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Profecías de Oseas: Amor y Justicia

1) El profeta Oseas recibió una palabra de Dios durante los reinados de varios reyes de Judá e Israel, cuando ejerció su ministerio en el siglo VIII a.C. Se le pidió casarse con una prostituta para ilustrar la infidelidad de Israel hacia Dios. 2) Oseas tuvo hijos con nombres simbólicos que representaban el juicio de Dios sobre Israel y la falta de compasión divina. No obstante, Dios prometió restaurar a Israel y volver a compadecerse de ellos. 3) A

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Profecías de Oseas: Amor y Justicia

1) El profeta Oseas recibió una palabra de Dios durante los reinados de varios reyes de Judá e Israel, cuando ejerció su ministerio en el siglo VIII a.C. Se le pidió casarse con una prostituta para ilustrar la infidelidad de Israel hacia Dios. 2) Oseas tuvo hijos con nombres simbólicos que representaban el juicio de Dios sobre Israel y la falta de compasión divina. No obstante, Dios prometió restaurar a Israel y volver a compadecerse de ellos. 3) A

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OSEAS

É
poca. Según el título del libro, el profeta Oseas, hijo de Beerí ejer-
ció su actividad en el reino del Norte, durante el reinado de Jero-
boán II (782-753 a.C.). Jehú, jefe militar de una guarnición, se le-
vantó a vengar violentamente los crímenes pasados y selló la venganza
haciendo asesinar a Jezabel en el campo de Yezrael –con matanzas cri-
minales vengó crímenes pasados–. Fundó una vigorosa dinastía que con-
tó cinco reyes y duró cien años (841-753 a.C.); el penúltimo rey de esta
dinastía fue Jeroboán II. Durante su reinado restableció las fronteras na-
cionales, desde el Paso de Jamat hasta el Mar Muerto, sometiendo de
nuevo el reino transjordánico de Moab.
Con la paz vino la prosperidad, y con ella graves diferencias sociales,
lujo, confianza en los bienes de la tierra, corrupción de costumbres. Pero
965 OSEAS
también cultivo de las artes: con dependencia extranjera en las artes plás-
ticas, con soberana maestría en la literatura. En este siglo comienza una
edad de oro literaria –al menos una época clásica– que culminará con
Isaías, y que cuenta con poetas tan importantes como Amós y Oseas, y
magníficos narradores como los autores de tantas páginas incorporadas
en el libro de los Reyes.
A la muerte de Jeroboán II comienza la rápida decadencia del reino
del Norte. En treinta años se suceden cuatro dinastías por asesinato y
usurpación. El reino dejó de existir en el 722 a.C. El título del libro, con
su cronología parcial, da a entender que la actividad de Oseas continuó
tras la muerte de Jeroboán II; de hecho en sus páginas se reflejan los cam-
bios violentos de dinastías. No sabemos si el profeta llegó a contemplar la
destrucción de su patria.

Temas de su profecía. Oseas es sobre todo un profeta acusador. El


pecado capital que denuncia es la infidelidad al Señor, presentada como
fornicación, prostitución y adulterio. Esa infidelidad se muestra ante todo
en el culto de los ídolos, con sus altares y sacrificios, las consultas a los
adivinos, los cultos de fertilidad y la prostitución sagrada. Otra forma de
infidelidad son las alianzas políticas, especialmente con Asiria y Egipto
cuyo poderío militar y político ocupa el puesto de Dios. Sus consecuen-
cias son la dependencia económica, tributos onerosos, y al final la repre-
sión y la deportación (7,8-12; 8,9s).
En sus profecías se puede resaltar la denuncia a la confianza del pue-
blo en sus fortificaciones militares y en sus riquezas (8,14; 11, 13s; 12,9);
su ambición, con sus secuelas de usurpaciones, la inestabilidad política, y
la debilidad del rey (7,3-7; 10,15; 13,10s). Finalmente, aunque con me-
nos desarrollo que en otros profetas, denuncia las injusticias sociales
(4,1s; 6,6.8s; 7,1; 10,12s).

Mensaje religioso. Domina en la predicación de Oseas la articulación


pecado-castigo, muchas veces con la correspondencia inspirada en la ley
del Talión: porque rechazan son rechazados, por olvidarse serán olvida-
dos, una infidelidad engendra otra, los cultos de fertilidad producen es-
terilidad, la paloma atolondrada cae en la red, la novilla atrae el yugo, el
arco falso provoca la espada certera. A veces se enuncia genéricamente
(5,5; 7,2), y en forma de aforismo suena así: «Siembran vientos, cosechan
tempestades».
Sin embargo, esta «ley del Talión» no es la última palabra del Señor;
su amor es su última palabra, y porque sigue amando habrá salvación. Es
más, el perdón está concedido antes de que el pueblo se convierta. Esta
inagotable paciencia y fidelidad de Dios a su pueblo viene expresada en
la imagen más importante del libro: el símbolo conyugal con que Oseas
representa las relaciones de Dios con su pueblo.
Quizás el amor inquebrantable a su esposa infiel, le hizo al profeta pe-
netrar en el misterio del amor de Dios a su pueblo. Dios es como un es-
poso, celoso pero paciente, siempre tendiendo la mano y esperando que
su pueblo le corresponda con la fidelidad de una obediencia amorosa.
1 Palabra del Señor que recibió Oseas, como la arena de la playa,
1 hijo de Beerí, durante los reinados de que ni se mide ni se cuenta,
Ozías, Yotán, Acaz y Ezequías en Judá y en y en lugar de llamarlos
tiempo de Jeroboán, hijo de Joás, en Israel. No–pueblo–mío,
El mal amor los llamarán Hijos del Dios viviente.
2 Comienzan las palabras del Señor a 2 Se reunirán israelitas con judíos

Oseas: Dijo el Señor a Oseas: y se nombrarán un único caudillo


–Ve, toma por esposa a una prostituta y y resurgirán de la tierra,
ten hijos bastardos, porque el país está porque es el día grande de Yezrael.
3 Llamen a su hermano Pueblo-mío
prostituido, alejado del Señor.
3 Fue y tomó a Gomer, hija de Diblaín, y a su hermana Compadecida.
que concibió y dio a luz un hijo. 4 El Señor El buen amor: pleito y reconciliación
le dijo: (Jr 2–4; Ez 16)
–Llámalo Yezrael, porque muy pronto 4 Acusen a su madre, acúsenla
pediré cuentas de la sangre de Yezrael a la que ella no es mi mujer
dinastía de Jehú y pondré fin al reino de Is- ni yo soy su marido,
rael. 5 Aquel día romperé el arco de Israel para que se quite de la cara
en el valle de Yezrael. sus prostituciones
6 Ella volvió a concebir y dio a luz una
y sus adulterios
hija. El Señor le dijo: de entre los pechos;
–Llámala: No-compadecida, porque ya 5 si no, la dejaré desnuda y en cueros,
no me compadeceré de Israel ni lo perdo- como el día que nació;
naré. 7 Pero de Judá me compadeceré y lo la convertiré en desierto,
salvaré, porque soy el Señor, su Dios. No lo la transformaré en tierra árida,
salvaré con arco, ni espada, ni batallas, ni la mataré de sed;
caballos, ni jinetes. 6 y de sus hijos no me compadeceré,
8 Cuando Gomer dejó de amamantar a
porque son hijos bastardos.
No-compadecida, concibió y dio a luz un 7 Sí, su madre se ha prostituido,
hijo. se ha deshonrado la que los engendró.
9 El Señor le dijo:
Ella decía: Me voy con mis amantes,
–Llámalo: No-pueblo-mío, porque uste- que me dan mi pan y mi agua,
des no son mi pueblo y yo no estoy con us- mi lana y mi lino,
tedes. mi vino y mi aceite.
Salvación 8 Por eso, voy a llenar
(Rom 9,26s) su camino con espinos
1 El número de los israelitas y le voy a poner delante un muro
2 llegará a ser para que no encuentre sus senderos.

1,1 Ubicación histórica del profeta y de su mi- presenta el profeta: un matrimonio especial, por el
nisterio. Por la sucesión de reyes mencionada, se tra- hecho de realizarse con una prostituta, y la procrea-
ta del s. VIII a.C. Hay quienes quieren ser más preci- ción de hijos que llevan nombres simbólicos para
sos y ubican el personaje entre el 755 y el 725 en el transmitir lo que está sintiendo Dios por Israel, todo
reino del Norte. Algunas pistas hacen pensar en ac- ello condimentado con el amor tierno, sencillo y a
tuaciones específicas en los santuarios de Betel y Guil- toda prueba de Oseas por Gomer, su esposa, y su pa-
gal. ternal cariño por sus hijos. Éstas son experiencias per-
1,2-9 El mal amor. La experiencia amorosa de sonales que el profeta va trasladando a su predicación
Oseas se convierte en la «ayuda didáctica» con la cual para que el pueblo pueda entender cómo están las
intentará ilustrar a su pueblo la lectura que hace sobre cosas con Dios.
las relaciones entre Israel y su Dios. El resto del libro 2,1-3 Salvación. Los nombres simbólicos de Yez-
debe ser leído como una ampliación cada vez más de- reel, No-compadecida, y No-pueblo-mío son un lla-
tallada de esta «fotografía» del álbum familiar que nos mado en vivo para que Israel caiga en la cuenta de su
967 OSEAS 2
9 Perseguirá a sus amantes y el Valle de Acor
y no los alcanzará, será Paso de la Esperanza.
los buscará y no los encontrará, Allí me responderá
y dirá: Voy a volver como en su juventud,
con mi primer marido, como cuando salió de Egipto.
porque entonces 18 Aquel día –oráculo del Señor–
me iba mejor que ahora. me llamarás Esposo mío,
10 Ella no comprendía ya no me llamarás ídolo mío.
que era yo quien le daba 19 Le apartaré de la boca
el trigo y el vino y el aceite, los nombres de los baales
y oro y plata en abundancia. y sus nombres no serán invocados.
11 Por eso le quitaré otra vez 20 Aquel día haré en su favor
mi trigo en su tiempo una alianza
y mi vino en su estación; con los animales salvajes,
recobraré mi lana y mi lino, con las aves del cielo
con que cubría su desnudez. y los reptiles de la tierra.
12 Descubriré su deshonra Arco y espada y armas
ante sus amantes, romperé en el país,
y nadie la librará de mi mano; y los haré dormir tranquilos.
13 pondré fin a sus alegrías, sus fiestas, 21 Me casaré contigo para siempre,
sus novilunios, sus sábados me casaré contigo
y todas sus solemnidades. en justicia y en derecho,
14 Arrasaré su vid y su higuera, en afecto y en cariño.
de los que decía: son mi paga, 22 Me casaré contigo en fidelidad,

me las dieron mis amantes. y conocerás al Señor.


Los reduciré a matorrales 23 Aquel día responderé
y los devorarán las bestias del campo. –oráculo del Señor–,
15 Le tomaré cuentas de cuando ofrecía responderé al cielo,
incienso a los baales éste responderá a la tierra,
y se adornaba 24 la tierra responderá al trigo

con su anillo y su collar y al vino y al aceite


para ir con sus amantes, y éstos responderán a Yezrael.
olvidándose de mí 25 Y me la sembraré en el país,
–oráculo del Señor–. me compadeceré
16 Por tanto, mira, voy a seducirla, de No-compadecida
la llevaré al desierto y diré a No-pueblo-mío:
y le hablaré al corazón. Eres mi pueblo,
17 Allí le daré sus viñas, y él responderá: Dios mío.

situación y vuelva al Señor. Sólo cuando se convierta, pia madre y se unan a las acciones de castigo que le
el pueblo gozará de los dones de su Dios; es decir, de infligirá.
los dones que estos nombres vueltos en positivo pue- Sin embargo, puede más el amor del Oseas ena-
den atraer para el pueblo: será numeroso, el Señor se morado. No va a tener en cuenta sus desmanes e in-
«compadecerá» de él porque es «su-pueblo» (cfr. fidelidades y probará a seducirla de nuevo (16-25), la
2,24s). llevará al desierto y allí le hablará al corazón. Aquí se
2,4-25 El buen amor: pleito y reconciliación. La alternan pues los sentimientos del hombre Oseas res-
siguiente «fotografía» del álbum familiar de Oseas no pecto a su mujer con sus convicciones religiosas y su
es agradable de mostrar, pero ahí está. Los versículos análisis sobre lo que Dios hará con su pueblo. Sólo
4-15 describen: 1. El comportamiento infiel de Go- cuando el pueblo vuelva al desierto, cuando se en-
mer, sus ambiciones, su indiferencia por su esposo y cuentre con las manos vacías y traicionado por aque-
sus hijos; en fin, la vida que lleva a sus anchas con llos en quienes ponía su confianza, se dará cuenta de
otros amantes. 2. El profundo dolor del esposo enga- que allí estará su Dios esperándolo para acogerlo de
ñado que invita a sus hijos para que acusen a su pro- nuevo y hablarle una vez más al corazón.
OSEAS 3 968
Matrimonio simbólico 2 sino juramento y mentira,
1 Me
dijo el Señor: Vete otra vez, asesinato y robo,
3 ama a una mujer adulterio y libertinaje,
amante de otro y adúltera, homicidio tras homicidio.
como ama el Señor a los israelitas, 3 Por eso gime el país
a pesar de que siguen y desfallecen sus habitantes:
a dioses ajenos, hasta los animales salvajes,
golosos de tortas de uva. hasta las aves del cielo,
2 Me la compré incluso los peces del mar
por quince pesos de plata desaparecen.
y por una carga y media de cebada, 4 Aunque nadie acuse, nadie reprenda;
3 y le dije: ¡mi pleito es contigo, sacerdote!
–Muchos años vivirás conmigo; 5 Tropezarás de día y contigo
no te prostituirás tropezará el profeta de noche.
ni estarás con hombre alguno, Perecerá tu patria,
ni yo estaré contigo. 6 perecerá mi pueblo,
4 Porque muchos años
por falta de conocimiento.
vivirán los israelitas Porque tú has rechazado
sin rey y sin príncipe, el conocimiento,
sin sacrificios yo te rechazaré de mi sacerdocio;
y sin piedras conmemorativas, te olvidaste de la ley de tu Dios,
sin imágenes ni amuletos. también yo me olvidaré de tus hijos.
5 Después volverán 7 Cuantos más son,
a buscar los israelitas más pecan contra mí;
al Señor, su Dios, y a David, su rey; cambiaré su dignidad en ignominia.
temblando acudirán al Señor 8 Se alimentan del pecado de mi pueblo
y a sus bienes en un tiempo futuro. y con sus culpas matan el hambre.
Pleito con los sacerdotes 9 Pueblo y sacerdote
(Sal 50) correrán la misma suerte:
1 Escuchen
la Palabra del Señor, les tomaré cuenta de su conducta
4 hijos de Israel: y les daré la paga de sus acciones.
el Señor tiene un pleito 10 Comerán y no se saciarán,
con los habitantes del país: fornicarán sin quedar satisfechos,
ya no hay verdad ni lealtad porque abandonaron al Señor
ni conocimiento de Dios en el país, para entregarse a la fornicación.

3,1-5 Matrimonio simbólico. No es necesario ver adulterio de su mujer corresponde la idolatría de Is-
un segundo matrimonio de Oseas. Es mejor entender rael, a los amantes de Gomer corresponden los reinos
este capítulo como una pequeña ampliación del pri- con los cuales Israel buscó coaliciones.
mero, de la primera «fotografía». Amplía dos detalles: 4,1-10 Pleito con los sacerdotes. Como en 2,4,
1. La adquisición legal de su mujer, a la que no usa donde el profeta invitaba a sus hijos a acusar a su ma-
como trabajadora sexual, sino que la compra. 2. El dre, aquí es el propio Señor el que acusa a Israel lla-
tiempo fijado antes de estar juntos. Parece que, al tra- mándola «madre prostituta», acusación basada en la
tarse de una trabajadora sexual en algún santuario, era ausencia generalizada de conocimiento de Dios. Los
necesario que se «desacralizara» sin mantener relacio- versículos 1s describen el contraste que se vive: debe-
nes sexuales durante un tiempo, lo mismo que el es- ría haber verdad, lealtad y conocimiento de Dios (1),
poso. Pues bien, de esa imagen se vale el profeta para pero hay mentira, asesinato, robo... (2), lo cual reper-
anunciar que también Israel estará sin su Dios ni sus cute sobre toda la creación (3). Alguien tiene que res-
mediaciones por un tiempo. ponder; a pesar de que todos son responsables, la acu-
4,1–9,9 Esta sección, que para algunos es indepen- sación va dirigida en primer lugar a la institución
diente de la anterior, muestra de manera cada vez sacerdotal, que no ha sido fiel a su misión de transmitir
más detallada la lectura que hace Oseas del compor- el conocimiento de Dios al pueblo (5s). Pero en el mo-
tamiento de su pueblo, teniendo como punto de re- mento del juicio, todos serán juzgados y castigados por
ferencia el comportamiento de su propia esposa. Al igual, sacerdote y pueblo correrán la misma suerte (9).
969 OSEAS 5
Fornicación idolátrica Sentencia sin apelación: no vale el culto
(Ez 16) (Jr 7,21-28: Am 5,18-27)
11 La fornicación, el vino y el licor 1 Escuchen esto, sacerdotes;
quitan la razón 12 a mi pueblo, 5 presten atención, israelitas;
que consulta escuchen, los de la casa real:
a un pedazo de madera, Es contra ustedes la sentencia.
y escucha el oráculo de su poste; Porque fueron trampa en Mispá,
porque un espíritu de fornicación red tendida sobre el Tabor,
los extravía y se prostituyen 2 y fosa cavada en Sitín.
abandonando a su Dios. Yo los castigaré a todos.
13 Sacrifican 3 Yo conozco a Efraín,

en la cumbre de los montes Israel no me es desconocido;


y queman ofrendas en las colinas, si tú, Efraín, has fornicado,
debajo de encinas y álamos Israel está contaminado.
y terebintos de agradable sombra. 4 Sus acciones no los dejan

Y así se prostituyen sus hijas convertirse a su Dios,


y adulteran sus nueras. porque llevan dentro
14 No castigaré a sus hijas un espíritu de prostitución
por prostituirse y no conocen al Señor.
5 La arrogancia de Israel
ni a sus nueras
por sus adulterios, lo acusará a la cara,
porque ellos mismos Efraín tropezará en sus delitos,
se van con prostitutas también Judá tropezará con ellos.
6 Con ovejas y vacas
y sacrifican
con rameras del templo. irán en busca del Señor,
Así el pueblo incauto va a la ruina. sin encontrarlo,
15 Eres madre prostituta, Israel, porque se ha apartado de ellos;
7 engañaron al Señor
¡que no lo pague Judá!
No vayan a Guilgal, y tuvieron hijos bastardos,
no suban a Bet-Avén, y ahora un intruso
no juren, ¡por la vida del Señor! les comerá sus campos.
16 Si Israel embiste como vaca brava,
No valen las alianzas
¿va ahora a apacentarlos el Señor (Is 30,1-7; 31,1-3)
como a corderos en la pradera? 8 Toquen la corneta en Gabá,
17 Efraín se ha aliado con los ídolos, la trompeta en Ramá,
18 los príncipes de los borrachos lancen el grito de guerra en Bet-Avén:
se han entregado a la prostitución, ¡Que te persiguen, Benjamín!
sus jefes aman la deshonra. 9 Efraín se espantará cuando lo acusen.
19 Un huracán la envolverá en sus alas Es seguro lo que proclamo
y sus altares los defraudarán. contra las tribus de Israel.

4,11-19 Fornicación idolátrica. Amplía un poco cordar que aliarse con otro pueblo es aceptar como
más los términos de la acusación contra Israel. Se re- propias las divinidades de ese pueblo, máxime cuan-
saltan aquí las prácticas mágico-religiosas, que inclu- do Israel no entraría como pactante principal, sino
yen la consulta a los ídolos y los ritos de culto y ado- como vasallo, y eso es lo que el profeta critica.
ración a otras divinidades. Israel ha caído en esas 5,1-7 Sentencia sin apelación: no vale el culto.
prácticas y da más crédito a tales divinidades que a su Esta advertencia, aunque vuelve a mencionar a los sa-
propio Dios. Eso es lo que el profeta llama prostitu- cerdotes y a todo el pueblo en general (1), se centra
ción, de la cual nadie, ni hombres ni mujeres, ni pa- en los dirigentes de la casa real, el rey y sus ministros,
dres ni hijos, están exentos. El versículo 17 personifi- pues el extravío del pueblo depende de ellos en gran
ca en Efraín –el mismo Israel– la política del rey de medida. Los sitios geográficos mencionados dejan ver
turno que está entre la espada y la pared: o se alía con la propagación del extravío de Israel, extravío que re-
Siria o con Egipto, o se somete a Asiria. Eso es lo que cibe el nombre de fornicación (3s), entendida como
el profeta denomina aliarse con ídolos. Hay que re- el rechazo a mantener unas relaciones rectas y sanas
OSEAS 5 970
10 Los príncipes de Judá son 3 Esforcémonos por conocer al Señor:
como los que corren su venida es segura como la aurora;
los límites de los campos, vendrá a nosotros como la lluvia,
sobre ellos derramaré como aguacero
mi enojo como agua. que empapa la tierra.
11 Oprime Efraín, quebranta el derecho, 4 –¿Qué haré contigo, Efraín:
está empeñado en seguir la idolatría. qué haré contigo, Judá?
12 Pero yo soy polilla para Efraín,
Su amor es nube mañanera,
carcoma para la casa de Judá. rocío que se evapora al alba.
13 Cuando vio Efraín su enfermedad
5 Por eso los maté
y Judá su llaga, con las palabras de mi boca,
fue Efraín a Asiria, los atravesé con mis profetas
mandó mensajeros al emperador, y mi sentencia brilla como la luz.
pero él no puede sanarlos 6 Porque quiero amor, no sacrificios;
ni sanar su herida. conocimiento de Dios,
14 Porque yo seré león para Efraín,
no holocaustos.
leoncillo para la casa de Judá.
Yo mismo despedazaré la presa Llevo cuenta de sus maldades
y me iré, 7 Ellos en la tierra
la llevaré sin que nadie la salve. quebrantaron mi alianza,
15 –Voy a volver a mi puesto,
allí me hicieron traición.
hasta que reconozcan sus culpas 8 Galaad es villa de malhechores,
y acudan a mí, y en su angustia con huellas de sangre.
madruguen en mi búsqueda. 9 Como bandidos al acecho

Conversión auténtica se confabulan los sacerdotes;


(Jr 3,22–4,4) asesinan camino de Siquén,
1 –Vamosa volver al Señor: ¡es una infamia lo que hacen!
6 él nos despedazó y nos sanará, 10 En la casa de Israel

nos hirió he visto algo horrible:


y nos vendará la herida. allí se prostituye Efraín,
2 En dos días nos hará revivir, se contamina Israel.
al tercer día nos restablecerá 11 También para ti, Judá,
y viviremos en su presencia. está el castigo preparado.

con Dios. La fornicación se traduce en arrogancia y que es al mismo tiempo proyecto de vida. Pero, ¿qué
maldad (5), actitudes que serán castigadas por Dios sucede? En la dificultad se acuerdan del Señor y le
con el desprecio; lo buscarán con sus animales y sus prometen su adhesión; sin embargo, la promesa de-
sacrificios, pero no lo encontrarán (6), y esa descone- saparece como «nube mañanera», como «rocío que se
xión con Dios facilitará a los extranjeros arrasar a Is- evapora al alba» (4). Por eso no hay respuesta positiva
rael (7). del Señor, porque ellos creen que con sacrificios y ri-
5,8-15 No valen las alianzas. El reino del norte tos externos lo van a conmover, cuando lo que mani-
cree ingenuamente que puede hacer frente a las fiestan es, en realidad, un total desconocimiento de
amenazas de los asirios; el profeta se figura a Israel Dios, pues su vida no es coherente con la voluntad del
dando toque de guerra e invitando a Judá a la coali- Dios liberador (6).
ción contra Asiria. Sin embargo, quedará solo. La de- 6,7–7,2 Llevo cuenta de sus maldades. En contra-
cisión de Dios es que Israel busque defenderse y aso- posición con los tres primeros versículos, se mencio-
ciarse con otros, pero no encuentre apoyo en nadie: nan todos los crímenes y la violencia de Israel. Recor-
ése es el castigo principal. El versículo 15 deja ver la demos que en el período de Oseas se registra una
actitud de Dios: esperará hasta que Israel se sienta sucesión de varios reyes (cfr. 1,1) y no precisamente
«reo», es decir, hasta que se sienta culpable y res- de modo pacífico; a ello hay que sumar la línea po-
ponsable de los males que vive. Sólo así Dios se acor- lítica de buscar coaliciones con otros pueblos, lo cual
dará de ellos. es prostitución (6,10) y deslealtad (6,4) en la mentali-
6,1-6 Conversión auténtica. Ésta es la fórmula que dad del profeta. Hay una advertencia: el Señor lleva
debería recitar Israel si se llegara a convertir, fórmula cuenta de todas estas maldades (7,2).
971 OSEAS 8
Cuando cambié la suerte de mi pueblo, 9 Extranjeros le han comido su vigor,
7 secuando sané a Israel, y él sin enterarse;
1
descubría el pecado de Efraín ya tiene los cabellos entrecanos,
y las maldades de Samaría: y él sin enterarse.
obraron de mala fe, 10 Su arrogancia acusa a Israel,
como ladrones pero ellos no vuelven
que se meten en las casas al Señor, su Dios,
o bandoleros a pesar de todo no lo buscan.
que asaltan en despoblado. 11 Efraín es ingenua paloma
2 Y no reflexionan que llevo cuenta atolondrada:
de todas sus maldades, piden ayuda a Egipto,
ya los han rodeado sus acciones, acuden a Asiria;
las tengo delante de mí. 12 en cuanto acudan
echaré sobre ellos mi red
Conjuras de palacio
(1 Re 15; 2 Re 14–16) y los abatiré como a pájaros,
3 Divierten al rey con su maldad, los atraparé
y con sus mentiras a los príncipes; en cuanto escuche la bandada.
4 todos arden de ira, Insinceros e ingratos
son como horno encendido 13 ¡Ay de ellos!, que se me escaparon;
que deja de atizar el panadero ¡desgraciados!,
desde que amasa por rebelarse contra mí.
hasta que fermenta la masa. Yo los redimiría,
5 En la fiesta del rey,
pero ellos me calumnian,
con la calentura del vino, 14 y no me invocan de corazón,
los príncipes dan la mano sino que vociferan en sus camas,
a los agitadores. son devotos de Ceres y Baco
6 Sí, su corazón es como un horno, y se apartan de mí.
su mente está tramando; 15 Yo adiestré, robustecí sus brazos,
de noche se adormece su ira, y ellos planeaban el mal contra mí.
por la mañana 16 Se volvían a su dios,
arde como una hoguera. eran como arco que falla.
7 Todos arden como un horno
Caerán a espada sus príncipes
y devoran a sus gobernantes. por la insolencia de sus lenguas,
Todos sus reyes van cayendo por sus burlas contra Egipto.
sin que ni uno me invoque.
Han roto la alianza
Alianzas funestas (Éx 32; 1 Re 12,25-33)
(5,8-14) 1 ¡Lleva
a tu boca la trompeta!
8 Efraín se mezcla con los pueblos, 8 Que un águila se abalanza
Efraín es un pastel mal cocido. sobre la casa del Señor.

7,3-7 Conjuras de palacio. Descripción de las es- saben hacia dónde van; parecen una tortilla sin vol-
cenas vividas en palacio con ocasión de la fiesta del tear o una tórtola atolondrada: cuando caigan en la
rey, posiblemente de su onomástico o del aniversario cuenta de la realidad nacional e internacional será
de su exaltación. La bebida y el desenfreno hacen muy tarde para reaccionar.
perder el juicio saliendo a flote las intrigas, los enga- 7,13-16 Insinceros e ingratos. El profeta está con-
ños y todo tipo de villanías protagonizadas por el vencido de que las cosas pueden mejorar si se acude
mismo monarca. El versículo 7 podría evocar la su- al Único que puede salvar. Pero se les podría aplicar
cesión violenta de varios reyes en Israel (cfr. 2 Re el refrán de «no hay peor sordo que el que no quiere
15). oír» o «peor ciego que el que no quiere ver». Los erro-
7,8-12 Alianzas funestas. Dura crítica a la política res de Israel serán su propia perdición.
del monarca de turno. Parece que no posee un míni- 8,1-6 Han roto la alianza. Desgarradora sátira ante
mo de experiencia, por lo cual ni él ni sus consejeros el desespero de Israel que toca dos aspectos: el políti-
OSEAS 8 972
Porque han roto mi alianza y empezarán a disminuir
rebelándose contra mi ley. por las cargas del Rey soberano.
2 Me gritan: 11 Porque Efraín multiplicó
Te conocemos, Dios de Israel. sus altares para pecar,
3 Pero Israel rechazó el bien; para pecar le sirvieron sus altares.
que el enemigo lo persiga. 12 Aunque les dé multitud de leyes,
4 Se nombraron reyes
las consideran como de un extraño.
sin contar conmigo, 13 Aunque inmolen víctimas en mi honor
se nombraron príncipes y coman la carne,
sin mi aprobación. al Señor no le agradan.
Con su plata y su oro Tiene presentes sus culpas
se hicieron ídolos para su perdición. y castigará sus pecados:
5 Me repugna tu novillo, Samaría,
tendrán que volver a Egipto.
ardo de ira contra él. 14 Israel olvidó a su Hacedor
¿Cuándo lograrán la inocencia? y construyó palacios,
6 Porque, ¿qué es ese toro?,
Judá fortificó muchas ciudades;
¿acaso un dios? pero yo prenderé fuego
Un escultor lo hizo, no es dios, a sus ciudades
se hace astillas y devoraré sus fortificaciones.
el novillo de Samaría.
No valen alianzas ni fortalezas Cultos de fertilidad: ni pan ni vino
(7,8-12) 1 No te alegres, Israel,
7 Siembran viento 9 no te regocijes como los paganos,
y cosechan tempestades; porque te has prostituido
los trigales no echan espiga abandonando a tu Dios.
ni dan grano, Vendiste tu amor
y si lo dieran, en todos los campos de trigo;
2 pero el campo y la bodega
lo devorarían los extranjeros.
8 Han devorado a Israel, no los alimentarán,
ya es entre las naciones el vino les fallará.
un objeto sin valor. 3 No habitarán en la tierra del Señor,
9 Porque han marchado a Asiria Efraín volverá a Egipto,
como burro salvaje. en Asiria comerán manjar impuro.
Efraín contrata su amor; 4 No harán libaciones de vino al Señor
10 pero, aunque lo hayan contratado ni le ofrecerán sus sacrificios;
con las naciones, serán para ellos pan de duelo,
yo los atraparé, se contaminarán quienes lo coman.

co (1-4), y el religioso (5s). El peligro de invasión asiria aquel país no deja de tener un sentido simbólico
simbolizado por el águila que se cierne sobre la casa (13).
de Israel (1) hace clamar angustiosamente: «te cono- 9,1-9 Cultos de fertilidad: ni pan ni vino. Pese al
cemos, Dios de Israel», pero se constata la indiferen- bienestar y la prosperidad económicos por los que
cia inconmovible de Dios. Ellos habían puesto su fe y pasa el reino del norte, motivo por el cual hay regoci-
su confianza en el toro de oro fundido con el que ha- jo y celebraciones continuas (1), el profeta llama a mi-
bían reemplazado al Señor, así que a ver si los salva la rar más allá. No se trata de un profeta necesariamente
estatua... Se concibe a un Dios que aplica la ley del «aguafiestas», sino de la conciencia del pueblo. Nóte-
Talión. se cómo de nuevo se menciona el regreso a Egipto y se
8,7-14 No valen alianzas ni fortalezas. Describe pronostica el destierro a Asiria. Al parecer, Oseas es un
con más detalle los desaciertos de Israel y su fracaso. hombre que conoce muy bien los movimientos de la
No hay escapatoria para un pueblo que ha rehusado política internacional y ha podido captar las aspiracio-
de mil maneras la propuesta de cómo conducirse. nes y posibilidades que tiene Asiria, lo mismo que la
Aunque el ambiente histórico hace pensar en una suerte que correrán los más débiles. Ciertamente, Is-
huida real a Egipto para evadir la persecución y el va- rael saldrá muy mal parado a la hora de la paga (7). Así
sallaje impuesta por Asiria, la mención del regreso a es como terminará la fiesta y el regocijo de Israel.
973 OSEAS 10
Su pan les quitará el hambre, por tu gran culpa,
pero no entrará en la casa del Señor. por tu gran subversión.
5 ¿Qué harán el día de la solemnidad, El profeta es un loco,
el día de la fiesta del Señor? el hombre inspirado delira.
6 Porque si escapan de la catástrofe, 8 El vidente de Efraín profetiza
Egipto los recogerá, sin contar con su Dios;
Menfis los enterrará; es trampa de ladrón
las ortigas heredarán en sus caminos,
su codiciada plata subversión en la casa de Dios.
y los cardos crecerán en sus tiendas. 9 Se han corrompido profundamente,
7 Llega la hora de la cuenta, como en los días de Gabá,
llega la hora de la paga, pero él tiene presente su culpa,
–que se entere Israel–, castigará su pecado.

POEMAS BREVES
Uva en el desierto 15 Su maldad arranca de Guilgal:
10 Como uvas en el desierto allí lo aborrecía;
encontré a Israel, por la maldad de sus acciones
como higos tempranos en la higuera los eché de mi casa,
descubrí a sus padres. no volveré a quererlos,
Pero ellos fueron a Baal-Fegor, todos sus jefes son rebeldes.
se consagraron a la Ignominia 16 Herido está Efraín,
y se hicieron tan odiosos su raíz está seca, no da fruto;
como el objeto de su amor. aunque den a luz,
11 Como pájaro emigra mataré al amor de sus entrañas.
la gloria de Efraín: 17 Mi Dios los rechazará
no habrá parto por su desobediencia
ni embarazo ni concepción; y andarán errantes por las naciones.
12 aunque críen a sus hijos,
los dejaré sin descendencia, En la tierra: vid frondosa
(Is 5,1-7; Ez 15; Sal 80)
porque, ¡ay de ellos!,
1 Israel
era vid frondosa,
cuando de ellos me aparte.
13 Efraín... 10 daba fruto:
Efraín entrega a sus hijos al verdugo. cuanto más fruto, más altares;
14 Dales, Señor; ¿qué vas a darles? cuanto mejor iba el país,
Dales vientres estériles mejores piedras conmemorativas.
y pechos secos. 2 Tienen el corazón dividido,

9,10–14,10 Comienza aquí una serie de poemas secarse la savia de las raíces que daban vida a Israel
breves que tienen como denominador común algún (15-17).
aspecto de la feliz historia inicial de Israel, en contras- 10,1-15 En la tierra: vid frondosa. De los cuidados
te con su situación actual. A cada momento se subra- con que Dios plantó la vid se esperaba una cosecha
ya la infidelidad y prostitución de Israel en contra- buena y abundante, pero sucedió que esa misma
punto con la fidelidad del Señor. abundancia fue el motivo de la perdición de Israel.
9,10-17 Uva en el desierto. Para comenzar, se re- Quizá sintió que no necesitaba más de su Dios y por
gistra este movimiento del desierto –nomadismo– a eso se entregaron a la idolatría, dejando a un lado el
la sedentarización, ilustrada ésta última con la men- culto al verdadero Dios, el cual debía estar basado en
ción de Baal-Fegor y Guilgal, lugares ligados a la épo- el temor de Dios y en la justicia. Con ello, Israel se
ca tribal y al inicio de la monarquía (cfr. 1 Sm 11,14), convirtió en una vid seca, sin fruto. Cuando caiga en
punto de partida de todos los males de Israel y de la cuenta de sus desvíos se avergonzará y hasta se de-
Judá cuando eran una sola nación (1 Sm 7,15-17 y 1 seará la muerte, pero ni eso encontrará. Irremediable-
Sm 8,1-22; 11,14). Precisamente aquí comienza a mente, Israel tendrá que pagar por su culpa.
OSEAS 10 974
y han de pagarlo; que trilla con gusto;
él destrozará sus altares, pero yo echaré el yugo
arrasará a su hermoso pescuezo,
sus piedras conmemorativas. engancharé a Efraín para que are,
3 Sí, ya pueden decir: a Jacob para que labre la tierra.
No tenemos rey, 12 Siembren según justicia,

no respetamos al Señor; cosechen con lealtad,


el rey, ¿qué puede hacernos? labren el campo nuevo,
4 Hablan y hablan, juran en falso, que están a tiempo de buscar al Señor,
firman alianzas; hasta que venga
florecen los pleitos como la cizaña y les dé la lluvia conveniente.
13 Araron maldad,
en los surcos del campo.
5 Los vecinos de Samaría tiemblan cosecharon crímenes,
por el novillo de Bet-Avén, comieron el fruto de la mentira.
el pueblo y los sacerdotes Por confiar en tu poder,
hacen duelo a su dios, en la multitud de tus soldados,
14 clamor de guerra
se revuelcan porque su gloria
ha marchado al destierro: se alzará contra tu pueblo;
6 se la llevan a Asiria tus fortalezas serán arrasadas,
como tributo a su dios. como arrasó Salmón a Bet-Arbel;
La vergüenza se adueña de Efraín, cuando la batalla,
Israel se avergüenza de su plan. estrellaron a la madre con los hijos.
15 Así harán con ustedes, Betel,
7 Samaría y su rey desaparecen
como astillas que se lleva el agua. por su maldad consumada.
8 Son destruidos los lugares altos Al amanecer desaparecerá
idolátricos, el rey de Israel.
el pecado de Israel. La niñez de Israel
Cardos y abrojos 1 Cuando Israel era niño, lo amé,
crecen en sus altares, 11 y desde Egipto llamé a mi hijo.
gritan a los montes: ¡Cúbrannos!, 2 Cuanto más los llamaba,
y a los cerros: más se alejaban de mí:
¡Caigan sobre nosotros! ofrecían sacrificios a los Baales
9 Del tiempo de Gabá
y quemaban ofrendas a los ídolos.
arranca el pecado de Israel; 3 Yo enseñé a andar a Efraín
allí me hicieron frente; y lo llevé en mis brazos,
¿no los sorprenderá y ellos sin darse cuenta
en Gabá la guerra de que yo los cuidaba.
contra los hijos de la injusticia? 4 Con correas de amor los atraía,
10 He venido para aprisionarlos, con cuerdas de cariño.
los pueblos se reunirán contra ellos, Fui para ellos como quien alza
aprisionándolos por su doble culpa. una criatura a las mejillas;
11 Efraín es una novilla domesticada me inclinaba y les daba de comer.

11,1–12,2 La niñez de Israel. Aparece aquí la fi- do que conmueve las entrañas de su padre. Por más
gura del padre que prodiga toda clase de cuidados y que Israel ha traicionado y abandonado a su Dios,
tierna educación a su hijo. Así actuó Dios con Israel, Dios no es capaz de abandonarlo; en lo más íntimo
pero su pueblo decidió lo contrario. Abandonó a su guarda la esperanza del retorno de su hijo para aco-
propio padre y se fue detrás de otros dioses. Él mismo gerlo de nuevo (11,8-11; cfr. Lc 15,1-32).
se buscó la desgracia y el castigo: un asirio será su rey Los versículos 12,1s son una crítica a la política de
y se volverá a encontrar como en los días de Egipto los reyes de Israel que buscan ganarse el favor de los
(11,5): esclavizado, sometido, humillado. Con todo, a emperadores de turno y al mismo tiempo buscan alia-
pesar de esta imagen de pueblo reducido a la servi- dos para enfrentarlos.
dumbre y a la humillación, sigue siendo el hijo ama-
975 OSEAS 13
5 Pero volverá a Egipto, de su conducta,
asirio será su rey, para darle la paga de sus acciones.
porque no quisieron convertirse. 4 En el vientre suplantó a su hermano,
6 Irá girando la espada 5 siendo adulto luchó contra Dios,
por sus ciudades luchó con un ángel y lo venció.
y destruirá sus cerrojos; Lloró y alcanzó misericordia;
por sus maquinaciones en Betel lo encontró
devorará 7 a mi pueblo, y allí habló con él:
aferrado a la infidelidad. 6 El Señor, Dios Todopoderoso,
Aunque invoquen a su Dios, su Nombre es El Señor.
tampoco los levantará. 7 Y tú, conviértete a tu Dios,
8 ¿Cómo podré dejarte, Efraín; practica la lealtad y la justicia,
entregarte a ti, Israel? espera siempre en tu Dios.
8 Canaán maneja balanza falsa,
¿Cómo dejarte como a Admá;
tratarte como a Seboín? le gusta estafar.
9 Efraín dice: Ya soy rico,
Me da un vuelco el corazón,
se me conmueven las entrañas. he juntado una fortuna;
9 No ejecutaré mi condena, pero sus ganancias no le llegarán
no volveré a destruir a Efraín; por la culpa que cometió.
10 Yo soy el Señor,
que soy Dios y no hombre,
el Santo en medio de ti Dios tuyo desde Egipto;
y no enemigo destructor. otra vez te haré habitar en tiendas,
10 Irán detrás del Señor, como en los días del encuentro.
11 Yo hablé por los profetas,
que rugirá como león;
sí, rugirá y vendrán temblando yo multipliqué las visiones
sus hijos desde occidente, y hablé por los profetas en parábolas.
12 .........................................................
11 desde Egipto vendrán
temblando como pájaros, en Guilgal sacrificaban al Toro
desde Asiria como palomas, y sus altares eran
y los haré habitar en sus casas como montones de piedras
–oráculo del Señor–. en los surcos del campo.
13 Jacob huyó al campo de Siria,

1 Efraín me rodea de mentiras, Israel se puso a trabajar por una mujer,


12 y de engaños la casa de Israel por una mujer guardó ganado.
14 Por medio de un profeta,
Judá es el rebaño,
el pueblo del Señor el Señor sacó a Israel de Egipto
se mantiene fiel al Santo. y por un profeta lo guardó.
15 Efraín lo irritó amargamente:
2 Efraín se apacienta de viento,
va detrás del viento del este todo el día, el Señor descargará sobre él
multiplica la mentira y la violencia. sus crímenes
Hace alianza con Asiria, y le devolverá su injuria.
envía aceite a Egipto. Síntesis histórica
Jacob, adulto 1 Efraín hablaba e imponía,
(Gn 25,26; 32,26-32) 13 la autoridad estaba en Israel;
3 ElSeñor entabla pleito con Israel pero se hizo culpable de idolatría
para tomar cuenta a Jacob y murió.

12,3-15 Jacob, adulto. Síntesis de la historia de Ja- también un profeta le anuncia ahora su ruina y per-
cob, patriarca principal de las tribus del norte. Desde dición (14).
su nacimiento hasta el presente ha sido engañoso y 13,1–14,1 Síntesis histórica. De la mención del
desobediente al proyecto de Dios. Si por medio de patriarca Jacob pasa a los días del desierto, cuando
un profeta fue rescatado de la esclavitud de Egipto, Dios no abandonó jamás a su pueblo, sino que lo guió
OSEAS 13 976
2Y ahora continúan pecando: 12 La culpa de Efraín está registrada,
se funden imágenes, está archivado su pecado.
se hacen ídolos de plata 13 Cuando su madre
con destreza, estaba con dolores,
obras de pura artesanía. fue criatura torpe,
En su honor inmolan corderos, que no se puso a tiempo
les dan a beber sangre de novillos. en posición para salir del vientre.
3 Por eso serán nube matutina, 14 ¿Los libraré del poder del abismo,
rocío que al alba se evapora, los rescataré de la muerte?
paja arrebatada por el viento, ¡Qué plagas las tuyas, oh muerte,
humo por la chimenea. qué pestes las del abismo!
4 Pero yo soy el Señor, El consuelo se aparta de mi vista.
15 Aunque fructifique entre cañaverales,
Dios tuyo desde Egipto,
no conocías a otro dios más que a mí, vendrá viento del este,
ningún salvador fuera de mí. viento del Señor,
5 Yo te conocí en el desierto, subiendo del desierto,
en tierra abrasadora. y secará su fuente,
6 Yo los apacenté y se hartaron, agotará su manantial;
se hartaron se llevará sus tesoros,
y se enorgulleció su corazón, sus enseres preciosos.
y así se olvidaron de mí. 1 Samaría pagará la culpa
7 Seré para ellos como leopardo,
los acecharé
14 de rebelarse contra su Dios:
como pantera en el camino, los pasarán a cuchillo,
8 los asaltaré como una osa estrellarán a las criaturas,
a quien roban las crías abrirán el vientre de las embarazadas.
y les desgarraré el pecho; Conversión
allí los devoraré como un león, (Jr 3,14-22)
las fieras los descuartizarán. 2 Conviértete, Israel, al Señor, tu Dios,
9 Si yo destruyo, Israel, que tropezaste en tu culpa.
¿quién te auxiliará?, 3 Preparen su discurso
10 ¿dónde está tu rey para salvarte?, y conviértanse al Señor; díganle:
¿y los alcaldes de tus ciudades? Perdona del todo nuestra culpa;
Tú me los pediste: acepta el don que te ofrecemos,
Dame rey y príncipes. el fruto de nuestros labios.
11 Airado te di un rey, 4 Asiria no nos salvará,
y encolerizado te lo quito. no montaremos a caballo;

y le prodigó su alimento y su bebida. En respuesta, Is- oro que muy pronto entronizó Jeroboán en Dan
rael se porta como un rebelde y abandona a su Dios. –frontera norte del reino– y en Betel –frontera sur–
Siguiendo con las imágenes del desierto, el profeta (cfr. 1 Re 12,28-30). En la mentalidad del profeta, éste
compara a Dios con sus fieras para anunciar el castigo es el origen de todos los males y desgracias de reino
que merece Israel. del Norte, los cuales son considerados castigos mere-
Varios son los pecados atribuidos a Samaría, capital cidos por las faltas de Israel.
del reino del norte, pero dos parecen ser los más im- 14,2-10 Conversión – Epílogo. No se cierra el libro
portantes: 1. El cisma propiciado por Jeroboán en el con el sombrío y poco alentador panorama del casti-
931 a.C., a la muerte de Salomón. Los autores sagra- go y rechazo divino. Hay esperanza de salvación si se
dos, incluidos los profetas, siempre señalaron al reino reconocen de corazón las culpas y los pecados y, so-
del norte como al único responsable de la división. bre todo, si se reconoce quién es el único que puede
Con todo, habría que leer en clave de justicia 1 Re salvar (4). Sólo así, con un corazón dispuesto, Dios
12,1-19 para entender los verdaderos motivos de la volverá a encargarse de cuidar amorosamente a Israel
separación. 2. El otro pecado, consecuencia del ante- y a devolverle la vida perdida (5-8). Pero, eso sí, Dios
rior, fue haber suplantado el culto al Señor, verdadero no debe volver a ser confundido con los ídolos de Be-
Dios, por los ídolos cananeos y por el par de toros de tel y Dan (9).
977 OSEAS 14
no volveremos a llamar dios nuestro florecerán como la vid,
a las obras de nuestras manos; serán famosos
en ti encuentra compasión como el vino del Líbano.
el huérfano. 9 Efraín, ¿qué tengo yo que ver
5 Sanaré su infidelidad, con las imágenes?
los querré sin que lo merezcan, Yo contesto y miro.
mi cólera ya se ha apartado de ellos. Yo soy abeto frondoso:
6 Seré rocío para Israel: de mí proceden tus frutos.
florecerá como azucena Epílogo
y arraigará como álamo; 10 Quien sea sabio que lo entienda,
7 echará brotes, quien sea inteligente
tendrá el esplendor del olivo que lo comprenda.
y el aroma del Líbano; Los caminos del Señor son rectos,
8 volverán a morar a su sombra, por ellos caminan los justos,
revivirán como el trigo, en ellos tropiezan los pecadores.
JOEL
A
utor y fecha de composición. Nada nos dice el texto bíblico sobre
Joel, hijo de Fatuel, cuyo nombre significa «el Señor es Dios». Tam-
poco sobre la época en la que actuó: el «enemigo del Norte» (2,20)
puede ser Asiria, que destruyó a Israel; o Babilonia, que destruyó a Judá,
o puede ser el enemigo por antonomasia para autores tardíos. La disper-
sión entre las naciones (4,2) es el destierro, y está vista como un aconte-
cimiento ya pasado. La mención de los griegos (4,6) –si no es adición– nos
lleva también a una época tardía, así como su concepción escatológica.
La principal razón para colocar al profeta en el período preexílico es que
se encuentra entre Oseas y Amós, ambos profetas del s. VIII a.C.

Tema. Esta obra es una poderosa creación literaria y significativa del


modo de profetizar. El profeta toma como punto de partida una catástro-
fe ciudadana: una terrible plaga de langosta, fatal para una cultura agríco-
la. También él ha tomado parte en la situación: conoce las diversas va-
979 JOEL
riedades del insecto desolador, ha observado cómo se suceden las olas o
nubes invasoras; ha contemplado con detalle los efectos destructores en
las plantas. En su imaginación poética la plaga de langosta se convierte en
un ejército aguerrido y ordenado que asalta y conquista una ciudad. Éste
es un primer paso de elevación poética.
La catástrofe nacional pide una acción religiosa de expiación: una jor-
nada de ayuno y penitencia para suplicar la compasión divina. Y aquí se
nos presenta un aspecto de la religiosidad israelita, sus actos de culto, la
proclamación del profeta, la participación de sacerdotes y pueblo en sus
puestos respectivos.
Estos elementos litúrgicos están en el libro en su estado natural, sin
transformación poética. Todo culmina en el oráculo con que Dios res-
ponde al pueblo, anunciando la liberación de la plaga y las bendiciones
tradicionales que retornan sobre la tierra.
En este ambiente litúrgico, y con la iluminación poética, Joel levanta
todo el suceso –la plaga de langosta– a la categoría religiosa de «día del
Señor»: momento de la historia en que Dios interviene soberanamente,
usando como instrumento los fenómenos atmosféricos o los ejércitos hu-
manos. En «esos días» el Señor hace juicio público, castigando y salvan-
do. Éste, que es un «día del Señor», puede convertirse fácilmente en el
definitivo y futuro «día del Señor», en cuanto lo anuncia y prefigura.

Mensaje religioso. Es la visión escatológica del «día del Señor» lo más


destacado del mensaje de este profeta, fiel al culto litúrgico de Dios. Un
«día» cuya principal característica será la restauración definitiva por la
efusión del Espíritu del Señor sobre todos y todas, sin discriminación: «sus
hijos e hijas profetizarán, sus ancianos tendrán sueños, sus jóvenes verán
visiones» (3,1s). Cualquier discriminación queda anulada: edad, sexo,
condición social. La expresión literal que usa, «toda carne», abre sin lími-
tes su profecía, que será recogida por Lucas en los Hechos de los Após-
toles (2).
1 Palabra que el Señor dirigió a Joel, hijo de Fatuel.
1
LITURGIA PENITENCIAL POR UNA PLAGA
Descripción y llanto hacen duelo los sacerdotes
(Éx 10; Dt 28,38-42) que sirven al Señor.
2 Oigan esto, jefes; 10 Destruido el suelo, hace duelo la tierra:
escuchen, campesinos: el grano está perdido,
¿Ha sucedido el vino seco, el aceite rancio;
algo semejante en sus días 11 están defraudados los labradores,
o en los días de sus antepasados? se quejan los viñadores
3 Cuéntenselo a sus hijos,
por el trigo y la cebada,
sus hijos a los suyos, porque no hay cosecha en los campos.
y ellos a la siguiente generación. 12 La viña está seca,
4 Lo que dejó el saltamontes
la higuera marchita,
lo comió la langosta, y el granado y la palmera
lo que dejó la langosta y el manzano;
lo comió el gusano, los árboles silvestres están secos,
lo que dejó el gusano y hasta el gozo de los hombres
lo comió la oruga. se ha secado.
5 Despierten, borrachos, y lloren;
giman, bebedores, Duelo y súplica
que les quitan el licor de la boca; (Jr 14,1-10)
6 porque un pueblo invade mi país, 13 Vístanse de luto, sacerdotes;
poderoso, innumerable: laméntense, ministros del altar;
tiene dientes de león vengan a dormir en esteras,
y quijadas de leona; ministros de mi Dios,
7 convierte mi viñedo en desolación, porque faltan en el templo
reduce las higueras a astillas; de su Dios ofrenda y libación.
pela, descorteza, 14 Proclamen un ayuno,
hasta que blanquean las ramas. convoquen la asamblea,
8 Suspira, como joven vestida de sayal, reúnan a los jefes
por el marido de su juventud; y a todos los campesinos
9 en el templo del Señor en el templo del Señor, su Dios,
cesaron ofrenda y libación, e invoquen al Señor:

1,1 Identificación del autor y acreditación de la viene de Dios, lo bueno y lo malo. Lo bueno como
procedencia de su palabra. La Palabra es del Señor y bendición y lo malo como castigo (2,5); por tanto, es-
está dirigida a Joel, y por su medio a los demás miem- tas catástrofes son vistas como señal de que algo anda
bros del pueblo, comenzando por sus ancianos y sus mal y que hay que convocar al ayuno y a la peniten-
líderes. cia para aplacar al Señor.
1,2-12 Descripción y llanto. La descripción de un Muchos de nuestros pueblos aún conservan estas
doble desastre natural hace de marco histórico a estos convicciones y por eso no es raro ver que cuando hay
versículos: una invasión de langostas ha invadido al país una sequía, por ejemplo, salen en procesión con el
dejándolo todo arrasado (4-9). La imagen de la destruc- santo de la localidad haciendo «rogativas» a Dios para
ción cuyos efectos han alcanzado hasta la misma casa que envíe el agua. Si llueve, el «santo» es muy pode-
del Señor, interrumpiendo la libación –ofrenda de vino– roso; si no llueve, una de dos: o el «santo» no es tan
y la ofrenda del grano, es completada con los estragos poderoso, o el pueblo tiene «cuentas» muy graves que
de otra calamidad natural: la sequía (10-12.16-20). resolver con Dios. En estos contextos son comunes ex-
1,13-20 Duelo y súplica. La reacción ante la cala- presiones como «aplaca Señor tu ira y tu rigor...»
midad natural es la convocatoria al duelo y a la peni- Compete a los evangelizadores orientar estas actitudes
tencia. Estamos en una época en la cual «todo» pro- de nuestros pueblos.
981 JOEL 2
15 ¡Ay, qué día!, detrás de él, las llamas consumen;
porque está cerca el día del Señor, delante la tierra es un jardín,
llegará como azote del Todopoderoso. detrás es un desierto desolado;
16 ¿No están viendo cómo falta nada se salva.
en el templo de nuestro Dios 4 Su aspecto es de caballos,
la comida y la fiesta y la alegría? de jinetes que galopan;
17 Se han secado las semillas 5 su estruendo, de carros
bajo los terrones, rebotando por las montañas;
los silos están desolados, como crepitar de llama
los graneros vacíos, que consume la paja,
porque la cosecha se ha perdido. como ejército numeroso
18 ¡Cómo muge el ganado, formado para la batalla;
las manadas de vacas están inquietas, 6 ante el cual tiemblan los pueblos,
porque no quedan pastos, con los rostros enrojecidos.
y las ovejas lo pagan! 7 Corren como soldados,
19 A ti, Señor, te invoco, escalan aguerridos la muralla,
que el fuego ha consumido cada cual avanza en su línea
los pastos de la llanura, sin desordenar las filas;
el calor ha quemado 8 ninguno estorba al camarada,
los árboles silvestres. avanza cada cual por su camino,
20 Hasta las bestias del campo rugen a ti, aunque caigan al lado flechas,
porque están secas no se desbandan.
las corrientes de agua 9 Asaltan la ciudad, escalan las murallas,
y el fuego ha consumido suben a las casas, penetran
los pastos de la llanura. como ladrones por las ventanas.
10 Ante ellos tiembla la tierra
La invasión de la langosta
1 Toquen
y se conmueve el cielo,
la trompeta en Sión,
2 resuene el grito
sol y luna se oscurecen,
los astros retiran su resplandor.
en mi monte santo; 11 El Señor alza la voz
tiemblen los campesinos, delante de su ejército:
porque llega, son innumerables sus campamentos,
ya está cerca el día del Señor; son fuertes
2 día de oscuridad y tinieblas,
los que cumplen sus órdenes.
día de nubes y nubarrones; Grande y terrible es el día del Señor:
como crepúsculo ¿quién lo resistirá?
que se extiende sobre los montes
es el ejército denso y numeroso; Penitencia y súplica
no hubo semejante 12 Pero ahora –oráculo del Señor–,
ni se volverá a repetir conviértanse a mí de todo corazón,
por muchas generaciones. con ayuno, con llanto, con luto.
3 Delante de él, el fuego devora, 13 Rasguen los corazones

2,1-11 La invasión de la langosta. La imagen de pasado a nuestro lenguaje común como «el fin del
las legiones de devastadoras langostas que oscurecen mundo» o «juicio final». Los versículos 10s poseen un
el cielo como nubes (2), capaces de convertir en de- tinte netamente apocalíptico.
sierto lo que era un paraíso (3), es transformada por el 2,12-18 Penitencia y súplica. La imagen anterior es
profeta en símbolo de una invasión militar que todo lo como una motivación para invitar a todos sin excep-
arrasa a su paso. Sólo que aquí los numerosos ejérci- ción a la penitencia (16s). Dios puede arrepentirse del
tos son dirigidos por el mismo Señor (11). castigo y cambiarlo por bendición si hay un arrepenti-
La idea de fondo es que un día se presentará el Se- miento sincero y puro nacido del corazón. No basta
ñor ceñido de poder para aplicar el castigo a las na- con rasgarse las vestiduras externas, es necesario ras-
ciones (cfr. Sal 149,7-9). Diríamos que es la manera garse el corazón (13), mostrar actitudes de amor y mi-
como concibe el profeta «el día del Señor», que ha sericordia, pues bueno y misericordioso es Dios (13s).
JOEL 2 982
y no los vestidos; la retaguardia
conviértanse al Señor su Dios; hacia el mar de occidente;
que es compasivo y clemente, se esparcirá su mal olor,
paciente y misericordioso, se extenderá su pestilencia,
y se arrepiente de las amenazas. porque intentó hacer proezas.
14 Quizá se arrepienta y vuelva, 21 No temas, suelo; alégrate, haz fiesta,
dejando a su paso porque el Señor ha hecho proezas;
bendición, ofrenda y libación 22 no teman, fieras salvajes,
para el Señor, su Dios. que los prados de la llanura
15 Toquen la trompeta en Sión, reverdecerán,
proclamen un ayuno, los árboles darán sus frutos,
16 convoquen la reunión, la vid y la higuera darán su riqueza.
congreguen al pueblo, 23 Hijos de Sión, alégrense
purifiquen a la asamblea, y festejen al Señor, su Dios,
reúnan a los ancianos, que les da la lluvia temprana
congreguen a muchachos en su justa medida,
y niños de pecho; la lluvia tardía como antiguamente
salga el esposo de la habitación, y derrama para ustedes el aguacero.
la esposa de su lecho nupcial; 24 Los campos se llenarán de grano,
17 entre el atrio y el altar rebosarán las bodegas
lloren los sacerdotes, de vino y aceite;
digan los ministros del Señor: 25 les compensaré los años
Perdona, Señor, a tu pueblo, en que devoraban la langosta,
no entregues tu nación al desprecio, el saltamontes,
no la sometan los gentiles, la oruga y el gusano,
no se diga entre los pueblos: mi gran ejército
¿dónde está su Dios? que envié contra ustedes.
18 El Señor tenga celos de su tierra 26 Comerán hasta saciarse
y perdone a su pueblo. y alabarán al Señor, su Dios,
Oráculo de salvación
que hizo prodigios por ustedes;
27 sabrán que yo estoy
(Dt 28,11s)
19 Entonces el Señor en medio de Israel
respondió a su pueblo: y mi pueblo no quedará defraudado.
Yo les enviaré el trigo, el vino, Yo soy el Señor, su Dios,
el aceite en abundancia, y no hay otro,
ya no haré de ustedes y mi pueblo no quedará defraudado.
el desprecio de los paganos; Escatología: día del Señor
20 alejaré de ustedes (Is 24–27; 34s; Ez 38s; Zac 14; Hch 2)
al pueblo del norte, 1 Después derramaré
lo dispersaré por tierra 3 mi espíritu sobre todos:
árida y desolada: sus hijos e hijas profetizarán,
la vanguardia sus ancianos tendrán sueños,
hacia el mar de oriente, sus jóvenes verán visiones.

2,19-27 Oráculo de salvación. En el esquema de todo lo que había sido destruido, será restaurado; lo
las liturgias penitenciales, la última parte es la res- que había muerto a causa de la sequía, será revivido.
puesta del Señor ante quien el pueblo se ha humilla- Esto se convierte en símbolo de la esperanza en la
do, lamentándose y haciendo penitencia. En coheren- nueva creación, donde no habrá más muerte ni hu-
cia con la convicción de que el Señor está siempre millación (27).
dispuesto a perdonar (2,13b), su respuesta aquí es po- 3,1-5 Escatología: día del Señor. El perdón al pue-
sitiva. Él ha visto y escuchado el clamor de su pueblo blo implica también un restablecimiento de la armo-
(cfr. Éx 3,7), y por tanto se conmueve desde sus en- nía de la creación. Esta nueva era de armonía y paz
trañas (cfr. Os 11,8s). El pueblo puede contar con que con la creación será refrendada mediante la efusión
983 JOEL 4
2 También sobre criados y criadas 6 vendieron los hijos de Judá y Jerusalén
derramaré mi espíritu aquel día. a los griegos
3 Haré prodigios en cielo y tierra: para alejarlos de su territorio.
sangre, fuego, humareda; 7 Pero yo los sacaré del país
4 el sol aparecerá oscuro, donde los vendieron,
la luna ensangrentada, haré recaer la paga sobre ustedes:
antes de llegar el día del Señor, 8 venderé sus hijos e hijas a los judíos,
grande y terrible. y ellos los venderán
5 Todos los que invoquen al pueblo remoto de los sabeos
el Nombre del Señor se librarán: –lo ha dicho el Señor–.
9 Publiquen esto entre las naciones,
en el monte Sión quedará un resto
–lo dice el Señor–, declaren la guerra santa,
en Jerusalén los supervivientes alisten soldados,
que él convoque. que vengan todos los combatientes;
10 de los arados forjen espadas;
Juicio de las naciones de las podaderas, lanzas;
1 ¡Atención!, en aquellos días, diga el cobarde: Soy todo un soldado.
4 en aquel momento, 11 Vengan, pueblos de alrededor,
cuando cambie la suerte reúnanse allí:
de Judá y Jerusalén, el Señor conducirá sus guerreros.
2 reuniré a todas las naciones 12 Alerta, vengan las naciones
y las haré bajar al valle de Josafat: al valle de Josafat,
allí las juzgaré por sus delitos que allí me sentaré a juzgar
contra mi pueblo y herencia; a los pueblos vecinos.
porque dispersaron a Israel 13 Mano a la hoz,
por las naciones, madura está la cosecha:
se repartieron mi tierra, vengan a pisar la uva, que hay mucha;
3 se sortearon a mi pueblo,
desbordan las cubas,
cambiaban un muchacho porque abunda su maldad,
por una ramera, 14 muchedumbres y muchedumbres
vendían una ramera en el valle de la Decisión;
por unos tragos de vino. porque llega el día del Señor
4 También ustedes, Tiro, Sidón en el valle de la Decisión.
y región filistea, 15 Sol y luna se oscurecen,
¿qué quieren de mí?, los astros recogen su resplandor.
¿quieren vengarse de mí?, 16 El Señor rugirá desde Sión,
¿van a tomar represalias contra mí? alzará la voz en Jerusalén
Pues muy pronto y temblarán cielo y tierra;
les daré su merecido: el Señor será refugio de su pueblo,
5 porque me robaron mi oro y mi plata, fortaleza de los israelitas.
llevaron a sus templos 17 Y sabrán que yo soy el Señor, su Dios,
mis objetos preciosos; que habito en Sión, mi monte santo;
del Espíritu. Ese Espíritu que antiguamente sólo des- cambio de suerte para las naciones que serán libera-
cendía sobre jefes y líderes carismáticos (cfr. Nm das, mientras que para las poderosas y opresoras ha-
11,24-29; Jue 3,10; 6,34; Is 11,1s; 61,1), ahora será brá juicio y castigo.
derramado sobre todos, sin excepción, desde los más Un juicio de esta magnitud no podía menos que ser
jóvenes hasta los mayores, hombres, mujeres, esclavos descrito con detalles fuertemente apocalípticos que
y libres. ¿Cómo no iba a retomar Lucas esta profecía incluyen trastornos cósmicos (15s), escenas devasta-
para colocarla en el origen mismo de la Iglesia? (cfr. doras (19), y perspectivas paradisíacas para los elegi-
Hch 2,16-21). dos (8). Este nuevo orden se mantendrá por siempre
4,1-21 Juicio de las naciones. El panorama de fu- porque ha sido la última decisión del Señor: ya no se
turo que se abre en el capítulo 3 llegará a su culmen apartará más de su pueblo, ya que ha fijado su mora-
con un juicio a todas las naciones. Está por medio el da en Sión (21).
JOEL 4 984
Jerusalén será santa 19 Egipto se volverá un desierto;
y no la atravesarán extranjeros. Edom, llanura desolada,
18 Aquel día los montes manarán licor, porque violentaron a los judíos
las colinas destilarán leche, y derramaron
los torrentes de Judá sangre inocente en su país.
irán llenos de agua; 20 Judá estará habitada siempre,
brotará un manantial Jerusalén sin interrupción.
en el templo del Señor 21 Vengaré su sangre,
que engrosará no quedarán sin castigo,
el Torrente de las Acacias. y el Señor habitará en Sión.
AMÓS
E
l profeta y su época. El profeta Amós nació en Tecua, a veinte ki-
lómetros al sur de Jerusalén, en el reino de Judá; pero su actividad
profética se desarrolló en el norte: en el reino de Israel. Gracias a
su oficio de ganadero o granjero, gozó de una situación económica des-
ahogada, que le permitió adquirir una buena formación intelectual y
aprender el arte literario. Pero de aquella situación tranquila lo arrancó la
llamada de Dios (7,10-14), para convertirlo en profeta de Israel. Amós
predicó bajo el reinado de Jeroboán II (782-753 a.C.), en una época de
paz y prosperidad material. Pero, si hemos de tomar como descripción
general los datos de Oseas y de Amós, aquella sociedad estaba enferma
de injusticia social, de sincretismo religioso e idolatría, y de una exagera-
da confianza en los recursos humanos.
Además de denunciar vigorosamente las injusticias sociales, el lujo, la
satisfacción humana, Amós predice la catástrofe inminente. Extraña pre-
dicción en un momento en que el enemigo próximo, Damasco, está sin
fuerzas para rehacerse, y el enemigo remoto y terrible, Asiria, no puede
AMÓS 986
pensar en campañas occidentales. Pero Amós sabe que Israel está «ma-
dura» para la catástrofe, y, de hecho, el año 746 a.C. muere Jeroboán II,
al año siguiente sube al trono de Asiria Tiglat Piléser III, que será el co-
mienzo del fin para Israel. Con todo, Amós cierra su profecía con un orá-
culo de esperanza.

Mensaje religioso. El mensaje del profeta es de indignación y denun-


cia ante la explotación del pueblo humilde a manos de una minoría coali-
gada de políticos y aristócratas. Amós hace eco de la indignación de Dios,
a quien presenta como un león, que ruge antes de hacer presa; el profe-
ta es la voz de su rugido (3,4.8), que denuncia e invita a la conversión; si
ésta no llega, el león hará presa (3,12; 5,19). El juicio de Dios comenza-
rá por los pueblos circundantes (1,3–2,3), pasará a Judá (2,4s) y culmina-
rá en Israel (2,6-16). Israel es culpable de múltiples injusticias, de lujo in-
moderado, de vanas complacencias, de cultos idolátricos; la injusticia
vicia el culto legítimo (5,21-25), la idolatría lo corrompe.
La clase alta y el pueblo engañado piensan que pueden continuar con
sus injusticias evitando las consecuencias: sea con el culto (5,21-23), sea
con la riqueza y las fortificaciones (6,1), sea sobre todo con un supuesto
«día del Señor» en que Dios será propicio a su pueblo. Ese día vendrá,
pero será funesto (5,17s); el Señor pasará, pero castigando (5,16s); la
elección será redoblada responsabilidad (3,2), y el encuentro con Dios
será terrible (4,12).
Amós ataca el lujo de los ricos por lo que tiene de inconsciencia y fal-
ta de solidaridad (6,4-6); además, porque muchas riquezas han sido ad-
quiridas explotando a los pobres (4,1; 5,11). Ataca las devotas y frecuen-
tes peregrinaciones que no inciden en la vida. Denuncia la ilusión del
pueblo porque se siente elegido y sacado de Egipto.
Como el pueblo no ha escarmentado en una serie de castigos (4,6-
11), llegará a un juicio definitivo, de hambre y sed, luto y duelo (8,9-14);
pero después de castigar a los pecadores (9,8.10) vendrá la restauración
(9,11-15). Así termina en tonalidad de esperanza un libro de vibrantes
denuncias que han hecho de Amós el «profeta de la justicia social».
987 AMÓS 2
1 Palabras
de Amós, uno de los pasto- 9 Así dice el Señor:
1 res de Tecua. Visión acerca de Israel A Tiro, por tres delitos
durante los reinados de Ozías en Judá y de y por el cuarto, no la perdonaré:
Jeroboán, hijo de Joás, en Israel. porque vendió
Dos años antes del terremoto, 2 dijo: innumerables prisioneros a Edom
El Señor ruge desde Sión, y no respetó la alianza fraterna,
10 enviaré fuego a las murallas de Tiro,
alza la voz desde Jerusalén,
y aridecen los campos que devorará sus palacios.
11 Así dice el Señor:
de pastoreo,
se seca la cumbre del Carmelo. A Edom, por tres delitos
y por el cuarto, no lo perdonaré:
Delito y castigo de ocho naciones porque persiguió
3 Así dice el Señor: con la espada a su hermano
A Damasco, por tres delitos ahogando la compasión,
y por el cuarto, no lo perdonaré: alimentando un odio permanente,
porque trilló a Galaad conservó siempre la cólera,
con trilladoras de hierro, 12 enviaré fuego a Temán,
4 enviaré fuego a la casa de Hazael, que devorará los palacios de Bosra.
que devorará 13 Así dice el Señor:
los palacios de Ben-Adad. A Amón, por tres delitos
5 Romperé los cerrojos de Damasco y por el cuarto, no lo perdonaré:
y aniquilaré porque abrieron el vientre
a los jefes de Bigat Avén de las embarazadas de Galaad,
y al que lleva cetro en Bet-Edén, para ensanchar su territorio,
y el pueblo sirio irá desterrado a Quir 14 prenderé fuego
–lo ha dicho el Señor–. en la muralla de Rabá,
6 Así dice el Señor: que devorará sus palacios,
A Gaza, por tres delitos entre los alaridos de la batalla
y por el cuarto, no la perdonaré: y el torbellino de la tormenta;
porque hicieron prisioneros en masa 15 su rey marchará al destierro
y los vendieron a Edom, junto con sus príncipes
7 enviaré fuego a las murallas de Gaza, –lo ha dicho el Señor–.
que devorará sus palacios;
8 aniquilaré a los vecinos de Asdod, 1 Así
dice el Señor:
al que lleva el cetro en Ascalón; 2 A Moab, por tres delitos
tenderé la mano contra Ecrón y por el cuarto, no la perdonaré:
y perecerá el resto de los filisteos porque quemó y calcinó con cal
–lo ha dicho el Señor–. los huesos del rey de Edom,

1,1s Título del libro. Palabras o discursos y visio- bre todo, la capacidad de análisis coyuntural que hay
nes de Amós. El subtítulo da noticia de quién es detrás de sus palabras.
Amós: un pastor de Tecua, pequeña población al sur Su discurso, que ya desde el versículo 2 se anuncia
de Jerusalén, territorio de Judá; asimismo, informa so- como un rugido del mismo Señor desde su morada,
bre el período en el cual se lleva a cabo el ministerio Sión, mantendrá ese tono a todo largo del libro; sí,
del profeta. Los especialistas discuten sobre el estrato será un rugido que busca hacerse sentir en medio del
social de Amós; para unos se trata de un simple pas- sórdido ambiente del reino del norte. Su tono será tan
tor, asalariado y eventualmente cultivador de higueras alto, que el mismo sacerdote Amasías tendrá que con-
(7,14); para otros se trata de un ganadero y agricultor fesar: «el país ya no puede soportar sus palabras»
que tenía como negocio el ganado y el cultivo de hi- (7,10).
gos. Es probable que se trate de lo segundo. Quizá 1,3–2,16 Delito y castigo de ocho naciones. El
gracias a cierta holgura económica, Amós ha tenido mensaje de Amós comienza con una serie de ocho
oportunidad de cultivarse intelectualmente, viajar, oráculos o mensajes de condena, dirigidos los siete
etc.; de ahí que sus palabras y discursos reflejen un primeros a los reinos vecinos, incluido Judá, y el últi-
conocimiento tan claro de la historia de oriente y, so- mo, más largo y por ello más completo, a Israel. La tra-
AMÓS 2 988
2 enviaré fuego a Moab, fuertes como encinas;
que devorará los palacios de Queriot; destruí arriba el fruto, abajo la raíz.
Moab morirá en el tumulto bélico, 10 Yo los saqué a ustedes de Egipto,
entre gritos de guerra los conduje por el desierto
y toques de trompeta; cuarenta años,
3 extirparé de ella al gobernante para que conquistaran
y junto con él, mataré a los príncipes el país amorreo.
–lo ha dicho el Señor–. 11 Nombré profetas a sus hijos,
4 Así dice el Señor: nazireos a sus jóvenes:
A Judá, por tres delitos ¿no es cierto, israelitas?
y por el cuarto, no lo perdonaré: –oráculo del Señor–.
12 Pero ustedes
porque rechazaron la ley del Señor
y no observaron sus mandamientos; emborrachaban a los nazireos,
sus mentiras los extraviaron, y a los profetas
las mismas que veneraban sus padres; les prohibían profetizar.
5 enviaré fuego a Judá, 13 Por eso miren,

que devorará yo los aplastaré en el suelo,


los palacios de Jerusalén. como un carro cargado de gavillas:
14 el más veloz no logrará huir,
6 Así dice el Señor:
A Israel, por tres delitos el más fuerte no sacará fuerzas,
y por el cuarto, no lo perdonaré: el soldado no salvará la vida;
15 el arquero no resistirá,
porque venden al inocente por dinero
y al pobre por un par de sandalias; el más ágil no se salvará,
7 revuelcan en el polvo al débil el jinete no salvará la vida;
16 el más valiente entre los soldados
y no hacen justicia al indefenso.
Padre e hijo van juntos a una mujer huirá desnudo aquel día
profanando mi santo Nombre; –oráculo del Señor–.
8 se acuestan sobre ropas Les pediré cuentas
tomadas en prenda, 1 Escuchen, israelitas,
junto a cualquier altar, 3 esta palabra que les dice el Señor,
beben en el templo de su Dios a todas las tribus
el vino confiscado injustamente. que saqué de Egipto:
9 Yo destruí a los amorreos 2 A ustedes solos los elegí
al llegar ellos: eran altos como cedros, entre todas las tribus de la tierra,

dición oracular habría que ponerla propiamente en 16). Los demás pueblos son juzgados por puros asun-
Amós, reconocido por todos como el primer profeta tos políticos, mientras que el pecado de Israel es de
«escritor». naturaleza netamente social; la tremenda brecha en-
Es bueno tener en cuenta algunos aspectos litera- tre pobres y ricos, oprimidos y opresores está de-
rios de los oráculos de Amós para una mejor com- mostrando su falta de justicia, pues ha olvidado su
prensión. Cada oráculo va introducido por la expre- atención al débil y la protección al inocente (6s). Vi-
sión «así dice el Señor», para notar que no se trata de ven en medio del derroche a costa del empobreci-
una simple palabra caprichosa del profeta, sino de un miento del pueblo (8), perdiendo de vista que el Se-
genuino mensaje divino. En segundo lugar, todos los ñor se fijó en Israel porque era un «no-pueblo» pobre
oráculos de Amós contienen la siguiente frase: «por y olvidado en Egipto con la intención de que ellos
tres delitos... y por el cuarto», con la descripción de mantuvieran esa misma actitud respecto a los más
un solo delito. Amós es el único que utiliza este re- débiles. Sin embargo, han eliminado sistemáticamen-
curso típico de la tradición sapiencial en la tradición te a quienes les han recordado ese compromiso (12).
profética. ¿Qué sentido tiene? Son tantos los delitos No queda otro camino que el castigo, del cual nadie
de... que éste –el nombrado en el oráculo– desborda escapará (14-16).
definitivamente la paciencia de Dios, por lo cual el 3,1–6,14 La sección anterior tenía la particularidad
trasgresor es condenado. de enrostrar los pecados a todos los pueblos, incluido
Conviene destacar la calidad del pecado de los Israel. A cada uno le fue dictada su sentencia mereci-
otros pueblos en comparación con el de Israel (2,6- da. Esta nueva sección, aunque todavía forma parte
989 AMÓS 4
por eso les pediré cuentas de la boca del león
de todos sus pecados. un par de patas
3 ¿Caminan juntos dos o la punta de una oreja,
que no se han puesto de acuerdo? así se salvarán los israelitas,
4 ¿Ruge el león en la espesura vecinos de Samaría,
sin tener presa?, con el borde de una esterilla
¿grita el cachorro en la guarida y una manta de Damasco.
sin haber cazado?, 13 Escuchen y den testimonio
5 ¿cae el pájaro al suelo contra la casa de Jacob
si no hay una trampa?, –oráculo del Señor,
¿salta la trampa del suelo Dios Todopoderoso–.
sin haber atrapado?, 14 Cuando tome cuentas a Israel
6 ¿suena la trompeta en la ciudad de sus delitos,
sin que el vecindario se alarme?, le tomaré cuentas
¿sucede una desgracia en la ciudad de los altares de Betel:
que no la mande el Señor? los salientes del altar
7 No hará tal cosa el Señor serán arrancados y caerán al suelo;
sin revelar su plan 15 derribaré la casa de invierno

a sus siervos los profetas. y la casa de verano,


8 Ruge el león, ¿quién no temerá? se perderán las arcas de marfil,
Habla el Señor, desaparecerán los ricos arcones
¿quién no profetizará? –oráculo del Señor–.
9 Hagan oír su voz
en los palacios de Asdod, 1 Escuchen esta palabra,
digan en los palacios de Egipto: 4 vacas de Basán,
Reúnanse en el monte de Samaría:
junto a los montes de Samaría, oprimen a los indefensos,
y vean cuantos desórdenes maltratan a los pobres,
hay en medio de ella, piden a sus maridos:
cuantas opresiones en su interior. Trae de beber.
10 No sabían obrar rectamente 2 El Señor lo jura por su santidad:
–oráculo del Señor–, Les llegará la hora en que las agarren
atesoraban violencias a ustedes con ganchos,
y crímenes en sus palacios. a sus hijos con anzuelos de pesca;
11 Por eso, así dice el Señor: 3 saldrá cada una por la brecha
El enemigo rodea el país, que tenga delante,
derriba tu fortaleza, y las arrojarán al estiércol
saquea tus palacios. –oráculo del Señor–.
12 Así dice el Señor: 4 Vayan a Betel a pecar,
Como salva el pastor en Guilgal pequen más todavía:

de los oráculos, tiene la particularidad de que cada tivado esa relación con Dios con un especial empeño.
mensaje va introducido con la expresión «escuchen». El castigo que le sobreviene es fruto de su propia irres-
Además, aquí se ignoran los otros pueblos para con- ponsabilidad. Se prevé la destrucción total, tras la cual
centrarse exclusivamente en el heterogéneo pueblo no quedará prácticamente nada (3,12-15).
del reino del norte. Al final de la colección vamos a El profeta presenta un oráculo dirigido exclusiva-
encontrar tres «ayes» (5,7; 5,18; 6,1) que subrayan mente a las mujeres de Samaría (4,1-5), amigas del
aún más la amenaza y la personalizan. lujo y del buen vivir a costa del empobrecimiento del
3,1–4,5 Les pediré cuentas. A la mención de que pueblo. La imagen usada por Amós no puede ser más
fue objeto Israel (3,2) se contrapone una larga cadena descriptiva: esas mujeres engalanadas y dedicadas al
de comportamientos contrarios, protagonizados por el consumismo son para el profeta como las vacas de Ba-
pueblo elegido. La elección no era motivo de privile- sán, territorio especialmente rico en ganado vacuno,
gio ni signo de una seguridad especial, sino más bien cuyos ejemplares eran famosos por su robustez (cfr. Dt
motivo de responsabilidad. Israel tenía que haber cul- 32,14; Sal 22,13; Ez 39,18). ¡Claro que, al menos,
AMÓS 4 990
ofrezcan por la mañana sequé sus huertos y viñedos,
sus sacrificios sus higueras y olivares
y en tres días sus diezmos; los devoró la langosta,
5 ofrezcan ázimos, pero no se convirtieron a mí
pronuncien la acción de gracias, –oráculo del Señor–.
proclamen públicamente 10 Les envié la peste egipcia,
sus ofrendas voluntarias, maté a espada a sus jóvenes
que eso es lo que les gusta, israelitas con lo mejor de su caballería,
–oráculo del Señor–. hice subir hasta sus narices
Escarmientos vanos el hedor de su campamento;
(Lv 26,14-33; Is 1,1-9) pero no se convirtieron a mí
6 Aunque yo les hice pasar hambre –oráculo del Señor–.
11 Les envié una catástrofe tremenda,
en todas sus ciudades,
y en todas sus poblaciones como la de Sodoma y Gomorra,
los privé de pan, y fueron como un palo humeante
no se convirtieron a mí sacado del incendio;
–oráculo del Señor–. pero no se convirtieron a mí
7 Aunque yo les retuve la lluvia –oráculo del Señor–.
tres meses antes de la cosecha, 12 Por eso así te voy a tratar, Israel,

hice llover en un pueblo sí y porque así te voy a tratar,


y en otro no, prepárate a enfrentarte
en una parcela llovió, con tu Dios;
otra sin lluvia se secó; 13 porque él formó las montañas,
8 de dos o tres pueblos iban a otro creó el viento,
para beber agua, descubre al hombre
y no conseguían calmar su sed, sus pensamientos,
no se convirtieron a mí hizo la aurora y el crepúsculo
–oráculo del Señor–. y camina sobre las alturas de la tierra:
9 Los herí con la sequía y el gusano, se llama Señor, Dios Todopoderoso.

LAMENTACIÓN POR ISRAEL


Lamentación por la casa de Israel la doncella de Israel,
1 Escuchenestas palabras está arrojada en el suelo
5 que entono por ustedes: y nadie la levanta.
una lamentación 3 Porque así dice el Señor
por la casa de Israel. a la casa de Israel:
2 Cayó para no levantarse La ciudad de donde partieron mil

aquellos animales aportaban algo en contraprestación gunas quizá históricas en el pasado de Israel– que hu-
a lo que consumían...! Estas mujeres recibirán tam- bieran servido hasta al más obstinado para reconocer-
bién su propio castigo: serán desterradas de su suelo, las como castigo divino y haberse convertido. Para el
una tras otra, al estilo de deportación asirio. profeta fueron signos de Dios, llamados a la conver-
4,6-13 Escarmientos vanos. Los versículos 4s son sión; pero Israel no se dio por enterado, no se convir-
una invitación llena de sarcasmo para que Israel siga tió al Señor ([Link].11). Por tanto, ya no habrá más
empantanándose cada vez más en lo referente al ver- avisos ni señales, Israel debe prepararse para enfren-
dadero culto. Para el profeta está claro que el culto de tarse al Señor (12).
Israel dista mucho de expresar una adhesión obedien- 5,1–6,14 Lamentación por Israel. Esta lamenta-
te al Dios que un día le dio la libertad y le otorgó la ción no es porque haya sido destruido Israel, sino por-
vida. Ingenuamente, Israel cree que puede mantener- que en el horizonte profético se alcanzan a divisar
se en la injusticia (1-3) y luego «comprarse» a Dios con días difíciles que ni Israel ni sus dirigentes alcanzan a
sus sacrificios, diezmos y ofrendas (cfr. Miq 6,6-8). Los avizorar, enceguecidos como están por la relativa es-
versículos 6-12 recuerdan cinco plagas sucesivas –al- tabilidad política y el bienestar económico por el que
991 AMÓS 5
se quedará con cien; oprimen al inocente,
de donde partieron cien, aceptan sobornos,
se quedará con diez. atropellan a los pobres en el tribunal
4 Así dice el Señor a la casa de Israel: 13 –por eso se calla

Búsquenme y vivirán: entonces el prudente,


5 no busquen a Betel, porque es un momento peligroso–.
no vayan a Guilgal, 14 Busquen el bien, no el mal, y vivirán
no se dirijan a Berseba; y estará realmente con ustedes
que Guilgal irá cautiva el Señor, Dios Todopoderoso,
y Betel se volverá Bet-Avén, como ustedes dicen.
6 busquen al Señor y vivirán. 15 Odien el mal, amen el bien,
Y si no, a la casa de José restablezcan en el tribunal la justicia:
penetrará como fuego a ver si se apiada el Señor,
y devorará a Betel Dios Todopoderoso,
sin que nadie la apague. del resto de José.
16 Así dice el Señor,
Primer ay: justicia en los tribunales
(Is 5,1-25) Dios Todopoderoso:
7 ¡Ay de los que convierten En todas las calles hay duelo,
la justicia en veneno en todas las calles gritan: ¡Ay, ay!;
y arrastran por el suelo el derecho, los campesinos llaman
10 odian al que juzga rectamente para el duelo y el luto
en el tribunal a expertos en lamentaciones;
17 en todas las viñas habrá duelo,
y detestan
al que testifica con verdad! cuando pase entre ustedes,
11 Por eso, por haber pisoteado al pobre dice el Señor
8 que creó las Pléyades y Orión,
exigiéndole un tributo de grano,
si construyen convierte las sombras en aurora,
casas de piedras talladas, el día en noche oscura;
no las habitarán; convoca a las aguas del mar
si plantan viñas selectas, y las derrama sobre la tierra;
no beberán de su vino. su nombre es El Señor;
12 Porque yo conozco 9 lanza la destrucción contra la fortaleza,
sus muchos crímenes y la destrucción alcanza
e innumerables pecados: a la ciudad fortificada.

están pasando los privilegiados del país. La lamenta- viendo al Señor; no se trata de poner su fe y su con-
ción anticipa, si no la muerte física, sí un cambio fatal fianza en un simple santuario de piedra, ni en un cul-
en el destino de la nación. Esta lamentación se va al- to vacío, sino en el Único Dios que puede salvar (4-
ternando con mensajes de invitación a la conversión y 6). A Él es al que hay que buscar.
con tres duros «ayes» que presagian el duro golpe que 5,7-17 Primer ay: justicia en los tribunales. Esta
recibirá el obstinado Israel. parte de la lamentación combina el lamento con la
5,1-6 Lamentación por la casa de Israel. La pri- maldición. De hecho la interjección «¡Ay!», común en
mera parte de la lamentación es descrita con la caída los duelos y funerales, puede tener también la conno-
de una joven que ha cuidado su virginidad inútilmen- tación de maldición y condena. Ése fue el uso que le
te. En el cercano oriente, la virginidad de las jóvenes dio Jesús (cfr. Mt 11,21; 23,14, etc.). El objeto de este
era tenida, y aún lo es en la actualidad, en muy alta «ay» es la tergiversación de la justicia, pues la han con-
estima. Una joven que había perdido su virginidad de- vertido en gotas amargas (7). Han llegado a odiar in-
bía ser repudiada de su casa, incluso debía pagar con cluso al justo y al que reclama rectitud (10s), enrique-
la vida la «mancha» del honor de la familia. Entre al- ciéndose además con el fruto de la injusticia. El
gunos grupos árabes actuales, la infame función de resultado será la justa maldición: no poder disfrutar de
«limpiar» el honor de la familia lo debe realizar el her- los bienes así adquiridos (11s). Pese a todo, todavía
mano mayor de la joven. Con estos antecedentes se hay tiempo de buscar el bien; si no, cuando caigan en
puede calcular el deshonor tan grande que sufre la vir- la cuenta de lo que han hecho, lo van a lamentar
gen Israel por su caída, caída que se puede evitar vol- (16s).
AMÓS 5 992
Segundo ay: culto y justicia más allá de Damasco.
(Is 1,10-20; 58) Dice el Señor, Dios Todopoderoso.
18 ¡Ay de los que ansían el día del Señor! Tercer ay: lujo y riquezas
¿De qué les servirá el día del Señor (Is 5,11s)
si es tenebroso y sin luz? 1 ¡Ay
de los que se sienten
19 Como cuando uno huye del león 6 seguros en Sión
y se encuentra con un oso, y confían en el monte de Samaría!
o se mete en casa, Los señalados
apoya la mano en la pared como jefes de naciones,
y lo pica una serpiente. a quienes acude la casa de Israel.
20 ¿No es el día del Señor 2 Vayan a Calno y observen,
tenebroso y sin luz, de allí sigan a Jamat la Grande
oscuridad sin resplandor? y bajen a Gat de Filistea:
21 Yo aborrezco y desprecio sus fiestas,
¿valen ustedes más que esos reinos,
me repugnan su territorio es más extenso
sus reuniones litúrgicas; que el de ustedes?
22 por muchos holocaustos 3 Quieren espantar
y ofrendas que me traigan, el día de la desgracia
no aceptaré ni miraré y apresuran el reino de la violencia.
sus víctimas cebadas. 4 Se acuestan en camas de marfil,
23 Retiren de mi presencia
se apoltronan en sus sillones,
el ruido de los cantos, comen carneros del rebaño
no quiero oír la música de la cítara; y terneras del establo;
24 que corra como el agua el derecho 5 canturrean al son del arpa,
y la justicia como arroyo inagotable. inventan, como David,
25 ¿Acaso en el desierto, instrumentos musicales;
durante cuarenta años, 6 beben vino en copas,
me trajeron ofrendas y sacrificios, se ungen con perfumes exquisitos
casa de Israel? y no se apenan por la ruina de José.
26 Tendrán que transportar 7 Por eso irán al destierro,
a Sacut y Queván, a la cabeza de los deportados
imágenes de sus dioses astrales, y se acabará la orgía de los libertinos.
que ustedes se fabricaron, 8 Oráculo del Señor,
27 cuando los destierre Dios Todopoderoso:

5,18-27 Segundo ay: culto y justicia. El segundo de agradar al Señor es la práctica de la justicia (24),
«ay» sí es más de lamento que de amenaza. La razón: ése sí que es el lado flaco del Señor. Al paso que va
muchos esperaban confiados que el Señor vendría a Israel, no se diferencia en nada de los adoradores de
juzgar y a destruir a todas las naciones enemigas de Is- divinidades y de astros. ¿Será que en ellos encontra-
rael, era como una obligación de Dios. Sin embargo, rán la salvación? Y si Amós conociera nuestro culto
Israel se llevará una desagradable sorpresa, porque el actual, ¿no se le ocurriría una invectiva semejante, o
Señor vendrá a castigar a él, lo acosará de tal manera peor?
que no tendrá cómo escapar (19). De este modo, si 6,1-14 Tercer ay: lujo y riquezas. Se cierra la la-
esperaba un día de luz, le sobrevendrá oscuridad (20). mentación iniciada en 5,1 y la sección de los oráculos
Los versículos 21-27 puede muy bien ser la res- iniciada en el capítulo 3 con este tercer «ay», que de
puesta a la posible pregunta: ¿por qué el «día del Se- nuevo tiene tintes de maldición y castigo. No debemos
ñor» será oscuridad y tinieblas, y no luz? O, ¿por qué olvidar que en el contexto político inmediato, Israel
condenación y no salvación? Las palabras del Señor está pasando por un buen momento. Su desagradable
son cortantes, secas, sin matización alguna (21-23); vecino del norte, Siria, con su capital Damasco, que
expresiones todas de desagrado, relaciondas con la había tenido serias pretensiones de invasión y dominio
práctica de un culto vacío, basado en lo externo y sobre el territorio de Israel, ha recibido un durísimo
ajeno a toda actitud de cambio interior. Si Israel golpe por parte de Asiria. Tal coyuntura ha permitido
quiere agradar al Señor no tiene que valerse de esta a Israel gozar de un período de relativa paz y tranqui-
forma de culto; mientras andaban por el desierto, ¿se lidad; ha recuperado territorios perdidos y conquista-
lo exigió alguna vez el Señor? (25). La única manera do otros nuevos; goza de prosperidad económica.
993 AMÓS 7
El Señor lo ha jurado por su vida: 12 ¿Galopan los caballos
Porque detesto por los peñascos?,
la arrogancia de Jacob ¿se puede arar con vacas?
y odio sus palacios, Pero ustedes convierten
entregaré la ciudad y sus habitantes. en veneno el derecho,
11 El Señor ha dado órdenes de reducir la justicia en amargura.
a escombros las mansiones, 13 Quedan satisfechos con una Nadería,
a cascotes las cabañas. se glorían de haber conquistado
9 Y si quedan diez hombres
con su esfuerzo Qarnaym,
en una casa, morirán. 14 Por eso, yo, casa de Israel
10 –El tío y el incinerador vendrán a sa- –oráculo del Señor,
car los huesos de la casa. Uno dirá al que Dios Todopoderoso–,
está en el rincón de la casa: ¿Te queda al- suscitaré contra ustedes
guno? Responderá: Ninguno. Y él dirá: un pueblo que los oprimirá
Chsss... Que no es hora de pronunciar el desde el Paso de Jamat
nombre del Señor–. hasta el Torrente de Arabá.

VISIONES
(Éx 32,7-14; Nm 14,11-19)

Tres primeras visiones 4 Esto me mostró el Señor: El Señor ci-


1 Estome mostró el Señor: Preparaba taba al fuego para juzgar, un fuego que de-
7 langostas cuando comenzaba a cre- voraba el gran Océano y devoraba los cam-
cer la hierba –la hierba que brota después pos: 5 Yo dije: ¡Basta, Señor, por favor!,
de la que se corta para el rey–; 2 y cuando ¿cómo podrá resistir Jacob si es tan pe-
ellas terminaron de devorar la hierba del queño? 6 Con esto se compadeció el Señor,
país, yo dije: Señor, perdona: ¿cómo podrá y dijo: Tampoco esto sucederá.
resistir Jacob si es tan pequeño? 3 Con esto 7 Esto me mostró el Señor: Estaba de pie
se compadeció el Señor, y dijo: No suce- junto al muro con una plomada de albañil
derá. en la mano. 8 El Señor me preguntó: –¿Qué

He ahí por qué el profeta llama a Israel con cierta del Norte (8,4-14), para terminar con una especie de
ironía «la primera de las naciones», pues así se sienten confesión de fe sobre el único señorío de Dios en la
sus dirigentes. Tal ambiente ha producido la sensación historia. Conviene resaltar varios elementos de esta se-
de haber «agarrado el cielo con las manos». Pero di- gunda parte, organizados como las piezas de un en-
cha prosperidad y tranquilidad no son gratuitas, deba- samblaje que ayudan a ver la «lógica» armónica de
jo de ellas hay todo un ambiente de empobrecimien- todo el libro: 1. La visión como algo constitutivo del
to y de desprecio por el pobre que choca con el ministerio profético. 2. La urgencia interior del profe-
bienestar y la abundancia de los pocos privilegiados. ta, que lo obliga a hablar «a tiempo y a destiempo,
El disgusto más grande que siente el profeta, y que con ocasión y sin ella». 3. Otro elemento constitutivo
pone en labios del Señor, es que esta élite no se due- de la experiencia del profeta es la intercesión. 4. La
le de la suerte del pueblo. Abundancia de pan, bebi- independencia del profeta respecto al poder y al po-
da y despilfarro, todo a expensas del pueblo que vive deroso de turno. 5. La conciencia de su identificación
en la miseria. Los versículos 8-11 concretan el desen- con la causa del Señor, la cual coincide perfectamen-
lace fatal de la acusación. Queda claro que dicho de- te con la causa del empobrecido, del marginado, del
senlace ha sido causado por los propios responsables sin-nada. 6. La experiencia profunda de Dios, que le
de la dirección del pueblo y sus asuntos, porque en lleva a la firme convicción de que la palabra que
medio del espejismo producido por el bienestar mal anuncia es Palabra de Dios. 7. El verdadero profeta no
conducido permitieron todo esto; su destino se lo se «gana» la vida profetizando; al profeta asalariado
buscaron ellos mismos (14). no le importa mucho la causa del Señor, sino la causa
7,1–9,15 Visiones. La segunda parte del libro está de su amo, que nunca coincide con la causa de los
compuesta por cinco visiones sumamente simples, empobrecidos.
pero cargadas de mucho significado. Se intercalan el 7,1-9 Tres primeras visiones. En los versículos 1-6
incidente de Amós con el sacerdote Amasías (7,10-17) encontramos las dos primeras visiones, que poseen,
y un nuevo oráculo contra la clase poderosa del reino por lo menos, dos cosas en común: 1. Se trata del
AMÓS 7 994
ves, Amós? Respondí: –Una plomada de al- 14 Respondió Amós a Amasías:
bañil. Me explicó: –Voy a tirar la plomada –Yo no era profeta ni discípulo de profe-
en medio de mi pueblo, Israel; ya no volve- ta; era pastor y cultivaba higueras. 15 Pero
ré a perdonarlo; 9 quedarán desoladas las el Señor me arrancó de mi ganado y me
lomas de Isaac, arruinados los santuarios mandó ir a profetizar a su pueblo, Israel.
de Jacob; empuñaré la espada contra la di- 16 Pues bien, escucha la Palabra del Señor:
nastía de Jeroboán. Tú me dices:
Amós y Amasías No profetices contra Israel,
(Jr 36; 38) no pronuncies oráculos
10 Amasías, sacerdote de Betel, envió un contra la casa de Isaac.
17 Por eso el Señor dice:
mensaje a Jeroboán, rey de Israel:
–Amós está conspirando contra ti en Tu mujer
medio de Israel; el país ya no puede sopor- será deshonrada en la ciudad,
tar sus palabras. 11 Así predica Amós: A es- tus hijos e hijas morirán a espada;
pada morirá Jeroboán, Israel marchará de tu tierra será repartida a cordel,
su país al destierro... tú morirás en tierra pagana,
12 Amasías ordenó a Amós: Israel marchará
–Vidente, vete, escapa al territorio de de su país al destierro.
Judá; allí te ganarás la vida, allí profetiza- Cuarta visión
rás; 13 pero en Betel no vuelvas a profetizar, (Jr 24,1-3)
porque es el templo real, es el santuario na- 1 Estome mostró el Señor: Un cesto
cional. 8 de higos maduros. 2 Me preguntó:

plan del Señor para exterminar a su pueblo valiéndo- sus dirigentes; ni Dios mismo puede echar para atrás
se de dos catástrofes naturales: la plaga de las langos- esa decisión. Israel va a la autodestrucción por su pro-
tas (1-2a) y una sequía (4). 2. Del modo más natural, pia voluntad, como de hecho sucede con todos los se
Amós ejercita el ministerio de la intercesión por el creen como el Israel de este período.
pueblo (2b.5), ante lo cual el Señor se arrepiente y se 7,10-17 Amós y Amasías. Cuando la religión de-
abstiene de destruirlo (3.5). La intercesión, como sa- pende de la institución política oficial, irremediable-
bemos, era otro de los elementos constitutivos del mi- mente se presentan incidentes como éste entre Amós,
nisterio profético (cfr. Jr 14, 19-22; 37,3; 42,2). El mo- profeta de Dios, y Amasías, sacerdote a sueldo del
tivo de la intercesión de Amós coincide con el motivo santuario del rey. Las perspectivas son totalmente con-
del arrepentimiento del Señor: la pequeñez del pue- trarias: mientras que la voz de Amós, conciencia críti-
blo. Pero, ¿sabrá mantener Israel esa conciencia de ser ca de un sistema que poco a poco se autodestruye,
«pequeño» y necesitado de Dios? busca en el fondo salvar al pueblo, Amasías, con la tí-
En los versículos 7-9 encontramos la tercera visión, pica visión obtusa de quien sólo piensa en el poder es-
que está relacionada con algo que se había converti- tablecido, no puede sino concluir que se trata de un
do en escena común en Israel: la fabricación de lan- conspirador, un terrorista que atenta contra la seguri-
zas y espadas para la guerra. Una buena cantidad de dad y la «legitimidad» de la nación. ¡Lo mejor de todo
comentadores sólo ven aquí la figura de un hombre es que, desde su pobre mentalidad, se siente obligado
que trata de nivelar un muro con la plomada. Pero el a darle un «buen» consejo al profeta y recordarle que
contexto histórico y las palabras que cierran la visión se halla en «el espacio» del rey!
nos ayudan a entender más bien la febril actividad de Semejante atrevimiento hace que Amós revele el
la industria bélica, donde se utilizaba el estaño o el origen y sentido de su vocación. Si Amós fuera profe-
mineral de donde se extrae dicho metal. Poseer esta ta a sueldo, lo último que se le ocurriría sería tocar los
materia prima era claro símbolo de poder militar. Pues «intereses» del rey; pero por tratarse de un hombre de
bien, con esas mismas armas que se empeña en fabri- Dios, profeta del Señor, su acción no puede circuns-
car Israel, el Señor combatirá a Jeroboán, es decir, a cribirse a espacios «autorizados», ni su voz puede te-
todo el reino del norte. ner las características de dulce melodía para todo el
Muy difícilmente, la imagen de un albañil que ni- mundo. El trágico final del pobre Amasías es premoni-
vela un muro con su plomada suscitaría una conclu- torio: así termina la institución religiosa cuando su ho-
sión de tipo bélico, y más difícil aún, esa misma ima- rizonte se confunde con el horizonte de los opresores.
gen haría que Amasías enviase emisarios al rey Aquí hay una clave muy clara que permite o que im-
reportando la presencia de un terrorista en el reino. pulsa a la crítica sana de las religiones modernas.
En esta visión, Amós sabe que no tiene caso interce- 8,1-8 Cuarta visión. La cuarta visión subraya el
der. Israel mismo ha elegido su destino en cabeza de punto al que ha llegado la corrupción de Israel. Como
995 AMÓS 9
–¿Qué ves, Amós? Respondí: –Un cesto de no hambre de pan ni sed de agua,
higos maduros. Me explicó: –Maduro está sino de oír la Palabra del Señor;
mi pueblo, Israel, y ya no volveré a perdo- 12 irán errantes de este a oeste,
narlo. 3 Aquel día –oráculo del Señor– ge- vagando de norte a sur,
mirán las cantoras del palacio: ¡Cuántos buscando la Palabra del Señor,
cadáveres arrojados por todas partes. y no la encontrarán.
Chsss! 13 Aquel día desfallecerán de sed
4 Escúchenlo los que aplastan a los po- las bellas muchachas y los jóvenes.
14 Los que juran:
bres y eliminan a los miserables; 5 ustedes
piensan: ¿Cuándo pasará la luna nueva Por Asima de Samaría,
para vender trigo o el sábado para ofrecer por la vida de tu Dios, Dan,
grano y hasta el salvado de trigo? Para por la vida del Señor de Berseba,
achicar la medida y aumentar el precio, caerán para no levantarse.
6 para comprar por dinero al indefenso y al
Quinta visión
pobre por un par de sandalias. 7 ¡Jura el Se- 1 Vial Señor de pie junto al altar,
ñor por la gloria de Jacob no olvidar jamás 9 que decía: Golpea los capiteles
lo que han hecho! y temblarán los umbrales;
8 ¿Y no va a temblar la tierra, arrancaré a todos los capitanes
no van a hacer luto sus habitantes? y daré muerte a espada
Toda ella crecerá como el Nilo, a los que queden
como el Nilo se agitará y se calmará. no escapará ni un fugitivo,
no se salvará ni un evadido.
Día de juicio 2 Aunque perforen hasta el abismo,
9 Aquel día –oráculo del Señor– de allí los sacará mi mano;
haré ponerse el sol a mediodía aunque escalen el cielo,
y en pleno día oscureceré la tierra. de allí los derribaré;
10 Convertiré sus fiestas en duelo, 3 aunque se escondan
sus cantos en lamentaciones, en la cima del Carmelo,
vestiré de sayal toda cintura allí los descubriré y agarraré;
y dejaré rapada toda cabeza; aunque se me oculten
harán duelo como por el hijo único, en lo hondo del mar,
el final será un día trágico. allá enviaré la serpiente
11 Miren que llegan días que los muerda;
–oráculo del Señor– 4 aunque vayan cautivos
en que enviaré hambre al país: delante del enemigo,

los frutos maduros que al pasar del punto máximo de el impacto del pecado. Así también, el castigo tendrá
maduración se convierten en desechos, Israel será repercusiones cósmicas. La zozobra y la insatisfacción
desechado, no se le perdonará más (2). serán los signos del inminente castigo, todo se irá
Los versículos 4-8, sirven para ilustrar las actitudes arruinando sin que Israel pueda hacer absolutamente
con que los israelitas celebraban sus fiestas religiosas: nada, pues el Señor estará distante y silencioso, no
mucha puntualidad y mucho escrúpulo para celebrar- responderá a los gritos de lamentación.
las, pero sin que ello les indujera a un cambio de 9,1-10 Quinta visión. Los versículos 1-4 describen
comportamiento respecto a la justicia. Convierten el la última de las visiones de Amós, donde se da cum-
tiempo de la fiesta en ocasión para maquinar la ma- plimiento a la amenaza de destrucción. Nótese cómo
nera de obtener más y más a expensas del menos fa- el primer golpe viene dado precisamente en el lugar
vorecido. El versículo 6 es como el clímax del engaño, central del culto: en el altar del templo. Como espa-
el fraude y la especulación con los precios del merca- cio concreto y como lugar institucional, éste podría ser
do: el pobre se tiene que vender por cualquier cosa. un buen sitio para refugiarse; sin embargo, ni este lu-
¿No es éste el signo más claro de que una sociedad ha gar, ni la cima del Carmelo, ni el abismo, ni el mismo
tocado ya el techo de la injusticia? Solemnemente, el cielo servirán de escondite: el ojo de Dios echará su
Señor jura no olvidar esto que están haciendo (7). mirada fulminante para acabar con todos. Los versí-
8,9-14 Día de juicio. Las acciones injustas de Israel culos 5-8a subrayan el poder del Señor sobre toda la
hacen que la tierra se estremezca, también ella sufre tierra, sobre pueblos y naciones.
AMÓS 9 996
allá enviaré la espada que los mate. todos los pecadores de mi pueblo;
Tendré puestos en ellos los que dicen: No llega,
mis ojos para mal, no para bien. no nos alcanza la desgracia.
5 El Señor Todopoderoso,
Día de restauración
toca la tierra y la tierra se estremece, (Jr 31; Ez 36,16-38; Hch 15,16-18)
toda ella crece y disminuye 11 Aquel día levantaré
como el Nilo, la choza caída de David,
y hacen duelo sus habitantes; repararé sus boquetes,
6 Él construye en el cielo
levantaré sus ruinas
las gradas de su trono hasta reconstruirla
y cimienta su bóveda sobre la tierra; como era en tiempos antiguos;
convoca las aguas del mar 12 para que conquisten el resto de Edom
y las derrama y todos los pueblos
sobre la superficie de la tierra; que llevaron mi Nombre
su nombre es El Señor. –oráculo del Señor,
7 ¿No son ustedes para mí
que lo cumplirá–.
como nubios, israelitas? 13 Miren que llegan días
–oráculo del Señor–. –oráculo del Señor–
Si saqué a Israel de Egipto, en los que el que ara
saqué a los filisteos de Creta seguirá de cerca al que cosecha
y a los sirios de Quir. y el que pisa uvas al sembrador;
8 Miren, yo el Señor clavo los ojos fluirá licor por los montes
sobre el reino pecador y destilarán todas las colinas.
y los extirparé 14 Cambiaré la suerte
de la superficie de la tierra de mi pueblo, Israel:
–aunque no aniquilaré reconstruirán ciudades arruinadas
a la casa de Jacob– y las habitarán,
–oráculo del Señor–. plantarán viñedos y beberán su vino,
9 Miren, daré órdenes de zarandear cultivarán huertos
a Israel entre las naciones, y comerán sus frutos.
como se zarandea 15 Los plantaré en su tierra
el trigo en un cedazo y ya no los arrancarán
sin que caiga un grano a tierra. de la tierra que les di,
10 Pero morirán a espada dice el Señor, tu Dios.

9,11-15 Día de restauración. Según algunos críti- cido las invasiones y deportaciones, y por eso están
cos, el mensaje de Amós terminaba en 9,10, dejando ahora en condiciones de entender lo que significa
prácticamente cerrado el juicio y la sentencia sin ape- consuelo, esperanza, restauración, buscar y conocer a
lación. Al parecer, un redactor posterior añadió esta Dios... Ante el devastador panorama, el «resto» de Is-
breve sección que tiene como finalidad abrir un poco rael es de nuevo acogido e impulsado a soñar con un
el horizonte. Es probable que se escribiera en una futuro próspero marcado y guiado por la comunión
época en la cual tanto Israel como Judá habían pade- serena y armónica con la creación y con su Dios.
ABDÍAS
N
o sabemos quién es este profeta que se llama «Siervo del Señor»
y que figura entre los Doce Profetas Menores con solo veinte ver-
sículos. Por la extensión habría que llamarle «profeta mínimo»;
otros profetas anónimos del Antiguo Testamento han escrito más que él.
Pero la extensión poco cuenta cuando el ser humano tiene algo que de-
cir en Nombre de Dios.
Para comprender su breve profecía conviene recordar algunos datos:
1. La relación entre el reino de Judá y el reino de Edom, que se remon-
ta, según la tradición bíblica, a las relaciones entre los dos hermanos ge-
melos: Jacob y Esaú, antecesores de Judá y Edom. Según la bendición de
Isaac (Gn 27), el segundo dominará al primero –la primogenitura com-
prada–. La situación geográfica muestra esta situación, pues mientras Judá
o Jacob posee la zona montañosa, relativamente fértil, Edom o Esaú ha-
bita en la zona esteparia del sur. 2. Históricamente, Edom vivió en rela-
ciones de sumisión o rebeldía con Judá. A este reino le interesaba, por
una parte, la ruta del sur con salida al golfo de Aqaba; por otra, codicia-
ABDÍAS 998
ba las ricas minas de aquel territorio. Saúl luchó contra los edomitas; Da-
vid los sometió; Salomón reprimió una revuelta y consolidó el dominio
meridional, que era un acceso a las minas y al puerto de Esión Gueber.
Al dividirse el reino, a la muerte de Salomón, los edomitas pudieron
rebelarse y llevar una política independiente. Cuando Nabucodonosor
invadió y arrasó Jerusalén, los edomitas apoyaron al invasor, sacaron par-
tido de la derrota y se alegraron de ella.

Mensaje religioso. Contra este último pecado se dirige la profecía


presente; es decir, en una ocasión histórica muy concreta. Pero en el ver-
sículo 15 la profecía despega y se levanta a un panorama trascendente de
«día del Señor», con mirada universal, «todas las naciones, todos los pue-
blos» (15s), y con un final de restauración. El profeta denuncia la espiral
de violencia, la incapacidad de olvidar errores antiguos. Al pueblo derro-
tado y desterrado le ofrece un mensaje de esperanza.
1 Visión de Abdías. con los prudentes del monte de Esaú
Así dice el Señor a Edom: y no les quedará habilidad.
Hemos oído un mensaje 9 Se acobardarán tus soldados, Temán,
de parte del Señor, y se acabarán los varones
un mensajero del monte de Esaú;
ha sido enviado a las naciones: 10 por la violencia criminal
¡Arriba, a combatir contra ella! contra tu hermano Jacob,
Castigo a Edom
te cubrirá la vergüenza
2 Te
y perecerás para siempre.
convierto en la nación
más pequeña y despreciable: En la caída de Jerusalén
3 tu (Sal 137,7)
arrogancia te sedujo; 11 Aquel
porque habitas en rocas escarpadas, día estabas tú presente,
asentadas en las cimas, piensas: el día que bárbaros
¿Quién me derribará en tierra? capturaron su ejército,
4 Pues aunque te remontes cuando extraños
invadían la ciudad
como un águila y se rifaban Jerusalén,
y pongas el nido en las estrellas, tú eras uno de ellos.
de allí te derribaré 12 No disfrutes
–oráculo del Señor–. del día de tu hermano,
5 Si te invadieran salteadores
su día funesto,
o ladrones nocturnos, no te alegres por los judíos,
¿se llevarían más de lo que necesitan? el día de su desastre,
Si te invadieran vendimiadores, no hables con insolencia
¿no dejarían racimos? el día del aprieto,
6 ¡Ay de Esaú, destruido! 13 no entres en la capital de mi pueblo
Le han registrado el día de su ruina,
y requisado sus tesoros; no disfrutes tú también
7 te han empujado
de su desgracia
a la frontera tus aliados, el día de su ruina,
tus amigos no eches mano a sus riquezas
te han engañado y sometido, el día de su ruina,
tus comensales 14 no aguardes a la salida
te ponen trampas debajo. para matar a los fugitivos,
8 Pues aquel día –oráculo del Señor– no vendas a los supervivientes
acabaré con los sabios de Edom, el día del aprieto.

1 Título del libro. «Visión de Abdías». No describe 11-14 En la caída de Jerusalén. Edom se hizo ob-
tanto una visión cuanto una «audición»; con todo, se jeto de condenación por parte de Israel por haber co-
puede deducir que lo que constituye la visión del pro- laborado con los ejércitos de Nabucodonosor en la
feta es la intuición de muchos pueblos que se coali- toma y destrucción de Judá y de Jerusalén. Pero no
cionan para arrasar a Edom. sólo por eso, ya las relaciones entre estos dos herma-
2-10 Castigo a Edom. El contenido de la visión es nos gemelos, Esaú –Edom: el pelirrojo– y Jacob –Is-
una amenaza de castigo a Edom, también nombrado rael–, comenzaron a ponerse tensas desde antes de su
Esaú, hermano gemelo de Jacob (Gn 25,24s). En estos alumbramiento (cfr. Gn 25,23) y durante su juventud
primeros versículos no hay motivo aparente de culpa. (cfr. Gn 25,27-34). Se entiende que la compra-venta
Sólo se recuerda a los edomitas que no les será favo- de la primogenitura no pudo ser tan pacífica, ya que
rable, ni su posición geográfica, pues tenían la venta- el mismo texto deja constancia de la intriga, el enga-
ja de habitar un territorio especialmente alto, ni sus ño y la mentira (Gn 27).
sabios (8), ni sus valientes soldados (9). Sólo al final de Nosotros sólo conocemos una cara de la moneda:
la sección (10) se enuncia el pecado de Edom: vio- el sentimiento judío contra este pueblo que se portó
lenta venganza contra Jacob. como un perfecto antijudío. Mas no conocemos el
ABDÍAS 1000
El día del Señor al pueblo de Esaú
(Ez 7; Sof 1,14) –lo ha dicho el Señor–.
15 Se acerca el día del Señor 19 Ocuparán el Negueb,
para todas las naciones: el monte de Esaú,
lo que hiciste te lo harán, ocuparán la Sefela y Filistea,
te pagarán tu merecido. Benjamín y Galaad,
16 Como bebieron en mi monte santo,
los campos de Efraín,
beberán todas las naciones por turno, los campos de Samaría;
beberán, se hartarán 20 los desterrados israelitas,
y desaparecerán sin dejar rastro. esos desgraciados,
17 Pero en el monte Sión
ocuparán Canaán hasta Sarepta;
quedará un resto que será santo los desterrados de Jerusalén
y la casa de Jacob que viven en Sefarad
recobrará sus posesiones. ocuparán
18 Jacob será el fuego,
los poblados del Negueb;
José será la llama, 21 después subirán
Esaú será la paja: victoriosos al monte Sión
arderá hasta consumirse; para gobernar el monte de Esaú,
no quedará superviviente y el reino será del Señor.

sentimiento de los edomitas, condenados según la tra- una aplicación práctica de la ley del Talión (cfr. Éx
dición bíblica a estar sometidos a sus hermanos de 21,23-25). El día del Señor sólo será favorable a un
Judá (cfr. Gn 25,23); efectivamente, fueron sometidos «resto» de Israel que se encargará de levantar de nue-
y antes perseguidos y cruelmente masacrados por Saúl vo al pueblo para volver a tomar posesión de todos los
(1 Sm 14,47) y David (2 Sm 8,9-14). Por ello, en «el territorios perdidos, tanto por la destrucción del reino
día de Jerusalén» no se podía esperar precisamente un del norte (722 a.C.), como por la del sur (587 a.C.). Se
apoyo incondicional de los edomitas. Sin pretender prevé la reunificación de Israel y de Judá, pero será
justificar actitudes de venganza, sí hay que decir que Judá quien domine desde el monte Sión tanto al nor-
aquí se cumplió el dicho: «sembraron vientos, cose- te como al sur, y más allá, hasta las montañas de Esaú
charon tempestades». –Edom–. Será necesario que la corriente deuterono-
15-21 El día del Señor. De la amenaza y el desa- mista se pronuncie contra este odio secular, apelando
hogo contra Edom, el tono de la profecía se proyecta por boca de Moisés a la relación fraternal que existe
aquí a dimensiones universales para evocar el «día del entre Esaú y Jacob (cfr. Dt 23,8). Este «final feliz» des-
Señor». Todas las naciones serán azotadas con castigos crito por el profeta incluye la realeza única del Señor
equivalentes a sus culpas: la que saqueó, será saquea- (21), aunque Judá será la concreción histórica de tal
da; la que asesinó, será asesinada... Como quien dice, reinado.
JONÁS
J
onás, el antiprofeta. Como quinto de los «profetas menores» en-
contramos a Jonás, el hombre que se empeña en hacer exactamen-
te lo contrario de lo que debería hacer un profeta.
Entre una serie de poetas que escriben normalmente en verso, en-
contramos a este genial narrador que, salvo el vocabulario algo tardío,
maneja la prosa como cualquiera de los mejores narradores clásicos he-
breos.
Entre tantas profecías contra naciones determinadas o contra las na-
ciones en general, encontramos a este Jonás que lleva consigo un men-
saje de misericordia para el pueblo que es símbolo de crueldad, impe-
rialismo, y agresión contra su propio pueblo, Israel.
Y entre una serie de profetas firmemente arraigados en la situación
política y social, desfila este Jonás sin arraigo en tierra ni en mar, cuya
anécdota con el gran pez, sirvió para que los cristianos encontrasen en
JONÁS 1002
ella una prefiguración del acontecimiento pascual de Jesús (Mt 12,39-41;
16,4; Mc 8,12; Lc 11,29.32). Así como Dios salvó al profeta del peligro
mortal para salvar por medio de él a un pueblo gentil. Así también, Dios
salvó a Cristo, no apartando el cáliz de la pasión, sino resucitándolo de la
muerte, para salvar con su muerte y resurrección a todos los pueblos de
la tierra.

Mensaje religioso. La parábola de Jonás nos ofrece una gran ense-


ñanza, por medio de una ironía sostenida, que en un punto llega al sar-
casmo, y concluye con una pregunta desafiante. Jonás es el antiprofeta
que no quiere ir a donde el Señor le envía ni decir lo que le manda. Así
resulta ser el malo, mientras que los buenos son primero los marinos pa-
ganos, después los ninivitas agresores. Jonás tiene que vérselas con los
enemigos mitológicos: el mar y el cetáceo, y aprender que el Señor los
controla y los somete a su servicio. Un minúsculo gusano y un modesto
ricino dan una lección sapiencial al profeta recalcitrante.
La profecía, en la intención de Jonás es predicción categórica de cas-
tigo; en la intención de Dios, es amenaza condicionada; porque Dios no
quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva (Ez 18,23.32),
y los paganos han escuchado la palabra extranjera (Ez 3,5-7), y se han
convertido.
La ironía de todo el relato está en que precisamente Jonás, el «anti-
profeta», resulta ser un «gran profeta» porque sabe e intuye, muy a su pe-
sar, que todo el nacionalismo exclusivista del pueblo judío, que todos los
castigos que ciernen sobre la cabeza de los enemigos de Israel, no son
más que fabricaciones humanas, y que, en el fondo, el amor y la miseri-
cordia de Dios abarcan a todos los pueblos de la tierra.
El definitivo mensaje de Jonás, cuyo nombre suena en oídos hebreos
a «Paloma hijo de Veraz» –el primer Colombo o Colón de la historia–, se
puede resumir en una frase: si Nínive alcanza el perdón, ¿quién quedará
excluido?
En el barco 9 Les contestó:
1 El Señor dirigió la palabra a Jonás, –Soy un hebreo y adoro al Señor, Dios
1 hijo de Amitay: del cielo, que hizo el mar y la tierra firme.
2 –Levántate y vete a Nínive, la gran me- 10 Atemorizados, aquellos hombres le

trópoli, y proclama en ella que su maldad preguntaron:


ha llegado hasta mí. –¿Qué has hecho? –Porque comprendie-
3 Se levantó Jonás para huir a Tarsis, le- ron que huía del Señor, por lo que él había
jos del Señor; bajó a Jafa y encontró un declarado–.
11 Le preguntaron:
barco que zarpaba para Tarsis; pagó el pre-
cio y embarcó para navegar con ellos a –¿Qué haremos contigo para que se nos
Tarsis, lejos del Señor. calme el mar?
4 Pero el Señor envió un viento im- Porque el mar seguía embraveciéndose.
12 Él contestó:
petuoso sobre el mar, se alzó una furiosa
tormenta en el mar y la nave estaba a pun- –Levántenme y tírenme al mar, y el mar
to de naufragar. se les calmará; yo sé muy bien que por mi
5 Temieron los marineros y cada cual culpa les sobrevino esta furiosa tormenta.
13 Pero ellos remaban para alcanzar tie-
gritaba a su dios. Arrojaron la carga al mar
para aligerar la nave, mientras Jonás, que rra firme, y no podían porque el mar seguía
había bajado a lo hondo de la nave, dormía embraveciéndose.
14 Entonces invocaron al Señor:
profundamente.
6 El capitán se le acercó y le dijo: –¡Ah, Señor, que no perezcamos por cul-
–¿Qué haces dormido? Levántate y grita pa de este hombre, no nos hagas responsa-
a tu Dios; a ver si ese Dios se compadece bles de una sangre inocente! Tú, Señor,
de nosotros y no perecemos. puedes hacer lo que quieres.
15 Entonces levantaron a Jonás y lo
7 Y se decían unos a otros:
–Echemos suertes para ver por culpa de arrojaron al mar, y el mar calmó su furia.
16 Y aquellos hombres temieron mucho
quién nos viene esta calamidad.
Echaron suertes y le tocó a Jonás. al Señor. Ofrecieron un sacrificio al Señor y
8 Le interrogaron:
le hicieron votos.
–Dinos: ¿por qué nos sobreviene esta En el vientre del gran pez
calamidad?, ¿cuál es tu oficio?, ¿de dónde 1 El
Señor envió un pez gigantesco
vienes?, ¿cuál es tu país?, ¿de qué pueblo 2 para que se tragara a Jonás y estuvo
eres? Jonás en el vientre del pez tres días con sus

1,1-16 En el barco. De entrada, encontramos el se- Con intención de dirigirse a Tarsis para huir del Se-
llo característico de la profecía: el impulso, el botón ñor, es decir, para no contradecirse a sí mismo ni con-
de arranque del profeta, es la Palabra que el Señor le tradecir a quienes pensaban como él, Jonás se embar-
dirige. El nombre del profeta y del libro, Jonás, hijo de ca en Jafa. Una tremenda tempestad llena de terror a
Amitay, aparece idéntico en 2 Re 14,25; sin embargo, los marineros que invocan cada uno a su divinidad, sin
no se trata del mismo personaje, pues aquel Jonás vi- ser escuchados. Sólo Jonás duerme como si no pasara
vió en el s. VIII a.C., bajo el reinado de Jeroboán II, nada. Al descubrir las causas divinas de la tormenta,
mientras que el profeta que nos presenta el libro es un Jonás mismo sugiere el remedio, que funciona perfec-
personaje ficticio. La gran mayoría de críticos y co- tamente. Esto se convierte en motivo para que unos
mentaristas afirman en la actualidad que la trama de paganos reconozcan e invoquen a Dios, le teman, le
la obra, y por ende su aventura y «ministerio», son ofrezcan sacrificios y votos (14-16). La escena del Jo-
también ficción. La época del relato revela un estadio nás que duerme es una manera de decir que evitó in-
muy tardío en la historia de Israel. Algunos, basados tencionalmente invocar a su Dios por temor a «conta-
en el estilo, la lengua y la problemática teológica, se minarlo» entre paganos. El final de este capítulo
aventuran a fecharlo hacia el s. IV a.C.; en cualquier registra el primer «éxito» misionero de Jonás, ironías
caso es anterior al s. II a.C., pues el Eclesiástico o Si- de la vida, que el autor maneja con sobrada maestría.
rácida, que es más o menos de esta época, ya lo da 2,1-11 En el vientre del gran pez. Como la cosa
por supuesto entre los doce profetas (cfr. Eclo 49,10). más normal de este mundo, la narración de la salva-
JONÁS 2 1004
noches. 2 Desde el vientre del pez, Jonás En Nínive
rezó al Señor, su Dios: (Gn 19,1-29)
3 En el peligro grité al Señor 1 El
Señor dirigió otra vez la palabra a
y me atendió, 3 Jonás:
desde el vientre del abismo 2 –Levántate y vete a Nínive, la gran ciu-
pedí auxilio y me escuchó. dad, y anuncia lo que yo te digo.
4 Me habías arrojado al fondo, en alta mar, 3 Se levantó Jonás y fue a Nínive, como
me rodeaba la corriente, le mandó el Señor. Nínive era una gran ciu-
tus torrentes y tus olas dad, tres días hacían falta para recorrerla.
me arrollaban. 4 Jonás se fue adentrando en la ciudad y
5 Pensé: Me has arrojado
caminó un día entero pregonando:
de tu presencia; –¡Dentro de cuarenta días Nínive será
¡quién pudiera otra vez arrasada!
ver tu santo templo! 5 Creyeron a Dios los ninivitas, procla-
6 A la garganta me llegaba el agua,
me rodeaba el océano, maron un ayuno y se vistieron de sayal pe-
las algas se enredaban a mi cabeza; queños y grandes.
7 bajaba hasta las raíces de los montes, 6 Cuando el mensaje llegó al rey de Níni-

la tierra se cerraba ve, se levantó del trono, se quitó el manto,


para siempre sobre mí. se vistió de sayal, se sentó en el polvo 7 y
Y sacaste mi vida de la fosa, mandó al heraldo proclamar en Nínive un
Señor, Dios mío. decreto real y de la corte:
8 Cuando se me acababan las fuerzas, –Hombres y animales, vacas y ovejas
invoqué al Señor, no prueben bocado, no pasten ni beban;
llegó hasta ti mi oración, 8 cúbranse de sayal hombres y animales.

hasta tu santo templo. Invoquen fervientemente a Dios; que cada


9 Los devotos de los ídolos cual se convierta de su mala vida y de sus
faltan a su lealtad; acciones violentas. 9 A ver si Dios se arre-
10 yo, en cambio, te cumpliré mis votos, piente, calma el incendio de su ira y no pe-
mi sacrificio será un grito recemos.
de acción de gracias: 10 Vio Dios su obras y que se habían
la salvación viene del Señor. convertido de su mala vida, y se arrepintió
11 El Señor dio orden al pez de vomitar a de la catástrofe con que había amenazado
Jonás en tierra firme. a Nínive y no la ejecutó.

ción de Jonás por medio del gran pez es descrita en atractivo, no se nota esa pasión del profeta, ese de-
menos de cincuenta palabras en nuestra lengua, mien- senvolvimiento y esa fuerza a que nos acostumbró un
tras que el hebreo sólo utiliza veintitrés: Dios ordena al Jeremías, un Amós, un Miqueas... Parece que Jonás
gran pez tragarse a Jonás (1), Dios ordena al gran pez recorre la ciudad con una pancarta entre sus manos,
vomitar a Jonás en tierra firme (11). Por tanto, no se tra- silencioso, sin mirar a nadie ni detenerse con nadie.
ta de narrar las «aventuras de Jonás», sino de colocarlo ¡No está en la tierra de sus amores!
de inmediato en el lugar donde Dios quiere, a pesar de Como quiera que sea, el mensaje de Jonás ha pro-
los pesares, manifestar su voluntad y designio salvíficos. ducido lo que él ni se esperaba, ni deseaba. El revue-
A todas luces se ve que el salmo que entona Jonás (2- lo de los ninivitas llega hasta el mismo rey, que no se
10) es una adición posterior, colocado aquí para sub- detiene en confrontar mensaje ni mensajero: la cues-
rayar la misericordia y la pronta actitud de Dios para tión es urgente. Debemos esperar a que el rey se pro-
escuchar y actuar en favor de quien le clama. nuncie para poder escuchar de sus labios lo que debió
3,1-10 En Nínive. De nuevo la misma orden de anunciar Jonás, ¡qué paradoja! Luego, el «éxito» de la
1,2: «Levántate y vete a Nínive...». Jonás, el bueno de misión no depende siempre de la persona del evange-
Jonás, más interesado en contemplar el templo del Se- lizador, está en la propia fuerza que tiene la Palabra,
ñor (2,5) que en meterse en campañas misioneras, tie- en los dinamismos que ella desata, eso que el autor de
ne que ser empujado por la voz de Dios. Da la im- la carta a los Hebreos describe como espada de dos fi-
presión de que ha salido del vientre del gran pez y ha los (Heb 4,12). ¡Si siempre estuviera a nuestro alcance
permanecido allí estático, postrado en la playa. Su en- este espejo, nos evitaríamos tantos desánimos y tanto
trada a Nínive y su predicación no tienen nada de estrés en nuestras tareas de evangelización!
1005 JONÁS 4
La lección del ricino 7 Entonces Dios envió un gusano al
1 Jonás sintió un disgusto enorme. amanecer el día siguiente, el cual dañó el
4 Irritado, 2 rezó al Señor en estos tér- ricino, que se secó. 8 Y cuando el sol apre-
minos: taba, envió Dios un viento sofocante del
–¡Ah, Señor, ya me lo decía yo cuando este; el sol abrasaba la cabeza de Jonás y
estaba en mi tierra! Por algo me adelanté a lo hacía desfallecer. Jonás se deseó la
huir a Tarsis; porque sé que eres un Dios muerte y dijo:
compasivo y clemente, paciente y miseri- –Más vale morir que vivir.
cordioso, que te arrepientes de las amena- 9 Respondió Dios a Jonás:
zas. 3 Ahora, Señor, quítame la vida; más –¿Te parece bien enojarte a causa de
vale morir que vivir. esa planta de ricino?
4 Respondió el Señor:
–¿Te parece bien irritarte de esa ma- Contestó:
nera? –¡Claro que me parece bien enojarme
5 Jonás había salido de la ciudad y se hasta desear morir!
había instalado al oriente de la misma; allí 10 El Señor le replicó:
se había hecho una choza, y estaba senta- –Tú sientes compasión de una planta de
do a la sombra esperando el destino de la ricino que no te ha costado cultivar, que
ciudad. una noche brota y otra perece, 11 ¿y yo no
6 Entonces el Señor Dios hizo crecer una voy a apiadarme de Nínive, la gran ciudad,
planta de ricino hasta sobrepasar a Jonás, que habitan más de ciento veinte mil hom-
para que le diese sombra en la cabeza y lo bres que no saben distinguir el bien del
librase de una insolación. Jonás estaba en- mal, y donde hay además muchísimo ga-
cantado con aquel ricino. nado?

4,1-11 La lección del ricino. Jonás no da su brazo a teológicas y grupos cristianos cuyo proyecto vital es
torcer. Él es de los defensores del Señor, de los que esta misma manera de pensar, mezquina y reduccio-
piensan y pelean para que nada ni nadie que no sea nista. Contradicen y desautorizan a Jesús de Nazaret,
«digno» se le acerque, ni siquiera lo invoque. Si tuvo que sólo exige hacerse pequeños y pobres para acce-
que venir a Nínive, fue porque no le quedó más re- der a Dios, a un Dios que ciertamente no necesita de-
medio; pero en semejante territorio y entre semejante fensores, guardianes o guardaespaldas que impidan el
tipo de gente, ni pensar siquiera en pronunciar el sa- roce con Él. Estas actitudes dan crédito de que todavía
crosanto Nombre del Altísimo. Nótese que su mensaje subsisten aquellos viñadores de la hora primera que se
parece más una frase de pasacalle. Lo trágico de todo indignaron con su señor porque quiso darles igual paga
ello es que aún hoy encontramos Iglesias, corrientes que a los viñadores de la hora última (Mt 20,1-15).
MIQUEAS
M
iqueas y su época. Miqueas, que en hebreo significa «¿Quién
como Dios?», nació en Moréset Gat, una aldea de Judá, donde
las montañas centrales comienzan a descender hacia el mar,
pueblo fronterizo a unos 45 kilómetros de Jerusalén.
La época de Miqueas en el tablero internacional contempla la subida
y afirmación de Asiria, a la que Israel, como reino vasallo, comienza a
pagar tributo hacia el año 743 a.C. Después vendrá la sublevación de
Oseas (713-722 a.C.), último rey del norte, y la destrucción del reino.
Nuestro profeta conoció la agonía de Samaría y la deportación en masa
de habitantes a Nínive. Probablemente también conoció la invasión de
Judá por Senaquerib (701 a.C.), que resuena en 1,8-16. Colaboraría se-
guramente, junto a Isaías, en la reforma esperanzadora que trajo el rey
Ezequías (727-692 a.C.).
Los peligros de aquella época turbulenta no venían solamente del ex-
terior. Dentro, la corrupción era rampante, sobre todo por la ambición de
los gobernantes apoyados por los falsos profetas, la rapacidad de la clase
sacerdotal, la avaricia de mercaderes y comerciantes. Los cultos idolátri-
cos de los vecinos cananeos se habían infiltrado también en el pueblo.
Esta situación es la que recoge nuestro profeta en su obra, y también
los otros escritores anónimos que intercalaron sus profecías en el libro
1007 MIQUEAS
bajo el nombre de Miqueas. Actualmente hay comentaristas que atribu-
yen el libro a dos o más autores, de épocas diversas.

Mensaje religioso. Este profeta, venido de la aldea, encontró en la


corte a otro profeta extraordinario, llamado Isaías, y al parecer recibió su
influjo literario. Miqueas, no obstante, descuella por su estilo incisivo, a
veces brutal, sus frases lapidarias y también por el modo como apura una
imagen, en vez de solo apuntarla.
Aunque su actividad profética se mueve en la línea de Isaías, Oseas y
Amós, Miqueas descuella por la valentía de una denuncia sin paliativos,
que le valió el título de «profeta de mal agüero». Nadie mejor que un
campesino pobre, sin conexiones con el templo o con la corte, para sen-
tirse libre en desenmascarar y poner en evidencia los vicios de una ciu-
dad como Jerusalén que vivía ajena al peligro que se asechaba contra
ella, en una ilusoria sensación de seguridad.
Afirma que el culto y los sacrificios del templo, si no se traducen en
justicia social, están vacíos de sentido. Arremete contra los políticos y sus
sobornos; contra los falsos profetas que predican a sueldo y adivinan por
dinero; contra la rapacidad de los administradores de justicia; contra la
avaricia y la acumulación injusta de riqueza de los mercaderes, a base de
robar con balanzas trucadas y bolsas de pesas falsas.
Miqueas emplaza a toda una ciudad pecadora y corrompida ante el
juicio y el inminente castigo de Dios. Sin embargo, y también en la línea
de los grandes profetas de su tiempo, ve en lontananza la esperanza de
la restauración del pueblo, gracias al poder y la misericordia de Dios. El
Señor será el rey de un nuevo pueblo, «no mantendrá siempre la ira, por-
que ama la misericordia; volverá a compadecerse, destruirá nuestras cul-
pas, arrojará al fondo del mar todos nuestros pecados» (7,18s).
1 Palabradel Señor que recibió Mi- como precio de prostitución,
1 queas, el de Moréset, durante los rei- otra vez serán precio de prostitución.
nados de Yotán, Acaz y Ezequías de Judá. Lamento del profeta
Visión sobre Samaría y Jerusalén. 8 Por eso gimo y me lamento,
Teofanía de juicio camino descalzo y desnudo,
(Nah 1; Hab 3; Sal 76) hago duelo como aúllan los chacales
2 Escuchen, pueblos todos; y gimo como los avestruces.
pongan atención, 9 Insanable es la herida
tierra y los que la pueblan: que ha sufrido Judá,
que el Señor sea testigo llegó hasta la capital de mi pueblo,
contra ustedes, hasta Jerusalén.
el Señor en su santo templo.
3 Miren al Señor Duelo de las poblaciones
(Is 10,28-34; Sof 2,4-9)
que sale de su morada 10 No
y desciende y camina lo cuenten en Gat,
sobre las alturas de la tierra. no lloren en El Llanto,
4 Bajo él se derriten los montes en Bet-Apar revuélquense en el lodo,
11 la población de Sapir
y los valles se resquebrajan,
como cera junto al fuego, se aparta desnuda y avergonzada,
como agua que se derrama la población de Sanan no sale,
por una cuesta. hay duelo en Bet-Esel,
5 Todo por el delito de Jacob, porque les quitan su apoyo,
12 muy enferma
por los pecados de Israel.
¿Cuál es el delito de Jacob?, está la población de Marot,
¿no es Samaría? porque el Señor arroja la desgracia
¿Cuál es el santuario sobre Jerusalén, la capital;
13 enganchen al carro los caballos,
pagano de Judá?,
¿no es Jerusalén? población de Laquis
6 Pues reduciré Samaría –allí comenzó el pecado de Sión,
a un campo de ruinas, allí se encontraban
una tierra para plantar viñedos, los delitos de Israel–;
arrastraré al valle sus piedras 14 despídanse de Moraste Gat,

y desnudaré sus cimientos. Bet-Aczib ha defraudado


7 Todos sus ídolos serán triturados a los reyes de Israel,
y sus ofrendas quemadas, 15 te enviaré un heredero,
arrasaré todas sus imágenes; población de Maresa;
las reunió la tropa de Israel se refugia en Adulán.

1,1 Título del libro. A diferencia de otros profetas sión asiria. Él sabe que las cosas no están bien, cono-
que se identifican además con el nombre de su padre ce el avance sin retroceso del poderoso y sanguinario
(Is 1,1; Jr 1,1; Ez 1,3, etc.), Miqueas destaca sólo su lu- ejército asirio, y se figura en todo esto una especie de
gar de procedencia, Moréset, y el período histórico en llamada al juicio por parte de Dios.
el cual ejerció su ministerio. Dios mismo comparece a tomar cuentas; su pre-
1,2-16 Teofanía de juicio – Lamento del profeta – sencia es descrita con elementos propios de una teo-
Duelo de las poblaciones. No se conoce exactamen- fanía (3s). Israel y Judá tienen cada uno un pecado,
te el motivo por el cual Miqueas se desplaza de Mo- que es como el summum de todos los demás peca-
reset, su pueblo, a la capital, Jerusalén. El hecho es dos: el pecado de Israel es Samaría, y el pecado de
que desde allí comienza a expresar sus sentimientos Judá es Jerusalén (5). La imagen de la destrucción de
más íntimos respecto a la realidad que viven ambos Samaría evoca la forma como quedó la ciudad des-
reinos: Israel, que está en vísperas de desaparecer, y pués del paso de los ejércitos asirios, que el profeta
Judá, que no será inmune a los problemas de la inva- pone en tiempo futuro y como obra exclusiva del Se-
1009 MIQUEAS 2
16 Rápate, aféitate, Los profetas
por tus hijos adorados, (Jr 23; Ez 34)
6 No deliren –deliran ellos–
hazte una calva ancha
como la de un águila, no deliren diciendo:
porque te los han desterrado. No llegará la humillación.
7 –¿Está maldita la casa de Jacob?
Primera denuncia
(Is 5; Am 5) ¿Se ha acabado
1 ¡Ay,
de los que planean maldades la paciencia del Señor
2 y traman iniquidades en sus camas! o van a ser tales sus acciones?
Al amanecer las ejecutan, ¿No son buenas mis palabras
porque tienen poder. para el que procede rectamente?
8 Antiguamente mi pueblo se levantaba
2 Codician campos y los roban,
casas y las ocupan, contra el enemigo,
oprimen al jefe de familia ahora arrancan túnica y manto
y a su casa, a quien transita confiado,
al propietario y a su herencia. al regresar de la guerra.
9 Echan del hogar querido
3 Por eso así dice el Señor:
a las mujeres de mi pueblo
Miren, yo planeo una desgracia y a sus niños les quitan
contra esa gente, para siempre mi honor.
de la que no podrán 10 ¡Levántense y caminen!
apartar el cuello,
ni podrán caminar erguidos, que este no es sitio de reposo
porque es un tiempo de desgracias. porque está contaminado,
4 Aquel día entonarán contra ustedes está hipotecado y exigen la hipoteca.
11 Si viniera un profeta diciendo engaños:
una sátira, Te invito a vino y licor,
cantarán una lamentación: sería un profeta digno de este pueblo.
¡Ay, que me roba
y vende la propiedad familiar! El rebaño reunido: falsos profetas
Nos apresa y reparte nuestras tierras, 12 Yo te reuniré todo entero, Jacob;
¡Estamos perdidos! congregaré tus supervivientes, Israel;
5 Así no tendrás a nadie los juntaré como ovejas en un corral,
que distribuya la tierra como rebaño en la pradera,
en la asamblea del Señor y se oirá el barullo de la multitud.

ñor. La reacción del profeta es el lamento personal consistirá en la expropiación y ruina de los acapara-
(8s), y la invitación a una serie de ciudades y localida- dores (3s). Es la manera como el profeta concibe el
des de alto contenido simbólico para que también castigo, dirigido en todo caso a crear conciencia sobre
manifiesten su lamento. Se puede decir que en la el justo reparto de los bienes. Quienes han quebran-
mente del profeta ronda la preocupación por el de- tado la armonía de una sociedad igualitaria serán ex-
sastre de Judá como continuación de la del reino del cluidos, al punto de no poder participar en el nuevo
norte. reparto que de la tierra hará el Señor (5).
2,1-5 Primera denuncia. Primera denuncia dirigi- 2,6-11 Los profetas. Lo que para unos es buena
da a la sociedad en general y a los mediadores. En- noticia, para otros es mala. Los que se sienten inter-
contramos también una invectiva contra los falsos pro- pelados y descubiertos por las palabras de Miqueas
fetas. En el pleito que entabló desde el comienzo tratan de silenciarlo (cfr. también Os 9,8; Am 2,12;
contra Samaría y Jerusalén quedó establecido que am- 7,12-s). El profeta, consciente de ello, ridiculiza a
bas ciudades son el pecado de ambos reinos. Ahora quienes hablan palabras lisonjeras para ganarse el fa-
concreta un poco más en qué consiste el pecado de vor de los poderosos y se mofa de quienes dan crédi-
cada una: el mal que realizan sobre el pobre de un to a esos farsantes.
modo sistemático y planificado, roban al más débil y Este mal estará siempre en todos los lugares y am-
acaparan los bienes básicos de los demás aprove- bientes donde se intenta confrontar la realidad que se
chándose de sus necesidades. En suma: desde sus po- vive con la Palabra de Dios. Ya es hora de que el evan-
siciones ventajosas oprimen sin ninguna compasión al gelizador y, mejor aún, los equipos de evangelización,
pueblo (1s), por eso el Señor planea un castigo que mantengan la actitud permanente de revisar su dis-
MIQUEAS 2 1010
13 Delante avanza el que abre camino, 4 Pero cuando griten al Señor,
los demás lo siguen, no les responderá,
atraviesan la puerta y salen: les ocultará el rostro entonces
delante marcha su rey, por sus malas acciones.
el Señor a la cabeza.
Los profetas y el profeta
Segunda denuncia (Ez 13)
(Is 1,17-23; Jr 22,13-17) 5 Así dice el Señor a los profetas
1 Pero
yo digo: que extravían a mi pueblo:
3 Escúchenme, jefes de Jacob, Cuando tienen algo que morder,
príncipes de Israel: anuncian paz,
2 ¿no les toca a ustedes y declaran una guerra santa
ocuparse del derecho, a quien no les llena la boca.
ustedes que odian el bien 6 Por eso llegará una noche sin visión,
y aman el mal? oscuridad sin oráculo;
Arrancan la piel del cuerpo, se pondrá el sol para los profetas
la carne de los huesos, oscureciendo el día;
3 se comen la carne de mi pueblo, 7 los videntes avergonzados,
le arrancan la piel, los adivinos sonrojados
le rompen los huesos, lo cortan se taparán la barba,
como carne para la olla, porque Dios no responde.
como ración para la cacerola. 8 Yo, en cambio, estoy lleno de valor,

curso, su palabra y sobre todo su estilo de vida. Si las fetas? ¿No es a esto a lo que apunta el proyecto de Je-
palabras y actitudes propias de los evangelizadores sús? ¡Y, con todo, esta gente invoca al Señor y hasta se
pasan por encima de los opresores dejándolos impá- extraña porque no le escucha!
vidos, habría que cuestionar muy seriamente la cali- 3,5-8 Los profetas y el profeta. El profeta ve con
dad de ese anuncio y la calidad de los anunciadores. horror cómo la mediación religiosa, en este caso los
2,12s El rebaño reunido: falsos profetas. Proba- profetas, puede desempeñar un papel tan ambiguo en
blemente, estos versículos fueron agregados aquí en medio de la realidad que acaba de describir. ¿Cómo
una época posterior a Miqueas para no dejar tan es- puede haber profetas que hablen según sus propios
cueto el tema del juicio y condena que se viene tra- intereses? Mientras el sistema que condena Miqueas
tando desde el capítulo 1. La época probable de este les llene el estómago, ellos anuncian paz; pero si no
mensaje de consuelo y de esperanza es el exilio, cuan- les es ventajoso, le declaran la guerra santa (5). Tal vez,
do el sentimiento de castigo se estaba palpando y su- la mayor de las perversiones en Israel –y en nuestro
friendo en sentido real. La promesa, dirigida a un pe- tiempo– sea ésta: la ambigüedad con que se presenta
queño resto, ayuda a mitigar el dolor de la invasión, la la Palabra de Dios, y sobre todo la imagen tan ambi-
destrucción y el destierro. Los que han resistido y han gua que presentamos de Dios. De ahí que el anuncio
escapado a la muerte estarán en grado de hacer rena- de la Palabra debería pasar siempre por este filtro,
cer un nuevo pueblo. Podríamos decir que el tema del aceptar sin rodeos que con la Palabra de Dios no se
«resto» es transversal en toda la literatura profética. puede jugar a mantener una pretendida neutralidad o
3,1-4 Segunda denuncia. Una nueva denuncia, imparcialidad, por una razón muy simple: el Dios bí-
ahora contra otro estamento más concreto: los jefes y blico, el Dios de Jesús, no es ni neutro ni imparcial. A
dirigentes de Jacob e Israel, entendiendo aquí la tota- lo largo de la Escritura, Dios se revela como alguien
lidad de las doce tribus. Se trata de una denuncia muy decididamente a favor del empobrecido y del oprimi-
similar a la primera, en cuanto tiene como objeto de- do, del que no tiene nada ni derechos en la sociedad.
senmascarar la injusticia social promovida desde la es- Así se reveló al pueblo del éxodo, en el desierto, en
tructura misma. El profeta ve con asombro cómo el tierra de Canaán; así se revela por medio de los ver-
pobre es cada día más y más expoliado hasta reducir- daderos profetas; así se revela en Jesús; así se revela
lo a la nada, así como la bestia carnívora comienza en la primitiva comunidad apostólica; así quiere se-
por devorar su presa desde su piel hasta los huesos. guir revelándose en las comunidades cristianas de to-
Imagen patética del empobrecimiento progresivo, por dos los tiempos. Cada comunidad y cada creyente de-
demás tan familiar y cotidiana en nuestros días. ¿No bería examinar su vida y su mensaje a la luz de esta
tenemos los creyentes la grave misión de no desfalle- denuncia, sobre todo a la luz del versículo 8. ¿No será
cer en la denuncia del voraz apetito con que son de- eso más simple que dedicar jornadas enteras a discu-
vorados millones y millones de hermanos nuestros? tir y a pulir proyectos apostólicos que luego se quedan
¿Es que la profecía terminó con el último de los pro- en los papeles?
1011 MIQUEAS 4
de Espíritu del Señor, Restauración: el monte del templo
de justicia, de fortaleza, (Is 2,2-4)
1 [M]–Alfinal de los tiempos
para denunciar
sus crímenes a Jacob, 4 estará firme
sus pecados a Israel. el monte de la casa del Señor,
en la cima de los montes,
Denuncia y sentencia encumbrado sobre las montañas.
9 Escúchenme, jefes de Jacob, 2 Hacia él confluirán las naciones,
príncipes de Israel: caminarán pueblos numerosos;
ustedes que desprecian la justicia dirán: Vengan,
y tuercen el derecho, subamos al monte del Señor,
10 edifican con sangre a Sión,
a la casa del Dios de Jacob;
a Jerusalén con crímenes. él nos instruirá en sus caminos
11 Sus jueces juzgan por soborno, y marcharemos por sus sendas;
sus sacerdotes predican a sueldo, porque de Sión saldrá la ley,
sus profetas adivinan por dinero; de Jerusalén la Palabra del Señor.
y encima se apoyan en el Señor 3 Será el árbitro de muchas naciones,
diciendo: ¿No está el Señor el juez de numerosos pueblos.
en medio de nosotros? De las espadas forjarán arados;
No nos sucederá nada malo. de las lanzas, podaderas.
12 Pero por su culpa No alzará la espada
Sión será un campo arado, pueblo contra pueblo,
Jerusalén será una ruina, no se adiestrarán para la guerra.
el monte del templo, 4 Se sentará cada uno
un cerro de malezas. bajo su parra y su higuera,

3,9-12 Denuncia y sentencia. Nótese cómo Mi- sentencia-castigo desaparece aquí para dar paso a una
queas ha venido denunciando y dejando al descu- serie de promesas sobre la liberación.
bierto los pecados de Israel, desde lo más general a lo Estos dos capítulos son problemáticos, porque no
más particular. Comenzó con los que pueden manejar parecen palabras de una misma persona; da la impre-
el comercio y las relaciones económicas (2,1s), luego sión de que, a cada mensaje, alguien refuta a Miqueas.
siguieron los que dirigen al pueblo, aquellos que tie- Véase, por ejemplo, 4,1-4: la idea es que todos los
nen responsabilidades políticas y administrativas (3,1- pueblos vendrán un día a Jerusalén, y allí, sin tensiones
4), para seguir ahora con los príncipes y jueces, es de- ni actitudes bélicas, estarán todos bajo el amparo y la
cir, con quienes administran la justicia (3,9-11). Todos protección de un mismo Dios y Señor. Pero en 4,5 al-
sin excepción cumplen con sus funciones, pero en guien dice: «Todos los pueblos caminan invocando a
sentido contrario: administran, conducen, constru- su dios, nosotros caminamos invocando siempre al Se-
yen, juzgan según sus intereses aunque tengan que ñor, nuestro Dios». ¿Disputa con los falsos profetas?
matar, robar, expoliar, construir sobre la sangre de los ¿Adición posterior de la corriente contraria al univer-
esclavizados. Nótese además cómo, al desenmascara- salismo de Dios? Las opiniones se dividen aquí. El he-
miento de estos estamentos y sus respectivos funcio- cho es que este fenómeno se repite varias veces en el
narios, corresponde también una denuncia contra el par de capítulos. En los lugares donde se sigue el es-
estamento religioso representado por los profetas y los quema de «lectura comunitaria de la Biblia» sería bue-
sacerdotes (2,6-11; 3,5-8.11). En connivencia con los no leer estos capítulos en clave de un diálogo implíci-
protagonistas de los males sociales, están dando por to: alguien puede leer los pasajes marcados en esta
hecho que Dios permite todo eso, toda vez que lo in- Biblia, con la letra M (Miqueas) y otro, los pasajes mar-
vocan y le rinden culto. En una palabra: ellos ayudan cados con la letra F (Falsos profetas), para ver si se pue-
a transmitir al pueblo la imagen de un Dios opresor, de concluir dónde puede estar más clara la fidelidad al
un Dios indiferente a la suerte del empobrecido, un mensaje de Dios, en Miqueas o en sus interlocutores.
Dios que hasta saca partido de las desgracias del pue- 4,1-5 Restauración: el monte del templo. Prefigu-
blo, como los dirigentes. ¿Cuál es la calidad de la me- ración de una Jerusalén transformada, renovada en la
diación religiosa hoy? Esta manera de llevar las riendas justicia y en la paz con un solo Dios a la cabeza de to-
de la sociedad conduce inevitablemente a la destruc- dos los pueblos. Ella será el faro, la luz para el resto del
ción (12). mundo, pues de allí saldrá la Palabra de Dios y su ley
4,1–5,14 Los capítulos 4s contrastan abiertamente (2). Aquella ley y aquella Palabra que no admiten ya
con los tres capítulos anteriores. El esquema juicio- más acciones bélicas, sino que iluminan el camino de
MIQUEAS 4 1012
sin sobresaltos 10 [M]–Retuércete como parturienta,
–lo ha dicho el Señor Todopoderoso–. expulsa, Sión,
5 [F]–Todos los pueblos caminan porque ahora saldrás de la ciudad
invocando a su dios, para vivir en descampado;
nosotros caminamos irás a Babilonia y de allí te sacarán,
invocando siempre te rescatará el Señor
al Señor, nuestro Dios. de manos enemigas.
El resto y el Señor rey 11 [F]–Ahora se alían contra ti
6 [M]–Aquel día –oráculo del Señor– muchas naciones diciendo:
reuniré a los inválidos, Estás profanada,
congregaré los dispersos gocemos del espectáculo de Sión;
a los que maltraté: 12 pero no entienden los planes del Señor,
7 haré de los inválidos el resto, no comprenden sus designios:
los desterrados serán que los junta
un pueblo numeroso. como gavillas en el campo.
Sobre ellos reinará el Señor 13 Arriba, trilla, Sión:
en el monte Sión
desde ahora y por siempre. te daré cuernos de hierro
8 [F]–Y tú, Torre del Rebaño, y pezuñas de bronce,
colina de Sión, para que tritures a muchos pueblos;
recibirás el poder antiguo, consagrarás al Señor sus ganancias,
el reino de la capital, Jerusalén. su riqueza al Dueño de la tierra.
9 Y ahora, ¿por qué gritas quejándote? 14 [M]–Ahora se juntan en tropeles,
¿No tienes rey, nos ponen asedio,
te falta el consejero? con el bastón de mando
¿Por qué te retuerces golpean en la mejilla
como parturienta? al Juez de Israel.

la humanización mediante la paz, la justicia y el tra- fianza: Jerusalén tiene su rey, tiene su Dios, tiene to-
bajo para todos (3). Sólo así, todos sin excepción po- dos los privilegios, ¡no hay por qué preocuparse!
drán gozar la vida con placer y deleite, cada uno bajo 4,10 Miqueas insiste que sí hay razón para la preo-
su parra y su higuera (4), imagen que evoca el tiempo cupación y para la zozobra. Jerusalén tendrá que pa-
de la paz y la justicia como presupuestos para gozar la sar por la dura experiencia del destierro, pero eso sí,
vida en plenitud. de allí la liberará el Señor.
El interlocutor (5) parece que está de acuerdo con 4,11-13 Quien hace de contrapunto al profeta pre-
las palabras anteriores, menos en una: «nuestro» Dios senta otra lectura de la realidad. Sí, sobre Jerusalén se
no es para compartirlo con los demás pueblos. Sería cierne un grave peligro de asedio; no sólo uno, sino
importante confrontar la apropiación de Dios que «muchos» pueblos están en camino para asediarla.
muchos grupos cristianos manejamos hoy y volver a Pero es el plan de Dios, los ha hecho venir para aga-
leer Miq 4,1-4. rrarlos en la red, para azotarlos a todos juntos. Jerusa-
4,6–5,14 El resto y el Señor rey. Promesa de reu- lén se dará el gusto de acabar con todos. La lectura de
nir a las ovejas dispersas. La imagen implícita del pas- la realidad es adormecedora y no invita para nada a
tor bueno que reúne su redil presenta dos categorías ponerse en actitud de resistencia. Se mantiene la idea
de ovejas: las cojas y las extraviadas. Se maneja el de que el Señor tendrá que defender su ciudad.
concepto de la dispersión como un castigo purifica- 4,14–5,3 De nuevo la voz de Miqueas, esta vez para
dor, el mismo Señor habría golpeado las ovejas (6). alertar sobre la suerte del mismo rey. Será humillado
Esta imagen del rebaño disperso que el Señor volverá por el invasor (4,14), pero no será el fin. De nuevo sus-
a reunir aparece muchas veces en la literatura proféti- citará el Señor un descendiente de la casa de David
ca (cfr. Is 40,11; 56,8; Jr 23,3; 29,14; 31,8-10; Ez para levantar y sostener a su pueblo; su autoridad ten-
11,17; 34,11-16). drá el respaldo del Señor (5,1-3). Estos versículos evo-
4,8s La idea de la reunificación del rebaño suscita can la antigua ideología sobre la descendencia davídi-
este comentario que refleja la nostalgia del período de ca; se insiste en el origen humilde y en su reinado de
David y con mayor fuerza la ideología de la primacía paz, lo que hace pensar que se trata tanto de la intui-
de la descendencia davídica (8). La pregunta del ver- ción sobre el advenimiento del rey mesiánico, como
sículo 9 es retórica; se trata de un llamado a la con- del destino de Israel entre las naciones (cfr. Is 11).
1013 MIQUEAS 6
1 Pero tú, Belén de Efrata, en un rebaño de ovejas,
5 pequeña entre las aldeas de Judá, que penetra y pisotea
de ti sacaré y hace presa, sin que nadie lo toque.
el que ha de ser jefe de Israel: 8 ¡Alza tu mano contra los agresores
su origen es antiguo, y sean aniquilados
de tiempo inmemorial. todos tus enemigos!
2 Por eso el Señor los abandonará 9 [M]–Aquel día –oráculo del Señor–
hasta que la madre dé a luz les aniquilaré su caballería
y el resto de los hermanos y destruiré sus carros,
vuelva a los israelitas. 10 aniquilaré sus ciudades
3 De pie pastoreará
y arrasaré las fortalezas,
con la autoridad del Señor, 11 aniquilaré en tus manos
en nombre de la majestad tus hechicerías
del Señor, su Dios; y no te quedarán adivinos,
y habitarán tranquilos, 12 aniquilaré en medio de ti
cuando su autoridad se extienda ídolos y piedras conmemorativas
hasta los confines de la tierra. y no adorarás
4 [F]–La paz vendrá así:
las obras de tus manos,
Si Asiria se atreve 13 derribaré en medio de ti tus ídolos
a invadir nuestro país y acabaré con tus bosques sagrados.
y pisar nuestros palacios, 14 Con ira y cólera tomaré venganza
le enfrentaremos siete pastores, de las naciones que no obedezcan.
ocho capitanes,
5 que pastorearán Asiria con la espada, Llamada a juicio
(Sal 50)
y Nimrod con la daga.
1 Escuchen
lo que dice el Señor:
Así nos librará de Asiria, 6
cuando invada nuestro país Levántate,
y pise nuestro territorio. llama a juicio a los montes,
6 [M]–El resto de Jacob será que las colinas escuchen tu voz.
2 Escuchen, montes, el juicio del Señor,
en medio de muchas naciones
como rocío del Señor, firmes cimientos de la tierra:
como llovizna sobre el césped, el Señor entabla juicio con su pueblo,
que no tiene que esperar pleitea con Israel.
a los hombres ni aguardar a nadie. 3 Pueblo mío,
7 [F]–El resto de Jacob ¿qué te hice, en qué te molesté?
será en medio de muchas naciones Respóndeme.
como un león entre fieras salvajes, 4 Te saqué de Egipto,
como cachorro te redimí de la esclavitud,

5,4s De nuevo la lectura «facilista» del futuro: el cual implica a todos los estamentos, comenzando por
pastor que Dios mismo suscitará tendrá que aniquilar el militar (9s), el religioso en todas sus modalidades
a los mayores enemigos del pueblo. (11-13) y finalmente a los habitantes de todas las ciu-
5,6 Breve descripción sobre lo que será el «resto» dades (14). ¿Por qué? Porque esas y otras mediacio-
de Israel entre los demás pueblos. Nótese el tono pa- nes fueron la perdición de Israel; no las supieron en-
cífico, sereno y hasta benéfico de ese «resto» entre las tender como lo que son, mediaciones, llegando a
naciones. absolutizarlas. Se sintieron demasiado seguros, co-
5,7s Otra concepción diferente sobre ese mismo rrompieron la religión convirtiéndola en magia, he-
«resto» de Israel entre los pueblos. Véase el tono vio- chicería e idolatría. De ahí que si no hay purificación,
lento y revanchista. no habrá futuro para Israel, no habrá horizonte des-
5,9-14 Este capítulo se cierra con la intervención pejado para él.
de Miqueas. Insiste en los días difíciles que se aveci- 6,1-16 Llamada a juicio – Compensación cúltica
nan. Para que el «resto» del que habló en el versículo – Denuncias y amenazas. Dios llama a juicio a su
6 pueda tener las connotaciones allá descritas, se pueblo; Él es el juez y el acusador, el acusado es el
hace necesaria una muy profunda purificación, la pueblo y los testigos son las montañas y las colinas del
MIQUEAS 6 1014
enviando por delante con sus medidas
a Moisés, Aarón y María. rebajadas e indignantes?,
5 Pueblo mío, recuerda 11 ¿voy a absolver
lo que planeaba Balac, rey de Moab, las balanzas con trampa
y cómo respondió Balaán, y una bolsa de pesas falsas?
hijo de Beor; 12 Los ricos están llenos de violencias,
recuerda desde Sittim a Guilgal, la población miente,
para que comprendas tienen en la boca
que el Señor tiene razón. una lengua embustera.
13 Por eso yo voy
Compensación cúltica
6 –¿Con qué me presentaré al Señor, a comenzar a golpearte
inclinándome al Dios del cielo? y a devastarte por tus pecados:
14 comerás sin saciarte,
¿Me presentaré con holocaustos,
con terneros de un año? te retorcerás por dentro;
7 ¿Aceptará el Señor si apartas algo, se echará a perder;
un millar de carneros si se conserva,
o diez mil arroyos de aceite? lo entregaré a los guerreros;
15 sembrarás y no cosecharás,
¿Le ofreceré mi primogénito
por mi culpa pisarás la aceituna y no te ungirás,
o el fruto de mi vientre pisarás la uva y no beberás vino.
16 Ustedes observan los decretos de Omrí
por mi pecado?
8 –Hombre, ya te he explicado y las prácticas de Ajab;
lo que está bien, siguen sus consejos;
lo que el Señor desea de ti: así que los devastaré,
que defiendas el derecho entregaré la población a la burla
y ames la lealtad, y tendrán que soportar
y que seas humilde con tu Dios. la afrenta de mi pueblo.
9a ¡Qué acierto es respetarte a ti!
Discurso del profeta
Denuncias y amenazas 1 ¡Ay
de mí!
(Sal 140) 7 Me sucede como al que rebusca
9b ¡Oigan!El Señor llama a la ciudad, terminada la vendimia:
escuchen, tribus y sus asambleas: no quedan racimos que comer
10 –¿Voy a tolerar la casa del malvado ni brevas, que tanto me gustan;
con sus tesoros mal adquiridos, 2 han desaparecido del país

país (1s). El juez, Dios, comienza pidiendo al acusado, bía dado a conocer era lo que tenía que hacer (8). El
Israel, que haga memoria, que recuerde bien cuáles versículo 9a es la respuesta del que ha estado equivo-
fueron las acciones de Dios contra el pueblo, para que cado y reconoce su error.
ahora se comporte como un enemigo que cobra ven- La segunda parte del capítulo (9b-12) explicita con
ganza (3-5). Israel sólo puede recordar las interven- más detalle las acciones contrarias a la justicia que el
ciones amorosas de Dios en el pasado, que graciosa- pueblo ha practicado. Es una manera de decirle al
mente optó por una masa de esclavos para darles la pueblo: «Cuando Dios esperaba de Israel unos frutos
libertad y la vida y para que vivieran como humanos acordes con los beneficios de la salvación y de la li-
en una tierra dada por Él (3-5). bertad, miren lo que ha hecho». De ahí que el desti-
Mediante este recurso a la memoria, Israel recono- no de Israel sea cosechar lo que él mismo sembró;
ce que no ha correspondido en nada a las expectati- sembró injusticia y pecado, ahora tendrá más injusti-
vas de Dios, admite su pecado y quiere resarcirlo, cia y muerte para sí mismo (13-16). Se ve, entonces,
pero de una manera torpe y equivocada: ¿con cuál de que no se trata de una «venganza» de Dios, es el mis-
los posibles sacrificios de expiación podré «aplacar» al mo hombre, el mismo pueblo que se autodestruye
Señor? (6s). Con ninguno, porque no es eso lo que el con obras contrarias al proyecto de Dios. Como quie-
Señor pide. ¿De qué le sirven al Señor tantos sacrifi- ra que todo el capítulo gira en torno a la idea de jui-
cios y holocaustos, si la perversión del corazón sigue cio, éste es el castigo, su propio castigo.
intacta? Todo lo que el Señor espera es la práctica de 7,1-7 Discurso del profeta. El panorama descrito
la justicia y fidelidad a sus mandatos; lo que ya le ha- aquí no puede ser más sombrío y desesperanzador.
1015 MIQUEAS 7
los hombres leales, 10 Mi enemiga al verlo
no queda un hombre honrado; se cubrirá de vergüenza,
todos acechan para matar, la que me decía:
se tienden redes unos a otros; ¿Dónde está tu Dios?
3 sus manos Mis ojos gozarán pronto viéndola
son buenas para la maldad: pisoteada como barro de la calle.
el príncipe exige, el juez se soborna, 11 –Es el día de reconstruir tu muralla,
el poderoso declara sus ambiciones; es el día de ensanchar tus fronteras.
4 se retuerce la bondad como espinos 12 el día en que vendrán a ti
y la rectitud como zarzales. desde Asiria hasta Egipto,
El día de la cuenta del Nilo al Éufrates,
que anuncia el centinela de mar a mar, de monte a monte.
llegará: pronto llegará la desgracia. 13 El país con sus habitantes
5 No se fíen del prójimo, quedará desolado
no confíen en el amigo, en pago de sus malas acciones.
guarda la puerta de tu boca 14 –Pastorea a tu pueblo con tu bastón,
de la que duerme en tus brazos; a las ovejas de tu propiedad,
6 porque el hijo deshonra al padre,
vecino solitario
se levantan la hija contra la madre, de los bosques del Carmelo;
la nuera contra la suegra que pasten como antiguamente
y los enemigos de uno en Basán y Galaad;
son los de su casa. 15 como cuando saliste de Egipto,
7 Pero yo estoy alerta
muéstranos tus prodigios.
aguardando al Señor, 16 Que los pueblos
mi Dios y salvador: al verlo se avergüencen,
mi Dios me escuchará. a pesar de su valentía;
Restauración que se lleven la mano a la boca
(Eclo 36,1-22) y se tapen los oídos;
8 –No 17 que muerdan el polvo
cantes victoria, mi enemiga:
si caí, me levantaré; como culebras, o como insectos;
si me siento en tinieblas, que salgan temblando
el Señor es mi luz. de sus guaridas,
9 Soportaré la cólera del Señor, que teman y se asusten ante ti,
porque pequé contra él, Señor, Dios nuestro.
hasta que juzgue mi causa 18 –¿Qué Dios como tú
y me haga justicia; perdona el pecado
me sacará a la luz y absuelve la culpa
y gozaré de su justicia. al resto de su herencia?

No hay ni un solo justo. Desde las más altas esferas de 7,8-20 Restauración. Un redactor posterior hizo
la sociedad, príncipes, dirigentes, jueces, administra- con el final de Miqueas lo mismo que encontramos en
dores de los bienes, todos se han corrompido, lo más los libros de Amós y de Oseas, a los que se añade una
selecto de la sociedad es comparable a la zarza y al es- sección que arroja luz y esperanza a sus finales carga-
pino que no sirven para nada (4). Con la corrupción dos de sombras. En esta sección se percibe que Jeru-
vino la inseguridad: no hay tranquilidad ni sosiego, ni salén ya ha caído en manos enemigas que la han des-
siquiera en el espacio más reducido del hombre, su truido y han dispersado a sus habitantes, lo cual ha
familia (6), ni con la persona con quien se comparte la sido motivo de mofas y burlas para el enemigo, y de
propia intimidad, la esposa (5). Corrupción, inseguri- dolor y vergüenza para Jerusalén (8).
dad, descomposición social y moral es lo que rodea al Se reconoce que todo ha sido motivado por sus pro-
profeta, y es por eso que el juicio anunciado vendrá pios pecados, pero que la destrucción y el abandono
pronto. Ante la impotencia del profeta para cambiar no son su destino definitivo, pues de nuevo el Señor la
esta situación, sólo le queda esperar confiado la llega- salvará y le hará ver la luz (9), produciéndose un cam-
da del Señor su salvador. bio de suerte. Así, quienes se burlaban y se mofaban de
MIQUEAS 7 1016
No mantendrá siempre la ira, todos nuestros pecados.
porque ama la misericordia; 20 Así serás fiel a Jacob
19 volverá a compadecerse, y leal a Abrahán,
destruirá nuestras culpas, como lo prometiste en el pasado
arrojará al fondo del mar a nuestros padres.

Jerusalén serán ahora objeto de burla por parte de la acudirán a Él (16s); se darán cuenta de que la grande-
rescatada (10). Se evidencia que el rescate implica el re- za y el poderío de Dios no están en su fuerza omnipo-
torno a la tierra, una tierra nueva donde Dios volverá a tente, sino en que es misericordioso, capaz de perdo-
actuar sus maravillosos portentos (14s). En este cambio nar y olvidar. Esa actitud de Dios la esperan confiados
de suerte, las naciones, estupefactas, reconocerán la todos los que han sido azotados por sus delitos, porque
grandeza y el poder únicos de Dios, y con temblor Dios cumple sus promesas eternamente (18-20).
NAHÚN

E
l profeta y su época. De Nahún sabemos que nació en Elcas, pero
no sabemos dónde está ubicado tal lugar. La época que refleja su
libro es la de la caída del gran imperio opresor de naciones, «el
león que hacía presas», Nínive, en el año 612 a.C., bajo el empuje de ba-
bilonios y medos. Es una fecha grande y terrible de la historia universal la
que canta Nahún. Desaparece Asiria, retorna Babilonia y se anuncia una
tercera potencia: Media. Describiendo con exaltada pasión la caída del
imperio temido y odiado, Nahún canta también al Señor de la historia,
que hace sonar su hora a los imperios.

Estilo. Nahún es un magnífico poeta en tono mayor. Ninguno como


él ha sabido evocar líricamente el asalto y conquista de una gran ciudad,
NAHÚN 1018
el pánico, la agitación, los lamentos; ninguno se ha atrevido a acumular
esa serie alucinante de sustantivos y adjetivos. Su técnica es de trazos bre-
ves yuxtapuestos, su descripción es impresionista y patética; de cuando
en cuando irrumpe encarándose con los personajes. Las imágenes del
león y de la langosta están bien desarrolladas, con rasgos originales. Un
alarde de vocabulario selecto hace rico y difícil su verso.

Mensaje religioso. Todo el mensaje del libro se centra en el hecho de


la caída del imperio odiado. Es comprensible que el que habla en nom-
bre de las víctimas de Nínive, una de las potencias más sanguinarias y
despóticas de entonces, lo haga en términos apasionados donde resue-
nan el rencor y el odio.
Nahún, de todas formas, quiere hacer patente que el Señor de la his-
toria no es indiferente a la opresión de los tiranos. Todo poderío político,
basado en la violencia y la injusticia, tiene sus días contados.
1 Oráculocontra Nínive: texto de la vi- no se levantará dos veces,
1 sión de Nahún de Elcas. porque él lo aniquilará.
10 Los que se emborrachan en festines
Teofanía y juicio
(Miq 1,2-7; Hab 3) serán consumidos
2 El Señor es un Dios como maraña de espinos,
celoso y justiciero, como montón de paja seca.
11 De ti salió el que tramaba maldades
el Señor sabe enfurecerse
y tomar venganza. contra el Señor,
El Señor se venga el consejero siniestro.
12 Así dice el Señor:
de sus adversarios,
y guarda rencor contra sus enemigos. Aunque sean muchos y estén sanos,
3 El Señor es paciente y es poderoso,
serán cortados y desaparecerán;
si te afligí, ya no te afligiré más.
el Señor nada deja sin castigo. 13 Porque ahora romperé
Camina en el huracán y la tormenta, el yugo que te oprime,
las nubes son el polvo de sus pasos. haré saltar tus cadenas.
4 Ruge contra el mar y lo seca 14 El Señor lo ha dispuesto para ti:
y evapora todos los ríos; ningún descendiente
aridecen el Basán y el Carmelo continuará tu nombre.
y se marchita la flor del Líbano. Te despreciarán,
5 Las montañas tiemblan ante él,
pero te daré un sepulcro.
las colinas se estremecen. En el templo de tu Dios
En su presencia se levanta la tierra, aniquilaré ídolos e imágenes.
el mundo y todos sus habitantes. Fiesta en Jerusalén
6 ¿Quién resistirá su enojo, (Is 52,7-10)
quién aguantará su ira ardiente? 1 Miren,
ya se acerca por los cerros
Su furor se derrama como fuego 2 el mensajero que anuncia la paz;
y las rocas se rompen ante él. Celebra tu fiesta, Judá,
7 El Señor es bueno, cumple tus promesas,
atiende a los que se refugian en él, que el Criminal
8 es refugio en el peligro, no volverá a atravesarte
cuando llega la inundación. porque ha sido aniquilado;
Extermina a sus contrarios, 3 porque el Señor restablece
empuja a las tinieblas al enemigo; la gloria de Jacob, la gloria de Israel,
9 ¿Qué traman contra el Señor? a quien habían asaltado salteadores,
Su adversario destruyendo sus ramas.

1,1 Título del libro. Oráculo sobre Nínive, de Na- Al subrayar su potencia y majestad divinas (3-8), el
hún. Nahún significa «el Señor consuela». Por el con- profeta busca relativizar los demás poderes, comen-
tenido del libro vamos a ver que el profeta más que zando por quien en ese momento se sentía domina-
un personaje consolado, es un «no-resignado», al- dor absoluto del mundo, amo y dueño de bienes y
guien con una satisfacción casi morbosa porque ha personas: el rey de Asiria. Los versículos 11-14 nos
visto caer a la que parecía invencible: Nínive. El tono dan idea de la decisión de Dios de hacer justicia, de-
del libro es muy optimista hacia todos los pueblos so- cisión ya decretada y sin apelación posible (14). Así
metidos bajo la bota imperial asiria, y es probable que nos prepara el profeta para «presenciar» las imágenes
haya suscitado muchos sueños e ilusiones de paz y más impresionantes de la caída de Nínive.
tranquilidad en su pueblo. Sin embargo, mientras Asi- 2,1.3 Fiesta en Jerusalén. La caída de Nínive es tan
ria caía, Babilonia comenzaba a levantarse. No fue inminente que prácticamente se ven a los lejos los
muy largo el período de paz y tranquilidad, ni en Is- pregoneros de la gran noticia. Buena noticia y fiesta se
rael ni en su vecindario. confunden aquí para dar paso al sueño de la paz y la
1,2-14 Teofanía y juicio. El himno que abre el libro prosperidad, unido a la recuperación por parte de Is-
de Nahún canta la grandeza y omnipotencia de Dios. rael de sus glorias pasadas (3).
NAHÚN 2 1020
Asalto y conquista de Nínive ¡Deténganse, deténganse!,
(Is 14,24-27) pero nadie se vuelve.
2 Que te asaltan los arietes 10 Roben la plata, roben el oro,
y se estrecha el cerco: la riqueza es inacabable,
vigila las entradas, qué abundancia de toda clase
prepárate para luchar de objetos preciosos.
y redobla tus fuerzas.
11 ¡Destrucción, desolación,
4 El escudo de la tropa está rojo
y los soldados visten de púrpura, devastación!
reluce en los carros El valor se funde,
el brillo del acero vacilan las rodillas,
cuando se forman para la batalla. se estremecen los cuerpos,
5 Los jinetes vertiginosos,
el rostro pierde el color.
12 ¿Dónde está la cueva de los leones,
los carros enloquecidos
se lanzan por calles el pastizal de los cachorros;
y callejas revolviéndose adonde iban sin asustarse
como antorchas o relámpagos. el león con la leona y sus crías?
6 Convoca a sus capitanes 13 El león que hacía presas

que tropiezan unos con otros, para sus cachorros


al correr hacia las murallas y despedazaba para sus leonas,
y se asegura la defensa. su cueva se llenaba de víctimas,
7 Se abren las compuertas de los ríos su guarida de despojos.
y el palacio se derrumba; 14 ¡Aquí estoy yo contra ti!
8 hacen formar y salir a los cautivos, –oráculo del Señor de los ejércitos–.
conducen a las esclavas, Arderán humeando tus carros
que se golpean el pecho y la espada devorará tus cachorros,
gimiendo como palomas. extirparé de la tierra tus presas
9 Nínive es un estanque y no volverá a sonar
cuyas aguas se escapan: la voz de tus mensajeros.

2,2-14 Asalto y conquista de Nínive. Después de externamente poderosas y con capacidad para man-
anunciar la paz que se cierne sobre los pueblos, pero tener dominado al mundo entero, lleva dentro de sí la
centrada en Judá (1s), el profeta describe, como si se dinamita de su propia destrucción. Eso es lo quiere
tratara de una visión, el gran ajetreo bélico que pre- decir cuando pone en boca de Dios la decisión de
cede a la caída de Nínive. Se confunden en una sola acabar con esta estructura opresora. Sin pretender jus-
masa los atacantes y los defensores, los gritos, el tro- tificar ni la violencia ni la guerra, el mensaje para hoy
pel de caballos y carruajes. A todo el barullo se suman es una llamada a la resistencia; esto es, a resistir a la
los gritos y los lamentos de las sacerdotisas de Istar, idea de que pueda haber potencias invencibles; resis-
diosa asiria, expulsada de su ciudad. Los ejércitos asi- tir a la idea, tan bien montada, de que Dios se vale de
rios y con ello el poder asirio son descritos con la ima- potencias políticas que pretenden imponer al mundo
gen del animal con el sumo poder entre las fieras: el una única verdad en lo político, en lo económico, en
león y la leona; su cueva está llena de los restos de sus lo social y religioso; resistir a las ideologías que hacen
presas (13). Pero la exaltación de este poder tiene del ser humano un objeto de consumo, un producto
como finalidad acentuar con mayor fuerza su caída más del mercado; resistir a un tipo de religión que
(14). El Señor se ha hecho presente y ante su presen- manipula a su antojo la imagen del Dios de la justicia
cia no queda nada del esplendor y la prepotencia de revelado en cada evento liberador del Antiguo Testa-
Asiria; la espada y el fuego con que Asiria arrasaba a mento y revelado plenamente en Jesús. En fin, resistir
sus adversarios acabarán con ella ahora. a la tentación de creernos innecesarios en la ejecución
Sea que se trate de una predicción sobre la caída del proyecto de Dios en el mundo. Se nos infundió de
de Nínive, como piensan algunos; sea que se trate de niños que Dios no necesita de nosotros. Pues sí, sí ne-
una evocación de aquella caída, como piensan otros, cesita de nosotros, no porque sea desvalido o limita-
el sentido del texto es llenar de ánimo el corazón de do, sino porque Él mismo lo ha decidido así; su pro-
quienes pueden llegar a pensar y a creer que un im- yecto salvífico está en manos nuestras, y Él nos
perio es inexpugnable. El profeta todavía no está en necesita para que mostremos a los prepotentes cuál es
grado de explicar que este tipo de estructuras, aunque ese proyecto.
1021 NAHÚN 3
Ciudad sanguinaria Tú como ella
(Ez 22) 8 ¿Eres tú mejor que No-Amón,
1 ¡Ay
de la ciudad
3 señora del Nilo,
sanguinaria y traidora, rodeada de aguas?
repleta de rapiñas, Su fortaleza era el mar,
insaciable de despojos! las aguas su muralla,
2 Escuchen: látigos, estrépito de ruedas, 9 incontables nubios,
caballos al galope, carros rebotando, egipcios sin número,
3 jinetes al asalto, brillar de espadas,
libios y nubios eran sus defensores.
relampagueo de lanzas, 10 También ella fue al destierro,
multitud de heridos, marchó prisionera,
masas de cadáveres, cadáveres sin fin, sus hijos fueron estrellados
se tropieza en cadáveres. en las encrucijadas,
4 Por las muchas fornicaciones
se rifaron a los nobles
de la prostituta, y encadenaron a los notables.
tan hermosa y hechicera, 11 También tú te embriagarás
que vendía pueblos y te esconderás,
con sus fornicaciones también tú buscarás asilo
y tribus con sus hechicerías; lejos del enemigo.
5 ¡aquí estoy yo contra ti!
12 Tus fortalezas son higueras
–oráculo del Señor de los ejércitos–. cargadas de higos maduros,
Te levantaré hasta la cara las faldas, al sacudirlas caen
enseñando tu desnudez en la boca que las come.
a los pueblos, 13 Mira, tus soldados se han vuelto
tu vergüenza a los reyes. mujeres frente al enemigo;
6 Te arrojaré basura encima
abiertas están
y te expondré a la pública deshonra. las puertas de tu territorio
7 Los que te vean
y el fuego ha consumido los cerrojos.
se apartarán de ti diciendo:
Desolada está Nínive, No hay remedio
¿quién la compadecerá? 14 Junta agua para el asedio,
¿Dónde encontrar quien la consuele? fortifica las defensas,
3,1-7 Ciudad sanguinaria. El anuncio del castigo 3,8-13 Tú como ella. El profeta hace una compa-
anunciado en 2,14 tiene aquí su cumplimiento (2s), ración cargada de ironía entre Tebas, por dos veces
no sin antes enunciar los motivos de la condena: capital del imperio egipcio, y Nínive, capital de Asiria.
fraude, violencia, rapiña (1), complementados con las Tebas, aparentemente inexpugnable tanto por su ubi-
artimañas del engaño y la falta de respeto a la digni- cación estratégica como por sus recursos, había caído
dad humana que el profeta denomina «artificios de en manos de los asirios (663 a.C.), siendo destruida la
hechicera», «arranques de prostituta» (4). El castigo ciudad y sus habitantes pasados a espada o deporta-
previsto es equivalente a las culpas enunciadas en el dos (10). Este hecho debió ser motivo para colmar de
versículo 4, con el agravante de que la ruina será to- orgullo y prepotencia a un imperio al que no le que-
tal; no habrá quien lamente o consuele a la que ha daba más nada por conquistar: Asiria. Pues bien, aho-
caído. ra el turno es para la propia Nínive: la que se sentía
No hay que perder de vista nuestra lectura necesa- invencible caerá como caen los frutos maduros cuan-
riamente cristiana de todo el libro de Nahún, y en ge- do el árbol es sacudido (12).
neral de todo el material bíblico donde se presentan El sarcasmo del profeta llega al colmo con la des-
estas escenas de derrota y aniquilación de los enemi- cripción que hace del ejército asirio: sus soldados se
gos de Israel, considerados por los israelitas adversa- han vuelto mujeres (13). El profeta no quiere desme-
rios directos de Dios. Siempre debemos tratar de ex- ritar con ello la valentía de las mujeres, que la tienen
traer el mensaje esencial: quien pretende ocupar el y mucha, ni afirmar que los soldados asirios se hayan
lugar de Dios termina autodestruyéndose, una cons- afeminado; pero en su época, la mujer no tenía nada
tante a lo largo de toda la historia. El resto es la ma- que hacer en los asuntos bélicos, que eran competen-
nera cómo el autor ve las cosas, cómo las percibe y cia exclusiva de los varones.
cómo las transmite, pero nunca debemos intentar 3,14-19 No hay remedio. Continúa la descripción
aplicarlo en sentido literal a nuestro contexto actual. de la ruina de Asiria y sus vanos intentos de recuperar-
NAHÚN 3 1022
pisa lodo, aplasta arcilla, posados en la tapia durante el frío,
métela en el molde: al brillar el sol se marchan
15 que el fuego te consumirá, sin dejar huella.
como devora la langosta, 18 Tus pastores, rey de Asiria,
y la espada te aniquilará: se han dormido
aunque te multipliques y tus capitanes se han tumbado,
como la langosta, la tropa está dispersa por los montes
te multipliques y no hay quien la reúna.
como los saltamontes, 19 No hay remedio para tu herida,
16 la langosta muda la piel y vuela; tu herida es insanable.
aunque sean tus comerciantes Los que oyen noticias tuyas
más que las estrellas del cielo, aplauden,
17 tus capitanes como langostas, pues, ¿quién no ha experimentado
tus jefes como insectos, tu perpetua maldad?

se. Cierto que tiene mucho con qué y con quién de- El libro termina con la inocultable satisfacción de
fenderse, mas de nada le valdrá, porque su suerte ya ver por el suelo a quien se creía la torre del cielo. Es
está echada: Asiria está perdida. El versículo 18, dirigi- comprensible que este acontecimiento haya dado pie
do al rey de Asiria, es como un pésame o una condo- a una gran producción literaria de la que apenas nos
lencia, cargado de sarcasmo. Nótese la antítesis de esta quedan testimonios, salvo Nahún, algunos cantos de
lamentación: los aplausos y vivas de todos los pueblos liberación, etc. Es muy probable que también sea el
que celebran jubilosos la caída del invencible (19). trasfondo histórico de Is 14,12-21.
HABACUC
E
l profeta y su época. Habacuc, profeta sin patria y sin apellido,
vive y escribe en la misma época que Nahún. Su horizonte his-
tórico está definido por dos grandes poderes: Asiria decadente y
Babilonia renaciente. Asiria es el pescador de pueblos y su dios es su red;
sucumbirá ante el nuevo imperio babilónico, águila guerrera cuyo dios es
su fuerza. Los babilonios, de momento, hacen justicia, pero pueden se-
guir también el camino de la arrogancia y de la opresión. Entre los dos
vive Israel, que puede convertirse en juguete de los imperios. Habacuc
representa a su pueblo expectante. Son tiempos de opresión y violencias.
Estamos en el decenio 622-612 a.C.
HABACUC 1024
Mensaje religioso. Ningún profeta como Habacuc se ha asomado a
la escena de las grandes potencias, preguntándose por la justicia de la his-
toria, y se ha remontado desde ahí a contemplar y comprender la sobe-
ranía de Dios. No ha sido una comprensión fácil. A la atrevida pregunta
del profeta «¿Hasta cuándo te gritaré: ¡Violencia!, sin que me salves?»
(1,2), Dios parece no escuchar, y antes de responder se hace esperar.
Dios mira como si no viese, o como si lo que ve no hiriera su vista.
Los interrogantes del profeta «¿hasta cuando?, ¿por qué?», se suceden
a lo largo del libro, como haciéndose el portavoz de los lamentos de su
pueblo, como el centinela que escudriña la historia tratando de descubrir
un sentido y una esperanza que levante los ánimos de los decaídos y de-
sesperados. Es una expectación que se transforma en oración y súplica.
Cuando le llega la respuesta profética, Habacuc recibe la orden: «es-
cribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido» (2,2).
Pero la respuesta de Dios abre una nueva etapa de expectación. ¿Cuáles
son los plazos en la cronología divina?
El profeta lanza, pues, al pueblo hacia un nuevo horizonte, más allá
de las expectativas coyunturales del momento histórico. Es todavía tiem-
po de perseverancia, confianza y esperanza en el Señor, dueño de la his-
toria. Dios vendrá, pero a su tiempo (2,3). Mientras tanto «el justo, por su
fidelidad vivirá» (2,4).
Éste es el mensaje del profeta centinela de la historia, que retomará
Pablo (Rom 1,17; Gál 3,11) y lo verá ya realizado en la esperanza de to-
dos aquellos que creen que Jesús, con su muerte y resurrección ha lleva-
do a cumplimiento definitivo el designio salvador de Dios.
1 Oráculo recibido en visión por el Sus jinetes galopan,
1 profeta Habacuc. sus jinetes vienen de lejos
El final de la injusticia: impaciencia y anuncio
volando como águila
(Is 21,1-10) sobre la presa.
2 ¿Hasta 9 Todos llegan dispuestos a matar,
cuándo, Señor,
pediré auxilio sin que me escuches? con el rostro tendido hacia adelante,
¿Hasta cuándo te gritaré: ¡Violencia!, y juntan prisioneros como arena.
sin que me salves? 10 Es un pueblo que se ríe de los reyes,
3 ¿Por qué me haces ver crímenes, se burla de los jefes;
me enseñas injusticias, juega con las ciudades fortificadas,
me pones delante construye terraplenes de asalto
violencias y destrucción y las conquista.
y surgen discordias 11 Después toma aliento y continúa.

y se alzan contiendas? Su fuerza es su dios.


4 La ley cae en desuso
Súplica y descripción
y el derecho no sale vencedor,
los malvados cercan al inocente
12 Señor, ¿no eres tú, desde antiguo
y el derecho es pisoteado. mi Dios santo que no muere?
5 –Miren a las naciones, Señor, ¿lo has puesto tú
asómbrense y quédense sin palabras: en el tribunal?
en sus días haré una obra tal, Roca, ¿lo has establecido
que si se la contaran, no la creerían. para que juzgue?
6 Yo pondré en pie de guerra 13 Tus ojos son demasiado puros

a un pueblo cruel y resuelto para estar mirando el mal,


que recorrerá la anchura de la tierra no puedes estar
conquistando poblaciones ajenas. contemplando la opresión:
7 Es temible y terrible: ¿por qué, entonces, contemplas
no reconoce más ley en silencio a los traidores,
que su voluntad y su derecho. al culpable que devora al inocente?
8 Sus caballos 14 ¿Hiciste tú a los hombres
son más veloces que panteras, como peces del mar,
más salvajes que lobos del desierto. como reptiles sin jefe?

1,1 Título del libro. Ninguna identificación del au- La segunda parte (5-11) es un oráculo de respuesta
tor, ni apellido ni lugar de procedencia. Hay quienes de Dios a la queja del profeta, respuesta absoluta-
lo ubican entre el círculo de profetas de Jerusalén. Su mente desconcertante. Es como si le dijera: «No has
nombre lo hallaremos mencionado en Dn 14,33-37. visto nada, prepárate para lo peor», pues Dios piensa
1,2-11 El final de la injusticia: impaciencia y suscitar un pueblo cruel y violento que azotará a toda
anuncio. Esta sección contiene dos partes bien defini- la tierra (6) imponiendo su voluntad y su derecho (7).
das. La primera (2-4) es un lamento, una queja que el Su poder será aún más fuerte que el de la nación que
profeta dirige a Dios. Testigo de tantas maldades, in- ahora se está extinguiendo. La fuerza será el dios de
justicias, violencia y opresión, Habacuc no entiende ese pueblo que piensa suscitar el Señor (11).
para qué el Señor le ha hecho ver todo eso. No está 1,12-17 Súplica y descripción. Cuando los pue-
claro si este panorama de injusticia se refiere a la rea- blos del Cercano Oriente estaban aplaudiendo jubilo-
lidad en general, internacional, o si se trata de algo sos la caída de Asiria y celebraban su liberación (cfr.
más local, es decir, la realidad de Judá. De cualquier Nah 3,19), he aquí que se empiezan a sentir las pisa-
forma, el profeta se siente dolido por esa situación. Tal das de otro imperio aún más poderoso, dispuesto a
vez, su principal dolor, y por tanto el principal motivo imponer su voluntad sobre el resto de los pueblos
de queja, es la pasividad de Dios ante tanta injusticia (1,6-11). Como quiera que el hombre bíblico hace
(3); pareciera que a Dios no le importara la situación. derivar todo de Dios, el bien y el mal, el profeta quie-
En el fondo, el profeta reclama una intervención divi- re que Dios le confirme si acaso ha sido su voluntad
na para que ponga coto a tanta maldad. juzgar la maldad, la injusticia y la violencia por medio
HABACUC 1 1026
15 Él los saca a todos con el anzuelo, 3 la visión tiene un plazo fijado,
los apresa en la red, camina hacia la meta,
los junta en su bolsa no fallará; aunque tarde, espérala,
y luego ríe satisfecho; que llegará sin retraso.
16 y ofrece sacrificios, 4 El ánimo soberbio fracasará;
e incienso a las redes pero el justo, por su fidelidad, vivirá.
porque le dieron rica presa, 5 Aunque lo intente el traidor,
comida sustanciosa. el hombre orgulloso, nada conseguirá;
17 ¿Y seguirá utilizando sus redes aunque ensanche su boca
y matando pueblos sin compasión? como el abismo
y sea insaciable como la muerte;
Espera y oráculo aunque arrase con todos los pueblos
(Is 21,1-10)
1 Me y se adueñe de todas las naciones.
pondré de centinela,
2 haré la guardia observando atento Copla de los cinco ayes
a ver qué me dice, 6 Todos ellos entonarán contra él
qué responde a mi reclamo. coplas y versos con aguda ironía.
2 El Señor me respondió: ¡Ay del que acumula
–Escribe la visión, lo que no le pertenece,
grábala en tablillas, ¿por cuánto tiempo?,
de modo que se lea de corrido: y amontona objetos empeñados!

de un pueblo malvado y violento. Apelando al Dios nando el momento en el cual debe caer uno –ser cas-
de la liberación y de la justicia, Habacuc intenta «sa- tigado– para que aparezca otro –instrumento castiga-
cudir» al Dios actual: ¿Qué pasa? ¿Por qué permite dor– que azote al anterior.
todo esto? ¿Acaso ha sido su designio desde el co- En medio de todo, al profeta le duele la suerte de
mienzo de la humanidad crear a los hombres para po- los que él llama justos e inocentes: ¿por qué son siem-
nerlos luego en manos de poderes totalitarios? (14- pre ellos los que se llevan la peor parte? La respuesta
17). por parte de Dios es sencilla y, aunque no es inme-
A lo largo de todos los tiempos, interrogantes como diata, no fallará: «el soberbio, el ambicioso fracasará,
éstos han sido dirigidos a Dios. Se llega hasta a afirmar mas el justo por su fidelidad, vivirá». ¡Menudo pro-
que el dolor humano es la principal causa del ateismo. blema para el profeta explicar a sus contemporáneos,
¿Cómo creer en Dios después de las devastadoras y nosotros hoy a los nuestros, esta respuesta que de
campañas militares de estos imperios atestiguadas todos modos sigue mostrando visos de injusticia, má-
desde la antigüedad hasta la época más reciente? En xime para una época que todavía no ha abierto sus
medio de tanto horror, ¿dónde está Dios? No es fácil horizontes a la escatología ni a la fe en la vida eterna!
para el profeta responder a un interrogante de seme- Todo lo que puede constatar el profeta es que algún
jante magnitud. Está limitado por una serie de facto- día, aunque lejano, el justo vivirá si se mantiene fiel
res históricos, culturales y religiosos que no le permi- –mantenemos la expresión «fidelidad» del texto he-
ten dar una respuesta como nosotros la quisiéramos breo; el texto griego utiliza «fe», versión que utilizará
hoy. Él mismo se declara en estado de guardia, de si- Pablo en Rom 1,17 y Gál 3,11–. Y mientras este mo-
lencio y desierto interior para ver qué le responderá el mento llega, ¿qué? Lo único que los oprimidos pue-
mismo Dios (2,1). den hacer es entonar coplas, sátiras y epigramas con-
2,1-5 Espera y oráculo. A la inquietante pregunta tra los prepotentes opresores.
anterior sigue el tiempo de espera de la respuesta. Sin perder esto de vista, es obvio que hoy no po-
Dios, en efecto, responde (2-4). El Señor señala la demos reducir la resistencia y la lucha contra la injus-
suerte que espera a los injustos y opresores, no sólo a ticia a tales gestos. Veintitantos siglos después de Ha-
los actuales y a los que vendrán, sino también a los del bacuc, las expectativas de los injustamente oprimidos
pasado. En el pasado, todos los grandes terminaron siguen vigentes; ellos esperan un orden distinto de co-
cayendo humillados en manos de otros más podero- sas, una vida de paz, de armonía y de justicia, pero en
sos; el caso concreto lo están viviendo los contempo- este mundo, no en el más allá, hacia donde continua-
ráneos de Habacuc: mientras Asiria la invencible está mente nuestra errada predicación pretende remitir su
expirando, sobre sus ruinas se está alzando otro poder suerte.
aún más fuerte, el de los caldeos. Pero sobre ellos ven- 2,6-20 Copla de los cinco ayes. Con intención de
drá otro más fuerte que los azotará. El profeta ve esta exorcizar el miedo y la tentación de caer en la pasivi-
secuencia de muerte de un poder y surgimiento de dad, pero sobre todo con la intención de meter en la
otro como designio del mismo Dios; Él va determi- conciencia del pueblo lo pasajero del poderío y la
1027 HABACUC 2
7 De pronto se alzarán tus acreedores, 14 cuando toda la tierra se llene
despertarán del conocimiento
y, sacudiéndote bien, te desvalijarán; de la gloria del Señor,
8 porque saqueaste a tantas naciones, como las aguas colman el mar.
los demás pueblos te saquearán; 15 ¡Ay del que emborracha a su prójimo,
por tus asesinatos y violencias lo embriaga con una copa drogada,
en países, ciudades y poblaciones. para mirarlo desnudo!
9 ¡Ay del que mete en casa 16 Bebe tú también
ganancias injustas y enseña el prepucio,
y anida muy alto llénate de ofensas y no de honores,
para librarse de la desgracia! que la copa de la mano del Señor
10 Destruyendo a tantas naciones se volverá contra ti
has acarreado la deshonra de tu casa y tu gloria se convertirá en vergüenza.
y has malogrado tu vida. 17 El Líbano violentado te aplastará,
11 Hasta las piedras de las paredes la matanza de animales te aterrará:
reclamarán por tus asesinatos y violencias
y las vigas de madera responderán. en países, ciudades y poblaciones.
12 ¡Ay del que construye 19 ¡Ay del que dice a un trozo de madera:
con sangre la ciudad Despierta,
y funda la capital sobre el crimen! y a una piedra: levántate!
13 El Señor de los ejércitos ha decidido ¿Te va a comunicar algún mensaje?
que trabajen los pueblos Míralo recubierto de oro y plata,
para el fuego y no tiene alma.
y las naciones se cansen inútilmente, 18 ¿De qué le sirve al ídolo

prepotencia, el profeta sugiere estas coplas en forma que aquí entra en juego la figura de la casa, entendi-
de lamento, las cuales son en realidad un modo de da en un doble sentido: el real, como lugar al que van
enjuiciar al opresor y dictarle su condena. Cada la- a parar los bienes ajenos, y el metafórico, común en
mento/condena subraya alguna de las actitudes más la Biblia, de descendencia o dinastía.
frecuentes entre los conquistadores, y de acuerdo con En nuestros «círculos bíblicos», se podría hacer el
el mal que hacen se describe el castigo, que en reali- ejercicio de nombrar las dinastías o imperios eco-
dad es una exacta aplicación de la ley del Talión. nómicos que absorben la riqueza de nuestros pue-
Nuestro mundo actual conoce y sufre los efectos de blos; constataremos que la lista es demasiado peque-
las acciones malvadas de quienes se creen dueños y ña, si la comparamos con el número de familias o de
señores del mundo. De ahí que la palabra del profeta habitantes de nuestros pueblos. En línea con el profe-
cobre para hoy una gran vigencia, en tanto que re- ta, tendremos que denunciar esto a la luz de las si-
cuerda que los oprimidos no pueden resignarse a su- guientes preguntas: ¿Qué grado de justicia o injusticia
frir un orden de cosas según la voluntad de los opre- están generando esos emporios? ¿Cómo está repartida
sores y en tanto que cada una de esas acciones la riqueza de nuestras naciones? El profeta no invita a
debería convertirse en motivo de mofa y burla como acciones violentas, pero sí vaticina un fin nada pacífi-
una manera legítima de resistencia. co para estas casas que se han llenado con la riqueza
2,6b-8 Primer «ay» contra la codicia que lleva al de otros, porque dentro de ellas mismas está el ins-
acaparamiento. El profeta denuncia esta vía de enri- trumento de azote que acabará con ellas.
quecimiento violento que deja a los demás empobre- 2,12-14 Tercer «ay», esta vez contra la violencia so-
cidos como si se tratara de una deuda de los acapara- bre la cual se han construido tantas ciudades. También
dores con los expoliados. La invitación es a asumir la la ciudad posee aquí un sentido real y otro metafóri-
identidad de acreedores y cobrar esa deuda que, en co, en cuanto indica o sintetiza la imagen de todo el
justicia, ellos deben pagar. A nosotros se nos emplan- imperio. Ni la ciudad ni el imperio podrán gozar eter-
tilló en la conciencia la idea de que somos deudores namente de felicidad y bienestar, porque sus funda-
de una impagable «deuda externa». ¿Cuándo comen- mentos fueron echados sobre la sangre de los inocen-
zaremos a asumir la idea de Habacuc de que somos tes y los empobrecidos. En tales condiciones no hay
nosotros los que debemos empezar a cobrar la deuda posibilidad de que la vida sea transmitida con eficacia
que tienen los poderosos con nuestros pueblos sa- o durabilidad.
queados y empobrecidos? 2,15-17 El cuarto «ay» condena el extremo abusivo
2,9-11 Segundo «ay» en conexión con el primero, al que lleva creerse dueño y señor de bienes y perso-
ya que se refiere a la acumulación de riquezas; sólo nas. Es muy probable que el profeta aluda a prácticas
HABACUC 2 1028
que lo talle el artesano 7 Hundidas veo las tiendas de Cusán,
si es una imagen, sacudidas las lonas de Madián.
un maestro de mentiras? 8 ¿Es que arde, Señor, contra los ríos,
¿De qué le sirve al artesano contra los ríos tu cólera,
confiar en su obra contra el mar tu furor,
o fabricar ídolos mudos? cuando montas tus caballos,
20 En cambio, el Señor tu carro victorioso?
está en su santo templo: 9 Desenfundas y preparas tu arco,
¡silencio en su presencia cargas de flechas tu bolsa.
todo el mundo! Agrietas con torrentes el suelo
10 y al verte tiemblan las montañas;
Himno del profeta
1 Intercesión del profeta Habacuc cae una lluvia torrencial,
3 por delitos inadvertidos. el océano hace oír su voz,
2 ¡Señor, he oído tu fama; levanta sus brazos a lo alto.
11 Sol y luna se detienen en su morada
Señor, he visto tu obra!
Realízala, ahora, en nuestra vida a la luz de tus flechas que cruzan,
manifiéstala, en nuestros días, al brillo del relámpago de tu lanza.
12 Caminas enfurecido por la tierra,
y aunque estés enojado
acuérdate de la compasión. pisoteas furioso a los pueblos,
3 El Señor viene de Temán, 13 sales a salvar a tu pueblo,

el Santo del monte Farán; a salvar a tu ungido:


su resplandor cubre el cielo destrozas el techo
y la tierra se llena de la casa del malvado,
de sus alabanzas; desnudas sus cimientos hasta la roca.
4 su brillo es como el sol; 14 Con tus flechas atraviesas al capitán

su mano despide rayos y sus tropas se dispersan


y allí se esconde su poder. en torbellino
5 Ante él marcha la Peste, cuando triunfantes iban a devorar
la Fiebre sigue sus pasos. una víctima a escondidas.
6 Se detiene y tiembla la tierra, 15 Pisas el mar con tus caballos

lanza una mirada y hierve la inmensidad de las aguas.


y dispersa a las naciones; 16 Lo escuché
se derrumban las viejas montañas, y temblaron mis entrañas,
se hunden al oírlo se estremecieron mis labios,
las antiguas colinas, me entró un escalofrío
las órbitas primordiales, ante él. por los huesos

deshonrosas realizadas por los soldados vencedores feta ilustra con la divinidad de madera o de piedra:
sobre los vencidos. Con esta misma moneda será re- por hermosos que parezcan no pueden generar ni
tribuido el que ha obrado así, beberán de su misma transmitir vida: todo lo contrario.
copa. Nótese que aquí no se estimula la venganza o la 3,1-19 Himno del profeta. El profeta entona este
justicia por la propia mano; se subraya que es Dios y cántico o himno como una forma de hacer entender
no otro quien dará esa copa a los depravados. la diferencia que existe entre las obras y la suerte del
2,18-20 Quinto «ay», esta vez contra las prácticas injusto y opresor (2,6-17), secundado por sus falsas
idolátricas. No está mal que esta serie de «ayes», que divinidades (2,18-20), y las obras y la suerte del jus-
ha girado en torno al eje de la injusticia social y ética, to. Al mismo tiempo, intentar ilustrar la respuesta a
cierre con una condena a la idolatría. Si se conociera las dos quejas del inicio del libro. El cántico describe
a Dios, su proyecto, su propuesta de humanización, el poder absoluto y universal de Dios, subrayando, no
nunca se llegaría a los excesos que describen los cua- el poder militar y subyugante, sino el poder que ge-
tro primeros «ayes». Cuando el proyecto de liberación nera vida para quienes a lo largo de la historia la han
y de humanización propuesto por Dios es reemplaza- tenido amenazada y para quienes en el futuro se en-
do por el proyecto del hombre/pueblo ambicioso, cuentren en idéntica situación. Por eso, el profeta no
sólo puede generar injusticia y muerte, pues su meta ahorra palabras o imágenes para resaltar la acción de
es, de hecho, competir con Dios. Eso es lo que el pro- Dios.
1029 HABACUC 3
y me temblaban las ovejas del corral
las piernas al andar. y no quedan vacas en el establo;
Gimo por el día de angustia 18 yo festejaré al Señor
que se viene sobre el pueblo gozando con mi Dios salvador:
que nos oprime. 19 el Señor es mi fuerza,
17 Aunque la higuera no echa brotes me da piernas de gacela,
y las cepas no dan fruto, me encamina por las alturas.
aunque el olivo se niega a su tarea
y los campos no dan cosechas, Al director del coro:
aunque se acaban con instrumentos de cuerda.

No hay que quedarse sólo con la idea de un Dios El profeta pone así en guardia a quienes quieran
guerrero, manera como se concebía en aquel entonces asumir una vida de «justos»; son ellos los que tienen
a la divinidad. Hay que fijarse más bien en la opción que ir construyendo una sociedad justa, basada en las
radical –no simplemente preferencial– de Dios por la relaciones de igualdad. No hay que cruzarse de bra-
defensa del débil, por garantizar que aunque los so- zos para esperar pasivamente una intervención de
berbios y poderosos tengan en sus manos el dominio Dios. Su proyecto es eterno y su fidelidad por todas
del mundo van a perecer, pues sus planes y proyectos las edades, pero hay que recordar que en el proyecto
tienen que hundirse al no generar vida ni justicia. Sólo de Dios está contemplada la intervención activa del
hay un proyecto de justicia y de vida, el de Dios; lo de- hombre que debe ponerse desde ahora a construir
más es antiproyecto. ¿No fue eso también lo que qui- esa sociedad que se espera como fruto de la fidelidad
so decirnos María en su «Magnificat»? (cfr. Lc 1,47-55). de Dios.
SOFONÍAS
E
l profeta y su época. Sofonías es un profeta del reinado de Josías,
y Josías es una paradoja en el plan histórico de Dios. Después de
los tristes años de decadencia religiosa bajo el reinado de Mana-
sés (698-643 a.C.), Josías es el gran restaurador y continuador de las re-
formas religiosas de su bisabuelo Ezequías. Luchó eficazmente contra ni-
gromantes y adivinos, proscribió el culto en santuarios locales para
centralizarlo exclusivamente en Jerusalén, desarraigó los restos de la ido-
latría, luchó contra el influjo asirio, promovió con su ejemplo una nueva
observancia religiosa, logró ensanchar el reino hacia el norte en territorio
del destruido reino de Israel.
Semejante rey tenía todas las garantías para asegurar la prosperidad
suya y de su reino. Pero, ¿qué sucedió? Que el rey, intentando detener
las tropas del faraón que corrían en auxilio de Asiria, fue muerto en com-
1031 SOFONÍAS
bate en Meguido; el pueblo, escandalizado por aquel aparente abando-
no de Dios, volvió a los pecados religiosos, al sincretismo pagano. Estaba
a poca distancia de la catástrofe.
Sofonías colaboró con Josías (640-609 a.C.), denunciando las costum-
bres extranjeras, y predijo la destrucción de Nínive. Como profeta vive a
la sombra de su gran contemporáneo Jeremías.

Mensaje religioso. El tema central de la predicación de Sofonías es el


«día del Señor», un día de cólera que traerá la gran catástrofe sobre Jeru-
salén a causa de los pecados del pueblo. Es la respuesta de Dios a aque-
llos habitantes de la Ciudad Santa que piensan que «Dios no actúa ni bien
ni mal» (1,12), es decir, que contempla pasivo e indiferente la rampante
corrupción moral (1,1-18; 2,4-15).
Es esta maldad la que le lleva a Sofonías a penetrar, como ningún otro
profeta, en el sentido y raíz última del pecado que se anida en el cora-
zón de las personas; no los actos, sino sus motivaciones: la arrogancia
(2,10), la falta de confianza en Dios (3,1), la fanfarronería y la deslealtad
de sus profetas, el desprecio de la ley por los sacerdotes (3,2), la mentira
(3,13). El pecado, en definitiva, es la ruptura de una alianza que había
colocado al pueblo en una relación no jurídica, sino íntima y personal
con Dios. Por eso, el «día de la cólera», será un día de borrón y cuenta
nueva.
Pero la última palabra, como en los otros escritos proféticos, será un
oráculo de restauración. Primero vendrá la gran purificación (3,9-13). De
ella surgirá un «resto» de pobres y humildes, no constituido por la simple
circuncisión física, sino por la conversión y la humilde fidelidad. Por eso
también los paganos son llamados a incorporarse al servicio del Señor. El
centro de reunión de los dispersos no es ya el monte de Sión en su ma-
terialidad, sino el «Nombre del Señor», refugio del pueblo humilde.
1 Palabrasdel Señor que recibió Sofo- 6a los que se apartan del Señor,
1 nías, hijo de Cusí, hijo de Godolías, a los que no lo buscan
hijo de Azarías, hijo de Ezequías, durante el ni lo consultan.
reinado de Josías, hijo de Amón, en Judá. Días de ira
Destrucción (Ez 7)
2 Acabaré con todo 7 ¡Silencio en presencia del Señor!,
en la superficie de la tierra que se acerca el día del Señor.
–oráculo del Señor–: El Señor ha preparado un banquete
3 acabaré con hombres y animales, y ha purificado a sus invitados.
acabaré con las aves del cielo 8 El día del banquete del Señor

y los peces del mar, pediré cuentas a nobles


–con los escándalos y los malvados–; y príncipes reales
eliminaré a los hombres y a cuantos visten
de la superficie de la tierra a la moda extranjera;
–oráculo del Señor–. 9 a los que escalan la terraza del templo
4 Extenderé mi mano contra Judá –ese día–,
y contra todos los vecinos a los que llenan de engaños
de Jerusalén, y violencias la casa de su Señor.
eliminaré de este lugar 10 Aquel día –oráculo del Señor–
lo que queda de Baal se oirá gritar
y el nombre de sus sacerdotes en la Puerta del Pescado,
y su clero, gemir en el Barrio Nuevo
5 eliminaré y lamentarse en las colinas:
a los que adoran en las azoteas 11 ¡Giman, vecinos del Mortero!
a los astros del cielo, Que se acabaron los mercaderes,
a los que adorando al Señor desaparecieron
y jurando por él, los que cambian dinero.
juran también por Milcom, 12 Entonces registraré a Jerusalén

1,1 Título del libro. Como en toda la tradición pro- Milcom (5), dios extranjero amonita. La paciencia del
fética, la Palabra que se va a anunciar es del Señor. La Señor ha llegado a su fin, la única salida es la destruc-
presentación de este profeta es única: solo él presen- ción.
ta su genealogía de un modo tan completo. ¿Quiere 1,7–2,3 Días de ira. Con la solemnidad que co-
resaltar que proviene de la nobleza? Hay quienes rresponde, el profeta anuncia la llegada del «día del
piensan por el nombre de su padre que se trata de un Señor» (1,7); todo está dispuesto como si se tratara de
etíope, también llamado «cusita» en el Antiguo Testa- un acto religioso: banquete y purificación de los invi-
mento, proveniente por tanto de un país del norte de tados. Pero este «día del Señor» no es para banquete-
África. Al parecer, el profeta quiere demostrar su pro- ar, sino para juzgar. Los primeros en ser llamados a jui-
funda raigambre yahvista y, por su puesto, su origen cio son los príncipes reales y los que han contaminado
estrictamente judío. a Israel con costumbres extranjeras (1,8); les siguen los
1,2-6 Destrucción. El libro se abre con una ame- que profanan la casa del Señor con todo tipo de co-
naza de destrucción universal, tanto de hombres mercio religioso que esconde corrupción, engaño y
como de animales que pueblan la tierra, el cielo y el violencia (1,9). En fin, la intención del Señor es regis-
mar (2s), que nos hace recordar Gn 6,13. ¿Cuál es la trar cada rincón de Jerusalén para exterminar de ella
causa de esta decisión? El motivo aparente son los pe- a todos los que se han rebelado contra Él, guiados por
cados de Judá y de Jerusalén, que tienen como ex- la idea de que «Dios no actúa ni bien ni mal...» (1,12).
presión la idolatría y los cultos animistas y astrológicos El castigo consiste en no poder disfrutar de las rique-
(5). Judá ha llegado al punto máximo de paganismo zas que han obtenido, ni de las que pudieran obtener
desde la época de Manasés (698-643 a.C.), cuando se en el futuro. 1,14–2,3 va describiendo cómo será ese
abrieron las puertas del reino a todo tipo de culto pa- día del Señor. Sin embargo, el profeta considera que
gano. Jerusalén se inundó de dichos cultos, de altares a pesar de que su llegada es inminente, todavía hay
y de sacerdotes, lo cual indujo al sincretismo religioso: tiempo para la conversión. El llamado se centra en los
adoraban al Señor y al mismo tiempo rendían culto a humildes, en quienes en medio de todo sean capaces
1033 SOFONÍAS 2
con antorchas, 3 Busquen al Señor, los humildes
para pedir cuentas que cumplen sus mandatos:
a los adormecidos busquen la justicia,
con vinos generosos, busquen la humildad,
a los que piensan: tal vez así encontrarán un refugio
Dios no actúa ni bien ni mal; el día de la ira del Señor.
13 sus riquezas serán saqueadas,
Contra las naciones
sus casas derribadas, (Am 1,3–2,3)
las casas que construyan 4 Gaza quedará abandonada;
no las habitarán, Ascalón, devastada;
de las viñas que planten Asdod, despoblada al mediodía;
no beberán vino. Ecrón, arrancada.
14 ¡Se acerca el día grande del Señor! 5 ¡Ay de los que habitan en la costa,
Se acerca con gran rapidez: pueblo cretense!
el día del Señor es más ágil –la Palabra del Señor
que un fugitivo, va por ustedes–:
más veloz que un soldado. Canaán, tierra filistea,
15 Ese día será un día de cólera,
te dejaré totalmente despoblada,
día de angustia y aflicción, 6 el litoral se convertirá en pastizal,
día de destrucción y desolación, terreno del resto de los judíos,
día de oscuridad y tinieblas, 7 prados de pastores, corrales de ovejas,
día de nubes y nubarrones, que pastarán allí y al atardecer
16 día de trompeta y gritos de guerra,
se recogerán
contra las ciudades fortificadas, en las casas de Ascalón,
contra las altas torres de defensa. cuando el Señor, su Dios, los visite
17 Perseguiré a los hombres, para cambiar su suerte.
para que anden ciegos, 8 He oído los insultos de Moab,
porque pecaron contra el Señor; los ultrajes de los amonitas:
su sangre se derramará como polvo, insultaban a mi pueblo;
sus entrañas como estiércol, invadían su territorio;
18 ni su plata ni su oro podrán librarlos, 9 por eso ¡juro por mi vida!
el día de la cólera del Señor, –oráculo del Señor todopoderoso,
cuando el fuego de su celo Dios de Israel–,
consuma la tierra entera, Moab será como Sodoma,
cuando acabe cruelmente Amón como Gomorra:
con todos los habitantes de la tierra. campo de ortigas,
mina de sal, desierto permanente.
1 ¡Amontónense bien, –El resto de mi pueblo los saqueará,
2 pueblo despreciable!, sus supervivientes serán sus dueños–.
2 antes que los desparrame 10 Ésa será la paga de su orgullo,
como paja que se vuela, de sus insultos despreciativos,
antes que los alcance contra el pueblo
el incendio de la ira del Señor, del Señor todopoderoso;
antes que los alcance 11 terrible se les mostrará el Señor
el día de la ira del Señor. cuando elimine

de reconocer que no son las riquezas, ni el oro, ni la Nínive, que se tenía como la invencible, escapará al
plata las que pueden salvar (1,18), sino única y exclu- paso desolador del «día del Señor». Nótese la inten-
sivamente el amor misericordioso del Señor (2,3). ción de describir el castigo universal refiriéndose a los
2,4-15 Contra las naciones. Antes de pronunciar pueblos de los cuatro puntos cardinales, Moab y
el castigo definitivo sobre Judá y Jerusalén, el profeta Amón, al este; Filistea, al oeste; Asiria, al norte; y Etio-
describe el castigo previsto para las naciones vecinas: pía, al sur. El versículo 11 deja entrever la posibilidad
no quedará nada de ninguna de ellas. Ni siquiera de la conversión de los paganos al Dios de Israel.
SOFONÍAS 2 1034
a todos los dioses de la tierra; sus sacerdotes profanaban
entonces le rendirán homenaje las cosas santas,
cada una en su lugar violentaban la ley.
hasta las islas de los paganos. 5 En ella está el Señor justo,
12 También ustedes, nubios, que no comete injusticia;
caerán atravesados por mi espada. cada mañana dicta sentencia,
13 Él extenderá su mano hacia el norte al alba sin falta;
y exterminará a Asiria, pero el criminal no reconoce su culpa.
dejará a Nínive desolada, 6 Aniquilé naciones,
hecha un arenal, un desierto: derribé sus torres fortificadas,
14 en su recinto se tumbarán llené de escombros sus calles
manadas de fieras de toda especie, para que nadie transitara,
lechuzas y erizos arrasé sus ciudades
pernoctan en los capiteles, para que nadie las habitase,
resuena su canto en las ventanas, 7 pensando:
el umbral queda destrozado, Quizá escarmiente y me tema,
las maderas de cedro desnudas. y no será destruido su hogar
15 Ésta es la ciudad bulliciosa cuando yo le haga rendir cuentas;
que vivía confiada, pero ellos madrugaban
que pensaba: Yo y nadie más, para cometer
quedó reducida a escombros, toda clase de maldades.
a madriguera de fieras; 8 Por eso, esperen –oráculo del Señor–
los que pasan junto a ella a que yo me levante a acusar,
silban y agitan la mano. porque yo suelo
Juicio de Jerusalén
reunir a los pueblos,
1 ¡Ay
juntar a los reyes,
de la ciudad rebelde,
3 manchada y opresora!
para derramar sobre ellos mi furor,
el incendio de mi ira;
2 No obedeció ni escarmentó,
en el fuego de mi celo
no confiaba en el Señor se consumirá la tierra entera.
ni acudía a su Dios;
3 sus príncipes eran en ella Restauración
leones rugiendo; 9 Entonces purificaré los
sus jueces, lobos a la tarde, labios de los pueblos
sin comer desde la mañana; para que invoquen todos
4 sus profetas, unos fanfarrones, el Nombre del Señor
hombres desleales; y le sirvan de común acuerdo;

3,1-8 Juicio de Jerusalén. La intención del oráculo salvación. El castigo, por tanto, no es de destrucción
contra las naciones de 2,4-15 era hacer entender a total, sino un remesón purificador. Los versículos 9s
Judá que a ella también podría pasarle lo mismo; sin anuncian la purificación universal que luego se con-
embargo, no se dio por enterada, no escarmentó (1), creta en la salvación centrada en Jerusalén, lugar
entregada como estaba a toda clase de delitos y peca- adonde vendrán todos los adoradores del Señor a pre-
dos, desde los príncipes y dirigentes hasta sus profetas sentar sus ofrendas. Lo harán sin ninguna vergüenza
y sacerdotes (3). Como no escarmentaron con el cas- por los delitos pasados, porque el Señor habrá arran-
tigo infligido a las demás naciones (6s), ahora el Señor cado de cada uno su soberbia (11). La otra imagen
acusará y castigará a su pueblo como al resto (8). La que comenzará a mostrar Jerusalén está fundada so-
mención en el versículo 3 de los príncipes ha hecho bre un pequeño resto fiel con el que el Señor comen-
pensar en el período en el cual gobernó en Jerusalén zará a cumplir sus promesas (12s). Este resto, también
una junta real, dado que Josías era apenas un niño llamado pueblo pobre y humilde, es la antítesis del
cuando heredó el trono; por ello, se supone que So- pueblo que describió en 3,3s. Éste sí hará posible la
fonías ejerció su ministerio profético en tiempo de Jo- inauguración de una nueva época marcada por la jus-
sías, aunque no propiamente de su reinado. ticia, la paz, la tranquilidad y la alegría de sus habi-
3,9-20 Restauración. De la amenaza de destruc- tantes. En medio de ellos estará el Señor como buen
ción universal se pasa súbitamente a la promesa de pastor buscando y reuniendo de nuevo al redil (19).
1035 SOFONÍAS 3
10 desde más allá de los ríos de Etiopía, ha echado a tus enemigos;
de la dispersión, el Señor dentro de ti
los que me rezan es el rey de Israel
me traerán ofrendas. y ya no temerás nada malo.
11 Aquel día 16 Aquel día dirán a Jerusalén:

no tendrás que avergonzarte No temas, Sión, no te acobardes;


17 el Señor, tu Dios,
de las acciones
con que me ofendiste, es dentro de ti
porque extirparé un soldado victorioso
tus soberbios discursos que goza y se alegra contigo,
y no volverás a insolentarte renovando su amor,
en mi monte santo. se llena de júbilo por ti,
18 como en día de fiesta.
12 Dejaré en ti un pueblo
Apartaré de ti la desgracia
pobre y humilde, y la vergüenza que pesa sobre ti;
13 un resto de Israel
19 entonces yo mismo
que se acogerá al Señor, trataré con tus opresores,
que no cometerá crímenes salvaré a los inválidos,
ni dirá mentiras reuniré a los dispersos,
ni tendrá en la boca les daré fama y renombre en la tierra
una lengua embustera. donde ahora los desprecian.
Pastarán y se tenderán 20 Entonces los traeré,
sin que nadie los espante. y cuando los haya reunido,
14 ¡Grita, ciudad de Sión;
les daré fama y renombre
lanza vítores, Israel; en todos los pueblos del mundo,
festéjalo exultante, Jerusalén capital! cambiando su suerte
15 Que el Señor ha expulsado ante sus propios ojos
a los tiranos, –lo ha dicho el Señor–.
AGEO
E
l profeta y su época. La actividad de Ageo registrada en el libro,
se extiende desde agosto a diciembre del 520 a.C., bajo el reina-
do de Darío de Persia. El año 538 a.C. Ciro permitió a los judíos
cautivos en Babilonia volver a su tierra. Un grupo bajo el mando de Ses-
basar aprovechó la ocasión, animado quizás por las maravillosas prome-
sas de Isaías II. Pocos años después, capitaneados por Zorobabel y por Jo-
sué como sumo sacerdote, regresó otra expedición de deportados. Pero
la situación que encontraron fue lamentable: ciudades en ruinas, campos
abandonados, murallas derruidas, el templo incendiado.
La predicación de Ageo deja entrever que entre los repatriados cun-
dió el desánimo, de modo que se limitaron simplemente a sobrevivir: re-
construir sus viviendas y trabajar sus campos, descuidando la reconstruc-
ción del templo y las ilusiones de independencia.
1037 AGEO
Por otra parte, las relaciones entre los pocos judíos que permanecie-
ron en la tierra y los regresados del exilio con comprensible complejo me-
siánico, se deterioró rápidamente. Tampoco ayudaba el ambiente de re-
vueltas y levantamientos en el imperio babilónico después de la muerte
de Ciro, hasta que la mano férrea de Darío I impuso de nuevo una paz
asegurada solamente por las armas.

Mensaje religioso. La predicación de nuestro profeta gira en torno a


dos temas: el templo y la irrupción de la era escatológica, el segundo con-
dicionado por el primero. A diferencia de otros profetas, Ageo no se pre-
ocupa de problemas morales, sino del templo como lugar de la presen-
cia del Señor en la tierra, y es esta presencia la que traerá la paz, de la
mano de un elegido de Dios, de un rey de la estirpe de David. Estas es-
peranzas mesiánicas las recoge, de momento, Zorobabel, el restaurador
del templo.
El horizonte mesiánico que abrió Ageo, se cumplió en Jesús de Naza-
ret. El oráculo de la presencia salvadora del Señor «Yo estoy con ustedes»
(1,13), resonará en las palabras del resucitado: «Yo estaré con ustedes
hasta el final de los tiempos» (Mt 20,28). Y esta presencia tendrá un nue-
vo templo: su cuerpo muerto y resucitado: «Derriben este santuario y en
tres días lo reconstruiré… pero él se refería al santuario de su cuerpo» (Jn
2,19.21).
1 Elaño segundo del reinado de Darío, Porque mi casa está en ruinas,
1 el día primero del sexto mes, el Señor mientras ustedes
dirigió la palabra, por medio del profeta disfrutan cada uno de su casa.
Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gober- 10 Por eso el cielo ha retenido el rocío
nador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, y la tierra ha retenido la cosecha;
sumo sacerdote: 11 porque he llamado una sequía

Primer oráculo
sobre la tierra y los montes;
2 –Así dice el Señor Todopoderoso: Este
sobre el trigo, el vino, el aceite;
sobre los productos del campo,
pueblo anda diciendo que todavía no ha lle- sobre hombres y ganados;
gado el momento de reconstruir el templo. sobre todos sus trabajos.
3 Y el Señor dirigió la palabra, por medio
12 Zorobabel, hijo de Sealtiel, y Josué,
del profeta Ageo:
4 –¿De modo que es tiempo de vivir en hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y el resto
casas lujosas, mientras el templo está en del pueblo obedecieron al Señor; porque el
ruinas? 5 Pues ahora, así dice el Señor To- pueblo, al oír las palabras del profeta Ageo,
dopoderoso: tuvo miedo al Señor.
13 Ageo, mensajero del Señor, transmitió
Fíjense en su situación: al pueblo este mensaje del Señor:
6 Siembran mucho,
–Yo estoy con ustedes –oráculo del Se-
pero cosechan poco, ñor–.
comen, 14 El Señor movió a Zorobabel, hijo de
pero se quedan con hambre; Sealtiel, gobernador de Judea; a Josué, hijo
beben, pero siguen sedientos; de Yosadac, sumo sacerdote, y al resto del
se abrigan, pero tienen frío; pueblo; ellos fueron y emprendieron las
y el asalariado obras del templo del Señor de los ejércitos,
guarda su paga en saco roto. su Dios.
7 Así dice el Señor Todopoderoso:
15 Era el veinticuatro del sexto mes.
Fíjense en su situación
8 suban al monte, traigan maderos, Segundo oráculo
construyan el templo; yo lo aceptaré 1 Elaño segundo del reinado de Darío,
y mostraré en él mi gloria 2 el veintiuno del mes séptimo, el Señor
–dice el Señor–. dirigió la palabra por medio del profeta
9 Esperaban abundancia, Ageo:
resultó escasez; 2 –Di a Zorobabel, hijo de Sealtiel, go-
lo que guardan en su casa, bernador de Judea, y a Josué, hijo de Yo-
yo lo disperso de un soplo; ¿por qué? sadac, sumo sacerdote, y al resto del pue-
–oráculo del Señor Todopoderoso–. blo: 3 ¿Queda alguien entre ustedes que

1,1 Título del libro. Con el estilo de una crónica se diferente: falta de medios, enfrentamientos y acusa-
nos informa de la identidad escueta del profeta y de ciones mutuas entre los que han regresado y los que
los destinatarios del primer oráculo. Por lo demás, se han quedado; en fin, el letargo propio de una reli-
nada se sabe sobre Ageo. Hemos de suponer que se gión que había sido sacudida violentamente.
trata de un profeta cultual de Jerusalén. La estrategia de Ageo es animar a todos los fieles a
1,2-15 Primer oráculo. Han pasado varios años poner mano en la reconstrucción del templo como
desde que Ciro, rey persa, había firmado el edicto base principal para que Dios comience a cumplir sus
que autorizaba el regreso de los desterrados a sus lu- promesas: 1. Mostrar su Gloria (8) para dar sentido a
gares de origen. Los hebreos regresaron a Jerusalén una vida que se afana mucho sin obtener apenas
acompañados por Zorobabel como gobernador y por nada, viviendo en casas cubiertas, mientras el templo
Josué como sumo sacerdote. El ánimo y el espíritu ini- se halla en ruinas (4-6). 2. Bendecir a la tierra y sus ha-
cial era reconstruir tanto la ciudad como el templo. bitantes con abundancia de frutos hasta ahora ausen-
Sin embargo, aquel primer impulso se había ido per- tes por la carencia del templo y de la presencia de
diendo, y la realidad con que se encuentran es muy Dios (9-11). Los versículos 12-15 registran el efecto
1039 AGEO 2
haya visto este templo en su esplendor pri- Los sacerdotes respondieron que no.
mitivo?, ¿qué es lo que ven ahora?, ¿no les 13 Ageo añadió:
parece que no existe? 4 Pues ánimo, Zoro- –Y si cualquiera de esas cosas toca un
babel –oráculo del Señor–; ánimo, Josué, cadáver, ¿queda contaminada?
hijo de Yosadac, sumo sacerdote; ánimo, Los sacerdotes respondieron que sí. 14 Y
pueblo entero –oráculo del Señor–; ¡a la Ageo replicó:
obra!, que yo estoy con ustedes –oráculo –Lo mismo le pasa a este pueblo y na-
del Señor Todopoderoso–, 5 según el com- ción respecto a mí: todas las obras que me
promiso que pacté con ustedes cuando sa- ofrecen están contaminadas. 15 Ahora bien,
lieron de Egipto, y mi Espíritu sigue entre fíjense en el pasado. Antes de construir el
ustedes; no teman. 6 Y así dice el Señor To- templo: 16 ¿cómo les iba? El montón cuyo
dopoderoso: Dentro de muy poco yo agi- peso calculaban que pesaba veinte no pe-
taré cielo y tierra, mares y continentes; saba más que diez; calculaban sacar cin-
7 haré temblar a todas las naciones y ven- cuenta toneles de vino del lagar y sacaban
drán las riquezas de todos los pueblos, y veinte. 17 Es que yo hería con gorgojo, pul-
llenaré este templo de gloria –dice el Señor gón y granizo sus trabajos, y no se volvían
Todopoderoso–. 8 Mía es la plata, mío es el a mí –oráculo del Señor–. 18 Ahora, miran-
oro –oráculo del Señor Todopoderoso–. 9 La do hacia atrás, fíjense en el día veinticuatro
gloria de este segundo templo será mayor del mes noveno, cuando se echaron los ci-
que la del primero –dice el Señor Todopo- mientos del templo del Señor: 19 ¿quedaba
deroso–. En este sitio daré la paz –oráculo grano en el granero? Viñas, higueras, gra-
del Señor Todopoderoso–. nados y olivos no producían. A partir de
Tercer oráculo
ese día los bendigo.
10 El segundo año de Darío, el veinticua- Cuarto oráculo
tro del mes noveno, recibió el profeta Ageo 20 El veinticuatro del mismo mes el Se-
esta Palabra del Señor: ñor dirigió por segunda vez la palabra a
11 –Así dice el Señor Todopoderoso: Ageo:
Consulta a los sacerdotes el caso siguiente: 21 –Di a Zorobabel, gobernador de Ju-
12 Si uno toca carne consagrada con los dea: Haré temblar cielo y tierra, 22 volcaré
pliegues del vestido y toca con ella pan o los tronos reales, destruiré el poder de los
caldo o vino o aceite o cualquier alimento, reinos paganos, volcaré carros y conducto-
¿quedan consagrados? res, caballos y jinetes morirán a manos de

producido por la predicación del profeta. Pocos, o la apatía, el profeta arremete con otro oráculo: todo
casi ningún profeta, pudo obtener este resultado tan está quedando impuro a causa del pueblo. Desde que
inmediato de su predicación. iniciaron la obra había comenzado a operar la bendi-
2,1-9 Segundo oráculo. De nuevo, y a pesar de la ción (19), así que no hay que desanimarse.
noticia de 1,12-15 de que se habían emprendido las 2,20-23 Cuarto oráculo. Promesa dirigida expresa-
obras, el profeta apela a los dirigentes del pueblo para mente a Zorobabel, descendiente davídico sobre
animarlos en la empresa de reconstrucción. Hay una quien estaban puestas las esperanzas de restauración
garantía por parte de Dios: Él, que los acompañó des- de la dinastía davídica y, sobre todo, de restablecer los
de la salida de Egipto, aún está con ellos (5); no ha principios de las esperanzas mesiánicas. Los signos
cambiado de parecer y, sobre todo, nunca lo han de- cósmicos de impacto universal preanuncian el avance
rrotado. Para muchos creyentes, el Señor había sido seguro del Señor Todopoderos que tomará posesión
derrotado y humillado por los babilonios, de ahí la ex- de nuevo de su templo y gobernará a través de Zoro-
plicación de Ageo. Él continúa ejerciendo su señorío babel.
universal, que se podrá ver de modo patente cuando Ahora bien: ¿era precisamente eso lo que el Señor
todos los pueblos vengan a Jerusalén a postrarse ante había prometido tantas veces por medio de sus profe-
Dios portando sus bienes y riquezas (6-8). El objetivo tas a su pueblo, a su «resto» fiel? ¡En absoluto! Tene-
final es la paz que Dios otorgará desde su lugar santo mos que entender que los profetas son hombres limi-
(9). tados, condicionados por su tiempo, su lugar y sus
2,10-19 Tercer oráculo. Seguramente, las obras no circunstancias y que, convencidos de estar anuncian-
avanzaban al ritmo que el profeta quería: nada de lo do o promoviendo la voluntad de Dios, muchas veces
dicho se cumplía. Ante el desánimo, la negligencia y hicieron lo contrario. Como cualquiera de nosotros,
AGEO 2 1040
sus camaradas. 23 Aquel día –oráculo del Señor–; te haré mi anillo de sellar, porque te
Señor Todopoderoso– te tomaré, Zoroba- he elegido –oráculo del Señor Todopode-
bel, hijo de Sealtiel, siervo mío –oráculo del roso–.

ellos también tuvieron sus ambigüedades. Un par de zaban a soñar con la abolición completa de la estruc-
ejemplos nos ayudarán a comprenderlo mejor: Sa- tura monárquica.
muel, juez/profeta de los últimos tiempos de la época Recordemos que nuestro profeta Ageo está ejer-
tribal termina identificándose con la ideología monár- ciendo su ministerio en una época en que ya no hay
quica cuando unge a Saúl (1 Sm 10,1). Después tiene monarquía, pero en la que aún se piensa en el des-
el coraje de rectificar y destituye a Saúl (1 Sm 15), cendiente davídico, en su caso muy a la mano, Zoro-
pero para ungir a David (1 Sm 16,13). Samuel actua- babel, su presencia y parentesco con David mantie-
ba con la mejor intención, buscaba lo mejor para el nen viva la esperanza del restablecimiento de una
pueblo en sintonía con la voluntad del Señor; pero monarquía «corregida». Pero, por el momento, se
con estos hechos, en el fondo estaba legitimando en hace más necesaria la recuperación de la otra institu-
nombre del Señor un antiproyecto, por más que antes ción imprescindible para Israel: el templo. Por más
de ungir al rey hubiera puesto de manifiesto los ries- que la realidad vivida haga pensar en un Dios venci-
gos y peligros que corría Israel organizándose como do, sometido y derrotado, los profetas del período
monarquía (cfr. 1 Sm 8,10-19). postexílico se esforzarán al máximo por vencer tal
El segundo ejemplo es Natán, el profeta pro-monár- idea: todavía se puede contar con el mismo Dios que
quico del partido de David. Aunque se le conoce los sacó de Egipto, sus intenciones y el compromiso
como un valiente profeta, que enrostró al rey su peca- con su pueblo siguen vigentes. Ageo no encuentra un
do de abuso de poder a través de la parábola de la camino más adecuado para el ejercicio de su ministe-
ovejita del pobre (2 Sm 12,1-12), también ha pasado a rio que la coyuntura de la necesaria reconstrucción
la historia por la llamada profecía o promesa davídica del templo y rodea su restauración con una serie de
(2 Sm 7,16) que no sólo legitima el poder y la realeza ventajas y beneficios puestos en boca del Señor. Mas
de David, sino también su perpetuidad en el trono no por eso puede dejar a un lado su opción por los
«exclusivamente» a través de un descendiente suyo. empobrecidos; él mismo reconoce que son ellos, los
La ambigüedad pues, nunca va a faltar. Estos hom- desposeídos, los que arrimarán el hombro a la tarea.
bres de Dios tendrán como todo israelita una clara Por este medio también hará ver la importancia teo-
conciencia del daño estructural que corroe a la na- lógica del «resto», en definitiva, de lo mínimo e irriso-
ción, y por eso una de las características propias de los rio: el nuevo templo, aunque pequeño y modesto,
profetas de Israel será la de ser la conciencia crítica será aún más glorioso que el anterior. Ésta será tam-
del rey. Pero casi nunca hablarán contra la monarquía bién la imagen para aplicar al mismo pueblo: aunque
como estructura dañina y perniciosa. Soñaban con el pobre y desposeído será, ahora sí, glorioso, pues ya se
ascenso al poder de un nuevo David, pero no alcan- está inaugurando una nueva época.
ZACARÍAS
U
no o dos Zacarías. La mayoría de los comentaristas modernos
distinguen dos partes en el libro (1–8 y 9–14), diversas por el con-
tenido, estilo e intención. La primera se ocupa del templo, la se-
gunda prescinde de él; la primera da mucha importancia a la actividad
humana, la segunda sólo se fija en la acción de Dios; la primera estima
mucho la profecía, la segunda asiste a su desaparición; la primera es libro
de visiones, la segunda de oráculos; en la primera abundan los datos bio-
gráficos, en la segunda son escasos; en la primera abundan las fórmulas
proféticas, en la segunda las apocalípticas. La primera parte recogería la
predicación de Zacarías, contemporáneo de Ageo; la segunda sería obra
de otro autor de época posterior.

Zacarías y su época. Aparece citado, junto con Ageo, en Esdras 5,1 y


6,14, como inspirador de la reconstrucción del templo. Probablemente
ZACARÍAS 1042
perteneció a una familia sacerdotal y, como tal, fue llamado desde muy
joven al servicio del templo. Su actividad se extiende hasta diciembre del
518 a.C. Coincidió por poco tiempo con Ageo, con quien compartió los
dos grandes temas de predicación, reconstrucción del templo y la restau-
ración escatológica.
Sobre la época véase la introducción a Ageo. En cuanto al contexto
histórico de la segunda parte del libro: Zacarías II (9–14), es muy difícil
de precisar. Los nombres mencionados, tales como Asiria, Egipto, etc.,
más que referirse a una situación presente, evocan el pasado para resal-
tar que lo que Dios hizo con esos pueblos lo sigue y seguirá haciendo,
como Señor de la historia, con otros pueblos.

Mensaje religioso. Zacarías se inserta conscientemente en la línea de


los antiguos profetas (1,4), predica la conversión, inculca exigencias éti-
cas, critica el culto sin justicia. Depende de Isaías II (2,10-17) y más de
Ezequiel en procedimientos literarios.
Como para Ageo, también para Zacarías la reconstrucción del templo
es garantía de la restauración de la era mesiánica. Este futuro mesiánico
es descrito en la segunda parte del libro en un estilo visionario que está
anticipando ya la literatura apocalíptica. Aunque difícil de entender para
nosotros, este Zacarías II es el más citado en el Nuevo Testamento, cuyos
autores vieron realizados en la pasión de Jesucristo el simbólico mensaje
del profeta.
1 En el año segundo de Darío, el Conviértanse de su mala conducta
1mes octavo, el Señor dirigió la pala- y de sus malas acciones;
bra al profeta Zacarías, hijo de Bere- pero ellos no me escucharon
quías, hijo de Idó: ni me hicieron caso
Exhortación a la conversión
–oráculo del Señor Todopoderoso–.
5 Sus antepasados, ¿dónde están?,
2 –El Señor estaba muy irritado con los
antepasados de ustedes. 3 Ahora diles: sus profetas, ¿viven para siempre?
6 En cambio, mis palabras y decretos,
Así dice el Señor Todopoderoso:
Vuelvan a mí que encomendé
–oráculo del Señor Todopoderoso–, a mis siervos los profetas,
y yo volveré a ustedes ¿no alcanzaron a sus antepasados?
–dice el Señor Todopoderoso–. Entonces se convirtieron diciendo:
4 No sean como sus antepasados, Como el Señor
a quienes predicaban había dispuesto tratarnos
los más antiguos profetas por nuestra conducta,
diciendo: y nuestras acciones,
Así dice el Señor Todopoderoso: así nos ha tratado.

OCHO VISIONES
Primera: castaños y blancos. 9 Pregunté: –¿Quié-
Los jinetes nes son, señor? Me contestó el ángel que
(Ap 6,1-8)
hablaba conmigo:
7 El veinticuatro del mes undécimo del
–Te voy a enseñar quiénes son.
segundo año del reinado de Darío, el Se- 10 Y el que estaba entre los arbustos
ñor dirigió la palabra a Zacarías, hijo de me dijo: –A éstos los ha despachado el
Berequías, hijo de Idó: Señor para que recorran la tierra.
8 En una visión nocturna se me apare- 11 Ellos informaron al ángel del Señor,
ció un jinete sobre un caballo rojo, para- que estaba entre los arbustos:
do en una hondonada entre unos arbus- –Hemos recorrido la tierra y la hemos
tos; detrás de él había caballos rojos, encontrado en paz y tranquila.
1,1 Título del libro. Este primer versículo nos ubi- por ocho visiones, que están en relación con la suerte
ca en la historia. Esta fecha corresponde al año 520 de Jerusalén. Todas las visiones, excepto la cuarta,
a.C. También nos revela el nombre del profeta que da presentan un mismo esquema: el vidente obtiene una
nombre al libro. visión e interroga al ángel del Señor sobre el significa-
1,2-6 Exhortación a la conversión. Con estos ver- do de lo que ve. No hay un orden lógico en las visio-
sículos introductorios, Zacarías se sitúa en la línea de nes, pero sí se pueden agrupar en torno a una posible
la profecía en Israel, uno de cuyos aspectos fue siem- idea precisa del profeta: Dios decide purificar la tierra
pre el llamado a la conversión al Señor. Zacarías re- (1ª, 2ª, 6ª y 8ª), esta purificación tiene un epicentro:
cuerda a la comunidad de repatriados que antes del Judá y Jerusalén, primero exterminando de allí el pe-
exilio hubo profetas que predicaron esto mismo y que cado (7ª) y luego haciendo de Jerusalén lugar para to-
no fueron escuchados. Así la comunidad actual debe dos los pueblos bajo el único señorío de Dios (3ª),
tener conciencia de ese pasado, leer los aconteci- concretado en el sumo sacerdote (4ª). Allí Dios se en-
mientos históricos como intervenciones de Dios y no cargará de vigilar a toda la tierra con la ayuda de dos
recaer en el mismo camino de sus antepasados para ungidos (5ª). Las visiones culminan con la coronación
que el Señor no tenga que castigarlos de nuevo. La simbólica de Zorobabel.
memoria histórica no se puede perder, de ella hay 1,7-17 Primera: Los jinetes. Los jinetes que reco-
mucho que aprender si se quiere crear con seguridad rren toda la tierra la encuentran en paz (11), pero fal-
el futuro. ta el bienestar completo en Jerusalén y en el resto de
1,7–6,15 Ocho visiones. Lo esencial de la primera ciudades de Judá. Por ello, el ángel interroga sobre el
parte del libro llamado «Zacarías I», está compuesta fin del castigo. El Señor impone el castigo contra quie-
ZACARÍAS 1 1044
12 Entonces el ángel del Señor dijo: Respondió: –Aquellos son los cuernos
–Señor Todopoderoso, ¿cuándo te vas a que dispersaron tan bien a Judá, que na-
compadecer de Jerusalén y de los pue- die pudo levantar cabeza, y los herreros
blos de Judá? Ya hace setenta años que han venido a espantarlos, a derribar los
estás enojado con ellos. cuernos de las naciones que embestían a
13 El Señor contestó al ángel que ha- Judá para dispersarla.
blaba conmigo palabras buenas, frases Tercera:
de consuelo. 14 Y el ángel que me habla- El cordel de medir
ba me ordenó proclamar: (Is 54,2-3; Jr 31,38-40)
–Así dice el Señor Todopoderoso: 5 Levanté la vista y vi a un hombre con

Siento celos de Jerusalén, un cordel de medir. 6 Pregunté: –¿Adónde


celos grandes de Sión, va ése?
15 y siento un gran enojo Me contestó: –A medir Jerusalén, pa-
contra las naciones confiadas ra comprobar su anchura y longitud.
7 Entonces se adelantó el ángel que
que se aprovechan
de mi breve enojo hablaba conmigo y otro ángel le salió al
para redoblar su maldad. encuentro, diciéndole:
16 Por eso, así dice el Señor: 8 –Corre a decirle a aquel muchacho:

Me vuelvo a Jerusalén Por la multitud de hombres


con compasión, y ganados que habrá,
mi templo será reedificado Jerusalén será ciudad abierta;
–oráculo del Señor Todopoderoso– 9 yo la rodearé
y aplicarán la plomada a Jerusalén. como muralla de fuego
17 Sigue proclamando:
y mi gloria estará en medio de ella
Así dice el Señor Todopoderoso: –oráculo del Señor–.
Otra vez rebosarán 10 ¡Ánimo, vamos!,
las ciudades de bienes, escapen del país del norte
el Señor consolará otra vez a Sión, –oráculo del Señor–,
Jerusalén será su elegida. que yo los dispersé
Segunda: a los cuatro vientos
Los cuernos y los herreros –oráculo del Señor–.
(Dn 7,8.11.20; Sal 75) 11 ¡Ánimo, hijos de Sión,
1 Levanté la vista y vi cuatro cuer- que habitan en Babilonia, escapen!
2 nos. 2 Pregunté al ángel que habla- 12 Porque así dice
ba conmigo: –¿Qué significan? el Señor Todopoderoso
Me contestó: –Significan los cuernos a las naciones que los deportaron:
que dispersaron a Judá, a Israel y Jeru- El que los toca a ustedes,
salén. toca a la niña de mis ojos.
3 Después el Señor me enseñó cuatro 13 Yo levantaré mi mano contra ellos,
herreros. 4 Pregunté: –¿Qué han venido a y serán saqueados
hacer? por sus propios esclavos,

nes se aprovecharon de su breve cólera para incre- simbolizar la «universalidad» del mal que se propaga
mentar el mal a su pueblo. Luego vendrá el tiempo de por los cuatro puntos cardinales de la tierra. Esta últi-
la compasión para Jerusalén (16) y para el resto de ma posibilidad encuadra mejor con la segunda ima-
ciudades de Judá (17). gen: los cuatro herreros que espantan a los cuernos. Es
2,1-4 Segunda: Los cuernos y los herreros. Esta como una decisión de Dios de poner fin al mal que
segunda visión se compone de dos imágenes: la pri- cunde sobre toda la tierra (3).
mera corresponde a los cuatro cuernos que embisten 2,5-17 Tercera: El cordel de medir. El ambiente
a toda la tierra. El cuerno aquí es símbolo de fuerza y postexílico no deja de ser preocupante para el pueblo
de poder; el número cuatro podría referirse a los im- y para el profeta. Jerusalén continúa en ruinas, las pro-
perios poderosos que han azotado a los pequeños mesas no se cumplen y el desánimo –quizá también la
pueblos del Cercano Oriente, pero también podrían desidia– es el denominador común. En su afán de ani-
1045 ZACARÍAS 4
y sabrán que el Señor Todopoderoso 5Y añadió: –Pónganle en la cabeza un
me ha enviado. turbante limpio.
14 Festeja y aclama, joven Sión, Le pusieron el turbante limpio y lo re-
que yo vengo a habitar en ti vistieron.
–oráculo del Señor–. 6 El ángel del Señor, que estaba de
15 Aquel día se incorporarán al Señor pie, dijo a Josué:
muchos pueblos 7 Así dice el Señor Todopoderoso:
y serán pueblo mío; Si sigues mi camino
habitaré en medio de ti, y guardas mis mandamientos,
y sabrás que el Señor Todopoderoso también administrarás mi templo
me ha enviado a ti. y guardarás mis atrios,
16 El Señor tomará a Judá y te dejaré acercarte
como herencia suya con ésos que ahí están.
en la tierra santa 8 Escuchen, Josué, sumo sacerdote, y
y volverá a elegir a Jerusalén. sus compañeros que están sentados de-
17 ¡Silencio todos ante el Señor,
lante de él: ustedes son figuras proféticas
que se levanta en su santa morada! de lo que ha de venir. Yo he de traer a mi
Cuarta: siervo Germen. 9 Miren la piedra que pre-
Investidura del sumo sacerdote sento a Josué: es una y lleva siete ojos.
(Éx 28s; Lv 8) Tiene una inscripción: En un día quitaré
1 Después me enseñó al sumo sa-
el pecado de esta tierra –oráculo del Se-
3 cerdote, Josué, de pie ante el ángel ñor Todopoderoso–. 10 Aquel día se invi-
del Señor. A su derecha estaba el Satán tarán unos a otros a descansar bajo la
acusándolo. 2 El Señor dijo a Satán: parra y la higuera –oráculo del Señor
–El Señor te llama al orden, Satán; el Todopoderoso–.
Señor, que ha escogido a Jerusalén, te
Quinta:
llama al orden. ¿No es ése un carbón ar- El candelabro y los dos olivos
diente sacado del fuego? (Ap 11,1-14)
3 Josué estaba vestido con un traje su-
Volvió el ángel que hablaba con-
1
cio, de pie delante del ángel. 4 Éste dijo a 4 migo y me despertó como se des-
los que estaban allí delante: –Quítenle el pierta a uno del sueño; 2 y me dijo: –¿Qué
traje sucio. ves?
Y a él le dijo: –Mira, aparto de ti la cul- Contesté: –Veo un candelabro de oro
pa y te visto de fiesta. macizo con un recipiente para el aceite

mar al pueblo, el profeta se figura una ciudad recons- sué indigno de llevar la investidura de máximo sacer-
truida; sus trazos, sus murallas... Sin embargo, no es dote. Mediante este recurso de la visión, el profeta en-
necesario trazar ni encerrar con muros unas cuantas troniza oficialmente a Josué validando su ministerio
casas. Jerusalén será una ciudad abierta para que pue- ordenado por el mismo Dios. En el trasfondo de esta
da contener la afluencia no sólo de los judíos que aún visión hay que recordar las contradicciones y enfren-
permanecen dispersos, los cuales son invitados a re- tamientos frecuentes entre los que regresaron de Ba-
gresar (10s), sino también para muchos otros pueblos bilonia y los que no habían ido al destierro.
que vendrán hasta Jerusalén, para formar entre todos La segunda parte de la visión, hasta ahora sin expli-
un solo pueblo, con un solo Señor (15), que reinará cación satisfactoria, corresponde a la piedra con siete
sobre todos desde su ciudad (17). ojos que recibe el sumo sacerdote. El contexto induce
3,1-10 Cuarta: Investidura del sumo sacerdote. a pensar en la vigilancia cercana que tendrá el Señor
Esta cuarta visión posee como característica especial la con su pueblo, el cual será purificado en un solo día
investidura de Josué como sumo sacerdote en una ex- (9). Ya purificados, los fieles vivirán en paz y tranquili-
traña asamblea celestial donde está siendo acusado dad y cada uno podrá invitar a su amigo a su propia
por Satán. Pese a las acusaciones, Josué es perdonado higuera y a su propia parra.
e investido con vestiduras limpias. Nótese la relación 4,1-14 Quinta: El candelabro y los dos olivos.
entre vestiduras «sucias» y «acusador» con «ser perdo- Otra preocupación que se percibe en la época del
nado» y vestiduras «limpias». Podría tratarse de alguna profeta es el ejercicio del poder: ¿quién debe ejercer-
situación anómala o impedimento que hacían de Jo- lo, la parte civil o la parte religiosa? Ciertamente el
ZACARÍAS 4 1046
encima, y siete lámparas a las que llega la terminará. Y así sabrás que el Señor
el aceite por siete tubos. 3 Y dos olivos Todopoderoso me ha enviado a ustedes.
junto a él, a derecha e izquierda. 10a El que despreciaba los humildes co-
4 Pregunté al ángel que hablaba con- mienzos, gozará viendo en manos de Zo-
migo: –¿Qué significa, señor? robabel la piedra emplomada.
5 El ángel que hablaba conmigo con-
Sexta:
testó: –Pero, ¿no sabes lo que significan? El libro volando
Repuse: No, señor. 1 Levanté de nuevo la vista y vi un
6a Entonces él me explicó:
10b –Esas siete lámparas representan
5 libro que volaba. 2 El ángel me pre-
guntó: –¿Qué ves?
los ojos del Señor, que se pasean por Contesté: –Veo un libro que vuela, de
toda la tierra. diez metros por cinco.
11 Entonces yo pregunté: –¿Y qué sig-
3 Me explicó: –Es la maldición que se
nifican esos dos olivos a derecha e iz- dirige a la superficie de todo el país. Por
quierda del candelabro? un lado del libro está escrito: Los ladro-
12 Insistí: –¿Qué significan las dos ra-
nes quedan sin castigo, por el otro: Los
mas de olivo junto a los dos tubos de oro que juran en falso quedan sin castigo.
que conducen el aceite? 4 Yo la haré venir
13 Me dijo: –Pero, ¿no lo sabes?

Respondí: –No, señor. –oráculo del Señor Todopoderoso–


14 Y me dijo: –Son los dos ungidos que para que entre en casa del ladrón
sirven al Dueño de todo el mundo. y en casa del que jura falsamente
6b En esto dice el Señor a Zorobabel: por mi Nombre;
–No cuentan la fuerza ni la riqueza, lo se instalará en la casa
que cuenta es mi Espíritu –dice el Señor hasta consumir
Todopoderoso–. 7 ¿Quién eres tú, gran maderas y piedras.
montaña? Delante de Zorobabel queda- Séptima:
rás convertida en llanura. Él sacará la El recipiente y la mujer
piedra principal entre exclamaciones: 5 El ángel que hablaba conmigo se
¡Qué bella, qué bella! adelantó y me dijo:
8 El Señor me dirigió la palabra: –Levanta la vista y mira lo que apa-
9 –Zorobabel con sus manos puso los rece.
cimientos de esta casa y con sus manos 6 Pregunté: –¿Qué?

sector religioso no está muy interesado en una nueva que insignificante al principio será grandiosa en su fi-
monarquía, por eso tal vez considera que es la hora nal, porque será fruto exclusivo del poder del Espíritu
del sector religioso y por eso se hará mayor énfasis en del Señor (14.10a).
la teocracia. Los judíos de hecho, no podían hacerse 5,1-4 Sexta: El libro volando. Esto manifiesta los
muchas ilusiones con entronizar de nuevo un rey ya escrúpulos concernientes a la pureza, necesaria en la
que su condición de vasallos de Persia no se lo per- reconstrucción de la ciudad y en el nuevo templo.
mitía. Sin embargo, no perdían la esperanza de que Dos tipos de pecados sintetizan a todos los demás: el
un descendiente davídico volviera a ocupar el trono robo, que podríamos entender como pecado de ín-
en Jerusalén. dole ético-social, y el perjurio como atentado contra
De todas formas, las perspectivas se ven lejanas, y las sanas relaciones con Dios o pecado ético-religioso.
por eso se empieza a soñar con dos tipos de Mesías: Ambos pecados deben desaparecer completamente
uno de índole sacerdotal y otro de índole civil o laico. para poder adelantar las tareas de la reconstrucción.
Ambos procederán de un mismo y único Señor de 5,5-11 Séptima: El recipiente y la mujer. La pre-
toda la tierra que en esta visión es representado por el ocupación del profeta por una completa purificación
candelabro de las siete lámparas como símbolo de po- es ilustrada con esta visión: la maldad completa del
derío y majestad. De Él proceden los dos ungidos, re- país es introducida en una gran olla y llevada por los
presentados por los dos árboles de olivo que penden aires por dos mujeres con alas de cigüeña. La menta-
del candelabro. Las palabras dirigidas en forma exclu- lidad de la época hacía de Babilonia origen de todas
siva a Zorobabel indican la deferencia particular por las maldades, allá debía ser recluida la maldad exis-
este descendiente de David en quien se han fijado tente en la tierra santa, allá en su propio lugar será ve-
también las esperanzas de la restauración, la cual aun- nerada como una divinidad más.
1047 ZACARÍAS 6
Me contestó: –Un recipiente de una 7 Salían briosos, dispuestos a recorrer
medida de harina: así de grande es la cul- la tierra. Él les ordenó:
pa en todo el país. –Recorran la tierra.
7 Entonces se levantó la tapa de plo- Y lo hicieron. 8 Y a mí me gritó: –Los
mo y apareció una mujer sentada dentro que salen hacia el norte calman mi eno-
del recipiente. jo contra el país del norte.
8 Me explicó: –Es la maldad.
La corona
La empujó dentro del recipiente y
puso la tapa de plomo.
9 El Señor me dirigió la palabra:
9 Levanté la vista y vi dos mujeres,
10 –Pide ofrendas a los exiliados que
con alas de cigüeña aleteando en el vien- han vuelto de Babilonia: a Jelday, Tobías
to, que transportaban el recipiente entre y Yedayas; después vete a casa de Jo-
cielo y tierra. sías, hijo de Sofonías. 11 Toma oro y pla-
10 Pregunté al ángel que hablaba con- ta, fabrica una corona y colócala en la
migo: cabeza a Zorobabel hijo de Sealtiel. 12 Y
–¿Adónde se llevan el recipiente? le dirás:
11 Me contestó: Así dice el Señor Todopoderoso:
–A construirle un santuario en territo- Aquí está el hombre
rio de Senaar, y cuando esté terminado, llamado Germen,
la pondrán sobre un pedestal. que construirá el templo
–su descendencia germinará–;
Octava: 13 él construirá el templo,
Los cuatro carros
1 Levanté la vista de nuevo y vi apa-
él asumirá la dignidad
6 recer cuatro carros entre dos mon-
y se sentará en el trono
para gobernar;
tañas: las montañas eran de bronce. 2 Del mientras el sumo sacerdote
primer carro tiraban caballos rojos; del se sentará en el suyo,
segundo, caballos negros; 3 del tercero, y reinará la concordia entre los dos.
caballos blancos; del cuarto, caballos 14 La corona quedará en el templo del
manchados.
4 Pregunté al ángel que hablaba con- Señor como recordatorio para Jelday, To-
migo: –¿Qué significan, señor? bías, Yedayas y Josías, hijo de Sofonías.
5 El ángel me respondió: 15 Si obedecen al Señor, su Dios,
–Están al servicio del Dueño de todo de lejos vendrán
el mundo y salen a los cuatro vientos. a construir el templo,
6 Los rojos parten hacia oriente, los ne- y sabrán que
gros hacia el norte, los blancos hacia el Señor Todopoderoso
occidente, los manchados hacia el sur. me ha enviado a ustedes.

6,1-8 Octava: Los cuatro carros. Quedaba pen- un ejercicio de poderes en paz y armonía (13). El exi-
diente la visión sobre el castigo infligido al país del lio había servido en parte para purificar el pensa-
Norte, Babilonia. Los cuatro carruajes realizan una miento judío, pero quienes regresaron no fueron ca-
purificación a los cuatro puntos de la tierra, pero en el paces de soñar con un Israel restaurado desde otras
fondo sólo se explicita como Dios aplaca su ira contra posibilidades, sino desde las mismas instituciones y es-
ese país. tructuras que Babilonia les había truncado: el templo,
6,9-15 La corona. Se completa el ciclo de visiones el poder en torno al templo y la monarquía. Nunca se
sobre la purificación de la ciudad, la investidura del les ocurrió que hubiera estructuras que por más que
sumo sacerdote y la reconstrucción del templo con se intentasen diseñar idealmente nunca serían benéfi-
este oráculo de invitación a coronar a Zorobabel cas para el pueblo.
como rey. Por la historia sabemos que Zorobabel nun- Otra cosa que hay que recordar es que el proyecto
ca fue rey y que la monarquía en Israel nunca pudo de reconstrucción no fue jamás objeto de diálogo con
ser restaurada al modo como se llegó a pensar en los los habitantes de Judá y de Jerusalén que no habían
primeros tiempos del postexilio. ido al destierro. Hubo dos perspectivas, dos proyectos
El profeta intuye la restauración de los dos pilares diferentes, pero terminó imponiéndose el de los repa-
de la vida de Israel, el religioso y el civil, y sueña con triados.
ZACARÍAS 7 1048
Consulta litúrgica: culto y justicia Hagan justicia de verdad,
(Is 58) que cada uno trate a su hermano
1 El año cuarto del reinado de Darío,
con amor y misericordia,
7 el cuatro del mes noveno, es decir, 10 no opriman a viudas, huérfanos,
en noviembre, el Señor dirigió la palabra emigrantes y necesitados,
a Zacarías. que nadie piense en hacer maldades
2 Betel-Saréser había enviado a Re-
contra su prójimo.
guem-Melec con su séquito a aplacar al 11 Pero no hicieron caso,
Señor 3 y a consultar a los sacerdotes del me dieron la espalda rebelándose,
templo del Señor Todopoderoso y a los se taparon los oídos para no oír.
profetas lo siguiente: 12 Endurecieron su corazón
–¿Debemos observar el quinto mes un
día de duelo y abstinencia como lo veni- como el diamante
mos haciendo desde hace años? y no escucharon la ley
4 El Señor Todopoderoso me dirigió la ni las palabras
palabra: que el Señor Todopoderoso
5 –Di a la gente del campo y a los sa- inspiraba a los antiguos profetas.
cerdotes: Cuando estos setenta años Entonces el Señor Todopoderoso
ayunaban y hacían duelo los meses quin- se indignó profundamente y dijo:
13 Como no escucharon
to y séptimo, ¿lo hacían en mi honor?
6 Cuando comen y beben, ¿no lo hacen cuando yo los llamaba,
en provecho propio? 7 Recuerden las pa- no los escucharé cuando me llamen.
labras que proclamaba el Señor por me- 14 Y los dispersaré
dio de los antiguos profetas, cuando por naciones extranjeras;
Jerusalén y los pueblos de su alrededor, a su espalda quedó
el Negueb y la Sefela todavía estaban ha- la tierra devastada,
bitados. sin vecinos ni caminantes.
8 El Señor dirigió la palabra al profeta Así convirtieron
Zacarías: una tierra envidiable
9 –Así dice el Señor Todopoderoso: en una desolación.
7,1–8,23. Estos dos últimos capítulos, cierran la pri- Si no hay inclinación ni sensibilidad por los más débi-
mera parte del libro de Zacarías. En ellos encontramos les y excluidos de la sociedad, ninguna práctica reli-
varios puntos de contacto entre la profecía nueva, es giosa sirve para nada, ni siquiera se debe hacer, y mu-
decir, la que se está desarrollando en la primera épo- cho menos en nombre del Señor. ¿Para qué un ayuno
ca del postexilio, con aquella que podría llamarse pro- carente de solidaridad con el hambriento? ¿Para qué
fecía clásica, la que se desarrolló antes del exilio. Por vestirse de saco y ceniza por un día cuando no hay
primera vez en Zacarías encontramos una doctrina en sensibilidad por los miles de desnudos? ¿Para qué un
materia de justicia social y otros aspectos que no ha- día de lamentación y duelo fingido cuando todos los
bían aparecido aún, dado que su mensaje y su pre- días hay viudas y huérfanos a quienes nadie escucha
ocupación primaria fue el tema de la reconstrucción sus lamentos ni se compadece de su dolor? La prácti-
del templo, la entronización ideal del sumo sacerdote ca de justicia no puede quedarse entonces en un mero
y la coronación del «Germen» para Israel. enunciado o frase que deja las cosas como están.
7,1-14 Consulta litúrgica: culto y justicia. La opor- Zacarías, al igual que los antiguos profetas, comien-
tunidad de este oráculo se da gracias a la consulta so- za por aplicar la justicia a la cotidianidad de la vida is-
bre si era necesario continuar la práctica de un día de raelita: que los juicios sean rectos y no siempre a fa-
ayuno y penitencia por la destrucción de la ciudad y vor del más poderoso que tiene con qué comprar la
del templo. Ahora que todo está volviendo a su nor- conciencia del juez; la práctica del amor y la miseri-
malidad, ¿se debe mantener el ayuno? El profeta des- cordia... El profeta, invocando la forma de actuar de
enmascara el formalismo de esa práctica. Pensaban que los habitantes de la Jerusalén de antes, que escucha-
el beneficiado con todo ello era Dios, pero el profeta ban a los profetas y no les hacían caso (9-12), previe-
hace notar que los únicos beneficiados eran ellos y, sin ne a esta nueva generación para que sepan que esos
embargo, la han convertido en un cumplimiento vacío. criterios siguen siendo válidos, que pasar por alto los
Recurriendo a la predicación de los profetas ante- mandatos del Señor puede acarrearles también hoy la
riores al destierro, Zacarías enseña la necesidad de dar misma reacción de Dios, esto es, el rechazo a sus
un sentido también de justicia a las prácticas religiosas. prácticas vacías y el castigo por sus injusticias (13s).
1049 ZACARÍAS 8
Diez promesas el día en que se echaron
(Jr 30s; 33; Ez 36,16-38) los cimientos para la construcción
1 El Señor Todopoderoso envió este
del templo del Señor Todopoderoso.
8 mensaje: 10 Porque antes no había salario
2 Así dice el Señor Todopoderoso:
para hombres ni animales,
Siento celos de Sión, celos terribles, no había seguridad
siento de ella unos celos para los que iban y venían,
que me arrebatan. a causa del enemigo.
3 Así dice el Señor Todopoderoso:
Yo enfrentaba unos contra otros.
Volveré a Sión, 11 Ahora no trataré
habitaré en medio de Jerusalén; al resto del pueblo
Jerusalén se llamará Ciudad fiel, como en tiempos pasados
el monte del Señor Todopoderoso, –oráculo del Señor Todopoderoso–.
Monte santo. 12 Sembrarán tranquilos,
4 Así dice el Señor Todopoderoso: la viña dará su fruto,
Otra vez se sentarán la tierra dará su cosecha,
ancianos y ancianas el cielo dará su rocío;
en las calles de Jerusalén, todo se lo entrego como herencia
y habrá hombres tan ancianos al resto de este pueblo.
que se apoyarán en bastones; 13 Así como antes,
5 las calles de la ciudad pueblo de Judá y pueblo de Israel
se llenarán de niños y niñas fueron maldecidos por los paganos,
que jugarán en la calle. así ahora los salvaré
6 Así dice el Señor Todopoderoso: y serán bendecidos.
Si esto parece imposible No teman, anímense.
a los ojos del resto de este pueblo, 14 Así dice el Señor Todopoderoso:
¿será también imposible para mí? Como planeaba desgracias
7 Así dice el Señor Todopoderoso: contra ustedes,
Yo salvaré a mi pueblo y lo traeré cuando me irritaban sus padres,
de los países de oriente y occidente, y no me arrepentía
para que habite en Jerusalén. –dice el Señor Todopoderoso–,
8 Ellos serán mi pueblo, 15 así cambiaré en estos días
yo seré su Dios auténtico y legítimo. mis planes
9 Así dice el Señor Todopoderoso: para hacer bien a Jerusalén y a Judá.
Anímense a trabajar No teman.
los que escucharon estas palabras, 16 Esto es lo que tienen que hacer:
pronunciadas por los profetas, Decir la verdad al prójimo,
8,1-23 Diez promesas. Podríamos denominar normalización de las relaciones interpersonales o, si se
este capítulo como un «oráculo múltiple», pues en quiere, intergrupales (10), cambio de situación en lo
realidad son diez oráculos en uno solo. Para intentar que atañe al necesario bienestar y prosperidad (12),
entenderlo mejor podemos reducirlo a un esquema que se traduce en bendición (13), y paz (15), elemen-
muy sencillo: promesa-exigencias-efectos hacia el fu- tos esenciales del «shalom» hebreo y del «salam» ára-
turo. El profeta parte de una actitud de Dios: Él está be. Estas promesas, fruto de la decisión divina, impli-
celoso por Sión, arde en deseos de volver a habitar- can unos compromisos efectivos (16-19) que tienen
la (2), y decide volver; por tanto, promete estable- que ver tanto con la relación con los demás: justicia y
cerse de nuevo en ella (3) y poblarla de nuevo (4s). rectitud (16.17a), como con las relaciones con Dios
Aunque para muchos sea algo imposible lo que Dios (17b.19). Las promesas inquebrantables de Dios y el
piensa realizar (6), Él está decidido a salvar a su pue- esfuerzo del pueblo por cumplir sus compromisos
blo, Él mismo hará volver a los dispersos (7); con ellos traerán efectos propios a la vida interna (9-15), y a la
promete restablecer en primer lugar la Alianza: «ellos vida externa: muchos otros se animarán a regresar,
serán mi pueblo, yo seré su Dios auténtico y legíti- pero también pueblos y naciones de otras lenguas lle-
mo» (8). garán hasta Jerusalén atraídos por las obras del Señor;
Con la restauración de la Alianza vienen las prome- allí le adorarán y pedirán también ellos su protección
sas de un cambio de situación que comienza con la (20-23).
ZACARÍAS 8 1050
juzgar con integridad porque al Señor le pertenece
en los tribunales; la capital de Siria
17 no tramar males como todas las tribus de Israel;
unos contra otros, 2 y también la vecina Jamat,
no acostumbrarse a jurar en falso, y Tiro y Sidón,
que yo aborrezco todo eso con toda su sabiduría.
–oráculo del Señor–. 3 Tiro se construyó una fortaleza,
18 El Señor Todopoderoso amontonó plata como polvo
me dirigió la palabra: y oro como barro de la calle;
19 Así dice el Señor Todopoderoso: 4 pero el Señor se apoderará de ella,

El ayuno de los meses arrojará al mar sus riquezas


cuarto, quinto, séptimo y décimo y ella será consumida por el fuego.
se cambiará para Judá en gozo, 5 Ascalón al verlo temblará,

alegría y festividad. Gaza se retorcerá y también Ecrón,


Amen la sinceridad y la paz. porque su esperanza
20 Así dice el Señor Todopoderoso: quedó defraudada.
Todavía vendrán pueblos Será eliminado el rey de Gaza,
y vecinos de ciudades populosas; Ascalón quedará deshabitada.
21 los habitantes de una ciudad 6 En Asdod habitarán bastardos,

irán a los de otra y les dirán: y aniquilaré el orgullo de los filisteos.


Vamos a apaciguar al Señor. 7 Les arrancaré de la boca la sangre

–Yo voy contigo a visitar y de los dientes


al Señor Todopoderoso. las comidas prohibidas:
22 Así vendrán pueblos numerosos entonces un resto de ellos
y naciones poderosas será de nuestro Dios,
a visitar al Señor Todopoderoso será como una tribu de Judá
en Jerusalén y a apaciguar al Señor. y Ecrón como los jebuseos.
23 Así dice el Señor Todopoderoso: 8 Pondré una guarnición en mi casa

En aquellos días diez hombres contra los que merodean,


de cada lengua extranjera y no volverá a pasar el tirano,
agarrarán a un judío porque ahora vigilo con mis ojos.
por el borde del manto y le dirán: Paz y guerra
Queremos ir con ustedes, 9 Alégrate, ciudad de Sión:
porque hemos oído grita de júbilo, Jerusalén;
que Dios está con ustedes. mira a tu rey que está llegando:
Contra las naciones justo, victorioso, humilde,
(Am 1,3-10) cabalgando un burro,
1 La Palabra del Señor una cría de burra.
9 llega al territorio de Jadrac, 10 Destruirá los carros de Efraín
y se detiene en Damasco; y los caballos de Jerusalén;
9,1-8 Contra las naciones. Oráculo de condena- ga que sobrevino con las conquistas de Alejandro
ción contra varias naciones de las cuales Israel tiene Magno y su victoria sobre el poder persa. Estaríamos
ingratos recuerdos del pasado. El profeta tiene en hablando de finales del s. IV a.C., época en que la
mente la irrupción de una época nueva para su pue- ideología mesiánica presenta ya dos vertientes: una
blo, pero no puede dejar de anunciar la desgracia de tipo triunfalista, nacionalista, y militar, y otra de ca-
para las naciones que oprimieron a Israel en tiempos rácter más bien sobrio, centrada en la espera de un
pasados. Se resalta así el señorío universal de Dios so- Mesías humilde, sin pretensiones triunfalistas. Esta úl-
bre todos los pueblos y se abre una ventana a la posi- tima es la que se ve reflejada en versículo 9.
ble incorporación de los paganos al Israel restaurado El Nuevo Testamento va a ver en Jesús al Mesías
(7). Dios mismo se encargará de vigilar y proteger a su humilde descrito aquí por Zacarías, al hombre de do-
pueblo (8). lores (Is 53,3) que cargó con nuestras culpas (Is 53,6).
9,9-15 Paz y guerra. La mención de los griegos en Su poder no está determinado por su ejército ni por
el versículo 13 refleja el período de dominación grie- sus guerreros, está determinado por su constitutivo
1051 ZACARÍAS 10
destruirá los arcos de guerra 2 En cambio, los ídolos dan
proclamará la paz a las naciones; respuestas vacías,
dominará de mar a mar, los adivinos solo ven falsedades,
del Gran Río al confín de la tierra. cuentan sueños fantásticos,
11 Por la sangre de tu alianza, consuelan sin provecho.
libertaré a los presos del calabozo. Por eso el pueblo vaga perdido
12 Regresen a la ciudad fortificada, como ovejas sin pastor.
cautivos esperanzados; Repatriación
hoy te envío un segundo mensajero.
13 Tensaré a Judá como un arco
3 Contra los pastores
y lo cargaré con Efraín; se enciende mi cólera,
Sión, te convierto voy a castigar a los chivos.
en espada de campeón, El Señor Todopoderoso cuidará
e incitaré a tus hijos de su rebaño –la casa de Judá–
contra los de Grecia. y hará de él
14 El Señor se les aparecerá su caballo preferido en la batalla.
disparando flechas como rayos, 4 De ellos saldrá la piedra angular

el Señor tocará la trompeta y estacas para las tiendas,


y avanzará entre huracanes del sur. los arcos guerreros
15 El Señor Todopoderoso y los capitanes;
será su escudo: 5 todos juntos serán como soldados

se tragarán como carne que pisan el barro de la calle


a los honderos, en la batalla; pelearán
beberán como vino su sangre, porque el Señor está con ellos,
se llenarán como copas y los jinetes saldrán derrotados.
o como salientes de altar. 6 Fortaleceré a la casa de Judá,

Fecundidad daré la victoria a la casa de José,


los devolveré a su patria
16 Aquel día el Señor los salvará, porque me dan lástima,
y su pueblo será y serán
como un rebaño en su tierra, como si no los hubiera rechazado.
como piedras agrupadas Yo soy el Señor, su Dios,
en una diadema. que les responde.
17 ¡Qué felicidad, qué belleza!
7 Efraín será como un soldado,
El trigo hará florecer a los jóvenes,
el vino nuevo a las muchachas. se sentirá alegre,
como si hubiera bebido;
1 Pidan al Señor sus hijos al verlo se alegrarán,
10 las lluvias tempranas y tardías, se sentirán gozosos con el Señor.
8 Silbaré para reunirlos,
que el Señor envía
los relámpagos y los aguaceros, porque los rescaté,
da pan al hombre y serán tan numerosos como antes.
y hierba al campo. 9 Si los dispersé por varias naciones,

esencial que es la paz, único bien que hace florecer la presupuesto sirve para recordar que fuera del Señor
vida en la tierra. La mención de los jóvenes y las don- nada ni nadie puede proporcionar vida, alegría, esta-
cellas (16s), sirve para ilustrar la nueva generación bilidad y paz. La mención de los pastores irresponsa-
marcada por la paz y la prosperidad, características de bles que abandonan a sus ovejas, prepara la siguiente
la era mesiánica. sección dirigida contra ellos precisamente.
9,16–10,2 Fecundidad. Todavía en conexión con 10,3–11,3 Repatriación. Como otros profetas ante-
el tema de la era mesiánica, estos dos versículos re- riores, Zacarías denuncia la irresponsabilidad de los
fuerzan la bondad del reinado del Mesías, único ca- pastores –reyes– de Israel (cfr. Jr 23,1-3). A causa de
paz de proporcionar la lluvia necesaria para esa fe- ellos el pueblo se ha extraviado. Por tal motivo, el Se-
cundidad descrita al final de la sección anterior. Este ñor tomará represalias contra pastores y machos ca-
ZACARÍAS 10 1052
allá lejos criarán hijos, 6 No volveré a perdonar
se acordarán de mí y volverán. a los habitantes del país
10 Los devolveré a su patria –oráculo del Señor–;
desde Egipto, entregaré a cada uno en manos
los reuniré en Asiria, de su pastor y de su rey;
los conduciré a Galaad y al Líbano cuando destruyan el país,
y ni siquiera así no los libraré de sus manos.
habrá sitio suficiente. 7 Entonces yo engordé las ovejas para
11 Entonces atravesarán un mar hostil:
la matanza, por cuenta de los comercian-
golpearé el mar agitado tes. Tomé dos bastones: a uno lo llamé
y se secará el fondo del Nilo. Belleza, al otro Unión, y seguí engordando
Será abatido el orgullo de Asiria las ovejas. 8 En un mes eliminé a los tres
y arrancado el cetro de Egipto; pastores: ya no los aguantaba, ni ellos a
12 con la fuerza del Señor
mí. 9 Les dije: –No quiero seguir pasto-
avanzarán en su nombre reando con ustedes. Si una se muere, que
–oráculo del Señor–. se muera; si una perece, que perezca; las
que queden se comerán unas a otras.
Abre tus puertas, Líbano,
1
11 que el fuego se alimente
10 Tomé el bastón Belleza y lo rompí,
en señal de que anulaba mi alianza con
con tus cedros. todas las naciones. 11 Aquel día se anuló,
2 Gime, ciprés, que ha caído el cedro,
y los comerciantes que me vigilaban
han talado los árboles poderosos; comprendieron que se trataba de una Pa-
giman, encinas de Basán, labra del Señor.
que ha caído la selva impenetrable. 12 Entonces les dije:
3 Escuchen: gimen los pastores,
–Si les parece bien, páguenme el sala-
porque han arrasado sus pastos; rio; si no, déjenlo.
escuchen: rugen los leones, Ellos pesaron mi salario: treinta mo-
porque han arrasado nedas de plata.
la arboleda del Jordán. 13 Y el Señor me dijo: –Échalo en el te-
Ovejas y pastores soro del templo.
(Ez 34) Yo tomé aquella valiosa suma en que
4 Así dice el Señor, mi Dios: Engorda me habían valorado y la eché en el teso-
las ovejas para la matanza: 5 los compra- ro del templo del Señor.
dores las matan sin sentirse culpables; 14 Después rompí el segundo bastón,
los vendedores dicen: ¡Bendito sea Dios!, Unión, en señal de que anulaba la her-
me hago rico; los pastores no se compa- mandad de Judá e Israel.
decen de ellas. 15 El Señor me ordenó:

bríos –¿jefes?–, pero su acción no se queda en el mero 11,4-17. 13,7-9 Ovejas y pastores. Con la imagen
castigo. Su verdadera acción está en reunir de nuevo del rebaño y del pastor como telón de fondo, se desa-
a las ovejas dispersas y encargarse Él mismo de su cui- rrolla esta sección en la que se utiliza, además, una ac-
dado. La dispersión del rebaño ha sido aprovechada ción simbólica realizada por el profeta a instancias de
por los poderosos para oprimir a las ovejas; pues bien, su Dios. No hay claridad sobre algunos aspectos de
con esas mismas ovejas débiles y dispersas, Dios hará esta sección: tres pastores que son eliminados en un
su caballo glorioso con el que aplastará la prepotencia solo mes, ¿a qué puede referirse? Dos cayados deno-
de las naciones que se creen invencibles. El avance minados «Belleza» y «Concordia» que son quebrados,
del vencedor será la gloria para Israel. ¿se estará refiriendo a la división del reino y su poste-
Nótese la utilización de imágenes que recuerdan la rior hundimiento en 721 y 587 a.C.? O, ¿más bien po-
liberación de Egipto y el paso del Mar Rojo (10,10- dría tratarse de los dos ungidos propuestos por Zaca-
12). Este triunfo definitivo de los que antes estaban rías I?
derrotados no puede menos que ser cantado con júbi- El pastor al que se le paga su salario –30 siclos de
lo (cfr. Éx 15,1-21). Los que se creían grandes, pode- plata– que finalmente son depositados en la alcancía
rosos e invencibles han caído y se han hecho cenizas. del templo, queda también en incógnita. Mateo se lo
El lamento o la invitación a gemir (11,2), es una sátira aplicará a Judas el que vendió a Jesús (Mt 26,14s).
contra la prepotencia de los poderosos. 13,7-9 aparece desplazado a este lugar por conside-
1053 ZACARÍAS 12
Vístete con la ropa plegó el cielo, cimentó la tierra y formó el
de un pastor irresponsable. espíritu del hombre dentro de él.
16 Porque yo pondré en el país 2 Miren: voy a hacer de Jerusalén una
un pastor que descuide copa embriagadora para todos los pue-
a las ovejas extraviadas blos vecinos; también Judá estará en el
y no busque a las perdidas, asedio de Jerusalén.
que no sane a las heridas 3 En aquel día haré de Jerusalén una
ni alimente a las sanas, piedra muy pesada para todos los pue-
que se coma las gordas blos: cuando se alíen contra ella todas las
y les arranque las pezuñas. naciones del mundo, el que intente le-
17 ¡Ay del mal pastor vantarla se herirá con ella.
que abandona el rebaño! 4 Aquel día –oráculo del Señor–
¡Que un puñal hiera su brazo, haré que se espanten los caballos
y su ojo derecho! y se asusten los jinetes;
¡Que se le paralice el brazo, pondré mis ojos en Judá
que se le ciegue el ojo derecho! y cegaré los caballos
7 ¡Levántate, espada,
de los paganos.
13 contra mi pastor,
5 Las tribus de Judá se dirán:
Los vecinos de Jerusalén
contra mi ayudante! cobran fuerzas
–oráculo del Señor Todopoderoso–. gracias al Señor Todopoderoso,
Hiere al pastor, su Dios.
que se dispersen las ovejas; 6 Aquel día haré de las tribus de Judá
volveré mi mano
contra los pequeños. un incendio en el bosque,
8 En todo el país –oráculo del Señor– una antorcha entre la paja,
devorarán a derecha e izquierda
dos tercios serán arrancados a todos los pueblos vecinos.
y perecerán, Mientras Jerusalén
y quedará sólo un tercio. seguirá habitada en su sitio.
9 Ese tercio lo pasaré por fuego,
7 El Señor salvará las tiendas de Judá
lo purificaré como al oro,
lo limpiaré como a la plata. como antiguamente:
Después me llamará así ni la dinastía davídica
y yo le contestaré; ni los vecinos de Jerusalén
diré: Son mi pueblo, mirarán con orgullo a Judá.
8 Aquel día escuchará el Señor
y ellos dirán: El Señor es mi Dios.
a los vecinos de Jerusalén:
Aquel día el más inseguro
1 Oráculo. Palabra del Señor para se sentirá fuerte como David,
12 Israel. Oráculo del Señor que des- el sucesor de David será un dios,

rarse que es continuación de esta sección. Concluye independiente del resto del libro por el cambio de
la idea que se viene desarrollando en torno al rebaño tema y de tono, sin embargo, otros autores afirman
dividido. Con el tercio que escapa de la matanza, el que hay una cierta coherencia con el pensamiento
Señor hará cosas increíbles. Ellos reconocerán al Se- desarrollado a partir del capítulo 9.
ñor y Él los llamará «mi pueblo», es decir, con ellos 12,1-14: El versículo 1 introduce con toda solem-
restaurará la Alianza. nidad una serie de oráculos favorables a Jerusalén y a
12,1–14,21 Aquel día. Sección final cargada de Judá. La esencia de esta sección está en el mensaje de
promesas de salvación y gloria para Jerusalén. El tono liberación definitiva de Jerusalén que será convertida
de estos capítulos es eminentemente apocalíptico y en «copa embriagadora» (2), y en «piedra que hiere»
escatológico, lo cual se deduce de su reiterada fórmu- (3), mas no triunfará Jerusalén sobre sus enemigos por
la «entonces aquel día...», «sucederá en aquel día...». sí sola, sino por la ayuda efectiva de su Señor. Él mis-
El profeta alude a imágenes y sucesos que están por mo espantará los caballos, asustará a los jinetes y ce-
venir. Hay quienes ven en estos capítulos una unidad gará los caballos de los paganos (4). Todos reconoce-
ZACARÍAS 12 1054
como un ángel del Señor sus pecados e impurezas
al frente de ellos. la dinastía de David
9 En aquel día me dispondré y los vecinos de Jerusalén.
a aniquilar 2 En aquel día

a todas las naciones –oráculo del Señor Todopoderoso–


que invadan Jerusalén. arrancaré del país
10 Sobre la dinastía davídica los nombres de los ídolos
y los vecinos de Jerusalén y no serán invocados más;
derramaré un espíritu también apartaré del país
de gracia y de súplica. sus profetas
Al mirarme traspasado y el espíritu que los contamina.
por ellos mismos, 3 Si uno vuelve a profetizar, los mis-
harán duelo como por un hijo único, mos padres que lo engendraron le dirán:
llorarán como se llora No quedarás vivo, por haber profetizado
a un primogénito. mentiras en nombre del Señor. Sus mis-
11 Aquel día el luto de Jerusalén mos padres lo apuñalarán por hacerse
será tan grande pasar por profeta.
como el de Hadad-Rimón, 4 En aquel día se avergonzarán los
en el valle de Meguido. profetas de sus visiones y profecías y no
12 Hará duelo el país, se vestirán mantos peludos para enga-
familia por familia: ñar. 5 Dirán: No soy profeta, sino labra-
la familia de David por su lado, dor; la tierra es mi ocupación desde la ju-
y sus mujeres por su lado; ventud. 6 Le preguntarán: ¿Y qué son
la familia de Natán por su lado, esas heridas que llevas entre los brazos?
y sus mujeres por su lado; Contestará: Es que me hirieron en casa
13 la familia de Leví por su lado, de mis amantes.
y sus mujeres por su lado;
la familia de Semeí por su lado, 1 Miren que llega
y sus mujeres por su lado; 14 el día del Señor,
14 todas las familias supervivientes en que tus despojos, Jerusalén,
cada una por su lado, serán repartidos en medio de ti.
y sus mujeres por su lado. 2 Movilizaré a todas las naciones
contra Jerusalén;
Aquel día
1 conquistarán la ciudad,
13 se abrirá un manantial saquearán las casas,
para que puedan lavar en él violarán a las mujeres;

rán que Jerusalén ha cobrado su fuerza a causa de su miliares de estos profetas se encargarán de perseguir-
Dios (5-9). El versículo 10 describe la efusión del Es- los. La mención de las heridas en los brazos (6), alude
píritu sobre la dinastía davídica y los vecinos de Jeru- a las prácticas de hacerse incisiones en la piel con el
salén con el fin de introducir un pasaje de difícil in- fin de alcanzar el trance y obtener visiones.
terpretación. Ese espíritu será de gracia y de súplica, No hay que ver pues aquí un vaticinio del final de
que les permitirá mirar con dolor al traspasado (10b- la profecía en Israel, como algunos proponen. Cierto
14). ¿Quién es ese traspasado? El contexto nos habla que con Zacarías estamos llegando al final de este pe-
del mismo Dios. El Nuevo Testamento aplicará esta ríodo, mas aquí no es el caso. El contexto nos ayuda a
profecía a Jesús en la cruz (cfr. Jn 19,37). entender que en la Jerusalén del futuro no habrá pro-
13,1-6: La Jerusalén futura no sólo podrá contar fetas falsos porque los ídolos a quien ellos sirven van
con una primacía militar. Ya 12,10 anunciaba la efu- a ser extirpados.
sión del espíritu de gracia y de súplica como anticipo 14,1-21: Utilizando las imágenes que quedaron en
de lo que también va a formar parte de la ciudad fu- la tradición sobre la destrucción de Jerusalén en el 587
tura: la purificación de los pecados e impurezas, in- a.C., el profeta describe los días previos a su «día fi-
cluyendo el mismo culto (1), porque se extirparán del nal», el día de su victoria definitiva (1s). Después de los
país los ídolos sus profetas, automáticamente conside- dolores y padecimientos, vendrá un cambio radical en
rados falsos (2), al punto de que hasta los mismos fa- todos los sentidos en el tiempo y en el espacio: el
1055 ZACARÍAS 14
la mitad de la población tada, desde la Puerta de Benjamín hasta
marchará al destierro, la Puerta Vieja y hasta la Puerta del Án-
el resto del pueblo gulo, desde la torre de Jananel hasta las
no será expulsado de la ciudad. Bodegas del Rey. 11 Estará habitada, no
3 Porque el Señor saldrá a luchar volverá a ser amenazada de exterminio;
contra esas naciones como habitarán en Jerusalén tranquilos.
cuando salía a luchar 12 A todos los pueblos
en la batalla. que lucharon contra Jerusalén
4 Aquel día asentará los pies sobre el
el Señor les impondrá
Monte de los Olivos, a oriente de Jeru- el siguiente castigo:
salén, y lo dividirá por el medio forman- se les pudrirá la carne
do un gran valle de este a oeste: la mitad mientras estén de pie,
del monte se apartará hacia el norte, la se les pudrirán los ojos
otra mitad hacia el sur. 5 El valle de Hinón en las cuencas,
quedará bloqueado, porque el valle entre se les pudrirá la lengua en la boca.
los dos montes seguirá su dirección. Y 13 En aquel día les asaltará
ustedes huirán como cuando el terremo- un pánico terrible
to en tiempos de Ozías, rey de Judá. Y enviado por el Señor.
vendrá el Señor, mi Dios, con todos sus Cuando uno agarre la mano
consagrados. de un camarada,
6 En aquel día no habrá más el otro volverá su mano contra él.
14 Hasta Judá
astros luminosos, frío y hielo;
7 será un día único, luchará contra Jerusalén.
elegido por el Señor, Arrebatarán las riquezas
sin distinción de noche y día, de los pueblos vecinos:
porque al atardecer plata y oro y trajes innumerables.
seguirá habiendo luz. 15 Los caballos, mulos, burros, ca-
8 En aquel día brotará
mellos y demás animales que haya en los
un manantial en Jerusalén: campamentos sufrirán el mismo castigo.
la mitad fluirá 16 Los supervivientes de las naciones que
hacia el mar oriental, invadieron Jerusalén vendrán cada año a
la otra mitad rendir homenaje al Rey, al Señor Todopo-
hacia el mar occidental; deroso, y a celebrar la fiesta de las Cho-
lo mismo en verano zas. 17 La tribu que no suba a Jerusalén a
que en invierno. rendir homenaje al Rey no recibirá lluvia
9 El Señor será rey de todo el mundo.
en su territorio. 18 Si alguna tribu egipcia
Aquel día el Señor será único no acude, el Señor la castigará como
y su nombre único. castiga a los que no van a celebrar la
10 Todo el país se transformará en lla- fiesta de las Chozas. 19 Ésa será la pena
nura: desde La Gueba hasta Rimón Ne- de Egipto y de las naciones que no ven-
gueb. Jerusalén estará en alto y habi- gan a celebrar la fiesta de las Chozas.

tiempo ya no será más cambiante, será un eterno día en comunión con el pueblo elegido, cumpliendo
lleno de luz y felicidad; el espacio geográfico, de por como todos la obligación de subir a Jerusalén a dar cul-
sí árido y abrupto, se convertirá en llanura fértil, gracias to al Señor (12-19). Los versículos 20s «desmontan» la
a las fuentes que le irrigan tanto a oriente como a oc- exclusividad sacra de ciertos elementos al poner en su
cidente (cfr. Ez 47,1-12). Son éstas las bases para una mismo nivel cosas tan profanas como las campanillas
ciudad segura, tranquila y en paz, gracias a la perma- de los caballos y los calderos de Jerusalén. ¿Sátira con-
nente presencia del Señor y sus santos en ella (3-11). tra el sacralismo exagerado de ciertos objetos?
Pero antes de esta era idílica, el Señor castigará a todos Termina el libro con la constatación de un anhelo
los pueblos y naciones que han hecho el mal a Jerusa- que sólo Jesús vendrá a colmar: expulsar del templo a
lén, sin embargo, no los aniquilará completamente. De mercaderes y cambistas porque hacían del lugar un
ellos quedará un «resto» que de algún modo entrará lugar profano como cualquiera (21c).
ZACARÍAS 14 1056
20 Aquel día 21 Todas las ollas de Jerusalén y Judá
los cascabeles de los caballos estarán consagradas al Señor.
llevarán escrito: Los que vengan a ofrecer sacrificios
Consagrado al Señor; las usarán para guisar en ellas.
las ollas del templo Y ya no habrá, aquel día,
serán tan sagradas mercaderes en el templo
como los aspersorios del altar. del Señor Todopoderoso.
MALAQUÍAS
E
l profeta y su época. Malaquías aparece en la Biblia como el úl-
timo de los profetas, pero lo que nosotros tomamos por nombre
propio es sólo un simple título, que significa «Mensajero del Se-
ñor». Aparece en 3,1 y de ahí pasó a 1,1 para encabezar algunas profe-
cías anónimas. El autor es desconocido. Por algunos indicios del texto
conjeturamos que es del s. V a.C., antes de la reforma de Esdras y Nehe-
mías, entre el 480 y el 450 a.C. El templo está reconstruido y el culto fun-
ciona (1,10.12s), sacerdotes y levitas están organizados (2,3-9).
Desanimado el pueblo al ver que las antiguas promesas siguen sin
cumplirse, cae en la apatía religiosa y en la desconfianza. Duda del amor
del Señor y de su interés por el pueblo, lo cual repercute en el culto y en
la ética. Es la impresión que nos deja el breve libro; pero no sabemos si
sus rasgos diseñan el cuadro completo.
MALAQUÍAS 1058
Mensaje religioso. En un estilo directo y amenazador se enfrenta con
los sacerdotes y levitas que degradan el culto al Señor en el templo, con
ofrendas miserables que delatan la falta de disposición interior y la falsa
relación que mantenían con Dios. Al igual que Ageo y el Cronista, nues-
tro profeta ve en la purificación del culto del templo la fuerza espiritual
que devolvería la identidad a un pueblo pobre y sometido, y adelantaría
la futura restauración mesiánica.
Es en ese futuro mesiánico donde Malaquías, o una adición posterior,
contempla un sacrificio puro ofrecido a Dios más allá de Jerusalén y de
de su templo: «en todo lugar me ofrecen sacrificios y ofrendas puras, por-
que mi fama es grande en las naciones» (1,11). Los antiguos cristianos y
el Concilio de Trento lo entendieron como una profecía del sacrificio eu-
carístico de Cristo.
1 Oráculo. El Señor dirigió la palabra a deroso, imploren a Dios para que él les ten-
1 Israel por medio de Malaquías. ga piedad. 10 Ojalá alguien de ustedes les
cerrara las puertas, para que no enciendan
Amor de Dios y elección inútilmente el fuego de mi altar. Ustedes no
2 Dice el Señor: Yo los amo. Ustedes pre-
me agradan y no acepto la ofrenda de sus
guntan: ¿En qué se nota que nos amas? manos –dice el Señor Todopoderoso–.
Oráculo del Señor: ¿No eran hermanos 11 Desde donde sale el sol hasta su oca-
Jacob y Esaú? Sin embargo, amé a Jacob so es grande mi fama en las naciones, y en
3 y aborrecí a Esaú, convertí sus montes en
todo lugar me ofrecen sacrificios y ofrendas
un desierto, y di su herencia a los chacales puras; porque mi fama es grande en las na-
del desierto. 4 Si Edom dice: Aunque este- ciones –dice el Señor Todopoderoso–.
mos deshechos, reconstruiremos nuestras 12 Ustedes, en cambio, la profanan cuando
ruinas; el Señor Todopoderoso replica: dicen: La mesa del Señor está manchada y
Ellos construirán y yo derribaré. Y los lla- su comida no vale la pena. 13 Dicen: ¡Qué
marán Tierra Malvada, Pueblo de la Ira Per- aburrimiento!, y me desprecian –dice el Se-
petua del Señor. ñor Todopoderoso–. Me traen víctimas ro-
5 Cuando ustedes lo vean con sus ojos,
badas, rengas, enfermas, y, ¿voy a aceptar-
dirán: La grandeza del Señor desborda las las de sus manos? –dice el Señor–.
fronteras de Israel. 14 Maldito el mentiroso que tiene un macho

Delitos cúlticos en su rebaño y ofrece una víctima castrada


(Lv 22,17-25) al Señor. Yo soy el Gran Rey y mi nombre
6 El hijo honra a su padre, el servidor a es respetado en las naciones –dice el Señor
su señor. Pero si yo soy padre, ¿dónde está Todopoderoso–.
el honor que me pertenece?; si yo soy el se-
1Y ahora les toca a ustedes, sacerdo-
ñor, ¿dónde el respeto que se me debe? El
Señor Todopoderoso les habla a ustedes: 2 tes: 2 Si no me obedecen y no se pro-
¡Sacerdotes que desprecian mi nombre! Us- ponen honrarme –dice el Señor Todopode-
tedes preguntan: ¿En qué hemos despre- roso– les enviaré mi maldición; maldeciré
ciado tu nombre? sus bendiciones, las maldeciré porque no
7 Traen a mi altar pan manchado y enci- hacen caso. 3 Miren que les arranco el bra-
ma preguntan: ¿Con qué te manchamos? zo y les arrojo basura a la cara; la basura de
Con pretender que la mesa del Señor pue- sus fiestas... 4 Entonces sabrán que yo les
de ser despreciada, 8 que traer víctimas cie- envié este mensaje, mientras duraba mi
gas no es malo, que traerlas rengas o en- alianza con Leví –dice el Señor Todo-
fermas no es malo. Ofrézcanselas a su poderoso–. 5 Mi alianza con él era de vida y
gobernador, a ver si le agradan y les mues- paz; se la di, para que temiera, respetara y
tra su favor –dice el Señor Todopoderoso–. reverenciara mi nombre.
9 Eso traen y, ¿pretenden que él les muestre 6 Una doctrina auténtica llevaba en la
su favor? Pues bien, dice el Señor Todopo- boca y en sus labios no se hallaba maldad;

1,1 Título del libro. A diferencia de los demás li- Dios que por encima de todo y de todos ha preferido
bros proféticos, no aparece tan claro su autor. Según a Israel, pese a que este pueblo nunca le ha sido fiel.
muchos, se trata de un autor anónimo que de algún En el resto de este capítulo y del siguiente, Malaquías
modo fue denominado con el sustantivo «malaquí» va a demostrar cuán distante se halla Israel del ideal
(3,1), que significa «mi heraldo», «mi mensajero». de pueblo elegido y amado por Dios más que cual-
1,2-5 Amor de Dios y elección. Quizás una histo- quier otro.
ria vista más desde el dolor, el sufrimiento y la opre- 1,6–2,9 Delitos cúlticos. Malaquías vive una épo-
sión, no permita percibir con claridad las acciones de ca muy distinta a aquélla que le toca vivir por ejemplo
Dios a favor de su pueblo. De ahí la pregunta amarga, al Primer Isaías, donde se podía hablar del esplendor
y cargada de escepticismo: ¿en qué se nota que nos y la belleza en el templo y en el culto. Ahora las con-
ama Dios? El profeta resalta el amor gratuito de ese diciones son de pobreza y de sencillez extremas. Con
MALAQUÍAS 2 1060
se portaba conmigo con integridad y recti- que no se fija en su ofrenda ni la acepta de
tud y apartaba a muchos de la culpa. 7 La- sus manos. 14 Preguntan, ¿por qué sucede
bios sacerdotales han de guardar el saber y esto? –Porque el Señor es testigo de que
en su boca se busca la doctrina, porque es has sido infiel a la mujer de tu juventud,
mensajero del Señor Todopoderoso. 8 Pero aunque era compañera tuya, esposa de
ustedes se apartaron del camino, hicieron alianza. 15 ¿No los ha hecho él un solo ser
tropezar a muchos con su doctrina, y pervir- de carne y espíritu? ¿Y qué busca este úni-
tieron la alianza con Leví –dice el Señor To- co ser? Una descendencia dada por Dios.
dopoderoso–. 9 Por eso yo los haré despre- Así que cuiden su espíritu para no ser infie-
ciables y viles ante todo el pueblo, por no les a la esposa de su juventud. 16 Porque el
haber seguido mis caminos y por no tratar a que aborrece y se divorcia –dice el Señor,
todos por igual cuando enseñan a la gente. Dios de Israel– cubre su vestido de violen-
Justicia y lealtad
cia –dice el Señor Todopoderoso–, y no
10 ¿No tenemos todos un solo padre?,
sean infieles.
¿no nos creó un mismo Dios?, ¿por qué Juicio de purificación
uno traiciona a su hermano profanando la 17 Con sus palabras cansan al Señor.
alianza de nuestros antepasados? 11 Judá Preguntan: ¿por qué lo cansamos? –Porque
traiciona, en Jerusalén se cometen accio- dicen que el que obra mal agrada al Señor
nes horribles; Judá ha profanado el santua- y que él se complace en tales hombres, y
rio que el Señor ama y se ha casado con la añaden: ¿dónde está el Dios justo?
hija de un dios extranjero. 12 El hombre que
así proceda, quien quiera que sea, testigo o 1 Miren,
yo envío mi mensajero a pre-
defensor, lo excluya el Señor de las tiendas 3 parar el camino delante de mí. De
de Jacob, de los que traen ofrendas al Se- pronto entrará en el santuario el Señor que
ñor Todopoderoso. buscan; el mensajero de la alianza que tan-
13 Y hacen otra cosa: cubren el altar del to desean, mírenlo entrar –dice el Señor To-
Señor de lágrimas, llantos y lamentos, por- dopoderoso–. 2 ¿Quién resistirá cuando él

todo, el profeta no critica ni la pobreza ni la sencillez, ca tan delicada en que el profeta está ejerciendo su
lo que critica es la manera como se está pervirtiendo ministerio: estamos en plena época de restauración
el culto. Una cosa es que haya pobreza y otra cosa es nacional, pero también restauración de la conciencia.
que ni los sacerdotes, ni el pueblo hagan las cosas Se recurre pues a la figura de Dios como padre de to-
como debe ser. La crítica de este pasaje va dirigida a dos con miras a no «cambiar» de padre. Ahí es donde
los sacerdotes; de ellos depende que el pueblo viva radica el problema de los matrimonios mixtos.
un culto digno. Si ellos no propician esto, el pueblo El otro aspecto es el del divorcio (13-16). El profeta
rebaja también la calidad de dicho culto. fija la postura de Dios frente a la unión conyugal cuan-
Nótese la manera cómo se acentúa el valor del cul- do afirma que «el Señor es testigo que has sido infiel
to y los sacrificios realizados fuera de Israel (1,11), a la mujer de tu juventud» (14). Se deduce que hay
para decir dos cosas: primera, que todos los cultos de una tendencia al abuso respecto a la libertad de repu-
todos los pueblos, en definitiva, corresponden al mis- dio, atributo exclusivo de los varones. El profeta, ba-
mo y Único Dios –universalidad–; y segunda, que a lo sándose en Gn 2,24, sanciona esta desviación tildán-
mejor esas naciones de todo el mundo dan mayor glo- dola de violenta (16), contraria a la intención de Dios
ria a Dios en sus cultos que el mismo Israel. Si las co- en el momento de la creación.
sas no cambian, el Señor retirará de su presencia a sus 2,17–3,5 Juicio de purificación. En medio de la
sacerdotes y a toda actividad cultual porque en lugar demostración de todos los pecados de Israel, el profe-
de agradarlo, lo irritan con tanta falacia. ta abre un paréntesis para referirse a la llegada del
2,10-16 Justicia y lealtad. Otras dos causas que «día del Señor», quien se presentará para juzgar. En su
descubre el profeta para agregar a su tesis de que Is- juicio tendrá en cuenta a todos los que de algún modo
rael no ha correspondido al amor de Dios son el ma- tergiversaron la religión, contaminándola con prácti-
trimonio mixto y el divorcio. La preocupación del pro- cas mágicas, hechicería y perjurio (3,5a); pero tam-
feta es que de nuevo comiencen a introducirse otras bién a los que tergiversaron la justicia (3,5b). La justi-
divinidades en Israel, pues al casarse con un extranje- cia adquiere aquí identidad propia: obreros, viudas y
ro o extranjera, había que reconocer también como huérfanos. Cuando todos hayan sido juzgados y puri-
propios los dioses del cónyuge no judío, dándoles el ficados (3,2s), se podrá hablar de perfección en el cul-
mismo valor que al Dios de Israel. Recuérdese la épo- to y en las ofrendas.
1061 MALAQUÍAS 3
llegue? ¿Quién quedará de pie cuando apa- roso– y verán cómo les abro las compuer-
rezca? Será fuego de fundidor, blanqueador tas del cielo y derrocho sobre ustedes ben-
de lavandero: 3 se sentará como fundidor a diciones en abundancia. 11 Alejaré la lan-
refinar la plata, refinará y purificará como gosta para que no les destruya la cosecha
plata y oro a los levitas, y ellos ofrecerán al del campo ni les despoje los viñedos de los
Señor ofrendas legítimas. 4 Entonces agra- campos –dice el Señor Todopoderoso–.
dará al Señor la ofrenda de Judá y Jerusa- 12 Todos los pueblos los felicitarán, porque
lén, como en tiempos pasados, como en serán mi país favorito –dice el Señor Todo-
años remotos. 5 Los llamaré a juicio, seré poderoso–.
testigo exacto contra hechiceros, adúlteros La justicia de Dios
y aquellos que juran en falso, contra los que 13 Dice el Señor: sus discursos son inso-
defraudan al obrero en su sueldo, oprimen
a viudas y huérfanos y atropellan al emi- lentes contra mí. Y ustedes todavía pregun-
grante sin tenerme respeto –dice el Señor tan: ¿en qué te ofenden nuestras palabras?
14 –Porque dicen: No vale la pena servir a
Todopoderoso–.
Dios, ¿qué sacamos con guardar sus man-
Diezmos y cosechas damientos y andar enlutados ante el Señor
6 Yo, el Señor, no he cambiado y uste- Todopoderoso? 15 Tenemos que felicitar a
des, hijos de Jacob, no han acabado. 7 Des- los arrogantes: los malvados prosperan,
de los tiempos de sus antepasados se apar- desafían a Dios y quedan sin castigo.
tan de mis preceptos y no los observan. 16 Así comentaban entre sí los fieles del
Vuelvan a mí y volveré a ustedes –dice el Señor, el Señor atendió y lo oyó. Ante él se
Señor Todopoderoso–. Ustedes dicen: ¿por escribía un libro de memorias: Fieles del
qué tenemos que volver? 8 –¿Puede un Señor que estiman su nombre. 17 Dice el
hombre defraudar a Dios como ustedes in- Señor Todopoderoso: el día que yo actúe,
tentan defraudarme? Ustedes dicen: ¿En ellos serán mi propiedad; los perdonaré
qué te defraudamos? –En los diezmos y tri- como un padre al hijo que le sirve; 18 en-
butos: 9 han incurrido en maldición, porque tonces verán la diferencia entre buenos y
toda la nación me defrauda. 10 Traigan ínte- malos, entre los que sirven a Dios y los que
gros los diezmos al tesoro del templo para no le sirven.
que haya sustento en mi templo. Hagan la 19 Miren que llega el día, ardiente como
prueba conmigo –dice el Señor Todopode- un horno, cuando arrogantes y malvados

3,6-12 Diezmos y cosechas. Otro elemento que nas que no se pueden descontextualizar por más que
seguramente estaba causando problema en relación estén escritas en la Biblia.
con el templo y su sostenimiento era la cuestión de los 3,13-21 La justicia de Dios. El profeta intenta res-
diezmos. El profeta, hijo de su tiempo, insta a la fide- ponder a una preocupación que ya se venía consta-
lidad también en este aspecto y achaca su descuido a tando de tiempo atrás: ¿por qué al malvado le va
la pobreza material que ahora vive la mayor parte del bien, mientras que al justo le va mal? O, ¿por qué el
pueblo. Sólo cuando cada uno cumpla sagradamente malhechor prospera, mientras que el justo padece es-
con esta obligación, el Señor derramará bendiciones trechez? El profeta abre un poco el horizonte de esta
en abundancia. No podemos trasladar sin más esta espinosa cuestión y proyecta en el futuro el sentido fi-
doctrina a nuestra época, pues caeríamos en abusos nal de todo: en el día definitivo se hará sentir la jus-
injustificados. Hay que recordar que el profeta habla ticia divina. La suerte de los malvados y de los justos
en una época en la que se tenía por seguro que el Se- no podrá ser igual. Ese día se sabrá por qué era ne-
ñor tenía que retribuir materialmente las ofrendas, cesario caminar según los preceptos y normas del Se-
diezmos y primicias que se presentaban al templo, es- ñor.
tableciendo así una especie de trueque o intercambio. Obvio que hoy no podemos descuidar el aspecto
Era la manera de pensar, y de manejar el concepto de presente de esta diferencia. El creyente y la comuni-
la retribución. Con el paso del tiempo, este concepto dad deben estar empeñados en hacer posible y atrac-
tuvo que ir evolucionado hacia una manera muy dife- tivo el camino de la justicia como vía única y segura
rente de entender las relaciones con Dios, y esos mo- de sintonía con el plan divino. La injusticia debe ser
dos son los que nosotros tenemos que conocer e in- continuamente denunciada, desenmascarada, en or-
centivar en nuestros pueblos. No hay justificación den a que desde ya el que ama y respeta la justicia de
ninguna para promover en nuestro tiempo el «comer- Dios experimente el gozo de la fidelidad, y en orden
cio» religioso o los trueques de fe con base en doctri- a que el grito de los pobres sea escuchado.
MALAQUÍAS 3 1062
serán la paja: ese día futuro los quemaré y Vuelta de Elías
no quedará de ellos rama ni raíz –dice el (Eclo 48,9s; Mt 11,14)
Señor Todopoderoso–. 22 Recuerden la ley, los preceptos y
20 Pero a los que respetan mi nombre los mandatos que yo le encomendé en Monte
alumbrará el sol de la justicia que sana con Horeb a mi siervo Moisés para todo Israel.
sus alas. Saldrán saltando como terneros 23 Y yo les enviaré al profeta Elías antes de
del establo; 21 pisotearán a los malvados, que llegue el día del Señor, grande y terri-
que serán como polvo bajo la planta de sus ble: 24 reconciliará a padres con hijos, a hi-
pies, el día que yo actúe –dice el Señor jos con padres, y así no vendré yo a exter-
Todopoderoso–. minar la tierra.

3,22-24 Vuelta de Elías. Tal vez por la división pro- como la conciencia siempre viva que endereza, recti-
pia de la Biblia hebrea en Ley, Profetas y Escritos, se fica, anuncia y denuncia lo que va apartando del ca-
evoca aquí la figura de Moisés como símbolo de la mino.
Ley, y a Elías como símbolo de los Profetas; dos cosas El Nuevo Testamento ve en estos versículos el anun-
que no pueden estar ausentes de la vida del pueblo. cio del retorno de Elías, pero más que eso, estos ver-
La Ley, entendida como proyecto de vida en camino sículos abrieron el camino a la esperanza y a la realiza-
de construirse en la tierra, y los Profetas entendidos ción de lo que hoy llamamos «Encarnación» (Jn 1,14).

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