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Renato Prada Oropeza
Propp y el modelo morfoldgico
1. Propp* comienza el prefacio de su obra central, Morfologia del cuen-
to, con una precision sobre el término ‘morfologia’ y su aplicacién al
estudio del objeto que le preocupa, todo ello inspirado en una larga cita de
Goethe sobre la necesidad de legitimar la morfologia; Propp nos dice:
“La palabra morfologta significa el estudio de las formas. En botanica, la morfo-
logia comprende el estudio de las partes constitutivas de una planta, de In rela-
cion de unas con otras y con el conjunto; es decir, el estudio de la estructura de
una planta.
Nadie ha pensado en Ia posibilidad de la nocion y del término de morfologta det
cuento. En el campo del cuento popular, folklorico, el estudio de las formas y el
establecimiento de leyes que regien la estructura es, sin embargo, posible, con Ia
misma prevision que la morfologia de las formas orginicas.” (Propp, 1970, p-
)
* Vladimir Propp pertenece al llamado Formalismo Ruso: uno de los movimientos
cient{ficos més importantes en el campo de la investigacion lingiifstica y literaria, Sus
publicaciones fundamentales aparecieron en 1928, en lengua rusa; en particular, su
ensayo principal; pero el Occidente Capitalista slo empieza a conocerlo a partir de
una traduccion al inglés, publicada en 1958, y del uso que de su método hicieron Lévi-
Strauss y Alan Dundes. Nosotros consultamos sobre todo la traduccién francesa.
1 En su breve ensayo posterior, ‘‘Las transformaciones del cuento maravilloso”,
‘empieza también con la misma preocupacion, aunque esta vez en el marco del origen
de las miltiples manifestaciones del cuento: “En muchos aspectos se puede comparar
al estudio de los cuentos al estudio de las formas organicas en la naturaleza, El folklo-
rista, como el naturaliste, se ocupa de los géneros y de las especies de fenomenos
idénticos por esencia. La cuestién del origen de las especies planteada por Darwin
puede ser también planteada en nuestro dominio . . ."’ (op. cit., p. 172)
Renato Prada Oropeza (Bolivia) es doctor en Filosofia por Ia Universidad de Roma
(Italia) y doctor en Lingiifstica por la Universidad de Lovaina (Bélgica). Ha publi-
‘cado diversos libros de narrativa: en 1967 gané et Premio Municipal de Cochabamba
por el libro de cuentos Argal. Publicé luego Ya nadie espera al hombre (1969) y Al
borde del silencio (1970). Su novela Los fundadores de! alba (1969) obtuvo los premios
de Casa de las Américas (Cuba), Erich Guttentag (Bolivia) y “‘Franja de Oro” de la
‘Alcaldfa Municipal de La Paz. Acaba de publicar otra novela, EI dltimo filo (1975) en
Barcelona.14 Renato Prada Oropeza
El optimismo sobre el resultado y la eficacia del método morfolgico
aplicado al cuento nos puede parecer ahora excesivo sino recargado de un
cierto positivismo cientificista; pero no hay que descuidar que ello se
refiere a un objeto restringido de estudio: la descripcion de las formas de}
cuento maravilloso. En todo lo demas Propp nos da siempre muestras de
una prudencia ejemplar.
El método inicial y fundamental para alcanzar su objeto de estudio es la
descripcion: “Incontestablemente se puede estudiar los fendmenos y los
objetos que nos rodean del punto de vista de su composici6n y estructura,
del punto de vista de su origen o del punto de vista del proceso y de las
transformaciones a las cuales se halla sometido. Sin embargo, existe otra
cosa evidente que no necesita ninguna demostracién: no se puede hablar
del origen de un fendmeno, cualquiera sea éste, sin antes haberlo descri-
to.” (Id., p. 11)
La tarea que Propp se propone, entonces, serfa la de realizar una des-
cripcién sistemdtica, previa a la elucidacién del problema del origen del
cuento. Esta descripcion rigorosa nos dir qué es el cuento. Ahora bien, el
primer paso en la descripcion cientifica es la clasificacion; pero para reali-
zar esto es preciso afrontar la tarea del examen del corpus que se fija como
objeto de estudio; este examen, ademas, tendra el mérito de dar las bases
cientincas para una clasificacion pertinente, pues ésta debe estar fundada
sobre la estructura del objeto clasificado, “ella traducira un sistema de
signos formales, estructurales como es el caso en las otras ciencias.” (Id.,
p. 13).
Propp rechaza la division o clasificacion del cuento de acuerdo al sujeto
(tema) del mismo puesto que no obedece a criterios objetivos: alli donde
un investigador ve un sujeto nuevo, otro ve una variante de un tema
antiguo, e inversamente; por otra parte, existen temas tan proximos que
parece artificial tratarlos como diferentes; finalmente, los temas del cuen-
to maravilloso tienen la fact'tad de poder ser “‘transformados” de un
cuento a otro, son permutables.
2. Fue Veselovski quien dio un paso decidido hacia el estudio cientifi-
co del cuento, al superar la simple intuicion suvjetiva encontrando una
unidad digna de atencidn particular y susceptible de una “manipulacién”
objetiva: e! motivo. Un motivo puede realizarse en varios temas diferentes.
Una serie de motivos constituye un tema. El motivo se desarrolla en el
tema o sujeto de la narracion; de este modo, el sujeto serfa una unidad
mayor en el cual se “tejen” diferentes situaciones, los motivos. Para Vese-
lovski el motivo es primario; mientras que el sujeto, secundario. El motivo
es la unidad més simple del cuento Y, Por lo tanto, indivisible; es decir, no
? En “Los transformaciones. .." también la ion de las estructuras es
Planteada como la mejor manera de afrontar a pectleens oa scat de los cuentos
maravillosos: “Sin negar la utilidad de un estudio de los sujetos (temas) y de una
Somparacién que sélo tomar en cuenta sus semejanzas, se puede proponer otro méto-
do, otra sipided de medida: se puede comparar los cuentos desde el punto de vista de
yn, de su estruct h
muse Oe ture, y entonces su semejanza se presentaré bajo una luzPropp y el modelo morfolégico 115
susceptible de descomponerse en unidades mas elementales. Ahora bien,
esto Ultimo, precisamente, Propp pone en duda, analizando los ejemplos
dados por Veselovski y otros cuentos. Veamos su argumento: “Estaria
muy bien si los motivos no se descompusieran efectivamente; ello
permitiria constituir un indice de motivos. Pero tomemos el motivo si-
guiente: “El dragon rapta a la hija del rey” (el ejemplo no es de Veselovs-
ki). Este motivo se descompone en cuatro elementos, los cuales pueden
variar separadamente. El dragon puede ser remplazado por Kochtchei, el
viento, el diablo, un halcon, un brujo. El rapto puede ser remplazado por
el vampirismo y las diferentes acciones que en el cuento producen la
desaparicion. La hija puede ser remplazada por la hermana, la novia, la
mujer, la madre. El rey puede dar lugar a los hijos del rey, a un campesino,
1 un pope. De modo que a despecho de Veselovski, nos vemos obligados a
afirmar que el motivo no es simple y no es indescomponible. La unidad
elemental e indescomponible no es un todo logico o estético.” (Id., pp.
12-23).
: Por ello, Propp se ve obligado a buscar nuevas unidades que le permitan
realizar la descomposici6n del corpus de un modo mas objetivo.
Antes de encontrar la solucion a su problema, Propp halla en su camino
de investigador a un erudito francés, José Bédier. Este’ habia tenido una
idea original de la cual no supo sacar el provecho suficiente; pues fue el
primero en reconocer dos clases de valores que entran en relacion en el
cuento: los valores constantes, esenciales y los valores variables. A los
primeros los llamé elementos y los designd con la letra griega omega (22);
mientras que a los variables, con las letras latinas. Con esa formalizacion
expresa, por ejemplo, la diferente estructura de dos cuentos de la siguiente
manera: 2 + a+ b+e+ny &+1+ m+ n. Bédier, sin embargo, no
define exactamente el elemento invariable, ni explica como se lo podria
aislar. Esta tarea y los resultados sorprendentes que ella brindara parecen
esperar la empresa decidida de Propp, formado en el clima y las exigencias
del formalismo ruso.
3. La existencia de un corpus (los cuentos maravillosos rusos) es acep-
tada como hipétesis de trabajo indispensable. Este corpus seri estudiado
segin una morfologia; es decir, se hard una descripcion de los cuentos
maravillosos segiin sus partes constitutivas, la relacion de las mismas entre
si y con el conjunto$.
Para precisar el método que permitira una descripcion exacta de los
cuentos, comparemos los casos siguientes:
1. El rey obsequia un dguila a un hombre valiente. El dguila transporta al
hombre valiente a otro reino (171).
2. El abuelo obsequia un caballo a Soutchenko. El caballo transporta a
Soutchenko a otro reino (132).
* Bremond dedica a Bédier un capftulo excelente en su obra fundamental, (Bre
mond, 1973): “Joseph Bédier précurseur de Vanalyse structurale des récits”.
* Notemos que Prop es guiado por Ia intuicién fundamental de Goethe: “Estaba
absolutamente convencido de que un tipo general fundado sobre las transformaciones
Pasa por todos los seres orginicos y que se lo puede observar ficilmente en todas sus
Partes en cualquier corte medio.”116 Renato Prada Oro,
3. El mago obsequia una barca a Ivén. La barca transporta a Iuin a o
reino (138). . ;
4, La reina obsequia un anillo a Ivdn. Dos vigorosos magos que salen
anillo transportan a Ivdn a otro reino (156).
Inmediatamente, salta a la vista que en estos cuatro relatos existen algunos
elementos constantes y otros variables. “Lo que cambia son los nombres
Jos atributos de los personajes; lo que no cambia son sus acciones 9
funciones, Se puede concluir que el cuento concede a menudo las mismas |
facciones a personajes diferentes. Esto nos permite estudiar los cuentosa_
partir de las funciones de los personajes. "(Id., p. 29) Una vez descubieriag
estos elementos constantes, es necesario determinar su valor efectivo en el
cuento folklorico y ver cuantas funciones comprende este dltimo. Ahora
tenemos abierto el camino para la investigacion de estos problemas: debe _
mos analizar qué hacen los personajes sin interesarnos directamente por
los mismos puesto que frente a sus funciones son secundarios.
De este modo, Propp encuentra en la funcién el elemento formal capaz
de remplazar al motivo de Veselovski y de responder mejor a la intuicion
del elemento invariable de Bédier. De este modo llega también a descubrir
ciertos elementos constantes que seran necesariamente menos numerosos
que los personajes encargados de “actualizarlos” en los diferentes cuentos;
lo que se demuestra rapidamente al echar una mirada a los ejemplos, pues
en los cuatro tenemos més de diez personajes y solo tres funciones.
Pero, ;qué se entiende por funcion? Para Propp la nocion de funcion se
apoyara en las dos preocupaciones siguientes: a
i- la definicion de funcion no debe tener en cuenta al personaje-ejecu.
tor —ya sabemos que éste es un elemento variable— y estara represen-
tada por un sustantivo que exprese la accion: prohibicién, interroge
ci6n, hufda, ete. ;
ii- la accion no puede ser definida fuera del contexto en el relato: se
debe tener en cuenta la significacion que tiene una accion endl
desarrollo de la intriga; asi, por ejemplo, consideremos la accion dé
casarse en estos dos contextos diferentes: el matrimonio del héroe
con ia princesa y el matrimonio del padre viudo con una dama (tam-
bién viuda), madre de dos hijas: se trata, pues, de dos acciones mor
foldgicamente diferentes. fi
Sobre estas dos premisas establecidas, Propp define la funcién: “Por fur
cién entendemos la accidn del personaje definida del punto de vista de a
significacion en el desarrollo de la intriga’’ (Id., p. 31).
Para determinar el niimero de las funciones y la sucesion de las mismas _
en el cuento maravilloso, Propp parte de una constatacién (en el corpus de
* Los niimeros entre paréntesis de los cuatro ejemplos corresponden a la selecci6n
@el_euento popular ruso realizada por Afanasiev, caya parte ponmgrada al culo i
maravilloso (desde e] niimero 50 al 151) constituye el corpus de la investigacion de
(Existe traduccion espaiiola de esta antologfa, publicada por la Editorial
1 coleccién Austral, bajo el titulo “Cuentos populares rusos”.)Propp y el modelo morfolégico 17
estudio): asf como el orden de los sucesos en la realidad cotidiana tiene
sus leyes, el relato tiene sus leyes semejantes: el robo no puede producirse
antes de que la puerta haya sido forzada. Una descripcion de los cuentos
también nos lleva a constatar que la sucesion de sus elementos es rigurosa-
mente idéntica. “La libertad en este dominio esta estrechamente limitada, en
la medida en que puede ser determinada con precision.”
Para demostrar sus tesis, Propp sigue un método rigorosamente inducti-
vo, va del material del corpus a la conclusion; aunque su exposicion gene-
ralmente realiza el camino inverso. Podemos resumir, como él mismo lo
hace, en cuatro puntos todas sus tesis:
|. ‘Los elementos constantes, permanentes, del cuento son las funciones
de los personajes, sea lo que sea el personaje y la manera como las
funciones son realizadas. Las funciones son las partes constitutivas
fundamentales del cuento.
2 El numero de funciones que comprende el cuento maravilloso es
limitado.
3. La sucesion de las funciones siempre es idéntica.
4. En lo que concierne a su estructura todos los cuentos maravillosos
pertenecen al mismo tipo.
Con respecto al alcance de las cuatro tesis, Propp se apresura a enunciar la
siguiente aclaracién que muchos de sus detractores posteriores no tienen
en cuenta: “Estas cuatro leyes conciernen tinicamente al cuento maravi-
lloso y no constituyen una particularidad del cuento en cuanto tal. Los
cuentos creados artificialmente no se someten a ellas.” Id., p, 32. E] subra-
yado es nuestro).®
4. La investigacion de la “morfologia” del cuento maravilloso parte
—como ya lo dijimos— de la hipdtesis indispensable: la existencia de los
cuentos maravillosos en cuanto categorfa particular separada y perfecta-
mente distinguible de otras; por tanto, la definicion o la descripcién que se
haga de su estructura no tendré que ser necesariamente extensible a otros
géneros, al menos en todos sus aspectos y consecuencias. Si no se tiene en
cuenta esta reduccién del objeto de estudio, existe el peligro de caer en
generalizaciones no solamente atrevidas, sino absolutamente carentes de
sentido en los marcos fijados por el mismo Propp, como veremos al enca-
tar el juicio critico de Bremond.
Previamente sera preciso aceptar, ademas, que “desde el punto de vista
de la morfologia general no es necesario clarificar sistematicamente todos
los casos; uno se puede limitar a los principales, agrupando los otros”.
(Propp, 1970a,p.47).
4.1. La solidaridad orginica del conjunto rige el orden de la sucesién de
las partes. Si no se quiere caer en una incoherencia flagrante, las partes
invariables del cuento (funciones) deben agruparse en secuencias estables:
© De ahf Ia aclaracibn pertinente de Mélétinski: “Debemos notar que ry
morfologfa no constitufa precisamente un fin en sf y que no tendfa, por ello, hacia una
descripcién de los procedimientos poéticos en sf mismos, Deseabs, al contrario, descu-
brir 1a especificidad del cuento maravilloso en cuanto género, para encontrar luego una
explicacion historica a su uniformidad. (Mélétinski, 1970, p. 202).Rena;
118 ito Prada
sel robo no debe realizarse antes de que se haya violado la —
como ya lo dijimos. Esta constriccion Neva las funciones a orden;
tina cadena nica que sustenta el principio: “La secuencia de funcionggy
siempre identica”. (Id., p- 31). =
Sin embargo, esto no quiere decir que todas las funciones que c
nen la secuencia estén obligatoriamente presentes en un cuento parti
pues casi siempre se presenta la ausencia de algunas de ellas, lo queng
Pompe la cadena y no cambia en nada la posicion de las otras funcioney
presentes, cuyo orden tendra que ser mantenido. Tomemos, por ejemplo,
la secuencia: 3
Regreso del héroe, Persecucién, Socorro, Llegada del héroe a su de
micilio.
uede ver que las dos funciones intermedias (Persecucién y Socomo)
oon estar musetes sin que por ello la tiltima (Llegada) deje de encade-
harse a la primera (Regreso). La narracion puede economizar una
ia, pero si ésta se da sélo se puede dar entre las dos funciones
Regreso y Llegada; ademas, el orden de las funciones en las dos parejas eg
irreversible: la Llegada no puede preceder al Regreso, el Socorro no puede
preceder a la Persecucién. ;
De esta manera, se puede establecer en diferentes cuentos, diferentes
secuencias que manifestarfan todos un mismo tipo estructural:
CuentoA: F,——*F, ——————>F,
Cuento B: ————+ F; ——+F, ——+F, ——>F,
CuentoC: F, ————————_> FF; — F,,
Tipo estructural: | F, —»F; —+F, —+F,—>F,
Como se puede ver, la ausencia de una funcién no atenta conta a
orden ni la estructura fundamental de 1a narracion; puesto que las restan-
tes permanecen en su puesto; ademas, cada secuencia, tomada en foma
aislada, reali: su modo el modelo estructural que es un arquetipo. if
En los cien cuentos maravillosos rusos, que Propp establece como
corpus de estudio, se puede encontrar una serie de funciones, agru ea
secuencias obligatorias, que constituira la “estructura” de la ni 0
aunque esta serie corresponda a un nivel abstracto de anilisis, la secuentia
ideal (arquetipo) del cuento maravilloso. ij
La funcién puede ser generalmente expresada por un sustantivo de
accion (Prohibicién, Tranagresién, etc.) o una locucién equivalente; ¥ @
representada simbélicamente por Propp, en un codigo convencional, pot
una letra mindscula del alfabeto griego (cuando se trata de la
Secuencia preparatoria a la accién central del cuento) y mayiscula'
alfabeto latino (en caso de tratarse de la accién propiamente dicha'
cuento). Ademis, diversos indices (como ser pequefios nimeros alProp y el modelo morfolégico 119
la letra mayiiscula: A, W, etc.) indican las variedades dentro de una misma
funcion. Propp llega también a prever la notacion de funciones negativas
(Eneg., Fneg., etc.) que corresponden a la negacion —y no a la simple
ausencia— de la funcién en la narracion.
De este modo, Propp llega a establecer una serie exhaustiva de 31
funciones distintas como resultado de su anilisis:
SECCION PREPARATORIA:
@ —Situacién inicial: el prologo que introduce la accion (no es todavia una
funcion).
B—Alejamiento 0 ausencia (uno de los miembros de la familia se ausenta
del lugar).
¥—Prohibicion (se anuncia una prohibicion al héroe; muchas veces la
prohibicion no es explicitada).
6 —Infraccién (la prohibicién es violada).
€—Informacién (el villano trata de informarse).
$—Recepcién de la informacién (el villano es informado sobre su futura
victima).
n—Engajio (el villano trata de engafiar a su victima para apropiarse de ella
o de sus bienes).
@—Complicidad involuntaria (la victima cae en la trampa puesta por el
villano y de este modo ayuda involunta-
riamente a su enemigo).
ACCION PROPIAMENTE DICHA:
A — Daf (el villano causa un dafio a un miembro de la familia).
B—Llamado 0 Envio de ayuda (conocimiento de la desgracia sufrida. Se
ruega al héroe o se le ordena de reparar
la).
C—Comienza Ia accién reparadora (el héroe acepta o decide reparar el
dafio causado).
— Partida (el héroe deja 1a casa).
D— Primera funcién del donador (el héroe es sometido a una prueba para
recibir un auxiliar magico).
E— Reacci6n del héroe (el héroe reacciona sobre las pruebas del donador
futuro).
F— Transmisi6n (el auxiliar magico es puesto a la disposicion del héroe).
G— Desplazamiento (el héroe llega a las inmediaciones del objeto de su
biasqueda; muchas veces se trata de un
traslado de un reino hacia otro).
H— Lucha (el héroe y el villano se afrontan en una batalla en regl
1— Marca (el héroe recibe una marca o un estigma).
J— Victoria (el villano es vencido).
K — Reparacién (el dafio es reparado).
} — Regreso {rotor dat héroe). ‘a
rsecuci6n (el héroe es perseguido).
Rs—Socorro (el héroe es ayudado).120 Renato Prada Oropeza
O —Llegada de incégnito (el hase se dirige a otra comarca o vuelve a sy
pais).
L—Impostura (el falso héroe pretende ser el autor de la hazafia).
M-— Tarea dificil (se propone al héroe una tarea dificil).
N— Tarea realizada (el héroe cumple la tarea dificil)
Q — Reconocimiento (el héroe es reconocido. Corresponde a la funcidn 1)
Ex—Desenmascaramiento (el falso hefoe o el villano es desenmascarado),
T — Transfiguracin (el héroe recibe una nueva apariencia)
U — Castigo (el falso héroe o el villano son castigados).
W— Matrimonio 0 coronamiento (el héroe se casa o sube al trono).
‘Antes de pasar adelante es preciso hacer algunas aclaraciones concer.
nientes a la constitucion de la serie:
1. “De una manera general, los elementos A o a son indispensables en
todos los cuentos de la categoria que estudiamos. No existen otras
maneras de anudar la intriga en los cuentos maravillosos.”’ (Propp,
1970a, 51).
2. Las funciones “A.B.C y t constituyen el nudo de la intriga. La
accion se desarrolla después.” (Id., p. 51).
3. El cuento llega a su funcion culminante en la funcion K y muchos
cuentos terminan en la funcion Rs.
4. El héroe del cuento maravilloso puede ser definido del siguiente
modo: “El héroe del cuento maravilloso es ya sea el personaje que
sufre directamente la accion del agresor en el momento en que se
anuda la intriga (o el que recibe la marca), ya sea el personaje que
acepta reparar la ofensa o responder a la Solicitud de otro persona-
je.” (Id. 62-63).
Si recorremos verticalmente la lista nos damos cuenta de que las funcio-
nes se ordenan segin un plan que podria ser el de un cuento real. El
ordenamiento en una sola y tnica secuencia (la que partiendo de A termi-
nara en W, pasando previamente por B, C, D, etc.), permite concluir que
todos los cuentos analizados, tomados en un cierto nivel de abstraccion,
manifiestan un mismo tipo estructural, corresponden a una misma estruc-
tura funcional. Este plan estructural puede ser definido como el modelo
arquetipo de los cuentos maravillosos. Este es el punto basico para una
clasificacion y una definicion descriptiva de los mismos 0, mejor, del
genero. Como nada impide a un cuento concreto (real) abrazar toda la
lista de funciones arriba indicadas. —desde « a W—, por una parte, ya se
puede vislumbrar la definicion que Propp nos propondra sobre el cuento;
ademas, como no privilegio ninguna, por otra parte, se debe descartar la
posibilidad de bifurcaciones, alternativas, “‘funciones pivotes” (basicas 0
de soporte): la relacion y el ordenamiento de las funciones es lineal. Por
ello, Bremond puede decir que para este modelo morfolégico “el cuentista
ruso es comparable a un viajero que sigue siempre el mismo camino, y que
se reserva siempre la libertad de detenerse en los puntos de las paradas: no
por haber “recuperado” sus fuerzas en el punto X, se le prohibira detener
se para almorzar en el punto Y.” (Bremond, 1973, p. 18).
Las funciones no pueden distribuirse sobre la base de algunos elementosPropp y el modelo morfolégico 11
“pivotes” que se excluyan mutuamente. El orden de los elementos es
inalterable’ y esto marca la dominante lineal sobre una posible nucleariz:
cion: B sigue siempre a A; en otras palabras, todos los cuentos mu:
maravillosos, sin excepcion ni contradiccion, seguiran el modelo de un
solo cuento 0, mejor, el modelo secuencial construido arriba. Propp no
encuentra, en el corpus de su investigacion una confluencia de elementos
“pivotes” capaz de cambiar el curso de la narracion. Y esto no manifiesta
sino un estado de cosas del corpus mismo, nada que se pueda reprochar al
analista.
4.2, El descubrimiento de la funcion lleva a Propp a rechazar el motivo
como un elemento estable y como unidad de la secuencia estructural de la
narracion: “Entendemos por motivos los moviles y los fines de los perso-
najes que les empujan a realizar una accion determinada. Los motivos dan
algunas veces al cuento una coloracion brillante y muy particular pero no
pertenecen a los elementos estables. Son, ademas elementos menos preci-
sos y menos determinados que las funciones o las conexiones.” (Propp,
1970a, p. 91)*.
Ahora bien, para estudiar los personajes del cuento, esos otros elemen-
tos que parecen esenciales a la narracion, al rechazar los motivos, se le
presenta a Propp tinicamente la via de las funciones y de las “esferas de
accion de los personajes” con relaciona elas.
E| problema lo encara muy suscintamente en el Capitulo Sexto de la
“Morfologia del cuento” cuando se interroga: {Cémo se reparten las fun-
ciones entre los personajes? *
Numerosas funciones se agrupan logicamente segtn ciertas esferas. Estas
esferas corresponden a los personajes que cumplen las funciones. Se trata
de esferas de accion. El nimero de esferas de accion coincidira, por lo
tanto, con el niimero de personajes. Propp logra distinguir siete casos
1. La esfera de accién del agresor (0 del villano). Comprende las funcio-
nes A, H, Pr.
2. La esfera de accion del donador. Comprende las funciones D y F.
7 “Todas las funciones no estan obligatoriamente presentes en el cuento, sino que,
en principio, una funcion arrastra (implica) otra. En algunos casos, en los cuales, segan
la expresion de Propp, las funciones ‘‘se realizan de una manera perfectamente idénti-
ca!” en razon “de la asimilacién de una forma por otra”, se reconoce una funcion
Gnicamente por sus consecuencias.” (Mélétinski, 1970, p. 207).
* Los motivos serén reincorporados por la semidtica gremaciana puesto que no se
puede hacer abstraccién por completo de los mismos.
° Como se puede notar, la misma pregunta no expresa una preocupacion sino lateral
sobre los personajes, pues éstos serin sélo elementos que realizan ciertas funciones,
cuya importancia y’ significacion sern determinantes: ‘Se puede observar que los
Personajes de los cuentos maravillosos, aunque se presenten bajo diferente aparienci
edad, sexo, género y atributos—, cumplen en todo el curso de la accion, los mismos
actos. Esto determina la relacion de constantes con las variables. Las funciones de los
Personajes representan las constantes, todo el resto puede variar.” (Propp, 1970, p.
173. Bl subrayado es nuestro.) Propp abandona el nivel de la manifestacion y saca de
ello todas las consecuencias —dentro de los limites que le impone su corpus.133 Renato Prada Oropeza
3, La esfera de accion del auxiliar. Comprende las funciones G, K, Rs,
4. Livvstera de accion de la princesa (del personaje buscado) y de su
padre. Comprende las funciones M, J, Ex, Q, U, W.
5. La esfera de accion del mandante. Comprende el momento de tran-
sicion B. :
6. La esfera de accion del héroe. Comprende las funciones C, t, E, w.
7. La esfera de accion del héroe falso. Comprende las funciones C, +.
Eneg, L. |
En el eaento maravilloso hay, pues, siete personajes esenciales, sin que
esto limite la existencia de personajes especiales para descubrir las cone
xiones (denunciadores, calumniadores, etc.), como la funcién § sera cu-
bierta por ciertos “‘informadores": el espejo, la escoba, etc.
Estas esferas de accion se reparten entre los diversos personajes segin
las siguientes posibilidades:
1. Laesfera de accion corresponde exactamente al personaje.
2. Un tinico personaje ocupa varias esferas de accion: las tres muchachas
que viven en un palacio de oro, de plata y cobre, que dan un anillo
magico a Ivan y que, luego, se casan con él. son al mismo tiempo
donadores y princesas. .
3. El caso inverso: una sola esfera de accion se divide entre varios
personajes; asi, si el dragon es muerto en el combate, no puede
perseguir al héroe; de esto se encargara otro personaje; para ello,
seran introducidos en el cuento: las mujeres, las hijas del dragon, ete
Esto lleva a Propp a hacer la siguiente aclaracion: “La voluntad de los
personajes, sus intenciones, no pueden ser tenidas como signos consisten
tes cuando se trata de la definicion de los personajes. Lo que quieran hacer
no es importante, tampoco los sentimientos que los animan, sino sus actos
en cuanto tales, definidos y valorizados desde el punto de vista de su
significacion por el héroe y por el desarrollo de la intriga.” (Propp, 19702,
p. 99).
Como se puede ver el personaje del cuento maravilloso se halla absorbi-
do por la funcion y el desarrollo de la accion, carece de la complejidad y
riqueza “psicolégica” de las narraciones romanticas y realistas del siglo
XIX, aunque puede gozar de un cierto “brillo” folklérico. Creemos expli-
carnos de este modo la dependencia absoluta que caracteriza el modelo de
los personajes con respecto al de las funciones. Greimas, quien sometera el
modelo proppiano a una revision critica a fondo, distinguira entre actantes
y personajes, tomando los iiltimos como verdaderas figuras —en el sentido
que Hjelmslev da al término— del nivel de la manifestacién del discurso,
homlogas a los lexemas del enunciado.
4.3. Si comparamos los dos modelos estructurales elaborados por
Propp —el de la sucesion temporal de las acciones y el de la caracterizacion
de los personajes—, no nos sorprenderan las dos definiciones distintas que
nos da del cuento maravilloso: “una narracién construida segin la suce
sion regular de las funciones citadas en sus diferentes formas” y “los
cuentos que siguen un esquema con siete personajes”. “‘La esfera de accion
(la distribucién de las funciones siguiendo los papeles) coloca el segundoPropp y el modelo morfologico
modelo en dependencia del primero, que es el fundamental.” (Mélétinski,
1970, p. 206)
5. Los aportes decisivos del andlisis estructural del cuento maravilloso
hecho por Propp tuvieron y tienen una inmediata repercusién en el estu-
dio sobre el mito y el folklore: Lévi-Strauss y Dundes utilizan a fondo su
metodo, con algunas reformas: el primero aplicandolo a la investigacion
del mito, y el segundo del folklore de los pieles rojas americanos!°; aun-
que Lévi-Strauss se considera estructuralista para diferenciarse del “forma-
lista” ruso'* . .
Dentro de la semiotica literaria francesa Bremond, Greimas y Todorov
sufren la influencia del método morfoldgico, si bien los tres investigadores
realizan un verdadero trabajo de asimilacion y transformacién de acuerdo
a sus preocupaciones y al corpus sobre el cual vierten su atencion; pues
ellos no se detienen en el cuento maravilloso, sino que su preocupacion va
dirigida especialmente a la fundamentacion de una “gramatica” de la na-
rracion.
Finalizaremos esta breve exposicion de la morfologia del cuento pro-
puesta por Propp examinando algunas observaciones que al respecto hace
Bremond; pero, previamente, es preciso hacer notar que para Propp el
anilisis de la estructura sintagmatica de los elementos del cuento —com:
pletada, por supuesto con el anilisis paradigmatico de las esferas de los
personajes— no es solamente una primera etapa indispensable en el estudio
de la estructura general del cuento, sino que sirve directamente al fin que
se habia propuesto: determinar la especificidad del cuento maravilloso,
describir y explicar su uniformidad de estructura; por ello, la reduccion
que hace de todos los cuentos a un modelo arquet {pico no es una falta
sino al contrario, la condicion necesaria para alcanzar el fin deseado.
Movido por la intencion misma que le anima, Bremond enfatiza —un
tanto recargadamente a nuestro parecer— el nivel autonomo que parece
interesar a Propp: ‘Lo que Propp estudia en el cuento ruso es una capa de
significacién autonoma, dotada de una estructura que se la puede aislar del
conjunto del mensaje: /a narracion [ opuesta, si se quiere, a la historia en el
sentido de manifestacién.] Como consecuencia, toda especie de mensaje
narrativo, sea cual sea el procedimiento de expresion que emplee, mani-
fiesta la misma aproximaci6n a ese mismo nivel. Es necesario y es suficien-
te que cuente una historia. La estructura de esta narracion es independien-
te de las técnicas que la toman a “u cargo. Se deja transportar de uno al
otro relato sin perder nada de sus propiedades esenciales: la historia de un
cuento puede servir de argumento para un ballet, la de una novela puede
'° “Lévi-Strauss ve en el cuento un mito ligeramente debilitado; al principio esta-
blece que el mito, contrariamente a los otros fendmenos del lenguaje, pertenece por
entero a las dos categorfas saussurianas, lengua y palabra: en cuanto narracion historica
del pasado, es diacronico e irreversible en ei tiempo, y en cuanto instrumento de
splksion del presente (y del futuro), es sincronico y reversible.” (Mélétinski, 1970,
P
‘1 En nuestr estudio anterior, “La autonom(a literaria” vimos la idea que
Lévi-Strauss se hace del formalismo ruso. Este t{tulo apareceré proximamente en Boli-
via, publicado por la editorial “‘Los Amigos del Libro”.124 Renato Prada Oropeza
ser llevada a la escena o a la pantalla, se puede contar una pelicula a los
que no lahan visto. Se leen las palabras, se miran las imagenes, se desci.
fran los gestos; pero a través de ellos, es una historia que se sigue y puede
ser la misma historia. Lo contado (raconté) tiene sus significados propios,
sus contantes (racontants): estos iltimos no son palabras, imagenes g
gestos, sino los acontecimientos, las situaciones y las conductas significa.
das por estas palabras, esas imagenes, aquellos gestos.”” (Bremond, 1973,
Pe antio de este fondo estricto, Bremond mesurara los alcances y las
“inconsecuencias” de la morfologia de Propp: el sujetarse demasiado
estrechamente a su corpus, por ejemplo; pues para Bremond, la rigidez del
modelo, en la secuencia de las funciones propuesta por aquel, no manifies-
ta sino la excepcionalidad de un corpus particularmente rigido; pues la
ley, “‘el orden de las funciones es siempre idéntico”’, manifiesta en el fondo
una finalidad temporal, ya que una funcion se define por sus consecuen.
cias: para introducir D'se pone C, y para introducir C se mete B. De esto
resulta la imposibilidad —ya sugerida por nosotros— de que una funcion
pueda presentar una alternativa. Una funcion conduce solo y exclusiva.
mente a otra, segiin el siguiente esquema:
A———»B —_—-C
Tentacisn—»Pecado
y no segan un sistema de “pivote” que en la secuencia monologica no
puede ser vista:
B © para los familiarizados
con los organigramas:
a3 B
Pecado
B
Tentacion
B
Virtud
En la narraci6n del cuento modelizado por Propp no hay lugar para una
oposicion esencial que movilizaria la “dramaticidad”” de la situacion.
La Lucha (H) conduce inevitablemente a la Victoria (1); si se presenta
un cuento donde el héroe es vencido (eventualmente) por el dragon, para
Propp no se trata de una lucha, sino de A (Dario) o Fneg. ( Castigo
después de fracasar en un test! ). Siguiendo este criterio, Propp tampoco
puede ver en ciertas funciones (particularmente las triplicaciones, los fal-
sos indices) sino apenas mecanismos retardatarios, sin ninguna importan-
cia para la estructura de la narracién. En el modelo propuesto por Propp
no hay lugar para una narracion de “educacion” sentimental, por ejemplo;
y el cuento de esta indole (sin embargo presente en el corpus'?) queda
empobrecido en su anilisis.
‘7 El de la nifia que va en biisquéda de su hermano perdido y encuentra en
camino un horno, un rio y un manzano, a los cuales los desprecia como donadores;
pero, al retorno, esta vez acompafada de su hermano rescatado, mientras huye de las
larzas salvajes, cambia de actitud respecto a ellos, los cuales le brindan refugio pare
‘onderse,propp y el modelo morfolégico ios
Bremond concluye esta observacion en forma perentoria: “Pa
tros que buscamos las condiciones de una generalizacion del método de
Propp, la existencia de esas bifurcaciones embrionarias y la importancia
estructural que revisten aun en el cuento ruso, nos conducen a una prime-
ra conclusion: la necesidad de no establecer nunca una funcion sin estable-
cer al mismo tiempo la posibilidad de una opcién contradictoria. Esto
equivale a rechazar el postulado finalista de Propp. En él, la funcion Lucha
con el villano, por ejemplo, hace posible la funcién Victoria del héroe
sobre el villano, pero no la funcion Fracaso del héroe ante el villano,
Esta ausencia se explica bastante bien en la perspectiva en la cual él se
ubica, pues busca una explicacién de un estado de hecho: la exclusion por
el cuento ruso de las opciones que no concuerdan con su finalidad propia
[...] La implicacion de la Lucha por la Victoria es una exigencia logica; la
implicacion de la Victoria por la Lucha es un estereotipo cultural.” (Bre-
mond, 1973, p. 25)
Una segunda objecién hecha por Bremond se refiere a la carencia de
movilidad de las funciones. Nadie puede negar el avance decisivo dado por
Propp al pasar del motivo a la funcion, “ya que si el motivo, cerrado sobre
si mismo, no debe su significacion sino a su contenido, la funcion, abierta
sobre el contexto, toma su sentido por referencia a las funciones que la
preceden y que la siguen. Pero esta ventaja, Propp la paga muy cara.
Demasiado cara segtin nosotros. Esas funciones han perdido la movilidad
de los motivos de Veselovski. Si una de ellas deja su puesto ordinal en la
serie, deja de ser la funcion que era: E, entre O y Q, no es mas E sino P.
Del juego mecanico, en el cual el todo no es sino una reunion de partes, se
pasa a una concepcion finalista que sacrifica las partes al todo. La tirania
de la serie sucede a la independencia de los motivos. Sin duda, Propp tiene
razon de objetar a Veselovski que la combinacion de los elementos prima-
rios no puede ser enteramente libre: “el robo no puede realizarse antes de
que se viole la cerradura”’; pero, este principio ordenador no puede exten-
der su reino a toda la serie. Esto rige la posicion de una funcion con
relacion a dos © a tres otras, para dejar libre esta posicién con relacion al
resto.” (Id., p. 26).!*
Segin Bremond, hay que distinguir dos planos: en el primero, Propp
tiene razon contra Veselovski: las funciones se agrupan en secuencias cro-
noldgicas segin un orden que escapa a la fantasia del cuentista; en el
segundo, al contrario, sera Veselovski quien tendra razon: los grupos de
funciones son susceptibles de diversas disposiciones. Bremond ve en esta
libertad de combinacién la posibilidad de la creaci6n original. La regla de
'? Bremond da el siguiente ejemplo para ilustrar su afirmacion: Sea la funcion F
(Transmision del auxiliar magico); el héroe debe recibir el auxiliar migico necesario a
la victoria antes del momento en que tenga que servirse de 61, Esto sitGa F antes de H
(Lucha contra el villano). Esta condicién entrafia a su vez otras dos o tres: las func
es necesarias anteriores a F (D y E, por ejemplo) seran siempre anteriores a H. Pero
esto no permite situar las otras transformaciones en la serie: se puede imaginar que el
héroe reciba el auxiliar magico justamente antes de empezar el combate, pero también
en su nacimiento, en el curso de un episodio anterior al comienzo del cuento, en el
la posicion de F queda libre con relacién a A,ie Renato Prada Oropeza
sucesion de las funciones no es “una necesidad a la vez logica y artistica”
como 10 quiere Propp, sino unas veces es una necesidad logica y otras ung
iencia estética.
vorth cu afin de establecer mas clara y detalladamente esos dos niveles, sus
relaciones y la estructura que suponen, Bremond construira su modelo
semidtico; sin embargo, no podemos dejar hacer notar que Bremond no
hace una objecion de fondo al método de Propp, pues no manifiesta
ninguna inquietud ante la unilateralidad sintagmatica de éste, o mejor ante
el] rango privilegiado que dentro la morfologia cobra la sintagmatica, y no
hace ningin esfuerzo —como lo har Greimas— por superarlo en un mode.
lo de andlisis que tenga en cuenta la paradigmitica y la interrelacion de los
diferentes niveles de la narratividad.'*
Lo que se puede observar al método de Propp no deja de implicar la
“jimitacion” de su corpus: la logica de la accion es la imperante en toda la
investigacion de las funciones y de sus relaciones. Y la accién es entendida
exlusivamente como el “suceso” que engendra y supone otros, de ahi que
la narracion sea reducida esencialmente a la “historia”, o si se prefiere,
para ser mas explicito: al sucedérse de las acciones. En este horizonte, invaria
blemente, X es hecho prisionero por Y, Z parte luego a su rescate. Poco o
nada importan la constitucion “psicologica” de cada uno, su situacion, las
posibilidades de eleccion, etc. Esta complejidad —que manifiesta la dife
rencia esencial del género— es introducida por el relato escrito, novela o
cuento posteriores, pero cuyos gérmenes estan ya virtualmente presentes
en el cuento folklorico estudiado por Propp, como lo hace ver Bremond al
analizar el cuento 113 de la antologia de Afanasiev, el corpus de la morfo-
logia proppiana.
Bibliografia minima:
Erlich, Victor
1965 — Russian Formalism. History Doctrine.
Mouton, La Haya.
Bremond, Claude
1973 — Logique du récit.
Ed. du Seuil. Paris.
Greimas, A.J.
1970 — Du Sens. Essais Sémiotiques.
Ed. du Seuil. Paris.
‘* “Las investigaciones de Greimas merecen una atencion particular. Se debe
aprobar sobre todo su tentativa de establecer las relaciones paradigmaticas entre fur-
pertenece el mérito de haber propuesto varios tipos de funcio-
jo el anilisis de la sintagmitica a una redistribucion dindmica de
pepeles a Personajes, y al movimiento de los valores narrativos.” (Mélétenski,
PePropp y el modelo morfolégico 127
Me rude Structural
1970 — ude Structurale et typologique du cont
Bd. du Seuil, Publicado en Morphologie du conten
Propp, Vladimir.
1970 a— Morphologie du Conte.
Ed. du Seuil. Paris.
1970 b — Les Transformations des Contes Merveilleux.
Publicado en el mismo volumen del anterior.
Todorov, Tzvetan.
1965 — Théorie de la littérature.
Ed. Du Seuil, 1965. Paris. (Antologia de al
de los formalistas rusos. Exist trad, expanolaen Ba Panels yo Seca
nos.)
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