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Indios Lakota

El documento presenta reflexiones sobre la cultura nativa americana, centradas en el libro 'Neither Wolf Nor Dog' de Kent Nerburn, que destaca la conexión profunda de los dakotas con la tierra y la naturaleza. Se contrasta la visión de propiedad de la tierra de los colonizadores europeos con la perspectiva indígena de respeto y convivencia con la naturaleza. Además, se enfatiza la importancia del honor sobre la libertad en la cultura indígena y el valor del silencio como medio de aprendizaje y conexión con el entorno.

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Indios Lakota

El documento presenta reflexiones sobre la cultura nativa americana, centradas en el libro 'Neither Wolf Nor Dog' de Kent Nerburn, que destaca la conexión profunda de los dakotas con la tierra y la naturaleza. Se contrasta la visión de propiedad de la tierra de los colonizadores europeos con la perspectiva indígena de respeto y convivencia con la naturaleza. Además, se enfatiza la importancia del honor sobre la libertad en la cultura indígena y el valor del silencio como medio de aprendizaje y conexión con el entorno.

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Nosotros los indios

Posted by David Criado on Sep 30, 2011 in HUMANISMO y TALENTO

Portada de Neither Wolf Nor Dog, de Kent Nerburn, un testimonio de la cultura india

Existe un libro de Kent Nerburn del que solo he podido leer algunos extractos que hoy
voy a compartir con vosotros. El libro se titula Neither Wolf nor Dog. On Forgotten
Roads with an Indian Elder y est editado por Kent Nerburn New World Library en
1994 aunque existen reediciones en 2002 por lo que he podido ver. Se trata de un
clsico de la cultura americana que dudo que est traducido al castellano. Es un estudio
de la cultura nativa americana de los dakotas. Los dakotas pertenecan a la Gran Nacin
Sioux y vivan en amplias extensiones de naturaleza en Minnesota. Cuidaban y
convivan con la naturaleza entendiendola como a una madre. El indio dakota Dan
cuyos testimonios recoge este libro, habla sobre la diferencia entre tierra y pobreza,
sobre el patrimonio del mundo que heredan los hombres, sobre la necesidad de silencio
y reflexin y sobre los valores indios. Toda una leccin de honestidad sobre la relacin
con la naturaleza en parte basada en principios win-win de los que ya hemos hablado el
blog. Siempre he admirado a los indios norteamericanos. Desde hace dcadas hemos
superado antiguos prejuicios que ignoraban la cultura indoamericana nativa y que
entendan a los pueblos indios como salvajes subdesarrollados. En contra de esta oscura
concepcin de hombres con plumas que haba fomentado el historicismo militar ms
rancio , la sabidura dakota inclua el respeto a la comunidad, el valor de la familia
y una impresionante capacidad de adaptacin al cambio que les confera su carcter
nmada y estacional. Gran parte de la filosofa de vida apache ha supuesto por ejemplo
el inicio de una comunidad de software libre precisamente llamada Apache. El modelo
de convivencia y de gobierno apache ha sido en parte evocado en estos nuevos patrones
de relaciones personales basadas en la autonoma, el voto y el reconocimiento a los
mayores (aquellos que atesoran experiencia vital y conocimiento). A continuacin
comparto algunas pequeas perlas incluidas en el libro de Nerburn que deberan
hacernos reflexionar acerca del nivel de civilizacin y desarrollo tico de nuestras
sociedades actuales
Nota: Sobre el concepto de civilizacin reflexion en alto hace tiempo en Civilizado

SOBRE CMO PERDIMOS NUESTRA TIERRA

Djame decirte cmo perdimos la tierra. No era nuestra tierra, como si nos
perteneciera. Era la tierra donde cazbamos o donde nuestros ancestros estaban
sepultados. Era la tierra que el Creador nos haba dado. Era la tierra donde sucedan
nuestras historias sagradas. Haba lugares sagrados en ella. Nuestras ceremonias se
realizaban aqu. Conocamos a los animales. Ellos nos conocan a nosotros.
Presenciamos el paso de las estaciones en esta tierra. Estaba viva, como nuestros
abuelos. ramos parte de ella. La tierra era parte de nosotros. Nosotros ni siquiera
sabamos lo que era ser propietarios de la tierra. Es como decir que eres propietario de
tu abuela. Para nosotros, la tierra estaba viva. Mover una piedra significaba
cambiarla. Matar a un animal era quitarle algo a ella. Tena que haber respeto.

Nosotros no vimos respeto en esa gente. Ellos cortaban los rboles y dejaban a los
animales en donde les disparaban. Hacan ruidos fuertes. Parecan salvajes. Su paso
era pesado y hacan mucho ruido. Y luego esa gente nueva comenz a pedirnos la
tierra. Queran darnos dinero por la tierra. Nuestra gente no acept eso. Entonces esa
gente dijo que ya no pertenecamos aqu. Que haba un jefe en Washington, una ciudad
muy lejana, y que la tierra era de l, y que l haba dicho que esa gente poda vivir aqu
y nosotros no.

Pensamos que estaban desquiciados. Esas personas cabalgaban por la tierra y


colocaban una bandera, y luego decan que todo, desde donde haban empezado hasta
donde ponan la bandera, les perteneca. Eso es como si alguien disparara una flecha
al cielo y dijera que todo el cielo hasta donde llegara la flecha le perteneca. Nosotros
pensamos que esa gente estaba loca. Ellos hablaban de propiedad. Nosotros
hablbamos de la tierra.

Tu gente vino de Europa porque queran tener propiedades. Ellos haban trabajado
para otras personas que les haban quitado sus propiedades y las cosas que cultivaban.
Nunca haban tenido nada porque no tenan propiedades. Eso era lo que ms deseaban
tener.

Todos ellos pensaban que quien tuviera un pedazo de papel diciendo que era dueo de
la tierra podra controlar todo lo que sucediera en ella. La gente vino aqu para
conseguir propiedades. Nosotros no sabamos esto. Ni siquiera sabamos lo que
significaba. Nosotros simplemente le pertenecamos a la tierra. Ellos queran
aduearse de ella.

Su religin no vino de la tierra. Podan llevarla a todos lados con ustedes. Su religin
estaba en una copa y un pedazo de pan que podan llevarse en una caja. Sus sacerdotes
podan hacer sagrado cualquier lugar. Y no podan entender que lo que era sagrado
para nosotros era el lugar donde estbamos, porque ah era donde sucedan las cosas
sagradas y donde los espritus nos hablaban.

Tu gente no saba nada acerca de lo sagrado de la tierra. Ustedes estaban matando a


todos los animales. El bfalo haba desaparecido. Las aves haban desaparecido.
Ustedes no nos permitan cazar. Nos daban mantas y whiskey que enloqueca a nuestra
gente. Nos pusieron en pequeos corrales de tierra que eran como pequeas islas en su
gran mar.

Lo peor es que ustedes ni siquiera nos escucharon nunca. Ustedes vinieron a nuestra
tierra y nos la quitaron, y ni siquiera nos escucharon cuando les tratamos de explicar.
Hicieron promesas y rompieron cada una de ellas. Nos mataron sin quitarnos la vida.
Nos mataron al convertir nuestra tierra en pedazos de papel y sacos de harina y
mantas, dicindonos que eso era suficiente. Ustedes nos quitaron los lugares donde los
espritus nos hablaban y nos dieron sacos de harina.

Para nosotros la tierra estaba viva. Ella nos hablaba. Nosotros la llambamos nuestra
madre. Si ella estaba enojada con nosotros, no nos daba alimentos. Si nosotros no
compartamos con los dems, ella nos enviaba inviernos duros o plagas de insectos.
Tenamos que hacer cosas buenas por ella y vivir de la manera que ella consideraba
apropiada. Ella era la madre de todo lo que habitaba en ella, as que todos eran
nuestros hermanos. Los osos, los rboles, las plantas, el bfalo. Todos eran nuestros
hermanos y hermanas. Si no los tratbamos bien, nuestra madre se enojaba. Si los
tratbamos con respeto y honor, ella se senta orgullosa.

Para tu gente la tierra no estaba viva. Era algo as como un escenario donde podan
construir cosas y hacer que sucedieran cosas. Vean al lodo y los rboles y el agua
como cosas importantes, pero no como hermanos y hermanas. Esas cosas existan slo
para ayudar a los humanos a vivir.

Ustedes tomaron la tierra y la convirtieron en propiedades. Ahora nuestra madre est


en silencio. Pero nosotros an intentamos escuchar su voz.

SOBRE LA LIBERTAD Y EL HONOR

Lo ms importante para la gente blanca es la libertad. Lo ms importante para los


indios es el honor.

El mundo blanco pone todo el poder arriba. Cuando alguien llega a la cumbre, tiene el
poder de quitarte tu libertad. En sus iglesias hay alguien a la cabeza. En sus escuelas
tambin. En su gobierno. En sus negocios. Siempre hay alguien en la cumbre, y esa
persona tiene el derecho de decir si eres bueno o malo. Les perteneces. Con razn los
americanos siempre se preocupan por su libertad. Tienen tan poca! Si no la protegen,
alguien se las quitar.

Cuando ustedes llegaron entre nosotros, no podan entender nuestras maneras.


Queran encontrar a la persona de arriba. Queran encontrar las cercas que nos
limitaban. Su mundo estaba hecho de jaulas y pensaban que el nuestro tambin lo
estaba.

Todo pareca una jaula. Sus ropas los entallaban como jaulas. Sus casas parecan
jaulas. Colocaban cercas en sus patios y parecan jaulas. Todo era una jaula. Ustedes
convirtieron la tierra en una jaula. Pequeos cuadros. Y luego formaron un gobierno
para proteger esas jaulas. Y el gobierno era slo jaulas. La nica libertad que tenan
era dentro de su propia jaula. Y luego se preguntaban por qu no eran felices y por
qu no se sentan libres!
Nosotros nunca pensamos as. Todos ramos libres. No hacamos jaulas de las leyes ni
de la tierra. Nosotros creamos en el honor. Para nosotros, el hombre blanco pareca
un ciego caminando: saba que estaba en el camino equivocado cuando se tropezaba
con la orilla de una de sus jaulas. Nuestra gua estaba adentro, y no afuera. Era el
honor. Era ms importante para nosotros saber lo que estaba bien, que saber lo que
estaba mal.

Observbamos a los animales y veamos lo que era apropiado. Veamos cmo cada
animal tena sabidura, y tratbamos de aprender esa sabidura. Observbamos cmo
se llevaban entre ellos y cmo criaban a sus pequeos. No buscbamos lo que estaba
mal. En lugar de eso, siempre nos esforzbamos por hacer lo que estaba bien. Y esa
bsqueda era lo que nos mantena en el buen camino, no las reglas ni las cercas.
Queramos honor para nosotros mismos y para nuestras familias.

La libertad slo es importante cuando otros estn tratando de encadenarte. Nosotros no


tenamos cadenas, as que no necesitbamos libertad. Siempre habamos tenido nuestra
libertad, as que ustedes no tenan nada de valor para darnos. Lo nico que podan
hacer era quitrnosla y luego regresrnosla en forma de jaulas.

Ustedes nos quitaron nuestro honor y nos dieron su libertad. E incluso ustedes mismos
saben que eso no es libertad en absoluto. Es simplemente la libertad de vivir dentro de
sus propias jaulas cerradas

SOBRE LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO

Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para
nosotros es ms poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos
transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego acta, nos
decan. sa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cmo cuidan a sus cras. Observa a los ancianos para
ver cmo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qu quiere. Siempre
observa primero, con corazn y mente quietos, y entonces aprenders. Cuando hayas
observado lo suficiente, entonces podrs actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los nios que hablan
ms en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre estn
teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o
cien veces. Y le llaman resolver un problema. Cuando estn en una habitacin y hay
silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. As que hablan
impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase.
Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estpido.
Si t comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escuchar. Quizs deje de
escucharte si no me gusta lo que ests diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando
termines, tomar mi decisin sobre lo que dijiste, pero no te dir si no estoy de acuerdo,
a menos que sea importante.
De lo contrario, simplemente me quedar callado y me alejar. Me has dicho lo que
necesito saber. No hay nada ms que decir. Pero eso no es suficiente para la mayora de
la gente blanca.

La gente debera pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberan plantarlas, y
luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos ensearon que la tierra
siempre nos est hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces adems de las nuestras. Muchas voces.

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