Estructura y Relaciones Sintácticas
Estructura y Relaciones Sintácticas
NIVEL SINTCTICO
Lingstica General
0. Introduccin
1. Estructura sintctica
1.1. La oracin
1.2. El sintagma
2. Lxico y sintaxis
2.1. Seleccin sintctica y semntica
2.2. Relaciones sintcticas y estructuras sintcticas
3. Relaciones entre las oraciones
3.1 Desplazamiento de constituyentes
3.2 Huellas sintcticas
4. Diferencias interlingsticas
4.1 Orden de palabras
4.2. Sistemas de caso y concordancia
0. Introduccin
La sintaxis intenta descubrir el conocimiento que tienen los hablantes de cmo se combinan las
palabras para mostrar conexiones de significado. Veamos tres ilustraciones de ello:
En primer lugar, los hablantes saben que las palabras no se encadenan al azar. Una
secuencia como:
(1) *Alemana los estudiantes Filologa duermen de clase en
no sera dicha por ningn hispanohablante. Es una secuencia agramatical, esto es, no sigue
las reglas sintcticas del espaol. Para marcar esa agramaticalidad ponemos un asterisco
delante de la secuencia. En cambio, una secuencia como:
(2) Los estudiantes de Filologa Alemana duermen en clase
es una secuencia perfectamente natural en espaol.
Cmo saben los hablantes que (1) es agramatical y que (2) es gramatical?
Una primera hiptesis podra ser que, al igual que las palabras, los hablantes tienen
memorizadas todas las secuencias gramaticales de su lengua, pero esa hiptesis tiene serios
problemas:
o En primer lugar, no habra tiempo de memorizarlas. Parafraseando a lingista
Steven Pinker (1999: 6-7) podemos ilustrarlo de la siguiente manera: supongamos
que tenemos 4 unidades con las que iniciar la oracin, por ejemplo, el, un, algn y
ningn, y 10.000 unidades que podran seguir a esas primeras 4, del tipo abad, amigo,
actor, etc. la combinatoria posible sera 40.000 unidades. Estas 40.000 unidades
podran ir seguidas de otras 4.000 del tipo come, bebe, sonre, etc. Tendramos as
40.000 x 4.000, esto es, 160.000.000 formas distintas de combinar estas tres
primeras palabras. Imaginemos, por ltimo, que podemos aadir una cuarta
o En segundo lugar, los hablantes pueden producir secuencias nunca antes dichas y
entender secuencias nunca antes producidas. As, por ejemplo, es ms que
probable que la siguiente:
(3) A los elefantes africanos no les gusta la paella de marisco
no haya sido producida nunca. No obstante, por sorprendente que pueda ser su
significado, es perfectamente comprensible.
o En tercer lugar, de manera parecida a como sucede con los nmeros, no es posible
producir la secuencia ms larga porque siempre se podr hacerse una ms larga
todava. As, si alguien dice:
(4) Me gusta el ftbol
podramos aadir
(5) Marcos dice que me gusta el ftbol
y a (5) podramos aadir
(6) Luisa cree que Marcos dice que me gusta el ftbol
En segundo lugar, los hablantes son conscientes de que la estructura es relevante para su
interpretacin. Veamos tres ejemplos:
o En muchas lenguas como, por ejemplo, el ingls, el orden lineal es relevante para
la interpretacin:
(7) Bill killed Peter
(8) Peter killed Bill
En el ejemplo (7) Bill es el asesino y Peter, la vctima; en (8) se invierten los
papeles: Peter pasa a ser el asesino y Bill la vctima.
En tercer lugar, este conocimiento sintctico que de manera tcita- poseen los hablantes
puede ser muy complejo y sutil. Generalmente, los hablantes nativos no son conscientes de
ello, salvo cuando, por ejemplo, un lingista les llama la atencin sobre un determinado
fenmeno o cuando un hablante extranjero les pide que le expliquen alguna cuestin
gramatical. Veamos tres ejemplos:
o Fjese en la siguiente secuencia
(12) El nio dijo que se haba hecho dao
Si preguntamos cundo dijo el nio que se hizo dao, qu dos interpretaciones son
posibles respecto de esa pregunta.
Ahora, fjese en esta otra:
(13) El nio dijo cmo se haba hecho dao
Si preguntamos ahora cundo dijo el nio cmo se haba hecho dao, siguen
siendo posibles esas dos interpretaciones?, por qu?
Para entender la competencia sintctica de los hablantes, estudiaremos en primer lugar como se
estructuran sus dos principales unidades: la oracin y el sintagma; en segundo lugar, veremos cmo
el lxico influye en la organizacin de la sintaxis; en tercer lugar, mostraremos las relaciones entre
determinadas estructuras, y, por ltimo, en cuarto lugar, examinaremos algunas diferencias
interlingsticas.
1. Estructura sintctica
1.1. La oracin
Hasta ahora hemos hablado de secuencias para referirnos tanto a los encadenamientos
gramaticales de palabras como a aquellos que no lo son. Para poder describir con ms precisin
estas sucesiones de elementos lxicos, los gramticos han postulado el concepto de oracin como
unidad bsica de anlisis de la sintaxis. Pero qu es una oracin? En principio, este concepto es
relativamente independiente del significado en tres sentidos:
Secuencias como: Amor de madre, El Madrid, campen, Un sueo imposible no son consideradas
oraciones aunque incluyen ms de una palabra y tienen un significado claro.
Secuencias como El nio parece durmiendo, John enamorar con una espaola y no querer volvi a
Estados Unidos son tambin fcilmente comprensibles, pero tampoco se consideraran
oraciones en espaol.
Secuencias como Los flobones retolaban poleadamente sobre las calaparsas o Incoloras ideas verdes
duermen furiosamente no tienen sentido, pero s parecen oraciones gramaticales. Un ejemplo
claro de ello lo constituye el captulo 68 de la novela de Julio Cortzar, Rayuela:
Apenas l le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clmiso y caan en hidromurias, en salvajes
ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que l procuraba relamar las incopelusas, se enredaba
en un grimado quejumbroso y tena que envulsionarse de cara al nvalo, sintiendo cmo poco a poco
las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el
trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas flulas de cariaconcia. Y sin embargo era
apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que l
aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los
encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramova, de pronto era el clinn, la esterfurosa convulcante de las
mtricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una
sobrehumtica agopausa. Evoh! Evoh! Volposados en la cresta del murelio, se sentan balpamar,
perlinos y mrulos. Temblaba el troc, se vencan las marioplumas, y todo se resolviraba en un
profundo pnice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta
el lmite de las gunfias.
El segundo tiene que ver con el hecho de que determinadas sustituciones de palabras dan
lugar a oraciones y otras, no. As, si sustituimos las palabras de (16) podemos encontrarnos
con:
o Oraciones del espaol:
El chico rubio vive en Valladolid
La mujer delgada trabaja por dinero
El hombre blanco mata sin piedad
o Secuencias agramaticales:
El chico rubio vive en Valladolid
mujer trabaja dinero delgada La por
sin mata hombre blanco piedad el
Veamos primeramente la segunda objecin. Aparentemente, hay palabras que pueden aparecer
en la misma posicin, es decir, que se comportan como si pertenecieran a una misma clase.
Podemos hablar de clases de palabras o categoras sintcticas. Tendramos as:
Palabras como chico, mujer, hombre, tendero, actriz, etc., que conocemos como nombres (en
adelante N)
Palabras como rubio, delgada, blanco, elegante, agresiva, etc., que conocemos como adjetivos (en
adelante A)
Palabras como vive, trabaja, mata, corta, lee, etc., que conocemos como verbos (en adelante V)
Palabras como en, por, sin, a, por, etc. que conocemos como preposiciones (en adelante P)
Palabras como el, la, un, alguna, etc. que conocemos como determinantes (en adelante D)
1
La consideracin de las preposiciones como pertenecientes a las categoras funcionales es discutida. Algunas
como a o de parecen claramente funcionales otras como desde o hasta tienen significados ms aparentemente
lxicos.
o por sus caractersticas distribucionales, esto es, por los contextos en los que
aparecen:
N: aparecen con D, por ejemplo, el chico, ese coche.
A: pueden ir con palabras que maticen el grado, por ejemplo, muy alto, bastante
tonto.
V: modificables por un auxiliar, por ejemplo, ha venido, est cantando.
En principio, podramos buscar esquemas de este tipo que den lugar a oraciones en espaol, por
ejemplo:
O
D N A V D N
El hombre alto come una paella
La gatita negra roe el queso
O
N V
Ivn duerme
Es decir, el mero anlisis en clases de palabras no da cuenta, por ejemplo, de que el chico rubio
forma una unidad y en Valladolid, otra. Dicho de otra forma, hay grupos de palabras que presentan
una cierta cohesin estructural. Estos grupos se denominan habitualmente sintagmas. Toda esa
informacin y ms en ese sentido que podra aadirse no se refleja en el diagrama. As pues, la
representacin debe modificarse para mostrar la existencia de los sintagmas, esto es, constituyentes
intermedios entre la oracin y cada una de sus palabras. En otras palabras, las oraciones tienen una
estructura.
Que los sintagmas son autnticas unidades puede mostrarse mediante diversas pruebas formales:
o Los sintagmas pueden funcionar como fragmentos oracionales en contestacin a
preguntas:
(24) Podra decirme quien vive en Valladolid? El chico rubio
(25) Qu tiene de especial el chico rubio? Vive en Valladolid
(26) Dnde ha querido vivir siempre el chico rubio? En Valladolid
En cambio, es imposible encontrar preguntas que puedan ser respondidas con: vive
en, rubio vive
o Las secuencias de palabras que constituyen sintagmas pueden ser sustituidas por una
sola palabra (una proforma):
El chico rubio vive en Valladolid
l vive all
Debe tenerse en cuenta, no obstante, que el hecho de que una determinada prueba no se aplique
en algn caso no quiere decir que la secuencia no sea un sintagma.
La oracin, por tanto, no solo tiene una dimensin lineal, sino que, adems, presenta otra
jerrquica. Su estructura podra representarse de diversas formas, por ejemplo, mediante:
o corchetes:
O [[El chico rubio][vive[en Valladolid]]]
o cajas:
El chico
o rubio vive en Valladolid
o rboles:
Que las oraciones tienen una estructura interna jerarquizada en la que se integran los sintagmas
se demuestra, adems, porque esta estructura es relevante en determinadas operaciones sintcticas.
Veamos un ejemplo a propsito de la formacin de interrogativas:
(31) Jacinto puede pesar ms de cien kilos - Puede Jacinto pesar ms de cien kilos?
A la vista de estas dos oraciones, podramos suponer que las interrogativas se forman tomando la
segunda palabra y ponindola en primer lugar:
Jacinto puede pesar ms de cien kilos
1 2 3 4 5 6 7
2 1 3 4 5 6 7
Puede Jacinto pesar ms de cien kilos?
El hecho de que las oraciones tengan una estructura interna se puede ver tambin en que la
ambigedad que presentan algunas de ellas es debida a una posible doble estructura. As, la oracin:
(40) Hablamos de la boda con Yolanda
En resumen, hemos visto que las oraciones son sucesiones de palabras que presentan una
estructura interna, resultante de integrar unidades menores, que hemos llamado sintagmas. Para
acotar ms su alcance, diremos que deben contar, adems, con una forma verbal.
1.2. El sintagma
Los sintagmas, a su vez, tienen una estructura interna. En principio, pueden estar constituidos
por una sola palabra o por varias que se agrupan en torno a una principal, que denominamos
ncleo. As:
(43) El estudiante de matemticas
sera un ejemplo de sintagma nominal (en adelante SN) porque su ncleo es un N, en concreto
estudiante. Desde el punto de vista del significado, el sintagma habla de un tipo de estudiante, no de
un tipo de matemticas. Desde el punto de vista gramatical, si aadimos otros elementos como, por
Ahora podramos analizar la oracin (19) El chico rubio vive en Valladolid de la siguiente manera:
Esta regla muestra, adems, otro aspecto importante del lenguaje, la recursividad, esto es, el
hecho de que un elemento pueda integrar a otro del mismo tipo hace que las oraciones y los
sintagmas sean potencialmente infinitos. As, por ejemplo, el SN puede incluir un SP, que, a su vez,
puede incluir un SN, que, a su vez, puede incluir un SP y as ad infinitum:
(45) El chico con el jersey de lana de angora de Turqua
Hasta ahora hemos supuesto que la estructura interna de los sintagmas es plana. As, la oracin
(46) tendra la siguiente representacin:
(46) Este profesor de matemticas no explic el problema
Explic el problema forma un constituyente que puede ser omitido y del que queda fuera el adverbio
de afirmacin.
De hecho, podramos establecer una plantilla general de los sintagmas del tipo:
En estos casos, parece haber una diferencia entre los dos constituyentes que siguen a cada uno de
los ncleos: de fsica o el tema estn exigidos ms directamente por el ncleo que de Valladolid o con
mucha paciencia. La diferencia puede apreciarse tambin desde un punto de vista formal. Vemoslo en
el caso del sintagma nominal:
o Proximidad al ncleo
(51) El estudiante de fsica de Valladolid
(52) ??El estudiante de Valladolid de fsica
o Iterabilidad:
(53) El estudiante de Valladolid con el pelo largo
(54) *El estudiante de fsica de qumica
Es decir, todo sintagma (SX) est integrado por un ncleo (X) el cual puede estar acompaado
por un sintagma SZ que le completa necesariamente (el complemento argumental o simplemente
complemento)2 y otro u otros (SY) que aaden informacin adicional y que se denominan
complementos no argumentales o adjuntos. Este conjunto puede verse matizado por un elemento
externo a ellos, pero integrado en el sintagma, que denominamos especificador.
2 Lo ms habitual es que haya un solo complemento, pero algunos ncleos puede seleccionar a dos: regalar
algo a alguien, invitar a alguien a algo
As pues, dentro de la informacin que las piezas lxicas deben tener, habra que incluir
la siguiente referida al tipo de sintagmas que pueden funcionar como complementos de
las mismas:
o regalar _____ [SN ][SP ]
o ver _____ [SN ] / [O ]
o decir _____ [SN ] / [O ]
o comprar _____ [SN ]
Las secuencias (72) (73) y (74) parecen anmalas, pero en este caso no porque haya
problemas con la seleccin categorial, puesto que comer debe ir seguido de un SN y, en
efecto, es as; matar exige un SN y lo tiene; o decir selecciona bien un SN o una O y en
este caso va seguido de un SN. La anomala no se debe a no respetar la
subcategorizacin sintctica, sino a que el significado del verbo y el del complemento
parecen incompatibles. En nuestro conocimiento del mundo reflejado en la lengua no
se puede comer algo lquido, no se puede matar algo inanimado y decir admite como
complemento la verdad, pero no la vida. En consecuencia, la subcategorizacin debera
tambin incluir informacin de este tipo. Un verbo como asustar podra representarse
como:
o asustar +V ______ [SN +animado]
Determinar las categoras sintcticas es sencillo, precisar los rasgos semnticos que son
necesarios para explicar las incompatibilidades semnticas es ms complejo. Algunos
como, por ejemplo, contable vs. incontable, eventivo vs. no eventivo sirven para
explicar respectivamente contrastes del tipo:
(75) *Dame libro vs. Dame leche
(76) Nos cont la pelcula vs. *Nos cont el paisaje
Ahora bien, debemos incluir tambin el rasgo lquido no lquido para dar cuenta de
contrastes como:
(77) Bebe cerveza vs *Bebe jamn?
De ser as podra salirnos una lista enorme de rasgos que tienen que ver ms con
nuestro conocimiento del mundo que con cuestiones estrictamente gramaticales.
Desde esta perspectiva, la oracin se podra comparar a una obra de teatro. El verbo sera el
guion o la trama y los argumentos los personajes. De la misma manera que una comedia romntica
necesita al menos de dos personas, los enamorados, el verbo amar necesita de dos argumentos. La
informacin adicional que puede aparecer, o dicho de otra forma, los elementos prescindibles se
denominan, como hemos visto, complementos no argumentales o adjuntos. El guion sera el verbo;
los personajes, los complementos argumentales; y los decorados, los adjuntos.
Cuando el verbo recibe todos los argumentos que necesita, hablamos de saturacin argumental.
Las siguientes oraciones son agramaticales por falta de saturacin argumental:
(78) *Los estudiantes imitaron
(79) *Ana llev
(80) * reconstruy
En el momento en el que el verbo tiene todos sus argumentos, la secuencia pasa a ser gramatical
(81) Los estudiantes imitaron al profesor de matemticas
(82) Ana llev las maletas
(83) La polica reconstruy el crimen
Hay que tener en cuenta, no obstante, que con algunos verbos el argumento puede no estar
explcito y quedar implcito:
(84) Qu hace Luisa? Est leyendo (se sobrentiende que lee algo: un libro, una revista, un
peridico, etc.)
(85) [En un restaurante] Todava no he pedido (se sobrentiende que no se ha pedido comida o
bebida)
LEER
Seleccin sintctica SN SN
Seleccin semntica Agente Tema
En ingls, por ejemplo, es el orden de palabras el que nos pone sobre la pista. Supongamos las
siguientes tres palabras: Linda (una chica) / Toby (un perro) / chased (persigui).
En la oracin:
(93) Linda chased Toby
afirmamos que la chica es la perseguidora (la agente) y el perro, el perseguido (el tema). Sin
embargo, en la secuencia:
Como puede verse, el orden de palabras indica en este caso la direccin en la que se realiza la
accin:
SN V SN
En otras lenguas, como por ejemplo en latn, el orden de palabras no es tan relevante. Es la
morfologa de las palabras que se refieren a los participantes la que clarifica la situacin. As, a pesar
de que el orden sea diferente, las siguientes dos oraciones significan lo mismo: La nia escuch al nio.
Puella (nia) aparece con una terminacin propia del caso nominativo y puerum, con una propia
del caso acusativo. Si quisiramos decir que es el nio oye a la nia, dara igual el orden, pero
tendramos que cambiar la morfologa de estas dos palabras a:
(96) Puer puell-am audit
nio.NOM nia-AC escuch
En vasco o euskera sucede algo parecido: el orden de palabras es libre y es la marcacin casual la
que distingue a los participantes. As en las oraciones transitivas el caso ergativo marca al que realiza
la accin y el absolutivo el que la recibe.
(97) Linda-k Rover ikusi-du
Linda.ERGATIVO Rover.ABSOLUTIVO ver-AUXILIAR
Linda ha visto a Rover
Rover Linda-k ikusi du
Rover ikusi-du Linda-k
En otras lenguas, como en espaol hay una combinacin de elementos: el orden de palabras, la
concordancia del verbo con uno de los participantes y a veces tambin alguna preposicin como
marca de funcin:
(98a) El palo sostiene la puerta
(98b) La puerta sostiene el palo
El SN que aparece en primer lugar en ingls, en caso nominativo en latn, ergativo en euskera o
concordando en persona y nmero con el verbo en espaol, se denomina sujeto; el SN que aparece
Las relaciones entre los participantes quedan, pues, expresadas en las lenguas mediante una
serie de relaciones (funciones) sintcticas, tradicionalmente denominadas sujeto, complemento
directo, complemento indirecto, etc., que presentan una serie de propiedades formales. As, por
ejemplo, en espaol el sujeto concuerda con el verbo en nmero y persona, es sustituible por un
determinado tipo de pronombres personales (de sujeto); el complemento directo puede en muchos
casos ser sustituido por otro tipo de pronombres personales (de complemento directo), puede
convertirse en algunas circunstancias en sujeto (al transformarse la oracin activa en pasiva),
necesita determinadas marcas formales (preposicin a) en determinados contextos, etc.
o En un segundo nivel, puede haber otros elementos que aaden informacin a esta
estructura bsica, pero que no son exigidos por el verbo. Nos referimos a los adjuntos o
tradicionalmente denominados complementos circunstanciales. As en:
(102) El carpintero movi la mesa en su casa por la tarde
en su casa y por la tarde, nos dan informacin adicional sobre dnde y cundo tuvo lugar
la accin. Conviene, no obstante, advertir que, en ocasiones, los llamados
complementos circunstanciales pueden ser argumentales (en este caso reciben el
nombre de complemento adverbial):
(103) El Ebro desemboca en el Mediterrneo
En segundo lugar, podramos preguntarnos por qu, si el verbo selecciona una red temtica que
incluye sujeto y complementos argumentales, establecemos una distincin entre el sujeto y el resto
de los argumentos del verbo. La justificacin radica en que los complementos argumentales estn
estructuralmente ms prximos al verbo que al sujeto. Verbo y complementos integran as el SV.
Podemos comprobarlo a propsito del complemento directo en que:
o La coordinacin de sujeto y verbo dejando fuera al complemento directo es solo posible
con una pausa que marque la naturaleza discursiva del fenmeno. La coordinacin entre
verbo y objeto directo no requiere de ninguna marca:
(105) Juan [[trabaja en el metro] y [estudia medicina]]
(106) Pedro pintaba, y Mara venda, unos horribles bodegones
(107) *Pedro pintaba y Mara venda unos horribles bodegones
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Adems de los indicados, pueden incluirse otros como vocativos, interjecciones, coletillas, etc.
o Los modismos verbales suelen estar formados por los verbos y algunos de sus
complementos, pero no el sujeto: dar la lata, hacer las paces, tocar las narices En el mismo
sentido, los compuestos verbo-nominales del tipo sacacorchos, soplagaitas, lavaplatos, no se
forman con el sujeto sino con el objeto.
En tercer lugar, sobre el esquema bsico oracional que hemos definido, nos encontramos en el
primer nivel con diferentes estructuras posibles. Tomando como referencia el espaol, podemos
atender a los siguientes parmetros:
Respecto de las estructuras en las que se configura el SV, podemos hacer una primera distincin
entre:
o Estructuras atributivas, en las que el verbo es un soporte de los rasgos de tiempo,
modo, nmero y persona, pero el contenido semntico est en otro elemento, sea
nominal, adjetival, etc., por ejemplo en Julio es estudiante.
Finalmente cabra hablar de los complementos predicativos del tipo Juan y Pedro llegaron
borrachos, que se asemejan al atributo al concordar con un sintagma nominal de la
oracin al que aportan una predicacin, pero se diferencian de l porque se trata de
una predicacin secundaria, subsidiaria de la del verbo.
Por eso, tradicionalmente se ha identificado al sujeto con el que realiza la accin del
verbo. Sin embargo, es fcil ver que esa identificacin es falsa en muchos casos, por
ejemplo:
(115) Ignacio recibi un puetazo
(116) La nia tiene sueo
(117) El premio incluye un viaje a Cuba
Oraciones intransitivas: son aqullas en las que slo interviene un participante, que hace
la funcin de sujeto, por ejemplo:
(124) El nio est durmiendo
(125) El viejo profesor muri
(126) Marcos no ha llegado
Dentro de las oraciones intransitivas, suelen distinguirse dos tipos, dependiendo de que
el verbo sea:
intransitivo propio: posee un argumento agente en funcin de sujeto, pero
carece de paciente o tema:
(127) Los peregrinos caminan
(128) Los gatos no ladran
(129) Los pescadores trabajan muchos das al ao
Podramos formular una regla de movimiento que antepusiera el elemento interrogado al principio
de la oracin. Adems, esta regla explicara, adems, la aparente violacin de las restricciones de
subcategorizacin. Veamos:
(150) Devora la mermelada
Las cosas, sin embargo, no son tan sencillas. Dadas las oraciones:
(153a) T has comprado qu coche
(153b) Qu coche has comprado_____?
(155a) T diras que el bobo de Pepe piensa que los nios vienen de Pars
(155b) De dnde diras t que piensa el bobo de Pepe que vienen los nios?
vemos cmo es posible mediante una regla de movimiento formar interrogativas a partir de
afirmativas. El problema es que esta regla tambin permitira generar oraciones agramaticales en
algunos casos:
(156a) Ha conocido al hombre que invent qu coche
(156b) * Qu coche ha conocido al hombre que invent ____?
con:
Si observamos estos ejemplos con detenimiento, el denominador comn parece ser que no
podemos sacar ningn constituyente de las oraciones relativas. Es como si las relativas fueran una
especie de "islas" de las cuales no pudieran salir los constituyentes. Estas mismas restricciones no
slo se dan en las relativas, tambin en las sustantivas en funcin de complementos del nombre
como podemos ver en:
(159a) No puedes explicar el hecho de que comprar qu coche
(159b) *Qu coche no puedes explicar el hecho de que comprara?
Luego en la estructura:
SN[.....N.....O[ ....]]
SN[.....N.....O[ ....]]
En consecuencia, tenemos una restriccin que podemos denominar del SN complejo que indica
que ningn elemento contenido en una oracin dominada por un SN con un ncleo lxico puede
moverse fuera del SN. Esto explica el diferente comportamiento de las sustantivas (excluidas las
que funcionan como complemento del nombre) y las relativas.
Sustantiva Relativa
(161a) Vi que el libro estaba en la mesa (162a) Vi el libro que estaba en la mesa
(161b) Dnde viste que estaba el libro? (162b) *Dnde viste el libro que estaba?
Sustantivas Adverbiales
(163a) Dijiste que habas ledo qu libro (164a) Lloraste cuando leste qu libro
(164b) Qu libro dijiste que habas ledo? (164b) *Qu libro lloraste cuando leste?
La justificacin de la existencia de las categoras vacas y en concreto de huellas puede hacerse por
razones metodolgicas y por razones empricas. Veamos como ilustracin alguna de las ltimas. El
verbo have puede aparecer contrado si aparece inmediatamente despus del pronombre de sujeto.
As, contrastamos:
(167a) We have called the police
(168b) Weve called the police
Sin embargo, cuando, como resultado de un proceso de movimiento de un auxiliar, have queda al
lado del sujeto no es posible esa contraccin:
(169a) We should have called the police
(169b) Should we have called the police?
(169c) *Should weve called the police?
porque la huella del auxiliar, a pesar de ser una categora vaca y no tener contenido fnico, hace
que realmente esos dos elementos no estn juntos:
(169d) Shouldi we hi have called the police?
Lo mismo sucedera en la contraccin wanna derivada de want to como puede verse en los ejemplos:
(170a) I want to kiss her
(170b) I wanna kiss her?
Esto no quiere decir que en determinadas circunstancias (nfasis, contraste, etc.) no sean posibles,
pero s que no son habituales. Pues bien, en las lenguas del mundo nos encontramos con que son
posibles las seis combinaciones. As:
Desde un punto de vista estadstico, y sobre una muestra de 1377 lenguas, M. Dryer (2011)
establece la siguiente frecuencia:
Como puede apreciarse, los rdenes SVO y SOV son con mucho los ms frecuentes con casi
un 80 % de presencia en las lenguas del mundo; por el contrario, los rdenes OVS y OSV se
encuentran nicamente en algunas lenguas de la cuenca amaznica. Por ltimo, hay un importante
nmero de lenguas sin un orden definido (ND).
El orden bsico de palabras lleva aparejado un determinado tipo de orden en otros mbitos de
la gramtica. As, por ejemplo:
o En algunas lenguas, los seis rdenes son posibles en funcin de factores pragmticos.
Dentro de estas lenguas en algunas se puede, no obstante, determinar un orden bsico,
por ejemplo, en ruso o polaco, SVO; pero en otras, como el mohawk no es posible
decidirse por uno.
Estos tres y los otros tres rdenes son posibles. Es ms los constituyentes pueden
aparecer separados, de tal manera que un sintagma nominal como wawirri yalumpu (ese
canguro) puede ser expresado como:
(179) Wawirri yalumpu kapi-rna panti-rni
Canguro ese AUX.FUT-1SG:SU alancear.NO PASADO
Alancear ese canguro
(180) Wawirri kapi-rna panti-rni yalumpu
Canguro AUX.FUT-1SG.SU alancear.NO PASADO ese
Alancear ese canguro
Todas las lenguas deben tener algn modo de distinguir entre SVT de OVT. Como hemos
visto, en las lenguas con orden fijo de palabras no hay problema, pero en las que el orden es ms
libre hay que asegurar esa distincin bien mediante la flexin del caso bien mediante la
concordancia del verbo con el SVT, el SVI o el OVT. Por lo que se refiere al caso, podramos
suponer un caso diferente para SVT, SVI y OVT, pero esto es extremadamente raro, ya que lo
verdaderamente importante es distinguir SVT de OVT.
Este sistema no es comn en las lenguas europeas (salvo el vasco) ni en las africanas,
pero s en las australianas, mayas, tibeto-burmanas, y leguas papas de Nueva Guinea.
Se estima que un cuarto de las lenguas del mundo poseen este sistema. As en vasco:
Hay que advertir, no obstante, que las lenguas ergativas no lo son en su totalidad, sino
que combinan el sistema ergativo con el nominativo. As, por ejemplo, en dyirbal, una
lengua aborigen australiana, el sistema ergativo se usa para los nombres y el nominativo
para los pronombres.
En principio, un verbo puede o bien no concordar con ninguno de sus argumentos, con unos s
y no con otros o con todos. Nos encontramos as con:
o Lenguas que no presentan concordancia con el verbo como por ejemplo el sueco, el
japons, el chino, el maor, etc. En estas lenguas el verbo tienen la misma forma con
independencia de la persona y nmero del sujeto. Veamos un ejemplo del chino
mandarn:
(191) Wo xihuan ni
Yo gustar t
Me gustas
(192) Ni xihuan wo
T gustar yo
Te gusto
o Lenguas en las que el verbo presenta concordancia con el sujeto y el objeto, por
ejemplo, en kambera, una lengua de la familia malayo-polinesia.
(195) [I Ama]s nas-key-yao [na r muru]o
El padre 3SG:SUJ-comprar-3SG:OBJ el vegetal verde
El padre compra verdura
Como puede verse el verbo tiene un prefijo na que concuerda con en persona y nmero
con el sujeto (marcado con una s en subndice) y un sufijo ya que concuerda en persona
y nmero con el objeto (marcado con una o en subndice). De hecho sera posible tener
solo al verbo sin necesidad de pronombres ya que el prefijo y el sufijo dan la
informacin necesaria respecto de los participantes:
Referencias bibliogrficas
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DRYER, M. (2011): Order of Subject, Object and Verb en Dryer and Haspelmath (eds.), Feature 81A.
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Igoa Gonzlez (1995): El instinto del lenguaje. Madrid: Alianza Editorial]
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