0% encontró este documento útil (0 votos)
535 vistas20 páginas

Aladino PDF

Cargado por

Franco Scarvaci
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
535 vistas20 páginas

Aladino PDF

Cargado por

Franco Scarvaci
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Las Mil y Una Noches FACT) See aL as = uentos clasicos Aladino y la lampara maravillosa / adaptado por Liliana Viola. - 1%. ed. - 2° reimp. - Buenos Aires : Colihue, 2010. 16 p. : il. ; 22x16 cm. — (Cuentos clasicos Colihue) ISBN 978-950-581-493-0 1, Literatura Infantil y Juvenil en Castellano I. Viola, Liliana, adap. CDD 868 Modos los derechos reservados. sta publicacién no puede ser reproducida, total o parcialmente, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperacién de informacién, en ninguna forma ni por ningiin medio, sea mecinico, fotoquimico, electrénico, LATGTOEORIK magnético, electrodptico, por fotocopia o cualquier otro, sin ey permiso previo por escrito de La editorial. Solo se autoriza la reproducién de la tapa, contratapa, pagina de legales, completas, de la presente obra exclusivamente para fines promocionales o de registro bibliogrétfico. 1 edicién / 2" reimpresion ISBN 978-950-581-493-0 © Ediciones Colihue 8.R.L. Ay, Diaz Vélez 5125 (C1405DCG) Buenos Aires - Argentina ecolihue@[Link] [Link] Hecho el depésito que marca la ley 11.723 IMPRESO EN LA ARGENTINA - PRINTED IN ARGENTINA Las Mil y Una Noches Aladino y la ldmpara maravillosa Version de Liliana Viola Dibujos de Mima Castro @ cuentos cldsicos colihve Erase una vez, alli donde late mas fuerte el coraz6n de Bagdad, un pobre nino llamado Aladino. Tan pobre era que hasta los mendigos dejaban en su puerta algo para comer. A veces se escapaba de la escuela para jugar en el gran mercado. Y en eso estaba, cuando un misterioso forastero, después de observarlo mucho, se le acercé: -éDo6nde esta tu padre? —Ha muerto. -éCual es tu nombre? —Aladino. El forastero se larg6 a llorar y, cuando faltaba una lagrima para que inundara el mercado, continud como si nada: —Querido sobrino, he venido para cuidarte. —Mi padre no dijo que tuviera un hermano. -éNo? éTe dijo, acaso, que naciste para ser rico? Ahora te lo digo yo: desde majfiana trabajards con tu tio Salim y nunca tendras hambre. Al dia siguiente Aladino salié temprano para cumplir con su nuevo trabajo. Apenas lo vio llegar, el forastero lo arrastr6 de una oreja por el desierto hasta llegar a un punto idéntico al resto. El hombre escarb6 en la arena como un perro que extraha su hueso, pronuncidé palabras raras y, como por arte de magia, abrié un profundo pozo. —Bajaras y traerds una vieja lampara de aceite. De lo contrario moriras. Dicho esto, le dio a Aladino-un empuj6n tan fuerte que lo hizo bajar cien pasos de camello. Abajo lo esperaba un tesoro iluminado por una lampara vieja. —Damela —dijo el hombre hundiendo su mano en el pozo. —-Primero quiero salir. —Primero la lampara. Aladino comprendié que no solo habia caido en un pozo, sino en una trampa. El forastero, que no era su tio sino un viejo brujo, quiso arrebatarle la lampara y en la pelea perdio su anillo. Al ver que el chico no se la daria, tap6 con una piedra la boca del pozo, y se alej6 echando maldiciones. Aladino quiso llorar por haber sido tan tonto, pero tuvo que llorar porque estaba a punto de morir. Una lagrima cay6 sobre el anillo y, mientras la secaba distraidamente, broté un genio diminuto: No soy de oro aunque brillo. Dos deseos te concedo. Soy el genio del anillo y adonde quieras te llevo. -iA casa! -dijo Aladino, que al instante estaba contandole a su madre sus desventuras. “éQué secreto guardara esta lampara?”, pensé la mama, quien en cuanto la froté para limpiarla vio salir un genio hecho de humo que dijo asi: -De la lampara magica soy el esclavo y, desde este instante, Aladino es mi amo. De todos tus deseos, pide el mas fuerte. No concedo dolor y mucho menos muerte. -iComida y postre! —dijo Aladino. Y nunca mas falt6 el alimento en esa casa. Afos después, cuando Aladino alcanzo la edad de enamorarse, vio de lejos a la joven Halima, la hija del sultan. Y se enamoré. Su madre fue a pedir la mano, pero regres6 desconsolada. El sultan habia dicho: -Si el amor de su hijo es tan grande, me lo demostrara con un presente: 40 caballos, 40 jinetes y 40 bolsas de oro. Aladino entonces froté la lampara. El genio, feliz de procurar otra cosa que manjares, cumpli6 a la perfecci6n con el pedido. Ademas construy6, justo frente al palacio del sultan, uno diez veces mds grande. Cuando el sultan se asomé a su ventana, comprendié que el amor de Aladino era muy poderoso y celebré6 la boda esa misma tarde. Aladino y Halima vivieron muy felices. Pero cierto dia en que Halima estaba sola, paso un mercader ofreciendo cambiar lamparas nuevas por viejas. Halima le dio la que tenia pensando que estaba haciendo un buen negocio. El mercader, que no era otro que el maléfico brujo, froté la lampara y orden6 al genio que llevara el palacio entero, con la princesa adentro, hasta su lejano pais. Cuando Aladino regresé y no encontr6 su palacio quiso llorar por no haberle confiado a Halima la verdad, pero tuvo que llorar porque se habia quedado completamente solo. Entonces record6 que le quedaba un deseo en el anillo: “iDeseo mi castillo!” Eso no es nada sencillo. Mi poder es mas pequerio. Te llevo hasta allt, mi dueno. No puedo mover castillos. Y asi fue que Aladino lleg6 hasta donde estaba prisionera Halima. Los dos tramaron un plan que se cumplié esa misma noche: Halima invit6 al brujo a tomar una copa de vino envenenado y de ese modo Aladino recuperé su lampara. Soy el esclavo de la lampara de aceite. Y si mi amo es Aladino, soy esclavo con suerte. No tardes mas. Pide pronto el deseo que yo también volver a‘casa quiero. Y asi fue que regresaron al corazon de Bagdad donde durante toda su vida Aladino gobern6é como un sultan justo, con la ayuda de Halima y de la lampara maravillosa. Cuentos Clasicos Colihue Versiones de Liliana Viola El gato con botas / Charles Perrault Los mtisicos de Bremen / Hermanos Grimm Caperucita Roja / Hermanos Grimm La Cenicienta / Charles Perrault Ali Baba y los cuarenta ladrones / Las Mil y Una Noches La Bella Durmiente / Hermanos Grimm Aladino y la lémpara maravillosa / Las Mil y Una Noches El zapatero y los duendes / Hermanos Grimm Blancanieves y los siete enanitos / Hermanos Grimm Pulgarcito / Charles Perrault Ricitos de Oro / Anénimo britdnico El patito feo / Hans C. Andersen Epaminondas / Anénimo estadounidense El soldadito de plomo / Hans C. Andersen Hansel y Gretel / Hermanos Grimm El flautista de Hamelin / Anénimo aleman ta ec ce 2000 eemplares se tri de imprimir en AI Sur Produceiones Grafieas SRI. MCV iae 468, Bivins ines cen, on octubre de 2010 «De la lampara magica soy el esclavo y, desde este instante, Aladino es mi amo. De todos tus deseos pide el mas fuerte. No concedo dolor y mucho menos muerte.» [Link]

También podría gustarte