A C U E R D O
En la ciudad de La Plata, a 23 de
noviembre de 2016, habindose establecido, de conformidad
con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deber observarse
el siguiente orden de votacin: doctores Pettigiani, Soria,
Kogan, de Lzzari, se renen los seores jueces de la
Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para
pronunciar sentencia definitiva en la causa C. 119.829,
"Ruggiero, Francisco Juan contra Ruggiero, Miguel ngel.
Fijacin precio alquileres".
A N T E C E D E N T E S
La Sala Segunda de la Cmara de
Apelacin en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora revoc
la sentencia de primera instancia, y en consecuencia,
rechaz la demanda entablada (fs. 467/473).
La parte actora interpuso recurso
extraordinario de inaplicabilidad de ley (fs. 479/503).
Dictada la providencia de autos y
encontrndose la causa en estado de pronunciar sentencia,
la Suprema Corte resolvi plantear y votar la siguiente
C U E S T I N
Es fundado el recurso extraordinario
de inaplicabilidad de ley?
V O T A C I N
A la cuestin planteada, el seor Juez
doctor Pettigiani dijo:
I. En el marco del proceso sucesorio de
sus progenitores, uno de los hijos inici las presentes
actuaciones incidentales contra su hermano coheredero con
el objeto de obtener el pago de un canon locativo por el
alegado uso exclusivo del nico inmueble perteneciente al
acervo, reclamo que fue acogido en primera instancia.
II. En lo que interesa destacar, la
Sala Segunda de la Cmara de Apelacin en lo Civil y
Comercial de Lomas de Zamora hizo lugar al recurso de
apelacin interpuesto por la parte demandada y, en
consecuencia, rechaz la pretensin (fs. 467/73).
Fundament su decisin en que si bien
se encontraba fuera de discusin la copropiedad del
inmueble en cabeza de ambas partes, as como que el
demandado haba venido habitando una porcin de l (la
parte trasera alta, no ocupndolo en su totalidad) y que el
accionante oportunamente haba exteriorizado su falta de
consentimiento con tal situacin, de todos modos en autos
no se haba demostrado una utilizacin del bien comn de
manera exclusiva, ni una exclusin de hecho de su
copartcipe (no surga de la prueba que el acceso al
inmueble le hubiera sido impedido al actor, ni que se le
hubiera vedado su uso en forma igualitaria al ejercido por
la demandada), por lo que no caba hallar caracterizada la
figura que autorizaba la fijacin del pretendido canon
locativo (fs. 471). El hecho de que el demandado
circunscribiera su habitacin a la parte trasera de la casa
no importaba un empleo del inmueble ms all de las
facultades que como cotitular le estaba permitido ejercer
(fs. 471 vta.).
Agreg adems, que el haber efectuado
erogaciones por arreglos en toda la propiedad, o el haber
pagado la totalidad de los impuestos de la misma (admitidos
por el demandado) no constituan sino actos de conservacin
del inmueble y en beneficio de todos los coherederos, razn
por la cual no podan ser opuestos en contra de aqul (fs.
472).
III. Ahora se alza la parte actora
mediante recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley
en el que alega errnea aplicacin tanto de los arts. 2676,
2680, 2684, 2691 y 2699 del Cdigo Civil, como del art. 375
del Cdigo Procesal Civil y Comercial, y de la doctrina
legal de esta Suprema Corte (fs. 479/503).
En sntesis, objeta que el tribunal a
quo cre -aplicando errneamente la ley- un nuevo requisito
para la procedencia del reclamo de canon locativo a cargo
del condmino que ocupa un bien del acervo hereditario,
esto es, la existencia de una conducta privativa por parte
del coheredero ocupante, tendiente a impedir o privar de
hecho a los restantes condminos el ejercicio de iguales
derechos (en el caso, el acceso y uso de la parte
desocupada del inmueble, fs. 483 vta./489 vta.). Reputa
improcedente tal adicional recaudo y sostiene que resulta
absurda la argumentacin de la alzada que arriba a dicha
conclusin a partir de citas jurisprudenciales
parcializadas y descontextualizadas, conducentes a una
errnea interpretacin de los arts. 2680 y 2684 del Cdigo
Civil (fs. 490/9).
Remarca que empricamente el slo hecho
de ocupar la vivienda, aunque sea en una parte determinada,
importa la automtica exclusin de hecho de terceros
comuneros (en donde uso "exclusivo" o "excluyente" del bien
representan la misma situacin, fs. 497 vta.), pues no
resulta factible disponer materialmente de una parte
indivisa, sino sobre la totalidad de la cosa (fs. 494 y
vta.).
Reprocha que la doctrina legal de este
Tribunal, que identifica (Ac. 57.020, sent. del 17-IX-
1996), no haya sido seguida en el caso. Al crear un recaudo
adicional para la aplicacin de la ley (la comprobacin de
concretos actos impeditivos por el coheredero ocupante que
priven de hecho a los restantes coherederos de ejercer
iguales derechos en las partes desocupadas del inmueble),
la alzada se apart de dicha doctrina legal, que no
contempla tal exigencia (fs. 500/1 vta.).
Por lo que finalmente insiste en que en
el caso se encuentran presentes todos los elementos
necesarios para la procedencia de la fijacin del canon
locativo pretendido: (i) que se trate de condminos, (ii)
de un bien comn, (ii) que un coheredero ocupe
exclusivamente el bien (el demandado, aun no habitando en
la totalidad del inmueble) y (iv) que otro de los
condminos manifieste su disconformidad u oposicin; por lo
que solicita se case la sentencia impugnada (fs. 501
vta./503).
IV. Pues bien, el recurso merece
favorable acogida.
1. Inicialmente cabe observar que el
momento de la muerte del causante genera de pleno derecho
la apertura de su sucesin y la transmisin de su herencia
a las personas llamadas a sucederle por el testamento o por
la ley, de modo que la legislacin vigente a tal fecha
regula las relaciones jurdicas emanadas de dicho suceso,
incluso los derechos y obligaciones entre los coherederos
que nacen con motivo del deceso del causante (vinculados al
fenmeno sucesorio pero creando situaciones originarias en
el heredero, conf. doctr. arts. 7, 2277, 2280, 2403, 2466,
2644 y ccdtes., Cd. Civ. y Com.; en sentido anlogo,
Kemelmajer de Carlucci, Ada, "La aplicacin del Cdigo
Civil y Comercial a las relaciones y situaciones jurdicas
existentes", Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1era. Ed., 2015,
ps. 166 y ss.).
No obstante ello, vigente el estado de
indivisin hereditaria, considero que el derecho de un
coheredero tendiente a obtener un resarcimiento por el uso
y disfrute de la cosa indivisa (uno de los bienes del
acervo) que otro condmino ejerza privativamente, dado que
debe ser expresamente requerido (exteriorizacin del ius
prohibiendi que revierte la reconocida presuncin de tcita
autorizacin de uso exclusivo entre comuneros), surge a
partir de este hito, de modo que la ley aplicable vigente
en dicho momento ser la que regule su procedencia (doctr.
arts. 7, 2328 y ccdtes., Cd. Civ. y Com.).
Ahora bien, atento a que el derecho a
la percepcin de un canon locativo como compensacin por el
uso exclusivo del inmueble del acervo se devenga
mensualmente mientras la ocupacin del bien se mantenga y
no se concrete la particin, las nuevas leyes regulatorias
-salvo que hubiera mediado un acuerdo sobre el ejercicio de
tal derecho por los coherederos- poseen aplicacin
inmediata respecto de aqullos perodos posteriores a su
entrada en vigencia, por alcanzar las consecuencias no
producidas de relaciones nacidas bajo el rgimen anterior
(doctr. arts. 7, 2328 y ccdtes., Cd. Civ. y Com.).
Habida cuenta de lo expuesto,
considerando tanto el aspecto temporal de la pretensin
contenida en la demanda (fs. 19/22 y 427/33) como la
entrada en vigor del Cdigo Civil y Comercial de la Nacin
a partir del 1 de agosto de 2015 (conf. art. 7, ley
26.994, texto segn ley 27.077), corresponde resolver los
agravios aqu trados a la luz de las normas y doctrina
legal aplicables al caso; por los perodos anteriores a la
fecha referida, a la luz del Cdigo Civil y su doctrina
legal y por los periodos posteriores a aqulla, a la luz
del Cdigo Civil y Comercial de la Nacin (doctr. art. 7 y
ccdtes., Cd. Civ. y Com.).
2. Dentro del marco normativo reseado,
es menester reparar en que -para la primera poca- las
relaciones entre los coherederos y los bienes que componen
el acervo hereditario eran regidas, durante la indivisin
hereditaria, por las normas del condominio (doctr. art.
2698, Cd. Civil).
As, normalmente, seran los comuneros
quienes acordaran entre s durante el estado de indivisin
el modo de utilizacin de la propiedad comn: mantenindola
deshabitada; ponindola bajo administracin, locacin o
renta; compartindola simultneamente si por sus
caractersticas fuera posible; pactando su uso sucesivo en
distintas pocas del ao; o directamente atribuyndola
exclusivamente a uno de los cotitulares (a travs de la
particin provisoria contemplada por el art. 3464, Cd.
Civil). Pero cuando nada se hubiera convenido entre stos,
el uso y goce del bien que uno de ellos realizara en forma
exclusiva se encontraba limitado asimismo por el derecho
igual de los dems (conf. Lafaille, Hctor, "Derecho Civil.
Tratado de los Derechos Reales", t. IV, vol. II, Compaa
Argentina de Editores, Buenos Aires, 1945, pg. 227 y ss.;
entre otros).
Siendo condminos, tiene dicho esta
Suprema Corte que cada uno gozaba, respecto de su parte
indivisa, de los derechos inherentes a la propiedad,
compatibles con la naturaleza de ella, y poda ejercerlos
sin el consentimiento de los dems copropietarios (conf.
art. 2676, Cd. Civ.). En tal sentido, el art. 2684 del
Cdigo Civil estableca que todo condmino poda usar y
gozar de la cosa comn conforme el destino de ella, con tal
de que no la deteriorase en su inters particular (conf.
Ac. 57.020, sent. del 17-IX-1996).
Ahora bien, teniendo en consideracin
que cada uno de ellos adems era deudor a los otros, segn
sus respectivas partes, tanto de las rentas o frutos que
hubiera percibido de la cosa comn, como del valor del dao
que les hubiese causado (conf. art. 2691, Cd. Civ.),
resultaba asimismo legtimo que, an uno solo de ellos, sin
necesidad de consulta o acuerdo previo con los otros,
pudiera hacerse indemnizar "el valor del dao" que le
significaba no percibir las "rentas o frutos" que el bien
poda producir si no lo estuviera ocupando su condmino,
pues para el caso, lo mismo era el cobro indebido de
"rentas o frutos" (art. 2691, Cd. Civ.) que disfrutar de
la cosa en provecho propio y sin contraprestacin alguna
(conf. Ac. 57.020, cit.).
As, el derecho de uso y goce sobre el
bien comn que posea todo condmino no se respetaba cuando
uno de ellos lo ejerca gratuitamente con exclusin de esa
misma prerrogativa para los restantes comuneros. Ello
importaba "el ejercicio actual e inmediato del derecho de
propiedad" prohibido por el art. 2680 del Cdigo Civil. De
modo que si otro condmino reclamaba un derecho igual (o
exiga que la cosa se diera en locacin), tena derecho a
la percepcin de una renta a partir de efectuada la
pertinente oposicin al uso y goce exclusivo (conf. Ac.
57.020, cit.).
Emana as que la doctrina legal de esta
Suprema Corte, elaborada a partir de la hermenutica de los
preceptos legales actuados por la alzada requera, para la
procedencia de la fijacin de un canon locativo en estos
casos y bajo el amparo de la normativa del derogado Cdigo
Civil (i), que la ocupacin del bien comn por parte de uno
de sus cotitulares excluyera el posible ejercicio de igual
derecho por otro (ii), as como que ste se hubiera opuesto
a dicho uso y goce gratuito.
A partir de ello cabe observar que la
alzada consider que no se verificaba en autos la nota
caracterstica de la exclusividad en la ocupacin del
inmueble comn (fs. 469 in fine), pues el uso y goce que el
demandado haca de la vivienda existente no resultaba
excluyente de su coheredero, en tanto no impeda que ste
pudiera valerse de igual derecho (fs. 469 vta.), es decir,
que no se haba demostrado que el ingreso a la finca
comunitaria hubiera sido impedido o se vedara su uso en
forma igualitaria al ejercido por el demandado (fs. 471).
Fue la circunstancia de que el
demandado ocupara slo la parte trasera (y alta) de la casa
la que llev al a quo a concluir que ello no importaba un
impedimento al accionante para que ste ejerciera, en
igualdad de condiciones, sus derechos (fs. 471 vta.). Si
bien no lo especific, slo cabe entender que tales
derechos del accionante se traduciran en su posible
ocupacin, uso y goce, de la parte delantera y baja del
mismo inmueble, cuyo acceso no se haba demostrado impedido
(conf. art. 384, C.P.C.C.).
Ello as incluso a partir de la propia
postulacin efectuada por el demandado en su contestacin
de demanda, cuando sostuvo que el inmueble se encontraba
dividido en dos unidades funcionales, ocupando ste y su
familia -desde haca 20 aos, en forma exclusiva y con
carcter de vivienda permanente- una de ellas, que
representaba alrededor de un cuarto de la superficie total
del lote (fs. 166 y vta.), por lo que para el actor
resultaba de libre acceso y disposicin el resto del bien
(fs. 168 y 252; conf. arts. 34 inc. 4, 163 inc. 6, 272 y
ccdtes., C.P.C.C.).
Pero el recurrente insiste en que el
hecho no controvertido de la ocupacin de la vivienda por
parte del demandado, aunque fuera en forma exclusiva slo
sobre una parte de ella, import su exclusin de hecho, en
tanto no resultaba posible a su coheredero disponer
materialmente sobre una parte indivisa de la cosa comn
(fs. 494 y vta.).
He aqu la errnea aplicacin de la ley
en la que incurri la alzada al asumir que la hermenutica
sobre el juego armnico de los arts. 2680 y 2684 del Cdigo
Civil autorizaba la ocupacin en forma exclusiva de una
parte de un inmueble del acervo por un coheredero en tanto
al mismo tiempo ste garantizase a los restantes
coherederos el ejercicio de semejante derecho en la
restante parcela desocupada del bien.
Tal tesitura resulta errada por un
triple orden de razones.
Por un lado, pues omite considerar que
no devena exigible que mediara un concreto inters de
ejercer la facultad de gozar del bien comn por parte del
restante coheredero. En efecto, el reclamo compensatorio
poda ser formulado an por el comunero que no posea la
intencin de ocupar el bien integrante del acervo, ya que
su pretensin se sustenta en una circunstancia objetiva,
como lo es el no consentido aprovechamiento del bien por
uno slo de los condminos (conf. Aren, Beatriz en Bueres,
Alberto [Dir.] y Highton, Elena [Coord.], "Cdigo Civil y
normas complementarias. Anlisis doctrinal y
jurisprudencial", 2 edic., t. 5B, Hammurabi, Buenos Aires,
2004, pg. 81; entre otros).
Por otro lado, pues el bien del acervo
hereditario en cuestin est constituido por una nica
vivienda edificada sobre lote propio, con ingreso por una
puerta principal y por un portn a travs de los cuales se
accede a una nica construccin de dos plantas: una planta
baja (hall, pasillo, comedor, varios dormitorios, baos,
cocina, cocina comedor, comedor diario) y otra planta alta
(dormitorios y sala de estar), ambas comunicadas por una
escalera caracol interna (conf. descripcin del inmueble y
tasacin de fs. 254/8, 379/80, 398, 420), de lo que resulta
su insusceptible divisibilidad material (fs. 420, conf.
arts. 384, 456 y 474, C.P.C.C.).
Y finalmente, pues lo sostenido por la
alzada -an si la vivienda pudiera ser funcionalmente
escindible- importara otorgar al coheredero en uso y goce
del bien comn su sola autoridad para forzar una particin
provisional del acervo hereditario entre los comuneros con
prescindencia de la voluntad de los dems condminos, en
violacin de lo que prevean los arts. 3464 y 3465 del
Cdigo Civil.
De esta forma, reconocida la ocupacin
exclusiva de una parte del bien por parte del demandado
(fs. 166 y ss., 252, 254/8), su deber de compensacin no
exiga ninguna adicional acreditacin de impedimento de
acceso por los dems comuneros a la parte restante -no
ocupada- del mismo (conf. arts. 2680, 2684 y ccdtes., Cd.
Civil), conclusin que torna procedente el embate trado
(conf. art. 289, C.P.C.C.).
3. Por lo dems, el anlisis
precedentemente expuesto deviene asimismo predicable
respecto de lo establecido ahora por el art. 2328 del
Cdigo Civil y Comercial cuando expresamente dispone que el
coheredero que usa privativamente la cosa indivisa durante
el estado de indivisin est obligado, salvo pacto en
contrario (incluida la particin provisional, conf. art.
2370), a satisfacer una indemnizacin desde que le es
requerida.
V. Ingresando ahora al marco de la
composicin positiva de la litis (conf. art. 289,
C.P.C.C.), cabe atender los agravios oportunamente llevados
por ambas partes ante la alzada (fs. 448/54, 455/60 y
462/5) contra la sentencia de primera instancia que fijara
en la suma de pesos tres mil ciento cincuenta ($ 3.150) el
valor del canon locativo mensual a abonar al accionante
desde la fecha de su interpelacin (22-II-2008) y hasta el
efectivo pago, con ms los intereses sobre las sumas de
condena que se habran de liquidar a la tasa pasiva que
paga el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus
depsitos a treinta das (fs. 427/32).
Por un lado, el demandado (i) objet la
procedencia de la pretensin negando la ocupacin exclusiva
de la totalidad del inmueble (fs. 457 vta./9), as como -en
subsidio- (ii) imput al juez de origen una errnea
determinacin del importe locativo, tanto (a) por haber
tomado una incorrecta estimacin del perito tasador, (b)
como por haberlo fijado en un valor superior al solicitado
por el propio actor en su presentacin de fs. 202 (en
ocasin de determinar el monto de su reclamo producto de la
excepcin de defecto legal oportunamente acogida por la
alzada, fs. 199) en violacin del principio de congruencia,
(c) as como por haberlo justipreciado conforme tasacin al
mes de marzo de 2013 disponiendo asimismo el cmputo de
intereses desde el ao 2008, ecuacin que impugn por
confiscatoria y violatoria de su derecho de propiedad,
sosteniendo la improcedencia del cmputo de intereses desde
la mora (fs. 459 vta./60).
A su turno, por otro lado, el
accionante (i) tambin se agravi contra la determinacin
del valor locativo del bien al sostener que el magistrado
haba considerado su destino de vivienda cuando de las
pruebas de autos surga que por su ubicacin y
caractersticas poda drsele un uso comercial (fs. 449/50
vta.), as como (ii) impugn la imposicin de costas de
primera instancia en el orden causado (451/4).
1. Liminarmente, corresponde observar
que los reproches del demandado contra la procedencia del
reclamo basada en la falta de su ocupacin exclusiva total
del inmueble han recibido suficiente respuesta ya en el
Punto IV del presente, al que -brevitatis causa- cabe
remitir.
2. Por otro lado, en lo concerniente a
la determinacin del valor mensual del canon locativo, el
magistrado de primera instancia se bas en la tasacin
efectuada por el perito designado en autos, la que
consider correcta en lgica, tcnica, creencia y equidad.
A partir de ella concluy que deba tomarse el 50% del
valor establecido para una locacin con fines de vivienda,
en razn de no haberse denunciado un uso comercial del
inmueble por el demandado. As, fij dicho monto en la suma
mensual ya indicada, la que deba ser abonada desde febrero
de 2008 (momento en que el demandado recibiera la carta
documento de su coheredero oponindose al uso y goce
gratuito del bien comn), liquidacin a la que indic
corresponda aditarle los mencionados intereses (fs.
430/2).
A. Pues bien, el embate del demandado
contra la convalidacin judicial del clculo efectuado por
el perito tasador para estimar el valor locativo del
inmueble no puede ser de recibo.
De la mera comparacin de los sucesivos
informes presentados por el experto emana claramente que el
reconocido error de clculo incurrido por el mismo al
momento de tasar la propiedad para su posible venta,
producto de la incorrecta conversin a la moneda de curso
legal nacional de la inicial tasacin del bien (efectuada
en la divisa norteamericana), no fue reproducido al momento
de establecer los valores mensuales para sus eventuales
locaciones (de uso comercial o con fines de vivienda, fs.
379/80, 398, 420; conf. arts. 384, 474 y ccdtes.,
C.P.C.C.), por lo que el agravio del recurrente se cimienta
a partir de una premisa que se muestra errnea, contraria a
las constancias de la causa, lo que torna manifiestamente
insuficiente su embate (conf. arts. 260 y 261, C.P.C.C.).
B. Tampoco procede la impugnacin del
accionante contra el destino del bien sobre el cual
corresponda justipreciar su posible locacin.
Si bien del informe tcnico acompaado
por el perito surge que por su ubicacin y caractersticas
poda darse al inmueble tambin un uso comercial (fs.
379/80), cierto es -tal como lo ha sostenido el
sentenciante de grado- que aqul fue siempre empleado como
vivienda (tanto cuando lo habitaba toda la familia -
incluido el incidentista-, como cuando lo habitaban los
progenitores, as como -luego de sus fallecimientos- cuando
lo continu habitando el incidentado, conf. fs. 166 y ss.,
252, 254/8). De tal circunstancia se sigue -adems- que el
bien carece de instalaciones, servicios y habilitaciones
propios de un uso comercial (conf. fs. 379/80, 398, 420;
conf. arts. 384, 456, 474 y ccdtes., C.P.C.C.).
En su objecin al fundamento en que se
basa la decisin impugnada, el apelante omite indicar su
pretendido yerro o desacierto. Ms bien manifiesta su
discrepancia subjetiva con lo resuelto, exteriorizando una
preferencia valorativa que no evidencia la pretendida
sinrazn de lo resuelto por el magistrado de grado. Y
sabido es que ello no constituye agravio idneo (conf.
arts. 260 y 261, C.P.C.C.). La ley ritual exige que la
expresin de agravios contenga una crtica concreta y
razonada de aquellas partes del fallo que el apelante
considere equivocadas, y la no satisfaccin de tal recaudo
conduce a la desercin del recurso (C. 100.621, sent. del
21-XII-2011; entre muchos otros), tal lo que ocurre tambin
en esta parcela.
C. Tampoco puede ser acogido el agravio
del demandado sostenido en la alegada violacin al
principio de congruencia.
Establecido por los arts. 34 inc. 4 y
163 inc. 6, y reiterado por el art. 272, todos del Cdigo
Procesal Civil y Comercial, dicho principio impone -como
regla general- que debe existir correspondencia perfecta
entre la accin promovida y la sentencia que se dicta, lo
que se desarrolla en una doble direccin: el juez debe
pronunciarse sobre todo lo que se pide, o sea sobre todas
las demandas sometidas a su examen y slo sobre stas; y
debe dictar el fallo basndose en todos los elementos de
hecho aportados en apoyo de las pretensiones hechas valer
por las partes en sus presentaciones y slo basndose en
tales elementos (C. 116.483, sent. del 17-VI-2015; C.
100.716, sent. del 10-VI-2009; entre otras).
Su propsito consiste en conducir el
pleito en trminos de razonable equilibrio dentro de la
bilateralidad del contradictorio. Es una expresin del
derecho de propiedad (C.S.J.N., Fallos: 315:106; entre
otros) y se sustenta en la defensa en juicio, al referirse
al lmite que tienen los jueces de no introducir
sorpresivamente pretensiones, de manera que las partes no
puedan ejercer su plena y oportuna defensa (C.S.J.N.,
Fallos 237-328, 681, 298-642, 303-368, 1610; entre otros).
Importa que la sentencia se muestre
atenta a la pretensin jurdica que forma el contenido de
la disputa (Ac. 57.532, sent. del 17-II-1998; Ac. 65.135,
sent. del 19-II-2002; entre otras). Implica la
correspondencia entre la sentencia y el pedimento formulado
respecto de las personas, el objeto y la causa (L. 82.617,
sent. del 23-XI-2005; Ac. 88.465, sent. del 14-IX-2005;
entre otras), por lo que no resulta violado mientras exista
el nexo necesario entre la frmula propuesta en la traba de
la litis y el contenido de la decisin del juzgador, pues
slo aparecera el quebrantamiento si el argumento
decisorio alterara aquella relacin (C. 99.605, sent. del
3-VI-2009; Ac. 89.057, sent. del 24-V-2006; entre otras).
En autos, inicialmente el accionante
justipreci la magnitud del canon locativo cuya percepcin
reclam, de conformidad con lo que fuera establecido por un
perito tasador (fs. 21). Posteriormente, producto de la
excepcin de defecto legal admitida por la alzada,
determin dicho valor mensual aclarando que deba
adicionalmente considerarse lo que en ms o en menos el
magistrado estimara corresponder (fs. 202).
Pues bien, el fallo del magistrado de
grado no incurre en demasa decisoria al condenar al pago
de una suma mayor a la peticionada, si el actor exhibi su
intencin de no inmovilizar su reclamo al monto requerido.
Dicha intencin qued demostrada cuando estim el canon
locativo mensual reclamado con "lo que en ms o en menos"
considerara el magistrado a partir de lo que resultase de
la prueba (C. 117.501, sent. del 4-III-2015; C. 99.055,
sent. del 7-V-2014; C. 110.037, sent. del 11-III-2013; Ac.
74.082, sent. del 13-VI-2001; entre otras).
D. Y tampoco prospera el reproche del
demandado contra el cmputo de intereses desde el ao 2008,
por considerarlo confiscatorio y violatorio de su derecho
de propiedad (en tanto al establecerse el valor locativo al
2013, ste ya se encontraba actualizado a la fecha de
presentacin de la pericia).
Ello pues los intereses moratorios no
constituyen un modo de actualizacin del capital sino que
buscan resarcir el dao que al actor ocasiona el
incumplimiento del deudor y poseen como causa la
privacin al dueo del capital que el deudor no tiene
derecho a retener (conf. Llambas, Jorge J.; Tratado de
Derecho Civil, Obligaciones, t. II-A, Ed. Perrot, Bs.
As., 1994, pg. 205). En ese sentido, tales intereses
poseen un reconocimiento ipso iure como reparacin debida
por la indisponibilidad del dinero durante el tiempo de
mora, que en autos fue establecido a partir de cada
perodo mensual en el que el demandado se mantuvo en la
ocupacin exclusiva del inmueble, sin que sea necesaria
la concreta demostracin del perjuicio sufrido por tal
incumplimiento (conf. mi voto en C. 101.774, sent. del
21-X-2009; C. 100.228, sent. del 16-XII-2009; entre
otras).
Adems, el quejoso confunde la
actividad de estimar los rubros indemnizatorios a fin de
reflejar los "valores actuales" de los bienes o
prestaciones a los que refieren (valuacin que pretende
expresar la adecuacin de tales valores a la realidad
econmica del momento en que se pronuncia el fallo) con la
utilizacin de aquellos mecanismos de "actualizacin",
"reajuste" o "indexacin" de montos histricos, que suponen
una operacin matemtica (C. 58.663, sent. del 13-II-1996;
Ac. 60.168, sent. del 28-X-1997; C. 59.337, sent. del 17-
II-1998; C. 92.667, sent. del 14-IX-2005, entre otros),
cuya aplicacin quebrantara la prohibicin expresamente
contenida en el art. 7 de la ley 23.928 (conf. Ac. 68.567,
sent. del 27-IV-1999; B. 49.193 bis, resol. del 2-X-2002;
entre otras), mantenida an hoy luego del abandono de la
paridad cambiaria dispuesta por la ley 25.561 (B. 49.193
bis, resol. del 2-X-2002; Ac. 88.502, sent. del 31-VIII-
2005, B. 64.606, sent. del 3-IX-2008; B. 67.476, sent. del
16-II-2011; entre otras).
Y en este punto, la apelacin padece
tres dficits impugnativos insuperables: Por un lado,
ninguna crtica esboza respecto de la cuestin del momento
en que corresponda efectuar la valuacin del dao por la
ocupacin del inmueble del acervo (en sentido anlogo, C.
119.449, sent. del 15-VII-2015); por otro, omite acreditar
que al fijar valores actuales al tiempo de su dictado el
pronunciamiento haya infringido la prohibicin contenida en
la referida ley 23.928, esto es, haya realizado una
actualizacin de un valor histrico (conf. Ac. 60.168,
sent. del 28-X-1997; Ac. 59.284, sent. del 11-III-1997; Ac.
56.685, sent. del 5-III-1996; entre otras); y, por ltimo,
tampoco demuestra la alegada confiscatoriedad del mecanismo
empleado en la estimacin de la indemnizacin (conf.
C.S.J.N., Fallos: 307:531 y 1656; entre otros);
circunstancias que vuelven asimismo insuficiente su embate
(arg. art. 260 y 261, C.P.C.C.).
3. Finalmente, cabe recibir
favorablemente los agravios del accionante contra la
imposicin de costas de primera instancia.
El magistrado de grado distribuy las
costas en el orden causado sobre la base de considerar
aplicable la norma del art. 71 del Cdigo Procesal Civil y
Comercial, en virtud de la manera en que qued trabada la
litis y siendo que ambos justiciables se hallaban contestes
en cuanto al objeto del reclamo (fs. 432).
Sin embargo, asiste razn al recurrente
cuando controvierte esta ltima conclusin (452 vta./453
vta.). En efecto, tanto a partir del intercambio epistolar
mantenido previo al juicio, como a partir de la posicin
adoptada en su contestacin de demanda, es posible apreciar
que el incidentado neg el derecho del incidentista a la
fijacin -a su favor- de un canon locativo por la ocupacin
del inmueble (fs. 5/8, 127/8, 168), circunstancia que
enerva el presupuesto sobre el cual se bas la distribucin
de costas de primera instancia.
As como, por otro lado, tambin
acierta el apelante cuando objeta la subsuncin normativa
efectuada por el sentenciante de grado (451 y ss.). Siendo
que el presente ha sido definido y tramitado como un
proceso incidental en el marco del sucesorio de los
progenitores de las partes (fs. 19 vta., 24/5, 165, 177),
la imposicin de costas debi efectuarse a partir de la
solucin especfica que en dicha materia porta el art. 69
del Cdigo Procesal Civil y Comercial, que dispone como
regla la imposicin de costas al vencido en el incidente
(conf. C. 118.101, sent. del 15-VII-2015).
Luego, dado que no se presenta en el
caso la excepcin que contempla esta ltima norma para
eximir total o parcialmente de tal responsabilidad al
litigante vencido (como lo expone el apelante a fs. 451
vta.), pues la cuestin aqu ventilada no puede ser
entendida como dudosa en derecho (mediando incluso doctrina
legal de este Tribunal al respecto), corresponde acoger los
agravios trados e imponer las costas de primera instancia
al vencido (art. 69, C.P.C.C.).
VI. Habida cuenta de todo lo expuesto,
cabe hacer lugar al recurso extraordinario de
inaplicabilidad de ley trado, revocar el decisorio
impugnado y -en el marco de la recomposicin positiva de la
litis- mantener la decisin de primera instancia que fij
la compensacin econmica en beneficio del incidentista por
el uso y goce exclusivo del nico bien integrante de la
indivisin hereditaria por parte y a cargo del incidentado.
Finalmente, atento a la forma en que
ha sido recompuesto positivamente el resultado del
pleito, las costas por la segunda instancia deben
distribuirse en un 20 % a cargo del incidentista y un 80%
a cargo del incidentado (conf. arts. 68 2 prr., 69, 272
y ccdtes., C.P.C.C.). Mientras que por la presente
instancia, las costas deben ser impuestas al incidentado
vencido (arts. 69 y 289, C.P.C.C.).
Voto as por la afirmativa.
A la cuestin planteada, el seor Juez
doctor Soria dijo:
Adhiero a lo expresado por el doctor
Pettigiani en los puntos IV, V.1, V.2, aps. A, B, C, y
primero y ltimo prrafo del ap. D y V.3.
Con el alcance expuesto, voto por la
afirmativa.
La seora Jueza doctora Kogan, por los
mismos fundamentos del seor Juez doctor Soria, vot
tambin por la afirmativa.
El seor Juez doctor de Lzzari, por
los mismos fundamentos del seor Juez doctor Pettigiani,
vot tambin por la afirmativa.
Con lo que termin el acuerdo,
dictndose la siguiente
S E N T E N C I A
Por lo expuesto en el acuerdo que
antecede, se hace lugar al recurso extraordinario
interpuesto y se revoca el pronunciamiento impugnado,
mantenindose lo decidido en primera instancia. Las costas
devengadas ante la alzada se distribuyen a razn de un 20%
al incidentista y el restante 80% al incidentado. Las
correspondientes a esta etapa extraordinaria se imponen al
incidentado que resulta vencido (arts. 68, 69, 272, 274,
279 y 289, C.P.C.C.).
El depsito previo efectuado a fs. 477
se restituir al interesado (art. 293, C.P.C.C.).
Notifquese y devulvase.
HILDA KOGAN
EDUARDO JULIO PETTIGIANI EDUARDO NESTOR DE LAZZARI
DANIEL FERNANDO SORIA
CARLOS E. CAMPS
Secretario