Lecturas Comprensivas para Niños
Lecturas Comprensivas para Niños
LECTURA COMPRENSIVA.
Nombre: Fecha:
LA RANA Y LA CULEBRA
Nombre: Fecha:
.
LOS ANIMALES
a) En su cama.
b) En su madriguera.
c) Al pie de un rbol.
a) El conejo.
b) La ardilla.
c) El cerdito.
a) S. Era un terremoto.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
LECTURA COMPRENSIVA.
Nombre: Fecha:
EL PEQUEO DE LA CASA
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
2.- Qu ocurri para que todo cambiara 5.- Arturo se dio cuenta de que...
en Arturo? a) Haba que cuidarla.
a) Que se volvi egosta. b) Era muy lista.
b) Que se hizo mayor. c) Era muy bonita.
c) Que naci su hermanita Adela.
LECTURA COMPRENSIVA.
Nombre Fecha
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
LA SABIDURA DE SALOMN
LECTURA COMPRENSIVA.
Nombre............................................................................ Fecha
Rabito Blanco
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Rabito Blanco era un conejito que mova sin cesar su rabito y haca un ruido as:
Sess-sess, sess-sess!
Cuando sus padres oan el ruido de Rabito Blanco, se ponan muy contentos. Su
hijito andaba por all.
Pero un da sus paps no oyeron el ruido de Rabito Blanco. El conejito se haba
escapado de casa. Le gustaba mucho corretear por el bosque.
-No vayas solo al bosque -le decan todos los das-, porque si viene el Hombre Malo
con su escopeta te puede matar. Le gusta mucho la carne de Rabito Blanco lleg al
bosque. Aprovech unas carrascas y empez a hacer una cueva. Al poco tiempo oy
un ruido extrao. Dej de escarbar. Estir las orejas. Escuch con atencin y le
pareci or estas palabras:
-Te ca-za-r, te co-me-r!
Muerto de miedo dio un salto y corri a su casa. Sus padres le esperaban llorando.
Rabito Blanco les cont su aventura. Ellos escucharon con atencin y al final rieron a
carcajadas.
-Hijo mo -le dijo su padre-, lo que oste no deca: "Te ca-za-r, te co-me-r!",
sino "Sess-sess, sess-sess!"
Rabito Blanco se haba asustado de su propio rabito que no se estaba quieto
nunca.
Edit. Cumbre
1.- Qu mova sin cesar el conejito? 3.- Quin podra venir con la escopeta?
a) El lobo feroz.
a) Su patita. b) El hombre malvado.
b) Su rabito. c) El hombre Malo.
c) Sus orejitas.
LECTURA COMPRENSIVA.
Ana viva muy cerca de la estacin del tren. Por eso iba
todos los domingos a ver pasar los trenes. Ana iba con su
abuelo, ya que a los dos les gustaban mucho los trenes. Ana
y su abuelo llegaban sobre las once de la maana y se
sentaban en un banco de la estacin.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
A los pocos minutos apareca el tren expreso, que tena vagones de coches-
cama y literas y tambin un vagn con cafetera y restaurante.
All se bajaban los viajeros y otros continuaban el viaje.
Al cabo de un rato se oa pitar un tren a lo lejos. Ana y su abuelo ya saban que
era el talgo, que paraba un momento y luego segua su viaje. El talgo pareca un
gusano, un gusano muy corredor!
A las doce pasaba el intercity. Era el tren que ms le gustaba a Ana. Corra por
las vas a mucha velocidad sin hacer casi ninguna parada.
Cada media hora pasaban los trenes de cercanas, que llevaban a los viajeros de
unos pueblos a otros. Estos trenes llevaban pocos vagones y eran los que ms le
gustaban al abuelo de Ana.
Cuando ya se acercaba la hora de comer, la nia y su abuelo volvan a casa,
felices por haber visto tantos trenes.
1) Cundo iba Ana a ver los trenes? 4) Cada cunto pasaban los trenes de
a) Los viernes cercanas?
b) Los lunes
c) Los domingos a) Cada hora
b) Cada media hora
c) Cada dos horas
2) Qu tren pasaba a las doce? 5) Qu pareca el talgo?
DOS GORRIONES
A. Garriga
2.- De qu estn formadas las espigas? 5.- Hacia dnde vuela el padre?
a) De un montn de granos de cebada. a) Hacia el nido.
b) De un montn de granos de maz. b) Hacia su hijo.
c) De un montn de granos de trigo. c) Hacia el sombrero del espantapjaros.
EL MIEDO DE POLDO
Haba una vez una nia que tena un perrito llamado Poldo. Poldo tena
mucho miedo a los nios. De todos los nios, menos de su duea.
Cerca viva un nio que tena mucho miedo de los perros. Un da, Poldo
bajaba con su duea por las escaleras de la casa, cuando se encontr con el
nio.
Poldo se asust y sali corriendo y ladrando. El nio tambin se asust y
sali corriendo y gritando. De nada sirvi que la duea de Poldo intentara calmarlos.
Esto se repiti muchas veces y, siempre que se encontraban el nio y el perro, salan
huyendo, uno en una direccin y el otro en la direccin contraria.
Un da dijo el nio:
- Chucho repelente, por qu quieres morderme?
- Si no quiere morderte! le dijo la duea de Poldo-. Lo que pasa es que t tienes miedo de
l y l tiene miedo de ti.
- Pero si no le voy a hacer nada!
- Ni l tampoco a ti: solamente ladra, corre y se escapa. T intenta andar tranquilo y vers
cmo Poldo no har nada.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
- Y por qu no lo intenta l?
- Porque, como es un perro, no entiende. Sin embargo t eres un nio...
Al da siguiente, el nio, al encontrarse con el perro, hizo como si no lo hubiera visto. Y
el perro pas por su lado, tan tranquilo.
El nio lleg a su casa muy contento.
Ya no le tena miedo a los perros!
Silvana Carnevali
a) Poldo
b) Chucho a) S
c) Silvano b) No
c) Estaba desendolo
Vamos tu
puedes lograrlo
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
EL GIGANTE EGOSTA
Oscar Wilde
1.- Dnde acostumbraban a jugar los nios? 3.- El Gigante era muy...
a) En otoo.
a) A un loro.
b) En verano.
b) A un canario.
c) En primavera.
c) A un jilguero.
LEYENDA DEL T
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
M Jess Ortega
1) Qu tenan que hacer los sirvientes? 3) Qu dej junto ala puerta un criado?
a) Limpiar la cocina. a) Un recipiente de agua fra.
b) Preparar las habitaciones de los b) Un recipiente de agua tibia.
huspedes. c) Un recipiente de agua hirviendo.
c) Limpiar el saln.
CAPERUCITA ROJA
Como todava es muy nia y le encantan las flores y los animalitos, un ramito
prepar hasta que atardeci.
El lobo, que era muy pillo, se interesa por la nia y, haciendo cara de bueno, le
pregunta a dnde va.
-Voy a ver a mi abuelita que est enfermita en la cama.
-Hazme caso, bonita, sigue por esta vereda que es como hacer una carrera.
El lobo, que conoce el bosque, le indica el camino largo, para llegar l primero por
el sendero ms corto. Si le miris a los ojos, le veris malo y tramposo.
Aquella bestia corre y no espera y llama donde la abuela.
-Quin es?, quin anda ah afuera?
-Soy yo, Caperucita.
-Entra, entra, hijita.
El fiero animal duda un momento, slo lleva un pensamiento: comerse a la abuela
primero y esperar a la nia en la cama disfrazado de viejecita.
Y llega Caperucita, ms alegre que unas pascuas, al portal de su abuelita.
-Entra, hijita, la puerta est abierta.
La pobre se acerca a la cama, donde ve a la abuela muy rara.
-Vaya ojos y qu orejas!, y estos dientes y tus cejas!
-Basta, voy a comerte tambin.
-No es normal que tarde tanto -cuenta su madre asustada a un leador mientras
tanto-.
Corren y pronto ven al lobo durmiendo con su pesada barriga.
Echan mano de su hacha y con delicado cuidado abren al lobo la panza, salvando a
la nieta y a la abuela.
Cuento clsico
a) A su madre.
b) Al lobo.
c) A su abuela.
a) Con el lobo.
b) Con la abuela.
c) Con su madre.
a) Un tigre.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
b) El lobo.
c) Un len.
a) La abuela.
b) Caperucita.
c) Un leador.
Vino un palo y le peg al perro, que mat al gato, que se comi al ratn, que se
comi el queso, que tenan la vieja y el viejo.
Vino el fuego y quem al palo, que peg al perro, que mat al gato, que se
comi al ratn, que se comi el queso, que tenan la vieja y el viejo.
Vino el agua y apag el fuego, que quem el palo, que peg al perro, que mat
al gato, que se comi al ratn, que se comi el queso, que tenan la vieja y el viejo.
Vino el buey y se bebi el agua, que apag el fuego, que quem el palo, que
peg al perro, que mat al gato, que se comi al ratn, que se comi el queso, que
tenan la vieja y el viejo.
El buey se acost y el cuento se acab. J.A. Snchez
Prez
HNSEL Y GRTEL
Hnsel y Grtel eran los hijos de unos leadores tan pobres que slo coman pan
duro por lo que sus padres queran abandonarlos en el bosque.
Aquella noche, Hnsel esper a que todos se acostasen y, sin hacer ruido, se
levant; sali al portal y se llen los bolsillos de piedrecitas.
Por la maana, se fueron al bosque, pero el nio caminaba el ltimo echando las
piedrecitas por el camino y as regresaron, siguiendo el rastro.
Pasados unos das, los padres deciden repetir el abandono; esta vez Hnsel no
pudo recoger las piedras y tuvo que echar migas de su mendrugo de pan.
Por la tarde, al no encontrar a sus padres, los nios queran volver a casa, pero
les fue imposible porque los pjaros se haban comido las migajas.
Entonces se asustaron de veras y, muertos de miedo, fueron siguiendo un caminito
que les condujo hasta una casita que se vea a lo lejos.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Cuando llegaron a ella, descubrieron encantados que no era como las dems
casas, sino de galletas y de golosinas.
-Qu ricas estn!, mm!
De pronto apareci por la puerta una anciana un poco extravagante; su nariz era
larga y puntiaguda. Les invit a entrar prometindoles sorpresas.
Una vez dentro, la sorpresa fue amarga, puesto que la viejecita era una bruja que
encerr a Hnsel en una jaula.
-Y t, nia, me limpiars la casa -le orden.
La bruja estaba preparando un caldo donde quera cocer a Hnsel y mientras se
abocaba para ver si estaba a punto, Grtel la ech dentro.
Al fin volvan a ser libres y... ricos, porque encontraron el tesoro de la bruja. Esta
vez si hallaron el camino de casa en donde estaban sus padres arrepentidos.
2.- Hnsel se llen los bolsillos la primera 4.- De qu era la casa que se encontraron?
vez de... a) De galletas y de golosinas.
a) De migas de pan. b) De madera.
b) De piedrecitas. c) De ladrillos y cemento.
c) De granos de trigo.
La avispa fue y, con todas sus fuerzas, pic al zorro debajo del rabo. El zorro sinti
un dolor horrible y no poda bajar la cola. Aguant, pero no pudiendo ms corri
hacia el ro gritando:
"Al ro, soldados mos, Que la batalla la gan el grillo."
Y de este modo el grillo pudo seguir cantando toda la noche, muy feliz.
Cuento popular.
2.- El zorro llam a los animales de... 5.- Quin gana la batalla?
a) Cuatro patas. a) El grillo.
b) Dos patas. b) El zorro.
c) Seis patas. c) La avispa.
- Tambin, seor.
Mientras tanto, el gato hizo que su amo se desnudara y se baase en el ro. Le
escondi sus pobres ropas y esperaron la llegada del rey.
-Auxilio, Majestad, han robado los vestidos de Carabs!
El rey, al orle, hizo parar la carroza inmediatamente.
-Soldados, en seguida, ayudad al Marqus de Carabs, -orden el rey, mientras
descenda de su carroza para saludarle personalmente-.
Entre tanto, el gato preguntaba al ogro:
-Sois vos el mago que puede transformarse en cualquier animal?
-Si!
-No me lo creo, demostrdmelo!
El ogro cay en la trampa cuando le dijo:
-Podis convertiros tambin en un ratn?
-Ja, ja, pues claro!
Al instante el gato se lo comi.
Precisamente entonces llegaron el rey y el Marqus al castillo:
-Entrad, Majestad, a la humilde mansin del Marqus de Carabs.
Gracias a la astucia del gato con botas, su amo, el hijo del molinero, pudo casarse
con la hija del Rey y vivir feliz con ella toda su vida.
Cuento clsico
a) Una liebre.
b) Un conejo.
c) Un gato.
a) Unas botas.
b) Unos zapatos.
c) Un sombrero.
EL SOLDADITO DE PLOMO
Cuento clsico.
1.- Hace muchos aos, con qu 3.- En el sueo del nio dnde fue el
jugaban los nios? soldadito?
a) A la oca. a) A un barco de papel.
b) Con soldaditos de plomo. b) Al mar.
c) Con cochecitos. c) A un parque.
EL MAGO DE OZ
Al instante se les apareci la buena Bruja del Sur que les concedi a cada uno lo
que tanto deseaban. A Doris, adems, le revel un secreto:
-Cuando salgas de la Ciudad Esmeralda, tienes quedar tres golpes con los tacones
y volvers a tu pas. Y as fue.
Cuento clsico
Marca la alternativa correcta.
1.- Hacia qu pas llev a Doris el 4.- A quin tenan que matar?
viento? a) Al Mago.
b) A la Bruja del Oeste.
a) Hasta el pas de las maravillas. c) A Doris.
b) Hasta el pas de Oz.
c) Hacia un pas mgico.
2.- Quin fue el primero que les 5.- Con qu tropez la Bruja?
acompa? a) Con un pozal de agua.
a) Un leador de hojalata. b) Con una piedra.
b) La Bruja. c) Con un remolino.
c) El Mago de Oz.
CLARA Y EL CAIMN
- Es slo una cra. Es pequeo; as de pequeo dijo Clara. Y marc el tamao con los dedos.
- Qu van a decir tus padres?
- No van a decir nada, estoy segura dijo Clara-. El caimn vivir en una pecera grande en mi
cuarto y yo lo cuidar. Ser muy fcil. Me ha dicho el chico de la tienda que un caimn
come de todo... Me lo comprars? Di, abuela, me lo comprars, eh?.
La abuela lo pens un momento. Luego volvi a escurrirse entre las sbanas:
- Bueno, si eso es lo que quieres... Pero ya veremos qu dicen tus padres.
Mara Puncel
LA RATITA PRESUMIDA
Esta historia mal termina: la ratita fue cogida de un zarpazo y, de ella, slo queda
el lazo sobre la mesa... del gato. Cuento clsico.
LA VISITA DE LA PRIMAVERA
Haba una vez una ciudad en donde no conocan las flores. En los
floreros ponan alcachofas, puerros y hojas de perejil.
Y nadie saba distinguir una rosa de una berza.
Todo esto suceda porque la Primavera nunca haba pasado por all.
Mientras tanto, doa Primavera se aburra en un castillo sin saber qu
hacer.
El pobre don Primavero siempre tena que inventar juegos para entretener a su
esposa.
Y no poda hacer otra cosa en todo el da.
Doa Primavera deca suspirando:
-Primavero, qu hago ahora? Me aburro!
Don Primavero sac una gran bola del mundo y dijo:
-Con lo despistada que eres, seguro que te has olvidado de pasar por alguna
ciudad.
Estuvieron repasando la bola durante mucho tiempo.
De pronto, dijo don Primavero:
-Aqu hay una ciudad en donde no te conocen!
Doa Primavera se visti un manto hecho de ptalos de rosa y, en un vuelo, lleg a
la ciudad.
Toda la gente sala de sus casas para ver aquel manto tan hermoso.
Y doa Primavera pregonaba su mercanca:
-Hay flores para todos! Ha llegado la Primavera!
Doa Primavera tocaba los rboles y stos inmediatamente florecan. A su paso
brotaban los rosales, los geranios y los almendros en flor.
Doa Primavera derram flores por los campos, por los jardines, por las plazas.
Y todos cantaron y bailaron cogidos de las manos. F.
Alonso
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
La semilla
rase una vez una semilla que cay entre las rocas
y no poda salir.
Se puso muy triste y dijo:
- Nunca llegar a ser una planta, sin tierra, sin
agua y sin sol.
Un pjaro oy a la semilla y fue a ver a la madre
tierra.
- La semilla est atrapada entre las rocas y no
puede salir.
Entonces, la madre tierra llam al sol y a la lluvia.
Los tres juntos fueron donde la semilla y le dijeron:
Abre tus hojitas
al viento y al sol.
Nacer tu tallo
una bella flor.
La lluvia comenz a caer. La semilla se hundi en la tierra frtil. Tom la fuerza con
el agua y el sol y empez a germinar.
Las hojas parecan dos ojitos verdes maravillados del mundo. El tallo sigui
creciendo y creciendo... De pronto naci un capullo y luego brot la flor: un crculo
con pecas rodeado de ptalos amarillos.
Aquella flor tan hermosa era un girasol! (Isabel Freire de
Matos)
LAZARILLO DE TORMES
ESTRELLAS VOLADORAS
9(Silvana Carnevali)
LA MESA DE LA ABUELA
Cuento tradicional
2.- Por qu se le caan los tazones? 4.- Al final, dnde volvi a comer la
a) Porque las manos le temblaban. abuela?
b) Porque los tiraba. a) En la mesa grande.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
MUJERCITA
a) Un ruido.
b) Un jilguero.
c) El despertador.
a) bu, bu!.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
b) po, po!
c) bu!.
EL REY FERNANDO
Guicciardini.
a) Se desentenda de ellos.
b) Los encomendaba a otros.
c) Los conoca y resolva personalmente.
a) Con naturalidad.
b) Con gran reverencia.
c) Con desprecio.
a) Siempre.
b) Casi siempre.
c) Casi nunca.
a) Conde de Castilla.
b) Embajador de Espaa.
c) Viajero europeo.
a) El bien pblico.
b) El inters particular.
c) El bien de sus amigos.
a) La defensa de la Iglesia.
b) La propagacin de la fe cristiana.
c) Su propia grandeza o su seguridad.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Annimo.
1.- Cmo se llamaban las hijas del 6.- Dnde se escondi Diego
Cid? Gonzlez?
a) Doa Elvira y doa Sol. a) Debajo de la cama.
b) Doa Elvira y doa Juana. b) Tras la viga de un lagar.
c) Doa Juana y doa Sol. c) Detrs de las cortinas.
2.- Sus maridos eran: 7.- Quin es "el que en buen hora
a) Los infantes de Castilla. naci"?
b) Los infantes de Valencia. a) El Cid Campeador.
c) Los infantes de Carrin. b) El infante de Carrin.
c) Fernando Gonzlez.
4.- Cmo se comportaron los infantes 9.- Qu hizo el Cid con el len?
de Carrin? a) Lo solt en el campo.
a) Con gran valenta. b) Lo llev a un circo.
b) Con indiferencia. c) Lo llev a la jaula.
c) Con cobarda.
a) Febrero. a) En marzo.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
b) Marzo. b) En abril.
c) Abril. c) En mayo.
5. No dejan cazar a otros peregrinos para: 10. Los halcones jvenes son de color:
Y Sad le respondi:
-Yo soy un hombre que ha tenido una visin relacionada con el emir de los
creyentes y querra contrsela.
Y el portero Rebi le replic:
-Vaya con ste! Si la gente no suele dar crdito a lo que ve, cmo va a drselo a
lo que otros le cuentan? Discurre otra treta mejor que sta.
Pero Sad le dijo al portero:
Est bien; pero te prevengo que si no pasas a anunciarle mi presencia al califa, me
valdr de otro que me haga llegar hasta l, y entonces le contar que te rogu que
me anunciases y te negaste.
Pas luego Rebi a la cmara del califa y le dijo:
-Oh, emir de los creyentes! A la puerta hay un hombre que pretende haber
tenido una visin buena relacionada contigo y desea contrtela.
-Pues hazle pasar -djole Al-Mahdi.
Pas Sad a la presencia del califa. Y dicen que era Sad hombre de buena planta
y buena cara, y tena unas barbas muy largas y una lengua muy suelta. Y, al verlo,
le pregunt el califa:
-Qu visin fue esa que tuviste, as Al te bendiga?
-Vi a alguien que vena a m en un sueo y me deca: "Annciale al emir de los
creyentes que se sentar en el trono por espacio de treinta aos y, en seal de eso,
ver la prxima noche en su sueo un rub y luego treinta rubes ms".
Al or aquello exclam Al-Mahdi:
-Qu bello sueo! He de probar lo que dices en mi sueo esta noche, y si se
confirma tu anuncio, te dar ms de lo que pudieras ambicionar; y si no fuera as, no
te he de castigar, pues los sueos dicen unas veces la verdad y otras nos engaan.
Luego que acab de hablar el califa, le dijo Sad:
-Oh, emir de los creyentes! Cuando yo vuelva a mi casa y le cuente a mi familia
que tuve el honor de llegar hasta el califa (Al le colme de mercedes) y me vean que
vuelvo con las manos vacas, qu dirn? Creern que es mentira!
-Pues qu quieres que haga? -le dijo Al-Mahdi.
Y le contest Sad:
-Oh, emir de los creyentes! Anticpame algo a cuenta de lo prometido. Mand
entonces el califa que le diesen diez mil monedas y le pidi un fiador de que haba de
volver al da siguiente.
Tom Sad el dinero y Al-Mahdi le pregunt:
-Bueno; quin es tu fiador?
Mir Sad a su alrededor y se fij en un mozo que all estaba, y dijo al califa:
-Este ser mi fiador.
Al-Mahdi pregunt al muchacho:
-Sales fiador por l?
Y el muchacho exclam:
-S, emir de los creyentes. Yo ser su faidor.
Fuese luego Sad de all con las diez mil monedas. Y sucedi que, llegada la
noche de aquel da, tuvo el califa en su sueo la visin que Sad le haba anunciado,
todo al pie de la letra, como l le haba indicado.
Al amanecer, Sad se levant y se dirigi a la puerta del califa, y pidi que le
anunciasen su venida. Dio luego Al-Mahdi orden de que lo introdujeran y, no bien
pos en l su mirada, le dijo:
-Dnde est la verdad de lo que me dijiste?
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Y Sad le replic:
-Pues qu fue lo que vio el emir de los creyentes?
Demor el califa la respuesta y dijo:
-En verdad tuve la visin que me dijiste, tal y como me la describiste.
Y en el acto mand que le diesen tres mil dinares y diez arcas de ropas de todas
clases y tres caballeras de las mejores que en sus cuadras haba.
Carg Sad con todo aquello y se retir muy contento. Y he aqu que, en la puerta,
se tropez con aquel muchacho que le haba servido de fiador.
Y el mozo le coment:
-Por lo visto ese sueo tena su fundamento.
Y Sad le contest:
-Por Al, que no!
Pero el chico le replic:
-Cmo es eso si el emir de los creyentes tuvo el sueo que le anunciaste con
todos sus detalles?
-S -dijo Sad-; pero esos son delirios que no tienen padre. Pues todo se debe a
que al decirle yo al califa esas palabras impresion su espritu y cautiv su
corazn y ocup su imaginacin, y al echarse luego a dormir, segua preocupado con
aquello que tena en su corazn y en su sueo lo vio.
Maravillado se qued al orlo el muchacho y Sad le dijo:
-Ya sabes el secreto; te lo he revelado en atencin al favor que me hiciste saliendo
mi fiador. Pero, por Al, te ruego que no lo dejes salir de tu pecho.
Y es el caso que, a partir de aquel da, pas Sad a ser comensal del califa, el
cual se encari con l y lo nombr juez y no le retir su favor y atenciones mientras
vivi. Pero Al es ms sabio!
Annimo.
5.- El sueo consista en que el emir 10.- El califa Al-Mahdi nombr a Sad:
ocupara el trono durante:
a) Juez.
a) Treinta aos. b) Intrprete de sueos.
b) Veinte aos. c) Amigo oficial.
c) Diez aos.
buscaran el arrimo del monte donde se levanta la ermita de San Macario, el santo
patrn.
"En la ermita San Macario
hay una vidriera rota,
por donde suben al cielo
los sonidos de la jota".
Hay una Andorra antigua, que conserva el abolengo de antao, y otra Andorra
moderna. Las dos unidas, confundidas ms bien, son plataforma del futuro
bajoaragons, centro econmico de la comarca.
Los orgenes se remontan a mediados del siglo XII; cuando Andorra perteneca a
Albalate del Arzobispo. Los albalatinos levantaron las Masadicas Royas, viviendas
pastoriles que ms tarde se convertiran en un ncleo de poblacin importante. Los
pastizales constituan, por aquel entonces, la mayor riqueza del trmino. All se
daban cita los pastores procedentes de todas las regiones. Eran tiempos de
trashumancia. El patronazgo de San Macario Abad procede, segn algunos, del valle
de Andorra, el actual principado.
-Un pastor de aquel valle trajo aqu la devocin de San Macario.
Tom Andorra su nombre del principado, al ponerse bajo el mismo patronazgo de
San Macario? Las opiniones no son siempre coincidentes en este punto, puesto que
tampoco faltan historiadores que optan por acogerse a la etimologa de la palabra
para encontrar lo que puede ser un origen ms lgico y realista, al margen de
leyendas: Andorra es un vocablo de origen cltico, que significa "puerta de los
vientos".
En principio dominaron los rabes, hasta 1149, en que Albalate y Andorra fueron
reconquistados por el rey Berenguer IV. Ms tarde, en 1238, los andorranos se
distinguieron en la toma de Valencia, por lo que Jaime I el Conquistador les concedi
para su poblacin -luego villa- el ttulo de "Muy Noble".
La dependencia de Albalate del Arzobispo dur hasta 1613. La "omnmoda y plena
jurisdiccin civil y criminal, la alta y baja justicia y el mero y mixto imperio" le lleg
a Andorra de manos de don Pedro Manrique, arzobispo de Zaragoza. El decreto data
del 20 de marzo del mismo ao citado, y fue confirmado seis meses despus, el 21
de septiembre, por el rey Felipe III.
La iglesia parroquial llama poderosamente la atencin. Su fachada principal
sobrecoge por su grandiosidad, y porque en la misma se dan, superpuestos, los tres
rdenes arquitectnicos clsicos: el drico, el jnico y el corintio.
Las flechas indicadoras son como una invitacin: "A San Macario". El acceso es
bueno. Uno rebasa al poco la cota de los edificios y Andorra se convierte en una
sinfona de tejados. A la mitad del trayecto est la ermita del Pilar, la ms antigua de
la poblacin, puesto que fue levantada en la segunda mitad del siglo XII. Tanto en la
portada como en los rosetones laterales se puede distinguir el estilo gtico con
influencias levantinas. Desde all se domina toda la poblacin. Los restos del antiguo
castillo quedan prximos. Y los del cementerio viejo.
Arriba se yergue, como un desafo al paisaje, el cabezo de San Macario
rematado por la ermita que le da nombre. La primera construccin parece
encuadrarse en el siglo XVII, si bien existen otras construcciones y reformas
bastante posteriores. El atrio tiene encanto, dentro de su sencillez. Unos cipreses
dan escolta a la puerta de entrada. Sin renunciar al pasado -mucho menos, a la
historia y al arte-, sino apoyndose en l, Andorra se ha convertido en el centro
econmico de toda la comarca.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Alfonso Zapater
a) Una villa.
b) Un pueblo.
c) Una capital.
a) San Jos.
b) Santa Brbara.
c) San Macario.
a) La del Pilar.
b) La de San Macario.
c) La de San Antonio.
a) En el siglo XII.
b) En el siglo XV.
c) En el siglo XVII.
a) En el siglo XV.
b) En el siglo XII.
c) En el siglo XVII.
a) La ms bonita de Aragn.
b) El centro cultural de la comarca.
c) El centro econmico de la comarca.
a) Teruel.
b) Zaragoza.
c) Albalate del Arzobispo.
a) El campanario.
b) Las vidrieras.
c) La grandiosidad de su fachada.
EL BFALO CAFRE
1. Son animales clebres por su belleza: 6. Cunto llega a pesar un bfalo cafre?
2. El bfalo cafre destaca por su: 7. Cmo lleva la cabeza cuando ataca?
a) Peligrosidad. a) Baja.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
b) Tamao. b) Inclinada.
c) Porte. c) Levantada.
EL PIRINEO
Ro Aragn. Valle Aragn. De pronto, el paisaje se ensancha para
que el viajero pueda contemplar las gigantescas moles nevadas de
"Collarada" y "La Espata". Abajo re el agua como el cristal, cancin y
espejo.
Villana se extiende sobre la llanura, bajo las montaas
coronadas de blanco. La vida -ms de dos mil habitantes en verano y trescientos
en invierno- se desarrolla en el llano, pero en el hombre alienta siempre una
irresistible tentacin de subir a la montaa. La ilusin por las cumbres viaja con
cada vida.
Huesca corre en este punto a su encuentro con Francia. La regin naci en los
desfiladeros pirenaicos; la huella de nuestros primeros pobladores -lo aragons- ha
quedado presa en el tiempo.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
Alfonso Zapater.
a) "La Espata".
b) "Rebejo".
c) "Esjamundo".
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
a) Trescientos.
b) Dos mil.
c) Cinco mil.
a) Huesca y Zaragoza.
b) Jaca y Candanch.
c) Candanch y Francia.
a) Ramn y Cajal.
b) Ramn Pignatelli.
c) Ramn J. Sender.
a) Ramn y Cajal.
b) Ramn Pignatelli.
c) Esteban y Javier.
a) El "Rebejo".
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
b) El "Drach".
c) "Molinos".
a) Un kilmetro.
b) Tres kilmetros.
c) Dos kilmetros.
a) Esteban y Jacinto.
b) Esteban y Javier.
c) Esmeralda y Jacinto.
Eran tiempos de guerra entre moros y cristianos en la vega de Granada, y Mara no sola
alejarse sin escolta del castillo en que viva. Sin embargo, rodeada de arcabuces y ballestas
se senta prisionera. Con ella estaba siempre Hernando, un joven morisco cuya presencia le
era tan grata que las cosas parecan ms hermosas cuando l estaba cerca.
Una tarde abandonaron ambos el castillo y marcharon por senderos estrechos y
escarpados, flanqueados de viejsimos olivos. Los dos se detuvieron a contemplar un antiguo
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Profesora: Karina Galdames F.
castillo moro, casi destruido por las guerras y los aos. Desde una quebrada llegaba el canto
claro y sonoro de una avecilla.
-Qu pjaro es se? -pregunt Mara admirada.
-Es el ruiseor, que llama a su compaera -respondi Hernando.
-Pero no suele el ruiseor cantar de noche?
-Canta noche y da, y todas las horas parecen ser escasas para sus gorjeos. Pero con la
noche cesan los ruidos, y hay quietud para or lo que durante el da no suele orse.
-Es cierto que los pjaros hablan unos con otros? -pregunt Mara.
-Al menos pueden entenderse entre ellos.
-Siendo yo muy nia pensaba que los animales y aun las cosas podan hablar como las
personas, y disfrutaba oyendo historias de hombres sabios que entendan el lenguaje de las
aves y de las plantas. Conoces t estas bellas leyendas?
-An se cuentan en Granada algunas de ellas; mi preferida es la del prncipe enamorado.
-Nrrala para m ahora -suplic Mara, sentndose al pie de una aos a higuera
silvestre.
Hace largos aos haba en Granada un rey desptico y cruel, al que teman todos sus
sbditos. Su hijo mayor, el prncipe Hassn, por el contrario, era bondadoso y gustaba de
mezclarse con campesinos y gentes sencillas. Y ocurri que el prncipe se enamor de la
hija de un labrador de la vega llamado Abahul.
Los jvenes mantenan en secreto su amor. Pero los rumores son ms veloces que el
viento; el rey se enter y prohibi a su hijo que viese a la labradora. El prncipe le respondi
que deseaba tener a la hija de Abahul como esposa. Enfurecido, el rey le encerr en la
Alhambra, en lo ms alto de la torre que llaman de Comares, sin ms compaa que la de
un hosco carcelero.
Pasaba Hassn las horas en la ms completa soledad, mirando entristecido hacia la
vega. Cientos de aves volaban cerca de la torre. El observaba sus vuelos y oa sus cantos, y
as entretena su ocio y calmaba su tristeza. Al cabo de los meses, el prncipe lleg a
comprender el lenguaje de los pjaros.
Una maana cay a sus pies una trtola herida. Hassn la tom con cuidado y resta
sus heridas; luego calm su sed y le habl en el lenguaje de las aves. Durante los das en
que permaneci en la torre, la tortolita y el prncipe llegaron a ser grandes amigos. Ella le
contaba hermosas historias del aire y l le confi la causa de su tristeza. San al fin el ave y
una luminosa maana Hassn la puso en libertad aunque con gran pena, pues con su marcha
tornaba a la soledad.
Vol la trtola hacia la vega y Hassn sigui su vuelo hasta que la vio perderse en la
lejana. Cay entonces en un profundo abatimiento, y as permaneci hasta que al atardecer
se pos la trtola en el ajimez.
Ella le cont que haba visto a la hermosa hija del labrador llorando en el jardn. Aument
entonces de tal manera el dolor y el abatimiento de Hassn que no quera tomar alimento ni
bebida alguna.
Sali la Luna y se volvieron de plata las aguas del Darro. A lo lejos, coronadas de blancos
resplandores, se alzaban las cumbres de Sierra Nevada. Cant el ruiseor y sus trinos
eran ms claros que las aguas del ro. Pero el prncipe miraba y no vea la hermosura de la
montaa, oa y no escuchaba el canto del ruiseor. El alba lo encontr acodado en el
ajimez, mirando tristemente hacia la vega.
Reuni entonces la trtola a las aves de la llanura y del monte, y juntas deliberaron la
manera de sacar a Hassn de su prisin. Al atardecer, cientos y cientos de aves llegaron a
la orilla de la Alhambra.
Estaba el carcelero de vigilancia. La llave penda de su cuello, y el candado tena dadas
tres vueltas. De pronto, el aire se hizo msica. Escuch sorprendido: Qu era aquel
sonido suavsimo que descenda de la torre? Nunca haba odo nada semejante... Cantaban
las aves y el carcelero las oa embelesado. Qu hermosa meloda! Pero entre aquellos
gruesos muros llegaba dbilmente. Subi unos peldaos; la msica era ms clara. Subi un
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poco ms; las notas descendan cristalinas y dulces. Subi y subi hasta llegar a lo ms alto.
Pinzones, calandrias, verdecillos, ruiseores... desgranaban unidos sus trinos. Sali
entonces la Luna y un ensueo maravilloso se apoder de l. Con el alba, el carcelero
despert sobresaltado de su encantamiento. La llave no penda de su cuello! La vega
despertaba al sol de la maana, y el prncipe y la hija de Abahul cabalgaban hacia tierras
de Crdoba.
Termin Hernando su narracin y el ruiseor an segua cantando.
-Qu hermoso canto! -susurr Mara-. No me extraa el ensueo del carcelero. Crees t,
Hernando, que es posible comprender el lenguaje de las aves?
-No como Hassn. Pero, observando sus costumbres y sus cantos, se puede llegar a
entenderlas. Caa la tarde cuando iniciaron la vuelta. Una pareja de palomas sali del olivar y
se dirigi al castillo. Mara las sigui con la mirada; volaban a la par y era su vuelo
tranquilo y vigoroso. Se posaron en una de las torres, arrullndose, dndose los picos,
ahucando las plumas.
-Ese es el lenguaje de amor de las palomas, no es cierto? -pregunt Mara. -As parece. Y
creo que se sienten muy felices.
Alz Mara de nuevo la vista y su corazn lati angustiado. En el paso de ronda haba
aparecido un ballestero! Mara ahog un grito, y sobre las almenas cay una paloma con el
pecho atravesado.
Vol espantada su compaera, pero no se alej; describa crculos a su alrededor, con
vuelos desiguales. Mara gritaba en silencio: "Vuela lejos, paloma!". Los crculos eran cada
vez ms cerrados, el vuelo ms inseguro, la inquietud mayor, y al fin, la paloma fue a
posarse junto a su compaera cada. La arrull, le ofreci el pico, atus suavemente sus
plumas... y, como no pudiera despertarla, abri la cola y correte desesperada invitndola a
levantar el vuelo. Se alz un instante y, de nuevo, fue a posarse a su lado.
Dud un momento el ballestero, pero al fin tens la ballesta y la paloma cay sobre las
almenas.
-Sabes, Hernando, si el amor es ms hermoso que la vida? -pregunt Mara
apesadumbrada. Hernando no supo hallar respuesta. El silencio se hizo doloroso y Mara
penetr en el castillo. Concha Lpez Narvez
La tierra del Sol y la Luna. (Adaptacin)
1.- Mara y Hernando vivan en: 6.- El rey enfurecido lo encerr en la torre de:
a) Granada. a) La mezquita.
b) Crdoba. b) Comares.
c) Sevilla. c) Un castillo abandonado.
2.- Una tarde escucharon el canto de: 7.- Hassn se hizo amigo de:
a) Una calandria.
b) Un pinzn. a) Un ruiseor.
c) Un ruiseor. b) Una paloma.
c) Una trtola herida.
3.- De qu hablaban Mara y Hernando? 8.- El canto de cientos de aves lograron que:
a) Del silencio de la noche. a) El carcelero cayera en un ensueo
b) Del lenguaje de los pjaros. maravilloso.
c) De las guerras entre moros y cristianos. b) Todos se pusieran contentos y alegres.
c) El aire se llen de msica.
4.- Una leyenda de Granada hablaba de: 9.- Hassn y la hija de Abahul se dirigieron a:
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Profesora: Karina Galdames F.
No hace mucho tiempo paseaba por la ciudad un hombre que llevaba puesta
sobre su cabeza una gorra de color marrn. Al llegar a la estacin de ferrocarril,
el hombre se meti en el vestbulo y se detuvo a contemplar a la gente que entraba
y sala cargada con sus maletas, sus bolsas y sus carteras. En esas estaba cuando, de
pronto, exclam con voz alta:
-Vaya, vaya!
A continuacin abandon la estacin precipitadamente y sigui paseando.
Poco despus, el hombre de la gorra marrn lleg a un paso subterrneo.
Observ detenidamente la entrada del tnel y se introdujo en l caminando por una
acera estrecha, que estaba separada de la calzada por una pequea valla. Y
cuando se encontraba en medio del tnel, se detuvo a ver cmo los coches
pasaban a toda velocidad en una y otra direccin. Poco despus grit:
-Vaya, vaya!
Inmediatamente el hombre continu su camino mientras el eco de sus palabras
se confunda con el rumor de los coches.
A la salida del tnel haba un edificio muy alto con grandes ventanales
oscuros. Tena todas las ventanas cerradas y desde fuera no poda verse lo que la
gente haca en el interior puesto que los cristales hacan el efecto de un espejo en el
que se reflejaban el cielo y las nubes. El hombre de la gorra marrn se detuvo frente
al edificio y esper a ver si alguien abra alguna de aquellas ventanas. Pas el
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tiempo y las ventanas permanecan cerradas. Entonces nuestro hombre dijo casi
gritando:
-Vaya, vaya!
Y volvi a esperar a que ocurriera algo.
Cuando vio que todas las ventanas continuaban carradas a cal y canto, grit de
nuevo, y esta vez con mucha ms fuerza:
-Vaya, vaya!
Y tras esto, continu satisfecho su camino.
Pasado un rato, el hombre de la gorra marrn lleg a un parque muy bonito en
el que haba un pequeo lago. La gente paseaba plcidamente por la orilla y se
sentaba de vez en cuando en unos bancos pintados de rojo a contemplar cmo
paseaban los dems. Tambin haba muchas madres y abuelos que empujaban sillitas
de beb, ancianas que echaban miguitas de pan a las palomas, nios que corran
hacia ellas para asustarlas y verlas salir volando, gente de todas las edades que
corra, saltaba y haca deporte... Y, a la orilla del lago, haba un empedrado donde
se haban sentado parejas de enamorados y grupos de jvenes que tocaban la
guitarra.
Justo en el centro de aquel parque se alzaba una escultura en la que se
representaba a un joven desnudo y frente a l un ave de rapia. El joven sealaba
con su mano derecha al ave y elevaba la otra mano hacia el cielo.
El hombre de la gorra marrn se detuvo ante aquella estatua. Luego mir en
derredor y estuvo contemplando un buen rato a la gente. Y, de repente, volvi a
gritar a pleno pulmn:
-Vaya, vaya!
Algunas personas que paseaban por el parque se pararon curiosas y se quedaron
esperando a ver si aquel hombre deca o haca algo ms. Pero l se limit a
emprender de nuevo su camino sin aadir ni media palabra.
Y andando, andando, el hombre de la gorra marrn lleg a un gran edificio gris
que estaba situado en una amplia avenida. Delante del edificio haba muchos coches
de polica aparcados. El hombrecillo se detuvo ante la puerta y grit en tono
decidido:
-Vaya, vaya!
Al instante salieron precipitadamente de aquel edificio algunos policas,
arrestaron al hombre de la gorra marrn y le introdujeron en la comisara. All le
cachearon para ver si llevaba armas y le interrogaron a fondo. Despus de
comprobar que el hombre de la gorra marrn no pretenda nada malo, le sacaron
de la comisara y le dijeron:
-A nosotros no nos hace ninguna gracia que usted vaya gritando por todas partes
"Vaya, vaya!". Pero como no hay ninguna ley escrita que prohba decir por la calle
"Vaya, vaya!", tenemos que dejarlo en libertad.
Y sabis lo que en aquel mismo momento respondi el hombre de la gorra
marrn?
S, exactamente eso.
Franz Hohler
a) Ya, ya!.
b) Vaya, vaya!.
c) Venga, venga!.
a) La acera estrecha.
b) Una pequea valla.
c) Los coches que pasaban a toda velocidad.
a) Doce fuentes.
b) Un pequeo lago.
c) Varios elefantes.
a) Al joven desnudo.
b) Al cielo.
c) Al ave de rapia.
HUMMM... HUMMM...
-Qu hacen? -pregunta el sargento Mentillo.
-Es que no lo ve? -replica el chaval-. Estn reflexionando. Tambin lo hace el Pato
Donald.
Una nueva nubecita sale de la cabeza de los marcianos:
PORQU NO CONTESTIS? GLUB!
-Maldita sea! -exclama el seor Fiorillo en representacin del jefe de la Polica.
Los marcianos insisten:
NO VEMOS VUESTRAS NUBECITAS... BLEP!
-Estn un poco deprimidos -observa el chaval-, porque si no habran dicho "Brrr" o
"Augh!"
El seor Fiorillo reflexiona sobre la extraa situacin. De repente, su brillante inteligencia,
ejercitada en aos de investigaciones sobre toda clase de delitos, le hace vislumbrar la
verdad: los marcianos hablan en tebeo y entienden slo los tebeos...
El comisario pide un trozo de papel, recorta una nubecita en la que escribe "Esperad un
momento" y se la acerca a la boca. De las astronaves le responde un festivo brotar de
nubecitas:
POR FIN! OS HABIS DECIDIDO A HABLAR. PULP! CLINC! YUPIII! Mientras tanto
han llegado los expertos de la polica cientfica, los ministros de Comunicaciones y de
Transportes, algunos profesores universitarios, una docena de monseores, ciento
veintiocho periodistas, un alcalde y un seor que no es nada, pero consigue colocarse entre
las autoridades porque tiene una perilla muy autorizada. Todos buscan
desesperadamente a alguien que sepa hablar en tebeo, pero no lo encuentran.
-Lstima -dice el profesor De Mauris, catedrtico de lingstica-. La lengua de los tebeos
yo la leo y la escribo, pero no la hablo. Qu quieren ustedes; en nuestras escuelas, en la
hora de lenguas extranjeras, se hacen muchos ejercicios de gramtica pero casi nunca
conversacin.
-Es cierto, es cierto -aprueban los presentes-. Tambin yo leo ingls, pero no lo hablo...
No hay otra solucin que comunicarse por medio de carteles. Es preciso comprar
cincuenta kilos de cartulina blanca y diez pares de tijeras. Todos trabajan recortando
nubecillas, y un guionista de cine, especialmente bueno en los dilogos, est preparado con el
pincel. As, de golpe y porrazo, acaban enterndose de que se trata de un deplorable
equvoco espacial. Los marcianos haban recibido de un agente secreto algunos tebeos y
pensaron que los terrestres hablaban con nubecitas...
La gente aprende sin el menor esfuerzo a producir formaciones nubosas ilustradas con
letras del alfabeto. Y poco a poco todos empiezan a hablar en tebeo y un gran silencio
cae sobre el Circo Mximo.
Nube tras nube, llega el momento de las negociaciones pacficas. Marcianos y
autoridades se trasladan a la Real Academia. La muchedumbre se dispersa tebeando y
llevando el contagio de casa en casa. Los timbres aprenden rpidamente a hacer "Ring!"; las
locomotoras a toda marcha arrastran un nubarrn que dice "Fiuuuuuu!"; y los chavales
que ven ante sus narices la consabida sopa emiten, en seal de disgusto, un elocuente
"Puaff!" sin olvidar los signos de exclamacin.
Por supuesto, el gobierno aprovecha inmediatamente para declarar el tebeano "lengua del
Estado" y abolir la libertad de palabra. Los pocos que quieren seguir hablando con palabras,
en vez de con letreros, deben reunirse por la noche en los stanos y hablar en voz baja, pues
de lo contrario los detienen por "escndalo nocturno".
Cuntos son los que insisten en querer hablar haciendo ruido, en vez de humo? No se
sabe. Pero esperemos que muchos.
Gianni Rodari
Cuentos escritos a mquina. (Adaptacin)
Marca la alternativa correcta.
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
a) Londres.
b) Roma.
c) Madrid.
a) Fiorillo.
b) Mentillo.
c) Gilito.
a) Uno.
b) Dos.
c) Tres.
a) El comisario Fiorillo.
b) El sargento Mentillo.
c) Un nio.
a) Mortadelo y Filemn.
b) El Capitn Trueno.
c) El Pato Donald.
a) Los tebeos.
b) Las palabras en castellano.
c) Los sonidos musicales.
EL GUILA REAL
a) Siete
b) Seis
c) Cinco
a) Media hora
b) Una hora
c) Dos horas
a) Una liebre
b) Un azor
c) Un zorro.
ORFEO Y EURDICE
La joven ninfa, llamada Eurdice, dud unos segundos, pero finalmente se acerc a
Orfeo y se sent junto a l. Entonces Orfeo compuso para ella la ms bella cancin de
amor que se haba odo nunca en aquellos bosques. Y pocos das despus se celebraban en
aquel mismo lugar las bodas entre Orfeo y Eurdice.
La felicidad y el amor llenaron los das de la joven pareja. Pero los hados, que todo lo
truecan, vinieron a cruzarse en su camino. Y una maana en que Eurdice paseaba por un
verde prado, una serpiente vino a morder el delicado taln de la ninfa depositando en l la
semilla de la muerte. As fue como Eurdice muri apenas unos meses despus de haber
celebrado sus bodas.
Al enterarse de la muerte de su amada, Orfeo cay presa de la desesperacin. Lleno de
dolor decidi descender a las profundidades infernales para suplicar que permitieran a
Eurdice volver a la vida.
Aunque el camino a los infiernos era largo y estaba lleno de dificultades, Orfeo consigui
llegar hasta el borde de la laguna Estigia, cuyas aguas separan el reino de la luz del reino
de las tinieblas. All enton un canto tan triste y tan melodioso que conmovi al mismsimo
Carn, el barquero encargado de transportar las almas de los difuntos hasta la otra orilla
de la laguna.
Orfeo atraves en la barca de Carn las aguas que ningn ser vivo puede cruzar. Y una
vez en el reino de las tinieblas, se present ante Plutn, dios de las profundidades
infernales y, acompaado de su lira, pronunci estas palabras:
Escuela Eduardo Frei Montalva
Profesora: Karina Galdames F.
- Oh, seor de las tinieblas! Hme aqu, en vuestros dominios, para suplicaros que
resucitis a mi esposa Eurdice y me permitis llevarla conmigo. Yo os prometo que cuando
nuestra vida termine, volveremos para siempre a este lugar.
La msica y las palabras de Orfeo eran tan conmovedoras que consiguieron paralizar las
penas de los castigados a sufrir eternamente. Y lograron tambin ablandar el corazn de
Plutn, quien, por un instante, sinti que sus ojos se le humedecan.
- Joven Orfeo dijo Plutn-, hasta aqu haban llegado noticias de la excelencia de tu
msica; pero nunca hasta tu llegada se haban escuchado en este lugar sones tan
turbadores como los que se desprenden de tu lira. Por eso, te concedo el don que solicitas,
aunque con una condicin.
- Oh, poderoso Plutn! exclam Orfeo-. Har cualquier cosa que me pidis con tal de
recuperar a mi amadsima esposa.
- Pues bien continu Plutn-, tu adorada Eurdice seguir tus pasos hasta que hayis
abandonado el reino de las tinieblas. Slo entonces podrs mirarla. Si intentas verla antes
de atravesar la laguna Estigia, la perders para siempre.
- As se har asegur el msico.
Y Orfeo inici el camino de vuelta hacia el mundo de la luz. Durante largo tiempo Orfeo
camin por sombros senderos y oscuros caminos habitados por la penumbra. En sus odos
retumbaba el silencio. Ni el ms leve ruido delataba la proximidad de su amada. Y en su
cabeza resonaban las palabras de Plutn: Si intentas verla antes de atravesar la laguna de
Estigia, la perders para siempre.
Por fin, Orfeo divis la laguna. All estaba Carn con su barca y, al otro lado, la vida y la
felicidad en compaa de Eurdice. O acaso Eurdice no estaba all y slo se trataba de un
sueo?. Orfeo dud por un momento y, lleno de impaciencia, gir la cabeza para
comprobar si Eurdice le segua. Y en ese mismo momento vio como su amada se converta
en una columna de humo que l trat intilmente de apresar entre sus brazos mientras
gritaba preso de la desesperacin:
- Eurdice, Eurdice...
Orfeo llor y suplic perdn a los dioses por su falta de confianza, pero slo el silencio
respondi a sus splicas. Y, segn cuentan las leyendas, Orfeo, triste y lleno de dolor, se
retir a un monte donde pas el resto de su vida sin ms compaa que su lira y las fieras
que se acercaban a escuchar los melanclicos cantos compuestos en recuerdo de su
amada.
Metamorfosis.
a) Roma.
b) Grecia.
c) Mesopotamia.
2) Eurdice era:
a) Hermosura y discrecin.
b) Juventud y alegra.
c) Humildad y sencillez.
a) La laguna Estigia.
b) La laguna de Gallocanta.
c) La laguna de los dioses.
a) Carn.
b) Neptuno.
c) Plutn.
UN PUEBLO PINTORESCO
de flores cubierta.
Aseguran que la tradicin es antigua.
Los Mayos me dicen- se cantan desde tiempo inmemorial.
No faltan aqullos que buscan el origen en la fiesta Mayumea griega. Quin
sabe. El caso es que Albarracn recibe al mayo de flores cubierto, hecho cancin en
los labios y emocin en el pecho.
La ciudad se llena de visitantes que acuden a escuchar los Mayos. Pero los
Mayos no hay que escucharlos como una concesin turstica, sino como una expresin
popular que surge libre y espontneamente.
Perduran la tradicin y costumbrismo, como algo propio de la historia viva.
Santa Mara de Oriente mira a Aragn y a Castilla. Desde la puerta de Molina abre sus
ojos de atalaya a las tierras castellanas. Es posible que tradiciones y costumbres
traigan resonancias de ambas regiones.
Alfonso Zapater
a) Un pueblo museo
b) Un museo viviente
c) Un museo antiguo
a) Visigoda
b) Romana
c) rabe
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Profesora: Karina Galdames F.
a) La puerta de la Maya
b) La puerta principal
c) Las esquinas de Albarracn.
a) El dos de mayo
b) La noche del treinta de abril
c) A mediados de mayo
a) La puerta de Molina
b) La puerta de Bronchales
c) La puerta de Alcolea
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