Ser Vasija
Una pregunta insistente que recuerdo de mi infancia, es la que me haca con muy
pocos aos de vida: Dnde estaba yo antes de nacer? Estaba tan seguro que ese no
era el principio, que el recin nacido, el que acababa de llegar, y al que todos queran
ensear, tena mucha ms historia que lo que aparentaba su pequeito cuerpo, que no
par hasta que empez a tomar forma en m, una sensacin que me permite descansar
en paz cuando contemplo.
Si yo ya era antes de ser el que digo ser; no soy el que conozco y, por supuesto, no
conozco al que soy.
Desde la premisa anterior, pude abrir la puerta al descubrimiento de mi verdadera
naturaleza. En eso estoy desde que me recuerdo, y lo ms sobresaliente de esta
propuesta es que mientras mantengo la actitud de saber quin soy, quedan sin efecto y
sin razn muchos en m que decan ser yo y se empezaban en vivir para ellos,
afirmando que son yo.
Recuerdo un momento en la infancia, en el dormitorio de mis padres, a oscuras,
contemplando la habitacin en silencio, percibiendo la fuerza del lugar ms all de
los muebles y las cosas, con una frase en la cabeza que me permiti ir ms all de m.
Dios lo ve todo, esto me lo haba contado el prroco que nos preparaba para la
comunin, Dios lo ve todo; en un instante entend y de la idea antropomorfa de un ser
que se desdoblaba hasta el infinito en todas las estancias del mundo para espiar,
percib una especie de sustancia, como acuosa, imperceptible que lo llenaba todo
incluido al que se senta como yo en ese instante. Ms tarde tras leer el evangelio, me
fascin la idea de ser vasija. La sensacin de ser vasija para la Sustancia, un
recipiente, ha sido una experiencia que he podido vivenciar en diversas ocasiones en
esta vida.
En el transcurso de mis pesquisas, para desvelar mi naturaleza he ido descartando
muchas ideas sobre m que mantena como nicas, verdaderas, irrevocables, etc. Cada
da que pasa soy menos estricto sobre m mismo, pues en la bsqueda del Ser, no
puedo definir quin soy. Lo que soy, sintindome yo es el impedimento para que la
sustancia que Es, ha Sido y Ser, pueda expresarse sin lmites a travs del punto
matemtico que mi presencia ocupa en el espacio-tiempo.
Eheieh Asher Eheieh, Yo Soy El que Soy, o Yo Soy el que Ser, nombre que, segn la
tradicin, Dios da a Moiss en el monte Sina, para darse a conocer ante la consciencia
de alguien que no est en L, pero que puede mantener con l una conversacin
inteligible. Teniendo en cuenta este hecho, se pueden determinar como mnimo tres
lugares o estados de consciencia, ligados a la Sustancia, en funcin de la
identificacin ms o menos consciente que se experimente con, o en Ella.
1: La consciencia Universal; es decir la visn y sentimiento global, a travs de la
perspectiva particular de cada entidad individual, manifestada en el tiempo, como
necesidad experiencial del Origen de la propia Sustancia, sabiendo de S, como el
principio y fin de todas las apariencias en todos los niveles y ordenes creados.
2: La consciencia Espiritual; el estado intermedio que permite el entendimiento de la
fuerza creadora, de su origen y destino; por la relacin continua que la sustancia
mantiene en la persona y ser parte consciente de Ella contemplando por inspiracin,
la transmisin de su Naturaleza, que se despliega hacia el mundo de las formas
actuando conscientemente de acuerdo a las Leyes de la Creacin. Este acto permite la
comprensin y la compasin hacia la manifestacin humana y de las especies que se
mantienen incomunicados de S mismos y actuar a favor de la erradicacin de la
ignorancia,
3: La consciencia personal, el estado de identificacin con la apariencia que determina
la experiencia de acuerdo a los convencionalismos y determinantes materiales que
configuran el mundo de los sentidos, incluida la mente y las ideas de progreso y
desarrollo, que se centran en el bienestar material, y las manifestaciones ligadas al
poder y el control sobre cualquier otra entidad que se percibe como separada y por lo
tanto contraria o favorable a uno mismo y a sus deseos. En esta tercera etapa se
pueden describir a su vez tendencias hacia la consciencia espiritual o hacia la
consciencia eminentemente animal dependiendo del grado evolutivo de la sustancia a
travs de la vasija. Mientras desarrollan en esencia la primitiva necesidad material de
su identidad ligada al tiempo y al espacio terrestre.
An sigo anhelando saber de m, pero ya no de m como yo, si no de l, del que
siempre fue y ahora me sostiene a m. l, a travs de m como vasija, puede
manifestarse como amor en todas las reas de la vida con la que entro en contacto. No
siendo yo, sino dejndole ser a l. As que en esta vida ha comenzado el ciclo de
disolucin. Por fin comienzo a saber que no soy yo y que l tiene una oportunidad de
Ser aqu, si yo dejo de ser. As que todo lo que me contaron cuando me educaban para
ser alguien est en la direccin contraria de lo que significa este logro, pues l ya era,
es y ser.
Solo tengo que dejarle hacer y para ello empezar por respirar, contemplar, admirar,
sentir la vida como la ventana que permite la contemplacin de la Creacin, para
aqul que la sostiene.
Es realmente extraordinario, saber que puedo ser til al plan de la evolucin, dejando
hacer all donde est, dando paso al amor.
Luis Jimnez