ESCORPIÓN
ESCORPIÓN
BANO
Originario del Este de frica, su dura madera, negra (con la corteza gris)
siempre fue muy apreciada por los egipcios. Se denomin por los
egipcioshbny de donde, curiosamente, procede la palabra inglesa ebony.
Por su asociacin con el color negro, se emple para la fabricacin de una
gran cantidad de muebles y estatuas de tipo funerario y se relacion con el
trono de Ra, cuando ste se encuentra a la cabeza de la Enada .
ELECTRUM
Como es evidente, la palabra electrum procede del latn, a partir de un
vocablo griego (elektron).
El electrum era una aleacin muy utilizada por los antiguos egipcios,
compuesta de oro y plata. Es una aleacin natural, frecuente en los
depsitos aluviales de oro.
Segn Plinio (XXXIII:23) cuando la aleacin tena menos de un 20% de plata
se la denominaba oro, mientras que cuando el contenido era superior se
consideraba electrum.
Su color es ms claro que el oro y se emple, entre otras cosas para
recubrir la parte alta de los obeliscos e incluso parece que algunos fueron
recubiertos en su totalidad.
Por su color y por emplearse como recubrimiento de obeliscos, el electrum
poda tener cierta conexin con la luminosidad del Sol.
El cuerpo fsico
Era aquel que deba ser momificado y que los egipcios denominaron Jat.
Para disfrutar de una vida inmortal en el Ms All, era necesario que al
fallecer se sometiera el cuerpo a un proceso de deshidratacin (inducida
por natrn) que facilitara su pervivencia incorrupta. Este acontecimiento
pretenda rememorar, en el cuerpo de cada difunto, los mismos ritos que se
haban celebrado a la muerte de Osiris, facultando as su vida eterna e
imitando de forma artificial la desecacin natural que se produca en el
Predinstico, cuando los cuerpos eran enterrados directamente en la arena.
Con la inclusin de sarcfagos y de salas en la tumba, el aire penetr en el
enterramiento y esto produjo que en los cuerpos se desencadenase el
proceso de putrefaccin. Fue entonces cuando los egipcios sintieron la
necesidad de inventar un mtodo artificial que obtuviera la
incorruptibilidad del soporte material que haban tenido en vida y que
iban a seguir utilizando tras la muerte.
El cuerpo servia de soporte al Ka y este elemento espiritual necesitaba
reconocer el lugar al que haba pertenecido.
El corazn
Era la vscera ms importante del hombre y como tal no se retiraba del
interior del cuerpo en el proceso de la embalsamamiento. Los egipcios le
denominaron ib o haty. El corazn cumpla funciones similares a las que hoy
sabemos realiza el cerebro. Era la sede de los pensamientos, tanto buenos
como malos, el que proporcionaba la libertad de accin y el responsable de
los actos que se cometan en la tierra. Como tal, era el que deba ser
juzgado en el Ms All en la Sala de las dos verdades, presidida por Osiris.
All, en una balanza se pesaba, actuando como contrapeso la pluma de la
justicia que encarnaba a la diosa Maat. En el caso de que el corazn fuera
ms pesado que la pluma, inmediatamente sera devorado por un
monstruo, la diosa Ammyt, eliminando toda posibilidad de vida eterna.
Para garantizar el paso por el mencionado tribunal y como medida de
seguridad, sobre el cuerpo de la momia se colocaba un escarabajo,
denominado escarabeo o escarabajo de corazn, que llevaba grabado el
captulo 30 del Libro de los Muertos, as se consegua que ste no testificara
en contra del fallecido, delatando los pecados que haba cometido en la
tierra. El poder del corazn incumba tambin labores creadoras y como tal
lo encontramos en la llamada Teologa Menfita, en la cual el dios Ptah crea
gracias a haber pensado con el corazn.
El aj
El ka
Era uno de los elementos espirituales del hombre. Se represent mediante
dos brazos que se elevan verticalmente formando un ngulo recto y que
terminan en manos. Pese a haber sido traducido de forma incorrecta como
espritu, este elemento es el que posibilitaba la vida del individuo y como
tal lo tenan tanto los vivos como los difuntos o los dioses. Se creaba a la
vez que el cuerpo, como un elemento gemelo.
El Ka necesitaba alimentacin y bebida para subsistir tras la muerte, as
como contar con elementos materiales que pudiera reconocer tras la
muerte: el cuerpo o una estatua. Por ello, como habitculo del ka, el egipcio
momificaba el cuerpo y colocaba estatuas que reproducan sus facciones en
el momento de mayor esplendor fsico. Sin embargo el ka no tena
movilidad y necesitaba al ba para poder alcanzar la parte espiritual de las
ofrendas que se entregaban diariamente en el culto funerario. La
eliminacin del ka supona la muerte definitiva y la imposibilidad de
disfrutar de vida eterna. Para los egipcios los templos, los dioses, las
tumbas, etc, tambin disponan de ka.
El ba
Es otro de los elementos espirituales que formaban al hombre y que
tambin fue mal traducido como alma. Estamos ante una fuerza
exclusivamente funeraria y que tena movilidad. Gracias al ba, el ka reciba
la esencia de las ofrendas ya que este ltimo era el que poda desplazarse
hasta las mesas de ofrenda para absorber su sustancia espiritual y
hacerla llegar al ka. El ba se represent mediante la imagen de un halcn
con cabeza humana que reproduca los rasgos del difunto. Encarn la
posibilidad del fallecido para desplazarse tras la muerte y gracias a l el
difunto poda convertirse en cualquier forma y tomar cualquier apariencia
que pudiera necesitar.
En el momento de la muerte el ba abandonaba el cuerpo y ascenda al
cielo, pero al llegar la noche deba retornar a la tumba para descansar en el
cuerpo. Adems, el ba poda salir de la tumba y deambular a su antojo. Era
l el que sala a travs de la Estela de Falsa Puerta y visitaba la tierra que el
difunto haba amado, pero no era parte indisoluble del hombre sino que
formaba uno de los elementos del ser. Es decir, que pese a no tener una
dependencia total del cuerpo del individuo, s lo necesitaba en algunos
momentos.
Como ocurre con el ka, segn el pensamiento de los egipcios, los dioses, los
templos, las estatuas y las tumbas tambin tenan ba e, incluso, algunos
animales que sirvieron como manifestacin divina de divinidades concretas
fueron entendidos como el ba de esos dioses ya que reciban las ofrendas
terrenales destinadas a ellos.
El nombre
Realmente fue un elemento importantsimo. Para los egipcios la falta de un
nombre concreto implicaba directamente la no existencia y por ello tanto
los reyes, como los personajes privados o los dioses, hicieron inscribir los
suyos sobre toda clase de soportes.
El nombre llevaba implcito la esencia del ser y como tal era un instrumento
poderoso. Como medida de seguridad los dioses contaban con nombres
secretos, para protegerse de otros dioses que, conociendo, su verdadera
identidad podran hacerse con un mayor poder.
Todo en Egipto deba poseer un nombre propio para tener una existencia
real: tumbas, templos, hombres, animales y plantas (como manifestaciones
divinas), etc.
Cuando los egipcios queran eliminar de forma mgica a un personaje que
haba reinado se limitaban a borrar el jeroglfico que contena su nombre de
todos los lugares donde se haba inscrito entendindose que de este modo
se restauraba el orden que en algn momento se haba roto. As ocurri por
ejemplo, con Hatshepsut, Ajenatn. Eliminar el nombre de un antecesor
sobre la superficie de un templo o de una estatua y colocar del usurpador
en su lugar, llevaba a que ese soporte material pasara de forma mgica a
ser propiedad automtica del segundo.
La sombra
Es curioso pero no extrao, que la sombra sea una de las partes del ser y
que est representada en un buen nmero de monumentos funerarios. En
momentos puntuales puede estar acompaada del ba, pese a estar
tradicionalmente unida a la tierra. Los egipcios la denominaron shuyt. Se
represent mediante una forma humana de color negro y fue un elemento
de proteccin muy eficaz. Los habitantes del Valle del Nilo entendieron que
era una especie de doble en negativo del hombre, totalmente semejante a
l y especialmente rpido
El sejem
Bajo este nombre encontramos dos conceptos: un cetro y una fuerza
inherente al hombre. En este sentido personifica la energa del espritu
divino, es decir, del fallecido convertido en un dios.
El heka
Tambin bajo este nombre encontramos tres conceptos: un cetro, un dios y
una fuerza, que en este caso est asociada a la magia. El difunto
precisaba esta fuerza energtica, que provena de su propia personalidad,
para defenderse de los enemigos que pudieran querer interrumpir su paso
por el peligroso mundo del Ms All, antes de alcanzar la sala donde su
corazn deba ser.
ENADA
Ennea es la palabra griega que sirve para designar un grupo de nueve
cosas. De esta voz deriva la que actualmente utilizamos con el mismo
sentido y en la mitologa egipcia sirve para hablar de un conjunto de dioses
agrupados que forman una familia divina. Este grupo fue denominado por
los antiguos egipcios pesdyet.
La ms importante y la nica que realmente agrupa a nueve deidades fue
la de la ciudad de Helipolis en contraposicin con Hermpolis con 8 dioses,
Menfis cuyos componentes son los miembros y los rganos del dios Ptah (su
corazn, su lengua, etc) o Tebas, donde la Enada de Karnak en tiempos de
Hatshepsut inclua a Amn, Montu, Atum, Shu, Tefnut, Gueb, Nut, Osiris,
Isis, Seth, Neftis, Sobek, Hathor, Tyenenet e Iunit, un total de 15 entidades
divinas.
Detengmonos en la enada cannica, es decir la de Helipolis, para ver su
estructura. A la cabeza se encontraba el dios solar Ra (o Atum) que con su
saliva o mediante la masturbacin (segn los textos) haba creado una
primera pareja llamada Shu, el aire y Tefnut, la humedad. De ellos nacieron,
Gueb, la tierra y Nut, la bveda celeste y, de stos, Osiris, Isis, Set y Neftis.
As encontramos la creacin del uno que se convierte en muchos en
una multiplicacin sin lmite. Y, para enfatizar las caractersticas agresivas
de Seth, en los textos se dice que naci del costado de Nut, de una forma
violenta.
En esta concepcin era muy importante la dualidad y este hecho queda
plasmado en la propia formacin de las parejas divinas, compuestas por un
miembro esttico y otro dinmico en cada generacin. As, el Sol crea
parejas que a su vez dan a luz a otro par de deidades, naciendo al final un
grupo de cuatro dioses (Osiris, Isis, Seth y Neftis) fruto de la ltima
generacin (Shu y Tefnut). Las cuatro ltimas deidades se citan en los
textos como dos parejas de nios. sta era la Gran Enada, que en
esquema estara formada del modo siguiente.
Tambin en la misma ciudad existi la denominada Pequea Enada de
Helipolis. Era una agrupacin inestable que englobaba a dioses que haban
sobrepasado los lmites de su propia provincia pero que no tenan cabida en
la Gran Enada, variando en funcin de los intereses teolgicos de cada
momento. Entre ellos destacaramos por supuesto a Horus pero tambin
citaremos a Thot, Anubis y Maat.
ERIZO
ESCALERA
Copyright Alain Guilleux Une promenade en Egypte
La escalera es un smbolo que se repite incesablemente tanto en la
iconografa egipcia como en otras culturas (por ejemplo, la Escala de Jacob,
en la Biblia, tmulos escalonados, en el mundo griego, etc) y siempre est
relacionada con conceptos de ascensin y resurreccin, es decir, como un
instrumento para ascender a los cielos, como una forma de ir de un lugar a
otro, de un estado al superior, del mundo de los muertos al de los vivos,
para conducir al difunto al lugar donde se encuentran los dioses. Por ello
est relacionada con la resurreccin y se encuentra implcita en gran
cantidad de objetos y monumentos. La escalera se emple como modelo
para construir la pirmide del rey Dyeser en Sakkara, como base en algunas
estatuas, como apoyo simblico de estatuas, dibujada en los papiros e,
incluso como amuleto.
Adems simboliz la colina primordial, montculo emergido de las aguas
originales gracias a la accin del dios Sol, lugar donde surgi la creacin,
donde emergi la vida. Por esta colina el difunto poda alcanzar su meta: el
cielo.
Por otro lado, la escalera de 14 escalones tambin sirvi para representar el
ciclo de la Luna (la Luna creciente), situndose en cada escaln una
divinidad que lleva en sus manos un Ojo Udyat. Cada dios o diosa
representa una parte del ojo que, al completarse, logra el ciclo de 28 das,
es decir, el ciclo lunar.
ESCARABAJO
ESCRITURA
ESFINGE
Esfinge es una palabra de origen griego que en Egipto se emple para
definir a una divinidad masculina con cuerpo de len y cabeza humana, en
lugar de femenina, como ocurre en el mundo heleno. No obstante muy
espordicamente algunas presentan la cabeza de una mujer como ocurre
con Mutnedyemet y Nefertiti. Los antiguos egipcios la denominaron Sheps-
anj, que significaba Imagen viviente.
Aglutinaba en su personalidad la unin entre las cualidades humanas y la
fuerza, potencia, poder y fiereza del len. Estaba identificado con conceptos
de defensa y vigilancia.
Muchas fueron las figuras de esfinges que representaron los egipcios, tanto
en bulto redondo como en relieves. De todas ellas destaca, por su
antigedad, la Gran Esfinge de Guiza, de la dinasta IV atribuida al rey Jafra
(Kefren).
En el Reino Nuevo, algunos dioses, como por ejemplo Amn, tomaron para
s esta iconografa presentndose con cuerpo de len y cabeza de carnero.
ESPEJO
Los espejos en Egipto estuvieron ligados al culto de la diosa Hathor que,
generalmente, se encuentra representada en el mango.
Estaban formados por superficies circulares de metal pulido con un mango
elaborado que, dependiendo de los casos, poda llevar slo a la ya
mencionada diosa Hathor o incluir a otras deidades como Horus, Bes o
Bastet o elementos vegetales como el loto o sirvientes.
Tradicionalmente, en el mundo antiguo, tenan la propiedad de mantener
alejados a los genios y seres malignos y quiz este simbolismo tambin
pueda aplicarse al Antiguo Egipto. Adems estn asociados a la belleza y,
en este caso, su funcin solar est ntimamente unida a la de belleza en la
diosa Hathor.
Por su forma circular y pulida se pusieron en relacin con el Sol. Durante el
Periodo Ptolemaico y romano en los templos egipcios se haca la ofrenda de
dos espejos mediante los cuales se consegua el buen funcionamiento del
ciclo del Sol y de la Luna relacionndolos, por supuesto, con Hathor y Nut,
en cuanto a que estas diosas, en determinadas leyendas, eran las esposas
del astro. La primera se entenda como el disco femenino, deidad que al
mirarse en su superficie consegua la buena marcha del ciclo solar. Es decir,
en el espejo el Sol y la Luna estaban unidos, sus rayos permanecan juntos
en un perfecto hermanamiento. As en opinin de Poo (1993) se lograba una
metfora de ambos astros (el Sol y la Luna), ya que en la presentacin de
estas ofrendas era frecuente que uno de los espejos fuera de oro (el Sol) y
el otro de plata (la Luna). Igual simbolismo tena la presentacin de dos
Ojos Udyat.
ESTANDARTE
ESTRELLA
El egipcio antiguo entendi que las estrellas eran las almas de sus
difuntos que, tras acontecer la muerte, haban pasado a vivir a la esfera
divina. As el mayor deseo era convertirse en un astro circumpolar que
nunca desaparece, es decir, se busc la elevacin hacia el principio, la
conversin en el orden csmico, la permanencia a travs de la eternidad.
Por ello, las estrellas eran los habitantes del Ms All y fueron
convirtindose en los seguidores del dios Osiris.
La concepcin estelar fue trascendental en el comienzo de la historia
egipcia; de hecho, basndose en esta idea se orientaron las entradas de la
primeras pirmides y los templos funerarios. Ms tarde se produjo el auge
del culto solar y aunque el estelar no se olvid dej de ser el
preponderante.
Algunas estrellas y algunas constelaciones se relacionaron con
determinados dioses. As Osiris era la constelacin que hoy conocemos por
Orin (la Sah de los egipcios). Isis era la estrella Sirio (la Sopdet egipcia y la
Sothis griega), cuya aparicin marcaba el comienzo de la crecida.
Sothis, como representante de Isis, aparece en el cielo en el amanecer y es
la ms brillante cuando se acerca el solsticio de verano. Ella era la que
marcaba la crecida beneficiosa que puntualmente deba llegar a Egipto en
cada ciclo anual y, adems, tambin marcaba el comienzo del ao egipcio.
Esta fiesta era muy importante y requera una gran cantidad de ritos
mgicos para conjurar la partida de un ao viejo y celebrar la llegada de
uno nuevo, renovado. Era por tanto un momento delicado ya que todas las
fuerzas mgicas estaban en movimiento.
Siguiendo con la identificacin del difunto con las estrellas encontramos
que ste no slo se conforma con ser estrella circumpolar, sino que insiste
en relacionarse con Orin, cosa completamente lgica si tenemos en cuenta
que los egipcios al morir se convertan en un Osiris.
Otra concepcin paralela era aquella que presenta al cielo como una mujer
arqueada (Nut) que devoraba a sus hijas las estrellas durante el da y que al
anochecer les daba a luz.
Sobre los monumentos egipcios las estrellas se representaban en los techos
de las tumbas y santuarios. Estaban formadas por cinco puntas y podan
presentarse como tal o formando constelaciones..
El uso de las estrellas como ornamento se constata a travs de los
sacerdotes de la ciudad de Helipolis que las llevaban incrustadas en la piel
de felino a modo de indumentaria especfica y con un sentido mgico-
religioso especial.
Otro lugar donde los egipcios vieron la imagen de estos astros fue en el
lapislzuli. Esta piedra es de color azul pero est moteada con inclusiones
de pirita de hierro, las cuales se relacionaron con las estrellas del cielo;
adems, el color azul oscuro del lapislzuli, estaba identificado con el cielo
nocturno.
Para los egipcios fue muy importante la interpretacin de los sueos y la
realizacin de actos mgicos. En ambos casos era imprescindible la
consulta a las estrellas y esta consulta concerna no solo a los vivos, sino
tambin a los muertos.