Sagas Nórdicas: Tradición y Honor
Sagas Nórdicas: Tradición y Honor
CUENTOS NRDICOS
Prlogo de C. G. Bjurstrm
Traduccin de Alberto Villalba
PROLOGO
Saga procede del verbo saeghia (decir), que ha dado en alemn sagen y en ingls say.
Es, por tanto, algo totalmente distinto de una leyenda, compuesta para ser leda. Se trata
de una historia o una crnica transmitida por tradicin oral, o un relato, en la medida en
que recitar es decir en voz alta (lo que se sabe de memoria).
La mayor parte de las sagas han sido escritas en el transcurso de los siglos XII-XIV y, a
diferencia de las crnicas medievales, han sido escritas no en latn, sino en lengua
vulgar; es decir, en islands. Los acontecimientos que narran son a menudo bastante
anteriores, remontndose a la colonizacin de Islandia por los noruegos en el ao 870 o
an antes. Por tanto, ha sido necesario que fuesen transmitidas por tradicin oral hasta el
momento en que por fin fueron escritas. Hoy da, no nos damos cuenta casi de ello si no
lo hemos sealado al punto. Los islandeses tuvieron que confiar en su memoria y las
sagas son a menudo de una exactitud y precisin sorprendentes, incluso si ciertos
efectos de estilo se han deslizado en la manera de relatar los hechos, pues la precisin
no excluye el arte de narrar. Se trataba asimismo de cosas importantes, tales como la
gloria de la familia y de sus antepasados, ejemplos que invocar para afirmar sus
derechos en una civilizacin donde no haba leyes escritas, sino sentencias aprendidas
de memoria y precedentes para los que convena conocer la formulacin muy exacta. Es
as, por ejemplo, cmo en la saga de Njal, en el transcurso de un proceso ante el ting al
que Njal no pudo asistir en persona, se enva siempre un mensajero hasta su tienda para
comunicarle lo que acaba de decir la otra parte y pedirle la frmula exacta por la que
hay que responder.
El ting es la asamblea del pueblo, en el transcurso de la cual se toman las decisiones
comunes y fuera de la cual no hay rgano comn o central alguno. Cada uno es libre y
acta a su manera, a menudo con una brutalidad y una prontitud sorprendentes. Cada
uno se apoya en su propia fuerza y, ms all, en la de sus familiares y amigos. En el
transcurso de un litigio, se trata con frecuencia de ser ms fuerte o ms numerosos que
su adversario, o ms astuto. Las querellas de inters o de honor ambas se confunden
muy a menudo dan as origen a venganzas con frecuencia largas y sangrientas a las
que un gran nmero de personas son arrastradas contra su voluntad, obligadas a
responder a la llamada del pariente que pide su ayuda. El honor y la cohesin de la
familia son necesarios para sus propios intereses al igual que, adems, es bueno poder
invocar a tal familiar poderoso o clebre. Y no tienen tambin las sagas un papel que
desempear desde este punto de vista?
Ahora bien, el ting es igualmente un tribunal. El pueblo reunido juzga all los litigios
que se le presentan y puede as, en cierto modo, moderar o legalizar la venganza. Como
no existe poder ejecutivo alguno ni rey ni polica, corresponde por tanto a cada uno el
hacer respetar el juicio dictado en su favor, bien con sus propias fuerzas, bien
arrastrando a sus familiares y amigos lo que, por supuesto, es ms fcil desde el
momento en que, oficialmente, tiene el derecho de su lado. Pero, para el dbil, este
juicio no es un recurso muy importante. Ejemplo de ello es esta otra saga donde,
despus de una larga venganza, el ting pronuncia por fin su veredicto, pero donde se
dice que el juicio no fue ejecutado, pues no quedaban ya ms que mujeres en la
familia.
Un juicio importante del ting consiste en declarar a alguien fuera de ley. Desde
entonces, todos tienen el derecho de matarle sin que sus familiares reconozcan el deber
de vengarle, y nadie tiene el derecho de socorrerle. Para el fuera de la ley, no queda ya
ms que la huida y el destierro. Es lo que le sucede a Erik el Rojo que, en el ao 980,
descubre Groenlandia. Es tambin lo que le ocurre a Hravn, que va a Noruega donde,
sin embargo, logra la proteccin del rey Magnus. Este, que muri en el ao 1047, era el
hijo del rey Olav, proclamado San Olav despus de su muerte en la batalla de Stiklastad
en 1030. Es l quien introdujo el cristianismo en Noruega y, por tanto, puede decirse
que despus comienza muy lentamente otra poca, ms cerca del Medievo del resto de
Europa de lo que lo haba sido en la poca de los vikingos. Pero en las dos sagas donde
figura el rey Magnus estamos an sumergidos en la antigua sociedad y no es ms que de
pasada como se hace ah alusin al cristianismo, y an as es ms bien de San Olav de
quien se habla.
Ya nos hemos referido a la tradicin oral, a su asombrosa precisin, as como a la
importancia de saber formular bien sus frases ante el tribunal del ting. La palabra tiene
un papel importante en estas sagas, tanto las rplicas intercambiadas como los poemas
que cada uno debe poder componer y recitar. Un bello poema, un talento literario,
bastan en ocasiones para atraer la gracia de los poderosos y el rey est seguido de
escaldos (poetas) encargados de componer poemas en su honor o para celebrar sus
victorias. En cambio, una alusin maligna, una burla o un poema injurioso pueden tener
las ms graves consecuencias. Pues si estn habituados a enfrentarse al dolor sin vacilar,
los hroes de estas sagas no son menos rpidos en encolerizarse y con una violencia a
menudo sorprendente. Se ve bien que no dan a la vida tanta importancia como los
hombres de hoy da.
Por el hecho de que reflejan la poca anterior al cristianismo, cuando dominaban los
lazos de familia y la venganza, y porque asimismo estn escritas directamente en
islands, segn lo que decan las gentes, las sagas tienen un estilo personal, lacnico,
feroz y orgulloso, como los hroes que ponen en escena, pero se hallan tambin ah
rasgos de humor un poco rudo y una irona en ocasiones socarrona. Narrador y hroe
tienen un sentido prctico muy agudo. Economa de gestos, economa de palabras, el
relato no narra ms que lo que se dice o se hace, y jams se entretiene en describir una
escena o en analizar sentimientos. Todo esto se deduce de las palabras y de los actos,
nosotros tenemos que sentirlo y descubrirlo y, por simple que el relato pueda parecer,
con frecuencia hay que leer la saga en varios niveles para sentir todo su sabor y toda su
grandeza
C. G. Bjurstrm
I
Un rey, jefe de guerreros, se llamaba Olaf. Era apodado Olaf el Blanco. Era hijo del rey
Ingiald, hijo de Helgi, hijo de Gudrd, hijo de Haltdan de blancas piernas, rey de las
tierras altas. Olaf parti en expedicin de corso a las costas de Occidente. Conquist
Dubln en Irlanda y el pas de Dubln. Se convirti en su rey. Se cas con Aude, de
espritu penetrante, hija de Ketill de chata nariz, hijo de Bjrn de medias cadas,
personaje famoso, originario de Noruega. Su hijo se llamaba Thorstein el Rojo. Olaf
pereci en el curso de un combate en Irlanda. Aude y Thorstein partieron para las islas
Hbridas. Thorstein se cas entonces con Thurid, hija de Eyvind el Noruego y hermana
de Helgi el Flaco. Tuvieron muchos hijos. Thorstein se convirti en rey de los guerreros.
Se asoci al jarl * Sigurd, el poderoso hijo de Eystein el Soberbio. Conquistaron los
distritos de Caithness y de Sutherland, de Ross y de Merfi, y ms de la mitad de
Escocia. Thorstein se convirti en su rey. Ms tarde, los escoceses le traicionaron y
pereci en un combate en Escocia. Aude estaba en el distrito de Caithness, cuando supo
la muerte de Thorstein. Hizo construir en secreto un barco en el bosque y, cuando estuvo
acabado, se dirigi en l hacia las islas Oreadas. All se cas con Groa, hija de Thorstein
el Rojo, que tuvo como hija a Grelod, quien se cas con el jarl Thorfin, el hendidor de
crneos. Despus, Aude parti para Islandia. Llevaba a bordo veinte hombres libres.
Aude lleg a Islandia y pas el primer invierno en compaa de su hermano Bjrn en
puerto Bjrn. Posteriormente, se estableci en todo el pas de los Valles entre el ro y la
Skrauma. Ella viva en el pequeo valle. Haca sus plegarias en la colina de la Cruz.
Hizo colocar all cruces, pues estaba bautizada y era muy creyente. Con ella haban
venido a Islandia numerosos personajes nobles hechos prisioneros en las expediciones a
Occidente y que eran llamados los siervos. Uno de ellos se llamaba Vifill. Era un hom-
bre de alta cuna, haba sido hecho prisionero en las costas del mar occidental y se le
haba llamado siervo, antes de que Aude le hubiese libertado, y cuando ella dio una casa
a los hombres de su tripulacin, Vifill pregunt por qu Aude no le daba una casa como
a los dems. Aude dijo que la cosa no tena importancia. El declar que deba ser tratado
como noble que era. Ella le dio el valle de Vifill y l habit all. Se cas entonces con
una mujer de renombre... Tuvieron como hijos a Thorbjrn y a Thorgeir. Eran
muchachos muy prometedores y crecieron junto a su padre.
* En noruego antiguo, hombre de noble cuna; antiguo jefe noruego o dans. En castellano,
equivaldra a conde.
II
Un hombre se llamaba Thorvald. Era hijo de Asvald, hijo de Ulf, hijo de Thorir de los
bueyes. Su hijo se llamaba Erik el Rojo. Habiendo sido declarados culpables de
asesinatos, el padre y el hijo abandonaron Jaederen para ir a Islandia y fueron a
colonizar las orillas del cabo Horn. Vivieron en las Rocas Puntiagudas. Es all donde
muri Thorvald. Erik se cas entonces con Thiodild, hija de Jrund, hijo de Ulf y de
Thorbjrg pecho de navio, que entonces tena como esposo a Thorbjrn del valle del
Halcn. Erik parti hacia el Sur. Se puso a desbrozar la tierra en el valle del Halcn y
habit en el casero de Erik, cerca del recodo del ro. Los siervos de Rik provocaron un
desprendimiento de tierra sobre la granja de Valthiof, en el casero de Valthiof. Eyolf el
Limo, pariente de Valthiof, mat a los siervos en las Pendientes de la Carrera, por
encima del recodo del ro. Por ello, Rik mat a Eyolf el Limo. Mat tambin a Hrafn, en
desafo, en las chozas de los Juegos. Geirstein y Odd de las Arenas, parientes de Eyolf,
dirigieron persecuciones contra l. Erik fue condenado y tuvo que abandonar el valle del
Halcn. Coloniz entonces la isla de los Eriforos y la isla de los Bueyes, y el primer
invierno vivi en los Rediles, en la isla del Sur. Prest entonces a Thorgest las vigas de
su sala *. Erik march despus a la isla de los Bueyes y habit en el casero de Erik.
Reclam entonces sus vigas y no pudo recuperarlas. Erik fue a buscarlas a la Gran
Morada y Thorgest parti en su persecucin. Se batieron a alguna distancia de la finca
de las Rocas Puntiagudas. Es all donde perecieron dos hijos de Thorgest y algunos
otros hombres. Despus, cada uno de los dos adversarios reuni una numerosa tropa.
Styr prest ayuda a Erik, as como Eyjolf de la isla del Cerdo, Thorbjrn, hijo de Vifill,
y los hijos de Thorbrand, del fiordo de los Cisnes, mientras que Thorgest fue ayudado
por Thord el Vocinglero, por Thorgeir del valle de la Garganta, por Aslak del Largo
Valle y por lllugi, su hijo. Erik fue desterrado por el thing de la Punta de Thor y sus
compaeros con l. Erik equip su navio en la baha de Erik y Eyjolf le ocult en la
baha de Dimun, mientras que Thorgest y sus compaeros le buscaban por todas partes
en las islas. Thorbjrn, Eyjolf, Styr y sus gentes acompaaron a Erik hasta ms all de
las islas y se despidieron como excelentes amigos. Erik declar que les prestara ayuda
en la medida de sus fuerzas, si llegaban a tener necesidad de l. Les dijo que tena la
intencin de partir a la bsqueda del pas que haba visto Gunnbjrn, hijo de Ulf el
Cuervo, cuando navegaba a la deriva hacia el Oeste y descubri los escollos de
Gunnbjrn. Declar que regresara para buscar a sus amigos si descubra ese pas.
Erik se hizo a la mar a lo largo del glaciar de los montes de las Nieves. Lleg cerca del
glaciar que se llama el Manto Azul. Puso entonces rumbo hacia el Sur para ver si haba
all viviendas en esas comarcas. Pas el primer invierno en la isla de Erik, que se halla
casi en el centro de los asentamientos del Este **. A la primavera siguiente penetr en el
fiordo de Erik y se estableci all. Al llegar el verano, parti para el desierto del Oeste y
dio nombres a todos los lugares que vea. El segundo invierno lo pas en los islotes de
Erik, cerca del pico de la Desaparicin *** y el tercero se encamin hacia el Gran
Norte. Se dirigi hacia los montes de las Nieves y penetr en el fiordo de Hrafn. Crey
entonces haber alcanzado el fondo del fiordo de Erik. Dio media vuelta y pas el tercer
invierno en la isla de Erik, frente a la entrada del fiordo de Erik. Al verano siguiente,
parti para Islandia y entr en el fiordo Ancho. Pas all el invierno con Ingolf en la isla
de las Focas. En la primavera tuvo lugar un combate con las gentes de Thorgest, y Erik
llev la peor parte. Posteriormente establecieron una reconciliacin. Llegado el verano,
Erik parti para colonizar el pas que haba descubierto y que llamaba el Pas Verde
(Groenland), porque, segn l, las gentes tendran gran deseo de ir a un pas que tena
un nombre tan bello.
* Vigas o setstokki, que separan las partes de la casa con tarima donde se viva durante el da
(y que se hallaban en las alas de la morada primitiva) y el vestbulo central, que careca de
tarima.
** Las dos zonas principales de colonizacin en la costa occidental de Groenlandia se
denominaban asentamiento del Este y asentamiento del Oeste.
*** Este pico debe su nombre a que el viajero lo vea en ltimo lugar cuando navegaba rumbo
a Islandia. Se llama ahora cabo Farvel.
III
Thorgeir, hijo de Vifill, se cas y despos a Arnora, hija de Einar de las cuestas de
Fuentecaliente, hijo de Sigmund, hijo de Ketill-Cardo que haba colonizado el fiordo del
Cardo. Otra hija de Einar se llamaba Hallveig. Thorbjrn, hijo de Vifill, la despos y
logr al mismo tiempo tierras en las cuestas de Fuentecaliente, en los campos de la
Caverna. Thorbjrn fue a establecer all su morada y se convirti all lejos en un
hombre muy estimado. Era un buen colono y dispona de una importante fortuna. La
hija de Thorbjrn se llamaba Gudrid. Era una mujer extremadamente bella y notable en
su comportamiento.
Un hombre que se llamaba Orm, viva en Nido de guila y tena una mujer llamada
Halldis. Orm era un buen colono y un gran amigo de Thorbjrn, y le fue confiada
Gudrid durante largo tiempo para que se encargase de su educacin.
Un hombre que se llamaba Thorgeir, viva en los montes de Thorgeir. Era rico, pero era
un viejo liberto. Tena un hijo llamado Einar. Era un muchacho bien formado y de bellas
maneras. Era tambin un hombre que amaba el boato en el vestir. Einar navegaba de un
pas al otro y era afortunado en sus empresas. Pasaba alternativamente el verano en
Islandia y en Noruega.
Ahora es necesario indicar que, un otoo, como Einar estaba en Islandia, parti hacia el
Oeste a lo largo de la costa de la Punta del monte de las Nieves. Llevaba sus
mercancas, que deseaba vender. Fue a Nido de guila. Orm le invit a quedarse all y
Einar acept, pues ambos estaban unidos por la amistad. Las mercancas fueron
transportadas a un almacn. Einar las desembal, las mostr a Orm y a las gentes de su
casa y le propuso tomar lo que desease. Orm acept este ofrecimiento y declar que
Einar era un buen navegante y un hombre favorecido por la suerte. Mientras se afanaban
en torno a las mercancas, pas una mujer ante la puerta del almacn. Einar pregunt a
Orm quin era esta bella mujer que acababa de pasar ante la puerta y aadi: Nunca la
he visto hasta ahora. Orm respondi: Es Gudrid, mi pupila, la hija de Thorbjrn, de
las cuestas de Fuentecaliente. Einar dijo: Debe ser un buen partido. Han venido ya
hombres a pedirla en matrimonio? Orm respondi: Ciertamente ha sido pedida en
matrimonio, pero no la tendr quien quiera. La hija debe ser difcil en la eleccin de un
marido, y su padre tambin. Y bien, como es la mujer que tengo la intencin de pedir
en matrimonio dijo Einar querra pese a todo que hables de ello a Thorbjrn, su
padre, y que pongas todos los medios para que lleves a feliz trmino este asunto. Te
recompensar concedindote toda mi amistad si se realiza este matrimonio. Que el seor
Thorbjrn consienta en comprender que este enlace nos ser til a ambos, pues es un
hombre muy respetado, posee una bella morada pero su fortuna mobiliaria est ms bien
en baja, segn me dicen, mientras que las tierras y los bienes muebles no nos faltan a mi
padre y a m. Si el negocio se realizase, Thorbjrn sacara gran ventaja de ello. Orm
dijo: Cierto, me tengo por amigo tuyo y, sin embargo, personalmente no soy de la
opinin de que hagamos esta proposicin, pues Thorbjrn es altivo e incluso orgulloso.
Einar declar que a pesar de todo deseaba que fuese presentada su peticin. Orm dijo
que se encargara de ello. Einar parti de nuevo hacia el Este y volvi a su casa.
Algo ms tarde, Thorbjrn celebr la fiesta del otoo, como tena costumbre de hacerlo,
pues era un personaje de alto rango. Orm vino de Nido de guila, as como muchos
otros amigos de Thorbjrn. Orm entr en conversacin con Thorbjrn y le dijo que
Einar, de los montes de Thorgeir, haba venido a su casa ltimamente y que era un
nombre de gran porvenir. Orm present entonces a Thorbjrn la peticin de Einar y dijo
que era ventajosa por diversas razones: Este negocio, seor, puede consolidar mucho
tu situacin desde el punto de vista pecuniario. Thorbjrn respondi: Yo no esperaba
oirte pronunciar tales palabras ni decirme que deba casar a mi hija con un hijo de
esclavo, y ambos debis pensar que mi fortuna disminuye, para darme tales consejos.
No es necesario que mi hija permanezca contigo ms tiempo si la juzgas digna de un
matrimonio tan mediocre. Orm regres a su casa y todos los invitados hicieron otro
tanto. Gudrid se qued luego con su padre y pas el invierno en la casa.
Pero en la primavera, Thorbjrn invit a sus amigos a su casa. Vinieron muchos
convidados y el festn fue excelente. En el banquete, Thorbjrn pidi que se hiciese
silencio y dijo: He residido aqu durante largos aos y he podido sentir la benevolencia
de los hombres hacia m y su afecto. Juntos hemos mantenido buenas relaciones, puedo
decirlo en verdad. Y he aqu que mi situacin llega a ser difcil, faltndome el dinero
lquido, mientras que anteriormente pasaba por disponer de una fortuna bastante
respetable. Prefiero ahora abandonar mi granja antes que perder el respeto de que gozo.
Prefiero abandonar el pas a deshonrar a mi familia, y voy a pedir a Erik el Rojo que
mantenga la promesa que me hizo cuando nos despedimos en el fiordo Ancho. Por ello,
tengo la intencin de partir este verano para Groenlandia, si las cosas van como lo
deseo. Los asistentes quedaron muy afligidos por este cambio brusco, pues tena
muchos amigos, pero estimaron que Thorbjrn haba hecho as pblicas sus decisiones
para que fuese imposible hacerle cambiar de parecer. Thorbjrn distribuy regalos a sus
invitados, quienes se dispersaron y cada uno volvi a su casa.
Thorbjrn vendi sus tierras y compr un barco encallado a la entrada del puerto de las
Lavas. Treinta hombres se decidieron a partir con l; Orm de Nido de guila y su mujer
y otros amigos de Thorbjrn fueron de viaje, pues no queran abandonarle. Se hicieron
despus a la mar y cuando estaban en alta mar, los vientos favorables amainaron,
perdieron su rumbo y estuvieron en dificultades durante todo el verano. Despus, la
enfermedad caus estragos en su tripulacin. Orm y Halddis, su mujer, perecieron, as
como la mitad de su tripulacin. La mar comenz a encresparse y los hombres tuvieron
que soportar las ms grandes fatigas y miserias de toda especie, y no obstante
alcanzaron la Punta de Herjolf en Groenlandia, ya que se acercaba el invierno. El
hombre que all viva se llamaba Thorkell. Era un magnfico colono. Acogi a
Thorbjrn y a todos los hombres de la tripulacin para el invierno. Thorkell les trat
generosamente.
IV
En esta poca, una gran hambruna reinaba en Groenlandia. Los hombres haban tenido
mala caza y mala pesca cuando haban partido de expedicin y algunos de ellos no
haban regresado. Haba en esta regin una mujer llamada Thorbjrg. Era una vidente y
se le llamaba la pequea profetisa. Haba tenido nueve hermanas que eran todas
videntes, pero slo ella quedaba an viva. Thorbjrg tena la costumbre de presentarse
cada invierno en los banquetes y los que tenan curiosidad en conocer su destino o lo
que traera la nueva estacin la invitaban generalmente a su casa. Y, como Thorkell era
el principal colono del pas, pareci que era l quien deba enterarse de cundo cesara
el hambre que entonces reinaba. Thorkell invit a la vidente a su casa y le hizo un gran
recibimiento, como la costumbre peda que se hiciese cuando se reciba a una mujer de
esta clase. Se le prepar un asiento de honor y se coloc un cojn bajo ella, que se
supona que contena plumas de gallina. Cuando ella lleg por la noche con el hombre
que haba sido enviado a su encuentro, he aqu cmo estaba vestida. Llevaba un manto
bien sujeto con cordones y todo adornado de pedreras hasta arriba, en el cuello tena un
collar de perlas de cristal y, sobre la cabeza, un bonete de piel de carnero negro forrado
en su interior con una piel de gato blanco y llevaba en la mano una caa con un pomo.
Esta caa tena una montura de cobre y estaba adornada de piedras desde el pomo hasta
abajo. Llevaba ceido un cinturn de yesca con una gran bolsa de piel de animal. Ah
conservaba los objetos mgicos de los que tena necesidad para la adivinacin. En los
pies llevaba zapatos de piel de ternero, sujetos con largos lazos y adornados con grandes
botones de estao en sus extremos. En las manos tena guantes de piel de gato forrados
con largos pelos blancos. Cuando ella entr, todos estimaron que haba que expresarle
los deseos de bienvenida ms apropiados. Ella acogi estos deseos con ms o menos
buena gana, segn las gentes le agradasen o no. El seor Thorkell le tom la mano y la
llev al asiento que le haba sido preparado. Thorkell le rog que echase una mirada
sobre su hogar, su rebao y toda la gente de casa. En todas estas circunstancias ella se
mostr parca en palabras. Por la noche, las mesas fueron preparadas y hay que decir
ahora qu manjares fueron preparados para la vidente. Se le haba hecho gachas con
leche de cabra y se haban preparado para ella todos los corazones de animales que se
haban podido hallar. Para la adivinacin tena una cuchara de latn y un cuchillo cuyo
mango era un diente de morsa que tena rota la punta de la hoja y que estaba guarnecido
con un doble anillo de cobre. Cuando se levantaron las mesas, el seor Thorkell vino a
colocarse ante Thor-bjrg y le pregunt acerca de sus impresiones. Le agradaban su
hogar y el modo de comportarse de sus gentes? Contaba ella con informarse rpida-
mente acerca de los asuntos sobre los que le haba preguntado y sobre los que los
hombres estaban ms deseosos de ser informados? Ella declar que no hablara antes
del da siguiente por la maana, despus de haber pasado la noche durmiendo.
Y al da siguiente, al caer el da, fue provista de todo lo que tena necesidad para sus
prcticas mgicas. Pidi que se hiciesen venir mujeres que supiesen el poema necesario
para sus encantamientos y que evocaba a Varolokur *. Pero a ninguna se hall. Se busc
en toda la comarca alguien que lo supiese. Gudrid dijo entonces: No estoy versada en
la magia, tampoco soy una adivina, pero mi madre adoptiva Halldis me ense en
Islandia el sortilegio que ella llamaba Varolokur. Thorkell dijo: A nada llegas con tus
conocimientos. Ella respondi: He ah una operacin en la que no pienso ayudaros en
modo alguno, pues soy cristiana. Thorbjrg dijo: Ayudndonos podrs prestar
servicio a las gentes de aqu, y esto no te har peor mujer de lo que eras antes, y es
preciso que me dirija a Thorkell para lograr todo aquello de lo que tengo necesidad.
Thorkell urgi entonces a Gudrid para que aceptase y ella se declar dispuesta a hacer
lo que deseaba l. Las mujeres formaron un crculo alrededor del taburete sobre el que
Thorbjrg estaba sentada. Gudrid recit entonces el sortilegio de modo tan perfecto y
tan bello que, en opinin de todos, jams haba sido dicho este sortilegio con voz ms
bella como acababa de serlo. La vidente le dio las gracias por el recitado y declar que
muchos espritus afluan y encontraban grato or el hechizo tan bien dicho, incluso los
que intentaban alejarse de nosotros y nos negaban toda obediencia. Ahora, muchas cosas
que hasta aqu haban seguido siendo un misterio, para m y para muchos otros, se
vuelven claras. Y puedo decirte, Thorkell, que este hambre no durar ms all del
invierno y que el tiempo mejorar cuando llegue la primavera. El mal que os ha
afectado sanar asimismo ms rpido de lo que se habra podido esperar. Y a ti, Gudrid,
voy a recompensarte inmediatamente por la ayuda que nos has prestado, pues tu destino
me aparece ya muy claro. En Groenlandia realizars un matrimonio del todo honorable,
pero no durar mucho, pues tu camino termina en Islandia y de ti saldr un numeroso y
excelente linaje y sobre tu descendencia brillan rayos tan resplandecientes como apenas
me ha sido dado contemplar parecidos. Y ahora, adis y buena suerte, hija ma! En
esto, las gentes vinieron a buscar a la vidente y cada uno le pregunt lo que ms
curiosidad tena por saber. Ella no se haca de rogar para hablar y sus predicciones
apenas dejaban tampoco de cumplirse. Despus, como hubiesen venido de otra granja
en su busca, ella parti para ir a dicha granja. Entonces fueron a buscar a Thorbjrn, que
no haba querido permanecer en la casa mientras se entregaban a esas prcticas
supersticiosas.
El tiempo mejor rpidamente, como la vidente haba predicho. Thorbjrn equip su
navio y puso rumbo a Cuestaempinada. Erik le dio buena acogida y con buena cara, y
declar que haba hecho bien en venir. Thorbjrn pas el invierno con l, as como toda
su gente, y alojaron a los marineros en casa de los campesinos. A la primavera siguiente,
Erik dio a Thorbjrn tierra en la Punta del Bastn, se construy all una enorme granja y
all residi en adelante.
* Mediante el efecto de los hechizos mgicos llamados varolokur, el espritu protector o
guardin, que poda hacer importantes revelaciones, estaba encerrado en el crculo de los que
cantaban el sortilegio.
V
Erik tena entonces una mujer llamada Thiodhild y de ella haba tenido dos hijos. El uno
se llamaba Thorstein y el otro Leif. Ambos eran muchachos plenos de porvenir.
Thorstein permaneca en casa con su padre y no haba en Groenlandia hombre ms
prometedor que l. Leif haba marchado a Noruega y viva junto al rey Olaf, hijo de
Tryggi*. Pero cuando Leif abandonaba Groenlandia a comienzos del verano, l y sus
compaeros fueron desviados hacia las Hbridas. Los vientos desfavorables retrasaron
su partida y all permanecieron una buena parte del verano. Leif se prend entonces de
una mujer llamada Thorgunna. Era una mujer de alta cuna y Leif not que ella deba
conocer las prcticas mgicas. Cuando Leif se prepar para partir, Thorgunna le rog
que la llevase con l. Leif le pregunt si este deseo era conforme, de alguna manera, con
los deseos de su familia. Ella dijo que no se preocupaba de ello. Leif dijo que no
juzgaba prudente llevar a una mujer de tan alta cuna a un pas desconocido y dijo: No
tenemos suficientes hombres con nosotros. Thorgunna declar: No ests muy seguro
de que no tardars en arrepentirte por ello. Aceptar ese riesgo, dijo Leif. Entonces
te declaro dijo Thorgunna que partir y no lo har sola, pues espero un hijo.
Declaro que t eres su padre. Adivino que es un varn quien va a nacer. Pero, aunque t
apenas pareces tener en cuenta mis deseos, criar a este muchacho y le enviar a
encontrarse contigo en Groenlandia cuando sea capaz de ir con los dems hombres. Y
adivino que este hijo que es tuyo te ser tan ventajoso como nuestra separacin. Tengo
la intencin de ir a Groenlandia antes de que todo esto termine. Leif le dio un anillo de
oro, un manto de sayal groenlands y un cinturn hecho con dientes de caballito de mar.
Ese muchacho fue a Groenlandia y fue llamado Thorgils. Leif le reconoci como hijo
suyo. Y algunos pretenden que este Thorgils fue a Islandia el verano anterior al paraje
de Froda. Thorgils volvi ms tarde a Groenlandia. Sin embargo, no parece que todo
transcurriera normalmente para l, antes que llegase su hora postrera.
Leif y sus compaeros abandonaron las Hbridas y alcanzaron Noruega en otoo. Leif
se present en la corte del rey Olaf, hijo de Tryggvi. El rey haca mucho caso de l y
crea reconocer que era un hombre cabal. Un da, el rey entr en conversacin con Leif
y le pregunt: Piensas ir a Groenlandia este verano? Pienso hacerlo dijo Leif
si tal es vuestro deseo. El rey respondi: Creo que ser una buena cosa e irs
encargado por m con una misin, la de anunciar el cristianismo. Leif declar que
corresponda al rey decidir sobre ello, pero aadi que, en su opinin, esta misin sera
muy difcil de realizar en Groenlandia. El rey dijo que no vea a nadie que fuese ms
apto para realizarla que l, y tendrs la suerte de tu lado. La tendr respondi Leif
siempre que vuestra suerte est conmigo. Leif puso rumbo a alta mar,
permaneciendo all largo tiempo, y descubri tierras cuya existencia no se haba
sospechado hasta entonces. Se encontraban all campos de trigo silvestre y all crecan
cepas de via. Haba rboles llamados msurr**. Guardaron muestras de todas estas
plantas. Algunos de estos rboles eran tan grandes que podan servir para la
construccin de las casas. Leif encontr hombres sobre un pecio y los llev con l.
Mostr en esta circunstancia mucha grandeza y nobleza de espritu, como muchas otras
veces posteriormente, introduciendo el cristianismo en el pas y en adelante fue siempre
llamado Leif el feliz.
Leif entr en el fiordo de Erik y volvi a continuacin a su casa de Cuestaempinada.
Todo el mundo le tribut buena acogida. Anunci en seguida el cristianismo y la fe
catlica en todo el pas. Dio a conocer a las gentes el mensaje del rey Olaf, hijo de
Tryggvi, y les indic qu resplandor y qu gloria iban unidos a esta fe. Erik acoga
framente esta invitacin a abandonar su religin, pero Thiodhild se convirti
rpidamente e hizo construir una iglesia a cierta distancia de los edificios de la granja.
Este edificio fue llamado la iglesia de Thiodhild. All haca ella sus plegarias con las
gentes que haban abrazado el cristianismo al mismo tiempo que ella. Thiodhild no
quera tener ya ms relaciones con Erik, a partir del momento en que ella hubo abrazado
la nueva fe, lo que disgust grandemente a Erik.
Se hablaba entonces mucho del proyecto, que haban ideado algunos hombres, de partir
a la bsqueda del pas descubierto por Leif. Al frente de ellos estaba Thorstein, hijo de
Erik, hombre experimentado y bien considerado por todos. Erik fue tambin invitado a
sumarse a ellos, pues era en su suerte y en su prudencia en lo que sobre todo se
confiaba. Estuvo indeciso largo tiempo y, cuando sus amigos vinieron a preguntarle, no
dijo no. Equiparon el barco que Thorbjrn haba utilizado anteriormente. Se contrat a
veinte hombres para la expedicin. No llevaron gran cosa, nada ms que armas y
provisiones. La maana en que Erik se march de su casa, tom una cajita conteniendo
oro y plata, lo ocult y sigui despus su camino. Ocurri que cay del caballo, se
rompi una costilla y se disloc el hombro. Despus de este accidente, hizo decir a
Thiodhild, su mujer, que deba retirar el dinero de su escondrijo. Declar que haba sido
castigado as por haber ocultado el dinero. Despus se hicieron a la mar y salieron del
fiordo de Erik en medio de una gran alegra. Pensaban que su empresa se presentaba
bajo un aspecto favorable. Vagaron entonces largo tiempo por el mar y no lograron
tomar el rumbo que deseaban. Llegaron a la vista de Islandia y encontraron luego
pjaros venidos de Irlanda. Su navio fue entonces arrastrado por el mar en todas
direcciones. Regresaron en otoo, muy cansados y extenuados. Era ya invierno cuando
alcanzaron el fiordo de Erik. Dijo entonces Erik: Cuando abandonamos el fiordo este
verano, estbamos mucho ms alegres que hoy y, sin embargo, estamos muy lejos de
haberlo perdido todo. Thorstein respondi: Honrar ahora a nuestro jefe el velar por
la salvacin de todos los hombres que hoy estn aqu sin amparo y encontrarles
alojamiento para el invierno. Erik respondi: El refrn siempre tiene razn, jams se
sabe nada antes de haber tenido la respuesta. Esto se comprobar aqu. Son tus consejos
los que se va a seguir. Todos los que no tenan otra vivienda siguieron entonces a Erik
y a su hijo. Despus se instalaron en Cuestaempinada, donde pasaron el invierno.
VI
Es oportuno ahora indicar que Thorstein, hijo de Erik, pidi la mano de Gudrid y su
peticin fue bien acogida, tanto por ella como por su padre. As, Thorstein se cas con
Gudrid. La fiesta se celebr en otoo en Cuestaempinada. Los desposorios se celebraron
con gozo y muchas gentes asistieron a ellos. Thorstein posea una granja en los
asentamientos del Oeste, en el casero llamado del fiordo del Bacalao. Un hombre,
tambin llamado Thorstein, participaba con l a medias en la explotacin, y su mujer se
llamaba Sigrid. Thorstein parti para el fiordo del Bacalao en otoo, a fin de reunirse
con su homnimo, y Gudrid le acompa. Tuvieron all buena acogida. Pasaron all el
invierno. Sucedi que, al comienzo del invierno, una epidemia hizo estragos en su
granja. El administrador se llamaba Cardar y era un hombre a quien se quera poco. Fue
el primer afectado por la enfermedad y muri de ella. Despus, las gentes no tardaron en
morir unas tras otras. Thorstein, hijo de Erik, fue afectado entonces y Sigrid, mujer de
Thorstein, su homnimo. Y, una noche, Sigrid tuvo necesidad de ir al excusado, que se
hallaba fuera, justo frente a la puerta. Gudrid la acompa y quisieron volver a la puerta
de la casa. Entonces Sigrid lanz un grito. Gudrid dijo: Hemos sido imprudentes.
Debamos figurarnos que el fro te hara mal. Entremos lo ms rpido posible. Sigrid
respondi: No es posible en este momento. Hay ahora ante la puerta todo este grupo de
muertos, y tambin Thorstein, tu marido, y yo misma me reconozco entre esas gentes.
Es un espectculo lastimoso de contemplar *. Y cuando esta visin desapareci, dijo:
Entremos ahora, Gudrid, pues ya no veo a ese grupo. Thorstein haba "desaparecido
entonces l tambin. Ella haba credo verle antes blandiendo un ltigo y dispuesto a
flagelar al grupo. Entraron despus y, antes de amanecer, Sigrid estaba muerta. Se le
hizo un fretro para colocar su cuerpo. Y en ese mismo da, los hombres queran ir a
pescar al mar. Thorstein les acompa hasta su barco en la orilla y por la tarde vino a
ver lo que haban pescado. Entonces Thorstein, hijo de Erik, envi un mensaje a su
homnimo para rogarle que viniese. Deca que en su casa ocurra que su mujer Sigrid
quera levantarse y colocarse en la cama junto a l. Cuando lleg, ella estaba levantada
yf,haba subido ya al borde del lecho. Entonces la tom de la mano y blandi un hacha
contra su pecho. Thorstein, hijo de Erik, expir al caer la noche. El seor Thorstein rog
a Gudrid que se acostase y durmiese, y dijo que l mismo pasara la noche velando el
cuerpo. Ella hizo como l haba dicho. Apenas haban transcurrido las primeras horas de
la noche cuando Thorstein, hijo de Erik, se alz en su lecho y se puso a hablar. Declar
que quera que se hiciese venir a Gudrid y dijo que deseaba hablar con ella: Dios
quiere que se me conceda este momento para abandonar este mundo y arreglar mis
asuntos. El seor Thorstein fue a buscar a Gudrid y la despert. Le rog persignarse e
implorar la ayuda de Dios, y le repiti lo que Thorstein, hijo de Erik, le haba dicho. Y
quiere verte. Reflexionars sobre la decisin que debes tomar, pues no deseo influir en
modo alguno sobre tu eleccin. Ella respondi: Puede que este extrao
acontecimiento prepare otros que ms tarde se guardarn en la memoria. Ms me
complazco en esperar que Dios me proteger. Confiando en la gracia divina, osar ir a
su encuentro y sabr lo que quiere decirme pues, si debe sucederme alguna desgracia,
no podr escapar a ello. Apenas me gustara que, despus, l vuelva an, pero me parece
que esta amenaza pesa sobre nosotros. Gudrid fue entonces a encontrarse con
Thorstein y tuvo la impresin de que l lloraba. El le murmur al odo algunas palabras
que fue la nica en comprender. El habl despus de modo que fuese escuchado por
todos y declar que eran afortunados los que guardaban bien su fe, que todas las ayudas
y todas las gracias estaban vinculadas a la fe, pero aada que muchas gentes guardaban
mal su fe. Es una enojosa costumbre que se ha establecido en Groenlandia, desde que
el cristianismo ha sido introducido, que se entierre a los muertos en tierra no consagrada
despus de haber celebrado tan slo un pequeo oficio. Quiero que se me lleve a la
iglesia con todos los hombres que han muerto aqu, pero quiero que se queme el cuerpo
de Cardar sobre una hoguera lo ms rpido posible, pues es l quien ha provocado todas
las apariciones que hemos tenido este invierno. Habl tambin a ella de su destino y
declar que su suerte sera muy dichosa pero le invit a guardarse bien de tomar a un
groenlands como marido. Le rog que entregase sus bienes a la iglesia y, una parte de
los mismos, a los pobres. Entonces se postr por segunda vez. En efecto, se haba
tomado la costumbre en Groenlandia, desde la introduccin del cristianismo, de enterrar
a las gentes en la granja donde haban muerto, en tierra no consagrada. Se plantaba
entonces una estaca sobre el pecho del muerto. Ms tarde, cuando vena el clrigo, se
arrancaba aqulla, se echaba agua bendita en el agujero y se celebraba el oficio fnebre
en este lugar, aunque fuese con gran retraso. Los cuerpos de Thorstein y de sus gentes
fueron llevados a la iglesia del fiordo de Erik, y el clrigo celebr el servicio fnebre.
Erik se encarg de Gudrid y actu como su padre. Thorborjn muri poco despus y
todos los bienes volvieron a Gudrid. Erik se encarg de ella y vel fielmente por su
suerte.
VII
Un hombre se llamaba Thord. Viva en el cabo, en la orilla del cabo. Se haba casado
con Thorgerd, hija de Thorir el perezoso y de Frigerd, hija de Kjarval, rey de Irlanda.
Thord era hijo de Bjrn mantequilla-en-caja, hijo de Hroald el triste, hijo de Aslak, hijo
de Bjarni cota de hierro, hijo de Ragnar de calzones peludos. Thor y Thorgerd tuvieron
un hijo llamado Snorri. Se haba casado con Thorild perdiz blanca, hija de Thord el
vocinglero. Tuvieron como hijo a Thord cabeza de caballo. El hijo de Thord se llamaba
Thorfin Karlsefni *. La madre de Thorfin se llamaba Thorun. Thorfin estaba con
frecuencia de viaje debido a sus negocios comerciales y estaba considerado como un
buen navegante. Un verano, Karlsefni equip su navio y tom sus medidas para llegar a
Groenlandia. Snorri, hijo de Thorbrand, le acompaaba. Partieron del fiordo de los
Cisnes. En total eran cuarenta hombres a bordo. Un hombre se llamaba Bjarni, hijo de
Grimolf, originario del fiordo Ancho. Otro se llamaba Thorall, hijo de Gamli. Proceda
de los fiordos del Este. En ese mismo verano, equiparon su navio para llegar a
Groenlandia. Tambin eran cuarenta hombres a bordo. Cuando los dos navios estuvieron
dispuestos, Karlsefni y sus gentes se hicieron a la mar. Se ignora cunto tiempo
estuvieron en el mar, pero hay que indicar que en el otoo estos dos navios llegaron al
fiordo de Erik. Erik y algunos otros habitantes del pas subieron a bordo y en seguida se
hicieron negocios con ellos. Los capitanes de los barcos ofrecieron a Erik tomar de sus
mercancas cuanto decidiesen. A cambio, Erik mostr su munificencia proponiendo
alojar a la tripulacin de estos dos barcos en su casa durante el invierno, en
Cuestaempinada. Los comerciantes aceptaron y le dieron las gracias. Sus mercancas
fueron transportadas a continuacin a su casa de Cuestaempinada. All, los negociantes
no carecieron de enormes almacenes para conservar sus mercancas. Nada les falt de
las numerosas cosas de que tenan necesidad y nuestros mercaderes se encontraron muy
bien durante el invierno. Como se aproximaba Jl **, Erik se volvi muy silencioso y
ms melanclico que de costumbre. Un da Karlsefni entr en conversacin con l y le
dijo: Tienes preocupaciones, seor Erik? Nos parece haber notado que ests ms
taciturno que de costumbre. Nos has tratado con la mayor generosidad y nos sentimos
obligados a devolverte favor por favor, en toda la medida de nuestras posibilidades.
Dinos de dnde te viene este humor taciturno. Erik respondi: Sois huspedes
amables y agradecidos. Pero no querra que perdis a cambio en nuestro negocio.
Temera ms bien que, cuando hayis partido a otro lugar, se diga que jams hayis
celebrado un festn ms pobre de Jl que el que se avecina, y que os haya ofrecido Erik
el Rojo en Cuestaempinada, en Groenlandia. No suceder as, seor Erik dijo
Karlsefni. A bordo tenemos malta y grano. Tomars de ello cuanto desees y
celebraris un festn tan magnfico como os conviene hacer en esta circunstancia. Erik
acept este ofrecimiento y se hicieron los preparativos para el festn de Jl. El banquete
fue de los ms decorosos, de tal modo que las gentes no recordaban haber visto
desplegar semejante munificencia en este pobre pas. Y despus de Jl, Karlsefni pidi a
Erik la mano de Gudrid, pues le pareca que estaba bajo su custodia. Erik dio una
respuesta favorable y dijo que ella no tendra ms que seguir su destino y declar que no
tena de l ms que buenas referencias. Finalmente, sucedi que Thorfin se prometi a
Gudrid, y se prolongaron los festines. Sus esponsales fueron celebrados y pasaron
entonces el invierno en Cuestaempinada.
VIII
En Cuestaempinada se comenzaba a hablar mucho del viaje de los hombres que deban
partir a la bsqueda de la buena Tierra del Vino (Vinland) y se deca que era all donde
haba que ir para encontrar tierras frtiles. Y sucedi que Karlsefni y Snorri equiparon
su navio para ir en primavera a la bsqueda de ese pas. Bjarni y Thorall emprendieron
el viaje con ellos en su navio, as como los hombres que les haban acompaado. Un
hombre se llamaba Thorvard. Se haba casado con Freydis, hija natural de Erik el Rojo.
Parti asimismo con ellos, as como Thorvald, hijo de Erik y Thorall, a quien se llamaba
el cazador. Haba estado largo tiempo al servicio de Erik como cazador en el verano y
como administrador en el invierno. Era un hombre grande y fuerte, de negros cabellos.
Un gigante taciturno y tosco cuando hablaba. Empujaba continuamente a Erik a hacer el
mal. Era un mal cristiano. Tena la costumbre de moverse por las regiones desiertas.
Estaba en el mismo barco que Thorvard y Thorvald. Tenan el barco con el que
Thorbjrn haba venido antao a Groenlandia. En total eran sesenta hombres y se
hicieron a la mar hacia los asentamientos del Oeste y desde all hacia la isla del Oso.
Despus de haber abandonado esta isla, navegaron dos das y dos noches hacia el Sur.
Entonces descubrieron una tierra. Descendieron en su barca para ir a explorar el pas.
Descubrieron all grandes piedras planas, muchas de ellas de doce varas de anchura. Se
encontraban all numerosos zorros blancos. Dieron a esta tierra el nombre de Tierra de
las Piedras Planas. Habiendo salido de all, navegaron an dos das y dos noches,
pusieron rumbo no ya al Sur sino al Sudeste y descubrieron una tierra cubierta de
bosques y poblada por multitud de animales. Ante ellos se extenda una isla al Sudeste.
Mataron all un oso y la llamaron despus isla del Oso, y a la tierra, Tierra de los
Bosques. A continuacin navegaron hacia el Sur a lo largo de la costa durante largo
tiempo y descubrieron un cabo. La tierra se extenda a estribor, bordeaba de playas y de
bancos de arena. Remando se dirigieron hacia la costa y descubrieron sobre la pennsula
la quilla de un navio y lo denominaron el cabo de la Quilla. Llamaron a esa ribera la
Sorprendente Ribera, porque el navegante poda seguirla durante mucho tiempo. Ms
lejos, la costa estaba cortaba por bahas. Penetraron con sus navios en una de stas. El
rey Olaf, hijo de Tryggvi, haba dado a Leif dos escoceses. El hombre se llamaba Haki y
la mujer Hekja. Eran ms rpidos que bestias salvajes. Estaban en el barco de Karlsefni.
Como se navegaba a lo largo de la Sorprendente Ribera, se dej a los dos escoceses en
tierra y se les rog que marchasen hacia el interior de las tierras en direccin Sur, para
ver lo que vala el suelo y que regresasen al cabo de tres das, lo ms tarde. Llevaban la
ropa que ellos llamaban kjafal. He aqu cmo estaba confeccionada esta ropa. Arriba
llevaba una capucha, se encontraba abierta a los lados, no tena mangas, estaba sujeto
entre las piernas mediante un botn y un lazo y, por lo dems, ambos estaban desnudos.
Entonces se les esper sobre el propio terreno durante algn tiempo. Cuando regresaron,
el hombre tena en la mano un racimo de uva, y la mujer una espiga de trigo silvestre.
Ambos subieron de nuevo a su navio. Se reemprendi la navegacin. Entraron despus
en un fiordo. A la entrada del mismo se extenda una isla que baaba fuertes corrientes.
La llamaron isla de las Corrientes. Haba en ella muchos patos de flojel y haba que
tener cuidado para no caminar sobre los huevos puestos. Llamaron a este fiordo el de las
Corrientes. Descargaron los navios y establecieron su campamento en este lugar. Haban
llevado con ellos animales de toda clase. El pas era bello y no tenan otra preo-
ocupacin ms que explorar la comarca. Pasaron all el invierno y no haban hecho
provisiones durante el verano. Cazando no se lograba ya nada y los vveres comenzaron
a escasear. Thorall el cazador desapareci entonces. Antes haban implorado a Dios que
les enviase vveres, pero pese a ello las cosas no iban tan rpidas como habra sido
necesario. Durante tres das y tres noches buscaron a Thorall. Despus le descubrieron
tumbado en lo alto de una roca. Miraba al cielo, con la boca abierta, la nariz al viento y
murmuraba algo. Le preguntaron por qu haba ido all. El declar que esto no les
importaba en absoluto. Le rogaron que volviese con ellos y lo hizo. Un poco ms tarde,
una ballena vino a varar a la costa. Fueron a examinarla y la despedazaron. Nadie saba
qu clase de ballena era. Cuando los cocineros prepararon los trozos, los comieron y
despus todos sufrieron graves enfermedades. Thorall grit: No ha mostrado
Barbarroja * su superioridad sobre vuestro Cristo? He aqu lo que he logrado por los
poemas que he compuesto en honor de Thor, mi protector. Rara vez me ha abandonado
en dificultades. Y cuando los hombres fueron puestos al corriente de esas palabras,
arrojaron toda la ballena al mar y se encomendaron a Dios. El tiempo mejor, pudieron
salir a la mar y no dejaron de hacer buenas capturas, tanto en la caza en tierra como en
los campos de huevos de la isla y en el mar cuando pescaban.
IX
Se seala que Thorall el cazador quiso poner rumbo hacia el Norte, a lo largo de la
sorprendente Ribera, y doblar el cabo de la Quilla para ir a la bsqueda de la Tierra del
Vino, mientras que Karl-sefni quera poner rumbo hacia el Sur, a lo largo de la costa.
Thorall hizo sus preparativos al amparo de la isla. No tuvo ms que nueve hombres para
acompaarle y todo el resto del grupo parti con Karlsefni. Y como Thorall llevaba agua
a bordo, bebi y dijo estos versos:
Los rboles del thing de las armas (los hombres) han dicho, cuando he venido aqu,
que tendra la mejor bebida. Pero es bueno ijue yo dirija a ese pas pblicamente una
censura: el Tyr del sombrero de Odn (el valiente) est obligado a llevar l cubo, pero ha
sido preciso que me acerque hasta la fuente; el vino no ha venido a mojar mis labios.
Y cuando estuvieron dispuestos, izaron la vela. Thorall dijo entonces:
Partamos para encontrar de nuevo a nuestros compatriotas, que el corcel del cielo de
las arenas (el barco) explore el largo camino de los navios mientras que, todos felices,
los que se arriesgan en la tempestad de las espadas, ya que se complacen en alabar este
pas, permanezcan ah y hagan cocinar la ballena en la Sorprendente Ribera.
Despus navegaron hacia el Norte, a lo largo de la Sorprendente Ribera. Doblaron el
cabo de la Quilla. Queran continuar su rumbo en direccin al Oeste. Encontraron
entonces vientos del Oeste y fueron desviados hacia Irlanda, donde fueron maltratados y
reducidos a la esclavitud. Thorall perdi all la vida, segn los informes de los
mercaderes.
X
Ahora es preciso sealar que Karlsefni puso rumbo hacia el Sur bordeando la costa, en
compaa de Snorri, Bjarni y todas sus gentes. Navegaron largo tiempo hasta el
momento en que encontraron un ro que bajaba de las alturas y que formaba un lago
antes de desembocar en el mar. Haba all grandes bancos de arena. No se poda entrar
en el ro ms que con pleamar. Karlsefni y sus compaeros penetraron en la
desembocadura y la llamaron la Baha. Hallaron en esta tierra campos de trigo silvestre
en las regiones bajas y vias en todas las alturas. Todos los arroyos rebosaban de peces.
Hicieron agujeros en el lugar donde se unan la tierra y el mar y donde la marea suba
ms alto. Cuando el mar se haba retirado se encontraban platijas en los agujeros. Los
bosques estaban llenos de animales de pluma y de pelo. Permanecieron all una
quincena. Tenan all una existencia placentera y nada hallaban que les pudiese
inquietar. Su ganado estaba con ellos. Y una maana temprano, cuando observaban a su
alrededor, vieron a un gran nmero de kayaks y, sobre ellos, hombres que agitaban
varas. Se oa un ruido semejante al que hacen las plagas de langosta, y todas esas varas
se movan en la misma direccin, de Este a Oeste. Karlsefni dijo entonces: Qu
significa esto? Snorri, hijo de Thorbrand, le respondi: Puede que esto sea un signo
de paz. Tomemos nuestro escudo blanco y enarbolmoslo para salir a su encuentro. Es
lo que hicieron. Entonces los otros remaron hacia ellos. Contemplaron con asombro a
quienes estaban ante ellos y desembarcaron en la orilla. Eran hombres negros y de
aspecto enclenque, sus cabellos eran feos, tenan grandes ojos y anchos pmulos.
Permanecieron all por algn tiempo contemplando con asombro a los hombres que
tenan ante s. Despus partieron de nuevo remando y doblaron el cabo, dirigindose
hacia el Sur. Karlsefni y sus gentes haban establecido su campamento en las alturas
dominando el lago, y algunas cabanas estaban cerca del mismo, mientras que otras se
hallaban ms alejadas. Pasaron entonces el invierno en este lugar. No cay nieve y todo
el ganado pudo alimentarse al aire libre en los pastizales.
XI
A principios de la primeravera vieron un da, temprano, un gran nmero de kayaks
doblando el cabo, viniendo del Sur. Haba tantos que la baha pareca como sembrada de
trozos de carbn. Todos agitaban tambin varas sobre sus barcas. Karlsefni y sus gentes
blandieron entonces sus escudos y, cuando se encontraron, entablaron operaciones de
trueque. Lo que esas gentes queran tener sobre todo era tela roja. Ofrecan darles a
cambio pieles y abrigos de piel todos grises. Tambin queran comprar espadas y
venablos, pero Karlsefni y Snorri se negaron a venderlo. Estos skraelings reciban un
trozo de tela de un palmo de largo a cambio de una piel an fresca, y lo anudaban
alrededor de su cabeza. Este mercado dur as algn tiempo. Entre los compaeros de
Karlsefni, esa tela comenzaba a escasear y la cortaban en trozos tan pequeos que no
superaban un dedo de ancho, y los skraelings daban siempre lo mismo a cambio e
incluso ms que antes. Sucedi entonces que un toro que perteneca a Karlsefni sali del
bosque y se puso a mugir. Presas de pnico, los skraelings se embarcaron en sus canoas,
partieron remando y, bordeando la costa, pusieron rumbo hacia el Sur. Durante tres
semanas, los skraelings no se presentaron ms. Despus, los compaeros de Karlsefni
vieron llegar del Sur las canoas de los skraelings en tan gran nmero que formaban
como un ro. Todas las varas se movan en la misma direccin, de Oeste a Este * y todos
lanzaban fuertes gritos. Karlsefni y sus compaeros tomaron entonces su escudo rojo y
lo blandieron para salir a su encuentro. Los skraelings descendieron deprisa de sus
embarcaciones, los adversarios se lanzaron unos contra otros y comenzaron a batirse.
Los proyectiles caan copiosamente como granizo, pues los skraelings estaban armados
con hondas de guerra **. Karlsefni y sus compaeros vieron que los skraelings
colocaban en la punta de una vara una bola muy gruesa casi tan ancha como la panza de
un carnero y toda negra de color, y la lanzaban desde lo alto de la vara sobre tierra firme
y por encima de Karlsefni y de sus compaeros. Al caer haca un ruido espantoso. A este
ruido, Karlsefni y su tropa fueron presas de gran terror y ya no tuvieron ms deseo que
huir y buscar refugio remontando el ro, pues les pareca que las fuerzas de los
skraelings convergan de todas partes sobre su tropa y no tuvieron momento de respiro,
antes de haber encontrado algunas rocas escarpadas sobre las que resistieron
encarnizadamente. Freydis pasaba por all, vio a los compaeros de Karlsefni que
intentaban salvarse y grit: Por qu hus ante esos hombres esmirriados, mientras que
soldados tan valerosos como sois deberan abatirlos como ganado? Y creo realmente
que si tuviese armas me batira mejor que alguno de vosotros. No prestaron atencin
alguna a sus paabras. Freydis quiso seguirles pero se dej adelantar, pues estaba
embarazada. Caminaba detrs de ellos en el bosque cuando los skraelings se pusieron a
seguirla. Ella encontr ante s un guerrero muerto. Era Thorbrand, hijo de Snorri, y una
piedra plana le haba entrado en la cabeza. Su espada desenvainada estaba colocada a su
lado. La tom y se prepar a defenderse. Los skraelings avanzaron hacia ella, que
desnud entonces su pecho e hizo sonar contra sus senos la hoja de su espada. Este
gesto asust a los skraelings, que huyeron a todo correr hacia sus barcas y se alejaron a
fuerza de remos. Karlsefni y sus hombres fueron al encuentro de Freydis y la felicitaron.
Del lado de Karlsefni dos hombres haban muerto; del de. los skraelings, una multitud.
Karlsefni y sus compaeros haban retrocedido ante el nmero de sus adversarios.
Regresaron a sus cabanas y curaron sus heridas. Se esforzaron en calcular las fuerzas
que haban bajado de las alturas de los alrededores para atacarles. Les pareci entonces
que no haba ms que un solo grupo, el que haba desembarcado de las canoas. En
cuanto a los otros, un espejismo haba debido hacrselos ver. Los skraelings encontraron
tambin un guerrero muerto. Un hacha estaba colocada a su lado. Uno de ellos tom el
hacha y se puso a golpear un rbol. Uno tras otro la probaron y les pareci que era un
objeto de gran valor y que cortaba bien. Un skraelings tom despus el hacia y golpe
una piedra, de suerte que aqulla se rompi. Pensaron entonces que era un instrumento
sin utilidad, ya que no era lo bastante resistente para golpear la piedra, y lo tiraron.
Karlsefni y sus compaeros creyeron haber comprobado que en ese pas, donde sin
embargo se hallaban buenas tierras, constantemente tendran que temer la hostilidad de
sus primitivos ocupantes. Hicieron entonces sus preparativos de partida, pusieron rumbo
al Norte bordeando la costa y encontraron a cinco skraelings vestidos con pieles,
dormidos al borde del mar. Con ellos tenan cajas que contenan una mezcla de sangre y
de tutano de animales. Karlsefni y sus compaeros creyeron comprender que estos
hombres haban sido expulsados de su pas y entonces los mataron.
Karlsefni y sus compaeros descubrieron despus una pennsula donde vivan animales
en gran nmero y que pareca no formar ya ms que una gran costra de estircol, pues
all el ganado pasaba la noche fuera. Karlsefni y los suyos entraron de nuevo entonces
en el fiordo de las Corrientes y all encontraron en abundancia todo aquello que
necesitaban. Algunos cuentan que Bjarni y Gudrid se haban quedado all despus en
compaa de cien hombres y que no haban continuado ms lejos su marcha, mientras
que Karlsefni y Snorri haban tomado la direccin del Sur en compaa de cuarenta
hombres, que pasaron dos meses como mucho en la Baha y que haban vuelto el mismo
verano. Karlsefni parti con un solo barco para buscar a Thorall el cazador. Otro grupo
le sigui. Tomaron rumbo hacia el Norte, doblaron el cabo de la Quilla, se dejaron llevar
hacia el Oeste y tenan la tierra a babor. A lo largo de la costa no haba ms que bosques
y en casi ninguna parte se vean claros o calveros. Despus de haber navegado largo
tiempo encontraron un ro que flua del Este a Oeste, penetraron en su estuario y
despus fondearon cerca de la ribera meridional.
* Los skraelings agitan sus varas en el sentido contrario al de la marcha del Sol; es un signo de
guerra ya que, en su anterior visita a Karlsefni, las agitaban en sentido opuesto para
manifestar sus intenciones pacficas. En cuanto a los hombres de Karlsefni, en vez de los
pacficos escudos blancos de los das de paz llevan, en seal de guerra, su escudo rojo, como se
ver un poco ms adelante.
** Especie de catapultas.
XII
Una maana, Karlsefni y sus compaeros vieron en el extremo del calvero una mancha
que brillaba ante ellos y lanzaron gritos de asombro. Esta mancha se mova y era un
unpede. Bajaba por la orilla del ro, cerca de la cual haban anclado. Thorvald, hijo de
Erik el Rojo, estaba agarrado al timn y el unpe-do le dispar una flecha al vientre.
Thorvald arranc la flecha y dijo: Hay grasa en mis entraas. Hemos tomado buenas
tierras para establecernos ah pero apenas podremos sacar provecho de ello. Thorvald
muri de su herida un poco ms tarde. El unpedo se escap y tom el camino del Sur.
Karlsefni y sus compaeros partieron en su persecucin y por momentos pudieron verle.
Cuando le vieron por ltima vez, corra a lo largo de una baha. Karlsefni y sus
compaeros regresaron. Entonces alguien enton esta cancin:
Unos hombres perseguan es la pura verdad a un unpedo desde arriba hacia la
ribera, pero el ser sorprendente se afanaba en correr rpido entre los hoyos y los
obstculos: escucha, Karlsefni!
Partieron de nuevo entonces, con rumbo Norte. Regresaron y creyeron ver la Tierra de
los Unpedes. No queran arriesgarse a ir ms lejos con sus compaeros. Les pareci
reconocer que los montes que bordeaban la Baha y los que encontraban entonces no
formaban ms que una sola e idntica cadena, que las correspondencias eran muy claras
y que, como estas montaas estaban enfrente, se hallaban por tanto a igual distancia del
fiordo de las Corrientes.
Pasaron all un tercer invierno. Los hombres se agruparon en facciones. Discutieron a
causa de las mujeres y los que estaban solteros buscaban pendencia con los casados. De
ello resultaron los ms graves desrdenes. Snorri, hijo de Karlsefni, haba nacido el
primer otoo y tena tres aos cuando partieron de nuevo.
Cuando se hicieron a la mar y se alejaron de Vinland, los vientos del Sur les arrastraron
y llegaron a la tierra de los bosques. Encontraron all cinco skraelings, uno de ellos
barbudo. Con ellos, dos mujeres y dos nios. Karlsefni y sus compaeros tomaron a los
dos muchachos. Los otros skraelings se escaparon y desaparecieron bajo tierra. Los
compaeros de Karlsefni llevaron consigo a los dos muchachos. Les ensearon su
idioma y los bautizaron. Su madre se llamaba Vethild y su padre Ovaegir. Decan que
unos reyes gobernaban a los skraelings. Uno de aqullos se llamaba Avaldamon y otro
Aval-didida. Decan que no haba casas en su pas. Las gentes dorman en cavernas o en
agujeros. Decan que del otro lado exista un pas frente al suyo y los hombres que lo
habitaban estaban vestidos con ropas blancas, llevaban delante de ellos varas a las que
estaban atadas banderas y cantaban fuerte. Se piensa que se trataba del pas de los
Hombres Blancos, o Gran Irlanda. Despus, partieron hacia Groenlandia y pasaron all
el invierno con Erik.
XIII
El viento empuj entonces a Bjarni, hijo de Grimolf, y a sus compaeros hacia el mar de
Irlanda y cayeron en parajes infestados de gusanos marinos. Rodo por stos, su navio
estaba a punto de zozobrar. Con ellos tenan una embarcacin recubierta de una capa de
grasa de foca y los gusanos no atacaban la madera as protegida. Subieron en esta
embarcacin y se dieron cuenta que no caban todos. Dijo entonces Bjarni: Ya que la
embarcacin no puede llevar a ms de la mitad de nuestros hombres es necesario, a mi
parecer, que se eche a suertes para saber quin subir en la. embarcacin, pues la
eleccin no debe hacerse por la estima que cada uno goce. Todos juzgaron tan
generosas estas disposiciones que ninguno hall nada que decir. Hicieron como Bjarni
haba sugerido y se ech a suertes. Bjarni logr salir elegido para viajar en la
embarcacin y con l la mitad de la tripulacin, ya que aqulla no poda llevar a ms.
Cuando montaron en ella, un islands que se haba quedado en el navio y que haba
seguido a Bjarni desde su partida de Islandia, dijo entonces: Tienes la intencin de
abandonarme aqu, Bjarni? Este respondi: Es preciso realmente ahora. El islands
replic: Esto no se parece al compromiso que habas establecido con mi padre cuando
dej Islandia contigo. No hablabas de separarte as de m. Decas entonces que
compartiramos la misma suerte. Bjarni respondi: No ser ya de ese modo.
Abandona, pues, tu lugar, y baja a la embarcacin. .Subir yo al barco, ya que veo que
tanto estimas la vida. Bjarni subi al barco y ese hombre ocup su lugar en la
embarcacin. Los hombres de la misma continuaron su viaje hasta que llegaron a
Dubln en Irlanda y all dieron a conocer estas noticias. La mayora de las gentes
estiman que Bjarni y los hombres que estaban con l en el barco han debido perecer en
el mar de los gusanos ya que, posteriormente, jams se oy hablar de ellos.
XIV
El segundo verano siguiente, Karlsefni puso rumbo a Islandia en compaa de Gudrid y
volvi a su casa en Reynines. Su madre opinaba que haba hecho una eleccin bien
modesta y no apareci por la casa durante el primer invierno. Pero cuando hubo
comprobado que Gudrid era una mujer cabal, regres a la casa y todos juntos se llevaron
bien.
Snorri, hijo de Karlsefni, tuvo como hija a Hallfrid, madre del obispo Thorlak, hijo de
Runolf. Tuvieron un hijo llamado Thorbjrn. Su hija se llamaba Thorin, madre del
obispo Bjrn. El hijo de Snorri, hijo de Karlsefni, se llamaba Thorgeirr. Era el padre de
Yngvild, madre del obispo Brand el viejo *.
Y as termina esta saga.
I
Un hombre se llamaba Thorvald. Era hijo de Asvald, hijo de Ulf, hijo de Thorir de los
bueyes. Habindose hecho culpables de crmenes, Thorvald y Erik el Rojo, su hijo,
abandonaron Jaederen para ir a Islandia. En esa poca, Islandia haba sido ampliamente
colonizada. Se establecieron primero en las Rocas Puntiagudas, sobre la ribera del cabo
Horn. Es all donde muri Thorvald. Erik se cas con Thjodhild, hija de Jrund, hijo de
Ulf y de Thorbjrn pecho de barco, y que tena entonces como esposo a Thorbjrn del
valle del Halcn. Erik se puso en camino hacia el Sur y fue a vivir en el case ro de Erik,
cerca del recodo del Ro. El hijo de Erik y de Thjodhild se llamaba Leif. Y despus del
asesinato de Eyolf, del pantano, y de Hrafn, el hombre, en duelo, Erik fue expulsado del
valle del Halcn. Parti entonces en direccin Oeste, hacia el fiordo Ancho y fue a vivir
al casero de Erik en la isla de los Bueyes. Prest a Thorgest, de la Gran Morada, las
vigas de su tarima y no logr que se las devolviesen cuando las reclam. De ello
resultaron disputas y rias con Thorgest y con sus partidarios que nos son narradas en la
Saga de Erik. Styr, hijo de Thorgrim, tom partido por Erik contra Eyolf, de la isla de
los Cerdos, los hijos de Thorbrand, del fiordo de los Cisnes, y Thorbjrn, hijo de Vifil.
Y Thorgest estaba apoyado por los hijos de Thordis el vocinglero y por Thorgeir, del
valle de la Garganta. Erik fue puesto fuera de la ley en el thing de la Punta de Thor.
Equip su barco en la baha de Erik para poder hacerse a la mar. Cuando estuvo
preparado, Styr y los suyos le acompaaron hasta ms all de las islas. Erik les dijo que
tena la intencin de partir a la bsqueda del pas que haba visto GunnBjrn, hijo de Ulf
el cuervo cuando, desvindose desde Islandia hacia el Oeste, descubri los peones de
GunnBjrn. Declar que vendra a ver a sus amigos de nuevo si descubra ese pas. Es al
pie del glaciar de los montes de las Nieves donde Erik larg amarras. Descubri el pas
y amarr en el lugar que llam Glaciar del Medio y que ahora se llama el Manto Azul.
Parti despus hacia el Sur a lo largo de la costa para buscar all tierras habitables. Pas
el primer invierno en la isla de Erik, casi en el centro de los asentamientos del Este. A la
primavera siguiente, march hacia el fiordo de Erik y estableci all su residencia.
Aquel verano parti hacia el desierto del Oeste y dio nombres a todos los lugares a la
redonda. Pas el segundo invierno en el islote de Erik, cerca del Pico de la Desaparicin
y, al tercer verano, fue al Norte en la regin de los montes de las Nieves y penetr en el
fiordo de Hrafn. Declar entonces que haba llegado al fondo del fiordo de Erik.
Regres a continuacin y pas el tercer invierno frente a la boca del fiordo de Erik. Al
verano siguente fue a Islandia y entr con su barco en el fiordo Ancho. Llam
Groenlandia al pas que haba descubierto, pensando que las gentes estaran muy
deseosas de ir all si el pas tena un bello nombre. Erik pas el invierno en Islandia y
despus parti de nuevo al verano siguiente para colonizar el pas. Fue a vivir en
Cuestaempinada en el fiordo de Erik. Gentes bien informadas dicen que, el mismo
verano en que Erik parti para colonizar Groenlandia, veinticinco barcos abandonaron
el fiordo Ancho y el de la Colina y que catorce de ellos llegaron a su destino. Algunos
dieron media vuelta y otros se perdieron. Esto suceda quince aos antes de que el
cristianismo fuese legalmente adoptado en Islandia. Durante ese mismo verano, el
obispo Frederik y Thorvald, hijo de Kodran, abandonaron el pas.
He aqu los nombres de quienes, habiendo marchado al mismo tiempo que Erik,
colonizaron Groenlandia. Eran Herjolf, del fiordo de Herjolf, que viva en la Punta de
Herjolf; Hrafn, del fiordo de Hrafn; Ketil, del fiordo de Ketil; Solv, del fiordo de Solv;
Helgi, hijo de Thorbrand, del fiordo de los Cisnes; Thorbjrn el rayo, del fiordo del
Mstil; Einar, del fiordo de Einar; Hafgrim, del fiordo de Hafgrim y del casero del
Lago. Arnelaug, del fiordo de Arnelaug, y algunos ms partieron hacia los
asentamientos del Oeste.
II
Herjolf era hijo de Bard, hijo de Herjold. Era pariente de Ingolf el colono. Ingolf dio a
Herjolf y a sus amigos tierras entre la Baha y la Punta de las Fumarolas. Herjolf fue a
vivir al Garrote. Su mujer se llamaba Thorgerd y su hijo Bjarni, que era un muchacho
muy prometedor. Desde sus aos jvenes tuvo deseos de viajar al extranjero, gan en
sus viajes mucho dinero y estima y pasaba un invierno de cada dos en el extranjero y el
otro junto a su padre. Bjarni fue muy pronto propietario de un navio mercante y, el
ltimo invierno que pas en Noruega, Herjolf se decidi a partir para Groenlandia con
Erik el Rojo y abandon su granja en Islandia. Herjolf tena consigo a bordo a un
hombre originario de las Hbridas que era cristiano y haba compuesto el Himno de las
tempestades de la mar *. Se halla en l este estribillo:
Te ruego, muy santo Maestro de los monjes, que favorezcas mi viaje; Rey de la alta
bveda que domina esta tierra, extiende sobre m la sede del halcn **.
Herjolf se estableci en la Punta de Herjolf. Era un hombre excelente.
Erik el Rojo se estableci en Cuestaempinada. All estaba rodeado de la ms alta estima
y todos le manifestaban su consideracin. Leif, Thorvald y Thorstein eran los hijos de
Erik. Su hija se llamaba Freydis, estaba casada con un hombre llamado Thorvard y
vivan en las Granjas (Gardar) donde hoy da se halla la sede del obispado ***. Era una
gran mujer y Thorvard no era ms que un hombre de baja condicin. Ella le haba sido
dada en matrimonio porque era rico. En esta poca, las gentes eran an paganas en
Groenlandia.
En el transcurso de ese mismo verano, Bjarni lleg con su barco a los arenales de donde
su padre haba partido en la primavera. Esta noticia le pareci importante y no quiso
descargar su navio. Los hombres de la tripulacin le preguntaron entonces cules eran
sus intenciones y les respondi que permanecera fiel a su costumbre e instalara sus
cuarteles de invierno junto a su padre, y quiero ir a Groenlandia, si aceptis
acompaarme all. Todos declararon que haran como l haba decidido. Bjarni dijo
entonces: Quiz nuestro viaje parecer irrazonable, ya que ninguno de nosotros ha
navegado an por el mar de Groenlandia. Y sin embargo, se hicieron a la mar cuando
estuvieron preparados y navegaron tres das antes de ver la tierra desaparecer del
horizonte, pero entonces fallaron los vientos favorables y el viento del Norte, y despus
la niebla, les sucedieron y no saban ya dnde iban. As ocurri durante largos das.
Despus, pudieron ver el Sol y conocieron su rumbo. Izaron la vela y navegaron un da
y una noche, hasta el momento en que descubrieron una tierra y se consultaron para
saber cul poda ser. Pero Bjarni declar que, segn l, no deba ser Groenlandia.
Preguntaron si l quera desembarcar en esa tierra. Bjarni respondi: A mi parecer, hay
que navegar ms cerca de dicha tierra. Es lo que hicieron y pronto vieron que el pas
era llano y boscoso. Aqu y all se descubran pequeas colinas. Dejaron la tierra a
babor y dirigieron- su atencin hacia la misma. Despus navegaron dos das antes de ver
una nueva tierra. Preguntaron si Bjarni crea que esta vez era Groenlandia. El dijo que,
en su opinin, esta tierra, al igual que la anterior, no era Groenlandia, pues, segn se
dice, en Groenlandia hay grandes glaciares. No tardaron en acercarse a esa tierra.
Comprobaron que era llana y boscosa. Los vientos favorables les abandonaron entonces.
Los marineros declararon que, en su opinin, sera bueno tocar tierra pero Bjarni no
quiso. Pensaban que faltaran la lea y el agua. No careceris de ambas, dijo Bjarni.
Pero sus hombres no se privaron de manifestarle su reprobacin. Les rog izar la vela,
lo que se hizo, y se alejaron de la tierra. Navegaron tres das por alta mar, empujados
por un buen viento del Sudoeste y vieron entonces la tercera tierra. Pero sta era alta,
montaosa y cubierta de glaciares. Los marineros preguntaron entonces a Bjarni si tena
la intencin de desembarcar all pero l declar que no, pues esta tierra no me parece
que ofrezca apenas recursos para nosotros. No arriaron, por tanto, la vela y, siguiendo a
lo largo de la costa, vieron que era una isla. Pusieron entonces rumbo mar adentro,
favorecidos por el mismo viento. Pero la tempestad se hizo pronto ms fuerte y Bjarni
les dijo que tomasen rizos y no izasen ms velas que el navio y los cordajes no podan
soportar. Vieron entonces la cuarta tierra. Los hombres de la tripulacin preguntaron a
Bjarni si crea o no que era Groenlandia. Bjarni respondi: Esta tierra recuerda del
todo a Groenlandia, tal como ha sido descrita, y es aqu donde vamos a desembarcar.
Es lo que hicieron. Desembarcaron por la tarde al abrigo de una punta y haba una barca
cerca de la misma. Y era all, en esta punta, donde habitaba Herjolf, padre de Bjarni, y a
ello debi su nombre, pues fue llamada despus Punta de Herjolf. Bjarni fue a casa de
su padre, renunci a sus viajes y permaneci junto a Herjolf todo el tiempo que ste
vivi y tom despus la sucesin de su padre.
* Este himno pertenece al gnero llamado drapa. Por lo comn, es una composicin de tono
heroico destinada a cantar las alabanzas de un personaje. Se caracteriza por la presencia de
estribillos (stef) en la parte central del poema.
** Maestro de los monjes = Cristo. La alta bveda que domina esta tierra es naturalmente el
cielo y su rey es Dios. La sede del halcn es la mano. Extender la mano sobre alguien es
protegerle. Cfr. Glosario art. halda.
*** Gardar, situado al fondo del fiordo de Binar, hoy da llamado por los indgenas Igaliko.
III
Ahora es preciso sealar que Bjarni, hijo de Herjolf, abandon Groenlandia para visitar
al jarl Erik de Noruega y que ste le dio buena acogida. Bjarni habl de sus viajes y de
los pases que haba visto. Las gentes opinaron que apenas era interesante no tener nada
que contar sobre esos pases y sufri algunos reproches. Bjarni form parte en adelante
del squito del jarl y regres a Groenlandia al verano siguiente.
En ese tiempo, se hablaba mucho de partir a la bsqueda de nuevas tierras. Leif, hijo de
Erik el Rojo, de Cuestaempinada, fue a buscar a Bjarni, hijo de Herjolf, y le compr un
barco. Reclut una tripulacin de treinta y cinco hombres. Leif rog a Erik que
aceptase, una vez ms *, encargarse de la expedicin. Erik intentaba ms bien rehusar
ese ofrecimiento. Deca que era demasiado anciano y que no poda soportar ya todas las
fatigas tan fcilmente como en el pasado. Leif declar que, an ahora, de toda la familia
era Erik a quien la suerte ms favoreca. Y Erik cedi a la invitacin de Leif, mont a
caballo para abandonar su casa. Cuando hubieron terminado sus preparativos y estaban
a punto de llegar al barco, la montura de Erik tropez y Erik cay del caballo hirindose
en un pie. Entonces Erik declar: No me ser concedida la oportunidad de descubrir
otros pases ms que el que ahora habitamos. No continuaremos juntos este viaje. Erik
regres a su casa en Cuestaempinada. Leif se embarc con sus compaeros, en total
treinta y cinco hombres. Viajaba con ellos un alemn llamado Tyrkir.
Equiparon entonces su navio y se hicieron a la mar cuando estuvieron preparados.
Descubrieron la primera tierra que Bjarni haba descubierto en ltimo lugar. Se
dirigieron entonces hacia la orilla, lanzaron el ancla, pusieron una embarcacin en la
mar, desembarcaron y no vieron hierba en lugar alguno. All arriba, en el interior del
pas, todo eran grandes glaciares y, desde stos hasta el mar, todo pareca no formar ms
que una sola piedra plana. Les pareci que el pas no era frtil. Leif dijo entonces: No
hemos hecho como Bjarni, ya que hemos desembarcado. Ahora voy a dar un nombre a
este pas. Lo llamar tierra de las Piedras Planas. Luego embarcaron de nuevo.
Despus de esto se hicieron de nuevo a la mar y encontraron una segunda tierra. Se
dirigieron asimismo hacia tierra, lanzaron el ancla, pusieron despus una barca en el
mar y desembarcaron. Era un pas llano y boscoso. Por todas partes no haba ms que
vastas extensiones de arena blanca. Las costas eran bajas. Leif dijo: Por la calidad de
sus tierras eligir un nombre para este pas. Lo llamar la tierra de los Bosques.
Embarcaron de nuevo lo ms rpido posible.
Se alejaron a continuacin de las costas, empujados por el viento Nordeste y estuvieron
en la mar dos das y dos noches antes de ver tierra otra vez. Pusieron entonces rumbo a
la orilla y encontraron ma isla situada al Norte de la tierra firme. Desembarcaron all y
contemplaron todo lo que les rodeaba. El tiempo era bueno. Notaron que la hierba
estaba cubierta de roco y por casualidad se les ocurri pasar las manos por el mismo y
llevarlas a su boca. Les pareci que jams haban probado nada tan dulce. Volvieron
despus a su barco y penetraron en el canal que se abra entre la isla y la punta que
formaba la tierra firme al Norte. Pusieron rumbo al Oeste y doblaron la punta. Con
bajamar haba bajos y su navio encall. Desde el navio la mar pareca estar lejos. Pero
se encontraban tan impacientes por desembarcar que no tuvieron la paciencia de esperar
a que la marea viniese a levantar su barco y corrieron hacia tierra, a un lugar donde un
ro desemboca en el mar despus de haber atravesado un lago. Y tan pronto como la mar
hubo levantado su navio, tomaron su embarcacin y volvieron al mismo a fuerza de
remos. Con el barco remontaron el ro y despus penetraron en el lago. All anclaron,
bajaron a tierra sus hamacas y construyeron cabanas. Despus tomaron la decisin de
hacer sus preparativos para pasar all el prximo invierno y edificaron grandes
construcciones. Los salmones no faltaban, ni en el ro ni en el lago, y eran ms gordos
que los que estos hombres haban visto hasta entonces. Por lo que pareca, el pas era tan
rico que en el invierno no deba haber necesidad all de forraje para el ganado. No
helaba en invierno y los pastos seguan siendo siempre muy tupidos. No haba menos
desigualdad entre el da y la noche que en Groenlandia o en Is-landia. El sol brillaba a
las nueve de la maana hasta las tres y media de la tarde en los das ms cortos del
invierno. Cuando se termin la construccin de los edificios, Leif dijo a sus
compaeros: Quiero dividir ahora nuestro grupo en dos partes y quiero hacer que se
explore el pas. Una mitad del grupo se quedar junto a la cabana mientras que la otra
mitad explorar el pas, pero no deber ir nunca tan lejos que no pueda regresar a la
noche a casa y tampoco deber dispersarse. Es lo que hicieron durante algn tiempo.
Unas veces Leif parta de expedicin y otras se quedaba en la cabana. Leif era alto y
fuerte; era un hombre de apariencia imponente, un hombre sagaz y equitativo en todo.
* Ya que haba dirigido la expedicin que parti a la bsqueda del pas descubierto por
Gunnbjrn y que despus deba llamarse Groenlandia.
IV
Sucedi que una noche falt un hombre de su grupo y era Tyrkir el alemn. Leif se
enfad mucho por ello, pues Tyrkir haba vivido largo tiempo con su padre y con l, y
haba querido mucho a Leif en su infancia. Leif hizo vivos reproches a sus compaeros
y se prepar para partir en su bsqueda en compaa de doce hombres. Apenas haban
dejado la cabana cuando Tyrkir lleg a su encuentro y tuvo buena acogida. Leif hizo
notar rpidamente que su padre putativo estaba de muy buen humor. Era un hombre de
frente prominente, de mirada mvil, insignificante de apariencia, de pequea estatura y
de complexin enclenque, pero muy hbil en todos los trabajos manuales. Leif le dijo:
Por qu has tardado tanto, padre putativo mo, y por qu te has separado de tus
compaeros? Habl primero en alemn. Mova los ojos en todos los sentidos y haca
muecas. Los otros no llegaban a comprender lo que deca. Al cabo de algn tiempo, dijo
en normnico *: Yo no haba ido ms lejos que vosotros dos. Puedo comunicaros una
noticia: he hallado vias y racimos. Es esto cierto, padre?, dijo Leif. Bien seguro,
es la verdad dijo l, pues en el pas donde nac apenas faltaban las vias, no menos
que los racimos. Durmieron toda la noche y a la maana siguiente Leif dijo a sus
marineros: Voy a proponeros dos tareas. De cada dos das, uno vendimiaremos y
cortaremos sarmientos o talaremos rboles para formar un cargamento para mi navio.
Es lo que se decidi. Segn se dice, la barca del navio fue llena de racimos. Se cort
igualmente madera para formar el cargamento del navio. Al llegar la primavera, hicieron
sus preparativos y se hicieron a la mar. Leif dio a esta comarca un nombre apropiado a
las cualidades del terreno y lo llam Vinland (tierra del Vino). Pusieron rumbo a alta
mar y fueron favorecidos por los vientos hasta el momento en que pudieron ver
Groenlandia y sus montaas coronadas de glaciares. Un hombre tom entonces la
palabra y dijo a Leif: Por qu navegas tan rpido llevado por el viento? Leif
respondi: Me cuido del timn, pero tambin me fijo en otra cosa. Qu notis de
especial? Respondieron que nada notaban especialmente importante. No s dijo
Leif si es un barco o un arrecife. Entonces ellos miraron y dijeron que era esto
ltimo. Pero la mirada de Leif era an ms penetrante que la de ellos, de tal manera que
distingua hombres sobre el arrecife. Quiero ahora dijo Leif que crucemos
llevados por el viento, de tal modo que podamos socorrer a esas gentes. Si nos
necesitan, hay que ayudarles en seguida. Si sus intenciones no son pacficas, tenemos
todas las facilidades para salir del apuro y ellos no. Avanzaron hasta la base de la roca,
arriaron las velas, anclaron y echaron al agua una pequea barca que haban llevado
consigo. Tyrkir pregunt entonces quin mandaba el grupo. El jefe respondi que l se
llamaba Thorir y que era originario de Noruega, y pregunt: Pero, cul es tu
nombre? Leif dijo entonces su nombre. Eres el hijo de Erik el Rojo, de
Cuestaempinada?, dijo. Leif respondi que s. Y bien dijo Leif os ofrezco
llevaros en mi barco, a vosotros y a los bienes vuestros que mi navio pueda transportar.
Aceptaron esta oportunidad que se ofreca, navegaron despus hacia el fiordo de Erik
con este cargamento y llegaron a Cuestaempinada. Desembarcaron entonces su
cargamento. Leif invit a continuacin a Thorir, a Gudrid, mujer de ste, y a otros tres
hombres a quedarse en su casa y encontr alojamiento para las tripulaciones, tanto para
sus compaeros como para los de Thorir. Leif haba salvado a quince hombres en el
arrecife. En adelante fue llamado Leif el afortunado. Leif alcanz entonces riqueza y
fama. Aquel invierno, una grave epidemia hizo estragos entre Thorir y sus gentes.
Thorir muri por ello, as como un buen nmero de sus compaeros. Tambin aquel
invierno muri Erik el Rojo.
Se hablaba mucho del viaje que Leif haba hecho a Vinland y Thorvald, su hermano,
consideraba que no haba explorado bastante ampliamente el pas. Leif dijo a Thorvald:
Vete, pues, hermano mo, ya que lo ansias. Pero deseo, no obstante, que el navio vaya
primero a cargar la madera que Thorir ha dejado sobre el arrecife. As se hizo.
V
Thorvald se prepar para esta expedicin ayudado por treinta hombres, guiado por los
consejos de Leif, su hermano. Equiparon despus su navio y se hicieron a la mar. No se
tiene referencia alguna sobre su viaje hasta el momento en que tocaron Vinland cerca de
las Chozas de Leif. Pusieron a cubierto su navio y se quedaron all todo el invierno,
alimentndose del producto de su pesca. Y en la primavera, Thorvald declar que iban a
equipar su navio y el barco que remolcaba y que, acompaado por algunos hombres,
partira de exploracin ms lejos hacia el Oeste, a lo largo de las costas. El pas les
pareci bello y boscoso, y slo una estrecha banda de arena blanca se extenda entre el
mar y el bosque. Los parajes estaban llenos de islotes y bajos. No hallaron ni vivienda
humana ni animales. Pero en una isla del Oeste descubrieron un almiar de trigo
sostenido por maderos. No hallaron seal alguna de actividad humana, dieron media
vuelta y regresaron en otoo a las Chozas de Leif. Y al verano siguiente, Thorvald fue
ms lejos hacia el Oeste a bordo del navio mercante y subi hacia el Norte a lo largo de
la costa. Sucedi que sufrieron un temporal de viento a lo ancho de una punta rocosa y
fueron arrojados a la costa. Su quilla se rompi y qued arrancada y tuvieron que
detenerse largo tiempo para reparar su navio. Thorvald dijo entonces a sus compaeros:
Quiero que coloquemos ahora nuestra quilla rota sobre ese cabo y que lo llamemos el
cabo de la Quilla. As se hizo. Partieron de nuevo hacia el Este siguiendo la costa,
penetraron entonces en la entrada del primer fiordo que se present ante ellos y tocaron
una punta que sobresala en el fiordo. Estaba enteramente cubierta de bosque.
Fondearon en este lugar, lanzaron hacia tierra la pasarela y Thorvald baj a tierra con
todos sus compaeros. Dijo entonces: Este pas es bello y es aqu donde me gustara
crear una granja. Volvieron al barco y distinguieron tres montculos sobre la orilla ms
all de la punta hacia el interior. Se acercaron all y vieron tres kayaks y tres hombres
bajo cada uno de ellos *. Distribuyeron su grupo y atraparon a todos estos hombres con
excepcin de uno solo que escap en su canoa. Mataron a los otros ocho. Volvieron
despus a la punta y miraron alrededor. Distinguieron algunos montculos y supusieron
que eran viviendas. Sintieron despus una gana tan intensa de dormir que no pudieron
mantenerse despiertos y todos se ador mecieron. Entonces una voz se hizo or sobre
ellos, tan fuerte que todos se despertaron. He aqu lo que deca esta voz: Despirtate,
Thorvald, as como todos tus compaeros, si quieres permanecer con vida. Sube a tu
barco con todos tus hombres y abandona el pas lo ms rpido posible. Del interior del
fiordo, innumerables canoas llegaban hacia ellos y les atacaban. Thorvald dijo entonces:
Levantemos una muralla de madera alrededor del navio y defendmonos lo mejor que
podamos, pero evitemos atacar. Es lo que hicieron, pero los skraelings dispararon
sobre ellos durante algn tiempo y despus huyeron todos tan rpido como pudieron.
Thorvald pregunt a sus hombres si haban sufrido heridas y ellos dijeron que no.
Thorvald dijo: Me han herido bajo el brazo y la flecha ha pasado entre la borda y mi
escudo. He aqu la flecha y creo que ser causa de mi muerte. Os aconsejo tomar el
camino de regreso tan rpido como sea posible. Me llevaris sobre esta punta donde me
pareca que sera tan favorable instalarse. Sin duda, era verdad lo que sala de mi boca
cuando yo deca que vivira all algn da. Enterradme all, plantad una cruz sobre mi
cabeza y otra sobre mis pies, y esta punta se llamar siempre en adelante Punta de la
Cruz.
Groenlandia haba sido convertida al cristianismo pero Erik el Rojo haba muerto antes
de la adopcin del cristianismo. Ahora era Thorvald quien mora y cumplieron
enteramente los deseos que l haba expresado. Despus partieron y se encontraron de
nuevo con sus compaeros. Se contaron unos a otros todo lo que saban de nuevo y
pasaron el invierno en ese lugar. Reunieron racimos y cepas para cargar con ellos su
barco. Despus, al llegar la primavera, se prepararon para regresar a Groenlandia.
Volvieron en su navio hasta el fiordo de Erik y pudieron contar a Leif muchas noticias.
* En el Relato, como en la Saga, la escena de la aparicin lleva a una prediccin que gira en
torno a la gloria de Gudrid.
VII
El mismo verano un navio abandon Noruega para ir a Groenlandia. Tena como capitn
a un hombre que se llamaba Thorfin Karlsefni. Era hijo de Thord cabeza de caballo, hijo
de Snorri, hijo de Thord, del Cabo. Thorfin Karlsefni era un hombre muy rico. Pas el
invierno en Cuestaempinada, junto a Leif, hijo de Erik. Pronto se prend de Gudrid y le
pidi su mano. Pero ella encarg a Leif para responder en su lugar. Despus ella se cas
con Thorfin Karlsefni y sus esponsales fueron celebrados en ese mismo invierno.
Se hablaba siempre mucho del viaje hacia Vinland, y Karlsefni se vea presionado a
intentar el viaje tanto por Gudrid como por otras personas. Se decidi a partir y reclut
una tripulacin para el navio, sesenta hombres y cinco mujeres. Karlsefni y sus
compaeros establecieron un acuerdo estipulando que todo lo que iban a lograr sera
repartido entre ellos a partes iguales. Llevaron consigo toda clase de ganado, pues
tenan la intencin de colonizar el pas, si ello era posible. Karlsefni pidi a Leif que le
cediese sus cabanas en Vinland. Pero Leif declar que se las prestara pero no se las
dara. Despus se hicieron a la mar, llegaron sanos y salvos a las Chozas de Leif y
llevaron a tierra sus hamacas. Pronto tuvieron la ocasin de lograr abundantes y
excelentes provisiones, pues una gruesa y enorme ballena haba venido a encallar en la
orilla. Se pusieron manos a la obra y la despedazaron. Desde entonces no les falt
alimento. El ganado penetr al interior de las tierras y las bestias no tardaron en
desatarse y causar molestias. Haban llevado consigo un toro. Karlsefni hizo talar y
partir madera para formar el cargamento de su navio y lo coloc sobre un espoln
rocoso para que se secase. Todos se beneficiaron de los magnficos recursos que ofreca
el pas, tales como uva, caza y otro vveres de calidad.
Despus de este primer invierno vino el verano. Entonces descubrieron a los skraelings,
un gran grupo de hombres surgidos del bosque. El ganado de Karlsefni se hallaba en las
cercanas. El toro se puso a mugir muy fuerte. Los skraelings se asustaron y huyeron
llevando su cargamento de petigrs, martas cibelinas y otras pieles. Se dirigieron hacia
la granja de Karlsefni y quisieron entrar en las edificaciones pero Karlsefni hizo
atrancar las puertas. Ni unos ni otros llegaban a comprender el idioma de sus
interlocutores. Los skraelings depositaron entonces sus fardos de mercancas, los
abrieron y se los ofrecieron. Deseaban sobre todo tener armas a cambio, pero Karlsefni
prohibi que se las vendiesen. Utiliz entonces un truco. He aqu lo que hizo: pidi a las
mujeres que le trajesen leche. Cuando los skraelings la vieron, quisieron comprarla y no
quisieron ninguna otra cosa. As termin la expedicin comercial emprendida por los
skraelings. Llevaron en sus vientres la mercanca que haban adquirido mediante
trueque, mientras que Karlsefni y sus compaeros guardaban los fardos de pieles.
Acabado el trueque se marcharon. Ahora es preciso indicar que Karlsefni hizo levantar
un slido muro alrededor de su granja y que l y los suyos se instalaron dentro de ella.
En aquel tiempo Gudrid, mujer de Karlsefni, dio a luz un nio que recibi el nombre de
Snorri. Al comienzo del segundo invierno, los skraelings regresaron para verles de
nuevo. Eran mucho ms numerosos y ofrecan la misma mercanca que la vez primera.
Karlsefni dijo a las mujeres:
Traedles el mismo alimento que tanto les haba gustado la vez primera pero no les deis
nada ms. Al verlo, los skraelings arrojaron sus fardos de mercancas por encima del
muro. Gudrid estaba sentada en el umbral de la puerta cerca de la cuna de su hijo Snorri.
Una sombra se desliz entonces hacia la puerta y entr una mujer. Era de estatura
bastante pequea, un manto de pao negro la envolva. Tena ojos castaos claros,
llevaba una cinta alrededor de la cabeza, tena la tez plida y sus ojos eran tan grandes
que jams se haba visto parecidos en una cabeza humana. Se acerc al lugar donde
Gudrid estaba sentada y dijo: Cmo te llamas? Me llamo Gudrid pero, cul es,
pues, tu nombre? Me llamo Gudrid!, dijo ella. Entonces Gudrid, la duea de la
casa, le tendi la mano y la invit a sentarse cerca de ella. Pero en el mismo instante
sucedi que Gudrid escuch un gran estrpito y, en esto, un skraeling fue muerto por
uno de los compaeros de Karlsefni porque haba querido arrebatarle sus armas. Los
skraelings partieron con gran rapidez, abandonando sus vestidos y sus mercancas.
Nadie haba visto a esta mujer, a no ser Gudrid. Ahora va a ser preciso que adoptemos
un plan dijo Karlsefni, pues creo que van a hacernos una tercera visita, pero esta
vez nos traern la guerra y vendrn en gran nmero. He aqu lo que vamos a hacer: diez
hombres avanzarn hasta ese promontorio y se mostrarn all; el resto del grupo se
meter en el bosque, talar rboles con el fin de crear un claro donde pondremos nuestro
ganado para el momento en que la tropa enemiga surja del bosque. Llevemos tambin
con nosotros a nuestro toro y hagmosle avanzar delante de nosotros. Segn las
disposiciones tomadas, deban encontrarse en un lugar situado entre la orilla de un lago
y el lindero del bosque. Se actu, por tanto, segn los consejos de Karlsefni. Los
skraelings llegaron entonces al lugar que Karlsefni haba escogido como campo de
batalla. El combate tuvo lugar y muchos hombres cayeron del lado de los skraelings. En
el grupo de stos haba un hombre alto y bello y le pareci a Karlsefni que deba ser el
jefe. Ahora bien, uno de estos skraelings haba tomado un hacha, la mir por un tiempo,
y despus la blandi sobre uno de sus compaeros y le golpe con ella. El skraeling
cay muerto sobre el terreno. Entonces, el gran skraeling tom el hacha, la mir un
instante y la tir despus en el lago lo ms lejos que pudo. Pero a continuacin los
skraelings huyeron a todo correr al bosque y as terminaron las peleas de ambos bandos.
Karlsefni y sus compaeros pasaron all ese invierno entero. Pero en la primavera,
Karlsefni declar que no pensaba quedarse ms tiempo en ese pas y que deseaba partir
de nuevo para Groenlandia. Hicieron sus preparativos para el viaje y llevaron grandes
riquezas consistentes en cepas de via, racimos y pieles. Pusieron rumbo a alta mar y
llegaron sanos y salvos con su navio al fiordo de Erik para pasar el invierno.
VIII
Se volvi a empezar a hablar de una expedicin hacia Vinland, pues pareca que al
emprenderla se lograra mucha riqueza y fama. En ese mismo verano en que Karlsefni
regres de Vinland, un navio venido de Noruega lleg a Groenlandia. Tena como
capitanes a dos hermanos, Helgi y Finnbogi. Estos pasaron el invierno en Groenlandia.
Eran islandeses y originarios de los fiordos del Este.
Ahora es preciso indicar que Freydis, hija de Erik, abandon su casa en las Granjas para
ir a encontrarse con los hermanos Helgi y Finnbogi y les pidi partir con ellos para
Vinland en su propio barco y compartir con ella a partes iguales los beneficios que
podran lograr del viaje. Ellos aceptaron esta proposicin. Ella fue a buscar a su
hermano Leif y le pidi que le diese las casas que haba hecho construir en Vinland.
Pero l le dio la misma respuesta que anteriormente. Dijo que se las prestara pero no se
las dara. Se estableci un acuerdo entre los hermanos y Freydis, estipulando que cada
uno llevara a bordo treinta hombres aptos para batirse, sin contar las mujeres. Pero
Freydis rompi pronto este acuerdo, pues llev por su parte cinco hombres ms de lo
acordado. Los ocult y los hombres no se dieron cuenta de ello ms que en el momento
de llegar a Vinland.
Se hicieron, por tanto, a la mar. Previamente haban convenido que navegaran juntos,
en la medida de lo posible. Y, en efecto, no estaban separados por una gran distancia.
Con todo, los hermanos haban llegado con un poco de adelanto y haban llevado sus
equipajes hasta las casas de Leif. Pero cuando Freydis hubo desembarcado a su vez,
hizo descargar el navio por sus gentes y les hizo llevar su equipaje hacia las casas.
Freydis dijo entonces: Por qu habis trado aqu vuestro equipaje? Porque
creamos que seran respetados todos los compromisos concretos que haban sido
establecidos con nosotros. Es a m dijo ella a quien Leif presta las casas, y no a
vosotros dos. Helg dijo entonces: Mi hermano y yo no somos capaces de luchar
contigo por la maldad. Sacaron su equipaje de las casas y se construyeron una choza a
cierta distancia del mar, al borde de un lago, y se instalaron all cmodamente. Freydis
hizo talar madera para formar el cargamento de su navio.
Comenz a venir entonces el invierno y los hermanos propusieron que se organizasen
juegos y pasatiempos. Estos juegos duraron algn tiempo, hasta el momento en que los
hombres empezaron a discutir. Despus, la discordia rein entre ellos, los juegos
acabaron y se rompieron las relaciones entre las cabanas. Las cosas quedaron as
durante una buena parte del invierno.
Una maana, temprano, Freydis se levant de su lecho y se visti pero sin calzarse. El
tiempo era hmedo y haba cado abundante roco. Tom el manto d,e su marido, se lo
puso y despus se dirigi hacia las cabanas de los dos hermanos. Fue hasta la puerta.
Pero uno de los hombres haba partido un poco antes y haba dejado la puerta
entreabierta. Ella abri la puerta y se detuvo algn tiempo en el umbral, sin decir
palabra. Pero Finnbogi estaba acostado dentro de la cabana y se haba despertado. Dijo:
Qu vienes a buscar aqu, Freydis? Ella respondi: Quiero que te levantes y salgas
conmigo. Tengo que hablarte. Es lo que hizo. Fueron hasta un tronco de rbol cado
que estaba adosado a la pared de la cabana y se sentaron encima. Cmo te sientes
aqu?, pregunt ella. El respondi: El pas me parece bueno, pero lo que me
desagrada es la enemistad que nos separa. No es culpa ma. Tienes razn dijo ella
y es tambin lo que yo pienso. Pero he aqu por qu he venido a buscarte. Quisiera
ponerme de acuerdo con vosotros dos para la compra de vuestro barco, pues tu hermano
y t tenis un barco mayor que el mo y yo quisiera irme de aqu. Consiento en ello
dijo l si esto te agrada. Y se separaron dicho esto. Ella volvi a la casa y
Finnbogi volvi a acostarse. Ella regres a su cama con los pies fros y, en esto,
Thorvard se despierta y le pregunta por qu razn ella tiene tanto fro y est tan mojada.
Ella le responde con un tono muy vivo: He ido a buscar a los hermanos para negociar
la compra de su barco, pues quisiera adquirir un barco ms grande, pero ellos lo han
tomado muy a mal, hasta el punto de que me han golpeado y maltratado terriblemente.
Pero t, pobre incapaz, no vengars mi vergenza ni la tuya. Me doy cuenta bien de que
estoy lejos de Groenlandia. Pero nos divorciaremos, a menos que no logres satisfaccin
de estas ofensas.
El no pudo soportar ms los reproches de su mujer. Invit a sus hombres
rpidamente a tomar sus armas. Obedecieron y se dirigieron hacia la cabana de los dos
hermanos. Entraron all mientras dorman, les agarraron, les ataron y les hicieron salir
uno despus de otro, una vez atados. Y Freydis les haca matar a medida que salan. Una
vez muertos los hombres, quedaban an las mujeres, pero nadie quera matarlas. Freydis
dijo entonces: Dadme un hacha. As se hizo. Entonces ella la emprendi con las cinco
mujeres que estaban all y no las dej ms que cuando estuvieron muertas. Perpetrado
su crimen, regresaron a su cabana y todo el mundo tuvo la impresin de que Freydis
estaba muy satisfecha por lo que haba hecho. Sin embargo, dijo a sus compaeros: Si
nos es dado regresar a Groenlandia, har matar a quienquiera que hable de lo que ha
ocurrido. Diremos que estas gentes se han quedado, mientras que nosotros partamos.
A comienzos de la primavera equiparon el navio que haba pertenecido a los hermanos y
llevaron todo lo que haban conseguido procurarse de valioso, tanto como el navio poda
transportar. Despus se hicieron a la mar, tuvieron buen viaje y llegaron con su navio al
fiordo de Erik a comienzos del verano. En ese momento, Karlsefni se hallaba all
tambin. Su barco estaba preparado para hacerse a la mar y esperaba los vientos
favorables. Jams dicen barco ms magnfico dej Groenlandia que el que l
mandaba.
IX
Freydis volvi entonces a su granja que, sin embargo, no haba sufrido dao alguno.
Hizo a sus compaeros grandes regalos en dinero, pues quera que sus crmenes
permaneciesen ocultos. En adelante se qued en su granja. No todos se mostraron
bastante discretos y no guardaron completo silencio sobre sus crmenes y sus
crueldades, y a la larga el asunto se divulg. Finalmente, llegaron rumores a odos de
Leif, su hermano, y l se afligi mucho por ello. Leif tom entonces tres hombres
pertenecientes al grupo de Freydis y, mediante tortura, les oblig a decir lo que saban
sobre esos hechos, y sus declaraciones fueron concordantes. Yo no tendra el valor de
tratar a Freydis, mi hermana, como merecera dijo Leif, pero puedo predecir que
sus descendientes apenas conocern la felicidad. Y as ocurri ms tarde, tanto que
desde entonces la gente no se preocupaba de ellos ms que para despreciarles.
Ahora es oportuno indicar que Karlsefni equip su navio y abandon Groenlandia. Su
viaje transcurri sin problemas y lleg a Noruega en buenas condiciones. All pas el
invierno y vendi su mercanca. Su mujer y l fueron recibidos con grandes honores por
los personajes ms importantes de Noruega. Pero, a la primavera siguiente, equip su
navio para ir a Islandia. Y, cuando ya estaba todo preparado, con su navio cerca del
muelle, esperando los vientos favorables, vino a buscarle un alemn. Era originario de
Bremen, de Baja Sajonia. Quera comprar a Karlsefni su hsasnotra. No quiero
venderlo, dijo se. Te dar por ello medio marco de oro *, dijo el alemn. Karlsefni
estim que la oferta era ventajosa y se cerr el trato. El alemn se march llevndose el
hsasnotra, pero Karlsefni ignoraba de qu madera estaba hecho ese objeto, pues estaba
hecho de msur **, y esta madera proceda de Vinland.
Karlsefni se hizo entonces a la mar y lleg al Norte de Islandia, al fiordo del Cabo. Puso
su barco en tierra junto a la orilla para que pasase all el invierno. Y en la primavera
compr la finca del Estrpito, construy all una casa y en ella vivi toda su vida. Goz
de una gran consideracin y una numerosa y valiente descendencia sali de l y de
Gudrid, su mujer. Y despus de la muerte de Karlsefni, Gudrid se encarg de explotar la
granja, ayudada por Snorri, su hijo, que haba nacido en Vinland. Y cuando ste se hubo
casado, Gudrid abandon Islandia y parti en peregrinacin a Roma. Despus regres a
la granja de Snorri, su hijo. Ella haba hecho edificar una iglesia en la aldea del
Estrpito. Despus, Gudrid tom los hbitos y vivi en clausura hasta el final de sus
das.
Snorri tuvo un hijo, llamado Thorgeir. Fue el padre de Yngvild, madre del obispo Brand.
La hija de Snorri, hijo de Karlsefni, se llamaba Hallfrid. Era mujer de Runolf, padre del
obispo Thorlak. Un hijo de Karlsefni y de Gudrid se llamaba Bjrn. Fue el padre de
Thorun, madre del obispo Bjrn. Numerosos fueron los descendientes de Karlsefni y
este hombre fue bendito en su brillante prole. Y sucedi que Karlsefni narr con todo
detalle todas las aventuras de estos viajes de los que hemos hablado aqu un poco.
Tord era el nombre de un islands, hijo de Torgrim, el cual era hijo de Hreidar, que fue
muerto por Glum. Tord era pequeo, pero de bella prestancia. Tena un hermano que se
llamaba Hreidar. Este era alto pero feo y tena tan poco juicio que apenas poda cuidarse
de l mismo. Era muy fuerte y ms rpido corriendo que el resto pero, de slida
complexin, permaneca todo el tiempo en la casa. Su hermano Tord, por el contrario,
haca con frecuencia largos viajes. Perteneca al hird * del rey Magnus y gozaba mucho
de la estima de ste.
Un verano, mientras Tord estaba a punto de equipar su navio en Gasar, en el fiordo de
Eyja, su hermano Hreidar vino a buscarle. Cuando Tord le vio, le pregunt qu vena a
hacer.
No habra venido si no tuviese algo urgente que decirte respondi Hreidar.
Qu quieres? pregunt Tord.
Quiero seguirte al extranjero respondi Hreidar.
No creo que este viaje te convenga dijo Tord. Prefiero ayudarte dejndote la
herencia de nuestro padre, que vale dos veces lo que ganar en el curso de mi viaje.
Si aceptase tal proposicin, me hallara falto de tu ayuda y no tendra mucho sentido
comn dijo Hreidar. Cualquiera podra robarme, con astucia, nuestra herencia, pues
apenas sabra cuidarme de ello. Pero no es seguro que me resigne a ver cmo las gentes
me acechan para intentar apoderarse, bien por estratagema o por la violencia, de lo que
me pertenece. Y apenas sera mejor para ti estar mezclado en el asunto si llegase yo a
atacar a alguien o a cometer alguna otra imprudencia y si yo fuese despus derrotado y
mutilado a causa de lo que habra hecho. Adems, no te ser fcil obligarme, si quiero ir
contigo.
Tienes razn dijo Tord pero, si consiento, no quiero que vayas a contar a otros
que partirs conmigo.
Hreidar le prometi no decir palabra, pero cuando Tord se dio la vuelta, cont a todos
los que queran escucharle que iba a marchar al extranjero con su hermano, y fueron
muchos los que censuraron a Tord por llevar con l a tal loco.
Cuando estuvieron preparados, se hicieron a la mar y, despus de un feliz viaje, llegaron
a Trondheim.
Esto suceda en otoo, cuando los reyes Magnus y Harald haban regresado de
Dinamarca.
Una maana que los reyes se hallaban en la ciudad, Hreidar se levant antes que los
dems.
Despirtate, hermano mo dijo. Quien duerme, aprende poca cosa, y voy a darte
una noticia. Ahora mismo he escuchado un ruido extrao.
Qu clase de ruido? pregunt Tord.
Se dira que es algo vivo dijo Hreidar. Un grito agudo, pero no s lo que era.
No te asombres dijo Tord. Sin duda has odo sonar el cuerno.
Por qu lo tocaban? pregunt Hreidar.
A menudo se llama a las gentes al ting o bien se da la seal de colocar los navios en la
orilla dijo Tord.
El ting? Qu es eso? pregunt Hreidar.
Se juzgan en el ting los casos difciles respondi Tord y se hace saber all lo que
el rey quiere comunicar al pueblo.
El rey est presente en el ting? pregunt Hreidar.
Eso creo dijo Tord.
Entonces es preciso que yo vaya all dijo Hreidar. Quiero ir a un sitio donde
pueda ver mucha gente.
No soy de tu opinin dijo Tord. Creo que cuanto menos se acude a los lugares
donde hay mucha gente, mejor es. Por eso yo mismo no voy a lugar alguno.
Es intil hablarme as dijo Hreidar. Ambos iremos al ting. De nada te servira
que vaya yo solo. Adems, t mismo tienes razones para ir a ver al rey, que es tu amigo
y a quien no has visto desde que ha llegado. No me impedirs ir all.
Dicho esto, Hreidar se fue.
Tord comprendi entonces que estaba obligado tambin l a ir al ting. Pero fue
despacio, mientras que Hreidar corra delante de l y pronto le sac distancia. Cuando
Hreidar se dio cuenta de que Tord se rezagaba, le grit:
S bien que no es fcil ser pequeo. Quien es pequeo debera igualmente ser rpido.
Pero t pareces tan lento como dbil. Ms te hubiese valido ser menos bello y ms
rpido y fuerte. As podras seguir a las dems personas.
No s si mi debilidad me perjudica ms de lo que a ti la fuerza dijo Tord.
Adelanta, pues, un dedo y se ver quin es el ms fuerte, hermano mo dijo
Hreidar.
Tord lo hizo pero pronto su mano se entumeci y tuvo que soltar su presa. Hreidar
sigui corriendo y subi a una colina desde donde vea una gran muchedumbre. Se
detuvo y se puso a contemplar la asamblea. Tord le alcanz.
Ven conmigo y camina como debe ser para que lleguemos juntos dijo, y Hreidar
obedeci.
Cuando llegaron al ting, encontraron a muchas gentes que conocan a Tord y le
saludaron amistosamente. Tord fue inmediatamente ante el rey, pues no se haba
presentado a l desde que haba llegado a Trondheim. Salud respetuosamente al rey
Magnus y ste acogi su saludo con benevolencia.
Los dos hermanos se haban separado al llegar al ting. Los hombres del rey vieron que
Hreidar era un hombre extraordinariamente alto, pero apenas resultaba un compaero
conveniente. Le tiraron de los faldones de su ropa y le empujaron en todas direcciones.
El hablaba y rea, mientras le maltrataban, lo que no disminuy su placer. Pronto le fue
difcil defenderse.
El rey pidi a Tord noticias de Islandia; despus le pregunt sobre las gentes de su
squito que deseaba incorporar al hird.
Mi hermano est conmigo dijo Tord.
Si se te parece, me agradar dijo el rey.
No se me parece mucho dijo Tord.
Puede que pese a todo me plazca dijo el rey. Qu diferencia hay, pues, entre
vosotros?
Es grande y fuerte y de buena complexin, pero es feo y de mente obtusa dijo Tord.
Puede ser un buen hombre en muchos aspectos, an as dijo el rey.
Cuando l era joven, no se le hallaba mucho juicio dijo Tord.
Me intereso ms por lo que l es ahora dijo el rey. Sabe cuidar de s mismo?
No, no del todo. Hay que vigilarle sin cesar respondi Tord.
Por qu le has dejado acompaarte al extranjero en esas condiciones? pregunt el
rey.
Seor respondi Tord, todo lo que poseemos es comn a ambos, pero mi
hermano no se beneficia mucho de ello, pues jams ha querido ocuparse del dinero y
siempre me ha dejado hacer lo que yo quera. He estimado que no hubiese sido justo
negarle la nica cosa que jams me haba pedido es decir, el seguirme, ya que me
permite decidir solo sobre lo que poseemos. Yo esperaba tambin que l podra
beneficiarse como tantos otros de la felicidad que dais a las gentes, si le fuese
permitido veros.
Quiero verle dijo el rey.
Ser segn tu deseo dijo Tord, y por esto l ha venido al ting, pero no est del
todo bien actualmente.
El rey hizo, pues, buscar a Hreidar. Cuando Hreidar supo que el rey quera hablarle,
mir hacia el cielo y se fue sin preocuparse de lo que poda haber en su camino. Llevaba
calzas, que le sujetaban bien los pies, y una piel gris. Cuando lleg ante el rey, cay de
rodillas y salud con respeto. El rey sonri y devolvi el saludo.
Si tienes algo que decirme dijo el rey, dmelo rpido, pues hay otras muchas
gentes que deben hablarme.
Creo que lo que tengo que pedirte es de suma importancia respondi Hreidar.
Quiero verte, seor rey.
Y bien!, hete aqu satisfecho, ya que me ves dijo el rey.
Cierto respondi Hreidar, pero no considero que te haya visto desde bastante
cerca.
Qu me es preciso, pues, hacer? pregunt el rey. Quieres que me levante?
En verdad lo querra respondi Hreidar.
El rey se levant.
Me parece que me has visto bastante ahora dijo el rey.
No, no completamente an dijo Hreidar, pero esto casi me es suficiente.
Quieres que levante mi manto? pregunt el rey.
En verdad lo querra dijo Hreidar.
Hablemos primero un poco acerca de ello dijo el rey. Vosotros, islandeses, o en
todo caso varios de vosotros, estis plenos de malicia y de audacia frente a vuestros
jefes y no estoy seguro de que no hagas esto para mofarte de m. No obstante, quiero
creer que no es esa tu intencin.
A nadie corresponde, seor, mofarse de ti o mentirte dijo Hreidar.
El rey levant, pues, su manto.
Mrame tanto como desees dijo el rey.
Es lo que quiero hacer dijo Hreidar.
Se puso entonces a examinar al rey por todas partes y repeta sin cesar las mismas
palabras:
Muy bien, muy bien deca.
Me has mirado tanto como deseabas? pregunt el rey.
S respondi Hreidar.
Cmo me encuentras? pregunt el rey.
Mi hermano Tord nada ha exagerado hablando de ti respondi Hreidar.
Ciertamente, has hallado alguna cosa que criticar de lo que ves, algo que las gentes,
en general, no ven o no pueden notar? pregunt el rey.
No quiero, ni puedo lo que es ms cierto hallar algo que criticar y nadie hay que
no deseara estar tan bien hecho como t, si pudiere decidir por s mismo dijo
Hreidar.
Exageras dijo el rey.
Si no mereces lo que yo pienso y digo, hay gran peligro de que la mayora de los
hombres reciban ms alabanzas que no merecen cuando se ha hablado bien de ellos
respondi Hreidar.
Intenta encontrarme algn defecto, incluso aunque sea pequeo dijo el rey.
Quiz, seor, uno de tus ojos est situado un poco ms alto que el otro dijo Hreidar.
Un solo hombre lo ha notado antes que t dijo el rey. Mi padre, el rey Harald.
Pero t me debes ahora lo mismo que he hecho yo. Quiero verte, levntate y qutate tu
manto.
Hreidar se despoj al punto del manto. Era feo, como ya se ha dicho, y tena piernas y
brazos muy largos. Tambin tena grandes manos y estaban sucias, mal lavadas. Sus
vestidos tampoco estaban limpios. El rey le mir cuidadosamente.
Seor pregunt Hreidar, qu hallas que criticar?
No creo que haya habido jams hombre ms feo que t dijo el rey.
S, es lo que dicen las gentes dijo Hreidar pero, nada hay en m que tenga algn
atractivo?
Tord, tu hermano, me ha dicho que eres tranquilo y de complexin robusta dijo el
rey.
Es igualmente cierto dijo Hreidar y siento que as sea.
Pero imagino que te suceder que un da montes en clera dijo el rey.
Gracias por tus palabras, seor dijo Hreidar, pero, cunto tiempo crees que me
es necesario esperar para que ese da llegue?
No lo s con seguridad dijo el rey, pero quiz ser en este invierno.
Dios te bendiga por tus palabras dijo Hreidar.
Eres hbil en alguna cosa? pregunt an el rey.
Nada s respondi Hreidar. Jams he probado nada.
Me parece inverosmil que no seas hbil en algo dijo el rey.
Dios te bendiga por tus palabras dijo Hreidar, pues sin duda es como dices. En
este caso, creo que me sera preciso quedarme en vuestra casa este invierno.
Tu hermano Tord podr quedarse en mi casa con un hombre o dos, si quiere dijo el
rey, pero creo que te conviene mejor permanecer all donde no haya demasiada gente.
Es quiz cierto desde un cierto punto de vista dijo Hreidar; pero jams hay tan
poca gente que lo que se diga no sea relatado en todas partes, sobre todo si hay ocasin
de rer por ello. Ahora bien, no soy de los que miden sus palabras. Hablo mucho. Puede
que los que se hallen a mi alrededor, incluso si no son numerosos, difundan mis
palabras, las deformen ante otras gentes, se burlen de m y relaten lo que hago o digo
para rer como si hubiese en ello algo malo. Es por lo que me parece que no es
imprudente querer quedarse en casa de quien se cuida de m, como mi hermano Tord,
incluso si hay mucho mundo, ms que estar all donde hay poca gente, pero donde nadie
me dar consejo.
Haz lo que desees dijo el rey. Venid, tu hermano y t, a mi hird si lo prefers.
Cuando Hreidar escuch las palabras del rey, fue en seguida a contar a los que queran
escucharle cuan afortunado haba sido su viaje para ver al rey, y dijo a su hermano Tord
que el rey le haba permitido quedarse en el hird durante el invierno.
Entonces te proporcionar, como es debido, armas y vestiduras dijo Tord, pues
tenemos con qu nacerlas y quienes se sientan a la mesa del rey deben estar bien
vestidos. Es muy importante para ellos, si no quieren que los hombres del hird les hagan
burla.
Si crees que vas a vestirme con ropas valiosas, te engaas respondi Hreidar.
Y bien!, te haremos confeccionar un ropaje muy sencillo pero con una bella tela de
pao dijo Tord.
Prefiero eso continu Hreidar.
Se procur, pues, como le aconsejaba Tord, una tela de pao y se hizo confeccionar una
vestidura, y tuvo al momento otro aspecto. Segua siendo feo, pero al menos tena una
apariencia viril.
En la primera poca de la estancia de los dos hermanos en el hird, las gentes del rey
consideraron, sin embargo, que Hreidar se comportaba como un imbcil, y a menudo
fue objeto de bromas y de malos tratos por su parte. Le dieron golpes y le prodigaron
palabras injuriosas, pero l pag siempre con la misma moneda. Y cuando las gentes del
rey vieron que no haca ms que rerse de sus burlas y que a todos ganaba por su
paciencia, sus rplicas y, sobre todo, por su fuerza, dejaron de molestarle.
Poco despus de la llegada de ambos hermanos al hird del rey Magnus, sucedi que uno
de los hombres del rey Magnus mat a uno de los hombres del rey Harald y que, a causa
de este hecho, los dos reyes se malquistaron. Pero se decidi organizar una reunin de
reconciliacin.
Cuando Hreidar supo que el rey Magnus iba a ver de nuevo al rey Harald, fue en
seguida ante Magnus.
Hay una cosa que quisiera pedirte, seor dijo l.
Cul es? pregunt el rey.
Querra ir contigo a la reunin de reconciliacin dijo Hreidar. No he visto gran
cosa desde que estoy en tu casa y tengo mucha curiosidad por ver dos reyes a la vez.
Es cierto dijo el rey. Apenas conoces cosas de pases extranjeros, pero no puedo
prometerte que te llevar conmigo para ver al rey Harald. No sera bueno para ti caer en
manos de las gentes del rey Harald. Sera en perjuicio tuyo o en el de otros. Esas gentes
son insolentes. No es bueno rozarse con ellos. Si te maltratasen, yo montara en clera,
lo temo. Ms vale que esto no te ocurra.
He ah una buena palabra, seor dijo Hreidar, y si puedo esperar as
encolerizarme, ir contigo. Ciertamente ir.
Tienes, pues, intencin de seguirme, incluso si te lo prohibo? pregunt el rey.
Ir contigo dijo Hreidar.
Crees que se me puede manejar como a tu hermano Tord? pregunt el rey. Con
l obras siempre a tu antojo.
Ser mucho ms fcil portarme bien en tu compaa ya que eres ms sabio que l
respondi Hreidar.
El rey crey comprender que de nada servira disuadir a Hreidar y se dijo que podra
muy bien ocurrir que se sumase a otros si le prohiba partir con l mismo. Le pareci
que sera entonces ms difcil ayudarle, si lo necesitaba. Por ello, le permiti seguirle.
Hreidar se alegr mucho por esto y se le dio un caballo. Pero como l pesaba mucho y
estaba poco habituado a cabalgar, no hall nada mejor que hacer que correr l mismo
delante de su montura, y corri tan rpido que el caballo se encontr agotado apenas a
mitad de camino.
As llegaron todos en seguida al lugar del encuentro de los reyes, y Magnus dijo a
Hreidar:
No abandones mi squito y permanece siempre a mi lado, pues nada bueno espero si
caes en manos de los hombres del rey Harald.
Hreidar prometi hacer lo que el rey le aconsejaba:
Cuanto ms cerca est de ti, mejor ser, en efecto deca l.
Los reyes se encontraron, pues, y se ocuparon de sus asuntos. Los hombres del rey
Harald, que ya haban odo hablar de Hreidar y de su escaso sentido comn, se
alegraron mucho cuando vieron que estaba all. En cuanto los reyes iniciaron su debate,
Hreidar se meti en un grupo de los hombres del rey Harald. Estos le arrastraron a un
bosque muy cercano y sin tardanza se pusieron a dar tirones a sus ropas y a zarandearle,
y tan pronto Hreidar volaba entre sus manos igual que un montn de heno como, por el
contrario, se quedaba quieto tan firme como un muro contra el que los hombres se estre-
llaban. Al final, todos le golpearon duramente con los mangos de sus hachas y con las
vainas de sus espadas. Los clavos de las vainas hirieron a Hreidar en la cabeza, pero l
no haca ms que rer y pareca encontrar divertido todo esto.
Hreidar parti, pues, y fue a casa de Eyvind, y ste le acogi despus de haber ledo el
mensaje del rey Magnus.
En cuanto a los dos reyes, se pusieron de acuerdo respecto al primer asesinato y el
asunto fue arreglado rpidamente. Pero no fue lo mismo a propsito de Hreidar. El rey
Harald pidi indemnizaciones porque un hombre de su hird haba muerto, pero el rey
Magnus repuso que los hombres de Harald eran los culpables de todo lo que haba
ocurrido y no haba lugar a pagar una indemnizacin a causa de un hombre muerto por
Hreidar, pues todos los que se haban ensaado con l haban perdido todo derecho a
indemnizaciones, aun cuando Hreidar les hubiera matado a todos.
El rey Magnus rehus, pues, pagar nada y los reyes se separaron. Pero el rey Harald
supo en seguida dnde haba ido Hreidar y se puso en camino. Lleg, acompaado de
sesenta hombres, a Oplanden, a casa de Eyvind.
Era por la maana temprano, pues Harald se haba propuesto llegar de improviso. Sin
embargo, no logr sorprender a Eyvind, pues ste sospechaba verdaderamente que el
rey Harald buscara a Hreidar y haba permanecido en continua alerta. Por lo dems,
pronto fue informado de que el rey se haba dirigido hacia el Sur y haba reunido
hombres en el bosque, cerca de su casa, que se mantena en estado de alerta.
Se narra que un da, poco tiempo antes de la llegada del rey Harald, Hreidar habra
pedido a Eyvind un poco de dinero y un poco de oro. Eyvind haba preguntado si
entenda algo de orfebrera.
El rey Magnus me crea muy experto respondi Hreidar, mas todo lo que s es
que jams he ensayado nada. Pero creo que es como l dice. Ciertamente, l debe
saberlo.
Eres un hombre extrao dijo Eyvind, pero te dar ese dinero que pides. Si
fracasas, devolvers el dinero. Si triunfas, te lo guardars.
Se encerr entonces a Hreidar en una casa donde trabajara, pero antes de que hubiese
terminado lo que haba comenzado, lleg el rey Harald, como se ha dicho.
Eyvind dio la bienvenida al rey y le prepar un gran festn. Cuando todos se sentaron a
la mesa, al beber, el rey pregunt a Eyvind:
Por casualidad hay aqu un hombre llamado Hreidar? Te dar mi amistad si me lo
entregas de buen grado.
Ese hombre no est aqu actualmente respon dio Eyvind.
Ya veo que no est en la sala dijo el rey. Pero s que permanece en una de tus
casas y en poder tuyo. No vale la pena negarlo.
Por qu lo negara yo? respondi Eyvind. No tengo por ti una estima superior a
la que siento por el rey Magnus y que me permita entregarte, para matarle, un hombre
que ese rey me ha ordenado proteger y ayudar.
Dicho esto, Eyvind abandon la sala. Cuando lleg a la casa donde se hallaba Hreidar,
ste se arroj contra la puerta gritando que quera salir y marcharse de all.
Ten calma dijo Eyvind. El rey Harald ha venido para matarte.
Pese a todo, Hreidar continuaba intentando salir por la fuerza. Quera hablar al rey,
deca. Cuando Eyvind comprendi que aqul rompera la puerta si no se le dejaba salir,
fue a abrir.
Que los trolls ** te lleven grit Eyvind a ti que te lanzas a una muerte segura.
Nada podr salvarte.
Hreidar entr en la sala. Avanz hacia el rey y le salud:
Seor dijo, no me guardes rencor, pues puedo servirte de muchas maneras si
quieres concederme tu amistad. Realizar todo lo que me enves a hacer, incluso si ello
debe costarme la vida. Y he aqu, primero, un regalo.
Coloc el regalo sobre la mesa delante del rey. Era un cerdo en plata dorada.
El rey mir al cerdo.
Eres un hombre hbil dijo. No he visto a menudo una obra tan bien hecha.
El cerdo pas de mano en mano alrededor de la sae. El uno lo mostraba al otro y
todos estaban de acuerdo y decan que jams haban visto trabajo ms bello.
Consiento en reconciliarme contigo, Hreidar dijo el rey. Creo que te podrn
confiar grandes misiones. Eres fuerte y no tienes miedo, segn creo.
En este mismo momento, el cerdo volvi a las manos del rey por segunda vez. El rey lo
levant para mirarlo cuidadosamente y saber cmo estaba hecho. Vio que era una
marrana con mamas ***. Comprendi al punto que Hreidar lo haba hecho para burlarse
de l y arroj el objeto.
Que los trolls te lleven! grit. En pie, mis hombres, y matadle.
Hreidar se apoder del cerdo.
Me guardar mi bello regalo si t, seor, no quieres devolver ms que mal por bien
dijo l huyendo.
El rey Harald y sus hombres corrieron tras l para matarle. Pero cuando se hallaron
fuera, Eyvind estaba all con tanta gente que no pudieron perseguir a Hreidar.
El rey Harald y Eyvind se despidieron. El rey Ha-rald segua estando furioso, pero
Hreidar no se detuvo antes de haber llegado al palacio del rey Magnus.
Cuando le vio, el rey pregunt a Hreidar lo que haba ocurrido con el rey Harald.
Hreidar le relat todo y mostr el cerdo al rey.
Est realizado muy hbilmente dijo el rey y mi pariente Harald se ha vengado
con crueldad por injurias menos graves que stas. Verdaderamente, no tienes miedo.
Tampoco te falta memoria. Jams podra yo creer que quien ha podido crear semejante
cosa es un imbcil, pese a la necedad de tu comportamiento.
Hreidar permaneci an cierto tiempo en casa del rey Magnus y un da pidi hablar de
nuevo con el rey:
Yo querra, seor, que me concedas lo que voy a pedirte.
De qu se trata? pregunt el rey.
Te pido escuchar, seor, un poema que he compuesto en tu honor dijo Hreidar.
Consiento en ello dijo el rey.
Hreidar recit su poema. Era una poesa un poco fuerte y, al principio, bastante extraa
pero al avanzar la lectura, el poema iba mejorando.
Cuando Hreidar hubo terminado de leer, el rey dijo:
Tu poema parece raro pero antes de terminar se descubre que es un buen poema. Y,
sin duda, igual sucede con tu vida. Al principio, parece rara y diferente de las dems,
pero cambia y mejora a medida que el tiempo pasa. Por tanto, escoger una recompensa
para ti por tu excelente poema. En las costas de Noruega hay una pequea isla que te
entregar. No es grande pero la hierba crece bien all y la tierra es buena.
He ah un generoso regalo, tal como se poda esperar por tu parte. Gracias a mi isla
enlazar Noruega a Islandia dijo.
Ignoro lo que ocurrir con ella, pero lo que s es que muchas gentes querrn
comprrtela o cambiarla por otra dijo el rey. Quiz es preferible que yo mismo te la
vuelva a comprar desde ahora, a fin de que no ests expuesto a los ataques de los que
querran quitrtela. Y esto lo har, sobre todo, porque no es prudente que permanezcas
en este pas, a causa del rey Harald. Es fcil prever lo que te sucedera si permanecieses
aqu y si l lograse su propsito.
El rey Magnus dio, pues, dinero a Hreidar en vez de la isla y, siguiendo el consejo del
rey, Hreidar parti para Islandia. Hreidar vivi despus en el valle de Svavadar, en un
lugar que se llama Hreidarstad. En su vida ocurri como le haba predicho el rey
Magnus. Cuanto ms vivi, ms lleg a ser un hombre hbil. Las rarezas que se le vea
hacer cuando pareca medio loco no haban sido ms que falsos modales. Vivi en
Hreidarstad hasta su vejez y de l surgi una gran familia.
Y as termina la saga de Hreidar.
En Stad, en Hrutfjord, viva un hombre que se llamaba Torgrim. Era rico, pero poco
emprendedor. Su mujer se llamaba Torgerd y tenan dos hijos, Kalv y Grim, ambos poco
viriles, pero llenos de arrogancia y de mala fe como su padre.
En Melar, en el Hrutfjord, viva un hombre que se llamaba Sighvat. Su mujer se llamaba
Gudrum, y era sabia y fuerte. Tenan un hijo que se llamaba Hravn. Un nio, pero de
enorme estatura y que prometa grandes cosas.
Diferentes gastos acabaron con los bienes de Sighvat. Tena buenas tierras, pero sus
bienes muebles disminuan rpido. Un verano, dijo a su mujer que iba a verse obligado
a vender una parte de sus tierras para pagar deudas y comprar ganado.
Conozco una solucin mejor dijo Gudrun. Vende mi brazalete de oro para pagar
las deudas, pero no vendas las tierras.
Entonces debo ir a hablar con Torgrim dijo Sighvat. Tiene mucho ganado.
Pienso que no deberas tratar con Torgrim
dijo Gudrun. Es un hombre falso y de mala fe. Sighvat, an as, fue a hablar con
Torgrim.
Vengo a comprarte ganado dijo.
Acepto dijo Torgrim.
Puedo darte este brazalete de oro como pago dijo Sighvat.
Vender las joyas de su mujer no es digno de un hombre dijo Torgrim. Mejor
vndeme ese prado que llamas el vergel verde. Tengo tanta necesidad de heno como de
pastos y, an as, te quedar ms prado del que necesitas.
Acepto venderte el prado, pero no quiero que otro ms que yo haga pastar su ganado
en mis tierras respondi Sighvat.
Ser necesario ponernos de acuerdo sobre eso dijo Torgrim.
Cuando Sighvat regres a su casa, relat a Gudrun el acuerdo que acababa de establecer.
Si yo hubiese podido decidir sobre ello, no lo habra hecho dijo Gudrun. Ahora
que Torgrim puede considerar que tiene parte en nuestros pastizales, no est lejos el
tiempo en que har pastar su ganado en ellos.
Al da siguiente, Sighvat hizo llevar a sus tierras el ganado que acababa de comprar.
Un da, en el transcurso del verano, Torgrim dijo:
Ahora hemos aumentado nuestros pastos. Pero las mujeres no saben que las vacas
lecheras tienen menos prado del que necesitan. Por tanto, vamos a llevar nuestro ganado
a las tierras de Sighvat, pues he hecho de ellas mi propiedad legtima.
As lo hizo. Cuando Gudrun se dio cuenta, dijo:
Ha ocurrido lo que yo pensaba. No me ha gustado ese acuerdo y ha tomado mal cariz,
pues he aqu que ahora Torgrim enva sus servidores para que hagan pastar su ganado en
nuestros prados y se coma nuestro heno.
S dijo Sighvat. No es la primera vez que Torgrim devuelve mal por bien.
Un da, Sighvat fue a sus tierras para expulsar de sus almiares al ganado de Torgrim.
Entonces Torgrim lleg de repente.
El igual a los siervos se vuelve presuntuoso, creo dijo, y atraves a Sighvat con su
lanza. Sighvat muri all mismo.
Hecho esto, Torgrim regres a su casa.
Gudrun se enter sin tardanza de lo que haba sucedido y en silencio se ocup de
enterrar a su esposo. En esa poca Hravn, su hijo, tena cuatro aos. Hablaba a menudo
de su padre. Preguntaba a su madre lo que le haba ocurrido a su padre, y ella le
responda que estaba muerto, que haba muerto de repente.
Poco tiempo despus, Torgrim fue a ver a Gudrun y a hablar con ella.
Sin duda consideras que he actuado contigo de modo un poco brusco. Pero quiero
reparar lo que he hecho a tu esposo. Me ofrezco en su lugar y si quieres aceptar mi
ayuda y mi proteccin, nada te faltar.
Es preferible que cada uno vivamos por nuestro lado respondi Gudrun. No
tengo tanta prisa en casarme de nuevo como para que desee tener en mi casa al asesino
de mi esposo, aunque no tuvieses ya mujer.
Hravn creci junto a su madre. Era de elevada estatura y fuerte, amable y apreciado por
todos. Le gustaba bromear y rer. Vena con frecuencia a Stad para participar en juegos y
concursos. Torgrim era amable con l, y Hravn le estaba agradecido. Un da que vena
de competir, Kalv dijo:
No sabes utilizar tu fuerza con medida, Hravn, acabars como tu padre.
Que las gentes mueran nada tiene de excepcional dijo Hravn. Sin duda, un da
morir yo tambin.
No sabes cmo ha muerto l dijo Kalv. Muri asesinado y fue mi padre quien le
mat, como yo te matar un da.
Hravn no respondi y se march en seguida. Por la noche, en su casa, estaba taciturno.
Su madre le pregunt qu suceda.
T me habas dicho que mi padre haba fallecido de muerte repentina respondi
Hravn, pero hoy Kalv me ha relatado que fue asesinado, y encuentro sorprendente
que me lo hayas ocultado.
Te lo he ocultado porque consideraba que eras demasiado joven y porque tus
adversarios eran hombres poderosos. Pero hoy no veo inconveniente en que humee el
fuego que ellos han encendido.
Dnde est enterrado mi padre? pregunt. Ella le respondi que el lugar se hallaba
ya cubierto por la hierba.
Un da lo encontrar dijo Hravn. Estoy contento de haber sabido la verdad. En
adelante, es importante que l tenga un hijo valeroso y fuerte.
Despus de estos hechos, particip en los concursos y juegos como antes; nadie poda
sospechar que no estaba de humor alegre.
Pas el tiempo. Ahora tena dieciocho aos. Sucedi que un da despus del juego,
mientras que Hravn acababa de vestirse, Kalv le dijo:
Hravn prefiere endurecer sus puos golpeando una pelota ms que vengar a su padre.
Eso lo har rpido respondi Hravn volvindose contra Kalv, y le asest un golpe
mortal.
Era de esperar dijo Torgrim, pero no nos conviene quedarnos aqu.
Cuando Hravn regres a su casa, relat el asesinato a su madre. Ello iba a costarle caro,
segn dijo ella.
Seguramente voy a perder a mi hijo, como he perdido a mi esposo. Preprate para
desaparecer de estos lugares, pues no puedo serte de ayuda alguna.
Despus, ella sali y le pidi que le siguiese hasta un cobertizo que se hallaba cerca.
Haba una cueva espaciosa y cmoda. Hravn se escondi all, donde tena todo lo que
necesitaba. Al da siguiente, Torgrim se present en la casa acompaado de doce
hombres. Pero, durante la noche, Gudrun haba pedido a gentes de las granjas vecinas
que viniesen y eran ms numerosas que las de Torgrim.
Venimos a buscar a tu hijo dijo Torgrim. Ahora, entrganosle.
No se te puede reprochar el que busques al asesino de tu hijo dijo Gudrun, pero
no est aqu. Sera necesario que yo tuviese muchos hombres o que sea ms bien
temeraria para guardarle aqu, en una casa tan cercana a la tuya. Esto apenas es
verosmil.
Si l estuviese ah, apenas sera verosmil que t lo proclames respondi Torgrim
. Y ahora vamos a inspeccionar tu casa.
Hasta este da, jams se me ha considerado como una ladrona dijo Gudrun.
Antes de registrar mi casa te ser necesario esperar en tanto tengas menos hombres para
hacerlo de los que yo tengo para impedrtelo.
E hizo salir a sus gentes.
Verdaderamente dijo Torgrim, no te dejas sorprender.
E hizo dar media vuelta a su caballo y se march.
Al verano siguiente, Torgrim hizo declarar a Hravn fuera de la ley en el ting. En el
momento mismo de estos hechos, un navio fondeaba en el fiordo, dispuesto para
hacerse a la mar. Sus propietarios eran dos noruegos. Uno se llamaba Binar, natural de
Namdal, y el otro se llamaba Bjarne. Einar era rico. Se trataba de un hombre de bien, un
amigo del rey Magnus. Tena un hermano llamado Sigurd, que le acompaaba a bordo
del navio. Sigurd era an adolescente, y muy prometedor en todos los aspectos.
Cuando Torgrim regres del ting, tom su caballo y fue al navio. Los mercaderes
estaban a punto de izar la vela.
Quiero que sepis dijo Torgrim que he hecho declarar fuera de la ley a un
hombre llamado Hravn y os advierto que no le llevis con vosotros si se os presenta a
bordo.
Le respondieron que si se trataba de rechazar a un criminal, lo haran de buena gana.
A poco de eso, Gudrun y Hravn se presentaron y gritaron a Einar para que bajase a
tierra. Cuando estuvo junto a ellos, Gudrun dijo:
Estoy aqu con mi hijo. Se encuentra en mala situacin, pero muchas gentes dirn que
es mejor hombre por haber hecho lo que hizo que si no lo hubiese hecho. Pero no puedo
protegerle ya contra Torgrim, pues ha sido declarado fuera de la ley, por lo que yo
deseara que le llevaseis con vosotros fuera de Islandia. Espero que la reputacin de sus
parientes en Noruega y la causa de su crimen os importarn ms que el orgullo y la
imprudencia de Torgrim, que ha matado a mi esposo, padre de Hravn, y que le ha dejado
muerto, sin satisfaccin del dao causado.
A decir verdad, no tenemos el derecho de acoger a este hombre respondi Einar.
No me siento muy inclinado a llevar conmigo a gente fuera de la ley.
.Su hermano Sigurd. dijo entonces:
Por qu quieres rechazarle? No ves que es un joven que promete y olvidas el valor
con que ha vengado la injuria sufrida? Puedes venir conmigo, Hravn, aunque
probablemente esto no te sea de tan gran ayuda como si fueses a casa de mi hermano.
Sube a bordo en seguida, pues estamos a punto de izar la vela y me parece que
tendremos viento favorable. Pero, quines son tus parientes en Noruega?
Mi madre dice que Sighvat el escaldo es su hermano respondi Hravn.
En mi casa, eso contar en tu favor dijo Sigurd.
Al momento, recogi la pasarela, hizo levar el ancla y el navio se apart del muelle. En
el mismo momento, Torgrim lleg desde lo alto de la orilla y llam a los mercaderes.
Veo que no habis respetado lo prometido dijo.
Hravn, mustrate dijo Sigurd, pues Torgrim se halla ahora a buena distancia.
Hravn salt sobre un montn de mercancas.
La buena distancia dijo l sera si mi hacha pudiese alcanzarle.
Entonces Bjarne quiso que Hravn fuese desembarcado.
Si l estaba obligado a ponerse en manos de Torgrim, espero que esto vaya de manera
un poco diferente de lo que quiere ste respondi Sigurd. Y ahora, es tiempo ya de
que izemos velas.
Es lo que hicieron. Tuvieron viento favorable y se acercaron a Trndelagen.
Kettil, un hombre apodado Roca, era el preboste del rey en la ciudad. Su mujer se
llamaba Signy y tena una hija que se llamaba Helga. Era, al mismo tiempo, bella y
hbil.
Cuando los mercaderes desembarcaron del navio para volver a sus casas, Einar dijo a
Hravn:
En adelante, sin duda soy yo quien debera ayudarte, aunque est menos inclinado a
hacerlo que mi hermano Sigurd. Si lo deseas, puedo encontrarte alojamiento en esta
ciudad y pagar por ti. Para empezar, mejor que llevarte a mi casa, esto me parece ms
fcil.
Seguira de buena gana tus consejos si me desearas el bien respondi Hravn. No
tengo la intencin de perjudicar a nadie. Pero lo que se haga para molestarme o
avergonzarme, lo vengar con sangre.
Despus, fueron a casa de Kettil.
Te confo a este joven. Protgele, te lo ruego, y trtale bien. T, Hravn, podrs venir a
mi casa cuando tengas tiempo o ganas.
Hravn vivi en casa de Kettil. Era taciturno y discreto, pero abierto con quien le
hablaba. Con frecuencia, Hravn hablaba con Helga, hija de Kettil, y al principio ste no
vio inconveniente en ello, pues Hravn se comportaba bien en todos los aspectos.
Pero esto no dur mucho tiempo. Kettil cambi de humor y apareci su verdadero
carcter. Ahora prorrumpa en recriminaciones contra su mujer y su hija, diciendo que
era difcil entenderse con Hravn, que nada quera hacer para ser til y que no saba ms
que charlar con ellas. Ellas le respondieron que se comportaba con toda cortesa y que
nada tena que censurar en ello.
Se comporta hoy de la misma manera decan ellas que cuando tanto le
apreciabas. Sabe perfectamente comportarse entre las gentes de muy alta cuna.
Kettil respondi que ellas haban sido embrujadas. Empez a odiar a Hravn y compona
poemas infames acerca de l. Hravn hizo como si no se diese cuenta de ello.
Estaban en la ciudad mercaderes del Oeste, del otro lado de la mar. Estaban a punto de
partir de nuevo. Un da, Kettil fue a decirles que tena un siervo para venderles.
Estuvieron de acuerdo en que esto les convena mucho.
No quiero engaaros sobre la mercanca dijo Kettil. Es mentiroso y tiene
muchos otros defectos. La primera cosa que debis hacer con l es tratarle duramente,
con energa.
Se pusieron pronto de acuerdo sobre muchas otras cosas.
Kettil regres a su casa.
Quieres venir conmigo hasta el navio? Esto te distraer propuso a Hravn.
De buena gana respondi Hravn, si no me deseas ms que bien.
Apenas los mercaderes hubieron visto a Hravn, se lanzaron sobre l e intentaron
atraparle.
Hravn extendi las manos.
Qu significa este juego? pregunt.
Se le respondi que pronto iba a darse cuenta de ello.
Pero no les fue posible apoderarse de l. Los rechaz a todos. Raramente decan ellos
haban visto un siervo tan valiente.
Eso es posible verdaderamente respondi Hravn. El trabajo de siervo que ms
me gusta es el cuerpo a cuerpo pero jams, hasta hoy, he tenido tanto trabajo para
derribar.
Despus, atrap a uno de ellos y le utiliz para defenderse hasta que el hombre no supo
ya dnde estaba.
Entonces Kettil puso pies en polvorosa y huy hacia la ciudad. Hravn le persigui y le
dio un golpe mortal. Cuando los mercaderes vieron esto, abandonaron el lugar tan
rpido como pudieron, pues tenan miedo de que se les acusase de asesinato.
Hravn en seguida se declar culpable de esta muerte. Despus, fue a casa de Kettil y
comunic a la madre y a la hija que acababan de ocurrir cosas tales que, probablemente,
no querran ya dejarle vivir con ellas. Estas respondieron que, por supuesto, eso haba
tomado mal sesgo pero apenas podan reprochrselo. Despus, le procuraron ropas y
alimentos y le dijeron que iba a serle necesario protegerse de la clera del rey ms que
de la de ellas. Despus, march a los bosques y nadie pudo saber dnde estaba.
A poco de eso, el rey Magnus lleg a la ciudad y supo lo que haba ocurrido. Sinti una
violenta clera por ello.
Es inaudito que islandeses vengan aqu a matar a nuestros prebostes y a nuestros
representantes dijo. Quien ha cometido este crimen ser declarado fuera de la ley.
Einar de Namdal acompaaba al rey.
A poco de eso, el rey sali un da de caza con halcones y perros. Sus compaeros se
dispersaron y se situaron lejos de l, de modo que qued all solo. Entonces, un hombre
de gran estatura, vestido con una piel que le caa hasta los pies, sali del bosque. Avanz
hacia l. El hombre pidi al rey que le ayudase.
Qu es lo que me obliga a ayudarte? pregunt el rey.
Nada, salvo que mis parientes son tus amigos, y tu generosidad tambin hace que
jams rehuses tu ayuda a quien te lo pide.
Al Sur, en Tauskedalen, vive un hombre llamado Kol dijo el rey. Voy a enviarte
con l. Pero, quin eres t?
He sido un criminal, pero ahora quiero dejar de serlo. Tengo enemigos entre tu pueblo
y por ello te pido proteccin. Si quieres enviarme a casa de Kol, dame un signo de
identificacin, a fin de que l me reciba. Despus, me quedar all este invierno.
Haz eso dijo el rey. Ir ms tarde, una semana despus de Pascua de
Resurreccin.
Luego sac un anillo de su dedo, lo coloc en el extremo de su lanza y lo tendi al
hombre, pues no quera acercarse ms.
Dnde crees que Hravn, el fuera de la ley, piensa ir? pregunt el rey.
Tiene la intencin de ir a casa de tu amigo Einar de Namdal. Podrs apoderarte de l
muy pronto dijo el hombre tomando el anillo, y desapareci en el bosque.
Me has engaado, Hravn, y te has mofado de m dijo el rey.
Hravn fue a casa de Kol y le mostr el anillo del rey.
Esto es muy extrao dijo Kol. Despus de haber hecho del rey tu enemigo,
vienes de parte suya, llevando un signo de identificacin digno de fe.
Hravn permaneci all todo el invierno y todo el mundo le estimaba mucho. Pero no
quiso quedarse hasta la llegada del rey y el sbado de la semana de Pascua, parti.
Cuando el rey lleg, pregunt a Kol:
Dnde est Hravn Gudrunsson? Quiero verle.
Se ha marchado, seor respondi Kol.
Es una lstima dijo el rey, pero que todo el mundo sepa que est fuera de la ley.
La injuria que me ha hecho mofndose de m me parece ms grave que el asesinato y
pongo a precio su cabeza: tres marcos de plata. Que nadie se aventure a pedir que se le
perdone la vida por caridad.
Despus, el rey parti hacia el Sur con un gran ejrcito. Se dirigi hacia Dinamarca,
pues en esa poca estaba en su apogeo la guerra entre l y Svein Ulvsson.
Cuando transcurri medio mes del verano, Hravn abandon el bosque y lleg a la costa.
All, descubri una gran flota. Se dirigi hacia algunos jvenes que cocinaban en tierra.
Prudentemente, se acerc y les pregunt a quin perteneca esta gran flota.
Es preciso que seas muy ignorante e ingenuo respondieron. Es el rey Magnus,
que espera aqu vientos favorables para ir a Dinamarca.
Qu seores acompaan al rey? pregunt Hravn.
Respondieron que Einar de Namdal, el amigo del rey, estaba all, as como Einar
Tambarskaelve y sus trece navios. Aadieron que Sighvat el escaldo se hallaba a bordo
del navio del rey.
Decid a Sighvat que en tierra hay un hombre que tiene un importante recado para l
dijo Hravn.
Hicieron lo que les haba pedido y, durante ese tiempo, Hravn esperaba en la linde del
bosque.
Sighvat fue hasta l.
Quin es este hombre de alta estatura? pregunt.
Se llama Hravn respondi este ltimo.
Vete rpido de aqu dijo Sighvat. No quiero recibir dinero por tu cabeza y
tampoco quiero decir dnde te hallas, aunque te haya encontrado.
Podras hacer an muchas otras cosas respondi Hravn. Se dice que amas el
dinero pero, para m, perder la vida no es gran cosa. Mas si deseas ayudarme, eso debe
importante, ya que eres mi to.
Reconozco tu familia y mi parentesco contigo respondi Sighvat, pero no me
creo capaz de ayudarte. Esprame, pues, en el lindero del bosque.
Quiero seguirte a bordo del navio dijo Hravn. Prefiero ser muerto all, a tu lado,
y no creo que pondrs menos celo en ayudarme all que si permanezco aqu.
No eres complaciente dijo Sighvat. No estara bien que te deje convertirte en
vctima del hacha, pues ello no nos sera beneficioso, aunque yo tuviese la ayuda y las
plegarias de todos. Ahora, haz lo que te pido. Esprame aqu, mientras voy a ver a mis
amigos.
Har lo que me pides slo un momento respondi Hravn, y te seguir en
seguida. No quiero esperar largo tiempo una muerte penosa.
Sighvat fue a ver despus a Einar de Namdal.
Heme aqu en un apuro dijo. Hravn ha venido y nada quiere or. Desea ponerse-
en manos de sus enemigos. Con qu ayuda puedo contar de tu parte?
Un ave de mal agero, he aqu lo que l es respondi Einar. Nuestro deber es
ayudar a salvar su vida, pero no es deber nuestro enfrentarnos al rey con pocos hombres.
El rey jams me aceptar ya en su squito si ahora actuamos contra su voluntad.
Sighvat fue a ver despus a Einar Tambarskaelve.
Puedo contar con tu apoyo, Einar? dijo.
Contra quin? pregunt Einar.
Mi pariente Hravn est aqu respondi Sighvat.
No tengo deseo de batirme con el rey por causa de l dijo Einar. Sucedi una vez
que proteg a un hombre que se haba ganado la ira del rey y falt poco para que yo
perdiese la gracia real. Aqu tenemos doce navios de los que somos seores, Indride y
yo, y marchamos para batirnos con el rey contra los daneses. Haz regresar, pues, a ese
hombre, que se ponga a cubierto y no se le deje subir a bordo de nuestros navios para
que no sea muerto. Conozco al rey Magnus y s que prescindir de nuestra ayuda antes
que aceptar que vayamos contra su voluntad.
Mientras que ambos hablaban, Einar de Namdal baj a tierra para hablar con Hravn.
Ten la bondad, mi amigo dijo, y no nos pongas en un apuro; sigue mi consejo y
vete de aqu. Te enviar a Hit, mi casa. All estars protegido durante algn tiempo.
Quiero primero hablar con Sighvat respondi Hravn.