Salud Bucal
Salud Bucal
Investigadoras
MEDELLIN
2009
TABLA DE CONTENIDO
Pgina
LISTA DE TABLAS 4
LISTA DE FIGURAS 5
LISTA DE ANEXOS 6
RESUMEN 7
INTRODUCCIN 9
1. MARCO TERICO 14
1.1 Caries dental 15
1.2 Prevencin en odontologa 16
1.3 Hbitos de higiene bucal 17
1.4 Acceso a los servicios de salud bucal 18
1.5 La salud como objeto de aprendizaje en el escenario escolar 21
1.5.1 La experiencia de la salud bucal como apuesta curricular 21
1.5.2 Ambientes educativos potenciadores de la salud bucal 24
2. OBJETIVOS 28
2.1 Objetivos generales 28
2.2 Objetivos especficos 28
3. COMPONENTE CUANTITATIVO: Monitoreo de los indicadores
de caries dental y acceso de los escolares a los servicios de salud bucal 29
3.1 Metodologa 29
3.2 Resultados 32
3.2.1 Calidad del cepillado 33
3.2.2 Caries dental 35
3.2.3 Acceso a los servicios de salud bucal: una mirada desde los nios,
nias y jvenes 43
3.3 Discusin 52
2
3.4. Conclusiones 57
3.5. Recomendaciones 57
4. COMPONENTE CUALITATIVO: Apropiacin del modelo educativo
en salud bucal como objeto de aprendizaje en el escenario escolar 58
4.1 Sustentacin metodolgica 58
4.1.1 Estudio orientado desde la lgica de la investigacin cualitativa 58
4.1.2 Criterios de inclusin de los(as) participantes 60
4.1.3 Tcnicas e instrumentos 61
4.1.4 Anlisis de informacin 62
4.2 Hallazgos preliminares 63
ANEXOS 75
REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS 86
3
LISTA DE TABLAS
Pgina
4
LISTA DE FIGURAS
Pgina
5
LISTA DE ANEXOS
Pgina
6
RESUMEN
7
Se realizaron adems, cinco grupos focales con educadores de primero y tercero de bsica
primaria, y se hicieron entrevistas en profundidad a cinco directivos docentes y dos nios de
tercero de bsica primaria participantes en la estrategia Escuelas Saludables del Municipio de
Medelln. Con base en esta informacin se avanz en el anlisis cualitativo hasta la definicin de
categoras y tendencias, como una etapa preliminar de la construccin de sentido y de la
interpretacin del texto producido socialmente en el ambiente escolar por estudiantes y
profesores.
Los hallazgos del Estudio evidencian disminucin de los indicadores de caries dental, respecto a
lo reportado por estudios anteriores realizados tambin en poblacin escolar de Medelln. A los
doce aos el 31,3 % de los escolares tenan experiencia de caries cavitaria en dentina y el ndice
CPOD-C fue 0,7(1,5) en los estratos bajos y (0,40,9) en el medio y altos (p< 0.01). El ndice
significante de caries (SiC) fue 2,12,1 y 1,31,2 respectivamente.
8
INTRODUCCIN
El Plan Municipal de Salud 2008-2011 Medelln es salud para la vida se ha propuesto, con base
en un diagnstico hecho previamente, importantes metas de resultado para el periodo de
referencia, con las que se pretende alcanzar el ms alto nivel de salud fsica, mental y social para
toda la poblacin de Medelln.1
Las metas planteadas responden a las prioridades establecidas por el Plan Nacional de Salud
Pblica 2007-2010,2 las cuales son de estricto cumplimiento por los planes territoriales de salud,
siguiendo las directrices de la OMS planteadas en los objetivos del milenio, en cuanto a la
formulacin de las metas propias de acuerdo con los logros alcanzados.
En razn a lo anterior, se realiz un estudio con los objetivos de: i) proporcionar a la Secretara
de Salud informacin sobre los principales indicadores del estado de la denticin de la poblacin
escolar, ii) recolectar informacin sobre la experiencia de esta poblacin con el acceso a los
servicios odontolgicos y, iii) evaluar la apropiacin del modelo educativo en salud bucal que se
ha venido implementando en el marco de la estrategia Escuelas y Colegios Saludables.
El ltimo objetivo es trascendente, por tratarse esta Estrategia de una iniciativa de educacin para
la salud que ha intentado superar el carcter de accin puntual, limitada al desarrollo espordico
de campaas diseadas y orientadas desde el sector de la salud, sin la posibilidad del debate y la
reflexin crtica por parte de los miembros de la comunidad educativa, quienes son sus ms
directos beneficiarios(as), dando as cabida, de forma gradual a una construccin que tiene la
pretensin de dar otra connotacin y sentido a la salud y su componente bucal, de ah que ha
venido involucrando los(as) distintos(as) actores que hacen parte del escenario escolar en un
proceso de corresponsabilidad por el mejoramiento de la salud general y bucal, que parte del
reconocimiento de la cultura y las realidades sociales en las que viven e interactan los sujetos.
9
Tras el inters de configurar, delimitar y contextuar el mbito problemtico en torno a la relacin
Salud Bucal- Educacin, en el escenario escolar, aparecen condiciones problmicas de diferente
naturaleza, que resulta interesante explorar y precisar. En este sentido, es comn encontrar
problemas derivados de la carencia comunicativa o el distanciamiento relacional; otros que hacen
mucho ms nfasis en las tensiones provocadas por la imposicin de saberes y acciones con la
consecuente resistencia que se desprende de tener que hacer algo que se considera ajeno, y en un
tercer plano podran ubicarse las que dan cuenta de acuerdos incumplidos, intereses no
concretados, motivaciones fugaces e impotencias que no encuentran como superarse.
En este orden de ideas, es pertinente devolverse un poco en la historia con el propsito de dar
cuenta de cmo ha sido el acercamiento del sector salud al escenario escolar, lo que permite a su
vez, conocer las perspectivas tericas y metodolgicas desde las que se han orientado los
procesos de educacin para la en la escuela.
Sin embargo, cabe destacar que ante la ineficiencia y consecuente debilitamiento del modelo
biomdico, han surgido durante las ltimas cuatro dcadas movimientos como la Medicina Social
Latinoamericana y la Salud Colectiva, sta especficamente en Brasil, fundamentados en una
concepcin ms constructiva e integradora de la relacin salud y vida, entendida como proceso
social que se construye en relacin y est determinado por factores de naturaleza tanto macro
como micro social.
10
Salud para Latinoamrica. Una de las primeras propuestas fue Escuelas Promotoras de Salud
IREPS, que inici en 1995 y busc la articulacin y movilizacin multisectorial de recursos
regionales, nacionales y locales (talento humano, compromiso poltico, recursos tcnicos y
financieros), destinados a la creacin de condiciones propicias para el aprendizaje y el desarrollo
humano integral, el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar colectivo de nias, nios,
jvenes y dems miembros de las comunidades educativas. En Colombia la estrategia Escuelas
Promotoras de la Salud se adopt con el nombre de Escuela Saludable y fue acogida en 1977
por el Ministerio de Salud, hoy Ministerio de la Proteccin Social para liderarla a nivel nacional.4
La estrategia Escuela Saludable orienta sus acciones desde los lineamientos propuestos en la
Carta de Ottawa de 1986, en los que el fortalecimiento de la participacin comunitaria en la
dinmica escolar aparece como una de las prioridades; por eso surgen alianzas con diferentes
sectores para trabajar conjuntamente por unas mejores condiciones de vida de la comunidad
educativa.
A pesar de la coherencia y el alcance de los presupuestos tericos que soportan los paradigmas de
la salud, a los que se hace alusin en los prrafos anteriores, en la prctica ha sido muy complejo
establecer vnculos efectivos que soporten un trabajo colaborativo con las instituciones
educativas y sus respectivas comunidades, por razones que muy probablemente estn asociadas a
la permanencia de concepciones reduccionistas que siguen considerando la salud y la educacin
como responsabilidades independientes y exclusivas del sector que tradicionalmente las ha
orientado y/o a la implementacin de metodologas que, por un lado, no responden cabalmente a
las pretensiones del modelo y por otro, resultan ruidosas en la dinmica escolar en tanto se
desarrollan sin el conocimiento profundo de las condiciones del contexto y las caractersticas
pedaggicas, culturales, psicosociales y espacio temporales de la institucin educativa.
Sin desconocer los esfuerzos que se han estado haciendo durante los ltimos aos, desde
diferentes mbitos por crear ambientes educativos favorables a quienes interactan en el
escenario escolar, lamentablemente hay que reconocer que los resultados no compensan los
esfuerzos realizados, que la perspectiva de la atencin disciplinar sigue siendo el teln de fondo
de las acciones implementadas, que la fragmentacin de las iniciativas an no ha sido superada y
11
que muchas de las actitudes y las prcticas individuales y colectivas que predominan en los
escenarios escolares, distan de los discursos y concepciones actuales de salud.5
Aunque el componente bucal ha estado incluido en los programas de promocin de la salud en la
escuela, tambin ha sido complejo trascender la orientacin reduccionista de los mismos. Si bien
actualmente se tienen algunas evidencias que ilustran el inters por superar el carcter de
actividad puntual, centrada casi exclusivamente en la enseanza de tcnicas de higiene oral, an
no son claros los avances que den cuenta de la integracin de este componente a la salud general
y menos a la vida cotidiana escolar.
Algunos estudios realizados en la ciudad han mostrado que los estudiantes tienen claridad acerca
del deber hacer en materia de salud bucal y lo manifiestan a travs de la alusin continua a las
prcticas de higiene, al enfatizar en el nmero de veces que se cepillan, en el uso del enjuague
bucal promocionado en los medios masivos de comunicacin, etc. Situaciones como stas
reflejan la utilizacin de un lenguaje y unas expresiones que dan cuenta de la adquisicin de
informacin puntual pero no de comportamientos coherentes con ello, lo cual corresponde a un
modelo educativo conductista que se fundamenta en la repeticin permanente por parte de los
adultos significativos de lo que hay que hacer, acompaada generalmente de refuerzos, es decir
castigo o recompensa.6
De igual modo, estudios realizados en otros pases han confirmado el nfasis transmisionista de
los programas educativos: Las acciones de promocin de salud ejecutadas por los diferentes
programas institucionales consisten en aportar informacin, como una estrategia para lograr
cambios en el comportamiento de las personas hacia el cuidado de su salud bucal. Estas acciones
no han logrado consolidarse como verdaderos programas de educacin en salud.7
No obstante, hay que reconocer que esta desconexin conceptual y programtica entre las
instituciones educativas y de la salud, que se deja entrever en la cotidianidad de las interacciones
y/o que aflora, aunque de manera tmida, en las evaluaciones procesuales o terminales de los
programas y proyectos de salud bucal, no est soportada sobre un ejercicio investigativo que
permita develar las consecuencias reales en cuanto a la calidad de los procesos adelantados, la
pertinencia de las estrategias implementadas, la apropiacin del modelo de salud que subyace en
12
ellos, los factores del ambiente educativo que potencian o inhiben la construccin de la salud,
adems del compromiso compartido de ambos sectores en cuanto al fortalecimiento de las
condiciones autopoiticas de los actores educativos para la construccin social de la salud.
El presente ejercicio investigativo da cuenta de una aproximacin comprensiva al componente
bucal de la salud en el escenario escolar, con el inters de develar aspectos relacionados con el
ambiente educativo, en tanto puede favorecer u obstaculizar la construccin social de la salud,
entendida como proceso participativo determinado por aspectos macro y micro-sociales. As
mismo se identific el compromiso institucional con la salud bucal, mediante la revisin de
iniciativas autogestionarias consignadas en la propuesta curricular o evidenciadas en los textos de
los/las participantes.
Se presentan en un primer captulo los resultados del Monitoreo a los indicadores de caries
dental, posteriormente los resultados ms relevantes de la exploracin de las barreras que se
presentan a los nios, nias y jvenes para el acceso a los servicios de salud bucal. En un
segundo captulo se presenta la sustentacin metodolgica y una descripcin inicial de los
hallazgos acerca de la Apropiacin del modelo educativo en salud bucal como objeto de
aprendizaje en el escenario escolar, que dan cuenta de un primer nivel de anlisis de la
informacin, esto es, la construccin de argumentos descriptivos, en los que se podrn apreciar
las categoras de ordenamiento con las respectivas tendencias identificadas y los textos
ilustrativos, producto del ejercicio de codificacin abierta de la informacin producida.
Se espera que los resultados aqu expuestos y analizados constituyan un aporte til para orientar o
re-direccionar las polticas y programas, que se formulan desde la Secretara de Salud y las
Instituciones Educativas, dirigidas a este grupo poblacional, teniendo en cuenta las siguientes
consideraciones:
Se actualiza la informacin sobre los indicadores de experiencia de caries dental de los/as
escolares
Se recogen de viva voz las experiencias, vivencias y necesidades de los/as escolares respecto
al acceso a los servicios odontolgicos
Se accede de manera comprensiva al sentido de la salud bucal para los actores educativos y al
compromiso que la escuela est asumiendo en la construccin de la misma.
13
Se hace un aporte metodolgico para profesionales interesados en la investigacin cualitativa,
como alternativa de produccin de conocimiento de incursin relativamente reciente en el
campo de la salud bucal.
Se produce un Estudio relevante social y disciplinariamente en la medida que aporta
conocimientos producidos de manera vlida y confiable que pueden ser aprovechados para el
mejoramiento de las condiciones de salud de nios, nias y jvenes.
1. Marco terico
Con base en lo anterior, se puede afirmar que debe ser una prioridad de los dirigentes del sector
de la salud, crear los mecanismos para obtener la informacin que permita identificar los grupos
prioritarios y sus necesidades, para orientar las polticas y programas en salud bucal. Es as como
el Ministerio de la Proteccin Social, coherente con las Metas del Milenio formuladas por la
OMS,9 ha planteado la necesidad de hacer monitoreos de la salud bucal en los diferentes entes
territoriales del pas, con el fin de que den cuenta de los principales indicadores de morbilidad
bucal en la poblacin, para la toma de decisiones con base en informacin actualizada.
14
los indicadores en la poblacin escolar, los estudios en poblacin preescolar, en jvenes y
adultos, han sido muy pocos y la mayora de ellos apenas de pequeos grupos no representativos
de toda la poblacin.
15
1.42, el tercil de escolares de esta misma edad, ms afectados, tena un CPOD de 3.35, es decir
por encima de la meta del PNSP.
En este sentido, los nios y nias en edad escolar que han tenido un acompaamiento adecuado
en la niez temprana, empiezan a comprender el valor de mantener su salud bucal 17 y en este
momento el contacto con los servicios de salud es de gran importancia para reforzar la
adquisicin de buenos hbitos para el nio(a) y su familia, proyectando una autonoma que le
permita perfeccionar el uso del cepillo dental y con el acompaamiento de sus padres, desarrollar
la habilidad necesaria para utilizar adecuadamente la seda dental.
Los jvenes en edades comprendidas entre los 12 y 18 aos por su parte, empiezan a mirar el
mundo que los rodea con una mirada mas critica, hecho que permite forjar un camino hacia la
posibilidad de tomar decisiones informadas de manera autnoma.17 As, en esta etapa de su vida,
es necesario comprometer al joven con su salud en general y bucal en particular.
Estas caractersticas aunque frecuentes, deben tener presente la etiologa multifactorial de las
enfermedades bucales y los aspectos involucrados con la bioqumica concreta que ocurre en los
procesos de salud-enfermedad bucal, aunados a los factores socioeconmicos de la poblacin a
intervenir, teniendo presente en relacin con las enfermedades bucales prevalentes, la caries y la
enfermedad periodontal, que estas son condiciones que an se presentan con alta prevalencia en
el mundo y que se concentran en poblaciones marginadas.18 Por esto, los profesionales de la
16
salud bucal deben acudir diferentes tcnicas para su prevencin y control que estn representadas
en la utilizacin cotidiana de elementos como el cepillo dental y la seda que tienen como funcin
principal remover la biopelcula dental, pero de la etapa del ciclo vital en que se encuentra la
persona, debe considerarse el proceso salud enfermedad atencin como un proceso constante del
proceso vital humano. Desde esta descripcin de la situacin de prevencin en odontologa, debe
apuntarse a la propuesta de Harris19 quien propone que las prcticas en prevencin deben buscar
de manera equilibrada, la aparicin de enfermedades y favorecer la atencin a aquellas personas a
quienes los procesos han fallado.
Aunque se reconoce la importancia de las tcnicas y los implementos para la higiene bucal, la
efectividad del control de placa depende en gran medida de la motivacin, conocimiento,
instruccin en higiene oral, ayudas para realizarla y destreza manual.10 Lo anterior reafirma la
necesidad de que los programas de control de placa estn acompaados por estrategias que
superen la informacin y contribuyan a crear actitudes y a desarrollar destrezas, adems de
facilitar el acceso a los elementos de higiene. As mismo debe tenerse en cuenta que la
17
apropiacin de hbitos de higiene bucal adecuados por parte de los individuos, est influenciada
en primer lugar por su ambiente familiar y posteriormente por las pautas de la comunidad a la
cual pertenecen. Investigaciones en nios demuestran la importancia que tiene el rol de la madre
en la influencia del comportamiento adoptado por el nio con referente a su salud bucal.21
Este rol fundamental de los padres de familia, maestros y adultos significativos a cargo de los
nios define la necesidad de que sean incluidos en los programas educativos. Un estudio
realizado en Instituciones Educativas de la Ciudad de Medelln, seala la necesidad de asumir
seriamente la educacin de las madres y cuidadores para la verdadera promocin de la salud
bucal.22 Oliveira y col. comentan que los nios pasan la mayor parte del da en el colegio, por lo
cual sera conveniente brindar mayor informacin sobre las prcticas preventivas a los
maestros.23
Existe claridad entonces, en cuanto a que la salud es un derecho, que en Colombia adems de
estar contemplado en la Constitucin en conexin con la vida, est inscrito en el Sistema General
de Seguridad Social en Salud, en donde se contemplan la universalidad, la equidad, la
integralidad y la unidad; como principios a los que est sujeto el sistema. As, el acceso a los
servicios de salud tiene una connotacin de derecho y posibilidad, pues es a travs de ste que los
usuarios logran la interaccin con el sistema. En concordancia con estos planteamientos, algunos
estudios que han contemplado el acceso a servicios de salud en Colombia incluyen aspectos de la
18
calidad de la atencin en salud,26 con aspectos de equidad27 y con grupos poblacionales
especficos, particularmente en situaciones asociadas a la exclusin.28
Sin embargo, el acceso a los servicios de salud, ha sido abordado desde diferentes propuestas
tericas y enfoques29,30 que se centran en aspectos relacionados con las polticas de salud, la
estructura de los servicios, el proceso y si ste cumple o no con las expectativas y necesidades de
los usuarios. En este mismo sentido, se han desarrollado las tendencias de los estudios
relacionados con el acceso a los servicios de salud, buscando en estas propuestas las interacciones
y los aspectos particulares que se relacionan con cada contexto y con los sujetos.
La propuesta que mayor impacto ha tenido para el anlisis del acceso a los servicios, es la
desarrollada por Aday y Andersen,31 quienes a partir de 1960 iniciaron el desarrollo de un
modelo que ha tenido diversos enfoques en trminos de la unidad de anlisis (familia, individuo),
los tipos de servicios y la naturaleza de los servicios de salud entre otros. La base fundamental
para su anlisis es la consideracin de dos grandes dimensiones representadas en el acceso real y
potencial a lo servicios a travs de las cuales es posible desentraar los procesos y resultados que
se dan en la interaccin entre usuarios y servicios, todo enmarcado en las polticas de salud. (Ver
diagrama de adaptacin del modelo de Aday y Andersen).
Adaptacin del modelo de Aday y Andersen para el estudio del acceso a los
servicios de salud
19
En relacin con el acceso potencial a los servicios de salud, hace referencia al espacio de
interaccin de las personas con los servicios y en l se destacan las caractersticas de la poblacin
y de la oferta del sistema de salud. Las caractersticas poblacionales se asocian con aspectos de
la predisposicin (creencias y actitudes, nivel de informacin, caractersticas demogrficas y
estructura social), los recursos disponibles (personal, familiar y comunitario) y las necesidades
(percibidas por los usuarios, evaluadas por los prestadores de servicios).
Las caractersticas de la oferta de servicios tienen en cuenta los recursos en trminos de volumen
y distribucin y la organizacin en relacin con la entrada (portafolio de servicios, transporte,
tiempo de viaje, horarios de atencin) y la estructura (tipo y localizacin de proveedor, extensin
de la cobertura).
El lo que concierne al acceso real a los servicios de salud, se explora la utilizacin efectiva de los
servicios, teniendo en cuenta lo institucional y la experiencia que los usuarios relatan de su
contacto con el sistema. As, en lo institucional se tiene presente el tipo de institucin con que se
tiene contacto, el sitio de atencin (urgencias, consulta externa etc), el propsito de esta atencin
en trminos de su complejidad (prevencin, curacin rehabilitacin) y la frecuencia de
utilizacin.
La experiencia de los usuarios con los servicios, incluyen las experiencias personales que se
relacionan con el uso de estos, la financiacin, las caractersticas de los prestadores del servicio y
la calidad en trminos de la satisfaccin del usuario con la atencin recibida. Sobre el tema del
acceso a los servicios, particularmente los servicios odontolgicos, no se conocen estudios
recientes que permitan tener un diagnstico aproximado, lo que significa que cualquier
afirmacin que se haga sobre el tema corresponde a las apreciaciones empricas de las personas
que laboran en ellos y que perciben que existen barreras econmicas y culturales, as como
barreras propias del mismo Sistema General de Seguridad Social en salud, dado que
especficamente el POS-S tiene un plan de beneficios muy limitado, adems es claro que el
recurso humano es insuficiente para dar cobertura con tratamiento completo a la totalidad de la
poblacin afiliada al rgimen subsidiado. Tambin se percibe que algunos grupos poblacionales,
en especial adultos y nias(os) de 0 a 6 aos, afiliados al rgimen subsidiado, tienen an menores
20
posibilidades de acceder al tratamiento odontolgico completo, por las mismas razones
expresadas, sumadas a la directriz de priorizacin de otros grupos etarios.
Reconocer la autoproduccin humana de la salud y con ella la subjetivacin de los procesos que
la promueven y favorecen o dificultan y entorpecen representa en principio un trnsito
importante, evidente en el intento de despolarizar la perspectiva macrosocial, asentada en los
principios del estructural funcionalismo que considera la salud como un sistema complejo, en
interdependencia con los dems sistemas de la sociedad global, externo al sujeto, en el que las
relaciones se establecen entre roles y del cual se puede dar razn desde la evidencia emprica, y
la perspectiva microsocial, en la que los rostros individuales y los colectivos particulares se
visibilizan y adquieren sentido en su relacin con la salud y la vida.
En este sentido, se pueden revisar los trabajos realizados por movimientos como la Medicina
Social Latinoamericana y la Salud Colectiva, generadores de debate crtico en torno a la
multideterminacin de la salud por factores tanto estructurales de naturaleza macro, del orden de
21
lo social, lo cultural, lo econmico y lo poltico, como por situaciones individuales y particulares
de grupo poblacional,35 que generan y reproducen condiciones de inequidad, exclusin y
precariedad que es preciso resolver, desde la participacin social y la intervencin estatal para
poder avanzar hacia la construccin de formas de relacionamiento y vida saludables.
Continuando con esta discusin, afirmar que el ser humano es constitutivamente social porque
para ser humano hay que crecer humano entre los humanos,37 implica reconocer que la salud
depende del desarrollo, despliegue o expansin de la vocacin tica y poltica de los individuos y
de los colectivos, o dicho de otro modo, comprometerse con la salud requiere la ampliacin del
crculo tico de tal manera que el dolor o la felicidad de los dems tengan cabida en la propia
existencia; que la distribucin equitativa de los recursos pblicos y el acceso a las oportunidades
est consignado en las apuestas cotidianas; que la participacin en la reivindicacin de los
derechos propios o de quienes les hayan sido conculcados represente inters prioritario en la
agenda personal y colectiva; que no haya lugar para la tristeza, el dolor o las enfermedades que
puedan evitarse, o visto de una manera ms integradora, que la salud constituya una experiencia
vital, entendida como un fin en s misma.
Lamentablemente, la pasin por hacer, el ansia de accin en este entorno signado por la velocidad
y la impaciencia en la que vivimos, somete a muchas personas a una increble escasez de
experiencias, todas ellas superficiales. Ninguna experiencia tiene oportunidad de desplegarse por
completo porque algo ms la suplanta inmediatamente. Lo que llamamos experiencia es, por
tanto, tan disperso y diverso que apenas si merece ese nombre.38
22
Para evitar los calificativos fugaz y superficial con los que asocia Dewey las experiencias del
mundo contemporneo, al pensar en la salud bucal como experiencia de gestin curricular habra
que abarcar un amplio entramado de significaciones y de relaciones sociales constitutivas de un
ambiente educativo que acte como nicho donde sea posible una vida vivida saludablemente que,
adems, permita la construccin de un ideal regulador antes que la realizacin de un estado de
cosas,39 pues, no se trata de la salud como un ejercicio acadmico, como separata de temas que se
ensean o como ejercicios prcticos realizados a partir de ciertas regularidades de tiempo y
espacio.
La gestin curricular como experiencia saludable se complejiza en medio de las profundas crisis
sociales que hoy permean la escuela, en buena parte por ser una institucin que defiende la
participacin y la autonoma, y a la vez se comporta de modo autoritario y heternomo;40 por ser
una institucin igualitaria, que sin embargo, reproduce la desigualdad social y mantiene
mecanismos que favorecen el elitismo;41 por su incapacidad para acoger a quienes arriban al
mundo bien dotados gentica, cultural, social y econmicamente y a quienes escasamente llegan;
a quienes tienen una familia que es nicho de acogida y proteccin y a quienes, pese a su corta
edad, tienen que acoger y proteger a otros mientras crecen; a quienes todo lo entienden y a
quienes requieren estrategias personalizadas para acercarse al conocimiento; a quienes siempre
estn de acuerdo y a quienes asumen la controversia como forma de hacer presencia; a quienes
disponiendo de todo el tiempo tambin tienen el de sus adultos significativos y a quienes tienen
que repartirse entre el estudio, la calle y el sufrimiento.42
23
como fuerza productiva y tambin dominante, ser capaces de leer el mundo desde diversas
perspectivas, estar dispuestos a pensar ms all de los presupuestos racionales que gobiernan la
existencia cotidiana.45
Frente al propsito de acercar salud y educacin, como sectores de accin social de amplia
trascendencia en la constitucin y desarrollo de la vida humana, adems de pertinente, es
absolutamente necesario abordar el tema de los ambientes, entendiendo por ello las condiciones
fsicas, bioqumicas y psicosociales que permiten, favorecen y posibilitan o inhiben y
obstaculizan la vida en relacin de los seres humanos y de stos con las dems manifestaciones
vitales y con el mundo material en su conjunto.
24
autoproductiva, y en los que se reconozca que la eleccin no es entre el lenguaje y la
experiencia, pues hay una compatibilidad esencial entre las versiones de ambos,39 cuando de
transformacin de prcticas vitales de trata.
25
salud bucal por ejemplo. Participar en la creacin de ambientes educativos saludables implica
tener conciencia clara de que la vida es un continum de acontecimientos en los que intervienen no
slo la razn sino tambin la sensibilidad, no slo el deseo sino tambin la posibilidad, no slo el
saber cientfico y profesional sino tambin el sentido comn y la intuicin.
Adicionalmente, hay que considerar que en la institucin educativa concurren las condiciones del
contexto social, algunas posibilitadoras y muchas otras inhibidoras, unas alimentadoras de la
esperanza y otras limitantes de la visin, unas movilizadoras del pensamiento y re-creadoras de la
accin y otras que aquietan por temor, las cuales adems de influir en la calidad de los programas
y proyectos que en ella se realizan, aportan a la configuracin del ethos cultural que est a la base
de los ambientes educativos saludables. En este caso, adems de las condiciones materiales,
habra que pensar en el peso que tiene la simbologa en el escenario escolar y la relacin que ello
guarda con el direccionamiento de las acciones realizadas y las omisiones provocadas.
Al respecto conviene decir que si los smbolos construyen el lado oculto de la realidad, su lado
ms hondo, ms profundo; aquella dimensin a la cual es imposible de acceder a travs de
cualquier otro modo de conocimiento,48 los primeros pasos en la apuesta por ambientes
educativos saludables han de trascender el enfoque tecno-cientfico, materializado en el clculo
relacional de acciones puntuales y sus efectos cortoplacistas, y avanzar hacia la interpretacin del
sentido que los colectivos escolares le atribuyen a sus prcticas, quizs para ellos, promotoras de
la salud, a las concepciones de salud que las soportan y a la simbologa que en todo ello subyace,
teniendo en cuenta que los smbolos construyen un aspecto del mundo que no resulta evidente a
la experiencia inmediata49 pero que no por ello, deja de ser impactante en la configuracin de
las posibilidades requeridas en los procesos de educacin para la salud y en las opacidades que en
este mismo sentido deben atenderse.
Cuando se dice que la consideracin del ethos cultural y dentro de l, la simbolizacin propia de
las instituciones, es importante en la creacin de los ambientes saludables se est pensando en la
necesidad de construir alternativas en las que la salud no sea vista como un apndice de los
procesos educativos y en consecuencia, no sea reducida a intervenciones tangenciales de la
26
dinmica institucional, sino que sea considerada como parte constitutiva del desarrollo humano,
en tanto finalidad de cualquier proceso educativo.
Para que lo anterior pase del deseo a la realizacin hay que ir creando distancia de la racionalidad
instrumental, fundamentada en la evidencia emprica y la relacin costo-beneficio, y desestimular
la prescripcin profesional y la transmisin de conocimientos elaborados a grupos poblacionales
de los que poco se conoce su cultura y su saber, como si no hubiera la conciencia de que lo
social, lo poltico y lo institucional responden a una escenografa simblica y solamente pueden
entenderse desde sta.50
Por todo lo anterior, es posible afirmar que el nivel de impacto de los programas y proyectos
orientados a la construccin de la salud bucal en los escenarios escolares est asociado a la
capacidad que stos tengan, no de instalarse vacamente en ellos con la intencin de convertirlos
o transformarlos desde una lgica tecno-cientfica expandida de manera unidireccional, sino con
el potencial transformador que sean capaces de estimular y desarrollar en los grupos poblaciones
involucrados.
Como aporte a esta discusin que se trae, aparece Brcena planteando que las situaciones
humanas son parecidas a las situaciones morales en las que existen conflictos y nuestra tarea
consiste en decidir conjuntamente lo que hay que hacer en contextos de incertidumbre y
formarnos un juicio en la accin. En estas situaciones debemos deliberar, elaborar juicios y tomar
decisiones prcticas,51 que viabilicen la configuracin de un panorama de posibilidad,
fundamentado en el reconocimiento a la pluralidad y en la trascendencia de las verdades
cientficas propias de una cultura que a todas luces refleja que vivimos en una sociedad
profesionalizada, donde los profesionales liberales dominan y controlan discursos, significados,
valoraciones, praxis.52 Slo en esas condiciones, el saber entendido como acumulacin de
experiencias se vuelve bastante sensato: las verdades no son ocurrencias individuales sino
sentidos estructurales,53 las debilidades no son impedimento sino alerta de posibilidad y los
logros no son puntos de llegada sino nuevos comienzos.
De manera complementaria a lo que se ha venido planteando en esta apuesta compartida entre la
salud y la educacin por debilitar sus fronteras para avanzar en creacin de ambientes educativos
27
saludables, aparece la necesidad de fortalecer la confianza que, segn Corea y Lewkowicz, no
funciona sobre un terreno de jerarquas previamente establecidas sino de diferencias construidas
en torno a un proyecto compartido.54
2. OBJETIVOS
2.1.2 Determinar la apropiacin que tiene la escuela del modelo educativo en salud bucal.
2.2.2 Calcular los ndices relacionados con el estado de la denticin primaria y permanente
(COPD, COPS, ceod y ceos, SiC). (Meta 1 del Plan Nacional de Salud Pblica).
2.2.3 Estimar la proporcin de escolares de 18 aos sin prdida dentaria como consecuencia de la
caries dental (Meta 2 del Plan Nacional de Salud Pblica).
2.2.4 Determinar la calidad del cepillado dental en los escolares mediante el ndice de placa
OLeary.
2.2.6 Acceder a informacin respecto a las condiciones del ambiente escolar que favorecen y
obstaculizan la construccin de la salud por parte de nios y nias e identificar las tendencias que
emergen en ella.
28
2.2.7 Revisar iniciativas escolares en salud bucal y describir los elementos novedosos que se
encuentren en ellas.
2.2.8 Acceder a textos, orales y escritos que ilustren el nivel de compromiso de la escuela con la
promocin de la salud oral de nios y nias y organizarlos por tendencias de acuerdo a los
parmetros de la codificacin abierta.
Los aspectos metodolgicos encaminados al logro de los objetivos, as como los hallazgos del
Estudio, se presentan a continuacin en dos partes. En la primera parte, se exponen la
metodologa y resultados que se refieren al comportamiento de los indicadores relacionados con
el estado de la denticin y los hbitos de higiene, as como de la exploracin del acceso a la
atencin odontolgica de los escolares, y en la segunda se describe la metodologa desarrollada
para determinar qu apropiacin tiene la escuela del modelo de salud bucal implcito en la
estrategia Escuelas y Colegios Saludables, avanzando en el anlisis hasta la construccin de una
matriz categorial donde se describen las categoras y tendencias identificadas.
3.1 METODOLOGA
29
El clculo de la muestra de escolares se hizo con base en la frmula para estudios descriptivos y
atendiendo los siguientes parmetros: experiencia de caries dental reportada en el VI Monitoreo
del ao 2006;5 nivel de confianza del 95% y un error de muestreo del 10%. Para corregir
problemas de calidad de los datos o prdidas en la recoleccin, la muestra se ampli en un 5 %.
El tamao final de la muestra fueron 2.439 escolares de ambos sexos.
Teniendo en cuenta que la divisin territorial de la ciudad de Medelln, est compuesta por seis
zonas en el rea urbana y que se divide en 16 comunas conformadas por 269 barrios, el muestreo
se hizo por zonas y se tom adems el rea rural. Para la eleccin de la prevalencia representativa
de cada zona, se observaba el estrato socioeconmico predominante de sta y luego se le
asignaba la prevalencia reportada. En el caso en que se presentara algn empate entre el nmero
de barrios de una comuna en cuanto a su estrato socioeconmico promedio, se observaban las
prevalencias y se asignaba la menor para la determinacin de la muestra para la zona respectiva,
La distribucin por zonas, estrato socioeconmico por comuna de cada zona de Medelln y
prevalencia estimada para la experiencia de caries se presentan en el anexo 1. Para la seleccin de
las unidades finales de anlisis se sigui un procedimiento polietpico proporcional, en donde en
la primera etapa se defini el nmero de colegios por zona, en la segunda etapa mediante
muestreo sistemtico se seleccionaron las instituciones educativas, y finalmente en cada colegio
se escogieron al azar tres nios por cada grado escolar (preescolar, segundo, noveno, once)
asumiendo el grado como proxy de la edad, para un total de 15 escolares por cada colegio.
30
Para la evaluacin de la experiencia de caries, se utilizaron criterios tanto para el diagnstico de
lesiones iniciales en el esmalte como de caries cavitaria en la dentina. Los datos obtenidos se
resumieron en el ndice Clsico de dientes o superficies dentales Cariadas/Obturadas/Perdidas
por caries, CPOD-C y CPOS-C de Klein y Palmer,54 as como los ndices cpod-c y cpos-c de
Gruebbel,55 y en los mismos ndices modificados, CPOD-M, CPOS-M, cpod-m y cpos-m. La
modificacin de los ndices clsicos, consisti en incluir los hallazgos de lesiones activas no
cavitadas (mancha blanca) y de las lesiones cavitarias en esmalte.56,57,58 Por ltimo, la calidad del
cepillado se evalo con base en la aplicacin del ndice de OLeary,59 que se expresa en la
proporcin de superficies dentales con biopelcula, en relacin con el total de superficies
examinadas.
Para obtener informacin acerca de la experiencia de acceso de los escolares a los servicios
odontolgicos, se aplic una encuesta de 15 preguntas cerradas y abiertas a 1.461 escolares de 12,
15 y 18 aos de los que haban sido seleccionados para la evaluacin clnica (se excluyeron
los/as de 5 y 8 aos), en la encuesta se contemplaron dimensiones relevantes para el acceso a los
servicios de salud bucal, que incluyen algunas de las propuestas por Aday y Andersen, entre
otros.60 Las preguntas de la encuesta fueron orientadas a obtener informacin acerca de las
categoras predisposicin, dotacin, necesidad, utilizacin y satisfaccin; cada una de las cuales
evala diferentes variables que afectan el acceso. La encuesta se prob y ajust luego a travs de
una prueba piloto. La encuesta definitiva (anexo 3), fue aplicada a los escolares por los
anotadores que hicieron el registro de la evaluacin clnica, quienes previamente haban
participado en la prueba piloto.
El anlisis de los datos, se hizo con el programa SPSS versin 17.0 y se utiliz un nivel de
significacin estadstica del 5 %. Se calcularon los ndices clsicos y modificados segn la edad y
el ESE de los escolares. Adicionalmente, se exploraron diferencias entre prevalencias de caries y
entre los valores de los ndices segn edad y estrato, a travs de la pruebas Chi-cuadrado de
independencia y Prueba U de Mann-Whitney, Kruskal-Wallis y T de Student.
31
3.2 RESULTADOS
En la figura 1 se puede ver la distribucin de los escolares segn el ESE y la zona de ubicacin
de la Institucin Educativa. En la tabla 1 se presenta la distribucin de los escolares examinados
segn edad y sexo.
600
508
500 448
400 352 365
No 300 243
200 148 139
65 84 66
100
0 0 21
0
1 2 3 4 5 6
ZONA
Tabla 1. Distribucin segn edad y sexo en escolares de Instituciones Educativas de
Estrato
Medelln, Bajo
2009. Estratos medio y alto
Sexo
Hombres Mujeres Total
Edad n % n % n %
5 217 8,9 269 11,0 486 19,9
8 221 9,1 271 11,1 492 20,2
12 240 9,8 262 10,7 502 20,6
15 234 9,6 270 11,1 504 20,7
18 217 8,9 238 9,8 455 18,7
Total 1129 46,3 1310 53,7 2439 100,0
32
3.2.1 Calidad del cepillado dental
En la evaluacin de la calidad del cepillado, efectuado por cada escolar antes de hacer el examen,
se observ que el 100 % tena superficies dentales con biopelcula, an despus de cepillarse. El
promedio global fue 40,215,9 superficies comprometidas, tabla 2. Los ndices de presencia de
biopelcula fueron 40,116,2 y 40,613,5 en los escolares de estratos bajos y los de medio y altos
respectivamente, (p> 0,05). Los nios y nias de menor edad (8 aos) presentaron los ndices de
presencia de biopelcula, ms altos, con un promedio de 44.715.2; las diferencias en esta edad
respecto a los dems grupos etareos fueron estadsticamente significativas en las instituciones de
estratos bajos (p < 0.001; prueba de rangos mltiples de Tukey); mientras que en las de estratos
altos slo entre los de cinco y ocho aos hubo diferencias significativas (valor p= 0.014 prueba
de Tukey). Tablas 3 y 4
I. C p5%
n X D.E Rango
Edad Lim. Inf. Lim. Sup.
5 486 37,9 16,2 36,4 39,3 2,5 84,5
8 492 44,7b 15,2 43,4 46,1 2,7 86,3
12 501 40,3 15,4 39,0 41,7 3,6 92,3
15 504 39,2 15,8 37,8 40,6 1,8 99,1
18 455 38,5 15,8 37,1 40,0 1,8 80,4
Total 2438 40,2 15,9 39,5 40,8 1,8 99.1
Las letras en superndice no coincidentes muestran que hay diferencias estadsticamente significativas (DES) entre los
escolares de 8 aos con las dems edades (prueba de rangos mltiples de Tukey, valor p <0.001). Entre los dems
grupos etreos no se encontraron DES.
33
Tabla 3. ndice de biopelcula (OLeary) segn edad de los escolares de estratos bajos de
Medelln, 2009.
I. C p5%
n X D.E Rango
Edad Lim. Inf. Lim. Sup.
5 413 37,9a 16,5 36,3 39,5 2,5 - 84,5
8 428 44,7b 15,6 43,2 46,2 2,7 - 86,3
12 430 40,6a 15,8 39,1 42,0 3,6 - 92,3
15 426 38,9a 16,2 37,3 40,4 1,8 - 99,1
a
18 387 38,1 16,3 36,5 39,8 1,8 - 80,4
Total 2084 40,1 16,2 39,4 40,8 1,8 - 99,1
Tabla 4. ndice de biopelcula (OLeary) segn edad de los escolares de estratos medio y
altos de Medelln, 2009.
I. C p5%
Edad n X D.E Lim. Inf. Lim. Sup. Rango
34
3.2.2 Caries dental
Denticin permanente1
Se encontr que el 31,1 % de los y las escolares tenan experiencia de caries cavitaria (segn
criterios del CPOD clsico de Klein y Palmer), con un incremento estadsticamente significativo
con la edad (X2=430,4; valor p<0.001), pasando del 17,5 % a los 8 aos hasta un 57,6 % a los 18.
Por ESE la experiencia de caries tiene diferencias significativas, 39,5 % en el ESE bajo y 31,1 %
en el medio y altos, (X2=7,38; p=0,007). A los doce aos el 33,9 % de los escolares ha padecido
caries dental, con diferencias significativas segn estrato, 35,5 % en los bajos y 23,9 % en el
medio y altos. Tabla 5
La prevalencia de caries dental cavitaria en dentina, es decir la proporcin de escolares que tenan
caries al momento del examen, fue del 15% y se incrementa en forma significativa con la edad,
pasando de 10,6 % en los escolares de 8 aos hasta un 22,6 % a los 18 aos; (X2=121,4; valor
p<0.001). La prevalencia segn estrato, fue de 20,0 % en ESE bajo y 8,5 % en el medio y altos
(X2=21,01; p<0.0001). A la edad de doce aos el 17,9 % de los escolares tena caries dental al
1
El anlisis del estado de la denticin permanente se realiz para 1 953 nios, nias y jvenes de 8, 12, 15 y 18 aos.
Se excluyeron los nios y nias de 5 aos, debido a que muy pocos de ellos tenan dientes permanentes en el
momento del examen
35
momento del examen, siendo mayor en el ESE bajo, 19,5 %, que en el medio y altos, 8, 5 %; (X2
21,01; p<0.0001). Tabla 5. La prevalencia y la experiencia de caries en la denticin permanente,
segn el tipo de Institucin Educativa, oficial o no oficial, se presenta en la tabla 6.
Tanto la experiencia como la prevalencia de caries aumenta cuando se suman las lesiones
inciales en el esmalte dental (CPOD-M). A los 12 aos, pasan a 84,7 % y 81,3%
respectivamente, figura 2. Estos indicadores presentan valores mayores en los ESE bajos; las
diferencias fueron significativas.
100
86,9 89,5
90 84,7
81,3 81,7 82,2
80 74
70,9
70
Porcentaje
57,6
60
45,4
50
40 33,9
30 22,4 22,6
17,5 17,9
20 10,6
10
0
8 12 15 18
Edad
36
El nmero promedio de dientes permanentes cariados, obturados y perdidos a causa de la caries
(COPD-C: Klein y Palmer) fue 0,91,6 y aumenta con la edad, con valores que van desde
0,30,6 en los escolares de ocho aos hasta 1,52,0 en los de 18 aos; las diferencias fueron
estadsticamente significativas entre todos los grupos etreos. Tabla 7.
Tabla 7. ndice CPOD-C (Klein y Palmer), segn edad y estrato de los Escolares de 8 a 18
aos. Instituciones educativas de Medelln, 2009
El valor del CPOD-C fue 0,91,6 en el ESE bajo y 0,61,0 en los ESE medio y altos. En los
primeros las diferencias fueron estadsticamente significativas entre todas las edades; mientras
que en los segundos slo se observaron diferencias significativas entre los de 15 y 18 aos, y
entre los de 12 y 18 (Prueba Kruskal-Wallis). Las diferencias tambin son significativas entre los
dos ESE, (Prueba T-Student, valor p<0.0001). El CPOD-C promedio en los escolares de doce
aos (Indicador de referencia internacional) fue 0,71,5; siendo mayor en el ESE bajo (0,71,6),
que en el ESE medio y altos (0,40,9). (Prueba T-Student, valor p<0.018). Tabla 7.
En cuanto a la distribucin de los componentes del CPOD-C, se observ que del valor total del
ndice (0,91,6), los dientes obturados representan la mayor proporcin del ndice (63,2%),
mientras que el componente cariado corresponde al 34,5%. A la edad de doce aos las
proporciones son 52,9% y 44,1% para los componentes obturado y cariado respectivamente. En
los escolares de ESE medio y altos, el componente obturado representa el 75,6% del valor total
del CPOD-C y en los de ESE bajos representa el 51,3%.
37
El CPOD-C no present distribucin normal y el valor de la mediana de este indicador en todos
los grupos etreos muestra que al menos en el 50% de los escolares era cero. No se presentaron
diferencias estadsticamente significativas en el CPOD-C global por sexo (prueba U de Mann-
Whitney; p > 0,05), ni entre los grupos etarios segn sexo, tampoco se presentaron diferencias
significativas entre las zonas geogrficas donde estaban ubicadas las Instituciones Educativas,
(Prueba Kruskal-Wallis; p=0,16).
El ndice CPOD modificado (CPOD-M), que incluye adems de las lesiones de caries cavitaria en
dentina, las lesiones en estados iniciales en el esmalte fue 1,87 1,6 y 4,873,6 a las edades de 8
y 18 aos respectivamente. A los 12 aos fue 3,473,2; aunque fue mayor en los escolares de
ESE bajo (3,813,2), en donde el 89,8% corresponde a dientes cariados y el 9,7% a dientes
obturados. En los ESE medio y altos el valor del ndice modificado a esta edad fue 1,381,9;
correspondiendo 77,5 % al componente cariado y 22,5 % a dientes obturados. El CPOS-C
(superficie como unidad de observacin) a los 12 aos fue 1,34,4; aunque es mayor en ESE
bajos, 1,54,7, que en medio y altos (0,61,5). Tabla 8.
DE DE DE DE DE DE
X X X X X X
8 0,13b 1,1 0,12b 0,5 0,00a 0,1 0,26b 0,6 1,87b 1,6 0,4 1,1
12 0,30c 0,9 0,36c 0,9 0,01 0,1 0,68c 1,5 3,47c 3,2 1,3 4,4
15 0,37c 0,9 0,65d 1,2 0,03 0,2 1,05d 1,6 4,38d 3,6 2,0 3,7
18 0,38c 0,8 1,11e 1,7 0,04b 0,3 1,53e 2,0 4,87d 3,6 2,8 4,1
Total 0,30 0,9 0,55 1,2 0,02 0,2 0,87 1,6 3,63 3,3 1,6 3,7
38
El 61,8 % de los escolares tenan un CPOD-C de cero, es decir, no haban tenido experiencia de
caries dental cavitaria; el 26,8 % tenan valores entre uno y dos y en el 3,7 % era mayor o igual a
5. En la figura 3 se presenta la distribucin porcentual de los escolares segn el valor de este
ndice, para cada ESE.
Figura 3. Distribucin porcentual de los escolares segn el valor del CPOD-C y el ESE.
Instituciones Educativas de Medelln, 2009
0,7
4,3
7,9 6,4
23,9
27,3
60,5
69
El promedio de dientes cariados, obturados y perdidos a causa de la caries dental, calculado con
base en el CPOD-C en el tercil de los escolares de 12 aos ms afectados, ndice Significante de
Caries (SiC), fue 2,02,0. Se observaron diferencias por estrato; 2,12,1 y 1,31,2 en ESE bajos
y altos, respectivamente, (prueba t de Student; valor p 0,044). Por otro lado, el valor del SiC en
esta edad cuando se incluyen las lesiones iniciales en esmalte (CPOD-M), fue 4,63,4 con
diferencias por estrato; 5,03,4 en los bajos y 2,32,2 en los altos, (valor p<0,0001 prueba t de
Student).
39
Figura 4. Prevalencia y Experiencia de caries. ndice CPOD-C a los 12 aos segn zona.
Medelln, 2009
Experiencia: 31.5
Prevalencia: 18.3
CPOD-C:
Experiencia: 32.9
Prevalencia: 13.4
CPOD-C
Experiencia: 25.0
Prevalencia: 8.1
CPOD-C:
Experiencia: 32.5
Prevalencia: 17.5
CPOD-C:
Experiencia: 28.2
Prevalencia: 12.0
CPOD-C:
Experiencia: 28.0
Prevalencia: 12.9
CPOD-C:
Corregimientos
Experiencia: 34.2
Prevalencia: 16.2
CPOD-C:
En la figura 5 se presentan los valores del ndice CPOD-C a los 12 aos, en la cual se puede
observar la tendencia decreciente del indicador en los escolares de instituciones educativas de
estratos bajos entre 1968-2009, de acuerdo con los resultados reportados en estudios anteriores y
en el presente Estudio.
Figura 5. Tendencia de los valores del indicador CPOD-C (Klein y Palmer) a los 12
aos en escolares de instituciones educativas de estratos bajos. Medelln 1968-2009
40
Denticin primaria
El estado de la denticin primaria se evalo slo en los 486 nios/as de cinco aos de edad. El
anlisis de la experiencia de caries con base en el cpod clsico (cpod-c), muestra que el 54,7% de
los nios/as, de estratos bajos tena experiencia de caries dental, mientras que en de estratos
medio y altos esta proporcin disminuye a 26 %. El valor del indicador aumenta a 88,6% en ESE
bajos y a 50,7 % en ESE medio y altos, cuando se incluyen las lesiones inciales de caries dental
en el esmalte, (cpod-m), las diferencias fueron significativas, (prueba X2; p<0,0001).
La prevalencia de caries dental cavitaria en dentina (nios/as con lesiones de caries al momento
del examen) es mayor en los estratos bajos (45%) que en los medio y altos (19,2%) ; valores que
aumentan a 86,4% y 49,3% respectivamente, cuando se incluyen las lesiones inciales en
esmalte, las diferencias fueron significativas, (prueba X2; p<0,0001). Los hallazgos de los
principales indicadores de caries dental en denticin primaria, se presentan en la tabla 9.
Bajo 1,5 0,1 0,6 2,2 5,8 54,7 88,6 45,0 86,4
(DE) 2,6 0,6 1,2 3,1 9,5
Medio y Alto 0,3 0 0,3 0,6 1,3 26,0 50,7 19,2 49,3
Total 1,3 0 0,1 1,9
(DE) 2,4 0,6 1,1 2,9
El nmero promedio de dientes primarios con lesiones de caries cavitaria en dentina, obturados y
perdidos a causa de la caries (cpod-clsico) fue 1,92,9; este valor es mayor en los nios/as de
estratos bajos (2,23,1), que en las de estratos altos (0,61,2). El ndice cpod-m, que incluye
adems de las lesiones de caries cavitaria en dentina, las lesiones en estados inciales en el
esmalte fue 5,44,7 en estratos bajos y 1,92,8 estratos altos. Las diferencias fueron
significativas (Prueba t-Student, valor p<0.0001).
41
El anlisis de la distribucin de los componentes del cpod-c, muestra que del valor total, el
componente cariado corresponde a 1,32,4, lo que representa una mayor proporcin del ndice
(68,4%), siendo menor en estratos medio y altos (44.1%); mientras que el promedio de dientes
obturados (0,51,2) tiene un menor peso porcentual en la composicin del ndice, 26,3%, aunque
en los estratos altos representa el 50%, (Tabla 9). Adicionalmente, cuando se incluyen las
lesiones iniciales del esmalte (cpod-m), el promedio de dientes cariados aumenta a 4,66 en
estratos bajos y 1,55 en estratos medio y altos.
El nmero promedio de superficies con experiencia de caries dental cavitaria en dentina, cpos-c
(superficie dentaria como unidad de estudio), fue 5,89,4 en estratos bajos y 1,33,4 en estratos
medio y altos, las diferencias fueron significativas (Prueba t-student, valor p <0,0001).
El 11.4 % de los nios/as de cinco aos de instituciones educativas de estratos bajos no haban
tenido nunca experiencia de caries (cpod-m=0), mientras que en los estratos altos la proporcin
aumenta a 49 %. Valores cpod-m entre 1 y 2 fueron encontrados en el 33,7% en estratos bajos y
30% en los altos, mientras que valores cpod-m mayores de 4 se encontraron en 33,7 % y 6% en
estratos bajos y altos respectivamente, figura 6.
70
60
49
50
40 33,7 33,7
30
30
21,3
20 15
11,4
6
10
0
E. Bajo E. Alto
42
En cuanto a la severidad de las lesiones de caries encontradas en los nios/as de 5 aos, la
distribucin muestra que el 68 % y 73 % corresponden a lesiones inciales en el esmalte en
estratos bajos, medio y altos, respectivamente. En el estrato alto no se encontraron lesiones con
probable compromiso pulpar y en el estrato bajo estas representan el 6%.
El promedio de dientes cariados, obturados y perdidos a causa de la caries dental, calculado con
base en el cpod-c en el tercil de los nios/as ms afectados, ndice Significante de Caries (SiC),
fue 5.33,0 en ESE bajos y 3.01,2 en ESE medio y altos.
En cuanto a la prdida prematura de molares primarios a los cinco aos, el 5,3% de los nios/as
de estratos bajos haban perdido al menos un molar temporal debido a caries dental y el 1,2%
haban perdido dos molares; mientras que en los nios/as de las instituciones educativas de
estratos medio y altos no se present perdida de molares.
3.2.3 Acceso a los servicios de salud bucal: una mirada desde los nios, nias y jvenes
En este estudio, el acceso se abord a travs de una encuesta realizada a 1 461 nios, nias y
jvenes de 12, 15 y 18 aos y en ella se contemplaron dimensiones relevantes para el acceso que
incluyen algunas de las propuestas en relacin con el acceso potencial y real por Aday, Andersen
y otros,31,55 donde sobresalen las siguientes:
La relacin de los nios, nias y jvenes con los servicios de salud bucal
En la relacin de nios, nias y jvenes con los servicios de salud bucal, es importante destacar
como la predisposicin, creencias y actitudes en relacin con el componente bucal de la salud y
los servicios que se relacionan con el mismo, permiten reconocer la manera como se aproximan
los nios(as) como usuarios, al sistema de salud y finalmente la construccin que hacen sobre los
procesos de salud-enfermedad-atencin. De acuerdo con la encuesta, nios, nias y jvenes de
estratos altos y bajos consideran la consulta odontolgica como una posibilidad para la
prevencin de enfermedades y el mejoramiento de la esttica, tanto desde el motivo de su ltima
consulta como para la consulta potencial.
43
En relacin con lo preventivo, existe una clara concepcin de la importancia de asistir a los
servicios odontolgicos, que se expresa tanto en el motivo de consulta para la ultima atencin
como en la identificacin de la consulta potencial. En la primera, los nios(as) de estratos medio
y altos (60,59%) y bajos (52,08%) tienen como motivo de su ltima consulta aspectos
relacionados con la bsqueda de diagnsticos: para ver como iba mi estado oral y actividades
preventivas (sellantes, flor, limpieza, control de erupcin) lo cual es similar para su
manifestacin de la necesidad futura de consulta, donde expresan la posibilidad de mejorar sus
hbitos de higiene bucal en su interaccin con el talento humano en odontologa, porque me
gustara tener los dientes limpios, para cuidarme mejor los dientes. As mismo, se hace
evidente la necesidad de asistir a consulta odontolgica como la manera de marcar una diferencia
para recuperar o mantener el bienestar: para ver cmo est la salud de los dientes, porque es
bueno frecuentar al odontlogo, porque mi mam me dice que cada 6 meses y asociado al
control prenatal que se expresa como motivo de su asistencia pasada y potencial: porque estoy
en embarazo, rutina, porque en embarazo hay que ir.
Finalmente es importante resaltar para los estratos bajos (9,89 %) la permanencia de una relacin
con los servicios de atencin odontolgica est ligado a los momentos en que la salud hace crisis,
pues es a partir del dolor por agudizacin de procesos patolgicos o por erupcin de terceros
molares que se piensa en consultar: me dola mucho una muela, porque a veces me duelen las
muelas de atrs.
44
La ortodoncia como procedimiento que puede mejorar los aspectos funcionales y estticos, se
expresa como motivo de consulta pasada y potencial en un mayor porcentaje que el
blanqueamiento para los estratos medio y altos, 23,64 % en el motivo de consulta y 15,1% para
la necesidad potencial. En los estratos bajos se presenta en un 8,53% para el motivo de consulta
y un 17,5% para la consulta potencial y est asociado a la percepcin de malposicin dentaria
(dientes separados, juntos, torcidos, montados, disparejos, mal acomodados, mala mordida etc.),
o a una necesidad social Porque no me han hecho la ortodoncia y tratamiento actual Revisin
de control de ortodoncia. Este aspecto llama la atencin pues el considerar la maloclusin como
una prioridad para la consulta nos habla de una sensacin asociada al mejoramiento de las
condiciones bsicas de salud bucal, en una bsqueda que supera lo urgente para pasar al
perfeccionamiento de las condiciones dentales y que puede interpretarse como una expresin de
cmo la disminucin del fenmeno de caries dental est construyendo necesidades donde la
percepcin de tener maloclusiones entra a ser un problema prioritario que deben resolver los
servicios de salud bucal. Este asunto se torna de gran importancia en el anlisis, pues entrara a
considerarse como un aspecto de demanda insatisfecha que puede percibirse por parte de los
usuarios como una barrera o aspecto inequitativo para el acceso a los servicios.
Desde sus experiencias, nios y nias expresan adems, lo que segn ellos es prioritario para los
servicios de salud en relacin con la informacin que les brindan y as encontramos como segn
el 62,1 % de escolares de los estratos medio y altos y el 58,8 % de los bajos, manifiestan que el
personal de salud bucal les brinda informacin posterior al tratamiento siendo relevante (65%
para los estratos bajos y 65,4 % para los altos), las instrucciones que se relacionan con la
motivacin hacia el cuidado bucal y la utilizacin de los elementos de higiene. Estos aspectos
preventivos, se confirman a partir de la aceptacin de estos elementos para la higiene, que se
refleja en su uso, mostrando en lo que concierne al cepillado tanto para los estratos bajos como
medio y altos, el mayor peso porcentual al cepillado entre 2 y 4 veces al da, figura 7.
45
Figura 7. Distribucin porcentual de la frecuencia de cepillado por da segn
estratos. Escolares de instituciones Educativas de Medelln, 2009
100
90
80
70 65,4
Porcentaje
56,2
60
50
35,9
40
30 23,4
20
8,5
10 1,6 1,8
5,1
1,1 1
0
1 2 3 4 mas de 4
Numero de veces
Respecto a la utilizacin de la seda, es importante destacar cmo el mayor porcentaje para ambos
estratos (36,5% para los bajos y 29,5% para medio y altos), se present en nios, nias y jvenes
que dicen no utilizar la seda dental en su rutina diaria de higiene, haciendo pertinente la revisin
de las estrategias de motivacin y educacin sobre hbitos, que son impartidas por quienes
trabajan por la salud bucal en la ciudad, para lograr no slo niveles de aceptacin y utilizacin de
la seda similares al cepillo, sino tambin para mejorar su calidad, figura 8.
40 36,5
Porcentaje
29,5
30
22,6
21,2
17,5 18,0
20 15,7
15,0
11,1 12,9
10
0
no usa 1 2 3 mas de 3
Numero de veces
46
La utilizacin real de los servicios
Los resultados nos permiten analizar algunas condiciones de accesibilidad relacionadas con la
asistencia, donde sobresalen entre 1 461 encuestados, un 6,9 % que nunca ha asistido a consulta
odontolgica. De ellos(as) el 97 % pertenecen a los estratos bajos principalmente en las edades de
12 (43,6 %) y 15 aos (41,6 %), quienes se hacen representativos en la medida que la inasistencia
a los servicios odontolgicos puede asociarse con las separacin de unas familias de la afiliacin
al sistema de seguridad social y/o de la ausencia de canales efectivos de remisin desde los
programas de crecimiento y desarrollo. Esto representara, as mismo, un incumplimiento, por
parte de las instituciones, de lo contemplado en el articulo 5 de la Resolucin 412 de 2000 donde
se obliga a las EPS y ARS a implementar estrategias que le garanticen a sus afiliados, de
acuerdo con las condiciones de edad, gnero y salud, el acceso a las actividades, procedimientos
e intervenciones de proteccin especfica y deteccin temprana as como la atencin de
enfermedades de inters en salud pblica.61 Adicionalmente, la falta de asesoramiento durante
los primeros aos de vida en relacin con la salud bucal puede afectar el desarrollo fsico y
psicosocial de nios y nias.
Tipo de aseguramiento
47
Figura 9. Proporcin de escolares que han consultado alguna vez a los servicios de salud
bucal por zonas. Escolares de Medelln 2009
Zona 1
91,9 %
Zona 3
96,4 % Zona 5
99 %
Zona 2
93,2 %
Zona 6
96,7 %
Zona 4
93,5 %
La inasistencia a los servicios de salud bucal es representativa adems, en la medida que esta
inasistencia se asocia de acuerdo con las respuestas de los escolares, con descuido y miedo a los
procedimientos (37,7 %), es que me da pereza, porque le tengo miedo; con dificultades de
los padres (36 %), Porque mi mam tiene mucho trabajo, porque mi mam no me ha
llevado; a dificultades econmicas que impiden el acceso (14,7 %), porque a mi mam no le
han pagado, porque no hemos tenido plata y a dificultades para obtener la cita (9,8 %),
porque en el centro de salud es muy difcil que le den cita; aspectos que invitan a pensar en la
informacin/motivacin que ofrecen los servicios y las barreras que se generan en los mismos.
Los datos anteriores coinciden con los motivos de quienes ya habiendo consultado alguna vez,
creen necesitar una nueva consulta, pero no han hecho efectiva esta pretensin que en relacin
con el tipo de aseguramiento se distribuyen porcentualmente de acuerdo con la tabla 11 y de
acuerdo a los motivos que expresan segn estrato, los principales se asocian con la falta de inters
(31,3 %) A uno se le olvida, como que no le da importancia, y las ocupaciones de los padres
48
(22,8 %), Porque mi mam est ocupada y mi pap no puede. En los estratos bajos, las causas
para no buscar esta nueva consulta se relacionan igualmente con la falta de inters (31,3 %) en
trminos ausencia de enfermedad: Porque no me han dolido los dientes y las ocupaciones de
los padres (17,1 %), a quienes sus jornadas laborales no les permiten tener presente el trmite
para la consulta odontolgica, hecho que refleja cmo la utilizacin de los servicios ocurre para
los nios(as) con su desconocimiento de los procesos, asociado a la dependencia de un adulto
responsable quien debe tramitar las acciones que permiten el acceso al sistema Porque yo no s
pedir la cita.
Tabla 11. Necesidad percibida de consulta a los servicios odontolgicos por parte de
escolares de Medelln, de acuerdo con su tipo de aseguramiento, 2009
Tipo de aseguramiento
49
Factores asociados al derecho y prestacin del servicio: aqu se encuentran las barreras ms
sobresalientes para el ingreso al sistema en cuanto reflejan, para los estratos bajos (16,5 %),
aspectos de inequidad en el acceso a los servicios de salud, como la dificultad para la obtencin
de citas en el SGSSS por cuotas/multas pendientes: es muy difcil porque yo debo una multa;
congestin telefnica, es muy difcil conseguir la cita por telfono; largos tiempos de espera en
la solicitud personal he estado por pedir la cita pero me da pereza ir all a sentarme al Centro
de Salud; agendas llenas, Me estn pidiendo la cita y que no hay; citas en el mediano o el
largo plazo, Me da pereza pedir citas porque se demoran mucho, y congestin en el rgimen
subsidiado porque es difcil la cita por Sisben.
En relacin con el derecho al servicio, los obstculos para consultar se refieren a los tiempos de
espera o dificultades para efectivizar la afiliacin Porque tengo problemas con los papeles y
particular vale mucho, porque segn las reglas, all no se ha cumplido el tiempo pa`pedir la
cita; as como los obstculos que se derivan de los trmites relacionados con la afiliacin y
carnetizacin Porque ya no tengo EPS, estn haciendo la nueva encuesta y antes porque no
haba plata Porque no me han dado el carn de la EPS, cambio de residencia Porque antes
vivamos en Bogot y aqu no hemos pedido cita; cedula de ciudadana en trmite Nunca he
pedido cita y una vez que fui no me atendieron porque no haba sacado cdula y desempleo de
los padres Mi pap se sali de trabajar.
De otra parte y en referencia al tiempo transcurrido desde la ltima consulta odontolgica, los
rangos ms representativos se encuentran en los nios, nias y jvenes que consultaron los
servicios odontolgicos hace 0 a 5 meses, con un 43,3 % para estratos bajos y 63,8 % para medio
y altos. En segundo lugar se encuentra la consulta que se realiz hace 6 a 11 meses para los
estratos medio y altos (19,8 %) y la que se realiz con un tiempo que supera los 12 meses para
los estratos bajos (39,8 %), figura 10.
50
Figura 10. Distribucin de los escolares segn el nmero de meses transcurridos desde la
ltima consulta odontolgica. Instituciones Educativas de Medelln, 2009
100
90
80
70 63,8
Porcentaje
60
50 43,3
39,8
40
30
19,8
17,0 16,4
20
10
0
Si bien los mayores porcentajes se encuentran asociados a las periodicidades que han sido
promocionadas desde la profesin y los medios de comunicacin y a las estipuladas en las guas
de atencin de la resolucin 412 para las actividades preventivas en odontologa, es primordial en
este punto, llamar la atencin sobre la importancia de tener presente en la orientacin a los
usuarios, no solo estas directrices, sino tambin la valoracin de riesgo de caries, como una
posibilidad para diferenciar a quienes son ms o menos susceptibles, aumentando sus
oportunidades para prevenir o controlar su enfermedad62 y teniendo presente el contexto
socioeconmico en que vive.
51
la consulta odontolgica como incmoda en relacin con el dolor durante o despus del
procedimiento y el disgusto con los sonidos y objetos punzantes propios del servicio.
Finalmente y aunque quienes califican como mala la calidad de la atencin recibida solo
corresponden al 1.9% para los estratos bajos y al 1.38% para los estratos altos, es importante
analizar sus justificaciones como insumo para las acciones de mejoramiento continuo que deben
hacer parte de las instituciones prestadoras de servicios de salud bucal. Estas son la actitud de
algunos profesionales que califican como grosero, mal genio, problemtico y con problemas en la
comunicacin como la ausencia de informacin sobre la condicin que esta tratando en el
nio(a), o los regaos y comentarios negativos acerca de las condiciones de salud bucal del
usuario. As mismo, la calidad de atencin evaluado como mala por los nios(as) a partir de que
se provoca mas dolor del necesario, mas citas de las necesarias, insatisfaccin con el resultado, la
falta de indicaciones y el no saber que le hicieron.
3.3 Discusin
En la ciudad de Medelln se han realizado desde 1968 hasta el ao 2010, siete estudios sobre la
situacin de salud bucal de los escolares de la ciudad. Si bien es cierto, en estricto sentido, los
objetivos, las edades incluidas y la metodologa de estos estudios no son cien por ciento
comparables, esto no invalida la oportunidad que ha tenido la ciudad de monitorear la tendencia
de los problemas, principalmente el de la caries dental. El ltimo monitoreo, el sexto, se haba
realizado en el ao 2006 en colegios oficiales que albergaban predominantemente estudiantes de
ESE bajos y en el 2007, en colegios no oficiales con estudiantes de estrato medio y alto.
Este VII monitoreo fue realizado con una metodologa semejante a la que se us en el estudio
pasado de tal manera que las comparaciones de los resultados fueran confiables. Incluy de
nuevo muestras probabilsticas de estudiantes de estratos bajos, medio y altos; utiliz el mismo
sistema de diagnstico del problema caries dental y aunque no evalu la fluorosis dental por las
razones ya comentadas en la introduccin, s indag por la experiencia de los escolares con el
acceso a la atencin odontolgica.
52
La evaluacin de la calidad del cepillado; observacin que se ha mantenido a lo largo de estos
estudios como una forma de evaluar indirectamente el resultado de las acciones educativas
emprendidas en programas como el de Escuelas y Colegios Saludables, muestra que estas
acciones no slo deben mantenerse sino tambin mejorarse y posiblemente replantearse en
trminos de su metodologa, por cuanto el indicador promedio para las cuatro edades estudiadas
(8, 12, 15 y 18) fue 40.7% de las superficies dentales con biopelcula, lo que significa que cerca
de la mitad de las superficies siguen en riesgo an despus del cepillado. Comparado con los
resultados del VI Monitoreo,5 la calidad del cepillado de los escolares ha desmejorado pues el
indicador pas de de 23.9% a 40.3% a los 12 aos, situacin que corrobora lo que se haba
advertido cuando se seal que hay debilidad en la construccin de hbitos saludables y se
sugiri la necesidad de superar la concepcin reduccionista de educacin para la salud, entendida
como simple transmisin de conceptos y elementos tcnico instrumentales, impartidos por
profesionales de la salud que intentan transformar hbitos, desde acciones fundamentadas en el
modelamiento conductual, y que desconocen los contextos de sentido en el que estos se
producen.6
Con estos resultados, Medelln sigue haciendo parte de las ciudades y pases que redujeron
sensiblemente la experiencia de caries en su poblacin joven en las ltimas dcadas del siglo XX
y en el inicio del siglo XXI;65 segn la OMS, actualmente cerca del 70% de los pases alcanzan la
meta de un CPOD 3.0 a los 12 aos.66,67,68 Aunque debe reconocerse que el problema est lejos
53
de ser controlado y por el contrario se ha ido polarizando como muestra de un problema que de
manera clsica expresa las desigualdades en salud, en muchos lugares del mundo.17,69,70
Este ndice que aporta informacin relevante sobre el impacto de la enfermedad en los individuos
ms afectados, debe ser tenido en cuenta por las autoridades de salud, los profesionales de la
odontologa y los investigadores para replantear varias de sus estrategias de trabajo. De un lado,
el modelo de prestacin de servicios que sigue siendo el mismo que exista cuando el problema
era generalizado en la ciudad y de otro, la manera como deben abordarse los prximos estudios
tratando de hacer un aporte ms significativo en el reconocimiento y caracterizacin de la
poblacin ms afectada.20,78
Comentario especial merece lo ocurrido con el ndice CPOD modificado (incluye las lesiones no
cavitarias y cavitarias limitadas al esmalte). Los resultados muestran que contrario a lo ocurrido
con el CPOD clsico, los valores del ndice modificado varan de manera diferente entre uno y
otro estudio. En el VI Monitoreo el CPOD-M a los 12 aos es de 1.42 y 1.71 para ESE bajos y
medio y altos, respectivamente. En este Monitoreo, el mismo ndice a la misma edad es de 3.81 y
1.38 para bajos y medio-altos. Qu puede explicar el comportamiento de este ndice en el ESE
bajo?
El anlisis sugiere dos explicaciones: (i) Coherente con el incremento de los porcentajes de
superficies dentales con biopelcula hay un incremento en este tipo de lesiones; lo que supone la
54
necesidad de reforzar los programas educativos, como ya se dijo, y hacer una vigilancia ms
constante sobre esta situacin que claramente indica un incremento en las probabilidades de tener
ms escolares afectados con caries cavitaria; (ii) Pese a la calibracin, puede haber ocurrido un
sesgo en los examinadores quienes diagnosticaron en algunos casos las manchas propias de la
fluorosis, de alta prevalencia en la ciudad, como lesiones no cavitarias. De ser esta la explicacin,
sugiere que este debe ser un aspecto de mxima atencin es estudios futuros.
La situacin particular de los y las jvenes de 18 aos merece un comentario aparte en tanto no
son muy frecuentes los estudios en esta edad16,79 y porque ellos y ellas son sujetos especficos de
algunas de las metas del milenio.80 Aunque la experiencia de caries en este grupo tambin tiene
una tendencia a la reduccin, no puede pasar desapercibido que entre los 12 y los 18 aos, pasan
de ser 35 a 60 por cada cien, los afectados por este problema; que el porcentaje de superficies con
biopelcula (38,8) no difiere significativamente del promedio global (40,7) y que no se ha logrado
un indicador de cero prdidas dentarias por caries en los y las jvenes de estratos bajos (2,6% han
perdido uno o ms dientes por esta causa) como una muestra ms de las desigualdades, puesto
que en el ESE medio y altos este indicador es igual a cero.
De otro lado, el tema del acceso explorado en este Estudio sugiere globalmente, adems de las
reflexiones ya anotadas en la presentacin de los resultados, que el acceso de nios, nias y
jvenes a los servicios est mediado por situaciones ya conocidas de naturaleza econmica,
cultural, social y organizacional. Sin duda podemos reconocer una cultura de la prevencin
arraigada en la subjetividad de la mayora de los y las escolares, que favorece su actitud hacia el
cuidado; esto sin embargo, resulta insuficiente ante la presencia de algunas barreras econmicas y
organizacionales que limitan el derecho a la atencin y ante la arremetida del mercado que crea
necesidades que fcilmente los hace dependientes de intervenciones de alto perfil esttico como
el de la ortodoncia e incluso el blanqueamiento.81 Esto coincide con algunos de los hallazgos
reportados en el componente cualitativo del VI monitoreo, que muestran que la preocupacin
fundamental de los estudiantes respecto a la salud bucal est centrada en la necesidad de cumplir
con ciertos requisitos estticos dominantes en la cultura e impuestos por los criterios de la
odontologa de mercado y los medios masivos de comunicacin. Adems se afirma frente al
desarrollo de prcticas saludables, que no basta con el deseo, el querer hacer algo o la conviccin
55
de que hay que hacerlo, si no se cuenta con las condiciones bsicas o los recursos mnimos
necesarios, como es en este caso particular, el acceso a la crema, a la seda dental y/o a la consulta
odontolgica de manera oportuna.15
Finalmente, la cifra de un 7,0 % de los y las escolares que a pesar de tener 12 aos o ms, nunca
han recibido atencin odontolgica, refuerza los argumentos sobre inequidad e invita a la
reflexin sobre la experiencia de otros pases que han dispuesto el acceso universal a la atencin
para la poblacin entre cero y 18 aos.82
Este nuevo Monitoreo refrenda el inters por los nios, las nias y los jvenes de la ciudad de
Medelln como parte de una opcin poltica que ha quedado ratificada en el Cdigo de Infancia y
Adolescencia que adopt Colombia en el ao 2006.2 Esto sin embargo no impide considerar dos
situaciones particulares, de un lado, que estn excluidos de este Estudio los nios, nias y jvenes
no escolarizados, que aunque no lo reconozcan las cifras oficiales, se presume que son un nmero
significativo teniendo en cuenta, la situacin social que vive la ciudad, la desercin escolar
reiteradamente denunciada y aquellos y aquellas llegados masivamente como desplazados del
campo a engrosar los cinturones de miseria de la ciudad y que no entran en dichas cifras. De otro
lado la preocupacin por la poblacin joven no oculta la realidad de la ciudad cuyos servicios
estn desbordados por la atencin a los adultos, de quienes no conocemos su situacin real de
salud bucal desde hace ms de 10 aos, reportada en el ENSAB III;83 slo conocemos
empricamente la insuficiencia de los servicios para atender su demanda.
56
3.4 Conclusiones
Se cumplen las metas en salud bucal del Plan Nacional de Salud Pblica 2007 - 2010,
acogidas por el Plan Municipal de Salud, de acuerdo con las directrices del Ministerio de la
Proteccin Social.
3.5 Recomendaciones
57
Es importante realizar una concertacin entre los organismos gubernamentales, y las
comunidades acadmicas y gremiales relacionadas con la odontologa para explorar la
posibilidad de orientar a los padres y jvenes en relacin con la pertinencia e indicaciones
para procedimientos estticos.
La adopcin de una metodologa particular para el abordaje del objeto de estudio es una decisin
que hay que tomar con mucho cuidado en todo proceso investigativo, teniendo en cuenta que ha
de garantizarse completa correspondencia entre el propsito del estudio, las caractersticas del
fenmeno social que se pretende analizar su naturaleza, los sujetos implicados y las condiciones
de ocurrencia- y la lgica que subyace en el procedimiento a seguir, junto con las posibilidades
reales de las herramientas que lo apoyan.
De acuerdo con lo anterior y teniendo en cuenta que hay un inters fundamental de comprender
lo que est sucediendo en las instituciones educativas respecto a la salud bucal como objeto de
aprendizaje, para sustentar la eleccin hecha por la investigacin cualitativa, como lgica
orientadora del Estudio, es pertinente que primero se presente lo que se entiende por
comprender en una investigacin de esta naturaleza, en la que estn implicados los actores
educativos estudiantes y maestros-.
58
Es por eso que, partiendo de la conviccin de que comprender implica aprender a ver ms all
de lo cercano y de lo muy cercano, sin desatenderlo, sino precisamente verlo mejor integrndolo
en un todo ms grande84 , en este proceso investigativo se dio la posibilidad del acercamiento
personal y profundo tipo conversacional- entre investigadora y participantes alrededor de
situaciones que configuran la cotidianidad de la escuela y dentro de las cuales lo referente a la
salud oral fue emergiendo de una manera natural, sensible, contextuada y dotada de sentidos, los
que cada actor/a le otorga de acuerdo a sus propias experiencias y a las que construye con sus
grupos de referencia.
59
interpretacin entre quienes comparten contextos cotidianos de actuacin, que no podran de
ningn modo reducirse a variables previamente establecidas por quienes asumen la tarea
investigativa. Desde esta perspectiva, en la lgica cualitativa, las personas y los escenarios son
parte constitutiva de un todo, lo que quiere decir, que cada persona experimenta un
acontecimiento dentro del contexto al que est vinculada,87 razn por la cual su voz individual y
su sentir particular tienen especial importancia en el intento de comprender.
60
4.1.3 Tcnicas e instrumentos
Relatos de experiencias en contexto de grupos focales
La vida, como unidad inteligible, no es algo dado, existente por fuera del relato, sino que
se configura de acuerdo con el gnero discursivo/narrativo en cuestin, y en el marco de
una situacin y una esfera determinada de la comunicacin,91 de ah el valor de esta
tcnica como forma de conectar pasado y presente, de dar cuenta y visionar, de recordar y
anticipar y sobre todo, de reconstruir con otros y otras las experiencias que han sido
significativas por lo mucho que han aportado o por la carencia que las ha caracterizado.
Entrevista en profundidad
Se opt por la entrevista en profundidad como tcnica para la construccin de los datos
porque en ella el/la entrevistado/a tiene la posibilidad no slo de aportar informacin sino
de expresar sus criterios y valoraciones; narrar sus experiencias con la emocin que ellas
le generen y hacer alusin crtica respecto a sus actitudes y a las de los dems miembros
de la comunidad educativa, gracias al formato conversacional que caracteriza esta tcnica.
61
4.1.4 Anlisis de la informacin
Es importante precisar que el anlisis de este estudio se concibe desde una lgica inductiva, o
dicho de otra manera, el objeto de estudio se va construyendo en la medida en que se tiene acceso
a una cantidad mayor de informacin y se hace anlisis de la misma con el fin de dar respuesta a
los interrogantes que le dieron origen.
Como parte constitutiva del anlisis se hizo la codificacin de la informacin, entendida segn
Coffey y Atkinson como el proceso que le permite al/la investigador/a identificar datos
significativos y establecer el escenario para interpretar y sacar conclusiones o como una forma
de condensar el grueso de los datos en unidades analizables, creando categoras con ellos o a
partir de ellos, para abrir la indagacin y pasar a la interpretacin.94 Desde esta perspectiva de
trabajo, en el anlisis se pueden diferenciar tres niveles, as:
62
con sus respectivas tendencias, como aparece en la tabla, con que se inicia el captulo de los
hallazgos.
Tercero: Construccin del sentido. Esta fase del anlisis, an no desarrollada, se dedicar a la
construccin propiamente dicha de cada una de las categoras, es decir, a la descripcin o
sustentacin de las tendencias que las constituyen, las cuales fueron presentadas de una forma
sinttica en la matriz categorial. Para ello, se parte de las expresiones provenientes de los
participantes y se redacta un texto en el que se logre mostrar a manera de entramado de
relaciones, el texto social producido a propsito de este ejercicio investigativo. Como insumos
para la parte del anlisis que falta, se aportan los siguientes textos in vivo, es decir, que son
expresiones directas de los y las participantes respecto a cada una de las categoras.
CATEGORAS TENDENCIAS
La responsabilidad frente a la salud , un compromiso de todas los
actores educativos
La construccin de la salud asociada a procesos subjetivos e
Apropiacin del Modelo de Salud intersubjetivos
Bucal La salud bucal como experiencia cotidiana
63
De manera complementaria, se presentan como insumos para la finalizacin del Estudio,
los siguientes textos in vivo aportados por los participantes, ya ubicados en cada una de
las categoras de anlisis definidas:
Porque qu bueno sera que los paps como dice Fernando, aprovechar eso
lo de la higiene oral para lo de lo acadmico muchos paps no saben qu
pasa cuando uno tiene una enca inflamada o no saben o no son consientes
de la necesidad de la salud oral, no se dan cuenta de los impactos que
genera un dao en la boca y de los impactos que genera en toda la salud
cierto.
64
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Yo dira que los odontlogos estuvieron como muy conscientes de que era
importante tener en cuenta a los padres de familia pero yo solamente me di
cuenta que lo hicieron, que se vincularon con la reunin de padres de
familia, los paps venan entonces yo estoy pendiente llamando al pap y
decirle: mire en el colegio hay un programa de salud oral, dgame si su
nio est asistiendo pues ya, llene estos papeles; entonces lo que hicieron
fue que los nios que no haban llevado porque votaron el papel y no lo
diligenciaron, o los paps que se les olvido y los dej, ellos se sentaron con
ellos, les explicaron la importancia y volvieron a diligenciar el papel y se
ocuparon de que casi todos los nios tuvieran la fotocopia, el registro, todo
lo que ellos necesitaban para atender a toda la comunidad.
Y tambin que en las casas a veces les quitan a veces los cepillos porque
varias personas usan el cepillo, o la mam no est pendiente de que el nio
se cepille todos los das, esos es el nico problema que he tenido
No gastarle la seda del nio, ni quitarle la crema, ni coger el vaso para otra
cosa, porque as pasaba, yo marqu los vasos, los cepillos, marqu todo,
pero eso se sala porque le echaba marcador y eso se borra, entonces ah,
que mi vasito que mi mam me lo cogi y sembr una matica en l cmo
le parece? Yo creo que hay que empezar es desde la mam o de la abuela o
la persona que est encargada del nio
65
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Pero aqu hay una limitacin grande que es una limitante muy grande y
muy significativo, y es el vnculo de la escuela con la comunidad, eso lo
hemos discutido muchsimo o sea los padres de familia pueden llegar a la
institucin de otras.
Imagnese usted, inclusive los cepillos que se les dan aqu y el ltimo
cepillo y uno les pregunta que qu pas ah, que mi mam me lo cogi y lo
dejo pa ella; eso hay que concientizarlos a ellos del respeto, de la pulcritud,
del aseo, de la higiene, un cepillo es muy personal y hacer algo por los
dientes de sus hijos me parece que es bsico, es bsico que por uno
empiecen a cuidar sus dientes, de verdad que es muy importante
Los grandes tambin es bueno que sepan lo que nos ensean en los
talleres.
66
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Uno puede hacer relaciones sanas o enfermas porque cuando uno tiene
envidia, rabia, eso enferma.
Uno se alivia o se siente bien , por ejemplo cuando dos nios despus de
una palee se piden perdn y se dan la mano
Pero has visto que la salud es como la integridad de la persona, ella misma
y con el ambiente que se relaciona: si yo estoy bien, fsicamente y
psicolgicamente, las personas que estn conmigo tambin van a tener esa
parte de salud y no es saludable solamente fsicamente si no a nivel de
psicologa, yo puedo estar enferma pues del cuerpo pero psicolgicamente
tener muchas cosas buenas; hablar de salud es como hablar de la integridad
de la persona, en todos los aspectos, fsico, morales, espirituales, religiosos,
todos para que la personas est bien, personalmente, y a nivel de
ambiente con la gente que
La salud es una forma de vida, tiene mucho que ver con la relacin
conmigo misma y con los dems
Pa mi salud es estar bien, en paz, contento y uno se vuelve ms saludable
La construccin de cuando tiene amigos, compaeros o as
la salud asociada a Yo siento que este programa ha sido muy positivo, yo que manejo las
procesos subjetivos nias de primero, pues yo siento que se han motivado las nias, que es muy
importante, motivar en el otro el deseo de estar bien, limpio, en muchas
e intersubjetivos partes de su cuerpo, en los ojos, en la boca, en los odos, como todo lo que
integra una persona fsicamente y espiritualmente.
Hay gente que vive enferma y por ah derecho lo enferma a uno con sus
problemas y su manera de ser.
Yo tambin tengo que estar saludable para hacer la vida ms fcil a la
gente que vive conmigo.
Me pareca que no, no, o sea, me pareca muy artificial montar con los
nios una prcticas que no tenan que ver con lo que comnmente hacamos
dentro del aula, para que se acostumbraran a resolver conflictos que no iban
a lograr hacer tampoco en la casa.
Listo, hay que sacarle el momento al cepillado de dientes, si, pero si
nosotros vemos como que ellos de alguna manera es no es que no sea
beneficioso para ellos porque igual es parte de o sea, como si las cosas
tuvieran un enlace.
De todas formas vemos que la educacin es integral, los hbitos saludables
y en estos nios tienen que hacerse; por aqu hay mucha cultura, empiece
por el cepillo que es compartido, entonces si uno no le crea a los nios
hbitos saludables, de estar aseados, lavarse los dientes, de eso, es parte del
trabajo de la educacin tambin, yo pienso que es parte de la educacin
tambin, que no lo tienen en la casa
Uno, estarles revisando los dientes cuando llegan fomentar que no
consuman los dulces, que se juaguen la boca despus de que consuman los
dulces, y el cepillado despus de que, pues por ejemplo este ao yo todava
estoy con el cepillado, yo ando con esas goticas reveladoras y despus del
descanso se cepillan y a la salida les hecho esas gticas reveladoras salen
felices con la lengua roja ah se dan cuentan de lo mal que se cepillaban eso
sera servicio a nivel interno.
Ellos me reclaman profe el cepillado y los voy mandando por filitas, as,
y les fascina, yo no s si ser por las goticas que se entusiasman de verse
as, pero ellos me reclaman el cepillado, eso fue es bueno, eso es muy 67
importante.
b) CATEGORA 2: CONDICIONES DEL AMBIENTE ESCOLAR QUE
FAVORECEN E INHIBEN LA SALUD BUCAL.
Uno no se sienta a ver esto si est dando resultado, vamos a ver los nios que
piensan de esto, porque finalmente es la voz de ellos puesta ah.
Como hay nios cochinos que tienen mal aliento, la profe se sienta conversar
con nosotros pa que todos seamos ms asiados con los dientes.
68
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Pues para que los nios lo hagan un poco bien para que los nios no jueguen con
el agua ni boten el cepillo, todo eso entonces 20 minutos usted con l y 10 que se
desplazan, entonces es media hora, una hora es 45 a 50 minutos, eso es lo que yo
le veo problema en eso, pero me parece muy importante, y me parece muy bueno
lo que hicieron y uno se organiza a medida que tiene los grupos pero es lo que yo
le digo si uno est cerquita de una zona sanitaria donde pueda desplazarse
rpidamente
Pero por ejemplo, los grupos de primero que estn all abajo venir, hasta por all
es muy duro.
No se puede decir como que tengan aqu un cepillero porque como hay dos
jornadas, quin va a responder por los cepillos en la otra jornada, yo por ejemplo,
me estuve llevando los cepillos para la casa (inaudible) pero es que esos cepillos
necesitan aire, estar en un lugar ventilado, aislado, aqu en la institucin yo no
veo como espacios para eso.
Si, porque dgame usted dnde se van a colocar que les entre el aire y que estn
protegidos del gato que anda por ah, de ratas, de cucarachas y de tantas cosas que
hay por ah, no veo manera, y eso genera bacterias y problemas.
Y por ejemplo en la zona del restaurante que es donde se supone que los nios se
cepillaran los dientes al salir del restaurante, son tres lavamanos para trescientos
nios que van en un momento determinado, entonces el alboroto que se arma
all o sea, el espacio fsico para ellos cepillarse los dientes no es el ms
adecuado
Es muy maluco cepillarse en la escuela porque todo mundo empuja o le tira agua
a uno.
Aqu no hay donde guardar el cepillo y uno se lo lleva pa la casa y all todo
mundo se lava con l.
69
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Me preocup mucho ms fue con lo de Salud Oral, por que si vi cosas, que
venan, entregaban un cepillo de dientes y se iban, incluso, en una de las primeras
entregas yo le propuse a la seora: mire, no se los de a ellos, si no que yo se los
guardo Ella me dijo: no mir, la idea es que ellos se los lleven entonces ellos
se los llevaron los cepillos de dientes y efectivamente, ellos no volvieron con los
cepillos de dientes en todo el ao
Con todo el respeto les digo que los programas de salud deben tener en cuenta la
dinmica de las instituciones, porque van cayendo como a destiempo.
Eventos episdicos
Para nosotros ha sido muy importante conocer los programas que nos llegan
obstaculizadores de la
porque nosotros desde nuestro quehacer les podramos hacer tambin un refuerzo,
construccin colectiva de podramos incluirlos dentro de nuestro diario vivir cierto? Listo, hay que sacarle
el momento al cepillado de dientes, si, pero si nosotros vemos como que ellos de
la salud
alguna manera es no es que no sea beneficioso para ellos porque igual es parte
de o sea, como si las cosas tuvieran un enlace.
Ella s, yo vi que ella uno le pasaba los nios pero eso fue poquito tiempo tambin
cierto? El problema es el tiempo, tan poquito todo, como muy poquito tiempo
para cada nio, ah no haban cupos para nios, por ejemplo, yo tena un primero
con 42 muchachos, y haban muchos nios necesitados de ese espacio, y no los
pude enviar a todos porque ya ella tena su cupo completo, no poda admitir ms
muchachos.
Cuando las higienistas vienen todos nos cepillamos todos pero ya despus no.
Como todos no podemos estar en los talleres, entonces eso es muy maluco
porque los de cuarto y quinto nos dicen que, que bueno ir.
70
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
El nos deca que trajramos cuando l vena el cepillo para cepillarnos despus
del recreo.
Ahora no lo traemos porque se nos perdi y todava no nos han dado otro
Yo me cepillo todos los das, despus del desayuno, despus del almuerzo,
despus de la comida
Prescripcin adulta que Y tambin ha sido dura la lucha con los padres de familia en el sentido de que yo
inhibe la construccin de les digo que no les den plata para comprar dulces, porque si consume dulces, ya
no se consume el refrigerio y entonces ya el refrigerio, los lcteos, y todo lo que
hbitos es, en la hora del descanso, en la hora del refrigerio es la cantaletica de que para
los dientes, de que el calcio para los huesos, diario, pues como estar as a toda
hora, pero en primero pues me ha ido bien, no s de ah en adelante cmo ser, ya
ellos van creciendo, y ya no s, ya es segn el incentivo que se les va
estimulando eso.
Todos nos cepillamos cuando la profe nos manda pero despus nos da pereza.
Hay unos nios que no se cepillan despus del recreo porque la profe no est con
nosotros en el bao.
71
c) CATEGORA 3: INICIATIVAS ESCOLARES NOVEDOSAS DE SALUD
BUCAL
Cuando llega una persona experta eso genera mucho movimiento en el grupo,
hay entusiasmo y motivacin por lo que va a decir, si trae algo nuevo
l vena muy animado, muy entusiasta, y los nios, l llegaba y los nios esa
felicidad, porque l tena como esa energa, se inventaba cosas nuevas, los haca
rer, Luis Fernando era muy animado.
El lograr motivar a un nio para hacer algo, quiere decir que la otra persona
tuvo muy buena preparacin para llegar porque es que a ellos no los motiva
usted fcil para decirles: cepllese que le da asco el Kolinos, que le sabe
maluco, que l no quiere, porque le mientan el Kolinos y sale volado.
A m me parece que fue muy bueno, fue muy didctico me parece que ella que
fue la que lo gestion, ella pues, muy creativa
A los nios les encanta la creatividad, ver cosas nuevas porque a veces las
clases son muy pasivas
Ella le llega mucho, muy qu le llega pues mucho a los nios. Aprendieron
mucho, yo creo que a travs como de eso es que las nias aprenden ms fcil
que una clase ah pues como en el tablero entonces aprendieron ms, que
saben muy bien qu es, cmo cepillarse, para qu se cepillan, cmo debe ser el
cuidado
Me parecieron muy divertidos los talleres y gozbamos mucho con Luz Dary.
Pasamos muy bueno cuando vienen de Escuela Saludable porque nos remos y
hacemos cosas que en los otros das no nos dejan hacer
72
d) CATEGORA 4: COMPROMISO DE LA ESCUELA CON LA PROMOCIN
DE LA SALUD BUCAL
Para nosotros ha sido muy importante conocer los programas que nos llegan
porque nosotros desde nuestro quehacer les podramos hacer tambin un
refuerzo, podramos incluirlos dentro de nuestro diario vivir cierto?
Ah, no, no, aqu siempre hubo disponibilidad total, a nosotros no nos
Sensibilidad, compromiso y desagrada, ni nos, y si lleg en mitad de clase, lleg a mitad de clase, porque es
que cmo va a ser ms importante que aprenda un concepto que le puedo
apertura institucional
ensear ms tarde o al otro da, que a cepillarse los dientes?.
Hay que darle prioridad, me parece importante y hay que darle prioridad a las
cosas, porque cuanto hubiera agradecido uno que en primaria a uno le hubieran
hecho esas campaas y le hubieran enseado a cuidar los dientes, entonces para
m, yo considero que esto es muy valioso lo mismo que el refrigerio, son cosas
que hay que darles prioridad por encima de todo porque para que este estudie y
todo sin su boca, deja mucho que desear (inaudible) a m personalmente pues no
puedo hablar por los dems, pero aqu en el colegio no tenemos problema con
eso, y personalmente yo tengo disponibilidad total.
En el momento en el que llegue est bien, porque uno sabe que se manejan los
problemas del transporte, que tacos, mucha cosa, no pudo llegar a la hora y l
siempre me avisaba, siempre me avisaba cundo iba a venir, incluso yo tuve
cambios de jornada y hablbamos para cuadrar eso.
73
TENDENCIA TEXTOS DE PARTICIPANTES
Irrupcin programtica de la Sera muy bueno que nos convocaran para hacer una programacin conjunta de
tal manera que nos interrumpieran en la programacin de la institucin y as
dinmica escolar que opaca la
tambin habra mayor disposicin de todos para el desarrollo de las
apuesta por el trabajo actividades.
cooperado.
Me parece que falta mayor estructura en la propuesta para que no se reduzca a
actividades sueltas.
Ya eso es como cada una, pues nosotras, cada una con su grupo en la clase de
ciencias pues se ensea siempre el cepillado correcto.
Tmida inclusin de la salud
Eso si es una dificultad en los grupos que son por profesorado, a partir de
como apuesta curricular.
tercero, pero como en primero y segundo uno maneja su tiempo, uno sabe que
tiene sacar las ltimos 20 minutos para el cepillado, uno sabe que tiene que
tenerlo
Eso se hace a travs de las reas, directamente quienes dictan tica y valores y
el trabajo con valores all y las hermanas de catequesis trabajan eso
tambin, o sea, en todas las materias se hace porque eso integra.
74
ANEXOS
75
ANEXO 1
Diseo muestral realizado por Hugo Grisales Romero. Matemtico, Especialista en estadstica, Magister en Epidemiologa, Doctor en
Epidemiologa, docente Universidad de Antioquia.
76
ANEXO 2
FORMATO DE EXAMEN CLNICO: INDICADORES DE CARIES DENTAL DE LOS
ESCOLARES DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS DE ESTRATOS BAJOS, MEDIOS Y
ALTOS. MEDELLN, 2009
Edad ____________________
R. Contributivo
R. Subsidiado
No asegurado
Privado
Otro . Cul? _____________________________
Estrato ________________________________________
77
78
ANEXO 3
1. Has asistido alguna vez a consulta odontolgica? Si ___ No ___ ( pasa a la pregunta 12)
2. Cundo fue la ltima vez que fuiste al odontlogo? ___ das ___ meses ___ no recuerda
___________________________________________________________________________________
4. Por qu motivo fuiste al odontlogo? (anotar textualmente lo que conteste el/la entrevistado/a)
___________________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________
8. Sentiste que te atendieron bien o hubo algo que no te gust? (anotar textualmente lo que conteste el/la entrevistado/a)
__________________________________________________________________________
9. Cuando termin la cita el/la odontlogo/a te dio instrucciones o te explic algo del tratamiento? Si ________
No ________ (pasa a la pregunta 11)
79
__________________________________________________________________________
11. Te dieron una nueva cita o ya terminaste el tratamiento? Le dieron una nueva cita ___ Ya termin el
tratamiento ___
12. Tu crees o sientes que en este momento necesitas consultar el/la odontlogo/a por alguna razn?
Si la necesita ___ No la necesita ___ (pasa a la pregunta 15)
13. Cul es el motivo por el que sientes que necesitas consultar al odontlogo? ( anotar textualmente lo que conteste el/la
entrevistado/a)
__________________________________________________________________________
14. Y por qu no has consultado? (anotar textualmente lo que conteste el/la entrevistado/a)
__________________________________________________________________________
15. Cules elementos utilizas para la higiene bucal, y cuntas veces al da/semana? ( No los lea, selelos cuando el
entrevistado/a los nombre)
Otro ____________________________
80
ANEXO 4
Grado preescolar (5 aos) Jornada y descansos Nombre y edad de los escolares seleccionados
1.
Grupo seleccionado: 2.
3.
Grado Tercero (8 aos) Jornada y descansos Nombre y edad de los escolares seleccionados
1.
Grupo seleccionado: 2
3.
Grado octavo (12 aos) Jornada y descansos Nombre y edad de los escolares seleccionados
1.
Grupo seleccionado: 2
3.
Dcimo (15 aos) Jornada y descansos Nombre y edad de los escolares seleccionados
1.
Grupo seleccionado: 2
3.
Grado once (18 aos) Jornada y descansos Nombre y edad de los escolares seleccionados
1.
Grupo seleccionado: 2
3.
Observaciones: _________________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________________________
81
ANEXO 5
Proyecto de Investigacin: Salud bucal en la ciudad de Medelln: Monitoreo de los indicadores de caries
dental en escolares y evaluacin de la apropiacin del modelo educativo en salud bucal como objeto de
aprendizaje en el escenario escolar. Instituciones Educativas Oficiales.
DECLARO:
Que la Institucin Educativa a mi cargo ha sido invitada a participar en un estudio que busca describir el
estado de salud bucal de los escolares de la ciudad de Medelln, para hacer el monitoreo de los indicadores
de caries dental y evaluar la apropiacin del modelo educativo en salud bucal como objeto de aprendizaje
en el escenario escolar; con el fin de orientar los programas de salud bucal desde la Secretara de salud de
Medelln.
82
tiene la escuela del modelo de salud bucal implcito en la Estrategia Escuelas y Colegios
Saludables.
La informacin obtenida a travs de los exmenes bucales y las entrevistas, ser confidencial, los
nombres de los participantes no aparecern como tal.
Los exmenes bucales se realizarn siguiendo las normas de bioseguridad establecidas, por lo cual
no existe ningn riesgo para los participantes.
Para la realizacin de los exmenes bucales hemos hecho los siguientes acuerdos: se realizarn exmenes
bucales a 15 nios previamente seleccionados de los grados, preescolar, tercero, octavo, dcimo y once.
Doy fe, de que para obtener el presente Consentimiento Informado, se me explic en lenguaje claro y
sencillo lo relacionado con dicha investigacin, sus alcances y limitaciones; adems que en forma personal
y sin presin externa, se me ha permitido realizar todas las observaciones y se me han aclarado las dudas e
inquietudes que he planteado, adems que de este consentimiento tendr copia.
Dado lo anterior, manifiesto que estoy satisfecho/a con la informacin recibida y que comprendo el
alcance de la investigacin, mis derechos y responsabilidades al participar en ella.
83
ANEXO 6
FACULTAD DE ODONTOLOGA
Investigacin: Salud bucal en la ciudad de Medelln: Monitoreo de los indicadores de caries dental en
escolares y evaluacin de la apropiacin del modelo educativo en salud bucal como objeto de aprendizaje
en el escenario escolar
Entiendo que la investigacin que se realizar ha sido autorizada por la Universidad de Antioquia y
que el examen se llevar a cabo bajo las normas de bioseguridad indispensables para este tipo de
exmenes, no es invasivo y es de bajo riesgo; y se realizar con el fin de establecer la calidad del
cepillado y la presencia de caries dental.
Toda la informacin obtenida es de carcter confidencial y ser analizada en forma colectiva sin
revelar nombres o identificar datos individuales. Los resultados derivados de la investigacin sern
usados nicamente con fines acadmicos y divulgados en forma escrita u oral en publicaciones
cientficas, a nivel institucional o eventos acadmicos.
84
Doy fe, de que para obtener el presente Consentimiento Informado, se me explic en lenguaje claro y
sencillo todo lo relacionado con la investigacin.
De acuerdo con lo anterior, manifiesto que estoy satisfecho con la informacin recibida y que
comprendo los alcances de la investigacin y mis derechos y responsabilidades al participar en ella.
En Constancia firmo,
85
REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
1
Secretara de Salud de Medelln. Alcalda de Medelln. Plan Municipal de Salud 2008-2011. Rev Salud Pblica de
Medelln 2008;3(Supl 1):7-93.
2
Repblica de Colombia. Ministerio de la Proteccin Social. Decreto 3039 de 2007.
3
Granda E. La salud y la vida. Primera edicin. Quito Ecuador 2009.
4
Organizacin Panamericana de la Salud. Lineamientos para la Aplicacin y el Desarrollo de la Estrategia de
Entornos Saludables. Nuevas ediciones Ltda. 2006.
5
Ochoa EM. Ortz G. Galeano M. Corts O. Ambiente Educativo Saludable. Tesis de grado Maestra en Educacin y
Desarrollo Humano CINDE Universidad de Manizales 2009
6
Ochoa EM, Franco AM, Ramrez BS. Significados, experiencias y prcticas acerca de la salud y enfermedad bucal.
Rev. Salud Pblica de Medelln 2008; 3(2):74-76.
7
Romero Y. Las metas del milenio y el componente bucal de la salud. Acta Odontolgica Venezolana. 2006 (44):2
p.6
8
Petersen PE. The World Oral Health Report. World Health Organization Geneva, Switzerland 2003.
9
Hobdell M, Petersen PE, Clarkson J, Johnson N. Global goals for oral health 2020. Int Dent J 2003;53(5):285-8
10
Weinstein, P. Public Health Issues in Early Childhood Caries. Community Dentistry Oral Epidemiology 1998;26
Suppl 1:S84-90.
11
Twetman S, Garca-Godoy F, Goepferd SJ. Infant Oral Health. Dental Clinics of North America. 2000;44(3):487-
505.
12
Franco AM, Saldarriaga A, lvarez E, Roldn S. Jaramillo J, Kurzer E, et al. Perfil de salud bucal de los escolares
de 7 a 16 aos. Medelln, 1998. Revista Epidemiolgica de Antioquia 1999; 24:217-232.
13
Franco AM, Ochoa EM, Ramrez BS, Segura AM, Tamayo A, Garca C. Situacin de salud bucal de los escolares
de Medelln. VI Monitoreo, ao 2006. Revista Salud Pblica de Medelln 2007;1:58-69.
14
Ramrez BS, Franco AM, Corrales D. Situacin de salud bucal de los escolares de Instituciones educativas
privadas. Medelln. 2007 [Aceptado para publicacin en la Revista Nacional de Odontologa].
15
Ramrez BS, Escobar G, Castro JF, Franco AM. Necesidad de tratamiento en denticin primaria en nios de uno a
cinco aos con caries dental no tratada en una comunidad de bajos ingresos, Moravia, Medelln 2006. Rev Fac
Odontol Univ Antioq 2009;20(2):129-137
16
Escobar G, Ramrez BS, Franco AM, Tamayo AM, Castro JF. Experiencia de caries dental en nios de 1- 5 aos
de bajos ingresos. Medelln. Revista CES Odontologa 2009;22(1):22-28
17
Kimbrough V, Henderson K. Oral Health Education. New Jersey: Pearson Education Inc. 2006 p.58
18
World Health Organization. Oral Health Program. The World Oral Health Report 2003. WHO Geneva,
Switzerland. 2003
19
Harris N. Introduccin a la odontologa preventiva primaria. En: Harris NO, Garca-Godoy F. Odontologa
86
Preventiva Primaria. Ed. El manual moderno. Mxico, 2001. P. 1-14.
20
Manau C, Guash S. Mtodos de control de la placa bacteriana. En. Cuenca E, Manau C, Serra Ll. Odontologa
preventiva y comunitaria. Barcelona: Masson. 1999.
21
Bader A, Ismail A, Clarkson J. Evidence-based Dentistry and the Dental Research community. J Dent Res 1999
78; (9):1480-3
22
Franco AM, Santamara A, Kurzer E, Castro L, Giraldo M. El menor de seis aos: Situacin de caries y
conocimientos y prcticas de cuidado bucal de sus madres. Revista CES Odontologa 2004; 17(1):20-29.
23
Oliveira ER, Narendran S. Oral Health knowledge, attitudes and preventive practices of third grade school
children. Pediatr Dent 2000;22:395-405-40
24
Colombia. Constitucin Poltica de Colombia. Medelln: Concejo de Medelln; 1993.
25
Colombia. Ley 1098 de 2006, por la cual se expide el cdigo de la infancia y la adolescencia. Bogot: Legis; 2006.
26
Munera H. Calidad en la atencin en salud: una mirada desde los usuarios en Medelln. [Tesis de Maestra].
Facultad de Enfermera. Universidad de Antioquia. Medelln. 2009.
27
Mejia A, Sanchez A, Tamayo J. Equidad en el Acceso a Servicios de Salud en Antioquia, Colombia. Rev Salud
Publica 2007; 9(1): 26 -38
28
Mogolln-Prez Amparo Susana, Vzquez Mara Luisa. Factores que inciden en el acceso de la poblacin
desplazada a las instituciones prestadoras de servicios de salud en Colombia. Cad. Sade Pblica 2008; 24(4): 745-
754.
29
Comes Y, Solitario R, Garbus P, Mauro M, Czerniecki S, Vzquez A, et al. El concepto de accesibilidad: la
perspectiva relacional entre poblacin y servicios. Anu. investig. (Fac. Psicol. Univ. B. Aires) v.14, ene./dic [en
lnea] 2007. Consultado17 de junio de 2010. Disponible en:
[Link]
30
Frenk J. El concepto y medicin de la accesibilidad. Rev. Salud Pblica de Mxico. 1985; 27(5): 438-453.
31
Aday L A, Andersen R. A Theoretical framework for the study of access to medical care. Health Serv Res.1974;
9(3):208-220.
32
Maturana H. Desde la biologa a la psicologa. Synthesis; 1993.
33
Almeida Filho N. La ciencia tmida, Ensayos de deconstruccin de la Epidemiologa. Buenos Aires: Lugar
editorial 2000.
34
Granda, Edmundo. A qu llamamos salud colectiva, hoy? Revista Cubana de Salud Pblica [en lnea] 2004, 30(2)
(abril-junio). Consultado17 de junio de 2010. Disponible en: [Link]
35
Breilh J. La Epidemilologa y la Humanizacin de la vida. Convergencia y desencuentros de las corrientes.
Slavador, Baha, Brasil 1995.
36
Granda E. Salud pblica e identidad. Memorias del Foro Modelos de desarrollo, espacio urbano y salud. Bogot
1999
37
Maturana H. La realidad Objetiva o Construida? Barcelona: Antrhopos 1996.
87
38
Dewey J. El arte como experiencia. Barcelona: Paids; 2008.
39
Jay M. Cantos de experiencia. Buenos Aires: Paids: 2009.
40
Puig J. La escuela comunidad participativa. Revista Cuadernos de Pedagoga. Barcelona; 1996.
41
Aguilar F. Construccin de cultura democrtica en la escuela. En: Educacin y cultura poltica. Bogot.
Universidad Pedaggica Nacional; 2001
42
Roldn O. Darse cuenta para tener en cuenta al otro y a la otra. Potencia resiliente y capacidad de agencia de nios,
nias y adolescentes con experiencia de desescolarizacin. En: Niez y juventud latinoamericanas. Experiencias de
relacionamiento y accin colectiva. Medelln, Herber; 2009.
43
Magendzo A. Diseo curricular problematizador: PIIE, Santiago, Chile,1992
44
Magris C. Utopa y desencanto. Archipilago 2000;40:120-127.
45
Giroux H. Placeres inquietantes: aprendiendo la cultura popular. Barcelona: Paids; 1992
46
Zemelman H. El ngel de la historia: determinacin y autonoma de la condicin humana. Barcelona: Anthropos;
2007.
47
Wood D. Thinking after Heidegger, Malden , Mass. 2002
48
Mlich, JC. Antropologa simblica y accin educativa. Barcelona: Paids; 1996.
49
Eliade M. Mefistfeles y el andrgino. Barcelona: Labor; 1984.
50
Balandier G. El poder en escenas. Barcelona: Paids; 1994.
51
Brcena F. El oficio de la ciudadana. Introduccin a la educacin poltica. Barcelona: Paids 1997.
52
Moral M. Crtica a la visin dominante de salud enfermedad desde la psicologa social de la salud: Patologizacin
preventiva de la vida cotidiana. Boletn de Psicologa. Universidad de Oviedo. 2008.
53
Corea c. Lewkowicz I. Pedagoga del aburrido. Escuelas destituidas, familias perplejas. Buenos Aires: Paids;
2004 p.79
54
Klein H, Palmer CE, knutson JW. Dental status and dental need of elementary school children. Pub Health Rep
1938; 53:751-765
55
Gruebbel AO. A measurement of dental caries prevalence and treatment service for deciduous teeth. J Dent Res
1944; 23: 163-168
56
Pitts NB. Modern concepts of caries measurements. J Dent Res. 2004;83 Spec No C:C43-7
57
Pitts NB, Deery C, Fyffe HE, Nugent ZJ. Caries prevalence surveys a multi-country comparison of caries
diagnostic criteria. Comm Dental Health 2000; 17: 196-203
58
Internacional Caries Detection and Assessment System. Coordinating Committee. Rationale and evidence for the
Internationational Caries Detection and Assessment System (ICDAS II). In: Stookey G, editor. Proceedings of the
2005. Annual Indiana Conference, July 6-9, 2005. Indianapolis, IN: Indiana University School of dentistry; 2006.
59
O' Leary T, Drake R, Naylor. The plaque control record. J Periodontol 1972; 43: 38-39
88
60
Andersen R, McCutcheon A, Aday L, Chiu G, Bell R. Exploring Dimensions of Access to Medical Care. Health
Services Research 1983; 18(1):49-74
61
Colombia. Ministerio de la Proteccin Social. Resolucin 412 del 25 de febrero de 2000. Por la cual se establecen
las actividades, procedimientos e intervenciones de demanda inducida y obligatorio cumplimiento y se adoptan las
normas tcnicas y guas de atencin para el desarrollo de las acciones de proteccin especfica y deteccin temprana
y la atencin de enfermedades de inters en salud pblica.
62
Escobar G. Valoracin del riesgo de caries dental: Una herramienta para la atencin integral del nio. Rev Fac
Odontol Univ Antioq 2006; 18(1): 68-80.
63
Gushi LL, Soares MC, Forni TI, Vieira V, Wada R, Sousa MLR. Crie dentria em adolescentes de 15 a 19 anos
de idade no Estado de So Paulo, Brasil, 2002. Cad. Sade Pblica 2005; 21(5):1383-1391
64
Antunes JLF, Narvai PC, Nugent ZJ. Measuring inequalities in the distribution of dental caries. Community Dent
Oral Epidemiol 2004; 32(1):41-8
65
Marthaler TM. Changes in dental caries 1953-2003. Caries Res 2004; 38:173-81
66
World Health Organization. Significant Caries Index SiC. [Link]
(Consultado en Abril de 2010)
67
Nishi M, Stjernswrd J, Carlsson P, Bratthall D. Caries experience of some countries and areas expressed by the
Significant Caries Index. Community Dent Oral Epidemiol 2002; 30:296-301
68
Irigoyen ME, Snchez-Hinojosa G. Changes in dental caries prevalence in 12-year-old students in the State of
Mexico after 9 years of salt fluoridation. Caries Res 2000; 34:303-7
69
Macek MD, Heller KE, Selwitz RH, Manz MC. Is 75 percent of dental caries really found in 25 percent of the
population? J Public Health Dent 2004; 64(1):20-5
70
Narvai PC, Frazo P, Roncalli AG, Antunes JLF. Crie dentria no Brasil: declnio, polarizao, iniqidade e
excluso social. Rev Panam Salud Pblica 2006; 19(6):385-393
71
Vehkalahti M, Tarkkonen L, Varsio S, Heikkila P. Drecreasing and polarization of dental caries occurrence among
child and youth populations, 1976-1993. Caries Res 1997;31(3):161-5
72
Bratthall D. Introducing the Significant Caries Index together with a proposal for a new oral health goal for 12-
year-olds. Int Dent J 2000; 50: 378-384
73
Martins RJ, Garbin CA, Garbin AJ, Moimaz SA, Saliba O. Declining caries rate in a municipality in northwestern
So Paulo State, Brazil, 1998-2004. Cad Sade Publica. 2006; 22:1035-41.
74
Pereira SM, Tagliaferro EP, Ambrosano GM, Cortelazzi KL, Meneghim Mde C, Pereira AC. Dental caries in 12-
year-old schoolchildren and its relationship with socioeconomic and behavioural variables. Oral Health Prev Dent.
2007; 5:299-306
75
Tagliaferro EP, Meneghim MC, Ambrosano GM, Pereira AC, Sales-Peres SH, Sales-Peres A, Bastos JR.
Distribution and prevalence of dental caries in Bauru, Brazil, 1976-2006. Int Dent J 2008; 58:75-80.
76
Cabello R, Aranda W, Munoz A, Gamonal J. Disparities in the distribution of dental caries among adolescent in
the Metroplitan Region of Chile. Caries Res 2008; 42:202
77
Garca-Corts JO, Medina-Sols CE, Loyola-Rodriguez JP, Meja-Cruz JA, Medina-Cerda E, Patio-Marn N,
Pontigo-Loyola AP. Dental caries experience, prevalence and severity in Mexican adolescents and young adults. Rev
89
Salud Pblica (Bogota) 2009; 11:82-91.
78
Burt BA. Prevention policies in the light of the changed distribution of dental caries Acta Odontol Scand 1998;
56:179-86
79
Gonalves ER, Peres MA, Marcenes W. Crie dentria e condies socioeconmicas: um estudo transversal com
jovens de 18 anos de Florianpolis, Santa Catarina, Brasil. Cad Sade Pblica 2002; 18:699-706
80
Hobdell M, Petersen PE, Clarkson J, Johnson N. Global goals for oral health 2020. Int Dent J 2003; 53(5):285-8
81
Nunes A, Santos JRS, Barata RB, Vianna SM. Medindo as desigualdades em sade no Brasil: uma proposta de
monitoramento. Braslia: Organizao Pan-Americana da Sade/Instituto de Pesquisa Econmica Aplicada; 2001.
82
Hugoson A, Koch G, Slotte C, Bergendal T, Thorstensson B, Thorstensson H. Caries prevalence and distribution
in 20-80-year-olds in Jonkoping, Sweden, 1973, 1983 and 1993. Community Dent Oral Epidemiol 2000; 28:90-6
83
Colombia. Ministerio de Salud. Centro Nacional de Consultora. II Estudio Nacional de Factores de Riesgo de
Enfermedades Crnicas ENFREC II y III Estudio Nacional de Salud Bucal ENSAB III, Bogot: Ministerio de
Salud; 1999.
84
Gadamer HG. Verdad y mtodo. Salamanca: Sgueme, 1991.
85
Mardones, J.M. Filosofa de las ciencias humanas y sociales. Materiales para una fundamentacin cientfica.
Barcelona: Antrophos.
86
Noya F.J. Metodologa, contexto y reflexividad. Una perspectiva constructivista y contextualizada sobre la
relacin cualitativo - cuantitativo en la investigacin social. En: Delgado JM. y Gutirrez J. (coords.). Mtodos y
tcnicas cualitativas de investigacin en ciencias sociales. Madrid: Sntesis 1995
87
Taylor SJ y Bogdan R. Introduccin a los mtodos cualitativos. Barcelona: Paids; 1993
88
Ficher GN. Campos de la intervencin en Psicologa Social. Madrid: Narcea; 1982
89
Banister P. Burman [Link] [Link] M. y Tindall C. Mtodos cualitativos en psicologa. Una Gua para la
Investigacin. Guadalajara: Universidad de Guadalajara 2004
90
Prilleltensky, I. y Nelson, G. Doing psychology critically. Making a difference in diverse settings. New York:
Palgrave. 2002
91
Arfuch L. El espacio biogrfico. Dilemas de la subjetividad contempornea. Buenos Aires: Fondo de cultura
econmica 2002
92
Piedrahita C. Subjetividad poltica y diferencia sexual: miradas a experiencias de poder y deseo en las mujeres.
Tesis doctoral: 2007.
93
Habermmas J. Conciencia moral y accin comunicativa. Barcelona: Pennsula; 1985.
94
Coffey, A. Atkinson, P. Encontrar el sentido a los datos cualitativos. Estrategias complementarias de investigacin.
Estados Unidos: Sage Publications; 1996
95
Strauss A. Corbin J. Bases de la investigacin cualitativa. Tcnicas y procedimientos para desarrollar la teora
fundamentada. Medelln: Editorial Universidad de Antioquia; 2002
90