Música Ancestral de México
Música Ancestral de México
Presentacin
El Foro Internacional de Msica Tradicional se con- urbes, de sectores marginales y, an, de las llamadas
solida como punto de encuentro entre msicos, dan- mediticas y su impacto entre diversos grupos de la
zantes, maestros, promotores y acadmicos, adems de sociedad. Se reconoci la labor de msicos e investiga-
muchas otras personas interesadas en el tema. En su dores ya desaparecidos como los casos de la estadouni-
cuarta edicin, subtitulada Races, trayectorias y encuen- dense Henrietta Yurchenco, el mexicano Daniel Garca
tros histricos, acudieron ms de sesenta participantes Blanco y el argentino Rubn Prez Bugallo, quienes
entre ponentes, ejecutantes y conferencistas magistrales han dejado una invaluable herencia de conocimientos
de distintos pases latinoamericanos con el objetivo de y acervos. Tambin se llev a cabo una mesa redonda
compartir sus hallazgos, inquietudes, enseanzas y con especialistas sobre la categora de msico tradicio-
pasiones respecto a una amplia variedad de tpicos nal; se debatieron problemticas que inciden en la con-
sobre las msicas que hacen, disfrutan o escuchan tinuidad de estas msicas; se presentaron publicaciones
nuestros distintos pueblos. sobre la temtica como el libro El mariachi. Smbolo
El escenario de este foro, como el de los anteriores, musical de Mxico, de Jess Juregui, en su segunda
fue el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacio- edicin aumentada, y el libro Los zoques de Tuxtla,
nal de Antropologa, en el marco de la XX Feria del donde destacan los artculos sobre la msica y la danza
Libro de Antropologa e Historia. de este pueblo, cuya lista de autores encabeza el etno-
El nfasis de contenidos, por supuesto, se lo llev musiclogo Flix Rodrguez Len; se intercambiaron
Mxico por ser el pas anfitrin; en este tenor, abunda- materiales y documentos entre los participantes que
ron las exposiciones enfocadas al pasado prehispnico, han producido ellos mismos. Por todo lo anterior, se
cuyas fuentes principales estn constituidas por los deduce la vigorosa continuidad de estas expresiones
cdices, los cronistas de la conquista, los vestigios culturales, en las que da con da se disciernen las iden-
arqueolgicos, los alabanzarios, las mesas de concheros tidades de nuestros pueblos.
y los grupos de la mexicanidad, por citar slo algunas; En esta edicin especial de Antropologa. Boletn
sin lugar a dudas, un intenso afn por recuperar ese Oficial del INAH, que comprender dos nmeros conse-
invaluable y poco conocido legado ancestral, que se cutivos, se presentan slo aquellos trabajos expuestos
reconstruye hoy da gracias a la investigacin, la creati- en el foro que a invitacin expresa nos fueron entrega-
vidad y la imaginacin de lo que pudo ser. dos para su publicacin.
Tuvieron cabida, asimismo, de manera generosa, los
anlisis antropolgicos, semiticos, histricos y etno- Benjamn Muratalla
musicolgicos de las msicas pertenecientes a los pue- Editor invitado
blos indios, pero tambin de ciertas reas de las grandes
2
Guillermo Martnez
Martnez*
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*
Promotor cultural; director del grupo Yolteotl de msica y danza prehispnica.
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Armando Veladiz Meza*
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La msica como
herramienta educativa
de los pueblos de Anhuac
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Desarrollo
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Gonzalo Snchez
Santiago*
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Mixe, afectando varios sitios del Valle de Jalapa del ellos elaborados en cermica y que pudieron ser utili-
Marqus. El Proyecto Salvamento Arqueolgico zados para crear diferentes expresiones musicales. A
Carretera Salina Cruz-La Ventosa se origin a partir de continuacin mostrar las principales caractersticas de
la construccin de un libramiento que unira al puerto estos instrumentos, entre las que destaca la abundante
de Salina Cruz con La Ventosa, al norte de Juchitn. presencia de silbatos con formas animales.
Los trabajos de salvamento se enfocaron en los sitios Silbatos zoomorfos. La muestra incluye un total de 53
afectados localizados en la planicie costera y en partes silbatos (slo cuatro conservan cmara y aeroducto
sobre las lomas del pie de montaa, al oeste y norte de completos), a partir de la cual se determinaron las
Tehuantepec, Ixtepec y Juchitn.2 siguientes caractersticas organolgicas. La cmara
Los resultados preliminares de estas investigaciones resonadora es de forma esfrica y sirve para dar forma
han permitido a los arquelogos formular nuevas inter- al cuerpo del animal, que en la mayora de casos son
pretaciones y nuevas preguntas acerca de la historia aves. En casi todos los ejemplares el aeroducto est
cultural de esta regin rica en fuentes arqueolgicas, colocado en la parte posterior del silbato, fungiendo
pero con escasas investigaciones. como un soporte. En 17 ejemplares el aeroducto es de
En esta presentacin dar cuenta de los principales forma tubular, y slo en tres se combina entrada tubu-
hallazgos arqueo-musicolgicos de los proyectos antes lar con salida en forma rectangular. La boca sonora es
citados y se expondrn las primeras interpretaciones en de tipo circular en 24 silbatos. Los filos son de tipo
torno a la msica y su contexto socio-cultural en el externo, y en muy contados casos hubo un cuidado
Istmo de Tehuantepec durante la poca prehispnica. especial para su elaboracin. Sobre la cmara se coloca-
La exposicin sigue un orden cronolgico, iniciando ron aplicaciones al pastillaje para dar forma a las partes
con las evidencias ms tempranas y finalizando con las de los animales: alas, patas y cabezas; estas ltimas con
ms prximas al contacto europeo. perforaciones que permiten atravesar un hilo y suspen-
der el silbato.
Los instrumentos musicales en una aldea del Preclsico Con los silbatos encontrados completos, y algunos
tardo restaurados, fue posible estimar el rango de altura, el
cual oscila entre un Mib6 y un Bb6, aproximadamen-
En 2003, la construccin de la carretera que unira el te. En otras palabras, los silbatos de El Carrizal tienden
puerto de Salina Cruz con La Ventosa afect un sitio a producir sonidos agudos en un rango de frecuencia
arqueolgico que actualmente pertenece al poblado de de 1304 a 1820 Hz.
El Carrizal, en las afueras de Ciudad Ixtepec.3 La ocu- Los silbatos corresponden a la fase Kuak (200 a.C.-
pacin ms temprana del sitio ocurri durante la fase 1 d.C.) y proceden de rellenos, basureros y material de
Goma (400-200 a.C.) y fue abandonado en la fase Niti superficie, recuperados en estructuras de tipo residen-
(1-300 d.C.). El Carrizal era una aldea grande de entre cial (reas: A, B, C, D, E y H) que estn agrupadas en
seis y ocho hectreas con montculos de seis metros de conjuntos, indicando quiz que fueron habitadas por
altura.4 varias familias nucleares relacionadas; es decir, familias
Las evidencias arqueo-musicolgicas dan cuenta de extensas.5 En el entierro 27 (rea A) se encontr un sil-
que la gente de El Carrizal contaba con instrumentos bato dentro de una ofrenda que inclua una olla, un
como silbatos, ocarinas, tambores y maracas; todos cajete, una figurilla femenina, concha trabajada y
hueso de animal. Este entierro corresponda a una
2
Ibidem, p. 17. mujer de aproximadamente 35 aos de edad.6
3
Ibidem, p. 25. Ocarinas antropomorfas. Se encontraron nueve ejem-
4
Violeta Vzquez Campa, Figurillas antropomorfas y zoo- plares que incluyen una completa y ochos fragmentos.
morfas cermicas del Preclsico tardo en El Carrizal, Ixtepec,
Oaxaca: estudio de significado simblico, tesis, Mxico, FFyL- 5
Ibidem, p. 34.
UNAM, 2008, p. 33. 6
Ibidem, p. 87.
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Al igual que con los silbatos, la cmara resonadora po de una figura antropomorfa, en cuyo interior se
constituye el cuerpo de una figura, en este caso antro- encuentra una esfera de barro que golpea las paredes al
pomorfa. Cuentan con tres orificios de digitacin: dos momento de agitar la maraca. Este idifono comparte
al frente y un tercero en la parte posterior. El aeroduc- la forma con figurillas huecas cuyos fragmentos apare-
to es de tipo tubular en la entrada, pero en la salida cen en cantidades considerables, y por ello es probable
adquiere una forma rectangular, similar a algunos sil- que varios de estos fragmentos hayan sido maracas. Se
batos zoomorfos. Este aeroducto sirve para conformar encontraron tres maracas completas que fueron depo-
la cabeza de la figura con aplicaciones al pastillaje en sitadas como ofrendas en entierros de la fase Kuak (200
forma de ojos (tipo almendrado o de grano de caf), a.C.-1 d.C.). Vzquez Campa8 sugiere que estas maracas
nariz y boca. La boca sonora es de tipo circular y con fueron usadas a manera de sonajas por los nios depo-
un bisel externo que se encuentra perfectamente afila- sitados en los entierros. An falta integrar el anlisis de
do hacia la salida del aeroducto. Llevan aplicaciones de los entierros para tener datos ms precisos sobre las eda-
tipo cnico que dan forma a las piernas y a los brazos; des de los individuos, sexo y contexto en general.
estos ltimos, con perforaciones para atravesar un hilo
y hacer de la ocarina un objeto porttil. En dos ejem- Los aerfonos del Clsico en Cerro Chivo
plares se conservan restos de pintura roja. El nico
ejemplar en buen estado de conservacin permiti El sitio Cerro Chivo se localiza del lado izquierdo del
obtener sus rangos de altura bsicos: una escala tetra- ro Tehuantepec, en el extremo norte del Valle de Jalapa
tnica (Fa, Sol, La, Si, ndice 6). del Marqus, e incluye varios sectores: los dos principa-
Las ocarinas, al igual que los silbatos, proceden de relle- les son el sector ro donde se concentra la ocupacin
nos de estructuras residenciales, en este caso de las reas A, del Clsico, y el sector terraza alta con la ocupacin
B, C y D. Con base en el material cermico asociado se del Posclsico.9 El sector ro comprende tres terrazas
les ha fechado para la fase Kuak (200 a.C.-1 d.C.). naturales formadas por sedimentos depositados por el
Tambor. En un entierro localizado en el rea F se ro. Los trabajos arqueolgicos se enfocaron a las reas C
encontr un pequeo tambor en forma de copa. Este y F.10 En el rea C, un conjunto de estructuras que
objeto es nico en el sur del Istmo, ya que se trata de un pudieron fungir como el centro cvico-ceremonial, se
instrumento membranfono encontrado en un contex- hall una flauta triple asociada al entierro nmero 12,
to bien documentado. El tambor formaba parte de una correspondiente a la fase Tixum (600-900 d.C.)
ofrenda depositada en el entierro de un infante de seis La flauta se encontr fragmentada al momento de
aos colocado dentro de una olla. El anlisis del entierro levantar una olla que contena un entierro secundario
est en proceso, a fin de tener datos sobre la cronologa de un individuo de entre doce y 18 aos de edad.11 Este
y el contexto. Por lo pronto, no puede descartarse la idea entierro, y el rea C en su conjunto, se vieron afectados
de que el tambor haya sido utilizado por el nio del cuando la constructora abri un camino de acceso al
entierro. Los tambores en forma de copa se encuentran
distribuidos por una amplia zona de Mesoamrica: la
at Tres Zapotes, Veracruz, Mexico, Washington, D.C., Bureau of
costa del Golfo de Mxico, la zona maya, el valle y la American Ethnology/Smithsonian Institution (Bulletin 140),
costa de Oaxaca,7 y ahora en el Istmo sur. 1943, lm.11; Jos Luis Franco, Musical Instruments from
Maracas antropomorfas. En El Carrizal hay un tipo Central Veracruz in Classic Times, en Helen Kuhn (ed.), Ancient
de maraca distintivo de este sitio. La cmara es el cuer- Art of Veracruz (Catlogo), Los ngeles, Los ngeles County of
Natural History, 1971, pp. 18-22.
8
Violeta Vzquez Campa, op. cit., p. 57.
7
Ramn Carrasco Vargas y Marins Coln Gonzlez, El anti- 9
Marcus Winter, et al., La arqueologa del Valle de Jalapa del
guo reino de Kaan y la antigua ciudad maya de Calakmul, en. Marqus, en Eva E. Ramrez Gasga (ed.), Secretos del mundo zapo-
Arqueologa Mexicana, nm. 75, 2005, p. 42; Juan Guillermo teca, Tehuantepec, Universidad del Istmo, 2008, p. 235.
Contreras Arias, Atlas cultural de Mxico: Msica, Mxico, SEP- 10
Ibidem, p. 242.
INAH/Planeta, 1988, pp. 51-52; Philip Drucker, Ceramic Secuences 11
Alicia Herrera Muzgo Torres, Entierros humanos de Cerro
12
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ro para sacar agua y establecer un rea de preparacin en buen estado y representa a un coat o tejn. Su
de cemento.12 De acuerdo a los informes del personal rango de altura oscila entre un Re6 y Fa6. En general,
encargado de la excavacin, se deduce que al momen- la morfologa de estos instrumentos presenta similitu-
to de sacar el entierro la flauta se encontr por debajo des con los aerfonos de la costa del Golfo de Mxico.16
de los fragmentos de la olla que contena los restos
seos, con lo cual se confirma que la flauta estaba aso- Los objetos sonoros del Posclsico en Paso Aguascalientes
ciada al entierro 12; y es muy probable que haya sido
depositada junto a la olla, a manera de ofrenda.13 El sitio arqueolgico Paso Aguascalientes se localiza so-
Las dimensiones de la flauta son 12 cm de largo por bre una planicie en el sur de la laguna formada por la
4.3 cm de ancho. Consta de tres tubos que tienen dife- presa Benito Jurez, 4 km al noroeste de la poblacin de
rente nmero de orificios de digitacin. El tubo can- Jalapa del Marqus. El asentamiento consiste en diez
tor cuenta con cinco orificios, tres al frente y dos en la montculos, de entre uno y tres metros de altura, separa-
parte posterior; el tubo de en medio tiene dos orificios; dos por plazas y espacios abiertos.17 El sitio presenta una
y el tubo bourdon, uno. Sobre la superficie de los ocupacin del Preclsico tardo (fase Goma, 400-200
tubos, a la altura de los orificios de digitacin, tiene a.C.) seguido por una disminucin en el Clsico, y una
una capa de engobe blanco y sobre ste se trazaron ocupacin mayor durante el Posclsico (fase Aguadas,
lneas de color azul.14 Desafortunadamente, la flauta se 900-1300 d.C.).
encuentra fragmentada y no fue posible determinar sus En el edificio J, un templo en forma de T, se
cualidades acsticas; sin embargo, hay datos importan- hallaron 17 entierros humanos que corresponden a
tes sobre el contexto de este instrumento que sugieren adultos de sexo femenino y masculino depositados en
una posible identificacin de quien haca uso de l. Las diferentes momentos. Los 17 entierros fueron inhuma-
dimensiones de la flauta y la distancia entre los orificios dos directamente en el suelo, no marcados con piedras
de digitacin hacen pensar que quien la utiliz tena u otros elementos; en consecuencia, cada vez que ente-
manos pequeas que le permitan tapar y destapar los rraban a un individuo alteraban a otro depositado
orificios con gran facilidad; lo cual no ocurre con los anteriormente. El ajuar funerario encontrado vara en
dedos de un adulto. Estos datos, sumados a la identifi- funcin del sexo e importancia del individuo. De
cacin de la edad del individuo, indican que la flauta manera general se puede mencionar que tuvieron
perteneci al adolescente del entierro 12. ofrendas de cermica, entre ellas las vasijas tipo Tohil
En Cerro Chivo se recuperaron otros instrumentos Plumbate con cascabeles, posiblemente importadas
como silbatos, un fragmento de flauta transversa y un desde Guatemala; adems de otros objetos como ador-
silbato-maraca, correspondientes a las fases Xuku (300- nos, cuentas, pendientes, pectorales, orejeras y collares.
600 d.C.) y Tixum (600-900).15 Slo un silbato, dona- En los entierros 21 (femenino) y 26 (masculino) se
do por una persona de Jalapa del Marqus, se conserva hallaron dos aerfonos poco comunes, elaborados en
slex y augita respectivamente materiales identifica-
Chivo y sitios cercanos, en Informe final. Proyecto Salvamento dos gracias al apoyo de los gelogos Luca A. Pon y
Arqueolgico Carretera Oaxaca-Istmo, Tramo Jalapa del Marqus
Km 177-190, Temporadas 2006-2007, coordinado por Marcus Raymond G. Mueller, de la Universidad de Colorado.
Winter (mecanoescrito), Oaxaca, Centro INAH-Oaxaca, Archivo
del Consejo de Arqueologa del INAH, 2008. 16
Jos Luis Franco, op. cit.; C. W. Weiant, An Introduction to
12
Marcus Winter et al., p. 235. the Ceramics of Tres Zapotes, Veracruz, Mexico, Washington, D.C.,
13
Gonzalo Snchez Santiago, Aerfonos de cermica de Cerro Bureau of American Ethnology-Smithsonian Institution (Bulletin
Chivo, en Informe final. Proyecto Salvamento Arqueo-lgico 139), 1943, pp. 109-110, lm. 50.
Carretera Oaxaca-Istmo, Tramo Jalapa del Marqus Km 177-190, 17
Marisol Corts Vilchis y Gonzalo Snchez Santiago,
Temporadas 2006-2007, coordinado por Marcus Winter, Oaxaca, Aerfonos de piedra de los entierros 21 y 26 de Paso Aguascalien-
Centro INAH-Oaxaca, Consejo de Arqueologa del INAH, 2008. tes, Jalapa del Marqus, Oaxaca, ponencia presentada en el 7
14
Idem. Simposio Internacional Bienal de Estudios Oaxaqueos, Oaxaca,
15
Idem. 2007.
13
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Estos aerfonos tienen una cmara cnico-tubular contadas las ocasiones en que se tiene bien documentado
construida a partir de la perforacin de un bloque de el registro de este tipo de instrumentos. El contexto en
piedra. No cuentan con aeroducto, y para tocarlos se que se encontr la flauta sugiere que fue depositada como
debe soplar directamente sobre el bisel. Tienen un ori- ofrenda en un espacio arquitectnico correspondiente a
ficio lateral que sirve para cambiar la altura de sonido, una residencia (estructura C6) de estatus medio o alto,
y cuentan con perforaciones que permiten atravesar un muy prxima a un posible templo (estructura C1).19
hilo y llevarlos suspendidos del cuello. Es interesante Debe resaltarse que a travs de los instrumentos musica-
que en los dos aerfonos se pueden emitir los mismos les de Cerro Chivo se observan las relaciones entre el sur
rangos de altura: Fa6Sol6 (1397-1544 Hz). del Istmo y otras regiones de Mesoamrica; en ese senti-
Con base en un anlisis acstico se pudo determinar do, la flauta triple de Cerro Chivo que muestra una gran
que los aerfonos fueron diseados para emitir sonidos afinidad organolgica con las flautas del rea maya20 y la
agudos y de gran potencia acstica.18 Esto sugiere que los Costa del Golfo de Mxico durante el periodo Clsico.21
aerfonos de Paso Aguascalientes fueron utilizados con En el caso de Paso Aguascalientes, el contexto en
fines extramusicales, probablemente como reclamos que se hallaron los aerfonos sugiere que los individuos
para atraer animales durante la cacera, como objetos enterrados correspondan a un estatus alto. Materiales
sonoros ms que como instrumentos musicales. como las vasijas Tohil Plumbate, objetos de ltica puli-
da, concha y otros artefactos dan cuenta de que la elite
A manera de resumen de este sitio intercambiaba bienes suntuarios con algu-
nas regiones de Guatemala.
La abundancia de silbatos en El Carrizal puede ser
indicador de que buena parte de la poblacin utilizaba Comentarios finales
tales instrumentos, pero sus posibles usos an se des-
conocen. La presencia de estos aerfonos en contextos L as evidencias musicales de El Carrizal muestran
domsticos puede sugerir un uso en la vida cotidiana, nexos con otras regiones prximas al Istmo. La tradi-
tal vez como objetos ldicos para los nios, como cin de elaborar ocarinas con forma humana se
medio para comunicarse a larga distancia, o con pro- encuentra en lugares como Juquila Mixes, en la Sierra
psitos rituales de tipo domstico. Lo que s es posible Mixe22 y Chiapa de Corzo, Chiapas,23 ambos sitios
determinar es que a travs de ellos los habitantes de El contemporneos a El Carrizal. Estos datos sugieren la
Carrizal podan reproducir sonidos de su entorno eco- interrogante de si un mismo grupo tnico elabor estos
lgico; con especial atencin a los sonidos de las aves. instrumentos, o si fue un estilo difundido en diferentes
En lo que respecta a las ocarinas, el reducido nmero regiones. En este sentido la arqueologa y la lingstica
de ejemplares sugiere que fueron objetos no muy pueden ser tiles. Los datos arqueolgicos dan cuenta
comunes, posiblemente de uso reservado a ciertos indi- de que la cermica y otros rasgos de El Carrizal son
viduos. La presencia de pintura roja, la similitud con
figurillas antropomorfas que portan cabezas trofeo, 19
Gonzalo Snchez de Santiago, op. cit..
podra ser indicio de uso ritual. En el caso del tambor 20
Samuel Mart, Instrumentos musicales precortesianos, Mxico,
y las maracas antropomorfas, todo parece indicar que INAH, 1968 [1955], pp. 202, 205-206.
estaban asociados a entierros de infantes; sin embargo,
21
Charles Lafayette Boiles W., La flauta triple de Tenenex-
pan, en La palabra y el hombre, nm. 34, 1965; Jos Luis Franco,
deberemos esperar los resultados del anlisis de los op. cit., pp. 19, 21.
entierros para corroborar estos datos. 22
Marcus Winter y Cira Martnez Lpez, Figurillas y silbatos
El hallazgo de la flauta triple de Cerro Chivo repre- prehispnicos de Juquila Mixes, Oaxaca, en Oaxaca, ayer y hoy,
senta un caso nico para la etnomusicologa, ya que son nm. 1, 1994, pp. 9-13.
23
Thomas A. Lee, The Artifacts of Chiapa de Corzo, Chiapas,
Mexico, Provo, Brigham Young University (Papers of the New
18
Idem. World Archaeological Foundation, 26), 1969, pp. 66-69.
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semejantes a los de Chiapa de Corzo,24 mientras Judith En lo que se refiere a los aerfonos de Paso Aguas-
y Robert Zeitlin mencionan que desde tiempos muy calientes, habr que esperar el resultados de los anlisis
antiguos la porcin sur del Istmo estuvo habitada por sobre los materiales arqueolgicos para tener datos ms
grupos hablantes de mixe-zoque, que a su vez se encon- precisos acerca de la poblacin y sus principales activida-
traban distribuidos en una amplia zona que compren- des. Esto servir para contrastar la idea de que los aerfo-
da el este de Oaxaca, sur de Veracruz y las secciones nos fueron utilizados en la cacera. Un dato importante
occidentales de Tabasco y Chiapas.25 Los fechamientos es que el individuo del entierro 21 present exostosis
a travs de la glotocronologa sealan que para el perio- auditiva en el odo derecho, una patologa que se obser-
do comprendido entre 400 a.C. y 100 d.C. el proto va en personas que nadan bajo el agua, como los pes-
mixe-zoque ya se encontraba dividido en lenguas cadores que se sumergen a cierta profundidad para
proto-mixe y proto zoque.26 Es decir, existe una muy recolectar conchas o moluscos. Otros artefactos recolec-
alta posibilidad de que los habitantes de El Carrizal y tados en los entierros de Paso Aguascalientes (pesas para
de Juquila Mixes hayan hablado una misma lengua, ya red), sugieren que algunos de sus pobladores se dedica-
sea proto-mixe o proto-zoque; lo cual sugiere que un ban a la pesca, a la recoleccin y al comercio. Estos datos
mismo grupo etnolingstico comparti la tradicin plantean una interrogante: los habitantes de Paso
musical de elaborar ocarinas antropomorfas. La Aguascalientes habrn sido huaves? En un estudio recien-
ampliacin del corpus de estudio permitir determinar te sobre la interaccin huave en el sur del Istmo, Cas-
si el patrn acstico-organolgico se repite en otros taneira27 plantea que los huaves arribaron a la zona
instrumentos del sur del istmo. lagunar del Istmo alrededor de 1200 d.C., probablemen-
Con respecto a los instrumentos del periodo Clsico, te procedentes de Per o Ecuador. La actividad que desa-
falta documentar ms instrumentos para tener un mejor rrollaron al llegar al Istmo fue la explotacin de los
panorama de cmo se manifestaban las expresiones recursos estuarios y el comercio a larga distancia va la
musicales. Las evidencias arqueolgicas dan cuenta de costa del Pacfico. Segn el autor, estas actividades for-
que hubo un cambio en la esttica musical con respecto maban parte de la cultura huave desde antes de su migra-
al periodo Preclsico. Es probable que este tipo de fen- cin al norte.
menos hayan sido resultado de los cambios de organiza- A travs de este breve panorama he mostrado algu-
cin social en las sociedades mesoamericanas. El nos ejemplos de la cultura material musical de los
surgimiento del Estado y de los centros urbanos segura- antiguos habitantes del sur del Istmo. Sin duda, una
mente tuvo una repercusin en las manifestaciones est- perspectiva interdisciplinaria ayudar a resolver las
ticas. Queda pendiente hacer una rplica experimental interrogantes sobre qu tipos de instrumentos se uti-
de la flauta triple de Cerro Chivo a fin de evaluar sus lizaron en los diferentes periodos histricos, cmo se
posibles cualidades acstico-organolgicas, asimismo, podra determinar el uso y funcin de los mismos, y
registrar otros ejemplos de flautas triples (similares a la quines y para qu los utilizaban. Sin embargo, y quiz
de Cerro Chivo) permitir hacer comparaciones que lo ms difcil ser conocer cmo se organizaba el mate-
darn cuenta de posibles patrones organolgicos. rial musical. A pesar de lo ambicioso que pueda pare-
cer esto, considero viable y sugerente adentrarse en los
24
Marcus Winter, op. cit., p. 46. tepalcates sonoros, a fin de explorar un campo que
25
Judith Francis Zeitlin y Robert N. Zeitlin, Arqueologa y durante aos haba permanecido relegado en las inves-
poca prehispnica en el sur del Istmo de Tehuantepec, en Marcus
Winter (comp.), Lecturas histricas del Estado de Oaxaca, vol. I,
tigaciones etnomusicolgicas en Mxico.
poca prehispnica, Mxico, INAH, 1990, p. 432.
26
Sren Wichmann, Dmitri Beliaev y Albert Davletshin, 27
Alejandro Castaneira, El Paso Mareo: la interaccin huave
Posibles correlaciones lingsticas y arqueolgicas involucrando a en el Istmo sur de Tehuantepec, Oaxaca (Posclsico Medio).
los olmecas, en Mesa Redonda Olmecas: Balances y perspectivas, Reporte presentado a la Foundation for the Advancement of
documento en lnea [Link] Mesoame-rican Studies, artculo en lnea [Link]
[Link], consultado el 9 de junio de 2008. reports/06061es/[Link], consultado el 30 de julio de 2008.
15
Roberto
Velzquez Cabrera*
A N T R O P O L O G A
Ilmenita sonora
*
Ingeniero Mecnico Elctrico por la Universidad de Guadalajara; maestro en Ciencias
de la Computacin por el Instituto Politcnico Nacional.
1
Roberto Velzquez Cabrera, Aerfono de piedra negra, ponencia para el Congreso
Internacional de Computacin CIC-2000, Mxico, IPN, 2000a; Roberto Velzquez
Figura 3. Forma de tocar el generador de Cabrera, Estudio de aerfonos mexicanos usando tcnicas artesanales y computacionales.
ruido bucal de ilmenita. Polifona mexicana virtual, Mxico, tesis de maestra, CIC-IPN, 2002, p. 73.
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1. En San Lorenzo fueron encontrados ms de 150 2. Del Ro7 menciona un silbato bucal de roca
mil. Cyphers y Castro2 proponen que se usaban como encontrado en la localidad de Cut, Guerrero.
soporte de un eje rotativo para perforador de arco u 3. Franco8 refiere un silbato azteca encontrado en
otra funcin similar. Para eso el autor usa rocas de la zona del Golfo de Mxico.
mayor tamao, que se pueden sostener cmodamente 4. Schndube9 se refiere a tres gamitaderas de
con la mano. Varios investigadores,3 opinan que el uso hueso y tres silbatos de boca de barro resguardados en
de soporte no es probable. Algunas cuentas de ador- el Museo Regional de Guadalajara, Jalisco.
no de magnetita multi-perforadas similares fueron 5. Djer10 menciona una ocarina de hueso locali-
encontradas cerca de la Cabeza Colosal nm. 17 y en zada en Arar, Michoacn.
basureros domsticos.4 6. Contreras11 cita la existencia de un silbato sin
2. En Plumajillo, Chiapas, se localizaron dos mil cmara propia encontrado en el estado de Oaxaca.
artefactos sin perforaciones, entre ellos 24 piedras que- 7. Velzquez12 menciona los silbatos de corcholata
bradas con perforaciones y una completa con tres per- encontrados en Tequila, Jalisco.
foraciones.5
3. Una gran cantidad de ellos fue encontrada en el 7
Marcela del Ro, Instrumentos musicales prehispnicos, en
Diorama de la Cultura, Exclsior, 1962, p. A.
Museo de sitio de San Lorenzo. 8
Jos Luis Franco, Musical Instruments from Central Veracruz in
4. Otras trescientas piezas forman parte de una Classic Times. Ancient Art of Veracruz (Catlogo), Los ngeles, Los
coleccin privada en Coatzacoalcos, Veracruz. En la Angeles County Museum of Natural History, 1971.
cdula de registro de la coleccin (115 P.F.) estn con-
9
Otto Schndube, Instrumentos musicales del occidente de
Mxico: las tumbas de tiro y otras evidencias, en Relaciones, vol.
sideradas como no registrables. VII, nm. 28, 1968, pp. 85-110.
5. Once de estos objetos son exhibidos en la Sala del 10
Jorge Djer, Los artefactos sonoros precolombinos, desde su des-
Golfo del Museo Nacional de Antropologa: estn dis- cubrimiento en Michoacn, Mxico, Fonca/ELA, 1995, p. 56.
11
Guillermo Contreras Arias, Atlas cultural de Mxico. Msica,
puestos a manera de collar y en el texto de la cdula no
Mxico, SEP-INAH/Planeta, 1988, p. 61.
se establece un uso determinado. 12
Roberto Velzquez Cabrera, Ehecachichtli de metal, artculo
en lnea [[Link] [Link]],
Otros generadores de ruido bucales son men- 2000b; Roberto Velzquez Cabrera, Un aerfono mgico del
cionados en diversas fuentes documentales:
1. Cdice Florentino:6
2
Ann Cyphers y Anna di Castro, Los artefactos mul-
tiperforados de ilmenita en San Lorenzo, en Arqueo-
loga, nm. 15, julio-diciembre 1996, pp. 3-13.
3
Steven Jones E., Samuel T. Jones y David E. Jones,
Archaeometry Applied to Olmec Iron-Ore Beads, en
BYU Studies, vol. 37, nm. 4, october 1998, pp. 128-
142, ([Link]
[Link] )
4
Michael D. Coe, San Lorenzo and the Olmec
Civilization, Washington, Dumbarton Oaks Library,
1967, [[Link] ].
5
Pierre Agrinier, Mirador-Plumajillo, Chiapas, y
sus relaciones con cuatro sitios del horizonte olmeca en
Veracruz, Chiapas y la costa de Guatemala, en Arqueo- Figura 4. Espectrograma de un sonido corto del generador de ruido bucal de ilme-
loga, nm. 2, 1989, pp. 19-36. nita. Tiene frecuencias infrasnicas (menores a 20 Hz), snicas (de 20 Hz a 20
6
Fray Bernardino de Sahagn, Cdice Florentino, KHz) y ultrasnicas (mayores a 20 KHz); las frecuencias fuertes, mostradas en
Florencia, Biblioteca Medicea Laurenziana, 1979, libro negro, se generan en el rango de mayor sensibilidad auditiva de los humanos (de
I, f. 70. 1.5 a 5 KHz).
17
A N T R O P O L O G A
Figura 5. Generador de ruido bucal de mrmol Figura 6. Generador de ruido bucal de Figura 7. Generador de ruido bucal de
de San Juan Raya, Puebla. serpentina de San Juan Raya, Puebla. mrmol de San Juan Raya, Puebla.
8. Armengaud13 da cuenta de unos silbatos de pie- Generadores de ruido encontrados en otras zonas de
dra localizados en Francia; Doize14 menciona objetos Mxico:
similares encontrados en Blgica.
9. Payno15 menciona un silbato de piedra encontra- 1. En el Cerro de las Minas, Huajuapan, Gonzalo
do en Espaa. Snchez encontr una cuenta de adorno.19
10. En Inglaterra se hace referencia a un silbato 2. Un objeto muy parecido al resonador de ilmeni-
empleado por los pastores de ovejas para llamar a sus ta fue encontrado en el Barrio de la Cruz en San Juan
perros.16 del Ro, Quertaro20 (figura 8).
Generadores de ruido bucales identificados por el ngiwa. Generador de ruido bucal de piedra gris, artculo en lnea
autor en la zona de San Juan Raya, Puebla: [[Link] 2007.
19
Grgory Pereira, Trois spultures ude au Cerro de las
Minas, Huajuapan, Oaxaca. Apport des observations ostologi-
1. Uno realizado en mrmol17 (figura 5). ques dans ltude des pratiques funraires, en TRACE, nm. 21,
2. Uno de roca verde oscura jaspeada similar a la ser- junio de 1992, pp. 60-61.
pentina (figura 6).
20
Fernando Gonzlez Zozaya, Muerte y ritualidad funeraria
en entierros y ofrendas. El caso del Barrio de la Cruz, San Juan del
3. Uno de roca gris clara parecida a la caliza pero
ms dura18 (figura 7).
inframundo olmeca?, artculo en lnea [[Link]
curinguri/bucal/ [Link]], 2001; Roberto Velzquez Cabrera,
Estudio de aerfonos mexicanos usando tecnicas artesanales y
computacionales. Polifona mexicana virtual tesis, Mxico, CIC-
IPN [[Link] 2002.
13
Cristine Armengaud, Musiques vertes, Pars, Christine
Bonneton, 1984, p. 81.
14
R. L. Doize, Sifflets ardennais en pierre, en Bulletin de la
Socit Royale Belge dAntropologie et de Prhistorie, 1938, pp. 177-
178.
15
Luis A. Payno, Silbatos, arculo en lnea, 2008, p.1 [http://
[Link]/payno/inst/[Link]].
16
[[Link]
17
Roberto Velzquez Cabrera, Tot de mrmol: generador
bucal de ruido de la zona olmeca/popoloca de San Juan Raya,
Zapotitln Salinas, Puebla. Ejemplo de monografa de un bien
sonoro recuperado, artculo en lnea [[Link]
curinguri/popoloca/[Link]], 2004. Figura 8. Generador de ruido bucal de roca volcnica del Barrio
18
Roberto Velzquez Cabrera y Blas Castelln Huerta, Tot de la Cruz, San Juan del Ro, Quertaro.
18
A N T R O P O L O G A
19
Otila Mara
Caballero Quevedo*
A N T R O P O L O G A
Anlisis lingstico y
musical de un hacatol cicos
de los comcac (seris) del noroeste
de Mxico
L a msica como lenguaje ha llevado a las investigaciones cognitivas
a un fuerte crecimiento y a estudios especficamente dedicados a la cogni-
cin musical como fundamento cientfico para la etnomusicologa. En tal
contexto, el objetivo del presente trabajo es una aproximacin al anlisis
lingstico-musical de un canto de poder (o con peligro) de los comcac
(seris) utilizado por el haaco cama (espiritista) para curar enfermos. La
comunidad indgena se encuentra ubicada en el noroeste de Mxico, en la
costa central del Golfo de California, en el estado de Sonora.1
Cuando los comcac enfrentan problemas de salud, recurren a la medi-
cina tradicional, medicina alpata, cultos de sanacin de la Iglesia apost-
lica (denominacin protestante) y al haaco cama 2 con su ritual de
curacin. El canto y la danza son utilizados como lenguaje a travs de dife-
rentes formas de expresin para resguardar su tradicin, memoria y cono-
cimiento. La letra de las canciones siempre seala la posicin y el
sentimiento de la comunidad en relacin a su entorno, enmarcado entre
el desierto y el mar. Estos cantos de los seris han sido clasificados por
*
Maestra en Educacin. Estudiante de doctorado en la ENAH; su lnea de investigacin
es Simbolismo y cosmovisin en regiones indgenas.
1
Se les denomina seris, que en la lengua yaqui significa hombres de la arena, ellos
se autodenominan comcac o gente. Su medio de sobrevivencia es la pesca, recoleccin
de frutos y semillas del desierto, as como su labor artesanal. Actualmente viven en grupos
sedentarios debido a la incursin, reconocimiento y registro como mexicanos en 1969,
aprovechando los cauces institucionales y polticos acordes con la vida nacional, pero al
mismo tiempo hay una lucha importante por la conservacin de su territorio y lugares
sagrados como la Isla del Tiburn, amenazada por los grupos financieros interesados en
establecer centros tursticos en la zona, as como los invasores que estn destruyendo la
fauna marina por la instalacin de granjas acucolas, contaminando y reduciendo la pro-
duccin pesquera.
2
Haaco cama se deriva de heecot cama aquel que vive en el desierto. La funcin que
desempea es la de curandero, tiene cierto grado de poder y prestigio dentro de la tribu;
representa el rol nativo ms importante con respecto al poder sobre otras personas. Griffen
(citado en Rentara, 2006: 83 ) seala que los haaco cama son especialistas encargados de
la utilizacin de los recursos espirituales disponibles en el universo seri, principalmente
para curar y evitar el mal.
20
A N T R O P O L O G A
3
Mara Luisa Astorga de Estrella et al., Las canciones seris: una
Zaaj ano cmiique se traduce como espritu de la
visin general, en Zarina Estrada Fernndez et al. (eds) Cuarto cueva, es una frase nominal donde cmiique (persona)
Encuentro Internacional de Lingstica en el Noroeste, Hermosillo, se refiere a un espritu o ente de esa naturaleza. Las per-
Universidad de Sonora, 1998, t. 1, vol. 2, pp. 499-526. sonas que se preparaban con los consejos de un haaco
4
Mary B. Moser y Stephen A. Marlett (comps.), Comcac quih
yaza quih hant ihip hac: Diccionario seri-espaol-ingls (y con gra-
mtica), Mxico, Plaza Valds/Universidad de Sonora, 2007. 6
Francisco Chapo Barnett es reconocido por la mayora de los
5
Son el resultado directo de un sueo o un heecot coom (buscar comcac como un haaco cama (espiritista), mientras otros afirman
visin), una bsqueda de poder; cuando un hombre o mujer que no ha habido un haaco cama verdadero desde hace dcadas. El
adquira el poder de los espritus a travs de los cantos, era consi- Chapo es quiz la figura ms asociada a su cultura en Punta
derada una persona con poder sobrenatural y se le llamaba haaco Chueca, otorgando nuevos bros a los cantos y danzas de pascola
cama. durante la dcada de 1970.
21
A N T R O P O L O G A
Primera oracin
Zaaj ano cmiique him xoyaai iya
Sujeto Predicado
Zaaj ano cmiique him xoyaai iya
cueva en persona hacia m viene as es
sustantivo posposicin prefijo Verbo aseverativo
del verbo tiempo
Frase posposicional sustantivo enftico
Circunstancia de lugar agente Complemento Xo-forma Sirve para
directo de enftica de llenar el
1 persona este verbo espacio
en singular yaai-verbo mtrico
[Link] transitivo, vocables
ir hacia Leanne
(direccional) Hinton
Frase nominal Frase verbal
Segunda oracin
Taaitom tamepit xooitom him xoyai iya
Taaitom tamepit xooitom him xoyai iya
habla es. habla me viene
3SG extrao/maravilloso/ 3SG [Link]-Em-venir
sorprendente
3SG
Verbo *NOM: Verbo (otro) verbo principal
Verbo=adjetivo principal
*nomenclatura de S.
Marlett (2005)
T T Xo Enftico
Prefijo real Prefijo real para 3 para el verbo
para 3 persona l o ella hablar, habla!
persona l Tema verbal:
o ella aaitom
l habla, es maravilloso, l habla. Me viene
22
A N T R O P O L O G A
cama encontraban a este personaje (o personajes como ejemplo: ziix camepit = algo muy extrao, milagro.
l), pero si no estaban preparados poda ser peligroso Xooitom es el verbo principal, se compone de xo que es
y hasta fatal. el enftico con el tema verbal; aaitom es hablar, se tra-
duce como habla! (taaitom y xooitom son dos formas
Segunda frase conjugadas del mismo verbo).
La cancin de la cueva
A A
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
B B
b Taaitom tamepit xooitom him xoyaai iya l habla, es maravilloso, l habla. Me viene
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
a Zaaj ano cmiique him xoyaai iya El espritu de la cueva me viene
23
A N T R O P O L O G A
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A N T R O P O L O G A
le atribuyen ms poder a la cruz. Ellos consideran a la del organismo, identificndolas como un ser ajeno que
Isla del Tiburn como su madre, en parte por servir de se aduea o mora en la persona enferma. En ese senti-
refugio en la poca de guerra y porque muchos de ellos do, el Chapo comentaba: El que est arriba (Hant
nacieron en la isla. Hay un sincretismo de la iconogra- Caai, el creador) es el que me ayuda a curar [...] la
fa de la cruz cristiana que los misioneros jesuitas usa- enfermedad ataca a la gente y yo peleo contra ella, me
ban como signo de Dios. Los seris la han relacionado acuerdo que tengo que pelear, pues soy guerrero contra
con poderes sobrenaturales. la enfermedad, con mi espritu nadie me puede ganar.
La cruz es una figura de dos lneas cruzadas, con Todo esto lo aprend en espritu, me lleg como una
cuatro direcciones (norte, sur, este, oeste). Para ellos el bendicin.
nmero cuatro es recurrente dentro de cualquier con- Him xoyaai iya. Esta frase es la verbal, donde indica
texto ritual; por ejemplo, los cantos son interpretados que el ser que habita en la cueva le viene, esto es, ya est
cuatro veces o en mltiplos de cuatro. En el proceso de aqu; formando parte de la persona que lo recibe, ya
la bsqueda de poder, los aspirantes deben pasar por est integrado al ser de la persona a quien viene.
una serie de requisitos como ayunar cuatro, ocho o Taaitom, tamepit, xooitom significa que habla el
doce das, segn lo solicite el espritu que le otorgar el espritu que en la cueva habita, se percibe extrao, raro,
don. Algunos de los aspirantes dentro de la cueva ha- admirable, maravilloso. Esta caracterstica es tpica de
can sonar zumbadores o roncadores (hacaaij), instru- los seres sagrados que sorprenden a los participantes, y
mentos musicales que consisten en una navaja de palo con ello propician el fenmeno de la curacin.
fierro (rbol nativo), atada a un tendn de venado, el Him xoyaai iya. Esta frase, a manera de invocacin,
cual al ser girado rpidamente corta el aire a su alrede- se repite hasta terminar la cancin. Representa la idea
dor y produce un sonido similar al que se escucha en el del espritu que hablando me viene, escuchndolo no
desierto, esto con la finalidad de invocar a los espritus. con los odos sino a travs del mismo espritu, que se
Hay un zumbador ms largo que es girado dos veces vuelve uno solo (haaco cama y el espritu). Al terminar,
sobre su cabeza y despus uno ms pequeo girado el silencio se resignifica, cuando al utilizarse se pone en
tambin dos veces. Al final sumaran cuatro veces o evidencia la creencia de lo invisible, subjetivo, fuerza,
voces enunciadas por el zumbador. Se cree que estos poder de los espritus que no se ven. El canto, enton-
aerfonos permiten ver el mundo de los espritus como ces, logra su funcin.
si fuera una ventana. Al establecer correlaciones semnticas y musicales,
Era costumbre de los seris tatuar sobre su cuerpo donde los acentos percibidos en la cancin correspon-
smbolos como la cruz, de acuerdo con propsitos par- den a los elementos ms importantes del complejo de
ticulares. Las mujeres se tatuaban una cruz y lneas un sistema de smbolos, enfatizan al agente (cmiique-
horizontales sobre sus pechos para asegurar la salud de persona) que simboliza al espritu de la cueva, al igual
su nio; una cruz en cualquier parte del cuerpo podra que la accin de venir (him xoyaai-iya) y de hablar
tambin aliviar un dolor.7 (taaitom-xooitom). stas representan las fuerzas, que
Cmiique. Su traduccin literal es gente, pero en la hablan maravillosamente; son espritus capaces de otor-
cancin est representando al espritu que habita en la gar beneficios a la comunidad y son parte de la cosmo-
cueva. Los seris creen que hay varios espritus, algunos visin e imaginario seri.
buenos y otros malos. En este sentido el haaco cama En este sentido, el ritual de curacin utiliza el canto
invoca al espritu bueno para que le ayude a vencer la como un sistema de comunicacin verbal y no verbal;
enfermedad. Algunas enfermedades son consideradas transmite significados ordenados en cdigos, que afec-
como la agregacin de algo, que suele venir de afuera tan consciente e inconscientemente a los participantes,
persuadindolos a la predisposicin y cooperacin para
7
R. Rentera, Los bordes indomables. Etnografa del ritual y que el fenmeno de la eficacia simblica se realice y se
la identidad tnica entre los comcac (mecanoescrito), 2006. logre la curacin.
25
Alejandro
Aguilar Zeleny*
A N T R O P O L O G A
C
la oscuridad es lo mismo que la luz.
Canto seri
*
Maestro en Antropologa Social y candidato a doctor en Antropologa Social por la
ENAH. Profesor investigador adscrito al Centro INAH-Sonora.
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A N T R O P O L O G A
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A N T R O P O L O G A
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A N T R O P O L O G A
Cantos en voces masculinas y danzas de mujeres, los cierto impulso a la conservacin de la memoria, por
cucap de Pozas de Arvizu, Sonora ello existen en la actualidad algunas grabaciones que
dan cuenta de esta bella expresin, donde destaca pre-
De lejos cisamente el nimo y la voluntad de las risas o gritos de
de muy lejos los jvenes cucap que tratan de conocer y entender la
de tierras muy lejanas. dimensin de la enseanza y el compromiso que repre-
Canto cucap sentan aquellos cantos, al ritmo de ellos las mujeres
danzan con una cadencia que planta sus huellas y pasos
Podramos decir que en un rincn del alma sonoren- femeninos sobre el desierto mismo. Esto de algn
se se encuentra algo de lo que es tambin cultura en el modo nos lleva a pensar tanto en la gran responsabili-
desierto; entre senderos que bifurcan nacionalidades y dad de estos jvenes cucap como en el valor que repre-
distancias regionales se encuentran los cucap del ejido sentan esos cantos, cuyo significado a veces parece
Pozas de Arvizu, que representan en su integridad el escapar a ellos mismos, cantos que son interpretados al
territorio actual de los cucap de Sonora; su parentes- ritmo de grandes sonajas hechas de guaje, que son
co se extiende a la pennsula de Baja California y hacia rumor del viento y cascabeleo que son memoria viva y
Arizona, por lo que se puede hablar hoy en da al cantada de la permanencia de esta y otras sociedades.
menos de tres expresiones histricas de la misma cul- Lo menos que podemos hacer es tratar de escuchar
tura en el noroeste de Mxico. esta msica, darnos a la tarea de sentirla nuestra; dar-
Tienen tambin afinidad, y comparten algunos ras- nos a la tarea de acercarnos ms a las races de su pen-
gos culturales, con los otros grupos de origen yumano samiento y a los mltiples significados que guardan
que viven en la pennsula, tales como los kiliwa, los estos cantos; pero no sin preocuparnos por su presen-
kmiai y los paipai, entre otros. Al menos con respec- te y futuro.
ta al territorio y el resto de la poblacin sonorense, por
largo tiempo este grupo pas casi desapercibido, caren- Cantos de mar, de poder y de amor entre los comcaac
te de atencin y reconocimiento oficial; esto se debi
en parte a la lejana que tradicionalmente ha sufrido Gritando iba, gritando
esta y otras regiones del pas con respecto a las autori- Gritando iba un grito fuerte
dades centralizadas del gobierno federal; en parte tam- y gritado.
bin por la escasa vocacin tnica por decirlo de Canto comcaac
alguna manera de la poblacin no indgena de la
regin; algo tuvo que ver tambin en cierto tiempo la Los comcaac son los seris, son la gente del mar y del
resistencia y negacin de algunos miembros de este desierto, son un grupo de escasa poblacin, pero tam-
grupo a permitir el acceso de gente o de instituciones bin de gran fortaleza y corazn; en varios sentidos son
dentro de su forma de vida y tradiciones. Aunado al un grupo emblemtico, cuyo rostro y presencia se trat
hecho de que su poblacin era bastante reducida por- de hacer desaparecer de la faz de la tierra... o al menos
que su tradicin funeraria contempla entre cantos y del territorio sonorense; todava a principios del siglo
llantos colectivos la incineracin del difunto y la XX el gobierno y la gente de la regin estaban en gue-
destruccin de sus pertenencias y hogar, el cual adems rra contra ellos.
debe ser abandonado por el resto de la familia, todo lo Han sido tambin por largo tiempo poseedores de
cual influy en una paulatina prdida de algunas tradi- una larga coleccin de adjetivos de carcter negativo
ciones, poniendo en riesgo la existencia de sus propios para su modo de ser y su existencia misma; en realidad
cantos. En aos recientes, gracias al esfuerzo y empeo han sido bastante poco comprendidos desde el mbito
de algunos de los mayores cucap, y al gran entusias- de la sociedad regional. Sin embargo, tambin se han
mo de algunos nios, ha sido posible dar al menos un ganado su justo lugar como una sociedad vigorosa y en
29
A N T R O P O L O G A
movimiento, duea de un profundo conocimiento de de los cuales, por ejemplo, hace algunos aos lograron
los recursos naturales, especies marinas, desrticas o conseguir recursos para dotar a las comunidades com-
voladoras, del mar y del desierto, con sus distintos caac de equipos de grabacin y de cmputo con el
ciclos. Algo que destaca de manera muy especial entre objeto que lograran una mejor recuperacin y conser-
los miembros de este grupo es que puede decirse que la vacin de su historia y su cultura, especialmente de la
gran mayora de la gente canta o tiene en una alta y tradicin de los cantos.
profunda estima la expresin de los cantos, que han Se ha observado, por ejemplo, que a travs de cier-
sido caracterizados por sus distintas formas, usos e tos cantos del mar se puede vislumbrar una especie de
intenciones, de tal forma que aparecen cantos de carta de navegacin que recordaba y sealaba a los anti-
poder, cantos de navegacin, de amor, de guerra, can- guos navegantes algunas de las mareas y corrientes que
tos de los peces y de las aves. deban cruzar en sus distintas travesas por el llamado
Particularmente desde las ltimas dcadas del siglo Mar de Corts. Lo preocupante no es que se haga esto,
pasado, y por acciones relacionadas con la prctica del sino el hecho de que a nivel nacional y regional nos
indigenismo, la accin cultural institucional y un bien seguimos resistiendo a tomar ms en cuenta las distin-
intencionado turismo internacional, comenzaron a tas formas de expresin de las diversas culturas indge-
destacar algunos nombres en el panorama de la cultu- nas mexicanas, y que algunos de nuestros esfuerzos
ra musical comcaac. Figuran de esta manera persona- nacionales se agotan en la edicin de un disco con una
jes como don Jos Astorga (), Francisco (Chapo) buena o aceptable grabacin y frecuentemente de redu-
Barnett, Adolfo Burgos, Amalia Astorga, que han sido cido tiraje, de lentsima venta y que no siempre repre-
algunos de los emisarios y mensajeros que con sus can- senta alguna diferencia real en la forma de vida de la
tos y danzas han hablado de este mundo en diversas gente que interpreta esos cantos. Una parte notable de
latitudes y continentes, por supuesto que no son todos, las familias comcaac conserva en sus casas diversas gra-
ni los nicos y tan importantes como todos los dems. baciones, buena parte de ellas hechas en casetes que
Sucede sin embargo que esta sociedad sigue siendo conservan esa memoria de padres, madres y abuelos
escasamente conocida y poco entendida, y con fre- fallecidos a travs de cantos y relatos, que aguardan
cuencia su existencia es como estar siempre navegando pacientemente entre el tiempo y la arena para ser recu-
a contra-corriente, no porque el camino de ellos est perados dentro de la gran memoria oral y musical de
equivocado, sino porque no hemos acabado de dar sen- este grupo.
tido realmente a nuestro concepto de nacin, diversa y Claro que existen estudios, y poco a poco ms gente
de grandes contenidos. se ha ido acercando desde una perspectiva acadmica y
Cabe sealar el hecho de la gran importancia que formal al papel y las formas que adquieren los cantos y
tiene el canto dentro de esta sociedad, de sus diferentes la msica entre los comcaac, y resulta evidente que
contenidos e intenciones, lo que contrasta con el esca- esto representa un extenso y diverso mbito de conoci-
so reconocimiento y atencin hacia las enseanzas y miento y reflexin, que sigue siendo una especie de
valores de esta sociedad; en el entorno regional es ms deuda histrica con esta sociedad.
codiciado y apreciado su territorio que su propia cul- Existen tambin, como se ha dicho ya, diversas gra-
tura, donde las polticas nacionales y regionales tratan baciones, algunas de ellas dedicadas a un solo cantor,
de restringir las expresiones de lo indgena a un carc- que permiten de igual modo una mejor comprensin y
ter ms turstico y ornamental antes que fundamento acercamiento a esta tradicin cultural y musical, donde
de la identidad nacional misma, en sus diferentes en ocasiones los cantos y los ritmos son el llamado para
expresiones y caractersticas. los danzantes de pascola, a la vez apropiacin y expre-
No deja de ser preocupante darse cuenta de que en sin de un personaje ritual de origen cahita, dentro de
ocasiones existe ms inters y apoyo por parte de inves- esta sociedad distinta.
tigadores y grupos de trabajo de otros pases, algunos Para algunas personas ya no es novedad la existencia
30
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de una interesante expresin representada por la ver- zn de la repblica; algunos de ellos son adems para-
tiente rockera de los comcaac, y que a travs del grupo eclogos, orgullosos representantes de su cultura ante
musical Hamac Caziim ha dado una nueva expresin diversas organizaciones. Hace algn tiempo, al pregun-
a sus cantos tradicionales, vinculndolos con movi- tar a los mayores qu opinaban de esta msica, algunos
mientos e inquietudes de orden nacional e internacio- de ellos me dijeron que lo que ms les gustaba es que
nal a travs del mbito de la msica del rock, los cantaban algunas de sus antiguas canciones y que lo
festivales populares y el encuentro con otras bandas hacan en su propio idioma; resulta por dems intere-
musicales y tribus culturales. Los integrantes del grupo sante encontrar relaciones y semejanzas entre la
fueron desde nios danzantes de pascola, luego obtu- estructura de algunos de sus cantos tradicionales y su
vieron instrumentos elctricos, aunque no contaban concordancia con los ritmos del rock; claro que no
con luz en el lugar donde vivan y dependan del fun- son los nicos mbitos y formas de expresin de la
cionamiento de un generador de energa, que con fre- msica comcaac, hay que tomar en cuenta su expre-
cuencia haca ms ruido que todos sus instrumentos sin desde el mbito religioso evanglico y protestan-
juntos, doy fe de que en ms de una ocasin los vi te, donde el canto y la msica adquieren otras formas
pasar alegres hacia la casa del baterista, cuando las de expresin, acordes a esta religiosidad que fue clave
autoridades del pueblo ordenaban encender el genera- en la transformacin de diversos mbitos en la cultu-
dor; igualmente los vi regresar molestos y decepciona- ra de los comcaac.
dos cuando momentos despus dejaba de funcionar el As, pues, tenemos frente a nosotros un complejo
bendito aparato. panorama en el que cabe ser tan optimistas como
Hoy en da su msica se ha escuchado ms all de su escpticos: al cantar, el mundo y el territorio comcaac
territorio y ellos mismos se precian de haber estado, sufren an de diversos tipos de acoso, males y miedos
entre otras partes, tocando en el Zcalo, el mero cora- de la modernidad que se han asentado en sus terrenos;
31
A N T R O P O L O G A
32
A N T R O P O L O G A
nas, que tienen fuerza y en ocasiones algo de melan- las mujeres son acosadas e incluso secuestradas, con
cola, en su conjunto son las seales del tiempo y la frecuencia aparece gente armada bajo los efectos del
existencia. Estos cantos dan lugar lo mismo a lecturas alcohol y las drogas, cuyo nico objetivo es demostrar
poticas que a interpretaciones culturales de visiones una superioridad y una falta de respeto y reconoci-
del mundo y religiosidades que combinan lo propio o miento hacia la gente de estas comunidades.
prehispnico con lo apropiado, y en particular desde la As vemos, nuevamente, la distancia que an debe-
visin religiosa que dot a estos y otros grupos tanto de mos recorrer para el entendimiento de estas culturas y
violines como de arpas y otros instrumentos que die- lograr el reconocimiento, el respeto e incluso la protec-
ron nuevos cauces a estas expresiones musicales. Esto es cin que requieren estas comunidades, no como otra
algo de lo que sucede, por ejemplo, en la ceremonia de forma de paternalismo oficial e institucional, sino de
la cava-pizca, donde mediante la participacin de los proteccin en el sentido de la seguridad ms elemental
msicos y los juegos y danzas de los pascolas el mundo para su vida, cultura y pensamiento. Pero esto tambin
de los guarijo se reconstruye y reinventa, y donde cada nos permite entender un poco ms el sentido, la signi-
personaje tiene su tiempo y su lugar. A travs del estu- ficacin y la fortaleza que caracterizan la vida de estas
dio de la ritualidad y de la expresin potica y musical comunidades, y en este caso en particular la fuerza y
de estas sociedades serranas es posible acceder a las voluntad de los cantores, rezadores, msicos y danzan-
dimensiones de su cultura, pensamiento y de su rela- tes, de quienes conocen, conservan e interpretan esta
cin con la naturaleza, que de esta forma tambin es msica; de los hombres y mujeres de cada comunidad
humanizada, pero los rasgos que comparten estas cere- que participan en los rituales, testimonio vivo de tradi-
monias y formas de expresin musical no son nica- ciones musicales y expresiones poticas a travs de los
mente los cantos del ymari y los de la tugurada o las tiempos. Cabe preguntarnos qu conocimiento tene-
danzas y juegos rituales de la cava-pizca. mos como sociedad con respecto a la vida, el pensa-
Comparten tambin los mismos riesgos y horrores miento y los problemas que enfrentan estos grupos;
de la modernidad mal entendida y aplicada, pues desa- hoy en da se habla bastante de la interculturalidad,
fortunadamente, y cada vez con mayor frecuencia, los desde el mbito de la educacin indgena se trata de
miembros de estas comunidades se enfrentan a la vio- una interculturalidad unilateral, donde son los indge-
lencia y otros efectos del narcotrfico y la promocin nas quienes deben aprender y mostrarse.
del consumo de bebidas alcohlicas. De esta manera, y En ocasiones puede resultar bastante desalentador el
a pesar de que los miembros de estos grupos buscan pensar en las condiciones en que viven rezadores, can-
con frecuencia los sitios ms aislados y remotos para tores y msicos de muchas de estas comunidades, quie-
llevar a cabo estas ceremonias, o de que se ven obliga- nes a pesar de conservar y reproducir su msica y sus
dos a solicitar proteccin de las autoridades locales, no cantos viven en condiciones precarias, como el resto de
dejan de presentarse hechos violentos que atentan con- gran parte de su gente, y son depositarios de un acervo
tra la vida y seguridad de familias enteras que tan slo cultural y un conocimiento musical que an no es
tratan de conservar su tradicin y las enseanzas que valorado de la mejor manera, y sin embargo ellos
les dejaron sus mayores. tocan, cantan y danzan.
Si algo comparten estos grupos es la religiosidad y la Seguramente resultara pretencioso sealar algunas
conciencia de la importancia que tienen los rituales y el conclusiones y pretender ser optimista frente a esta
papel de los cantos es decir, la voz y el pensamiento compleja realidad que nos vibra en el alma, como tam-
de la gente para buscar un mejor entendimiento con bin lo hace la msica y de alguna manera nos lo dicen
la naturaleza y los seres que la habitan, pero tambin los cantos, a pesar de nuestras distancias y lejanas. Es
hacia lo divino y las enseanzas heredadas de los misio- claro que sigue siendo necesario un mejor y mayor
neros, y que con el paso del tiempo hicieron propias. acercamiento a la diversidad cultural de las sociedades
Los ancianos cantores son objeto de burlas y ofensas, indgenas contemporneas, y una mejor consideracin
33
A N T R O P O L O G A
de la importancia y trascendencia de su msica, no slo ca que adquiere caractersticas propias en cada grupo,
como parte de su ritualidad o su religiosidad, sino de en cada ceremonia y en distintos espacios colectivos se
su misma identidad tnica e histrica. llevan a cabo distintas manifestaciones musicales que
Nuestra sociedad meditica y de consumo apenas dan cuenta a su modo de las particularidades de estos
presta atencin a la riqueza de este patrimonio, lo cual distintos grupos. Es as como toman forma y lugar dis-
no anula el riesgo de que no se respeten derechos inte- tintas concepciones sobre el origen del mundo y de la
lectuales y culturales de los grupos creadores y conser- gente a travs de ritmos, sonidos y estructuras musica-
vadores de estas tradiciones musicales. Es claro que les que son en s mismos expresin viva de la memoria
existen esfuerzos para su estudio, difusin y en ocasio- histrica de estas sociedades; pero se trata entonces de
nes su justa comercializacin, pero las experiencias an una memoria auditiva que forma parte de la cosmovi-
son pocas y de escasa difusin; el papel que algunas ins- sin de estos grupos y se ha visto enriquecida desde
tituciones han tenido a lo largo de nuestra historia en hace largo tiempo por la introduccin, adaptacin y
el registro, estudio y divulgacin de este patrimonio ha asimilacin de instrumentos y estructuras musicales
sido diverso y notable, gracias a lo cual existen acervos, muy diversas.
transcripciones y la edicin de distintas colecciones de Instrumentos, cantos y danzas con notables remi-
msica, pero... niscencias de carcter prehispnico hacen coro tanto
Se ha promovido realmente la msica indgena? Se con la msica religiosa como con la msica popular;
ha logrado reconocimiento, respeto y apoyo para los personajes rituales, cantores, msicos y danzantes se
msicos? Se puede pensar en la continuidad de estas integran en armonas que conectan a la gente con dis-
tradiciones musicales? En definitiva son preguntas que tintos mundos, con seres mticos y reales que todava
no pueden responderse fcilmente, ni en este momen- cumplen importantes funciones en la conservacin de
to; en lugar de ello, y sin pretender de ninguna mane- las distintas visiones del mundo que componen este
ra que sea algo completo, me permito dar cuenta de horizonte. Lejos de ser una expresin que pudiera ser
algunas grabaciones que contienen parte de este acer- considerada arcaica, rudimentaria, montona o inclu-
vo, muchas de las cuales son apenas conocidas en el so aburrida, la msica indgena se caracteriza por su
mbito de las comunidades, mientras otras difcilmen- vitalidad, su carcter contemporneo y su posibilidad
te vuelven a sus comunidades de origen. Hace falta, misma de explorar nuevos rumbos e incorporar instru-
por supuesto, un mejor y mayor esfuerzo por conocer mentos musicales elctricos y electrnicos. En los lti-
y dar a conocer este acervo, insistiendo en el llamado mos aos, con los adelantos tecnolgicos actuales y
de atencin de no olvidar a los nicos y verdaderos gracias a diversas fuentes de financiamiento pblico y
propietarios de este gran y diverso patrimonio cultural: privado, parte de este patrimonio se conserva y se
los pueblos indgenas de Mxico. difunde a travs de cintas magnticas y discos compac-
tos, y en ocasiones encuentran tambin un lugar propio
Antes que hubiera yoris hacamos fiestas mejores que sta: en emisoras radiofnicas y programas de televisin. Sin
la msica entre los pueblos indgenas del noroeste de embargo, en gran medida este notable esfuerzo con fre-
Mxico (breve antologa musical del noroeste y datos cuencia pasa desapercibido en el panorama del recono-
bibliogrficos) cimiento a la diversidad cultural o del reconocimiento y
conservacin del ahora llamado patrimonio cultural
Las sociedades indgenas del noroeste de Mxico, al inmaterial o intangible, y que desde nuestra perspectiva
igual que en otras partes del territorio nacional, han preferimos reconocer en primer lugar como parte del
tenido la fortaleza y el cario necesarios para seguir patrimonio cultural vivo de Mxico y del mundo.
conservando una parte importante de lo que muy aus- Por otra parte, debe sealarse que sigue existiendo
teramente podramos reconocer en principio como su un tremendo vaco en cuestiones relacionadas con el
patrimonio musical; a travs de la expresin de la msi- reconocimiento de los derechos de autor y otros aspec-
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A N T R O P O L O G A
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A N T R O P O L O G A
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Luis Prez Lugo*
A N T R O P O L O G A
El papel de la
msica en el
ceremonial uhu (otom)
de la Huasteca
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A N T R O P O L O G A
La msica entre los uhu se presenta como un ele- Cuando llegan al siguiente punto ceremonial de
mento civilizador, su misin es la transmisin de valo- nuevo se hace la barrida y los msicos tocan el Son del
res y arquetipos, por ello tambin se manifiesta como Saludo, mientras los peregrinos danzan y los sones se
un factor para la influencia religiosa. van requiriendo conforme a las indicaciones de las
madrinas. Cada uno de los peregrinos se presenta a la
La msica ante los preparativos ceremoniales cueva y le habla como crea conveniente.
Luego se procede a entregar la ofrenda, y slo
C uando se propone realizar una ceremonia, uno de los entonces los msicos pueden empezar a tocar sones
elementos que contempla el curandero es la invitacin diferentes. Los peregrinos tambin pueden empezar a
a msicos que sepan tocar sones de costumbre, y que bailar hasta el amanecer. Luego se recorren los sitios
adems lo hagan de forma gratuita, y uno de los prime- donde est el trueno, donde est el aire, donde est el
ros sones que debe interpretarse es el Son del Camino. fuego, y tras de realizar ese recorrido la procesin em-
Antes de iniciar la peregrinacin, los otomes ms prende el camino de regreso.
que los nahuas y el resto de grupos en la Huasteca
realizan una muy compleja y detallada ceremonia; por El canto
ejemplo: ofrendan a cada ro, venero, laguna o a toda el
agua que est sobre el camino rumbo al punto al que se
Las madrinas empiezan a cantar con el Son de Cos-
tumbre, y saben o aprenden lo que significa o qu co-
dirigen para llevar a cabo el ritual. Y antes de pasar un
rresponde a cada parte en el espacio ceremonial; por
ro o algn ojo de agua hacen una barrida.
ejemplo, pueden decir qu orden debe mantenerse al lle-
Al emprender la marcha los peregrinos van danzan-
gar, dnde va a estar el altar y la representacin del remo-
do y los msicos tocando. A su vez, las madrinas hablan
lino, dnde estar la del viento, la del fuego, o todo lo
de lo que pasar o de cmo se presentar el clima, o de
que se requiere para las diferentes ofrendas que deben co-
los requerimientos de los asistentes para permanecer en
locarse: la del altar, la del viento, la del fuego, la del trueno.
el ritual. Las madrinas son la voz preventiva de la gente,
Los msicos de la parte ms baja de la Huasteca no
porque no falta que algo malo pueda pasar; es por ello
cantan, slo las mujeres, sobre todo las madrinas. Los
que tambin deben guiar a los peregrinos, para que
msicos slo estn atentos a lo que indican las madri-
nadie se caiga en el camino y a nadie le pase nada tal
nas o a veces ellos tocan segn lo requiera la circuns-
es el propsito de la barrida. Adems deben solicitar
tancia; por ejemplo, si estn ofrendando al rayo,
la proteccin del antiguo guardin del sitio al que se
entonces entonan el Son del Rayo. Es decir se con-
dirigen, para que los proteja, y ofrendar a la tierra, al
centran en seguir el ritmo del son en curso.
agua y al fuego para que su promesa resulte bien.
Watts y Campbell afirman que los sueos no se
Una vez llegados al sitio en que se realizar la cere-
cien a la condicin del dormir, sino que pertenecen a
monia, el oficiante empieza a barrer, para luego hacer
la dimensin simblica de la experiencia humana.1 Por
un altar de madera para colocar las flores y ofrendas que
tanto, pueden suceder durante el estado de sueo, que
llevan lo peregrinos; en tanto, otros preparan fogones y
es donde solemos buscarlos; pero tambin suelen ocu-
acondicionan lugares para que duerman los nios. La
rrir en los estados de vigilia donde tiene lugar el
ceremonia contina al amanecer, con el saludo ceremo-
aspecto simblico de la vida y en los estados crepus-
nial del siguiente punto. Los sones son interpretados de
culares situados entre el sueo y la vigilia.
acuerdo con la actividad que se realiza en ese momento,
Las mujeres que cantan manifiestan los mensajes de la
ya sea al poner la ofrenda de comida, de flores, o al estar
divinidad que las est poseyendo, lo hacen regularmente
frente a la cueva, el venero, el ro o la montaa. Hay
con los efectos de alguna hierba alucingena, y ya muy
sones para entregar la ofrenda, para corte de pollo, para
saludar al agua o al trueno para entregar la ofrenda y ya 1
Alan Watts y Joseph Campbell (eds), Mitos, sueos y religin,
despus se tocan piezas diferentes. Barcelona, Kairs, 2006.
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entrada la madrugada algunas caen en trance, extasiadas, nia entre otomes de Tutotepec, cuando de repente el
y despiertan para transmitir el mensaje; otras no estn ni jefe es alertado sobre la presencia de Chico Cuerno,
dormidas ni despiertas, sino en estado crepuscular. curandero que haca maleficios y sera de esperarse que
actuara ante la presencia del curandero huasteco
La danza otom. Las madrinas le dijeron al jefe de ceremonia que
deba actuar si no quera ser vencido por Chico Cuer-
La danza es una extensin de la expresin musical en no, pues de ser as podra quedarse dormido y hacer sus
determinada fase de la ceremonia. Hay sones como el necesidades en el pantaln de forma inconsciente; por
de Costumbre, del Canario, del Carnaval, del ello bailaron la danza del Gaviln. Rubalcaba Mercado
Da de Muertos, entre otros. A la danza se le relacio- (1998) menciona esta danza entre huastecos o tenek,
na ms con la maka mbe, la tierra o la guadalupana, quienes la bailan desde hace cientos de aos.2 Cuando
mediante la danza de la virgen de Guadalupe. Chico Cuerno se apareci poco tiempo despus, se
Durante la ceremonia algunos peregrinos bailan qued como inconsciente en la puerta y los asistentes a
junto con las madrinas y dems asistentes: se trata de la ceremonia deban brincarlo porque se qued dormi-
nios o nias ataviados con una especie de corona en do y as pas toda la noche; al da siguiente se levant
la cabeza, y se afirma que son la representacin de las se- y se retir a su casa, vencido. Su apariencia era temible,
millas. Ocupan un lugar menor en la danza de las ma- con bigotes de candado y cejas extremadamente pobla-
drinas, en tanto son stas quienes marcan la intensidad das, llevaba calzn de manta con su morral al hombro.
de la danza en funcin de cmo se los indique el son Hay tres tipos de sones, el de Danza, el de Cos-
mismo o la divinidad a quien representan. tumbre y el del Canario. Csar Hernndez los relacio-
Si la manifestacin de la divinidad es intensa, na con la msica barroca que aparece en las fuentes
entonces la danza se intensifica por largo tiempo, y espaolas de los siglos XVII y XVIII;3 por ltimo, pueden
mientras danzan y cantan intercalan los mensajes de la incluirse los huapangos, el corrido y la msica que se toca
divinidad, como el agua o el ro; en ocasiones el men- al momento de realizar una curacin, como se hace en
saje es alentador, a veces reprocha y los asistentes llegan Texcatepec. En la danza se colocan cerca de quince per-
a soltar el llanto por lo desolador del mensaje, o por- sonas en dos hileras, y depende del gusto de bailar o de
que marca algn sealamiento de su cotidianidad que cantar como se da la participacin de los asistentes.
no es agradable a la divinidad y los reprende por ello. Entre los huapangos que se danzan en las ceremo-
La madrina que recibe el mensaje en ocasiones perma- nias destaca La Petenera, relacionada con el agua y
nece bajo los efectos de la Santa Rosa. con la sirena, deidad que ocupa amplia significacin
Hace varios aos un oficiante otom me platic que entre los otomes, conocida como Shumphe Dehe. A
cuando se encontr con tepehuas en un mismo punto diferencia de otros grupos, como los nahuas, los oto-
ceremonial, a stos no les agrad la presencia otom, y mes brindan enorme atencin a veneros, lagunas, ros
como su poder en la ceremonia es menor, no resistieron superficiales o subterrneos. En la ceremonia hay fases
ante la danza y se retiraron. Hace poco me encontr con en que los asistentes bailan dentro del ro al son de La
el jefe de ceremonia de los tepehuas que estuvo en ese Petenera o del Caimn.
lugar, y me relat que los otomes que ah estaban no los Eduardo Bustos4 ofrece diversas versiones de La
toleraron; de repente una madrina empez a intensifi-
car su danza hasta que los tepehuas sintieron como 2
Jess Rubalcaba Mercado (ed.), Nuevos aportes al conocimiento de
toques elctricos de la tierra y optaron por retirarse; sin la Huasteca, Mxico, CIESAS (Cuadernos de la Casa Chata), 1998.
embargo, algunos asistentes quedaron muy lastimados. 3
Csar Hernndez Azuara, Huapango, el son huasteco y sus ins-
Algunas danzas, como la del Gaviln, tienen lugar trumentos en los siglos XIX y XX, Mxico, CIESAS/El Colegio de San
Luis, 2003.
en circunstancias difciles, es el caso de un curandero 4
Eduardo Bustos, Cantares de mi Huasteca, Ciudad Victoria,
de la Huasteca veracruzana que realizaba una ceremo- Casa de la Cultura Tamaulipeca, 2004.
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A N T R O P O L O G A
Petenera y en la variante de los pueblos costeros se le nal de los pueblos indios y mestizos de la Huasteca cum-
relaciona con el mar. Evidentemente, la sirena tiene su ple una funcin de recurso cultural, tanto en su msica
casa o centro en el gran Mayonikha que est en la sierra, como en otras manifestaciones integradoras, ya se trate
y de ah se desplaza por lagunas, ros y veneros hasta el de alimentos, leyendas o medicina tradicional, mbitos
propio mar. Se manifiesta reprendiendo a los humanos en los que se manifiesta la confrontacin entre las visin
en forma de sequa, cicln o rayo; castiga matando a la del mundo de los mestizos y la de los nativos.6
gente con rayos, o arrastrndola por la corriente del ro. El son del Canario se toca cuando se lleva en pro-
El agua limpia es utilizada como medio de purifica- cesin a la virgen, como el 12 de diciembre. Regular-
cin, de limpias e incluso de curacin, como en el caso mente se tocan en conjunto y no se dispone de un
del venero cercano a la San Juanita, en Ixhuatln de nombre especfico para cada son; los que s tienen nom-
Madero. El lado catastrfico est en el agua sucia, uti- bre son los de Costumbre y los de Danza, por ejem-
lizada para hacer limpias, para pedir que no haga dao plo. Entre estos ltimos destacan los conocidos como
el agua en ros crecidos. El agua de lluvia, que es son de la Culebra, son para Sembrar frijol, son para
Muye, el que manda el agua, tiene otra funcin con los Saludar, son de la Media vuelta, del Brinquito, de
ciclones y los siniestros cuando se expresa en exceso. la Cotorra y el de la Rueda. En diciembre, cuando
Cuando la lluvia amenaza de forma estruendosa, inme- empiezan las posadas de San Jos y que terminan el 24
diatamente sale el chamn con su sahumerio para diri- de diciembre, se toca los sones de Danza y el del
girse a Muye y pedirle que calme la tempestad. Canario.
En las ceremonias de abril y mayo se dedica una El son de Danza se empieza en la iglesia el 16 de
considerable atencin a Shumphe Dehe, la sirena, para diciembre y contina diariamente hasta el da 24; cada
que se presente en forma de lluvia y no abandone a los da los mayordomos esperan el santito en su casa, y es
uhu y dems habitantes de la Huasteca en Cerro del ah donde se canta, toca y danza este son, que resulta
Progreso. En esas fechas la gente hace fila toda la ms comn en tales fechas. Los informantes no seala-
noche, a fin de esperar turno para captar agua del vene- ron expresamente que hubiera un orden especial para
ro que suministra lquido al pueblo, ya que en tales tocarlos, como s lo existe para tocar los sones de
fechas su caudal disminuye hasta casi extinguirse. Por Costumbre, que por lo general inician con el son para
ello sus habitantes destinan mucha atencin para vene- Caminar, que no se canta. Para un solo tema a veces
rar a la sirena. son varios sones en tandas de tres o de seis. En cada
punto ceremonial se toca el son de Saludo, el de
La msica Pedir permiso y el del Motivo ceremonial que est
presente; por ejemplo, el da de la Santa Cruz se toca el
El son de Costumbre es el modo de denominar la son de la Cruz, y tras de tocar varias piezas finalmen-
msica religiosa de los nativos de la Sierra Madre te se toca el son de Despedida, para continuar la mar-
Oriental; segn Csar Hernndez, as marcan las fechas cha hacia el siguiente punto ceremonial que contempla
especiales de sus ciclos agrcolas, representadas por los la peregrinacin.
santos patronos catlicos.5 Sin embargo, a diferencia de
lo que dice este autor, lo que ms abunda en represen- Los sones entonados en dos Mayonikha, el mayor y el
taciones no son las concretadas mediante los santos menor
catlicos, sino las figuras representadas en papel de
mltiples representaciones de la naturaleza, como la L a msica que se toc en los centros ceremoniales fue
tierra, el agua y el fuego. interpretada por Los Tres Amigos de Veracruz, agrupa-
Hernndez afirma asimismo que la cultura tradicio- cin del municipio de Izhuatln de Madero. Los sones
5
Csar Hernndez Azuara, op. cit. 6
Idem.
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se presentan en orden, como en las ceremonias que se cuatro cintas, una azul, otra verde, una morada y otra
ejecutaron ah. Como seala Galinier,7 Mayonikha es la roja, donde tambin puede verse una especie como de
capital ceremonial uhu, por ello los sones que a con- cueva. Ah entonan el son del Ximhoi, el planeta tie-
tinuacin se muestran obedecen al orden interior del rra. Hay una tela verde para vestir a ximhoi, una gran
gran santuario y su conjunto de oratorios. cantidad de refrescos, un morral y varias canastas, entre
Iniciamos en la puerta del Mayonikha grande, donde otras cosas; al centro puede verse una piedra triangular.
hay una puerta que inicia a partir de un enorme rbol, a Hasta aqu la procesin avanza hacia el norte, ahora
cuyo pie se dejan ofrendas para que se conceda permiso debe seguir rumbo al suroeste.
para entrar. El primer son es para saludar, para entrar en El siguiente punto ceremonial es ton, el guila o
este cerro milagroso de los otomes. Aqu debe tenerse gaviln, donde los msicos tocan de inmediato el son
en cuenta que habr de seguirse un orden ceremonial en del guila. Ah dejan un vestido de colores, adems
los distintos santuarios, y que una vez iniciada la entra- de zapatitos y jcaras de la regin bien decoradas. En el
da debe continuarse hasta retornar por otro rumbo al lugar hay una piedra donde apenas puede apreciarse la
mismo punto, sin posibilidad de volver a pasar por ah. efigie de un guila. Ms rumbo al sur se encuentra el
Al ingresar encontramos de inmediato el oratorio del patrn de los msicos: dos piedras vestidas con un
fuego, donde deber colocarse otra ofrenda en la que pauelo donde pueden verse algunas velas y refrescos,
predomine el color rojo; despus de colocar la ofrenda se adems de una especie de cueva pequea. Aqu los
continua al siguiente punto; en este caso el punto se msicos tocan el son de su santo patrn.
ubica al noreste con respecto al centro. Posteriormente Hay un montculo grande, de doce o quince metros
los msicos dan cuatro vueltas alrededor de la capilla de altura, que puede describirse como un semi-circu-
del santuario, empezando por la puerta de entrada. lo, y la procesin avanzando hacia la cspide de un
Despus, junto al fuego se toca el son de la Lumbre, centro arqueolgico, pues los pretiles de piedras son
y avanzan rumbo a la nikha o Capilla, donde entonan evidentes. Ahora los peregrinos se desplazan del nores-
el son de la capilla. En este punto donde hay una tela te hacia el oeste y luego al sur, para encontrar de nuevo
de color verde, varias canastas y sillas, mesas, algunos el punto de entrada. Este centro, cuyo contorno est
msicos dijeron que lo correcto es dar dos vueltas hacia cubierto de abundante vegetacin, se venera desde
la izquierda y dos hacia la derecha. tiempos muy antiguos, ya que para los msicos su ori-
La procesin contina su marcha haciendo un semi- gen data desde que se creo el mundo y as qued;
crculo en direccin a donde est la representacin del otros sostienen que ah naci el mundo. Yo sealaba
aire, una cavidad en la tierra en cuyo centro puede que las piedras estaban muy bien dispuestas, a lo que
verse un crculo con piedras y luego otros con varas, ellos respondieron: S, s, pero solamente los antiguos
adems de algunas figuras; ah se interpreta el son del poderosos lo construyeron, enfatizando que no se tra-
Aire; las figuras recortadas tienen forma de los espri- taba de una obra humana.
tus del aire. As pues hay tres crculos: el de piedras, el Despus la marcha se dirige al punto siguiente,
de varas, y el de las figuras de colores; sobre las varas donde se sita la cruz, donde se interpreta desde luego
estn insertadas las figuras recortadas de papel que son el son de la Cruz; los peregrinos dicen que en el cen-
las figuras del aire. tro de la cruz hay una virgen, que se le nota el rostro y
Continuamos con el punto central que es el ximhoi, tiene un letrero borroso. A manera de ofrenda pueden
los msicos dicen que esta parte lo adornan as como verse un huarache pequeo, un cigarro y una veladora.
el mundo, por ello las formas son redondas, aunque se A medida que se avanza pueden verse otras figuras,
refieren ms bien a la tierra. Hay un palo al centro con contornos o varios pretiles, algunas formas como calza-
das. Hay otro pretil y en medio otra cuevita; aunque
7
Jacques Galinier, La mitad del mundo. Cuerpo y cosmos en los los msicos no saben qu significa, podemos ver en el
rituales otomes, Mxico, INI/UNAM/CMCA, 1990. fondo una mesa, una silla muy pequea, veladoras, pla-
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tos y vasos, y en el fondo seguimos teniendo un edifi- montaas, ros, lagunas, cuevas, veneros, centros
cio arqueolgico. arqueolgicos; con la letra de esa msica podemos
En total son treinta y dos los puntos a ceremoniar, conocer adems su orden jerrquico
entre ellos los sones correspondientes a Ximhoi hem- Lo anterior es una revelacin para arquelogos, an-
bra (la abuela), Ximhoi macho (el abuelo), los troplogos, etnlogos y cientficos afines; en tanto se
Msicos, el Viento, el Corazn de la Santa muestra por primera vez una descripcin del gran centro
Cruz, el Corazn del bastn, el Corazn de la tie- ceremonial uhu que es el Mayonikha. En su obra dedi-
rra, el Corazn del sahumador, el Corazn del cada a los rituales otomes, Galinier dedica un espacio
agua, el Corazn de la lumbre, el Corazn del true- para este centro, pero slo lleg a un Mayonikha chiqui-
no, al Frijol, el Corazn de la luna, el Sol, el to y le falt este santuario grande. Hace poco, una inves-
Santo maz, el Caf, la Estrella de la maana, las tigadora de la UNAM inform que haba asistido al
Nubes y el Corazn del rayo. Mayonikha, y otro investigador la felicit por ser la
Al final, dado el espejismo que provoca y lo impre- segunda en llegar ah, pues sostena que Mayonikha era
sionante del lugar, quise subir al punto donde estaba una cueva. Yo tard varios aos en dar con este centro, y
Ximhoi, pero los msicos se negaron rotundamente en un principio me llevaron al mismo sitio ya indicado
por considerarlo muy delicado y tal vez pudiera casti- por estos investigadores. Los uhu me confesaron que
garnos. Entonces se despidieron: le queremos dar gra- no quieren mostrarlo porque al entrar los antroplogos
cias a este lugar a este poderoso, o sea que le damos el centro pierde poder, por eso se mantiene fuera del
gracias al poderoso de que llegamos aqu porque no conocimiento del forneo, aunado al peligro a que uno
sabemos la mera verdad que es lo que necesita, que es se expone por lo delicado que son los uhu en relacin
todo lo que le conviene a este poderoso, porque no con ese lugar, ya que para ellos se trata de un centro reli-
sabemos que nos perdone porque venimos a tocar la gioso en funciones y cumple con los arquetipos de cen-
msica. tro generador del mundo.
El Mayonikha chiquito se ubica en el Cerro del Mayonikha es el centro ms poderoso para la mayor
Progreso, donde est la troje del Mxico Grande. Para parte de los uhu, aun cuando hay otros dos ms. El
ellos ah est la sirena y su esposo, que tiene tambin hecho de que sean tres no es casual, ya que se trata del
canasta, olla y vestido, todo de color verde. Iniciaron orden mnimo del mundo uhu y otom en general,
con la limpia del curandero don Sotero Tolentino, para como puede verse en Prez Lugo.8 De la gran cantidad
que luego los msicos empezaran a tocar el son del de centros arqueolgicos en la zona, pendientes de
Saludo, continuaron con la Mesa, despus la registro y estudio por parte del INAH, ste muestra par-
Tierra, el Aire, la Santa lumbre y todos nos reti- ticular importancia. La msica y sus elementos cerca-
ramos con el son de la Despedida. nos la danza, el canto, la ceremonia, los distintos
lugares especiales, los padrinos, las madrinas, los dan-
Conclusiones zantes y, todo lo que tiene lugar en torno a la msica
con el son de Costumbre uhu muestran la ima-
El estudio etnogrfico en torno a la msica ceremo- ginera de este pueblo y el gran arraigo a su territorio;
nial uhu representa una cara importante en el cono- es por ello que entonar un son de Costumbre en
cimiento de esta cultura. El gran acervo de sones ceremonia significa activar diversos elementos de la alta
muestra la gran cantidad de su saber, aun cuando en Huasteca que dan sentido a su existencia, entre ellos la
esta ocasin no hubo espacio para analizar el conteni- agricultura, el agua, la montaa, el fuego y la tierra.
do y la letra de cada son.
Este conocimiento de los sones nos permite tener la 8
Luis Prez Lugo, Tridimensin csmica otom. Aportes al cono-
idea de un orden ritual, y conocer y de esto se habl cimiento de su cultura, Mxico, Plaza y Valds/Universidad Aut-
poco la descripcin de un orden geosimblico de noma de Chihuahua, 2007.
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Hctor Manuel
Garca Salazar*
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Mario Guillermo
Bernal Maza*
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El son huasteco:
fronteras entre lo tradicional
y lo acadmico
*
Egresado de la Escuela Nacional de Msica-UNAM. Profesor de msica en la Escuela
de Bellas Artes de Chimalhuacn.
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Ivn Cruz y Cruz*
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Sierra Alta de la Huasteca potosina se halla el munici- se circunscribe a espacios festivos seculares. Otros
pio de Xilitla, colindante con los municipios de gneros tradicionales interpretados con estos instru-
Aquismn y Huehuetln hacia el norte; Axtla de mentos guardan particular importancia en el marco del
Terrazas al este; Matlapa y Tamazunchale hacia el sur, ciclo de vida de las comunidades campesinas e indge-
y los estados de Hidalgo y Quertaro al oeste. nas, ubicndose en espacios sociales de carcter ritual,
En este marco territorial se encuentran fenmenos incluso entre la sociedad mestiza, como el canario y el
diversos que permiten reconocer un sustrato cultural vinuete. Aqu el vinuete es un gnero de uso ritual que
compartido entre grupos que han tenido procesos his- se ejecuta durante el Xantolo y en las ceremonias de
tricos y sociales diferenciados,1 como sucede con la Velacin de Cruz y de los Santos. En ese sentido,
msica, que guarda particularidades y especificidades Alegre2 ofrece un anlisis por dems interesante. Por su
debido al proceso de significacin que se da en los con- parte, el canario se relaciona directamente con ritos de
textos sociales en que se ubican sus portadores. En la paso alusivos al nacimiento, como sucede con los ritua-
Huasteca existen gneros musicales de carcter tradi- les de culto al maz o aquellos vinculados con el inicio
cional que tienen vigencia en determinados espacios de las distintas etapas de la vida social de los hombres,
sociales, entremezclados con gneros de origen extrate- como los casorios, la inauguracin de la casa habita-
rritorial introducidos paulatinamente. cin, entre otros.
La msica tradicional en la Huasteca tiene una La msica de vara referida se encuentra circunscrita
denominacin propia al interior de la regin, en algu- a contextos sociales especficos, en los cuales, y debido
nos casos acorde con el tipo de instrumentacin con la a ellos, adquiere significaciones que se constituyen en
cual se interpreta. En el caso de Xilitla, la msica de el marco de las relaciones sociales generadas en su inte-
vara es toda aquella ejecutada por un tro de cuerdas, rior, donde el manejo de los recursos, los intereses y
cuya denominacin hace alusin a la vara (el arco) necesidades de sus productores y reproductores le otor-
con que se toca el violn, instrumento que lleva la lnea gan sentido. Por ejemplo, si se trata de un contexto
meldica y es acompaado por la jarana y la guitarra ritual, el sentido ser distinto al otorgado en el marco
quinta o huapanguera, ambos cordfonos rtmico- de la esfera poltica. Para lograr un acercamiento a esta
armnicos. El gnero musical caracterstico de dicha concepcin resulta necesario establecer los plantea-
dotacin por la difusin tanto al interior como al mientos que nos ayuden a comprender tericamente
exterior de la regin es el huapango, comnmente dicha cuestin, as como su abordaje metodolgico.
denominado son huasteco, de all que a este conjunto
tambin se le denomine tro huasteco o huapanguero. Cultura y habitus
Este gnero coreogrfico musical de origen colonial
1
Segn el XII Censo General de Poblacin y Vivienda 2000
El anlisis de la cultura, desde la concepcin estructu-
del INEGI, haba de un total de 42 446 habitantes en el municipio ral desarrollada por Thompson, refiere tanto al carcter
de Xilitla; de ellos, la poblacin hablante de lengua indgena con simblico de los fenmenos culturales presentes en una
cinco aos y ms ascenda a 18 751 personas, con un aproximado sociedad como su insercin en contextos sociales
de 17722 habitantes nahuas y 1001 huastecos o teenek
([Link] estructurados. Desde esta perspectiva, el anlisis cultu-
html). De acuerdo con los ndices de Marginacin 2000 del Conapo, ral consiste en el estudio de las formas simblicas es
en el quinquenio que va de 1990 a 1995 el estado de San Luis Potos
ocupaba el sptimo lugar en cuanto a mayor escala de marginacin
en todo el pas, y para 2000 mantena el mismo nivel. A su vez, para 2
Lizette Alegre Gonzlez, El camino de los muertos: relacio-
el ao 2000 el municipio de Xilitla ocupaba la cuarta posicin entre nes intratextuales en los ritos nahuas de Velacin de Cruz y
los municipios considerados con alta marginacin social Xantolo, en Revista de Ciencias Humanas y Sociales, nm. 44,
([Link] ). Por 2004, pp. 9-27; Lizette Alegre Gonzlez, El camino de los muer-
otro lado, cuestiones comunes a los pueblos indios de esa regin tos: de Velacin de Cruz a Xantolo, en Actas del XXVI Congreso
son la extrema pobreza y la marginacin, como resultado de la des- Internacional de Americanistas, Perugia, Centro di Studi
igualdad social estructural en trminos cualitativos y cuantitativos. Americanistici, 2004a, pp. 583-588.
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decir, las acciones, los objetos y las expresiones signifi- comprensin de la realidad al establecer parmetros de
cativos de diversos tipos en relacin con los contextos valoracin y orden, de accin y expresin. Ejemplo de
y procesos histricamente especficos y estructurados ello es la relacin del canario y el vinuete con las con-
socialmente, en los cuales, y por medio de los cuales, se cepciones de nacimiento y de vida en el caso del pri-
producen, transmiten y reciben tales formas simbli- mero, y con la muerte, en el caso del segundo. En esta
cas.3 La cultura se distingue entre formas objetivadas relacin fungen como parmetros sonoros para identi-
objetos, acciones y sucesos identificables a primera ficar y diferenciar cada momento del ciclo de vida, as
vista, aquellos que pueden ser descritos y formas como los momentos liminales entre uno y otro.
interiorizadas o subjetivas: el capital incorporado por 2. Funcin identificadora. La reproduccin de la
los miembros de la sociedad como producto de condi- msica tradicional y la preferencia por sus gneros
cionamientos, o habitus,4 lo cual permite reproducir las rituales, canarios y vinuetes, o festivos como el hua-
condiciones sociales de su propia produccin, aunque pango, como tambin las formas de interpretarlos y
de forma imprevisible, adecundola a las circunstancias reproducirlos, son cuestiones producidas por los con-
histricas y sociales del contexto. As, el habitus genera dicionamientos de la cultura, que aseguran de esta
esquemas de percepcin y accin, discursos y prcti- manera la continuidad cultural y social, adems del
cas.5 A travs de este proceso, los fenmenos culturales fortalecimiento de la identidad social, en la medida en
alcanzan continuidad y trascendencia, pero tambin que sirven como referentes de s mismos frente a otros.
innovaciones, al integrar elementos del contexto y 3. Funcin de orientacin. Proporciona guas
momento histrico en el que se desarrollan. En este sen- potenciales de comportamientos, prcticas y formas
tido, consideramos que el habitus integra esquemas de de percepcin, definiendo situaciones, generando anti-
seleccin y gusto por sonidos determinados, formas de cipaciones y expectativas selectivas, as como prescri-
estructuracin de los mismos para la creacin musical, biendo los comportamientos y prcticas obligadas, lo
as como criterios, tcnicas y medios convencionales que asegura la produccin de las formas musicales, su
para su reproduccin (instrumentos) en cada espacio. transmisin a travs de medios especficos convencio-
La interiorizacin de estas formas de percepcin de los nales (instrumentos) y su recepcin en contextos y
sonidos y de la accin para su objetivacin en determi- condiciones sociohistricas particulares. Esto nos
nados contextos hace posible su continuidad. ayuda a entender el gusto por cierto tipo de msica,
La dimensin subjetiva de la que hablamos se con- tambin la reproduccin permanente de comporta-
figura a partir de cuatro funciones.6 mientos y prcticas permisibles en el seno de sus espa-
cios de reproduccin. Tambin nos acerca a la
1. Funcin cognitiva. Constituye el esquema de per- conformacin y establecimiento de tcnicas de ejecu-
cepciones a travs del cual los individuos y colectivos cin instrumental para la reproduccin de repertorios
perciben, comprenden y explican la realidad, lo que especficos segn la situacin, como cuando el tro de
permite la produccin y reproduccin de determinadas msica de vara ejecuta el repertorio de vinuetes en el
formas musicales, as como su inscripcin en contextos Xantolo, o de huapangos durante la celebracin del
sociales especficos. En su relacin con los diferentes Carnaval.
momentos del ciclo de vida, la msica coadyuva a la 4. Funcin justificadora. Permite explicar o legitimar
la toma de posiciones y comportamientos, lo que ase-
gura validez y vigencia de una determinada expresin
3
J. B. Thompson, Ideologa y cultura moderna, Mxico, UAM-I,
2002, p. 203. musical que hace uso de medios convencionales de
4
Pierre Bourdieu, Sociologa de la cultura, Mxico, Conaculta, reproduccin sonora y se presenta en contextos socia-
1990; Gilberto Gimnez, (ed.), Teora y anlisis de la cultura, les especficos. Esto nos permite reconocer la impor-
Mxico, Conaculta, 2005.
5
Idem. tancia social del fenmeno musical y la circunscripcin
6
Idem. del repertorio tradicional a momentos determinados,
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cin especficos, ubicados en contextos particulares, suele ser utilizada en contextos sociales especficos y
afirmando, expresando o proyectando su sentido. Esta en circunstancias particulares como instrumento de
caracterstica se encuentra estrechamente ligada a sus dominacin, para mantener relaciones de poder sis-
espacios de transmisin y recepcin, de tal suerte que temticamente asimtricas, como sucede sobre todo
sern stos los que nos proporcionen elementos para con el huapango y el proceso de apropiacin del cual
su interpretacin. Por ejemplo, uno de los aspectos de ha sido objeto. Cuando esto sucede hablamos enton-
la msica tradicional es su asociacin a espacios cere- ces de un uso ideolgico de la msica tradicional: el
moniales y/o rituales, en donde puede desempearse significado que se le otorga al servicio del poder.9 Por
como mensaje o como medio de transmisin de otro el contrario, en el caso de su uso por parte de los gru-
mensaje. As sucede con la msica de carcter tera- pos o sectores dominados, nos estaremos refiriendo a
putico, aunque ste no sea el caso de los gneros a un recurso de resistencia,10 como se observa sobre todo
que se hace referencia. con el uso del vinuete y los canarios, reservado para
Es contextual. La produccin y recepcin de las for- espacios rituales de la cultura propia.
mas simblicas se insertan en contextos y procesos En este sentido, y de manera esquemtica, se con-
socio-histricos por medio de los cuales se producen y sideran dos mbitos generales desde los cuales se ejer-
reciben. Este aspecto considera tanto las relaciones ce la dominacin y la resistencia. Por un lado se
sociales como las instituciones por las cuales son pro- encuentran las instituciones del Estado, las iglesias y
ducidas, transmitidas y recibidas las formas simblicas. las organizaciones de la esfera poltica, como los par-
La construccin, difusin, recepcin, sentido y valor tidos polticos u otros grupos de carcter similar. En
que adquieren para sus receptores depende en cierto este mbito el control de las formas simblicas no es
modo de los contextos e instituciones involucradas en accesible al comn de la gente, ya que slo los secto-
su produccin, mediatizacin y soporte. El anlisis res dominantes tienen acceso a l. Desde all se ejerce
contextual nos sita en el campo del anlisis poltico de una apropiacin de la msica con fines diversos,
las formas simblicas, pues nos acerca a las relaciones segn la institucin u rgano del que se trate, sea
de poder, as como a los recursos con los que cuentan como parte del denominado desarrollo cultural don-
quienes participan en su produccin, transmisin y de contina el predominio del paternalismo, gene-
recepcin, en el marco de la estructura y contradiccio- rando una relacin de dependencia de los msicos
nes sociales en las que se hallan insertas. Ello nos per- tradicionales hacia la institucin, sea desde una
mite situar a la produccin de la msica tradicional manipulacin religiosa que integra elementos de la m-
en el marco de relaciones establecidas entre actores sica tradicional y a los msicos a su culto, en la bs-
individuales y colectivos ubicados en determinadas queda por extender su dominio y/o fortalecer su
condiciones reales de existencia, y en una relacin de carcter socio-poltico. Por otro lado se encuentran
competencia en la que se ponen en juego intenciones, los espacios del mbito cotidiano, donde se logra un
intereses, objetivos y estrategias que hacen posible la mayor control de los elementos culturales: la escuela,
produccin y reproduccin del fenmeno musical, as las organizaciones civiles, el hogar y el trabajo, entre
como su continuidad o discontinuidad en un momen- otros, todos ellos compartidos por la mayora de los
to dado de la historia social. miembros de una sociedad. Aqu se observa un ejercicio
relativamente equitativo en el manejo de las formas
La ideologa como control cultural simblicas; no obstante, estos mbitos involucran tam-
bin desigualdades, asimetras de poder y de manejo
La msica tradicional de vara est sujeta a interpre-
taciones y usos diferenciados, segn los intereses y 9
Idem.
necesidades del grupo o sector social que la produce 10
James Scott, Los dominados y el arte de la resistencia, Mxico,
o reproduce. En el caso de los grupos dominantes ERA, 2000.
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Jos Gabriel
Sanvicente Arellanos*
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Queremos rock!
Los jvenes ante un concierto
de msica tradicional mexicana
*
Licenciado en Geografa por la UNAM. Becario del Programa Msicos Tradicionales del
Fonca 2008-2009. Director y compositor del grupo Son de la Ciudad.
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El concierto
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En algunos casos (los ms extremos), mientras nos El Palomo (son de tarima, Guerrero)
instalamos, han llegado los alumnos a arrojar monedas El Pato (son de tarima)
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La encuesta
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Osvaldo Roberto
Murillo Soto*
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La msica en los
rituales de montaa:
la sierra nevada del Iztacchuatl
*
Licenciado en Negocios Internacionales, Escuela Superior de Contadura y
Administracin-IPN. Estudia el octavo semestre de la licenciatura de Arqueologa en la ENAH.
1
Ismael Arturo Montero Garca, Iztacchuatl: arqueologa en alta montaa, tesis de
licenciatura, Mxico, ENAH-INAH, 1988, p. 85.
2
Fray Diego Durn, Historia de las Indias de Nueva Espaa e Islas de la Tierra Firme,
Mxico, Porra (Biblioteca Porra, 36), 1967, t. 1, p. 159.
3
Ibidem, p. 279; Fray Bernardino de Sahagn, Historia general de las cosas de la Nueva
Espaa, Mxico, Porra, 1981, t. III, p. 350; Fray Toribio de Benavente (Motolina),
Historia de los indios de la Nueva Espaa. Relacin de los ritos antiguos, idolatras y sacrificios
de los indios de la Nueva Espaa, y de la maravillosa conversin que Dios en ellos ha obrado,
Mxico, Porra, 1973 p. 144; Fray Juan de Torquemada, Monarqua indiana, Mxico,
Porra, 1975, t. II, p. 592.
4
Fray Bernardino de Sahagn, op. cit., p. 350; Desir, Charnay The Ancient Cities of
New World Begin Voyages and Explorations in Mexico and Central America from 1857-
1888, en Antiquities of the New World, nm. 10, 1973, pp. 152-182; Jos Luis Lorenzo,
Las zonas arqueolgicas de los volcanes Iztacchuatl y Popocatpetl, Mxico, INAH, 1957;
Ismael Arturo Montero Garca, Los smbolos de las alturas, tesis de doctorado, Mxico,
ENAH-INAH, 2005; Stanislaw Iwaniszewski e Ismael Arturo Montero Garca, La sagrada
cumbre de la Iztacchuatl, en Johanna Broda, Stanislaw Iwaniszewski, Arturo Montero
(coords.), La Montaa en el paisaje ritual, Mxico, IIH-UNAM/INAH, 2007.
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Marco Antonio
Mndez Villalobos*
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La endoculturacin
musical en la fiesta de San
Lorenzo Zinacantn
*
Estudia Etnomusicologa en la Escuela Nacional de Msica de la UNAM.
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Los santo-etik, los totilme iletik y los Yajval balamil indique el tiempo de silencio y reposo, esto suceder
vigilan a los zinacantecos desde las nubes y las monta- durante los siguientes nueve das previos y posteriores
as; stos los protegen si cumplen con las costumbres a la Muk un kin o fiesta grande
sociales del grupo y castigan si no lo hacen, y entre las Las procesiones con ama y tambor consisten en
consecuencias pueden sealarse el dao a su chuleI ofrecer msica a cada uno de los puntos marcados con
una especie de alma ubicada en el corazn de las per- las cruces zinacantecas, sin olvidar los lugares ms altos
sonas malas cosechas o con desgracias climticas. de las cuatro montaas sagradas Muxul vits, Sisil vits,
San Lorenzo es el principal santo-etik de los zinacante- San kixtoval y Kalvario, aunque en ocasiones se extien-
cos, y exige la realizacin de ritos y festejos en su de hasta las montaas Bankila y Mukta vits. Las pro-
honor; las ofrendas ms comunes son las flores, el pox cesiones son presididas por los hiloletik, que significa
bebida alcohlica de caa, las velas, la danza y la literalmente videntes, y se realizan en sentido contra-
msica. Una vez contextualizado el corpus de estudio, rio a las manecillas del reloj, culminando siempre en el
podemos entrar en materia. atrio de la iglesia de San Lorenzo; una vez ah, encien-
Margaret Mead define la endoculturacin como un den velas y queman incienso, al mismo tiempo hacen
proceso donde se aprenden las normas y valores, y en ofrendas de flores, de igual manera que lo hicieron en
consecuencia, los roles y conductas adecuadas en cier- todos los santuarios. La ceremonia parece una forma
ta sociedad, sosteniendo que los principales factores simblica de relacionar a los parajes circunvecinos con
de la endoculturacin son la empata, la identificacin los dioses.
y la imitacin, los cuales influyen constantemente en la Anteriormente, al llegar al atrio se interpretaban las
vida cotidiana de los integrantes de una cultura. Por su piezas rituales zinacantecas con las dos agrupaciones
parte Dvila-Montes nos dice que la endoculturacin tradicionales. Los Jvbajom (msicos), lo mismo los de
debe ser entendida como un solo y prolongado proceso ama y tambor que los de Vob msica de cuerda rea-
que se da a lo largo de la vida, principalmente durante lizada con arpa tipo chamula, un rabel o violino piccolo
la infancia y la juventud, reduciendo su intensidad en y guitarra barroca, tocaban durante todo el da,
la edad adulta, y que consiste en construir, estructurar tanto en las procesiones como en el atrio. En nuestros,
y mantener nuestra realidad psico-social. das, sin embargo, al llegar la procesin a este sitio dan
De acuerdo con estas definiciones, da con da vivi- paso a manifestaciones como msica de marimbas,
mos este complejo proceso, lo mismo sucede en una bandas de aliento y tecladistas, todos ellos procedentes
comunidad como lo es Zinacantn, pero a diferencia de municipios como San Cristbal, Acala y Tuxtla
de la vida en las grandes ciudades, en poblaciones co- Gutirrez.
mo sta se construyen durante los festejos religiosos A pesar de la gran disminucin del tiempo de ejecu-
fuertes pilares de la identidad a travs de las distintas cin en la fiesta, la msica tradicional se escucha en el
actividades relacionadas, en este caso con la ofrenda a territorio zinacanteco durante un considerable tiempo,
San Lorenzo. esto permite a la poblacin escuchar cuatro o cinco
Dicha celebracin inicia con los lanzamientos de piezas repetirse a lo largo del da; y precisamente esta
cohetes y el repiquetear de las campanas, a partir de este larga exposicin de las estructuras meldicas tradicio-
momento se indica el rompimiento con la cotidiani- nales es lo que nos atae en esta ocasin.
dad, y as comienza un fuerte proceso de transmisin La simultaneidad es muy importante en la fiesta de
cultural. Una vez indicado el punto inicial, las autori- San Lorenzo, ya que forma parte de la exaltacin sono-
dades tradicionales realizan las complejas procesiones ra; los cohetes y campanas de la iglesia complementan
que demarcan el espacio zinacanteco, todas ellas acom- esta idea, y durante los nueve das previos y posteriores
paadas por msica de ama o flauta de carrizo y tam- dichos elementos procesionales se escuchan durante
bor. A partir de este momento la msica en el atrio de todo el da en mltiples lugares, ya que son varios los
la iglesia es continua, hasta que la cada de la noche grupos que interpretan su msica en distintas etapas
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del recorrido ritual. Al mismo tiempo, pero en la parte que trabajaban escuch a un grupo de ellos silbar y
posterior de la procesin, se encuentran los Jvbajom tararear algunas melodas; tard algunos das en darme
que tocan y cantan la msica procesional Vob inter- cuenta de que eran muy parecidas a las escuchadas
pretada con instrumentos de cuerda. durante las procesiones y les ped que cantarn algunas,
Segn el corpus de msica analizado, la estructura de pero ellos no queran hacerlo y pretextaban no cono-
la escala predominante es algo muy parecido a una cerlas. Pedirles el nombre de las piezas no fue uno de
escala pentatnica, y aun cuando se trata de una apro- mis actos ms lcidos, aunque dos de ellos accedieron
ximacin, nos permite ver algunos fenmenos intere- y me permitieron grabar sus silbidos; al analizar este
santes. En los ejemplos analizados podemos observar o corpus me doy cuenta de que el comps, las estructuras
escuchar que no contienen el cuarto y sptimo grado rtmicas, y principalmente las meldicas, obedecan a
de la escala, pero no se le puede llamar pentatnica la estructura de las piezas procesionales. Los nios al
porque en ocasiones aparece el cuarto grado de la esca- tararear las piezas omitan el sptimo y el cuarto grado
la clsica europea, y en menor proporcin el sptimo, de la escala. Das despus, al observar sus juegos detec-
En mltiples ejemplos podemos ver que este cuarto t que stos simulaban la procesin hecha por los
grado es una nota de paso, pero no podemos asegurar adultos en das anteriores, e incluso uno de los nios
que no pertenezca a su escala. En ocasiones el cuarto simulaba ser un cerro y los dems giraban en torno a
grado es evitado y considerado como error por algunos l; es importante destacar que lo hacan en sentido
msicos, lo cual nos podra indicar que algunos inte- contrario a las manecillas del reloj, y en ocasiones uno
grantes de la comunidad lo perciben como un agente de ellos silbaba una meloda cuyas caractersticas eran
extrao en su msica. El acompaamiento armnico se casi idnticas a la msica tradicional zinacanteca; para
realiza segn las reglas de la msica europea, por lo cual m, estas observaciones arrojaban una valiosa infor-
es posible que la aparicin del cuarto grado sea por macin acerca de la transmisin musical de manera
influencia de esta misma y sus instrumentos, mas no inconsciente a los miembros ms pequeos de la
puede asegurarse porque ste tambin aparece en la comunidad.
msica de flauta. Sea o no parte de una escala no euro- A manera de conclusin, manifiesto que coincido
pea, s es indicativo de reminiscencias de estructuras con el antroplogo Javier Eloy Martnez, quien define
musicales anteriores a la llegada de los europeos. la endoculturacin como un proceso consciente e in-
A qu obedece esto? Al ser una poblacin con alta consciente de condicionamiento. Las caractersticas de
penetracin de la cultura dominante, durante siglos la msica zinacanteca nos permiten observar cmo las
Zinacantn ha estado expuesta a una aculturacin mu- estructuras de escala y ritmo pueden ser enseadas de
sical occidental, pero de la misma manera en que ha ambas maneras. Este sistema podra ser una antigua
sobrevivido su lengua, la estructura musical se resiste a versin de los mensajes subliminales de la mercadotec-
desaparecer, en parte por las actividades religiosas adap- nia actual, pero con un fin distinto: certificar la conti-
tadas de una sociedad prehispnica. Es aqu donde la nuidad de la cultura musical, asegurndose que este
endoculturacin juega un papel importante, pues, las proceso se efecte en el sujeto dentro de las costumbres
estructuras meldicas obedecen a una lgica distinta de observadas en su comunidad y cultura.
la msica europea, tal vez la simplicidad aparente res- Si la msica es vista como un conjunto de normas
ponda a una necesidad como lo es una rpida asimila- que se estructura con las ideas, prcticas, creencias y cos-
cin, y la repeticin casi obsesiva apoyara la idea de tumbres de una cultura, entonces la endoculturacin
transmisin de una estructura. musical permite a esta sociedad construir, estructurar y
La idea de la endoculturacin musical surgi du- mantener su realidad a travs de la continuidad de ella,
rante los das posteriores al novenario de cierre. Me ya sea con una enseanza formal o informal, pero cuyo
encontraba trabajando con algunos nios zinacantecos fin es transmitir todos estos conocimientos a las nuevas
realizando actividades manuales, y al mismo tiempo generaciones para su integracin sociocultural.
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Jaime Enrique
Cornelio Chaparro*
A N T R O P O L O G A
*
Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Autnoma del Estado de Mxico. Es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores (2007) y miembro del Registro Conacyt
de evaluadores acreditados en el rea de Ciencias Sociales y Econmicas.
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comunidades las bases sociales para que se conservara Bajo este esquema, podemos decir que los usos
la ceremonia indgena que mezclaba lo religioso con lo sociales y culturales de la msica matlatzinca y nahua
profano y aceptaba la costumbre de realizar procesio- tienen su origen en la Colonia. En cuanto a los estilos
nes, construir andas, cantar y bailar en los atrios, acom- de ejecucin de lo que en Mxico se conoce como
paarse de conjuntos de msicos, entre otras banda de viento, debemos recordar que es a finales
actividades. Y como estas expresiones de culto se repe- del siglo XIX y principios del XX cuando los msicos de
tan da con da y mes con mes, acabaron formando las bandas tomaron un sonido original, asimilado de las
parte de la vida colonial.4 Es por ello que al hablar de costumbres que dejaron las bandas militares extranjeras
la msica indgena de hoy no puede pasarse por alto la y las tradicionales de nuestro pas, creadas a partir de la
huella colonial. llegada de europeos a nuestro continente.7 Sin embar-
Por otra parte, en su trabajo sobre la msica purhe- go, podemos reconocer hoy en da rasgos propios de
pecha Arturo Chamorro habla de tres universos musi- identidad que se manifiestan en la manera de interpre-
cales que se han sucedido cronolgicamente, como un tar y recrear la msica, o en las funciones que desem-
tipo de msica basado en tres mundos distintos de aso- pea dentro del grupo social.
ciacin de la prctica musical regida por diferentes
condiciones, bien sean religiosas o sociales: As pode- Las relaciones intertnicas
mos entender mejor que la msica dentro de una
sociedad indgena mexicana se practica dentro de un Adems de las relaciones comerciales y sociales que
continuum cristiano y secular a lo largo de cinco siglos mantienen estas dos comunidades vecinas, es intere-
de historia nativa [].5 sante observar su participacin conjunta en las fiestas
El esquema de los universos musicales comprende: religiosas. Previo a la fiesta patronal de San Miguel
1) El ceremonial, que tiene como base la raz ntegra- Oxtotilpan, que se celebra el 29 de septiembre, fiscales
mente indgena, es decir, el universo musical de la y mayordomos de San Francisco llevan a su santo para
poca prehispnica. 2) El cristianizado, cuya base es el acompaar al primero en su celebracin. Lo mismo
sincretismo entre lo nativo y lo occidental. Este uni- hacen los fiscales y mayordomos de San Miguel para la
verso tuvo su gestin y su vigencia absoluta en el perio- celebracin de San Francisco de Ass, el 4 de octubre.
do colonial, donde los europeos se dieron por En lo musical, segn refiere don Eduardo Garca, las
satisfechos con la evangelizacin, mientras la poblacin relaciones para el apoyo mutuo se remontan a los aos
indgena cristianizada experiment un cambio estruc- sesenta. Debido al fallecimiento de los msicos de
tural que mucho tuvo que ver en su nueva manera de mayor edad en ambas comunidades, se vieron en la
comprender la msica; en este universo predomina el necesidad de apoyarse mutuamente para mantener su
carcter de la fiesta. 3) El mestizo campesino seculari- tradicin musical, situacin que sigue vigente hasta la
zado, basado precisamente en la secularizacin. Para la fecha, como puede observarse en el apoyo que brindan
formacin de este universo fue vital el contacto con los msicos de San Miguel para la reagrupacin de la
elementos procedentes de otras latitudes. En el rengln banda de don Alberto Martnez en San Francisco.
artstico, la msica cambi su papel social para cubrir Tambin don Eduardo Garca fue instructor de la
no slo el crculo de la fiesta y la funcin religiosa, sino banda Matlatzinca: Un seor que trabaja en Toluca,
tambin para incorporarse a las ferias. Por tanto, en all le dijeron que si queramos aprender la msica que
este universo es predominante el sentido de feria, alta- nos apoyaban, que buscramos un maistro y ellos paga-
mente secular.6 ban all, en el municipio. Y as nos juntamos y echa-
4
Idem. 7
Judith Martnez, Transformacin y persistencia en la msica
5
Arturo Chamorro, Universos musicales de la msica purhpe- de bandas tradicionales en el Estado de Mxico, en Msica prehis-
cha, Zamora, El Colegio de Michoacn, 1992, p. 8. pnica en las culturas y comunidades del Estado de Mxico, Toluca,
6
Idem. UAEM, 1997.
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Comentarios finales
caso de la banda Xamique, que ha incorporado la voz Podemos caracterizar la msica matlatzinca de San
cantante y el uso de amplificadores y micrfonos, as Francisco Oxtotilpan y la nahua de San Miguel
como la ampliacin del repertorio hacia otros gneros, Oxtotilpan como un tipo de msica contempornea de
con la intencin de incursionar en el campo de la estilo mestizo regional, representado no como una per-
msica grupera. sistencia del pasado ms remoto, sino como una tradi-
De la misma manera, por la va de la interaccin la cin que mantiene su propia identidad, pero que al
banda Matlatzinca ha enriquecido su propio repertorio mismo tiempo se nutre de nuevas aportaciones. Los
al tomar ciertos modelos de la msica mestiza, como instrumentos y ritmos han sido tomados de la sociedad
refiere su director: que los domin y han sido desarrollados de acuerdo
con sus propias circunstancias y con el proceso histri-
Una banda ya trayendo clarinetes, ya va con la mirada de co que les ha correspondido vivir; en este sentido, son
tener el estilo sinaloense. En este caso, hay estilo sina- elementos constitutivos de su sociedad sin ser supervi-
loense, estilo de Guerrero, estilo de Guanajuato, estilo de vencias del pasado precolonial, ni del colonial, aunque
[...] creo que son cuatro los que ms han prevalecido. provengan de l. Las imposiciones culturales del pasa-
Hoy en da el que ms ha tenido mucho auge es el estilo do se han convertido en tradiciones que les identifican,
sinaloense, y para una banda estilo sinaloense se necesita no importa su origen ni cmo fueron impuestas, sino
el clarinete. Nosotros estamos orita inclinados por el esti- que son consideradas como autnticamente suyas, por-
lo sinaloense. Noms que se es ms dursimo, oiga.12 . que son ellos mismos quienes al mantenerlas y readap-
tarlas las han introducido en su mundo y ahora se
Esto nos lleva a la confirmacin de que la msica distinguen por ellas.
indgena es un elemento dinmico y vivo, no un ele-
mento abstracto, eternamente tradicional y esttico; al
13
Gonzalo Camacho, El sistema musical de la Huasteca hidal-
12
Armando Salazar, tarola redoblante y director de la banda guense, en Jess Juregui, Mara Eugenia Olavarra y Victor M.
Matlatzinca, entrevista 1 de noviembre de 2002 en casa del entre- Franco Pollotier (coords.), Cultura y comunicacin: Edmund Leach
vistado. in memoriam, Mxico, UAM, 1996, p. 514.
74
Rodrigo de la Mora*
A N T R O P O L O G A
Procesos de
recontextualizacin de
prcticas musicales entre los
huicholes de Jalisco
Cualquier proceso de intercambio simblico generalmente conlleva
la separacin de unas formas simblicas de su contexto de
produccin: son arrancadas de este contexto, tanto espacial
como temporalmente, e insertadas en contextos nuevos que
S
podran encontrarse en diferentes tiempos y lugares.
John B. Thompson
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A N T R O P O L O G A
so de los segunderos y/o la comunidad en general. En nuado de manera sistemtica por el doctor Jess
segundo lugar, de la msica de los cordfonos de fro- Juregui, quien ha dado seguimiento a diferentes
tacin y rasgueo xaweri y kanari: ya sea sola o con aspectos del fenmeno, entre ellos el estudio de la
canto del xawereru, con o sin zapateado. Y en tercer genealoga de una familia de mariacheros huicholes;5 la
lugar de la msica de mariachi, grupo o conjunto de importancia de la transmisin oral de la prctica musi-
teiwari vecino o mestizo, tambin conocido local- cal;6 o la creencia local en los mitos en relacin con la
mente como gnero regional wixrika, cuyo reperto- obtencin de los dones de la msica7 y el carcter sagra-
rio corresponde a la polka, la ranchera, el corrido, la do de la msica mariachera.8
cumbia y ocasionalmente el son,1 as como a los Tratando de distinguir el posible motivo del recien-
minuetes en el mbito sagrado.2 te auge de la msica regional wixrika, adems de fac-
tores como la migracin laboral temporal, es necesario
Origen del fenmeno musical regional wixrika sealar el papel educativo de las misiones franciscanas
de Santa Clara, cerca de San Andrs Cohamiata, tal y
Desde las dcadas de 1930 y 1940 se cuenta con evi- como seala Mata Torres9. Alrededor de los aos seten-
dencias de la existencia de agrupaciones musicales hui- ta se comenz a instruir a los alumnos en la prctica de
cholas reconocidas como mariachis, conjuntos o esta msica, lo cual muy posiblemente fue provocando
grupos, tal y como muestran los trabajos etnogrficos que cada vez ms los msicos huicholes fueran despla-
de Robert Zingg3 de finales de los aos treinta. Sin zando a los msicos mestizos venidos de pueblos ale-
embargo, una documentacin ms puntual sobre el daos a la sierra, quienes buscaban el inters y el pago
desarrollo de estas formaciones musicales ha sido reali- de los huicholes en las fiestas principales de las cabece-
zada por el profesor Ramn Mata Torres4 entre 1960 y ras municipales. Todava hacia principios de los aos
1980, haciendo referencia tanto a las prcticas musica- noventa era comn encontrar en la sierra conjuntos
les como a las letras de los corridos. Ms tarde, a partir musicales de mestizos; sin embargo, hoy en da han
de los aos ochenta y hasta el presente, el trabajo de sido suplantados por decenas de grupos conformados
documentacin sobre estas agrupaciones ha sido conti- en su mayora por jvenes wixritari, que desde tem-
prana edad durante las fiestas se dedican de manera
semiprofesional al oficio de la msica durante las fies-
1
Jorge Arturo Chamorro Escalante, Mariachi antiguo, jarabe y
son, Guadalajara, Secretara de Cultura de Jalisco, 2006, p. 46.
tas. Es as que puede hablarse de la existencia fluctuan-
2
Jess Juregui, La plegaria musical del mariachi: velada de te de decenas de agrupaciones, de las que al menos una
minuetes en la catedral de Guadalajara (1994), Mxico, INAH (CD y treintena cuenta mnimamente con una produccin
folleto), 2006. discogrfica profesional, esto es, una grabacin en estu-
3
Robert Zingg et al., La mitologa de los huicholes, Zamora, El
Colegio de Michoacn/El Colegio de Jalisco/Secretara de Cultura dio, con edicin grfica y presentaciones en foros exter-
de Jalisco, 1998. nos a sus propias comunidades. Conjuntos como
4
Ramn Mata Torres, Los corridos huicholes, en Jess Tateike; Grupo Encinos; Enero 97; Los Hermanos
Juregui (ed.), Msica y danzas del Gran Nayar, Mxico,
CEMCA/INI, 1993, pp. 255-270.
Carrillo, de San Andrs Cohamiata; Los Teopa; Nuevo
5
Jess Juregui, Tres mariachis olvidados en su tierra, Zapopan, Amanecer Huichol; Lobo Negro; H+ripa, de Santa
El Colegio de Jalisco (Cuadernos de Estudios Jaliscienses, 9), Catarina Cuexcomatitln; Wrika Yuawi; Bronco de
1992; Jess Juregui, Un siglo de tradicin mariachera entre los Jalisco; y Los Amos de la Sierra, de San Sebastin
huicholes: la familia Ros, en Jess Juregui (ed.), Msica y dan-
zas del Gran Nayar, Mexico, CEMCA/INI, 1993, pp. 311-345. Teponahuaxtln; Conjunto Regional, Los Artesanos, y
6
Jess Juregui, op. cit., 2003. Tatei Aramara, de Nayarit, son algunos de los nombres
7
Jess Juregui, De cmo los huicholes se hicieron mariache- ms populares.
ros, en Jess Juregui y Johannes Neurath (coords.), Flechadores
de estrellas, Mxico, Universidad de Guadalajara/INAH (Etnografa
En el inters del presente trabajo sealaremos cmo
de los pueblos indgenas de Mxico), 2003.
8
Jess Juregui, op. cit., 2006. 9
Ramon Mata Torres, op. cit., p. 256.
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A N T R O P O L O G A
mente en la dimensin sonora la referencia al hayan incorporado a su repertorio esa cancin, cantn-
mbito del costumbre o yeiyari, la tradicin sagrada. dola incluso en el idioma wixrika, como es el caso de
El alcance sin precedentes de la cumbia Cusinela la banda La Matona, difundido tambin en Youtube
puede medirse, hasta cierto punto, a travs de la res- con 54 251 entradas desde hace un ao.
puesta del pblico, que en el sitio de videos Youtube Como se desprende de los anteriores ejemplos, a tra-
ha introducido decenas de producciones audiovisuales vs de los nuevos medios es posible observar en nuevas
de carcter ldico, ya sea en las que los propios usua- dimensiones el impacto de las prcticas musicales. En
rios bailan esta cumbia, o bien presentan reediciones el caso de estudio, desde ahora ser pertinente conti-
de otros videos empleando la msica de la cumbia nuar el seguimiento al impacto temporal y espacial del
como fondo. En la ltima fecha de consulta, haba 171 xito de la Cusinela para lograr comprender los pro-
videos, algunos de los cuales se haban subido a la red cesos de desarrollo y transformacin que se estudian.
un ao antes. Destacan, por ejemplo, el video del Luego del lanzamiento de Cusinela, en su ms
cmico Kiko bailando dicha pieza, con ms de 48 mil reciente lbum (Mi corazn es un vagabundo, Fono-
263 visitas, y el video El venado azul C-Walk con rama, 2007) El Venado Azul ha llegado a romper con
220 049 visitas desde febrero de 2008; asimismo, los moldes de la normalidad dentro del gnero regional
recientemente se subi un video en el que aparece la con la cancin tradicional Maxa Yuawi, Venado
cantante colombiana Shakira bailando la menciona- Azul, que alterna el canto sagrado del maraakame
da pieza. con la msica de xaweri y kanari, adems de los soni-
Otro aspecto importante, relativo a la respuesta del dos de los cuernos aw de los jicareros. El contenido
pblico en general, puede verse en el portal Web pue- literario de esta pieza reproduce una versin del mito
[Link] auspiciado por la Unin de del nacimiento del Venado Azul, dios primordial en la
Estudiantes Indgenas por Mxico, A. C. con sede en cultura wixrika. Cul ha sido la motivacin y el obje-
Guadalupe Ocotn, Nayarit, donde es posible tivo de El Venado Azul y sus productores para incluir
encontrar un centenar de comentarios sobre dicha esta pieza? Proyectar hacia el exterior el valor esttico
pieza, que van desde la simple expresin de agrado de una prctica sagrada, revalorizar los valores de la tra-
hasta la reflexin por la recuperacin de los valores tra- dicin o explorar la dimensin de popularidad del
dicionales: gnero tradicional? Ahora no podemos adelantar con-
clusin alguna, sino observar la dinmica de la acepta-
[...] escrita [por selina p t,8/8/08 cin de esta pieza como la continuidad o desaparicin
escrito por QQQQQ PASO PAISSSSSASZZZZ!!, agos- de recurrencias similares en los futuros proyectos del
to 09, 2008 mismo grupo musical y de otros homlogos.
solo quiero desir les a todos los presiosos y presiosas q la
musica de la COSINELA......esta bien chi.....?????se q esta Aproximacin al tema del cambio musical en la msica
arrrRRRRRasando en todo TEXAS.y mas en todo wixrika
KILLEEN TX.
Al abordar el tema de la msica wixrika y los proce-
Por otro lado, en el sitio de descargas ARES pueden sos de recontextualizacin de repertorios tradicionales
encontrarse durante las 24 horas del da descargas de en regionales, es necesario reconocer que enfrentamos
mltiples remixes a dicha cancin, realizados por disc- el problema clsico de los estudios antropolgicos, rela-
jockeys como dj Pelucas, dj Tadeo, dj Ramrez, dj Lun- tivo al cambio social y cultural. Dentro del estudio de
tico, por mencionar algunos. la etnomusicologa este tema tambin ha invitado recu-
Pero de todas estas manifestaciones de impacto, sin rrentemente a la reflexin, por lo que a continuacin
duda uno de los efectos ms relevantes es que agrupa- revisaremos los casos estudiados a la luz de dos enfo-
ciones del fenmeno musical conocido como grupero, ques tericos de ambas disciplinas.
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Hugo Lemus de la Mora*
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El mitotiliztli y los
concheros: races rituales,
musicales y dancsticas
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mico de las danzas guerreras cambi su forma, se lneas histricas. Los concheros son una de las princi-
qued con los trajes largos y brillosos de la indumen- pales races de la danza mexicah contempornea, pero
taria solemne, pasiva, del ritual cristiano, un atuendo no la nica. Por otro lado, tampoco se concibe a la
tipo rey mago, pero con la variedad de tocados con danza como una expresin ritual y artstica sometida o
plumas de la diversidad de aves anahuacah. enfrascada en la monotona, en la repeticin, en la per-
Hay que reparar en que las danzas bajaron el ritmo manencia eterna de los temas, las variantes (flores) y los
y la velocidad al cambiar los tambores por las cuerdas, movimientos. Tambin se caracteriza por la esponta-
porque muchos danzantes tendran que llevar el ritmo neidad individual y colectiva, la recreacin, la creati-
abrazando y manipulando un instrumento constante- vidad y la innovacin. Si cada cual lleva su propio
mente. La danza encontr as un detenimiento, una ritmo que es el de su corazn, la danza se puede mul-
invitacin a la pausa, a la verticalidad dancstica y a la tiplicar por un milln. No vamos a hablar de purismo
rigidez cultural. Acaso ms lenta, menos motivante, en la mitotiliztli, comprendamos esta herencia con sus
ms fcil de olvidar. A pesar de esto muchos grupos cambios, con su vida y movimiento, con sus lastres y
sobrevivieron y siguieron practicando en las oportuni- resquicios, con su pesadez y su agona, con su recupe-
dades que les daba el calendario litrgico cristiano o en racin y su empuje, con sus diversos corazones y ros-
la celebracin de sacramentos: algunas veces al interior tros que la vivieron y han vivido.
de las iglesias, algunas veces en los atrios. Slo en forma Es importante destacar que en algunas haciendas, y
clandestina continuaran las danzas originales o en despus en los ranchos, se conservaron partes impor-
abierta rebelda, ya que el son del huehue contaba con tantes del mitotiliztli aunque referido como mitote, y
un poder de convocatoria, era un mensajero sonoro su estructura tripartita tradicional se sigui practican-
para hacer colectividad, confrontar, defender, hablar, do aun al interior de los espacios oligrquicos en das
hacer consenso. de fiesta. Un bailecito, algo de msica, unos cantos
Sin titubeos o taimados miramientos, debemos con- para conquistar a la Chabelita. El mitote es una heren-
siderar los procesos revolucionarios de nuestra historia cia anahuacah de la sociedad novohispana, todas las
como claras oportunidades en la reconstruccin de las dems castas, clases o estratos sociales en las distintas
tradiciones y las identidades de los pueblos originarios, etapas histricas repetiran o imitaran el mitote en sus
o respiros profundos para la reivindicacin, revalora- propios espacios y con sus propios recursos. Muchas de
cin o recuperacin de ciertos aspectos decisivos. No las grandes celebraciones y fiestas nacionales tienen ah
podemos establecer en qu medida ni asegurar en todo su origen, aunque la ms parecida por los elementos
momento de qu medios se valieron, pero cada uno de que la integran es la del 15-16 de septiembre. Lo que
los reveses a la sociedad y a la cultura hispana implica- se puede aclarar con respecto al sentido del mitotiliztli
ra reposicionamientos culturales, sociales y polticos prehispnico frente al mitote novohispano es que el
de los herederos indgenas, de los guardianes de tradi- primero tena un carcter ritual, ceremonial, formativo
cin y de sus pueblos. Por otro lado, tambin en la o guerrero, y el segundo es festivo, pretencioso, des-
convivencia se preserv, ante la represin continua se bordante y segregacionista. De cualquier manera, el
resisti y en la prctica de la propia herencia se conser- mitote permiti la convivencia colectiva, la prctica de
v. Es tal la variedad de danzas formas y temas distintas tradiciones artsticas, el roce de rivales, la pre-
conocidos como bailes populares antiguos y danzas sentacin de bailes regionales, discursos y sorpresas, la
mestizas que han llegado hasta nuestros das con una vendimia. Todo esto sin duda dara pie a un relaja-
estructura slida, que me niego a aceptar que solamen- miento colectivo, al menos de quienes participaban, y
te los concheros las condujeron hasta el presente. es tambin uno de los espacios para el alboroto, para el
Como versa el dicho: en gustos se rompen gneros, chisme, para externar el hartazgo, para burlarse, para
pero en gneros y formas se manifiesta una diversidad meter cizaa, para invertir los papeles, para sembrar
que traspasa franjas territoriales, modos culturales y dudas, para eludir ciertas normas, para mostrar faltas a
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la autoridad o tirarle fuerte, levantarle la voz o desobe- a todos los agrega por pares, ce cihua ce tlacatl (una
decerle, que ya es mucho decir. Se hizo el mitote: lleg mujerun hombre); un capitn de danza acomoda su
as la fiesta o el descontento con msica, baile, bebidas crculo, le da forma, coloca sus rumbos, los que hacen
embriagantes y canto. que la flor onde, que se abra y se cierre el crculo,
todos los que llegan al interior se combinan por corres-
Mitotiani mexicah: conchero mexicanero pondencias separadas, un hombre una mujer, un hom-
bre una mujer, hasta cerrar el crculo, entonces todos se
Qu danzo, cmo me veo, cmo me siento? voltean hacia el rumbo del Este Tlahuiztlampa, al fren-
La experiencia, la templanza y la actitud de los con- te se van el capitn de danza, la sahumadora, el ateco-
cheros y de otros danzantes se sembraron en los moder- colero y un tlatoani de danza, el que da palabra a los
nos mitotianis. Pas lo que tena que pasar, los polticos rumbos, pero lo antecede el caracol, dos son sus llama-
y los militares hicieron su parte, llegamos al tiempo en dos al seor del Este, mientras se sahuma, se purifica y
que se pudo danzar de nuevo al son del huehue. Muchos se establece el rumbo, el tlatoani le habla, lo saluda, le
decidieron dejar las cuerdas, pero algunos las incluyeron, pide permiso, lo convoca y le avisa que estamos en su
permitiendo que el huehue los dirigiera. Se recuper el presencia, los mismos pasos se siguen con los otros
principal elemento del mitotiliztli al devolverle a la rumbos, le sigue el Oeste Cihuatlampa, luego el Norte
danza su corazn (el tambor mayor), al colocarlo en el Mictlampa, el Sur Huiztlampa, el Centro (que no se
centr se restableci por aadidura el crculo de danza. nombra ritualmente), el de la Tierra Tlallitlampa o
Se recuper tambin la dualidad en la presentacin de abajo y al ltimo el del Cielo Ilhuitlampa o arriba.
los danzantes ante el crculo y en la conformacin del Cada uno de los rumbos tiene su ritmo, su danza, su
mismo. Se compone el crculo, se penetran los rumbos, estructura simblica, sus palabras, a cada uno de ellos
se combinan y se concentran las fuerzas. se le marca o dedica un ritmo. Inmediatamente des-
Se decidi en gran consenso retomar al centro de pus de saludar y abrir los rumbos, el huehuetiani
Anhuac en 1988, cerca y junto de la gran Mxico- emprende la marcha del corazn, que es la danza de
Tenochtitlan; ataviarse con manta o con piel, se volvi a frente al corazn del crculo con que cada danzante
usar el maxtlatl (seudo-taparrabo) para danzar mejor, firma o anuncia su participacin como gua del crcu-
con mayor fuerza y destreza; volvi la riqueza y variedad lo, y con este ritmo tiene que iniciar y cerrar su inter-
de atavos, los instrumentos, los caracoles abriendo rum- vencin cada cual. Posteriormente el danzante se acerca
bos, los gritos, el incienso y el sahumerio, los nombres y al huehuetero y le solicita su danza, de preferencia que
las lecciones en lengua nahua, los cantos, la belleza y el no se haya repetido en ese da, el huehuetiani la inter-
cuerpo expuestos, el gusto, la alegra, el vicio. preta y el danzante anuncia su salida con la mano
Ciudad de Mxico-Tenochtitlan, 1988. Los mexicas izquierda o con el instrumento que porta, para que el
urbanos se disponen a tomar el centro de la capital, a crculo comience a la par de l; cuando el ritmo de la
tomarlo con cultura, con historia, con arte, lo toman danza llega al inicio del tema es cuando el danzante y
avanzando-danzando en columnas serpentinas y ser- el crculo orquestan la salida. Cada danza tiene un
penteantes, otra vez para siempre en Anhuac, nuestro tema que se repite para despus darle entrada a una
siempre, nuestra casi eterna racha. El huehuetiani colo- variante, la cual tambin se repite. La variante y el tema
ca su tambor en un centro, la sahumadora va sahu- son los mismos a lo largo de toda la danza, pero los
mando a su gente, los limpia, los encamina hacia el movimientos corporales son distintos en cada variante,
crculo con la fuerza de Ometeotl en su forma tletl aunque sean los mismos en la repeticin del tema. La
(fuego), el mitotiani toca el ritmo antiguo, el de la misma dinmica se sigue con todas las danzas, hay que
danza antigua, as va recibiendo a los guerreros al cr- presentarse (firmar), danzar y despedirse, para volver a
culo, a sus mujeres garza, sus jvenes coyote, a sus ocupar su lugar en el crculo general y en el ritual.
hombres guila, jaguar, bho, serpiente, a los retoos, Ixquichca occepa, cualli nechicolli, Mexihco tlacameh.
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Gabriel
Hernndez Ramos*
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Cantos
ceremoniales
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Jos Enrique Veladiz Meza*
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Musicoterapia
con instrumentos
de origen precolombino
E
permite el camino de regreso a lo que soy
Mexikayotl
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El otrora suave y amoroso timbre de voz, con que un modelo de medicina alternativa. En 1942, se fund
acariciaban el alma nuestros ancestros, se ha converti- en Estocolmo, Suecia, el instituto dedicado a la inves-
do en un grito desesperado, que nos lleva por el mundo tigacin y aplicacin de esta tcnica, y adems existe
a toda prisa, alterando nuestra estructura molecular y una Federacin Internacional de Musicoterapia, que
el equilibrio de nuestro organismo. Por eso es necesa- plantea la siguiente definicin: Es un abordaje parti-
rio devolver la armona a los componentes de nuestro cular del sujeto y su problemtica vital, a travs de sus
ser mediante la sensibilizacin. producciones sonoras y el movimiento corporal, que
El componente primordial para acceder a la armo- est relacionado con un elemento fundamental de la
na interna de los elementos que nos conforman msica como lo es el ritmo. Entendiendo como sujeto,
como seres humanos, el sonido o vibracin sonora, es a una unidad bio-psico-social-espiritual.
retomado de la gran variedad de instrumentos musi- Esta forma de terapia y su mtodo correspondiente
cales provenientes de todas las culturas ancestrales. estn basados en actividades ldicas, diseadas para
Los sonidos que provocan y configuran la vida son el que los pacientes perciban su propia capacidad creado-
objeto de estudio de la musicoterapia. La metodolo- ra y puedan asociarla con los dems componentes de su
ga que la fundamenta se origina en la poderosa tra- organismo, asignndole un significado diferente a su
dicin oral en lengua nhuatl, herramienta esencial historia personal.
en la explicacin minuciosa de los hechos cientficos En los instrumentos musicales de origen precolom-
antiguos y modernos. bino tambin encontramos las mismas posibilidades,
Las diferentes puertas de nuestra personalidad son aunque su efecto sonoro va ms all de la simple aso-
abiertas por la msica, caminos infinitos en la energa ciacin de hechos o recuerdos que provocan alteracio-
del pensamiento. Escuchar un canto y ver una flor es la nes emocionales. El sonido producido por estos
celebracin de la vida. Cultivar el arte de vivir correc- instrumentos despierta sensaciones internas y externas,
tamente se convierte en una verdad irrenunciable. experiencia que denota en primera instancia el estado
Premisa surgida de la eternidad amorosa de la filosofa relajante propicio para iniciar el trabajo teraputico.
nhuatl, protectora inquebrantable de nuestra evolu- Los instrumentos musicales creados por las dife-
cin. Luz inteligente en el cdice tribal del homo- rentes culturas prehispnicas asentadas en el territo-
cosmo. rio nacional evocan sonidos de aves, de diversos
Parte fundamental de esta concepcin cosmognica animales y de otros elementos fundamentales de la
es la ejecucin y elaboracin de instrumentos musica- naturaleza. Crean sensaciones que rompen el tiempo
les enraizados en la ms pura tradicin nhuatl, mto- y el espacio, generando el reacomodo de la estructu-
do idneo para distinguir los efectos especficos de las ra molecular de quien escucha la msica, a travs de
vibraciones sonoras en el ser humano, sin olvidar que la sincrona meldica universal que devuelve los
la materia es la densidad ms alta del sonido. sonidos, transformados en reflejos lumnicos, a la
Por ms de una dcada, el grupo musical Yolteotl ha estructura acstica y dinmica del autoconocimien-
investigado los mtodos tradicionales que se utilizan en to. Los instrumentos musicales de Anhuac equili-
la elaboracin de instrumentos arraigados en la sensi- bran las alteraciones causadas por el acelerado ritmo
bilidad creativa de nuestros ancestros, y ha logrado de la vida actual; remitindonos a los recintos natu-
manufacturar una gran variedad de ellos. Esta impo- rales donde todo es creacin, origen y memoria
nente labor ha dado como resultado la grabacin de ancestral que no debemos ignorar.
seis discos compactos, que contienen melodas com-
puestas con el objetivo de recuperar nuestra impresio- Mtodo
nante memoria artstica y enriquecer la esfera de
aplicacin de la musicoterapia. Cada sesin de musicoterapia esta dividida en tres
En un contexto internacional, la musicoterapia es fases. La primera (apertura) tiene una duracin de 20
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minutos, en los que se trabaja a travs de ejercicios de devolverlo a su poderoso diseo original, latente en su
respiracin, contraccin y relajacin de los msculos, intelecto y en su espritu.
con acompaamiento de msica realizada con instru-
mentos de origen anahuaca o precolombinos. Conclusiones
Posteriormente, con el desarrollo de la sesin (40
minutos) se lleva a los participantes a visualizar cada Las consecuencias visibles de la cosificacin urbana, el
uno de sus rganos biolgicos, tal es el caso de los pul- estrs, la depresin, la ansiedad y dems malestares
mones, a partir de preguntas directivas como las emocionales favorecieron el surgimiento, a partir de la
siguientes: dcada de 1960, de toda clase de artilugios y profetas
Cmo es el ritmo de tu respiracin? Por cul orifi- mediticos, quienes ofrecan devolver la salud fsica y
cio nasal ests respirando? Qu sensacin experimen- espiritual a una sociedad sumida en una de las peores
tas en este momento? Te puedes ayudar a tener una crisis existenciales de la historia.
mejor respiracin? Vas a llenar tus pulmones (inhalar) Adems, hay un gran vaco en la mayora de las tera-
nicamente con la narina izquierda, tapando la otra pias modernas, la sensibilizacin. Es necesario reposi-
con el dedo pulgar de la mano derecha, ahora vas a cionar al individuo como parte de la naturaleza, no
vaciar tus pulmones (exhalar) por la narina derecha slo penetrar en las abstracciones del pensamiento,
tapando la otra con el dedo ndice de la mano derecha. sino reconocer tambin las precisiones inditas y per-
Repite este ejercicio de respiracin cuatro veces. durables del espritu.
Cmo te sientes ahora? Cmo es el ritmo de tu res- La modernidad que globaliza al mundo trae consigo
piracin? un enorme deterioro de la salud fsica, psquica y espi-
Se pueden hacer toda una serie de ejercicios de res- ritual de los individuos; comprometiendo el futuro de
piracin, para favorecer un estado de relajacin ms la humanidad en cruentas y mortferas guerras, desti-
profundo. Posteriormente se pueden trabajar malesta- nadas a empobrecer a millones de personas, presiona-
res emocionales, ansiedad, estrs y depresin, entre das por las difciles condiciones de vida impuestas por
otros, enfocando la atencin de los participantes al las grandes potencias imperialistas.
control de su propia respiracin para equilibrar su esta- La musicoterapia es una tcnica novedosa, por ello
do anmico. la teora que la origina y sus aplicaciones prcticas
Lo que se pretende hacer a lo largo de las sesiones es siguen en constante perfeccionamiento. En universida-
incrementar el autocontrol del propio organismo para des de Espaa, Argentina, Venezuela y otros pases se
afianzar la autoestima. Los pensamientos positivos que ofrece ya una maestra en Musicoterapia. En nuestro
se generan durante el manejo de su cuerpo brindan las pas, la FES Acatln-UNAM y algunas instituciones pri-
oportunidades para afrontar las ideas, imgenes u obs- vadas ofrecen cursos y/o talleres, en los que se utilizan
tculos mentales que impiden la resolucin de los dife- principalmente instrumentos de madera, cuyas cuali-
rentes problemas cotidianos. dades teraputicas hacen necesario su uso en momen-
La sesin termina (cierre, 20 minutos) con la reca- tos especficos.
pitulacin de las sensaciones experimentadas por los En la Universidad Autnoma Chapingo se ha logra-
participantes; es decir, clarificar los efectos sonoros de do poner en marcha un Diplomado de Musicoterapia,
la msica anahuaca mediante la ubicacin de los soni- con una duracin de 206 horas a lo largo de 13 mdu-
dos ms benficos para los escuchas. Por ello se soli- los. La invitacin est hecha, ahora slo falta adentrar-
cita que realicen una bitcora, para que anoten a lo nos en el conocimiento infinito del ser humano,
largo de los das el progreso en el autocontrol de s trascender ms all de lo imaginado para restaurar los
mismos. componentes naturales y continuar con el camino del
As, mediante la musicoterapia pretendemos influir perfeccionamiento, escuchar con atencin el llamado
en la conducta desordenada del hombre moderno y que todos los das nos hace nuestro cuerpo.
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Zeferino Gaona Vega*
A N T R O P O L O G A
La msica
y la danza de
Lakapjkuyu
*
Profesor de educacin primaria y promotor cultural de la Unidad
Regional Norte de Veracruz-Instituto Veracruzano de la Cultura.
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Los ensayos se realizan uno o dos meses antes de la leta sostenida con el sombrero, de tal manera que no se
presentacin, aunque esto depender de los integran- les vea el rostro. El que va vestido de beb est envuel-
tes; por ejemplo, si son los mismos que participaron el to con una cobija, para acostarlo con ella en un petate.
ao anterior, con un mes de ensayo es suficiente, pero
cuando entran nuevos elementos es necesario hasta dos Instrumentos y sones
meses o un poquito ms. Los ensayos regularmente se
llevan a cabo una vez a la semana, sbado o domingo, Para ejecutar los doce diferentes sones solamente se
de 10:00 a 15:00 horas, o bien a partir de las 18:00 y ocupa el violn, y los ms relevantes son:
hasta las 24:00 horas, en funcin del acuerdo que haga
cada grupo. Antes de iniciar los ensayos se ofrenda en Sones para saludar.
el altar un vaso con agua, se enciende una veladora y se Lilakgatulan-Son para arrodillarse o para velar.
sahma con incienso. Son para persignarse.
El grupo lo conforman de 10 a 16 elementos, todos Xaliputum-Sones para bailar entre todos.
son varones, algunos adultos, otros jvenes; participan Xalichatunu-Sones para bailar individualmente.
tres tipos de personajes, xakgolo o xalikgolutsin, quienes Xalichatiyn-Sones para bailar entre dos.
representan al viejo o varn, xalitsikan o xalakachat, Xlalaktsikanan-Sones para los que van vestidos de
que van vestidos de mujer y xalimataranchin, que mujer.
representa al beb. Algunos grupos se forman en dos Lisukni-Son para simular que se enborrachan.
hileras: del lado derecho se colocan quienes van vesti- Son para el beb o mataranchin.
dos de varn y del lado izquierdo los que van vestidos Litapkin-Sones para despedirse en cada posada.
de mujer; en cambio, otros grupos se forman en tres Son para acompaar el nio Jess, y para la despe-
hileras, colocndose enmedio los que van vestidos de dida final en la capilla o templo.
mujer.
Representacin de la danza
Vestuario y utilera
L a danza debe presentarse el da 24 de diciembre, aun
Los que van vestidos de varn llevan puesta la ropa cuando desde hace mucho tiempo ha participado a
tradicional, calzn y camisa de color blanco; los extre- partir del da 16 de diciembre, fecha en que inician las
mos de los pies del calzn se acorta arrugndolos, vol- posadas; dura aproximadamente cinco horas, pues ini-
viendo amarrar con las dos cintas a cada extremo del cia a las 19 o 20:00 horas y termina despus de la
calzn, debajo de la rodilla, usando zapato botn. Sobre media noche.
la camisa llevan chaleco negro, un delantal conforma- El primer da, o sea el 16 de diciembre, todos llevan
do por un pauelo chico de diversos colores, ambos consigo una vela; antes de salir de la casa donde se re-
adornados con flecos amarillo, anaranjado o rojo, lo nen, primero encienden una veladora en el altar se
cual depende del gusto de cada grupo. Se cubren la sahma con incienso y se ofrenda un vaso con agua
cabeza con pauelo rojo floreado, usan mscara de natural, el cual no deben beber sino hasta el regreso de
madera pintada de color negro, con bigotes y barbas la posada. A continuacin todos se dirigen a la prime-
plateados. En la mano derecha llevan una sonaja ra casa donde se har la posada, y a partir de este
envuelta con un pauelo del mismo color rojo florea- momento cambian el tono de la voz para no ser reco-
do; anteriormente se ocupaba sonaja de jicarilla, ms nocidos, excepto el msico, pues los que van vestidos
por la actual escasez de esta planta algunos grupos uti- de mujer no hablan.
lizan sonajas de plstico. Los que van vestidos de mujer En la posada, primero entra el msico y empieza a
usan enaguas, blusa y quexqumetl de tela de encaje y tocar el violn, los danzantes permanecen afuera, cerca
la blusa de tela lisa, se cubren la cabeza con una pao- de la puerta, y a partir de este momento no dejan de
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A N T R O P O L O G A
agitar la sonaja; la msica inicia con en un lugar oscuro para que no les vean
dos sones para saludar tambin la cara, y en esos momentos el casero
llamados sones para llegar, y (dueo de la casa) los invita a tomar
luego se cambia por el son atole agridulce. A continuacin se
Lilakgatulan. Los msicos entran en bailan sones Xalichatnu intercalados
orden respetando la formacin, al con los sones Xalichatiyn. En las co-
tiempo de irse arrodillando, una vez reografas de los sones Xalichatnu por
que estn todos arrodillados se pro- lo general se empieza a danzar a partir
cede a tocar el son para persignarse, de un punto cntrico de derecha a
lo cual deben hacer uno por uno. izquierda, hasta formar un crculo y
Cuando se llega a reventar una de ah se regresan, y as reiteradamen-
cuerda del violn, o simplemente el te; en el caso del son Xalichatiyn se
msico no puede afinar su instru- plasman los cuatro puntos cardinales.
mento, los danzantes permanecen Lakapjkuyu representa la luz del da,
dentro de la casa sin dejar de agitar todo lo bueno, representa a Quetzaltc-
la sonaja. Se contina con la interpretacin de los sones atl Dios Luminoso, el seor de los cuatro puntos car-
que se bailan entre todos; a partir de ese momento, y dinales: Numen-Hombre-Ave-Serpiente-Energa.
solamente cuando se bailan los sones, la sonaja la mue- Cuando les toca el turno, los que van de mujer bailan
ven de manera trepidatoria al comps de cada son. solos, pero los que van de varn se colocan alrededor
La mscara y todo lo que es de color negro repre- acompaando con la sonaja. En el son Liskni, el capo-
senta al ave garrapatera, la sonaja se agita para calmar ral simula embriagarse tomando agua; Quetzalcatl, por
al nio Dios y tambin es para llamar a la lluvia. ser enemigo de los sacrificios humanos, es derribado del
Asimismo, al inicio de cada son los caporales que poder mediante una ebriedad con pulque a cargo de
van disfrazados de varn hablan en totonaco, repitien- Tezcatlipoca.
do lo siguiente: Para bailar el son del beb, en el suelo tienden un
petate para acostar al que desempea el papel del beb
Takgolatsin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .Compaero viejo o matarnchin, y todos los danzantes bailan alrededor
Ju . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Qu de dicho personaje.
Kakalakajuruu aylakawayakglh . . . . .Vamos a fregar Durante los recesos se invita a cenar a los danzantes,
a aqullos. en un lugar privado dentro o fuera de la casa para
Uju . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Est bien. que no les vean la cara; durante su participacin se les
debe tratar como verdaderas aves garrapateras y no
Al trmino de cada son hablan y repiten las dos fra- como personas.
ses anteriores, las dos ltimas cambian, por ejemplo: En virtud de que hay varios sones de esta danza, en
una posada no es posible bailarlos porque la duracin
Aykalakajuruu. . . . . . . . . . .Ya los vencimos de cada uno vara de dos a ocho minutos.
Uju . . . . . . . . . . . . . . . . . . S o as es. Al salir de la casa bailan los sones de la despedida,
y al terminar el msico deja su violn al lado de las
Existe dualismo, el bien y el mal, un Dios lumino- imgenes de San Jos y de la Virgen Mara; hasta hace
so Quetzalcatl y uno de la negrura, Tezcatlipoca, bre- algunos aos el casero se encargaba de trasladar el
baje amargoso por lucha del bien contra el mal, pues el instrumento a la sede de la siguiente posada, y as suce-
malo haba vencido al bueno. Este dilogo se repite en sivamente; sin embargo, actualmente ya no lo hacen
cada son que se baila; despus de haber bailado los por diversos motivos. Al regresar de la posada todos se
sones regularmente toman un receso, salen a descansar dirigen al lugar donde se renen, y una vez ah prime-
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ro beben el agua que haban dejado en el altar, se van lo acompaan con msica hasta el cementerio. En oca-
pasando uno a otro en orden hasta terminar la ltima siones a los familiares del difunto no les da tiempo de
gota, y por ltimo se quitan el vestuario de la danza. conseguir algn grupo de danzantes y lo dejan pen-
Durante las posadas, la danza se realiza de manera diente para el da del novenario; otras personas acos-
repetida, y la accin gira en torno a dos situaciones: tumbran hacerlo nicamente durante el sepelio, y otras
ms en cada cabo de ao; se dice que bailarle al cuerpo
1. Los sones que no se ejecutaron el da anterior, se del difunto-danzante es como llevar una constancia
pueden hacer al da siguiente mientras no sean las par- de que fue danzante, para que sea bien recibido al pasar
tes principales de la estructura de la danza. al otro mundo.
2. Durante los das de participacin algunos dan-
zantes se relevan, lo cual depende de las posibilidades y Problemas de la danza
condiciones de cada uno y se intercalan cada tercer da.
Como en el caso de otras manifestaciones de la cultu-
Para el da 24 de diciembre cada uno de los danzan- ra totonaca tradicional, la danza de Lakapjkuyu est en
tes lleva consigo una veladora y se dirige a la casa vas de desaparecer, lo cual se debe a cuatro razones
donde se festejar la Navidad. Una vez ah, entran y principales:
bailan normalmente, pero cuando anuncian que nace Por fallecimiento de los msicos y caporales. Aun
el nio Dios todos los danzantes se descubren la cara. cuando stos desean dejar relevos o sucesores, a los
Al salir de la casa con el nio Dios para llevarlo al tem- nios y jvenes no les interesa seguir practicando las
plo o a la capilla de la comunidad, los danzantes de danzas por diversos factores, entre ellos que los padres
Lakapjkuyu van al frente del grupo con la vista hacia no aconsejan a sus hijos sobre las tradiciones y cos-
el nio Dios; si el camino lo permite, los danzantes bai- tumbres. Esto se debe a que ya no se acuerdan de Dios
lan y retroceden al mismo tiempo, al llegar al lugar porque no sienten la misma necesidad, como era antes;
siguen bailando un poco ms, y antes de salir encien- ahora estn recibiendo apoyo econmico de programas
den su veladora y avanzan otra vez de reversa, con el gubernamentales y eso importa ms.
mismo son que acompaaron al nio Dios. Por migracin. Actualmente los integrantes de cada
En el lugar de reunin acuerdan la fecha para guar- grupo de danza son adultos, y la mayora son nios o
dar las mscaras, ya sea a los ocho o quince das des- jvenes estudiantes, que mientras van a la escuela par-
pus de haber terminado la fiesta; ese da se ofrenda ticipan en alguna danza de su comunidad; sin embar-
agua natural, aguardiente, caf con pan o comida. go, al terminar la secundaria o telebachillerato, por
Antes de retirarse, los danzantes finalmente vuelven a falta de empleo, se ven obligados a salir a las ciudades
bailar los sones Litapkin para despedirse, y todos de- en busca de mejorar su situacin econmica.
sean volverse a ver al ao siguiente. Por motivos de tiempo. El participar en la danza de
Lakapjkuyu por lo general no representa ningn pro-
Otros aspectos relacionados con la danza blema porque esta danza se practica durante las noches;
en cambio, las danzas de las fiestas patronales se realiza
Segn indica la tradicin, la participacin en este gru- en el da, cuando los nios y jvenes danzantes estn en
po de danza, as como en otros grupos, se debe mante- la escuela y sus maestros no les dan permiso de faltar.
ner durante cuatro aos consecutivos, despus de este Tal vez esta negativa se debe a que algunos maestros
tiempo ya depender de cada integrante si decide par- desconocen la importancia de esta danza dentro de la
ticipar de nueva cuenta en la representacin. cultura tradicional totonaca.
Cuando fallece un integrante de alguna de las dan- Por la introduccin de las sectas protestantes en la
zas, se invita al grupo en que haya participado para que regin del Totonacapan, quienes rechazan todo tipo de
le baile al difunto; si esto no es posible, por lo menos msica y danza.
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Mara Luisa de la Garza*
Martn de la Cruz Lpez Moya*
Efran Ascencio Cedillo*
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Centro de Estudios Sociales de Mxico y Centroamrica-Universidad de Ciencias y
Artes de Chiapas.
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repblica como parte del folclor nacional, y peridica- otros atractivos habituales de esas noches con estilo
mente de la mano de algunas compaas cerveceras norteo.
que, al son de esta msica, promocionaban sus pro- Al igual que en otras partes del pas, en los aos
ductos. Pero la msica de banda, que se inserta en el recientes la msica del Norte especialmente la msi-
rtulo mercantil de msica grupera, fue llevada hace ca de banda fue ganando presencia en las emisio-
apenas unos aos por la industria cultural masiva y, un nes de radio y los programas de televisin locales; poco
poco despus, paulatinamente tambin por los migran- a poco fue robndole tiempo a otros gneros en las fies-
tes que, voluntaria o involuntariamente, han regresado tas de quince aos y las bodas, hasta volverse protago-
a su tierra. nista en las fiestas de barrio y las noches de algunas
Tambin los que estn acostumbrados a marcar el discotecas.
paso han influido. Tenemos noticia de que a principios Se trata, entonces, de un fenmeno ya vivido antes
de los aos ochenta, integrantes de un regimiento de en otras latitudes y que incluso ha sido estudiado en
caballera motorizada que se haba desplazado a sus manifestaciones al otro lado de la frontera por
Comitn por la cuestin de la guerra en Guatemala y ejemplo, en Los ngeles, Tucson y Chicago, pero en
de los asentamientos de refugiados en Mxico solan Chiapas era bastante novedoso y adems presentaba
llevar a un grupo que tocaba msica nortea guapa- algunas caractersticas particulares, ligadas a la compo-
chosa del tipo de msica de Rigo Tovar, a decir de sicin de la sociedad chiapaneca y a su historia.
nuestro informante, y que a esos conciertos poda A travs de este artculo queremos presentar un pro-
asistir, y asista, el conjunto de la poblacin. Ms yecto de investigacin en curso, pero que tiene ya algu-
recientemente, en junio de 2008, algunos federales lle- nos pequeos resultados en cuanto a los cambios sociales
varon a San Cristbal de las Casas a un cantante cono- que la llegada masiva de estas msicas del norte ha
cido como El Capricho de Sinaloa para ofrecer un generado en Chiapas de ah los artculos, incluidos
concierto en uno de los espacios ms selectos de San tambin en este volumen, Del tambor y el pito a la tec-
Cristbal, y que fue promocionado intensamente por nobanda. El caso de Teopisca, Chiapas y Apropiacin
las calles principales de la ciudad. En esa ocasin, sin del espacio para el baile. De msicas paganas en atrios y
embargo, la entrada no era libre de hecho, el costo plazuelas de San Cristbal de las Casas.
del cover ya discriminaba bastante, pero los presen- En trminos generales, el proyecto impulsado
tes podan montar un toro mecnico y disfrutar de desde el Centro de Estudios Superiores de Mxico y
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Efran Ascencio Cedillo*
Mara Luisa de la Garza*
Martn de la Cruz Lpez Moya*
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De msicas paganas
en atrios y plazuelas de
San Cristbal de las Casas,
Chiapas
L a ponencia que ahora presentamos tiene que ver con el hecho de
cmo la calle, la plazuela y los atrios de iglesias de barrio son reivindica-
dos y reapropiados por jvenes que se organizan en grupos llamados clu-
bes de rodeo, como parte de una modalidad nueva de la escena del
espacio pblico de la ciudad que generan un estilo de vida marcado por la
proliferacin de urdimbres fsicas y virtuales. Son espacios que se constru-
yen a partir de entrecruzamientos y bifurcaciones en una escena de acto-
res heterogneos y llena de alteridades, en estadas efmeras, errticas,
eventuales: el viajero, el transente, peregrinos, extranjeros sin tiempo
para detenerse; pero tambin de grupos compactos que deambulan y se
atrincheran en espacios que rehacen en torno a ellos, con pautas regulares
y de confluencia diaria en realidades porosas.
Son espacios pblicos reutilizados en funcin de un uso y una percep-
cin social de los clubes de rodeo, distinta a la identidad tradicional esta-
blecida en relacin con las plazuelas o atrios de iglesias. Espacios que
negocian y confrontan los grupos de rodeo para
verlos como propios, personales, colectivos. Son
espacios informales de reuniones, aproximaciones
y exclusin, donde se configuran la solidaridad, las
marcas identitarias, las formas de sometimiento y
dominio, la creacin de jerarquas, canales de
comunicacin, o como proceso para conocer el
mundo. Son elementos de un espacio sin derecho
de propiedad ni exclusividad. No lo habitan o
moran, son espacios usados transitoriamente.
Concretamente en San Cristbal de las Casas
tiene lugar una confluencia de expresiones musica-
les entre los jvenes que transversaliza los gustos, el
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Centro de Estudios Superiores de Mxico y Centroam-
rica-Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.
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consumo y los modos de vida. Podemos encontrar duciendo con gran rapidez a lo largo y ancho de la ciu-
desde rastas, darkiss, hiphoperos y eskatos hasta viejos dad, especialmente en los barrios viejos y las colonias
hippies o neohippies identificados con el zapatismo y el populares. As, a los transentes y vecinos no les resul-
subcomandante Marcos; dentro del cosmopolitismo de ta extrao que al caer la tarde, cerca del anochecer, gru-
San Cristbal podemos ver altermundistas y un sinn- pos de muchachos atrados por el gusto de estas
mero de partidarios de organizaciones no guberna- msicas del Norte se renen a ensayar movimientos
mentales con fuerte ingrediente activista. Si a ello y rutinas de quebradita, pasito duranguense y, ms
aadimos la gran heterogeneidad social de la ciudad, recientemente, de cumbia texana.
encontramos que otro sector de jvenes construye un Se trata de jvenes de entre 12 y 25 aos, y que en
nuevo escenario musical que va normando y afinando grupos de diez a quince se congregan cotidianamente,
una muy reciente y singular forma de expresin corpo- despus de la escuela o del trabajo, en el corazn de los
ral en este contexto: el baile de quebradita, pasito barrios y colonias, especficamente en los quioscos que
duranguense y cumbia texana. Estos jvenes, agrupa- tienen la mayora de plazas o en los atrios de los nume-
dos en lo que denominan clubes de rodeo, han gene- rosos templos catlicos que hay por toda la ciudad. La
rado sus espacios en la ciudad de viejo cuo colonial finalidad de reunirse es bailar, practicar pasos, ensayar
para ir creando sentido a una prctica cultural hereda- coreografas originales para demostrar habilidad e ima-
da de una situacin de clase, una condicin de gnero ginacin ante los otros grupos diseminados por San
y una percepcin generacional. Esta confluencia y pre- Cristbal, y ganar las competencias o demostraciones
ferencia por unas msicas que, en principio, provienen que de vez en vez tienen lugar.
del Norte hace esquina con los medios de comunica- Hay una intencin consciente, entre los jvenes que
cin y el incremento exponencial de la migracin nacio- forman parte de estos clubes de rodeo, de establecer
nal e internacional de los chiapanecos, lo que ha dado una ruptura que podramos llamar generacional; se dis-
lugar a amalgamas singulares de tradicin y novedad en tancian, por ejemplo, de la marimba considerada en
lo relativo a formas musicales, expresiones corporales, Chiapas el instrumento tradicional y de las agrupa-
identidades sociales y usos de los espacios pblicos. Se ciones musicales de corte verstil, pero con sentido
van superponiendo formas musicales e identidades tropical, que predominaron en las dcadas de 1980 y
locales con una contemporaneidad transnacional, pero 1990,1 para bailar ritmos y gneros cuyo comn deno-
tambin tiene un acento y un uso poltico de coopta- minador es un tempo mucho ms rpido.
cin. En este sentido, estas msicas del Norte estn Puede decirse que a los clubes de rodeo los mueve
generando en el sur del pas unas dinmicas que ponen lo que est de moda, lo que predomina en la televisin
en juego estrategias que ciertamente son relacionales y y la radio, lo que les gusta a sus amigos, al novio o
de mercadotecnia relacionales para los sujetos que las novia. Pero, cmo discriminan o filtran el abanico de
escuchan y las bailan y de mercadotecnia para los acto- ofertas musicales para centralizar sus preferencias en la
res econmicos, tanto productores como difusores y onda grupera y no en otro gnero o tendencia musi-
consumidores, pero tambin implican las polticas cal? Cmo estas msicas, consideradas populares en
del cuerpo y el cuerpo de la poltica tan atenta siem- sus contextos culturales, sociales y geogrficos es
pre para usar en su provecho las iniciativas de los ciu-
dadanos, particularmente de los jvenes. 1
Es el caso de los grupos Crisol y Seorial, que dominaron la
Esta prctica juvenil, que en su forma colectiva es escena local y hasta regional en esas dcadas. En San Cristbal se
bastante nueva practicados ocasionalmente de forma contaban entre los grupos mejor cotizados y de mayor prestigio.
individual, entre jvenes que de cuando en cuando Tambin han sido muy importantes conjuntos marimbsticos
los disfrutaban con una pareja de gusto afn, dichos como Marimba Lupita, Hilos de Plata o Frenes. Estas dos ltimas
llevan nombres de canciones de la autora de los hermanos
bailes ya tienen ms tiempo, el mismo que estos ritmos Domnguez, msicos de esta ciudad que tuvieron xito internacio-
llevan calando en el gusto musical, se ha ido repro- nal durante la segunda mitad del siglo XX.
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decir, en los estados del norte de la repblica y del sur de espectculos, musicales, tienen en su programa-
de Estados Unidos han avanzado hacia el sur y des- cin central a la onda grupera, como ellos mismos
plazado a otras msicas populares en el Sureste de la han denominado. En este sentido, el papel de la
Mxico? stas son algunas de las preguntas que nos televisin
hemos planteado en la investigacin. En ese sentido,
Safa indica que lo popular supone la diferencia y la [...] es introducir un dispositivo de procesamiento de
fragmentacin; por lo mismo, si bien la modernidad- informacin, colectivo y concentrado, en los hogares de
mundo se basa en el consumo individualizado, se todo el mundo. Aadiendo el componente visual a la
requiere estudiar las estrategias diferenciales de apro- base existente en las redes de radio, la televisin, pese a ser
piacin de estos productos culturales y las nuevas for- un medio unidireccional, instala un tipo de memoria
mas en las que se construye la distincin y el gusto colectiva activa en la cultura. La televisin extiende el
pensamiento privado al mbito colectivo reproduciendo
masificado.2
en una pantalla externa nuestras principales combinacio-
Un bailarn del Club Rodeo Santana, ubicado en el
nes sensoriales para crear un sentido interno [] La tele-
barrio de La Merced. expresa cul fue el papel peda-
visin proporciona un referente comn implementado
ggico de la televisin para aprender el baile de la que- por tres accesos sensoriales fundamentales: el odo, la
bradita: vista y la percepcin kinestsica nuestra capacidad para
Aprendimos viendo; as, con la vista, porque mirbamos reconocer, sin mirar, la posicin de nuestro cuerpo.3
en la tele, as, en Vida TV, all se miraba cmo empeza-
ban a bailar quebradita y todo; entonces, all es donde En los clubes de rodeo qu tanto se disputa y
bamos viendo cmo iban los pasos ms o menos, y ah negocia en materia de preferencias, gustos, consumos,
es donde bamos surgiendo y vamos pa arriba! Desde all percepciones e imaginarios, y se resisten ante el anqui-
aprendimos lo indispensable; ahora s [dijimos] vamos a losamiento de lo aejo, lo tradicional, lo vuelto con-
la creatividad, [ahora s bamos a imaginar nuestros pro- vencional a la vuelta de los aos y que ha perdido
pios pasos]. frescura y razn de ser para estos jvenes? Siempre hay
un margen de tensin entre los actores, entre los gru-
La televisin es uno de sus referentes formadores y pos de pertenencia y sus referentes de clase y las din-
aspiracionales, y ahora todos los programas de revista, micas socioculturales contemporneas y del pasado,
donde se negocia y se resiste, donde se sopesa y valora,
2
Patricia Safa Barraza, El concepto de habitus de Pierre
Bourdieu y el estudio de las culturas populares en Mxico, en 3
Derrick De Kerckhove, La piel de la cultura. Investigando la
Revista de la Universidad de Guadalajara, nm. 24, 2002. nueva realidad electrnica, Barcelona, Gedisa, 1999, pp. 79-80.
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donde se calculan respuestas y acciones. Al preguntar- la escuela se estaban imaginando algo distinto para ese
les a un grupo de jvenes de un club de rodeo si bai- 20 de noviembre:
laban marimba, antes de responder emitieron, una risa
En San Cristbal no sonaba mucho la quebradita, enton-
cmplice, entre sardnica y de extraeza: No, s,
ces lo que se hizo era inventar algo nuevo aqu en San
bueno, ms o menos. Y anticipndose a la posible acu-
Cristbal y ms que nada el CBTIS [Centro de
sacin de ir en contra del arraigo de la marimba, con-
Bachillerato Tecnolgico Industrial y de Servicios]. Se
cluyeron enfticamente que bailan un poco de todo. venan muchas chavas del CBTIS a decirnos, ms que nada
Sin embargo, para no ser sorprendidos en contradic- chavos [para que hiciramos algo de ese baile]. As, el
cin, aclararon que bailan cuando llega una banda compa Marco dijo que saba un poco de quebradita, mi
como las de Teopisca, es decir, tecnobandas.4 hermano saba un poco y Luna tambin, entonces pedi-
Helena Simonett, en su trabajo sobre la revitaliza- mos apoyo con ellos para que nos ensearan a bailar, y ya
cin de la msica de banda, refiere que a principios de lo poco que sabamos pues se fue incrementando e
de los aos noventa, en el occidente y norte de incrementando y salimos a desfilar. De ah el Club per-
Mxico y en el sur de Estados Unidos la tecnobanda maneci unido y hasta ahora seguimos dndole [dos aos
hall el lugar, el tiempo y las circunstancias correctas despus].
[para su eclosin]: un pblico joven, susceptible y
propicio para que este ritmo nuevo, sofisticado, vivaz Estos jvenes, que primero se preocuparon por
y bailable se convirtiera en un estilo de vida. De innovar localmente, decodificaron tambin de mlti-
acuerdo con esta autora, las primeras grabaciones ples formas sus espacios de reproduccin cotidiana,
consideradas de tecnobanda se realizaron en 1994 en muchas veces marcados por contrastes, asimilaciones,
la ciudad de Guadalajara.5 Nosotros podramos decir conflictos, desigualdades y desventajas generacionales y
que quince aos despus se conjugaron la industria tnicas: ya no somos los mismos inditos de antes que
cultural, la migracin y una auto-percepcin genera- no bailaban nada, refiere uno de ellos.
cional para que arraigara aceleradamente en el gusto Los bailarines de San Cristbal se han enfrentado en
local la msica de banda tecnificada. batallas de quebradita y pasito duranguense con
La organizacin de los grupos de rodeo implica un parejas o escuelas de baile de la ciudad de Tuxtla
fenmeno participativo y expresivo de espontaneidad, Gutirrez, donde propiamente no existen clubes de
donde se exhiben las habilidades dancsticas, la amis- rodeo pero s hay bailarines profesionales que ofertan
tad, el reconocimiento y el afn de distincin al crear coreografas de este estilo de baile en centros nocturnos
espacios propios de cotidianidad que van alimentando de la ciudad: [all] tienen un antro especial que se
el sentido de pertenencia en el espacio social. llama Baby, y en la Baby pues bajan [ponen msica] un
En San Cristbal de las Casas, la primera demostra- poco de todo y se dedican ms a la banda. O sea, all
cin pblica de un baile de quebradita interpretado estn ms aplicados, la banda, la banda. Ya llevan
colectivamente fue para el desfile del 20 de noviembre ms aos y tienen ms experiencia.
de 2006, fecha en que las escuelas del nivel bsico y El nfasis: all tienen un antro mientras en San
medio superior tienen una participacin activa me- Cristbal ensayan en la calle marca su diferencia en
diante rutinas deportivas y artsticas. Segn narr un relacin con grupos de contextos socioculturales y eco-
miembro del Club Rodeo Santana, entre los amigos de nmicos distintos, en trminos de la construccin de
sus identidades colectivas y regionales. Sobre esta rela-
4
Msica interpretada con teclados o sintetizadores. Teopisca, cin con los tuxtlecos, dicen ellos: [...] quieren venir a
ciudad mediana de los Altos de Chiapas, es donde ms se han crea- imponer aqu cmo se baila la quebradita. Aqu no
do agrupaciones musicales con este estilo. nos vamos a dejar [...], pues como cualquiera, nadie se
5
Helena Simonett, En Sinaloa nac. Historia de la msica de
banda, Mazatln, Asociacin de Gestores del Patrimonio Histrico va a dejar que nos vengan a tratar como criaturas, tene-
y Cultural de Mazatln, 2004, p. 203. mos que dar la cara.
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La red tambin les permite actualizar- rias que son la energa presente de la masa.
se musicalmente y tener noticia de las Asimismo, en sus computadoras
diferentes bandas y agrupaciones. Del manipulan las piezas originales de
celular aprovechan su portabilidad, ya msica nortea para acelerarlas. Esto
que simplemente descargan e intercambian msica en es, realizan versiones ms rpidas de las canciones, el
archivos MP3 con sus piezas favoritas. En los ensayos, ritmo se altera para dar mayor celeridad segn las
con prender el telfono les basta para bailar sus core- necesidades rtmicas durante la creacin de sus core-
ografas en el espacio pblico. Muchas veces as lo ografas. As, la velocidad rtmica como criterio de
hacen, ya que las juntas de vecinos encargadas de gusto musical entre muchos jvenes queda reafirma-
administrar las plazuelas o el cura les prohben o da por un integrante de la banda La Surea de
limitan su estancia. Se les pretexta el ser escandalosos Teopisca: A m me gusta ms la quebradita porque
o, simple y llanamente, que toman la electricidad del tiene un ritmo ms loco, ms acelerado. Por ello las
quiosco, razn por la cual a veces les imponen una versiones ms rpidas las realizan sobre todo cuando
cuota como cobro de la luz: Hay veces que nos dan quieren combinar la quebradita y el pasito duran-
el sonido [de la plazuela], a veces que se molestan los guense, para hacer un hibrido conocido como
de la Junta, a veces que no nos dan electricidad, no quebraguense, estilo que interpretan, bandas como
nos dan corriente. [Por eso] estamos bailando con Maqcizo Musical.
celulares. La mayora [usamos] Sony Ericsson. S, que Estos grupos de jvenes reunidos en clubes de
suene. Algunos traen bocinas algunos no. rodeo como Santana, Tierra Brava, Mercedes Dance,
Para los integrantes de los clubes de rodeo es Halcones, Sangre de Oro Dance, Diablillos, Vaqueros,
importante el uso y manejo de Internet, puesto que en San Antonio, Texcoco, Escorpions Rfaga, Unicornio,
la pgina web de Youtube, colocan sus videos de con- Potrillos de Oro, Tierra Santa expresan que quieren
ciertos y competencias, especialmente de quebradita. aprender a bailar y competir; por ello es normal que
Tambin suelen bajar canciones de pasito duran- alguno de los integrantes tome el papel de lder so-
guense y cumbia texana que comparten entre s bre todo por sus habilidades dancsticas y para crear
mediante la tecnologa bluetooth del celular. La red les nuevos pasos, responsable de coordinar, coreogrfi-
ha permitido generar una organizacin mediante la camente al club. Adems, aseguran que as quieren
cual establecen vnculos con otros grupos de baile, pro- aprovechar su tiempo: en una actividad sana para no
gramadores y DJs del resto de la repblica; todo tiene perderse en el alcohol y las drogas. Se retan para ver
que ver con la manera de cmo se mueve, consume y cul rodeo es mejor, lo cual repercute en la autoestima
circula esta msica entre clubes de rodeo. La aplica- de sus integrantes. Pero ganando o perdiendo se alien-
cin cotidiana de estas tecnologas de comunicacin les ta la cohesin del grupo. Les gusta lucirse y sentirse
ha permitido generar una organizacin social que no se reconocidos.
queda nicamente en el barrio, la plazuela o el quios- Vemos en tales discursos que el uso y apropiacin de
co, sino que sus blogs y chat rooms crean interrelaciones los espacios sociales-fsicos de estos clubes de rodeo se
en las que se emula, critica, departe y se socializa con mantiene una circunstancia teleolgica para entender
otros. Con el ciberespacio, es un hecho, amplan y la vida y afrontar el tiempo, la cotidianidad. Son ras-
reconfiguran su espacio tradicional. Buena parte de lo tros de esperanza, de expectativa, son grietas para sanar
que sucede en la vida pblica del espacio tradicional traumas y sufrimientos. Se tejen historias reales o ficti-
tambin es llevado al espacio virtual. cias, convergen miradas aspiracionales y mitos funda-
Es precisamente lo que consigna Jess Martin Barbero: cionales; quiz ilusiones temporales en el trnsito de su
ahora las masas, con ayuda de las tcnicas, hasta las cosas adolescencia, relatos individuales y sociales inconclu-
ms lejanas y ms sagradas las sienten cerca. Y ese sentir, sos, en los que se bosqueja lo ms cercano a los mrge-
esa experiencia, tiene un contenido de exigencias igualita- nes de sus utopas.
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Martn de la Cruz Lpez Moya*
Mara Luisa de la Garza*
Efran Ascencio Cedillo*
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A
saba tocar nada [] De este modo fue como empezamos, en
lugar de que fuera con tambor y pito, las peregrinaciones ya des-
pus fueron acompaadas con la banda tradicional.1
*
Centro de Estudios Superiores de Mxico y Centroamrica-Universidad de Ciencias
y Artes de Chiapas.
1
Entrevista con Antonio lvarez Jimnez, realizada en Teopisca, Chiapas, el 3 de julio
de 2008.
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Porque el estilo que sale del corazn es asentado, ale- vales culturales y, otras, contratadas por los propios
gre, a la manera de uno [] En la banda tradicional se organizadores de los bailes populares. Dos bandas de
toca desde el corazn, es con sinceridad y no como la esta localidad la propia banda San Agustn y
grupera. Vakeros Banda han participado en programas de
Don Antonio tampoco comprende las nuevas for- televisin con transmisin nacional, lo que les ha dado
mas de interpretar las piezas musicales, ya que le resul- una proyeccin inusitada.
ta inconcebible que no se toquen las piezas completas. Al tiempo que ha crecido la demanda de la msica
Y menos an comprende que ya no haya ese espritu de que se oferta en Teopisca ha crecido tambin el nme-
entrega total, casi de sacrificio: ro de agrupaciones musicales, cada banda busca distin-
guirse de las otras y proyectar un estilo que la posicione
En la banda tradicional tocamos desde que empieza la mejor entre la poblacin. Son diversas las estrategias
cancin hasta que termina y, en la grupera, no; slo tocan que los msicos despliegan para diferenciarse, aunque
partes. Entonces, ya no queran trabajar, queran ganar la sin duda el primer rasgo diferenciador es el gnero
paga slo por hacer partecitas [] Antes era mucho musical que interpretan mayormente: bien sea banda,
mejor. No como ahora que nos contratan por cinco horas ritmo duranguense o cumbia texana y otras tonadas
y se tocan cuatro [] En aquel entonces nos contrataban ms norteas. Tambin se distinguen, por supuesto,
hasta por 60 horas. Ya nuestras bocas estaban bien raja- en el nmero de elementos que las integran, lo que
das, agarrbamos el trago, pero slo para enjuagarnos, repercute en el costo de su contratacin: en las ms
porque se nos entuma y nos sala sangre. grandes participan entre 14 y 18 msicos, mientras
los grupos pequeos cuentan al menos con seis inte-
Antes de retirarse, don Antonio fue quien alent a grantes. Pero a medida que se van consolidando bus-
varios jvenes para que fueran msicos, y stos crearon can tener mejores elementos tcnicos de luz y
posteriormente sus propias bandas. Por su agrupacin sonido, por ejemplo y forjarse una imagen que los
pasaron tambin msicos de otros gneros que ah haga reconocibles, ya sea por
aprendieron a tocar los instrumentos propios de una particularidades de su atuendo,
banda. Este papel de impulsor del gnero se le recono- su forma de establecer la relacin
ce, aun cuando l ya casi no reconozca el gnero que le con el pblico o la actuacin que
dio fama en su localidad. realizan en el escenario, ya que
con frecuencia los msicos reali-
Resonancias de Teopisca zan coreografas en conjunto o
presentan demostraciones de
A ctualmente en Teopisca existen 15 bandas. Todas baile.
cuentan con un cantante; algunas conservan unos La mayora de estas bandas
pocos instrumentos de viento y otras slo tienen ins- han grabado discos en estudios de
trumentos electrnicos. Curiosamente, la nica banda Comitn o de San Cristbal, y
que conserva una dotacin exclusiva de instrumentos sus producciones se difunden en
acsticos es la banda San Agustn, la que surgi de la las radios locales que transmiten
primera escisin de la banda San Antonio. programas de msica grupera. Al-
Esta riqueza musical en Teopisca ha hecho que sea el gunas de las bandas cuentan con
lugar que abastece en gran medida la demanda en clubes de fans tanto en Teopisca
Chiapas. Muchas de estas agrupaciones han viajado como en San Cristbal. En esta
tambin hacia otros estados del Sureste mexicano y a ltima ciudad suelen tocar du-
ciudades de Guatemala, algunas veces llevadas por el rante las competencias de que-
gobierno estatal para representar a la entidad en festi- bradita y pasito duranguense que
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