0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas9 páginas

Jung, Parte Steph

Jung propuso que el inconsciente colectivo almacena las experiencias ancestrales de la especie humana y las transmite de generación en generación. Estas experiencias se manifiestan a través de arquetipos como la madre, el héroe y la muerte. Jung creía que comprender los arquetipos es clave para entender la psique humana.

Cargado por

stephanyfc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
42 vistas9 páginas

Jung, Parte Steph

Jung propuso que el inconsciente colectivo almacena las experiencias ancestrales de la especie humana y las transmite de generación en generación. Estas experiencias se manifiestan a través de arquetipos como la madre, el héroe y la muerte. Jung creía que comprender los arquetipos es clave para entender la psique humana.

Cargado por

stephanyfc
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El inconsciente colectivo

El aspecto ms original y controvertido del sistema de Jung es el inconsciente


colectivo, o el nivel ms profundo y menos accesible de la psique. l pensaba que tal
como acumulamos y guardamos todas nuestras experiencias en el inconsciente
personal, el gnero humano, como especie, tambin almacena las experiencias de la
especie humana y la prehumana en el inconsciente colectivo. Este legado va pasando
de generacin en generacin.
Todas las experiencias universales esto es, las que cada generacin repite con
relativamente pocas alteraciones pasan a formar parte de nuestra personalidad. El
pasado primitivo del hombre se convierte en la base de la psique humana, la cual
dirige la conducta presente e influye en ella. Segn Jung, el inconsciente colectivo es
un potente depsito que controla las experiencias ancestrales. Por lo tanto, ligaba la
personalidad de cada individuo con el pasado y no slo con la niez, adems de con
la historia de la especie. No heredamos las experiencias colectivas de forma directa.
Por ejemplo, no heredamos el miedo a las serpientes, sino el potencial para tenerles
miedo. Poseemos una predisposicin a conducirnos y a sentir de la misma manera
que la gente se ha conducido y sentido siempre. La posibilidad de que la
predisposicin se haga realidad o no depender de las experiencias especficas que
cada quien encuentre en su vida.
Jung crea que, a lo largo de la historia de la humanidad, todas las generaciones han
vivido ciertas experiencias bsicas. Por ejemplo, las personas siempre han tenido una
fi gura materna y han experimentado la vida y la muerte. Siempre han sentido miedo
a lo desconocido en la oscuridad, rendido culto al poder o a alguna divinidad y
temido a un ser maligno. La universalidad de estas experiencias a lo largo de las
innumerables generaciones que han ido evolucionando marca una huella en cada uno
de nosotros al momento de nacer, y determina nuestra manera de percibir el mundo y
de reaccionar frente a l. Jung escribi: La forma que adquiere el mundo en el que
nace una persona es innata en ella, como una imagen virtual (Jung, 1953, p. 188).

El nio nace con la predisposicin a percibir a su madre de cierta manera. Si se


comporta como normalmente lo hace una madre con afecto y dispuesta siempre a
ayudarlo la predisposicin del nio corresponder a su realidad.
Dada la originalidad del concepto del inconsciente colectivo, es importante explicar
por qu lo propuso Jung y qu evidencia reuni para fundamentarlo. Al leer sobre
culturas antiguas, tanto mticas como reales, descubri temas y smbolos que, en su
opinin, eran comunes y se presentaban en diversos lugares del mundo. Hasta donde
tena conocimiento, estas ideas no haban sido transmitidas ni comunicadas, de forma
oral ni escrita, de una generacin a otra.
Adems, los pacientes de Jung, al recordar y describirle sus sueos, hablaban de las
mismas clases de smbolos que l haba descubierto en las culturas antiguas.
La nica explicacin que encontr para estos smbolos y temas compartidos a lo largo
y ancho de zonas geogrficas tan vastas y distantes en el tiempo era que fueron
guardadas y transmitidas por la mente inconsciente de cada individuo.
Arquetipos
Las experiencias aejas contenidas en el inconsciente colectivo se manifiestan en los
temas o patrones recurrentes que Jung llam arquetipos. Tambin utiliz la expresin
imgenes primordiales. El nmero de esas experiencias universales es tan vasto como
el nmero de experiencias humanas comunes. Dado que se repiten en la vida de
sucesivas generaciones, los arquetipos han quedado grabados en nuestra psique y se
expresan en nuestros sueos o fantasas.
Algunos de los arquetipos propuestos por Jung son: el hroe, la madre, el nio, la
muerte, el poder y el viejo sabio. Varios de ellos estn ms desarrollados que otros e
influyen en la psique de forma ms consistente. Algunos de estos arquetipos centrales
son: la persona, el nima y el nimus, la sombra, el s mismo.
El trmino persona se refiere a la careta que usa un actor para representar diversos
papeles o rostros frente al pblico. Jung lo utiliz bsicamente con esa misma

acepcin. El arquetipo de la persona es una careta, el rostro pblico que usamos para
presentarnos como alguien que no somos en realidad. En opinin de Jung, la persona
es necesaria porque nos vemos obligados a desempear diversos papeles en la vida
para poder tener xito en la escuela y en el trabajo y para llevarnos bien con distintas
personas.
Esa persona es muy til, pero puede ser perjudicial si llegamos a pensar que refleja
nuestra verdadera naturaleza. En lugar de slo representar un papel, podramos
convertirnos en eso que actuamos. Por lo mismo, otros aspectos de nuestra
personalidad no se podrn desarrollar. Jung describi el proceso de la manera
siguiente: el yo se podra identificar con la persona ms que con la verdadera
naturaleza del individuo, dando por resultado un estado que se conoce como inflacin
de la persona.
Sea que el individuo desempea un papel, sea que llega a creerlo, estar recurriendo
al engao. En el primer caso estar engaando a otros, en el segundo se estar
engaando a s mismo.
Los arquetipos del nima y el nimus: se refieren a que Jung reconoci que el ser
humano es bisexual en esencia. En el mbito biolgico, hombres y mujeres segregan
las hormonas correspondientes a su sexo y tambin hormonas del sexo contrario. En
el mbito psicolgico, un sexo manifiesta caractersticas, temperamento y actitudes
del otro porque llevan siglos conviviendo. La psique de la mujer incluye aspectos
masculinos (el arquetipo del nimus) y la psique del hombre contiene aspectos
femeninos (el arquetipo del nima). (Vase la figura 2.1.)
Estas caractersticas sexuales antagnicas ayudan a la adaptacin y a la supervivencia
de la especie porque permiten que la persona de un sexo comprenda la naturaleza del
otro sexo. Los arquetipos nos predisponen a que nos agraden ciertas caractersticas
del sexo contrario, las cuales guan nuestra conducta en relacin con l.
Jung insisti en la necesidad de expresar el nima y el nimus. Un hombre debe
exhibir tanto los rasgos femeninos como los masculinos y una mujer debe expresar

sus caractersticas masculinas y tambin las femeninas. De lo contrario, estos


aspectos vitales permanecern latentes y sin desarrollarse, ocasionado una
personalidad unilateral.
El arquetipo ms poderoso propuesto por Jung lleva el misterioso y siniestro nombre
de sombra y contiene los instintos bsicos y primitivos, por lo cual sus races son las
ms profundas de todos los arquetipos. Las conductas que la sociedad considera
malas e inmorales se encuentran en la sombra y, para que la gente pueda vivir en
armona, es necesario domar este lado oscuro de la naturaleza humana. Debemos
frenar esos impulsos primitivos, superarlos y luchar contra ellos. De no hacerlo, la
sociedad seguramente nos castigar.
Pero nos encontramos ante una disyuntiva: la sombra no slo es fuente del mal, sino
tambin de la vitalidad, la espontaneidad, la creatividad y la emocin. Por tanto, si se
suprime por completo, la psique se volver aburrida e inerte. La funcin del yo
consiste en reprimir los instintos animales lo bastante como para considerarlos
civilizados, permitiendo al mismo tiempo su expresin a efecto de garantizar la
creatividad y el vigor.
En caso de suprimir enteramente la sombra, la personalidad no slo se vuelve plana,
sino que el individuo tambin corre el peligro de que la sombra se rebele en su contra.
Cuando se reprimen los instintos animales, stos no desaparecen sino que
permanecen latentes en espera de una crisis o de una debilidad del yo para recuperar
el control. Cuando eso sucede, nos domina el inconsciente.
El arquetipo del s mismo representa la unidad, la integracin y la armona de la
personalidad total. Segn Jung, el objetivo supremo de la vida es tratar de alcanzar la
unidad. Este arquetipo rene y equilibra todas las partes de la personalidad.
Hemos hablado del principio de los opuestos y de la importancia de las polaridades
para la psique. En el caso del arquetipo del s mismo, los procesos conscientes e
inconscientes son asimilados de modo que el s mismo centro de la personalidad
pasa del yo a un punto de equilibrio entre las fuerzas antagnicas del consciente y el

inconsciente. De ah que el material procedente del inconsciente influya ms en la


personalidad.
La realizacin plena del s mismo est en el futuro. Es una meta que se busca pero
rara vez se alcanza. El s mismo es una fuerza motivadora que nos jala de frente, en
lugar de empujarnos desde atrs (como sucede con las experiencias).
El s mismo no empieza a emerger mientras no se hayan desarrollado los otros
sistemas de la psique. Eso ocurre hacia la edad madura, periodo crucial de la
transicin en el sistema de Jung y tambin en su vida. La realizacin del s mismo
incluye metas y planes para el futuro, as como una percepcin realista de las propias
capacidades. Dado que su desarrollo es imposible si uno no se conoce a s mismo,
representa el proceso ms arduo de la vida y requiere de persistencia, perspicacia y
sabidura.
La gran madre es un arquetipo que todos poseen, se asocian con sentimientos en parte
positivos y negativos, por tanto son dos fuerzas opuestas. Representa por un lado la
fertilidad y nutricin y por otro lado, representa la destruccin.
El anciano sabio simboliza la sabidura y la razn. El conocimiento preexistente de
los misterios de la vida. El arquetipo del hroe est representado por una persona
fuerte que puede tener poderes sobre humanos y que luchan por derrotar las fuerzas
del mal.

Energa psquica: opuestos, equivalencia y entropa


Uno de los primeros puntos en los que Jung no estuvo de acuerdo con Freud fue el
tocante a la naturaleza de la libido. No coincida en que sta fuera primordialmente
una energa sexual; en cambio, sostena que era una energa vital amplia e
indiferenciada. Es interesante sealar que Jung, quien redujo la importancia del sexo
en su teora de la personalidad, llev una vida sexual vigorosa y sin ansiedad, y tuvo
varios amoros extramaritales. Una de estas relaciones dur muchos aos, no obstante
que su mujer estaba enterada. Se rode de pacientes que le adoraban y de discpulas

que casi siempre se enamoraban perdidamente de l. Un bigrafo comenta que esto


le suceda a todas sus discpulas antes o despus, como l mismo les deca al iniciar
el tratamiento (Noll, 1997, p. 253).
Jung utilizaba el trmino libido en dos sentidos: primero, como una energa vital
difusa y general; segundo, desde una perspectiva semejante a la de Freud, como una
energa psquica ms limitada que alimenta el trabajo de la personalidad y que llam
psyche. Las actividades psicolgicas como percibir, pensar, sentir y desear se
desempean en razn de la energa psquica.
Cuando invertimos gran cantidad de energa psquica en una idea o sentimiento, se
dice que tienen un alto valor psquico y que pueden ejercer una influencia enorme en
nuestra vida. Por ejemplo, si uno se siente muy motivado para tener poder, dedicar la
mayor parte de su energa psquica a obtenerlo.
Jung se inspir en conceptos de la fsica para explicar el funcionamiento de la energa
psquica. Propuso tres principios bsicos: los opuestos, la equivalencia y la entropa
(Jung, 1928). El principio de los opuestos se advierte en todo su sistema
Se refiri a la existencia de opuestos o polaridades de la energa fsica en el universo:
calor frente a fro, altura frente a profundidad, creacin frente a deterioro. Lo mismo
sucede con la energa psquica: todo deseo o sentimiento tiene su contrario. Esta
oposicin o anttesis un conflicto entre polaridades constituye el motivador
primario de la conducta y el generador de energa. En efecto, cuanto ms fuerte sea el
conflicto entre polaridades, tanta ms energa se producir.
En el caso de su principio de equivalencia, Jung aplic el principio de la conservacin
de energa de la fsica a los procesos psquicos. Afirm que la energa destinada a
producir un estado no se pierde, sino que se desplaza a otra parte de la personalidad.
Luego entonces, cuando el valor psquico de un rea particular se debilita o
desaparece, esa energa se transfiere a otra parte de la psique. Por ejemplo, cuando
deja de interesarnos una persona, un pasatiempo o una disciplina, la energa psquica
que se inverta en ese terreno ahora es transferida a otro. As, la que usamos para las

actividades conscientes durante el estado de vigilia se transfiere a los sueos cuando


dormimos.
El trmino equivalencia significa que el nuevo terreno al que se ha transferido la
energa debe tener el mismo valor psquico; es decir, debe ser igual de deseable,
motivador y fascinante. De lo contrario, el exceso de energa fluir al inconsciente.
Sea cual fuere la direccin o la forma en que fluya la energa, el principio de
equivalencia sugiere que es redistribuida sin cesar a toda la personalidad.
En fsica, el principio de entropa se refiere a la igualacin de las diferencias de
energa. Por ejemplo, si ponemos un objeto caliente en contacto directo con uno fro,
el calor fluir del primero al segundo hasta que se equilibren a la misma temperatura.
De hecho, se presenta un intercambio de energa que produce una especie de
equilibrio homeosttico entre los objetos. Jung aplic esta ley a la energa psquica y
propuso que existe una tendencia hacia el equilibrio en la personalidad. Si la
intensidad o el valor psquico de dos deseos o ideas son muy distintos, fluir energa
del ms firme al ms dbil. En un plano ideal, la personalidad tiene una distribucin
igual de energa psquica en todos sus aspectos, slo que jams se alcanza ese estado
ideal. Si se llegara al equilibrio perfecto, la personalidad carecera de energa psquica
porque, como sealamos antes, el principio de los opuestos requiere un conflicto para
que sta se produzca.
La percepcin consciente del ambiente y nuestra reaccin frente a l dependen, en
gran medida, de dos actitudes mentales antagnicas: la extroversin y la introversin.
Segn Jung, la energa psquica se puede canalizar hacia fuera, hacia el mundo
exterior, o hacia dentro, hacia el s mismo. Los extrovertidos son abiertos, sociables,
asertivos en el aspecto social y se orientan hacia otras personas y el mundo externo.
Los introvertidos son retrados y, con frecuencia, tmidos, y tienden a concentrarse en
s mismos, en sus ideas y en sus sentimientos.
Segn Jung, todos podemos adoptar las dos actitudes, pero slo una domina la
personalidad. Luego entonces, la actitud dominante suele dirigir la conducta y la

conciencia de la persona. La actitud no dominante no deja de ejercer cierta influencia


y pasa a ser parte del inconsciente personal, desde donde afectar la conducta. As, en
algunas situaciones, un introvertido exhibir rasgos de extroversin, querr ser ms
comunicativo o se sentir atrado por un extrovertido.

Referencias Bibliogrficas

Schultz, D; Schultz, S. (2010). Teoras de la Personalidad, Novena Edicin.


Mxico, D.F.: Ediciones Cengage Learning.

Wikipedia (2016). Psicologa Analtica. En Wikipedia. Consultado el 10 de Enero


de 2017. Disponible en [Link]
%C3%ADtica

También podría gustarte