Demcrito.
Sentencias sobre tica y educacin
1.
Pasar la vida en la mejor tranquilidad posible y con un mnimo de disgusto es
lo mejor para el hombre. Esto es lo que sucedera al hombre que no busca sus
placeres en las cosas mortales.
2.
El hombre sereno que es atrado hacia obras de justicia y legalidad est alegre,
vigoroso y despreocupado tanto en la vigilia como en el sueo. Pero quien
ignora la justicia y no hace lo que debe, le disgusta todo esto cuando lo
recuerda, se atemoriza y se atormenta a s mismo.
3.
La serenidad les nace a los hombres a travs de la moderacin en el placer y el
ordenamiento armonioso de la vida; deficiencias y excesos, en cambio, suelen
ocasionar peripecias y causar grandes agitaciones al alma. As aquellas de las
almas que son sacudidas por movimientos desde grandes distancias, no son ni
estables ni serenas. De modo que debes sopesar en tu juicio lo que es posible
contentndote con lo que est a tu alcance y restar importancia a los que
provocan rivalidad y admiracin y no dejar a tu espritu pendiente de ellos, has
de contemplar, por el contrario, la vida de los agitados o agobiados por
trabajos y tener presente cuan duramente sufren ellos para que tus propias
circunstancias (de vida) y tus pertenencias te parezcan grandes y dignas de ser
envidiadas y para que ya no te suceda que sufras en tu corazn por desear
siempre ms y ms. Porqu quien admira lo que los otros poseen (bienes) y a
los que son considerados felices por los dems pobres y siguindoles en el
pensamiento toda hora, se ver obligado siempre a emprender algo novedoso
e impulsado por su codicia a comprometerse en una hazaa irremediable que
las leyes prohben.
4.
Lo equilibrado es bello en todo, en cambio, el exceso y la deficiencia no me
parecen que lo sean.
5.
Quien quiera el alma tranquila, no debe emprender mucho, ni en la vida
privada ni en la pblica, y en aquello que emprenda, sea esto lo que fuere, no
debe abarcar nada que sobrepase su propia capacidad y naturaleza, por el
contrario, debe precaverse hasta tal punto que, an cuando le sorprendiera la
fortuna y lo sedujera hacia una aparente plenitud, l debe apartarla, no dejar
aadir lo que sobrepasa a sus posibilidades. Porque una carga justa ofrece ms
seguridad que una carga excesiva.
6.
Ha de reconocerse que la vida humana es endeble y de corta duracin y que va
mezclada de muchas calamidades y complejidades para que nos preocupemos
en adquirir tan slo moderados bienes y que el esfuerzo (de su administracin)
est en proporcin a nuestras necesidades.
7.
Feliz quien con modesta fortuna vive sereno, infeliz quien con mucho vive
afligido.
8.
El que siente envidia, se hace dao como si l mismo fuera su enemigo.
9.
Fama y riqueza sin inteligencia son bienes inseguros.
10.
Una ria carece totalmente de sentido, porque quien busca hacer dao al
enemigo no ve su propio bien.
11.
Hay quienes por ser ignorantes acerca de la disolucin de la naturaleza mortal,
arrastran en su conciencia las maldades que han acumulado en el transcurso
de su vida (y, en consecuencia), viven una existencia atormentada por miedos
y sobresaltos; perdiendo leyendas fantasiosas acerca de lo que suceder
despus de la muerte.
12.
La austeridad y el hambre te es til, pero en ocasiones tambin lo es la
prodigalidad. El hombre virtuoso sabr discernir.
13.
Dichoso aquel que disponga de propiedad y de inteligencia. Por que har buen
uso de ellas en el cumplimiento de su deber.
14.
Los avaros tienen el destino de las abejas: trabajan como si fueran a vivir
eternamente.
15.
La codicia por querer ms y ms pierde lo que est al alcance parecindose al
perro de Esopo.
16.
Los necios anhelan las cosas ausentes: las cosas presentes, pese a ser ms
ventajosas las tratan con negligencia.
17.
El animal conoce cuanto necesita (para vivir) el hombre lo desconoce.
18.
Lo que el hombre necesita est al alcance de todos, sin esfuerzo ni fatiga. Lo
que, por el contrario, no demanda un esfuerzo laborioso y que aflige la vida
no proviene de ningn deseo del cuerpo fsico sino del juicio desacertado.
19.
Apetecer desmesuradamente en el nio es natural, no en el hombre.
20.
Las apetencias violentas ciegan al alma respecto de todo lo dems.
21.
Conviene a los hombres tomar ms en cuenta al alma que al cuerpo; porque la
perfeccin del alma endereza la debilidad del cuerpo, mientras que la robustez
del cuerpo insensato no mejora, en ningn sentido, al alma.
22.
Si abres tu interior encontraras una despensa de variados sufrimientos y un
tesoro de males.
23.
Los sueos diurnos son indicio de una indisposicin del cuerpo o bien del
trastorno: indolencia del alma.
24.
El arte mdicocura las enfermedades del cuerpo, la sabidura elimina los
padecimientos del alma.
25.
Sacude tu alma paralizada por un dolor incontenible mediante el raciocinio.
26.
La virtud del padre es el ms grande mensaje para los hijos.
27.
Se bueno! Si an no lo eres (has de) imitar a quien lo sea.
28.
No hay cosa peor en la educacin de la juventud que la frivolidad, porque de
ella nacen los placeres que degeneran en vicios.
29.
Lo grave: imitar a los malos sin siquiera pensar en seguir el ejemplo de los
buenos.
30.
Ni el cuerpo ni el dinero hacen que sean felices los hombres, sino un
pensamiento recto y un espritu amplio
31.
Las esperanzas de los que piensan con rectitud son realizables. Absurdas, las
ilusiones de los hombres insensatos.
32.
La moderacin aumenta lo agradable e intensifica el placer.
33.
La vida en tierra extraa ensea austeridad porque los ms dulces remedios
contra el hambre son un pan de cebada y para la fatiga un lecho de paja.
34.
Soportar la pobreza con dignidad es lo que distingue al que vive
disciplinadamente.
35.
La fortuna depara una mesa suntuosa, la sabidura una suficiente.
36.
Cuando sirven lo que es escasamente suficiente en la comida nunca es breve el
descanso nocturno.
37.
A obras y acciones virtuosas debemos aspirar, no contentarnos con palabras.
38.
Palabra: sombra de la accin.
39.
Farsantes e hipcritas son aquellos que en palabras todo y en los hechos nada
hacen.
40.
El que siempre vacila, no logra acabar ninguna obra.
41.
Hace falta al principio de una empresa, audacia y suerte para culminarla.
42.
Prever antes de actuar, ms vale que arrepentirse despus.
43.
El hombre que tiene madurez y le que carece de ella se revelan, no slo por lo
que hacen, sino tambin por lo que se proponen.
44.
Es digno de los hombres de verdad, no rerse sino llorar de las desgracias
humanas.
45.
Quienes se regocijan de la mala suerte del prjimo no pueden entender que
todos nosotros compartimos las peripecias del destino y, adems, la falta de
corazn para alegrarse de lo propio.
46.
Durante la prosperidad lo ms fcil de encontrar es un amigo, pero en la
desgracia es lo ms difcil de todo.
47.
Muchos de los hombres se apartan de sus amigos si, despus de una vida
holgada, caen en la pobreza.
48.
La sobriedad en la palabra es un adorno para la mujer, es as mismo, algo bello
la sencillez en el adorno.
49.
A los hombres les parece que tener hijos sea una de esas necesidades
consagradas por la naturaleza y por alguna institucin remota. Lo mismo es
evidente en los dems seres vivientes, porque es a raz de un impulso natural
que todos se procuran de cra y de ningn modo debido a un instinto
utilitario: as cuando la cra nace, se desviven por cuidarla y alimentan a cada
uno como mejor pueden, protegindolo mientras est pequeo y afligindose
cuando enferma. Tal es la naturaleza de todos los que poseen alma. Ahora
bien, el hombre tambin se ha formado la creencia de que de la descendencia
se obtiene algn provecho.
50.
No me parece necesario procurarse hijos, porque yo observo que a la
procreacin se asocian muchos grandes riesgos, sin hablar de los muchos
sufrimientos; siendo, por otra parte, muy escaso el provecho y an cuando
hubiere alguno, siempre ser magro y de poca entidad.
51.
Si una determinada situacin exige a alguien procurarse hijos, me parece mejor
que adopte uno entre sus amigos. As el hijo ser como el desea; puesto que le
ha sido posible escoger el que prefiere; y el que le parecer apropiado, por su
naturaleza seguir se ejemplo como el que ms. En suma, que uno pueda
hacerse de hijos entre muchos, segn el deseo de su corazn y tal como lo
necesita, es lo que constituye, en realidad, la mayor diferencia. Porque si uno
engendrara por s mismo un hijo, mucho sern los riesgos, debindose
contentar con l tal y como se le presenta.
52.
Que la mujer no cultive el uso de la palabra, porque sera terrible.
53.
Una mujer, por ser amada, borra la crtica debida a su pasin
54.
a) La mujer est mucho ms dispuesta a malos pensamientos que el hombre.
b) La mujer est mucho ms dispuesta a la maldad que el hombre.
55.
a) El peor ultraje para un hombre es ser gobernado por una mujer.
b) Para el hombre, ser gobernado por una mujer, es afrenta y menoscabo de su
honor varonil.
56
Vamos lo mismo suceden en el hombre que es microcosmos segn
Demcrito.
57.
El mundo es la escena. Vida es el coro en su movimiento: llegaste, miraste te
retiraste.
58.
El mundo es transformacin, la vida es adaptacin.
59.
Para un hombre sabio todo el pas es accesible, ya que al alma noble pertenece
el mundo entero.
60.
La pobreza en una democracia es preferible al as llamado, bienestar de la
autocracia, del mismo modo como es preferible la libertad a la esclavitud.
61.
La ley quiere beneficiar la vida de los hombres siempre y cuando ellos estn
dispuestos a recibir sus beneficios; ya que slo los que acatan la ley, est les
ensea su bondad inherente.
62.
Los asuntos que conciernen al estado han de considerarse como los ms
importantes entre todos los dems, a fin de que marchen bien; (respecto de lo
cual) no debe hacerse oposicin ms all de la decencia, ni nadie arrogarse
ms poder de lo que es conducente para el bien comn. Porque un estado
bien dirigido constituye cimiento ms slido, y con esto est dicho; y si no est
salvado, todo est salvado; y si esto se arruina, todo est perdido.
63.
La mayor participacin en derecho y dignidad recibe el que dignamente
administra los ms altos cargos pblicos.
64.
Vergenza debe tener primero ante s mismo el que est cometiendo una
accin vergonzosa.
65.
An cuando ests solo, no digas ni obres nada vil. Aprende a sonrojarte
delante de ti mismo mucho ms que frente a otros.
66.
No te avergences ms ante los hombres que ante ti mismo, ni obres el mal
por ms que nadie lo sepa, ni as lo supieran todos los hombres. Por el
contrario, guarda sumo respeto ante ti mismo, inscribe esta norma en tu alma,
de modo que no hagas nada indecoroso.
67.
Si alguien cree que los dioses observan todo, no cometer faltas ni oculta ni
abiertamente.
68.
Debe darse muerte, a toda costa, a los seres que, violando la ley, causan dao.
Y aquel que se responsabiliza cumpliendo esto, gozar de mayor participacin
en honor, confianza y propiedad en toda comunidad organizada.
69.
Si a los nios en edad de crecimiento no se les forzase a trabajar, los nios no
aprenderan ni las letras, ni el arte de las musas, ni la lucha deportiva, ni menos
an lo que ms fundamenta la virtud, a saber: el sentido del pudor. Porque
precisamente de todo lo anterior nace el sentido del honor.
70.
No trates de saberlo todo, no sea que al final no conozcas nada.
71.
Es preciso ejercitarse en pensar mucho, no acumular erudicin.
72.
Hay muchos que, poseyendo conocimientos acerca de todo, carecen (sin
embargo), de inteligencia.
73.
El desconocimiento de lo mejor es la causa del error.
74.
La cultura es un adorno para los que son felices y un refugio para los
desdichados.
75.
Un argumento razonable es, a menudo, ms poderoso que el oro (cuando se
trata) de persuadir.
76.
La verdad es necesaria, las palabras no.
77.
La sabidura es imperturbable, no tiene precio.
78.
Es difcil luchar contra el corazn, pero el hombre sensato sabe dominarlo.
79.
Lo propio de la libertad: la franqueza del habla. El peligro: no saber discernir
cual es el momento oportuno.
80.
Los necios viven su vida sin poder gozar de ella.
81.
Los hombres se forjaron una imagen del azar como excusa para su propia
irreflexin. Porque raras veces el azar va en contra de la prudencia; con la
mayor frecuencia en la vida, el ojo avizor de la sensatez endereza las cosas.
82.
Los insensatos se forman gracias a lo que les ofrece la fortuna, en cambio, los
conocedores de tales ofrecimientos se forman gracias a los dones de la
sabidura.
83.
Son cosas parecidas la naturaleza y la educacin. Porque la educacin
transforma al hombre y transformndolo crea una nueva naturaleza.
84.
Las expectativas de los que han recibido educacin, son ms slidas que la
riqueza de los incultos.
85.
No es intil tener dinero, pero obtenerlo injustamente es lo peor de todo.
86.
Quien se ha esclavizado al dinero, difcilmente podr ser justo.