Mauricio Hidalgo O.
[email protected]
Epigentica.
Cuando nuestros ancestros
viven en nosotros.
Nosotros, los seres humanos, somos el resultado de un largo y
complejo proceso evolutivo. Por ello, la mejor forma de entender
nuestras capacidades y nuestras limitaciones es ponindolas en la
perspectiva que nos da nuestra evolucin, tanto en trminos biolgicos
como culturales. Indudablemente, en este contexto, la biologa es
central para entender las causas de nuestros problemas de salud y es
por ello que la sinapsis entre medicina y biologa, en su sentido ms
amplio, es fundamental para logar una medicina que se haga cargo de
la persona y de su historia, tanto ontognica como transgeneracional.
En este contexto, adquiere un lugar central la epigentica. sta
comprende las marcas qumicas que se aaden al ADN y a las
protenas que lo empaquetan, para regular su actividad. Podramos
decir que as como la informacin gentica corresponde a un texto sin
signos de puntuacin, la epigentica son los signos de puntuacin, que
le da sentido al texto. Dicho de otro modo, la epigentica es aquella
rama de la biologa que explica como diversos estmulos ambientales
modifican de manera reversible la forma en la que ha de expresarse la
informacin gentica del individuo, e incluso aquella de su
descendencia.
Existe gran inters en el campo de la epigentica, dado que se
espera que los avances en esta rea finalmente resuelvan o hagan
obsoleto un debate que ha inquietado a filsofos y cientficos durante
siglos: la cuestin sobre la naturaleza innata o adquirida de los rasgos
de nuestra personalidad y los mecanismos que controlan nuestra
conducta. Es decir, dilucidar qu aspectos de nuestro carcter y
capacidades vienen determinados por nuestros genes, o por nuestro
entorno y experiencias.
Hoy queda absolutamente claro que el estrs, el medio ambiente en
el que se vive, los alimentos que se ingieren e incluso la vida que
llevaron nuestros ancestros desempean un papel clave en la
determinacin de nuestra respuestas a los distintos estmulos tanto
externos como internos.
Ahora bien, qu diriamos si las experiencias vividas por nuestros
ancestros se transmitiesen a nosotros mediante marcas epigeneticas
(signos de puntucin del texto)? Es decir, si uno de nuestros ancestros
vivi una situacion de estrs o peligro, es posible que generaciones
futuras recuerden esas situaciones y repitan comportamientos
ancetrales, an cuando en sus vidas no se registren acontecimientos de
peligro. Podramos postular que estariamos heredando informacin de
carcter no gentico. Bueno, hoy la biologa molecular est
demostrando que la informacion epigenetica es heredable y puede
perdurar tres a cuatro generaciones, en la medida que no se realicen
intervenciones directas en busca de su reprogracin2 . La informacin
epigenetica, a diferencia de la informacin gentica, es reversible y
puede modificarse a travs de diferentes intervenciones y no slo de
carcter farmacolgico, sino tambin mediante mtodos no
convencionales (Yoga, Reiki, Hipnosis, EFT, etc)3 .
Como dijo Lord Byron: "Es extrao, pero es verdad, porque la
verdad es siempre extraa, ms extraa que la ficcin". Y es verdad, los
cambios que estamos observando tanto en el campo de la biologa
como en de la salud del ser humano, son slo la punta del iceberg de
un proceso lleno de transformaciones. No son siquiera el principio del fin
de las mismas. Son quiz el fin del principio, y el comienzo, de una
etapa del desarrollo humano que nos permita vivir una vida saludable y
en armona con nuestro entorno. Es decir, estos nuevos paradigmas no
son slo el final de la primera etapa (ridiculizacin) ni el comienzo de
una segunda etapa (oposicin), sino tal vez el inicio de la etapa de lo
evidente. No todo est en los genes.
DIAS B.G Y RESSLER K. J. Parental olfactory experience influences
behavior and neural structure in subsequent generations. Nature
Neuroscience 17, 8996 (2014).
ROSSI E. L Y ROSSI.K. L. The new neuroscience of psychotherapy,
therapeutic hypnosis & rehabilitation: a creative dialogue with our
genes. The Milton H. Erickson Institute of the California Central Coast (2008).
Lo hecho, hecho est
Pero, qu podemos hacer por
nuestros descendientes?
S que hay un motivo para todo. Tal vez en el momento en que se
produce un hecho no contamos con la penetracin psicolgica ni la
previsin necesaria para comprender las razones, pero con tiempo y
paciencia saldrn a la luz. De esta forma se inicia el prefacio del libro
M uchas vidas, m uchos m aestros, de Brian Weiss. Sin embargo,
qu tiene que ver esto con este artculo? Bueno, para poder responder a
esta pregunta, necesitamos hacer un largo viaje, uno de esos viajes que
nos llevar al mismo punto desde el cual habamos partido. Suena
extraa esta afirmacin, pero la verdad suele ser extraa, como lo seal
alguna vez Lord Byron. No dilatemos ms este asunto, partamos ese
viaje.
El Inicio
Quin no ha sentido alguna vez que est repitiendo actitudes de
los padres? Eso que suele denominarse repeticin inconsciente. Claro,
podramos explicarlo apelando a la herencia cultural de nuestra familia.
Es decir, a aquello que nuestros padres nos ensearon de forma
consciente, adems de aquello que aprendimos inconscientemente al
observarlos da a da. Sin embargo, la situacin es ms compleja de
explicar cuando actuamos y sentimos producto de las experiencias
vividas por nuestras abuelas o nuestros abuelos, e incluso de las
experiencias de ancestros anteriores a ellos.
Cmo podra ser eso? No hay duda que esto ocurre, el fenmeno
existe, heredamos experiencias de nuestros ancestros, an cuando
nunca los hubisemos conocido 4. El problema es cmo explicarlo. Y esto
no es muy distinto de lo que ocurre con la evolucin del conocimiento
cientfico, en definitiva, con el conocimiento humano. Lo que ayer
expliqu de una manera, hoy lo hago de otra forma. Cada da tenemos
ms conocimientos. En particular, ms conocimiento biolgico, sabemos
biologa molecular y eso que comentar ms adelante llamado
epigentica.
Es posible que trminos como biologa molecular, gentica,
epigentica y otros relacionados sean del todo desconocidos para
algunos y, para otros, trminos extraos y reduccionistas. Pero cuidado,
este nuevo conocimiento lo menos que tiene es ser reduccionista. Al
contrario, es parte de una nueva biologa, una suerte de biologa del todo,
donde reconocemos al ser vivo como un sistema que no puede existir,
sino es en el contexto de las relaciones con su entorno. Donde ese
entorno modifica al ser vivo y el ser vivo modifica a ese entorno.
Podramos afirmar que, de alguna manera, el ser humano es un
organismo capaz de autogenerarse y modificarse, generando diferentes
respuestas adaptivas, en virtud de sus relaciones dinmicas con su
entorno. O como seal Jos Ortega y Gasset:
"Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo ".
Es decir, lo que est en torno al hombre, todo lo que lo rodea, no slo
lo inmediato, sino tambin lo remoto; no slo lo fsico, sino tambin lo
histrico, lo espiritual, es fundamental en su desarrollo personal
(ontognico) y transgeneracional.
SKINNER, M.K. Un nuevo tipo de herencia. Investigacin y Ciencia. Octubre 2014.
Epigentica
A medida que el conocimiento avanza hemos ido observando cmo
muchas verdades biolgicas se han ido desmoronando. Una de tales
verdades frreamente defendida por dcadas era la creencia de que
nuestro componente gentico se deba exclusivamente a la informacin
gentica presente en el ADN. Se crea que, de no ser que surgieran
mutaciones a lo largo de la vida del individuo, que alteraran al ADN, los
genes que se posean al nacer marcaran nuestras caractersticas de por
vida. Es decir, se pensaba que si poseamos un gen que nos
predispusiese a una determinada enfermedad, irremediablemente
deberamos padecerla. Sin embargo, hoy da se sabe que el poder
abrumador que creamos que posean los genes, siendo importantes, no
es lo que pareca. Nuestro ADN puede contener genes que nos
predispongan a ciertas enfermedades u otras caractersticas, que puede
que no las llegsemos a expresar durante nuestra vida, o que slo
llegasen a expresarse ante circunstancias ambientales muy particulares.
As, la actividad de los genes est bajo control de interruptores, que los
encienden y apagan, alterando las caractersticas de la persona. El
estudio de estos interruptores, que son controlados ambientalmente, se
denomina epigentica.
Hoy sabemos que factores tan diversos como la dieta, el cario
familiar, estmulos intelectuales, higiene y consumo de alcohol o tabaco,
entre otros, determinan de una u otra manera la forma en la que los
genes se van a expresar y, con ello, favorecer unos caminos sobre otros
en el desarrollo de la persona. Es claro que el ser humano es el
resultado de una compleja red de interacciones entre factores externos y
factores internos.
Ahora bien, la epigentica surge para dar repuesta a
observaciones que no pueden ser explicadas apelando a los principios
genticos tradicionales; es decir, la epigentica se constituye como un
puente entre las influencias genticas y las ambientales.
Los diferentes estmulos y vivencias que tenemos durante nuestra
vida marcan de una u otra manera nuestro destino. Dicho de otra
forma, todo aquello con lo que interactuamos da tras da modela nuestro
organismo, estableciendo marcas que sern responsables de nuestro
destino y, muy posiblemente, del destino de nuestros hijos e incluso
nietos.
Experiencias traumticas
Siempre hemos diferenciado claramente entre evolucin cultural y
evolucin biolgica. La primera es rpida, aumenta con la experiencia y
el aprendizaje, crece exponencialmente y en ninguna especie es tan
intensa y tan potente como en la especie humana. La evolucin
biolgica, por el contrario, es lenta y es el producto de mutaciones
provocadas por la exposicin a circunstancias cambiantes del medio
ambiente. sta crece aritmticamente y los seres humanos somos una
especie ms, con condicionamientos parecidos al de otros mamferos
con amplia distribucin, salvo en lo que respecta a nuestra reciente
capacidad de jugar con nuestros propios genes.
La evolucin cultural se fundamenta en la comunicacin, ya sea
en el entorno familiar, ya sea en la sala de clases o por nuestra
interaccin con los medios de comunicacin, y aqu incluyo desde un
grafiti de un bao pblico a una enciclopedia Universal hermosamente
ilustrada. La evolucin biolgica, por su parte, se ha basado en la
informacin gentica.
La separacin entre evolucin cultural y biolgica pareca ntida,
pero un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, en el ao
2014 5 , revel algo totalmente inesperado e impactante. Segn este
artculo, los ratones pueden transmitir biolgicamente una memoria
traumtica a su descendencia, la que puede perdurar hasta por tres
generaciones. Se ha propuesto que cambios epigenticos podran ser
los responsables de la permanencia de estas memorias a travs de
generaciones. Este resultado ha sido corroborado por otros estudios y no
slo en ratones, sino tambin en humanos. Hoy queda claro que los
padres pueden transmitir a sus hijos experiencias traumticas, algo que
no va en los genes.
En cada uno de nosotros viajan, de generacin en generacin,
experiencias y traumas que son relevantes para la adaptacin de
nuestros descendientes. Si uno vive experiencias traumatizantes, stas
pueden ser transmitidas a los descendientes a modo de memorias que
les permitan responder adaptativamente y de forma predictiva a
situaciones que les tocar vivir. Si yo viv una guerra, es muy posible que
mis descendientes tambin podran vivir una, as esa memoria
epigentica les permitira adquirir ciertas conductas que les posibiliten
sobrevivir ante circunstancias tan dramticas.
DIAS B.G Y RESSLER K. J. Parental olfactory experience influences
behavior and neural structure in subsequent generations. Nature
Neuroscience 17, 8996 (2014).
5
Las experiencias estresantes pueden trasmitirse a las futuras
generaciones mediante marcas epigenticas, que actuaran a modo
de respuestas adaptativas predictivas (RAP).
En la revista European Journal of Human Genetics se ha
publicado, entre otros, un artculo titulado Epigentica: Los pecados de
los padres y sus padres 6. Este artculo sugiere que el comportamiento y
el entorno ambiental de los nios pre-pberes pueden influir en las
caractersticas de sus hijos e incluso nietos. Al parecer, en los seres
humanos, un evento externo ocurrido en etapas sensibles del desarrollo
de la persona puede afectar dramticamente futuras generaciones.
Existe cada vez ms evidencia de que algunas marcas
epigenticas no se borran durante el desarrollo embrionario de la
persona,
permitiendo
que
stas
puedan
transmitirse
transgeneracionalmente. Estos y otros descubrimientos alientan la idea
de que una generacin transmite a la otra no nicamente informacin
gentica, sino tambin ciertas habilidades de supervivencia particulares y
un sentido inconsciente de la identidad que resiste el paso del tiempo. Es
decir, informacin epigentica.
WHITELAW E. Epigenetics: Sins of the fathers, and their fathers. European
Journal of Human Genetics 14, 131132. (2006) .
6
Todo individuo interacta con un entorno, con el cual establece una
serie de relaciones dinmicas. Si bien no todo el entorno afecta
directamente al individuo, aquella parte que si lo hace recibe el
nombre de exposoma. Internamente, el genoma (genes) y el
epigenoma (marcas epigenticas) establecen una relacin funcional
que define finalmente al individuo (YO) y crea una serie de
programas que se materializan en respuestas adaptativas
predictivas, que afectarn su existencia as como la de sus
descendientes.
Los estudios realizados en el campo de la
biologa molecular, la epigentica y otras reas
relacionadas,
parecen
apoyar
Anne
Schtzenberger, una famosa sicloga francesa,
quien ha pasado dcadas estudiando lo que ella ha
denominado el sndrome aniversario, que explica
que
somos
eslabones
de
una
cadena
de
generaciones, inconscientemente afectadas por su
sufrimiento o asuntos pendientes, como lo expresa
en su obra Aie, mes aieux (Hey, mis antepasados).
Eso sera bueno, en la medida que el ambiente no presente
cambios dramticos de una generacin a otra. Pero, qu pasara si los
padres y/o abuelos han vivido situaciones de conflicto, as como grandes
guerras y, en cambio, sus descendientes viven en ambientes tranquilos,
en total ausencia de conflictos blicos? Diramos, en una sociedad
pacfica y amistosa. En este caso deberamos esperar una discordancia
entre la memoria epigentica de carcter predictiva con la vida real. Es
donde las personas presentaran comportamientos y emociones que, a
los ojos de otros, podran ser entendidos como cuadros patolgicos.
Pero, qu hacer en estos casos, si mi memoria epigentica me dice A y
mi vida (las relaciones con mi entorno) me dice B?
Durante los desarrollos embrionario y fetal los diferentes
estmulos ambientales redisean epigenticamente nuestro
epigenoma y nos programan para enfrentarnos a un mundo
determinado. Sin embargo, si ese mundo no se corresponde con
el que vivimos durante nuestra epata intrauterina, se producen
desordenes que tarde o temprano nos provocan alteraciones
fisiolgicas de gravedad variable, las que pueden incluso
transmitirse a dos o tres generacin ms.
Los efectos transgeneracionales pueden ser el resultado de
estmulos especficos en determinadas ventanas del desarrollo fetal:
especficamente, en el momento en que se determina el sexo, lo cual
ocurre alrededor de los das 40 45 para los seres humano. Es posible
que los efectos observables en la tercera generacin (F3) son el
resultado de cambios epigenticos en la lnea germinal.
Ahora bien, cuando una mujer que est embarazada se ve
expuesta a un agente ambiental de naturaleza estresante, la exposicin
se extiende no solo a s misma (F0) y a su hijo an no nacido (F1) sino
tambin a las clulas germinales que se estn desarrollando dentro del
feto (F2). Los estudios realizados en animales han demostrado la
presencia de efectos qumicos que se extienden a una generacin ms
all. La generacin F3 es la primera generacin que no se ve expuesta
directamente al agente estresor que manifiesta la cualidad por herencia
transgeneracional.
Reprogramacin epigentica
Todos hemos vivido situaciones dolorosas, estrs emocional,
eventos postraumticos, fobias, ataques de pnico, inhibiciones,
dificultades en la comunicacin, falta de memoria, traumas desde la
infancia, perturbaciones del sueo, trastornos emocionales y mentales,
repeticin de errores, adicciones, complicaciones familiares y de pareja,
problemas de aprendizaje, etc. Bueno, si dejamos afuera ciertas
situaciones muy particulares, todas las situaciones mencionadas tienen
de alguna manera su origen en la programacin epigentica. Es decir, en
la memoria epigentica que nos han heredado nuestros ancestros y
aquellas que heredaremos a nuestros descendientes.
Existen diversas publicaciones que vinculan biolgicamente el
trauma infantil con la conducta agresiva en la adultez, los mismos trabajos
muestran la existencia de una programacin epigentica a largo plazo.
Esto quiere decir que un factor medioambiental, como el estrs intenso en
la niez, es capaz de alterar genes y programar el cerebro de un individuo
para predisponerlo a una mayor impulsividad en su etapa adulta. Esta
programacin es, adems, transmitida a nuestros hijos y nietos.
Para poder intervenir y reprogramar marcas epigenticas que no
son adecuadas en un determinado contexto, debemos entender qu
significa esa memoria epigentica, llamada por algunos como memoria
celular. sta corresponde a la informacin improntada en el ADN, la que
tiene que ver con nuestro organismo a nivel celular, las caractersticas
fsicas, anmicas, las experiencias vividas por nuestros ancestros y
nuestra propia historia personal (ontogenia) desde el mismo momento de
la fecundacin.
Diversos procedimientos no farmacolgicos han demostrado
afectar la expresin de los genes, probablemente a travs de
reprogramaciones epigenticas 7, 8. Esto significa que se pueden alterar
marcas epigenticas nocivas (epimutaciones) y lograr una reprogramacin
epigentica del individuo. Claro est que este tipo de procedimientos son
del todo muy delicados, debiendo ser realizados por personas tcnica y
moralmente competentes.
Algunos diran que la reprogramacin epigentica corresponde a
una tcnica de reprogramacin de la memoria celular, en la que
eliminamos la carga negativa que hemos heredado o generado durante
nuestra vida.
De nuevo al inicio
Por qu cometemos siempre los mismos errores? Esta es una
pregunta recurrente que muchos se han hecho. Algunos autores han
propuesto como respuesta que el inconsciente es la repeticin. Esto
quiere decir que el inconsciente no slo es la fuerza soberana que nos
empuja a elegir durante nuestra vida, sino que su poder es el que nos
obliga a repetir. Dicho de otra manera, estaramos programados para
hacer cosas que en algn pasado podran haber sido, de alguna forma,
exitosas, pero que en nuestras actuales circunstancias ya no lo son. Es
aqu donde debemos intervenir y reprogramar epigenticamente al
individuo. Pero esta reprogramacin tambin repercutir en nuestros
descendientes, y es posible que siendo adecuada para nosotros no lo sea
para ellos. En qu mundo vivirn?
el sujeto de la herencia, como el del inconsciente, est
dividido entre la necesidad de ser para s mismo su propio
fin y ser el eslabn de una cadena a la que est unido sin
la participacin de su voluntad .9
FEINSTEIN D. Y CHURCH D. Modulating Gene Expression through
Psychotherapy: The Contribution of Non-Invasive Somatic Interventions.
Review of General Psychology,14(4), 283 195. (2010).
ROSSI E. L Y ROSSI.K. L. The new neuroscience of psychotherapy,
therapeutic hypnosis & rehabilitation: a creative dialogue with our
genes. The Milton H. Erickson Institute of the California Central Coast (2008).
KAS, R. Introduccin: el sujeto de la herencia, en Transmisin de la vida
psquica entre generaciones. Pars: Amorrortu editores. (1996).
Nuestro mundo occidental y tecnologizado es tan cambiante, que
en menos de una dcada habr de ser otro mundo, el cual hoy
desconocemos. Otros alimentos, otros estmulos, otros problemas, etc.
Es claro que es muy difcil que podamos entregar informacin epigentica
predictiva a nuestros descendientes, pues lo ms probable es que ellos
vivirn otras circunstancias imposibles de anticipar vivencialmente. Al
parecer, no nos queda ms que ser optimistas y tratar de generar en
nosotros programaciones epigenticas que permitan no solo a nosotros,
sino tambin a nuestros descendientes, tener mayores posibilidades de
xito y felicidad en un mundo que no viviremos y no conoceremos. Esto
es un enorme reto que deberemos afrontar, el cual no pasa por
conocimiento cientfico ni tecnolgico, sino por un conocimiento ancestral
que deberemos rescatar.
Toda verdad pasa por tres etapas:
Primero se la ridiculiza.
Segundo, genera una violenta oposicin.
Tercero, resulta aceptada como algo evidente.
ARTHUR SCHOPENHAUER