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^ '2M
-/i
c.
h >jh*
Tomo 1 Entr.
IR,
/~/f
*f.
Enero
BUENOS MEES
Ia
i*
de 1878.
EL NATURALISTA ARGENTINO
HISTOBiA NATURAL
ID
"V I
T
33
33
Jk.
!S
DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBER.Gr
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SUMARIO Advertencia
el
-Rpida ojeada sobre
conocimiento de
la
la
fauna dsl Baradero Contribuciones para
fauna de Salta.
ADYERTENGIA
Al emprender esta
nido en vista,
como
Natural en
toria
el
los Directores
publicacin,
objeto principal, la
seno de
la
han
propaganda de
la
te-
His-
socied ad Argentina, por medio
de artculos adecuados y al alcance de todos, pues las obras
que actualmente ven la luz pblica, revisten un carcter demasiado cientfico, y por esto son menos accesibles la generalidad de los lectores,
Hemos
credo prestar
pas un servicio que, no obstante
al
ser modesto, puede producir resultados fecundos, porque las
ciencias naturales, las ciencias de observacin, deben consi-
derarse
como
fundamento
el
Dedicarse
ellas, es
del
progreso moderno.
prepararse para elevar
el
espritu
contemplaciones de un orden superior, porque medida que
se avanza en las investigaciones, se va sintiendo la necesidad
de
generalizar, facultad
humana.
inteligencia
carse por
el
que es una
Dedicarse
noble
estudio de la verdad
ellas
prerogativa de
es,
pues,
tangible, variando
la
dignifi-
as de
emociones vivas que moralizan, y aprendiendo tratar todas
las cuestiones con el mismo rigor y buena f que la Naturaleza exije de aquellos que aspiran
el
rendirle homenaje en
templo augusto de sus glorias.
Ningn estudio moraliza tanto
La
las
sociedades como
el
constante y tranquila, la observacin paciente, los goces inefables de la posesin de la ver-
de la
Naturaleza.
lucha
dad, y otras tantas causas, producen, como resultado inmediato, la conciencia individual del papel que el hombre est
destinado desempear en
el
mundo, y de aqu su elevacin.
Una proposicin que lo
sintetiza todo: ninguna estadstica del
inundo ha sealado jams un naturalista criminal. En cambio,
muchos han sido vctimas de su amor la verdad, y otros, como Vogt, han estado, punto de serlo, sintiendo silvar la
bala en sus odos en
momentos en
que, desde la ctedra, pro-
curaban ensearla.
No tocaremos ms
estas cuestiones.
La
de este
utilidad
gnero de estudios es ya un hecho en los espritus, y si nosotros contribuimos hoy con nuestro contingente, es porque cree-
mos
cumplir un deber de
patriotismo.
Antes de terminar, permtasenos una observacin.
Ha llegado nuestros odos que el simple anuncio
de
la
prxima aparicin de este peridico ha hecho correr la voz,
no queremos saber entre quienes, de que iba revestir un
carcter
antireligioso.
Como
hemos
lo
sabido
por
diversas
anticipamos preguntar: es antireligioso el
estudio de la Naturaleza? Hemos dicho que moraliza. Es anti-
nos
personas,
religioso averiguar
cmo
cmo anida
tal
se transforma esta mariposa,
qu elementos naturales
ave,
cmo canta
cmo crece
aquella
tal otra,
planta,
contiene una provincia, un territorio
cmo se cazan los insectos, cmo se conservan,
qu son los Musos, para qu sirven, cmo debe ensearse la
Historia Natural &, &, &,? Si ello es as, tienen razn los que
cualquiera,
tal opinan;
sino es
nuestros odos son y sern sordos.
Rstanos, finalmente, dirijir nuestro saludo la prensa Aras,
gentina y Americana, as como tambin todos los redactores
de publicaciones anlogas, ofrecer nuestras columnas los que
desen (sin cumplimiento) hacer uso de ellas con
nos
hemos propuesto y
tores, que
en
manera
los
artculos
alguna,
advertir,
de
paso,
verdaderamente
el
fin
nuestros
cientficos
que
lec-
no sern,
desterrados de estas pginas.
Los Directores.
Rpida
ojeada
sobre
fauna
la
del
(*)
Baradero
POR
ENRIQUE LYNCH ARRTBLZAGA
( 2)
PREFACIO
Dedicado de pocos
aos
esta parte al estudio de los
seres que pueblan la Provincia de
larmente los que constituyen
la
Buenos Aires, y particufauna y la flora del Bara-
un modestsimo tesoro de conocicuales me propongo presentar ahora una
dero, he llegado reunir
mientos,
de los
parte, sin entrar en
muchos
detalles,
y sin otro
que
fin
el
de
que pueda servir de base investigaciones ulteriores mias
ajenas.
Siendo,
como
es,
tan vasta la ciencia que de estas cues-
un hombre solo es
absolutamente impotente para estudiarlas con profundidad,
para detener mucho tiempo su atencin sobre objetos tan
tiones se ocupa, natural es suponer que
numerosos y variados.
De ah han nacido
las especialidades, las cuales, en vir-
tud de la ley de divisin, extensiva todo trabajo, se multi-
y ms medida que la ciencia avanza en su
luminosa carrera, que atesora objetos de estudio, y que troplican
ms
pieza con nuevos problemas resolver.
Como
quiera que, actualmente, mi objeto no es penetrar
en los misterios de la organizacin y de sus admirables funciones, y pesar de que slo me propongo formar el cat1 Esta ligera noticia sobre la fauna del partido del
Aires] se comenz publicar en el peridico
Buenos
mero en
Baradero
LA LEY
[N.
que
de
Provincia de
la
diriga
el
autor, pri-
pueblo de aquel nombre, y posteriormente en esta capital (v. LA LEY de Buenos Aires nm. 3). o continu apareciendo porque, no recibiendo' el autor sus apuntes en oportunidad no pudo, contra sus esperanzas, proseguir redactndola, y cuando se
hall en aptitud de hacerlo, ces de publicarse LA LEY
Ahora se han introducido en ella algunas modificaciones de poca monta, sin despo; medianamente
jarla de su primitiva forma, accesible cualquier inteligenci
preparada.
el
LOS DIRECTORES.
esta oportunidad para agradecer al Dr. H. Weyenbergh, el lisonjero pero
inmerecido elogio que, tanto de mis trabajos como de uno de mi hermauo Flix ha
escrito y publicado en el -Peridico Zoolojico [t, II p. 264 y 265], nico peridico que,
segn entiendo, se ha ocupado de nuestros primeros pasos en una via tan poco trillada
Aprovecho
en nuestra ptria.
Puesto que nuestros ensayos han merecido su aplauso, espero que acoger
agrado su publicacin, no ya en un peridico efmero, sino en una revista puramente
tfica,
E. L. A.
con
cien-
logo metdico de los sres propios de una regin limitada, la
suma de trabajo es ya harto considerable, de manera que no
me
dado sustraerme la influencia de la indicada ley.
Me he visto, pues, en el curso de mis investigaciones,
obligado dedicarme una especialidad.
La Ornitologa me
es
sedujo al comenzarlas, mas, luego que
de la
de
casi completa,
lista,
las
me
hall en posesin
aves del pas, que conoc
medianamente sus interesantes costumbres, que presenci sus
tiernos amores en la poca perfumada de la primavera y que
las dulces notas de sus privilegiadas gargantas hubieron impresionado mi odo, las vivas tintas de las mariposas diurnas,
dignas rivales de las corolas sobre que se posan, los metlicos colores de otros mil insectos,
sus hbitos que tanto
dicen quien los observa con paciencia,
mi aten-
atrajeron
cin con poder irresistible.
En
cuanto
mundo
al
me ha
estudio ofrezca,
vegetal,
ocupado
Es, pues, la Zoologa
que
muy
mas
inters que su
poco.
parte de la Historia
la
Natural
dedico por ahora, sin que por esto est lejos de m
me
de observar algn dia la flora Baraderense.
la intencin
La
por
Zoologa es hoy una ciencia tan vasta, que una vida
dedicada exclusivamente
animales,
su
fisiologa,
plan de la naturaleza,
al
observacin de los organismos
la
descubrimiento
al
verdadero
del
establecimiento de las homologas y
analogas, y la discusin de su orgon misterioso y oculto
en la tenebrosa noche de los tiempos, se agotara sin ha-
ber logrado apoderarse
mas que de una pequea parte de
la verdad.
Su rpido y reciente desarrollo ha originado su
y,
actualmente,
Mamaloga, de
los
cuenta,
es
ellas,
la
se
reparten
el
dominio de
la Erpetologa, de la Malacologa, de la
nologa y de otras
y subdividen.
Entre
zologos
divisin,
muchas
una de
la
Arac-
secciones, que su vez se dividen
que mayor nmero de obreros
las
Entomologa,
que se ocupa del estudio de
sea la parte
de
la
Zoologa
los insectos.
mundo abundan las sociedades Entomolgicas,
y hasta en nuestro mismo pas, donde hay tan pocos aficio-
En
el viejo
nados las ciencias fsicas,, se ha fundado una en la ciudad
de Crdoba, la cual, aunque ha presentado trabajos relativos
otros grupos de animales, ha publicado tambin varios, bastante importantes, sobre los de la clase de
Hexpodos
los
insectos propiamente dichos.
mencionada especialidad he dedicado yo mis desvelos, nutrido mi espritu por la esperanza de poder proporcionar al mundo cientfico el conocimiento de numerosas
la
especies an no conocidas, y de revelarle el secreto, velado
hasta ahora, de las costumbres, de las metamorfosis, y de la
reproduccin de muchos insectos pertenecientes grupos que
solo son conocidos por su organizacin exterior.
No
obstante,
en
el
me propongo
presente ensayo
de las diferentes clases en que se divide
el
hablar
reino animal.
Su valor es bien mediano, su erudicin muy poca, y carece de otro mrito que
el
de poder servir de punto de par-
nuevos estudios que se emprendan, relativos
mismo tema que yo me he atrevido tratar.
los
tida
al
I.
Por
La fauna del Baradero carece de rasgos caractersticos.
elementos
los
que
1a.
componen, puede decirse que
ella
es intermedia entre la sub-tropical y la pampeana, aun cuando, causa de nuestro (3) temperamento bastante clido, de las
plantas que
y de otras circunstancias ya climatricas, ya topogrficas, predomine visiblemente el carcaqu vegetan,
ter sub-tropical.
fica
Especies hay que, abrazando en su distribucin geogruna extensa regin, se encuentran al mismo tiempo aqu
que en los Estados-Unidos.
2
Si
se
(4)
compara nuestra fauna con
la
de otros muchos
y particularmente con la de las variadas comarcas
europas, no se tardar en advertir que ella es relativamente
pases,
pobre bajo
sidera bajo
ue
el
el
variacin
punto de vista especfico;
genrico, notarse
antes
observada
muy
se
pero,
Tngase
;
se la con-
luego que la ausencia
transforma
bundancia.
4 Ej.
si
presente que esto se escribe en el Baradero.
Leopardus onca; Dysopeg naerutus; Dar ais plexippus.
en
supera-
Con
efecto,
muy
son los gneros naturales que
pocos
cuentan con un considerable nmero de especies, de
nera que
el
tal
mucho
de estas ltimas no excede en
ma-
de los
al
primeros.
Hay
sino con
bastantes gneros que no cuentan
una es-
pecie.
En
cuanto
lo
se refiere, tratar
las familias,
que los rdenes,
mas
etc.,
manera cmo estn re-
adelante de la
presentados y de su importancia relativa, considerada bajo el
punto de vista de la cantidad de especies que en esta comar-
ca se encuentran.
Respecto las clases, tengo que decir, con la mayor
parte de los que se ocupan de la observacin de las faunas
locales, que la de los insectos
el
se
nmero de sus especies y de sus
Como no
individuos.
se pose an un catlogo
pecies que pueblan la regin
que voy dar sobre
todas por
entre
distingue
de las es-
completo
zoolgica
argentina,
los
datos
proporcin entre los diversos grupos
la
muy numerosos
naturales no podrn ser
y sern susceptibles
de sufrir modificaciones.
Mas
tarde,
me
quiz
halle
estado de presentar un
en
catlogo sistemticamente ordenado
de
los
animales propios
de este partido.
comenzar estudiar una por una las diferentes clases en que el reino se divide, comunicar la observacin de un hecho que, aunque de sencilla explicacin, no
3 Antes de
deja de tener cierta importancia bajo
el
punto de vista de la
geografa zoolgica local.
La
parte prxima
este mismo, tienen
partido, poseyendo
al
gran delta
Paran, as como
del
una fauna mas rica que
muchas
especies
el
centro, especies que, en su
propias de
la
vecina regin
mayor
refieren
la
animales, y que determinan su habitat, tales
cia ausencia de los ros, de los estanques,
las corrientes areas,
el
parte, son
Entreriana.
Las circunstancias que se
desnudos de vegetacin,
interior del
no existen, son
que,
escasas en
el
estacin
como
la
de los
presen-
de los terrenos
y de los bosques, el abrigo contra
estado higromtrico de la atmsfera.
fcilmente nos dn cuenta de esta diferencia en la
etc.,
com-
posicin de la fauna central y litoral.
En
el
dividir el
estado actual de mis conocimientos no me es lcito
partido en dos regiones, por lo cual me concretar,
hablar de los diversos grupos especies, sealar los
mas
sitios en que exclusivamente se encuentren donde
al
abunden.
Nada mas tengo que
Pasar, pues,
decir en general.
analizar las agrupaciones que estn representadas en la regin zoolgica que voy estudiar, la cual, artificialmente,
limitar, al N. E. por
ralela
el
Paran;
al S.
O. por
una
distante diez leguas de sus costas;
l,
Areco; y
rio
el
al
N. O. por
al
lnea paS.
E. por
Arrecifes.
el
II.
1_ La
clase de los
poco numerosa
si
se la
mamferos,
compara con
dividuos van paulatinamente
especies, cuyos in-
causa de Ja
manera que e! da
desapareciendo
activa persecucin que se les hace, de tal
no est lejano en que no reste
aparece bien
las de organizacin in-
muy pocas
est representada por
ferior,
cual
la
sino el recuerdo
de su exis-
tencia.
La
los
animales
la
de disposiciones legales tendentes
directa
conocimiento de
exacto
de
falta
cual
proteger
indirectamente tiles, basadas en
sus hbitos,
se les destruye
sm
es la causa
en
el
virtud
consideracin de ningn g-
nero y sin reflexionar que los que hoy nos ocasionan algunos perjuicios de poca monta pueden llegar constituir una
fuente de riqueza en
el
porvenir.
Constante que los mamferos que actualmente habitan
esta comarca, ascienden, por lo menos, diecisiete. Creo que
2.
su
nmero es mayor, pero no tengo verdadera certeza deque
y no me parece lcito incluir en la lista de los
animales de una regin dada, aquellos que slo se presentan por accidente, de cuya existencia se tiene una simello
sea
as;
ple noticia.
Con
todo,
las
indicaciones
carecen de importancia, en mi
no dejar de hacerlas.
opinin,
de
este
por
gnero no
consiguiente
Como
minantes en
Roedores y
Los
la
el
en toda
regin del Plata,
la
los
rdenes predo-
fauna mamalgica del Baradero son
de los Carnvoros.
primeros
de los
Cvides,
representados por dos
estn
el
un
Erimite, un Tenmide y dos mas Msides Ratas; y los
segundos por dos Flides gatos, un Vulpite zorro y tres
Mustlides.
Las especies restantes pertenecen
rpteros murcilagos,
al
orden de losQuei-
de los Marsupiales mamferos de
al
y al de los Desdentados.
Menester es no olvidar que hablo solo de aquellas, cuya
presencia en el partido del Baradero no admite ninguna duda.
bolsa,
estas tendra que agregar,
tomase en cuenta las de existenProvincia de Buenos Ayres, un
si
dudosa en esta parte de la
Cnide entre los carnvoros,
cia
los
y algunos Msides
ms
entre
Roedores.
mayora es bastante considerable, y abraza gran parte de la Amrica del Sud, ha 4 El
biendo
rea de dispersin de
dos especies
que
la
encuentran tambin en
se
la
del
Norte.
De quince
especies, que son las que conozco mejor, dos se
extienden desde los Estados-Unidos hasta Buenos Ayres, {Dy-
sopes nasutus
casi toda la
(
Grisonia
&
Leopardus
Amrica
vittata
una gran parte de
&
Onga];
del Sud,
dos
se
de este lado
encuentran
de
los
Hyclrochcerus eapybcira); cinco
en
Andes,
abarcan
(A talapha bonaerensis, Leopardus Geoffroyi,Conepatus Humboldtii, Myopoamus coypus & Lagostomus trichodactylus); cinco habitan la parte oriental dla
Repblica Argentina, y en su mayor parte llegan ha^ta el Paraguay (Matera par anensis, Didelphys Azaree, Micoureus crassila repblica
caudatus. Cavia Azaree
& Euphractus
villosus);
y, finalmente*
Pseudalopex Azaree) pertenece, exclusivamente al
parecer, la fauna bonaerense y uruguaya.
El Atalapha bonaerensis el Myopoamus coypus son los niy
solo
una
cos de nuestros mamferos que traspasan, en la regin austral
de
Sud-Amrica,
la
inmensa
barrera
que
nos separa
de
Chile.
Aunque
el
Zorrino
Conepatus Humboldtii) se halle
difiun-
9
dido por casi todo
pas,
el
parece que su centro de creacin
est situado en Patagonia.
5. Considerados nuestros
mamferos bajo
el
punto de vis-
ta de su rgimen, se observar que predominan los carnvoros,
como
es
que su nmero alcanza ocho; que
consiguiente, y
son cuatro los que se alimentan de vegetales (fitfagos);
dos son insectvoros y dos mas omnvoros; y que
nutre de carne en putrefaccin (creo-saprfago)
que
uno
se
aqu la lista (1) de los mamferos del Baradero, los
cuales pertenecen, en su totalidad, lasub-clase
Ungiiiculata
Cheiroptera.
I.
Sp. 1
Dysopes nasutus Spix.
Sp. 2
Atalapha bonaereasis Nob.
Less
Rapacia.
II.
B
C
Felidae.
Cray
Sp.
3 Leoparclus onQa
Sp.
4 L. Geoffroyi Nob.
Sp.
5 Pseudalopex Azaree
Linn.
Gerv.
Canidse.
Gray
Pr.
N. \V
Mustelidoe.
a.
Melitce
Sp.
6 Conepatus Humboldtii Gray.
b. Gulitce
Sp.
c.
7 Grisonia vittata
Gray
Schreb.
Lutritce
Sp.
8 Nutria paranensis Nob.
Rengg.
Marspialia.
III
Sp.
9 Didelphys Azaree Rengg.
Sp. 10 Mieoureus cassicaudatus
I.
Geoffr.
Desm.
Rodentia.
IV.
a.
Musites.
Sp. 11 Hesperornys squamipes Brants? (2)
Sp. 12 Oxymyeterus nasutus
He omitido
sinonimia, reservndome presentarla mas adelante en una lista de todos lo*
Sin embargo, el lector podr hallar la principal en el trabajo de m
Sr. Holmberg Sobre la fauna Saltea.
la
mamferos argentinos
colega
2
el
Waterh?
Vase pargrafo
2.
10
Eriomytce.
b.
Lagostomus trichodaetylus Brook.
Sp. 13
Ctenomytce.
c.
Myopotamus coypus Cuv.
Sp. 14
Molina.
Cavitce.
d.
Sp. 15 Hydrochcerus capybara Erxl.
Sp. 16 Cavia Azaree Licht.
V.
Edentata.
Sp. 17 Euphractus villosus
7 El
la
Queirptero
mas comn
provincia de Buenos Aires, es
do tambin D. naso
spinosus Burm.,
el
Wagn, D.
el
Desm.
Baradero, como en toda
Dy sopes nasutus Spix, llamaen
el
D. multiEstados Unidos
brasiliensis Geofr. y
cual habita desde
hasta nuestro territorio.
Gray
Sud de
el
los
Este fo husped de los templos, de las
ruinas, y de las habitaciones mal aseadas, pertenece al grupo de
los Gimnorrinos de cola libre ( Gymnorhince gymnurce). Cuando
se ha
puesto
el sol,
abandnaoste murcilago
el
obscuro hueco
y revolota, trazando violentos
zigzags, para apoderarse de los insectos de que se alimenta.
donde se ocultara durante
el dia,
Sus vctimas habituales son probablemente
los
Lepidpteros
nocturnos.
La bveda
del
templo es
morada
la
fealdad y del extremeci-
nasutus, sr que, pesar de toda su
miento nervioso que causa con
su
favorita del Dysopes
presencia los pobres de
merece una muy decidida proteccin de parte del hombre, por cuanto nos libra de numerosos insectos perjudiciales
espritu,
a la vegetacin.
El Atalaplia bonaer ensis 6 Nictycejus varius Poepp. es un
Gimnorrino
tilio),
del
que debe ser
visto sino
muy
un individuo,
un
ciruelo, en
de
la
muy
grupo de
el
los
verdaderos murcilagos
escaso en
cual
lo
pleno medioda.
el
Vesper-
partido, pues yo no he
hall adherido las
Distnguese
ramas de
primera
vista,
especie anterior, por su bonito pelage rojo acanelado.
Antes de terminar este . quiero recordar que, siendo yo
nio todava [1861], apareci en
(Santa Rosa), situada hacia
costa del
grupo de
estancia de mi padre
parte Sud de este partido, en
la
Honda, un gran Queirptero del
Filstomos (Phyllostomidce), de cuya especie no he
arroyo
los
la
la
Caada
11 -
vuelto or hablar. Coincidi este hecho con
de haberse ha-
el
llado otro individuo idntico, segn se asegur, en la estancia
delDr. D. Lino Pieiro, distante como seis leguas de
y prxima
rior,
pueblo; de
al
manera que
no fuese sino una pareja llegada
muy
es
la
ante-
probable que
accidentalmente de Entre-
Ros.
.
8-Cuando,
que recorren
saliendo de
gran hoya
la
madre
del
numerosos canales
Paran, se derraman por tolos
das partes, las bestias que ocultan los bosques
y pajonales
se ven obligadas buscar su salvacin en el terdel delta
reno firme de las costas. As, es en la poca de las grandes
avenidas cuando
Yaguaret ( Leopirdus Onga) abandona
el
su guarida, para refugiarse
limitan la
en
inmensa cuenca.
Sus roncos rugidos turban
parciendo
reales,
mas
breas y arboledas q ue
las
terror por toda la
el
y consigue, hacer
latir
sueo de
el
la
naturaleza, es-
comarca donde ha sentado sus
con violencia
el
corazn de los
El salvaje alarido del Chaj anuncia en se-
valientes.
guida la proximidad del peligro;
animales domsticos no
los
pueden disimular su inquietud; todo despierta en presencia del
hercleo carnicero, mas es en vano: a! venir el dia, y con [
tranquilidad los atribulados nimos,
la
el sol
alumbrar
ensangrentados despojos de una vaca, de una oveja,
caballo, msera vctima de su apetito.
En
partido, y se les
encontraba en
de la poca
las
lmites, y se
me ha
inundaciones.
asegurado que,
hasta
an fuera
Su audacia no reconoca
en mas de una ocasin,
embocadura
con mas frecuencia se observa
El
actual
propietario
veinte aos esta parte,
individuos, cul
si
la
el
Areco,
donde
presencia del terrible Leo-
del
bosque ha dado caza, de
mal no recuerdo,
mas grande y poderoso;
Bosques en que predomina
Pros opis dulcs,
del rio
la
llamado Los Alamos, poco distante
1
(1)
el
brera, situado junto la
pardo.
los talares,
en este
extremo de penetrar en las calles del
Es principalmente en el talar del Rincn de Ca-
la llevaron
pueblo.
de
de un
mas abundantes
otro tiempo los tigres eran
los
del
y,
diez y siete
en otro talar,
pueblo (2J
se
se encuentra en ellos el
ie si y varios Otros rboles.
Celtis tala aunque tambin
Acacia cavenia laLithrsea Gil
teg.)
12
tnataron,
el
presente ao (1877), dos tres magnficos indi-
viduos.
Emplanse aqu para destruir
dios distintos.
al
Leopardus Onga os me-
El uno consiste en armar una trampa provista
de un arma de fuego,
hiere
la cual
la fiera en
mismo en que trata de arrebatar el cebo.
si bien
mas peligroso, es el siguiente.
El otro,
La
Martin, desde largo tiempo establecida en
s bien
si
el
el
instante
mas
seguro,
familia
de
San
municipio, ha, no
introducido formado una variedad de formidables
perros dogos, dla raza de los molosos,
los
que se caracterizan
por su imponente aspecto, su considerable talla, el tinte leonado
de su pelage, y su carcter adusto y feroz. Cuando un 'tigre
meroda en
alrededores del bosque,
cazador aguarda un
dia nublado y fresco, fin de que sus auxiliares no se fatiguen,
y, cuando ese dia se presenta, rene toda la jauria, la conlos
el
espesura y ella no tarda en lanzarse en pos de
pista, en medio de los enmaraados y espinosos matorrales.
duce
la
Muy luego los
rugidos de
seguidores atruenan
donde parte
el
la
y los ladridos dess percazador se dirige al punto de
la fiera
bosque;
el
algazara, y, valindose al efecto de una
los perros consumar su obra de exterminio.
la terrible
chuza, ayudad
El valor de estos molosos es verdaderamente inaudito y se
refiere
gran nmero de proesas llevadas cabo por ellos.
Manifiestan un soberbio desden por la muerte,
estertor de
En
la
agona procuran acometer
al
an casi en
el
adversario.
estos ltimos aos se han efectuado bastantes cruzas
de esta variedad con
la
raza de
los Bull-dogs, y
parece que
el
resultado es satisfactorio.
Hermenegildo San Martin, propietario del Rincn de
Cabrera es el nico vecino que haya procurado conservar esta
D.
excelente variedad de perros tigreros.
Leopardus Onga
una de las especies condenadas desaparecer de la provincia de Buenos Aires, consecuencia de
la activa guerra que le hace el hombre. Ciertamente pocos
lamentarn esta prdida, no ser uno que otro aficionado
El
es
aventuras romnticas.
El Leopardus Geoffroyi es un congnere
del
tigre, es-
13
Es una
tacionario en ios rbolados-
na
bonita espacie, de media-
que da caza las aves y los pequeos mamferos.
causa de la ausencia de bosques naturales, el Gato mon-
talla,
segn se
tes,
le
llama en
sumamente escaso en
pas, es
el
el
interior del partido y solo se le encuentra en las arboledas arti-
de sauces que
ficiales
hermosear
suelen
los terrenos bajos
anegadizos
La
la
piel es
emplan en
bastante estimada por los campesinos, quienes
la
confeccin de sobrepuestos, pieza que cubre
todas las otras del recado montura nacional.
No he
9.
C ans Azaree de
autores mas moderno s
citado hasta ahora sino
el
Waterhouse Pseudalopex Azaree de los
como representante dlas Cnides en el Baradero.
Sin embargo, no es difcil que, por lo menos de cuando en
cuando, aparezca algn Aguar-guaz ( Chrysoeyon jabata)
en la islas vecinas.
del
Es probable que en otro tiempo no
delta prxima este municipio.
En
fu escaso en la parte
Pseudalopex Azaree, es bastante comn en los
terrenos secos y elevados, aunque no huye de la vecindad de
las corrientes, y es un enemigo harto aborrecido de los pastocuanto
al
res y criadores de aves de corral, pues, favor dlas sombras,
especialmente en las noches de tormenta, se apodera de las ga-
y dlos corderos recien nacidos.
Este Vlpite, llamado simplemente Zorro en toda la pro-
llinas
vincia,
por
la
no es exclusivamente nocturno.
maana, tomar
el sol
en
la
Con frecuencia
ligeramente modificada por
le
v,
puerta de su madriguera, que
no es otra cosa que una de vizcacha
tylus),
se
(Lagostomus trichodac-
nuevo husped, cruzar
el
hora en que el sol es mas ardiente.
Su desvergenza es proverbial; detinese contemplar
al
campo
el
la
hombre con inconcebible
hostiles, y,
si
flema, cuando
no nota en l indicios
acaso es tenazmente perseguido por los perros,
no tiene inconveniente en guarecerse dentro de las habitaciones humanas.
Muchos autores dicen
bita
en toda
la
que
el
Pseudalopex Azaree ha-
parte austral de Sud Amrica, pero yo creo
que confunden las especies, tomando por esta
al
Lycalopex en -
14
trerianus al Pseudalopex maguellanicus, al Ps. gracilis, al Ps.
,
alguna otra quizs.
griseus y
nauseabundo Zorrino ( Conepatus Humboldtii ) es
10 El
bastante
comn en
como en
el
Baradero, ,y se
le
encuentra tanto en
la
cos-
centro, y en cualquier clase de terreno. Todos aborrecen este bonito y pacfico mamfero, consecuencia de su
ta
el
olor repugnante, propio de la secrecin contenida en las glndulas que caracterizan todos los Mlites, que se percibe
des distancias cuando
el
gran-
viento es favorable.
Hurn (Grisonia vittata) va escaseando de cada vez
mas. Sus hbitos eminentemente carniceros han atrado sobre
el campesino que encuenesta especie una persecucin tenaz:
El
un individuo, y tiene en su mano
no deja nunca de aprovecharlo.
tra
medio de darle muerte,
el
El tercer Mustlide que habita esta comarca es
de agua
simplemente Lobito
el
Nutria paranensis
Lobito
Recuerdo haber cazado, muchos aos ha, en el arroyo
Caada Honda, un Ltrite pequeo, que tal vez fuese de diferente especie.
La Nutria paranensis
solamente en
el
es escasa en
el
partido.
Yo
la
he visto
Rio Baradero, pero es probable que surque tam-
bin las aguas del Arrecifes y del Areco.
11 La persecucin que hace el hombre los animales que
de algn modo
en
el
le
irrogan perjuicios, ha actuado poderosamente
desarrollo de los Didlfites de nuestra fauna.
Con
dos especies que he citado en el cuadro de
nuestros mamferos, y que, no hace muchos aos, infestaban las
efecto, las
arboledas, tanto artificiales
como
naturales, son
hoy bastante ra-
ras, pareciendo hallarse confinadas en los talares de la costa,
donde
los
barrancos y matorrales
les
proporcionan un excelente
refugio.
.12
No
he
tenido
pero es probable que no
me
ocasin de examinar los Musites,
equivoco
al
suponer que tenemos
las especies citadas, pues la primera vive en las orillas del
Pa-
ran, y la segunda ha sido hallada en el partido de Las ConchasAdems, un individuo que cay en mi poder me pareci que
era
Oxymycterus nasutus.
Es sumamente comn un ratoncillo
el
muy
pequeo, que
el
vulgo llama Laucha, y que ordinariamente construye su nido
en el interior de los tallos secos del cardo (Slybum mcirinum Gsert.) Quizs es el H. bimaculatus Waterh.,y no tendra
nada de extrao
que se confudiesen dos mas especies con
un solo nombre vulgar
13.
Plaga sumamente aborrecida es
cha (Lagostomus triehodaetylus),
la
daina Vizca-
gran Roedor muy
abun-
dante en este municipio, cuyas madrigueras se ven tanto en las
elevadas lomas de! interior, como en lo alto de las colinas
barrancas ribereas, en los terrenos bajos que
entre ellas y
En
el
rio
median
Baradero.
estos ltimos aos se les
ha hecho una guerra
sin cuartel,
empleando para destruirla diversos medios, y principalmente
el de cavar las madrigueras y
entregar sus habitantes la
fiera
saa de perros adiestrados
al efecto.
De
esta
manera
vse logrando librar una extensin considerable del partido,
especialmente la porcin vecina la Caada Honda, de
tan incmodos
huspedes;
mas como
ha dejado en
se los
completa paz en los campos prximos la costa del Paran,
es de creer que, dentro de pocos aos, todo el municipio tornar ser vctima de sus devastaciones, las cuales, sea dicho
de paso, no son suficientes, en mi opinin, para autorizar una
total destruccin de la especie, como se pretende, porque, hallndose hoy
su
mayor
muy poco
dividida la propiedad, y los campos, en
parte, dedicados
al
pastoro, los perjuicios que ella
nos hace son de poca monta, comparados con
sus
el
beneficio que
productos, bien utilizados, pueden proporcionarnos en
porvenir.
el
La carne
de ella
de los no adultos es un bocado no despreciable, y
se alimentaron los primeros pobladores de la hoy flore-
ciente colonia suiza del Baradero; la piel, particularmente la de
los individuos jvenes,
puede ser empleada quien sabe de cuantas
maneras por el gnio industrial, como lo es la de su afine el
Eriomys laniger, la Chinchilla, la del Myopotamus coypus, etc.
y el pelo que cubre las partes inferiores puede ser aprovechado con ventaja, segn tengo entendido, para la fabricacin de
sombreros, si no de calidad superior, por lo menos de una basetc.,
leante aceptable, y que no desecharan los pastores de nuestras
llanuras.
Adems, no
no empla,
vizcacha
mo
se debe olvidar
de
la
con mucho, tan poco tiempo co-
ni
del conejo, en el
la
que la reproduccin
cual
es
tan
rpida,
ha
que
sido
menester hacer uso de fuerzas militares para limpiar ciertas
islas de la
gran cantidad de individuos que
las
infestaban,
minndolas por todas partes con sus madrigueras.
embargo,
caza de este roedor
la
est
sin
perfectamente regla-
mentada en los pases civilizados de Europa.
14 Aunque el Roedor llamado impropiamente nutria
en nuestro pas ( Myopotamus coypus) es frecuente en el
cauce de todas las corrientes, es sobre todo en las
gadizas que constituyen el gran delta paranense,
islas
la
ane-
regin
predilecta de la especie.
Alb, cuando los estanques estn llenos, se observa estos
mamferos jugueteando alegremente comiendo
tas
acuticas de que se nutre, y, durante la noche,
cesar su grito melanclico, semejante al balido
sin
las plan-
yese
de un
becerro de pocos dias.
La caza
del
Mioptamo se
lleva
cabo de una manera
formal, y hay gentes que se dedican exclusivamente esta
ocupacin, las cuales se las designa con el nombre de nu-
Vlense para su objeto de perros bien adiestrados,
cuales, ejemplo de sus amos, se alimentan,
casi ni-
trieros.
los
carne de sus vctimas, que es bastante buena.
El nmero de pieles que se recogen aqu cada ao es
camente, de
la
bien considerable.
La gran
fecundidad de
esta especie
ha impedido hasta
aqu que desaparezca para siempre de los sitios que habita.
Empero,
si
la destruccin
no se mantiene en los lmites con-
venientes, ella se extinguir forzosamente.
el
Semejante resultado sera tanto mas sensible cuanto que
Myopotamus coypus se aviene fcilmente al cautiverio,
y
puede transformarse en especie domstica, aumentando con
tan poco costosa adquisicin la corta lista de los animales
sometidos al influjo del cultivo humano.
.
35 De
ndole no
menos adaptable
la
domesticacin
17
( Hydroehosrus
Carpincho
nde de
hombre
El
la tierra.
as de los sitios que
giarse en los lugares
cap y bar a),
le
Roedor mas
v arrojando de cada vez
antes recorriera,
mas
el
desiertos,
refu-
obligndole
para su
inhabitables
Por otra parte, y es muy verosmil,
asegrase que constituye la presa ^pieciilecta del Yaguaret.
Yo no le he visto nunca en el Wo Baradero, frecuente-
desapiadado enemigo.
mente surcado hoy por
embarcaciones; las aguas del rio
las
Pintos, que arrastra su caudal por los terrenos limosos de la
isla vecina, as
como
los
numerosos arroyos que en
se
derraman, son actualmente el refugio del gigantesco Roedor.
Con todo, parece que no es este el nico punto donde se
le encuentra en el Baradero, pues me han asegurado que habita
asimismo en
los
pajonales
vecinos
rio
al
Arrecifes,
algunas leguas de su embocadura.
El Cu (Cavia Azaree Lichfs. s. leucopyga Brandt) se halla
en
municipio,
este
personas que
cia en
el
16
lo
mas
conocen.
es
bastante
escaso;
pocas las
Recuerdo haber notado su presen-
interior del partido, cerca de la
El
son
Caada Honda.
nico Dasipdide que tenemos aqu es
ludo Euphractus villosus, especie
bastante
el
Pe-
comn, suma-
mente apreciada por su carne, por cuyo motivo se ie caza,
valindose para ello de perros de buen olfato, durante las
altas horas de la noche, en que el Peludo abandona su cueva
para ir en busca de las carroas de que se alimenta. Sin
embargo, no huye de la luz; por el contrario, gusta de calentarse
al
sol,
durmiendo junto
la
puerta
de
su cueva, en
cuya situacin se le suele sorprender.
Este animalilo se domestica con gran facilidad, sigue
su amo, y cobra cario al lugar donde se ha criado, lo cua^
ciertamente no*es compatible con el dictado de estpido que
algunos naturalistas aplican los Dasipdides, como todos
los seres de hbitos pacficos, como si la inteligencia fuese
el
exclusivo patrimonio de los crueles.
17
En
Paran sale de madre, los
Ciervos (Blastoeerus paludosas Wagl-Desm.) que habitan
la
poca en que
el
junto al cauce principal, en medio de los bosquecillos
y pajonales, obligados buscar su salvacin, como los Yaguarets
2
suelen presentarse en
y otrs mamferos (V. . 8),
i' alguna vez se v algn individuo en este partido
la
es,
debido slo un accidente.
Pero
si
no es
lcito
comprender
al
en nuestra
Ciervo
mamalgica, parece que no pasaba lo mismo, en otro
tiempo, con su congnej^el Blastceras campestris (Wagl.
fauna
macho conocen en nuestro pas por
bre de Venado y cuya hembra llaman Gama.
F. Cuv.), cuyo
nom-
el
(Continuar.
Contribuciones para
el
conocimiento de
(Trabajo presentado
Fauna de Salta
la
Academia Argentina
la
POE
Eduardo Ladislao Holmberg
Poco antes de partir las provincias del Norte de la Repblica, enviado por el Consejo General de Educacin de Buenos
Aires, con el objeto de hacer colecciones de Historia Natura]
para
las
Esculas Normales,
el
Dr. D. Cleto Aguirreme comucosas
nic algunos datos relativos la de Salta, y entre otras
me
indic consultra
all
el
Mensaje presentado por
la
10 a
Legislatura constitucional, en 25 de Octubre de 1865.
Electo Gobernador en 1864,
Dr. Aguirre
nombr Minis-
Dr. D. Francisco Ortiz, pudiendo
tro general al
en la historia
el
decirse que
administrativa de Salta, pocas pocas
mas
bri-
y ms fecundas en grmenes de adelanto se podrn presentar, porque todo lo que en el hombre se llama patriotismo,
llantes
energa moral, etc., fue desplegado por aquel Gobernador y su
Ministro.
,
No
careci, seguramente, dicha administracin de acon-
tecimientos verdaderamente memorables, algunos de los cuales
mereceran, por
el
carcter que revistieron, haber sido emana-
cin del gabinete Alemn, pero slo recordar, entre los
culminantes por su importancia, la creacin de
tadstica que,
merables
la
ms
Oficina de Es-
partes, y ms talvez, tuvo innupudiendo decirse que su existencia fu
como en todas
opositores,
efmera, porque acab
con
el
gobierno que
la
haba fundado.
Prest; sinembargo, excelentes servicios,
como
tiene necesaria-
mente que prestarlos una rama tan importante de los conocimientos humanos, y que, sin duda alguna, es el brazo derecho de
toda administracin ilustrada.
Confiada la direccin del Ingeniero francs Sr. D. Plcido Aim, transform en nmeros todo lo que era susceptible,
consignndose la mayor cantidad de datos, es decir, todo
lo
que
poda obtenerse no obstante las dificultades que por todas partes
surjian ante aquel golpe dado la rutina.
Cuando
de tratar
al
llegu Salta (12 de
Febrero de 1877) tuve
el
honor
Dr. Ortiz, para quien llevaba cartas del Dr. Aguirre,
y entre las muchas atenciones que aquel caballero me dispens,
no puedo olvidar el presente que me hizo de un ejemplar del
Mensaje
citado, obra escasa
an
all
mismo.
Revisndolo con inters, hall, entre
la Oficina de Estadstica,
concibiendo desde aquel
te trabajo,
una
lista
momento
el
los datos
reunidos por
de los animales indgenas,
proyecto de emprender es-
que hoy someto mis lectores.
Salta, por su topografa y por su situacin geogrfica, tiene
que ser, y lo es, en verdad, una de las provincias mas ricas de
la Repblica Argentina, pero hasta ahora no ha sido explorada
de un
tal
modo
srio
(si
exceptuamos Lorentz Hyeronimus) de
suerte que es completamente desconocida entre nosotros, sin
embargo de que forma parte del Jardn de Amrica expresin
con que suele denom narse la provincia de Tucuman, siendo as
que corresponde
lo
que antes se llamaba El Tucuman del
cual Salta era una porcin.
Sus montaas, sus
valles, sus
quebradas, su Oran, tierra de
bendicin y de promesa, sus bosques, su cielo, su clima variado,
en una palabra, harn de la Provincia de Salta, cuando llegue
ella el ferro- carril
touriste, cualquiera
proyectado, uno de los puntos de cita del
que sea su vocacin.
Ella ser conocida entonces, y el rpido contacto con el
mundo la elevar la categora que merece por su naturaleza
habitantes.
y por el carcter de sus
Mientras llega ese dia, permtanme los nobles Salteos ayudar con mi humilde contingente la obra de su progreso; este
trabajo es
un tomo
tomos se han
con
formado
los
mundos.
Despus de estas breves indicaciones, entrar enjmateria,
no sin advertir antes, que todo lo que consigno en las pginas
siguientes puede servir de base segura
tarde una obra extensa, descriptiva de
que emprenda mas
Provincia de Salta,
al
la
no ser que otro ensayo, mas rico en datos,
justo, en
remplazo de
le
sirva,
que se refiere
lo
naturales es pecisamente lomas
difcil
los
productos
de reunir, porque
es cierto que las estadsticas, al elaborarse, requieren
quiera ocupacin
es
este.
no se negar que todo
paciencia, no lo es
como
menos que
ellas exijen la
bibliogrfica;
no as
si
bien
extrema
misma que
cuales-
con las riquezas de re-
giones relativamente inexploradas, en lasque es necesario suje-
mas de una vez, y
por mas til que sea la
tarse todo gnero de privaciones,
en las que
todo est por hacerse, pues,
indicacin
de los nombres vulgares, ellos no tienen significado alguno fuera de la regin en que se usan, mxime en un pas como la
Repblica Argentina, y otros, donde el mismo nombre se aplica
seres diversos, el mismo sr lleva distintos nombres, mu-
Los nomy por eso creo que mi em-
chos dlos cuales se refieren tambin otros seres.
bres tcnicos tienen valor inalterable,
presa, aunque modesta, servir los intereses salleos en esta
parte de sus elementos naturales.
Clasificados en su
mxima parte
no haba mas que comenzar
el
los
animales que de
all
traje,
catlogo, reuniendo mis observa-
ciones y apuntes, de manera que tena ya mi obra casi terminada,
cuando el Sr. D. Ricardo Napp tuvo la bondad de poner en mis
manos un
trabajo del Sr. D. Federico Stuar sobre la Provincia
de Salta, que, no obstante ser
muy poco
extenso, contiene preciosos datos y que ha sido publicado junto con otros en los boletines de la Exposicin Nacional de Crdoba, de modo que me ha
numeracin y
sido necesario modificar la
la
redaccin en
mas
de un punto.
El Dr. Martin V. de
Moussy que
pocos datos zoolgicos sobre
ella,
de
visit dicha provincia, trae
tal
modo que
es el que
m-
nos figura aqu por sus observaciones.
EIDr. P. G. Lorentz y
el
Dr.
J,
Hyeronimus exploraron su
21
Flora no ha macho tiempo, pero hicieron tambin algunas adquisiciones zoolgicas, que el Dr. H.
la
el
y confiado su direccin.
obra de verdadera importancia, para el caso actual,
Museo de Crdoba, fundado por
Pero
Weyenbergh conserva en
es la del Dr. Burmeister, en 2
t.
Halle, Reise durch die
8.,
La
Plata Staaten (Viaje por los Estados del Plata), no porque el
autor haya visitado Salta, sino porque al fn del 2.tomonosd
una Revista sistemtica de los animales indgenas de nuestro
pas, pudiendo decirse que, de todos los que consigno aqu, slo algunos pocos no se hallan en dicha Revista, que no comRespecto de los
sepa en su lugar cor-
prende, por otra parte, sino los vertebrados.
'ft
invertebrados, har notar
respondiente.
lo
ellos
tambin
Recordar
obra del mismo autor, en
que de
la
los
que consigna
Anales del
las especies
Museo
conser-
vadas en dicho establecimiento.
MAMFEROS
Cuadrumanos
1.
My
3.
Dy sopes
cedes caray, Desmarest.
2. Hapale penicillata, E. Geoffroy.
4.
Queirpteros
Naso, Wagner.
Phyllostoma spectrum, L.
5.
Vanipirus sp.V
6.
Plecotus velatus,
Is.
Geof.
Carniceros
Felis
Felis
9. Felis
10. Felis
7.
8.
onga, L.
concolor, L.
Geoffroyi, Gervais in DOrbigny.
sp,?
Canis jabatas, Desmarest.
12. Canis Azaree, Waterhouse.
13. Canis sp.?
11.
14.
Galictis ittata, Bell
15.
Mephites patagonicus, Lichtenstein.
Luir paranensis, Rengger.
Procyon cancrivorus, Illiger.
Nasua solitaria, Rengger.
16.
17.
18.
* El lector hallar muchos flatos complementarios en el trabajo sobre la fauna del
Baradero de mi colega el Seor Lynch.
Respecto de los sinnimos, me parece que es suficiente citar las obras de Burmeister,
de Gray y de Azara,
Roedores
Hesperomys,
19,
sp.
20 Myopotamus Coypus, Cuvier.
21. Lagostomus trichodactylus, Brookes,
'22.
Chinchilla langera
aut.
Burmeister.
Cavia Azaree. Lichtenstein.
23. Dolichotis salinicola,
24.
Desdentados
25.
26.
27.
28.
29.
30.
31.
Bradypus tridaetylus, L.
Dasypus conurus, Is. Geoffioy.
Dasypus villosus, Desmarest.
Dasypus setosus, Pr. Max. z. Wied.
Dasypus minutus, Desmarest.
Praopus hybridus, Desmarest.
Myrmecophaga jubata, L.
Marsupiales
32.
Didelphys Azaree, Rengger.
Bisulcos
33.
34.
35.
36.
37.
38.
Auchenia Lama, aut.
Auchenia Vicunna, A.Wagner.
Cervus
Cervus
Cervus
Cervus
rufus Illiger.
nemorioagus, F. Cuvier.
campestris, F. Cuvier.
paludo sus, Desmarest.
MLTIUNGU LADOS
torquaius, Cuvier.
l^apirus Suillus, Blumenbach.
39. Dicotyles
40.
Tales son los resultados que llego en mis observaciones,
pero no dudo que, cuando se hagan estudios continuados, resal-
tar mucho
Ahora
ms
bien,
la
riqueza relativa de aquella provincia.
como
esta lista es
el
efecto de mis pesquizas
sub-siguientes la lectura del Mensaje del Poder Ejecutivo de
que en l se inla Provincia de Salta (1865), consigno aqu lo
dica, pjina 36.
Cuadrpedos salvajes
chinchillas, vizcachas, liebres, tigres, leones, javal
zorrino, comadreja, corzuela, lobo, onza, aguar,
zorro,
en bandadas, conejos,
quirquincho
sacha-tigre, anta, oso hormiguero, gato del monte, nutrias,
El huanaco, vicua,
grande y chico
etc. etc.,
gamo, hurn.
El Sr. Stuar, en su obra citada, Datos sobre la Pronvineia
de Salta dice, pgina 152:
23
Reino animal
la,
Los animales silvestres abundan por las grandes estensiones que cubre
labrador.
vegetacin selvtica, donde no ha penetrado todava el hacha del
Stuar nos proporciona algunos datos interesantes,
ellos sern incluidos en las especies grupos correspondientes,
Como
el Sr.
lista que,
por cuya razn slo citar la lista de los mamferos,
por o ra parte coincide con la anterior, pesar de leves modifi;
caciones.
Tigre, len, gato del monte, anta (tapir), oso hormiguero, zorro, zorrino, mayoato, mono, chancho del monte, corsuela, venado, ciervo, guanaco,
vicua, vizcacha, lobos marinos y nutrias, huson, armadillo.
CUADRUMANOS
M
#<
de
en el departamento de Oran, en pocas variedades y
pequeo. Stuar.
o existe
o n
'
muy
Moussy, en
tamao
de su obra descriptiva de la Rede su repblica Argentina, dicedo siguiente, que entresacamos
sea zoolgica, en lo que se refiere Salta.
llamado
Al lado de este (del Stentor Caray) se encuentra otro mono
vivas. En
(Simia capucina Lin.) de cola prensil y de costumbres muy
el
2o
Tomo
Caiv
este mismo Aluato y otras variedades de Sapalos bosques de Oran hllase
vulgaris) se encuentra en la rejion tropical de
(jacchus
p'iq
Uistit
El
Jujuy.
de
Salta y
El Dr. Burmeister que critica con justicia Moussy por
de monos Argensus determinaciones, acepta cuatro especies
en la Repblica sino
tinos, los cuales, segn l, no entran
Estos monos, por otra parte, no arrancan,
director del Museo, la confianza de la especifi-
transitoriamente.
en verdad,
cacin, por
pero
mas
al
que se desprende de sus palabras en su Viaje
tarde nos dice (Anales del Museo, T. I., p. 448), en
lo
una nota, que
la
Hapale
penicillaia existe positivamente
en
aunque parecera imposible no deber aceptar la presencia del Tit ( Hapale Jacchus aut) que Moussy reconoce en
Salta
Jujuy, estao aceptacin se funda en la poca confianza
Salta, y
que este autor inspira, por los crasos errores que ha come-
siempre casi siempre que ha citado los nombres tcnicos de los animales.
Para m este era un problema que deseaba resolver- y
creo haberlo conseguido por mis averiguaciones, de las que
tido
deduzco, con seguridad, dos especies.
El Dr. Linaro, ex-profesor del Colegio Nacional de Cata-
marca,
ha hecho colecciones en Oran, y
s por
mi compa-
24
ero de viaje Antonio Argerich,
que tena amistad y relacin
frecuente con dicho Doctor,
que en ellas no faltaban los
monos, pero ignoro qu punto
los haya enviado.
Talvez
mas tarde san conocidos los resultados de las adquisiciones
de Linaro y entonces tendremos
verdadera seguridad de las
numerosas especies de monos
que, segn se me ha dicho
en Salta, existen en Oran.
.
llycetes Caray, Desmarest
1.
Burmeister, Reise
C ar
Encuntrase en Oran.
vientre
y
color pajizo,
De tarde en tarde
lo
existe
1.
p.
447,
n.
>
suele llevarse
,<*
cuando
jvenes son de
los
En
el
Museo P-
una de estas con su
hijuelo.
diferencia
de color en los dos sexos no slo es la
causa de que en Salta se les tenga
por especies diversas,
sino tambin de que los mismos
sabios
las
hayan
multipli-,
cado intilmente.
Este
mono
ahullador se encuentra, segn parece,
en todo
el territorio
septentrional de la Repblica, en
el
Paraguay
y en las regiones inmediatas del Brasil.
Segn Azara,
la
correspondiendo
la
longitud del
macho
mismo
insigne
naturalista,
<
es de 42 1[2 pulgadas,
mitad la cola.
La hembra es 3 pulgadas mas corta.
el
Su nombre,
dice
en guaran Gefe del
significa
bosque (Caay),
2.
Glapale pcnicil Insta,
Geoffroy
E.
Burmeister, Reise etc p.
391, n. 4.
Anales, p. 448, n. 15.
.
Estos graciosos
monitos se caracterizan,
bien, por lo largo de la cola, la cual es
muy
como
poblada, y
se
sabe
por los
pinceles de sus orejas, largos tambin.
En
nmero
la especie
46,
penieillata
los
son
H. Jaeehus, que Azara describe
pinceles son
blancos,
negros, dato que,
puede
ft
llega adulto, siendo
pecho rubio oscuro, pero
mismo que las hembras.
Buenos Aires
blico de
La
el
n.
a y , Azara, Apuntamientos etc. T. II
169, n. 61.
algn ejemplar la capital.
El macho es negro profundo
el
390
etc. p.
Analea del Museo,
pero
en
decirse,
bajo
el
la
Hapale
es
el
que
me ha
permitido reconocerla con seguridad,
me ha
Salta se
por
Anales: Hapale penicillata, que
los
entra en la provincia de Salta, encontrndose
dades de Oran y de
Museo de
el
que en
dicho.
Burmeister dice en
En
lo
la
Esquina Grande.
la
provincia
en las vecin-
un individuo joven.
existe
Es una especie que en Buenos Aires suele verse jugueteando en los hombros
y en los brazos de personas de
buen humor.
Queirpteros
Es
indiscutible
que
Provincia de Salta debe ser
la
muy
rica en murcilagos, especialmente en Oran, pero los resultados
v
>v
que llego son exiguos, y
ser la realidad.
Pero
cies,
si
siquiera
ni
revelan
lo
que debe
'
no puedo consignar un nmero crecido de espe
puedo garantir, por
mnos, que
lo
el
de individuos es
prodigioso, tal punto que una noche, poco antes de llegar
al
Rio de las Piedras,
una
me
pesadilla diablica, tal era
3
durante un momento, presa d e
cre,
enjambre que me rodeaba.
el
Dysopes Naso, Wagner.
Burmeister, Reise, p. 391 y 392, nn. 5
y ft.
Anales, Dy sopes
nasutu
s,
Spix, p. 449, n. 25.
ms comn en Amrica, pues viene
no escasa en la misma ciudad de Salta. Todas
Esta especie pequea,
desde la Carolina,
'as noches,
entrado va
la
el
ejemplares, que penetraban
sol,
tenamos
la
visita
de algunos
en los aposentos persiguiendo
mos-
quitos otros insectos, y que, mas de una vez, pagaron su atrevimiento con la vida. Sin embargo, la cantidad est muy lejos
de parecerse la que se observa en Crdoba, donde todas las
.noches
eramos despertados varias veces por un aletazo en
cara, que nos aplicaban estos animales, pues
nos obligaba dejar abiertos
los
balcones.
el
la
calor excesivo
All es
donde hay
,que contemplarlos, verdaderamente urbanos, y desarrollndose
en los templos de la ciudad.
En Buenos
Aires se han
cisco v de otros edificios.
apoderado
del
de San Fran-
La he
Tucuman,
hallado tambin en
asi
como en Baha
Blanca, donde tom un individuo en 1871.
He
4.
En
Tucuman y de
Phyllostoma spectrum, L.
trado varios ejemplares de
noche
la
antes de llegar
al
Salta.
de Enero
de 1877 y como una legua
Rio de las Piedras, hallndome en el gran
del 8
Cebilar que se extiende desde
el
Rio de los Horcones hasta
el
anterior, y en viaje para Salta, observ una gran cantidad de
murcilagos de la especie precedente que, con sus chillidos
agudos y vuelo fantstico, animaban un esplndido paisaje nocturno.
Embebido en no
mado
s qu contemplaciones histricas, fui lla-
de mi abstraccin
observar un queirptero grande que
al
con los otros y que pas como media vara
revoloteaba junto
de mi rostro.
Pocas cuadras
al
Sur
Rio de las Piedras hicimos alto,
maana una de las mlas apareci
del
y al dia siguiente por la
con dos lneas de sangre coagulada
murcilago en
la
largo de los ompla-
peones que la haba picado el
cruz punto de divergencia de las dos fajas,
asegurando uno de
tos,
lo
los
donde presentaba un pequeo cogulo seco que corresponda
la herida, segn me cercior luego. A mediados de Marzo,
cuando regresaba, paramos una cuadra al Norte del mismo Rio,
al amanecer del prximo dia, mi mua presentaba idnticas
y
Desde entonces,
seales de haber sido picada por un Vampiro.
la mulita se puso triste, pesada, no era tan obediente mi voz,
lo
que
me
caus gran disgusto, porque era un animal de
cha estimacin.
Dado el tamao
del
cunstancias enunciadas,
son coincidencias
La
patria del
Brasil y
murcilago que yo haba visto, las
la distribucin
queme
win
seala en Chile, etc.
5.
Vampirus
Cuando mi vuelta Buenos
el
geogrfica del Vrnpiro,
Vmpiro, segn M. Paul Gervais, es la Gua-^
otros puntos de la Amrica Meridional; Dar-
el
ciones
cir-
permiten consignar aqu la especia.
vana,
lo
mu-
Dr. D. Cleto Aguirre,
sp.
Aires,
me
examinaba
pregunt
si
las colec-
haba visto en
Salta
el
27
de dos
Vampiro blanco animal muy, raro de cerca
pies
Contestle que n, pero me pare
y medio de expansin alar.
existencia de un
ci este dato tan interesante, pues revelaba la
esta reanimal desconocido tal vez, que resolv consignarlo en
sea,
por
si
fin
de Salta,
de que sirviera de anuncio los habitantes
acaso se llegara obtener alguno
He
visto en la
all.
grande obra de Schreber Sugethiere una
lmina que representa
al
Espectro, de color pajizo plido scio,
pero esta especie no llega
ni
la mitad del que
la expansin del Espectro llega
me
ocupa, pues
apenas 40 centimetres mas
menos-
Pleeesus veSatws,
6.
Is.
Geoffr.
Burmeister, Reise, p. 393, n. 1
Anales p. 450, n. 30.
.
Esta especie se encuentra, segn Burmeister, en todp
el
Occidente de la Amrica Meridional.
Hallndome en Trancas, pueblito de Tucuman situado una
legua al Sur del Rio del Tala, lnea divisoria con la Provincia
de Salta, me comunic el Sr. Coronel D. Nolasco Arrieta que
en su estancia, situada de all pocas leguas, se haban tomado,
en un rancho viejo, muchos murcilagos particulares que no se
parecian al comn (especie n. 3) y por la detallada descripcin
que de ellos me di y que compar momentos despus con la de
Burmeister (Reise, p. 393 n. 7) no vacilo en asegurar que sea esta
misma que
cito.
En
coincide tambin con
Salta
el
me han
Pl. velatus
bucin geogrfica sealada
descrito un
,
murcilago que
lo cual se rene la distri-
al principio.
Carniceros
7.
Felis mea,
Lin.
Burmeister, Reise, p. 39*7, n 10.
Anales, p. 451, n. 43.
Leopardus
onca, Gray,
P.
Z, S., 186Y
Catalogue of
np. 264, 402; en
Carnivorous etc. Mammalia in the
el
British
Y aguaret.
museum,
p. 11.
Azara, Apunt. T.
1,
p.
91,
n. 10.
T
hombre.
de varios tamaos y especies, huye del
Su cuero es conocido por su valor. Stuar.
re Enemigo
del ganado,
Esta especie abunda, dicen algunos, en Oran, mientras que
otros aseguran que va desapareciendo, a tal punto que, segn
me comunic
en Salta
Sr. D. Federico Stuar, l
el
muchos meses seguidos por Oran
jado
sin hallar
uno
haba viasolo.
He
visto en Salta sobrepuestos de cuero de Tigre, habindose to-
mado
En poca de temporales
animales en aquel punto.
los
esta especie suele hacer incursiones hasta la Represa, segn se
me comunic
all
mismo, pero su presencia no deja de ser una
curiosidad.
8.
Fells coaieolor, Lin.
Burmeister, Beise, p. 397, n. 11
Anales, p. 451, n. 44.
concolor, Gray, op C't. p. 1
Gazar, Azara, Apunt. T I, p. 120, n, 12
Leopardus
Len africano: raqutico, del tasucio y de poco vamao de un perro grande, cobarde; tu piel es amwil.o
UL
lor; es
e o
n-De
ningn modo parecido
al
Stuar.
astuto cazador de ovejas y cabras.
muy
hbitos de
Perseguida en todas partes por sus instintos y
parece haberse reconcentraintil destruccin, la Puma Len,
hace mas escaso
do en las montaas. Cada dia este animal se
en
provincia de Salta. Su dispersin geogrfica, por otra parabarca las dos Amrica?, pues se halla desde los Estados
la
te,
Unidos hasta
9.
la
porcin Meridional de Patagonia.
Felis Geoffroyi, Gervais
in
DOrbigny
Burmeister Reise p. 397, n. 12.
Anales, p. 452, n. 479.
Gray, Catalogue etc. p. 2J n.
Gato
del
pintada como la
de
monte Del
amao de
un gato
domestico, su pi
del Jaguar Stuar.
No he visto este animal en Salta, pero por la descripcin que
coincida perfectamente con un
l me han hecho all y que
ejemplar
macho que prepar en Trancas, tomado
all,
en casa
Lpez, no vacilo en reconecer la esTambin se le llama gato monts.
pecie consignada.
en moEl animal que he trado fu muerto por los perros
mentos en que acababa de matar una gallina, pues suele intro-
del
maestro de escuela,
Sr.
aves de coi ducirse en las casas, donde hace destrozos en las
Cuando lo recib estaba recien muerto y parece, segn
ral.
esto,
que sus hbitos son diurnos, porque seran las tres de la
tarde cuando
Su
piel es
lo
tomaron.
de un color gris amarillento, un tanto plido y las
manchas negras.
B'elis sp.
10.
Los apuntes de
un Sacha-tigre.
la Oficina
No he
positivo respecto de
de Estadstica de Salta consignan
podido averiguar absolutamente nada
este animal, porque las descripciones
han
vagas que prefiero consignarlo por el gnero hasta que
una
pueda asegurarse algo definitivo, y as no se disminuye en
unidad la Fauna mamalgica de Salta.
sido tan
Canis [Clirysociou]
11.
Desmarest.
julialtts,
Burmeis'er, Reise, p. 399
452
Anales p
Chrysocionj
u ba
t,
n.
14.
n.
50.
Gerrard-in Gray Ca-
talogue, p. 192.
Agargaz,
A g
Slo
me
fundo
il
a r
Azara, Apunt,
apunt. de
la Of.
para consignar aqu esta
I. p.
26,n. 28.
de Estadstica.
especie en los
Apuntes citados, en la distribucin geogrfica, que lo seala en
el Paraguay, en el Brasil y en la Repblica Argentina.
Canis [Pseudalopex] Azara;, Waterhouse.
12.
Burmeister, Reise, p 405 n 17
Anales -p, 452 n. 52.
Pseudalopex a z a r se Gray. op. cit. r. 199.
Agarcha, Azara, Apunt I. p. 271, n. 29.
.
o rr
o-Es comn
y de
la
misma
especie que la de los demas pai.es.
Stuar.
He visto seis ejemplares de esta especie en el camino de
Tucuman Salta, pero es muy abundante, porque desde la primera noche de parada, hasta la
ltima, no dejamos de or sus la-
dridos en los bosques, acercndose considerablemente, veces,
punto en que nos hallbamos. Supongo ser tambin la misma que oamos ladrar cada memento cuando viajbamos de
al
noche.
13.
Yendo un
Canis
sp.
da la quebrada de San Lorenzo, hall en e}
camino, en los suburbios de Salta, un zorro muerto, y como ya
estuviera bastante ftido y cubierto de gusanos, hice que mi pen
colocra entre unas matas para recoger la vuelta aunque
fuese el esqueleto,, pero cuando regres me fu imposible hallarlo
lo.
Era de un
color ceniciento
alguna, y un poco
mayor que
el
muy
plido, sin canela en parte
Canis Azaree.
Lo consigno vagamente
bre
aqu para llamar la atencin so-
l.
14
Galictis vitlaa, Bell.
Burmeister, Reise, p 408, n- 19.
Anales, p. 454, n. 70.
Grisonia
Hurn menor,
ta t a, Gray, Catalogue, p. 100.
Azara, Apunt., T. I p. 182,
,
n.
20
H u r o n Es
animalito muy bonito y se domestica con facilidad,
las
casas para la persecucin de los ratones; ademas
en
td
siendo
'*
Stuart.
es enseado para la caza dla Chinchilla
El
muy
He visto
Nada tengo
toda la
esta especie, domesticada, en la ciudad de Salta.
que decir sobre ella, sino que su dispersin abarca
Amrica del Sur, de este lado de los Andes.
15
MepSaites fatag'oaafeias, Lichtenstein.
Burmeister, Reisa, p. 409. n. 21.
Anales, p. 454, n. 71.
<,
Conepatus
Humboldtii,
London Msg.Nat.
Catalogue
Y
Zorrin o Conocido
por
es perseguido; su carne es
He
a g
a r , Azara,
p.
Gray,
Hist. I,
185.
Apunt T.
p.
187, n. 4*
de un lquido que espide
agradable' 1 Stuar.
la fetidez
muy
581
p,
cuando
tomado una noche en Trancas, y que,
por cierto, nos dej todos pasados. Al dia siguiente lo prepar y
confieso quemefu imposible hacer la anatoma del rgano se-
Lo que puedo asegurar
cretor.
nos de
traido un ejemplar
la
es que una pulgada
base de la cola, en la parte inferior de
me-
esta, hall,
tegumentos y los
cual contena como media onza de un liqui-
un glndula, sino una bolsa adherida
tejidos interiores, la
mas
los
do amarillo-verdoso intenso, algo aceitoso y tan ftido, queme
sofocaba, lo que deba agregarse los 38 grados que sealaba
el
centgrado.
Hace 11 meses que tengo
el olor,
aunque
este cuero, y todava se conserva
dbil.
Parece que Azara, tan hbil en la descripcin de estas
regiones en los Mamferos, no se le anim.
En el Valle de Lerma he sentido mas de una vez, de noche, su olor caracterstico.
31
16.
Paranensis, Rengger?
B,ut
Burmeister, Reise, p. 410, n. 22Anales, p. 454, n. Y3-
Gray, Catalogue,
Nutria,
Lobos marinos
107.
I, p.
304, n. 32
Nutrias Se encuentran en grandes
milias en las aguas del Bermejo,
sus ricas pieles. Stuar.
Me
p,
Azara, Apunt., T.
famison perseguidos por los indios por
donde
que sea realmente la misma especie
pues
Burmeister
seala para su dispersin todo
que consigno,
el Rio Paran, el Uruguay, el Salado y el Dulce,
hallndose
tambin en la Laguna de los Porongos. Indica el mismo autor, como nombre vulgar de la especie, Lobo del Rio, lo cual
ya es suficiente para reconocer que no se trata del Coypo.
Pero como el Sr. Stuar nos dice Lobos marinos y Nutrias
no vacilo en creer que estas se refieran al Myopotamus coypus, con tanta mayor razn, cuanto que es un animalito mas
social que los Lutrinos.
Uno de mis peones me asegur haber visto en el Arroyo
del Pescado, cerca de Trancas, una Nutria verdadera, animal
que tena motivos para conocer bien, pues lo haba cazado
,do
mas de una vez en Buenos Aires.
La hidrografa de Salta permite, sin duda alguna, la pr
sencia de la Ltra en cuestin, en las orillas de sus rios o
inclino creer
arroyos.
/"
17.
tVoeyosi canerivorns, Illiger?
Procyon-cancrivora,
Gray, Catalogue.
244
p.
El
o p
Aguar
M
que
el
o a
o -Enemigo de
zorro, de color
oscuro
Azara, Apunt. T. I
las
p.
30-
278, n.
o p de los Guaranes
aves
domsticas, un poco mas grande
y bonita piel. Stuar.
ocurre que el Mayoato de Santiago del Estero, TuSalta puede ser la especie que consigno. Ella se aviene
las descripciones que se me han hecho de este animal, y agradecera sinceramente que se me enviara una descripcin detallada
del Mayoato, pues en el Museo pblico no existe.
Doy continuacin la diagnosis que de l publica Gray en
su Catlogo de los Mamferos del Museo Britnico, pgina 244.
Se
me
cuman y
Cola
rojiza,
lavado de negro;
*una
ancha
ocho
con
faja
La distribucin
el
nueve
pies parduzcos.
negra,
miembros negro."
abarca
negros.
blanquizcos
en
las
Pelaje
ceniciento
por debajo; en la
mejillas,
cara
y un lado de
los
'
del
Paraguay y
extendida
anillos
Procyon cancrivorus, por otra parte
el
Brasil.
32
AI Plili
ando que ella sea til
Los Directores de esta Revist
en todo sentido la Nacin Argentin^Bian resuelto publicar
una srie continua de laminas, coloread^ siempre que sea posible, ilustrativas
de las especies de animales y plantas que
viven en sus inmensos territorios.
Tal empresa no puede llevarse cabo sin la decidida proteccin de todos, porque no obstante hallarse los Directores dispuestos hacer sacrificios en la esfera de sus alcances, han comprendido que los gastos ocasionados por la confeccin de dichas
lminas, eran muy superiores sus fuerzas disponibles
Esto no significa un aumento en el precio de la suscricion, porque no tenindolos Directores intenciones de hacer un
negocio lucrativo, ni negocio, en fin, sino simplemente desarrollar su actividad en el sentido de la propaganda incansable,
dbisi no de la ciencia, de la cual apnas tienen conocimientos
mecualquier
que
est
ella,
claro
por
gusto
les, lo menos del
conseguirlo.
prctica
para
en
dio que tienda ese fin ser puesto
Las lminas irn siempre acompaadas de una descripcin suficiente, de tal modo que, hoy que la Historia Natural es obligatoria en los establecimientos de educacin, y que
la tendencia valerse de elementos indgenas se va acentuando,
ma coleccin semejante remplazara con ventaja la falta de un
pequeo Museo, all donde por muchas causas fuese imposible
I
formarlo, porque, en general, faltan todava los conocimientos
que su creacin requiere.
Ms an, los padres de familia, que en realidad son lafe
fuentes de donde emanan las inclinaciones dlos nios, podran,
por este medio, satisfacer ms de una vez la curiosidad natula manifesral de estos, no slo por las explicciones, sino por
de
tacin del objeto, base de la enseanza actual, y principio
cuentos
los
reales
como
aceptar
de
incapaz
una razn slida,
de las Mil y una noches y las extraordinarias aventuras de
Pedro Grirnal &. &. &. &. &. &.
En el prximo nmero daremos una muestra.
I
'rabajos reciliidos
Ensayo sobre los Mutlides (M uArriblzaga
Flix Lynch
Baradero (con lmina.)
del
se)
d
t
nueva especie de ave palspeciosus,
(Del mismo) Podiceps
mpeda (con lmina.)
Rpida.ojeada sobre la Fauna del
Arriblzaga
Lynch
Enrique
Baradero (continuacin.)
las costumbres del Poclager Nacund Y.
Sobre
(Del mismo)
i
1 i
(Del
mismo) Excursiones entomolgicas por
los alrededores de
Buenos Aires.
Holmberg Contribuciones para el cono-,,
Ladislao
Eduardo
cimiento de la Fauna d Salta (con lminas.)
(Del mismo) Las Mariposas (con lminas.)
mismo) El Museo de Buenos Aires su pasado, su
(Del
V
presente, su porvenir,
Tomo
IR,
Entr.
DE HISTOEIA
VISTA.
TE
Febrero I o de 1878.
BU EPS AIR ES
2a
1NT .A.
T TX IR -A. X.
(Mensual)
DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SUMARIO El
Museo de Buenos
para
el
Aires, su pasado, su presente, su porvenir
conocimiento de la fauna de Salta
Rpida
Museo de
filenos
SU PASADO SU PRESENTE
Cualquiera creera,
al
ontribucione
ojeada sobre la fauna del Ba-
radero -Tanagra striata Siete cuchillos (con lmina)
Fi
Miscelnea.
Aires
SU
PORVENIR
este artculo, que
leer el ttulo de
pretendo hacer un estudio minucioso sobre
el
establecimiento
cuyo frente se encuentra, desde hace algunos aos, uno de
los
hombres mas distinguidos en ciencias naturales que ha
producido
Europa:
la
el
Dr. Burmeister;
no es tal mi intento,
sino bocatar, grandes rasgos, su historia, su presente, y lo
que podramos suponer su porvenir.
La
de tan
general indiferencia que entre nosotros reina respecto
til
indispensable institucin
en
todo pais que pre-
tende elevarse en rango de progreso, por su carcter intelectual,
por sus instituciones
que
de
emanan,
as
como su
anhelo constante,
me ha
creyendo que
ser de alguna utilidad para aquellas per-
ella
sonas que no hayan
del
Museo
incitado
podido querido
en cuya publicacin
el
emprender esta resea,
consultar los Anales
Dr. Burmeister
ha dado
de su fundacin y de sus progresos, si es
que puede admitirse que haya tenido alguno srio antes de
conocer
la historia
hallarse
su frente
Respecto de su estado actual, basta slo visitarlo para conocerlo, yen cuanto su porvenir, creo que sea cuestin comple-
tamente subjetiva, no obstante hallarse dentro de
la razn, y por lo tanto de lo aceptable.
los lmites
de
*
* *
Cuando
la
principios del
Nacin que hoy se llama Argentina y que
siglo no tena mas nombre que el ignominioso
de colonia esclava, que
34
mismo, rompi las cadenas
que la sujetaban su madrastra Espaa, los hombres ilustrados que se hallaban la cabeza de sus instituciones naes lo
comprendieron, por no s qu intuicin maravillosa
cientes,
de libertad, que era necesario fundar un museo, de tal manera
que el dia 27 de Mayo de 1812, la Asamblea General Constituyente decret se
Buenos Aires, pero
estableciera en
este
decreto no tuvo efecto, y slo el 31 de Diciembre de 1823, fu
ejecutado por Rivadavia, quien orden la reunin de diversos
objetos en la parte alta del convento de Santo Domingo, donde
se conserv durante
cido bajo
el
mucho tiempo,
siendo vulgarmente cono-
nombre de La Historia Natural.
El Dr. Burmeister, despus
de algunas indicaciones re-
museos en general, dice lo siguiente, al referirse
este punto:
un magistrado de la Repblica Argentina,
rival en mritos con respecto su pas al gran Cosme de
Mdicis, el clebre Rivadavia, fund el Museo pblico de Buenos Aires para ofrecer los hijos de la patria Argentina un
lativas los
establecimiento
cientfico
de
instruccin pblica,
estudio de las producciones naturales
facilitar
pas,
y establecer^
un centro depositario de todos los objetos histricos y arts-
ticos,
que se relacionan con
los
del
acontecimientos
con
los
hombres clebres nacidos en su suelo.
Fundada la escuela de fsica al mismo tiempo que el Museo,
ambas instituciones tuvieron el mismo director, el Dr. Carta,
pero habindose separado una de otra en 1826, se encomend
el cuidado del Museo al Sr. Ferrari, que form una coleccin
de pjaros del pas, preparados por l mismo.
La
coleccin,
notable, porque
el
por
debe haber sido
muy
all
se encontraban 720
minerales venidos
un cisne de cuello neLos minerales se han conservado, pero el Cisne se ha
de Francia para
(*).
parte, no
autor que extractamos dice que entre los
objetos conservados
gro
otra
el
gabinete de
fsica y
erdido.
El nico documento que se conoce relativamente
desde su instalacin en 1823 hasta
* Nuestra especie comn
el
yg n u
la publicacin
nigrcollis.
al
Museo
hecha en 1856
por
el
Sr. D.
con
el
ttulo
35
Manuel Ricardo
de Regalos, en
Trelles, es un cuaderno de 1828
el
que figuran
y dos
cincuenta
donaciones
la
seccin de Historia
tural, llegando doscientos catorce
el
nmero de
personas, que hicieron
Na-
objetos rega-
lados desde 1828 hasta 1833.
Los archivos enmudecen hasta 1842, en cuya poca comienzan las notas de remisin de trofeos de la guerra civil, enviados por Rosas al Museo, junto con otros objetos.
Abandonado
establecimiento completamente, se rehace^
el
en 1854, poca en que se funda la Asociacin de
Amigos de la Historia Natural del Plata, asociacin que, por
nuestros hbitos desidiosos en lo que se refiere estudios de
por decirlo
as,
mismo fin que han tenido otras corporaformadas como ella por los hombres mas distinguidos
este gnero, tuvo
ciones,
el
del pais.
fundacin de esta sociedad, mereci la proteccin del
Superior Gobierno, y de todos los hombres ilustrados con que
cuenta el pas, tanto nacionales como extranjeros. Apenas
La
fu conocido del pblico
el
superior
decreto de
Mayo
de 1854,
que cre la asociacin, empez el Museo recibir testimonios
De todas partes y de toda clase de
de la general aceptacin.
personas recibi pruebas de inters y de all proviene esa multitud de objetos con que se ha enriquecido, duplicando en slo
dos aos las existencias que quedaban, despus de 31 de establecido. (Burmeister.)
Entonces se reuni
ladadas las colecciones
circunstancias
el
el
al
Museo
la Universidad, siendo tras-
lugar que hoy ocupan.
establecimiento recibi del gobierno
En
tales
muchos
y algunas colecciones verdaderamente precoleccin de medallas antiguas y la de pjaros eu-
estantes nuevos,
ciosas.
La
ropeos, son las
su existencia en
monogrfica
la
el
mas
el
notables adquisiciones del primer tiempo de
nuevo domicilio.
Despus de
la publicacin
Sr. Trelles en 1856, el Registro Estadstico de
Provincia ha sido, por decirlo
as, el
rgano del Museo hasta
que su Director actual comenz redactar los Anales.
Durante esa poca sus condiciones han mejorado notablemente, gracias la asiduidad del Sr. Trelles.
El malogrado Bravard, se ocup veces en
l del
estudio
36 -
de los fsiles de nuestro suelo, hasta que fu llamado
ran para fundar
all
Museo Nacional y morir
el
al
Pa-
luego en
el
terremoto de Mendoza.
Pero
hemos de tomar en consideracin
si
cientfica del
Museo, no
un hecho hasta que
el
la
importancia
vacilo en asegurar que ella no
Dr.
ha
Burmeister se hizo cargo de
sido
l
Febrero de 1863, habindole ofrecido dicho empleo el entonces Gobernador Sr. D. Bartolom Mitre y Ministro Sr. D.
fines de
Domingo Faustino Sarmiento.
Hasta entonces, como he dicho
ntes, la coleccin de His-
toria Natura! no debi hallarse en condiciones cientficas, pues
parece, por cierta leve indicacin, que las aves, p. e., se hallaban clasificadas por tamaos, segn la disposicin que le
haba dado
Pero
ha hecho
el
colocador primitivo.
la innovaciones introducidas
por
Burmeister, que
del establecimiento el
no son completas
primer Museo de Sud Amrica,
an, quedando mucho por hacerse,
y si l
ha recordado en su resea que
minerales estaban mezclados
los
con las conchillas y los mamferos con los trofeos, no hace
muchos meses, en verdad, que 'a corbata ensangrentada del benemrito General Lavalle, haca juego con un fann de ballena,
hallndose colocada
cerca de una gran cornamenta de buey y
frente un mamarracho fantstico que los Chinos se ponen en
la cabeza guisa de sombrero,
#
* #
Museo de Buenos Aires se halla situado frente la
plazoleta del Mercado viejo, en los altos de la esquina formada por las calles de Per y Potos, teniendo su entrada junEl
to
la Universidad, en
la
primera de estas
calles.
examinamos las condiciones de su instalacin, no podremos menos de reconocer que son psimas, pues el vetusto
Si
edificio en
que se encuentra, no
es, ni
con mucho,
necesita para la inmensa cantidad de objetos
sus estantes, de
mayor
tal
manera que
lo
que se
acumulados en
se hace indispensable darle
extensin.
Hoy que
se piensa en construir un edificio para la Uni-
versidad, es incuestionable
que
el
que hoy ocupa sta ser
agregado
teniendo
al
el
cuenta con cuatro salones,
mayor de todos 40 varas de longitud la calle de
Museo,
el
cual slo
Potos.
Al entrar en
Museo, se presenta
el
la vista
un largo
de huesos de ballena y algunos pocos
y hmedo zagun lleno
objetos de importancia secundaria. En el extremo de este zagun se halla la escalera que conduce los saiones, y al llegar
su parte superior, se penetra en una galera que d al patio de la Universidad, y que est cubierta de cuadros de algunos Argentinos, as como tambin otro?, como ser uno que
contiene la srie de los Papas y un segundo la de medallas
de los Reyes de Francia, una cromolitografa que representa
Humboldt en su gabinete de trabajo y diversos
otros.
extremo de esta galera se encuentra un gran saln
que mira transversalmente en su mayor parte al patio de la
en el cual se ven casi todos los mamferos que
Universidad,
En
el
contiene
el
Museo,
as
como tambin
armarios que encierran
los
numismtica y parte de los Insectos. Se encuenPetran igualmente all algunos grandes esqueletos de fsiles.
netrando en este saln se percibe un aposento que contiene la
la coleccin
mayor parte de
los Insectos
Debajo de ese mismo saln
est
el
laboratorio y una pieza
pequea que sirve de depsito.
lelo
Retrocediendo ahora, penetramos en el gran saln para la galera, el cual, como he dicho antes, tiene 40 varas
Sus paredes longitudinales estn cubiertas por armarios que contienen aves en su mxima parte, hallndose
en ellos toda la coleccin de Pjaros, y en otro, colocado en
de largo.
trente,
una porcin de
Palmpedas.
la de
como son algunos
rios contienen objetos de Arqueologa,
tandartes, vasos peruanos,
de valor.
En
la
pared
del
armas
etc
Los otros arma-
y numerosas
es-
piezas
fondo se v una coleccin de cua-
dros antiguos ilustrativa de la conquista del Per, y en la
que est su frente algunos retratos de personajes que podran ser remplazados por el de D. Flix de Azara, y
algunas otras
eminencias,
que derramaron
nuestro pas que los reyes y
el
virey
ms
retratados.
bienes
en
El busto
SBde Rivadavia est colocado en
rio de los
En
la
el
mismo
saln, sobre
el
arma-
Patos y Gansos.
lnea
central
del
saln
que nos ocupa se hallan
algunas vidrieras que encierran objetos fsiles de gran valor,
como el Megaterio y otros, mientras que en el centro se observa, en iguales condiciones, el esqueleto de un Dinornis,
enviado de
All,
Nueva Zelanda
tambin, se v
la
nuestro Museo.
coleccin de minerales, los molus-
cos, los zofitos, y en estantes
laterales
inferiores
numero-
sas cajas que contienen insectos, etc.
Muchas
otras piezas importantes
estn depositadas
all.
Al lado de este, y ocupando la esquina, est el saln que
contiene las Aves Rapaces, las Trepadoras, las Gallinceas,
Giradoras, Corredoras, Zancudas y el resto de las Palmpedas, as como tambin algunos esqueletos de Gliptodontes
en vidrieras separadas.
Los aposentos privados
Director
del
tienen
su
entrada
gran saln, y la Biblioteca, riqusima en obras cientficas, ocupa una sala baja en la misma esquina, y la cual
se entra por el zaguan.
por
el
El
personal
preparadores
mucho
del
(uno
de
Museo
se
compone
deJ
Director, dos
cazador) y el portero. No ha
puesto de Inspector, que ocupaba
ellos
ha suprimido el
el Dr. Berg y no pasar mucho tiempo sin que su falta sea
lamentada por todos, como lo es ya por aquellos que conocen
la importancia de semejante empleo, mxime cuando ha sido
desempeado por un hombre como Berg.
El
se
Museo de Buenos Aires mantiene relaciones por
Director con todos casi todos
mundo,
mientras
que
la
alta
los
Institutos
reputacin
anlogos
cientfica
su
del
del Dr.
Burmeister y si prodigiosa actividad han elevado el establecimiento al rango que hoy ocupa.
Pero la falta de un personal suficiente, el acumulamiento
de objetos y otras causas, impiden que el Museo sea lo que
Rivadavia imagin al fundarlo, un establecimiento cientfico
no obstante abrirse al
pues,
de instruccin pblica
pblico todos
los
Domingos,
el
pblico v con los ojos aque-
39
los
preciosos objetos, pero no los
no siendo extrao
como
crticas
or
ve
colores / ni
de uno
salga
fastidiado
esta:
la
inteligencia,
Qu disparate
cuando se llama siete
ms
es tampoco maravilla que
llamar este pjaro Tanagra striaia
cuchillos siete
con
con un
mundo de
bellas
imgenes,
espritu
cuyo conjunto, en vez de luminoso, produce en su
de murcilagos en una
el mismo efecto que una bandada
dla
noche de luna. Colocaremos tales fenmenos encima
joroba de la ignorancia, pero
preguntan algo quien? al
se toquen
preparador que no tiene casi tiempo para impedir
arrebata la
los objetos? quin satisface las dudas? quin
si
mscara
El
visitantes
todos los
ignorancia?
!a
Director tiene
mucho que hacer; las publicaciones
numerosas,
Europeas consignan cada ao sus observaciones
detalles, que en
tanto no puede ocuparse de ciertos
Museo, pero enrealidad no corresponden un Director del
accesibles al
tretanto, el establecimiento no contiene objetos
y por
pblico
lo
sino por
conocer las
vista.
Museo ya no se publican, y es necesaobras Europeas para saber lo que hay en el
Los Anales
rio
la
del
Museo de Buenos Aires.
Sus estantes se encuentran
llenos,
en
mas
de un punto
atestados.
Tenemos un gran museo, pero no lo aprovechamos, porque no hemos sabido organizarlo para la instruccin pblica,
como fu la mente de Rivadavia, ese grande hombre que dicaforismos del porvenir Argentino.
La biblioteca del establecimiento, indispensable sin duda,
t los
no puede utilizarla el pblico estudioso, porque no hay quien
la atienda, y no puede suponerse que el Director se constituya bibliotecario. Los pocos que de cuando en cuando suelen consultar
un
libro,
lo
hacen con escrpulo, pues saben
que, al pedirlo, tienen que distraer al Director de sus tareas.
El
Museo de Buenos Aires
est,
pues, mal dotado y peor
organizado, no obstante los esfuerzos que el Dr. Burmeister ha
hecho para que tal Instituto atraiga de los Poderes Pblicos
la atencin
suma que merece por su
carcter.
Cuando su organizacin se compara con
la del
de Rio Ja-
neiro, relativamente inferior, lo nico que puede hacerse espro-
rumpir en una carcajada estentrea.
* *
Ridculo parece ocuparse de
difcil
base
mas
que ha de suceder, pero
los lmites de las probabilidades racionales,
mantenindonos en
no es
lo
pronosticar que
una parte brillante
de
slida
Museo de Buenos Aires ser
el
la
progreso Ar-
del
gentino.
Hoy que
la
educacin comn toma un desarrollo prodigioso,
Escuelas se ensea con ms menos xito
la Historia Na'ural, que los jvenes de mbos sexos de las dos
Normales estudian esta ciencia en un curso que dura varios
hoy que en todas
las
conocimientos que, ms
desarrollados por un estudio no interrumpido,
tiempo
aos, recogiendo durante ese
ampliamente
servirn de apoyo su propia
enseanza como maestros,
la
importancia de las Ciencias Naturales se incrustar luego en
todos los espritus y se reconocer entonces cul es el papel
que puede desempear el Museo de Buenos Aires, rico en ele-
mentos de toda especie y foco
Una
vez desarrollado
ra preocupacin
-y
as
el
de ilustracin.
atente
gusto por tales estudios,
la
sucede en los pases civilizados
prime-
es
en-
riquecer con todos los elementos posibles y por una especie de
amor propio nacional, el ncleo de las riquezas naturales, el
Museo, en una palabra, para que en
se
reconcentren todas
las adquisiciones y sea posible arrancarle, corno retribucin, los
resultados de su engrandecimiento.
Los marinos,
viageros que recorren comarcas lejanas,
los
experimentan extrao placer en llevar
el
al
Museo
del patrio suelo
objeto que han adquirido con su esfuerzo, no habindose for-
mado de
rs,
otro
Berln,
En
modo
los
Londres
grandes establecimientos anlogos de Pa-
etc.
tales circunstancias, los
peo que
el
Gobiernos tomarn mas em-
que han tomado hasta ahora,
para que
el
Museo
adquiera colecciones frescas y frecuentes, harn de ello una
preocupacin constante y agregarn toda expedicin militar,
trigonomtrica, exploradora etc. uno
mas
naturalistas
que
41
que pueda interesar
recojan aquello
manidad y
ralistas
Egipto,
su expedicin
otros, en
su lado
llamando
la
Francia por
adelanto de la Institu-
como consecuencia.
cin, y al conocimiento del pais
Napolen,
al
la ciencia
Geoffroy, Saint-Hilaire
fue
mas
til
la
hu-
de aquellos ilustres natu-
que por los resultados de los combates que
all
tuvie-
ron limar.
O
exceptuamos un Insecto (Fulgora Mitrii) enviado por el
General Mitre al Museo durante la campaa del Paraguay, no
Si
tengo seguridad
del
mismo
qu
de
que
el
pais, recojidos
para
tierra
establecimiento posea otros objetos
en
aquella poca,
tiempos para formarlas!
Museo, adquiera no adquiera ms
el
objetos, es un establecimiento notable, y lo ser
cuando sus colecciones se coloquen
el
mucho ms
en un edificio extenso
cual puedan desplegarse los
con que hoy cuenta
embargo
colecciones! qu
Pero no importa;
apropiado^ en
sin
muchos elementos
Los departamentos divisiones son
dispensables: aqu los mamferos,
all
in-
las aves, en otra parte
en su grupo natural los fsiles &. &. y de ese modo sera posible darse cuenta de las relaciones manifiestas con un solo
golpe de vista.
As distribuidas las especies, cada saln tendra su cicerone,
persona competente en una especialidad que pudiera dar concual punto, teniendo los objetos
ferencias semanales sobre
tal
la vista, interesando
auditorio con sus explicaciones, in-
dicndole,
por
el
al
propio tiempo, las
al
especies no adquiridas an
establecimiento', medio que producira brillantes resul-
tados.
Qu mayor utilidad podra presentar el Museo?
Amontonar especies y especies, vivir como un embrin
sin
manifestaciones, adquirir objeto tras objeto para que sean
conocidos por los Europeos y tarde nunca por nosotros ? ola ciencia es una cosa, y su difusin es otra; lo que hoy se sabe,
es bastante para desparramarla; lo que hoy se ignora no ser
mucho tiempo despus de averiguado. Y por
haga, por ms que se trabaje, por ms que las
difundido sino
ms que
se
sociedades de estudiosos se multipliquen, ellas no sern suficientes en nuestro pas, dado
el
carcter actual, para difun-
42
como
se debe y como se puede el gusto por el estudio de
^as Ciencias Naturales, porque la iniciativa individual, por mas
dir
enrgica que
no puede luchar con
ella sea,
nica que se halla en condiciones de
deducindose de aqu,
que
como lo he
indicado, de
mente que
si
de
el
la
proteccin oficial,
favorecer
los
Museos,
Provincia, se organizar
la
una manera anloga, creyendo firme-
su porvenir no es sino la continuacin de su pre--
sente, mejor es que no exista.
Pero esta es una sombra que pasa, un mal soplo que se difunde.
Si hoy no est organizado como he dicho, es porque
materialmente no se puede, el local es estrecho, tan estrecho
que es necesario amontonar,
mo se comprende
lo repetir, ciertos
objetos que, co-
bien, deberan estar colocados
mayores
dis-
tancias.
Hoy que
se
ha fundado
Museo Antropolgico y Ar-
el
queolgico, una vez que se instale, deben pasarse
los objetos de Etnografa
y
Arqueologa para que
todos
que
el
los
contiene ahora sea realmente de Historia Natural, y no tenga
su Director que dedicarles un tiempo reclamado urgentemente
por otras piezas que, con relacin
l,
son
mas importantes.
La Botnica, descuidada hasta ahora, puede
sentada por ricos herbarios de nuestro
frtil
ser repre-
suelo,
pues no
Museo de Zoologa etc.
Lo importante, realmente, en el Museo de la Provincia,
son las conferencias, y de tal modo lo creo, que mientras ello
no sea as, continuar como hasta ahora.
es justo que sea solamente
Nuestra sociedad,
Argentino,
gusta
de
deca
que
no ha mucho
le
dn
las
un
inteligente
obras ledas,
y por
sea algo exa-
dramtico y aunque ello
Quin no conoce
jerado, hay en el fondo una gran verdad.
Julio Verne? He odo su nombre en los dos ngulos opuestos de la Repblica hasta en las chozas de los pastores, y
eso no falta
al teatro
sinembargo no hace tanto tiempo que un librero
ba en Buenos Aires
del Viaje la
un
estudiante
de haber
vendido cuarenta ejemplares
Luna. Entretanto,
distinguido
me
meister era realmente un sbio.
se admira-
en
la
misma Universidad,
preguntaba
un
dia
si
Bur-
43
Esos hombres de la ciencia que se mantienen completamente aislados del mundo que los rodea sin alcanzarlos, no
son seguramente los que derraman el calor y la luz de la
verdad en las masas populares. Su palabra tiene el hielo del
nmero desnudo; y el pueblo, curioso por naturaleza, pero cuya
curiosidad ha sido mal encaminada, necesita la forma animadsima de un Julio Verne, para poder escalar paso paslas
maravillas que la Naturaleza desplega en todas sus creaciones.
Hambrientos, sedientos de libertad, necesitamos desparramar la instruccin racional, fundada en la Naturaleza, par
que esa libertad sea un hecho, porque
el
arma
de
fatal
la tira-
na es la ignorancia, y mientras ella se esgrima
no habr liber-
poltica ni moral, en la extensa regin
que los hombres
tad
civil,
Independencia denominaron Repblica Argentina, porque
libertad no se concibe fuera del derecho y el derecho es una
la
la
cuando no se tiene conciencia de la personalidad individual, adquirida por el estudio de la Naturaleza, en cuyo seno
ilusin,
nos agitamos.
Ah est
ms
el
porvenir.
Es
la
hoja de brillante del cuento de Laboulaye;
el
abismo est salvado.
un
paso
Eduardo Ladislao Holmberg.
Contribuciones para
el
conocimiento de
(Continuacin
18.
vase
el
Fauna de Salta
la
n.
1).
ftasua soarla, Rengger
Burmeister, Reite, p
411, n. 28.
Anales, p. 455, n. 78.
Nasua
n arica, Gray, Catalogue, p 289.
Cuat,
Azara,
Apunt
T.
I,
p.
298, n. 31.
Dice Burmeister que se llama Soncho-mona en Tucuman,
se
pero nadie supo darme razn con semejante nombre. Hoy
me ocurre que tal vez fuera Sacha-mona. La palabra Sucha,
(rbol, vegetal,
&) de orjen quichua, es
muy usada
en aquellas
44
Los
rejiones.
quichuas mixtos los
dindolos entre ellos,
culta,
seres que llaman su atencin, y difunllegan introducirlos luego entre la gente
que los acepta.
Aroidea, que no
ondas
nombres
bautizan con
Indios que las habitan
As llaman sacha-col una especie de
tiene
de
col
sino
Americana la que tambin
,
talvez las
Mamosa
sacha-rosa la
de las hojas;
crispaduras
color y
el
se aplica el bonito
nombre de Rosa
sacha-huasca una enredadera de cuyos vstagos
resistentes hacen cuerdas huascas; sacha- membrillo una
de Jujuy
planta arbrea cuyas hojas y aspecto general se parecen los
Slo sealo plantas y no
del vegetal indicado, y otras muchas.
recuerdo haber observado en todo
el
viage
la aplicacin del
prefixo sacha ios animales, pero entre los apuntes estadsti-
cos ya mencionados, encuentro que
en Salta existe un sacha-
animal que no conozco, y del que he hecho referencia
El prefixo
bajo el nmero 10, y la soncho-mona de Burmeister.
tigre,
sacha, parece tambin
indicar, pues, semejanza, aspecto
idea
de la cosa que sirve de trmino de comparacin, como el oides
eidos griego en las palabras Antropoides Pleuronectoides y
,
tantas otras,
mientras que soncho no significa nada.
en estas
detenido
porque
observaciones,
las
juzgo
Me
he
impor-
tantes.
Aparte de
esto, y por lo
que respecta
al
animal,
me
fundo
para consignarlo en su distribucin, indicada por Burmeister,
pero me han asegurado personas competentes para dar una descripcin, que
el
animalito se encuentra en Oran.
Roedores
19.
En
la
Hes|eroiys
campo de los Mogotes,
noche que paramos all, la
el
sp.
tom en la posta, durante
ida, un ratn del tamao del
se
musculus, con la cabeza talvez algo mas corta, el pelaje
lustroso y con elementos plomizos interiores, pero acanelados
No teniendo tiempo
rojizos en el extremo de los pelos.
Mus
para embalsamarlo,
lo
ech en un frasquito con aguardiente.
Al arreglarlas colecciones no
lo
he hallado.
Lo lamento por-
que era una bonita especie, y si algn viajero aplicado pasa por
la posta, permtame recomendarle trate de obtener un ejemplar.
>
20.
45
ISjopotaitius Coygms, Cuvier.
Burmeister, Reisc, p. 416, n. 31.
Anales, p. 453, n. 123.
Quiy, Azara, Apunt., T. II, p. 1, n. 33.
Nutria, impropiamente llamada de nn modo vulgar.
Los apuntes de
la Oficina
de Estadstica
mencionan las
como los del Sr. Stuar, lo que se ha visto en la
16.
Las mismas razones pueden aplicarse esta
Nutrias as
especie
n.
especie, agregando que
se distnguela nutria con
all
nom-
el
bre de Lobo marino.
21.
Iia'os$OBaa?as
ta*ielluetyins, Brookes.
Burmeister, Reise, p. 417, n. 33.
Anales, p. 459, n. 124.
Vizcacha,
V
z c
acha Animal muy
jj
Azara, Apunt. T. II, p. 45, n. 39.
conocido en toda
la
Repblica por
el
dao
que causa sembrados y campos. Stuar.
Muy
abundante en todo
camino, especialmente donde los
enmaraados bosques dejan algunos claros bastante extensos.
Hllase tambin en
Lynch, en
el
el
el
Valle de herma.
(Vase
el
de
trabajo
Naturalista Argentino, p. 15.)
22.
Ea'omys laaiiger,
aut.
Eryomis chinchilla,
Lichtenstein,
pl. 28,
Callomys'laniger,
I.
Geoffr.
Chinchilla langera,
Bennet,
proc. 1838, 59; Gray, Sp. pl. 7;
vier. ,
t.
4.
Mus laniger,
Chinchilla Animal muy
liosa,
formando un
nicamente en
los desiertos
Molina 283.
pequeo, pero con una piel
importante artculo
de
F. Cu-
exportacin.
muy
fina
es
de la Cordillera. Stuar.
las palabras del Sr. Stuar agregar que, segn
mis ave-
riguaciones, se halla tambin en la opuesta vertiente de
y va-
Su paradero
los
Valles Calchaques.
Hoy empieza
es objeto.
ser
ms
escasa, por la persecusion de que
Altamente apreciada por
la
delicadeza de su
pelaje.,
es increible la cantidad de pieles de Chinchilla que se saca anual-
mente de
La docena
Salta.
46
de estos cueros se vende en Buenos
Aires por 500 pesos moneda corriente. (Julio de 1877.)
Su caza como la de muchos otros animales, debe ser cuanto
antes reglamentada.
La determino por
he visto en Salta.
las pieles que
UoilclioSs salinicola, Burmeister.
23.
of the Zool.
Transations
Soc.
Sociedsd Cientfica Argentina,
Escasa en
Salta, lo es
En
Catamarca.
Anales
Tomo
II,
de
p.
la
88
mnos en Tucumanyen Santiago y
Salta la vi una vez, cerca del Arenal, corriendo
En la ciudad de Tuentre los yuyos y dando agilsimos saltos.
cuman vi otra domesticada, yen Santiago del Estero una tercera en libertad, que hua de la aproximacin del tren.
Liebre animal de que ha hecho mencin Moussy.
Es la
Cavia Azaree,
24.
Lichtenstein.
Burmeister, Anales, p. 460
Cavia leucopyga,
n.
133
Brandt,
Burmeister,
Reise, p. 424, n, 36.
A p
e r e
Azara, ' Apunt. T. II, p.
Cuisy Conejo,
He
mucha
as
n. 38.
vulg
departamento de Caldera con
visto esta especie en el
frecuencia,
3*7,
como tambin
en
los
cercos
de las
quintas que rodean la Capital.
Abunda en casi toda la Repblica.
Desdentados
Bradypdidos
25.
Bradypus tridactylus,
Cuvier.?
Burmeister, Anales, p. 461, n. 139.
Perezoso, vulg.
la Boiivia inEste animal vive en el Brasil medio hasta
el Museo dla Proterior, pues algunos ejemplares que pose
en Santa Cruz
vincia han sido tomados por el Sr. San Martin
Tal circunstancia
de la Sierra.
sea esta especie
el
me ha
Perezoso que, segn
existe en Oran.
inducido creer que
mis averiguaciones,
Dasipdidos
o~Existen algunas clases, como el Quirquincho
Armad
Quirquincho-bola y G u a 1 a c a t e, cuya carne asada con su ar5
Del
madura
i 1 1
es clasificada
como
la
mas
rica Stuar.
1
26.
Dasypus
47 <-
[TyiopetitesJ conurns,
Geoffroy
Is.
Burmeister, Reise, p. 426, n. 9.
Anales
p. 461, n. 144.
Tolypeutes conurus,
Gray,
Ca-
II, p.
161
talogue, p. 386.
Mataco,
Azara, Apunt., T.
n. 60.
Esta especie es
Stuar,
el
que ya figura
Quirquincho -bola de
en.
mapa
el
los
apuntes del Sr.
zoogeogrfico de la obra de
Moussy.
Dasypus [Enphraclas]
vlllosus,
Burmeister, Reise,
Desmarest.
p. 42 Y, n. 40.
Anales, p. 461, n. 142.
Euphractus
villosus,
talogue, p.
Peludo,
Hallndome en
el
Rosario de
Enrique Pisoni, negociante
la
Gray,
Ca-
382.
Azara, punt. T.
II, p.
140, n. 66.
Frontera, en casa del Sr.
me comunic
del punto,
dicho seor
algunos datos relativos esa regin, y entre otras cosas, me
dijo que los Quirquinchos abundaban en el cementerio, donde
escarbaban
la
ti
erra para comer los cadveres.
Al oir
hice la observacin que cualquiera hara, esto es,
objeto de los animalitos al escarbar, pero
No
que suficientes para convencerme.
que
cito,
pues he visto una cscara
me
di
si
tal
era
cosa
el
tal
ms
razones
se trata de otro que del
con cabeza, en
mismo
el
Rosario.
28.
Basypus
seosaas, Pr. Max.
Wied.
Dasypus sexcintus, L. Gray,
p.
He
cie
381,
n.
z.
Cat.
1.
tenido ocasin de examinar un individuo ae esta espe-
un poco
al
Norte
29. Iffiasypaas
del
Rio de los Horcones.
[Kaiplaractus] rainulHS, Desmarest?
Burmeister, Reise,
p.
428, n. 41.
Anales, p. 461, n. 143.
Eupliraetus minutus,
Catalogue,
El
Pichiy,
Azara,
p. 158, n.
No
he
visto
este
animalito
en
Salta,
p. 382. n.
Gray,
2.
Apuut.
T.
II,
69.
pero por ciertas
descripciones que se
que
cito,
48
me han
hecho, calculo que pueda ser
el
pues ningn otro se relacionaba evidentemente.
30.
Praogms hybridus,
Desmarest.
Burireister, Seise, p. 428, n. 42.
Anales,
Tatusia hybrida,
p.
31.
He
379,
Lesson, Gray,
Cat.
3.
tv
Apunt.
Azara,
n. 146.
461,
p.
II, p.
156, n. 58,
cscaras de este animal en la ciudad de Salta.
los Dasipdidos es, sin duda alguna, el ms dePor mi parte, no puelicado, segn afirman los entendidos.
do asegurar que sea el ms pues nunca he probado otro.
visto
De todos
Myrmecofgidos
llyrmecoptiaga JaaBmta,
BuimeisEer, Anales,
p.
Gray, Catalogue,
390.
urum
p.
462, n. 149,
Yoqui,
32.
I,
las
ho rmiguer Or Inofensivo
hormigas en
tal
al
Azara,
Apunt. T,
66, n. 8.
p.
Oso hor miguer
-Oso
L.
hombre,
vulg.
til
en donde abundan
grado que se hacen una verdadera plaga. Stuar.
tengo que agregar esto sino que en Tucuman
El Dr. Bursuele venderse hasta por seis reales bolivianos.
meister que no lo incluye bajo nmero en su Reise lo seala
al fin como especie Argentina en los Anales.
Nada
Marsupiales
33.
Uideipliys Azaree, Rengger.
Burmeister,
l>
R^ise, p. 412, n. 24.
Anales,
Micur,
p.
Azara, T.
Comadreja,
455, n. 79.
I, p.
209, n. 22.
vulg.
Me
fundo en las palabras del Dr. Burmeister ( Reise q te
412) .. .. muy comn en Tucuman, en los apuntes
de la Oficina de Estadstica, as como tambin en los resultados de mis averiguaciones, por las cuales deduzco que no
es la nica especie de Marsupial existente en Salta.
T.
II, p.
Bisulcos
p o do
Asiclacnia Lasna,
Burmeiiter, Reise,
u an a
co Animal
p.
429
n, 44.
Anales, p. 462, n. 150.
Huanaco,
G
aut.
vulg.
que se encuentra en
la cordillera
en los campos
El Naturalista Argentino
Tanagra
El
siete,
I. I.ent.
striata
cuchillos
o siete colores.
49
Sud
ai
del
Ceno
coios adu,
como tambin en
es comible, peto sobre todo es apreciado pos su fina lana.
Stuar.
Mis apuntes poco nada se diferencian de esta
Auaclfienia
34.
este
animal una de
las
la
se
los Incas,
conocen en
el
la lana
de
mundo.
Vicua ha sido domesticada
la
oveja y la cabra Stuar-
mi primitiva redaccin
(Aunque
45.
n.
cordilllera, siendo
la
mas preciosas que
v creada como actualmente
430,
vulg-
nicamente en
Es sabido que en tiempo de
p.
Anales, p. 462, n. 151.
Vicua,
halla
cita.
Tfcuuua, A. Wagner.
Burmeister, Rene,
Yicu a Se
Su carne
varias otras partes.
dice lo
mismo, no veo
inconveniente en repetir y en agregar algo.)
Este animal, precioso por su riqusimo pelaje, escasea ya
en las montaas de Salta, por la persecusion tenaz que se le
hace. Es necesario matar los animales para trasquilarlos!
Tal conducta es reprochable, y si la iniciativa individual no se
manifiesta, se acabar con la Vicuas, elemento de riqueza nacional,
cuya desaparicin vendra privarnos de un poderoso
elemento de comercio, siendo tanto mas sensible aquellas caceras salvajes, cuanto que an no se han hecho en la Repblica
Argentina grandes esfuerzos para domesticarla.
Crvidos
C orzneh, Venad o y varios
misma
la
carne y piel un atractivo para
el
su
del Chaco,
siendo
su buena
el
e r
v o
abundante en
cuyo aspecto es imponente por su tamao y
los
mon-
ia altura de
cornamenta Stuar.
Antes
de
citar
las especies de esta
que en Salta, as como
los cuales
dan
en.
rojizo subido,
familia,
recordar
Tucuman, existen dos Crvidos
mismo nombre vulgar de Corzuela, cretrata de la misma especie, y cuya diferencia
el
yendo que se
de
de pelaje depende simplemente
montes,
cazador.
Especialmente se debe mencionar
tes
otros animales pertenecientes
especie, se encuentran en todos los
la
estacin,
siendo ora
ora pardo.
Pero es que son dos especies realmente, y que sealo
la parda y la
aqu bajo los nmeros 35 y 36, la primera es
segunda
la roja.
4
Ambas
50
tienen los cuernos simples y constituyen
el
sub-g-
nero Subido de Lesson.
Esta indicacin
en adelante, designando
lo.
parda y
primera con
la
segunda con
la
como mas guste
jiza,
por objeto evitar que se confundan
tiene
al
el
nombre de C orzue-
de Corzuela roja, colorada
el
rea!.
Los profesores de Historia Natural son
hacer
all
ro-
Tucumanos,
odo de los Salterios y
pues se trata simplemente de una diferencia
que deben
los
esta invitacin.
35.
Cervras nemorjtvafpus, F. Cuvier.
G
o rz u e
ir
-Azira, Apunt T.
vulg.
az - b
1
Corzuela parda,
I,
p.
57
n. 7 .
sera mejor.
|
He
visto varias veces, durante el viaje, esta especie de
Subulo en los bosques, as como tambin un ejemplar domesticado, al pi del primer cerro de la cadena del San Ber-
nardo.
36.
Cerv&is
Illiger.
i*salgas.
Burmeis'er, iteise, p. 431, n. 48.
Anales, p.
n.
Guaz-pit,
Azara, Apunt. T.
Corzuela,
vulg.
I,
p. 51, n. 6.
Este Subulo se halla en Salta, segn resulta de mis observaciones, pero no lo he visto.
Seala Burmeister su dispersin por Entre-Rios, Corrientes,
Gran Chaco y Tucuman.
37 u
Ccrvus
catan ftestris, F. Cuvier.
Rurmeister, Reise, p. 430
Anales, p.
z
;;
Gama,
i
,
vulg,
462
n. 4 7
.
153
n.
Azara, Apunt. T.J,
[la
hembra],
p. 41, n. 5.
Venado
(el
macho.)
Abunda particularmente esta especie en Oran, abarcando
su dispersin casi toda la Repblica.
38.
Cervus paludosas, Desmarest.
llurmeiste, Reise, p. 430, n. 46.
Anale-, p 462 n, 152.
Guaz-puc,
Azara,
Apunt.
T.
I,
33, n. 4.
Ciervo,
El Ciervo mayor que habita
la
vulg.
Repblica Argentina.
p.
<#*
51
Multiongulados
Dleotyles
39.
Cuvier.
^orfgoxatsss,
Eunieister, Rei;e, p
Anales,
p-
432 n. 49.
463
159.
n.
Notophorus torquatus
351.
talague, p.
T ay te
Chancho del m
anda en numerosas
en gusto
Es
que es
del
la
a va
Azara, Apunt.
Gray, Ca-
p. 23, n. 3
T, I,
vulg.
e(Chancho, marrano, chancho
rosillo,
&
tropillas y es perseguido por su sabrosa carne, superior
Chancho domstico.
Stuar.
*THd_
la
y no la otra que se cdnoce, aunposible que se halle tambin en Salta.
especie que
muy
40.
cito,
Taplrns
Blumenbach.
SanillEts,
Durmeister, Reise, p. 432 n 50.
Anales,
Tapir us
te
p.
464
n. 163;
restris,
gue, p. 254 n.
Mbo
1.
Azara, Apunt., T.
Anta, Tapiro, Danta
t
A n t a
esmuy apreciado para
riendas.
1,
(G
p.
r
1,
n.
1.
n bes-
tambin?) vulg-
(Tapir) hasta 1,50 met.,de largo, inofensivo al
ro
Catalo-
Gray,
hombre, su cue-
Stuar.
Su dispersin abarca toda
la
Amrica
y sub-
tropical
tropical.
Aqu terminan mis observaciones respecto de
los
Mam-
feros de Salta, y por ellas se ver cun rica es esta Provincia, pudiendo decirse que en ella sola est representada casi
toda la
lo
Fauna mamalgica Argentina, y quin sabe todavia
que puede dar.
Manos
la
por la ptria,
lo
No
obra,
Salteos!
que har
el
Hagan Vds. por
primer venido,
si
Salta y
se descuidan-
es mi intento hacer comentarios ni laudatorias;
^os datos solos, valen
ms que
diez pginas de
pero
elogio.
Agregar, finalmente, que casi todos los mamferos domsticos se encuentran en aquella Provincia, distinguindose
Sobre todo los vacunos, cuya suculenta carne, es de una ca-
52
iidad superior.
En cuanto
la de los animales de las
sabrosa, slo la creo inferior
estancias
de
Patagones,
lo
que
atribuyo la sal predominante en el suelo, pues los campos
del Rio Negro se distinguen por el cloruro de sodio, mientras
que los de Salta no la contienen en tan gran cantidad, porque
tambin abundan los nitratos. No tengo an e! anlisis, pero
cuando llegue este punto en la narracin de mi viaje, que
actualmente se publica en los Anales de la Educacin comn
lo
les
har conocer.
Per otra parte, y para mejor conocimiento de los animadomsticos, cuestin que en verdad no se relaciona tan
ntimamente con una resea faunstica, puede consultarse con
provecho la obra citada del Seor Stuar, y algunas otras,
referentes la Agricultura Argentina.
E. L.
( Continuar).
Rpida ojeada
sobre
fauaa
del
Raradero
POR
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
( Continuacin)
III.
aves del admirable aparato
locomotivo, mediante el cual algunas pueden cernerse mas
arriba de las nubes, y gozar as de un cielo sereno en el
instante mismo en que la tempestad tiene amedrentados los
Dotada
la
mayora de
las
otros sres que pueblan la tierra, otras trazar suaves y ele-
gantes
curvas en
el
aire,
algunas
detenerse
en un punto
y muchas, finalmente, hender rpidas la admsfera, rozando con
su plumage la superficie de las aguas penetrando en lo
mas espeso del follage, sus especies han podido hacer extentvo su dominio regiones mas vastas que los mamferos,
como suspendidas por un
menos favorecidos,
leza.
bajo
Por esto es que
hilo invisible
este
la
misterioso,
punto de vista, por la natura-
clase de las aves nos ofrece espe-
53
paso que en
ces latamente esparcidas, al
la
de los mamferos
grupos que viven en un medio
favorable para su difusin, en los marinos. Mas no se sigue
solo las hallamos en aquellos
tenga
de aqu que cada ave voladora, tomada aisladamente,
una distribucin geogrfica mas considerable que la de cualquier mamfero; no, la ley no es absoluta,
chas
que modifican
circunstancias,
otras
cada especie
ama un
terreno
t>
'-
Como
su influjo.
cierto
y como necesita
se presenta all donde se le
dado,
alimento y cierta temperatura,
ofrecen las condiciones requeridas por su
esta razn,
mu-
y concurren
modo
de vivir.
Por
hay aves giles y voladoras que se hallan acan-
tonadas en un pas relativamente pequeo, mientras que exisno de los mas andariegos, que, por el
ten mamferos,
y
contrario, habitan zonas
que
la
Empero, en prueba de
inmensas.
influencia de la locomocin es
de los sres en
el
mucha sobre
hallaremos,
espacio,
curso de este
el
traspuesto
que han
ensayo, bastantes especies
en
la difusin
nevadas
las
las selvas.
cimas, salvado los mayores ros, atravesado
El Baradero,
como toda
la parte
septentrional de
Buenos
del litoral la poseAires, comparte con las otras provincias
muchas aves, cuyo plumage, teido de vivsimos cosin
de
lores,
recuerda
trpicos, por lo
las
riquezas
esplndidas
comn marcadas con
el
zoolgicas
sello
que en
de
los
los sres
radiante de su sol de fuego, El azul de ciern
siriata
que ostenta la cabeza y cuello del macho de la Tanagra
su
(Siete- colores), el bello anaranjado que cubre su obispillo y
imprime
pecho,
la luz
el
rojo de fuego del
rosris), el
verde dorado,
con que uno de los
mas
Churr
n che
(Pyrocephalus parvi-
y el turqu brillantsimos
hermosos Pica-flores (Heliomcister
el
cobre
invierno, y tantas otras tintas que
incomes menester ver para formarse una ida de su belleza
Angelce) se engalana en
el
animaparable, son propias de los hijos de la luz, no de los
*
que se desarrollan bajo un constante manto de vapores
huracn.
en medio de la niebla, escuchando el rugir del
les
Pero,
como ya he
dicho,
mas
fauna de
este
partido es
algunas aves que pertenefaltan dos muy caractersticas de
mixta; se encuentran, pues, en
cen la pampeana,
la
!,
Sud, por ejemplo, la
de
cual
la
palliatus ), (1) tan
comn en
cuyas mrgenes tie
Las aguas de
sin
las
voeiferus
),
embargo algunos aos,
Flamenco
el
( Larus
cocinera
presentarse
individuos,
escasos
Gaviota
suelen
54
igni-
( Phoenicopterus
grandes
lagunas
del
Sud,
rosa mas hermoso.
del
Areco y Arrecifes, los arroyos
que en ellos desembocan, tales como la Caada Honda y
la Caada Bellaca, las charcas que forman las lluvias en
rios
los
los sitios bajos, y particularmente
grandes estanques de
los
mayor parte de las
Zancudas todas las condiciones por ellas apetecidas; los campos elevados se prestan las correras de muchas aves de
las islas,
brindan las
este ltimo orden, y
Palmpedas y
la
alas dlos ands
( Rhect americana)\
las cavidades naturales de las barrancas, los
ficios,
y las
cuevas de
vizcachas
las
grandes edi-
(Lagostomus
tricho-
daetylus) ofrecen seguro asilo los Rapaces nocturnos; tanto
los
campos
como
los terrenos de cultivo,
y los bosques na-
turales y artificiales abundante alimento los Pjaros, Tre-
padoras y Palomas; y los Rapaces diurnos lo encuentran,
sa en los restos que quedan despus de la carniada
(2)
en los cadveres de los mamferos que mueren naturalmente, sea en las bandadas de aves sociables.
As, pues, tenemos cuatro Rapaces diurnos creo-saprfagos, cuatro, cinco,
sa
viva,
cinco
mas
talvez, que se alimentan con pre-
mas
nocturnos,
de
cuarenta Pjaros, dos
Loros, dos tres Carpinteros ( Piddce un Cuclide, cuatro
),
Palomas, una Corredora, mas de veinte Zancudas,
y como
diecisiete Palmpedas, es decir, poco mas de cien especies
en todo,
predominando
Pjaros y las Zancudas.
.
de las aves del Baradero no
inscribo sino aquellas de cuya existencia en el partido abrigo
2 En
los
la siguiente lista
certeza plena.
Al nombre que adopto, agrego
cada especie, con
cual
lo
se pudiese encontrar para
No
1.
que lleva
2,
el
se
debe confundir
mismo nombre en
el
espero
el
la
salvar
toda
principal de
dificultad
reconocimiento de las que
verdadero Flamenco con la Esptula
Norte,
Operacin de matar y descuartizar una res.
el
sinonimia
que
cito,
[PLatalea aiaial
55
pues
si
y co-
Natural,
lector es aficionado la Historia
el
noce un ave de las que se incluyen en la siguiente lista sistemtica, ser ciertamente por el nombre especfico que
en genera!, el que le coremplo, que es el mas usado,
y,
responde por tener derecho de prioridad.
con
Publicar la sinonimia completa sera poco compatible
con
la ndole de este ensayo, y creo mas prudente no llenar
intereella un espacio que puede ocuparse con as mtos mas
Si su utilidad es indiscutible, no es menos cierto que
santes.
establecimiento
su
reclama,
con harta
crticos concienzudos, los cuales
anlisis
frecuencia,
no estoy por
el
momento en
sepaaptitud de emprender, y que deben constituir una obra
rada de un trabajo que, como este, tiene por nico objeto dar
fauna de una pequea comarca, al tratar de
cual, en realidad, se trata tambin de la de todo el Norte
una ida de
la
la
de a provincia de Buenos Aires.
!
En
cuanto los nombres vulgares,
adelante los de aquellas especies que
lo
el
lector hallar
mas
tienen.
Terminar advirtiendo que el primer sinnimo pertenece
al autor que por vez primera describi la especie, y el segundo, por lo comn, al que le aplic el nombre especfico
mas usado
que
actualmente.
le di D.
Nunca
dejo
de
anotar
el
nombre
Flix de Azara en sus Apuntamientos para la
Historia Natural del Paraguay y Rio de la Plata haya sido
no su descubridor el famoso naturalista aragons, y, en
siempre
ciertos casos, aado algn otro sinnimo, eligiendo
,
cuya parte especfica es
aquellos
bastante
usada todava,
cuando son antiguos, y la mas moderna subdivisin genrica,
si son
de cuyo valor no he tenido ocasin de darme cuenta,
recientes.
1,
Aeeiglta*cs Linn.
1.
Vulturii.
1.
G Coragyps
Sp.
1.
(Bon., Reo.
C. atratus Bon.,
I.
May.
Zool., 1854,530).
e.
1770 Le Vautour du Brsil Buf.,
pl.
il.,
1791
Vultur atratus Bartr., Trac.,
289.
1802
El Irib, Az., Apunt.,
2.
1, 19,
187.
56
2
Falconii.
2.
G. Polyborus (Vieill.
Sp.
2.
Analyse, 22, 1816, part.)
P. vulgaris Spix, Av. Eras.,
I.
(1824).
pl. 1,
Le Busard da Brsil, Briss., Ora,, 405.
1788 Falco plctncus, Gml., S. Nal.,
257.
brasiliensis
262.
1760
I,
I,
1802 A7
3.
Garetear, Az., Apunt.,
G. Milvago (Spix,
Sp.
3.
M.
c.,
l.
Av. Bras.,
I,
pezoporus, Darw., Voy. Beagle,V?> (1841)
181 6 Polyborus Chimango,
Sp. 4.
4.
12, 1824).
I,
1802 El Chimango, Az., Apunt.,
1834
42
.,
I,
47, 5.
N.Dict., V, 260.
A quila pezopora, Mey., Beitr., 62,
M.
ochrocephalus Spix, Av. Bras..
pi.
I,
6.
12, pl.
(1824).
1802 El Chimachima,
1816
4.
Polyborus chimachima
G. Tinnunculus (Vieill
Sp.
5.
Az., Apunt.,
Os.
N.
V.,
Am.
I,
50, 6.
Dict., V., 259.
Sept., 1807)
T. cinnamominus, Gray, Gen. Birds,
l,
21 (1844)
El Cerncalo, Az., Apunt., 182, 41.
1837 Falco cinnamominus, Sw., An. in menag
1802
I,
Pcecilornis cinnamominus
1854
Bou.,
.,
Rev.
281.
Mag.
Zool., 537.
5.
G. Elanus (Sav., Syst. Ois d
Sp. 6.
Egxypte
Elanus leucurus, Bp., Comp.
274, 1809).
List. B.
Eur & N.
Am., 4, (1838).
1802 El Blanco (Aleones), Az., Apunt., 1, 165,
1818 Milvus leucurus, V., N. Lhct.,XX, 563.
3.
26.
Strigii.
6.
G.
Sp.
Bubo (Cuv,, fgne
7.
an., 331, 1817).
B. rnagellanicus, Gray, Cat. Accip.,VS (1844).
1770
Hibou des Terres Magellaniques
il.,
Buff.,
pl
385.
1788 Strix rnagellanicus Gml., Syst. Nat.,
1802 El acurut, Az Apunt., I, 192, 42.
,
I,
286-
7.
G. Strix (Linn., Syst. Nat., 1735).
Sp. 8. St. perlata, Licht., Verz Boubl, 59 (1823).
1802 La Lechuza. Az., Apunt., I, 210, 46.
57
G. Speotyto (Glog., Handb. Naturg
8.
Sp.
J
Sp. eunicularia
9.
760 La Chouette
Gl.,
de
226, 1842).
c.
Z.
Coquimbo
Briss., Ora.,
I,
525
<
Strix eunicularia, Mol., Stor. Chil ., 343.
1802 El Urucure, Az , Apunt., I, 214, 49
1789
G. Glaueidium (Boie, Zszs, 1826, 976).
Sp. 10. G. ferox Bowld. Sharpe, Cai. Br.
9.
Mus.,
II,
200, (1875)
1802 El C abur Az., Apunt., I, 225, 49.
1816 Strix erox, Vieill, N. Dict. H. Nat., V.
,
1825
II.
passerinoides, Temra., pl.
col.,
II,
22
344.
177.
Linn.
Pasteares
Tyrannidse.
10.
178.
G. Saurophagus (Swains., 1831).
Sp. 11.
*!?.
sulphuratus, Bonap., Consp.,
Le
& Le
Tyran
centre jaune, (Buff., Pl. ilum. 296)
Garlu ou
(Buff.,
I.
le
Geai centre jaune de Cayenne,
249).
c.,
Lanius
193, 378.
1,
sulphuratus
& Corvus
flacus,
Gml.,
Syst. Nat.
El Bientevo
1805
Az., Apunt.,
Puitagu,
II,
157, 200.
11.
G. Laphyctes (Reich., 1850^
Sp.
12.
L. melancholicus, Cab., Mus. Hein.,
ti,
76.
250 (1859).
El Suiriri- guaz, Az., Apunt., II, 152, 198.
Ty rannus melancholicus, Vieill., Ene. Meth.,
1805
1816
Orn., 851.
12.
G.
Machetornis (G. R. Gr., Gen. of Birds,
60,
f.
I,
245,
pl.
4, 1841).
M. rixosa, Grav, Gen. of Birds, 41 (1841).
1805 El Suiriri, Az., Apunt.. II, 148, 197.
Sp. 13.
1816?
13.
Tyrannus
(?)
rixosus
Vieill.
Milvulus Sw. (1827).
Sp. 14.
177
M.
Le
Pl. ib,
tyranus Bonap., A. O.,
,
pl. 1,
tyran queue fouchue de Cayenne, Buff.;
471, 2.
58
178.
Musccapa tyrannus
1805
Tixereta,
14. G.
Gml., S. Nat.
Az., Apunt.,
Hemipenthica, Cab.
&
130, 190.
II,
H. (1859).
H. Impero Cab., Mus. Hein.,
Sp. 15.
II, 43, 44,
159
(1859).
El Imper, Az., Apunt.,
181. Tyrannus impero, Vieill,
1805
171? 204.
II,
Encyel Meih., Orn.,
856.
G. Sisopygis, Cab.,
15.
&
H. (1859).
Alus. Hein.,
Sp. 16. S. icterophrys, Cab.,
46, 166.
II,
(1859).
1805
amarillo, Az,, Apunt,
El Suiriri obscuro y
II,
118, 183.
1816 Musccapa
icterophrys, Vieill., Encycl. Meth.,
Orn., 832.
16.
G. Pvrocepbalus Gould. (1838).
Sp. 17 P. paroirostris Gould, Z. of the Beacjle,
pl.
6.
(184.)
El Churrinche, Az., Apunt.,
183. Musccapa coronata (mas.)
1805
17.
fem .),
Pr.
Max
z.
W., Beitr
II,
105, 177.
& M.
III
strigilata
880 &900.
b.,
G. Lichenops Comra. (17..)
Sp. 18. L. perspicillatus, Bon., Consp.,
178.
1805
I,
194, 385, 1.
Motacilla perspicillata, Gml., 57 Nat.,
El Suiriri chorreado, Az., Apunt.,
( fem.)
18.
III, 44,
& El pico de plata,
op.
c.,
II,
I,
2, 969.
117, 182
11,250, 228, (ma.s)^
G. Cyanotis (Sw., 1837).
Sp. 19. C. omnicolor, Sw.
1805
1815
El Rey
(1837).
Tachurs) Az., Apunt.,
II,
72, 161.
Regulus omnicolor Vieill., Gal., 166.
(Continuar ).
,
59
Siete-Colores
il
Siete-Cecliios
(tanagra striata Gml.)
Si,
limitndonos
tamos un instante
r inche
la
estudio de las aves argentinas, apar-
mirada
del
plumage flamgero
por
imperio de
tuerza
que
hermosura,
la
asignar
Chur-
del
(1) y del resplandeciente de los Picaflores
dremos de
mos
al
ten-
(2)
primer lugar en
el
el
macho de
la avecilla de que va trazar, aunque grandes rasgos, la historia natural.
Ser tan hermoso bien merecera ser descripto por la pluma
al
de oro de Buffon, cuyo estilo elocuentsimo sera de una eficacia inapreciable para la difusin de las ciencias en nuestro pas.
Pero,
una especie de compensacin esttica de la
naturaleza, de esas que con tanta frecuencia podemos obserpor
var entre nuestros propios
nicamente
bello.
congneres,
Siete-colores es
el
De su garganta no nacen esas melodas
arrobadoras, sublime encanto de los
sitios
parecen ser del patrimonio exclusivo
de los
con un ropaje humilde; oscuro es
el
agrestes,
que
que se cubren
ruiseor, que eleva sus
himnos cuando todo reposa en profundo silencio,
plidos y sin brillo son los burlones (3), y el plumage de
todos los tordos (4) y mirlos (5) es asimismo de los mas
inimitables
modestos,
al
paso que
los
colibrs
(2),
esas alhajas del
son casi mudos, y que las aves de
lanzan gritos bruscos insignificantes,
re,
mas
lujoso
ai-
vestido
cuando no speros
graznidos.
esta regla nunca desmentida y
esplicacion, parece contentarse con las galas de que
El Siete-colores,
de
difcil
fiel
y no pensar que la belleza exterior?
mrito interno, constituye un conjunto armnico ca-
la naturaleza le dotara
unida
al
paz de cautivar todas las simpatas y de atraer
1.
Pyrocepli
lata, Pr. M.
2.
Tr
o c h
i 1
al ns
VVied].
z.
i
3.
parviros
tris, Gould
la
admira-
[Musccapa cornala &
Mimas - 4. Turdus.-p. Me rula.
str
ri
60
dos
cion de todos, y por esto sin duda su voz se reduce
tres notas
agudas pero
dbiles,
siempre las mismas, lan-
Sus movimientos,
zadas con apresuramiento.
sin
ser torpes
pesados, no llaman la atencin por su donaire, ni su industria demuestra que se halle en un nivel muy alto de la escala
ni
intelectual.
Pero contemplemos
al
macho en
alto
lo
su plumage.
una rama,
de
Es
buscar
menester
vivas
ostentando sus
para juzgar de su belleza.
Entonces su pecho y su obispillo, teidos de un anaranjado
vivsimo, se destacan con energa, y una vista de poco alcance
podra confundirlos con los dorados frutos del Mburucuy (1);
tintas sobre
el
verde del
follaje,
su cabeza y su cuello, as como gran parte de las alas, parecen reflejar nuestro cielo de zafir,, y la noche haber dejado
un girn de su manto sobre
es
En cambio, al
amada por tan
la
espalda de este hijo de la luz.
compaera nadie pensara que
ver su
magnfico galan: todo
cubierto con un bao parduzco, triste.
que vela
los
cuidados
taras viste casi siempre
amante
la
enamora con
Extraa
injusticia!; la
area cuna, aquella sobre
solcita junto la
pesan todos
su atavo ha sido
que desempea las
y
el
traje
tiernas
mas opaco,
la cual
mas rudas
cuando su
melodas no puede
respon-
derle con otras igualmente dulces y apasionadas.
Los colores de la Tanagra striata particularmente los
del macho, son demasiado caractersticos para que se pueda
confundir este pjaro con ninguno de los que forman parte
de la familia que pertenece, la de los Tangrides, grupo
singuiar, exclusivamente propio de Amrica, y muy numeroso,
,
cuyo
pico,
comunmente
cnico,
le
ha conquistado un puesto
de los Conirostros, y cuya escotadura en el mismo
ha hecho que, por otro lado, se le coloque entre los Denti-
en
las filas
rostros.
Excepto
y
las dimensiones, todos los caracteres genricos,
una que otra particularidad
especfica,
tal
como
el
color
ala, no se
y los ribetes celestes de las tectrices del
encuentra nada ele comn entre los dos sexos del Siete- .o-
del pico
1 Fassiflora
cserulea Liim.
lores, de suerte
61
que nos vemos obligados trazar dos des-
cripciones en vez de una.
aqu los caracteres del
El
arranque de
la
frente,
macho
los
adulto:
ocular, un estrecho crculo que roda el ojo,
dicha lnea,
da y el lomo,
un poco por
cual, as
parte baja de
la
mas
costados,
los
la
cual
nace de
Este color desciende
invadir
sin
infero- anterior del
parte
el
superior del cuello, la espal-
negro mas profundo.
del
como
la
naso-
la lnea
bigotillos,
el
pecho,
cuello,
el
obis-
el
rojizo
y las supracaudales, est teido por un anaranjado
de lo mas vivo y bonito, que gradualmente se funde con
pillo
el
amarillo puro que ostenta
Un
del cuerpo.
precioso
el
azul
resto de las partes inferiores
celestecubie
todo
que de
lo
cabeza y el cuello deja libre la tinta oscura, y del mismo
color son las coberteras menores del ala, los ribetes de las
mavores, de las remeras, excepto la primera, que es totalde las rectrices, menos la externa de cada
mente oscura,
la
y las alas, prescindiendo de los mencionados ribetes, son superiormente de
un color negro parduzco. Las rectrices, por debajo, son
lado,
que es tambin
unicolor.
La
cola
pardas con bandas transversales mas claras y reflejos cenicientos.
En los colores azul y negro oscuro suele obser-
Los tarsos
varse cierta ligera mezclita de verde aceitunado
y dedos pardo -morados. Iris acanelado rojo oscuro.
Los de la hembra y de los machos jvenes son los siguientes:
Cabeza y pequeas
pillo
verde;
tectrices
tectrices del ala,
azul parduzco; obis-
resto de las partes superiores pardo olivceo;
el
mayores
del ala,
remeras y rectrices pardo-oscu-
ras, dichas tectrices con ribetes azules; todo lo inferior par-
do claro; tarso pardo oscuro.
El pico es, en
superior y blanco
extremo, en
tas:
desde
la
la
ambos sexos, negruzco en
corneo,
mandbula
ligeramente
inferior.
punta del pico hasta
la
mandbula
sombreado hcia
el
Sus dimensiones son esel
extremo de
cola 7
la
pulgadas; cola igual las 2/5 partes de la longitud total del ave
(2 3/4 pulg.); relacin
de la braza dicha longitud: 1 4/7
1 (11
pulg.); tarso, 1 pulg.; dedo medio, sin la ua, 8 lneas; pico igual-
mente largo, midiendo por
y de 3 1/2
(5 lin.),
la arista,
que ancho en
de altura, tambin en
lin.
la
base
la
base.
(1)
Siete-colores es estacionario
til
encuentra
yara
62
sus
abandona
y, si
slo
alitas,
abunden mas
los
los sitios
es
en los pases donde se
donde por vez primera ensa-
para trasladarse
otros
manjares de que se alimenta.
donde
Estos con-
sisten pi incipalmente en frutos suculentos
y en retoos tiernos, aunque tambin lleva sus ataques los
insectos, de modo
que su rjimen
en cierto modo, intermedio entre el de los
Conirostros y el de los Dentirostros.
Quien haya detenido algo su atencin sobre los pjaros
que frecuentan las casas campestres, no habr podido menos
de fijarla con inters en estos devoradores de naranjas, el
es,
plumage de algunos de los cuales les sirve de proteccin, pues
que, como ya hemos dicho, algunas de sus partes ostentan
el
color de la corteza del jugoso fruto.
y otros
muchos productos
muchas
hortalizas
son
hortcolas as
Las uvas, las peras,
como las yemas de
tenazmente perseguidas por
el
pre-
cioso ladroncillo.
Con
todo, es probable que
el Siete-colores no sa un sr
perjudicial nuestra industria, sino en la apariencia;
no olvidemos que muchas aves, consideradas como enemigos de la agricul-
han obtenido mas tarde, consecuencia del
descubrimiento
de sencillsimas verdades que haban permanecidos ocultas
hasta
tura,
entonces, la decidida proteccin del hombre. En efecto,
existen aves granvoras que no dejan de
consumir bastante, pero
que, durante la poca de la crianza, destruyen
una suma de
insectos que, por s mismos
por sus descendientes, nos
habran originado males infinitamente
mayores. Antes de
lanzar anatema sobre esta flor animada,
as como sobre muchos otros animales, es necesario cuidar de
cerciorarse si
nicamente produce perjuicios si los que
causa son compensados por bienes de mayor cuanta.
La Tanagra
striata es
en grandes bandadas,
d
p, 37T, .TS
&
meddaS
3 79.)
mas
bastante sociable.
s
en
^ ^^
pequeas
Dl Flix de Azara
No
se reun e
familias,
cuvo
[Apuntamientos,
miembros obran acordes en
morada favorita es el espeso
ensucia sus dedos con
63
la
busca
follaje
de su alimento. Su
de los rboles, y rara vez
polvo de la tierra.
el
Los movimientos de este Tangride,
sin ser de los mas
graciosos, no carecen de cierta elegancia; es bello,, sobre todo,
contemplarle cuando, posado en lo alto de una rama, se inclina de improviso para desplegar las alas, pareciendo que
va lanzarse al fondo de un abismo.
Su patria es muy extensa; abraza toda la regin que baa
el Plata,
y es uno de los habitantes de los Andes Peruanos.
4P
Esta especie fu descrita en 1789 por Gmelin, en la
13 a edicin del Sysiema Naturce de Linn con el nombre que
hemos adoptado. Posteriormente, en 1802, D. Flix de Azara
public una. buena descripcin en sus Apuntamientos para la
Historia Natural de los Pxaros del Paraguay
y Rio de la
Plata.
Varios otros autores se han ocupado de ella mas
adelante; es la Tanagra chrysogaster de Cuvier,
y la Thraupis
striata de Cabanis (Mus. Hein., I, 29, 197).
Azara la llama,
con mucha propiedad, el Lindo celeste oro
y negro (I, 377, 94).
Enrique Lynch Arriblzaga.
Miscelnea
Tanaca
striata A esta entrega acompaamos nuestra primera plancha iluminada, la cual representa el ave que
se conoce aqu vulgarmente con el nombre de Siete-colores
Siete-cuchillos, y por los naturalistas con el que encabeza
estas lneas.
Es un simple ensayo que se debe juzgar con
benevolencia; procuraremos darlas tan buenas como sea posible en el pas.
Creemos conveniente advertir que el papel que emplearemos
en lo sucesivo ser muy superior al de que hoy hacemos uso.
Podiceps speclosns En la lista de los trabajos
publicar incluamos en el nmero anterior, uno sobre esta
ave, perteneciente nuestro colaborador Flix Lynch Arriblzaga. El autor, quien ya lo public en La Ley, la tena
por nueva, mas posteriormente nos ha escrito pidindonos
que declaremos que ha incurrido en un error, pues se trata
simplemente, segn l mismo lo manifiesta, de un macho adulto con el plumage de la poca del celo del Podiceps dominicas Spix., Av. Bras., 101 (Syn.: Colymbus dominicus Linn.,
Syst. Nat.,
Sylbeocyclus dominicus Bonap?). El Dr. Burmeister nos acababa de advertir tambin, cuando recibimos l'
carta de Lynch Arribalzaga, que el Podiceps speciosus no
era diferente del P. dominicus,
64
Dr. D. H. Weyembergh, miem
bro de la Academia Nacional de Crdoba, nos acaba de anunciar el prximo envo de un trabajo sobre pedognesis que
ha escrito espresamente para El Naturalista Argentino Es
Nuevo* materiales El
muy
probable que aparezca en
prximo nmero.
el
Corresponsal eu Montevideo Un
caballero de la
ha tenido la
Uruguayo,
Ateneo
vecina capital, miembro del
para
ofrecindose
amabilidad de dirigirse esta Redaccin
servirnos de corresponsal cientfico. Hemos aceptado con
sumo placer tan galante solicitud, y, en consecuencia, esperamos que, dentro de poco, podremos poner al corriente
nuestros lectores de los progresos que la Historia Natural
ha hecho en nuestra hermana del Uruguay.
Cuso de miases Un peridico de Montevideo anuncia
un caso de este horrible mal, el cual es ocasionado por el
desarrollo de larvas de moscas ( Museitoe) en los conductos
nasales, consecuencia de haber sido depositados en ellos
Existe en Sud-Amrica una
los huevos de estos Dpterosespecie perteneciente al genero Lucilia Macq. (Museidce metaiLieoe Rob. Desv.), la L. hominivora la cuai ha hecho numerosas vctimas entre los deportados de Cayena. Importa
saber cual es la que aqu sostituye la devoradura de homLas indicaciones del peridico aludido son demasiado
bres.
vagas; agradeceramos mucho el envo de algunos ejemplares,
fin de determinar cientficamente la especie.
Caaig--^Las publicaciones destinadas al estudio y fomento de las artes y ciencias son, desgraciadamente, muy
escasas en nuestro pas. Por esta razn el trabajo no est
bien dividido an, apareciendo con frecuencia noticias cientficas en los peridicos agrcolas, en los diarios polticos.
Teniendo en cuenta esta circunstancia enviamos El Naturalista Argentino todos los principales peridicos del pas,
pero sin embargo hasta ahora no hemos recibido sino los
Anales ele la Sociedad Cientfica Argentina, importante colega
que se ocupa con preferencia de la aplicacin de las ciencias
la solucin de nuestros problemas industriales, econmicos
higinicos, y del cual han aparecido ya cuatro volmenes
Dentro de poco recibiremos tambin la I a entrega del
en 8 o
tomo III del Peridico Zoolgico publicacin que, como lo
indica su nombre, est destinada esclusivamente la ZooloEn cuanto tengamos espacio, informaremos acerca de
ga.
histrico-naturales que hayan aparecido, no solo
trabajos
los
en las Revistas citadas, sino tambin en otras publicaciones
nacionales.
Rogamos los Sres. Redactores de peridicos polticos
que se sirvan enviarnos un ejemplar, siempre que publiquen
algo que pueda interesarnos.
Tomo
Entr.
3*
Marzo
BUENOS AIRES
E "V I 3S T _A_
1 de 1878.
NATURAL
HIS'I O TI X J\.
(Mensual)
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
SUMARIO Sobre el Podager
Nacund- Notas Araenotfgieas sobre los Solpgidofl Argentf
nos Breve ojeada sobre la Fauna del Barack
o Contribuciones para el conoci
miento de la fauna de Salta Miscelnea.
Salive el
A.
Este
Nunca
le
Caprimlgide
he visto en
lo
he observado con
blo y en
el
Podager Macauda V ieill.
(1)
el
es bastante
comn en
interior del partido,
el
Baradero.
pero en cambio
frecuencia en los alrededores del pue-
vecino delta.
Apesar de su abundancia,
es poco conocido, cuyo
hecho
f-
cilmente se esplica por la naturaleza de sus costumbres.
No
nombre
tiene
vulgar, por
Sin embargo,
brar jams.
lo
me han
mnosno
lo
dicho que
he odo nomen las cerca-
nas de Buenos Aires, donde tambin se encuentra, lo llaman
Dormiln,
mayor parte
si
indudablemente proviene
lo cual
del dia
permanece posado en
de que durante la
tierra inmvil, cual
descansara de sus nocturnas caceras.
Su sinonimia
cientfica es
la
siguiente:
pestris (Licht.), Capr. diurnus (Tr.
Caprimulgus cam-
M. zuN-W.)
El ilustre naturalista, viagero historiador espaol D. Flix
de Azara fu quien, por vez primera, describi esta avenan-
do conocer,
al
mismo
tiempo, algunas observaciones sobre
sus costumbres. (2)
Este autor no
lo
vi sino en
los Caprimlgides ( Ibiyaus,
bi;
V,
pero
mas
el
Paraguay, as como todos
como
los
llama]
que descri-
tarde se ha constatado, por medio de las respec-
tivas observaciones dlos viajeros naturalistas, que
su rea
El grupo de les Caprimfilgides corresponde al gnero C a p ri m u 1 u s de
(1)
g
Linn- Distnguese de les Biiundnides Golondrinas, con los cuales tiene mucha
afinidad, por su pico mas hendido afin, sus grandes ojos, su dedo externo d 9
cuatro falanges, sus colores nebulosos, y sus costumbres nocturnas.
Azara Apuntamientos etc., II, pg. 544, nm. 312
(2)
5
<- 66
muy
de dispersin es
extensa, pues habita casi toda la
Am
rica Meridional.
que se ha dicho sobre los hbitos de esta especie, tenemos: que es notable por su instinto sociable y por
cazar mas temprano que los otros Caprimlgides; que prefie-
Reasumiendo
lo
re los sitios medianamente descubiertos y donde hay breas; que
sus movimientos, cuando se inquieta, se asemejan los de los
pequeos Estrgidos [Lechuzas], que vuela de una manera anloga la de los Hirundnides (Golondrinas), mas n con tanta
velocidad; que es el Caprimlgide que mas temprano con
mas luz
sale pillar insectos; que los caza bastante altura
del suelo sin posarse en los caminos, ni en otra parte,
en empezando su cacera no
tierra, se
sobre los
la deja (1); que,
si
porque
se levanta de
posa en seguida pocos pasos; que no se detiene
rboles; que al aproximarse
los frios emigra como
las golondrinas y
para emprender
como
rene
tambin se
ellas
en bandadas
y que deposita sus huevos en
sin cuidarse de construir un nido.
el
viaje;
Mis observaciones no hacen
sino confirmar en
de los naturalistas que se han ocupado
de boca grande), como
En
efecto,
les,
por
por
el
lo
le
llaman
abunda aqu en
los
del
el
suelo,
gran parte las
acund (Persona
Guarans.
los terrenos de labranto, los
cua-
regular, no estn desnudos de vegetacin, sino que,
contrario, crecen en
ellos
muchas
plantas que todo lo
invaden, siendo por esto un aborrecido enemigo del agricultor;
las altas
colinas que bordean
el valle del
cerca de los mencionados terrenos;
al
Paran estn muy
apercibirse de la aproxi-
macin del hombre alza la cabeza y luego se agacha, como
procurando confundirse con el suelo, esperando el momento
oportuno para desplegar las alas, lo cual, si no es exactamenhacen en idntica ocasin, es
menos bastante parecido; caza cuando el sol permane-
te igual lo que los Estrgidos
por
lo
ce todava sobre
mucho
el
horizonte; se eleva
cierta altura; no se
punto de donde vuela: y nunca
los bosques espesos ni posarse en los rboles.
aleja
No
(1)
del
obstante,
Azara,
1.
cit/
me parece
que, contra
lo
lo
he visto en
que dice Azara y
67
conforme con lo que el principe Maximiliano de Wied afirma, reposan intrvalos cuando persiguen en el aire
los insectos de
que se alimentan.
Su vuelo, aunque anlogo
al
de los Hirundnidos, no es ni con
mucho tan fcil, gracioso y rpido. Las
aprisa como las del Terutero (Vanellus
alas
se
mueven
tan
cayennensis Cuv.) y
ave cambia de direccin por medio de
acompasadamente, y el
un movimiento brusco, cuando avista su presa.
Yo no he
odo
turba
autores,
grito
el
acund
el
que, segn
plaidero con
el
algunos
tranquilo sueo de la noche, ni
he notado que interrumpa el silencio que habitualmente guarda^ al dar caza sus vctimas.
No
bien se ha ocultado
sombras luchan con
clica en que las
poso reemplaza
movimiento,
al
vaga que comunica
tintes y
muchos seres abandonan
ocultara para
astro del dia, la hora melan-
el
la luz y
en que
cuando reina esa penumbra
formas fantsticas
la
re-
el
guarida
los objetos,
que durante
el
dia les
en busca de su alimento para entregarse
ir
las delicias del amor.
Entre esos seres, hijos
del silencio y del misterio, se
cuentan
movimientos suaves y que no protemieran turbar la potica calma en que
las aves nocturnas, cuyos
ducen ruido, cual
si
yace la naturaleza
y montona,
entera,
enjendra mil
y cuya voz, de ordinario spera
ideas extraas en el cerebro del
vulgo.
El acund es una de
esas aves.
El grupo que pertenece es, los Hirundnidos, lo que los
Estrgidos los otros rapaces, lo que el singular Strigops
habroptilus los Psitcidos (Loros
La mayora
do
etc.
de los Caprimlgides permanecen ocultos cuan-
no se ha puesto an, y aguardan la hora del creps aquella en que reinan las mas profundas tinieblas en
el sol
culo,
para emprender sus correras en busca de insectos, nocturnos tambin coque
mo
la
luna lanza sus rayos de
azulada
luz,
ellos.
El
acund
constituye
una excepcin bien curiosa, pues
mucho antes de que el sol se oculte.
El 19 de Marzo, como las cinco de la tarde, vi un gran
suele volar y cazar
V-
nmero de
68
individuos de esta especie
que perseguan activa-
mente los Formcidos [Hormigas] alados,
nubes revoloteaban en los aires.
Haba
llovido el dia anterior,
la
que en grandes
atmsfera permaneca an
cargada de vapores, y el calor era bastante considerable. Los
mencionados Himenpteros abundaban por esta razn, y poblaban los aires otros insectos; de manera que los acunds contaban
go.
con alimento sobrado para llenar su insaciable estomaHubirase pensado, al ver tantos reunidos, que no haba
quedado ninguno
sin acudir al lugar del festn,
el
cual ocupa-
ba un espacio de varias cuadras cuadradas.
La talla de estas aves, la manera de volar, y hasta la distribucin general de los colores podra hacerlos confundir, pri-
mera vista, con Teruteros (Vanellus cayennensis CuvJ mas un
ligero examen basta para distinguirlas cuando vuelan, y es
imposible equivocarse
si
se las ve en tierra.
Durante las noehes de luna vselas revolotear un momento
con mayor velocidad que durante el dia. Entonces su vuelo es
sumamente rpido y sus movimientos muy violentos. Es probable que esta
tre la
diferencia reconozca por origen la que
marcha lenta de una columna de Formcidos y
hay
en-
los zigzags
velocsimos de los Lepidpteros nocturnos, que deben formar
su presa durante la noche.
en los
sitios
abandonar
el
Detenense de cuando en cuando
desnudos, para proseguir luego su cacera, y al
suelo lanzan un grito breve y monosilbico.
Coinciden perfectamente estas observaciones con
lo
que re-
durante
el
mes de Febrero, vi en Baha [Brasil], la hora en que
calor era mas intenso, muchos acunds que revoloteaban
el
fiere el prncipe
de Neu-Wied,
el
cual dice
que,
en
torno del ganado y se posaban frecuentemente en tierra. Justifican al propio tiempo el nombre especfico [ diurnus] que este clebre ornitlogo
En
di este pjaro.
cuanto su reproduccin no poso ningn detalle. El r-
haya descrito el huevo del Podager acund es e^
Dr. Burmeister. Dice este eminente naturalista que es defor-
co que
ma
oval alargada con
En
la
obra de Azara
muchas
[
lneas apizarradas.
Apuntamientos para
ra l de los pxaros del Paraguay y Rio de
la
la historia
natu-
Plata] no se en-
G9
cuentra otra cosa sobre su reproduccin que la siguiente frase: Dicen que cra dos pollos sin nido en el suelo.
Es
un punto oscuro que hay que hacer desaparecer.
Curioso sera tambin saber s, en este partido, est confinado en los alrededores del pueblo, si tambin se le encueneste, pues,
y de la costa, pues, segn
Brasil habita cerca de las poblaciones.
tra lejos de
Burmeister,
en
ej
El Podager acund como casi todos los Fisirostros es
exclusivamente insectvoro y, por consiguiente, un protector
inconsciente de la industria humana.
Loes tanto mas cuanto
,
que,
como
apuntes,
resulta de lo que
hemos expuesto en estos
ligeros
se alimenta
de Formcidos y de Lepidpteros Cali'npteros (Mariposas de noche.)
Ignoro
invierno
que,
si
aqui es estacionario,
para
ir
huye de los rigores del
busca de una temperatura mas elevada,
en
naturalmente
le
si
proporcionar mayor cantidad de ali-
mento.
Baradero, Marzo 20 de 1877.
t~
Enrique Lynch Arriblzaga.
(
La Ley de Buenos Aires,
mina.
1.
Notas
Sos
Aracnologicas
SolpiigMos Argentinos
POR
Eduardo L. Holmberg.
el
Con el titulo de Arcnidos Argentinos publiqu en 1876, en
IV Tomo de los Anales de Agricultura una srie de des-
cripciones de
Arcnidos
del pais, descripciones
era dar conocer, aunque no con todo
el
cuyo objeto
rigor que la
ciencia
formas y costumbres de 97 especies de aquella clase,
.siendo en su mayor parte nuevas, juzgar por lo que hasta
ahora se ha publicado sobre la materia.
exije,
las
Cpmo
era un ensayo de carcter general, y que por circunstancias especiales no deba ser muy extenso, ni poda meditar-
mucho, comet algunas inexactitudes que poco poco
salvando. Haba sido mi intento rehacer la totalidad de
lo
obra, pero
hoy,
en presencia de
cerca de
ir
la
400 especies de
Arcnidos, rae parece
una
muy
modo que
vez, de tal
70
sria tentativa
las correcciones
poco poco, tomando grupos aislados
Hoy he
ellas
resuelto
para abarcarla de
y adiciones se liarn
(*).
publicar estas monografas con lminas, y
aparecern as de
itro
de poco, pero
me ha
parecido que,
tratndose de gneros nuevos en uno de los grupos superiores,
no deba retardar su publicacin. Por esta causa doy con-
VI Orden de los Arcnidos, en] tanto se
lmina que debe acompaar la descripcin minucio-
tinuacin la resea del
prepara
la
sa dlas especies.
Como cada especie
evitando as
l'evaen mi ensayo un nmero, citar este,
tener que hacer referencia la pgina en que
el
se encuentra en los Anales, de tal
haya remisin
la edicin en 4.
modo que
al
mismo tiempo
separada.
Orden VI-SOLPGIDOS aut
E.
L. H.
Arcnidos Argentinos, en
los Anales de
Agricultura de la R. A. (separat4
Familia
1. a
p. 28-)
Galedidas
G l iiv
Koch
GltevSa patagnica, Holmberg
g.
1.
i a,
ira
g.
Arg.
'-
n.
83
Gonilptid as.
Osiracidium, Perty.
Familia
2.
3. a
OstrcacidlMin I*ertyi, Thorell
Sobre algunos Arcnidos de
la
Repblica Ar-
gentina, Peridico Zoolgico, Tomo II, p. 213.
g.
3.
Gonyleptes,
Kirby.
Cionyleptes? planiceps, Gur. Men.
Mag.
de
Zool. 1842,
Arach-, pl- 2-5
(Gsr-
vais) p. 2-
E. L. Holmberg, Arac. Arg.
Es realmente esta especie un Gonyleptes,
tiende Koch? A mi juicio constituye un gnero
[*]
8n
el
la
lo
en-
diferente.
Pachylus,
Op.
En
como
Kirby
Pacliylns ItmtEei*i, Thorell.
g.
4.
tal
n. 84.
cit.
Peridico Zoolgico, p. 207.
narraccion de mi viaje las Provincias del Norte, de-
Sinembargo, pronto aparecer ea. el Peridico Zoolgico un trabajo mi
que ne tratado de presentar una correccin general de mi obra.
Ca
(da 12 de
e Crdoba.
e
Enero) haber hallado un Pachylus en
Mas
mismo tuvo
tarde recib
el
Italia
crita la especie bajo el
macho tom
la
5.
Sierra
trabajo del Dr. Thorell, que
bondad de enviarme de
la
la
y en
hall des-
nombre aqu consignado. Junto con
hembra, cuya descripcin har mas tarde.
Paclaylus grannlatus, Koch.
Die
Aracliniden.
Tomo
'Vi,
p.
20, lm.
el
221,
548-
f.
Segn Thorell, Op
cit. p.
211.
Tiene mucha semejanza con la hembra del P. Butleri,
pero
no me atrevo decir que sea la misma especie.
6 Pacltyltas roljustns. Holmberg.
Gonyleptes robustas,
berg, Arac
queme
El ejemplar
na
mas que los
tomados de
pondan
al
Arg.
E. L, Holtn-
n 86
para describir esta especie no te-
sirvi
tarsos del primer par, y aunque los caracteres
eminencia ocular y del post-trax no corresgnero en que lo coloqu, lo hice asi con la esperan-
za de hallar
la
mas
tarde
y hacer entonces la
se realiz como deseaba, pero despus de
rectificacin, lo que
publicada la especie.
con precisin.
otro
ejemplar,
Entonces pude darme cuenta
del gnero
Es un verdadero Pachglus. Debe tenerse presente que
pina trfida de que hablo en mi descripcin
no
se
halla
la es-
en
el
post-trax, sino en
la parte posterior del limbo. Otro ejemplar
levemente diverso me ha sido regalado por la ex-alumna de la
Escuela Normal, Sta. Elina Gonzlez, quien lo ha tomado en
Chivilcoy en Febrero de este ao.
Como
particularidad
mas acentuada
dir que los lbulos laterales de la espina posterior no son tan visibles.
La hembra de
junto con
esta especie,
hallada por m en gran cantidad
primitivo ejemplar macho, y que he encontrado
apareada en una coleccin de insectos de Concordia que comel
pr en 1872, es de un
es
mas ancho
que en
largas y delgadas,
que la de aquel.
La
aspecto
lo
espina coxal es
el
que
mas
macho,
le
muy
grosero, pues
el
cuerpo
las piernas posteriores
da una fisonoma
pequea,
el
menos
mas
elegante
apndice subtrocante-
mas
riano
72 -
mismo
bien cnico;
el
tampoco
que se encuentra en
fmur;
mas
como
delgado, no an acentuadamente truncado, sino
el
superior del
este, por
otra parte, es
no existe,
artculo
en
otro sexo
el
mas
delgado,
el
medio de]
proporcional-
mente, y mas largo que el del macho. La espina posterior del
limbo existe en la hembra, pero no es tan larga como en el
macho. Debe tenerse presente qus aqu se menciona una hemlbra adulta, con una longitud deOm. 008 en el cefalotrax, pues
os individuos
mas jvenes carecen de
n.
g.
tal espina.
Pachyloi'des, Holmberg.
Diagnosis; Tarso*'. 1er
par con
6;
^Eminencia ocular:
con
8;
7.
Pe!iyloi(!
4 o con 7
artculos.
dos granulos cnicos,
con
elevados y distantes entre
fPost-trax
apnas
s.
(hiuterthorax): Sin pas, ni apndice alguno-
VSi*relll8, Holmberg. sp. n.
Long, mar. 0
:
0062.
Este animalito tiene una fisionoma caracterstica, debida en
parte
al
estrechamiento de todo su cuerpo, no obstante su
cha semejanza con
gnero Pachylus.
el
El tubrculo ocular es doble
espinitas cnicas,
lian
separadas
mismo reborde
muy
vas hcia
los
mas ancho que
cortas que en
una de
otra,
periotlmico.
que larga, limita con
mu-
el
el
largo y las dos
se encuentran, se ha
pues estn situadas sobre el
La cabeza triangular mas ancha
trax por dos lneas deprimidas, cnca-
ojos y convergentes.
El trax convexo es
mas
largo que ancho, sin contar la parte lateral del limbo; su areola
primera transversal muestra en
longitudinal,
siendo
todas
la linea
media una depresin
las areolas limitadas en su parte
posterior por una depresin cncava hcia atrs.
Todas
ellas
presentan grnulos irregularmente dispersos.
El limbo tiene una
fila
de ellos.
Como
el
trax se estrecha
acentuadamente hcia atrs, representa un corazn truncado.
abdomen son granulados.
La porcin coxal de los miembros posteriores llava en su
parte posterior superior un gancho como de 1 1}2 ram. dirijido
Los
artculos del
hcia atrs, apnas hcia fuera y en su extremo hcia abajo.
El trocnter presenta hcia arriba y por fuera una espina al-
go delgada y bastante corta, encorvada bcia adelante, que queda por dentro del gancho coxal. El fmur tiene filas regulares
de grnulos,
muy
poco
mas
Es apnas
largos por debajo.
in_
extremidad patelar superior una pa
patela y la tibia son granuladas, teniendo
curvo y muestra en su
La
corta, cnica.
esta, por debajo,
una
gradualmente mayores
srie deespinitas,
y dirijidas hcia el tarso.
El color general es caf acanelado, bastante rojizo, teniendo
mas
gancho coxal. Los tres pares anteriores de piernas son algo olivceos
toy las extremidades de
este color
intenso
el
dos los artculos de los miembros
y los ltimos tarsales, as
como el limbo, por fuera, de un amarillo rojizo.
Tom un ejemplar en Buenos Aires, en Febrero de 1876, cer-
ca de
la
Estacin
mismo mes de
Norte, y en el
Aguirre caz otro
Central del F. Carril del
mi amigo
1878,
en San Martin,
siete leguas al
Eduardo
de Buenos Aires. Es
Oeste
ms pequeo, pues no tiene sino 0 m. 0056 de
son machos. En el ejemplar tomado por m
mala y es la soldadura completa dlos
6 o , del tarso izquierdo del segundo par.
g.
Diagnosis:
Tarsos:
1er. par;
con
6; 2.
Ambos
una ano-
existe
artculos 3
Opisthoplatus,
n.
longitud.
4*, 5 o ,
Holmberg.
com 10 12; 8 y
4o
con
7 artculos
Eminencia ocular:
P
Los
s t
tres ejemplares
mas
con
sea
el
ms
adultos que he examinado son cas
del . par:
adulto, se
ax (hinterthorax) con dos pas.
idnticos; pero observo irregularidades en
los de los tarsos
dos pas.
as en el
el
nmero de artcu-
espcimen
ven 12 artculos, en eln.
2,
n. 1,
que creo
existen 10 en
tarso izquierdo y lien el derecho; y en el n. 3, 10. Los otros
ejemplares, mucho mas jvenes, muestran 9 10 artculos
el
8.
plstliplatus prospienms, Holmbbrg
Gonyleptes prospicuu, Holmberg
Arac.
Arg
n. 85.
El color es mas bien de un pardo rojizo en el vivo,, y n pardo morenuzco, que era el que presentaba un ejemplar seco y
algo viejo que me sirvi para la descripcin, la que, por otra
parte, es exacta.
Discocyrtus,
g. n.
Diagnosis;
Tarsos;
1er. par:
con
Holmberg.
2
6;
con 9 11; 8 o y 4 o con
7 artculos.
Eminencia ocular:
Post-trax: con dos
Aunque
pas (Y forme)
dos
subcnicos.
esta diagnosis parece debiera corresponder tambin
gnero anterior, creo, que es
al
con
tubrculos
conjunto de caracteres: en
fcil distinguir
Opisthoplatus
el
el
ambos por
el
muy anmuy con-
trax es
cho, y algo aplastado; en este ( Discocyrtus ) angosto y
difieren notablemente, pudiendo
vexo; sus formas en general
tomarse en
este,
como elemente
forma propia de
distintivo, la
He examinado varios ejemplares y hallo
diferencias acentuadas en los tarsos del 2. par de piernas. En
el individuo n. 1, existen 10 artculos; en el n.
2, 11; en el n. 3,
la
eminencia ocular.
9;
en
el n.
4,
9 en
el
tarso
izquierdo y 10 en
el
derecho; en
el
Este ltimo es del Baradero, los otros 4 de Misiones,
teniendo estos un color casi negro.
n. 5, 9.
9.
Discocyrtus testudineus, Holmberg.
Gonyieptes testudineus,
berg,
Anc. Arg
n.
Holm-
87,
Existen como 30 ejemplares en mi coleccin.
Familia 4 a Cos metidas.
g.
10.
G nidia
Koch.
Gttidia Itipuuctata, (Perty) Koch
Die Arachniden, T. VII, 95, Pl. 243,
Cosmetus bipunctatus,
reeetus &,
He
203,
579.
Perty,
n, 2.
cazado 107 individuos de esta especie en Salta.
FAMILIA5. a
g.
Op
11. Opifiio
OPILINIDAS
i l i
o,
Herbst.
Weyenlcrgliii, Holmberg.
Arsc. Arg.
He
p.
f.
ir 88.
hallado esta especie en la Sierra de Crdoba tambin.
Rpida ojeada
sobre
fauna
del
Baradero
Por
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
{Continuacin)
Anthin^e
(Sclat., 1862)
19 G. Lessonia (Sw. 1831)
Sp. 20 L. nigra, Gray, Hartl., Ind. Azaree, 10 (1847);//.
List. Br.
Mus., pars I a (1869), p. 347,
n. 5234.
1788 Alauda rufa Gml., Sgst. nat., 13 a ed., 1, 2,792, 7
1805 La espalda roxa ( Alondras) Kt.,, punt., II. 15,
149.
Alauda nigra Bodd., Pl.il., 738,2.
20 G. Anthus (Bechst., 1802)
Sp. 21 .A. rufus Bonap., Consp., I, 249, 26. [1850]
1788 A lauda r ufa Gml. Sgst. nat. ,13 a ed., 1, 2,798.
1805 La Correndera ( Alondras) Az. Apunt 11,2, 145.
,
Anabatidze (Bonap. , 1849.)
21 G.Geositta (Sw., 1837)
Sp. 22 G. cunicularia Bonap. Consp.,
I,
215, 451, 1.(1850)
1805
La
181.
Alauda cunicularia Vie\W., Ene. Mth.,Orn., 323.
1837
Geositta anthoides Sw., Tico cent., 323, 129.
minera
22 G. Furnarius
(Vieill.
Sp. 23 F. rufus
1789?
1,
1805
1816)
Gal. des Os. (1825)
Vieill.,
Merops
rufus
Gml.,
El Hornero
A.
Sgst. Nat.,
13 a
ed.,
456.
Az., Apunt.,
23 G. Anabates (Cuv., 1829 nec
Sp. 24
Apunt., 11,13,148.
( Alondras) Az.,
lophotes
Bp
II,
p.
221, n. 221.
Temm., 1820)
Consp.,
I.
(1850)
24 G. A.numbius (Lafr., 1838)
Sp. 25 A. acuticaudatus Bp., Consp.,
I,
212, 439, 1 (1850)
El Aumbi Az., Apunt., II., 226, n. 222.
183 .Anthus acuticaudatus
Less., Traite dOrn.
1805
424.
Troglodytin/e (G. R. Gr., 1840)
25 G. Troglodytes
(Vieill.,
1807J
TV. platensis Bp., Consp., 222, 13 (1850)
Sp. 26.
17 ..-Sylvia platensis Lath., Ind Orn,
El Basacciraguay
1805
548, 149.
Az., Apunt.,
( Trogloditos
19, 150.
II.
Hylemothrous
1831
II.,
platensis Pr.
M. zu Wied.
Turdin^e (Bp., 1831)
Mimus (Boie. 1826}
Sp. 27. M. calandria Gray, Gen of Birds, I, n.
1805 La Calandria Az., Apunt., II. 231, 223.
26 G.
7.
27 G. Turdus (Linn., Sysi Nat., I a ed., 1735)
Sp. 28.
rujiventris Licht. Vevz. Doubl., 38, 455 (182.)
El
1802
obscuro y roxo
( Zorzales )
Az., Apunt.,
I,
336, 79.
Turdus
181.
1850
chochi
Hodoiporus
Sp. 29.
Ene. Mth., Orn.,
rujiventris
9.
Reich.
leucomelas Vieill., Ene. Mth., Orn., 644.
El obscuro y
1802
Vieill. ,
blanco ( Zorzales), Az., Apunt.,
I,
341, 80.
1850
Hodoiporus leucomelas? Reich.
Hirundinii.
1.
Hirundinidse (Leach)
28 G. Petrochelidon (Cab., 1850)
Sp. 30. P. americana Cab., 1850?
1788
Hirundo americana Gml.,
1805
La
Rabadilla acanelada
Apunt.,
511, n.
II,
Golondrinas )
Az.,
305.
Hirundo pyrrhonota
181.
Syst. nat., 13 a ed.
Vieill.,
Ene
mth., Orn,,
524.
29 G.
(G. R. Gray.,
Tachycmeta.,
Sp. 31.
b,
listBr. Mus.,
Hand
I,
71, 227)
Baird (1865)
Hirundo leucorrhoa
Vieill.,
Ene.
Mth., Orn.,
521.
La Rabadilla blanca
1805
II,
Golondrinas ) Az., Apunt.,
509, n. 304.
30 G. Progne (Boie, 1826)
Sp. 32. Pr. domestica Gray, Gen. of B. $ (1844-49), n. 5.
1805 La Domstica ( Golondrinas Az., Apunt., II
502, n. 300.
Hirundo domestica
181.
rnth.
Sp. 33
Pr. fusca.
1805
La Parda
181.
Hirundo fusca Veill., Ene. mth., Orn., 529.
Cotyle Tapera Burm., Syst. Ueb., III, 143, 1
1856
Reise
1865
2.
Ene.
Vieill.,
II
Az., Apunt.,
505, n
II,
301.
&
(1861), 477, 129.
hceoprogne fusca? Baird.
Caprimolgidse (Vig., 1825)
31 G. Podager (Wagl.)
Sp. 34. P. nacund Vieill. , Ene. mth., Orn.,
1805
El acund
Az., Apunt.,
Phytotomin^e (Sw., 1837)
32 G. Phytotoma (Molina, Hist.
Sp. 35.
P h.
rutila Vieill.,
III,
998.
544, n. 312.
II,
Chile, 1789)
Ene. mth., Orn.,
III,
903
(181.)
1802
El Dentudo
Az., Apunt.,
I,
366, n. 91.
Taxagridze (Boie, 1826)
33 G. Tanagra (Linn.,1766)
Sp. 36.
T.striata Gml., Syst. nat., 13 a ed.,
I,
899,
2,
44 (178.)
1802
El
I,
Celeste oro
y negro
Lindos ) Az., Apunt.,
377, n. 94.
Fringillidze (Sw., 1831)
34 G, Par oaria (Bp., 1832)
Sp. 37. P. cueullata Bp., Consp.,
I,
471, 1 (1850)
17..
Loxia cueullata Lath., Ind. Orn.,
I,
1802
El Roxo {Crestudos) Az., Apunt.,
I,
Gubernatrix (Less., 1837)
Sp. 38. G. cristatella Bp., Consp.,
378,22.
461, 128.
35 G.
1802
El amarillo
I,
Crestudos ) Az.,
470, 984 (1850)
Apunt.,
I,
464,
129.
1825
Emberiza
cristatella Vieill.,
Gal des
O is.,
pl. 67.
Ictkrid^; (Cab.,1847)
40 G. Cassicus fCuv., 1799-1800)
Sp.
44.
1802
Ene. mth., Orn., 723.
El negro (Yaps) Az., Apunt., I, 268,58,
C. solitarius Viell .,
41 G. Agelaius
Sp.
45.
A.
(Vieill.,
thilius
1816)
Bonap., Consp.,
I,
431, 6 (1850)
178.
78
Turdus thilius Mol., Comp.
221
1802
1851
de Chile,
n.
(?)
El negro cobijas amarillas
I,
delah.
Tordos ) Az., Apunt.,
301, 67.
Agelasticus
chrysopterus Cab., Mus. Hein.,
I,
188.
42 G. Leistes [Vig., 1825.]
Sp. 46. L. vireseens Cab.,
Mus. Hein.,
I,
189,919 (1851)
1802
El
1816
Agelaius vireseens Vieill,, Ene. mth
Dragn Az., Apunt.,
I,
296, 65.
Ora
.,
716.
43 G. Chrysomus (Sw., 1837)
Sp. 47. Chr. Jlavus G. R. Gr., G. ofB.,
178.
Oriolus Jlavus
1802 El
cabeza
Gml., S.
amarilla
nat.,
86. (184.)
II, pl.
13
ed.
Tordos ) Az., Apunt.,
I,
299, 66.
44 G. Trupialis (Bonap., 1850)
Tr. militaris,
Sp. 48.
&
(1856)
17..
Sturnus
Burm.,
Reise,
II,
militaris Linn., Syst. nat.,
Az., Apunt.,
El degollado segundo
Pez
Ueb.,\\l,
ites militaris
261,
490, 174 (1861)
1802 El Degollado primero
1851
Syst.
1,
6.
304, 68 &.
I,
69?
Id, id, I, 306,
C ab., Mus Mein.,
291.
I,
Nota
191,
3.
45 G. Amblyrhamphus (Leach, 1814)
Sp. 49. A. ruber Bonap., C onsp., I, 429, 923 (1850)
Etourneau camail rouge Sonnerat.
1789 Oriolus ruber Gml.,
13 ed.,
388, 34.
177.
S. nat.,
03
El negro cabeza roxa ( Tordos )
1802
I,
Az.
Apunt.,
I,
316, 73.
46 G. Erythropsar (Cass., 1866)
Sp. 50 E.frontalis.
1802
El
corona de canela
(Tordos) Az., Apunt
,1.
315, 72.
1816
Agelaius fronialis
& A
Vieill.,
rujicapillus V.,
47 G. Moloihrus (Sw., 1831)
s.
Ene. mth., Ora,, 717
id, id,
712?
Molobrus [Cab.,
1851, nec
Latr. 1808?]
Sp. 51 Molobrus badius Cab., MusHein.,
(1851)
1,
193.
No'a 4
PECA
79
1802 El pardo roxixo {Tordos) Az.,
1, 290, 63
gelaius badius Vieill., Ene. mth., Orn.,
711, 4.
gelaioides badius? Cass.
1816
1866
Sp. 52
Apun..
Molobrus sericeus
(1856)
& Reise,
Burm., Sgst.
II,
Ueb.
279
III
494, 183.
1802 7 comn {Tordos) Az.,
Apun.,
275, 61.
I,
1823 Icterus sericeus Licht., Verz. Doubl .,
19, 179.
1866
yanoihrus sericeus ? Cass.
Trochilid. (Vig., 1825)
49 G. Heliomaster (Bonap., 1849)
Sp. 53 H. Angelen Bonap., C onsp.,
.
I,
70, 157,
El Blanco debaxo Az-, Apunt., II,
El cola de tixera Az., ihid. II, 498,
1805
494, 297 &.
299.
17..
1832
Trochilus Angelen Less.,
III.
(1850)
de
Zool.,
pl.
5,
46.
Alcbdinid, (Bonap., 1838)
50 G. Chloroceryle (Kaup., 1849)
Sp. 54 C h. americana Reich., Uandb.. I, 27,63
(1854)
Alcedo americana Linn. S gst. nat.
1805
verde osbcuro
III, 389,
3.
(M artin-pescadores
Az., Apunt.
421.
178.
Scansores.
Picid^e (Vig., 1825)
51 G. Chrysoptilus (Sw., 1831)
C hr. melanochlorus Burm., S gst.
Sp. 55
Ueb.,
II,
242, 1
(1856)
177 -Le grand Pie ray de C ayenne Buff.,
pl.
XIII, 44
719.
icus melanoehloros
Gml.,
13 &
S. nat.,
ed.
I.
1, 427.
1805
El verdinegro
{Carpinteros) Az.,
Apunt.,
II,
Apunt.,
II,
306, 252.
C hr. campestris.
1805 El campestre {Carpinteros)
Sp. 56
Az.,
311, 253.
18.
Picas campestris Vieill.
52 G. Leuconerpes fSw. 1837)
Sp. 57 L. dominicanus G. R. Gr.
Br, Mas,
PL
1805
18.
El Blanco y negro Az.,
P icus dominicanas
Apun.,
II,
315, 254.
Yieill.
Crotophagin^e (Sw., 1837)
177.
Ptiloleptis (Sw. 1837)
53 G.
178.
Sp. 58 P. eristaus Swains.
Le Guircantara Buff., XII, 71.
Cuculus gira Gral., S. nat., 13 a ed.
340, 262.
1805 El Piririg Az., A pun.,
II,
Psittacid. (Leach.)
54 G. Conurus (Kuhl, 1820)
P atagonus
Sp. 59 C.
Gould, Zool. Beagle,
Psittacus cyanolyseos Mol., C omp,
178.
El Patagn ( Maracans ) Az.,
1805
III,
113 (1841)
h. n. Chile.
Apun.,
II,
420,
277.
18.
sittacus patagonus Vieill. Ene. mth.,
O rn.,
III,
1400.
Sp. 60 C. rnurinus Burm., S yst. Ueb.,
178.
Psittacus
171,10(1856)
murinus Gml.
1805 La Viudita
4.
II,
Az., kpunt., 11,431, 282.
c&luBBib (Lath., 1790)
55 G. Patagisenas (Reich
1853)
Sp. 61 P. maculosa Burm., Syst. Ueb., 111,294, 6 (1856).
1805 LaPicazur Az., Apun., III, 4, 317 A La co-
manchadas Az., 1. c., 10, 318.
Columba maculosa Temm., P ig. ct Gall.,
bijas
18.
Reichenbachii Bonap., C ompt.
-C rossophtalmus
1854
rend.,
XXXIX,
113.
I,
1110.
56 G. Zenaida (Bonap., 1838)
Sp. 62 Z.
maculata Bonap., Comptes rend
Consp.,
1805
II, 82,
XL, 97
&
4.
aparda manchada (P alomas) Az., Apunt.,
III,
17, 322.
181
57
. Columba maculata
Yieill.,
Ene. mth., Orn ., 376
Leptotila (Sw.,1837)
56.
Sp. 63 L. r ufaxilla Reich., Handb., II, 25,
1805 La tapadas roxas (Palomas) Az., Apunt.,
III,
12, 320.
1827 Columba rufaxilla Rich. Wagl.,
Syst. av.,
I,
69.
81
58 G. Columbula (Bonap., 1854.)
Sp. 64. C. picui Gr., Reich., Handb., II, 17, 29. (1850)
1805
La picui ( Palomas )
18.
Columba picui Temm., Pig.
Az., Apunt., III, 23, 324.
et Gall.,
I,
435.
5 Strusllhusiaes (Lath.)
59 G. Rhea (Briss.)
Sp. 65. Rh. americana Briss., Orn., V, 8.
1805
Avestruz, Churi
and
Az., Apunt.,
III, 89>
339.
Crafilec [Linn
6.
1760.]
Ardeii
Ardeidee [Vig., 1825
1.
Ardea [Linn., 1735.]
Sp. 66. A. cocol Linn.,
60.
1805
S. nat.,
I,
237, 14.
La aplomada (Garzas) Az., Apunt.,
111,148, 347.
61. G. Garzetta [Kaup, 1829.]
Sp. 67.
G.
candidissima Bonap.,
Consp
II,
119, 5,
[1851.]
178.
Ardea candidissima Gml.,
S.
nat.,
13* ed.,
I,
S,
633.
1805
La chica blanca con manto (Garzas) Az., Apunt.,
III,
62.
153, 349.
G. Ardetta (G. R. Gr., 1842.)
Sp. 68. A. erythromelas G. R.
III, 31, 10.
1805 La r oxa y
Gr., Hand-list.
Br.
M-
051.
negra. Az., Apunt., 111,182, 360
varia {Garzas) Az.,
I.
c.,
181. Ardea erythromelas & A.
& La
185, 361.
involucris. Vieill.
Nycticorax (Steph., 1819 nec Moehr., 1752.)
Sp. 69. N. Gardeni Wils., Am. Orn., II,
5, pl. 61,
63. G.
178.
1805
f.,1, 2.
Ardea Gardeni Gml., S. nat., I, 645.
La parda chorreada ( Garzas) Az., Apunt.,
168, 355 & La Tayaz-gir ( Garzas Az., I.
)
II
e.
173, 357.
2.
Ciconiidae (Selys, 1842.)
64. G.
Ciconia [Linn., 1735.]
Maguari Temm., Man. dOrn.,
Ardea Maguari Gml. S. nat.
Sp. 70. C.
178.
II,
563.
6
1805
La Baguari [Cigeas
III.
Tuyuys] Az
Apunt.,
114, 342.
G. Mycteria (Linn., 1758.)
65.
M. Americana,
La collar roxo
Sp. 71
1805
III,
O^ed. (1758)
Tuyuy s) Az. Apunt.
Linn., S. nat.
{Cigeas
117, 343.
Platalein, (Bonap., 1838.)
66 G. Platalea (Linn, 1748.)
P latelea
Linn., 1735.
Sp. 72 Pl. ajaja Linn., S.
La
1805
nat.,
1,231,2.
Esptula, Az. Apunt.,
Tantalidas (Bonap., 1831.
III,
128, 345.
67 G. Tantalus (Linn., 1758.)
Sp. 73 T.
Linn., S. nat., 1,240, 1.
Loculator,
1805 La Cangi Az. Apunt.,
III,
68 G. Falcinellus (Bechst., 1803.)
Sp. 74 F. guarauna Bonap., Consp.,
122, 344.
II,
.Guarauna Pisn, Hz'sL nat., p.
Numenius guarauna Linn.
17.
1805 El cuello jaspeado {Mandarrias
17.
159, 5 (1851.)
91.
Apunt.,
III,
M.
Az
197, 364.
69 G. Molybdophanes (Reich
Sp. 75
Curucus)
1853)
ccerulescen, Reich.
1805
El C urucu aplomado Az., Apunt.,
181.
Ibis ccerulescens Vieill.,
III,
195, 363.
Enc.mth., Orn., 1147.
S COLO pacidas (Vig., 1825)
70 G. Totanus [Bechst., 1803.]
Sp. 76 T. Jlavipes Licht.
178.
1805
Tringa? Jlavipes GmL, Syst.
El pardo picado de blanco
Apunt.,
Az.,
71
I.
III,
c.,
308,396
& El
n.,
(
13
55
ed.
Az.,
Chorlitos )
pardo mayor
(Ibid.)
314, 399.
G. Tryngites [Cab., 1856]
Sp. 77 Tr. breoirostris G. R. Gr. [1871]
1805
El campesino
[Chorlitos] Az., Apunt., 310,
Limicola brevirostris Aut.
72 G. Himantopus [Barr., 1745]
397.
SL
Sp. 78 H. migricollis
85, pl
Vieill
&
Oud,, Gal. des Ois. }
III,
229 (1825)
El Zancudo
1805
83
Az., Apunt.,
297, 393.
III,
73 G. Gallinago [L'ach., 1816]
Sp. 79 G. frenatus Aut.
1805
18.
a Becasina 2 a
colopax frenata
Az., Apunt,,
III, 275, 388.
111.
74 G. Rhyncheea [Cuv., 1817]
Sp. 80 Rh. Hilaren Val., Bull. des Sciences de Ferussac,
2
1805
o3
entr.
El golas obscura y blanca [Chorlitos] Az., Apunt.,
III, 323, 405 & El cabeza y cuello obscuro s [Ibid.]
Az.,
1.
c.,
325, 406.
( Continuar.
Contribuciones para
el
conocimiento de
la
Fauna de Salta
por
Eduardo
(Continuacin
L.
Holmberg.
vase los
nn. 1 y 2).
( Continuacin)
AVES
Numerosas son
las especies de aves
Salta, lo que se explica fcilmente por la
que se encuentran en
situacin geogrfica
de esta provincia, pero los resultados de mis
averiguaciones
son exiguos en relacin aquellas, aunque satisfactorios sise
toman en cuenta
ron y
el
las circunstancias particulares que
me
rodea-
corto tiempo que dur mi viaje.
Aunque dedicado desdo 1874 un grupo de Articulados, no
ocultar que la Ornitologa ha sido mi estudio de predileccin
desde
los
mas
tiernos aos, sea porque ellos
se deslizaran en
una quinta de
los alrededores
84
de Buenos Aires donde, con
bro de la Naturaleza ante mis
con estusiasmo, sea por
el
As he llegado
encierra.
el li-
aprend mirar las aves
ojos,,
atractivo poderoso que esta Clase
conocerlas, distinguirlas en
el
vivo libre y seguirlas en sus evoluciones. Pero la ciencia
exijente, y con razn, pues de otro modo no habra adelantado,
requiere otro gnero de observaciones,
vida, pero
cia, al
ms
de
y atendiendo
esta circunstan-
recorrer una regin nueva, por decirlo as, trat de ob-
tener por la muerte
asegurar por
La
exactitud;
talvez no tan llenas de
que
lo
la
rapidez de la
marcha me impeda
vivo.
el
avidez de contribuir hoy con especies nuevas ha hecho que
se explore casi todo
el
mundo con
tesn, pero
an
queda mu-
cho por hacer en aquellas regiones.
No
era
tal
mi
hacer
tena por objeto
observaciones, de
no me gua otro
Norte
intento, ni nu viaje las provincias del
tal
sino colecciones
descubrimientos,
manera
de dar conocer unaparte de las rique-
fin q el
zas de Salta, n como una novedad para
la
las especies, sino como una novedad por
mindola mayor parte de
culpa los exijentes
que hoy, al publicar esta resea,
ciencia en cuanto
la regin,
supri-
las observaciones y pidiendo
repito alguna.
si
dis-
Persona competente para ello, me ha criticado el dar demasiada f las referencias relativas los mamferos, pero debe
creerse que no he procedido ciegas,
males
muy
conocidos, de caracteres
pues se trataba de ani-
muy
acentuados, muchos
de los cuales yo mismo he visto cazado, y no debe suponerse
que mi ignorancia sea tan grande como para no saber juzgar en
casos tales, qu es lo que se debe aceptar y qu lo que debe
rechazarse, ademas deque aquellas referencias no son debidas
ni Indios, ni idiotas, sino personas ilustradas, que
saben lo
que dicen. Tan cierto es
trega
por
lo
I, p.
29, bajo
que de
ella
el
se
que una especie citada en la enn 10 ( Felis sp.) y que no pude reconoce
me
esto,
deca, era precisamente un Gato, llama-
do en Salta Sacha-tigre,
y cuya descripciones relativamente
difcil para el que no est
habituado ello, pues se trata nada
mnos que del Felis coloeolo de Molina, que fu
llevado por e
Dr. Mantegazza, de Salta
lo
bautiz
donde
Italia,
Profesor Comalia
el
nombre de Felis Jacobita.
Aves hay menos referencias, pues
nuevamente con
En este trabajo sobre las
la mayor parte de ellas est
el
que las
en la coleccin, mientras
otras han sido determinadas por descripciones exactas.
La temperatura, durante
muy
el
viaje
Tucuman
de
Salta,
elevada, sofocante con frecuencia, tal punto que
Febrero (1877J hallndonos legua y media
Tala, marc el termmetro, la sombra, y
40 centgrados.
Por esta razn
las
al
el
era
5 de
Norte del Rio
las 3 de la tarde,
Aves no tardaban mucho
tiempo en descomponerse, veces en dos tres horas todas las
piezas se desplumaban en las regiones esenciales, y no ha habido un solo dia que haya cazado, que no
empezra disecar
los animales recien muertos, y al llegar los ltimos no tuvie-
ra que abandonarlos, pues empleando
cada
media hora con
uno de los pequeos, al tomar el 7 o 8 o ya no era posible
seguir, pues lo hallaba inservible As se han perdido much,
simos, pero
si
bien es cierto que los cueros
no servan,
la
des-
cripcin poda hacerse, y cotejndola luego con las incomparables deD. Flix de Azara, reconoca la especie. No se crea,
mismo
mas comunes de Buenos Aires, como
sinembargo, que todas estn en
cies
.teveo, (Quetup) Jilguero
cesitan
mucha
el
caso. As, las espeel
Chinglo, elVen-
de cabeza negra, Cardenal
&&
no ne-
prolijidad para su determinacin, pues sera per-
der tiempo no sealarlos en
el
acto con su propio nombre.
El nmero de Aves que he visto en
Salta es talvez doble del
que consigno, especialmente de especies pequeas de
los
grupos
Dentirostros y Conirostros, pero no habindolos podido observar con detenimiento, pues se alejaban sin darme lugar
examinarlos,
lo
nico que poda reconocer era que no
consignados. As, por ejemplo,
me ha
los tena
parecido ver seis especies
de Serpfagas, de las que no he trado sino dos, casi otros tantos Tirnidas, Elaineas &, algunas Sinalaxis,
drocolaptes, dos Picos
mas
numerosos Den-
de los que consigno,
lo
menos doce
Palomas, y quiz cinco Loros que no he podido distinguir con
precisin, pero que no eran evidentemente los que cito.
Entre todos, sinembargo, citar dos que no pude obtener: un
animalito del tamao de un Tyrannus melancholicus, un poco
86
que llaman
menos, de color canela subido, insectvoro, y al
observado en la
en Salta Golondrina de la Virgen, que slo he
mas tarde oido su voz caracterstica en el centro de
insectvoro tamla ciudad de Tucuman; y un segundo, menor,
posa en las
bin, negro, apnas mayor que un Canario, que se
vertiramas mas elevadas de los rboles, desde donde se eleva
ciudad, y
grito trmulo, cocalmente como un Churrinche, dejando oir un
mo el de una campanilla muy vibrante, voz extraordinai ia que
apnas se puede expres ir con la comparacin.
las consideraciones anteriores, relativas
Por otra parte,
la Provincia de Salta (entrega
este caso
tambin,
I,
p. 19)
pueden aplicarse en
sinembargo de que no
entrar de
lleno
palabras respecen la resea ornitolgica sin decir ntes dos
to mis observaciones en general.
de la de
La distancia que separa la ciudad de Tucuman
mensajeras, es de 62 leSalta, yendo por el camino de las
presentan variaguas de 5 kilmetros, en cuyo trayecto se
ricos en vegetacin, mas
dsimos paisajes, pobres en agua, pero
arbreos. Como lo haba
de una vez montonos por los elementos
aves escasean en los
observado ya Don Flix de Azara, las
mayor nmero en la proxibosques solitarios, presentndose en
Las bandadas de aves
midad de las habitaciones humanas.
mucha frecuencia, distinno han aparecido mi vista con
las Catas (Coguindose, empero, los Loros, y especialmente
nurus), y Golondrinas, etc.
individuos, las espePero aunque en nmero escaso de
cies
son
abundantes,
de
tal
modo que un
naturalista
que
todos los
pudiese dedicar las aves todas sus horas, y n
poco tiempo forgrupos, como me sucedi m, podra en
Pero esto no se presenta siemviaje (bn pupre y como lo hago notar en la narracin de mi
hallado sn unos
blicacin) dia ha habido en que no hemos
pocos pajarillos en una distancia de varias leguas, talvez de-
mar una
valiosa coleccin.
bido los largos trayectos sin agua.
De cualquir modo que ello sea, el lector podr darse cuen-
ta de estas circuntancias con mas precisin leyendo la resea de las aves, y en particular mi viaje, donde hago notar
todo
lo
referente ellas.
87
En
como en
esta parte,
he tenido presente
la que se refiere los mamferos,
Registro Oficial, ya citado, y la
la lisia del
resea del Sr. Stuar.
aqu la primera, pjina 36.
A ves
Avestruz en abundancia, perdiz de dos especies, pavas, patos, ganzo?, cisne, chuas, palomas grandes
y chicas, loros y catas de varias especies,
gallinetas, bandurrias, terutero, martinetas, quetup, chasquta,
gaviota,
bobo ciccini
denal,
aves
1,
merlo, tordo, urraca, calandria, becasina, jilguero, car-
de rapia, rey de los cuervos,
cndor,
guila,
chimango
alcon, carancho, cuervos, Gaviln, Jote.* 1
De
hay algunas cuya determinacin ignoro, como las
gallinetas que sin duda se refieren al genero Gallnula
estas,
sus aliados;
bobo y
el
el
una vaga idea que
cincini, teniendo
ste ultimo se aplica la especie TnoylodytGs platonsis,
fin las
y por
guilas
Como
el
Sr. Stuar nos suministra
algunos datos relativa-
mente importantes, y como su resea en este caso es menos
circunscripta que en la de los mamferos, he credo conveniente citarla ntegra y de una vez.
Hla aqu:
L 03 mas
mao
remarcables
entre
las
Aves
imponente aspecto, anida en
serranas,
donde
madres son
principalrr ente se
Cndor
son: el
por su
barrancas perpendiculares
mantiene
de terneros
las
chicos, cuyas
capaces de defender su cria contra esta formidable
ave de
rapma; ademas hace mucho dsfo en
Aguilas de
distintas clases,
las crias
a v
i 1
de ovejas y cabras.
n e s
A 1 c o n e s etc se
,
tambmn en
encuentran
de
ta-
abundancia, pero sus robos se
estienden cuan-
do mas algn pollo estraviado,
Lechuza s de diferentes
tamaos ^
el
a c
con su canto
i
,
me
>
lanclico, son las principales aves nocturnas corocidas.
Mas
por su buena carne, que los anteriores, encuentra el cazador,
tiles,
en todas partes y de varalas especies, siendo
en tamao poco inferior
Chara ta Es
La
muy
el
mas grande
la
a v
domstica, fcil de cazar y de carne sabrosa-
mas pequea, pero
tiene carne
mas
fina
y blanca,
parecida la de la gallina.
Ganzos
das, teniendo
la
Pat o s Existen
tambin carne
m a s abundan
De
e r d
en muchas variedades y grandes bandaapreciada, especialmente el Pato picaso
igualmente y aparecen
cantidades, que se vuelven
la
muy
vece3 en tan grandes
una paga
z Hoy muchas
especies, todas
de
algunas de un tamao mas gtande que una gallina
muy
buenas carne y
88
De Loros
Cata s se
pero en lo general son
cuando pichone*
hacen buenos guisos
dainos en los sembradios y huertas.
muy
La B a n d u r r a tiene rica carne y es del tamao de un Gauzo.
La O h u a tiene tambin buena carne y es fcilmente domesticada
El Suri (Avestruz) abunda en los campos y aunque su carne tiei
ne peco aprecio,
perseguido por sus valiosas plumas, sus huevos que
es
se encuentran por millares en los pastos, reemplazan su carne inservible.
Aves acuticas Se
encuentran en
muchas variedades en
las la'
gunas y madrejones del Chace, algunas de -un tamao superior al del
Avestruz y otros de un plumaje mny brillante. Entre ellas se encuentran
.cuchas clases de
Garzas,
la
Grulla,
el
Pelcano
y varios
otros.
Entre
los
Pjaro s se
distinguen muchsimos por su
hermoso canto
y otros por los vari idos colores de sus plumas.
Los mas comunes son:
to plato- el
vertida
a r d c n a
cuando
di
el
Tordo
muy
mesticada;
chsimas mas variedades de
una
infinita variedad
cuya carne es ademas un esquisi'
bonito y cantor,
el
la
Carpintero,
Urraca, muy di1
c at
raz
muy
especies
como
datos, y
muy caractersticas, no
he vacilado
en aceptarlos, indicando, en su lugar correspondiente,
le
(Colibris)
de otrns mas.
Moussy nos suministra tambin unos pocos
ellos se refieren
el
muj hermosos Picaflores
lo
que
pertenece.
Antes he hablado de
las colecciones
hechas por los Docto-
res Lorentz Hyeronimas, y como ellas se conservan en el
Museo de Crdoba, es casi seguro que el Dr. Weyenbergh ha
de publicar su lista.
continuacin doy la resea de las especies de Salta,
resulta de mis adquisiciones y notas:
segn
Rapaces
Vultridos
41
42
43
44
1
2
3
Sarcorhamphus gryphus L.
Sarcorhamphus papa L. Dum.
Catharthes aura, Illiger.
4 . Catharthesfcetens, Illiger.
.
F
45
46
47
48
49
Jote.
Cuervo.
alcnidos
5 Milvago pezoporus, Burmeister.
6 Polyborus vulgaris, Vieillot,
7 Tinnunculus cinnamominus Sw.
8 Elanus leucurus, Bonap.
Condor.
Rey de los Cuervos.
Chimango.
Carancho.
Halcn.
Lechuza blanca, (muy
Asturina rutilans, Licht.
impropio).
Cavilan.
50. 10.
51. 11
Micrastur brachypterus, Temra.
Harpya destructor,
Estrgidos
Lechuza y
52. 12. S trix perlata, Licht?
Lechuzn
(Cacu?)
Glog.
Lechuza
del Campo.
(Mol)
cunieularia
13.
Speotyto
53.
pajaritos
de
los
B.
Sh.
Rey
54. 14. Glaucidium ferox, (V.)
y Cabur.
Trepadoras (Zygodactyla)
Ramfstidos
55. 15. Ramphastos
Alcatraz.
Tocco?
Psitcidos
56. 16.
57. 17.
58. 18.
59. 19.
60. 20.
61. 21.
62. 22.
63.
Ara Macao
Guacamayo.
L.
Conurus acuticaudatus V.
Conurus mitratus, Tschudi
Conurus murinus, Gmel.
Conurus vittatus, Shw.
Conurus cirescens, Gmel.
C hrysotis amaznica L.
Cata.
((
y Catita.
Loro.
23. Pionusjtavirostris, Spix.
((
Cuclidos
Chasquita, Macho-macho, (Urraca B. A.)
71. 24. Ptiloleptis gira Aut.
64.
,
65. 25.
66. 26.
Coccygus seniculus Lath.
Coccygus cinereus, V.
P
67. 27.
68. 28.
69. 29.
Dryocopus
atriventris,
Crispin
((
do s
Carpintero.
DOrb.
Colaptes australis, Burm.
Leuconerpes candidus, Otto.
70. 30. C hrysoptilus melanochlorus L.
Carpintero real.
Bucnidos
31.
C apito maculatus, Wagl.
Drmili-drmili, Dormiln.
Pjaros (Insessores).
A
72.
32.
73. 33.
Icednidos
Martin pescador.
Megaceryle torquata, Reich.
Reich.
Choroceryle americana
,
Troqulidos
74.
34.
Heliomaster Angeles Lesson.
Picaflor,Tente-en- elaire.
75. 35. Chlorostylbon Phaton L.
Caprimlgidos
76.
36.
Hydropsalis psalurus,
Temm. Chumulucuco,Atajacaminos (Dormiln
,,
90
Coloptz* idos
77. 37,
Phytotoma
78. 38.
Phytotoma rara, Molina.
Phytotoma angustirostris D Orb.
79. 39.
80. 40.
rutila
Perezoso
(Carnerito
Corderito, Rechinador.)
Vieillot
S aurophagus sulphuratus (L.)Bon.
Quetup (Pitup,
Benteveo.)
81. 41. Tyrannus melancholicus, V.
82. 42. Tyrannus violentus, V.
T ijerita (Tijereta.)
83. 43. Muscipeta virgata Lafr.
84. 44. Elainea modesta Tschudi,
85. 45. Serpophaga nigricans, Gould.
86. 46. Serpophaga sa&criszaa, Cabanis
87. 47. Culicioora dumicola, V.
88. 48. Pyrocephalus parvirostris, Gould (Churrinche.)
89. 49. C nipolegus aterrimus Kaup.
90. 50. Lichenops perspicillatus Bon.
91. 51. Machetornis rixosa, Gray.
92. 52. Tcenioptera mcesta, Licht.
Pico de plata.
(Boyero,
Nievesita
Tuc.; Viudita B.A.)
An abtidos
93.
94.
95.
96.
97.
53.
Furnarius rufus DOrb.
Dendrocolaptos sp.
55.
Dendrocolaptos sp.
56.
Xyphorhynchus Lafresnayanus
57. Anumbius acuticaudatus, Bon.
Casero, Hornero.
54.
DOrb.
(Leatero.)
Eriodridos
98. 58.
Rhinocrypta lanceolata.
(Gallito.)
Su bul rostros
i
61.
62.
63.
64.
Anthus rufus Bonap.
Turdus rufiventris, Licbt.
Turdus crotopezus, Illig.
Turdus fuscater DOrb.
Turdus sp.
Mimus Calandria, Gray
65
Mimas
99. 59.
60.
100.
101.
102.
103.
104.
105.
106.
Zorzal.
Merlo.
iriurus, Bonap.
66. Troglodites platensis, Bonap.
Ratona, Tacuara.
Fisirostros
107.
108.
109.
110.
111.
112.
113.
67.
Progne domestica Gray.
68.
69.
Progne,
70.
71.
72.
73.
sp.
Cotyle tapera, Bonap.
Cotyle pyrrhonota, Burm.
Cotyle leucorrhcea, Burm.
Atticora cyanoleuca, Cab.
Cypselus torquatus
Golondrina.
91
Conirostros
Gab.
75. Py ranga coetnea, Gray.
76 Tanagra sayaca, Pr. Mar. z.W.
76. Tanagra striata, Gmel.
78. Saltator aurantnrostris, Bon&p. Pepitero (Pipitela, Crdoba, Juan Chiviro,Lit)
119. 79. S altatricula multicolor, Burm. Pepitero chico.
Cardenal.
120. 80. Paroaria cucullata, Bonap.
121. 81. Gubernatrix cristatella, Bonap. Cardenal amarillo.
114.
115.
116.
117.
118.
74. Cycloris viridis,
122.
123.
124.
125.
82.
126.
127.
128.
129.
86.
Lophospiza pusilla, Burm.
Chinglo.
Zonotrichia matutina, Aut.
84. Phry gilus carbonarias, Bon.
85. Sporophila ornata, Cab.
83
Sy calis
Corbatita-illa,
batado.
Misto.
Jilguero -
Bur.
Barra.
87. Sycalis chloropis,
88. Sycalis flava, Mll
89. Chysomitris magellanica, Cab.
luteiventris,
j.
amarillo.
Jilg.
Encor-
de cabeza negra
Magnirostros
Pecho colorado.
Trupialis guianensis, Bon.
91. Trupialis Loyca, Burm.
130.
131.
132.
133.
134.
135.
136.
90.
137.
138.
139.
140.
97.
Tordo.
92. Agelaius Thilius, Bon.
93. Xanthornus pyrrhopterus, Burm.
94.
95.
96.
Molobrus scriceus, Burm.
Molobrus badius, Caban.
Cyanocorax pileatus, Caban.
Giradoras
Urraca (U. azul B. A)
Patagioenas maculosa, Burm.
98. Columbula Picui, Gray.
99. Zenaida maculata, Bonap.
100. Peristera frontalis,
Burm.
Torcaz.
Palomita, Torcacita
Paloma de monte
Gallinceas
141. 101.
Eudromia elegans Lafr
Notur a maculosa, Burm.
,
142. 102.
143. 103. Penelope canicollis, Wagl.
144. 104. Penelope obscura, Illig
Martineta
Perdiz
Charata.
Pava de monte.
Corredoras
Suri (Avestruz)
145. 105. Rliea americana Aut.
Zancudas
L
146.
147.
148.
149.
150.
c o
a s
106. Gharadrius virginianus L.
107. \anellus cayennensis Gmel.
108. Himanlopus nigricollis, Viedl.
109. Tetanus rnelanoleucus, Licht.
110. Scolopax sp.
Batit.
Terutero.
92 -
P alud colas
151. 111.
152. 112.
Aramus
scolopaceus
(Caru, B. A.)
Pelcano(Chaj B.A.)
Vieill.
Palamedea Chavara Aut
Arvcolas
153. 113. Dicholophus Burmeisteri, Hartl.
Chua
Acuticas
154.
155.
156.
157.
158.
159.
160.
161.
114.
115.
116.
117.
118.
Ardea Cocoi L.
Ardea Leuce, Illig.
Ardea nivea Licht.
C iconia Maguari, Temm.
My de na Americana
Garza blanca.
(Jabir).
119. Ibis chalcoptera, Licht.
120. Platalea Aiaia, L.
121, Phcenicop terus ignipalliatus
'
Chumuco, Bandurria.
Esptula, Flamenco.
L.
Flamenco
Palmpedas (Natatores)
Lamelirostros
162. 122. Cygnus Coscoroba, (Mol.) Gray.
163. 123. Sarcidiomis regia, Eyton.
164. 124. Anas (Dendrocygna) fulva,L.
Cisne.
Pato real
Longi penas
165. 125. Sterna argntea P.
Wied.
E stegan p odo's
,
166. 126 Haliceusbrasilianus, Licht.
Chumucueo.
Rapaces.
Vultridos.
41.
SareEl.aiiij>laKis
1.
gryplms,
Burmeister, Reise, T.II
El
El 5 de Febrero de 1877, vi
o n
el
p.
L.
433, n.
1*
do r
primer Condor en las Pro-
legua y media del Rio Tala, despus de
observar la especie en la Sierra de Crdoba, de lo cual ya
vincias del Norte,
me he ocupado
en olro trabajo.
Ms
tarde lo
he hallado abun-
dantemente en Caldera (Valle de Lerma, camino de Jujuy) en
el establecimiento rural del Dr. Carenzo, pero siempre
gran
distancia, desplegando
tanto sorprende
al
majestuoso y tranquilo que
que por primera vez lo observa. Al Sur de
ese vuelo
Jujuy tambin he visto muchos.
Se me ha dicho que en esta
echando estricnina en
el
ltima provincia los matan
cadver de una oveja otro animal,
loque produce excelentes resultados, pues, como se sabe bien,
elGondor es un animal muy daino.
42. 2.
Sarcorhampliu8 Papa, L.-Dumril.
Iriburubi. ch
Azara, Apuat.
T. I. p.
15, n. 1.
Rey de loa Cuervos, Salta.
Cuervo Real, Paraguay y Provincias
de
Litoral.
Abunda particularmente
43. 3.
esta especie en los bosques de Oran.
Cathartes Aura,
Illiger.
Burmeister, Reise, p. 433, n.
2.
Jote en Salta.
Esta especie, abundantemente esparcida en la Amrica del
Sud, se v muy rara vez cerca de la ciudad de Salta, pero
aseguran personas que han estado en Oran que no escasea
all.
44. 4.
Catatarte fsetens, Illiger.
Burmeister. Reise, p, 433, n. 3.
Irib,
Azara, Apunt. T.
Cuervo,
Gallinazo,
Bien sabido es que
el
cin municipal, porque
1.
p. 19, n.
2.
Tucuman y Jujuy.
Mendoza, Crdoba etc.
Salta,
Gallinazo goza en
Lima de
la protec-
encarga de la limpieza urbana,
siendo tal el aprecio y estima en que all se le tiene
por semejante habilidad, que se aplica una fuerte multa
al que llega
matar uno de ellos. Consultando la mayor ventaja
de
l
se
to-
dos, no sera inconveniente que en nuestro pais,
donde
bin abunda, se dictara una ordenanza idntica.
Mucho me
animales,
sorprendi no
tal
cuatro leguas
ver,
punto que recien
el
al
tam-
uno slo de estos
3 de Febrero los observ
Oeste de Trancas. Mas no sucedi asi
la jda,
ocasin en que los he visto diariamente hasta muy
cerca del Rosario de Santa-F. En Salta no hay Vultrida
^a vuelta,
mas abundante. Siempre
en
esta Provincia los he visto
en
bandadas de 20 30, rodeando cadveres de caballos, burros
o animales vacunos, alejarse un tanto despus de
hartos y
permanecer en el mismo sitio horas enteras, bien volar
al
rbol
mas prximo, donde
encojiendo
el cuello
sobre
el
cuer
94
po no abandonan esta posicin sino para pasarse
pico por
el
pues los devora una multitud de piojos. Su olor es un
la piel,
nauseabundo, hediondo
tanto almizclado,
como
su
indica
lo
nombre.
Nada ms
lgubre
males posados en
ni
las
sepulcral que un conjunto de estos ani-
ramas secas de un rbol
F
45. 5.
c n
d o
solitario.
s.
ililvago pezoporus, burmeister
Reise, T, II, p. 434, n. 5.
Chimango,
Azara, Apunt. T.
Este animal, tan abundante en
me ha
parecido
47
I. p.
n. 6.
vulg.
la
Pampa
de Buenos Aires,
escassimo en Salta, pues slo un individuo
he visto y cazado en
el
Valle de Lerma, cerca del
Campo de
]a Cruz.
46. 6.
PoSylonis
railg-aris, Vieillot.
Burmeister, Reise, p, 434, n. 6.
Caracar,
Azara, Apunt. T,
Carancho,
I.
42
n.
vulg.
Esta especie representa evidentemente en Salta el mismo
papel que el Chimango en Buenos Aires. Siempre me sorprendi su abundancia en el Valle de Lerma, as como en todo el
camino. All se le encuentra posado en alguna carroa, pasendose con cierta majestad un tanto desairada, hasta que
percibe una langosta otra sabandija, en cuyo instante se precipita violentamente sobre ella, dando una rpida media vuelta
para hacerle frente.
En el buche de un individuo cazado por mi compaero de
viaje, Santillan, cerca del Pozo Verde, en Salta, hall entre
otras cosas, cuatro Ixodes hembras oviplenas, de la especie
que se encuentra en los animales vacunos. Esto explica porqu el Carancho suele verseposado en el lomo de estos animales: les saca los Ixodes Garrapatas, como vulgarmente se
denominan estos Arcnidos. El Carancho, perseguido su vez
por los Piojos, es librado de ellos por la Tijereta (vase.)
47. 7.
TinnianeialBas clima mominus Sw.
G. R. Gr. Hand-
list
T.
etc,
Falco Sparverius,
I.
L.
p.
24, n. 217.
Burm.
Reise,
p. 437, n. 12.
Cerncalo,
Azara,
Apunt. T.
I,
p.
182
n. 41.
Halcn,
Yulg.
cazado esta especie en el Valle de Lerma, el 20 de Febrero de 1877. Es muy comn, pues por todas partes la he visto? desde Buenos Aires hasta el Sud de Jujuy.
He
95
48. 8.
Elaaius
Bonap.
lesaesflasas,
Comparat.
List-of
Am.
Birds
co
I,
Lechuza blanca,
T.
vulg.
165
I. p.
cones y
el
n.
26
(muy impropio)
Hor-
visto varias veces esta especie entre el Rio de los
He
N.
n 268.
p. 28,
Apunt
Azara,
and.
4.
G. R, G. Hand-list, etc,
El
Eur.
of
de Las Piedras.
la atencin de ljospor una particularidad que Azara
asigna su grupo. Elvase cierta altura y se detiene de pronto aleteando con rapidez. Es tal la fijeza del punto que ocupa
Llama
que parece estuviera suspendido por un hilo invisible y misterioso * pues mientras se cierne de este modo no se percibe la
ms leve dislocacin, de lo que me he cerciorado observndolo
tiempo desde puntos distintos y tomando miras fijas.
dos aun
49.
Desciende luego y repite su aleteo, hasta que se posa en una ra-
ma
elevada.
he observado solitario.
En Salta no pude cazar ninguno, pero poseo dos ejemplares,
uno tomado en San Jos de Flores por mi amigo Francisco Gimnez, en Julio de 1877 y otro por m en Zarate en Febrero de
Siempre
lo
1878.
50.
9.
Astuirina ruiiaias,
icht.
Burmeister, Reise,
El
Doubl.,60.
II, p.
Acanelado,
Gaviln,
vulg
436, n. 10
de
(Gaviln
Apunt, T.
27.
I. p.
72, n.
Tucuman y
E3tero,)
Salta.
he visto este animal en el camino, pero no nos
Tres veces51.
fu posible ponernos tiro, pues pronto se aleja, sea porque se
le persiga mucho, por natural desconfianza.
10.
Micrastrar laracliypterus, Temm.
C. 141. 116
P.
G. R. Gray, Hand-list of gen.
1869,
El
Fax a do,
p.
(De
a. sp.
birds etc
31, n. 290.
los
Apunt. T.
Esparveros)
I.
p.
126,
Azara,
n 29.
Vi esta especie en la orilla de un bosque, entre Cobos y
Represa. Se encuentra tambin en Buenos Aires, pues la he
observado en San Jos de Flores y en San Fernando.
11.
Marpya lestruetoa*,
Segn Moussy fT.
pya) se encuentra en
II, p.
el
26) la
Chaco y en
palmente orillas de los ros.
*
E. L. A., p. 52.
Illiger.
Harpa grande {Falco Harlos
bosques de Oran, princi-
69
Sera imposible
que
Mossy confundiera
esta especie con
otra.
52. 12.
g d o s
sttrlx. peBiata, Licht.?
s
Reise,
Burraeister,
Lechuza,
II,
p. 440, n. 18.
Azara, Apunt. T.
I.
p.210, n. 46.
No
he visto esta especie, pero creo que no era de otra el canto
que oa en los bosques durante la noche, y aunque en este grupo no es el mejor elemento de diagnosis, puedo asegurar que no
era el mismo de las otras dos que sealo, pues m es muy conocido, as como el de esta.
53. 13.
Speotyto eunicularSa, Glog.
Strix cunicularia,
d-
H. N. de Chile.
l.
Noctua cunicularia,
R#ise,
El
Ccmp.
Molina,
Urucure,
II,
p.
440 n.
DOib-
Apunt. T.
Azara,
Burm.
19.
I. p. 214,
n. 4'7.
trado de Salta tres ejemplares de esta especie, que con
frecuencia se ven las vizcacheras, dos tomados en el campo de
los Mogotes, uno por Santillan y otro por m y el tercero que
He
cac en
el
Valle de Lerma, cerca dla Quebrada de San Lo-
renzo.
54. 14.
Glaucldium
ffcrox, (V) B. SH.,Cat B.
G. p
rn
a,
II,
list.
I,
42,
n.
429.
Gla ucidium passerinoide
Burm. Reise,
b u
Rey de
O
a b u
Azara,
II, p.
Apunh T.
los Pajaritos,
n.200,
Licht.,
Haud
G. R. Gr.,
M.
I,
s,Tem.-
440, n. 20.
p. 225, n.
49
vulg. Salta etc
vulg
dess gritos agu
Esta especie, tan conocida por los efectos
dominio, no es de
dos sobre las otras avecillas, y su aparente
las
mas abundantes
en Salta.
rogarles que nos eshan recibido esta revista.
cusen por la irregularidad con que
en el comienzo de
Inconvenientes administrativos inevitables
realizacin de
%!a
toda publicacin nueva se han opuesto
.
iVatura/zsta
Felizmente la vida de El
deseos.
nuestros suscritores-Debemos
nuestros
de
esperanza
abrigamos
gentino est ya casi asegurada, y
variedad y
mayor
darle
que la pblica ayuda nos permitir
extensin.
Tomo
Entr.
4a
BUENOS AIRES
Abril de 1878J
EL NATURALISTA ARGENTINO
REVISTA
JO :e
HISTORIA NATURAL
(Mensual)
DIRECTORES
EDUA'DO LADISLAO HOLMBERG
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SU AA RIO Noticia preliminar sobre una especie indita del gnero EheaBriss. ( KhJ
alb eseen ) - Rpida ojeada sobre la fauna del Baradero (Continuacin )
Sobre la pssdognesis Contribuciones para el conocimiento de la Fauna de Salla Miscelnea.
Wocia preliminar
SOBRE
UNA ESPECIE INEDITA
DEL
RHEA
GENERO
Briss,
(Rhea albesoens.)
por
ENRIQt) E
LYNCH ARRIBALZlGA Y EDUARDO
L.
HOLMBERG
Fresentada por los autores a Academia Argentina de Ciencias, Letras
en su sesin de t de Abril de 1878.
El singular rden de aves, cayo tipo es
el
y Artes
gigante de la cla-
Avestruz africano ( Struthio camellus L.) est representado en Amrica por un grupo exclusivamente propio de est 0
continente, y que parece enlazar los verdaderos Avestruces
se, el
con
los
Dromeos y Casuarios. Este grupo
es
el
de los
an-
ds ( Rheince Bonap.), del cual no se conocen hasta ahora sino tres especies, colocadas por G. R. Gray (V. Genera of Birds
III)
en dos gneros subgneros,
Rhea
(Briss)
G.
R. Gr. y
Pterocnemia G. R. Gr.
He
aqu
el
cuadro de las subdivisiones
del
gnero Rhea, Briss,
cubiertos, en toda su
longitud, tanto anterior como posteriormente, de anchas es-
.Tarsos
\
\
*De la
camas.
Rhea
reticulados por delante en 2/3 de su longitud, totalmente por
detras
Pterocnemia G. R. Gr.
(Briss.) G.R.Gr.
primera han sido descritas dos especies;
avestruz and
comn {Rhea americana
Briss.),
launa es
el
la otra
se
'
I"
un macho adquirido, en 1858, por la Sociedad Zoolgica de Lndres y dado conocer por Mr. SclaConoce nicamente
ter, quien,
de
Abril
en
pr*
sesin celebrada por dicha sociedad
la
1860,
ley
24 de
el
una comunicacin,
cuyo asunto conen la descripcin del ejemplar mencionado y en algunas
consideraciones acerca de las diversas especies de Rhea.
sista
La
c
el
descripcin y la figura coloreada que mas adelante publieminente ornitlogo citado, nos parece no dejar lugar
ninguna duda sobre la independencia especfica de la Rhea macrorhyncha, segn llam al nuevo and; su patria no es
conocida todava, sin que por esto sea lcito crer que ella se
halle situada fuera de la parte austral de
La Rhea Darwinii,
Mr. Darwin, con
el
Sud-Amrica.
indicada por M.D'Orbigny antes
nombre de Rhea pennata,
es
que por
nico re-
el
presentante conocido del grupo Pterocnemia.
continuacin presentamos
das de
la sub-f
el
cuadro de las especies conoci-
amiba Rheince.
Rhea
(Briss) G. R. Gr.
Cenicienta; base del cuello negra. Rh. americana Briss.,
1.
O rn.,
V,8 (1770) Lath., Ind.
orn II, 665, 1 (1790)
,
&
Vieill.
Oud., Gal.
des
Os., III, pl.224 (1825)
Gould & Darw., Zool.
Voy.
Beagle
1
120,
'
(1841) Sclat.,
Z. S. of L.,
Trans.
IV,
68
pl.
(1862).
Syn. -.Struthio Nieremb.,
Hist. nal.,
217,
218
t.
(1633).
Struthio
nat.,
I,
(1735)
I- 2 a
Rhea
266,
ed.-
R.
an. r
ed.-496 (1829.)
'
'
Linn., S.
12
Cuv.,
Le Touyou
'
3.
des Os.,
I,
Bu., H.nat
}
452 (1770.)
El Avestruz,
Churi
99
and
Az., punt.,111,
89,339 (1805).
2.
Gris-prrda oscura; vrdcedela
cabeza
negro; parte posterior
del cuello
con jaspe del mismo
Rh. macrorhyncha Sclat.,
J'roc.Z.S.ofL^XXV III,
color.
p-
208,
f.
&
(1860)
Trans. Z. S. of L., IV,
p.356,
pl.
59 (1862).
Pterocnemia G. R. Gr.
1
Parda
plida;
P. Darwinii G. R. Gr., G.
cada pluma termi-
nada por una mancha semilunar
of
J3.,III,pl.
138.
Rhea Darwinii Gould, Pr.
blanca.
Z.
37
of L., 1837,
3.
Gould.
&
p.
Darw.,
Z. Y. Beagle, III, 123,
2,
pl.
47 (1841)
Sclat,
Pr. Z.S.ofL ., XXVIII,
209,
f.
(1860)
&
Tr.
Z. S.ofL., IV, 357,
3,
pl.
f.
70 (1862).
Rhea pennata D^Orb.,
Voy. Am.mer., II, 76
(183.)
Si
entramos en estos
detalles, es
porque deseamos hacer re-
saltar los caracteres diferenciales del
and que tenemos por
diferente de las tres especies ya conocidas
(1), y el cual, hoy por
hoy, nos limitaremos describir someramente, reservndonos
para dentro de poco
el
hacerlo con
el
mayor cuidado y
proli-
jidad.
De mucho tiempo atrs venamos oyendo hablar de avestruces blancos, que, segn se deca,
viven en Patagonia.
Supo-
1 Compuesto ya este articulo, se nos ha comuncalo que
uu vecino del Azul
Poee uu gran numero de ejemplares ue esta especie, lo cual proporciona un uue
vo argumento en favor de nuestia opinin. Al rod. Ejecutivo de la Provincia
debe, nuestro modo de ver, apreiUia.se adquirir varios ejemplares para
el Muo Pblico y el Parque 3 de Febrero'
1
100
nos pareca poco razohr que se trataba de individuos albinos
que se encuentran dichos avestrunable, dada la frecuencia con
con insistenla circunstancia de asegurrsenos
ces blancos, y
del petizo (Pt.
que era una especie diferente del comn y
inclinbamos crer que se
Darwinii). Por consiguiente, nos
especie, plidatrataba simplemente de individuos de la ltima
cia
mente coloreados.
Ms he
por
el
rio
expedicin
aqu que, habiendo emprendido una corta
Lujan, llegamos, el 7 del prximo pasado mes de Mar-
comprendida en el par la estancia del Sr. D. Juan Pineda,
de aquel rio, y que en ella se
tido del Pilar y situada en la costa
examinar dos ejemplanos proporcion la muy feliz ocasin de
zo,
segn nos asegur el
res del avestruz blanco, un macho adulto,
pequeo.
Sr. Coronel Nadal, y un pollo bastante
adulto
Desgraciadamente no pudimos observar el ejemplar
comentarnos con redactar
sino cierta distancia, y tuvimos que
prepauna breve diagnosis, en la cual, por falta de la necesaria
dispuestas las escamas
racin, dejamos de, anotar cmo estn
en el grupo
tarsales. Con todo, la facies del ave indica que entra
Rhea propiamente
dicho.
Semejante descubrimiento,
como cualquiera comprender,
Ornitologa, descuconstituye una valiosa adquisicin para la
acontecimiento que
brir una nueva especie de Estrutinido no es
se realice todos los das. Por esto mismo es probable que nuestra noticia se reciba con cierta reserva y desconfianza, descon-
fianzay reserva que no tardaremos mucho en hacer desaparecer
dando luz, como hemos prometido mas arriba, una descrip_
cion detallada del individuo adulto perteneciente al Sr. D. Juan
Pineda,
y, si
posible fuere, hasta un dibujo coloreado.
Mr, Darwin parece ser el primero que ha indicado la existencia del and blanco, si bien considerndole como variedad al121, tomo III,
bina del petizo. Con efecto, en la pgina
de la obra titulada Zoology ofthe Voyage of H. M. S. Beagle
Un gaucho me asegur
haber visto una variedad blanca como la nieve sa albina,
muy hermosa.
y que era un ave
Sensible es que el petizo lleve ya el nombre del ilustre sase encuentra la siguiente ola suya:
bio ingls, pues, por la circunstancia de
haber sido
quien
101
por primera vez sealara su existencia, tendramos ahora, dedicndosela,
No
el
placer de manifestarle nuestro sincero aprecio.
siendo posible hacerlo sin introducir contusin en la no-
menclatura, nos contentaremos con llamarla,
lor general de su
aludiendo
co-
al
plumage,
Rhea albescens.
poco mas menos, de
macho adulto es,
Rhea americana, y de un
El
la
magnitud dla
color blanco sucio, excepto
dorso,
el
que est cubierto por un bao aplomado, y las partes anterior y
posterior del cuello, pues la primera es un poco jaspeada de
pardo claro y la segunda est teida por una tinta gris-parduzca. El pico y las patas son apizarradas.
En cuanto al pollo es completamente blanco sucio, con
el
pi-
co y las patas del mismo color que en el macho.
Estos individuos provenan de Carhu, punto fronterizo de
la
la Provincia de Buenos Aires, donde parece no ser escasa
especie.
Rpida
ojeada
sobre
fauna
la
del
Baradero
Por
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
(
Continuacin )
CharadriaE [Vig ,1825]
75 G. Charadrius [Linn., 1735]
C h. virginicus Borkh.
1805 El pecho listado Mbatuituis ] Az., Apunt. III,
283, 389 & El pecho de marmol [Ibid.,] Az.
Sp. 81
1.
c.,
286, 390.
76 G. Vanellus [Bechst.]
Sp. 82 V. cayennensis Cuv., Rgnean.,
178.
Parra cayennensis
2,
1805
Gml
S.
I.
nat.,
13
03
ed.,
I,
706.
E Tercero o
Tetu Az.,
A pun.,
III,
264, 386.
CP
102
Palamedeina [Bonap., 1831]
77 G. Chauna
1811]
[111.,
GhavarrialW.
Sp. 83. CJi.
alamedea chavarria Linn., S. nat.
1805 E Chaj Az., Apunt., 111,106, 341
17.
Parrin/E [G. R. Gr. 1840
78 G. Parra [Lath., 1790]
P jacanu Gml.
Sp. 84
P.
178.
1805
Syst. nat., 13
jacana, nigra
El Aguapeaz
blanco
&
a5
ed.,
brasiliensis
I,
259, 3.
Gml.
& El
Az., kpunt., III, 257, 384
debaxo [A guapeazs]
Az.,
c.,
I.
III,
262, 385.
Rallid.-e [Vig.
1825]
182.
1. Rallitse.
79 G. Aramides [Puch., 1845]
Sp. 85 A. gigas Burm., S. Ueb.,
183.
II,
1805 El
III,
383, 1
(1856) Reise,
504, 213 [1861].
Ypacah Az., Apunt.,
Gallnula
III,
210, 367.
gigas Spix, Ko. Br.,
II,
75, 5, pl 99.
80 G. Pardirallus [Bonap., 1856.]
Sp. 86 P. nigricans
Bonap?
El obscuro Ypacahs Az., A punt.,
Rallus nigricans Pr. Max su N. W.,
1805
III,
219, 371,
Beitr., IV,
782, 1
2.
Fulicitee.
81 G. Flica (Linn., 1735)
Sp. 87 F. leucopteraY ieill., Ene. mth., Orn., 343.
1805 La Focha, Az., Apunt. III, 472, 447.
Sp. 88 F. armillata Vieiil., Ene. mth., Om., 343.
1805 La Focha de ligas roxas Az., Apunt., III,
474,
448.
7.
Anseres
dicipin je
82. G.
[Linn., 1735.]
[Bonap., 1831.]
Sylbeocyclus [Bonap., 1832.]
Sp. 89 S. dominicus Coues,
17.
1805
83.
Pr. Ac. Phil. [1862]
olymbus dominicus Linn.,
El menor [Macas]
S. Nat.,
Az., Kpunt.,
G. Podiceps [Lath., 1790.]
III.
I,
p. 232.
223, 10.
466, 445.
103
Sp. 90 P. bicorms Licht, Vers.Doubl.
1805
Anatid/e
El
cornudo [Macas] Az.,
88, 924 [183.]
A pun,,
III, 457, 443.
[Vig., 1825.]
Metopiana [Bonap., 1856.]
Sp. 91 M. peposaca Bonap.?
1805 El negrizco ala blanca [Patos] Az., Apunt., III.,
423, 430, alas claras peposac Noseda in Az.,
84. G.
I.
181.
c., p.
425.
Anas peposaca Vi
ei II.,
Ene. mth., Orn., 357.
G. Cairina (Fierran, 1822.)
Sp. 92 C. moschata Burra. S gst. Ueb., III, 440, 5.
85.
Anas
1648
hce,
silcestris
Maregr., Hist. nerum nat. Brasi-
213.
A as moschata Linn., S. Nat.,
1805 E/ grande real [Patos] Az.,
17
I,
199, 16.
Apunt.,
111,410,
427.
86.
Spatula [Boie, 1822.]
Sp. 93. Sp. platalea Eyt.
El pato esptula Ex., Apunt., III,
Anas platalea Vieill., Ene. mth.,
1805
181.
427, 431.
Orn., 357.
G. Nettion [Kaup., 1829.]
Sp. 94 N. flavirostris G. R. Gr. [1871]
1805 El pico amarillo y negro (Patos) Az., Apunt.,
87.
111,448, 439.
Anas flavirostris
181.
Vieill
88 G. Querquedula [Steph., 1824]
Sp. 95 Q. versicolor Cass. n
Exp.,
I,
1805 E/ pico
.,
Ene. mth., Orn., 353.
Gil.,
U-St. nav. Asir.
203 [1855]
de tres colore s
[Paos] Az.,
Apunt,,
III,
450, 440
181. Anas
versicolor Vieill
Sp. 96 Q. cganoptera Cas^.
in.
Ene. mth., Orn., 353
Gil.,
op.,
Az.,
Apunt.,
c.,
II,
202
III,
437,
[1855]
1805
El
alas azules [Patos]
434.
181.
Anas cganoptera
Vieill.,
Ene.
89 G. Heteronetta [Salvad.], 1866]
Sp 97 H. melanocephala Salvad.?
mth. Orn-, 352.
ua"
4,
El
1805
104
cabera negra [Pa/os]
Az., Apunt .,
III,
447,
438.
Anas
181.-
melanocephala
90 G. Pcecilonetia
Yieill.
[Eyt., 1838]
Sp. 98 P. baharaerisis Eyt,,
Monogr. Anat.,
pl., p.
17.. Anas bahamensis Linn., S. Nat., I, 199,
1805 El pico aplomado y roxo Az., Apuni.,
112.
7.
III,
438)
433.
91 G. Dafila [Leach., 1824]
Sp. 99 D. spinicauda Aut.
El cola aguda [Patos] Az., Apuni., III, 421,429.
181.
Anas spinicauda Yieill., Ene. mth., Orn 356.
92 G. Mareca [Stoph. 1824]
Sp. 100 M. chilonsis Gay, Fauna Chil Orn., 447.
1805
.,
1805
El pico pequeo [Patos] Az., Apunt.,
III,
434,
432.
Anas
1830
chilonsis Ring, Proc. Z. S., 15.
93 G. Dendrocyg- a [Sw., 1837]
Sp. 101 D. fuica Aut.
178.
Anasfulva Gml., S. Nat., 13 ed., I, 2,530.
1805.
EZ rozoy negro [PaZos] Az., Apunt., 111,443,
436.
Sp. 102 D. vid nata Aut.
17.
1805
Anas viduata Linn., S. Nat., I, 205, 38.
El carablanca [PaZos] Az., Apunt., III, 440,
94 G. Pseudolor
[G. R.
Gr., 184
335.
Coscoroba Rfcich.,1853.
Sp. 103 Ps. coscoroba.
1789 Anas
coscoroba Mol.,
C omp. de
la h. n. de Chile,
207.
1805 FZ Ganso
blanco Az., Apunt..
III,
406, 426.
95 G. Cygnus [Linn., 1735]
Sp. 104. C. nigricollis Rpp.
178.
Lridas
1.
Mus
Senkcnb
A as nigricollis Gml., Y. Nat., 13 ^
[Vig., 1825]
Larinee [Bonap., 1831]
96 G. Cirrhoaephalus [Bp., 1854]
Sp. 105 (J. maculipennis Bonap A
2, 8.
ed.
1805
La
105
cenicienta [G abiotas] Az.,
La
410
1823
blanca
A.Z.,
Larus macultpennis
III,
350.
363,411.
c.,
l.
Apunt,
Licht., Verz.
D oubl.,
83,
855.
Sterninae [Bonap., 1838.]
2.
97.
G. Phsetusa [Wagl., 1832.]
Wagl?
Sp. 106 Ph. magnirostrs
1805
El
( Bats )
cogote obscuro
412 El cabeza negra
,
El pico
1823
Az., Apunt.,
Az.,
Ibid ]
corto [Ib.] Az.,
I.
c.,
Sterna magnirostrs Licht.,
I.
c.,
'
III, 372,
373, 413.
376, 414.
Verz. Doubl.,
81,
835.
%
Phalacrocoracinze [Bonap., 1851.]
Graculince [G. R. Ge., 1871.]
98. G. Phalacrocorax. [Brisson, 1760]
Sp.
107 Ph. brasilianus Cass.
E xp.,
178.
205,
U. S t. Nav. asir.
28.
pl.
Procellaria brasiliana Gml.,
I, 2,
1805
II,
in Gil.,
S.
Nat., 13 a ed.,
564.
El negro{Z ar amagullones')
l,
punt. ,111 ,395 ,423-
Sobre
Pacdogeoesis
por
Da,
D.
H.
el
Weyenbergh
En el ao 1856 el catedrtico Von Siebold public su libro
Wahre Parthenogenesisbei Schmetter Ungen und Blenen So t[
bre la verdadera partenognesis en las mariposas y abejas),
llamando as la atencin de Jos naturalistas sobre la propa-
gacin sin cpula que se observa en algunas familias del reino
animal.
del da,
Durante muchos aos, la cu stion qued la rden
afirmndose el fenmeno en diversas partes por nue-
vas observaciones, de modo que
el
Dr.
Von Siebold pudo hablar
partenognesis como de un hecho generalmente reconocido,
pronunciando sobre este objeto un largo discurso en la reunin
de
de
la
28 de
Munich.
Marzo de 1862 de la Academia Real de ciencias de
Al mismo tiempo que el descubrimiento de la par-
tenognesis (1) se registraba en los
Anales de la ciencia como
nn hecho verdadero, en otra parte de Europa
se observaba
un modo de propagacin no mnos interesante
y sorprendente,
que despus ha recibido el nombre de paedo gnesis:
El primer
.
observador,
esta
palabra
primera
catedrtico
el
de
Wagner
de Rasan,
ha compuesto
dos
voces griegas, pas y gnesis , la
nio en general un animal jven, no
significa,
adulto, pudicndo traducirse
la otra por parto nacimiento.
Como se puede traducir la palabra partenognesis por
parto de vrgenes
dognesis,
por
as se puede hacerlo con la palabra pae-
parto infantil
bras no esplican
Sin embargo, estas pala-
cosa de que vamos ocuparnos con
la
ms
detalle en las lneas
siguientes.
Los primeros animales en que
nesis pertenecen
lleva
el
la familia
ha observado
se
paedog-
la
de Mosquitos ( Tipularice)
nombre de Cecidomyidae;
son, por consiguiente,
que
in-
sectos.
Supongo que
se
llama
en
la
mayor parte de mis
Zoologa
metamorfosis,
lectores sabe lo que
que
esta
metamor-
fosis es un estado regular
del desarrollo de varios
grupos de
animales, algunos pescados, todos
los insectos, medusas, etc.
Cualquiera sabe, por ejemplo, que una mariposa
pone huevos y
que de estos hueves no salen pequeas
nuevas mai
ipositas,
sino orugas
de
que crecen rpidamente, cambiando varias veces
cuando esta llega ser demasiado estrecha para el
animal, y transformndose despus en ninfas,
para pasar as
piel
algn
tiempo en un perodo de reposo aparente en el interior,
mintras que se efecta la transformacin en mariposa,
que
despus de formada completamente sale de la ninfa. De esta
manera
tiene
lugar
la
metamorfosis en
todos los
insectos
y tambin,
por consiguiente, en las moscas y mosquitos. De
los huevos de un mosquito sale un gusano (larva, gusano, oruga,
son estados idnticosj qu en poco tiempo se transforma en
ninfa,
para adquirir mas tarde
la
forma
definitiva de
mosquito
(1) Como muchos rutores han dado en los peridicos populares una resea gene,
neral sobre e' fenmeno de la partenognesis, o hablar aqu mas de este a-unto,
y citar, p. e.,
rg. 71 -74.
los
Anales cientficos
Argentinos, Ao
1
.
1874
107
Este primer estado de
sea
nombre que
el
la
vida de un
lleve, se
llama
su edad pueril- en esta edad los
paides .
Uno de
insecto,
primera edad del animal,
animales son todava nios
la
los caracteres generales de la
ta de capacidad
qualquiera que
para propagarse;
los
edad
infantil es la fal-
rganos genitales se en-
cuentran todava en un estado inactivo estn desarrollados
rudimentariamente. En los animales vertebrados, estos rganos no faltan, y an parecen, en cuanto la forma exterior,
completamente formados,
activos, no funcionan; los
embargo de que todava no son
testculos an no segregan esperma
sin
no contiene espermatozoides, elemento
fecundador; de los ovarios, en este perodo, an no se separan vulos. El uno
la edad llay el otro slo principian
mada pubertad y que se reconoce, en el sexo femenino de los
vertebrados, per la menstruacin.
La edad pueril dura mas
si
segregan,
la
en los animales vertebrados que en los animales lla-
tiempo
mados
En
ella
inferiores.
que tienen metamorfosis, esta edad est representada por todo el tiempo de la vida de la larva, y por consiguiente
los
este tiempo es
relativamente
muy
largo en los insectos.
Las
moscas, por ejemplo, slo viven bajla forma de insectos per-
como animales
fectos,
como gusanos;
sexuales, 1/8 del tiempo que han vivido
tienen, por consiguiente,
una edad
pueril
muy
larga.
En
juventud de estos insectos, no es posible sealar diferencia sexual, porque los rganos genitales todava no se
la
an por medio de un microscopoderoso, aunque veces se distingue, en tal caso, un
pueden definir en las larvas,
pio
muy
aparato genital
muy
ni
rudimentario.
As sucede especialmente en los mosquitos, para limitarnos
ellos; un gusano larva de mosquito no difiere de otro de la
esta larva saly misma especie, y nadie puede decir todava de
dr un macho, de esta una hembra. Dos de estos nios se parecen uno otro
como dos gotas de agua.
rudimento de rganos genitales y
larval, no se puede distinguir an
ni
tarde un testculo un ovario.
se ve en ellos
se v, al terminar la vida
si
El
No
si
este rudimento ser
mas
nombre neutro griego de
108
pas nio (criatura se dir aqu) es, por consiguiente,
Sin embargo, se
ha obser-
tales nios en la familia
de mosqui-
propsito para estos animales.
vado una multiplicacin de
tos llamada
ciencia
Cecidomyidce y esta multiplicacin lleva
nombre de paedogenesis.
el
Para un
muy
en
la
cuando se le habla de un verdadero parto (1)
de una virgen, puede parecerle increble; empero, ms extrao
lego,
por cierto,
es,
embargo,
la
parto en animales sin rganos genitales; sin
el
observacin ha sido afirmada por los
mas eminen-
zologos actuales.
tes*
Puede suceder, entre
no
la
tanto, que alguno de mis lectores,
no age-
me parece
Zoologa, me. diga: esta paedogenesis no
tan
extraa y extraordinaria; muchos animales inferiores (protozoarios) se multiplican por divisin, sin verdaderos rganos
genitales,
no ser que se quiera considerar como
brana exterior todo
A
esta
esta objeccion
menbrana
el
que
tengo
de rgano genital; todo
solo ovario, as
animal.
contestar que verdaderamente
puede considerar como
se
como
el
el
la
forma ms sencilla
animal es, para expresarme
animal mismo es
la
Esta forma primitiva
tiva de organismo.
men-
tal la
un
forma mas primi-
del
as,
animal
incluye
forma primitiva de todos sus rganos; sin embargo, l es un animal sexual femenino, bisexual, que se propaga segn su organizacin primitiva de una manera muy simple,
naturalmente
la
no es nio. Los mosquitus de
la
familia
Cecidomyidce, por
el
contrario, no son animales tan inferiores; pesar de ser inverte-
brados, ya tienen una organizacin bastante complexa, pudiendo
distinguirse los diversos rganos
son verdaderos nios.
Por
lo
separadamente;
tanto no se pueden
sus larvas
comparar es-
tos protozoarios, que se multiplican por segmentacin,
con
larvas de aquellos mosquitos; y aunque estas se segmentan
bin, la diferencia es muy grande.
Sin embargo,
rece del iodo de
(1)
riposas,
analoga en
ponen huevos
sin
el
reino animal, pues corresponde,
cpula fecundacin, pero
que se secan (fuera de
parto, pero
tam-
fenmeno de estas larvas parturientes, no ca-
Digo verdadero parto 11 porque muchas veces otros anmale
rollan, sino
un
el
las
un parto
falso.
los casos
estos huevos
p. e.
no
se
lasma.
desar-
de partenognesis). Este e3 tambin
mas menos,
al
109
fenmeno llamado
generatio
racin alternante), metagenesis
alte
man s
como
digenesis ,
(gene-
se la
ha
observado en algunos animales de simetra concntrica (Radiata), p.
las
medusas,
etc.; el
descubrimiento de esta manera
de multiplicarse en los insectos (2) es muy interesante, tanto mas
cuanto que la marcha del desarrollo difiere bastante para con-
servar
la diferencia
mente
al
de nombres, llamando paedogenesis sola-
fenmeno que se observa en
las larvas de estos
mos-
quitos.
Despus dar una comparacin mas detallada. Ante todo
presentar aqu un sumario dla paedogenesis misma.
Los pequeos mosquitos de las agallas, llamados Cecidomy*
idee,
han sido ya objeto de muchos
causa del gran
estudios,
dao que hacen a ciertas plantas. (Vanse las obras de Meigen,
Losw, Winnertz, Westwood, Bremi, Schiner, etc.)
Esta familia se divide actualmente en 17 gneros, y se conocen
poco mas menos 360 especies.
Loew, ha sido hallado en
el
Un gnero
ambar
fsil,
Uno de
los
Monodicrania
gneros lleva
el
nombre de Miastor, y la especie en que se observ por vez primera un caso de paedogenesis se llama Miastor metralaos
Wagn. ( Heteropeza metralaos Winn. ) La hembra de esta especie no pone sino cinco seis huevos
cionalmente son
muy
amarillos,
grandes. Obsrvase ya aqu una gran di-
ferencia con las especies vecinas, las cuales
mero de huevos de un tamao
En pocos dias la
que propor-
ponen un gran n-
casi microscpico.
larva se desarrolla en
el
huevo, sale de la
cscara y crece rpidamente. Pero de improviso entorpcese su
crecimiento consecuencia del rpido desarrollo de larvitas
en el interior del cuerpo; estas tienen una semejanza completa
con
la larva,
dentro de
tan grandes que
el
la
cual viven, y pocos dias despus son
cuerpo de
la
madre no puede ya contenerlas.
Entornes esta ltima se rompe, y muere, mientras que su posteridad principia una vida independiente. Antes que las recien
^
nacidas adquieran
(2)
el
tamao que tenala madre su muerte,
Debo mencionar aqu que en
los
Aphidae
(pulgones dlas plantas) se
observa una generacin alternante que tiene mucha semejanza con
sis,
tanto
mas cuanto que
sobre este asunto.
difiere
de
la
verdadedara metagnesis.
la
paedogene-
Luego volver
*- ili
haba colocado, por medio de su ovipstor,
bajo la piel de
las
orugas, mientras que estos fetos se desarrollan espontneamen-
no nacen de huevos, sino que se forman en el cuerpo grasoso de la madre, la cual, por otra parte, no merece en rite,
es decir,
gor este nombre de madre, pues que carece de rganos genitales.
Como fcilmente
se infiere,
el
Wagner
descubrimiento de
exci-
gran estraeza y muchos zoologos dudaron de la exactitud de
la observacin. Esta duda era tan grande entre los hombres
eminentes del presente, que Siebold y Koelliker se negaron put
blicar la primera
comunicacin que
Wagner
para su peridico zoolgico. Entonces
el Sr.
envi, en 1861,
les
Wagner
se vi en
necesidad de publicar su observacin, por separado, en lengua rusa. El catedrtico Filippi, de Turin, quien visit Wagla
con motivo de un viaje por Rusia, fu el primer zoologo
que apoy pblicamente la observacin de aquel.
En la sesin de 24 de Abril de 1862 de la Academia de Ciencias de San Petersburgo, Von Baer declar que la paedegnesis
ner,
era un hecho, pero que no crea, sin embargo, en
desarrollo de
Finalmente Owsianni-
losfetosenel cuerpo grasoso mismo.
Baer, llevando consigo una
corteza en que las larvas se encontraban todava;
kow, de Kasan, fu
parte de la
el
visitar
Von
entonces toda duda desapareci,
y,
en
la
reunin dla Academia
de San Petersburgo de 17 de Julio de 1863,
Wagner
Despus de
quiado con una medalla de oro extraordinaria.
publicacin en
el
Boletn de
la
fu obsela
Academia de San Petersburgo
Siebold y Klliker dieron tambin una noticia
sobre este asunto en su peridico zoolgico, pero, con todo, mu-
Tomo VI,
p. 239,
chos zologos continuaron dudando.
El
hecho era efectiva-
mente tan extrao, que no se pudo crer en l inmediatamente.
Poco tiempo despus se public una nueva confirmacin de
las observaciones de Wagner. Meinert, de Copenhague, public
un artculo en su peridico, principios de 1864, en ei cual apoya
enrgicamente las observaciones de Wagner.
pesar de que
encontr las larvas en una vieja haya,
rbol que no
existe en
no result diferencia especfica; socasos obserlo el nmero de fetos era siempre mayor que en los
vados por Wagner, particularidad que Meinert considera como
Kasan,
del estudio sistemtico
lio
mismo procedimiento comienza tambin en ellas,
y de la misma manera se pierden dando la vida su vez otra
cantidad
el
delarvitas.
todo
De
otoo,
el
esta suerte continan las
invierno y
generaciones durante
primavera, de modo que al fin, por
medio de esta rpida multiplicacin, el numero de individuos
aumenta excesivamente. Finalmente, en el verano,
los de la ltima generacin se transforman en ninfas, dlas cuales, los pocos dias, nacen los mosquitos. Despus
de una cpula con un
macho, la hembra vuelve poner cinco
seis huevos, y todo
el
contina repitindose del
Los
insectos poseen
estado de larva, est
>#
la
mismo modo
un
descrito en estas lneas.
rgano que, principalmente
muy desarrollado,
el
en su
cual se llama cuer
P grasoso y rodea los intestinos como una
red
de grandes
mallas.
Este rgano se compone de una membrana
amorfa, llena de
microscpicos glbulos de grasa; se cree
que es anlogo al hgado de los otros animales. En estas
larvas de Miastor el
cuerpo grasoso est bastante desarrollado,
segn
Wagner,
y,
los
grmenes de
tienen
la
los fetos se desarrollan
forma de
vejiguillas
redondas,
en
Estos grmenes
que poco poco adl.
una mas oval, en tanto que una
parte del cuerpo grasoso se agrupa alrededor de estas
celdillas, dando origen a corpsculos de diferente forma,
bastante parecidos las
celdillas del huevo de las moscas,
cuyo desarrollo embriolgico
ha estudiado Weismann
Mas tarde estas larvitas abandonan
el cuerpo grasoso
y se mueven libremente dentro del cuerpo de
la madre; cuando alcanzan el mismo
tamao de sta, salen de la
piel, no sin antes haber devorado
todos los rganos internos.
quieren
Continan su vida independiente, comiendo,
como lo hizo la madre,
la corteza podrida de las hayas,
avellanos y alisos; al cabo de
pocos das son vctimas de la misma desgracia
de la madre, es
decir, nuevos fetos las devoran, matndolas
poco poco.
Estos fetos, por consiguiente, viven expensas
de su propia
madre, de la misma manera que los gusanos
de ciertas moscas
(Tachininc) las de las orugas, comiendo
primeramente el
cuerpo grasoso y despus todos los otros rganos
internos.
La
diferencia consiste, sin embargo, en que
los
estas moscas parsitas proceden de
huevecillos
que
gusanos de
la
hembra
112
mayor potencia nutritiva de la haya. Menert di
al gnero el nombre de Miastor y a la especie el de metralaos;
Miastor metralaos significa el perverso que mala su madre.
resultante de la
Poco tiempo despus, el peridico de Siebold y Klliker volvi
publicar un artculo de Pagenstecher, quien habia encontrado
en las zanahorias larvas de mosquitos que se multiplicaban de la
misma manera;
el
multiplicacin de
de este articulo ya
ttulo
No
bastante de las de la citada.
y por esta razn
dava.
Segn
las
el
cuerpo
cree que
mismo gnero, pues
se conoce
no lleva
grasoso,
toman origen de
el
la
an
nombre
el
difieren
mosquito,
cual slo les
celdillas de
to-
cientfico
de Pagenstecher los fetos
observaciones
desarrollan en
alimento;
la especie
Sobre
Probablemente estas
gusanos sin copulacin.
larvas pertenecen otra especie del
lo dice:
no se
sirve de
0,005 milim.,
poco mas menos, semejantes huevos, que se encuentran en
la superficie interna del cutis y en a externa de los intestinos1
Este zoologo dice que, as que comienzan desarrollarse, avan-
zan de
la parte posterior
la
anterior
del cuerpo,
sarrollo mismo, es decir la divisin de la
misma manera que en
la larva muda una vez
despus de su salida de
el
el
de-
yema, se realiza de
la
Ademas,
'cscara misma, y
todos los huevos de insectos.
de piel dentro de
la
la
cscara del huevo principia devorar
cuerpo grasoso. Segn esto,
te igual al
y que
el
desarrollo sera
completamen-
desarrollo de un huevo ordinario.
Entretanto no puedodejar de comunicar, que es menester colocar signos de interrogacin al lado de muchas observaciones de
Pagenstecher.
Durante
todo
este
tiempo tambin se habian
hecho observaciones en otras partes; especialmente Leuckart, entonces todava en Giesen, estudiaba este fenmeno con algunos
yen 1865 Metschnikow public un informe
estudios. Leemos en este informe, que el ojo perspi-
de sus discpulos,
sobre estos
caz de
Leuckart not junto
al
cuerpo grasoso pequeos ger-
menforos, y que en estos se forman nuevos individuos. Esta
de
explicacin tiene, por supuesto, la mas grande probabilidad
bien la cuestin,
Para que mis lectores comprendan
demostracin de
ser necesario consagrar algunas lneas una
un ovario, y enla diferencia que existe entre un germenforo y
ser exacta.
*-
f.2.
Mycetes
Caraya. Desmarest
Gtmy ffrrbra. cor su Ayuda.)
113
un germen y un huevo, en el sentido zoolgico. (KeimensKeimenstoek-ei, Ocarsn-ei, de los alemanes).
tock, Eier stock
tre
La propagacin de la especie se efecta, en el reino animal,
de dos modos diferentes: por botones y por huevos. La mayor
parte de los animales inferiores que se multiplican por medio de
botones, tienen tambin una multiplicac on por medio de huevos,
:
pero, por
vos
contrario, los que se multiplican por medio de hue-
el
vertebrados y gran parte de los invertebrados) no se
multiplican por medio de botones.
La multiplicacin por medio
(los
de botones es neutra, es decir, no tiene nada que ver con
xo
del animal, y ella
Si la
el
se-
puede ser interna externa.
formacin de botones se efecta
en
el
exterior y en
el
interior, se trata de multiplicacin
cialmente
si el
por medio de divisin, espenuevo ser no se separa de la madre ntes deque
tengan todos sus rganos, y casi el mismo tamao. La formacin
de botones en el exterior slo se puede paralelizar con la capacidad de de restablecerse, es decir, la capacidad de renovar
los
rganos perdidos, de muchos animales. La formacin
de botones en el interior se efecta siempre en un rgano especial
nuevos sres nacen despus
y los
del desprendimiento.
La
multiplicacin por medio de huevos, generalmente
es sexual ( excepcin de los casos de partenognesis
y semejantes)
pesar
de
que
el
elemento
masculino indispensable, los ry
ganos femeninos, sa que los sexos estn separados en dos
animales que se encuentren en un solo individuo, son el elemento
principal, porque producen la materia que da
origen al
nuevo ser, esto es, el huevo. El rgano que produce el huevo se
llama ovario, en los mamferos, pjaros, insectos, etc. Aqu
no
puedo entrar en
detalles
sobre la estructura del huevo;
baste recordar que las dos partes principales son la yema
y la
vejiga germinativa grmen.
Este ltimo se forma primero,
despus
animales
la
yema,
la
membrana
de
la
yema y
en muchos
siguen
entonces formndose la clara
y la cscara.
pero, estas dos no pertenecen al
huevo, en el sentido zoolgico. Entre tanto hay animales en
que la formacin del huevo no se efecta en un solo rgano, sino
en dos, en cuya circunstancia el uno forma el grmen
y el otro la yema, y en estos
s
114
asos se habla de germenforo y de yemario, en lugar de
ovario. El ltimo, el yemario, puede an faltar, y entonces el
huevo formado no es mas que el germen, que lleva el impropio
nombre de huevo
No hablar
llo
huevo
del
del
germenforo (Keimenstock-Ei).
aqu de la diferencia que existe entre
desarro-
el
del ovario ( ordinario) y el del ltimo, tanto
cuanto que esta diferencia es
mas
relativamente pequea. Se podria
comunicar mucho ms sobre lodo
esto,
pero aqu
me dirijo
no
solamente zoologos de profesin y espero que lo dicho ser bascante para comprenderel resto.
El rgano en el cual se for-
man los
botones ( en una formacin de botones en
ne mucha semejanza con
con
el
el
el
interior) tie-
germenforo, como tambin
muy
arriesgada
el
boton
compara-
grmen; por
lo
menos, no es
yemario y
el
germenforo un mismo tiempo se encuen-
cin. El
la
tran en los Turbelarios, los Nemtodos, etc.; un germenforo,
p.
ejemp., slo en algunas generaciones de los pulgones, llamados
nodrizas, larvas de una estructura particular que ocupan el
lugar medio entre las larvas y las ninfas, trmino de la srie por
pasa la generacin alternante de estos animales, descrita
ya por Bonnet. Leuckart observ tambin un germenforo
semejante en las larvas dlos mosquitos de que tratamos.
Me parece oportuno consagrar tambin algunas palabras
la cual
estos pulgones, porque su
de los detalles que
modo de
vivir
voy mencionar,
puede explicar algunos
relativos nuestras lar-
husvos de un pulgn salen larvas
que, al contrario de lo que sucede en las otras familias dlos
hempteros chinches, no se transforman, por medio de una
metamrfosis incompleta, en ninfas y despus en nuevos pulvas de mosquitos.
De
los
gones, sino que producen hijos
(naturalmente sin copulacin).
Todavia no existen rganos generadores en estas larvas y
por consiguiente no se puede hablar aqu de partenognesis.
Despus de" algunas generaciones la ltima de estas se metamorfosa en ninfas y pulgones, que se multiplican en
la
manera
el
otoo, de
ordinaria.
Propiamente hablando, las generaciones que producen estos
nuevos sares no son larvas; ellas se denominan, como ya lo he
dicho, nodrizas, y son ninfas.
Ademas, el nacimiento de los
nuevos sres no ocasiona
la
muerte de
un
es
115
madre como en nuestras larvas de mosquitos. Este
la
procedimiento
termelio
entre
la
parte
verdadera
alternante. (1) Otra
nognesis y la metagnesis generacin
(antes citado), es
cosa extraa, no mencionada por Gsrsteecker
por dos forque los animalillos de estas nodrizas [se distinguen
mas
nuevas nodrizas, que di nuevo continan multi
(peestriles. La ltima forma se llama Periphylli
diferentes:
plicndose, y
esta forma
de Balbiani
los estudios
y
Signoret en L institu de F ranee, y de Ritsema en los Archines
neerlandaises de 1870). Con dos pequeas observaciones mas
podemos continuar nuestro estudio sobre la paedognesis misma.
sobre
(Vase
rfilos.)
El Sr.
Weisman ha
observado, estuJiando
el
desarrollo en los
que antes de
huevos de los mosquitos del gnero Chironomus,
posterior del huevo,
la formacin del blastoderma, en la parte
completamente aisladas, que
se ven unas celdillas particulares y
polares) y que no pueden esl ha llamado Polzellen (celdillas
desaparecen
plicarse en cuanto su significacin, porque pronto
?
mismo extrao fenmeno
de nuevo.
El
animales
(p. o.
en
puede esplicar.
el
se ve en algunos otros
Tergipes Edwardsii), en que tampoco se
(2)
Motznikow pretende haber
visto tambin en los
huevos dla
la difeespecie que nos ocupa estas extraas celdillas, pero con
contrario, se
rencia de que no desaparece de nuevo sino que, por el
transforman en germenforos, que se conservan en la larva,
pesar de ser tan pequeos que casi no se pueden ver con
el
mi-
croscopio.
grmenes principian desarrollarse tan pronto
no hacomo la larva madre llega ser adulta. Por el momento
por estos estublaremos mas de esta teora; solo observar, que
En
estos, los
dios el
fenmeno mismo ha sido nuevamente confirmado.
plenipotenciario de AlemaEl Barn de Osten-Sacken, ministro
metamrfosis que no se termina en
Metagneris no ei otra cosa que una
generacin os.
&
.
an solo individuo, sino mua srie de
partenognens esta grmeramon su feIdentificar tan completamente con la
Gerstacker enBronn s Klassen
Mindacicn dlos pulo-ones, como lo hace
1*5 (Entom. Theil) no me parece
d O r d n u n g e n des T h i e r r e i e n . , p.
;
(1)
QOt
(2fEn
esta especie el
mas extrao, porque estas celdicon rganos distintos, y parecen
animal
un
asemejan
fanmeno
es todava
durante algn tiempo, se
todo desaparece.
enr una vida independiente, y luego
las
116
nia en Washington, hizo tambin nuevas observaciones este
respecto, pesar de que estas observaciones se
refieren otra
especie.
El conocimiento
mas
exacto de este
interesante fenmeno lo
Dr. Ganin, de Charkow. El clebre von Baer ha publicado en el Boletin de la Academia de San Petersburgo un extracto de las observaciones de Ganin, y l mismo public el re-
debemos
al
sultado de sus estudios, con todos sus detalles, en los Anales de
esa Academia.
En
las lneas siguientes quiero
dar mis lectores una idea ge-
neral de estos importantes estudios.
Ganin observ que, en uno de los rincones del comedor de
una casa, la madera del pavimento estaba muy corrompida; en
las tablas haba
una abertura muy grande, en
arrojaba todos
los dias la
pronto se formaba
all
basura de
la
la cual la
alcoba, de
criada
manera que
una gran acumulacin, principalmente
de cscaras de nueces, semillas de frutas, copos de lana, tierra,
pedazos de papel,
etc.
Explorando esta basura con un objeto
zoolgico, Ganin encontr Anguillides, especies de Enchytrceus,
de Lumbrieus, de Julus, y dos especie de larvas de mosquitos
del gnero Cecidomyia.
En
misma
ocasin,
observador vi que una de
larvas
de
milmetros
estas
3
de longitud estaba llena de gusamovan
libremente en el cuerpo de la madre. Innillos que se
la
el feliz
mediatamente se ocup de la descripcin de su estructura interna y forma externa, reconociendo que era otra especie del
mismo gnero creado por Wagner.
Estudi especialmente e
cuerpo grasoso, pero sin hallar nada de particular; era en toda s
sus partes perfectamente igual al mismo rgano de otros
insectos. Encontr las mismas celdillas en que Pagenstecher
pretende
que se desarrollan los hijuelos, pero
transformaban de ninguna manera.
El estudio de Ganin tiene
la
ellas
no se
mayor importancia n cuanto
desarrollo do los hijuelos, porlo cual deso hablar de
detalladamente.
ello
al
mas
Ganin observ, en los animales an muy jvenes,
rganos pequeos que l llama impropiamente, en cierto
modo, como veremos mas tarde ovarios.
117
Vense en
profundo
la larva recien nacida, en el pliegue lateral
cuerpo grasoso, en
del
mas
onceno segmento, cada
el
lado; son celdillas vejigas ovales, y de
un tamao de 0,037 mil.
por 0,0208 mil.
La paredes muy
transparente y delgada, y el contenido consiste en celdillas transparentes muy pequeas, con ncleos claros y un poco de lquido. El pequeo rgano est fijado, por dos
hilos
muy
en
intestino y con la parte inferior en el cuerpo grasoso.
el
delgados, las partes vecinas, con la parte superior
Recibe una rama bastante fuerte del sistema traqueal
do principia desarrollarse
contenido,
el
Cuanrgano mismo au-
el
cuerpo grasoso y se coloca encima
de esteltimo. Ganin observ este rgano ya en los cuerpos de los
menta, sale
del pliegue del
fetos, ntes del
nacimiento; algunas veces
este tiempo algunas celdillas
nacimiento, ntes que
del
interior se
Pero generalmente
multiplicado.
tes
del
vi tambin que en
el
el
haban dividido
desarrollo no principia an-
nuevo
ser tenga
el
tamao
de 1,5 milm.
Cuando han alcanzado
tamao vnse las celdillas uniren grupos que reciben una membrana propia, y entonces
se
se
al
este
asemejan huevos. Este desarrollo es centrpeto respecto
rgano mismo. En una larva de 2 milm., Ganin encontr 15
de estos grmenes, los cuales crecan sin
vi
una
ti.ene
mayor que todas las demas. En
mas gruesa y menos trasparente;
celdilla
membrana
es
En cada uno
cesar.
entonces un dimetro de 0,03 milm., y
el
este perodo la
cada grmen
del
germenfo-
ro mide 0,13 milm.
Poco poco desaparece
tardan en quedar libres en
en
se
puede distinguir
ser
el
germenforo, y los grmenes no
vientre de la madre, principalmen-
ltimo segmento; su tamao es entonces de 0,05 milm.;
te
el
el
mas
oval.
yema cada vez mejor, y la forma llegad
En este perodo el grmen es menos trasparente
la
causa de una substancia granulosa y grasosa que se desarrolla en un punto, y que concluye por llenar todo el grmen, cuando este ha alcanzado
do llega ser
el
dimetro da 0,1 milm. Todo
mas y mas
que, en otro perodo, la
membrana
del
conteni-
membrana
misma manera
granuloso, mientras que
de los grmenes comienza desaparecer de la
el
la
germenforo. Entonces
118
se dispersan por todo
el
cuerpo de Ja madre, y
mayor tamao
el
en este perodo es de 0,26 milm.
Poco tiempo despus, frmase un blastema, y en la superficie
de la yema se observa entonces una masa clara y granulosa,
de
forma
la cual se
el
embrin de
cuerpo del
manera
la
ordi-
naria.
Este desarrollo marcha con gran rapidez, y
al
poco tiempo
ya se puede observar la semejanza de los fetos con la madre.
Ordinariamente el nmero de estos es 20 30. Por lo demas^
la rapidez del desarrollo
depende mucho
de la
alimento y
del
temperatura.
(Concluir )
para
Contribuciones
conocimiento
el
(Trabajo presentado
la
de Sa Fauna de Salta
Academia Argentina)
por
Eduardo Ladislao Holmberg
( Continuacin )
Trepadoras.
Psitcidos
55. 15 A.**a
niacao.
L.
G. R. Grav, Hand-'ist, p. 144.
Guacamayo,
vulg.
Esta hermosa especie, segn dice Moussy
encuentra en Oran.
Suele verse de cuando
n 8073-
(Tom
II,
se
p.,
en cuando en Buenos Aires, en es-
tado de cautividad.
56. 16
Conurus acuticaudatus
Conurua ugax,
G. R. Gray,
Hand
list
Btirm.
etc
Cac un individuo joven, pocas cuadras
Pasaje del Juramento, en
Dos eran
los
la tarde del 22 de
p. 146, n.
al
Sur
8094
del
Rio
Marzo de 1877.
vi juntos,
Cactcea del gnero Cereus, abundante en
pecie es
y cuando abr el estmago del que
encontr lleno de semillas y pulpa carmn de una
que
adquir, se lo
V.
muy comn
en Tucuman, segn
meister, que la determin.
la localidad.
me
dijo el
La
es-
Dr. Bur-
57
119
Coutarus mitratus Tschudi.
17
Fauna Per.
26, 2; Souano, Perr,
t.
21-
Finsch, Die Papageien.
Conurus
hilaris,
d
Cm.
442
n.
journ.
se. p.
Hand
G. R. Gray,
list
Burmeister, Cabanis,
T. VIII, n. 24; Rei-
24
of genera
and
of birds etc (1870), Part
nn, 8101 and
C.
s
la Catita [n. 58.] u
Su
nico ejemplar
segn nos
lo
se
conserva
en
Finsch en su
dice
un
ejemplar
el
el
obra
po despus de llegar Buenos Aires,
ter
subido, y
ms
descubierto por Tschudi en el
Fauna peruana
Per, dndole en su
II, p. 146.
8104 of the B, M.
aymara, p., Scbl. id.
g. Evopsitta, Bp.
Este lindo loro verde con diadema carmes
grande que
apecha
nombre que
Muso de
citada.
llev al
lleva*
Berln,
Poco tiemDr. Burmeis-
defectuoso y peor armado, pero
para no poder reconocer en l la especie
joven,
no tan malo como
que perteneca, segn Finsch.
Entnces
me comunic
lo
que
antecede.
Mas tarde,
sinembargo, viniendo
deTucuman
de paso para Europa, trajo de regalo
al
el
Dr. Bruland
Director del
Museo dos
magnficos ejemplares adultos, uno de los cuales tiene, adems
cirros carmeses en
En
el
pecho y en
el
vientre.
posesin de estos dos individuos,
el
Dr. Burmeister recono-
y publicado
en el Tomo VIII, nm. 24 del Journal dOrnithologie de Ca
banis, y luego en su Rehe pg. 442, nm. 24, donde remitimos al lector. Ultimamente ha enviado este respecto una
Conurus hilaris de Tucuman, descrito por
ci su
comunicacin la Sociedad Zoolgica de Londres.
Extraordinariamente abundante en Salta, sobretodo en el
Valle de Lerma, cerca de la Quebrada de San Lorenzo, donde
he observado, esta especie se distingue por su desconcompuestas de 30,
fianza, pues mas de una vez las bandadas,
volar cuando todava me halla40, 50 individuos, han echado
mas
la
ba tres cuatro cuadras de distancia.
Son loros muy gritones; su voz es poderosa y puedo asegurar
que fastidian.
vanta
al
Como
120
son tan
desconfiados, la bandada se le-
menor asomo de aproximacin humana, de donde
re-
sulta que mientras alguien
ocupa los sitios de su predileccin
vuelan de una parte otra, emitiendo todos
un tiempo su grito destemplado, que se prolonga
mientras vuelan.
Con gran
trabajo consegu,
20 de Febrero, acercarme y
hacer fuego una ban lada que devoraba los
frutos del Cochuchu, por cuyo producto parecen tener
una predileccin
el
mar-
cadsima.
Esto
me hace creer que muchas
personas aficionadas
los pjaros podran conservar sus loros vivos
dndoles comer dicha semilla, la cual se obtendr fcilmente de
Crdoba, donde la planta abunda conocida bajo la impropia
denominacin de Coco. De gusto fuertsimo limn
y picante, adems
de balsmico, este fruto puede recojerse
en gran cantidad en
i
un solo rbol.
Conurns
58. 18.
murfinais, Gmelin.
urm
C.
Keise. p
441, n, 23,
monachus,
Bodd.
cit, Part II, p.
C-
G.
Gray. op
R.
149, n. 8145,
murinus, Finscb, Die Fapageien,
Viudita,
Azara, Arunt., T.
II, p.
431, n. 282
Cotorra,
Cata. O a t t a Prov. del Interior.
Este animalito tan comn en la Repblica Argentina, y que
Buenos Aires
i
segn Burmeister, hasta el grado 29 30 de lat. S., pero que tambin alcanza al 34, se halla abundantemente en Salta
llega,
como en todo el interior, se denomina vulgarmente Cata
Catita.
De un color verde yujo, su pecho vientre y costados
donde,
son de un
tinte gris
59. 19.
muy
plido.
Contaras v8reseens, Gmelin.
Con
rus versicolurus,
Hand
p. 150, n. 8156.
list,
Ala angarilla.
434,
Esta especie,
del
da verde yuyo con
mos
mismo tamao que
la rejion del
Azara,
Apunt. T.
II.
283
el
Conurus murinus, to-
carpo amarilla, como
si
dijra-
hoy
la
venden
presillas charrateras de este color, y que
los pajareros de
G.R. Gray
Buenos Aires, trada
del
Paraguay, fu hallada
en un grupo de 10 6 12, pocas leguas
Piedras, el 23 de Marzo de 1877.
60. 20
CosMarus vitattus, Shaw.
Pe.
r o n t a
1 i
s,
V.
C.
undulatus, llligerfasciatus Spix, Av.
Bras.
C.
Hand-list, etc
Ps.
t t
R. Grjy,
G.
p. 148, n.
Tom un
Rio dlas
Sur del
al
8125
ejemplar de esta preciosa cotorra una legua
al
Sur
de Cobos, volviendo de Salta. Observ tres bandadas de 15 20
individuos, que se posaban en las ramillas mas elevadas
y sin
hojasdelos rboles ms altos. Su grito es como el dla Cata
(58. 18.),
aunque mas
La primera vez que
fuerte.
esta
vi
Febrero, tres leguas
especie en
libertad
fil
11 de
el
Oeste de Cobos. Era una bandada code 40 individuos, pero no pude obtener ninguno por ir desarmado en aquel momento. Estaban comiendo, devorando es
al
mo
mas propio, los frutos
modo que me acerqu
del
Cochuchu (Xanthoxylum
coco), do
hasta cinco metros, circunstancia
que aprovech para tomar una nota relativa su tamao y coellos
loracin, y que coincidi perfectamente, mas tarde, con el ejemplar que cac. Es cosa particular lo que sucede con los loros.
Ariscos hasta
el
punto de huir inmediatamente, gritando, cuando
apenas se halla uno cien metros de distancia, se dejan acercar, como se ha visto (y no fue la nica vez), cuando comen.
61. 21.
Piouns OavSrostris,
Ps: Maximilian
Spix, Av. Bras.
i,
Kuhl
Pi us Maxinj iliani*
R.
Gr y Hand
list,
Cabeza amarilis,
Wsgl
er . G.
p.162, n. 8302
Azara,
iunt.,
II
(
p. 440, r. 285.
Dos ejemplaieshe
traido de Salta,
tomados en
el
estableci-
miento de los Sres. Ortiz, en Castaares, legua y media a
Norte de la capital, uno por mi compaero de viaje Antonio
Argerich, y otro por m.
Es
especie
to este
como
Provincias
el
muy comn
el
anterior,
all,
lo
mismo que en Tucuman. Tan-
ambos de
cola corta, llevan en las dos
nombre de Zocos habladores, para
distiguirlos de
los
122
Conurus de cola alargada, que designan con
la
denominacin
general de Catas.
62. 22.
Chrysois
aiBaaaojsica, L.
Psittaeus amazonicus,
Reise, p 443, n.
He
L.,
Burra.,
2*7.
domsticada esta especie en Salta, y libre una vez:
dos ejemplares cerca del Rio de las Piedras. Es la especie
visto
ms comn
en las casas.
Miscelnea
Anales de la Sociedad
C8cBittea
Argentina
entrega del tomo V, trae materiales que no pueden mnos d interesarnos, y de producirnos suma compla-
La segunda
cencia.
Publican, en primer lugar, [V. pg. 61], la nota en que
el
Sr.
Sociedad Cientfica solicita
los
la ayuda de esta para lanzarse la misteriosa regin de
falsos gigantes, la desierta Patagonia, conocida muy superfi-
D.
Ramn
Lista,
miembro de
la
cialmente an, merced solo las investigaciones de los naturalistas extrangeros DOrbigny, Darwm, Bravard, King etc., los
compatriota y colega el Sr. D.
Francisco P. Moreno, y la audacia de otros viageros, y que
tantas sorpresas guarda para las ciencias fsicas en el seno de
loables esfuerzos de nuestro
sus agrestes soledades.
vasto plan, demasiado
El 3r
vasto
Lista se propone realizar un
tal
vez.
Tememos
que no sa
para llenar su objeto; creemos que
debi buscar auxiliares, fin de, repartiendo el trabajo, no
suficiente toda su actividad
exponerse quela cosecha no se halle la altura de su noble
empresa. Abriga grandes esperanzas de contribuir con importantes descubrimientos al adelanto de la geografa, la botpromete
nica, la zoologa, la geologa y la antropologa, y
redactar la relacin de su vi&ge. Las colecciones que rena
explorador y la S ociedad Cientfica
Argentina esta entregar indudablemente su parte, exceptuando la mineralgica, los Museos Pblicos, pues asilo estasern divididas
;
entre
el
123
biece el artculo 35 de su reglamento, ltimamente reformado.
La digna asociacin de que es miembro el Sr. Lista, resolvi,
por unanimidad, acceder sus desos, de manera que en este
momento ha de hallarse empeado en el cumplimiento del
compromiso que ha contraido con sus compaeros y con todos
los hombres que respiran el aire regenerador de los conociLos diarios nos anunciaron que la sublevacin de Punta Arenas le habia detenido momentneamente, y
que con este motivo regres Buenos Aires, mas en seguida nos
comunicaron que habia partido con nimo de realizar su hermomientos positivos.
so ideal.
Hacemos
votos por que nuestras dudas no san rati-
ficadas por los hechos, y por que, muy por el contrario, nuestro joven compatriota vuelva esta capital cargado de tesoros
cientficos,
y saludamos en
un nuevo preparador del porve-
los descendientes de
y un nuevo demostrador de que si
los iberos saben hacer brillar sus armas en las crestas de los
montes agitar las multitudes en las luchas polticas, saben
nir,
tambin colocar su hoja de laurel en la frente de Minerva. No
sabemos de lo que es capaz el Sr. Lista, mas bstanos conocer su buena voluntad para tributarle nuestro aplauso,
si
no de
gran valor, verdaderamente sincero.
Luego viene
(pg. 87-96)
el
principio de un catlogo siste-
mtico y descriptivo titulado Contribuciones la flora del Paraguay, obra del Sr. D. Domingo Parodi, caballero que ya
ha dado publicidad otros estudios botnicos suyos, por ejem-
Notas sobre algunas plantas usuales del Paraguay, de
Corrientes y de Misiones enumeracin arreglada por rden
plo,
alfabtico de todos los vejetales
medicinales, tiles al
hom-
bre por cualquier otro concepto, que crecen en aquellos pases.
El que ahora ha comenzado publicar trata de
siete familias,
rdenes, saber, Urtceas, Ulmceas Aristoloquieas, Eleag,
nceas, Fitolacaceas, Begoniaceas y Nictagineas, y est escrito
en latn. En esta entrega de los Anales Cientficos han aparecido las descripciones ae todas las Urticeas y las de varias
mceas, en todo
las de
El tercer artculo es
16 especies, varias de ellas nuevas.
el
resultado
de minuciosas investiga-
ciones experimentales sobre la fiisiologia del corazn
rio ejecutadas
Ul-
por nuestro joven compatriota
el
embriona-
Dr. D. Roberto
124
Wernike;
sirvi de tsis al autor
para obtener
el
grado de doctor
en medicina y ciruja en Ja Universidad de Yena.
tudio de alta importancia cientfica.
Despus de haber escrito
las cuales no aparecieron en
Es un
es-
las lneas
que preceden estas,
nmero
anterior, por faltado
el
espacio, recibimos, con
interesante
sumo placer, las entregas 3 y 4, de la
cuyo nombre sirve de epgrafe al presen-
revsta,
En
te artculo.
termina
ella
fisiolgica del Dr. D.
la publicacin
de
la disertacin
Roberto Wernicke, continan
las
Contri-
buciones la flora del
Paraguay de D. Domingo Parodi, y aparecen dos nuevos trabajos botnicos, el uno titulado Enumeracin de las
Leguminosas halladas en
obra de D. O. Schnyder,
palmata Ruiz
& Pavn),
la
Repblica Argentina,
La Bombonasa (C arludovica
la bien cortada pluma del men-
el otro,
debido
cionado Sr. Parodi
Este botnico describe
cita
en
la
entrega de que nos ocupamos
V. Contribuciones &, p. 1521 62 ) tres Ulmceas, todas del
gnero Tala ( Celtis Linn.), seis Aristolochia, una Eleag(
nea ( Eleagnus Paraguay ensisV di
sp. nov,),
una Amentcea, ocho
Poligoneas, y cinco Fitolacaceas, de las cuates una es el clebre Omb [ Pircunia dioica (Linn.) Mocq.], tan cantado pur
nuestros potas, quienes
le
han supuesto, errneamente,
hijo
de
nuestras inmensas llanuras
De estas 24
especies, trece llevan
el
nombre
del autor,
si
bien
de una no est seguro de que sa nueva, cinco no han sido de-
terminadas
igual
especficamente,
nmero
son ya
tres lo estn, pero
con duda,
conocidas.
El Sr. Schnyder, por su parte, manifiesta
el
muy
loable pro-
psito de dar conocer todos los vejetales argentinos, publi
cando sucesivamente monografas de cada uno de Jos grupos
que entran en la composicin de la flora de nuestro pas. Por
monografa de nuestras Leguminosas,
sistemtica y sinonmica dlas especies, en la cual
va de introduccin
da una
lista
incluye, nuestro
la
modo de ver innecesariamente,
aquellas que
han sido importadas de otros pases, y de las cuales algunas se
han aclimatado tan bien, que viven en estado silvestre. Esperamos que las especies exticas no se incluirn en las
monografas de
Por
tor.
de
los
la flora
argentina,
demas, nos felicitamos deque aumente
lo
que se dedican con empeo
Rio de
que ofrece publicar
la Plata; este
logrado formar
al estudio
au-
nmero
el
de las plantas del
paso no pasar mucho sin que se haya
catlago de los sres que respiran
el
el
el
aire
de nuestra patria.
La
entrega
3 a no contiene ningn
zoolgico; en
artculo
un prolijo estudio entomolgico titulado El
gnero Streblota Hb. y las Notodontinas de la Repblica Arcambio
la 4 a
trae
177-188), debido
gentina ( p.
al
joven naturalista ruso Dr. D.
Crlos Berg, especialista en Lipidopterologa, que ya lleva publicados varios trabajos serios sobre las mariposas fLepidp-
El autor restablece
teros) del pas.
suprimido sin
ner, 1816),
le
describe con
en
que entran
l,
el
razn
el
por
gnero Streblota (Hb-
suficiente detalle, as
como
tres especies son descritas
En seguida de esta
cisco P. Moreno sobre
especies
tres
de las cuales una (Str. bonarensis
va, y otras tres Notodontinas pertenecientes los
pya (Ochs.), Hyboma (Hbn., 1816), y Thosea
orugas de
entomlogos,
algunos
es
nue-
gneros Har-
(Walk.
tambin por
el
).
Las
Dr. Berg.
ohrita viene un informe del Sr. D.
Fran-
su viaje Patagonia {Apantes sobre las
estilo
tierras patagnicas, p. 189-205), artculo escrito en un
bastante elegante, si bien no carece de los lunares debidos
nuestros numerosos modismos y la casi exclusiva lectura
de autores franceses de traducciones llenas de galicismos, que
se observan en casi todos nuestros escritos.
Mas
sa de ello lo
que fuere, esta no es una crtica y mucho mnos una crtica liteNos limitaremos, pues, anunciar, prescindiendo dlos
raria.
Aportantes descubrimientos geogrficos de que da cuenta el
denodado viajero, que este comunica algunas noticias sbrela
vegetacin y la fauna del desierto que ha recorrido, y recomendar nuestros lectores que lan
el
artculo
deque nos ocupa-
merece, y mucho.
En esta entrega terminan lasContribuciones & del Sr. Parocon la descripcin cita de 3 Ftolacaceas (una nueva), 4 Be-
mos, pues
lo
di
gonias (3 todas
sin especificar, y
-En una
inditas),
y 7
Nictagineas (una nueva, tres
una con duda).
noticia sobre la preparacin del Curare, comunicada
126
por
el
Academia de Ciencias de Pars (C ornptes-
Dr. Jobert la
en laspg. 222
rendues, Enero 1878), y que los Anales publican
clasificacin demasiado notable pai a
y 223, hay un error de
Trtase de un vegetal, con
desapercibido.
que pueda pasar
aspecto de Amarantacea,
al cual
se bautiza,
si
bien con signo
nombre de Didelphys cunt ivoi a, es
Adems, Mucura,
decir, con el de un mamfero marsupial!
guasegn le denomina el autor, puede ser Micur, nombre
de interrogacin, con
ran de todos los
el
Didelphis.
12 de este
fffcegres Sel Sr. SLEsta En la Prensa del
nos ocu-
viaje de que
se leen las siguientes lneas relativas al
pamos en otro lugar.
Que traiga el joven explorador muchos
mes
tesoros cientficos son
nuestros desos.
en Montevideo detenido por la cuarentena aqu
impuesta las procedencias orientales, el joven viajei o argentino D. Ramn Lista, quien, auxiliado por el Gobierno Nacional y
Se encuentra
la
Sociedad Cientfica, acaba de realizar un viage a
Austral con
la
Patagonia
resultados satisfactorios para la ciencia.
Durante su esploracion, que emprendi el 16 de Enero, dia en
del Rio Santa Cruz,
que desembarc en la mrgen izquierda
D. Crlos Moyano,
del intrpido teniente de marina
acompaado
arqueolgicos,
una gran cantidad de objetos
ha recogido
como puntas de
perdidas y
flechas, rascadores, bolas
tales
fragmentos
huellas de una raza prehistrica
de alfarera, encontrando las
hoy completamenie extinguida.
dolicocfala (cabezal alargada),
importante Rio Santa Cruz.-Este
Estudi las nacientes del
la Cordillera, y corriendo de Oeste
rio arranca su. nacimiento de
los 50 grados 10 minutos
Este desemboca en el Atlntico por
de
latitud, teniendo
una considerable profundidad y una corriente
de 7 millas por hora
20
de indios Tehuelches,
Lleg hasta Chieolokaiken , paradero
Mildde Island de las cartas inglemillas de la Isla Pavn
sas. Cerca d@
all (le
dice
el
Sr. Lista al Ministro
de Instruccin
comunicarle su regreso, en nota que
pretendido paso de los in_
tenemos la vista), coloca Fizt-roy el
pero puedo asegurar V.E., sin temor de
dios Indians Pass
Pblica Dr.
Gutirrez al
127
equivocarme, que no existe semejante paso, siendo muy profundo
el rio en ese punto.
El 12 de Febrero emprendi otra expedicin Mantiales, donde encontr varios indios, permaneciendo algunos dias, y el 17
comenzaba remontar
waisch, de donde vi
el rio
Chico, llegando en tres diasil/a-
volcan Challen.
el
El rio Chico nace tambin en
la Cordillera,
por los 48 grados
de latitud y corriendo de N.O.S. E. desemboca en la baha formada por el Santa Cruz; su corriente es de 3 4 millas por hora.
Tiene en sus orillas un valle
en
el
frtil,
de esplndidos
campos,
que una colonia estara esplndidamente instalada.
Del rio Chico regres
28 Santa Cruz y de all por tierra
lleg el 12 de Marzo para tomar el va-
el
Punta Arenas, adonde
por que le ha conducido hasta Montevido.
Como
resultado de su exploracin trae numerosas coleccio-
nes de rocas y vegetales,
y una carta topogrfica de los territorios recorridos.
Se v, pues, que los desos del Sr. Lista han sido coronados
por el xito, por loicual le felicitamos sinceramente, as como
a Sociedad Cientfica Argentina, fomentadora entre sus miembros de esta clase de espediciones da las que tantas ventajas
reporta el pas.
Mas soBe
el Paag-er
isaemida
(V.)
Despus de la pu-
blicacin de la entrega anterior, en la cual apareci
sumaria sobre
los hbitos de esta
sabido que ella es
partido en que la
ca de
ave fV.
una noticia
p. 65-69) el
autor ha
comn en algunos puntos del interior del
vi.
D. Emilio Frers Lynch la observ cer-
estancia de su padre (Caada Bellaca), donde es abundante, y el joven Rodolfo Gainza vi algunos individuos en los
alrededores de la del suyo (Caada Honda). Ademas, se le
la
comunicado que
all
como en Buenos
es conocida con
Aires, con
el
de Tucutucu.
CoIalioB'acion Recomendamos
tivo al curioso
el
ha
nombre de Dormiln
al
lector
modo de reproduccin llamado
el artculo,
rela-
pcedogenesis, con
que nos ha favorecido el Dr. D. II. Weyenbergh. La
exposicin
de la materia es bastante elemental, de manera que
cualquiera
persona medianamente ilustrada podr comprender el asunto
con
facilidad.
Aprovechamos
la
oportunidad para hacer otro tanto
artculo que, sobre otro
bin,
de
128
con
el
fenmeno, sumamente extrao tam-
parthenognesis, public
Berg en
Anales Cientficos Argentinos, entregas III y V (1874).
I5B Agricultor
Hemos recibido el primer nmero de esta
el
la
el
Dr.
D. Crlos
los
revista quincenal, que promete ocuparse de ciencias,
artes.,
in-
dustria y comercio. Su impresin es excelente, y contiene muy
buenos grabados, asi como interesantes materiales, lo^cu^es
tienen cierto sabor de ciencia pura bastante pronunciado.
El Agricultor hace honor sus fundadores, y ser til
los
gremios que est dedicado.
Weeionario geogrfico histrico del Eio de la
Plata Este es el ttulo de una obra verdaderamente monumenque ha comenzado publicar su laborioso autor, el joven D
C. L. Fregeiro, y que merece una decidida proteccin del pblital,
co,
porque su importancia es
tal
que no debe faltar en ninguna
biblioteca.
Toca algunos puntos de nuestra competencia, por ejemplo,
la descripcin de las razas humanas indgenas.
En
primera entrega trata de
blos salvages del Chaco.
la
Lminas iltaminadas En
los
el
Abipones y Agaces, pue-
nmero
mos lasriede planchas que representan
gentinos. La que entonces publicamos ha
tuando
lista
del
el
paisage, de una obra del Dr.
aleman; para
Museo
Pblico.
la
de ahora, sirvi
comenzamamferos ar-
anterior
los
sido tomada, excep-
Brehm, clebre naturade modelo un ejemplar
El texto correspondiente saldr
mas
ade-
lante.
La obra que emprendemos
fiamos en que, aumentando
terminarla
mas pronto de
lo
gran magnitud, pero conpblico apoyo, nos ser dado
es de
el
que primera vista se creera.
Academia Argentina de Ciencias, Letras y Artes
A
mes prximo pasado se ley en el seno de esta asociacin el Ensayo sobre los Mutlides del Baradero por Flix
Lynch Arriblzaga, que hemos prometido nuestros lectores.
fines del
E. L. A.
v'
Tomo
Entr.
BU EPS AIRES
5*
iMayo de 1878
(Mensual)
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
EDUARDO LADISLAO IIOLMBERG
SUMARIO; Ensayo
ge
Mu
sobre los
sin por el Rio
t 1
""**
d o b del partido del Baradero,
Lujan Sobre
Naound a.
Ensayo
Fiudogenesis.
Algo
ms
Una excurP o d a-
sobre el
Miscelnea.
sobre
Mullidos
los
Del Partido del Baradero (Provincia de Buenos Aires)
por
FLIX LYNCH ARRIBLZAGA
Miembro
activo de la Academia Argentina de Ciencias, Letras
y Artes
(Obra presentada dicha Academia en su sesin de -80 de Marzo de 1878.)
INTRODUCCION
I
Si bien
para
Zoologa,
naturalista y an para
ninguno de los srosque
el
el
simple aficionado
animan la Naturaleza
carece de inters, involuntariamente llega conceder preferenla
cia este
.,
el
otro
grupo zoolgico, toda vez que
la
misma
de ordemr sus elementos de una manera metdica
la de estudiar su estructura hbitos, aguijona su vida cudificultad
riosidad de investigador
estos
han
sido los mviles
que
me
indujeron observar con cierto detenimiento y prolijidad las
costumbres de los Mutlidos del Baradero y fijar la atencin
en su estructura externa, en cuanto se relaciona con la clasificacin natural de estos insectos, con la esperanza de que supliendo con
paciencia y la observacin lo que me falta de conocimientos cientficos, quiz me fuera dado contribuir con mi tona o
al
la
progreso de
la
Entomologa.
El inters que las
ivutiias (
entomlogo es palpitante.
Mutillce
Hasta
ofrecen actualmente
hoy sus hbitos se hallan
130
apenas bosquejados por algunos pacientes observadores y su
clasificacin sistemtica deja an bastante que desear.
Despus de diversas vacilaciones acerca del lugar sistemtico
que corresponda
los varios
gneros de Mutiidos, se ha
lle-
gado finalmente constituir con ellos una familia bastante natural. No han sido tan felices las tentativas para separar en
grupos genricos
himenpteros
el
antiguo Malla de
Linno, porque estos
presentan tanta homogeneidad
de estructura,
precisamente en las partes cuyas modificaciones se concede
mayor importancia en las clasificaciones entomolgicas, tales
como los palpos, las antenas y las patas, que es imposible establecer divisiones fundadas
en la
forma de esos apndices.
la considerable desemejanza que,
Por otra parte
mayora de los casos, distingue un sexo
buido y contribuir no
blema.
en
del otro,
ha
la
gran
contri-
poco retardar la solucin de! pro-
El Dr. Burmeister es quiz quien hadado
primer paso en
la verdadera senda, estableciendo una clasificacin basada en
los nicos caracteres que espresan algunas diferencias sensibles entre
tomados
las
el
numerosas especies de Mu illa, esto
del trax, del
es, en los
primer segmento abdominal, de
la for-
ma
y posicin de los ojos, del tamao relativo de la cabeza y
de las esculturas que presentan frecuentemente la frente y las
mejillas, procurando, en los lmites de lo posible, fundar sus
grupos en las particularidades propias de ambos sexos.
Yo
he adoptado para este pequeo ensayo, la distribucin del sbio
Director del Muso de Buenos Aires, pues la tengo por la
haya presentado. Sin embargo he modificado algo la clasificacin del grupo de l&sLiophthalmae formando una seccin con las Capitales del Dr. Bur-
mas
perfecta que hasta
el
dia se
meister, las cuales, en su sistema, se hallan mas ntimamente
unidas las otras dos sub-di visiones que forman parte da
Las Pedunculatce y Serratocinctce forman, unidas, una
seccin muy natural, fcilmente caracterizable por la forma del
primer segmento abdominal en ambos sexos ; por consiguiente
las Capitatce, cuya estrecha alianza con las Liophthalmae imaquel.
pide en
cierto
modo
la generalizacin de los caracteres del
f.
Cebus
f&tUGllllS, Erxleben
grupo, deben ser colocadas aparte.
He caracterizado, pues,
las dos secciones que distingo
en las Liophthcrtmoe, segn la
anchura dla cabeza comparada con la del
trax, y segn la
ausencia presencia de cresta semicircular
en el primer seg-
mento abdominal.
Algunos de los grupos fundados por
el Dr. Burmeister en
su monografa de las especies argentinas ( utilice Argentinos
in Boletn de la Acad. NI. de Ciencias exactas
exist. en Crdoba
I,
entr. IV-18/5-,p.
461-502J, tales
las Pedunculatoe
y las
concepto,
como
las Quaclrato- dorsales,
Carinatce, tienen
ciertamente, en
mi
valor de verdaderos gneros bien caracterizados
por la organizacin de los dos sexos, pero he
credo poco prudente alterar sus nombres, aumentando
el
innecesariamente
la
sinonimia, ni an cambiar su lugar
sistemtico, hasta que un
estudio mas profundo de la materia,
me permita establecer
mi opinin sobre slidas bases.
En
cuanto
Es
indudable, que slo la copulacin sus actos precurso-
reconocimiento de los sexos, opino, como el
Dr. Burmeister, que basta hallar los machos en sociedad con
las hembras para considerarlos, con
todas las probabilidades
de acierto, como de la misma especie.
al
res pueden suministrarnos la certeza de que no incurrimos en
error, mas tratndose de una fauna, par icular, las hembras
de cuyas especies san conocidas sin serlo los machos viceversa, aquella simple observacin es susceptible de ser apli-
cada con ventaja.
Por mi parte, nunca he visto los machos
de una especie hacer sociedad las hembras de otra, ni en su
presencia, las demostraciones que
suelen en la de las suyas.
El Dr. Bersteeker cree, en contra del Dr. Burmeister, que
slo la cpula puede afirmar la identidad especfica de un ma-
cho y una hembra; pero buen seguro que el sbio entomlogo
de Berln sera de la opinin del Dr. Burmeister si detuviese
algunas horas su atencin en el estudio de las Mutilla, n en la
naturaleza muerta
del gabinete,
sin
cuando se hallan en
la
naturaleza viva de los campos.
II.
Pasara por alto los caracteres generales dlas Mutilla, su-
132
ponindolos conocidos de mis lectores, si esta obra no fuese publicada en un pas, en que la entomologa es casi totalmente
desconocida, pues que la inmensa
la
mayora de las gentes, a n
de aquellas que se precian de ilustradas, no la conocen ni de
nombre, y donde
nmero de
las ciencias naturales cuentan con
aficionados.
tan escaso
Esta circunstancia me obliga dar una
dfiscripciun, siquiera sea
ligera, de los caracteres propios
de
las Mutilas.
Helos aqu: las mandbulas son largas, encorvadas, unidentadas en las hembras y tridentadas en los machos. Las antenas,
insertas entre la mediana de la frente y el aparato bucal, son
filiformes; el primer artejo basilar es poco mas corto que la
antena y algo encorvado
hacia abajo; el tercero es constantemente mas largo que el segundo. Las patas y los tarsos se hallan provistos de espinas
pelos rgidos; las tibias estn terminadas por espuelas denta-
tercera parte de la longitud total de
das modo de sierra en una de
sus aristas. El trax carece de
forma es bastante variable, ya
es sub-paralelo, ya estrechado en el medio y, finalmente, ancho
por delante y estrechado hcia ateas; con frecuencia se v una
sutui as aparentes por encima; su
excavacin
lisa
riores de los
mas
les
en los costados del metatorax.
machos
tienen de
menos completas; en
una
el
has alas ane-
cuatro (1) clulas cubita-
primer caso hay siempre un
principio de segunda; la primera cubital es siempre completa, se-
gn he observado. El abdomen, compuesto de siete segmentos en
los machos y de seis en las hembras, como en iodos los Himenpteros con aguijn ( Hymenoptera aculeatd), es comnmente alargado en los primeros, de forma oval y recujida en el sexo femenino; el segundo segmento es el mayor de todos.
armadas con un largo aguijn, estn
adornadas de los mas vivos colmes, al paso que los machos,
desprovistos de armas ofensivas, llevan por lo comn un vesti-
Las hembras, pteras
do poco vistoso. Sin embargo, en ciertos grupos, se asemejan
bastante los individuos de ambos sexos. Las (intas predo mi rran1
En ninguno
hallado
este
hecho
de los machos peitenecient.es
las especies
tres cubitales y, juzgar por la monografa
parece eercowuu las especies argentinas.
mas de
del
del
Baradero he
Dr.
Burmeister,
133
en esta interesante familia son:el negro, el rojo acanelado, y el
sanguneo para el drmato-esqneleto,y el negro, el rojo desangre,
tes
el
anaranjado,
blanco de plata y el amarillo de bronce para los
pelos con brillo de raso que lo cubren. El sanguneo, el rojo vivo de ladrillo
y el anaranjado se distribuyen en vistosas manel
chas, ora formadas de pelillos aplanchados, ora desnudas y ge-
neralmente puntuadas, mientras que
plateado y el dorado aparecen en lneas
y dibujos queTealzan el fondo oscuro del cuerpo.
La mayor
menos
parte, lo
las
sobre todo las grandes especies,
una estridulacion anloga
ja familia de los
el
he observado
que
dejan or cuando
que producen
la
vivas, y
se las coje,
los colepteros de
LongicOrnios ( Cerambyeidce y algunos Gorgojos
Las hembras producen una estridulacion mas
va a y sonaba que los machos: en las pequeas especies el ruido es insensible y nulo para el odo humano, aunque del rpido
movimiento de sus ltimos arcos dorsales puede deducirse que
(Carculionidae).
tambin
lo
emiten.
Este ruido es debido en las Mutilas al vivo rozamiento dla
cara interna del segundo arco dorsal del abdomen contra la superior del tercero.
Las especies
grupo Lateriplance no emi-
del
ten ningn sonido, segn he observado en. dos que mas adelante
describo. He credo notar, aunque ignoro hasta qu punto me
sea dado generalizar sobre
machos
se asemejan
la facultad
ello,
mucho
estridulante' esi
que en
las
los
hembras,
en
grupos en
los
los
primeros poseen
arado como
tanto
que
estas, al
paso que en aquellos cuyos dos sexos difieren considerablemente
entre s, los machos apenas producen un dbil ruido.
III
Ya he hablado
en la primera parte
dificultades que ofrece
lugar sistemtico
hallarse,
en
la clasificacin
el
orden
como opinan muchos
de
de este trabajo, de las
de estos insectos, cuyo
los
himenpteros parece
autores, entre los
Formcidos
(FormicidceJ y los Esclites (Seolitce). Por lo menos es innegable, que ciertos Esclites presentan un conjunto de
caracteres
que
los
asemejan
los
machos de Muiilla, hasta
el
punto de
que, en o<ro tiempo, algunos autores colocaron entre ellas va-
134
y que las hembras participan
de muchas particularidades propias de los Formcidos.
ros gneros de dicho grupo
Las
],
dificultades de esta clase,
no slo en
se presentan
el
del gnero Mutilla, sino, en general, en el de todos los
estudio
que se agrupan su lado, causa de cuya circunstancia se
han fundado gneros diversos, ya con el macho, ya con la hembra de
especies de
algunas
que slo se conoca uno de
las
Los importantes trabajos cb Gcrstcker y Burmeister han abierto, en cierto modo, el camino las investiga-
los sexos. [2]
ciones sobre la clasificacin de estos himcnpteros.
Quien dese estudiarlos, puede consultar, y hallar todo lo
que hasta ahora se sabe respecto al nmero y distribucin
geogrfica de las especies, en la obra de Klug (3) relativa
fauna entomolgica brasilea, en dos trabajos del Dr. Burmeister [4], en uno del Dr. A. Gersteker [5] y, finalmente, en
la
otro del Sr, A. Morawitz.
[6]
[V
Aunque
los Mutlidos de
critos ya, en su
que voy ocupar
mayorparte, por
el
gnero
el
Lafreilla. uno do ellos, eclcca
seccin de su 67 * familia, sea de ls M u
en la 2 seccin de 'a misma familia (Iist.
des lns., III, '348-34-9 XIII, 26L-270 ), y
1)
fc
pteros
Op
III,
349
des-
sido
Germn Burmeister y
Dr. D.
1 -i
han
Tip
(Fabr.)
en
Myz
nat. desCrust.
i
a r
supone
se,
y sus
la
n a
et-
que hay individuos
Nota).
V
El clebre naturalista arriba citado, por ejemplo, (R e g n a n
318) form el gnero T e n g y r a con el macho de una Methoca, y lo
Y, 316)
eoloc entre sus S c o 1 i d as
y el M y r m e e o d e s ( Op. cit.
con la hembra de un T h y n n u s ( Fabr.
(
(S)Entomologiae brasilianae specimen, "inserta en las
Nova Acta 0 a> s a r n a Leopoldina Carolina naturee
curiosorum-, X pa~s 2- 1821 p. 277-334.
der brasil.ianis.chen Mutillen, publicado
(4) ebersicht
i
las actas de la
sociedad de historia natural de Halle, II, 1854-19; aqu
describe 44 especies coleccionadas durante un viaje por el Brasil realizado en
Ht publicado
La mitad de ellas eran nuevas para la -ciencia.
1851.
despus [1875] una monografa de las especies indgenas, titulada M u t i las
en
A rg
Boletn
e n t i n se
en el
ciencias exacta i de Crdoba,
,
(5) Gersteker
[A.)
Are
ente.
I,
de la extinguida Academia Nacional de
IV, p. 461-502.
ves f
dieNaturgeschichte
Trosehel, -antes de Wiegmann, XL p. 41 299 [1874
exclusivamente sobre las especies Sud americanas.
Es un L ab ijo que
de
versa
debe un catlogo des riptivo de las especies europeas, seguido de
de toda 3 las conocidas, aunque sin describirlas, inserto en el BulleSciences de Saintd e lA cadera ie
o e r i a lo des
Petergbourg VIII, p. 82 y siguit nt ?s [18651
(6)
una
tin
l se
lista
Dr. A. Geerstacker, juzgando que un simple catlogosistem-
el
tico tendra
muy
escaso inters, he preferido describirlas, como
quiera que las exactas y concienzudas descripciones de los dos
naturalistas antes nombrados,
agregar
dejen sino
no
indicar de paso
ellas:
lo
muy
me haya
que
poco que
sido
dado
observar tocante los hbitos de cada especie.
Respecto la preponderancia de los grupos, puedo decir que
en el Baradero las Helophthalmoe son mucho ms abundantes
Las Lateriplhce grupo que an
en especies que los otros.
no haba sido sealado en
sentadas aqu poi
Un pequeo
Bradynobcenus
Repblica Argentina, esln repre-
la
dos especies.
Mutillidae,
[Spin.j
y los
al
parecer
intermedio
S capto dacty la
entre los
[Burm.] forma tam-
bin parte de la fauna himenopterolgica de! Partido del
Ba-
radero.
V
Entre los grupos de Muiilla que tienen representantes aqu
son notables algunos por su tendencia la variabilidad. Las
modificaciones que se observan son las de talla y las de coloracin, y se presentan, ya aisladas, ya reunidas en el mismo
Las Megalocratinoe [Burm.], cuyo tipo es aqu
M. sumptuosa (Gerst.), parecen ser afectadas frecuentemente
individuo.
la
por
la inclinacin espresjada,
muy comunmente
en
de la sub-aivision
la
por
especie
G 'arinatoe
no
menos ella se manifiesta
Las Helophthalmoe
citada.
lo
lo
son tanto, pero las de la
Quadrato-dorsatce presentan numerosas variedades individua
les.
He observado
especies llevan
que, en
manchas
general, aquellos
grupos
cuyas
desnudas, se distinguen por una gran
constancia en la coloracin y los dibujos, mientras que en los
que estn formados por especies, en las cuales las manchas son
velludas, son
sumamente
variables, en la coloracin.
estas ltimas se torna en amarillo en su
y,
por consiguiente, pasa por
vice-versa;
las
mximun
El rojo de
de alteracin
las tintas intermedias,
manchas normalmente amarillas aumentan
la
tocias
Litensidad de su color hasta transformarse en rojo vivo.
An, en algunas especies, el drmato-esqueleto cambia
negro al pardo rojizo, y al contrario.
del
generalizar sobre las costumbres de las
Mutilas. Prefieren siempre los terrenos mas abrasados por
cuales se v correr
el sol, sean arenosos arcillosos, sobre os
Poco podra decir
al
rpidamente alas hembras, mientras que los machos revolotean de aqu para all, cambiando constantemente de sitio.
Estos ltimos suelen visitar tambin las flores.
En cuanto su rgimen y reproduccin, existe an bastante
discordancia entre las deducciones sacadas de los hechos observados. Algunos autores han dicho que las Mutilas cazan
asegurando haberlo presenciado; otros pretenden que
han hallado restos de dpteros en sus agujeros, atribuyndoles,
en consecuencia, hbitos comunes con los Esfgides ( Sphegidce )
insectos,
y, finalmente, se
ha dicho que son parsitos dlos pidos
soli-
mi parte, creo que esto ltimo es lo ms verosmil
en lo que respecta los cuidados para asegurar su propagacin, pero al mismo tiempo opino que, an cuando se vea
entrar las Mutilas en los ndos de los pidos, no hay sufi-
tarios; por
razn para concluir que son parsitas, en el sentido
Se podr deducir por analoga, pero no
lato de la palabra.
aseverarlo como un hecho real; no habindose descrito hasta
ciente
hoy, lo
la
menos que yo
sepa, ninguna larva ninfa de Mutillco
deduccin, por racional que sea, tiene que quedar reducida al
estado de simple hiptesis.
El rgimen, en
el
estado de imago, parece ser animal
en
algunas especies, y vegetal en otras; pero, en este ltimo caso
me queda an la duda de si el alimento se lo procuran por su
propia industria,
He
si
es slo fruto de su rapacidad.
preferido, pues, en vista de esta divergencia de opiniones
citar solamente, en lo relativo
haya
sido testigo presencial;
cada especie,
los
hechos de que
me es posible generalizar sobre
y me inclino creer que cada grupo
no
su rgimen y reproduccin,
pcsee sus detalles de costumbres propios, como quiera que ella s
ofrezcan
muchas analogas
entre
s.
Continuar .)
137
excursin
lisia
por
el
liso
Marzo de 1878
Lujan
por
Eduardo Ladislao Holmberg
Marzo pasado, aprovechando el Carnaval, mi
amigo Enrique Lynch y yo desembarcbamos en la Estacin
El da 3 de
dei Tigre,
punto de partida de un paseo de coleccionistas qu
habamos proyectado haca tiempo, pero que numerosas dificultades. haban retardado hasta aquel momento. Esta excursin tena tanto mas atractivo para nosotros, cuanto que e[
Rio Lujan deba presentarnos en sus riberas numerosas especies de aves y de insectos
que difcilmente se obtienen en
midad inmediata de Buenos Aires,
lo
que se agregaba la cir-
cunstancia de hacerlo embarcados. Esto, no slc
porte, sino
tambin
el
estudio
la proxi-
facilita el
simultneo de
trans-
los objetos, lo
que es imposible verificar en cualquier otro vehculo.
Deba acompaarnos un vecino de Las Conchas,
Manuel Oliveira Csar,
el
Sr.
D.
hecho de tener propiedadesde ha muchos aos, conoce
quien, por el
des en las orillas del Lujan
palmo palmo el terreno, adems de reunir excelentsimas
condiciones para expedicionario, pues su geniO rrtAlico, aparentemente incompatible con una extraordima.iutf furza de observacin y paciencia de coleccionista, hao#i le l-Am compa>
v.
jt
ero de viaje que, pocas veces se encuentra/.
Inmediatamente, pues, nos d rijimcf s casa, pero sin'
dole imposible salir
el
misino
da,
pues necesitaba reunir algu-
nos objetos necesarios para el viaj
convinimos en esperarle al dia siguiente en las orillas del Caraguat Chico, arroyo situado legua y meda del Tigre.
,
Nosotros, en
tanto,
comenzar ya nuestra
y reunidas
estimulado
las
el
no pudiendo
tarea,
resistir
un, a. 'vez
provisiones, resolvimos
remero, pronto qued cu
tentacin de
la
embarcado
partir
el
en
el
el
equipaje
acto,
y.
Tigre la estela de
nuestro bote.
Son las cuatro de la tarde; pocos momentos despus desembocamos en el Lujan, cuyas aguas, apnas agitadas, nos brindan su blando lecho, que corta la quilla y azota el remo con
violencia.
10
En
aparecen numerosas Pontederias de hermosas flores
pequeas embarcaciones que flotan sin peligro, soste-
ellas
azules,
nidas por la engrosada base de los peciolos, en cuya extremi-
dad se desarrolla
la
lmin a
inters amente
verde y lustrosa.
Otros camalotes desplegan tambin sus vistosos aparatos, y
alejndose suavemente para morir quiz en playas tan distantes
como aquellas de que suelen venir, nos dejan admirando las
extraordinarias transformaciones del ser orgnico que lucha,
para adaptarse al medio en que habita
Las riberas cubiertas de juncos, en una extensin jde varias
leguas, y el terreno firme adornado con su cinturn de Sauces, no
presentaban nada notable en lo que respecta la vegetacin,
pues algunas yerbas que crecen la sombra estaban sin flor
la sazn, ya figuraban en el herbario conservado. Durante un
1
en su propia constitucin,
momento,
la
montona majestad
atencin, pero pronto
bello,
por cierto, en
del
atrae
saucedal
nuestra
paisaje
el
espritu se habita al paisaje,
el
que constituye un elemento importante
acentuado de los rboles llorosos, cuyas dbiles ramas
mojan sus extremidades en la linfa que las retrata y en la
que parece continuarse a existencia tangible con la existencia
su imgen.
intangible, la forma y
De cuando en cuando el sauzal se interrumpe, para ser remel reflejo
plazado pup algunos rboles frutales que
ya privadas del excelente producto.
La
mu
tran sus ramas
momento, y
mano gran cantidad de papel, ninguna
vegetacin, pues, pierde su atractivo por
el
aunque llevamos la
planta es encerrada en*re sus hojas.
Respecto de los animales, era de excepcional inters lo que viLas aves escaseaban tanto
mos en aquel corto trayecto.
que slo percibimos en la cima de algunos sauces uno que otro
S\i\r'u(T/rannu melancholicus)y un Yentevo que cruz por
sauzales inmediatos. Entre los
el rio para perderse en
los
juncos, donde en un paseo anterior haba cazado preciosos pajarillos,
slo chillaban dos especies de
insectvoros,
( Thamnophilus Argentitius) que pronto
un Batar
cay en nuestras ma-
nos, y la Serpophaga nigricans, que apareca de cuando en
cuando, persiguiendo los mosquitos. Fueron estas las nicas
aves que observamos, aunque dejaron
or
su voz
la
distancia
alguno que otro Chinglo, un Hornero y un Carpintero, cuyo
plieu,plieu } repetido con afan, no poda ranos de impacientar-
IS9
nos por la imposibilidad de obtener su
interesantsimo indv-
do. Puede un cazador tener mnos suerte, cuando su objeto
casi nico es adquirir aves? Entretanto un tbano se empea en
molestarnos, y Lynch que no desa otra cosa que utilizar su
Wiademann, pronto remplaza con l la incomparable obra de
Azara que, un memento
tar.
Volando sobre
el
para clasificar ei Dauna mariposa funeraria ( Papilio
antes, nos serva
juncal,
Thoantiades) desplega el contraste de sus alas negras con manchas amarillas, mientras que una .segunda, del mismo gnero
(P. Perrhehus) ostenta entre las mallas de nuestra red las gotas de
carmn con que adorna su negro ropage.
Este es
r as?
el
No
No hay
mero no
resultado de nuestra entrada en
es tal
apuro.
el
Lujan. Continua-
deseo que nos anima.
el
La
corriente es dbilmente contraria, y
fatigar sus brazos.
las
lj2
aparece
la
el
re-
boca del
Caraguat Chico qu e corre oblicuamente hacia el Lujan, en el
cual desagua. Es estrecho, apenas tiene cuatro varas de ancho
en algunos puntos, mientras que en otros amenaza obstruirse.
camalote arraiga protejido, y los Eringios que extienden sus agudas hojas en abundante penacho, lastiman al pasar. En ios bordes sombros, delicadas Begonias de color
El junco
lo
invade,
el
dbilmente rosado desplegan sus largos corazonesji-reguiares,
sobresaliendo entre ios Helchos palmas (Pterif sp.j y.el Culantrillo
(Adianthum Capillas -veneris), y fu mando guirnaldas
lamos, Durazneros y Juncos, se extienden los largusimos vstsrgos dlas Convolvulceas ntrelas cuales se distnguela Dama de noche cuyo bo_
ton no despertar hasta despus de puesto el sol, cual si quisiera remplazara con su cndida y vaporosa vestidura nupcial.
legantes, entre los Ceibos, Sauces,
Otras enredaderas de diversas f amibas confunden all sus tallos, lujosamente desarrollados por la abundancia de agua en un
rico y frtil suelo, mientras que algunos vegetales de diferente
carcter animan por la variedad
el
excenario de las
orillas.
Tres cuadras adentro de la boca del arroyo nos detenemo
La
isla, perteneciente personas de inmediato parentezco, se halla
habitada por el mayordomo y su familia, de modo que pocemos
depositar en la casa nuestra carga,
facilidad en el Arroyo,
por numerosos
para internarnos
cor;
ms
gradualmente enangostado y algo obstruido
despojos flotantes,
140
medida que avanzamos,
aspecto
mas
esplndido.
el
Arroyo toma en sus riberas un
y en algunos puntos, lo dir sin exajerar,
Glorietas naturales formadas por los Ceibos,
bello,
Sauces, y otros rboles indgenas, se consolidan con las lianas
estrechamente abrazadas las ramas, mientras que en los
troncos serpentean los largos vstagos dlos Helchos epfitos
con hojas oval-oblongas y Cactceas igualmente epfitas. Mi
sorpresa no estalla porque los he observado en un paseo ante_
pero confieso que aquel epifitismc se revela en las mismas
escala, que un ao
condiciones, aunque no en tan grande
rior,
antes haba observado en los bosques del Norte deTucuman.
A pocas varas de la orilla se extiende la Paja brava, y en
verdad que nuestras manos quedan laceradas por su agudo filo
al ir recojer la pieza qua el arma ha derribado la mariposa que aparentemente busca refugio en aquel mar de acerados
Slo un vehemente deseo de hacer una adquisicin
cuchillos.
apreciable, un entusiasmo exajerado, la ignorancia, pue-
den matarnos penetrar eu aquel abismo, en que no slo se su una violenta opresin al
fre el dolor dlas heridas, sino tambin
respirar, pues parece talmente como si el oleaje nos asfixiara
con su enorme peso, y orno el rumbo se pierde caa paso
trabas que ofrece aquel aman
y la angustia se aumenta con las
tonamienfo de duras y largas hojas, so comprender cuan
deliciosa debe parecer la superficie libre y cun blando @1
sendero despejado.
Entre las aves nada de nuevo, qu digo! nada se presenta;
han huido ya y apenas percibimos una calandria Zorzal
de Monte ( Zenaida maca( Turdus erotopezus)), una Paloma
un Tirnido jaspeado, el Scaphrhynchus audax, que
lata)
y
por primera vez observamos en esta, latitud, y cuya adquisiFuecin fcilmente resolvemos con unas pocas municiones.
ra de esto, ninguna otra ave aparece a nuestra vista.
Los Insectos escasean tambin: entre los Colepteros, la
Omoplata flaca, impropiamente llamada veces Chinche amacara, inferior de una hoja, as como
rilla, es hallada en la
Las mariposas apenas se realgunas otras pocas especies
velan por la
preciosa Callieore condrena,
cara inferior de las alas posteriores y la
con
un 80 en
la
abundante Danais
141
Plexippus.
mosquitos,
Los Aguaciles Libellidos, revolotean entre ios
y un Mangang ( Xylocopa sp.) negro, con fajas roabdominal nos revela
jizas en el dorso
do Himenpteros,
Los Dpteros
la
no absoluta ausencia
(Moscas
&)
proporcin inversa los deseos que por ellos
aparecen en
manifiesta
mi
ompaero y como slo se v alguna mosquita aZtd que ya no iny como por otra parte los otros elementos de coleccin
teresa,
parecen escondidos, .resolvemos retroceder.
especies de Araas aumentan
la
la
vuelta tres
coleccin: una Aerosom,a/una
Tetragnatha y una Epeira.
A uiedida que nos hemos internado, hemos visto aparecer
en mayor abundancia los Eringios y esta circumstancia nos
sujiere la explicacin del nombre del arroyo en que se desliza
nuestra canoa. Crece en los campos del Chaco una Bromelicea textil la cual
guat,
yla
qn
aplican los Guaranes
Quichuas,
no
el
nombre de Cara-
me engao
llaman Chguar.
Las Bromeliceas no escasean seguramente en las inmediaciones de Buenos Aires, pero ellas estn representadas por especies
ni
c.
los
muy pequeas
hemos
del
gnero
si
Tillandsia.
oido
que creciera antes ahora aquella planta en esaun cerca, por lo cual es casi seguro que el nom-
leido
tas islas ni
bre de Caraguat no ha sido aplicado
la
Jams hemos
Bromelieea citada,
sino por
el
al
arroyo en atencin
Eringio, cuyas h >jas se
asemejan mucho las de ciertas Bromelias,
agregarse su abundancia.
Bero....y se salpican los
lo que
debe
matorrales oscuros conlasblan-
cas y grandes flores de la Dama de noche. El Sol se ha puesto?
que la palay el botador impelan nuestra embarcacin.
La noche es oscura, el tiempo amenaza, pues, pero antes de
pensar en
descanso, es necesario cuerear las aves
y cazar las
numerosas mariposillas de la luz que vienen revoletear en
torno de la que nos alumbra. Lynch obtiene un Anopheles
y
su content por ello slo puede tener una disminucin al adquirir otras especies de insectos igualmente importantes.
el
Todo est listo sen las doce de la noche, y una Lechuza
(Speotyto cunicularia), que se cierne cierta altura sobre nuestras cabezas, parece
anunciarnos que ha llegado la hora de
,
dormir.
142
Tendemos la carpa entreds rboles, y nos prometemos descansar como dos cuerpos inertes. El proyecto es bueno, pero
su cjecuc.QO deja a!g j que desear. Lynch ha tomado tres especies de mosquitos, y aunque algunos nos han picado antes de
entregarnos al reposo presunto, nonos ha parecido que la can-
como para tomar precauciones
tidad sea tan alarmante
srias.
Verdad es que Conrado, el dueo de casa, nos ha envuelto en
una nube de humo-pero las malezas estn casi consumidas ya
por el fuego y el enemigo se acerca.
Primero es el zumbido lo que nos molesta, despus algunos
se atreven picarnos con su siete lancetas (porque, tal es el
arsenal quirrgico dla trompa de un mosquito) y, multipli-
cndose
el
concierto y las sangras, aceptamos
ambos que no
Nos envolvemos
es posible dormir en tal situacin.
la
cabeza
ubrimos con las mantas, nos vesDa
timos, nos calzamos nada--la trompa atraviesa todo.
cuarenta y ocho horas, slo hemos dormido tres hace veinticuatro, y el sueo nos sofoca. El reloj seala las dos de la maana y nuestros brazos ya esn fatigados de aplastar mosquitos.
-Me parece reconocer ol zumbido da una cuarta especie,
me dice Lynch medio dormido. Aquella observacin produce
en mi nimo atribulado la angustia que uu cataclismo,
y
las
manos con
nos
tules,
porque yo tambin reconozco en el coro que nos rodea las voz
de una quinta y de una sexta! Y sinembargo, las especies no se
han agotado an. Queda mucho por hacer en ese sentido.
Dan las tres.... Y el sueo que antes pareca refrescarnos
con sus alas, ahora se aleja, arrebatndonos hasta la simple
necesidad de
lectura.
la
Nos resignamos*
Imposible!
mosquitos aumentan. Estoy
compaero est medio dormido. Siquiera
Elreioj sealadas cuatro..
desesperado.
Mi
., los
un cuarto de sueo para mi!
suave de la madrugada levanta una lengua de
fuego en las malezas quemadas, y su luz, como uar revelacin,
me incita hacer una fogata en la misma boca de la carpa. El
Un
humo
vientecillo
es denso, denssimo.
Los mosquitos ya nonos can.
Esto es el gozo supremo del Paraso!
;
medio ahogado por
el
humo
y por
el
sueo.
dice mi
compaero
Niego
hecho es que esto es delicioso.
Y como el mismo pensamiento ncs dominaba, y el mismo medio de humo nos envolva, exclamamos:
Nos morimos, nos asfixiamos; pero no importa., se asfixian y se mueren los mosquitos tambin.
Un minuto despus, sobamos que el gnero Mosquito haba
desaparecido para siempre de la cadena de los seres actuales
la bese, pero
el
Marzo 4 Eran
las siete de la
maana cuando
los
rayos
del
entrando de lleno en la carpa, nos despertaron del letargo
de muerte en que estbamos sumerjdos. Inmediatamente nos
sol,
levantamos, y un momento despus nos internbamos en la
en busca de piezas de coleccin (1.)'
isla,
las ocho y media, pona el pi en tierra nuestro amigo
Oliveira, quien acompaaba un fidelsimo servidor portugus,
Manuel Fernandez, que deba ayudarnos hbilmente. Entretanto,
volvimos internarnos en
el
arroyo,
ms con
el
objeto de herbo-
y tan abundante fu la recoleccin
(verdad es que de muchas especies haba hastas seis ejemplares)
que los paquetes colocados el uno encima del otro tenan un
metro de altura. Como en aquel momento el agua bajra mucho, quedaron las riberas perpendiculares en seco, y en ellas
rizar que con el de cazar,
numerosas Paladinas y Planorbis y entre las yerbas Bulimus y
Helix- Una concha, la Anodonta membrancea se mostr en
corto nmero de individuos pequeos.
Al retroceder, la tormenta q cubr i el cielo d esprendialgunas
gotas de agua y como por esta causa tuvisemos que apurarnos,
perdimos una Flica que vol al da vuelta nosotros un recodo.
Las aves, escasas tambin en este lia; ademas dla citada, un
Boyero Cassicus solitarius.), un Tordo negro ( Molobrus $eri,
eeus ) una Toenioptera, un_Ventevo
Saurophagus sulphuraus )
una Ratona Trog lodytes plaensis) fueron las nicas que vimos de cerca, y, en a cima de un rbol lejano un Carancho
(Polgborus vulgaris). Al volver la casa, examinamos la
trampa dispuesta durante la noche, Estaba vaca. Conrado
y
nos declar que
los Ratones.
pecies
la
ltima inundacin habs concluido con todos
Lo sentimos, porque en esa
regin abundan las es-
de He&peromys,
1 Intil
me
parece detallar.
Como
dentro de poco jnch
publicar la
parte de los resultados de este viaje no es Deeesario aqu detenerse mucho.
mayor
Un
44
fuerte aguacero nos detuvo algunas hor as,
pero no dej
de ser esto una ventaja, p orque cuando ces, numerosos insectos
aparecieron en las plantas, presentndose entre ellos especies
verdaderamente interesantes, por su organizacin las unas, por
su novedad las otras
las cuatro de la
tarde, la
canoa se halla con
y despus de despedirnos, bajamos por
Lujan, cuyo curso remontamos luego.
lista
el
la
carga
arroyo hasta
el
puesto que la corriente es favorable, y el viento soplado
popa, Oliveira improvisa una- vela que pronto se hincha y nos
arrebata rpidamente.
Nada hay en las riberas que pueda
ms nos sosprende es la carencia de
interesarnos, y lo que
aves,
tal
punto
que
cuando en cuando alguna Serpophaga ocul ta entre el juncal uno que otro Suirin, cuya triste figura se
destaca en la cima de algn sauce.
Pronto cambian de aspecto las riberas. Altos lamos rem-
slo percibimos de
diversas partes; los Ceibos extienden sus
ramas en el paisaje y se renen los Eringios j Juncos los hermosos penachos blanqueemos de una gigantesca Gramnea.
plazan
el
sauzal en
Al pasar por los ranchos de los isleos llega nuestros odos
la msica carnavalesca, y el viento, cuya actividad se hace entnces mas viva, nos* arrebata con mayor rapidez, aunque en
verdad n son aquellas las islas de las sirenas.
Nada notable aparece por el momento El rio lleva la direccin
de padel Sol que ya se oculta y es necesario llegar al punto
La nica ave observada en aquella tarde, adems de las
rada.
.
dos ltimas, es el Martin-Pescador ( Chloroceryle Amazona)
que pasa volando rpidamente cerca de nosotros.
El .Sol se ha ocultado ya. Un murmullo vago, lento, suave,
pero que poco
nuestros odos.
Uno dos
1
poco va hacindose ms
perceptible, hiere
Especie sptima ? dice alguno que va sumerjido en una
lectura que, fuerza de ininteligible, se hace interesante.
Un extremecimiento de horror se apodera de nosotros.
De
la superficie tranquila del rio
que
el
viento ya no roza, se
levanta una nube zumbadora, inmensa, sanguinaria; pero se
levanta suavemente, nos rodea, nos envuelve, nos abruma*
145
Botador, remos, de todo echamos mano
y evocando aquellos tiempos en que los hroes llevaban los vientos encerrados, empujamos
falta de ellos la embarcacin con una actividad febril, digna de
mejor causa que la de libertarse de los mosquitos.
Media hora despus, Oliveira nos indica que hemos llegado
la segunda estacin.
Don Juan Francisco Rojas nos recibe amis~
tosamente en su casa y nos compromete quedarle agradecidos
por sus muchas atenciones.
Notas sobre dos Athyreitae de Buenos Aires
por
Flix Lynch Arriblzaga
El
reducido
grupo
de los Athyreitce, pequea seccin de los
Geotrupid.ee, es uno de los ms dignos de mencin entre los Escarabeos; las extraas formas y costumbres singulares de estos
insectos, han llamado casi siempre la atencin de los entomlogos;
desgraciadamente los Athyreitce son bastante escasos para que no
abunden en las colecciones y para que sus costumbres sean, en
general, poco conocidas.
En el Baradero no he hallado otros representantes del grupo
que una especie de Bolboceras y otra de Athyreus; esta ltima
presenta algunas diferencias con los caracteres del verdadero
gnero: en este los ojos son visibles por arriba,
y sus mandbulas
son bi-dentadas en el extremo, mintras que en mi especie los ojos
son invisibles por encima y las mandbulas desiguales, siendo la
una de punta simple y la otra bfida. Probablemente ser necesario, ms adelante, formar un gnero particular para este
A thyreus.
Gnero
A thyreus, Me. Lea y
Horse entomologicse
Cabesa mas larga que ancha.
Mandbulas crneas, poco salientes
1,
I.
Apendixp.
123 (ao 1819).
contorneadas en
el lado interno, ms mnos sinuadas angulosas
en el externo y con el extremo bidentado.
Palpos filiformes, truncados en el extremo; los maxilares ms
largos que los labiales
Antenas de once artculos, con clava grande, lenticular, compuesta de los tres ltimos.
del labro,
cucharilla en
Protorax tan largo como
vado en el dorso.
los litros, alto y
ms
Escudete corto y muy estrecho, casi linear.
Tibias anteriores tridentadas en su arista externa,
mnos exca-
terminadas
11
146
por un
agudo en
diente
el
lado
exterior y una
espina en
el
interno.
Patas intermedias muy apartadas en su punto de insercin
por un disco redondeado en el mesosternum las tibias son mas
cortas que en los otros pares, tridentadas en la arista externa y
:
terminadas por dos espinas.
Patas posteriores aproximadas, con
tibias
bi-escotadas
dos
espinas terminales.
Elitros cortos,
ms
mnos puntuados, nunca
regu-
estriados
larmente.
Formas generales,
recojidas y pesadas.
A.
1.
fflavithorax,
Nobis
Capite nigro; prothorace flavo; elytris nigrocceruleis fortiter puncLong. 11
tatis, corpore subtus fuscano flamdo albidoque villoso.
mm.
Diam.
trans. 6
mm. Diam.
vert. 5
mm.
(1)
Descripcin del cuerpo
tegumentos de
y brillantes por debajo.
transversal, poco elevada,
Cabeza ms larga que ancha, con
superior
como
tafilete
y lisos
los
parte
la
de base
Epistoma con una carena
ancha con tres dientes en la arista, de los cuales el del medio es
el mayor.
Erente con una prolongacin lateral sobre la base de cada
antena.
Ojos redondeados, visibles por los lados y debajo, invisibles por
encima.
Labro en forma de paralelgramo transversal, con los ngulos
anteriores redondeados.
Palpos cilindricos, truncados en el extremo, los maxilares ms
largos que los labiales.
Mandbulas gruesas, contorneadas en forma de cucharilla en
su lado interno; la mandbula derecha con dos grandes dientes
obtusos en la arista externa y terminada en punta bfida, la
izquierda con un ngulo entrante en el lado externo y terminada
en punta aguda simple.
Antenas de once artculos, terminadas por una clava grande,
lenticular, formada por los tres ltimos artculos.
P rotor ax grande, ms ancho que los litros y tan largo como
semejante
ellos: el pronotutn es elevado, excavado en su medio,
en su forma al del A. orientalis L. d. Cast. [2] en medio del borde
[1]
Los dimetros
vertical
transversal son tomados en los mayores del
prptorax.
[2]
Klug. Coleopt. Gatt. Athyreus
,,
u. Bolboceras, p. 34. 15.
pl. 1.
t.
b.
Mamferos Argentinos
Lm
El
fatalista Argentino. Tomo I. ent.
Nycipiiecus felinus, Spix.
J4 iriyu.n-0.
II
'
V-
R9
147
anterior se halla un diente agudo poco elevado.
Mesosternum con un disco redondeado en el medio y algo
avanzado en forma de ngulo obtuso hacia adelante.
Patas anteriores con las tibias con tres lbulos redondeados en
la arista externa, terminadas por un diente agudo en su lado exterior y una espina en el extremo interno.
Patas intermedias muy apartadas en su punto de insercin
por el disco del mesosternum, las piernas son ms cortas que en
los otros pares, tridentadas en la arista externa y terminadas
por dos espinas en el lado interno.
Patas posteriores aproximadas en su base, con las tibias bidentadas en su arista externa ms -bien con una escotadura ntes
del extremo y terminadas por dos espinas cortas en lo interno.
Elitros cortos, ovados, ms bajos que el protorax, ms estrechos
que l y con las cercanas del escudete un poco hundidas. Los
tegumentos son groseramente puntuados, en medio de cada litro
se notan dos lneas longitudinales poco elevadas.
Escudete corto, muy estrecho, casi linear.
Coloracin
dems circunstancias
Cabeza con la parte superior negra con visos violceos y la
inferior parduzca con pelos y vello cenicientos claros. Ojos negros
Palpos morenos. Los
y brillantes. Mandbulas pardo-negras.
ocho primeros artculos de las antenas morenuzcos plidos, los
tres ltimos, que componen la maza, de color rojizo claro.
Pronoto amarillo claro con los tegumentos como fino tafilete
fino y aterciopelado, de color
y erizados de un vello corto muy
blanco amarillento muy claro.
Las mrgenes laterales del pronotum son parduzcas, cuyo color
se desvanece sobre el punto hundido de los costados: el estrecho
dorso del corselete es de color parduzen las inmediaciones del tubrextiende
co, que se oscurece y se
culo espiniforme de color pardo oscuro que se halla en medio del
borde anterior del pronotum. Las aristas de las elevaciones laterales de la excavacin del medio del dorso del corselete son de
cordoncillo que bordea
el
color rojizo, que se vuelve ms- intenso en un diente muy obtuso
que se eleva en cada arista, hcia adelante.
Elitros brillantes de un azul-violeta muy oscuro, ms intenso y casi
negro en la base, ngulos humerales y mrgenes de la sutura, y
erizados de pelillos sedosos de tinte bTanquecino-amarillento. La
parte inferior del cuerpo, incluso los muslos, es de color moreno,
no muy intenso, las tibias y tarsos, pardos.
T-oda la cara inferior del cuerpo, as
como
las patas,
esta pro-
abundantes pelillos blanquecino-grisceos que
tambin se vn aunque cortos y ralos en el dorso de la cabeza y
vista de largos y
148
que,
ms abundantes en
el
primero y segundo artculos antenales,
con un copetillo.
he cazado este insecto en Enero de 1878 en lo ms fuerte
del calor del mediodia En el momento en que lo hall, se cerna
en un terreno descubierto, la altura de dos tres pulgadas del
Al cernerse pareca casi inmvil y no dudo que su vuelo
suelo.
con el de muchos cetonidos en cuanto percompararse
pueda
los erizan
Yo
feccin.
Posee un aparato de estridulacion, formado por pequeas estras
segmentos abdominales,
y pelos en el dorso de los dos ltimos
producindose un ruido dbil, rpido y continuo, consecuencia
de la frotacin de los mencionados arcos dorsales contra la cara
interna de los litros, segn me ha parecido, aunque he notado
que cuando el insecto saca las las de los estuches, el sonido no
se produce pesar de que los litros continen cerrados.
Gnero
Bolboceras, Kirby
A Descript.
of several
new
species of Ins. coll. in
New
Holland by R. Brown, in Trans. Linn. Soc., XII,
(1818), p. 459.
Syn.
Geotrupes, Fabr. S carabseus,
Fabr.
Cabeza casi tan ancha como larga.
Mandbulas crneas, anchas, superiormente, cncavas, poco
lientes del labro; la una es simple, la otra bfida.
sa-
Palpos maxilares y labiales de igual longitud, filiformes.
Ojos visibles por arriba, por debajo y por los lados.
Antenas de once artculos, con clava grande lenticular, formada
por los tres ltimos.
Protorax ms corto que los litros y tan elevado como ellos.
Escudete bastante ancho, en tringulo issceles
Patas intermedias poco separadas por un disco redondeado
en el mesosternum.
Tibias anteriores con cuatro a cinco dientes obtusos en la arista
externa.
Tibias intermedias y posteriores
extremo, en la arista externa.
con una escotadura ntes del
Elitros convexos; estriados regularmente.
Formas generales recojidas, casi hemisfricas.
2.
Bolboceras bonariense,
Coleopteren Gatt.
Klug.
Athyreus und Bolboceras,
pg. 52, n. 22 (1843).
Rufo
ntido; thorace
l evite
r punctulato; elytris striato-punctatis;
8 1/2 9 1/4 mm. Diam. transv.
scutello margine fusca. Long.
4 3/4-5 1/2 mm. Diam. vertic.
3-4
mm.
Parecido al B. fulvum de Gory. Todo l es de color rojo de
caoba brillante, ms claro por debajo, con largos pelos rojizos en
las patas, lo inferior del cuerpo y en un hacecillo que eriza los
dos primeros artculos de las antenas: estas ltimas son rojizas
de canela, pero la maza se halla cubierta de vello muy fino
amarillento-roj izo sedoso. Ojos negros brillantes. Los bordes
infero-laterales del protorax llevan una guarnicin de pelillos rojizos.
El estrecho cordoncillo que bordea el pronoto, un punto
hundido en los costados de l, las mrgenes de los litros y de
la sutura, as como las del escudete, de color pardo-oscuro. Sobre
la cabeza se notan dos lneas
transversales lijeramente elevadas,
la una corta y de color pardo-rojo oscuro, se halla entre los ojos,
la otra mas adelante y del mismo color que la primera, es quebrada y afecta la forma de un ngulo muy abierto, cuyo vrtice
mira hcia adelante. Las patas son del color general de la cara
inferior del cuerpo, pero el extremo de los muslos de todos los
pares y las dentelladuras de las tibias anteriores son de color
pardo-oscuro.
Los
litros llevan estras de puntitos
hundidos;
la
primera estra
muy
bien marcada, pero sus puntos no lo son tantc: las nueve
primeras estras de cada litro son paralelas entre s, en gran
parte de su extensin
unindose ntes del borde posterior
es
pero
la
cima
estra es
octava se borra ntes de llegar la base del litro; las ltimas estras laterales parecen nacer de un mismo punto
humeral y su paralelismo casi no existe; por otra parte la und-
muy
irregular y hcia el medio de su longitud se
dispersa en algunos puntos confusos.
La especie no es nada escasa: acude con frecuencia las habi-
taciones
durante
la
noche,
atrada
por
la
luz
como muchos
otros Scarabeiclce.
Descripcin de tres nuevos Culicidae de
Buenos Aires
por
Flix Lynch Arriblzaga
1.
A.nopheles annulipalpis, Nobis
(Fem.) Thorace
badio
obscure trilineato ; palpis pedibusque
nigris argnteo annulatis. Long. 7 mm.
Cabeza agrisada
frente con pelos blancos
antenas negruzcas
palpos negros anillados de plata trompa negra con el extremo
blanco. Ojos negros orlados de blanco puro.
:
150
dorso y con tres lineas longitudinales
se ensanchan gradualde color pardo las dos lineas externas
coselete. Metanotum
mente hacia atrs. Escudte del color del
oscuro. Trocnpardo-rojo. Costados del coselete pardo-rojo
muslos negros con escamas amarillenteres amarillentos plidos
con medios anillos de plata en
tas claras en el lado interno, y
negros, semi-amlladas de blanco puro
el externo. Piernas y tarsos
El extremo
los segundos.
las primeras y con anillos completos
tarsos es blanco, siendo
de los cuatro primeros artculos de los
difanas con la nervadura y
de este color todo el ltimo. Alas
nervaduras con escamas
celdilla costal y el extremo de las dems
por escamillas doranegras, el resto de las nervaduras cubierto
compuestos de escadas anilladas trechos por espacios negros
Trax castao-pardo en
el
mas del ltimo color.
Abdomen morenazco con
vello amarillento leonado.
(departamento
Cac un ejemplar de esta especie en el Baradero,
de
Abril
de
situado al Norte de la Provincia ) en el mes
dos ejemplares,
debe ser sumamente raro, pues no he visto sino
Enrique en
hermano
por mi
el que he descrito y otro capturado
una excursin por el rio Lujan.
:
2.
Anoplieles albiarsis, Nobis
intermediis al(Fem.) Nigricans thorace cinreo , tarsis antids et
Alis hyaltnis
albis.
bo annulatis, posticorum articulis 4 ultimis
:
nigro albogue maculatis.
Long. 5
5,
mm.
plateada.
Cabeza cenicienta. Ojos con una estrecha cinta
negros con
Trompa negra con el extremo blanquecino. Palpos
son casi enescamillas grises de ceniza, los dos ltimos artculos
vello gris.
teramente del ltimo color. Antenas negruzcas con
lneas oscure
Trax ceniciento parduzco en el dorso, con tres
costados negruzcos con
cidas, apenas visibles como por reflejo; los
Alas claras
algunas escamillas blanquizcas con viso argentado.
manmuy oscurecidas por escamillas pardas y con dos grandes
del mismo
chas negras en el borde anterior y otra muy pequea
espacios blancos;
color en el pice, separadas unas de otras por
al borde posteen ciertos sitios de las nervaduras que se dirijen
simulando manchirior las escamillas se oscurecen ms menos
pardas con viso
tas negras. Patas anteriores intermedias
muslos y las tibias:
amarillento, los tarsos son mas oscuros quedos
de los artculos tarestas tienen el extremo blanquecino, as como el
o
ltimo es casi
o
2 o 3 o y 4 de los dos pares anteriores, el
sales I
mas al
completamente blanquizco, el color es mas claro y tira
,
blanco en
el
extremo de
los otros y en el de las
primeros artculos que en el de
tibias. Los muslos y piernas posteriores
los tres
151
como el primer articulo de los tarsos son, ms mnos, del
mismo color que en los pares precedentes y las segundas y este
ltimo llevan el mismo anillo blanquizco que en dichos pares. El
as
segundo artculo de
los
tarsos
es
negro
casi
con
el
extremo
El
blanco muy puro, de cuyo color son los artoulos siguientes
abdomen es negruzco opaco con viso gris ceniciento poco notable.
mas comn en
duras son mucho menos dolorosas que
que habitan aqu. De esta especie se
Es
Anopheles
el
Baradero
el
Sus
las de las especies de
pica-
Culex
hallan individuos que tienen
blanca la base y el extremo del ltimo artculo de los palpos, asi
como una pequea manchita de este color en el pice del tercero.
Estos individuos tambin presentan un leve reflejo grisceo
en los costados del trax, que no se nota en otros.
Gnero JE
,
e s
Hoffgg
Aedes squamipennis,
3.
cL
Nobis.
Nigricans ; thorace cinereo-fusco squamato pedibus palpisque
albo annulatis ; alis obscure-alboque oariegatis. Long. 4 lp2-5 mm.
;
(Mas et fem.)
Hembra Cabeza con
la frente y vertex cubiertos de escamillas par-
do-agrisadas ojos pardo-rojos bordeados en su parte posterior porun filete plateado poco notable; la parte posterior de la cabeza
gris sedosa con dos tres puntitos negros detrs de cada ojo.
Antenas negruzcas con el extremo de cada artculo de color gris
Palpos negros con vello gris; el extremo del
ceniciento claro.
;
ltimo artculo de este ltimo color. Trompa negra con un anillo
blanco puro en su medio y otro un poco antes de la punta, la
cual es cenicienta clara.
Trax con el dorso cubierto de escamillas pardo-grises. Escudete ceniciento.- -Los costados del coselete son pardos de pes
con escamitas grises. Muslos anteriores blanquecinos, pero muy
cubiertos de escamas negras y anillados trechos por escamas
blancas tibias del primer par negruzcas y anilladas de blanco en su
El extremo y la
arista externa, plidas y sin anillos en la interna.
base de las tibias negros, con la rodilla blanca. Tarsos negros ani;
llados de blanco.
segundo par, como las del primero, aunque mas largas, mas oscuras y con dibujos mas pronunciados. Muslos posteriores con su parte anterior oscura, con ajitas blancas, la posterior plida desde la base hasta antes del extremo, el cual es
pardo-negro. Base y extremo de las tibias negros; la cara interna de las tibias blanquecina en el medio la cara externa oscura,
anillada de blanco. Tarsos negros anillados de blanco, con el
ltimo artculo de este color. La base de las tibias y el extremo
Las patas
del
152
de los muslos parecen muy engrosados, sobre todo en los muslos
posteriores intermediarios, causa de un copete de pelillos es-
por debajo y en los lados. Alas sumamente
cubiertas de escamas negruzcas de cuyo color parecen aquellas.
Una pequea parte de la base de cada ala es blanquecina. Tres
fajitas blanco agrisadas,
compuestas de manchitas pequeas se
dirijen del borde anterior al posterior del ala
la primera se halla
hcia el primer tercio y es la ms cercana la base, la 2a como
los dos tercios y la ltima corta el ngulo anterior del ala: sus
manchas son ms separadas que en las otras las franjas son
negruzcas, pero una pequea parte del borde posterior correspondiente la tercera banda de manchitas tiene franja blanca. Abdomen negro opaco en el dorso; el primer arco dorsal pardo con
pelillos del mismo color
los tres siguientes con una manchita
cenicienta en los costados el 5 y 6 con una mancha cenicienta
de forma angular, cuyo vrtice se halla en medio del dorso de
cada uno de ellos y se dirije hcia adelante, mientras que el extremo de sus lados v los costados los siguientes vestidos de
camosos que
lo reviste
escamillas
sedoso.
del color
de los dems dibujos
vientre
gris claro,
Los machos son en casi todo iguales las hembras, pero el
color del dorso del trax tira ms al gris-amarillento gris-rojizo
de zorro. Todo lo dems es mas oscuro en las partes negruzcas
y mas puro el blanco en las otras. Las plumas de las antenas
son negruzcas. El dorso del abdomen no presenta dibujos
los
costados de l llevan pelillos parduzcos y escamitas cenicientasclaras que se agrupan formando manchitas de esprulas de moho.
Vientre negruzco con vello ceniciento y parduzco.
Esta bella especie, cuyo dibujo es bastante difcil de expresar, no es
escasa aqu. Los ejemplares que poseo los he cazado en Abril de
1878.
Contribuciones para el conocimiento de
la fauna de Salta
por
Eduardo Ladislao Holmberg
( Continuacin.
Vanse
las entregas anteriores)
Ramfstidos
63. 23.
Rhampliastos toco, Mll.
P. E. 82; Lev. O. Parad, t. 2.
Gould, Rhamph. pl. 6, id. 2nd. ed. pl. 1.
Rh. magnirostris, Shaw; R. indicas, MilL
niveas,
Less.
153
G. R. Gray,
Hand-list,
part
II, p. 132,
n.7921.
y Tucuman.
esta especie se encuentra en Oran.
Alcatraz, Salta
Segn Moussy (tomo
II, p. 30),
Cuclidos
64.
24.
Ptiloleptis gira,
Burra. Reise,
aut. (Gm.)
II, p. 443, n, 29.
Gira piririgua* "V. Gal. des Ois. t. 44.
(G. E. Gray, Hand-list, part. II, p. 210,
n. 8910.)
Piririgu, Azara, Apunt.
t.
II, p. 340,
n. 262.
Chasquita, Salta.
Macho-macho, Salta y Tucuman.
TJrraca, B. A. Mendoza.
Esta ave, cuya voz es una de las mas hermosas de las que
forman el concierto de las cantoras Argentinas, abunda en la
provincia de Salta, donde siempre la he visto en bandadas de quince
veinte.
65. 25.
Coccygus senlculus, Lath
Burmeister, Reise & II, p.
444,
n. 30.
Coccyzus minor, (Gm.); P. E. 813. (G. R.
Gray, Hand-list &, II, p. 210, n. 8917.)
Cuc
ceniciento,
Azara, Apunt.,
II, p. 365,
n. 268.
Crispin, (Crdoba).
abundantemente esta especie en La Tablada de Crdoba, camino de la Sierra.
He
visto
Salta oa diariamente su canto
llamado tristsimo, compuesto de dos notas iguales (creo que es
el l del diapasn comn, intermedio entre aflautado y silvado,
En
la travesa de
Tucuman
que acenta levemente en la segunda). Tiene tambin otro ms
complicado que deja or cuando hay mal tiempo y que, segn
resulta de mis apuntes, siempre anunciaba la lluvia con una
dos horas de anticipacin.
Mas tarde, he leido no recuerdo en qu parte, algo que me
indica la ninguna novedad de mis observaciones, pero, lo mepuesta en duda por el autor que la cita.
nos, confirma aquella,
66. 26.
oceygus cinereus,
(Vieill.)
G. R. Gray, Hand-list, II, p. 211.
C. metano coryphus, p. Schl.
Un
ejemplar solamente he cazado
Sur de Cobos.
n. 8920.
de esta especie, un poco al
154
Pcidos
en la entrega 3. a p. 89 de este peridico,
he sealado cuatro especies de este grupo, pero puedo asegurar
que existen muchas ms, que me han sido reveladas, aunque vagamente, por personas de diversas localidades de la provincia cuya
fauna me ocupa, por observaciones propias, pero indecisas, no
En
la lista publicada
que he visto rpidamente, sino tambin
por entonaciones diversas que he distinguido en el canto.
Nada hay ms hermoso que algunos de estos animales de interesantsimas costumbres, cuando ostentan sobre los troncos oscuros de los Cebiles, Quebrachos Talas su flamgero penacho
el brillante ropage que los adorna, y en el que parecen ostentarse
las llamas de la fiebre de actividad que los devora.
Constantemente se oye en aquellos bosques solitarios el golpe
de su pico y con frecuencia tambin el bullicioso canto de las
slo hechas en animales
parejas.
de las observaciones que ms me han llamado la atencin,
en el primer momento, me fu indicada en Trancas, por mi amigo
D. Manuel Snchez, encargado de la oficina telegrfica de esta
localidad. Cierto dia que recorramos juntos el bosque extendido
Una
naciente del pueblito citado, me detuvo de pronto para sealarme un Carpintero asido de un tronco como de un pi de dimetro:
Fjese; me dijo, al dar el golpe en un punto, d la vuelta
en el acto, como si creyera que su pico hubiese traspasado el
dimetro del tronco. Sin embargo, su verdadero objeto es recojer
al
que salen de la corteza al sentir la percusin.
Un tiro tiempo di cuenta de la exactitud de sus palabras,
pues el animal contenia numerosas especies que se guarecen
bajo las cortezas. Y sin embargo, ha pasado ya mas de un ao
cierta la primera
y todava me pregunto si no podra muy bien ser
Las manifestaciones que un Loro, un Canario y otras aves
parte.
hacen frente un espejo son fenmenos de un mismo orden y yo
no dudo que el Carpintero pueda muy bien creer que ha traspalos insectos
sado
el
tronco.
salvaje se mira en un espejo por vez primera, busca
su imjen detrs del cristal. Todo es posible.
Respecto de las cuatro especies que cito, ellas han sido cazadas
Cuando un
por m, exceptuando
67.
27.
la
primera que caz Snchez.
Dryocopws
atriventris, DOrb.
Burm.,
Reise, II, p. 444, n. 31.
Campephilus (Phlceo ceastesJ Boiei, Wagl.
(G. R. Gray, H. 1. II, p. 187, n. 8629.)
Lo he
visto
muchas veces en
los
bosques que cruza
el
camino.
15b
vuelta del
trayendo un solo ejemplar cazado en Trancas. A mi
una
Norte, observ un conjunto como de 12 15, jvenes an,
legua al Norte del Rio Tala.
el
Es el Carpintero negro, con una gran mancha blanquizca en
dorso, cabeza y cuello rojo vivo.
68.
28
Colaptes ausiralis, burmeister
Systematische TJeb. d. Tiere. Brasiliens,
Bd. II, 237.
Beise etc., Bd. II, p. 445, n. 32.
Carpintero real, Salta.
cerca del Rio de los Horcones, pero no lo
prepar por estar en malas conndiciones.
A principios de este ao (78) he obtenido varios ejemplares ca
zados por m en Zrate y en el Pilar (B. A.)
Cac
<
este animal
69. 29.
Leuconerpes candidas, Otto
Burm. Beise
II, p, 445, n.
L. dominicanus, (Y.)
33
(G.B.
Gr.
II, p. 202,
n. 8827.
Carpintero blanco
II,
negro, Azara,
Apunt.
254.
315, n.
un ejemRio Pasaje vi una
plar de esta especie. Dos leguas al sur del
de pulpa
bandadita de ellos, reunida en un Cereus, cuyos frutos,
acercarme
morada, devoraban con tal nimo, que me permitieron
Obtuve en Trancas, mi
vuelta, en el
mismo
pueblito,
hasta tres varas.
70
melanocMorus
30 . hrysoptilus
(Gm.)
Beise, II, p. 445, n. 34.
Burm.
G. B. Gr., H.
1.
II, p- 195,
Carpintero verdi negro
8735.
Azara, Apunt. T.
II,
p. 306, n. 252.
Carpintero-real
Salta.
Sur del
Mat una hembra de este lindo Carpintero un poco al
de un
Rio de las Piedras. Hall en su estmago la trituracin
otros
enjambre de Cpridos pequeos, Hormigas, Crisomlidos y
insectos.
Lujan.
tarde (Marzo de 1878), cac otro orillas del
Brradero.
el
colega el Sr. Lynch lo ha cazado tambin en
Mas
Mi
Bucnidos
71. 31.
Capiio
maesa latas, Wagler
Beise, II, p. 446, n. 36.
maculatus, Gm.?
i Buceo (Nyctalus)
Burm.
Gr.,
H.
list.
I,
Drmili- drmili,
s.
G. E.
p. 87, n. 1026.
Dormiln,
Salta
y Tu-
cura an.
un verdadero
Este animal, colocado entre las Trepadoras, no es
Zygodctilo
156
Cac en varios puntos de Tucuman y de Salta hasta
6 ejemplares, siendo todos ellos Anfidctilos.
Su aspecto grave y reposado, su paciencia singular, la viveza
de sus ojos amarillos que se pierde en su conjunto sooliento,
hacen de este animalito una especie curiosa. Pero es necesario
verlo precipitarse sobre el insecto que vuela su alcance para
observar su destreza y agilidad.
Sin embargo, se alimenta tambin de insectos no voladores,
pues en dos de ellos encontr orugas de Esfngidos.
Su fisonoma le ha valido el nombre vulgar de Drmili-drmili
Dormiln, con que se le designa en Salta yen Tucuman.
Pjaros
72. 32.
Alcednidos
Ulegaceryle torquata, Reichenbach.
Burm
Geryle
Reise, II,
(
446, n. 37.
torquata, (L.) G. R.
Streptoceryle )
Gr., H.-list., p. 97, n. 1186.
Martin pescador
p. 383, n.
celeste,
Azara, Apunt. III,
417-418.
Pescador, Martin pescador.
Salta, etc.
Slo una vez he observado en Salta esta magnfica especie, al
Norte de Caldera. Mi amigo Prspero Carenzo, que me acompaaba Jujuy, me asegur que era all abundante.
En el Museo de Tucuman vi otro que, segn me dijo el Profesor Liberani, haba sido cazado en el Rio del Pasaje.
73. 33.
Chloroceryle
americana, Reichenbach
Burm.
(C.
Reise, II, p. 447, n. 39.
G. R. Gr.?)
chalcites, Reich.
G. R. Gr.
H.-list, I, p. 97, n. 1190.
Nom. vulg.-como el anterior.
He observado dos ejemplares de esie pequeo pescador en Salta,
uno en Castaares, y otro corta distancia de Caldera.
(
Continuar. )
Miscelnea
Sobre dos Bembicides argentinos El
Dr. Burmeister se
ha ocupado ya del grupo de Himenpteros que tiene por tipo al
gnero Bernbex de Fabricius en un excelente estudio redactado en
francs y titulado Bembicidos Argentini (V. Boletn de la Acad. N.
de C. ex., I, entr. 2 -1874-p. 97-129). El autor d una detallada
descripcin de los caracteres del grupo, concebida en trminos
adaptados al estado de las ciencias naturales en nuestro pas,
segn l mismo lo declara; y describe 14 espcies, pertenecientes
tres gneros, uno de ellos nuevo ( Bembidula ).
a
Zeballos public un lijero extracto de
El Dr. D. Estanislao S.
este trabajo en los
1874), pj. 156
Mi
&
Anales
157.
nota,
esta
escribir
objeto, al
algunas observaciones relativas
caracteres de dos especies.
I
Argentinos, entr. V. (Sept.
Cientficos
Mondala carbonaria
El Dr. Doering
descubri
es
nicamente
consignar
la distribucin geogrfica,
Burm.
y los
op. cit., p. 113, n. 3.
esta especie
en
las orillas
del
rio
sumamente comn. Yo
be
Guayquirar (Corrientes), donde era
recibido una hembra del partido de Las Conchas (Buenos Aires),
en
el
cual la caz
el Sr.
Su metanoto ofrece
Oliveira Csar.
la linea
transversal,
convexa hcia
atrs,
apenas aparente; el Dr. Burmeister dice que suele notarse algunas
veces, una lnea fina transversal sobre el metanoto, de modo que
no es una diferencia, sino una mera transicin.
Las prolongaciones internas de las manchas del tercer arco abdominal estn interrumpidas en su base, por manera que parecen
dos manchitas oblongas, oblicuas.
Slo mide 1 pulgada.
esta
2 a Bembidula discisa
(
Mondala
(Gerst.)
Burm.,
id. Gerst., Zeitschr.
op. cit. p. 124, n. 1,
etc., 26,
10
Dr. Burmeister en Rio Janeiro en el ao 1850; al
siguiente la vi en Lagoa Santa; en 1859 la caz en Entre-Rios; y,
finalmente, le enviaron ejemplares de Crdoba por el ao 1873
1874. Mi colega Eduardo L. Holmberg trajo algunos ejemplares,
Descubrila
el
adquiridos durante su viaje por las provincias centrales y septentrionales de la repblica, y, adems, su coleccin contiene una
hembra proveniente del Paraguay.
En este momento tengo la vista esta ltima, y un macho de
Tucuman. Son bastante pequeos, pues la hembra mide 7 lin. y
el macho 6 1/2, siendo as que la longitud de los ejemplares
tpicos oscilaba entre 7 y 9 lneas. Los dibujos del macho son
muy claros, casi blancos; pero los de la hembra son marcadamente amarillos. Sin embargo, no entra en la variedad que el Dr.
Burmeister describe, porque posee la mancha triangular negra
normal en el epstoma. La lnea arqueada del metafragma se presenta, en el macho, indicada apenas por una rayita poco notable cada lado. Ambos ejemplares tienen una mancha en la
cara anterior de las ancas, particularidad que el Dr. Burmeister
seala como propia de la mencionada variedad.
El Entomologlsche Zeitung de Estetin (Alemania) publica
en su ltima entrega (n. 1-6) una monografa de los Sendo phoras americanos, obra del conocido entomlogo Sr. Putzeys.
158
Selenophorus
El gnero
expensas de
formado
ha sido
los
cuales se diferencia por caracteres
Harpalus de
sumamente lijeros y difciles de establecer.
El autor se concreta las especies americanas, porque considera
Africa como suficientemente dispares para ser
las de Asia
Latreille, de los
y
separadas de los verdaderos Selenophorus.
La descripcin que hace de los caracteres genricos es extensa
de las especies;
y minuciosa. Luego, presenta un cuadro analtico
estas ascienden 111, repartidas entre los Estados Unidos, Mjico,
1.
las Antillas, Centro Amrica, Nueva Granada, Venezuela, las Guayanas, Ecuador, Brasil, Per, la Repblica Oriental y la Argentina,
hasta las
pampas de Buenos
Aires; no se conocen especies ni de
Chile, ni de Bolivia, ni del Paraguay.
El nmero
za 10.
H
A.
aqu
de
en
las sealadas
Rio de
el
la
Plata
alcan-
extracto de sus descripciones:
el
Tarsos
posteriores cortos.
S.
alternans Dej.,N/>., IV, 86
S. lineatopunctatus,
Dej., loco
(Putz.,
1.
c.,
cit.
p. 13, n. 4.)
Bronceado un poco verdoso,
Elitros oval-oblongos; pronoto liso.
particularmente sobre la cabeza y el pronoto; los palpos, excepto
la base del ltimo artejo, que es oscura, los tres primeros artejos
de las antenas, el labro, las patas y un estrecho filete exterior
en el coselete y los litros, el cual frecuentemente se ensancha en
el
extremo de estos ltimos, color testaceo. Long. 7 3/4 mm.
Patria: Mjico, Santo Domingo, Cayena, Brasil, Uruguay.
B.
T arsos
posteriores largos.
2.
S. discopunctatus Dej., Sp., IV. 92.
S. cuprinus Dej. Sp., IV., 96.
S. harpaloides Heiche, Col. Columb.,
S. aeratus
I.
Peiclie, op.
c.,
74.
73.
(Putz.,
25, 25).
c.,
Elitros oblongos, ms anchos que el pronoto; este puntuado.
Bronceado un poco cobrizo; litros frecuentemente verdosos,
azulados negros; las patas, los 3 primeros artejos de las antenas,
artculo, testceos. Long. 81/2 mm.
y los palpos, excepto el ltimo
Patria: Antillas, Venezuela, Brasil, Per, Pampas.
3.
S.
promptus
Dej.,
Spec.
(Putz.,
I.
c.,
IV, 103.
34,
44
Elitros oblongo-ovales, ms anchos que el pronoto; este un poco
puntuado en los hoyuelos bsales. Negro lijeramente verdoso;
palpos, antenas y tarsos testceos; labro, bordes del pronoto, fmutibias de un testceo un poco parduzco; ano ferruginoso.
res
Long. 7-8 1/2
mm.
4.
Patria:
Buenos Aires
159
Pampas
(Dej.),
Chaudoir),
(Col.
Monte-
video (Arechavaleta).
Steinh.
S. Antarctioides
Atti delta Soc.
XII,
5.
tal
di se. nat.
244, 30.
(Putz.,
35, 45).
c.,
I.
Muy
vecino del anterior. Distnguese de l por su coselete
ms angosto, y con la canaleja longitudinal apenas marcada, y
por sus litros mucho mnos sinuados hacia la extremidad y con
Mas pequeo.
estras mas finas.
6.
Patria: Buenos Aires, Montevideo.
S. lugubris Putz.
38,
c.
I.
51 (n. sp.)
poco ms estrechos que el pronoto. Negro
bronceado luciente; los 3 primeros artejos de los palpos labiales
artejo de
y los dos primeros de los maxilares, testceos; primer
las antenas y extremo de las mandbulas rojizos; patas pardas.
Long. 6 1/2 mm.
Elitros oblongos, un
Patria:
Buenos Aires
8.
(Col. Dej.)
S.
barysomoides Putz.
c n. 41, 57 (n
I.
sp.)
Cercano al S. punctulatus (N. 8). Con los mismos colores, pero
de formas generales ms recogidas; pronoto ms transversal; sus
ngulos anteriores ms avanzados; extremidad de los litros ms
distintamente sinuada.
Pampas
9.
(Col.
7.
Igual longitud.
Chaud.)
A.
pampicola Chaud. Col. Putz.
t.
c.,
42, 58 (n.
sp
Vecino tambin al S. punctulatus del cual es talvez, segn
Color general negro azulado;
el Sr. Putzeys. una mera variedad.
palpos, antenas, y tibias como en la especie citada; pronoto algo
ms estrecho por detrs que por delante. Longitud mayor: 8 mm.
Pampas (Germain)
S. punctulatus Dej,
Spec., IV,
(Putz.,
I.
42,
c.,
91.
59).
Elitros oblongos bastante alargados, apenas sinuados, sus estrias
dbilmente puntuadas; pronoto diversiforme. Bronceado oscuro, poco brillante; los palpos, excepto el ltimo artejo,
los tres primeros artculos de las antenas, y las tibias, color testceo. Long. 6 1/4 mm.
Cayena (Col. Chaud.), Santa Catalina (Brasil), comn en Buenos
Aires y Montevideo.
S. Lacordairei Dej., Sp., V, 826.
finas y
muy
(Putz.,
Elitros
oblongos,
ms anchos que
1.
el
c.,
60, 90).
pronoto,
marcadamente
sinuados hacia la extremidad, con los hombros prominentes, y las
estras profundas; una estria prescutelar larga y oblicua; pronoto
sub-cuadrado, cubierto de arrugas transversales finamente puntuadas. Negro, por debajo brillante; partes bucales y muslos testceos; labro, tibias y primer artejo de las antenas pardos rojizos.
Palpos y el resto de las antenas
? Long. 12 mm.
Tucuman
(Lacord.) Crdoba (Steinh.)
V,
S. anceps Dej., Sp.,
10.
(Putz.,
I.
823.
64, 96).
c.,
apenas sinuados hcia la extremidad,
densa y finamente puntuados, con los
hombros muy prominentes. Negro verdoso; palpos, primea, artejo
de las antenas, y base de los siguientes, testceos. Tarsos pardos
oval-oblongos,
Elitros
profundamente estriados,
claros.
Long. 10 mm.
Brasil,
Tucuman
Bajo
el
(Col. Dej.)
epgrafe de Lepidopterologische Studien (Estudios lepi-
el Dr. D. Carlos Berg la descripcin
de
nuevas
dos
especies del gnero Palustra Bar, cuyas singulares
orugas acuticas han podido ser admiradas por el pblico de esta
ciudad en la exposicin celebrada en 1876 por la Sociedad Cien-
dopterolgicos) publica
tfica
Argentina.
Adems
imago, describe el autor la oruga de ambas
crislida de la primera; la una es llamada P. Bur-
del
especies y la
meisterii y la otra P.
argentina.
Las investigaciones del Dr. Berg sobre las Palustra del Rio
la Plata han aparecido en las publicaciones siguientes:
Anuales de la Societ Entomologique de F ranee, 1873.
de
Correspondenz-Blatt des
Naturforscher-Vereins
zu Riga,
ao
XXII, n. 3.
Anales de
la Sociedad Cientfica Argentina.
Stettiner Entomologische Zeitung, ao 39, (1878), n. 1-6, p. 221-
230, pl.,
f.
1.
(P. Burmeisterii).
La lmina que acompaa
esta
Buenos Aires, y apareci antes en
ltima ha
los
sido
Anales de
ejecutada en
la
Sociedad
Cientfica Argentina.
continuacin se encuentra otro trabajo del mismo entomque trata de un gnero indito de la familia de los Fcides (Lepid. Chalin.), Cecidipta Berg.
La nica especie conocida que l contiene, C. exccecarice Berg,
vive, segn su descubridor, en la Exccecaria biglandulosa, Mll.,
rbol de la familia de las Euforbiceas. Berg la describe en sus
logo, el
tres estados,
y presenta varios dibujos que
diferentes formas.
la
muestran bajo dichas
Tomo I Entr.
BUENOS AIRES
6.
Junio de 1878.
mi
Wl
Id
I
m DE
nr
AT
nr
ha
l.jIu. IA Ar
KC I S T O IR I .A.
S T -A.
Mensual
nn Mil T Ain
mNATURAL
ii
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
EDUARDO LADISLAO H0LMBEK8
SUMARIO. Una
excursin por el Rio Lujan. Mutlidos del Baradero
Informe sobre una coleccin de Dpteros reunida en
Las Concaas. Miscelnea.
Una excursin por
(
Rio Lujan
el
Marzo de 1878
por
Eduardo Ladislao Holmberg
(Continuacin. Vase la entrega 5 a
)
sauces de la ribera dejan rodar por sus hojas
las
gotas de ocio, que el sol no ha podido evaporar an,
ya
nosy
otros, repartiendo el trabajo, nos entregamos l,
incitados por
.
Mar.so
la
5 Los
hermosa maana.
Las higueras y
habitaciones, cargadas
en sus
pero
el
las larras
inmediatas las
de dulces, aunque tardos frutos, muestran
ramas numerosas aves, que vienen pedirles el sustento,
arma mortfera sacrifica la Tanagra sajaca, el Tordo ne-
gro (Molobrus sericeus,)
la
les calandrias
(Turdus
sauce inmediato,
el
Mulata
(Molobrus
rujie enir it
elegante Boyerito
badius) y dos zorza-
En un
Xanthornus
pyrrhopterus)
(
T.
crotopesus).
persigue con graciosos movimientos los insectos que habitan
se
mueven en las ramas. Slo la necesidad de obtenerlo con un fin
srio justifica la
muerte que pronto ahoga sus caprichosos trinos.
El nido que construye es esfrico, de 2 decmetros de dimetro,
con
una galera
huevo, de
color verde
(
saliente.
Tiene
centmetro
azul
plido.
Cassicus ), pero lleva
color negro; en sus
el
la
forma de un matrz inclinado, y
medio,
No
ms
mnos de
largo, es de
suspende aquel como
nombre de
alas se
estos,
los
el
un
Boyeros
en diminutivo, por su
destacan charreteras color caf aca-
nelado y tiene un gracioso, inimitable canto. En la isla
opuesta,
miles de pjaros saludan el dia con un vocero que
comienza
- 162
lenta y suavemente, pero que al
fin
se hace atronador y cesa
de
pronto.
En un grupo de membrillos, saluda un
Quin-te-vistio
Poospisa
(.
retrata, la
niqrorufa), con repetidos llamados que la onomatopeya
de 15 20
luz de la maana, y all cerca, una pequea bandada
recorre los
Synallaxls, que el arma no alcanza en repetidos tiros,
todos
matorrales buscando su alimento. Es intil perseguirlas,
gran distancia
tiran y nadie las alcanza, y volando inclumes
sitios seguros, protedel punto en que nos hallamos, buscan los
espeso juncal de un baado intransitable.
Entre las gramneas prximas este, otras aves
jidas por
el
revolotean
A gelcuus Tlualegremente. El Pecho-amarillo (Leistes anticus), el
otro, que solo se revela por
lius de la misma raza, y talvez algn
sus chillidos.
En un pequeo Tala
bor aumenta las adquisiciones, y
el
(Celtis tala
retumbo
compaera, prontamente inmolada tambin.
El Eascarth/nus flaciventris muere entre
del
el
un Anumbius ru-
arma
atrae su
juncal
y ya me
la voz de
por haberme parecido oir
siento que Oliveira me llama para emlos Trupiales, cuando
marea son favoprender nuevamente viaje, porque el viento y la
Me hallo cuatro cuadras de distancia de mis compa-
preparo internarme en
este,
rables.
plantas atraen mi
eros y puede aprovechar la vuelta. Numerosas
atencin, reconcentrada en las aves.
derramado un
Qu mundo es aquel en que parece se hubiera
Sinantereas, Cucurgirn de los trpicos? Gramneas, Ciperceas,
despiertan en mi no
bitceas, Solanceas, y varias otras familias,
son para mi nuevas
s qu recuerdo de Tucuman. Las especies
casi dira que en las
en Buenos Aires, pero las he observado,
en idntico conjunto, en el Rio de
mismas combinaciones
los Acequiones, cerca
naturales,
de
mejor. Las formaciones
de
las Cordilleras se
inorgnico, tambin
la frontera
Norte de Tucuman. Tanto
fitogeogrficas
se
confunden y los nos
encargan de anunciarnos que, en el mundo
difunde
hay una palpitacin gigantesca que
una ola inerte. Bienvenipor todas partes una misma vida sobre
verdad, pero aumento en
das sean. Repeticin en el herbario, es
Algunas de ellas, de excelente aroma, y
la Flora Bonaerense.
pasin de los aficionados.
vistosos aparatos, sern dentro de poco
Me acompaa
me
en aquel
parece presentir
163
momento un
en
nio, hijo del
raza de los
antes miraba con indiferencia, despierta,
en
No comprende porqu
explicaciones,
en
l la
recojo
lenguage
dueo de casa
y
Lineos. Todo lo que
l,
extraa curiosidad
aquellos yuyos, pero mis
sencillas
de nio, excitan su actividad,
y mi
descubre elementos ignorados
en aquel monton informe de malezas.
Cuntos hijos de la Natu-
vista se duplica
como
raleza,
ciencia,
si
con
este,
que
los
la suya,
serian
los
que
hoy
orgullo
el
de la patria
descubren pudieran tenderles
y de la
una mano
protectora!
No
Ya comienza brillar una nueva aurora en el horiNo est lejano el dia en que los strapas de la
importa!
zonte Argentino.
poltica
intriguen
por
el
amor de
intelectuales de la Repblica, en
la ciencia
y
todas sus
de los progresos
manifestaciones.
Pero volvamos
la ribera, donde nuestra canoa,
balancendose
aguas, parece invitarnos ocuparla. Cargados
van nuestros brazos con las plantas
las
aves,
si
al
llegar la casa se
y
y
pinta en los semblantes que nos caracterizan
una intensa satisfac-
en las
cin,
fenmeno se observa en los de Lynch
y de Oliveira,
que han formado un ejrcito de alfileres, ocupados
por innumeraigual
bles insectos.
Aquel pequeo mundo se mueve, se agita, rechina,
zumba y palpita. Aqu los Dpteros, all los Himenpteros,
en otra
part los
ellos,
Colepteros,
los Libellidos
Ortpteros y
Hempteros. Separados
de
y alguna que otra mariposa, ya demasiado
conocida para ser interesante.
Es conveniente partir, y ya nos preparamos ello, cuando
observamos que an queda mucho por hacer. Cerca de las
habita
ciones,
numerosos troncos,
contribucin. Harpalos,
son
pi
esa de
culebrean en
tablones
y ladrillos son puestos
Galeritas, Braquinos
y otros escarabajos,
nuestra avidez,
el
como algunos Miripodos, que
aguardiente y luego mueren asfixiados.
as
Entre los Arcnidos, talvez alguna Licosa muestra su forma
por
vez primera, y el Opisthoplcctus prospicuus, nico
Solpgido hallado hasta ahora en las riberas del Lujan
y de los arroyos y rios
inmediatos de esta rejion, aparece en numerosos individuos de
ambos sexos, que aumentan el caudal de sus congneres de clase.
El bonito, aunque modesto Theridium
Weyenberghii tambin
los
acompaa,
como
as
164
Amaurobius tristsima, siempre enlutado
el
habitante de la sombra profunda.
Despus de cazar algunas ranas y diversos moluscos escondidos,
la
nos resolvemos marchar, y una vez trasportada la carga
canoa,
D. Juan Francisco Rojas, desendole
nos despedimos de
placer nos
tanta prosperidad cuanto
ha causado
la
permanencia
en su morada tranquila.
Desatamos la amarra, y el remo nos impele. Al partir, algunas
aves no observadas an en aquel dia, aparecen en diversos punalegra con su
tos: la Ratona Tacuarita ( Troglodytes platensis )
canto trivial; el Venteveo
(.
Saurophagus sulphuratus ) deja
animada voz, mientras que dos
su
oir
jilgueros, el Misto (Sicalis lutewen-
Chrysomitris magellanica ) dejan esy el J. de cabeza negra (
capar sus notas caractersticas entre los durazneros de la isla. El
abundante Chinglo Zonotvicha matutina), flautilla animada, no
tris)
escasea en los mismos
Volando
cierta
sitios.
altura,
pasan algunos
Caranchos
Polyborus
resistirse que en
y cuando ya nuestra cartera parece
mi atencin
ella se consignen mas notas ornitolgicas, Lynch llama
sobre el grito del Caru ( Aramus scolopaceus ) que viene de gran
vulgaris),
distancia.
Nuestro Capitn, porque
observa que
la
as
hemos bautizado
Oliveira, nos
es perezosa, y su actividad, que
marcha
ha desmentido, se traduce en
la elevacin
jams
se
de un vela improvisada,
como en la tarde anterior. Inctala el viento, y gime a la proa la
espuma que levanta la rpida embarcacin. Ninguna novedad
altera nuestra marcha. Son las 10 de la maana y como el agua
que en viaje se hayan visto privados
no
falta
(me entendern
de
ella),
nada nos preocupa, sino aumentar
pocas
cuadras,
los*
el
rio
el
nmero de
dobla hcia la izquierda
objetos.
el
Sol
que ya comienza calentar, nos invita seguir la sombra de los
Sauces. El viento cesa, no hay pues ms remedio que obedecer
remar con entusiasmo.
preguntamos
Dnde paramos hoy?
la necesidad y
En
lo
de Matafurmiga, contest lacnicamente nuestro guia,
que en aquel instante observaba
Oliveira.
Nada ?
las riberas.
t*
165
Nada.
Y al fin, qu ?
Nada, repiti.
Pero un momento despus,
dijo:
Ya estamos cerca de lo
Y quin es Snchez?
de Snchez.
Un
tal
famoso matador de Tigres. Entre l y su
padre, han tendido ms de uno por aqu.
Aunque
el
Tigre
Felis
Onpa)
es
tales caceras, la idea de
fallarnos, ni la serenidad
las riberas,
las
la
observa-
m, que somos legos en
Lynch y
examinar
digno de
un animal nocturno, suele de
cuando en cuando aparecer de dia en
cin de Oliveira nos sujiere,
hijo,
El pulso no ha de
armas.
tampoco, pero un Tigre, por
solo,
recom-
pensa diez dias de fatiga y no es justo que permanezcamos .indiferentes.
Las riberas, llenas de juncos, presentan un aspecto muy diverso,
la izquierda, vestida de Sauces corpulentos, nos proporciona
agradable
sombra, mientras que
los durazneros, deja
adorno que
la derecha, sin otro
asomar de cuando en cuando
inseparable
la
que viene unirse, en uno que otro
Lichenops
rbol, la congnere S. subcristata. El Pico de plata (
nos
perspicillatus ) apareci una vez, pero lo que verdaderamente
mocaus extraeza, pues no pudimos determinarla en el primer
Serpophaga nigricans,
la
mento, debido lijeras variaciones
fu la
hembra
cumstancia debida
cazado
Encorbatado
del Corbatilla
la
pluma de
la
Sporopliila ornato,
estacin, en
cii-
un ejemplar
all.
De pronto nos detuvimos, porque
mosas,
aumentar
que
la
animan
rejiones,
estas
coleccin.
una de
las aves
blandindose en ellos
su cabeza,
(?)
ms herdeseo
nuestro
excit
Federal, por
cuello
y pie rnas,
el
de
vulgai-
Era un Amblyrhcctnphus rubor,
mente llamado Blandengue, porque se balancea en
vivo de
conocida,
la descripcin
con
los juncos,
color rojo anaranjado
que se destaca sobre
el
municiones que
le
negro intenso de su plumaje.
El
Blandengue vol, pero
al
instante,
las
estaban destinadas, atraves las carnes de una Paloma
(*)
Diccionario de Argentinismos,
Ap. pub. en
(.
Zenaida
El Plata Literario)
maclala ) que gozaba de
( Erythryna crista-galli ).
la
sombra entre
Momentos despus, saludbamos,
su familia,
teniendo ocasin
de su habilidad cinegtica,
al
las hojas de
un Ceibo
pasar, al cazador de Tigres
de ver,
como prueba evidente
crneo de uno de aquellos
animalitos suspendido en las ramas de un rbol.
Lynch
el
mansos
se
interes por este crneo,
y preguntando cul era su
precio, recibi una contestacin que no permita
realizar el negocio,
A lo que
se
vendidos
agregaba
20, 30
la falta
de algunos dientes en
ms pesos papel
para.
el
curar
ejemplar,
dolor de
el
muelas.
Cieo que slo
pueden curarse
que tienen miedo hasta de los huesos,
dolor de semejante manera.
los flojos,
tal
Esta extraa teraputica
que no
deben
olvidar
los
tiene
una
filosofa
que estudian
la
ms extraa an,
expresin
de
las
emociones.
En
este punto
ya comienza
Lujan serpentear y cada
vuelta, el espritu se extasa ante la melanclica
majestad del
espeso saucedal, cuyos rboles elevados, reflejndose en el agua,
que apnas se mueve, dan al paisaje un imponente aspecto, que
silencio
el
La humedad y la profunda sombra
arrebatan las yerbas su vigor,
y el contraste de sus tallos raquticos, ante aquellos magnficos representantes de la
Flora arbrea Argentina, imprime no s qu sello carasterstico al
el
parece habitar.
escenario.
Adelante
arma
El
adelante
dominada,
se inclina
el
Widemann
cae de las
de Lynch, Oliveira contempla abstrado
y Manuel, con
involuntario de pala, lleva la canoa la orilla.
Adelante
Quin
adelante
manos
un golpe
El encanto es irresistible.
rompi? Ninguno de los cuatro se atrevera confesarlo.
Membrillos asados y papas fras un vaso de vino.
Hurrah
lo
Quin lo dijo? Yo n lo s.
La fascinacin haba pasado.
Las aguas bajaban sensiblemente, y era necesario ya luchar con
ellas para poder llegar con luz lo de Matafurtniga.
En una
animal
en una rama inclinada sobre
de las vueltas, vimos,
rio, la figura
167
desairada de un Mirasol
desconfiado, no nos
el
Tigrioso/na ery thr rnela
acercarnos y se perdi en la
haba cazado antes, varias veces,
dej
arboleda; pero Lynch, que ya
lo
consign su nombre sin vacilar.
una de
la
de formar
la tarde nos detuvimos, ntes
violento recodo.
Almorzamos
la
sombra de
el rio
los sauces, y
un
aunque
nuestras modestas provisiones nos proporcionaron satisfaccin del
apetito,
no nos pareci del todo imprudente preparar una buena
cantidad de choclos cocidos entre la ceniza, excelente bocado, y
que remplaza muy bien
al
pan cuando
este falta.
Mientras tales
delicias se preparan,
Manuel pesca un magnfico Bagre, que pronto
es transformado por
el
Ttapido
fu
el
fuego.
con previsin de que sera el
desayuno, pero
nico del dia, y apoderndonos entonces de los pertrechos necesarios, emprendimos la exploracin del punto, recojiendo all una
abundante cosecha de Insectos y de Arcnidos. Los otros grupos
eran completamente sin inters, aunque debemos exceptuar el de los
Batracios, que nos proporcion un Zapo, algo
menor que
el
comn;
pero con una banda media amarilla.
las 3 de la tarde, saltamos la canoa, y
desatando la cadena,
comenzamos remar.
Ni una hoja se mueve. El ms profundo silencio reina en aquellos
sitios solitarios y ni siquiera es animado por el arrullo de una
Trtola, que canta
fuego, ni por
el
las horas
el grito
Sol nos traspasa
sus efectos,
ardientes,
como excitada por
frecuente del Yenteveo. El calor es intenso;
con sus dardos, pero nosotros, insensibles
que ms nos exhaltan que nos deprimen, aunque
pronto han de salpicarse nuestros cuerpos con
pensamos en reunir y reunir
fiebre,
el
objetos,
el zarpullido,
slo
como devorados por una
que ms se excita cuanto ms escasean aquellos.
aguas han bajado considerablemente y observamos en la
porcin del lecho dejada en seco, y cerca de la orilla, numej^as
rosas pisadas que parecen frescas.
do detenidamente, reconocemos
por
(
all,
Nos acercamos y examinan-
que dos animales han corrido
har poco ms de una hora.
Hydrochoerus capibara).
Un
Tigre
y un Carpincho
Las seales son evidentes, y como no
4*
podemos suponer, por
los caracteres
que presentan, que hayan
deducimos que
sido hechas estando el lecho cubierto por el agua,
una persecusion ha tenido
lugar.
Las de ambos animales, por
su distancia y proporcin, revelan que estos han corrido, y como
el Tigre persigue mucho al Carpincho, porque es para l un ali-
mento
predilecto,
nernos en
el
no hubiera sido extrao que,
camino, hubiramos continuado
si
en vez de dete-
viaje,
observramos
y quin sabe si obtenido alguno de los dos, segn
deducimos de la hora en que la marea ha comenzado bajar.
la escena,
Sea como
(
no es
sea,
la
ms adelante an,
nica lucha, porque
advirtiendo que las pisadas aparecen en dos tres cuadras por la
ribera)
vemos estampados en
Maguari) juzgar por
limo los pis de un Tuyuy
el
Junto esta impresin, una
medidas.
las
Ciconia
parte del barro alisada, y una cueva de Anguila, vacia, sin duda.
Aunque ausentes ambos animales, nos parece
uno por
salvarse
anguilas,
por
otro
el
y
quin
no
morirse
agua turbia se
el
de otra pura, transparente por
la filtracin,
nes del barro, es
lo
de hambre.
Las
retira,
en la que
que permite distinguir
Garza Grulla que
la
aire
asoma
al exterior
barro alisado y deprimido por
el
y se
el pico,
apodera del incauto animal, que vindose prisionero,
el
de
acecha pacientemente horas
enteras, dobla con violencia el flexible cuello, abre
y deja
de las
veces
pez confia una porcin considerable de su cuerpo
la
animal
el
cuevas
las
que, de cuando en cuando, sube la superficie.
y entonces
donde
quedan llenos
anguilas, lo que debe agregarse una que otra burbuja
el
el
en las pequeas depresio-
Esta transparencia del agua,
respira.
esto ? viven entre el barro,
sabe
forman tubos que, cuando
no
verlos luchar
se retuerce
contacto de su cuerpo
convulso.
La pesca de
la
anguila es
Dos medios hay para
ello, la
reno en que se encuentra,
si falta la
mnos
anzuelo
la
carnada para poder
se
rpida, cuando
pala y
Cavando
anzuelo.
el
se tiene tino.
fcilmente se d con
el
el ter-
animal, pero
destreza de la prctica, este se escapa fcilmente.
el
to
muy
es
observa un
Apoyando un
violento.
empujar esta
movimiento
hay que hacerle violencia.
es
Se retira
palito
delgado en
al interior del tubo,
la
el
anguila
Con
que pica.
pron-
No
anzuelo suavemente un
169
poco, y el animal lo sigue, hasta que por fin lo traga y sintiendo
Debe oponrsele entonces
el obstculo, procura hacer traccin.
una
dbil resistencia, lo suficiente paxa
una profundidad considerable, de donde
aleje
sacarlo.
Se
tira
una como de
En
de
los estanques
modo que
animal se
sea
imposible
con firmeza, y el
tom dos all Oli
con lentitud, pero
entonces
animal aparece agitndose suspendido.
veira,
el
impedir que
Asi
como de
tres cuartas de largo y la otra
los anzuelos durante
pueden dejarse
las anguilas se
ensarten
tiempo y no puede hacerse en viaje.
Por fin desaparecironlas pisadas de
solas,
la
dos.
noche,
requiere
pero esto
que hallando
los animales,
un zanjn comunicndose con el rio, haban penetrado por l,
perdindose en el bosque, donde talvez termin la persecusion.
Martin Pescador, ya sealado, aparece mas tarde,
Un
as
como
y la Torcacita ( Columbula Picui).
Una Nutria ( Myopotamus Cor/pus) cuyas cuevas se observan en
la ribera, asoma en el agua y se oculta nuestras miradas, que
el
Hornero
Furnarius rufus
luego la perciben sin poder definir
la direccin
que
lleva, al ocul-
tarse bajo la superficie.
Oliveira ha preguntado diversos isleos,
pasar,
al
qu dis-
tancia queda todava nuestra prxima estacin.
Mucho mas
all
mas
all
contestan
aspecto, por la
naturaleza
todava
mas
all
todos.
El paisaje toma aqu
el
ms risueo
de los componentes.
Al
fin
eran
las
aparecen las barrancas del Pilar y un momento despus,
7 de la tarde, nuestro guia, -al ver un italiano sentado
junto su rancho, le dijo
Hola! Matafurmiga,
Hemos
En los
llegado al
cmo vamos?
etc. etc.
fin.
rboles prximos, todava chillan algunos pajarillos, y en
las pajas de la orilla alborota con sus movimientos y con sus
gritos
un Limnornis
curvirostris,
que muere miserablemente estro-
peado.
El dueo de casa y su compaero, semejantes dos anacoretas, nos reciben cordialmente, y nos ofrecen cuanto pueden para
dejarnos contentos
y,
como
dice el
mismo Matafurmiga, que no
170
jams que hay gente inhospitalaria en
se diga
las orillas del Lujan.
Pero Matafurmiga no tiene tiempo para- llenar
las
formalidades
de una recepcin, ms bien, nosotros deseamos suprimirlas, por-
que algo terrible zumba como una tormenta sobre
el rio.
Nuestros
oidos oyen algo semejante lo que pasa en los tmpanos cuando
ha tomado mucha quinina.
se
Locomotoras lejanas que
olas
silvan,
distantes que se chocan,
vapores que se escapan, nubes que se difunden, vientos que gimen,
qu s yo, algo informe que se agita
alas que se extremecen
algo atroz que nos amenaza.
Eso no
Pues no es nada,
-.
Y como
es
nada
dice
friolera
Hace aos que vivo
Efectivamente
Pero
si
Es esa
la
Un
lo
son los mosquitos!
la noticia.
para darle mnos importancia, dice con toda flema:
tantos.
anfitrin,
el
agrega
nunca he
aqu, y
ningn
Oliveira,
viniera un Pampero.
visto tanto mosquito.
ao
fuerte aguacero lo remplazara con ventaja.
aguacei
ni el
trado
nica condicin para que desaparezcan
que es peor,
ha
>
o, ni el
viento de la
Pampa, parece
que se acercan.
La nube
es tremenda.
Miles, millones de mosquitos vuelan por
todas partes y por todas partes nos pican. La ira, la impaciencia,
el horror,
se apoderan de nosotros. Una inmensa fogata deja
escapar una nube de humo, ms grande an. El calor y
nos sofocan. Al ver nuestras ropas salpicadas con los
huspedes, y siendo
intiles
los
medios comunes
de
el
humo
feroces
expulsin,
porque cien mueren y los remplazan doscientos, saltamos por sobre
las llamas, asemejndonos una bandada de demonios salidos
como
del infierno,
el
humo y
sin
el
se ven en ciertos
fuego,
como
si
un solo
filete
cruzndonos entre
fueran nuestros elementos de vida.
embargo, aquello no es
No hay
cuadros,
suficiente.
nervioso de sensacin que no sea estimu-
lado por aquellos animalitos, y hay por esto ms calor en nuestra
sangre, que el que devora las yerbas amontonadas. En la cocina
no hay tantos, pero es tan intensa
la
temperatura que
all
reina
que nos asfixiamos.
Comemos
rpidamente, tomamos
caf,
vindonos
obligados
llevar el alimento con
la otra, para
Dan
171
una mano y
espantar los
no tragarnos algunas docenas de
las diez
dla noche,
mosquitos
con
ellos.
doce
y nos han dicho,
furor dura una dos horas!.... hace ya cinlas once, las
sin
embargo, que
co,
y mas bien aumenta que disminuye. Pensamos en acostarnos
pero dnde? Tendemos la carpa? Es intil, es peor. Mata-
...
el
furmiga nos dice que su casa nueva, un magnifico
rancho en
construccin, situado una cuadra de distancia de
puede
bien protejernos.
Llevamos
camas,
nuestras
all,
muy
tapando
la
oscuridad, previamente, con sbanas, las aberturas que sern ventanas, y tendiendo las mantas y pieles, nos acostamos.
Por todas partes nos persigue el enemigo, llegando
mo, que siento atravesar
lona de
la
toso.
Qu puede salvarnos en
que
los
este
extre-
espan-
Aquello es
carpa.
la
tal
Nos ha parecido
trance?
mosquitos se agregan las chinches y las pulgas y quin
sabe qu ms. Nos vestimos tranquilamente y nos volvemos la
cocina.
Se conversa, se
toma mate, pero no
Hay
chinches
fuma, se
rie,
se
matan mosquitos y
se
duerme.
se
en
rancho?
el
preguntamos
Matafur-
miga.
Ah
bah
Las pulgas
se las
han comido todas..,.
Es original? Es nuevo? Es expresin ya consagrada?
No
lo
s,
pero es cierto.
Los dueos de casa nos ofrecen sus mosquiteros y sus camas
...no faltara ms que los aceptramos, privndose ellos de una
comodidad cuya carencia podra llevarlos la angustia ms atroz,
como
que nos devora
la
El reloj seala la una...
hemos
Yo no
fogon es
muy grande sobre
coloca encima un cuero,
quiero saber qu idea
momento, pero
cuero,
Si
el
nos
que pronto
de ceniza.
se llena
el
Alguien
instalado.
nosotros.
me
si
se molesten.
pas por
s que, viendo que mis
si
me quemo
dije,
Ya
que tanto
en un cuerpo dormido.
me
lo
aquel
maana.
hganme
no es ms que ceniza
espritu en
el
compaeros no utilizaban
tend sobre l las dos de la
ven que
tarme, pero
me
que
pican, que lo
el
me
favor de
desper-
cae encima, no
hagan traidoramente
asi
qued sobre
fogn, nico, nico
el
que apnas res-
sitio
As tambin, velando
petaban los mosquitos.
termin
172
mis
compaeros,
la tercera jornada.
(
Ensayo sobre
(
los Mutlidos del
Continuar
Baradero
Provincia de Buenos Aires
por
Flix Lynch Arriblzaga
(Continuacin
Divisin
I.
Vase
la
Entrega
5a
Liophthalmhs,
p. 129.)
Burm.
renen aquellas especies de ojos lisos y
el primer anillo
hemisfricos, en que las mejillas son inermes,
formando un
abdominal estrangulado, separado del segundo y
en los
excavacin
verdadero pedculo, y el trax presenta una
En
esta
divisin
,se
flancos.
-p.
del Dr.
an en dos secciones (A y B) la divisin
Yo
Liophthalmce
Burmeister: la primera seccin la formo con las
,
divido
'
que tienen los siguientes caracteres:
del abdoCabeza mnos ancha que el trax; primer segmento
antes
men con una cresta superior, descendente, semicircular,,
inerme
modo de sierra, ya
del borde posterior, ya dentellada
por arriba, y con una
convexo
(hembras);
y solamente saliente
debajo (machos).
carena longitudinal espiniforme dentiforme por
que el Dr.
La primera subdivisin del grupo corresponde la
Burmeister denomina:
Serratocinctce
abdominal
Se compone de las Liophthalrnoe cuyo primer anillo
cresta
forma un pedculo ancho y aplastado por arriba, con la
machos
semicircular de las hembras aserrada, y la carena de los
el
como
ancha
tan
espiniforme. La cabeza es, cuando mucho,
trax.
he cazado en el Baradero ninguna especie de esta subdivien la
sin y creo, con fundamento, que no est representada
Provincia de Buenos Aires.
La segunda subdivisin es la de las
Pedunculatoe
Caracterzanse por su primer segmento abdominal, ms pequeo
No
que en
el
grupo precedente, constituyendo un pedculo bien mai-
173
hembi as,
cado y con cresta inerme, no dentada en sierra, en las
los machos dentiforme, y, adems, por
y con la arista inferior de
pelos,
una pequea concavidad elptica, comunmente cubierta de
es siemen el segundo arco ventral de estos ltimos. La cabeza
pre mnos ancha que el trax.
1.
MutiSla zebrata,
Op.
cit.,
Gerst.
74, 34.
Partido del Baradero,
pues hasta
la subdivisin Pedunculatoe. Es sumamente escasa,
de^ disahora no he podido cazar sino tres ejemplares. Su rea
Gerspor
persin es bastante extensa: los ejemplares descritos
coleccin de mi
tsecker procedan de San Pablo (Brasil), y la
Eduardo L. Holmberg contiene algunos cazados por l en
Solamente
la
M. zebrata
representa, en
el
amigo
En el Baradero casi no se la halla
el Carmen de Patagones.
ms tarde
sino de Abril Mayo, siendo uno de los Mutlidos que
primeros fri.',,
se encuentran, y el que parece resistir mejor los
precursores del invierno.
una
lleva
cabeza
la
de
vrtice
el
Todo su cuerpo es negro;
blanquecino amarillento dorado, commaterial
puesta de finsimos pelos aplanchados; del mismo color y
cada
lado del
lado;
son dos rayas del metanoto, una cada
mancha
sercea de
color
medio, se eleva un diente obtuso; los flancos
mnos en la
ostentan manchas de un ceniza amarillento serceo,
excavacin que es desnuda, negra y brillante.; el primer ai co doi cada lado, junto al
sal del abdomen lleva dos manchas, una
borde posterior, blanco-amarillentas; el segundo presenta cuatro
manchas redondeadas, rojas de sangre, fuertemente puntuadas,
con cada depresin provista de un pelo morenuzco; las dos man
chas anteriores son ms pequeas que las posteriores; en el medio
una
del borde posterior del segundo y tercer arcos dorsales vse
de
los
posteriores
mrgenes
manchita sedosa, amarillenta; las
trax,
antes
del
dems arcos dorsales llevan una
franja de pelillos
amarillentos, y
la base
los arcos ventrales las tienen blanquecinas.
de las antenas, y las piernas, estn cubiertas de pelos cenicientos,
Tanto la
lijeramente amarillentos; los espolones son blancos.
Las megillas,
abdomen son muy puntuados, pero
la puntuacin
granulosa en
algo
aparecer
es tan tosca en la cabeza, que la hace
la frente; en el trax afecta la forma variolosa; el abdomen es
simplemente puntuado, sobre todo en el segundo segmento. Todo
el cuerpo est herizado de pelitos cortos, negros en la cara supe-
cabeza como
el
Long. 8 9 lneas.
La Mutilla aqu descrita es poco variable en la talla y la
coloracin, segn lo muy poco que he- podido observar sobre ella
rior, cenicientos
en la inferior.
No
las
174
conozco los machos de la especie. Las formas y dibujos de
hembras se asemejan mucho A los de la M. scripta Gerst.,
salvo la
mancha de
la
cabeza y
el
color de las rayas del trax.
Seccin B.
Sus especies se reconocen por su cabeza ms ancha que el
trax y por el pedculo de su abdomen, que carece de cresta
semicircular; es estrechado y un poco aplastado por arriba. Los
ojos son ms grandes, relativamente, que en la seccin anterior
y
ms aproximados las antenas.
La Seccin B corresponde la subdivisin:
Capitatce,
Burm.
Los caracteres tomados del trax y de los ojos, asi como los genesegmento abdominal, las colocan naturalmente
entre las Liophthalmce; su cabeza ms ancha que el trax
y de
formas ms cuadradas que en los dos grupos anteriores, les comu-
rales del primer
nica cierta facies anloga la de las Megalocratinoe.
2.
M. foaematodes,
Op.
cit.,
Burm.,
Gerst.
63, 48.
I.
c.
478, 13.
Es bastante escasa en el Baradero, aunque no tanto como la
especie precedente. Los ejemplares del Muso de Berln son de
Montevideo; el Dr. Burmeister la hall en el Paran (Entre-Rios).
Durante
los
meses de Diciembre, Enero y Febrero, es ms comn
su hallazgo; escasa desde Marzo en adelante, y es raro cazarla
en Abril. Su color general es negro, siendo roja la cabeza y
sanguneo el segundo segmento abdominal; este ltimo lleva hacia
adelante una mancha triangular negra, cubierta con pelillos del
mismo color; la base de la mancha triangular con tres prolongaciones, una en los ngulos opuestos y otra en el medio de su
base; una franja de pelos, negros en el dorso, blancos en el vientre, guarnece su mrgen posterior.
Los segmentos siguientes,
negros en los arcos dorsales, rojos en los ventrales, con una
mancha plateada en el medio de los primeros y una guarnicin
de pelos blancos en el borde posterior de los segundos; el ltimo
segmento, sin manchas. Dos lneas en el metatorax, una cada
lado, descendentes hcia atrs, blanquecinas amarillentas, compuestas de pelillos aplanchados. Lados del trax, blanco-sedosos
mnos la excavacin lisa. Patas negras cubiertas por pelos grises,
las piernas terminadas por espinas de color blanco.
Tanto la
cabeza como el trax son fuertemente puntuados; el aspecto de la
puntuacin es algo varioloso. La talla es medianamente variable;
175
algunos individuos alcanzan seis lneas de longitud, otros slo
miden cuatro cuatro y media lneas; sinembargo, estas diferencias de tamao no son tan frecuentes como en otras especies.
Divisin
II.
MegalocratintE,
Burm.
menos lisos y brillantes que en la
son
poco visibles; son por otra parte
anterior, aunque las facetas
muy aproximados las antenas. La cabeza es muy grande, mucho ms ancha que el trax. La frente y las megillas son generalmente espinosas (hembras). Los costados del trax excavados.
Los dos sexos se parecen en la coloracin. Consta de dos subdivisiones, las Penduloe y las Sub-sessiles; en la primera sea la
de las
En
esta divisin, los ojs son
P endulce,
Burm.
primer segmento del abdomen en forma de
pedculo, corto, aplastado y bien separado del segundo segmento.
Ninguna, de esta subdivisin, ha sido encontrada en la Repblica
Argentina, aunque es indudable que en el Norte deben existir
algunas de las que, hasta hoy, slo se han hallado en el Brasil.
las especies tienen el
2.
Subdiv.
Sub-sessiles,
Burm.
El primer anillo abdominal es bastante ancho, unido al segundo
sin interrupcin, y poco convexo hcia adelante.
3.
M. sumptuosa,
Op.
M.
49, 2 {fe m.)
c.,
Burm
Gerst.
l.
c.,
481, 15 {mas.
dulcs, Gerst., op.
c.,
&
fem.)
48, 10 {mus.)
es negra, con una mancha alargada, rojo de sangre,
mismo color,
en el trax; el abdomen lleva otra, claviforme, del
de este
en el primero y segundo arcos dorsales; los costados
Una
blancos.
pelos
tienen
ltimo, as como los de los siguientes,
en medio del borde posterior de cada arco dorsal.
La hembra
mancha blanca
Dos rayas laterales descendentes, una
cada lado
del metanoto,
el vrtice.
blancas. Cabeza con dosfajitas, tambin descendentes, en
con
Piernas
grises.
pelos
Base de las antenas y las patas con
espinas y espolones negros.
pequeo,
El macho, del mismo color que la hembra, pero ms
antelas
base de
tiene la frente, dos manchas en el occipucio, la
borde posterior
nas, los costados del trax y del abdomen, y el
blancos. La
del primer arco dorsal, guarnecidos de largos pelos
paiece
roja del trax es como la de la hembra, aunque me
arco
segundo
que, por lo comn, es algo ms redondeada. El
de fordorsal del abdomen con una mancha roja de sangre,
mancha
ma
Patas negras con espinas y espolones del
mismo color, cubiertas de largos pelos blancos y negros, predominando los primeros. Alas claras en la base, un poco teidas
de pardo, con el extremo parduzco; las posteriores ms claras,
de tinte uniforme.
Pocas de nuestras especies son tan variables en cuanto la
talla.
En mi coleccin hay algunas hembras, que miden respectivamente 8, 8 1/2 y 9 lneas, pero en cambio poso otros ejemplares que no alcanzan 5 lneas. Los machos tampoco se sustraen
esta disposicin la variabilidad tan frecuente en las Mutilas.
He cazado aqu algunas que median 7 lneas, pero, en general
slo tienen 5 6 lneas de longitud.
En cuanto al color, esta
especie presenta tambin notables diferencias individuales; los
machos, por lo regular, tienen manchas sanguneas, mas una variedad con manchas anaranjadas de color de ladrillo mal cocido
es casi tan freeuente como el tipo.
Las hembras no slo experimentan alteracin en el tinte, que vara del rojo ms vivo al
amarillo anaranjado, sino que sus manchas, y sobre todo, las del
abdomen, se dividen en dos, y an, algunas veces, no se v la
mancha del primer segmento. Los tegumentos suelen cambiar
del negro al rojizo; una variedad de esta suerte la hall en Chascoms. La especie es sumamente comn en el Baradero, encontrndosela en todos los sitios ridos y desnudos de vegetacin,
desde Octubre hasta Abril, aunque en este ltimo mes es ya muy
escasa. Hllase asimismo en el Brasil y en el interior de nuestra
Repblica; los ejemplares del Muso de Berln fueron cazados en
Alegrete (Brasil) y en el Rio Negro (Brasil?), y el Dr. Burmeister
la indica en el Brasil (Alegrete), en Crdoba, en Buenos Aires?
y en Entre-Rios (de Diciembre Marzo).
Como todos los Mutilidos, prefiere las horas ms ardientes del
dia para sus rpidas correras.
oval-transversa!.
En Enero y en Febrero es cuando se la puede observar con
mayor facilidad, corriendo velozmente de aqu para all, al parecer
sin objeto determinado, con las antenas muy inclinadas, casi rozando el suelo; no corre en lnea recta, sino en zig-zag, detenindose de tiempo en tiempo para examinar las menores grietas del
terreno; al verla, se dira que sigue un rastro perdido. Nunca se
aleja de un agujero sin dar muchas vueltas en contorno; algunas
veces concluye por ponerse excavar uno, donde se introduce, y del cual no vuelve salir. Cierto dia que segua una
Mutilla de esta especie, la vi, despus de observarla en sus mil
vueltas y revueltas, detenerse
y empezar profundizar una pequea grieta; excavaba rpidamente desprendiendo la tierra dura
y
arcillosa con las mandbulas
pis
anteriores,
arrojndola
detrs
y
177
de s con sus patas posteriores intermedias; al cabo de muy poco tiempo desapareci el pequeo operario tras del fino polvo que
haba amontonado; de cuando en cuando se conoca por el movimiento de la tierra, que la Mutilla retroceda empujndola con el
abdomen. Seal el sitio, como tena costumbre de hacerlo con
todos los agujeros habitados por Mutilas, y, volviendo al dia
siguiente, hall desembarazado el agujero, y sin indicios de la
presencia del insecto, pero no tard en verlo venir hacia l y
continuar su trabajo. Durante los dos dias subsiguientes, not que
an no haba concluido la tarea; como viera el nido cerrado con
tierra, lo abr los diez quince dias, y con gran sorpresa hall
cinco Anthomizidce (Dpteros) evidentemente entorpecidos por el
aguijn de un himenptero; no he podido explicarme este hecho
de otra manera q-ue suponiendo, que el nido empezado por la Mutilla se comunicaba con el de un pequeo Cerceris que provee la
cuna de su posteridad con especies del gnero Anthomyia ( s. lat. )
y que, abandonada la excavacin por la Mutilla, el Cerceris haba
obstruido la va abierta por aquella. Esta explicacin es quiz la
verdadera, pues los hechos obseryados despus estn en contradiccin con los anteriormente citados. Me he extendido algo acerca de este hallazgo, recordando que ciertos autores han afirmado
haber hallado restos de dpteros en los nidos de Mutilas. La A%
sumptuosa se introduce audazmente en las grietas del terreno y
en los nidos de otros himenpteros cavadores, principalmente en
los de Anthophoritce y Dasrjpoclitoe, nunca en los de Sphegidce
an cuando suele reconocerlos con mucha circunspeccin, sin pasar de la entrada. Comunmente, despus de inspeccionar un nido
de Abejas solitarias, lo abandona para reconocer otro, pero si
halla uno que le convenga, se fija en l, despecho del propietario.
Una especie de Eucera es la victima ms comn de estas usurpaciones de domicilio. Esta Eucera
que aparece hcia fines del
verano, y que tiene el trax y los dos primeros segmentos del
abdomen vestidos con pelos leonados, los dems segmentos negros con reflejos blancos en los costados, y el ltimo blanquecino,
excava profundos nidos cuya- disposicin es anloga la de los
dems Anthophoridoe; un agujero perpendicular de casi tres pis
de profundidad forma la galera principal; los dos primeros tercios estn siempre vacos y sus paredes muy pulidas, el ltimo
siempre se halla lleno de polvo fino; la causa de esto es la siguiente:
la Eucera excava primeramente el agujero perpendicular, arrojando
la tierra afuera, pero, mas menos los dos tercios, abre unos
tubos oblicuos que parten como radios del central; la tierra sacada de estos tubos, cuyo nmero rara vez pasa de tres, sirve para
llenar el fondo del agujero perpendicular casi hasta el nivel de
,
13
178
en el fondo de los tubos laterales es donde deposita la Encera un huevo, con su correspondiente provisin
de polen. La longitud de las galeras secundaras es generalmente de tres cuatro pulgadas, el dimetro es igual al del tubo
las galeras divergentes;
central, es
decir,
unas cuatro
M.
lneas.
estos nidos es donde la
quiz la cuna do su posteri-
En
sumptuosa, establece su domicilio y
No es sin alguna resistencia, por parte dlos propietarios, que
la M. sumptuosa se apropia los nidos de Encera, y con frecuencia
tiene que utilizar su acerado aguijn contra los legtimos dueos
Tuve ocasin, hacia el mes de
del nido que pretende usurpar.
dad.
Febrero, de presenciar una de estas curiosas luchas. Visitando
los nidos en que haba visto entrar Mutilas, not una de ellas en
la entrada de uno de Encera hallbase semi-tendida do lado, un
poco enroscada y cubriendo la puerta con su gran cabeza, como
suelen antes que los rayos vivificantes del sol las llamen sus
diarias veloces correras; su extraa postura, que siempre atraa
mi atencin, no dej de interesarme, y deseando estudiarla de
cerca, me detuve para observar sus movimientos cuando despertase, si es permitida la pal abr. Una Encera, que quiz haba
;
nido poco tiempo antes, para ir en busca del meloso polen que tan gran costa recoga en las flores, vino
pensarse poca distancia de su domicilio y se diriji vivamente
el
la entrada; detenida en .su camino por el intruso, que obstrua
una
paso con su cuerpo, trat de apartarlo. Tuvo lugar entonces
breve lucha, en -la cual ninguno de los combatientes, utiliz sus
abandonado
el
su fuerza muscular: la M. sumptuosa cansada de esforzarse en vano contra su robusto adversario, abandon su puesto, pas por encima de aquel y sali afuera. Como con
armas ofensivas, y
esfuerzos de los combatientes se hubiera desmoronado alguna
tierra que tapaba el conducto, la Eucera se ocup en excavar y
alguarrojar la tierra al exterior; mientras tanto la Mutilla di
de
pesarosa
nas vueltas con lentitud en torno del agujero, como
abandonarlo y de repente, con una sbita resolucin, volvi de
nuevo l y asiendo con sus agudas mandbulas la porcin de
abdomen de la Eucera que sobresala de la excavacin, le
los
asest con rapidez un vigoroso aguijonazo; sorprendida la Eucera
por este brusco ataque, abandon su tarea y huy lanzando un
agudo zumbido, mientras
cion del nido disputado.
contena polen, ni larvas.
Mutila vencedora tomaba nueva poseAlgn tiempo despus abr este nido: no
la
Con frecuencia sucede que el usurpador se v desposedo su
vez por otro espcimen ms robusto mas diestro: esta usurpacin entre los individuos de la misma especie slo parece tener
lugar cuando se trata de un nido con larvas polen, pues en los
179
nidos vacos he hallado con bastante frecuencia hasta tres cuatro Mutilas de la especie de que trato, sin que, lo menos en
apariencia, vivieran en mala armona, mientras que en los nidos
de Apidos solitarios que contenan polen, nunca he hallado
ms de una Mutilla. Cierto da que segua una M. sumptuosa
la vi detenerse de pronto y excavar con rapidez en un pequeo
espacio desnudo; con sorpresa not que haba descubierto un
agujero oblicuo, que pareca prolongarse bastante profundidad;
muy
tila
de
adelant
lejos
internarse
la
cabeza
momento en el agujero, 1a, Mucon mucha precaucin, agitando vial
vamente
y volvi avanzar; al retroceder
insecto que se mova en el fondo de la cavidad; finalvi un
mente la Mutila se introdujo resueltamente en el agujero; o distintamente la estridulacion que producen cuando se las excita, y
las antenas, retrocedi
Mutilla asom la parte posterior de su
abdomen. Pareca combatir con otro insecto, al cual estaba fuertemente asida. Despus de una pequea pausa, se lanzaron los dos
enemigos fuera de la cavidad; el adversario oculto hasta entonces
era una M. sumptuosa hembra, de la variedad con manchas amaagarrados fuertemente por sus mandbulas, hacan los
rillas
esfuerzos imaginables para herirse con sus aguijones, pero las
armas se embotaban en la dura cubierta sin traspasarla: la Mutila con manchas amarillas se desprendi trabajosamente de su
adversario y se ocult en una cuevecilla cercana, mientras la vencedora se alojaba en el nido; poco rato despees lo haba tapiado
con un montoncillo de tierra. Abr ms tarde este nido que perteneca i una especie de Macrocera (Anthophoridae) y lo hall
lleno de polen y con tres larvas amarillentas; la Mutila no
haba llegado an hasta el fondo de dos tubos subterrneos
en que se hallaban. Apesar de todos los ensayos que he hecho acerca de esta especie y del gran nmero de nidos de
momentos despus
la
no he logrado obtener las larvas y las ninfas de la M. sumptuosa. La especie es
parsita de las Abejas solitarias, pero 4 en qu sentido? Lo es
acaso con respecto la simple usurpacian de domicilio ? lo es
no slo con respecto al domicilio, sino tambin en cuanto las
larvas las ninfas de los Anthophoridae ? Estas son las preguntas
que se presentan naturalmente cuando se trata del rgimen y hCnstame de una manera cierta que se alibitos de esta Mutilla.
menta de sustancias polnicas y azucaradas: yo he mantenido por
largo tiempo una M. sumptuosa dndole flores de cardo (Sylibum marianum ) frescas, y en compaa de Holmberg he hecho
la experiencia, con completo xito, de alimentar una Mutila con azcar mojada en agua: el insecto no manifest la menor
Eucera visitados por Mutilas, que he
abierto,
180
repugnancia, y dirigindose por s mismo al terrn, chup con
evidente placer el lquido azucarado que corra de l.
Posible es que se introduzcan en los nidos de Eucera para deponer sus huevos, pero no es verosmil que penetren tambin
en el domicilio de las Enceras para alimentarse del polen acumulado por estas ltimas ? Cuestiones son estas que por lo proncontentado con referir los
to no podra resolver; por esto me he
hechos observados, suspendiendo toda opinin acerca de ellos
hasta tener la certeza de no ser inducido error por una falsa
deduccin. La M. sumptuosa parece fijarse en un solo sitio y no
apartarse mucho del punto en que naci. Durante los dias ventosos
ya en agujeros que excava por s misma,
y nublados, se oculta,
Eucera
ya en los nidos de
y otros Apidos solitarios, bien bajo
los terrones de tierra; este ltimo retiro lo eligen con preferencia
los machos. Si el mal tiempo se prolonga, se hunde en lo ms
profundo de sus guaridas. Cuando el soplo abrasador del Norte
se hace sentir, cuando se acumulan las nubes en el horizonte
cuando calientes vapores se elevan de la tierra, cuando
la calma misma de la Naturalez'a parece anunciar el ruidoso estallido de un huracn de una de aquellas rpidas y fugaces tempestades que templan la monotona del verano, se v la M.
sumptuosa correr de aqu para all buscando un abrigo contra la
clera de los elementos, que su instinto previsor contempla cercana: nunca desplega ms actividad para hallar un sitio oculto y
seguro donde esperar que el sol del esto enardezca de nuevo con sus
rayos el rido suelo que acostumbra recorrer, y que se disipen las nubes que velan aquel. Por la maana, cuando el calor no es an muy
fuerte cuando el dia est nublado y amenazador, se v las
del Sur,
entrada del domicilio propio usurpado, cubriendo
la abertura con su gran cabeza y con el cuerpo muy arqueado;
cuantas veces las he hallado en tan singular postura, completamente inmviles, otras tantas las he comparado involuntariamente
hembras,
la
centinelas durmiendo en sus puestos.
Los machos se posan comunmente en los terrenos frecuentados
por las hembras; inmviles y andando con ms lentitud que sus
pteras compaeras, volando cortos espacios, es como de ordinario se les halla; suelen reunirse, pero excepcionalmente, en gru-
pos de tres cuatro.
vivo y desembarazado que las hemojos hundidos entre el pelo blanco
sus
bras; parecen estpidos, y
que cubre su frente y occipucio, as como la base de sus antenas,
contribuyen darles un aspecto de imbecilidad, que contrasta
marcadamente con los rpidos giros y el aire decidido de sus
No
tienen los
compaeras
machos
el aire
slo parecen
animarse
al
percibir estas; entonces
181
agitando febrilmente las alas, corren hcia la hembra, pareciendo
querer expresar su ardiente deseo, bien, dando vuelos cortos
irregulares, se precipitan sobre ella. No he presenciado la cpula
en libertad, pesar de estas demostraciones de los machos, pues
por lo regular la hembra hua y se ocultaba en cualquier agujero,
bajo las yerbas. La he observado en individuos cautivos. Tuvo
lugar en tierra, manteniendo el macho la hembra fuertemente
asida por el protorax con sus mandbulas y sujetndola adems
con sus patas anteriores intermediarias, mientras las posteriores, desprendidas y levantadas, se agitaban con rapidez; el macho
no trat de volar, como segn refieren algunos autores, lo prac-
congneres, llevando la hembra por los aires y
dejndola en tierra despus de consumado el acto. (1J
En Octubre ya se hallan hembras oviplenas que buscan un sitio
apropiado para la puesta; he abierto muchas y no tenian en sus
oviductos sino tres, lo ms, cinco huevos; as es como se explica la escasez de los individuos y tambin la rapidez con que
se agotan los sitios en que se caza muy menudo, pero este
ltimo hecho se debe no slo la escasa fecundidad de la espeal
cie, sino tambin su localismo, subordinado verosmilmente
tican otros
v
de los Apidos solitarios.
Los huevos son bastante grandes con relacin la magnitud
del insecto; miden 3 milmetros de longitud, son algo encorvados, y
en su conjunto se asemejan una pequea larva de Formcido,
su color es blanco amarillento.
Divisin
III.
Helophlthalm^., Burm.
que en la divisin precedente; las
facetas son ms distintas; la forma es variable, pues en unos casos
son pequeos y hemisfricos en ambos sexos y en otros son ovaEl primer
lados, muy poco convexos y con facetas distintas.
anillo abdominal es, ya unido al segundo sin interrupcin ya
Los
ojos
son mnos lisos
con caracteres inversos.
A. Ojos circulares, iguales en los dos sexos, con facetas poco
Primer segmento abdominal unido al segundo sin
distintas.
interrupcin.
Sub-division
Carinatce,
Burm.
Trax estrechado en el medio con la porcin anterior mayor
que la posterior. Lados del trax excavados y lisos. Megillas
con carena descendente.
Bordes del trax poco dentados.
a.
[1]
Lacordaire, Introduction 1Entomologe [1838], II, p. 373.
4.
182
M. raccmisia,
Op.
cit.,
Buim.
488, 22.
Slo esta especie representa en el Baradero las Ccirinatce de
La M. braconina es una de las ms escala seccin a Burm.
sas del gnero en el Partido. Su color es negro profundo; una
gran mancha amarilla de bronce, algo arqueada y frecuentemente
dividida en dos por una fina lnea negra, adorna el vrtice de
la cabeza;
dos rayas argentadas bordean las aristas laterales
del dorso del trax; el primer segmento abdominal es negro en el
mayor nmero, rojizo en algunos individuos; el segundo arco
dorsal ostenta dos manchas ovales de color rojo sanguneo, puntuadas y apnas separadas entre s por una lnea del tinte general del cuerpo.
Los costados de los segmentos y una raya doro
o
sal en el 3
4 y 5 o blancos de plata.
Antenas y patas negras. Las megillas, la parte posterior de la
cabeza, las patas y el primer artculo de las antenas cubiertos de
pelos grises. Las espuelas terminales de las piernas sn blancas.
La talla vara entre 6 y 12 milmetros. En algunos ejemplares
las manchas ovales del segundo segmento abdominal aparecen
fundidas en una sola, en otros slo se las v separadas por un
ligero oscurecimiento entre ellas y, finalmente, se encuentran
ejemplares con el segundo segmento de color rojo, siendo en este
caso poco sensibles sus manchas.
El rea de dispersin geogrfica se extiende, segn los datos
que hoy se poseen, desde Crdoba hasta Buenos Aires, pero es
verosmil que en realidad se avance por el Norte hasta el Brasil
y Bolivia, y por el Sur hasta mucho ms all de Buenos Aires.
En el Baradero aparece la especie hcia Noviembre y se la
encuentra hasta Febrero.
I.
ordes laterales del trax dentados como sierra.
,
5.
M. iiiantiHs, Burm.
Op.
cit.,
491, 28.
Esta pequea Mutilla es muy comn en l Baradero, donde
aparece hcia fines de Setiembre. La cabeza es parda negra
con una mancha arqueada en el vrtice, compuesta de pelillos
aplanchados de color dorado claro. Las antenas tienen su primer tercio basilar de color rojizo; los dos ltimos tercios de color
pardo-negro.
El trax es rojo y fuertemente puntuado.
curo, con el segundo arco dorsal con dos
pelillos
plateados
una
faja posterior
Abdomen pardo
os-
manchas ovaladas de
blanca
interrumpida en
183
medio del dorso; los dems con franjas blancas, interrumpidas
en medio del tercer arco dorsal, y continuas en los restantes. Patas
Considero,
rojas con pelos blancos y espuelas del mismo color.
primeros
tres
cuyos
hembra
como variedad de la especie, una
segmentos abdominales son de color de caf tostado oscuro, y en la
segundo y tercero no son interrumpidas
medio. La longitud de las hembras es de 4 7 milmeLos machos de la especie son alargados y ms pequeos
que
las franjas de los arcos
en
el
tros.
que las hembras. Los tegumentos son muy puntuados, sobre todo
en el metatorax. La cabeza, el trax, los ltimos segmentos del
abdomen, las antenas y patas, son de color negro; los tres primeros segmentos del abdomen son rojos. Un vello ralo y blanquecino eriza la cabeza, el trax, el primero y segundo arcos dorsales del abdomen; los segmentos abdominales llevan en la margen
escasos, largos y algo erizados.
Patas con pelos agrisados y espuelas blancas. Alas claras, levemente parduzcas desde la porcin terminal de las clulas hasta
Tre^ clulas cubitales en las anteriores.
el pice.
La longitud del cuerpo varia entre 4 y 6 milmetros.
posterior
una franja de
pelillos
que el segundo segmento del abdomen suele ser negro en los machos, pero no hace mencin del
color rojo del primero y del tercero; entre seis machos que he
examinado, no he hallado ms diferencias que las de talla, siendo
idnticos en lo dems al que he descrito. Ignoro las circunstancias en que el doctor Burmeister coleccion el macho que describe, el cual quiz corresponda mejor la M. pythagorea Gerst.
que a esta especie; dos de los que yo he cazado los tom en moEl doctor Burmeister dice
(1)
mentos en que intentaban entregarse la cpula.
Los machos son bastante escasos, pero algunas veces se les
halla en pequeas reuniones, sobre todo hcia el mes de Octubre;
en 1877, en la poca citada, observ gran nmero de machos que
asediaban una sola hembra; acosndola varios la vez, la perseguan hasta bajo los ladrillos piedras, donde buscaba un asilo;
he visto otra hembra sufrir los asaltos de dos machos, que la
acariciaron uno despus de otro, pero sin haber verdadera copulacin.
maniobras de los machos de esta
el momento en que
se precipitan con ms impetuosidad sobre la hembra, se ven burlados por esta, que los evita desvindose con rapidez; entonces
el macho desdeado, despus de algunos momentos de indecisin,
levanta el vuelo y se aleja para volver poco despus y probar
fortuna de nuevo.
Es
curioso
presenciar las
especie para lograr su objeto;
(1)
Op.
cit.,
p. 492.
muchas veces en
184
ha parecido ser parsita de un pequeo
excava tamMyrmicitce, lo menos se aloja en los nidos de estos;
deponeise
bin pequeos agujeros., donde se la halla poco despus
del polen
alimenta
se
En el estado perfecto verosmilmente
el sol.
de la observacin
del nctar de las flores, si he de deducirlo
las barrancas
Recorriendo
que hice el 25 de Octubre- de 1877.
captur una M.
arcillosas, que bordean el Riacho del Baradero,
su viva coloracin;
infantilis, notable por su gran tamao y
crisinmediatamente que se hall aprisionada, vomit un liquido
(Sylibum mariatalino, que ola fuertemente la flor del Cardo
florescencia; el sabor
nutr) que en esta poca se hallaba en plena
del lquido arrojado por la Mutilla era azucarado.
La M.
infantilis
me
M. swbmida, Nobis
6.
sub-nuda; arcu dorsale secundo macula laterale
nigricante, elongata [Fe mina] Long. 6 7 mm.
M.
tota rufo-fusca,
Esta especie es de color rojizo claro, los tres cuatro primedemas
ros artculos de las antenas son rojizo-amarillentos, los
son de color negruzco. Las patas son del color de los artculos
bsales de las antenas, con espinitas pardas y espuelas blanquecinas y con muy pocos pelitos de color blanco-ceniciento. La
cabeza finamente puntuada carece de manchas en el vrtice: el
trax puntuado como la cabeza en el dorso y muy groseramente,
apareciendo casi como granulado en el metanoto. Como en todas
del trax
las de la Seccin h de las Carinatce, los bordes laterales
lados
los
son dentados, siendo mas notables las dentelladuras en
de las partes descendentes del metatorax. El abdomen carece
casi de pelos, apnas se vn algunos de color blanquizco en los
dos ltimos segmentos examinando con atencin el segundo arco
dorsal se notan dos grandes manchas ovales que invaden los costados; estas manchas slo se distinguen con algn trabajo, por ser
:
apnas un poco ms claras que el tinte rojizo del tegumento y
aparecer como separadas en medio del dorso por una fina lnea
un poco oscurecida.
Los bordes laterales del segundo arco dorsal tienen una pequea
mancbita alargada, de tinte parduzco. La forma generales la dla
M. pythagorea, Gerst. y la de la M. infantilis, y aun, en un principio,
la tuve por variedad de esta ltima especie, que hubiera perdido los
pelos dorados del vrtice de la cabeza y las manchas del segundo
arco dorsal del abdomen con el continuo roce de su vestido contra las paredes de sus agujeros, accidente nada raro en las espeGerst.
cies con manchas de pelos [tales como la M. sumptuosa
que suele perder, en parte en totalidad, no slo la mancha roja
del trax sino tambin las rayas blancas de la cabeza] pero su
color constantemente ms claro, algunas diferencias en la esculla falta de estados intertura, la abundancia de los individuos
y
medios, la constituyen evidentemente como otra especie diversa
de la M. infantilis.
En Diciembre de 1877 la especie abundaba debajo de las plantas y sobre las flores de la Manzanilla ( Anthemis sp .)
(
Concluir
Informe sobre una coleccin de Dpteros
REUNIDA EN LAS CONCHAS POR D. MANUEL OLIVEIRA CSAR.
El Sr. D. Manuel Oliveira Csar, vecino de Las Conchas,
(Provincia de Buenos Aires), de quien se ha ocupado ya mi colega el Sr. Holmberg, en su relacin de viaje las orillas del
Lujan, ha conseguido formar una buena coleccin de insectos
en la rica comarca donde habita, la cual sirve de eslabn entre
la brillante fauna de los trpicos y la pobre de nuestras montonas planicies. ltimamente me entreg todos los dpteros; he
confeccionado la lista metdica de las especies, y encuentro
que ellas ascienden 81, distribuidas en cerca de 70 gneros
modo que
raro es aquel que est representado por
cazado en la misma comarca que el Sr.
Oliveira Csar, y por esto puedo sealar los elementos que faltan
en su coleccin; pero, si observo lagunas, hallo en cambio riquenaturales, de
ms de una
especie.
He
zas que no conoca.
El grupo de los incmodos mosquitos culcidos ( C u 1 i c i d se )
cuenta all, segn mis observaciones, con 12 especies; la coleccin
de que tratamos trae nicamente la Psorophora ciliata (Fabr.) R.
Desv., gigantesco mosquito cuyo habitat llega hasta los Estados
Unidos, un Sabethes muy semejante al Culex posticatus Wied., y
un verdadero Culex
(L.) R. Desv.
Slo tres Tpula representan la familia que este gnero d
nombre; sin embargo, me consta que los Chironomus no escasean
en la vecindad de los aguazales del delta, y que la Plecia funebris (Fabr.) Wied., y varios Sicdides (Psichodidse) y Cecidmides (Cecidomydse) se posan sobre las yerbas que en l
vegetan.
Los Tabaninos
yo
(Tabaninse)
he distinguido 6 especies.
ellas.
son comunes en Las Conchas;
El Sr. Oliveira me envia 2 de
186
StraUomys
Vienen adems, la Her meta rujioentris Fabr.; la
testaceus (F.) Schiinermis Wied.; un Srguite vecino al Ptecticus
Dasipogonino comn en
ner; el Dasypogon vittatus Wied.; otro
rujcauda (Wded.) Walk.,
esta provincia; la notable Mallophora
(Xylocopitm&
cuyo aspecto recuerda el de un mangang
B o m b t se ) y un congnere mas pequeo; tres Empis, uno de ellos
Ogcodes sp.f);e extrao
vecino las Rhamphomyia un Acrocerino (
larva del
Systropus nitidus Wied.(=S. brasil i ensis Macq.),la
Lepidptero,
un
de
cual es parsita de la oruga y la crislida
Berg, segn observacin
la Streblota bonaer ensis
Wied. y otro Antracidel Dr. Berg (1); el Anthrax Minerva
no no determinado an; el Syrphus bucephaltis Wied., el S.
otros tres; la Mesogramma duplicata Wied.
exticas Wied.
i
que parecen entrar en el mismo gnero; el
Ocyptarnus funebris Macq.? y una especie afine; la Baccha dael Eristalis furccitus Wied.
vala Fabr. y un congnere menor
(-E. femoraius Macq.), el E. distinguendus Wied. (=E elegans
Blanch.=\ xanthaspis, Wied.?) y el E. nigripes Wied. (?); tres
(F.) Wied.
Dolicopdites, de los que uno es el Psilopus equestris
esmeralda y
bonito insectillo de cuerpo ricamente recamado de
Schin.;
dos
Srfites
transversales oscuras, anoro, y con alas adornadas por dos fajas
superior
teriormente unidas, que corre rpidamente sobre el limbo
lujosa
su
de
de las hojas, pareciendo querer hacer ostentacin
espinosa Dejeania, y otros dos Macrmidos
librea; una inflada
R. D.) que me parecen entrar en los gneros
Micropalpus
Peletera R. D. y Jurinia R. D. respectivamente; un
R. D.?), de
n
o
r
h
y
Macq. ( s. 1 a t ), dos Eurigaster Macq. ( P
doradas, que
las cuales una es notable por sus hermosas fajas
fondo sobie
del
profundo
contrastan elegantemente con el negro
que se destacan; dos Masicera, una de ellas la M. chry soprocta
(Wied.) Nob.?, cuya ptria ignoraba Wiedemann, sin que yo sepa
(Macromydse
.
ha sido sealada posteriormente; una Phorocera R. D., una
Medina R. D (?); una verdadera T achina (Meig.); dos Guerinia
un SericoceR. D. (?); la Thelaira spinnipennis (Wied.) Nob.?;
mulata
Tachina
la
ratce R. D. ( Wiedemannia sp.f) parecido
Wied. ( Ocyptera diaphana F.), y otro que entra talvez en el
gnero Olvieria R. D. { P a n 2 e r i a Meig.); una especie de
Trichopoda Latr.; un Dexiario que tengo por Omalog ster sp .; un
que la
gran Sarcofgite que no es otra cosa, mi modo de ver,
Europa;
Myophora hcemorrhoidalis (Fall.) R. D., comn en toda la
si
calcitrans L.
Sarcophaga chrysostoma Wied.; el Stomoxys (
mosca brava,
Geoff.?) conocido aqu con el nombre vulgar de
que tanto atormenta los caballos durante la cancula; una Chry.
la
(1)
An. Sd.
C. Arg.,
Y,
p. 183
187
sotnyia sp., desgraciadamente representada por un individuo muy
mutilado; dos tres Lucilia (Macq.); la Calliphora macellaria (F.)
Nob.? (=Lucilia macellaria), tan comn en este pas, y tan perjudicial al ganado ovino, en las heridas de cuyos individuos acostumbra depositar sus huevos; una Dasyphora R. D.; una Cyrtoiieura Meig. ( Muscina R. D. sp. ?); una Arida Macq. (R. D.);
una Blainmllia R. D.; una Drymeia Meig. una Anthomyia (Meig.)
Macq. (Egle R. D. sp.?); una Limnophora Macq. (R. D.); una
Sapromyza (Fall.) Macq. ( Lycia R. D. sp.?); una Platystoma Meig.;
una Urophora R. D. parecida la U. quadrimttata Macq.; una
Tephiritis Latr. ( Forellia R. D. sp.?); la Nemopoda minuta
1
(Wied.) Nob., que creo diferente de la Sepsis pusio de Schiner,
pesar de la sospecha de este dipterlogo; la Tceniaptera annulata
(F.) Nob., curioso dptero que, posado sobre las yerbas que crecen
en los sitios hmedos, se balanca sobre sus largas zancas; la
Lonchcea chalybea Wied.; y una Trineura Meig. (=.Pililo de ndria
Rond. ), muy probablemente indita.
Del exmen de esta coleccin parece resultar que el sub-rden
de los Nematceros es extraordinariamente escaso en los sitios
recorridos por el Sr. Oliveira Csar, mas no es esta la verdad.
Si bien el otro le lleva gran ventaja numrica, como en toda la
tierra (1) y en la inmensa mayora de sus regiones, no es aqu la
desproporcin tan grande como la coleccin de las Conchas d
entender.
La gran
de
tribu de los
Mscidos
sobrepuja por
los Dpteros,
Aterceros, la
el
nmero de
mayor
del
especies, en
orden
la
co-
leccin Oliveira, los otros grupos de Bracceros, en lo que est
conforme con
lo
que acontece en
la naturaleza.
Ascienden a
41,
repartidas de la siguiente manera:
Calpteros
Io
Crefilos: 16 Taqunites, 1 Fsite, 1 Dxite, 2
Sarcofgites, y 9 Mscites. 2 o Antomzites 5. Total 34. Los Taqunites son, es efecto, relativamente numerosos en esta provincia;
.
pero los Antomzites lo son tambin bastante.
Acalpteros. 1 Ortaldite, 2 Tefrititcs, 1 Spsite, 1 Leptopdite,
El mas rico de estos
1 Lauxnite, y 1 Frite; total 7 especies.
grupos es, en la fauna portea, el de los Tefritites.
Ocupa el segundo trmino la interesante familia de los Srfides;
est muy bien representada en la coleccin Oliveira; noto solamente la ausencia de la esplndida Volucella obesa (F.) Wied.,
de la Temnocera spinigera (Wied.) Nob.? y de un Microdon sp.
<1) En 1868 haban sido descritos 3.084 Nematceros y 16.240 Bracceros. Si se obpequea talla de las espeeies del primer sub-rden es causa de que no las
jeta que la
recojan los viajeros coleccionistas, puede responderse
las de
muchas
familias del segundo.
que en idntico
caso se hallan
188
parte de los Aslides y Antrcides es, por el contrario, muy
deficiente; trae nicamente 4 especies de los primeros, al paso,
que yo he distinguido 13 en nuestra provincia, una de las cuales
La
he cazado en las orillas del Lujan, en el partido del Pilar, inmediato al de Las Conchas; contiene solo 2 de los segundos, y yo
conozco ya 7 8 especies indgenas, una de ellas obtenida en los
la
mencionados sitios.
Los mpides bonaerenses, se reducen, segn mis propias observaciones, 7 Empis , una Hemeroclrotnia y una Tachydromia; el
Sr. Oliveira me remite tres Empis, segn dije mas arriba.
Ya he hablado de los Tbanos, pero agregar que el grupo
que pertenecen (Tabanitee) cuenta aqu con una dos especies mas, una de ellas, un Diabasis, sumamente comn en Las
Conchas como en todo Buenos Aires; se le v siempre en la vecindad de las corrientes, y el pueblo le llama, como al Stomoxys,.
mosca brava, y tambin, aludiendo las sombras tintas de
su cuerpo y alas, Viuda.
Conozco 4 Estratiominos porteos; la coleccin que analizo encierra uno solo. En cambio, contiene el primer Srguite argentino
que he visto.
Tres Dolicopdites me enva el Sr. Oliveira Csar; dos son
nuevos para m, mas, por desgracia, los ejemplares estn tan muContilados, que no podrn ser clasificados, y menos descritos.
tando con ellos, conozco ya 14 especies de Buenos Aires. Las
familias restantes ocupan un lugar tan secundario en la composicin de nuestra fauna, que no merece la pena de ocuparse aqu
de
ellas.
dicho basta para dar una idea de la fauna dipterolgica del
Este no es sino un pequeo fragmento
partido de las Conchas.
de la extensa llanura portea, pero de esta suerte, con fragmentos, es como hemos de construir los mapas zoolgico y botnico,
exactos de la provincia de Buenos Aires, y luego, con partes mas
Lo
de toda la repblica; y as sucesivamente.
Las diferencias que en la composicin de cada fauna local se
observan no son de menospreciar, y ellas existen hasta en comarcas muy prximas. Tal distrito que cuenta con los mismos anmales que el vecino, alimenta una ms especies que no se-,
encuentran en este; tal pequea regin carece de ciertos elementos
considerables,
el
propios de la inmediata, que son no sustituidos por otros difeEn Zrate, por ejemplo, abunda la Mutilla amabilis
rentes, etc.
Gerst.; en el Baradero, doce leguas de distancia, mediando idnticas circunstancias, jams la he visto yo, ni mi hermano Flix,,
quien con harto afanoso empeo ha estudiado las especies de ese
gnero.
189
Y por otra parte, quien negar que tenemos una regin de la
Mulita y la Avutarda, y una de la G a b o t a cocinera
y el Flamenco, y otra del Javali, el Siete-colores
i
y la
a v a d e
monte,
etc.?
sobre la superficie del globo es
actualmente uno de los mas importantes objetos de estudio para
Interesa mucho la ciencia el conocimiento de
los naturalistas.
las leyes zoo- y fito-geogrficas; el trazado de mapas de la distribucin geogrfica de las especies en esta poca geolgica y las
que la preceden, en nuestros tiempos y los pasados, encerrar
toda una revelacin para el gran problema del origen de las for-
La
distribucin
mas orgnicas en
de
los
sres
la tierra.
nuestro objeto, al de los naturaconstruir pieza por pieza la carta zoo-geogr-
Cumple, pues, perfectamente
argentinos, el
de la repblica, teniendo presentes siempre las mutaciones
ocasionadas por la presencia del hombre civilizado.
listas
fica
Enrique Lynch Arriblzaga.
Miscelnea
Flrnla Intreriana El
estudio de la flora argentina, considerada esta en su ms amplio sentido, va enriquecindose de
cada vez ms con valiosos elementos literarios, merced la actividad d los ilustrados botnicos extrangeros que residen entre
nosotros.
Uno de ellos, el Dr. Lorentz, acaba de publicar un muy interesante trabajo relativo la flora de una parte de la provincia de
Entre-Rios (1), cuyos resultados proporcionan datos de mucho
inters para el conocimiento del verdadero carcter de la vegetacin argentina y de las regiones en que se divide, pues el autor
no se ha limitado dar una lista de las plantas que l ha obser-
vado en los alrededores de la Concepcin del Uruguay, lugar de
su residencia, y en una exploracin en que lleg hasta la Concordia, sino que ha ejecutado diversas comparaciones entre los
elementos constituyentes de la flora argentina y los de la florida
Entreriana.
Consta la obra de tres partes principales, saber:
Cuadro general de la vegetacin de la parte de la Provincia
de Entre-Rios hasta ahora esplorada, en el cual trata, en primer
trmino, de las cercanas de la Concepcin, cuyos caracteres geolgicos enuncia, para hacer despus la descripcin detallada de
los materiales fitolgicos propios de cada una de las nueve formaciones que distingue en ellas, y se ocupa luego de los vegetales
que hallra en la expedicin antes mencionada. Por via de apnl.
(1)
La
vegetacin del Nordeste de la provincia de Entre-Rios, informe cient
G-. Lorentz. Buenos Aires, impr. de El Economista, 1878
feo del Dr. D. P.
1 vol. in-8.
esta parte, el Dr. Lorentz informa sobre una segunda
dice
2.
exploracin cientfica que realiz mas tarde, en la cual atraves
varias veces el gran bosque de Montiel, y una otro del Chaco
austral, vecino la colonia agrcola Esperanza (Provincia de
Santa-F).
Flrula
Entreriana. Es una lista metdica, con notas, de
las plantas que el autor ha hallado y estudiado en la provincia
de3.Entre-Rios; su nmero asciende, incluyendo algunas variedades, 620, las cuales hay que agregar 6 7 Cactceas que en
seguida menciona, cerca de 24 Musgos, la mayor parte inditos,
el mismo nmero, aproximadamente, de Liqueneas, algunas Algas, Diatomeas y Desmediaceas, y 32 Hongos, cuya lista ha sido
confeccionada por el especialista Barn de Thuemen, con la colaboracin del Dr. Kalchbrenner, describiendo el primero, con este
motivo, 3 especies nuevas, y el segundo una nueva variedad.
Relaciones Jilo geogrficas
de la flora entreriana. Esta es,
nos parece, la seccin ms interesante de la obra del Dr. Lorentz.
En ella encontramos un cuadro comparativo de la flora del Interior de la Repblica, y de la de Entre-Rios, bajo el punto de vista
de la relacin numrica entre los gneros y especies de cada
familia y el total de los mismos; otro, igualmente comparativo,
que manifiesta la proporcin en que las especies se distribuyen
entre las diversas familias, y que, por consiguiente, nos ensea
cules son los grupos predominantes en ambas floras, la de En-
tre-Rios y la del Interior de la Repblica; una lista sistemtica
de plantas descubiertas en el pas despus de la publicacin de
las Planta? Lorentziance del Dr. Grisebach, muchas de las cuales
son nuevas, y sern descritas dentro de poco, por el clebre botnico citado, en una obra que est preparando; y otra lista de
1481 especies pertenecientes las formaciones entrerianas, del
Monte y subtropical, en la que se sealan, por medio de signos,
las que son propias una sola regin fitogeogrfica, dos,
las tres un mismo tiempo, y la abundancia escasez de individuos de cada especie en cada formacin.
estudios comparativos que este trabajo contiene son de
mucho valor, en nuestra opinin; consignar aqu todos los resultados que, ellos mediante, llega el autor, sera para nosotros,
por lo mnos en el momento en que escribimos las presentes lineas,
un tanto difcil, porque no hemos tenido tiempo de leer la obra,
por haberla recibido ltima hora, con todo el detenimiento y
Los
atencin que ello habria menester.
Empero, nos atreveremos sealar algunos;
no es en
l. La flrula Entreriana es relativamente pobre, y
realidad sino la parte meridional de la flora del Sur del Brasil,
que naturalmente va perdiendo elementos medida que avanza
hcia
el
medioda.
la formacin mesopotmica, caracterizada por
Dr. Lorentz en su Cuadro de la vegetacin de la Repblica
Argentina, no debe admitirse como regin fitolgica independiente,
segn el mismo autor lo declara.
Esta conclusin descansa en comparaciones que el Dr. Lorentz
Pero, con todo, la circunstancia de que
califica de poco exactas.
entrerianas son la vez brasileas.
especies
la mayor parte de las
Por consiguiente,
el
provincia mesopotmica es. ms
y el hecho de que la flora de la
pobre que la del Brasil meridional, tienden afirmar la opinin
antes sentada.
La flora entreriana, comparada con la del Interior de la
Repblica, es una flora distinta, independiente, construida sobre
el mismo plan, pero con diferentes elementos.
En apoyo de esta afirmacin, el autor presenta un cuadro sinttico, que manifiesta lo siguiente:
de especios endLa flrula de Entre-Rios contiene un 63, 7
micas, es decir, si no se tiene en cuenta mas que la Repblica
en comunidad con la formacin subtropical,
Argentina, un 11,3
propio al mismo tiempo de la del monte (1), y slo un
un 17,9
c
espordico, esto es, que se halla en las 3 regiones argentinas
7
2.
que entran en la comparacin.
de esporde gneros endmicos, un 41,9
Pose un 24,2
subtropical,
formacin
dicos, un 20,5 /0 comn con la
y un 13,3
monte.
con la del
propio al
de sus familias es espordico, un 11,9
Un 58,9
con
comn
un
subtropical,
4,8
mismo tiempo de la formacin
endmico.
la del monte, y slo un 5,5
De manera que, si bien la. flrula entreriana est constituida por
muy diferentes de los que entran en la composicin de
elementos
4.
las otras, bajo el punto de vista especfico, bajo el genrico desaparece la desemejanza para hacer lugar a una analoga resaltante,
familias.
y hay una cuasi uniformidad bajo el de las
%
%
Refirindose estos hechos, y comparando la flora entreriana
5.
con la del Interior del pas, dice el autor: Son dos floras verda6.
argentinas, construidas sobre el mismo plan.
deramente
La flora entreriana, tal cual la conocemos ahora, es relativamente mucho ms rica que la del Interior, por lo menos si se
3 t
la obra titulada Plantee Lorentsiance, en la cual su
autor, el Dr. Grisebach, trata de todas las especies que Lorentz
coleccionara en sus primeros viajes por el centro de la Repblica.
juzga por
Con efecto, pesar de que la parte de la provincia hasta ahora
explorada es sumamente reducida, ya ha suministrado cerca de
700 especies, en tanto que el Interior, regin inmensa, y que contiene numerosas estaciones, no ha podido proporcionar, sino 960. (2).
La variedad
en la composicin de la flrula entreriana es
excepcional; cada familia corresponden nicamente, (3) en trmino medio, 6,33 especies y 3,4 gneros, y cada uno de estos
ltimos, 1,8 especie.
La flora del Interior es ms homognea, pues cada familia
le tocan 9,6 especies y 4,5 gneros, y cada gnero 2,1 especies.
Por el conjunto de caracteres, la flora de Entre-Rios tiene
ms afinidad con la subtropical que con la del monte.
Las Sinantreas Compuestas ocupan en Entre-Rios, como
Invitamos los botnicos que han apellidado as una de las regiones fitogeogreas del pas que sustituyan esta palabra con la ms apropiada bosque, pues monte, en castellano, es tambin una montaa.
(1)
(2)
Segn
(3j
Calculando sobre
Plantee Lorenfziance.
las 620 especies
de la
lista.
192
primer lugar, y sus especies constituyen el 16,2
/
En el Interior forman el 17,b
del nmero total.
o
Vienen luego las Gramneas, desempeando un papel algo ms
importante an cjue las Leguminosas en el Inteiior.
por bastantes
Esta ltima familia est asimismo representada
el centio del
en
Gramneas
las
que
nivel
el
ocupa
especies, y
en
el Interior,
el
pas.
escasez de Helchos en la florida entreriana; al
o
pertenece el 4 rango, al lado de las
Solanceas, en Entre-Rios slo tienen derecho al 14, pues no enen I a formacin de su flora.
tran sino en la proporcin de 1
Como quiera que reconozcamos lo incompleto que son estos
extractos, tenemos que detenernos.
Mas antes de concluir, debemos reparar dos omisiones en que
hemos incurrido, y dar una buena noticia a aquellos de nuestros
lectores que san aficionados la Botnica.
Acompaan la obra de Lorentz dos grandes y bien ejecutados
mapas, de los cuales, el uno representa la parte N. E. de la proque
vincia de Entre Ros, y contiene la indicacin del itineraiio
gido
de
otro,
el
el
sigui en sus exploraciones antes citadas, y
mayor
con
estudiado
ha
plantas
la Concepcin del Uruguay, cuyas
Es notable
paso que en
la
el Interior les
prolijidad que las de otros parajes.
Estas cartas son explicadas en un captulo especial; en l entra
al origen de la actual
el autor en algunas consideraciones relativas
segn lo explidebida,
representan,
configuracin del terreno que
pluviales.
aguas
las
de
ca, la fuerza erosiva
En las Addenda et Corrigenda el Dr. Lorentz planta un
problema de filosofa de la Naturaleza. Observa que los frutos
del Combretum micropetalum estn teidos de un hermoso color
perjudican
rojo, que, como es de regla, atrae los insectos, que le
confindoles su posteridad; de modo que, como las semillas estn
dispuestas para ser arrebatadas por el viento, por lo cual no necesitan llamar la atencin de las aves para ser transportadas por
serles ms bien
ellas, el llamativo tinte que las adorna parece
perjudicial que til.
aqu la agradable nueva: el Dr. Lorentz promete, en_ la obra
que analizamos, publicar dentro de poco, en El Naturalista Argentino, la descripcin y dibujo de dos nuevos vegetales descubiertos por l en la Repblica; el uno es una Timelecea entreriana,
llamada vulgarmente Ivir, y la que la ciencia aplicar el nombre de Daphnopsis Leguisamonis Ltz.; el otro pertenece la
familia de las Bignoniaceas, es un esplndido rbol, el ms hermoso de la Repblica y uno de los ms vistosos de todo el remo
vegetal, se alza en las selvas subtropicales de Oran, y el Dr.
Lorentz le llama Tecoma Avellaneda.
Confiamos en que no ser vana la promesa.
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E. L. A.
Tomo
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Julio de 1878.
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BUENOS AIRES
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iA ,olIA Arluti 111 [f l
X) 33 HISTORIA NATURAL
U
J.
Mensual
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SUMARIO
D.
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
Eduardo Aguirre Discurso inaugural pronunciado por el CatedrEduardo Aguirre Sobre la Paedogenesis (Conclusin) Una
tico D.
excursin por
el
Rio Lujan
Continuacin
Miscelnea.
Don Eduardo Aguirre
Nuestro colega y amigo, don Eduardo Aguirre, ha sido nombrado Profesor de Mineraloga por la Facultad de Ciencias
fsico-naturales.
Este nombramiento responde una necesidad sentida desde hace largo tiempo, y no vacilamos en asegurar
que pocas ctedras sern mejor desempeadas que la que, desde
no ha mucho, ha comenzado regentear Aguirre.
La Mineraloga, evidentemente, haba sido descuidada en el
programa de estudios superiores, en Buenos Aires, lo que no
podemos explicarnos, dada la importancia de esta ciencia natural,
no slo por sus elementos propios como tal, sino tambin por las
numerosas aplicaciones que ella tiene en nuestro pais.
No sabemos alabar, pero creemos saber dar al Csar lo que al
Csar corresponde, y si aplaudimos el nombramiento del joven
Profesor, no es tanto por este, que no necesita elogios, sino por
la circunstancia de que le hayan nombrado sin otra recomendacin que su propio mrito, y porque, la inversa de lo que con
frecuencia sucede, no se le podr decir l ne sutor ultra cre:
pidum.
Aguirre est donde hace mucho tiempo deba estar: en su
puesto, el cual, como en este caso no tiene dotacin, no ha hallado
competencias.
Entre tanto, damos aqu el Discurso inaugural del Profesor
Aguirre, deseando este tanto xito en el desempeo de sus funciones, como tenemos derecho esperar de sus conocimientos,
de su contraccin al estudio, de su inteligencia serena y de su
carcter.
La Redaccin.
14
194
Discurso inaugural
Pronunciado por el catedrtico don Eduardo Aguirre
En
curso de Mineraloga y Geologa, en la Universidad de Buenos Aires, el 29 de Mayo de 1878
la apertura del
Seores:
Cualquiera que haya asistido como observador inteligente los
espectculos imponentes que ofrece la actividad de los volcanes,
que haya visitado regiones montaosas, admirando sus paisages
risueos sombros, pero siempre grandiosos, siente la necesidad
de estudiar el desarrollo, tratando de alcanzar su causa, de estos
fenmenos que tanto le sorprenden. Satisfaciendo esta necesidad,
ha tratado siempre de esplicar, en la esfera de sus
el hombre
facultades, desde la ms remota antigedad, los cuadros animados
que le ofreca la Naturaleza, ligando siempre en su inteligencia
aquellas otras que se refieren al origen y
estas concepciones,
la causa primera del mundo. Asi observamos en todas las religiones que han sido adoptadas por los pueblos, desde el estado salvage, hasta su forma ms civilizada, los primeros ensayos de la
explicacin del Universo.
La cosmogona
oriental,
conservada en los Vedas, himnos com-
pilados y escritos, lo que parece en el siglo trece antes de nuestra era, atribuye la creacin del mundo un ser infinito y todopoderoso, que lo ha destruido y reformado varias veces, por medio
de cataclismos y diluvios; y esta misma esplicacion se encuentra
en la cosmogona egipcia.
En las concepciones de algunos filsofos griegos ya podemos
observar un progreso muy marcado hcia la explicacin racional
de los fenmenos naturales, sin hacer intervenir la voluntad incesante de un Dios antropomorfo, y fundada solamente en la
observacin de ellos. Y muchas de las ideas de estos filsofos, en
esta rama especial de los conocimientos humanos, eran ms completas y exactas que todas las que les han sucedido, hasta principios de este siglo.
Pitgoras formul la ley de la indestructibilidad de la materia,
demostrada despus por los primeros trabajos de la Qumica
moderna, y atribuy el relieve actual del suelo la accin combinada de las aguas con los movimientos debidos causas internas. Segn l, este mismo relieve se modifica continuamente
por las mismas influencias que, en otro tiempo, lo hablan producido. Vemos, pues, cmo esta nocion fundamental de la Geologa
ya haba
sido
enunciada por
cuatro siglos.
Las opiniones
el
filsofo de
filosficas de Aristteles
Sanios,
hace veinti-
sobre las revoluciones
195
peridicas que sufre el mundo y sus observaciones sobre algunos
fenmenos geolgicos, demuestran tambin que su clara inteligencia alcanz
comprender su importancia.
Tambin debemos recordar aqu las opiniones de los filsofos
rabes que, separndose de la cosmogona escrita en el Koran,
trataron de aplicar su inteligencia observadora al estudio de la
historia de la tierra. Entre estos sobresali Abu-Ibn-Sina, conocido
con el nombre de Avicena, que escribi un tratado sobre la formacin y la clasificacin de los minerales, notable bajo muchos
conceptos y otro captulo sobre las causas de las montaas, en
el que reconoce la influencia de
los temblores y levantamientos
rpidos y la accin destructora de las aguas.
Un
discpulo de Aristteles, Teofrasto, haba emitido la opinin
de que los restos de moluscos
y otros animales que se encontra-
ban en
las rocas,
veces
alturas considerables, eran el producto de una fuerza plstica especial que posea la tierra
en
estado latente; y esta opinin predomin en todos los observadores de la Naturaleza, hasta que el clebre pintor de la escuela
florentina, Leonardo de Vinci, sostuvo su verdadero origen
principios del siglo dcimo sexto, en la poca del renacimiento
ita-
en que la inteligencia humana pareca despertar de su
olongado letargo. Entonces fue tambin cuando Fracastoro, estudiando los objetos encontrados en las escavaciones de Verona,
expuso sus ideas claras y filosficas sobre este asunto, demostrando que los fsiles, que se encontraban en las rocas, eran restos
de
animales que haban vivido sobre ellas
que
la
situcion
de
los
y
moluscos fsiles no poda esplicarse de una manera satisfactoria
por la hiptesis del diluvio universal.
liano,
pi
Pero
de todos estos observadores fueron olvidados
por sus sucesores y durante cerca de tres siglos se discuti todava sobre la naturaleza de los fsiles
y sobre el diluvio de Moiss,
tomando parte activa los telogos, en todas estas polmicas, que
veces no fueron muy tranquilas.
En
los trabajos
1676 se
atrevi Quirini,
por primera vez, afirmar que el
pudo ser universal y esta doctrina fu aceptada
inteligencias ms brillantes de Italia
y de Alemania. En In-
diluvio bblico no
por
las
glaterra se sostena todava la teora de Teofrasto sobre los fsiles; pero fue combatida por Lister en 1678 en su trabajo
sobre los
moluscos britnicos, donde tambin reconoci la continuidad
la
estension considerable de las capas geolgicas.
dcimo sptimo, Leibnitz, en su Protogaea, expuso su teora de la formacin de nuestro planeta
y de sus transformaciones posteriores por la accin de sus fuerzas internas
y de las aguas de su superfecie. Estas teoras se aproximan
fines del siglo
mucho
las que
han sido adoptadas posteriormente por todos
Ios-
astrnomos y gelogos.
No nos detendremos aprecir las obras de muchsimos autores que, desde esa ltima poca, hasta una bastante reciente, han
tratado de hacer concordar las doctrinas bblicas sobre Astronoma y Geologa con las observaciones, veces muy importantes,
que ellos mismos haban hecho. Las supersticiones y el fanatismo., en todos los pueblos y en todas las pocas de la historia,
han servido siempre de remora para el progreso, tanto de estas,
como de las dems ciencias.
Debemos citar aqu al distinguido carmelita
Cirillo
Generelli
mitad del siglo pasado comentaba de una manera elolas opiniones que Lzaro Moro haba publicaprofunda
cuente y
do pocos aos antes en su obra Sobre los cuerpos marinos que
se hallan en las montaas .
El principal mrito de los trabajos de Generelli es el deseo
que se encuentra en ellos espresado de buscar la esplicacion de
los fenmenos naturales, sin hacer intervenir arbitrariamente la
voluntad divina , como dice l mismo, sin dolencias, sin ficciones sin suposiciones, sin milagros. Reconoci tambin la larga
duracin de las pocas en que se formaron los sedimentos y lleg
hasta suponer que ella sobrepasaba los 6,000 aos admitidos
como edad del mundo por los telogos.
que en
la
;,
Buffon, en una parte de su Historia Natural, abord tambin
con su estilo y con sus hiptesis brillantes, la teora de la tierra;
aunque sus observaciones carecen de la importancia cientfica
Pero tuvo que hacer una
en particular de las que se
referian la Geologa; porque la facultad de Teologa de la So rabona las encontr contrarias la f.
Los trabajos de Lehman, Director de minas de la Prusia, sobre
las montaas y su divisin, los del botnico Gessner sobre las
petrificaciones, los muy importantes de Fuchsel sobre la geognosia
de la regin que se estiende entre el Hartz y el Thuringerwald y
los de muchos otros que se ocuparon
del estudio de la Geologa, marcan otros tantos progresos en esta ciencia, desde 1750
hasta 1780, en que una cuestin suscitada, al querer hallar el orde algunas rocas, atrajo la atencin de todos los hombres de la
ciencia, por mucho tiempo.
Aqu debemos notar que la esplotacion de las minas se encontraba ya algo adelantada en algunos distritos mineros de la Europa, por las necesidades crecientes de la vida civilizada; aunque
en su direccin todava estaban en uso algunas prcticas supersticiosas.
As como la ms brillante conquista de la Fsica moderna, la teora mecnica del calor, tuvo su origen en la neceque en general tienen sus trabajos.
retractacin
pblica de sus
ideas,
197
sdad que se encontr de estudiar los fenmenos
que se pasan en
una mquina de vapor, para poder disminuir el consumo
del
combustible, asi como la astronoma recibi un nuevo
desarrollo,
cuando se conoci la importancia de sus aplicaciones la Nutica, as tambin los estudios geolgicos
recibieron un impulso
importantsimo cuando se supo que por ellos se poda dirigir
una esplotacion de minas de una manera ms provechosa.
Una
escuela algo antigua de minera exista en Freiberg, en medistrito esencialmente dedicado esta rama de la
industria y desde 1775 Abraham Werner enseaba all,
en su curso de Mineraloga, los fundamentos de la
Geognosia, al mis-
de un
dio
mo
tiempo que introduca por primera vez en la clasificacin
de
consideracin de los caracteres esteriores. Su
palabra elocuente
y su vasta ilustracin le captaron las simpatas de sus numerosos discpulos, llamados
muchos por su fama,
los minerales, la
los
cuales sostuvieron
con entusiasmo sus teoras, verdaderas
Bastar citar entre sus discpulos ms notables Leopoldo
de Buch y Alejandro de Humboldt para comprender la importancia de su escuela. De l no se posee mas que una obra de importancia sobre los filones metalferos, porque tena aversin por
el trabajo de escribir. Form la escuela geolgica
llamada neptunista, que sostuvo mas tarde una ardiente polmica sobre el origen de las rocas primitivas, afirmando que estas se haban
formado en el seno de las aguas, como las que conservaban
restos de organismos.
falsas.
En
esta misma poca, Nicols Desmarest, Inspector de las manufacturas en Francia, estudiaba los volcanes estinguidos de la
Auvernia y reuna en una carta geogrfica de esta important-
sima regin, todos
ella,
los estudios geolgicos que haba hecho sobre
introduciendo as un mtodo que, mas tarde, ha sido aplicado
provechosamente.
Un contemporneo del gelogo de Freiberg, James Hutton, public en 1788 su Teora de la tierra
y fund en Edimburgo la
escuela vulcanista, que sostena el origen gneo de las rocas
azoicas.
Su
teora, comentada por Playfair con gran caudal de conocimientos, fu apoyada tambin por las esperiencias de Hall, que
lleg producir mrmol artificialmente sometiendo una fuerte
presin, una temperatura elevada, los calcreos compactos
y
demostrando asi que el mrmol no era ms que un calcreo
metamorfoseado por el contacto de rocas en estado de fusin.
Las escuelas rivales de Edimburgo y de Freiberg dividieron entonces todos los gelogos en dos bandos, que defendan sus doctrinas con ardor, empleando muchas veces, como armas de combate, la mofa y el insulto.
Yoltaire atac tambin una de estas
198
escuelas, creyendo que ella sostena las teoras de la Biblia; pero
pesar de esto, sus escritos demuestran que conoca los estudios
geolgicos que se hacan en aquella poca y que su clara inteligencia comprenda la importancia que tenan para la resolucin
de los problemas de la filosofa natural.
Debemos considerar tambin aqu el desarrollo de un estudio
que ha sido siempre una ayuda importante de la geologa: la
En 1764 regresaba su ptria, la Francia, despus
cristalografa.
de viajes llenos de aventuras, Luis Rom de Lisie y para dar
conocer los estudios que haba hecho en sus peregrinaciones,
abri un curso de Mineraloga, que pronto adquiri gran importancia, por la lucidez con que espona sus vastos conocimientos.
En 1772 public un Ensayo de Cristalografa, primera obra que
apareci sobre esta materia; un ao ms tarde, una descripcin
metdica de una coleccin de minerales; en 1783 una nueva edicin, ms importante an que la primera, de su Cristalografa y
despus un estudio sobre los Caracteres exteriores de los minerales,.
introducidos ya por Werneren la Mineraloga. El reconoci la ley
de la constancia del valor de los ngulos en una misma especie
mineralgica y, comparando los ngulos de los cristales, lo mismo
que la disposicin de sus facetas, lleg agruparlos en siete
cuadros, que en su mayor parte corresponden los tipos de Hay,
adoptados despus por todos los minerlogos. La cristalografa
naci de estos trabajos de Rom de Lisie y muchos de los que
posteriormente hizo Hay estn basados en sus observaciones.
Un descubrimiento de mucha trascendencia y que sirvi de base
para la mineraloga geomtrica, fu el que hizo Torbern Olof
Bergmann en 1773, sobre los clivajes del espato calcreo. Este
mismo autor, profesor en Upsal, en Suecia, conocido en la qumica por haber descubierto el cido oxlico y que bien puede
llamarse una inteligencia enciclopdica, que abarc diferentes
ramos de la ciencia, como Historia Natural, Matemticas, Fsica?
Metalurgia, etc. public en 1774 una Descripcin fsica del globo
y un Manual del minerlogo.
Pero los estudios de Bergmann no fueron conocidos por el abate
Ren-Just Hay, que complet y generaliz los de Rom de Lisie,
de quien habia sido discpulo, despus de haberse dedicado, por
algn tiempo, al estudio de la Botnica. Sus trabajos le hicieron
remplazar Dolomieu en la ctedra de Mineraloga, en el Museo de Historia Natural de Pars. Las obras publicadas por l,
son: un Ensayo de una teora sobre la estructura de los cristales,
en 1784; un Tratado de Mineraloga en 1801; un Estudio comparado de la constitucin qumica y la forma de cristalizacin relativamente la clasificacin de los minerales; un Tratado de los
car actres fsicos de las piedras preciosas en 1817 y un Tratado
de Cristalografa en 1822.
Dos principios formul Hay: I Cuando dos minerales tienen
una misma composicin, su sistema cristalino y los ngulos de
sus formas primitivas tienen el mismo valor. 2 Cuando la como
posicin es diferente, sus formas primitivas difieren, por lo menos,
en el valor de sus ngulos. Estos principios son ciertos en la
generalidad de los minerales; pero, por una parte, algunos de ellos
presentan dos formas cristalinas completamente diferentes y por
otra, la ley de Mitscherlich verificada muchsimas veces, establece
que dos minerales, cuya composicin no sea idntica, sino semejante, tienen formas iguales. Por ejemplo
el dipsido y el pirxeno difieren slo en que el primero contiene magnesia, mientras
el segundo tiene protxido de hierro; pero como estos elementos
entran en la misma proporcin en ambos, los dos minerales son
isomorfos.
:
No
nos detendremos estudiar el desarrollo de la Fsica y de
Qumica, que en una de sus numerosas aplicaciones la Mineraloga, han dado esta las bases para la clasificacin. Los
progr*esos de la segunda, principalmente, han sido siempre seguidos de modificaciones en las nociones que sobre los cuerpos
minerales se tenan.
Pero esto no nos autoriza par*a admitir la opinin de Berzelius de
que la Mineraloga es una parte de la Qumica, porque ella, como
toda ciencia concreta, que estudia los fenmenos en todos sus
detalles y en todos sus factores, se basa necesariamente en las
ciencias que han estudiado estos factores aisladamente. La Qumica estudia un grupo de propiedades que ofrecen los minerales
y las rene en sus leyes abstractas con las que tienen los compuestos orgnicos los productos industriales
ella no estudia, como
la Mineraloga, las propiedades fsicas y geomtricas que los acompaan.
la
Los progresos de
Geologa, su vez, han dependido de los
que hacan la Mineraloga, la Astronoma y la Geodesia, y lti-
mamente, cuando
la
comprendi
importancia del estudio dlos
fsiles, para la clasificacin de los terrenos, la Zoologa y la Botnica. El lmite de sus dominios con los de estas ciencias, muchas
veces es casi imposible de sealar, tan estrecha es su unin. La
Astronoma, que establece una teora sobre la formacin de nuestro sistema planetario, apoyada en el estudio de las nebulosas, se
ocupa tambin de nuestro globo como de una parte de l, en su
origen y en alguna de sus modificaciones posteriores, fenmenos
que sirven de punto de partida para los estudios geolgicos.
Estas relaciones de la Geologa con algunas ciencias fsicas y
abstractas, hicieron que DAmpre, en su filosofa de las ciencias,
la clasificara formando un grupo separado de las dems y ocu-
pando su
centro.
se
la
Quera denotar as
que
200
ella era
el
resultado de
de la historia de la tierra.
sinttica de todas al estudio
nos fijamos en su objeto y en la^complejidad de
investigacin, vemos que ella pertenece, como la
grupo de
las ciencias
la
aplicacin
Pero
si
sus mtodos de
Mineralogia,
al
concretas.
Debemos sealar tambin aqu
la influencia
que han tenido los
de las dems ciencias. La
organismos, esa base de todos los
trabajos biolgicos actuales, que ha transformado toda la filosofa
cientfica y cuya influencia ha llegado todos los ramos del saber,
ha buscado apoyo, para salir del estado de una mera hiptesis, en
la Paleontologa, cuyos resultados nada significaran, sin las concepciones geolgicas- que los acompaan.
estudios geolgicos en el
desarrollo
teora de la evolucin de
los
Vamos apreciar ahora algunos de los resultados que se han
obtenido en la aplicacin de la Geologa, y esto nos esplcar claramente sus rpidos progresos en los ltimos aos
porque la
importancia de una ciencia es apreciada por la generalidad
de sus aplicaciones. Desde su origen, ella di los medios de
;
dirigir
convenientemente
esplotacion
de minas
y canteras, y
la influencia que ejerce sobre el
bienestar general, considerando slo que las riquezas minerales
la
podemos ver inmediatamente
forman el predominio de la Inglarepentinamente la Australia y California y favorecen el desarrollo de algunas grandes ciudades, Pars por ejemplo,
que se ha levantado en las cercanas de mantos importantes de
piedra de talla.son, las que en la poca actual,
terra,
pueblan
Su influencia en la Agricultura ha sido y contina siendo inmensa, porque ella ha mostrado la existencia de fosfatos de calcio
en mantos considerables, empleados ventajosamente para abonar
los terrenos exhaustos por las cosechas repetidas. Una de las
aplicaciones, de mucha importancia tambin, es la que se hace al
estudiar la practicabilidad de los pozos artesianos, que transfor-
man muchas
veces los desiertos en parajes deliciosos. En la Repblica Argentina se ha tratado de introducirlos en varias partes,
en Catamarca, por ejemplo, para poblar grandes estensiones de
terreno, estriles nicamente por la falta de agua; en la Provincia de Buenos Aires tambin se han hecho ya muchos de estos
pozos, que alcanzan una capa de arena muy permeable la profundidad de 50 metros, poco mas menos, y que la condicin de
ser inagotables, renen la de dar un agua mucho mas pura que
la que se encuentra profundidades menores. Su nivel se halla
siempre mas bajo que el del suelo.
Muchos otros trabajos de Ingeniera, que hubieran tenido un
xito dudoso sin estudios geolgicos prvios, han podido realizarse
en la poca actual. Estos demostraron la practicabilidad de los
201 tneles que atraviesan los Montes Cenicio y San Gotardo y, en el
ao pasado, la del proyectado para unir la Francia con la Inglaterra, por debajo del estrechle Calais, alejando la duda que
se tena sobre la existencia de capas demasiado permeables en su
trayecto.
Hemos visto que la Geologa satisface la necesidad intelectual
de esplicar los fenmenos grandiosos que nos ofrece la Naturaleza, que est ligada con la resolucin del gran problema del
origen del mundo, que siempre se ha buscado por otras vas infructuosamente hemos trazado tambin, grandes rasgos, su desarrollo y sus estrechas relaciones con las dems ciencias naturales,
lo mismo que algunas de sus importantes aplicaciones, que se
multiplicarn an ms medida que adelante. Con esto queda
;
que hacemos
justificado el estudio
tarios
He
este
ao de uno de sus tribu-
Mineraloga.
la
dicho.
Ensayo sobre
(
los Mutlidos
del
Baradero
Provincia de Buenos Aires )
por
Flix Lynch Arriblzaga
Conclusin
7.
Vanse
las entregas
Op.
la
p. 159
pytlagOB*ea,
UI.
M.
I.
infantiis,
VI
p. 172)
Gerst.
61, 36.
cit.
Burra.
Tan comn como
cit.
488, 23.
Burm., aparece un poco ms
hcia el mes de Noviembre se encuentran algunos
escasos individuos, pero en los tres meses siguientes abunda ms
que cualquiera otra especie. En su aspecto general se asemeja
mucho la M. infantiis , con la cual se la puede confundir fcil-
tarde que
mente
ella;
de esta Mutilla es rojizo; el
arco del vrtice, formado de pelillos dorados, que, en general
adorna nuestras especies de esta seccin, es muy poco visible en la M. pythagorea y falta veces por completo.
El
primer segmento abdominal es rojizo, los dems son pardos; el
segundo arco dorsal con dos manchas oblongas, de color amarillento plido, situadas hcia el borde posterior.
Patas y antenas
rojizas: las primeras y el artculo basilar de las segundas con
Espinas terminales de las tibias de color blanco.
pelos grises.
4-6
Longitud
mm. Los machos son an desconocidos.
cierta distancia.
El
color
202
Sobre esta Mutilla he hecho la misma observacin que sobre la
M. infantilis, pero el lquido expelido ola la flor de la Mostaza
Sinapis arvensis,
8.
L.).
M. cometa,
Op.
en
la localidad, es la
34.
61,
cit.
Burm.
Muy comn
Gerst.
I.
c.
489, 24.
ms
precoz
en presentarse:
apnas el invierno empieza ceder en sus rigores cuando aparece
esta Mutilla principios de Setiembre ya se ven vagar algunos
individuos aislados; abunda desde Noviembre hasta Marzo y des:
aparece fines de Abril mediados de Mayo. Esta bonita especie
es de color pardo oscuro; la cabeza es negra, aunque en algunos
ejemplares tira al pardo al pardo-rojo. Ya tenga el uno el
otro tinte, siempre lleva en el vrtice un ancho arco compuesto
de pelitos amarillos de bronce. El trax es rojizo, puntuado
como la cabeza ms bien varioloso. Las patas, antenas y abdmen negros, las primeras, as como el primer artculo de las
antenas, con pelos cenicientos-plateados. El primer segmento del
abdomen es rojizo en la mayor parte, pero, en muchos otros, slo
es rojiza la base y negra la mrgen posterior; el segundo y siguientes de color negro; el segundo arco ostenta dos manchas
redondeadas y de color amarillento claro, situadas hcia el borde
posterior y de cada una dlas cuales sale una lnea plateada, que
se dirije hcia adelante, simulando la forma cometaria que ha dado su nombre la especie. Tibias con espinas rojizas pardas
oscuras y espuelas blancas. La M. cometa es muy poco variable
en la coloracin: slo un exmen minucioso puede descubrir lijeras diferencias; no sucede lo mismo con respecto la talla; es
frecuente hallar individuos que difieren sensiblemente en tamao,
pero en ningn caso llegan estas diferencias al grado que en otras
especies, pues la magnitud vara solamente entre 5 y 6 milmetros.
9.
Mas.: Niger nitens;
Long. 6 mm.
M. viduata,
thorace
antic
Nobis.
nigro,
postic rufo.
Alis albidis.
esternn y abdomen de
color negro; el mesonotum y metanotum son rojos, as como los
costados de estos segmentos torcicos. La parte descendente del
Cabeza,
antenas,
patas,
protorax,
metatoraxyel primero y segundo segmentos abdominales con pocos
El segundo segmento del abdomen
y los que lo siguen, con una pestaa de pelillos blancos en sus
bordes posteriores. El artculo basilar de las antenas con pelos
grises, que tambin cubren las piernas.
Espuelas blancas. Alas
pelos lanosos de color blanco.
203
blanquecinas, lijeramente teidas de parduzco, cuyo ltimo tinte
es ms reparable hcia el pice, despus de la porcin terminal
de las clulas. Las clulas cubitales son en nmero de tres: las
de las alas son de color negro. Los tegumentos son
fuertemente puntuados, sobre todo en el metatorax; el trax no
es muy estrechado en el medio
y sus bordes laterales son finategulce
mente dentellados;
forma general es bastante recogida. Capla especie en momentos en que se entregaba al
acto preparatorio de la generacin: la hembra logr escaparse,
ocultndose de tal manera, que me fu imposible encontrarla
y
solamente pude aprovecharme del macho, nico ejemplar de la
especie que he obtenido hasta hoy. A pesar de la rapidez con que
huy la hembra, me pareci reconocer en ella la M. cometa
sinembargo, como existen en la localidad especies como la M.
pgthagorea, cuyo macho no se conoce y que al primer golpe de
vista puede confundirse en el terreno, con la M. cometa
no he
credo conveniente aventurarme afirmar la identidad del macho que describo, con esta ltima. El nombre que doy este macho
no debe ser sino provisorio, hasta tanto se compruebe su correspondencia con alguna de las especies que habitan el partido.
tur un
la
macho de
c.
Bordes laterales del trax dentados como en la seccin anterior; metanotum con una linea transversal,
formada de espinas dientes horizontales.
10.
M. pectinata,
Nobis.
M.
fusco-nigra; vrtice aurichalceo; abdominis segmento secundo macuduabus rotundatis argentis ; metanoti margine postica spinis
brevibus sex in serie transversa dispositis. Long. 6-7 rom.
lis
He cazado
sicin
esta bonita especie en Octubre de 1877. Por la dispode sus colores, se asemeja la M. infantilis, aunque sus
formas son cortas y recogidas: en sus caracteres de grupo coincide con la M. hoplites Gerst. (Op. cit. p. 300, n. 58), la cual representa esta seccin en la fauna de Entre-Rios. La cabeza, las
antenas y las mandbulas son negras; el arco del vrtice de la
cabeza es de un hermoso amarillo de latn. El trax y el abdmen son de color pardo-rojo oscuro ms bien de caf tostado; el
primero lleva en sus bordes laterales dos lneas plateadas, muy
cortas, que no llegan pasar, sobre la excavacin lisa de los costuuOSi
A VJUcl la superficie dorsal del trax es fuertemente puntuada, sus aristas laterales son poco dentadas, pero llevan un
diente y algunas espinas detrs de los hombros; el borde posterior
del metanotum, antes de su parte descendente, se halla armado
con una fila transversal de seis espinas cortas y agudas que, por
su forma y disposicin, se asemejan los dientes de un peine.
Primer segmento
del
204
abdomen
velludo de blanco. Algunos pelillos blanquizcos se ven dispersos en el dorso del trax
y en la
porcin descendente del mtatorax. El segundo arco dorsal del
abdomen ostenta dos manchas redondas, de color blanco de plata
puro.
Los dems segmentos guarnecidos en sus bordes posterioen medio del dorso. Patas
res de orlas blancas, interrumpidas
negras con pelos blancos; espinas negras
y espuelas blancas.
Es de las ms escasas.
Sub-division Sinuatce, Nobis.
Ojos hemisfricos, con facetas poco distintas. Cabeza mnos
cuadrada, pero semejante la de la subdivisin precedente. Trax
muy poco estrechado en el medio y con una excavacin lisa, en
forma de lnea oblicua, en los costados, precedida de una ligera
carena en la misma direccin y situada sobre las patas intermedias.
Primer segmento del abdomen como en la seccin precedente.
11.
M.
rufa;
abdomine
M. parieina, Nobis.
nigro, albo-fasciato. (Femina).
Long.
4-5
m m.
La cabeza, el trax y las patas son rojizos de canela clara. La
cabeza finamente puntuada y un poco ms ancha que el trax, el
cual es puntuado muy groseramente, mnos una excavacin lisa
y linear que se halla en los costados, sobre las patas intermedias.
Algunos pelillos parduzcos se notan en uno que otro punto
del trax.
La cabeza y las patas con vello agrisado. El primer
segmento abdominal con una notable carena por debajo; su color
es rojo pardo, con la mrgen posterior rojiza clara, hallndose
erizado de pelillos blancos. Los dems segmentos son negros como hulla, con poco vello negruzco y una ancha franja blanca
pura en el borde posterior de los arcos dorsales, excepcin del
ltimo, que es completamente negro. Antenas rojizas en sus dos
tercios bsales; el resto es negro.
Espuelas terminales de las
tibias blanco-rojizas.
Eduardo L. Holmberg descubri dos ejemplares de esta singular
especie, hcia el mes de Enero de 1878, durante una pequea excursin que hizo al Partido del Baradero: ambos fueron hallados
sobre superficies perpendiculares y n sobre los
zontales que frecaentan los otros Miitilarios.
terrenos hori-
Sub-division Quadrato-dorsatae, Burm.
Cabeza pequea
mejillas sin carenas.
Ojos sub-ovales. Cosecuadrado, corto, ancho por delante, truncado perpendicularmente por detrs ( hembras ) metanoto abovedado ( machos ). La
lete
tercera clula
205
cubital falta en
mento abdominal unido
al
las alas
segundo
anteriores
sin interrupcin
Primer seg( hembras
el primer segmento, largo, estrangulado
por detrs en su sutura
con el segundo (machos).
Las hembras de esta sub-division llevan una mancha longitudinal anaranjada roja en el dorso del abdomen.
Los machos
conocidos hasta ahora, en la Repblica Argentina, son alargados,
negros, con cinturones de pelos blancos.
M. sororcssla, Burm.
12.
I.
Fem.
Mutilla
affinis
prcecedenti
toto albido-sericeo
c.
493 nm. 30.
(M. pretiosa, Gerst.) sed minor; capite
corporis non albis, sed aurichalceis,
signaturis
abdominis majoribus; antennis rufescentibus.
Bol. d. 1. Acad. de Ciee. Exac. p. 493.)
Eem.
M. nigra opaca;
thoracis
Mas.
(Burm. Mut. Arg.
arcu marginibusque postica lateralique
abdominis segmentis secundo tertioque vitta
verticis
aurichalceis;
dorsali
longitudinali sangunea
Niger,
fuscano
hirtus
puncto centrali albo.
Long. 3-5
abdomine fasciis
Long. 6 lin.
;
lin.
tribus albis.
Alis
Las hembras son muy comunes durante el verano.
Su color general es negro el vrtice de la cabeza
;
las
fuscis,
mr-
genes laterales y la posterior del trax guarnecidas de finos
pelos
aplanchados, amarillos de bronce. Antenas con los artculos bsales rojizos; los
dems algo oscuros. Abdomen con los costados del
primer segmento y parte antero-lateral del segundo con pelos plateados una lnea dorsal, ancha, de color rojo carmin rojo
vivo
de sangre, con viso de raso, corre desde el borde anterior del se;
gundo arco dorsal hasta el posterior del tercero
el
segundo y
tercer segmentos con franja lateral
y ventral de pelos blancos de
plata, ms notables hcia los lados de los arcos
dorsales; los
;
dems segmentos negros, con raros pelos plateados, mnos el
ltimo, que es blanco de plata. Patas negras cubiertas
de pelos
grises ; espinas negras
espuelas blancas.
y
No
es rara
una variedad con raya dorsal de color amarillo de
oro anaranjado.
La
talla es
bastante
variable
en
esta
espe-
cie.
Los machos, ms alargados que
las hembras, parecen compencon su lgubre vestido, la preeminencia del vuelo que la
Naturaleza les concedi al verlos, se dira que han renunciado
al brillante adorno de sus hembras, trueque de poder gozar del
placer de cernerse en los aires. De un color negro opaco, nada
ofrecen de anlogo con sus fastuosas compaeras. El cuerpo no
es muy puntuado, slo el metatorax lo es fuertemente
todo el
sar,
cuerpo, inclusa la cabeza, erizado de pelos parduzcos.
v.
El primer
206
segmento abdominal con algunos pelos lanosos blancos, as como
la margen posterior del segundo y tercer segmentos, y la base del
cuarto, este y los restantes con el borde posterior erizado de pelos
negros, as como el area del segundo arco dorsal, aunque en
esta ltima son
muy
ralos.
Patas negras guarnecidas de pelos grises y terminadas por es
puelas blancas. Antenas negras. Alas parduzcas, finamente velluborde externo
das despus de la porcin terminal de las clulas
de las alas ciliado desde la base hasta algo ms de la mitad
un punto blanco en la nervadura posterior de la segunda clula
cubital; parte de este punto blanco est dentro de la clula y
parte (la mayor) fuera de ella; una lnea fina blanca sale de este
punto y corta oblicuamente la segunda cubital. La tercera clula
Primer articulo basal de las antenas, con pelos
cubital falta.
cenicientos.
Se parece mucho, segn la descripcin, al macho de la M.
pretiosa, Gerst. y, segn las lminas, al de la M. europea, Latr.
Hcia el mes de Enero es cuando se les encuentra con alguna
frecuencia, en tierra volando sobre las plantas en flor. No he
notado entre ellos diferencia alguna de tamao de coloracin.
Los he visto aqu muchas veces, pero solamente he podido capturar cuatro, de los cuales tres se hallan en mi coleccin y uno
Museo
en la del
Pblico.
M. nobilltata,
13.
M.
rufo-testaeea,
parum
bus aurichalceis
nigro-pilosa
a.
b.
thoracis lineis duasegmento secundo macula
verticis arcu
abdonaine fusco -nigro
postica triangulan aurantiaca.
Yar.
Var.
Nobis.
Long. 2
lj2 4 lin.
Macula dorsali sangunea.
Segmento secundo rufo testaceo.
Esta bonita especie es
tan
comn en
el
Baradero como
la
precedente.
Cabeza
un arco en
rojiza-testacea, fuertemente puntuada, con
el
vrtice de color amarillo de bronce, frente con finos pelos negros.
Los artculos bsales de los antenas rojos testceos ; los res-
primer artculo cubierto de pelos grises
el mesotorax
plateados. Trax rojizo muy puntuado en el dorso
pardo-negro, con muchos pelos negros, acostados, en el dorso, el
metnoto rojizo; dos rayas poco marcadas, en los bordes laterales,
del mismo color del arco del vrtice de la cabeza. Metatorax erizado de pelos blancos en su parte descendente, as como la base
del primer anillo abdominal
este ltimo es rojo en la base, en
el vientre y costados, con un
vello fino acostado, negro en el
medio del borde posterior del dorso la mrgen posterior del primer arco dorsal con una franja de pelillos amarillos brillantes,
tantes pardo-negros,
el
207
sedosos. Segando y tercer segmentos abdominales de color rojo
oscuro, pero cubierto de finsimo vello acostado pardo, negro en
el dorso; el vientre es rojo, el segundo arco dorsal lleva hcia
atrs, en su medio, una mancha triangular, cuyo vrtice mira hcia adelante, amarilla anaranjada, con viso de raso
el tercero con
;
una mancha del mismo color que la del segundo, ms pequea,
situada en medio del dorso y pareciendo no ser sino la continuacin de la
mancha
del segunde.
Margen
posterior de los costados
segundo y tercer arcos dorsales con franja de pelos plateados
muy brillantes. Los dems segmentos negros, escepcion del
ltimo que es blanco de plata. El vientre de todos, hasta el penltimo, rojizo con franjas ralas, plateadas, ms bien grises.
Patas pardo-negras con pelos grises y espuelas blancas. En su
forma general se asemeja esta especie la M. sororcula, pero su
trax es ms alargado y su metatorax no es tan perpendicular,
formando la porcin descendente un ngulo mnos recto que en la
del
M.
sororcula.
Dos variedades son bastante comunes en
el
Baradero:
la
primera
muy claros, casi plateados y con las rayas
trax muy poco visibles. La mancha del segundo
amarilla, muy clara, as como la del tercero.
es rojiza con dibujos
laterales del
segmento es
La segunda variedad, en lugar de ser descolorida como la precedente, es ms oscura que la especie que pertenece: todo lo que en
los ejemplares normales es de color rojizo, en la variedad es de
un rojo pardo de caf tostado. El vello negro del trax y de la
mas denso, los arcos dorsales del abdomen y la
mancha negra posterior del primer arco dorsal ms oscuros y
ms aterciopelados. La raya dorsal del segundo y tercer segmentos de un color rojo vivo de sangre rojo naranja fuerte
frente parece
los costados del
primer segmento
amarillenta sedosa, el medio de
poco confusa rojo-sanguinea.
la
abdominal con franja blanca
franja con una manchita un
Nada he podido averiguar acerca de sus costumbres en geneconducen como las otras; solamente una vez vi una Mutilla
de esta especie introducirse en un agujero de la Mygale pampeana
:
ral se
Holbg., y volver salir los pocos instantes; pero ignoio
que podra conducirla la guarida del feroz arcnido.
Todas
el
objeto
que he tratado anteriormente tienen un
carcter comn: la excavacin lisa y brillante que se v en los
costados del trax ; ahora, por el contrario, hallaremos especies
que carecen de excavacin lisa en los lados, los cuales son puntuados, las mas veces, como el resto del cuerpo. Estas son las
las especies de
Lateriplance del Dr. Burmeister, quien coloca este grupo en su
divisin de las Helophtlxalmce, las cuales las unen algunos
caractres. Quiz sera ms conveniente separar las especies de
costados lisos de las que los tienen excavados y reunirlas en una
divisin aislada de las otras.
Por lo menos, siendo un carcter
parece lgico que la exisexcavacin
tencia carencia de la concavidad lateral del trax pueda tener
alguna importancia en la agrupacin sistemtica de las especies
Aboga en favor de mi opinin la circunstancia de no ser solamente
la carencia de excavacin, en los costados del trax, lo que separa las Lateriplance del resto de las Helophthalince, sino tambin la forma del primer segmento del abdomen, que en vez de
estar ntimamente unido al segundo, como en las dems Helophthalmce, se halla claramente separado y forma un verdadero pedtan constante
del trax,
la
culo.
Ojos ovales, elpticos, con facetas muy distintas (hembras)
Tres clulas cubita escotados en su borde interno ( machos ).
les en las alas anteriores (machos).
18 .
Sub-division. Longitergae,
Burm.
un poco estrechado en su medio, la porcin antefuertemente puntuado,
rior igual, cuando ms, la posterior
excavacin lisa en los costados ( hembras ) escudete muy convexo,
Primer anillo abdominal, no estrechado.
( machos ).
Trax
largo,
No
he coleccionado en el Baradero ninguna especie perteneen la monografa del Dr. Burmeister se halla
descrita la M. phalerata, Klug, que corresponde esta seccin,
como muy comn en los alrededores de Buenos Aires; agrega
el Dr. Burmeister que an no ha sido hallada en otras regiones
de la Repblica Argentina. La especie citada parece que no
ciente este grupo
existe aqu.
Sub divisin Lateriplance, Burm.
Costados del trax sin excavacin lisa. Primer anillo abdomiTegulca
nal redondo, carenado, formando un verdadero pedculo.
alargadas,
cubiertas
de pelos aplastados ( machos ).
de las alas,
En
monografa del Director del Museo de Buenos Aires no se
halla descrita ninguna especie de este grupo
las dos Mutillce
que describo han sido cazadas por m en el Baradero, la una
fines de 1875 y la otra en Octubre de 1877.
la
chrysocephala,
51.
14.
209
Smith.
Catalogue of Hymenopt. Ins. in the collect.
of Brit. Mus. p. 45.223 (1855.)
piloso; thoracis dorso vitta ruinima
auriclialceo
M. rufo-fusca; vrtice
segmento secundo guttulis duabus
abdominis
posticata argntea
,
argentis.
Long. 2
lj2
lin.
Femina.
Esta bonita Mutilla es sumamente comn durante el verano
en Diciembre de 1875 captur algunos ejemplares y en los aos
Octubre:
1876 y 1877 he encontrado individuos, hacia mediados de
en Enero y Febrero es cuando se la halla con ms frecuencia.
El trax es bastante alargado, ancho por delante y atenuado
hcia atrs, no estrechado en el medio inerme, sin espinas, ni
Cabeza pardo-oscura con una mancha amarilla dorada
dientes.
megillas cubiertas de pelos grises cenien la frente y vrtice
antenas rojizas en la base, negras en el resto;
cientos, sedosos
Clpeo 4-den
el primer artculo con vello blanquecino plateado.
metatorax
el
Trax rojo-pardo, fuertemente puntuado en
tado.
una mancha alargada, longitudinal, de color blanco de plata, en
Los costados
el medio del metatorax, hacia su parte descendente.
;
del trax, hacia su parte posterior, tienen
el
mismo
Ancas
un dbil
reflejo agrisado;
viso se nota sobre las ancas.
muslos del mismo color, un poco
rojizas,
ms oscuros
hcia el extremo; los anteriores ms oscuros que los otros, con vello
blanco en su cara inferior; piernas rojizas, un poco oscurecidas
en el extremo, vestidas de pelos cenicientos, as como los tarsos;
espuelas blancas; espinas de las piernas pardas. Primer segmento
abdominal rojizo, guarnecido de escasos pelos blancos, segundo
arco dorsal color de cafe tostado, con dos pequeos puntos,
oblongos, blancos de plata, hcia adelante: una ancha orla blanca
de plata, ampliamente interrumpida en medio del dorso, guarnece
Los segmentos 3 o 4 o y 5 pardo-negros; en
el borde posterior.
de ellos se ven dos manchitas
el borde posterior de cada uno
blancas de plata: estas manchas forman por su conjunto como
dos sries longitudinales y paralelas de puntos argentados, cuadrados, en medio' del dorso del abdomen. El ltimo segmento,
blanco. Costados y vientre con algunos pelos cenicientos, largos
ralos.
15.
M.
51.
occulta, Nobis.
capite pedibusque
rufo-fusca, fortiter punctata ; vrtice aurichalceo ;
Abdominis
argntea.
tboracis dorso vitta postica, mnima,
nigris
mm.
segmento secundo albo biguttato. Fe ruin a. Long.: 8
:
Cazada en Octubre de
1877.
Al levantar casualmente un
de flores, la encontr escondida debajo de
l.
Nunca
la
tiesto
he hallis.
210
frecuentados por la mayor parte de las especio*
del gnero.
Es tambin el nico individuo que he visto. Todo
el cuerpo es puntuado groseramente:
la cabeza negra con una
gran mancha amarilla dorada en el vrtice. Clpeo cuadridentado.
Las antenas pardas, oscuras: el estremo del primer artculo, rojo.
Mejillas, articulo basal de las antenas y regin bucal con pelos
grises.
Trax un poco alargado, ensanchado hcia adelante, atenuado hacia atrs, fuertemente puntuado, con dos pequeos tubrculos lisos, espiniformes, en cada uno de sus bordes laterales. El color
del trax es de un pardo-rojo tostado, ms oscuro hcia adelante,
siendo casi negro en el borde anterior del mesotorax. Toda su
cara dorsal lleva finsimos pelos negros. Una linea corta longitudinal, plateada, poco visible, formada de pelillos erizados, en
el
medio del dorso hcia la parte descendente del metatorax.
Los costados del protorax y del mesotorax con reflejos blancos
de plata pura. El tubrculo anterior de los bordes del trax,
negro; el posterior, rojizo.
Patas negras; las piernas, provistas
de espinas pardas, pelos amarillentos y espuelas blancas con bao
amarillento. El primer articulo de los tarsos con un cepillo de
pelos amarillos sucios por dehajo.
Inmediatamente sobre cada
una de las ancas se nota, en los lados del trax, una prolongacin en forma de diente obtuso, ms notable en las patas anteriores: su color es rojizo, ms oscuro sobre el par anterior.
do en
los sitios
Primero y segundo segmentos abdominales del color del trax,
el segundo con dos gotas redondeadas de color blanco puro
y un
ancho borde posterior del mismo color, interrumpido en el medio
del dorso.
Los segmentos 3
y 4 de color rojizo, profundamente puntuados en el dorso y en el vientre; los arcos dorsales con el borde
posterior un poco ms oscuro que el resto, y con algunos pelos
grises y una srie de manchas blancas cada lado del medio del dorso; el segundo arco dorsal tiene, adems, un vello
parduzco poco perceptible; los arcos ventrales con pestaas
franjas ralas, de pelos grises, en su mrgen posterior; los dos
ltimos segmentos rojizos oscuros con mancha dorsal blanca
sedosa, el ltimo rojizo, vestido de pelos blancos sedosos.
En
todos los Mutilarios descritos precedentemente, los tarsos
nada ofrecen de particular, asemejndose en su organizacin
los de la mayor parte de los Esfgidos, pero en el Mutlido que
describir despus, los tarsos se hallan provistos de los extraos
apndices que distinguen los gneros Bradynobcenus, Spin.
y
Scaptodactyla, Burm., de los dems de la familia. Comparando
los caracteres de los dos gneros citados con los que ofrece mi
especie, le convienen algunas esta ltima, pero en otros difiere
lo suficiente para considerarla como intermedia entre Bradyn-
Vase, sino,
mejanzas y desemejanzas:
boenus y Scaptodactyla.
Scaptodactyla, Burra.
Femina
Mandbula; arcuatse ob
tus.
la
comparacin de sus
Bkadynob^entjs, Spin
Femina
Mandbulas longse ar-
Antenn
12-articulatse.
Scaptopoda, mihi
Femina
Mandbula? arcuatse obtusa?
cuatse.
Antenn
se-
11 -articlate.
Antennse
11
articula
tse.
Palpi maxillares
6-arti-
culati.
Palpi labiales 4-articu
Palpi maxillares sat
Palpi maxillares sai;
perspicui 3 articulati.
perspicui 3-articulati.
Palpi labiales 2 articuPalpi labiales bi articulati.
ati.
lati.
Tarsis anticis articulo
Tarsis anticis dilatta
Tarsis anticis dilattatis,
setis obtusis scaptoriis la- primo solo dattato, se-- ^s.jtaffwum articulis detere externo; articulo pri tis obtusis 9 10 latere ex- eresci/yitbu.9, setis/obtusis
munito, reliquis scaptoriis 5 6,
exsetis 3 reliquis una. terno
duabus terminalibus (uno terno; articulo prim seexterno alteroque inter- tis tribus, reliquis una.
Tibiae
ante
elongato.
tse,
incrassaapicem calcare
antiese
no.)
Tibise
anticae incrassaTibi e anticae ut in Scapante apicem calcare todactyla.
elongato.
tae,
Tibiis posticis et interTibiis posticis et nter
Tibiis posticis et intermediis, spinis brevibus in mediis absque spinis la- mediis spinis brevibus in
series duabus dispositis.
terales, pice spinoso.
series tribus dispositis.
Thorace ut in ScaptodacThorace bi partito.
Thorace sub quadrato
tyla sutura non distincsutura indistincta.
-
ta.
Typus
Burm
fig.
Scapt. heterogama
op. c. 499-502 pl.
Typus. Br. Gayii. Spin
Typus
Faun. cbil. VI. 281 286 Nobis.
Atl.
1-5.
f.
Hymenopt.
pl.
Sea]),
pnsilla
III
5.
lugar intermedio que ocupa esta especie
entre los otros dos gneros, Se asemeja al Bradynobcenus en el
nmero de artculos de sus antenas y de sus palpos, pero difiere
de l en lo dems, acercndose al Scaptodactyla en la forma
general del trax, en el nmero de sedas cavadoras de los tarsos
lo
que nos demuestra
el
anteriores, en la forma de las tibias del primer par y en el modo
de insercin de las antenas; difiere de ambos gneros por
las sries de espinas de sus tibias y por la forma de sus antenas.
Teniendo en cuenta los caracteres que ofrecen sus pies, he for-
mado con
ella
un nuevo gnero,
al cual
Scaptopoda,
denomino
Nobis,
n. g.
Descripcin del gnero
Antenas de once artculos insertos sobre y los lados de dos
tubrculos frontales en forma de conos invertidos: el primer art^culo, grueso, comprimido y algo curvo hacia abajo, es tan largo
como los tres artculos siguientes reunidos: el segundo y tercer
artculos, en forma de conos alargados, siendo el segundo ms
corto y ms delgado que el siguiente; los dems, casi de igual
longitud, son cilindro-obcnicos, ms anchos que largos; el grueso
A
212
de la antena aumenta gradualmente del tercero al quinto artculo
y disminuye luego insensiblemente hacia el extremo.
Cabeza mnos ancha que el trax.
Mandbulas bastante largas, encorvadas, sin dientes.
Palpos filiformes muy delgados, compuestos de tres artculos en
los maxilares y de dos en los labiales.
Labro corto, transversal, en forma de paralelgramo.
Trax, con el doi*so algo convexo, casi tan ancho como largo,
con los ngulos anteriores casi rectos y los posteriores truncados
y un poco redondeados; el metanoto casi perpendicular.
Patas anteriores con los muslos un poco engrosados: tibias
dilatadas hqLhv-^t xtremo y con una fuerte espina antes del
pice'; en su mira interna; tarsos provistos de cinco seis sedas
cavadoras aplastadas y obtusas, dirigidas hacia fuera y que darr
los tarsos una apariencia de peine: el primer artculo lleva dos
tres sedas hacia su extremo, los dems slo una, y son tanto ms
pequeas y dbiles cuanto ms se acercan al quinto artculo
tarsal.
Patas de los dos ltimos pares con las tibias un poco dilatadas
y comprimidas y armadas en su cara externa con dos filas paralelas, compuestas cada una de cinco espinitas intercaladas con
pelos y dejando entre cada fila un espacio liso y desnudo.
Abdomen ovoide, casi
coselete, ms ancho que
tan largo
como dos veces la longitud del
en su mayor dimetro transver-
el trax
algo aplastado; el primer segmento se une al siguiente sin
interrupcin; el segundo, mayor que todos, es algo elevado hcia
su parte delantera; los dems, muy aplastados, disminuyen de
sal,
ancho gradualmente, hasta terminar en punta
16.
Se. rufo-testacea,
captopo<la pusilfa,
parum
cinreo pilosa
el
abdomen.
Nobis.
abdominis segmento secundo
Femina. Long.
fascia lata transversa nigra ante-margine postica.
3
mm.
de la especie es rojizo amarillento, bastante
cuerpo slo tiene muy pocos pelillos agrisados, dispersos
El dorso del trax no es puntuado, sino liso y brisin simetra.
llante.
El segundo arco dorsal del abdomen lleva una ancha
faja transversal de color pardo negro antes del borde posterior,
el cual es leonado y se halla guarnecido por una franja de raros
pelos blanquecinos. Los dems segmentos con la margen posterior un poco ms oscura que el fondo y con una pestaa de pelillos
blancos agrisados; el ultimo segmento un poco oscurecido. An-^
tenas, patas y los apndices de las anteriores, as como las mandbulas, de color pardo-rojo claro.
Como se ha dicho, el cuerpo
es poco velludo en el trax; solamente su parte anterior, los
El
claro;
color general
el
213
bordes laterales y el posterior, en la porcin descendente del
metatorax, presentan pelillos algo lanosos, ralos y erizados, de
color blanquecino; el rea dorsal apenas con uno que otro pelo;
el primer segmento abdominal con pelos blanquizcos algo notables.
Sobre la cabeza se vn algunos pelitos apartados, erizados y de
Patas con pelos blancos sucios y espuelas amatinte parduzco.
rillentas.
Se suelen hallar algunos individuos que slo
difieren
del
tipo
descrito, por su coloracin ms oscura casi ferruginosa; una variedad de esta clase fu cazada por E. L. Holmberg en el Baradero.
La especie es sumamente escasa en el Partido: slo he obtenido
cuatro ejemplares, de los cuales uno se halla en el Museo Pblico
de Buenos Aires y los dems en mi coleccin. Verosmilmente
deben alimentarse de sustancias polnicas: un individuo arroj
una materia excrementicia de color parduzco, muy anloga
la cera, pocos momentos despus de cazado, y otro, de que logr
Moderarme, exhalaba un pronunciado olor flores.
'
Adiciones y correcciones al Ensayo sobre los Mcjtlidos del
Baradero, por Flix Lynch Arriblzaga
Pg. 202 Mutilla viduata, Nobis. Hay ya una especie de
Mutila que lleva este nombre en la obra de Pallas (Reise II, 730,
89) y citada en el trabajo del Dr. Morawitz sobre las Mutilas
europeas (Bull. d. 1 Acad. de se. de St. Petersbourg, VIII, 134,
1865); por este motivo, cambio el nombre especfico de la Mutilla
viduata descrita por m, por el de Mutilla lugens, Nobis. Hallndose impresa una parte de mi Ensayo sobre los Mutlidos, me he
visto obligado hacer esta modificacin en en el apndice, en
vez de hacerla en
el
cuerpo de
la obra.
Pg. 203 Mutilla pectinata, Nobis. El carcter de las espinas
del metatorax no es constante en el grado que lo presenta el
ejemplar del Baradero, pues lie visto otros de la especie, cazados
cerca de Buenos Aires y en el Partido del Pilar, los cuales tienen
las espinas metanticas muy cortas y an, en uno de los individuos, apenas se perciben.
Pg. 209 Mutilla occulta, Nobis. Esta especie se asemeja muen la talla y coloracin, la M. umbrtica, descrita por
,
Gerstsecker (Mutill. Amere, merid. p. 53, n. 10. Archiv. fr
jjNaturgeschichte de Wiegmann continuados por Troschel, ao
1874) en su trabajo, pero el Dr. Gerstaeker, que en su descripcin
cho,
nmero de dientes del clpeo
menciona los tubrculos laterales del
lleva la minuciosidad hasta dar el
en la M.
umbrtica,
coselete, ni
tampoco
tan importantes de
no
los de sobre las ancas, rasgos de estructura
indicar
y que
tienen
miembros de un grupo en
se describen
tan semejantes entre
el
mayor
valor
cuando
cual se hallan especies,
que sin describir las esculturas del cuerpo
es difcil distinguirlas de otras: en consecuencia, conservar el
nombre dado la especie encontrada por m, considerndola
diversa de la M. umbrtica, mientras que una, confrontacin de
ejemplares de una y otra no afirme sus verdaderas diferencias
haga constar sus identidades.
s,
Explicacin de
Figura
1.
2.
3.
3*
4.
5.
67.
39.
13.
Ib
12.
12 a
\\
13.
14.
l.
la Lmina
Mutilla zebrata, G?rst. (hembra).
hasmatodes, Gerst. (hembra).
sumptuosa, Gerst. (macho).
"
sumptuosa, Gerst. (hembra.)
braconina, Burm. (hembra).
infantilis, Burm. (hembra).
subnuda, F. Lynch (hembra).
pythagorea, Gerst. ''hembra).
cometa, Gerst. (hembra).
11
lugens, F. Lynch (macho).
"
pectinata, F. Lynch (hembra).
parietina, F. Lynch (hembra).
sororcula, Burm. (macho).
sororcula, Burm. (hembra).
nobilitata, F. Lynch (hembra).
"
chrysocephala, Smith, (hembra)
*'
occulta, F. Lynch (hembra).
Sobre
la
Paedogenesis
por
el
Dr. D. H. Weyenbergh
(Conclusin Vase la
Cuando por
entrega IV, pg.
105)
han salido del huevo, principian moverse en
de la madre y no encontrando otro alimento, van
comiendo el cuerpo grasoso y tambin, despus, los otros rganos,
los intestinos, lo que pronto ocasiona, naturalmente, la muerte de
aquella, mientras que los fetos se desarrollan con rapidez.
A
excepcin de la piel y de las quijadas, devoran toda la madre,
de manera que al fin la piel de esta los envuelve como una
el
fin
cuerpo
membrana.
El feto mayor,
que se encuentra en la parte ms anterior
produce entonces, causa de los movmientos de su cabeza, un agujero en la piel de la madre
y entra en
el
del cuerpo materno,
4
Jfc
215
el
mundo, que en
turno, en
l,
el
Pronto principia, A su
este caso es la basura.
mismo procedimiento.
las escalas del desarrollo de los fetos son tan difeal nacer el mayor, el menor no se halla completa-
Alguna vez
rentes, que
mente formado an y entonces la madre presenta todava sintomas
de vida en el momento en que nace el primero. Slo en este
ltimo caso se puede hablar, por consiguiente, de un verdadero
parto, lo que no se puede, naturalmente, cuando ya haya muerto
la madre.
Apnas ha salido la ltima larva de la piel de la madre, cuando
las anguillidas vecinas devoran ya los restos inanimados.
Ganin por consiguiente ha constatado por sus estudios que: 1*
la pedognesis es un hecho real; 2 que el desarrollo de los fetos
no resulta del cuerpo grasoso, sino de seudo-huevos (de un germenforo) y 3 o que el desenvolvimiento es igual al de los dpteros
en general, con la nica excepcin de que la Vejiga de Purkinje
no se encuentra en estas larvas pedogenticas.
En el mismo ao en que se public en francs el estudio de
Ganin, vi la luz otro artculo sobre el mismo asunto, escrito
por Leuckart en Nachrichten cler Gesellschaft der Wissenschaften zu Gtti rigen .
Leuckart llega los mismos resultados que Ganin, en cuanto
A los dos primeros puntos, pero se fija mucho ms en la diferenun germenforo, llamando
cia que existe entre un ovario y
nombre.
mismo
el
siempre al rgano en cuestin con
Ya he mencionado Antes que Ganin vi, en cierta poca del
desarrollo, una clula, de las que estn situadas contra la pared,
aumentarse mucho ms que las otras, pero que, despus, esta
Leuckart ha podiclula grande se perdi nuevamente de vista.
do continuar observando esta clula y ha reconocido en ella el
sitio de formacin del embrin, distinguiendo tambin, claramente,
En este sentido fu com(Polzellen).
dichas clulas polares
pletado as el estudio de Ganin y al mismo tiempo restablecida la
analoga por lo mnos la relacin, entre los estudios de Metznikuw y los do Ganin. Leuckart tambin llama siempre seudo
huevos A estos grmenes.
Do modo que hastaentonces la pedognesis habia sido observada en
tres A cuatro especies de la familia de los Cecidmidas, y por consiguiente no podia hab r ya duda respecto de la existencia de
larvas de insectos verdaderamente prolferas.
La casualidad de que un descubrimiento tan importante haya
sido negado en el primer tiempo aun por sbios como Kolli
ker y Leuckart, demuestra claramente que esta observacin se
realiz sin que hubiera habido ningn pronstico de ella en el
cielo cientfico.
216
Esta coincidencia es otra prueba ms de la verdad de las palabras de Guillermo de Humboldt, que decia un libro que en el
momento de ser publicado ya encuentra un aplauso general, no
vale la impresin.
Que el fenmeno ya observado antes en los afidios piojos de
las plantas y llamado generatio alternans, en que hay ninfas que
figuran como amas parturientes, no puede paralelizarse con la pedognesis, demuestra ya el hecho- de que Gerstseclcer, considerando
esta generatio alternans como una modificacin de la verdadera
partenognesis, distingue de la ltima, muy positivamente, la pedognesis. Estoy completamente conforme con su opinin, slo
tengo todavia escrpulo en ver en la generatio alternans una
verdadera partenognesis, porque la partenognesis exige para ser
llamada asi, el desarrollo completo de los rganos genitales, lo
que falta las ninfas de los afidios, en que recien principia
mostrarse ese sistema de rganos en el tiempo en que ya las
citadas ninfas se estn multiplicando, es decir, antes de que los sexos se hayan diferenciado. La verdadera partenognesis solamente se encuentra en individuos adultos del sexo femenino y no
en ninfas (l) en que los rganos sexuales no funcionan todavia y
en que aun no se puede hablar de sexo. La pedognesis y la
partenognesis encuentran una escala transitoria, entre las dos, en
la metagnesis generatio alternans.
En el ltimo tiempo se han publicado algunas otras observaciones
sobre la pedognesis, especialmente por Leuckart y Metznikow y
como resultado general podemos sealar lo siguiente:
Algunos insectos tienen, a mas de la manera ordinaria de
multiplicacin, una propagacin particular, saber: en el estado
I
de larva, es decir: asexual.
o
Este modo de multiplicacin slo ha sido observado hasta
2
ahora en tres cuatro especies de mosquitos de la familia de las
Cecidomias.
3 o Las larvas chicas se asemejan por completo la larva
madre que muere durante el procedimiento. Su nmero ordinario es de treinta. Algunas generaciones seguidas sufren el
mismo procedimiento, hasta que el ltimo trmino de esta fila
pasa por ia metamorfosis ordinaria, y produce los insectos perfectos. y sexuales, es decir los mosquitos alados
4 o Estos fetos se desarrollan de seudohuevos grmenes.
.
Estos seudohuevos grmenes se forman en un germenforo
que desaparece mas tarde y entonces los seudohuevos llegan
5
Ninfa se llama la crislida de insectos con metamorfosis in
(1)
-completa, en los cuales el perodo de crislida no pasa en un estado de
descanso externo, sino que dichas ninfas continan movindose y comiendo;
p. ej. las langostas y chinches.
217
encontrarse libres en la cavidad interna de la larva madre. Aqu
salen pronto los fetos del huevo y continan su desarrollo, devorando los rganos internos de la madre. Cuando estos rganos
son devorados y habiendo llegado los fetos una cierta escala
de perfeccin, salen de la madre, muerta entonces, generalmente
perforando la piel.
6 o El desarrollo de estos seudohuevos grmenes corresponde,
por lo general, la manera de desarrollarse del embrin, en todos
los huevos de insectos.
7 o Los rganos aludidos, los germenforos, no son otra cosa
que los rganos genitales ordinarios, que en la juventud perodo
larval de los insectos, son siempre muy rudimentarios y solamente perceptibles por el microscpio, desarrollndose solamente
mas tarde, sea en ovarios, sea en testculos, pero este desarrollo
solamente llega efectuarse en los insectos adultos. De esto
resulta que semejante desarrollo prematuro hace modificar el rgano,
es decir, llega ser un rgano que no puede llamarse ovario ni
testculo, y que llamamos provisoriamente germenforo.
8 o Al conjunto de estos fenmenos es que se ha dado el nombre de pedognesis
Con este resmen podria concluir este estudio, pero antes quiero
mencionar otra observacin.
Hace mas menos dos aos, creo, que Siebold public una
observacin sobre la multiplicacin de los Estrepspteros, pequeo
orden de insectos intermedio entre los Neurpteros y los Himenpteros.
el fenmeno observado por
nombre de pedognesis.
El autor cre que
bin
el
merece
tam-
Entretanto hay aqu una diferencia considerable con la verdadera pedognesis. La hembra de .los Estrepspteros no es una
En estos insectos la
larva, sino que solamente parece una larva.
hembra conserva siempre la forma exterior de la larva. Como
hay en la clase de los insectos muchas especies con hembras sin
las, no obstante su metamorfosis completa, y mientras que
los machos son insectos voladores (como p. e. en algunas especies de mariposas), del mismo modo lo encontramos entre estos
Estrepspteros.
La hembra
tiene
cho se parece
una semejanza externa, con la larva y el mauna de estas hembras. Por consiguiente, la
multiplicacin de estos insectos es ordinaria, no mas, con la nica
particularidad de que los huevos se desarrollan en el cuerpo de
la
madre y que
as la especie es vivpara, lo
cin rara en los insectos.
No se puede hablar aqui de una verdadera
que es
una excep-
pedognesis
no
218
comprendo cmo
el Dr, Siebold crea conveniente tal nombre en
parece que la brevedad de la comunicacin ha
ocasionado una equivocacin de parte del lector.
Al terminar aqu este sumario del fenmeno de la pedognesis,
comunico que este artculo es la traduccin de uno mi publicado en el ao pasado en el Isis, peridico para las ciencias
de mi patria, la Holanda (p. 49 sqq.). Tengo la conviccin de que,
4 pesar de que las ciencias naturales recien se encuentran aqu
en el principio de su desarrollo, un artculo bien recibido en mi
ptria, no ser demasiado ordinario para mis lectores argentinos,
y que por esta razn la traduccin castellana no sea un trabajo
este caso.
Me
suprfluo.
Crdoba 1878.
Dr. H.
Una excursin por
Marzo de
(
Marzo 6 A
el
Weyenbergk.
Rio Lujan
1878
Continuacin
).
la maana tenamos todo pronto para
continuar viaje. El horizonte inflamado pgr los fuegos de la
aurora y cubierto de nubes encendidas, el resto del cielo velado
por acumulaciones de nimbos espesos, el extenso baado que las
las cinco
de
barrancas del Pilar limitan por el Sur y Sud-Oeste, el ruido de
las aguas crecientes, la inmovilidad de los sauces, el confuso y
desconcertado murmullo que las aves levantan por todas partes, al
despertar, los gritos desconsolados de los Pecho-amarillos que
cruzan en bandadas numerosas huyendo hacia el Naciente, el
chillido de la Tanagra sajaca precursor de la lluvia, la calma
del aire, el ruido sordo del roco al precipitarse sobre el suelo
.tal fil el esplncubierto de hojas secas en el inmediato sauzal.
pero
que no pudimos
vista,
nuestra
dido conjunto que se present
apreciar en toda su belleza, despus de aquella horrible noche de
,
mosquitos.
buen humor y confiesa,
procurara
recordar las aventucon toda ingenuidad, que en vano
ras de alguna de sus muchas expediciones; Lynch nos asegura
que las noches tropicales deben ser horriblemente deliciosas si se
parecen la que no hemos pasado, pues ella nos ha pasado
Oliveira ha perdido evidentemente su
nosotros; y aproximndose m, me asegura que mi cara, en
aquel momento, est idntica la de Marat, y Manuel nos pre-
gunta
si
no
le falta
alguno de los
miembros, porque ha perdido
conciencia de su integridad.
algo extrao, en aquel instante, que nos deprime y domina
y es que el cerebro, el ms activo de los rganos, necesita el
la
Hay
219
descanso, ms que ninguno, para establecer, entre sus diversas
partes, el equilibrio y regular distribucin del fsforo consumido
durante el movimiento do sus partes, en el juego de las funciones
usadas.
Pero vamos la canoa que Manuel acaba de desatar contemy
plemos con dbil entusiasmo (lo que el tiempo ha correjido) las
bellas combinaciones de los sauces, lamos, enredaderas,
y mil
otras plantas, que aparecen sucesivamente nuestra vista, despus
de despedirnos del excelente Matafurmiga y de su compaero
y
de abandonarnos la corriente que nos arrastra.
Mientras el agua hierve en el fondo de la canoa, para remplacon un sabroso mate, lo que el sueo solo podra darnos,
alimento intelectual, el viento riza con violencia las aguas que nos
sostienen y oponiendo sus ondas invisibles la fuerza de la corriente, nos obliga echar mano del remo.
Muy luego la lluvia
se desploma torrentes y penetra las ropas que nos cubren. Pero
qu importa! si cada una de sus partculas, cual rayo vengador,
ha de contribuir inutilizar el terrible enemigo de estas regiones,
ms temible que el Tigre, que si mata, mata slo una vez.
Adelante! adelante!
La fuerza de la lluvia disminuye en el momento mismo en que
llegamos al punto en que el rio se bifurca, esto es, aquel en que
dos arroyos riachos, aproximando sus aguas, las derraman para
formar la porcin recorrida del Lujan. Tomamos el que queda nuestra izquierda y nos despedimos de los bosques, para
entrar en la llanura desnuda de rboles y cubierta de una
zar
vegetacin
raqutica y compuesta en su mayor parde G ramillas, Erodios, Malvceas, algunas lrdeas de flores
color lila (Cipura ?)
Euforbias y Verdolagas insignificantes,
mientras que en alguno que otro punto, ms anegado que el
rastrera,
te
resto,
se levantan
Juncos,
Ciperceas, Sagitarias, y una que
Hidrocardea
El botador toca fondo dos varas
y muy
pronto mnos. Si el agua, que ya b ija, no se compadece de
nosotros, por el solo placer de no violar la eterna indiferencia
de la Naturaleza, nuestra navegacin va transformarse de un
otra
modo
el
positivo.
Bajo tierra, para dar caza algunas Zancudas que recorren
baado, mientras mis compaeros siguen viaje para dar la
vuelta por
el
arroyo....
Entretanto, las municiones atraviesan las carnes de una Bandurria Cuervo ( Ibis [ Falcincllus ] chalcopterus ), cuyo plumaje
oscuro, con reflejos verdes, metlicos, deja destacar la sangre de
la herida mortal.
El Teru-tero ( Vanellus cagennensis ) ahoga en
agona
la
su grito de alarma y su compaera que desplega en el
aire las amenazadoras alas, viene hacerle compaa sobre
Las Becasinas, en pequeo nmero, rasan
duro suelo.
casi las yerbas en su volar violento y curvilneo, y lanzando su
grito metlico-cristalino,- atraen el plomo mortfero que nos perel
mite consignar, ms tarde, su nombre d e (Totanus Jtavipes) mintras que el Tero-real (Himantopus nigricollis) aparece en nmero igualmente reducido.
hay ms especies por el momento.
Pampa, mantienen las otras
en sus retiros. Esperemos. Las plantas no presentan mayor
inters, tal cual aparecen. Entre los Insectos no hay nada, exceptuando un Escarabajo verdoso (Copris) y, entre las Araas, un
fesimo espcimen de la mas vulgar de las Tarntulas Argentinas,
No hay ms aves,
La gara fina, y el
la T.
Ya
es decir, no
viento fri de la
pampeana, desafa mi paciencia.
se acercan mis compaeros por
la
parte
recurrente del
arroyo. El viento sopla fuerte y el capitn iza su vela, que corta,
como el ala de un cisne, la monotona del baado. Las aves
cazadas aumentan la carga, subo a la embarcacin detenida un
momento, y viento en popa, y toda
del Cazador conocido perfectamente
vela, .
cruzamos
por todos
el
Rincn
de
los pajareros
Buenos Aires.
Momentos despus, echamos pi tierra, y amarrando la canoa, tomamos la direccin de las barrancas, donde cazamos algunas pocas especies de Arcnidos, entre los cuales se hallaba la
Acrosoma pulcherritna, tercer ejemplar conocido, y algunos otros,
solamente
y entre los Insectos, por no mencionarlos todos, citar
una Mutilla nueva (que Flix Lynch describe en este nmero de
El Naturalista bajo el nombre de M. pectinatci ) y algunos Dpteros de los gneros Opliyra, Anthrcix, Calliphora, Lucilia, Stomoxys, Tabanus &, reservando la especificacin general para el
trabajo que sobre la parte entomolgica de esta excursin
publi
cara Enrique Lynch.
Adems de las pocas especies de aves que he citado no ha
mucho, se encontraba la Speotyto cunicularia, lechuza inseparable
de las vizcacheras, y sobre cuya nidificacion nos ha referido
Oliveira curiosos datos, que ha prometido publicar en El NatuNo debo olvidar, para los datos zoolgicos adquiridos
ralista.
en este da, un bivalvo cazado en las orillas del arroyo, la ( Anodonta
Sirionos) que tanto abunda en la costa bonaerense del Plata, y
un crustceo, el cangrejo Diloccircinus platensis, que se encuentra
con igual frecuencia en los mismos sitios.
Fatigados, molidos casi, llegamos la casa del seor D. Juan
Pineda, hacendado del Partido del Pilar, quien debemos mil
finas atenciones, por el cordial recibimiento que nos hizo, as como
al Coronel Nadal.
Aquellos de mis lectores que no hayan pasado una noche de
221
mosquitos en las islas que forman el Delta del Paran, en
cualquier punto del globo donde abunden, creern exajeradas mis
palabras, al recorrer las pginas precedentes, pero los que se hayan encontrado en nuestro caso, no dejarn de recordar cuanto
cansancio, cuanta depresin moral causan los incmodos dpteros,
y cun grande es el placer que se experimenta al verse ibre de
ellos.
Tal fu nuestra situacin y aunque es verdad que la lluvia
el
viento
nos impedan coleccionar en el punto, en cambio poy
diamos aprovechar el tiempo, poniendo en orden las colecciones,
y clasificando su mayor parte, tal punto que Lynch, antes de
anochecer, habia determinado ms de la mitad de los gneros de
insectos, que por cierto no' eran escasos.
Durante la mayor parte del da, la lluvia no cesa, pero la
tarde, el cielo se despeja, y numerosas golondrinas, saliendo de
las grietas y cuevas de las barrancas, pueblan el aire con sus
chirridos extraos y lo surcan en todas direcciones, haciendo su
presa de Mosquitos, Microlepidpteros, y Formcidos alados.
Vuelan entre veinte y treinta metros, y slo con gran trabajo
consigo unos pocos ejemplares. Es difcil cazar golondrinas al
vuelo. Slo se encuentran tres especies: la- comn Cotyle leucorrhoea, la bonita Cotyle pyrrhonota, de ovispillo canela
y hermosa
coloracin en el resto de su plumage, y la Progne domestica. La
segunda produce un gritito particular, cuando vuela, que se asemeja mucho al que resulta de la friccin de dos ramas que se
oprimen y que el viento agita.
(Concluir.)
1
Eduardo Ladislao Holmberg.
Mise el n ea
Flora paraguaya En
las entregas 5 a (p. 211-277)
y 6 (p. 315
320) de los Anales de la Sociedad Cientfica Argentina contina
la obra de Parodi sobre las plantas del Paraguay.
All describe
14 Laurneas (10 Persea 1 Oreodaphne, 2 Nectandra, todas inditas, al parecer; 5 Quenopodiceas (2 Chenopodium, 2 Beta, y 1
de gnero no determinado); y 18 Amarantceas (1 Celosa
1
Amaranthus, 2 Chamissoa, 2 Euxolus, 2 Alternanthera, 1 Telanthera, 6 Mogiphanes, 1 Froelichia, y 2 Iresine), de las cuales 13
parecen ser nuevas.
Meinlptera Argentina Titlase as un trabajo entomolgico
que ha comenzado publicar Berg en la revista arriba citada
a
(entr. 5
p. 231-200J, el cual promete ser extenso y de gran impor-
tancia para los que estudian la naturaleza del Rio de la Plata.
222
de las descripciones y de otros que
adornan este estudio, tiene el de borrar muchas especies falsas,
estableciendo la sinonimia, despus de ejecutar concienzudas com-
Prescindiendo del mrito
paraciones.
Las especies que en
esta entrega se
mencionan son
suborden (para algunos orden) Heteroptera y de
del
P entato rnidce,
Cydnina.
Subfam.
modo
distribuidas del
1
todas
la familia
siguiente:
Scaptocoris, Perty,
Cyrtomenus, Am.
37,
Lobostoma,
Am.
nuevos), 3 Macroscytus
nuevo),
1 Amnestus Dal., y 9 Thyreocoris (Schrk.) Hahn
Fieb. (1
(5 nuevos).
et Serv., 4
et
Serv.
(3
Subfam. Scutellerina. 1 Tetyra Fab. (esp.
coris Burm., 1 Ascanius St., 2 Coptochilus A. et S.
n.),
Pachy-
(1 nuevo), 1
Misippus, St., y 2 Augocoris, Burm.
Subfam. A so pina. 3 Stiretrus Lap., 1 Oplomus Spin., 1 Mutyca St., y 3 Podisus H. Sch.
Orsilochus
St.,
Discoceph alia.
Dryptocephala Lap.
El autor describe detalladamente, en lengua latina, las especies
nuevas, las cuales, como se v, suben 11, enmienda mejora
las descripciones de las ya conocidas, consigna el habitat de
todas, seala la estacin y describe los primeros estados de
muchas.
En la entrega 6*, (p. 297-314) seala el mismo autor, en la
fauna pntense, otras 26 especies de Heterpteros; 6 de ellos son
descritos como nuevos para la ciencia; adems, el autor completa
la descripcin que Dallas di de su Euschistus cornutus, y caracApropsito de la Acledra
teriza 2 larvas y una pseudo-imgen.
gregalis Berg, recuerda las lluvias de insectos que suelen tener
lugar en nuestro pais, y sobre las cuales ha escrito el doctor
Burmeister en el Stettiner Entoniologische Zeitung 1872, 227-229;
el Dr. Berg recuerda la que cay en esta ciudad el 22 de Noviembre de 1876, la cual era formada principalmente por gran
nmero de ejemplares del hemptero citado, y muchos individuos
Subfam.
de
unidentata (Spin ) Stal, insecto del mismo orden,
de Octubre de 1875, compuesta casi totalmente por
Carbicos del gnero Selenophorus Dej.
la Etiopia
y la del 15
patria del
L.a
Dr.
Omb Esta
Berg en un artculo que
lneas.
cuestin ha sido tratada por el
lleva el epgrafe que las presentes
(1)
A mas
de uno ha llamado la atencin el hecho verdaderamente
extraordinario de la presencia de un rbol nico en el mar de
gramneas; de ah que nuestros potas, como tales, poco observa-
[1]
An. Sd. O. Arg., T.V.,
6,
320-32.
223
dores, hayan cantado al Ombu, considerndolo
corno un sr
colocado en la inmensidad de la pampa, por la mano
de la providencia, para brindar sombrardescanso
al viajero, para propory
cionar melanclicos rumores al bardo solitario, atraccin
al rayo,
refugio las aves durante las tremendas
conmociones de la
atmsfera.
Pero el concepto era totalmente falso, porque quien quiera
que
haya mirado de cerca sabe, que, donde hay un ombii, hubo una
habitacin humana, que siempre la tapera
(1) es su compaera
inseparable.
La Pircunia
dioica (Linn.) Moq. es extrangera en la pampa,
caracterizada por su vegetacin completamente herbcea.
Cuando el Omb alza aqu su robusto tronco, es seguro que
su lado habitaron hombres; apnas pueden sealarse algunas
excepciones: en las lideras de las eminencias que sirven de
limite
la vasta cuenca del Paran, por ejemplo, sus semillas germinan
con frecuencia, causa del abrigo
y sobre todo de la poca fuerza de las heladas, tan perjudiciales su desarrollo.
Cul es, pues, el centro de creacin del Omb, su
verdadera
donde vegeta sin tener que mantener lucha desigual con el medio ambiente?
Problema era este de solucin ignorada por iniciados
y profanos.
El doctor Berg, tomndose bastante inters por su descubrimiento, ha logrado, fuerza de inquirir en los libros
y de
pedir noticias los que podian drselas, arribar este resultado:
ia Pircunia dioica (Linn.) Moq. Omb es originaria
de la proptria, el clima
vincia de Corrientes,
y abunda particularmente en la vecindad
de la laguna Ibera.
Antes de terminar, llamaremos la atencin del autor sobre un
dato que probablemente ha olvidado, al enumerar
los que nos
proporcionan los botnicos
viajeros:
el seor Parodi
ha publiy
cado, en el mismo peridico que el seor Berg
la descripcin
(2),
detallada
de una especie,
la cual llama Phytolacca dioica,
cuyo nombre sigue la siguiente observacin: Omb
certe (Corrientes descripta), valde similis videtur,
sed flores certe hermaphroditi!, y la de la Pircunia dioica (Linn.)
Moq. ( Omb
Span. certe!) la que le d por ptria
Corrientes y Buenos
Aires.
Sobre esto dijimos ya algunas palabras en un nmero
anterior
de El Naturalista Argentino.
Pensamos que
el
Dr.
Berg no debe contentarse con
(1)
Ruinas vestigios de una casa de campo
(2)
Tomo
V., entr. 3, 161
162.
nJ
lo
que ha
escrito, ni
aun despus de
la
224
publicacin del
pasaje
de
Quer,
Mantegazza en su
botnico espaol del siglo pasado, citado por
nos promete, sino
obra titulada Rio de la Plata Teneriffe, que
ejemplares de las
que conviene que procure obtener buenos
que en Corrientes
ramas, flores y frutos del rbol rboles
Omb.
aplican el nombre evidentemente guaran de
desdefinitivamente
quizs
Con esto la incgnita quedara
pejada.
materiales. Numerosos y variados son
las
blicaremos en las prximas entregas. Adems de
Itfu evos
los
que pu-
descripcio-
Tecoma Avellaneda? T
nes dla Daphnopsis Leguizamonis y de la
debemos incluir
enviarnos,
que el Dr. Lorentz nos ha prometido
Sarmienti, que cita tamotra especie del mismo autor, la Bulnesia
anterior.
bin en la obra anunciada en la Miscelnea
FelipNuestro corresponsal de Montevideo, el seor Florentino
el
sobre
artculo
pone, nos ha ofrecido, pedido nuestro, un
Museo de la capital vecina, comunicndonos que pronto nos ende
viar tambin una obra del seor Arechavaleta Sobre Algas
A todo esto debemos agregar alguMontevideo con lminas.
Annas monografas de Flix Lynch, una de las cuales Sobre
en
trcidos y Bombiliarios aparecer en la prxima entrega, y
BibioEmpidos,
siguientes, otras sobre Estafilinos Pselfidos,
las
mientras que los Directores de esta revista
tienen prontas muchas otras sobre Aves de las Conchas, Flora de
Buenos Aires, Arcnidos del Chaco, nuevos gneros de diversos
nidos,
Mariposas,
etc.,
articulados, etc., etc.
falso En
sinonimia del
Pionus flavirostris [n. 61.21], ha aparecido el nombre de Cabeza
amarilla, etc. que Azara di al siguiente [Chrysotis amaznica,
En la misma pgina 121, 2 a lnea de abajo, dice Tanto
n. 62.22].
este como el anterior, ambos de cola corta .... debe decir Tanto
este como el siguiente [Chrysotis amaznica]. .f> pues son los dos
Un sinnimo
laent. IV, p. 121, y en la
nicos loros de cola corta que han sido hallados en Salta.
Es indudable que estos errores han sido cometidos al armar
el
pliego.
l&ectificacion En
mos dos
el
Sumario de
trabajos que no se publicaron en
anuncibaConclusin del
V.
la entrega
ella: la
del Dr. Weyenbergh Sobre Paedognesis y otro de Holmberg
Sobre el Podager Nacund, que fueron remplazados por dos de
Flix Lynch y por la continuacin de la Fauna de Salta. El
primero de aquellos aparece en este nmero; el segundo, talvez
en el prximo. La causa de esta discordancia de la entrega con
el sumario ha sido el extravio de los materiales del segundo
pliego, por el cambio de imprenta, teniendo impreso el pri-
mero.
E. L. A.
Tomo
Entr.
1\]
AH 7
W A.
EEVISTA
i.
BUENOS AIRES
8*.
-<
O]HA
Al -
Agosto de 1878
1
iFl
fl\
l[A Al Iifi\ 11'
IDE El I S T O ZEt I _A_ NATURAL
1. j.
(Mensual)
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRTBLZAGA
SUMARIO.
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
Notas dipterolgicas sobre
del Baradero.
Las Conchas.
celnea.
los Anticidos y Bombiliarios del Partido
sobre una coleccin de Aves formada en
Breve ojeada sobre la Fauna del Baradero.
Mis-
Apuntes
Notas dipterolgicas
SOBRE
A xi tr cidos y
del Partido del
nos
l
m biliarios
Baradero (Provincia de Buenos
Aires)..
por
Flix Lynch
PARTE PRIMERA
Antrcido*
La inmensa muchedumbre del orden de los Dpteros, tan mal
conocido y tan poco estudiado por los entomlogos, encierra
agrupaciones dignas de merecer la atencin del sabio
y del coleccionista, bajo cualquier punto
de vista que se las considere;
de los Antrcidos, que si bien no deslumbran
con el oro y pedrera que, en forma de tomos resplandecientes,
adornan las alas de un gran nmero de Lepidpteros, ni con las
brillantes tintas metlicas de muchos Colepteros, no dejan por
ello de ostentar una elegancia suprema en la disposicin de los
colores, poco vistosos y escasos en nmero, que les cupo en suerte. Dirase que, agotada la paleta de la Naturaleza, que manos
llenas derramaba sus riquezas sobre el vestido de otros sres,
slo dej los Antrcidos los rezagos confundidos de sus primeras y fogosas pinceladas, pero que los dispuso con tal arte
y
maestra sobre el fino terciopelo, que en general constituye el
ropage de los Antrcidos, hasta sobrepasar en mucho los pintorreados y chillones adornos de otros hexpodos. El negro mas menos intenso, el blanco mas menos puro y el rojizo con todas
las tintas intermedias, son los colores dominantes en la familia
de los Antrcidos, pero combinados de mil maneras diferentes,
formando dibujos siempre llenos de elegancia, producen un gran
una de
ellas es la
16
efecto
226
cuando stos bellos Dpteros vienen
hacer resaltar los seve-
ros colores de su traje de bodas, sobre las corolas perfumadas y
brillantes de las flores. Las notables costumbres de los Antici-
dos agregan an mayor inters que el que inspiran al entomlogo
ellas tienen el ms poderoso atractivo para
por su solo aspecto
el observador dql mundo entomolgico, invisible para la vista miope del comn de las gentes, el cual ignora que sus pis, en
torno suyo, y por doquiera, en fin, an en las grutas mas profun;
hay sres que se agitan y comDarwin ha denominado tan magistralmente la lucha por la existencia, que ni aun
sospecha tiene de los dramas que cada instante y su inmediacin se desarrollan y desenlazan, dramas, cuya simple narracin, como dice un ilustre dipterlogo, tacharan de novela, y que,
para el observador de la Naturaleza, no son sino hechos comunes y nada sorprendentes.
das y
al
parecer
mas
desiertas,
baten, girando en ese crculo vicioso al que
# *
Distnguense los Antrcidos, de los dems Dpteros de la tribu
de los Tanistomos, por su cabeza hemisfrica, tan alta y casi tan
ancha como el coselete, por su trompa generalmente corta, dirijid
hacia adelante, oculta en la cavidad bucal las mas veces y provista de dos labios terminales muy distintos. En la base de la
trompa se hallan dos palpos compuestos de un solo artculo. Las
antenas estn mas menos separadas y constan de tres art
culos, de los cuales, el ltimo, tiene, por lo comn, la forma de
una pera invertida, cuyo peciolo corto se halla coronado de sedi
terminado por un pequeo estilete. Los ojos se en
cuentran de ordinario separados sobre la frente, tanto en los ma
chos como en las hembras. El trax es plano por encima, y su
forma es paralelogramtica en el mayor nmero. Las alas, gran
tas cortas
comunmente provistas de cuatro clulas posteriores, no se
cruzan nunca sobre el dorso del cuerpo cuando el insecto s posa, sino que permanecen semi-desplegadas inclinadas hacia los
lados. Las patas son muy delgadas y sus tarsos tienen con frecuencia dos esponjadas membranosas muy pequeas. Estos insectos fueron incluidos por Lino en el gnero Musca, del cual
los separ Scopoli, quien les llam Antlirax, aludiendo al color
negro dominante en las alas y cuerpo de la mayor parte de las
des,
especies.
Mas
Wiedemann, Meigen y Macquart dividieron
antiguo gnero Anthrax de Scopoli, y fundaron otros
tarde, Latreille,
en parte
el
basados en las especies anlogas que se descubrieron; constituyse as la familia actual. Posteriormente, se ha subdividido an
ms el gnero Anthrax, y an la misma familia ha sido restrin-
227
con gneros antes comprendidos
sino
entre los Anthvciciclos No siendo este un trabajo sistemtico,
hase
cjue
especies
un simple catlogo descriptivo de las pocas
lo
llan al Norte de la Provincia, conservar el grupo tal como
Macquart.
Blanchard
y
comprendieron Meigen, Wiedemann,
genricos procortes
los
de
pesar
que,
finalmente
Observar
Macquaxt,
singularmente
puestos ltimamente por varios autores,
permanecido
Schiner y Rondani, siempre el gnero Antlirax ha
casi
siendo uno de los ms numerosos. Los Antrcidos so hallan
frica
en todas partes, pero son ms abundantes en Amrica y
gida, fundndose otras nuevas
los otros continentes.
que en
Antrcidos frecuentan las floies, y
son
nada m-s fcil que observar esta parte de los hbitos que les
investigar
peculiares, mas no sucede lo mismo cuando se trata de
propagasus costumbres, en lo que se refiere la conservacin y
dificultacin de la especie; por el contrario, ha presentado srias
naturalistas;
des el desembrollar los hechos observados por varios
encontrndose, entre estas observaciones, muchas que concurran
de larva,
demostrar el parasitismo de los Antrcidos, en el estado
viven en las races de
al lado de otras que tendian a probar que
os necesario seguir las
las plantas en la madera corrompida
1.
iodos
de la cuestin, comparar y comprobar minuciosamente
faces
2.
conocial
3.
en contra, para llegar
hechos aducidos en pr
En
el
estado perfecto, los
los
principios
5.
de la verdad as, no es de estraar que, desde
miento
6.
veces
varias
de este siglo, hasta 1873, la cuestin se haya trado
observadores conal crisol cientfico por diversos entomlogos y
cienzudos de las costumbres de estos Dpteros.
En 1809(1) Latreille, antes que ningn otro, expres la sospecha
mas
de que los Antrcidos tienen hbitos parsitos, -y veinte aos
;
opinin, describiendo someramente las
Despus de la
ninfas, pero sin indicar los insectos que atacan.
Zetterstedt (4),
indicacin formulada por Latreille, Wahlberg (3),
Walker (5) y Mulsant (6) afirmaron que las larvas de Antlirax
Por otra
eran parsitas de las orugas de varios Lepidpteros.
tarde
(2)
repiti la
-Genera
Eegne
misma
Crust. et Ins. 1Y. p. 307 (1809)
animal ele Cuvier. Y. p. 462 (1829).
.
Kongl. Yetens^aps Akad. Harlingar
4 Dptera Scand. I. 195 (1842).
Ins. Britann. Dip. I. 77 (1851).
Notes p. serv. a lhist. d. Anthr. Ann.
faer
(1838-1839).
d. soc. d.
Lyon. 178
(18 d2).
parte,
mismo
el
228
Zetterstedt (7) y Jacquelin Duval (8) citaron hechos
que corroboraban la opinin del parasitismo de los Antrcidos,
no slo en cuanto las orugas, sino tambin con respecto las larvas ninfas de Himenpteros. Los dems autores que incidentalmente trataron la materia, se contentaron con mantenerse en reserva, sin afirmar nada en pr ni en contra; Macquart (9) cita la
descripcin de las ninfas por Latreille, pero no hace alusin la
sospecha emitida por el ilustre maestro; Perdieron (10) dibuja la
ninfa del Anthrax sinuata y la describe sin comentarios, agregando haberla hallado dentro de una cubierta de tierra, cuyo diBlanchard (11) se refiere los otros autores, diciendo
bujo a
que, segn observaciones poco detalladas, los Antrcidos deben
vivir en los nidos de los pidos solitarios, pero es ms esplcito
en la obra del Sr. Gay (12) sobre la fauna de Chile.
Entre aquellos cuya opinin era diametralmente opuesta la
de los que crean parsitos los Antrcidos-, se cuenta el eminente dipterlogo Meigen (13), quien supona que viven durante
sus primeros estados en las maderas en descomposicin, y Fallen
(14), entomlogo no menos afamado, que opinaba que eran rizfagos, aunque en verdad slo se refera la familia en general,
y no particularmente al gnero Anthrax.
Los autores que haban tratado la materia hasta 1852, pueden
7.
8.
en tres categoras, figurando en primera lnea, por su
dividirse
nmero
9.
y las observaciones que citan, todos aquellos que afirman
;
el parasitismo de las larvas de Anthracidce, en todo en parte;
en segunda lnea, y en minora, los que opinan que solamente
buscan el alimento en la tierra, la madera podrida las races
de las plantas, y en ltimo trmino, aquellos que, no participan10.
de una ni de otra opinin, se sienten inclinados dar su
do
11.
aquiescencia
12.
y apoyo la mejor demostracin de los hechos con-
trovertidos.
13.
14.
La primera
clase se confunde con la segunda en algunos pun-
porque los datos obtenidos y que concurran demostrar
parasitismo de los Antrcidos, se mezclaban no pocos hechos
tos,
el
Dipt.
Scand. I
Anxi.
soc. ent. d.
2961 (1842).
France
(1851) Bull.
LSXX.
Sesin del 13 de Agosto
de 1851.
Hist. d. Ins. Dipt. (Suites Buffon) p. 398 (1834).
Genera d. Ins. Ir. Livr. N. 10 Pl.
2 y 3 (1835)
Hist. nat. d. ns. II. 470 (1845).
Gay Fauna Chil. p. 377, (1852) donde dice Blanchard que
1.
I.
fig.
7.
cuencia viven en los nidos de los himenpteros.
Syst. besciir. d. bekannt. europ. zweifl. Ins.
Anthrac
con
fre-
II,
142 (1820).
Sueoise, p. 3 (1814).
an contradictorios con otros observados
Zetterstedt (15) retera haber
y comprobados suficientemente; as,
hallado ninfas de Antrcidos bajo las piedras y aun entre las hode
difcil
esplicacion, y
jas de la Betula nana, encontrndolas, en este ltimo punto, agrupadas en una masa cilindroidea. Por otra parte, Zetterstedt (16),
vagina anali donata y Zeller (17) refutando Schranck, confirma el hecho mencionado por Zetterstedt; este ltimo, no pudindose dar cuenta
de la diversidad de los resultados obtenidos, imagin dividir los
Antrcidos en dos tribus, de las cuales supuso, que la con alas
difanas es parsita, y que la con alas manchadas vive en tierra
durante sus dos primeros estados (18); Walker, en su Insecta
Britannica, sigui la misma opinin de Zetterstedt en lo relativo
la diversidad del modo de vivir entre los Anthraciclae de esa
manera se acordaban las opiniones de los que los crean parsitos con las de los que los juzgaban rizfagos.
Tal era el estado de la cuestin, cuando Laboulbne (19) publico
una notable y luminosa memoria sobre el Anthr. sinuata Hoffgg.
en la cual apoy el parasitismo y condens todos los datos esparcidos en diversas obras, relativos las costumbres de este
grupo; sin embargo, omiti explicar los hechos contradictorios,
preguntando, con duda, si no habra dos modos de vida en los
primeros estados de las larvas de Antrcidos; al mismo tiempo
public el dibujo de las ninfas de A. sinuata (20); poco tiempo
despus
15.
(21), anunci la Sociedad Entomolgica de Francia,
16.
que
haba hallado unos nidos de Himenpteros, construidos de
17.
Fabr.;
tierra
18.
y que de ellos haba obtenido dos Anthrax morio
19.
al
A. sirelativos
descubrimientos
splanando mas tarde (22) sus
nuata, la reconoci como parsita de los nidos de la Odgnera
20.
finalmente, en 1873, di la luz pblica (23) una nota
spinipes;
21.
la Argyromceba cethiops Fabr. parsita en estado de larva
sobre
22.
refiere
que los
Anthrax introducen en
tierra
del23.Heriades truncoram, Linn.
observaciones que la entomologa
pose, que los Antrcidos, en estado de larva, someten un tri
Resulta, pues, de todas las
Insecta
Op.
cit.
Isis
Dipt.
Ann.
Laponica, p. 521 (1840).
520 (1840).
p. 25 (1840).
Scand. 198 (1842).
Soc. ent. d. Trance, 781 790 (1857). Debemos la obra de
este autor el conocimiento de muchos de los datos citados en publicaciones
que no se hallan en la Biblioteca del Museo pblico.
Ibidem, (1857) Pl. 15, II, f. 1-2.
Ann. Soc. ent. d. Trance. Bull. XC. (1857).
Ann. Soc. ent. d. Trance, Bullet. CXIII, (1858).
Ann.
Soc. ent. d. Trance, p. 57 60 (1873).
230
buto mortfero las orugas de los Lepidpteros y con ms frecuencia an las larvas de Himenopteros.
En cuanto los hechos mencionados por Zetterstedt, que contradicen el parasitismo, no me parecen difciles de esplicar; mi
juicio, nada ms verosmil y natural que una oruga, atacada por
las larvas de un Anthrax, y roda lentamente en vida, obedezca
la necesidad imperiosa de crisalidar y, utilizando las pocas
fuerzas que le quedan, se oculte bajo una piedra, como suelen
muchas de ellas, y que all sa muerta y devorada por completo;
el hecho de hallarse ninfas de Anthrax bajo las piedras;
un caso anlogo, ocurrido, n con las orugas que se metamorfosan en tierra, sino con aquellas que lo hacen en los arbustos
en los rboles, puede esplicar el hallazgo de ninfas de Anticidos sobre las hojas de la Betula nana, referido por Zetterstedt.
En cuanto al motivo por el cual introducen la extremidad del
abdomen en la tierra, no puede ser otro, en mi opinin, que el de
alcanzar con su oviducto las orugas de ciertos Lepidpteros que
acostumbran ocultarse all durante el dia, las larvas de otros
insectos que habitualmente eligen ese retiro, y cuya presencia
de aqu
corta distancia de la superficie del suelo se revela los Antrcidos, ya por
el instinto,
esa segunda vista tan desarrollada en los
animales inferiores, ya por medio del olfato, sentido tan
muchos insectos y singularmente en los Dpteros.
sutil
en
La duda que Laboulbne manifiesta acerca de si existirn dos
modos de vida en estos Dpteros, creo que no tiene razn de s r,
puesto que la esperiencia y la observacin diaria demuestran que,
cuando en tal cual grupo de insectos se manifiesta una costumbre, esta subsiste en todas las especies, sin escepcion alguna,
como que se halla subordinada la organizacin interna y externa de los individuos; luego, en presencia de los hechos obser-
vados y comprobados, puede
concluirse a priori que todos los
Dpteros de la familia de los Antrcidos, en estado de larva, son
parsitos de las de otros insectos. Por otra parte, debe notarse
que no hay en apoyo de los que hacen vivir los Antrcidos en
tierra, bajo las piedras, en las races, sino los hechos citados
por Zetterstedt y Zeller y cuya explicacin he dado. En el estudio de las costumbres de los animales, no estriba tanto la dificultad en citar los hechos observados, sino en su interpretacin;
las deducciones sacadas de lo que se v,
y su coordinacin, es
uno de los orgenes mas comunes de error en el estudio de h'
bitos y rgimen.
Las ninfas de los Antrcidos son alargadas, blanquizcas, provistas hacia adelante de singulares dentelladuras crneas,
y tienen
los segmentos guarnecidos de espinitas cortas; todo este aparato
debe servir la ninfa para salir de su crcel
y efectuar la ltima
231
depmi
transformacin. En, cuanto al sitio donde se las halla,
las piedras o
de, no dudarlo, del insecto que ataquen: bajo
en lo
sobre los rboles y arbustos, si la victima es una oruga;
carpintero;
interior de los troncos secos, si es de un Himenptero
si lo es de
bajo tierra y an en construcciones de esta materia,
los albailes.
Notable es
la
semejanza que existe entre
las ninfas de
los
An-
Bombiliarios, familia que los entomlogos
y las de los
cuya aproximacolocan inmediata por su organizacin externa, y
solamente por los
cin los Antrcidos se v as afirmada, no
acidos
los que
caracteres del insecto adulto, sino tambin por
los primeros estados.
#
Provincia es
especies que habitan el Norte de la
Antrcidos reparados
bastante limitado: yo no conozco sino doce
nmero de
El
-i
ofrece en
entre los gneros Exoprosopa,
Anthrax,
Argyromceba, Multo.-
Hitvnoneura.
especies,
he podido estudiar las costumbres de las pequeas
mayores,
nuestras
pero me son conocidas, en parte, las de dos de
veces.
que he tenido, ocasin de observar varias
trabajo sino
En fin y para concluir, advertir que no siendo este
conservare
un catlogo descriptivo de las especies del Baradero,
comprendieron Wiedela agrupacin de los Anthracidce como la
mis Antraci
mann, Meigen, Macquart y Blanchard, es decir, que
con os
autor,
ltimo
dos corresponden al grupo Anthracitce del
caso omiso
gneros que l comprende en esa seccin, haciendo
como de las trasla
de las divisiones propuestas ltimamente, asi
secundarios.
iones de algunos gneros otros grupos
No
Concluir )
Apuntes sobre una coleccin de Aves
Formada por
En
(
el Sr. D.
el
Abril,
Manuel Oliveira Csar
Partido de las Conchas
Mayo y Junio
de
1878.
por
Eduardo Ladislao Holmberg
sino
ms pintoresco,
El Partido de las Conchas no slo es el
encierra entre
tambin uno de los que ms riquezas naturales
la provincia de Buenos
todos los que forman la porcin Norte de
Aires.
232
El coleccionista activo, cualquiera que sea su especialidad (con
y salvedades que la posicin y topografa sealan), puede reunir, en poco tiempo, un crecido nmero de elementos
de los dos reinos orgnicos.
Surcado este Partido por numerosas corrientes, ligadas todas
con el Plata, tiene tambin algunas que esparcen por sus islas y
riberas la vegetacin tropical y subtrpica, asi como tambin los
animales sin vrtebras que, osados navegantes, atraviesan sobre'
los camalotes las olas de centenares de leguas.
En pocas excepcionales, como las de las grandes crecientes,
otros tipos de organismo superior inmigran en las mismas embarcaciones naturales, y multiplicndose en sus nuevos dominios,
contribuyen as variar incesantemente la riqueza de la Flora
y
de la Fauna de esa porcin incomparable de nuestra Provincia.
No hay un solo instante en que el coleccionista no encuentre
algo que llame su atencin, desde el ms humilde insecto hasta
el
feroz Tigre, que deja oir, de tarde en tarde, su ronca voz en
los bosques y en los juncales
desde el ms simple de los
Ho ngos, hasta los ms hermosos representantes de nuestra Flora
las restricciones
arbrea.
Tienen las selvas tropicales que cien la frente de la Repblica,
majestuosos conjuntos y extraos conciertos, pero en ninguna parte
se experimentan como aqu las emociones inexplicables que despierta en el nimo la contemplacin de una naturaleza benigna
y
graciosa.
Cuando rodeados por su maravilloso escenario, hemos procurado llevar un lmite la admiracin siempre renovada que hemos
sentido en l, no nos ha sido posible desviar una idea incrustada
tenazmente en nuestro espritu como una preocupacin.
Ignoramos lo que es el fastidio y no queremos conocer su esencia. La Madre Naturaleza, en cuyo seno desplegamos nuestra
no tiene dos minutos iguales en la eterna variacin de
y es inconcebible cmo, podiendo llegar tan fcilmente la adquisicin de un principio que la ciencia
y el arfe
reconocen, pueda haber quien se fastidie all, teniendo una cabeza
para pensar, un corazn para sentir, y -sentidos para observar.
Y sin embargo, una porcin selecta de la sociedad de Buenos
Aires, que pasa all el verano, se divierte un poco
y se fastidia
mucho ms.
No es el baile, no son los paseos en bote caballo, ni la
msica, ni la pesca, ni la lectura, que pueden, por s solos unidos, ahuyentar el tedio
es la observacin de la Naturaleza. Desde
el insecto que agita sus alas esmaltadas en la or de la ribera,
desde el Boyero que derrama en el aire la admirable cancin de
su mundo interior, desde el camalote que se deja arrastrar con
actividad,
sus imgenes,
233
indolencia por las aguas, desarrollando la luz las flores celestes
que nacen en su ramillete flotante, hasta el ms modesto de los
sres que all moran., todo es vida, todo es gloria., todo es felici-
dad inagotable para
el espritu contemplativo.
basta? Siquiera ello no es una fiesta fugaz, porque es la
fiesta del pensamiento humano en presencia de su cuna.
Tenemos el respeto, tenemos la religin de la belleza natural,
sin convenciones pasajeras, sin mentidos encantos,
y el culto
del Universo nos infunde el respeto de la vida
y el amor de sus
No
emociones incesantes.
Y si vosotros, los que habis formado vuestras ideas, vuestro
carcter, en medio de una lucha que nos ha dado una ptria,
no Dodeis extasiaros ante el
espectculo de los pequeos mundos que cual otras tantas maravillas de la fantasa
vuelan, zumban, brillan cantan en torno vuestro, porque teneis
otro mundo rico en imgenes en la contemplacin de vuestros
recuerdos, explicad al mnos vuestros hijos, tengis n la
ciencia, las curiosidades que el libro siempre abierto de la Naturaleza manifiesta en sus pginas todo el que tiene la firme
voluntad de interrogarlo.
Lo hemos dicho antes, y lo hemos de sostener ahora, aunque
-el sarcasmo estalle
y la maledicencia muerda: no hay libro ms
elocuente que el libro de la realidad, ni sentencia ms absoluta
que todo lo tangible.
Reunir en las pginas de El Naturalista Argentino los elementos
naturales que se hallan en nuestro pas, para que pueda recor-
darlos
el
que
conocido antes
los
haya olvidado
los
conozca
el
que no los haya
h ah, en parte, nuestra misin.
Para ello es necesario no perder una sola oportunidad y cada
vez que se presente una, procuraremos sacar de ella todo el provecho que sea posible en beneficio de nuestro pais, que no de
otro modo entendemos nuestro actual deber.
Hoy se ha presentado una de ellas y no queremos, ni podemos
:
olvidarla.
El Sr. D. Manuel Oliveira Csar, nuestro compaero de viaje
en la excursin por el Lujan, de la cual se publica un boceto
en esta Revista, nos ha enviado una bonita coleccin de aves,
formada por
l en diversos puntos del Partido de las Conchas.
Al publicar esta resea lo hacemos para que aquellos que se interesan por un grupo tan lleno de atractivos como el de las Aves
y que no hayan podido obtener an las obras en que las Argentinas estn clasificadas y descritas, se encuentren en condiciones
de poder reconocerlas con su nombre tcnico y obtener algunos
datos sobre sus costumbres.
Estos apuntes casi no tienen importancia para el zologo d<
234
profesin, pero la tienen si para el aficionado, debiendo advertir
que en ellos no se consignan todas las especies que han sido
halladas que pueden hallarse en Las Conchas. Hemos deseado
solamente, dar algunos datos relativos la dispersin, en este
sentido que, no habitando las aves los mismos puntos territoriales
en las diversas pocas del ao, pues los movimientos migratorios
caracterizan una gran parte de ellas, conviene saber qu Aves
pueden hallarse en un punto cualquiera, dada una de aquellas
jaocas.
Esto no puede hacerse sino con mucha paciencia y constancia
en la publicacin de los datos, pues de otro modo sera necesario
esperar muchos aos para reunirlos y publicarlos asi, trabajando
unos pocos, mientras que de esta manera muchos pueden tomar
parte en la obra, en tanto que se aprovechan los datos consignados.
Bastara, seguramente, una simple lista, para el objeto que nos
hemos propuesto, si las obras descriptivas no fueran aqu tan es-
Azara (Apuntamientos para la Historia Natural de los Pjaros del Paraguay y Rio de la Plata,
o
se han
3 vol. 8 Madrid, 1802-1805), cuyas excelentes descripciones
de citar frecuentemente aqu mas, como poco sabemos de la niotras circunstancias de la vida de un crecido
difcacion, canto
casas, an la de D. Flix de
nmero de
especies, es de desear que los
blancos sean llenados
por observadores de distintos puntos, y el medio ms seguro para
llegar un resultado satisfactorio es per el conocimiento generalizado y exacto de la especie, lo que no puede obtener el que no
es especialista, leyendo un nombre tcnico, ni mucho menos uno
vulgar, pues estos son tan variables de un punto a otro, no diremos de la Repblica, pero an en una misma provincia, que veces un mismo nombre se aplica cuatro cosas distintas, cuatro
nombres diversos una misma cosa, lo que da por resultado una
Por eso, ligando al nombre vulgar el tcnico, y
fatal confusin.
ambos la descripcin, sera necesario no saber comparar lo natural
con
lo escrito
para confundir.
que emprende una de estas comparaciones tiene siquiera la idea de los caracteres de los rdenes, pues,
aparte de que en general son tan naturales que hasta el ms ignorante sabe distinguir una paloma giradora de una rapaz, ellos
se encuentran definidos en cualquier tratadito de Zoologa. Las
subdivisiones de varios rdenes son ms difciles y por esto trataremos de dar siquiera algunos de sus caracteres. No lo haremos
con los gneros, porque sera prolongar demasiado estqs Apuntes,
adems de que el inconveniente de su falta queda salvado con el
Debemos suponer que
el
exiguo nmero de especies.
Asi, pues, las descripciones que van luego son hasta cierto
235
punto aisladas, pero siguen el orden sistemtico de las listas que
sobre aves se han publicado en entregas anteriores de esta Revista, muy particularmente la de las de Salta, que obedece al plan
adoptado por el Dr. Burmeister en el Tomo II de su Revista sistemtica de los animales ( vertebrados) de los Estados del Plata,
tal modo que
y apartndose muy poco de la de las del Baradero, de
estas descripciones no slo servirn para el punto donde se han
tomado las Aves que las motivan, sino tambin para otros de la
Repblica Argentina, Oriental, Paraguay, etc., donde tambin se
muchas de las mismas especies.
Dadas estas explicaciones, permtasenos entrar en
hallan
ES a
aces
materia.
Este orden se encuentra bien representado en Las Conchas, y
las
si no fuera porque en estos Apuntes slo me propongo sealar
Abril,
Mayo
de
meses
especies que Oliveira ha cazado durante los
reservo para
y Junio, dara aqu una lista de todas, lo que me
perfecta,
ms
observaciones,
ms adelante, cuando una srie de
aumente el conocimiento de la regin. Sin embargo, el lector puede adquirir mayores datos revisando la Excursin por el Rio
Lujan, donde se sealan algunas que aqu faltan, mientras que
todas estas, mnos una, no se incluyen en dicho trabajo, lo que
debe agregarse cierto nmero de especies que han sido cazadas
observadas all en pocas anteriores.
Nocturnas
1.
Estrgidos,
Lechuzn.
Strix perlata, Lichtenstein.
Azara, Apunt.
(Vase para la
sinonimia esta revista p.
56.
Esp.
8;
I,
p. 210, n.
p. 96.
46.
n. 52,
12.)
porque an se duda si es diversa
de la Strix Jlammea de Europa, no me ha remitido Oliveira sino
un pollo, cuya descripcin doy aqu, pues Azara, al hablar de ella,
en lo que al estado juvenil se refiere, slo dice lo siguiente:
De
esta especie enigmtica,
y cria en agujeros sobre vigas sin colchn tres cuatro pollos, que desde muy chicos cantan como el cerncalo y van
en progresin de magnitud hasta que los iguala el tiempo. (p. 211.)
El pollo que me refiero tiene una longitud de~Om.258mm.; se halla
vestido de abundante plumn suavsimo y largo, de color blanco scio, tirando acanelado muy dbil en la cabeza y costados, pero la cara se halla cubierta de plumas muy jvenes an,
envueltas en gran parte, todava,
por sus vainas.
De
la
frente
236
nace una tira ancha que pasa por detrs del ojo
y del oido, sigue
mandbula inferior hasta su mitad, y pasa por debajo de ella,
La primera mitad de esta tira es caf canela; el resto moreno;
la
las vainas son blancas, siendo as
como se presenta la regin del
oido y la mejilla, pero todas dejan escapar ya algunas barbas de
tinte canela claro.
Las otras vainas de las plumas, que cierran,
por dentro del ojo, el crculo perioftlmico, son cenicientas con bao irregular acanelado y parduzco. En el cuello, por arriba, hay
plumas acaneladas con manchas pardas, siendo de este ltimo color y jaspeadas de blanco las remeras que ya, muestran su extremidad, y cerca de cuyo pice se v un pequeo tringulo blanco.
Las vainas de estas son de tinte aplomado ms mnos claro.
Los tarsos muestran tambin pl umitas acaneladas. Las timoneras
apnas dejan ver la punta fuera de la vaina son de color pardo
jaspeado de blanco sucio.
;
Este pollo, que fu tomado en un altillo, en compaa de otros
dos que no prepar Oliveira, se muestra en un estado anterior al
que presentan cuando abandonan el nido.
Mas, como quiera que la especie no escasea en los campos de
Buenos Aires, pues la he visto abundantemente en los bosques
y quintas de
la regin riberea, donde la
he cazado, y como en
momento, no tengo mi disposicin esos ejemplares, voy
transcribir la descripcin quede ella hace D. Flix de Azara,
en
lo que ganar el lector.
este
Longitud 12 3/4 pulgadas cola 4 1/2 braza 38 1/2, (pi de Rey/.
Su color es una mezclilla
de pardo aplomado y blanco, hecha
con puntos sobre la cabeza y hasta la cola,
y en las cobijas; pero
todas las plumas en lo dicho tienen adems en la punta dos piquitos obscuros separados por otro blanco. Aunque en los remos
y cola haya faxas y muchos puntos pardos, que es el color de las
puntas, el ondo es dorado claro. La garganta hasta la cola, las
piernas, encuentro y tapadas inmediatas l, son de canela blanca con lentejas y piquitos obscuros, y el resto de tapadas albas
con pocas lentejas obscuras. Los remos
y cola debaxo blancos,
con piquitos y faxas pardas en la mitad de la punta. La faz est
circundada de. una toca de pequeas plumas angostas, apretadas,
:
tiesas, perpendiculares, y acaneladas con piquitos obscuros.
pieza la toca baxo la punta del pico, y incluyendo escasamente el
oido, va sobre el ojo terminar en el origen del pico.
La pluma
Em-
que encierra es larga, pelosa, y forma sobre el pico una nariz
aparente. Esta cara es casi blanca, con alguna opacidad hcia el
lagrimal, y algo acanelada en el contorno del ojo, que est en
una cavidad grande formada por la pluma. Los mencionados colores no son muy constantes, pues otros individuos difieren un
poco en las tintas, aunque creo que bastar lo dicho para no
237
equivocar
la especie. En todos el plumaje es mas
suave que la seda, y el del cuello es tan esponjado,
que lo abultan mas que la
cabeza, que por eso no parece grande.
Remos
segundo y tercero mayores. Cola 12 plumas casi
en dos haces. Pierna 50 lineas
tarso 36,
peloso blanquizco en lo inferior. Dedo medio
La
19, su ua 9.
pluma de la faz oculta enteramente la membrana del pico, fuera
22, el
iguales, y la plega
de la cual est el respiradero,
y es blanca. De ella la punta del
pico hay (mide) 10 lineas de color de marfil,
y el iris imperceptible,
aunque en algunos es blanquizco.
2.
Lechuza
(
mosute
le
acurut
Megascops brasiliensis
'?
le
Mochuelo
Kaup.,
Ibosqsie.
)
Tr.
Strx brasiliana,
Z.
Gm.
Ephialtes Choliba,
B.
La
I,
S.
IV, 228,
S. ., I, 289.
(Vieill.)
Cray, G. of
38.
Azara, Apuntamientos para
atural Je los Pjaros
del Paraguay y Rio de la Plata, ToChliba,
la Historia
mo
I,
p. 218, n. 48.
Longitud 8 1/6 pulgadas; cola 3 1/2: braza 21 1/2.
Sobre la cabeza, espalda, lomo
y cobijas, tienen las plumas el
centro obscuro, y lo dems pardo claro punteado de obscuro.
Las
de bajo del cuerpo hasta las piernas tienen el propio
centro, y las
bordas blanquizcas con lineas al travs
y puntos pardos. El tarso, piernas, hasta la cola
las
tapadas,
de canela clara, y casi
y
lo mismo el costado del cuerpo, pero las tapadas
menores tienen
la puntita obscura. Los remos del trozo exterior
obscuros con manchas glandes acaneladas, y los demas con la cola pardos,
con
manchitas tan llenas de puntos, que se distinguen poco. La raz
del cuerno ocupa desde la mediana del ojo lo exterior
del mismo, y es alto 10 lneas. De su costado nace una media luna negra, que acaba baxo del ngulo de la boca tapando el oido.
Esto
es lo ms visible del plumage, como tambin una hilera de
plumas
medio blancas con las puntas negras que hay en el escapulario.
Esta especie tiene una variedad de la que he muerto algunos
individuos que difieren nicamente en que las tintas negras eran
pardas, y las pardas rubias. Pero esto no pende del sexo, ni
de la edad
pues de un tiro mat una pareja rubia,
y de otro
otra obscura, y he tenido algunos pollos obscuros.
Remos 24, el tercero y cuarto mayores. Cola 1.2 plumas iguales.
Pierna 24 (lneas). Tarso 11. Dedo medio 7 1/2: su ua 4. Pico 8, azul
muy claro con la punta amarillenta. Ojo 7 de dimetro. Iris ama;
puro, aunque so nota algo azulejo en su borda interior
Oliveira me la enva con el nombre que le doy en su epgrafe,
hacindome notar, en lo que sus observaciones estn de acuerdo
rillo
con las de Azara, que siempre la ha hallado en los bosques y nunca fuera de ellos, excepto de noche, que se posa en las casas de
campo, en lo que no difiere tampoco de lo que dice el eminente
naturalista espaol, de quien he tomado ntegra la parte que se
refiere la descripcin del ave.
En
pgina 219, dice Azara que Su canto, que suele repetir,
no es grave, agudo, ni agrio y dice Turur-t-t . Lo he oido
en la Sierra de Crdoba, durante la noche del 11 de Enero de
1877.
Creo que ser el de esta especie, lo que podr decirnos el
Dring
Dr.
eu su Fauna Ornitolgica de aquella provincia.
Intencionalmente he puesto entre parntesis los nombres de acurut y Mochuelo, porque deseo consignar aqu una obervacion
que me pertenece
Azara dice, pgina 220, que ha visto bastantes en el Paraguay,
y ninguno al Sur de los 30 grados, quiz porque escasean mucho
los bosques.
Ahora bien: hallndome en el Partido de Navarro,
la
fines de 1867, tuve ocasin de observar, durante varias veces,
entrado ya el sol y al cruzar los campos situados entre el pueblo
de aquel nombre y el de Mercedes, numerossimos individuos de
una especie de lechuza con cuernecillos, la que all se d, como todas las que tienen los mismos apndices, el nombre de
acurut, y si mal no recuerdo, el de Mochuelo tambin. Aquellos animalitos eran del mismo tamao
y aspecto que la Chliba,
pero despus de once aos, no recuerdo bien los colores. Se les
vea posados en los postes de los cercados palos aislados del
campo, desnudo de rboles.
Consigno esto aqu, porque si se tratara de la misma especie,
habra que estudiar sus costumbres con mas detenimiento, pues
poco es lo que se sabe, hasta ahora, de esta Megccscops, siendo as que el acurut de que hablo es bien conocido en Navarro y talvez en muchos otros puntos de la Provincia;
y si no
lo fuer a, seria conveniente cazar algunos ejemplares,
pues seguro
estoy de que no ha sido sealado cientficamente an, por lo mnos como ave de Buenos Aires y an de la Repblica.
Sea como fuere, la Chliba^ misma todava no haba sido indicada en nuestra Fauna y viene, como otras muchas especies que
el estimado amigo ha cazado, enriquecerla
con valiosos elementos.
En
el
Museo
an estos su
publico he visto tres ejemplares, pero no teniendo
tarjeta significativa, ignoro dnde hayan sido
tomados.
-- 239
3.
WA
Sfey
Cajaijr
Glaucidium ferox
de Sos Pajaritos
DOrb.
B.
Sh.
(Vase para su sinonimia principal El Nat. Argent. p.
p. 96, n.
57,
Especie 10
54, 14.)
pulgadas: cola 2 j: braza 13 J.
Longitud:
tiene el dorso de un color parduzco rojizo;
linda
lechucita
Esta
las plumas de la cabeza llevan una bandita longitudinaLque abarca el mstil, de color mas claro, imperceptiblemente orillado de
pardo; por la parte anterior superior del ojo hay plumita blanca,
ceja que nace en la base del pico y que se atena al pasar por
encima del ojo
en la mandbula inferior se ven plumas blancorren hacia atrs pasando como
cas, en el espacio gutural
una banda que naciera ' los lados de aquella, y que dobla un
;
poco hcia arriba por detrs del oido estas plumas blancas tienen la extremidad morena, de modo que su conjunto forma una
mancha de este color. Las eseapulares presentan manchas blancas con limbo canela claro, de este color circundadas de oscuro
mas menos irregularmente. Las remeras son fajadas de canela y
moreno, ms intensos en las externas, pero las barbas internas de
las porciones acaneladas son de un color blanquizco salmn, casi
rosado en algunos puntos, _y as tambin las tapadas y las del carpo,
siendo blancas las del extremo de este. Las cobijas son del mismo
tipo, pero las gotas blancas que presentan algunas, se hallan en
;
La cola es canela-rojizo subido, bien
barbas externas.
definidamente fajada de pardo, que se alterna con el otro color,
mucho mas claro por debajo. El pecho y el vientre con plumas
blancas, cuya lnea media presenta una banda, ms mnos ancha, del color del dorso morena.
El pico pardo es bastante amarillo en los bordes y en el dorso.
En su base nacen plumas setceas con uns. gran parte de su ex-
las
tremidad negra.
Los tres ejemplares que me ha remitido Oliveira pertenecen
este tipo y difieren en algo de la descripcin que Azar hace de
las variedades rojizas, pero no tanto como para desconocerlas.
No quiero entrar aqu en consideraciones sobre esta especie intrincada, pues la ndole del trabajo no lo permite.
El tamao de la especie y la descripcin que de
ella
doy, lo
ms corta que he podido hacerla, bastarn para que se la recoconozca, an cuando no pertenezca al tipo que Azara le asigna,
diciendo que es pardo oscuro lo que aqu es pardo rojizo, pero
mencionando luego las variedades, entre las cuales se cuenta esta.
Es un curioso animal, cuyos gritos poderosos se oyen gran
usan mucho para llamar, siendo sorprendente la cantidad de aves que acuden al oirlo, quedando ledistancia.
Los pajareros
lo
go prisioneras en
240
pega-pega. Por ello lo tienen en grande estimacin, exijiendo altos precios por los individuos educados.
la
Estas tres lechuzas son los nicos Rapaces cazados por Oliveira
en los tres meses sealados, pero tengo, enviado por l, un diurno, que Azara (T. I, p. 116) llama Espartero pardo ceja blanca
obtenido en Marzo, en cuyo mes lo sealo ya en la Excursin
por el Rio Lujan. Tambin lo he cazado en Febrero, internndome en el Caraguat Chico.
,
Trepadoras.
Varias especies de este orden se encuentran en el Partido de
Las Conchas, como se ver mejor en la recapitulacin final pero
la coleccin de que me ocupo no cuenta sino una especie, repre;
entada por
el
4.
Clarpinerlo.
Chloronerpes maculatus,
Vieillot.
Chorreado, Azara, T. II, p. 324, n. 259.
Tres ejemplares me enva Oliveira, cazados_eri Mayo, un macho
y dos hembras, fundndome en observaciones que he hecho en
otros ejemplares para significar el sexo, lo que indicar en su lugar, pues estos no traen tal indicacin.
Azara, segn lo dice en la pgina 324, T. II, no ha visto ni
examinado ms que un individuo que compr en el Paraguay,
y
su descripcin se refiere un macho, pues yo lo he cazado en
Febrero de este ao en el interior del Caraguat Chico
y ella le
corresponde. Como hay algunas pequeas diferencias en la manera de interpretar el carcter de la coloracin, Jomar la descripcin de Azara, colocando entre comillas todo lo que le pertenezca y de este modo podr agregar algo.
Macho. Longitud 6 pulgadas (Om.162): cola 13/4 (Om.048);
braza 10 1/2 (Om.2835).
Lo alto del cogote tiene pluma larguita,
sedosa y roja (acarminada ) y el resto del mismo y sobre la cabeza negro con una
bandita mediana en las plumas de esta, de color blanquizco, aguda hcia la base de cada una, cuya extremidad ocupa
y mayor
en las-prximas al pico, donde presentan un bao acanelado. Sobre el ojo nace una tira notable blanca, que d vuelta por detrs
del oido hasta el ngulo de la boca
y la nariz, encerrando al ojo
y al oido pardos. De la nuca la cola inclusive, es faxas atra:
vesadas, oscuras y blanquizcas,
y las cobijas y remos pardos con
bonitas lentejas blanquizcas
La garganta chorreada de blanco
(predominante) y obscuro, y de ella la cola
costados, tambin
241
chorreados de obscuro
y amarillo plido. Las tapadas pajizas
as con
J
J
raras lentejas obscuras.
Esta misma descripcin sirve bien
para la hembra, la que
sin
embargo^ presenta algunas diferencias
bien acentuadas que
con
vmne seaalar. Las plumas de la cabeza
son completamente negras o pardas, muy oscuras, sin
bandita blanquizca, pero
con el
bao rojizo en el arranque de la
frente.
En ,1o alto
del cogo-
PlUma rja J COm d C0 es ms
P
corto
lie el del macho, en mayor proporcin
que la que puede resultar de su tamao (el de la
hembra), algo menor
y tambin menos agudo, y el chorreado oscuro del
pecho y garganta es ms
acentuado que
S la
en el otro sexo, un naturalista
poco escrupuloso
no vacilara en formar otra especie.
He visto varias veces las parejas en la
regin de que me ocu
po, y pareja forman tambin dos
de los tres ejemplares
que Oliveira
me ha remitido, pero fundo mi opinin sobre
las diferencias
sexua-
mb
en
exmen de un individuo cazado en
Febrero
Las Conchas. Este individuo
fu toma
do en una higuera, cuyos frutos
coma. Cuando tenga
mi dis
J'
Gl
18/2, cerca T,
del Pueblito
posicin un ejemplar fresco
y en carne, tratar de comparar
detenidamente las diferencias sexuales.
Oiiveira me ha enviado un trozo de
ms
duraznero excavado por un
Chloronerpes maculatus para hacer su nido.
La abertura es cir
cuiar de 4 1/2 5 cent, de dimetro
se
acoda, para seguir el
y
eje del trozo, hasta una profundidad
de 8 pulgadas prximamente
y dimetro bastante mayor que la boca. He visto
frente hs
barrancas del Pilar, orillas del Lujan, un
lamo de unos
centmetros, como el obtenido por Oiiveira,
igualmente taladrado sin
duda por la misma especie. El macho que
cac en Febrero de
este ao, picaba la rama de un Ceibo,
pero ignoro si para sacar
insectos o para nidificar. Ama los higos
y los frutos de las Cactceas, y se encuentra desparramado en
una extensin oonfiderable de la Repblica, pues lo he hallado
tambin en Salta, cerca
del Rio del Juramento (*), en una sociedad
de ocho diez devorando la pulpa acarminada de un Cereus que
-abunda all tambin
lo he visto en Trancas
( Tucuman ), apareado en
un Algarrobo
cuyos frutos coma.
(Continuar)
Poi un descuido involuntario no
lo
he sealado en la Fauna de Salta
17
242
Rpida ojeada sobre la fauna del
Baradero
por
ENRIQUE
(
LYNCH ARRIBLZAGA
Continuacin )
Antes de pasar adelante, debo corregir una omisin en
que se ha incurrido al imprimir la lista que precede. Faltan las
5 especies siguientes, las cuales pertenecen a la familia
.
3.
a
Fringillid. [V. entr. 3 p. 77].
36. G. Embernagra Less. (1831)
,
Sp. 39. E.
etc,
platensis Lafr, Synopsis Av. ah Ale. DOrb,
in May. de ZooL, an. 7, el. 2, 34, 1 (1837).
1778
L'Emberise cinq. couleurs Buff., Hist.
17..
Os., IV, 364, 6 (ed. an. 1774).
1788
Emberiza platensis
nat.
Gml., Linn. A. Nat., ed.
d.
13,
I,
p. 2., 886, 68.
1802 La Haba de baado Az., Apunt., I, 363, 90.
37. G. Zonotrichia Sw. (1831)
Sp. 40. Z. matutina Cab., Tsch. F. Per., Orn., 32.
Le
Bonjour-Commandeur
VIII, 93,
pl.
386,
f.
Buff., Hist. nat. d.
2 (ed.
Ois.,
1802 El Chinglo Az., Apunt., I, 492, 135.
1828 Fringilla matutina Licht., Verz. Doubl., 25, 24g.
38. G. Chrysomitris Boie (1828.)
Sp. 41. Ch. magellanica Cab., M. Hein.,1. 160, 808 (1851)
L'Olivarez Buff., Hfs. nat. d. Ois., VII.
178.
El Gafarron Az., Apunt., I, 483, 134.
1805 Fringilla Magellanica Vieill. Ois. Ch.,
1802
pl.
30.
39. G. Sicalis Boie (1828)
Sp. 42
S.
brasiliensis
Cab.,
Mus. Hein.,
p. 1, 146,
755
(1851).
1770 Emberiza brasiliensis Briss. Ornith.,
1802 El Chuy, Az., Apunt., I, 479, 133.
III,
299, 13.
Sp. 43. S. luteiventris Burm. Cab. Journ., VIII, 257, 171.
1802 El Chipia Az., Apunt., I, 475, 132.
18..
Fringilla luteoveniris. Mcyen,
Nova Acia Act
Coes.
L. Car. nat. cur., XVI, 2, Suppl., pl. 12, 3.
A las especies citadas en la lista podra aadir algunas ms,
que, sa por no haberlas podido determinar con suficiente exactitud, sa por no estar bien seguro de su presencia en la comar-
no me lie atrevido mencionar. Parceme preferible consignar mis dudas y conjeturas en los prrafos siguientes.
ca,
243
Las 107 aves que sealo en
Baradero pueden ser
el
das, si se las considera bajo el punto de
geogrfica, en tres categoras, saber:
I
vista
de
distribui-
su dispersin
Propias de ambas Amricas.
2 a Esparcidas por una gran parte de la Amrica
del Sur.
3 Oriundas de la mitad meridional de este
continente.
Las de
primera componen poco mnos de la sexta parte
del
mitad de ellas son Zancudas, una octava parte
Pjaros y
las restantes Rapaces
y Palmpedas; la mayora se remonta hasta
los Estados-Unidos,
y an dos especies, nuestra Becasina real
o Tota us Jlavipes
y el Tryngites brevirostris llegan
la
total; la
hasta
In-
glaterra.
Extienden su habitacin las de la segunda por
toda casi
toda la Amrica Meridional
y las islas vecinas; su nmero pasa
de la mitad del total, y la mayor parte corresponde
al orden de
los Pjaros, viniendo luego las Zancudas
Palmpedas;
una espey
cie del primero de estos do^ ltimos
rdenes, la Cigea
Ciconia Maguan, ha sido hallada accidentalmente en
Europa,
un
pato,
la
Dendrocygna viduata, avanza hasta
el
Oriente Ve
Africa.
Las especies de
la tercera categora pueden ser consideradas
su centro de, creacin en estos pases del Rio de
la Plata, y por consiguiente como endmicas
en la fauna argentina.
Constituyen ms de la tercera parto del total; la mitad de
como teniendo
mas de un tercio Palmpedas, incluyen los
dos nicos Loros de la provincia de Buenos Aires,
y un Estradonido, cuya familia peitenece exclusivamente a la regin
que podramos llamar argentina platense. Bastantes de estas aves llegan
hasta Bolivia y el Sur del Brasil,
y varias han salvado las cordilleras para penetrar en Chile.
ellas son Pjaros,
Es indudable que esta
clasificacin
que ser modificada
tiene
ulteriormente, en presencia de nuevos datos
las especies; es posible,
pado algunos de
los
por otro lado, que
sobre
se
el
habitat de
me hayan
esca-
ya publicados.
La fauna
aves
ter
le
das
del Baradero se ostenta ms
tropical por sus
por sus mamferos; muy raras son las de carcpatagnico
mi entender
slo pueden ser considra-
que
como
tales
las
siguientes
la
Geossita
cunicularia
el
barranquero Conurus patagonus
el and
Rhea
americana, el pato pico amarillo y negro Az. Nettion flavirostris, el de pico pequeo Az. Mareca chilonsis
y el ganso
Pseudolor coscoroba. Como las tres quintas partes de las especies son estacionarias, y si algunas de ellas desaparecen de los
sitios donde poco ntes se las vea, su ausencia no reconoce
otra
loro
244
nunca el inscausa eficiente que la falta escasez de alimento,
tinto heredado de emigracin.
que todos los
Las de pasa lo son total parcialmente, esto es,
siempre quedan alindividuos desaparecen peridicamente, que
domstica
golondrina
la
gunos; en el primer caso se encuentra
en
el
Progne domestica), la Tijereta Milcalus tyrannus),
el Tordo negro
segundo la Paloma torcaz ( Zenaida maculata ),
varios nades, etc.
( Molothrus sericeus),
por lo comn,
Los Rapaces diurnos cazadores son vagabundos;
que, en el verano,
siguen tras los inmensos bandos de torcaces
etc.,
(.
abaten su vuelo sobre los bosques.
La presencia del hombre, civilizado,
mente, mediante los cultivos del suelo y
modificando profundala rpida accin de los
comarca, ha
ganados que apacienta, el carcter fitolgico de esta
gil
el
y gracioocasionado la total destruccin de ciertos seres;
a
entre
venado (Y. entr. I p. 18) ya no eleva su esbelta figura
so
gramas de
las
turba
Nothura maculosa ) no
con sus melanclics silbos, y el mulo de los
las caadas,
el silencio
la
perdiz
(.
nuevo Auroc, se conserva merproteccin que varios hacendados sensatos
vientos, el veloz Avestruz, cual
ced nicamente la
dispensan.
le
conocido Irib (Coragyps atratus), conocido aqu y
por el mal aplicado nombre de Cueren el interior de la repblica
muchos pases de Amrica por el
vo en otras provincias y en
por el azteca Zopilotl, (1) es el nico
de Gallinazo y en Mjico
de la repelente familia de los Buirepresentante, en el Baradero,
visto sino unos pocos
Le tengo por escaso, pues no he
tres.
los Caranchos sobre las carroas, en la
individuos, reunidos con
jams lo he hallado en el
proximidad de los bosques de tala;
partido, no obstante mi residencia de ocho aos
c
El
interior
en
muy
del
l.
lejos de sealos
de los pases
en
observada
mansedumbre
larse por aquella
les puede calificar de ariscos, puesto
tropicales; empero, no se
tiro de escopeta, en campo despejado, y
que se dejan acercar
interior de los corrales vecinos las
que suelen posarse en el
casas campestres.
comarca, estn
Los ejemplares que habitan esta
Aunque Azara hace llegar
Una a Pelz.-Sharpe?) hasta
su Acabiraij (.Rhinogryphus urubi
la parte meridional del Rio de la
ver hasta ahora en
Plata, no le he podido
el
Baradero.
dos especies en el genero CoraPretenden algunos autores distinguir Norte-Americana [C. atratus], la
una
la
Vieill.,
Catharista,
Ponan
150
natuAmrica \C. brasiliensis, Bonap.], pero la mayora de los
diferencias.
suficientes
ver
no
por
Reparacin,
al
ralistas no acepta
m
s
Wv
245
Sobrado comn y perjudicial es, por el contrario, el no mnoa
conocido Carancho ( Polxjb. vulgaris ), el Carnear de los Guarans, el Traro de los Aucaches, (1) curioso eslabn que liga
con los Vultridos; los hbitos cobardes de estos
ltimos, une un aspecto bastante formidable, anlogo al de las
Es comn este
guilas, y la estructura general de los primeros.
rapaz por todas partes, y abunda sobremanera en los talares de
Como con frecuencia suele destruir las seales de las
la costa.
ovejas muertas y su carencia en las pieles es un obstculo para
la venta de estas, segn las leyes del estado, es justamente abor-
los Falcnidos
recido por los ganaderos.
La
especie del
Chimango (Miloago pesoporus)
es
an mas
nu-
merosa en individuos; aunque no se distinga otra ave en el campo, se le ver, ya disputando entre s, las gaviotas y aves
domsticas, las piltrafas de carne que casi nunca faltan en la
vecindad de las estancias, ya polvorizndose como las gallinas,
ora descansando con aire sooliento sobre los postes de los corrales, ora, finalmente, cernindose gran altura, desde donde
intrvalos lanza su agudo y prolongado chiiiiii.
Su congnere, el M. ochrocephalus, es muy escaso; creo que no
tiene nombre vulgar, aunque alguna vez le he oido llamar Chimango' blanco, aludiendo su color general ms claro que el
del anterior.
Cuando
las torcaces
Zenaida macula ta ), reunidas en nume-
rossimas bandadas, sientan sus reales en los arbolados naturales
de la costa y en los saucedales del interior, vse al bonito Tinnunculus cinnafnominus (2), al Elanus leucurus, de albo plumage
y cenicienta capa, y otras aves de rapia, acechando persiguiendo sus inocentes vctimas.
Entonces, suelen ser muy comunes, al paso que escasean durante
el
Los
resto del ao.
otros rapaces diurnos
cazadores que
me
he referido son
los siguientes:
el gnero Polyborus, P. vulque otros ornitlogos
ltima,
esta
P.
(Jacq.)
Oab.;
cheriivay
y
miran como simple variedad, reemplaza nuestro Carancho en la mitad
septentrional de este continente, y en el norte-americano, basta l Sur de
los Estados-Unidos; la principal diferencia consiste en que su lomo y ovispillo no son fajados de blanco, como en el P. vulgaris, sin uniformemente
(1)
Algunos autores admiten dos especies en
garis Spix
pardos.
Muchos ornitlogos no distinguen esta especie del T sparverius
(2)
(Linn.) Vieill.; algunos la consideran como mera variedad de este ltimo.
La diferencia caracterstica consiste, segn Sharpe (Cat. Br . Mus., I, 424,
en que el macho del T. sparverius, tiene rojo el centro del vr425),
tice ceflico, al paso que este es completamente azul en el de nuestra especie. Kaup form el gnero Paecilornis ( Class d. Saug und Vog ., 108.
1844) para el T. sparverius ; mas tarde, Bonaparte refiri l el T. ,cinnamominus, y Gray, en 1869, el T. dominicensis (Gml.) Strickl.
.
246
El esparoero pardo ceja blanca de Azara (Apunt., I,
116, 25),
cuya sinonimia y lugar sistemtico no conozco. Le he
cazado dos'
veces, la primera en momentos en que acababa
de devorar un
Silguero de cabeza negra (iChrgsomitrs magellanic),
la segunda
en circunstancias en que espiaba un grupo de
torcaces.
2 Un Accipitrino,
que tengo, detenindome una muy ligera
duda, por el Micrastur semitorquatus (Vieill.) Strickl.
( Falco brachypterus Temm. El negriblanco & El faxado Esparveros
Az
1*
Apunt.,
3
I,
124, 28
Un hermoso
(Temm.)
B. Sh
&
126, 29).
He cazado
.,
dos individuos.
rapaz, que es talvez la Erg thr o enema unicincta
sea El oscuro
y canela (Gavilanes mixtos) de
Azara (Apunt., I, 94, 19).
4 Dos tres mas, que slo lie visto cierta distancia.
(1)
Los rapaces nocturnos parecen haberse repartido las diferentes
estaciones; el valiente Rey de los pajaritos.
( Glaucidium ferox)
domina en el bosque, donde tambin hace resonar el acurut
ma gellanicus ) sus lgubres graznidos, que llenan de
( Buho
pavor el espritu supersticioso del vulgo; las ruinas, los
cementerios y los profundos barrancos son la morada de la
Strix
perlata- los grandes gramales la de un Otus (s.
1.), que es probablemente el Brachyotus Casinnii Brew.;
y en las cuevas abandonadas de los peludos y zorrinos se alberga la comn
lechudurante el dia,
ai eo danzante la hora del crepsculo,
nocturno explorador de
los campos, cuyo [letrgico sueo turba
con su voz de llamada.
. 5. Los pajarillos, no son escasos, relativamente
hablando, en
uuestro partido; he enumerado cuarenta
y cuatro, y quin sabe
cea
si
no
Speotgto
me
cunte ula ra),
centinela
vigilante
quedo corto?
No nos faltan aves de lujoso atavo; el pjaro soldado, blandengue federal ( Amblyrhamphus ruber), el
Siete-colores ( Ta nagra siria ta), un Tente-en-el-aire Heliomaster
Angelce ), el
(
Chumnche ( Pgrocephalus paroirostris ) y el Cyanotis otnnicolor
son los mas notables ejemplos.
Inspirados cantores les disputan nuestra admiracin.
Quin no
conoce la Calandria, la Ratona
y el Zorzal? Cascadas de armona salen de la garganta de la primera, despus de
habernos
impacientado con sus entrecortados preludios; la
lnguida tarde y
la alegre madrugada son sus horas favoritas;
tierno y sencillo
pota, esta bestia solo canta el desmayo la
animacin de la
naturaleza, y parece escuchar durante la noche
y el medioda el
rumor de las hojas, el murmullo de las corrientes, los
gritos de
*
(1)
Mi hermano Flix ha cazado tambin una vez
lescens (Vieill.) B. Sh. (El
Aplomado, Azara, I, 101
su suave plumaje y sus tarsos rojos de carmn.
el
21)
Geranospizias cceruespecie notable por
247
otros animales, para combinarlo todo y expresarlo en su mel
dico lenguaje. (1) El Zorzal de pecho acanelado ( Turdus rucelebra tambin la despedida del astro rey con dulfiventris),
(2)
csimos cantares y el macho de la mansa tacuarita ( Troglodites
platensis ) entona, durante las maanas primaverales, suaves himnos amorosos, los cuales responde su amada con un monoslabo
afectuoso y lleno de encantadora coquetera.
Y qu decir de la industria del hornero, artfice hbil y hacendoso que construye su slida casita de barro en la vecindad de
la morada del hombre, quien, no bien clara, anuncia con sus
alegres escalas, ejecutadas do
por la
amante pareja,
que
la
hora de la actividad se aproxima? Qu del elegante canastillo
que el Cyanotis omnicolor teje en los juncales, y de los prolongados bolsillos del boyero {Cassicus solitarius ) y del espinoso
refugio del Afumb ( Anumbius acuticauclatus )? Los que sienten
que nos brinda
y los que piensan en presencia de los espectculos
sobradas
la naturaleza, hallarn aqu, observando nuestras aves,
ocasiones de ejercitar el ingnio la razn. Nada falta; feroces
instintos al lado de dulces caractres, deleitosos cantares junto
speros graznidos, continua actividad y soolienta pereza, cobarda unida un aspecto respetable y temerario valor hermanado
con reducidas fuerzas, fieles amantes y adoradores verstiles,
padres solcitos y padres desnaturalizados, saludadores del feol
hijos de la espesa tiniebla, constructores admirables y negligentes
artfices,
aqu
la
deslumbradora
belleza,
all
la
humildad
es-
ttica.
Felizmente, la mayora de estos tan interesantes sres no perjudica al hombre, ntcs bien muchos de ellos le libran de insectos dainos incmodos.
Detengmonos un instante aqu.
Concretndonos
observamos, que ms de la miinsectvoros, y que los granvoros no
los Pjaros,
son esencialmente
alcanzan la tercera parte. Por otro lado, muchos de estos ltimos tienen un rgimen mixto, pues suelen alimentarse tambin
de larvas, pequeos moluscos, etc., y probablemente todos nutren
con orugas sus pichones. No obstante, me parece que los Ictridos tordos, exceptuando slo al boyero ( Cassic-us solitael misto (S calis lteo ventris), pueden ser considerados
rius),
tad
(1)
{.
Mimus
ruidos
naturalistas que han estudiado al burln de Ngte- Amrica
polyglottus) en su pas natal, convienen en que imita muchos de los
que llegan sus oidos; lo mismo se observa en nuestra especie,
Los
como cualquiera puede comprobar. Es extrao, pues, que el siempre concienzudo don Flix de Azara niegue nuestra Calandria la facultad imitativa.
(2)
No
recuerdo
si
su congnere es asimismo
buen cantor.
como realmente
perjudiciales la agricultura, por lo numeroso
de sus individuos, y porque todos casi todos estos no anidan
en la comarca, sino que vienen de otras regiones
y, reunidos en
grandes bandadas, se precipitan sobre los sembrados de maiz, de
trigo otros cereales,
cuyos granos devoran con avidez.
Entre los insectvoros son especialmente dignos de proteccin:
el conocido Ventevo
sulphuratus) los Suiriris
( Saurophctgus
(Machetornis rixosa & Lophictes melancholicus), pajarillos semejantes al primero, pero mas pequeos, sin negro sobre la
,
cabeza, sin banda blanca sobre el ojo
y con coronilla roja en vez
de amarilla, la elegante Tijereta Milis idus tyrannus
(
), el ensangrentado Chur rinche, el nevado Imper
Hemipenthica
impero )
(
y todas las golondrinas.
Fuera del Impero del Churrinche, del Sisopygis icterophrys,
del Aunxbi Anumbius acuticauclatus),
de la Petrochclidon ameri,
(.
cana, del Cardenal amarillo Gubernatrix cristatella), del Bo(
yero y de la Mulata Molothrus badius), que tengo por escasos,
(
los dems pjaros son mas mnos comunes.
El Tordo corona de canela Erythropsar frontalis) no debe
(
llegar al
Baradero sino muy rara
bandada que
hall en
el
distrito
yo cac
vez;
varios
de
una
de la Caada Honda, ljos de
la
costa paranense.
Nunca
he visto
al boyero en las tierras elevadas, pero s unos
pichones tomados en la isla vecina, donde he odo decir que anida; adems, recuerdo que en cierta ocasin se me habl de un
nido hallado en San Antonio de Areco, pueblo situado como
doce leguas del Baradero, en el interior de las tierras, el cual
nido,
segn
la
descripcin
que se
me
hizo,
no podia ser sino
de boyero.
Algunas veces lie visto y odo cantar un Furnrite, que,
mi modo de ver, no es otro que el Limnornis curoirostris Gould
(Darw., Voy. of the Beayle, Zoo]., pl. 25); tambin he cazado dos
Motaclides, dlos cuales el uno apnas vacilo al referirlo al Cotnptotlilypis pitiayumi (Vieill.) Cab.
de punzn celeste pecho de
( Pico
oro Az., Apunt.,
micola
I,
421, 109), y el otro
me
parece
la Polioptila da-
(El contramaestre azuladillo Az., Apunt., II,
60, 158), y un Platirinquino que probablemente es la Serphophaga
nigrtcans ( Vieill.) sea el Trchuri obscurito menor de Azara
(Apunt., II, 83, 167). Tampoco dudo de que se encontrar aqu
(Vieill.) Sel.
Eusccirthmus flavivcntris (Lafr.) Burm. (Eltachuri vientre ama
II, 89, 171), algunos Synallaxis Vieill. y otros
pajarillos de que no he hecho mencin.
el
rillo Az., Apu.nt-,
Miscelnea
Sociedad Zoolgica Argentina Esta
en Crdoba, en
el
ao 1874, por
el
Dr. D. H.
asociacin, fundada
Weyenbergh,
se sos-
un estado relativamente prspero, segn el ltimo informe de su presidente. Aunque algunos miembros han dejado de
mayor.
serlo, por diversas causas, el nmero de los nuevos es
El de corresponsales es sumamente crecido, y lo componen distinguidos especialistas de Europa y Amrica.
En este ao lia sido un tanto modificada la Comisin Directiva,
siendo reemplazado su Secretario D. Eduardo L. Holmberg por
D. P. A. Conil, y D. P. Pealoza, vocal de la Redaccin del
peridico, por el seor Holmberg.
tiene en
El Gobierno Nacional retir la subvencin al Peridico Zoolgico, rgano de la asociacin, pero acaba de serle prometido su
restablecimiento.
Las relaciones con otras sociedades del mismo gnero, y el
cange con otras publicaciones zoolgicas siguen muy bien sostenidos.
Nuevos Lepidpteros Argentinos Bajo
de Description de deux nouvelles espces de Lpidoptres Htroceres appartenant la famil'le des Lithosides acaba de publicar el docto
entomlogo holands P. C. T. Snellen, en el Peridico Zoolgico
especies inditas de
entr. I
p. 19-2.2), la descripcin de dos
el ttulo
flll,
mariposas nocturnas de la familia de las Litsides: Eudule Weyenberghii Hypocrita calochroma.
La primera es absolutamente congnere de la E. biseriata
la disH.-Sch., segn Snellen. Su forma es idntica, as como
brevehacerse
puede
descripcin
Su
posicin de las nervaduras.
un
poco
alas
mente de este modo: Amarilla ocrcea oscura;
de las anteriores
por debajo y el borde antero-inferior de las posteriores, con escamas parduscas-, tibias y tarsos grises oscuros. Exp. al. 27 mm.
pero sin
El ejemplar descrito es un macho, bien conservado,
Snellen.
Crdoba,
antenas, que Weyenbergh envi, de
La otra especie es ''vecina la Lithosia leeta Bdv., de Nortetrasparentes; las
treS
cuartas
partes
bsales
Amrica.
Los caracteres que
asigna Snellen pueden reasumirse as.
o
los palpos,
Gris oscura; parte inferior de los artculos 1 y 2 de
linea marginal en
collar, parte anterior del dorso, una estrecha
excepto una ancha
el escudete, pecho, abdomen, alas posteriores,
Alas anteriores con
vivos.
faja en el contorno, rojos mas menos
sulitara amarilla ocrcea en el borde interior; la
le
na estrecha
perficie inferior de las alas
al.
19-20
mm.
muy
semejante
la superior.
Exp.
250
Snellen tuvo la vista, al caracterizar esta especie, tres
chos procedentes de Crdoba, donde es bastante comn.
ma
Estudio matemtico sobrp las celdas de las abejas
El Prof. F. Latzina, de la Academia Nacional de Crdoba, ha
publicado en el Peridico Zoolgico (III, 23-30) un estudio titulado
Unc cuestin de mnima que las abejas resueleen en la construccin de sus celdas
grficos
Comienza suministrando algunos datos
relativos
al
estudio
autores, recuerda al clebre
de
dichas
celdas,
y,
biblio-
entre
Reaumur, quien propuso
los
otros
ma-
temticos la investigacin de si la estructura de la celda determina
una economa de cera. Luego, analizando matemticamente la
estructura de los alveolos de un panal, llega a la siguiente conclusin:
Que no es
la
economa de
la cera la nica
razn determinante
de la interesante estructura de la celda de la abeja.
Una lmina acompaa este trabajo.
Muevo Dtstmi&e El
de
Dcscription
Dr.
dtaillee clune
Weyenbergh
nouoelle
publica, con el ttulo
espce de la famille des
Distomides (V. Per. Zool., III, 31-38), un extenso trabajo sobre
un nuevo Tremtodo del gnero Distoma, gnero al cual pertenece
el Saguaip (Distoma hepaticum), que
vive en los canales
biliares de las ovejas
y carneros.
La nueva especie fu descrita anteriormente por Weyenbergh
(Per. Zool. II, 167) bajo el nombre de Amphistoma pulcherrima,
pero, mas tarde, echando de ver el autor que su determinacin
gnero no era exacta, a refiri al gnero Distoma, que
pertenece, llamndola D. pulcherrimutn.
Sus caracteres diagnsticos pueden reasumirse como sigue:
Cuerpo alargado, deprimido, continuo, la extremidad anterior
del
algo
mas obtusa que
la posterior;
ventosas aplastadas, circulares,
bucal crusada transversal
y
longitudinalmente de Jias lineas paralelas; cavidad bucal triangular, sb-cordiforme; piel perfectamente lisa, de un blanco lcteo, que en el aguardiente se vuelve amarillento,
bastante traspala posterior
mayor,
la
anterior
rente;
intestino de un hermoso anaranjado. Long. 0,005 m.
El autor se reserva para mas adelante el revisar la
descripcin
que acaba de dar, con ocasin del estudio de una reducida
co
leccin de Distomides que ha conseguido reunir.
Fausta le Santa-F El mismo naturalista arriba citado,
presenta^ continuacin de su memoria helmintolgica, un Informe sobre una excursin zoolgica Santa-F, practicada en 1876.
Prescindiremos de los animales que el explorador viera fuera de
la provincia mencionada, para analizar, particularmente
bajo un
punto de vista comparativo de aquella fauna con la nuestra, los
elementos sealados por
el
Dr.
WAyenbergh.
,251
Mamferos. Todas las especies que nombra
tambin en Buenos Aires. Son 8, saber:
Io
el
autor viven
Felis onca ( Tigre),
Lagostomus trichodactylus ( Vizcacha
F. pageros (Gato pampa), Hydroclioerus capybara (Carpincho), Lutra paranensis (Lobito), Myopotamus coypus
{Nutria), Cavia
leucopyga ( Cu ), Cervus campestris {Venado
y Gama.)
El tercero vive muy al sur de nuestra provincia; Weyenbergh
vi un individuo domesticado en casa de D. S. Echage. La viz-
cacha es poco comn. En cuanto al Crvido que en otro tiempo
habitaba en las islas, y con el cual han concluido las inundaciones, no debi ser el Blastocerus campestris, sino el Bl. paludosus,
que lleva el nombre popular de Ciervo.
2o
Aves. De las 70 y tantas especies
muy pocas las que nos faltan.
que
menciona Weyen-
bergh, son
-j*
Las que nunca hemos visto aqu son las siguientes: Conurus
fugax, Hydropsalis psalurus
Ochetor hinchas sp., Anabates unirufus, Dendrocolaptos atriceps, Thaninop hilas s tan aras, Atticora
cyanoleuca, Lophospiza pusilla, Coccoborus glaucocceruleus,
y
,
Cyanocorax
pileatus.
El Anabates unirufus no existe entre nosotros, segn nuestros
informes, pero se encuentra, por lo menos en el Noroeste, el A.
lophotes.
El Falco sparverius L. que cita el esplorador, no lo es seguramente, sino su afine el Tinnunculus cinnamominus fSwains.)
Gray, el que, por otra parte, algunos ornitlogos consideran como
simple variedad geogrfica del primero.
la existencia del
Hydropsalis psalurus de la Serpophciga
Thamnophilus stagurus y del Anabates unirufus
no est seguro el autor; vi volar un Caprimlgido,
y supuso que
era el Hydropsalis. Por lo que toca al Anabates, es probable
que se trate de la especie ms arriba citada. Weyenbergh hall
2 o 3 Tamioptera, nosotros conocemos 5 especies de
Teniopteri
nos porteos, a saber: Toen, coronata (Vieill.) Bp., sealada ya
en Santa-Fe, y que nosotros hemos cazado en el Baradero
en
subcristata, del
y
Sisopygis icterophrys
(V.) Cab., y Myiotheretes rufioentris [V.] Reich.
Chascoms, He/nipenthica trupero (V.) Cab
. ,
Al citar la Parra jacana, Weyenbergh comunica algunas observaciones sobre la nidificacion
y cria de esta curiosa especie,
y describe los pichones [V. I. c, p. 51-53].
Las personas quienes consult el viagero sobre el
popular de los Podiceps no le informaron bien, pues que
ce que unos les llaman macas
y otros bignas, siendo
los macs son para todo campesino los Podiceps
y el
nombre
nos
as
di-
que
nombre
252
bigu slo es aplicado al Zaramagulln comn Phalacvocorax
brasilianus (Gml.) Cass. donde no existe el jaspeado Plotus
anhinga L.
La fauna
ornitolgica de Santa-F apnas se diferencia, pues,
juzgar por estos datos, de la de Buenos Aires; cuenta con algunas especies tropicales que faltan sta, pero probablemente carece de las pocas formas patagnicas que aqui se observan; con
todo
el
saldo le es favorable y consiguientemente es mas
,
rica.
3o
Reptiles, Batracios
mos sobre
Peces. Muy
manera cmo estn representadas
la
nosotros, cuya dificultad se agrega la de no
minada
poco
sabe-
estas clases entre
haber sido
deter- -
gran mayora de los peces de que tuvo noticia el autor,
quien, en vista de la negligencia con que hasta ahora se ha considerado los peces argentinos, nos promete una monografa para
cuando haya logrado completar los materiales que est acumulando en el Muso Nacional.
Casi todos los reptiles que indica en Santa-F extienden su habitat por nuestro territorio; entre las excepciones,
slo podemos
la
citar dos:
cite la
el
Alligator sclerops y
la
Boa
Podicnema teguixin, tan comn en
Es extrao que no
sp.
la costa del
Paran.
En
esta parte del informe se encuentran algunos datos sobre nuestra
tortuga de agua dulce (Platemys Hilarii
el
Yacar ( Alligator
sclerops)',
de este ltimo ofrece
el
autor
tratar
en una
memoria
especial.
En cuanto los peces, muy pocos sern los que falten en
nuestro Paran y el gran estuario del Plata. Al hablar de las
especies de esta clase, Weyenbergh consigna algunas observaciones sobre los caractres y sobre el modo de vivir de algunas,
y describe un Pleuronectoide de agua dulce, al que llama Ach
rus Lorcntzii. Extractaremos la descripcin (V. I. c-., 58-59):
La asimetra normal es la, derecha . Aletas ventrales muy pequeas; caudal corta , redondeada en el extremo; ojo derecho menor que el otro, situado en el ngulo bucal. Lado derecho pardogris, con 8-9 lineas transversales, negras; por debajo blanco. Lat.
max. 0,25 m.
De los moluscos se dice muy poco, casi nada.
(,
4o
la
Insectos.
mayor
parte
De los colepteros
podemos verla tambin
citados
aqu.
por Weyenbergh,
Con
todo, se puePraocis , Epipedonota , Aulacodercc, Copelatus y Gyrinus (1). Los gneros de Carbidos que
menciona, estn representados aqui; son los siguientes:
den exceptuar
(1)
La
los siguientes
Eriopis que seala
gneros:
Weyenbergh
es creble
[Gur.] Mus., sino la E. connexa (Germ.) Mus.,
La E. opposita es de Chile.
que no sea
comn
en
la E. opposita
todo el pas.
>r
253
Feronia , Melanotus , Antarctia, Anchomenus, Galerita, Brachinus y Tetracha. Weyenbergh incluye en esta familia, sin ningn
fundamento, nuestro modo de ver, y contra la opinin de todos
los entomlogos cuyas obras conocemos, los gneros Trogosita
pose una fcies
( Trogosiclce ) y Statgra ( Lagriidae ); este ltimo
analoga la de ciertos Drptites, pero esto se reduce la semejanza.
rdenes es tan poco, que no
es posible entrar en ningn gnero de comparacin. Contentmosnos con decir, que los gneros y especies nombrados se encuencon exclusin del gnero Chrytran asimismo en Buenos Aires,
del mismo
sis, si no es que se le ha confundido con algn otro
grupo, lo que no seria difcil, dada la escasez de recursos cientificos de que se quejan, con justo motivo, los naturalistas establecidos en las provincias; y del nuevo Lepidptero para el cual
propone Weyenbergh crear el gnero Vogleria, si fuese nuevo, en
cuyo caso llamara la especie V. caudata-, no la describe, pero
adelanta algunos de sus caracteres, los cuales nos inducen pensar que es vecina al Urodus forfcula H. Sch. (1).
A continuacin habla el explorador del Theridium Weyenbergliii Hlbg., arcnido muy comn entre nosotros, de la Epeira
socialis Rengg., de nuestro cangrejo comn ( Dilocarcinns platensis),
de un Crevetino muy abundante en Santa-F, donde se le pesca
con red, y de un anlido, parsito de un crustceo, que llama,
sin describirlo, Clepsina salade/isis. Promete la descripcin para
mas tarde, adelantando, no obstante, que su color es plomizo, y
su longitud 0,015 m. prximamente.
Lo que hallamos sobre
los otros
Arcnidos Argentinos Hasta
compaero de tareas Holmberg
el
momento en que nuestro
se decidi publicar sus trabajos
sobre los artrpodos de esta clase observados por l en nuestro pas, y particularmente en esta provincia, casi nada era lo que
se haba hecho para dr conocer los que viven en el Rio de
la Plata. Algunas noticias de Rengger (3), otras de Burmeister,
en su Reise (4), las sin valor cientfico alguno que di Moussy
descripcin esparcida en las obras de los espe(5) y una que otra
(2)
El Pap. Thoantiades, (no Thoanthiades ) no puede ser conocido an en.
cientfico, como afirma el doctor 'Weyenbergh, porque ese nombre
pertenece una nueva especie , si se quiere,, sb-especie subordinada -P.
Thoas L., descubierta y nombrada por el doctor Burmeister, quien la publicar en la gran obra que bajo los auspicios del G-obierno IStacional,
est escribiendo, y cuya parte lepidopterolgica an no circula por no
estar completamente terminada su impresin.
Period. Zool. I, ent. 4 (1874] y An.de Agrie, de la Repblica Argen(1)
el
mundo
(2)
tina,
c3)
(4)
(5)
IV
(1876),
tir.
ap.
Reise nach Paraguay in den Jahren 1818*26. (1835. )
R, durch die la plata Staaten in den Jahren 1857-60 (1864.)
Descript. geogr. et. statist. de la Confed. Arg. (1860 64.)
254
cialistas, era todo lo
que se posea. Despus del catlogo de Hofmberg, Thorell ha publicado sus excelentes descripciones de algunos Solpgidos (1) Escorpiones (2) y Falsos escorpiones (3), coleccionados por Weyenbergh en Crdoba, y el mismo Holmberg
ha dado conocer en esta revista (p. 69-74,) los caracteres de tres
nuevos gneros y de una especie indita de Solpgidos.
A estas valiosas contribuciones acaba de aadirse ahora la
descripcin detallada de un nuevo Acrido, de la familia de los
Gamsides, (4) por don P. A. Conil, secretario de la Sociedad
Zoolgica Argentina. El extenso y minucioso estudio de Conil,
demuestra bastante preparacin, y una paciencia, no tan comn
como fuera de desearse, en el autor. Los caracteres de la especie pueden extractarse de esta manera:
Gamasus
inaequipes, Con.
Oooidal; patas anteriores y posteriores mas largas que las
intermedias, todas grises oscuras con partes trasparentes anaran-
jadas.
Macho. Rugoso ,
grisceo, con una gran
anteriormente recortada, posteriormente
arqueada, amarilla clara, la cual est casi dividida por el extremo de otra mancha anterior, media, elptica, gris oscura,
y
con dos manchas posteriores del mismo color vientre desnudo,
amarillento. Long. Omni. 79
lat. max. Omm. 44.
mancha
pilifero, amarillento
transversal,
Hembra. Glabra; placa
anterior
subcordiforme, con lineas elevadas; la posterior deltoide con ngulos redondeados. Amarilla
clara, sombreada de gris mas menos oscuro; la placa posterior
con dibujos grises. Long. 1 mm. 158; lat. max.: Omm. 699.
Conil descubri este Acrido sobre un Bombas, vulgarmente
conocido en Crdoba con el nombre de Guanquero, y espera
obtener sus larvas este verano para completar su estudio.
Noticias biolgicas y anatmicas sobre el Yacar
el ttulo del artculo del doctor
Weyenbergh, prometido
Tal es
por l en su Informe sobre una escursion zoolgica Santa F.
Encuentranse en l varios datos sobre la reproduccin del Yacar y algunos detalles anatmicos sobre sus visceras principales.
Es lamentable que el litgrafo, al dibujar la lmina que acompaa estos trabajos no haya sabido invertir debidamente dichas
visceras.
(1)
(2)
(3)
(4j
Period. Zool. II, entr. 4% 207-216 [1877],
Loe cit., 203-207 et Etudes scovpiologiques [1877.1
L. c., 216 218.
Une espce nouvelle de Gamase [Per. Zool., III, 65 73.]
255
Viage del seor Lsta A poco
de regresar este joven viajero
de su exploracin del territorio Patagnico, present la Sociedad,
A rg entina
una memoria titulada
Yiages la Patagonia
Austral, la cual fu leda en la sesin del I o de Junio ppdo., y
publicada en los Anales de dicha sociedad (T. VI, pg. 11-19)
y en el nm. 8353 de La Tribuna.
Cientfica
En
ella
comunica
generales de su empresa, reserpublicar la narracin suscinta de
los resultados
vndose para mas adelante
el
su viaje,
No
es posible todava saber
si nuestros temores se han realizado
cuando el Sr. Lista presente la relacin completa que ofrece, nos hallaremos en estado de poder juzgar.
Por lo pronto nos contentaremos con apuntar aqu los datos
histrico-naturales que la memoria citada nos proporciona.
Antropologa
1.
cientfico
saber
ses,
Las
hombre
del
noticias que se rozan con el conocimiento
son, en
el
trabajo del Sr. Lista, de dos cla-
Arqueolgicas. En las mrgenes del rio Santa-Cruz form el
explorador una coleccin de armas de piedra ( puntas de flechas,
rascadores, bolas perdidas ) y objetos cermicos, y en la proximidad del paradero Guerra aiken recogi algunas armas" de
piedra de una perfeccin admirable.
Lengisticas.
En Korpenk aiken Los Manantiales confeccion un pequeo vocabulario de la lengua de los indios, entre
los cuales se hallaba
qued sorprendido, diee Lista, de lo agrafcil
para
dable y
aprender que es esa lengua americana. Como
muestra, presenta algunas palabras, entre ellas los nombres de
;
los
nmeros.
(1)
Zoologa
La
vecindad del estrecho de Magallanes suminisacfalos del gnero Venus, gran nmero de
ejemplares del Gasterpodo Voluta magellanica, algunos crustceos mify abundantes en la parte occidental del estrecho, entre
ellos un Serolis indito, y las aves siguientes
2.
tr
muchos moluscos
Spheniscus magellanicus, Forst., palmpeda que avanza hasta
Brasil en su rea de dispersin.
el
Phalacrocorax carunculatus, ( Gml.) Steph., otra ave del mismo
orden, que vive en el Estrecho y
en la Tierra del Fuego. Es muy
comn en Santa Cruz y otros puntos de
Patagonia Oriental hasta
Puerto Deseado.
(1)
Los Tehuelches, segn
el viajero,
la
usan
el
sistema decimal.
256
Theristicus melanopis, (Gml.) Wagl., zancuda vecina al Curucau
(
Th
albicollis-
Gml.
Bonap.)
al
que sustituye en Chile y Magallanes.
Vanellus cayennensis, (Gml.) Cuv. (no cayanus), nuestro tan conocido terutero.
Phamicopterus ignipalliatus, Geoffr & DOrb. Es seguramente
esta especie el flamenco que, segn
Lista, abunda en las lagunas de
Punta-Arenas.
Psittocidce sp., El loro comn en los bosques, y que coloca
su nido entre el follage de las Hayas indgenas (Fagus betuloides ) de
que nos habla el seor Lista, es
probablemente el Cyanolisios patagonus (V.) Bp.
Ignoramos an qu ave se designa popularmente con el impropio nombre de 'avutarda; pero persona competente nos ha asegurado que es la Bcrnicla (Tcenidiestes Reich.) antrctica (Gml.)
Aut. Lista dice que vio muchas avutardas donde los flamencos.
En la isla Leones habitaban millares de Fhalacrocorax y
Spheniscus, los cuales suelen anidar en sus costas.
El explorador caz insectos en Punta Arenas, en la isla Pavn
no conocemos an
Middle Island, y cerca del rio Gallegos
lo que hall, si se excepta un coleptero d la familia de los
Curculinidos, sobre el cual le comunic una nota el Dr, Burmeister, quien dice que el macho fu descrito por Solier, en 1839
(An. Soc. Ent. Fr., VIH, 24), bajo el nombre de Rhyephenes Maipor Blanchard, al lado de otra especie,
llei, y, posteriormente,
Rli. Iceoirostris que no es sino la hembra del Maillei, en la gran
obra de Gay sobre la repblica chilena (V, 406); esta sinonimia
se funda en la observacin de la cpula, hecha por Lista.
o
Botnica. Las colecciones de vegetales fueron reunidas por
3
En su memoria
el viajero en Punta Arenas y en la isla Pavn.
se
citan
trctica
muy
pocos,
alga
marina
slo
los
cuyas
cuatro
hojas
siguientes
machacadas
Fucus
an-
constituyen
f e r se)
; Fagus betuloides ( C u p u
(Geraniace
Erodium
cicutarium
ae),
vulgarmente llamado Coig;
un alimento
muy
agradable'
1 i
conocido aljilerillo, que el Sr. Lista considera, desoyendo el
testimonio de todos los botnicos, no como importado, sino como
indigena en Patagonia, siendo asi que tan propagado como l lo
vi en las comarcas que menciona se halla en toda Europa, y en
algunos pases de Asia y Africa, y el Rumex crispus (Poligon a c e se ), cuyo nombre popular es lengua de vaca.
el
E. L. A.
Tomo
Entr.
9a
REVISTA
BUENOS AIRES
IDE XX X S T O IR I .A.
Setiembre de 1878
NATURAL
(Mensual)
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SUMARIO Vase
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
la ltima
pgina de esta entrega.
Escenas pintorescas
DE LA
VIDA DE ALGUNOS INSECTOS
&
DE BUENOS AIRES
por
Eduardo Ladislao Holmberg
Difcilmente podra nadie formarse una idea del inters
que presentan las costumbres de los insectos, si antes no
hubiese seguido
alguno de ellos, en sus vaivenes, con toda la curiosidad
del
nino en presencia de los hechos naturales que le
sorprenden por
vez primera.
En cada yerba
y en cada rama, en cada fruto y en cada or,
se oculta alguno, grande pequeo, para pedirle
el sustento
dilectamente, bien para cazar los otros animalillos que buscan
alli
su albergue,
Las Abejas y Avispas, hbiles constructoras
cazadoras audaEscarabeidos y atrevidos Carbidos; las elegantes
Mariposas, coquetas y juguetonas en los extremecimientos
de sus
amores, las Langostas, agelo de las cosechas, los
Aguaciles voaces y violentos, las Cigarras
y Chinches con sus variadas formas, las Moscas con sus enjambres
y brillante aparato, los Mosces; los lentos
quitos, cirujanos terribles,
todos ellos presentan, al que observa
los secretos de su efmera vida, un atractivo tan
poderoso, que la
observacin de uno solo estimula la observacin de todos,
y
son tan variadas las emociones que despiertan, que ms
pueden
sentirse que pintarse, porque 'la Naturaleza,
inagotable en la formacin de moldes, para vaciar en ellos la inmensa ebullicin de
la materia preparada para la vida, ha sealado
hbitos diversos
cada uno de los elementos que constituyen la infinita diversidad
de aquellos organismos.
Estudiar esas costumbres en lo que ellas presentan de
ms pintoresco para cualquiera kiteligencia, sin apartar la verdad,
que
18
258
fondo del cuadro, tal ha sido el objeto que nos hemos propuesto al emprender este ensayo. El lector que haya seguido con inters las costumbres de los Mutlidos (1), de los
Antrcidos (2), no hallar novelesco ni inverosmil el cuadro que
vamos presentarle, y si, ha tenido oportunidad de observarlo
alguna vez, reconocer cun exacta y fiel es su ejecucin.
constituye
el
I.
Avispan tarad (3)
m pilu s e rub es c e n s)
IES
(
Este animal, de tamao en extremo variable, suele tener hasta
ms de una pulgada de largo, y su color rojo-canela le distingue
fcilmente de los otros Esfgidos.
Amante del rayo ardiente del
sol,
como
ellos, se
ve
frecuen-
temente recorriendo el suelo con andar inquieto investigador y
trabar una lucha encarnizada corf las araas que se ocultan en
las grietas entre las yerbas.
persiguindolas con una actividad febril,
sacudiendo las alas como los otros Esfgidos de su grupo y penetrando en cada rendija, en cada agujero, en cada corteza qua
pueda darle paso, y an, en caso contrario, no deja de asomarse
Hllasele en verano
inspeccionar desele el exterior lo que por dentro pasa.
De pronto se detiene, vuela en torno de un punto, se posa en
agitacin
el suelo, anda, mueve las antenas y las alas con mayor
que ntes, y por fin se decide.
Acaba de ver al Araon ( Olios Ptjihagorica Holbg.) d horrible
aspecto, y ya prepara su terrible aguijn para dar muerte la que
mira como su presa.
No
le
interrumpis en su
cacera; vais presenciar una esce-
na digna de un circo romano.
El gigantesco Tomisida ha medido el peligro que se aproxima,
pero no desconoce ni el poder de sus propias mandbulas, ni la
fuerza de sus miembros. Su escondrijo es poco seguro y trata
de buscar otro mejor. Apnas sale, observa al Pmpilo que esextremecimientos y ruidos de sus alas le anuncian
Confa aquel todo su cuerpo al exteel comienzo del combate.
nrior, y rpido este como el dardo, se lanza sobre la araa y,
emponzoado
el
clava
le
movimiento,
un
tes que haya podido hacer
se aleja cierta distancia para observar los efectos.
aguijn
pera,
los
[1]
[2]
Por Flix Lynch Arriblzaga, vase entrega V, YI y VII.
Id- Entr. VIII y IX &.
de este artculo, el lector hallar los caracteres
animal.
tribu, gnero y especie de este
r
3]
Al
fin
naturales de la
Pero aquella primera herida no es mortal, y antes por el contrario excita de tal manera la araa dolorida, que esta eriza
las pas de sus piernas y, separando las mandbulas y los colmillos, hace frente su adversario. El Pmpilo gira en torno, vuela,
zumba y extremecindose con el furor del xito, prepara una nueva embestida, que el Tomisida espera encrespndose y moviendo
furiosamente los venenosos colmillos. Mas todo es en vano. Su
enemigo mas gil y mas vivo ha levantado el vuelo y, evolucionando rpidamente, viene, v, se posa y vuelve volar para
asestar por fin el golpe certero que anonada su vctima. El
dolor y la convulsin tetnica paralizan su vigor y sus resistencias y, plegando las largas y robustas piernas, ce lentamente, para no volverse levantar. El vencedor se aproxima entonces y
posndose sobre ella, acaba de anonadarla clavndole el aguijn
en tbdo
el
como para
cuerpo,
arrebatarle hasta la ltima probabi-
lidad de resistencia.
Ay! del Pmpilo si no hubiera vencido. Dos colmillos terribles
habran atravesado su elegante armadura, un licor letal penetrado por todo su organismo, y dos pinzas poderosas, armadas
de dientes, triturdolo y exprimido sus escasos jugos.
Pero la victoria le corona, y entonces desplega su fuerza para
asegurar la presa, hasta que la lucha de la vida le obligue desplegar nuevamente su agilidad.
El ,araon yace inmvil y es necesario arrastrarle hasta una
grieta para que lo devoren los descendientes el mismo Pmpilo,
cuya boca provista de fuertes rganos, ase al Tomisida por la cabeza y arrastrndolo en retroceso, cruza en lnea recta por sobre
todos los obstculos del camino, hasta que llega su cueva al
pi de un muro, donde suele tener su guarida.
Aqu es donde su fuerza se pone prueba.
El araon tiene un peso mayor que aquella y es necesario levantarlo, retrocediendo por la vertical. Apenas ha trepado algunas pulgadas,
carga se precipita
arrastrndolo en la
hasta dos,
tres mas metros de altura y cinco, diez veces su intento ha fracasado. Creis que desiste? Su inteligencia no ignora el problema que debe resolver. No puede con toda la carga? Le corcada.
su
al suelo
Cinco, diez veces ha tentado en vano
ta las piernas y las deja al pi del
muro.
llevarla
No puede an? Le
entonces f-cilmente. Pero ms de
se agota con tan mltiples
esfuerzos y entonces le veis levantar el vuelo y perderse luego
en la distancia entre los elementos del paisaje circundante.
corta
el
abdomen y
la lleva
una vez sucede que toda su energa
dnde v ? qu busca? qu simple conoce que multiplica
qu secreto pose para vencer las resistencias? Quin
las fuerzas?
'
260
perdis de vista cuando vuelva y observadlo, regenerado, llevar cabo lo que antes no poda.'
La presa est segura ya en la grieta, y el Pmpilo irritado,
ardiente como sus colores, sacude las alas con no acostumsabe!
mas no
lo
brado vigor y, desplegndolas en el aire, vuela del escondite y se
lanza en busca de nuevas batallas, de nuevas aventuras.
Dejadle un momento en paz, mas bien, dejadle un momento
en guerra. No sabis donde ha ido, pero sabis dnde esta su
presa. Arrebatdsela y entonces vereis lo que pueden las iras
del vencedor. No os expongis su ataque. Si no sabis lo que
es dolor fsico, no lo aprendis recibiendo en las carnes el aguijn del Pmpilo.
No estaba lejos. Quizs al veros se ha escondido para expiaros, y al notar que os habis aproximado su presa la busca
por todas partes, dejando oir con frecuencia el zumbido de sus
alas cerca de vuestro rostro.
Est entumecida, inmvil, paralizados sus nervios, pero sus lquidos circulan y la vida no la ha
abandonado. Podis conservarla as muchos dias, sin notar en
ella seal alguna de corrupcin. Durante su larga catalepsia, que
termina por la muerte, los hijos del matador arrancan uno por
uno los pedazos de su cuerpo, hasta que, agotada la provisin,
transformada en nuevos tejidos vivos de otra especie y de otra
clase, se elaboren con ella las alas de los Pmpilos, que han de
llevarlos irritados de victoria en victoria.
Pero la fortuna es ciega en la distribucin de sus favores y no
siempre el vencedor ha de conservar sus laureles, arrancados al
ms dbil en fuerza, eu agilidad en recursos de combate, ni es
necesario ser un gnio de la humanidad para hallar los campos de
La araa no
est muerta.
Waterloo.
Tambin los Pmpilos suelen tener su hora de tribulacin.
La embriaguez del xito oscurece con frecuencia la lgica de
la
conducta del vencedor, que lanzndose en el torbellino de los
azares de la lucha, fio mide los recursos al atacar un enemigo
mas poderoso, porqu ignora los medios con que este cuenta, y porque no tiene bastante serenidad para comprender que lo que puede
perder supera lo que puede ganar.
Matar y morir para alimentar, cuando se puede vivir con el
he ah lo que suelen hacer los Pmpidespojo del mas dbil
semejanza de los hombres vice-versa, y mnos comprometidos que estos, pues no tienen ese grito del mas dbil que
invoca el derecho de gentes, siendo as que su moral se reduce
simplemente al deber de matar para comer, porque para ello estn organizados por seleccin natural, y las ventajas de un aguijn emponzoado, de aceradas mandbulas, de largas y agudas
los
261
espinas, y de veloces alas, instrumentos todos que en menor nmero
se llaman Remington ametralladora al servicio de animales algo mas feroces que, con sin aquel derecho, matan para comer,
siempre desplegan todo el esal mas fuerte,
, sometindose
estmago, 1a. ley natural, pagan su
beber, jugar, vestir matar no
que son susceptibles
fuerzo de
porque
as es
la ley
del
tributo y rinden sus armas muriendo vencidos matando al morir.
Cohorte activa, aguerrida,* casi siempre vencedora, los Pmpi-
forma de la Olios Pgthagorica olvidan la pesadez
de sus movimientos y las ventajas que sobre ella tienen, no por
que es el principal
razn de fuerza, sino por agilidad mayor,
elemento de la estratejia de los Insectos, de donde resulta que
con frecuencia atacan otras araas que, si bien presentan un
volumen aparentemente menor, no por eso lo tienen as en reali
dad, al mismo tiempo que su fuerza, su viveza, sus saltos, no slo
las ponen cubierto de los ataques del Pmpilo, si que tambin
le vencen en la lucha, arrebatndole con un solo golpe de mandbula todos los honores conquistados sobre el gigantesco Tomisida.
Mas quin es ese enemigo formidable que as inutiliza al guerlos olvidan la
rero
En
inmensa regin que se extiende hasta Patagones desde el
Paraguay y desde Buenos Aires hasta los Andes por las provincias del Norte, vive una araa solitaria y vagabunda que ha recibido el nombre de Tarntula Pampeana, y cuyo aspecto terrible recuerda aquella clebre especie que tantos cuentos grotescos
ha originado en el espritu de los italianos, en cuya patria se
pretende curar sus picaduras bailando hasta el desenfreno, no
obstante haber ms d un autor que sostenga que ello no es
la
sino uno de tantos pretextos para bailar la Tarantella.
Sa como fuere, la especie de la Pampa es la mayor que de ese
gnero se encuentra aqu, y suele medir de 30 42 milmetros
de largo, medida que la coloca entre
conocen.
La
Tarntula
Pampeana
es de
las
mas
respetables que se
un color pardo-oscuro con
vientre negro, y cada lado de su trax se distinguen tres lneas
radiantes pajizo-claro, que nacen cerca del centro y se. confunden
con una banda marginal del mismo color.
Su cuerpo robusto, as como sus piernas, que nada tienen del
tipo macizo y desairado del araon, gozan de una agilidad que
se traduce por la violencia con que la Tarntula se apodera de
su presa.
A veces el Pmpilo se atreve hacerle frente, mas la araa,
rpida su vez como antes lo era la Avispa con la Olios, se
apodera de su cuerpo elegante, y, clavndole los colmillos que
destilan
un
licor mortfero,
vuelve su guarida, dejando abando-
X
/
262
nadas las alas, las piernas algn rgano pobre en jugos, para
que el tiempo animalillos ms pequeos que ella sean los cuervos de aquel festn, en que se ha bebido sangre de vencedores.
A veces, tambin, la Tarntula recibe en su abdomen el pual
penetrante del Pmpilo que devora, y no es extrao observarla,
gladiador victorioso, plegar convulsivamente las piernas, apretar
con fuerza las mandbulas, cuyos colmillos se han incrustado en
los tegumentos del avispn, y caer agonizante, contraida, deformada, inerte en fin, sobre el cadver del vencido.
Ante inconstancia tal de los favores de la fatalidad, y ante el
espectculo maravilloso de la riqueza de instrumentos de defensa
y ataque con que los insectos cuentan; ante las manifestaciones y
variedad de caracteres; ante su nmero inteligencia, no es posible dejar de reconocer, que, si es verdad que la Naturaleza es
inagotable en sus imgenes, interesantes todas, no lo es menos
que para los espritus bien dotados para contemplaciones de orden superior, los insectos brindan uno de los filones ms ricos y
fecundos, que la Naturaleza ha esparcido por el orbe.
Mientras aquellos espritus vuelan ese mundo de desconsoladoras consecuencias, que nace en la realidad y muere en el imposible, sale tambin permitido al mi volar otro menos brillante, que nace igualmente en la realidad y se desarrolla en la
observacin.
Caracteres naturales de las agrupaciones de subordinacin sucesiva en las cuales entra la especie P ompilus erubescens.
Segn Blanehard (Histoire Natur. des Insectes, t. J,) el Orden de
Himenpteros se divide en 13 tribus, de las cuales la 5 a colocada entre
,
Crabrnidos y Formcidos, es
* Esfgidos (p. 7) Cabeza
la
de
los
los
los
ancha. Labro siempre saliente. Mandbulas
y labio bastante cortos. Antenas generalmente largas, contorneadas en las
hembras. Patas propias para cavar; las piernas y los tarsos fuertemente
ciliados; las posteriores espinosas en las hembras, y mucho ms largas que
las otras en ambos sexos.
La tribu de los Esfgidos se divide en 3 familias, siendo la primera la
de los
** Esfgides (p. 92) Antenas largas, filiformes setceas. Ella comprende dos grupos, siendo el I o
*** P omplites (p. 93) Protrax ancho, sin estranguladura.
Lo subdivide en 7 gneros (pero hoy tiene ms), de los cuales, el 4o ,
Colocado entre Ceropales y 'Planiceps es el
**** P ompilus (p. 93) Mandbulas bidentadas.
En cuanto los caracteres especficos, tomo la diagnosis de Taschenberg,
segn se espresa luego:
***** Pompilus erubescens. Mus. Berol., Todo rojo testceo, con la
mrgen apical de los segmentos l y 2, el pice de las antenas y de los artculos
ta/rsales, pardo-negro ; alas leonadas (fulvis) tarsos anteriores de la hembra pectinados
Longitud 17-26 milmetros. (Banda Oriental, Paran, Mendoza,
Eio Janeiro) Taschenberg, Dr. E., Die Pompiliden des Museums der Universitaet zu Halle
en el t. XXXIV, p. 60, n. 31, del Zeitschrift fr die
Gesammten N aturwissenschaften de
Burmeister
Ueber
C. Giebel
&
M.
Siewert.
Pompiliden und Sphegiden des La Plata-Gebietes,
Entom. Zeitsch., ao 1874.) (Buenos Aires tambin)
die
p. 237, n. 7 (Stet.
(Salta, Tucuman, Col. Hlbg.)
Notas dipterolgicas
SOBRE LOS
Anticidos
del Partido del
-y
Bombiliarios
Baradero (Provincia de Buenos Aires).
por
Flix Lynch
Continuacin
Vase
Entr.
Gnero Exoprosopa,
1.
8,
p. 225.
Macquart
ISxprpa erythrocephala,
Anthrax
Syst. Antl. 118.4.
erythrocephala:
Fabr.
capte
atra,
rufo, alis
puncto
fascia apiceque hyalinisf
Magna\ caput rufum, antennis probscide punctoque uno alterove verticis nigris.
Thorax et abdomen nigra, inmaculata. Aloe
magnos atrae-, puncto parvo, fascia media albohyalinis Pili aliquot
ferruginei ad basin apicemque thoracis. (1805)
Fabricius Stomoxis Moriol Ent. Syst. IV, 393, 1. (1793)
"Wiedemann Anthrax erythrocephala. Dptera exot. pars. I, 120, 3. (1821)
Wiedemann Anthrax erythroc. Aussereurop. zweif. Ins. I, 255, 5. (1828)
Walker Anthrax erythroceph. Dipt. collect. by King in South Amer. (Trans.
Linn. Soc. of. London, XVII, 339, 22). (1837)
Macquart Exoprosopa erythr. Dipt. exot. II, 1, 37, 5, pl. XVI, f. 4 y pl.
.
XIX,
f.
2.
(1840)
Blanchard Exoprosopa erythr. in Gay, Fauna chilena
Insectos. Pl.
Philippi Exopr. erythr.
3,
f.
PndaniHyperalonia
p. 11,
p. 379, 1.
Atlas,
(1852)
Auszahl
tanisch. Gessellsch.
Schiner Exopr. erythr.
1. (1868)
9.
7,
XV.
d.
chilen. Dipt.
p. 679.
d.
Zool. bo-
(1865)
Novara Expedition Zool.
erythr. Dipt. aliqua in
Verhandl,
Theil.
Dipt.
II,
117,
Ana. merid. lectaaP. Strobel.
28. (1868)
Antrcido es negro profundo, con un ligero viso azul
oscuro en el dorso, el cual es ms notable sobre el abdomen.
La cabeza, desnuda y sin el vello que cubre los tegumentos, es
de un hermoso color amarillo de azufre; de color negro son las
antenas, la trompa, las patas y tres puntos velludos en el vrtice
de la cabeza dispuestos en lnea longitudinal. Ojos pardo-rojos,
oscuros. En los costados del trax, antes de la base de las alas,
se halla un copete de pelos erizados, de color rojo-carmin; detrs
de cada ala hay otro copetillo del mismo color que el anterior,
pero surmontado por un hacecillo de pelos blancos. Un collarn
de pelitos negros circunda lo anterior del coselete y unlijero vello
del mismo color que el collarn cubre el dorso del trax, apaganEste
bell'o
do en
264
viso azul de sus tegumentos.
Costados y sten
non negros, sin viso, opacos. Abdomen negro-azul en el dorso,
negro puro en el vientre; la margen exterior del abdomen lleva
una franja de pelitos negros, cortos, lgidos inclinados hcia
l el dbil
atrs; el dorso y el vientre son casi desnudos.
Las alas
fundamente negras, azul-negras al trasluz, la cara dorsal
son prode ellas
tiene un brillo aterciopelado, de que carece la inferior; el extrmo de las alas, una mancha redonda en medio de cada una de
ellas, una banda transversal compuesta de tres manchas irregulares, hcia los dos tercios de la longitud, contar de la base,
y,
en fin, un punto redondeado cerca del borde externo y poco antes
de la banda transversal, todas de color blanco transparente. La
talla de este dptero es bastante considerable, pues mide Je 16
17 milmetros de longitud y su expansin alar alcanza 43 milmetros. La especie ha sido descrita varias veces: es de extraar
que Fabricius, Wiedemann y Walker le atribuyan acpite rufo
y capite fulo o cuando es de un amarillo de azufre vivo. Sucede
con frecuencia que muchos de estos Anthrax pierden el color de
la cabeza dos tres dias despus de muertos, cambindose el
vivo amarillo que la distingue, en un tinte rojizo parduzco,
mientras que otros ejemplares conservan por muchos aos el
color primitivo, sin alteracin alguna; probablemente el estado de
los ejemplares, muy viejos alterados, que describi Fabricius, le
han dado motivo para aplicar la especie el falso nombre de
erythrocephala que lleva actualmente. Adems, el color de los
copetes del trax es rojo acarminado y no ferruginoso como dice
la diagnosis del sabio naturalista de Kiel.
En el Baradero aparece la especie hcia Diciembre Enero,
abunda en este ltimo mes, declina rpidamente fines de l y
desaparece* por completo principios de Febrero y an antes.
Durante el tiempo de su abundancia se la encuentra sobre los
terrenos ridos y fuertemente calentados por el sol, y en donde
anida multitud de himenpteros cavadores.
Entre las Mondala , Pompilus, Pryononix, Encera y Golletes,
todos ellos ocupados penosamente en preparar la cuna de sus
descendientes, ya excavando el uno el agujero que les servir de
asilo, ya acarreando con no menos fatigas los Dpteros, Arcnidos y Acrdidos asesinados por los alados cazadores, para que
sirvan de alimento sus impotentes larvas, mientras que los
otros, enemigos de la sangre y de la carnicera, ocurren recojer
laboriosamente el polen de las flores con que rellenan sus nidos
cuidadosamente construidos, donde sus hijos deben pasar sus primeros estados, entre todos estos trabajadores diligentes quienes
el sol del medioda comunica con sus ardientes rayos una actividad efmera, que la noche la muerto apagarn en breve, circulan
Ti
265
los holgazanes,
atrados, n por el espectculo de la labor, ni el
del ingenio, sino por el deseo de llegar sin trabajo al mismo fin
que los dems obtienen costa de tantos esfuerzos; en resmen,
van utilizar el producto del trabajo y las fatigas de los
dems, valindose de la astucia de la fuerza: aqu zumban las
reluciendo al sol como esmeraldas, en torno de los
nidos de los Apidos solitarios; all cruzan las Mutilas con incierto
y presuroso paso en busca del nido que intentan usurpar, y acull
la Exoprosopa erythroceplmla luce su enlutado
ropaje, cernindose la entrada del nido subterrneo de la Monedula surinamensis (De Geer), asechando el instante en que salga esta ltima
de su domicilio, en busca de los Tabnidos con que atesta su
Chrysidoe,
almacn, para depositar en este el germen destructor de la posteridad del himenptero.
Cada vez que la Mondala sale regresa, persigue con furor
al negro Antrcido, pero en vano,
este la esquiva con rpidos
giros, se aleja hasta perderse de vista y un instante despus se
le v en el mismo sitio, cernindose con montono zumbido, al parecer inmvil, y casi rozando la tierra con el extremo del abdomen.
La posicin que toma en estos casos es muy singular, pues el
cuerpo lo coloca casi perpendicularmente y se cierne en esta postura; al cernerse, avanza y retrocede alternativamente hacia la
entrada del nido, alargando el extremo del abdomen hacia este.
Opino que los huevos son depuestos en el nido de las Mondala
sin que el Antrcido entre en ek agujero, sino desde fuera y por
medio del alargamiento del oviducto. No conozco las larvas, y
de las ninfas slo he visto un despojo, que supongo de esta especie, y cuyos detalles no difieren sensiblemente de las ninfas de An~
thrax conocidas, si bien es verdad que la parte anterior y dorsal
estaba algo destruida, razn por la cual no he podido ver sino
restos de un diente crneo y obtuso; la parte posterior de los
segmentos se hallaba guarnecida de espinitas cortas y acostadas;
encontr la ninfa medio salida de tierra y en posicin vertical,
en un terreno acribillado de nidos de Mondala como no conozco los hbitos de la especie siguiente y jams la he visto junto
los nidos de la M. surinamcnsis, creo que verosmilmente el
despojo hallado pertenece la especie que he descrito y no la
Exopr. Proserpina.
Apesar de la tenacidad y empeo con que las Mondulas embisten este Antrcido, enemigo de su reposo y de su posteridad,
nunca he hallado sus restos en los muchos nidos de Mondula
que he abierto: estos no contienen por lo general otros dpteros
que los pertenecientes los gneros Tabanas, Odontom.yia y
Stratyomis, rara vez alguna Calliphora, Sarconesia, Lucilia y,
por excepcin, algn Asilido.
;
2.
266
Exoprosopa Proserpina, Wiedem.
(1828). Aussereurop.zweifl. Ins. I. p.
257.
6.
Anthrax
collari rufo; abclomine fasciis
gris; fascia abreviata guttulis
Proserpina.
Nigra
maculisque albis;
2
apiceque
alis ni-
limpiis,
hoc
puncto nigro."
(1868). Seliiner.
Exoprosopa
Bd.
Proserpina.
Novara Exp.
Zool.
Dipt.
Theil.
II. 117. 2.
El color general de esta especie es el negro. Un vello fino y
acostado, de color castao oscuro, cubre la cabeza y el dorso del
trax; en la parte delantera de este ltimo se nota un collarn
de pelos rojizos; en los costados es muy aparente un copete de
pelos rojos y erizados, antes de la base de cada ala. El abdomen
es negro opaco, orillado de pelos del mismo color, como en la
especie precedente; cada lado de cada uno de los arcos dorsales ostenta una mancha redondeada de color blanco puro.
EscuPatas negras. Alas pardo -negras con un
dete rojo de chocolate.
reparable ngulo entrante blanco transparente hacia el medio del
borde posterior; el ngulo apical es tambin transparente con una
dos manchitas pardo-negras sobre las nervaduras de la clula
pediforme, que cruzan la porcin clara; en la clula central hay
una mancha transparante y redondeada, muy visible en las hembras, y poco aparente en los machos; otra mancha del mismo
color y forma se encuentra hcia el extremo terminal de la porcin oscura de cada ala. La longitud de este dptero alcanza
15 16 milmetros.
Wiedemann, descriptor de esta especie, ignoraba la patria de
El rea de dispersin geogrfica de la Exoprosopa Proserella.
pina debe ser bastante extensa, probablemente desde el Brasil
septentrional hasta Buenos Aires an mas al Sur.
En el Baradero, la especie esta muy lejos de ser tan comn
como la precedente.
Gnero
x
(1828).
3.
Aussereurop.
Anthrax,
Scopoli.
Amlarax Minerva,
Wiedem.
Ins. I. 295. 54.
Flavido hirta; thoracis lateribus
abdominisque fasciis albidis; scutello rubido; alis limpi-
zweifl.
dissimis, area costali fusca.'"
Todo
cuerpo, en general, es pardo oscuro pero vestido de
en lo anterior y posterior del coselete, la
parte delantera de los costados y el primer segmento del abdomen;
este ltimo lleva bandas transversales de pelillos blanquecinos
el
fino vello amarillento
amarillentos.
Escudete
vientre con pelos
rojo-pardo.
blancos.
Alas
Costados del
con el
difanas
pecho
borde
del
costal
267
pardo-oscuro. En la base de cada ala se nota una manchita re
dondeada de pelos plateados. Patas parduzcas, con los tarsos y
La longitud de la especie
el extremo de las tibias pardo-negros.
escasa en el Baradero,
muy
vara entre 10 y 11 milmetros. Es
donde solamente la he cazado una vez, mientras que es bastante
Comn en
los
contornos de Buenos Aires.
Antis rax ssiS-aeqnaiis,
4.
Nigra: thorace
scutelloque albido
limbatis;
Alis limpidissimis, orea costali nigra.
Se asemeja bastante en su aspecto
nov. sp.
abdomine fosis
Long.
6 albidis.
lo 11 mm.
la especie
precedente, pero
su color es mucho mas oscuro y difiere en otras particularidades
como se ver en la descripcin.
Antenas negras. Vrtice de la cabeza, negro. Frente con pe-
de la abertura bucal con
vello blanco plateado. La parte posterior de la cabeza, en lo alto,
El dorso del
es negra, pero los lados tienen vello gris plateado.
lillos
amarillentos.
trax es negro,
cia adelante con
Cara y cercanas
con
pelos
borde
el
anterior
amarillentos
y los
claros:
las
costados,
ha-
mrgenes
del
dorso del coselete con vello acostado blanco-amarillento, de cuyo
color y materia es una banda transversal, ensanchada en su medio
en el lijero huny hcia adelante, que cruza el dorso justamente
ltimo es negro,
este
escudete;
del
dimiento que separa al iergo
Los
casi pelado, con un estrecho galoncillo blanco amarillento.
pelillos
con
blancos
vientre
el
costados del pecho, el esternn y
agrisados. El primer arco dorsal del abdomen es negro con peo
los blancos amarillentos en los costados; el 2 tiene la base guarnecida de una banda, al travs, de pelillos aplanchados de color
blanco amarillento, y hcia los costados pelos del mismo color y
como en el I o los cuatro segmentos siguientes con bandas transversales, en sus bases, del mismo color y material que en el 2;
las bandas de estos segmentos se ensanchan hcia los costados;
o
o
o
en los lados dlos arcos 3 5 y 6 se nota una manchita compuesta
;
de pelos negros. El ltimo segmento est casi completamente
cubierto de los pelillos aplanchados y blanquizcos que forman las
bandas y dibujos del trax y abdomen, pero su extremo es negro,
sin
manchas.
Alas difanas, con el borde costal pardo muy oscuro, el nrvulo
transversal que cierra la primera clula basal es un poco borroneado de parduzco. Muslos rojo-pardos con escamillas amarillentas; rodillas, tibias y tarsos pardo-negros.
Es uno de los Antrcidos mas comunes durante todo el verano;
matas disemilos sitios de poca vegetacin, con yerbas bajas y
nadas aqu y all, son los preferidos por este Anthrax.
Anthrax
5.
268
litaessla,
Wiedem.
Aussereurop. sw. Ins. 283. 38. Nigrci; thoracis margine externa,
abdominisque fasciis duabus albis; alis basi nigris, termino
(1828).
nigredinis sinuoso
(1868). Schiner.
Anthrax
ditaenia.
Novara Exp., Zool. Th., Bd.
II. 124. 27.
De color negro muy intenso; los lados de la cara gris-plateados:
dos rayas en los bordes laterales del dorso, las cuales pasan sobre la base de las alas, son de color blanco muy puro, asi como
dos bandas al travs de la cara superior del abdomen, situada
una de
ellas en la base del cuarto arco dorsal
y la otra en la del
sptimo. Los costados de los dos ltimos tienen tambin un poco
de vello blanco. Las alas son muy negras desde la base como
hasta los dos tercios de su longitud;
y
oscura se estiende oblicuamente desde
el
resto difano; la porcin
ngulo anal hasta un
poco antes del apical, los bordes de la mancha negra prolongan
ngulos pequeos y obtusos sobre la parte clara del ala. La longitud de mis ejemplares no pasa de 7 mm.
Sin ser rara, no
abunda en el Baradero; quiz su escasez se deba mas los hbitos de la especie que la rareza de los individuos.
Prefiere
comunmente los lugares de bosque y matorrales, en cuyos claros
parece le agrada esponer.se los rayos del sol. Las diferencias
que nota Schiner (Op. cit. II. p. 124. N. 27) son una lijera variacin en el colorido de las alas, que tambin se halla en la esjoecie
prxima, que describo como Anthrax rnelaleuca Wiedem.,
y an
en mayor grado que en esta.
6.
el
Anthrax ambigua,
nov. sp.
Anthrax nigra ntida; corpore glabro inmaculato ; alis dimidiato nigris
mino nigredinis denticulato. Long. 6 mm. (mas )
Esta pequea especie se asemeja mucho la
aspecto general: en un principio estuve inclinado
como
el
macho
Anthrax
examen de
del
rencias, pero el
anterior
en
ter-
el
considerarla
ditaenia, apesar de sus notables difelas
nervaduras
me
disuadi de esta
suposicin.
Este Antrcido es negro profundo y completamente desnudo de
Los costados del trax son de un tinte menos oscuro que
en el dorso y presentan un dbil reflejo ceniciento. El vientre es
pardo-negro, con el borde posterior de los arcos dorsales un poco
vello.
ms
Muslos y tibias pardo-rojizos; tarsos pardos. Las
muchsimo en la coloracin y dibujo las del
A. ditaenia, pero el mrgen de la porcin negra es ms denteclaro.
alas se asemejan
llado: cuatro
La cabeza
de las dentelladuras son ms notables que las dems.
forma que la del precedente, pero con gran
es casi de la
des ojos pardo-rojos oscuros
269
que
dn un aspecto particular.
Las nervaduras se parecen las del A. ditaenia (Wiedem.), pero
la, clula pediforme se encuentra cerrada por un nrvulo transle
versal.
7.
AntSsrax meSaleucaf "Wiedem.
Fusco-nigra; abdominis pice albulo aut niveo :
thoracis
dorso
ante scute-
llum macula triangular i albida in paucis viridine submicante. Alis dimidiato fuscis, termino fuseeseente tri-undulato. Long. 12 inm.
Wiedemann. Auasereurop.
z-wei. Ins. I, 299,
abdominis pice niveo;
6!.
alis basi fere
Anthrax
melaleuca.
dimidiato nigris.
Atra;
(1828)
Apesar de las diferencias que encuentro entre los caracteres
asignados la especie por Wiedemann y los que ofrecen mis
ejemplares, la semejanza es tanta que, aunque con duda, creo
deber referir al A. melaleuca los individuos cazados por mi en
el Baradero y algunos otros procedentes de las Conchas, que
se
hallan en la coleccin de mi hermano Enrique.
Las diferencias son las siguientes:
o
I
"Wiedemann no menciona la mancha blanquecina y triangular
con reflejos verdosos, la cual se halla situada hcia atrs del
dorso del coselete apoyando la base en el canal que separa al
tergo del escudete y con el vrtice dirigido hcia adelante. Esta
.
mancha, en muchos ejemplares,
es
blanquecina,
sin
visos
ver-
dosos.
ampoco describe el color blanco de los costados del trax
y del abdomen, que distingue un gran nmero de ejemplares,
si bien es cierto que muchos tienen el mismo vello
de color leo
2.
nado
claro.
Finalmente, no describe el vello blanco del vientre,
y le d
alas negras, cuando en realidad son pardas de chocolate:
por
otra parte, las patas de la especie, dice Wiedeman que son
negras y en mis ejemplares son rojizas.
Sin embargo, es necesario tener en cuenta que a especie es
3
muy
variable y que,
si
slo se tiene
un ejemplar para determinar
ser bastante
difcil hacerlo segn las descripciones; en esta
especie pocos son los individuos que tienen idnticos caracteres
entre s. Atenindome este hecho
y careciendo de ejemplares
del Brasil para la
comparacin, considerar provisoriamente la
especie de Buenos Aires como la descrita por Wiedemann, mientras no pueda consultar una lmina del Anthrax indicado
por l
la especie original. Describir uno de los ejemplares mejor
conservados que se hallan en mi coleccin.
Antenas negras. Frente, cara y epstoma con vello acostado,
castao amarillento. Vrtice negro. Ojos pardo-rojos. Parte
posterior de la cabeza con vello sedoso, fino
y aplanchado de
270
Dorso del coselete pardo negro, con las
mrgenes laterales con vello leonado muy claro; antes del escudete se halla una mancha amarillenta oscura, en forma de triangulo, cuyo vrtice se dirije hacia adelante y no alcanza al medio
del dorso, apoyndose su base en la del escudete.
Collarn amarilleo to-rojizo.
Los costados del trax son negruzcos con vello
color blanco agrisado.
largo, amarillento rojizo, hacia adelante y detrs de la base de las
alas, quedando algunos espacios sin pelos debajo de estas y sobre
pero con un dbil reflejo ceniciento. Escudete pardola base negra y un dbil galoncillo de
Alas pardas de chocopelillos leonados en sus aristas laterales.
late en su mayor parte, siendo el resto difano como cristal; la
porcin oscura cubre la base, el ngulo anal y el borde costal
hasta sus tres cuartos, y el borde externo de la mancha cruza
oblicuamente el ala des.de un poco despus del ngulo anal hasta
el borde costal, un poco antes del punto donde termina la clula
marginal; los bordes externos de la mancha tienen tres notables
ondas yjue avanzan en la porcin clara del ala; la mas pronunciada de estas ondas es la ms cercana del borde costal. Balancines rojizos claros con la cabezuela mas clara que el tallo.
Ancas pardo-rojas oscuras con fino vello leonado-rojizo; trocnteres
pardo-negros; muslos y tibias rojizos con escamlas leonadas.
Las tibias son un poco negruzcas en el extremo. Tarsos negros.
Dorso del abdomen pardo negro, con el primer arco vestido de
vello leonado rojizo; sus costados tienen largos y finos pelos leonados, as como los del 2 o y 3 arcos; la parte superior de estos
ltimos es parda de caf oscuro, con finas franjas pardo rojizas,
ms claras. Del color del tercero es tambin el cuarto, y con
franja igual.
Los tres ltimos arcos densamente vestidos con pelillos sedosos, blancos de nieve.
En algunos de los individuos de esta especie suele faltar el
tringulo blanquecino antes del escudete, pero lo atribuyo que
han perdido el vello que lo forma; en otros es muy aparente, pero
carece de viso verdoso y, en fin, se hallan algunos en que la
mancha triangular tiene un tinte verdoso, sobre fondo parduzco.
El color del vello de los lados del trax y del vientre es casi
blanco en unos, amarillento claro en oros leonado rojizo en
las ancas,
rojo de chocolate con
muy
raros ejemplares.
Las franjas de pelos blancos de nieve que guarnecen
posterior de los tres ltimos arcos dorsales de la
los individuos tiene,
el
borde
mayor parte de
en otros, un color amarillento rojizo.
Las alas de algunos presentan, en la porcin parda, varios espacios mas claros que el fondo, hallndose situadas estas partes ms
lavadas deterioradas, hcia las clulas bsales; an, en uno de
los ejemplares de mi coleccin, la clula discoidal y la primera
basal son casi incoloras; atribuyo estas diferencias en
la
colora-
que los ejemplares probablemente hablan salido
de la ninfa, muy poco antes de ser capturados y, por esta razn,
emsus alas no han tenido tiempo de adquirir consistencia. Sin
bargo, las patas son constantemente rojizas en todos los ejemplares, mientras que en los descritos por Wiedemann son negras.
.Quiza la nuestra es una especie distinta, y deber ser separada
cin de
ms
las- alas,
tarde.
8.
Fusca
reis.
Anthrax crepuscnlarls,
nov. sp.
duAbus obsoletis, Abdomine fascs duabus ciebasi postica limpidissimis. Long. 11 mm.
margineque
AUsfuscis pice
cervina', thorcis vais
Antenas con el articulo basal rojizo y los otros de color pardonegro. Cabeza cubierta de fino vello de color pardo de ciervo
mezclado con pelillos 'grises: la parte posterior es plateada, sedosa,
Ojos pardos
las cercanas de la abertura bucal son agrisadas.
y
con brillo cobrizo.
Dorso del coselete con vello aplanchado de color pardo de ciervo,
con lijero bao grisceo; en los ejemplares frescos se notan, con
atencin y cuidado, dos rayas poco ms claras que el fondo, situadas en medio del dorso; las mrgenes laterales del coselete son
un poco blanquecinas sedosas. Escudete rojo de cedro oscuro.
Costados del trax .con vello y viso blanquizco. Collarn amarillento leonado, as como dos copetes de pelos cada lado del
base del ala y otro detrs de ella.
Alas parduzcas, pero en el extremo y todo el contorno posterior,
difanas como cristal; la disposicin del color en las alas es muy
trax,
uno de
ellos antes
de
la
semejante la que se observa en
(Syst.
beschreib.
d.
bek. europ.
el
Anthrax fimbriata, Meigen.
zweifl.
Is. II, 117, 21, tab. 17,
en todo io dems. Abdomen pardo de
ciervo en la cara superior y con un lijero tinte grisceo, producido por pelillos de este ltimo color, mezclados con los del otro
tinte; en el 2 arco dorsal hay una banda al travs y otra en el
4 o ambas poco marcadas y de color blanquizco un poco ceniciento.
Vientre con vello blanquizco sedoso, dispuesto en bandas al travs. Muslos y tibias rojizas con escarnidas grises; tarsos pardonegros.
El Anthrax descrito es bastante comn en el Duradero? se le
halla tambin en Chascoms, unas 20 leguas al Sur de Buenos
fig.
13),
aunque
difiere
Aires.
Esta especie no parece buscar tanto las horas ms ardientes del
dia, como lo hacen las dems del gnero; muchos de los ejem'plares que se hallan en mi coleccin los he cazado la puesta
del sol y an un poco despus, revoloteando sobre las flores;
72
quiz ello se deba que prefiere los lugares del bosque
y matorrales los sitios descubiertos, como ocurre con el
Antln\ ditcenia.
La oima general, y los detalles de estructura lo
al
Anthr. Meros, Wiedem. (Aussereurop
asemejan mucho
etc.
I,
265, 15,
tab.
111,
pero difiere de l en ser ms oscuro, tener slo
dos fajas
blanquizcas en el dorso del abdomen,
carecer
del
punto
parduzco
y
en el medio de las alas, que describe Wiedemann.
i.
3),
Gnero Argyromaeba, Schiner
9
Argyromaeba imitan,
Novara Expedition.,
Schiner.
Zool. Theil. Dipt. II, p. 122, 15.
(1868)
Fusco-mgra cvnereo
villosa: abdominis lateribus albo -nig roque
hirsutis; alis
limpiis, basi fasciisque tribus abreviatis, jusis.
Long. 8 mm.
Como
lo
indica Schiner
(l. cit.)
esta especie se asemeja al A.
(Syst. beschr., 11, 124, 33, tab.
17, f. 10.)
El dorso
del trax, as como el del abdomen, es
amarillento rojizo con
pelillos agrisados, que modifican el primer
color.
Por los bordes
laterales del trax y pasando sobre el arranque
de las alas, corre
una lnea blanca amarillenta; otra del mismo color
cruza l coselete ,
justamente en el hundimiento que
vana, Meigen
separa al dorso de
amarillento parduzco por encima, blanquizco por debajo
en
los
lados.
La cabeza se halla
y
cubierta de vello agrisado un poco amarillento;
en el vrtice
abundan muchos pelitos cortos, de color negro. Los
lados del
primer segmento abdominal con un copete de pelos
blanquizcos'
erizados; los costados de los dems con
copetillos erizados de
pelillos blancos
negros,
la
parte
anterior de cada copetillo es
y
blanca, la posterior negra. El vientre, asi
como los costados del
trax, con vello blanco sedoso.
Alas difanas, con slo un poco
de parduzco en la raz
en
la
clula
costal, siendo de este color
y
tres fajitas cortas que nacen del borde
anterior y que se dirijen
hacia el posterior, sin que ninguna de
ellas llegue al tercio del
ancho del ala; con frecuencia la fajita ms
cercana la base se
halla interrumpida en la clula costa!,
donde ofrece un color
claro y an difano; en otros ejemplares
el color de la base
y el
de las dos primeras manchas fasciformes
se halla ms mnos
extendido, y an, veces, las manchas
parecen fundidas en
este del escudete.
sola, lo largo del
El
collarn es
una
borde anterior, aunque siempre se nota el
espacio ms oscuro que designa el
verdadero asiento de las manchas. Muslos rojizos claros, tibias
parduzcas y tarsos pardospero todas estas partes con escamillas grisceas
y cerditas negras
Es sumamente comn durante el verano,
en los terrenos arcillosos mas caldeados por el sol.
Argyromoeba OEdlpns,
10.
(1806) Syst. Antl. 123, 22.
Anthrax (Edipus: hirta
Fabr.
afra, abdomine basi albo villo -
so; alis nigris albo-variegatis
(1821)
Wiedemann. Dptera
exot. I
124, 8.
Anthrax
(Edipus. Anthracmajpleuri*
abdommisque
basi albo-villosis, alis limpidis
maculis
gris, area costali nigro limpidoque
alternante'
(1828) Ibid. Aussereurop. zweifl. Ins.
I,
magnis ni-
262, 12.
Anthrax
(182o) Say,
irrorata. Journ. nat. hist. of.
Philadelphia, III, 46, 6.
Sehiner.
(1868)
Argyromoeba Edipus. Novara. Exp. Zool Theil
Dip Bel
121
11
II
El color general es negro opaco. La
cara, las partes cercanas
a la cavidad de la boca
y lo posterior de la cabeza con vello o-ris
claro y sedoso.
Un collarn de pelos que guarnece lo anterior
de. trax es negro por encima,
gris-blanco por debajo; de este
ultime tinte son tambin los costados
del pecho hacia adelante;
el resto.de ellos es negro de
pes con pelos negros en algunas
paites, pelos del mismo color
guarnecen las mrgenes laterales
del dorso
Escudete pardo-negro. El primer
arco dorsal del abdomen velludo de negro con pelos blancos
en los costados los
dos siguientes con vello negro en el
dorso y costados, los cuatro
ltimos erizados con vello desordenado
negro profundo, al cual
so mezclan pelos escuamiformes
de color blanco puro, que tambin
se hallan en el tercer arco.
Alas alargadas y estrechas, negras
en la base y en lo anterior, sembradas
las partes negras de muiuud de manchi tas claras casi cuadradas,
y las porciones claras
mcia el pice y borde posterior plagadas
de puntos y manchas
negras. Es notable, en la clula
costal una serie de manchitas
transparentes de forma cuadrada. La
longitud de esta linda especie es de 10 1/.. mm. Sumamente
escasa, no la he hallado sino
una vez en el Baradero; tambin la
he recibido de E. L. Holmjerg, quien la caz en San
Fernando, corta distancia de Buenos
'
Gnero
11
seo
Mulio.
Latr.
MuSio? cSnereus,
nov. sp.
capite thot aceque cinreo hirt is,
abdomine flavido, segmen to pr imo albido
Alis limpidis. Long. 6-7 mra.
jasciato.
Esta pequea especie ofrece la
vez caracteres de Arayrotnceba
d Mull ' aderaas de al un
s
que
la asemejan otros
S'
Z
gneros
No teniendo a mano otros Antrcidos que
los que describo
me
es imposible por lo pronto
cerciorarme de si tiene alguno^
afines
y
eStr Pead0S l0S ej 6 m lares
c
P
Lteo A
es.
Antraeido,
n2cido lo dejare provisoriamente como Je Poseo de
Mulio, cuyo
rr
'
19
274
individuos ms frescos y
gnero se acerca ms, hasta obtener
fin de asignarle su vermejor conservados que los que tengo,
son los siguientes.
dadero lugar sistemtico. Los caracteres
slo uno conserva los
Antenas?-, faltan en mis ejemplares y
cilindricos.
artculos bsales, los cuales son cortos y
ascendente.
Epstoma avanzado, cavidad bucal un poco
fugitiva hcia abajo y hcia atrs.
Trompa delgada, saliente, ms larga que la cabeza.
dos posteriores
tringulo, la anterior muy grande, las
Cara
Ocelas en
pequeas.
Ojos reniformes.
paralelogramatico, poco
Trax plano, tan ancho como la cabeza,
adelante.
ms largo que ancho, un poco estrechado hcia
gnero Multo.
Alas estrechas, con nervaduras como en el
muy
Escudete triangular con el vrtice redondeado.
Abdomen oblongo, sub-cilindrico.
Fctcies de
En
Argyromceba.
un aplomado claro; la
primer artculo de las antenas
este Antrcido, el color general
cara es blanquizca;
de color negro.
Ojos pardo-rojos.
trompa y
la
el
es
cabeza y dorso del coselete
superior
aplomados claros. Costados del pecho negruzcos. Parte
en el
blanquizca
abdomen amarillenta griscea con una banda
Vrtice
de
la
del
primer arco; vientre rojizo testceo con
vello ceniciento
muy
des-
teido, casi blanco.
Alas difanas con nervaduras pardo-oscuras, excepcin de la
Patas testceas.
sub-costal, que es rojiza clara.
ser de los ms comunes en el
debe
no
Este pequeo Antrcido
Baradero, donde no conozco su existencia sino por tres ejemplami hermano
res estropeados que se hallan en la coleccin de
citado.
Enrique, quien los haba cazado en el distrito ya
Gnero Hirmoneura,
Hermoneura.
12.
Wiedem.
Philippi.
Hirmosieira extica.
Aussereurop. zweifl. Ins. I, p. 51. (1828)
Macquart, His. d. Ins. Dipt. (Suites k Buffon.)
I,
Wiedem.
413,
2.
(1834)
basal con vello blanquizco. Vraplomados. Ojos
tice, frente y lados de la abertura bucal blancos
pardo-cobrizos. Parte posterior de la cabeza con vello aplomado.
Trax y abdomen aplomados. El fondo de estas partes es parduzco, pero cubierto de una especie de vellosidad aplomada
el artculo
Antenas parduzcas,
275
color ceniza, que suele desaparecer en los ejemplares viejos; generalmente principia esta alteracin por el dorso del abdmen
En los arcos dorsales 2 o 3 o y 4 o se hallan, en cada uno
y cada
lado de ellos, dos lneas muy cortas, transversales, un poco obli,
cuas, algo elevadas y como callosas, de color pardo-oscuro. Patas
parduzcas. Alas difanas, apenas un poco amarillentas,
y con la
parte anterior, lo largo del borde costal, teida de color parduzco claro. Este dptero mide de 18 20 mm. de longitud.
No es escaso en el Baradero, donde lo he tomado varias veces.
Abunda tambin en
alrededores de Buenos Aires.
los nidos de una gran Xilcopa Xilocopa
(
Augustii Lep. S. Farg.) negra, con los bordes externo
y posterior
del abdomen provistos de largos pelos amarillento-rojizos, conocida vulgarmente con el nombre de Mangang esta Xilcopa
construye sus nidos en el madermen de los edificios campestres
y, sobre todo, en los postes de los cercados,
labrando un tubo
los
Depone sus huevos en
,
oblicuo, al cual divide, por medio de tabiques de aserrn, en una
serie de celdas iguales; en estos nidos la Hirmoneura extica deposita sus huevos, operacin que practica desde fuera por medio
de su largo oviducto, que habitualmente lleva replegado, en parte,,
bajo
el
abdomen.
Adicin
Anthr. melaleuca.
p. 269 n. 7.
Despus de escritas la descripcin y observaciones relativas este Antrcido, el Dr. D. Carlos
Berg tuvo la bondad de hacerme saber que el seor Rondani,
quien l haba enviado algunos dpteros de aqu, le haba trasmitido esta especie bajo el nombre de Anthrax melaleuca pdica
,
Rond.; no teniendo mano, ni sabiendo dnde se ha publicado la
descripcin de esta especie, ignoro si el seor Rondani la considera como nueva solamente como simple variedad de la descrita
por Wiedemann. Sin embargo, como he tenido ocasin de ver
un verdadero Anthr melaleuca en la coleccin del Dr. Berg
y
notado que, adems de las diferencias que he sealado, el color
oscuro de las alas principia antes del ngulo anal
y n en el
mismo un poco despus como en la nuestra, considero este
Anthrax de diversa especie que el A. melaleuca y en consecuencia adopto para l, como especfico, el nombre (A. pdica) que
.
le
ha dado
el
Sr.
Rondani en su comunicacin
al
Dr. Berg.
*
F. L.
Sobre
especies de ^Mutilla*
seis
Coleccionadas en Salta por Eduardo L. [Holmberg, durante su
viaje al Norte de la Repblica Argentina
1.
por
Enrique Lynch Arriblzaga
(Ensayo presentado por su autor la Academia Argentina de
Ciencias, Letras y Artes, en su sesin de 4 de Abril de 1878.)'
estimado colega y amigo Eduardo L. Holmberg,
La tenido la amabilidad de poner en mis manos, autorizndome
Himeal mismo tiempo para darlas conocer, seis especies de
,npteros heterginos del gnero actual Mutilla de cuyas especies
Mi muy
argentinas se ha ocupado ya el doctsimo director del Museo PGermn Burmeister, quien ha
blico de Buenos Aires, Dr. D.
descrito treinta y cuatro en el trabajo que me refiero (Mutillce
Argentince, en el Boletn de la Academia Nacional de ciencias
existente en la Uni&ersidd de Crdoba, I, 4 1875 451-502), diez
seis hasta entonces inditas.
celebrada por la Academia Argentina de Ciencias,
Letras y Artes el 30 de Marzo prximo pasado, le un estudio
de mi hermano Flix sobre las especies que habitan el Norte de
Buenos Aires, titulado Ensayo sobre los Mutilidos del Baradero;
el autor aade cinco especies la lista de las Mutilas conocidas
por los naturalistas, y seala la presencia en nuestro pas de dos
En
ya
la sesin
descritas
como
del Brasil.
A consecuencia de estos estudios, pues,
argentinas descritas asciende actualmente
el
nmero de Mutilas
cuarenta
y una, a
saber:
1.
M. spinosa Swed., Vet. Ac. nya Handl., VIH, 283, 29 (1787)
M. derasa Eabr., S. Piez. 429, 2 (1804)
M. corpulenta Gerst., Wiegm. Ard., XL, 345 (1874) Mas.
Brasil (Aut.)
2.
M.
trinacria Gerst., op.
c.,
Entre-Bios y Corrientes
68
(*).
(Burm.)
8 (1874)
Paran y Crdoba (Burm.)
3.
M. zebrata
Gerst., op.
c.,
34 (1874)
74,
San Pablo, Brasil
(Gerst.)
Baradero y Patagones
(E. Lch.)
4.
M. duplicata Gerst., op. c.,
M. americana Burm., Ueb.
72, 30 (1874)
Br. Mut. n. 13 (1854), nec. Linn., S
Nat., ed. 12, II, 966, 2 (1767)
Novo Friburgo
*
Puerto Obligado,
Paran y Crdoba (Burm.)
As. (Col. Ac. Arg. C. L.yA.)
(Brasil);
Bs.
(*)
Mareo con un * toda localidad perteneciente una provincia en que no se ha
observado antes la especie respectiva.
5.
M.
tristis
277
Klug., Nova Acta
L. C. nat.
C.
cur.,
X,
p.
2,
n. 20,
tab. 23, fig. 5 (1821)
Brasil
(11.)
Crdoba,
Sant.
del
Estero,
marca y Tucuman (Burm.)Salta
6.
M.
M.
parallela Kl.,
I.
n. 16, tab. 23,
c.,
clmracterea Gerst., op.
y pampa
Bolivia,
(Burm.) Brasil
7.
M.
8.
M. miniata
centralis
(1821)
Mas.
entre Rosario y Rio
Cuarto
(Kl.)
Burm., M. Arg., 473, 7
Crdoba (Burm.)
Gerst., op.
f.
319, 18 (1874)
c.,
Cata-
(Col. Hlbg.)
(1875)
75, 42 (1874)
c.,
Tucuman y Catamarca(Burm.)*Salta(Col.Hlbg.)
9.
10.
11.
12.
M. cuyana Burm., M. Arg., 475, 9 (1875)
Mendoza (Burm.)
M. lasiogastra, Burm., M. Arg., 475, 10 (1875)
Crdoba (Burm.)
M. mitis, Mus. Ber. Burm., M. Arg., 476, 11 (1875).
Mendoza y Patagonia (Burm.) *Busnos
(Col. Aguya.)
M. argyrosticta Burm., M. Arg., 477, 12 (1875)
Aires
Mendoza y Crdoba (Burm.)
13.
M. hasmatodes
Gerst., op.
c.,
63, 48 (1874)
Paran (Burm.)
Bar adero
14.
M.
15.
M. sumptuosa Gerst., op. c., 49, 2 (1874).
M. dulcs Gerst., op c., 48, 10 (1874) Mas.
diablica Gerst., op.
c.,
(E. Lcb.)
76, 43 (1874)
Rosario (Burm.)
P aran,
16.
23.
17.
Buenos Aires, Crdoba y Rio Negro de
Patagonia (Burm.)
M. infernalis Burm., M. Arg., 4S2, 16 (1875)
Mendoza (Burm.)
M. asinina Burm., M. Arg., 483, 17 (1875)
Crdoba (Burm.)
18.
,
19.
20.
M.
fronticornis Burm.,
M.
cerasina Gerst., op.
Ueb. Br.
ut., 10, 30 (1854)
Lagoa Santa (Brasil), y Paran (Burm.)
M. crassiceps Burm., M. Arg., 486, 19 (1875)
Paran (Burm.)
e.,
59, 29 (1874)
Paran y Crdoba (Burm.)
21.
M.
amabilis Gerst., op.
c.,
63, 47 (1874)
Paran (Burm.)
22.
M. braconina Burm. M.
Zrate,
Bs.
Buenos Aires y Crdoba
M. pythagorea
Gerst., op.
Paran
l
SJ.
M. lugens
26.
M.
_b.
c.,
(Burm.'i
c.,
(Burm.,;
61, 36 (1874)
BaraAo^
Lcb., Nat. Arg., I, 202, 9
Baradero (F. Lch.)
boplites Gerst., op.
&
213 (1878)
300, 58 (1874)
*!<
Aires-*(F. Lcb.)
Arg., 488, 22 (1875)
P aran
278
(Burm.)
27.
M.
pectinata F. Lch., I. c 203, 10 (1878)
Baradero, Buenos Aires y P ilar (F. Lch.)
28.
M.
rubro-calva Burra.
!
29.
M.
Arg., 490, 26 (1875)
'Patagones (Burra.)
M. polyargyrea Burm., M.
Arg., 490, 27 (1875)
Yataganes (Burm.)
Burm., M. Arg., 491, 28
Buenos Aires (Burm.)
30.
M.
31.
M. subnuda F. Lch.,
infantilis
184, 6 (1878)
c.,
I.
(1875)
Baradero (F. Lch.)
32.
M.
M.
pretiosa Gerst., op.
Y aran
33.
M-
sororcula Burm.,
492, 50, 2 (1874)
c.,
disjuncta Gerst., op.
321, 2 (1874) Mas.
(BurmJ
Crdoba
y
c.,
Arg.,
M.
493,
30 (1875)
Buenos Aires (Burm.)
34.
M.
nobilitata
F. Lch.,
*Salta
(Col. Hlbg.)
c 206, 13 (1878)
I.
Baradero (F. Lch.)
35.
36.
37.
M. catulus, Mus. Ber. Burm., M. Arg., 494, 31
Mendoza (Burm).
M. fraterculus Burm., M. Arg 494. 32 (1875)
Mendoza (Burm).
M. mnima Burm., M. Arg., 495, 33 (1875)
Paran (Burm.)
,
38.
M.
39.
M.
I. c., 209, 15 (1878)
Baradero (F. Lch).
chrysocephala Smith,Ca. Hym. Br. Mus,
occulta F. Lch.,
Lch.) Pilar
Baradero (F.
40.
M. phalerata
Kl.,
I.
n.
c.,
6,
tab. 22,
Buenos Aires (Burm)
41.
(1875;
M.
M.
f.
45, 223 (1855)
(Col. Hlbg).
(1821)
3.
Brasil (Kl).
linela Fabr., 8. Yiez., 437, 42 (17)
zonata Spin., Ann. Soc. ent. Fr., 1er. ser., X, 53 (18)
Dorylus mediatas Fabr
M. rufiventris Kl.,
M. mediata Gerst.,
I.
c.,
op.
op.
c.,
428, 3 (17
n. 3, tab. 21,
c.,
f.
323, 5 (1874)
Mas.
12 (1821) Mas.
Mas.
Crdoba (Burm).
de agregar dos essatisfaccin
ahora
la
tengo
A este nmero
pecies que, mi entender, no han sido descritas an; todas
proceden de la parte meridional de la provincia de Salta, particularmente del paraje llamado Campo de los Mogotes.
Brasil (Aul)
1.
M.
trlsts, Klug.,
Gerst.,
op.
c.,
74,
I.
c.
M.
37 il874{ Burm.,
Arg.,
471, 5 il875l
I
a
.
Creo que existe una ancha
amarillentos serceos, en
la
formada' de pelos ' LianoS
parte inferior de los flancos torcicos,
faja,
279
y que con el uso se deteriora, quedando nicamente las manchas
que menciona el Dr. Burmeister. Me fundo en que en uno de
mis ejemplares falta completamente la faja, en otro parte de la
regin posterior de los flancos del mesotorax, y, finalmente, en
el tercero est casi completa, pues que slo se v
una pequea
interrupcin en la parte anterior de dichos flancos.
2 a Un espcimen mas esbelto que los otros dos tiene las manchas
del abdomen de un rojo mas oscuro que de ordinario.
Este es
.el que carece de faja, pero como en realidad no difiere ni por la
talla, ni por la escultura, ni por el resto de los colores, ni por
su distribucin, no es aceptable la fundacin ni siquiera de una
variedad; es probablemente un individuo viejo, que haba depositado ya sus huevos cuando fue cazado.
.
2.
'>
M. mintis,
A rg.,
Burm., M.
Es una especie muy parecida
son, en general,
Las manchas
Gerst.,
I.
c.
474, 8 il875[
la anterior,
pero sus individuos
mas pequeos.
abdomen
poco en magnitud; con todo,
las posteriores son un poco mayores.
Las cuatro afectan una
figura mas menos curvilnea, y que vara bastante; las de atrs
estn separadas por un espacio mas menos ancho.
Los dibujos formados por pelitos serceos son de un blanco
puro
del
difieren
Las mrgenes laterales del 5 arco dorsal del abdomen presentan una pequea mancha blanca.
La banda dorsal comienza en el 2 - en el 3er. arco, y termina
en
5o
el
An no
se conoce el
referido la
macho, , si ha sido descrito, nadie
hembra de que trato.
3.
Lemina.
M. leneotaeiiia,
A bdomine
sat lato
lo
ha
nov. spec.
ovoide. Atra, fortiter punctata, nigro-pilosa;
carite metanoto abdominisque segmento
to,
primo supra fascia media, pecbdominis fasciis tribus (duabus loderalis miague dorsalej, ven-
trisque fimbriis duabus, albis; bdominis segmento secundo guttis duabus
magnis obscure-sanguineis seu
cerasinis.
Long
10
mm.
Cabeza, prescindiendo de los ojos, menos ancha que el trax,
fuertemente puntuada, erizada. Ojos circulares, prominentes, con
sus facetas relativamente bastante grandes. Mandbulas cortas,
tan largas slo como la distancia entre la base de las antenas y
el centro de los ojos, ligeramente encorvadas, con un dientecillo
cerca del extremo, mas grande, en proporcin, que el de las M.
tristis
y M. miniata,
lustrosas,
erizadas
en
el
borde
externo.
280
Palpos maxilares mucho mas largos que las mandbulas. Tronco
de las antenas tan largo como la mitad del ltigo, escabroso, erizado; ltigo pubescente. Epstoma erizado.
Trax casi doblemente largo que ancho, atenuado hacia atrs.
Tergo un poco abovedado, fuerte y groseramente puntuado, lustroso, anteriormente erizado, de lados casi rectos, apenas estrechado antes del metanoto ; este descendente, su perfil suavemente
curvilneo. Flancos verticales, lucientes, esparcida y fuertemente
puntuados; concavidad metatorcica lisa, con algunos puntos
hundidos.
Abdomen brevemente pediculado en
su segundo anillo, casi doblemente ancho que el trax, ovoide, mas largo que la cabeza y
el trax reunidos, fuertemente puntuado, erizado; en el segundo
arco dorsal dos grandes manchas desnudas, lustrosas, cubiertas
de puntos grandes, profundos y bastante numerosos, ovales, truncadas por detrs, bastante aproximadas, situadas cerca del borde
posterior. Epipigio redondeado, desnudo, finamente estriado lo
largo.
Patas, esceptuando los tarsos, lisas, lustrosas, esparcida y
fuertemente puntuadas; por todas partes erizadas. Tibias posteriores con dos filas de espinas fuertes y bastante agudas; los lados
de los 4 primeros artejos tarsales con espinas iguales a las de
las tibias; las de los ngulos, prolongadas. Espolones del 2 y 3er.
par de tibias delgados, convexos por arriba, planos por debajo,
bilateralmente aserrados. Los del primer par comprimidos lateralmente, espinosos; su quilla (1) estrecha, alargada y casi traspao
rente.
'
Color
del clrmato-esqueleto , excepto en las
Una
manchas
del
segundo
partiendo
frente y, adelgazndose en el
vrtice, recorre todo el tergo , para terminar en el borde posterior
del primer segmento abdominal, el pecho, menos la parte alta de
los flancos del metatorax, las ancas lina banda que comienza en
abdominal, antracino
anillo
del epstoma, cubre casi
toda
faja longitudinal que,
la
o
arco dorsal del 'abdomen y termina en el 5 una gran
mancha en el ngulo posterior del 2 o y otra en los costados del
o
de un blanco opaco con viso amarillento, debido pelitos
3
cortos y aplanchados de dicho color; base del primer arco dorsal
el 3er.
(2j
del
abdomen, manchas blancas de
(1)
Llamo
este
ltimo,
as cierto apndice inferior, crneo, de
riores, el cual es
muy comprimido
en sentido vertical,
Lo he observado en muchos Himenpteros, y
suministrar buenos caracteres especficos.
y patas erizadas
los
filoso
espolones
ante-
casi trasparente.
creo que por su forma puede
Confieso
que no
si
ha sido
estudiado.
(2)
borde posterior del 2
presenta un pequeo vestigio cerca
pues, probable que arranque desde ah.
El ejemplar que describo
o
;
es,
del
281
de pelos blancos serceos. Cada depresin del 2 arco ventral
con uno de estos pelos; su borde posterior y el del arco siguiente,
con una fimbria del mismo color y material. Manchas del segundo segmento abdominal de un rojo sanguneo intenso. Base
de las mandbulas roja oscura; su extremo negro. Ltigo con
pubescencia gris amarillenta. Palpos pardos oscuros. Patas negras; espolones del primer par pardo-rojos, los otros negros;
espinas de las tibias y tarsos del mismo color. Epipigio negro.
Aguijn acanelado.
Esta nueva especie, entra en el Grupo de la M. indica Linn.
{diadema Fabr.), parodela y quadrinotata Klug de Gersteecker
(3), y en el ltimo (e) de la subdivisin Peduculatce del Dr. Burmeister (4), el cual no contiene, en su trabajo sobre las especies
indgenas, sino la uM. milis Mus. Ber. Burm., que es prxima
M.
la
lasiogastra
ambas por
Burm. {Mut. Arg.,
475, 10), caracterizndose
anchura del abdomen.
Parece ser intermedia entre
estas, pues la figura general de la primera rene una coloracin anloga la de la segunda. Pero lo que es evidente es la
la
afinidad que la acerca la
M.
virginalis Gerst. (op.
c.,
67, 4),
de examinarla con la suficiente atencin.
Aunque la descripcin que de ella d Gerstoecker es poco detallada, basta para advertir que se oponen la
unin de ambas las siguientes diferencias, prescindiendo de otras
la cual estuve tentado referirla antes
de menor importancia:
I
Las manchas
a
.
pelos blancos
rojas del
{Icete rujis,
abdomen no son
albo-setulosis ) en
la
claras
ni llevan
nueva especie.
en la M. leucotcenia, no parte del
vrtice, sino del mismo epstoma ( vrtice thoraciscjue vitta meauries escaso (parcius
dia
), y el pelo que la forma no
2a
La
faja blanca del trax,
chalceo-sericeis ).
3
a
.
No puede
segmento abdominal
pues que nicamente existe
decirse que los costados del
de mi especie son aurichalceo sericeis,
una mancha en cada ngulo posterior del arco dorsal, y menos
que los del 4 son de dicho color, porque no presentan ningn
dibujo claro ( segmento abdotninali primo spra toto, sequenum
triam lateribus. ...dense aurichalceo-sericeis )
La M. virginalis parece carecer de fimbrias ventrales, pues
4
Gerstseeker no las seala.
a
(3)
A)
Y. Wiegmann's Arch XL,
Y. Mut. Argent., 476.
.
67.
282
M. confints,
4.
{
Un
Op.
c.
Gerst.,
p. 59, n. 28
ejemplar femenino que tengo la vista coincide bien con la
ha dado Gerstsecker de su M.
descripcin, demasiado breve, que
confiriis.
que mas se acerca es la M.
cerasina Gerst., pero fcilmente se la distingue por la carencia de
De
las especies indgenas, la
dibujos claros en la cabeza.
Como
esta entra en la divisin Helophthalmce, subdivisin Carigrupo a de Burmeister.
Es negra, fuertemente puntuada, con pelitos cortos de aquel
color, poco abundantes; la parte posterior del tergo presenta dos
fajitas paralelas, una cada lado, formadas por pelitos aplanchados amarillentos serceos, las cuales se detienen en la interseccin
de la superficie dorsal con la del metafragma; el primer arco
dorsal del abdomen lleva una mancha cada lado, el segundo
una semejante en cada margen lateral, y el borde posterior del
3 o 4 o y 5 una orla, anchamente interrumpida en el medio, todo
esto formado por pelitos blancos amarillentos sedosos; el segundo
ostenta dos grandes gotas sub-ovadas, desnudas, puntuadas, de un
rojo sanguneo poco intenso; los arcos ventrales 2 5 estn orlados como los superiores. Los pelos de las patas son blancos; las
espinas de las tibias posteriores y todas las uuelas rojas; las
mandbulas lo mismo, con el extremo pardo; y los espolones blanMi ejemplar mide 10 mm.; los de Gerstsecker medan
quizcos.
8 1/2 9 mm.
Hasta ahora no habia sido hallada esta Mu tilla en nuestro pas;
los del Museo de Berln proceden del Brasil meridional.
natos,
5.
Femina.
lineato,
M.
fflolasalbergti,
Subnuda; rufo-ferruginea;
ad apicem fusco. Long. 8
n. sp.
abdomine longitudinaliter
tri-albo
mm.
Cabeza mas ancha que el trax, paralelogramtica, un poco
atenuada hacia atrs, densa y fuertemente puntuada; vrtice poco
convexo, con mucho declive hcia adelante, un poco cncavo en
su borde posterior, erizado, as
como
la frente,
de pelitos cortos,
duros, y encorvados hcia atrs; frente deprimida en el medio,
entre los ojos; mejillas con pelos mas suaves que los del vrtice;
carena bien marcada, avanzada en ngulo obtuso cerca de su ex-
tremidad inferior. Ojos subcirculares, muy salientes, un poco
deprimidos por detrs, lisos y brillantes, colocados cerca de las
mandbulas. Mandbulas doblemente largas que el tronco de las
antenas, estrechas, escasamente erizadas; su borde incisivo con
un gran ngulo obtuso hcia la mitad de su longitud, y con un
283
con un notable
reborde redondeado, junto la base. Antenas insertas cerca del
epstoma; tronco delgado, poco puntuado y poco peludo, bastante
encorvado partir de la mitad de su longitud, algo mas largo
que el 2, 3 o y 4 o artejos reunidos (1); tubrculo del trulo pequeo, pero relativamente algo mayor que en la especie anterior.
Trax poco mas largo que ancho. Tergo mas abovedado que
en la especie anterior, densa y fuertemente puntuado, poco erizado, con los bordes laterales sinuosos, subdentados, y con un
dientecillo cerca del extremo;
el
infero-externo
del estrechamiento; metafragma reticulado,
erizado, con varios dientes en cada uno de
pero
ralamente
larga
sus bordes (2). Flancos pubescentes; concavidad metatorcica como en la M. confiis, casi completamente lisa; flancos mesotorcicos (mesopleurce) subplanos, lisos y lucientes, separados de
la mencionada concavidad por una carena poco elevada, y del
diente obtuso antes
protorax por otra aristilla menos notable.
Patas lisas, con raras y pequeas depresiones punctiformes,
y escasos pelos, iguales los de las mejillas. (Estn muy mutiladas.)
Abdomen piriforme
su parte mas gruesa.
alargado, doblemente largo que
Costados del 2 o arco dorsal, y
ancho en
el
vientre,
exceptuando la base de los arcos 2 5, mas menos gruesamente
puntuados; 2 arco dorsal cubierto de tuberculitos lucientes, alargados, colocados en sentido longitudinal, y dispuestos en sries
casi regulares; los 3 arcos dorsales siguientes punctulados y con
tuberculitos mucho menores; epipigio liso, puntuado como el
vientre.
acanelado claro. Borde incimorenos; el abdoscurecido hacia
las
mejillas
de
Pelos
atrs por una tinta parda.
y de los muslos,
y pubescencia de los flancos torcicos, blancos sericeos; tres lneas
longitudinales, de las cuales una corre por la lnea media del
abdomen, comenzando en la base del 2 o arco dorsal y terminando
en el epipigio, y las otras dos por los costados del dorso abdominal, paralelamente la primera, comenzando y concluyendo
donde esta, y pasando por el lmite entre las regiones tuberculo-
Color
del drmato-esqueleto, rojo
sivo de las mandbulas, y dientecillos torcicos,
men, contar del 3er. segmento, gradualmente
sa y puntuada del 2 o arco dorsal, formadas de muchos pelitos
iguales los de las mejillas. Pelos de la frente, del vrtice?
del trax, y algunos en la parte oscura del abdomen, pardos.
4
Taita el resto del ltigo,
tuercnuxorme, ios *
aguuutf,"
pequeo.
V.OL/X V^AOXXmj'y-
ox^xxx?v
284
Distnguese desde luego por su singular
aspecto, anlogo al de
hormigas del gnero (Ecodoma Latr.,
y no se la puede contundir con ninguna otra especie indgena
conocida. Aunque no
he examinado la /#. crucgera Burm.
(Ueb. Br. Mut., n. 31), me
parece, juzgando por las descripciones,
que es bastante afine con
mi especie. Ambas entran en la misma
subdivisin que la anterior, grupo b (Burm
J
las
La dedico Holmberg para darle un testimonio
de agradecimiento por esta y otras muchas atenciones
que conmigo ha tenido,
y adems por ser l el descubridor de la especie.
6.
Pertenece
M. sororcula, Burm.,
I.
c.
grupo Quadrato-dorsatce Burm.,
y se asemeja soM. pretiosa Gerst.; la hembra se distingue por el
color de los dibujos claros, que no son
argentados sino amarillentos serceos,
y porque la mancha que adorna la cabeza ocupa
bremanera
al
la
mayor extensin, en general.
M.
La
longitud
de la hembra de la
segn Burmeister, y la de
3 y 5 lneas, segn mi' herma-
pretioscc varia entre 3
y 7 lneas,
la de la M. sororcula oscila entre
no.
Los machos presentan
diferencias mas notables; el de la
M. sororcula tiene la cabeza negra erizada de pelos parduzcos
como el resto del cuerpo, y pelos blancos en el borde posterior
de los arcos dorsales del abdomen 2
y 3 y en la base del 4
o
mientras que en
el
de
la AI.
tados, y el 4 arco del dorso
los anteriores.
pretiosa la cabeza lleva pelos argenabdominal una orla blanca, como
La
presente especie fu descubierta en Buenos Aires por el Dr.
Burmeister, y posteriormente hallada en abundancia, en el Baradero, por mi hermano Flix. Es extrao que no haya sido sealada todava en las provincias que median entre la nuestra
la
de Salta, de donde
la
acaba de traer Holmberg.
Existe
He
la
285
C h 1 i b a en Salta y
Tucurnan?
en
aqu una pregunta cuya respuesta
es fcil de dar, y que
que me la nviara.
Di Azara el nombres de Chliba una Lechuza pequea con
cuernecillos, y de la cual me he ocupado ya en El Naturalista
Argentino entrega 8 a pg. 237, donde se consigna como Lechuza
de monte ele bosejue ( Megascops brasiliensis, Kaup). No hay
dificultad alguna en reconocerla, pues la descripcin que he transcripto de Azara, en la misma pgina, no deja duda de los caracteres del animalito en cuestin.
Debo decir dos palabras sobre porqu es que dirijo esta pregunta
los amigos de la Historia Natural en la Repblica Argentina.
Revisando mi trabajo en publicacin ( Contribuciones^para el conocimiento de la Fauna de Salta
y al ocuparme del Hydropsalis psalurus, nn. 76. 36., p. 89, hall que en los manuscritos
agradecera
al
deca
lo
siguiente:
Casi todas las noches oa una voz particular que, no obstante
habrseme dicho que era emitida por una lechuza, atribuyo al
Hgdropsalis. Ella podra expresarse por las slabas sururc-c-c, que tienen grande analoga, imitadas por el canto,
con el casi silvido cii io i-ch i-ch i -chi del acund, especie que
no he observado en Salta, pero que he odo cantar, legua
y media al Norte de la ciudad de Tucuman, durante toda la noche
del 26 de Enero de 1877....
Mas ahora vacilo, y casi estoy por creer, qu e era la de la Chliba la de otra especie
Por
muy
inmediata.
dems, el lector hallar mayores aclaraciones en el
trabajo que he hecho referencia.
Con este motivo, espero que aquellas personas residentes en
Salta, que quieran hacerme algunas indicaciones
respecto del
trabajo sobre la Fauna de dicha Provincia, no tendrn
inconveniente en reconocer que el nico inters^ que me lleva
pedirlo,
es dar conocer siquiera sea una parte mnima de
sus enormes
lo
riquezas.
Eduardo
Buenos Aires
L. Holmberg.
286
Miscelnea
Antropologa Hemos
tenido oportunidad de leer dos folletos
recientemente publicados, relativos ambos al estudio del hombre
americano.
I.
El uno, titulado Mmoires clarchologie, contiene tres trabajos antropolgicos de Ramn Lista, saber:
o
.
Surlesdbris humains signals dans
publique Argentino,
publicado ya,
Journal de Zoologie, de Pars, t. VI.
el
la Rao pasado, en el
Sur les indiens Querandis.
3
Les cimetires et paraderos minuanes de la
Pro v ince d Entre-Rios, memoria que apareci anterior2".
mente en la Revue d anthropologie, t. I (1878). (1)
El primero es un breve resmen de todo lo que se sabe acerca
de la existencia del hombre fsil en estos pases,
y en l llega
los siguientes resultados:
1*.
la coexistencia del
hombre y de
los
grandes mamferos extinguidos es cosa problemtica; 2 o casi
todos los objetos de la industria india pertenecen la poca de
los aluviones modernos, anterior la conquista.
El segundo contiene un resmen de todos los datos que se poseen sobre los indios de la nacin Querand.
Finalmente, el tercero es una descripcin de dos cementerios
y de varios paraderos de los antiguos Minuanes, descubiertos
por el autor en la Provincia de Entre-Rios, entre el rio Paran
y el arroyo Nancay, con algunas noticias sobre esa tribu, hoy
.
extinguida.
Las necrpolis afectan una forma abovedada,
y estn cubiertas
de una vegetacin exhuberante. Son tanto ms elevadas cuanto
ms
bajo es el terreno donde se encuentran, de lo cual deduce Lista,
que el fin que tenan en vista los Minuanes era librar los cadveres de las inundaciones, tan frecuentes en aquella comarca.
En
una, la
de Mazaruca,
nueve esqueletos, por desgracia
El indice ceflico de los crneos restaurados es 76, 39, de modo que son sub-dolicocfalos. Adems de
los huesos humanos, las necrpolis encierran muchos
fragmentos
cermicos, algunos objetos de piedra, huesos de peces, de zorro,
de nutria, &; Lista hall tambin, en la de Mazaruca, un cilindro
hallo
demasiado deteriorados.
(1)Publicse tambin en los diarios La Tribuna [Sept.
1877] y Le Courrier de la Plata (Oct. 2, 1877).
287
hueco de madera, anlogo otros encontrados en Patagonia por
Moreno, y que supone objetos de adorno tubos de pipa.
Los paraderos estn colocados sobre las dunas de la costa, y
contienen gran nmero de restos de vasos y urnas de barro cocido, bolas perdidas, cuchillos y otros objetos de piedra.
II. El otro folleto ha sido escrito por Moreno, con ocasin de la
apertura del Museo Antropolgico de que es fundador y director.
En
este trabajo su autor se nos muestra,
no slo bien penetrado
de las cuestiones trascendentales que agitan y dividen al mundo
cientfico moderno, si que tambin literato de estilo brillante y
galano.
Mas como no hay
obra
humana
perfecta,
mejor
quizs,
como rara vez coinciden dos entendimientos, forzoso era que hallsemos algunos lunares que sealar. Observamos que el autor,
como quiera que se detenga prudentemente en el dintel de ciertos
arcanos, condenando el empeo de aquellos que tratan de penetrarlos, cuyos razonamientos califica de especulaciones intelecy proclama teoras tan avanzadas como la que no
otra cosa que una propiedad del cerebro,
pensamiento
v en el
cosa que, por otra parte, est bien lejos de repugnarnos, y se
manifiesta, en cierto modo, partidario de las ideas del celebrrimo
Oken, idas que, lejos de reir con la doctrina de la descendentuales, acepta
cia, la
apoyan y
la
confirman.
Y, por otra parte, aquel elocuente cuadro de la evolucin progresiva del gnero humano que tan hbilmente ha trazado el
autor, no es, por ventura, un slido argumento en pr del trans-
formismo?
La
ley del progreso, observada en el
humano
linaje,
es la ley
del lento cambio sucesivo, proclamado por todo el universo.
dilema: las faunas y las floras fueron creadas en cada
perodo geolgico, no lo fueron, sino que descienden las unas
Hay un
de las otras.
Por cual camino decidirse?
resistimos creer que un talento como el del seor Moreno
pueda optar por el que conduce las absurdas creaciones espe-
Nos
ciales.
Detengmonos
no es propia de
aqu.
La
cuestin es larga, y demasiado grave;
este lugar.
El seor Moreno resiste la teora del transformismo; sin embargo, ser lgico, y ser darwinista!
El Dr. D. Raimundo Elnaro A propsito de la Fauna de
Salta, el Dr. Linaro, hoy residente en San Luis, ha dirigido una
288
interesante carta, de carcter casi privado, a uno de los Directores
de esta Revista. Las observaciones que el ilustrado
mdico y
natui alista ha hecho y los objetos que ha coleccionado
en los
ricos territorios del Norte, son de una importancia
tal,
segn de
aquella se desprende, que no podemos resistir las
tentaciones
de comunicar nuestros lectores que el Dr. Linaro nos
ofrece
su colaboracin, no slo referente los puntos que
se
lado,
sino tambin los que ha recorrido
No podemos
ser indiferentes
esta
en
pocas
prueba
de
han seaulteriores.
distincin,
mucho menos cuando pensamos
que, empresas como la nuestra,
al publicai vEl Nuturcclistco
deben llevarse cabo pesar de
toco, poique tarde temprano viene, a reconocerse
su verdadera
,
como
trascendencia,
que tenerla, sin duda, toda obra que
escondidas en muchas de nuestras selvas,
montaas y corrientes, todava tan poco estudiadas.
Ag adecemos, pues, al Dr. Linaro, su carta,
y muy particularmente su promesa, que esperamos ver realizada cuanto antes, en
lo que ganar el pas
y ganar la ciencia.
nos revele
tiene
las riquezas
E. L. A.
SUMARIO:
Eduardo
L. Holmberg.
Escenas pintorescas de la vida de
algunos insectos etc. de Buenos Aires
p. 257.
Flix Lynch. Notas dipterolgicas sobre los Antrcidos
Bombiliarios del Partido del Baradero
p.
263
Enrique Lynch Arriblzaga. Sobre seis especies de Mutilla
coleccionados en Salta por E. L. Holmberg etc.
p. 276
Eduardo
man?
L. A.
E.
L.
Holmberg. Existe
Miscelnea
.
la
Chliba en Salta y en Tucu
p. 285,
Tomo I Entr.
BE VIST
BUENOS AIRES
10a
jv.
DE ECXSTOEIA.
Octubre de
1878.
NATURAL
(Mensual)
DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
ENRIQUE LYNCH ARR!BL'/,AGA
SUMARIO
Vase la ltima pgina de esta entrega.
Metamorfosis de
Daulis sangunea
la
(Lin.)
Mus-
por
Enrique Lynch Arriblzaga
1.
Larva.
Forma general, la de las otras ya conocidas, es decir, submas ancha en el 3er. segmento abdominal y,
elptica; la parte
contar de este, el cuerpo se adelgaza suavemente hacia los extremos, ms hacia el posterior.
Cabeza lisa, luciente, deprimida hacia los lados de la superficie
superior, escasamente cubierta de pelos largos y verticales.
Antenas como en todas, esto es, muy pequeas, cnicas.
Tres ojudos pequeos, prominentes, dispuestos en tringulo,
en cada lado de la cabeza. Palpos cnicos; maxilares grandes, con los artejos bsales gruesos, subcilndricos, y el ltimo
cnico, todos casi iguales entre s; labiales pequeos, tan
como
de los maxilares. Pronoto caigual al del insecto adulto, pero no convexo,
sino plasi
no, con los bordes un poco levantados, el anterior apenas
escotado, en linea curva, y con los ngulos anteriores no avanzados; su superficie opaca, y todo el contorno erizado de pelitos
cortos y rgidos. Patas lustrosas, erizadas de pelitos bastante espaciados; uuelas como en el insecto perfecto, es decir, uniden-
largos
tadas en
la
el
ltimo
artejo
base.
Abdomen de 9 segmentos; 4 sries (2 dorsales y 2 laterales)
paralelas y sub-equidistantes de tuberculillos cnicos, lustrosos,
coronados por algunas cerditas, recorren los dos arcos pstero-
290
superiores del trax (maso- y metanio) y los 8 primeros del
abdomen, correspondiendo 4, uno de cada srie, cada segmento;
el ltimo, sea el anal,
un poco lustroso y algo velludo, los
otros glabros y sin brillo.
Color general, negro.
Contornos del pronoto, una lnea media,
sobre este, una mancha dorsal en el mesonoto y
otra en el mtanoto, una mucho menor en la lnea, media de cada
uno de los arcos dorsales I o 2 o 3 U , 5 o 6 y 7 o del abdomen, otra
triangular cada lado del mesonoto, hacia atrs, otra de la misma forma y en idntica situacin en el raetanoto, una doblemente
grande en los costados del ler. segmento abdominal, todo el 4
arco dorsal del abdomen, una mancha en los costados del 5 U la
pata falsa y e esternn, amarillos anaranjados.
La mayor pureza de esta ltima tinta se observa en las manchas del meso- y dei mtanoto, en las laterales del ler. segmento
longitudinal,
abdominal y en
cliitas
dorsales
el 4
estn
arco dorsal del abdomen.
mas
Las otras manmenos oscurecidas por una tinta
negruzca, y an esta puede hacerlas desaparecer.
2.
Ninfa.
(1)
Gabela y coselete como en el insecto perfecto. Reborde de los
segmentos ventrales saliente, dentellado.
Anaranjada. Cabeza, patas, y a mitad inferior
y los bordes
laterales de ios litros, pardos de pes; la primera con una lnea
media,
longitudinal,
manchas negras,
y el vrtice, anaranjados.
4 en el borde anterior y 4 en
de
atrs
dei
pronoto, las del segundo
Prouoto
el
con 8
posterior;
las
sub-triangulares, no contiguas, equidistantes; las dos
centrales de las anteriores, del mismo tamao
y forma que las
posteriores, las externas mucho menores.
Meso- y mtanoto con
manchas negras, las del primero menores que las ms grandes
s.
ms separadas.
mucho mayores que
estas y
mucho
Arcos dorsales 2-6 del abdomen, recorridos por
2 sries de gotas negras, compuesta cada una de
5 (es decir, dos
en cada segmento), rectas, un ijpco convergentes hacia atrs; las
gotas del 3er. segmento mucho mayores, tan grandes como las
tel mtanoto; las que
las siguen, decrecientes gradualmente en
magnitud intensidad del colorido; 2 segmento abdominal con
una mancha negra sobre el estigmato; el del 3", con otra mayor
que lo roda; el rebord del 3er. arco ventral tambin con una
mancha
negra.
Estginatos finamente orillados de moreno.
(1) El insecto perfecto
masculino
'salido de la ninfa aqu descrita perteneca al sexo
3.
291
Insecto perfecto.
(2)
Concese dos especies de Daulis Argentinas, saber:
1.
JMuls. $j)cc
D, sangunea,
(185J)
Berg,
Bol. Ac.
NI,
Coccinella sangunea, Lian.,
2.
1).
I,
Am.
vuyi.
erythroptera, Mus., op
Coccinlidos
casi hemisfricos, de 5 6
rail
cit.,
sccuvvp
326, 22
entr. 3, 290, 7(1874).
Vi, 393
Ac.ad.,
imrnaculata, Fabiv, Ent. syst.,
Coccinella erythroptera, Dej.
Arabas son
dos Col
319,
Cat., ed.
I,
16 Berg.,
3,
11 (1<63),
ps. 1,267, 5 1792).
I.
c.,
8.
458 (1837).
(N. pop.: Vaquitas de San Jos)
de longitud, negros con las alas
superiores litros de un rojo acanelado vivo y el coselete ms
se
menos orillado de blanco puro, color que, con la muerte,
vuelve amarillento rojizo.
La D. sangunea se distingue fcilmente do su congnere por
su cuerpo mas circular y convexo, y por dos gotas blancas que
Los machos tienen el borde antera r de este
ostenta el coselete.
con una banda blanca, la cual enva hacia atrs un pequeo
apndice triangular alargado, la cabeza blanca por arriba, y el
pocho manchado del mismo color. Las hembras se caracterizan
por su cabeza negra, con dos rayitas blancas, por la carencia de
apndice un el borde anterior del coselete y por su pecho completamente negro; generalmente, el borde anterior de su prenoto
no est orillado de blanco.
La D. sangunea es muy comn entre nosotros, y se encuerara
en la mayor parte de ambas Amrioas.
En cuanto la D. erythroptera no ha sido hallada sino en esta
provincia, donde es
sumamente
escasa.
Como un gran nmero de especies de la misma amura, estos
colepteros son muy tiles las plaas por la enorme suma de
pulgones Af idi dos que devoran, tanto en el estado de larva
-como en
el
de insecto perfecto.
Las larvas de la D. sangunea viven sobre los rosales y naranperseguidos por
jos, y muy probablemente sobre otros vegetales
gran
los pulgones. En un naranjo, observ, pocos dias h, un
nmero de individuos de
mero y ltimo estado de
esta especie, particularmente
en
el
pri-
los que siguen la eclosin del huevo.
A pesar de lo intenso de los rayos del, sol, cas-i todas las iar\ asinermes
se hallaban ocupadas en chupar los jugos de los lentos
Afdidos, que abundaban sobremanera,
publicado un catlogo descriptivo de todos los Coccinlidos argentinos, el cual debo ser consultado por aquellos que deseen
este giupo
clasificar las imcigos do las especies indgenas pertenecientes ,
287-293).
entr.
I,
Crdoba,
p.
3,
(V. Bol. Acad. IsTl. de 0. Exact. de
(2) El Dr. Berg
lia
292
Guard varias en una caja con cubierta
de cristal, y, habinpulgones, dirigironse inmediatanjrente en
derechura ellos y pusironse comerlos coq la mayor tranquidoles echado algunos
lidad
que todas las de esta familia,
el espeso
liquido que segregan por all, su cuerpo se encorva, se encoje,
y, finalmente, hindese la piel, dando paso la ninfa; en nuestra
especie, el tegumento larval se corre hasta el extremo del abdo-
Para transformarse, practican
lo
es decir, se suspenden por la parte posterior, mediante
men.
La ninfa permanece totalmente inmvil, pero cuando se
la
toca,
particularmente en la parte porque se adhiere, levanta un instante
el cuerpo hasta colocarlo en postura vertical, y luego lo deja caer
sobre el plano de posicin; este movimiento ha sido comparado
por Mulsant, con mucha propiedad, con el de un martillo mecnico.
Buenos Aires, Marzo de 1878.
Apuntes sobre los
Empides
del
Baradero
por
Flix Lynch Arriblzaga
Los Empides, grupo de los ms ricos en gneros y en especies,
en otros pases, parece ser de los ms limitados en el Baradero;
en las diversas ocasiones en que mi hermano Enrique y yo hemos
coleccionado dpteros en el Partido ya citado, no hemos adquirido
sino las cinco especies que describo en este trabajo.
Tres Empis y una Tachydromia, coleccionados por mi, y una
Hcmcrodromia cazada por mi hermano, es lo nico que nos ha
ofrecido el Baradero, en cuanto representantes de este grupo
de Dpteros carniceros.
son muy escasas, y jams he visto
sus individuos formar los grandes bandos que, segn se dice,
constituyen sus congneres en otras comarcas.
Todas
las especies descritas
Gnero Empis, L.
Empis
1.
Ochracea
mm.
Muy
thorare fusco
4-vilaa
4-vittato:
alis
nov.
sp.
pedibusque flavids.
Long. 6
(Fern.)
parecida
la
E. micans (Schiner. Dipt.
in.
Novara Reise.
204, n. 5).
Rojiza de arcilla.
Cabeza
parda cenicienta con una
fina lnea
293
parda en la frente y un punte TT erde metlico bajo las antenas.
Ojos pardo-rojos. Antenas rojizas. Palpos del color de las antenas. Trompa parda oscura en la vaina, pero las piezas bucales
son rojizas, con el extremo pardo-negro.
Dorso del trax con la parte posterior y el escudete un poco
grisceos; cuatro lineas oscuras se ven en el dorso; las dos del
medio parten del borde anterior del coselete, pero no llegan
hasta el posterior; las lineas de los lados son apenas un poco
ms anchas que las del medio, pero tambin son un poco quebradas y sus extremos anterior v posterior quedan igual distancia
de los bordes correspondientes del dorso, sin que alcancen estos.
Los costados del trax con viso grisceo-amarillento. Patas
rojizo-amarillentas; los dos tres ltimos artculos de los tarsos
algo pardnzcos. Alas amarillentas con la base y las clulas
costal y sub-costal ms oscuras que lo dems.
Balancines rojizos
plidos.
Abdomen del color del dorso del trax por encima, y
por debajo ms claro, con el tinte grisceo de los costados del
coselete.
El primer ejemplar de esta especie lo cac en Palermo
(cercanas de Buenos Aires); posteriormente
Baradero, donde es
2.
muy
E ni p i s
escasa.
No
nrig
ijensis
Nigra: thorace cinerascente, nigro
orneante.
Alis
ticis rufis.
sub-fuscanis
hong.
mm.
la
conozco
los
en
el
machos.
nov. sp.
tri-vittato: ahdoynine nigro ntido cinreo-
Fetnonbus
anticis nigris- pice rufo,
pos-
(JBem.)
Cabeza negra con viso aplomado. Antenas,
negros.
sucio que
he hallado
tro upa
aplomado
palpos
pero con viso
dorso del trax es negro,
d un tinte opaco; tres finas lineas negras corren
desde la parte anterior del coselete hacia atrs, pero n
alcanzan
el borde posterior; el escudete v sus inmediaciones tienen un viso
aplomado ceniciento, ms pronunciado que en el resto del dorso.
Costados del trax, sin brillo, cenicientos. Trocnteres negros
con viso aplomado. Musios anteriores pardo-negros con el extremo rojo-pardo. Muslos intermedios y posteriores rojo-pardos
El
le
>
pardo-negra; tibias y tarsos rojo-pardos; las primeras con el extremo un poco parduzco; los tarsos del par anterior
tienen su primer artculo del i-ol >r de la tibia, pero el extremo
de l y la totalidad de los dems, pardo-negro; los primeros artculos de los tarsos del segundo par como la pierna, los dems
pardo-negros; los tarsos del ltimo par tienen sus cuatro prime-
con
la
rodilla
ros artculos de color rojo-pardo, el extremo de ellas y la totalidad
pardo-negros. Las patas tienen bastantes pelos y espi-
del quinto
nas y son ms largas que en la especie anterior. Alas un p >co
parduzcas con la margen anterior poco ms oscura que el resto.
Balancines blanquecinos con el tallo rojizo. Abdomen negro muy
294
en ciertos sitios, pero muy poco
notable.
Yo
el primer ejemplar de mi amigo el Dr. E.
Carlos Berg, quien haba cazado esta especie en la Repblica del
con
brillante
viso ceniciento
3.
recib
Uruguay, y despus he tomado aqu otro individuo de la misma,
escasa en el Baradero como las otras del gnero.
la cual es tan
Empis
Nigra: thorace cinreo
6
mm.
riiiaa
nov. sp.
alis fuscanis
bi-lineato:
Long.
stigmate fusca.
(Mas.)
Cabeza, antenas y trompa, negras.- Ojos pardo-rojos. Un higotillo de pelos tinos
y un copetillo detrs de la cabeza de color
negro. Trax con tinte gris- aceitunado opaco en el dorso y con
4.
dos rayas de color ceniciento poco notable; los costados del trax,
as como los trocnteres, tienen viso ceniciento, pero muy /dbil.
Patas negras con vello bastante largo del mismo color; las
rodillas un poco pardo-rojas. Alas pard uzeas con la parte correspondiente al estigma de color pardo bastante oscuro. Abdomen
negro brillante con algo de viso verdinegro.
En Mayo, lo he hallado principalmente sobra las Malveeas;
no conozco las hembras.
Gnero Tachydromia, Meigen.
nractsy.^rom1a s-'tnguIAea, nov.
Thorace sanguneo: abdomine fusco basi
5.
hyalinis.
Long. (maris)
Cabeza negra. Trompa
largo estilo pubescente
1| 2
Alis
flavicla: peclbus ftavidis.
mm.
parda.
como
sp.
en
Amenas
amarillentas c
la fig. 16 del Syst. besciir. III.
un
pl.
Meigen. Trax rojo de sangre <d ira con muy poco ve lo amaridorado en el dorso; este vello slo so v con alguna dificultad y esponiendo el insecto la luz, y mas bien parece escamas
sueltas que vello.
Escudete negro. Patas amarillento- rojizas,
plidas; tarsos pardos; los muslos intermedios un poco dilatados
y con una srie de espinitas muy linas por debajo. Alas difanas
con nervaduras pardo-negras, Abdomen pardo-oscuro con el
primero y el segundo (?) segmentos da color amarillento sucio.
La especie es bastante ran: los dos nicos eje n pa res que poseo los hall sobre las ores de 1
Alfalfa (Mcdicago satina
Linn.)
23,
llento
Gnero Hemf.rodromia,
iffmsgg,
llemertMlroinia vtttaa,
Thorace ferrugineo, vitta dorsali fusca.
2
mm. Fem
(
Meigen
nov. sp.
Pedibus
alisgue
filicidio-:
Long.
Antenas con el primer artculo amarillento, el terminal parlo
oscuro. Cabeza pardo-negra con reflejos aplomados. Trax rojizo
295
de xido de hierro claro, con una raya pardo-negra en medio del
dorso, ensanchada hacia atrs; el escudete del color del trax con
una mancha pardo-negra en medio de su liase, cuya mancha
parece ser slo una prolongacin de la raya dorsal del coselete.
Todos los tegumentos del dorso del trax tienen un viso claro
agrisado que slo se percibe como un dbil reflejo. Los costados
que el dorso, casi rojizo-amari!len!o;
sobre los trocnteres corre una ancha banda irregular de reflejos
Patas amarillentas claras con el ltimo artculo de
cenicientos.
todos los tarsos de color pardo-negro. Las espinas de la cara
Alas clainferior de los muslos del primer par de color pardo.
ras con bao amarillento; las nervaduras son casi como en la
H. vocatoria Fallen (Vase Meigen, Svst. beschreib. d. bekan.
europ. zweifl. Ins. 111, tab. 23, iig. 15), con muy lijera diferencia.
del trax
son ms
claros
Abdomen
Muy
pardo-oscuro.
rara en
el
Baradero.
Notas dipterolgicas sobre los Bibionites
del arad ero
por
Flix Lynch Arriblzaga
gneros en que se halla dividida esta familia,
slo Bibio, Dilophu ?, Pieria y Scatnp^e tienen representantes en
son,
la fauna del Baradero: escasos de gneros y especies, no lo
en cambia, de individuas, llegando frecuentemente ser incmo-
De
dos
los diversos
fuerza de abundar.
Gnero Dilophus,
Meigen
Arponas cilindricas, porfoliadas, de once artculos.
Palcos de cinco artculos.
Tibias anteriores terminadas por una corona de espinas, y con
una saliente espinosa en su cara externa,
Dorso d d trax con dos lineas cortas, transversales, compuesta
cada n a de una elevacin espinosa.
Oj.'S, que ocupan casi toda la cabeza en los machos, velludos
casi unidas soh'-e la frente; apartados en las hembras; estas
y
con
alargada en forma de pico.
La coloracin de casi todas las especies es anloga
la ca'i'-za
Bibio.
la
de los
296
IMIopfisis simills,
1.
Dipt. aliqua
in.
Am.
Pem. Nigra;
nigris.
Merid. lecta P.
Rondni.
Strobel, p. 17, n. 39.
thorace rufo; femoribus anticis
Alis fuscis.
Long.
6-8
et
intermediis rufa, posticis
mm.
Mas. Niqer nitens; thoracis dorso antice nigro, postice rufo.
nigris.
Alis albis. Long. 5 mm.
Pedibus
La hembra de este Dilophus tiene la cabeza y las antenas negras.
Su rostro es muy avanzado en forma de pico. El trax es rojo
con las dos pequeas lneas espinosas de color pardzco. Muslos
anteriores rojos con el extremo negro;
tad basal roja y el resto negro: tibias
meros pares
intermedios, con su miy tarsos de los dos pri-
como las patas del tercero de color negro.
Alas parduzcas con el rea costal y la base ms oscuras que lo
dems: mirando el ala al trazluz se nota que la nervadura anal,
la mediana
y la cuarta longitudinal se hallan como orilladas de
un tinte ms claro que el fondo. Ab lomen negro opaco con
fino vello del
ma
as
mismo
color.
diferente de la hembra. La cabeza es
bastante grande, redondeada, de color negro, casi ocupada por
El
'ha es bastante
dos grandes ojos pardos ligeramente orillados de rojizo. Antenas negras. Trax negro con la mitad posterior del dorso de
color rojo; escudete negro; en la parle anterior negra del dorso
se hallan las dos crestas espinosas.
Patas y ab lomen negros brillantes, pero con pelitos
y vello del mismo color en las primeras y
en ciertos sitios del vientre y costados. Alas Idan -as casi lmpidas
con nervaduras marginal, sub marginal v medi ma pardo-oscuras,
las
dems muy
claras, algo amarillentas.
Durante la primavera y el verano abunda la especie sobre
diversas Compuestos y Cruciferos particularmente sobre la Br as sica
rapa, Lin., car. campestris
Ronlani slo describe la hembra
de esta especie, sin dar la medida de su longitud.
,
Genero Bibio, Geoffr.
Antenas cilindricas, perfoliadas, compuestas de nueve artculos.
Palpos de cinco artculos; el primero muy pequeo y poco
distinto
Tibias anteriores
mas gruesas que
las otras,
terminadas por una
fuerte prolongacin espiniforme.
Dorso
del trax liso, sin espinas.
Ojos como en el gnero anterior, velludos en los machos.
Especies en que dominan los colores rojo y negro.
\ Nervaduras
semejantes las de la B. clorsalis (Meitren
pl. 11,
fig.
9).
La cuarta nervadura longitudinal no alcanzando al borde posterior: segundo nrvulo transversal inserto
despus de la horquilla formada por la 2 a y 3 a nervaduras lon-
gitudinales.
297
2.
Itibio
Rondar
sibaejualts
Op.
Fem.
eit.
16,
n. 38.
Nigra: thorace ochraceo, vittis tribus glbris: femoribus rujis pice
nigro.
Mas.
Alis fuscis.
Long. 10 mm.
Niger: femoribus rujis pice nigro.
Long. 8
mm.
Hembra. Antenas y cabeza negras. Dorso del trax rojo de herrumbre con fino vello parduzco; con dificultad se notan dos tres rayas peladas del mismo color que el fondo. --Escudete negro. Costados
del trax pardos rojizos. Esternn pardo oscuro. Muslos rojos
con el extremo negro; tibias y tarsos negros. Alas parduzcas
con las regiones costal y basal ms oscuras que el resto. Estigma
pardo-oscuro. Abdomen negro con vello del mismo color.
El macho tiene las nervaduras de las alas como la hembra y
nico que permite justificar su identidad especifica,
asemeja tanto al de la especie siguiente, que slo su
mayor talla y sus nervaduras pueden distinguirlo de aquel. La
cabeza es negra con ojos pardos circundados por una fina lnea
rojiza. Trax negro con velio corto de color pardo.-- Trocnteres
negros; muslos rojos con la base y el extremo negros, tibias y
Alas parduzcas.
tarsos del ltimo color.
Rondani ha descrito la hembra sin dar las dimensiones.
Es
Alas semejantes en las nervaduras las del anterior, pero
el segundo nrvulo transversa! se une la segunda nervadura
ello es lo
pues
se
punto de divergencia de ella y
la 3 , no pareciendo formar sino un slo nrvulo que, partiendo de la 4 a atravesara la 3 y se continuara formando la segunda.
longitudinal justamente en
el
IBibio vietiiis
3.
Mas.
Fem.
Mas.
ncv. sp.
fem. Femoribus rufis pice nigro. Alis fuscis.
Nigra: thorace rufo linea media fusca. ScuteUo rufo. Long 9 mm.
-Niger: affinis praecedenti parurn minor, ularum vens femina cequa-
et
Long. 7 mm.
liter.
La hembra
mucho la de la especie anterior, pero
son ms claros y carece de las tres rayas pela-
se asemeja
todos sus colores
das en el dorso, teniendo, en vez de ellas, una fin linea parda en
medio del dorso: los costados del trax y el escudete son rojos.
Los trocnteres del par anterior son amarillentos rojizos; los de
Las patas como en la especie
los pares posteriores parduzcos.
anterior, pero
**
el
rojo de los muslos es
ms
claro.
Alas
parduzcas
clulas margin
1,
precedente y con
posteriores mis oscuras que el res o del
discoidad y I
y 2
ala.
La clula sub-costal es casi tan lavada com el borde posAbdomen negro con velio parduzco en el dorso y costados;
terior.
ms desteidas que en
a
la
las
>
vientre negro brillante, sin vello.
298
El
macho
es casi completamente igual
dla especie anterior;
al
menor tamao,
no he notad ms diferencias que su
3a
la
diversa
nervaduras
posicin del nr-vuio transversal
y
Frecuentan las mislongitudinales y sus alas ms descoloridas.
mas plantas que el Bibio subcequalis y se les halla en las mismas
La hembra se parece en muchos de sus caracteres al
estaciones.
Bibio thoracica de Say y B. supefjluus de Schiner.
entre
la
Gnero Plecia, Wiedem.
compuestas de once
4.
Antenas
cilindricas, per-foliadas,
artculos, el
ltimo artculo muy pequeo.
Palpos de cinco artculos.
Tibias inermes.
Ojos de
los
machos contiguos.
muy pequea.
Especies negras por completo, negras con trax rojo.
Cabeza
HPSeeia siiaeLa-is,
Syst. Ail.
Fabr.
54
14
Hatea
funebrfs.
Wiedemann, Aus.sereurop. zweifl lns. 1,74.4
alarum vens fusco l inibatis .
macho como
hembra son
Fabr,
Anthracina: abdomine glabro
completamente negros,
con el dorso del trax con un poco de viso azulado oscuro.
Costados del trax pardo-oscuros. Alas negruzcas claras con
las nervaduras orilladas de un tinte ms oscuro. Patas negras
Tanto
e!
la
casi
con vello del mismo color. La longitud es de 6 8 mm.
6.
en verano sobre las Cruciferas. Cuando se
Es muy comn
toma las hembras de esta especie, dejan correr un liquido de
color rojo car mi n.
Gnero Scatopse, Geoffr.
Antenas cilindricas, perfoliadas, compuestas de once artejos.
Ojos reniformes.
Patas inermes.
Palpos poco distintos, al parecer uni -articulados.
Alas con slo las nervaduras costal y sub-costal bien marcadas
asi como la mediana, las dems poco coloreadas.
E -pecios,
en general,
color
de
negro
pardo y de alas di-
fanas.
pall
5.
Nigra opara:
medio
del
n >v. sp.
fenioribus fuscis: tib s tarsisque jlavidis
La nervadura sub
del
G8L's'-
ala.
costal se
une
la
costal
un
lj-
mm.
poco mas
all
Long.
Comn.
Soa^opse
ffwB rltarsis
Macq.
Hist. d
inspet P]it. 1
181, 2
N>gra ntida: redes fusco annula.tis
Nega.
muy
brillante:
tceo hacia su m -dio.
(Meig. Svst. beschr. I,
I.ong. 14 nirc.
muslos v tibias con un anillo pardo tesAlas con nervaduras como en la Se. notata
pl.
10,
fig.
13).
299
breve descripcin de Macquart poco se puede precisar
sobre esta especie, pero, por poco detallada que sea, concuerda con
los caracteres que ofrecen mis ejemplares.
Macquart la seala en Burdeos.
Por
la
Scaopse
Wiedemann, Aussereurop.
zweifl. Ins.
atraa
I,
Say.?
71, 1.
Nic/ra opaca: abdvnis pice tarsisque pallide fuscis.
Long.
mm.
Completamente negra y sin brillo en el dorso; un poco brillante
en los costados del trax. Muslos y tibias negros, tarsos parduzcos; pice del abdomen del ltimo color.
La nervadura sub-costal
se inserta en la marginal un poco ms all del medio del ala.
Quiz esta especie se refiere Wiedemann en su diagnosis,
en la cual dice:
Atra
ta n $i fuscanis: compara sus nervaduras con las de la
Seat, notata de Meigcn, de la cual difiere algo mi ejemplar.
La especie es abundantsima aqu y sumamente incmoda por
su nmero: bajo las cortezas, los ladrillos y piedras se halla un
sinnmero de estos insectos, mientras que millares de ellos revolotean en las habitaciones se pasean por los vidrios de las
ventanas.
El azcar, el vino y el vinagre tienen su absoluta
preferencia sobre todo: basta dejar un terrn de azcar para verlo
completamente negro al poco rato: una copa de vinagre de vino
al descubierto se convierte en breve en una masa compacta de
Escatopses que han bailado all la muerte, en castigo de su intemperancia. En ciertos dias, rara es la hembra que se v que no
arrastre un macho que no ea arrastrada por l mientras dura
el acto de la cpula: estas parejas simulan, cierta distancia, un
-4*
pequeo Esta filmo que caminara alternativamente heia adelante
y hacia atrs.
300
Catlogo de la coleccin entomolgica de
Eduardo L. Holmberg
por
Enrique Lynch Arriblzaga
La
coleccin cuya clasificacin lie emprendido
y que comienzo
hacer conocer por medio del presente Catlogo
y del trabajo
complementario que le sigue inmediatamente, es sobre todo rica
en especies bonaerenses y paraguayas,
habiendo sido reunidas estas ltimas por el docto y malogrado (1) naturalista sueco
Muuk
Eberhard
von Rosenscheld, autor de algunas cartas sobre
Paraguay y colaborador en la gloriosa obra
de Schoenherr ( Genera et Species Curculionidum).
Los elementos principales que contiene son los siguientes:
1. Insectos cazados por Holmberg en Buenos Aires, Crdoba,
los insectos del
Tucuman
2o
3o
y Salta.
Especies brasileas, que le han sido regaladas.
Una parte de la coleccin de Munk von Rosenschoeld,
compuesta
4
exclusivamente de Colepteros.
casi
Insectos regalados pop
de nuestro Mii'-o Ppor nuestros comunes amigos
el Dr. D. Carlos Berg, el Ingeniero
D. Eduardo Agtiirre, &, &,
recogidos por mi hermano y por m en el B madero, Chacabuco,
Chascoms etc. (Prov. B. Aires), por la seorita Elina Gonzlez
en Mercedes. Belgrano (Prov. B. Aires), y otros puntos, por D.
.
blico, Dr.
D.
,d
Director
Germn Burmeister,
Manuel Oliveira Csar en Las Conchas (Prov.
B.
Aires), etc.
Tara superior los recursos bibliogrficos de que actualmente
puedo disponer, seria
de seguir un orden metdico en la pu1
blicacin de este Catlogo; con frecuencia tropezara con lagunas
insalvables por el momento, y fuerza seria detenerse.
Parceme,
pues, preferible darlo luz por fragmentos correspondientes
uno ms grupos naturales,
las circunstancias
Principio por
hit,
Bl.
1845
me
lo
sin sugetar
cuando
aquellos, sino
permitan, una sucesin sistemtica.
bien conocida familia de los Carbidos [CaraCa^abi, Srhinedte, 1841
Terrestres Latr
1825
la
Geoclepkaga Me. Leiy, 182o), grupo sobre cuyos representantes
platenses, bastante numerosos, no se ha publicado todava ningn
trabajo especial.
Muchos de ellos, llevados de aqu por el clebre Lacordaire,
fueron descritos por el no menos afamado conde Dejean, en su
acreditada Species general (1823-1831); Brull di conocer bastantes en la parte ento nolgica de la
hermosa obra de DOrbigrjy
Fue fusilado por orden del tirano Francisco Solano Lpez, durante
guerra que este mantuvo contra el Brasil y las Repblicas Argentina y
(1)
la
Oriental.
i
Waterhcuse (1841 ) describi algunos cazados en Maldonado por el ilustre Darwin; y, finalmente, Burmeister, Schaum,
Steinheil, Gurin-Mneville, Putzeys etc. han caracterizado otros,
ya en memorias especiales, ya en trabajos relativos especies de
(1837-43);
diversos pases.
ADVERTENCIAS
He
1*.
tratado de que
sinonimia sa
la
ms completa
lo
posible.
Cito siempre la obra en que por primera vez ha sido descrito simplememe mencionado el insecto con el nombre completo
que adonto, y, cuando hay sinnimo sinnimos, aquella aquellas que los contienen.
Cuan lo existe algn trabajo que, ya por
haber sido publicado en el pai-, ya por residir haber residido
su autor en l por otra irounstancia cualquiera, es de fcil
consulta para nosotros, no dejo de citarlo toda vez que la oportunidad >e presenta. Adems, suelo aadir alguna otra referencia,
en casos especiales.
3 a La procedencia que consigno es la de los ejemplares de esta
coleccin.
Los nombres impresos con bastardilla pertenecen siempre subdi visiones geogrficas administrativas de estados
provincias; los de estas lo estn con tipo comn.
**
4*.
indican, que por primera vez se seala la especie en las
repblicas del Pa a; un solo asterisco quiere decir, que no ha
sido mencionada antes como oriunda de la provincia territorio
dados.
El
insecto.
5*.
nombre entre parntesis
es
de
el
la
persona que caz
el
Car a I>ii
1.
(V. Sonon. ut supra)
Cicindel.id/e Leach, 1815.
1802
Ccindeletm, Latr.,
Euptera, Kirby, 1837 Cicindelina,
Heer, 1838 Cicindeloidea, Hope, 184 Cicindeloe, Redt.,
1.
1849.
Gen.
1.
MetriocMSa Thoms. Mon.
Sp. 1.
M.
Megacephcila
1
Ce.,
Thoms.,
nigricollis,
50 (1859)
op. c., 51, pl. 9,
nigricollis, Reiche, Reo. Zool., 239,
succinta Erichs.,
1.
(1842)
13, I, 67,
f.
Wiegni. Arch., Jg.
(1847)
oxycheiloides Bland.
Westw.
sr. 2,
Westw.,
f)
II,
(G.
Trans.
Ammosia
Ent.
Soc.,
53 (1852)
Tetracha (Phoeoxnntha) nigricollis Lac., Genera,
I, 13, nota 2 (1851)
Phoeoxant/ia nigricollis Luc. in Cast. Vog., Ent.,
26, pl. 1,
4 (1857)
f.
Salta (Hlg.)
Gen.
2.
Tetracha Westw. Hope
Sp. 2. T. brasiliensi.s,
(1857)
f.
-J-
Phceoxantha Chaud.
Col.
Luc.
in
Thoms.,
8 (1859)
Man.,
Cast.
Mon.
7 (1838)
Voy., Ent.,
II,
Cic.,
37,
pl.
29
6,
Mcgacephala
Lian. Soc.,
brasiliensis Kirby, Tr.
XII, 376 (1818) Dej. Spc.,
11, 4 (1825)
I,
Brasil.
Thoms., Man.
Sp. S. T. smaragdina,
f.
pl.
Ci.,
37,
Ce.,
40,
7,
(1859)
Brasil.
Mon.
Sp. 4. T. distinguenda, Thoms.,
(1859)
f.
Chaud.,
pl.
Mosc.,
Bull.
7,
IV,
335 (1860)
Megacephaici clistingenda Dej., Spc., V, 202, 12
(1831) Cast. Hist. nat. Ins., I, 12, 10
(1
840)
Wiegni. Arch., Jg.
lucfera Ericlis.,
13,
67, 4 (1847)
I,
Buenos Aires (Holg.)
Genera,
Sp. G. T. fulgida, Lac.,
I,
nota
13,
(1854)
7-8
Thoms., Mon. Ce., 33, pl. 5,
Mcgacephala fulgida Klug, Jahrb., I, 7, 16
f.
(1859)
(1834)
Hilara
34
H. nat. Ins., I, 13, 25 (1840)
Al elig Cliaud. Bull. Mosc., I, 3 (1850)
^Paraguay (Mk. v. R.)
2o35tc!ila Cast,, Roe. Ent. S ilberm., II, 34 (1834)
Therates Fisch. v. Waldh., Ent. de la Russ.,
Cast.,
Gen.,
10 (1834, neo. Latr., 1817)
I,
Sp. . O. ni tidicollis, Cast,,
"
*
II.
nat. Ins.,
Paraguay (Mk,
XIV, 140
Aires,
30. 14 (182o)
I.
Coleopt.
Ilefte,
(1875)
San Fernando
(Hlg.)
fPliylIo'dvoma, Lac., Mni. Soc. Lige,
Genera, I, 23 (1854)
Sp. . Ph. argentina, n. sp.
** Salta
21, 8, pl. 2,
R.)
v.
Sp. 7. O. secedehs, Steinli. in Harold,
^Buenos
I,
5 (1810)
nilidicollts Dej., Spc.,
Cicindela
(1834);
ent.,
f.
Et.
108
I,
(1843);
(Hlg.)
Cailocliroma, Hope,
Man.,
Col.
Sp. . C. chinensis, Hope,
Cicindela
l.
pl.
72,
pl.
1,
sijst.,
236,
I,
19
&
25 (1838)
De Geer, Mem.
chinensis
119, 1,
II,
c.
17,
17,
f.
Ins.,
IV,
23 (1774); ed alera., III,
f.
23 (1780) Fabr., Ent.
173, 18 (1792); Sgst. Eleuth.,
(1801) Dej.,
23
Spc.,
I,
44,
I,
28
(1825)
japnica Thunb., Nov. Ins. Diss.,
25, pl.
China.
1,
f.
39 (1781)
I,
303
Gen.
6.
5i!s&$e!a Linn.-, S. Nat.
II, 657 (1735)
I, 86, 70 (1825)
Spc.,
Dej
Sp. lO. C. Api ata,
Buenos Aires (Hlg.)
Sp. 1.1. C. sinuosa, Br. in DOrb., Voy., VI,
.
23
8,
(Hlg.)
* Salta
Carabid/K Leacli., 1815.
1806- -Eutrecha & Hygradephaga,
2.
C arabici, Latr..,
Carabi, Redt.. 1849.
A. T r u n c a
<;
t,
p e n n e>
iirbv,
o*vj
o.
Bon., 1809.
repitantes & Longopalpati (=11, 2), Latr., 1801 Braanimuae,
Me. Leay, 1825 Trunca!, ipennia, Kirby, 1837 Brachinides,
Westw., 1839 Brach nini, Schipdte, 1841 Brachinii, Fairm.
Lab., 1854 Leg. II, sect. II, Lae 1854 Lebiiies, J. Dn
fe
Y., 1857.
Gen.
7.
Leptotrace! s
Cuv.,
in
Latr.
72.
ed.
o.n.,
2,
I\
371 (1829)
Rhagocrfpis E s
S p a r a c r a Sav,
Zoo!. AJI.,
i-i
II, 5 (1829)
Phil. Soc., n. sr., IV,
A ni.
77*.
412 (1832)
Sp.
Buenos
Gen.
8.
Eug. Rcsa, Ent.,
ES. L. brevieollis, Bol).,
III, 2,
4 (1859)
Aires, Las Conchas (OI. Oes.)
S'lsyc5sa Chaud., Bul!. Mosc.,
Sp. ES. P. maclala, Chaud.,
77, nota 3, pl.
61 (l8-8)
I,
I.
c.
Lac.,
Genera,
I,
3, f/ 4 (1854)
Ctenodactyla maclala Gory, Ann. Soc. E. r
II, 182 (1833)
Lacorclairei Dej., Cat ., ed.
r..
Ir. sr.,
3,
7 (1837)
**Bnenos Aires, Barade.ro (F. Lch. A.)
Sp. 141. P. rubricollis, n. sp.
**Buenos Aires, Baradcro
Gen.
9.
Galerita
Fabr., S.. Eleath.,
(F. Lcb. A.)
I,
214 (1801)
Sp. 15. G. Lacordairei, Dej., Spc., II, 443, 7 (1826)
G. magellanica Gur., Reo. Zoo!., 296, 2 (1839)
Sp.
Buenos Aires, Las Conchas (OI. Cs.)
1. G. ruficollis, Latr., Voy de Hu/nb. et.BonpL,
II, 120, 149, pl. 40, f. 10 & 11 (1811-1832,
nec. Dej., 1825)
444, ,8 (1826)
G. collaris Dej., Spc.,
II,
G.
V, 296, 13 (1831)
offinis
Buenos Aires
(Hlg.), I<a
Conchas
(OI. Cs.)
*Salta (Hlg.)
Gen.
]0.
E*!ystie!ms Bou., Obs.
ent.,
1,
tab.
D.ulodontus, Reicbe, Ann.
XI, 337 (1842)
S.
synopt. (1809)
E.
Fr.,
sr.
304
Sp.
17
P. clandestinas, Klug, Jahrb.,
Helluo rufipes
Br.
DOrb.
in
I,
68, 3 (1834)
Voy.,
VI,
23,
81
(1838)
Dailodontus Reiche, op. c., 338 (1842)
Helluo erythropus Chaud., Bull. Mosc., IV, 701
(1843)
''Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A.)
Gen.
11.
Helheumoi pha
Cast,., Hist.
Sp. 18, H. rubricollis,
Jg. 7, 81
Gen.
12.
n. Iris.,
Schaum,
I,
47 (18
Berl.
enfc
10)
Zeiischr.,
(1863)
Buenos Aires, Baradero (F. Lc,h. A.)
SSraetiynus Weber, Obs. ent., 22 (1801)
Sp. 19. B. immarginatus, Br. in DOrb. Voy., VI,
20,
69 (1838)
B. maculipes Waterh., Ann. and.
VI, 351, 1 (1841)
Sp.
Buenos Aires, orillas
29. B. vioinus, Dej.,
del rio
May. N.
Lujan
Hist.,
(Hlg.)
Spc., II, 465, 45 (1826)
B. platensis Waterh., op. c., 351, 2 (1841)
Buenos Aires, orillas del rio Lujcm (Hlg.)
*Entre-Rios, Concordia (Moser)
Sp. 21. B. intermedius,
Br.
in
DOrb.
VI
Voy.,
20
73 (1838)
Aires (Hlg.)
Gen.
13.
Buenos
Sp. 22. B. nigripes, Waterh. op. c., 352,
3 (1841)
Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A.)
L.ebia Latr., Hist. n. Ins., VIII, 247 (1804)
Sp. 23. L. rhyticrania, Chaud., Bull. Mosc., XLIII,
ps. 2, 182 (1870)
Buenos Aires, B a adero (E. Lch. A.)
Sp. 24. L. trisignata, Br. in DOrb. Voy., VI,
18, 61
(1838, nec. Mntr., 1849)
Buenos Aires, Barade o (F. Lch. A.)
Sp. 25. L. venustula, Dej., Spc., V, 374 (1831)
Salta (Hlg.)
Gen.
14.
Dianchomena
Chaud., op.
c.,
XLIV,
ps.
1,
45 (1871)
Sp.
28. D. securigera, Chaud., op. c., 46 (1871)
Buenos Aires, orillas del rio Lujan (Hlg.)
Sp.
27
D. vittigera, Chaud., op.
Lebia
cit.,
49 (1871)
V, 378, 44 (1831)
Buenos Aires (Hlg.), Chascoms (E. Lch. A.)
Dej., Spc.,
( Continuar.)
305
Coleccin Holmbergiana
Descripcin de gneros y especies nuevos poco conocidos, observaciones sinonimicas, notas criticas k.
,
por
Enrique Lynch Arriblzaga
I.
Carabii,
1.
En
Blanch.,
Carbidos.
Geodephaga,
Me. Leay.
Metriocliila nigricollis (Reiche) Thoms.*
la sinonimia
que doy en otro lugar (V. Catlogo, p. 301)
nigra Westw., citada por Gemminger y De Harold
en su Catalogus Coleopterorum (I, 3), porque Westwood no ha
nombrado nunca as este Megaceflite; no ha empleado tal
calificativo sino en el comienzo de la diagnosis de su Meg
oxycheiloides Blanch,. segn llam la presente especie.
Incurren dichos autores en otro error al referirla al gnero
Megacephala propiamente dicho, pues, de no adoptar el fundado
por Thomson (Metriochila), forzoso sera colocarla entre las
Tetracha, y ms particularmente en su subgnero gnero afine
Phceoxantha Chaud. (Ammosia Westw.), como lo hicieron Westwood, Lacordaire y Lucas. Con efecto, el segundo arco ventral
del macho es escotado, circunstancia que Reiche hizo notar ya en
su excelente descripcin; y, por lo dems, la notable disparidad
de distribucin geogrfica, hace desde luego sospechar, que no
pertenece al grupo de las verdaderas Megacephala.
no incluyo
la
2.
Tetracha distinguenda
(Dej.)
Thoms.
La Megacephala lucfera Erichs. no est basada, en mi opinin,
sin sobre algn individuo de esta especie oscuramente coloreado;
la tinta verde intensa de los litros
pasa,
ciones, hasta el color negro profundo.
por sucesivas
grada-
Esta Tetracha ha sido observada en el Per (Erichs.), Tucuman
Burm.), Mendoza (Burm.), y Montevideo (Thoms.),
pero aun no haba sido sealada su presencia en esta provincia,
en cuya parte septentrional (p. ej., Baradero) es bastante comn.
(Dej. ex Lac.;
Adopto
nomenclatura del eminente araenlogo Thorell ( V. On Eur.
Synonyms of Eur. Spid., y tudes scorpiolog .) el nombre colocado entre parntesis pertenece siempre al autor que di al animal
6 planta mencionado su actual nombre especfico, y el otro quien ha
colocado este continuacin del genrico que adopto*
la
Epiders, Remarles on
21
306
Teraclsa
3.
La variedad
ffuaSgisla
(Klug.) Lac.
brasilea
attenuata ( Meg
attenuata Mannerh.
DeJ ean refiere la T. distinguend
O 10
ej.) Thoms., esta subordinada
(
la presente en el Cataloqus
de Gemminger y de Harold,
j la T. bilunata (Kl.) Lac. en la
Monographie de Thomson.
Esta ltima es considerada, por los
doctos autores del gran
catalogo citado, como idntica con la
T. fulgida, pero yo abrigo
algunas dudas a este respecto, dudas que
no se podrn desvanecer sino en presencia de una buena srie
de ejemplares de esta
.
C
J" L>
ed
especie.
E1] as se
fundan en que sera
muy
extrao, que
un entomlogo
como Klug hubiese descrito, una despus
de otra sus
Meg. fulgida y M. bilunata (Jahrb., I,
6, 15), sin apercibirse
de
qim no eran sino variedades de una misma
especie; en que Brull
cita, en la parto entomolgica
de los Viajes por la Amrica Metan hbil
ridional de DOrbigny, la
M. Hilarii Cast., evidentemente idntica
con la T fulgida y la M. bilunata, como
distintas; y, finalmente,
en que Thomson las coloca en diferentes
grupos
del
gnero Teir acha. *
Los ejemplares de la coleccin Holmberg
fueron cazados, por
unv von Rosenschceld, en el Paraguay,
ldGn
blGn
0n
la
deScHpcion
/tfica
Dr Burmcister
El
por el mes de Octubre,
ue
di KUl o de su Meg.
en Tucuman y la llam, creyndola
feretda (V. Rcise durch die La
Plata-Staaten, II.
V, y yo he cazado un ejemplar en el partido del
Baradero, en
el litoral porteo del Rio
Paran. De modo, pues, que esta Tetruena se encuentra en casi
toda la regin cis-andina, desde
mS
(
a el Norte de I a provincia de Buenos
Aires
eva,
la hall
Meg
Odontochfla nltldlcollls
4.
(Dej.) Cast.
Rosenchceld la caz, por el mes de
Diciembre, en el Paraguay
Los ejemplares de Dejean procedan
del Brasil
y de Cayena;
c. e au
Lucas, in Vog. de Cast.) la hall
(
entre Goyaz y
Cuyaba .Brasil). Creo que no ha sido
descubierta an en otros
pases que los citados.
.
5.
CMosiocIaila seeecens
Steinh.
Chiudoir llam O. scccdcns (Cat.
Cot, de., 17, 141 una espeNueva Granada; como la de Steinheil procede
del mismo
pas, es de suponer que ser
la misma, comunicada quizs
por
cie do
'
f'-Mida en la divisin
II,
B,
T. bilunata
en
la II,
E.
307 aquel
(Y. Cat.j
La
este,
aunque nada se dice en
p. 30:2, sp.
la
obra citada por m
7).
diagnosis de Steinheil es la siguiente:
Cilindrica, cyanea, metallica, supra fusco cap rea, elytris lateralter molaceo-micantibus, punctis tribus marginalibus albis;
palporum mandibularumque nigrorum basi flaca; thorace postice
subangustiore, depressionc basali Icete purpureo-a urea ; labro virichnigro , ochraceo limbato, longitudinaliter cy Uncir ieo-inflato septem,
pedibus cyaneis, femoribus parce ,
dense albo-setosis. Long. 11-12 mm.
clentato;
tarsis
anticis subas
Los ejemplares que tengo la vista, dos machos cazados en San
Fernando, por Holmberg, y una hembra trada de Misiones por
Dr. Berg, quien ha tenido la amabilidad do facilitrmela, coinciden bien con esta breve descripcin,
y me demuestran, que
Steinheil ha mezclado en ella los caracteres de ambos sexos.
Con efecto, el labro es septemdentado slo en la hembra, y la
planta de los tarsos anteriores densamente peluda es particularidad
privativa del macho.
-el
Aprovechar esta oportunidad para presentar una descripcin
detallada de esta Oclontochila, que, juzgar por los puntos donde
hasta ahora ha sido hallada, debe habitar en la mayor parte de
Ja Amrica Meridional.
Vrtice finamente vermiculado; frente regular
y densamente
estriada entre los ojos, vermiculada en la parte anterior, con un
pequeo espacio liso arriba de la base de las antenas; epistonia
-estriolado; sienes con pliegues arrugas, mas notables
y verticales en la parte posterior,
Parte inferior
ele
muy
lijeros
y horizontales en
la cabeza lijeramente
estriolada al
la anterior.
travs, con
dos impresiones punctiformes junto al mentn. Mandbulas falcadas. Labro muy convexo en la lnea media, particularmente
en la hembra, con cuatro impresiones piliferas. Protorax cilin-
ancho como la cabeza (sin los ojos), lijeramente atenuado hacia atrs, y un poco extrangulado en ambos extremos,
en la parte correspondiente las imjaresiones transversales. La lo
anterior del pronoto apenas avanzado en ngulo muy obtuso;
el posterior anchamente bisinuado, rebordeado; impresin media
drico, tan
.apenas
hoyuelos bsales profundos, redondeados; el
resto de la superficie del pronoto fina, densa y regularmente vermiculada al travs. Escudete transversalmente vermiculado. Pecho
liso y luciente; sutura tergo-pleural indicada por una lnea fina,
no carenada; costados del mesosterno con algunas impresiones
punctiformes aisladas. Ancas metatorcicas peludas en su mitad
externa, con una srie transversal de impresiones punctiformes
en la base de su mitad interna; estras tarsales bien marcadas.
Elitros profunda y bastante densamente puntuados; los hoyuelo*
indicada;
parecen penetrar oblicuamente
los litros, y son mas pequeos
rior que en la anterior de estos;
extremidad sutural brevemente
lisos; epipleuras
308
hcia
adelante en el espesor de
abundantes
en la parte postey
depresin humeral bien marcada;
espiniforme; ngulos humerales-
desnudas.
Cabeza cobriza opaca por
arriba, azul de acero oscuro por*
de la frente con una mancha de
reflejos verdes y dorados; borde anterior
y espacio desnudo de
la frente, azules de acero con dichos reflejos; epstoma rojo de.
cobre, Yerde, y amarillo de oro cambiantes; sienes,
y lmite entre
debajo; depresiones laterales
el
color cobrizo del vrtice y
azul intenso
de las partes infeverdes y dorados. Primer artejo de las
antenas azul intenso con reflejos verdes; segundo, tercero
y cuarto
azules de acero, un poco violetas; los siguientes pardos oscuros,
con pubescencia amarillenta, y espinculas terminales pardas.
riores,
con
el
reflejos
Mandbulas negras,
con la cara externo- basal mas menos
amarillenta testcea. Palpos testceos, con el ltimo artejo de
los labiales y los dos ltimos de los maxilares, negros; sus pelos
espinescentes, blanquizcos. Pelos del labro del mismo color..
Pronoto
mismo color que la frente y vrtice ceflico; sus
costados, hoyuelos bsales, impresiones transversales,
particularmente la posterior de estas, con vivos reflejos verdes, dorados
y rojos de cobre. Escudete cobrizo opaco, con algunos matices
azules, verdes y dorados poco brillantes.
Pecho y patas azules
de acero oscuros, con reflejos verdes
dorados;
trocnteres par-'
y
dos rojizos; pelos de las patas blancos puros, excepto los
de la
cara interna de las tibias anteriores
medias
que
son leonados
y
claros; espinculas pardas; espolones negros. Elitros
del mismo
color que el pronoto, con reflejos rojos de cobre, si se
les
del
contempla desde la parte anterior del insecto, con un viso
celeste
si
se les mira desde la parte opuesta; la mrgen
lateral y las
epipleuras, azules de acero intensas, color que
est limitadosuperiormente por una zona de reflejos verdes
y dorados. Alas
negruzcas, con nervaduras negras. Vientre del mismo
color que
el pecho.
Macho
Long. 11 mm. Labro corto, transversal, sexdentado, escotado
en el medio del borde anterior, es decir, en todo como el
de la
Cicindela chry sis (Dej., Spc., I, 25, 7) *
que es asimismo una
Odontochila
su clor, negro con reflejos verdes, como en la
,
hembra, pero ancha y notablemente orillado de testceo parduzco.
* Ignoro
si
homnima de
est averiguada la identidad entre
Fabricius.
la especie
de Dejean y su
309
Planta de los tres primeros artejos de los tarsos anteriores, densamente cubierta de pelitos blanquizcos. Escotadura. del penltimo
arco ventral ancha y profunda. Tres manchitas marginales en
los litros, saber: una humeral, punctiforme; una triangular,
postmediana; y una mayor que todas, sub-triangular, en el ngulo
pstero-externo.
Hembra
grande, septem-dentado, negro con reflejos
verdes, orillado de pardo rojizo oscuro; el diente medio, largo y
encorvado. Dos manchitas marginales en los litros, saber:
Long. 12
mm. Labro
una postmediana,
triangular, y
una en
el
ngulo pstero-externo,
punctiforme, muy pequea.
Observacin En el ejemplar hembra que estudio, la manchita
posterior de los litros es tan pequea, que sospecho, que en
algunos individuos ha de desaparecer del todo. En los tres ejemplares, la post-mediana es lisa y no se nota sino dos cuatro
impresiones en ella; lo mismo sucede con la posterior de la hem-
bra, mientras que en los
machos
es bastante
densamente puntuapues se encuentra
punto anterior es liso,
eolocado en el mismo ngulo humeral.
Los palpos son mas plidos en los ejemplares masculinos; en el
femenino el color testceo es un poco rojizo, y el penltimo artejo
de los labiales es pardo por debajo.
da;
finalmente,
6.
el
Phyllodroma argentina
n.
sp.
Supra fusco -asnea obscura, sat opaca; subtus ntida, asneo viride cupreoque
Labro ebrneo. Pedibus rufo-testaceis, metallico viride perfureflctente.
sis, albohirtis.
Mas.
Elytrorum limbo, antice et postice
Long. 7-7f mm.
late interrupto,
punctisque duobus
mediis albis.
Fem.
Mqualis,
disjuncta.
sed
Long. 8
limbi
parte humerale postic in puncto
mnimo
mm..
Cabeza, prescindiendo de los ojos, tan ancha como
el
protorax,
cncava entre aquellos. Antenas un poco mas largas- que los
Labro doblemente ancho que largo, un poco convexo en
litros.
la parte media, con una extensa depresin cada lado, liso,
armado de un diente, lijeramente encorvado hcia abajo, en la
mitad de su borde anterior, el cual es suavemente redondeado, y
con 4 impresiones pilferas, una cada lado del mencionado
Mandbulas cuatro vediente, otra junto cada ngulo lateral.
que el labro, delgadas, puntiagudas, falcadas,
lisas, lustrosas, con 3 dientes en el borde interno, el de delante
mayor. Vrtice densamente granujiento; el resto del epicraneo
ms menos estriolado. Protorax cilindrico; pronoto densa y
finamente granujiento, sub-vermiculado, con el borde anterior
ces
mas
largas
310
algo avanzado en ngulo muy obtuso, los laterales suavemente'
redondeados, y el posterior sub-recto
y un poco rebordeado; impresiones transversales y media bien marcadas, particularmente
las primeras, en donde visiblemente se estrecha el protorax;
sutura
tergo-pleural
bien
indicada por una carenta arqueada,
Escudete transversalmente estriolado. Pecho liso,
luciente; episternos con algunas estras verticales.
Elitros densa^
profunda y gruesamente puntuados; ngulo humeral liso; depresioa
distinta,
hacia arriba.
de
los
sutural
hombros bien marcada; epipleuras peludas; extremidad
muy brevemente dentiforme. Alas bien desarrolladas..
Patas delgadas;
un poco mas largas que el cuerpo;
con las ancas, del mismo largo que.
este; las del primer par, prescindiendo tambin de las ancas, de
la misma longitud que los litros
y el trax reunidos; fmures ,.
tibias y tarsos de cada pata sub-iguales entre s;; ancas anteriores;
y medias, peludas; las posteriores lo mismo slo en su mitad!
externa, y con varias impresiones punctiformes en la interna;-,
las posteriores
las intermedias, sin contar
tarsos sin estras.
Vientre luciente* con unas cuantas impresionas,
pilferas.
Color general de las partes superiores, pardo bronceado oscuro>
un poco cobrizo. Megillas
y mrgen de las rbitas, color de
cobre. Mentn y parte inferior del crneo,
negro-azules, con
jeflejos
dorados
cobrizos.
Antenas pardas oscuras;
el
1er..
artejo rojo de cobre, con reflejos verdes
y dorados; los 3 siguientes y el arrdnque del 5 o , como la superficie superior
del I o .
Palpos testceos plidos, con el ltimo artejo parduzco, con
reflejos verdes, cobrizos y dorados; el soporte de los maxilares,
rojo testceo.
Mandbulas negras, irisadas por arriba, cerca de
la base, y con una gran mancha marfilea,
mas menos parprimer tercio basal. Labro de este ltimo color; el
extremo del diente medio, pardo oscuro. Depresin media del
pronoto con reflejos verdes de cardenillo. Carenita tergo-pleural
con reflejos azules de acero. Flancos protorcicos, como
las
megillas. Esternn negro bronceado; el mesosterno con
reflejos
dorados, cobrizos, verdes y azules de acero, hcia los lados;
flancos del meso- y metatorax con dichos reflejos. Ancas
como
estos ltimos.
Trocnteres rojos testceos. Fmures
y tibias del
mismo color, pero verdes dorados por arriba, y con reflejos violados en el extremo.' Tarsos verdes, con reflejos azules
y dorados. Espolones y uuelas negros.
Elitros con una banda marginal de un blanco poco puro, compuesta de tres partes, saber: I o una humeral, estrecha, arqueada.'
hcia afuera, cuyo extremo posterior no pa.sa el primer cuarto.
duzca, en
el
del litro; 2 o,
una media, avanzada en ngulo en ambas extremtigualmente avanzada en ngulo en el
dades; 3 o , una posterior,
extremo exterior,
y con
la parte
que se
dirije
la sutura, lnei
311
forme. Adems, una manchita del mismo color, situada hcia el
centro de cada litro, un poco detrs de la altura del ngulo
anterior de la banda marginal media. Alas negruzcas, irisadas;
nervaduras negras, testceas en la base.
Vientre negro oscuro, con reflejos dorados y cobrizos; el borde
posterior del ltimo arco, testceo. Los pelos de todas partes,
blancos.
Macho
Los tres primeros artejos de los tarsos anteriores, dilatados, en
forma de trapecio alargado, con la planta cubierta de pelo, el
cual sobresale bastante en
el
lado interno.
Vientre con siete arcos, el primero con una escotadura
quea en el borde posterior.
Parte humeral de la faja de los litros, ntegra.
muy
pe-
Hembra
Algo mayor.
Tarsos anteriores simples, y sin pelos por debajo.
Vientre con seis arcos, todos ntegros.
Parte humeral de la faja de los litros interrumpida en el
extremo superior, lo cual d origen un punto menor que el
comn ambos sexos.
Fu cazada en Salta por Holmberg.
Observacin Los ejemplares en que fundo la presente descripcin son 4: 3 machos y 1 hembra. Como los primeros presentan
la faja humeral sin interrupcin, y en la hembra, por el contrario,
se divide en el extremo superior, es probable que esta diferencia
sa sexual; con todo, sin mayor nmero de individuos femeninos
no es dado asegurarlo con certeza.
Quizs parezca innecesaria la mencin de algunos de los carac-
mi propsito, al
argentina
especie
la
comparacin
entre
sealarlos, es facilitar la
y las que del mismo gnero en que la coloco se conocen. Por
lo dems, creo que el estado actual de la ciencia pide, mejor
dicho, exije, que, toda vez que no se trate simplemente de dar
una gua para los coleccionistas, no se debe omitir ninguna de
las particularidades de estructura que sa dado observar, pues
de esta manera es como se ha de llegar, si bien lenta y penosa,
seguramente, generalizar sobre la organizacin de los grupos
teres consignados en la precedente descripcin;
naturales y establecer con
caracteres.
7.
exactitud
subordinacin
la
Calloclroma cfcinensis (De
de los
G.) Hope.
Los autores atribuyen Fabricio el nombre especfico de este
Cicindlite tan comn en las colecciones y cuadros de insectos;
312
como se ver en la sinonimia (V. Catlogo,
verdadero inventor es De Geer.
pero,
8.
Cicindela sinuosa
p.
302),
su
Brull.
Esta Cicindela, descubierta en Corrientes
por DOrbigny, presenta algunas variaciones en los dibujos
claros de los litros.
En 4 ejemplares (3 machos
y 1 hembra) sometidos mi exmen,
hallo lo siguiente:
1
La banda marginal
se interrumpe ms mnos
notablemente
detras de la lnula humeral (m. n.
1 y la h.j , por el contrario,
se une a ella anchamente
(m. n. 2) mediante una lnea fina
(m. n. 3.)
.
2.
fiiuf
La
interrupcin junto la lnula posterior
no es total en
Un de l0S ejemplaros que estudio
existe
siempre una lnea
;
La fi S ura de la lnula posterior parece
variar de individuo
a individuo; las lneas que la
componen son ms mnos anchas; el apndice externo se
inclina hcia adentro (h.
y m. nos.
1 y 3) hcia afuera
(m. n. 2), es recto (h.
m.
nos.
1 y 3)
y
encorvado (m. n. 2), largo corto &.
4
En el macho n. 2,1a lnea flexuosa media
enva un pequeo
apen ice hcia la sutura, se ensancha
notablemente en el extremo
y presenta una pequea interrupcin en el litro izquierdo,
antes
del ensanche terminal.
,
y.
Leptotrachelas brcvicoHis
non.
Adems del espcimen de Holmberg, tengo
idntico, cazado en el Baradero,
una variedad
la
vista otr
tomada en esti
y
ao pasado. Ninguno presenta h
laya parduzca de que habla Boheman,
aunque su descripcin le
conviene perfectamente en todo lo
dems.
El individuo capturado aqu
mide casi la mitad de las dimen
siones noi males,
y el protorax, la cabeza y las antenas son d<
un co or mas plido que de
ordinario; por lo dems, no dien
ciudad,
el
2 de Octubre
del
ae Jos otros ejemplares de su
especie.
Los tpicos fueron capturados aqu;
no ha
este Leptotrachelus en otro
pas.
10.
Pyonicha maclala
sido
observado ar
(Gory) Lac.
Las manchas de los litros ocupan un
espacio ms mnos
extenso; el Dr. Berg pose un ejemplar
en el cual han invadido
casi toda la superficie de aquellos.
El coselete del espcimen que examino
no es leonado (fauve),
como dice Gory, ni tan oscuro como aparece en la figura
de la
Genera de Lacordaire, sino de un rojo sub-sanguneo.
313
Este bonito Tenodactlite fu descubierto en Cayena, por Lacoi'daire; parece que no ha sido sealada todava su presencia en la
inmensa regin que media entre ese pas y nuestra provincia, en
cuya parte septentrional (Baradero) hall
ejemplar, que es el que tengo la vista.
Fionycha rubrlcollis
11.
Atra, prothorace
eolio cine
rubris;
patypis,
mi hermano un slo
n.
sp.
antenncirum articulis duobus
Long. 7g mrn. Lat. hum.
basalibus, femoribusque basi flavo-testuceis.
mm.
Antracina; protorax y cuello rojos sub-sanguneos; los palpos,
los 2 primeros artejos de las antenas, y la base de los muslos,
amarillos testceos; piernas y tarsos, pardos rojizos. Elitros ms
convexos y con la puntuacin de las estras ms gruesa que en
la P. maculata.
Difiere de la especie anterior, por su menor tamao, por su
mayor convecarencia de manchas y la ms notable
un poco ms
figura general, que es
esbelta, por la
xidad de los litros, por la
puntuacin de estos, y por el color oscuro de los artejos 3 o 4 y
5 o de las antenas, que, en la P. maculata, son testceos, como
los dos primeros; todo lo dems, es igual en ambas especies.
Mi hermano caz un slo individuo, el que describo, en el
Partido del Baradero (Prov. Bs, Aires).
,
12.
Galerita rsiicoliis
Latr.
G. ruficollis de Dejean no es esta especie, sino una diferente: la G. erythrodera, Brull, (=G. insularis, Cast. & G. tlioracica Chevr.), de Mjico y Cuba. Pero sus G. affinis y G.
collaris no difieren especficamente la una d la otra, y son la
misma cosa que la G. ruficollis Latr., como lo han establecido
La
ya Gemminger y de Harold en su tilsimo catlogo.
Dejean no tard en apercibirse de que su G. affinis era sinnima de G. ruficollis Latr., mas continu separndola dla G. collaris, fundndose en que su cabeza y coselete son mnos alargados,
y en algunas particularidades de colorido. Lo que hay de cierto
en esto, es que la especie presenta numerosas variaciones en la
anchura proporcional del pronoto, sin que sa posible distinguir
verdaderas variedades, consecuencia del gran nmero de sucesivas gradaciones que median entre los extremos. No son sexuales'; afectan indistintamente tanto al macho como la hembra.
Humboldt descubri
esta Galerita en
las regiones
ecuatoriales
de este continente; Lacordaire la hall en Buenos Aires, Burmeister en Paran (Entre-Rios), y Holmberg la ha cazado en
Salta, de manera que debe habitar toda la Repblica Argentina,
con excepcin talvez de Mendoza, donde el Dr. Burmeister no
logr encontrarla.
314
Ilellnomorpha mbricoilis Schaum.
13.
El Dr. Burmeister descubri esta especie en el Rosario (Santa
F), y la llam H. rujicollis (V. Reise durch d. La Plato.i Staaten
,
1 , 484
1861 ), sin describirla; posteriormente la envi Schaum,
quien
la di
conocer bajo
Mon
nombre que hoy
ISr achynws
14.
Chaudoir
el
vicimis
lleva.
Dej.
des Bravhyn. in
Ann. S. Ent. Blg ./ XIX, 79,
B.
bicolor
Brull
ha sido fundado con un
)
individuo pequeo, y en un estado bastante malo, del B. vicinus
1876
piensa, que
el
Dej.
Por
falta de una srie de ejemplares frescos,* no puedo
probar, por ahora, lo que hay de exacto en este aserto.
15.
La
extensin
de las
fmmarginatus
manchas
com-
Brull.
terminales
de los fmures es
en algunos individuos, ellas forman, reunindose, un
anillo casi completo, pero siempre mas ancho en los costados que
por arriba; en la mayor parte no ocupan sino los flancos del
extremo de los muslos; y en todos queda libre la cara inferior
de estos.
variable;
16
1S.
intesmediais
Brull.
Chaudoir ha observado ya (Op. c., 81), que el color oscuro del
extremo de los muslos suele invadir cerca de la mitad exterior
de estos. Pero hay ms an: los tres ejemplares que tengo en
mi poder tambin tienen parda la parte inferior de las tibias,
y,
en uno de ellos, la tinta oscura est de tal modo difundida que
todas las patas son morenas, con el arranque de los muslos
y el
de las tibias testceo lavado de parduzco.
17.
Es
Lebia rhyicrania Chaud.
Lebia chalybea del Dr. Burmeister, descubierta por l en
Paran (Entre-Rios) y mencionada en su Reise, I,.
484 (1861). Aunque no la describi/ su indicacin bastara para
reconocerla, y, por otro lado, los ejemplares del Muso Pblica
llevan ese nombre.
la
la ciudad del
315
Contribuciones para el conocimiento de
la fauna de Salta
por
Eduardo Ladislao Holmberg
(Continuacin
Vanse
las entregas
anteriores)
Troqu lidos
Picaflores Colibres Tentenelaires
Meliomaster Angelae, Lesson
74. 34.
Burm., Keise,
JS. regis
II. p. 448,
H.-list., I, p. 138, n.
He
visto
una
un macho de
75. 35.
tarde, cerca de
Tom
t.
1,
1,
(G. E.
Gray
1765.)
Cabeza del Buey, en Marzo de
1877,
este precioso Picaflor.
Chlorosiilbon IPlsalon (Bourc.
G. E.
ms
n. 42
Schreib., F. Bras.
en Trancas
un
tarde al Norte del
Gr. H.-list.,
I,
et
Muls.) Gould.
p. 150, n. 1935.
ejemplar de esta especie, que he visto
Rio del Tala, y al Sur del de las Pie-
dras.
NOTAEstos
nicos cuya existencia en Salta
dos Picaflores son los
puedo asegurar.
He
pesar de las noticias que se
mi deseo de no tocar este
76. 36.
nada dir,
dando as satisfaccin
grupo tan doblemente delicado.
los^otros que
all
me han
encuentran,
Caprira lgidos
Mydropsalis psalUirus, Temminck.
Burm., Eeise,
II, p. 450, n. 48,
H. torquatus Gm.
,
se
trasmitido,
,,
(G. E.
Gr., H.-list,
I,
p. 58,
n. 650.
Ibiya cola de tixera,
Azara, Apunt.
II,
p. 536,
n. 309.
Chumulucuco, Salta.
Ataja-caminos Tucuman y Salta.
,
este hermoso Caprimlgido en el Campo de
Febrero
del 77, la oracin, revoloteando
los Mogotes, el 5 de
caprichosamente por el camino y perdindose veces entre los
Algarrobos, Talas y otros rboles pequeos, donde lo llevaba la
violenta persecucin los insectos de que se mantiene. Quince
dias despus cac uno en el Valle de Lerma, cerca de la Quebrada de San Lorenzo, donde ms de una vez los vi volar de
tanto
pronto al aproximarse mi cabalgadura, pues se confunden
con el suelo, donde reposan, que an cuatro varas de distancia
todava vacilaba por ello en hacer fuego sobre el que traje.
Vi por primera vez
\
*
316
El nombre de Chmulucco cuca parece que se le d por
onomatopeya, as como el de Ataja-caminos por la costumbre de
cruzarse en estos, lo que no efecta sino para cazar los insectos
que los ginetes levantan al pasar.
Mi compaero Santillan me asegur que en Tucuman se daba
con mayor propiedad el ltimo nombre otra especie ms atrevida. He credo despus que probablemente se trataba del Poclagev
nacuncla, sobre cuyas costumbres ha escrito mi colega Enrique
Lynch en la pgina 65 de este Peridico, y las que ms tarde
agregar mis propias observaciones.
Cuando fines de Marzo volva del Norte, percib numerosos
Chumulucucos, al Sur de Cobos, pero apareados la sazn
y
cada vez que en sus fantsticos vuelos el macho se encontraba
con la hembra, la cual carece de cola en forma de tijera, inmediatamente la persegua, yendo perderse en los bosques vecinos.
Coloptridos
Phytofoma rutila,
77. 37.
Vieillot
Eneic. meth. Orn. III, 903.
DOrb. Yoy. Am. Mer. t. 29,
Burm.
1.
Beise, II, p. 451, n. 51.
G. B. Gray, Hand-list, I, p. 380,
El Dentudo, Azara, Apunt. I, p.
Perezoso, Salta
n. 5749.
366, n. 91.
y Tucuman.
Carnerito, Corderito, Cabrita B.
A.
Esta curiosa especie fue observada con frecuencia en
En
Trancas.
Salta la vi varias veces.
Phytoosna rara,
78. 38.
Compendio de
Jard.
Ph.
&
S.
I,
la Hist. Nat. de Chile, 1789.
O.-pl. 4.
.silens, Kittl.,
fescens,
Sw.
Molina
G.
P h.
Bloxhami, Childr.;
Molince, Less.; Ph. ruli.
B. Gray
H.-list,
I,
380, n.
5747.
Cac un ejemplar de esta especie como dos leguas al Norte
aunque no la prepar, veo que mis notas coin-
del Juramento, y
ciden con sus descripciones.
79.
39.
Phytotoma angustirostris,
DOrb. Yoy. Am. Mer. t.
G. B. Gray, H.-l, I, 380,
Lafr.
29, 2.
n. 5748.
Dos ejemplares vi reunidos en un Algarrobo, en el campo de
Castaares, de los Sres. Ortz. Tom uno de ellos, mas no lo
pude preparar por haberlo estropeado mucho al matarlo; mas,
comparando mis notas con la lmina de DOrbigny y con los
ejemplares del Museo Pblico, veo que coinciden. Estos son de
Bolivia, cazados por San Martin.
Tambin se seala del Per.
80. 40.
317
Saurophagus sulphnratus,
Consp. Av.
Burm., Keise,
I,
(L.)
Bonap.
193, 378, 1.
II, p. 452, n. 52.
Pitangus sulphnratus, (L.)
G.
p. 356, n. 5419.
Bienteveo, Puitagu, Azara,
R. Gray,
H.-list.,
I,
Apunt.
II, p. 157,
n. 200.
Quetup, Salta,
Tucuman.
Crdoba.
Pitup,
B enteveo, Venteveo,
En
Salta,
como en todo
el
nombres vulgares,
la
la
amado para
Argentino
avecilla alegr con su carcajada victo-
tiene algo de
ausente del hogar, que la
Repblica, abunda esta
onomatopeya consagra en los
resto de
linda especie, cuyo canto, que
Bienteveo, B. Aires.
bien
el
riosa.
<
Hay
en aquella provincia una preocupacin popular respecto
Su grito, en la proximidad de las .habitaciones,
anuncia visitas. Una observacin bien llevada demostrara todo
lo contrario en la mayora de los casos.
del Quetupi.
81. 41.
Tyranmis melancholicus,
Vieillot
Ene. meth. Orn. 851.
Laphyctes melancholicus (V.) Cab.
G. R. G.H.-list, I, 364, n. 5548.
Suirir-guaz, Azara, Apunt. II, p. 152, n. 198.
[Bienteveo der Einheimischen] Burm.
B enteveo
chico,
B. Aires
No vi ms que dos ejemplares en las orillas del Juramento,
muy cerca de la Sierra Lumbrera.
Burmeister dice que es muy comn por todas partes en Verano
en el Sur, y en Invierno en el Norte. As debe ser, sin duda,
porque es una de las aves ms comunes, desde la Primavera hasta
el Otoo, en la regin del Delta del Paran, de donde tengo
varios ejemplares.
13
82. 42.
Tjrannus violentas,
Vieill.
Encic. meth. Orn. 854.
Burm., Reise, II, p. 453, n. 54.
Milvulus Tyrannus (L.) (G. R. Gray, H.-list,
Pait I, p. 365, n. 5561.
Tixereta, Azara, Apunt. II, p. 130, n. 190.
Tijereta, Bs. As. ( Viudita id.)
Tijerita,
Tucuman,
Este animal era abundante en
puntos de la Provincia.
el
Salta.
valle
de Lerma, y en otros
318
83. 43.
Muscflpeta vis-gata, Lafr.
Myiobius (Myiojphobus.) fasciatus, Mll.
Gr., H.-l.,
I,
(G. B.
p. 360, n. 5469?)
Tres veces he visto esto animalito durante mi viage: dos al
Norte de Tucuman, y una en Salta/ en el valle de Lerma, cerca
de la Quebrada de San Lorenzo; cac este.
84. 44.
85.
Elaisiea modesta, Tschudi
.Fauna per. Orn. 159.
-Burm., Eeise II, p. 454, n. 57.
G.
Gray,
H.-list., I, p. 352, n.
[Aljrechero der Einheimischen,]
Tan escasa como
45.
5330.
Burm.
la anterior.
Serpoplsaga migrScams, Gould.
Zool. of the Beagle, III, 50.
Eeise, II, p. 454, n. 58.
Burm.
G. E. Gray,
H.-list., I, p. 351,
TachurJ obscurito menor. Azara,
p. 83,
Piojito,
No
es
muy comn
Apunt., T.
II,
n. 167.
Buenos Aires.
esta especie en Salta, pues en todo
he visto all sino dos ejemplares.
de una pequea laguna.
86. 46.
n. 5306.
En Trancas tom
erpoghaga swSiCn-istata
(Vieill.)
mi
viaje
uno,
no
cerca
Cabanis
Mus. Hein. II, 53, 184.
Burm., Eeise II, p. 454, n. 59.
G. E. Gray, H.-list., p. 351, n. 5304.
Contramaestre) coletillo ordinario, Azara, Apunt.
T. 11, p. 66, n. 160.
Piojito, Buenos Aires.
Esta especie es abundantsima en Salta,
lo mismo que en Tutodos los rboles se hallan con las cortezas
totalmente cubiertas de Liqenes, que siempre albergan multitud
de insectos, esta Serpophaga encuentra alimento no escaso.
Sospecho que la mgricans y la subcristata deben estar en distintos gneros, pues sus hbitos son tan diversos, por no significar
diferencias orgnicas, que esto solo incita separarlos.
La
nigricans es cazadora al vuelo como el Churrinche (Prjrocephalus
cuman.
Como
all
parcirostris)
y espera pacientemente que el insecto pase para
lanzarse sobre l; la subcristata es inquieta, no pra en un sitio,
y busca su alimento en las ramas, la manera de las Sitas. No
conozco la nidificacion de la primera, pero s la de esta, que merece un estudio especial.
NOTA En
la pgina 85 he dicho que creo haber visto en Salta 6
especies de Serpoyliaqa. Tal vez el nmero peque de largo, por haber confundido con el estado juvenil, pero no tanto., El tiempo lo
319
cuando otros coleccionistas mas afortunados dispongan de ma
yor tiempo que el de que yo dispuse para estudiar aquella rica fauna.
dir,
Cuando despus de publicar la lista de las aves de Salta, entr, III,
mas detenimiento la obra de Gray, me convenc de
que ello era tanto mas probable cuanto que el autor cita 10 especies
p. 88, revis con
de Amrica.
Respecto del nombre vulgar Piojito que doy ambas, es el que
les aplica en Buenos Aires.
No s el que se les di en Salta.
87. 47.
CItslicivora dtisncoSa, (Yieillot)
Burm.
Reise, II, p. 473, n. 116.
G. E. Gi ay,
H.-list., I, p. 237, n. 3438.
Contramaestre) azuladillo,
60, n.
Mucho mas comn que
mismos
II,
p.
As.
en Buenos
sitios
Azara, Apunt.
158.
Piojito, Bs.
se halla en los
se
que
Aires,
este lindo animalito
Serpophaga subcristata, y
la
en su compaa.
88. 48.
Iys-oceplial3as
parvirostris, Gould.
Zool. of tbe Beagle, III, 44, pl. 6.
Reise, II, p. 456, n. 63.
Burm.
G. R. Gray, H.-l., I, p. 360, n. 5482.
Vhurrinche, Azara, Apunt. II, p. 105, n. 177.
lcl.
Bs. As.
[Fueguero bei Paran] Burm.
No me
ha parecido el Churrinche tan comn en Salta como
en Buenos Aires, pues no he visto sino un macho algo joven y
dos hembras adultas, en los campos de Castaares.
Miscelnea
HempterjS As-genisios El bello trabajo de Berg, sobre
estos insectos; contina en las entregas 2 y 3 a (Agosto y Septiembre de 1878) del tomo VI de los Anales de la Sociedad Cientfica
Argentina.
Las especies enumeradas son 26
siguiente manera:
Mictina....,
Acanthocephalina.
(4
nuevas), repartidas de .a
4 especies.
.
Coreina
Anisoscelaria
Leptoscelaria
Spartoceraria
Coreara
Coreid^:
6
9
26
Adems de
las especies nuevas, descrbese las ninfas pseudoimgenes de la Zicca Stdlii, Berg, . sp., del Acanonicus
Stal, de la Sparlocera breeicornis Stal, de la Spart. fusca (Thbg.)
Hahm
Stal,
de
320
Phthia pida (Drury)
la
cus Stal, del Acantnocerus
Stal,
del
Athccumastus hoemati-
(Camptischium)
claoipes (Fabr.)
Stal y del Crinoccrus sandus (Fabr.) Burm., y las larvas del tercero, del cuarto, del quinto y del sexto de "estos hempteros, y
se completa el conocimiento de los caracteres de varias imgenes.
Flora del Paraguay En la misma publicacin citada ms
arriba, entr. II, p. 90-96, ha aparecido la continuacin de las
descripciones de vegetales paraguayos por D. Domingo Parodi.
Las especies caracterizadas son quince, pertenecientes todas
los gneros Piper y Peperomia.
De sentir es que cerca de la
mitad no estn especificadas y que varias hayan sido bautizadas
sin tener seguridad de que son nuevas.
Al fin de esta parte, el autor presenta una descripcin detallada
de los caracteres del gnero Piper.
Sobre la goma del quebracho colorado Tal es el ttulo
de una extensa memoria por el distinguido qumico argentino D.
Pedro N. Arata, publicada en los Anales citados, entr. 3 a p. 97
106.
Despus de exponer todo lo que hasta ahora se saba acerca
la composicin qumica de los cuerpos contenidos en la madera
del Quebracho colorado ( Loxopterigium Lorentsii Gris.) y de
trascribir lo que sobre este rbol dice el Dr. Hieronymus, en el
Boletn de la Academia Nacional de Ciencias, I, 331-334, entra
Arata hacer la historia de sus investigaciones qumicas sobre
la materia que,l denomina, impropiamente en su misma opinin,
goma del Quebracho colorado, apuntando sus propiedades, comparando su espectro de absorcin con el de la sangre de drago,
y consignando la accin que sobre ella ejercen el calor, el cido
de
ntrico, y la potasa fundida.
El autor cree probable la presencia de la catequina de una
sustancia anloga en la goma del Loxopterigium Lorentzii, lo
cual, agrega, sera una novedad en la ciencia, pues las catequi-
nas slo se haban hallado hasta ahora en las Leguminosas, Rubiceas y Cedrelceas , y el Quebracho es una Anacardicea; se
inclina colocar la sustancia por l estudiada junto al Kino (del
Pterocarpus marsupium Mart.); y piensa, que, en vez de destruir
los quebrachos para sacar aserrn, con el objeto de emplearlo
como materia curtiente, segn se practica en la actualidad, sera
talvez ms racional, someter los rboles un cultivo metdico,
y
extraer de ellos, por medio de incisiones, el zumo que, concretndose al aire, forma la goma del Loxopterigium.
SUMARIO
Enrique Lynch Arriblsaga. Metamorfosis de la D a u 1 i s
sangunea (L.) Mus...,
p.
Flix Lynch Arriblsaga. Apuntes sobre los Empides del
Baradero
p.
Flix Lynch Arriblsaga. Notas dipterolgicas sobr los
Bibinites del Baradero
p.
Enrique Lynch Arriblsaga. Catalogo de la coleccin entomolgica de Eduardo L. Holmberg
p.
Enrique Lynch. Arriblsaga. Coleccin Holmbergiana., p.
Eduardo Ladislao Holmberg. Contribuciones para el conocimiento de la Fauna de Salta
p.
Miscelnea
p.
289
292
295
300
305
315
319
Tomo
Entr.
Pl
JLJ
ZR.
BUENOS AIRES
11 a
m
N
llJ
"
1
-<
11
<J1
11
mm
OJin Jriiijiv
iJ j.
Noviembre de 1878
MI
\!U
HISTORIA NATURAL
E "V I S T -A. IDE
(Mensual)
DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA
SUMARIO Vase
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG
la ltima
pgina
ele
esta entrega.
Pomplites y Esfgites del Norte
de Buenos Aires
por
Flix Lynch Arriblzaga
Durante el tiempo que resid en el Partido del Baradero, tuve
ocasin de coleccionar una gran parte de los Himenpteros que
componen la fauna entomolgica de esta parto de la Provincia.
Los resultados de mis investigaciones acerca de los Pomplites
y Esfgites, se hallan reasumidos en esta memoria, pudindoselos
considerar como extensivos los de los Partidos septentrionales
de Buenos Aires, situados sobre la costa del Rio Paran.
Faltan en mi catlogo algunas especies que, si bien me consta
su existencia en el Partido, no he tenido ocasin de examinarlas
con detenimiento, sindome desconocida su determinacin cientfica, pero pudiendo adelantar que pertenecen a los gneros Pepsis,
Pompilus, Sphex y Chlorion.
Consecuente -con mis ideas, no me he limitado la simple cita
de las especies, sino que he agregado una ligera descripcin de
cada una de ellas.
POMPILITzE, Blanch.
Hist. nat. des Ins.
I,
93 (1845).
Gnero Pepsis, Fabr.
Syst. Piezat. 207 (1804).
1.
P. atrfpennls, Fabr.
Syst. Piezat., 216, 46 (1804) Dahlb.
Tasch. Lie Ponypil.
Ges. Natuiw.
und Spheg.
d.
el.
XXXIV,
La
Hym.
Mus.
d.
Suppl. 464, 6 (1844)
TJniv. zu Halle in Zeitschr.
1,
31, 10 (1869)
Burm.
TJber Pornpil.
Plata-Geb. in Stett. Ent. Zeit. 233, 6 (1872)
Pepsis smaragdina, Ivlug, Dalilb. op.
cit.
1,-120, 3 (1844)
Cabeza, trax, abdomen y patas, azules intensos con viso viomuy notable en las patas, que, por otra parte, son ms
leta,
22
oscuras que el resto del cuerpo. El metatrax es opaco y casi
carece de reflejos violados. El artculo basal de las antenas, azul
negro; los cinco siguientes son pardos oscuros, pero el quinto
suele ser manchado de rojo; los dems son de color rojo claro.
Alas superiores, pardas rojas, ms oscuras hacia el pice y el
primer tercio basa], y ms claras hcia el medio; alas inferiores,
del color del pice de las anteriores; tanto las unas como las
otras, con visos purpreos y violados.
Long.
Slo
donde
31
mm.
poseo
un
este Pepsis
macho de la especie, cazado en el Baradero,
no es comn, aunque no es raro en los con-
tornos de Buenos Aires.
P. Bcasimnri, Dahlb.
2.
Hym.
1,
Suppl.,
465, 16
Burm.,
op.
(1844) Tasch.,
232, 2
cit.,
op.
cit.
XXXIV,
29,
5 (1869)
(1872).
Negro, con viso azul oscuro, excepto en las antenas; abdomen,
muy intenso. Alas anteriores rojas, con la base
dorada clara; pice y borde posterior parduzcos; alas posteriores
rojas, con la base, el pice, el borde posterior
y anal negruzcos,
Long. 26 mm.
Muy comn durante la primavera y el verano, singularmente
sobre una Asclepidea del gnero Morrenia.
azul de ndigo
Gnero Ceropales,
Hist. nat. d. Grust.
et.
1.
d.
Ins.,
XIII,
O. tricolor,
Latreille.
283 (1804)
n.
sp.
Cabeza y trax negros;
frente, epstoma, labro, bordes lateraposterior del protrax, dos manchas en
los costados de este, hcia adelante, escudete,
post-escudete y dos
manchas en los flancos del metatrax, amarillos claros. Antenas
les del vrtice,
margen
negras por encima, amarillentas rojizas por debajo, menos en
el
pi imer ai tculo, cuya mitad inferior es amarilla
de azufre. Ancas negras por detrs, amarillentas rojizas por delante;
muslos
y piernas intermedias y posteriores, as como los tarsos del lti-
mo
par, rojos claros; mitad posterior de las piernas
del primer
par roja, la anterior amarilla, de cuyo color son tambin
los
tai sos del primero
y segundo pares. Los dos primeros
tos del
abdomen
rojos,
como
las
segmenposteriores; los dems,
siguientes, con una ancha orla
patas
negios, segundo arco dorsal
y los
posterior, amarilla clara.
Alas difanas, con nervaduras pardas.
Long.
10-11
mm.
Este bonito Ceropales no escasea en verano sobre
las flores de
Umbelferas; he visto uno de estos insectos introducirse
en
el nido del Prionomjx Thomce Fabr-.,
pero, perseguido prontamente poi el dueo del nido, lo abandon en el acto,
sin que me
las
-4
323
haya. sido posible averiguar con qu objeto viola el ageno domicilio, aunque supongo, como se cree de otros Ceropales , que slo
lo hace con el fin de aprovechar el trabajo de otros insectos,
para asegurar el desarrollo de sus descendientes.
2.
Op.
cit.,
74,
C. nigripcs,
Burm.,
3 (1869).
Mus. Ber. Tasch.
op. cit., 238 (1872).
epstoma, frente, y partes laterales del vrtice,
amarillos claros; la cara (epstoma y frente) con viso plateado.
Borde posterior del pronoto, una manchita en la cara anterior de
las ancas, extremo de los muslos intermedios, post- escudete y
margen posterior de los arcos dorsales del abdomen, amarillos
de azufre; muslos y piernas intermedios y anteriores, rojizos; tarsos anteriores, amarillos; los intermedios y posteriores, negruzcos, pero el primer artejo de aquellos, amarillo; muslos y piernas
de los
posteriores, negros, con un poco de rojizo en el extremo
del
trax
como
el
los
costados
Tanto
rojizas.
primeros; espuelas
vientre y las patas, con dbil viso ceniciento. Alas difanas, con
nervaduras pardas. Antenas con dorso y los dos ltimos artculos,
Negro; labro,
negros; la cara inferior amarilla rojiza. Long. 9-10 mm.
Mucho menos comn que el anterior, frecuenta, como l, las
flo-
res del Am/ni viznaga, Apium petroselinum, Daucus carotta y
otras Umbelferas.
pesar de lijeras diferencias con la descripcin de Taschenberg,
creo no equivocarme al considerarlo como el Ceropales descrito
por este autor.
El Dr. Burmeister descubri
(Brasil) y Mendoza.
esta
especie en
Novo Friburgo
Gnero Prionocnemus Schidte.
Xroyer
Tidskr,
I,
324 (1837).
Priocnemis, Scliiodte
1.
Op.
cit.,
(emm. Burm.)
aP. dmnosiBS,
(Klug. Spin.)
Burm.
236 (1872).
Pompilus dumosus, Klug Spin. in Gay, Fauna Chil., VI, 376, 1 (1851)
Smith, Cat. of Hymenopt. Brit. Mus., III, 150, 151, (1855).
o
Negro; antenas rojas ocrceas partir del 2 3er. artculo;
abdomen con un lijero tinte azul oscuro. Alas rojas acaneladas,
con el extremo y el borde interno, negruzcos.
Long. 13-25 mm.
Sumamente comn en todas partes; en el Baradero lo es casi
tanto como el Pompilus scalaris, y en Chascoms es an ms
abundante que este ltimo.
Se le ha hallado en el Brasil (Klug. & Burm.), en Coquimbo,
al Norte de Chile (Spinola) y en el Rio de la Plata (Burmeister
&
Smith.)
2.
0p
43, 22
cit.,
324
P. rtifofemoratns, Tasch.
(1869) Burra., op.
c.,
236, 6 (1872.)
Por tal tengo la especie que describo y que es bastante rara
ep el Baradero.
Negro; muslos del 3 o par y abdomen, desde la parte posterior
del primero basta el cuarto arcos dorsales, rojos.
Vientre del
cuarto segmento, negro; tanto la parte roja del abdomen, como las
porciones
negras de l, tienen un dbil viso ceniciento. Alas
ahumadas, con reflejos violceos.
Long. 8-9 mm.
Rosario y Paran (Tasch.); fu descubierto por el Dr. Burmeister durante su viaje.
3.
P.
pampeanus
n. sp.
Hembra.
Negra, cubierta de una lijera pruinosidad blanquizca y sedosa, ms notable en la cara, en las ancas
y en el
vientre que en el resto del cuerpo. Abdomen rojo de caoba en
la mitad posterior de su primer segmento
y en los arcos dorsales segundo y tercero; el resto negruzco.
Alas transparentes,
lavadas de pardo. Long. 9-12 mm.
Escasa bastante en todo tiempo y no es, ni con mucho, tan
comn como
la especie siguiente.
Gnero Agenia, Schiodte.
Ivroyer,
Tidsckr.,
I,
324 (1837) Dahlb.,
A. militara,
n.
Eym.,
I,
Suppl., 454 (1844).
sp.
Hembra.
Negra, cubierta de una lijera pruinosidad
quizca y sedosa, ms notable en la cara, en las ancas,
pecho, en el metanoto y en el abdomen que en lo dems.
za negra azul muy oscura. Trax negro azul sedoso, con
blan-
en el
Cabealgu-
nos reflejos violetas. Muslos, tibias y tarsos, rojos; estos ltimos
con bao parduzco. Alas transparentes, uniformemente lavadas
de parduzco. Long. 9 mm.
Es comn, y frecuenta los sitios
familia, cuyas costumbres tiene.
que
otras especies de la
las
Gnero Pompilus, Fabr.
Ent.
syst.,
Suppl., 246 (1798)
Psammochares, Latr. Hist.
nat. des Crust.
Div. A., Taschenberg,
1.
Op.
cit.,
55,
15
P. margfnicollis,
(1869) Burrn., Op.
cit.,
l.
et des
Ins. (1802).
c.
Tasch.
237, 2 (1872)
Negro, con el borde posterior del pronoto amarillo vivo. Epstoma, lados de la frente, parte posterior de la cabeza, detrs de
los ojos, costados del coselete, sobre las ancas,
una linea trans-
Ji
325
versal antes del escudete, otra ancha, arqueada,
que sigue el
contorno de este ltimo,
y la cara anterior de las ancas, amarillentos sedosos.
Abdomen y tibias con dbil viso sedoso, gris
ceniciento. Alas ahumadas, poco transparentes.
Long. 15 mm. (fem.), 13 mm. (mas).
Los individuos de esta especie
que tiene el Muso de la Universidad de Halle, son del Rosario
y de Barbacena. Es de los ms
comunes durante todo el verano.
2.
Op.
cit.,
57,
I,
scalaris,
Klug Tasch.
26 (1869) Barra, op.
cit.,
237, 3 (1872).
Negro, epstoma y partes inferior
y laterales de la frente con
brillo sedoso, plateado.
Abdomen, negro en el vientre, rojo algo
anaranjado, con viso aplomado en los cuatro
primeros arcos dorsales, los cuales llevan una ancha orla
posterior y lateral de color
negro y una banda negruzca que recorre toda su lnea
media; los
dos ltimos, negros. Alas ahumadas, poco
transparentes.
Long. 11-20 mm.
El Profesor Taschenberg lo seala en la Banda
Oriental y el
Dr. Burmeister lo ha hallado en Buenos Aires, Rosario
(Santa
F) y Paran (Entr-Rios). Es el ms comn de todos los
Potnpilus de la Provincia de Buenos Aires, lo menos en el
Baradero
y departamentos de la costa del Paran, en Chacabuco
y Chivilcoy, al Oeste de la Provincia
en
Chascoms,
al Sur de Buenos
y
Aires. Excava agujeros perpendiculares de dos tres
pulgadas
de profundidad y en el fondo forma un codo brusco, algo
ascendente, de unas dos pulgadas de largo; prove estos
nidos con
Arcnidos del grupo de los Drasiformes
y Salticiformes; sus vctimas ordinarias son la Euophrys sutrix Holbg.
y la Pylhonissa
ccerulea Holbg. (*); semejanza de sus otros
congneres, desplega
una paciencia admirable para arrastrar su presa hasta el depsito
subterrneo preparado con anticipacin. Las hembras de esta especie son comunes en los caminos
y lugares descubiertos y -los
machos se hallan con ms frecuencia sobre las flores.
P.
3.
Hym.,
semicnctns,
61 (1844)-Taschenb., Op.
I,
237,
Klug. Dahlb.
cit.,
58,
28 (1869) Burm., op.
cit.,
5 (1872).
Negro, con viso opaco azul intenso algo violado; segundo arco
abdomen con una banda carmn, con viso aplomado,
situada hacia la base, ancha, transversal, escotada en su borde
dorsal del
critas
Todas
las especies
por Holmberg en
Period. Zool., T.
de Agrie, de
la
de Araas citadas en este trabajo,
sus
Descript.
et
not.
ent. IV, p. 283 et seq. y en Ardcnid.
Rep. Arg., T. IV, y ed. in 4 o
I,
se hallan des-
des Arach. de la Rep. Arg. r
Argent.,
Anales
326
Esta banda est formada por dos manchas semi-ova-
posterior.
ladas, contiguas.
coleccin se halla un macho cazado en Chascoms; la
especie existe tambin en el Baradero, donde es rara. Se ha
hallado antes en Mendoza y en la Banda Oriental. La longitud
En mi
macho que poso slo es de 11 milmetros, pero
ejemplares hembras que miden hasta 15 milmetros.
del
Op.
cit.,
orqsiatus,
P.
4.
59, 30
men
conocen
Mus. Berol. Tasch.
(1869) Burm., Op.
Negro opaco; mrgen posterior
se
cit.,
del
237, 6 (1872)
pronoto amarilla viva; abdo-
rojo de caoba de cereza; alas
ahumadas.
Long. 14-15 mm.
en verano; sus costumbres son idnticas las
Taschenberg seala esta
del P. scalaris, que indico antes.
la he hallado en el BaraOriental;
yo
Banda
especie como de la
dero, en los alrededores de Buenos Aires y en Chascoms, ms
de veinte leguas al Sur de la capital. Taschenberg dice que la
mrgen del pronoto es testcea; esto es errneo, pues es amarilla viva, como ms arriba he dicho; no es dudoso que el error
depende del exmen de ejemplares viejos estropeados quiz
por el alcohol, en que se suele conservar los Himenpteros
pelados, en caso de una larga expedicin y con la intencin de
reducir el volumen de las colecciones en cuanto sea posible.
Muy comn
5.
Op.
cit.,
P. crufoescens, Mus. Berol. Tasch.
60,
31
(1869)
Arg., I entr.
Burra.,
9,
op. cit., 237,7
(1872) Holmb., Nat.
257 (1878).
Rojo castao; ltimos artculos de las antenas, costados del
mesotorax, ancas intermedias y posteriores, parte descendente del metanoto, base y mrgen posterior del segundo arco dorsal del abdomen, as como el borde trasero de los dems, de color
pardo negro. Este tinte est variado con rojizo en las ancas
Alas transparentes, amarillentas
y en los flancos del coselete.
leonadas.
Long. 10-25
mm.
Sin ser raro, es uno de los Pompilus mnos comunes en el
Baradero. Las enormes diferencias de talla que ofrece son verdaderamente notables. Los individuos que conoci Taschenberg
procedan de Rio Janeiro, Banda Oriental, Mendoza y Entre-Rios,
adems la especie en Buenos
y el Dr. Burmeister ha hallado
Aires y Rosario (Santa-F). La coleccin de mi amigo Eduardo
L. Holmberg contiene algunos ejemplares cazados por l en Patagones (Patagonia), y ltimamente ha sealado su presencia en
Tucuman
y en Salta.
6.
Op.
61,
Taschenberg, l. c.
P. funebris, Mus. Berol. Tasch.
34 (1869) Burm., op. cit., 238, 9 (1872)
Div.
cit.,
327
-B,
Negro, con viso azul oscuro
muy
dbil.
Alas ahumadas.
Long. 16 mm.
en el Baradero, durante la primavera y el verano;
tambin se le encuentra en Chasco mus, donde parece ms escaso.
Los ejemplares que examin Taschenberg procedan de Novo
Friburgo, Lagoa Santa (Brasil), Mendoza y Tucuman (Rep. Arg.)
como abundante en Buey el Dr. Burmeister indica esta especie
nos Aires.
Muy comn
Klug. Spin.
P. gasricws,
7.
In Gay, Fauna Chil., VI, 380, 6 (1851) Smith, Catal. of Brit. Mus.,
Hymenoptera, III, 155, 179 (1855)Tasch., op. cit., 65, 11
(1869) Burm., op.
cit.,
238,
11 (1872).
Negro. Antenas rojizas por debajo. Abdomen rojo claro, con
Alas transparentes, ahumadas, con el
reflejo sedoso aplomado.
extremo y borde posterior de las del primer par ms oscuros
que el resto.
Long. 11-13 mm.
Ha sido hallado en Mendoza (Taschenb. & Burm.), en Chile
(Spin.), y yo lo he cazado en los alrededores de Buenos Aires y
en el Partido del Baradero. No es de los ms comunes y puede
incluirse entre los escasos del gnero.
SPHEGIT7E,
Hist. des Ins.,
I,
Gnero Pelopceus,
Hist. nat. d. Crust.
Hym.,
P.
I,
et.
d. Ins.,
1.
P. figtltss,
23,
vindex,
&
Blanch.
93. (1845).
Latreille.
CCCXCII (1804).
Westermm. Dahlb.
XIII, 294,
Suppl., 434, 15
(1844) Taschenb.,
Op.
cit.,
429, 9
(1869) Burm., Op. cit., 241, 1 (1872).
Lep. St. Targ., Hist. nat. d. Hymenopt., III, 317,
Smith, Cat. Brit. Mus., IV, 234, 30 (1855).
(1845)
17
Negro; mitad oblicua de los muslos anteriores, piernas y tai sos
segmento
de los dos primeros pares, mrgen posterior del 1er.
postescudete,
dorsal del abdomen, borde posterior del pronoto,
escudete, dos manchas laterales en la base del metatrax y el
primer artculo de las antenas, de color amarillo vivo. Escamimesotorax y la parte
llas alares, una mancha en los flancos del
Alas amaiiposterior del metanoto, de color amarillo rojizo.
llentas
Long. 19 mm. Expans. alar 26 mm.
Construye nidos de tierra amasada, que pega
otras
superficies
ms
mnos perpendiculares;
paredes
cada nido se
las
328
compone de 10
12 celdillas cilindricas; siempre el nido se halla
colocado al abrigo del sol y de la lluvia y los ejes de las celdas
son paralelos la superficie sobre la cual se apoya la construccin; el conjunto, cubierto de barro, tiene
una forma
Cada
oval.
araas pertenecientes la familia de las
Epeiriformes y Salticiformes; estos Arcnidos, que constituyen
las provisiones destinadas la larva del Pelopoeus, pertenecen, en
el Baradero, las especies denominadas Euophrys sutrix, Holbg.,
Epeira lathyrina, Holbg. y Xysticus temibilis, Holbg., pero slo las
hembras de la ltima especie. El Pelopoeus Jigulus tiene un rea
de dispersin geogrfica bastante extensa; ha sido hallado en
Cayena, Brasil, Honduras, Guayana Inglesa, Santo Domingo,
y
en la Repblica Argentina.
celdilla contiene 10 15
Gnero Chalybion, Dahlb.
Hym.,
I,
21
&
Suppl., 432 (1845).
Ca.
1.
Gurin, Voy.
Pelopoeus cyaniventris,
Atlas,
eyanivemtre.
pl.
81, |f.
15
.Burm., Op.
(1869)
Sphex? cyaniventris, Spinola in
4, f.
5,
Tasch.,
II,
Op.
ps.
cit.,
2,
263.
428,
241, 1 (1872).
cit.,
Gay,
Fauna
Hym.
Brit. Mus.,
Cat. of
Negro; oabeza y trax con
fino
lustrosas; pedculo opaco; el resto
vivos
Goquille ,
I.
Chil.,
VI,
400, 4,
lm.
(1851).
Sphex cyaniventris Smith,
llante;
d.
(1830)
cara
cenicienta
reflejos
azules;
vello
del
plateada; alas
escarnidas con
IV,
256, 66 (1855).
mismo color; patas
abdomen azul-negro bridel
ahumadas, oscuras, con
vello
plateado.
Cabeza,
trax y ancas densamente puntuados.
Long. 20-22 mm.
De todos los Esfgites, este es el ms raro en el Baradero. Ha
sido hallado en Chile (Spin.), en el Brasil (Gur.), en Mendoza
(Burm.) y en Maldonaclo (Rep. O. del Urug.Gur.)
Gnero Priononyx,
Hym.,
I,
28
&
Suppl., 439
1. 1P.
Dahlb.
(1844)
Tlsmae,
(Fabr.) Dahlb.
Sphex Thomce, Eabr., Eht.
syst., II, 199, 4 (1793)
Pepsis Thomce, Fabr., Syst. Piezat., 209, 5 (1804)
Priononyx Thomce,
409,
Dahlb., Hym.,
3 (1869)
Burm.,
I,
Op.
28, 1
cit.,
(1844) Taschenb., Op.
cit.,
239, 2 (1872).
Negro; abdomen, excepto el pedculo, rojo de caoba vivo, con
una banda transversal antes del borde posterior de los arcos dor-
Tascbenberg no encuentra bastantes diferencias entre los Chalybion y
y por tanto subordina el primero al segundo, diciendo: A.. Especies azules (Chalybion Dhib.)
(*)
los Pelopoeus
ms oscura que
sales,
329
fondo,
el
en ciertos
individuos.
Alas
difanas con leve tinte amarillento.
Long. 14-16 mm.
Es muy abundante en verano; abre
agujeros en tierra, donde
de
almacena Acrdidos, principalmente Truxalis y una especie
el sol.
AZdipoda, comn en los terrenos ridos y caldeados por
2.
Op.
cit.,
P. MffoveolaAa, Tasch.
408, 2 (1869)
amarillento; frente
y ralo vello
sedosas. Abdomen, excepto el pedculo, rojo
y cara amarillentas
posterior del primer
de caoba, con viso gris sedoso, en la regin
ltimos segmentos
arco dorsal y en gran parte del segundo; los
teidos de pardo rojizo. Alas claras con nervaduras-pardas.
Negro; cabeza y trax con
Long. 16-17 mm.
Es bastante comn en
fino
primavera; sus costumbres son como
pio,las del anterior. -Los- individuos descritos por Taschenborg
cedan de Novo Friburgo (Brasil).
la
Gnero Ammophila, Kirby.
'
Trans. Linn. Soc., IV, 195 (1798).
1.
Bym.,
I,
15
A.
&
melanaria, Klug.
Suppl.,
431,
(1869) Burra., Op.
12
cit.,
Dahlb.
(1844)Tasch.,
Op.
cit.,
435,
12
241, 1 (1872).
Negro; mitad posterior del pedculo, y segundo y tercei segtorcicos,
mentos del abdomen, rojos. Una mancha en los flancos
los
intermedias,
patas
hcia adelante, una raya oblicua sobre las
aplanchado, con viso de
lados del metatrax, y la cara, con vello
baadas
de color amarillento dorado. Alas claras un poco
raso
y
de parduzco.
Longitud 19-20
mm.
arcnido en tierra, que atribuyo esta especie, contenia
mayor
su
en
de
10
nmero
12;
nidos del gnero Xysticus en
adultos.
eran
no
parte, estos arcnidos
Un
Rpida ojeada sobre
330
la
fauna del Baradero
por
Enrique Lynch Arriblzaga
(Continuacin .)
6.
Los
Pcides
Carpinteros
no
cuentan aqu sino con
Ch. melanochlorus, no escasan en individuos, sobre todo en los
bosques
naturales; el mencionado llama la atencin, desde
luego, por su
caire zafado
y por su sedoso copete sanguneo; el Ch. campestris
busca su alimento en el suelo,
y con frecuencia se le ve parado
sobre los postes de los corrales, donde le denuncia
su bonito
gorro anaranjado; en cuanto al Leuconerpes candidas,
notable
por su capa negra
y sus partes inferiores blancas, y por una
mancha amarilla verdosa plida que presenta el vientre, es sumatres representantes;
mente
los Chrysoptilus, particularmente el
raro.
La Urraca, Pirincha
Pinchirraca, que todos estos nombres
en nuestro lenguaje popular, el amable Ptiloleptis
cristatus,
no nos proporciona el placer de verle erizar cmicamente
su desairado copete el de escuchar sus escalas silvadas,
sino en la
poca en que la naturaleza, engalanndose con sus mas
bellos
atavos, parece esperar la visita de sr tan bueno,
tan alegre
y tan feliz en medio de su rstica sencillez. Coloca ordinariamente su grande y enmaraado nido de ramillas en los espinosos vallados de Cna-cina (1)
y apihday (2), no logrando con
lleva,
embargo, salvar sus hijos del cautiverio que los somete el hombre, deseoso de gozar de sus dulces caricias
y de
su animadora presencia.
No hay aqu, como en toda la Provincia, sino dos especies de
esto, sin
Sitcidos: el Loro, barranquero ( Cnurus patagoHus)
y la Cotorra (C. murinus). Ambos son de pasa
rara
vez
se
detienen
y
en los sitios alejados del rio; durante la primavera,
sus speros
gritos despiertan los ecos de las quebradas
costeas, y la animada chai la de las cotorras, agrupadas sobre los rboles
y
matorrales, con el color de cuyo follage se confunde el bello
verde herbceo de.su plumage, se une la alegre algaraba
de
los diferentes tordos, reunidos en grandes
bandadas. En
la
poca de las cosechas de maz cen ambos sobre los sembrados,
produciendo daos, que felizmente no son de mucha consideracin causa del corto nmero de individuos. Las
dos especies
anidan en el partido, la Cotorra sobre los rboles
y el Loro
(1)
(2)
Parkinsonia aculeata, Linn.
Acacia bonariensis, Gil.
331
en las
barranquero, en agujeros practicados
conservada en cautividad, pt
barrancos; la primera suele ser
cierto
aprende fcilmente i pronunciar
se amansa mucho 1 y
nU
er
La ..Moma grande,
en
Pata plenas maculosa es frecuente
4 los rastrojos a devorai los
vecindad del rio; en verano acude
buscan con atan.
ranos de trigo; los cazadores la
8
Torcaza, ( Zenaida, maclate*.,)
Pero la especie mas comn es la
unin no
en pequeos grupos, cuya
la cual lega? por el esto,
Estas asientan sus reabandadas
tarda en confuir inmensas
cubren et
ms soldar, os; durante el da
les en los arbolados
aplomado, y devoran avi amen
suelo como con un manto
cardo de castilla ,
granos de cardo asnal (1), de
apianse sus individuos so cuando so aproxima la noche,
tc
el moencorvan bajo su peso. Este es
teelas ramas, que se
cosecha de
para conseguir una abundante
memo
mento oportuno
1
a-enero de caza acuden de
este genero
Torcazas; los aficionados a
ppag
las miseras
cada uno enciende su antorcha, y
todos nartes
de atoabandonan las ramas, vuelan llenas
avecillas aterradas,
cayendo
troncos, y una por
londramiento, chocan con los
mespe
que estn provistos aquellos
en el fondo de los sacos de
rados fantasmas.
TAn con el nombre de
La Columbala picui es conocida aqui
su
es coman, estacionaria, y
tola, con el de Torcacita,;
Rentos d i
las horas
mente mansa. Durante el verano,
Columbido
arrullo de este gracioso
dia yese el melanclico
su modesto
los o mbes (3); coloca
oculto ntre el follage de
adorrbol, hasta en las dlos que
nido en las ramas de cualquier
,
--
n
S
de cierno detenida
llevada cabo por la ignorancia, _ y
tos atom ales
<^esde aplicarla. El
por la Te 6 por los encargados
llanuia
uno de ellos; adorno de la
truz (Rhea americana ) es
en propia, en ^to grado cara
fisonoma
una
comunica
la cual
campestres, es asimismo ene
tica
v regalo de los paladares
otros animales dainos, y p
mico declarado de las langostas y
hermosas
de la agricultura y sus
consiguiente gran favorecedor
por el comercio, pueden consde tan antiguo conocidas
^"te de rujueza
lotLds con mtodo, una considerable
ha sido
obstante, la persecucin
para nuestro pas. Y, no
N Linca lamentaremos bastante
esca-
Fi^neZ^SopWa chilla no se encuentra sino
Xma
Mr
(2)
Sylibum marianum, Gcert.
Cynara cardunculus, Lin.
(3)
Pircunia dioica (Lin.) Mocil.
(1)
la
intil
destruccin
332
tenaz, que hoy apenas restan unas cuantas cuadrillas
en los
partidos del Norte. Felizmente, el cercado de los campos
y la
formal resolucin, adoj:>tada por varios estancieros, de
no permitir, que, en sus dominios, se cace tan interesante
animal,
pondr
coto al abuso, y favorecer el desarrollo de la especie.
Actualmente se halla reducida los campos comprendidos entre la
Caada Honda y el Areco.
Es tiempo de advertir aqu, que aunque no he consignado
ninguna Gallincea en la lista de Jas aves, la Perdiz chica
Nothui a maculosa era tan abundante en otro tiempo como
ahora lo es en
por
el
el
Sur.
An hoy
verano, uno que otro
suele presentarse en ciertos aos,
ejemplar de esta especie.
Al examinar los accidentes topogrficos del Baradero,
provese, desde luego, la relativa abundancia de
Zancudas y Palmpedas. Con efecto, el Areco, el Arrecifes, la Caada
.
la
7.
Caada
Bellaca,
otras
corrientes
Honda,
menor importancia,
orillas planas
y hme-
de
presentan n muchos puntos de su curso,
das, con frecuencia anegadizas,
y casi siempre provistas de
grandes charcas, algunas veces rodeadas por una oda
de junca les, los pequeos estanques abundan
en los bajos hondonadas,
delta inmediato, frecuentemente inundado
y en
por las crecientes, son numerosos los arroyos
y los aguazales tranquilos.
La sospecha es confirmada por el anlisis, pues las
especies
de ambos rdenes reunidos alcanzan las cuatro
dcimas par<
tes
del total.
Casi todas nuestras Zancudas abarcan
persin, y esta se extiende mucho hacia
hcia el Sur.
una gran rea de disel Norte
y muy poco
Las familias preponderantes son
la de los Ardeidos, la de los
Escolopcides y la de los Rlides.
A la Garza mora ( Ardea cocol) se la ve solitaria, con su
cuerpo y aire tsicos, la orilla de las
corrientes,
la
que
le
cuesta abandonar cuando se la espanta, prefiriendo
trasladarse de
uno otro punto de ella.
La Garzetta candidissima es comn en el delta, sobre cuyo
verde fondo se destaca agradablemente su cuerpo,
ms blanco que
la nieve, adornado con su delicado
manto de encaje.
En
los mismos sitios se guarecen el
Mirasol ( Ardetta erythr rnelas) y la Bruja (,Nyoticorax Gardeni),
pero suelen peneti ai
tambin en los bosques artificiales del interior.
La gigantesca Mycteria americana, de aspecto venerable,
y la
hermosa Cigea ( Ciconia Maguari), son los
nicos Cicnites
que existen aqu. La primera no abandona
los sitios solitarios
y
salvages de las islas, donde, sin ser
rara, no abunda.
La
segunda aparece en nuestros campos con los
primeros dias de
333
la estacin florida;
durante el dia, casi no hay direccin donde
sin que se descubra una mas cigeas
entretenidas en buscar reptiles, insectos y otros pequeos animales entre los cardos tiernos que cubren entonces la llanura; al
aproximarse la noche, alzan su rpido, sereno
y majestuoso
vuelo, y se dirigen los estanques, en los que no es raro ver
reunido, esas horas, un gran nmero de individuos; no conozco
ejemplo alguno de nidificacion suya en esta parte de la Prose vuelva
la
mirada
vincia.
Una de las zancudas mas comunes aqu es el Cuervo de la
caada Bandurria ( Falcinellus guarauna ); aunque parece preferir los baados a los campos secos, con frecuencia se observa
sus bandadas devorando, en compaa de Chimangos
y Gaviotas,
las carroas que encuentran en la campia; su marcha area, en
lnea mas mnos encorvada, lo da conocer desde luego.
Los otros dos Tantlides, sin ser raros, no son comunes; el
uno es conocido entre nosotros por el nombre de Bandurria
mora (Molybdophanes cosruleseens) y el otro ( Taalas loculator
)
no ha sido bautizado por nuestro pueblo, segn creo; ambos
habitan particularmente en los barriales de las islas.
Recuerdo haber hallado, en cierta ocasin, un ejemplar de
T. loculator en el interior del partido; no podia volar, porque
innumerables Filoptrides lo tenian estenuado; posteriormente,
captur otro individuo de esta especie, en la ciudad de Buenos
Aii es, en idnticas condiciones, de lo cual infiero que dichos
parsitos se desarollan extraordinariamente sobre el cuerpo de
esta Zancuda, hacindola vctima de su voracidad.
(1)
Sostituye aqu al Flamenco {Phcenicopterus ignipalliatus), tan
caraterstico de las salobres lagunas del Sur, la curiosa Esptula
( Platalea ajaja
), impropiamente designada en todo el
Norte con
aquel nombre popular, sin duda causa dla preciosa tinta rosada
que baa su blanqusimo plumage; es comn, sobre todo en las
orillas del Baradero, del Arrecifes
y del Areco.
Animan las mrgenes de los arroyos y de los estanques varios
Escolopcides, de los cuales no me ha sido dado clasificar sino
los cinco mencionados en la lista (V. p. 82
y 83). El Totanus
aoipes Becacina real y el Gallinago frenatus son bastante
apreciados por los aficionados al arte cinegtica, ms no tanto
como
Batut ( Tryngites brevirostris ), avecilla que invade
nuestros campos por el esto, y que engorda sobremanera con la
el
semilla de los cardos, copiossimos en esa estacin, constituyendo
[1]
Hse descrito cuatro especies de Filoptrides parsitos del Tantalus
loculator, saber:
Docophorus heteropygus Nzch.,
Colpocephalum s calariformo Rudow,
tali Gieb.)
Lipeurus
y Menopon maculipes
loculator Gieb.,
Gieb.
(M.
Tan-
as
un manjar de
los
mas
334
selectos;
no se
la
encuentra en
la
ve-
en los campos descindad de las aguas, sino, por el contrario,
alimento favorito: aqu es
pejados, en los cuales abunda mas su
generalmente no se sirdonde la buscan los cazadores, quienes
sino simplemente
ven de arma de fuego para apoderarse de ella,
una cuerda;
de un objeto pesado cualquiera, atado al extremo de
tan
hacen girar, ginetes en un caballo manso, este instrumento
que, atolonprimitivo, y enseguida lo arrojan sobre los Batuts (),
contemplar
drados, ora corren algunas varas, ora se detienen
golpe, el ave vuela, lanzando su
si este yerra el
su enemigo
no tarda en posarse
grito caracterstico, bibib mbcituitui, mas
;
una
distancia
buscarla
el
relativamente
donde va nuevamente
corta,
cazador
Merece una mencin
especial por
zanquilargo Tero real
cuenta las orillas de todos
esbeltez
su
Himantopus
los
nigricollis),
estanques
elegancia
el
corrientes,
el
cual fre-
donde
el
Charadrus virginicus suele hacerle compaa.
es,
La Rhgncliosa Hilarea me parece rara. La Parra jacana
Gallipor el contrario, bastante comn; llmasela vulgarmente
las diferentes
neta, aunque este nombre se aplica tambin
anegadizos,
especies de Rlides; no se halla sino en los terrenos
de los campos
de modo que es poco conocida por los habitantes
altos
del centro.
populaEl Tero Terutero y el Chaj, son nuestras zancudas
partes,
todas
por
El primero es comunsimo
res por excelencia.
primavera recjese una gran cantidad de sus exquiy durante la
que se vale para oculsitos huevos, pesar de las astucias de
los
de las farsaicas iras con que procura ahuyentar
tarlos
y
importunos.
Las bandadas del segundo cubren grandes
larmente en las islas y
al
pi de
las
espacios,
barrancas,
particu-
simulando
grito estridente y
cierta distancia manadas de pavos comunes; su
an
salvage retumba con frecuencia en las cuencas ribereas,
produrante la noche, pues el menor movimiento, el ruido que
elemento,
su
ducen las aves y mamferos acuticos al arrojarse
resuello de los vapores
el lejano rugir del Tigre el robusto
as
que surcan la corriente del rio, alarman esta ave, que,
como el Terutero, puede ser considerada como el constante y
nunca engaado centinela de estos pases.
Aunque no he citado sino dos Rlites, estoy seguro de que
ms
viven en el partido dos ms especies de este grupo. La
comn es el Aramides gigas-, no bien desaparece el sol del ho-
rizonte,
(1)
cuando de todos
Batut Batit.
los
Corrupcin
peya del grito de esta especie.
juncales
parten
sus
desaforados
de la voz guaran Mbatuitu, onomato-
V-
335
gritos,
que pueden expresarse por tugu
diente esfuerza su voz cada
tagua
cacac;
y que cada conten-
.cacea,
dirase -que se insultan los individuos entre
s,
que responde, como si supiese
triunfo est reservado aquel que consiga
vez
de antemano que el
emitirlas con mayor fuerza y aspereza.
Principalmente en otoo, es comn la Gallareta Flica leucontera; se la encuentra en todos los estanques, y an en el Rio
Baradero, cuando este se desborda extraordinariamente.
si la F. armillata es tan abundante como su congnere;
do haber cazado, por el mes de Septiembre, un individuo
especie, el cual nadaba en compaa de dos tres mas,
charca inmediata
.
8.
la
en una
Caada Honda.
muy
Palmpedas de la familia de
cual, como puede verse en la lista que he publi-
El Baradero es
los Antides, la
Ignoro
recuex de esta
rico en
cado (V. pgs. 102-105), contiene las dos terceras partes de- las
especies del orden que se hallan en esta comarca.
El magnifico Cisne de cuello negro (Cygnus nigricollis) se desliza con aristocrtica majestad por sobre la superficie de los
estanques del delta, destacndose agradablemente su blanco y
ntido plumage sobre los verdes juncales, navega rpidamente,
empujado por las brisas matutinas, en las charcas grandes de la
llanura.
A menudo
hace compaa su prximo aunque inferior paconocido aqu, como en toda la
riente, el Pseuclolor coscoroba
popular
do Ganso; abunda^ en la isla,
nombre
por
el
provincia,
particularmente en el otoo.
Esta y el invierno son las estaciones en que pululan en las lagunas y arroyos las especies menores, comprendidas vulgarmenAlgunas de ellas no
te bajo la denominacin genera] de Patos.
se presentan sino por esa poca del ao, desapareciendo luego;
mientras que varias, y principalmente la comn Querqueclula
versicolor son estacionarias y anidan, por consiguiente, entre
nosotros; el Pato real ( Cedrina moschata ) es la mas buscada
le
por los cazadores.
Los Macees son bastante escasos, y muy difciles de cazar por
su gran habilidad para zambullir tiempo; el mayor ( Pocliceps
bicornis) parece ser un poco ms abundante que el pequeo
( Sglbcocyclus dominicas).
arrecife, en medio de un arroyo, con
observarse al negro Zaramagulln
suele
melanclico,
y
Bigu (Plialacrocorax brasilianus), que, la ms leve sospecha
de peligro, se lanza la corriente, sumergindose en ella para no
reaparecer sino gran distancia, nadando con slo la cabeza y
descubierto, vuela apresuradamente azotando la
el cuello
Posado sobre un pequeo
aire triste
liquida superficie con sus remeras.
336
Nuestra goviota comn ( Cirrhocephalus maculipennis ) es una
de las aves mas abundante en esta regin, durante los meses
calorosos del ao; sus grandes bandadas rodean las lagunas,
nadan en ellas, y numerosos individuos, mezclados con los Chiman g os Miloago pesoporus ), chillan en torno de las estancias,
atradas por el olor de la carne, se agrupan, produciendo indescriptible algaraba, sobre los grandes mamferos que mueren
(.
en
el
campo.
La gaviota grande Cocinera ( Larus dominicanus ) suele
presentarse aqu slo accidentalmente, segn mis informes.
He visto muchas veces, en las orillas del Rio Baradero, individuos solitarios de la Phcetusa magnirostris.
Finalmente, aunque an no la he descubierto, ciertos datos que
me han sido comunicados, unidos lo que se sabe de su distribucin geogrfica, no me permiten dudar de que existe tambin
aqu la extraa Rhynchops nigra.
( Continuar
Una excursin por
(Marzo de
el
Rio Lujan
1878),
por
Eduardo Ladislao Holmberg
(i
onclusin .)
Los
rayos del sol de la maana se sumerjieron en
la sombra de nuestro aposento y hubirase dicho que nos murmuraban al oido Perezosos! pero los rayos del sol son mudos
no hablan sino con colores y con imgenes. Habra sido una
calumnia infame, porque al instante nos vestimos rpidamente,
Marzo
7.
para continuar nuestras tareas.
Mientras mis compaeros emprendan las suyas, sal al campo y
comenc la mia. A poca distancia de la casa, un pequeo grupo
me hizo detener. Un Chimango arrancaba parte de la cabeza
un mamfero; al verme aquel, ech volar y encontr que su
presa era un ratn bastante grande, que un momento despus
determinbamos como Hesperomys Anguya. Coincida perfectamente con la descripcin que de l ha dado D. Flix de Azara,
bajo
el
nombre de Anguy.
Continuando luego mi interrumpido paseo, observ cierta
distancia unos grandes Carpinteros prendidos de los postes de
un cerco. De cuando en cuando picaban los palos, y, dislocndose
337
ellos, me dieron comprender que cazaban insectos. Aprovech
uno de esos movimientos y, haciendo fuego para enfilar tres, slo
obtuve dos, que al punto reconoc como Colaptes australis, que
ya haba cazado en Salta y haca poco en Zarate
Provincia de
(
Buenos Aires). Al ver estos ejemplares, que, si no me engao,
no haban sido cazados ntes tan cerca de Buenos Aires, sospech que podran atribuirse 4 su especie los fuertes gritos voces
en
de plieu! plieu! los cuales he hecho referencia en el comienzo
de este trabajo (p. 138), pues no podran corresponder al otro
Pico que se encuentra, con frecuencia relativa, en esta regin, el
Chloronerpes macalatus (p. 240), no slo porque no lo emite, sino
porque el suyo no tiene tanta potencia. Adems, he reconocido
varias veces, cerca de El Tigre, como 4 Carpintero, un ave del
tamao de la que me ocupa, pero, no habindola visto sino de
lejos, no puedo asegurar definitivamente que sea en
realidad el
Colaptes.
que daba uno de los individuos, que slo estaba
herido, acudieron numerosos pajarillos que haban estado ocultos en un sembrado de maiz, pero no observ ninguno particular,
los gritos
siendo los
ms
interesantes un
Lichenops perspicillatus, Pico de
Plata, hembra, y una Poospiza nigrorufa, Quien-te-vstio. Los
otros eran Chinglos, Ratonas, Jilgueros
Sycalis luteiv entris),
(
Serpfagas (A. subcristata), Tordos ( Molobrus ) y nada ms. Tomando entonces la direccin dlas barrancas, donde se extendian
esparcidamente muchos Espinillos (Acacia Cavenia), Talas (Celtis
sp.)
y alguno que otro rbol diverso, observ otras dos avecillas que me permitieron aumentar, si n las piezas colectadas,
por lo menos sus nombres: la Synallaxis rujicapilla, relativamente
comn en esta regin y el Piojito azulado, nombre vulgar con
que se suele designar 4 la bonita y delicada Culicioora dumicola.
Pero si mis apuntes no se enriquecieron notablemente por la
presencia de las aves, en cambio tuve ocasin de observar una
araa del gnero Epeira, que llam mi atencin sobremanera.
Era de un color oscuro, con un dibujo blanco (Laubjleck de los
Alemanes) algo jaspeado, y de un tamao algo mayor que el de
coman Epeira verde (E. lathi/rina, H.) que abunda en nuestros jardines y que tiene el aspecto de una alberja.
La tela se
la
encontraba en todos los rboles de aquellos sitios
y su rbita
tendra prximamente dos decmetros. A corta distancia de ella,
y hacia la altura de los segmentos superiores de las espiras
externas, se hallaba la celda, de forma de campana, pero sin
bordes muy salientes. Una especie de peciolo serva de insercin
a numerosas hebras que la aseguraban por arriba en las rnulas inmediatas, y de su borde partan otras que desempeaban
igual papel, divergiendo hcia abajo.
La hebra avisadora parta
338
con un ngulo de 45 prximamente. En algunas d estas celdas, el dimetro transversal
era de 1 centmetro mas menos, y no escaseaban las que
Abriendo varias, encontr
tenan una altura de 2 centmetros.
del centro de la tela, hacia
celda,
la
hasta tres depsitos de huevos: el ms antiguo tocaba, claro est,
siguiente estaba separado
el
fondo dirijido hacia arriba
el
poco amade l por una delicada capa de seda, algo perlada, y
se hallaba en
el cual
rillenta, lo mismo que ste del tercero,
vacio, donde
espaci
cierto
iguales condiciones, quedando an
habitaba la Epeira, tocando con una de sus garras, como acostumbran, la hebra avisadora. Hago aqu estos apuntes, porque
nunca he observado lo que consigno, ni recuerdo haberlo ledo,
empero, como caraterstca de la especie, la disposicin
de la tela y de la celda, pues hay unas cuantas Epeiras muy
prximas, que son del mismo sub-grupo que esta y cuya
sospecho que talvez
determinada;
est an
diversidad no
encuentra en Crdose
que
animal
mismo
el
podria no ser sino
ba y en Salta, pero con la celda en el centro mismo de la tela,
asemejndose mucho, en esto, a la de otra especie
y n separada,
ms pequea, que me ha sido enviada por el Dr. Lorentz, de lo
cual hace mencin en su Cuadro de la vegetacin del Nordeste
sin dar,
de Entre Ros,
p. 35.
maana
en algunos
por m
sealadas
insectos y araas, stas, en su mayor parte, ya
en mi ensayo sobre los Arcnidos Argentinos, y, aquellos, agre-
Mis otras adquisiciones de
gados
las especies obtenidas
la
consistan
por Lynch.
unas dos leguas de distancia, arre
glar algunos asuntos, me dijo, su vuelta, que la verdadera mina
de aves se hallaba como una legua al Sudoeste, en un talar
que se vea desde all, y ya me preparaba emprender viaje en
esa direccin, cuando observamos que el horizonte se ennegreca
Deb
al Poniente, y que la tormenta se acercaba con violencia.
vacas
macetas
de
monton
un
examinar
empec
quedarme y
que haba en el jardn inmediato. Adems de algunos insectos
interesantes, entre otros, el Melansomo Lepdinoderus varicosas y
el Estafilino Scariphceus iuridipenhis, segn los determin Lynch,
Braquinos, Fernidos y otros que
los cuales se agregaron los
(s. 1.), varias araas, algunos
l haba tomado, hall un Chelifer
Acridos y unos pocos Miripodos. Al mover una maceta enOliveira, que haba ido
en otra y ambas tendidas, sali una lauchita de color
gris claro, que consegu cazar con trabajo y sacando la maceta,
presenci una escena, que no califico, en cuanto la impresin que me caus, porque el lector no quiere, en este momento,
ostentacin de tragedias. La laucha que' acababa de cazar, era,
macho. En el fondo de la segunda maceta se hallaba otra laucha,
cajada
339
pero hembra, toda acoquinada y como temiendo moverse, porque
su lado, sobre las finas pajillas de su nido, estaba una enorme TarejUula, casi tan grande como mi T. pampeana, comindose la cabeza de uno de sus hijuelos, que talvez no tendra tres
dias. En el nido haba dos iguales, presas reservadas la voracidad de la Lycosa, si el mismo sentimiento de proteccin de los
hijos, desarrollado en casi todos los animales, no los incitaba
afrontar los venenosos colmillos de la araa, pero .... araa,
laucha, hijos, nido y, si no hubiera sido pOr poltica, la maceta
tambin, todo cay en mis manos y un momento despus, cuando un fuerte huracn conmova cuanto nos rodeaba, Lynch
y yo
estudibamos el segundo Hesperoniys, con una mancha blanca
detrs de cada oreja.
Un mes antes, recorriendo con Flix Lynch
las
barrancas del Baradero, haba hallado esta misma especie,
en una nidada de cinco seis, pero an cuando mi amigo sospechaba, con bastante fundamento, que era el H. bimacultus de
Waterhouse, Enrique me hizo notar, en esta oportunidad, que,
habiendo especies muy prximas, que l haba tenido ocasin de
observar, no se atreva aceptarla como tal aplazamos su determinacin para cuando pudisemos consultar las descripciones
de Waterhouse.
;
Entretanto, mi plan de ir la mina que Oliveira me indicaba,
fue desbaratado por el huracn y el tremendo aguacero que vino
luego. Sin embargo, dos especies de aves, no sealadas an en
esta resea, enriquecieron nuestros apuntes: la Gaviota comn,
Larus maculipennis y el lindo Halconcito, Tinnuneulus cinnamo-
minus. En una pausa del aguacero, sal otra vez las barrancas.
Las golondrinas aparecieron en el aire y una Garza grande, probablemente la Ciconia Maguare, se vea la distancia deslizando sus pesadas alas en dicho elemento. En uno de los grandes
derrumbes del barranco, que all tiene, visto de lejos, el aspecto
de un castillo fuerte, haba una cueva, donde vi entrar una Lechuza corpulenta, que, por su color claro, por su tamao,
y por los
gritos que omos, , la noc|ie, creo que fuera la Strix per lata.
Cuerear las aves, y continuar con los otros trabajos propios de la
situacin, tal fu nuestra tarea en el resto del dia, que no haba
de terminar sin sorprendernos agradablemente. En el patio de la
casa, andaban dos Avestruces blancos, uno grande
y uno pequeo, pero siendo tarde ya, no pudimos estudiarlos, reservndonos
para el siguiente dia. De todos modos, el lector ya conoce la
Rhea
albescens,
dia termin sin
publicada en esta
otra novedad.
Revista, entiv IV,
p.
97.
El
Marzo 8. Nuestro ntimo deseo es continuar, continuar, aunque sea hasta el fin del mundo. En el fondo de nuestros malos
y buenos ratos, al travs de nuestras desesperaciones en la lucha
340
rayo del sol que nos tuesta,
con los mosquitos, veces con el
podemos trabajar, sin tregua, en
sentimos que somos felices, porque
indefinidamente, si
^loo que nos deleita y que asi continuaramos
la ciudad; fuerza es volver.
nuestras obligaciones no nos llamaran
colecciones y equipaje la
sobre el interesante Estrutimdo
canoa, procuramos tomar apuntes
pero el mayor andaba libre y no nos
Mientras
se
nuestras
llevaban
que habamos descubierto,
distancia, de modo^que, fuera de los
dej acercar sino cierta
pudimos sealar, y el menor,
pocos datos publicados, nada ms
las manos, era demasiado pequeo
que tuvimos un momento entre
asignar grande importancia sus
para creernos autorizados
caracteres.
de su compaero,
Nos despedimos, pues, del dueo de casa, y
agradeciendo infinitamente la
desendoles mil felicidades, y
dispensado.
hospitalidad que nos haban
empezbamos
Un momento despus, desatbamos la amarra y
Al desemllevara al Lujan.
descender por el arroyo que nos
de
y emprendimos el exmen
piezas
varias
proporcion
nos
un viejo tronco de sauce, que
de la Xylocopa Augusta,,
ninfas
las
ellas,
interesantes entre
anloga , lo que se
Saint-Fargeau,* dispuestas de una manera
de la obra Hymenoptres
v en la Pl. 18, f. 1 del Atlas
slo tres celdillas, diferencinviolcea de este autor, pero con
Xylocopa brasilianorum (X.
dose asi tambin del nido de la
Soc., XVII, 20,1837) y tambin
tenthredo, Lands. Guild., Tr. Linn.,
Anesiclora Dring?), en tubitos llenos de
las de una Augochlora [A
de esto, continuamos viaje,
una papilla masa polnica. Despus
rato lo de Matafurmiga, donde nos detuviy leo-amos al poco
partir, y muy cerca de la
mos algunos breves instantes. Al
interesante, cuanto que
ms
tanto
casa, obtuve un Falcnido,
nombre tcnico y que coincide
an no sabemos con seguridad su
blanca de Azara.
perfectamente con el Espartero pardo ceja
observaciones entoHicimos tambin diversas adquisiciones y
lo sern en lo sucemolgicas que, ya han sido publicadas,
bocar
en
este,
bajamos
la costa
(.
significando la localidad.
sealado ya (en la pag.
Al llegar de vuelta un punto que he
algunas plantaciones aisladas de duraz167), donde, adems de
abundantes juncales, nos detuneros se observan, internndose,
sivo,
los juncos haba grandsimas
vimos algunos momentos, porque en
interesantes, una de as
bandadas de dos especies, en extremo
no quisiera perder la oportuque menciono el gnero Xylocopa,
98,
Fab., de que he hablado antes p.
nidad de recordar la X. frentis,
determisu
sp., pues entnces no conoca
diciendo simplemente: Xylocopa
r)
Ya
nacin precisa.
341
cuales no he sealado an: el Trupialis superciliaris, que nO'
pude obtener (pero que Oliveira me ha enviado despus), consiguiendo solamente un ejemplar de la otra: Amblyrhamphus ruber
una Tortuga que abunda en extremo
en esta regin y que se denomina Platemrjs Hlarii. En la cima
de un elevado sauce de la mrgen opuesta, llam mi atencin
otra especie de Carpintero, que me pareci distinta de la que
haba cazado en la estancia de Pineda. Hice fuego y obtuve,
felizmente, el ejemplar, que no era ni ms ni mnos que el Chrysoptilus melanochlorus , denominado en Salta Carpintero real,
pero que ha sido sealado en la Provincia de Buenos Aires,
pues Enrique Lynch lo consigna en la Fauna del Baradero,
All
pero no
Ms
que
cazamos
tambin
estaba aqu.
lo
adelante, vimos otras
abunda en
los
especies,
juncales;
un
como
animalito
el'
Agelaias
Tfiilius,
precioso, que slo
Cyanotis omnicolor,
y el Glaucicliutn ferox, lechacita denominada vulgarmente Cabur
Rey de los pajaritos. Las dems, ya han sido sealadas.
A la noche llegamos lo de don Juan Francisco Rojas, que
nos recibi con patriarcal bondad. All descansamos de nuestras
haba visto en
el
Museo de
fatigas del dia y un sueo
nuar al siguiente.
Marzo
salimos
9.
El
del
dia
Provincia,
el
reparador nos di
aliento para conti-
Temprano en la maana
remar con
comenzamos
y
era llegar esa misma noche la ciu-
estaba
hospitalario
la
nublado.
rancho
Nuestro intento
dad, pero la embarcacin, en extremo pesada con la carga, el
viento que soploba de proa y la marea contraria, no nos dejaban
adelantar mucho. Poca cosa obtuvimos en el camino, debiendo
sealar solamente una especie del gn. Cyrtophora, muy abundante y que juzgo diversa de mi C. amaurop'iila. Un fuerte
aguacero, sobrevenido como las tres de la tarde, nos oblig
hacer una parada de hora y media; mas viendo que la lluvia
segua, continuamos nuestro viaje y entramos al Caraguat Chico
recoger algunas piezas que habamos dejado. La noche descenda rpidamente sobre el Lujan la lluvia no cesaba, y el viento de proa, cada vez mas recio, nos obligaba apresurarnos.
Un momento despus, fu imposible continuar, durante media
hora que remamos como furiosos y cuando ya habamos avistado
la boca del Rio Arroyo de las Conchas, no adelantamos una
sola pulgada, la lluvia y el viento se precipitaban violentamente
sobre nosotros nuestro equipaje descubierto, exceptuando algunos cajones, se haba empapado totalmente; la tela de la carpa
con que lo habamos resguardado no bastaba para impedir la penetracin del agua, y la canoa, cala vez mas pesada, amenazaba
hundirse. La perspectiva no era halagea. La borda de la
energa.
342
embarcacin sobresala apenas media pulgada, de manera qu
debamos hacer el papel de equilibristas, para no sumerjirla.
rembamos cada vez con ms furor, pero ya la corriente contraria nos arrastraba. Y bien, pues que mande la corriente! Pre-
tenebrosa nos envolva. El
el quejido turbulento de la
zumbido del viento entre los
correntada, el chirrido de la lluvia y el cuchicheo de los juncos,
eran los nicos ruidos que percibamos. Vivamos con el oido
atento y con el tacto aplicado la borda, prontos arrojarnos al
agua y salvar as, de un naufragio en agua dulce, expensas
de un bao, que no nos hubiera mojado ms de lo que lo estba-
ciso fu retroceder.
Una
oscuridad
sauces,
mos, las colecciones reunidas con tanto trabajo.
Al poco rato de retroceder, percibimos una hebra de luz entre
los sauces.
Haciendo un esfuerzo, nos acercamos la orilla y
llamamos. Una puerta se abri y un caballero apareci en el
umbral, invitndonos entrar. Atamos la cadena en el pequeo
embarcadero, donde habamos tocado, adivinando, por casualidad.,
y despus de colocar la canoa debajo del tablado, fuimos recibidos de la manera mas amable y generosa por el Sr. D. Federico
Cuneo, cuyos cuidados quedaremos perptuamente agradecidos.
Marzo 10. El da amaneci y continu destemplado y lluvioso.
Nada pudimos hacer, y, en cuanto nuestras observaciones, slo
consignamos los nombres de la Ciconia Maguari, que vimos
posada en la margen del Las Conchas, el de una paloma que
obtuvimos, Peristera frontalis y el del Carpintero pequeo, Cliloronerpes maculatus.
As termin nuestra excursin.
Doy en seguida una lista de las aves mencionadas en el curso
de esta narracin, como observadas cazadas en las orillas del
Lujan en sus inmediaciones, durante los dias 3 10 de Marzo.
Su objeto es presentarlas agrupadas en una sucesin metdica,
buscar los
de tal manera que sea mas fcil para el lector
mismos nombres vulgares, ya sea en la Fauna del Baradero, de la Fauna de Salta
la obra de Azara
y asi poder orientarse mas rpidamente en
datos relativos sinonimia cientfica
los
en cualquiera anloga debiendo, de todos modos, guiarse por el
Indice de este Tomo (en la prxima entrega).
Los otros grupos ocupan un lugar secundario, por lo cual me
abstendr de hacer enumeracin alguna, tanto ms cuanto que
mis referencias son en extremo escasas, respecto de ellas, y no
dan sino ideas muy generales. En los trabajos que los hermanos
Lynch y yo mismo, hemos publicado en El Naturalista y en los
que seguiremos publicando, se ha hecho y se har mencin, ms
de una vez, de las especies obtenidas durante este
viaje.
^
e
En
esta
lista
he
seguido,
eomo en
mismo orden
la
enumeracin
Dr
el
aves de Salta,
490 etc. No
te, en su Rese etc. T. II. p.
conveniencia, pues, siendo
la lo es simplemente de
no habiendo
mas numerosa publicada hasta ahora, y
el
Burme.s.
eseue^
de
cuestin
es
adoptado por
seguirla
nada que agregar la suya, prefiero
Por lo dems, en ella no se seala,
aqu casi
con mucho,
de Lujan, a ta
habitan
de las especies de aves que
^
meo que dicho
de la verdad,
extremo que, sin apartarme mucho
nmero sea
la regin
triple.
ME A
Rio ^ u j
Lista de tas aves observadas en el
10 DE
C10NS, DORANTE LOS DIAS 3 A
excursionpor
Una
(Apndice al artculo
MARZO 'dDL
el
1
L
878
Rio Lujan)
Rapaces
n ulus cin'
vuigaris
Diurnos Milvago pezoporus, Polyborus
r
namominus, El Espartero ceja blancaAcctpU Glaucidium tero.
f
cuniculana,
Nocturnos Strix perlata, Speotyto
'
'
Trepadoras
Chrysoptilus melanochlorus,
Pcidos-, Colaptes australis,
nerpes maculatus.
MU
Chimo-
PAJAROS
Sauropha^tis
Tycannus mehmcholicus,
gg SS^du^-^arthmua
Troglodvtes
flaviventris,
platensis.
jjeiiwosurj
n P7 ,,s
SrSpo~hMrSyc.!5
uteiventris,'
sericeus,
cus solitarius, Molobrus
M.
Tur-
Chryeomitris ma-
badius.
Giradoras
Columbula
Peristera frontalis.
Picui, Zenaida maclala,
Corredoras
Rhea
albescens.
Zancudas
Him.nt.pas ntgrteolhs, Tota.
Limcolas: Vanellus eayennensis,
us fiavipes.
Ai^S (sur^oL)
ri,
Ibis (Faleiriellus)
erythrpmelas, Ciconia
chalcoptera.
Palmpedas
Larus maculipennis.
Magua
Catlogo de la coleccin entomolgica de
Eduardo L. Holmberg
por
Enrique Lynch Arriblzaga
( Continuacin
B. O z enid
Ozenoidse, Agass., 1818.
Gen.
15.
PacSiyeles Perty,
Y.
te,
p.
304
Hope, 1838.
Del. an. art.,
3,
pl. 1,
Goniotropis Grav, Anim. Kingd.,1
10
f.
(1830).
273 (1832).
Ictinus Lap., Et. ent., 145 (1834).
Sp. 28. P. Arechavaletse, Chaud., Rer>. Osen, in Ann.
Soc. Ent. Belg ., XI, 64, 31 (1867).
*Buenos Aires, Las Conchas (Hlg. & 01. Cs.)
C. S c a r
se,
Blanch., 1815.
Fossores, Latr., 1806
Scaritidoe, Mac Leay, 1825 Bipartita,
Latr., 1825 Scaritides, Dej., 1825 Scaritiens, Br., 1834
Scaritini, Erichs.,1837
Cast., 1840
Gen.
16.
Leg.
II,
Scaritides, Westw.,
sect. ,IY,
s.
1840
Scari lites
Scaritides, Lac., 1854.
Scaries Fabr., Syst. EL, 1 123 (1801).
Sp. 29. S. anthracinus, Dej., Spc., IV, 491, 47(1831).
Buenos Aires: Mercedes y Belgrano, (El. Gonz.)
Buenos Aires (Hlg.), Las Conchas (OI.
Cs.) & Baradero (E. Lch. A.)
,
Sp.
S. ebeninus,
n.
sp.
**Buenos Aires, Baradero (F. Lch. A.)
Sp. 31. S. punctaticeps, n. sp.
**Paraguay (Mk. v. R.)
**Buenos Aires (Hlg.)
Gen.
17.
divina
Sp.
32.
Latr., Consid. gen., 156 (1810).
C. macularis, Putz., Reo. Cliv. in
Buenos
Sp. 33. C. Burmeisterii, Putz., op.
Gen.
18.
Ann.
S.
E.
Belg., X, 153, 97 (1866).
Aires, Baradero (F. Lch. A.)
cit.,
161, 114 (1866).
*Buenos Aires, Baradero (F. Lch. A.)
Ai'tiistomis Putz., Mon. Cliv. in Mrn. Soc. Lige,
II,
636 (1846).
Sp. 34L A. semipunctata, Putz., op. cit., 648, 24(1846);
Rv., 213, 36 & 37 (1866).
Clivina semipunctata Dej., Sp., V, 509,38 (1831).
*Paraguay (Mk. v.
Buenos Aires (Hlg.)
R.).
Gen. 19. A>idoglossa Putz., Mon. in op. cit., II, 626 (1846).
Sp. 35 A. intermedia, Putz., op. cit., 636, 16 (1846).
CUoina intermedia Dej., Spc., V, 507, 36 (1831).
Buenos Aires (Hlg.)
Sp? 3 A. latiuscula, Putz., Reo. Clio. in Ann. S. Ent.
.
**
Paraguay
Belg., X, 217, 7 (1866
v. R. ).
Patellimani,
D.
).
Mk.
Latr., 1829.
Patellimanes, Dej., 1825. Chlcenides, Br., 1834 Chlsenioidse,
Agass., 1848 Leg. II, sect. V, Lac., 1854 Chlsenii, Fairm.
& Lab., 1854 Chlocniidea, Westw., 1839 Chlcenites J. Du V.
1857.
Gen.
20.
Brachygnatlias
Perly, Del. an. art.,
6, pl. II, f. 2 (1830).
Dej., Sp., V, 594 (1331).
Eurysoma Oberleitner
Sp.
37
B. festivus, Lac., Gen.,
E.
festo
um
Tucuman
Crdoba
Gen.
21.
GeoMas
210, nota 2 (1854).
I,
V, 596, 2
Dej., Spc.,
(1831).
(Hlg.)
(A. Parkinson).
Dej., Spc., V,
604 (1831, nec Brull, 1836,
nec Heer, 1839).
Philogeus Blanch, H. nat. des. Ins., I, 35(1845).
Sp. 38 G. pubescens, Dej., Spc., V, 608, 1 (1831).
Buenos Aires (T. West k Holbg.).
Chlaenias Bon., Ob.s. ent., I, tab. srjn. (1809).
Sp. 30 Ch. platensis, Waterh., Ann. and Mag N. Hist.
.
Gen. 22.
VI, 351, 1 (1841).
*Buenos Aires, Baadero (F.
Sp.
40
E.
Lch. A.)
Ch. oblongas, Dej., Spc., II, 344, 45 (1826).
*Entre Ros, Concordia (Moser).
.
Buenos Aires: Buenos
Aires (Holbg.) k
Lch. A.)
Gen. 23. Stenocrepis Chaud., Bull. Mosc.,
Baradero
(E.
Sp.
41
S. leevigata, G.
& De
XXX,
p. 3, 45(1857).
H., Cat. Col.,
Oodes Iceoigatus Dej., Sp., V, 673, 10
Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A,)
E.
Log.
Gen. 24.
II.
sect.
r o s c
VI, Lac., 1854
Barypas
Dej.,
i t
se
234 (1868).
(1831).
Broscites,
Spc., III, 24
Zeit-.,
I,
J.
Du
V., 1857.
(1828) Burm.,
Stett.
E.
Jg. 29, 225 (1868).
Cardiophthalmus,
Curt., Trans. Linn. Society,
XVIII, 184 (1841).
Arathymus Gur.,
Odontomerus Sol.
(1849J.
Reo. Zool., 188 (1841 j.
in Gay,
Fauna
Chil
IV, 240
346
Tetraodes Blanch.,
au P. Sud, Entom., 38
Vo,j.
a 85 3).
Sp.
Sp
(18-
Spc ., III, 2o, 1
42. B.
noc,
Molops rioctlis Germ., Ins. sp.
Gonz.)
Buenos Aires, Belgrano (Elina
T-ivalis Dej.,
43
21, 34
E. Zeit.,
Stett.
Burra.,
B. pulchellus,
18 -u;.
J a -, 29,
225 (1868).
Crdoba (A- Parkinson).
(
op. cit., 2-8,
>;
Sp 44. B. clivinoides, Burm.,
cietg,
So
Linn,
Trans.
clivinoides Curt.,
1
Carel,
185, 6, pl.
XVIII,
Tetr. Icecis Blanch.,
15,
f.
(1841).
au P. Sud,
Voy.
Ent,, o
6 (1853).
Putz., Stett. Ent. Zeit,
Bar. (Card.) clivinoides
Jg. 29, 359, 3 (1868).
Santa Crus (F. P. Moreno.)
pl.
f.
3,
Patagonia,
F.
Harp
alie
i,
Bon., 1809.
Qimdrimam Latr 1829 -HarpaUn,,
Harpaliens, Dej., 1829
18^9 Lcg. II, Sect.
Erichs.,1837 Harpatidea, Westw.,
du V.. 1857.
Lac., 1854 Harpalites, J.
Gen
25
Craocara
Lee., List Col.,
11
(186.6
nec Esch
Dej., Spc., V, 698 (1831,
E. Zeit., Jg. 29, 11
1 829) Burm., Stett.
Melanotus
k 225
Sp. 45. C.
M.
flavipes,
(1868).
G. k De H., Cat.
flavipes Dej.,
Spc., 700,
Col., I,2ol (186
).
(1831).
(El. Gonz.), BueBuenos Aires: Mercedes k Belgrano
Baradero
nos Aires (Illg. & E. Lch. A.),
(Hlg. & 0)1. C.).
(F. Lch. A.), Las Conchas
Gen.
26.
Anfso.dactylus
Dej., Spc.,
132 (18-9).
Lac., Gen., I, 279, nota 3 (
Sp. 445. A. cupripennis,
sp. nov.,
Foecilus cupripennis Germ., Ins.
25 (1824).
Harpalus cupripennis
Salta k
Dej., Sp., IV, 284, 77 (18~
DOrb.,
H. (Ans;) cupripennis Br. in
36,
Voy.,
)
,
139 (1838).
Tucuman
(Hlg.).
Patagonia, Patagones (F. P. Moreno).
*Entrerios, Concordia (Moser).
Belgrano
Buenos Aires: Mercedes (Elina Gonz.),
E.
(Elina Gonz.), Buenos Aires (Hlg. &
Bak
Lch. A.), Las' Conchas (OI. Cs.)
347
Sp. 417. A. posticas, Lac., Gen.,
I,
279, nota 3 (1854).-
H. posticus Dej., Spc., IV, 292, 84 (1829).
H. (Anis.) posticus Br. in DOrb., Voy.,
VI,
35, 136 (1838).
Gen.
27.
Buenos Aires (Hlg. & E. Lch. A.)
Paraiaccis Dej., Spc., IV, 43 (1829).
Sp. 48. P. leevigatus, Dej., Spc., IV,
in
Sol.
pl.
3,
f.
45, 2 (1829)
Gay, F. Chil., IV, 197,
Atl.,
7 (1849).
Acinopus lcevigatus Escli. Dej.,
I.
c.
68 (1834).
P. niger Cast., Et. ent.,
P. parallelus Chaudoir, Bull. Moscow, IV, 779
I,
(1843).
Buenos Aires: Buenos Aires (Holbg.) & Baadero
(F.
Sp.
4.
Lch. A.)
P. cylindricus,
Icn .,
Buenos
Gen.
28.
III,
IV, 44,
Spc.,
Dej.,
143,
pl.
f.
1 (1829);
4 (1832).
Baadero
(F. Lch A.) & Buenos Aires (Hlg. &
E. Lch A.)
Aires: Mercedes (Elina Gonzlez),
Sclenoplhorsis
Dej., Spc., IV, 80 (1829)
Putz.,
Stett.
E. Zeit., Jg. 29,3 (1878).
Fangs
Ziegl.
Lee., Trans. Ain: Phil. Soc.,
X, 385 (1853).
Sp. 5. S. Lacordairei, Dej., Spc., V, 826,51 (1831)
Putz., op. cit., t0,90 (1878); Extr. in El
^
Pangas
Nat. Arg.,
Lacordairei
267 (1868)
Col.
Tucuman &
I,
159,9 (1878).
& De H., Cat. Col. I,
Steinh., Symb. ad hist.
G.
Arg. mer., 8,33
(1869).
Salta (Hlg.).
Sp. 51. S. picipes, /i. sp.
Buenos Aires: Mercedes
& Belgrano ( Elina
Chacabuco
(F. Lch. .) & BueGonz.),
nos Aires (Hlg. & E. Lch. A.)
Sp. 52. S. alternaos, Dej., Spc.,
IV, 86, 4 (1829)
Putz., op. cit., 13,4 (1878); Extr. in
El Nat. Arg., I, 158,1 (1878).
5. lineatopunctatus Dej
.,
Spc., IV, 86,5(1829).
Paraguay (Mk. v. R.)
Buenos Aires(Hlg.)
(Continuar).
Coleccin
348
Holmbergiana
Descripcin de gneros y especies nuevos poco conocidos, observaciones sinonmicas, notas criticas &.
por
Enrique Lynch Arriblzaga
I.
18.
Carbidos Continuacin ).
^carites antbracinus Dej.
(
Un
ejemplar cazado por Holmberg, en los alrededores de esta
ciudad, presenta algunas diferencias con el tipo especfico normal,
mas demasiado ligeras, mi juicio, para constituir una especie
aparte.
Probablemente es una simple aberracin. H aqu dichas diferencias:
a
Depresiones interantenales notable y groseramente rugosas.
Alas del epstoma rugosas y esparcidamente puntuadas.
a
3
Elevacin ceflica media rugosa, sobre todo en sus partes
anterior y laterales, escasa irregularmente puntuada y con vermiculaduras dispuestas sin orden regular.
4a
El resto de la parte superior de la cabeza cubierto de dichas esculturas vermiculares, manera de resquebrajaduras del
tegumento, y de escasos puntos pequeos, mas notable en los lados del vrtice que en Jo dems.
5a
Hundimiento medio del pronoto mas marcado que de ordiI
2a
nario.
6a
Color general pardo rojizo oscuro, las partes inferiores un
poco mas claras.
Las tibias anteriores son bidenticuladas en este individuo este
carcter es variable en*la especie de que me ocupo, segn lo
observ ya Dejean, quien le atribuye dos pequeas dentelladuras,
y algunas veces tres, despus del tercer diente; tengo la vista
un espcimen en el que se observa dos en la tibia derecha y tres
en la izquierda.
.
19.
Scarites ebeninus
n.
sp.
Niger nitens, antennis, palpis twrsisque rufo-piceis ; occipite pare crassque punctato; pronoti angulis posticis edentatis vel leviter denticulatis,
impressione transversa antica profunda, basi utrinque tuberculis mini-
mis;
tibiis anticis tridentatis,
bispinosis;
elytris
post dentes unidenticulatis
convexi , stria tertia
foveis
piliferis tribus impressa,
tertiam partem vel palillo ante mdium, secunda
tiam partem, tertia ante-apicali.
Cabeza
trs
lisa, luciente,
dlos ojos que en
mediis intus
striatis, striis obsolet punctatis, interstitiis
Long.
modic
prima ad primam
trans secundara ter-
13-15; el. 7-8; lat. 4-4 1[2
mra-
ralamente puntuada, mas estrangulada deanthracinus; depresiones interantena-
el S.
longitudinalmente estriadas; occipucio gruesa y esparcidamente
puntuado y estriado lo largo en los costados, con puntos mas
pequeos y escasos y estras mas finas y espaciadas en el medio;
ojos cubiertos por la rbita posterior en una tercera parte, prximamente, de su superficie; carena transversal del mentn continua;* parte inferior de la cabeza densa y gruesamente puntuada.
Pronoto un tercio mas ancho que largo, liso, luciente, con ligeras
borde anterior levemente
estras unduladas transversales;
sub-rectos, embotados;_posanteriores
ngulo
s
en
arco;
escotado
teriores redondeados, sin el dentculo que presentan los de la especie anterior con uno muy pequeo;** base levemente escotada en el medio, menos oblicuamente truncada en los lados que en
arqueada hacia
el 5. anthracinus-, dicha truncatura ligeramente
afuera; imp resion transversal anterior bien marcada, bastante
profunda, como sinuada en sus bordes; la longitudinal fina, bien
les
marcada, escasamente puntuada; depresi ones bsales subobsoletas, cubiertas de numerosos tuberculillos granuliformes; r e-
borde como
en la especie anterior. Antepecto cubierto de tuberculillos como los de la base del pronoto, excepto en los tres
cuartos posteriores de la carena prosternal, que es lisa y lucien-
Ancas anteriores densa y regularmente rugosas, como en
te***.
muslos verticalmente estriolados; tibias anteriores tridentadas, con un dentculo detras del tercer diente; este
suele dividirse en dos partes, y entonces aparecen slo dos dientes, y tres dentculos en vez de uno; tibios intermedias con dos
espinas terminales internas. Elitros sub-paralelos, mas convexos
en el S. anthracinus li.sos y
y proporcionalmente mas cortos que
de un modo poco visipuntuadas
lustrosos; estras profundas,
ble; la tercera con tres hoyuelos pilferos, el primero poco antes
de! medio al fin del primer tercio(l), la segunda al principio del
ltimo tercio, y la tercera en la unin de la tercera estra con la
cuarta, igual distancia del segundo hoyuelo que del ngulo sutural; i n t r v a 1 o s medianamente convexos; arranque de los
litros, ltimo intervalo y mitad externa del octavo densamente cubiertos de tuberculillos granuliformes; el noveno con una srie de
impresiones pilferas, precedidas por un tuberculillo algo mayor
el
S.
anthracinus
que
los otros(2);
* Esto
en el
**
es,
ngulos hme rales
no interrumpida para dar paso
denticuliformes. Mecli-
la longitudinal,
S. anthracinus.
En el individuo menor.
** En el S. anthracinus existen
quedando
en los flancos,
(1) En dos ejemplares se
tambin, pero no son bien visibles sino
menos, todo el prosterno.
poco
observa lo primero, y en otro (el mayor) lo se-
liso,
gundo.
(2)
como sucede
E! S. anthracinus presenta tambin este carcter.
350
y postpecio densa ir regularmente puntuados, Sub-rugulosos, excepto en el medio del esternn, donde son lisos.
Abdomen densamente ruguloso y puntuado en el vientre, menos
o
o
o
en el medio dlos arcos 2, 3 4 y 5 y en la base del sexto, don,
de es
liso
y escasamente punctulado.
Negro
intenso; antenas palpos y tarsos rojos piceos.
Esta especie fu descubierta por mi herma, no en el Baradero.
Obseroacion
La
tinta rojiza suele invadir las tibias, las ancas,
los fmures, el pedculo torcico, y los
dos ltimos arcos del vientre, presentndose mas menos fundida con el color oscuro.
Vase la observacin que sigue la descripcin de la especie
los trocnteres, parte de
bordes laterales de
los
siguiente.
SScartes psametaticepa
20
n.
Anthracinus, antennis, palpis tarsisgue picels;
punctato
pronoti angulis
posticis
edentatis
sp.
occipite prcb
rotundatis
crasseque
impressione
antica medio obsoleta ; tibiis anticis tridentatis, post dentes
transversa
xmidenticulatis , mediis
intus bispinosis
lete punctatis, interstitiis
elytris
modice convexis,
striatis,
striis
obso-
siria tertia foveis piliferis
quatuor impressa, prima primam tertiam partem versus, secunda trans
mdium tertia ad quartam quintam partem quarta ante-apicali Long.
17-18;
l.
mm.
mayor tamao y
9-9 1[2; lat. 4 3|4-5
Prescindiendo del
especie no difiere de la
del color
anterior, sincq por los
mas oscuro,
siguientes
esta
carac-
teres:
Cabeza apenas estrangulada detrs de los ojos, como en el 5.
anthracinus mandbulas menos agudas*.
del pronoto poco marcada, puntuada,
I m presin anterior
;
desvanecida en el medio; la longitudinal mas visiblemente puntuada; depresiones bsales lisas. Elitros tan alargados como en el
S. anthracinus; 3 e s t r i a con cuatro hoyuelos pilferos en lugar
a
de tres.
Un ejemplar cazado por Rosenschoeld, en el Paraguay, por el
mes de Febrero, y otro que Holmberg cree haber capturado en
esta provincia.
Observacin Comparo estas dos especies con el S. anthracinus
por no tener otra mi disposicin, sin pretender que sean mas
afines con l que con otros congneres.
21.
Debe de
AspllogSSsa latisiscaala Putz.
comn en Minas Geraes
donde procedan 35 individuos que examin Putzeys, y en el Paraguay, en
cuyo pas caz Munk von Rosenschoeld los numerosos ejemplares
ser
* Quizs por el uso.
(Brasil), de
351
mutilados en su
de la coleccin Holmbergiana, desgraciadamente
mayor parte.
La longitud de
estos varia entre 6 1/2 y 8 mm.
La impresin longitudinal del pronoto es doble, y el mtrvalo
que resulta de esta disposicin es canaliculado en el medio.
1.
22.
-j&nisoitactylws caipripennis
(Dej.) Lac.
basEste Carbide, uno de los mas comunes en estos pases, es
de los
tante Variable en el tamao, los colores y las esculturas
sealar las variaciones, fin de evi2.
Considero til, pues,
litros.
tar errores
de determinacin, siempre perjudiciales A
la
entomo-
loga.
Dimensiones
Los ejemplares mayores, de ambos sexos, procedentes de Salta
mm. de largo; la longitud de los
y de Buenos Aires, miden 18
menores slo alcanza 14; estos lian sido cazados en Concordia
(Entrerios) y en Buenos Aires; un individuo de Patagones mide
16
mm.
de longitud.
3.
Coloracin
El color de los litros es generalmente rojo de cobre brillante,
con reflejos verdes, y el de la cabeza y del coselete negro con
vivos reflejos verdes y algunos cobrizos, pero las dos primeras de
estas ltimas tintas suelen invadir por completo la parte superior
no notndose entonces sino lijeros reflejos cobrizos, y,
en algunos casos, ella es totalmente negra negra violcea. Esta
ltima variacin ha sido indicada ya por Steinheil, en su trabajo
sobre los colepteros coleccionados por Strobel en la Repblica
del cuerpo,
Argentina.
funde mas menos con el rojizo en el primer artejo de las antenas y en el extremo de los de los palpos.
El color pardo
se
Esculturas elitrales
La
estra preseutelar es
mas
menos
larga,
continua inter-
rumpida en el extremo.
Las variaciones en la
puntuacin de los intrvalos han sido
bastante bien descritas por Dejean; son las siguientes:
El punto situado como los dos tercios del 3. se presenta
I
junto la 2 a estra, mas menos alejado de ella, veces en el
medio, es mas menos grande, y suele desaparecer del todo.
2 a En dicho intervalo no hay de ordinario ningn puntito anteapical, mas en algunos individuos existen 1, 2, 3, 4 5 bien
a
marcados.
cuando presenta immenos
lo
por
dos,
pasan
de
juzgar por el
presiones, ellas no
examen de los diez ejemplares que tengo la vista.
3
El
5.
se halla en idntico caso, pero
4.
En
7o
el
352
intrvalo pasa lo mismo: el
nmero de
cuando existen, varia de 2 6 segn Dejean, de
los puntos,
segn mis
observaciones.
Todas estas particularidades, se presentan combinadas de diferentes maneras en los diversos individuos.
Casi todos los autores atribuyen mentn inerme al gnero Anisodactglus, pero Schaum ( Naturgesch der Ins. Deutschl., I, 564,18601
que el mentn es ode uta tu m vel subdentatum ; en el A.
dice,
cupripennis, el diente esta bien marcado en unos individuos y ape.
nas indicado en otros.
nisoclactylus posticas
23.
(Dej.) Lac.
o
y 4 del tercer intrvalo elitral varan bastante
a
por lo que respecta su colocacin; el 2". se aleja de la 3 estra
y los 3. y 4. de la 2 ., para situarse en el medio del intrvalo, y
a
an en un ejemplar se nota, que el 4. se halla junto la 3 estra.
Los puntos 2
3o
ParameCHS Saevigatas
24.
Dej.
Dejean describi esta especie como de Buenos Aires y de Chile,
declarando haber sido cazada aqu por Lacordaire, pero este rectifica diciendo, que la descubri en los Andes chilenos, donde
abundaba, debajo de las piedras, as como la especie siguiente.
Paramecus cylindricus
25.
Pasa
jean
la
(Dej.)
mismo que con el anterior, prescindiendo de
seal slo en los alrededores de esta ciudad.
lo
Selcnoplioras L.acorlatrei
26.
Los palpos y
los
que De-
Dej.
artejos 2-11 de las antenas, que
faltan en los
ejemplares de la coleccin de Dejean, examinados por este y ltimamente por Putzeys (V. Stett. Ent. Zg. Jg., 39, 60,90. 1878), son
del color que el labro, las tibias y los tarsos.
Los ejemplares cazados por Holmberg son mayores que los de
Dejean; sus dimensiones son las siguientes: Long. 14, l. 9, anch.
5 3/4 mm.
(Continuar).
SUMARIO
Flix Lynch Arriblsaga. Pomplites y Esfgites del
Norte de Buenos Aires
Rpida ojeada sobre la
Enrique Lynch Arriblsaga
.'
Fauna del Baradero
Eduardo Ladislao Holmberg Una excursin
P-
por
el
330
Rio
Lujan
Conclusin )
Enrique Lynch Arriblsaga. Catlogo de la coleccin
entomolgica de Eduardo L. Holmberg
Enrique Lynch Arriblsaga. Coleccin Holmbergiana.
p. 321
p.
336
344
p. 348
p.
Divisin
En
esta
divisin
se
I.-LiophthalMjE,
renen
aquellas
Burm.
especies
de ojos lisos y
primer anillo
inermes,
hemisfricos, en que las mejillas son
segundo y formando un
abdominal estrangulado, separado del
una excavacin en los
verdadero pedculo, y el trax presenta
el
flancos.
-r,
del Dr.
an en dos seccione^ (A y B) la divisin
Liophthahnce
con las
Burmeister: la primera seccin la formo
Yo
divido
que tienen los siguientes caracteres:
segmento del abdoCabeza menos ancha que el trax; primer
semicircular, antes
men pon una cresta superior, descendente,
inerme
dentellada modo de sierra, ya
del borde posterior, ya
por arriba, y con una
v solamente saliente (hembras); convexo
dentiforme por debajo (machos).
carena longitudinal espiniforme
la que el Dr.
La primera subdivisin del grupo corresponde
Burmeister denomina:
SerratocinctoB
primer anillo abdominal
Se compone de las Liophthalmce cuyo
por arriba, con la cresta
forma un pedculo ancho y aplastado
carena de los machos
semicircular de las hembras aserrada, y la
mucho, tan ancha como el
espiniforme. La cabeza es, cuando
de esta subdivihe cazado en el Baradero ninguna especie
no est representada en la
sin y creo, con fundamento, que
Provincia de Buenos Aires.
La segunda subdivisin es la de las
No
Peclunculatce
abdominal, ms pequeo
Caracterzanse por su primer segmento
un pedculo bien marque en el grupo precedente, constituyendo
El Naturalista Argentino, T.
I.,
entrega A
I.
VA
.
173
cado y con cresta inerme, no dentada en sierra, en las hembras,,
y con la arista inferior de los machos dentiforme, y, adems, por
una pequea concavidad elptica, comunmente cubierta de pelos,
en el segundo. arco ventral de estos ltimos. La cabeza es siempre mnos ancha que el trax.
1.
M astilla
zelsrata, Gerst.
Op.
cit.,
74
34
Solamente la M. zebrata representa, en el Partido del Baradero,
la subdivisin Pedunculatce. Es sumamente escasa, pues hasta
ahora no he podido cazar sino tres ejemplares. Su rea de dispersin es bastante extensa: los ejemplares descritos por Gerstsecker procedan de San Pablo (Brasil), y la coleccin de mi
amigo Eduardo L. Holmberg contiene algunos cazados por l en
En el Baradero casi no so la halla
el Carmen de Patagones.
sino de Abril Mayo, siendo uno de los Mutlidos que ms tarde
se encuentran, y el que parece resistir mejor los primeros frios,
precursores del invierno.
Todo su cuerpo es negro; el vrtice de la cabeza lleva una
mancha sercea de color blanquecino amarillento dorado, compuesta de finsimos pelos aplanchados; del mismo color y material
son dos rayas del metanoto, una cada lado; cada lado del
trax, antes del medio, se eleva un diente obtuso; los flancos
ostentan manchas de un ceniza amarillento serlceo, mnos en la
excavacin que es desnuda, negra y brillante; el primer arco dorsal del abdomen lleva dos manchas, una cada lado, junto al
borde posterior, blanco-amarillentas; el segundo presenta cuatro
manchas redondeadas, rojas de sangre, fuertemente puntuadas,
con cada depresin provista de un pelo morenuzco; las dos man
chas anteriores son ms pequeas que las posteriores; en el medio
del borde posterior del segundo y tercer arcos dorsales vse una
manchita sedosa, amarillenta; las mrgenes posteriores de los
dems arcos dorsales
llevan una franja de pelillos
los arcos ventrales las tienen blanquecinas.
Las
amarillentos, y
megillas, la base
de las antenas, y las piernas, estn cubiertas de pelos cenicientos,
los espolones son blancos.
lijeramente amarillentos
Tanto la
cabeza como el abdomen son muy puntuados, pero la puntuacin
es tan tosca en la cabeza, que la hace aparecer algo granulosa en
en el trax afecta la forma variolosa el abdomen es
la frente
simplemente puntuado, sobre todo en el segundo segmento. Todo
el cuerpo est erizado de pelitos cortos, negros en la cara superior, cenicientos en la inferior.
Long. 8 9 lneas.
La Mutilla aqu descrita es poco variable en la talla y la
coloracin, segn lo muy poco que he podido observar sobre ella
;
174
formas y dibujos de
conozco los machos de la especie. Las
los de la M. scripta Gerst..,
las hembras se asemejan mucho
color de las rayas del trax.
salvo la mancha de la cabeza y el
No
Seccin B.
ms ancha que el
Sus especies se reconocen por su cabeza
que carece de cresta
trax y por el pedculo de su abdomen,
por arriba. Los
semicircular; es estrechado y un poco aplastado
en la seccin anterior y
ojos son mas grandes, relativamente, que
ms aproximados
La
Seccin
las antenas.
corresponde
la subdivisin:
Capatoe, Burm.
como los geneLos caracteres tomados del trax y de los ojos, as
las colocan naturalmente
rales del primer segmento abdominal,
ancha que el trax y de
entre las Lioptkalmce; su cabeza ms
anteriores, les comuformas ms cuadradas que en los dos grupos
Megalocrcitince.
nica cierta facies anloga la de las
2.
M. haematodes,
Op.
cit.,
Burra.,
Gerst.
63, 48.
I.
c.,
478, 13.
Baradero, aunque no tanto como la
Muso de Berln son e
especie precedente. Los ejemplares del
Paran (Entre-Ros).
Montevideo; el Dr. Burmeister la hall #en el
Febrero, e* ms comn
Durante los meses de Diciembre, Enero y
en adelante, y es raro cazarla
su hallazgo; esca.sa desde Marzo
negro, siendo roja la cabeza y
en Abril. Su color general es
este ltimo lleva hacia
sanguneo el segundo segmento abdominal;
e
cubierta con pelillos
adelante una mancha triangular negra,
con tres prolonga
mismo color; la base de la mancha triangular
opuestos y otra en el medio de su
clones, una en los ngulos
en el dorso, blancos en el vienbase; una franja de pelos, negros
posterior. Los segmentos siguientes,
tre, guarnece su mrgen
en los ventrales, con un
negros en los arcos dorsales, rojos
una guarnicin
mancha plateada en el medio de los primeros y
de los segundos, el ulti
de pelos blancos en el borde posterior
cada
el metatorax una a
segmento, sin manchas. Dos lneas en
comblanquecinas amarillentas
lado, descendentes hcia atrs,
del trax, blanco sedosos,
puestas de pelillos aplanchados. Lados
cubiertas por pelos grises,
mnos la excavacin lisa. Patas negras
a
por espinas de color blanco. Tanto
las piernas terminadas
la
de
aspecto
puntuados; el
cabeza como el trax son fuertemente
talla es medianamente variable,
puntuacin es algo varioloso. La
Es bastante escasa en
el
175
algunos individuos alcanzan a sois linoas do longitud, otros
slo
miden cuatro cuatro y media lneas; sinembargo, estas diferencias de tamao no son tan frecuentes como en otras especies.
Divisin
En
II.
Meg a locr atinge,
menos
esta divisin, los ojos son
Burm.
lisos y brillantes
que en
la
aunque las facetas son poco visibles; son por otra parte
muy aproximados las antenas. La cabeza es muy grande, mucho ms ancha que el trax. La frente
y las megi'llas son generalmente espinosas (hembras). Los costados del trax excavados.
Los dos sexos se parecen en la coloracin. Consta de dos subanterior,
divisiones, las Pndula? y las Sub-sessiles; en la
de las
primera sea
la
Burm.
Pendulce,
las especies tienen el
primer segmento del abdomen en forma de
pedculo, corto, aplastado y bien separado del segundo segmento.
Ninguna, de esta subdivisin, ha sido encontrada en la Repblica
Argentina, aunque es indudable que en el Norte deben existir
algunas de las que, hasta hoy, slo se han hallado en el Brasil.
a
2.
Subdiv.
Burm.
Sub-sessiles,
El primer anillo abdominal es bastante ancho, unido al
segundo
poco convexo hcia adelante.
sin interrupcin, y
3.
M. snmptuosa,
Gerst.
Op.
M.
La hembra
en
en
el
trax;
el
es negra, con
el
primero
abdomen
49, 2
c.,
Burm
l.
dulcs,
c.,
fem .)
481, 15 (mas.
Gerst., op.
c.,
fem.)
10 (mas.)
una mancha alargada, roja de sangre,
lleva otra, claviforme, del
segundo
&
48,
arcos dorsales;
mismo
color'
costados de este
ltimo, as como los de los siguientes, tienen pelos
blancos. Una
mancha blanca en medio del borde posterior de cada arco dorsal.
Dos rayas laterales descendentes, una cada lado del metanoto,
blancas. Cabeza con dos fajitas, tambin descendentes, en el
vrtice.
Base de las antenas y las patas con pelos grises. Piernas
con
espinas y espolones negros.
El macho, del mismo color que la hembra, pero
ms pequeo,
tiene la trente, dos manchas en el occipucio, la
base de las antenas, los costados del trax
y del abdomen, y el borde posterior
del primer arco dorsal, guarnecidos de
largos pelos blancos. La
y
los
mancha
roja del trax es como la de la hembra, aunque me
parece
que, por lo comn, es algo ms redondeada.
El segundo arco
dorsal del abdomen con una mancha roja
de sangre, de for-
176
con espinas y espolones del
mismo color, cubiertas de largos pelos blancos y negros, predominando los primeros. Alas claras en la base, un poco teidas
de pardo, con el extremo parduzco las posteriores mas claras,
ma
oval-transversal.
Patas negras
uniforme.
Pocas de nuestras especies son tan variables en cuanto la
talla.
En mi coleccin hay algunas hembras que miden respectivamente 8, 8 1/2 y 9 lneas, pero en cambio poso otros ejemplares que no alcanzan 5 lneas. Los machos tampoco se sustraen
de
tinte
esta disposicin la variabilidad, tan frecuente en las Mutilas.
He cazado aqu algunas que median 7 lneas, pero, en general,
En cuanto al color, esta
slo tienen 5 6 lneas de longitud.
los
individuales
diferencias
especie presenta tambin notables
machos, por lo regular, tienen manchas sanguneas, mas una variedad con manchas anaranjadas de color de ladrillo mal cocido
es casi tan frecuente como el tipo. Las hembras no slo expe:
que vara del rojo mas vivo al
amarillo anaranjado, sino que sus manchas, y sobre todo, las del
abdomen, se dividen en dos, y an, algunas veces, no se v la
mancha del primer segmento. Los tegumentos suelen cambiar
del negro al rojizo una variedad de esta suerte la hall en Chascoms. La especie es sumamente comn en el Baradero, encontrndosela en todos los sitios ridos y desnudos de vegetacin,
desde Octubre hasta Abril, aunque en este ltimo mes ya es muy
escasa. Hllase asimismo en el Brasil y en el interior de nuestra
Repblica; los ejemplares del Museo de Berln fueron cazados en
Alegrete (Brasil) y en el Rio Negro (Brasil?), y el Dr. Burmeister
la indica en el Brasil (Alegrete), en Crdoba, en Buenos Aires,
y en Entre-Rios (de Diciembre Marzo).
Como todos los Mutilidos, prefiere las horas ms ardientes del
rimentan alteracin
en
el
tinte,
dia para sus rpidas correras.
En Enero y en Febrero es cuando
se la puede observar con
velozmente
de aqu para all, al parecer
mayor facilidad, corriendo
sin objeto determinado, con las antenas muy inclinadas, casi rozando el suelo; no corre en lnea recta, sino en zig-zag, detenindose de tiempo en tiempo para examinar las menores grietas del
terreno; al verla, se dira que sigue un rastro perdido. Nunca se
aleja de un agujero sin dar muchas vueltas en contorno; algunas
veces concluye por ponerse excavar uno, donde se introduce, y del cual no vuelve salir. Cierto dia que segua una
Mutilla de esta especie, la vi, despus de observarla en sus mil
vueltas y revueltas, detenerse y empezar profundizar una pequea grieta excavaba rpidamente, desprendiendo la tierra dura y
;
arcillosa con las mandbulas y pis anteriores, arrojndola detrs
177
s con sus patas posteriores intermedias; al cabo
muy podeco tiempo desapareci el pequeo operario tras del fino polvo que
haba amontonado; de cuando en cuando se conoca por el movi-
de
miento de
la tierra,
abdomen. Seal
todos
los
el
agujeros
que
Mutilla retroceda empujndola con el
sitio, como tenia costumbre de
hacerlo con
habitados por Mutilas, y, volviendo al dia
la
desembarazado el agujero, y sin indicios de la
presencia del insecto, pero no tard en verlo venir hacia l y
continuar su trabajo. Durante los dos dias subsiguientes, not que
an no haba concluido la tarea; como viera el nido cerrado con
tierra, lo abr los diez quince dias, y con gran sorpresa hall
cinco Anthomizidce (Dpteros) evidentemente entorpecidos por el
aguijn de un himenptero; no he podido explicarme este hecho
de otra manera que suponiendo, que el nido empezado por la Mutilla se comunicaba con el de un pequeo Cerceris que provee la
cuna de su posteridad con especies del gnero Anthomyia ( s. lat. )
y que, abandonada la excavacin por la Mutilla, el Cerceris haba
obstruido la va abierta por aquella. Esta explicacin es quiz La
verdadera, pues los hechos observados despus estn en contradiccin con los anteriormente citados. Me he extendido algo acerca de este hallazgo, recordando que ciertos autores han afirmado
haber hallado restos de dpteros en los nidos de Mutilas. La M.
sumptuosa se introduce audazmente en las grietas del terreno y
en los nidos de otros himenpteros cavadores, principalmente en
los de Anthophoritce y Dasupoclitce, nunca en los de Sphegidce,
an cuando suele reconocerlos con mucha circunspeccin, sin pasar de la entrada. Comunmente, despus de inspeccionar un nido
de Abejas solitarias, lo abandona para reconocer otro, pero si
halla uno que le convenga, se fija en l, despecho del propietario.
Una especie de Encera es la vctima ms comn de estas usurpaciones de domicilio. Esta Encera, que aparece hacia fines del
verano, y que tiene el trax y los dos primeros segmentos del
abdomen vestidos con pelos leonados, los dems segmentos negros con reflejos blancos en los costados, y el ltimo blanquecino,
excava profundos nidos cuya disposicin es anloga la de los
dems Anthophoridos; un agujero perpendicular de casi tres pis
de profundidad forma la galera principal; los dos primeros tercios estn siempre vacos y sus paredes muy pulidas, el ltimo
siempre se halla lleno de polvo fino; la causa de esto es la siguiente:
la Eucera excava primeramente el agujero perpendicular, arrojando
la tierra afuera, pero, mas menos los dos tercios, abre unos
tubos oblicuos que parten como radios del central; la tierra sacada de estos tubos, cuyo nmero rara vez pasa de tres, sirve para
llenar el fondo del agujero perpendicular casi hasta el nivel de
siguiente, hall
178
las galeras divergentes; en el fondo de los tubos laterales es don-
de deposita la Encera un huevo, con su correspondiente provisin
de polen. La longitud de las galeras secundarias es generalmente de tres cuatro pulgadas, el dimetro es igual al del tubo
En estos nidos es donde la
central, es decir, unas cuatro lneas.
M. sumptuosa establece su domicilio y quiz la cuna de su posteridad. No es sin alguna resistencia, por parte de los propietarios, que
la M. sumptuosa se apropia los nidos de Encera, y con frecuencia
tiene que utilizar su acerado aguijn contra los legtimos dueos
Tuve ocasin, hacia el mes de
del nido que pretende usurpar.
Febrero, de presenciar una de estas curiosas luchas. Visitando
los nidos en que haba visto entrar Mutilas, not una de ellas en
la entrada de uno de Eucera\ hallbase semi-tendida de lado, un
poco enroscada y cubriendo la puerta con su gran cabeza, como
suelen antes que los rayos vivificantes del sol las llamen sus
diarias veloces correras; su extraa postura, que siempre atraa
mi atencin, no dej de interesarme, y deseando estudiarla de
cerca, me detuve para observar sus movimientos cuando despertase, si es permitida la palabra. Una Encera, que quiz haba
abandonado el nido poco tiempo antes, para ir en busca del meloso polen que tan gran costa recoga en las flores, vino
posarse poca distancia de su domicilio y se diriji vivamente
la entrada; detenida en su camino por el intruso, que obstrua el
paso con su cuerpo, trat de apartarlo. Tuvo lugar entonces una
breve lucha, en la cual ninguno de los combatientes utilizo sus
armas ofensivas, y s su fuerza muscular: la M. sumptuosa cansada de esforzarse en vano contra su robusto adversario, abandon su puesto, pas por encima de aquel y sali afuera. Como con
desmoronado alguna
los esfuerzos de los combatientes se hubiera
en excavar y
tierra que tapaba el conducto, la Encera se ocup
di alguMutilla
la
tanto
arrojar la tierra al exterior; mientras
de
nas vueltas con lentitud en torno del agujero, como pesarosa
de
abandonarlo y de repente, con una sbita resolucin, volvi
de
nuevo l y asiendo con sus agudas mandbulas la porcin
abdomen de la Encera que sobresala de la excavacin, le
Eucer
asest con rapidez un vigoroso aguijonazo; sorprendida la
un
lanzando
huy
por este brusco ataque, abandon su tarea y
agudo zumbido, mientras la Mutila vencedora tomaba nueva pose-
no
cion del nido disputado. Algn tiempo despus abr este nido:
contena polen, ni larvas.
Con frecuencia sucede que el usurpador se v desposedo su
vez por otro espcimen ms robusto ms diestro: esta usurpatener
cin, entre los individuos de la misma especie, slo parece
lugar cuando se trata de un nido con larvas polen, pues en los
179
nidos vacos, he hallado con bastante frecuencia hasta tres cuatro Mutilas de la especie de que trato, sin que, lo menos en
apariencia, vivieran en mala armona, mientras que en los nidos
de Apidos solitarios que contenan polen, nunca he hallado
ms de una Mutilla. Cierto dia que segua una M. sumptuosa
la vi detenerse de pronto y excavar con rapidez en un pequeo
espacio desnudo; con sorpresa not que haba descubierto un
agujero oblicuo, que pareca prolongarse bastante profundidad;
muy ljos de internarse al momento en el agujero, la Mutila
adelant la cabeza con mucha precaucin, agitando vivamente las antenas, retrocedi y volvi avanzar; al retroceder
vi un
insecto que se mova en el fondo de la cavidad; finalmente la Mutila se introdujo resueltamente en el agujero; o distintamente la estridulacion que producen cuando se las excita, y
momentos despus la Mutilla asom la parte posterior de su
abdomen. Pareca combatir con otro insecto, al cual estaba fuertemente asida. Despus de una pequea pausa, se lanzaron los dos
enemigos fuera de la cavidad; el adversario oculto hasta entonces
era una M. sumptuosa hembra, de la variedad con manchas amarillas.:
agarrados fuertemente por sus mandbulas, hacan Iosesfuerzos imaginables para herirse con sus aguijones, pero las
armas
se embotaban en la dura cubierta sin traspasarla: la Muticon manchas amarillas se desprendi trabajosamente de su
adversario y se ocult en una cuevecilla cercana, mientras la vencedora se alojaba en el nido; poco rato despus lo haba tapiad'
con un montoncillo de tierra. Abr ms tarde este nido que perteneca una especie de Macrocera (Anthophoridae)
y lo hall
lleno de polen y con tres larvas amarillentas; la Mutila no
haba llegado aun hasta el fondo de los tubos subterrneos
en que se. hallaban. Apesar de todos los ensayos que he hecho acerca de esta especie y del gran nmero de nidos de
Eucera visitados por Mutilas, que he abierto, no he logrado obtener las larvas y las ninfas de la M. sumptuosa. La especie es
parsita de las Abejas solitarias, pero en qu sentido? Lo es
acaso con respecto la simple usurpacian de domicilio ? lo es
no slo con respecto al domicilio, sino tambin en cuanto las
larvas las ninfas de los Anthophoridae? Estas son las preguntas
que se presentan naturalmente cuando se trata del rgimen
y hbitos de esta Mutilla
Cnstame de una manera cierta que se alimenta de sustancias polnicas y azucaradas: yo he mantenido por
largo tiempo una M. sumptuosa dndole flores de cardo ( Sylibum marianum ) frescas, y en compaa de Holmberg he hecho
la experiencia, con completo xito, de alimentar una Mutila con azcar mojada en agua: el insecto no manifest la
menor
la
180
repugnancia, y dirigindose por s mismo al terrn, chup con
evidente placer el lquido azucarado que corra de l.
Posible es que se introduzcan en los nidos de Eucera para deponer sus huevos, pero no es verosmil que penetren tambin
en el domicilio de las Enceras para alimentarse del polen acumulado por estas ltimas ? Cuestiones son estas que por lo pronreferir los
to no podra resolver; por esto me he contentado con
hechos observados, suspendiendo toda opinin acerca de ellos
hasta tener la certeza de no ser inducido error por una falsa
deduccin. La M. sumptuosa parece fijarse en un solo sitio y no
apartarse mucho del punto en que naci. Durante los dias ventosos
ya en agujeros que excava por s misma,
y nublados, se oculta,
ya en los nidos de Eucera y otros Apidos solitarios, bien bajo
preferencia
los terrones de tierra; este ltimo retiro lo eligen con
en lo ms
hunde
los machos. Si el mal tiempo se prolonga, se
profundo de sus guaridas. Cuando el soplo abrasador del Norte
el horizonte
se hace sentir, cuando se acumulan las nubes en
cuando
Sur, cuando calientes vapores se elevan de la tierra,
del
calma misma de la Naturaleza parece anunciar el ruidoso estafugaces temllido de un huracn de una de aquellas rpidas y
M.
pestades que templan la monotona del verano, se v la
la
su/nptuosa correr de aqu para all buscando un abrigo contra
cercontempla
clera de los elementos, que su instinto previsor
cana: nunca desplega ms actividad para hallar un sitio oculto y
seguro donde esperar que el sol del esto enardezca de nuevo con sus
nurayos el rido suelo que acostumbra recorrer, y que se disipen las
muy
an
es
no
bes que velan aquel. Por la maana, cuando el calor
las
fuerte cuando el dia est nublado y amenazador, se v
cubriendo
usurpado,
hembras, la entrada del domicilio propio
la
con su gran cabeza y con el cuerpo muy arqueado;
completacuantas veces las he hallado en tan singular postura,
involuntariamente
mente inmviles, otras tantas las he comparado
la abertura
centinelas durmiendo en sus puestos.
Los machos se posan comunmente en los terrenos frecuentados
que sus
por las hembras; inmviles y andando con ms lentitud
oidide
pteras compaeras, volando cortos espacios, es como
en grulas halla; suelen reunirse, pero excepcionalmente,
nario se
pos de tres cuatro.
hemtienen los machos el aire vivo y desembarazado que las
blanco
pelo
el
bras; parecen estpidos, y sus ojos hundidos entre
sus antenas,
de
base
la
como
asi
que cubre su frente y occipucio,
contribuyen darles un aspecto de imbecilidad, que contrasta
de sus
el aire decidido
con los rpidos giros
No
marcadamente
compaeras;
slo parecen
animarse
al
percibir estas; entnceg
agitando febrilmente las alas, corren hcia la hembra, pareciendo
querer expresar su ardiente deseo, bien, dando vuelos cortos
irregulares, se precipitan sobre ella. No he presenciado la cpula
en libertad, pesar de estas demostraciones de los machos, pues
por lo regular la hembra hua y se ocultaba en cualquier agujero,
bajo las yerbas. La he observado en individuos cautivos. Tuvo
lugar en tierra, manteniendo el macho la hembra fuertemente
asida por el protorax con sus mandbulas
y sujetndola adems
con sus patas anteriores intermediarias, mientras las posteriores, desprendidas y levantadas, se agitaban con rapidez; el macho
no trat de volar, como segn refieren algunos autores, lo practican otros congneres, llevando la hembra por los aires
y
dejndola en tierra despus de consumado el acto. ()
En Octubre ya
hembras oviplenas que buscan un sitio
he abierto muchas y no tenan en sus
oviductos sino tres, lo ms, cinco huevos; as es como se explica la escasez de los individuos
y tambin l'a rapidez con que
se agotan los sitios en que se caza muy menudo, pero este
ltimo hecho se debe no slo la escasa fecundidad de la especie, sino tambin su localismo, subordinado verosmilmente al
de los Apidos solitarios.
Los huevos son bastante grandes con relacin la magnitud
del insecto; miden 3 milmetros de longitud, son algo encorvados,
y
en su conjunto se asemejan una pequea larva de Formcido,
apropiado para
se hallan
la puesta;
su color es blanco amarillento.
Divisin
Los
III.
Helophlthalm., Burm.
son mnos lisos
que en la divisin precedente; las
facetas son ms distintas; la forma es variable, pues en unos casos
son pequeos y hemisfricos en ambos sexos y en otros son ovalados, muy poco convexos y con facetas distintas.
El primer
anillo abdominal es, ya unido al segundo sin interrupcin ya
con caracteres inversos.
A. Ojos circulares, iguales en los dos sexos, con facetas poco
Primer segmento abdominal unido al segundo sin
distintas.
ojos
interrupcin.
Sub-division
Carincctce,
Burm.
Trax estrechado en el medio con la porcin anterior mayor
que la posterior. Lados del trax excavados y lisos. Megills
con carena descendente.
Bordes del trax poco dentados.
a.
[1]
Lacordaire, Introduction d l'Entomologe [1838], II, p. 373.
4.
182
M. toraconina, Burm.
Op.
cit.,
488, 22.
Slo esta especie representa en el Baradero las Carinatce de
La M. braconina es una de las ms escala seccin a Burm.
sas del gnero en el Partido. Su color es negro profundo; una
gran mancha amarilla de bronce, algo arqueada y frecuentemente
dividida en dos por una fina lnea negra, adorna el vrtice de
dos rayas argentadas bordean las aristas laterales
la cabeza;
del dorso del trax; el primer segmento abdominal es negro en el
mayor nmero, rojizo en algunos individuos; el segundo arco
dorsal ostenta dos
manchas ovales de
color rojo sanguneo, pun-
tuadas y apenas separadas entre s por una lnea del tinte geneLos 'costados de los segmentos y una raya dorral del cuerpo.
o
y 5 blancos de plata.
Antenas y patas negras. Las megillas, la parte posterior de la
cabeza, las patas y el primer artculo de las antenas cubiertos de
pelos grises. Las espuelas terminales de las piernas son blancas.
sal en el 3 o
La
talla vara entre 6 y
12
milmetros.
En algunos ejemplares
manchas ovales del segundo segmento abdominal aparecen
fundidas en una sola, en otros slo se las v separadas por un
ligero oscurecimiento entre ellas y, finalmente, se encuentran
ejemplares con el segundo segmento de color rojo, siendo en este
caso poco sensibles sus manchas.
El rea de dispersin geogrfica se extiende, segn los datos
que hoy se poseen, desde Crdoba hasta Buenos Aires, pero es
verosmil que en realidad se avance por el Norte hasta el Brasil
Bolivia, y por el Sur hasta mucho ms all de Buenos Aires.
las
Baradero aparece la especie hcia Noviembre y se
encuentra hasta Febrero.
t.
Bordes laterales del trax dentados como sierra.
En
el
la
5.
M.
iiiffanilis,
Op.
cit.,
Burm.
491, 28.
atilla es muy comn en el Baradero, donde
Esta pequea
aparece hcia fines de Setiembre. La cabeza es parda negra
con una mancha arqueada en el vrtice, compuesta de pelillos
aplanchados de color dorado claro. Las antenas tienen su primer tercio basilar de color rojizo; los dos ltimos tercios de color
pardo-negro.
El trax es rojo y fuertemente puntuado. Abdomen pardo oscuro," con el segundo arco dorsal con dos manchas ovaladas de
pelillos plateados y una faja posterior blanca interrumpida en
L *
183
medio del dorso; los dems con franjas blancas, interrumpidas
en medio del tercer arco dorsal, y continuas en los restantes. Patas
Considero,
rojas con pelos blancos y espuelas del mismo color.
como variedad de la especie, una hembra cuyos tres primeros
segmentos abdominales son de color de caf tostado oscuro, y en la
segundo y tercero no son interrumpidas
en el medio. La longitud de las hembras es de 4 4 7 milmeLos machos de la especie son alargados y ms pequeos
tros.
que las hembras. Los tegumentos son muy puntuados, sobre todo
en el metatorax. La cabeza, el trax, los ltimos segmentos del
abdomen, las antenas y patas, son de color negro; los tres primeUn vello ralo y blanqueros segmentos del abdomen son rojos.
cino eriza la cabeza, el trax, el primero y segundo arcos dorsa
les del abdomen; los segmentos abdominales llevan en la mrgen
posterior una franja de pelillos escasos, largos y algo erizados.
Patas con pelos agrisados y espuelas blancas. Alas claras, levemente parduzcas desde la porcin terminal de las clulas hasta
que
las franjas de los arcos
Tres clulas cubitales en las anteriores.
La longitud del cuerpo vara entre 4 y 6 milmetros.
El doctor Burmeister dice (1) que el segundo segmento del abdomen suele ser negro en los machos, pero no hace mencin del
color rojo del primero y del tercero; entre seis machos que he
examinado, no he hallado ms diferencias que las de talla, siendoIgnoro las circunstanidnticos en lo dems al que he descrito.
el macho que descoleccion
cias en que el doctor Burmeister
el
pice.
cribe, el cual quiz
corresponda mejor la M. pythagorea Gerst.
que yo he cazado los tom en mo
,
que esta especie; dos de los
mentos en que intentaban entregarse la cpula.
Los machos son bastante escasos, pero algunas veces se les
halla en pequeas reuniones, sobre todo hcia el mes de Octubre;
en 1877, en la poca citada, observ gran nmero de machos que
asediaban una sola hembra; acosndola varios la vez, la perseguan hasta bajo los ladrillos piedras, donde buscaba un asilo;
he visto otra hembra sufrir los asaltos de dos machos, que la
acariciaron uno despus de otro, pero sin haber verdadera copulacin.
curioso presenciar las maniobras de los machos de esta
especie para lograr su objeto; muchas veces en el momento en que
se precipitan con ms impetuosidad sobre la hembra, se ven bur-
Es
lados por esta, que los evita desvindose
el
con rapidez;
macho desdeado, despus de algunos momentos de
levanta el vuelo y se aleja para volver poco
fortuna de nuevo.
(1)
Op.
cit.,
p. 492.
despus
entonces
indecisin,
probar
La M.
184
me
ha parecido ser parsita de un pequeo
Myrmicitce, lo mnos se aloja en los nidos de estos; excava
tambin pequeos agujeros, donde se la halla poco despus de
ponerse
el sol.
En el estado perfecto verosmilmente se alimenta del polen
del nctar de las flores, si he de deducirlo de la observacin
que hice el 25 de Octubre de 1877. Recorriendo las barrancas
arcillosas que bordean el Riacho del Baradero, captur
una M.
infantilis, notable por su gran tamao
su
viva
coloracin;
y
inmediatamente que se hall aprisionada, vomit un lquido cristalino, que ola fuertemente la flor del Cardo (,Sylibum
marianum) que en esta poca se hallaba en plena florescencia; el sabor
del lquido arrojado por la Mutilla era azucarado.
in/antilis
6.
M.
tota rufo-lusca,
M. siitmuda, Nobis
sub-nuda;
nigricante, elongata [Femina]
arcu dorsale secundo macula laterale
Long. 67
mm
Esta especie es de color rojizo claro, los tres cuatro primeros artculos de las antenas son rojizo -amarillentos, los dems
son de color negruzco. Las patas son del color de los artculos
bsales de las antenas, con espinitas pardas
y espuelas blanquecinas y con muy pocos pelitos de color blanco-ceniciento.
La
cabeza finamente puntuada carece de manchas en el vrtice:
el
trax puntuado como la cabeza en el dorso
muy
groseramente,
y
apareciendo casi como granulado en el metanoto. Como en todas
las de la Seccin h de las Cctrinatce, los bordes
laterales del trax
son dentados, siendo ms notables las dentelladuras en los lados
de las partes descendentes del metatorax. El abdomen
carece
casi de pelos, apenas se ven algunos de color
blanquizco en los
dos ltimos segmentos examinando con atencin el
segundo arco
dorsal se notan dos grandes manchas ovales que
invaden los cos:
manchas slo se distinguen con algn trabajo, por ser
apnas un poco ms claras que el tinte rojizo del
tegumento y
aparecer como separadas en medio del dorso por
una fina lnea
un poco oscurecida.
Los bordes laterales del segundo arco dorsal tienen
una pequea
manchita alargada, de tinte parduzco. La forma
generales la de la
M. pythagorea, Gerst. y la de la M. infantilis, aun, en un
principio,
y
la tuve por variedad de esta ltima especie,
que hubiera perdido los
pelos dorados del vrtice de la cabeza
y las manchas del segundo
arco dorsal del abdomen con el continuo roce
de su vestido contados; estas
tra las paredes de sus agujeros, accidente
cies con manchas de pelos [tales como la
fiue suele perder,
en parte en totalidad,
nada raro en
las espe-
M. sumptuosa, Gerst
no slo la mancha roja
'
185
tambin las rayas blancas de la cabeza] pero su
color constantemente ms claro, algunas diferencias en la escultura, la abundancia de los individuos y la falta de estados intermedios, la constituyen evidentemente como otra especie diversa,
del trax sino
de la
M.
infantilis.
1877 la especie abundaba debajo de
En Diciembre de
Anthemis
tas y sobre las flores de la Manzanilla
7.
(.
pythagorea,
31.
Op.
sp.)
Gerst.
61, 36.
cit.
Burm.
las plan-
L-
cit.
488, 23.
M. infantilis, Burm., aparece un poco ms
tarde que ella; hacia el mes de Noviembre se encuentran algunos
escasos individuos, pero en los tres meses siguientes abunda ms
que cualquiera otra especie. En su aspecto general se asemeja,
mucho la M. infantilis, con la cual se la puede confundir fcilTan comn como
la
de esta Mutilla es rojizo; el
arco del vrtice, formado de pelillos dorados, que, en general
adorna nuestras especies de esta seccin, es muy poco visiEl
ble en la M. pythagovea y falta veces por completo.
el
pardos;
son
primer segmento abdominal es rojizo, los dems
segundo arco dorsal con dos manchas oblongas, de color amariPatas y antenas
llento plido, situadas hacia el borde posterior.
mente
color
El
cierta distancia.
primeras y el artculo basilar de las segundas con
Espinas terminales de las tibias de color blanco.
pelos grises.
Longitud 4-6 mm. Los machos son an desconocidos.
Sobre esta Mutilla he hecho la misma observacin que sobre la
M. infantilis, pero el lquido expelido ola la flor de la mos
las
rojizas:
taza
Sinapis arvensis,
8.
L.).
31.
cometa,
Op.
en
61,
cit.
Burm.
Muy comn
Gerst.
la localidad, es la
I.
c.
34.
489, 24.
ms precoz en
presentaise.
invierno empieza ceder en sus rigores cuando aparece
ya se ven vagar algunos
esta Mutilla'. principios de Setiembre
Marzo y desindividuos aislados; abunda desde Noviembre hasta
especie
bonita
fines de Abril mediados de Mayo. Esta
apenas
el
aparece
negra, aunque en algunos
es de color pardo oscuro; la cabeza es
el uno el
ejemplares tira al pardo al pardo-rojo. Ya tenga
arco compuesto
otro tinte, siempre lleva en el vrtice un ancho
de
pelitos
como
la
amarillos
de
bronce.
El
cabeza ms bien varioloso.
puntuado
Las patas, antenas y ab-
trax
es rojizo,
186
domen
negros, las primeras, asi como el primer artculo de las
antenas, con pelos cenicientos-plateados. El primer segmento del
abdomen es rojizo en la mayor parte, pero, en muchos otros, slo
es rojiza la base y
guientes
de
color
negra
margen
la
posterior;
el
segundo y
si-
segundo arco ostenta dos manchas
redondeadas y de color amarillento claro, situadas hcia el borde
posterior y de cada una dlas cuales sale una lnea plateada, que
se dirije hcia adelante, simulando la forma cometaria que ha dado su nombre la especie. Tibias con espinas rojizas pardas
negro;
el
oscuras y espuelas blancas. La M. cometa es muy poco variable
en la coloracin: slo un examen minucioso puede descubrir lijeras diferencias; no sucede lo mismo con respecto la talla; esfrecuente hallar individuos que difieren sensiblemente en tamao,
pero en ningn caso llegan estas diferencias al grado que en otras
especies, pues la magnitud vara solamente entre 5
y 6 milmetros.
9.
Mas.: Niger nitens;
Long. 6
Cabeza,
M.
vislaiaa,
thorace
antic
Nobis.
nigro,
postic
rufo.
Alis
albidis.
mm.
esternn y abdomen de
color negro; el mesonotum y metanotum son rojos, as como los
costados d estos segmentos torcicos. La parte descendente del
antenas,
metatorax y
patas,
protorax,
primero y segundo segmentos abdominales con pocos
pelos lanosos de color blanco. El segundo segmento del abdomen
el
y los que lo siguen, con una pestaa de pelillos blancos en sus
bordes posteriores. El artculo basilar de las antenas con pelos
grises, que tambin cubren las piernas.
Espuelas blancas. Alas
blanquecinas, lijeramente teidas de parduzco, cuyo ltimo tinte
es ms reparable hcia el pice, despus de la porcin terminal
de las clulas. Las clulas cubitales son en nmero de tres: las
tegulce de las alas son de color negro.
Los tegumentos son
fuertemente puntuados, sobre todo en el metatorax; el trax no
es muy estrechado en el medio y sus bordes laterales son finamente dentellados; la forma general es bastante recogida. Captur un macho de la especie en momentos en que se entregaba al
acto preparatorio de la generacin: la hembra logr escaparse,
ocultndose de tal manera, que me fue imposible encontrarla y
solamente pude aprovecharme del macho, nico ejemplar de la
especie que he obtenido hasta hoy. A pesar de la rapidez con que
huy la hembra, me pareci reconocer en ella la M. cometa
sinembargo, como existen en la localidad especies como la M.
pythagorea, cuyo macho no se conoce y que al primer golpe de
vista puede confundirse en el terreno, con la M. cometa, no he
he creido conveniente aventurarme afirmar la identidad del ma;
187
nombre que doy este macho
cho que describo, con esta ltima. El
se compruebe su corresno debe ser sino provisorio, hasta tanto
habitan el partido.
pondencia con alguna de las especies que
secBordes laterales del trax dentados como en la
c.
transversal
cin anterior; metanotum con una linea
formada de espinas o dientes horizontales.
10.
M.
M. pectinata,
Nobis.
segmento secundo macuspmis
fusco-nigra; vrtice aurichalceo; abdominis
argentis; metanotum margine postica
lis duabus rotundatis
Long. 6-7 mm.
brevibus sex in serie transversa dispositis.
Por la dispo1877.
esta bonita especie en Octubre de
la M. infantilis, aunque sus
sicin de sus colores se asemeja
caracteres de grupo coinformas son cortas y recogidas: en sus
(Op. cit. p. 300, n. 58) la cual reprecide con la M. hop lites Gerst.,
de Entre-Ris. La cabeza, las
senta esta seccin en la fauna
el arco del vrtice de la
antenas y las mandbulas son negras;
El trax y el abdolatn.
cabeza es de un hermoso amarillo de
de caf tostado; el
men son de color pardo-rojo oscuro ms bien
plateadas, muy
lneas
primero lleva en sus bordes laterales dos
He cazado
de los eos
la excavacin lisa
cortas, que no llegan pasar sobre
punToda la superficie dorsal del trax es fuertemente
tados
dentadas, pero llevan un
tuada, sus aristas laterales son poco
hombros; el borde posterior
diente y algunas espinas detrs de los
descendente, se halla armado
del metanotum, antes de su parte
cortas y agudas que, por
con una fila transversal de seis espinas
los dientes de un peine.
su forma y disposicin, se asemejan
Algunos^ peliPrimer segmento del abdomen velludo de blanco.
dispersos en el dorso del trax y en la
llos blanquizcos se ven
segundo arco dorsal del
porcin descendente del metatorax. El
blanco de plata
abdomen ostenta dos manchas redondas de color
segmentos guarnecidos en sus bordes posterio-
puro.
Los dems
dorso. Patas
en medio del
res de orlas blancas, interrumpidas
espuelas blancas.
negras con pelos blancos; espinas negras y
Es de
las
ms
escasas.
Sub-division Sinuatce, Nobis.
Cabeza mnos
Ojos hemisfricos, con facetas poco distintas.
precedente. Trax
cuadrada, pero semejante la de la subdivisin
en
muy poco estrechado en el medio y con una excavacin lisa,
de una ligera
forma de lnea oblicua, en los costados, precedida
patas intei mecarena en la misma direccin y situada sobre las
segmento del abdomen como en la seccin prediaras.
cedente.
Primer
Mamferos Argentinos. Lm.I
f.3.
El Naturalista Argentino, Tumo ,ent
Cebus
fatuellllS, Endeben
5,
1.Y
SMITHSONIAN LIBRARIES
3 9088 01852 381