Reglamento de Caza: Licencias y Terrenos
Reglamento de Caza: Licencias y Terrenos
DEROGADO
En los terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial se dar a conocer materialmente tal
condicin por medio de carteles indicadores cuyos modelos sern establecidos oficialmente por
el Servicio. Estos carteles debern estar colocados de forma tal que un observador situado en uno
de ellos tenga al alcance de su vista a los dos ms inmediatos, sin que la separacin entre carteles
contiguos exceda de cien metros. Cuando medien circunstancias topogrficas u orogrficas
especiales, el Servicio, a peticin de parte interesada, podr autorizar la colocacin de carteles
cuya separacin entre s no se ajuste a lo anteriormente dispuesto, siempre y cuando tal
alteracin no sea contraria a la correcta sealizacin de los terrenos y la distancia entre carteles
contiguos no exceda de doscientos metros.
b.
En las Zonas de Seguridad no ser necesaria, con carcter general, la sealizacin obligatoria
prevista en el apartado anterior, salvo en los casos que expresamente lo ordene el presente
Reglamento o en que por circunstancias de especial peligrosidad lo impongan, para
determinados lugares, el Gobernador Civil de la provincia o el Servicio.
5. Para cazar en las vas pecuarias, en las zonas de servidumbre de las vas frreas, as como en los
cauces, mrgenes y zonas de servidumbre de los ros, arroyos y canales que atraviesen o limiten terrenos
sometidos a rgimen cinegtico especial, ser preciso contar con una autorizacin expresa expedida por el
Servicio a peticin de los titulares interesados.
Artculo 11. DE LA CAZA EN LOS PARQUES NACIONALES.
1. El ejercicio de la caza en los Parques Nacionales, en aquellos casos en que se autorice, deber ser
objeto de un Plan de Aprovechamiento cinegtico que formular el Servicio.
2. En el Plan de Aprovechamiento cinegtico se sealarn las pocas hbiles de caza, formas de cazar,
nmero mximo de ejemplares de cada especie que se podrn cazar en cada campaa, armas autorizadas,
clases de permisos, importe de los mismos, prohibiciones aplicables y cuanto sirva para la ms correcta
aplicacin del Plan.
3. El Plan antes de ser aplicado tendr que ser aprobado por la Direccin General de Montes, Caza y
Pesca Fluvial, la cual podr recabar parecer del Patronato del Parque de que se trate y, si lo estima
oportuno, el del Consejo de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales.
4. En todo caso, cualquier actividad de caza realizada en un Parque Nacional deber ajustarse tambin a
las previsiones que reglamenten el uso de dicho Parque.
Artculo 12. DE LOS REFUGIOS DE CAZA.
1. Por Decreto aprobado a propuesta del Ministerio de Agricultura, el Gobierno podr establecer Refugios
Nacionales de Caza cuando por razones biolgicas, cientficas o educativas sea preciso asegurar la
conservacin de determinadas especies de la fauna cinegtica.
2. Los estudios previos en relacin con el establecimiento de los Refugios Nacionales de Caza se llevarn
a cabo por el Servicio, el cual elevar la correspondiente propuesta a la Direccin General de Montes,
Caza y Pesca Fluvial. La administracin de los Refugios Nacionales de Caza quedar al cuidado del
Servicio.
3. Las Entidades privadas cuyos fines sean culturales o cientficos y las de Derecho pblico podrn
promover el establecimiento de Refugios de Caza. En este caso el propietario o propietarios de los
terrenos afectados, conjuntamente con la Entidad patrocinadora, formularn su peticin, acompaada de
una Memoria redactada por la citada Entidad en que se expongan las circunstancias que hacen
aconsejable la creacin del Refugio y las finalidades perseguidas.
4. La documentacin aludida en el apartado anterior ser presentada en la Jefatura del Servicio de la
provincia afectada y si fueran varias, en aquella en que el Refugio ocupe mayor superficie. El expediente,
debidamente informado se elevar a la Jefatura Nacional del Servicio, la cual deber formular la oportuna
propuesta a la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial para que sta resuelva en
consecuencia.
7. En toda clase de Refugios de Caza estar prohibido permanentemente el ejercicio de la caza. No
obstante cuando existan razones de orden biolgico, tcnico o cientfico, que aconsejen la captura o
reduccin de determinados ejemplares, el Servicio podr conceder la oportuna autorizacin y fijar las
condiciones aplicables en cada caso.
Artculo 13. DE LAS RESERVAS NACIONALES DE CAZA.
En aquellas comarcas cuyas especiales caractersticas de orden fsico y biolgico permitan la constitucin
de ncleos de excepcionales posibilidades cinegticas podrn establecerse Reservas Nacionales de Caza,
que, en todo caso, debern constituirse por Ley. En dichas Reservas Nacionales corresponde al Ministerio
de Agricultura, a travs de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial y del Servicio afecto a
la misma, la proteccin, conservacin y fomento de las especies, as como la administracin de su
aprovechamiento.
Artculo 14. DE LAS ZONAS DE SEGURIDAD.
1. Son Zonas de Seguridad, aquellas en las cuales deben adoptarse medidas precautorias especiales
encaminadas a garantizar la adecuada proteccin de las personas y de sus bienes.
2. Se considerarn Zonas de Seguridad:
a.
b.
c.
d.
e.
f.
g.
las villas, edificios habitables aislados, jardines y parques destinados al uso pblico;
h.
i.
los dems lugares que sean declarados como tales en razn a lo previsto en el nmero anterior.
a.
b.
En el supuesto que trata el apartado f los lmites de las Zonas de Seguridad sern los que
alcancen las ltimas edificaciones o instalaciones habitables, ampliados en una faja de cien
metros en todas las direcciones.
c.
Para el caso del apartado g, los lmites de las Zonas de Seguridad sern los de las villas,
edificios, jardines y parques, ampliados en una faja de cincuenta metros en todas direcciones.
3.
d.
Los recintos deportivos a que se refiere el apartado h sern considerados como Zonas de
Seguridad hasta donde alcancen sus instalaciones si stas se encuentran dentro de terreno
cercado con materiales o setos de cualquier clase.
e.
f.
La resolucin del Servicio a que se refiere el apartado anterior ser publicada en el Boletn
Oficial del Estado y en los de las provincias afectadas, sin perjuicio de sealizar tan
profusamente como sea necesario la Zona de Seguridad delimitada. Esta sealizacin y su
conservacin sern de cuenta y cargo de la Delegacin Nacional de Deportes de la Federacin
Nacional Deportiva que corresponda, o de las Entidades privadas o pblicas que utilicen con
fines deportivos el terreno delimitado, segn decida aquella Delegacin de acuerdo con las
condiciones que concurran en cada caso.
4. Para mayor efectividad de lo previsto en el artculo 14.2.i, cualquier Entidad de carcter pblico podr
solicitar, fundadamente, del Servicio, la declaracin de Zona de Seguridad de un determinado lugar,
cuyos lmites se detallarn con toda precisin, acompaando un croquis o plano de los mismos, si se
considera necesario. El citado Servicio en su resolucin, si es afirmativa, decidir los lmites definitivos
de la Zona y la sealizacin de que debe ser objeto. Esta resolucin se publicar de la misma forma que la
sealada en el nmero 3.f, de este mismo artculo y podr ser recurrida en alzada ante la Direccin
General de Montes, Caza y Pesca Fluvial.
5. Cuando la aplicacin del supuesto contemplado en el artculo 14.2.i, se haga de oficio, la declaracin
de Zona de Seguridad corresponder a la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, odo el
Servicio y las Entidades y propietarios afectados.
6. Cuando existan razones especiales que as lo aconsejen, el Gobernador Civil de la provincia podr
requerir el establecimiento de nuevas Zonas de Seguridad y tambin modificar, odo el Servicio, los
lmites establecidos en los apartados anteriores.
Artculo 15. Del uso de armas de caza en las Zonas de Seguridad.
1. En relacin con las Zonas de Seguridad, el uso de armas de caza se atendr a las prohibiciones o
condiciones que para cada caso se especifican en los siguientes apartados. No obstante, y con carcter
general, se prohbe disparar en direccin a estas zonas siempre que el cazador no se encuentre separado
de ellas por una distancia mayor de la que pueda alcanzar el proyectil o que la configuracin del terreno
intermedio sea de tal manera que resulte imposible batir la Zona de Seguridad.
a.
b.
c.
Ncleos urbanos y rurales, zonas habitadas, villas, jardines, parques destinados al uso pblico y
recintos deportivos.
Se prohbe el uso de armas de caza dentro de la Zona de Seguridad, salvo en los recintos donde
el uso de las mismas, con fines deportivos distintos de la caza, haya sido autorizado por
Autoridades competentes.
d.
atraviesen o linden terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial no se podr cazar en ellas,
excepcin hecha del caso en que los titulares de tales terrenos hagan uso de lo dispuesto en el
artculo 10.5 del presente Reglamento.
2. En todo caso queda prohibido disparar en direccin a los lugares en que se encuentren rebaos, hatos,
recuas o cualquier otra concentracin de ganado, bien se halle pastando o siendo conducido, salvo que se
haga a distancia superior a la del alcance del proyectil.
TEMA 3. TERRENOS SOMETIDOS A RGIMEN DE CAZA CONTROLADA. COTOS DE
CAZA. TERRENOS CERCADOS. PROTECCIN DE LOS CULTIVOS.
DE LOS TERRENOS SOMETIDOS A RGIMEN DE CAZA CONTROLADA.
1. En los terrenos de aprovechamiento cinegtico comn y por razones de proteccin, conservacin,
fomento y ordenado aprovechamiento de su riqueza cinegtica, se podrn delimitar zonas sometidas a
rgimen de caza controlada, concedindose preferencia a los terrenos que, estando sometidos a rgimen
cinegtico especial, deban pasar a ser de aprovechamiento cinegtico comn.
2.
a.
Corresponde a la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta del Servicio,
determinar los terrenos que han de quedar adscritos al rgimen de caza controlada.
.
5. La Sociedad de Cazadores Colaboradora a que se refiere el apartado anterior ser designada por
concurso pblico entre las que ostenten este ttulo, sin perjuicio de que el concurso pueda declararse
desierto si as se estimase conveniente. El concurso pblico, cuya resolucin compete al Servicio, se
regir por un pliego de condiciones en el que se contendrn las de carcter jurdico, administrativo,
cinegtico y econmico, que se entiendan adecuadas al caso, debiendo figurar explcitamente las
siguientes:
a.
Que el plazo de adjudicacin no ser inferior a seis aos, si se trata de caza menor, y a nueve, si
de caza mayor.
b.
c.
Que ser preciso depositar una fianza para responder al cumplimiento de las condiciones del
pliego.
d.
Que los gastos de sealizacin de los terrenos y los de mantenimiento del personal de guardera
sern de cuenta y cargo de la Sociedad adjudicataria.
e.
6. Los titulares de derechos sobre terrenos sometidos a rgimen de caza controlada y, en su caso, los
titulares de terrenos incluidos en el coto local establecido en el trmino o trminos municipales sobre los
que tales terrenos se extiendan, podrn formar parte de las Sociedades Colaboradoras adjudicatarias,
abonando una cuota no superior al 75 % de la estatuida para los restantes socios.
7. Si en los terrenos de caza controlada el Servicio se ocupa directamente del aprovechamiento, los
permisos que otorgue para el ejercicio de la caza se concedern con carcter preferente a los cazadores
locales y provinciales, reservndose siempre un nmero no inferior a la cuarta parte del total para
cazadores nacionales o extranjeros residentes. La entrega de los permisos a los peticionarios se har de
acuerdo con las normas fijadas por el propio Servicio, y el importe por permiso de los concedidos a los
cazadores no locales no podr exceder del doble fijado para los locales.
8. Cuando el aprovechamiento cinegtico de un terreno sometido a rgimen de caza controlada haya sido
adjudicado a una Sociedad de Cazadores Colaboradora, los permisos para el ejercicio de la caza sern
otorgados en exclusiva a sus miembros, si bien deber reservarse siempre para cazadores nacionales o
Vencimiento del plazo que figuraba en la resolucin que determin el rgimen de caza
controlada.
b.
c.
d.
Resolucin recada en virtud de propuesta formulada por el Servicio, tanto en relacin con los
terrenos que tenga directamente a su cargo, como en los concedidos a Sociedades de Cazadores
Colaboradoras, basada en razones sociales, agrarias, cinegticas o cualesquiera otras de
suficiente importancia.
La declaracin de coto de caza se efectuar a peticin de los titulares citados en el artculo 6 del
presente Reglamento, o, en su caso, a peticin de las Entidades patrocinadoras citadas en el
artculo 19.1 del mismo. Tal declaracin llevar inherente la reserva del derecho de caza de todas
las especies cinegticas que existan en el coto.
b.
La solicitud de declaracin de coto de caza se presentar en los modelos oficiales que al efecto
se establezcan por el Servicio, en la Jefatura Provincial del mismo que corresponda a la
ubicacin de los terrenos afectados, o en la de la provincia que ocupen mayor extensin si
afectan a varias, la cual la elevar con su informe a la resolucin de la Jefatura Nacional, que
podr recabar, previamente, el informe de los Consejos Locales y Provinciales de Caza
correspondientes. Contra la resolucin del Servicio cabr recurso de alzada ante la Direccin
General de Montes, Caza y Pesca Fluvial.
10.
a.
Cuando de las inspecciones practicadas por el Servicio en los cotos de caza se desprenda que
stos no cumplen su finalidad de proteccin, fomento y ordenado aprovechamiento, incoar el
oportuno expediente, que, con audiencia de los interesados e informe de los Consejos Locales y
Provinciales de Caza correspondientes, elevar, con el suyo propio, a la Direccin General de
Montes, Caza y Pesca Fluvial, la cual podr anular la declaracin que autorizaba la creacin del
coto, todo ello sin perjuicio de las sanciones que pudieran aplicarse a los responsables de las
contravenciones que se hayan podido producir.
b.
Se incoar anlogo expediente cuando los cerramientos a que se refiere el nmero anterior no
cumplan con las condiciones tcnicas que hayan sido prescritas por el Servicio.
11. Quedan prohibidos y, por consiguiente, sern nulos, los contratos de subarriendo del aprovechamiento
cinegtico de los cotos de caza. Asimismo, ser nula la cesin a ttulo oneroso o gratuito de los contratos
de arrendamiento celebrados al amparo de la Ley de Caza o cualquier otra figura jurdica que pretenda
alcanzar las finalidades prohibidas en el presente nmero.
Artculo 18. De los cotos privados de caza.
1. Los propietarios y titulares citados en el artculo 6 del presente Reglamento podrn constituir cotos
privados de caza, previa incoacin y resolucin favorable del expediente a que se refiere el artculo 17.3
del mismo. A la solicitud, presentada en la Jefatura Provincial del Servicio, deber acompaarse, en
modelo oficial, una declaracin del titular, haciendo constar su derecho al disfrute cinegtico, con
expresin del nombre de la finca, sus linderos, cabida real y especies cinegticas, objeto principal del
aprovechamiento.
2. Los terrenos integrados en estos cotos podrn pertenecer a uno o varios propietarios o titulares que se
hayan asociado voluntariamente con esta finalidad, siempre que sean colindantes. Cuando participen en el
acuerdo titulares distintos de los dueos, habrn de contar con la autorizacin escrita de los mismos.
3. Tratndose de fincas cuya propiedad corresponda proindiviso a varios dueos, ser preciso, para
constituir un coto privado o integrarse en l, que concurra la mayora establecida en el artculo 398 del
Cdigo Civil.
4. Cuando el Estado, las Entidades Locales u otras de derecho pblico constituyan sobre terrenos de su
propiedad cotos privados de caza, no podrn formar parte de las Asociaciones a que se refiere el nmero 2
anterior, a no ser que el coto se explote en rgimen de arrendamiento otorgado por subasta pblica.
5. Las superficies mnimas para constituir estos cotos sern, cuando pertenezcan a un solo titular, de 250
hectreas, si el objeto principal del aprovechamiento cinegtico es la caza menor, y de 500 hectreas, si se
trata de caza mayor. Cuando estos cotos estn constituidos por terrenos de varios titulares asociados, en la
forma citada en el nmero 2 del presente artculo, las superficies mnimas sern el doble de las sealadas
anteriormente. En las provincias insulares, siempre que medie peticin de los interesados y concurran
circunstancias cinegticas especiales que lo hagan aconsejable, estas superficies podrn ser reducidas por
el Servicio, hasta en un 50 por 100, y por el Ministro de Agricultura a propuesta de la Direccin General
de Montes, Caza y Pesca Fluvial, cuando la reduccin exceda de este porcentaje.
6. No obstante lo indicado en el apartado anterior, en zonas donde la nica explotacin cinegtica viable
sea la caza menor de pelo, la Jefatura Nacional del Servicio, a peticin de parte, y previo expediente al
que se incorporar, si se estima necesario, el parecer del Consejo Local de Caza, o del Provincial, en su
defecto, podr autorizar la constitucin de cotos privados de un solo propietario o titular cuando la
superficie de la finca sea superior a 20 hectreas.
7.
a.
La superficie mnima para constituir un coto privado para la caza de aves acuticas ser de 100
hectreas, pero en casos excepcionales, tratndose de fincas de un solo propietario, y previa la
incoacin del oportuno expediente, el Servicio oyendo, si lo considera necesario, al Consejo
Local de Caza, o al Provincial, en su defecto, podr reducir esta superficie hasta el lmite
prudencial que se considere adecuado.
b.
Cualquiera que sea la superficie sobre la que se autorice la constitucin de un coto privado de
caza de aves acuticas, ste debe comprender la totalidad de la masa de agua afectada.
8. Los propietarios o titulares de cotos privados de caza podrn solicitar del Ministerio de Agricultura la
agregacin de fincas enclavadas, siempre y cuando la superficie conjunta de los enclavados no exceda del
10 % de la inicialmente acotada. A tal efecto los interesados debern intentar previamente los oportunos
acuerdos con los titulares de las fincas enclavadas.
9. Caso de no obtenerse el acuerdo previo con los propietarios o titulares de los enclavados, podr
incoarse asimismo el expediente de su agregacin ante el Servicio, el cual decidir en cuanto a la
procedencia o no de la integracin. Si la resolucin es favorable a la integracin, el Servicio fijar el
precio y condiciones del aprovechamiento cinegtico, ponindolos en conocimiento de las partes
interesadas, las cuales, en caso de disconformidad, podrn hacer uso del recurso de alzada ante la
Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial. En caso de otorgarse la agregacin forzosa, los
titulares de los enclavados quedarn integrados en la correspondiente asociacin de titulares del coto, con
la consiguiente participacin en las actividades comunes.
10. A los efectos sealados en los dos nmeros anteriores podr tambin otorgarse la condicin de
enclavados a las parcelas cuyo permetro linde en ms de sus tres cuartas partes con el coto.
11. Se exceptan de la consideracin de enclavados a tales efectos, las fincas de un solo titular cuya
superficie sea superior a la mnima exigible para constituir un coto privado.
12. En los cotos privados de un solo titular, el ejercicio del derecho de caza corresponde a ste y a las
personas que autorice por escrito.
13. El aprovechamiento de la caza existente en los montes catalogados pertenecientes a Entidades
Pblicas Locales, constituidos en cotos privados, deber efectuarse de acuerdo con lo dispuesto en las
Leyes de Montes y de Rgimen Local.
14. En los cotos privados integrados por asociacin de titulares de terrenos colindantes, el ejercicio del
derecho de caza, las caractersticas y rgimen orgnico de la asociacin, y, en su caso, la duracin y
peculiaridades del arrendamiento o cesin del aprovechamiento debern ser sometidos al conocimiento y
aprobacin si procede del Servicio.
15. La obligacin de sealizar los terrenos que comprenden los cotos privados corresponde a sus titulares,
que debern hacerlo de acuerdo con las condiciones establecidas en los artculos 10.4.a, y 17.6 del
presente Reglamento.
Artculo 19. De los Cotos locales de Caza.
1. Los Ayuntamientos, Entidades locales menores y las Hermandades Sindicales de Labradores y
Ganaderos podrn patrocinar, dentro de sus respectivos trminos, la constitucin de cotos locales de caza,
representando conjuntamente a los titulares mencionados en el artculo 6 del presente Reglamento, que
accedan voluntariamente a otorgar esta representacin en cuanto se relacione con la aplicacin de los
preceptos contenidos en el presente artculo.
2. La representacin a que se refiere el nmero anterior deber conferirse mediante documento pblico o
privado e implicar la cesin del derecho de caza a favor de las Entidades patrocinadoras, sin perjuicio de
lo que previene el nmero 14.d de este mismo artculo. En el documento de referencia se especificarn los
linderos y cabidas de las fincas afectadas.
3.
a.
Podrn aportar sus terrenos para la constitucin de cotos locales de caza, el Estado, las Entidades
de Derecho pblico y privado y los particulares.
b.
Los montes catalogados como de Utilidad Pblica tambin podrn formar parte, en su totalidad o
parcialmente, de los cotos locales de caza cuando lo autorice la Direccin General de Montes,
Caza y Pesca Fluvial, con la conformidad de la entidad propietaria y sin perjuicio de las
facultades peculiares que sobre esta materia especfica se deriven de las disposiciones
actualmente en vigor.
4. Para obtener la declaracin de coto local de caza ser requisito indispensable que la superficie abarcada
por los terrenos a acotar sea mayor de 500 1.000 hectreas, segn se trate, respectivamente, de caza
menor o mayor, si bien no exceder, incluidos los enclavados, del 75 % de la total del trmino municipal
en que estn ubicados. A tal efecto se considerar esta superficie total segn los datos que obren en el
Instituto Geogrfico y Catastral y las de los terrenos que hayan de formar el coto local segn los datos
que aparezcan en el Servicio del Catastro, debiendo procurar que el coto comprenda fincas o parcelas
completas para facilitar su delimitacin material del modo ms claro posible, llegando, para esta
finalidad, si fuera preciso, al establecimiento de los permetros correspondientes por el propio Servicio.
5. No obstante lo indicado en el nmero anterior, cuando existan causas debidamente justificadas, las
Entidades patrocinadoras podrn solicitar, en peticin razonada, la modificacin de las cifras fijadas como
mnimas para los cotos locales de caza. Tal solicitud ser presentada en la Jefatura Provincial del Servicio,
que recabar el informe de los Consejos Locales y Provinciales de Caza que corresponda, y con el suyo
propio lo elevar a la Jefatura Nacional del citado Servicio, para que sta resuelva el expediente.
6. Podr autorizarse la creacin de cotos locales de caza sobre terrenos integrados en trminos
colindantes, siempre que la superficie aportada a travs de las Entidades patrocinadoras no exceda del 75
% de la del trmino municipal respectivo. Para ello se precisar que la creacin del coto la propongan
conjuntamente las Entidades patrocinadoras afectadas y que en el expediente promovido al efecto hayan
sido odos los Consejos Locales y Provinciales de Caza respectivos.
7. Cuando en un coto local de caza existan terrenos enclavados no sometidos a rgimen cinegtico
especial cuya superficie total no exceda de la cuarta parte de la del coto, la Entidad o Entidades
patrocinadoras podrn solicitar su incorporacin al coto, dirigiendo la oportuna peticin al Servicio, el
cual la dar el mismo trmite que el sealado en el nmero 5 anterior. En el supuesto de que la resolucin
sea favorable a la incorporacin, los titulares de los terrenos afectados participarn de los mismos
derechos y obligaciones que los titulares de los dems terrenos que forman el coto local.
8. La contratacin y adjudicacin del aprovechamiento cinegtico de los terrenos integrantes de un coto
local podr hacerse en su totalidad o dividiendo el coto en varios lotes, cada uno de los cuales debe ser
mayor de 500 hectreas si se trata de caza menor, y de 1.000 hectreas si de caza mayor. En ambos casos
deber formar parte de la mesa de la subasta un representante de la Direccin General de Montes, Caza y
Pesca Fluvial.
9.
a.
b.
Si los terrenos comprendidos en el coto local de caza abarcan varios trminos colindantes, los
actos necesarios para la contratacin y adjudicacin tendrn lugar en la sede de la Entidad que
aporte mayor superficie de terreno.
c.
En todo caso las condiciones tcnicas fijadas por el Servicio, segn las cuales ha de realizarse el
aprovechamiento cinegtico, sern incorporadas al pliego de condiciones respectivo.
10. La duracin de los contratos de arrendamiento del aprovechamiento cinegtico de los cotos locales de
caza no podr ser menor de seis aos si se trata de caza menor, ni de nueve si fuere de caza mayor.
11. El Servicio gozar del derecho de tanteo en la adjudicacin y contratacin de cotos locales de caza,
cualesquiera que sean las Entidades patrocinadoras, con el exclusivo fin de crear cotos sociales de caza,
de acuerdo con lo dispuesto en el artculo 18.4, inciso c, de la Ley de Caza. Esta circunstancia, as como
la prohibicin de iniciar el aprovechamiento cinegtico prevista en el artculo 20.5 de este Reglamento, se
har constar expresamente en los pliegos de condiciones por los que se rija la contratacin y adjudicacin
de los cotos locales.
12. En los cotos locales de caza el ejercicio del derecho a cazar corresponde a los respectivos
adjudicatarios de los aprovechamientos o a las personas que ellos autoricen por escrito.
13. Es obligacin de los adjudicatarios del aprovechamiento cinegtico de un coto local de caza la
sealizacin de ste en las condiciones prescritas en los artculos 10.4 y 17.6 del presente Reglamento.
14.
a.
Del importe total de la renta, o sea del precio de la adjudicacin del aprovechamiento cinegtico
de los cotos locales de caza, se detraer un 10 % que se ingresar en el Servicio, el cual deber
invertirlo, precisamente dentro de los cinco aos naturales siguientes al del que haya tenido lugar
el ingreso, en realizaciones de fomento cinegtico en el propio trmino o trminos municipales
sobre los que est establecido el coto, hacindolo bien por s o bajo su control y direccin
tcnica.
b.
Salvo acuerdo en contrario suscrito por la Entidad o Entidades patrocinadoras y los titulares de
los terrenos incluidos en un coto local de caza, se detraer del importe total de la renta aludida en
el prrafo anterior, otro 10 % para el Ayuntamiento o Ayuntamientos respectivos, ms otro 10 %
para las Hermandades Sindicales Locales de Labradores y Ganaderos, cuyas sumas sern
destinadas, exclusivamente, a atender fines generales de inters agrario local. La participacin de
cada Ayuntamiento o Hermandad Sindical en el 10 % correspondiente, cuando sean varios los
que hayan gestionado la aportacin de terrenos al coto local, lo ser en proporcin a la superficie
de sus respectivas aportaciones.
c.
El acuerdo a que se refiere el prrafo anterior habr de estar suscrito por las partes interesadas
dentro del plazo de tres meses, contados a partir de la fecha de adjudicacin del coto local,
debiendo prestar su conformidad un nmero de titulares del derecho de caza no inferior a la
mitad ms uno y cuyos terrenos cubran al menos la mitad de la superficie del coto.
d.
Hechas las detracciones a que se refieren los apartados a y b anteriores, el resto de la renta se
distribuir entre los titulares del derecho de caza en proporcin a la superficie de las fincas
respectivas integradas en el coto local.
15. Tambin entrarn a participar, con igualdad de derechos en la distribucin a que hace referencia el
apartado d del nmero anterior, los titulares que hubieren ofrecido, en su da, sus terrenos con el fin de
integrarlos en el coto local, aunque stos no hubieran llegado a formar parte del mismo por aplicacin de
lo dispuesto en el artculo 19.4 del presente Reglamento.
16. Si en un terreno que forme parte de un coto local ya establecido, tratase de constituirse un coto
privado de caza, deber notificarse tal propsito en forma escrita y fehaciente a la Entidad o Entidades
patrocinadoras, al menos con un ao de antelacin respecto a la fecha de terminacin de la adjudicacin
del aprovechamiento cinegtico. En caso contrario, no podr ejercitarse este derecho hasta que transcurra
un nuevo turno o perodo de explotacin del coto local.
Artculo 20. De los Cotos sociales de Caza.
1. Se denominan cotos sociales de caza, aquellos cuyo establecimiento responde a la finalidad de
facilitar el ejercicio de la caza en rgimen de igualdad de oportunidades a todos los cazadores que lo
deseen.
2. El establecimiento de los cotos sociales podr llevarse a cabo sobre los siguientes terrenos:
a.
b.
Los que constituyendo o no coto privado de caza, puedan quedar para dicha finalidad a
disposicin del Servicio, bien por ofrecimiento de sus titulares o por contratacin gestionada
directamente por el Servicio. Tratndose de Montes de Utilidad Pblica o de Libre Disposicin,
ser preciso contar, adems de con la previa conformidad de las Corporaciones interesadas, con
la oportuna autorizacin de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial.
c.
Los constituidos en cotos locales de caza sobre los que el Servicio haga uso del derecho de
tanteo, concedido para esta finalidad en el artculo 18.4.c de la Ley de Caza.
3. La adscripcin de terrenos del Estado y sus Organismos autnomos a un coto social de caza deber
acordarse mediante Decreto, a propuesta del Ministro de Agricultura. En el caso de que los terrenos
correspondan al Ministerio de Agricultura, la adscripcin se har por Orden del mismo, a propuesta de la
Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial.
4. El derecho de tanteo a que se refiere el apartado c del nmero 2 anterior podr ser ejercitado por el
Servicio dentro del plazo de treinta das, contados a partir de la fecha de notificacin. A estos efectos las
Entidades patrocinadoras de cotos locales estarn obligadas a enviar por correo certificado al Jefe
nacional del citado Servicio y precisamente dentro de los cinco das siguientes al de la celebracin de la
subasta, copias autorizadas del pliego de condiciones y del acta de adjudicacin provisional.
5. Si se produjera la adjudicacin definitiva del aprovechamiento en los cotos locales de caza, sin que se
hubiera efectuado la notificacin a que se refiere el nmero anterior, dicha adjudicacin ser nula de
pleno derecho. En todo caso estar prohibida la iniciacin del aprovechamiento cinegtico del coto local
Los terrenos cercados, con independencia de su superficie, podrn constituirse en cotos de caza
cuando el Servicio considere que son susceptibles de aprovechamiento cinegtico y su
cerramiento cumpla con las condiciones a que alude el nmero 6 del presente artculo.
b.
Cuando un terreno cercado se constituya en coto de caza, ser asimilado a privado o local, de
acuerdo con la peticin formulada y con lo que resulte vista la personalidad del peticionario o
peticionarios. En la resolucin se deber hacer constar la asimilacin acordada y la clasificacin
del coto, segn su principal aprovechamiento cinegtico, sea la caza menor, la mayor o las aves
acuticas.
5. Los expedientes de declaracin de coto de caza sobre terrenos cercados sern tramitados de
conformidad con lo establecido con carcter general en el artculo 17 del presente Reglamento, as como
con lo complementariamente dispuesto en los artculos 18 y 19, segn proceda.
6. Los cerramientos del permetro exterior de los cotos que se pretendan crear sobre terrenos cercados, as
como los de sus linderos con los posibles enclavados no integrados en el coto, debern cumplir con las
condiciones tcnicas que fije el Servicio.
7. Cuando la caza existente en terrenos cercados no acogidos a otro rgimen cinegtico especial origine
daos en los cultivos del interior del cerramiento o en los de las fincas colindantes, las Jefaturas
Provinciales del Servicio, bien de oficio o a peticin de parte interesada, podrn incoar expediente
encaminado a la adopcin de medidas para reducir o eliminar las especies cinegticas causantes del dao.
En este expediente, cuya resolucin compete a la Jefatura Nacional del mencionado Servicio, sern odos
los propietarios de los terrenos cercados y los de los colindantes.
8. La autoridad y los agentes de la misma relacionados en el artculo 44.1 del presente Reglamento podrn
penetrar en los terrenos rurales cercados para vigilar el cumplimiento de cuanto en relacin con los
mismos se establece en la presente disposicin.
En las huertas, campos de frutales, olivares, viedos, cultivos de regado y montes repoblados
recientemente slo se podr cazar en las pocas y circunstancias que seale el Servicio, de
acuerdo con la Hermandad Sindical Nacional de Labradores y Ganaderos.
b.
Cuando se trate de montes repoblados por los Servicios dependientes de la Direccin General de
Montes, Caza y Pesca Fluvial, corresponder a sta la decisin a que se refiere el apartado
anterior, as como sealar en cada caso la edad de los montes afectados.
c.
Los acuerdos a que se refiere el apartado a anterior debern alcanzar la mayor generalidad
posible y habrn de publicarse por el Ministerio de Agricultura en el Boletn Oficial del Estado.
Tratndose de acuerdos de mbito restringido, bastar que su publicacin se efecte en el Boletn
Oficial de las provincias afectadas.
d.
a.
En los terrenos donde existan otros cultivos no sealados en el nmero anterior, el ejercicio de la
caza se podr practicar sin ms limitaciones que las generales establecidas en la Ley y
Reglamento de Caza. No obstante, el Ministerio de Agricultura, previo expediente incoado de
oficio por el Servicio o a peticin de la Hermandad Sindical Nacional de Labradores y
Ganaderos, dictar las medidas necesarias para que cuando concurran determinadas
circunstancias de orden agrcola o meteorolgico se condicione o prohiba transitoriamente la
prctica de este ejercicio, con el fin de asegurar la debida proteccin a los cultivos.
b.
En los predios en que se encuentren segadas las cosechas, aun cuando los haces o gavillas se
hallen en el terreno, se permitir la caza de las distintas especies de acuerdo con las vedas o
condiciones que para cada una se determine, pero quedar prohibido pisar, deshacer o cambiar
los haces o gavillas del sitio donde estuvieren colocados.
2.
6. Cuando haya duda respecto a la propiedad de las piezas de caza, se aplicarn los usos y costumbres del
lugar. En su defecto, el derecho de propiedad sobre la pieza cobrada corresponder al cazador que la
hubiera dado muerte, cuando se trate de caza menor, y al autor de la primera sangre, cuando se trate de
caza mayor. Tratndose de aves en vuelo, la propiedad de las piezas de caza corresponder al cazador que
las hubiere abatido.
TEMA 5. VEDAS Y OTRAS MEDIDAS PROTECTORAS.
Vedas y otras medidas protectoras.
1.
a.
b.
La publicacin anual de la Orden de Vedas en el Boletn Oficial del Estado se efectuar antes del
30 de junio de cada ao.
c.
Los Gobernadores civiles de cada provincia debern ordenar la reproduccin de dicha Orden en
el Boletn Oficial de cada una de ellas, de tal manera que su publicacin tenga lugar antes de
quince das contados desde la aparicin de la Orden en el Boletn Oficial del Estado.
a.
Los titulares de terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial podrn proponer al Servicio las
reglamentaciones especiales que consideren ms convenientes para el aprovechamiento,
conservacin y mejora de la riqueza cinegtica de su terrenos.
b.
c.
Las propuestas de reglamentacin especial se elevarn por las Jefaturas Provinciales del
Servicio, con su informe, a la aprobacin de la Jefatura Nacional, que resolver estimando como
circunstancias favorables aquellas que tiendan a una mejora de la calidad de los trofeos de caza
mayor, a existencias ms abundantes en caza menor o supongan una mayor proteccin para las
especies indicadas en los apartados tercero, octavo y noveno del presente artculo.
d.
Cuando la superficie de estos terrenos sea superior a dos mil o cuatro mil hectreas, tratndose
respectivamente de caza menor o mayor, los propietarios o adjudicatarios de estos
aprovechamientos debern acompaar a su propuesta de reglamentacin especial un plan
cinegtico suscrito por un facultativo competente.
e.
2.
3. En la Orden General de Vedas se har mencin especial de las especies que deban protegerse, por
considerarlas de inters cientfico, en vas de extincin, en fase de aclimatacin, beneficiosas para la
agricultura, cras o hembras de aquellas que tengan un sealado valor cinegtico, o que estn incluidas en
convenios internacionales suscritos por el Estado espaol.
4. La caza de la especie oso ser, tanto en terrenos calificados de aprovechamiento cinegtico comn
como en los de rgimen especial, sometida a control del Servicio, debiendo fijarse anualmente el nmero
de ejemplares que puedan ser abatidos o capturados en cada provincia o comarca.
5. Cuando en una comarca exista determinada especie en abundancia tal que resulte especialmente
peligrosa para las personas o perjudicial para la agricultura, la ganadera, los montes o la caza, el Servicio,
por s o a peticin de parte, y previas las consultas y comprobaciones que estime oportunas, podr
declarar dicha comarca de emergencia cinegtica temporal, y determinar las pocas y medidas
conducentes a eliminar el riesgo y reducir el nmero de estos animales.
6. De acuerdo con los usos y costumbres locales, y odos los Consejos Provinciales de Caza, el Servicio
dictar las disposiciones precisas para reglamentar la caza de palomas con cimbeles, la de patos desde
puestos fijos o flotantes, la de palomas practicada en pasos tradicionales, la que se lleve a cabo con perros
de rastro o persecucin, la que se practique a caballo, la modalidad denominada cetrera, la de
determinadas especies en poca de celo y la especial denominada de alta montaa. Cuando los citados
usos y costumbres locales sean contrarios al espritu de conservacin de las poblaciones animales o
entraen manifestaciones de crueldad, incompatibles con dicho espritu, se reglamentarn stos con
carcter conducente a su eliminacin.
7. En las reglamentaciones para cazar palomas migratorias en pasos tradicionales deber hacerse constar
la situacin de los puestos, su separacin mnima, las pocas de caza y el derecho a la utilizacin de estos
puestos.
8. La caza del corzo, venado, gamo u otras especies de caza mayor en celo y la que se practique
persiguiendo las piezas a caballo podr efectuarse, exclusivamente, en terrenos sometidos a rgimen
cinegtico especial que estn acogidos a la modalidad de reglamentacin prevista en el nmero dos del
presente artculo.
9. La caza de la avutarda y del urogallo en terrenos de aprovechamiento cinegtico comn no podr
efectuarse sin una autorizacin nominal, gratuita y para un solo ejemplar que expedir el Servicio, en
nmero limitado, de acuerdo con la abundancia de estas especies.
10. No se podr cazar la paloma zurita o brava, ni ninguna otra clase de palomas a menos de mil metros
de palomares industriales en explotacin debidamente sealizados. Los carteles se ajustarn al modelo
oficial fijado al efecto por el Servicio. El establecimiento de nuevos palomares requerir la previa
autorizacin del Servicio y debern estar ubicados a ms de mil metros de la linde cinegtica ms
prxima.
11. En la prctica de la caza del rebeco, la cabra monts y de aquellas otras especies que determine el
Ministerio de Agricultura solamente se autorizar el uso de perros adiestrados especialmente para el cobro
de piezas heridas y siempre que su suelta se efecte despus del lance. Para la caza de estas especies en
terrenos de aprovechamiento cinegtico comn se necesitar un permiso similar al indicado en el nmero
nueve anterior.
12. El Servicio determinar las comarcas, y dentro de ellas, las especies cinegticas que puedan ser objeto
de caza en batidas con perros de rastro o persecucin, limitando, en su caso, el nmero de piezas a cazar,
as como el de cazadores y perros que puedan intervenir en ellas.
TEMA 6. CAZA CON FINES INDUSTRIALES Y COMERCIALES.
De la caza con fines industriales y comerciales.
1. La explotacin industrial de la caza, entendindose por tal la orientada a la produccin y venta de
piezas de caza vivas o muertas, podr llevarse a cabo en granjas cinegticas o en cotos privados de caza;
en ambos casos ser necesario contar con la previa autorizacin del Servicio y cumplir las condiciones
fijadas en la misma.
2. Independientemente de las restricciones a que alude el artculo 25.10 de este Reglamento se consideran
incluidos en el nmero anterior los palomares destinados a la cra y venta de palomas zuritas o bravas.
3. Las explotaciones industriales a que se refiere el nmero uno anterior y que se encuentren establecidas
en el momento de publicarse este Reglamento debern, en el plazo de un ao, adoptar las medidas
precisas para cumplir las condiciones que a los efectos previstos en este artculo se fijen por el Servicio.
4. Las solicitudes para la instalacin de tales explotaciones, cuya resolucin compete a la Jefatura
Nacional del Servicio, sern tramitadas a travs de la Delegacin del Ministerio de Agricultura que
corresponda, debiendo figurar en el expediente el informe de los servicios provinciales de Ganadera y de
Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales. En caso de no haber conformidad entre los criterios de
ambos Servicios, el Jefe Nacional del de Pesca Continental, Caza y Parques Nacionales elevar el
expediente a travs de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial a la resolucin del titular del
Departamento.
5. Cuando se trate de empresas de carcter turstico cinegtico, inscritas en el registro de Empresas y
Actividades Tursticas del Ministerio de Informacin y Turismo debern acreditar las condiciones
exigidas por dicho Departamento para el ejercicio de las actividades de estas empresas. Tendrn estas
caractersticas aquellas empresas que figuren inscritas como tales en el Ministerio de Informacin y
Turismo, siempre y cuando en los terrenos cinegticos cuya titularidad corresponda a las mismas, el
aprovechamiento de la caza se lleve a cabo mediante precio convenido entre la empresa y cada cazador.
6. Slo se podrn comercializar en vivo las especies de caza o huevos de aves cinegticas, procedentes de
instalaciones o cotos privados a que hace referencia el nmero uno anterior. En todos los cajones, jaulas o
embalajes de cualquier ndole que se empleen en este proceso comercial debern figurar en lugares bien
visibles etiquetas en las que aparezca el nombre de la empresa o entidad expendedora y la referencia del
nmero del Registro que a estos efectos deber llevar el Servicio.
7. Las piezas muertas de caza mayor no podrn ser objeto de comercio si no van marcadas o precintadas
con una referencia identificadora que preceptivamente deber aparecer en su gua de circulacin, donde
adems se har constar el lugar y fecha de su captura.
8. En las guas de circulacin que amparen expediciones comerciales de caza menor muerta se har
constar el nmero de las piezas que componen la expedicin y su distribucin por especies. Todas las
piezas de caza menor muertas procedentes de las explotaciones autorizadas, de acuerdo con el nmero
uno anterior, debern ir provistas de un precinto o etiqueta de las caractersticas que determine en cada
caso el Servicio, a efectos de definir y garantizar su origen.
TEMA 7. PERROS Y CAZA. AVES ANILLADAS. MONTERAS.
De los perros y de la caza.
1. Disposiciones generales
Los dueos de perros utilizados para la prctica de la caza quedarn obligados a cumplir las
prescripciones generales dictadas por las autoridades competentes sobre tenencia, matriculacin y
vacunacin de perros.
2. Rehalas
Una rehala estar constituida por un mximo de cuarenta perros y un mnimo de diecisis.
3. Trnsito de perros en Zonas de Seguridad
El trnsito de perros por las Zonas de Seguridad, incluidas las fajas de terrenos colindantes a que se
refiere el artculo 15 de este Reglamento, exigir como nico requisito de carcter cinegtico que el
propietario, o alguien que le represente, se ocupe de controlar eficazmente al animal evitando que ste
dae, moleste o persiga a las piezas de caza o a sus cras y huevos.
4. Trnsito de perros por terrenos cinegticos acompaando a personas que no estn en posesin de
licencia de caza
Las personas que no estn en posesin de una licencia de caza estn obligadas a impedir que los perros
que caminen bajo su custodia persigan o daen a las piezas de caza, a sus cras y a sus huevos. Cuando
los perros que transiten por terrenos cinegticos se alejen de la persona que va a su cuidado ms de 50
metros en zonas abiertas desprovistas de vegetacin, aun cuando permanezcan a la vista de la misma, o
ms de 15 metros en zonas donde la vegetacin existente sea susceptible de ocultar al animal de su
cuidador, se considerar que los perros vagan fuera del control de la persona que los vigila, siendo sta
responsable de una infraccin de cazar sin licencia, y en su caso, habida cuenta del lugar y poca, de
cazar sin permiso o de cazar en poca de veda.
5. Trnsito de perros por terrenos cinegticos acompaando a personas que estn en posesin de licencia
de caza
Las personas que estn en posesin de una licencia de caza vlida para la utilizacin de perros slo
podrn hacer uso de estos animales en terrenos donde por razn de poca, especie y lugar estn facultados
para hacerlo, siendo responsables de las acciones de los mismos en cuanto stas infrinjan preceptos
establecidos en el presente Reglamento o las normas que se dicten para su aplicacin.
6. Perros al servicio de pastores de ganado
Las disposiciones anteriores no sern de aplicacin a los perros que utilicen los pastores de ganado para la
custodia y manejo de los mismos en el caso de que estn actuando como tales y mientras permanezcan
bajo la inmediata vigilancia y alcance del pastor.
7. Zonas de adiestramiento
Con el fin de que perros de caza puedan ser adiestrados o entrenados durante la poca previa a la
iniciacin de la temporada hbil, el Servicio fijar por s, o a travs de las Alcaldas respectivas, los
lugares, pocas y condiciones en que podr llevarse a cabo este entrenamiento.
8. Conservacin y fomento de las razas de perros de caza
El Ministerio de Agricultura promover la conservacin y fomento de las razas de perros de caza
existentes en nuestro pas, estableciendo a estos efectos los libros de orgenes de perros de caza espaoles
y los genealgicos correspondientes.
Artculo 31. De las aves anilladas.
1. El Ministerio de Agricultura dirigir los programas y actividades relacionados con el anillamiento de
aves con fines cinegticos o cientficos as como lo referente a la confeccin, distribucin y recepcin de
anillas y marcas.
2. A efectos de la debida coordinacin con las entidades cientficas interesadas en el anillamiento de aves,
y teniendo en cuenta la necesidad de armonizar investigaciones y experiencias de acuerdo con principios
y mtodos reconocidos, se constituir la Junta Nacional de Anillamiento de Aves.
3. La Junta Nacional de Anillamiento de Aves estar dividida en dos Secciones, una Tcnica y otra
Cientfica, y estar regida por un Consejo constituido por un Presidente, un Vicepresidente 1, un
Vicepresidente 2, un Director de Seccin Tcnica y un Director de Seccin Cientfica, un Secretario, seis
Vocales fijos y un nmero eventual de Vocales Delegados no superior a cinco.
4. El Director General de Montes, Caza y Pesca Fluvial ser el Presidente; el Jefe del Servicio, el
Vicepresidente 1; el Vicepresidente 2 ser nombrado por el Consejo Superior de Investigaciones
Cientficas; los cargos de Director y Secretario de la Seccin Tcnica sern nombrados por el Director
General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, y los de Director y Secretario de la Seccin Cientfica, por el
Consejo Superior de Investigaciones Cientficas. Los Vocales fijos se designarn por un perodo de cuatro
aos, pudiendo ser reelegidos en perodos subsiguientes, y de ellos, dos sern designados a propuesta del
Director general de Montes, dos a propuesta del Consejo Superior de Investigaciones Cientficas, uno a
propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores y uno designado a propuesta de la Federacin Espaola de
Caza.
5. En el caso de que por la Junta Nacional de Anillamiento de Aves se reconocieran Centros, Instituciones
o Sociedades como colaboradores, cada uno de tales Centros, Instituciones o Sociedades podr proponer
su Vocal delegado que le represente en el Consejo.
6. La Junta Nacional de Anillamiento de Aves se regir por un reglamento que propondr el pleno de la
misma a la aprobacin del Ministro de Agricultura.
7. La prctica del anillamiento o marcaje de aves, cuando se trate de personas ajenas al Servicio, requerir
la posesin de un permiso anlogo al citado en el artculo 28 del presente Reglamento, que se conceder
por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de la Junta Nacional de
Anillamiento de Aves.
Artculo 32. Monteras.
1. A los efectos de este Reglamento se entender por montera aquella modalidad tradicional de caza
mayor que se practica con ayuda de perros batiendo una extensin de monte previamente cercado por los
cazadores distribuidos en armadas, siempre que el nmero de stos sea igual o superior a diez y el de
perros igual o mayor de diecisis.
2. La celebracin de monteras deber adaptarse a las normas que se detallan en el presente artculo. El
Servicio sealar las salvedades a que haya lugar cuando se trate de fincas que estn acogidas a las
modalidades de reglamentacin especfica previstas en el artculo 25.2 del presente Reglamento o se
hallen incluidas en un plan comarcal de aprovechamiento cinegtico.
3. Los propietarios o arrendatarios de la caza que deseen celebrar una montera estarn obligados a
solicitar autorizacin del Servicio. Esta solicitud deber formularse ante la Jefatura Provincial del
Servicio, y en ella deber figurar la fecha o fechas en que ha de tener lugar la montera, el nombre de la
finca, el de la mancha o manchas a batir y el nmero aproximado de escopetas y rehalas que se supone
deban tomar parte en la cacera; todo ello firmado por el titular o el arrendatario organizador. La entrada
de la peticin en las oficinas del Servicio deber tener lugar con una antelacin mnima de diez das
respecto a la fecha de celebracin de la montera.
4. Las rehalas a que se alude en el nmero anterior debern estar debidamente matriculadas y hallarse al
corriente del pago de la licencia especial a que se refiere el artculo 37 del presente Reglamento.
5. La Jefatura Provincial del Servicio deber contestar a la peticin dentro de los cinco das siguientes al
de la recepcin si esta respuesta es negativa, entendindose que de no hacerlo en este plazo la
autorizacin ha sido concedida.
6. La citada Jefatura Provincial deber tener muy en cuenta para la concesin de la correspondiente
autorizacin las siguientes circunstancias:
a.
Dentro de una mancha determinada, y en una misma temporada cinegtica, slo se podr
autorizar la celebracin de una montera.
b.
7. En tanto se est celebrando una montera, se prohibe el ejercicio de la caza en los cotos colindantes, y
en todo caso en una faja de terreno de 500 metros de anchura colindante con la mancha.
8. Para el mejor cumplimiento de lo dispuesto en el nmero anterior los titulares del derecho de caza de la
finca en que vaya a tener lugar una montera debern comunicar la fecha autorizada para su celebracin al
puesto de la Guardia Civil de la demarcacin y a los titulares o arrendatarios de las fincas colindantes y de
aquellas que se encuentren en las condiciones citadas en dicho nmero.
9. El titular o arrendatario organizador de una montera estar obligado a resumir en un parte el resultado
de la misma, envindolo a la Jefatura Provincial del Servicio dentro de los diez das siguientes a su
celebracin. La citada Jefatura podr, si lo estima oportuno, encargar a un funcionario la recogida de los
datos morfomtricos y biolgicos que sirvan para el mejor conocimiento de la poblacin cinegtica
existente en la mancha.
10. La omisin del parte a que se refiere el nmero anterior o el falseamiento de los datos que figuren en
el mismo podr acarrear, entre otras, la sancin de no ser autorizado ningn nuevo permiso de caza en
montera en la finca afectada durante la temporada cinegtica siguiente a aquella en que cometi la
infraccin.
11. El falseamiento de los datos que deben figurar preceptivamente en la solicitud del permiso para la
celebracin de monteras se sancionar con la no concesin del permiso solicitado. Si la montera ya se
hubiere celebrado, no se autorizar ningn nuevo permiso de caza en montera en la finca afectada
durante la temporada cinegtica siguiente a aquella en que se cometi la infraccin.
TEMA 8. LIMITACIONES Y PROHIBICIONES DICTADAS EN BENEFICIO DE LA CAZA.
CONDUCCIN Y SUELTA DE PIEZAS DE CAZA.
DE LAS LIMITACIONES Y PROHIBICIONES DICTADAS EN BENEFICIO DE LA CAZA.
Queda prohibido:
1.
Cazar en poca de veda, salvo que se trate de terrenos acogidos al rgimen especial previsto en
el artculo 25.2 del presente Reglamento.
2.
Cazar fuera del perodo comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora despus
de su puesta. Esta prohibicin no ser de aplicacin en la caza del urogallo, o en los aguardos,
esperas, rondas u otras modalidades de caza nocturna que se practiquen en terrenos acogidos al
rgimen especial previsto en el artculo 25.2, o en los de aprovechamiento comn cuando se trate
de modalidades que hayan sido debidamente autorizadas.
3.
Cazar en los llamados das de fortuna; es decir, en aquellos en los que como consecuencia de
incendios, epizootias, inundaciones, sequas u otras causas los animales se ven privados de sus
facultades normales de defensa u obligados a concentrarse en determinados lugares. Cuando
persista alguna de las circunstancias anteriormente aludidas, el Ministerio de Agricultura podr
mantener la prohibicin del ejercicio de la caza en la zona o comarca afectada, debiendo hacerse
pblica tal determinacin en el Boletn Oficial de las provincias que corresponda.
4.
Cazar en das de nieve, cuando sta cubra de forma continua el suelo o cuando por causa de la
misma queden reducidas las posibilidades de defensa de las piezas de caza. Esta prohibicin no
ser aplicable a la caza de alta montaa, ni a la de aves acuticas, ni a la caza de palomas en
pasos tradicionales, ni a cualquier otra modalidad de caza que seale el Ministerio de Agricultura
cuando se d el supuesto de que las piezas de caza no pierdan sus posibilidades normales de
defensa.
5.
6.
Cazar en lnea de retranca, tanto si se trata de caza mayor como de menor. Se consideran lneas y
puestos de retranca aquellos que estn situados a menos de 250 metros de la lnea ms prxima
de escopetas en las batidas de caza menor y a menos de quinientos metros en las de caza mayor.
7.
Cazar en los Refugios Nacionales y en las Estaciones Biolgicas o Zoolgicas, con reserva de lo
establecido en el artculo 12.7 del presente Reglamento.
8.
Entrar llevando armas, perros o artes dispuestas para cazar en terrenos sometidos a
reglamentacin cinegtica especial debidamente sealizados, sin estar en posesin del permiso
necesario. Se considerar que las armas se hallan dispuestas para cazar cuando estando
desenfundadas no se porten descargadas.
Respecto a los perros, se estar a lo dispuesto en el artculo 30 de este Reglamento.
9.
10. Portar armas de caza desenfundadas o dispuestas para su uso cuando se circule por el campo en
poca de veda, careciendo de autorizacin competente.
11. Cazar con armas de fuego o accionadas por aire u otros gases comprimidos quienes no hubieren
cumplido dieciocho aos y no fueran acompaados por otro cazador mayor de edad.
12. A los Ojeadores, Batidores, Secretarios o Podenqueros que asistan en calidad de tales a ojeos,
batidas o monteras, cazar con cualquier clase de armas. No obstante, dichos auxiliares podrn
rematar con arma blanca las piezas heridas.
13. Cazar sin estar provisto de la documentacin preceptiva o no llevndola consigo.
14. Cazar o transportar especies protegidas o piezas de caza cuya edad o sexo, en el caso de que sean
notorios, no concuerden con los legalmente permitidos o sin cumplir los requisitos
reglamentarios.
17. Tirar a las palomas mensajeras y a las deportivas o buchones que ostenten las marcas
reglamentarias.
18. Tirar a las palomas en sus bebederos habituales o a menos de 1.000 metros de un palomar cuya
localizacin est debidamente sealizada.
19. Mantener abiertos los palomares destinados a la cra de zuritas o bravas, fuera de las pocas que
determine el Gobernador civil, odo el Consejo Provincial de Caza.
20. Tirar, con fines de caza, alambres o redes en arroyos, ros o embalses, o extender estas celosas
en lugares de entrada o salida de aves, aprovechando el paso de stas.
21. Incumplir cualquier otro precepto o limitacin de la Ley de Caza o de los que para su desarrollo
se fijan en este Reglamento.
Artculo 34. CONDUCCIN Y SUELTA DE PIEZAS DE CAZA.
1. Para importar, exportar, trasladar o soltar caza viva ser preciso la previa autorizacin del Ministerio de
Agricultura, otorgada por el Servicio.
2. Para transportar caza viva ser necesario contar con una gua de circulacin, extendida por el
Veterinario titular de la zona, en la que figuren el nombre del expedidor, el del destinatario, nmero de
ejemplares, sexos, especies, fecha de salida de origen y de llegada a destino y en la que conste
expresamente el buen estado sanitario de la expedicin y el hecho de que los animales procedan de
comarcas no declaradas de epizootias.
3. En poca de veda no se podr transportar ni comerciar con piezas de caza muertas, salvo en el caso de
que procedan de explotaciones industriales autorizadas o se disponga de una autorizacin especial del
Servicio. Todos los transportes que se efecten en estas condiciones debern ir amparados por una gua
sanitaria, extendida por el Veterinario titular correspondiente, en la que se har constar lo establecido en
el artculo 29, nmeros 7 y 8.
4. La posesin, en poca de veda, de piezas de caza muerta se considerar ilegal, siempre que los
interesados no puedan justificar debidamente su procedencia.
5. La circulacin y venta de animales domsticos, vivos o muertos, aun cuando sean susceptibles de
confundirse con sus similares silvestres, estar permitida en todo tiempo. No obstante, durante el perodo
de veda debern ir provistos de un precinto o etiqueta de las caractersticas que determine en cada caso el
Servicio, a efectos de definir y garantizar su origen.
TEMA 9. RESPONSABILIDAD POR DAOS. INCLUSIN DE MEDIDAS DE EVITACIN DE
LOS DAOS POR PARTE DE LAS ESPECIES CINEGTICAS. LAS MEDIDAS DE
AUTOPROTECCIN, EL CONTROL POBLACIONAL, EL PAPEL DE LOS PREDADORES EN
EL CONTROL DE LAS ESPECIES DAINAS, LA VALORACIN Y PERITACIN DE LOS
DAOS.
Responsabilidad por daos.
1.
a.
Los propietarios u otros titulares de terrenos constituidos voluntariamente en cotos de caza sern
responsables de los daos originados por la caza procedente del coto. Salvo pacto en contrario,
los propietarios tambin respondern de los daos causados en los cultivos de sus fincas, cuando
las tuvieren cedidas en arrendamiento y se hubieren reservado el derecho de acotarlas. Esta
responsabilidad ser solidaria entre todos los que aportaron voluntariamente sus fincas al coto y,
de no mediar otro acuerdo, la parte que corresponda abonar a cada uno se fijar en proporcin a
la superficie respectiva de los predios. A estos efectos, los propietarios y titulares de los cotos de
caza se entendern representados en la persona o personas a cuyo nombre figure inscrito el
acotado.
b.
En los casos en que no resulte posible precisar la procedencia de la caza respecto a uno
determinado de los varios acotados que colinden con la finca, la responsabilidad por los daos
originados en la misma por las piezas de caza ser exigible solidariamente de todos los titulares
de acotados que fueren colindantes y subsidiariamente de los dueos de los terrenos.
c.
A efectos de precisar tanto la procedencia de las piezas de caza que originen daos como los que
resulten efectivamente causados y la estimacin cuantitativa que hayan de tener, los dueos de
las fincas afectadas podrn solicitar que se realice una informacin sobre todos aquellos
extremos, dirigindose para ello a los Servicios Provinciales de Caza, los que ordenarn que
dicha informacin se practique por personal competente, siendo a cargo de los peticionarios los
gastos que se originen con tal motivo. Sobre la base del resultado obtenido con la mencionada
informacin previa, los interesados podrn reclamar de los responsables las indemnizaciones a
que puedan tener derecho y, en todo caso, acudir a la va judicial de no obtener satisfaccin en
sus pretensiones.
d.
La responsabilidad por daos, sea directa o subsidiaria, en cuanto a los originados por las piezas
de caza procedentes de terrenos acotados, se habr de exigir conforme a las prescripciones de la
legislacin civil.
2. Cuando se trate de daos producidos por caza procedente de Refugios, Reservas o Parques Nacionales
ser de aplicacin lo previsto en la Ley o disposicin especial que autorice su creacin y, en su defecto, lo
dispuesto en la legislacin civil ordinaria.
3. Respecto a los daos producidos por la caza procedente de terrenos de aprovechamiento cinegtico
comn, se estar a lo dispuesto en el Cdigo Civil.
4. El Servicio y las Sociedades de Cazadores sern responsables de los daos producidos por la caza
existente en los terrenos adscritos a rgimen de caza controlada sometidos a su respectiva jurisdiccin.
5.
a.
En aquellos casos en que la produccin agrcola, forestal o ganadera de determinados predios sea
perjudicada por la caza, el Servicio, previa instruccin del oportuno expediente, podr autorizar
a los dueos de las fincas daadas, y precisamente dentro de stas, a tomar medidas
extraordinarias de carcter cinegtico, para proteger sus cultivos.
b.
c.
d.
a.
Todo cazador estar obligado a indemnizar los daos que causare con motivo del ejercicio de
la caza, excepto cuando el hecho fuera debido nicamente a culpa o negligencia del perjudicado
o fuerza mayor. No se considerarn como casos de fuerza mayor los defectos, roturas o fallos de
las armas de caza y sus mecanismos o de las municiones.
b.
En la caza con armas, si no consta el autor del dao causado a las personas, respondern
solidariamente todos los miembros de la partida de caza. A estos efectos, se considerarn
nicamente como miembros de la partida aquellos cazadores que hayan practicado el ejercicio de
6.
la misma en la ocasin y lugar en que el dao haya sido producido y que hubieren utilizado
armas de la clase que origin el dao
b.
A los menores de edad no emancipados que no estn autorizados por la persona que legalmente
les represente.
c.
d.
A quienes estn inhabilitados para obtenerla por medio de sentencia o providencia firme que as
lo disponga.
e.
f.
g.
A quienes no hayan superado las pruebas de aptitud establecidas a estos efectos por el Ministerio
de Agricultura.
5. Las licencias de caza carecern de validez y se considerarn nulas de pleno derecho en los siguientes
supuestos:
a.
Cuando el titular practique el ejercicio de la caza con armas cuyo uso o tenencia requiera estar en
posesin de una autorizacin especial y carezca de ella.
b.
Cuando el titular practique el ejercicio de la caza con armas sin estar en posesin del contrato de
seguro obligatorio que se prev en el artculo 52 del presente Reglamento.
6. El plazo de validez de cualquier tipo de licencia de caza se fija en un ao, contado a partir de la fecha
de su expedicin, y, por consiguiente, la renovacin de dichas licencias habr de ser anual. No obstante,
con el fin de dar facilidades a los cazadores que lo soliciten, se podrn expedir licencias hasta para cinco
aos, en cartulinas independientes para cada ao.
7. El Ministerio de Agricultura podr establecer, mediante Orden Ministerial, las pruebas de aptitud que
considere necesarias para otorgar por primera vez la licencia de caza. Las citadas pruebas versarn sobre
el conocimiento de la legislacin de caza, la distincin de las especies zoolgicas que se pueden cazar
legalmente y sobre el correcto uso de las armas de caza. A estos efectos, el Servicio deber solicitar la
colaboracin de la Guardia Civil y de la Federacin Espaola de Caza.
8. En las licencias de caza, cualquiera que sea su clase, debern figurar, por lo menos, los siguientes datos
del titular: Nombre y dos apellidos; profesin; domicilio habitual; en su caso, el nmero del documento
nacional de identidad, o del pasaporte, si se trata de extranjeros; fotografa de tamao carnet para los
menores de diecisis aos, y fecha y lugar de expedicin de la licencia.
Los efectos timbrados aplicables a los impresos de las licencias de caza se confeccionarn por la
Fbrica Nacional de Moneda y Timbre, del Ministerio de Hacienda, atenindose en lo posible a
las sugerencias hechas al respecto por el Ministerio de Agricultura.
b.
c.
d.
Las citadas Jefaturas Provinciales remitirn asimismo, mensualmente, a la Jefatura del Servicio
un estado detallado de las licencias de caza expedidas, ingresos efectuados en la Delegacin de
Hacienda, balance de cuentas y existencias de cartulinas de licencias de caza y de sellos de
recargo de los diversos tipos.
e.
La aplicacin del importe de las licencias de caza al presupuesto de ingresos del Servicio se har
por libramientos mensuales.
b.
El importe de esta matrcula, que ser igual al 75 % del gravamen que, en concepto de impuesto
de Lujo se aplique a los acotados de caza, se abonar en las Jefaturas Provinciales de Pesca
Continental, Caza y Parques Nacionales correspondientes. Los cotos sociales de caza estarn
exentos de este gravamen. La forma de pago de estas cantidades, su contabilidad y justificacin,
su ingreso en el Tesoro y su posterior aplicacin al presupuesto de ingresos del Servicio debern
ajustarse a lo que disponga al efecto el Ministerio de Hacienda, de acuerdo con el de Agricultura.
Todas las personas con autoridad para intervenir en la vigilancia de la caza, citadas en el presente
Reglamento, debern ostentar, visiblemente, los emblemas y distintivos de su cargo.
b.
Los Guardas pertenecientes a Organismos del Estado vestirn, en actos de servicio, los
uniformes y llevarn los emblemas que reglamentariamente les corresponda.
c.
Los Guardas jurados llevarn, en forma visible, los distintivos reglamentarios que les acredite
como tales, y debern estar en posesin de la oportuna credencial de su nombramiento.
d.
6. La Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial promover la creacin de las Escuelas de
Guardera de Caza que se estimen necesarias a fin de que el personal de todas clases encargado del
cuidado y polica de la caza est dotado de la preparacin y conocimientos adecuados para el mejor
cumplimiento de su funcin.
DELITOS DE CAZA
Se considerarn reos de delito y sern castigados con penas de arresto mayor o multa de 5.000 a 50.000
pesetas y adems a la privacin de la licencia de caza o de la facultad de obtenerla por un plazo de dos a
cinco aos:
a.
b.
Los que colocaren, suprimieran o alteraren los carteles o seales indicadores de la condicin
cinegtica de un terreno, para inducir a error sobre ella.
c.
Los que cazaren de noche, con armas de fuego o accionadas por gas o aire comprimido,
auxilindose con los focos de un vehculo a motor o con cualquier otro dispositivo que emita luz
artificial. Tratndose de vehculos a motor los Tribunales pueden acordar, adems, que los
culpables sean privados del permiso de conducir vehculos a motor por un plazo comprendido
entre dos meses y tres aos.
d.
Los que hicieren uso indebido de armas rayadas en las zonas de seguridad.
e.
Los que, sin el debido permiso, entraren en terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial
portando artes o medios prohibidos legal o reglamentariamente.
f.
Los que, sin el debido permiso, cazaren en terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial,
cuando el valor cinegtico de lo cazado exceda de 2.500 pesetas. Se entender por valor
cinegtico el que se perciba en el propio terreno o en la comarca por cazar un ejemplar de
caractersticas similares y, en su defecto, al que corresponda de acuerdo con los baremos que
establezca el Servicio.
g.
Los que cazaren teniendo retirada la licencia de caza o estuvieren privados de obtenerla por
sentencia judicial o por resolucin administrativa firmes.
h.
El que cometa alguna infraccin considerada en la Ley como falta de caza, habiendo sido
ejecutoriamente condenado con anterioridad dos veces por delitos o tres veces por faltas de los
previstos en los nmeros uno y dos del presente artculo.
2. FALTAS DE CAZA
Tendrn la consideracin de faltas de caza y se sancionarn con la pena de arresto menor o multa de 250 a
5.000 pesetas la realizacin de alguno de los siguientes hechos:
a.
Cazar desde aeronaves, automvil o cualquier otro medio de locomocin cuyo uso para esta
finalidad no est autorizado expresamente en este Reglamento, o transportar en ellos armas
desenfundadas y listas para su uso, aun cuando no estuvieren cargadas. En los terrenos
sometidos a reglamentacin cinegtica especial, mientras se estn celebrando en ellos ojeos o
monteras, esta prohibicin se concretar al hecho de cazar desde los vehculos o al de
transportar en ellos armas cargadas.
b.
Cazar, sin el debido permiso, en terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial, cuando el
valor cinegtico de lo cazado no exceda de 2.500 pesetas. Para determinar el valor cinegtico se
estar a lo dispuesto en el apartado uno f de este mismo artculo.
c.
Cazar cuando la lluvia, nieve, niebla, falta de luz u otras causas similares reduzcan la visibilidad
de forma tal que pueda producirse peligro para las personas o para sus bienes.
d.
Cazar en las proximidades de lugares concurridos o donde se estn celebrando actos pblicos.
e.
f.
Utilizar explosivos con fines de caza, cuando formen parte de municiones o artificios no
autorizados.
g.
h.
Hacer uso indebido de escopetas de caza en las zonas de seguridad o en sus proximidades.
i.
j.
Comerciar con especies protegidas o con piezas de caza cuya edad o sexo, en el caso de que sean
notorios, no concuerden con los legalmente permitidos, o sin cumplir los requisitos
reglamentarios.
k.
Abrir portillos en cercas o vallados o construir artificios, trampas, barreras o cualquier otro
dispositivo que sirva o pueda servir para beneficiarse de la caza ajena.
l.
Destruir o daar las instalaciones destinadas a la proteccin o fomento de la caza, as como los
signos y letreros que sealicen el rgimen cinegtico de los terrenos, cuando estos ltimos
hechos no estn comprendidos en el nmero uno b de este mismo artculo.
2.
3.
Cazar en un refugio de caza sin estar en posesin de una autorizacin del Servicio, aunque no se
haya cobrado pieza alguna. Si se trata de personas vinculadas al refugio, puede llevar consigo la
anulacin de la declaracin de refugio.
4.
5.
6.
Cercar, sin conocimiento del Servicio, terrenos que formen parte de un coto de caza ya
establecido, cuando estos terrenos hayan sido aportados voluntariamente y en tanto conserven su
condicin de acotados. Puede llevar consigo la anulacin de la declaracin de acotado.
7.
8.
Cazar en terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial, aun cuando no se haya cobrado pieza
alguna, sin estar en posesin del correspondiente permiso.
9.
Cazar, aunque no se haya cobrado pieza alguna, en un terreno cercado no acogido a otro rgimen
cinegtico especial cuando est prohibido hacerlo.
10. Impedir a la Autoridad o a los Agentes de la misma, relacionados en el artculo 44.1 de este
Reglamento, el acceso a los terrenos rurales cercados.
11. Infringir lo dispuesto en el artculo 24.2 de este Reglamento sobre el cobro de piezas de caza
mayor que fueron heridas en terrenos sobre los que estaba permitido cazar.
12. Cazar especies protegidas, por su inters cientfico, por encontrarse en vas de extincin, en fase
de aclimatacin o como consecuencia de convenios internacionales.
13. Cazar el oso, en cualquier clase de terrenos, sin autorizacin especial del Servicio.
14. Cazar el corzo, el venado, el gamo u otras especies de caza mayor, en poca de celo, salvo en los
terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial, en los que esta modalidad de caza haya sido
autorizada expresamente por el Servicio.
15.
16. El incumplimiento por los titulares de cotos de caza mayor, que formen parte de una comarca
cinegtica, de los planes de aprovechamiento aprobados por el Ministerio de Agricultura. Puede
llevar consigo la anulacin de la declaracin de acotado en las fincas que infrinjan el plan.
17. Celebrar una montera sin contar con la previa autorizacin del Servicio.
18. Cazar en poca de veda, salvo que se trate de terrenos acogidos al rgimen cinegtico especial
previsto en el artculo 25.2 de este Reglamento.
19. Cazar en terrenos sometidos a rgimen de caza controlada por el procedimiento denominado
ojeo o combinando la accin de dos o ms grupos de cazadores o haciendo uso de medios que
persigan el cansancio o agotamiento de las piezas. Quedan exceptuadas las batidas, debidamente
autorizadas, que se encaminen a la reduccin de animales dainos.
20. Poseer o transportar piezas de caza, vivas o muertas, cuya edad o sexo, en el caso de que sean
notorios, no concuerden con los legalmente permitidos.
21. La destruccin de vivares o nidos.
22. Cazar en terrenos de aprovechamiento cinegtico comn el rebeco, el mufln, la cabra monts, la
avutarda, el urogallo y aquellas otras especies que seale el Ministerio de Agricultura, sin contar
con una autorizacin nominal expedida por el Servicio.
23. Importar, exportar, transportar o soltar caza viva, as como huevos de aves cinegticas, sin
autorizacin del Ministerio de Agricultura o sin cumplir las normas que se dicten en cada caso.
24. La explotacin industrial de la caza, incluida la de la paloma zurita o brava, sin estar en
posesin de la autorizacin correspondiente, expedida por el Servicio, o el incumplimiento de las
condiciones fijadas en sta. En el segundo supuesto podr ser retirada la autorizacin.
25. La comercializacin de piezas de caza enlatadas, congeladas o refrigeradas, sin cumplir las
condiciones dictadas al efecto por el Servicio con el fin de garantizar la procedencia legal de las
mismas.
26. Solicitar o poseer licencia de caza estando inhabilitado para ello.
27. Solicitar licencia de caza quien habiendo sido sancionado ejecutoriamente como infractor de la
Ley de Caza no hubiere cumplido las penas impuestas o abonado el importe de las multas.
28. Cazar sin cumplir las medidas de seguridad que se especifican en el artculo 53 de este
Reglamento, cuando se utilicen armas largas rayadas.
2. Infracciones menos graves.
Tendrn la consideracin de infracciones menos graves, y sern castigadas con multa de 2.000 hasta
3.500 pesetas, las siguientes:
1.
2.
Impedir o tratar de impedir la entrada a los cazadores que pretendan cazar en un terreno rural
cercado, no sometido a otro rgimen cinegtico especial, en el que existiendo accesos
practicables no tenga junto a los mismos carteles indicadores prohibiendo el paso al interior del
recinto.
3.
Incumplir las normas dictadas por el Servicio para desarrollar los preceptos contenidos en el
artculo 10.4 de este Reglamento, sobre sealizacin de terrenos sometidos a rgimen cinegtico
especial.
4.
Incumplir las condiciones generales y especficas fijadas por la Direccin General de Montes,
Caza y Pesca Fluvial en lo que respecta al establecimiento y funcionamiento de los refugios de
caza.
5.
6.
El incumplimiento, por parte de una Sociedad Colaboradora, de las normas cinegticas que
regulen el disfrute de un terreno sometido a rgimen de caza controlada o el de los preceptos
establecidos en el artculo 16 de este Reglamento sobre admisin de socios, cuotas, importe de
permisos o distribucin de beneficios. Puede llevar consigo la anulacin de la declaracin del
rgimen cinegtico especial.
7.
La falta de atencin por los titulares de cotos de caza respecto a la adecuada proteccin y
fomento de las especies cinegticas.
8.
Dificultar la accin de los Agentes del Servicio encargados de inspeccionar el buen orden
cinegtico que debe existir en los cotos de caza o negarse a mostrar, en cualquier clase de
terreno, el contenido del morral o la municin empleada.
9.
No cumplir las condiciones tcnicas que dicte el Servicio sobre el cerramiento de terrenos
cercados constituidos en cotos de caza.
10. Cercar terrenos que formen parte de un coto de caza ya establecido, incumpliendo las
condiciones que a efectos cinegticos sean fijadas por el Servicio.
11. No cumplir las normas que dicte el Servicio sobre reduccin o eliminacin de la caza en los
terrenos cercados con el fin de proteger los cultivos del interior del cerramiento o los de las
fincas colindantes.
12. Infringir lo dispuesto en el artculo 24.2 de este Reglamento sobre el cobro de piezas de caza
menor, situadas en lugar no visible desde la linde, que hubieren sido heridas en terrenos sobre los
que estaba permitido cazar.
13. Infringir lo dispuesto en el artculo 24.2 de este Reglamento respecto a la entrega y cobro de
piezas de caza, heridas o muertas, cuando el peticionario de acceso acredite que la pieza fue
herida en terrenos donde le estaba permitido cazar.
14. Infringir las normas especficas contenidas en la Orden General de Vedas y disposiciones
concordantes respecto a la caza, en terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial.
15. Infringir las limitaciones o prohibiciones que regulen el ejercicio de la caza en los terrenos
sometidos a rgimen cinegtico especial, cuando el infractor est en posesin del
correspondiente permiso de caza y la infraccin figure tipificada como menos grave en la
Reglamentacin especfica que a propuesta de los titulares del terreno aprobar, cuando proceda,
el Servicio, de acuerdo con lo dispuesto en el artculo 25.2 de este Reglamento.
16. La caza del rebeco, cabra monts y aquellas otras especies que fije el Ministerio de Agricultura,
incumpliendo lo dispuesto en el artculo 25.11 de este Reglamento sobre utilizacin de perros.
17.
18. La no declaracin por parte de los titulares de terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial
de las epizootias y zoonosis que afecten a la fauna cinegtica que los habita.
19. El incumplimiento por los titulares de terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial de las
medidas que se ordenen para prevenir o combatir las epizootias y zoonosis.
20. No presentar dentro del plazo concedido por el Servicio los planes de aprovechamiento
cinegtico aplicables a una comarca de caza mayor. Podr llevar consigo, adems, la imposicin
de la veda que se especifica en el apartado 6 del artculo 27 de este Reglamento.
21. El incumplimiento de las condiciones que figuren en las autorizaciones concedidas para la caza
con fines cientficos o para la observacin de nidos, pollos, madrigueras, colonias y criaderos de
especies protegidas. Puede llevar consigo la retirada de la autorizacin.
22. La comercializacin de piezas de caza, vivas o muertas, y la de huevos de aves cinegticas, sin
cumplir los requisitos establecidos al efecto.
23. Poseer, en poca de veda, piezas de caza muerta cuya procedencia no se pueda justificar
debidamente.
24. No impedir que los perros propios, provistos de la chapa de identificacin que se menciona en el
artculo 4.3 de este Reglamento, vaguen sin control por terrenos sometidos a rgimen cinegtico
especial en poca de veda.
25. La utilizacin de perros con fines cinegticos en terrenos donde por razn de poca, especie o
lugar est prohibido hacerlo, cuando el infractor est en posesin de una licencia de caza.
26. Celebrar una montera incumpliendo las condiciones que se fijen en la autorizacin expedida al
efecto por el Servicio.
27. Portar armas de caza desenfundadas o dispuestas para su uso cuando se transite por el campo en
poca de veda, careciendo de autorizacin competente.
28. Cazar en poca hbil piezas de caza cuya edad o sexo, en el caso de que sean notorios, no
concuerden con los legalmente permitidos.
29. La tenencia de piezas de caza, vivas o muertas, cuando se trate de especies protegidas en razn a
su inters cientfico o por estar en va de extincin y no sea posible justificar su procedencia.
30. Entrar llevando armas o artes dispuestas para cazar en terrenos sometidos a reglamentacin
cinegtica especial debidamente sealizados, sin estar en posesin del permiso necesario. Se
considerar que las armas se hallan dispuestas para cazar, cuando estando desenfundadas no se
porten descargadas.
31.
32. Cualquier prctica que tienda a chantear, atraer o espantar la caza existente en terrenos ajenos.
Se entender por accin de chantear, aquellas prcticas dirigidas a sobresaltar o alarmar a la caza
existente en un predio con vistas a predisponerla a la huida o alterar sus querencias naturales. No
se considerarn como ilcitas las mejoras del hbitat natural que puedan realizarse en terrenos
sometidos a rgimen cinegtico especial, aun cuando supongan atraccin para la caza de los
terrenos colindantes.
33. Cazar en lnea de retranca, haciendo uso de escopetas, tanto si se trata de caza mayor como de
menor. Se considerarn lneas y puestos de retranca aquellos que estn situados a menos de 250
metros de la lnea ms prxima de escopetas, en las batidas de caza menor y a menos de 500
metros en las de caza mayor.
34. Alterar los precintos y marcas reglamentarias.
35. No cumplir en el ejercicio de la caza las medidas dictadas para seguridad de los cazadores y de
sus colaboradores, que se especifican en el artculo 53 de este Reglamento, cuando se utilicen
armas largas no rayadas.
3. Infracciones leves.
Tendrn la consideracin de infracciones leves y sern castigadas con multa de 250 hasta 2.000 pesetas,
las siguientes:
1.
Cazar con armas de fuego o accionadas por aire u otros gases comprimidos sin tener cumplidos
los dieciocho aos cuando se haga a ms de 120 metros del cazador mayor de edad encargado de
la vigilancia del menor o cuando no se cumplan sus indicaciones.
2.
Acompaar a un cazador menor de dieciocho aos que utilice armas de fuego o accionadas por
aire u otros gases comprimidos sin vigilar eficazmente sus actividades cinegticas.
3.
Cazar siendo menor de catorce aos, en cuyo caso, sin imposicin de multa se proceder en la
forma prevista en el artculo 49.12 de este Reglamento.
4.
Cazar aves que no figuren en la relacin que se menciona en el apartado 2 del artculo 4.2.b del
presente Reglamento o dar muerte a pjaros menores de 20 centmetros no perjudiciales a la
agricultura.
5.
Cazar o intentar hacerlo con armas o medios que precisen de autorizacin especial sin estar en
posesin del correspondiente permiso expedido por Autoridad competente. En este supuesto el
Instructor del expediente deber remitir copia de la denuncia a la citada Autoridad.
6.
Entrar con armas o artes dispuestas para cazar en un terreno cercado no acogido a otro rgimen
cinegtico especial cuando existan en sus accesos seales o carteles que prohiban cazar en su
interior.
7.
No cumplir las normas sobre caza en caminos, vas pecuarias, cauces de ros, arroyos y canales
que atraviesen o linden con terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial o cazar en estos
lugares quienes no estn en posesin del oportuno permiso, cuando sea de aplicacin a los
mismos lo dispuesto en el artculo 10.5 de este Reglamento.
8.
9.
Incumplir lo dispuesto por el Servicio sobre la caza de aves migratorias en los cotos de caza.
Puede traer consigo la anulacin del acotado.
10. Cazar en aguas pblicas, declaradas de rgimen cinegtico especial, sin cumplir las normas
establecidas al efecto por el Servicio.
11. No cumplir lo reglamentado especficamente sobre la caza en zonas declaradas de influencia
militar.
12. El incumplimiento de las normas que se dicten por el Servicio sobre poca y circunstancias para
la caza en huertas, campos de frutales, olivares, cultivos de regado y montes repoblados
recientemente.
13. Incumplir las medidas de orden cinegtico que como consecuencia de circunstancias especiales
de orden agrcola o meteorolgico, dicte el Ministerio de Agricultura para proteger determinados
cultivos.
14. No cumplir las normas dictadas por el Servicio en la autorizacin otorgada al propietario de un
predio con el fin de proteger sus cultivos de los daos ocasionados por la caza.
15. Cazar en terrenos en los que estn segadas las cosechas, pisando, deshaciendo o cambiando de
lugar los haces o gavillas.
16. Entrar con armas o perros en terrenos abiertos sometidos a rgimen cinegtico especial, para
cobrar una pieza de caza menor, herida fuera de l, que se encuentre en un lugar visible desde la
linde.
17. Abatir o intentar abatir, en terrenos de aprovechamiento cinegtico comn, una pieza que haya
sido levantada y sea perseguida por otro u otros cazadores o sus perros.
18. Infringir las normas especficas contenidas en la Orden General de Vedas y disposiciones
concordantes respecto a la caza en terrenos cinegticos de aprovechamiento comn.
19. Infringir las limitaciones o prohibiciones que regulen el ejercicio de la caza en los terrenos
sometidos a rgimen cinegtico especial, cuando el infractor est en posesin del
correspondiente permiso de caza y la infraccin figure tipificada como leve en la reglamentacin
especfica que a propuesta de los titulares del terreno aprobar, cuando proceda, el Servicio de
acuerdo con lo dispuesto en el artculo 25.2 de este Reglamento.
20. Infringir lo dispuesto sobre la caza de especies beneficiosas para la agricultura.
21. No cumplir las normas que se dicten por el Servicio respecto a las zonas y pocas en que pueden
cazarse animales peligrosos para las personas o perjudiciales para la agricultura, los montes, la
ganadera o la caza, as como utilizar en su caza o captura medios no autorizados.
22. Contravenir las disposiciones que de acuerdo con los usos y costumbres locales dicte el Servicio
sobre la caza de: palomas con cimbel, patos desde puestos fijos o flotantes, palomas en pasos
tradicionales, la que se lleve a cabo con perros de rastro o persecucin, a caballo, la modalidad
denominada cetrera, la de determinadas especies en poca de celo y la especial de alta montaa.
23. La prctica de la caza mayor a caballo en terrenos de aprovechamiento cinegtico comn, en
todo tiempo, y en los sometidos a rgimen cinegtico especial cuando no se disponga de
autorizacin para ello.
24. El establecimiento de nuevos palomares sin autorizacin del Servicio o a menos de 1.000 metros
de la linde cinegtica ms prxima.
25. No cumplir las normas que dicte el Servicio sobre la caza en batidas.
26. No impedir que los perros propios, provistos de la chapa de identificacin que se menciona en el
artculo 4.3 de este Reglamento, vaguen sin control por terrenos sometidos a rgimen cinegtico
especial en poca hbil o por terrenos de aprovechamiento cinegtico comn en poca de veda.
27. Transitar con perros por zonas de seguridad, incluidas las reas colindantes a que se refiere el
artculo 15 de este Reglamento, sin ocuparse de evitar que el animal dae, moleste o persiga a las
piezas de caza, sus cras o sus huevos.
28. Infringir lo dispuesto en el artculo 30.4 de este Reglamento sobre trnsito de perros por terrenos
cinegticos cuando stos acompaen a personas que no estn en posesin de licencia de caza.
29. Descuidar la vigilancia y control de los perros que utilizan los pastores de ganado permitiendo
que daen o persigan a las piezas de caza.
30. Incumplir las normas que regulen el adiestramiento de perros de caza en las zonas que se
establezcan al efecto de acuerdo con lo dispuesto en el artculo 30.7 de este Reglamento.
31. El anillamiento o marcado de piezas de caza por personas no autorizadas o la utilizacin de
anillas o marcas que no se ajusten a los modelos establecidos.
32. No hacer llegar al Servicio las anillas o marcas utilizadas para el marcado cientfico de animales,
cuando al cobrar una pieza de caza sta sea portadora de tales seales.
33. No cumplir lo estipulado en el apartado 8 del artculo 32 de este Reglamento sobre
notificaciones previas a la celebracin de monteras.
34. El incumplimiento de lo dispuesto en el apartado 9 del artculo 32 de este Reglamento sobre la
comunicacin al Servicio de los resultados obtenidos en una montera, el falseamiento de stos o
el entorpecimiento de la labor del personal del Servicio para la toma de datos morfomtricos o
biolgicos. Puede llevar consigo la prohibicin de montear durante una campaa cinegtica.
35. Cazar en los cotos colindantes con la mancha donde se est celebrando una montera y en todo
caso a menos de 500 metros de la mancha.
36. Cazar fuera del perodo comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora despus
de su puesta. Esta prohibicin no ser de aplicacin en la caza del urogallo, o en los aguardos,
esperas, rondas u otras modalidades de caza nocturna que se practique en terrenos acogidos al
rgimen especial previsto en el artculo 25.2 o en los de aprovechamiento comn cuando se trate
de modalidades que hayan sido debidamente autorizadas.
37. Cazar en los llamados das de fortuna; es decir, en aquellos en los que como consecuencia de
incendios, epizootias, inundaciones, sequas u otras causas, los animales se ven privados de sus
facultades normales de defensa u obligados a concentrarse en determinados lugares.
38. Cazar en das de nieve, cuando sta cubra de forma continua el suelo o cuando por causa de la
misma queden reducidas las posibilidades de defensa de las piezas de caza, salvo cuando se trate
de modalidades de caza que hayan sido autorizadas por el Ministerio de Agricultura.
39. Cazar sirvindose de animales o vehculos como medios de ocultacin.
40. Cazar en terrenos de aprovechamiento cinegtico comn mediante el procedimiento llamado
ojeo o combinando la accin de dos o ms grupos de cazadores o haciendo uso de medios que
persigan el cansancio o agotamiento de las piezas, salvo en los casos de batidas, debidamente
autorizadas, que tengan por finalidad la reduccin de animales dainos.
41. Cazar con armas de fuego o accionadas por aire u otros gases comprimidos sin tener cumplidos
los dieciocho aos y sin ir acompaado por otro cazador mayor de edad que vigile y controle las
acciones del menor.
42. La prctica de la caza, con cualquier clase de armas, por los ojeadores, batidores, secretarios o
podenqueros que asistan en calidad de tales a ojeos, batidas o monteras. Queda exceptuado el
remate de las piezas con arma blanca.
43. Cazar siendo poseedor de la documentacin preceptiva, pero no llevndola consigo.
44. Cazar con autorizacin, pero sin llevarla consigo, en un terreno sometido a rgimen cinegtico
especial.
45. La recogida de cras o huevos y su transporte y venta, salvo los destinados a repoblaciones, sin
contar con la oportuna autorizacin del Ministerio de Agricultura.
46.
47. Cazar palomas en sus bebederos habituales o a menos de 1.000 metros de un palomar industrial
cuya localizacin est debidamente sealizada.
48. Cazar palomas mensajeras y deportivas o buchones que ostenten las marcas establecidas al
efecto.
49. Mantener abiertos los palomares fuera de las pocas que determine el Gobernador civil de cada
provincia.
50. Infringir las disposiciones que regulen el transporte de caza muerta o no cumplir los requisitos
fijados al efecto por el Ministerio de Agricultura.
51. No cumplir las condiciones que fije el Ministerio de Agricultura sobre circulacin y venta de
animales domsticos, vivos o muertos, en poca de veda, cuando sean susceptibles de
confundirse con sus similares salvajes.
52. Falsear los datos en la solicitud de la licencia de caza.
53. Cazar no teniendo contratado y vigente el seguro obligatorio establecido en el artculo 52 de este
Reglamento.
54. Cazar con fines comerciales pjaros perjudiciales para la agricultura sin estar en posesin de la
autorizacin correspondiente o utilizando medios no permitidos.
55. Usar artes, redes u otros medios cuyo contraste sea preceptivo sin el correspondiente precinto del
Servicio.
56. Tirar, con fines de caza, alambres o redes en arroyos, ros o embalses o extender estas celosas en
lugares de entrada o salida de aves aprovechando el paso de ellas.
Artculo 49. COMPETENCIA Y PROCEDIMIENTO.
1. La competencia, el procedimiento sancionador y las restantes circunstancias a considerar en relacin
con la tramitacin de expedientes incoados por infracciones administrativas de caza sern los detallados
en el presente artculo.
2. Competencia:
a.
b.
Los expedientes por infraccin administrativa a la Ley de Caza podrn iniciarse de oficio o por
denuncia. Los de oficio se incoarn por orden superior o por resolucin de las propias
Comisaras o de las Jefaturas Provinciales.
b.
La accin de denunciar es pblica y caduca a los dos meses contados a partir de la fecha en que
se cometi la infraccin.
4. Clases de denuncias
Las denuncias podrn ser verbales o escritas. En las verbales ser precisa la ratificacin del denunciante.
5. Presentacin de denuncias:
a.
b.
En las denuncias por delitos y faltas, cuando los denunciantes pertenezcan a la Guardia Civil o
sean Agentes de la autoridad dependientes del Ministerio de Agricultura o Guardas Jurados de
Sociedades de Cazadores o que vigilen terrenos sometidos a rgimen cinegtico especial,
enviarn copia de la denuncia a la Jefatura Provincial del Servicio, por si la infraccin pudiera
determinar la anulacin de alguna autorizacin administrativa de carcter cinegtico.
6. Contenido de la denuncia:
a.
Toda denuncia contendr, aparte de la expresin de quien la formule, los datos personales y de
vecindad de los denunciados, si fueren conocidos, la fecha de la infraccin, los hechos que se
denuncian, as como la caza y artes o animales ocupados, en su caso, detallando el destino que se
les dio. Cuando la infraccin haya llevado consigo la retirada de armas, se har constar el puesto
de la Guardia Civil donde fueron depositadas. Ser preceptivo el comunicar si existieron daos y
perjuicios, as como la condicin del terreno cinegtico donde se cometi la infraccin.
b.
Si alguno de los datos anteriores faltase en el escrito de denuncia, el Instructor solicitar del
denunciante los que precise para el exacto conocimiento de los hechos.
a.
Recibida la denuncia sobre una supuesta infraccin administrativa, el Instructor podr acordar la
prctica de una informacin previa para decidir la apertura del expediente o, en su caso, el
archivo de las actuaciones. Acordada aqulla, acusar recibo al denunciante y notificar a los
denunciados.
b.
Cuando el Ingeniero Jefe provincial, Instructor del expediente, considere que ste cae fuera de su
competencia, lo pondr en conocimiento del Jefe de la Comisara, quien resolver.
8. Tramitacin
La tramitacin de los expedientes por infracciones administrativas a la Ley de Caza o a este Reglamento
se har de acuerdo con lo establecido en el captulo II del ttulo VI de la Ley de Procedimiento
Administrativo.
9. Propuesta de resolucin
Ultimado el expediente, si el Instructor apreciase que se cometi infraccin administrativa, proceder a
redactar la propuesta de resolucin, que notificar a los interesados, para que en el plazo de ocho das
puedan alegar cuanto consideren conveniente a su defensa. Estas alegaciones, juntamente con la
propuesta de resolucin y todo lo anteriormente actuado, se remitirn, caso de no ser el mismo el
Instructor, al Ingeniero Jefe de la Comisara para que resuelva.
Toda propuesta de resolucin deber contener los siguiente extremos:
a.
b.
La calificacin de la infraccin.
c.
d.
Determinacin y tasacin de daos y perjuicios, especificando las personas o Entidades que los
hubieren sufrido.
e.
Ocupaciones de piezas de caza realizadas, con el destino que se les dio y el que se considere
debe drseles si hubo depsito. En caso necesario, tasacin de aqullas y relacin de gastos
ocasionados, con propuesta de si deben cargarse a la cuenta de daos y perjuicios.
f.
Artes materiales ocupadas, con propuesta de destino y cantidades por las que se estima deben
sustituirse los comisos de perros, aves de presa, reclamos de perdiz, hurones u otros animales o
artes autorizados dejados en poder del infractor.
g.
Relacin de armas retiradas y mencin de si procede su devolucin gratuita por tratarse de una
infraccin leve o su rescate, a razn de 500 pesetas por arma, cuando se haya calificado como
menos grave o grave.
h.
Propuesta de resolucin.
i.
j.
Propuesta, si ha lugar, de las medidas complementarias que sean aplicables y en especial de las
que se refieran a anulacin, revocacin o privacin de autorizaciones, concesiones o
declaraciones expedidas por las autoridades competentes.
A los efectos de reincidencia no se tendrn en cuenta las infracciones cometidas con cinco o ms
aos de anterioridad, contados a partir de la fecha de la denuncia.
b.
c.
Cuando el autor de la infraccin fuese persona que por su cargo o funcin est obligada a hacer
cumplir a los dems los preceptos que regulan el ejercicio de la caza, se sancionar en todos los
casos aplicando en su grado mximo la sancin correspondiente a la infraccin cometida. En este
supuesto, al infractor sancionado ejecutoriamente se le privar de la licencia de caza o de la
facultad de obtenerla durante un plazo comprendido entre dos meses y un ao.
b.
Cuando algn sancionado sea persona que por su cargo o funcin est obligada a hacer cumplir
los preceptos de la Ley de Caza se dar cuenta a su Jefe inmediato, y tratndose de Guardas
Jurados al Gobernador civil de la provincia, proponindosele si se estima oportuno la anulacin
del nombramiento.
16. Recursos
En toda notificacin de sancin se har conocer al denunciado que contra la resolucin de la Comisara
puede interponer recurso de alzada ante la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial dentro del
plazo de quince das contados a partir de la fecha de notificacin. La interposicin de este recurso, de
acuerdo con el artculo 116 de la Ley de Procedimiento Administrativo, no suspende la ejecucin del acto
impugnado, salvo lo que el mismo precepto dispone.
17. Efectividad de la sancin:
a.
Las multas, rescates e indemnizaciones se abonarn, las dos primeras en papel de pagos al
Estado y las indemnizaciones en metlico y en la habilitacin de la Comisara que dict la
providencia de sancin. El plazo de pago ser de quince das, contados a partir de la fecha de la
notificacin; en el caso de que se interponga recurso de alzada, el Jefe de la Comisara, a
peticin del interesado, podr sustituir el pago de las sanciones, a resultas de la resolucin del
recurso, por el ingreso de su importe en la Caja General de Depsitos.
b.
Cuando las multas, rescates e indemnizaciones no sean satisfechos en el plazo antes sealado, se
proceder a su cobro por la va administrativa de apremio.
b.
Al pago a las personas o Entidades perjudicadas de las cantidades cobradas para indemnizar
daos y perjuicios. Si aqullas fuesen indeterminadas, el importe de las indemnizaciones se
ingresar en la Caja Central del Servicio para su empleo en obras o actividades que repercutan
directamente en beneficio de la caza.
c.
b.
El rescate previo no podr acordarse cuando el infractor sea persona que por su cargo o funcin
est obligada a hacer cumplir a los dems los preceptos que regulan el ejercicio de la caza.
Por la Jefatura Nacional del Servicio se darn las normas precisas para la organizacin de un
Registro General de sancionados por infracciones administrativas de caza.
b.
Anejo a este Registro se organizar un fichero nacional de inhabilitados para cazar, bien por
sentencia judicial o por resolucin administrativa firme. A fin de que este fichero tenga la
mxima utilidad, por la Jefatura del Servicio se remitirn a las Jefaturas Provinciales del mismo
copias autorizadas.
c.
Cuando en el fichero se anote la inhabilitacin de un cazador con licencia de clase D, el Jefe del
Servicio dar cuenta de la inhabilitacin a la Autoridad que concedi la licencia.
a.
El denunciante que ocupase caza viva dar cuenta de ello a la Autoridad ante quien formule la
denuncia, especificando el destino dado a la caza ocupada.
b.
c.
En los dems casos y cuando se trate de animales de peligroso o delicado manejo que no hubiese
facilidad de depositar, el Agente invitar al infractor a constituirse en depositario, previa firma de
un recibo, y sin perjuicio de lo que acuerde el Instructor. Caso de negarse al depsito se
proceder al sacrificio de los animales, dndoseles a continuacin la consideracin de caza
muerta.
d.
Decretado el comiso de las piezas ocupadas se proceder a su entrega al Servicio para que por
ste se les d el destino que corresponda.
e.
Los gastos que se originen por depsitos y traslados se contabilizarn en la cuenta de daos y
perjuicios de la infraccin.
Cuando las piezas ocupadas estn muertas se entregarn, mediante recibo que se unir a la
denuncia, a un Centro benfico local y en su defecto a la Alcalda que corresponda con idntico
fin.
b.
No obstante, si el valor cinegtico de la caza ocupada, por su calidad de trofeo, fuese muy
superior al de su valor como pieza de consumo, el denunciante lo pondr en conocimiento del
Instructor, quien decidir si alguna parte o todo el animal debe ser naturalizado, dndosele a la
parte consumible, si la hay, el destino que se detalla en el prrafo anterior.
Cuando para cometer una infraccin se utilizasen perros, aves de presa, reclamos de perdiz,
hurones u otros animales, el comiso ser sustituido por el abono de una cantidad en papel de
pagos al Estado, que no podr ser superior a 1.000 pesetas por animal.
b.
Cuando se trate de animales cuya posesin no requiera un permiso especial, el denunciante los
dejar depositados en poder del supuesto infractor mediante recibo que extender al efecto y
unir a la denuncia.
La Autoridad o sus Agentes procedern a retirar las armas slo en aquellos casos en que hayan
sido usadas para cometer la infraccin.
b.
Del arma retirada se dar recibo detallando su clase, marca y nmero, as como el puesto de la
Guardia Civil donde haya de ser depositada. Este depsito se har dentro de las cuarenta y ocho
horas siguientes a la de la denuncia.
c.
La negativa a entregar el arma, cuando el cazador sea requerido para ello, podr ser denunciada
ante la autoridad judicial como constitutiva del delito previsto en el artculo 237 del Cdigo
Penal.
2. Rescate de armas:
A. Las armas retiradas sern devueltas gratuitamente cuando la sentencia sea absolutoria o se
acuerde el sobreseimiento o archivo del expediente. En otro caso se establece:
a.
Cuando la condena sea por delito, el Juez decidir sobre el comiso de las armas o
acordar su devolucin previo pago de un rescate de 2.500 pesetas en papel de pagos al
Estado por cada una de ellas.
b.
Cuando la condena sea por falta se obtendr la devolucin previo pago, en la misma
forma, de 1.000 pesetas por arma.
c.
complejos ecolgicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las
especies y de los ecosistemas.
4) Conocimiento tradicional: el conocimiento, las innovaciones y prcticas de las poblaciones locales
ligados al patrimonio natural y la biodiversidad, desarrolladas desde la experiencia y adaptadas a la
cultura y el medio ambiente local.
5) Conservacin: mantenimiento o restablecimiento en estado favorable del patrimonio natural y la
biodiversidad, en particular, de los hbitats naturales y seminaturales de las poblaciones de especies de
fauna y de flora silvestres, as como el conjunto de medidas necesarias para conseguirlo.
6) Conservacin in situ: conservacin de los ecosistemas y los hbitats naturales y seminaturales el
mantenimiento y recuperacin de poblaciones viables de especies silvestres en sus entornos naturales y,
en el caso de las especies domesticadas y cultivadas, en los entornos en que hayan desarrollado sus
propiedades especficas.
7) Conservacin ex situ: conservacin de componentes de la diversidad biolgica fuera de sus
hbitats naturales.
8) Corredor ecolgico: territorio, de extensin y configuracin variables, que, debido a su disposicin
y a su estado de conservacin, conecta funcionalmente espacios naturales de singular relevancia para la
flora o la fauna silvestres, separados entre s, permitiendo, entre otros procesos ecolgicos, el intercambio
gentico entre poblaciones de especies silvestres o la migracin de especmenes de esas especies.
9) Custodia del territorio: conjunto de estrategias o tcnicas jurdicas a travs de las cuales se
implican a los propietarios y usuarios del territorio en la conservacin y uso de los valores y los recursos
naturales, culturales y paisajsticos.
10) Ecosistema: complejo dinmico de comunidades vegetales, animales y de microorganismos y su
medio no viviente que interactan como una unidad funcional.
11) Especie autctona: la existente dentro de su rea de distribucin natural.
12) Especie autctona extinguida: especie autctona desaparecida en el pasado de su rea de
distribucin natural.
13) Especie extica invasora: la que se introduce o establece en un ecosistema o hbitat natural o
seminatural y que es un agente de cambio y amenaza para la diversidad biolgica nativa, ya sea por su
comportamiento invasor, o por el riesgo de contaminacin gentica.
14) Estado de conservacin de un hbitat: situacin derivada del conjunto de las influencias que
actan sobre el hbitat natural o seminatural de que se trate y sobre las especies tpicas asentadas en el
mismo y que pueden afectar a largo plazo a su distribucin natural, su estructura y funciones, as como a
la supervivencia de sus especies tpicas en el territorio.
15) Estado de conservacin favorable de un hbitat natural: cuando su rea de distribucin natural es
estable o se ampla; la estructura y funciones especficas necesarias para su mantenimiento a largo plazo
existen y pueden seguir existiendo en un futuro previsible; y el estado de conservacin de sus especies es
favorable.
16) Estado de conservacin favorable de una especie: cuando su dinmica poblacional indica que
sigue y puede seguir constituyendo a largo plazo un elemento vital de los hbitats a los que pertenece; el
rea de distribucin natural no se est reduciendo ni haya amenazas de reduccin en un futuro previsible;
existe y probablemente siga existiendo un hbitat de extensin suficiente para mantener sus poblaciones a
largo plazo.
17) Externalidad: todo efecto producido por una accin, que no era buscado en los objetivos de la
misma.
18) Geodiversidad o diversidad geolgica: variedad de elementos geolgicos, incluidos rocas,
minerales, fsiles, suelos, formas del relieve, formaciones y unidades geolgicas y paisajes que son el
producto y registro de la evolucin de la Tierra.
19) Geoparques o parques geolgicos: territorios delimitados que presentan formas geolgicas
nicas, de especial importancia cientfica, singularidad o belleza y que son representativos de la historia
evolutiva geolgica y de los eventos y procesos que las han formado. Tambin lugares que destacan por
sus valores arqueolgicos, ecolgicos o culturales relacionados con la gea.
20) Hbitats naturales: zonas terrestres o acuticas diferenciadas por sus caractersticas geogrficas,
abiticas y biticas, tanto si son enteramente naturales como seminaturales.
21) Hbitat de una especie: medio definido por factores abiticos y biticos especficos donde vive la
especie en una de las fases de su ciclo biolgico.
22) Instrumentos de gestin: bajo esta denominacin se incluye cualquier tcnica de gestin de un
espacio natural y de sus usos, que haya sido sometido a un proceso de informacin pblica, haya sido
objeto de una aprobacin formal y haya sido publicado.
23) Material gentico: todo material de origen vegetal, fngico, animal, microbiano o de otro tipo que
contenga unidades funcionales de la herencia.
24) Medidas compensatorias: son medidas especficas incluidas en un plan o proyecto, que tienen por
objeto compensar, lo ms exactamente posible, su impacto negativo sobre la especie o el hbitat afectado.
25) Objetivo de conservacin de un lugar: niveles poblacionales de las diferentes especies as como
superficie y calidad de los hbitats que debe tener un espacio para alcanzar un estado de conservacin
favorable.
26) Paisaje: cualquier parte del territorio cuyo carcter sea el resultado de la accin y la interaccin
de factores naturales y/o humanos, tal como la percibe la poblacin.
27) Patrimonio Natural: conjunto de bienes y recursos de la naturaleza fuente de diversidad biolgica
y geolgica, que tienen un valor relevante medioambiental, paisajstico, cientfico o cultural.
28) Recursos biolgicos: los recursos genticos, los organismos o partes de ellos, las poblaciones, o
cualquier otro tipo del componente bitico de los ecosistemas de valor o utilidad real o potencial para la
humanidad.
29) Recursos genticos: material gentico de valor real o potencial.
30) Recursos naturales: todo componente de la naturaleza, susceptible de ser aprovechado por el ser
humano para la satisfaccin de sus necesidades y que tenga un valor actual o potencial, tales como: el
paisaje natural, las aguas, superficiales y subterrneas; el suelo, subsuelo y las tierras por su capacidad de
uso mayor: agrcolas, pecuarias, forestales, cinegtica y de proteccin; la biodiversidad; la geodiversidad;
los recursos genticos, y los ecosistemas que dan soporte a la vida; los hidrocarburos; los recursos
hidroenergticos, elicos, solares, geotrmicos y similares; la atmsfera y el espectro radioelctrico, los
minerales, las rocas y otros recursos geolgicos renovables y no renovables.
31) Reservas de Biosfera: territorios declarados como tales en el seno del Programa MaB, de la
UNESCO, al que est adherido el Reino de Espaa, de gestin integrada, participativa y sostenible del
patrimonio y de los recursos naturales.
32) Restauracin de ecosistemas: conjunto de actividades orientadas a reestablecer la funcionalidad y
capacidad de evolucin de los ecosistemas hacia un estado maduro.
33) Taxn: grupo de organismos con caractersticas comunes.
34) Taxn extinguido: taxn autctono desaparecido en el pasado de su rea de distribucin natural.
35) Taxones autctonos: taxones existentes de forma natural en un lugar determinado, incluidos los
extinguidos, en su caso.
36) Uso sostenible del patrimonio natural: utilizacin de sus componentes de un modo y a un ritmo
que no ocasione su reduccin a largo plazo, con lo cual se mantienen las posibilidades de su aportacin a
la satisfaccin de las necesidades de las generaciones actuales y futuras.
37) Entidad de custodia del territorio: organizacin pblica o privada, sin nimo de lucro, que lleva a
cabo iniciativas que incluyan la realizacin de acuerdos de custodia del territorio para la conservacin del
patrimonio natural y la biodiversidad.
38) Patrimonio Geolgico: conjunto de recursos naturales geolgicos de valor cientfico, cultural y/o
educativo, ya sean formaciones y estructuras geolgicas, formas del terreno, minerales, rocas, meteoritos,
fsiles, suelos y otras manifestaciones geolgicas que permiten conocer, estudiar e interpretar: a) el origen
y evolucin de la Tierra, b) los procesos que la han modelado, c) los climas y paisajes del pasado y
presente y d) el origen y evolucin de la vida.
El Listado tendr carcter administrativo y mbito estatal, y depender del Ministerio de Medio
Ambiente.
2. La inclusin, cambio de categora o exclusin de un taxn o poblacin en este Listado se llevar a
cabo por el Ministerio de Medio Ambiente, a propuesta de la Comisin Estatal para el Patrimonio Natural
y la Biodiversidad, previa iniciativa de las Comunidades autnomas, cuando exista informacin tcnica o
cientfica que as lo aconseje. Cuando se trate de taxones o poblaciones protegidas en los anexos de las
normas o decisiones de la Unin Europea, como los que se enumeran en el anexo V, o en los instrumentos
internacionales ratificados por Espaa, la inclusin en el Listado se producir de oficio por el Ministerio
de Medio Ambiente, notificando previamente tal inclusin a la Comisin Estatal para el Patrimonio
Natural y la Biodiversidad.
Cualquier ciudadano u organizacin podr solicitar la iniciacin del procedimiento de inclusin,
cambio de categora o exclusin acompaando a la correspondiente solicitud una argumentacin
cientfica de la medida propuesta.
3. La inclusin de un taxn o poblacin en el Listado de Especies Silvestres en Rgimen de
Proteccin Especial conllevar la evaluacin peridica de su estado de conservacin.
4. Las Comunidades autnomas, en sus respectivos mbitos territoriales, podrn establecer listados
de especies silvestres en rgimen de proteccin especial, determinando las prohibiciones y actuaciones
suplementarias que se consideren necesarias para su preservacin.
Artculo 54. Prohibiciones para las especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en
Rgimen de Proteccin Especial.
1. La inclusin en el Listado de Especies Silvestres en Rgimen de Proteccin Especial de una
especie, subespecie o poblacin conlleva las siguientes prohibiciones genricas:
a) Tratndose de plantas, hongos o algas, la de recogerlas, cortarlas, mutilarlas, arrancarlas o
destruirlas intencionadamente en la naturaleza.
b) Tratndose de animales, incluidas sus larvas, cras, o huevos, la de cualquier actuacin hecha con
el propsito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, as como la destruccin o deterioro
de sus nidos, vivares y reas de reproduccin, invernada o reposo.
c) En ambos casos, la de poseer, naturalizar, transportar, vender, comerciar o intercambiar, ofertar
con fines de venta o intercambio, importar o exportar ejemplares vivos o muertos, as como sus
propgulos o restos, salvo en los casos que reglamentariamente se determinen.
Estas prohibiciones se aplicarn a todas las fases del ciclo biolgico de estas especies, subespecies o
poblaciones.
2. Las Comunidades autnomas establecern un sistema de control de capturas o muertes
accidentales y, a partir de la informacin recogida en el mismo, adoptarn las medidas necesarias para que
stas no tengan repercusiones negativas importantes en las especies incluidas en el Listado de Especies en
Rgimen de Proteccin Especial, y se minimicen en el futuro.
g) Los mtodos de captura de predadores que sean autorizados por las Comunidades autnomas
debern haber sido homologados en base a los criterios de selectividad y bienestar animal fijados por los
acuerdos internacionales. La utilizacin de estos mtodos slo podr ser autorizada, mediante una
acreditacin individual otorgada por la Comunidad autnoma. No podrn tener consideracin de
predador, a los efectos de este prrafo, las especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en
Rgimen de Proteccin Especial.
h) Cuando se compruebe que la gestin cinegtica desarrollada en una finca afecte negativamente a
la renovacin o sostenibilidad de los recursos, las Administraciones Pblicas competentes podrn
suspender total o parcialmente la vigencia de los derechos de caza.
i) Las Administraciones Pblicas competentes velarn por que las sueltas y repoblaciones con
especies cinegticas no supongan una amenaza para la conservacin de estas u otras especies en trminos
genticos o poblacionales.
j) Se prohbe la tenencia y el uso de municin que contega plomo durante el ejercicio de la caza y el
tiro deportivo, cuando estas actividades se ejerzan en zonas hmedas incluidas en la Lista del Convenio
relativo a Humedales de Importancia Internacional, en las de la Red Natura 2000 y en las incluidas en
espacios naturales protegidos.
Artculo 63. Caza de la perdiz con reclamo.
La Administracin competente podr autorizar la modalidad de la caza de perdiz con reclamo macho,
en los lugares en donde sea tradicional y con las limitaciones precisas para garantizar la conservacin de
la especie.
Artculo 64. Inventario Espaol de Caza y Pesca.
El Inventario Espaol de Caza y Pesca, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, mantendr la
informacin ms completa de las poblaciones, capturas y evolucin gentica de las especies cuya caza o
pesca estn autorizadas, con especial atencin a las especies migradoras.
Se incluirn en el Inventario los datos que faciliten los rganos competentes de las Comunidades
autnomas. Con este objeto, los titulares de los derechos cinegticos y pisccolas y, en general, los
cazadores y pescadores, vendrn obligados a suministrar la correspondiente informacin a las
Comunidades autnomas.
TIPIFICACIN
CLASIFICACIN
DE
LAS
4. Cuando no sea posible determinar el grado de participacin de las distintas personas que hubiesen
intervenido en la realizacin de la infraccin, la responsabilidad ser solidaria, sin perjuicio del derecho a
repetir frente a los dems participantes por parte de aquel o aquellos que hubieran hecho frente a las
responsabilidades.
5. En ningn caso se impondr una doble sancin por los mismos hechos y en funcin de los mismos
intereses pblicos protegidos, si bien debern exigirse las dems responsabilidades que se deduzcan de
otros hechos o infracciones concurrentes.
Artculo 76. Tipificacin y clasificacin de las infracciones.
1. A los efectos de esta Ley, y sin perjuicio de lo que disponga al respecto la legislacin autonmica,
se considerarn infracciones administrativas:
a) La utilizacin de productos qumicos, sustancias biolgicas, la realizacin de vertidos o el derrame
de residuos que alteren las condiciones de los ecosistemas con dao para los valores en ellos contenidos.
b) La destruccin, muerte, deterioro, recoleccin, comercio o intercambio, captura y oferta con fines
de venta o intercambio o naturalizacin no autorizadas de especies de flora y fauna catalogadas en
peligro de extincin, as como la de sus propgulos o restos.
c) La destruccin o deterioro de hbitats incluidos en la categora de en peligro de desaparicin del
Catlogo Espaol de Hbitats en Peligro de Desaparicin.
d) La destruccin del hbitat de especies en peligro de extincin en particular del lugar de
reproduccin, invernada, reposo, campeo o alimentacin.
e) La destruccin o deterioro significativo de los componentes de los hbitats prioritarios de inters
comunitario.
f) La introduccin de especies alctonas incluidas en el Catlogo Espaol de Especies Exticas
Invasoras, sin autorizacin administrativa.
g) La alteracin de las condiciones de un espacio natural protegido o de los productos propios de l
mediante ocupacin, roturacin, corta, arranque u otras acciones.
h) La instalacin de carteles de publicidad o la produccin de impactos paisajsticos sensibles en los
espacios naturales protegidos.
i) El deterioro o alteracin significativa de los componentes de hbitats prioritarios de inters
comunitario o la destruccin de componentes, o deterioro significativo del resto de componentes de
hbitats de inters comunitario.
j) La destruccin, muerte, deterioro, recoleccin, posesin, comercio, o intercambio, captura y oferta
con fines de venta o intercambio o naturalizacin no autorizada de especies de flora y fauna incluidas en
catalogadas como vulnerables, as como la de propgulos o restos.
k) La destruccin del hbitat de especies vulnerables, en particular del lugar de reproduccin,
invernada, reposo, campeo o alimentacin y las zonas de especial proteccin para la flora y fauna
silvestres.
l) La captura, persecucin injustificada de especies de fauna silvestre y el arranque y corta de
especies de flora en aquellos supuestos en que sea necesaria autorizacin administrativa, de acuerdo con
la regulacin especfica de la legislacin de montes, caza y pesca continental, cuando no se haya obtenido
dicha autorizacin.
m) La destruccin, muerte, deterioro, recoleccin, posesin, comercio o intercambio, captura y oferta
con fines de venta o intercambio o naturalizacin no autorizada de especies de flora y fauna incluidas en
el Listado de especies en rgimen de proteccin especial, que no estn catalogadas, as como la de
propgulos o restos.
multas coercitivas exigir que en el requerimiento se indique el plazo de que se dispone para el
cumplimiento de la obligacin y la cuanta de la multa que puede ser impuesta. En todo caso, el plazo
deber ser suficiente para cumplir la obligacin. En el caso de que, una vez impuesta la multa coercitiva,
se mantega el incumplimiento que la ha motivado, podr reiterase las veces que sean necesarias hasta el
cumplimiento de la obligacin, sin que, en ningn caso el plazo fijado en los nuevos requerimientos
pueda ser inferior al fijado en el primero. Las multas coercitivas son independientes y compatibles con las
que se puedan imponer en concepto de sancin.
6. En el mbito de la Administracin General del Estado, la cuanta de cada una de dichas multas no
exceder de 3.000 euros.
7. El Gobierno podr, mediante Real Decreto, proceder a la actualizacin de las sanciones previstas
en el apartado 1 de este artculo, teniendo en cuenta la variacin de los ndices de precios al consumo.
adversos, incluso cuando no se hayan determinado completamente, que son importantes para su territorio
o parte de su territorio y que exigen la adopcin de medidas a escala de dicho Estado miembro;
5) biodiversidad: la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los
ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuticos y los complejos ecolgicos de los que
forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas;
6) servicios de los ecosistemas: las contribuciones directas e indirectas de los ecosistemas al
bienestar humano;
7) introduccin: el movimiento, como consecuencia de la intervencin humana, de una especie
fuera de su rea de distribucin natural;
8) investigacin: trabajo descriptivo o experimental, realizado en condiciones controladas,
destinado a obtener nuevos resultados cientficos o a desarrollar nuevos productos, y que incluye las fases
iniciales de identificacin, caracterizacin y aislamiento de las caractersticas genticas, distintas de las
que le confieren carcter invasor, de las especies exticas invasoras, nicamente en la medida en que
resulte fundamental para permitir la reproduccin de dichas caractersticas en especies no invasoras;
9) espacio contenido: instalaciones cerradas en las que se mantiene a un organismo, de las que no
le es posible escapar o propagarse;
10) conservacin ex situ: la conservacin de componentes de diversidad biolgica fuera de su
hbitat natural;
11) vas de introduccin: las rutas y mecanismos de introduccin y propagacin de especies
exticas invasoras;
12) deteccin temprana: la confirmacin de la presencia de ejemplares de una especie extica
invasora en el medio ambiente antes de que se haya propagado ampliamente;
13) erradicacin: la eliminacin completa y permanente de una poblacin de especies exticas
invasoras por medios letales o no letales;
14) control poblacional: acciones letales o no letales aplicadas a una poblacin de una especie
extica invasora, que al mismo tiempo reduzcan al mximo los efectos en especies a las que no se dirijan
las medidas y sus hbitats, con objeto de reducir el nmero de individuos lo mximo posible de modo
que, aunque no se pueda erradicar la especie, se reduzca al mximo su capacidad invasora y sus efectos
adversos sobre la biodiversidad, los servicios asociados de los ecosistemas, la salud humana o la
economa;
15) contencin: acciones destinadas a crear barreras que reduzcan al mximo el riesgo de que una
poblacin de una especie extica invasora se disperse y propague ms all de la zona invadida;
16) ampliamente propagada: una especie extica invasora cuya poblacin haya sobrepasado la fase
de naturalizacin en la cual mantiene una poblacin autosostenida y se ha propagado hasta colonizar una
parte amplia del rea de distribucin potencial en la que puede sobrevivir y reproducirse;
17) gestin: cualquier accin letal o no letal destinada a la erradicacin, control poblacional o
contencin de una poblacin de una especie extica invasora, que al mismo tiempo reduzca al mximo los
efectos en especies a las que no se dirijan las medidas y sus hbitats.
Artculo 55 Catlogo Espaol de Especies Amenazadas
1. En el seno del Listado de Especies Silvestres en Rgimen de Proteccin Especial, se establece el
Catlogo Espaol de Especies Amenazadas que incluir, cuando exista informacin tcnica o cientfica
que as lo aconseje, los taxones o poblaciones de la biodiversidad amenazada, incluyndolos en algunas
de las categoras siguientes:
c) Para aquellos taxones o poblaciones que comparten los mismos problemas de conservacin o
mbitos geogrficos similares, se podrn elaborar planes que abarquen varios taxones o
poblaciones simultneamente.
d) Para las especies o poblaciones que vivan exclusivamente o en alta proporcin en espacios
naturales protegidos, Red Natura 2000 o reas protegidas por instrumentos internacionales, los
planes se podrn articular a travs de las correspondientes figuras de planificacin y gestin de
dichos espacios.
2. Las Comunidades autnomas elaborarn y aprobarn los planes de recuperacin y conservacin para
las especies amenazadas.
Artculo 57 Estrategias de Conservacin de Especies Amenazadas
La Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, a propuesta de la Comisin Estatal para el Patrimonio
Natural y la Biodiversidad y previo informe del Consejo Estatal para el Patrimonio Natural y la
Biodiversidad, aprobar las estrategias de conservacin de especies amenazadas presentes en ms de una
Comunidad autnoma, dando prioridad a los taxones con mayor grado de amenaza y las estrategias de
lucha contra las principales amenazas para la biodiversidad, dando prioridad a las que afecten a mayor
nmero de especies incluidas en el Catlogo Espaol de Especies Amenazadas, como el uso ilegal de
sustancias txicas, la electrocucin y la colisin con tendidos elctricos o el plumbismo.
Estas Estrategias, que constituirn el marco orientativo de los Planes de Recuperacin y Conservacin,
incluirn al menos un diagnstico de la situacin y de las principales amenazas para las especies, y las
acciones a emprender para su recuperacin.
TTULO SEGUNDO
Conservacin
Art. 2. Dimensiones mnimas.
Para el debido cumplimiento del artculo 2. de la Ley, queda tambin prohibida la tenencia en todo
tiempo de aquellos ejemplares de la fauna acutica cuyas longitudes sean iguales o inferiores a las
sealadas en dicho artculo, excepcin hecha de la angula.
TEMA 20. VEDAS. PROHIBICIONES POR RAZN DE SITIO. REDES, ARTIFICIOS Y
PROCEDIMIENTOS DE PESCA PROHIBIDOS.
VEDAS
Art. 28. poca.
A los efectos prevenidos en el artculo 12 de la Ley, todas las fechas sealadas en l o en las
disposiciones que cita se entendern incluidas en poca de veda.
Art. 29. Veda absoluta.
La veda absoluta en aguas privadas, a que se refiere el prrafo ltimo del artculo 13 de la Ley, slo
podr decretarse cuando tal medida resurte indispensable para la repoblacin de las aguas pblicas,
contiguas o prximas.
Art. 30. Edictos.
Los Jefes del Servicio Pisccola tendrn obligacin de publicar en los Boletines Oficiales de las
provincias respectivas, con diez das de anticipacin, edictos recordando las fechas en que empiezan y
terminan las vedas de las diferentes especies y procedimientos sujetos a ellas.
La falta de publicacin de los edictos no eximir del cumplimiento de lo preceptuado en la Ley y en
este Reglamento,
Art. 31. Guas del salmn.
Para el transporte y venta del salmn en poca permitida, es condicin indispensable que vaya
acompaado de una gua acreditativa de su legal procedencia, expedida por la autoridad competente.
Art. 32. Guas salmn congelado.
La circulacin y venta del salmn congelado procedente del extranjero, durante el perodo de veda
para esta especie, slo se autorizar con gua expedida por los organismos para ello facultados, en que
conste taxativamente el punto de procedencia de la mercanca. Cada ejemplar llevar una etiqueta que as
lo atestige.
Art. 33. Circulacin.
Para los casos en que el perodo de veda no abarque a toda Espaa por tener carcter regional, se
prohbe en absoluto la tenencia, circulacin, comercio y consumo de la pesca fuera de los sitios en que
est autorizada la captura de la especia o especies correspondientes.
CAPTULO III
Prohibiciones por razn de sitio
Art. 34. Distancia entre redes.
A los efectos de prevenido en el prrafo primero del artculo 15 de la Ley, en caso de duda sobre
prioridad de la colocacin de las redes, ambos pescadores se retirarn, por igual, en direcciones opuestas,
hasta que entre ellos quede el espacio indicado.
Art. 35. Plazos.
En los pozos salmoneros y sus corrientes no arrendadas, queda limitado el derecho del pescador a un
perodo de tiempo no superior a treinta minutos para el primer ocupante de aqullos, siempre que haya
otros pescadores que deseen, a su vez, ejercer el derecho de pesca en el mismo pozo. Este plazo de
duracin se prorrogar hasta que cobre la primera pieza, de tener trabado en el anzuelo algn salmn, o
hasta que ste se suelte si no logra capturarlo.
Cuando el pozo salmonero no se halle bien determinado, se entender por tal una longitud de cauce
de cincuenta metros, a partir del lugar donde se encuentre colocado el primer pescador, aguas arriba o
aguas abajo de dicho lugar, a eleccin de aqul.
Art. 36. Excepciones.
No ser preciso respetar las distancias sealadas en el artculo 15 de la Ley sino cuando lo reclame
alguno de los interesados; pero si uno de los pescadores hubiere clavado en el anzuelo un pez que por su
tamao, defensa o resistencia lo requiriera, aqul podr exigir de los restantes, situados en sus
inmediaciones, que retiren los aparejos hasta que el ejemplar sea capturado o se liberte del anzuelo.
Art. 37. Pesca en presas y escalas.
De la prohibicin sealada en el segundo prrafo del artculo 17 de la Ley exceptase la pesca en las
llamadas presas sumergidas.
Estas licencias quedarn habilitadas para la pesca del salmn mediante un sello especial que en la
Jefatura del Servicio se adherir a las mismas y cuyo importe ser de 150 pesetas.
Art. 62. Permisos.
Los permisos especiales a que se refiere el artculo 40 de la Ley, en su prevencin segunda, se
clasificarn en dos clases: permisos gratuitos, que son los que autorizan para la pesca destinada
exclusivamente a fines cientficos, y los restantes permisos, que pagarn un canon, fijado en cada caso
por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de los Servicios, teniendo en
cuenta el fin que se persiga y los das que hayan de utilizarse, conforme al artculo 27 de la Ley.
Art. 63. Matrculas de embarcaciones y aparatos flotantes.
La Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, teniendo en cuenta, la importancia de las
embarcaciones y aparatos flotantes y la clase de pesca a que se dediquen, las clasificar en una de las tres
categoras, cuyos precios de matrcula sern de 50, 100 y 200 pesetas.
Art. 64. Pago de licencias.
Las licencias ordinarias de pesca, las especiales para la del salmn, los permisos y matrculas de
embarcaciones y aparatos flotantes no tendrn el carcter de efectos timbrados, y su importe se ingresar
en metlico en las Jefaturas del Servicio Pisccola.
Art. 65. Dominio privado.
En las aguas de dominio privado slo podrn pescar los dueos o arrendatarios y las personas que de
ellas obtengan permiso escrito, debidamente reintegrado y visado por la Guardia Civil o Guardera del
Estado. Todos ellos habrn de estar en posesin de la correspondiente licencia.
Art. 66. Menores de edad y extranjeros.
Cuando el solicitante sea soltero, no emancipado ni habilitado civilmente y menor de veintitrs aos,
su instancia tendr que avalarse por el padre, la madre o el tutor, como personas responsables.
Los menores de catorce aos satisfarn la licencia ms econmica.
Los extranjeros que estn provistos de pasaporte se proveern de la licencia de 300 pesetas.
De la guardera
Art. 93. Guardera del Estado.
Todo lo relativo a la organizacin, nombramiento, funciones, deberes, derechos y retribuciones del
Cuerpo de Guardas Pisccolas ser objeto de un Reglamento especial orgnico, conforme a lo prevenido
en el artculo 51 de la Ley.
Art. 94. Guardera de concesionarios y particulares.
Independientemente del Cuerpo de Guardas Especiales Pisccolas, la Direccin General del Turismo
y dems Entidades y particulares a que se refiere el prrafo tercero del artculo 51 de la Ley podrn
costear el servicio de Guardera de Pesca en las condiciones y con los requisitos en dicho precepto
sealados.
Cuando se trate de Cotos Nacionales, la guardera de stos ser la necesaria para la debida custodia
de los mismos, calculndose como mnimo, segn la naturaleza del terreno y vas de acceso, un promedio
de una pareja de Guardas por cada diez kilmetros de concesin, distancia que se elevar a veinte
kilmetros cuando los Guardas dispongan de medios mecnicos de transporte, facilitados por el
concesionario.
Para la mayor eficacia, los Guardas prestarn el servicio por parejas, de uniforme y con armamento.
La guardera ser nombrada y destituida, a propuesta de la Direccin General del Turismo, por la
Jefatura del Servicio Pisccola, con la aprobacin de la Direccin General de Montes Caza y Pesca
Fluvial.
El abono de jornales se har por la Jefatura del Servicio Pisccola, con cargo a la parte del canon de
concesin destinado a jornales de guardera.
Art. 95. Guardas honorarios.
Los nombrados con arreglo a lo dispuesto en el ltimo prrafo del artculo 51 de la Ley tendrn la
consideracin de Guardas jurados, y su nombramiento competer exclusivamente a la Direccin General
del Ramo.
SANCIONES:
COMPETENCIA.
DENUNCIAS.
Del procedimiento
Art. 97. Infracciones: Denuncias.
Todas las Autoridades, gubernativas o judiciales, Guardas de pesca y dems Agentes de la Polica
Judicial estn obligados, por razn de su cargo, a denunciar cuantas infracciones a la Ley y a este
Reglamento presencien o lleguen a su conocimiento.
Art. 98. Clases de denuncias.
La denuncia podr ser verbal o escrita. En el primer caso se reducir a escrito fehaciente, que
suscribir el denunciante, si sabe hacerlo; y en otro caso, darn fe del acto dos testigos.
Cuando los denunciantes sean Agentes de la Autoridad, lo harn por escrito precisamente, salvo
imposibilidad de fuerza mayor.
Art. 99. Ante quin se presentan.
Tratndose de falta, se presentar la denuncia ante el Alcalde en cuyo trmino municipal se haya
cometido o conocido la infraccin. En caso de delito, la denuncia se har ante el Juez de Instruccin del
partido competente por razn del lugar, o al Juez Municipal en su defecto, o a la Autoridad de Marina,
segn proceda.
Art. 100. A quin se da cuenta.
De la presentacin de la denuncia debe darse conocimiento inmediato al Jefe del Servicio Pisccola
correspondiente. A este efecto, el denunciante, si es un particular, puede darle cuenta directamente, y si es
un Guarda de Pesca o un Agente de la Polica judicial, est obligado a remitirle copia de la denuncia. Los
Alcaldes participarn igualmente el Jefe citado la fecha, de apertura del expediente, acompaando copia
literal de la denuncia recibida.
Art. 101. Plazo de su presentacin.
La presentacin de la denuncia ante la Autoridad que haya de promover el expediente o incoar el
sumario se har en el preciso trmino de cuarenta y ocho horas de conocido el hecho si causas justificadas
no lo impidieren.
Art. 102. Recibo de la denuncia.
La Autoridad o Agente ante quien se haga la denuncia por infraccin en materia de pesca fluvial
estar obligado a expedir al denunciante, para su resguardo, recibo de la misma, con su firma, rubrica y
sello, si lo tiene, no pudiendo negarse a ello en ningn caso. Si esto ocurriere, el denunciante lo pondr en
conocimiento del superior jerrquico de la Autoridad o Agente, a los efectos oportunos.
Art. 103. Tramitacin.
Recibida que sea por el Alcalde la denuncia proceder sin prdida de tiempo a incoar un expediente
encabezado por aqulla, en el que constar la ratificacin del denunciante, quien podr hacerlo, por
conducto de sus Jefes si no reside en la localidad; declaracin del denunciado, testimonios que presenten
uno y otro y dems particulares necesarios para el debido esclarecimiento de los hechos. El Instructor
emitir su parecer.
Faltas leves.
Se reputarn faltas leves, que sern sancionadas con multa de 10 a 50 pesetas, las siguientes:
a) Vender o entregar para la venta los peces capturados con caa durante el tiempo de veda para la
red, no reservndolos para su propio consumo.
b) No restituir a las aguas pblicas en cuanto se pesquen los peces o cangrejos de dimensiones
menores a las marcadas en la Ley, o los esturiones y salmones en su descenso al mar despus de la freza,
as como su tenencia, circulacin, comercio o consumo.
c) Pescar a la vez con ms de dos caas o con ms de una si se trata de salmones o no guardar la
distancia que marcan los prrafos segundo y tercero del artculo 15 de la Ley.
d) Colocar red o redes a menor distancia de 100 metros de donde otro la hubiere colocado.
e) Pescar cangrejos, no siendo con reteles o lamparillas; emplear ms de diez de estos artefactos a la
vez, u ocupar con ellos ms de 100 metros, o calarlos a menos de 10 metros de donde otro los hubiere
colocado o los est colocando.
f) Apalear las aguas, arrojar piedras, pescar a mano o con arma de fuego o golpear las piedras que
sirvan de refugio a los peces.
g) No atender al requerimiento a que se refiere el artculo 35 de este Reglamento.
h) Extraer de los ros gravas o arenas sin autorizacin administrativa.
i) Pescar entorpeciendo la navegacin o la flotacin.
j) Baarse fuera de los sitios fijados por el Servicio Pisccola.
Art. 112. Faltas menos graves.
Se considerarn como faltas menos graves, que se corregirn con multa de 50 a 100 pesetas, las
siguientes:
a) Circular, vender o consumir, en una regin donde exista veda para los cangrejos, los procedentes
de otra donde su pesca est permitida.
b) Pescar sin licencia.
c) Pescar con aparatos de tirn o ancla, salabardos o cordelillos y sadales durmientes, excepto cuando
se dediquen a la pesca de la anguila, lamprea y esturin en las condiciones reglamentarias.
d) Tener o emplear redes no revisadas ni precintadas a que se refieren los artculos 39 y 40 de este
Reglamento y la disposicin adicional tercera del mismo.
e) Pescar con redes en acequias, caceras o cauces de derivacin,
f) Emplear, en los casos permitidos para la pesca de anguilas o lampreas, ms de tres cestones, nasas
o tambores.
g) Pescar, no siendo con cae, a menos de 50 metros de las presas, o al pie de ellas, con este arte,
quedando el aparejo o parte de l a menos de 10 metros de la escala o paso, o ejercitarla a ms distancia
de estos ltimos en los das en que por reconocida afluencia, de peces a la presa est prohibido, segn el
artculo 17 de la Ley.
h) Pescar en el mismo pozo cuando otro est ejerciendo en l su legtimo derecho de pescar.
i) Emplear embarcaciones no matriculadas o aparatos flotantes y no retirar aqullas en la poca fijada
en el artculo 45 de este Reglamento.
j) Entorpecer los dueos de riberas o mrgenes de los ros las servidumbres establecidas en beneficio
de la pesca.
k) Tener aves acuticas domsticas en lugares donde el Servicio Pisccola haya prohibido su
permanencia.
l) Extraer de los ros gravas o arenas en lugares donde est prohibido por el Servicio Pisccola.
ll) Perjudicar el buen funcionamiento de las escalas y pasos.
Art. 113. Faltas graves.
Se tendrn por faltas graves, y sern sancionadas con multa de 100 a 250 pesetas y cinco das de
arresto gubernativo, las siguientes:
a) Pescar el salmn o cualquier especia de trucha con red.
b) Tener, transportar, comerciar o consumir en poca de veda los productos de la pesca prohibida, as
como la circulacin del salmn fresco sin gua en poca autorizada.
c) Pescar en poca de veda.
d) Pescar con luz artificial.
e) Pescar durante la noche especies distintas de los cangrejos, esturiones, llampreas, anguilas o
angulas.
f) Pescar en zonas en que est prohibido oficialmente por disposiciones emanadas del Ministerio de
Agricultura.
g) Pescar con redes de menores dimensiones de malla o luz que las determinadas para cada especie
en el artculo 19 de la Ley.
h) Emplear redes que abarquen ms de la mitad de la anchura de la corriente del ro en el da, o que
exceda de 30 metros de longitud y tres de anchura, en una sola red o con varias reunidas,
i) Emplear artes fijos, como garlitos, butrones, etc.
j) Cebar las aguas con cualquier clase de huevas de peces o larvas de insectos (asticot, etc.).
k) Desviar las aguas de los ros y arroyos para facilitar el ejercicio de la pesca.
l) Agotar o disminuir notablemente el caudal de los pantanos, canales y obras de derivacin sin dar
cuenta a la Jefatura Pisccola, por lo menos, con quince das de anticipacin, o llevar a cabo estas
reducciones sin atenerse a lo dispuesto en el artculo 10 de la Ley, as como infringir el prrafo primero
del artculo 5. de la misma o el 11 de este Reglamento,
ll) No colocar rejillas en los canales, acequias y cauces de derivacin, o conservarlas en mal estado, o
no adoptar las medidas que se dicten por el Servicio Pisccola.
m) Arrojar en aguas pblicas o en sus lveos materiales o escombros.
n) Levantar de las redes las precintos colocados por el Servicio, no colocndolos en otras redes.
Art. 114. Faltas muy graves.
Se reputarn faltas muy graves y sern sancionadas con multas de 250 a 2.500 pesetas, diez das de
arresto gubernativo y anulacin de la licencia, si la poseen, las siguientes:
a) Echar redes desde cualquier embarcacin mientras dure la costera de salmn, acercndose a las
inmediaciones de la desembocadura de los ros.
b) Emplear redes en aguas continentales habitadas por salmnidos, cuando su uso est vedado para
esta pesca.
c) Colocarse de viga durante la costera del salmn para registrar y avisar su paso en la
desembocadura o en las mrgenes de los ros, con fines de pesca.
d) Emplear en las aguas pblicas redes de arrastro o fijas.
e) Construir barreras de piedras que, al encauzar las aguas, obliguen a la pesca a seguir la corriente.
f) Emplear muros paredes, estacadas, empalizadas, atajadizos, caneiros, caizales o pesqueras que
sirvan de medio directo de pesca o a los que puedan sujetarse artes o aparejos que la faciliten, as como
infringir el artculo quinto de la Ley.
g) Alterar los cauces, descomponer los pedregales del fondo, disminuir arbitrariamente el caudal de
las aguas, destruir la vegetacin acutica o la de las orillas y mrgenes.
h) Inutilizar o trasladar sin permiso los aparatos de incubacin artificial propiedad del Estado, de
particulares o de Sociedades autorizadas para establecerlos, o destruir los grmenes de los peces.
i) Alterar las condiciones de habitabilidad de las aguas continentales o de sus lveos, con el
vertimiento, de residuos industriales, substancias o materias que perjudiquen a la pesca.
j) Tener en las proximidades de las masas o corrientes de aguas sustancias txicas usadas de ordinario
con fines de pesca.
k) El uso o tenencia en las proximidades del ro de aparatos punzantes, tales como garras, garfios,
bicheros, etctera, destinados de ordinario para la pesca.
l) Introducir en las aguas pblicas o privadas especies exticas no autorizadas por el Servicio
Pisccola
ll) Quitar o cambiar de sitio los hitos o mojones de deslinde de jurisdicciones, competencia o
propiedad, as como las tablillas indicadoras previstas en este Reglamento.
m) Colocar clandestinamente en una red el precinto levantado de otra, en que hubiera sido puesto por
el Servicio.
REA TCNICO-PROFESIONAL
TEMA 1. CAZA MENOR. CAZA MAYOR.
El origen de la caza es casi tan antiguo como la existencia del animal. El hombre comenz a cazar
para subsistir, y as sigue siendo actualmente en muchas partes del mundo, aunque la modalidad de caza
ms generalizada es la caza deportiva, la cual est regida por normas, tanto escritas por las
reglamentaciones de cada pas o zona, como por reglas bsicas de los grupos que suelen practicar esta
actividad.
Dentro de la caza deportiva existe una gran variedad de modalidades, segn las especies que se
cacen y segn el modo en que esto se haga, pudiendo diferenciar principalmente entre caza menor y caza
mayor.
Los diferentes tipos de especies consideradas cinegticas varan dependiendo de las Comunidades
Autnomas en las que se practica, siendo la legislacin estatal que las determina el Real Decreto
1095/1989.
Las competencias en materia de medio ambiente, caza y pesca han sido transferidas a las
Comunidades Autnomas (varias Licencias de caza por consiguiente), por lo que existen variaciones en
especies, vedas, tcnicas, prohibiciones, cupos de piezas a cazar, nmero de participantes en una batida,
numero de ojeadores, la cantidad de perros que se emplean en la caza, usos de prendas o chalecos
reflectantes, etc.
No cabe duda que la legislacin se amolda de forma concreta al territorio que se aplica, siendo
mucho ms efectivo en muchos casos para el control un mejor ordenamiento cinegtico y aplicacin de
normas y medidas tanto para ampliar, acortar o proponer acciones sobre especies concretas de forma
mucho ms racional que una normativa estatal que no contempla las peculiaridades de cada territorio.
En un principio, todo esto ha permitido y ayudado a que la caza se valore como una herramienta
de gestin con la que ayudar a mantener un equilibrio ecolgico bastante deteriorado en el que algunas
especies pueden llegar a plantear verdaderos problemas de superpoblacin, problemas sanitarios tanto
para la propia especie como para el hombre y la ganadera, problemas de predacin o problemas de
accidentes de circulacin por invasin de las carreteras.
Todos los aos se publica en los Boletines Oficiales correspondientes de cada zona la nueva
normativa de la temporada de caza prxima, para que el cazador est al tanto de los cambios producidos,
algo que hay que tener muy claro si se caza en varias Comunidades Autnomas, ya que lo que en una es
legal en otra puede no serlo.
Dentro de la caza deportiva existen una gran variedad de modalidades. Segn las especies que se
cacen y segn el modo en que esto se haga. As, podemos diferenciar principalmente entre caza menor y
caza mayor
CAZA MENOR.
Es una caza muy popular y ampliamente difundida por todo el territorio espaol, siendo
despus de la pesca uno de los deportes ms populares que se practican al aire libre, tal y como se
demuestra en el notable aumento experimentado en el nmero de licencias de caza expedidas.
Es una caza que suele efectuarse a pie y con ayuda de perros, caracterizndose por el tamao de los
animales y no estrictamente por la forma o modalidad de la cacera.
Se distinguen diferentes tipos de especies consideradas cinegticas, las cuales varan dependiendo de
las Comunidades autnomas en las que se practica.
En Espaa, como se dijo anteriormente, las especies cinegticas de caza menor y mayor estn
determinadas mediante el Real Decreto 1095/1989.
CAZA [Link] caza mayor es aquella en que se persigue a cualquier animal salvaje mayor que un zorro ordinario.
Se caracteriza por el mayor tamao de las piezas sobre las que se ejerce la accin cinegtica y no en
general por la forma o modalidad de la cacera.
Se ejercita en Espaa sobre una serie de especies como el jabal, el corzo, el ciervo o venado, el
gamo, el mufln, la cabra montesa y el arru.(este ltimo posiblemente pase a ser considerado en
Andaluca como extica invasora)
TEMA 2
MODALIDADES DE CAZA: EN CAZA MAYOR, CAZA MENOR, AVES ACUTICAS,
CETRERA, TRADICIONALES.
Desde que las competencias en materia de medio ambiente, caza y pesca han sido transferidas a las
Comunidades Autnomas, se han producido muchos cambios en la normativa que regula la actividad de
la caza.
Una de las primeras consecuencias y quiz la ms criticada por los cazadores que ha tenido esta
trasferencia de competencias es la desaparicin de la licencia de caza nacional. Ahora es necesario estar
en posesin de una licencia por cada comunidad autnoma en la que se quiera cazar.
Antes de poder obtener una licencia de caza, un cazador novel deber superar un examen que no es
obligatorio en todas las Comunidades autnomas. Si el cazador es veterano, en aquellas Comunidades
Autnomas que exigen el examen deber nicamente probar que ha cazado durante algunos aos
anteriores a la fecha de implantacin de la prueba.
Hay muchas variaciones en las normativas autonmicas. Se legisla de forma distinta sobre:
la ubicacin e
Todos los aos se publica en el BOE correspondiente (BOJA en Andaluca) de cada zona la nueva
normativa de la temporada de caza prxima, para que el cazador est al tanto de los cambios producidos,
algo que hay que tener muy claro si se caza en varias comunidades Autonmicas, ya que lo que en una es
legal en otra puede que no.
No obstante, hay que tener en cuenta que las normas sobre caza son difciles de unificar porque cada
territorio tiene unas necesidades distintas y diferentes especies de caza.
CAZA MAYOR.
Batida: La batida admite numerosas similitudes con la montera tradicional espaola aunque algunas
diferencias la caracterizan como una modalidad distinta. La batida puede realizarse con o sin perros (a
diferencia de la montera donde la utilizacin de rehalas es esencial) y el terreno o monte suele batirse en
una sola direccin y hacia o en provecho de una sola lnea o armada de cazadores. El terreno batido suele
ser menor que en la montera as como el nmero de escopetas. En ocasiones, como se ha sealado, los
perros son sustituidos por personas que profiriendo gritos y haciendo ruido tratan de conducir las piezas
en su huida hacia la lnea de cazadores. Jabales, zorros, y ocasionalmente en algunas Comunidades
venados, gamos o corzos constituyen piezas habituales en las batidas. El gancho, muy popular en
nuestros montes, puede ser conceptuado como una pequea batida practicada por unos pocos cazadores y
con un escaso nmero de perros, slo a jabal. (de 9 a 25 puestos)
Rececho: Junto al aguardo, constituye probablemente una de las modalidades de la caza mayor en la que
el cazador se integra ms perfectamente en el entorno natural, ejercitando una accin individual en la que
el aficionado, a pie, trata de localizar y aproximarse a las reses durante el da para realizar el disparo en
las mejores condiciones una vez valorado el animal que va a intentar abatir. Consiste en la bsqueda de un
animal para darle caza, efectuando luego un acercamiento sigiloso al mismo para darle muerte. En
Espaa, y dadas las caractersticas del terreno y de la fauna que lo habita, la aproximacin se realiza a
partir de una visualizacin directa del animal.
El rececho, junto al aguardo, constituye unas de las modalidades de caza mayor en la que el
cazador se integra ms en el entorno natural. Con la excepcin del jabal, que se caza generalmente en
montera y a la espera, todas las especies de caza mayor espaola son cazadas o susceptibles de ser
cazadas en la modalidad del rececho, algunas de ellas sobre todo en momentos especiales como la berrea
o la ronca.
Espera o Aguardo: El aguardo o espera es una modalidad de caza mayor en la que el cazador espera
apostado en un lugar o puesto fijo a que la pieza acuda espontneamente a l. Es la modalidad ms
practicada para cazar el jabal en Espaa, especialmente durante los atardeceres y las noches de los meses
de verano o a las recogidas. Comprobadas las querencias, los lugares de alimentos o bao de los animales,
el cazador esperar oculto a una distancia prudencial teniendo siempre en cuenta la direccin y el sentido
del viento Esta modalidad requiere de una gran paciencia y silencio por parte de sus practicantes y es
bsicamente nocturna y solitaria por lo que las noches de luna llena son muy propicias para practicarla.
Ronda: Se practica en las noches de luna. El rondador a caballo o a pie, ha de perseguir y esperar a que
los perros agarren al jabal, a la que se remata normalmente a cuchillo.
Caza a caballo por un grupo de monteros organizados. Cada grupo est formado por un organizador, que
es quien dirige la estrategia antes de comenzar la montera. Se elige la pieza (previamente se ha
registrado el monte con la ayuda de un sabueso para localizar o detectar las distintas piezas) y una vez
localizada se inicia el ataque de la jaura de perros en pos de la misma a caballo.
Caza selectiva: No constituye una modalidad en s, sino que puede ser realizada bajo el formato de
cualquiera de las modalidades sealadas anteriormente, aunque se ejercita generalmente al rececho y
ocasionalmente en algunas batidas, monteras y aguardos. El principio y el sentido de esta caza es el
control de la biomasa y de las poblaciones animales existentes en determinados espacios y ecosistemas,
en orden al ms correcto mantenimiento de su salud gentica y del nmero ptimo de ejemplares de cada
especie. Esta caza selectiva se realiza de acuerdo con unas caractersticas prefijadas como la edad,
tamao, sexo, etc.
CAZA MENOR
Al salto: modalidad practicada por un solo cazador - con o sin perro- a pie, que efecta la bsqueda de la
pieza de caza menor. Es probablemente una de las ms duras y esforzadas por los cazadores. Es por
definicin la caza al salto con perro "caza menor con perro" siendo la modalidad reina de las disciplinas
cinegticas, objeto tambin de competiciones deportivas de alto nivel.
En Mano: Es aquella practicada por varios cazadores conjuntamente, abiertos en ala y a unas distancia
aproximadamente equidistante, generalmente ayudados por perros, con el objeto de batir el campo. Es una
modalidad popular y generalizada que se practica para diferentes especies de caza menor y que rene los
alicientes de ser una caza menor en equipo y con perro, que adems requiere de un cierto esfuerzo fsico.
Cetrera: Modalidad de caza menor asimilada a la caza al salto o en mano. En ella uno o varios
cazadores, a pie o a caballo, emplean aves de presa con el fin de capturar las piezas que se levanten. Se
puede ir auxiliado o no por perros, pero siempre sin armas de fuego.
Ojeo: Practicada normalmente sobre la perdiz roja, cacera colectiva practicada con ayuda de batidores
(u ojeadores), auxiliados o no por perros, que levantan las piezas para dirigirlas hacia una lnea de
cazadores colocados en puestos fijos.
Con reclamo: En esta modalidad, el reclamo, un macho de perdiz enjaulado, atraer a sus congneres
salvajes durante el periodo del celo hasta entrar en la plaza. La jaula con el reclamo ha de colocarse
sobre un pequeo promontorio consistente en alguna piedra o arbusto ligeramente elevado llamado
farol. El elemento ms importante de esta forma tradicional de caza menor no es tanto el lance final y el
disparo como el comportamiento del reclamo.
Espera o aguardo: Uno o varios cazadores esperan en puestos fijos a que las piezas se pongan a su
alcance. Se incluyen dentro de esta modalidad la caza de la paloma en migracin invernal en pasos y la
caza de acuticas, ambas desde puestos fijos camuflados. Con estas ltimas suele tenerse por escenario
las orillas fangosas de los ros, lagunas y lagos, donde las aves se presentan en busca de alimento o
durante sus migraciones. All el cazador, agazapado entre las caas y el follaje o en puestos enterrados,
espera la pieza. Otras veces imita el canto del ave para atraerla o se usan reclamos artificiales a tal fin.
Caza de liebre con galgo: Un cazador o una cuadrilla, a pie o a caballo, intentan levantar las liebres
encamadas con el fin de que los galgos las capturen. Todos los perros participantes deben permanecer
sujetos hasta el inicio de la carrera, momento en que podrn soltarse hasta un mximo de 2 galgos, no
pudiendo iniciarse una carrera hasta que todos los perros vuelvan a estar sujetos. Esta modalidad no
permite el empleo combinado de armas de fuego.
Caza de conejos con hurn: Un cazador o una cuadrilla emplean hurones que acosan a los conejos en
sus refugios con el fin de capturarlos con redes a su salida. En esta modalidad se pueden emplear
simultneamente otros medios de caza autorizados, como por ejemplo escopetas.
Caza con zorros con perros de madriguera: Un cazador o una cuadrilla emplean perros de
madriguera que acosan a los zorros con el fin de capturarlos. En esta modalidad se pueden emplear
simultneamente otros medios de caza autorizados, como por ejemplo escopetas.
Al paso: Esta modalidad es especialmente ejercitada para la caza de aves acuticas, palomas, trtolas y
zorzales. Los cazadores esperarn ocultos, perfectamente camuflados para no ser descubiertos, pues en
ocasiones es increble la visin de estos animales, se sitan en puestos establecidos en el paso natural y
querencioso de las aves mencionadas en sus distintas trayectorias hacia las zonas de alimentacin,
bebida, sesteo o dormidero.
AVES ACUTICAS
Las aves acuticas son animales vertebrados con el cuerpo fusiforme, recubierto de plumas y las
patas cubiertas de escamas, endotrmicos (de sangre caliente) y de respiracin pulmonar
Modalidades de caza de aves acuticas:
Tiradas desde puesto fijo: Los puestos fijos como: barriles, barcas fijas y posturas entre juncos y
malezas en los humedales, donde las aves buscan comida o refugio. Se suele practicar al amanecer y al
anochecer.
Tiradas al paso: Los cazadores se ocultan en los lugares querenciosos de las aves cuando entran o
salen de sus comederos y dormideros, sobre todo antes de la salida del sol o poco antes de la puesta de
ste.
Tiradas al salto: Los cazadores avanzan en solitario por las zonas querenciosas en busca de las
aves acuticas acompaados de perros, los cuales se encargarn de cobrar las piezas abatidas en el agua.
CETRERA
La cetrera es una forma de cazar en laque emplea aves de presa adiestradas para capturar animales
silvestres en su medio natural.
Modalidades de caza en cetrera.
Altanera con halcones: Requiere de un terreno limpio de rboles, pues el halcn tiene que volar bajo
la direccin del halconero. La tcnica de altanera consiste en que el cetrero entrena a su pjaro a volar
muy alto pendiente del cetrero que debe levantarle las presas. Los practicantes de esta modalidad tratan
de capturar principalmente perdices, palomas o patos. Algunos no cazan en absoluto y mantienen a sus
pjaros con piezas de escape.
Bajo vuelo: El ave se porta al puo y arranca en persecucin directa tras la presa, que suelen tratarse de
especies de pelo, especialmente conejo y liebre. Actualmente las rapaces ms usadas son los azores y
especialmente parabuteo de harris. Muy minoritariamente algunos practicantes tratan de capturar
voltiles con azores, gavilanes, esmerejones u otras aves.
Semialtenera: En la que, con alturas generalmente bajas, se tratan de capturar presas especialmente
escurridizas e inteligentes: urracas, zorzales o incluso raramente estorninos, empleando para ello
halcones o cerncalos.
CAZAS TRADICIONALES
Alanceo: Alancear un jabal es una prctica tradicional de caza que se realiza a caballo, con perros que
cacen corto y sobre jabales. Los medios utilizados son garrochas de unos tres metros de longitud
terminadas en punta de lanza y/o cruceta. Esta modalidad tradicional es principalmente andaluza, y
practicada hasta hace poco tiempo en el Coto de Doana. El Alanceo del jabal no es ms peligroso que
derribar una becerra, pero si es necesario ser un consumado caballista y conocer a fondo la modalidad y
sus caractersticas.
Caza con arco: La caza con arco es indudablemente un procedimiento tradicional de caza que ha
experimentado un cierto auge en los ltimos aos como un regreso a unos orgenes venatorios y dentro de
una caza tica. El principio general de que la actividad cinegtica es tanto ms deportiva cuanto menos
diferencia hay entre las capacidades predadoras del cazador y las facultades defensivas de animal objeto
de caza, se pone claramente de manifiesto en la caza con arco que recuerda y reproduce de manera
bastante fiel la forma de cazar del ser humano desde los tiempos neolticos hasta la Edad Media. La caza
con arco puede ejercitarse sobre especies de mayor o menor. Predominan dentro de la caza con arco la
modalidad de aguardo y rececho.
Para su prctica es fundamental un conocimiento detallado del medio, de los animales a cazar y
un gran dominio del arma. Es preciso acercarse lo ms posible al animal y para ello habr que actuar
perfectamente camuflado, con el aire a favor y en todo caso tener buena puntera, ya que la precisin del
arco difiere mucho de la de un arma de fuego, distinguiendo adems del tipo de arco (con poleas o no),
su potencia (libras), clase de puntas, con o sin mira, etc.
Constituye pues, una modalidad de caza ideal para practicarse dentro de espacios protegidos por
su dificultad, selectividad y por la poca perturbacin que produce en los animales siendo un instrumento
idneo para la gestin cinegtica.
TEMA 3
ARMAS DE CAZA: TIPOS, CALIBRES Y MUNICIONES.
La legislacin espaola establece que nadie podr poseer armas de fuego en el territorio espaol sin
disponer de la correspondiente autorizacin expedida por los rganos administrativos a quienes el
Reglamento de Armas atribuye tal competencia.
La tenencia y uso de las armas de las categoras 1, 2, 3, 7.2 y 7.3 (cortas, largas rayadas para caza
y las accionadas por aire o gas comprimido siempre que la energa cintica del proyectil exceda de 24,2
julios, las ballestas, las armas para lanzar cabos y el lanzador de ayudas) precisar de licencia de armas.
3. Armas accionadas por aire u otro gas comprimido, sean lisas o rayadas, siempre que la energa cintica
del proyectil en boca exceda de 24,2 julios.
4 categora:
1. Carabinas y pistolas, de tiro semiautomtico y de repeticin; y revlveres de doble accin, accionadas
por aire u otro gas comprimido no asimiladas a escopetas.
2. Carabinas y pistolas, de nima lisa o rayada, y de un solo tiro, y revlveres de accin simple,
accionadas por aire u otro gas comprimido no asimiladas a escopetas.
5 categora:
1. Las armas blancas y en general las de hoja cortante o punzante no prohibidas.
2. Los cuchillos o machetes usados por unidades militares o que sean imitacin de los mismos.
6 categora:
1. Armas de fuego antiguas o histricas, sus reproducciones y asimiladas, conservadas en museos
autorizados por el Ministerio de Defensa, si son dependientes de cualquiera de los tres Ejrcitos, y por el
Ministerio del Interior, en los restantes casos.
2. Las armas de fuego cuyo modelo o cuyo ao de fabricacin sean anteriores al 1 de enero de 1870, y las
reproducciones o rplicas de las mismas, a menos que puedan disparaR municiones destinadas a armas de
guerra o a armas prohibidas. La antigedad ser fijada por el Ministerio de Defensa, que aprobar los
prototipos o copias de los originales, comunicndolo a la Direccin General de la Guardia Civil.
3. Las restantes armas de fuego que se conserven por su carcter histrico o artstico, dando cumplimiento
a lo prevenido en los artculos 107 y 108 del presente Reglamento.
4. En general, las armas de avancarga.
LICENCIAS
La normativa establece hasta seis tipos de licencias, que van desde la que documenta a las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado, hasta la relativa a las armas de concurso de tipo deportivo, pasando por
las concedidas para armas de fuego cortas de particulares, de personal de vigilancia de seguridad, de caza
y de tiro deportivo
Licencias en general y tarjetas Licencias en general:
1.-Nadie podr llevar ni poseer armas de fuego en territorio espaol sin disponer de la correspondiente
autorizacin expedida por los rganos administrativos a quien este Reglamento atribuye tal competencia.
Si se tratara de personas residentes en un Estado miembro de la Comunidad Econmica Europea distinto
de Espaa, la concesin de la autorizacin deber ser comunicada a la autoridad competente de dicho
Estado.
2. La tenencia y el uso de las armas de las categoras 1, 2 y 3 precisar de licencia de armas.
3. La licencia de armas A, con la eficacia de las licencias B, D y E, reguladas en los artculos 99 a 104 de
Reglamento, documentar las armas de las categoras 1., 2. y 3. de propiedad privada del personal de los
Cuerpos Especficos de los Ejrcitos, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas, de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad y del Servicio de Vigilancia Aduanera.
4. Las dems licencias para armas de las categoras 1., 2. y 3. sern:
a) La licencia de armas B para armas de fuego cortas de particulares.
El Ministerio del Interior contempla tambin una licencia de Autorizacin Especial para
coleccionistas, sin lmite en cuanto al nmero de armas y con vigencia indefinida con la que no se podrn
utilizar las armas para hacer fuego. As mismo podr autorizarse a menores entre 14 y 18 aos la
utilizacin de armas bajo unas consiciones determinadas en caza o competiciones deportivas.
Documentacin, concesin y vigencia.
La competencia en materia de armas y explosivos que el Estado tiene segn mandato recogido en la
Constitucin Espaola (art. 149.1.26), es ejercida por el Gobierno de la Nacin a travs de la Direccin
General de la Guardia Civil.
Cada licencia establece adems un perodo de vigencia que vara dependiendo del permiso y que
se reduce a dos aos en los casos de mayores de sesenta aos y a uno en los mayores de setenta.
Tipos de [Link] especialistas: Son aquellos que dependen directamente de un cierto tipo de presas para
sobrevivir, e inevitablemente, su existencia en un territorio se presenta ligada a la presencia de esa especie
o especies, casi siempre cinegticas.
Como ejemplos ms destacados en este grupo, tenemos que considerar al lince ibrico o al guila
imperial ibrica, especies cuya dieta en un elevado porcentaje, se compone de conejos, y que, ante la
marcada disminucin de las poblaciones de stos, en muchos territorios, casi siempre consecuentes como
es sabido, a la aparicin de la mixomatosis primero, y de la enfermedad hemorrgica vrica despus, han
sufrido tambin una reduccin muy importante en sus efectivos poblacionales.
Es de sobra conocida la difcil situacin por la que estn atravesando hoy en da estas especies, ya que
al presentar una dependencia tan elevada de una presa concreta, su xito reproductivo y colonizador
depende totalmente de ellas, y cualquier medida de conservacin pasa por recuperar las poblaciones de
sus presas tipo.
Es por ello, que estos predadores no suponen un riesgo real para nuestras especies cinegticas, no slo
por su reducido nmero, sino tambin porque son animales que ejercen una presin proporcionada y
selectiva de predacin, cazando nicamente aquellos animales que necesitan para alimentarse y sobrevivir
en cada momento.
Predadores oportunistas: Se caracteriza este segundo grupo, por ser aquel que incluye especies como el
zorro, los crvidos, los mustlidos, y perros asilvestrados e incluso el jabal, pero tambin otros menos
conocidos y con fuerte repercusin sobre las especies cinegticas, como los reptiles, roedores o erizos.
Si analizamos de una forma un poco ms detenida, su biologa bsica, nos daremos cuenta de que son
animales que en su dieta incluyen una amplia gama de alimentos, desde los conejos o perdices, hasta
huevos, frutas y bayas.
Son, por otro lado, animales capaces de adaptarse de forma rpida, de modo que en caso de escasez de
especies cinegticas no tienen inconveniente en ingerir otros alimentos e incluso convertirse en
carroeros, siendo cada vez ms habitual la presencia de especies como los zorros e incluso jabales en las
proximidades de ncleos urbanos, basureros, mataderos industriales... Estos cambios en su
comportamiento se ven favorecidos por el incremento de sus efectivos poblacionales, la disminucin de
conejos y perdices en el campo, alteraciones de hbitats, etc.
El zorro, animal oportunista donde los haya, se coloca entre los principales predadores de la fauna
ibrica, siendo el mamfero carnvoro ms abundante del planeta.
Que este animal se encuentre en tal situacin no es pura casualidad, su capacidad de adaptacin, junto
a su amplia dieta (que va desde pequeos herbvoros, hasta rayones y corcinos), unido a la desaparicin
del lince y del lobo, lo convierte en un animal sin predadores naturales; si a esto lo unimos su astucia e
inteligencia, no es de extraar su gran densidad en toda la pennsula.
Por tanto es necesario su control poblacional como herramienta de gestin de los cotos.
Si antes nos referamos a la situacin de amenaza en que se encuentran los predadores especialistas,
en el caso de los predadores oportunistas la situacin es totalmente contraria, ya que prcticamente todas
las especies que se incluyen en esta denominacin se encuentran en franca expansin y son cada da ms
habituales en los campos y bosques, dada su capacidad de proliferacin y colonizacin de nuevos
territorios, as como la rapidez con que se recuperan sus poblaciones. El verdadero riesgo que suponen
parte del hecho de que inicialmente capturan y consumen sus presas pero, cuando ya han satisfecho sus
necesidades bsicas, no dejan de cazar, guardando las presas sobrantes para cuando existan periodos de
mayor escasez.
Tipos de controles
Los mtodos a emplear sern siempre los autorizados por la normativa vigente de cada Comunidad
Autnoma.
Es necesario sealar que quedan explcitamente prohibidos por la legislacin vigente todos aquellos
mtodos de control y captura de animales que no sean selectivos, es decir, aquellos que sean mtodos
masivos y tambin aquellos que pudiesen suponer la desaparicin local de alguna especie.
De este modo se pretende proteger a las especies en peligro de extincin o no cazables al tratar de
evitar una captura indiscriminada de animales.
Durante la temporada de caza se pueden cazar tanto zorros como crvidos, como una especie
cinegtica ms, atendiendo siempre a la Orden de vedas anual.
Actualmente los mtodos ms empleados son de dos tipos: con armas de fuego y con trampas
selectivas. No todos estn permitidos en nuestro pas, e incluso algunos no estn permitidas en algunas
Comunidades Autnomas mientras en sus vecinas s, pero es interesante conocerlas todas para valorar su
eficacia y conveniencia de uso.
Armas de fuego
Tres modalidades de caza con arma de fuego se pueden emplear para el control de las poblaciones
tanto de mamferos (zorro y perro asilvestrado) como de crvidos (corneja negra, urraca y grajilla): los
aguardos, las batidas y la caza al salto.
De las tres, el aguardo o espera es las ms eficaz y utilizada, especialmente por la guardera privada,
dada la necesidad de conocer las costumbres y querencias del animal a capturar.
Los aguardos diurnos pueden prepararse cerca de los bebederos que utiliza la fauna silvestre, en las
cercanas de sus guaridas o dormideros, en pasos que utilicen diariamente.
Para los aguardos nocturnos, normalmente se buscan los lugares de alimentacin de los predadores,
bien de forma natural o tras acostumbrarles a un cebadero.
Tanto de da como de noche tambin se emplean reclamos para atraer los predadores, ya sean basados
en los cantos o chillidos de sus presas o en sus propias llamadas de celo o mareaje territorial.
Las batidas, modalidad ms frecuentemente autorizada por las administraciones para la captura de
zorros, requieren de varios cazadores armados que disparen sobre los raposos y varios ojeadores que los
muevan hacia ellos, generalmente ayudados por perros.
Muestra una eficiencia dudosa, dada la dificultad de su correcta organizacin, y la prcticamente nula
existencia de perros especialistas en la materia, que faciliten la entrada de los zorros a los puestos de
cazadores, si bien realizadas correctamente dan a veces excelentes resultados.
La caza al salto suele restringirse nuevamente a la guardera privada, que en sus recorridos diarios por
las fincas en que trabajan, pueden estar autorizados a llevar sus armas preparadas para ^cuando se les
presente la oportunidad de abatir ejemplares de las especies objeto de control.
Trampas
Se incluyen en este grupo todos los mtodos tradicionales de captura de predadores, algunos de los
cuales cuentan con varios cientos de aos de antigedad. Prcticamente todos ellos se basan en su empleo
al paso o con cebo. Para simplificar, los agruparemos bajo cinco denominaciones: cepos, lazos, redes,
cajas-trampa y otras trampas.
En el caso de los cepos, existen numerosos modelos, siendo los ms comunes los cepos de plancha,
cuyo mecanismo se activa bajo la presin del peso del predador sobre una pequea placa (plancha). Su
tamao depende del animal a capturar, adems se ha de ser muy cuidadoso al calcular la fuerza que debe
desarrollar el cepo, ya que podra cortar la pata del animal y quedar ste en libertad.
Actualmente todos ellos estn prohibidos, al ser muy poco selectivos.
nicamente se autoriza en casos muy concretos, la utilizacin de cepos amortiguados, en los que
se forran los dientes con materiales plsticos o gomas, que retienen al animal sin llegar a producirle
heridas. As, si se captura otro animal distinto al objeto de control, se podr liberar.
Los lazos metlicos de acero (generalmente frenos de bicicletas o motos) son sumamente
eficaces cuando se utilizan en pasos frecuentados por los zorros, especialmente cercas o cerramientos de
fincas.
Tambin estn prohibidos por su baja selectividad y el dao que producen, ya que el nudo corredizo,
con que se preparan frecuentemente acaba provocando la muerte por ahogamiento.
Sin embargo, en determinadas ocasiones se autoriza la utilizacin de lazos con freno, consistentes en
la colocacin de un tope que impide que el nudo corredizo se llegue a cerrar completamente, de modo que
calculando el dimetro del predador a capturar cualquier otro con distinto dimetro ser capaz de librarse
del lazo.
Las redes se utilizan bien sobre las salidas de las madrigueras de los zorros o sus pasos ms
frecuentes, o bien en dormideros de crvidos. Su principal ventaja es que los animales capturados no
sufren daos, pudiendo liberar tranquilamente cualquier otra especie que pudiera caer en la trampa. Sin
embargo, su eficacia no es muy alta y la complejidad de su correcta colocacin acaba por desaconsejarlas.
Existen numerosos modelos de jaulas-trampa. Las de mamferos se basan en la colocacin de un cebo
vivo (gallina o paloma normalmente) en el interior de una jaula metlica, con la intencin de atraer la
atencin de aquellos. Cuando entran en la jaula, activan un mecanismo que les deja encerrados en su
interior.
Su principal ventaja deriva del hecho de no producir ningn tipo de herida en el predador, con lo que
de no pertenecer a la especie a controlar, puede ser puesto en libertad sin ms incidencias.
Las jaulas-trampa para zorros no acaban de dar buen resultado, y frecuentemente las capturas se
restringen a unos pocos ejemplares jvenes o subadultos en dispersin. Sin embargo, su eficacia aumenta
cuando se refieren a gatos y perros y asilvestrados, y con esta finalidad se utilizan en muchos pases de
Centroeuropa.
Por el contrario, las jaulas-trampa para crvidos ofrecen una efectividad notable, con la ventaja de que
los animales se capturan vivos, pese a lo cual su uso est generalmente prohibido en nuestro pas.
Los dos modelos ms usados son las trampas tipo Larsen y los modelos de buzn o nasa. Las primeras
consisten en una serie de compartimentos con trampillas mviles que se cierran cuando los crvidos
presionan sobre sus correspondientes disparadores. Disponen de un compartimento central donde se
coloca un ejemplar vivo de la especie que se desea capturar, a modo de reclamo. Son muy manejables y
dan buenos resultados a lo largo de todo el ao.
Los modelos de buzn o nasa son ms complicados de construir y mover, consistiendo en jaulas con
aberturas superiores o laterales a modo de embudo, por las que los animales entran con facilidad pero
luego son incapaces de salir. Tambin presentan una buena eficacia. Ambos modelos de jaulas- trampa
para crvidos son de frecuente utilizacin en pases centroeuropeos, permitindose en ocasiones su uso
durante todo el ao.
En cuanto al grupo de otras trampas, se trata generalmente de mtodos rudimentarios
tradicionales prcticamente en desuso, como el empleo de liga para captura de crvidos, las trampas fosa,
o las ingeniosas trampas formadas por una piedra en equilibrio sobre tres palillos debajo de la cual se
coloca un cebo, de modo que su peso atrapa al predador cuando este mueve los palillos.
Cetrera y perros de madriguera
Aunque rara vez se conceden permisos para la utilizacin de la cetrera con esta finalidad, resulta un
mtodo especialmente eficaz para el control de crvidos, fundamentalmente urracas y grajillas.
Por su parte la caza del zorro con perros de madriguera ha conseguido consolidarse como una
modalidad ms dentro del mundo cinegtico de nuestro pas, con verdaderos especialistas en la materia.
Fuera de la temporada de caza, en algunas Comunidades Autnomas se conceden permisos para el
control de las poblaciones de zorros como alternativa a la utilizacin de armas de fuego, con muy buenos
resultados.