemente poltico: no tratan
de hacer una etnografa ociosa o para ser aplicada al ejercicio del
gobierno, sino que es puesta al servicio de la reflexin y propaganda
revolucionarias.
Dado que no es un movimiento indio, el magonismo no propone a la
sociedad india como modelo sino que descubre su esencia, la
comunalidad, como experiencia comunista y la encuentra entre los
pueblos mestizos, quienes muy probablemente slo haban perdido su
lengua pero no su identidad basada en la comunalidad.
Notas.
(1) El zapatismo es un movimiento claramente indio, pero su discurso
tnico no es tan elaborado como el magonista.
(2) Ver B. Cano (1976:28-43), Ethel Duffy (1984:15-16) y Kaplan/ Flores
Magn (1986, T.I).
(3) Reconociendo la fuerza de las races indias de los Magn, Nicols T.
Bernal (1982:103) afirmaba que Ricardo fue anarquista mucho antes de
serlo consciente y abiertamente; a su vez, Jenaro Amezcua (1979:24)
sostiene que esas tradiciones contenan los principios de un
socialismo libertario autctono.
(4) Por contacto estrecho entiendo la relacin actual de los migrantes
con su pueblo, sobre todo enviando cooperaciones y asistiendo a
algunas fiestas, lo que adems de hacerlos sentirse parte de la
comunidad aunque en lejana, hace que la comunidad los siga
reconociendo como parte de ella, con todos sus derechos pues
cumplen con sus obligaciones en la medida de sus posibilidades.
(5) El territorio mazateco est conformado por 21 municipios, de los
cuales 17 estn en la sierra y 4 en tierras bajas hacia Veracruz; entre
ambas zonas no hay relaciones constantes. Los mazatecos son el
tercer grupo etnolingstico ms numerosos en Oaxaca, con 151,066
hablantes segn el Conteo de Poblacin de 1995, y es de los ms
slidos lingstica y culturalmente. Los nahuas de Oaxaca, si bien son
pocos (9,158 en el estado y slo 6,896 en la sierra mazateca), colindan
con los nahuas de la Sierra Negra de Puebla, que son 399,324 y con los
que mantienen contacto frecuente. Las relaciones de los mazatecos de
la sierra con cuicatecos y chinantecos son escasas.
(6) Algunas fuentes afirman que ella era mestiza, descendiente de
tribus nativas, con excepcin hecha de un abuelo que vino de
Cartagena, Espaa (Duffy, 1984:14; ver tambin Cockcroft, 1976:23;
Barrera, 1973:17; y Valads, 1983:10).
(7) Aunque todas las fuentes biogrficas conocidas sealan que Jess
naci en San Simn, ninguna seala a qu municipio perteneca este
pueblo. Adems, en el archivo del Registro Civil de San Jernimo
existe copia del acta de nacimiento de Gaspar Jess Melchor Flores
Magn, sealando que naci all, en Tecatl, el 6 de enero de 1871
(Agee, 1988:6).
(8) Enrique Flores Magn recuerda que salieron cuando l era un nio
de brazos, lo que hace pensar que fue a fines de la dcada de 1870,
teniendo Ricardo unos 7 aos o menos, y al respecto Benjamn Cano
Ruiz (1976:28) seala el ao de 1878 como el de su llegada a la capital
del pas. Por su parte, Chantal Lpez y Omar Corts (1998:57) indican
que esto sucedi hacia 1884, por lo que Ricardo tendra 11 aos de
edad. De todos modos es una edad muy temprana.
(9) En 1994 tuve la oportunidad de asistir a una jornada magonista en
Eloxochitln. Una de sus actividades fue un concurso de pintura
infantil con ese tema, siendo la mayora reproducciones de fotos y
grabados. Pero hubo dos que me llamaron la atencin, sobre todo una
en que apareca un mazateco con su burro que llevaba dos canastos y
dentro de cada canasto un nio. Al preguntar qu tena que ver eso con
el magonismo, me dijo el nio autor que sus abuelos le cuentan que de
esa forma viajaban los hermanos Flores Magn a Teotitln. Por otra
parte, en Mazatln hay quien cuenta historias de don Teodoro, del que
se dice descendiente.
(10) Como se ver, no podemos establecer a qu grupo tnico
pertenecan, pues si bien nacieron en pueblos mazatecos, no crecieron
en ellos ni aprendieron su lengua, adems de que parece que se
identifican ms bien como nahuas que como mazatecos.
(11) Valads (1983:10). Florencio Barrera (1973:17) se confunde y dice
que era de origen mixteco. A su vez, Pedro Anaya (1955:12) dice que
era mazateco.
(12) Han de saber, hijitos, que descendemos de un miembro de una
fuerza militar azteca. Fue enviado por el emperador azteca a recibir los
tributos de las tribus subyugadas de Oaxaca. Esto fue siglos antes de
que llegara Corts a Mxico. Nuestros antepasados fueron forasteros,
pero nosotros somos oaxaqueos por haber nacido all (Kaplan/Flores
Magn, 1986 T.I:10).
(13) Por ejemplo, los chocholtecas de la mixteca ya casi no hablan su
lengua pero se reconocen como chochos por haber nacido en pueblos
que histricamente lo han sido, adems de que mantienen la forma de
organizacin comunal de los pueblos indios. Por otra parte, los
migrantes que ya no hablan la lengua pero siguen en relacin estrecha
con la comunidad, son reconocidos como parte de ella.
(14) Incluso, en sus cartas a Ellen White, Ricardo se asume como
salvaje, hijo de la naturaleza, planta tropical o hijo de las montaas,
pero no se refiere a su origen tnico (Cano, 1976).
(15) Como se ver ms adelante, la voluntad de ser parte de la
comunidad se expresa en lo comunal, es decir, participar en la defensa
y cuidado del territorio comunal, en la asamblea y sistema de cargos
cvicorreligiosos, en el tequio (trabajo gratuito para obras del pueblo) y
en la ayuda mutua (trabajo gratuito entre familias para construccin de
casas, pozos, siembra, etc.), y en la organizacin y disfrute de las
fiestas (ver Maldonado, 1994).
(16) Aunque no se sepa a qu grupo pertenecan, es importante
recordar que los mazatecos (que se identifican como Chjota nna,
gente de nuestra palabra) siguen siendo uno de los ms slidos grupos
tnicos de Oaxaca y que los nahuas, autonombrados mexicanos, son el
grupo ms numeroso del pas, estando la mayor parte de ellos en
Puebla.
(17) El Artculo 50 del Programa dice: Al triunfar el Partido Liberal, se
confiscarn los bienes de los funcionarios enriquecidos bajo la
dictadura actual y lo que se produzca se aplicar al cumplimiento del
Captulo de Tierras especialmente a restituir a los Yaquis, Mayas y
otras tribus, comunidades o individuos, los terrenos de que fueron
despojados y al servicio de la amortizacin de la deuda nacional (en:
Crdova, 1973:422).
(18) En la Exposicin de motivos del Programa, se lee: La proteccin a
la raza indgena que, educada y dignificada, podr contribuir
poderosamente al fortalecimiento de nuestra nacionalidad, es un punto
de necesidad indiscutible (en: Crdova, 1973:417). El Artculo 48 del
Programa dice escuetamente: Proteccin a la raza indgena.
(19) Ver cita de Librado Rivera al final del texto.
(20) Los dos documentos clave en la historia magonista estn definidos
y firmados con estas consignas: el Programa de 1906 y el Manifiesto de
septiembre de 1911.
(21) Los textos de Regeneracin entre 1910 y 1912 dan cuenta de estos
cambios.
(22) Otros artculos, publicados en Regeneracin, son: El derecho de
propiedad (18 de marzo de 1911), La cuestin social en Mxico (10 de
febrero de 1912), Sin gobierno (24 de febrero de 1912) y Sin jefes (21 de
marzo de 1914).
(23) El impacto de las leyes de Reforma juaristas y del capitalismo
impulsado por el porfiriato fue desigual en el Estado de Oaxaca. La
sierra mazateca fue una de las zonas ms tempranamente intervenidas,
resultando que hacia fines del siglo XIX haba comunidades cuyas
tierras estaban ya totalmente privatizadas, sobre todo para cultivo de
caf.
(24) Toda esta perspectiva magonista fue descalificada por el influyente
antroplogo Gonzalo Aguirre Beltrn (1980) quien enva
apresuradamente a las sociedades indias al bal de los recuerdos y
fulmina a Flores Magn como mal anarquista que idoliza al buen
salvaje.
(25) Yaqui o yoreme que desde 1905 milit en el magonismo y fue
comisionado a Sonora y Chihuahua, cayendo preso en San Juan de
Ula (Martnez, 1968:109; Gonzlez, 1984:11).
(26) Algunos autores ubican a Palomares como yaqui. l mismo aclara
la duda en carta a Ricardo Flores Magn en 1908: ...maana de
maanita salgo para la Sierra de Bacatete, con la rapidez posible me
pondr en campaa de acuerdo con mis compaeros los indios mayos
y vecinos los indios yaquis. Suyo hasta el triunfo de la Revolucin o la
muerte, firma Indio Mayo (en: Corts y Lpez, 1986:45-46).
(27) Libertad y Trabajo era un semanario liberal fundado en mayo de
1908, cuyo objeto era transmitir el mensaje de la Junta al pueblo
mexicano. Se editaba en Los Angeles y su director responsable era
Fernando Palomares... dej de publicarse despus del 6 de junio y bien
sabamos por qu, ya que Fernando Palomres sali inmediatamente,
por rdenes de la Junta, para poner sobre aviso a los grupos de
Sonora y Sinaloa. El se haba desarrollado en la colonia socialista de
Mayocoba... conoca muy bien el terreno y los habitantes, as como a
las tribus mayo y yaqui (Duffy, 1984:151 y 158).
(28) A fines de 1910, Fernando Palomares y Pedro Ramrez Caule,
ambos veteranos de Cananea, fueron enviados a la regin de Mexicali
a conferenciar con Camilo Jimnez, que era un tarahumara. Los tres
prepararon mapas del terreno y organizaron grupos indgenas para la
lucha (Duffy, 1984:222).
(29) En 1892 Tmochic, un pueblo serrano de 300 habitantes, la mitad
tarahumaras, se rebel contra el gobierno bajo la bandera de la Santa
de Cabora, Teresita Urrea. Santana Prez fue autoridad en Tmochic en
1887 y despus de la rebelin reprimida se le persigui. Aos despus,
en junio de 1908 fueron detenidos varios liberales en Casas Grandes,
Chihuahua, que organizaban un levantamiento, entre ellos Santana
Prez (Gonzlez y Pinet, 1988:44; Aurrecoechea y Barrera,
1985:105-106; Castro, 1994:5). Sin embargo, Paul Vanderwood
(comunicacin personal, 1999) afirma que si bien fue magonista
Santana Prez, ni l ni los rebeldes tomochitecos eran tarahumaras
sino mestizos.
(30) El 4 de octubre (1906) en la Sierra de Soteapan un grupo de
aproximadamente 350 libertarios -compuestos en su inmensa mayora
por indgenas de la regin- libra un duro combate contra las fuerzas
federales (Hernndez, 1984:93).
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