UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIN
ESCUELA DE ARTES
ARTE ABORIGEN
PETROGLIFOS EN VENEZUELA
HUELLAS DE UNA IDENTIDAD PRDIDA
MARA A. MRQUEZ
CARACAS, 03 DE NOVIEMBRE DE 2016
El territorio que hoy conocemos como Amrica parece haber ofrecido
tambin en pocas anteriores un clima benvolo, propicio para el asentamiento y
desarrollo de numerosas culturas. Venezuela no estara exenta de este proceso
de poblamiento y acabara siendo el hogar de una variedad de tribus que
emigraron en busca de alimento.
Tomando como base la Teora de la h, (estudiada y explicada por el
antroplogo Dupouy, W.) se puede aventurar que el territorio venezolano fue
poblado por dos corrientes migratorias. La primera de ellas vendra del occidente,
grupos indgenas venidos de Centroamrica y Colombia y que ingresaran a travs
de la cordillera de los andes. La segunda corriente habra entrado por el oriente,
originarios de Brasil y entraran recorriendo los estados Bolvar, Amazonas y el
territorio de Guyana. Sobre esto Dupouy dice:
Esta formulacin es la que se ha difundido como teora de la H, en la que,
grficamente hablando, el eje occidental correspondera al trazo izquierdo de
dicha letra, en tanto que el eje oriental correspondera al trazo derecho de la letra.
En cuanto a su centro, no se tratara, en realidad, de una rgida barra horizontal,
sino ms bien de una serie de lneas para representar las diversas migraciones,
vas de difusin e intercambio cultural interno. (Dupouy, 1952)
Este intercambio cultural interno al que se refiere Dupouy a menudo se
traduca en fuertes luchas entre estos grupos indgenas. Es decir, el encuentro de
dos culturas casi siempre derivaba en la destruccin o asimilacin de la ms dbil.
Esta inevitable transculturizacin de los pueblos indgenas, sumado a la posterior
colonizacin a manos de los espaoles hace difcil encontrar los caminos que
ayuden a comprender la vida en ese pasado prehispnico.
Junto con la cermica y las escasas cuevas con pinturas rupestres, los
Petroglifos constituyen uno de los ms hermosos e importantes vestigios de ese
pasado prehispnico. Los petroglifos o litoglifos son piedras talladas y pintadas, a
manos de grupos indgenas, que se encuentran desperdigados a lo largo del
territorio nacional.
En estas piedras se encuentran grabados los testimonios de aquellos
primeros habitantes de Venezuela. Lastimosamente es un legado que resulta
imposible leer, al menos en su totalidad, con la mirada del ojo actual. Esto no
debido en su totalidad a la naturaleza de las representaciones (figuras
esquemticas y en ocasiones profundamente abstractas) sino al hecho de que la
tradicin oral de los pueblos indgenas ha sufrido una interrupcin irreversible. Es
una herencia que no ha logrado sobrevivir a las mutilaciones causadas por la
ignorancia, ni al olvido.
A pesar de que dentro de las fronteras venezolanas an hacen vida parte
de loa descendientes de aquellas primeras tribus, estos han perdido casi en su
totalidad la conexin con las antiguas tradiciones. Para ilustrar esta idea citaremos
un ejemplo referido por Rafael Delgado en su libro Los petroglifos venezolanos:
Los indios de Venezuela desconocen totalmente el significado, la
antigedad y la historia de los litoglifos. No se conserva ni la ms remota tradicin
oral acerca de ello. Siempre que se les pregunta por los existentes en la regin de
su hbitat, donde viven hace centurias, niegan tener de ellos el menor
conocimiento. (Rafael, 1976)
Los petroglifos no solo fueron exiliados de la conciencia colectiva, sino que
tambin son temidos y rehuidos con vehemencia. Los indios se alejan de los
glifos al encontrarlos en el camino, haciendo un rodeovuelven la cara a otro lado
para evitar un supuesto aojo, una influencia malfica (Rafael, 1976). Qu pudo
encender este profundo miedo? Delgado apunta al proceso de deforestacin
cultural que result de la colonizacin. Lo cual resulta evidente teniendo en cuenta
que esta misma destruccin la sufrieron todas las culturas prehispnicas. Cmo
guardar memoria de algo que el nuevo Dios consideraba una ofensa inadmisible?
Todos estos son impedimentos que dificultan el trabajo del investigador
actual que no slo tiene que superar la destruccin de las corrientes mitolgicas y
religiosas, sino que adems tiene que lidiar con la persistente ignorancia de las
personas que consideran la herencia cultural como poco ms que un suvenir.
Situados ya ante el panorama que enfrenta el investigador, es conveniente
aceptar que las teoras que se puedan elaborar sobre la posible significacin y
utilidad de los petroglifos son meras suposiciones. Algunas ms factibles que
otras.
Las ideas sobre las funciones de los petroglifos abundan, sobre todo
extranjeras. Sin embargo estas teoras parecen fracasar por el simple hecho de
que pretenden aplicar un mismo patrn a todas las representaciones culturales
prehispnicas (la mgico- religiosa) sin tomar en cuenta que estas culturas se
desarrollaron a diferentes niveles, velocidades y circunstancias. Por esta razn
Delgado las descarta.
Puesto que los glifos se componen de ideogramas aislados realizados en y
por diferentes pocas y tribus, y, la tradicin oral se ha perdido, a los
investigadores no les quedan ms alternativas que mirar alrededor en busca de
cualquier pista que le ayude a elaborar una posible explicacin.
Los indgenas venezolanos recurrieron a las cuevas en rarsimas
ocasiones, sus experiencias fueron en su mayora arborcolas y como se
mencion al principio, el ambiente (clima, alimentos, depredadores) era
considerablemente benvolo. Esto debilita la idea de la magia propiciatoria. Pero
algo que si representaba una constante para los primeros pobladores era la lucha
por el territorio. Es as como Delgado llega a la conclusin de que tal vez el mvil
inicial habra sido la delimitacin del terreno.
Los mamferos tienen una manera especial de hacer respetar su propia
vivienda por los otros animales; la marcan. El hombre primitivo tambin deba
sealar, personalizar su hbitat, para evitar encuentros desagradables con otros
seres de su misma especie. Pero como hombre- animal visual- con una seal
visible. (Rafael, 1976)
Con esto no se quiere minimizar la carga religiosa que puedan guardar
estas representaciones, pero todo parece indicar que estaban trabajadas para ser
vistas desde la distancia. Los surcos suelen tener uno o dos centmetros de
profundidad y alrededor de 3 de ancho. A menudo se aplicaron diferentes tcnicas
en el tratamiento de los bordes para hacer juegos de luces, de modo que los
trazos se vieran ms profundos y ntidos de lo que en realidad eran.
Los petroglifos solan estar pintados de colores brillantes hechos con
pigmentos naturales, sin embargo con la continua exposicin de la superficie a las
condiciones naturales estos colores terminaron por desaparecer. Slo algunos
petroglifos lograron conservar restos de pigmentos al estar protegidos contra la
tierra.
La ubicacin de las piedras vara dependiendo de la zona. Por ejemplo, los
encontrados al sur del ro Orinoco suelen encontrarse en lugares altos,
prcticamente inaccesibles, por esta razn los surcos suelen ser ms profundos y
las rocas donde se graban son de grandes proporciones. Todo parece estar
diseado en funcin de aprovechar al mximo la luz del sol y las particularidades
del terreno.
Cuando se habla de este tipo de monumentos los arquelogos suelen dar
gran importancia a la ubicacin en relacin con los astros y los puntos cardinales.
Pero estas consideraciones parecen ser excesivas si se toman en cuenta las
dimensiones de las piedras. Adems la superposicin de los grabados indica que
estas piedras fueron trabajadas por diferentes grupos y en diferentes pocas
estando situadas en el mismo lugar.
Los surcos no parecen estar hechos al azar, as nos los refiere Rafael
Delgado. Al mirar las piezas de cerca de pueden distinguir dibujos previos,
realizados con alguna materia blanca. Eso explicara a rectitud de las lneas y la
perfeccin de los crculos. Manejaban adems una tcnica de tallado efectiva
basada en la percusin de la piedra. Se cincelaban puntos que luego de
conectaran por medio de la abrasin de la superficie. Finalmente el fondo de
pulimentara para ser pintado
En cuanto a los temas existe una gran diversidad. El hombre casi siempre
es representando en su forma ms esquemticas, llegando a ser su cuerpo en
ocasiones una simple raya vertical que parte de la cabeza y termina convertida en
el pene (Rafael, 1976) Las caras humanas son un tema recurrente y se han
encontrado de todas las formas. Cuadradas, redondas, triangulares. Se pueden
encontrar solo las cabezas representadas lo que sugiere que son
representaciones de enemigos vencidos en batalla.
Las mscaras tambin sern ampliamente representadas, en estas
pareceran hacer un maravilloso uso de los colores segn los testimonios de
exploradores. El parto muestra a la parturienta con l bebe asomando la cabeza
entre las piernas, en estos casos suele aparecer la figura del padre participando
en el acto. A veces est asociado en el dibujo el padre, el engendrador del nio; y
ese hombre aparece con el sexo erecto, mostrando as su intervencin directa en
el nacimiento del nio (Rafael, 1976)
Otra de las curiosidades de estos petroglifos son las representaciones
sexuales. Estas abundan en los litoglifos, lo cual nos invita a reflexionar sobre la
idea de cmo estos pueblos manejaban el tema de la sexualidad, ya no como un
tab, sino como un sinnimo de fertilidad y renovacin.
La informacin reunida sobre este material es poca gracias a las
limitaciones que antes se explicaron y a un profundo desinters por parte de la
poblacin. La ubicacin de estas obras tampoco favorece a su preservacin.
Continuamente sufren el desgaste que ejercen el tiempo y las condiciones
ambientales, por lo que no resulta muy alentador el escenario futuro.
Sera maravilloso que los venezolanos vean esto no como una crtica, sino
como una invitacin a abrazar lo propio. Que comprendiera que dentro del pas
hay manifestaciones valiossimas que forman parte de su identidad.
Piedra de los Delgaditos. Litoglifos de Vigirima, Carabobo. Imagen extrada del
libro Los petroglifos venezolanos
Litoglifo de la Piedra de los Indios, en las cercanas de San Esteban, Estado
Carabobo. Imagen extrada del libro Los petroglifos venezolanos
Trabajos citados
Dupouy, W. (1952). La Teora de la H. Venezuela, encrucijada en el paso de las
influencias culturales pre-colombinas.
Rafael, D. (1976). Los petroglifos venezolanos. Caracas: Monte Avila Editores C.A