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El documento resume obras arquitectónicas de la década de 1950 en Rosario, Argentina. En 3 oraciones o menos, presenta obras de Richard Neutra, Luis Rébora y Fernando Espino, y analiza el cambio estético que representaron en la arquitectura rosarina de la época, marcando una ruptura con el academicismo clásico y estableciendo nuevos paradigmas expresivos.

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El documento resume obras arquitectónicas de la década de 1950 en Rosario, Argentina. En 3 oraciones o menos, presenta obras de Richard Neutra, Luis Rébora y Fernando Espino, y analiza el cambio estético que representaron en la arquitectura rosarina de la época, marcando una ruptura con el academicismo clásico y estableciendo nuevos paradigmas expresivos.

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[041]

041] 3

Revista de arquitectura y urbanismo

Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe


Distrito 2

Los aos 50
Obras de la dcada

3 ]
1999
Textos E. Yaqinto, B. Cicutti, P. Florio
Richard Neutra El silencio sensual
Luis Rbora Obras
Fernando Espino Pintor
[041]
julio

3 agosto
septiembre

[041] 3

Editor responsable Reunir las obras que presenta en esta ocasin 041 abriga la esperanza de
Colegio de Arquitectos, ampliar el reconocimiento que los arquitectos tenemos por unos edificios cuyos
Distrito 2, Av. Belgrano 650, brillos artsticos1 y culturales denuncian el silencio de una disciplina que no
2000 Rosario
saba de celebrar sus mritos y habilidades.
Director Por lo pronto es una esperanza de justicia sobre unas obras inquietas por
Marcelo E. Villafae presentar los giros estticos y conceptuales de una generacin que sell el
Co Director tiempo al formidable modernismo rosarino que la haba prohijado.
Pedro Guillermo Viarengo Son los valores de una arquitectura que exhibe los esfuerzos2 tcnicos y
compositivos por arrebatar el dominio de la escena esttica3 en arquitectura.
Comit Editor
Alejandro Beltramone El material de frente dejara de ser blanco siempre, el mrmol beige olvidar los
Gerardo Caballero basamentos, la columna har abstracto el sustento, la fachada un espacio
Emilio Farruggia nico, plstico y tridimensional. Finalmente la planta liberar su ceremoniosidad.
Pablo Florio
Juan Bls Gastn Ahora bien, por qu variar, por qu modificar lo que retena tanto reconocimiento
y, sobre todo el airoso triunfo sobre el academicismo clsico. Nuestra hiptesis
Colaboradores es que el moderno ya era operado como un nuevo academicismo: un catlogo
A. Beltramone
C. Benetti Aprosio probable y la prdida de sus valores picos e inaugurales.
B. Cicutti Bueno es reparar en que escuchar el rumor del tiempo suele anunciar,
P. Florio precisamente, la labor de picas culturales que inauguran pocas. A estas obras
A. Gorelik
E. Yaqinto les aguardaba el porvenir, en su transcurso sortearon la prueba de la verdad4, se
convirtieron en cultura edilicia, y la ciudad acredita estas arquitecturas en su
M. Baima paisaje. He all jvenes arquitectos () y otros no tan jvenes, arrogndose el
M. Giacometti
C. Gastn derecho al tiempo que promueve la arquitectura.
No estamos alentando vigencias. Detectamos el secreto compromiso del espacio
La direccin editorial agradece y el tiempo, y, a la vez, la pica de las arquitecturas que se demuestran eternas
especialmente la colaboracin
de la Direccin de Obras all donde parecen irrazonables.
Particulares y Direccin de
Topografa y Catastro de la
Municipalidad de Rosario y al (1) artsticas y culturales (3) Suena poco familiar para nosotros reponer la
MOSP (Direccin de Escuelas), Se trata de un gesto tpicamente artstico por cuanto palabra esttica entre los arquitectos. Bueno es
como as a particulares que tiene los atributos de una diferencia, de quebrar una repasar que todo nuestro conocimiento de la
generosamente nos brindaron tradicin, de modificar la mirada, mucho ms si arquitectura se realiz en etapas en las que este tipo
informacin. reconocemos que dicho o no, es la presentacin de de reflexiones eran denostadas. La arquitectura de
Al no existir registros en las una controversia, una apelacin, a formas estticas partido basada en criterios puramente
instituciones mencionadas de consolidadas realizadas con maestra y xito. Esto organizativos y funcionales vaciaron nuestra
la totalidad de las obras publi- est dicho con independencia de si sus autores se disciplina de sus condiciones estticas y sensible.
cadas, los errores que pudieran asuman como artistas, o siquiera pensaban en ello. (4) la prueba de la verdad
deslizarse, fundamentalmente (2) esfuerzos En cuestiones de la cultura arquitectnica, como en
respecto a omisiones de probablemente sean ms que esfuerzos si pensamos otras zonas, la verdad no es un enunciado de
autoras y precisiones de que estos giros estticos tienen aristas polmicas. verificacin aritmtica. Es una prueba que otorga el
fechas, son ajenas a la volun- Quiero decir que son los valores de unos trabajos tiempo. Desde ya despus de esta etapa no se
tad de la direccin. realizados en la tensin de la controversia, de la volvieron a los enunciados anteriores: el moderno de
discontinuidad; no son el material de operaciones cuo bauformen.
Diseo simplemente magistrales; mucho ms si atendemos La arquitectura aconteci segn otras situaciones,
Cosgaya, Diseo. a la edad y la fecha de egreso de algunos de sus pero es en ese momento cuando tiene un giro
Liliana Agnellini autores, tienen el signo de una jven generacin de formidable. Recin el posmoderno retoma algunas
Pablo Cosgaya profesionales dispuestos a presentar sus cosas de esta tradicin pero en una operacin de
Marcela Romero proposiciones, bajo el signo de lo nuevo o de lo otro. naturaleza estilstica y no inaugural.
Es el caso graficado por Molteni y su adhesin a Cuando esta disciplina perdi su pasin por la
Fotografa Mies, en controversia con los admiradores de [Link].W. controversia esttica, cuando qued sumergida en la
Andrea Ostera o L.C. similitud de los oficios, perdi su ser arquitectura del
pensamiento sensible.
Impresin Su acontecer es la de un oficio insuficiente para
Borsellino Impresos activar los valores culturales y artsticos de una
comunidad urbana.
[041]

Sumario
Revista de Arquitectura y Urbanismo 3
10 Nota de tapa

Los aos 50
Obras de la dcada

Imgenes de tapa:
Planta y foto fragmento edificio Guernica,
Arquitectos Picasso y Fernndez Daz
Los tiempos que corren
4 Ernesto Yaqinto

Revisando la dcada del 50


54 Bibiana Cicutti

Sumario, obras de la dcada del 50


60
Los 50, un fragmento en el tiempo
66 Pablo Florio

68 Richard Neutra. El silencio sensual


Alejandro Beltramone

74 Luis Rbora
Csar A. Benetti Aprosio

80 Fernando Espino pintor


Adrin Gorelik
The time is out of joint
o cursed spite
Los tiempos que corren estn
desquiciados
Oh maldito rencor!
The rest is silence.
El resto es silencio. (traduccin libre)

Convocar aqu estas frases que un texto de Shakespeare atribuye a un atormentado


Texto: Ernesto N. Yaqinto

prncipe dans, puede parecer un gesto im-pertinente, carente de sentido disciplinar


y sospechoso de buscar meramente la cita erudita, soberbia y pretensiosa.
Sin embargo la cita erudita puede rechazar la no pertinencia e inducir a un efecto de
lectura particularsimo, traspolable a otros propsitos y otras circunstancias de tiempo
y lugar.
Esas frases comienzan a cobrar sentido a travs de su insersin en aquel texto y se
constituyen en las marcas inicial y final de la vivencia traumtica que el personaje
experimenta. Actan a modo de impostas en un arco narrativo que cubre el espacio de
tiempo que media entre la llegada de Hamlet a Elsinore y su propia muerte; un arco
cuya arquivolta planteara el desencadenarse y el desarrollo de un drama que es a la vez
personal y nacional (en tanto descubre que hay algo podrido en Dinamarca).

La vivencia de grandes sectores del campo intelectual en la cultura argentina a partir de


los primeros aos de la dcada del 40 casi puede semejar parodiar el clima de
descomposicin y abandono de una tradicin cultural largamente sostenida,
descomposicin de la que resulta una atmsfera asfixiante y tensa, en la cual la
vigilancia, la complicidad y la delacin constituyen la sustancia.
En Rosario las cosas pueden percibirse ms contundentemente, implicadas tambin en
otros campos, entre los cuales el econmico y el arquitectnico tienen una pregnancia
especial para los objetivos de este trabajo. Todo parece vislumbrar que el tiempo y su
secuencia hasta entonces aparentemente armnica, estn desquiciados, desarticulados
Quin sto escribe atisb hace veintitres aos algunas marcas de aquella experiencia y
centrndola en la arquitectura local, pudo atreverse a declarar, en tono ms modesto,
todava teido de arcaismos estilsticos, de asociaciones de causa-efecto, de bsquedas
de estrictas periodizaciones monolticas y con pretenciones de narrador omnisciente:
en 1940, la construccin del edificio de La Comercial de Rosario mostr, en ms de
un aspecto, que se asista a la culminacin de toda una etapa.
Significativamente es hacia 1944 cuando reaparecen mayoritariamente en Edilicia1,
algunos elementos lingsticos sobretodo en el lxico ms que en la sintxis del
viejo eclecticismo historicista aletargados entonces pero no desaparecidos
totalmente.
El agotamiento del perodo de la Arquitectura Internacional en Rosario fue coincidente
con el derrumbe de la tradicin mercantil-rentista de la ciudad.
A partir de 1948, con la paralizacin de las actividades portuarias (base econmica de
Rosario), la centralizacin de las mismas en Buenos Aires y el cierre de la poltica de
exportacin-importacin, es que los motores del desarrollo econmico, y por ende
arquitectnico, se detienen en Rosario, al menos en la direccin que venan llevando
desde casi cien aos atrs.
Aquel derrumbe, si coincide con la casi paralizacin de las actividades arquitectnicas,
no lo es con el crecimiento urbano ni con las operaciones constructivas producidas por
nuevos proyectos econmicos y nuevos movimientos poltico-sociales.
La arquitectura en Rosario, por casi una dcada, anquilosadas sus estructuras
econmicas y culturales tradicionales, no pudo encontrar dentro de las nuevas
coyunturas histricas, ni razn de ser ni nuevos objetivos2

Si hubiera podido agregar, en aquel entonces, en consonancia con la actitud intertextual


que intenta condensar esta nueva vuelta de tuerca, y que probablemente no sea la
ltima, que el resto era silencio.

4]
Las voces del silencio
Estas recurrencias al silencio como metfora,
tienen dos vertientes.
Una, basada en la experiencia personal, implica que todo aquel que reflexiona sobre las
acciones y creaciones humanas, no puede dejar de lado su universo subjetivo y, en
ltima instancia, como aquel Hacedor del que escribiera Borges, quin se propuso la
tarea de representar el mundo, resultando de todas las lneas que trazara en paciente
laberinto, el dibujo de la imagen de s mismo3. Pero tambin remite a otra experiencia,
social y cultural, la del uso del lenguaje y de sus capacidades de comunicacin.
As, el silencio es la ausencia de ruido, pero tambin el estado de alguien que calla ya
sea porque no puede o no quiere comunicarse. Y el silencio deviene as en prdida
tambin de una capacidad semntica.
Rosario, desde comienzos del siglo y por ms de cuarenta aos, haba experimentado a
travs de su arquitectura, una importante e interesante capacidad de significacin
orientada hacia la expresin de un cambio constante. Desde un crecimiento fsico y
demogrfico inusitado que justificara aquello de que la ciudad cambi la voz hasta un
nuevo rol en las estructuras nacionales e internacionales, desde la reorganizacin de sus
reas urbanas hasta establecer otras entonces inexistentes, desde la aparicin de tipos
edilicios (rotando alrededor sobretodo de expresar la dimensin de la altura) hasta la
adopcin de estilemas inditos localmente4, toda la ciudad y su arquitectura haba
semejado un inmenso campo de experimentacin en pos de aquellos cambios
entendidos como marcas de progreso y de modernizacin.
Por primera vez, ante la percepcin de un mundo desquiciado, el intelectual rosarino
comienza a percibir que los valores que se significaban a travs de signos han perdido
su existencia, reduciendo aquellos a meras cosas.
Y por primera vez es posible entrever en Rosario una vivencia cultural similar a la del
caos que experimentaron las vanguardias europeas en la segunda y tercera dcadas del
siglo: que en la ciudad moderna, absolutamente reificada, habase obliterado
definitivamente toda trascendencia y que, por lo tanto, todo nuevo orden, no podra sino
partir de una tabula rasa, en donde ya ninguna palabra corresponde a su idea y en
donde la arquitectura se reduce a forma privada de calidad, de poder comunicativo y
que por eso no quedaba ms salida que la de crear un nuevo lenguaje, de signos vacos
y silentes esta vez, significantes desprovistos de significado5.
Intentar hacer hablar a los signos arquitectnicos no llevara sino a traicionar los valores
disciplinares, sostenidos desde siempre por lo tectnico, lo tecnolgico y lo funcional,
reduciendo aquel lenguaje de signos a mero instrumento publicitario6.
Un primer sntoma de esta vivencia podra observarse en 1945 con la terminacin del
Cine Radar, proyectado por cuatro recientes egresados: Jorge Borgato, Carlos Marquardt,
Rodolfo Puerta y Jorge Thomas.
Poco tiempo antes, en 1943, haba aparecido en Edilicia una reflexin sobre SantElia
vinculada estrechamente con el pathos de la dcada anterior y algunas de sus
experiencias locales:
Fue una figura que podramos llamar pica Su mano corra agil detrs del
pensamiento y con desafiante libertad proyectaba moles fantsticas y sugestivas,
delineando sus ideas con dibujos no escenogrficos sino sustancialmente constructivos
su clida y plstica inspiracin lrica, adems, lo llevaba siempre a crear valientes
combinaciones entre superficies planas y curvas, obteniendo siempre efectos
grandiosos senta que uniendo a los verticalismos superficies curvas, se obtena una
mayor fuerza emotiva, sin alejarse por ello de un funcionalismo prctico y til7.
Y esa arquitectura deba comunicar, manifestar plstica y lricamente para significar
fantasa, libertad y sugestin en una visin casi expresionista de la ciudad nueva del
futuro, de la cual se materializan paulatinamente algunos objetos arquitectnicos,
actuantes en la continuidad desordenada y sin calidad de la ciudad moderna de
entonces como forma simblica.

5]
Dos aos despus, en el Cine Radar, Borgato, Marquardt, Puerta y Thomas,
materializan una drstica alternativa: pensar la arquitectura hacia adentro, ms que
hacia afuera, presentarla circunscripta a sus condicionantes disciplinares y a sus
circunstancias pragmticas, distanciando polmicamente el objeto arquitectnico del
conjunto urbano y cultural a travs de un silencio perfecto, impoluto, castamente
refugiado en su propia eficiencia funcional, tecnolgica y cientfica.
Abandonando la elocuencia en el proclamar la ciudad moderna, slo busca erigirse en
dispositivo eficiente para posibilitar y albergar una ceremonia social: la de ir al cine8.
Y lo hace evidentemente conciente y racionalmente reflexionando sobre las
implicaciones del programa y la aplicacin de todas las tcnicas y materiales
disponibles.
El edificio se percibe, desde lo peatonal, como un largo contenedor prismtico que
horada la masa construida de una manzana, asegurando los espacios de uso necesarios
para la celebracin de aquella ceremonia: un vestbulo de ingreso que acta a la vez
como foyer, donde se espera el comienzo de una pelcula y se sale durante el intervalo,
y la sala de proyecciones. Ambos momentos tienen en comn la masividad (al menos la
de la clase media rosarina) y requieren espacios de magnitudes excepcionales y nada
domsticos en sus dimensiones, pero a partir de sto, las similitudes cesan. El hall es
esencialmente dinmico y por lo tanto ruidoso y cacofnico, la sala de proyecciones,
por el contrario, debe ser recoleta y permitir la eufona y los materiales que los
determinan responden a las cualidades de cada uno; especulares o transparentes
suceptibles de reflejar una gran luminosidad en el hall de ingreso, acolchados y
absorventes del sonido, envueltos en la semi-penumbra en la sala de proyecciones
Dos universos diferentes pero interdependientes, separados entre s por el cuerpo, que
a modo de esclusa, alberga los vicios de infraestructura, punto neurlgico de aquel
dispositivo eficiente.
El anlisis esbozado podr parecer obvio en referencia a cualquier sala cinematogrfica,
pero no lo era en el Rosario de 1945, en donde algunas no tenan curva de piso y
presentaban verdaderos derroches de sofisticacin decorativa (como el Empire Theatre,
obra de Gerbino y Schwartz en la dcada del 20); podr encontrarse en l algunas
resonancias con el Cine Gran Rex de Alberto Prebisch, construido en Buenos Aires en
1937, sobretodo en la espacialidad del hall de ingreso y la gran vidriera a la calle, pero
en el Cine Radar la concepcin diferente; basta compararlo con la versin que el mismo
Prebisch proyectara para Rosario (y Tucumn) en 1948.
Quizs la experiencia del Cine Radar haya sido demasiado especial y demasiado
extrema como para generar secuelas en la cultura arquitectnica rosarina de entonces
sumida en el pragmatismo profesionalista y alimentada por una Escuela de Arquitectura
de fundamentos Beaux-Arts devenidos academicistas; una mera cscara vaca, sin
contenidos propositivos ni precisos ni contenidos claros. Quizs tambin la experiencia
extrema del Cine Radar hubiera necesitado la prosecucin de una profundizacin
terica, de la discusin acadmica y erudita y de la tranquilidad de un laboratorio, que
del agitado campo de confrontacin profesional en aquel agitado ao de 1945. Borgato
eligi otro camino silencioso, el de la reflexin esta vez, participando activamente en la
experiencia (que luego se frustrar) de la nueva Escuela de arquitectura de Tucumn
desde 1947 a 1952 y, ms tarde en la reformulacin de la de Rosario, a partir de
1956.
Hacia 1950 el standard construido en Rosario puede ser constatado a travs de dos
obras cuyos puntos de partida, sus bsquedas y sus resoluciones son polarmente
antitticas.
Los tres edificios que se visualizan como uno solo en calle Dorrego sobre la Plaza San
Martn, proyectados por Jos Fernndez Daz en 1951/529, pueden constituir uno de
los extremos de aquel par polar.
Los tres edificios registran, a su vez, las modalidades de gestin (y de proyectacin)
adecuadas a la vigencia de la entonces nueva Ley Nacional de Propiedad Horizontal

6]
(1948) y el sistema de formacin de consorcios de futuros propietarios. Compulsados
por la compra sucesiva de tres grandes lotes hasta entonces baldos, cada edificio se
promueve y se proyecta con independencia de los otros en un evidente tanteo de la
recepcin del nuevo sistema en el mercado local. No perteneciendo a nadie (en ltima
instancia ni siquiera a sus promotores), cada edificio potencialmente debe satisfacer las
necesidades de todos en una experiencia indita en la ciudad10. Casi obviamente, cada
edificio se desdibuja al lado del vecino destinado a continuar la operacin comercial y
si cada uno recibe un nombre, lo es ms por necesidades de asiento catastral y de
aprobacin municipal que por afn de identificacin. Las modalidades de la
construccin en propiedad horizontal, comparndolas con las destinadas a la renta, se
recluyen en el anonimato.
Anonimato, y tambin afasia; y la afasia es la cualidad del que ha perdido la capacidad
de hablar. Si en las plantas Fernndez Daz logra soluciones ms o menos correctas
desde el punto de vista funcional, lo hace a travs de aplicar mecnicamente
experiencias anteriores mantenidas desde veinticinco aos atrs en relacin a la
compactacin de unidades, resoluciones devenidas casi en tipos segn se trate de la
cantidad por lote, o de sus dimensiones. No atina siquiera a reproducir algunos de sus
aciertos anteriores, o, al menos algunos de sus planteos ms originales: el receso que
vincula el departamento interno con la calle en el edificio de San Lorenzo 2147, de
1939, o la torre de Unione e Benevolenza, con su planteo axial y simtrico
aprovechando sus cuatro caras libres, realizado en San Juan y Maip en 1943.
Y esa inercia proyectual, ese acudir a registros sancionados por el uso y la costumbre,
se aplica tambin en las fachadas. En tanto oferta abarcante y generalizada casi
naturalmente debi parecer inevitable apelar a las formas exteriores residenciales de
procedencia francesa del siglo XVIII, en una evidente remisin al supuesto bon-gut de
la clase media rosarina que lo haba practicado durante la dcada del 40 en
innumerables petit-htels y pequeas casas realizadas indiferentemente por tcnicos
constructores, ingenieros y arquitectos. Y es all donde Fernndez Daz perpetra un
gesto vaco de significacin, quizs el mayor faux-pas de la arquitectura rosarina, al que
no debe juzgarse desde los valores de una tica arquitectnica moderna (no expresar la
naturaleza de los materiales, ignorar las condicionantes climticas locales, seguir
optando en el baile de mscaras de los estilos que re-presentan la historia de otros),
sino desde los de su propia esttica.
Distorcionando escalar y dimensionalmente toda referencia a modelos originales,
desprecia o ignora toda gramtica vinculada con ellos, y utilizando como principal
elemento de composicin el escandido desigual de pequeas ventanas de arco rebajado
(todas iguales, fabricadas en serie para no entorpecer la marcha de las obras), destruye
jerarquizaciones, proporciones o acentuaciones transformando la inmensa fachada
resultante en un objeto hbrido que no dice nada, quizs porque nada tena por decir.
Fernndez Daz aparecer ms convincente, y ms convencido, cuando ms adelante,
manejando realmente los elementos seriados, proyecte los edificios para la Cooperativa
de la Vivienda.
En el polo opuesto a esta experiencia, puede considerarse la de la Casa Couzier,
proyectada por Hilarin Hernndez Largua en Alberdi a finales de 1951, la que puede
representar a nivel local uno de los inicios de concrecin de ideas y bsquedas de
ruptura respecto de la arquitectura practicada anteriormente y caracterizada por un
estado de crisis semntica.
Si a primera vista la casa puede ser adscripta a las bsquedas contemporneas de
Wright y de Neutra, si la imagen de la Casa Kaufmann, en el desierto de Colorado es
recurrente, si resulta sintomtico que el mismo Neutra fuera llevado a conocerla en su
paso por Rosario, considerar la Casa Couzier por sus filiaciones e iconografa, sera
desvincularla de toda problemtica local y de las necesidades, particularidades y
acciones de sus actuantes.
Si los elementos gramaticales semejan a los de las arquitecturas citadas, en una

7]
Rufino De la Torre, Richard Neutra
e Hilarin Hernndez Largua
en la Casa Couzier.

segunda lectura se verifica que las relaciones que contraen entre s son diferentes. En el
exterior la articulacin de cuerpos de diferentes alturas y el protagonismo que adquiere el
plano horizontal de los aleros pareciera tender a romper la generacin de volmenes
reconocibles y definibles geomtricamente y a justificar las diferentes salientes y niveles.
En el interior, ningn espacio se encierra en s mismo, la fluidez de su percepcin es el
correlato de la articulacin exterior, y la doble altura del estar, con su escalera (reducida a
los elementos funcionales y estticos mnimos), se transforma en el punto neurlgico de la
organizacin, posibilitando la vista al ro, que determina a su vez, la traza abierta de la
planta.
Pero an as el conjunto es perceptible como dos volmenes perfectamente definidos; la
cubierta, a su vez, nunca pierde el sentido de lmite superior, de tapa, nunca adquiere la
capacidad de prolongadores espaciales; las ventanas son aberturas en la continuidad de
los muros de ladrillos, nunca invaden los ngulos ni hacen desaparecer las aristas,
mostrando la pertinencia de la manpostera portante. La totalidad se estructura de
acuerdo a su propia circunstancia, sin reconocer leyes externas a la misma, salvo la
factibilidad, o mejor, la facilidad constructiva.
Si las nuevas ideas de libertad espacial y compositiva (Saber ver la Arquitectura, de Zevi,
se tradujo en 1951) parecan tender un puente sobre el vaco semntico de la
arquitectura rosarina, la Casa Couzier va ms all, no remitiendo su calidad al Lenguaje o
a la Forma, sino al silencio de sus signos.
En la larga historia profesional de Hernndez Largua es el primer encargo que realiza
con un joven, Rufino De la Torre, a quien lo liga una relacin ms familiar que
profesional, ms paternal que societaria.
Gracias a esta vinculacin, pero tambin a la permeabilidad del viejo maestro, a su
pragmatismo programtico, los contenidos de las nuevas generaciones encuentran
posibilidades de establecer un trasvasamiento que no es mero otorgamiento mecnico de
posibilidades constructivas, sino el encauzar hacia una tradicin constructiva las
acciones individuales de ruptura.
Despus del silencio
Proyectado a mediados del ao 195511, por los arquitectos Silvio Mariotti, Juan Carlos
Valenti y Alfredo Molteni, el edificio de la Compaa de Seguros La Segunda, en la
esquina de las calles Rioja y Maip, puede interpretarse como la decantacin de
impulsos anteriores, pero al mismo tiempo una inflexin de los mismos, preanunciando
nuevas bsquedas y actitudes en la cultura arquitectnica rosarina.
Ostenciblemente el edificio propone manifestar el volmen construido expresndolo a
travs de la mostracin de su estructura portante de hormign armado. Desechando
todo dimensionamiento esttico (los elementos verticales adoptan, de arriba a abajo la
misma dimensin, equiparndose a las vigas), pero tambin todo recurso retrico, esa
estructura se convierte en una grilla regular y tridimensional, una malla suceptible de
determinar los espacios habitables, domstica, laboral y comercialmente.
Entendida as, la malla deja de ser, a travs de una compleja operacin intelectual, la
visualizacin de la estructura portante concreta, deviniendo la matriz conceptual de la
estructura del proyecto. Se puede incluso concebir el volmen construido como la
resultante de una trama espacial de la cual materializa parte de ella y no
necesariamente en una resultante prismtica. Esta interpretacin justifica la saliente
sobre la calle Rioja, destinada a alojar la mayor superficie necesaria para el desarrollo
de la Compaa (actuando adems como marquesina de entrada al edificio), los recesos
en la planta baja y el tercer piso (este ltimo como pentimento de ltimo momento
ante nuevas exigencias programticas de la comitencia), o vaciado total de un mdulo
(por razones de altura reglamentaria construida) en el ltimo piso sobre la calle Maip.
Incluso ms, descartando problemas de proporciones que no se tuvieron en cuenta,
una mayor o menor cantidad de pisos no variara la idea (lo cual Molteni realiz en un
pequeo edificio de dos plantas altas conteniendo la vivienda de sus padres, la suya
propia y un pequeo departamento).

8]
Aquella matriz ideal deba ser necesariamente neutra y mostrarse de manera abstracta;
el edificio todo, hasta en sus menores resoluciones deba obedecer al mismo registro,
de ah la reduccin del cromatismo al blanco y al negro, el riguroso empleo de la
ortogonalidad, el apelar a elementos seriados (de los que las carpinteras URMAC,
diseadas y fabricadas en Rosario por los Hnos. De la Riestra ofrecan la ilusin y un
remedo de industrializacin), y el abandono de los materiales naturales. El edificio todo
como forma artificial y en el pallier de entrada un mural matrico de Rubn Naranjo
contrapona polmicamente sus formas, texturas e indeterminacin, a la absoluta
terminacin del resto.
Todo acerca al edificio de La segunda a las bsquedas y realizaciones de entonces de
Mies van der Rohe, vinculacin explcitamente admitida por sus autores, pero tambin
lo aceraca a ciertas lecturas crticas realizadas sobre aquellas obras en Chicago. Y no
resulta descontextualizado incluir la cita de Tafuri:
Ya no ms una pluralidad de signos, sino todo el edificio como smbolo neutro; la
voluntad de dominio sobre el caos est totalmente contenida en el acto intelectual que
se distancia de lo real para afirmar su propia presencia12.
y a pesar que Molteni siempre se haya referido a los Lake Shore Drive y a los
Promontory Apartments como sostenedores de una idea13, es posible buscar la
verdadera filiacin, an habiendo actuado de manera subliminal, no ya en las imgenes
de los edificios sino en la base conceptual del Campus del I.I.T., una trama espacial
pero virtual que regula el desorden urbano y otorga orden a los edificios por ella
generados. Dentro de aquel desorden, el silencio perfecto es inquietante e introduce
rupturas polmicas al distanciarse el objeto del conjunto.
Distanciarse del conjunto es distanciarse del desorden de la ciu-aluvional, la del
crecimiento desordenado, la que an mantena la traza decimonnica y el tejido
superpuesto generado en el siglo XX, pero es distanciarse tambin de las leyes
morfolgicas y arquitectnicas que la generaron. Casi a manera de smbolo el edificio
de La Segunda se levanta sobre las ruinas de una construccin de la dcada de 1890
destruida por su propia obsolencia. Por ese olmpico desprecio el edificio no busca
respetar los lmites del lote (salvo aquellos que fija la propiedad privada del suelo) para
adscribir a lo existente, no le interesa exaltar la esquina de la manzana cuadricular;
adquiriendo el edificio su propia espacialidad asume una gran capacidad de ubicuidad
y repetibilidad (ya sea en unidades menores como en el pequeo edificio de Dorrego y
Catamarca, ya sea en grandes determinadores especiales como el gran techo de la Feria
Modelo), proponiendo una ciudad virtual alternativa regenerada, lo cual representa,
quizs, la ms lcida re-lectura de Mies van der Rohe, alejndose de las seducciones y
encandilamientos adscriptos al curtain wall.
Quizs tambin la experiencia de La Segunda constituye una experiencia extrema para
sus propios proyectistas y para la cultura arquitectnica rosarina en la segunda mitad
de la dcada del 50 pero implica la direccin y las apetencias (incluyendo las falencias
y los vacos formativos). La reorganizacin de la Escuela de Arquitectura a partir de
1956, orientar direcciones y expectativas a partir del intento de superar falencias y
vacos con nuevas actitudes operativas y crticas.

(1) Edilicia fue, hasta bien entrada la dcada del (5) Yaqinto, Ernesto N. Rosario: comienzos de
50 el rgano local de la Asociacin de Ingenieros, una moderna arquitectura, A&P, 1992.
Arquitectos, Tcnicos Constructores de Obras y (6) Que es el carcter que tiene el edificio de La
Anexos, de Rosario; una de sus tareas era difundir Comercial de Rosario, sin por ello demeritar sus
las arquitecturas ejecutadas en la ciudad. valores arquitectnicos sino circunscribirlo a sus
(2) Yaqinto, Ernesto N. et altrii. La arquitectura circunstancias histricas. cf., al respecto: Yaqinto,
racionalista en Rosario, Revista Summa, 1976. Ernesto N. / Pampinella, Silvia. La Comercial de
(3) Borges, Jorge Luis. Eplogo, en El hacedor, Rosario, en La Gacetilla del Centro de
Emec, 1960. Arquitectos de Rosario, N 25, noviembre 1983.
(4) Yaqinto, Ernesto N. El recorrido de una bola (7) Ciucci, E. SantElia y nosotros, en Edilicia
de nieve, en Gaceta del Colegio de Arquitectos, N 11, 1943.
Distrito 2, diciembre 1992.

9]
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

10]
12 Obras
Cine
La Radar .
Mercantil
Galera
SanatorioRosario
Britnico
Escuela
Galera Santigo
Csar . del Estero
Edificio
La de oficinas
Segunda
Casa
Feria Botteri
Modelo
Edificio
Edificio Guernica
Copacabana

Grfica/Textos
Fernando Laporta / Cristian Van Poepelen
Marcela Giacometti / Mariano Baima
Sebastin Bechis / Franco Campodnico
Quique Franco
Marcela Giacometti / Mariano Baima
Mariano Fiorentini
Lucas Berca / Germn Mndez
E. Fabricio Yaqinto
Sebastin Guerrico / Vanesa Patti
Juan Germn Guardatti / Vanesa Patti / Vernica Peralta / Romn Renzi
Pedro Juan Viarengo
Juan Manuel Rois
1
12
Cine Radar
Arquitectos J. B. Borgato, C. A. Marquardt, R. Puerta,
J. A. Thomas
ao 1945 / Demolido 1992
Crdoba 1132, Rosario
13]
Planta baja

Planta 1 entrepiso

Planta 2 entrepiso

Corte longitudinal

14]
Ante esta posibilidad de encontrarnos El Radar acta como escenario-pantalla otorgando
con el Cine Radar, realizar una mera descripcin, nos participacin activa a las masas con una actitud crtica

Fernando Laporta / Cristian Van Poepelen


llevara a hipotizar sobre sus acciones, construyendo con que posibilita la confrontacin de ideas y no una postura
ese material muerto personalidades ficticias que conductivista del pensamiento. Pero l sabe que no es
pretenderan representarlo. Por lo contrario la bsqueda y sino infinita posibilidad, que sus actos, una vez
el anlisis de las percepciones y realidades tangibles que consumados son nicamente suyos en el sentido que le
transmite el mismo ser el camino a tomar en pos de las toca soportar sus consecuencias, y que por lo dems bien
imgenes y las ideas que constituyen sus principios puede renegar de ellos.
estructurantes, intentando escapar del bosque y hallarlo Si esta noche pasas por ah y surge en todo su esplendor,
detrs de algn rbol, tratando de decirnos algo. escuchars en su interior una voz, la muerte, que entre
El espacio lo comenzamos a percibir al acercarnos. La dientes, atrapada detrs de alguna mesa de saldos que
direccin de la calle es tensionada por el foyer, el espacio han reemplazado a sus butacas, dice as:
pblico no se extingue en la lnea municipal, sino que al Mis falsas personalidades son como rboles que van
contrario se multiplica conformando el nuevo espacio apareciendo a mi alrededor; pero yo no me identifico con
pblico Calle-Vereda-Foyer. ellos. Por el contrario, me deslizo furtivamente en ese
Un plano horizontal rompe la bidimensionalidad de la bosque petrificado, me guarezco detrs de cada tronco, y
fachada, el cielorraso se eleva ante nuestras cabezas mientras los dems creen, quizs, estarme contemplando
incorporndose a la misma, trayendo consigo la y juzgando, yo discurro entre ellos, imperceptible y
tridimensionalidad del espacio y ubicndose en rol libre. J.B. Borgato
protagnico en la conformacin del alzado.
Traspuesta la marquesina que nos da la escala humana
en la composicin, el vaco se manifiesta en toda su
magnitud. Un Espacio que revela su interpretacin
dialctica de la ciudad y su tiempo: por un lado se
muestra neutral y asptico, pero por el otro es el
catalizador de experiencias individuales.
Luz, planos que se curvan, sonido, encuentros que se
desmaterializan, personas que se renen, tacto,
emociones, vaco, visin, colores, una simple
enumeracin de la que surge como idea principal la del

1 12
movimiento. Un movimiento de personas, de tecnologas,
de flujos y de espacios.
Al fundir espacio con movimiento deviene un acto mgico
donde se transforman en marco de la escena tanto
interior como exterior. Los roles se potencian, se realzan.
El espectador que pag su entrada se transforma en
involuntario actor de una escena que es observada por el
ocasional transente que pasa frente al cine. Pero una vez
dentro se percibe una pelcula donde el protagonista es la
ciudad misma.

Vista Sur

15]
2
12
La Mercantil
Arquitectos Newton, Hernndez Largua, De la Torre
ao 1950
Mitre y San Lorenzo, Rosario
Una ocasin en la repetida trama de la
ciudad.
Mariano Balma / Marcela Giacometti

Una esquina de los 50 en pie, imponindose con gran


intencionalidad formal, casi expresionista.
Una arista que seala, que materializa el encuentro entre
dos planos que se hace pesada, que corta
Una intencin plstica acentuada por los materiales que
se transforman en masa, espesores, texturas, y brillos.
Nuevos brillos
Una gran caja contenedora de funciones.
Una sucesin de plantas libres adaptables a diferentes
usos y modificables segn requerimientos a travs del
paso del tiempo y las necesidades.
Una misma fachada repetida, modulada. Sutilmente
modificada con estrictos criterios bioambientales.
Un edificio que se instala y se presenta como objeto
nico, irrepetible, diferenciable de los dems.
Un manifiesto.
Una manera de hacer y de decir.
Una mirada a los frreos postulados corbusieranos, adap-
tados a otra realidad, y no trasladados mecnicamente
como si se tratara de una receta repetible.
Para nosotros, un descubrimiento

2 12

Planta baja Planta 1 a 5 piso

17]
3
12 Galera Rosario
Arquitectos J. y M. Solari Viglieno, R. Jimnez
Rafuls, R. C. Candia, A. F. Fachini, J. Oudkerk
ao 1952
San Martn 850 , Rosario
A

B
C C

B
Planta baja

A
Planta deptos. 2 dormitorios

Planta tipo oficinas

Corte C-C

Corte A-A Corte B-B

Vista este Vista oeste

20]
publicitarios y telaraas de cables, insensiblemente
blanqueada y plagada de equipos de aire, en medio del
Sebaatin Bechis / Franco Campodnico

desorden espacial del rea cntrica, la Galera Rosario


sobrevive.
Ambicioso proyecto de los arquitectos R. Jimnez Rafuls,
J. y M. Solari Viglieno, R. Candia, A. Facchini y J.
Oudkerk, organizado y ejecutado por Candia & Cia,
originalmente inclua un auditorio central, otro bloque de
viviendas, un posible hotel y prevea conexiones
peatonales hacia las calles Rioja y Crdoba. Aunque
cercenado y alterado, el edificio atesora resoluciones
arquitectnicas esenciales de gran compromiso con la
ciudad. Dos aspectos merecen destacarse.
En primer lugar, la conformacin de un pasaje peatonal
pblico penetrando el interior de la manzana.
Esta operacin que ha ido conectando pasajes en el rea
cntrica hasta llegar ha conformar un sistema fortuito de
recorridos, supone una valiosa transgresin a las leyes
compositivas del damero. Manipulando los elementos
esenciales del trazado, se han construido espacios y
recorridos positivamente alternativos a la agotadora
repeticin de calles, manzanas y esquinas.
La Galera Rosario se destaca dentro de este sistema por
su construccin espacial fluctuante, pero armnica, en un
entorno catico y agresivo. Este es el segundo aspecto, su
espacio interior.
El proyecto enfrenta el conflicto de conformar distintos
mbitos acordes a los programas que contiene y mantener
la continuidad espacial del pasaje. Ante esta dualidad, el
edificio propone una gradiente de espacios con distintas
escalas y proporciones que se suceden, diversificando las
relaciones y percepciones, en cada instancia de su
recorrido. Pero tambin, con materiales y revestimientos
elegantemente ensamblados segn colores, texturas,
trasparencias y opacidades, construye planos verticales y
horizontales exentos, cielorrasos despegados de sus

3
12
apoyos por lucernarios y columnas como pilotes rodeadas
por geomtricos quiebres de la carpintera, que logran la
buscada continuidad espacial del pasaje. La escalera
principal colgada, casi transparente, con el mural de Julio
Vanzo como fondo, reafirma esta intencin.
Captando el espritu de una poca con una arquitectura
plenamente moderna en su concepcin, la Galera Rosario
trasciende las fechas y enfrenta con dignidad el paso del
tiempo.

21]
4
12
Sanatorio Britnico
Arquitectos Rbora, Lange
ao 1953
Av. Wheelwright y Paraguay, Rosario
Planta baja

Planta 2 y 3 piso

Planta 4 y 5 piso

24]
En una aproximacin primera, el
nuevo edificio del Sanatorio Britnico aparece como una
Marcela Giacometti / Mariano Baima

sucesin de volmenes agrupados plsticamete en torno a


uno de mayor altura y verticalidad.
Ahora bien, esta torre no est contenida dentro del len-
guaje moderno del resto del conjunto. Pareciera ser deli-
berada la decisin de evitar involucrarla.
Sabemos que forma parte de una ampliacin del antiguo
Hospital Britnico realizada por el Arquitecto De Lorenzi
en la dcada del 30 y cuyo eje de simetra adquiere su
mxima expresin en ese punto.
Cunto del anterior proyecto subsiste en el planteo
actual?
Acaso el arquitecto no pudo, o no quiso, utilizar a la
modernidad como una herramienta capaz de borrar los
registros del otro?
Entonces la pregunta se hace necesaria: por qu?
Si analizamos la fachada principal, por calle Paraguay,
establecemos un eje de simetra que ordena los volme-
nes un eje de simetra en un planteo de arquitectura
moderna?
Pero si nos detenemos en la de Av. Wheelwright, veremos
que el despegue es mayor, que la audacia se hace eviden-

4
12
te.
Podemos intuir una posible respuesta a partir del cuidado
con el que la obra se planta frente a la existente. La
nueva estructura espacial la envuelve, la cobija y deja
clara muestra de ello.
Llega de costado, se apoya. Respeta las alturas y los rit-
mos y gradualmente los transforma y los pone a su ser-
vicio.
Se trata de respeto. Casi de la celebracin de un hito,
dentro del todo.

Vista este

25]
5
12
Escuela Santigo del Estero
DIPSES
ao 1953-56
Parque Alem, Rosario
27]
A A

Planta baja

Planta alta

Vista norte

Vista este

Corte A-A

28]
Entre los rboles; los vomenes, las
columnas, las losas de hormign, los brise soleis, rinden
Quique Franco

culto a los postulados lecorbusieranos. La Escuela


Santigo del Estero fiel ejemplo de los edificios educativos
racionalistas, proyectado en la primera mitad de la
dcada del 50, encuentra su lugar en el Parque Alem.
Se revela una buena sntesis en el criterio organizativo,
compositivo, lograda fundamentalmente por dos grandes
prismas horizontales perpendiculares entre s (que se
ubican en relacin a las calles) y un tercero, esbelto, de
venecita amarilla, que se instala entre el hall de ingreso y
el patio.
El orden establecido con criterio funcional es notorio,
pero eso no le resta elegancia y cierta sensibilidad con el
sitio, que junto a las formas plsticas de los volmenes
son cualidades no siempre presentes en los edificios
racionalistas ms ortodoxos.
Uno de esos prismas se manifiesta criterioso en su
encuentro urbano con las casas contiguas sobre calle
Silva. En cambio, frente al parque, un volmen flotante
parece desprenderse hacia el oeste, pero solo logra
asomarse entre los rboles para capturar los ltimos rayos
de sol y esperar, mantenerse alerta, vigilante, como un
custodio de algo preciado. Descubrirlo una y otra vez

5
12
emociona. Su presencia, su gracia, su plstica, modifican
el espacio y lo definen, es un poema escapado de alguno
de los libros que contiene.
Detrs de los prismas otra vez los rboles, erguidos,
distribuidos por todo el patio, se aduean de l.
La sensacin es conocida. Parque.
A lo lejos la casa de la directora solo se deja entrever.
Parece fcil definir los lmites, donde termina el parque y
empieza el colegio, sin embargo no lo es. Los rboles y
las columnas solo se alternan.

Axonometra

29]
6
12
Galera Csar
Arquitectos Noguerol, Rodriguez Nielsen,
Ingeniero Civil Brebbia
ao 1954
Rioja 1150, Rosario
15]
A A A A

Planta baja Planta tipo inferior

A A

Planta tipo superior Corte A-A

32]
Este edificio de propiedad horizontal de El acceso a las viviendas se da a travs de una nica
los arquitectos Noguerol y Rodriguez Nielsen e Ingeniero circulacin vertical y una circulacin horizontal que se
Mariano Fiorentini

Civil Brebbia, se encuentra en la zona cntrica de la ubica alternadamente cada tres plantas, lo que denota
ciudad y presenta un basamento comercial sobre el cual una economa de recursos en el uso de las circulaciones
crece un desarrollo de plantas destinado a viviendas. comunes.
En las dos primeras plantas se ubica una galera de uso Se observan tres tipos de viviendas diferentes, sobre la
fundamentalmente comercial, esquema de claro recorrido fachada sur se desarrolla uno de dos dormitorios.
concntrico, alrededor de un espacio central de locales En la planta de los corredores de uso comn, se
particulares. Sobre los laterales se observan dos tiras de encuentra otro tipo de vivienda de un dormitorio, y los
pequeos locales que acompaan al visitante en todo su ingresos a viviendas de dos dormitorios, que se ubican en
recorrido. Estos cuentan con la particularidad de ser un nivel superior o inferior a la de los corredores.
todos diferentes ya que el edificio de formas ortogonales En general las viviendas cuentan con doble frente de
se instala sobre un lote de forma irregular permitiendo de ventilacin e iluminacin ubicndose el sector social y de
esta manera darle a cada local distintas dimensiones. servicio (estar, comedor, cocina) sobre la fachada oeste y
Esto, junto a la incorporacin de entrepisos y escaleras el ntimo (dormitorios) sobre la fachada este. Sobre los
que alternan forma y ubicacin dan identidad a cada local corredores se brindan las cocinas de las viviendas de un
a pesar del uso de una unidad de repeticin. solo dormitorio.
El acceso al edificio de viviendas se encuentra sobre un Las viviendas ubicadas en el nivel superior e inferior a los
lateral de la fachada, la cual crece apoderndose de la corredores, en su planta principal, avanzan sobre los
medianera oeste, no as de la medianera este, que queda mismos ganando en superficie e iluminacin.
liberada. En cuanto a su materializacin, el edificio presenta una
El edificio cuenta con 13 plantas, de las cuales 11 estn estructura de hormign armado, cierres de mampostera
destinadas a vivienda. revocada y a la vista y carpintera de herrrera.
La estructura general del edificio est dada a travs del
uso de una repeticin tipolgica. Una unidad de vivienda
que se repite dndole forma al conjunto.

6 12

Vista sur

33]
7
12
Edificio oficinas
Arquitecto Benetti Aprosio
ao 1954
Av. Alberdi y Jos Ingenieros, Rosario

34]
35]
A A A A

Planta baja Planta de oficinas 1 al 5 piso

Corte A-A

36]
Tal vez con la sola voluntad de ser el
primer edificio que recordaramos para siempre de esta
Lucas Berca / Germn Mndez

ciudad, mucho antes de tener una mirada interesada, una


mirada de Arquitecto, el cilindro est en esta esquina.
Una de las cuestiones acerca de las que dejamos de
preguntarnos, qued revelada cuando supimos que la
Arquitectura es una disciplina altamente representativa, y
que, si este edificio tiene un cerramiento completo de
vidrio no podra ser otra cosa que un edificio de oficinas.
Sin embargo, la respuesta a porqu un cilindro?
todava quedaba pendiente.
Los arquitectos se esfuerzan por encontrar nuevas formas
que le permitan evitar una interpretacin convencional,
pero desde este lugar, se podra hacer una reflexin: el
edificio utiliz el basamento como parte ms
vulnerable, para su capacidad de adaptacin al medio,
pero no deja dudas acerca de que el entorno no est sino
en las cabezas de las personas (Eduardo Souto de
Moura).
Colocar un cilindro, forma pura, seccin abstracta de lado
indiferente, a partir de la altura de la planta y media,
puede parecer un acto de despotismo, un capricho de la
arquitectura, la bsqueda de una expresin innovadora,
pero, solo una expresin?
Desde algn lugar, la ms acertada de las expresiones, en
el cuerpo de mnimas alteraciones formales, solo una
actividad: oficinas, ubicar el edificio de los servicios
construyendo la medianera, as sin posibilidad de
contacto aparente, las decisiones estructurales, la
materialidad y el espacio logrado, esquema compositivo
ms que armnico desde lo edilicio, y todas estas una
serie de operaciones que nos posiciona frente a uno de
esos casos donde la Arquitectura sugiri el potencial de la
tecnologa.

37]
7
12
8
12
La Segunda Compaa de Seguros
Arquitectos S. Mariotti, J. C. Valenti, A. Molteni
ao 1955
Rioja y Maip, Rosario
39]
Planta baja Planta oficinas 1 y 2 piso Planta oficinas 3 piso

Planta tipo 4 al 9 piso Planta 10 piso

Vista norte Vista oeste

40]
El edificio de La Segunda, rigurosamente la arista antes mencionada, y podramos
o el aventurar que mejora la representacin de la vacuidad del
E. Fabricio Yaqinto

oculto lenguaje de MVM. espacio intermodular, si bien el tiempo nos da la pauta de


Abollado por el tiempo y los colocadores de equipos de fro, lo frgiles que pueden ser las partes esbeltas de los
escondido tras un toldo que, bien a la rosarina se encarga edificios, llevndonos de nuevo a repensar la relacin del
de desmitificar la mxima miesiana sin ningn coqueteo arquitecto y la materialidad con el lugar y la obra.
postmoderno, olvidado por el ojo del paseante y cruelmente Uno puede pararse hoy da como hace cuarenta y pico de
abandonado (como casi todo) a la dejadez local; se alza el aos y atisbar el esplendor perdido de un pensamiento
edificio de La Segunda, Compaa de Seguros, que arquitectnico coherente que fue superado a nivel urbano
alguna vez fuera concebido como un encargo de programa y por la voluntad indiscriminada de la especulacin y la
lugar totalmente librados al estudio de Marioti, Valenti y incomunicacin arquitectnica que revisti la ciudad en los
Molteni constituyndose desde esa misma situacin setenta. Tal vez tambin se pueda decir que sta en
inicitica en una oportunidad cabal de asentar en la ciudad realidad degener en aquella otra, ya radicalmente gris, ya
un cmulo de ideas fuertemente discutidas e ignoradas que en realidad en este edificio no hay ni la ms mnima
durante el relativamente cercano pasar universitario de preocupacin por el entorno ni nada parecido; el tema no
dichos arquitectos. estaba en el aire, y no estuvo tampoco en los oscuros aos
Es pertinente en este primer punto recalcar la importancia que siguieron, pero an as hay una ferrea conviccin de
de la indefinicin del encargo. Se trata s de un edificio, principios que se expresa austeramente y sin estridencias,
pero no se dice ni cmo ni dnde, es decir, un edificio en un lenguaje hermtico de arquitectos sin ninguna clase de

8 12
cualquier lugar de una cuadrcula (un universo continuo complacencias para el ojo no entrenado, una ausencia de
modular), con un programa que decidir el arquitecto (una discurso que deja a la obra explicarse por s misma,
imagen urbana deseada). desnuda pero inadvertida, esperando quien repare en ella y
El lugar, la esquina de Rioja y Maip, pero podra ser otra; le saque una leccin de arquitectura.
el programa, viviendas y oficinas, variable durante la Hay que aprender de este silencio como de todo, aceptarlo,
constuccin de la obra; la imagen, los Lake Shore Drive incorporarlo en la medida deseada, entendiendo su peso
Apartments, en Chicago. justo en el complicado rejunte de partes y olvidos que
Mies en el mdulo omnipresente revestido de piedra negra, tenemos por historia propia, si es que alguna vez queremos
casi sin ganas, como forzado por un grmen insurrecto de poder hablar de una tradicin vlida para nuestra
composicin, entrega a modo de gran marquesina un arquitectura.
volmen en voladizo sobre calle Rioja, cuya arista con calle Datos obtenidos de entrevista con el Arq Molteni por el Arq Di Prinzio.
Maip es casi intangible; una cruz de planteo similar a las
del pabelln alemn en Barcelona y an ms pequea hace
desvanecerse al pao tipo de relleno al oeste para girar
sobre una lnea de acero inoxidable y encontrar el plano de
vidrio al norte, cortado slo por el espesor de la losa, en un
esfuerzo de tablero y diseo para dar a ver ya no la piel,
sino la seccin de ese mdulo incorpreo, el vaco y los
planos rectores del mdulo en su pasar por el espacio
encontrndose con el plano virtual municipal, ajeno al
acontecer del edificio. Las carpinteras de los
departamentos son guillotinas, movimiento planar dentro
del espacio disponible, incipientes intentos de produccin
en serie. Sobre la calle Maip, el ltimo piso acusa un
retiro reglamentario ms no transige la presencia espacial
del mdulo. Sobre la esquina, el pao del vrtice del
edificio sobre calle Rioja donde la galera cortara a la
mitad el mdulo sobre dicha fachada est ciego y queda
nico y blanco all arriba, terrible osada en el reino de lo
regular. Hay tambin el esfuerzo de mantener la misma
dimensin del retculo tanto en la horizontal como en la
vertical, as como el receder los paos ciegos, buscando el
relieve mnimo sin ser escaso. EI edificio entero se
transforma as en una suerte de manual del nuevo
arquitecto, obra a examinar y comentar.
Despus, la realidad. El estudio luchar por cada pao de
vidrio libre en el cuerpo de oficinas, pero el tiempo y el
paso de los veranos terminar por segar completamente las
grandes vidrieras. Ms ntese que hasta ltimo momento el
trabajo de diseo se hace ver en el edificio. El entramado
horizontal que reviste las oficinas al norte respeta

41]
9
12
Casa Botteri
Arquitectos Bracalenti, Moller,
Ingeniero Biasolli
ao 1959
Aguiar y Mitre, San Nicols

42]
Dos casas en una, una familia, un objeto.
La casa se ubica en la
Sebastin Guerrico / Vanesa Patti

barranca, entre el centro comercial de San Nicols y un


club, justo al borde de la ciudad y el ro. Objeto
autnomo, propio de la arquitectura de los maestros del
Movimiento Moderno, que sabe intuitivamente ubicarse
estableciendo sutiles conecciones con el lugar.
Movindose entre la ciudad y el ro, se detiene en el
lmite, un instante antes de caer.
El obsesivo cuidado en el uso de los materiales y en su
realizacin, es el resultado de un trabajo conjunto entre
los proyectistas Bracalenti, Moller y el ing. Ricardo
Biasolli.
Pragmtica, eficaz en su funcionamiento pero logrando
superar ampliamente la consigna de ser solo una casa
funcional.
En el intento de analizar la produccin del estudio no
podemos pasar por alto el hecho que para ellos la teora
fue su propia experiencia, al mismo nivel que cualquier
actitud intelectual, terica o metodolgica.
De arquitecturas locales recientemente descubiertas para
nosotros, como la casa Botteri (1959), nos queda una

9 12
positiva insinuacin de respuesta a la crisis actual de la
produccin arquitectnica masiva. No solo por considerar
esta obra como un ejemplo, sino por entenderla como una
ms de las 15 obras anuales, que a cuenta de los aos de
produccin del estudio (1950-1982), suman ms de 500
obras.
Estas obras tienen el valor de algo prximo, las asociamos
a una poca en la que an no decidamos estudiar
arquitectura, ms tarde las redescubrimos. Por donde un
da pasamos casi de largo, hoy puede ser motivo de un
A

Planta nivel -5.35


A

Planta nivel -2.70


A

Planta nivel vereda

Vista calle Corte A-A

43]
10 12
Feria Modelo Municipal
Arquitectos S. Mariotti, J. C. Valenti, A. Molteni
ao 1960-61 (desmantelada 1970)
Rioja y Corrientes, Rosario

44]
Estar al lmite es la actitud que
domina al
EQUIPO UNO: Juan Germn Guardatti / Vanesa Patti / Vernica Peralta / Romn Renzi

arquitecto. Uno tiene que ser un crtico dursimo con la


propia obra, mantener con ella una especie de relacin
amor-odio. Enamorarse de su produccin, pero
manteniendo siempre una actitud implacable Alfredo
Molteni.

La Feria Modelo, concebida bajo estos conceptos, form


parte de un programa destinado a establecer centros de
aprovisionamiento diario en terrenos cntricos
desocupados, cedidos temporariamente a la
Municipalidad, que bajo la intendencia de Cndido
Carballo le encarga al estudio de los arquitectos Mariotti,
Valenti, Molteni, el diseo de la feria, una experiencia
piloto e indita en nuestra ciudad.
Estar al lmite en la utilizacin de los materiales,
reducidos a los que contaba la Municipalidad en aquel
momento: estructura reticulada, perfilera metlica, vidrio
y mosaicos. El montaje sera en seco, los materiales
recuperables, con la posibilidad de mudar la estructura
debido a la precariedad de la tenencia del terreno.
Estar al lmite en la expresin, basado en el pensamiento
de concebir a la estructura como personaje fundamental,
como protagonista de la obra de arquitectura. La pura
expresin arquitectnica a travs de elementos
constructivos y los materiales en su condicin natural son
los grandes recursos del arquitecto, llevndolo al extremo, Croquis Arq. A. Molteni
todo lo otro es decoracin.
Estar al lmite en la concepcin espacial, la cubierta
metlica se despega de los puestos de venta que alberga,
flotando sobre ellos en una relacin de espacio fluido,
permitiendo de esta manera que los locales, siendo piezas

10 12
totalmente moduladas jueguen dentro de la retcula de
distintas formas.
Estar al lmite fue el detonante que desvincul a los
arquitectos de la obra al momento de no cumplirse ciertos
requisitos expresivos por ellos estipulados. La cenefa que
esconde la estructura reticulada de la cubierta, como los
cestos de basura que ensucian la llegada franca de los
apoyos, no fue proyectada por ellos.
Estar al lmite es la actitud que como miembros de un
estudio joven queremos adoptar. La Feria ModeIo nos
estimula con su aparente silencio.

Vista sur

45]
11
12
Edificio Guernica
Cooperativa Rosarina de Vivienda Ltda.
Arquitectos Picasso, Fernndez Diaz
ao 1960
Wheelwright-Corrientes-Jujuy, Rosario
A A
A A
La mirada sobre el edificio Guernica A escala peatonal persiste el deseo de respetar el tejido y
forzosamente se repite, no es una arquitectura fcil de construir el borde, sin impedir, a travs del receso de las
Pedro Juan Viarengo

aprehender, es superando la atraccin inicial que se carpinteras y la liberacin del extremo del terreno, que las
descubre un complejo proceso proyectual. veredas de ambas calles se confundan bajo el edificio
En la observacin detenida de las plantas, cortes y vistas mismo.
se evidencia el compromiso de los proyectistas en recorrer Hacia el norte, el ro; las perforaciones ordenadas en
un camino propio. Produciendo un objeto distinguible, franjas de fuerte continuidad vertical se contraponen a la
exhibiendo sus indagaciones, que se perciben en la planta horizontalidad de las losas exponiendo el carcter
baja al generar un espacio permeable; en los accesos a las fragmentario y heterogneo del mbito individual.
viviendas por corredores horizontales exteriores que Hacia el sur, la ciudad; menos elementos. Los extremos del
permiten la existencia de una nica torre de circulacin bloque vinculados por las cintas onduladas de los
independiente al cuerpo principal del edificio; en los corredores horizontales contrapuestas a la circulacin
departamentos donde an surgiendo concesiones en la vertical, generan una radicalizada expresin de la autntica
distribucin, se valoriza la privacidad de los dormitorios en vocacin colectiva del edificio.
relacin a la galera; en la estructura, a travs de costillas Parte de un mismo ensayo, luego del surgimiento de la ley
de hormign que determinando la particin espacial, de propiedad horizontal, tanto en el Guernica como en los
definen las unidades. edificios de Italia y Wheelwright, y Coln y Mendoza, la
La decisin inicial de consolidar el frente de Av. Cooperativa Rosarina de Vivienda realiz una comprometida
Wheelwright mediante una placa liberando un vaco sobre experiencia de vivienda colectiva, con reas y servicios de
calle Jujuy es superada hacia un objeto flexible que intenta uso compartido, inditos en edificios de la ciudad donde se
trabarse en el sitio. Mltiples geometras se combinan para entrelazan decisiones de innovacin empresarial,
regir sus inflexiones otorgndole un alto valor compositivo. racionalizacin constructiva y experimentacin tipolgica,
en una bsqueda de economa que no resign valores
arquitectnicos.

49]
11 12
12
12
Edificio Copacabana
Ing. Antonio E. Pergomet, Ing. Orlando Kanter,
colaboradores Arquitectos Mario F. Astegiano, Carlos Diaz, Raimondi
ao 1961, finalizacin 1965
1 de Mayo esquina Rioja, Rosario
51]
Planta baja

Planta tipo

Vista norte Vista oeste


52]
De cuando Mies lleg a Rosario
(Sobre el edificio Copacabana)
Juan Manuel Rois

El arquitecto investiga la influencia de los hechos del 2/ La estructura y los materiales como sostn de la
pasado sobre su sensibilidad: desvincula los datos entre expresin de la obra de arquitectura. La retcula se
s, para precisar la presin que cada uno de ellos puede materializa y se constituye en estructura, los materiales
tener sobre l, en su memoria y experiencia personal. trabajan de acuerdo a sus posibilidades y sus
Entender que lo pasado y lo presente son una y la misma caractersticas definen el clima de la obra. Sus texturas,
cosa es enriquecer al presente con el espesor histrico, sus colores, su respuesta al paso del tiempo aparecen
dotarlo de densidad para evitar los esquemas como fundamento de su eleccin. La invencin e incluso
historicistas. Los edificios agrupados aqu forman parte la perversin son casi imprescindibles para desarrollar
de nuestro presente, de nuestro paisaje diario. Sera arquitectura en nuestro medio. Digamos que algo de
oportuno entrenar la mirada para encontrar el valor de lo heroico hay en estas bsquedas.
comn, de lo cotidiano. Profundizar la realidad con la 3/ La dimensin necesaria. Si el funcionalismo y el
mirada del descubridor. Intentar renovar la alegra de ver racionalismo mal entendido solo nos deja desarrollarnos
todo por primera vez, devolverle a los objetos su en espacios apenas suficientes, hay que trabajar para
originalidad. encontrar la dimensin necesaria. Esta dimensin es ms
Los arquitectos reunidos por esta publicacin se formaron sutil y no es numrica. Tal vez sea la orientacin de una
en la Escuela de Arquitectura de Rosario en la dcada del ventana o una perversin en la funcin, tal vez sea una
40, una generacin que descubrir las obras de la respuesta generosa al paisaje urbano, una esquina, un
modernidad heroica a travs de publicaciones extranjeras balcn. Nada de esto se entiende como superfluo o
que en cuentagotas llegarn a sus manos. De estas agregado, sino todo lo contrario, esto es solo lo
arquitecturas la obra americana de un arquitecto alemn estrictamente necesario para que ocurra la arquitectura.
gana la atencin de unos pocos (creemos Mariotti, Se hablaba aquella vez de la fuerte influencia de 12
Benetti Aprosio, Rbora, Molteni). Ya en la dcada del numeros de la revista L'Arquitecture d'Aujourd 'hui
50, dcada signada en nuestra ciudad por las palabras traducidas y publicadas por Kraft (?). Uno de esos
progreso y desarrollo, estos jvenes ensayan sus primeras nmeros era un monogrfico dedicado a la arquitectura
arquitecturas, en un esfuerzo por imponer su voluntad moderna brasilera Pero de eso hablamos otro da,
esttica a un medio que ofreca resistencias tecnolgicas porque Mies antes de llegar a Rosario, hizo escala en Ro
y culturales, con toda la vocacin de crear una cultura, de de Janeiro.
formar escuela. En un trabajo conjunto, de
enriquecimiento mutuo, su desconocimiento de las
tcnicas constructivas se ir superando con la experiencia
de los artesanos y contratistas, que a su vez estarn
forzados a perfeccionarse y cambiar tcnicas y estticas.
Su inquietud por la experimentacin los har proponer
estructuras que forzarn a los ingenieros amigos a
calcular soluciones nunca antes ensayadas en el medio.
Resulta esclarecedor que el edificio Copacabana pueda
sumarse a esta lista. An a pesar de estar casi en los
lmites de la seleccin, con proyecto de 1961 y obra de
una empresa de ingeniera civil. Creemos descubrir el
mismo espritu modernizador, la misma confianza en el
desarrollo tecnolgico y cultural de la regin y sobre todo
la misma voluntad esttica. Dentro de esta saludable ola
de recuperacin de esta poca (casi oculta para nuestra
generacin formada en los 90) que se ha ido repitiendo
en charlas, muestras y debates en estos ltimos meses,
una reciente charla del arquitecto Molteni en la facultad

12 12
nos aclarara un poco cual fue la mirada rosarina a la obra
de Mies van der Rohe:

1/ El mdulo como estructura conceptual del


pensamiento del proyecto. No es un orden ni una ley, es
una herramienta, una estrategia. El mdulo no se impone,
se va encontrando en el juego entre el programa, el sitio,
el proyecto. Es una trama bidimensional o tridimensional
surgida a partir de repeticiones, una retcula que permite
construir secuencias rtmicas en el espacio.

53]
Revisando la dcada del 50
1. Preliminares Cuando hace unos aos revisbamos la dcada del 50 con los alumnos del
Seminario de Historia III, descubrimos el carcter metafrico de muchos de sus artefactos
Texto Bibiana Cicutti

cotidianos, motivos compositivos, tendencias, que hoy, culminando los 90, con cierta
nostalgia, y todo su glamour, salen nuevamente a nuestro encuentro.
Entonces, iniciamos un ldico recorrido por la ciudad que deriv luego en coleccionar
figuras, actitudes, tics a los que irremediablemente recurran los proyectistas y
constructores de la poca, que nos facilitara el reconocimiento de las obras como
pertenecientes al perodo independientemente de su condicin de obra de autor o de su
valoracin arquitectnica.1

El reconocimiento visual, desprovisto de una consciente o premeditada reflexin


conceptual detectada, desde el uso de determinados materiales el fulget, la venecita, la
pirca, los vinlicos, el vidrio hasta el color preferentemente primario, utilizado para
diferenciar volmenes y planos tanto como en la incorporacin de murales y elementos
llamativamente escultricos (chimeneas, ventilaciones... los tanques de agua!).
Tambin los distinguamos por la incorporacin, al menos alusivamente, de los ya clsicos
pilotis y de todos aquellos recursos que conferan a la masa constructiva un efecto de
estado de suspencin, de liviandad, o de estabilidad trabajada al lmite. Situacin que
era subrayada en el ingreso, con la incorporacin de peldaos suspendidos o esbeltos
soportes tubulares, con frecuencia audazmente inclinados.
La composicin de las fachadas evidenciaba el manejo generalizado (ya que esto se
adverta tanto en la produccin profesional, como en la del lego) de un cdigo de
lo moderno muy preciso y por entonces aceptado que se ejercitaba libremente como
respuesta a una demanda flexible, dinmica y masiva. Dicho cdigo se traduca en el
habitual manejo de contraste de volmenes, elementos curvos, planos vidriados o
revestidos; en la incorporacin de aleros, marquesinas y brise-solei. La libertad sujeta a
reglas: el infaltable marco que poda an subrayarse con la presencia diferenciada de
elementos horizontales o verticales segn el caso. Si se trataba de una situacin de
esquina, se recede la masa, se la socava, a veces invirtiendo el sentido de la ochava y
dando lugar al sitio de ingreso.
Decamos al principio que estos leit motivs, como sus equivalentes en el diseo
grfico, el mobiliario, los electrodomsticos y automviles, tenan un carcter
metafrico. Al erigirse stos en signos-imgenes, y evocar una idea de modernidad
vinculada a las formas artsticas de la vanguardia, iban ms all de su produccin tal
vez banalizada, pero muy difundida y sustentada por el sostenido ndice de construccin
y el desarrollo de la industria metalrgica liviana. Situacin que, como advertimos
rpidamente, haba sido expuesta aos atrs por Guillermo Gregorio en un interesante
anlisis.2 Refirindose a una lmpara absolutamente vulgar (que hoy puede localizarse
nutridamente en los catlogos de iluminacin ms difundidos) deca:
Nuestra lmpara no slo ilumina nuestra sala de estar, sino toda la regin del arte
moderno, que se ha convertido para el hombre de los aos 50 en algo con lo que tiene
que convivir, ya sea que lo incorpore a lo cual l mismo como hombre de una poca de
pensamiento abstracto ha sentido, ya sea que lo deteste, por verse sumergido sin
consideracin en un mundo de abstracciones que el no desea3

54]
2. Aquellos aos 50. En el escenario cultural internacional, la drstica modificacin del
esquema poltico europeo producida a partir de la II Guerra condujo al derrumbe de las
hiptesis fundantes de la Ciudad Moderna, en particular de aquellas propuestas
radicales realizadas entre 1917 y 1929 e institucionalizadas a travs de los CIAM,
propiciando el desplazamiento doctrinario de la ciudad histrica a la ciudad funcional y
definiendo a la vivienda como unidad mnima de la cadena de produccin.
Desde los aos 50 sintonizan opciones individuales o grupales de artistas y arquitectos
con algunos principios filosficos de la poca, en particular del existencialismo. Temas
como el habitar, el lugar, la calle, empiezan a ser recurrentes en el tratamiento de la
disciplina traduciendo en ocasiones con cierta arbitrariedad la construccin
filosfica de M. Heidegger en Bauen, Wohnen, Denken.4
El hecho mismo de que Heidegger, entre otros filsofos, lo presentara ante un coloquio
de arquitectos (Darmstad, 1951) di inicio a una serie que incorporar sucesivamente
respuestas y reelaboraciones por parte de los mismos, ms an cuando, por diversas
vertientes, la ciudad y la arquitectura modernas ya eran objeto de una revisin crtica
que se prolongara hasta hoy, apuntando a la deshumanizacin de las mismas.
La crtica arquitectnica produce un vuelco notable hacia aquellas propuestas sensibles
a las particularidades de la regin, la individualidad del ser, etc. Dentro del mismo
CIAM, emerge el grupo del Team X, quienes junto a la prdica de B. Zevi
posiblemente el historiador ms crtico de aquellos aos redescubren el modelo
escandinavo y el Nuevo empirismo ingls. Un humanismo difuso impregnaba la
segunda posguerra. Heidegger responda al Sartre de El existencialismo es un
humanismo (1946) con su Carta sobre el humanismo (1947), donde apostaba a una
posible reconciliacin del hombre contemporneo con la tcnica.
Desde los tempranos tiempos de la revista CASABELLA, su director, Ernesto N. Rogers
apela con sus editoriales a la reinstauracin del ciclo del hombre / arquitectura /
hombre. A la tradicin funcional heredada del primer racionalismo se le suma la
historicidad, la particularidad cultural, la atencin puesta en el hombre comn, no
idealizado, y en base a ello, la consideracin de la arquitectura y el arte puesto en
relacin con su entorno.

3. Estilo aerodinmico y ciencia ficcin. De este lado del Atlntico, USA cuyo
ideario de progreso tecnolgico se desplegara hegemnicamente a partir de la segunda
posguerra, haba dado cuenta de una asimilacin en otros trminos de la
abstraccin europea. El repertorio arquitectnico de Wright y la repercusin americana
de personajes como R. Neutra, M. Breuer y los Saarinen viabilizar la doctrina del
Movimiento Moderno a travs del american way of life.
El cine, las revistas y posteriormente la televisin, suministrarn el medio de difusin
no slo de los productos y su imaginera, sino de todo un modelo de sociedad. En
particular, el automvil adquiere la capacidad de evocacin del sistema de vida basado
en el consumo, el confort, el refinamiento cuya modernidad de estilo es trasladada al
mobiliario, la iluminacin, el arte grfico, el estampado de telas y papeles, los
electrodomsticos, al ms mnimo objeto.
Hacia 1950, superada la cuestin tcnico-funcional, la reconversin industrial
americana posterior a la depresin apunta a ganar mercados a travs del recurso
esttico. El diseo industrial, como en la Alemania de los aos 20, se convierte en el
principal argumento que sustenta la competitividad. Pero a diferencia de entonces, la
escala de produccin y de potenciales mercados supera ampliamente las pretensiones
vanguardistas, literalmente, las fagocita.

55]
De aquellos pulcros e intelectualizados objetos bauhausianos (lmparas, vajilla) se
conservan sus contornos elegantes: la abstraccin de la materia derivar en estilizacin,
la funcionalidad en metfora de s misma. Invadir un aire moderno en la oficina, el
garaje, la cocina. Todo el mobiliario y los artefactos cotidianos as como su publicidad,
ostentar el efecto aerodinmico: alusin a los propulsores espaciales, contornos
aeronuticos y esttica de ciencia ficcin. Los motivos reiterados: los boomerangs, la
paleta de pintor, las ondulaciones y las estructuras biolgicas, orgnicas.
El diseo en su sentido ms abarcativo: desde la mquina de escribir hasta la ciudad
y sus parques recurrir a estas citas a su vez referenciadas por Jean Arp, F. Leger, V.
Kandinsky y en general por la experiencia escandinava, cuya trayectoria se redescubre
ahora y se consagra. La Trienale de Milan (1957) premia la obra de Arne Jacobsen y con
ello, al decir de la crnica especializada, se afirma la presencia de los pases nrdicos
en el diseo internacional. Una versin propia y sugestiva haba caracterizado las
primeras experiencias racionalistas marcando un camino que se reconoce hoy. El lugar
otorgado a la intuicin y a la tradicin artesanal matizan sabiamente la creciente con la
produccin industrial en gran escala de cristalera, vajilla de loza y porcelana, muebles
en madera de abedul y madera contrachapada. Sinuosas curvas le otorgan a estos
objetos, tanto como a la arquitectura, expresividad.
La cuestin de la expresin arquitectura siempre tuvo relacin con la cualidad autnoma
de la forma que la cultura del proyecto reclamaba por aquellos aos y que en el campo
de la crtica, produce una revisin de las categoras de anlisis. En Latinoamrica, la
temtica encuentra condiciones excepcionales para la experimentacin por las
particulares condiciones de desarrollo del arte moderno. Por cierto, Brasil en los aos
30 establece una trayectoria que incidir notoriamente en los circuitos culturales de
la Argentina que inicialmente puede trazarse a partir de Lucio Costa, derivando
despus a Niemeyer y Burle Marx y a otros sugestivos personajes como Lina Bo Bardi,
donde la tradicin, lo simblico, el paisaje y modernidad no pueden disociarse. De esta
ltima dice Montaner:
Su actividad demuestra cmo el proyecto de las vanguardias, al aplicarse en las
condiciones latinoamericanas, completamente distintas a las europeas, se revitaliz
y se humaniz, consiguiendo no caer en el formalismo y el academicismo. Bo Bardi
no propuso una forma arquitectnica sino un mtodo para superar las limitaciones
de la propia modernidad consistente en armonizar la base cultural del pasado y la
riqueza y la vitalidad de la cultura popular con el proyecto moderno de crear unas
nuevas formas para una nueva sociedad5

56]
4. La Nueva Visin o la recuperacin del itinerario de la vanguardia.
Como si de pronto se descubrieran las potencialidades de una vanguardia inexplorada
la mirada se detiene en aquellas producciones que la ortodoxia del Movimiento Moderno
es decir la de los constructores del concepto de Movimiento Moderno haba dejado
en sombras. Una nueva iluminacin, cargada de conviccin y tono crtico casi
apocalptico recorre los impecables ejemplares de la revista Nueva visin6. En forma
recurrente se insiste en definir el perfil del artista moderno como el de un intelectual
comprometido con su poca, cuyos protagonistas ms destacados vislumbran la urgencia
de tomar partido contra aquello que se viene: la publicidad perversa, la uniformidad
globalizacin producida por el mercado. En definitiva, recurren a la autorreflexin y
al repliegue en la disciplina frente al reino de la mercanca.
Max Bill, en Educacin y Creacin7, alerta apasionadamente sobre los obstculos que se
presentan para la difusin de la buena forma, arremetiendo contra el gnero
aerodinmico y contra la avanzada publicitaria anticipando la saturacin del espacio
informativo contemporneo del diseo masificado. Al apelar a la educacin creadora
como transformadora de la sociedad se traza la lnea que atravesar buena parte de la
comunidad artstica de aquellos aos: desde la reivindicacin de una forma cristalizada
de lo que fue la experiencia Bauhaus, despojada de aquellas connotaciones msticas,
misteriosas, sublimes, propias de su primera etapa, (pero que a nuestro juicio,
permanecieron latentes a lo largo de todo su desarrollo8), a los sucesivos intentos de
revivirla hasta concretar hacia 1950 la nueva Hochschule fr Gestaltung en Ulm9, donde
convergern los esfuerzos por legitimar el lugar del intelectual y del arte.
El Good design exhiba su presencia, segn los editores de NV, en el MART de Chicago,
donde mil industrias seleccionadas por el Museo de Arte Moderno exponan sus
productos que evidencian la ansiada integracin esttica, la economa y la funcin.
Pero ms all del contenido reflexivo de la muestra nos sealan la disposicin de los
objetos, los cuales se remarca estn situados como en un estado de suspensin.
Nada menos que Alfredo Hlito se encarga del diseo grfico de la revista, cuya tipografa,
diagramacin y comerciales nos resultan genuinamente sugerentes. En Situacin del arte
concreto10 se define claramente sobre la hegemona de las artes plsticas visuales,
como paradigma de la produccin proyectual en general y toma conciencia del momento
especfico que transcurre la cultura moderna. Dice: Por de pronto, una mayor
familiaridad con las nuevas formas parece no exigir de nosotros esa vigilancia severa que
caracteriz a los primeros colonizadores del nuevo mundo visual Estn tambin las
condiciones de difusin del arte moderno, es decir, el modo en que finalmente ha sido
aceptado e influye en la vida cotidiana.
Su discurso no deja dudas respecto de su posicin crtica frente a la prdida de
sustancia, frente al desborde visual en que se ve sumergido, pero tambin recurre a las
temticas olvidadas por las que transit la vanguardia y reflexiona sobre anteriores
caminos sutilmente trazados:
Sin embargo sera un error suponer que la propensin a utilizar las formas de la
geometra fue dictada exclusivamente por el afn de substituir una temtica ya
envejecida. Kandinsky demostr que eran posibles otros repertorios formales provenientes
de operaciones menos explcitas del espritu, y su coherencia no fue por ello menor.
El comentario de Alexander Dorner sobre el ltimo libro de Lazlo Moholy-Nagy (todo un
referente: terico, educador, diseador cinematogrfico, escultor, escengrafo, tipgrafo,
diseador industrial), VISIN EN MOVIMIENTO11 tambin alude a la condicin de su
poca como encuadre del diseo y a la necesidad de concebir el proceso creativo como
tal, como una dinmica que fluye en otros mundos. Y no es ajeno ni el mundo cotidiano,
ni la energa que produce despliegue de la mercanca. Moholy-Nagy, quien disea la
lapicera Parker 51 (1941) dice:
no el mundo cuatridimensional de Einstein, ni su movimiento en el espacio. Es, ms
exactamente, nuestra creciente adaptacin a un mundo donde todo es movimiento. Este
nuestro mundo actual es infinitamente ms activo que cualquier otro anterior al nuestro, y
exige una visin y un diseo ms incitantes y mucho ms estimulantes para la accin que
cualquier visin o diseo anterior12

57]
5. Eplogo: Cmo revisar la dcada del 50 desde los 90. En la Historia
de la Arquitectura hoy resultan legtimas las indagaciones acerca de las diversas
recepciones distanciadas de los contextos donde se producen las ideas y las obras. La
produccin de los aos 50, tanto desde el circuito de vanguardia como desde la
produccin masiva muestran cmo el arte moderno se hace accesible a travs de la
adaptacin masiva de los argumentos de la vanguardia realizada por una multitud de
diseadores y empresarios annimos. Y, a pesar del discurso crtico y hasta
condenatorio, este hecho posibilit abrir nuevas exploraciones, repensar determinados
autores, construir nuevas significaciones, enriqueciendo el discurso y la reflexin
disciplinar.
Sin dudas, la recepcin que se hace en los cincuenta del Movimiento Moderno no es
para nada dogmtica tampoco lo fue nuestro acercamiento a ella resulta un
indicador claro de cmo las obras, las ideas, los textos, no tienen un sentido estable,
universal, fijo. Y en aquellos aos, las competencias de los productores y las
expectativas del pblico, se enlazan. Vanguardia y difusin, ortodoxia y trasposicin,
autora y anonimato.
No por frecuente, deja de sorprender la coincidencia, o al menos la invocacin de este
fenmeno en nuestros aos 90. Por citar un ejemplo, la cercana edicin de Abitare13,
rene advertimos que como homenaje al centenario del nacimiento de Alvar Aalto
a catorce diseadores de diversos productos (moda, mobiliario, grfica, etc.) de catorce
pases. El acento est puesto en la forma, en aquellas formas. Los 90 retoman su
carga fruitiva, la tensin producida por los contrastes y por la inquietante sensacin de
que estamos frente a objetos que remiten a otros mundos, como propona Moholy-Nagy,
pero tal vez estn despojados de toda referencia a la inocencia o inconciencia de tal
argumento. El mercado ha hecho lo suyo, tal como lo intuyeron nuestros protagonistas
atrincherados en Nueva Visin. La concentracin, las grandes corporaciones quieren
asegurar cierta significacin, cierta entrada rpida en el mundo global de las imgenes.
Ezio Manzini, diseador contemporneo, analiza la cultura de fin de siglo y destaca las
determinantes, dramticas tensiones que la atraviesan en relacin al pasaje de la
sociedad industrial clsica (de crecimiento) al de la sociedad industrial madura
(de sustentabilidad) y las implicancias que stos fenmenos tienen tanto en el proceso
de produccin como en los propios designers. Entre otras cuestiones, explica que la
saturacin del espacio produce una gran homogeneidad prestacional a pesar de la
bsqueda de variedad formal constante (con un gran ruido de fondo que nos induce
a la percepcin distrada, indiferenciada, ante la infinidad de variables de diseo que
publicitariamente se promueve). Producir y consumir y esto desde los 50 se
definen cada vez ms como actividades culturales, en tanto productos que se ofrecen y
se adquieren ms por lo que significan que por cmo estn hechos o funcionen. As,
...En este sentido, dice Manzini la apreciacin de un producto se refiere a su
capacidad para emerger de ese fondo, tan variado como en definitiva, uniforme. Y, en
un mundo caracterizado por la saturacin de los mercados y la madurez tecnolgica
de los productos, esta posibilidad de emercin se basa en diferenciales que se
refieren cada vez ms a cualidades no cuantificables, cualidades... estticas...14

58]
50
(1) En particular, me refiero al aporte del grupo
conformado por los entonces estudiantes de
Historia de la Arquitectura III, Caprile-Gaudino-
Merlo-Suhr-Albrichi, FAPyD, UNR, 1992.
(2) Nos referimos a Los aos 50, Separata
A/AMBIENTE 16, serie Temas, marzo de 1983.
(3) Ibdem, p. 5.
(4) CONSTRUIR, HABITAR, PENSAR, Edicin
original en VONTRGE UND SUFSTSE, Pfullingen,
RFA, 1954. Traduccin autorizada en Cuadernos
GRITEX N 2, de G. Collussi y G. Bruner, Rosario,
UNR, 1989.
(5) Montaner, J. M.: LA MODERNIDAD SUPERADA.
ARQUITECTURA, ARTE Y PENSAMIENTO DEL SIGLO
XX, GG, Barcelona, 1997, p. 14.
(6) NUEVA VISIN, Revista de cultura visual
(artes/arquitectura/diseo industrial/tipografa)
dirigida por Toms Maldonado. Editorial Nueva
Visin, Buenos Aires.
(7) NV N 4/ 1953, p. 7.
(8) En otra oportunidad hemos desarrollado el
tema: La idea de modernidad en la cultura
alemana y los inicios de la Bauhaus.
ARQUILECTURAS N 7, FAPyD, UNR, Rosario, 1998.
(9) En 1951 se designa rector a Max Bill y en 1953
se inicia la construccin del edificio en base a su
proyecto. Su estructura: Informacin/Diseo
Visual/Arquitectura y Urbanismo ms el agregado
de una Cultura general (Sociologa, Economa,
Poltica, Psicologa, Historia General y del Arte)
reformulaba notoriamente los trminos planteados
en la Bauhaus y dar pi a la formulacin de
experimentos pedaggicos el del Plan para la
Escuela de Arquitectura de Rosario. Ver: Cicutti,
B.: FACULTAD DE ARQUITECTURA UNR: SU
FORMACIN Y DESARROLLO 1923/1980, FA UNR,
Rosario, 1980.
(10) NV N 6, 1955, p. 25.
(11) Moholy-Nagy, L.: VISION UN MOTION, Chicago,
Paul Teobald, 1947.
(12) NV N 7, 1955, p. 15.
(13) Revista ABITARE N 369, Segesta-Miln,
enero/febrero 1998.
(14) Manzini, E.: Problem setting. Agenda para la
cultura del proyecto, en: TENSIONES DEL ARTE Y
LA CULTURA DE FIN DE SIGLO, Ed. F. Jarauta, San
Sebastin, 1993, p. 137.

59]
Sumario
Arquitectos Noguerol, Rodriguez Nielsen,
Ingeniero Civil Brebbia
ao 1957
San Martn 507, Rosario
9970.81 m2

Ingenieros Guariglia
ao 1956
Urquiza 990, Rosario
2099.72 m2

Arquitecto De Lorenzi
ao 1959
Tucumn 915, Rosario
365.23 m2

Arquitectos Molina Carlos,


Flix y Ramn
ao 1957
San Luis 685, Rosario
1445 m2

60]
obras de la dcada del 50
Arquitecto Borgatto
ao 1955
Pte. Roca 513, Rosario
288.54 m2

Arquitectos Fernndez Daz,


Gonzlez del Cerro
ao 1956
Laprida 736, Rosario
3187.832 m2

Arquitecto Benetti Aprosio


ao 1954
Brassey 7858, Rosario
152 m2

Arquitectos Fernndez Daz,


Picasso
ao 1960
Italia esq. Wheelwright, Rosario
5479.06 m2

Arquitectos Newton, H. Largua,


De la Torre
ao 1951
Alvarez Thomas 1351, Rosario

61]
Arquitecto Hallberg
ao 1957
Urquiza 1091, Rosario
2680 m2

Arquitectos Lange,
Rbora
ao 1956
Av. del Huerto y Sarmiento, Rosario
9417 m2

Arquitecto Molteni
ao 1957
B. Oroo 1572, Rosario
435 m2

Arquitecto Liberatore
Planetario Municipal
ao 1959
Parque Urquiza, Rosario

Arquitectos Mariotti, Valenti, Molteni


ao 1958
Dorrego 296, Rosario
354.1 m2
Arquitecto Benetti Aprosio
ao 1958
Zeballos 1492, Rosario
350 m2

Arquitectos Newton, H. Largua,


De la Torre
ao 1953
San Martn 355, Rosario
120.47 m2

Arquitecto J. Roca
Sanatorio Parque
ao 1958
Bv. Oroo 860, Rosario
5210 m2

Arquitecto Benetti Aprosio


ao 1954
Alem 1009, Rosario
240 m2

Arquitecto Benetti Aprosio


ao 1954 (demolida)
Venado Tuerto
1000 m2

63]
Arquitectos Liberatore y Aguirre
Biblioteca Vigil
ao 1958
Alem 1009, Rosario

Arquitectos J. y M. Solari Viglieno,


R. Jimnez Rafuls, R. C. Candia, A. F. Fachini,
J. Oudkerk
ao 1951
Bv. Oroo y San Lorenzo, Rosario

Arquitecto Caggiano
Facultad de Odontologa
ao 1958
Suipacha y Santa Fe, Rosario

Arquitectos Rassia y Cossio


ao 1958
Corrientes 698, Rosario
1317.68 m2

Arquitecto O. Mut
ao 1956
Dorrego 2534, Rosario
210 m2

64]
Arquitectos Pineda,
Fernndez Paredes
ao 1959
Pte. Roca 890, Rosario
5545.54 m2

Arquitecto Benetti Aprosio


ao 1958
Callao y Crdoba, Rosario
500 m2

Arquitecto Luis Baggiolini


Escuela N 615
ao 1959
Alem y Gaboto, Rosario

Arquitectos De la Riestra
Fernndez Milani
ao 1959
Dorrego al 200, Rosario

Arquitecto Mario Segovia Mayer


ao 1961
San Pedro

65]
Los 50, un fragmento en
Introduccin Nuevas imgenes edilicias sostenidas en nuevas formas y
Hablar de Rosario es hablar de una ciudad con una forma nuevos elementos del lenguaje que cambian el modo en
Arq. Pablo Florio

producto de la convivencia/competencia edilicia de que los edificios dialogan con la ciudad, con volmenes
multiples y diversos edificios construidos en mltiples y que se despiezan y materiales que se resemantizan.
diversos momentos. Las nuevas variables que significan la posibilidad de ser
Tiempo y espacio en Rosario se amalgaman e hilvanan de propietario y los modos de vida en los edificios en altura,
tal forma que se podra afirmar que mirar el presente es ley de propiedad horizontal mediante y con la
mirar el pasado, o mejor dicho mirar la resultante compactacin de la planta como respuesta a los nuevos
provisoria de un recorte temporal, el hoy, en donde la requerimientos.
convivencia de muchos pasados fueron, lote a lote, Una manera distinta de entender la relacin calle,
construyendo sus propios presentes. comercio, vivienda a partir de recrear, con una galera
No es necesario realizar una observacin muy profunda y comercial, lo pblico y lo privado dentro de una manzana,
detallista para advertir que la condicin de metrpoli y en este sentido la emblemtica galera Rosario y la Csar
moderna de la ciudad remite a un collage, casi infinito, de son un cabal ejemplo.
edificios sostenido por un damero que, haciendo de Buscar nuevas propuestas para el edificio en esquina,
soporte a la superposicin y yuxtaposicin de formas y con formas y modos de apropiacin innovadores, como
programas, contiene, condiciona y posibilita en un solo el cilindro de avenida Alberdi o los edificios de la
espacio esta convivencia. cooperativa que sobre la calle Wheelwright hacen esquina
Es en esta multiplicidad de tiempos contenidos en un solo con Corrientes y con Italia.
espacio donde la vorgine, muchas veces irreflexiva, de La utilizacin de la ciencia y la tecnologa no slo como
casos y cosas pone un velo tan fuerte sobre el todo, recurso sino como emblema, donde el edificio de La
sobre la generalidad y hace que la ciudad se esconda a s Mercantil Rosarina de San Lorenzo y Mitre o las fachadas
misma, impidindonos ver la particularidad, rescatar la de parasoles de Pte. Roca casi Tucumn o Urquiza entre
singularidad, reconocer y de hecho valorar los casos y Balcarce y Oroo, nos indican el camino de esta
cosas que componen ese todo. Bsqueda.
Los edificios, los espacios, los sitios, son las piezas a Etc...
partir de las cuales se puede, entendiendo e interpretando, Bsqueda que se aleja de las blancas catedrales1 de los
quitar ese velo y proponer nuevos presentes que contengan aos 30 y se constituye en un cambio que la ciudad
muchos pasados, y nos permitan pensar nuevos futuros. sostiene y construye.
Cambio que se materializa en lo edilicio, con nuevos
Los 50 en Rosario, algunas reflexiones edificios que con la vanguardia tanto en sus formas como
Todo recorte, sea en el campo que sea, lleva consigo en los materiales, aparecen construidos en toda la ciudad
lmites que acotan lo que queda dentro o fuera del mismo. y en lo intelectual, en la profunda transformacin que en
Cuando el recorte es en el tiempo, caer en la trampa el 56 se produce en la forma de ensear y estudiar la
matemtica que nos proponen las dcadas, sin dar a los arquitectura en lo que en aquellos aos era la Escuela de
lmites del recorte una razonable flexibilidad, necesaria Arquitectura.
como para poder leer una serie de sucesos y
acontecimientos ligados entre s, ms all de la decena de Una nueva escuela de arquitectura, Moderna
aos en la que estan incluidos, seria encorsetarnos por la No es muy frecuente relevar y, lamentablemente, en
variable que tomamos de referencia. nuestros queridos 90 mucho menos, que una movida
Los 50 en Rosario, dentro de lo urbano y de hecho dentro estudiantil gestada (segun cuenta la leyenda) en El
de lo arquitectnico nos remite a un tiempo de cambios y paraso2, provoque un cambio rotundo y contundente del
bsquedas, de rupturas y transformaciones, donde la modo de entender la arquitectura en la universidad.
ciudad en general y los arquitectos en particular se El golpe de estado del 55, gener un ambiente propicio
transforman en artfices de este cambio, que para producir por un lado el cambio del plan de estudios
evidencindose unos aos antes de 1950, ocupa toda la que desde 1935 vena rigiendo la enseanza de la
dcada en lo temporal e involucra a toda la ciudad en lo arquitectura en Rosario, y por otro el reemplazo de gran
espacial, dentro de una transformacin que no parte de la planta docente, dando forma a un nuevo perfil
necesariamente se corta en el ao 1960. acadmico que en los hechos del punto de vista
Nuevos temas, nuevas formas, nuevos emprendimientos, ideolgico-arquitectnico modifica de plano la posicin
surgen como propuestas concretas, construibles y en la que la escuela toma respecto de su presente y de su
prctica realizadas, que recrean el modo de ver y entender contexto nacional e internacional, en donde los
la ciudad, a partir de proponer otra ptica, dentro de las estudiantes son los principales promotores y artfices de
que se advierten: esta nueva posicin.

66]
el tiempo de un espacio continuo
Rosario est escondida
Jorge Ferrari Hardoy (socio de Bonet e integrante del aos, proyectndolo para adelante con la formacin de
Grupo Austral), el 20 de febrero de 1956 fue designado nuevos docentes dentro de la misma escuela mediante
como Delegado Organizador de la Escuela de Arquitectura ayudantas y adscripciones y proyectndolo hacia la ciudad
y Urbanismo3, inicindose un nuevo proyecto de escuela con la aplicacin y divulgacin de estas ideas.
del que forman parte arquitectos rosarinos y un grupo de No es aventurado hablar de lo que podramos llamar un
arquitectos de Buenos Aires entre los que se destacan: clima epocal, donde lo edilicio, lo acadmico, lo
Alberto Ibarluca, Juan Oscar Molinos, Carlos Mndez econmico y lo cultural, se complementan creando
Mosquera, Jorge Enrique Hardoy, Alberto Lepera, Juan escenarios en el que los arquitectos son importantes
Manuel Bortagaray, Manuel J. Paz y Francisco Bullrich. actores de la transformacin promoviendo
Por un lado nuevas materias como Visin son creadas en emprendimientos edilicios que proyectan, construyen y
reemplazo de materias como Dibujo de Ornato y Figura dirigen; enseando, discutiendo y materializando ideas
1 (perteneciente al plan anterior), en donde se explicita producto de reflexiones e investigaciones personales y
que estos cursos tendrn por objeto llevar al acadmicas, generndose un particular caldo de cultivo
conocimiento de los fenmenos visuales, desarrollando la que promueve el desarrollo y va mas all de una cuestin
capacidad de observacin, de critica y de creacin. El econmica.
mtodo didctico tender a que cada alumno descubra por La imagen y la proyeccin de la ciudad en el pas era otra,
s mismo, los hechos evidentes o comprobables de la la imagen y la proyeccion de la Escuela de Arquitectura en
visin. Para ello se lo pondr en contacto con materiales el pas y en el mundo, tambin. A la escuela y con
de diversa ndole y se lo incitar a lograr un conocimiento IDEHA5 vinieron grandes crticos y arquitectos del pas
ntimo de sus propiedades.. como Sacriste, Vivanco y Waiman y del mundo como
Por otro lado un nuevo enfoque de materias como Historia Taylor, Pevsner, Argan, Scully, o Banham. Es en ese
de la Arquitectura, teniendo a Bullrich como figura contexto y en ese momento donde por casualidad o
destacable, propone una ruptura pedaggica respecto del causalidad en 1957 Richard Neutra visita Rosario, va a la
modo ver la arquitectura, siendo Historia 1, la materia en Escuela de Arquitectura, ve la casa Couzier, se junta con
donde se estudia la arquitectura del siglo XX, y proponer arquitectos rosarinos y esta visita por casualidad o
una visin de ...los elementos de la transicin y de la causalidad podra decirse que es una de las que
innovacin en cada perodo del pasado arquitectnico, en simboliza la sintona de la arquitectura de la ciudad con la
forma dialctica, forjando en los alumnos una nocin arquitectura internacional.
crtica que los ayudara a desentraar el sentido de la
modema revolucin en la arquitectura... evidencindose
as un fuerte compromiso de contemporaneidad con todos
los planteos y propuestas que el Movimiento Moderno a
nivel internacional vena sosteniendo, por un lado, y un
fuerte compromiso con la arquitectura argentina, siendo
por ejemplo la primera escuela de arquitectura del pas
que tuvo Historia de la Arquitectura Argentina, como tema (1) En referencia a Cuando las catedrales eran
blancas, Le Corbusier, 19
primero y como materia despus. (2) Pensin de estudiantes bautizada as por Sacriste
De hecho la puesta en sintona de la Escuela de cuando la compar con otra a la que le decan el
Arquitectura con otras casas de estudio a nivel nacional e infierno.
(3) Las citas de arquitectos y extractos del plan de
internacional, es una significativa materializacin en el estudios corresponden al artculo: Una resea
campo de la enseanza de una serie de ideas que de historica. Por Ebe Bragagnolo. Libro del 70
diversas maneras se vienen planteando, construyendo y Aniversario de la creacin de la carrera de arquitecto
en Rosario, pg 11, en donde se podr encontrar un
experimentando en la ciudad. desarrollo ms detallado de este proceso.
Temas, ejercicios y mtodos pedaggicos, con origen en (4) La escuela de Ulm es a la que se van los
experiencias de la Bauhaus y posteriores continuaciones profesores de la Bauhaus, que no Emigran a EEUU
(como Gropius o Mies) o a la URSS (como Meyer),
de los mismos especialmente en Ulm4, se ponen en despus de que el nazismo la cerrara en 1933. En Ulm
prctica junto con toda una serie de innovaciones es donde arquitectos argentinos como Toms
cientfico-tecnolgicas, de las que Jorge Borgato es uno de Maldonado realizan gran parte de su tarea y otros
como Bullrich desarrollan su formacin.
los exponente ms visibles, no slo en lo acadmico sino (5) Instituto De Estudio de Historia en Argentina,
tambin en lo edilicio. creado por Bullrich en 1956 para la especializacin y
Hilarin Hernndez Largua para el 57 era el nuevo la investigacin en al materia.

director de la escuela y para el fin de la dcada, gran parte


de las ctedras estaban a cargo de arquitectos locales
potenciando ese espritu de cambio que se gest en esos

67]
Richard Neutra,
Textos Alejandro Beltramone

Autorretrato de Richard Neutra, 1917.

el silencio sensual
Neutra, cul es el mejor material para construir una casa de acero?,
preguntbamos Ain y yo al ver pintar la madera con un acabado de aluminio. Neutra
justificaba este tipo de soluciones por entenderlas educativas, porque consideraba
que con ellas acostumbraba a la gente a ver el futuro.
Hawell Harris,
colaborador de Richard Neutra.

68]
Arquitecto de una odisea al sur de California,
Richard Neutra, fue quizs el mayor representante
europeo en pro de la vanguardia del Movimiento
Moderno en los Estados Unidos. Se traslad a Los
Angeles en 1925, luego de formarse en la Escuela
Libre de Arquitectura fundada en Viena por Adolf
Loos, trabajar en Berln en la oficina del arquitecto
Erich Mendelsohn y colaborar como invitado en
Taliesin por Frank Lloyd Wright, a quien conociera
en el hermoso cementerio Graceland, en ocasin
del funeral de Louis Sullivan. Desde entonces hasta
su fallecimiento en 1970 entre obras y proyectos se
pueden encontrar escuelas y universidades,
bibliotecas y archivos, iglesias y edificios para la
salud, algunos edificios comerciales y de oficinas,
bloques de apartamentos y viviendas, todos ellos de
un carcter sobrio, sereno y funcional. A pesar de
esto, Neutra siempre fue etiquetado para la
posteridad como el arquitecto de casas de campo
en el soleado sudoeste de California. Ciertamente,
Richard Neutra no fue tan polmico ni tan potico
como Le Corbusier, bien a su pesar, nunca lleg a
tener una ctedra en la universidad y tampoco
lleg, a causa de su pragmatismo, a ser tan
conocido como otros hroes del Movimiento
Moderno. Sin embargo, los especialistas siempre lo
han considerado entre los ms famosos,
especialmente tras la gran exposicin de 1982-
1984. Era un romntico racionalista que suavizaba
la ideologa del Movimiento Moderno para
acomodarla a las necesidades y gusto de los
clientes. Su disciplinado sentido prctico tena ms
en comn con la severa geometra de Mies y
Gropius que con la creatividad escultrica de
Wright y Le Corbusier.
La atencin puesta en esta nueva entrega de 041 a
la arquitectura rosarina de los aos 50 nos da la
oportunidad de recordar su visita a nuestra ciudad
(en 1957)1 y revisar los aspectos ms
sobresalientes de su accionar proyectual, evitando
quedar atrapados en el rigor del desarrollo de una
mera biografa sobre su obra.

69]
Terraza-estar,
Casa Kaufmann,
Palm Springs, 1946.

El uso visual del espacio


Uno de los
grandes objetivos de Neutra siempre fue la
integracin del edificio en el paisaje, no como si
estuviera sujeto por sus races al terreno, sino mas
bien como si se tratara de un barco fondeado.
Haba aprendido de Frank Lloyd Wright, a quien
admiraba enormemente, que no haba que
implantar nunca una casa en la cumbre de una
colina, coronndola como un triunfo sobre la
naturaleza, sino que haba que tratar de
incorporarla a la montaa. Sin embargo, y pese a
todos los gestos de amor fraterno entre la casa y su
entorno, Neutra los separaba siempre
categricamente: lo artificial por un lado y la
naturaleza por otro, tratndolos de reconciliar
mediante la integracin visual. Para ponerlo en
prctica creaba amplias alas abiertas a patios
interiores, una planta fluida, a ser posible sin
puertas que obstaculizaran la transicin, que
combinaba el interior con el exterior a travs del
uso de paredes acristaladas de piso a techo, en las
cuales Neutra no perciba contraste sino
componentes unificados del universo sin tener que
recurrir a un manierismo naturalista. No obstante,
uno siente una ambivalencia de intensa
cooperacin en cada una de estas casas. Al fin y al
cabo, ambas esferas permanecen siempre
firmemente separadas, a pesar de su pretendida
unin.
Neutra asuma, sencillamente, que la gente
deseaba vivir as y detestaba ocultarse en el
interior. No poda imaginar que hubiera alguien que
pudiera necesitar reclusin, silencio monstico,
puertas que se puedan cerrar, que el exterior slo
sea visible cuando se desee y, en todo caso, por
partes ventanas con aspecto de cuadros
enmarcados. Pero la inexorable pasin de Neutra
por abrir la prisin del cuarto encajonado se
desarroll en la soleada y; a veces, calurosa
California, no en Europa. En consecuencia, disolvi
la rgida estructura de bloque de la casa, y en su
lugar, ofreci a sus clientes el dinamismo de la
naturaleza. La puesta en prctica de esta idea se
materializ mediante el virtuosismo de sus

70]
Plantas baja y alta de la
casa V.L.D.

asimtricas plantas, y especialmente por la forma aplauso internacional; la repeticin constante de


de disponer las paredes, para crear habitaciones sus techos planos y voladizos, de sus paredes
ms que para dividirlas; recursos explotados al extremadamente delgadas, de sus cielorrasos que
mximo en la casa Kaufmann en Palm Spring, se prolongan al exterior a travs de la terraza. Pero
1946. lo cierto, es que Neutra fue un anticipado profeta
Prcticamente todas las casas proyectadas en su de la proteccin ambiental y de la vivienda natural.
estudio, como la famosa casa Lovell, tienen alguna Al mismo tiempo, y como lo sealaba Benvolo,
fachada de vidrio que va desde el suelo al techo, fue capaz de nutrir de forma cuidadosa el an
tabiques corredizos tambin de vidrio, o lneas muy incipiente brote de la arquitectura moderna, en
acusadas de ventanas a diferentes alturas. Casi un pas en el que la moda exiga casitas de campo
todas ellas tienen un techo fro de agua que y palacetes neogticos o arabizantes y mansiones
acta a modo de estanque reflectante (VDL, casa de estilo colonial espaol. El cercano Hollywood,
experimental,1933), o disponen de algn estanque con su mundo de ensueos de inspiracin
rodeado de plantas (casa Josef Von Sternberg, cinematogrfica, colaboraba a fomentar la ilusin
1935) cuya funcin es reflejar en su superficie el de la casa de sueo, mediante ampulosas
cielo, las nubes, los rboles y las montaas. En las decoraciones que ilustraran sobre la opulencia y la
ondulaciones que se producen en su superficie se gloria de sus propietarios. Neutra evita la ilusin2,
puede oir el viento y ver caer la lluvia, como si todo y a travs de un cuidadoso uso visual del espacio
ello formara una parte completamente natural del hace realidad lo inimaginable: el interior-exterior
inventario de la casa. del edificio se funden en una unidad indisoluble,
Repiti incesantemente esos y muchos otros reconociendo a la naturaleza el valor de ser el elixir
elementos, aun cuando fueran superfluos, de la vida del ser humano; todo ello, mediante
puramente eclcticos. De hecho, su arquitectura una arquitectura que no supo de concesiones y
no cambi jams, unicamente la modific. Tal vez, renunciamientos, ms que a la entrega de un
sea sta una de las razones por las que perdi el sensual silencio a la hora de proyectar inusual,
por cierto, para su momento y lugar de accin.

Casa V.D.L. (casa experimental) desde el lago Silver (izquierda)


Neutra en la Casa V.D.L. (abajo)
Los ngeles, 1933, reconstruida: 1964-66.

71]
La naturaleza de los materiales
Richard Neutra tena debilidad por un tipo de
construccin ligera, econmica, sensible; as como
tambin por la exquisitez, sin significar por ello
honerosos materiales. Neutra es considerado como
un analista que busca la claridad y la eficacia por
encima de todo y que consideraba que la
integridad estructural del edificio es el requisito
previo para su expresin artstica. Algunas veces,
Neutra contaba con el presupuesto suficiente para
utilizar acero en sus obras pero era ms habitual
que usase el sistema tradicional de los
constructores de California, basado en una
estructura de madera revestida en lminas de
estuco. Su genialidad estribaba en lograr que esta
tcnica comn sirviera a sus fines estticos y
conseguir crear una imagen convincente de un
sistema de edificacin industrial. Esto le permiti
experimentar en su propia casa y con otras de
presupuesto reducido, y mantener a salvo sus
principios mientras construa viviendas de lujo para
clientes con dinero. En realidad, Neutra siempre
sinti gran debilidad por la experimentacin.

Estructura y pileta,
Casa Llovell,
Los ngeles, 1928-29.

72]
Planta de la casa del Desierto.

Construy con esqueleto de acero y tambin excitante novedad al tacto y a la vista. Su muy
emple el hormign; proyect dos o tres casas de premiada Beard House de 1934 estaba totalmente
acero, pero tambin casas con troncos a las que construida a base de piezas estandar metlicas y
llamaba construcciones experimentales; ide en ella emple suelo y paredes radiantes. En otro
mtodos para montar y construir rpidamente una orden, el mobiliario empotrado y hecho ex profeso
colonia para los obreros del astillero de San Pedro para cada vivienda era lo habitual. Se supone que
(Los Angeles), formada por 222 viviendas de uno y Mies dijo en una ocasin: Dios esta en los
dos pisos, para cuatro familias cada una, todas detalles. Dione Neutra transform ligeramente
ellas con vistas sobre el puerto. Sobre la casa VDL esta frase en 1978, en una conferencia sobre
su propia vivienda construida en Los Angeles historia que di en la UCLA, ella coment:
en 1933, Neutra escribe en el libro titulado Vida Neutra siempre dijo que sus casas estaban
y Forma: yo quera convertir la iniciativa en hechas de detalles y, como no tena ideas extraas
una experiencia de investigacin integral. Aunque o descabelladas en cuanto al diseo, todo
era un desconocido, muchos fabricantes de encajaba y todo estaba perfectamente pensado.
prestigio nacional se mostraron dispuestos a Eso era lo que produca una sensacin general de
colaborar en la construccin de mi casa serenidad.
experimental, destinada a promover la salud y la
comodidad del ser humano. As fue como Neutra
pidi a estos fabricantes que le enviasen muestras
de nuevos materiales de construccin paneles de
metal esmaltado o de fibra prensada, suelos de
corcho, etc. para probarlos y dar a conocer sus
posibilidades ya que eran entonces objetos de

Casa del Desierto,


1946.

(1) Ver Los 50, un fragmento en el tiempo de un


espacio continuo. Rosario est escondida, pginas
62 y 63 de esta misma revista.
(2) Ver No te hagas ilusiones, Josep Quetglass,
Revista El Croquis, N 49/50, Editorial El Croquis,
Madrid, Espaa.
Bibliografa consultada:
Vida y Forma, Richard Neutra. Editorial Marymar,
1972.
Richard Neutra, Manfred Sack. Editorial Gustavo
Gili, 1994.
Casa en el Desierto, Revista Nuestra Arquitectura,
N 2, Buenos Aires, 1950.
Revista Vitrum, N 131, Cisav Editore, 1962.
Richard Neutra, Una odisea al sur de California,
Michel Webb, Revista Diseo Interior, N 19, Editorial
Globus/Comunicacin SA, 1992, Espaa.
Textos Csar A. Benetti Aprosio
Luis Rbora

Consejo Profesional de la
Ingeniera y la Arquitectura ,
Crdoba
74]
Concurso provincial. Anteproyecto 1 premio
Lange y Rbora, 1951

Cun difcil se hace ponderar una vida plena, pensaba y conceba en sus pensamientos bellsimas obras que podan y
activa, que se ha desarrollado en los mltiples caminos, de la deban hacerse realidad. Construa y pona en pie hermossimas
arquitectura, de la enseanza, de la poltica, y todos ellos en los ms fbricas que plasmaban aquellas ideas con pasmosa claridad. Como
altos niveles de excelencia. si ejecutara concibo, lo que pienso es hacedero y lo que hago se
Como arquitecto, a mi juicio, ocupa uno de los lugares ms destacados conforma a lo inteligible, repeta con eupalinos o el arquitecto, de su
en la arquitectura argentina, y por ende de la arquitectura. querido Valery. As recordar siempre la memoria descriptiva del
Como docente cre un estilo, y lo transmiti a sus alumnos de la proyecto para el concurso de la sede central del Banco Provincial de
Universidad Nacional de Crdoba, liderando una generacin que Santa Fe, del que un joven arquitecto recin recibido Luis, y un chico
transform y di, y d brillo a la arquitectura cordobesa. Recorri todos estudiante, ese era yo. Reciba la crtica del arq. Guido, jurado del
los escaos, profesor, jefe de taller, decano y finalmente rector de la concurso. Es la mejor memoria descriptiva, y un cuarto premio en el
Universidad de Crdoba, y presidente del Consejo Interuniversitario concurso. Era la poca en que los jvenes arquitectos y los alumnos,
Nacional, 1988/1989, como poltico, fervoroso demcrata y paladn de bebamos las enseanzas, las formas, los pensamientos de varios
los derechos humanos, hizo honor a su pensamiento llegando a maestros, an hoy vigentes, todo el grupo del Bauhaus, pero sin lugar a
renunciar al partido en que milit desde su juventud, cuando entendi duda la devocin y el reconocimiento del liderazgo de Le Corbusier y de
que se tergiversaban los principios austeros y brillantes del Frank Lloyd Wright.
Dr. Lisandro de la Torre. Compartimos la definicin de Arquitectura, es la creacin de espacios
Fue presidente de la Asamblea por los Derechos Humanos Delegacin habitables para el hombre, que tensados por la luz son capaces de
Crdoba Presidente de la CONADEP (Crdoba) Comisin Nacional conmoverle. Para poder responder, el arquitecto debe ser poeta, loco y
sobre Desaparicin de Personas. Convencional Constituyente por la tcnico. Rbora ha respondido en su obra a esas premisas, sueos,
provincia de Crdoba. Reconocimiento S.A.D.H. Servicio Argentino de riesgos, soluciones. En su quehacer siempre ha logrado responder con
Derechos Humanos. La tica expresada en el campo de lo pblico. eficiencia a las necesidades funcionales, las ha encerrado en forma
Pero volvamos al arquitecto, formado en una esplndida poca de la arquitectnica de belleza, y ha puesto este cuerpo en el espacio urbano,
Escuela de arquitectura de la Universidad Nacional del Litoral, culmin configurando un gesto. Esa obra con esa forma es para ese lugar, y
su trnsito como alumno, al ganar el Premio Mitre mxima no otra. Junto a los arquitectos Vladimiro Acosta, y Juan Oscar Molinos,
distincin acordada a los estudiantes de todo el pas. Este premio, aprend con ellos y Rbora, la alegra de proyectar, como dice Le
valga la acotacin, fue ganado en varios aos consecutivos por Corbusier, para que pueda concretarse la alegra de vivir. Hay dos
alumnos de la Escuela de Rosario. Su trabajo Templo votivo a la ejemplos de su obra: el proyecto para el concurso de Ciudad
emancipacin nacional tuvo la suerte de recibir las enseanzas de los Universitaria de Crdoba, tan excelente y tan distinto que lo declararon
arquitectos Dellarolle, De Lorenzi, Guido y Micheletti. En su ltimo ao fuera de concurso, privando al pas de una obra de cualidades
de estudios, en el saln de la ochava sudeste, del edificio de Pellegrini excepcionales, y el concurso Peugeot para Buenos Aires. El concurso
250, se viva un clima de creacin, con compaeros, que fueron mundial ms importante que se haya realizado en Argentina, y donde
insignes arquitectos, Odrici, Thomas, Marquardt, Martinez, Puertas, logr una distincin, nico proyecto argentino, en los premiados por el
Borgato, Solari Viglieno. Acoto aqu que los que entonces cursbamos jurado internacional, que tuvo que analizar 120 proyectos de
los primeros aos de la carrera, nos asombamos para satisfacer arquitectos de todo el mundo.
nuestras ansias y nuestra curiosidad, para ver lo que era la Como extraa paradoja, con los arquitectos Hilarin Hernndez Largua,
arquitectura que estabamos empezando a conocer. As lo conoc a Luis Carlos Coire y yo, constitumos el jurado que deba volverlo a la ctedra,
Rbora y comenc una amistad que ha superado casi 55 aos, y que se por respeto a su trayectoria no considerbamos necesario tomarle
resume en una admiracin y un cario sin lmite. Tuve la fortuna de prueba alguna, pero obligados por la reglamentacin de concurso,
colaborar con l, como pinche se entiende, en concursos realizados en tuvimos que hacerlo. El alumno juzgaba a su maestro!
Rosario. En Ascochinga, durante la recuperacin de su enfermedad, que Cuando cumpli 80 aos, sus alumnos de Crdoba le hicieron un
lo oblig a trasladarse de clima y de ciudad. En Buenos Aires, y en el homenaje al maestro. No pude estar presente como hubiera querido,
estudio de Rosario, cunto aprend a su lado, cunto he admirado su pero todas estas palabras resumen mi homenaje emocionado, a quien
trabajo en las obras que realiz en Crdoba y en el resto del pas. reconozco como mi maestro. Gracias Luis por todo lo que me has dado y
Particularmente he tenido la suerte de alternar con excelentes enseado. Retirado de su estudio y de la arquitectura, ha vuelto a la
arquitectos, pero debo asentar aqu, que a Luis lo reconozco como pintura y al violn. He visto su pintura, no he escuchado su msica, por
maestro, ese maestro del que uno aferra los conocimientos, en el lo que he visto est volcando su talento en sus cuadros, con los que
hacer, en el discutir, en la charla permanente sobre las obras, en el volver a cosechar admiracin, y reconocimiento al talento. Cuanta
anlisis, gestin y desarrollo de los proyectos. Estar junto a l, cuando calidad para una vida plena.

75]
Concurso internacional de Anteproyectos
Peugeot, 4 mencin. Lange y Rbora, 1962

76]
Casa Gmez de Infante, calle 40 esq. 16
La Plata. Rbora, 1954

77]
Casa Rbora, Cerro Las Rosas, Crdoba. 1948

78]
Concurso nacional, 1 premio
Jockey Club. Rbora y Martnez. 1943

79]

Common questions

Con tecnología de IA

The exploration of the Copacabana building synthesizes historical consciousness with modern architectural aspirations by acknowledging the continuous influence of past events on contemporary design sensibilities. The architects separate elements to assess individual historical pressures, which enriches the present with historical depth and prevents reduction to mere historical schematics. This synthesis respects pedestrian scale and existing urban fabrics while introducing innovative typological experiments and shared spaces, reflecting modern aspirations in its collective housing initiatives initiated post-property law enactment .

Architectural practices in Latin America, especially in Brazil, deviated from European modernist traditions by integrating local cultural elements, symbolism, and landscape into modernist frameworks. Architects like Lucio Costa, Niemeyer, and Lina Bo Bardi developed architectures that harmonize modernity with cultural heritage, thereby humanizing vanguard movements and evading formalism. This approach allowed Latin American architects to create experimental, context-sensitive buildings that resonate with local identities while challenging the rigidity and academic nature of traditional European modernism .

The integration of historical and modern narratives plays a pivotal role in shaping contemporary architectural discourse by providing a textured understanding that contextualizes modern practices within a continuum of cultural and aesthetic evolutions. As architectural practices draw upon historical precedents while embracing innovative design approaches, they capture the complexity of cultural transitions and modernization. This reflective synthesis informs the design both as a creative process and a dissemination of architectural ideas that coexist rather than collide with historical trends, creating a balanced narrative that enriches architectural modernity .

Global industrial and market forces have significantly influenced architectural design trends by favoring mass production, advertising, and globalization, often in tension with traditional architectural values rooted in localization, craftsmanship, and contextual relevance. These trends introduce a homogenizing effect on designs, valuing commodification and branding over regional specificity and historical depth. Despite this tension, architectural designs that blend market-driven efficiencies with traditional values emerge, offering innovative forms that maintain cultural integrity while adapting to the economic imperatives of industrialized societies .

Eduardo Souto de Moura challenges traditional architectural practices by asserting that the "environment" only exists as a construct in people's minds. His philosophical stance suggests a critical view of architecture's tendency to impose arbitrary forms, like placing a cylindrical building section without regard for the existing environmental context. This approach highlights a disconnect between innovative expression and contextual sensitivity, critiquing the despotism in architectural design that prioritizes abstract form over tangible, local context adaptability .

Scandinavian design principles significantly impacted mid-20th-century architecture by fostering a synthesis of industrial production and artisanal traditions, emphasized by flowing curves that contribute to both architectural and object expressivity. This impact is celebrated in La Triennale di Milano's recognition of Arne Jacobsen's work, which reaffirms the role of intuition in design and highlights the integration of expressive forms in architecture. These principles challenge the sterility of industrial production, promoting a balance between the creative potential of industrial materials and the inherent warmth of traditional craftsmanship .

The design of the "La Segunda" insurance building marks a departure from traditional architectural forms by emphasizing the expression of its concrete-armed structure without resorting to static dimensioning or rhetorical elements. The building's structure forms a regular, three-dimensional grid that defines habitable spaces, demonstrating a conceptual shift from mere visibility of structural elements to using them as a conceptual matrix for the project's structure. This innovative approach anticipates new aesthetic and cultural trajectories in Rosarian architecture by suggesting a volume constructed from a spatial grid rather than a simplistic prismatic form .

Fernández Díaz's approach diverges from traditional modern architecture by focusing on his aesthetic rather than adhering strictly to modern architectural ethics, which demand an expression of material nature and climate responsiveness. His approach involves distorting references to original models and ignoring established grammatical norms, resulting in a hybrid façade that lacks a clear message, possibly due to a deliberate choice of not conforming to traditional values . This method becomes more convincing in his later projects for the Cooperative of Housing, as he effectively uses serialized elements to project his vision, moving away from the crisis of semantic architecture that plagued past practices .

Max Bill’s concept of "good design" sharply contrasts with the concurrent trends of mass advertising and industrial design by championing a design philosophy that emphasizes aesthetic integration, functional economy, and an intellectual approach over the superficial appeal of mass-produced goods. While industrial and mass markets pushed for visually appealing but substantively shallow designs, Bill advocates for a genuine form that transcends transient trends and resists the homogenizing forces of global mass production, emphasizing the transformative potential of creative education .

Modern architectural engagements often reflect a thematic continuity with past vanguard movements by reconsidering these earlier innovations in new contexts, thereby opening pathways to creative reinterpretation. Contemporary design practices incorporate the spirit of these movements—emphasizing function, minimalism, and social responsibility—while adapting them to current technological, environmental, and cultural conditions. This continuity ensures that historical avant-garde innovations are not viewed as dogmatic achievements but as flexible frameworks that serve the evolving needs and ambitions of society .

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