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Los Desafios de La Educacion Infantil - MRTorres

El documento discute los desafíos que enfrenta la educación infantil temprana, especialmente para las poblaciones más vulnerables. A pesar de los ampliamente reconocidos beneficios de invertir en los primeros años de vida, la atención y los recursos siguen siendo escasos, en parte debido a la falta de conciencia sobre la importancia del desarrollo en esta etapa. América Latina ha logrado una alta cobertura escolar, pero los resultados de aprendizaje no son los esperados, ya que la cobertura no garantiza el acceso efect
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Los Desafios de La Educacion Infantil - MRTorres

El documento discute los desafíos que enfrenta la educación infantil temprana, especialmente para las poblaciones más vulnerables. A pesar de los ampliamente reconocidos beneficios de invertir en los primeros años de vida, la atención y los recursos siguen siendo escasos, en parte debido a la falta de conciencia sobre la importancia del desarrollo en esta etapa. América Latina ha logrado una alta cobertura escolar, pero los resultados de aprendizaje no son los esperados, ya que la cobertura no garantiza el acceso efect
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Los desafos

de la educacin infantil
Entrevista con Rosa Mara Torres, Instituto Fronesis1

Si hubiese conciencia de todo lo que se juega en los primeros aos de vida, los
nios pequeos seran los mimados de la sociedad. Rosa Mara Torres
Rosa Mara Torres es ecuatoriana, especialista en educacin bsica de nios, jvenes y adultos. Cuenta con
una amplia experiencia nacional e internacional como investigadora y asesora de gobiernos, organizaciones
sociales y agencias internacionales. En este documento comparte con nosotros sus opiniones sobre los retos a
los que se enfrenta la educacin inicial.

habra atencin preferencial para ellos, sus madres y


sus familias. No es esto lo que ocurre. La mortalidad,
morbilidad, desnutricin, abandono, abuso, falta de
afecto y proteccin de los nios pequeos siguen
siendo alarmantes en el mundo entero. Ni qu
hablar de oportunidades de aprendizaje y desarrollo,
cuando la propia supervivencia no est asegurada
para millones de ellos.

Espacio para la Infancia: Los beneficios de invertir


en la educacin en los primeros aos de vida son
ampliamente reconocidos. Por qu se sigue entonces
prestndole tan poca atencin, en especial respecto a las
poblaciones ms vulnerables?
Rosa Mara Torres: En general, a los sectores
ms vulnerables se les presta poca atencin, en la
educacin y en todo lo dems. Por eso son y seguirn
siendo vulnerables. Es el modelo econmico,
social y poltico el que produce y reproduce dicha
vulnerabilidad. Pongo el trmino entre comillas
pues es uno de esos trminos modernos que oculta
una serie de innombrables: injusticia, desigualdad,
inequidad, discriminacin, violacin de derechos
elementales. Adems, pone en un mismo saco a la
diversidad de sectores y grupos que padecen estas
circunstancias, y que resultan ser la mayora de la
humanidad: los pobres, los nios, las mujeres, los
grupos indgenas, la poblacin con necesidades
especiales, las minoras sexuales y todos aquellos, en
fin, sometidos a mal trato y subordinacin.

Ser nio y ser pobre es una combinacin fatal en


nuestras sociedades, pues en ella confluyen dos
fuentes mayores de discriminacin: el estatus socioeconmico y la edad. Mientras que la pobreza se
reconoce oficialmente como factor de discriminacin,
la edad suele pasar inadvertida. No obstante, es
evidente que tanto los primeros como los ltimos
aos de la vida de las personas tienen bajsima
prioridad en las polticas pblicas y en el plano de
los derechos. Tratndose de educacin, la prioridad
contina centrada en la llamada edad escolar,
definida como tal en siglos pasados. De hecho,
la oferta educativa que viene extendindose hacia
abajo, sigue fuertemente asociada a la impronta de
lo pre-escolar.

En cuanto a los nios pequeos, la importancia de


los primeros aos y de la educacin (de los nios y
de sus padres o encargados) en el desarrollo integral
de la infancia, sigue siendo un reconocimiento ms
nominal que real, como lo muestran los hechos. Si
hubiese conciencia de todo lo que se juega en los
primeros aos de vida, los nios pequeos seran
los mimados de la sociedad, en todos los sentidos, y

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La iniciativa mundial de Educacin para Todos


(EPT) - lanzada en Jomtien en 1990 y reafirmada
en Dakar en el 2000 - es un claro ejemplo de esto.
No es coincidencia que, de las seis metas de la EPT,
las menos atendidas sigan siendo las referidas a
los nios pequeos y a los adultos. Esta fue una

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Por otra parte, en ninguna de las dos se cuantific la


meta, lo que la vuelve inasible, difcil no slo de medir
sino de exigir. Adems, El Informe Mundial 2007
de seguimiento de la EPT6, centrado precisamente a
la primera meta de la EPT, no toma como punto de
partida el ao 1990 que es cuando se inici la EPT en
el mundo sino el ao 2000, y concluye que, a medio
camino del 2015, las metas referidas a la primera
infancia y a la alfabetizacin de adultos son las menos
atendidas y las ms rezagadas en su cumplimiento.

tendencia marcada desde los primeros tramos de


la EPT post-Jomtien (1990) y lo sigue siendo postDakar (2000), como lo vienen reconociendo una
y otra vez los informes anuales de seguimiento de
la EPT en el mundo. Es ms: estas dos metas no
han sido incluidas en el Indice de Desarrollo de la
EPT (IDE), creado y funcionando desde el 2003 a
fin de monitorear los avances de la EPT. La razn
que se da para esta exclusin es que los datos
correspondientes a ambos no estn suficientemente
estandarizados (EPT 2007, Resumen, p. 9).2 La
primera infancia y la edad adulta estn tambin
ausentes de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio3 ODM (2000-2015), cuya meta para la
educacin est centrada en la universalizacin de
la educacin primaria infantil, entendida sta como
supervivencia hasta el quinto grado.

Se trata en verdad de la misma meta, la formulada


en 1990 y la reformulada en el 2000? Creemos que no,
en primer lugar porque hay una enorme diferencia
entre poner en el centro el desarrollo o poner en el
centro la educacin de los nios pequeos. En torno
a esto hay diversas posturas y se ha dado un largo y
amplio debate, que no es meramente terminolgico
sino de fondo. Poner el acento en lo educativo, sobre
todo teniendo en cuenta el lente escolar con el que
tiende a mirarse la educacin, tiene el riesgo de alentar
enfoques y estrategias que ven la educacin inicial
como una escuela anticipada, destinada a compensar
carencias e incluso a evitar el fracaso escolar entre
los ms pobres, que es como lo pone y justifica
abiertamente el Banco Mundial.

El problema es que, incluso en pleno auge de la retrica


de la sociedad del conocimiento y del aprendizaje
a lo largo de toda la vida, el trmino educacin e
incluso el trmino aprendizaje continan fuertemente
asociados a educacin escolar. Los aprendizajes que
tienen lugar fuera de la escuela, en la vida diaria - en
la familia, en la comunidad, en el juego, en el trabajo,
en el contacto con los dems, a travs de la lectura
autnoma, de los medios de comunicacin, etc. - no se
consideran propiamente aprendizaje ni son asumidos
como parte de la poltica educativa. No obstante, el
derecho a la educacin, en la Declaracin Universal
de los Derechos Humanos, incluye educacin tanto
dentro como fuera de la escuela.4

Como educadora, s y digo siempre que la meta no es


la educacin sino el aprendizaje (recordando de paso
que no toda educacin produce aprendizajes y que
no todo aprendizaje es producto de la educacin), y
esto es vlido a cualquier edad. En este caso, si lo que
importa es el desarrollo integral del nio, esto implica
integrar la educacin como un componente entre otros
de dicho desarrollo, de ninguna manera el principal.

Persisten, por otra parte, problemas, indefiniciones


y debates no resueltos en estos dos campos
marginalizados e interconectados, el de los nios
pequeos y el de las personas adultas. La propia
terminologa empleada sigue siendo inestable e
inconsistente. Esto salta a la vista al analizar la propia
formulacin de las metas de la EPT.

Amrica Latina tiene alta cobertura escolar, pero


la evaluacin de aprendizajes no est arrojando los
resultados esperados. Cmo se explica esto?
Veamos qu entendemos cuando decimos cobertura
escolar, evaluacin de aprendizajes y resultados
esperados.

No hay ms que comparar la meta n 1, referida a


la primera infancia, que est fraseada de manera
diferente en la versin de 1990 (Jomtien) y la versin
2000 (Dakar).5 Son notables las diferencias entre
los conceptos (cuidado y desarrollo vs cuidado y
educacin), las intenciones (expandir vs mejorar
la oferta) o el mbito de accin (en 1990 se haca
hincapi en aquellas basadas en la familia y la
comunidad, lo cual se omiti en el 2000).

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Cobertura, matrcula, retencin, completacin


y aprendizaje son cosas diferentes, es importante
diferenciarlas y ayudar a que la gente entienda esas
diferencias. La cobertura escolar no asegura por s
misma acceso, mucho menos aprendizaje. Una cosa
es que haya una escuela disponible y otra que las

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calidad de la educacin se mide por el indicador


supervivencia al cuarto grado, lo que constituye un
retroceso respecto de lo investigado y avanzado en
este campo en las ltimas dcadas.

familias puedan acceder efectivamente a ella, no solo


en trminos de distancia fsica sino de costos. No
olvidemos que en la mayora de los pases de esta
regin, la educacin pblica dej de ser gratuita.7
Cierto que ltimamente se estn haciendo esfuerzos en
algunos pases por eliminar la llamada autogestin y
las cuotas voluntarias que se ven forzadas a pagar las
familias pobres, recuperndose as la gratuidad que es
consustancial al derecho a la educacin.

Volviendo al contexto latinoamericano, es cierto


que esta regin destaca por su alta cobertura y alta
matrcula escolar en comparacin con otras regiones
en desarrollo, pero tambin destaca por sus altos
ndices de desercin y de repeticin escolar, y sus bajos
resultados escolares, no slo en la escuela pblica
sino tambin en la privada, aunque acentuados en la
pblica. En otras palabras, hemos avanzado mucho
en la universalizacin del acceso a la escuela pero
no en la universalizacin del aprendizaje, que es lo
que realmente importa y lo ms difcil, pues exige
esfuerzos mayores y ms complejos que construir
escuelas y crear nuevas plazas docentes. Universalizar
el aprendizaje ( y esto es aplicable, cmo no, a todas
las regiones del mundo) implica ir ms all de la
poltica educativa entendida de manera estrecha y
sectorial, pues asegurar las condiciones indispensables
para aprender incluye asegurar la subsistencia de
la familia, trabajo, vivienda digna, alimentacin,
nutricin, salud, tiempo libre, etc.

Por otra parte, se puede asistir a la escuela y hasta


completar un ciclo de enseanza, y no aprender o
aprender muy poco. De hecho, hay personas que salen
de la escuela y hasta del colegio sin haber aprendido
a leer y escribir comprensivamente y, lo que es peor,
sin haber desarrollado la necesidad y el gusto por
la lectura y la escritura. O bien se puede aprender,
pero sin inters, con miedo, sintindose maltratado y
humillado, y sin que exista conexin entre eso que se
aprende en el aula de clase y lo que ocurre en la vida
cotidiana de las personas. Todos estos aspectos hacen
a la mala calidad de la educacin.
El objetivo de la educacin es el aprendizaje. No
obstante, los esfuerzos a nivel mundial y todava
en muchos pases de Amrica Latina y el Caribe
continan centrados en la cobertura y la matrcula,
la infraestructura y el presupuesto, postergndose
siempre los aspectos centrales de la educacin,
los que tienen que ver propiamente con la
enseanza y el aprendizaje, como son el currculo
y la pedagoga. Incluso, a nivel internacional, el
trmino universalizacin (de la educacin inicial,
primaria, secundaria, etc.) se viene entendiendo
como universalizacin de la matrcula. Al mismo
tiempo, han venido desdibujndose la calidad y
el aprendizaje en las iniciativas mundiales para la
educacin. De hecho, calidad y aprendizaje estn
ausentes de la meta de educacin de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio. Asimismo, el aprendizaje
desapareci como mencin explcita en las metas
de la EPT formuladas en Dakar (2000), mientras
que estaba presente una dcada antes, en las metas
formuladas en Jomtien (1990): Mejoramiento de
los resultados del aprendizaje de modo que un
porcentaje convenido de una muestra de edad
determinada (por ejemplo, 80% de los mayores de
14 aos) alcance o sobrepase un nivel dado de logros
de aprendizaje considerados necesarios (Meta 3).
Por ltimo, en el ndice de Desarrollo de la EPT, la

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Podra profundizar sobre esta distincin que hace


entre aprendizaje y rendimiento escolar?
El aprendizaje se da dentro y fuera del sistema escolar,
y dentro de ste lo que se aprende no se limita al
currculo prescrito; el llamado currculo oculto, lo que
se aprende informalmente de las relaciones y prcticas
que se dan dentro de toda institucin educativa, puede
llegar a ser ms importante y determinante que lo que
se aprende formalmente en el aula de clase y en el texto
escolar. Sacar buena nota en la prueba o en la tarea
escolar no necesariamente indica que se aprendi y que
se sabe; puede indicar simplemente que se memoriz,
sin entender, o que se hizo trampa, copiando o
acudiendo a la ayuda de otros. No todo aprendizaje
puede evaluarse con pruebas; hay aprendizajes
importantes que slo pueden mostrarse o que se
muestran mejor en la aplicacin del conocimiento en
la comprensin y resolucin de problemas, abstractos
o prcticos, de la vida real. Sabemos, por otra parte,
que hay diferencias importantes entre las personas en
cuanto a ritmos, estilos y estrategias para aprender y
que, por ende, los enfoques y los instrumentos iguales
para todos no se ajustan a estas diferencias.

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de ejemplos (entre muchos que podran darse), la


afirmacin comn de que la crisis de la educacin
se debe principalmente a los docentes, de que la
calidad de la educacin depende de los docentes
o de que todo se resuelve con ms formacin/
capacitacin, eluden o ignoran el hecho de que la
crisis de la educacin es responsabilidad de todos:
Estados y sociedades, organismos nacionales e
internacionales, que los docentes son un factor clave,
pero no el nico, de la calidad de la educacin, y que
el problema no se resuelve con ms de lo mismo, sino
con cambios profundos en modos tradicionales de
pensar y hacer formacin y capacitacin docente.

Por todo ello, cabe volver a preguntarse: cules


son los resultados esperados de una evaluacin
de aprendizajes? Que los alumnos saquen buenas
calificaciones, aprueben las pruebas, pasen el ao?
Que la escuela y el sistema escolar salgan bien parados
en las evaluaciones nacionales e internacionales de
rendimiento escolar? Qu los pases se ubiquen
mejor en los rnkings internacionales en los que se
comparan con los pases ms desarrollados? Este
enfoque, predominante, implica aceptar como vlido
el currculo prescrito, sin cuestionarlo, tomando
como parmetro de cumplimiento su aplicacin por
parte de los docentes y su asimilacin por parte de
los alumnos. Implica asimismo trabajar en funcin
de la prueba y de los resultados, tanto las instituciones
educativas como los pases, con la mira en los
indicadores cuantitativos y en los rnkings.

Cules son, en su opinin, los factores a los que


debemos prestar atencin para garantizar que una
transicin exitosa entre el hogar o la calle y el inicio de
la escolaridad?

Prefiero por mi parte creer que los resultados esperados


tienen que ver, en primer lugar, con la satisfaccin
de los alumnos y de las familias, con la valoracin
del esfuerzo, con la atencin debida al proceso y no
slo al resultado a secas, con el cumplimiento pleno
del derecho a la educacin, que implica el derecho
a iguales oportunidades de aprendizaje para todos,
el derecho a aprender y a aprender a aprender, con
inters y con gusto, sin maltrato, con afecto, en los
tiempos, lenguas y modos requeridos en cada caso.

Lo primero es percibir que se trata efectivamente de


un trnsito, de una situacin nueva, de un cambio
muchas veces y en muchos sentidos drstico, que
deben reconocer y con el que deben aprender a lidiar
todos, en primer lugar los padres y docentes, no slo
los nios. La colaboracin entre familia y escuela, en
funcin de las necesidades de los nios, es aqu ms
esencial que nunca.
No todos los padres de familia estn conscientes de
lo que implica este trnsito, pero todo docente debe
estarlo y ser preparado para entenderlo y enfrentarlo
con los nios, y para explicrselo a los padres.
Nociones como las de segundo hogar o segunda
madre atribuidos a la institucin educativa y a
quien ejerce la funcin docente, sta ltima atribuida
mayoritariamente a mujeres en el caso de los nios
pequeos, confunden y pueden generar la ilusin
de continuidad donde en verdad hay ruptura. El
apelativo de ta con que los nios llaman a las
docentes en Brasil y en otros pases, como dice Paulo
Freire, crea ambigedades indeseadas en la relacin y
en el rol docente.8

Qu papel tiene la formacin de los docentes en la


mejora de la calidad de la educacin y cules son
los principales desafos de dicha formacin en la
actualidad?
La calidad docente es factor esencial de la calidad
educativa. Pero la calidad docente depende no slo
de la formacin profesional, sino de un conjunto
de factores que hacen al buen docente, incluida su
propia calidad de vida, las condiciones en que realiza
su trabajo, su motivacin para la enseanza y para
el aprendizaje propio, sus cualidades humanas, sus
valores y actitudes en relacin a los dems y a los
alumnos especficamente.

Hogar y escuela (llmese guardera, centro infantil,


preescolar o escuela) constituyen mundos muy
diferentes, uno de ellos desconocido y ajeno para
el nio (y a menudo, tambin para sus padres), lo
que implica reorganizaciones mayores no slo en
la vida del nio sino de toda la familia. La rutina
diaria pasa a estar regida por horarios y normas que

Justamente, algunos de los principales desafos pasan


por revisar y replantear viejos y nuevos equvocos
en torno a los docentes y a la formacin docente
de manera especfica, los cuales han pasado a
internalizarse y generalizarse como sentido comn
de la educacin en la actualidad. Por poner un par

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Foto: Jon Spaull

Prefiero por mi parte creer que los resultados esperados tienen que ver con la satisfaccin de los alumnos y de las familias y con
el cumplimiento pleno del derecho a la educacin, que implica el derecho a iguales oportunidades de aprendizaje para todos.
Rosa Mara Torres

a menudo contraran la naturaleza infantil, incluidos


el permanecer sentado por varias horas, el uso de
uniformes, el acarreo de tiles escolares, el orden,
el aseo, la disciplina, la tarea escolar. La distancia
lingstica entre el hogar y la escuela tiene que ver
no slo con el uso de una lengua distinta, en el caso
de muchos nios indgenas o migrantes, sino con
el uso de cdigos y normas diferentes dentro de la
misma lengua: el cdigo coloquial, informal, propio
de las interacciones familiares, y el cdigo formal (la
norma culta) enseado y cultivado por la escuela.

infantil o la escuela pueden constituir no un espacio


de opresin sino de liberacin, sobre todo si en ste
encuentra efectivamente lo que le falta en el hogar:
un espacio de mnimo bienestar, de contencin,
juego, descubrimiento, aprendizaje, socializacin,
autoestima. El potencial efecto liberador del trnsito
familia-escuela puede ignorarse cuando los estudios
sobre el tema y que sirven como referente - como es
muchas veces el caso - provienen de pases del Norte,
en los que las condiciones y los estndares de vida de
la mayora de nios corresponde a los de las minoras
en nuestros pases.

Es preciso tener en cuenta que, en el trnsito, no slo


ni en todos los casos hay prdidas. Especialmente para
muchos nios y nias cuyas condiciones familiares y
de vida estn marcadas por la extrema pobreza, la
carencia, el trabajo infantil, el desafecto o el maltrato,
la falta de acceso a servicios bsicos como el agua,
el servicio higinico o la energa elctrica, el centro

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La disyuntiva planteada entre pedir a los nios


que se preparen para la escuela o pedir a la escuela
que se prepare para recibir a los nios, no debera
verse como una disyuntiva, sino como un intento
de acercamiento desde ambos lados. No obstante,
si tenemos que escoger, no dudamos en decir que

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es la escuela, con todos sus recursos institucionales


y profesionales, la que est obligada a adecuarse a
los nios. La escuela no debe contar con que nios
y nias lleguen con alguna experiencia previa y
organizada de socializacin y desarrollo infantil. Debe
contar ms bien con que la norma ser su ausencia, y
dejar de verlo como un dficit. De hecho, la mayora
de nios y nias pobres, especialmente los que viven
en zonas rurales y apartadas, siguen sin tener acceso
a estas oportunidades.

entre los pobres. Aqu tenemos pues un primer plano


del impacto sobre la alfabetizacin infantil, teniendo
en cuenta que el aprendizaje formal de la lectura y la
escritura se realiza por lo general en la escuela.
De ah en adelante, estudios y evaluaciones de
rendimiento escolar no nos indican con claridad
cunta educacin y qu tipo de educacin de los
padres y de la madre especficamente es la que incide
positivamente sobre la alfabetizacin infantil, si se
trata slo de la alfabetizacin (y, en este caso, qu
clase y qu nivel de alfabetizacin), de cierto nmero
de aos de escolaridad, etc. En todo el mundo, un
denominador comn que atraviesa pases y culturas
es la motivacin de las mujeres pobres a alfabetizarse
para ayudar a los hijos en las tareas escolares y, en
general, para aproximarse y sentirse ms seguras en
su relacin con la escuela. A menudo, los niveles
de alfabetizacin logrados por estas mujeres no
alcanzan para esta ayuda efectiva a los hijos y para
una relacin ms igualitaria con la cultura escolar; no
obstante, el hecho de intentarlo, abrindose a nuevas
posibilidades de aprendizaje y crecimiento personal,
las posiciona de hecho de manera diferente no slo
frente a la escuela sino al esposo y a los hijos.

Facilitar la transicin de los nios implica entre


otros acortar las distancias fsicas entre el hogar y
la escuela, racionalizando la zonificacin territorial,
mejorando los caminos, asegurando transporte donde
sea necesario; horarios y normas ms flexibles, ms
adecuados a las necesidades de los nios y menos
a los de los adultos (padres y docentes); apertura a
la posibilidad de que padres y madres se acerquen
sin miedo a la escuela, participen en ella de diversas
maneras, comprendan mejor la cultura escolar y a
su vez ayuden a la escuela a comprender mejor a
sus hijos y a ellos mismos. Siendo la iniciacin en la
cultura escrita un aspecto fundamental de la transicin
hogar-escuela, y siendo el aprendizaje de la lectura y la
escritura un factor clave del xito o el fracaso escolar,
tal y como ambos son definidos tradicionalmente
por la escuela, facilitar dicho trnsito implica dar
importancia central a este campo, desde una visin
renovada, que deje definitivamente atrs la ideologa
de que la letra con sangre entra y se esmere por
hacer de la alfabetizacin inicial una fuente de gozo
antes que de padecimiento para los nios.

Al hablar del impacto de la alfabetizacin adulta sobre


la alfabetizacin infantil, en todo caso, es indispensable
definir qu se est entendiendo por alfabetizacin
en ambos casos. Un corto programa, de unas cuantas
semanas, no deja instalada la capacidad para leer
y escribir con fluidez y de manera autnoma. An
as, por dbil que sea el nivel de alfabetizacin
alcanzado, el impacto ms visible e importante
suele verse reflejado en la dignidad y la autoestima.
Aunque es difcil medirlo y probarlo, ambas tienen,
definitivamente, impactos positivos sobre las
personas y sobre quienes las rodean, especialmente
en el mbito familiar. Est claro, eso s, a partir de la
investigacin disponible, que los nios y nias que
crecen en el seno de familias que no slo saben leer
y escribir sino que usan regularmente la lectura y la
escritura, parten de una enorme ventaja al momento
de iniciar su escolaridad, pues han desarrollado un
conocimiento y una reflexin sobre la lengua escrita
muy superiores a los que pueden desarrollar los nios
y nias que carecen de este contexto letrado. En otras
palabras, no se trata slo de la distincin entre padres
analfabetos o alfabetizados, sino de la exposicin
efectiva a recursos, actos y prcticas de la lectura y la

Qu relacin existe entre la alfabetizacin de los


padres (y, en particular, el de la madre) y la creacin
de condiciones que facilitan el aprendizaje de la lengua
escrita por parte de los nios?
En cuanto a la relacin entre educacin de los padres
y escolarizacin de los hijos, en el Informe 2007 de
la EPT se afirma que los nios cuyas madres carecen
de educacin tienen el doble de posibilidades de
quedarse al margen de la escuela que aquellos con
madres que han recibido educacin y que en Amrica
Latina ese riesgo sera an mayor, dos veces y media.
Muchos estudios han encontrado, en efecto, este
tipo de correlacin, que remite en verdad a una
correlacin entre pobreza y escolarizacin, pues las
personas analfabetas son usualmente las ms pobres

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Meta 1 del Marco de Accin Dakar (Dakar, 2000): Expandir y mejorar el cuidado y la educacin integrales de la
primera infancia, especialmente para los nios y nias
ms vulnerables y en desventaja.
(N. de A.: Dados los usuales problemas de traduccin
ingls-espaol, incluimos aqu nuestras propias traducciones de los textos originales en ingls.)
6 El informe Strong Foundations: Early Childhood Care
and Education (ECCE) ha sido traducido al espaol
como Bases Slidas: Atencin y Educacin de la
Primera Infancia (AEPI). Ver http://portal.unesco.org/
education/es/
7 Vase Katarina Tomasevski: The State of the Right to
Education Worldwide. Free or fee: 2006 Global Report.
http://www.katarinatomasevski.com/images/Global_
Report.pdf
8 Paulo Freire (1997): Profesora s, ta no. Cartas a quien
pretende ensear, Siglo XXI, Mxico.
9 Germn Rama (1991): Qu aprenden y quines aprenden en las escuelas de Uruguay, CEPAL, Montevideo.

escritura en la vida diaria, en la familia, en el barrio,


en la comunidad. En Amrica Latina, los estudios
de Emilia Ferreiro con nios pequeos han arrojado
mucha luz a este respecto y han contribuido a
revolucionar las percepciones y las prcticas en torno
a la adquisicin de la lengua escrita en la primera
infancia y en el medio escolar.
Sabemos tambin que no todo depende de la
educacin. Pesan mucho la actitud y las expectativas
de los padres, y especialmente de las madres, en
torno al estudio, los hijos y su futuro. As lo mostr
una evaluacin de la educacin bsica en Uruguay
realizada a inicios de la dcada de 1990, pionera en
muchos sentidos en la regin. Detrs de muchos de
los mejores estudiantes, aquellos que haban logrado
superar el crculo vicioso pobreza-bajo rendimiento
escolar (llamados, por ello, mutantes), estaban
madres que crean en sus hijos, tenan grandes
expectativas y les alentaban a perseverar en el estudio,
actitudes todas ellas no necesariamente relacionadas
con el grado de escolaridad.9
En todo caso, lo que el cmulo de programas, estudios
y evaluaciones viene dejando claro es la vinculacin
estrecha entre desarrollo infantil y educacin de
adultos, entre la educacin de los nios y la de
sus padres. Ambas se complementan y necesitan
mutuamente. Slo la miopa economicista puede
ver educacin infantil y educacin de adultos como
opciones de polticas, como lo ha venido por
dcadas sosteniendo y recomendando a nuestros
pases el Banco Mundial.

Notas
1 www.fronesis.org
2 El IDE incluye cuatro de las seis metas de EPT: educacin primaria universal, alfabetizacin de adultos,
equidad de gnero y calidad de la educacin.
3 Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU: www.
un.org/spanish/millenniumgoals/index.html
4 Esta ltima fue la entonces llamada educacin fundamental, aquella clase de educacin que se propone
ayudar a nios y a adultos que carecen de las ventajas de
la educacin formal.
5 Meta 1 de la Declaracin Mundial sobre Educacin para
Todos (Jomtien, 1990): Expansin de las actividades de
cuidado y desarrollo de la primera infancia, incluyendo
intervenciones de la familia y la comunidad, especialmente para los nios y nias pobres, en desventaja y
discapacitados.

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