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Los Salmos-Gonzalez Carvajal

Salmos, traducidos al español, en verso
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LOS SALMOS, PRADUCIDOS EN VERSO CASTELEBANG “POR D., TOMAS GONZALEZ CARVAJAL, ——-a— REIMPRESOS DE LA EDICION ESPAMOLA POR D. VICENTE SALVA. PARIS, IBRERIA DE D. VICENTE SALVA. CALLE DE LILLE Fe 4. 1838. LIBRO DE LOS SALMOS. er te SALMO J, ; OH VaRoN venturoso Aquel que con los malos no se liga, Ni en el escandaloso Camino de los vicios se fatiga , Ni hablando se detiene Con impies y mordazes chocarreras ! Mas voluntad no tiene Que la ley del Sefor : dias enteros ¥ noches Ja medita. Cuat el arbol plantado en fa ribera, Que nunca se marchita, En alegre y perpetua primavera Mantiene el encopato Bullicioso ramaje siempre yerde, ¥ ofrece sazonado Fruto, y sombra, y olor que nunca pierde, Asi jamaa al bueno Se le mengua su bien; que la ventura Lieva siompre de lena, 4 2 SALNO IT, Donde toca, su mano santa y pura. No asi de los impfos , No asi, que par el viento arrebatados Cual polvo de baldios , Esparcides serin y disipados, Por eso nunca pueden En juicio vencer, ni con los justes Haya miedo que queden En unien y compaiia tos imjustas. Porqué el Sefer aprueba Ei camino que, siempre dirigide Por él], el justo lleva: Miéniras el pecador sigue perdido Las sendas del pecado, A perdicion eterna encaminado. nS SALMO II. ¢ Por qué entre Jos paganos Tante tumor, tan aspero tumulto ? a Por qué & proyectos vanos Neciamente se entrega el pueblo cullo ? Tos reyes de la tierra ¥ los principes ya juntarse veo, ¥ dectarar Ja guerra Al Sefior vy 4 su Cristo; y el deseo Con que dicen : Rempamos De ung y otro las fnertes ataduras, Fl yuge sacudamos SALAIO I. 3 Mas et Sefior, que habita en jas alturas, De ellos se esta riendo, Tre ellos se buriard. Cuando su dia Liegére , cou tremenda Enoje hablarles ha. Su valentla Turbardé el cneendido Furor cen que les diga: Yo nombrado Por el Seftor he sido Rey y legislador en et sagrada Sion, su santo monte, El me ha dicho : Ti eres hijo mio, Hoy ie engendré ; propdénie Qué pedirme podrds : el poderio Sobre todas las gentes En herencia te doy: tus posesiones Serdn los diferentes Términos de provineias y regiones Que ta tierra rodean. Con ceito mandaras de hierro duro; ¥ los que no te sean Leales , como vaso que de aseuro Harro forja cl ollero, Mil pedazos los haz, De tal ruina E] ejemplo severe, Reyes, aprovechdd :; tomad doctrina, Juezes ¥ tribunales. Sorvid pues al Sefor con temor santo, Aplaudidle Teale, ¥ respetddle con temblor y cspanto. La divina ensefianza 4 SALMO LL Aprecidd, y tomdd con fiel egmero ; No, por justa venganza ¥] Seior irritado, del sendera De Ja justicia un dia Separar os permita eternamente. Ay! ;qué dara agonia Sera ver eucendida de repente Su ira abrasadora | Feliz el que no tema aquelia hora. —=— SALMO Il. Oda 6 cancion de David, cuando andaba fuye- tiva de su hija Absalon. j A qu espantoso nimero han ilegado, Senor, jos que me afligen! 1 Oh cudntos contra mi se han rebelado, ¥ cudntos me dirigen Crueles invectivas, murmurando Que ya tl no ine alnparas $ Siendo td solo mi amorose y blando Protector, que reparas Mi autoridad perdida, y mi cabeza Levantas , abatida Con el peso mortal de la tristeza. Mi suplica atendida Fué del Sefior, que oyd mi triste ruego Desde su monte santo: SALMO TY, & Y asf duermo seguro y con sosiego, Y alegre me levanto, Perqué sé que & me guarda; y aunqué vea " @ie el pueblo ametinado Con millares de hombres me rodea, Jo veré sin cuidado, Ti en este caso, Dios y Seftor mio, Ven y salva mi vida: Td qne con fuerte y poderoso brio Diste mortal herida A los que sin razon mé persiguteron, ¥ quebraste los dientes A los que el freno de tuley mordieron, De males tan urgentes El Sefior es quien salva al infelize, ¥ &su pueblo bendice. , ee SALMO IY, Cancion de David para ef maesiro de neyhi- noth, Siempre que te he invacado, O Dios y protector de mi justicia , Siempre me bas escuchade. Si atribulado estuve, tu caricia Ensanché el afligido Pecho, Dudlete pues, y 4 mis urgentes Ruegoa grato tu oido 6 SALMO IY, Da esta vez. ¥ vosotros, descendientes De nobles, ¢ hasta-cudndo Con dnimo fajaz y fin incierto Mi mal irfis buseando Obstinades ¥ duros? Yo os advierto Que de vuesira nobleza Degenerais, y atropelldis sus leyes, Cuando con tal bajeza Las banderas seguis de vuestros reyes, . Sabéd que prodigioso ‘A au ungido hizo Dios, y si le elama, Girdle piadoso. ¥2 que tan viva y ardorosa inflama Vuestro pecho la ira, Templadla, que no Jlegue 4 ser pecado. Los fines 4 que aspira Vuestro mal corazon, en apartada Retiro sin bullicio Contemplad y licrad : ofrecéd luego Humilde sacrificio Con pureza al Nefior, y en yuestro ruego Esperdd que os atienda, . ¥ de bienes os coline. Muchos ponen Temeraria contienda Acerca de estos bienes, y suponen Qne nadie hay. que los vea. Mas, Sefior, ¢ de qué nace esta alegria Que tanto me Fecrea , Sing de aquella juz que al alma mia Alumbra en todas partes , SALMO ¥, 7 De tu apacible rostro dimanada ? De ver como repartes E] aceite y el vino, y Ja colmada Cosecha de los trigos , Con que se multipliquen y sustenten Hasta mis enemigos: : En medio de los cuales, aunqué aumenien Ahora mi cuidado, Algun dia por ti dormir espera Seguro y descansado, En paz, y como amigo verdadero, En tales esperanzas Ta, Sefior, me confivmas y afianzas. SALMO V, Para cl maestro del ueckiloth : cancion de David, Acock en tus oidos Mis palabras, Sefior, mira y entiende Mis secretes gemidos. A la triste y sumisa voz atiende, Dios mio ¥ rey mio, De mi oracion, con que te ruego y llamo, De mafiana contio Que has de oir piadoso mi reclaimo ; Porqué yo de mafiana Me pongo en to presencia, y alll veo 8 SALMO ¥. Que no eres deidad vane, Forjada 4 la medida del deseo, Que Ia maldad consienta ; ¥ que el perverso y imal intenclonade Léjos de ti se asienta ; ¥ el injusto opresor es desviado De tus divings ojos, Aborreces al impio en sus maldades: Destruyen tug enojos Al que mentiras dice y falsedades ; Tu piedad abomina AX qne con bianda lengua y pecho duro Crueldades maquina. Yo. con esto, Sciior, cierto y segura De tu grande clemencia , A pisar osaré tu femplo sarite Con miedo y¥ reverencia: O enfrente de di, si no pudiere tanto, Te adoraré rendido. Por las sendas, Sefer, de tu justicia Que me lleves te pida; Pues de mis enemigos la malicia Me observa con cuidado ; ¥ guies mi camino 4 ti derecho. Jamas ba pronuneiado Su boca Ja verdad ; su falso pecho Yano esid ;-su garganta, Cual sepulero hediondo sin cvbdierta, Horroriza y espanta. - Con su lengua en doblez y engafio esperta SALMO YI, 9 Han hecho muchos males. Justicia, 6 Dios: po logren sus ideas + Y pues que desleales Te irritaron con tantas y tan feas Impiedades , rechaza, Segun que lo merece, su osadfa ; ¥ célmese si tasa De cuantos en ii esperan, la alegria, Holganza eferna gozen ‘Ellog en ti y th en ellos habitando ; ¥ de gloria rebosen Cuantos aman tn nombre dulce y blando: - Que tales bendiciones Ta preparadas para el justo tienes. Y¥ tu voluntad pones En nosotros, Sefior, y la mantienes Con tan dulce tutela, Que nos sirve de escudo y de rodela. > SALMO VI. Para el maestro de neghineth , por da oclava: cancion de David. No me arguyas, Sefior, cuando te enojes, Ni airado me castigues, Ten lastima, Senor, de que me coges Enfermo, y me persigues Con tanta acerbidad , que doloride 40 " SALMO VI. Estoy hasta los huesos, Vuélveme la salud, Sefior, te pido. Mi alma en los escesos De su dolor se turba y estremece. Th, Senor, ghasta cudnde No la socorreras? Voelve a ml ese Rosire amoroso y blando, ¥ sdlvame la vida +: ponme bueno, Sefioc, por tu clemencia. Porqué ¢quién de la muerte ya en el seno Tendrd reminiscencia De ti? Ni er el sepuicro ¢ quién te alaba > Mi mal llerande aumento, Pasan las noches, y mi lecho lava De lagrimas sin cuento Larga aveniia, que hasta el suelo riega. ‘De liorar tus enojos Tengo debilitada ¥ casi clega La vista de los ojos, De mis contrarios todos-el primero. Soy, 4 quien ha rendido ‘Tempraua la vejez con gulpe fiero, Mas ya el Sefinr ha aido El grito de mi ilanto iuconsolable. Anid pues de wi lade Cuantes seguis ol bande detestable Del vicio; que ha aceptado Mi siiptica el Sefior: benignamente Oyé los ruegos mios. La turbacion ya pues y el vehemente SALMO ¥IT. FT Rubor de mis impios , Enemigos los traiga en un momento Al arrepentimiento. a ie SALMO VII. Salmo de David, que cante al Settor sobre tas palabras de Chus, hijo de Jemini. Pues solo en vos confio, Salvddine vos, y sea defendida Mi Dios ¥ Senor mio, Por vos aquesta vida, De mis Ginulos tanto perseguida. Ne venga et enemigo, ¥ cual leda en soledad horrenda, Cuando no haya testigo Que lo mire y defienda, Me arrebate y devore sin enmienda. Si Jo que me atribuyen, Sefior mi Dios, he hecho ni pensade; Si el mal'de que me arguyen, Alevose he tramado; ¥ si de] que me han hecho, me he vengado; Mi justa pena sea, Que de mis enemigos al partido Sin defensa me ven Ni esperanza rendido: O de fiero contrario perseguida, i2 SALMO V1. Que me alcanze en la huida, Me cche en tierra, me pise y me maltrate, Y¥ acabe con mi vida, Y rompa y desbarate Come polve mi gloria en él combate. Con ira arrebaiada Levantate, Sefor, y donde mora La gente desalmada, Que me hace guerra ahava, Respétese tu fuerza vencedora. Levintate , Dios mio, A ejecuiar tu propio mandamiento, ¥ yerds el gentio _ Que te rodea atenio De naciones,sin niunero ni cnento. ¥ 4 tanta muchedumbre Mirando, acia tu trono te encamina Por clara y alta cumbre ; Que el qne pueblos demina , Ese es el que los juzga y disciplina. Jazgame & mi el primero, Sefior: que 4 mi justicia tu senteucia Arreglaris espero, ¥ a la clara inocencia De que da testimonio mi concicncia. Y¥ de una vez sacabes Con la maldad del impio, y 4 los buenos Guialos ta, que sabes, De mil doblezes lenos, Al corazon esoudritar los senos. SALMO VIL, 13 Con justicle confio Que su ayuda me preste en la contienda El Digs y Sefier mio, ‘Pues no hay otro que atienda Al de corazon recto, ¥ lo defienda. Dios, aunqué justo ¥ fuerte, £s un juez muy sulride y may humano, Ni se rita de suerte Que esté como un tirano Noches y dias con cspada en mano. Mus si cebelde y fiero Le presentals el pecho endurecido, A esgrimir va el acero, ¥ el arco ya tendido, Est4 para tirar aperctbida, ¥ con Gl preparados Los instramentos de la muerte tiene, ¥ en su fragna templados Los avpones previene _ De las saetas con que 4 heriras viene, Por parir injusticia , Mirad al pecador cudl forcejea: Concibe sz malicia Dolor, cuando desea, ¥ mal pare, al saciar su pasion fea. Abre un loyo, ¥ lo cava, ¥ Inego cae en 4], El doler fiero Que al otro preparaha, Sebve él viene primero, ¥ Jo mata su propio desafuero. i4 SALMO VIIL Yo alabaré 4 Dios tante Cuanto merece su rigor just{simo; Y on mi sonore canto El nembre suavisine Sonari sicrapre del Sefior altisimo. ee SALMO VIII. Al maestro de las cantoras geteas : ada o con cion de David. SuNor, Dios incfable, Sefior de iodo, ¥ nuestro especialmente, ¢De tu nombre adorable En qué nacion 6 gente Mabra quien maravillas mil no cuente? Pues la magnificencia Qué muéstras en tug obras divinales, Es de ta) estelencia, Que adimira 4 los mortales, ¥ 4 las inteligencias cetestiales. Con Ja Ieche en los labios Publicando los nifios tu alabanza , Confunden de los sabios La vana conflanza, ¥ burlan de sus iras la venganza, Cuando tus cielos miro, Obra esquisita de tus mangs bellas, Y ohservo en mi retiro SALMO ¥ILL 15 La tuna y las estrellas, ¥ la hermosura que pusiste en ellas; ¢Qué viene 4 ser el hombre, Digo entre mf, que de él memoria ilenes? 2 Por qué slaro renombre AAI liija de cute vienes A Visitar, colinandolo de bienes? Por poco angel lo hiciera Tu benéfica mano: coronada De honor y glovia, entera Antortlad le has dado Sobre todas las cosas que has eriado. A su arbiirie las dejas Todas 4 su poder subordinadas, Los rehaiios de avejas, Las atiles vacadas, ¥ Jas fieras de] campo no domacas, Los parieros, hermosos Pajares que sustenta el aire vano: Los pezes silenciosos , Que con paso liviano Atraviesan immenso el Gceano. Sefior, Dios inefable, Sefior de todo, y nuestro especiatmenteé, ¢ De tu nombre adorable Er qué nacion a gente Habra quicn maravillas mil no enente? —a eo 16 SALMO IX. A Ben, maestro de las donceilas cantoras : cancion de David. A TI, Sefior, con toda el alma mia Me eonfesaré siempre agradecido; Referiré tus maravillas todas : En ti me gozaré con alegria Verdadera: tu nombre esctarecido Resonarin, 6 Altisimo, mis odag. Tu cn su marcha detienes é incomodas, Y¥ haces retroceder al enemige ; ¥ sn cobarde y malaventurada Tropa, léjas de G, desaleniada , Hurd rezelando su castiga. Ti 4 juzgarme te siontas en tu trone, ¥ fn causa concluyes en mi abono, Intimida tu voz 4 los paganos}; Cae el impio, y apénas en la historia Qucda memoria de sus nombres vanos, “ Las armas el contrario finalmente Rinde, y if Je destruyes sus cindades: Con el ruido se acabé su fama: Solo vive el Sefior eternamente. Para juzgar prepara 4 las edades Venideras su trona, y alli llama A jaieio la tierra, al proclama La equidad con que obra, y la justicia Cou que trata 4 los puebles y naciones. SALMO LX. 7 Allf el pobre entre mil tribulaciones Halla recurso contra Ja malicia, Cuando lo ha menester, de su contrario , ¥ refugio ¥ consuelo dulce y vario. . ¥ asf, Sefior, quien te Laya conocido, En ti espere, pues munca te has negado, Siempre que te ha inrocado, al afligido. Cantid el hima y la cancion suave Al Sefior que ha fijade su morada En la santa Siow: sus claros heches Decfd entre las gentes, y la grave Pena con que la sangre derramada De los justos vindica, y satisfechos Deja y dJesagraviados sus derechos , Que nunca olividard , como no olvida Los clamores del pobre atribulado. De mf pues, 6 Seftor, aptadado Condoléos, y ved cuin abatida Trac 4 mi alma el enemigo fiero. Pues de las puertas de la muerte espero Que me habéis levantada, porqué abiertas Escuchen de mi boca tas favores ¥ tus loores de Ston las pwertas. Sailaré de contento y alegria, Viendo que per tu mano bienhechora La salud y ja vida he recobrado , Y que tas asechonzas que Ja impfa Gente me preparaba , son shoro Las que 4 ellos los han arruinado. En el oculto lazo y encelada, } = ls SALMU IX, Que para of tenian prevenido, Sin saber como fue, se vieron todos Euredados y presos de mil modes, Para que mejor sea conocido Del Senior el poder y la justicia, ¥iende al malo cogido en su malicia: Para que los reheldes pecadores, Que aqut se olvidan de su Dies eterno, Teman ev el infierno sug rigores. Pues no serla justo que estuviese . Nel pobre siempre Dios como olvidada, ¥ que de su humildad y su paciensia, Desconsolade y triste, nunca viese FI galardon y premio deseado. Haz alarde, Seficr, de tu potencia, Porquéel hombre mortal, con la espericncia De tu bondad tal vez desvanecido, Pretenderd contigo hacerse fuerte, Bi ya nolo corriges de esta suerte. Ante tu tribunal vea rendido, Lag naciones venir del orbe entero Sa juicio 4 esperar justo y severo. ¥ entre tanto, Sefior, un rey les nombres, Cuyo poder humildes reconozcan, Para que asi conozcar que son hombres. Pero ¢ por qué, Seftor, con tal desvio De mi te habrés ahora retirasdo Me dejards en la ocasion forzose? ¢ Despreciards acaso e] Manto mio, Viéndome en tal manera atribulade 2 SALMO IX, 19 Cuando prospera el impio, y venturosa Se le rie la suerte, donde hay cosa Que tanto al pobre aflija y atormente ? Doblada tentacion | Que sienta el buexo, ¥ como que te pese e!} bien ajeno, Y¥ pequen ambos; pues lo que uno siente, De eso presume el otro alld en su idea, Y orgulloso se jacta y Hsonjea ; Que de cuanto desea y le complace, Se alaba el pecador, cuando lo dice, ¥ el inieuo bendice e] inal que hace. Soberbio 4 Dios irrita y exagpera El pecador, y la terrible ira Tanto le ocupa el corazon, que en natla Piensa ménos que en Dios, ni considera Que Jo tiene presente, y que lo mira. Senda que fuere por su pié trillada, En todo tiempo se verS manchada : De su memoria ya tus formidables Juicios estardn como borrados: Serdn sus enemigos dominados Por él; y entre los ecos agradables De su poder, dird con lisonjeros Deseos en au pecho: “ Duraderns * Mis bienes son, y tengo comfianza “De que los gozaran por mis respetos Mis hijos y mis nietos sin mudanzs.” De maldicion, de dolo, de amargura Estd [lena su boca, y en su lengua TH dolor y el trabajo ovulto tiene. 20 SALMO Wh. Soantado espera en asechanza osqura De ricos asistide, ¥ no sil mengua A dar la muerte al justo se previene, Siempre fija en el pobre se mantiene St vista, y cual leon desde Ja cneva Retirado lo asecha y escondido. Lo asecha por cogerlo, ¥ con fingido Amor lo atrac, ¥ 4 prenderlo prueha Asi en su lazo, y como que 4 6] se inclina ; Lo abate, da sobre él, y lo domina; ¥ en su corazon dice muy resuelto ; “No se acordard Dios de castigayme ; “ Por no mirarme tiene el rostro vuelto.” Levintate, Scfior Dios soberane, Alza tu diestra fuerte y vencedora, ¥ no asf olvides la desventurada Miseria de los pobres. ¢ For qué insano Ei impio provoed [a vengadora Tra de Dios P Per qué con voz osada Dijo entre sf: No cuidard de nada. ¥ tu, Sefior, que ves ¥ cousierns El trabajo y dolor con que este imple ’ Tiene oprinide a] justo, ¢4 qué, Dias mio, (Caiga luego en tus manos) ¢4 qué esperas? Tu que fuiste de pobres el consuela, De huérfanos alivio en este suelo, Quebranta ya Ja fuerza del malvado Pecador, y ental grado deslallezca, Que desparezca ét y su pecado, Reinard en esta edad y en la futora SALMO X, 21 Para siempre el Sefior, y desterrada, Gente impia, serds de su morada. Que asf el Sefior atiende y asegura Del pobre los deseas, preparado Viendo su corazon; y al despreciada ¥ al menor su derecho hard4 cumplido, Porqué en la tierra su poder no aumenite, Ni se insolente el hombre envanecido, — SALMO X. A? maestro: cancion de David, SI yo en mi Dios conto, 2 & qué decirme en tono lisenjero: * Vuela al monte sorbrie, ** Cual pajaro hijere ‘ Huye del cazador astuto y fiero, ** Porqué los pecadores, * Pronto el arco y Ja aljaba bastecicla, ‘¢ Amenazan traidores * Desde oculta guarida ** Al de corazon resto y santa vida: ** '¥ aque! reparo fuerte, * Desde donde otro tiempo guarecids * Pudieras defenderte, “Ya te lo han destruido ?” ¥ vor qué? qué bize el justo? en qué ha Pues en su templo santo [ofendide ? pn SALMO XI. Vive el Sefior, qué habita el allo cielo, ¥ al pebre mira tanto, _ Que atento 4 su desvelo Tiene fija la vista en este suelo. De una sola mirada Reconoce 4 los hombres, y examina Quién 4 vida estragada, Quién 4 virtud se inclina ; ¥ el que ama el inal, se busca su ruina. Sobre los pecadores . Lazos haré lover, y la colnada Copa de sus rigores, Con fuego preparada, | Les tiene por herencia reservada. Porqué el Sefior ¢3 justo , Y esté de la justicia enamorado; Bien que el semblante augusto, Mirando con agrado, Aja blanda equidad tiene inclinado. ie SALMO Xi. Al maestva, por ia octave : cancton de David. SAtvame ti, Dios mio, Pues no se encuentra un hombre justo y ¥ es tal el desyario {bueno : De que el mundo asta lieno , Que la verdad ya arroja de su senu. a SALMO 2X. a) Futilezas y nombres Gigo solo vacios de sentide Tratar entre los hembres, ¥ en idioma fingido Con doble corazon y fementido, Burlarse wnes 4 otros. Fl Sefior con 60 mano poderosa Aparte de nosotros La boca inentirosa, ¥ ia lengua falaz y jactanciosa De los que se glorlan En mucho hablar con presuncion de sabios, ¥ dicen y porfian Que suyos son sus labios, ¥ que vadie corrija sus resabios. Con diverso Jengnaje Dice el Setior : “ Con mano bienhechora “ Del mendigo el ultraje, “ Bel que pobre se llora, «© Las males voy 4 remediar ahora. “¥o lo pondré en seguro, *¥o le haré estar sin miedo ni cnidado,.” Este castizo y puro Idioma es el que ha usado | Siempre el Scfior, mas flno y acendrado Que la plata preciosa, Que por el fuego examinada ha sido, Y sale mas hermasa Del crisol encendido En que una y muchas vezea se ha fundido, vl SALMO XIL Ku ti perpetuamente Que nos has de guardar, Sefior, confio, Ne esta raza de genie: Porqué veo al imp! Contundido y envielto eu el geniio, En que ha multiplicado T.o8 hijos de los hombres th grandeza : (ne de uno al otro Jado Rodea con presteza, Y por cualquiera parte se tropleza. eg ee SALMO XI. Al maestro : cnteion de David. Hasta cudnde ese olvido, Dios mio? i Hasta codndo en eterno desvie ‘re he de ver ese rostro apartar? ¢ Cuinto tiempo con pecho dudoso Todo el dia en afan doloroso Telrad el alma tan dure penar? ¢ Hasta cuando Asi conmigo Mi enemigo Triunfard ? Mira, 6 Dios, Que no sogiego + Y¥ 4 mi ruego Aljende ya. SALMO SQL. 25 Mis ojos ilnmina, No me sorprenda cl suefio de Ja muerte, Y hecho con mi ruina [I] contrario mas fuerte, Me diga un dia: ¥a logré vencerte ; Triunfando presumido De verme asi calilo. Mas no sera; pues firme mi esperanza En tu misericordia se afianza. Mi pecho en el misteria De tu salud se goza, ¥ en vor como rebosa Tu mano tanto bien. Tu bondad y largueza Celebrard mi canto: Tu nombre sacrosanto Aplandird tambien. er SALMO XIU. Ai maestro: cancion de David. ‘No hay Dios, dice en su pecho El impio. Corrompido el hombre aleve Detestable se ha. hecho, Por Jas iniquidades que se atreve A desear. Ninguno Se ve que siga-el bien: ni solo nno, 26 SALMO XIN, Pusose Dios un dia A abservar 4 los hombres desde el cielo, Viento si encontraria Entre tantos alguno en este suelo Que su bien entendiese, ¥ al Dios que Jo crid, buscar quisiese ; Mas no halio en tanto trecho Uno siquiera ; y vid que los mortales El camino derecho Be Ja virtud dejaban, y que, iguales En corrupcion, ningune Hacer queria el bien: ni solo uno, Sus lauces parectan Sepulturas abiertas hediondas: De sus boces sallan Traiciones mil. El aspid que en las hiondas Simas tiené sv asienio, Behe en sus labios el mortal aliento. Vidilos ir anhelantes, Llenos de maldicion y de emargura Las palidos semblantes, Que ansiosos todos, con igual bravura Ardiendo y furia insana, Corren 4 derramar Ja sangre humana. Tras de ellos va el amargo Despecho ; la miseria le seguta; La paz 4 paso largo De su camino horrorizada huia: De Jit Deidad suprema No hay uno que s¢ acuerde ni la tema. SALMO XI¥, 7 * a ¥ no llegara, dice, “Dia cn quc reconozca su demencia Esa turha infelize, ; “Dada al wal cou tan aspera incletheucta, “Que ha ya despedazado, *Y aun quicre devarar mi pueblo amado?" Al Seiler uo quisieron Soberbios invoear: donde no habla Por yué temer, temierou. Dios esta con el justo; y si conffa En (1, que es sn esperanza, Se burlan cual de vana contianza. ¢ Quién de Sion ahora A salvarnos vendta? Cuanilo la mano Del Sefior vengadora Libre 4 su pueblo del poder tirano, Rebosara agitel «ia Isract y Jacob en olegrin. ——— SALMO XY, Al maestro : cancion de David. éQurty, 6 Seiior dol cielo, Hahitard contigo en tu morada ? ¢ Qaién desde el hajo suelo Subiri i tu elevada Cumbre 4 deseanso eterno vescrvada ? Ei hombre gin mancilla, at - SALMO X¥. El varon justo, él que con franco pecho, De su fiel y sencilla Lealtad satisfecho, Manifiesta sin dolo io que ha hecho, Que nunea 4 su vecing Daiié, ni cuando, de él se murmuraba, Con dnimo mezquino Lo celebré : que honraba Al buena, y al vicioso despreciaba. Que no engaia, si jura; Ni vende por codicia al inocente; Ni conoce ja usurta. E] que asi obra y¥ siente, fsozara de tu vista eternamente, —— SALMO XV. Para eseulpty en marmot: cancion de David, Constnvame, Sefior, pues en ti espero, ¥ digo: Mi Dios eres; Que 4 ti no te enriquece el caudal mio. Yo tengo mis placeres Con jos que te son fieles: 4 esos quiero, A e808 amo en la tierra con el pio Afecto ¥ amor santo Que ti engrandeces tanto. Sus delirios el hombre multiplique: Tras de nuevar deidades dALMO XY. ey Gorra, ¥ sangrientas yictimas dedique ; Que nunca apvobaré sus crueldades, Ni sonara en mis labios Et nombre del autor de tus agravios. El Seftor es el pan que me mantiene, ¥ el vine que me wienta, Ti eres ¢] que mi herencia restituyes, Senor, yj qaé opulenta Es mi heredad? En donde el campo tieve Mayor umenidad, ie constituyes Su asiento. Por bien tanto Sera eterna mi canto En foor de tu wombre; pues me diste Que asl lo eonociese, ¥ que aun en medio de la noche triste Mi pecho se moviese A célebrar tu gloria, ¥ Ce trajese slempro en mi memoria, Véote al lado cor tu mano sant Sostenec mi flaqueza; ¥ asi imi corazon en alegria A rabosar empieza, V la vietoria ya mi lengua cata, Y¥ sunqué debajo dela losa fria Mi cuerpo sepulinde Se yea, confiada Como siempre estard de que tu diestta Esceisa y dominante, De su poder hacioado larga muestra, Salir hard trignfante av SALMO X¥I, Det centro del olvido, Libre de corrupcion, 4 su escogide, Ya los caminogs de la vida veo, Que me muestra tu mano; Ya me llena de gozo y de revreo Tu rosiro seberano : Tin cternos placeres ¥a veo cudn feliz y rico eves. — oo SALMO XVI. Oravion de David. ATIENDE ahora dt mi justicia solo, Sefior, oye mi ruega; A mi siplica di benigno oido, Pues ne hay en ella dolo. Vuelve acia mf tu rostro, y juzga luego, ¥ mira bien si es justo lo que pias. Ta que en la woche oscura, Sujetando 4 la dura . Prnebo mi corazon, me visitaste, ¥ cual meta! preciado Al fuego acrisaiado, Asf me examinaste, ¥ieal siempre y puro me encontraste. De mi bora tampoce se habré oido Murmuracion alguna, Por mas y mas contrarios que me opriman: SALMO AL a ¥ porqué tus preceptos he seguido, Me trae Ja fortuna Hoy erranie, y heridos se lastiman Mis piés en la aspereza Be} monte y la inaleza. Oh! ti mis pasos por tus sendas ea, Que de elias no me aparte. Oh! pueda hoy obligarte, Sefer, la pena mia A oir ais ruegas came pudo un dia. Haz que sé maraville el munis todo De verte tan humane, Viday seguridad del que eu ti espera. Del que contrarestay quiere 4 su modo La fuerza de tu mano, Gudtdame, como yo guardar pudiera Las nifias de mis ojos. Entre tantos enojos , Entire tania atliccios, con el abriga Y¥Y sombra de tus alus, Librame de las malas Artes del enemigo, Que fiero trata de acabar conmigo. ise siente robusto, y en su tone Ostenta su fieréza. Lazos por toilas partes me previene; ¥ anda siempre mirande con encvona, Si en aleuno tropieza Mi inenwto pié. Como ci leon ietiene El pasy y vista fiers, 32 SALMO X¥i Cuando la presa espera; “Come el cachorro hambriento ¥ escondido En su cueva asechando, Si ve que ¥a pasando, Reprime su rugido; Ast esta mi contrario apercibida. Levéntate , Semor, y con presteza Prevén sus intenciones : Halle siempre tomados los caminos Por dondé me acemete su fiereza. Liberta de prisiones, Soberano Selior de mia destinas , . Que le prepara e] impio, aquesta vida; ¥ de gente malvada Esta valiente espada, Que tienes elegida, Con que sea tu honra defendida. A los que en mortal vida les contenta De tan escasos bienes El goze y posesion , ddles que abunien , ¥ que su mesa rica y opulenta De los frutes que tienes Mag esquisitos, platos mil circunden. ‘Tengan sucesion larga y numerosa ; Y¥ despues de su muerte, Quépales ancha suerte En ta herencia preciosa Al hijo, al padre, al nieto y a la esposa. Que yo, flado en la justicia mia, Ante tu soberano SALMO XVII 33 Rostro apareceré Whre y ufano; ¥ con la eterna gloria y alegria , Que ofrecida me tienes , Seré feliz, y me hartaré de bienes, —— “SALMO XVII. Para el maestro: d David sizrvo del Sefior, ef cuntd dijo al Sefier fas palabras de exte edn- tico en ef diaen que ef Seiior to libertd dei paodar de tacos sus enemigos, y ded poder de Saul: y dija: dA QUpren amaré tanto Como 4 vos, 6 mi Dios y virtud mia? Mi amparo y mi firmeza, Mi gran libertador, que me proteges ¥ me ayudas en cuanto Emprende mi flaqueza , ¥ me das robustez y valentia, ¥ me acoges afable: En ti esperaré yo. Y el agradable Himno-de tu alabanza Entenaré , con dulce confianze Tnvocando in nombre ; y del terrible Furor de mia.contrarios seré libre. ‘Halldbame cercade De moptales' angustias : un torrente Vela de maldades , De que timido el pecho rezelaba. a ad SALMO XVII Abierto ya miraba El sepulcre & mis piés: ew inminente Peligeo me vela, De mortiferos lazos rodeado , De que huir no podfa. Er tal tribalacion invoqué luego Al Sefor, 4 mi Dios clainé rendido, ¥ desde el cielo santo oyé mi ruego, A do el triste gemido Legs ante él, y penetra su vido. El orbe conmovido se esiremece, Los montes retemblaron, ¥ sus hondos asientos flaquearon , Al ver cual aparece Contra mis enemigos Su furor y su fra fulminante: FE! humo centellante ¥ el fuego abrasador Je precedl2; El cielo se veia Hundirse, y darie paso: Cubre sus piés velozes parda nube, Desciende, y luego sube En el ardiente querubin, y Yueta, Vuela del firmamento Sobre las alas del lijero viento. Parase,.y establece Entre densas tinieblas Su grande pabellon majestuase + Y¥ en el recinto crece De) aire tenebrosa SALMO KVIL Liuvia copiosa con oscuras nieblas, Ya de sus radiantes Ojes lag rutilantes Nubes veo salir, y caen de ellas Granizes y centellas. Truena el Sefior desde los altos cielos+ Suenan, y rompen los etéreos velos Las vozes del Altisime, y con ellas Granizos y centellas. Estas son las saetas que dispara , ¥ los pone en huida. Multiplica sus Tayos, ¥ prepara Con ellos la caida De Ja rebelde turha; ¥ asi la desordena y la conturha. Al verte, o Dios, enténces tan severe Bel micdo de tu ira Temblar se vieron uno y otro polo: ¥ del oscuro centro, donde gira, Conocido 4 ti solo, De las aguas el liquido minero, La temerosa puerta De par en par entonces ae vid abierta. Asi estendid su mano poderosa De lo alto el Seftor para sacarme Del mar de mis cuidados, ¥ para libertarme De la fuerza espantosa De fieras enemigos, que enconadas Tanto mé aborreclan, 36 SALMO XY, ¥. fuertes tanto contra mi se hacian. Elles en mi afliecion me sorprendieren ; Pero Dios me guardaba , ¥ del estrecho me sacd Ala anchura, Y me salv6, mostrands que me amaha, Porqué mis obras foeron A justicia cauformes, y en mia manos Nunea hallo mancha alguna ; Por eso sus ausilios soberanos Me presté on Ja oportuna Neeesidad, ¥ porqué su doctrina Observe fiel, y no con impiedades De mi Dios me separo. Sus verdades Traigo siempre delante de mis ojos, Mirando 4 su justicia ; ¥ cxamino y espurgo Ja mnalicia Que puede darle cnojes , Del alma descuidada , Para hacerla como él Inmecuiada, Con esta prevencion estoy seguro De la retribucion que Dios me ofrece; Pues cada cual merece En su augusta presencia Segun la rectitud de su conciencla Asi ti, Sefior mio, Al santo, at mocente Con inocencia y santidad respondes, Y¥ con piedad al pio; Mas al pervergo y duro delincuente Corresponies tambien condignamente, SALMO XVH, av Agi selvas al pueblo que se husmilla, ¥ al orgulloso abates. Asf de mis combates Con alifsima gloria la luz brilla, Que th me das en ellos; La luz que hace mis oscuros dias Tan claros y tau bellos ; Con Ja eval, cuando ti mis pasos guiag, De peligros seguro A traspasar me atrevo elalto muro. 7 Oh cudu limpio, mi Dios, es tu caming, ¥ tu verdad, Sefiur, cudn acendrada ! } Oh cudn asegurada Tiene tu proteccion quien en ti fia! {Qué nimen hay divino Sind el Senor? qué Dios sind el Dios nues- Este Dies qne me armo de valentia, [tro? Y de la senda que mis pasos guia, Conductor ¥ maesire, Aparté la maldad, y didles tanta Lijereza i mis piés, que a la carrera Del ciervo se adelanta, Que con planta Jijera Salta veloz ef monte y la ladera. Ta me enseiiaste 4 manejar la espada, ¥ de bronce & romper el arco duro Con el robuste brazo. Tu proteccion sagrada De inespugnable muro Me sirve en la palesira , a8 SALMO XVIF, Donde me cubre tu invencible diestra. Ti, Sefior, con amable Disciplina me ensefies y corriges; Mis pasos ti diriges. Ti mismo vas abriendo Delante de mis piés, con admirable Provideucia, el eamino Por donde corro sin tropiezo alguna, Por él 4 mis contrarios voy signiendo, ¥ no volveré atras, si que primero Caigan todos al Glo de este acero. Harétos mil pedazos , Cuando, herides con solo mi presencia, No caigan 4 mis piés sin resistencia. Ti armaste, 6 Dios, mis brazos Para esta guerra; y mis rebeldes iodos Verse han 4 mt rendidos: O volverin la espalda, y divididos, Iran huyendo, por tu escelsa mano. Favor irdn pidiendo ; mas en vano, Que no hay quien los ampare, Clamaran al Sefior, sin ser oidos. Y¥ cual menudo polvo por ef viento, Cuando sopla violento, Ast serdn batidos ; ¥ cualla plebe junta en una plaza Pisando el sucio lode, Lo arrasa y seca todo; De este modo sus frentes orgullosas Serdn desbaratadas, SALMO XViL. ¥ holladas por mis plantas vieteriosas. Con tal demostracion, de los insulios Me Jibrards del pueblo, y 4 la frente Me pondras de otra gente, Sin riesgo de tumultos. Hardsme obedecer del estranjero, Apénas oiga del monarea auigusto El mandate severo. ¥ con pavor y susto Desmentira la vana confianza Que tuvo en su alianza, - Creyéndose seguro Por ta torcida calle y alto mura. Viva el Sefior, mi Dios sea bendito, ME Dies sea loade, Que de tantos peligrog me ha salvado. Tu poder infinite Me desagravia, y rinde 4 mi obediencia Los pueblos y naciones. \ dh de la violencia Be fieros enemigos implacables Libertas mi inocencia, ¥ de las detestables Astucias del contraric. Th repones Mi autoridad sobre el rebelde banda, Que abatirla quisiera. Por tan altas mercedes LrA por todo el mundo confesands Mi lengua placentera Lo que ti solo puedes ; 40 SALMO XVILL ¥ para mayor fama y mas renombre Este himne diré & tu dulce nombre : “< EE Sefior engrandece A su rey escogido “ Para salud del pueblo; y ef ungido “De au mano David tanto merece, “Que en siglos cternales “* Duraran las sefiales **De su amor y clemencia “En él y en su futura descendencia.” — SALMO XVIII. Al maestro: cancion de David, Nuevas el cielo envia De la gloria de Dios: el firmamente Nos anuncia ser obra de sus manos. Al dia sigue el dia, A la noche la noche, y con acento Que no perciben los gidos vanos, Su grandeza publican. Los #ces multiplican Por la inmensa estension que el orbe en Y sns vozes sonoras [cierra, Oyen 4 todas horas . Los tiltimes confines de la tierra. De donde eterna puso El Sefior en tos cielos su morada, SALMO XVIL, * @t Como esposo galan salé del lecho Que la espose dispuso, Asf sale al romper del alborada El claro sol: su rumbo va derecho ; Veloz coma gigante De un estremo distante Sale, y corre hasta el otro en presto yuelo. De la celeste esfera Su calor reverbera, ¥ nada se Je esconde en este snelo. Asf los corazones , Mas limpia que los cielos, arrebata ¥ enciende del Sejior la ley divina. De erradas opimones Liberia 4 los humildes, y desata Sus dudag fiel con celestial doctrina, Dulce y alegre calma Da su justicia al abhor, Que cual astro ja guia luminoso: Nila celeste esfera “Berd mas duradera Que la gloria de un pecho Piadoso, Juicios verdaderos Son los de Digs, ¥ justos, y cabales ; ¥ que el ore y diamantes mas preciados Da los ricos mineros; Mas dulces que la miel y los panales. Porgué son de tu sierve respetados, Lo premias con largueza ; Pero de su flaqneza 42 - SALMO XIX. 2 Quién podrd asegurarse en el oscuro Caos del pecho bumane? Con piadosa mano Limpidd, Seiior, mi corazon impuro, Del reato terrible Libra, 6 Dios, 4 tu siervo deseuidade, Que temer pucde un dia, dela vida Tal vez reptehensible Del sabdito, del hijo, del criado. Que simal esa turba corregida No llega 4 dominarme, Enténces gloriarine Sera cuando podré, de mt inocencia Con placer infinito , ¥.del mayor delito Tendré libre y segura mi-couciencia. ¥ Ati, Redentor mic, Dulce amparo y Seiior de mi albedrfo, Agradables serdn mis oraciones, ¥ del pecho inflamado A tu trone sagrado Mil subirdn y wil meditaciones. — a = SALMO XIX, Al maestro: eangion de David. Dros ene] dia de congoja ¥ susio Favorable te sea: Del Sefer de Jacob e! nombre augusto SALMO KIX, 43 | Te valga en la pelea. Desde su templo santo te ausilfe ; Desde Sion defienda , Tu vida; 4 tu holocausto el fuego envie , . Nunca olvide iu ofrenda ; De tu corazon llene tos deseos ; Tus designios apoye; ¥ en festivos y alegres victoreos Del Sefior, que nos oye, Nuesire gran Dios el nombre aplandiremos, ¥ nuestras gloriosas Banderas sin cesar tremolaremos Al aire victoriagas, ¥a te concede Dios cuanto has pedido; Ya con dalce consuelo Vemos cémo el Seitor salva 4 au ungidoe Sus ruegos en el cielo Oye benigno, y de su omnipotente Diestra la vencedora Fuerza lo salva. La enemiga getite Alarde 4 cada hora Haciendo de sus carros y bagajes, En elles sé gloria: ; Nosotros, despreciando sus ultrajes, Del Senor, que nos guia, En el nombre ciframos nuestra gioria. Ellos caen rendides ;, Nosotros, conseguida Ja victorin, Nos alzanios erguides, Asi sea, Sefior, que el rey seguro ‘da SALMO XX, "Y salvo vuelva luego Del ataque feroz, sangriento y duro Del enemigo ciego, ¥ que ocigas «i propicio nuestre ruego. SALMO XX. Al maestro: cancion de David, Tu potencia, Seftor, es la que ha dado Al rey tanta alegria ; Tu benéfica mano lo ha salvado: Celebrard este dia Con regocijo fiel. Lo que anhelaba Su corazon, le diste: Cuanto eu needs apetecer mostraba, Tanto le concediste. Tu bendicion previno sug degeos Con amable dulzura ; ¥ su corona orlaste de trefecs Con mayor hermosura me el diamante precioso darle puede. Pididte larga vida; ¥-se la das, que en duracion escede La perpetua medida De los siglos. ; Oh, cémo ge glorfa De que ta lo has salvado! i¥ cdémo tu bondad escelsa y pia Su frente ha coronado SALMO XX, 45 : De alta gloria y de inmortal decora! Ya de futuros bienes En felizes y eternos siglos de oro Prevenida le tienes La bendision, cuanda tu rosira vea, ¥ en gozo embriagado ¥ on alegria y bienandanza sea; Porqué en ti ha confiade Siempre, Sefier; y estable su ventura Sera, miéntras lo fuere Tu eterno amor. Mas la proterva y dura Obstinacion, que quiere Te resistir, de tu valiente mano La fuerza incontrastable Do quiera encuéitre, y la Tesista ex vano. Del rostro formidable, Como el fuego en el horno al seco leiio, Hards que los consnma ¥ haga cenizas el adusto cefio, Reducidos 4 suma Conturbacion serdn, y devarados De tu ira en el fuego: ¥ los hijos y nietos desgraciados Que de elfos nazcan Inego, ; Arrebatados en vejez lemprana Seran de entre los lombres, ¥ no quedard de ellos ni aun la vana Memoria de sus nombres. Con rebelde alicia y obstinada Resistirte quisieron, 46 SALMO XX. En proyectos vanfsimos fundada, Que nunca consiguieron. Mas siernpre los pusieron en huida Los tiros de tu aljaba, ¥ ta cuerda del arco bien tendida Que al rosteo amenazaba, Ostenta siempre asi tu gallardfa, Sefior, y putsaremos El satterio con dulce melodfa, ¥ alegres canturemos, ¥ tu gloria y poder ensalzaremos, ee SALMO XXI. Al moestro de te cierva de la aurora. cancion de David, é Por que, mi Dios, mt Dios, asi me dejas? Mirame solo aqui. Pero cargado Del peso del pecado, ¢ Esperanza tendré de que mis quejas Oigas, y me libertes? ¢Sin provecho Clamaré todo el dia? De noche clamaré sin ser oido? . ¥ se tendrd por necia mi porfla> Oh tl, que habitas en el alio techo De la santa Sion, ilustre gloria De Israel, ten memoria De como on ti esperaron SALMO KEL 4? Nuestros padres, y libres por ti fueron ; ¥ como 4 ti clamaron, ¥ clamando saivatse consiguleron; Y¥ 4s5u fe firme asidos, Nunea cn ella se vieron confundides. Yo no soy hombre, sind vil gusano, Desprecio de Ja plebe, Mengua y oprobio del linaje humano. Todo e] que me ve ast, Iluege se atreve A insuliarme, y moviendo Ia caheza Con desprecio me dice: * Este es el que esperaba “De Dios en la grandeza; **Venga pres 4 salvar al infelize. “ Si es que tanto lo amaba, + Come no viene ya, come no acaba Pe” Th, 6 Dios, eves mi padre, Que del maternd clawstro me has sacado. A tu cargo nacl: nifio y colyado Del pecho de mi madre, Ya yo esperaba en ti; y aun enverrade En su vientre yacla, Cuauds ya por mi Dios te eanocia, De mf no te separes, Ni en tal teiulacion me desampares, Porqué es muy recia y cruda, ¥ otro no tengo 4 quien pedirle ayuda, De inddmitos nariltos, de ferozes Toros, ay! rodeudo Me veo, que yelozes 48 SALMO XXL. Aparecen por uno y otro lade, Con las boeas ablertas, como fiero Rapaz leon que ruge ¥ amenaza, Mi cuerpo.todo entero Cual agua se disuelve, y-seco crufe Del dolor de los huesos desunidos. Territese en el pecho como cera Mi triste corazon; y cousumides Los jugos naturales, Agotada y enjuta mi primera Robuatez y frescura, Y con ansias mortales, A las fauces la lengua yo pegada, Veo Ja muerte dura Acercarse, y la triste sepuliura, Circiindame un enjambre de malvados, Que al derredor me ladran Como feros sabuesos. Las manos me taladran Y¥ los piés, y contar pueden mis huesos, Miranme y me remiran muy pausados; Reparten entre si mis vestiduras; La tiniea separan, y en los dados Buscando el azar ciego, Premio ja constituyen de vil juego. Ta pues, Sefior, en tantas amarguras No tetardes tu ausilio seberano: A mi fayor atiende, Del rigor inhumane De Ja espada sangrienta me defiende, SALMO XE. 49 ¥ del furor de tanto can rabiosc. Librame piadase Dei leon carnicero ; ¥ del asta feroz y tan temida Del unicoraio fiero Salva mi triste vidu, En tanta confusion tan abatida, Yo daré 4 conocer. a mis hermanos La gloria de tu nombre. Rodeado de pueblo numeroso Yo, con alto renombre, Enusalzaré tus hechos soberanos, Y diré fervoroso : “ Vosotras, que-de Dios el temor santo ** Conocéis, alahadle: * Hijos y nietos Je Jacob, en cuanio * Doddis, glorificddle, *"Respete de Israet la descendencia “ 4] Sefior, que del pobre con desvio “ No desecho el clamor, y en sp clemencia “Encuentra el rnego mio * Dulce condlescendencia, “ ¥ en su rostro benigna complacencia.” En tan inumerable Asainblea de pueblos 4 mf unidos, ‘Tuyas serdn las alabanzas mias, Y¥ mils votos allf serin cumplides En la presencia amable De los que con tu santo temor guias. Los pobres comeran, y satisfechos A. Bi} SALMO XXI, Serdn hasta la hartura. Los que del Sefior buscan Ja dulzura, Lo alabardn, y dentro de sus pechos La siiave comida Por siglos ya sin fin lea dara vida. De todos los confines de la tierra Volveran en su acuerdo, convertidos A at Sefior, los ciegos moradores, Y todos Je serdn adoradores: Que es de Dios el supreme sefiorlo, ¥ no bay nacion de su dominio esenta, Los principea de grande pederio, Postrados, con fe atenta Su manjar comeran. A los mortales Todos llegara et dia De rerdirse d sb Voz. Con & en tanta Viviré el alma mia Por siglos eternales, ¥ mis hijos leales Ateuderdn 4 su servicio santo. En la feliz generacion futara Sera anunciado 4 toda criatura Ei Senor. Su justicia bienhechora Anunciara tambien la voz sonora De Jos cielos al pueblo ya cercano A nacer, erigido por su mang. 51 SALMO SX. Cancion de David. EL Seftor me diriga: Nada me faltard; que cuidadeso Sitie para mf elige En pastes deleitoso, Y¥ en saludables aguas abundoso. Fl é sf me ha llamado: De virtud 4 la senda me ha traido; De su nombre llevado. Y aunqué mas confandido Me vea entre tinieblas y perdido, Palpando ya la muerte, No habré temor de sombras infernates ; Mas con 4nimo fuerte Despreciaré los males, Porqué estds ta conmigo, y th me vales Tu biculo ¥ lu Fara De consuelo me sirven ¥ de guia: Tu mesa se prepara Aqui 4 la vista mia, A pesar del contrario y su porfla, Ti unges rai cabera Con el suave ungiiento, ¥ la bebida Me brindas con largueza En copa bien henchida : ¥ favor me dards en esta vida Continuo permanente 52 . SALMO XXIII, Con benigna piedad y generosa, ¥ luego eternamente Vivir en ja dichosa Morada que 10 habitas , deliciosa. SALMO XXIII. Cancion de David. Dew Sefior es la tierra ¥ los pueblos que cubre su ancha fase, Y¥ cuanto el orbe encierra, Desde donde el sol nace, Hasta donde eclipsade y mustio yace. El es quien por su mano Sobre el lecho de rocas y bajios Que cubre el Oceano, La asienta, y de los rios Lugar le hacen los raudales frios. a Y quién por digno ahora Se tendra de subir al monte santo, Adonde el Sefior mora? <@O quién se estima en tanto Que aquel santo lugar no le dé espanto? El varon inocente En sus obras, de alma recta y pura, Qne no engafia, ni miente, Wi mal hacer procura A §u projimo incaute, cuando jura. SALMO XXII. 5a Este tas bendiciones Del Dios su salvador espere un dia, Sus gracias, y sus dones : Esta es la gente pia, Que al Dios de Jacob buscan 4 porfia. Abranse vuestras puertas , 0 principes. O puertas eternales , Ensanchdos abiertas , Que estd A yuestros pmbrales El monarea de glorias inmortales. c¢¥ quién este glorioso Rey de tanto esplendor es en Ja tierra? El Setior poderoso Y fuerte, que en la guerra Con su poder al enemigo aterra. Principes, esas pilertas De par on par se vean al instante. Ensanchaos abiertas, Q puertas de diamante , Para que el rey de gloria éntre triunfante, ¢ Qué es este rey de.gioria? Jehovah Sabaoth el victorioso, El grande en la victoria, E] Sefior poderoso, El Dios de los ejércitos gloriose. — SALMO XXTV. Al maestro: cancion de Davia, A vos, 6 Seiior mio, El alma atribulada Fleva de continuo sus clamores. En vos sole confie, Mi Dios, que sonrojada No quedard; ni luego, con mayores Insultos, de traidores Se verd escarnecida: Pues nuaca la esperanza Del que en ti se alianza, Se vid ni puede verse confundida. Confiindase quien heeho A maldades sin fruto tenga ek pecho. Mnuéstrame tus catminos ; Cuil es, dime, tu senda, Sefior mi Dios, y de tu verdad santa Los consejos divinos Enséfiame que aprenda. Nadie mejor que ti sabe con cudnta Confianza en ti espero; Porqué ti, mi Dios, eres El que salvarme quieres €on afectos de padre verdadero; ¥ firme en la fe mia, Callo, sufro y espero todo el dia. Sefior, de tus piedades BSALMO XXIV. a3 Te acordards ahora, ¥ tus migericordias tan sabidas En todas las edades. De Jas que el alma Jlora Culpas y necedades repetidas, En tiempo cometidas De los mis ya pasados Primeros aiios verdes, Dios mio, no te acuerdes : Cubra de tu piedad mis ya olvidados ¥erros el anche seno, ¥ acuérdate, Sefior, de que eres bneus, Entereza y dulzura, Ambas en igual grado, Se ven en el Sefior : y al delincuente Le muestra sx ley pura; Y¥ si to ve bunillade, Daécil y arrepentide y obediente, Con ausilio frecuente Lo conforta, ylo guia Por seguro camimo. El que en cate divino . Rumbo sa fija, y de él no se desvia, * Por do quiera que fuere, En su piedad y en sn verdad espere, Por tu sagrado nombre, Seftor, que te apiades De mi torpe y gravisino pecado. 1Quién fuera como el hombre Esento de maldades 5G SALMO XXIV, Que fiel tame al Sefior! ; Oh bienhadado Yaron afortanado! Que en cualquiera destina La ley tiene presente De] Dios amnipotente, ¥ en large vida, por favor divine Bienes tendraé completos, Que heredardn sus hijos y sus nictos. Apoyo es de los tales - El Sefior, y firmeza, ¥ les da a conocer sus reservados Areanos divinales. ¥ yo por Ia flaqueza De iis piés en mit lazos implicades, Agia 61 clevados Mis ojos siempre levo Pidiendo me liberte. Tu, Senor, de la suerte Mira el rigor, que tan amarge prueho, ¥ atiende 4 mi gemido, Ya que tan pobre y solo te lo pido. En ei pecho no caben Las angustias que siento; Librame, 6 Dios, de tantus allicciones. Mis trabajos se acaben, Y¥ en tal abatimiento, Que me mires, te pido, ¥ me perdones, ¥a que contra mi pones En tan terrible estado Mis culpas por testigos. SALMO XXY¥, Mira tis enemigos A quéespantoso nimero han lkegado: Miratos, cuduto crecen, Cuin sin razon ni causa me aborrecen. Defiéndeme, Dios mio, ¥ de gente malvada Salva mi pesatosa y triste vida. Cuando de ii conffo, Wo sea avergonzada Mi fe por temeraria o atrevida, La porcion escogida, Que te ruega conmigo, De almas inocentes, Con suspiros fervientes, Es de mi confianza buen testigo. Oye sus craciones, Salva 4 Israel de tantas aflicciones, —. ' SALMO XXYV, Al maestro: cancion de David, Juzcame th en buen hora, Sefior, pues mi Inocencia me asegura, Ni ta tremenda hora, Ni la sentencia dura Tome quien en ti pone sa ventura. Pronio estoy 4 Ja prueba , Que de mi tn rigor hacer intente. t 68. SALMO XX¥, Por el fuego me Heva, ¥ en el crisol ardiente Un pecho hallaras fiel eternamente. Porqué siempre mis ojos Ha tu misericordia dirigido, ¥ por no darte enojos, Cual norte la he seguido, ¥ en tu sola yerdad me he complacide. En yana concurrencia - Nunea asiento tomé : de los malvadas Evité la frecuencia, De hombres desalmados ¥ de juntas de malintencionados. ¥ espero todavia Con el justo lavar ¥ el inocente Mis manos algun dia, ¥ postrado a la frente De tv altar, rodearlo revyerente: Y¥ oir en dulee acento Cantar tus alabanzag y tu gloria, ¥ encomendar atento Del pueblo 4 la memoria Tus grandes maravillas en su historia. Porqué nada me és tanto Come el decoro dé tu easa amable, ¥ de aquel sacrosanto Lugar la inestimable Gloria, donde resides adorable, No me quites la vida Dentro, Sefior, de esta nacion malvada, SALMO XXYI. 6Y Que en sangre esid teiltda, En vicios consumada, ¥ ia injusticia y al sobormo dada. Mas tu piedad divina ie nf se duela, y salve mi tuacencia. Mi pié alla sé encamina A cantar en presencia . De! redimide pueblo tu clemencia. a cee SALMO AAV. Cunecion de David antes de ser ungiido, Mis pasos asegura Con su la ¢] Sefer, mi vida ampara, -¢ Qué mal dé desventura Pudiera haber, que 4 nui me acohardira? Bien cerea se Legurou jos costrarios Crueles, sanguinaries, Que ferezes tragarme pyesumian ; Y cobardes miyerou, Y se debilitaton, ¥ cayeron, Aun ejéecito armado, . ie viniese, mi pecho no temiera, ¥ en mi Thos eontiada, Al furor de la gnerra ne espusiera. Tuna cosa tan sola te he pedido Al Sefior, y le pido, ¥ eg que cn su casa acabe yo mis dias; ia SALMO XXYVL. i ¥ el placer alli vea Con que regala al alma y la reerea, Ya alguna vez me tuvo Dentro en su tabernaculo esconsdide, Y¥ e) animo sostuvo Agitado y de males oprimido. Teniamé encubierto y resguardado en jugar retirado ; Y me puso en lugar inaccesible, Y sacdme en glorioso Trtunfo, de mis contrarios victorioso. ‘ Yo en torno dé su ara La hostia de alabauza le ofrecia, ¥ siempre con voz clara Su gloria cantara la lengua mia, El Sefior aceptar henigue quierz Mi gratitud sincera. Ten piedad de mf, o Dios, y oye mi canto: Mi corazon amante : Busca, me esté diciendo, su semblante, Tu semblante amoroso Yo busearé, Sefior y dueiio mio; Mas de tu sierve ansiosa . No lo apartes airado con desvio. Ayidame, Sefior, no me abandones En tales ocasiones : : No, Dios mi salvador, no me desprecies, Padre y madre me dejan ; Dios me ampara en los males que me aqueja Por tu santo camino SALMO XX¥U, tit Enséitame ta 4 andar, guia derecho, No tuerza, 6 pierda ek tine: Que estan mis enemigos en acecho. No me dejes, Sefor, caer en manos De mis fieros tiranos, Mira ¢uantos testigos se levantan Cantra inj falsamente, Que st iniquidad misma los desmicnte. Mas tengo Ja esperanza De que veré en la tierra de jos vivos Li bienarentirunza bel Sefior y sug dulves alractivos. Kispéralo, alma mia, con cevteza : Con varonil firmeza El corazon alienta generoso : Sufre un poco, y aguarda : Sufre, espera al Senor, gue ya no tards, a SALMO XXVIL Cancion para clanismo David, Att subiran siempre mis clamores ; No enmudezeas, Dios injs, No asf calles, Sciior, y 4 los horrores Me condene del frio Sepulero tu sitencie. Levantadas Eas anos, ya te adoro Eu tu teimplo za mis vozes perturhadas oz. SALMO XXK¥IE Atiende con el loro, No de jos impios el comun estrago Me envuelva, 6 con aquetios Perderme quieras, que con falso halago Paciticos y bellos Al amigo se muestran, escondida Dentro del falso peche Su pérfida intencion, La merecida Pena por lo que lay hecho, Prueben de tu rigor. el fruto sea Este de las maldades Que han sabido inventar, y al fin se yea Que A tales inpiedades igual da tu justicia el esearmienio. ¥ pues que de ius manos Desconocen con torpe entendimiento Los hechos soberanos, O Criador; tu mano vengadora Los venza ¥ los destruya, De snerte que al estado y ser dle ahora - Jamas los restituya, Mas beudita por siempre el Sefior sez, Que mis rnegos ha oido: Mi gran ayudador en la pelea, Mi protector ha sido: En €1 cifré mi pecho su esperanza, ¥ no salid fallida. Didme nuevo vigor, nueva pujanza Ne juventud florida, ¥ confesar me place su grandeza. SALMO KXVIIL, a3 ;O fuerte y poderono, De tu pueblo vigor y fortaleza, Mi amparo, cuidadoso Protector en mis ruegos ! asegura De tu herencta escogida La salud, y bendice su ventura. Por tu ley dirtgida, Sea su bion ¥ su renombre eterno Con tan dulce gobierno. ap SALMO XXVIIL Cancion de David, cuando se acabéd el daber- néculo, Tratp aqui corderos, Traéd al ara santa A inmolar al Sefior, 6 verdaderaog Hijos de Dios, y dadle honor, y cuanta Gloria podaia ; dad gloria 4 su gran nombre, Adorddlo aqui ahora, , Adoradio en el atrio donde mara, De Ja voz poderosa El eco ya resuena Del Sefior en Ja nube tenebrosa : El Dios de majestad es el que truena. Oidio en el estruendo de las aguas : Voz es de-fortaleza, Voz es de majestad y de grandeza. G4 SALMO XXVIIL Voz del Sefjor del cielo, Que los cedros quebranta, Det Libano los cedras por el suelo: Y¥ cual con leye planta Brinca el rinoceronte y el cabrite Saltando en los ribazog, Asi van por el monte hechos pedazos. ¥oz que da el estallido, Del rayo fulininante Apagando la llama; y sacudide El desierto con trueno resonate, Et desierto de Cades se conmueve, ¥ 4 la vou espantosa Del Sejior se estremece, ¥ no reposa. Voz que el Sefior envia Del remoto horizonte, Y al resonat entre Ja selva umbria, Abre el cerrado monte, ¥ de gu hojoso toldo Io desnuda, Y¥ el ciervo temeroso Busca én vano su asilo ¥ su reposo. Mas el puebto felize, Junto en el templo santo, La gloria del Sefior publica; y dice; Libre, alegre , seguro y sin espanto: * Fl Seior reina en medio del diluvio, “Y reina eternamente * Sobre la nube y sobre el rayo ardijente,” ¥ el Sefior 42 su pueblo religioso Feliz hace en la guerra v victoriosa, SALMO XXIX, 65 Y en paz sobre la tierra asegurado ; ¥ libre de rezelp Su bendicion Je enyia desde el cielo. — fe SALMO XXIX. Cancion de David para cantarla en ta dedica- cion da un allar. A Ti, Sefior, ensalzaré mi canto, Que salvarine has querido de esta sterte De tanto mal y de peligro tanio; Y¥ del placer indigno de mi muerte No has dejado gozar & mi enemigo ; A tt, Sefior mi Dios, clamé en él fuerte Aprieto en que me hatiaba, y tit conmigo Usando de piedad, me concediste Salud , y me libraste del castigo De la muerte horrorosa. Ya la triste Tumba 4 mis piés abierta se veia: A caer.iba en elias y tl quisiste Que. volvicse 4 la luz del claro dia. Ayudame 4 cantar las alabanzas Del Sefior, 6 nacion devota y pin. T& que ya lo conoces , th que alcanzas De su antigua bondadd la inestimable Memoria, y solo en ella te afianzas. ¥ de su ira, di, gewando, durables Los efectos ‘han sido ni tina hora, i) Gb SALMO SXIX. Tos de su piedad siendo tan establea ? ¢Cudntos males el hombre siente'y ilora Durante el curse de la noche fria, Que desaparecen al nacer la aurora? Ast, YO que teniendo por segura, Miéntras duraba, la opulencia mia, ¥ perpetva mi suerte y mi ventura; ¥ en alto puesto, cnande Dios queria, Respeiado mirandome y temido, Invariable e] bien me prometia ; Apénas tu favor que sosienidc Me tenia, falto, cuando al momente Lleno dé éonfusion mé vi caide. Enténces con humilde sentimienta A ti clamé, Seftor, 4 ti, Dios mio, Dirigiendo la voz de mi lamento. Dije : Si ei filp de la muerte impio Llega 4 herirme, eorrupte y hediondo, ¢ De qué te servira el cadaver frio? Qué gloria podré darte, si en el hondo Sepulero , yo que anuncio tus yerdades , Klecho polvo y ceniza, las escondo? ¥ ti, Sefior, me oiste, y tus piedades Esperimenté luego, y con tu ayuda Hallé el remedio en mig enfermedades. El ilanto y miedo de la muerte ernda En gozo se convierte , el triste manto En gala y fiesta y esplendor se muda. Y téraase mi endacha alegre canto, Gioria mi mal, placeras mis dolores ; SALMO XKX, Or Con que de hoy mas agradecido, en ctuauto Viva, iré publicande tus favores. a SALMO XXX. Al maestro: saino de David, por ef étasis, PouEsTA en ti ml esperanza Teugo, Sefior ; ud temo confundide Verme jamas ; y pues que justo eres, Justa es mi confianza, Librame pues, escucha mi gemido, Corre en mi ausilio, si salvarme quieres. Tu el nimen tutelar, y ti el sagrado Seas de mi refugio ceseada, Do pueda estar seguro. Porqué ti eres mi ampare y fortaleza, ¥ th de mi flaqueza Inespugnable mure. , Tuproteccion me guia ¥ me sustenta: en esto se eloria Y engrandece tu nombre. Ya del lazo Que tendide me tiene > El enemigo, en mi socorro viene ‘Tu fuerza protectora A remover el pérfiido embarazo. En tus manos ahora, fefior Dios de verdad, pongo mi vida Pues que fué por tus manos rediinida. 6s , SALMO XXX, Yo sé cudnto detestas Del falaz adivino y agorero Ta vana infiel observacion impla s Y asi abomino estas Falsas supereticiones, y en ti espera, ¥ tu piedad es solo mat alegrfa. Si abatido me viste, tu grandeza Me ensalzé, y did remedio 4 mi pobreza, Si me hallaba en estrecho Cerce de mis contrarios eprimido, A la anchura he salido, ¥ ww poder ha hecho Que no caiga en sus mands. Piedad, Sefior, que vuelyen los tiranos, ¥ de nuevo mé cercan y atribulan. El corazon palpita ‘Tan agitado, que me turba y guita La vista de los ojos ; @ue mal en sus ardores disimulan Ni ocultan sus enojos ; ¥ en bélico furor su antigua calma Conturbada y ansiosa trueca el alma: El alma ya rendida De penary y sentir en tantos afins, En amargura y llanto conaumidos. Hasta que destruida Mi robustez antigua con los daiios Te la dura pobreza, y doloridos Mis hueses sin vigor ni fuerza alguna, El juguete soy ya de Ja fortuna SALMO EXE. 69 Entre mis adversarios. Se horrorizan y espantan los vecinos Mirando mis destinos Tan acerbos y varios ; Y¥ los que me conocen, Hnyen, y por temor me descnnacen. j Cuantos vi, que de afuera me inmiraban, Al punto retirarse Sollcitos, huyendo de encontrarge Por do quieru conmigo ! j Gudntos que como muerta me olvidaban, De quien el mas amigo No se acuerda! Y me veo desechado Y¥ como yaso en muladar tirado. , Ay, edmo en ja frecvente Murmuracion dé pueblos comatcanos Mis batdones & injurias escuchaba ! i ¥ como de la gente Conjurada en mi mal los inhumanes ¥ sangrientos consejos penetraba ! Pero ti eres mi Dios; y en tal apuro ‘Clamando a ti, de tu piedad seguro, En tus manos, decia, Mi vida estd : libreme pues ahora Tu mano bienhechora De tanta alevosfa, Con que el fiero enemiga Esta tratando de acabar conmigo. Muestra siquiera en tanto descousuelo El semblante amoroso re SALMO XXX. A tu siervo angustiado ¥ temerase. De ta mano divina El socorro, Sehor, venga del cielo, Que evite mi ruina; ¥ no se diga que esperaba en vano, Quien cepera (1 ausilio soberano. Espere vanamente, ¥ confindase el impio, y confundida Baje al sepulero su esperanza vana ; Y calle eternamente Y¥ enmudezea allf en fin la fementida Lengua mordaz, que con saberbia insana y Con maligne desprecio 6 ironfa Maldictendo esta al justo noche y dia; 3 Al justo,d quien ti tienes Reservada, Sefior, tanta dulzura , Tan inefable y pura, Colmdndolo de bienes A la vista de todos Los que su mal pracuran de wil modes. ¥ en el cante retiro inaccesible , Donde tu rostro arable Nos encubres con veto impenetrable , Lo mantienes oculto, Libre de la inquietad del insufrible Bullicioso tumulto; Y¥ como en un sagrario reservado De la mordaze lengua del malvado. Bendito el Sefior sea, Que 4 rol tambien con taano milagrosa SALMO XXX, 7k Me did asilo seguro en plaza fuerte , Que alto muro rodea. Pues aunqué yo tal vez en la penosa Calamidad de mij infelize suerte, De la pena dijese arrebatado : Ya, Setior, me has del todo abandonadea; Por Jo mismo ie plugo Dar eniéuces cido & mis clamores. ;O fieles amadares, Que bajo el dulee yugo Del Sefior militande Sus banderas seguig! sepuldte amando, Pues é1 busea los dnimos leales , Y¥ en ecastigos severos Su rigor probardu jos allaneros Con medida colmada. Anime pues, y allentos inmortales : Varonil ¥ esforzada Gente ha de ser la que en su Dias espera, De firme corazon y de alma entera. ~ oe — SALMO XXX]. Maschit de David. . {08 bienaventorados Los que ya de sus culpas consiguieron El perden, y borrados De la cuenta les fueron 72, SALMO XXXL Los delitos que un tiempo cometieron ! ;Oh franco y noble pecho Sin doblez! joh varon afortunado, El que siendo en esirecho Juicio examinado, No le imputa ef Senior algun péeeada! Callando, mis escesos Quise ocultar, y ahora consumido Me veo hasta los huesos, De clamar ya rendido, Sin cesar repitiendo mi gemido. Paso Ia noche oscura Del peso de tu mano fatigado, ¥ el dia sin ventura, En lecko revolcado De dolor, y¥ én espinas enclavado. A ti desir queria Mi delito, Sefior : no te ocultaba La grave culpa mia, Ni su mal disculpaha, Ni su injusticia atroz disimulaba. ¥ cuando entre mi dije: *' Confesar he al Senor este pecado * Que tanto al alma aflige ,” Ya estaba perdonado, Cuando apénas lo habia pronunciado. Por eso nunca aguarde A orar el justo cn la posirera hora, Porqué llegard tarde, Bi de la vengadora SALMO XSCX1. 73 Tra final perdon 6 gracia implora. Tad que mi dulce amparo Eres en fa afliccton que me rodea, Consuelo mic caro, Que el alma me recrea, Librame ya de esta mortal pelea. Emprende tu camino, Que yo te daré luz y entendimiento Para guiar con tino, Y mis ojos atento Sobre tus pasos fijaré de agicnto, No quieras parecerte Al caballo y al mojo sin sentido: Mira que con el fuerte Bocado y ef bruido Freng es el feroz bruto corregido. ij Ay cudnto de dotores, Cudnio de mal al pecador insano Le espera! ¥ de javores j Cudntos el justo ufane Espera del Sefior con larga mano! Contento y alegria Y gozo en el Sefior al juste sea, Que en su ley se gloria, Y¥ en seguirla se emplea, ¥ de ella no se aparta ni ladea. ee yi. SALMO XXXH, Cancion dé David. ALEGRAOS ahora, Jusios, en el Sefior, que 4’ vos conviene Del Sefior Ja alabanza. : Ei salterio que tiene ; Diez cucrdas, con la citara sonora En igual adunanza , Preparad, y tafiéd on honra suya. Cantadle nuevas odas, ¥ rompan 4 compas jas yozes todas. Cantad codn justa sea La palabra que eale de su boca; Sus cbhras cudn seguras, Decid; cuande provoca Su justicia y vigor la culpa fea De ingratas criaturas, En la severidad con que castiga, Cudnta piedad eucierra: _ Liena dé su piedad esta la tierra, Las celestes esferas De su voz al imperio se formaron: Did un soplo, ¥ encendidas Las estrellas brillaron. Del procelosa mar las ondas fieras Mantiene recegidas En uu ¥aso 38 mano omnipotente, ¥ en secretes canales “3 no S4LMO XXXL. Atesora riquisimos randales. La tierra temerosa Reverenci¢ al Seftor : log habitantes Tiemblen del orbe entero A vista del que dntes De los liempos con voz majesingsa Dijo: Que existan quicre “ Cielo, agua, Gerra, plantas, animales 3” ¥ todo fué criada: “ Pérmese cl universe ;” y fué formade. El Sefior desvanece Los proyectos que ferman Jas nacioues, Sus designios reprueha, ¥ las meditaciones he los reyes, Mas fija y establece Y afirma tan & prucha Del tiempo log derretos soherangs Pe su divina mente, Que tomutables serin eternaments ; Oh gente venterosa, ine el Setior es su Dios, y ella en ec} suclo ‘La herencia de Glamada; Del que ve clesde el cielo De los hombres la turba numerosa ; Que desde su morada A todos los observa, y @xarmina Lo oculto de sus pechos, Uno por uno por su mane hechos ! No hueste numerosa, No scldade feroz y corpulento, “6 , SALMO XXXL, Ne de caballerla Escuadron violento Dan al rey Ia victoria gleriosa, Pero si en Dios eonfia ¥ Je teme, en el hambre es socorride , Y en el combate fuerte Le ausilfa y lo libra de la muerte. La firme contianza De que Dios nos protege y ausilia , Nuestros pechos alienta. Dios es nuestra clegrla, ¥ en su sagrado nombre la esperanza Tnmortal se sustenta De salvarnos, Asi tus bendiciones Copiosas recidamos CGuales de ti, Sefior, las esperamos. —— oa SALMO XXXII. A David, cuando se desfigurd en presencia de Adbimelech, y este la dejo, y df se marcha, Estark a todas horas Bendiciendo al Senor : la lengua mia Lo estar’ celebrando noche y dia En canciones sonoras, EI Sefor es la eloria de i alma ; A los que en dulce calma Gozan de paz, alérreles mi canto. SALMO XXKAL. i? Tel Sefior la grandeza celebremos, Y juntos alabemos Su nombre sacrosanto. Cuuula yo lo busqué, lo cneonteé luego, ¥ libre me sacd del vivo fuego De mis tribulacioues, ¥ propicio escuchsd mis oraciones. Llegdd 4 Ll sin miedo, ¥ os ilominard sa luz hermosa: No Ja plrpura encienda ruborosa Vuestro seniblante ledo. Vedme 4 ini, que amigué pobre desvahda, Le clamsé, ¥ fui aide, Libre quedando al punto de mis males. Mirad come ios angeles del cielo Al justo ¢n este suelo Gruardan, y cn sus reales Lo defienden de toda desventura Mirad cual del Senor eg ia dalzura, Obl bienaventurado El que estd eu su esperanza asegurado | 7 On almas generosas, De terrenos alectos desasidas , En caste amor con el Sefor unidas! Servidle temerosas ; Que el icmor santo ahuyenta la pobreza. La opulenta riqueza Al rico desampara, y algun dia Lo abandona al rigor del hambre dura 3 Mas el que coa segura 7b. SALMO XXXIIL ¥ laudable porfia Busca al Sefior, y solo en él espera, Ese tendrd riqueza duradera, ¥ libre de vaiyenes, Vive feliz, y sébranie los bienes. Ventd, hijos, ofime, Que de Dios el temor quiero ensefaros. ¢ Quién desea la vida, y dias claros ¥ felizes , decidme, Ver en ella y gozar? Quien lo desea, Palabra torpe y fea Pronunciar 4 an lengua no permita, Ni consienta que salga de su labio Mentira con agravia De ta verdad bendita. Huya del vicio, 4 la virtud aspire, Paz procure, paz ame, paz suspire; Y¥ en habiéndola hallado, Corre siempre tras de ella enamorado. Mirdndose en los justos Esta el Sefior, oyendo su gemido, Siempre con aimorose y grato cide, Y¥ vuelte 4 los injustos Malhechores e! rostro, los aterra, Y estermina en la tierra Su memoria. Si triste el jusio clama, Rodeado de mil tribulaciones Sobre sus oraciones Piedades mi! derrama, ¥ de todas lo libra ¥ asegura. SALMO KXXIV, 79 Junio al atribulado y sin ventura Allf esté el Sefior luego, Pronto 4 salvarlo por su humilde ruego. Machas tribulaciones Pasan jos justos; mas de todas ellas Los liberta el Safior. En sus quereilas, En sus persecuciones Resisten con heroiea fortaleza, Porqué las da firmeza Ei Sefior y constancia hasta la muerte, No asi del pecador desventurado, Que en el mal obstinade, Con infelize suerte, Entre duras congojas y agonfas Acabara sus dias: ¥ el que al justo aborrece, Tendré el fin desastrado que merece, Miéntras de Dios guardado muere e] bueno Con &nimo sereno; Pues ef que en Dios espera, No se verd qué de desastre muera. —— SALMO XXXIV. Al misino David, APERG 4 tu justicia , Sefior: de Jos autores de mis males Enfrena la malicia, so.Ct«; §ALMU XEXIV. ¥ rechaza lag maquinas fatales Con que batirme y derriharme quieren, Toma tus armas y iu fuerte escudo. Levantate en mj ayuda, Desenvaina la espada vengadora, ¥ con ios yue en mi dato perseveren, Cierra Gon sala oruda, Oiga mi alma ti consoladora Voz que dulse le diga: «¥o te salvé, ya no hay quien te persiga, > Confundidos al ia y temerosos , Vea yo los contrarios poderosos (hue aborrecen tn) visa: Confandidos al fin y avergonuzados, ¥ puestes en huida Los que solo maquinan mi torments: Como menudo polvo pur el viento Los veo dispersados Del dngel del Sefior ir acosados, Huyan envueltos en tiniebla oscura, Teman que el fugitive pié resbale ¥ dé en la sepultura. Al 4ngel del Sefior yean que sale Tras de ellos, y severo Les amenaza con atdiente acera, Sin causa conocida, €on trazas infernales, Asechanzas pusieron 4 mi vida, Asechanzas mortales, Sin mag iruto hasta ahora SALMO XEXL¥. Bi Que el oprobie cruel que el alma lora, Pues ai que tal maquina, Justo serd le venga fa ruina, Sin que sepa por donde, Y¥ que caiga en la red que ocalta tiene, Que para il previene, ¥ se enrede en el lazo que me esconde. iAy, de cudnta alegria Gozara en el Sefior el alma mia! ; Ay, entGnces, con cudnto Regocijo 4 su sante Libertador contemplara! Su gozo Dulcamente en el cuerpo difundide Penetrard los huesos inseusibics, @ue en ecos perceptibles Con alegre alborozo Gritaran: ¢ Quién 4 ti, Sefior, ba sido Semejante jamas? Tu al desvalido Librar sabes del fuerte que le oprimes: Tt al pobre miserable, Que usurpados mirando, Hora y gime, Los bienes que le daban su sustento, Libras de ta execrable Dura rapazidad del avariento. Calumnicsos testigos De lo que nunca supe, me argiifans Obra de mis atrozes enemigos, _ Al mucho bien que les hiciera ingratos: Kstériles conates Del alma bienhechora, ba SALMO KXXI¥. . Que bienes siembra, y males atesora. Yo en medio de las durag vejaciones Que de tantos sufiia, Del Aspero cilicio me cubria : Mi cuerpo maceraha Con ayunos; y en santas ofaciones A ian amargo duelo Buscaha algun consueto ; Como amigos y hermanos los trataba Y fiel los complacia ; Aungué el pesar, con la tristeza mia Ya el peche fatigado, Me trajese abatido y¥ humillade. Mas eilos se alegrahan , Y areir y 4 mofarse se juntabau De Jas calamidades , Que amontonadas sobre mi Hovian , Sin que yo las previese. Ya fueron disipados, Pero del mal que tante degeaban , Nunca se arrepintiendo, me ponfan Lazos en que cayese ; ¥ ya con afectadas Ademanes y gestos de desprecio Mirando, se burlaban De mf somo de un necio; Ya enaje me mostraban , ¥ al mirarme, los dientes vecbinaban. ¥ ti, Sefior Dios mio, eCudndo querras mirar mi desventura? SALMO XXXIV, 83 Librame de la dura Malignidad de mis perscguidores: Libra, Sefor, mi alma de estos Geros Leones carniceros; ¥ en tu iglesia, y en niedio del gentfo De tu pueblo cantando ius loores, Confesaré rendido La vida ya salud que te he debido. No ta de mi ruina Consentirds , Seiior, que se glorien Los qué nié hacen tan infcua guerra : Los que tan sin motivo me aborrecen, ¥ lnego con mezquina ¥ torcida injencion se me senrfen Con ojos y semblante compasivo. Que al hablarme, pacificos parecen, ¥ mirando 4 la tierra Con airado y esquivo Rostro, cuando estan selos, Van murmurando y maquinando dolos. ¥ luego 4 boca lena Triunfando de mi dicen: * Bravo, bravo! ‘© Al fin lograron verlo muestres ojos.” Ta, Senor, yes mi pena, a¥ callas? y contienes tus enojos ? No ie apartes al cabo, Sefior, de mi; levantate y atiende, Mi Sefior y Dios mio, A la justa razon con que porfto: mira por mi causa ¥ la defiende, i ed . SALMO XXI¥, Jizgame en ella th, Sefior, y sea Conforme a tu justicia, No triunfante se vea dr de mis enemigos Ja malicia Cantando la victoria, ¥ diciendo gozosos : “; Oh, qué gloria “ Esta para nosotros! Ya vencimoes : “ Viva, viva, que al fin lo destruimos.” Tiempo es ya de que el miedo y-la ver- Sienta, Sefior, aquesta turba insana [ gilenza En medio de mis males tan wfana, E] terror pues y la lgnominia venza Al altanero orgulle Con que me tratan ; y de gozo llenos Los buenos que conocer mi justicia, En delicia rebosen ; ¥ los que de esie humilde siervo tuyo. La paz solo descar, Repitan ; ‘ Engalzado “« Sea siempre el Sefior que se la ha dade. Miéntras en tu justicia todo el dia Absorta el alma tia, Contempla tu venganza ¥ desata mi lengua en tu alabanza. ” elie 85 SALMO XXRXV, Al mostra: cancion de David, siervo del Seftor, Jyiso el malo una vez allé en su pecho, Quiero peear. De Dios el temor santy No mira yas y el criminaso hecho Disfrazar quiere con estudio tanto, Que afiadiendo al delito falsedades, Mas irrita al Sefior. Se obstina, y cuanto Sale ya de su boca, son maldades ¥ engafios. En ei mal se precipita : La doctrina le ofende y las verdades, Que lo apartéran de él]. Con esquisita Torpeza revolcdndose en su lecho Estd, y alli tejiendo la infinita Trama de sus placeres. No habr§ hecho Feo en que no se halle; solo ama Ei vicio ya su relajado peeho. j Ob, cual arde, Sefior, Ja dulce llama De tu piedad en la celeste esfera! Sobre las nobes volara la fama De tu verdad. La celsitud supera De tu justicia 4 la encumbrada altura Del elevado monte. Si pudiera Del abismo medir la inmensa anchura ¥ Je profondidad , no alcanzaria Con ellas a igualar fa eterna hondura, La profanda sin par sabidurla De tus altos juicios. Ti mantienes 86 SALMO XX5Y. Al hombre rational y 4 la bravia Bestia feroz, que goza de tus bienes Con suerte igual. ; Gdmo has multiplicado Tus bondades , Sefior! Cubierto tienes Con tus alas al hombre, y amparaido De tu sombra, en ti espera, ; Qué dulzura, Qué abundancia en tu casa, embriagado Con ella, gozard, cuando en segura Copa bebientto ya, de tus placeres Ei torrente lo inunde! [En tila pura Fuente esta de la vida, y de los seres El crfgen fecunde; y¥ algun dia En ti mismo, gozéndote cual cres, Te veremos, Sefior, con alegria Eterna, te veremos cara 4 cara, No en imagen, 6 sombra 6 fantasfa, Estiende tu favor: al justo ampara Qua te conoce; y siempre lo proteja De tu justicia la inflexible vara, Ej altanero orgully de mi aleja, Ni que sizga permitas del malvado Ei torpe ejemplo que en sus obras deja, Esta fué la ocasion, este el pecado, En que pecaron tantos, y cayeron Tras de uno y otro golpe porfiado, Que resistir al cabo no pudieron. SY SALMO XXAVE Cancion de David. ~ No codicies la suerte De los malos , wi envidies la grandeza A fuerza de maldades adquirida. En Jas flores advierte Y¥ en las yerbas del campo Ia presteza Con que mustia la vega mas florida Se secan una 4 una; ¥ esa es ja duracion de su fortuna. Sigue la virtud santa, ¥ espera en el Sefior, y de la tierra Seras habitador por largos afios, Y gozards de cuanta Abundancia feraz su seno encierta , Sin temor de peligros ni de daiios: Complicete en servirle, ¥ tendras cuanto acieries 4 pedirle. Descubre tu camino Sin disfraz al Sefior, y en él espera, Cierto de que a su cargo cnidadose Tomara tu destino. El hard ver que tu virtud: sincera Es pura como el astro luminaso, ¥ tu justa perfia Clara como ia luz del medio dia, Resignate renidido En el Sefior, y 4 él tug oraciones Dicige con ferver y cou frecuencia. 88 BALMO XXXY¥E, No del grande, engreido Con su prosperidad, los ricos dones Envidies que mantienen su opulencia, Ni esciten tu codicia Bienes que ne adquirio sin injusticia. No mires con enojo La fortuna del impio, ni engaitado Te precipite al mal fa envidia fiera Con temeraric arrojo. Que el impic serd al fin esterminado ; ¥ el que con humildad en Dios espera, . Ese vera en su vida ¥ heredard la tierra prometida. Verds en un momento Desparecer al impio de ja tierra, ¥ el sitio en ella buscards en vane Dende tuvo gu asiento, Miéntras el justo, que la dura guerra Supo sufrir del enemigo ingano, Vive, y se ensefiorca Del mundo, y en paz santa se recrea, Cual crujiendo log dientes Mirar suele 4 gu presa el can Fabioso, Asi cl pecador mira y amenaza Con ojos inclementes Al justo; mas el Todopoderoso Que de él se burls, y 4 su vida emplaza El término cercano, Lo mira con desprecio soberano, Con espada desnuda, SALMO XXXVI. 49 Con arco enhiesto el pecador asesta Al inocente, al pobre, al oprimido ; Pero todo se muda, Cuando 4 la sumision 6 muerte presta Rendirlo piensa : el arco ye rompido, ¥ con su propio acero Se pasa las entraiias 41 primero_ Mas vale la pobreza Inocenta y paciilca del justo, Que la del pecador mas arrogante Opulenta riqueza ; Que al uno libra de temor y susto Del Sefior el cuidado vigilanie, ¥ al otro le acobarda ‘La ruina que teme presta é tarda. El Sefior la medida Slenar ve de sus aifios 4 los buenos, ¥ en riquisima herencia les prepara Feliz y eterna vida. Nunca sus dias turbard serenos Comun calamidad ; y en la mag cara Penuria y hambre dura Ricos abundardu hasta la hartura. Los impios al contrario Serdn tratados con rigor estremo : Los impios, enemigos de Dios vivo, Que con suceso varia Lieguen al roando y al poder supremo; _ Como en bumo deshace el fuego active La victima sagrada, $00 BALBLO XXXVI. Asi sera su gloria disipada. De deudas oprimido No halla con qué pagarlas el vicioso, Mientras emplea et justo su substancia, Del pobre condelido, Fu prestarle sucorros generoso. bendicion este goza y abundancia, Que el otro 10 merece ; ¥ asi en eterna maldicion perece. jOh, eudnto es agradable At Sefior de los justos el camino! EL dirige sus pasos amoroso Con bondad inefable ; ¥ cuando alguno por fatal destino Cae tal vez, ¢l tiene cuidadoso La mano prevenida, Porqué no se lastime en la caida, Mancebo ful un dia; Ya soy anciano, y nuuca sin amparo Vi ai justo, mi 4 sus hijos pordioseros. Vi su dulce porfla, Su continua piedad, el tierno ¥ caro Amor al pobre ; y vi que log postreros Nietos que le sucedan , Siempre la bendicion del cielo heredan, TO pues de la malicia Hoye teliz, y sigue la inocencia ; ¥ larga vida gozards contento. Mira que la justicia Ama el Sefior, y nunca au asistencia SALMO XKXVI. at Faltar puede 4 los justos un momento, Ni la dulce esperanza De verse al: fin en inmortal bonanza. ” Mas 4 los pecadores Les aguardan bastigos muy severos, Y¥ 4sus hijos y nielog muerte dura; Los fieles seguidores De las divinas leyes, herederos Serdn de Ja abundancia y la dulzura De la tierra maa hella, ¥ aiios sin euento vivirdn er ella. EI justo considers , ¥ mide atento y Ileno de cordura Lo que dice. Su lengua consagrada A la verdad sincera Y¥ 4k justicia, en ella se asegura. En su pecho ta ley Neva grabada De Dios, y con tal guia No tropieza jamas, ni se estravia. Espte al justo ahora El pecador, y busque 4 su ruina O & su muerte ocasion. Maquina en vano Su perfidia traidora; Que al justo asiste proteccion divina, ¥ no lo dejard en su inicua mano ; ¥ si entrare en juicio, Quedard absucito, y libre de suplicio, Té de esto asegurado, Espera en Dios con varonil constancia; Observa su ley santa, y de él te fia;. 2 SALMO XNXVE. ¥ serda exaltado A la prosperidad y 4 la abundancia En la tierra; y verds en algun dia El esttago que espera Al opresor injuste, cuando muera. Cua! él cedro famoso Del Lihane descuelia en las aliuras , Asi miré, al pasar, tan elevado Al impio y orgulloso. Pasé otra vez, y en altos oj Nanuras No lo vi mas; ¥ el sitio que ecupado Con tanta gloria habia, ‘Fampoco vi, ni ya se conoria. Consérvate inocente, ¥ equitativo y justo con tu hermano; Pues el hombre que asf su vida ordena, Pacifico y prudente, Posteridad tendri. Mas el tirano Moriré luego, y 4 la misma pena TInfalibie sujetos, Perecerdn sus hijos y sus nietes. Verds como 4 los justas Salva siempre el Sefior ; é] los ampara En la tribulacion, y los Liberta De riesgos y de sustos Que la maldad del impio les prepara: Porqué en la fe de una ‘esperanza cierta Al Sefior se entregaron, Y en 4] al fin su salvacion hallaron. ae SALMO XXAVIE Cancion de David en memoria del sahad No me arguyas, Sefior, tan enojado, ho con ira torrijas ¥ furor impiacahie imi pecado. Enclavadas y¥ fijas Tus saetas el pecho dolorido Con rigor inbumauo Penetran, y me siento ya rendido De) peso de tu mano. Yaen mi cuerpo no caben jas heridas Que repite tt enajo: Desfallecen las tuerzas abatidas, El iemerario arrajo De wi desobediencia coutemplanido. Me abhoga mi torpeza Coino un mar, cuyasaguas, rehosando ¥a sobre mi cabeza, No puedo superar. De wis maldades E! peso ine arruina, Se abrié la civatriz : las necedades Que el anima mezquina Eucubria, Nagada y asquerosa Mira ahora ¥ afea, Miéatras con esta carga fatigosa Agobiado mc vea, Miserable seré. La pena mia Sin térming se aumenta, ¥ acabdndome va de dia en dia. o4 SALMO XXAVUJ- Lo que mas me atormenta, Es el fuego voraz, en que se enciende La carne corrompida, Enfermiza y mortal, que al alma prende, Triste asl y abatida Gime an su humillacion, y reventandto Alguna vez Ja pena, Grito furieso cual leon bramando Que en ta selva resuena, TU conoces el fin de mi deseo, Senor, y mi lamento Oyendo estds. Rendido ya me veo, Sin fuerzas, sin aliento, Flaca la vista, e! corazon turbado: Del deudo, del amigo Perseguido; de aquel abandonado Que viviera conmigo, ¥ ya de mf se aloja. Los contrarios Que mi muerte desean, Unos 4 viva fuerza sanguinarios Me asultan y rodean ; Otros me forjan con astucia y dolo Calumnias y maldades. Yo asf, Sefior,.desamparade y solo, A tantas necedaides, Cual si cides y lengua no tuviera, Soardo y mudo me hago ; Y¥ cual si responderles no supiera, A nada satisfago, Porqué solo en ti vive mi esperanza, SALMO XXKVIL a O Divs y Sefior tia: De ti solo con dulce confianza Las quejas que te envio, Atendidas serdn, Lo que te ruego, Es que de ti caida Mi enemigo no goze ; porqué luego Que observa si torcida Pongo un poco Ja planta en Ia estabrosa Senda, ya se gleria De rendido me ver. Yo en la penoga Triste condicion mia Pronto estoy al castigo, y mi pecado De vista nunca pierdo ; Su malscia conozco, y traspasado De pena Ja recuerdo. Mas el fiero enemigo prevalece Sobre mf desvalide, ¥ vive y triunia; y ya sin cuento crece El bando fementide De contrarios iniewos, y de ingratos Que eb favor en veneno Convierten, y censuran mis conates, Si aspiro 4 fo que es bueno. No me abandones ti, Sefior Dios mio, No de wi te separes : Mi Dios, mi salvador, en ti confie, Que viendo mis pesares, Me prestards con seneroga mano Tu ausilio soberano. iF —— SALMO XXXVIIL Al masstro, para fditum : cancion de David, AtEncion desvelada Pondré én mis obras, dije, y una rienda En esfa lengua osada, Con que nadie se ofenda, Cuando me llama el impio 4 Ia contienila, , Callé, disimulando Mi humillacion, y del apetecide Consuelo me privanda; ¥ en el peeho afigido Se renové al dolor ya reprimidg. Meditando su pena, Dentro de} pecho el corazon se abrasa: El fuego desordena Los limites y pasa ;. ¥ suelta ya la lengua, hablé gin tasa. * ¥ de esta vida, dije, Fl término saber se me conceda, Que tanto ya me aflige, "¥ el némero en la rueda De mis dias, y el resto que me queda. Duracion limitada Diste 4 mi ser. ¥Y gqué es mi subsistencia Contigo comparada ? Del hombre la existencia Vanidad es, y sueiio, y apariencia. Imagen fugitiva SALMO XMIIVI. OF Es el hombre. Ay! ; qué en vano fF sindecore Se afana! Con activa Codicia junta el oro, ¥ no sabe ¢ quidn daja su tesora. ¢¥ ahora mi esperanza Pondré yo en la riqueza? cen el dinero Tendré mi confianza? En ti, Sefior, espero, ¥ ul eres mi tesoro verdadero. Ta mis iniquidades Perdona, pues de un necio escarnccide Me vi, y sus necedades Toleré con rendido Silencio, 4 tus preceptos sometide. Y aparta de mf ahora, Que me estremecc y irae contarbado, Tu mano vengadora : Th, que por el pecado ‘Tienes al hombre 4 muerte condenasio. ¥ como tela urdida Por arafia, que un soplo la deshace, Cortas asi su vida; Sujeto 4 esta ley nace : a¥ solicita? y busea? Ob qué mal hace! Sefior, aye mi lante, No deseches el misera Jamento, Con que en Ia tierra canto Cual huésped mi tormento, Come mis padres, sin hogar ni asiento. Afloja, afloja un poco : 7 8 SAEMO EXXIX, Conmigo tu rigor, miéntras respiro; Pues ya el término toco, En que partir me miro, Para nunca volver, de este retiro, — SALMO AXAIX, Al maestro, al mismo Daval, cancion. Ew mi Dios esperaba, ELsperaba seguro que nu ruegzo Gyese : oylo al fin, y & su adorable Providencia del lago De miseria y del cicno Sacarme plugo, y con firmeza.lbego’ Senté mis plantas sobre piotlra dura, Mis pasos dirigiendo. ¥ con nutvo cantar enriquécieida!: Mi lengua, de duleara Lieno y estro divine, Versos me did que cante de conting Al Setior y Dios nuestro. fa mudanza Hecha en mf verdin muchos, y de“éanto Temor sobrecogidaos, En él soto pondran su confianza Para ser socorridos. , Oh qué feliz el hombre, 4Que en su divino nombre Constanic espera, ¥ no con necic cueanto SALMO XXXEX. 99 Engaiado confla En yana infiel observacion impla! Mi Sefior y Dios mio, Muchas y grandes son lag maravillas De tus obras. En vano Se atreviera el humane Saber y poderio A contrastar la gloria con que brillas En eternos y allisimes consejos. Por mas que mi sonora Voz las anuncie al mundo, slerapre léjos Estard de contarias, Ni hallar suma que alcanze 4 numerarlas. A ti, Sefior, ni sacrificio ahora Ni oblacion te contenta, Niya por e] pecado De animales Ja victima sangrienta 5 Sing este mortal cuerpo que we has dado. Yo, viendo que asi era, Dije, ya vengo; y pues de mi esta escrito En el libro de arcanos inefable, Que mi destino fuera Hacer tu yoluntad; con infinito Placer el agradable Precepto cumpliré, porque grabada Tengo en mi corazon tu ley sagrada, Pueste al frente de pueblo numeroso Anuneié ia justicia 4 tos mortales ; Y¥ tt sabes, Sefior, euin animoso, Mis afectos ieales 1D, SALMN XXXIX, No escondiendo en el pecha, y desatanda La lengua, 7 tu severa Doctrina predicando ; A todos dije espresas La verdad y la fe de tus promesas, ¥ oue de tila salvacion pendia De tos hombres: y en tanta concurrencia De gentes y frecuencia A todos imstrnia En tus altag verdates; A ninguno ocultabe tus piedades. Pues iG, Sefor, tampoce de mf alejes Tu mano piadosa. Cuando siempre Fiel y compasive Me acogiste, no ahora asi me dejes En esta fatigosa Turba de males, de que triste vivo Sin cuente rodeado. Tanto me han estrechade Va mis iniquidadles, que no veo Por dénde huir. Contarlas si deseo; Mas que de mi cabeza Los cabellos ya son; que tanto crece Su nimero : me espanta su torpeza, ¥ el alma desfallece. jAh, Sefior, si librarme te pluguiera Ven en mi aynda, mirame siquiera. Confundidos se miren ¥ Wlenos de rubor los asesinos Geld i muerte censpiren. SALMO XL. 103 Moyan avergonzados ¥ retrocedan ya de sus caminos Los que mi mal procuran. Castigados Sean en el momento Con el oprobio y mengua que merecen Los que vahl vah ! disiendo, mecscarnecen, Alegria 7 contento, Seguros de tu amor los que ie aman, Gozen eternamente, Y¥ cuando en Ja ferviente Contemplacion de iu bondad se inflaman, Digan : Gloria al Seiior salvador nuesiro. Pobre soy y mendigo, Sefiorg mas estd el vuestro Cuidado paternal siempre conmigo. Th mi protector eres, Que ausiliarme quieves ; ¥ pues no hay 4 qué aguardes, Ven, Dios mio, Dios mio, ven, no tardes, SALMO XL. Al maestro, af mismo David: cancion. } Og bienaventurado ” El que cuida del pobre y del mendigo, Que sera reservado Por el Sefior e] dia del castigo ! El Seiior lo conserve “roe. SALMO XL. ¥ lo anime, y feliz sobre Ja tierra Lo haga, y jo preserve De rendido quedar en dura guerra A la hueste enemiga. Si enfermare, el Sefior sobre su lecho A aliviar su fatiga Venga con dulce y amoroso pecho. j Ob cémo [a almohada Por tu mano le mulles, y aderezas La cama regalada ! A tiyo, pues, cargado de flaquezas, Senor, con humil rnego Pido perdon, y que 4 mis males, pido, Remedio pongas luego. Mira cémo me insulta el fementido Bando de mis rivaies, Que en mi préxima muerte se gloria, Diciéndome mil males, Y¥ en acabar con Ja memoria mia. Si alguno me visita ¥ con yanas palabras me entretienc, En su pecho medita Maldades mil que contra mi previene ¥ para a1 prepara, ¥ luego con los otros desde afuera, Huyéndome la cara, Murmura, y me maldice con entera Libertad, ¢ burlando Dice : ¢ Sera posible, si es de muerte Kate, que en espirando SALMO XL. + 103 Volver quiera 4 vivir y hacerse fuerte 7 H ¢ Posible es que el amigo De mi paz, mi esperanza, el que comiera Mi pan junte conmigo, Me ha podido engaiier de esta manera? Mas ti de mi ciiita Te duele ya, mi Dios y Seiior mio, Y al fin me resncita, ¥ entdénees yo sujetaré su brio. Pues ‘la prenda segura Que tengo de tu amor, enando mas crece Mi mal y desveniura, Es que contra mi nunea prevalece EL fatal enemigo. Muévete 4 protegerme mi inocencia; ¥ fiel siempre conmigo, Nunea me apartards de tu presencia. Bendito e] Sciior sea Dios de Israel : por siglos eternales Aplaudido se yea Con himnes y alabanzas inmortales Desde la edad presente ; Amen, amen, sin fin, eternamente, =o. SALMO XL1. Ai maestro de los hijos de Cord, masehil, Ouau clervo fatigado, Qué en raucdales de fuente cristalina iod . SALMO ALI. Refrescatse desea, Mi espiritu inflamade Del deseo, Sefior, de tu divina Vision qué lisanjea Tanto mi triste suerte, Sed tiene del Dios vivo, del Dios fuerte. i Ob, si Negdra el dia De verte cara d cara el alma mia! Ei pan de Ja amargura Mezclado comeré con triste lanto, Miéniras el enemigo Dia y noche con dura Crueldad me pregunta : “2 Yiu Dios santo? Cuando 4 solas conmigo Renucve la memoria Del lugar admirable de tu sloria, Y¥ libre me coutempio Acercarme y Megar al santo templo ; El ‘alma desfallece En Ja tierna efusion de su deseo. La musica sonora Oir ya me parece, ¥ que junto y alegre al pueblo veo Cantar 4 cada hora. aPor qué pues mi reposo Turbas, corazon mio ? Piadoso Es Dios: en él confia ; Que yo espero te salve todavia. Tal vez en tante duelo La orilta dei Jordan, ta falda amena SALMO XL, 1 De Hermon 4 mi memoria Prestan algun consuelo. Fero luego muddndose la escena, ¥ ev mi fatal historia Revelviendo pesares, Sumergide me veo en hondos mares: Mi rmal ef cielo anmenta; Y¥ truena, y ilueve, y crece Ia tormenta. Al fin un dia espero Ver de Dios la bondad, y su alabanza Cantar en sosegada Noche. Mas ahora quiero En mi orécion con tierna confianza Decirle : ¢ Por qué, amada Dulzura de mi vida Y mi amparo, ta amor ast me olvida, ¥ triste andar me deja, Cuando el fiero enemigo mas me aqueja? Duéleme y me traspasa Hasta los huesos el mortal quebranto De ver que al enemigo Ni un dia se le pasa Que A decirme no venga : “ ¢¥ tu Dios san- Burlandose conmigo. [to ¢ Mas por qué mi reposo Turhas, corazon mio? Piadosa Es Dios : en él confia; Que yo espero me salve todavia. — ia 106 SALMO XLII. ‘Cancion de David, Si ti mt juez abora, Seutencia th mi causa, y de fa gente, Dios mio, me separa, Que hnmilde no te adora. Del inicno me libra, y del que miente Con falsa ¥ doble cara. Ta eres la fuerza mia, Mi Dios: gpor qué tu mano me desvia, ¥ triste andar me deja, Cuando ei fiero enemigo mas me aqueja? Un rayo de tu pura Luz, de tu verdad santa dimanado, Envia que me alumbre ; ¥ asf con tan segura Guia subir podré de tu sagrado Monte la escelsa cumbre , Do viva con sasiego Dentro en tus taberndcules, ¥ luego Facil have lu entrada Al altar de mi Dios tan deseada. Al Dios, de cuya mano Nuevo vigor wi juventud ahora Recibe, y reflorece. Su nombre soberano Quiero alll con mi cftara sonora Cantar como merece. SALMO XELIL, 40 Mas ¢ por qué mi reposo Turbas, corazon mio? Piaduse Es Dios: en él confi; Que yo espero me salve todavia, SALMO XLII. Al maestro de los hijus de Cord, masehil. Dr ti, 6 gran Dies, un tiempo nos deciar Los prodigios que obrd tu escelga mano, Nuestros padres :lo que ellos visto habian En so edad, y de tiempos mas Jejanos Lo que oyeran contar 4 sus mayores; ¥ como de Canaam el pueblo insano Fallecio de ja guerra @ los rigores , ¥ disperso y capulso, sus hogares Diste a los de tu pueblo vencedores. Que aquellas anchas tierras y lugares No Jas ganaron ellos con su espada, Ni pudo su valor de los azares Salvarlos de la guerra; mas tu diesira, Tu poderoso brazo, y dimanada De tu rostro la luz, que clara muestra Dando de la victoria, y alumbrando Por do quiera sus piés,te complacias En verlos ir alegres y trianfando. ¥ pues eres el mismo que solfas, Nuestro rey, nuestro Dioy , manda que sea Hs SALMO XLIIE. Salva tambien tn pueblo en estos diag. Entrando con iu ayuda en la pelea, Cual toro, que feroz entra en el coso, Despide con tas astas y voltca Por log aires al fiero cau rabiose Que le acomete; asi rechazaremos, Apénas se presente, al temeroso Contrarjo, su poder disiparemes , ¥ su fiera arrogancia tan temida En ta nombre, Seftor, despreciaremas. No de flechas la aljaha bastecida, No la espada cortante wos da brie: A tu ausilio se debe que la vida Salyasemos en medio del gentlo De nuesiros opresores ; ¥ ti solo Confundistes el barbaro 6 implo Odio que nos mosiraban, A ti solo Daremos alabanza eternamente , ¥ correrd del uno al ofro polo, De nacion en nacion, de gente en gente Tia y neche con himnos y cantares La gloria de tu nombre refalgente. Mas ay! que con insotitos pesares Tristes y confendidos por tu mano Debemes hoy llorar, que asi separes De nosotros tu susilie soberano, Ni seas ya muestro caudillo ¥ guia; ¥ arrastrados en triunfo por tirane Vencedor, nos consientas & su impla Vorazidad, 4 ser despedazada, SabMO XLET. 105 Presa infeliz en tan amargo dia, No a la plebe del hambre fatigada De otro modo se entregan los corderos Et dia en que la plaza cs abastada, Que cual hoy por tu mano entre estos fie~ Gentiles repartitnos has querido, [ros Qvejas entre Jobos carniceros. Sin precio, gin valor nos has vendido, Pueblo al fin que era tayo, en tal bajeza Que apénas comprador hemos tenido. Ya el oprobio y baldon 4 ser empieza De toda la comarea nuestro estado, ¥ el juguete y la burla en gue tropieza. Puesto' nos has, Sefior, para dechado De humillacion a la estranjera gente, Para escarnio de pueblos, Murmurado, Perseguido, no veo de presente Sing mi afrenta, y traigo todo el dia Cuhierta de rnbor mi triste Frente, En tanta adversidad , aungué podta Del bien en otro tiempo recibido La memoria no ser Ja que solia; Jamas, Sefior, lo dimog al cigido, Ni faltamos al pacto enténces hecho, Ni 4 Jo que en 41 tenemos prometido, Y¥ en tu arnor siempre firme nuestro pe+ Nunea retrocedid; ni nos dejaste —[ cho, Del sendero torcer juste y derecho ; Por mas que en el lugar nos humillaste De la afliccion, y en sombras mil de muerte no - SALMO XLII. De luz y de consuelo nos privaste. Mas si olvidados en tan triste suerte De tu nombre , Sefior, 4 las deidades Estranjeras, en vez de obedecerie , Nos volviésemos ; ti que las maldades Ves mas oculias en el pecho Lumano, e No verias tan claras impiedades ? ¥ pues no ba sido asf; pues con tirane Imperio, en odio tuyo, noche y dia Tratados somos, y con inhumane Rigor, y nuuca vista tirania Como reses mirados de matanza, Que al evchillo fatal su duefic envia; Levantate, Seftor, y sin tardanza (Por qué duermes ?) levantate, y ahora No aai alejes de ti nuestra esperanza, De tu rostro la luz consoladera 2 Por qué encobres? ¢ Podrds nvestra polire: Nuesira angusti olvidar en este hora? De ceniza cubierta mi cabeza, Cosido con la tierra, y afligido Me ves, Sefior; levania con presteza, Levintafe, y al pueblo que abatide Yace,'y en cautiverio sojuzgado, Salva y liberta ya, porqué temido Sea siempre tu nombre y respetada. Rid SALMO XLIV¥. Al maestro del Schoschanuint, para los hijos ile Cord, maschil, eancion de amores, Ex pecho.én este dia Me rebosardeirieos pensamientos : Al rey la musa mia Los dediea con: inééricosiacentos. ‘Mi lengua la prestéaa'.*" De bien cortadd: pha , rasgueando Con gratia y iij ereza Sobre el papel) imitard cantande, iO prez y hermosura De los hombres! j} Oh, como se derrama La gracia y donosura En tus labios! Por ese Dios te Tawa Bendito eternamente. Lleva sobre tu ‘touslo bien cefiida La espada reluciente , Monarea potentisimo; y asida La fortuna 4 ta carro, Prospero te encamina, y cual merece Tu parecer bizarro, Goza la gloria que en im reino crece, Tu venturosa diestra De verdad. de dulzura, de justicia Maraviliosa muestra Haciendo, te conduce. Ala malicia Feroz de tus contrarigs 2: SALMO XLI¥. Fatales serdn siempre de tus flechas Las tiros sanguinarios. Rendtrsete & Jos piés verdo deshechas Tos puchlos y nactones Sus aguerridas hnestes , mal seguras Besando tus pendones. Del sagrado Sion en las alturas Con Dios esta tu asiento. Desde alli con la vara se dirige Tu rico heredamiento Que le esfera celeste manda y rige. La justicia has amado, Qa iniquidad has siempre aborrecido, ¥ solo asi has llegado Por tu Dios, tu gran Dios, 4 ser ungido De Ia santa alegria Con el suave ungiiento, cual ninguno Logré,en tu compaiiia. Tus vestidos exhalan uno 4 une Los suayves aromas De mirra, y casia, y nardos olorosos. Mil bdlsamos ¥ gomas Tus estrados perfuman suntucsos, En marfil ensamblados. Vienen allf a buscarte las princesas Hijas de’ coronados Reyer, ¥ em sus amores te embelesas Con inmortal decors, A tu lado la reina soberana Gon vestide de ore SALMO XLIV. 113 Guarnecido de perlas se engalana. Oves, noble doncella, Oyes, mira esta gala y este brio, Repara bien en ella. Deja ya de tu pueblo el amorlo, Olvida ya la casa De tu padre, 7 el rey en tus amores Verds cdino se abrasa: . El tu Dios es, ¥ tiene adoradores. Verds qué de presentes Te traén las de Tiro, y.cndl te ruegan Los ricos y potentes Del puedle, y cuan htirnildes a ti Megan. Mas toda Ja hermosura De Ja esposa real, aunqué ceflida De rica _vestidura, Con caireles de oro guarnecida, De flores recamada, Dentro esta del honesto 7 vivinoso Corazon encerrada. En pos de ellx seran ‘al dulce esposo Lievyadas sus doncellas; Y al entrar en tu casa, rey augusto, Verds entrar con ellas E! gontento, cl placer, Ja gloria, el gusia, , El gozo y 1a alegrfa, De tus padres Ia ansencia tan Horada En dulce compaiiia Sucesion numerosa ¥ coronada Trocard, que tu uombre li ' SALMO XLY. Perpetie en las tierras que domine Con escelso renombre, Caando 4 reinar tu mano los destine; ¥ asi de las naciones Recibiras eternas bendiciones, ———o SALMQ XEV. Al incesive de los hijos de Cord para ef Nfala- moth : cancion, Decs es el baluarte Seguro y el ejército aliado Que esté de nuestra parte, E] que nos ha salvado, Cuando mas han los riesgos estrechade. ¥ asf no nos aterra El ver sobre sus ejes vacilante =~ Titubear la tierra, Ni al inmévil Atlante . Nadar entre las ondas fluctuante. Y¥ que al horrible estruendo De jas aguas, los montes apartadaos, A au furia temiendo, Rehuyan espantades Los altisines hombres salpicados. Cerre majestuoso Por la santa cindad e!] clara rie, Do el Alto y Poderoso SALMO XLY, hi6 Fijé su seferfo, ¥ consagro el lugar escelso y plo. Allf con permanente Solio reside; y cuando apénas dora Entre aibores Inciente \ Su recinto Ja aurora, Todo lo mira y vigilante esplora. Revuélyanse naciones ¥ reinog, y 4 la voz de Dios airada Cop flerag convulsiones La tierra trasiornada, De eu centro se sienta degplomada : El grande, el victorioso Seftor Dios de Jaccbh ommnipotente Nos acoge amoroso, . Nos cuida ditigente, Con nosotros esta continuamente. Venid, ved, en la tierra Qué prodigios obré su escelsa mano; ¥ cdmo de la guerra El furor inhumano Relegé en el estremo mas lejano. Y¥ edmo rompié Tuego Los arcos y las armas de saiindos Campeones, y al fuego Arrojé sus escudos, Dejdndoles inermes y desundos. ¥ contemplad ahora, Dijo, que yo soy Dios, y que humillade En la tierra me adora He SALAIO XLVI. El hombre, y celebrado Soy entre las naciones y ensalzada. ET grande, el virtuoso Sefior Dios de Jacob omnipotente Nos acoge amoroso, Nog cuida diligente, Con ucsotros estd continuamente, —a SALMO XLVI. Al maestro, para los kijos de Cord: cantico. Tova nacion y gente con festivas Palmadas y clamores, Con aplavsos y victores y vivas Gelehre, y sus loores Rinda 4 Dios, a] Sefior grande y terrible, Escelso, soberano, Que en la inmensa estension indefinible Del orbe con su mano Cine el mando y poder. Que 4 nuestro yuge Sujeto las naciones, ¥ 4 nuestros piés rend{rnoslas le plugo. Sus ricas posesiones Nos did en heredamiento, ¥ de Jacobo La bepmesura preciosa, Que le arrebata el alma en dulce robe. Ay hora venturosa | Que asviende ya el Sefior! oh qué alegrfa! SaLMO XLVIL Li? ; El Sefior al ruido De la dulce ¥ acorde sinfonta ! Cantdd, cantad seguido, Cantdd 4 nuestro Dios, monarca nuestro, Cantadle nuevas odas. Este es el alto rey, que con su diesiro Brazo domina todas ‘ Las regiones del orhe, y 4 su imperio Se rendirdn las gentes De uno y otro vast{simo bemisferio, Miéntras en refulgentes Rollos de luz descansa reclinado. Los principes abora De los puehies al fin'se han congregado Al Dios, 4 quien adora Abraham ; que su poder al mundo aterta, Los dioses de la tierra. —— SALMO XLVII. Cancion para cantarle los hijes de Cord, en ef segundo dic de in seman. Granve el Senior y digno de alabanza En su ciudad famosa, En sti monte sagrado es por estremo. Ciudad, sagrado monte, que afianza En nuestra deliciosa Region la gloria y el placer supremo 718 SALMO IL¥IT, Del orbe afortunado. Cubierto y abrigado Et lugar santo de Aquilon fariogo, Oonstituye el asiento Del gran Dios, rey de reyes poderoso, ¥ miéntras este ilustre alojamiento Guarie y en él resida, Serd d todos au gloria conocida. ~ Porqué todos a una congregades Los reyes de la tierra, YY en fatal alianza reunidos, Al mirarla, confusos y turbados, Para hacerle la guerra; De panico terror scbrecogides, ¥ vuelta en cobardia Su primera osadia; Como con Jos dolores se. apresura Repentinos y graves Del parto la mujer, que se figura Cercano; asi corrian 3 sus naves, Que por el procelosa Mar arrebata el viento impetucso. Cumplido asi lo que en efecto hablan Tan cierto prometide Los profetas un tiempo y auunciado ; Cumplido asf, los ojos ya vefan _Cuanto creyé el oido, En la ciudad, que Dios nos ha fundado, De duracton eterna. O pran Dios! 6 paterna SALMO XLVIIL Hg Bondad tuya, Scfior ! ; Cémo la vemos En tu templo ! Estendida Por el orbe, 4 fos tltimos estremos Donde suena tu nombre, y aplaudida Tu fama y gloria sea, ¥ to justicia relutir s¢ vea. Alégrese Sion, y lag cindades De Judé venturosas Gdzense en tus decretos soberanos. Rodeéd ja ciudad, sug vecindades Y calles anchurosas Examindd, y ved esos ufanos Erguidos torreones ; Contid sus pabellones; Repasdd bien sus casas una 4 una; Mirdd en su limpieza Y¥ en gu distribucion tan oportuna , Parad mientes, y ved su fortaleza; Y 4 Javaza futura Cantdd tanta grandeza y hermosura. Que aqui reside Dios : esia morada Feliz de los mortales De nuesiro Dios altisimo habitada Serd slempre por siglos eternales, Y¥ en ella nos gobierna Yrige en paz con proteccion eterna. rN SALMO XLVUL Al maestro, pare los hijos de Cord: cancion. Escucwap, 6 naciones, lo que os digo: Del orbe habitadores, Atendéd aii voz. Todos ahora, EL rieo en su opulencia, y el mendigo Que el hambre y les rigores En su mfsero albergue siente y Mora Te Ja amarga pobreza ; E) alte en su nobleza, En la humildad e] bajo de su cuna, Ada sabiduria Atiendan todos, que con grave acento De mis labies saldrd, y 4 la oportuna Prudencia que me guia En mi meditacion, miéntras atento |... Al Namen que me inspira, Alson acerde canto de mi lira. a Qué podré yo temer, cuando legada Sea la inevitable ' Hora que ponga término 4 mi vida? Ay! que de males temo ver cercada El Anima culpable 1 En laberinto estrecho sin salida. . Los que en su fortaleza Fian, y en su riqueza Se glorian, € qué ésperan? Redimidos De la implacable muerte SALMO XLVEIL 121 No serdn por amigo 6 por hermano. Initiles los votos dirigidos En tan amarga suerte Seran, tarde la ofrenda, ef ruego en yano Que 4 Dios cl hombre haga, Cuando la comun deuda satisfaga. A trabajo perpetuo condenade Et hombre en este sucio, Vive para morir; y en vano espera Ser de la jey comun esceptuada, Viendo que en ignal ducio Llega al sabio su hora postrimera. Como el sabio perece, AsI desaparece E} ignorante, el insensato, el necio De en nedio de los hombres, A enemigos 6 estraios en herencia Las haciendas ejando de may precio, Con que honraron sus nombres, ¥ su casa y palacio y opulencia Es ya la sepultura Desde aquel dia hasta la edad futura. ay del hombre! qne ciegn y engreido Con ja gloria mundana, Desconece su ser y¥ su flaqueza ; Que 4 la fiera y al bruio parecido, Envilece y allana Elgrado que le did naturaleza, ¥ 4 ellos semecjante Se hace en un instante. 1 SALMO XLVI, Asi signe por este peligraso Camino, y se gloria De seguirlo. Asi van por el averno, Gual rebatio de ovejas temeroso Que horrilie muerte guia. ¥ verdn 4 los justos, con eterno Furor, que los dominan, Cercados de Ja luz que no imaginan, Allf veran, despues de tanta gloria que acd entre los mortales Engreidos los tura y desinmbrados, ¥ atormentard enténees su memoria ; Que fos eternas males Iniitiles hardn les ya pasados Bienes perecederos, Que presumian fleros Siempre gozar con loca fantasia. Por eso mi esperanza, No ya en caduces bienes de fortuna, Sind en Dios alimenta el alma mia, Won firme confianza De no caer én la infernal laguna, Cuando 4 si me Jlamdre, Y de este infeliz mundo me sacdre. No envidies pues, ai aumenta su riqueza El hombre, y desu casa Multiptica las glorias : no por eso Le seguird al sepulcro su grandeza, Ni de la muerte pasa El caudal adquirido y su embeleso. © SALMO XLEX. 123 Eo engaiosa calma Adormecida cl alma, Su vida pasara eual dulce sneiio. Miéntvas que de ti espera Algun bien, se dard por muy tu amigo Con amoroso rostro y halagiieite ; Mas Iuego cuando muera, A tinieblas eternas por castigo Ird y eternos duelos, Donde esté con su padre y sus abuelos. Ay del hombre! que ciego y engreido Con la gloria mundana, Desconece so ser y su flaqueza ; Que 4 Ia fiera y al brute parecido Envilece y ailana El grado que le did naturaleza, ¥ al bruise semejante ¥ 4 la fiora se hace en un instante — SALMO XLIX. Cancton de Asaph. Ex gran Dios de los dieses soberana Con ¥oz majestuosa Hoy & juicio al universo llama, Desde donde ol sol nace mas tempranc, Hasia donde reposa Apagando su viva ardiente Hama. yaa SALMO XLIX, ¥a por ej horizonte Deate el sagrado monte De Sion resplandece se bermosura: A todos aparece La majestad del grande Dios, que ahora No callardé. Del rayo Ja luz pura En su presencia crece : Truena la tempestad grande y sonora Que en torno lo rodea, ¥ se estremece el orhe y bambolea, Llama el cielo y Ja tierra por testigos Del juicia supremo ‘ue va d hacer de su puchlo en este dia. Wongregid ¥ juntadle sus amigos, Del uno al otro estremo Del mundo, tos que en santa y fiel porfia, Siempre 4 su ley devotos , Ordenaron gus votos En sacrificios puros y legales. Su justicia severa A un tlempo en todo el orbe conocida Sera por los portentos y sefiales, Que en Ja celeste esfera Anuncien 4 los hombres la venida Del Dios terrible y justo, ¥ asf hablara desde su trono auguste: Oye, que yo te hablo, puchblo mio ; Escucha de mi boea, Israel, mi precepto soberano. Yo soy Dias, tu Dios soy : no del vaclo SALMO WLIX. 125 Altar, ni de Ja poca Sangre en 41 derramada por ti mane Te argiiiré severo, Mas ¥ietiias no quiero ; Siempre las estoy viendo en mis altarea; No quiero de tu casa El ehotillo mamon, ni que el cornude Macho de tu manada me separes. Mira bien y repasa Selvas ¥ moontes : el leon safiude, EL bucy manso, el turdio Jumente, el veloz corz9, todo es mio. ¥ subido despues al alto cielo: Yo eonezco sus aves, Yo su ninnero sé. Cuanta alegria, Cuanta ferazidad cfrece él suelo En mil frutos suaves Con que oh te alimentas, toda es mia. Si tener yo pudiera Hambre, no te pidiera A ti; que mio es et orbe eutero. ¢Comeré por ventura Ls carne de ius reses? ¢ Tas creilo Que sangre heba yo del macho fiero ? Fe y alabanza pure Me ofvece, el voto cumple; y si afligido Estando, me Hamares, Yo te consolaré segun me honrares. ¥ tl, peeador, Gf, gele mi justicu A hablar eres osido? 126 SALMO XLIS, 2 ¥ en tu bece 4 tomar mi destamerita? Aborreces mi yuge : ty malicia Mi ley ha despreciado. Rapaz al ladrou sigues y avariente En sus nsurpaciones : Con adilteros pones Torpe y escandalosa eompafila. Boca désenfrenada, Lengua falsa y andaz, que ni al hermano Perdona, y por tu negra alevosia, Su honra es difamada. Esto hiciste, y callé. ¢Creiste humane Mi ingenio como el tuyo? Tu conciencia es testige i yo te arguyo. Los que viven de Dios tan olvidados , Atiendan 4 esta hora ; Que sien ella su ira los sorprende, ¢ Quién los, libertard? Con reiterades Sacrificios ahora De alahanza Je honrdd : esto pretende, Y este es el camino Pe la salud y del favor divine. SALMO L. Al maestro: cancion compueste por David, cuando fué reprendide por el profela Natan vel adulterio cometido con Bethsabec, Pirnap, piedad, Dios mic, Piedad el alma implora, Fiada en la grandeza De tu misericordia. Y pues que de piedades Tal caudal atesoras, Con ellas'de mi culpa La fea mencha borra. Lavame y purifica Mas y mas la asquerosa Llaga de mi peeado, Tan torpe y hedionda; Porqué ya reconozco Su gravedad, y contra BH tengo siempre viva La fonesta memoria. Pequé contra ti solo, Solo éti fné notoria La maldad, que 4 tu vista Hice y en tu deshonra. Y¥ ast justificada Tu palabra en mis obras, Vences , si me castigas, * Vences, si me perdonae, SALMO L, Mas mframe eugendrado En culpa vergonzosa, En. culpa concebide De madre pecadora. Si alguna vez, Dios mio, Ta verdad que en mt boca Siempre hallaste, te plugo; Si ea era mas dichosa’ De tu-sabiduria Las inas ocaltas obras Y arcanaa 4 mi vista Aparecieron; toma Hisopo, y me rocfa Con 41, y verds toda Limpia, y cual nieve blanca, El 4nima asquerosa, Mis ya débiles fuerzag! Veras cémo recobra, Sonando en mis oidos Tu voz consoladora. Aparta de tu visita Mis pecados, y borra De nis iniquidades ‘La denegrida sombra, Crea uu corazon limpio En. este pecho, y forma Mi espiritu.de nuevo Con rectitud heroica. No enojado me arrojes De wu vista amorosa, SALMO L, 139 Ni to espiritu santo Te mf apartes ahora. Vuélvele tu alegria, Felize precursera De su salud, al alma Con fuerza vigorosa. Y mostraré 4 los malos Tu ley, con tales obras, ' Que viéndolas , les impics Por Dios te reconozean, Librame de la pena Tan justa, que provoce EJ sangriento delito Que aflige mi memoria, Dios y Salvador mio; ¥ mi lengua gozosa, Dird que tu justicia De perdonar blasona. ¥ por tu mano abierta Mi hasta aqui muda boca, Anunefard los donee De to miseticordia. Si ti, Sefior, quisieses Sacrificios, ¢qué cosa No sacrificarta Yo por in honor y gloria? No quieres helocaustos, Ni te agrada mas hestia Que un alma atribulada Y Mena de congoja. + i3o SALMO Li, El corazon contrite Y é ti humillado, logra Tu compasion benignua, ¥ nunca Jo abandonas. En Sion, Seftor, muesira Ya tos misericordias, Y¥ vea alzar sus muros Jerasalem gloriosa. Entonces las ofrendas Aceptards devotas, Que el pusble redimido Sobre tus aras ponga. Y sobre tus altares Inmotard fa corva Cuchilla mil becerros, Tefiida en sangre roja. oo SALMO LI. Al maestro: anaschil de David, cunnda Doe ddumeo denuneie a Saud ia detencion de Da- vid en cosa de Ajtmelech, éPon qué asi te glorias De tu malignidad tan orgulloso, ‘¥ sobcebio conflag ‘Eu tu poder odioso, Solo para maldades provechoso ? Pasas e] dia entero SALMO LI. 13] Maquinaude traiciones , y afilada Como cartante acero Tu lengua desbecada , Siempre estd para herir aparejada, La malicia antepones A la benignidad , y la prefieres Por elecelon, ¥, pones El colmo 4 tus placeres, Cuando & alguno jastimas y zahieres. Lengua falaz, que gira Con ruin artificio suscitando Pretestog d la ira, La ruina buseanio Del infeliz, y el precipicio amando, Por eso eternamenie - Dios te artuinard ; y asf arrancado De tu casa y tu gente Serds, como en e! prado Arranca la raiz el corvo arado. Y¥ asi con escarmiento Viendo, y risa, 103 justos cémo acaba Tu vane engreimiento, Diran : Este flaba En su caudal, no en Dios que se lo daha Miéotras yo, cual oliva Que en medio se plantd del templo santo, Feraz y productiva, En Dios confio tanto, Que al cielo con mis ramas me fevanto. Sera mi canto eterno 132 SALMO LIL, Celebrando tu mano vengadora , Sefior, en tu gobierna, Que humilde el juste adora, ¥ en tu nombre esperando a cada hora. nH a SADMO LIE Al maestro del majalath: maschil de David. No bay Dios, dice el impio En su pecho. Viciado el hombre aleve, Iniclerable hastio Cause con las maldades gue ge atreve A cometer. No veo Quien haga el bien, por mas que lo deseo. Miraba Dies un dia, ¥ observaba los hombres desde el cielo, Por ver si descubria Entre tantos alguoo en este suelo, ‘Que su bien entendiese , ¥ deu Dios y Sefior buscar quisiese ; Mas noo hallé en tanto trecho Uno siquiera, y vid que los mortales El] camino derecho De la virtud dejaban, y que igualea En cerrupeion , ninguuo Hacer queria cl bien, ni solo uno. ¢# ¥ no Negara, dice, Dia en que reconozea su demencta Esta turba inlelize , SALMO LIL, 133 Dada al mal con tan aspera inclemencia , Que ha ya despedazado, Y¥ aun quiere devorar mi puebio amado?> Al Sefior no quisieron Soberbios invocar: do no tenian Por que temer, teraieron. Los que tanto 4 los hombres complacian, Se ven debilitados, ¥ de Dios con vergiienza despreciados. ¢ Quién de Sion ahora A salvarnos vendrd > Cuando la mano Det Senor vengadora Libre 4 su pueblo dal peder tirano, Rebosard aquel dia Israel y Jacob en alegria, a SALMO LIL Para el maestro del neghinoth, maschil de Da- vid : cuando los zipheas denunciavon ¢ Saul que David se habia escondido ex sus téminos. SaLva, Sefier, mi vida; y tm sagrado Nombre mi escudo sea, A iu poder apelo; que juzgado Por ti solo desea Verse mi corazon, Oye mi ruege, ENos mio, ¥ tits oides Grates presta Aral voz. Ya mi sosiego kad SALMO LIV. Turban deseonocidos Amigos, ya contrarios poderosos Maquinando pretenden La vida me quitar. ; Presuntuosos, Que asi se desentienden De ta ley del Sefior! Pero no saben Que Dios es mi ayuda, Y 4 me defendera, que no me acabene Carbia, Sefior, y muda Las suertes, y padezcan mig contrariog, Por ti deshecha sea Su fiereza; y alson de yoluntarios Votes, cuando ast vea De tus promesas ia verdad cumplida, Caniaré de tu sauio Nombre y de ta bondad esclarecida, Que de peligro tanto Sobre mis enemigos me ensalzaste Ti solo, y me salvaste. .—_ta——- SALMO LIV. Al maestro del neghinoth: maschil de David, Escticaame, Dios mio, Oye la fervorosa Oracion y ¢clamores con que enclende Mi pecho elaire frio: Merezean tu amerosa SALMO LIV. 135 Benignidad ; esciichame y atiende Sin término se estiende Mi triste pensamiento : Trdeme conturbado La fuerza del maivado, De sus tropas el grito turbolento, Les males que me_achacan, Sus iras coutra mi, que no se aplacan, Apénas cn el pevho El corazon palpita Del horror de 1a muerte fatigado: Vacilanie y deshecho Lil duimo se agita De tristisiinas sombras radeado. Y digo : En tal estado ¢ Quién Jas alas me diera Con que su vuelo toma La candida palomai ¥ con allas distante de aqui huyera, ¥ ab desierto voidra, Donde libre y seguro descansara ? ¥ alll al que en miedo tanto Y tewpestad tan dura Puedésolo librarme, esperarfa. Td, Seftor, entre tacta La ruina apresura De Jos malos, confunde su osadia, j Ay triste ciudad mia, De la maligna y ciega Discordia apoderada tf 136 SALMO LIY, Dia y noche cercada De maldades, el muro les entrega, Y abre puerta al engaiio, A la injusticia, usura, robo y dafie. Si enemigo entendiese Ser quien me maldijera, Con mas facilidad le tolerdra ; Si odioso me creyese Para e] que tal hiciera, Huyera acaso de él y me apartdra: Mas ¢ ti, que con tan rara Concordia me segulas, Mi cavdillo valiente, Mi intimo confidente Que conmigo dla mesa el pan comias, ¥ cn él templo conmigo Foiste el mas allegado, el mas amigo ? La muerte log sorprenda, La tierra los devore Vivos, con Jas maldades inquinaca De su infame vivienda ; Migntras yo fiel adore Al Seftor, y le clame, y mi cultada Alma sea galvada. Sus glorias en oscura Noche y en claro dia Cantaré, y la you mia Oir se dignard, que en paz segura Le plugo defenderme De millares que vengan 4 ofenderme. SALMO LEY, 137 Oird mi voz, ¥ luego Hurnillard su altivo Orgullo ef que antes de los siglos era. Obstinados en ciego Furor, ni aun al Dios vive Temen, por mag que esiienda su severa Mano, y herirlos quiera. Rompieren su alianza, ¥ huyendo dispersados, De su iva acosados, Los persigue en la fuga y los alcanza: Cobardes, alevosos, Lenguas blandas y pechos venenosos. Pero deja, alma mia, Deja 4 Dios el cuidado De tu prosperidad 6 desventura, ¥ firme en 6l confia, Que te dara eolmado Sustente, bien cumplilo, ¥ paz segura No para siempre dura El riesgo en que se mira . Alguna vez el justo, Nie] paveroso susto. ¥ al fin arroja, 6 Dios, tu usta ira Al impio «de este suelo Al abismo que cubre eterne duela. En fin, de stu. carrera WAT Lace bee 2 Pee 138 SALMO LY, Mas yo de ti conffo Ser mas feliz, dé Dios y Sefior mio. SALMO LY. Al maesire del jonat-elem-rejokim : cancion de David cuando estuvoe en poder de los filisteos en Geth, Para esculpir en marmot, Pirpap, mi Dios, que el hombre Me ultraja, y sin cesar me contradice Y¥ aflige. De mi nombre’ Con desprecio se burla, y lo maldice Aquesta turba impia De enemigos, que crece cada dia. Neo bien la luz bermosa Del alba, en fos remotos horizontes Rayando presurosa, Viene 4 caer-sobre los altos moutes, Ya el miedo me desvela, ¥ solo tu esperanza me consuela. ¥ con ella contento Empiezo 4 celebrar de tus verdades El fijo cumplimiente ; Pues miéntras yo confie en tus piedades, Nada habra que me asombre De cuanto mal me pueda hacer el hombre. Mas ellos aborinat Sin cegar y maldicen mi esperanza ; SALMO LY. ee ¥ contra mf maquinan Con tan yivo deseo de venganza, Que no forman idea, Que por mi mal y perdicion no sea. Y juntos en celada Obsérvanme los pasos, y mi vida Quieren ver acabaila, Mas td, Sefior, maldad tan conocida Jamas disimulanda, Deshards en tu ira el impio banda. O Dios, 4 quien adoro, A di digo mig males, y ti euentas Las lAgrimas que Horo. Ta para mi consuelo me presentas E! pacto hecho conmigo: Té bards valver la espalda 4 i mi encemigo. Bien sé yo que aquei dia En que mi alma Invoque e] soberano Austlio, en au agonia, De tu clemente y poderosa mano, Conoceré que eres Mi dulce Dios, y quo salvarme. quieres. Con (iérno séntimiento Diré enténees, 6 Dies, de tus verdades El fijo cumplimienta ; Pues miéniras yo couffe en tus piedades, Nada habra que me asombre De cuanto mal me pueda hacer el hombre. ¥ pues sobre mi tengo, Mi Dios y mi Sefior, los dulces votos

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