Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Cavfruto 1
Actos del habla
introducimos algunas nociones elementa-
el examen de la ficcién en
, se presenta la distincién
ido proposicional mediante la glosa de
algunas ideas de John Austin. En la segunda
Grice, su concepcién intencionalista de los
nocién de implicatura conversacional. En
concepcién griceana con una
significacién, presentando paraello!
sobre el acto de aseverar,
ideas de Williamson (1996/2000)
LiL. La pistincIOn ENTRE FUERZA Y CONTENIDO EN AUSTIN
Un lenguaje es en parte una hetramicnta para la re ion de
Ja realidad extralingiiistica. Supongamos que, en respui
ta ‘zc6mo puedo hacerme con un ejemplar del Tiactasu:? el biblioteca
rio onc la oracién (1):‘Wirrgenstein) y a un momento de tiempo en el Futuro, y significando
una relacién que puede darse entre cosas de ese tipo (adguivir una copia
evn libro). Como resultado de estos actos de referencia y significacién,
uuacion 0 estado de cosas que bien podria ser un
4s no se da realmente. En el primer caso, se ha dicho
algo verdadero, en el segundo, se ha dicho algo falso. ‘Todos estos son
aspectos semiinticos de la proferencia (1) que ponen de relieve el carc-
ter represcntativo del lenguaje. Son aspectos semanticos por cuanto el
ificado de una proferencia es aquello que un hablante competente
lenguaje debe conocer para entenderla;y un hablante competente del
lenguaje debe de algtin modo conocer todos sos rasgos para entender (1).
‘A maneta de conveniente sustantivacién, diremos que (1) expresa una
proposicién (que propone o representa una situacién posible); aspectos
tales como la referencia a entidades como bibliotecas o libros, o la sig-
nificacién de propiedades o relaciones entte ellas son elementos consti-
tutivos de la expresién de proposiciones.
Siguiendo a Austin (1962) (ef. Wis
remos de identificar un elemé
de este potencial represen
él; un aspecto prdetico. Qui
desapercibido, 0 al menos hab
la atencién de los estudiosos del lenguaje antes de Witigenstein y
Austin, Sin emb: tata de un aspecto de lo que significamos al
usar expresiones ricas tan importante como el representativo,
Ys como creia Austin, distinto de éste, irreductible a éte. Identificatlo
seré fundamental para desarrollar la teoria de la ficcién que se propo-
ne aqui.
Que (1) expresa una proposicién (que representa una situacién que
pucde o no darse realmente) est ligado a que califiquemos la proferen-
cia de verdadera o falsa, scgiin se dé
presentada (que la biblioteca en cuestién adquiera en algiin momento
rgenstein, 1958, § 23), trata-
hhace que la proferencia sea verdadera, y cuyo incumplimiento hace que
sea falsa, Pot consiguiente, no hacemos mas que repetir en otros tértni-
nos lo que ya hemos dicho més arriba diciendo que cl carécter represen
22
tativo del significado lingiistco reside en que proferencias como la
efectuada con (1) significan con:
aque la representacién no agota el . es que hay
proferencias de las que ni siquiera encontramos nacural decir que son
vverdaderas o falsas. Llamemos ‘proferencias enunciativas’ (constative ut-
serances) a aquellas que, como la efectuada con (1), resulta natural cla-
sificar como yerdaderas o falsas. Austin nos hace notar que hay ottas
proferencias que no encontramos natural clasificar en estos tétminos.
Entre ellas:‘prometo que traeré el libro mafiana' ‘declaro al acusado
culpable (dicho por el juez al final de u
en el curso de una voracién), 0 ‘sh (dicho en el curso de una
ceremonia nupcial). Si no es apropiado clasificar estas proferencias como
verdaderas ofalsas, podrfamos razonar, mal pueden significar condicio-
nes de verdad; sin embargo, poseen significado; su significado lingiis-
tico, pues, no puede consistir en la expresién de una proposicién —una
condicién de verdad, segtin se ha dicho en el patrafo anterior— sino en
alguna otra cosa. Austin denomina ‘proferencias actuativas’(performa-
tive utterances) a aquéllas que no clasificamos como verdaderas o falas,
y, como alternativa a concebir sus significados en érminos de propos
enfatizado emblematicamente en
Ia obra de Alfred Tarski (1983):
(V) Sees verdadera sy sélo si p
Si en lugar de‘S’ ponemos una expresién con la que nos referimos
‘2. una proferencia enunciativa, y en lugar de ‘p’ una oracién del lengua-
je usado por el teérico para enunciar ls condiciones de verdad de pro-
ferencias tales (el «metalenguaje», como se suele decit) si
efectos pertinentes con $, el
due caracteriza de manera adecuada las condiciones que a la vez bastan,
y se requieren para la verdad de S,
Cuando decimos q si p (‘ests aurorizado a vorar en las elecciones
espatiolas si eres argentino mayor de 18 afios con doble nacionalidad.
argentino-espafola), el antecedente del condicional, p, cnuncia una
condicién suficiente para que se dé lo que q enuncia; basta que se dé lo
que p enuncia, para que se dé lo que g enuncia (aunque puede darse
Jo que g enuncia también sin que se dé lo que p enuncia). Cuando de-
cimos q sélo sp (estés autorizado a votar en las elecciones espasiolas sélo
si eres mayor de 18 aos), el antecedente del condicional p enuncia una
condicién necesaria para que se dé lo que q enunca: si no se da lo que p
enuncia, no se dalo que q enuncia (aunque puede darse lo que p enun-
. Su deseo es que «mi boca, antes que la deshiciera un balazo,
ta gritar ese nombre de modo que lo oyeran en Alemania». La
solucién que encuentra se resume aqui:
‘do: he comunicado a Berlin el secre-
la ciudad que deben atacat. Ayer la bombardearon:; lo
Jef en los mismos periddicos que propusieron a Inglaterra el en
de que el sabio sinélogo Stephen Albert muriera asesinado por un
desconocido, Yu Tsun. Fl Jefe ha descifrado ese enigma, Sabe que mi
problema era indica (a través del estrépito de Ia guerra) la ciudad
‘que se llama Albert y que no hallé otro medio que matar a una per-
sona de ese nombre.
.
En os capitulos siguientes consideraremos la fcciones ala luz de
fa teoria de los actos del habla, y examinaremos, entre otras, lac
45Cartruto 2
El discurso de la ficcién y los actos del habla
En el sentido relevante, fccién y literatura no coinciden; hay fic
enel sentido relevante, puede haber tanto ficcién como no-ficcién, con
ysinfalsedad, con y sin uso literal del lenguaje. Elobjetivo de Seasle (1979)
én su influyente articulo es analiear lecién
en la primera seccién en sus ineas principales la teorla de Searle, que se
presupone en algunas de las discusiones posteriors. Indicaremos algu-
nas objeciones, que nos llevarin a introducir en Ia se
1adas, pero alternativas debidas a Kendall Walton (1990)
rie (1990)
2.1. La Taoria DE LA FIOCION DE SEARLE
‘La teoria de Searle pretende acomodar estos dos hechos, (1) que ls
palabras y otros elementos de una historia Fieticia tienen sus significa-
dos usuales, mientras que, (2) las normas vinculadas a esas palabras y
elementos que determinan sus significados no son satisfechas,
Que (1) y (2) son verdaderas lo justifca Searle con un ejemplo.
‘Tomemos la frase inicial de «Continuidad de los parques», de Cortézar
(CB), que citamos integramente en la introduccién «Fabia empezado
7a leer la novela unos dias antes» (1) se justific
‘eados de las palabras y elementos de CP no di
de una biografia, hecha con pretensiones de hi
to en la prime-
los indicadotes emporales en los verbos, o ls descripcio-
nes ‘el mayordomo’, ‘el purl’ ete,
Lateoria dela aseveracin de Searle difiee algo de la que presenta-
mos en el tema precedente; segin su teoria, las normas que definen el
acto de aseverar son las siguientes:
juien hace una aseveracién se compromete con la yer-
dad de la proposicién expresada.
2. Preparatoria: el hablante debe ser capaz. de dar datos 0 razones a
favor de la verdad de la proposicién expresada,
3. La proposicién expresada no debe ser obvi
tanto para el hablante como para su aude
jente verdadera
en el contexto de
el hablante se compromete a creet la verdad dela
proposicién expresada,
in de Searle podemos resumitla en los siguientes
(1) Elautor de una obra de fiecién finge (no engafiosamente) lle-
vat a cabo una setie de actos del habla, normalmente de la