RENGA
CGO
I.- TODO ES EL POEMA
RENGA
Quisiera dar las gracias
por este pan sobre la mesa.
Si me llevara la vida entera
agradecer este desayuno
esprenme, por favor:
esprenme leyendo en los escaos
de una escalera que dirija a otra
escalera, divagando sobre
la calidad de los alimentos
recibidos y su relacin
irrenunciable con la lengua.
En el intertanto
pueden practicar lecciones
de dibujo o algn instrumento
musical, pueden practicar
el camino del guerrero
-Gorin no sho, de Musashi-
y estudiar la forma en que
el enemigo intenta aprovechar
tus debilidades (saca ventaja
de que intente aprovechar
tus debilidades), escribir con
tinta invisible un mensaje
que lo confunda: el kanji
donde su muerte venga escrita.
Aprender la caligrafa de los hiragana.
El tono con que se dibujan las sombras
cuando el bamb se corta para usarlo
como un remo para defenderse contra el agua.
Aprender a esquivar los golpes
y la tinta demasiado gruesa.
Aprender a aprender a respirar.
San Agustn Etla, 30 de Abril, 2013
DOMINGO POR LA TARDE
En el cuarto de al lado escucho los quejidos de
alguna pareja, la divisin capitalista del
trabajo y las tarifas del servicio telefnico
contribuyen de igual manera
a que uno se pase la tarde sin pronunciar palabra:
domingos por completo en blanco donde el hecho
objetivo de la soledad difcilmente podra conseguir
el adorno de alguna excusa, algn nombre para
exornarlo como dudosa compaa. Los fantasmas
de la juventud recin perdida se mezclan con los fantasmas
de la madurez que an no llega, un limbo parecido al del
idioma en el que todos se comunican con seales
aunque tengan ganas de salir gritando.
Yo mismo quisiera salir gritando
en busca de alguna leyenda, los jumpers
maltrechos de bertoni, el orompello
del toms, la cristalera
frente a frente a un elefante.
Vuelvo los ojos hacia la puerta
pero no consigo que se acerque nadie
a tocar. Ninguna colegiala alegre
vestida de colegiala, ningn zombie
por las calles de concepcin.
Al elefante que est parado en la ventana:
slo le pido que empiece luego a recordar.
IGOR MINGUS NOVA
Quiero ser el protagonista de la balada del mar salado
y pelear por una causa aunque sea la ma
y navegar por esos mares si aparecen en los mapas.
Qu importa si es la corriente la que me empuja
o algn recuerdo que ser el recuerdo de otro.
Lo importante es llegar con nuestro nombre
como si fuera un seudnimo o una contrasea,
ya estoy cansado de estrechar la mano de esos oficiales
eternos representantes de una corona
a ms de quince mil kilmetros de distancia
de los salones donde los condenaron al exilio,
ya estoy cansando de perseguir los secretos
de alguna sociedad donde siempre son los mismos
iniciados, antiguos condiscpulos de la secundaria
aburridos de su vida de caballeros respetables
que dibujan sobre un mapa generalmente falso
un camino para perderse en el medio del camino
de la vida. Quiero ser el seudnimo de un hroe
empeado como nosotros en romperle la cara
a una piedra, escptico como el condenado
ante el consuelo del verdugo, asmtico como
las aves cuya respiracin cada da se parece ms
a la transparencia del aire en tu sonrisa. A una fe
cuyo nico rito es el agua: a un puerto que slo existe.
IGOR MINGUS NOVA (II)
Quiero ser el protagonista de la balada del mar salado
como podra haberlo sido de la implementacin
de un nuevo software en la reparticin ministerial
que me asignaron una vez asumido el nuevo gobierno.
El encargado de llevar tranquilidad a los escritorios
de mis superiores y de mis subalternos, una actitud
democrtica en el reparto de los descansadores de pantalla
que son de nuestras familias el sostn, un hiprbaton
imprescindible a la hora de hacernos entender
por aquellos que deben decodificar nuestra escritura
binaria distribuida como la de nuestros predecesores
entre el uno y el cero. Ms claridad, me piden, ms
compromiso. Y asiento. Volver a ese lugar de pan
con mantequilla, t en bolsa y leche en polvo. Es
imposible imaginar con otra piel algo ms terreno
que la dictadura de una madre, la biblioteca nacional
o la frontera que divida Conchal de Santiago Norte.
El mimbre de las garrafas que despus se transform
en plstico es todo lo que puedo decir referente a
nuestra historia. Lo dems es jugar a La gran ciudad,
adquirir propiedades con dineros falsos, poner las fichas
del Combate naval. Protagonizar el nico cuento
donde podramos ser hroes. La liberacin del barrio
Independencia, de las garras de una vez por todas
del joven que viva all en Maruri, del gran desconocido
que viva cerca del Club Hpico pero no tena con qu
apostarle a los caballos. No corra detrs de las lombrices:
pero no le quitaba de encima los ojos a las crislidas.
Sale ms barato que saques el corta uas del botiqun, te subas al auto y partas al correo, lo
metas en un sobre donde puedes escribir la direccin del hotel y me lo mandes hasta estos
extramuros despus de pagar las estampillas y el peso del importe, adems de llenar los
formularios aduaneros, o es mejor que yo baje caminando quince minutos hasta el pueblo y
busque una farmacia donde me vendan uno, para limpiarme y cortarme las uas?
TENURE
Hoy no he terminado ningn paper.
No he conversado con mi mentora
(est ocupada en una conferencia
en Playa del Carmen. La universidad
est cerrada por la ola de fro polar
que afecta al noroeste del corazn
de la tierra, pero no he corregido ese
captulo que me pidieron que corrigiera
hace ms de cincuenta aos. Ahora
que las cornejas de la literatura medieval
se cruzan a diestra y siniestra para acabar
para siempre con los augurios, los dueos
del alto parlante, escudados en la elegancia
de la noche, han aprendido a degustar los mostos
que antes se negaron a beber
dibujando un caligrama sobre las servilletas.
Otro se subi con un acorden al escenario
alegando que no lo comprendamos. Pero
afuera un sol que rajaba las piedras
algo saben del asunto los cubanos
no era un tema que pudiramos
despreciar en nombre de ese paper
que an no habamos escrito. Los ms
elegantes de nuestro elenco
se fueron a saborear vasos de absenta
y t de la India, cuyo significado
se negaron a compartir con nosotros.
Sin embargo estbamos bien vestidos
y la ciudad estaba llena de balcones.
Sin embargo haba un par de libreras.
Qu sentido hubiera tenido seguir admirando
de pie los acueductos romanos como si la historia
hubiera reemplazado al agua que ya no pasa por ellos?
Qu bien le hara a las aves que cruzan el ro
sentarnos a la orilla a esperar que lo cruzaran
como lo venan haciendo mucho antes de que
estuvieran all el ro y la orilla para sentarnos
a contemplarlas? Las ruinas dependen de una
piedra que slo cuando quiere sigue en pie.
La poesa por fin nos haba abandonado.
ESTUDIANTES DE POSTGRADO
Una hija necesita un padre.
Y un padre necesita a una hija.
El resto es la historia del caparazn
de un escarabajo. Se trata de respetar
los principios, se trata de saber de lo que
estamos hablando, por eso es mejor
pasarse las tardes cocinando cuando
no est tu mujer, pero sobre todo
cuando est tu mujer, llamar
al profesor de historia
que te invit a tomarte un par
de cervezas y a ver el partido
entre la U y el Bara, de saber
lo que es un padre para saber
lo que es una hija. El caparazn
est formado por escamas superpuestas
que son diez veces ms finas
que un cabello, otras
especies logran cambiar de color
segn la humedad del ambiente
y los profesores de fsica
de las universidades que slo hemos
odo mentar en crculos a los que
no pertenecemos han
demostrado que la blancura de ciertos
de estos animales es superior a la de la leche
por lo que a futuro podemos esperar
escarabajos transparentes adosados
a los muros de las habitaciones
donde viven y sobreviven
los estudiantes de postgrado
escribiendo ese paper que los
aleje de la soledad y la pobreza.
O por lo menos de la pobreza.
EL HOMBRE QUE ESCRIBA SOBRE LA NIEVE
(Simon Beck)
Como si fueran los protagonistas de una historia
cuyo nico conflicto est resuelto de antemano
los deportistas de invierno descienden la montaa
con una sola pierna. Son los invlidos de la primera
guerra mundial, abandonados en los pirineos de la
victoria, son los canadienses que todava viven
al norte de la provincia de Alberta y reciben a los poetas
de los pases pobres para que se acuerden de traducirlos
a ellos. El orgullo de la juventud tirolesa, el tesn
de los primeros en clavar la bandera de su pas
en las alturas donde slo cabe respirar despacio
y aplaudirlos. Dibujan sobre la pgina en blanco
de la nieve un caligrama que slo ellos podran
descifrar. La criptografa es el arte de hackear
los cdigos del enemigo, los traductores
somos los hroes de una guerra privada
librada a los pies de un cordn montaoso
donde nunca estuvimos en peligro pero qu
otra emocin podra prometernos semejante
oscuridad. Descifrar ese descenso depende de
nosotros. La nieve es nuestra ltima esperanza.
INTEMPERIE
y me encamin hacia la literatura inglesa, a la que tantos poetas frustrados acababan
dedicndose como profesores vestidos de tweed con la pipa en los labios; el teclado escribe
lo que quiere, lo que le dicta una fantasa alimentada por la imagen de una cantante de jazz
en los rincones ms oscuros de chicago, mientras los dedos se desgaitan en algn pueblo
perdido del medioeste, el territorio de los apaches y la conquista: las caravanas no llegaron
cargadas de espaoles. Los mapuches no andaban cabalgando: la fiebre del oro termin con
la araucana.
Y SIN EMBARGO LO IMPORTANTE ES GANARLA
No se dejen llevar por las primeras intuiciones.
Desconfen de la luna. Pero no dejen de mirarla.
He escuchado decir que el santo grial ser recuperado
por alguien que nunca venga a clases y entone cada
cierto tiempo una endecha que no necesite ser traducida.
Cuando aquello ocurra, dejen de revolcarse por el pasto
pero no se cuiden de espigar de sus chalecos las huellas
de esa fugacidad que de una u otra manera sirve de abono
para esta tierra todava frtil, no se preocupen tanto
del corte de los versos como de la respiracin de los mismos,
vuelvan a leer a aquellos clsicos que todava merezcan
el nombre y huyan del modernismo rubendariano si primero
saben lo que significa el modernismo rubendariano. No puedo
seguir adelante por una cuestin de piel, por una cuestin
de salud mental y altos ndices de colesterol: eviten
compartir esas jeringas con las que algunos se grabaron
un guila sobre un brazo y una bailarina entre los senos.
La primera simboliza el deseo de volver a comer palomitas
de maz cuando nuestros padres nos lleven nuevamente
a ver pelculas de la Biblia: en esa poca no sabamos leer:
la segunda la nostalgia por ciertas novelas de Salgari
que ni siquiera hemos ledo pero en algn momento
decidimos dar por hecho que en las novelas de Sandokn
deberan haber bailarinas para que debiramos leerlas.
Cuando vuelvan a salir por esa puerta comenzar a cargar
archivadores como una forma de hacer ejercicio. Un auto
se aproxima por el ltimo camino todava sin pavimentar
de esta ciudad. Demorar en llegar lo que nosotros
en despedirnos. La nube de tierra que levante
es una sincdoque, la parte por el todo que designa
los aos que a ustedes les faltan con los aos
que a m no me quedan, una pregunta carente
de signos de interrogaciones y que sin embargo
conoce su respuesta cuando los vea ustedes levantarse
de sus asientos como si maana fueran a volver, armados
de una ardiente paciencia en busca de esa nica batalla
que tienen perdida de antemano.
LITERATURA MEDIEVAL,
APLICACIONES PRCTICAS
Escrbelo encima de algn puente:
Sepan todos cuantos van y vienen por estas landas
Antao bendecidas por el vuelo de las cornejas
A ambos lados del camino, por el cual slo
Aquellos ms ilustres y donosos y no de hogao
Cristianos sino viejos, que alimaas no se han
Atrevido por ser tales bestias de tan cobardes
Dignas slo de oscuridad y no de recaudadores
De impuestos que por ms lejos que vayan
Siempre se encontrarn con esas ventas
A la vera de este u otro camino, donde alguna
De esas historias que se cuentan para animar
El vino no incluya ms tragedias que las por
Todos conocidas, inevitables como el viento
Sobre la cara de los que siguen caminando
A pesar del cierzo que los aconseja y no lo
Escuchan: otros tampoco escucharon
Aquella sabidura mistral que no reconoce
Norte ni hace diferencia entre el ladrn
Que ejerce en la corte y aquel que ejerce
En estos caminos olvidados tal vez de Dios.
No, sin embargo, de la contumacia de sus aires
Helados para aquellos que pasan como si pasaran
Aunque sus canas los desmientan por primera vez
Y fingen temor ante las tablas desvencijadas
Que han estado all desde antes que hubieran
Puesto un pie sobre aquellos pedazos de madera
Recin cortada bajo el sol y su inclemencia.
Pero escrbelo sobre un puente que sea tan hermoso
como las aguas que pasan por debajo, un amigo
me cont alguna vez que estuvo en la ciudad
donde ambas orillas guardan la misma importancia
y llegar al otro lado era lo mismo que volver:
nadie necesitaba llenarse de cera los odos
porque el canto de las sirenas te guiaba hasta una playa
donde el oleaje no competa con las rocas ni era
necesario atarse al mstil: slo un puente
como ese valdra la pena cruzarlo dando por supuesto
que ya no seremos los mismos en tanto que debajo
de nuestros pies ya no corran ms las aguas
sino esos autos de clase media que nos enorgullecen
por las mismas razones que nos hacen arrepentirnos.
HIRAOKA KIMITAKE
Djenme pelear esa guerra que ya he dado por perdida.
La Sociedad del Escudo no tiene por fin el defenderse.
Larga vida al Emperador que nos dej de lado
con mayscula. Los templos shintostas no han perdido
su aura. La nica salida honrosa sera montarse en un avin
y devolverles todo aquello que nos haban prometido.
Literatura de vanguardia que intentaba incendiar
los pases con el papel donde estaba impresa. Destruir
la obra, claman los que no tienen las manos manchadas
de sangre. La distancia que media entre un samuri
y un abogado es bsicamente la historia de mi vida.
Los templos shintostas no han perdido su aura
pero aun as tenemos que bailar
en los clubes de jazz del enemigo.
Su respiracin es nuestra derrota.
Una mujer parecida a una frase
puede ser un actor de teatro
que se niega a quitarse el disfraz:
el marido de una oracin: la esposa de la prxima.
Casarse es escribir con obediencia.
HOSPITAL CON PERROS EN LA PUERTA
No me dejes caer simplemente a tus pies
como si fuera un perro abandonado a las
puertas del hospital provincial de Matanzas
donde las emergencias suelen ocurrir
adentro y afuera de sus puertas y los doctores
tienen que luchar consigo mismos
para convencerse de que todava vale la pena
regalarle las sobras del almuerzo a los canes
estoicos cuidando all en la entrada:
saben que la ltima oportunidad se fue con
sus padres al abordar ese tren empujado
por la fuerza de sus propios pasajeros, horas
dedicadas a contemplar un paisaje donde
el asomo de un pedazo del cielo lo hara
descarrilar de a poco, pero los mdicos estn
para eso, para poner orden como si fueran
guardias, mercurios de algn mensaje
redactado por ellos mismos en las horas
de vigilia y que sin embargo prefieren ignorar: la
lucha contina, estos doctores no bajarn los
brazos, conciencia y sacrificio a la hora de
elegir quin vive y quin debe pasar a la sala
hablando un lenguaje que slo entiendan
los que estuvieron all y salieron vivos
pero tambin los que estuvieron all
hablando de la tierra con tristeza, del
mar con ansiedad, del aire con ingenio.
Mart deca que a la poesa hay que saber esperarla.
Incluso a la puerta de los hospitales.
Haciendo guardia con los perros.
SELF-KOREA
Ac se llama primavera a una estacin ms bien inhspita.
Los rboles tienen nombres que no recuerdo.
Los partidos de la U los veo por internet.
Mis colegas estn ms locos que una cabra, pero
no se supone que hable de ellos. Y lo hice.
Las fiestas de cumpleaos duran hasta las cuatro
de la tarde. Las despedidas de solteras
son un captulo pendiente.
All a los maricones se les llama maricones.
De vez en cuando se les apedrea
con el beneplcito explcito e implcito
de los guardias de seguridad. Los chinos
han invadido otros rubros ms all
del culinario. Los peruanos son recibidos
con los brazos abiertos por la seccin local
del partido nacional socialista. Las mujeres
son ms mujeres que nunca. El pas est
siendo arrasado por su falta de nombre
y la capa de ozono sigue siendo un tema
del cual todava hay que encontrar
el tono adecuado para tratarlo.
HIJOS DE PINOCHET Commented [CG1]: Las cuatro primeras lneas de este poema
han sido eliminadas.
Todo bien, te hizo mal hablar de los boxeadores porteos
que llegaban hasta el boliche regentado por tu abuela
a tomarse una malta con harina como si fueran los predicados
sociolgicos de una tesis que solo a ti te corresponde comprobar?
Los que tomaban contigo a la salida de la Catlica con Pedro Montt
no te hubieran perdonado que mandaras esos poemas
romnticos como los perros que abundan en el puerto
a un concurso donde los jurados tenan la obligacin de
estrecharle la mano a todos los participantes. El matasellos
del correo comprobaba que el sobre con tus datos
seguira el mismo rumbo que antao siguieran las cartas de amor
que llegaban muchos aos despus, una potica de la tardanza
que todava vale la pena recordar pero no s si seguir cultivando,
me da la impresin de que hubiera sido preferible seguir al timn Commented [CG2]: Esta parte tb. es nueva
de tu taxi, hacerle el quite a las micros que no quieren respetar
el derecho de los estudiantes a pagar una tarifa diferenciada
ni tampoco las seales de trnsito, hubiera sido mejor
entrar a otro tipo de libreras, ir a esas ferias de artesanos
donde no faltan los estudiantes de alguna de las universidades
del puerto vendiendo alguna de esas primeras ediciones
que tambin compraron en otra feria. Ahora apaga la luz
y ponte a trabajar, apaga la luz pero no vuelvas.
UN ESCRITORIO EN EL PASILLO
(y una oficina en la escalera)
O formar comits de solidaridad con el gobierno
de la repblica espaola en su lucha
contra el fascismo cincuenta aos despus
de finalizadas las hostilidades.
O hacer ediciones de cincuenta mil ejemplares
para ser repartidas a la salida de los estadios
con el fin de fomentar.
Todo es saldo: las primeras ediciones
se vuelven a editar con prlogos infinitamente
innecesarios y que aun as tienen algo nuevo
que darnos a conocer inmediatamente
despus de la cena: el vino ya ha suavizado
las crticas ms agudas, los crticos ms
agudos por su parte saben que es la hora
de cobrarse sus pequeas revanchas
asomados al balcn del segundo
piso, amenazando con una cada
voluntaria y estrepitosa, que todos
desean y sin embargo se apresuran
a evitar: el caf de la India est servido
sera una lstima perdrselo
por una tontera como esa.
Y es cierto: tal vez sera posible culparnos
de que tu oficina no tenga ventanas.
No, sin embargo, del olor que reina en ella.
LOS LIBROS DE MI JEFE
Separo, ordeno, me robo alguno.
Manuales de gramtica euskera,
volmenes sobre Prez Galds, poetas
que alguna vez fueron jvenes en Espaa.
Ya nadie los leer. La viuda y su familia
me piden que se los entregue a la biblioteca
(para que estn al alcance de todo el mundo):
aqu en mi oficina seguan recordndome
a quien pusiera su nombre en la primera pgina
como si fuera una advertencia para el lector
reducida simplemente a dos palabras: Antonio, Candau.
Entre esos libros encontr una fotografa de hace treinta aos,
un grupo de gente joven entre los cuales distingo al hombre
a quien hasta hace poco obedeca. Helo ah joven por ahora,
levantando las faldas de las pudibundas y hablando de sus
tobillos y rodillas, tocando el timbre de las personas prcticas
para contarles que nunca ha trabajado y vivir para siempre.
La vida de Antonio no es una cita de Ezra Pound
como las tres ltimas lneas, pero no es difcil imaginrselo Commented [CG3]: Toda la parte resaltada ha cambiado
soando con llegar a Norteamrica porque recin ha conocido
a una mujer y est decidido a seguirla, sabe lo que le espera
pero tambin sabe que esa mujer podra darle hijos
y una casa para ser habitada donde pudiera prender el fuego:
Antonio, sera mejor que preparara una taza de caf
antes de que llegue el invierno y ya no seamos capaces
de vivir en Norteamrica, la nostalgia es un comercial
destinado a los inmigrantes, da lo mismo que tengan o no
documentos, lo importante es estar casado con alguien
que te haya hecho llegar a estas orillas desamarrando
el bote con la maestra de los estibadores. Todos miran
hacia adelante para no convertirse en la mujer de Lot.
La vida de Antonio Candau tampoco es una cita de la Biblia.
A m me toc hacer las clases que l ya no poda hacer.
Y por qu no un hombre en vez de una mujer de sal.
LANGOSTAS
En los reinos del mago de Oz las nias de Kansas
son arrancadas de sus hogares al menos una vez al ao.
Todo vuela por los aires aunque no se deba a una explosin.
Las plagas bblicas llegan con la misma puntualidad
que el verano. El cielo se oscurece porque estaba escrito
que ocurriera. No miento si digo que las fotografas
son siempre en blanco y negro: en las calles los autos
se estacionan para pedirle matrimonio a la hija de la hija
del farmacutico, los profesores de la universidad
nacieron en este mismo pueblo salvo el recin
llegado que no habla nuestro idioma. Los platos
ms apetecidos slo se sirven para celebrar
la construccin de las defensas ribereas y as
evitar que las aguas del Missouri sean una nueva excusa
para que las nias de Kansas desaparezcan/no pierdan el rumbo
segn dicen de la mano de un espantapjaros,
un hombre de hojalata o un len sin nada que ocultarles
en el pecho. Depende de dnde las encuentren,
qu parte de la ropa todava lleven puesta.
de quin tenga ganas de escucharlas./
UN HOMENAJE A ROBERTO DAZ MUOZ
S, perdonar a todos aquellos que me quieran perdonar
pero tampoco voy a disculparme por haber militado en un
partido cuya bandera flamea orgullosa en el bao de mi casa
cada uno de nosotros hizo lo que tena que hacer visit los pases
socialistas que haba que visitar como si se tratara de una elega
escrita antes de tiempo y cuyas consecuencias era difcil de sopesar
mientras pasaban documentales delante de nuestros ojos diseados
menos para educarnos que para subrayar lo poco que se demoraban
esos asientos en calentarse: los compaeros de todas partes cumplan
con su funcin internacionalista aunque no siempre nos entendiramos
era complicado seguirle el ritmo a los protagonistas de la gran pantalla
que nos indicaban en blanco y negro la mejor manera de traer el pan
a nuestro hogar y a todos los hogares del mundo, era complicado
hacerle entender a los taxistas en qu consista la revolucin cubana
sobre todo cuando slo saba saludar en ese idioma y las direcciones
estaban escritas en un papel timbrado con el sello del partido
a cuya sede terminaba siempre llegando de vuelta, eso me sigue
ocurriendo incluso si salgo a caminar y mi hija me dice que le muestre
algn barrio de La Habana que an no haya cado presa del calor:
a ella le debo sobre todo mi deseo de aprender artes marciales
para defenderme de aquellos que ataqu y ahora quieren atacarme
el perdn es un espejo en el que cuesta mucho verse reflejado
por lo general uno termina confundindose con un par de gestos
extrados de un teatro de marionetas sin que nos sea dado
elegir el papel de marioneta o tirar los hilos sentado frente
a un escritorio, toda mi vida me la pas delante de una mquina
de escribir aunque el orgullo que me acompaaba no siempre
fuera el mismo al ver los resultados de lo que tuve que escribir:
si alguien sabe donde vivo que venga a visitarme. Si alguien
sabe el significado de ciertas obras de arte contemporneo
por favor que me lo explique. A cambio ofrecemos un oleaje
y la ciudad contra la cual golpea, el sol que tampoco la perdona
aunque el primero no se trate de un castigo y el segundo no sea
su consuelo. Un idioma cuyos hablantes no lo entienden.
La luz cayendo en picada es su nico adjetivo. Todo lo dems
es un recuerdo. De quin, no se sabe. De cundo ni se pregunta.
CMO ESCRIBEN LAS PLANTAS
Como si se tratara de un bestiario medieval
en el cual se ha prescindido de las imgenes.
Los animales que platican con aquellos que cuidan
de ellos alguna vez poblaron con sus colores
estas pginas. Los que an no conocieran el idioma
podan entonces comprender los rudimentos
de una parbola y hacer de su mente
una metfora plagada de dibujos. En cambio
los que pasaran las hojas leyendo el texto
acompaado de esas imgenes paganas
(no adorars esos becerros), metonimizaran
la historia del bien y el mal a travs
de esas palabras que condujeran a otras.
Unos a otros se miraban con desdn.
Pronto se hicieron enemigos.
Aquellos que pensaron en solucionar
el entuerto llenando los espacios en blanco
de aquellas pginas confirindole
garras a los tallos de las plantas
pronto se daran cuenta de su error.
La gramtica no admite reglas
que no sean las mismas de la botnica.
Las gramneas en lugar de las bestias,
los pensamientos ocupando el territorio
de seres que no pueden tener conciencia de s:
los procesos de fotosntesis se veran tan alterados
como los copistas que intentasen ilustrar
el pecado original reemplazando con una flor
a la serpiente, los ptalos cados las palabras
que aquella que se arrastra por el suelo y se enrosca
para darle mal consejo desde las ramas
le dirigiera a nuestra madre que se detuvo
a orla. Qu tipo de animal sera
ese rbol del conocimiento, tan prohibido
y tan deseado por los habitantes de ese jardn
donde el lenguaje reuna y no separaba
a las palabras de las cosas? La escritura
de las plantas depende desde entonces
de la mala ortografa de las bestias.
O esa vez en un pueblo cuyo nombre no recuerda pero donde coma pan de dulce por las
maanas, que de seguro la gente del lugar no lo llamaba pan de dulce, pero era igualmente
rico. Los obreros de la contru eran tambin los campesinos de la zona. No era el primero de
Mayo, pero estaban celebrando el da del albail, versin local segn me pareci en mi
calidad de testigo implicado del tradicional maestro chasquilla. Los profesores dirigan los
talleres literarios.
O esa vez que en el Pedaggico llovan las lacrimgenas y nos habamos ido a esconder ah
entre el edificio de las Parvularias y la oficina de Administracin, los pacos estaban tirando
perdigones que a m ms bien me parecan balas y en lo que no poda respirar llega justo
donde yo estaba agachado el Too Rojo, ni ms ni menos que el mismo Too Rojo que yo no
saba en ese momento pero despus s que lo sabra terminara recordndolo durante aos, el
Too Rojo que se dio tiempo para echar una talla mientras estaba tosiendo, mientras estaba
tosiendo echaba la talla y yo me rea y me daba cuenta que me estaba cagando pero no por las
lacrimgenas ni los otros gases que nos tiraban los pacos sino por lo que haba dicho el Too
que una vez concluido ese parntesis de humor sac una honda: arriba iba pasando un
helicptero.
O esa vez que me fue a buscar a una fiesta todo rubio y de ojos verdes pero no
sabamos, me fue a buscar y lo primero que le dijo al amigo que iba conduciendo (por qu
ya no digo manejando?) fue que el cabro chico ya sale a fiestas y el amigo que solamente le
responde y cmo estaban las minas?, pero de esa parte no me acuerdo, me haba ido a buscar
a una fiesta y no lo dije as pero senta que estbamos en la misma, el mismo lenguaje por
primera vez aunque en la tarde, cuando fuimos a tomar la micro en Diez de Julio despus de
una reunin mamona y victoriosa de los scouts tiramos unas manos pero yo todava tena
brazos de niita, todava no hubiera aguantado ni siquiera un solo combo y era ms bien un
entrenamiento con el aire, ahora podra matarlo, pero de eso se encargara la hipertrofia del
msculo cardaco, la cancha de pasto de recibirlo, el mdico de informarnos: sr. Gmez,
cuando eran las dos y media de la tarde, su hijo. Sin prembulos, sin traductores, sin nada.
A INESSA ARMAND
Los plumeros que cargan
en la espalda las vedettes de esas revistas
de variedades que hoy en da yacen
varios metros bajo tierra nos vendran
de pelcula para quitarle el polvo a nuestros
libros que lo acumulan con pasividad idntica
a la de ciertos monjes quemndose a lo bonzo:
ellas moviendo el culo podran remover
esa caspa indeseable del tiempo, nos haran
recordar esas noches en las que gastbamos
la plata que no tenamos y pretendimos
bailar bajo las luces estroboscpicas
sin recibir ningn emolumento a cambio,
slo los aplausos de nuestro pblico
que tirado -a esas alturas- por el suelo
beba de los zapatos de esas mujeres
que nos esperaban sin ocultar su aburrimiento.
Afuera estaba amaneciendo pero all no queda
afuera. Los que bostezaban se delataban a s mismos.
Los que rezaban sin embargo rezaban por nosotros.
SAN AGUSTN ETLA
Cada cual elige sus cadenas.
Como esa vez que nos decidimos
a vivir en el cielo, sin poder ir
ms all de los cerros que nos rodeaban,
atemorizados por los estallidos nocturnos
no poluciones sino material explosivo
reventando a las tres o a las cuatro
de la madrugada, preparativos para la
celebracin del da del albail
que el extranjero o el afuerino con
justa razn ignoran, las ojeras
por la maana producto de la noche
en guardia se vean recompensadas por
ese pan de dulce que te preguntaban
al desayuno si te lo ibas a comer.
Volvera a ese lugar slo para comrmelo.
Slo para estar a unos cuarenta minutos
de esa Oaxaca mixteca que slo yo conozco:
slo para despertarme por la noche
como si estuviramos en Iowa
y sonara la alarma de tornado.
Uno eligi stas: las que se cargan
en silencio, como se adora una hornacina
que slo pueden verla los que se fijen
(las hormigas que suben por la pared
la rodean despacio por respeto. Volvera
para ver como construyen un pueblo
del que todos quieren irse: chance
y te coge la migra, despus de que te
abandonen los polleros. Todava quedan
restos de la dominacin de los zapotecos por
parte de los aztecas (hemos conocido
demasiadas antroplogas): la luz
que adorna esas colinas tambin cay
sobre los cuerpos sacrificados
y sigue cayendo sobre otros cuerpos
dem.
TOLEDO
La obra de arte es una lmpara.
Unos vidrios estampados
con dibujo y una tela,
la araa que cuelga en ese rojo
que no ha dejado de ser mancha
ni tampoco el verde que la rene
con su presa: una lmpara que me costara
lo que me han pagado por quedarme
en este lugar y tomar un taxi
que me lleve cada da hasta Oaxaca.
Las hijas estn en suspenso, y hablan
otro idioma, pero quin se atrevera
a pronunciarlo sobre todo que ahora
las explosiones. Donde quiera que
vayamos nos est esperando
la migra: no se te vaya a olvidar
el agua que ocre y dispersa
est enmarcada en la memoria
all arriba en San Agustn
donde est amarrado el cielo:
lo sujetan las piedras del camino.
El maestro termina de pintarlo.
T
O
D
O
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S
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L
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S
II.- EL POEMA ES TODO
NINGN CAN BORRAR EL SURCO DE TU ARROZAL
Habamos salido a protestar en contra de las ltimas medidas del gobierno
-no importa qu medidas, no importa qu gobierno-
y entonces escuch a esa gaviota: prstina, indudable, derrotada.
Pens que podra venir de alguno de los grandes lagos
ya que el mar est muy lejos para escucharlas a tanta distancia:
mientras nosotros seguamos marchando ante el sopor
de los transentes, los grandes lagos que dividen
a Estados Unidos de Norteamrica, a Michigan
de Ontario y a nosotros de nosotros mismos
se encuentran all para que estas gaviotas del norte
tengan algo que anunciar a falta de un ocano.
Nunca podremos celebrarlas como un nufrago.
Estaba baando a mi hija menor, ajustando
el agua caliente y el agua fra de la ducha
cuando escuch a esa gaviota nica, persistente, derrotada.
Pens que podra venir de alguno de los grandes lagos
ya que el mar est muy lejos para escucharlas a tanta distancia:
mientras segua enjabonando a la cabra chica que estaba
cantando una cancin de Marina and The Diamonds, los grandes
lagos que dividen a Estados Unidos de Norteamrica, a Michigan
de Ontario y a nosotros de nosotros mismos
siguen all afuera para que estas gaviotas del norte
tengan algo que anunciar a falta de un ocano.
Tendra que estar en Chile para verlas desde el muelle
desde el que las vi. Tendra que estar dndole una vuelta
a la isla, como se dice en Tongoy a salir a caminar
por el camino que rodea al pueblo, Carlos tendra
que estar vivo y la hipertrofia del miocardio
no haber ocurrido nunca para que verlas volando
por el aire signifique solamente verlas volando
por el aire.
NINGN CAN BORRAR EL SURCO DE TU ARROZAL
Para que el agua se convierta en vino
hay que mejorar las defensas anti-areas.
Para que la palabra de Jess Cristo nuestro
seor nos toque a todos como hermanos
hay que copar las universidades
y reconocer que Althusser termin
doblndole la mano a Marx. Para caminar
sobre las aguas, hace falta creer en los milagros.
Mientras estos se producen, apertrechar
los cinturones obreros. El cordn Cerrillos.
Las radio emisoras leales. La tropa
que no ha escuchado a los sediciosos.
Para que las lenguas de fuego
se posen sobre la cabeza de los apstoles
que todava estn amilanados por la crucifixin
de nuestro seor Jesucristo a manos de los legionarios
de Roma: seguir haciendo concientizacin,
compartimentar, asegurarse que los contactos
se hagan en la va pblica y chequeando
primero los alrededores como se nos instruyera
en las escuelas de cuadros. Para que los peces
se multipliquen sobre el vientre de madera
de nuestras embarcaciones calafateadas y sin eslora
hay que salir al mar para que los botes no vuelvan
como salieron, para volver a lo que alguna vez
fue su pas natal. Para que los Hawker Hunters, pero
no los Sea Harriers, para que los B-52 y los Messerschmitts
caigan bajo el fuego de los rifles que los apuntan
brete un canal sobre las venas y deja que fluya
la sangre confundindose con el agua de la tina
el mismo da de tu cumpleaos, tal vez entonces
respondan al currculo que enviaste con la misma
ingenuidad que mirabas los senos protuberantes
de tus compaeras en los pastizales del campus, tal vez
entonces te pesquen en algn lugar que no sea La Bicicleta
y los gritos de horror que proferiste al contemplar la cartula
de la revista que planeaban publicar tus compaeros del Pedaggico
se escuchen ms all de las paredes de tu departamento
en Capitn Ignacio Carrera Pinto, como ves los militares
te persiguen a sol y a sombra lo cual despus de todo
perdona este tono oportunista y coloquial
tuvo sus deseadas y no deseadas consecuencias:
la sangr lleg efectivamente al ro, el agua
se desbord de la baera y tu madre te encontr
cuando ya no haba nada que hacer con tu cuerpo.
Para expulsar del templo a los mercaderes.
Para resucitar al tercer da de entre los muertos.
Para sacar monedas de la misma boca del pez
bastara con que Radio Magallanes siguiera
transmitiendo ininterrumpidamente durante los
prximos diecisiete aos como para tener alguna
chance de sobrevivir a la tormenta del progreso
sin que se nos doblen las alas y ya no seamos
capaces e incluso abdiquemos de controlar
como un barn rojo y sudamericano la cada
de nuestros aeroplanos socialistas y ochenteros.
LA POESA CONVENCIONAL HA DEMOSTRADO
SU INUTILIDAD (Charles Bernstein)
Nosotros que leamos a Jorge Jobet,
entendimos desde lo ms profundo del lago
sobre el que se levanta esta ciudad lo perentorio de hacer
pasar a las muchachas rpidamente hasta nuestros dormitorios
como aves marinas que por primera vez murieran
sin sentir el oleaje contra sus alas. Conozco el veinte
por ciento de esta ciudad donde ya me siento en casa.
He visto un par de colegios donde podra poner a mi hija.
Yo nac en una ciudad contaminada que estaba llena de chilenos.
En uno y otro lugar el museo de antropologa est en la calle.
Las libreras donde se acumulan las primeras ediciones
podran cambiar tu vida. En la ciudad donde yo nac
haba que pedir permiso para poder respirar bajo el agua.
Hemos visto las mejores versiones del ogro, hemos compuesto
las mejores elegas a los tringulos y como aves marinas
que por primera vez murieran sin sentir el oleaje contra sus alas
nosotros que leamos a Jorge Jobet salimos decepcionados
a la superficie despus de recorrer esta ciudad en metro
donde las mujeres viajaban separadas de los hombres
como si se tratara de una costumbre precolombina.
Los pasajeros descienden de los vagones
como si hubieran llegado a tierra firme:
no hay gaviotas de por medio
que se tomen la molestia de anunciarla.
NINGN CAN BORRAR EL SURCO DE TU ARROZAL
Sangro por donde todos y cada uno de nosotros
la misma vagina que nos cuelga entre los huevos,
las mismas muecas cortadas el da de tu cumpleaos
despus de enviar un currculum que te responderan
veinticinco aos ms tarde dndote las gracias por tu inters
pero ya encontraron a la persona indicada. No s si eso
responde a tu pregunta, pero sangro cada vez que uno blande
la espada y el viento no sopla a mi favor, cada vez que Arkadi
y Basarov se declaran nihilistas y sus familiares dejan de azotar
a un mujik para evitar el juicio de los ms jvenes. Cuando se
seca pareciera estar manando. Cuando cae sobre la nieve
son malas noticias para los amantes, los relatos medievales
abundan en esa clase de enxiemplos que deberas tener
ms en cuenta sobre todo a la hora de realizar proposiciones
indecorosas a seoritas educadas a la antigua. Cuando
las invites a ir al cine, y su blanca entrepierna est
manchada de rojo, recuerda aquello que los copistas
ponan al terminar sus manuscritos: fecha y nombre de
aquel que hubiera cumplido con la tarea de mantener
disponible para otros lo que en un principio slo se pens
para algunos. Pon a disposicin de los dems aquella
sangre que baja por sus piernas, no dejes que deje de correr
por las calles del pueblo arrasado por las tropas que no fueron
leales a la bandera que juramos ser leales. Fui el nico
juramento que hicimos, el nico que no fuimos
capaces de mantener porque antes ya habamos
abierto un canal sobre nuestras venas el mismo da
de tu cumpleaos para que as de una vez por todas
nos respondieran al currculum que habamos enviado
con tal de percibir un sueldo que no nos diera para comer
pero s para sacar las fotocopias que nos abriran
las puertas de la percepcin y las del cielo
mientras nos sentbamos en el pasto para derrocar a la dictadura
a fuerza de conversar hasta que pasara la ltima micro.
En esa poca la poesa estaba a punto de llegar
de la mano de un furgn de carabineros. En esa poca
la poesa ramos nosotros. El resto es una historia
demasiado conocida que mucho ms temprano
que tarde encontrar sus grandes alamedas.
NINGN CAN BORRAR EL SURCO DE TU ARROZAL
Sangro por donde todos y cada uno de nosotros
las mismas muecas cortadas el da de tu cumpleaos
despus de enviar un currculum que te responderan
veinticinco aos ms tarde dndote las gracias por tu inters
pero ya encontraron a la persona adecuada. No s si eso
responde a tu pregunta, pero en maanas como sta
y todas las maanas son como sta responder a esa pregunta
sera como responder alguna encuesta mientras te apuntan
a la sien con un arma cargada de futuro, no s muy bien
cmo responder a tu pregunta pero a eso algunos le agregan
un verbo para resumir una historia como la nuestra
que no lo necesita. Ese pndulo en que terminaste
por convertirte no guarda ninguna relacin con los correos
electrnicos que repartiste antes de afinar tus cuerdas vocales
de manera ms bien dramtica: los policas que no usan uniforme
pero se encuentran disfrazados bajo el rostro de nuestros
antiguos compaeros de secundaria tienen la orden de llevarnos
por entonar ese tipo de elegas que se entonan en el asiento
trasero de un auto mientras engendramos al destinatario
de las mismas. Qudate as de flaco, prometo que ir al gimnasio
en tu lugar para que tenga algn sentido haber usado tanta
anaprolina, tanto protector heptico y esa testosterona
que se te acumulaba en la garganta. Se han muerto
varios otros, sabes? Ahora ya no me meto tan seguido
a Facebook. Estoy trabajando ms. Era necesario?
ENCIERRO
y nadie quiere ganarse ese puesto de cuatro clases por semestre
en Chatanooga State University donde hizo su carrera
universitaria la mayora de los exiliados que
no consiguieron una beca permanente en alguna
institucin de lengua francfona, reservadas casi
por definicin para los conchadesumadres del mir
ya que los adlteres del pc tenan copadas de antemano
las embajadas de Cuba y Alemania democrtica, esas
eran otras formas de encierro copiadas con papel carbn
de aquellas que padecan los compaeros que se quedaron
y tuvieron que mendigar en las editoriales que cerraban
a ritmo de una al da alguna peguita de corrector de pruebas
cuando no tenan que organizar el archivo del Club de Suboficiales
del Ejrcito donde nadie les pidi un papel de antecedentes
e incluso les pagaron las imposiciones.
PRIMER TANKA
Cinco
Siete
Cinco
Siete
Siete
RAIN & STUFF
We were in the 77 North when we hit what it seemed
to be a tornado, but in those parts of the country
no tornado has been spotted in years
although rain & lightning
was all over the place, visibility was close
to zero and the wind gusts
made the trees salute to a missing flag: there
was rain & sometimes hail and cars slowing down &
no poetry whatsoever: the 77
disappeared for a moment and when it was back
the sunshine state we were in poorly reflected
the countrys soul: drivers for one moment
scared, speeding up now
to reach who knows what
laying supposedly ahead.
GERARDO DENIZ
Si no me equivoco, tambin ha sido traducida
hasta la ltima palabra de la poeta ms joven
de Inglaterra. Los buzos tcticos de la Armada
estaban listos para hundir los buques del enemigo
pero nunca recibieron la orden. El marido de mi prima
requiere con urgencia operarse los ligamentos posteriores
de la rodilla derecha. El otro da le un artculo
donde se comparaba la obra de Guilln con la de Nancy
Morejn. Este ao ha habido ms tornados
que durante toda la ltima dcada. Mis amigas
de la secundaria se casaron y tienen hijos grandes
salvo aquella que se hizo un aborto sin pensarlo
dos veces. Ms de alguna vez la acompa al doctor,
pero invariablemente me preguntaban si yo era el padre
de la criatura claro que nunca con esas mismas palabras.
T que yaces all, discpulo de Paracelso y dogmtico
por vocacin: traduce con nitidez estas palabras,
dales vida fuera de ese tero al cual pertenecan
slo a medias. Y no te enorgullezcas.
THE LESS TAKEN ROAD
Sentir remordimientos es una forma
de control de clase. Podramos hacer
el intento de sonetear la cada de la
nieve y forzar a como d lugar los
encabalgamientos que se amontonan
como el fro sobre la carretera. Podramos
dividir el poema como diran mis
alumnos en cuatro estanzas
y trabajarle al verso libre mientras
estamos cada da ms cerca. El sol
alguna vez tendr que salir y entonces
no lamentaremos haber tomado ste
y no el otro camino. Pero para eso
hay que tratar de ser sudamericano
(que no te quede otra sino sentarte
en el portal y esperar que el cielo
te traduzca un poco de poesa
norteamericana a la par de algn
verso isabelino para que los antiguos
guardianes de la retrica: permanezcan
como un buda esperando la iluminacin.
LAS RUINAS ESTN DE PIE
Haberle puesto obstculos a la civilizacin
occidental para luego celebrarla cuando
sus hijos comen con las manos y se limpian
la boca en el mantel resulta por decir lo menos
propio de cajeros de banco devenidos en profesores
sin ctedra. Todo eso se refleja a cabalidad
en los cuadros de David Hockney que tienen
sobre sus hombros el deber de reflejar a la clase
media como si la historia no hubiera ocurrido
y los protagonistas vivieran contentos producto
de los tonos pastel que las tardes bajo el sol
les confieren. La epidermis del cuadro
se confunde con la de quienes lo habitan, as
la espalda de los hombres desnudos que siempre
estn bandose invariablemente en el agua
puede ser roja como el cielo y azul como los
cheques que se extienden de una mano a otra
para difundir la idea de que lo bello aun es parte
de las conversaciones que se mantienen en torno
a un buen Martini. La bsqueda del santo grial est
en manos de los mozos que atienden nuestras mesas:
lo importante es que la cena est servida.
Lo importante es que alguien la merezca.
HOCKNEY
Nunca pint carreteras ni autopistas
pero las hubiera incluido de haber
vivido aqu. Su piel se hubiera
marchitado como la de sus baistas
bajo el sol, el autorretrato en colores
pastel que cuelga de algunas galeras
ubicadas en zonas geogrficamente
no tan distantes lleva a muchos al error
de pensar que esos rostros se transmiten
por una especie de metempsicosis facial,
o lo que es lo mismo: alucinan. A la espera
de que alguien capte en cul de sus dos
perfiles la luz le sienta mejor, esperan
sentados en Ocean Drive, conduciendo
como si las cmaras de la polica
-en no pocas ocasiones estn en lo cierto-
guardaran el secreto de la eterna juventud.
Otras veces pint arboledas, que parecieran
ser siempre la misma: premoniciones de un
recuerdo del que esta ciudad se alimenta
como un mendigo que encuentra en la basura:
lo que encuentre es ese tipo de ganancias
que quedarn a beneficio de un inventario
cuyos colores no se encuentran en su paleta.
Por eso la luz es la nica obligacin
que hay que tomarse muy en serio.
Por eso nos sentamos a la mesa.
A la espera de que alguien nos la sirva.
ESCUCHADO EN EL AIRE
(perdido con l)
Los armadillos muertos en la carretera
no son ms que neumticos reventados
de algn camin cargado con sobrepeso.
De eso me percato mientras Miami
cada da me parece ms lejos, la autopista
un esfuerzo desesperado y sin recompensa
por volver a ser los de antes bajo un sol
que ya no lo es. La fluctuacin de los precios
del crudo dicen por la radio los periodistas
ha arrojado a los conductores a compartir
un espacio que nunca termina de ser suficiente
si son conductores norteamericanos: los
enormes autos de los setentas fueron reemplazados
por esos japoneses que terminaron ganando
la guerra que cederan despus su lugar
a los hbridos a los elctricos a nosotros.
El desplazamiento horizontal de nuestros
cuerpos parece vertical observndolo
en el mapa. Las patentes de los distintos
estados de la nacin son como los apellidos
cuando pasaban lista en el colegio: el
de nosotros va casi al final, y cuando
lo pronuncian no nos damos por enterados
y a nuestra llegada nos esperan con los brazos
abiertos como los espantapjaros en medio
de la plantacin: as los cuervos nos contemplan
desde lejos pero no sin coincidir en lo grandes
que estn las nias, en lo bien que te quedan
esas canas. Algn da los neumticos que
se nos cruzan en la carretera
se convertirn en armadillos muertos:
una especie de nueva fbula de Esopo
tercermundista y posmoderna.
LOS FALSOS CASTAOS DE OHIO
Estamos rodeados por los falsos castaos de Ohio.
La proliferacin barroca de su perfil contra la noche
nos permite contemplar la luna como un rezago
de romanticismo del cual no esperaramos
sino algunas mareas ms altas que las otras
y nios con manchas de nacimiento. El aire puro,
la fotosntesis: todo est previsto y bajo el cuidado
del ancho tronco y las races que se hunden entre los nutrientes
y los huesos de ciertos animales que todava
se usan como abono. El estado en su conjunto
toma su apodo de ellos, su nombre se repite
como una contrasea que todos los habitantes
deberan aprender: aesculus, hippocastanoideae,
chapas como las que usaran los de la resistencia
en tiempos que si no eran mejores por lo menos
lo ramos nosotros. Al igual que los ms valientes
encaramados en las techumbres de sus casas de seguridad
las primeras hojas que caen son siempre las del otoo.
CENTROS COMERCIALES CAYNDOSE A PEDAZOS
En esta zona hay varios. La basura que los recubre es la que dejaron
los ltimos clientes. Una capa de polvo los ha invadido. Los cristales
de las tiendas ya no estn o estn tirados por el suelo, lo que dificulta
caminar por estas tiendas sin mercadera. Las cajas registradoras por
primera vez estn abiertas. Hay un cuidador que se pasa el da pegado
a la tele. La noche se la pasa tomando. Antes pas por aqu un fotgrafo
que dijo estar preparando un libro sobre el tema. No le preguntamos cul.
MARIPOSAS
Nos mandaron a buscar un cerdo. A Solon,
diez millas desde Iowa City. El carnicero
los tena listos, nos pregunt (la comitiva
ramos el cocinero, el amante del cocinero
y el apoyo moral que provea el resto) si
lo queramos cortado en mariposa. Ignorante
le pregunt al cocinero a qu se refera. Me
indic un cerdo que colgaba de la pared
abierto de par en par, cada una de sus
mitades extendida sobre la muralla, semejando
al mismo tiempo una mariposa y un test de
Rorschach. S, as tal cual lo queramos, as tal
cual lo cargamos hasta la camioneta donde el
apoyo moral fue ahora ligeramente ms efectivo.
As tal cual lo pusimos sobre el hoyo que habamos
cavado temprano en la maana, a la espera de que
llegara la concurrencia a devorar esas libras que
habamos comprado, cocinado y comprendido.
Fueron cerca de doscientos esa tarde. A algunos
ni siquiera los conoca. El ala derecha del cerdo
se fue rpidamente. La izquierda la terminamos
el cocinero, su amante y mi familia durante toda
esa semana. Las ciento cincuenta libras de ese
animal devoradas de a poco por las hormigas.
RENGUEAR
Renguean los que despiertan a medianoche
creyendo que son las seis de la maana
e intentan tomarse el primer caf del da
cuando an no han vuelto las palomas mensajeras
que salieron temprano hacia el frente de batalla.
Renguean los que an no dan el prximo paso.
Y tienen la palabra en la punta de la lengua
pero se niegan a hablar de los autos que cruzan
la Alameda por el paso bajo nivel ubicado
a un costado del cerro que en mi memoria
divida a la ciudad en dos ciudades, pero
cada vez que vuelvo y camino por el Santa
Luca me asalta el mismo poema, una
pregunta en verso que no s muy bien cul es
y para la cual no tengo ms respuesta
que un poodle corriendo por el patio
de una casa que est muy lejos
como para que valga la pena
buscarla en un mapa: la Mistral
aparece al lado de una mujer desnuda
con la cual no est haciendo el amor.
Los nios que median entre ellas
son hijos de ambas, probablemente
el cerro: sea el nico padre que necesiten.
Qu podra haberme tentado de este lugar
sino el deseo de quedarme aqu?
Franz Kafka
Antes haca.
Ahora comprendo.
Alberto Girri