XVIII
LOS HOLANDESES
EN AMRICA DEL NORTE Y EL CARIBE
EN EL SIGLO XVII
Antonio Gutirrez Escudero
L
OS aos que median entre la tregua con Espaa (1609) y el Tratado de Breda
con Inglaterra (1667) contemplan el nacimiento y desarrollo de un nuevo
imperio colonial holands. La expansin que alcanzan Holanda y Zelanda,
las dos pequeas provincias que constituan el alma de la Repblica, es un espectculo
pocas veces presenciado en la Historia, de tal manera que el gentilicio de la
primera acab por calificar popularmente al conjunto de los llamados Pases Bajos.
Con una vasta experiencia martima los neerlandeses no dudaron en llegar hasta
tierras lejanas en busca de productos cuya demanda en Europa les hiciera atractivos
y valiosos para su venta.
Primeras exploraciones y asentamiento en Norteamrica
En 1602 es reconocida oficialmente la Compaa Holandesa de las Indias Orien-
tales, organizacin mercantil dedicada al comercio con el Extremo Oriente y que
aglutinaba a las distintas compaas que hasta entonces haban operado de forma
independiente. La competencia, sin embargo, de ingleses y portugueses era un gran
obstculo para los planes de la Compaa, de ah que en su afn por dominar el
trfico exterior intente encontrar otras vas ms cortas para dirigirse hacia los
mares de China. El proyecto comienza a concretarse cuando en 1608 se pide a
Henry Hudson -curiosamente un ingls- que trate de hallar esas rutas. Hudson
ya contaba con experiencia, pues en aos anteriores haba navegado por las aguas
rticas del norte de Europa al servicio de la Compaa Inglesa de Moscovia.
E16 de abril de 1609 Hudson parte en su barco Half Moon ((Media Luna) en
busca de un paso por el Noreste, rumbo a Nueva Zembla. Luego de varios meses
783
784 Historia de las Amricas
de tentativas vanas, y ante el descontento de la tripulacin, cambia de derrotero y
se dirige al Oeste, cruza el Atlntico y alcanza las costas americanas en latitudes
cercanas a Nueva Escocia. Proa al Sur, Hudson recorre la baha de Delaware y el
3 de septiembre llega a la entrada de una magnfica rada. Acababa de entrar en
el futuro puerto de New York, que haba sido descubierto por Verrazano en 1524
y reexplorado un ao despus por el espaol Esteban Gmez, pero que en aquel
momento, olvidadas las expediciones precedentes, a Hudson y sus hombres les
pareci el acceso al paso del Noroeste, mxime cuando un ancho caudal de agua
-ro o estrecho?- apareca ante ellos. El 12 de septiembre navegaban aguas
arriba hasta que tras 250 kilmetros de penetracin pudieron comprobar que se
trataba de un cauce fluvial por los rpidos encontrados en un lugar prximo al
actual emplazamiento de Albany. Defraudados iniciaron el regreso sin sospechar
que a tan slo tres das de marcha estaba acampado Samuel Champlain a orillas del
lago que hoy lleva su nombre.
Las exploraciones de Hudson permitieron a Holanda reclamar el territorio
comprendido entre las cuencas de los ros que desembocaban en las bahas de New
York y De!aware, primero llamados ros de! Norte y del Sur, y posteriormente
Hudson y De!aware. El espacio pretendido recibi e! nombre de Nieuw Nederland
y una corporacin privada denominada Compaa de la Nueva Holanda recibi la
exclusiva de la regin. Sin embargo, los inicios fueron lentos, pues no hubo inters
por establecer una colonia permanente. nicamente se levantaron algunas factoras
en la ribera de! Hudson para comerciar pieles con los indios mohawks; la situada
ms al interior fue fundada en 1614 por Hendrick Christiansen con el nombre de
Fort Nassau (luego Fort Orange y en la actualidad Albany). Tambin se llevaron
a cabo reconocimientos costeros. Adriaen Block naveg alrededor de Manhattan y
Long Island, demostrando que ambas eran islas, explor e! litoral de Connecticut
y descubri el ro de igual designacin, penetrando en l; por su parte, Cornelis
May lleg hasta el extremo meridional de lo que hoyes New Jersey.
La colonizacin propiamente dicha no comienza hasta la creacin, en 1621, de
la Compaa Holandesa de las Indias Occidentales, que vino a ser la sucesora de la
Compaa de la Nueva Holanda. Al finalizar la Tregua de los Doce Aos con
Espaa, el principal inters de la Compaa fue socavar e! trfico naval hispano
con Amrica, adems de controlar toda la navegacin neerlandesa por las costas
americanas y del frica Occidental. Esto ltimo explica que los holandeses se
convirtieran, durante gran parte del siglo XVII, en los principales proveedores de
esclavos negros al Nuevo Mundo.
La Compaa, un antiguo proyecto del calvinista William Usselinx, era una
poderosa organizacin de accionistas, con facultades comerciales y gubernamen-
tales casi ilimitadas, aunque responsable en ltima instancia ante e! gobierno de la
nacin. El envo de colonos comenz inmediatamente y unas treinta familias, en su
INMIGRACIN A LA NUEVA HOLANDA, 1657-1664
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Inmigrantes i2...
Mujeres Inmigrantes naturales
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Vergu/de Olter 1659 4 2 2 O 1 O O 2 9 12
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de T,ouw 1660 15 3 10 1 2 7 O O 2 30 60 5"'
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Motsman 1660 14 1 5 3 O O 1 1 5 23 32 no
Vergu/d, Bevrr 1660 O 2 2 1 O 1 O O - - 7 ::s
Bonltkof 1660 29 4 7 O O 1 1 4 5 68 79 !:!..
Vergu/de Olter 1660 19 O 9 3 1 2 1 2 22 27 52
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de Be." 1661 8 7 7 O 2 1 1 3 6 31 51
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SI. Jan 1661 5 3 7 O 2 3 1 1 4 12 38
Verguid, A,ml 1662 3 O 1 O O O 1 O - 3 8
de T,ouw 1662 7 1 4 1 1 1 O 1 5 13 27
d, Hoop 1662 5 3 14 3 1 3 2 5 - 52 72
d, Vos 1662 19 3 5 1 2 O 1 1 8 22 44
de Roode Rooseboom 1663 17 2 11 O 2 1 1 5 18 42 71
Bonte,kof 1663 13 1 19 3 9 2 O 5 17 47 86
Slmin 1663 16 5 8 1 5 O 1 1 7 23 52
Sr. Pi"er 1663 5 O 1 O O 1 O O 1 8 9
de T,ouw 1664 2 2 4 O 3 O O 1 2 15 17
C"...ijisr,Harr 1664 4 1 1 O O 1 O O - - 8 I
, Arenr 1664 6 2 1 O O 1 O O 3 3 11 i
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FUENTE: Holland on rh, Hudson, pp. 166-167, de Rink, Olive, A. '-"
786 Historia de las Amricas
mayora valonas, fueron las primeras en establecerse en la isla de Manhattan y en
Fort Nassau (1624). Al mismo tiempo se fundaba otro Fort Nassau a orillas del ro
Delaware, se poblaba Long Island y se levantaba una factora en el Connecticut.
Con la ocupacin efectiva del territorio los holandeses pretendan hacer valer sus
derechos sobre un espacio lindante con las posesiones francesas e inglesas, y que en
cualquier momento poda ser reclamado por alguno de estos pases. No obstante,
los acontecimientos polticos en Europa (rivalidades entre las potencias coloniales,
Guerra de los Treinta Aos y guerra civil en Inglaterra) colaboraron a que Holanda
pudiera mantenerse, sin mayores problemas, en el norte de Amrica durante unos
cuarenta aos.
A fin de reforzar el dominio holands sobre la zona, la Compaa nombr a
Peter Minuit director de la Nueva Holanda. El 4 de mayo de 1626 desembarcaba
Minuit en Manhattan y poco despus compraba la isla a los indios por 60 florines
(cantidad habitualmente equiparada a 24 dlares estadounidenses) en telas y baratijas,
realizando as la mayor ganga de la historia en la adquisicin de un territorio. En
el extremo meridional insular Minuit fund Fort Amsterdam o New Amsterdam, el
origen de la actual New York, y trat de fomentar la emigracin a la colonia. La
ausencia de conflictos religiosos en los Pases Bajos y la relativa prosperidad que
gozaban hizo difcil encontrar neerlandeses dispuestos a marchar a Norteamrica,
por ello no se dud en admitir colonos de cualquier parte de Europa (en 1643
podan distinguirse hasta 18 lenguas distintas entre los habitantes de New Amster-
dam).
La organizacin colonial
Hacia 1630 New Amsterdam contaba con unas bonitas casas de estilo holands,
una iglesia de ladrillo y cerca de 300 habitantes. El trfico comercial era intenso,
pero el ritmo poblacional no alcanzaba el grado deseado. Para estimular ste, un
traficante en diamantes, Kiliaen van Rensselaer convence a la Compaa de que
conceda una Carta de Privilegios o sistema de patroon, mediante el cual se entre-
garan tierras a quienes llevasen o enviasen a Amrica un mnimo de cincuenta
colonos, con edades superiores a los quince aos. En trminos generales, el bene-
ficiario de un patroon reciba un dominio de 25 kilmetros a lo largo de la ribera de
un ro o baha, o 12 kilmetros en ambos mrgenes de un cauce fluvial, extendiendo
-as la colonizacin al interior. En estas posesiones deban asentarse los colonos y
permanecer al menos diez aos, vender los productos al terrateniente y abonarle
una renta anual o cederle un tercio de la cosecha. A cambio, el patroon estaba
obligado a proporcionar los materiales necesarios para edificar las granjas, graneros
y heniles, los aperos de labranza, esclavos negros, un maestro de escuela y un
Los holandeses en Amrica del Norte y el Caribe en el siglo XVII 787
En Long IsllI1d
Breukelen (Brooklyn)
Amersfoort (Flatlands)
Midwout (Flatbush)
Nieuw Utrecht
Boswyck (Bushwick)
Middelburg (Newtown)
Gravesande (Gravesend)
Heemstede (Hempstead)
Vlissingen (Flushing)
Rustdorp (Jamaica)
SWANENDAEL
Poblaciones de Nueva Holanda hacia 1660. Fuente: Holland on The Hudson, p. 145, de Rink, Oliver A.
788 Historia de las Amricas
sacerdote; no obstante esto, conservaron siempre derechos exclusivos de caza y
pesca, jurisdiccin civil y criminal, obligacin de los colonos de moler el grano en
sus molinos y participacin en el comercio peletero de la Compaa.
Grandes extensiones de la Nueva Holanda fueron parceladas de este modo,
pero el sistema seorial establecido no favoreci la inmigracin de agricultores y
s la creacin de una oligarqua gobernante, gnesis de las principales familias del
territorio que continuaron con sus privilegios hasta 1840 y han dejado sus apellidos
en distintas zonas (cerca de Albany encontramos hoy el condado de Rensselaer,
donde tambin se establecieron los antepasados de Martin van Buren, presidente de
Estados Unidos). Pronto la Compaa y los patroons acabaron enfrentndose, y los
directores de la colonia no pudieron evitar verse inmersos en estos pleitos que
motivaron cambios frecuentes en el gobierno: a Minuit le sucedi Wouter van
Twiller (sobrino de Rensselaer) y a ste, William Kieft; tres gobernadores de 1626
a 1637.
Un aspecto positivo de la poca fue que con el tiempo se decret la libertad del
comercio de pieles y de la explotacin del suelo, circunstancias que' permitieron
una mayor afluencia de colonos, tanto desde Europa como de Nueva Inglaterra, de
tal manera que si en 1653 la poblacin de Nueva Holanda era de unos dos mil
habitantes, en 1666 se haba quintuplicado. El ro Hudson se haba convertido en la
principal va del trfico peletero y Manhattan era la base de numerosos buques
holandeses que transportaban ilegalmente todo tipo de productos a los puertos es-
paoles, franceses e ingleses de Amrica, con resultados y beneficios satisfactorios.
Los holandeses mantuvieron unas favorables relaciones con la poderosa confe-
deracin iroquesa, esenciales para el sostenimiento e incremento del comercio de
pieles. Con el resto de tribs indgenas el trato fue displicente aunque sin llegar a
provocar enfrentamientos graves. El gobierno de Kieft (1637-1647) dio un giro
sustancial a la situacin, y la colonia sufri toda suerte de vicisitudes. Hombre
violento, Kieft mostr pronto total desprecio por los indios hasta provocar un
levantamiento general de los algonquinos tras una matanza indiscriminada e injus-
tificada de los mismos en 1643. La guerra prendi en el territorio, con sus secuelas
de muertes, abandono de los campos e interrupcin de la actividad mercantil;
incluso la propia existencia de Nueva Holanda estuvo en peligro, salvndose gracias
a la contratacin del capitn de Nueva Inglaterra John Underhill, quien con la
milicia local asest un golpe decisivo a los aborgenes.
Peter Stuyvesant y el fin de Nueva Holanda
Kieft fue reemplazado por Peter Stuyvesant, el ltimo director colonial de 1647
a 1664. Persona entrada en aos, mutilado de guerra (haba perdido una pierna en
Los holandeses en Amrica del Norte y el Caribe en el siglo XVII 789
el Caribe), Stuyvesant gobern con eficiencia, pero enrgicamente. Sus relaciones
con los colonos neerlandeses no fueron satisfactorias debido a su carcter autcrata,
a su oposicin a un gobierno representativo en el que participaran los habitantes de
Nueva Holanda, a los elevados impuestos aduaneros establecidos y a su preocupacin
por unificar el culto religioso de toda la poblacin, que le llev a imponer multas
a quienes alojasen a practicantes de determinados cultos. No obstante, la labor
poltica de Stuyvesant fue muy superior a la desarrollada por sus predecesores:
restableci la coexistencia pacfica con los indgenas, si bien no pudieron evitarse
espordicos perodos de hostilidades mutuas; en 1650 firm un tratado fronterizo
con las autoridades de Nueva Inglaterra (lnea que hoy separa a los Estados de
Connecticut y New York) que contuvo momentneamente los conflictos limtrofes
surgidos entre ambas colonias.
Stuyvesant puso fin, tambin, a la incipiente colonizacin sueca en Amrica.
Suecia intent imitar al resto de naciones europeas y ocupar parte del territorio
americano, estimulada por los informes favorables de algunos holandeses resentidos
por su (para ellos injusta) de la Compaa Holandesa de las Indias
Occidentales. En 1637 el primer ministro sueco Oxenstiern consolidaba la vieja
aspiracin del rey Gustavo Adolfo (muerto en la Batalla de Lutzen de 1632) de
constituir una Compaa de la Nueva Suecia (creada en 1627) a semejanza de la
neerlandesa y entre cuyos promotores figuraban William Usselinx y Peter Minuit.
Al ao siguiente, el propio Minuit conduca la primera expedicin sueca al Nuevo
Mundo; con l al frente no es extrao que lliego de una breve escala en ]amestown,
los colonos se dirigieran a la baha de Delaware, territorio perteneciente en teora
a Nueva Holanda, pero que se encontraba abandonado debido a enfrentamientos
con los indgenas y al fracaso del establecimiento del sistema de patroon.
El 29 de marzo de 1638, cerca de la actual Wilmington, se fundaba Fuerte
Cristina (en honor de la reina de Suecia) y con el tiempo, los suecos se extendieron
aguas arriba del ro Delaware hasta llegar a la zona donde hoy se asienta Filadelfia,
en la cual situaron su centro neurlgico. La colonia mantuvo una poblacin escasa,
de 300 a 600 suecos y fineses, dedicada bsicamente a la agricultura y cuya principal
aportacin a la cultura norteamericana fue la construccin de la tpica cabaa de
troncos, de fcil montaje y confortable en los duros inviernos, adoptada por los
pioneros americanos a lo largo de la frontera en el siglo XVIII. Nueva Suecia tuvo
una vida efmera. Kieft intent una accin de desalojo que fue interrumpida por
temor a provocar en Europa una guerra entre holandeses y escandinavos, pero el
cerco se fue cerrando. En 1651 Stuyvesant mand levantar el Fuerte Casimir para
controlar la baha de Delaware y cuando los suecos lo destruyeron, no dud en
organizar una expedicin punitiva que el 26 de septiembre de 1655 reconquistaba
para Nueva Holanda el suelo de esta regin; pero la presencia neerlandesa en
Amrica del Norte tambin tocaba a su fin.
790 Historia ele las Amricas
Inglaterra nunca acept de buena gana e! dominio de Holanda sobre las tierras
norteamericanas y slo las circunstancias polticas europeas y las propiamente
internas, como dijimos, haban demorado la reclamacin. Resueltos los aconteci-
mientos citados y restaurada la monarqua inglesa, nada se opona a este objetivo
que adems servira para poner fin al incesante trfico ilegal de los holandeses con
las colonias britnicas. Sin declaracin de guerra, Carlos 11 otorgaba, en 1664, a su
hermano Jacobo, duque de York y Albany, todo el territorio comprendido entre
los ros Connecticut y Delaware, donde se inclua lo ocupado por Nueva Holanda.
El 29 de agosto de 1664 una flota al mando de un subordinado del duque, Richard
Nicolls, llegaba a la baha de Manhattan y exiga la rendicin del gobernador
Stuyvesant. Pese a los intentos de ste por resistir, los colonos holandeses no
colaboraron en la defensa conscientes de su inferioridad, cansados de su gobierno
desptico y de los privilegios de la Compaa. El 7 de septiembre se renda New
Amsterdam (que pas a llamarse New York), el 20 del mismo mes lo haca Fort
Orange (denominada Albany) y ellO de octubre capitulaban las posesiones neer-
landesas situadas a lo largo de! Delaware.
En la paz firmada en Breda, en 1667, los Pases Bajos renunciaron a cualquier
pretensin sobre su colonia americana a cambio de que Inglaterra reconociera sus
derechos sobre la Guayana holandesa. Del 30 de julio de 1673 al 10 de noviembre
de 1674, una armada neerlandesa reconquist por sorpresa New York y parte del
valle del Hudson. Fue una fugaz apropiacin saldada mediante un tratado que puso
trmino para siempre a la colonizacin holandesa en la Amrica del Norte.
Los holandeses en el Caribe
A principios del siglo XVII los holandeses eran los principales mercaderes ma-
rtimos de las costas atlnticas de Europa. El descenso del comercio con Espaa y
Portugal, a causa de la guerra, les hizo buscar mercados en otras partes del mundo.
Un producto deseado afanosamente fue la sal, esencial para su industria pesquera
(salazn de pescados, en especial arenques), y necesaria en el Viejo Mundo para la
conservacin de la carne. Normalmente, la sal se obtena en el sur de Portugal,
pero la unin de este pas con Espaa bajo el reinado de Felipe 11 dificult su
comercio y oblig a conseguirla primero de las islas de Cabo Verde y posteriormente
en el Caribe, donde descubrieron y comenzaron a explotar las salinas de Araya, en
Cuman. De esta manera los holandeses adquirieron un papel protagonista en la
regin antillana.
Los espaoles de la poca solan preguntarse s en Holanda llueven barcos.
Obviamente no suceda tal fenmeno y s que los competentes astilleros de Zuiderzee
no cedan un pice en su afn por hacer de los Pases Bajos una de las primeras
Los holandeses en Amrica del Norte y el Caribe en el siglo XVII 791
potencias martimas de una Europa donde casi tres cuartas partes de los buques de
comercio enarbolaban bandera holandesa. Una relacin pormenorizada de las flotas
neerlandesas que durante gran parte del siglo XVII surcaron aguas americanas hara
prlija cualquier narracin y en definitiva nos demostrara que hubo un envo
continuo de embarcaciones al Nuevo Mundo, que en muchas ocasiones las expedi-
ciones estaban compuestas por varias decenas de naves y que unas veces su objetivo
era el comercio, otras el ataque a puertos y ciudades espaolas y otras la captura
de los galeones hispanos que con oro y plata regresaban a la pennsula. Entre
1622 y 1636 los holandeses apresaron 547 naves, cop un botn de 30 millones de
florines.
Algunos ejemplos concernientes a lo referido nos ilustrarn de manera clara.
Segn el gobernador de Cuman, entre 1600 y 1605, los barcos btavos con destino
a Araya pasaran del centenar cada ao y adems de cargat sal se llevaban tabaco
y cueros venezolanos intercambiados por mercaderas europeas. De nada sirvi que
la armada de don Luis de Fajardo diese un castigo ejemplar a las naves salineras o
que los gobernadores de Venezuela capturasen multitud de buques y colgasen .a
algunas de las personas detenidas; hay noticias de presencia holandesa en la zona en
1623 (41 navos), en 1626 (16 bajales) y en 1633 (10 ureas). En realidad, la amenaza
no desaparecera, en parte, hasta la construccin del fuerte llamado de Santiago del
Arroyo, obra de Juan Bautista Antonelli (hijo). De igual forma, de 1621 a 1622 casi
lOO ureas merodearon por las costas de Nueva Andaluca atradas por unas salinas
prximas a Ancn, y en 1631 y 1638 diversas naves recalaron, por idntico motivo,
en isla Tortuga hasta que fue necesario anegar el depsito de sal de este islote
venezolano.
Con los enclaves portuarios del occidente de la Espaola (Puerto Plata, Mon-
tecristi, Bayah y La Yaguana) se mantuvo, hasta su destruccin en 1605-1606, un
activo comercio de corambre que empleaba ms de 20 navos holandeses anuales y
supona unas transacciones cercanas a los 800.000 florines.
La Tregua de los Doce Aos no supuso impedimento alguno para las incursiones
neerlandesas. As, en 1614, Joris van Spielbergen, con cinco embarcaciones, arremete
contra las poblaciones de la costa chilena; al ao siguiente, Jakob van Mayre
descubre un estrecho al sur del de Magallanes y llega hasta el cabo que pone fin a
Amrica, que bautiza como Horn (luego espaolizado como Hornos). En 1623, una
expedicin de 11 naves holandeses al mando del francs Jacques L'Hermitte ataca
Callao, Pisco, Guayaquil y Acapulco. Por estas mismas fechas aparece en el Caribe,
con ms de una veintena de barcos, Boudewijn Hendrijks (el pirata Balduino
Enrique para los espaoles), primero como apoyo de la gran flota que deba tomar
la capital del Brasil portugus (San Salvador de Baha) y luego, fracasada la
operacin anterior y ya en solitario, para sembrar el pnico en Puerto Rico, Santo
Domingo, Margarita, Jamaica y Cuba, hasta su muerte ocurrida en 1626.
792 Historia de las Amricas
Apogeo y decadencia en el Caribe
De todas las intervenciones holandesas en el mbito caribeo la de mayor
repercusin fue la accin llevada a cabo por Piet Heyn en 1628. Con 24 navos se
dirigi hacia La Habana a la espera de las flotas hispanas que deban regresar a la
pennsula con mercancas y metales preciosos; aparecida la de Nueva Espaa, fue
atacada y capturada en la baha de Matanzas sin que se le pudiera prestar auxilio.
El botn obtenido por Heyn fue de 15 millones de florines (unos cuatro millones de
ducados) y permiti que ese ao la Compaa Holandesa de las Indias Occidentales
entregase a sus accionistas un dividendo equivalente al 50 por 100 del capital
invertido. En Espaa la noticia caus sensacin por la prdida tan cuantiosa y el
descrdito que supona ante el resto de naciones. En la propia Holanda se lleg a
decir, no sin exageracin, que Hispanoamrica les perteneca, pues si toda la
plata, oro y mercaderas las pasamos a nuestros puertos, quin dice que no es
nuestra la Amrica, ahorrndonos el sueldo y provisiones de virreyes y gobernadores
y la fatiga de elegirlos y consultarlos?.
Las secuelas de la accin de Heyn no se hicieron esperar y los buques de la
Compaa Holandesa irrumpieron en aguas americanas en un nmero hasta entonces
desconocido atacando y saqueando poblaciones, paralizando la navegacin hispana,
y con Espaa incapaz de poner fin a esta situacin. Si hacemos salvedad de la flota
de 67 navos de Hendrik Cornelszoom Loncq que en 1629 tomaba alinda, Recife
y Pernambuco, es preciso resaltar las actuaciones de algunos de los principales
epgonos de Heyn, unas veces apoyados por la Compaa y otras de manera
independiente. As, Johann Adrian Hauspater siembra el temor y llega a penetrar
por el Orinoco, hasta que encuentra la muerte en un enfrentamiento con don
Antonio de Oquendo. Quiz" el ms inquieto fuese Cornelius Goll {Pie de palo
para los espaoles) que durante once aos mantuvo en vilo a las autoridades
hispanas: en tres ocasiones (1629, 1638 Y 1640) merode por las costas cubanas
intentando repetir, sin xito, la hazaa de Heyn y en 1633 asol la villa de Campeche;
en sus incursiones no emple menos de 15 embarcaciones ya veces stas superaron
la treintena.
Otras intervenciones podran relatarse (frecuentes asaltos a Centroa-
mrica, Guanaja, San Martn, baha de Maracaibo, Veragua e incluso Chilo) que
nicamente vendran a corroborar lo expuesto. A partir de la creacin de la
Compaa en 1621, Holanda logr algunos de sus objetivos: colapsar el trfico
hispano en la ruta de las Indias, mantener a Espaa a la defensiva y fundar colonias
que sirvieron tanto de bases de refresco y aprovisionamiento de las escuadras
incursoras, como de almacenes donde guardar productos europeos para su inter-
cambio por los tropicales (ndigo, fuste te y tabaco, por ejemplo). La accin neer-
landesa favoreci tambin que otras naciones, Francia e Inglaterra entre ellas,
Los holandeses en Amrica del Norte y el Caribe en el siglo XVII 793
ocupasen islas antillanas deshabitadas, a cuyos colonos, ms tarde, no dudaron en
comprar su produccin de azcar para venderla en Europa. Mientras, Espaa era
espectadora impotente para defender todos y cada uno de los territorios americanos,
slo poda llevar a cabo ofensivas espordicas con resultados aceptables y tratar de
conservar aquellas zonas colonialmente ms consolidadas; ello no evit medidas
igual de perjudiciales para espaoles como extranjeros: cierre de la pesquera de
perlas de Cuman, prohibicin de cultivar tabaco en Venezuela o la devastacin,
en 1605, de las poblaciones del occidente de La Espaola que dio origen posterior
al nacimiento de Saint Domingue.
Pese a los indudables triunfos holandeses reseados, no supo Holanda obtener
beneficios territoriales significativos en el Caribe. De 1630 a 1650 se ocuparon las
islas de Cura;:ao, Saba, San Martn y San Eustaquio, en lucha con espaoles y
franceses, que no les fueron confirmadas hasta el Tratado de Mnster de 1648.
Salvo la primera, tomada en ataque sorpresa, que posea una valiosa salina y fue la
proveedora de esclavos negros de Brasil, Tierra Firme y colonias britnicas y
francesas de las Antillas, el resto eran pequeos enclaves tiles para el comercio y
contrabando. Con posterioridad se agregaran Aruba y Bonaire que completaron
las posesiones neerlandesas en la regin antillana.
Prximo el ltimo tercio de siglo, los holandeses haban llegado al lmite de sus
posibilidades. Los esfuerzos colonizadores en el Brasil, las dificultades del asenta-
miento en el norte de Amrica y la lucha con los portugueses para arrebatarles sus
princpales plazas fuertes africanas y el trfico negrero, haban consumido muchas
energas. Cuando estos tres objetivos fueron perdindose uno tras otro, era ya
demasiado tarde para aprovechar los aos de dominio en el Caribe, pues el podero
martimo btavo no era tan indiscutible y Francia e Inglaterra imponan su poltica
colonial en Amrica. La toma de Martinica y Cayena por una flota de 46 naves al
mando del almirante Binckes fue un ltimo acto de fuerza similar a la ocupacin
de New York por las mismas fechas. A partir de la Paz de Nimega (1678), Holanda
prcticamente pierde el monopolio comercial que haba ejercido, motivo de su
presencia en Amrica, cede el dominio de los mercados europeos en favor de
ingleses y franceses, y tras ms de medio siglo de disputas slo conserva en Indias
la Guayana y sus minsculas islas antillanas desde donde, no obstante, seguir
comerciando con las posesiones americanas del resto de naciones.
794 Historia de las Amricas
Orientacin bibliogrfica
ALCALA-ZAMORA y QUEIPO DE LLANO, Jos: Espaa, Flandes y el Mar del Norte (1618-1639).
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