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Cuesta Abajo

La clase media argentina experimentó un fuerte declive desde mediados del siglo XX. En los 70, la pobreza era inferior al 8% mientras que hoy supera el 40%. La distribución de la riqueza también cambió drásticamente, con el 25% más rico apropiándose del 60% del PBI frente al 40% de antes. Este proceso de empobrecimiento de la mayoría y enriquecimiento de unos pocos lleva al menos 3 décadas y se acentuó con la crisis de 2001. Además de lo económico, la salud física
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Cuesta Abajo

La clase media argentina experimentó un fuerte declive desde mediados del siglo XX. En los 70, la pobreza era inferior al 8% mientras que hoy supera el 40%. La distribución de la riqueza también cambió drásticamente, con el 25% más rico apropiándose del 60% del PBI frente al 40% de antes. Este proceso de empobrecimiento de la mayoría y enriquecimiento de unos pocos lleva al menos 3 décadas y se acentuó con la crisis de 2001. Además de lo económico, la salud física
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SOCIOLOGIA

La clase media no va al paraso


Los sectores medios fueron protagonistas de la Argentina pujante de los 50 y 60.
Despus, el derrumbe. Aqu opinan el socilogo Alberto Minujn y el estudioso Luis
Beccara. Adems, un anlisis del libro "La clase media, seducida y abandonada".

ALBERTO MINUJIN
Qu ha sucedido a la otrora compacta, numerosa y creciente clase media? Algo muy
serio, sin duda. Pero no slo a la clase media, sino a la sociedad argentina en su
conjunto. Pensemos que hablamos de un pas en el que, hasta mediados de los 70, la
pobreza estaba por debajo del 8 por ciento (lo que representaba algo menos de cien mil
familias), mientras que hoy se encuentran en esa situacin ms de un 40 por ciento del
total: es decir, varios millones de personas. Pensemos en una sociedad donde al menos
uno de cada cinco de sus miembros activos ha sufrido o sufre estar desempleado, y una
cantidad mayor hace changas por salarios mseros. Y sta es una situacin mucho ms
acentuada entre los jvenes.

Pensemos en una sociedad acostumbrada a que cada nueva generacin estuviese mejor
que la anterior y que ha experimentado no slo una tremenda cada para s sino tambin
para sus hijos. Que acumula varias generaciones pobremente educadas y con creciente
exclusin, y que lleg a perder toda esperanza de futuro, expectativa que slo
tibiamente comienza a recuperar hoy. Una sociedad donde las desigualdades de todo
tipo se han incrementado: unos pocos se han enriquecido mientras que la gran mayora
se empobreci.

La distribucin de la "torta" ha cambiado sustantivamente: en los 70, el 25 por ciento


ms pobre se llevaba el 7 por ciento del PBI, y en 2004, slo un 2 por ciento.
Simultneamente, el 25 por ciento ms rico que ya se llevaba el 40 por ciento de ella,
ahora se lleva el 60 por ciento. Parte de este incremento sale de los ms pobres, pero
otra muy importante, de los sectores medios.

Al mismo tiempo, no deberamos olvidar que la sociedad argentina soport (y en alguna


medida apa) la represin, la dictadura, la falta de tica y de justicia. Y que la clase
media tiene su importante cuota de responsabilidad en lo sucedido. Responsabilidad
directamente relacionada con la cuota de poder que cada uno tiene, pero que tambin es
una responsabilidad colectiva.

Ante todo esto cabe preguntarse: qu dramticos cambios ha sufrido? Qu heridas


imborrables han quedado? Qu ha aprendido? Qu fortalezas ha desarrollado, capaces
de abrirla a nuevas oportunidades? La clase media, un rasgo que distingua a la
Argentina del resto de Amrica Latina all por mediados del siglo pasado, atraves todo
esto y fue especialmente estrujada por las polticas de ajuste y por las crisis. Seducida
por los de arriba y luego yendo hacia abajo, ha sido tan sacudida y golpeada que en
alguno de los momentos ms lgidos del pas pareca poder firmarse su certificado de
defuncin.

Pero esto no ocurri. Muchos escalones ms abajo y sin dudas distinta, en la Argentina
de hoy, la clase media sigue teniendo un peso significativo. Su Presidente y buena parte
del gabinete presidencial son ejemplos tpicos de familias que migraron hace alrededor
de cien aos a esa tierra de bonanza y esperanza y ascendieron a travs del estudio, el
trabajo en una nacin llena de oportunidades. Sin embargo, los tiempos de pujanza son
parte del pasado. Si los comienzos del siglo XX estn llenos de historias de ascenso y
mejoras, para el inicio del siglo XXI lo que abundan son las historias de derrumbes,
muchas de ellas, desgarradoras.

El impacto en la salud fsica y psicolgica en las familias ha sigo grave. En el


libro La clase media, seducida y abandonada se documenta y discute el aumento del
riesgo en la salud de las familias dado por la cada del ingreso, de la calidad de los
servicios pblicos y la falta de regulacin y control de las empresas de medicina
prepaga. La consecuencia de la crisis en salud mental de los argentinos constituye un
captulo aparte. Han sido ms serias de lo que pueda suponerse. Por ejemplo, las
investigaciones realizadas para este libro muestran un importante aumento de las
internaciones por depresin y trastornos de personalidad a partir de descompensaciones
relacionadas con la crisis social. La clase media no slo se ha empobrecido, sino que se
ha diversificado y vuelto heterognea.

En qu momento comienza este desplome? La crisis del 2001 fue tan tremenda que no
logramos recuperarnos, o ha sido algo ms largo y profundo? Podemos decir que el
proceso de crisis social, empobrecimiento de la mayora y enriquecimiento de unos
pocos lleva al menos tres dcadas. Debemos remontarnos al menos a la segunda mitad
de los 70, cuando la dictadura militar dej una marca poltica, econmica y social de la
que an no nos recuperamos. Si bien entonces se sentaron las bases de mucho de lo
sucedido, recin a fines de los 80 la clase media comenz a sentir parcialmente los
embates de lo que se vena.

En efecto, cuando para esa poca, en un libro titulado Cuesta abajo, sealaba que no
slo los ms pobres estaban peor sino que tambin los sectores medios estaban cayendo
conformando los "nuevos pobres": el trmino caus controversia y poca credibilidad. En
los comienzos de los 90, con la convertibilidad y sus espejitos de colores, muchos en la
clase media pensaron que se iban para arriba, sin darse cuenta de que slo unos pocos lo
estaban haciendo y que para la gran mayora se trataba de un salto al vaco. Algunos ya
vean que las recetas de los organismos financieros internacionales, contenidas en lo que
se llam "el consenso de Washington", aplicadas en exceso en la Argentina, nos
llevaban al desastre individual y colectivo. En un pas al que fluan los capitales, que
creca y que era mencionado en el mundo como ejemplo altamente exitoso, era difcil
decir que en realidad nos estbamos empobreciendo, que el crecimiento econmico
quedaba en manos de pocos y que nunca se derramara para los del medio, y menos aun
para los de abajo.

Entender lo sucedido y su impacto en nuestra sociedad (y en la clase media, en


particular) nos ha llevado a realizar un serio anlisis de diversas dimensiones que van de
la poltica a la cultura, y sus consecuencias en algunos de sus elementos constitutivos
como lo son la educacin y la salud. Entender lo sucedido con la clase media es,
adems, entender lo sucedido con el pas, y es tambin abrir posibilidades para mejorar.
Sobre todo es relevante para la propia clase media comprender qu le ha pasado y, a
partir de eso, lograr comprometerse para un futuro mejor.

Deberamos poder aprender de las lecciones de lo sucedido para no reincidir en nuestros


errores. Si deseamos lograr un pas con equidad y tica, pluralista y democrtico, la
clase media debe recuperar un papel dinamizador y generador de riqueza cultural, social
y econmica; y debe hacerlo con una mirada integradora, con una visin de pas
incluyente. En cuanto a las polticas econmicas, la experiencia mundial, la Argentina y
tambin nuestro estudio sobre la clase media, muestran que crecer no es suficiente para
mejorar la situacin social de la mayora. Para eso, es necesario que se mejore la
distribucin del ingreso, que se establezcan polticas que aseguren que la riqueza no
queda

en las manos de unos pocos sino que llega a todas las capas de la sociedad. Est
demostrado que sta es la manera de mantener un crecimiento social y econmico no
slo en el corto sino en el mediano y largo plazo.

Por ltimo, y como parte de este mismo movimiento, de un accionar que garantice
mayor equidad y un crecimiento sostenido en el tiempo, el pas necesita hacer una muy
alta inversin en la infancia, y necesita hacerlo ya. Una inversin que adems de
econmica es cultural y social, y que constituye una de las grandes deudas de la
Argentina contempornea.

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