Francisco Morazán#1
Francisco Morazán#1
(Tegucigalpa, Honduras, 1792 - San Jos, Costa Rica, 1842) Militar y poltico hondureo, ltimo presidente de
la Repblica Federal de Centro Amrica (1830-1838).
Francisco Morazn
La unin centroamericana, formada por Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, se haba
creado en 1823, bajo la presidencia del conservador Manuel Jos Arce. Francisco Morazn inici por aquel
entonces su carrera poltica en el Estado de Honduras, bajo la proteccin del presidente Dionisio Herrera.
A raz de la rebelin de Justo Milla, al cual derrot, Francisco Morazn se convirti en presidente de Honduras
(1827) y se erigi en lder de los liberales centroamericanos. Cuando el presidente salvadoreo Mariano
Prado lo llam en su auxilio ante un ataque guatemalteco, Morazn tom San Salvador (1828) y luego
Guatemala (1829), que era adems la capital federal. Manuel J. Arce y los principales dirigentes
conservadores fueron desterrados, mientras se instauraba un rgimen liberal y Costa Rica abandonaba
temporalmente la federacin (de 1829 a 1831).
Las elecciones de 1830 confirmaron a Francisco Morazn como presidente de la Repblica Federal de Centro
Amrica (triunfo que revalid en las de 1834). Durante ese periodo -conocido como la Restauracin- puso
en marcha reformas que se estrellaron contra mltiples obstculos: el particularismo de las provincias, las
ambiciones de los militares, la oposicin de la Iglesia, las presiones internacionales, la bancarrota financiera,
las crticas al nepotismo y la corrupcin del equipo gobernante.
En 1837 Rafael Carrera protagoniz una rebelin que tom el poder en el Estado de Guatemala; su xito
produjo estallidos similares en el resto de la federacin. Al terminar el segundo mandato de Morazn (1838)
era tal la descomposicin del sistema poltico que no se celebraron elecciones para la presidencia y puede
decirse que se disolvi la Repblica Federal de Centro Amrica. Morazn fue elegido presidente de El
Salvador (1839-40) y lanz desde all un ltimo intento contra Guatemala en 1840; fue derrotado y march al
exilio en Per. En 1842 desembarc en Costa Rica, donde tom brevemente el poder; antes de que pudiera
iniciar la reconstruccin de la unidad centroamericana fue capturado y fusilado.
Francisco Morazn Quezada fue un prcer centroamericano que, por un periodo de casi diez aos, logr
unir a los pases de Centroamrica en una sola repblica, conocida como la Repblica Federal de Centro
Amrica.
Morazn naci en Tegucigalpa, ciudad que en aquella poca perteneca a la intendencia de Comayagua, en
la Capitana General de Guatemala, el 3 de octubre de 1792. Durante el mandato del presidente Dionisio
Herrera, Morazn entr en la arena poltica en Honduras, una de las naciones que conformaban la unin
centroamericana formada bajo la presidencia de Manuel J. Arce en 1823. Los otros pases miembros eran
Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
Morazn fue elegido presidente de la Repblica en 1830 y reelegido en 1834. Aunque su perodo de gobierno
fue conocido como la Restauracin, su presidencia se caracteriz por reformas que enfrentaron la oposicin
de la iglesia, los militares, la corrupcin de su gobierno, bancarrota e incluso presin de otros pases.
Una rebelin a cargo del guatemalteco Rafael Carrera logr la conquista del estado de Guatemala, lo que
ocasion que en otros estados se sublevaran contra el gobierno. Para cuando Morazn termin su segundo
mandato, en 1838, no se celebraron elecciones debido a la secesin de los estados. Pero Morazn fue
elegido presidente de El Salvador en 1839 y un ao despus intent una vez ms salvar la unin, atacando a
Guatemala pero sin xito.
Despus de este ltimo intento, se exili en Per. En junio 1842 fue llevado a juicio y se le conden a morir
fusilado. Su ejecucin tuvo lugar en Costa Rica el 15 de septiembre de [Link] el 3 de octubre de 1792
en Tegucigalpa (Honduras).
Cargos
Presidente de la Repblica Federal de Centroamrica
1830 1834
Predecesor
Jos Francisco Barrundia y Cepeda
Sucesor
Diego Vigil
Predecesor
Jos Jernimo Zelaya Fiallos
Sucesor
Diego Vigil
Fue Jefe de Estado de Honduras. En 1830 fue elegido como Presidente de la Federacin Centroamericana, cargo
del que fue depuesto en 1840. El retena el poder en El Salvador, mientras que los gobiernos de Honduras y
Nicaragua no lo aceptaban.
En 1840 ingres a Costa Rica autorizado por el Jefe de Estado Braulio Carrillo y radic pacficamente en la regin
que hoy se conoce como David (Panam no exista todava), durante ese ao y la primera parte de 1841.
Los enemigos de Carrillo le pidieron que les ayudara a derrocarlo y l acept. Carrillo avis al gobierno de Nueva
Granada (as se llamaba Colombia), asumi el mando del ejrcito y envi al general Villaseor a detener el avance
de Morazn. Pero Villaseor y Morazn hicieron un pacto, que termin derrocando a Carrillo.
Para evitar una batalla sangrienta, Carrillo firm el Pacto del Jocote y Morazn asumi la jefatura del Estado 13
de abril de 1842.
Los costarricenses lo recibieron con alegra y esperanza de que devolviera las libertades pblicas que Carrillo
como dictador haba violado, pero Morazn inici una lucha para recuperar la presidencia de la Unin
Centroamericana y se volvi un dictador.
Inmediatamente deroga la Ley de Bases y Garantas, promulgada por Braulio Carrillo en el ao 1841 y declara a
Costa Rica como parte de la Federacin Centroamericana, en un intento por reconstruir la Repblica Federal.
Morazn se percat de la seriedad del movimiento cuando ya era tarde. Fue derrocado y capturado en Cartago. Se
le traslad a San Jos, donde fue fusilado el 15 de setiembre de 1842.
Convoc una Asamblea Constituyente, la cual puso en vigencia la Constitucin de 1824 y con ello se
restaur las garantas individuales.
Decret la creacin del Colegio San Luis Gonzaga en 1842
Impuls el servicio militar obligatorio
Estableci impuestos
Francisco Morazn. Militar y poltico hondureo, ltimo presidente de la Repblica Federal de las Provincias
Unidas del Centro de Amrica.
Orgenes
Naci el 3 de octubre de 1792, en una cntrica casa de la Villa de San Miguel de Tegucigalpa, Honduras, y
fue bautizado en la iglesia parroquial de Nuestra Seora San Miguel, el 16 de octubre del mismo ao. Sus
padres fueron Eusebio Morazn y Alemn, criollo antillano, descendiente de emigrantes corsos, y la
centroamericana Guadalupe Quezada y Borjas.
Aunque era hijo de una familia que dispona de recursos econmicos, Morazn no pudo realizar estudios de
manera sistemtica. Solo exista en la pobre villa de Tegucigalpa, una clase de Religin, Ciencia, Moral y
Gramtica Latina en el Convento de San Francisco dictada por el fraile Jos Antonio Murga. A esta aula
asisti el joven infante Francisco Morazn pero a menos de un ao de establecida fue cerrada. Las protestas
y gestiones de los pobladores quedaron, como tantas otras demandas no atendidas por el poder colonial.
Sobresali Morazn por una clara inteligencia y cerrada la oportunidad de estudiar con el padre Murga, toda
su educacin posterior fue obtenida por propio esfuerzo. El joven Jos Francisco se convirti en un
incansable autodidacta, que logr superar las barreras que para el acceso a la modernidad, educacin y
ciencia, impona el Estado colonialista. As estudi Matemticas y Dibujo, Historia, y principalmente Derecho.
Aprendi el idioma francs en la biblioteca de Dionisio de Herrera, lo que le permiti tener un amplio
conocimiento de la Revolucin Francesa. Sus lecturas sobre la historia antigua y la que le era
contempornea, la atencin a las obras de los enciclopedistas, su apasionamiento con el genio de
Montesquieu, con el contrato social de Jean-Jacques Rousseau, le dot de una slida cultura poltica. El
joven Morazn desarrollara por dems, una gran disciplina personal.
A la edad de 16 aos se traslad con su padre a Morocel, y all se convirti en asesor de la municipalidad.
Despus trabaj en la escribana de Len Vsquez, donde adquiri conocimientos de derecho. Ms tarde
labora en el ayuntamiento de Tegucigalpa, como secretario del alcalde y defensor de oficio en casos
judiciales en materia civil y criminal. Tales actividades le permitieron llegar a adquirir un gran conocimiento de
la estructura y funcionamiento de la administracin pblica de la provincia, y le proporcionaron un contacto
ntimo con los problemas de la sociedad colonial.
El cultivo del intelecto tena en Morazn los encantos adicionales de la gallarda. De complexin delgada y
elevada estatura, con un carcter atrayente -fuerte y controversial-, la sensibilidad del poeta y la magia del
buen orador. Sobresala entre los jvenes de su tiempo. y se le consideraba un hombre apuesto, por lo que
cariosamente le llamaban el nio bonito de Tegucigalpa. Y no hay dudas de que tales cualidades
personales, se multiplicaran en la belleza mayor a la que aquel ser humano dedicara su vida: La plena
entrega a la causa de la emancipacin nacional, su compromiso con las necesidades de justicia social,
trabajo digno, educacin y prosperidad para los indgenas, campesinos y artesanos humildes de la regin, y
sobre todo una incansable lucha por lograr la unidad e integracin centroamericana.
Desde las primeras noticias de conspiraciones y luchas independentistas en Mxico y Suramrica el joven
Morazn est ganado para la causa. Todo el que tena un corazn americano se sinti electrizado con el
sagrado fuego de la libertad, recordara el propio Morazn. Cuando se produce la independencia
de Centroamrica y se firma en la ciudad de Guatemala el acta de independencia, el 15 de
septiembre de 1821, Francisco Morazn estaba por llegar a los 29 aos de edad.
El Camino al liderazgo
La provincia de Comayagua por medio del gobernador intendente Jos Tinoco de Contreras, apoy la
anexin de Centroamrica a Mxico, pero el Ayuntamiento de Tegucigalpa se opuso rotundamente. Tinoco
decidi tomar acciones represivas en contra de las autoridades de Tegucigalpa, y ante esta amenaza, se
organiz en la ciudad un ejrcito de voluntarios. Fue durante estos acontecimientos que Francisco Morazn
se aprest como voluntario, al servicio de las autoridades de Tegucigalpa, y fue designado como teniente de
una de las compaas, por decisin de los jefes y oficiales que organizaron las milicias independentistas.
Comenz as la vida militar y su opcin contra los intereses conservadores.
La Asamblea Constituyente nombra a Morazn miembro vocal de la Comisin para estudiar la realidad de los
pases de la Federacin en 1823. Algunos documentos histricos lo ubican como integrante de la comisin
que dictamin las bases del poder electoral de la Federacin, en una reunin que sostuvo la Asamblea
Constituyente de Centroamrica, pero no caben dudas de que con uno u otro nivel protagnico, sigui y
apoy decididamente este proceso de institucionalizacin de la unidad centroamericana.
En 1824, Morazn fue designado secretario general del gobierno de su to poltico y primer Jefe de Estado de
Honduras, Dionisio de Herrera. En 1825 Jos Francisco contrajo matrimonio con una joven viuda Mara
Josefa Lastiri Lozano en Tegucigalpa. De esta unin nacera su hija Adela. A Morazn se le conocieron
adems dos hijos, Jos Antonio Ruiz (hijo adoptivo) y Francisco Morazn Moncada.
El 11 de diciembre de 1825, Morazn est entre los firmantes de la primera Constitucin de Honduras, en
Comayagua. En 1826, pas a presidir el Consejo Representativo de la Repblica. Cuando el presidente de la
federacin centroamericana Jos Arce envi al propio vice jefe de Estado, el coronel Jos Justo Milla Pineda
(tambin desertor del partido liberal) a darle golpe de estado a Dionisio de Herrera, Morazn se destaca en la
resistencia de la sitiada ciudad de Comayagua. Sale a Tegucigalpa a reclutar tropas. Con una columna de
300 hombres se estaciona en la hacienda "La Maradiaga". El 29 de abril de 1827, derrota en ese lugar a
fuerzas de Milla Pineda, encabezadas por el Coronel Hernndez, y regresa a Tegucigalpa. Desde sus
primeras acciones de armas demostr ser un excelente estratega militar, un jefe sereno, austero y preciso.
Poseedor de un certero sentido de la justicia e impuesto de responsabilidad histrica.
El 10 mayo de 1827 el gobierno de Herrera capitula y el presidente hondureo es enviado como prisionero
a Guatemala. El coronel Milla asumi como Jefe de Estado de Honduras. Morazn pide que le permitan
regresar al seno de su familia que se encontraba en el pueblo de Ojojona. Llega hasta Choluteca y se le
extiende un salvoconducto (pasaporte). Se rene con su familia en Ojojona en junio de 1827, pero sin dudas
el joven jefe militar ya constitua un motivo de preocupacin para Milla, y sin mediar acusacin, lo apresan y
conducen a Tegucigalpa.
Tras veintids das de encierro, el joven patriota logra fugarse. En la ciudad nicaragense de Len organiza
una fuerza militar para liberar Honduras y el 10 de noviembre de 1827, cuando era inminente el
enfrentamiento con las tropas de Milla, es nombrado Jefe General de la tropa. Las tropas del ya General
Morazn derrotaran el 11 de noviembre a las de Justo Milla en Sabana Grande, durante la batalla de la
Trinidad.
Con la victoria en Trinidad, se desata la cadena de victorias militares que haran de Morazn, la figura cimera
de la reconstruccin Centroamericana. Este combate fue para Francisco Morazn, su ventana a la fama como
genio militar, y le permiti al consolidarse como lder de los liberales centroamericanos. Un ao despus,
luego de infringir importantes derrotas a las fuerzas conservadoras, el 27 de noviembre de 1827, se convirti
en presidente de Honduras.
Cuando Morazn asume la presidencia hondurea, la regin se hallaba en el momento ms cruento de la
guerra civil. Morazn llev el peso de las operaciones militares contra los terratenientes y ricos comerciantes
que dominaban la Federacin. Enva columnas de pacificacin a la Costa norte y los pueblos fronterizos.
Sofoca el levantamiento de Opoteca.
El 30 de junio de 1828, deposita el poder en Diego Vigil, y prepara su campaa para liberar El Salvador, que
haba sido ocupado por las fuerzas federales del presidente Arce. Parte para la provincia salvadorea con
1400 hombres. Derrota a Vicente Domnguez en Gualcho, el 6 de julio de 1828. Llega a San Miguel el 10 de
julio del mismo ao, y entra a San Salvador el 23 de octubre de 1828.
En San Salvador Morazn gana nuevo adeptos unos dos mil combatientes ms-, y con estos y el resto de
las fuerzas con que contaba, consolida el territorio salvadoreo en su totalidad, y prepara sus tropas con
miras a la liberacin del territorio guatemalteco. Morazn, enva las primeras columnas sobre Guatemala en
enero de 1829. Poco tiempo despus, se dara su arribo a la regin y con ello, se le unen refuerzos
guatemaltecos pertenecientes a grupos de indgenas y criollos, que deseaban la salida de los conservadores
del gobierno. Derrota a fuerzas oponentes en San Miguelito, Antigua, el 6 de marzo, y nueve das despus
sigue su curso victorioso contra de las tropas de Mariano Beltranena en Las Charcas".
Luego del triunfo en Las Charcas, se dio la Conferencias en Ballesteros para negociar rendicin
de Guatemala, pero sta negociacin fracas y Morazn avanz con rumbo a la capital. El 13 de abril capitula
Mariano de Aycinena y se realiza la entrada triunfal de Morazn a la ciudad Guatemala, que adems de la
capital federal, era el bastin del conservadurismo. El 30 de abril de 1829, la Asamblea de Guatemala
condecora al General Francisco Morazn, con medalla de oro y lo declara Benemrito de la Patria. Morazn
tambin es proclamado presidente.
El Vicepresidente federal Mariano Beltranena, el Arzobispo Casaus y Torres y los principales dirigentes
conservadores, fueron desterrados, mientras se instauraba el rgimen liberal. Arce logra escapa a Mxico.
Morazn indulta a todos los opositores al gobierno federal, y en julio del 1829, declara la extincin de todos
los establecimientos monsticos en Centroamrica. Asume la Presidencia de Honduras el 4 de diciembre de
1829.
En junio de 1830, Morazn gana elecciones para Presidente de la Repblica Federal de Centro Amrica,
venciendo en la contienda a Jos Cecilio del Valle. Renuncia a la Presidencia en Honduras y llega a tomar
posesin de su cargo a Guatemala. El 16 de Septiembre asume como presidente de la Repblica Federal de
Centroamrica.
La repblica morazanista
Morazn expresaba las posiciones ms avanzadas de aquel momento histrico. Formado en la ideologa
liberal, se propuso transformar radicalmente la oscura y atrasada sociedad colonial centroamericana, y
construir el Estado nacional centroamericano, como proyecto de nacin burguesa soberana e independiente,
destruir el latifundio y el poder feudal de la oligarqua y la Iglesia Catlica, y toda la herencia colonial. Esto
para la Centroamrica de su poca, constitua un programa de accin profundamente revolucionario.
La independencia no haba significado ninguna transformacin en las sociedades centroamericanas. No se
tocaron los inmensos latifundios en manos de los terratenientes y de la Iglesia Catlica. La opresin contra las
masas populares continu: Se mantuvo el pago de diezmos y primicias a la Iglesia y los cobros de impuesto
de importacin de una regin a otra alcabala- Pervivi la criminalizacin de las demandas y protestas de los
campesinos, as eran legales los castigos con azotes y el garrote, se mantuvo como pena mxima la
decapitacin y la cabeza hervida en aceite. Con la llegada de Morazn a la presidencia tan pretrita situacin
comienza a cambiar.
Durante ese periodo 1830-1839 conocido como la Restauracin- el presidente Morazn puso en marcha un
paquete de reformas, que impulsan un cambio a favor de las mayoras ms humildes. Ratifica la igualdad de
los hombres ante la soberana majestad de la Repblica, y proscribe la esclavitud.
Morazn enarbol un proyecto de desarrollo autctono para la regin, que tena por objetivo la constitucin y
fortalecimiento de una clase burguesa nacional. Consciente de que la anterior administracin Federal, no
cont con el hecho de la liberalizacin del comercio exterior arruinaba a amplios sectores del artesanado,
asume el libre comercio con una clara concepcin de defensa de los intereses de los artesanos y productores
de la regin.
No abre el pas a la apetencia desmedida y empobrecedora de los productos extranjeros, sino que se ocupa
de la promocin y desarrollo de las exportaciones. Para ello protege la industria textil y crea un programa de
colonizacin con el propsito de abrir nuevas lneas de productos exportables y fomentar el mercado interno.
As mismo trabaja por la apertura de nuevas vas de comunicacin y habilitacin de ms puertos para dar
salida a los productos del pas. Frente a las apetencias del imperialismo ingls y la emergente potencia
capitalista del Norte, expresa la decisin de construir el canal interocenico con fondos centroamericanos.
En particular Morazn entendi la naturaleza liberadora de la educacin y su trascendencia para el desarrollo
de una nacin moderna e independiente. En tal criterio se preocup de evaluar los sistemas educacionales de
avanzada de la poca, y sent las bases para desarrollar el sistema de la instruccin pblica republicana.
Defini la responsabilidad del Estado en la educacin popular y foment escuelas y academias. Solo la
instruccin pblica afirmaba Morazn- destruye los errores y prepara el triunfo de la razn y de la libertad...
la sencilla educacin popular es el alma de las naciones libres.... La educacin bsica fue declarada gratuita
y obligatoria. En esta perspectiva la introduccin de la imprenta fue una decisin dirigida a reafirmar la
identidad criolla, para fomentar y producir la literatura y los textos de los centroamericanos. Tambin adopt el
sistema de juicio por jurados y se suprimi el cadalso poltico.
El matiz anticlerical del proyecto morazanista, estaba en directa relacin con los combates polticos e
ideolgicos que libr el prcer, frente el hecho irrefutable de la beligerancia de la jerarqua local de la Iglesia
Catlica. Como Presidente proclam en ley, la separacin de la Iglesia y el Estado, lo que constitua una
necesidad para el desarrollo del Estado Republicano. Frente a la realidad de una jerarqua catlica en
constante conspiracin con las fuerzas ms reaccionarias, Morazn expuls del pas a sus principales
personeros. Luego, con la aprobacin del Congreso de la Repblica, confisc sin indemnizacin los bienes y
propiedades de la curia expatriada y de las rdenes religiosas, y los convirti en patrimonio del Estado.
Adems aboli las primicias (primera cosecha al clero) y los diezmos (10 por ciento del salario al clero).
Con tales medidas fractur el poder econmico de la Iglesia, y liber a los campesinos, trabajadores e
indgenas centroamericanos, de las relaciones feudales de explotacin a que eran sometidos por la Iglesia
Catlica.
No fue Morazn un antirreligioso, y su disposicin a favor de la absoluta libertad de cultos, es demostrativa de
respeto, amplitud y tolerancia. Morazn tambin legaliz el divorcio, con lo que rompi uno de los ejes de la
hegemona ideolgico cultural conservadora, con esta decisin por dems, se situaba en la vanguardia de los
pensadores liberales ms avanzados del momento. .
La hegemona de Gran Bretaa en Centroamrica, lesiva a la soberana y a los intereses de la regin, tuvo en
Morazn un constante adversario. Inicia esfuerzos para recuperar Islas de la Baha, lucha por la soberana de
Belice y dems territorios centroamericanos en manos inglesas. La ocupacin que los ingleses realizaron en
la comarca de San Juan del Norte, no fue consentida por el lder hondureo, quien se aprest a repelerla por
las armas, si la Corona britnica no entraba en razones para un arreglo diplomtico. Tal actitud oblig al
cnsul britnico en Costa Rica Federico Chatfield a optar por la negociacin y el acuerdo. No obstante este
personaje imperial no cejara en su empeo de dividir, y de trabajar contra los pueblos de la regin. La labor
divisionista del cnsul Chatfield, su constante conspiracin contra Morazn se coloca precisamente como uno
de los factores relevantes que min la unidad federativa de los centroamericanos.
Grandes sectores populares acompaaron el programa revolucionario de Morazn. Sus reformas ganaron
simpatas en Honduras, pero ms an en Nicaragua y El Salvador, donde su figura alcanz altos niveles de
popularidad. En Costa Rica los grupos liberales haban gobernado ininterrumpidamente desde 1823, por lo
que la ejecucin de las ideas morazanistas contaron con el beneplcito de las autoridades estatales. El
ncleo de la resistencia conservadora siempre fue Guatemala.
Los obstculos que se concitaron
La revolucin morazanista se situ a la izquierda del liberalismo de su poca. Le falt tiempo para golpear con
ms fuerza el poder econmico de la oligarqua y crear su propio entorno de fuerzas econmico sociales.
Pes la falta de una base econmica que unificara la Federacin Centroamericana. La ausencia de una clase
social que ocupara el lugar de los terratenientes y oligarcas e impulsara el desarrollo capitalista de la nacin.
En general las reformas instrumentadas por el proyecto morazanista estuvieron limitadas por escenario
poltico y la madurez de las condiciones prevalecientes. Ms all de la intensin y voluntad de cambio que
expresaba el lder hondureo, en la aplicacin concreta de sus disposiciones a nivel local, entraban a
manifestarse los viejos y nuevos intereses de las clases dominantes. La situacin econmica de las masas
populares no mejor con la Repblica federal.
En particular los gobiernos estatales y la federacin, no tuvieron en cuenta las reacciones negativas que entre
la poblacin indgena provocaba la imposicin de impuestos y otras obligaciones. Cada vez que se intent
implantar una nueva obligacin, surgieron reacciones negativas en las comunidades indgenas, que por
dems fueron oportunamente utilizadas por la reaccin oligrquica. Cuando Mariano Prado como Jefe de
Estado de El Salvador, introdujo el sistema de jurados y un nuevo impuesto que tenan que pagar todos los
ciudadanos, se produjeron levantamientos en Izalco y San Miguel. En 1833 ocurri la sublevacin de los
indgenas nonualcos, acaudillados por Anastasio Aquino, en la poblacin de Santiago Nonualco en el actual
departamento de La Paz.
Para el liberal de la poca, influido por las ideas civilizatorias y el evolucionismo, era necesaria la
construccin de un pas de acuerdo a los modelos europeos y estadounidenses de modernidad y civilizacin.
En estas circunstancias el criollo forj su alteridad frente al indgena, colocndolo en las etapas ms
atrasadas de la evolucin humana, y por lo tanto, se lo asuma como un lastre, para acceder a los modelos de
sociedad moderna y progreso a los que aspiraba el criollo, al grado que un decreto liberal, lleg a ordenar la
extincin de todos los idiomas aborgenes. As el proyecto federal mantuvo al indgena relegado a un segundo
plano en todos los niveles, pero particularmente en el econmico y el poltico.
Los artesanos no se libraron de la bajas de la industria textil, las leyes se siguieron aplicando de manera
parcializada, es ms haban sido reforzadas por nuevos mecanismos opresivos que institucionalizaba la
"nueva lite" liberal. Los mismos liberales aseguraban que la agricultura y la economa se encontraban
abandonadas por "la indolencia y vicios de los jornaleros" apelando al trabajo forzado que se implant el 3 de
noviembre de 1829. As mismo, el Estado liberal dict leyes para que siguiera funcionando la modalidad
colonial del endeudamiento como forma de dependencia laboral. La ley de vagancia, era otro mecanismo que
aseguraba mano de obra gratuita y nmeros al ejrcito. "Vagos sin vicios, vagos porque no tienen oficio, son
destinados al servicio militar" y contados en el cuerpo de hombres que corresponden al Estado.
A diferencia de los indgenas, el proyecto federal potenci al contingente ladino. Las diferencias de orden
econmico y social comenzaron a ser evidentes en el seno de este amplio conglomerado de sujetos. Mientras
existen noticias de grupos de mestizos rurales flotantes y muy inadaptados, a quienes acusaba de vagos y
ladrones, se distinguen otros grupos de mestizos y mulatos, que trabajaban la tierra, criaban y vendan
ganado, posean pequeos comercios en tiendas o eran trabajadores de las haciendas en diversos oficios.
La Federacin por dems naci con dificultades funcionales, que quedaron plasmadas en la misma
Constitucin federal. No se supo manejar el grado de soberana de cada estado, y la reiteracin de la capital
en Guatemala, reprodujo las suspicacias y resquemores sobre los privilegios que esta regin haba
acumulado desde la poca colonial. La Constitucin sealaba la posibilidad de que los estados se opusieran
a determinado impuesto, y tras esa ambigedad, vino el caos fiscal del gobierno federal, que se manifest
claramente en la lucha por controlar el monopolio del tabaco.
Aparte de que las rentas federales eran escasas, la repblica requera de recursos abundantes para poder
hacer frente a los gastos de defensa, mantener la integridad del territorio y controlar el peligro de guerra civil.
Con estas limitantes no se pudieron cumplir los planes de la reforma liberal, promesas de construccin de
escuelas, mantenimiento y apertura de caminos y el fomento a la industria y agricultura. Una derrota poltica
importante del liberalismo, lo fue la no aprobacin de la reforma constitucional de 1835. La experiencia vivida
entre 1825 y 1829 demostraba a todas luces la urgencia de revisar la Constitucin federal; sin embargo, la
nica modificacin que se efectu, en 1832, fue para consagrar en la Carta fundamental la libertad absoluta
de cultos. El 13 de febrero de 1835 el Congreso de la Repblica aprob un vasto proyecto de reformas
constitucionales, que aspiraba a mejorar sustancialmente la organizacin y funcionamiento del gobierno
federal, pero solamente las aprobaron Costa Rica y Nicaragua, y se requera la aprobacin de dos terceras
partes de los Estados, por lo que nunca entraron en vigor. Contra la independencia centroamericana tambin
trabajaran los intereses de la antigua metrpoli, Inglaterra, Francia, y de los Estados Unidos. Espaa se
resiste a reconocer la independencia y en 1832 con el apoyo de las autoridades de La Habana, un
contingente armado espaol invadi Honduras, y el pabelln de la colonia, volvi a ondear en tierras
centroamericanas durante seis meses. Fuerzas federales enviadas por Morazn permitieron derrotar a estos
invasores y fusilar a sus cabecillas en Comayagua.
El vaco dejado por Espaa fue ocupado por representaciones de Inglaterra, y tambin Francia y los Estados
Unidos. Los ingleses asentados en el litoral caribeo fomentaron desde 1816 una monarqua ttere en La
Mosquita. Precisamente durante el gobierno de Arce se dan las primeras formas de penetracin
norteamericana a travs de la firma del "Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegacin", a su vez el
capital ingls establece sus primeros vnculos con la economa centroamericana, con el otorgamiento de un
emprstito de la casa Barclay and Herring para organizar las finanzas de la Repblica Federal.
En el futuro inmediato, las exigencias del pago de la deuda se van a convertir en un pretexto del gobierno
ingls para intervenir constantemente en los asuntos internos del pas, y extorsionar poltica y
diplomticamente a los gobernantes centroamericanos. El embajador ingls Federico Chatfield, lleg a
convertirse en un procnsul, y a la armada inglesa se permiti la violacin de la integridad territorial y la
soberana de la nueva repblica, y tom numerosas aduanas con el pretexto de presionar por el pago de la
deuda, entre ellas las de Trujillo, Omoa y Amapala.
La ofensiva oligrquica
Aunque la guerra civil concluye con la toma por Morazn de la ciudad de Guatemala, y la capitulacin de las
tropas de la oligarqua guatemalteca, la federacin, no gozara de una paz duradera. Los grandes
terratenientes y comerciantes conservadores mantuvieron todo su poder econmico, y pronto iran a la
contraofensiva. Tres guerras federales dejaran el ms claro reflejo de la situacin. nicamente el Estado
de Costa Rica se mantuvo hasta la disolucin de la Federacin, al margen de los conflictos armados. No ha
acabado diciembre del 1829 y Morazn deposita el gobierno en el Senador Juan ngel Arias, para enfrentar
la pacificacin de Olancho. En febrero de 1830 vence otra insurreccin en Opoteca. En junio de 1830,
Morazn tiene que enviar a Dionisio de Herrera a enfrentar otro conflicto en Nicaragua.
Se produjeron serios enfrentamientos entre los liberales de Len y los conservadores de Granada, y para
solventar esa situacin, Morazn nombr Jefe de Estado de Nicaragua a Herrera. La experiencia de
expresidente de Honduras fue oportuna para conciliar a los contendientes, pero Herrera tuvo que dejar el
poder en 1833, y luego de su salida, los enfrentamientos en estos dos grupos continuaron.
En 1832, Jos Mara Cornejo jefe de gobierno en El Salvador, decidi declarar a ese estado, independiente
de la Repblica Federal de Centroamrica, ante esta situacin, Morazn se vio obligado a invadir el territorio
salvadoreo para restituir el poder de la federacin. En 1834 El Salvador volvera a intentar separarse y de
nuevo Morazn reduce a los separatistas por la fuerza.
Para solucionar la inestable situacin salvadorea, y gobernar ms efectivamente, Morazn traslad la capital
de la Repblica Federal a San Salvador, lugar donde era querido y respetado por muchos. Pero solo pudo
gobernar a medias, ya que los movimientos separatistas eran continuos en cada uno de de los estados y a
Morazn se le dificultaba cada vez gobernar.
En las elecciones de la Federacin de 1834, result electo Jos Cecilio del Valle, pero muri antes tomar el
poder. En su lugar, el Congreso reeligi a Francisco Morazn.
Mientras el gobierno federal se agota en la solucin de los frecuentes conflictos locales, la oligarqua y los
comerciantes, desplazados del poder poltico, inician, una slida contrarrevolucin, primero a travs de la
frontera mexicana, luego desde algunas islas del Caribe.
En 1837 la situacin de Centroamrica alcanz momentos crticos, una epidemia de clera llev a paralizar el
comercio, y la crisis fiscal se agudiza. A su vez, las fuerzas conservadoras, manipulando una rebelin
indgena y campesina, y toman el poder en Guatemala. Como contrafigura de Morazn, surgi de esta
sublevacin la figura del caudillo Rafael Carrera y Turcios (1814-1865), quien se convertira, en un
encarnizado contrincante para Morazn. No obstante derrotarlo en varias ocasiones, Carrera logra evadir la
persecucin y hacerse fuerte. Se inauguraba un perodo conservador en Guatemala que durara ms de
treinta aos.
El xito en Guatemala alent a los enemigos de la integracin, a impulsar estallidos similares en el resto de
los estados de la federacin. Los estados aceleran el rompimiento de sus lazos con la federacin, y para
aprovechan un decreto federal que los autorizaba a organizarse como mejor les pareciera, siempre y cuando
mantuvieran su adhesin al gobierno federal. Honduras se separ de la Federacin en octubre de 1838 y se
convirti en Estado soberano e independiente. Nicaragua se declaraba independiente de la Repblica Federal
el 30 de abril. Mientras tanto en El Salvador, el Congreso Federal, le brindaba a los estados libertad de auto-
administrarse.
Al terminar en 1839 el segundo mandato de Morazn, la situacin de la Federacin era en extrema crtica y el
poder conservador en Guatemala se haba consolidado. En febrero, las tropas de Morazn llegan a El
Salvador en persecucin de Carrera, pero no corrieron con suerte y el caudillo de los conservadores
nuevamente logra huir. Para este entonces, el perodo presidencial de Francisco Morazn haba expirado y el
Congreso Federal ya haba sido clausurado. No se celebraron elecciones para la presidencia federal, y los
enemigos del proyecto morazanista, acusaron al gobierno de no tener ninguna base legal porque su perodo
haba concluido.
La Federacin prcticamente haba colapsado, y la revolucin morazanista fue derrotada, pero la figura de
Morazn segua siendo un peligro para los conservadores. El 6 de abril de 1839 se enfrenta al general
hondureo Francisco Ferrera, en la batalla del Espritu Santo, cerca del ri Lempa, y las tropas federales a su
mando alcanzan el triunfo. En tan difciles circunstancias polticas, los salvadoreos ratifican su confianza en
el lder unitario, y Morazn fue elegido presidente de El Salvador (1839-40), y desde all de nuevo se lanz a
reconstruir la unidad poltica, en lucha contra las fuerzas oligrquicas concentradas en Guatemala.
Para la oligarqua y el gobierno ingls, Morazn se haba convertido en la personificacin misma del Estado
unitario, aislarlo y, eliminarlo fsicamente, significaba terminar con cualquier idea o esperanza de Federacin.
Por esta razn los enemigos de la unidad no descansaban. El propsito era desalojarlo del mando en El
Salvador, o en cualquier otro estado de la regin.
El 24 de julio de 1839, Nicaragua y Guatemala celebraron un tratado de alianza en contra del gobierno
salvadoreo, y Rafael Carrera, llamara a los salvadoreos a la insurreccin popular. Tal llamado provoca
algunos levantamientos, que fueron vencidos sin mucho esfuerzo por el gobierno de Morazn, y al no lograr
subvertir desde dentro la autoridad de Morazn, tropas hondureas y nicaragenses, invaden el pas, a
finales de septiembre de 1839. El General Morazn, con seiscientos salvadoreos derrota en la batalla de
San Pedro Perulapn, a los ms de dos mil invasores comandados por los generales conservadores, y con el
impacto de esta victoria decide contraatacar.
El 18 de marzo de 1840, a la cabeza de un pequeo ejrcito salvadoreo, Morazn tom la ciudad de
Guatemala en un desesperado intento por reinstaurar la Federacin, pero, ya sin el apoyo de los mismos
liberales guatemaltecos, fue cercado por unos cinco mil hombres de las huestes de Rafael Carrera. El ejrcito
morazanista termin diezmado y rechazado definitivamente hacia El Salvador, y su jefe logr a duras penas
salvar su propia vida.
Morazn logra defender la integridad del territorio salvadoreo, pero la abrumadora superioridad ejrcito
pagado por la oligarqua en Guatemala, le permite prever un desenlace en el que los salvadoreos sufriran
numerosas bajas y destruccin. Entonces, previendo una invasin conjunta de Guatemala, Nicaragua y
Honduras, Morazn prefiri autoexpatriarse antes de permitir el derramamiento de sangre y la conflagracin
destructora, y, renuncia el 4 de abril de 1840.
Morazn prev como inminente desenlace, una nueva y ahora ms fuerte invasin a conjunta de las fuerzas
conservadoras de Guatemala, Nicaragua y Honduras.
Decide evitarles a los salvadoreos las numerosas bajas y destruccin que sufriran, y renuncia a la
presidencia el 4 de abril de 1840.
El 8 de abril de 1840, Morazn tom el camino del exilio. Parti a Costa Rica. En tierras costarricenses, busc
que ese gobierno aceptara ofrecer asilo a algunos de sus acompaantes. Un grupo fue aceptado, no as su
familia y continu su viaje con slo siete acompaantes. Se traslada a David, capital de la provincia
panamea de Chiriqu, donde residir con su familia. All Morazn es atendido con calor, por el entonces
joven liberal panameo Jos Domingo de Obalda (1845-1910), y se consagra al estudio de Derecho Pblico
y Constitucional, y profundiza en las lecciones polticas de los grandes maestros; economa; ciencias sociales;
sistemas de gobierno, reforma universitaria.
En David, Morazn escribe sus Memorias, documento autobiogrfico que cubre hasta el 13 de abril de 1829.
En ese punto de Panam, escribi su clebre Manifiesto de David, que firma el 16 de julio de 1841. A David le
llegaba copioso correo en la cual se le invitaba a regresar al terruo, arreglar la torcida direccin poltica de
los gobiernos del rea, terminar de una vez por todas con la contienda civil, pero Morazn est decidido a
darse un tiempo de distanciamiento y reflexin. Con ese propsito decide continuar viaje hacia el Per.
En Per, Morazn recibe el respeto y la solidaridad de las autoridades. El presidente, Mariscal Agustn
Gamarra (1785-1841), le invita a sumir el mando de una divisin peruana, pero esto para Morazn resultaba
un tanto confuso, debido a la compleja situacin que viva Amrica del Sur en esos momentos y prefiri
declinarla. En Lima encontrar buenos amigos y compaeros de ideales, entre los que figuraban los
generales Jos Rufino Echenique (1808-1887) y Pedro Bermdez (1793- 1852). Este ltimo, a quien haba
conocido en 1835, se sum posteriormente a las nuevas campaas que Morazn emprendera en su retorno
a Centroamrica.
El regreso
Desde Per, Morazn contina atento a los acontecimientos centroamericanos. Coincide que los ingleses
intentan anexarse definitivamente del territorio de La Mosquita., y ante la amenaza extranjera, el lder
centroamericano, se apresta a volver. Considera su retorno un deber y un sentimiento nacional irresistible
no solo para l, sino que para todos aquellos que tienen un corazn para su patria. Morazn con el respaldo
del general Bermdez, parten del Per a fines de diciembre de 1841, acompaado de sus compaeros de
exilio. Ha estado cuatro meses en el Per. Hace escala en Guayaquil y de aqu sigue por mar hasta Chiriqu,
donde se rene con su familia, y gana nuevos voluntarios. Ms tarde, arriba a El Salvador por el Puerto de La
Unin y desde este lugar se dirigi a todos los gobiernos centroamericanos llamndolos a la unidad en contra
del invasor extranjero:
"Si consultamos la historia veremos que el derecho de las grandes naciones se ha fundado, en algn tiempo,
en causas de tal naturaleza que slo hubieran excitado la burla y el desprecio, sino hubiesen sido sostenidas
por las armas, y este abuso funesto para los pueblos dbiles, que la ambicin ha sancionado tantas veces y
legitimado el derecho del ms fuerte, se ha repetido por desgracia en nuestros das... Es febrero de 1842.
En territorio salvadoreo, Morazn se dirige a San Salvador para reactivar a sus fuerzas locales, recorre
Acajutla, La Libertad y Sonsonate, en busca de voluntarios. Ya en la isla de Martn Prez ubicada en el Golfo
de Fonseca organiz el contingente militar con aproximadamente quinientos veteranos salvadoreos y
hondureos.
En La Unin, Morazn contrat ms embarcaciones y definitivamente el 7 abril de 1842 desembarc en Costa
Rica, por el puerto de Caldera. El gobierno de Braulio Carrillo (1800-1845), al tener noticias de la presencia en
territorio costarricense de las fuerzas encabezadas por Morazn, se aprest a organizar la resistencia. En
respuesta, Morazn lanz una proclama al pueblo de Costa Rica el 9 de abril de ese ao de 1842, en la que
afirmaba:
Costarricenses: Han llegado a mi destierro vuestras splicas, y vengo a acreditaros que no soy indiferente a
las desgracias que experimentis. Vuestro clamores han herido por largo tiempo mis odos, y he encontrado
al fin los medios de salvaros, aunque sea a costa de mi propia vida.
Morazn con habilidad poltica, evit el enfrentamiento armado con las fuerzas que envi Carrillo, y por medio
de negociaciones realizadas con el general Vicente Villaseor, al mando de las tropas gubernamentales, firm
el "Acta de El Jocote". El acuerdo estableca la integracin de un solo cuerpo militar, la convocatoria a una
Asamblea Nacional Constituyente, la salida de Carrillo, y otros miembros de su administracin, y la instalacin
de un gobierno provisional al mando de Morazn. El 13 de abril de 1842, las fuerzas morazanistas entraban a
la ciudad de San Jos. La Asamblea Constituyente de Costa Rica, fue instalada el 10 de julio de 1842. Cinco
das despus declar a Francisco Morazn Jefe del Ejrcito Nacional y Libertador. Paradjicamente, el
gobierno de Morazn, que haba tenido su principal apoyo en los grupos liberales y anticlericales en el resto
de la regin, enfrent en Costa Rica todo lo contrario. Los liberales de San Jos, en particular, fueron sus
principales oponentes, mientras que los ms entusiastas morazanistas eran parte del clero, y ciertas familias
acomodadas de Cartago, una de las ciudades ms conservadoras.
Desde su llegada al poder Morazn se dedic a reconstruir el Estado costarricense, cuya administracin
haba sido muy desorganizada durante el gobierno tirnico de Braulio Carrillo. Tal vez la decisin inicial ms
relevante de Morazn para la reconstruccin de los rganos e instituciones del Estado, fue el establecimiento
de una Junta compuesta de doce personas patriotas e ilustradas, todas costarricenses, para que le auxiliara
con sus consejos y experiencia, en la ardua empresa de satisfacer los multiplicados reclamos sobre injusticias
y desatinos realizados durante el gobierno de Carrillo, y que informara las que a su juicio deban derogarse en
todo o en parte; igualmente que sobre aquellas que por su utilidad y ventajas merecieran conservarse.
El general Francisco Ferrera (1794-1851), ex compaero de Morazn, que haba llegado al poder en
Honduras el 1o. de enero de 1841, estrech sus relaciones con los conservadores de Guatemala y El
Salvador. A partir de esta alianza poltica en ausencia de Morazn, se haba emprendido una sistemtica
persecucin contra los simpatizantes de la Federacin. Entonces, la primera medida de Morazn, el 14 de
abril, luego de entrar a San Jos, consisti en decretar que todos los que se hallaban perseguidos en los
otros Estados de la Repblica, cualquiera que hubiera sido su militancia poltica, tendran en Costa Rica un
seguro asilo y podran vivir en su territorio bajo la proteccin de las leyes.
Morazn se propona consolidar su situacin poltica en Costa Rica, hacerla centro de todos los simpatizantes
con la causa federal y lanzarse a rescatar el proyecto unionista de manos conservadoras. Para ello se dio a la
tarea de organizar y fortalecer el ejrcito. Pero las intenciones de Morazn a favor de una reconquista de la
federacin, no contaban esta vez, con un escenario favorable.
La rpida victoria de Morazn en Costa Rica llen de preocupacin a sus ms acrrimos enemigos, a la
oligarqua regional y en particular al cnsul ingls, Federico Chatfield. Francisco Ferrera en marzo de 1842,
en la llamada Convencin de Chinandega, propuso establecer la Confederacin Centroamericana de los
Estados de Nicaragua, Honduras y El Salvador, para enfrentar la nueva amenaza liberal. Sin embargo, por la
oposicin de Guatemala la propuesta no se concret. No obstante los planes contra Morazn continuaron
tejindose.
Tropas nicaragenses sin previa declaracin de guerra, penetran en el territorio costarricense. Al interior de
Costa Rica se agita la traicin. El 11 de septiembre se da a conocer un pronunciamiento en Alajuela, en que
se impugna a Morazn por la coaccin que ejerce para reclutar sus tropas, as como por las exacciones de
dinero y por el descontento producido en la poblacin. Se manipula el espritu localista que ya para entonces
predominaba en Centroamrica, y se da rienda al chovinismo y la antipata hacia las fuerzas salvadoreas
que acompaaban a Morazn. Con esta justificacin se pretende negar autoridad a Morazn y se lo convoca
a abandonar el pas garantizndole su vida y la de su familia. Era un golpe al proyecto unionista por la va de
aislar y eliminar polticamente a Morazn. Figuraban a la cabeza del complot el general Antonio Pinto y del
coronel Florencio Alfaro, jefe de la guarnicin de Alajuela y su hermano Jos Mara Alfaro.
La noche del 12 de septiembre, en oportunidad de estar las tropas fieles a Morazn, movilizadas hacia la
frontera para hacer frente a la incursin de las fuerzas conservadores nicaragenses, Florentino Alfaro, con
400 efectivos que llegaron desde Alajuela, atac en San Jos a la Guardia de Honor de Morazn, integrada
por 40 salvadoreos. Las fuerzas de Alfaro crecieron en nmero cuando arribaron mil hombres ms, situacin
que oblig a Morazn a replegarse al cuartel principal. Desde ese punto, al mando de ochenta hombres
ofrece la ms frrea resistencia. Para el da 13 de septiembre los atacantes incrementaron su nmero que
lleg a la cifra de cinco mil hombres, mientras refuerzos provenientes de Cartago, favorables a Morazn, no
logran romper el asedio.
El cerco que se le tendi a Morazn, dur aproximadamente 88 horas. El 14 de septiembre, al filo de las 4 de
la madrugada, las fuerzas morazanistas lograron romper espectacularmente las lneas enemigas, y se dirigen
a la ciudad de Cartago. Pero el complot se haba extendido hasta ese lugar, y el General Morazn tuvo que
solicitar ayuda de su supuesto amigo Pedro Mayorga, quien lo traiciona. As le dan a Morazn seguridades,
para luego someterlo a prisin y encadenarlo, con l estn los generales Jos Miguel Saravia y Vicente
Villaseor. Era tanta la urgencia para cumplir la criminal conjura, que se les hace un juicio sumario, fuera de
toda garanta o posibilidad de defensa, y sus captores se aprestaron a fusilarlos. Saravia se envenena y
Villaseor intenta suicidarse. Al da siguiente envan a Morazn y Villaseor al Cuartel de San Jos.
Siendo las 7:45 P.M. finaliza la redaccin de su testamento. Morazn escribe un breve Testamento poltico
donde denuncia su asesinato, sin siquiera levantarle cargos. Al estampar la firma en el documento, se
incorpora y vuelve a leer: "Declaro que mi amor a Centroamrica muere conmigo..."
Los condenados fueron trasladados al paredn de fusilamiento localizado en el costado oeste del actual
Parque Central de San Jos Costa Rica Irnicamente, la fecha de ese da era el 15 de septiembre de 1842,
fecha del vigsimo primer aniversario de la independencia de Centroamrica. En su ltimo combate frente a la
muerte, Morazn pudo asombrar a sus asesinos, incapaces de arrebatarle el privilegio de mandar la escuadra
que lo fusila.
A las ocho de la noche, el general Francisco Morazn, ltimo presidente de la aniquilada Federacin, da la
orden de fuego que acabara con su vida. Minutos antes, firme, con su mejor temple, pudo an consolar a su
compaero, el General Villaseor: Querido amigo, la posteridad nos har justicia.
Morazn se hace la seal de la cruz, descubre su pecho al viento, y da la orden de fuego a los temblorosos
soldados, que disparan asustados ante la infinita valenta del unificador de pueblos. El estruendo de la
fusilera y la nube de humo y plvora cubren la plaza. Los cuerpos heridos caen sobre la tierra amada.
Cuando la tropa sin conciencia y la oficialidad traidora, creen que acabaron con el hombre de la unin, se
levanta y su voz retumba para siempre, inapagable, a pesar de una segunda rfaga de desesperados tiros:
An estoy vivo, acaben de matarme
Los restos de Morazn descansan en El Salvador respetando su ltima voluntad: "Quiero que mis cenizas
descansen en el suelo de El Salvador, cuyo pueblo me fue tan adicto, escribi en el Testamento.
La tica morazanista
Como lder y figura de gobierno Morazn se destaca por su recio carcter, autoexigencia personal y modestia.
Lo recuerdan pundonoroso, humanitario, hacedor de un culto incansable a la justicia. Era enemigo de
establecer diferencias de superioridad y distinguirse entre los miembros del gobierno y el pueblo. Rara vez
usaba el uniforme militar. Su vestido - una levita negra-, en nada se distingua de los dems funcionarios.
Ninguna frivolidad se notaba en sus costumbres. La vanidad nunca tuvo asilo en aquel hombre virtuoso.
Morazn evitaba los agasajos personales, los banquetes y liviandades. Con habilidad evitaba las ovaciones y
recibimientos tras sus victorias. Gustaba entonces regresar de noche o en el amanecer, para evitar las
manifestaciones de devocin de un pueblo que lo adoraba. Cuentan que la municipalidad de San Vicente
deseosa de expresar su reconocimiento, coloc vigas en las alturas para avisar a los vecinos y preparar una
fiesta de bienvenida. Cuando Morazn lleg, seguido del Ejrcito, el pueblo lo sorprendi y en tropel sali a
recibirlo con guirnaldas y flores, y narran que en aquel momento el curtido General baj la vista abatido, con
evidente bochorno, y sin pecar de desagradecido sali del trance con una marcha rpida, como ocultndose
entre los jefes.
Cuando el 21 de abril de 1829, la Asamblea Legislativa estatal de Guatemala, siendo Presidente de la misma
el General Nicols Espinoza, mand condecorar con una medalla a Morazn, cuyo nombre deba aparecer en
la leyenda, precedida del ttulo de Benemrito, Morazn declin el honor. Similar actitud mantuvo cuando en
julio de 1842 se le declarara Libertador de Costa Rica. La Asamblea Constituyente de ese pas, tuvo que
obligar al ministro de gobierno, que imprimiera, circulara y publicara el enunciado decreto, por no haberlo
hecho Morazn en un gesto de modestia.
Morazn despreciaba el lujo. Su casa inspiraba modestia. Si le complaca en extremo la lectura y el estudio,
as como el trato con hombres y mujeres ilustrados.
No permiti los saqueos y desrdenes en las ciudades despus de sus victorias militares, algo bastante
frecuente en las prcticas de entonces. Para pagarle a sus tropas y poder reabastecerse, Morazn impona
requisiciones a los comerciantes.
Como patriota y hombre de Estado siempre antepuso sus intereses personales frente a los de la nacin que
intent construir. A Jos Mart en su peregrinar centroamericano, le contaron que en una ocasin hicieron
prisionera a la familia del prcer, o intentaron valerse de ella para obligarle a deponer el mando, y que frente a
aquella situacin Morazn respondi: Muy caros son vuestros rehenes a mi corazn, pero soy el jefe de la
Nacin, y debo atacar. Pasar sobre esos queridos muertos, escarmentar a los rebeldes, y morir luego.
Morazn fue acompaado en su vida revolucionaria por su esposa Doa Mara Josefa, quien comparti los
valores del prcer. El patrimonio de Doa Mara Josefa, muy cuantioso, se dedic por entero a la causa
patritica, y al ser asesinado Morazn, la familia estaba en la pobreza. Ningn privilegio solicit la viuda para
ella y sus hijos, solo tramit el pago de los sueldos de Morazn en el perodo que haba ejercido como
presidente, pues ni siquiera tales dineros haban sido cobrados por el hroe hondureo.
Una de las personas que goz de la amistad y aprecio de Morazn fue el revolucionario francs Nicols
Raoul. Coronel de los ejrcitos napolenicos, el oficial francs sirvi junto al General hondureo por ocho
aos y lleg a ser el jefe de su Estado Mayor. Conoci ntimamente a Morazn y de regreso a Francia se
anim a hacer una comparacin entre el general hondureo y Napolen Bonaparte (1769-1821). Para Raoul
Francia teatro de Napolen, no puede compararse con Centroamrica teatro de Morazn pero de la
comparacin de dos genios fcil es comprender quien lleva ventaja.
Napolen -afirma Raoul- representa la autocracia en su ms alta expresin, Morazn representa la
democracia en toda su pureza y en su ms genuina manifestacin. Napolen conquista, Morazn estrecha
los vnculos de la federacin y recorta los abusos del pasado.
Napolen hizo su carrera militar en el mejor colegio de su poca, bajo la direccin de los mejores jefes.
Morazn no tuvo instruccin ninguna en el arte militar, pero sus planes de guerra y sus combates dan tanto
de admirar como los de Napolen. Napolen aprovechaba las cosas existentes. Morazn las creaba porque
nada exista capaz de entrar en el plan del porvenir.
Napolen buscaba su propio engrandecimiento y el de Francia, Morazn exclusivamente el de su
[Link] tiene fe en la fuerza, Morazn solo reconoce la fuerza del derecho y el ejrcito sirve para
afianzar sus instituciones. En tema de virtudes concluye Raoul-, Napolen no puede sostener el parangn
con Morazn.
Morazn en la historia
Como plantea Edmond Honrad la figura de Morazn implicada hasta el da de hoy en el debate poltico
hondureo y centroamericano, ha sido mitificada o negada segn los inters de las fuerzas conservadoras o
liberales en pugna. Pero ms all del inters de sustentar uno u otro discurso poltico, Morazn es sin dudas
la figura protagnica e ineludible de la historia de Honduras y toda Centroamrica en el perodo que va desde
la independencia absoluta como Repblica Federal, hasta su muerte. Supo levantar para Centroamrica el
proyecto unitario que Simn Bolvar (1783-1830), haba impulsado en Suramrica, y a tal empeo consagr
todas sus energas.
Jos Mart (1853-1895), al rescatar la figura de Jos Francisco Morazn Quezada a solo cuatro dcadas de
su muerte, hace gala del tino y la pasin del historiador que reconstruye el pasado an el pasado reciente-,
con el propsito militante de la prospectiva poltica:
La Independencia proclamada con la ayuda de las autoridades espaolas considera Mart en sus Notas
sobre Centroamrica- , no fue ms que nominal, y no conmovi a las clases populares, no alter la esencia
de esos pueblos la pureza, la negligencia, la incuria, el fanatismo religioso, los pequeos rencores de las
ciudades vecinas: solo la forma fue alterada. Un genio poderoso, un estratega, un orador, un verdadero
estadista, el nico quizs que haya producido la Amrica Central, el general Morazn, quiso fortificar a esos
dbiles pases, unir lo que los espaoles haban desunido, hacer de esos cinco Estados pequeos y
enfermizos una Repblica Imponente y dichosa
Morazn fue muerto y la unin se deshizo, demostrando una vez ms que las ideas, aunque sean buenas, no
se imponen ni por la fuerza de las armas, ni por la fuerza del genio. Hay que esperar que hayan penetrado en
las muchedumbres.
La historiografa contempornea a escala latinoamericana no ha dedicado a Morazn suficiente espacio.
Como era de esperar los estudios fundamentales se han realizado en Centroamrica y Mxico. Se trata de
muy serios enfoques que han logrado rescatar la documentacin morazanista, reconstruir su biografa y
poca, y adelantar aspectos sustantivos del pensamiento poltico social del prcer. Pero tales resultados han
sido muy espordicos y an reclaman de esfuerzos ms sistematizadores, a partir de los retos de ciencia y
conciencia que hoy tenemos los historiadores.
Desde lo que pudiramos asumir como requerimiento de extrema izquierda a Morazn se le ha criticado que
aunque su lnea tenda a desplazar a los terratenientes no hizo planteamientos destinados a romper el
latifundio feudal y por lo tanto su lucha estuvo teida de romanticismo y no estuvo de acuerdo con la
realidad poltica. Habra que recomendar a quienes tienen esta lectura, una evaluacin ms certera de la
realidad histrico concreta Centroamericana en poca de Morazn, y en tal caso la evaluacin del horizonte
ideolgico y poltico prevaleciente. As como realizar una reconstruccin ms precisa del pensamiento del
lder hondureo, de las tareas emancipadoras que se plante y de aquellas que pudo realizar, en medio de un
agudo enfrentamiento clasista.
Morazn afirma Adalberto Santana- fue el primer mandatario que aplic a su gestin un pensamiento liberal
en nuestra Amrica. Este autor traza un paralelo entre Francisco Morazn y Benito Jurez y afirma que obra
morazanista fue un referente fundamental para el proyecto de reforma liberal en Mxico. La gesta el prcer
centroamericano subraya Santana-, tanto en sus escritos, como en su fecunda lucha, dej el testimonio y el
ejemplo de una obra revolucionaria.
No ha faltado el intento de demeritar la obra y falsear el pensamiento de Morazn. Filnder Daz Chvez sali
al paso a las deformaciones histricas que ha intentado sustentar el profesor estadounidense W. J. Griffith,
quien pretende cuestionar la honestidad administrativa y poltica del hroe centroamericano.
Morazn y Bolvar
Desde principios del siglo XIX surgieron y se definieron en nuestro continente, dos visiones antagnicas sobre
realidad, identidad y perspectivas de nuestros pueblos, y sobre el papel que les corresponde jugar a nuestros
pases en el escenario mundial. Estas dos visiones antagnicas quedaron plasmadas en los proyectos
de James Monroe (1758-1831), presidente estadounidense entre 1817-1825, y del Libertador venezolano
Simn Bolvar.
La visin de Monroe en su conocida Doctrina, parte del desprecio hacia la capacidad y destino del hombre y
la mujer latinoamericanos, y sostiene la tesis de que le corresponde a los Estados Unidos sustituir a Europa,
en las relaciones de dominacin sobre el continente, adjudicndose el derecho de intervenir en los asuntos de
los pases latinoamericanos y caribeos. Justifica y legitima una poltica exterior agresiva diseada para
subyugar e intervenir a nuestras naciones. Monroe instala los pilares de una relacin basada en la fuerza, el
engao y el sometimiento.
La visin bolivariana, reflejada entre muchos trabajos en la Carta de Jamaica de 1815, establece que slo
mediante la unidad, la integracin, la cooperacin y la solidaridad, entre las naciones latinoamericanas y
caribeas, se podr enfrenta la amenaza de dominacin, tanto de la Corona espaola de aquel entonces,
como de las ambiciones imperiales de los Estados Unidos. Bolvar establece las bases para un pensamiento
patritico y antiimperialista, de lucha por la independencia, la soberana y la justicia. Los sueos y las luchas
de Simn Bolvar, fueron compartidos por los revolucionarios centroamericanos
Centroamrica apoy el proyecto antifictinico y sus emisarios al Congreso de Panam (1825) Antonio
Larrazbal y Pedro Molina, haban sido instruidos por la Asamblea Constituyente de la Repblica Federal
Centroamericana, de actuar en inters de apoyar las posiciones de Bolvar y procurar la realizacin de un
tratado de colaboracin con Colombia. Precisamente esta Asamblea Nacional Constituyente tom entre sus
primeros acuerdos, el 10 de enero de 1824, que un cuadro de Simn Bolvar, presidiera sus sesiones.
Morazn naci en el territorio de Honduras, pero igual pudiera decirse que naci en Costa Rica, en El
Salvador, Nicaragua, o Guatemala, cuyas banderas llevan las franjas azul y blanca que recuerdan que entre
1824 y 1839, esos colores simbolizaron la unidad de aquellos pueblos, luego de independizarse de Espaa y
del brevsimo Imperio Mexicano.
El Libertador Simn Bolvar, naci once aos antes que Morazn, en una diferente ubicacin geogrfica e
incluso crecieron en circunstancias econmico- sociales y de clase diferentes, pero ambos comprendieron la
necesidad de la emancipacin americana, y trabajaron por la creacin de una sola patria americana. Morazn
es el forjador de la lucha por la autodeterminacin de nuestros pueblos frente a las potencias imperialistas
extranjeras, por la integridad territorial y por el derecho de los centroamericanos a construir una nacin
soberana e independiente.
Pionero en subrayar la dimensin histrica y notable continuidad bolivariana, de la obra de Morazn, Jos
Mart, sinti como ningn otro patriota de su poca la sombra de Bolvar que so para la Amrica del Sur
una sola nacin, -la sombra de Morazn incrustando en su espada triunfante las cinco repblicas de la
Amrica del Centro.
Haba en Morazn, a quien los centroamericanos rinden un culto semejante al que los hijos de
Hispanoamrica rinden a Bolvar, algo del empuje, del poder excelso, de la fuerza mgica, del valor
resplandeciente de nuestro maravilloso hroe, afirmaba Mart.
Morazn y los hombres que se movieron a su alrededor, se caracterizaron por desquiciar las estructuras
feudales centroamericanas, haciendo de la educacin un instrumento principalsimo, para forjar una sociedad
democrtica ms justa y humana. En este sentido Morazn se iguala en grandeza con Bolvar quien nunca se
detuvo frente a nada para alcanzar sus objetivos libertadores.
El concepto de la unidad centroamericana, lo empalma Morazn con un sentido bolivariano de la solidaridad
de los revolucionarios. La solidaridad con los mexicanos se hizo significativa en ocasin de la frustrada
aventura reconquistadora de Isidro Barradas. Desde Guatemala, el general hondureo comunic al Secretario
de Estado para las Relaciones Exteriores de Mxico, Lucas Alaman, el ofrecimiento de todos los auxilios que
poda brindar Centroamrica para sostener la independencia.
La concepcin internacionalista de Morazn, se manifiesta tambin en sus actos ms ntimos. Poco antes de
ser asesinado, Morazn exhum los restos y rindi honores al Mariscal Jos La Mar (1778- 1830),
expresidente del Per, fallecido en Cartago unos aos antes. El hroe centroamericano haba contrado el
compromiso durante su exilio peruano, de enviar al pas andino los restos de aquel guerrero de Ayacucho.
Mart asume para su proyecto latinoamericanista y antimperialista el ideal morazanista. Frente a la propuesta
imperialista de la Conferencia panamericana de 1889, declara: De la tirana de Espaa supo salvarse la
Amrica espaola; y ahora, despus de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del
convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la Amrica espaola la hora de declarar su
segunda independencia. Y para tal tarea, junto a Bolvar, el lder cubano se plantea la necesidad de:
Resucitar de la tumba de Morazn a Centroamrica.