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Psicodrama Final

Este documento presenta una introducción al psicodrama como método terapéutico grupal. El psicodrama se basa en que los pacientes representan escenas de su vida real o imaginaria para trabajar emociones poderosas de forma concreta. El terapeuta guía las representaciones para que los pacientes obtengan insight sobre sus interacciones y roles. El documento explica los objetivos, fundamentos teóricos, conceptos claves y elementos del psicodrama.

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Psicodrama Final

Este documento presenta una introducción al psicodrama como método terapéutico grupal. El psicodrama se basa en que los pacientes representan escenas de su vida real o imaginaria para trabajar emociones poderosas de forma concreta. El terapeuta guía las representaciones para que los pacientes obtengan insight sobre sus interacciones y roles. El documento explica los objetivos, fundamentos teóricos, conceptos claves y elementos del psicodrama.

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Universidad Nacional Autnoma de Nicaragua, Len.

Facultad de Ciencias Mdicas


Carrera de Psicologa

Psicodrama

Componente: Psicoterapia.
Profesor: Lic. Jos Ramn Morales Alfaro.

Elaborado por:
Hildegard Mercedes Salinas Acosta
Xilonem Issashary Vsquez Fuentes

Psicologa V ao.

Len, 18 de Mayo del 2017.


INTRODUCCIN

El psicodrama es un me todo terape utico grupal orientado hacia la accio n. El tratamiento se


basa en que el individuo represente esponta neamente aquellas situaciones de su vida
pasada, presente O futura (reales o imaginarias) que le provocan poderosas respuestas
emocionales. Se trata de una te cnica que concibe las interacciones de una manera concreta y
pra ctica, observando simplemente la vida de una persona como es y como ella quisiera que
fuese.
Aunque el psicodrama se basa en un conjunto de te cnicas teatrales y escenogra ficas,
actualmente su aplicacio n esta orientada tanto a la psicoterapia clnica como al crecimiento
personal a trave s de la experiencia. En donde un director, que es el terapeuta, va a realizar
indicaciones para que el paciente actu e e interactu e con otros en una escena ficticia,
buscando el insight o darse cuenta como vehculo terape utico.
Esta terapia cuenta con multitud de te cnicas propias del teatro, que se emplean buscando
distintos efectos en el paciente, tales como los mono logos, la del espejo, la inversio n de
roles, la proyeccio n al futuro, el juego de roles, la tienda ma gica o la silla vaca, entre otros.
Todo lo cual da grandes posibilidades al director de la psicoterapia para proporcionar una
experiencia enriquecedora al paciente, para que poco a poco vaya tomando conciencia del
papel que juega en su vida y de co mo interactu a con su entorno.
A continuacio n, en el presente trabajo se expondra n todas las caractersticas, principales
temas, elementos y aplicaciones del Psicodrama.
OBJETIVOS

General:
Conocer la Te cnica del Psicodrama y sus caractersticas.

Especficos:
Exponer la relacio n del Psicodrama con otras lneas teo ricas.

Definir los principales conceptos claves utilizados en el Psicodrama.

Identificar los temas abordados en Psicodrama.

Enumerar los elementos y etapas del Psicodrama.


PSICODRAMA
El psicodrama es una forma de psicoterapia, ideada por Jacob Levy Moreno y concebida
inicialmente como terapia grupal o psicoterapia profunda de grupo. A lo largo del siglo XX
se han desarrollado planteamientos que han llevado el psicodrama a la psicoterapia
individual: la psicoterapia psicodrama tica bipersonal.
Segu n su creador: "Histo ricamente el psicodrama representa el punto decisivo en el
apartamiento del tratamiento del individuo aislado hacia el tratamiento del individuo en
grupos, del tratamiento del individuo con me todos verbales hacia el tratamiento con
me todos de accio n."
"El psicodrama pone al paciente sobre un escenario, donde puede resolver sus problemas
con la ayuda de unos pocos actores terape uticos. Es tanto un me todo de diagno stico como
de tratamiento." (Moreno, 1946, p.177).
La expresio n drama tica, el juego teatral, el movimiento del cuerpo, la expresio n de lo
simbo lico y la puesta en escena de lo vivido, invita a mirar desde otro lugar la propia
experiencia, abriendo las puertas de la consciencia y de la espontaneidad, lo que permite
encontrar alternativas para el cambio.
En el Psicodrama interviene el cuerpo en accio n e interaccio n con otros. A trave s de la
accio n se van poniendo en escena el pasado, el presente o el futuro, lo vivido, lo imaginado o
fantaseado, teniendo la posibilidad de vivirlo desde el aqu y el ahora, con todas las
emociones y sentimientos que aparecen ante la situacio n que se esta abordando.

PSICODRAMA Y OTRAS LNEAS TERICAS


Psicodrama y Psicoana lisis El psicoana lisis aporta la relacio n discursiva y asociativa, que el
psicodrama lleva a la escena y ampla del individuo al grupo y de lo
interior al contexto. La dramatizacio n exterioriza y pone en juego lo
imaginario, con lo que permite el acceso a lo simbo lico, el cual
reconstituye los fragmentos perdidos de nuestra existencia. De esta
manera, nuestra vida es puesta en perspectiva y reelaborada bajo un
nuevo prisma; el de la creatividad esponta nea, que surge cuando la
dramatizacio n cala hondo en el protagonista.
Psicodrama y Gestalt las relaciones entre ambas corrientes son muy fecundas. La Gestalt
propicia el cambio de roles entre la figura y el fondo, es decir entre la
persona y su decorado, de forma imaginaria. El psicodrama propone
encarnar lo imaginario en el co mo s de la escena. Es decir, rellenar la silla
vaca para adquirir una mayor plenitud de s mismo.

Psicodrama y Siste mica Se define la escena como sistema. En la representacio n psicodrama tica se
muestran las interacciones de los protagonistas y sus vidas, que reflejan
las del grupo de espectadores y sus propias relaciones interpersonales,
e stas son el espejo del momento social en que el grupo se desarrolla.

FUNDAMENTOS EXISTENCIALES Y PSICOLGICOS DEL PSICODRAMA

La concepcio n del ser humano que subyace al psicodrama procede del


existencialismo, en este sentido, Moreno (1961) aboga por la recuperacio n de la
espontaneidad y de la creatividad.

La imagen o meta fora que utiliza Moreno (1961) del hombre es la de un Dios cado.
Segu n este autor, la persona durante su infancia tiene un entendimiento de poder
similar al de Dios, todas las personas que rodean al nin o satisfacen sus necesidades,
e ste se siente duen o del mundo, cada acontecimiento, parece ser resultado de su
creacio n. En la medida que avanza el proceso de crecimiento, la sociedad (la
socializacio n) va desfigurando el proceso de creatividad y espontaneidad del ser
humano. All es donde el psicodrama ayuda al paciente a recuperar algo de su Yo
primitivo, de su divinidad perdida.

Moreno (1961), enfatiza las ideas sobre la espontaneidad, la creatividad, la accio n, la


aceptacio n de riesgos en el encuentro entre seres humanos, la importancia del Aqu y
Ahora la importancia de la comunicacio n no verbal y del tacto, el cultivo de la
imaginacio n e intuicio n, y el valor del humor y la profundidad del drama.

CONCEPTOS CLAVES
Los Roles: Moreno (1961), define la personalidad por el conjunto de roles que desempen a
el sujeto. La persona es esponta nea o rgida segu n forme y ejecute sus roles. Su
personalidad es amplia o estrecha segu n el nu mero de roles, es integrada o esquizofre nica,
segu n sea la integracio n o disociacio n de los roles que el sujeto ejecuta.
Moreno (1961) describe: El ejecutor de roles es anterior a la aparicio n del Yo. Los roles no
provienen del yo, sino que el Yo emerge de los roles.
Todas las personas desempen an roles en su vida. Moreno (1961) considera que el Yo se
constituye a partir de diversos roles. Algunos vienen impuestos de la sociedad o se
desempen an como reaccio n a los roles representados por los dema s.
El sujeto esponta neo y creador inicia sus roles, el rgido repite el modo tradicional y sus
respuestas son fijas. Los roles se aprenden dentro de una situacio n y luego se repiten casi
meca nicamente, en consecuencia, con frecuencia no se adaptan a situaciones actuales y
futuras. El ser humano sufre por no poder realizar todos los roles. La angustia viene por la
presio n que sobre e l ejercen todos los roles no expresados.
Disociacio n de roles: Todo rol forma parte de una escena y es inseparable de ella. Engarza
dentro de una estructura, cuyas partes interdependientes son los roles que intervienen y el
tipo de vnculos que establecen entre ellos. Cuando los roles son incompatibles entre s
configuran una escena conflictiva.
En toda relacio n recogemos experiencias que esta n en contradiccio n entre s y que
promueven sentimientos, actitudes, contradictorios. Cuando el yo no puede resolver el
conflicto, la angustia generada por el mismo lo llevara a defenderse de la desorganizacio n
(confusio n). La defensa ba sica es la disociacio n, de la cual surgen las dema s defensas.
Si una persona esta disociada del rol que ejecuta, hablamos de falsos roles o roles
defensivos. A su vez tambie n el rol se disocia al dividir la estructura del vnculo. En este
u ltimo caso los roles solo canalizara n conductas de un determinado polo (y a veces
pareciera ser que hubiese un acuerdo ta cito en hacerlo de esta manera por parte de los
integrantes de la relacio n cuando es una relacio n muy estructurada.)
La disociacio n impide o defiende de la emergencia de sentimientos ambivalentes y
confusionales, cuyo monto el sujeto no puede relacionar o asociar.
La disociacio n empobrece al rol ya que elementos que forman parte del mismo esta n
anulados, racionalizados, reprimidos, proyectados, aislados, desplazados, inhibidos,
idealizados, y todo esto para impedir la emergencia de la ansiedad y la ambivalencia.
La Espontaneidad: La espontaneidad, sen ala Moreno (1961), es el factor que anima todos
los feno menos psquicos, da ndoles novedad, frescura y flexibilidad. La espontaneidad
significa la integracio n del ser humano que, ante una situacio n (nueva o antigua), moviliza
sus impulsos corporales, sentimientos, emociones, pensamiento y voluntad, para dar la
respuesta ma s adecuada en el momento presente.
La espontaneidad completa es la respuesta integral del hombre completo: cuerpo,
sentimientos, acciones, imaginacio n, pensamiento y determinaciones voluntarias.
El Aqu y Ahora: es la condicio n de espontaneidad creadora, que el individuo pueda, en el
instante, expresar los sentimientos tal cual brotan sin inhibiciones. Moreno (1961) utiliza
conceptos teolo gicos para explicar su concepto del momento presente. El ser creador y
esponta neo por excelencia es Dios, esta en accio n constante en cada momento sin depender
de moldes pasados o proyecciones futuras, es el polo ma ximo de la escala de espontaneidad.
El psicodrama esta centrado en el momento actual del cliente y no en los antecedentes que
pudieron dar origen al conflicto, so lo toca el pasado en la medida en que ayuda a aclarar el
presente.
La catarsis: Es la purga emocional. Permite comprender la significacio n terape utica del
psicodrama, es la libertad de expresio n que deja revelar las tendencias ignoradas, los
mo viles y las motivaciones ocultas, los viejos traumatismos, la movilizacio n de lo que estaba
fijado.
Lo cual, a su vez, favorece la toma de conciencia y que, de este modo, el individuo pueda
estar ma s accesible al cambio, a los nuevos roles.

OBJETIVOS DEL PSICODRAMA


El psicodrama es un tipo de psicoterapia va lida para el tratamiento de todo tipo de
trastornos mentales, aunque habra de usarse cuidadosamente en el entorno de las psicosis,
donde habra que utilizar un equipo de yoes auxiliares bien entrenados. Se puede realizar de
forma individual (psicodrama bipersonal) y grupal. El psicodrama se utiliza con nin os,
adultos, parejas y familias.
A trave s del psicodrama se logra que el sujeto alcance una comprensio n ma s profunda de
sus emociones y de las consecuencias de estas. Adema s, la persona conseguira generar
esponta neamente una respuesta distinta a la situacio n problema tica que ha planteado para
la dramatizacio n y, poco a poco, aprendera a dar esta respuesta ma s adaptativa en la vida
real, generalizando el aprendizaje de un nuevo rol.
En resumen, en el psicodrama se utilizan diversas te cnicas drama ticas, guiadas por ciertos
principios y reglas, y destinadas, segu n lo requerido por el proceso, a uno o ma s de los
siguientes objetivos psicoterape uticos principales:
1. Darse cuenta de los propios pensamientos, sentimientos, motivaciones, conductas y
relaciones.
2. Mejorar la comprensio n de las situaciones, de los puntos de vista de otras personas y
de nuestra imagen o accio n sobre ellas.
3. Investigar y descubrir la posibilidad y la propia capacidad de nuevas y ma s
funcionales opciones de conducta (nuevas respuestas).
4. Ensayar, aprender o prepararse para actuar las conductas o respuestas que se
encontraron ma s convenientes.

TEMAS DEL PSICODRAMA


Los temas cubren un amplsimo abanico: el odio, la ambivalencia, la angustia, la co lera, los
celos, la tristeza, el conflicto, el miedo, las relaciones, etc.
Se puede representar el pasado, el presente y el futuro, para prepararse a e l o para afrontar
la imagen que se tiene ahora de e l, un futuro posible imaginado con los deseos y temores
profundos del protagonista, as se puede lograr disminuir la angustia.
Se puede explorar en la accio n, no so lo los acontecimientos histo ricos, sino tambie n los
pensamientos no verbalizados, los encuentros con quienes no esta n presentes,
representaciones de fantasas sobre lo que los otros pueden estar sintiendo o pensando, y
muchos otros aspectos de los feno menos de la experiencia humana.
Se puede representar lo real, lo imaginario, lo posible, lo imposible, puede ser un ser
humano, distintos objetos, etc.

ELEMENTOS DEL PSICODRAMA


El director:

Segu n Moreno (1961), el Director tiene tres funciones:


Es productor: Esta alerta para captar y organizar las situaciones para dramatizar
Es terapeuta: Favorece la sensibilizacio n, el contacto y el cierre. Orienta la accio n. Ataca y
conmueve
Es artista social: Complementa su informacio n con la del grupo
El director es la persona que orienta o gua al protagonista en el uso de las te cnicas
psicodrama ticas, para poder ayudarlo a explorar o resolver su problema. El director es
entonces la persona del grupo que se considera jefe del mismo, terapeuta, maestro o
consejero.
Indudablemente debe tratarse de un profesional entrenado, formado en psicologa y con
conocimiento adecuado de la te cnica psicodrama tica. Debe poner sus conocimientos al
servicio de los protagonistas para que ellos puedan actuar en un nivel de espontaneidad y
creatividad tales, que le sirvan de puerta de entrada a sus problemas y conflictos, buscando
formas alternativas de cambio.
El director es el encargado de orientar la accio n y aplicar los principios y las te cnicas
apropiadas para facilitar el logro de los objetivos del psicodrama, as como cuidar y evitar
dan os al protagonista y a los otros integrantes del grupo. Es la funcio n especfica del
psicoterapeuta y esta destinada al logro de los objetivos psicoterape uticos.

El Protagonista:

El protagonista es el paciente, cuyo problema va a tratarse en el psicodrama. Sin


protagonista no hay psicodrama, segu n Portuondo (1972), e ste debe ser e l mismo en
escena, retratar su mundo privado, nadie mejor que e l mismo para poner en escenario su
propia vida, debe actuar libremente a menos que el director proponga alguna dramatizacio n
para explorar algunos aspectos.
Puede elegir una actuacio n, representar una escena pasada o vivir en escena una situacio n
que le oprime.
El Escenario:

Segu n Portuondo (1972), es el do nde se da el drama con el pu blico, el lugar de como s. El


escenario procura al paciente un espacio vital multidimensional y flexible al ma ximo.
La representacio n requiere de un espacio drama tico, el lugar de la accio n. En ese espacio
designado a tal efecto, el protagonista, con la ayuda del director, recrea el lugar imaginario
de la escena que va a representar. Debe tener libertad para la experiencia y expresio n.
Una clara definicio n de la ubicacio n y los lmites del escenario, sumada a una buena
descripcio n, objetivacio n con elementos representativos y una esmerada preparacio n hasta
lograr la reproduccio n y la vivencia ma s completa posible del espacio y el momento a
representar, son de gran importancia para un eficaz desarrollo del psicodrama.
El escenario se disen a de acuerdo con las necesidades terape uticas, que permitan movilidad
de accio n. La accio n puede darse en cualquier lugar, pero la situacio n de conflictos internos,
requiere del montaje del teatro terape utico.
El escenario no es creado con muebles como en el teatro, sino que el pu blico puede pasar a
representar diferentes objetos y personas. A estas personas las elige el propio protagonista.

Los Egos Auxiliares:

Segu n Moreno (1961), tienen una doble funcio n: representan una prolongacio n del director,
exploradora y terape utica y al mismo tiempo son una prolongacio n del paciente.
El ego auxiliar es otro de los actores, adema s del protagonista. Por lo general el ego auxiliar
representa a alguien en la vida del protagonista, como puede ser por ejemplo el co nyuge, el
hijo, el padre, la madre, el jefe, e incluso puede representar un aspecto o parte del mismo
protagonista. Tal el caso del llamado doble, que viene a representar los aspectos ma s
internos del protagonista y que puede expresar sus sentimientos internos.
El ego auxiliar es enviado por el director con instrucciones de representar el papel y de
observar la accio n. No solo siente, sino que hace.
Segu n Greenberg (1978), los egos auxiliares son actores que representan personas ausentes
tal como aparecen en el mundo privado de paciente. Aunque el protagonista elige por lo
general un ego auxiliar semejante a esa persona de su vida, en muchos casos, la semejanza
fsica real no es importante, ni la edad ni el sexo.
Otras veces el Yo auxiliar puede ser una figura fantaseada, como un padre idealizado que
nunca tuvo el protagonista, el diablo, Dios, o tambie n puede representar entidades.
abstractas como la justicia, la juventud de hoy, ellos, etc. Tambie n puede representar algu n
objeto inanimado como una cama, un escritorio, etc., con el cual el protagonista entra en
contacto.
En todos los casos, el ego auxiliar ayuda al protagonista a explorar su propia situacio n,
actuando hacia e l en el papel asignado: juega los roles complementarios que el protagonista
necesita para poder cumplir con su dramatizacio n.

El Pblico:

Segu n Moreno (1961), el pu blico tiene una doble finalidad:


a. Ayudar al protagonista cuando e ste reacciona crtica o defensivamente frente a lo que esta
sucediendo en el escenario.
b. Ayudarse a s mismo gracias a la experiencia que se desarrolla en escena. Le permite
aumentar su insight.
Cuando la accio n concluye, el pu blico ayuda a profundizar en el insight, compartiendo
incidentes de sus propias experiencias, que pueden semejarse en parte a las del
protagonista.
El pu blico esta formado por los otros miembros del grupo terape utico, integrantes de la
familia del protagonista, etc. son las personas que esta n presentes durante la escenificacio n.
A diferencia del pu blico convencional de un teatro, aqu puede intervenir activamente en la
exploracio n de los sentimientos del protagonista, por ejemplo, da ndole apoyo o aceptando
la situacio n del protagonista. Presencian el drama con todos sus sentidos, no so lo con el
odo, no son pasivos, sino que participan emotivamente en la escena, empa ticamente,
aprendiendo y, luego, compartiendo con el protagonista sus propias experiencias.
El pu blico viene a representar el medio social del protagonista.

ETAPAS DEL PSICODRAMA


Caldeamiento:

Una representacio n con una vivencia plena y emotiva, requiere previamente una
preparacio n o puesta en clima. Las actividades destinadas a lograr este clima configuran la
primera etapa del proceso, denominada calentamiento o caldeamiento.
El caldeamiento es una fase preparatoria esencial, donde gradualmente el protagonista se
va constituyendo como tal, adquiriendo mayor espontaneidad en la expresio n de lo que
siente.
Implica establecer una cierta cohesio n grupal, desarrollar un tema determinado, encontrar
el protagonista y llevarlo al escenario para comenzar la accio n.
En cada sesio n se requiere un calentamiento previo a la realizacio n de un psicodrama,
destinado en un primer tiempo a generar el clima para que los participantes se conecten
con algunos de sus problemas y que alguna persona desee realizar su psicodrama. Luego de
elegido el protagonista, esa persona requiere un calentamiento para poder meterse en su
escena a representar hasta estar preparada para vivenciarla al ma ximo.
Los caldeamientos se dirigen tanto al grupo como totalidad como a sus integrantes. De
hecho, el director o terapeuta, puede elegir entre un caldeamiento grupal, cuyo objetivo es
un emergente grupal que se concretara en una dramatizacio n grupal a partir de la cual se
trabajaran las problema ticas y los conflictos grupales que emergen o puede elegir realizar
un caldeamiento donde el objetivo es la bu squeda de un emergente individual.
Se pueden establecer dos fases del caldeamiento:
Caldeamiento inespecfico:
Corresponde al momento de la iniciacio n, puede ser verbal o no verbal, mediante preguntas
o juegos donde se percibe el estado del grupo, las inquietudes, etc. Con este caldeamiento se
moviliza al grupo y se encamina hacia la emergencia de una figura. Consiste en un
incremento gradual del movimiento fsico, con inclusio n de conductas esponta neas y la
atencio n dirigida hacia un a rea o tarea especfica con la intencio n de promover la
espontaneidad. Se evita hablar acerca de. El objetivo es recoger informacio n valiosa sobre
los problemas del grupo. Se busca llegar al conflicto que preocupa al grupo total en ese
momento, detectando introyectos, resistencias, necesidades etc. El terapeuta se va
formando un mapa anmico de las necesidades para dar paso al Caldeamiento especfico en
el que se propone un ejercicio para que surja la figura.
Caldeamiento especfico:
Despue s del caldeamiento inespecfico, terapeuta se ha formado un mapa anmico de las
necesidades, ha identificado introyectos, resistencias. Elegida la figura a dramatizar a trave s
del caldeamiento inespecfico, se localiza la escena a dramatizar, esto es el caldeamiento
especfico.
Localizada la escena, se ubican todos sus elementos en el escenario. El protagonista
describe todos los detalles de la escena, co mo esta vestido, da, mes, an o, etc. Hay pacientes
que entran ma s ra pido, como los histrio nicos, y otros que les cuesta ma s, como los
obsesivos, a e stos hay que movilizarlos pidie ndoles todo tipo de detalles para que se
conecten con el lugar. Tambie n es interesante comenzar la dramatizacio n con el dia logo con
algu n objeto significativo. Esto puede romper las resistencias basadas en esquemas
mentales del obsesivo.

Drama:

Es el paso a la accio n, comienza cuando el protagonista, escena y escenario ya esta n


definidos y todo esta dispuesto para la representacio n.
Esta accio n o dramatizacio n es la segunda etapa donde director y protagonista planifican la
escena sobre el escenario: lugar, objetos imaginarios, personajes que intervienen. La accio n
ocurre Aqu y Ahora, en el presente. El director debe ayudar en la mejor forma posible a que
el protagonista vea las dimensiones psicolo gicas de su problema. Puede seguirse, a trave s
de distintos cambios de escenario y escenas a representar hasta su finalizacio n. Puede
extenderse desde un par de minutos hasta superar la hora, segu n el caso y situacio n.
Poco a poco, la dramatizacio n va encarrila ndose hacia tres puntos:
a. El protagonista deja de referirse al pasado o al futuro y se centra en el presente (por
ejemplo, dramatiza el altercado de hace dos meses con un jefe como si estuviese ocurriendo
Aqu y Ahora)
b. El director procura que el drama evolucione hacia los conflictos centrales del paciente;
c. Se procura que el protagonista exprese cada vez ma s sus sentimientos reprimidos.
Esto u ltimo resulta importante porque desemboca en la tercera etapa o catarsis de
integracio n, objetivo ma ximo de la dramatizacio n. Esta catarsis implica sentir la situacio n
real, no un como si, que permite al protagonista remover situaciones negadas o reprimidas.
Amores y odios que tal vez se han convertido en el origen de sus padecimientos y conflictos.
El concepto drama tico de resolucio n o desenlace, la denominada por Moreno (1961) como
catarsis drama tica, la percepcio n del logro del objetivo deseado para la dramatizacio n o de
una etapa satisfactoria del proceso hacia el mismo, son sen ales (algo difciles de definir,
pero, luego de cierta experiencia pra ctica, fa ciles de percibir) para que el director considere
que la actuacio n ha llegado a su fin. Arte y criterio psicoterape utico se unen para definir la
forma y momento de la finalizacio n de la representacio n.
La dramatizacio n es vista como un acto creador que produce catarsis parciales y de
integridad o total, tiene el poder de modificar las problema ticas vinculares del protagonista
o de los protagonistas.

Retroalimentacin

Es la etapa de ana lisis y comentarios, de comprensio n tanto grupal como individual. Luego
de finalizada la representacio n, el grupo reunido, director, auxiliares y pu blico, tiene la
oportunidad de compartir. Se intercambian ideas sobre lo que se ha vivido, sobre lo que el
grupo ha observado, lo que han sentido. Un objetivo importante es que el protagonista no se
sienta el u nico con sus problemas y sienta el apoyo, comprensio n y contencio n de los
integrantes del grupo, que tambie n pueden abrirse y expresar los suyos. Es la elaboracio n
final y conjunta de todos los participantes, llamada por Moreno (1961) catarsis de
integracio n. Se pone en marcha la diale ctica de la dina mica de la sesio n. Es importante no
incluir aqu opiniones, crticas ni interpretaciones a lo actuado, sino expresar historias,
sentimientos o problemas propios de cada uno que habla.
Estos comentarios pueden servir tambie n de caldeamiento para un nuevo emergente que se
puede dramatizar.
La etapa final puede o no darse, porque si el protagonista ha vivenciado, sentido,
descubierto lo reprimido, tomado conciencia en la catarsis, poco pueden agregar las
palabras. Au n as a veces puede hacerse un comentario al final, que puede incluir una
devolucio n a cargo del director, y realizar un ana lisis de lo acontecido intrapsquicamente
en el protagonista.

RECURSOS TCNICOS
Las te cnicas psicodrama ticas son los medios de los que se vale el director para movilizar e
integrar al protagonista y a los miembros del grupo.
Es importante que la te cnica elegida por el director se ajuste al estado de a nimo, a su
mentalidad y al modo de trabajar, y adema s debe ser apropiada al grupo con el que se
trabaja, teniendo en cuenta la edad, educacio n, cultura y problema tica.
Existen ma s de trescientas te cnicas psicodrama ticas, algunas tomadas directamente de
Moreno (1961), otras son nuevas adaptaciones de otras corrientes. A continuacio n, se
presentan alguna de ellas:
Intervencin directa del director: El director puede intervenir a modo de doble del
personaje, por ejemplo, coloca ndose detra s del protagonista haciendo reflexiones.
Soliloquio: Un soliloquio es un mono logo, una accio n consistente en hablar sin un
interlocutor real presente que escuche, es pensar en voz alta o hablar con uno mismo.
El director detiene la escena y pide al protagonista que exprese en voz alta lo que esta
pensando, imaginando que los dema s no le escuchan. Tiene el valor del signo entre
pare ntesis. El soliloquio apunta hacia la expresio n de pensamientos o sentimientos
reprimidos.
Cambio de roles: El recurso del cambio de roles consiste en indicar al protagonista que
actu e desde el lugar de otra persona, concepto, objeto o parte de s mismo.
La inversio n de roles, como caso particular de cambio de roles, consiste en un reemplazo
mutuo. Por ejemplo, el protagonista pasa a desempen ar el rol de su interlocutor (real o
representado por un auxiliar) y el interlocutor (o el auxiliar que lo representa) pasa a
desempen ar el rol del protagonista. Una nueva inversio n, llevara a ambos a sus roles
anteriores. Es interesante destacar que los roles, por su cara cter interactivo, tienen siempre
un rol complementario, que es el que tendra que tomar el protagonista.
Los roles que puede representar el protagonista abarcan una gama sin limitaciones,
totalmente abierta a la creatividad y las conveniencias del proceso. Esto puede incluir, como
ejemplo no exhaustivo, adema s de todas las personas que tienen relacio n con el
protagonista, las que no la tienen, las ya fallecidas, las imaginarias, personajes de ficcio n,
animales, vegetales, objetos, Dios, partes del propio cuerpo o del cuerpo de otros, distintos
estilos o puntos de vista del protagonista, conceptos abstractos (como el destino, el amor, el
caos, la belleza, etc.) y muchas otras posibilidades.
Tiene como base el ponerse en el lugar del otro. Permite comprender actitudes
incomprensibles si no se tienen en cuenta las circunstancias reales que rodean el
comportamiento del otro.
Las oportunidades para indicar un cambio de rol son:
Cuando el protagonista hace una pregunta al Yo auxiliar, haciendo que e ste deba
comprometerse con e l. El cambio de roles permite que all sea e l mismo quien deba
contestar a la pregunta o resolver la situacio n.
Cuando el terapeuta desea demostrar co mo recibe el otro sus acciones. De esta manera se
comprende mucho mejor la reaccio n del otro.
Cuando se inicia la dramatizacio n, a modo informativo para que el Yo auxiliar vea co mo
debe componer el rol asignado, de este modo le puede ser ma s fa cil jugar al rol de
protagonista, ya que lo ha visto.
El doble: Es la externalizacio n de un proceso interno, por tanto, los dema s actores no deben
tener en cuenta su presencia durante la dramatizacio n.
Sirve para poner en evidencia elementos no expresados por el cliente, sobre todo cuando
hay conflicto interno. Es importante hacerlo corporalmente.
Segu n Greenberg (1978), tiene cuatro etapas:
I. Calentamiento del Yo auxiliar para el desempen o de la te cnica.

II. Imitacio n verbal y corporal. El Yo auxiliar debe reproducir verbal y


corporalmente lo expresado por el protagonista como una forma de tomar
contacto con e l (hasta aqu la te cnica se asemeja a la del espejo)

III. Cuestionamiento. El Yo auxiliar empieza a introducir, a la manera de preguntas,


dudas sobre la veracidad de lo que el protagonista esta manifestando en la
accio n.

IV. Estimulacio n de sentimientos reprimidos.

Doble grupal: Un ego auxiliar expresa lo que el grupo siente uno a uno, ponie ndose detra s
de cada uno.
Doble mu ltiple: Varios Yo auxiliares representan al mismo tiempo varios aspectos del
paciente. Sobre todo, cuando se hace necesario enfatizar ambivalencias.
El espejo: Se trata de imitar lo ma s fielmente posible los gestos, actitudes, verbalizaciones
del protagonista.
Se ubica en el escenario y el cliente se observa. Es u til para quienes no saben expresar.
Otras tcnicas:
Interpretacin de resistencias: Se le enfrenta al paciente con situaciones conocidas,
luego se cambia esta situacio n y actuacio n por situaciones temidas.
Sin palabras: Cuando las palabras no corresponden al rol desempen ado y aparecen como
factor resistencia, como exceso de racionalizacio n o como contradiccio n entre lo gestual y lo
verbal, se le puede indicar al paciente que continu e expresando sin palabras lo que siente.
Los sentimientos de agresio n que son controlados con la palabra suelen ser favorecidos en
su expresio n empleando esta te cnica.
Concretizacin: Cuando el protagonista va a expresar agresividad corporalmente, cambiar
al yo auxiliar por un objeto, por ejemplo, un almohado n.
Tcnicas psicodramticas auxiliares: Danza, mu sica, etc. Son u tiles para el caldeamiento
o dramatizacio n. Tambie n es u til para intelectualizadores.
Apartes: El actor expresa aparte lo que siente.
Autodrama: El protagonista representa e l mismo los diferentes roles de la situacio n
Confrontacin: El grupo o dos o tres personas enfrentan al protagonista con lo que e ste
piensa de s mismo, o dos personas se dicen lo que piensan el uno del otro.
Detrs de la espalda: El protagonista sale de la sala y da la espalda al grupo. Los dema s
expresan lo que piensan de e l a sus espaldas.
Proyeccin hacia el futuro: El paciente se imagina ma s tarde, por ejemplo, cuando se
trata de situaciones nuevas (casarse, envejecer, etc.) representa co mo puede ser ese futuro.
. La silla vaca: El cliente le habla a alguien ausente (puede estar muerto) con quien hay un
conflicto pendiente. El terapeuta se ubica al lado del paciente.
. Tcnica onrica: El cliente representa un suen o (puede emplear yo auxiliares para
representar todos los personajes u objetos del suen o). Puede cambiar el suen o,
reorientando la trama.

APLICACIONES DEL PSICODRAMA


Psicodrama pedago gico (role-playing pedago gico): un modo de aprendizaje a trave s
de la experiencia, siendo la va fundamental el juego psicodrama tico y la representacio n de
escenas, que permite explorar e integrar los diferentes aspectos que se esta n abordando.
Educacio n formal e informal
Formacio n (profesionales, formadores, etc.)
Grupos de crecimiento personal
Grupos de apoyo (grupos de padres, cuidadores, trabajo con adicciones, etc.)
Psicoterapia Psicodrama tica: proceso terape utico en sus diferentes modalidades.
Psicodrama bipersonal (individual)
Psicoterapia de grupo
Psicoterapia de pareja y familia
A trave s de la Psicoterapia Psicodrama tica se pueden abordar conflictos familiares, de
relacio n con los dema s y con uno mismo; dificultades que generen ansiedad y angustia,
estados depresivos, trastornos obsesivos compulsivos o fobias y miedos.
A trave s de un proceso psicodrama tico la persona vive un camino de conocimiento y
consciencia de su propia persona, as como una apertura hacia los dema s y la relacio n con
ellos, generando las espirales que conllevan el crecimiento personal.
CONCLUSIN

El psicodrama permite ir del individuo al grupo; permite intervenir en el cliente y en su


sistema familiar, posibilita un abordaje ecolo gico (y aqu se encuentra con el abordaje
siste mico). De ah la utilidad de las te cnicas psicodrama ticas no so lo en psicoterapia, sino
tambie n en actividades de psicoeducacio n, de intervencio n familiar e institucional, incluso
de educacio n grupal, lo cual abre posibilidades de uso en la ejecucio n de planes de salud
pu blica.
As como tiene muchos puntos en comu n con la Teora Siste mica, el Psicodrama tambie n
coincide en muchos supuestos con el Psicoana lisis (conflicto psquico, bu squeda de insight,
importancia de la meta fora y el smbolo), la Terapia Gestalt (e nfasis en el movimiento, uso
de la fantasa, e nfasis en la espontaneidad y en la fluidez) y au n los enfoques cognitivos (en
lo relacionado con la correccio n de distorsiones y prejuicios). Por eso mismo, el clnico tiene
a su disposicio n las te cnicas psicodrama ticas cuando las circunstancias se presenten, sea
cual sea el enfoque o el tipo de la psicoterapia.
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