0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas21 páginas

El Sujeto

el sujeto el arte la política

Cargado por

camsalret
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas21 páginas

El Sujeto

el sujeto el arte la política

Cargado por

camsalret
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la

mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.


The subjects paradox and the logical function of mimesis: notes on art
and politics.

Mariana Castillo Merlo*

Fecha de Recepcin: 30 de Agosto de 2012


Fecha de Aceptacin: 2 de Octubre de 2012

Resumen: En este trabajo procuro analizar la reapropiacin que realiza Lacoue-


Labarthe de la nocin de mimesis aristotlica en el marco de una
problemtica contempornea: la crisis de lo poltico. Los alcances
tico-polticos del concepto de la Potica, me permitirn sostener la
hiptesis de una nueva forma de configuracin del proceso identitario
del sujeto poltico contemporneo, haciendo hincapi en la relacin
que guardan el arte y la poltica.
Palabras
clave: Mimesis, sujeto, poltica, arte.

Abstract: In this paper, I try to analyze the Lacoue-Labarthes reappropriation


of the Aristotelian mimesis in the framework of contemporary issue: the
crisis of the political. The ethical-political scope of the concept of the
Poetics, will allow me to support the hypothesis of a new way to
configure the identity process of the contemporary political subject,
with emphasis in the relationship between art and politics..

Keywords: Mimesis, subject, politics, art

* Profesora y Licenciada en Filosofa ([Link]). Becaria doctoral de CONICET. Docente de la


ctedra Historia de la Psicologa ([Link]). Expositora en diversos congresos, coloquios, jornadas,
etc, y miembro de tres proyectos de investigacin (UNComahue-ANPCyT-UBACyT). Secretaria de
redaccin de la revista Pginas de Filosofa. Correo electrnico: marianacastillomerlo@[Link]

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Hablar de falta supone constituir, o al


menos posibilitar, una tica

P. Lacoue Labarthe, Falta, 2002: 44.

Introduccin.

En distintos momentos de su obra, Lacoue-Labarthe reconoce que la nocin de mmesis,


en su acepcin aristotlica, podra cumplir un rol crucial ante el actual vaciamiento de
sentido de lo poltico. Desde una perspectiva que entiende a la mmesis principalmente
como una fuerza productora, resaltando el vnculo mmesis-poesis, busca desentraar
algunas de las paradojas que encierran la representacin, en general, y la representacin
poltica, en particular. La mmesis se erige as en bastin por su funcin sustitutiva, pues
produce representaciones, i.e, otras presentaciones o la presentacin de otra cosa que
an no estaba ah, dada o presente (Lacoue-Labarthe, 2010: 27). Tras el develamiento
de la paradoja esencial que encierra la lgica de la mmesis, por su capacidad de
intercambiar hiperblicamente el todo y la nada, la ausencia de sujeto y la proliferacin
del sujeto, Lacoue-Labarthe propone que la funcin principal de la mmesis debe ser la
de asegurar la auto-formacin o el proceso de identificacin del sujeto poltico
contemporneo, pero desde una lgica diferente a la tradicional.

En tal sentido, el objetivo de este trabajo ser analizar la funcin de la nocin de


mmesis aristotlica en la reconstruccin de un sujeto poltico, a partir de la propia
estructura de la teatralidad. Para ello atender, en un primer momento, a los elementos
que, desde la filosofa platnica, erigieron una forma pasiva de concebir al sujeto,
gracias a una peculiar manera de entender la lgica de la mmesis. Posteriormente
analizar la modificacin semntica de la nocin de mmesis en la Potica de
Aristteles, modificacin que da lugar a la interpretacin de Lacoue-Labarthe y a una
propuesta mimetolgica del sujeto poltico. Finalmente, intentar responder, a partir de
los anlisis precedentes, a la pregunta tica que surge en torno a la relacin entre
mmesis, sujeto y poltica.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

1. Sujeto, lenguaje y verdad: en torno a la lgica clsica de la mmesis

Frente a las catstrofes del siglo XX y a Auschwitz,1 como el acontecimiento de la


historia de Occidente que pone de manifiesto la verdad de lo poltico, la obra de
Lacoue-Labarthe se erige como una propuesta filosfica que se adentra en el ncleo
mismo de la problemtica de lo poltico,2 al preguntarse cmo es posible, en nuestra
poca, si es que lo es, el cuestionamiento de la esencia de lo poltico (Lacoue-Labarthe
y Nancy, 1997: 105). En este sentido, como primera tarea, aparece la necesidad de
deconstruir el modo tradicional de entender lo poltico, para renovar y comprometerse,
de manera urgente, en las sociedades contemporneas, con la cuestin de lo poltico.

Por ello, el esfuerzo de este filsofo francs residir tanto en denunciar, por un lado, la
obviedad de lo poltico, situacin que (siguiendo a Arendt) parece ser una consecuencia
del totalitarismo, como en retrazar lo poltico (retreat of the political), lo que implica un
gesto filosfico de volver a comprometerse activamente con dicha cuestin. De lo que
se trata es de denunciar la obviedad de lo poltico, de alertar sobre una obviedad que se
ha tornado cegadora, que lo ha inundado todo al punto que resulta imposible ver el
vaciamiento de sentido de esta cuestin, pues paradjicamente, cuanto ms poltico
resulta todo, menos sentido tiene lo poltico. Y as, poco a poco, lo poltico se va
retirando de la escena, aunque dejando una marca de su ausencia. A partir de esa marca,
Lacoue-Labarthe propone un re-trazar de lo poltico, re-marcndolo, al formular la

1
P. Lacoue-Labarthe se pregunta si ste es el nico nombre con el que puede denominarse a
este acontecimiento histrico, pues hablar de Holocausto implica un contrasentido interesado,
en la medida en que oculta lo que all ocurri. Auschwitz careci de todo aspecto sacrificial, se
redujo a una eliminacin pura y simple. Sin huella ni resto, que revel la esencia de la lgica
misma de Occidente (Lacoue-Labarthe, 2002: 50-52).
2
P. Lacoue-Labarthe, junto a J.-L. Nancy, forman parte de lo que se conoce como pensamien-
to poltico posfundacional, que tendra su origen en las propuestas de Carl Schmitt y Hannah
Arendt, y afirma la distincin entre lo poltico, como aquello que refiere a la teora y la filosofa
poltica, de la poltica, que tendra como referente las actividades, decisiones y prcticas expl-
citas y accesibles a la investigacin emprica. Esta distincin no implica slo un nominalismo
conceptual, sino que problematiza la cuestin de los fundamentos polticos mismos de la socie-
dad (Marchart, 2009. 55-86).

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

pregunta de una nueva manera (Lacoue-Labarthe y Nancy, 1997: 112). Y esa pregunta
ser la pregunta por la esencia de lo poltico.

En este contexto, filosofa y poltica se enrolan bajo un mismo objetivo en comn, o


dicho en otros trminos, la tarea de repensar lo poltico no puede darse sino bajo otra
forma que no sea la de un ejercicio filosfico, puesto que no tenemos la menor nocin
de lo que pensar fuera del filosofar, pueda significar (Lacoue-Labarthe, 2002: 19).
La aproximacin a la cuestin de la esencia de lo poltico encuentra en Lacoue-Labarthe
un camino a travs de la relacin entre el arte y lo poltico, un camino sembrado
mayormente por tesis heideggerianas, filsofo considerado por el autor como el mayor
pensador, sin discusin, de estos tiempos (Lacoue-Labarthe, 2002: 22). Sin embargo, a
este reconocimiento se contrapone, a lo largo de la mayora de su obra, una dura crtica
al compromiso que el filsofo alemn asumi, en 1933, con el rgimen nazi en su
Discurso de Rectorado, compromiso que lejos de considerarse un accidente o un error,
es denunciado como un acto deliberadamente poltico.3

Ese compromiso poltico de 1933 encubre para Lacoue-Labarthe un compromiso


metafsico de Heidegger que parece repetir el gesto inicial, el gesto fundador de
Occidente, de la mano de Platn: la condena a la mmesis, el rechazo a entender el
mundo como una mmesis originaria (Lacoue-Labarthe,2010: 192). Aunque si bien es
cierto que en su Discurso de rectorado, Heidegger invita al pueblo alemn a encontrarse
a s mismos, a definirse repitiendo, o imitando, a los griegos (lo que puede leerse como
una mimetologa), en esa invitacin Lacoue-Labarthe encuentra un problema, poltico
por excelencia, un tanto paradjico: el problema de la identificacin como un problema
de la imitacin, que al mismo tiempo rechaza la imitacin. De all un interrogante
bsico acerca de por qu, despus de todo, el problema de la identificacin no sera,
en general, el problema mismo de lo poltico? (Lacoue-Labarthe, 2010: 196).

3
Para Lacoue-Labarthe, disculpar la postura de Heidegger apelando a un apoliticismo termina
siendo contraproducente, pues con esa inocencia poltica se desmiente de antemano su pre-
tendida pureza. Cf. Lacoue-Labarthe, P., 2002: 31, n.2.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Tomando esto en consideracin, en este trabajo me limitar a analizar el modo en que


Lacoue-Labarthe articula la nocin de mmesis aristotlica para pensar el sujeto en su
dimensin poltica. Por qu Aristteles? Porque su concepcin de mmesis permite
deconstruir no slo la interpretacin platnica sino tambin la que, desde Platn, se
constituy en la interpretacin filosfica de la mmesis; interpretacin que no hizo ms
que confundir la cuestin de la mmesis con la cuestin de la verdad (alethea), la
condena a la ficcin por encerrar una mentira, cuando el tema principal que se erige tras
la lgica mimtica no es otro, segn Lacoue-Labarthe, que la problemtica del sujeto y
del sujeto en su relacin con el lenguaje (Lacoue-Labarthe, 1989: 125).

En Tipografa, un trabajo temprano de Lacoue-Labarthe,4 el examen de la nocin de


mmesis se encuentra ligado a la cuestin de la identificacin y a la propuesta de una
lgica mimtica alternativa que permita explicar la estructura misma de la (auto)-
representacin o identificacin en distintos mbitos, ya sea en la literatura, el teatro, la
msica, la filosofa, la tica o la poltica. Identificacin y representacin fueron los
polos de una lgica binaria clsica en la que emergi el sujeto occidental y una
concepcin metafsica de l-. Polos que, sin embargo, sucumben ante una constitutiva
resistencia (dsistance)5 del sujeto a verse atrapado en dicha lgica. En palabras de
Derrida, resulta ms conveniente pensar en una (de)constitucin mejor que en una
destitucin, que pone en evidencia la prdida del sujeto y que lleva a preguntarse por el
estatuto de la representacin (Darstellung) y a reconocer, se acepte o no, a la mimesis
como esa originaria resistencia (dsistance) (Lacoue-Labarthe, 1989: 7).

4
Aqu trabajar con la edicin inglesa de 1989, titulada Typography. Mimesis, Philosophy and
Politics, libro que marca el ingreso de la obra de Lacoue-Labarthe al mundo angloparlante y que
compila textos de Le sujet de la philosophie. Typographies I (original en francs, 1979) y de
Typographies II. Limitation des modernes (original en francs, 1986).
5
En la extensa introduccin que Jaques Derrida elabora para la versin inglesa de Typography,
juega con la etimologa del verbo pronominal francs (se) dsister y propone el trmino dsis-
tance para describir el carcter ineluctable y necesario de la propuesta de Lacoue-Labarthe en
torno a la cuestin del sujeto. Cf. J. Derrida Introduction: Desistance en Lacoue-Labarthe, P.,
1989: 1-47.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Desde esta perspectiva, se reconocen dos variantes antagnicas de la mmesis: una que
la condena y otra que la torna posible, una variante que convirti al sujeto en un ser
pasivo, y otra que posibilita un dinamismo inherente a la propia subjetividad. El
problema consiste en que dichas variantes se fusionaron a menudo, perdindose
frecuentemente la conciencia de que eran conceptos diferentes (Tatarkiewicz, 1997:
303). Es por eso que las concepciones de Platn y Aristteles se erigen como las piedras
de toque a partir de las cuales revisar y repensar la cuestin de la subjetividad. Pues,
segn Lacoue-Labarthe, hay una urgencia filosfica (...), una obligacin que tenemos
por pensar o repensar la mmesis, (...), una obligacin de deconstruir toda su
interpretacin (...) con el amago de mundo que nos leg y que nos constituye (Lacoue-
Labarthe, 2010: 322).

La nocin de mmesis es una nocin que comienza a delinearse en los escritos de los
grandes poetas griegos,6 pero que alcanza su mayor expresin, en tanto rasgo definitorio
del arte, en la formulacin platnica de Repblica. All, la cuestin de la mmesis es
atravesada por la preocupacin poltica de la educacin (paideia) de los guardianes. La
discusin que comienza en el libro II de Repblica se extiende luego al libro X, con el
rechazo y la expulsin final de los poetas de la polis ideal. El inters sobre la poesa
surge al reflexionar sobre las consecuencias de las valoraciones morales que hacen los
poetas. stas son recibidas por la sociedad y, en particular por los jvenes, quienes
deducen, a partir de ellas, lo que debe ser el hombre y cmo se debe llevar la mejor vida
posible (Rep., 365 a 4- b 1).

Esto conduce a Platn a proyectar un programa para la formacin del carcter de los
guardianes que se extiende hasta el libro III, en el que se incluyen las narraciones
(lgos) y se distinguen dos clases: las verdicas (t aleths) y las ficticias (t pseudos)
(Rep. 376 e 11). Aunque Scrates reconoce el rol importante que cumplen las
narraciones ficticias (mthos) en la infancia, advierte que es preciso ejercer el control

6
En el Himno a Apolo de Homero (verso 163) se encuentra uno de los primeros registros del
verbo mimesthai.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

sobre los creadores de fbulas, sobre sus indecorosas mentiras (ts kals psedetai).
Puesto que el peligro reside en que la infancia constituye el momento de la vida en que
es entonces moldeado (plattetai) y marcado con el sello (tpos) con que se quiere
estampar (ensemenasthai) a cada uno (Rep. 377 b 1-3).

Este mismo argumento encuentra eco en el libro III de Repblica, cuando Platn
introduce la cuestin del estilo para analizar no slo qu debe decirse, sino cmo debe
ser dicho. Desde esta perspectiva, se distinguen tres especies posibles de narraciones:
aquellas en las que el poeta cuenta una historia de manera simple o directa (digesis);
aquellas en las que hace uso de la personificacin y de la imitacin (mmesis) y aquellas
en las que estn presentes ambas formas (Rep. 392 d 5-6). En este contexto, Platn
define una de las modalidades de la mmesis, esto es, parecerse (homoosis) o imitar
(mimesthai) a otra persona en voz o gestos (Rep. 393 c 5-6).

Aunque hasta aqu la nocin de mmesis no tiene otras connotaciones que las
propiamente estilsticas, rpidamente surge la pregunta por el carcter de los guardianes
y si stos deben, o no, ser imitadores (mimetikos) (Rep. 394 e 1-6). Es aqu cuando
comienza una consideracin tica de la mmesis. La primera respuesta negativa de
Platn se deduce de cierto principio de especializacin de funciones, formulado
previamente, segn el cual lo ms conveniente es que cada persona realice una sola
tarea para alcanzar su perfeccin. Pero an as, Platn contempla la posibilidad de que
los guardianes imiten algo y, en ese caso, debern imitar valores nobles para que no
suceda que, a raz de la imitacin, se compenetren con su realidad, ya que las
imitaciones (mimseis), cuando se llevan a cabo desde la juventud, se instauran en los
hbitos (thos) y en la naturaleza misma (physis) de la persona, en cuanto al cuerpo
(sma), a la voz (phon) y al pensamiento (dinoia) (Rep. 395 d 1-3).7

7
El argumento concluye en 398 a-b, cuando Platn admite que el nico poeta que resultar pro-
vechoso (ophleias) para la plis ideal ser aquel que imite el modo de hablar (lxis) del hom-
bre de bien y que cuente sus relatos ajustndose a aquellas pautas (tois tpois) que hemos esta-
blecido en un principio (Rep. 398 a 1- b 4). En Repblica X, al retomar la cuestin de los mi-
mets, la posicin de Platn se radicaliza y, en 605 b, justifica su destierro de la plis ideal por

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Esta maleabilidad del alma humana es lo que marca, para Lacoue-Labarthe, el carcter
ineluctable de la mmesis. A partir de este momento, la mmesis es pensada como
imitacin, como pasividad, como la identificacin del espectador, como el acceso a uno
mismo a partir de un modelo de otro, de modo que el ser-s, como Platn dice
sustancialmente, se constituye a la manera en que una figura se imprime sobre una
materia maleable cuando es acuada por un typos o cuando es tipeada (2010: 112).

La concepcin platnica de mmesis est atravesada por la cuestin de la verdad y del


lenguaje. Y dos son los fundamentos de la preocupacin de Platn. En primer lugar, la
cuestin de la altheia y de la relacin que el mimets es capaz de establecer con ella. El
carcter ficticio de los relatos de los poetas atenta contra el espritu divino que es
absolutamente simple y veraz (aleths) tanto en sus hechos (t rgon) como en sus
palabras (h lgos) (382 e 8-9). Es a ste espritu al que debe aspirar el hombre bueno,
y al que parece no alcanzar la poesa. Siguiendo el anlisis de Gill, es posible afirmar
que la crtica platnica a la poesa, por implicar falsedades, es un aspecto novedoso para
la cultura griega, y que slo se entiende desde la visin metafsica que Platn sostiene
del alma humana y de la verdad (Gill,C., 1993: 61-62).

Slo desde esta perspectiva cobra sentido la afirmacin, que se deriva de Repblica,
segn la cual la mayora de la poesa griega es falsa, en la medida en que se acenta
su incapacidad y su falla al representar comportamientos, estados psicolgicos y
creencias que deberan presentarse de manera directa en la poesa. En suma, lo que
Platn parece reclamarle a la poesa es su incapacidad para representar verdades ticas
que son las polticamente necesarias para la formacin de buenos ciudadanos y son las
que, en ltima instancia, cimientan la polis misma.

El segundo fundamento para la preocupacin platnica, en estrecha relacin con lo


anterior, se relaciona con el lenguaje y el poder mimtico, a nivel de la enunciacin

alejar sus producciones artsticas en tres grados de lo Real, de las Formas (edos); por despertar,
alimentar y fortalecer la parte irracional del alma; y por echar a perder la parte racional del
hombre (Rep 605 b 2-c 4).

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

(lxis). Lo parece sealar con su crtica a los modos en que los poemas pueden ser
dichos, al hecho de que el poeta pueda parecerse a otro, imitarlo en sus gestos y su voz,
es que ello provoca una suerte de irresponsabilidad, una especie de perversin en la
prctica potica y en el lenguaje en general: borra el quien; desinstala al sujeto, dir
Lacoue-Labarthe. La mmesis aparece como una desapropiacin enunciativa. Por ello
Platn le teme a la poesa y a los poetas, y los condena; pues sabe que su arte atenta
contra la sujecin a travs del lgos. En los mitos y poemas que el poeta cuenta como si
fuera otro, no hay sujeto; es una pura mscara o pura hipocresa; no hay un quien al que
pueda adjudicrsele la responsabilidad de lo que dice; el sujeto de la enunciacin no
necesariamente coincide con el sujeto que habla. Extraa paradoja: hay dos sujetos, el
que habla y por quin habla, y no hay ninguno.

De esta manera, lo que parece preocuparle a Platn es de qu manera ese ser que
habla se va modelando. Es por ello que la cuestin de la mmesis es abordada,
originalmente, por su relacin con el lenguaje y la verdad. La mmesis se concibe, segn
Lacoue-Labarthe, como el efecto de una typo-grafia y de una fundamental in-
seminacin que es, en el fondo, lo que define la esencia de la paideia y por lo cual
aquello que llamamos sujeto no es engendrado sino como un ser necesariamente
ordenado por la figura o la ficcin, en general (Lacoue-Labarthe, 1989: 127). As, lejos
de pensarse al sujeto como el portador de una identidad preestablecida, de un en
trminos aristotlicos- hypokeimenon original, la crtica de Platn pone en evidencia su
plasticidad, su maleabilidad y las responsabilidades y riesgos que implica la creacin de
ese sujeto, su fabricacin o escritura.

Sin embargo, la condena platnica y su posterior consolidacin como la interpretacin


filosfica de la mmesis encubren el lmite del sujeto occidental. Para Lacoue-Labarthe,
esta perspectiva instaura, a partir de la mmesis, el ncleo mismo de la problemtica de
la identificacin o de la apropiacin del sujeto; se establece, a partir de ella, una onto-
tipologa de la mmesis. As, el proceso de identificacin del sujeto occidental ha sido
siempre pensado como la apropiacin de un modelo (tpos): un devernir s mismo a
partir de otro; una maleabilidad de la subjetividad a partir de un modelo que imprime un
eidos; un imitar para ser lo que se es. Pero esta concepcin, que supone un sujeto

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

preexistente, anulara lo que la mmesis deja entrever: la ausencia de un sujeto. O dicho


en otros trminos, la dsistance originaria del sujeto, un impedimento o una resistencia
a ser sujeto.

Pero Occidente no quiso verlo, o no pudo. Y en su lugar, construy una idea de sujeto y
una lgica mimtica que no hizo ms que dar vueltas desde lo mismo a lo otro, desde
la autoridad de lo mismo (Lacoue-Labarthe, 2002: 101). Platn reconoci el riesgo de
esa insuficiencia o invalidez del sujeto a ser sujeto, una invalidez desde la cual ninguna
relacin, ya sea del sujeto consigo mismo o con los otros, puede ser trazada. Y ello
atenta contra la plis y el pharmakn platnico fue la expulsin de los poetas, como si
evitndolos se evitase el problema. Extrao problema, an ms extraa solucin.

Desde esa condena, la formacin poltica fue pensada desde la lgica mimtica, desde
un proceso que garantice una fundacin filosfica (y no literaria o teatral) de lo poltico.
La onto-tipologa que sustenta esta concepcin de mmesis y que encuentra, segn
Lacoue-Labarthe, su culminacin con el nazismo, uni lo poltico a la ficcionalizacin
de los sujetos, a la idea de que los sujetos y la poltica son, en ltima instancia, una
creacin, una obra de arte. Y si son una obra del arte, de la tchne, ello supone que los
sujetos, los pueblos, deben seguir masiva y pasivamente un modelo que alguien impone,
que pueden manipularse, modelarse. Esto es lo que llevado al extremo, y en nombre de
la verdad de lo poltico, convierte, segn Lacoue-Labarthe al nacionalsocialismo en un
nacional-esteticismo.

Por ello el rgimen nazi, entendido como un acontecimiento lmite de la historia de


Occidente, no resulta un error, sino la mxima expresin de una lgica particular, de esa
onto-tipologa que defini al sujeto durante siglos. Afortunadamente, o como
consecuencia de haber extremado dicha lgica, la mmesis regresa a reclamar su poder,
a reclamar que la lgica que Occidente construy a su alrededor sea reemplazada por
una verdadera lgica mimtica, una lgica hiperblica y paradjica, una autntica
mimetolgica.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

2. Sujeto, lenguaje y accin: en torno a una mimetologa poltica

Si bien es posible reconocer, tal como lo hace Lacoue-Labarthe, que no fue Aristteles
sino Platn quien traz los conceptos fundamentales de la teora literaria occidental
(lgos y lxis, mimesis y digesis) (Lacoue-Labarthe, 2010: 198), en igual medida
debemos reconocerle al estagirita el haber dotado a dichos conceptos de una nueva
significacin, no siempre contemplada. Considero que la nocin de mmesis puede ser
analizada desde esta perspectiva.

A diferencia de Platn, Aristteles emprende un estudio autnomo de la potica en s y


de sus especies (47 a 8), es decir un estudio que no est signado por otros criterios ms
que los artsticos, ya que no es lo mismo la correccin de la poltica que la de la
potica, ni la de otro arte, que la de la potica (Pot. 60 b 13-15). Desde esta ptica, la
obra comienza por sealar un gnero comn para todas las artes, independientemente de
sus caractersticas particulares; as, pues, todas ellas, vienen a ser, en conjunto,
imitaciones (mimseis) (47 a 16). Esta consideracin del arte como mmesis responde
al espritu comn de la poca, forma parte de la herencia que Aristteles recibe de
Platn y es el fundamento por el cual la mayora de los estudiosos de la esttica
coinciden en reconocer en la idea de mmesis el pilar fundamental de la teora clsica
acerca del arte. Sin embargo, los distintos registros de su uso no revelan ms que una
polivalencia de la nocin de mmesis,8 y ello obliga a revisar los aspectos centrales de
una filosofa en la que el arte se define fundamentalmente como un arte mimtico.

8
En un estudio crtico sobre la Potica, Halliwell realiza un recorrido por los distintos usos del
trmino mmesis y sus derivados, previos a la formulacin platnica. All distingue al menos
cinco usos diferentes de la nocin: 1) como representacin visual (visual representation), en el
que el trmino mmesis se vincula directamente con una semejanza perceptible a travs de la
vista; 2) como imitacin de conductas (behavioural imitation), en el que el trmino asume el
sentido de una imitacin de tipo moral, de conductas paradigmticas; 3) como personificacin
(impersonation), mmesis se utiliza para designar la adopcin de caractersticas o funciones de
otros en vistas a su reemplazo; 4) como imitacin vocal (vocal imitation), sentido vinculado con
una imitacin de voces o sonidos y 5) como mmesis metafsica (metaphisical mimesis), forma
que recoge del mismo Aristteles quien al referirse a los pitagricos en la Metafsica sostiene
que utilizaban la mmesis para explicar la existencia del mundo sensible a partir del mundo tras-
cendental de los nmeros (Met. 987 b 11-12 ). (Halliwell, 1998: 111-121).

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Un primer aspecto a sealar sobre esta concepcin se vincula a las primeras apariciones
del verbo mimesthai y sus derivados, que se ligan, en mayor o menor medida, a la idea
de una oposicin entre el producto del arte y la realidad sensible, a la que el arte se
vincula a partir de una relacin de semejanza lograda por distintos medios.9 Esta
primera concepcin atraviesa el modo en que el estagirita examina el proceder del
artista, y establece una simetra entre arte y naturaleza, en tanto el arte obra siguiendo
como modelo a la generacin natural. Al respecto, resultan paradigmticos los pasajes
de la Fsica y del Protrptico, en los que se afirma que el arte imita a la naturaleza (h
tchne mimetai tn phsin) (Fs. 194 a 21-22); el arte completa (epitele) lo que la
naturaleza no puede llevar a trmino (apergsasthai), en otros imita (mimetai) a la
naturaleza (Fs. 199 a 15-17) y que si el arte imita a la naturaleza (h tchne mimetai
tn phsin), el que toda generacin en las artes se produzca en vistas de un fin se sigue
de la naturaleza (Protr. fr. 14.1).

Estos pasajes han dado lugar, a mi entender, a interpretaciones parciales, que se basan
en la supremaca de lo natural sobre lo artificial para concluir que el arte debe imitar a la
naturaleza. El inconveniente de este tipo de lecturas es que no logran dar cuenta del
significado cabal que adquiere el trmino mmesis en este contexto. En tal sentido, se
restringe la labor poitica a la mera reduplicacin de lo natural, al otorgarle al trmino
un sentido literal como copia o imitacin. Si bien no es posible desconocer la
importancia de los vnculos entre naturaleza y arte que se establecen en el interior de la
filosofa aristotlica, desde una lectura ms precisa de los trminos implicados en los
pasajes citados previamente, es posible sostener que en ellos el objetivo principal de
Aristteles es establecer un lugar, un dnde, para la creacin artstica. Al afirmar que el
arte imita a la naturaleza, se ubica al arte dentro del mbito de la generacin y de la
produccin teleolgica.

En este sentido, para Lacoue-Labarthe, estos pasajes dan lugar a una segunda
concepcin de mmesis, a una mmesis general que no reproduce nada dado (que no re-

9
El exhaustivo anlisis filolgico de S. Barbero (2004: 20-29).

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

produce nada de nada) sino que suple cierto defecto de la naturaleza, su incapacidad de
hacer todo, de obrar todo. De producir todo (Lacoue-Labarthe, 2010: 25). As, la
mmesis que se realiza no refiere aqu a una duplicacin de lo ya existente; lo que el
artista imita de la naturaleza no son sus objetos, sino un modo de obrar: el
teleolgico; es decir, imita el sentido finalstico que encuentra en la naturaleza su mayor
expresin. Esto da lugar a una definicin de la mmesis que exalta su fuerza, su
capacidad productora, su poesis.

De esta manera, an cuando la relacin con la naturaleza y lo real se conserve como


fundamento primario de la actividad mimtica, el mmema, la obra, se eleva por sobre
este fundamento y establece una nueva realidad, la de la representacin. Lo que
significa, segn Lacoue-Labarthe, otra presentacin o la presentacin de otra cosa que
an no estaba ah, dada o presente (Lacoue-Labarthe, 2010: 27). La creacin poitica
se torna independiente de la realidad y ya no es posible suponer una degradacin o una
copia de lo natural por parte del artista, como sucede, por ejemplo, en filosofas
anteriores como la platnica. De esta manera, an cuando el fundamento mismo de la
obra guarde una referencia a la accin humana, y con ello tambin al mbito de la
naturaleza, lo novedoso de la propuesta del estagirita reside en acentuar la condicin
creativa de la obra, desligando as a la mmesis de un carcter referencial y ubicndola
en un contexto en el que el arte sirve para exponer o mostrar una realidad nueva.

Esto es lo que fundamenta, en palabras de Lacoue-Labarthe, la lgica misma de la


mmesis, una lgica hiperbolgica, en fin, una mimetolgica (Lacoue-Labarthe, 2010:
31). Lacoue-Labarthe define hiperbolgica como una lgica paradjica, como una
paradoja sin resolucin que expone un movimiento hiperblico por el cual se
establece-probablemente sin jams establecerse-la equivalencia de los contrarios
(Lacoue-Labarthe, 2010: 20). En el caso de la mmesis, esta lgica paradjica atraviesa
el modo de pensar el sujeto que aparece en la escena, al sujeto actuante o prttontas -en
trminos aristotlicos-.

Cuando el estagirita emprende el anlisis de las distintas clases de artes aclara que ellas
difieren en tres cosas, a saber: los medios por los cuales imitan; los objetos que imitan y

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

los modos de imitar. En 48 a 1, aclara que los que imitan imitan a hombres que actan
(prttontas); y dicha caracterizacin tie de un dinamismo a la mmesis aristotlica que
ser difcil soslayar. Aunque es cierto que dicha mmesis no refiere directamente a los
sujetos, sino a sus acciones, tal como se aclara en repetidas ocasiones a lo largo de la
Potica (Cf. 49 b 36; 50 a 4; 50 a 16; 50 b 3; 51 a 31; 52 a 13; 62 b 11).

Al respecto resulta ilustrativo el pasaje de 50 a 16-18, en el cual luego de haber definido


a la tragedia, Aristteles aclara lo que entiende por cada uno de sus elementos
componentes y all afirma que la tragedia es imitacin, no de personas (nthrpon),
sino de una accin (prxeos) y de una vida (bou), y la felicidad (eudaimona) y la
infelicidad (kakodaimona) estn en la accin (prxei). Esto le otorga a la accin un
carcter central en la teora aristotlica de la mmesis y permite una fuerte
contraposicin a la crtica platnica pues, como bien seala J. Taminiaux, el imitador
trgico aristotlico (...) no imita a nadie. (...) Lejos de imitar copias de copias,
representa una forma, la de la accin tal, o de existencia como tal, del bos (en
Naugrette, 2004: 65-66). En un sentido semejante, M. Nussbaum afirma que el pasaje
citado permite comprender una tesis del estagirita que vincula los valores ticos y los
prcticos, mostrando que el valor de la tragedia es de ndole prctica, a saber, revela
determinados aspectos de la vida humana (Nussbaum, 1995: 472).

De este nfasis en la accin se deriva la importancia del rol del teatro como el espacio
en el que esta mmesis aparece. As, aunque en principio el propio estagirita reconozca
la posibilidad de limitar la relevancia del espectculo (opseis) para lograr la finalidad de
la tragedia (i.e., la purificacin (ktharsis) de la compasin y el temor, 49 b 27-28), al
comparar la tragedia con la epopeya, reconoce que una de las razones por las cuales la
tragedia es un gnero ms elevado, capaz de producir su ergon propio, es porque posee
la msica y el espectculo, medios eficacsimos para deleitar (62 b 16-17).

Para Lacoue-Labarthe, la mimetolgica fundamental encuentra su espacio en el teatro,


es la teatralidad la que permite expresar de un modo ms acabado esa lgica paradjica
que entraa la mmesis. Ser en la re-presentacin que opera en el escenario, o mejor
dicho, en la presentacin de otra cosa, que la poesis mimtica ser capaz de expresar su

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

ley de impropiedad. Dicha ley, que para Lacoue-Labarthe es la ley misma de la mmesis,
implica que slo el hombre sin atributos, el ser sin propiedades ni especificidad, el
sujeto sin sujeto (ausente para s mismo, distrado y privado de s) es capaz de presentar
o de producir en general (Lacoue-Labarthe, 2010: 29).

Esta ley de la mmesis aparece, siguiendo Aristteles, como resultado de dos


caractersticas humanas bsicas: el ser un zon lgon echon (Pol. 1253 a) y un zon
mimetiktaton (Pot. 48 b). La primera de estas caractersticas es desarrollada en la
Poltica aristotlica, al afirmar la tesis segn la cual la naturalidad de la polis se
encuentra ligada a la politicidad natural del hombre. En tal sentido, para el estagirita,
resulta, pues, manifiesto que la ciudad es una de las cosas naturales, y que el hombre
por naturaleza es un animal poltico (politikn zon) (Pol. 1253 a 1-3). La naturalidad
de la ciudad explica la naturalidad de cada una de las partes componentes y por ello la
propiedad del todo, en tanto este es anterior ontolgicamente, puede adscribirse, en este
caso, a uno de sus elementos mnimos, es decir, al hombre.

Siguiendo el anlisis de Corso (1992), esta sociabilidad natural que Aristteles le


atribuye al hombre se deriva, entre otras razones, de la presencia natural del lenguaje
(lgos). Aristteles afirma que el hombre es el nico animal que tiene palabra (Pol.
1253 a 9-10), y puesto que la naturaleza no hace nada en vano, 10 la presencia del
lenguaje tiene como finalidad permitir la comunicacin de los hombres entre s. En este
punto, Aristteles aclara la diferencia que existe entre la voz de los animales (phne),
que posibilita su comunicacin, y el lenguaje en los hombres (lgos). Mientras que
mediante la voz los animales slo pueden transmitir sensacin de placer y dolor y
significrselas a los dems, la palabra le permite a los hombres manifestar lo
conveniente y lo daoso, lo justo y lo injusto, el sentido del bien y del mal, en suma, el
lgos posibilita compartir con otros una determinada concepcin tica (Pol. 1253 a 14-
18).

10
Este principio fue expuesto anteriormente, cuando Aristteles estableci la diferencia existen-
te entre hembras y esclavos. All afirm que la naturaleza no hace nada en vano, sino cada cosa
para un solo fin. Pol. 1252 b 1-5.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

El otro rasgo que permite el desarrollo de la ley de impropiedad aparece tempranamente


en la vida del hombre, pues como se afirma en Potica 1448 b 5-9, el imitar (t
mimesthai) es, en efecto, connatural (smphouton) al hombre desde la niez, y se
diferencia de los dems animales en que es muy inclinado a la imitacin
(mimetiktatn) y por la imitacin adquiere sus primeros conocimientos (ts mathseis
poietai di mimseos ts prtas). En este contexto, la mmesis es concebida, en primer
lugar, como una parte integral de la naturaleza humana, ya que se trata de una habilidad
que posee el hombre desde su nacimiento; y, en segundo lugar, como un acceso al
conocimiento (Lucas, 1968: 71).

Aristteles reconoce que el hombre posee una inclinacin por la imitacin que lo
diferencia de los animales, aun cuando estos puedan tener comportamientos mimticos
(Hist. Anim. 597 b 24-30; 612 b 17-35). La diferencia no slo se basa en una cuestin de
grados, sino bsicamente, en las consecuencias cognitivas que la mmesis tiene para el
hombre. En tal sentido, unas lneas despus del pasaje citado, Aristteles afirma que el
aprender (manthnein) agrada muchsimo no slo a los filsofos, sino igualmente a los
dems (1448 b 12-14).11

La concepcin de mmesis puesta en juego en este pasaje supone, a mi entender, un


juego dialctico entre particular-universal, una dialctica de la mmesis que resalta su
valor como fuente de placer y conocimiento. Aristteles afirma que el placer mimtico
tiene su origen en el aprendizaje y la deduccin (sullogzesthai); en el reconocimiento
de lo que cada cosa es, como un esto es aquello (oon hti otos ekenos) (1448 b 14-
17). Aunque resulta llamativo que el estagirita proponga que el placer que esta
operacin de reconocimiento se basa en haber visto previamente un original, algunas
lecturas contemporneas provenientes de la corriente fenomenolgica sostienen que este
reconocimiento, lejos de enfatizar la referencia de la obra a las cosas naturales,

11
Afirmaciones similares del estagirita se encuentran en Metafsica 980 a 21 donde afirma que
todos los hombres desean por naturaleza saber (to eidnai) y en Retrica 1410 b 10-11, un
fcil aprendizaje (manthnein) es, por naturaleza, placentero a todos.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

evidencia el carcter novedoso de la obra que no repite ningn saber, sino que lo
inaugura (Martineau, 1975: 452).

Resulta interesante en este punto resaltar algunas claras diferencias que se desprenden
de esta concepcin de mmesis en contraposicin a la platnica. Mientras que para
Platn el problema de la mmesis entraa un don poetico, un don de nada dir Lacoue-
Labarthe, que impide que el sujeto sea tipificado y fijado a una funcin propia; en la
concepcin del estagirita se abre la posibilidad de encontrar en la mmesis misma el
remedio para la mmesis (Lacoue-Labarthe, 2010: 39). Es, precisamente, esta facultad
del hombre la que habilita a pensar al sujeto de otro modo, no ya desde su tipificacin,
sino desde su de-construccin a partir de una lgica que le permite no tener carcter,
no ser nadie. O ser todo el mundo (Lacoue-Labarthe, 2010: 39).

En tal sentido, cabe preguntarse cul es la ventaja que supone esta desarticulacin del
sujeto? Cul es la razn que invita a repensar el modo bajo el cual nos constituimos?
Por qu volver a la mmesis si su lgica es la que condujo no slo a una concepcin
problemtica del sujeto sino tambin la que arrastr consigo una concepcin
problemtica de lo poltico? Siguiendo las palabras de Lacoue-Labarthe, la mmesis
podra ser una clave pues cumple con la funcin paradjica de asegurar la auto-
formacin o la auto-organizacin misma; pues mientras ms se imita activa y
deliberadamente, como propone la concepcin dinmica del estagirita, ms se construye
el sujeto a s mismo y por s mismo. As, la mmesis puede tornarse en un medio de
identificacin, en tanto la desapropiacin ms extrema, que se pone en juego en la
lgica mimtica, es la nica oportunidad para la autntica apropiacin (Lacoue-
Labarthe, 2010: 115).

Esta auto-formacin encuentra en el mbito de la teatralidad su mayor expresin en la


capacidad de los actores de interpretar mltiples papeles, de poner de manifiesto la
funcin o el hecho de la sustitucin, de presentar y suplir a la naturaleza all donde la
naturaleza misma se revela impotente. Esta auto-formacin o autntica apropiacin que
se da en artista, como aquel sujeto que paradjicamente posee el don de no ser nada y el

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

don poitico de crearlo todo, arroja como resultado un sujeto multiplicado,


infinitamente plural (Lacoue-Labarthe, 2010: 31).

3. Consideraciones finales

Para Lacoue-Labarthe, tal como seala el epgrafe a este trabajo, hablar de falta supone
posibilitar una tica. Sin embargo, en nuestro contexto actual esa vida tica parece estar
vedada. El lmite vino impuesto por la crisis de lo poltico, por el agotamiento de viejas
esencias y lgicas que atravesaron la historia de Occidente y que dejaron en evidencia la
fragilidad de lo humano y la necesidad urgente de revisar el modo no slo de pensarnos
sino tambin de constituirnos. La propuesta ser la de re-trazar lo poltico y a la par de
dicha tarea aparecer la necesidad de re-trazar al sujeto que se define como poltico, que
entra en la escena poltica y que se encuentra desarmado para enfrentar el agotamiento
de las viejas recetas.

Es en este contexto en el arte y poltica se entrelazan, se funden, se confunden. En la


capacidad de la mmesis, entendida como una nocin puente entre el campo de la
esttica y de la accin, de convertir lo negativo en ser; de trocar esa huella de lo
ausente (lo poltico) en una presencia (el arte). En la medida que la actividad mimtica
implica la posibilidad de sustraerse del presente, de romper con el pasado y de
comprometerse con el futuro, de limitar la lgica de una temporalidad lineal, para dar
lugar a una construccin de nuevos modelos que no sirvan para ser copiados, sino para
ser recreados. En la emergencia de una lgica mimtica que revela su poder creador,
poitico, dinmico.

El develamiento de la paradoja esencial que encierra la lgica de la mmesis, por su


capacidad de intercambiar hiperblicamente el todo y la nada, la ausencia de sujeto y la
proliferacin del sujeto, permite redefinir su funcin principal. Desde esta nueva
perspectiva, la mmesis tendr como tarea articular la formacin del sujeto poltico,
asegurar su auto-formacin o su proceso de identificacin. El presupuesto que subyace a
esta reapropiacin, como intent mostrar, se vincula con la posibilidad misma de la

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

mmesis de ayudar al pensamiento filosfico a reconstruir un sujeto poltico y activo a


partir de la estructura propia de la teatralidad, de la relacin entre identidad-diferencia
puesta all en juego: pues cuanto ms semejante se es a un modelo externo, cuanto ms
impropio y ms alejado de s est un sujeto (como ocurre en la actuacin), ms difiere
del modelo, ms propio se torna y ms visible aparece el sujeto (pues es el actor mismo
quien se muestra y se exhibe en el personaje que encarna).

En este sentido, la cuestin de la mmesis conduce inevitablemente a la pregunta tica


por el papel que juega el sujeto y por las relaciones que es capaz de establecer en este
nuevo mundo. De lo que se trata, en definitiva, es de desandar una lgica pasiva, de
recepcin, de meros espectadores para dar lugar a una lgica creadora, activa,
deliberada, autntica. De transformar la mmesis de un pathos a un ethos; de la mera
pasividad, a la accin, a la ausencia de modelos o typos ideales que determinen lo que
somos. Si el mundo es un gran teatro, ha llegado el momento de salir de nuestras
cmodas butacas y actuar, sin recetas, sin identificaciones impuestas, sin coerciones. Y
eso, sin dudas, representa un desafo no slo para la poltica sino tambin para la
filosofa.

Bibliografa utilizada:

Aristteles. Metafsica. ed. trilinge a cargo de V. Garca Yebra. Madrid: Gredos, 1970,
Vol. I. y II.

Aristteles. Potica. ed. trilinge a cargo de V. Garca Yebra. Madrid: Gredos, 1985.

Aristteles. Poltica. ed. bilinge y trad. de J. Maras y M. Araujo. Madrid: Centro de


Estudios Constitucionales, 1989.

Aristteles. Retrica. intr., trad. y notas por Q. Racionero. Madrid: Gredos, 1994.

Aristteles. tica Nicomquea. tica Eudemia. intr. de E. Lled Iigo y trad. y notas de
J. Pall Bonet,. Madrid: Gredos, 2000.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Aristteles. tica Nicomquea. trad., notas e intr. de E. Sinnott. Buenos Aires: Colihue,
2010.

Barbero, Santiago. La nocin de mmesis en Aristteles. Crdoba: Ediciones del


Copista, 2004.

Barker, Derek W.M. Tragedy and Citizenship. New York: University of New York
Press, 2009.

Barker, Ernest. The Political Thought of Plato and Aristotle. New York: Dover
Publications, 1959.

Bozal, Valeriano. Mimesis: las imgenes y las cosas. Madrid: Visor-La balsa de
Medusa, 1987.

Corso, Laura E. Justificacin de la sociabilidad natural del hombre. Un examen del


corpus aristotlico y del tomista en Philosophica, XV, Valparaso, (1992): 169-179.

Gill, Christopher, Wiseman, T. P. (eds.). Lies and Fiction in the Ancient World. Austin:
University of Texas Press, 1993.

Halliwell, Stephen. Aristotles Poetics. Chicago: The University of Chicago Press,


1998.

Halliwell, Stephen. The aesthetics of mmesis. Ancient texts and modern problems.
Princeton: Princeton University press, 2002.

Kottman, Paul A. Memory, "Mimesis", Tragedy: The Scene before Philosophy en


Theatre Journal, Vol. 55, No. 1, Ancient Theatre, (2003): 81-97.

Lacoue-Labarthe, Philippe. Typography. Mimesis, Philosophy, Politics. London:


Hardvard University Press, 1989.

Lacoue-Labarthe, Philippe. Poetry as experience. Stanford: Stanford University Press,


1999.

Lacoue-Labarthe, Philippe. La ficcin de lo poltico. Madrid: Arena Libros, 2002.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180
La paradoja del sujeto y la funcin lgica de la mmesis: apuntes en torno al arte y la poltica.

Lacoue-Labarthe, Philippe. La imitacin de los modernos (Tipografas 2). Buenos


Aires: La Cebra, 2010.

Lacoue-Labarthe, Philippe, Nancy, Jean-Luc. Retreating the political. London and New
York: Routledge, 1997.

Lucas, Donald W. Aristotle, Poetics. Introduction, commentary and appendixes,


Oxford: Clarendon Press, 1968.

Marchart, Olivier. La poltica y lo poltico: genealoga de una diferencia conceptual.


El pensamiento poltico posfundacional. La diferencia poltica en Nancy, Lefort,
Badiou, Laclau. Buenos Aires: FCE, 2009, pp. 55-86.

Martis, John. Philippe Lacoue-Labarthe. Representation and the loss of subject. New
York: Fordham University Press, 2005.

Naugrette, Catherine. Esttica del teatro. Buenos Aires: Ediciones Artes del Sur, 2004.

Nussbaum, Martha. C. La fragilidad del bien. Fortuna y tica en la tragedia y la


filosofa griega. Madrid: Visor-La balsa de Medusa, 1995.

Tatarkiewicz, Wladyslaw. Historia de seis ideas: arte, belleza, forma, creatividad,


mmesis, experiencia esttica. Madrid: Tecnos, 1997.

Acerca del vnculo entre Poltica y Economa en la Teora Poltica Clsica y Moderna
ISSN 2250-4982 - Vol. 2 N 3 - Noviembre 2012 a Mayo 2013 pp. 160-180

También podría gustarte