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Naturalistas Argentinos

Este documento presenta una breve descripción de la fauna del área de Baradero en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Señala que la fauna de la región tiene características intermediarias entre la sub-tropical y la pampeana, con predominio de elementos sub-tropicales debido al clima cálido y la vegetación. El autor también indica que se dedicará principalmente al estudio de los insectos de la región.

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Naturalistas Argentinos

Este documento presenta una breve descripción de la fauna del área de Baradero en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Señala que la fauna de la región tiene características intermediarias entre la sub-tropical y la pampeana, con predominio de elementos sub-tropicales debido al clima cálido y la vegetación. El autor también indica que se dedicará principalmente al estudio de los insectos de la región.

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Tomo 1 Entr.

IR,

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Enero

BUENOS MEES

Ia

i*

de 1878.

EL NATURALISTA ARGENTINO
HISTOBiA NATURAL
ID
"V I
T
33

33

Jk.

!S

DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBER.Gr

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

SUMARIO Advertencia
el

-Rpida ojeada sobre

conocimiento de

la

la

fauna dsl Baradero Contribuciones para

fauna de Salta.

ADYERTENGIA
Al emprender esta
nido en vista,

como

Natural en

toria

el

los Directores

publicacin,

objeto principal, la

seno de

la

han

propaganda de

la

te-

His-

socied ad Argentina, por medio

de artculos adecuados y al alcance de todos, pues las obras


que actualmente ven la luz pblica, revisten un carcter demasiado cientfico, y por esto son menos accesibles la generalidad de los lectores,

Hemos

credo prestar

pas un servicio que, no obstante

al

ser modesto, puede producir resultados fecundos, porque las


ciencias naturales, las ciencias de observacin, deben consi-

derarse

como

fundamento

el

Dedicarse

ellas, es

del

progreso moderno.

prepararse para elevar

el

espritu

contemplaciones de un orden superior, porque medida que


se avanza en las investigaciones, se va sintiendo la necesidad

de

generalizar, facultad

humana.

inteligencia

carse por

el

que es una

Dedicarse

noble

estudio de la verdad

ellas

prerogativa de
es,

pues,

tangible, variando

la

dignifi-

as de

emociones vivas que moralizan, y aprendiendo tratar todas


las cuestiones con el mismo rigor y buena f que la Naturaleza exije de aquellos que aspiran
el

rendirle homenaje en

templo augusto de sus glorias.

Ningn estudio moraliza tanto

La

las

sociedades como

el

constante y tranquila, la observacin paciente, los goces inefables de la posesin de la ver-

de la

Naturaleza.

lucha

dad, y otras tantas causas, producen, como resultado inmediato, la conciencia individual del papel que el hombre est

destinado desempear en

el

mundo, y de aqu su elevacin.

Una proposicin que lo

sintetiza todo: ninguna estadstica del

inundo ha sealado jams un naturalista criminal. En cambio,


muchos han sido vctimas de su amor la verdad, y otros, como Vogt, han estado, punto de serlo, sintiendo silvar la
bala en sus odos en

momentos en

que, desde la ctedra, pro-

curaban ensearla.

No tocaremos ms

estas cuestiones.

La

de este

utilidad

gnero de estudios es ya un hecho en los espritus, y si nosotros contribuimos hoy con nuestro contingente, es porque cree-

mos

cumplir un deber de

patriotismo.

Antes de terminar, permtasenos una observacin.


Ha llegado nuestros odos que el simple anuncio

de

la

prxima aparicin de este peridico ha hecho correr la voz,


no queremos saber entre quienes, de que iba revestir un
carcter

antireligioso.

Como

hemos

lo

sabido

por

diversas

anticipamos preguntar: es antireligioso el


estudio de la Naturaleza? Hemos dicho que moraliza. Es anti-

nos

personas,

religioso averiguar

cmo

cmo anida

tal

se transforma esta mariposa,

qu elementos naturales

ave,

cmo canta

cmo crece

aquella

tal otra,

planta,

contiene una provincia, un territorio

cmo se cazan los insectos, cmo se conservan,


qu son los Musos, para qu sirven, cmo debe ensearse la
Historia Natural &, &, &,? Si ello es as, tienen razn los que
cualquiera,

tal opinan;

sino es

nuestros odos son y sern sordos.


Rstanos, finalmente, dirijir nuestro saludo la prensa Aras,

gentina y Americana, as como tambin todos los redactores


de publicaciones anlogas, ofrecer nuestras columnas los que

desen (sin cumplimiento) hacer uso de ellas con

nos

hemos propuesto y

tores, que

en

manera

los

artculos

alguna,

advertir,

de

paso,

verdaderamente

el

fin

nuestros

cientficos

que
lec-

no sern,

desterrados de estas pginas.

Los Directores.

Rpida

ojeada

sobre

fauna

la

del

(*)

Baradero

POR

ENRIQUE LYNCH ARRTBLZAGA

( 2)

PREFACIO
Dedicado de pocos

aos

esta parte al estudio de los

seres que pueblan la Provincia de

larmente los que constituyen

la

Buenos Aires, y particufauna y la flora del Bara-

un modestsimo tesoro de conocicuales me propongo presentar ahora una

dero, he llegado reunir

mientos,

de los

parte, sin entrar en

muchos

detalles,

y sin otro

que

fin

el

de

que pueda servir de base investigaciones ulteriores mias


ajenas.
Siendo,

como

es,

tan vasta la ciencia que de estas cues-

un hombre solo es
absolutamente impotente para estudiarlas con profundidad,
para detener mucho tiempo su atencin sobre objetos tan
tiones se ocupa, natural es suponer que

numerosos y variados.
De ah han nacido

las especialidades, las cuales, en vir-

tud de la ley de divisin, extensiva todo trabajo, se multi-

y ms medida que la ciencia avanza en su


luminosa carrera, que atesora objetos de estudio, y que troplican

ms

pieza con nuevos problemas resolver.

Como

quiera que, actualmente, mi objeto no es penetrar

en los misterios de la organizacin y de sus admirables funciones, y pesar de que slo me propongo formar el cat1 Esta ligera noticia sobre la fauna del partido del
Aires] se comenz publicar en el peridico

Buenos
mero en

Baradero

LA LEY

[N.

que

de

Provincia de

la

diriga

el

autor, pri-

pueblo de aquel nombre, y posteriormente en esta capital (v. LA LEY de Buenos Aires nm. 3). o continu apareciendo porque, no recibiendo' el autor sus apuntes en oportunidad no pudo, contra sus esperanzas, proseguir redactndola, y cuando se
hall en aptitud de hacerlo, ces de publicarse LA LEY
Ahora se han introducido en ella algunas modificaciones de poca monta, sin despo; medianamente
jarla de su primitiva forma, accesible cualquier inteligenci
preparada.
el

LOS DIRECTORES.
esta oportunidad para agradecer al Dr. H. Weyenbergh, el lisonjero pero
inmerecido elogio que, tanto de mis trabajos como de uno de mi hermauo Flix ha
escrito y publicado en el -Peridico Zoolojico [t, II p. 264 y 265], nico peridico que,
segn entiendo, se ha ocupado de nuestros primeros pasos en una via tan poco trillada

Aprovecho

en nuestra ptria.
Puesto que nuestros ensayos han merecido su aplauso, espero que acoger
agrado su publicacin, no ya en un peridico efmero, sino en una revista puramente
tfica,

E. L. A.

con
cien-

logo metdico de los sres propios de una regin limitada, la


suma de trabajo es ya harto considerable, de manera que no

me

dado sustraerme la influencia de la indicada ley.


Me he visto, pues, en el curso de mis investigaciones,
obligado dedicarme una especialidad.
La Ornitologa me
es

sedujo al comenzarlas, mas, luego que

de la

de

casi completa,

lista,

las

me

hall en posesin

aves del pas, que conoc

medianamente sus interesantes costumbres, que presenci sus


tiernos amores en la poca perfumada de la primavera y que
las dulces notas de sus privilegiadas gargantas hubieron impresionado mi odo, las vivas tintas de las mariposas diurnas,
dignas rivales de las corolas sobre que se posan, los metlicos colores de otros mil insectos,

sus hbitos que tanto

dicen quien los observa con paciencia,

mi aten-

atrajeron

cin con poder irresistible.

En

cuanto

mundo

al

me ha

estudio ofrezca,

vegetal,

ocupado

Es, pues, la Zoologa

que

muy

mas

inters que su

poco.

parte de la Historia

la

Natural

dedico por ahora, sin que por esto est lejos de m

me

de observar algn dia la flora Baraderense.

la intencin

La

por

Zoologa es hoy una ciencia tan vasta, que una vida

dedicada exclusivamente

animales,

su

fisiologa,

plan de la naturaleza,

al

observacin de los organismos

la

descubrimiento

al

verdadero

del

establecimiento de las homologas y

analogas, y la discusin de su orgon misterioso y oculto


en la tenebrosa noche de los tiempos, se agotara sin ha-

ber logrado apoderarse

mas que de una pequea parte de

la verdad.

Su rpido y reciente desarrollo ha originado su


y,

actualmente,

Mamaloga, de

los

cuenta,

es

ellas,

la

se

reparten

el

dominio de

la Erpetologa, de la Malacologa, de la

nologa y de otras
y subdividen.

Entre

zologos

divisin,

muchas

una de

la

Arac-

secciones, que su vez se dividen

que mayor nmero de obreros

las

Entomologa,

que se ocupa del estudio de

sea la parte

de

la

Zoologa

los insectos.

mundo abundan las sociedades Entomolgicas,


y hasta en nuestro mismo pas, donde hay tan pocos aficio-

En

el viejo

nados las ciencias fsicas,, se ha fundado una en la ciudad


de Crdoba, la cual, aunque ha presentado trabajos relativos
otros grupos de animales, ha publicado tambin varios, bastante importantes, sobre los de la clase de

Hexpodos

los

insectos propiamente dichos.

mencionada especialidad he dedicado yo mis desvelos, nutrido mi espritu por la esperanza de poder proporcionar al mundo cientfico el conocimiento de numerosas
la

especies an no conocidas, y de revelarle el secreto, velado


hasta ahora, de las costumbres, de las metamorfosis, y de la
reproduccin de muchos insectos pertenecientes grupos que
solo son conocidos por su organizacin exterior.

No

obstante,

en

el

me propongo

presente ensayo

de las diferentes clases en que se divide

el

hablar

reino animal.

Su valor es bien mediano, su erudicin muy poca, y carece de otro mrito que

el

de poder servir de punto de par-

nuevos estudios que se emprendan, relativos


mismo tema que yo me he atrevido tratar.
los

tida

al

I.

Por

La fauna del Baradero carece de rasgos caractersticos.


elementos

los

que

1a.

componen, puede decirse que

ella

es intermedia entre la sub-tropical y la pampeana, aun cuando, causa de nuestro (3) temperamento bastante clido, de las

plantas que

y de otras circunstancias ya climatricas, ya topogrficas, predomine visiblemente el carcaqu vegetan,

ter sub-tropical.

fica

Especies hay que, abrazando en su distribucin geogruna extensa regin, se encuentran al mismo tiempo aqu

que en los Estados-Unidos.


2

Si

se

(4)

compara nuestra fauna con

la

de otros muchos

y particularmente con la de las variadas comarcas


europas, no se tardar en advertir que ella es relativamente
pases,

pobre bajo
sidera bajo

ue

el
el

variacin

punto de vista especfico;


genrico, notarse

antes

observada

muy
se

pero,

Tngase
;

se la con-

luego que la ausencia

transforma

bundancia.
4 Ej.

si

presente que esto se escribe en el Baradero.


Leopardus onca; Dysopeg naerutus; Dar ais plexippus.

en

supera-

Con

efecto,

muy

son los gneros naturales que

pocos

cuentan con un considerable nmero de especies, de

nera que

el

tal

mucho

de estas ltimas no excede en

ma-

de los

al

primeros.

Hay

sino con

bastantes gneros que no cuentan

una es-

pecie.

En

cuanto

lo

se refiere, tratar

las familias,

que los rdenes,

mas

etc.,

manera cmo estn re-

adelante de la

presentados y de su importancia relativa, considerada bajo el


punto de vista de la cantidad de especies que en esta comar-

ca se encuentran.

Respecto las clases, tengo que decir, con la mayor


parte de los que se ocupan de la observacin de las faunas
locales, que la de los insectos
el

se

nmero de sus especies y de sus

Como no

individuos.

se pose an un catlogo

pecies que pueblan la regin

que voy dar sobre

todas por

entre

distingue

de las es-

completo

zoolgica

argentina,

los

datos

proporcin entre los diversos grupos

la

muy numerosos

naturales no podrn ser

y sern susceptibles

de sufrir modificaciones.

Mas

tarde,

me

quiz

halle

estado de presentar un

en

catlogo sistemticamente ordenado

de

los

animales propios

de este partido.

comenzar estudiar una por una las diferentes clases en que el reino se divide, comunicar la observacin de un hecho que, aunque de sencilla explicacin, no
3 Antes de

deja de tener cierta importancia bajo

el

punto de vista de la

geografa zoolgica local.

La

parte prxima

este mismo, tienen


partido, poseyendo

al

gran delta

Paran, as como

del

una fauna mas rica que

muchas

especies

el

centro, especies que, en su

propias de

la

vecina regin

mayor

refieren

la

animales, y que determinan su habitat, tales


cia ausencia de los ros, de los estanques,
las corrientes areas,

el

parte, son

Entreriana.

Las circunstancias que se

desnudos de vegetacin,

interior del

no existen, son

que,

escasas en

el

estacin

como

la

de los

presen-

de los terrenos

y de los bosques, el abrigo contra


estado higromtrico de la atmsfera.

fcilmente nos dn cuenta de esta diferencia en la

etc.,

com-

posicin de la fauna central y litoral.

En

el

dividir el

estado actual de mis conocimientos no me es lcito


partido en dos regiones, por lo cual me concretar,

hablar de los diversos grupos especies, sealar los


mas
sitios en que exclusivamente se encuentren donde
al

abunden.

Nada mas tengo que

Pasar, pues,

decir en general.

analizar las agrupaciones que estn representadas en la regin zoolgica que voy estudiar, la cual, artificialmente,
limitar, al N. E. por

ralela
el

Paran;

al S.

O. por

una

distante diez leguas de sus costas;

l,

Areco; y

rio

el

al

N. O. por

al

lnea paS.

E. por

Arrecifes.

el

II.

1_ La

clase de los

poco numerosa

si

se la

mamferos,

compara con

dividuos van paulatinamente

especies, cuyos in-

causa de Ja
manera que e! da

desapareciendo

activa persecucin que se les hace, de tal

no est lejano en que no reste

aparece bien

las de organizacin in-

muy pocas

est representada por

ferior,

cual

la

sino el recuerdo

de su exis-

tencia.

La
los

animales

la

de disposiciones legales tendentes


directa

conocimiento de

exacto
de

falta

cual

proteger

indirectamente tiles, basadas en


sus hbitos,

se les destruye

sm

es la causa

en

el

virtud

consideracin de ningn g-

nero y sin reflexionar que los que hoy nos ocasionan algunos perjuicios de poca monta pueden llegar constituir una
fuente de riqueza en

el

porvenir.

Constante que los mamferos que actualmente habitan


esta comarca, ascienden, por lo menos, diecisiete. Creo que
2.

su

nmero es mayor, pero no tengo verdadera certeza deque

y no me parece lcito incluir en la lista de los


animales de una regin dada, aquellos que slo se presentan por accidente, de cuya existencia se tiene una simello

sea

as;

ple noticia.

Con

todo,

las

indicaciones

carecen de importancia, en mi
no dejar de hacerlas.

opinin,

de

este

por

gnero no
consiguiente

Como

minantes en
Roedores y

Los

la
el

en toda

regin del Plata,

la

los

rdenes predo-

fauna mamalgica del Baradero son


de los Carnvoros.

primeros

de los

Cvides,

representados por dos

estn

el

un

Erimite, un Tenmide y dos mas Msides Ratas; y los


segundos por dos Flides gatos, un Vulpite zorro y tres
Mustlides.

Las especies restantes pertenecen


rpteros murcilagos,

al

orden de losQuei-

de los Marsupiales mamferos de

al

y al de los Desdentados.
Menester es no olvidar que hablo solo de aquellas, cuya
presencia en el partido del Baradero no admite ninguna duda.
bolsa,

estas tendra que agregar,

tomase en cuenta las de existenProvincia de Buenos Ayres, un

si

dudosa en esta parte de la


Cnide entre los carnvoros,
cia

los

y algunos Msides

ms

entre

Roedores.

mayora es bastante considerable, y abraza gran parte de la Amrica del Sud, ha 4 El

biendo

rea de dispersin de

dos especies

que

la

encuentran tambin en

se

la

del

Norte.

De quince

especies, que son las que conozco mejor, dos se

extienden desde los Estados-Unidos hasta Buenos Ayres, {Dy-

sopes nasutus
casi toda la
(

Grisonia

&

Leopardus

Amrica

vittata

una gran parte de

&

Onga];

del Sud,

dos

se

de este lado

encuentran
de

los

Hyclrochcerus eapybcira); cinco

en

Andes,

abarcan

(A talapha bonaerensis, Leopardus Geoffroyi,Conepatus Humboldtii, Myopoamus coypus & Lagostomus trichodactylus); cinco habitan la parte oriental dla
Repblica Argentina, y en su mayor parte llegan ha^ta el Paraguay (Matera par anensis, Didelphys Azaree, Micoureus crassila repblica

caudatus. Cavia Azaree

& Euphractus

villosus);

y, finalmente*

Pseudalopex Azaree) pertenece, exclusivamente al


parecer, la fauna bonaerense y uruguaya.
El Atalapha bonaerensis el Myopoamus coypus son los niy
solo

una

cos de nuestros mamferos que traspasan, en la regin austral

de

Sud-Amrica,

la

inmensa

barrera

que

nos separa

de

Chile.

Aunque

el

Zorrino

Conepatus Humboldtii) se halle

difiun-

9
dido por casi todo

pas,

el

parece que su centro de creacin

est situado en Patagonia.


5. Considerados nuestros

mamferos bajo

el

punto de vis-

ta de su rgimen, se observar que predominan los carnvoros,

como

es

que su nmero alcanza ocho; que

consiguiente, y

son cuatro los que se alimentan de vegetales (fitfagos);


dos son insectvoros y dos mas omnvoros; y que
nutre de carne en putrefaccin (creo-saprfago)

que

uno

se

aqu la lista (1) de los mamferos del Baradero, los

cuales pertenecen, en su totalidad, lasub-clase

Ungiiiculata
Cheiroptera.

I.

Sp. 1

Dysopes nasutus Spix.

Sp. 2

Atalapha bonaereasis Nob.

Less

Rapacia.

II.

B
C

Felidae.

Cray

Sp.

3 Leoparclus onQa

Sp.

4 L. Geoffroyi Nob.

Sp.

5 Pseudalopex Azaree

Linn.

Gerv.

Canidse.

Gray

Pr.

N. \V

Mustelidoe.
a.

Melitce
Sp.

6 Conepatus Humboldtii Gray.

b. Gulitce

Sp.
c.

7 Grisonia vittata

Gray

Schreb.

Lutritce
Sp.

8 Nutria paranensis Nob.

Rengg.

Marspialia.

III

Sp.

9 Didelphys Azaree Rengg.

Sp. 10 Mieoureus cassicaudatus

I.

Geoffr.

Desm.
Rodentia.

IV.

a.

Musites.
Sp. 11 Hesperornys squamipes Brants? (2)

Sp. 12 Oxymyeterus nasutus

He omitido

sinonimia, reservndome presentarla mas adelante en una lista de todos lo*


Sin embargo, el lector podr hallar la principal en el trabajo de m
Sr. Holmberg Sobre la fauna Saltea.
la

mamferos argentinos
colega
2

el

Waterh?

Vase pargrafo

2.

10

Eriomytce.

b.

Lagostomus trichodaetylus Brook.

Sp. 13

Ctenomytce.

c.

Myopotamus coypus Cuv.

Sp. 14

Molina.

Cavitce.

d.

Sp. 15 Hydrochcerus capybara Erxl.

Sp. 16 Cavia Azaree Licht.

V.

Edentata.
Sp. 17 Euphractus villosus
7 El

la

Queirptero

mas comn

provincia de Buenos Aires, es

do tambin D. naso
spinosus Burm.,

el

Wagn, D.

el

Desm.

Baradero, como en toda


Dy sopes nasutus Spix, llamaen

el

D. multiEstados Unidos

brasiliensis Geofr. y

cual habita desde

hasta nuestro territorio.

Gray

Sud de

el

los

Este fo husped de los templos, de las

ruinas, y de las habitaciones mal aseadas, pertenece al grupo de


los Gimnorrinos de cola libre ( Gymnorhince gymnurce). Cuando
se ha

puesto

el sol,

abandnaoste murcilago

el

obscuro hueco

y revolota, trazando violentos


zigzags, para apoderarse de los insectos de que se alimenta.

donde se ocultara durante

el dia,

Sus vctimas habituales son probablemente

los

Lepidpteros

nocturnos.

La bveda

del

templo es

morada

la

fealdad y del extremeci-

nasutus, sr que, pesar de toda su

miento nervioso que causa con

su

favorita del Dysopes

presencia los pobres de

merece una muy decidida proteccin de parte del hombre, por cuanto nos libra de numerosos insectos perjudiciales
espritu,

a la vegetacin.

El Atalaplia bonaer ensis 6 Nictycejus varius Poepp. es un

Gimnorrino
tilio),

del

que debe ser

visto sino

muy

un individuo,

un

ciruelo, en

de

la

muy

grupo de
el

los

verdaderos murcilagos

escaso en
cual

lo

pleno medioda.

el

Vesper-

partido, pues yo no he

hall adherido las

Distnguese

ramas de

primera

vista,

especie anterior, por su bonito pelage rojo acanelado.


Antes de terminar este . quiero recordar que, siendo yo
nio todava [1861], apareci en

(Santa Rosa), situada hacia


costa del

grupo de

estancia de mi padre

parte Sud de este partido, en

la

Honda, un gran Queirptero del


Filstomos (Phyllostomidce), de cuya especie no he

arroyo
los

la

la

Caada

11 -

vuelto or hablar. Coincidi este hecho con

de haberse ha-

el

llado otro individuo idntico, segn se asegur, en la estancia

delDr. D. Lino Pieiro, distante como seis leguas de

y prxima

rior,

pueblo; de

al

manera que

no fuese sino una pareja llegada

muy

es

la

ante-

probable que

accidentalmente de Entre-

Ros.
.

8-Cuando,

que recorren

saliendo de

gran hoya

la

madre

del

numerosos canales
Paran, se derraman por tolos

das partes, las bestias que ocultan los bosques

y pajonales
se ven obligadas buscar su salvacin en el terdel delta
reno firme de las costas. As, es en la poca de las grandes
avenidas cuando

Yaguaret ( Leopirdus Onga) abandona

el

su guarida, para refugiarse


limitan la

en

inmensa cuenca.

Sus roncos rugidos turban


parciendo
reales,

mas

breas y arboledas q ue

las

terror por toda la

el

y consigue, hacer

latir

sueo de

el

la

naturaleza, es-

comarca donde ha sentado sus


con violencia

el

corazn de los

El salvaje alarido del Chaj anuncia en se-

valientes.

guida la proximidad del peligro;

animales domsticos no

los

pueden disimular su inquietud; todo despierta en presencia del


hercleo carnicero, mas es en vano: a! venir el dia, y con [
tranquilidad los atribulados nimos,

la

el sol

alumbrar

ensangrentados despojos de una vaca, de una oveja,


caballo, msera vctima de su apetito.

En

partido, y se les

encontraba en

de la poca

las

lmites, y se

me ha

inundaciones.

asegurado que,

hasta

an fuera

Su audacia no reconoca
en mas de una ocasin,

embocadura

con mas frecuencia se observa


El

actual

propietario

veinte aos esta parte,


individuos, cul

si

la

el

Areco,

donde

presencia del terrible Leo-

del

bosque ha dado caza, de

mal no recuerdo,

mas grande y poderoso;

Bosques en que predomina

Pros opis dulcs,

del rio

la

llamado Los Alamos, poco distante


1

(1)

el

brera, situado junto la

pardo.

los talares,

en este

extremo de penetrar en las calles del


Es principalmente en el talar del Rincn de Ca-

la llevaron

pueblo.

de

de un

mas abundantes

otro tiempo los tigres eran

los

del

y,

diez y siete
en otro talar,

pueblo (2J

se

se encuentra en ellos el
ie si y varios Otros rboles.

Celtis tala aunque tambin

Acacia cavenia laLithrsea Gil

teg.)

12
tnataron,

el

presente ao (1877), dos tres magnficos indi-

viduos.

Emplanse aqu para destruir


dios distintos.

al

Leopardus Onga os me-

El uno consiste en armar una trampa provista

de un arma de fuego,

hiere

la cual

la fiera en

mismo en que trata de arrebatar el cebo.


si bien
mas peligroso, es el siguiente.

El otro,

La

Martin, desde largo tiempo establecida en


s bien

si

el

el

instante

mas

seguro,

familia

de

San

municipio, ha, no

introducido formado una variedad de formidables

perros dogos, dla raza de los molosos,

los

que se caracterizan

por su imponente aspecto, su considerable talla, el tinte leonado


de su pelage, y su carcter adusto y feroz. Cuando un 'tigre

meroda en

alrededores del bosque,

cazador aguarda un
dia nublado y fresco, fin de que sus auxiliares no se fatiguen,
y, cuando ese dia se presenta, rene toda la jauria, la conlos

el

espesura y ella no tarda en lanzarse en pos de


pista, en medio de los enmaraados y espinosos matorrales.

duce

la

Muy luego los

rugidos de

seguidores atruenan

donde parte

el

la

y los ladridos dess percazador se dirige al punto de

la fiera

bosque;

el

algazara, y, valindose al efecto de una


los perros consumar su obra de exterminio.

la terrible

chuza, ayudad

El valor de estos molosos es verdaderamente inaudito y se


refiere
gran nmero de proesas llevadas cabo por ellos.

Manifiestan un soberbio desden por la muerte,


estertor de

En

la

agona procuran acometer

al

an casi en

el

adversario.

estos ltimos aos se han efectuado bastantes cruzas

de esta variedad con

la

raza de

los Bull-dogs, y

parece que

el

resultado es satisfactorio.

Hermenegildo San Martin, propietario del Rincn de


Cabrera es el nico vecino que haya procurado conservar esta
D.

excelente variedad de perros tigreros.

Leopardus Onga

una de las especies condenadas desaparecer de la provincia de Buenos Aires, consecuencia de


la activa guerra que le hace el hombre. Ciertamente pocos
lamentarn esta prdida, no ser uno que otro aficionado
El

es

aventuras romnticas.
El Leopardus Geoffroyi es un congnere

del

tigre, es-

13

Es una

tacionario en ios rbolados-

na

bonita espacie, de media-

que da caza las aves y los pequeos mamferos.


causa de la ausencia de bosques naturales, el Gato mon-

talla,

segn se

tes,

le

llama en

sumamente escaso en

pas, es

el

el

interior del partido y solo se le encuentra en las arboledas arti-

de sauces que

ficiales

hermosear

suelen

los terrenos bajos

anegadizos

La
la

piel es

emplan en

bastante estimada por los campesinos, quienes

la

confeccin de sobrepuestos, pieza que cubre

todas las otras del recado montura nacional.

No he

9.

C ans Azaree de
autores mas moderno s

citado hasta ahora sino

el

Waterhouse Pseudalopex Azaree de los


como representante dlas Cnides en el Baradero.
Sin embargo, no es difcil que, por lo menos de cuando en
cuando, aparezca algn Aguar-guaz ( Chrysoeyon jabata)
en la islas vecinas.

del

Es probable que en otro tiempo no


delta prxima este municipio.

En

fu escaso en la parte

Pseudalopex Azaree, es bastante comn en los


terrenos secos y elevados, aunque no huye de la vecindad de
las corrientes, y es un enemigo harto aborrecido de los pastocuanto

al

res y criadores de aves de corral, pues, favor dlas sombras,


especialmente en las noches de tormenta, se apodera de las ga-

y dlos corderos recien nacidos.


Este Vlpite, llamado simplemente Zorro en toda la pro-

llinas

vincia,

por

la

no es exclusivamente nocturno.

maana, tomar

el sol

en

la

Con frecuencia

ligeramente modificada por

le

v,

puerta de su madriguera, que

no es otra cosa que una de vizcacha


tylus),

se

(Lagostomus trichodac-

nuevo husped, cruzar

el

hora en que el sol es mas ardiente.


Su desvergenza es proverbial; detinese contemplar

al

campo

el

la

hombre con inconcebible


hostiles, y,

si

flema, cuando

no nota en l indicios
acaso es tenazmente perseguido por los perros,

no tiene inconveniente en guarecerse dentro de las habitaciones humanas.

Muchos autores dicen


bita

en toda

la

que

el

Pseudalopex Azaree ha-

parte austral de Sud Amrica, pero yo creo

que confunden las especies, tomando por esta

al

Lycalopex en -

14

trerianus al Pseudalopex maguellanicus, al Ps. gracilis, al Ps.


,

alguna otra quizs.

griseus y

nauseabundo Zorrino ( Conepatus Humboldtii ) es

10 El

bastante

comn en

como en

el

Baradero, ,y se

le

encuentra tanto en

la

cos-

centro, y en cualquier clase de terreno. Todos aborrecen este bonito y pacfico mamfero, consecuencia de su
ta

el

olor repugnante, propio de la secrecin contenida en las glndulas que caracterizan todos los Mlites, que se percibe

des distancias cuando

el

gran-

viento es favorable.

Hurn (Grisonia vittata) va escaseando de cada vez


mas. Sus hbitos eminentemente carniceros han atrado sobre
el campesino que encuenesta especie una persecucin tenaz:
El

un individuo, y tiene en su mano


no deja nunca de aprovecharlo.
tra

medio de darle muerte,

el

El tercer Mustlide que habita esta comarca es


de agua

simplemente Lobito

el

Nutria paranensis

Lobito

Recuerdo haber cazado, muchos aos ha, en el arroyo


Caada Honda, un Ltrite pequeo, que tal vez fuese de diferente especie.

La Nutria paranensis
solamente en

el

es escasa en

el

partido.

Yo

la

he visto

Rio Baradero, pero es probable que surque tam-

bin las aguas del Arrecifes y del Areco.


11 La persecucin que hace el hombre los animales que

de algn modo
en

el

le

irrogan perjuicios, ha actuado poderosamente

desarrollo de los Didlfites de nuestra fauna.

Con

dos especies que he citado en el cuadro de


nuestros mamferos, y que, no hace muchos aos, infestaban las
efecto, las

arboledas, tanto artificiales

como

naturales, son

hoy bastante ra-

ras, pareciendo hallarse confinadas en los talares de la costa,

donde

los

barrancos y matorrales

les

proporcionan un excelente

refugio.

.12

No

he

tenido

pero es probable que no

me

ocasin de examinar los Musites,

equivoco

al

suponer que tenemos

las especies citadas, pues la primera vive en las orillas del

Pa-

ran, y la segunda ha sido hallada en el partido de Las ConchasAdems, un individuo que cay en mi poder me pareci que

era

Oxymycterus nasutus.
Es sumamente comn un ratoncillo

el

muy

pequeo, que

el

vulgo llama Laucha, y que ordinariamente construye su nido


en el interior de los tallos secos del cardo (Slybum mcirinum Gsert.) Quizs es el H. bimaculatus Waterh.,y no tendra

nada de extrao

que se confudiesen dos mas especies con

un solo nombre vulgar


13.

Plaga sumamente aborrecida es

cha (Lagostomus triehodaetylus),

la

daina Vizca-

gran Roedor muy

abun-

dante en este municipio, cuyas madrigueras se ven tanto en las


elevadas lomas de! interior, como en lo alto de las colinas
barrancas ribereas, en los terrenos bajos que

entre ellas y

En

el

rio

median

Baradero.

estos ltimos aos se les

ha hecho una guerra

sin cuartel,

empleando para destruirla diversos medios, y principalmente


el de cavar las madrigueras y
entregar sus habitantes la
fiera

saa de perros adiestrados

al efecto.

De

esta

manera

vse logrando librar una extensin considerable del partido,


especialmente la porcin vecina la Caada Honda, de
tan incmodos

huspedes;

mas como

ha dejado en

se los

completa paz en los campos prximos la costa del Paran,


es de creer que, dentro de pocos aos, todo el municipio tornar ser vctima de sus devastaciones, las cuales, sea dicho
de paso, no son suficientes, en mi opinin, para autorizar una
total destruccin de la especie, como se pretende, porque, hallndose hoy

su

mayor

muy poco

dividida la propiedad, y los campos, en

parte, dedicados

al

pastoro, los perjuicios que ella

nos hace son de poca monta, comparados con


sus

el

beneficio que

productos, bien utilizados, pueden proporcionarnos en


porvenir.

el

La carne
de ella

de los no adultos es un bocado no despreciable, y


se alimentaron los primeros pobladores de la hoy flore-

ciente colonia suiza del Baradero; la piel, particularmente la de


los individuos jvenes,

puede ser empleada quien sabe de cuantas

maneras por el gnio industrial, como lo es la de su afine el


Eriomys laniger, la Chinchilla, la del Myopotamus coypus, etc.
y el pelo que cubre las partes inferiores puede ser aprovechado con ventaja, segn tengo entendido, para la fabricacin de
sombreros, si no de calidad superior, por lo menos de una basetc.,

leante aceptable, y que no desecharan los pastores de nuestras


llanuras.

Adems, no

no empla,

vizcacha

mo

se debe olvidar

de

la

con mucho, tan poco tiempo co-

ni

del conejo, en el

la

que la reproduccin

cual

es

tan

rpida,

ha

que

sido

menester hacer uso de fuerzas militares para limpiar ciertas


islas de la

gran cantidad de individuos que

las

infestaban,

minndolas por todas partes con sus madrigueras.

embargo,

caza de este roedor

la

est

sin

perfectamente regla-

mentada en los pases civilizados de Europa.


14 Aunque el Roedor llamado impropiamente nutria
en nuestro pas ( Myopotamus coypus) es frecuente en el

cauce de todas las corrientes, es sobre todo en las


gadizas que constituyen el gran delta paranense,

islas
la

ane-

regin

predilecta de la especie.

Alb, cuando los estanques estn llenos, se observa estos

mamferos jugueteando alegremente comiendo

tas

acuticas de que se nutre, y, durante la noche,


cesar su grito melanclico, semejante al balido

sin

las plan-

yese
de un

becerro de pocos dias.

La caza

del

Mioptamo se

lleva

cabo de una manera

formal, y hay gentes que se dedican exclusivamente esta


ocupacin, las cuales se las designa con el nombre de nu-

Vlense para su objeto de perros bien adiestrados,


cuales, ejemplo de sus amos, se alimentan,
casi ni-

trieros.
los

carne de sus vctimas, que es bastante buena.


El nmero de pieles que se recogen aqu cada ao es

camente, de

la

bien considerable.

La gran

fecundidad de

esta especie

ha impedido hasta

aqu que desaparezca para siempre de los sitios que habita.

Empero,

si

la destruccin

no se mantiene en los lmites con-

venientes, ella se extinguir forzosamente.

el

Semejante resultado sera tanto mas sensible cuanto que


Myopotamus coypus se aviene fcilmente al cautiverio,
y

puede transformarse en especie domstica, aumentando con


tan poco costosa adquisicin la corta lista de los animales
sometidos al influjo del cultivo humano.
.

35 De

ndole no

menos adaptable

la

domesticacin

17
( Hydroehosrus

Carpincho

nde de

hombre

El

la tierra.

as de los sitios que

giarse en los lugares

cap y bar a),


le

Roedor mas

v arrojando de cada vez

antes recorriera,

mas

el

desiertos,

refu-

obligndole

para su

inhabitables

Por otra parte, y es muy verosmil,


asegrase que constituye la presa ^pieciilecta del Yaguaret.
Yo no le he visto nunca en el Wo Baradero, frecuente-

desapiadado enemigo.

mente surcado hoy por

embarcaciones; las aguas del rio

las

Pintos, que arrastra su caudal por los terrenos limosos de la


isla vecina, as

como

los

numerosos arroyos que en

se

derraman, son actualmente el refugio del gigantesco Roedor.


Con todo, parece que no es este el nico punto donde se
le encuentra en el Baradero, pues me han asegurado que habita

asimismo en

los

pajonales

vecinos

rio

al

Arrecifes,

algunas leguas de su embocadura.


El Cu (Cavia Azaree Lichfs. s. leucopyga Brandt) se halla
en

municipio,

este

personas que
cia en

el

16

lo

mas

conocen.

es

bastante

escaso;

pocas las

Recuerdo haber notado su presen-

interior del partido, cerca de la

El

son

Caada Honda.

nico Dasipdide que tenemos aqu es

ludo Euphractus villosus, especie

bastante

el

Pe-

comn, suma-

mente apreciada por su carne, por cuyo motivo se ie caza,


valindose para ello de perros de buen olfato, durante las
altas horas de la noche, en que el Peludo abandona su cueva
para ir en busca de las carroas de que se alimenta. Sin
embargo, no huye de la luz; por el contrario, gusta de calentarse

al

sol,

durmiendo junto

la

puerta

de

su cueva, en

cuya situacin se le suele sorprender.


Este animalilo se domestica con gran facilidad, sigue
su amo, y cobra cario al lugar donde se ha criado, lo cua^
ciertamente no*es compatible con el dictado de estpido que
algunos naturalistas aplican los Dasipdides, como todos
los seres de hbitos pacficos, como si la inteligencia fuese
el

exclusivo patrimonio de los crueles.

17

En

Paran sale de madre, los


Ciervos (Blastoeerus paludosas Wagl-Desm.) que habitan

la

poca en que

el

junto al cauce principal, en medio de los bosquecillos


y pajonales, obligados buscar su salvacin, como los Yaguarets
2

suelen presentarse en
y otrs mamferos (V. . 8),
i' alguna vez se v algn individuo en este partido

la
es,

debido slo un accidente.

Pero

si

no es

lcito

comprender

al

en nuestra

Ciervo

mamalgica, parece que no pasaba lo mismo, en otro


tiempo, con su congnej^el Blastceras campestris (Wagl.
fauna

macho conocen en nuestro pas por


bre de Venado y cuya hembra llaman Gama.
F. Cuv.), cuyo

nom-

el

(Continuar.

Contribuciones para

el

conocimiento de

(Trabajo presentado

Fauna de Salta

la

Academia Argentina

la

POE

Eduardo Ladislao Holmberg


Poco antes de partir las provincias del Norte de la Repblica, enviado por el Consejo General de Educacin de Buenos
Aires, con el objeto de hacer colecciones de Historia Natura]
para

las

Esculas Normales,

el

Dr. D. Cleto Aguirreme comucosas

nic algunos datos relativos la de Salta, y entre otras

me

indic consultra

all

el

Mensaje presentado por

la

10 a

Legislatura constitucional, en 25 de Octubre de 1865.


Electo Gobernador en 1864,

Dr. Aguirre

nombr Minis-

Dr. D. Francisco Ortiz, pudiendo

tro general al

en la historia

el

decirse que

administrativa de Salta, pocas pocas

mas

bri-

y ms fecundas en grmenes de adelanto se podrn presentar, porque todo lo que en el hombre se llama patriotismo,

llantes

energa moral, etc., fue desplegado por aquel Gobernador y su


Ministro.
,

No

careci, seguramente, dicha administracin de acon-

tecimientos verdaderamente memorables, algunos de los cuales

mereceran, por

el

carcter que revistieron, haber sido emana-

cin del gabinete Alemn, pero slo recordar, entre los

culminantes por su importancia, la creacin de


tadstica que,

merables

la

ms

Oficina de Es-

partes, y ms talvez, tuvo innupudiendo decirse que su existencia fu

como en todas

opositores,

efmera, porque acab

con

el

gobierno que

la

haba fundado.

Prest; sinembargo, excelentes servicios,

como

tiene necesaria-

mente que prestarlos una rama tan importante de los conocimientos humanos, y que, sin duda alguna, es el brazo derecho de
toda administracin ilustrada.

Confiada la direccin del Ingeniero francs Sr. D. Plcido Aim, transform en nmeros todo lo que era susceptible,
consignndose la mayor cantidad de datos, es decir, todo

lo

que

poda obtenerse no obstante las dificultades que por todas partes


surjian ante aquel golpe dado la rutina.

Cuando
de tratar

al

llegu Salta (12 de

Febrero de 1877) tuve

el

honor

Dr. Ortiz, para quien llevaba cartas del Dr. Aguirre,

y entre las muchas atenciones que aquel caballero me dispens,


no puedo olvidar el presente que me hizo de un ejemplar del

Mensaje

citado, obra escasa

an

all

mismo.

Revisndolo con inters, hall, entre


la Oficina de Estadstica,

concibiendo desde aquel


te trabajo,

una

lista

momento

el

los datos

reunidos por

de los animales indgenas,

proyecto de emprender es-

que hoy someto mis lectores.

Salta, por su topografa y por su situacin geogrfica, tiene

que ser, y lo es, en verdad, una de las provincias mas ricas de


la Repblica Argentina, pero hasta ahora no ha sido explorada
de un
tal

modo

srio

(si

exceptuamos Lorentz Hyeronimus) de

suerte que es completamente desconocida entre nosotros, sin

embargo de que forma parte del Jardn de Amrica expresin


con que suele denom narse la provincia de Tucuman, siendo as
que corresponde

lo

que antes se llamaba El Tucuman del

cual Salta era una porcin.

Sus montaas, sus

valles, sus

quebradas, su Oran, tierra de

bendicin y de promesa, sus bosques, su cielo, su clima variado,


en una palabra, harn de la Provincia de Salta, cuando llegue
ella el ferro- carril

touriste, cualquiera

proyectado, uno de los puntos de cita del

que sea su vocacin.

Ella ser conocida entonces, y el rpido contacto con el


mundo la elevar la categora que merece por su naturaleza
habitantes.
y por el carcter de sus
Mientras llega ese dia, permtanme los nobles Salteos ayudar con mi humilde contingente la obra de su progreso; este

trabajo es

un tomo

tomos se han

con

formado

los

mundos.
Despus de estas breves indicaciones, entrar enjmateria,
no sin advertir antes, que todo lo que consigno en las pginas
siguientes puede servir de base segura

tarde una obra extensa, descriptiva de

que emprenda mas


Provincia de Salta,

al
la

no ser que otro ensayo, mas rico en datos,


justo, en

remplazo de

le

sirva,

que se refiere

lo

naturales es pecisamente lomas

difcil

los

productos

de reunir, porque

es cierto que las estadsticas, al elaborarse, requieren

quiera ocupacin

es

este.

no se negar que todo

paciencia, no lo es

como

menos que

ellas exijen la

bibliogrfica;

no as

si

bien

extrema

misma que

cuales-

con las riquezas de re-

giones relativamente inexploradas, en lasque es necesario suje-

mas de una vez, y


por mas til que sea la

tarse todo gnero de privaciones,

en las que

todo est por hacerse, pues,

indicacin

de los nombres vulgares, ellos no tienen significado alguno fuera de la regin en que se usan, mxime en un pas como la

Repblica Argentina, y otros, donde el mismo nombre se aplica


seres diversos, el mismo sr lleva distintos nombres, mu-

Los nomy por eso creo que mi em-

chos dlos cuales se refieren tambin otros seres.


bres tcnicos tienen valor inalterable,

presa, aunque modesta, servir los intereses salleos en esta


parte de sus elementos naturales.
Clasificados en su

mxima parte

no haba mas que comenzar

el

los

animales que de

all

traje,

catlogo, reuniendo mis observa-

ciones y apuntes, de manera que tena ya mi obra casi terminada,


cuando el Sr. D. Ricardo Napp tuvo la bondad de poner en mis

manos un

trabajo del Sr. D. Federico Stuar sobre la Provincia

de Salta, que, no obstante ser

muy poco

extenso, contiene preciosos datos y que ha sido publicado junto con otros en los boletines de la Exposicin Nacional de Crdoba, de modo que me ha

numeracin y

sido necesario modificar la

la

redaccin en

mas

de un punto.
El Dr. Martin V. de

Moussy que

pocos datos zoolgicos sobre

ella,

de

visit dicha provincia, trae


tal

modo que

es el que

m-

nos figura aqu por sus observaciones.

EIDr. P. G. Lorentz y

el

Dr.

J,

Hyeronimus exploraron su

21

Flora no ha macho tiempo, pero hicieron tambin algunas adquisiciones zoolgicas, que el Dr. H.

la

el

y confiado su direccin.
obra de verdadera importancia, para el caso actual,

Museo de Crdoba, fundado por


Pero

Weyenbergh conserva en

es la del Dr. Burmeister, en 2

t.

Halle, Reise durch die

8.,

La

Plata Staaten (Viaje por los Estados del Plata), no porque el


autor haya visitado Salta, sino porque al fn del 2.tomonosd

una Revista sistemtica de los animales indgenas de nuestro


pas, pudiendo decirse que, de todos los que consigno aqu, slo algunos pocos no se hallan en dicha Revista, que no comRespecto de los
sepa en su lugar cor-

prende, por otra parte, sino los vertebrados.


'ft

invertebrados, har notar


respondiente.

lo

ellos

tambin

Recordar

obra del mismo autor, en

que de

la

los

que consigna

Anales del
las especies

Museo
conser-

vadas en dicho establecimiento.

MAMFEROS

Cuadrumanos
1.

My

3.

Dy sopes

cedes caray, Desmarest.


2. Hapale penicillata, E. Geoffroy.

4.

Queirpteros
Naso, Wagner.
Phyllostoma spectrum, L.

5.

Vanipirus sp.V

6.

Plecotus velatus,

Is.

Geof.

Carniceros
Felis
Felis
9. Felis
10. Felis
7.

8.

onga, L.
concolor, L.

Geoffroyi, Gervais in DOrbigny.


sp,?

Canis jabatas, Desmarest.


12. Canis Azaree, Waterhouse.
13. Canis sp.?

11.

14.

Galictis ittata, Bell

15.

Mephites patagonicus, Lichtenstein.


Luir paranensis, Rengger.
Procyon cancrivorus, Illiger.
Nasua solitaria, Rengger.

16.
17.
18.

* El lector hallar muchos flatos complementarios en el trabajo sobre la fauna del


Baradero de mi colega el Seor Lynch.
Respecto de los sinnimos, me parece que es suficiente citar las obras de Burmeister,
de Gray y de Azara,

Roedores
Hesperomys,

19,

sp.

20 Myopotamus Coypus, Cuvier.


21. Lagostomus trichodactylus, Brookes,
'22.

Chinchilla langera

aut.

Burmeister.
Cavia Azaree. Lichtenstein.

23. Dolichotis salinicola,

24.

Desdentados
25.
26.
27.
28.
29.

30.
31.

Bradypus tridaetylus, L.
Dasypus conurus, Is. Geoffioy.
Dasypus villosus, Desmarest.
Dasypus setosus, Pr. Max. z. Wied.
Dasypus minutus, Desmarest.
Praopus hybridus, Desmarest.
Myrmecophaga jubata, L.
Marsupiales

32.

Didelphys Azaree, Rengger.


Bisulcos

33.

34.
35.
36.
37.
38.

Auchenia Lama, aut.


Auchenia Vicunna, A.Wagner.
Cervus
Cervus
Cervus
Cervus

rufus Illiger.
nemorioagus, F. Cuvier.
campestris, F. Cuvier.
paludo sus, Desmarest.

MLTIUNGU LADOS
torquaius, Cuvier.
l^apirus Suillus, Blumenbach.

39. Dicotyles

40.

Tales son los resultados que llego en mis observaciones,


pero no dudo que, cuando se hagan estudios continuados, resal-

tar mucho

Ahora

ms
bien,

la

riqueza relativa de aquella provincia.

como

esta lista es

el

efecto de mis pesquizas

sub-siguientes la lectura del Mensaje del Poder Ejecutivo de


que en l se inla Provincia de Salta (1865), consigno aqu lo
dica, pjina 36.

Cuadrpedos salvajes
chinchillas, vizcachas, liebres, tigres, leones, javal
zorrino, comadreja, corzuela, lobo, onza, aguar,
zorro,
en bandadas, conejos,
quirquincho
sacha-tigre, anta, oso hormiguero, gato del monte, nutrias,

El huanaco, vicua,

grande y chico

etc. etc.,

gamo, hurn.

El Sr. Stuar, en su obra citada, Datos sobre la Pronvineia


de Salta dice, pgina 152:

23

Reino animal
la,
Los animales silvestres abundan por las grandes estensiones que cubre
labrador.
vegetacin selvtica, donde no ha penetrado todava el hacha del

Stuar nos proporciona algunos datos interesantes,


ellos sern incluidos en las especies grupos correspondientes,

Como

el Sr.

lista que,
por cuya razn slo citar la lista de los mamferos,
por o ra parte coincide con la anterior, pesar de leves modifi;

caciones.
Tigre, len, gato del monte, anta (tapir), oso hormiguero, zorro, zorrino, mayoato, mono, chancho del monte, corsuela, venado, ciervo, guanaco,
vicua, vizcacha, lobos marinos y nutrias, huson, armadillo.

CUADRUMANOS
M
#<

de
en el departamento de Oran, en pocas variedades y
pequeo. Stuar.

o existe

o n

'

muy
Moussy, en
tamao

de su obra descriptiva de la Rede su repblica Argentina, dicedo siguiente, que entresacamos


sea zoolgica, en lo que se refiere Salta.
llamado
Al lado de este (del Stentor Caray) se encuentra otro mono
vivas. En
(Simia capucina Lin.) de cola prensil y de costumbres muy
el

2o

Tomo

Caiv
este mismo Aluato y otras variedades de Sapalos bosques de Oran hllase
vulgaris) se encuentra en la rejion tropical de
(jacchus
p'iq
Uistit
El
Jujuy.
de
Salta y

El Dr. Burmeister que critica con justicia Moussy por


de monos Argensus determinaciones, acepta cuatro especies
en la Repblica sino
tinos, los cuales, segn l, no entran

Estos monos, por otra parte, no arrancan,


director del Museo, la confianza de la especifi-

transitoriamente.

en verdad,
cacin, por

pero

mas

al

que se desprende de sus palabras en su Viaje


tarde nos dice (Anales del Museo, T. I., p. 448), en
lo

una nota, que

la

Hapale

penicillaia existe positivamente

en

aunque parecera imposible no deber aceptar la presencia del Tit ( Hapale Jacchus aut) que Moussy reconoce en
Salta
Jujuy, estao aceptacin se funda en la poca confianza

Salta, y

que este autor inspira, por los crasos errores que ha come-

siempre casi siempre que ha citado los nombres tcnicos de los animales.
Para m este era un problema que deseaba resolver- y
creo haberlo conseguido por mis averiguaciones, de las que

tido

deduzco, con seguridad, dos especies.


El Dr. Linaro, ex-profesor del Colegio Nacional de Cata-

marca,

ha hecho colecciones en Oran, y

s por

mi compa-

24

ero de viaje Antonio Argerich,


que tena amistad y relacin
frecuente con dicho Doctor,
que en ellas no faltaban los
monos, pero ignoro qu punto
los haya enviado.
Talvez
mas tarde san conocidos los resultados de las adquisiciones
de Linaro y entonces tendremos
verdadera seguridad de las
numerosas especies de monos
que, segn se me ha dicho
en Salta, existen en Oran.
.

llycetes Caray, Desmarest

1.

Burmeister, Reise

C ar

Encuntrase en Oran.

vientre

y
color pajizo,

De tarde en tarde

lo

existe

1.

p.

447,

n.

>

suele llevarse
,<*

cuando

jvenes son de

los

En

el

Museo P-

una de estas con su

hijuelo.

diferencia

de color en los dos sexos no slo es la


causa de que en Salta se les tenga
por especies diversas,
sino tambin de que los mismos
sabios
las

hayan

multipli-,

cado intilmente.
Este

mono

ahullador se encuentra, segn parece,


en todo
el territorio
septentrional de la Repblica, en
el
Paraguay
y en las regiones inmediatas del Brasil.

Segn Azara,

la

correspondiendo

la

longitud del

macho

mismo

insigne

naturalista,

<

es de 42 1[2 pulgadas,

mitad la cola.
La hembra es 3 pulgadas mas corta.

el

Su nombre,

dice

en guaran Gefe del

significa

bosque (Caay),
2.

Glapale pcnicil Insta,

Geoffroy

E.

Burmeister, Reise etc p.


391, n. 4.
Anales, p. 448, n. 15.
.

Estos graciosos

monitos se caracterizan,

bien, por lo largo de la cola, la cual es

muy

como

poblada, y

se

sabe

por los

pinceles de sus orejas, largos tambin.

En
nmero

la especie

46,

penieillata

los

son

H. Jaeehus, que Azara describe

pinceles son

blancos,

negros, dato que,

puede

ft

llega adulto, siendo

pecho rubio oscuro, pero


mismo que las hembras.

Buenos Aires

blico de

La

el

n.

a y , Azara, Apuntamientos etc. T. II


169, n. 61.

algn ejemplar la capital.


El macho es negro profundo
el

390

etc. p.

Analea del Museo,

pero

en

decirse,

bajo

el

la

Hapale

es

el

que

me ha

permitido reconocerla con seguridad,

me ha

Salta se

por

Anales: Hapale penicillata, que

los

entra en la provincia de Salta, encontrndose

dades de Oran y de

Museo de

el

que en

dicho.

Burmeister dice en

En

lo

la

Esquina Grande.

la

provincia

en las vecin-

un individuo joven.

existe

Es una especie que en Buenos Aires suele verse jugueteando en los hombros
y en los brazos de personas de
buen humor.

Queirpteros

Es

indiscutible

que

Provincia de Salta debe ser

la

muy

rica en murcilagos, especialmente en Oran, pero los resultados


v

>v

que llego son exiguos, y


ser la realidad.

Pero
cies,

si

siquiera

ni

revelan

lo

que debe

'

no puedo consignar un nmero crecido de espe

puedo garantir, por

mnos, que

lo

el

de individuos es

prodigioso, tal punto que una noche, poco antes de llegar


al

Rio de las Piedras,

una

me

pesadilla diablica, tal era


3

durante un momento, presa d e

cre,

enjambre que me rodeaba.

el

Dysopes Naso, Wagner.


Burmeister, Reise, p. 391 y 392, nn. 5
y ft.

Anales, Dy sopes
nasutu

s,

Spix, p. 449, n. 25.

ms comn en Amrica, pues viene


no escasa en la misma ciudad de Salta. Todas

Esta especie pequea,


desde la Carolina,
'as noches,

entrado va

la

el

ejemplares, que penetraban

sol,

tenamos

la

visita

de algunos

en los aposentos persiguiendo

mos-

quitos otros insectos, y que, mas de una vez, pagaron su atrevimiento con la vida. Sin embargo, la cantidad est muy lejos

de parecerse la que se observa en Crdoba, donde todas las


.noches

eramos despertados varias veces por un aletazo en

cara, que nos aplicaban estos animales, pues

nos obligaba dejar abiertos

los

balcones.

el

la

calor excesivo

All es

donde hay

,que contemplarlos, verdaderamente urbanos, y desarrollndose


en los templos de la ciudad.

En Buenos

Aires se han

cisco v de otros edificios.

apoderado

del

de San Fran-

La he

Tucuman,

hallado tambin en

asi

como en Baha

Blanca, donde tom un individuo en 1871.

He

4.

En

Tucuman y de
Phyllostoma spectrum, L.

trado varios ejemplares de

noche

la

antes de llegar

al

Salta.

de Enero

de 1877 y como una legua


Rio de las Piedras, hallndome en el gran

del 8

Cebilar que se extiende desde

el

Rio de los Horcones hasta

el

anterior, y en viaje para Salta, observ una gran cantidad de


murcilagos de la especie precedente que, con sus chillidos

agudos y vuelo fantstico, animaban un esplndido paisaje nocturno.

Embebido en no

mado

s qu contemplaciones histricas, fui lla-

de mi abstraccin

observar un queirptero grande que

al

con los otros y que pas como media vara

revoloteaba junto

de mi rostro.

Pocas cuadras

al

Sur

Rio de las Piedras hicimos alto,


maana una de las mlas apareci
del

y al dia siguiente por la


con dos lneas de sangre coagulada

murcilago en

la

largo de los ompla-

peones que la haba picado el


cruz punto de divergencia de las dos fajas,

asegurando uno de

tos,

lo

los

donde presentaba un pequeo cogulo seco que corresponda


la herida, segn me cercior luego. A mediados de Marzo,
cuando regresaba, paramos una cuadra al Norte del mismo Rio,
al amanecer del prximo dia, mi mua presentaba idnticas

y
Desde entonces,
seales de haber sido picada por un Vampiro.
la mulita se puso triste, pesada, no era tan obediente mi voz,
lo

que

me

caus gran disgusto, porque era un animal de

cha estimacin.
Dado el tamao

del

cunstancias enunciadas,

son coincidencias

La

patria del

Brasil y

murcilago que yo haba visto, las


la distribucin

queme

win

seala en Chile, etc.


5.

Vampirus

Cuando mi vuelta Buenos


el

geogrfica del Vrnpiro,

Vmpiro, segn M. Paul Gervais, es la Gua-^


otros puntos de la Amrica Meridional; Dar-

el

ciones

cir-

permiten consignar aqu la especia.

vana,
lo

mu-

Dr. D. Cleto Aguirre,

sp.

Aires,

me

examinaba

pregunt

si

las colec-

haba visto en


Salta

el

27

de dos
Vampiro blanco animal muy, raro de cerca

pies

Contestle que n, pero me pare


y medio de expansin alar.
existencia de un
ci este dato tan interesante, pues revelaba la
esta reanimal desconocido tal vez, que resolv consignarlo en
sea,

por

si

fin

de Salta,
de que sirviera de anuncio los habitantes

acaso se llegara obtener alguno

He

visto en la

all.

grande obra de Schreber Sugethiere una

lmina que representa

al

Espectro, de color pajizo plido scio,

pero esta especie no llega

ni

la mitad del que

la expansin del Espectro llega

me

ocupa, pues

apenas 40 centimetres mas

menos-

Pleeesus veSatws,

6.

Is.

Geoffr.

Burmeister, Reise, p. 393, n. 1

Anales p. 450, n. 30.


.

Esta especie se encuentra, segn Burmeister, en todp

el

Occidente de la Amrica Meridional.

Hallndome en Trancas, pueblito de Tucuman situado una


legua al Sur del Rio del Tala, lnea divisoria con la Provincia
de Salta, me comunic el Sr. Coronel D. Nolasco Arrieta que
en su estancia, situada de all pocas leguas, se haban tomado,
en un rancho viejo, muchos murcilagos particulares que no se
parecian al comn (especie n. 3) y por la detallada descripcin
que de ellos me di y que compar momentos despus con la de
Burmeister (Reise, p. 393 n. 7) no vacilo en asegurar que sea esta

misma que

cito.

En

coincide tambin con

Salta
el

me han

Pl. velatus

bucin geogrfica sealada

descrito un
,

murcilago que

lo cual se rene la distri-

al principio.

Carniceros
7.

Felis mea,
Lin.

Burmeister, Reise, p. 39*7, n 10.

Anales, p. 451, n. 43.

Leopardus

onca, Gray,

P.

Z, S., 186Y

Catalogue of
np. 264, 402; en
Carnivorous etc. Mammalia in the
el

British

Y aguaret.

museum,

p. 11.

Azara, Apunt. T.

1,

p.

91,

n. 10.
T

hombre.

de varios tamaos y especies, huye del


Su cuero es conocido por su valor. Stuar.

re Enemigo

del ganado,

Esta especie abunda, dicen algunos, en Oran, mientras que


otros aseguran que va desapareciendo, a tal punto que, segn

me comunic

en Salta

Sr. D. Federico Stuar, l

el

muchos meses seguidos por Oran

jado

sin hallar

uno

haba viasolo.

He

visto en Salta sobrepuestos de cuero de Tigre, habindose to-

mado

En poca de temporales

animales en aquel punto.

los

esta especie suele hacer incursiones hasta la Represa, segn se

me comunic

all

mismo, pero su presencia no deja de ser una

curiosidad.
8.

Fells coaieolor, Lin.


Burmeister, Beise, p. 397, n. 11

Anales, p. 451, n. 44.


concolor, Gray, op C't. p. 1
Gazar, Azara, Apunt. T I, p. 120, n, 12

Leopardus

Len africano: raqutico, del tasucio y de poco vamao de un perro grande, cobarde; tu piel es amwil.o
UL

lor; es

e o

n-De

ningn modo parecido

al

Stuar.

astuto cazador de ovejas y cabras.

muy

hbitos de
Perseguida en todas partes por sus instintos y
parece haberse reconcentraintil destruccin, la Puma Len,
hace mas escaso
do en las montaas. Cada dia este animal se

en

provincia de Salta. Su dispersin geogrfica, por otra parabarca las dos Amrica?, pues se halla desde los Estados

la

te,

Unidos hasta
9.

la

porcin Meridional de Patagonia.

Felis Geoffroyi, Gervais

in

DOrbigny

Burmeister Reise p. 397, n. 12.

Anales, p. 452, n. 479.


Gray, Catalogue etc. p. 2J n.

Gato

del
pintada como la

de

monte Del

amao de

un gato

domestico, su pi

del Jaguar Stuar.

No he visto este animal en Salta, pero por la descripcin que


coincida perfectamente con un
l me han hecho all y que

ejemplar

macho que prepar en Trancas, tomado

all,

en casa

Lpez, no vacilo en reconecer la esTambin se le llama gato monts.


pecie consignada.
en moEl animal que he trado fu muerto por los perros
mentos en que acababa de matar una gallina, pues suele intro-

del

maestro de escuela,

Sr.

aves de coi ducirse en las casas, donde hace destrozos en las


Cuando lo recib estaba recien muerto y parece, segn
ral.

esto,

que sus hbitos son diurnos, porque seran las tres de la

tarde cuando

Su

piel es

lo

tomaron.

de un color gris amarillento, un tanto plido y las

manchas negras.

B'elis sp.

10.

Los apuntes de
un Sacha-tigre.

la Oficina

No he

positivo respecto de

de Estadstica de Salta consignan

podido averiguar absolutamente nada

este animal, porque las descripciones

han

vagas que prefiero consignarlo por el gnero hasta que


una
pueda asegurarse algo definitivo, y as no se disminuye en
unidad la Fauna mamalgica de Salta.
sido tan

Canis [Clirysociou]

11.

Desmarest.

julialtts,

Burmeis'er, Reise, p. 399

452

Anales p

Chrysocionj

u ba

t,

n.

14.

n.

50.

Gerrard-in Gray Ca-

talogue, p. 192.

Agargaz,
A g

Slo

me

fundo

il

a r

Azara, Apunt,

apunt. de

la Of.

para consignar aqu esta

I. p.

26,n. 28.

de Estadstica.

especie en los

Apuntes citados, en la distribucin geogrfica, que lo seala en


el Paraguay, en el Brasil y en la Repblica Argentina.

Canis [Pseudalopex] Azara;, Waterhouse.

12.

Burmeister, Reise, p 405 n 17

Anales -p, 452 n. 52.

Pseudalopex a z a r se Gray. op. cit. r. 199.


Agarcha, Azara, Apunt I. p. 271, n. 29.
.

o rr

o-Es comn

y de

la

misma

especie que la de los demas pai.es.


Stuar.

He visto seis ejemplares de esta especie en el camino de


Tucuman Salta, pero es muy abundante, porque desde la primera noche de parada, hasta la

ltima, no dejamos de or sus la-

dridos en los bosques, acercndose considerablemente, veces,

punto en que nos hallbamos. Supongo ser tambin la misma que oamos ladrar cada memento cuando viajbamos de
al

noche.
13.

Yendo un

Canis

sp.

da la quebrada de San Lorenzo, hall en e}

camino, en los suburbios de Salta, un zorro muerto, y como ya


estuviera bastante ftido y cubierto de gusanos, hice que mi pen
colocra entre unas matas para recoger la vuelta aunque
fuese el esqueleto,, pero cuando regres me fu imposible hallarlo

lo.

Era de un

color ceniciento

alguna, y un poco

mayor que

el

muy

plido, sin canela en parte

Canis Azaree.

Lo consigno vagamente
bre

aqu para llamar la atencin so-

l.

14

Galictis vitlaa, Bell.


Burmeister, Reise, p 408, n- 19.

Anales, p. 454, n. 70.

Grisonia

Hurn menor,

ta t a, Gray, Catalogue, p. 100.


Azara, Apunt., T. I p. 182,
,

n.

20

H u r o n Es

animalito muy bonito y se domestica con facilidad,


las
casas para la persecucin de los ratones; ademas
en
td
siendo
'*
Stuart.
es enseado para la caza dla Chinchilla
El

muy

He visto
Nada tengo
toda la

esta especie, domesticada, en la ciudad de Salta.

que decir sobre ella, sino que su dispersin abarca


Amrica del Sur, de este lado de los Andes.

15

MepSaites fatag'oaafeias, Lichtenstein.


Burmeister, Reisa, p. 409. n. 21.
Anales, p. 454, n. 71.
<,

Conepatus

Humboldtii,

London Msg.Nat.
Catalogue

Y
Zorrin o Conocido

por

es perseguido; su carne es

He

a g

a r , Azara,

p.

Gray,

Hist. I,

185.

Apunt T.

p.

187, n. 4*

de un lquido que espide


agradable' 1 Stuar.

la fetidez

muy

581

p,

cuando

tomado una noche en Trancas, y que,


por cierto, nos dej todos pasados. Al dia siguiente lo prepar y
confieso quemefu imposible hacer la anatoma del rgano se-

Lo que puedo asegurar

cretor.

nos de

traido un ejemplar

la

es que una pulgada

base de la cola, en la parte inferior de

me-

esta, hall,

tegumentos y los
cual contena como media onza de un liqui-

un glndula, sino una bolsa adherida


tejidos interiores, la

mas

los

do amarillo-verdoso intenso, algo aceitoso y tan ftido, queme


sofocaba, lo que deba agregarse los 38 grados que sealaba
el

centgrado.

Hace 11 meses que tengo


el olor,

aunque

este cuero, y todava se conserva

dbil.

Parece que Azara, tan hbil en la descripcin de estas


regiones en los Mamferos, no se le anim.
En el Valle de Lerma he sentido mas de una vez, de noche, su olor caracterstico.

31
16.

Paranensis, Rengger?

B,ut

Burmeister, Reise, p. 410, n. 22Anales, p. 454, n. Y3-

Gray, Catalogue,

Nutria,

Lobos marinos

107.
I, p.

304, n. 32

Nutrias Se encuentran en grandes

milias en las aguas del Bermejo,


sus ricas pieles. Stuar.

Me

p,

Azara, Apunt., T.

famison perseguidos por los indios por

donde

que sea realmente la misma especie


pues
Burmeister
seala para su dispersin todo
que consigno,
el Rio Paran, el Uruguay, el Salado y el Dulce,
hallndose
tambin en la Laguna de los Porongos. Indica el mismo autor, como nombre vulgar de la especie, Lobo del Rio, lo cual
ya es suficiente para reconocer que no se trata del Coypo.
Pero como el Sr. Stuar nos dice Lobos marinos y Nutrias
no vacilo en creer que estas se refieran al Myopotamus coypus, con tanta mayor razn, cuanto que es un animalito mas
social que los Lutrinos.
Uno de mis peones me asegur haber visto en el Arroyo
del Pescado, cerca de Trancas, una Nutria verdadera, animal
que tena motivos para conocer bien, pues lo haba cazado
,do
mas de una vez en Buenos Aires.
La hidrografa de Salta permite, sin duda alguna, la pr
sencia de la Ltra en cuestin, en las orillas de sus rios o
inclino creer

arroyos.
/"

17.

tVoeyosi canerivorns, Illiger?

Procyon-cancrivora,

Gray, Catalogue.

244

p.

El

o p

Aguar
M
que

el

o a

o -Enemigo de

zorro, de color

oscuro

Azara, Apunt. T. I

las

p.

30-

278, n.

o p de los Guaranes

aves

domsticas, un poco mas grande

y bonita piel. Stuar.

ocurre que el Mayoato de Santiago del Estero, TuSalta puede ser la especie que consigno. Ella se aviene
las descripciones que se me han hecho de este animal, y agradecera sinceramente que se me enviara una descripcin detallada
del Mayoato, pues en el Museo pblico no existe.
Doy continuacin la diagnosis que de l publica Gray en
su Catlogo de los Mamferos del Museo Britnico, pgina 244.

Se

me

cuman y

Cola

rojiza,

lavado de negro;
*una

ancha

ocho

con

faja

La distribucin
el

nueve

pies parduzcos.

negra,

miembros negro."

abarca

negros.

blanquizcos

en

las

Pelaje

ceniciento

por debajo; en la

mejillas,

cara

y un lado de

los

'

del

Paraguay y

extendida

anillos

Procyon cancrivorus, por otra parte


el

Brasil.

32

AI Plili
ando que ella sea til
Los Directores de esta Revist
en todo sentido la Nacin Argentin^Bian resuelto publicar
una srie continua de laminas, coloread^ siempre que sea posible, ilustrativas

de las especies de animales y plantas que

viven en sus inmensos territorios.


Tal empresa no puede llevarse cabo sin la decidida proteccin de todos, porque no obstante hallarse los Directores dispuestos hacer sacrificios en la esfera de sus alcances, han comprendido que los gastos ocasionados por la confeccin de dichas
lminas, eran muy superiores sus fuerzas disponibles
Esto no significa un aumento en el precio de la suscricion, porque no tenindolos Directores intenciones de hacer un
negocio lucrativo, ni negocio, en fin, sino simplemente desarrollar su actividad en el sentido de la propaganda incansable,
dbisi no de la ciencia, de la cual apnas tienen conocimientos
mecualquier
que
est
ella,
claro
por
gusto
les, lo menos del
conseguirlo.
prctica
para
en
dio que tienda ese fin ser puesto
Las lminas irn siempre acompaadas de una descripcin suficiente, de tal modo que, hoy que la Historia Natural es obligatoria en los establecimientos de educacin, y que
la tendencia valerse de elementos indgenas se va acentuando,
ma coleccin semejante remplazara con ventaja la falta de un
pequeo Museo, all donde por muchas causas fuese imposible
I
formarlo, porque, en general, faltan todava los conocimientos

que su creacin requiere.


Ms an, los padres de familia, que en realidad son lafe
fuentes de donde emanan las inclinaciones dlos nios, podran,
por este medio, satisfacer ms de una vez la curiosidad natula manifesral de estos, no slo por las explicciones, sino por
de
tacin del objeto, base de la enseanza actual, y principio
cuentos
los
reales
como
aceptar
de
incapaz
una razn slida,
de las Mil y una noches y las extraordinarias aventuras de
Pedro Grirnal &. &. &. &. &. &.
En el prximo nmero daremos una muestra.
I

'rabajos reciliidos
Ensayo sobre los Mutlides (M uArriblzaga
Flix Lynch
Baradero (con lmina.)
del
se)
d
t
nueva especie de ave palspeciosus,
(Del mismo) Podiceps
mpeda (con lmina.)
Rpida.ojeada sobre la Fauna del
Arriblzaga
Lynch
Enrique
Baradero (continuacin.)
las costumbres del Poclager Nacund Y.
Sobre
(Del mismo)
i

1 i

(Del

mismo) Excursiones entomolgicas por

los alrededores de

Buenos Aires.
Holmberg Contribuciones para el cono-,,
Ladislao
Eduardo
cimiento de la Fauna d Salta (con lminas.)
(Del mismo) Las Mariposas (con lminas.)
mismo) El Museo de Buenos Aires su pasado, su
(Del
V
presente, su porvenir,

Tomo

IR,

Entr.

DE HISTOEIA

VISTA.

TE

Febrero I o de 1878.

BU EPS AIR ES

2a

1NT .A.

T TX IR -A. X.

(Mensual)

DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA


SUMARIO El

Museo de Buenos

para

el

Aires, su pasado, su presente, su porvenir

conocimiento de la fauna de Salta

Rpida

Museo de

filenos

SU PASADO SU PRESENTE
Cualquiera creera,

al

ontribucione

ojeada sobre la fauna del Ba-

radero -Tanagra striata Siete cuchillos (con lmina)

Fi

Miscelnea.

Aires

SU

PORVENIR
este artculo, que

leer el ttulo de

pretendo hacer un estudio minucioso sobre

el

establecimiento

cuyo frente se encuentra, desde hace algunos aos, uno de


los

hombres mas distinguidos en ciencias naturales que ha

producido

Europa:

la

el

Dr. Burmeister;

no es tal mi intento,

sino bocatar, grandes rasgos, su historia, su presente, y lo

que podramos suponer su porvenir.

La
de tan

general indiferencia que entre nosotros reina respecto


til

indispensable institucin

en

todo pais que pre-

tende elevarse en rango de progreso, por su carcter intelectual,

por sus instituciones

que

de

emanan,

as

como su

anhelo constante,

me ha

creyendo que

ser de alguna utilidad para aquellas per-

ella

sonas que no hayan


del

Museo

incitado

podido querido

en cuya publicacin

el

emprender esta resea,


consultar los Anales

Dr. Burmeister

ha dado

de su fundacin y de sus progresos, si es


que puede admitirse que haya tenido alguno srio antes de

conocer

la historia

hallarse

su frente

Respecto de su estado actual, basta slo visitarlo para conocerlo, yen cuanto su porvenir, creo que sea cuestin comple-

tamente subjetiva, no obstante hallarse dentro de


la razn, y por lo tanto de lo aceptable.

los lmites

de

*
* *

Cuando

la

principios del

Nacin que hoy se llama Argentina y que


siglo no tena mas nombre que el ignominioso


de colonia esclava, que

34

mismo, rompi las cadenas


que la sujetaban su madrastra Espaa, los hombres ilustrados que se hallaban la cabeza de sus instituciones naes lo

comprendieron, por no s qu intuicin maravillosa

cientes,

de libertad, que era necesario fundar un museo, de tal manera


que el dia 27 de Mayo de 1812, la Asamblea General Constituyente decret se

Buenos Aires, pero

estableciera en

este

decreto no tuvo efecto, y slo el 31 de Diciembre de 1823, fu


ejecutado por Rivadavia, quien orden la reunin de diversos
objetos en la parte alta del convento de Santo Domingo, donde
se conserv durante
cido bajo

el

mucho tiempo,

siendo vulgarmente cono-

nombre de La Historia Natural.

El Dr. Burmeister, despus

de algunas indicaciones re-

museos en general, dice lo siguiente, al referirse


este punto:
un magistrado de la Repblica Argentina,
rival en mritos con respecto su pas al gran Cosme de
Mdicis, el clebre Rivadavia, fund el Museo pblico de Buenos Aires para ofrecer los hijos de la patria Argentina un
lativas los

establecimiento

cientfico

de

instruccin pblica,

estudio de las producciones naturales

facilitar

pas,

y establecer^
un centro depositario de todos los objetos histricos y arts-

ticos,

que se relacionan con

los

del

acontecimientos

con

los

hombres clebres nacidos en su suelo.


Fundada la escuela de fsica al mismo tiempo que el Museo,
ambas instituciones tuvieron el mismo director, el Dr. Carta,
pero habindose separado una de otra en 1826, se encomend
el cuidado del Museo al Sr. Ferrari, que form una coleccin
de pjaros del pas, preparados por l mismo.

La

coleccin,

notable, porque

el

por

debe haber sido

muy

all

se encontraban 720

minerales venidos

un cisne de cuello neLos minerales se han conservado, pero el Cisne se ha

de Francia para
(*).

parte, no

autor que extractamos dice que entre los

objetos conservados

gro

otra

el

gabinete de

fsica y

erdido.

El nico documento que se conoce relativamente

desde su instalacin en 1823 hasta

* Nuestra especie comn

el

yg n u

la publicacin

nigrcollis.

al

Museo

hecha en 1856

por

el

Sr. D.

con

el

ttulo

35

Manuel Ricardo
de Regalos, en

Trelles, es un cuaderno de 1828

el

que figuran

y dos

cincuenta

donaciones

la

seccin de Historia

tural, llegando doscientos catorce

el

nmero de

personas, que hicieron

Na-

objetos rega-

lados desde 1828 hasta 1833.

Los archivos enmudecen hasta 1842, en cuya poca comienzan las notas de remisin de trofeos de la guerra civil, enviados por Rosas al Museo, junto con otros objetos.

Abandonado

establecimiento completamente, se rehace^

el

en 1854, poca en que se funda la Asociacin de


Amigos de la Historia Natural del Plata, asociacin que, por
nuestros hbitos desidiosos en lo que se refiere estudios de

por decirlo

as,

mismo fin que han tenido otras corporaformadas como ella por los hombres mas distinguidos

este gnero, tuvo


ciones,

el

del pais.

fundacin de esta sociedad, mereci la proteccin del


Superior Gobierno, y de todos los hombres ilustrados con que
cuenta el pas, tanto nacionales como extranjeros. Apenas

La

fu conocido del pblico

el

superior

decreto de

Mayo

de 1854,

que cre la asociacin, empez el Museo recibir testimonios


De todas partes y de toda clase de
de la general aceptacin.

personas recibi pruebas de inters y de all proviene esa multitud de objetos con que se ha enriquecido, duplicando en slo
dos aos las existencias que quedaban, despus de 31 de establecido. (Burmeister.)

Entonces se reuni
ladadas las colecciones
circunstancias

el

el

al

Museo

la Universidad, siendo tras-

lugar que hoy ocupan.

establecimiento recibi del gobierno

En

tales

muchos

y algunas colecciones verdaderamente precoleccin de medallas antiguas y la de pjaros eu-

estantes nuevos,
ciosas.

La

ropeos, son las

su existencia en

monogrfica
la

el

mas
el

notables adquisiciones del primer tiempo de

nuevo domicilio.

Despus de

la publicacin

Sr. Trelles en 1856, el Registro Estadstico de

Provincia ha sido, por decirlo

as, el

rgano del Museo hasta

que su Director actual comenz redactar los Anales.


Durante esa poca sus condiciones han mejorado notablemente, gracias la asiduidad del Sr. Trelles.
El malogrado Bravard, se ocup veces en

l del

estudio

36 -

de los fsiles de nuestro suelo, hasta que fu llamado

ran para fundar

all

Museo Nacional y morir

el

al

Pa-

luego en

el

terremoto de Mendoza.

Pero

hemos de tomar en consideracin

si

cientfica del

Museo, no

un hecho hasta que

el

la

importancia

vacilo en asegurar que ella no

Dr.

ha

Burmeister se hizo cargo de

sido
l

Febrero de 1863, habindole ofrecido dicho empleo el entonces Gobernador Sr. D. Bartolom Mitre y Ministro Sr. D.
fines de

Domingo Faustino Sarmiento.


Hasta entonces, como he dicho

ntes, la coleccin de His-

toria Natura! no debi hallarse en condiciones cientficas, pues

parece, por cierta leve indicacin, que las aves, p. e., se hallaban clasificadas por tamaos, segn la disposicin que le

haba dado

Pero

ha hecho

el

colocador primitivo.

la innovaciones introducidas

por

Burmeister, que

del establecimiento el

no son completas

primer Museo de Sud Amrica,


an, quedando mucho por hacerse,
y si l

ha recordado en su resea que

minerales estaban mezclados

los

con las conchillas y los mamferos con los trofeos, no hace


muchos meses, en verdad, que 'a corbata ensangrentada del benemrito General Lavalle, haca juego con un fann de ballena,
hallndose colocada

cerca de una gran cornamenta de buey y


frente un mamarracho fantstico que los Chinos se ponen en
la cabeza guisa de sombrero,
#

* #

Museo de Buenos Aires se halla situado frente la


plazoleta del Mercado viejo, en los altos de la esquina formada por las calles de Per y Potos, teniendo su entrada junEl

to

la Universidad, en

la

primera de estas

calles.

examinamos las condiciones de su instalacin, no podremos menos de reconocer que son psimas, pues el vetusto
Si

edificio en

que se encuentra, no

es, ni

con mucho,

necesita para la inmensa cantidad de objetos

sus estantes, de

mayor

tal

manera que

lo

que se

acumulados en

se hace indispensable darle

extensin.

Hoy que

se piensa en construir un edificio para la Uni-

versidad, es incuestionable

que

el

que hoy ocupa sta ser

agregado
teniendo

al
el

cuenta con cuatro salones,


mayor de todos 40 varas de longitud la calle de

Museo,

el

cual slo

Potos.

Al entrar en

Museo, se presenta

el

la vista

un largo

de huesos de ballena y algunos pocos


y hmedo zagun lleno
objetos de importancia secundaria. En el extremo de este zagun se halla la escalera que conduce los saiones, y al llegar

su parte superior, se penetra en una galera que d al patio de la Universidad, y que est cubierta de cuadros de algunos Argentinos, as como tambin otro?, como ser uno que
contiene la srie de los Papas y un segundo la de medallas
de los Reyes de Francia, una cromolitografa que representa

Humboldt en su gabinete de trabajo y diversos

otros.

extremo de esta galera se encuentra un gran saln


que mira transversalmente en su mayor parte al patio de la
en el cual se ven casi todos los mamferos que
Universidad,

En

el

contiene

el

Museo,

as

como tambin

armarios que encierran

los

numismtica y parte de los Insectos. Se encuenPetran igualmente all algunos grandes esqueletos de fsiles.
netrando en este saln se percibe un aposento que contiene la
la coleccin

mayor parte de

los Insectos

Debajo de ese mismo saln

est

el

laboratorio y una pieza

pequea que sirve de depsito.

lelo

Retrocediendo ahora, penetramos en el gran saln para la galera, el cual, como he dicho antes, tiene 40 varas

Sus paredes longitudinales estn cubiertas por armarios que contienen aves en su mxima parte, hallndose
en ellos toda la coleccin de Pjaros, y en otro, colocado en
de largo.

trente,

una porcin de

Palmpedas.

la de

como son algunos

rios contienen objetos de Arqueologa,

tandartes, vasos peruanos,

de valor.

En

la

pared

del

armas

etc

Los otros arma-

y numerosas

es-

piezas

fondo se v una coleccin de cua-

dros antiguos ilustrativa de la conquista del Per, y en la


que est su frente algunos retratos de personajes que podran ser remplazados por el de D. Flix de Azara, y

algunas otras

eminencias,

que derramaron

nuestro pas que los reyes y

el

virey

ms

retratados.

bienes

en

El busto

SBde Rivadavia est colocado en


rio de los

En

la

el

mismo

saln, sobre

el

arma-

Patos y Gansos.
lnea

central

del

saln

que nos ocupa se hallan

algunas vidrieras que encierran objetos fsiles de gran valor,


como el Megaterio y otros, mientras que en el centro se observa, en iguales condiciones, el esqueleto de un Dinornis,
enviado de
All,

Nueva Zelanda

tambin, se v

la

nuestro Museo.
coleccin de minerales, los molus-

cos, los zofitos, y en estantes

laterales

inferiores

numero-

sas cajas que contienen insectos, etc.

Muchas

otras piezas importantes

estn depositadas

all.

Al lado de este, y ocupando la esquina, est el saln que


contiene las Aves Rapaces, las Trepadoras, las Gallinceas,
Giradoras, Corredoras, Zancudas y el resto de las Palmpedas, as como tambin algunos esqueletos de Gliptodontes

en vidrieras separadas.

Los aposentos privados

Director

del

tienen

su

entrada

gran saln, y la Biblioteca, riqusima en obras cientficas, ocupa una sala baja en la misma esquina, y la cual
se entra por el zaguan.
por

el

El

personal

preparadores

mucho

del

(uno

de

Museo

se

compone

deJ

Director, dos

cazador) y el portero. No ha
puesto de Inspector, que ocupaba

ellos

ha suprimido el
el Dr. Berg y no pasar mucho tiempo sin que su falta sea
lamentada por todos, como lo es ya por aquellos que conocen
la importancia de semejante empleo, mxime cuando ha sido
desempeado por un hombre como Berg.
El

se

Museo de Buenos Aires mantiene relaciones por

Director con todos casi todos

mundo,

mientras

que

la

alta

los

Institutos

reputacin

anlogos

cientfica

su
del

del Dr.

Burmeister y si prodigiosa actividad han elevado el establecimiento al rango que hoy ocupa.
Pero la falta de un personal suficiente, el acumulamiento
de objetos y otras causas, impiden que el Museo sea lo que
Rivadavia imagin al fundarlo, un establecimiento cientfico
no obstante abrirse al
pues,
de instruccin pblica
pblico todos

los

Domingos,

el

pblico v con los ojos aque-

39
los

preciosos objetos, pero no los

no siendo extrao

como

crticas

or

ve

colores / ni

de uno

salga

fastidiado

esta:

la

inteligencia,

Qu disparate

cuando se llama siete


ms
es tampoco maravilla que

llamar este pjaro Tanagra striaia


cuchillos siete

con

con un

mundo de

bellas

imgenes,

espritu
cuyo conjunto, en vez de luminoso, produce en su
de murcilagos en una
el mismo efecto que una bandada
dla
noche de luna. Colocaremos tales fenmenos encima

joroba de la ignorancia, pero

preguntan algo quien? al


se toquen
preparador que no tiene casi tiempo para impedir
arrebata la
los objetos? quin satisface las dudas? quin

si

mscara
El

visitantes

todos los

ignorancia?

!a

Director tiene

mucho que hacer; las publicaciones

numerosas,
Europeas consignan cada ao sus observaciones
detalles, que en
tanto no puede ocuparse de ciertos
Museo, pero enrealidad no corresponden un Director del
accesibles al
tretanto, el establecimiento no contiene objetos

y por

pblico

lo

sino por

conocer las

vista.

Museo ya no se publican, y es necesaobras Europeas para saber lo que hay en el

Los Anales
rio

la

del

Museo de Buenos Aires.


Sus estantes se encuentran

llenos,

en

mas

de un punto

atestados.

Tenemos un gran museo, pero no lo aprovechamos, porque no hemos sabido organizarlo para la instruccin pblica,
como fu la mente de Rivadavia, ese grande hombre que dicaforismos del porvenir Argentino.
La biblioteca del establecimiento, indispensable sin duda,

t los

no puede utilizarla el pblico estudioso, porque no hay quien


la atienda, y no puede suponerse que el Director se constituya bibliotecario. Los pocos que de cuando en cuando suelen consultar

un

libro,

lo

hacen con escrpulo, pues saben

que, al pedirlo, tienen que distraer al Director de sus tareas.

El

Museo de Buenos Aires

est,

pues, mal dotado y peor

organizado, no obstante los esfuerzos que el Dr. Burmeister ha


hecho para que tal Instituto atraiga de los Poderes Pblicos
la atencin

suma que merece por su

carcter.

Cuando su organizacin se compara con

la del

de Rio Ja-

neiro, relativamente inferior, lo nico que puede hacerse espro-

rumpir en una carcajada estentrea.


* *

Ridculo parece ocuparse de

difcil

base

mas

que ha de suceder, pero

los lmites de las probabilidades racionales,

mantenindonos en
no es

lo

pronosticar que

una parte brillante

de

slida

Museo de Buenos Aires ser

el

la

progreso Ar-

del

gentino.

Hoy que

la

educacin comn toma un desarrollo prodigioso,

Escuelas se ensea con ms menos xito


la Historia Na'ural, que los jvenes de mbos sexos de las dos
Normales estudian esta ciencia en un curso que dura varios

hoy que en todas

las

conocimientos que, ms
desarrollados por un estudio no interrumpido,
tiempo

aos, recogiendo durante ese

ampliamente
servirn de apoyo su propia

enseanza como maestros,

la

importancia de las Ciencias Naturales se incrustar luego en


todos los espritus y se reconocer entonces cul es el papel
que puede desempear el Museo de Buenos Aires, rico en ele-

mentos de toda especie y foco

Una

vez desarrollado

ra preocupacin

-y

as

el

de ilustracin.

atente

gusto por tales estudios,

la

sucede en los pases civilizados

prime-

es

en-

riquecer con todos los elementos posibles y por una especie de


amor propio nacional, el ncleo de las riquezas naturales, el

Museo, en una palabra, para que en

se

reconcentren todas

las adquisiciones y sea posible arrancarle, corno retribucin, los

resultados de su engrandecimiento.

Los marinos,

viageros que recorren comarcas lejanas,

los

experimentan extrao placer en llevar


el

al

Museo

del patrio suelo

objeto que han adquirido con su esfuerzo, no habindose for-

mado de
rs,

otro

Berln,

En

modo

los

Londres

grandes establecimientos anlogos de Pa-

etc.

tales circunstancias, los

peo que

el

Gobiernos tomarn mas em-

que han tomado hasta ahora,

para que

el

Museo

adquiera colecciones frescas y frecuentes, harn de ello una


preocupacin constante y agregarn toda expedicin militar,
trigonomtrica, exploradora etc. uno

mas

naturalistas

que

41

que pueda interesar

recojan aquello

manidad y
ralistas

Egipto,

su expedicin

otros, en

su lado

llamando

la

Francia por

adelanto de la Institu-

como consecuencia.

cin, y al conocimiento del pais

Napolen,

al

la ciencia

Geoffroy, Saint-Hilaire
fue

mas

til

la

hu-

de aquellos ilustres natu-

que por los resultados de los combates que

all

tuvie-

ron limar.
O

exceptuamos un Insecto (Fulgora Mitrii) enviado por el


General Mitre al Museo durante la campaa del Paraguay, no
Si

tengo seguridad
del

mismo

qu

de

que

el

pais, recojidos

para

tierra

establecimiento posea otros objetos


en

aquella poca,

tiempos para formarlas!


Museo, adquiera no adquiera ms

el

objetos, es un establecimiento notable, y lo ser

cuando sus colecciones se coloquen


el

mucho ms

en un edificio extenso

cual puedan desplegarse los

con que hoy cuenta

embargo

colecciones! qu

Pero no importa;

apropiado^ en

sin

muchos elementos

Los departamentos divisiones son

dispensables: aqu los mamferos,

all

in-

las aves, en otra parte

en su grupo natural los fsiles &. &. y de ese modo sera posible darse cuenta de las relaciones manifiestas con un solo

golpe de vista.

As distribuidas las especies, cada saln tendra su cicerone,


persona competente en una especialidad que pudiera dar concual punto, teniendo los objetos

ferencias semanales sobre

tal

la vista, interesando

auditorio con sus explicaciones, in-

dicndole,

por

el

al

propio tiempo, las

al

especies no adquiridas an

establecimiento', medio que producira brillantes resul-

tados.

Qu mayor utilidad podra presentar el Museo?


Amontonar especies y especies, vivir como un embrin
sin

manifestaciones, adquirir objeto tras objeto para que sean

conocidos por los Europeos y tarde nunca por nosotros ? ola ciencia es una cosa, y su difusin es otra; lo que hoy se sabe,
es bastante para desparramarla; lo que hoy se ignora no ser

mucho tiempo despus de averiguado. Y por


haga, por ms que se trabaje, por ms que las

difundido sino

ms que

se

sociedades de estudiosos se multipliquen, ellas no sern suficientes en nuestro pas, dado

el

carcter actual, para difun-

42

como

se debe y como se puede el gusto por el estudio de


^as Ciencias Naturales, porque la iniciativa individual, por mas

dir

enrgica que

no puede luchar con

ella sea,

nica que se halla en condiciones de

deducindose de aqu,

que

como lo he

indicado, de

mente que

si

de

el

la

proteccin oficial,

favorecer

los

Museos,

Provincia, se organizar

la

una manera anloga, creyendo firme-

su porvenir no es sino la continuacin de su pre--

sente, mejor es que no exista.

Pero esta es una sombra que pasa, un mal soplo que se difunde.
Si hoy no est organizado como he dicho, es porque
materialmente no se puede, el local es estrecho, tan estrecho

que es necesario amontonar,

mo se comprende

lo repetir, ciertos

objetos que, co-

bien, deberan estar colocados

mayores

dis-

tancias.

Hoy que

se

ha fundado

Museo Antropolgico y Ar-

el

queolgico, una vez que se instale, deben pasarse


los objetos de Etnografa
y

Arqueologa para que

todos

que

el

los

contiene ahora sea realmente de Historia Natural, y no tenga


su Director que dedicarles un tiempo reclamado urgentemente

por otras piezas que, con relacin

l,

son

mas importantes.

La Botnica, descuidada hasta ahora, puede


sentada por ricos herbarios de nuestro

frtil

ser repre-

suelo,

pues no

Museo de Zoologa etc.


Lo importante, realmente, en el Museo de la Provincia,
son las conferencias, y de tal modo lo creo, que mientras ello
no sea as, continuar como hasta ahora.
es justo que sea solamente

Nuestra sociedad,
Argentino,

gusta

de

deca

que

no ha mucho

le

dn

las

un

inteligente

obras ledas,

y por
sea algo exa-

dramtico y aunque ello


Quin no conoce
jerado, hay en el fondo una gran verdad.
Julio Verne? He odo su nombre en los dos ngulos opuestos de la Repblica hasta en las chozas de los pastores, y
eso no falta

al teatro

sinembargo no hace tanto tiempo que un librero


ba en Buenos Aires
del Viaje la

un

estudiante

de haber

vendido cuarenta ejemplares

Luna. Entretanto,
distinguido

me

meister era realmente un sbio.

se admira-

en

la

misma Universidad,

preguntaba

un

dia

si

Bur-

43

Esos hombres de la ciencia que se mantienen completamente aislados del mundo que los rodea sin alcanzarlos, no
son seguramente los que derraman el calor y la luz de la
verdad en las masas populares. Su palabra tiene el hielo del

nmero desnudo; y el pueblo, curioso por naturaleza, pero cuya


curiosidad ha sido mal encaminada, necesita la forma animadsima de un Julio Verne, para poder escalar paso paslas
maravillas que la Naturaleza desplega en todas sus creaciones.

Hambrientos, sedientos de libertad, necesitamos desparramar la instruccin racional, fundada en la Naturaleza, par
que esa libertad sea un hecho, porque

el

arma

de

fatal

la tira-

na es la ignorancia, y mientras ella se esgrima

no habr liber-

poltica ni moral, en la extensa regin

que los hombres

tad

civil,

Independencia denominaron Repblica Argentina, porque


libertad no se concibe fuera del derecho y el derecho es una

la

la

cuando no se tiene conciencia de la personalidad individual, adquirida por el estudio de la Naturaleza, en cuyo seno

ilusin,

nos agitamos.

Ah est

ms

el

porvenir.

Es

la

hoja de brillante del cuento de Laboulaye;

el

abismo est salvado.

un

paso

Eduardo Ladislao Holmberg.

Contribuciones para

el

conocimiento de

(Continuacin

18.

vase

el

Fauna de Salta

la

n.

1).

ftasua soarla, Rengger


Burmeister, Reite, p

411, n. 28.

Anales, p. 455, n. 78.

Nasua

n arica, Gray, Catalogue, p 289.

Cuat,

Azara,

Apunt

T.

I,

p.

298, n. 31.

Dice Burmeister que se llama Soncho-mona en Tucuman,


se
pero nadie supo darme razn con semejante nombre. Hoy
me ocurre que tal vez fuera Sacha-mona. La palabra Sucha,
(rbol, vegetal,

&) de orjen quichua, es

muy usada

en aquellas

44

Los

rejiones.

quichuas mixtos los


dindolos entre ellos,
culta,

seres que llaman su atencin, y difunllegan introducirlos luego entre la gente

que los acepta.

Aroidea, que no

ondas

nombres

bautizan con

Indios que las habitan

As llaman sacha-col una especie de

tiene

de

col

sino

Americana la que tambin


,

talvez las

Mamosa

sacha-rosa la

de las hojas;

crispaduras

color y

el

se aplica el bonito

nombre de Rosa

sacha-huasca una enredadera de cuyos vstagos


resistentes hacen cuerdas huascas; sacha- membrillo una
de Jujuy

planta arbrea cuyas hojas y aspecto general se parecen los


Slo sealo plantas y no
del vegetal indicado, y otras muchas.

recuerdo haber observado en todo

el

viage

la aplicacin del

prefixo sacha ios animales, pero entre los apuntes estadsti-

cos ya mencionados, encuentro que

en Salta existe un sacha-

animal que no conozco, y del que he hecho referencia


El prefixo
bajo el nmero 10, y la soncho-mona de Burmeister.
tigre,

sacha, parece tambin

indicar, pues, semejanza, aspecto

idea

de la cosa que sirve de trmino de comparacin, como el oides


eidos griego en las palabras Antropoides Pleuronectoides y
,

tantas otras,

mientras que soncho no significa nada.

en estas

detenido

porque

observaciones,

las

juzgo

Me

he

impor-

tantes.

Aparte de

esto, y por lo

que respecta

al

animal,

me

fundo

para consignarlo en su distribucin, indicada por Burmeister,


pero me han asegurado personas competentes para dar una descripcin, que

el

animalito se encuentra en Oran.

Roedores
19.

En

la

Hes|eroiys

campo de los Mogotes,


noche que paramos all, la
el

sp.

tom en la posta, durante


ida, un ratn del tamao del

se

musculus, con la cabeza talvez algo mas corta, el pelaje


lustroso y con elementos plomizos interiores, pero acanelados
No teniendo tiempo
rojizos en el extremo de los pelos.

Mus

para embalsamarlo,

lo

ech en un frasquito con aguardiente.

Al arreglarlas colecciones no

lo

he hallado.

Lo lamento por-

que era una bonita especie, y si algn viajero aplicado pasa por
la posta, permtame recomendarle trate de obtener un ejemplar.

>


20.

45

ISjopotaitius Coygms, Cuvier.


Burmeister, Reisc, p. 416, n. 31.

Anales, p. 453, n. 123.

Quiy, Azara, Apunt., T. II, p. 1, n. 33.


Nutria, impropiamente llamada de nn modo vulgar.

Los apuntes de

la Oficina

de Estadstica

mencionan las

como los del Sr. Stuar, lo que se ha visto en la


16.
Las mismas razones pueden aplicarse esta

Nutrias as
especie

n.

especie, agregando que

se distnguela nutria con

all

nom-

el

bre de Lobo marino.


21.

Iia'os$OBaa?as

ta*ielluetyins, Brookes.
Burmeister, Reise, p. 417, n. 33.

Anales, p. 459, n. 124.

Vizcacha,
V

z c

acha Animal muy

jj

Azara, Apunt. T. II, p. 45, n. 39.

conocido en toda

la

Repblica por

el

dao

que causa sembrados y campos. Stuar.

Muy

abundante en todo

camino, especialmente donde los


enmaraados bosques dejan algunos claros bastante extensos.

Hllase tambin en

Lynch, en

el

el

el

Valle de herma.

(Vase

el

de

trabajo

Naturalista Argentino, p. 15.)


22.

Ea'omys laaiiger,

aut.

Eryomis chinchilla,

Lichtenstein,

pl. 28,

Callomys'laniger,

I.

Geoffr.

Chinchilla langera,

Bennet,

proc. 1838, 59; Gray, Sp. pl. 7;


vier. ,

t.

4.

Mus laniger,
Chinchilla Animal muy
liosa,

formando un

nicamente en

los desiertos

Molina 283.

pequeo, pero con una piel

importante artculo

de

F. Cu-

exportacin.

muy

fina

es

de la Cordillera. Stuar.

las palabras del Sr. Stuar agregar que, segn

mis ave-

riguaciones, se halla tambin en la opuesta vertiente de

y va-

Su paradero

los

Valles Calchaques.

Hoy empieza
es objeto.

ser

ms

escasa, por la persecusion de que

Altamente apreciada por

la

delicadeza de su

pelaje.,

es increible la cantidad de pieles de Chinchilla que se saca anual-


mente de

La docena

Salta.

46

de estos cueros se vende en Buenos

Aires por 500 pesos moneda corriente. (Julio de 1877.)


Su caza como la de muchos otros animales, debe ser cuanto
antes reglamentada.

La determino por

he visto en Salta.

las pieles que

UoilclioSs salinicola, Burmeister.

23.

of the Zool.

Transations

Soc.

Sociedsd Cientfica Argentina,

Escasa en

Salta, lo es

En

Catamarca.

Anales

Tomo

II,

de
p.

la

88

mnos en Tucumanyen Santiago y

Salta la vi una vez, cerca del Arenal, corriendo

En la ciudad de Tuentre los yuyos y dando agilsimos saltos.


cuman vi otra domesticada, yen Santiago del Estero una tercera en libertad, que hua de la aproximacin del tren.
Liebre animal de que ha hecho mencin Moussy.

Es la

Cavia Azaree,

24.

Lichtenstein.

Burmeister, Anales, p. 460

Cavia leucopyga,

n.

133

Brandt,

Burmeister,

Reise, p. 424, n, 36.

A p

e r e

Azara, ' Apunt. T. II, p.

Cuisy Conejo,

He
mucha

as

n. 38.

vulg

departamento de Caldera con

visto esta especie en el

frecuencia,

3*7,

como tambin

en

los

cercos

de las

quintas que rodean la Capital.


Abunda en casi toda la Repblica.

Desdentados

Bradypdidos
25.

Bradypus tridactylus,

Cuvier.?

Burmeister, Anales, p. 461, n. 139.

Perezoso, vulg.
la Boiivia inEste animal vive en el Brasil medio hasta
el Museo dla Proterior, pues algunos ejemplares que pose
en Santa Cruz
vincia han sido tomados por el Sr. San Martin
Tal circunstancia

de la Sierra.

sea esta especie

el

me ha

Perezoso que, segn

existe en Oran.

inducido creer que

mis averiguaciones,

Dasipdidos

o~Existen algunas clases, como el Quirquincho


Armad
Quirquincho-bola y G u a 1 a c a t e, cuya carne asada con su ar5

Del

madura

i 1 1

es clasificada

como

la

mas

rica Stuar.
1


26.

Dasypus

47 <-

[TyiopetitesJ conurns,

Geoffroy

Is.

Burmeister, Reise, p. 426, n. 9.

Anales

p. 461, n. 144.

Tolypeutes conurus,

Gray,

Ca-

II, p.

161

talogue, p. 386.

Mataco,

Azara, Apunt., T.
n. 60.

Esta especie es
Stuar,

el

que ya figura

Quirquincho -bola de
en.

mapa

el

los

apuntes del Sr.

zoogeogrfico de la obra de

Moussy.

Dasypus [Enphraclas]

vlllosus,

Burmeister, Reise,

Desmarest.
p. 42 Y, n. 40.

Anales, p. 461, n. 142.

Euphractus

villosus,

talogue, p.

Peludo,
Hallndome en

el

Rosario de

Enrique Pisoni, negociante

la

Gray,

Ca-

382.

Azara, punt. T.

II, p.

140, n. 66.

Frontera, en casa del Sr.

me comunic

del punto,

dicho seor

algunos datos relativos esa regin, y entre otras cosas, me


dijo que los Quirquinchos abundaban en el cementerio, donde

escarbaban

la

ti

erra para comer los cadveres.

Al oir

hice la observacin que cualquiera hara, esto es,


objeto de los animalitos al escarbar, pero

No

que suficientes para convencerme.


que

cito,

pues he visto una cscara

me

di

si

tal

era

cosa
el

tal

ms

razones

se trata de otro que del

con cabeza, en

mismo

el

Rosario.
28.

Basypus

seosaas, Pr. Max.

Wied.
Dasypus sexcintus, L. Gray,
p.

He
cie

381,

n.

z.

Cat.

1.

tenido ocasin de examinar un individuo ae esta espe-

un poco

al

Norte

29. Iffiasypaas

del

Rio de los Horcones.

[Kaiplaractus] rainulHS, Desmarest?


Burmeister, Reise,

p.

428, n. 41.

Anales, p. 461, n. 143.

Eupliraetus minutus,
Catalogue,

El

Pichiy,

Azara,

p. 158, n.

No

he

visto

este

animalito

en

Salta,

p. 382. n.

Gray,

2.

Apuut.

T.

II,

69.

pero por ciertas


descripciones que se

que

cito,

48

me han

hecho, calculo que pueda ser

el

pues ningn otro se relacionaba evidentemente.


30.

Praogms hybridus,

Desmarest.

Burireister, Seise, p. 428, n. 42.

Anales,

Tatusia hybrida,
p.

31.

He

379,

Lesson, Gray,

Cat.

3.

tv

Apunt.

Azara,

n. 146.

461,

p.

II, p.

156, n. 58,

cscaras de este animal en la ciudad de Salta.


los Dasipdidos es, sin duda alguna, el ms dePor mi parte, no puelicado, segn afirman los entendidos.
do asegurar que sea el ms pues nunca he probado otro.
visto

De todos

Myrmecofgidos
llyrmecoptiaga JaaBmta,
BuimeisEer, Anales,

p.

Gray, Catalogue,

390.

urum

p.

462, n. 149,

Yoqui,

32.

I,

las

ho rmiguer Or Inofensivo

hormigas en

tal

al

Azara,

Apunt. T,

66, n. 8.

p.

Oso hor miguer


-Oso

L.

hombre,

vulg.

til

en donde abundan

grado que se hacen una verdadera plaga. Stuar.

tengo que agregar esto sino que en Tucuman


El Dr. Bursuele venderse hasta por seis reales bolivianos.
meister que no lo incluye bajo nmero en su Reise lo seala
al fin como especie Argentina en los Anales.

Nada

Marsupiales
33.

Uideipliys Azaree, Rengger.


Burmeister,
l>

R^ise, p. 412, n. 24.

Anales,

Micur,

p.

Azara, T.

Comadreja,

455, n. 79.
I, p.

209, n. 22.

vulg.

Me

fundo en las palabras del Dr. Burmeister ( Reise q te


412) .. .. muy comn en Tucuman, en los apuntes
de la Oficina de Estadstica, as como tambin en los resultados de mis averiguaciones, por las cuales deduzco que no
es la nica especie de Marsupial existente en Salta.
T.

II, p.

Bisulcos
p o do

Asiclacnia Lasna,
Burmeiiter, Reise,

u an a

co Animal

p.

429

n, 44.

Anales, p. 462, n. 150.

Huanaco,
G

aut.

vulg.

que se encuentra en

la cordillera

en los campos

El Naturalista Argentino

Tanagra
El

siete,

I. I.ent.

striata

cuchillos

o siete colores.

49
Sud

ai

del

Ceno

coios adu,

como tambin en

es comible, peto sobre todo es apreciado pos su fina lana.

Stuar.

Mis apuntes poco nada se diferencian de esta


Auaclfienia

34.

este

animal una de

las

la

se

los Incas,

conocen en

el

la lana

de

mundo.

Vicua ha sido domesticada

la

oveja y la cabra Stuar-

mi primitiva redaccin

(Aunque

45.

n.

cordilllera, siendo

la

mas preciosas que

v creada como actualmente

430,

vulg-

nicamente en

Es sabido que en tiempo de

p.

Anales, p. 462, n. 151.

Vicua,
halla

cita.

Tfcuuua, A. Wagner.
Burmeister, Rene,

Yicu a Se

Su carne

varias otras partes.

dice lo

mismo, no veo

inconveniente en repetir y en agregar algo.)

Este animal, precioso por su riqusimo pelaje, escasea ya


en las montaas de Salta, por la persecusion tenaz que se le
hace. Es necesario matar los animales para trasquilarlos!

Tal conducta es reprochable, y si la iniciativa individual no se


manifiesta, se acabar con la Vicuas, elemento de riqueza nacional,

cuya desaparicin vendra privarnos de un poderoso

elemento de comercio, siendo tanto mas sensible aquellas caceras salvajes, cuanto que an no se han hecho en la Repblica

Argentina grandes esfuerzos para domesticarla.

Crvidos
C orzneh, Venad o y varios
misma

la

carne y piel un atractivo para

el

su

del Chaco,

siendo

su buena

el

e r

v o

abundante en

cuyo aspecto es imponente por su tamao y

los

mon-

ia altura de

cornamenta Stuar.

Antes

de

citar

las especies de esta

que en Salta, as como


los cuales

dan

en.

rojizo subido,

familia,

recordar

Tucuman, existen dos Crvidos

mismo nombre vulgar de Corzuela, cretrata de la misma especie, y cuya diferencia


el

yendo que se
de
de pelaje depende simplemente

montes,

cazador.

Especialmente se debe mencionar


tes

otros animales pertenecientes

especie, se encuentran en todos los

la

estacin,

siendo ora

ora pardo.

Pero es que son dos especies realmente, y que sealo


la parda y la
aqu bajo los nmeros 35 y 36, la primera es
segunda

la roja.
4


Ambas

50

tienen los cuernos simples y constituyen

el

sub-g-

nero Subido de Lesson.

Esta indicacin

en adelante, designando
lo.

parda y

primera con

la

segunda con

la

como mas guste

jiza,

por objeto evitar que se confundan

tiene

al

el

nombre de C orzue-

de Corzuela roja, colorada

el

rea!.

Los profesores de Historia Natural son


hacer

all

ro-

Tucumanos,

odo de los Salterios y

pues se trata simplemente de una diferencia

que deben

los

esta invitacin.
35.

Cervras nemorjtvafpus, F. Cuvier.


G

o rz u e

ir

-Azira, Apunt T.

vulg.

az - b
1

Corzuela parda,

I,

p.

57

n. 7 .

sera mejor.
|

He

visto varias veces, durante el viaje, esta especie de


Subulo en los bosques, as como tambin un ejemplar domesticado, al pi del primer cerro de la cadena del San Ber-

nardo.
36.

Cerv&is

Illiger.

i*salgas.

Burmeis'er, iteise, p. 431, n. 48.

Anales, p.

n.

Guaz-pit,

Azara, Apunt. T.

Corzuela,

vulg.

I,

p. 51, n. 6.

Este Subulo se halla en Salta, segn resulta de mis observaciones, pero no lo he visto.
Seala Burmeister su dispersin por Entre-Rios, Corrientes,

Gran Chaco y Tucuman.


37 u

Ccrvus

catan ftestris, F. Cuvier.


Rurmeister, Reise, p. 430

Anales, p.
z

;;

Gama,

i
,

vulg,

462

n. 4 7
.

153

n.

Azara, Apunt. T.J,


[la

hembra],

p. 41, n. 5.

Venado

(el

macho.)

Abunda particularmente esta especie en Oran, abarcando


su dispersin casi toda la Repblica.
38.

Cervus paludosas, Desmarest.


llurmeiste, Reise, p. 430, n. 46.

Anale-, p 462 n, 152.

Guaz-puc,

Azara,

Apunt.

T.

I,

33, n. 4.

Ciervo,
El Ciervo mayor que habita

la

vulg.

Repblica Argentina.

p.

<#*

51

Multiongulados

Dleotyles

39.

Cuvier.

^orfgoxatsss,

Eunieister, Rei;e, p

Anales,

p-

432 n. 49.
463

159.

n.

Notophorus torquatus
351.

talague, p.

T ay te

Chancho del m
anda en numerosas
en gusto

Es
que es

del

la

a va

Azara, Apunt.

Gray, Ca-

p. 23, n. 3

T, I,

vulg.

e(Chancho, marrano, chancho

rosillo,

&

tropillas y es perseguido por su sabrosa carne, superior

Chancho domstico.

Stuar.
*THd_

la

y no la otra que se cdnoce, aunposible que se halle tambin en Salta.

especie que

muy

40.

cito,

Taplrns

Blumenbach.

SanillEts,

Durmeister, Reise, p. 432 n 50.


Anales,

Tapir us

te

p.

464

n. 163;

restris,

gue, p. 254 n.

Mbo

1.

Azara, Apunt., T.

Anta, Tapiro, Danta


t

A n t a
esmuy apreciado para

riendas.

1,

(G

p.
r

1,

n.

1.

n bes-

tambin?) vulg-

(Tapir) hasta 1,50 met.,de largo, inofensivo al

ro

Catalo-

Gray,

hombre, su cue-

Stuar.

Su dispersin abarca toda

la

Amrica

y sub-

tropical

tropical.

Aqu terminan mis observaciones respecto de

los

Mam-

feros de Salta, y por ellas se ver cun rica es esta Provincia, pudiendo decirse que en ella sola est representada casi
toda la
lo

Fauna mamalgica Argentina, y quin sabe todavia

que puede dar.

Manos

la

por la ptria,

lo

No

obra,

Salteos!

que har

el

Hagan Vds. por

primer venido,

si

Salta y

se descuidan-

es mi intento hacer comentarios ni laudatorias;

^os datos solos, valen

ms que

diez pginas de

pero

elogio.

Agregar, finalmente, que casi todos los mamferos domsticos se encuentran en aquella Provincia, distinguindose
Sobre todo los vacunos, cuya suculenta carne, es de una ca-

52
iidad superior.

En cuanto

la de los animales de las

sabrosa, slo la creo inferior


estancias

de

Patagones,

lo

que

atribuyo la sal predominante en el suelo, pues los campos


del Rio Negro se distinguen por el cloruro de sodio, mientras

que los de Salta no la contienen en tan gran cantidad, porque


tambin abundan los nitratos. No tengo an e! anlisis, pero
cuando llegue este punto en la narracin de mi viaje, que
actualmente se publica en los Anales de la Educacin comn
lo

les

har conocer.

Per otra parte, y para mejor conocimiento de los animadomsticos, cuestin que en verdad no se relaciona tan

ntimamente con una resea faunstica, puede consultarse con


provecho la obra citada del Seor Stuar, y algunas otras,
referentes la Agricultura Argentina.

E. L.

( Continuar).

Rpida ojeada

sobre

fauaa

del

Raradero

POR

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA


( Continuacin)
III.

aves del admirable aparato


locomotivo, mediante el cual algunas pueden cernerse mas
arriba de las nubes, y gozar as de un cielo sereno en el
instante mismo en que la tempestad tiene amedrentados los

Dotada

la

mayora de

las

otros sres que pueblan la tierra, otras trazar suaves y ele-

gantes

curvas en

el

aire,

algunas

detenerse

en un punto

y muchas, finalmente, hender rpidas la admsfera, rozando con


su plumage la superficie de las aguas penetrando en lo
mas espeso del follage, sus especies han podido hacer extentvo su dominio regiones mas vastas que los mamferos,

como suspendidas por un

menos favorecidos,
leza.

bajo

Por esto es que

hilo invisible

este
la

misterioso,

punto de vista, por la natura-

clase de las aves nos ofrece espe-

53

paso que en

ces latamente esparcidas, al

la

de los mamferos

grupos que viven en un medio


favorable para su difusin, en los marinos. Mas no se sigue
solo las hallamos en aquellos

tenga
de aqu que cada ave voladora, tomada aisladamente,
una distribucin geogrfica mas considerable que la de cualquier mamfero; no, la ley no es absoluta,

chas

que modifican

circunstancias,

otras

cada especie

ama un

terreno

t>

'-

Como

su influjo.

cierto
y como necesita
se presenta all donde se le

dado,

alimento y cierta temperatura,


ofrecen las condiciones requeridas por su
esta razn,

mu-

y concurren

modo

de vivir.

Por

hay aves giles y voladoras que se hallan acan-

tonadas en un pas relativamente pequeo, mientras que exisno de los mas andariegos, que, por el
ten mamferos,
y

contrario, habitan zonas

que

la

Empero, en prueba de

inmensas.

influencia de la locomocin es

de los sres en

el

mucha sobre

hallaremos,

espacio,

curso de este

el

traspuesto

que han

ensayo, bastantes especies

en

la difusin

nevadas

las

las selvas.
cimas, salvado los mayores ros, atravesado

El Baradero,

como toda

la parte

septentrional de

Buenos

del litoral la poseAires, comparte con las otras provincias


muchas aves, cuyo plumage, teido de vivsimos cosin

de

lores,

recuerda

trpicos, por lo

las

riquezas

esplndidas

comn marcadas con

el

zoolgicas

sello

que en

de

los

los sres

radiante de su sol de fuego, El azul de ciern


siriata
que ostenta la cabeza y cuello del macho de la Tanagra
su
(Siete- colores), el bello anaranjado que cubre su obispillo y

imprime

pecho,

la luz

el

rojo de fuego del

rosris), el

verde dorado,

con que uno de los

mas

Churr

n che

(Pyrocephalus parvi-

y el turqu brillantsimos
hermosos Pica-flores (Heliomcister
el

cobre

invierno, y tantas otras tintas que


incomes menester ver para formarse una ida de su belleza

Angelce) se engalana en

el

animaparable, son propias de los hijos de la luz, no de los


*

que se desarrollan bajo un constante manto de vapores


huracn.
en medio de la niebla, escuchando el rugir del

les

Pero,

como ya he

dicho,

mas

fauna de

este

partido es

algunas aves que pertenefaltan dos muy caractersticas de

mixta; se encuentran, pues, en


cen la pampeana,

la
!,

Sud, por ejemplo, la

de

cual

la

palliatus ), (1) tan

comn en

cuyas mrgenes tie

Las aguas de

sin

las

voeiferus

),

embargo algunos aos,

Flamenco

el

( Larus

cocinera

presentarse

individuos,

escasos

Gaviota

suelen

54

igni-

( Phoenicopterus

grandes

lagunas

del

Sud,

rosa mas hermoso.

del

Areco y Arrecifes, los arroyos


que en ellos desembocan, tales como la Caada Honda y
la Caada Bellaca, las charcas que forman las lluvias en
rios

los

los sitios bajos, y particularmente

grandes estanques de

los

mayor parte de las


Zancudas todas las condiciones por ellas apetecidas; los campos elevados se prestan las correras de muchas aves de

las islas,

brindan las

este ltimo orden, y

Palmpedas y

la

alas dlos ands

( Rhect americana)\

las cavidades naturales de las barrancas, los


ficios,

y las

cuevas de

vizcachas

las

grandes edi-

(Lagostomus

tricho-

daetylus) ofrecen seguro asilo los Rapaces nocturnos; tanto


los

campos

como

los terrenos de cultivo,

y los bosques na-

turales y artificiales abundante alimento los Pjaros, Tre-

padoras y Palomas; y los Rapaces diurnos lo encuentran,


sa en los restos que quedan despus de la carniada
(2)
en los cadveres de los mamferos que mueren naturalmente, sea en las bandadas de aves sociables.
As, pues, tenemos cuatro Rapaces diurnos creo-saprfagos, cuatro, cinco,

sa

viva,

cinco

mas

talvez, que se alimentan con pre-

mas

nocturnos,

de

cuarenta Pjaros, dos


Loros, dos tres Carpinteros ( Piddce un Cuclide, cuatro
),
Palomas, una Corredora, mas de veinte Zancudas,
y como
diecisiete Palmpedas, es decir, poco mas de cien especies
en todo,

predominando

Pjaros y las Zancudas.


.
de las aves del Baradero no
inscribo sino aquellas de cuya existencia en el partido abrigo

2 En

los

la siguiente lista

certeza plena.

Al nombre que adopto, agrego

cada especie, con

cual

lo

se pudiese encontrar para


No

1.

que lleva
2,

el

se

debe confundir

mismo nombre en

el

espero
el

la

salvar

toda

principal de
dificultad

reconocimiento de las que

verdadero Flamenco con la Esptula

Norte,
Operacin de matar y descuartizar una res.
el

sinonimia

que
cito,

[PLatalea aiaial

55

pues

si

y co-

Natural,

lector es aficionado la Historia

el

noce un ave de las que se incluyen en la siguiente lista sistemtica, ser ciertamente por el nombre especfico que
en genera!, el que le coremplo, que es el mas usado,
y,

responde por tener derecho de prioridad.


con
Publicar la sinonimia completa sera poco compatible
con
la ndole de este ensayo, y creo mas prudente no llenar
intereella un espacio que puede ocuparse con as mtos mas
Si su utilidad es indiscutible, no es menos cierto que
santes.
establecimiento

su

reclama,

con harta

crticos concienzudos, los cuales

anlisis

frecuencia,

no estoy por

el

momento en

sepaaptitud de emprender, y que deben constituir una obra


rada de un trabajo que, como este, tiene por nico objeto dar

fauna de una pequea comarca, al tratar de


cual, en realidad, se trata tambin de la de todo el Norte

una ida de
la

la

de a provincia de Buenos Aires.


!

En

cuanto los nombres vulgares,

adelante los de aquellas especies que

lo

el

lector hallar

mas

tienen.

Terminar advirtiendo que el primer sinnimo pertenece


al autor que por vez primera describi la especie, y el segundo, por lo comn, al que le aplic el nombre especfico

mas usado
que

actualmente.

le di D.

Nunca

dejo

de

anotar

el

nombre

Flix de Azara en sus Apuntamientos para la

Historia Natural del Paraguay y Rio de la Plata haya sido


no su descubridor el famoso naturalista aragons, y, en
siempre
ciertos casos, aado algn otro sinnimo, eligiendo
,

cuya parte especfica es

aquellos

bastante

usada todava,

cuando son antiguos, y la mas moderna subdivisin genrica,


si son
de cuyo valor no he tenido ocasin de darme cuenta,
recientes.
1,

Aeeiglta*cs Linn.
1.

Vulturii.
1.

G Coragyps
Sp.

1.

(Bon., Reo.

C. atratus Bon.,

I.

May.

Zool., 1854,530).

e.

1770 Le Vautour du Brsil Buf.,

pl.

il.,

1791

Vultur atratus Bartr., Trac.,

289.

1802

El Irib, Az., Apunt.,

2.

1, 19,

187.

56
2

Falconii.
2.

G. Polyborus (Vieill.
Sp.

2.

Analyse, 22, 1816, part.)

P. vulgaris Spix, Av. Eras.,

I.

(1824).

pl. 1,

Le Busard da Brsil, Briss., Ora,, 405.


1788 Falco plctncus, Gml., S. Nal.,
257.

brasiliensis
262.
1760

I,

I,

1802 A7
3.

Garetear, Az., Apunt.,

G. Milvago (Spix,
Sp.

3.

M.

c.,

l.

Av. Bras.,

I,

pezoporus, Darw., Voy. Beagle,V?> (1841)

181 6 Polyborus Chimango,

Sp. 4.

4.

12, 1824).

I,

1802 El Chimango, Az., Apunt.,

1834

42

.,

I,

47, 5.

N.Dict., V, 260.

A quila pezopora, Mey., Beitr., 62,


M.

ochrocephalus Spix, Av. Bras..

pi.
I,

6.

12, pl.

(1824).

1802 El Chimachima,
1816
4.

Polyborus chimachima

G. Tinnunculus (Vieill
Sp.

5.

Az., Apunt.,

Os.

N.

V.,

Am.

I,

50, 6.

Dict., V., 259.

Sept., 1807)

T. cinnamominus, Gray, Gen. Birds,

l,

21 (1844)

El Cerncalo, Az., Apunt., 182, 41.


1837 Falco cinnamominus, Sw., An. in menag
1802

I,

Pcecilornis cinnamominus

1854

Bou.,

.,

Rev.

281.

Mag.

Zool., 537.
5.

G. Elanus (Sav., Syst. Ois d


Sp. 6.

Egxypte

Elanus leucurus, Bp., Comp.

274, 1809).

List. B.

Eur & N.

Am., 4, (1838).
1802 El Blanco (Aleones), Az., Apunt., 1, 165,
1818 Milvus leucurus, V., N. Lhct.,XX, 563.
3.

26.

Strigii.
6.

G.
Sp.

Bubo (Cuv,, fgne


7.

an., 331, 1817).

B. rnagellanicus, Gray, Cat. Accip.,VS (1844).

1770

Hibou des Terres Magellaniques

il.,

Buff.,

pl

385.

1788 Strix rnagellanicus Gml., Syst. Nat.,


1802 El acurut, Az Apunt., I, 192, 42.
,

I,

286-

7.

G. Strix (Linn., Syst. Nat., 1735).


Sp. 8. St. perlata, Licht., Verz Boubl, 59 (1823).
1802 La Lechuza. Az., Apunt., I, 210, 46.

57

G. Speotyto (Glog., Handb. Naturg

8.

Sp.
J

Sp. eunicularia

9.

760 La Chouette

Gl.,

de

226, 1842).

c.

Z.

Coquimbo

Briss., Ora.,

I,

525

<

Strix eunicularia, Mol., Stor. Chil ., 343.


1802 El Urucure, Az , Apunt., I, 214, 49

1789

G. Glaueidium (Boie, Zszs, 1826, 976).


Sp. 10. G. ferox Bowld. Sharpe, Cai. Br.

9.

Mus.,

II,

200, (1875)

1802 El C abur Az., Apunt., I, 225, 49.


1816 Strix erox, Vieill, N. Dict. H. Nat., V.
,

1825
II.

passerinoides, Temra., pl.

col.,

II,

22

344.

177.
Linn.
Pasteares

Tyrannidse.
10.

178.
G. Saurophagus (Swains., 1831).

Sp. 11.

*!?.

sulphuratus, Bonap., Consp.,

Le
& Le

Tyran

centre jaune, (Buff., Pl. ilum. 296)

Garlu ou

(Buff.,

I.

le

Geai centre jaune de Cayenne,

249).

c.,

Lanius

193, 378.

1,

sulphuratus

& Corvus

flacus,

Gml.,

Syst. Nat.

El Bientevo

1805

Az., Apunt.,

Puitagu,

II,

157, 200.
11.

G. Laphyctes (Reich., 1850^

Sp.

12.

L. melancholicus, Cab., Mus. Hein.,

ti,

76.

250 (1859).

El Suiriri- guaz, Az., Apunt., II, 152, 198.


Ty rannus melancholicus, Vieill., Ene. Meth.,

1805

1816

Orn., 851.
12.

G.

Machetornis (G. R. Gr., Gen. of Birds,


60,

f.

I,

245,

pl.

4, 1841).

M. rixosa, Grav, Gen. of Birds, 41 (1841).


1805 El Suiriri, Az., Apunt.. II, 148, 197.

Sp. 13.

1816?
13.

Tyrannus

(?)

rixosus

Vieill.

Milvulus Sw. (1827).

Sp. 14.

177

M.

Le

Pl. ib,

tyranus Bonap., A. O.,


,

pl. 1,

tyran queue fouchue de Cayenne, Buff.;


471, 2.

58

178.

Musccapa tyrannus

1805

Tixereta,

14. G.

Gml., S. Nat.

Az., Apunt.,

Hemipenthica, Cab.

&

130, 190.

II,

H. (1859).

H. Impero Cab., Mus. Hein.,

Sp. 15.

II, 43, 44,

159

(1859).

El Imper, Az., Apunt.,


181. Tyrannus impero, Vieill,
1805

171? 204.

II,

Encyel Meih., Orn.,

856.

G. Sisopygis, Cab.,

15.

&

H. (1859).
Alus. Hein.,

Sp. 16. S. icterophrys, Cab.,

46, 166.

II,

(1859).

1805

amarillo, Az,, Apunt,

El Suiriri obscuro y

II,

118, 183.

1816 Musccapa

icterophrys, Vieill., Encycl. Meth.,

Orn., 832.
16.

G. Pvrocepbalus Gould. (1838).

Sp. 17 P. paroirostris Gould, Z. of the Beacjle,


pl.

6.

(184.)

El Churrinche, Az., Apunt.,


183. Musccapa coronata (mas.)

1805

17.

fem .),

Pr.

Max

z.

W., Beitr

II,

105, 177.

& M.

III

strigilata

880 &900.

b.,

G. Lichenops Comra. (17..)

Sp. 18. L. perspicillatus, Bon., Consp.,

178.

1805

I,

194, 385, 1.

Motacilla perspicillata, Gml., 57 Nat.,

El Suiriri chorreado, Az., Apunt.,

( fem.)

18.

III, 44,

& El pico de plata,

op.

c.,

II,

I,

2, 969.

117, 182

11,250, 228, (ma.s)^

G. Cyanotis (Sw., 1837).

Sp. 19. C. omnicolor, Sw.

1805
1815

El Rey

(1837).

Tachurs) Az., Apunt.,

II,

72, 161.

Regulus omnicolor Vieill., Gal., 166.


(Continuar ).
,

59

Siete-Colores

il

Siete-Cecliios

(tanagra striata Gml.)


Si,

limitndonos

tamos un instante
r inche

la

estudio de las aves argentinas, apar-

mirada

del

plumage flamgero

por

imperio de

tuerza

que

hermosura,

la

asignar

Chur-

del

(1) y del resplandeciente de los Picaflores

dremos de

mos

al

ten-

(2)

primer lugar en

el

el

macho de

la avecilla de que va trazar, aunque grandes rasgos, la historia natural.


Ser tan hermoso bien merecera ser descripto por la pluma
al

de oro de Buffon, cuyo estilo elocuentsimo sera de una eficacia inapreciable para la difusin de las ciencias en nuestro pas.

Pero,

una especie de compensacin esttica de la


naturaleza, de esas que con tanta frecuencia podemos obserpor

var entre nuestros propios

nicamente

bello.

congneres,

Siete-colores es

el

De su garganta no nacen esas melodas

arrobadoras, sublime encanto de los

sitios

parecen ser del patrimonio exclusivo

de los

con un ropaje humilde; oscuro es

el

agrestes,

que

que se cubren

ruiseor, que eleva sus

himnos cuando todo reposa en profundo silencio,


plidos y sin brillo son los burlones (3), y el plumage de
todos los tordos (4) y mirlos (5) es asimismo de los mas
inimitables

modestos,

al

paso que

los

colibrs

(2),

esas alhajas del

son casi mudos, y que las aves de


lanzan gritos bruscos insignificantes,
re,

mas

lujoso

ai-

vestido

cuando no speros

graznidos.

esta regla nunca desmentida y


esplicacion, parece contentarse con las galas de que

El Siete-colores,

de

difcil

fiel

y no pensar que la belleza exterior?


mrito interno, constituye un conjunto armnico ca-

la naturaleza le dotara

unida

al

paz de cautivar todas las simpatas y de atraer


1.

Pyrocepli

lata, Pr. M.
2.

Tr

o c h

i 1

al ns

VVied].

z.
i

3.

parviros

tris, Gould

la

admira-

[Musccapa cornala &

Mimas - 4. Turdus.-p. Me rula.

str

ri

60
dos

cion de todos, y por esto sin duda su voz se reduce


tres notas

agudas pero

dbiles,

siempre las mismas, lan-

Sus movimientos,

zadas con apresuramiento.

sin

ser torpes

pesados, no llaman la atencin por su donaire, ni su industria demuestra que se halle en un nivel muy alto de la escala

ni

intelectual.

Pero contemplemos
al

macho en

alto

lo

su plumage.

una rama,

de

Es

buscar

menester

vivas

ostentando sus

para juzgar de su belleza.


Entonces su pecho y su obispillo, teidos de un anaranjado
vivsimo, se destacan con energa, y una vista de poco alcance
podra confundirlos con los dorados frutos del Mburucuy (1);
tintas sobre

el

verde del

follaje,

su cabeza y su cuello, as como gran parte de las alas, parecen reflejar nuestro cielo de zafir,, y la noche haber dejado

un girn de su manto sobre


es

En cambio, al
amada por tan

la

espalda de este hijo de la luz.

compaera nadie pensara que

ver su

magnfico galan: todo

cubierto con un bao parduzco, triste.

que vela

los

cuidados

taras viste casi siempre

amante

la

enamora con

Extraa

injusticia!; la

area cuna, aquella sobre

solcita junto la

pesan todos

su atavo ha sido

que desempea las

y
el

traje

tiernas

mas opaco,

la cual

mas rudas
cuando su

melodas no puede

respon-

derle con otras igualmente dulces y apasionadas.

Los colores de la Tanagra striata particularmente los


del macho, son demasiado caractersticos para que se pueda
confundir este pjaro con ninguno de los que forman parte
de la familia que pertenece, la de los Tangrides, grupo
singuiar, exclusivamente propio de Amrica, y muy numeroso,
,

cuyo

pico,

comunmente

cnico,

le

ha conquistado un puesto

de los Conirostros, y cuya escotadura en el mismo


ha hecho que, por otro lado, se le coloque entre los Denti-

en

las filas

rostros.

Excepto
y

las dimensiones, todos los caracteres genricos,

una que otra particularidad

especfica,

tal

como

el

color

ala, no se
y los ribetes celestes de las tectrices del
encuentra nada ele comn entre los dos sexos del Siete- .o-

del pico

1 Fassiflora

cserulea Liim.


lores, de suerte

61

que nos vemos obligados trazar dos des-

cripciones en vez de una.

aqu los caracteres del

El

arranque de

la

frente,

macho
los

adulto:

ocular, un estrecho crculo que roda el ojo,

dicha lnea,

da y el lomo,
un poco por
cual, as

parte baja de

la

mas

costados,

los
la

cual

nace de

Este color desciende


invadir

sin

infero- anterior del

parte

el

superior del cuello, la espal-

negro mas profundo.

del

como

la

naso-

la lnea

bigotillos,

el

pecho,

cuello,

el

obis-

el

rojizo
y las supracaudales, est teido por un anaranjado
de lo mas vivo y bonito, que gradualmente se funde con
pillo

el

amarillo puro que ostenta

Un

del cuerpo.

precioso

el

azul

resto de las partes inferiores

celestecubie

todo

que de

lo

cabeza y el cuello deja libre la tinta oscura, y del mismo


color son las coberteras menores del ala, los ribetes de las
mavores, de las remeras, excepto la primera, que es totalde las rectrices, menos la externa de cada
mente oscura,

la

y las alas, prescindiendo de los mencionados ribetes, son superiormente de


un color negro parduzco. Las rectrices, por debajo, son

lado,

que es tambin

unicolor.

La

cola

pardas con bandas transversales mas claras y reflejos cenicientos.


En los colores azul y negro oscuro suele obser-

Los tarsos

varse cierta ligera mezclita de verde aceitunado

y dedos pardo -morados. Iris acanelado rojo oscuro.


Los de la hembra y de los machos jvenes son los siguientes:

Cabeza y pequeas
pillo

verde;

tectrices

tectrices del ala,

azul parduzco; obis-

resto de las partes superiores pardo olivceo;

el

mayores

del ala,

remeras y rectrices pardo-oscu-

ras, dichas tectrices con ribetes azules; todo lo inferior par-

do claro; tarso pardo oscuro.


El pico es, en
superior y blanco

extremo, en
tas:

desde

la

la

ambos sexos, negruzco en


corneo,

mandbula

ligeramente
inferior.

punta del pico hasta

la

mandbula

sombreado hcia

el

Sus dimensiones son esel

extremo de

cola 7

la

pulgadas; cola igual las 2/5 partes de la longitud total del ave
(2 3/4 pulg.); relacin

de la braza dicha longitud: 1 4/7

1 (11

pulg.); tarso, 1 pulg.; dedo medio, sin la ua, 8 lneas; pico igual-


mente largo, midiendo por
y de 3 1/2

(5 lin.),

la arista,

que ancho en

de altura, tambin en

lin.

la

base

la

base.

(1)

Siete-colores es estacionario

til

encuentra

yara

62

sus

abandona

y, si

slo

alitas,

abunden mas

los

los sitios

es

en los pases donde se


donde por vez primera ensa-

para trasladarse

otros

manjares de que se alimenta.

donde

Estos con-

sisten pi incipalmente en frutos suculentos


y en retoos tiernos, aunque tambin lleva sus ataques los
insectos, de modo

que su rjimen

en cierto modo, intermedio entre el de los


Conirostros y el de los Dentirostros.
Quien haya detenido algo su atencin sobre los pjaros
que frecuentan las casas campestres, no habr podido menos
de fijarla con inters en estos devoradores de naranjas, el
es,

plumage de algunos de los cuales les sirve de proteccin, pues


que, como ya hemos dicho, algunas de sus partes ostentan
el

color de la corteza del jugoso fruto.

y otros

muchos productos

muchas

hortalizas

son

hortcolas as

Las uvas, las peras,


como las yemas de

tenazmente perseguidas por

el

pre-

cioso ladroncillo.

Con

todo, es probable que

el Siete-colores no sa un sr
perjudicial nuestra industria, sino en la apariencia;
no olvidemos que muchas aves, consideradas como enemigos de la agricul-

han obtenido mas tarde, consecuencia del


descubrimiento
de sencillsimas verdades que haban permanecidos ocultas
hasta

tura,

entonces, la decidida proteccin del hombre. En efecto,


existen aves granvoras que no dejan de
consumir bastante, pero
que, durante la poca de la crianza, destruyen
una suma de
insectos que, por s mismos
por sus descendientes, nos
habran originado males infinitamente
mayores. Antes de
lanzar anatema sobre esta flor animada,

as como sobre muchos otros animales, es necesario cuidar de


cerciorarse si
nicamente produce perjuicios si los que
causa son compensados por bienes de mayor cuanta.

La Tanagra

striata es

en grandes bandadas,
d
p, 37T, .TS

&

meddaS

3 79.)

mas

bastante sociable.
s

en

^ ^^

pequeas

Dl Flix de Azara

No

se reun e

familias,

cuvo

[Apuntamientos,

miembros obran acordes en


morada favorita es el espeso
ensucia sus dedos con

63
la

busca

follaje

de su alimento. Su
de los rboles, y rara vez

polvo de la tierra.

el

Los movimientos de este Tangride,

sin ser de los mas


graciosos, no carecen de cierta elegancia; es bello,, sobre todo,
contemplarle cuando, posado en lo alto de una rama, se inclina de improviso para desplegar las alas, pareciendo que
va lanzarse al fondo de un abismo.
Su patria es muy extensa; abraza toda la regin que baa
el Plata,
y es uno de los habitantes de los Andes Peruanos.

4P

Esta especie fu descrita en 1789 por Gmelin, en la


13 a edicin del Sysiema Naturce de Linn con el nombre que
hemos adoptado. Posteriormente, en 1802, D. Flix de Azara
public una. buena descripcin en sus Apuntamientos para la
Historia Natural de los Pxaros del Paraguay
y Rio de la
Plata.
Varios otros autores se han ocupado de ella mas
adelante; es la Tanagra chrysogaster de Cuvier,
y la Thraupis
striata de Cabanis (Mus. Hein., I, 29, 197).
Azara la llama,
con mucha propiedad, el Lindo celeste oro
y negro (I, 377, 94).

Enrique Lynch Arriblzaga.

Miscelnea

Tanaca

striata A esta entrega acompaamos nuestra primera plancha iluminada, la cual representa el ave que
se conoce aqu vulgarmente con el nombre de Siete-colores
Siete-cuchillos, y por los naturalistas con el que encabeza
estas lneas.
Es un simple ensayo que se debe juzgar con
benevolencia; procuraremos darlas tan buenas como sea posible en el pas.
Creemos conveniente advertir que el papel que emplearemos
en lo sucesivo ser muy superior al de que hoy hacemos uso.
Podiceps speclosns En la lista de los trabajos
publicar incluamos en el nmero anterior, uno sobre esta
ave, perteneciente nuestro colaborador Flix Lynch Arriblzaga. El autor, quien ya lo public en La Ley, la tena
por nueva, mas posteriormente nos ha escrito pidindonos
que declaremos que ha incurrido en un error, pues se trata
simplemente, segn l mismo lo manifiesta, de un macho adulto con el plumage de la poca del celo del Podiceps dominicas Spix., Av. Bras., 101 (Syn.: Colymbus dominicus Linn.,
Syst. Nat.,
Sylbeocyclus dominicus Bonap?). El Dr. Burmeister nos acababa de advertir tambin, cuando recibimos l'
carta de Lynch Arribalzaga, que el Podiceps speciosus no
era diferente del P. dominicus,

64

Dr. D. H. Weyembergh, miem


bro de la Academia Nacional de Crdoba, nos acaba de anunciar el prximo envo de un trabajo sobre pedognesis que
ha escrito espresamente para El Naturalista Argentino Es

Nuevo* materiales El

muy

probable que aparezca en

prximo nmero.

el

Corresponsal eu Montevideo Un

caballero de la
ha tenido la
Uruguayo,
Ateneo
vecina capital, miembro del
para
ofrecindose
amabilidad de dirigirse esta Redaccin
servirnos de corresponsal cientfico. Hemos aceptado con
sumo placer tan galante solicitud, y, en consecuencia, esperamos que, dentro de poco, podremos poner al corriente
nuestros lectores de los progresos que la Historia Natural
ha hecho en nuestra hermana del Uruguay.
Cuso de miases Un peridico de Montevideo anuncia
un caso de este horrible mal, el cual es ocasionado por el
desarrollo de larvas de moscas ( Museitoe) en los conductos
nasales, consecuencia de haber sido depositados en ellos
Existe en Sud-Amrica una
los huevos de estos Dpterosespecie perteneciente al genero Lucilia Macq. (Museidce metaiLieoe Rob. Desv.), la L. hominivora la cuai ha hecho numerosas vctimas entre los deportados de Cayena. Importa
saber cual es la que aqu sostituye la devoradura de homLas indicaciones del peridico aludido son demasiado
bres.
vagas; agradeceramos mucho el envo de algunos ejemplares,
fin de determinar cientficamente la especie.
Caaig--^Las publicaciones destinadas al estudio y fomento de las artes y ciencias son, desgraciadamente, muy
escasas en nuestro pas. Por esta razn el trabajo no est
bien dividido an, apareciendo con frecuencia noticias cientficas en los peridicos agrcolas, en los diarios polticos.
Teniendo en cuenta esta circunstancia enviamos El Naturalista Argentino todos los principales peridicos del pas,
pero sin embargo hasta ahora no hemos recibido sino los
Anales ele la Sociedad Cientfica Argentina, importante colega
que se ocupa con preferencia de la aplicacin de las ciencias
la solucin de nuestros problemas industriales, econmicos
higinicos, y del cual han aparecido ya cuatro volmenes
Dentro de poco recibiremos tambin la I a entrega del
en 8 o
tomo III del Peridico Zoolgico publicacin que, como lo
indica su nombre, est destinada esclusivamente la ZooloEn cuanto tengamos espacio, informaremos acerca de
ga.
histrico-naturales que hayan aparecido, no solo
trabajos
los
en las Revistas citadas, sino tambin en otras publicaciones

nacionales.

Rogamos los Sres. Redactores de peridicos polticos


que se sirvan enviarnos un ejemplar, siempre que publiquen
algo que pueda interesarnos.

Tomo

Entr.

3*

Marzo

BUENOS AIRES

E "V I 3S T _A_

1 de 1878.

NATURAL

HIS'I O TI X J\.
(Mensual)

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

SUMARIO Sobre el Podager

Nacund- Notas Araenotfgieas sobre los Solpgidofl Argentf


nos Breve ojeada sobre la Fauna del Barack
o Contribuciones para el conoci
miento de la fauna de Salta Miscelnea.

Salive el
A.

Este

Nunca
le

Caprimlgide

he visto en

lo

he observado con

blo y en

el

Podager Macauda V ieill.


(1)
el

es bastante

comn en

interior del partido,

el

Baradero.

pero en cambio

frecuencia en los alrededores del pue-

vecino delta.

Apesar de su abundancia,

es poco conocido, cuyo

hecho

f-

cilmente se esplica por la naturaleza de sus costumbres.

No

nombre

tiene

vulgar, por

Sin embargo,

brar jams.

lo

me han

mnosno

lo

dicho que

he odo nomen las cerca-

nas de Buenos Aires, donde tambin se encuentra, lo llaman

Dormiln,

mayor parte
si

indudablemente proviene

lo cual

del dia

permanece posado en

de que durante la

tierra inmvil, cual

descansara de sus nocturnas caceras.

Su sinonimia

cientfica es

la

siguiente:

pestris (Licht.), Capr. diurnus (Tr.

Caprimulgus cam-

M. zuN-W.)

El ilustre naturalista, viagero historiador espaol D. Flix


de Azara fu quien, por vez primera, describi esta avenan-

do conocer,

al

mismo

tiempo, algunas observaciones sobre

sus costumbres. (2)

Este autor no

lo

vi sino en

los Caprimlgides ( Ibiyaus,


bi;
V,

pero

mas

el

Paraguay, as como todos

como

los

llama]

que descri-

tarde se ha constatado, por medio de las respec-

tivas observaciones dlos viajeros naturalistas, que

su rea

El grupo de les Caprimfilgides corresponde al gnero C a p ri m u 1 u s de


(1)
g
Linn- Distnguese de les Biiundnides Golondrinas, con los cuales tiene mucha
afinidad, por su pico mas hendido afin, sus grandes ojos, su dedo externo d 9
cuatro falanges, sus colores nebulosos, y sus costumbres nocturnas.
Azara Apuntamientos etc., II, pg. 544, nm. 312
(2)
5

<- 66

muy

de dispersin es

extensa, pues habita casi toda la

Am

rica Meridional.

que se ha dicho sobre los hbitos de esta especie, tenemos: que es notable por su instinto sociable y por
cazar mas temprano que los otros Caprimlgides; que prefie-

Reasumiendo

lo

re los sitios medianamente descubiertos y donde hay breas; que


sus movimientos, cuando se inquieta, se asemejan los de los

pequeos Estrgidos [Lechuzas], que vuela de una manera anloga la de los Hirundnides (Golondrinas), mas n con tanta
velocidad; que es el Caprimlgide que mas temprano con

mas luz

sale pillar insectos; que los caza bastante altura

del suelo sin posarse en los caminos, ni en otra parte,

en empezando su cacera no
tierra, se

sobre los

la deja (1); que,

si

porque
se levanta de

posa en seguida pocos pasos; que no se detiene


rboles; que al aproximarse
los frios emigra como

las golondrinas y

para emprender

como

rene

tambin se

ellas

en bandadas

y que deposita sus huevos en


sin cuidarse de construir un nido.
el

viaje;

Mis observaciones no hacen

sino confirmar en

de los naturalistas que se han ocupado

de boca grande), como

En

efecto,

les,

por

por

el

lo

le

llaman

abunda aqu en

los

del

el

suelo,

gran parte las

acund (Persona

Guarans.

los terrenos de labranto, los

cua-

regular, no estn desnudos de vegetacin, sino que,

contrario, crecen en

ellos

muchas

plantas que todo lo

invaden, siendo por esto un aborrecido enemigo del agricultor;


las altas

colinas que bordean

el valle del

cerca de los mencionados terrenos;

al

Paran estn muy

apercibirse de la aproxi-

macin del hombre alza la cabeza y luego se agacha, como


procurando confundirse con el suelo, esperando el momento
oportuno para desplegar las alas, lo cual, si no es exactamenhacen en idntica ocasin, es
menos bastante parecido; caza cuando el sol permane-

te igual lo que los Estrgidos

por

lo

ce todava sobre

mucho

el

horizonte; se eleva

cierta altura; no se

punto de donde vuela: y nunca


los bosques espesos ni posarse en los rboles.
aleja

No
(1)

del

obstante,
Azara,

1.

cit/

me parece

que, contra

lo

lo

he visto en

que dice Azara y

67

conforme con lo que el principe Maximiliano de Wied afirma, reposan intrvalos cuando persiguen en el aire
los insectos de

que se alimentan.

Su vuelo, aunque anlogo

al

de los Hirundnidos, no es ni con

mucho tan fcil, gracioso y rpido. Las


aprisa como las del Terutero (Vanellus

alas

se

mueven

tan

cayennensis Cuv.) y
ave cambia de direccin por medio de

acompasadamente, y el
un movimiento brusco, cuando avista su presa.

Yo no he

odo

turba

autores,

grito

el

acund

el

que, segn

plaidero con
el

algunos

tranquilo sueo de la noche, ni

he notado que interrumpa el silencio que habitualmente guarda^ al dar caza sus vctimas.

No

bien se ha ocultado

sombras luchan con

clica en que las

poso reemplaza

movimiento,

al

vaga que comunica

tintes y

muchos seres abandonan


ocultara para

astro del dia, la hora melan-

el

la luz y

en que

cuando reina esa penumbra

formas fantsticas
la

re-

el

guarida

los objetos,

que durante

el

dia les

en busca de su alimento para entregarse

ir

las delicias del amor.

Entre esos seres, hijos

del silencio y del misterio, se

cuentan

movimientos suaves y que no protemieran turbar la potica calma en que

las aves nocturnas, cuyos

ducen ruido, cual

si

yace la naturaleza

y montona,

entera,

enjendra mil

y cuya voz, de ordinario spera


ideas extraas en el cerebro del

vulgo.

El acund es una de

esas aves.

El grupo que pertenece es, los Hirundnidos, lo que los


Estrgidos los otros rapaces, lo que el singular Strigops
habroptilus los Psitcidos (Loros

La mayora
do

etc.

de los Caprimlgides permanecen ocultos cuan-

no se ha puesto an, y aguardan la hora del creps aquella en que reinan las mas profundas tinieblas en

el sol

culo,

para emprender sus correras en busca de insectos, nocturnos tambin coque

mo

la

luna lanza sus rayos de

azulada

luz,

ellos.

El

acund

constituye

una excepcin bien curiosa, pues

mucho antes de que el sol se oculte.


El 19 de Marzo, como las cinco de la tarde, vi un gran

suele volar y cazar

V-

nmero de

68

individuos de esta especie

que perseguan activa-

mente los Formcidos [Hormigas] alados,


nubes revoloteaban en los aires.

Haba

llovido el dia anterior,

la

que en grandes

atmsfera permaneca an

cargada de vapores, y el calor era bastante considerable. Los


mencionados Himenpteros abundaban por esta razn, y poblaban los aires otros insectos; de manera que los acunds contaban
go.

con alimento sobrado para llenar su insaciable estomaHubirase pensado, al ver tantos reunidos, que no haba

quedado ninguno

sin acudir al lugar del festn,

el

cual ocupa-

ba un espacio de varias cuadras cuadradas.


La talla de estas aves, la manera de volar, y hasta la distribucin general de los colores podra hacerlos confundir, pri-

mera vista, con Teruteros (Vanellus cayennensis CuvJ mas un


ligero examen basta para distinguirlas cuando vuelan, y es
imposible equivocarse

si

se las ve en tierra.

Durante las noehes de luna vselas revolotear un momento


con mayor velocidad que durante el dia. Entonces su vuelo es
sumamente rpido y sus movimientos muy violentos. Es probable que esta
tre la

diferencia reconozca por origen la que

marcha lenta de una columna de Formcidos y

hay

en-

los zigzags

velocsimos de los Lepidpteros nocturnos, que deben formar

su presa durante la noche.


en los

sitios

abandonar

el

Detenense de cuando en cuando

desnudos, para proseguir luego su cacera, y al


suelo lanzan un grito breve y monosilbico.

Coinciden perfectamente estas observaciones con

lo

que re-

durante

el

mes de Febrero, vi en Baha [Brasil], la hora en que


calor era mas intenso, muchos acunds que revoloteaban

el

fiere el prncipe

de Neu-Wied,

el

cual dice

que,

en

torno del ganado y se posaban frecuentemente en tierra. Justifican al propio tiempo el nombre especfico [ diurnus] que este clebre ornitlogo

En

di este pjaro.

cuanto su reproduccin no poso ningn detalle. El r-

haya descrito el huevo del Podager acund es e^


Dr. Burmeister. Dice este eminente naturalista que es defor-

co que

ma

oval alargada con

En

la

obra de Azara

muchas
[

lneas apizarradas.

Apuntamientos para

ra l de los pxaros del Paraguay y Rio de

la

la historia

natu-

Plata] no se en-

G9

cuentra otra cosa sobre su reproduccin que la siguiente frase: Dicen que cra dos pollos sin nido en el suelo.

Es

un punto oscuro que hay que hacer desaparecer.


Curioso sera tambin saber s, en este partido, est confinado en los alrededores del pueblo, si tambin se le encueneste, pues,

y de la costa, pues, segn


Brasil habita cerca de las poblaciones.

tra lejos de

Burmeister,

en

ej

El Podager acund como casi todos los Fisirostros es


exclusivamente insectvoro y, por consiguiente, un protector
inconsciente de la industria humana.
Loes tanto mas cuanto
,

que,

como

apuntes,

resulta de lo que

hemos expuesto en estos

ligeros

se alimenta

de Formcidos y de Lepidpteros Cali'npteros (Mariposas de noche.)

Ignoro
invierno
que,

si

aqui es estacionario,

para

ir

huye de los rigores del


busca de una temperatura mas elevada,

en

naturalmente

le

si

proporcionar mayor cantidad de ali-

mento.
Baradero, Marzo 20 de 1877.

t~

Enrique Lynch Arriblzaga.


(

La Ley de Buenos Aires,

mina.

1.

Notas

Sos

Aracnologicas

SolpiigMos Argentinos
POR

Eduardo L. Holmberg.

el

Con el titulo de Arcnidos Argentinos publiqu en 1876, en


IV Tomo de los Anales de Agricultura una srie de des-

cripciones de

Arcnidos

del pais, descripciones

era dar conocer, aunque no con todo

el

cuyo objeto

rigor que la

ciencia

formas y costumbres de 97 especies de aquella clase,


.siendo en su mayor parte nuevas, juzgar por lo que hasta
ahora se ha publicado sobre la materia.
exije,

las

Cpmo

era un ensayo de carcter general, y que por circunstancias especiales no deba ser muy extenso, ni poda meditar-

mucho, comet algunas inexactitudes que poco poco


salvando. Haba sido mi intento rehacer la totalidad de

lo

obra, pero

hoy,

en presencia de

cerca de

ir

la

400 especies de


Arcnidos, rae parece

una

muy

modo que

vez, de tal

70

sria tentativa

las correcciones

poco poco, tomando grupos aislados

Hoy he
ellas

resuelto

para abarcarla de

y adiciones se liarn

(*).

publicar estas monografas con lminas, y

aparecern as de

itro

de poco, pero

me ha

parecido que,

tratndose de gneros nuevos en uno de los grupos superiores,


no deba retardar su publicacin. Por esta causa doy con-

VI Orden de los Arcnidos, en] tanto se


lmina que debe acompaar la descripcin minucio-

tinuacin la resea del

prepara

la

sa dlas especies.

Como cada especie


evitando as

l'evaen mi ensayo un nmero, citar este,

tener que hacer referencia la pgina en que

el

se encuentra en los Anales, de tal

haya remisin

la edicin en 4.

modo que

al

mismo tiempo

separada.

Orden VI-SOLPGIDOS aut


E.

L. H.

Arcnidos Argentinos, en

los Anales de

Agricultura de la R. A. (separat4

Familia

1. a

p. 28-)

Galedidas

G l iiv

Koch
GltevSa patagnica, Holmberg
g.

1.

i a,

ira

g.

Arg.

'-

n.

83

Gonilptid as.
Osiracidium, Perty.

Familia
2.

3. a

OstrcacidlMin I*ertyi, Thorell


Sobre algunos Arcnidos de

la

Repblica Ar-

gentina, Peridico Zoolgico, Tomo II, p. 213.

g.
3.

Gonyleptes,

Kirby.

Cionyleptes? planiceps, Gur. Men.


Mag.

de

Zool. 1842,

Arach-, pl- 2-5

(Gsr-

vais) p. 2-

E. L. Holmberg, Arac. Arg.

Es realmente esta especie un Gonyleptes,


tiende Koch? A mi juicio constituye un gnero

[*]

8n

el

la

lo

en-

diferente.

Pachylus,
Op.

En

como

Kirby
Pacliylns ItmtEei*i, Thorell.
g.

4.

tal

n. 84.

cit.

Peridico Zoolgico, p. 207.

narraccion de mi viaje las Provincias del Norte, de-

Sinembargo, pronto aparecer ea. el Peridico Zoolgico un trabajo mi


que ne tratado de presentar una correccin general de mi obra.

Ca

(da 12 de

e Crdoba.
e

Enero) haber hallado un Pachylus en

Mas

mismo tuvo

tarde recib

el

Italia

crita la especie bajo el

macho tom

la
5.

Sierra

trabajo del Dr. Thorell, que

bondad de enviarme de

la

la

y en

hall des-

nombre aqu consignado. Junto con


hembra, cuya descripcin har mas tarde.
Paclaylus grannlatus, Koch.
Die

Aracliniden.

Tomo

'Vi,

p.

20, lm.

el

221,

548-

f.

Segn Thorell, Op

cit. p.

211.

Tiene mucha semejanza con la hembra del P. Butleri,


pero
no me atrevo decir que sea la misma especie.
6 Pacltyltas roljustns. Holmberg.

Gonyleptes robustas,
berg, Arac

queme

El ejemplar
na

mas que los

tomados de
pondan

al

Arg.

E. L, Holtn-

n 86

para describir esta especie no te-

sirvi

tarsos del primer par, y aunque los caracteres

eminencia ocular y del post-trax no corresgnero en que lo coloqu, lo hice asi con la esperan-

za de hallar

la

mas

tarde

y hacer entonces la
se realiz como deseaba, pero despus de

rectificacin, lo que

publicada la especie.
con precisin.

otro

ejemplar,

Entonces pude darme cuenta

del gnero

Es un verdadero Pachglus. Debe tenerse presente que


pina trfida de que hablo en mi descripcin

no

se

halla

la es-

en

el

post-trax, sino en

la parte posterior del limbo. Otro ejemplar


levemente diverso me ha sido regalado por la ex-alumna de la
Escuela Normal, Sta. Elina Gonzlez, quien lo ha tomado en
Chivilcoy en Febrero de este ao.

Como

particularidad

mas acentuada

dir que los lbulos laterales de la espina posterior no son tan visibles.

La hembra de
junto con

esta especie,

hallada por m en gran cantidad

primitivo ejemplar macho, y que he encontrado


apareada en una coleccin de insectos de Concordia que comel

pr en 1872, es de un
es

mas ancho

que en

largas y delgadas,
que la de aquel.

La

aspecto

lo

espina coxal es

el

que

mas

macho,
le

muy

grosero, pues

el

cuerpo

las piernas posteriores

da una fisonoma

pequea,

el

menos

mas

elegante

apndice subtrocante-


mas

riano

72 -

mismo

bien cnico;

el

tampoco

que se encuentra en

fmur;

mas
como

delgado, no an acentuadamente truncado, sino

el

superior del

este, por

otra parte, es

no existe,

artculo

en

otro sexo

el

mas

delgado,

el

medio de]

proporcional-

mente, y mas largo que el del macho. La espina posterior del


limbo existe en la hembra, pero no es tan larga como en el

macho. Debe tenerse presente qus aqu se menciona una hemlbra adulta, con una longitud deOm. 008 en el cefalotrax, pues
os individuos

mas jvenes carecen de


n.

g.

tal espina.

Pachyloi'des, Holmberg.

Diagnosis; Tarso*'. 1er

par con

6;

^Eminencia ocular:

con

8;

7.

Pe!iyloi(!

4 o con 7

artculos.

dos granulos cnicos,

con

elevados y distantes entre

fPost-trax

apnas

s.

(hiuterthorax): Sin pas, ni apndice alguno-

VSi*relll8, Holmberg. sp. n.


Long, mar. 0
:

0062.

Este animalito tiene una fisionoma caracterstica, debida en


parte

al

estrechamiento de todo su cuerpo, no obstante su

cha semejanza con

gnero Pachylus.

el

El tubrculo ocular es doble


espinitas cnicas,
lian

separadas

mismo reborde

muy

vas hcia

los

mas ancho que

cortas que en

una de

otra,

periotlmico.

que larga, limita con

mu-

el

el

largo y las dos


se encuentran, se ha

pues estn situadas sobre el


La cabeza triangular mas ancha

trax por dos lneas deprimidas, cnca-

ojos y convergentes.

El trax convexo es

mas

largo que ancho, sin contar la parte lateral del limbo; su areola

primera transversal muestra en

longitudinal,

siendo

todas

la linea

media una depresin

las areolas limitadas en su parte

posterior por una depresin cncava hcia atrs.

Todas

ellas

presentan grnulos irregularmente dispersos.


El limbo tiene una

fila

de ellos.

Como

el

trax se estrecha

acentuadamente hcia atrs, representa un corazn truncado.

abdomen son granulados.


La porcin coxal de los miembros posteriores llava en su
parte posterior superior un gancho como de 1 1}2 ram. dirijido
Los

artculos del

hcia atrs, apnas hcia fuera y en su extremo hcia abajo.


El trocnter presenta hcia arriba y por fuera una espina al-

go delgada y bastante corta, encorvada bcia adelante, que queda por dentro del gancho coxal. El fmur tiene filas regulares
de grnulos,

muy

poco

mas

Es apnas

largos por debajo.

in_

extremidad patelar superior una pa


patela y la tibia son granuladas, teniendo

curvo y muestra en su

La

corta, cnica.

esta, por debajo,

una

gradualmente mayores

srie deespinitas,

y dirijidas hcia el tarso.


El color general es caf acanelado, bastante rojizo, teniendo

mas

gancho coxal. Los tres pares anteriores de piernas son algo olivceos
toy las extremidades de
este color

intenso

el

dos los artculos de los miembros


y los ltimos tarsales, as
como el limbo, por fuera, de un amarillo rojizo.
Tom un ejemplar en Buenos Aires, en Febrero de 1876, cer-

ca de

la

Estacin

mismo mes de

Norte, y en el
Aguirre caz otro

Central del F. Carril del

mi amigo

1878,

en San Martin,

siete leguas al

Eduardo

de Buenos Aires. Es

Oeste

ms pequeo, pues no tiene sino 0 m. 0056 de


son machos. En el ejemplar tomado por m
mala y es la soldadura completa dlos
6 o , del tarso izquierdo del segundo par.
g.

Diagnosis:

Tarsos:

1er. par;

con

6; 2.

Ambos

una ano-

existe

artculos 3

Opisthoplatus,

n.

longitud.

4*, 5 o ,

Holmberg.
com 10 12; 8 y

4o

con

7 artculos

Eminencia ocular:
P

Los

s t

tres ejemplares

mas

con

sea

el

ms

adultos que he examinado son cas

del . par:

adulto, se

ax (hinterthorax) con dos pas.

idnticos; pero observo irregularidades en


los de los tarsos

dos pas.

as en el

el

nmero de artcu-

espcimen

ven 12 artculos, en eln.

2,

n. 1,

que creo

existen 10 en

tarso izquierdo y lien el derecho; y en el n. 3, 10. Los otros


ejemplares, mucho mas jvenes, muestran 9 10 artculos
el

8.

plstliplatus prospienms, Holmbbrg


Gonyleptes prospicuu, Holmberg
Arac.

Arg

n. 85.

El color es mas bien de un pardo rojizo en el vivo,, y n pardo morenuzco, que era el que presentaba un ejemplar seco y
algo viejo que me sirvi para la descripcin, la que, por otra
parte, es exacta.

Discocyrtus,

g. n.
Diagnosis;

Tarsos;

1er. par:

con

Holmberg.
2

6;

con 9 11; 8 o y 4 o con

7 artculos.

Eminencia ocular:
Post-trax: con dos
Aunque

pas (Y forme)

dos

subcnicos.

esta diagnosis parece debiera corresponder tambin

gnero anterior, creo, que es

al

con

tubrculos

conjunto de caracteres: en

fcil distinguir

Opisthoplatus

el

el

ambos por

el

muy anmuy con-

trax es

cho, y algo aplastado; en este ( Discocyrtus ) angosto y


difieren notablemente, pudiendo

vexo; sus formas en general

tomarse en

este,

como elemente

forma propia de

distintivo, la

He examinado varios ejemplares y hallo


diferencias acentuadas en los tarsos del 2. par de piernas. En
el individuo n. 1, existen 10 artculos; en el n.
2, 11; en el n. 3,
la

eminencia ocular.

9;

en

el n.

4,

9 en

el

tarso

izquierdo y 10 en

el

derecho; en

el

Este ltimo es del Baradero, los otros 4 de Misiones,


teniendo estos un color casi negro.
n. 5, 9.

9.

Discocyrtus testudineus, Holmberg.


Gonyieptes testudineus,
berg,

Anc. Arg

n.

Holm-

87,

Existen como 30 ejemplares en mi coleccin.


Familia 4 a Cos metidas.
g.

10.

G nidia

Koch.

Gttidia Itipuuctata, (Perty) Koch


Die Arachniden, T. VII, 95, Pl. 243,

Cosmetus bipunctatus,
reeetus &,

He

203,

579.

Perty,

n, 2.

cazado 107 individuos de esta especie en Salta.

FAMILIA5. a
g.

Op

11. Opifiio

OPILINIDAS

i l i

o,

Herbst.

Weyenlcrgliii, Holmberg.
Arsc. Arg.

He

p.

f.

ir 88.

hallado esta especie en la Sierra de Crdoba tambin.

Rpida ojeada

sobre

fauna

del

Baradero

Por

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

{Continuacin)

Anthin^e

(Sclat., 1862)

19 G. Lessonia (Sw. 1831)


Sp. 20 L. nigra, Gray, Hartl., Ind. Azaree, 10 (1847);//.
List. Br.

Mus., pars I a (1869), p. 347,

n. 5234.

1788 Alauda rufa Gml., Sgst. nat., 13 a ed., 1, 2,792, 7


1805 La espalda roxa ( Alondras) Kt.,, punt., II. 15,
149.

Alauda nigra Bodd., Pl.il., 738,2.


20 G. Anthus (Bechst., 1802)
Sp. 21 .A. rufus Bonap., Consp., I, 249, 26. [1850]
1788 A lauda r ufa Gml. Sgst. nat. ,13 a ed., 1, 2,798.
1805 La Correndera ( Alondras) Az. Apunt 11,2, 145.
,

Anabatidze (Bonap. , 1849.)


21 G.Geositta (Sw., 1837)
Sp. 22 G. cunicularia Bonap. Consp.,

I,

215, 451, 1.(1850)

1805

La

181.

Alauda cunicularia Vie\W., Ene. Mth.,Orn., 323.

1837

Geositta anthoides Sw., Tico cent., 323, 129.

minera

22 G. Furnarius

(Vieill.

Sp. 23 F. rufus

1789?

1,

1805

1816)
Gal. des Os. (1825)

Vieill.,

Merops

rufus

Gml.,

El Hornero
A.

Sgst. Nat.,

13 a

ed.,

456.
Az., Apunt.,

23 G. Anabates (Cuv., 1829 nec


Sp. 24

Apunt., 11,13,148.

( Alondras) Az.,

lophotes

Bp

II,

p.

221, n. 221.

Temm., 1820)

Consp.,

I.

(1850)

24 G. A.numbius (Lafr., 1838)


Sp. 25 A. acuticaudatus Bp., Consp.,

I,

212, 439, 1 (1850)

El Aumbi Az., Apunt., II., 226, n. 222.


183 .Anthus acuticaudatus
Less., Traite dOrn.

1805

424.

Troglodytin/e (G. R. Gr., 1840)


25 G. Troglodytes

(Vieill.,

1807J

TV. platensis Bp., Consp., 222, 13 (1850)

Sp. 26.

17 ..-Sylvia platensis Lath., Ind Orn,

El Basacciraguay

1805

548, 149.

Az., Apunt.,

( Trogloditos

19, 150.

II.

Hylemothrous

1831

II.,

platensis Pr.

M. zu Wied.

Turdin^e (Bp., 1831)

Mimus (Boie. 1826}


Sp. 27. M. calandria Gray, Gen of Birds, I, n.
1805 La Calandria Az., Apunt., II. 231, 223.

26 G.

7.

27 G. Turdus (Linn., Sysi Nat., I a ed., 1735)

Sp. 28.

rujiventris Licht. Vevz. Doubl., 38, 455 (182.)

El

1802

obscuro y roxo

( Zorzales )

Az., Apunt.,

I,

336, 79.

Turdus

181.

1850

chochi

Hodoiporus

Sp. 29.

Ene. Mth., Orn.,

rujiventris

9.

Reich.

leucomelas Vieill., Ene. Mth., Orn., 644.

El obscuro y

1802

Vieill. ,

blanco ( Zorzales), Az., Apunt.,

I,

341, 80.

1850

Hodoiporus leucomelas? Reich.

Hirundinii.
1.

Hirundinidse (Leach)

28 G. Petrochelidon (Cab., 1850)


Sp. 30. P. americana Cab., 1850?
1788

Hirundo americana Gml.,

1805

La

Rabadilla acanelada

Apunt.,

511, n.

II,

Golondrinas )

Az.,

305.

Hirundo pyrrhonota

181.

Syst. nat., 13 a ed.

Vieill.,

Ene

mth., Orn,,

524.

29 G.

(G. R. Gray.,

Tachycmeta.,
Sp. 31.

b,

listBr. Mus.,

Hand

I,

71, 227)

Baird (1865)

Hirundo leucorrhoa

Vieill.,

Ene.

Mth., Orn.,

521.

La Rabadilla blanca

1805

II,

Golondrinas ) Az., Apunt.,

509, n. 304.

30 G. Progne (Boie, 1826)


Sp. 32. Pr. domestica Gray, Gen. of B. $ (1844-49), n. 5.
1805 La Domstica ( Golondrinas Az., Apunt., II

502, n. 300.

Hirundo domestica

181.

rnth.

Sp. 33

Pr. fusca.

1805

La Parda

181.

Hirundo fusca Veill., Ene. mth., Orn., 529.


Cotyle Tapera Burm., Syst. Ueb., III, 143, 1

1856

Reise

1865
2.

Ene.

Vieill.,

II

Az., Apunt.,

505, n

II,

301.

&

(1861), 477, 129.

hceoprogne fusca? Baird.

Caprimolgidse (Vig., 1825)


31 G. Podager (Wagl.)

Sp. 34. P. nacund Vieill. , Ene. mth., Orn.,

1805

El acund

Az., Apunt.,

Phytotomin^e (Sw., 1837)


32 G. Phytotoma (Molina, Hist.
Sp. 35.

P h.

rutila Vieill.,

III,

998.

544, n. 312.

II,

Chile, 1789)

Ene. mth., Orn.,

III,

903

(181.)

1802

El Dentudo

Az., Apunt.,

I,

366, n. 91.

Taxagridze (Boie, 1826)


33 G. Tanagra (Linn.,1766)
Sp. 36.

T.striata Gml., Syst. nat., 13 a ed.,

I,

899,

2,

44 (178.)
1802

El
I,

Celeste oro

y negro

Lindos ) Az., Apunt.,

377, n. 94.

Fringillidze (Sw., 1831)


34 G, Par oaria (Bp., 1832)
Sp. 37. P. cueullata Bp., Consp.,

I,

471, 1 (1850)

17..

Loxia cueullata Lath., Ind. Orn.,

I,

1802

El Roxo {Crestudos) Az., Apunt.,

I,

Gubernatrix (Less., 1837)


Sp. 38. G. cristatella Bp., Consp.,

378,22.
461, 128.

35 G.

1802

El amarillo

I,

Crestudos ) Az.,

470, 984 (1850)

Apunt.,

I,

464,

129.

1825

Emberiza

cristatella Vieill.,

Gal des

O is.,

pl. 67.

Ictkrid^; (Cab.,1847)

40 G. Cassicus fCuv., 1799-1800)


Sp.

44.

1802

Ene. mth., Orn., 723.


El negro (Yaps) Az., Apunt., I, 268,58,

C. solitarius Viell .,

41 G. Agelaius

Sp.

45.

A.

(Vieill.,

thilius

1816)

Bonap., Consp.,

I,

431, 6 (1850)

178.

78

Turdus thilius Mol., Comp.


221

1802

1851

de Chile,

n.

(?)

El negro cobijas amarillas


I,

delah.

Tordos ) Az., Apunt.,

301, 67.

Agelasticus

chrysopterus Cab., Mus. Hein.,

I,

188.

42 G. Leistes [Vig., 1825.]


Sp. 46. L. vireseens Cab.,

Mus. Hein.,

I,

189,919 (1851)

1802

El

1816

Agelaius vireseens Vieill,, Ene. mth

Dragn Az., Apunt.,

I,

296, 65.

Ora

.,

716.

43 G. Chrysomus (Sw., 1837)


Sp. 47. Chr. Jlavus G. R. Gr., G. ofB.,

178.

Oriolus Jlavus

1802 El

cabeza

Gml., S.

amarilla

nat.,

86. (184.)

II, pl.

13

ed.

Tordos ) Az., Apunt.,

I,

299, 66.

44 G. Trupialis (Bonap., 1850)


Tr. militaris,

Sp. 48.

&

(1856)
17..

Sturnus

Burm.,

Reise,

II,

militaris Linn., Syst. nat.,

Az., Apunt.,

El degollado segundo

Pez

Ueb.,\\l,

ites militaris

261,

490, 174 (1861)

1802 El Degollado primero


1851

Syst.

1,

6.

304, 68 &.

I,

69?

Id, id, I, 306,

C ab., Mus Mein.,

291.

I,

Nota

191,

3.

45 G. Amblyrhamphus (Leach, 1814)


Sp. 49. A. ruber Bonap., C onsp., I, 429, 923 (1850)

Etourneau camail rouge Sonnerat.


1789 Oriolus ruber Gml.,
13 ed.,
388, 34.

177.

S. nat.,

03

El negro cabeza roxa ( Tordos )

1802

I,

Az.

Apunt.,

I,

316, 73.

46 G. Erythropsar (Cass., 1866)


Sp. 50 E.frontalis.

1802

El

corona de canela

(Tordos) Az., Apunt

,1.

315, 72.

1816

Agelaius fronialis
& A

Vieill.,

rujicapillus V.,

47 G. Moloihrus (Sw., 1831)

s.

Ene. mth., Ora,, 717

id, id,

712?

Molobrus [Cab.,

1851, nec

Latr. 1808?]

Sp. 51 Molobrus badius Cab., MusHein.,


(1851)

1,

193.

No'a 4

PECA

79

1802 El pardo roxixo {Tordos) Az.,

1, 290, 63
gelaius badius Vieill., Ene. mth., Orn.,
711, 4.
gelaioides badius? Cass.

1816
1866
Sp. 52

Apun..

Molobrus sericeus
(1856)

& Reise,

Burm., Sgst.
II,

Ueb.

279

III

494, 183.

1802 7 comn {Tordos) Az.,

Apun.,

275, 61.

I,

1823 Icterus sericeus Licht., Verz. Doubl .,


19, 179.
1866
yanoihrus sericeus ? Cass.

Trochilid. (Vig., 1825)


49 G. Heliomaster (Bonap., 1849)
Sp. 53 H. Angelen Bonap., C onsp.,
.

I,

70, 157,

El Blanco debaxo Az-, Apunt., II,


El cola de tixera Az., ihid. II, 498,

1805

494, 297 &.


299.

17..
1832

Trochilus Angelen Less.,

III.

(1850)

de

Zool.,

pl.

5,

46.

Alcbdinid, (Bonap., 1838)


50 G. Chloroceryle (Kaup., 1849)
Sp. 54 C h. americana Reich., Uandb.. I, 27,63
(1854)
Alcedo americana Linn. S gst. nat.

1805

verde osbcuro

III, 389,
3.

(M artin-pescadores

Az., Apunt.

421.

178.
Scansores.

Picid^e (Vig., 1825)

51 G. Chrysoptilus (Sw., 1831)

C hr. melanochlorus Burm., S gst.

Sp. 55

Ueb.,

II,

242, 1

(1856)

177 -Le grand Pie ray de C ayenne Buff.,


pl.

XIII, 44

719.

icus melanoehloros

Gml.,

13 &

S. nat.,

ed.

I.

1, 427.

1805

El verdinegro

{Carpinteros) Az.,

Apunt.,

II,

Apunt.,

II,

306, 252.

C hr. campestris.
1805 El campestre {Carpinteros)

Sp. 56

Az.,

311, 253.

18.

Picas campestris Vieill.

52 G. Leuconerpes fSw. 1837)


Sp. 57 L. dominicanus G. R. Gr.

Br, Mas,

PL

1805
18.

El Blanco y negro Az.,


P icus dominicanas

Apun.,

II,

315, 254.

Yieill.

Crotophagin^e (Sw., 1837)


177.

Ptiloleptis (Sw. 1837)


53 G.
178.

Sp. 58 P. eristaus Swains.

Le Guircantara Buff., XII, 71.


Cuculus gira Gral., S. nat., 13 a ed.
340, 262.
1805 El Piririg Az., A pun.,
II,

Psittacid. (Leach.)

54 G. Conurus (Kuhl, 1820)

P atagonus

Sp. 59 C.

Gould, Zool. Beagle,

Psittacus cyanolyseos Mol., C omp,

178.

El Patagn ( Maracans ) Az.,

1805

III,

113 (1841)

h. n. Chile.

Apun.,

II,

420,

277.

18.

sittacus patagonus Vieill. Ene. mth.,

O rn.,

III,

1400.
Sp. 60 C. rnurinus Burm., S yst. Ueb.,

178.

Psittacus

171,10(1856)

murinus Gml.

1805 La Viudita
4.

II,

Az., kpunt., 11,431, 282.

c&luBBib (Lath., 1790)


55 G. Patagisenas (Reich

1853)

Sp. 61 P. maculosa Burm., Syst. Ueb., 111,294, 6 (1856).


1805 LaPicazur Az., Apun., III, 4, 317 A La co-

manchadas Az., 1. c., 10, 318.


Columba maculosa Temm., P ig. ct Gall.,

bijas

18.

Reichenbachii Bonap., C ompt.

-C rossophtalmus

1854

rend.,

XXXIX,

113.

I,

1110.

56 G. Zenaida (Bonap., 1838)


Sp. 62 Z.

maculata Bonap., Comptes rend

Consp.,

1805

II, 82,

XL, 97

&

4.

aparda manchada (P alomas) Az., Apunt.,

III,

17, 322.

181
57

. Columba maculata

Yieill.,

Ene. mth., Orn ., 376

Leptotila (Sw.,1837)

56.
Sp. 63 L. r ufaxilla Reich., Handb., II, 25,
1805 La tapadas roxas (Palomas) Az., Apunt.,

III,

12, 320.

1827 Columba rufaxilla Rich. Wagl.,

Syst. av.,

I,

69.

81

58 G. Columbula (Bonap., 1854.)


Sp. 64. C. picui Gr., Reich., Handb., II, 17, 29. (1850)

1805

La picui ( Palomas )

18.

Columba picui Temm., Pig.

Az., Apunt., III, 23, 324.


et Gall.,

I,

435.

5 Strusllhusiaes (Lath.)

59 G. Rhea (Briss.)
Sp. 65. Rh. americana Briss., Orn., V, 8.

1805

Avestruz, Churi

and

Az., Apunt.,

III, 89>

339.

Crafilec [Linn

6.

1760.]

Ardeii
Ardeidee [Vig., 1825

1.

Ardea [Linn., 1735.]


Sp. 66. A. cocol Linn.,

60.

1805

S. nat.,

I,

237, 14.

La aplomada (Garzas) Az., Apunt.,

111,148, 347.

61. G. Garzetta [Kaup, 1829.]

Sp. 67.

G.

candidissima Bonap.,

Consp

II,

119, 5,

[1851.]

178.

Ardea candidissima Gml.,

S.

nat.,

13* ed.,

I,

S,

633.

1805

La chica blanca con manto (Garzas) Az., Apunt.,


III,

62.

153, 349.

G. Ardetta (G. R. Gr., 1842.)

Sp. 68. A. erythromelas G. R.


III, 31, 10.

1805 La r oxa y

Gr., Hand-list.

Br.

M-

051.

negra. Az., Apunt., 111,182, 360

varia {Garzas) Az.,

I.

c.,

181. Ardea erythromelas & A.

& La

185, 361.
involucris. Vieill.

Nycticorax (Steph., 1819 nec Moehr., 1752.)


Sp. 69. N. Gardeni Wils., Am. Orn., II,
5, pl. 61,

63. G.

178.

1805

f.,1, 2.

Ardea Gardeni Gml., S. nat., I, 645.


La parda chorreada ( Garzas) Az., Apunt.,
168, 355 & La Tayaz-gir ( Garzas Az., I.
)

II
e.

173, 357.
2.

Ciconiidae (Selys, 1842.)


64. G.

Ciconia [Linn., 1735.]

Maguari Temm., Man. dOrn.,


Ardea Maguari Gml. S. nat.

Sp. 70. C.

178.

II,

563.
6

1805

La Baguari [Cigeas
III.

Tuyuys] Az

Apunt.,

114, 342.

G. Mycteria (Linn., 1758.)

65.

M. Americana,
La collar roxo

Sp. 71

1805

III,

O^ed. (1758)
Tuyuy s) Az. Apunt.

Linn., S. nat.

{Cigeas

117, 343.

Platalein, (Bonap., 1838.)


66 G. Platalea (Linn, 1748.)

P latelea

Linn., 1735.

Sp. 72 Pl. ajaja Linn., S.

La

1805

nat.,

1,231,2.

Esptula, Az. Apunt.,

Tantalidas (Bonap., 1831.

III,

128, 345.

67 G. Tantalus (Linn., 1758.)


Sp. 73 T.

Linn., S. nat., 1,240, 1.

Loculator,

1805 La Cangi Az. Apunt.,

III,

68 G. Falcinellus (Bechst., 1803.)


Sp. 74 F. guarauna Bonap., Consp.,

122, 344.

II,

.Guarauna Pisn, Hz'sL nat., p.


Numenius guarauna Linn.
17.
1805 El cuello jaspeado {Mandarrias
17.

159, 5 (1851.)
91.

Apunt.,

III,

M.

Az

197, 364.

69 G. Molybdophanes (Reich
Sp. 75

Curucus)

1853)

ccerulescen, Reich.

1805

El C urucu aplomado Az., Apunt.,

181.

Ibis ccerulescens Vieill.,

III,

195, 363.

Enc.mth., Orn., 1147.

S COLO pacidas (Vig., 1825)


70 G. Totanus [Bechst., 1803.]
Sp. 76 T. Jlavipes Licht.

178.

1805

Tringa? Jlavipes GmL, Syst.


El pardo picado de blanco

Apunt.,
Az.,

71

I.

III,
c.,

308,396

& El

n.,
(

13

55

ed.

Az.,

Chorlitos )

pardo mayor

(Ibid.)

314, 399.

G. Tryngites [Cab., 1856]

Sp. 77 Tr. breoirostris G. R. Gr. [1871]

1805

El campesino

[Chorlitos] Az., Apunt., 310,

Limicola brevirostris Aut.


72 G. Himantopus [Barr., 1745]

397.

SL

Sp. 78 H. migricollis
85, pl

Vieill

&

Oud,, Gal. des Ois. }

III,

229 (1825)

El Zancudo

1805

83

Az., Apunt.,

297, 393.

III,

73 G. Gallinago [L'ach., 1816]


Sp. 79 G. frenatus Aut.

1805
18.

a Becasina 2 a

colopax frenata

Az., Apunt,,

III, 275, 388.

111.

74 G. Rhyncheea [Cuv., 1817]


Sp. 80 Rh. Hilaren Val., Bull. des Sciences de Ferussac,
2

1805

o3

entr.

El golas obscura y blanca [Chorlitos] Az., Apunt.,


III, 323, 405 & El cabeza y cuello obscuro s [Ibid.]
Az.,

1.

c.,

325, 406.

( Continuar.

Contribuciones para

el

conocimiento de

la

Fauna de Salta

por

Eduardo
(Continuacin

L.

Holmberg.

vase los

nn. 1 y 2).

( Continuacin)

AVES
Numerosas son

las especies de aves

Salta, lo que se explica fcilmente por la

que se encuentran en
situacin geogrfica

de esta provincia, pero los resultados de mis

averiguaciones

son exiguos en relacin aquellas, aunque satisfactorios sise

toman en cuenta
ron y

el

las circunstancias particulares que

me

rodea-

corto tiempo que dur mi viaje.

Aunque dedicado desdo 1874 un grupo de Articulados, no


ocultar que la Ornitologa ha sido mi estudio de predileccin
desde

los

mas

tiernos aos, sea porque ellos

se deslizaran en


una quinta de

los alrededores

84

de Buenos Aires donde, con

bro de la Naturaleza ante mis

con estusiasmo, sea por

el

As he llegado

encierra.

el li-

aprend mirar las aves

ojos,,

atractivo poderoso que esta Clase

conocerlas, distinguirlas en

el

vivo libre y seguirlas en sus evoluciones. Pero la ciencia


exijente, y con razn, pues de otro modo no habra adelantado,

requiere otro gnero de observaciones,


vida, pero
cia, al

ms

de

y atendiendo

esta circunstan-

recorrer una regin nueva, por decirlo as, trat de ob-

tener por la muerte

asegurar por

La

exactitud;

talvez no tan llenas de

que

lo

la

rapidez de la

marcha me impeda

vivo.

el

avidez de contribuir hoy con especies nuevas ha hecho que

se explore casi todo

el

mundo con

tesn, pero

an

queda mu-

cho por hacer en aquellas regiones.

No

era

tal

mi

hacer

tena por objeto

observaciones, de

no me gua otro

Norte

intento, ni nu viaje las provincias del

tal

sino colecciones

descubrimientos,

manera

de dar conocer unaparte de las rique-

fin q el

zas de Salta, n como una novedad para

la

las especies, sino como una novedad por

mindola mayor parte de


culpa los exijentes

que hoy, al publicar esta resea,

ciencia en cuanto
la regin,

supri-

las observaciones y pidiendo


repito alguna.

si

dis-

Persona competente para ello, me ha criticado el dar demasiada f las referencias relativas los mamferos, pero debe
creerse que no he procedido ciegas,

males

muy

conocidos, de caracteres

pues se trataba de ani-

muy

acentuados, muchos

de los cuales yo mismo he visto cazado, y no debe suponerse


que mi ignorancia sea tan grande como para no saber juzgar en

casos tales, qu es lo que se debe aceptar y qu lo que debe


rechazarse, ademas deque aquellas referencias no son debidas
ni Indios, ni idiotas, sino personas ilustradas, que
saben lo

que dicen. Tan cierto es


trega

por

lo

I, p.

29, bajo

que de

ella

el

se

que una especie citada en la enn 10 ( Felis sp.) y que no pude reconoce

me

esto,

deca, era precisamente un Gato, llama-

do en Salta Sacha-tigre,
y cuya descripciones relativamente
difcil para el que no est
habituado ello, pues se trata nada
mnos que del Felis coloeolo de Molina, que fu
llevado por e

Dr. Mantegazza, de Salta


lo

bautiz

donde

Italia,

Profesor Comalia

el

nombre de Felis Jacobita.


Aves hay menos referencias, pues

nuevamente con

En este trabajo sobre las


la mayor parte de ellas est

el

que las

en la coleccin, mientras

otras han sido determinadas por descripciones exactas.

La temperatura, durante

muy

el

viaje

Tucuman

de

Salta,

elevada, sofocante con frecuencia, tal punto que

Febrero (1877J hallndonos legua y media


Tala, marc el termmetro, la sombra, y
40 centgrados.

Por esta razn

las

al

el

era
5 de

Norte del Rio

las 3 de la tarde,

Aves no tardaban mucho

tiempo en descomponerse, veces en dos tres horas todas las


piezas se desplumaban en las regiones esenciales, y no ha habido un solo dia que haya cazado, que no

empezra disecar

los animales recien muertos, y al llegar los ltimos no tuvie-

ra que abandonarlos, pues empleando

cada

media hora con

uno de los pequeos, al tomar el 7 o 8 o ya no era posible


seguir, pues lo hallaba inservible As se han perdido much,

simos, pero

si

bien es cierto que los cueros

no servan,

la

des-

cripcin poda hacerse, y cotejndola luego con las incomparables deD. Flix de Azara, reconoca la especie. No se crea,

mismo
mas comunes de Buenos Aires, como

sinembargo, que todas estn en


cies

.teveo, (Quetup) Jilguero

cesitan

mucha

el

caso. As, las espeel

Chinglo, elVen-

de cabeza negra, Cardenal

&&

no ne-

prolijidad para su determinacin, pues sera per-

der tiempo no sealarlos en

el

acto con su propio nombre.

El nmero de Aves que he visto en

Salta es talvez doble del

que consigno, especialmente de especies pequeas de

los

grupos

Dentirostros y Conirostros, pero no habindolos podido observar con detenimiento, pues se alejaban sin darme lugar

examinarlos,

lo

nico que poda reconocer era que no

consignados. As, por ejemplo,

me ha

los tena

parecido ver seis especies

de Serpfagas, de las que no he trado sino dos, casi otros tantos Tirnidas, Elaineas &, algunas Sinalaxis,

drocolaptes, dos Picos

mas

numerosos Den-

de los que consigno,

lo

menos doce

Palomas, y quiz cinco Loros que no he podido distinguir con


precisin, pero que no eran evidentemente los que cito.
Entre todos, sinembargo, citar dos que no pude obtener: un
animalito del tamao de un Tyrannus melancholicus, un poco

86

que llaman
menos, de color canela subido, insectvoro, y al
observado en la
en Salta Golondrina de la Virgen, que slo he

mas tarde oido su voz caracterstica en el centro de


insectvoro tamla ciudad de Tucuman; y un segundo, menor,
posa en las
bin, negro, apnas mayor que un Canario, que se
vertiramas mas elevadas de los rboles, desde donde se eleva

ciudad, y

grito trmulo, cocalmente como un Churrinche, dejando oir un


mo el de una campanilla muy vibrante, voz extraordinai ia que
apnas se puede expres ir con la comparacin.

las consideraciones anteriores, relativas

Por otra parte,

la Provincia de Salta (entrega

este caso

tambin,

I,

p. 19)

pueden aplicarse en

sinembargo de que no

entrar de

lleno

palabras respecen la resea ornitolgica sin decir ntes dos


to mis observaciones en general.
de la de
La distancia que separa la ciudad de Tucuman
mensajeras, es de 62 leSalta, yendo por el camino de las
presentan variaguas de 5 kilmetros, en cuyo trayecto se
ricos en vegetacin, mas
dsimos paisajes, pobres en agua, pero
arbreos. Como lo haba
de una vez montonos por los elementos
aves escasean en los
observado ya Don Flix de Azara, las
mayor nmero en la proxibosques solitarios, presentndose en
Las bandadas de aves
midad de las habitaciones humanas.
mucha frecuencia, distinno han aparecido mi vista con
las Catas (Coguindose, empero, los Loros, y especialmente
nurus), y Golondrinas, etc.
individuos, las espePero aunque en nmero escaso de
cies

son

abundantes,

de

tal

modo que un

naturalista

que

todos los
pudiese dedicar las aves todas sus horas, y n
poco tiempo forgrupos, como me sucedi m, podra en

Pero esto no se presenta siemviaje (bn pupre y como lo hago notar en la narracin de mi
hallado sn unos
blicacin) dia ha habido en que no hemos
pocos pajarillos en una distancia de varias leguas, talvez de-

mar una

valiosa coleccin.

bido los largos trayectos sin agua.


De cualquir modo que ello sea, el lector podr darse cuen-

ta de estas circuntancias con mas precisin leyendo la resea de las aves, y en particular mi viaje, donde hago notar

todo

lo

referente ellas.

87

En

como en

esta parte,

he tenido presente

la que se refiere los mamferos,

Registro Oficial, ya citado, y la

la lisia del

resea del Sr. Stuar.

aqu la primera, pjina 36.

A ves
Avestruz en abundancia, perdiz de dos especies, pavas, patos, ganzo?, cisne, chuas, palomas grandes
y chicas, loros y catas de varias especies,
gallinetas, bandurrias, terutero, martinetas, quetup, chasquta,
gaviota,

bobo ciccini
denal,

aves

1,

merlo, tordo, urraca, calandria, becasina, jilguero, car-

de rapia, rey de los cuervos,

cndor,

guila,

chimango

alcon, carancho, cuervos, Gaviln, Jote.* 1

De

hay algunas cuya determinacin ignoro, como las


gallinetas que sin duda se refieren al genero Gallnula
estas,

sus aliados;

bobo y

el

el

una vaga idea que

cincini, teniendo

ste ultimo se aplica la especie TnoylodytGs platonsis,


fin las

y por

guilas

Como

el

Sr. Stuar nos suministra

algunos datos relativa-

mente importantes, y como su resea en este caso es menos


circunscripta que en la de los mamferos, he credo conveniente citarla ntegra y de una vez.
Hla aqu:
L 03 mas
mao

remarcables

entre

las

Aves

imponente aspecto, anida en

serranas,

donde

madres son

principalrr ente se

Cndor

son: el

por su

barrancas perpendiculares

mantiene

de terneros

las

chicos, cuyas

capaces de defender su cria contra esta formidable


ave de

rapma; ademas hace mucho dsfo en

Aguilas de

distintas clases,

las crias

a v

i 1

de ovejas y cabras.
n e s
A 1 c o n e s etc se
,

tambmn en

encuentran

de

ta-

abundancia, pero sus robos se

estienden cuan-

do mas algn pollo estraviado,

Lechuza s de diferentes

tamaos ^

el

a c

con su canto

i
,

me

>

lanclico, son las principales aves nocturnas corocidas.

Mas

por su buena carne, que los anteriores, encuentra el cazador,

tiles,

en todas partes y de varalas especies, siendo


en tamao poco inferior

Chara ta Es

La

muy

el

mas grande

la

a v

domstica, fcil de cazar y de carne sabrosa-

mas pequea, pero

tiene carne

mas

fina

y blanca,

parecida la de la gallina.

Ganzos

das, teniendo

la

Pat o s Existen

tambin carne

m a s abundan

De

e r d

en muchas variedades y grandes bandaapreciada, especialmente el Pato picaso

igualmente y aparecen

cantidades, que se vuelven


la

muy

vece3 en tan grandes

una paga

z Hoy muchas

especies, todas

de

algunas de un tamao mas gtande que una gallina

muy

buenas carne y

88

De Loros

Cata s se

pero en lo general son

cuando pichone*

hacen buenos guisos

dainos en los sembradios y huertas.

muy

La B a n d u r r a tiene rica carne y es del tamao de un Gauzo.


La O h u a tiene tambin buena carne y es fcilmente domesticada
El Suri (Avestruz) abunda en los campos y aunque su carne tiei

ne peco aprecio,

perseguido por sus valiosas plumas, sus huevos que

es

se encuentran por millares en los pastos, reemplazan su carne inservible.

Aves acuticas Se

encuentran en

muchas variedades en

las la'

gunas y madrejones del Chace, algunas de -un tamao superior al del


Avestruz y otros de un plumaje mny brillante. Entre ellas se encuentran
.cuchas clases de

Garzas,

la

Grulla,

el

Pelcano

y varios

otros.

Entre

los

Pjaro s se

distinguen muchsimos por su

hermoso canto

y otros por los vari idos colores de sus plumas.

Los mas comunes son:


to plato- el

vertida

a r d c n a

cuando

di

el

Tordo

muy

mesticada;

chsimas mas variedades de

una

infinita variedad

cuya carne es ademas un esquisi'

bonito y cantor,
el

la

Carpintero,

Urraca, muy di1

c at

raz

muy

especies

como

datos, y

muy caractersticas, no

he vacilado

en aceptarlos, indicando, en su lugar correspondiente,


le

(Colibris)

de otrns mas.

Moussy nos suministra tambin unos pocos


ellos se refieren

el

muj hermosos Picaflores

lo

que

pertenece.

Antes he hablado de

las colecciones

hechas por los Docto-

res Lorentz Hyeronimas, y como ellas se conservan en el


Museo de Crdoba, es casi seguro que el Dr. Weyenbergh ha
de publicar su lista.

continuacin doy la resea de las especies de Salta,


resulta de mis adquisiciones y notas:

segn

Rapaces

Vultridos
41
42
43
44

1
2
3

Sarcorhamphus gryphus L.
Sarcorhamphus papa L. Dum.

Catharthes aura, Illiger.


4 . Catharthesfcetens, Illiger.
.

F
45
46
47
48

49

Jote.

Cuervo.

alcnidos

5 Milvago pezoporus, Burmeister.


6 Polyborus vulgaris, Vieillot,
7 Tinnunculus cinnamominus Sw.
8 Elanus leucurus, Bonap.

Condor.

Rey de los Cuervos.

Chimango.
Carancho.

Halcn.

Lechuza blanca, (muy

Asturina rutilans, Licht.

impropio).
Cavilan.

50. 10.
51. 11

Micrastur brachypterus, Temra.

Harpya destructor,

Estrgidos
Lechuza y

52. 12. S trix perlata, Licht?

Lechuzn

(Cacu?)
Glog.
Lechuza
del Campo.
(Mol)
cunieularia
13.
Speotyto
53.
pajaritos
de
los
B.
Sh.
Rey
54. 14. Glaucidium ferox, (V.)

y Cabur.
Trepadoras (Zygodactyla)

Ramfstidos
55. 15. Ramphastos

Alcatraz.

Tocco?

Psitcidos
56. 16.
57. 17.
58. 18.
59. 19.

60. 20.
61. 21.
62. 22.
63.

Ara Macao

Guacamayo.

L.

Conurus acuticaudatus V.
Conurus mitratus, Tschudi
Conurus murinus, Gmel.
Conurus vittatus, Shw.
Conurus cirescens, Gmel.
C hrysotis amaznica L.

Cata.
((

y Catita.

Loro.

23. Pionusjtavirostris, Spix.

((

Cuclidos
Chasquita, Macho-macho, (Urraca B. A.)

71. 24. Ptiloleptis gira Aut.


64.
,

65. 25.
66. 26.

Coccygus seniculus Lath.


Coccygus cinereus, V.

P
67. 27.
68. 28.
69. 29.

Dryocopus

atriventris,

Crispin
((

do s
Carpintero.

DOrb.

Colaptes australis, Burm.


Leuconerpes candidus, Otto.
70. 30. C hrysoptilus melanochlorus L.

Carpintero real.

Bucnidos
31.

C apito maculatus, Wagl.

Drmili-drmili, Dormiln.

Pjaros (Insessores).

A
72.

32.

73. 33.

Icednidos

Martin pescador.
Megaceryle torquata, Reich.

Reich.
Choroceryle americana
,

Troqulidos
74.

34.

Heliomaster Angeles Lesson.

Picaflor,Tente-en- elaire.

75. 35. Chlorostylbon Phaton L.

Caprimlgidos

76.

36.

Hydropsalis psalurus,

Temm. Chumulucuco,Atajacaminos (Dormiln

,,

90

Coloptz* idos
77. 37,

Phytotoma

78. 38.

Phytotoma rara, Molina.


Phytotoma angustirostris D Orb.

79. 39.
80. 40.

rutila

Perezoso

(Carnerito
Corderito, Rechinador.)

Vieillot

S aurophagus sulphuratus (L.)Bon.

Quetup (Pitup,
Benteveo.)

81. 41. Tyrannus melancholicus, V.


82. 42. Tyrannus violentus, V.
T ijerita (Tijereta.)
83. 43. Muscipeta virgata Lafr.
84. 44. Elainea modesta Tschudi,
85. 45. Serpophaga nigricans, Gould.
86. 46. Serpophaga sa&criszaa, Cabanis
87. 47. Culicioora dumicola, V.
88. 48. Pyrocephalus parvirostris, Gould (Churrinche.)
89. 49. C nipolegus aterrimus Kaup.

90. 50. Lichenops perspicillatus Bon.


91. 51. Machetornis rixosa, Gray.
92. 52. Tcenioptera mcesta, Licht.

Pico de plata.

(Boyero,
Nievesita
Tuc.; Viudita B.A.)

An abtidos
93.
94.
95.
96.
97.

53.

Furnarius rufus DOrb.

Dendrocolaptos sp.
55.
Dendrocolaptos sp.
56.
Xyphorhynchus Lafresnayanus
57. Anumbius acuticaudatus, Bon.

Casero, Hornero.

54.

DOrb.
(Leatero.)

Eriodridos
98. 58.

Rhinocrypta lanceolata.

(Gallito.)

Su bul rostros
i

61.
62.
63.
64.

Anthus rufus Bonap.


Turdus rufiventris, Licbt.
Turdus crotopezus, Illig.
Turdus fuscater DOrb.
Turdus sp.
Mimus Calandria, Gray

65

Mimas

99. 59.
60.

100.
101.
102.
103.
104.
105.
106.

Zorzal.

Merlo.

iriurus, Bonap.

66. Troglodites platensis, Bonap.

Ratona, Tacuara.

Fisirostros
107.
108.
109.
110.
111.
112.
113.

67.

Progne domestica Gray.

68.
69.

Progne,

70.
71.
72.
73.

sp.

Cotyle tapera, Bonap.


Cotyle pyrrhonota, Burm.
Cotyle leucorrhcea, Burm.
Atticora cyanoleuca, Cab.
Cypselus torquatus

Golondrina.

91

Conirostros

Gab.
75. Py ranga coetnea, Gray.
76 Tanagra sayaca, Pr. Mar. z.W.
76. Tanagra striata, Gmel.
78. Saltator aurantnrostris, Bon&p. Pepitero (Pipitela, Crdoba, Juan Chiviro,Lit)
119. 79. S altatricula multicolor, Burm. Pepitero chico.
Cardenal.
120. 80. Paroaria cucullata, Bonap.
121. 81. Gubernatrix cristatella, Bonap. Cardenal amarillo.

114.
115.
116.
117.
118.

74. Cycloris viridis,

122.
123.
124.
125.

82.

126.
127.
128.
129.

86.

Lophospiza pusilla, Burm.


Chinglo.

Zonotrichia matutina, Aut.


84. Phry gilus carbonarias, Bon.
85. Sporophila ornata, Cab.

83

Sy calis

Corbatita-illa,

batado.
Misto.
Jilguero -

Bur.
Barra.
87. Sycalis chloropis,
88. Sycalis flava, Mll
89. Chysomitris magellanica, Cab.
luteiventris,

j.

amarillo.

Jilg.

Encor-

de cabeza negra

Magnirostros
Pecho colorado.

Trupialis guianensis, Bon.


91. Trupialis Loyca, Burm.

130.
131.
132.
133.
134.
135.
136.

90.

137.
138.
139.
140.

97.

Tordo.
92. Agelaius Thilius, Bon.

93. Xanthornus pyrrhopterus, Burm.


94.
95.
96.

Molobrus scriceus, Burm.


Molobrus badius, Caban.
Cyanocorax pileatus, Caban.
Giradoras

Urraca (U. azul B. A)

Patagioenas maculosa, Burm.


98. Columbula Picui, Gray.
99. Zenaida maculata, Bonap.
100. Peristera frontalis,

Burm.

Torcaz.
Palomita, Torcacita
Paloma de monte

Gallinceas
141. 101.

Eudromia elegans Lafr


Notur a maculosa, Burm.
,

142. 102.
143. 103. Penelope canicollis, Wagl.
144. 104. Penelope obscura, Illig

Martineta
Perdiz
Charata.
Pava de monte.

Corredoras
Suri (Avestruz)

145. 105. Rliea americana Aut.

Zancudas

L
146.
147.
148.
149.
150.

c o

a s

106. Gharadrius virginianus L.


107. \anellus cayennensis Gmel.
108. Himanlopus nigricollis, Viedl.
109. Tetanus rnelanoleucus, Licht.
110. Scolopax sp.

Batit.

Terutero.

92 -

P alud colas
151. 111.
152. 112.

Aramus

scolopaceus

(Caru, B. A.)
Pelcano(Chaj B.A.)

Vieill.

Palamedea Chavara Aut

Arvcolas
153. 113. Dicholophus Burmeisteri, Hartl.

Chua

Acuticas
154.
155.
156.
157.
158.
159.
160.
161.

114.
115.
116.
117.
118.

Ardea Cocoi L.
Ardea Leuce, Illig.
Ardea nivea Licht.
C iconia Maguari, Temm.
My de na Americana

Garza blanca.

(Jabir).

119. Ibis chalcoptera, Licht.


120. Platalea Aiaia, L.
121, Phcenicop terus ignipalliatus
'

Chumuco, Bandurria.
Esptula, Flamenco.

L.

Flamenco

Palmpedas (Natatores)

Lamelirostros
162. 122. Cygnus Coscoroba, (Mol.) Gray.
163. 123. Sarcidiomis regia, Eyton.
164. 124. Anas (Dendrocygna) fulva,L.

Cisne.
Pato real

Longi penas
165. 125. Sterna argntea P.

Wied.
E stegan p odo's
,

166. 126 Haliceusbrasilianus, Licht.

Chumucueo.

Rapaces.

Vultridos.
41.

SareEl.aiiij>laKis

1.

gryplms,

Burmeister, Reise, T.II


El

El 5 de Febrero de 1877, vi

o n
el

p.

L.
433, n.

1*

do r

primer Condor en las Pro-

legua y media del Rio Tala, despus de


observar la especie en la Sierra de Crdoba, de lo cual ya

vincias del Norte,

me he ocupado

en olro trabajo.

Ms

tarde lo

he hallado abun-

dantemente en Caldera (Valle de Lerma, camino de Jujuy) en


el establecimiento rural del Dr. Carenzo, pero siempre
gran
distancia, desplegando

tanto sorprende

al

majestuoso y tranquilo que


que por primera vez lo observa. Al Sur de
ese vuelo

Jujuy tambin he visto muchos.


Se me ha dicho que en esta

echando estricnina en

el

ltima provincia los matan

cadver de una oveja otro animal,

loque produce excelentes resultados, pues, como se sabe bien,


elGondor es un animal muy daino.
42. 2.

Sarcorhampliu8 Papa, L.-Dumril.


Iriburubi. ch

Azara, Apuat.

T. I. p.

15, n. 1.

Rey de loa Cuervos, Salta.


Cuervo Real, Paraguay y Provincias

de

Litoral.

Abunda particularmente
43. 3.

esta especie en los bosques de Oran.

Cathartes Aura,

Illiger.

Burmeister, Reise, p. 433, n.

2.

Jote en Salta.
Esta especie, abundantemente esparcida en la Amrica del
Sud, se v muy rara vez cerca de la ciudad de Salta, pero
aseguran personas que han estado en Oran que no escasea
all.

44. 4.

Catatarte fsetens, Illiger.


Burmeister. Reise, p, 433, n. 3.

Irib,

Azara, Apunt. T.

Cuervo,

Gallinazo,
Bien sabido es que

el

cin municipal, porque

1.

p. 19, n.

2.

Tucuman y Jujuy.
Mendoza, Crdoba etc.

Salta,

Gallinazo goza en

Lima de

la protec-

encarga de la limpieza urbana,


siendo tal el aprecio y estima en que all se le tiene
por semejante habilidad, que se aplica una fuerte multa
al que llega
matar uno de ellos. Consultando la mayor ventaja
de
l

se

to-

dos, no sera inconveniente que en nuestro pais,


donde
bin abunda, se dictara una ordenanza idntica.

Mucho me
animales,

sorprendi no
tal

cuatro leguas

ver,

punto que recien

el

al

tam-

uno slo de estos


3 de Febrero los observ
Oeste de Trancas. Mas no sucedi asi
la jda,

ocasin en que los he visto diariamente hasta muy


cerca del Rosario de Santa-F. En Salta no hay Vultrida
^a vuelta,

mas abundante. Siempre

en

esta Provincia los he visto


en

bandadas de 20 30, rodeando cadveres de caballos, burros


o animales vacunos, alejarse un tanto despus de
hartos y
permanecer en el mismo sitio horas enteras, bien volar

al

rbol

mas prximo, donde

encojiendo

el cuello

sobre

el

cuer

94

po no abandonan esta posicin sino para pasarse

pico por

el

pues los devora una multitud de piojos. Su olor es un

la piel,

nauseabundo, hediondo

tanto almizclado,

como

su

indica

lo

nombre.

Nada ms

lgubre

males posados en

ni

las

sepulcral que un conjunto de estos ani-

ramas secas de un rbol

F
45. 5.

c n

d o

solitario.

s.

ililvago pezoporus, burmeister


Reise, T, II, p. 434, n. 5.

Chimango,

Azara, Apunt. T.

Este animal, tan abundante en

me ha

parecido

47

I. p.

n. 6.

vulg.

la

Pampa

de Buenos Aires,

escassimo en Salta, pues slo un individuo

he visto y cazado en

el

Valle de Lerma, cerca del

Campo de

]a Cruz.

46. 6.

PoSylonis

railg-aris, Vieillot.

Burmeister, Reise, p, 434, n. 6.

Caracar,

Azara, Apunt. T,

Carancho,

I.

42

n.

vulg.

Esta especie representa evidentemente en Salta el mismo


papel que el Chimango en Buenos Aires. Siempre me sorprendi su abundancia en el Valle de Lerma, as como en todo el
camino. All se le encuentra posado en alguna carroa, pasendose con cierta majestad un tanto desairada, hasta que
percibe una langosta otra sabandija, en cuyo instante se precipita violentamente sobre ella, dando una rpida media vuelta
para hacerle frente.
En el buche de un individuo cazado por mi compaero de
viaje, Santillan, cerca del Pozo Verde, en Salta, hall entre
otras cosas, cuatro Ixodes hembras oviplenas, de la especie
que se encuentra en los animales vacunos. Esto explica porqu el Carancho suele verseposado en el lomo de estos animales: les saca los Ixodes Garrapatas, como vulgarmente se
denominan estos Arcnidos. El Carancho, perseguido su vez
por los Piojos, es librado de ellos por la Tijereta (vase.)
47. 7.

TinnianeialBas clima mominus Sw.


G. R. Gr. Hand-

list

T.

etc,

Falco Sparverius,

I.

L.

p.

24, n. 217.

Burm.

Reise,

p. 437, n. 12.

Cerncalo,

Azara,

Apunt. T.

I,

p.

182

n. 41.

Halcn,

Yulg.

cazado esta especie en el Valle de Lerma, el 20 de Febrero de 1877. Es muy comn, pues por todas partes la he visto? desde Buenos Aires hasta el Sud de Jujuy.

He

95
48. 8.

Elaaius

Bonap.

lesaesflasas,

Comparat.

List-of

Am.

Birds

co

I,

Lechuza blanca,

T.

vulg.

165

I. p.

cones y

el

n.

26

(muy impropio)

Hor-

visto varias veces esta especie entre el Rio de los

He

N.

n 268.

p. 28,

Apunt

Azara,

and.

4.

G. R, G. Hand-list, etc,

El

Eur.

of

de Las Piedras.

la atencin de ljospor una particularidad que Azara


asigna su grupo. Elvase cierta altura y se detiene de pronto aleteando con rapidez. Es tal la fijeza del punto que ocupa

Llama

que parece estuviera suspendido por un hilo invisible y misterioso * pues mientras se cierne de este modo no se percibe la
ms leve dislocacin, de lo que me he cerciorado observndolo
tiempo desde puntos distintos y tomando miras fijas.
dos aun
49.
Desciende luego y repite su aleteo, hasta que se posa en una ra-

ma

elevada.

he observado solitario.
En Salta no pude cazar ninguno, pero poseo dos ejemplares,
uno tomado en San Jos de Flores por mi amigo Francisco Gimnez, en Julio de 1877 y otro por m en Zarate en Febrero de

Siempre

lo

1878.
50.
9.

Astuirina ruiiaias,

icht.

Burmeister, Reise,

El

Doubl.,60.
II, p.

Acanelado,

Gaviln,

vulg

436, n. 10

de

(Gaviln

Apunt, T.

27.

I. p.

72, n.

Tucuman y

E3tero,)

Salta.

he visto este animal en el camino, pero no nos


Tres veces51.
fu posible ponernos tiro, pues pronto se aleja, sea porque se
le persiga mucho, por natural desconfianza.
10.

Micrastrar laracliypterus, Temm.

C. 141. 116

P.

G. R. Gray, Hand-list of gen.


1869,
El

Fax a do,

p.

(De

a. sp.

birds etc

31, n. 290.
los

Apunt. T.

Esparveros)
I.

p.

126,

Azara,

n 29.

Vi esta especie en la orilla de un bosque, entre Cobos y


Represa. Se encuentra tambin en Buenos Aires, pues la he
observado en San Jos de Flores y en San Fernando.
11.

Marpya lestruetoa*,

Segn Moussy fT.


pya) se encuentra en

II, p.
el

26) la

Chaco y en

palmente orillas de los ros.


*

E. L. A., p. 52.

Illiger.

Harpa grande {Falco Harlos

bosques de Oran, princi-

69
Sera imposible

que

Mossy confundiera

esta especie con

otra.

52. 12.

g d o s
sttrlx. peBiata, Licht.?
s

Reise,

Burraeister,

Lechuza,

II,

p. 440, n. 18.

Azara, Apunt. T.

I.

p.210, n. 46.

No

he visto esta especie, pero creo que no era de otra el canto


que oa en los bosques durante la noche, y aunque en este grupo no es el mejor elemento de diagnosis, puedo asegurar que no
era el mismo de las otras dos que sealo, pues m es muy conocido, as como el de esta.
53. 13.

Speotyto eunicularSa, Glog.


Strix cunicularia,

d-

H. N. de Chile.

l.

Noctua cunicularia,
R#ise,

El

Ccmp.

Molina,

Urucure,

II,

p.

440 n.

DOib-

Apunt. T.

Azara,

Burm.

19.
I. p. 214,

n. 4'7.

trado de Salta tres ejemplares de esta especie, que con


frecuencia se ven las vizcacheras, dos tomados en el campo de
los Mogotes, uno por Santillan y otro por m y el tercero que

He

cac en

el

Valle de Lerma, cerca dla Quebrada de San Lo-

renzo.
54. 14.

Glaucldium

ffcrox, (V) B. SH.,Cat B.


G. p

rn

a,

II,

list.

I,

42,

n.

429.

Gla ucidium passerinoide


Burm. Reise,

b u

Rey de
O

a b u

Azara,

II, p.

Apunh T.

los Pajaritos,

n.200,

Licht.,

Haud

G. R. Gr.,

M.

I,

s,Tem.-

440, n. 20.
p. 225, n.

49

vulg. Salta etc

vulg

dess gritos agu


Esta especie, tan conocida por los efectos
dominio, no es de
dos sobre las otras avecillas, y su aparente
las

mas abundantes

en Salta.

rogarles que nos eshan recibido esta revista.


cusen por la irregularidad con que
en el comienzo de
Inconvenientes administrativos inevitables
realizacin de
%!a
toda publicacin nueva se han opuesto
.
iVatura/zsta
Felizmente la vida de El
deseos.

nuestros suscritores-Debemos

nuestros

de

esperanza
abrigamos
gentino est ya casi asegurada, y
variedad y
mayor
darle
que la pblica ayuda nos permitir
extensin.

Tomo

Entr.

4a

BUENOS AIRES

Abril de 1878J

EL NATURALISTA ARGENTINO
REVISTA

JO :e

HISTORIA NATURAL
(Mensual)

DIRECTORES
EDUA'DO LADISLAO HOLMBERG

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

SU AA RIO Noticia preliminar sobre una especie indita del gnero EheaBriss. ( KhJ
alb eseen ) - Rpida ojeada sobre la fauna del Baradero (Continuacin )
Sobre la pssdognesis Contribuciones para el conocimiento de la Fauna de Salla Miscelnea.

Wocia preliminar
SOBRE

UNA ESPECIE INEDITA

DEL

RHEA

GENERO

Briss,

(Rhea albesoens.)
por

ENRIQt) E

LYNCH ARRIBALZlGA Y EDUARDO

L.

HOLMBERG

Fresentada por los autores a Academia Argentina de Ciencias, Letras


en su sesin de t de Abril de 1878.

El singular rden de aves, cayo tipo es

el

y Artes

gigante de la cla-

Avestruz africano ( Struthio camellus L.) est representado en Amrica por un grupo exclusivamente propio de est 0
continente, y que parece enlazar los verdaderos Avestruces
se, el

con

los

Dromeos y Casuarios. Este grupo

es

el

de los

an-

ds ( Rheince Bonap.), del cual no se conocen hasta ahora sino tres especies, colocadas por G. R. Gray (V. Genera of Birds
III)

en dos gneros subgneros,

Rhea

(Briss)

G.

R. Gr. y

Pterocnemia G. R. Gr.

He

aqu

el

cuadro de las subdivisiones

del

gnero Rhea, Briss,

cubiertos, en toda su
longitud, tanto anterior como posteriormente, de anchas es-

.Tarsos

\
\

*De la

camas.

Rhea

reticulados por delante en 2/3 de su longitud, totalmente por


detras

Pterocnemia G. R. Gr.

(Briss.) G.R.Gr.

primera han sido descritas dos especies;

avestruz and

comn {Rhea americana

Briss.),

launa es

el

la otra

se
'

I"

un macho adquirido, en 1858, por la Sociedad Zoolgica de Lndres y dado conocer por Mr. SclaConoce nicamente

ter, quien,

de

Abril

en

pr*

sesin celebrada por dicha sociedad

la

1860,

ley

24 de

el

una comunicacin,

cuyo asunto conen la descripcin del ejemplar mencionado y en algunas


consideraciones acerca de las diversas especies de Rhea.
sista

La
c

el

descripcin y la figura coloreada que mas adelante publieminente ornitlogo citado, nos parece no dejar lugar

ninguna duda sobre la independencia especfica de la Rhea macrorhyncha, segn llam al nuevo and; su patria no es
conocida todava, sin que por esto sea lcito crer que ella se
halle situada fuera de la parte austral de

La Rhea Darwinii,
Mr. Darwin, con

el

Sud-Amrica.

indicada por M.D'Orbigny antes

nombre de Rhea pennata,

es

que por
nico re-

el

presentante conocido del grupo Pterocnemia.

continuacin presentamos

das de

la sub-f

el

cuadro de las especies conoci-

amiba Rheince.

Rhea

(Briss) G. R. Gr.

Cenicienta; base del cuello negra. Rh. americana Briss.,

1.

O rn.,

V,8 (1770) Lath., Ind.


orn II, 665, 1 (1790)
,

&

Vieill.

Oud., Gal.

des

Os., III, pl.224 (1825)

Gould & Darw., Zool.


Voy.
Beagle
1
120,

'

(1841) Sclat.,

Z. S. of L.,

Trans.

IV,

68

pl.

(1862).

Syn. -.Struthio Nieremb.,


Hist. nal.,

217,

218

t.

(1633).

Struthio
nat.,

I,

(1735)
I- 2 a

Rhea

266,

ed.-

R.

an. r

ed.-496 (1829.)

'
'

Linn., S.

12

Cuv.,

Le Touyou
'

3.

des Os.,

I,

Bu., H.nat
}

452 (1770.)

El Avestruz,

Churi

99

and

Az., punt.,111,

89,339 (1805).
2.

Gris-prrda oscura; vrdcedela


cabeza

negro; parte posterior

del cuello

con jaspe del mismo

Rh. macrorhyncha Sclat.,


J'roc.Z.S.ofL^XXV III,

color.

p-

208,

f.

&

(1860)

Trans. Z. S. of L., IV,


p.356,

pl.

59 (1862).

Pterocnemia G. R. Gr.
1

Parda

plida;

P. Darwinii G. R. Gr., G.

cada pluma termi-

nada por una mancha semilunar

of

J3.,III,pl.

138.

Rhea Darwinii Gould, Pr.

blanca.

Z.
37

of L., 1837,

3.

Gould.

&

p.

Darw.,

Z. Y. Beagle, III, 123,


2,

pl.

47 (1841)

Sclat,

Pr. Z.S.ofL ., XXVIII,


209,

f.

(1860)

&

Tr.

Z. S.ofL., IV, 357,


3,

pl.

f.

70 (1862).

Rhea pennata D^Orb.,


Voy. Am.mer., II, 76
(183.)
Si

entramos en estos

detalles, es

porque deseamos hacer re-

saltar los caracteres diferenciales del

and que tenemos por

diferente de las tres especies ya conocidas


(1), y el cual, hoy por
hoy, nos limitaremos describir someramente, reservndonos

para dentro de poco

el

hacerlo con

el

mayor cuidado y

proli-

jidad.

De mucho tiempo atrs venamos oyendo hablar de avestruces blancos, que, segn se deca,

viven en Patagonia.

Supo-

1 Compuesto ya este articulo, se nos ha comuncalo que


uu vecino del Azul
Poee uu gran numero de ejemplares ue esta especie, lo cual proporciona un uue
vo argumento en favor de nuestia opinin. Al rod. Ejecutivo de la Provincia
debe, nuestro modo de ver, apreiUia.se adquirir varios ejemplares para
el Muo Pblico y el Parque 3 de Febrero'
1

100

nos pareca poco razohr que se trataba de individuos albinos


que se encuentran dichos avestrunable, dada la frecuencia con
con insistenla circunstancia de asegurrsenos
ces blancos, y

del petizo (Pt.


que era una especie diferente del comn y
inclinbamos crer que se
Darwinii). Por consiguiente, nos
especie, plidatrataba simplemente de individuos de la ltima
cia

mente coloreados.

Ms he
por

el

rio

expedicin
aqu que, habiendo emprendido una corta
Lujan, llegamos, el 7 del prximo pasado mes de Mar-

comprendida en el par la estancia del Sr. D. Juan Pineda,


de aquel rio, y que en ella se
tido del Pilar y situada en la costa
examinar dos ejemplanos proporcion la muy feliz ocasin de

zo,

segn nos asegur el


res del avestruz blanco, un macho adulto,
pequeo.
Sr. Coronel Nadal, y un pollo bastante
adulto
Desgraciadamente no pudimos observar el ejemplar

comentarnos con redactar


sino cierta distancia, y tuvimos que
prepauna breve diagnosis, en la cual, por falta de la necesaria
dispuestas las escamas
racin, dejamos de, anotar cmo estn
en el grupo
tarsales. Con todo, la facies del ave indica que entra

Rhea propiamente

dicho.

Semejante descubrimiento,

como cualquiera comprender,

Ornitologa, descuconstituye una valiosa adquisicin para la


acontecimiento que
brir una nueva especie de Estrutinido no es

se realice todos los das. Por esto mismo es probable que nuestra noticia se reciba con cierta reserva y desconfianza, descon-

fianzay reserva que no tardaremos mucho en hacer desaparecer


dando luz, como hemos prometido mas arriba, una descrip_
cion detallada del individuo adulto perteneciente al Sr. D. Juan

Pineda,

y, si

posible fuere, hasta un dibujo coloreado.

Mr, Darwin parece ser el primero que ha indicado la existencia del and blanco, si bien considerndole como variedad al121, tomo III,
bina del petizo. Con efecto, en la pgina
de la obra titulada Zoology ofthe Voyage of H. M. S. Beagle

Un gaucho me asegur
haber visto una variedad blanca como la nieve sa albina,
muy hermosa.
y que era un ave
Sensible es que el petizo lleve ya el nombre del ilustre sase encuentra la siguiente ola suya:

bio ingls, pues, por la circunstancia de

haber sido

quien

101

por primera vez sealara su existencia, tendramos ahora, dedicndosela,

No

el

placer de manifestarle nuestro sincero aprecio.

siendo posible hacerlo sin introducir contusin en la no-

menclatura, nos contentaremos con llamarla,


lor general de su

aludiendo

co-

al

plumage,

Rhea albescens.
poco mas menos, de

macho adulto es,


Rhea americana, y de un
El

la

magnitud dla

color blanco sucio, excepto

dorso,

el

que est cubierto por un bao aplomado, y las partes anterior y


posterior del cuello, pues la primera es un poco jaspeada de
pardo claro y la segunda est teida por una tinta gris-parduzca. El pico y las patas son apizarradas.
En cuanto al pollo es completamente blanco sucio, con

el

pi-

co y las patas del mismo color que en el macho.


Estos individuos provenan de Carhu, punto fronterizo de
la
la Provincia de Buenos Aires, donde parece no ser escasa
especie.

Rpida

ojeada

sobre

fauna

la

del

Baradero

Por

ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA


(

Continuacin )

CharadriaE [Vig ,1825]


75 G. Charadrius [Linn., 1735]

C h. virginicus Borkh.
1805 El pecho listado Mbatuituis ] Az., Apunt. III,
283, 389 & El pecho de marmol [Ibid.,] Az.

Sp. 81

1.

c.,

286, 390.

76 G. Vanellus [Bechst.]
Sp. 82 V. cayennensis Cuv., Rgnean.,

178.

Parra cayennensis
2,

1805

Gml

S.

I.

nat.,

13

03

ed.,

I,

706.

E Tercero o

Tetu Az.,

A pun.,

III,

264, 386.

CP

102

Palamedeina [Bonap., 1831]


77 G. Chauna

1811]

[111.,

GhavarrialW.

Sp. 83. CJi.

alamedea chavarria Linn., S. nat.


1805 E Chaj Az., Apunt., 111,106, 341
17.

Parrin/E [G. R. Gr. 1840

78 G. Parra [Lath., 1790]

P jacanu Gml.

Sp. 84

P.

178.

1805

Syst. nat., 13

jacana, nigra

El Aguapeaz
blanco

&

a5

ed.,

brasiliensis

I,

259, 3.

Gml.

& El

Az., kpunt., III, 257, 384

debaxo [A guapeazs]

Az.,

c.,

I.

III,

262, 385.

Rallid.-e [Vig.

1825]

182.
1. Rallitse.

79 G. Aramides [Puch., 1845]


Sp. 85 A. gigas Burm., S. Ueb.,
183.

II,

1805 El

III,

383, 1

(1856) Reise,

504, 213 [1861].

Ypacah Az., Apunt.,

Gallnula

III,

210, 367.

gigas Spix, Ko. Br.,

II,

75, 5, pl 99.

80 G. Pardirallus [Bonap., 1856.]


Sp. 86 P. nigricans

Bonap?

El obscuro Ypacahs Az., A punt.,


Rallus nigricans Pr. Max su N. W.,

1805

III,

219, 371,

Beitr., IV,

782, 1
2.

Fulicitee.

81 G. Flica (Linn., 1735)


Sp. 87 F. leucopteraY ieill., Ene. mth., Orn., 343.

1805 La Focha, Az., Apunt. III, 472, 447.


Sp. 88 F. armillata Vieiil., Ene. mth., Om., 343.
1805 La Focha de ligas roxas Az., Apunt., III,

474,

448.
7.

Anseres

dicipin je
82. G.

[Linn., 1735.]

[Bonap., 1831.]

Sylbeocyclus [Bonap., 1832.]

Sp. 89 S. dominicus Coues,


17.

1805
83.

Pr. Ac. Phil. [1862]

olymbus dominicus Linn.,

El menor [Macas]

S. Nat.,

Az., Kpunt.,

G. Podiceps [Lath., 1790.]

III.

I,

p. 232.

223, 10.

466, 445.

103

Sp. 90 P. bicorms Licht, Vers.Doubl.

1805

Anatid/e

El

cornudo [Macas] Az.,

88, 924 [183.]

A pun,,

III, 457, 443.

[Vig., 1825.]

Metopiana [Bonap., 1856.]


Sp. 91 M. peposaca Bonap.?
1805 El negrizco ala blanca [Patos] Az., Apunt., III.,
423, 430, alas claras peposac Noseda in Az.,

84. G.

I.

181.

c., p.

425.

Anas peposaca Vi

ei II.,

Ene. mth., Orn., 357.

G. Cairina (Fierran, 1822.)


Sp. 92 C. moschata Burra. S gst. Ueb., III, 440, 5.

85.

Anas

1648

hce,

silcestris

Maregr., Hist. nerum nat. Brasi-

213.

A as moschata Linn., S. Nat.,


1805 E/ grande real [Patos] Az.,

17

I,

199, 16.

Apunt.,

111,410,

427.

86.

Spatula [Boie, 1822.]

Sp. 93. Sp. platalea Eyt.

El pato esptula Ex., Apunt., III,


Anas platalea Vieill., Ene. mth.,

1805
181.

427, 431.

Orn., 357.

G. Nettion [Kaup., 1829.]


Sp. 94 N. flavirostris G. R. Gr. [1871]
1805 El pico amarillo y negro (Patos) Az., Apunt.,

87.

111,448, 439.

Anas flavirostris

181.

Vieill

88 G. Querquedula [Steph., 1824]


Sp. 95 Q. versicolor Cass. n

Exp.,

I,

1805 E/ pico

.,

Ene. mth., Orn., 353.

Gil.,

U-St. nav. Asir.

203 [1855]

de tres colore s

[Paos] Az.,

Apunt,,

III,

450, 440

181. Anas

versicolor Vieill

Sp. 96 Q. cganoptera Cas^.

in.

Ene. mth., Orn., 353


Gil.,

op.,

Az.,

Apunt.,

c.,

II,

202

III,

437,

[1855]

1805

El

alas azules [Patos]

434.

181.

Anas cganoptera

Vieill.,

Ene.

89 G. Heteronetta [Salvad.], 1866]

Sp 97 H. melanocephala Salvad.?

mth. Orn-, 352.

ua"

4,

El

1805

104

cabera negra [Pa/os]

Az., Apunt .,

III,

447,

438.

Anas

181.-

melanocephala

90 G. Pcecilonetia

Yieill.

[Eyt., 1838]

Sp. 98 P. baharaerisis Eyt,,

Monogr. Anat.,

pl., p.

17.. Anas bahamensis Linn., S. Nat., I, 199,


1805 El pico aplomado y roxo Az., Apuni.,

112.

7.

III,

438)

433.

91 G. Dafila [Leach., 1824]


Sp. 99 D. spinicauda Aut.

El cola aguda [Patos] Az., Apuni., III, 421,429.


181.
Anas spinicauda Yieill., Ene. mth., Orn 356.
92 G. Mareca [Stoph. 1824]
Sp. 100 M. chilonsis Gay, Fauna Chil Orn., 447.
1805

.,

1805

El pico pequeo [Patos] Az., Apunt.,

III,

434,

432.

Anas

1830

chilonsis Ring, Proc. Z. S., 15.

93 G. Dendrocyg- a [Sw., 1837]


Sp. 101 D. fuica Aut.
178.

Anasfulva Gml., S. Nat., 13 ed., I, 2,530.


1805.
EZ rozoy negro [PaZos] Az., Apunt., 111,443,

436.

Sp. 102 D. vid nata Aut.


17.

1805

Anas viduata Linn., S. Nat., I, 205, 38.


El carablanca [PaZos] Az., Apunt., III, 440,

94 G. Pseudolor

[G. R.

Gr., 184

335.

Coscoroba Rfcich.,1853.
Sp. 103 Ps. coscoroba.

1789 Anas

coscoroba Mol.,

C omp. de

la h. n. de Chile,

207.

1805 FZ Ganso

blanco Az., Apunt..

III,

406, 426.

95 G. Cygnus [Linn., 1735]


Sp. 104. C. nigricollis Rpp.
178.

Lridas
1.

Mus

Senkcnb

A as nigricollis Gml., Y. Nat., 13 ^

[Vig., 1825]

Larinee [Bonap., 1831]

96 G. Cirrhoaephalus [Bp., 1854]


Sp. 105 (J. maculipennis Bonap A

2, 8.

ed.

1805

La

105

cenicienta [G abiotas] Az.,

La

410
1823

blanca

A.Z.,

Larus macultpennis

III,

350.

363,411.

c.,

l.

Apunt,

Licht., Verz.

D oubl.,

83,

855.

Sterninae [Bonap., 1838.]

2.

97.

G. Phsetusa [Wagl., 1832.]

Wagl?

Sp. 106 Ph. magnirostrs

1805

El

( Bats )

cogote obscuro

412 El cabeza negra


,

El pico
1823

Az., Apunt.,
Az.,

Ibid ]

corto [Ib.] Az.,

I.

c.,

Sterna magnirostrs Licht.,

I.

c.,

'

III, 372,

373, 413.

376, 414.

Verz. Doubl.,

81,

835.
%

Phalacrocoracinze [Bonap., 1851.]


Graculince [G. R. Ge., 1871.]
98. G. Phalacrocorax. [Brisson, 1760]
Sp.

107 Ph. brasilianus Cass.

E xp.,
178.

205,

U. S t. Nav. asir.

28.

pl.

Procellaria brasiliana Gml.,


I, 2,

1805

II,

in Gil.,

S.

Nat., 13 a ed.,

564.

El negro{Z ar amagullones')

l,

punt. ,111 ,395 ,423-

Sobre

Pacdogeoesis
por

Da,

D.

H.

el

Weyenbergh

En el ao 1856 el catedrtico Von Siebold public su libro


Wahre Parthenogenesisbei Schmetter Ungen und Blenen So t[

bre la verdadera partenognesis en las mariposas y abejas),


llamando as la atencin de Jos naturalistas sobre la propa-

gacin sin cpula que se observa en algunas familias del reino


animal.
del da,

Durante muchos aos, la cu stion qued la rden


afirmndose el fenmeno en diversas partes por nue-

vas observaciones, de modo que

el

Dr.

Von Siebold pudo hablar

partenognesis como de un hecho generalmente reconocido,


pronunciando sobre este objeto un largo discurso en la reunin
de

de

la

28 de

Munich.

Marzo de 1862 de la Academia Real de ciencias de


Al mismo tiempo que el descubrimiento de la par-

tenognesis (1) se registraba en los


Anales de la ciencia como
nn hecho verdadero, en otra parte de Europa
se observaba

un modo de propagacin no mnos interesante


y sorprendente,
que despus ha recibido el nombre de paedo gnesis:
El primer
.

observador,
esta

palabra

primera

catedrtico

el

de

Wagner

de Rasan,

ha compuesto

dos

voces griegas, pas y gnesis , la


nio en general un animal jven, no

significa,

adulto, pudicndo traducirse


la otra por parto nacimiento.
Como se puede traducir la palabra partenognesis por

parto de vrgenes

dognesis,

por

as se puede hacerlo con la palabra pae-

parto infantil

bras no esplican

Sin embargo, estas pala-

cosa de que vamos ocuparnos con

la

ms

detalle en las lneas


siguientes.

Los primeros animales en que


nesis pertenecen
lleva

el

la familia

ha observado

se

paedog-

la

de Mosquitos ( Tipularice)

nombre de Cecidomyidae;

son, por consiguiente,

que
in-

sectos.

Supongo que
se

llama

en

la

mayor parte de mis

Zoologa

metamorfosis,

lectores sabe lo que

que

esta

metamor-

fosis es un estado regular


del desarrollo de varios

grupos de
animales, algunos pescados, todos
los insectos, medusas, etc.
Cualquiera sabe, por ejemplo, que una mariposa
pone huevos y
que de estos hueves no salen pequeas
nuevas mai
ipositas,

sino orugas

de

que crecen rpidamente, cambiando varias veces

cuando esta llega ser demasiado estrecha para el


animal, y transformndose despus en ninfas,
para pasar as
piel

algn

tiempo en un perodo de reposo aparente en el interior,


mintras que se efecta la transformacin en mariposa,
que
despus de formada completamente sale de la ninfa. De esta

manera

tiene

lugar

la

metamorfosis en

todos los

insectos

y tambin,

por consiguiente, en las moscas y mosquitos. De


los huevos de un mosquito sale un gusano (larva, gusano, oruga,
son estados idnticosj qu en poco tiempo se transforma en
ninfa,

para adquirir mas tarde

la

forma

definitiva de

mosquito

(1) Como muchos rutores han dado en los peridicos populares una resea gene,
neral sobre e' fenmeno de la partenognesis, o hablar aqu mas de este a-unto,

y citar, p. e.,
rg. 71 -74.

los

Anales cientficos

Argentinos, Ao

1
.

1874

107

Este primer estado de


sea

nombre que

el

la

vida de un

lleve, se

llama

su edad pueril- en esta edad los


paides .

Uno de

insecto,

primera edad del animal,


animales son todava nios
la

los caracteres generales de la

ta de capacidad

qualquiera que

para propagarse;

los

edad

infantil es la fal-

rganos genitales se en-

cuentran todava en un estado inactivo estn desarrollados


rudimentariamente. En los animales vertebrados, estos rganos no faltan, y an parecen, en cuanto la forma exterior,

completamente formados,
activos, no funcionan; los

embargo de que todava no son


testculos an no segregan esperma

sin

no contiene espermatozoides, elemento


fecundador; de los ovarios, en este perodo, an no se separan vulos. El uno
la edad llay el otro slo principian
mada pubertad y que se reconoce, en el sexo femenino de los
vertebrados, per la menstruacin.
La edad pueril dura mas
si

segregan,

la

en los animales vertebrados que en los animales lla-

tiempo

mados

En

ella

inferiores.

que tienen metamorfosis, esta edad est representada por todo el tiempo de la vida de la larva, y por consiguiente
los

este tiempo es

relativamente

muy

largo en los insectos.

Las

moscas, por ejemplo, slo viven bajla forma de insectos per-

como animales

fectos,

como gusanos;

sexuales, 1/8 del tiempo que han vivido

tienen, por consiguiente,

una edad

pueril

muy

larga.

En

juventud de estos insectos, no es posible sealar diferencia sexual, porque los rganos genitales todava no se
la

an por medio de un microscopoderoso, aunque veces se distingue, en tal caso, un

pueden definir en las larvas,


pio

muy

aparato genital

muy

ni

rudimentario.

As sucede especialmente en los mosquitos, para limitarnos


ellos; un gusano larva de mosquito no difiere de otro de la
esta larva saly misma especie, y nadie puede decir todava de
dr un macho, de esta una hembra. Dos de estos nios se parecen uno otro

como dos gotas de agua.

rudimento de rganos genitales y


larval, no se puede distinguir an

ni

tarde un testculo un ovario.

se ve en ellos

se v, al terminar la vida

si

El

No

si

este rudimento ser

mas

nombre neutro griego de

108
pas nio (criatura se dir aqu) es, por consiguiente,

Sin embargo, se

ha obser-

tales nios en la familia

de mosqui-

propsito para estos animales.

vado una multiplicacin de


tos llamada

ciencia

Cecidomyidce y esta multiplicacin lleva


nombre de paedogenesis.

el

Para un

muy

en

la

cuando se le habla de un verdadero parto (1)


de una virgen, puede parecerle increble; empero, ms extrao
lego,

por cierto,

es,

embargo,

la

parto en animales sin rganos genitales; sin

el

observacin ha sido afirmada por los

mas eminen-

zologos actuales.

tes*

Puede suceder, entre


no

la

tanto, que alguno de mis lectores,

no age-

me parece

Zoologa, me. diga: esta paedogenesis no

tan

extraa y extraordinaria; muchos animales inferiores (protozoarios) se multiplican por divisin, sin verdaderos rganos
genitales,

no ser que se quiera considerar como

brana exterior todo

A
esta

esta objeccion

menbrana

el

que

tengo

de rgano genital; todo


solo ovario, as

animal.

contestar que verdaderamente

puede considerar como

se

como

el

el

la

forma ms sencilla

animal es, para expresarme

animal mismo es

la

Esta forma primitiva

tiva de organismo.

men-

tal la

un
forma mas primi-

del

as,

animal

incluye

forma primitiva de todos sus rganos; sin embargo, l es un animal sexual femenino, bisexual, que se propaga segn su organizacin primitiva de una manera muy simple,

naturalmente

la

no es nio. Los mosquitus de

la

familia

Cecidomyidce, por

el

contrario, no son animales tan inferiores; pesar de ser inverte-

brados, ya tienen una organizacin bastante complexa, pudiendo


distinguirse los diversos rganos

son verdaderos nios.

Por

lo

separadamente;

tanto no se pueden

sus larvas

comparar es-

tos protozoarios, que se multiplican por segmentacin,

con

larvas de aquellos mosquitos; y aunque estas se segmentan


bin, la diferencia es muy grande.
Sin embargo,

rece del iodo de


(1)

riposas,

analoga en

ponen huevos

sin

el

reino animal, pues corresponde,

cpula fecundacin, pero

que se secan (fuera de

parto, pero

tam-

fenmeno de estas larvas parturientes, no ca-

Digo verdadero parto 11 porque muchas veces otros anmale

rollan, sino

un

el

las

un parto

falso.

los casos

estos huevos

p. e.

no

se

lasma.
desar-

de partenognesis). Este e3 tambin


mas menos,

al

109

fenmeno llamado

generatio

racin alternante), metagenesis

alte

man s

como

digenesis ,

(gene-

se la

ha

observado en algunos animales de simetra concntrica (Radiata), p.

las

medusas,

etc.; el

descubrimiento de esta manera

de multiplicarse en los insectos (2) es muy interesante, tanto mas


cuanto que la marcha del desarrollo difiere bastante para con-

servar

la diferencia

mente

al

de nombres, llamando paedogenesis sola-

fenmeno que se observa en

las larvas de estos

mos-

quitos.

Despus dar una comparacin mas detallada. Ante todo


presentar aqu un sumario dla paedogenesis misma.
Los pequeos mosquitos de las agallas, llamados Cecidomy*

idee,

han sido ya objeto de muchos

causa del gran

estudios,

dao que hacen a ciertas plantas. (Vanse las obras de Meigen,


Losw, Winnertz, Westwood, Bremi, Schiner, etc.)
Esta familia se divide actualmente en 17 gneros, y se conocen
poco mas menos 360 especies.

Loew, ha sido hallado en

el

Un gnero

ambar

fsil,

Uno de

los

Monodicrania

gneros lleva

el

nombre de Miastor, y la especie en que se observ por vez primera un caso de paedogenesis se llama Miastor metralaos
Wagn. ( Heteropeza metralaos Winn. ) La hembra de esta especie no pone sino cinco seis huevos

cionalmente son

muy

amarillos,

grandes. Obsrvase ya aqu una gran di-

ferencia con las especies vecinas, las cuales

mero de huevos de un tamao

En pocos dias la

que propor-

ponen un gran n-

casi microscpico.

larva se desarrolla en

el

huevo, sale de la

cscara y crece rpidamente. Pero de improviso entorpcese su


crecimiento consecuencia del rpido desarrollo de larvitas
en el interior del cuerpo; estas tienen una semejanza completa

con

la larva,

dentro de

tan grandes que

el

la

cual viven, y pocos dias despus son

cuerpo de

la

madre no puede ya contenerlas.

Entornes esta ltima se rompe, y muere, mientras que su posteridad principia una vida independiente. Antes que las recien
^

nacidas adquieran
(2)

el

tamao que tenala madre su muerte,

Debo mencionar aqu que en

los

Aphidae

(pulgones dlas plantas) se

observa una generacin alternante que tiene mucha semejanza con


sis,

tanto

mas cuanto que

sobre este asunto.

difiere

de

la

verdadedara metagnesis.

la

paedogene-

Luego volver

*- ili

haba colocado, por medio de su ovipstor,

bajo la piel de

las

orugas, mientras que estos fetos se desarrollan espontneamen-

no nacen de huevos, sino que se forman en el cuerpo grasoso de la madre, la cual, por otra parte, no merece en rite,

es decir,

gor este nombre de madre, pues que carece de rganos genitales.

Como fcilmente

se infiere,

el

Wagner

descubrimiento de

exci-

gran estraeza y muchos zoologos dudaron de la exactitud de


la observacin. Esta duda era tan grande entre los hombres
eminentes del presente, que Siebold y Koelliker se negaron put

blicar la primera

comunicacin que

Wagner

para su peridico zoolgico. Entonces

el Sr.

envi, en 1861,

les

Wagner

se vi en

necesidad de publicar su observacin, por separado, en lengua rusa. El catedrtico Filippi, de Turin, quien visit Wagla

con motivo de un viaje por Rusia, fu el primer zoologo


que apoy pblicamente la observacin de aquel.
En la sesin de 24 de Abril de 1862 de la Academia de Ciencias de San Petersburgo, Von Baer declar que la paedegnesis
ner,

era un hecho, pero que no crea, sin embargo, en

desarrollo de

Finalmente Owsianni-

losfetosenel cuerpo grasoso mismo.

Baer, llevando consigo una


corteza en que las larvas se encontraban todava;

kow, de Kasan, fu
parte de la

el

visitar

Von

entonces toda duda desapareci,

y,

en

la

reunin dla Academia

de San Petersburgo de 17 de Julio de 1863,

Wagner

Despus de

quiado con una medalla de oro extraordinaria.


publicacin en

el

Boletn de

la

fu obsela

Academia de San Petersburgo

Siebold y Klliker dieron tambin una noticia


sobre este asunto en su peridico zoolgico, pero, con todo, mu-

Tomo VI,

p. 239,

chos zologos continuaron dudando.

El

hecho era efectiva-

mente tan extrao, que no se pudo crer en l inmediatamente.


Poco tiempo despus se public una nueva confirmacin de
las observaciones de Wagner. Meinert, de Copenhague, public
un artculo en su peridico, principios de 1864, en ei cual apoya
enrgicamente las observaciones de Wagner.

pesar de que

encontr las larvas en una vieja haya,

rbol que no

existe en

no result diferencia especfica; socasos obserlo el nmero de fetos era siempre mayor que en los
vados por Wagner, particularidad que Meinert considera como

Kasan,

del estudio sistemtico

lio

mismo procedimiento comienza tambin en ellas,


y de la misma manera se pierden dando la vida su vez otra
cantidad

el

delarvitas.

todo

De

otoo,

el

esta suerte continan las

invierno y

generaciones durante

primavera, de modo que al fin, por


medio de esta rpida multiplicacin, el numero de individuos
aumenta excesivamente. Finalmente, en el verano,
los de la ltima generacin se transforman en ninfas, dlas cuales, los pocos dias, nacen los mosquitos. Despus
de una cpula con un
macho, la hembra vuelve poner cinco
seis huevos, y todo
el

contina repitindose del

Los

insectos poseen

estado de larva, est


>#

la

mismo modo

un

descrito en estas lneas.

rgano que, principalmente

muy desarrollado,

el

en su

cual se llama cuer

P grasoso y rodea los intestinos como una

red

de grandes

mallas.

Este rgano se compone de una membrana


amorfa, llena de
microscpicos glbulos de grasa; se cree
que es anlogo al hgado de los otros animales. En estas
larvas de Miastor el
cuerpo grasoso est bastante desarrollado,
segn

Wagner,

y,

los

grmenes de

tienen

la

los fetos se desarrollan

forma de

vejiguillas

redondas,

en

Estos grmenes
que poco poco adl.

una mas oval, en tanto que una


parte del cuerpo grasoso se agrupa alrededor de estas
celdillas, dando origen a corpsculos de diferente forma,
bastante parecidos las
celdillas del huevo de las moscas,
cuyo desarrollo embriolgico
ha estudiado Weismann
Mas tarde estas larvitas abandonan
el cuerpo grasoso
y se mueven libremente dentro del cuerpo de
la madre; cuando alcanzan el mismo
tamao de sta, salen de la
piel, no sin antes haber devorado
todos los rganos internos.
quieren

Continan su vida independiente, comiendo,


como lo hizo la madre,
la corteza podrida de las hayas,
avellanos y alisos; al cabo de
pocos das son vctimas de la misma desgracia
de la madre, es
decir, nuevos fetos las devoran, matndolas
poco poco.
Estos fetos, por consiguiente, viven expensas
de su propia
madre, de la misma manera que los gusanos
de ciertas moscas
(Tachininc) las de las orugas, comiendo
primeramente el
cuerpo grasoso y despus todos los otros rganos
internos.

La

diferencia consiste, sin embargo, en que


los
estas moscas parsitas proceden de
huevecillos

que

gusanos de
la

hembra

112

mayor potencia nutritiva de la haya. Menert di


al gnero el nombre de Miastor y a la especie el de metralaos;
Miastor metralaos significa el perverso que mala su madre.

resultante de la

Poco tiempo despus, el peridico de Siebold y Klliker volvi


publicar un artculo de Pagenstecher, quien habia encontrado
en las zanahorias larvas de mosquitos que se multiplicaban de la

misma manera;

el

multiplicacin de

de este articulo ya

ttulo

No

bastante de las de la citada.

y por esta razn


dava.

Segn

las

el

cuerpo

cree que

mismo gnero, pues

se conoce

no lleva

grasoso,

toman origen de

el

la

an

nombre

el

difieren

mosquito,

cual slo les

celdillas de

to-

cientfico

de Pagenstecher los fetos

observaciones

desarrollan en
alimento;

la especie

Sobre

Probablemente estas

gusanos sin copulacin.

larvas pertenecen otra especie del

lo dice:

no se

sirve de

0,005 milim.,

poco mas menos, semejantes huevos, que se encuentran en


la superficie interna del cutis y en a externa de los intestinos1

Este zoologo dice que, as que comienzan desarrollarse, avan-

zan de

la parte posterior

la

anterior

del cuerpo,

sarrollo mismo, es decir la divisin de la

misma manera que en


la larva muda una vez
despus de su salida de
el

el

de-

yema, se realiza de

la

Ademas,
'cscara misma, y

todos los huevos de insectos.

de piel dentro de
la

la

cscara del huevo principia devorar

cuerpo grasoso. Segn esto,

te igual al

y que

el

desarrollo sera

completamen-

desarrollo de un huevo ordinario.

Entretanto no puedodejar de comunicar, que es menester colocar signos de interrogacin al lado de muchas observaciones de
Pagenstecher.

Durante

todo

este

tiempo tambin se habian

hecho observaciones en otras partes; especialmente Leuckart, entonces todava en Giesen, estudiaba este fenmeno con algunos

yen 1865 Metschnikow public un informe


estudios. Leemos en este informe, que el ojo perspi-

de sus discpulos,
sobre estos
caz de

Leuckart not junto

al

cuerpo grasoso pequeos ger-

menforos, y que en estos se forman nuevos individuos. Esta


de
explicacin tiene, por supuesto, la mas grande probabilidad
bien la cuestin,

Para que mis lectores comprendan


demostracin de
ser necesario consagrar algunas lneas una
un ovario, y enla diferencia que existe entre un germenforo y
ser exacta.

*-

f.2.

Mycetes

Caraya. Desmarest

Gtmy ffrrbra. cor su Ayuda.)

113

un germen y un huevo, en el sentido zoolgico. (KeimensKeimenstoek-ei, Ocarsn-ei, de los alemanes).


tock, Eier stock

tre

La propagacin de la especie se efecta, en el reino animal,


de dos modos diferentes: por botones y por huevos. La mayor
parte de los animales inferiores que se multiplican por medio de
botones, tienen tambin una multiplicac on por medio de huevos,
:

pero, por

vos

contrario, los que se multiplican por medio de hue-

el

vertebrados y gran parte de los invertebrados) no se


multiplican por medio de botones.
La multiplicacin por medio
(los

de botones es neutra, es decir, no tiene nada que ver con

xo

del animal, y ella


Si la

el

se-

puede ser interna externa.

formacin de botones se efecta

en

el

exterior y en

el

interior, se trata de multiplicacin

cialmente

si el

por medio de divisin, espenuevo ser no se separa de la madre ntes deque

tengan todos sus rganos, y casi el mismo tamao. La formacin


de botones en el exterior slo se puede paralelizar con la capacidad de de restablecerse, es decir, la capacidad de renovar
los
rganos perdidos, de muchos animales. La formacin
de botones en el interior se efecta siempre en un rgano especial

nuevos sres nacen despus

y los

del desprendimiento.

La

multiplicacin por medio de huevos, generalmente


es sexual ( excepcin de los casos de partenognesis
y semejantes)
pesar
de
que
el
elemento

masculino indispensable, los ry


ganos femeninos, sa que los sexos estn separados en dos

animales que se encuentren en un solo individuo, son el elemento


principal, porque producen la materia que da
origen al
nuevo ser, esto es, el huevo. El rgano que produce el huevo se
llama ovario, en los mamferos, pjaros, insectos, etc. Aqu

no

puedo entrar en

detalles

sobre la estructura del huevo;


baste recordar que las dos partes principales son la yema
y la
vejiga germinativa grmen.
Este ltimo se forma primero,

despus

animales

la

yema,

la

membrana

de

la

yema y

en muchos

siguen

entonces formndose la clara


y la cscara.
pero, estas dos no pertenecen al
huevo, en el sentido zoolgico. Entre tanto hay animales en
que la formacin del huevo no se efecta en un solo rgano, sino
en dos, en cuya circunstancia el uno forma el grmen
y el otro la yema, y en estos
s

114

asos se habla de germenforo y de yemario, en lugar de


ovario. El ltimo, el yemario, puede an faltar, y entonces el
huevo formado no es mas que el germen, que lleva el impropio

nombre de huevo

No hablar
llo

huevo

del

del

germenforo (Keimenstock-Ei).

aqu de la diferencia que existe entre

desarro-

el

del ovario ( ordinario) y el del ltimo, tanto

cuanto que esta diferencia es

mas

relativamente pequea. Se podria

comunicar mucho ms sobre lodo

esto,

pero aqu

me dirijo

no

solamente zoologos de profesin y espero que lo dicho ser bascante para comprenderel resto.
El rgano en el cual se for-

man los

botones ( en una formacin de botones en

ne mucha semejanza con


con

el

el

el

interior) tie-

germenforo, como tambin

muy

arriesgada

el

boton

compara-

grmen; por

lo

menos, no es

yemario y

el

germenforo un mismo tiempo se encuen-

cin. El

la

tran en los Turbelarios, los Nemtodos, etc.; un germenforo,


p.

ejemp., slo en algunas generaciones de los pulgones, llamados

nodrizas, larvas de una estructura particular que ocupan el


lugar medio entre las larvas y las ninfas, trmino de la srie por

pasa la generacin alternante de estos animales, descrita


ya por Bonnet. Leuckart observ tambin un germenforo
semejante en las larvas dlos mosquitos de que tratamos.
Me parece oportuno consagrar tambin algunas palabras

la cual

estos pulgones, porque su

de los detalles que

modo de

vivir

voy mencionar,

puede explicar algunos

relativos nuestras lar-

husvos de un pulgn salen larvas


que, al contrario de lo que sucede en las otras familias dlos
hempteros chinches, no se transforman, por medio de una
metamrfosis incompleta, en ninfas y despus en nuevos pulvas de mosquitos.

De

los

gones, sino que producen hijos

(naturalmente sin copulacin).

Todavia no existen rganos generadores en estas larvas y


por consiguiente no se puede hablar aqu de partenognesis.
Despus de" algunas generaciones la ltima de estas se metamorfosa en ninfas y pulgones, que se multiplican en
la

manera

el

otoo, de

ordinaria.

Propiamente hablando, las generaciones que producen estos


nuevos sares no son larvas; ellas se denominan, como ya lo he
dicho, nodrizas, y son ninfas.
Ademas, el nacimiento de los

nuevos sres no ocasiona

la

muerte de

un

es

115

madre como en nuestras larvas de mosquitos. Este

la

procedimiento

termelio

entre

la

parte

verdadera

alternante. (1) Otra


nognesis y la metagnesis generacin
(antes citado), es
cosa extraa, no mencionada por Gsrsteecker
por dos forque los animalillos de estas nodrizas [se distinguen

mas

nuevas nodrizas, que di nuevo continan multi


(peestriles. La ltima forma se llama Periphylli

diferentes:

plicndose, y

esta forma

de Balbiani

los estudios

y
Signoret en L institu de F ranee, y de Ritsema en los Archines
neerlandaises de 1870). Con dos pequeas observaciones mas
podemos continuar nuestro estudio sobre la paedognesis misma.
sobre

(Vase

rfilos.)

El Sr.

Weisman ha

observado, estuJiando

el

desarrollo en los

que antes de
huevos de los mosquitos del gnero Chironomus,
posterior del huevo,
la formacin del blastoderma, en la parte
completamente aisladas, que
se ven unas celdillas particulares y
polares) y que no pueden esl ha llamado Polzellen (celdillas
desaparecen
plicarse en cuanto su significacin, porque pronto
?

mismo extrao fenmeno

de nuevo.

El

animales

(p. o.

en

puede esplicar.

el

se ve en algunos otros

Tergipes Edwardsii), en que tampoco se

(2)

Motznikow pretende haber

visto tambin en los

huevos dla

la difeespecie que nos ocupa estas extraas celdillas, pero con


contrario, se
rencia de que no desaparece de nuevo sino que, por el
transforman en germenforos, que se conservan en la larva,

pesar de ser tan pequeos que casi no se pueden ver con

el

mi-

croscopio.

grmenes principian desarrollarse tan pronto


no hacomo la larva madre llega ser adulta. Por el momento
por estos estublaremos mas de esta teora; solo observar, que

En

estos, los

dios el

fenmeno mismo ha sido nuevamente confirmado.

plenipotenciario de AlemaEl Barn de Osten-Sacken, ministro


metamrfosis que no se termina en
Metagneris no ei otra cosa que una
generacin os.
&
.
an solo individuo, sino mua srie de
partenognens esta grmeramon su feIdentificar tan completamente con la
Gerstacker enBronn s Klassen
Mindacicn dlos pulo-ones, como lo hace
1*5 (Entom. Theil) no me parece
d O r d n u n g e n des T h i e r r e i e n . , p.
;
(1)

QOt

(2fEn

esta especie el

mas extrao, porque estas celdicon rganos distintos, y parecen


animal
un
asemejan

fanmeno

es todava

durante algn tiempo, se


todo desaparece.
enr una vida independiente, y luego
las

116

nia en Washington, hizo tambin nuevas observaciones este


respecto, pesar de que estas observaciones se

refieren otra

especie.

El conocimiento

mas

exacto de este

interesante fenmeno lo

Dr. Ganin, de Charkow. El clebre von Baer ha publicado en el Boletin de la Academia de San Petersburgo un extracto de las observaciones de Ganin, y l mismo public el re-

debemos

al

sultado de sus estudios, con todos sus detalles, en los Anales de

esa Academia.

En

las lneas siguientes quiero

dar mis lectores una idea ge-

neral de estos importantes estudios.

Ganin observ que, en uno de los rincones del comedor de


una casa, la madera del pavimento estaba muy corrompida; en
las tablas haba

una abertura muy grande, en

arrojaba todos

los dias la

pronto se formaba

all

basura de

la

la cual la

alcoba, de

criada

manera que

una gran acumulacin, principalmente

de cscaras de nueces, semillas de frutas, copos de lana, tierra,

pedazos de papel,

etc.

Explorando esta basura con un objeto

zoolgico, Ganin encontr Anguillides, especies de Enchytrceus,

de Lumbrieus, de Julus, y dos especie de larvas de mosquitos


del gnero Cecidomyia.

En

misma

ocasin,

observador vi que una de


larvas
de
milmetros
estas
3
de longitud estaba llena de gusamovan
libremente en el cuerpo de la madre. Innillos que se
la

el feliz

mediatamente se ocup de la descripcin de su estructura interna y forma externa, reconociendo que era otra especie del

mismo gnero creado por Wagner.

Estudi especialmente e

cuerpo grasoso, pero sin hallar nada de particular; era en toda s


sus partes perfectamente igual al mismo rgano de otros
insectos. Encontr las mismas celdillas en que Pagenstecher
pretende

que se desarrollan los hijuelos, pero


transformaban de ninguna manera.
El estudio de Ganin tiene

la

ellas

no se

mayor importancia n cuanto

desarrollo do los hijuelos, porlo cual deso hablar de


detalladamente.

ello

al

mas

Ganin observ, en los animales an muy jvenes,


rganos pequeos que l llama impropiamente, en cierto
modo, como veremos mas tarde ovarios.

117

Vense en
profundo

la larva recien nacida, en el pliegue lateral

cuerpo grasoso, en

del

mas

onceno segmento, cada

el

lado; son celdillas vejigas ovales, y de

un tamao de 0,037 mil.

por 0,0208 mil.

La paredes muy

transparente y delgada, y el contenido consiste en celdillas transparentes muy pequeas, con ncleos claros y un poco de lquido. El pequeo rgano est fijado, por dos
hilos

muy

en

intestino y con la parte inferior en el cuerpo grasoso.

el

delgados, las partes vecinas, con la parte superior

Recibe una rama bastante fuerte del sistema traqueal


do principia desarrollarse

contenido,

el

Cuanrgano mismo au-

el

cuerpo grasoso y se coloca encima


de esteltimo. Ganin observ este rgano ya en los cuerpos de los

menta, sale

del pliegue del

fetos, ntes del

nacimiento; algunas veces

este tiempo algunas celdillas

nacimiento, ntes que

del

interior se

Pero generalmente

multiplicado.
tes

del

vi tambin que en

el

el

haban dividido

desarrollo no principia an-

nuevo

ser tenga

el

tamao

de 1,5 milm.

Cuando han alcanzado

tamao vnse las celdillas uniren grupos que reciben una membrana propia, y entonces

se
se
al

este

asemejan huevos. Este desarrollo es centrpeto respecto


rgano mismo. En una larva de 2 milm., Ganin encontr 15

de estos grmenes, los cuales crecan sin


vi

una

ti.ene

mayor que todas las demas. En


mas gruesa y menos trasparente;

celdilla

membrana

es

En cada uno

cesar.

entonces un dimetro de 0,03 milm., y

el

este perodo la

cada grmen

del

germenfo-

ro mide 0,13 milm.

Poco poco desaparece


tardan en quedar libres en
en

se

puede distinguir

ser

el

germenforo, y los grmenes no


vientre de la madre, principalmen-

ltimo segmento; su tamao es entonces de 0,05 milm.;

te

el

el

mas

oval.

yema cada vez mejor, y la forma llegad


En este perodo el grmen es menos trasparente
la

causa de una substancia granulosa y grasosa que se desarrolla en un punto, y que concluye por llenar todo el grmen, cuando este ha alcanzado
do llega ser

el

dimetro da 0,1 milm. Todo

mas y mas

que, en otro perodo, la

membrana

del

conteni-

membrana
misma manera

granuloso, mientras que

de los grmenes comienza desaparecer de la

el

la

germenforo. Entonces

118
se dispersan por todo

el

cuerpo de Ja madre, y

mayor tamao

el

en este perodo es de 0,26 milm.


Poco tiempo despus, frmase un blastema, y en la superficie
de la yema se observa entonces una masa clara y granulosa,
de

forma

la cual se

el

embrin de

cuerpo del

manera

la

ordi-

naria.

Este desarrollo marcha con gran rapidez, y

al

poco tiempo

ya se puede observar la semejanza de los fetos con la madre.


Ordinariamente el nmero de estos es 20 30. Por lo demas^
la rapidez del desarrollo

depende mucho

de la

alimento y

del

temperatura.
(Concluir )

para

Contribuciones

conocimiento

el

(Trabajo presentado

la

de Sa Fauna de Salta

Academia Argentina)

por

Eduardo Ladislao Holmberg


( Continuacin )

Trepadoras.

Psitcidos
55. 15 A.**a

niacao.

L.

G. R. Grav, Hand-'ist, p. 144.

Guacamayo,

vulg.

Esta hermosa especie, segn dice Moussy


encuentra en Oran.
Suele verse de cuando

n 8073-

(Tom

II,

se

p.,

en cuando en Buenos Aires, en es-

tado de cautividad.
56. 16

Conurus acuticaudatus
Conurua ugax,
G. R. Gray,

Hand

list

Btirm.
etc

Cac un individuo joven, pocas cuadras


Pasaje del Juramento, en

Dos eran

los

la tarde del 22 de

p. 146, n.

al

Sur

8094

del

Rio

Marzo de 1877.

vi juntos,

Cactcea del gnero Cereus, abundante en


pecie es

y cuando abr el estmago del que


encontr lleno de semillas y pulpa carmn de una

que

adquir, se lo

V.

muy comn

en Tucuman, segn

meister, que la determin.

la localidad.

me

dijo el

La

es-

Dr. Bur-


57

119

Coutarus mitratus Tschudi.

17

Fauna Per.

26, 2; Souano, Perr,

t.

21-

Finsch, Die Papageien.

Conurus

hilaris,
d

Cm.

442

n.

journ.
se. p.

Hand

G. R. Gray,

list

Burmeister, Cabanis,
T. VIII, n. 24; Rei-

24

of genera

and

of birds etc (1870), Part

nn, 8101 and

C.
s

la Catita [n. 58.] u

Su

nico ejemplar

segn nos

lo

se

conserva

en

Finsch en su

dice

un

ejemplar

el

el

obra

po despus de llegar Buenos Aires,


ter

subido, y

ms

descubierto por Tschudi en el

Fauna peruana

Per, dndole en su

II, p. 146.

8104 of the B, M.

aymara, p., Scbl. id.


g. Evopsitta, Bp.

Este lindo loro verde con diadema carmes

grande que

apecha

nombre que
Muso de

citada.
llev al

lleva*

Berln,

Poco tiemDr. Burmeis-

defectuoso y peor armado, pero


para no poder reconocer en l la especie

joven,

no tan malo como

que perteneca, segn Finsch.

Entnces

me comunic

lo

que

antecede.

Mas tarde,

sinembargo, viniendo

deTucuman

de paso para Europa, trajo de regalo

al

el

Dr. Bruland

Director del

Museo dos

magnficos ejemplares adultos, uno de los cuales tiene, adems


cirros carmeses en

En

el

pecho y en

el

vientre.

posesin de estos dos individuos,

el

Dr. Burmeister recono-

y publicado
en el Tomo VIII, nm. 24 del Journal dOrnithologie de Ca
banis, y luego en su Rehe pg. 442, nm. 24, donde remitimos al lector. Ultimamente ha enviado este respecto una

Conurus hilaris de Tucuman, descrito por

ci su

comunicacin la Sociedad Zoolgica de Londres.


Extraordinariamente abundante en Salta, sobretodo en el
Valle de Lerma, cerca de la Quebrada de San Lorenzo, donde

he observado, esta especie se distingue por su desconcompuestas de 30,


fianza, pues mas de una vez las bandadas,
volar cuando todava me halla40, 50 individuos, han echado

mas

la

ba tres cuatro cuadras de distancia.


Son loros muy gritones; su voz es poderosa y puedo asegurar


que fastidian.
vanta

al

Como

120

son tan

desconfiados, la bandada se le-

menor asomo de aproximacin humana, de donde


re-

sulta que mientras alguien

ocupa los sitios de su predileccin


vuelan de una parte otra, emitiendo todos
un tiempo su grito destemplado, que se prolonga
mientras vuelan.

Con gran

trabajo consegu,

20 de Febrero, acercarme y
hacer fuego una ban lada que devoraba los
frutos del Cochuchu, por cuyo producto parecen tener
una predileccin
el

mar-

cadsima.

Esto

me hace creer que muchas

personas aficionadas
los pjaros podran conservar sus loros vivos
dndoles comer dicha semilla, la cual se obtendr fcilmente de
Crdoba, donde la planta abunda conocida bajo la impropia
denominacin de Coco. De gusto fuertsimo limn
y picante, adems
de balsmico, este fruto puede recojerse
en gran cantidad en
i

un solo rbol.

Conurns

58. 18.

murfinais, Gmelin.

urm
C.

Keise. p

441, n, 23,

monachus,

Bodd.

cit, Part II, p.

C-

G.

Gray. op

R.

149, n. 8145,

murinus, Finscb, Die Fapageien,

Viudita,

Azara, Arunt., T.

II, p.

431, n. 282

Cotorra,
Cata. O a t t a Prov. del Interior.
Este animalito tan comn en la Repblica Argentina, y que
Buenos Aires
i

segn Burmeister, hasta el grado 29 30 de lat. S., pero que tambin alcanza al 34, se halla abundantemente en Salta
llega,

como en todo el interior, se denomina vulgarmente Cata


Catita.
De un color verde yujo, su pecho vientre y costados

donde,

son de un

tinte gris

59. 19.

muy

plido.

Contaras v8reseens, Gmelin.

Con

rus versicolurus,
Hand

p. 150, n. 8156.

list,

Ala angarilla.
434,

Esta especie,

del

da verde yuyo con

mos

mismo tamao que


la rejion del

Azara,

Apunt. T.

II.

283
el

Conurus murinus, to-

carpo amarilla, como

si

dijra-

hoy

la

venden

presillas charrateras de este color, y que

los pajareros de

G.R. Gray

Buenos Aires, trada

del

Paraguay, fu hallada

en un grupo de 10 6 12, pocas leguas


Piedras, el 23 de Marzo de 1877.
60. 20

CosMarus vitattus, Shaw.


Pe.

r o n t a

1 i

s,

V.

C.

undulatus, llligerfasciatus Spix, Av.

Bras.

C.

Hand-list, etc

Ps.

t t

R. Grjy,

G.

p. 148, n.

Tom un

Rio dlas

Sur del

al

8125

ejemplar de esta preciosa cotorra una legua

al

Sur

de Cobos, volviendo de Salta. Observ tres bandadas de 15 20


individuos, que se posaban en las ramillas mas elevadas
y sin
hojasdelos rboles ms altos. Su grito es como el dla Cata
(58. 18.),

aunque mas

La primera vez que

fuerte.

esta

vi

Febrero, tres leguas

especie en

libertad

fil

11 de

el

Oeste de Cobos. Era una bandada code 40 individuos, pero no pude obtener ninguno por ir desarmado en aquel momento. Estaban comiendo, devorando es
al

mo

mas propio, los frutos


modo que me acerqu

del

Cochuchu (Xanthoxylum

coco), do

hasta cinco metros, circunstancia


que aprovech para tomar una nota relativa su tamao y coellos

loracin, y que coincidi perfectamente, mas tarde, con el ejemplar que cac. Es cosa particular lo que sucede con los loros.

Ariscos hasta

el

punto de huir inmediatamente, gritando, cuando

apenas se halla uno cien metros de distancia, se dejan acercar, como se ha visto (y no fue la nica vez), cuando comen.
61. 21.

Piouns OavSrostris,
Ps: Maximilian

Spix, Av. Bras.


i,

Kuhl

Pi us Maxinj iliani*
R.

Gr y Hand

list,

Cabeza amarilis,

Wsgl

er . G.

p.162, n. 8302

Azara,

iunt.,

II
(

p. 440, r. 285.

Dos ejemplaieshe

traido de Salta,

tomados en

el

estableci-

miento de los Sres. Ortiz, en Castaares, legua y media a


Norte de la capital, uno por mi compaero de viaje Antonio
Argerich, y otro por m.

Es

especie

to este

como

Provincias

el

muy comn
el

anterior,

all,

lo

mismo que en Tucuman. Tan-

ambos de

cola corta, llevan en las dos

nombre de Zocos habladores, para

distiguirlos de


los

122

Conurus de cola alargada, que designan con

la

denominacin

general de Catas.
62. 22.

Chrysois

aiBaaaojsica, L.

Psittaeus amazonicus,
Reise, p 443, n.

He

L.,

Burra.,

2*7.

domsticada esta especie en Salta, y libre una vez:


dos ejemplares cerca del Rio de las Piedras. Es la especie
visto

ms comn

en las casas.

Miscelnea

Anales de la Sociedad

C8cBittea

Argentina

entrega del tomo V, trae materiales que no pueden mnos d interesarnos, y de producirnos suma compla-

La segunda
cencia.

Publican, en primer lugar, [V. pg. 61], la nota en que

el

Sr.

Sociedad Cientfica solicita


los
la ayuda de esta para lanzarse la misteriosa regin de
falsos gigantes, la desierta Patagonia, conocida muy superfi-

D.

Ramn

Lista,

miembro de

la

cialmente an, merced solo las investigaciones de los naturalistas extrangeros DOrbigny, Darwm, Bravard, King etc., los

compatriota y colega el Sr. D.


Francisco P. Moreno, y la audacia de otros viageros, y que
tantas sorpresas guarda para las ciencias fsicas en el seno de
loables esfuerzos de nuestro

sus agrestes soledades.

vasto plan, demasiado

El 3r
vasto

Lista se propone realizar un

tal

vez.

Tememos

que no sa

para llenar su objeto; creemos que


debi buscar auxiliares, fin de, repartiendo el trabajo, no
suficiente toda su actividad

exponerse quela cosecha no se halle la altura de su noble


empresa. Abriga grandes esperanzas de contribuir con importantes descubrimientos al adelanto de la geografa, la botpromete
nica, la zoologa, la geologa y la antropologa, y
redactar la relacin de su vi&ge. Las colecciones que rena

explorador y la S ociedad Cientfica


Argentina esta entregar indudablemente su parte, exceptuando la mineralgica, los Museos Pblicos, pues asilo estasern divididas
;

entre

el

123

biece el artculo 35 de su reglamento, ltimamente reformado.


La digna asociacin de que es miembro el Sr. Lista, resolvi,

por unanimidad, acceder sus desos, de manera que en este


momento ha de hallarse empeado en el cumplimiento del

compromiso que ha contraido con sus compaeros y con todos


los hombres que respiran el aire regenerador de los conociLos diarios nos anunciaron que la sublevacin de Punta Arenas le habia detenido momentneamente, y
que con este motivo regres Buenos Aires, mas en seguida nos
comunicaron que habia partido con nimo de realizar su hermomientos positivos.

so ideal.

Hacemos

votos por que nuestras dudas no san rati-

ficadas por los hechos, y por que, muy por el contrario, nuestro joven compatriota vuelva esta capital cargado de tesoros
cientficos,

y saludamos en

un nuevo preparador del porve-

los descendientes de
y un nuevo demostrador de que si
los iberos saben hacer brillar sus armas en las crestas de los
montes agitar las multitudes en las luchas polticas, saben

nir,

tambin colocar su hoja de laurel en la frente de Minerva. No


sabemos de lo que es capaz el Sr. Lista, mas bstanos conocer su buena voluntad para tributarle nuestro aplauso,

si

no de

gran valor, verdaderamente sincero.

Luego viene

(pg. 87-96)

el

principio de un catlogo siste-

mtico y descriptivo titulado Contribuciones la flora del Paraguay, obra del Sr. D. Domingo Parodi, caballero que ya
ha dado publicidad otros estudios botnicos suyos, por ejem-

Notas sobre algunas plantas usuales del Paraguay, de


Corrientes y de Misiones enumeracin arreglada por rden
plo,

alfabtico de todos los vejetales

medicinales, tiles al

hom-

bre por cualquier otro concepto, que crecen en aquellos pases.

El que ahora ha comenzado publicar trata de

siete familias,

rdenes, saber, Urtceas, Ulmceas Aristoloquieas, Eleag,

nceas, Fitolacaceas, Begoniaceas y Nictagineas, y est escrito


en latn. En esta entrega de los Anales Cientficos han aparecido las descripciones ae todas las Urticeas y las de varias

mceas, en todo

las de

El tercer artculo es

16 especies, varias de ellas nuevas.


el

resultado

de minuciosas investiga-

ciones experimentales sobre la fiisiologia del corazn


rio ejecutadas

Ul-

por nuestro joven compatriota

el

embriona-

Dr. D. Roberto

124

Wernike;

sirvi de tsis al autor

para obtener

el

grado de doctor

en medicina y ciruja en Ja Universidad de Yena.


tudio de alta importancia cientfica.

Despus de haber escrito


las cuales no aparecieron en

Es un

es-

las lneas

que preceden estas,

nmero

anterior, por faltado

el

espacio, recibimos, con

interesante

sumo placer, las entregas 3 y 4, de la


cuyo nombre sirve de epgrafe al presen-

revsta,

En

te artculo.

termina

ella

fisiolgica del Dr. D.

la publicacin

de

la disertacin

Roberto Wernicke, continan

las

Contri-

buciones la flora del

Paraguay de D. Domingo Parodi, y aparecen dos nuevos trabajos botnicos, el uno titulado Enumeracin de las

Leguminosas halladas en

obra de D. O. Schnyder,

palmata Ruiz

& Pavn),

la

Repblica Argentina,

La Bombonasa (C arludovica
la bien cortada pluma del men-

el otro,

debido

cionado Sr. Parodi

Este botnico describe

cita

en

la

entrega de que nos ocupamos

V. Contribuciones &, p. 1521 62 ) tres Ulmceas, todas del


gnero Tala ( Celtis Linn.), seis Aristolochia, una Eleag(

nea ( Eleagnus Paraguay ensisV di

sp. nov,),

una Amentcea, ocho

Poligoneas, y cinco Fitolacaceas, de las cuates una es el clebre Omb [ Pircunia dioica (Linn.) Mocq.], tan cantado pur

nuestros potas, quienes

le

han supuesto, errneamente,

hijo

de

nuestras inmensas llanuras

De estas 24

especies, trece llevan

el

nombre

del autor,

si

bien

de una no est seguro de que sa nueva, cinco no han sido de-

terminadas
igual

especficamente,

nmero

son ya

tres lo estn, pero

con duda,

conocidas.

El Sr. Schnyder, por su parte, manifiesta

el

muy

loable pro-

psito de dar conocer todos los vejetales argentinos, publi

cando sucesivamente monografas de cada uno de Jos grupos


que entran en la composicin de la flora de nuestro pas. Por
monografa de nuestras Leguminosas,
sistemtica y sinonmica dlas especies, en la cual

va de introduccin

da una

lista

incluye, nuestro

la

modo de ver innecesariamente,

aquellas que

han sido importadas de otros pases, y de las cuales algunas se


han aclimatado tan bien, que viven en estado silvestre. Esperamos que las especies exticas no se incluirn en las

monografas de

Por

tor.

de

los

la flora

argentina,

demas, nos felicitamos deque aumente

lo

que se dedican con empeo

Rio de

que ofrece publicar

la Plata; este

logrado formar

al estudio

au-

nmero

el

de las plantas del

paso no pasar mucho sin que se haya

catlago de los sres que respiran

el

el

el

aire

de nuestra patria.

La

entrega

3 a no contiene ningn

zoolgico; en

artculo

un prolijo estudio entomolgico titulado El


gnero Streblota Hb. y las Notodontinas de la Repblica Arcambio

la 4 a

trae

177-188), debido

gentina ( p.

al

joven naturalista ruso Dr. D.

Crlos Berg, especialista en Lipidopterologa, que ya lleva publicados varios trabajos serios sobre las mariposas fLepidp-

El autor restablece

teros) del pas.

suprimido sin

ner, 1816),

le

describe con

en

que entran

l,

el

razn

el

por

gnero Streblota (Hb-

suficiente detalle, as

como

tres especies son descritas

En seguida de esta
cisco P. Moreno sobre

especies

tres

de las cuales una (Str. bonarensis

va, y otras tres Notodontinas pertenecientes los


pya (Ochs.), Hyboma (Hbn., 1816), y Thosea

orugas de

entomlogos,

algunos

es

nue-

gneros Har-

(Walk.

tambin por

el

).

Las

Dr. Berg.

ohrita viene un informe del Sr. D.

Fran-

su viaje Patagonia {Apantes sobre las

estilo
tierras patagnicas, p. 189-205), artculo escrito en un
bastante elegante, si bien no carece de los lunares debidos

nuestros numerosos modismos y la casi exclusiva lectura


de autores franceses de traducciones llenas de galicismos, que
se observan en casi todos nuestros escritos.

Mas

sa de ello lo

que fuere, esta no es una crtica y mucho mnos una crtica liteNos limitaremos, pues, anunciar, prescindiendo dlos
raria.

Aportantes descubrimientos geogrficos de que da cuenta el


denodado viajero, que este comunica algunas noticias sbrela
vegetacin y la fauna del desierto que ha recorrido, y recomendar nuestros lectores que lan

el

artculo

deque nos ocupa-

merece, y mucho.
En esta entrega terminan lasContribuciones & del Sr. Parocon la descripcin cita de 3 Ftolacaceas (una nueva), 4 Be-

mos, pues

lo

di

gonias (3 todas
sin especificar, y

-En una

inditas),

y 7

Nictagineas (una nueva, tres

una con duda).

noticia sobre la preparacin del Curare, comunicada

126
por

el

Academia de Ciencias de Pars (C ornptes-

Dr. Jobert la

en laspg. 222
rendues, Enero 1878), y que los Anales publican
clasificacin demasiado notable pai a
y 223, hay un error de
Trtase de un vegetal, con
desapercibido.

que pueda pasar

aspecto de Amarantacea,

al cual

se bautiza,

si

bien con signo

nombre de Didelphys cunt ivoi a, es


Adems, Mucura,
decir, con el de un mamfero marsupial!
guasegn le denomina el autor, puede ser Micur, nombre
de interrogacin, con

ran de todos los

el

Didelphis.

12 de este
fffcegres Sel Sr. SLEsta En la Prensa del

nos ocu-

viaje de que
se leen las siguientes lneas relativas al

pamos en otro lugar.


Que traiga el joven explorador muchos

mes

tesoros cientficos son

nuestros desos.
en Montevideo detenido por la cuarentena aqu
impuesta las procedencias orientales, el joven viajei o argentino D. Ramn Lista, quien, auxiliado por el Gobierno Nacional y

Se encuentra

la

Sociedad Cientfica, acaba de realizar un viage a

Austral con

la

Patagonia

resultados satisfactorios para la ciencia.

Durante su esploracion, que emprendi el 16 de Enero, dia en


del Rio Santa Cruz,
que desembarc en la mrgen izquierda
D. Crlos Moyano,
del intrpido teniente de marina

acompaado

arqueolgicos,
una gran cantidad de objetos

ha recogido

como puntas de

perdidas y
flechas, rascadores, bolas

tales

fragmentos

huellas de una raza prehistrica


de alfarera, encontrando las
hoy completamenie extinguida.
dolicocfala (cabezal alargada),
importante Rio Santa Cruz.-Este
Estudi las nacientes del
la Cordillera, y corriendo de Oeste
rio arranca su. nacimiento de
los 50 grados 10 minutos
Este desemboca en el Atlntico por

de

latitud, teniendo

una considerable profundidad y una corriente

de 7 millas por hora

20

de indios Tehuelches,
Lleg hasta Chieolokaiken , paradero
Mildde Island de las cartas inglemillas de la Isla Pavn

sas. Cerca d@

all (le

dice

el

Sr. Lista al Ministro

de Instruccin

comunicarle su regreso, en nota que


pretendido paso de los in_
tenemos la vista), coloca Fizt-roy el
pero puedo asegurar V.E., sin temor de
dios Indians Pass
Pblica Dr.

Gutirrez al

127

equivocarme, que no existe semejante paso, siendo muy profundo


el rio en ese punto.
El 12 de Febrero emprendi otra expedicin Mantiales, donde encontr varios indios, permaneciendo algunos dias, y el 17

comenzaba remontar
waisch, de donde vi

el rio

Chico, llegando en tres diasil/a-

volcan Challen.

el

El rio Chico nace tambin en

la Cordillera,

por los 48 grados

de latitud y corriendo de N.O.S. E. desemboca en la baha formada por el Santa Cruz; su corriente es de 3 4 millas por hora.

Tiene en sus orillas un valle


en

el

frtil,

de esplndidos

campos,

que una colonia estara esplndidamente instalada.

Del rio Chico regres

28 Santa Cruz y de all por tierra


lleg el 12 de Marzo para tomar el va-

el

Punta Arenas, adonde


por que le ha conducido hasta Montevido.

Como

resultado de su exploracin trae numerosas coleccio-

nes de rocas y vegetales,


y una carta topogrfica de los territorios recorridos.

Se v, pues, que los desos del Sr. Lista han sido coronados
por el xito, por loicual le felicitamos sinceramente, as como
a Sociedad Cientfica Argentina, fomentadora entre sus miembros de esta clase de espediciones da las que tantas ventajas
reporta el pas.

Mas soBe

el Paag-er

isaemida

(V.)

Despus de la pu-

blicacin de la entrega anterior, en la cual apareci

sumaria sobre

los hbitos de esta

sabido que ella es


partido en que la

ca de

ave fV.

una noticia

p. 65-69) el

autor ha

comn en algunos puntos del interior del


vi.
D. Emilio Frers Lynch la observ cer-

estancia de su padre (Caada Bellaca), donde es abundante, y el joven Rodolfo Gainza vi algunos individuos en los
alrededores de la del suyo (Caada Honda). Ademas, se le
la

comunicado que

all

como en Buenos

es conocida con

Aires, con

el

de Tucutucu.

CoIalioB'acion Recomendamos
tivo al curioso

el

ha
nombre de Dormiln

al

lector

modo de reproduccin llamado

el artculo,

rela-

pcedogenesis, con

que nos ha favorecido el Dr. D. II. Weyenbergh. La


exposicin
de la materia es bastante elemental, de manera que
cualquiera
persona medianamente ilustrada podr comprender el asunto

con

facilidad.


Aprovechamos

la

oportunidad para hacer otro tanto

artculo que, sobre otro


bin,

de

128

con

el

fenmeno, sumamente extrao tam-

parthenognesis, public

Berg en
Anales Cientficos Argentinos, entregas III y V (1874).
I5B Agricultor
Hemos recibido el primer nmero de esta
el

la

el

Dr.

D. Crlos

los

revista quincenal, que promete ocuparse de ciencias,

artes.,

in-

dustria y comercio. Su impresin es excelente, y contiene muy


buenos grabados, asi como interesantes materiales, lo^cu^es
tienen cierto sabor de ciencia pura bastante pronunciado.

El Agricultor hace honor sus fundadores, y ser til

los

gremios que est dedicado.

Weeionario geogrfico histrico del Eio de la


Plata Este es el ttulo de una obra verdaderamente monumenque ha comenzado publicar su laborioso autor, el joven D
C. L. Fregeiro, y que merece una decidida proteccin del pblital,

co,

porque su importancia es

tal

que no debe faltar en ninguna

biblioteca.

Toca algunos puntos de nuestra competencia, por ejemplo,


la descripcin de las razas humanas indgenas.

En

primera entrega trata de


blos salvages del Chaco.
la

Lminas iltaminadas En

los

el

Abipones y Agaces, pue-

nmero

mos lasriede planchas que representan


gentinos. La que entonces publicamos ha
tuando
lista

del

el

paisage, de una obra del Dr.

aleman; para

Museo

Pblico.

la

de ahora, sirvi

comenzamamferos ar-

anterior
los

sido tomada, excep-

Brehm, clebre naturade modelo un ejemplar

El texto correspondiente saldr

mas

ade-

lante.

La obra que emprendemos


fiamos en que, aumentando
terminarla

mas pronto de

lo

gran magnitud, pero conpblico apoyo, nos ser dado

es de

el

que primera vista se creera.

Academia Argentina de Ciencias, Letras y Artes


A

mes prximo pasado se ley en el seno de esta asociacin el Ensayo sobre los Mutlides del Baradero por Flix
Lynch Arriblzaga, que hemos prometido nuestros lectores.
fines del

E. L. A.

v'

Tomo

Entr.

BU EPS AIRES

5*

iMayo de 1878

(Mensual)

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

EDUARDO LADISLAO IIOLMBERG

SUMARIO; Ensayo
ge

Mu

sobre los

sin por el Rio

t 1

""**

d o b del partido del Baradero,

Lujan Sobre

Naound a.
Ensayo

Fiudogenesis.

Algo

ms

Una excurP o d a-

sobre el

Miscelnea.

sobre

Mullidos

los

Del Partido del Baradero (Provincia de Buenos Aires)


por

FLIX LYNCH ARRIBLZAGA


Miembro

activo de la Academia Argentina de Ciencias, Letras


y Artes
(Obra presentada dicha Academia en su sesin de -80 de Marzo de 1878.)

INTRODUCCION
I

Si bien

para

Zoologa,

naturalista y an para
ninguno de los srosque
el

el

simple aficionado

animan la Naturaleza
carece de inters, involuntariamente llega conceder preferenla

cia este

.,

el

otro

grupo zoolgico, toda vez que

la

misma

de ordemr sus elementos de una manera metdica


la de estudiar su estructura hbitos, aguijona su vida cudificultad

riosidad de investigador

estos

han

sido los mviles

que

me

indujeron observar con cierto detenimiento y prolijidad las


costumbres de los Mutlidos del Baradero y fijar la atencin

en su estructura externa, en cuanto se relaciona con la clasificacin natural de estos insectos, con la esperanza de que supliendo con

paciencia y la observacin lo que me falta de conocimientos cientficos, quiz me fuera dado contribuir con mi tona o
al

la

progreso de

la

Entomologa.

El inters que las

ivutiias (

entomlogo es palpitante.

Mutillce

Hasta

ofrecen actualmente

hoy sus hbitos se hallan

130

apenas bosquejados por algunos pacientes observadores y su


clasificacin sistemtica deja an bastante que desear.
Despus de diversas vacilaciones acerca del lugar sistemtico
que corresponda

los varios

gneros de Mutiidos, se ha

lle-

gado finalmente constituir con ellos una familia bastante natural. No han sido tan felices las tentativas para separar en
grupos genricos

himenpteros

el

antiguo Malla de

Linno, porque estos

presentan tanta homogeneidad

de estructura,

precisamente en las partes cuyas modificaciones se concede

mayor importancia en las clasificaciones entomolgicas, tales


como los palpos, las antenas y las patas, que es imposible establecer divisiones fundadas

en la

forma de esos apndices.

la considerable desemejanza que,

Por otra parte


mayora de los casos, distingue un sexo
buido y contribuir no
blema.

en

del otro,

ha

la

gran

contri-

poco retardar la solucin de! pro-

El Dr. Burmeister es quiz quien hadado

primer paso en
la verdadera senda, estableciendo una clasificacin basada en
los nicos caracteres que espresan algunas diferencias sensibles entre

tomados

las

el

numerosas especies de Mu illa, esto

del trax, del

es, en los

primer segmento abdominal, de

la for-

ma

y posicin de los ojos, del tamao relativo de la cabeza y


de las esculturas que presentan frecuentemente la frente y las
mejillas, procurando, en los lmites de lo posible, fundar sus

grupos en las particularidades propias de ambos sexos.

Yo

he adoptado para este pequeo ensayo, la distribucin del sbio


Director del Muso de Buenos Aires, pues la tengo por la

haya presentado. Sin embargo he modificado algo la clasificacin del grupo de l&sLiophthalmae formando una seccin con las Capitales del Dr. Bur-

mas

perfecta que hasta

el

dia se

meister, las cuales, en su sistema, se hallan mas ntimamente


unidas las otras dos sub-di visiones que forman parte da

Las Pedunculatce y Serratocinctce forman, unidas, una


seccin muy natural, fcilmente caracterizable por la forma del
primer segmento abdominal en ambos sexos ; por consiguiente
las Capitatce, cuya estrecha alianza con las Liophthalmae imaquel.

pide en

cierto

modo

la generalizacin de los caracteres del

f.

Cebus

f&tUGllllS, Erxleben

grupo, deben ser colocadas aparte.


He caracterizado, pues,
las dos secciones que distingo
en las Liophthcrtmoe, segn la
anchura dla cabeza comparada con la del
trax, y segn la
ausencia presencia de cresta semicircular
en el primer seg-

mento abdominal.
Algunos de los grupos fundados por

el Dr. Burmeister en
su monografa de las especies argentinas ( utilice Argentinos
in Boletn de la Acad. NI. de Ciencias exactas
exist. en Crdoba

I,

entr. IV-18/5-,p.

461-502J, tales

las Pedunculatoe
y las

concepto,

como

las Quaclrato- dorsales,

Carinatce, tienen

ciertamente, en

mi

valor de verdaderos gneros bien caracterizados


por la organizacin de los dos sexos, pero he
credo poco prudente alterar sus nombres, aumentando
el

innecesariamente

la

sinonimia, ni an cambiar su lugar


sistemtico, hasta que un
estudio mas profundo de la materia,
me permita establecer
mi opinin sobre slidas bases.

En

cuanto

Es

indudable, que slo la copulacin sus actos precurso-

reconocimiento de los sexos, opino, como el


Dr. Burmeister, que basta hallar los machos en sociedad con
las hembras para considerarlos, con
todas las probabilidades
de acierto, como de la misma especie.
al

res pueden suministrarnos la certeza de que no incurrimos en


error, mas tratndose de una fauna, par icular, las hembras
de cuyas especies san conocidas sin serlo los machos viceversa, aquella simple observacin es susceptible de ser apli-

cada con ventaja.

Por mi parte, nunca he visto los machos


de una especie hacer sociedad las hembras de otra, ni en su
presencia, las demostraciones que

suelen en la de las suyas.

El Dr. Bersteeker cree, en contra del Dr. Burmeister, que


slo la cpula puede afirmar la identidad especfica de un ma-

cho y una hembra; pero buen seguro que el sbio entomlogo


de Berln sera de la opinin del Dr. Burmeister si detuviese
algunas horas su atencin en el estudio de las Mutilla, n en la
naturaleza muerta

del gabinete,

sin

cuando se hallan en

la

naturaleza viva de los campos.


II.

Pasara por alto los caracteres generales dlas Mutilla, su-

132
ponindolos conocidos de mis lectores, si esta obra no fuese publicada en un pas, en que la entomologa es casi totalmente
desconocida, pues que la inmensa
la

mayora de las gentes, a n


de aquellas que se precian de ilustradas, no la conocen ni de

nombre, y donde

nmero de

las ciencias naturales cuentan con

aficionados.

tan escaso

Esta circunstancia me obliga dar una

dfiscripciun, siquiera sea

ligera, de los caracteres propios

de

las Mutilas.

Helos aqu: las mandbulas son largas, encorvadas, unidentadas en las hembras y tridentadas en los machos. Las antenas,
insertas entre la mediana de la frente y el aparato bucal, son
filiformes; el primer artejo basilar es poco mas corto que la

antena y algo encorvado


hacia abajo; el tercero es constantemente mas largo que el segundo. Las patas y los tarsos se hallan provistos de espinas
pelos rgidos; las tibias estn terminadas por espuelas denta-

tercera parte de la longitud total de

das modo de sierra en una de

sus aristas. El trax carece de

forma es bastante variable, ya


es sub-paralelo, ya estrechado en el medio y, finalmente, ancho
por delante y estrechado hcia ateas; con frecuencia se v una
sutui as aparentes por encima; su

excavacin

lisa

riores de los

mas

les

en los costados del metatorax.

machos

tienen de

menos completas; en

una
el

has alas ane-

cuatro (1) clulas cubita-

primer caso hay siempre un

principio de segunda; la primera cubital es siempre completa, se-

gn he observado. El abdomen, compuesto de siete segmentos en


los machos y de seis en las hembras, como en iodos los Himenpteros con aguijn ( Hymenoptera aculeatd), es comnmente alargado en los primeros, de forma oval y recujida en el sexo femenino; el segundo segmento es el mayor de todos.

armadas con un largo aguijn, estn


adornadas de los mas vivos colmes, al paso que los machos,
desprovistos de armas ofensivas, llevan por lo comn un vesti-

Las hembras, pteras

do poco vistoso. Sin embargo, en ciertos grupos, se asemejan


bastante los individuos de ambos sexos. Las (intas predo mi rran1

En ninguno

hallado
este

hecho

de los machos peitenecient.es

las especies

tres cubitales y, juzgar por la monografa


parece eercowuu las especies argentinas.

mas de

del

del

Baradero he

Dr.

Burmeister,

133

en esta interesante familia son:el negro, el rojo acanelado, y el


sanguneo para el drmato-esqneleto,y el negro, el rojo desangre,
tes

el

anaranjado,

blanco de plata y el amarillo de bronce para los


pelos con brillo de raso que lo cubren. El sanguneo, el rojo vivo de ladrillo
y el anaranjado se distribuyen en vistosas manel

chas, ora formadas de pelillos aplanchados, ora desnudas y ge-

neralmente puntuadas, mientras que

plateado y el dorado aparecen en lneas


y dibujos queTealzan el fondo oscuro del cuerpo.

La mayor

menos

parte, lo

las

sobre todo las grandes especies,

una estridulacion anloga


ja familia de los

el

he observado

que

dejan or cuando

que producen

la

vivas, y

se las coje,

los colepteros de

LongicOrnios ( Cerambyeidce y algunos Gorgojos

Las hembras producen una estridulacion mas


va a y sonaba que los machos: en las pequeas especies el ruido es insensible y nulo para el odo humano, aunque del rpido
movimiento de sus ltimos arcos dorsales puede deducirse que

(Carculionidae).

tambin

lo

emiten.

Este ruido es debido en las Mutilas al vivo rozamiento dla


cara interna del segundo arco dorsal del abdomen contra la superior del tercero.

Las especies

grupo Lateriplance no emi-

del

ten ningn sonido, segn he observado en. dos que mas adelante
describo. He credo notar, aunque ignoro hasta qu punto me

sea dado generalizar sobre

machos

se asemejan

la facultad

ello,

mucho

estridulante' esi

que en

las

los

hembras,

en

grupos en
los

los

primeros poseen

arado como

tanto

que

estas, al

paso que en aquellos cuyos dos sexos difieren considerablemente


entre s, los machos apenas producen un dbil ruido.
III

Ya he hablado

en la primera parte

dificultades que ofrece

lugar sistemtico
hallarse,

en

la clasificacin
el

orden

como opinan muchos

de

de este trabajo, de las

de estos insectos, cuyo

los

himenpteros parece

autores, entre los

Formcidos

(FormicidceJ y los Esclites (Seolitce). Por lo menos es innegable, que ciertos Esclites presentan un conjunto de
caracteres

que

los

asemejan

los

machos de Muiilla, hasta

el

punto de

que, en o<ro tiempo, algunos autores colocaron entre ellas va-

134
y que las hembras participan
de muchas particularidades propias de los Formcidos.

ros gneros de dicho grupo

Las

],

dificultades de esta clase,

no slo en

se presentan

el

del gnero Mutilla, sino, en general, en el de todos los

estudio

que se agrupan su lado, causa de cuya circunstancia se


han fundado gneros diversos, ya con el macho, ya con la hembra de

especies de

algunas

que slo se conoca uno de

las

Los importantes trabajos cb Gcrstcker y Burmeister han abierto, en cierto modo, el camino las investiga-

los sexos. [2]

ciones sobre la clasificacin de estos himcnpteros.

Quien dese estudiarlos, puede consultar, y hallar todo lo


que hasta ahora se sabe respecto al nmero y distribucin
geogrfica de las especies, en la obra de Klug (3) relativa

fauna entomolgica brasilea, en dos trabajos del Dr. Burmeister [4], en uno del Dr. A. Gersteker [5] y, finalmente, en
la

otro del Sr, A. Morawitz.

[6]

[V

Aunque

los Mutlidos de

critos ya, en su

que voy ocupar

mayorparte, por

el

gnero
el
Lafreilla. uno do ellos, eclcca
seccin de su 67 * familia, sea de ls M u
en la 2 seccin de 'a misma familia (Iist.
des lns., III, '348-34-9 XIII, 26L-270 ), y
1)

fc

pteros

Op

III,

349

des-

sido

Germn Burmeister y

Dr. D.

1 -i

han

Tip

(Fabr.)

en

Myz
nat. desCrust.
i

a r

supone

se,

y sus

la

n a
et-

que hay individuos

Nota).

V
El clebre naturalista arriba citado, por ejemplo, (R e g n a n
318) form el gnero T e n g y r a con el macho de una Methoca, y lo
Y, 316)
eoloc entre sus S c o 1 i d as
y el M y r m e e o d e s ( Op. cit.
con la hembra de un T h y n n u s ( Fabr.
(

(S)Entomologiae brasilianae specimen, "inserta en las


Nova Acta 0 a> s a r n a Leopoldina Carolina naturee
curiosorum-, X pa~s 2- 1821 p. 277-334.
der brasil.ianis.chen Mutillen, publicado
(4) ebersicht
i

las actas de la
sociedad de historia natural de Halle, II, 1854-19; aqu
describe 44 especies coleccionadas durante un viaje por el Brasil realizado en
Ht publicado
La mitad de ellas eran nuevas para la -ciencia.
1851.
despus [1875] una monografa de las especies indgenas, titulada M u t i las

en

A rg

Boletn

e n t i n se
en el
ciencias exacta i de Crdoba,
,

(5) Gersteker

[A.)

Are

ente.

I,

de la extinguida Academia Nacional de


IV, p. 461-502.

ves f

dieNaturgeschichte

Trosehel, -antes de Wiegmann, XL p. 41 299 [1874


exclusivamente sobre las especies Sud americanas.

Es un L ab ijo que

de

versa

debe un catlogo des riptivo de las especies europeas, seguido de


de toda 3 las conocidas, aunque sin describirlas, inserto en el BulleSciences de Saintd e lA cadera ie
o e r i a lo des

Petergbourg VIII, p. 82 y siguit nt ?s [18651


(6)

una
tin

l se

lista

Dr. A. Geerstacker, juzgando que un simple catlogosistem-

el

tico tendra

muy

escaso inters, he preferido describirlas, como


quiera que las exactas y concienzudas descripciones de los dos

naturalistas antes nombrados,

agregar

dejen sino

no

indicar de paso

ellas:

lo

muy

me haya

que

poco que
sido

dado

observar tocante los hbitos de cada especie.


Respecto la preponderancia de los grupos, puedo decir que
en el Baradero las Helophthalmoe son mucho ms abundantes

Las Lateriplhce grupo que an

en especies que los otros.

no haba sido sealado en


sentadas aqu poi

Un pequeo
Bradynobcenus

Repblica Argentina, esln repre-

la

dos especies.

Mutillidae,
[Spin.j

y los

al

parecer

intermedio

S capto dacty la

entre los

[Burm.] forma tam-

bin parte de la fauna himenopterolgica de! Partido del

Ba-

radero.

V
Entre los grupos de Muiilla que tienen representantes aqu
son notables algunos por su tendencia la variabilidad. Las
modificaciones que se observan son las de talla y las de coloracin, y se presentan, ya aisladas, ya reunidas en el mismo

Las Megalocratinoe [Burm.], cuyo tipo es aqu


M. sumptuosa (Gerst.), parecen ser afectadas frecuentemente

individuo.
la

por

la inclinacin espresjada,

muy comunmente

en

de la sub-aivision

la

por

especie

G 'arinatoe

no

menos ella se manifiesta


Las Helophthalmoe
citada.
lo

lo

son tanto, pero las de la

Quadrato-dorsatce presentan numerosas variedades individua


les.

He observado

especies llevan

que, en

manchas

general, aquellos

grupos

cuyas

desnudas, se distinguen por una gran

constancia en la coloracin y los dibujos, mientras que en los


que estn formados por especies, en las cuales las manchas son
velludas, son

sumamente

variables, en la coloracin.

estas ltimas se torna en amarillo en su


y,

por consiguiente, pasa por

vice-versa;

las

mximun

El rojo de

de alteracin

las tintas intermedias,

manchas normalmente amarillas aumentan

la

tocias

Litensidad de su color hasta transformarse en rojo vivo.

An, en algunas especies, el drmato-esqueleto cambia


negro al pardo rojizo, y al contrario.

del

generalizar sobre las costumbres de las


Mutilas. Prefieren siempre los terrenos mas abrasados por
cuales se v correr
el sol, sean arenosos arcillosos, sobre os

Poco podra decir

al

rpidamente alas hembras, mientras que los machos revolotean de aqu para all, cambiando constantemente de sitio.
Estos ltimos suelen visitar tambin las flores.
En cuanto su rgimen y reproduccin, existe an bastante
discordancia entre las deducciones sacadas de los hechos observados. Algunos autores han dicho que las Mutilas cazan

asegurando haberlo presenciado; otros pretenden que


han hallado restos de dpteros en sus agujeros, atribuyndoles,
en consecuencia, hbitos comunes con los Esfgides ( Sphegidce )
insectos,

y, finalmente, se

ha dicho que son parsitos dlos pidos

soli-

mi parte, creo que esto ltimo es lo ms verosmil


en lo que respecta los cuidados para asegurar su propagacin, pero al mismo tiempo opino que, an cuando se vea
entrar las Mutilas en los ndos de los pidos, no hay sufi-

tarios; por

razn para concluir que son parsitas, en el sentido


Se podr deducir por analoga, pero no
lato de la palabra.
aseverarlo como un hecho real; no habindose descrito hasta
ciente

hoy, lo
la

menos que yo

sepa, ninguna larva ninfa de Mutillco

deduccin, por racional que sea, tiene que quedar reducida al

estado de simple hiptesis.

El rgimen, en

el

estado de imago, parece ser animal

en

algunas especies, y vegetal en otras; pero, en este ltimo caso


me queda an la duda de si el alimento se lo procuran por su
propia industria,

He

si

es slo fruto de su rapacidad.

preferido, pues, en vista de esta divergencia de opiniones

citar solamente, en lo relativo

haya

sido testigo presencial;

cada especie,

los

hechos de que

me es posible generalizar sobre


y me inclino creer que cada grupo
no

su rgimen y reproduccin,
pcsee sus detalles de costumbres propios, como quiera que ella s
ofrezcan

muchas analogas

entre

s.

Continuar .)

137

excursin

lisia

por

el

liso

Marzo de 1878

Lujan

por

Eduardo Ladislao Holmberg


Marzo pasado, aprovechando el Carnaval, mi
amigo Enrique Lynch y yo desembarcbamos en la Estacin
El da 3 de

dei Tigre,

punto de partida de un paseo de coleccionistas qu

habamos proyectado haca tiempo, pero que numerosas dificultades. haban retardado hasta aquel momento. Esta excursin tena tanto mas atractivo para nosotros, cuanto que e[
Rio Lujan deba presentarnos en sus riberas numerosas especies de aves y de insectos

que difcilmente se obtienen en

midad inmediata de Buenos Aires,

lo

que se agregaba la cir-

cunstancia de hacerlo embarcados. Esto, no slc


porte, sino

tambin

el

estudio

la proxi-

facilita el

simultneo de

trans-

los objetos, lo

que es imposible verificar en cualquier otro vehculo.


Deba acompaarnos un vecino de Las Conchas,

Manuel Oliveira Csar,

el

Sr.

D.

hecho de tener propiedadesde ha muchos aos, conoce

quien, por el

des en las orillas del Lujan

palmo palmo el terreno, adems de reunir excelentsimas


condiciones para expedicionario, pues su geniO rrtAlico, aparentemente incompatible con una extraordima.iutf furza de observacin y paciencia de coleccionista, hao#i le l-Am compa>

v.

jt

ero de viaje que, pocas veces se encuentra/.


Inmediatamente, pues, nos d rijimcf s casa, pero sin'

dole imposible salir

el

misino

da,

pues necesitaba reunir algu-

nos objetos necesarios para el viaj


convinimos en esperarle al dia siguiente en las orillas del Caraguat Chico, arroyo situado legua y meda del Tigre.
,

Nosotros, en

tanto,

comenzar ya nuestra
y reunidas
estimulado

las
el

no pudiendo
tarea,

resistir

un, a. 'vez

provisiones, resolvimos

remero, pronto qued cu

tentacin de

la

embarcado
partir
el

en

el
el

equipaje
acto,

y.
Tigre la estela de

nuestro bote.

Son las cuatro de la tarde; pocos momentos despus desembocamos en el Lujan, cuyas aguas, apnas agitadas, nos brindan su blando lecho, que corta la quilla y azota el remo con
violencia.

10

En

aparecen numerosas Pontederias de hermosas flores


pequeas embarcaciones que flotan sin peligro, soste-

ellas

azules,

nidas por la engrosada base de los peciolos, en cuya extremi-

dad se desarrolla

la

lmin a

inters amente

verde y lustrosa.

Otros camalotes desplegan tambin sus vistosos aparatos, y


alejndose suavemente para morir quiz en playas tan distantes
como aquellas de que suelen venir, nos dejan admirando las
extraordinarias transformaciones del ser orgnico que lucha,

para adaptarse al medio en que habita


Las riberas cubiertas de juncos, en una extensin jde varias
leguas, y el terreno firme adornado con su cinturn de Sauces, no
presentaban nada notable en lo que respecta la vegetacin,
pues algunas yerbas que crecen la sombra estaban sin flor
la sazn, ya figuraban en el herbario conservado. Durante un
1

en su propia constitucin,

momento,

la

montona majestad

atencin, pero pronto


bello,

por cierto, en

del

atrae

saucedal

nuestra
paisaje

el

espritu se habita al paisaje,

el

que constituye un elemento importante

acentuado de los rboles llorosos, cuyas dbiles ramas


mojan sus extremidades en la linfa que las retrata y en la
que parece continuarse a existencia tangible con la existencia
su imgen.
intangible, la forma y
De cuando en cuando el sauzal se interrumpe, para ser remel reflejo

plazado pup algunos rboles frutales que


ya privadas del excelente producto.

La

mu

tran sus ramas

momento, y
mano gran cantidad de papel, ninguna

vegetacin, pues, pierde su atractivo por

el

aunque llevamos la
planta es encerrada en*re sus hojas.
Respecto de los animales, era de excepcional inters lo que viLas aves escaseaban tanto
mos en aquel corto trayecto.
que slo percibimos en la cima de algunos sauces uno que otro
S\i\r'u(T/rannu melancholicus)y un Yentevo que cruz por
sauzales inmediatos. Entre los
el rio para perderse en
los
juncos, donde en un paseo anterior haba cazado preciosos pajarillos,

slo chillaban dos especies de

insectvoros,

( Thamnophilus Argentitius) que pronto

un Batar

cay en nuestras ma-

nos, y la Serpophaga nigricans, que apareca de cuando en


cuando, persiguiendo los mosquitos. Fueron estas las nicas

aves que observamos, aunque dejaron

or

su voz

la

distancia

alguno que otro Chinglo, un Hornero y un Carpintero, cuyo


plieu,plieu } repetido con afan, no poda ranos de impacientar-

IS9
nos por la imposibilidad de obtener su

interesantsimo indv-

do. Puede un cazador tener mnos suerte, cuando su objeto


casi nico es adquirir aves? Entretanto un tbano se empea en

molestarnos, y Lynch que no desa otra cosa que utilizar su


Wiademann, pronto remplaza con l la incomparable obra de

Azara que, un memento


tar.

Volando sobre

el

para clasificar ei Dauna mariposa funeraria ( Papilio

antes, nos serva


juncal,

Thoantiades) desplega el contraste de sus alas negras con manchas amarillas, mientras que una .segunda, del mismo gnero
(P. Perrhehus) ostenta entre las mallas de nuestra red las gotas de

carmn con que adorna su negro ropage.

Este es
r as?

el

No

No hay
mero no

resultado de nuestra entrada en


es tal

apuro.

el

Lujan. Continua-

deseo que nos anima.

el

La

corriente es dbilmente contraria, y

fatigar sus brazos.

las

lj2

aparece

la

el

re-

boca del

Caraguat Chico qu e corre oblicuamente hacia el Lujan, en el


cual desagua. Es estrecho, apenas tiene cuatro varas de ancho
en algunos puntos, mientras que en otros amenaza obstruirse.
camalote arraiga protejido, y los Eringios que extienden sus agudas hojas en abundante penacho, lastiman al pasar. En ios bordes sombros, delicadas Begonias de color
El junco

lo

invade,

el

dbilmente rosado desplegan sus largos corazonesji-reguiares,


sobresaliendo entre ios Helchos palmas (Pterif sp.j y.el Culantrillo

(Adianthum Capillas -veneris), y fu mando guirnaldas

lamos, Durazneros y Juncos, se extienden los largusimos vstsrgos dlas Convolvulceas ntrelas cuales se distnguela Dama de noche cuyo bo_
ton no despertar hasta despus de puesto el sol, cual si quisiera remplazara con su cndida y vaporosa vestidura nupcial.

legantes, entre los Ceibos, Sauces,

Otras enredaderas de diversas f amibas confunden all sus tallos, lujosamente desarrollados por la abundancia de agua en un
rico y frtil suelo, mientras que algunos vegetales de diferente
carcter animan por la variedad

el

excenario de las

orillas.

Tres cuadras adentro de la boca del arroyo nos detenemo


La
isla, perteneciente personas de inmediato parentezco, se halla
habitada por el mayordomo y su familia, de modo que pocemos
depositar en la casa nuestra carga,
facilidad en el Arroyo,

por numerosos

para internarnos

cor;

ms

gradualmente enangostado y algo obstruido

despojos flotantes,

140

medida que avanzamos,

aspecto

mas

esplndido.

el

Arroyo toma en sus riberas un

y en algunos puntos, lo dir sin exajerar,


Glorietas naturales formadas por los Ceibos,
bello,

Sauces, y otros rboles indgenas, se consolidan con las lianas


estrechamente abrazadas las ramas, mientras que en los
troncos serpentean los largos vstagos dlos Helchos epfitos

con hojas oval-oblongas y Cactceas igualmente epfitas. Mi


sorpresa no estalla porque los he observado en un paseo ante_
pero confieso que aquel epifitismc se revela en las mismas
escala, que un ao
condiciones, aunque no en tan grande

rior,

antes haba observado en los bosques del Norte deTucuman.


A pocas varas de la orilla se extiende la Paja brava, y en

verdad que nuestras manos quedan laceradas por su agudo filo


al ir recojer la pieza qua el arma ha derribado la mariposa que aparentemente busca refugio en aquel mar de acerados
Slo un vehemente deseo de hacer una adquisicin
cuchillos.
apreciable, un entusiasmo exajerado, la ignorancia, pue-

den matarnos penetrar eu aquel abismo, en que no slo se su una violenta opresin al
fre el dolor dlas heridas, sino tambin
respirar, pues parece talmente como si el oleaje nos asfixiara
con su enorme peso, y orno el rumbo se pierde caa paso
trabas que ofrece aquel aman
y la angustia se aumenta con las
tonamienfo de duras y largas hojas, so comprender cuan
deliciosa debe parecer la superficie libre y cun blando @1
sendero despejado.
Entre las aves nada de nuevo, qu digo! nada se presenta;
han huido ya y apenas percibimos una calandria Zorzal
de Monte ( Zenaida maca( Turdus erotopezus)), una Paloma
un Tirnido jaspeado, el Scaphrhynchus audax, que
lata)
y

por primera vez observamos en esta, latitud, y cuya adquisiFuecin fcilmente resolvemos con unas pocas municiones.
ra de esto, ninguna otra ave aparece a nuestra vista.

Los Insectos escasean tambin: entre los Colepteros, la


Omoplata flaca, impropiamente llamada veces Chinche amacara, inferior de una hoja, as como
rilla, es hallada en la
Las mariposas apenas se realgunas otras pocas especies
velan por la

preciosa Callieore condrena,

cara inferior de las alas posteriores y la

con

un 80 en

la

abundante Danais

141

Plexippus.
mosquitos,

Los Aguaciles Libellidos, revolotean entre ios


y un Mangang ( Xylocopa sp.) negro, con fajas roabdominal nos revela

jizas en el dorso

do Himenpteros,

Los Dpteros

la

no absoluta ausencia

(Moscas

&)

proporcin inversa los deseos que por ellos

aparecen en
manifiesta

mi

ompaero y como slo se v alguna mosquita aZtd que ya no iny como por otra parte los otros elementos de coleccin

teresa,

parecen escondidos, .resolvemos retroceder.


especies de Araas aumentan

la

la

vuelta tres

coleccin: una Aerosom,a/una

Tetragnatha y una Epeira.


A uiedida que nos hemos internado, hemos visto aparecer
en mayor abundancia los Eringios y esta circumstancia nos
sujiere la explicacin del nombre del arroyo en que se desliza
nuestra canoa. Crece en los campos del Chaco una Bromelicea textil la cual

guat,

yla

qn

aplican los Guaranes

Quichuas,

no

el

nombre de Cara-

me engao

llaman Chguar.
Las Bromeliceas no escasean seguramente en las inmediaciones de Buenos Aires, pero ellas estn representadas por especies
ni

c.

los

muy pequeas

hemos

del

gnero

si

Tillandsia.

oido

que creciera antes ahora aquella planta en esaun cerca, por lo cual es casi seguro que el nom-

leido

tas islas ni

bre de Caraguat no ha sido aplicado


la

Jams hemos

Bromelieea citada,

sino por

el

al

arroyo en atencin

Eringio, cuyas h >jas se

asemejan mucho las de ciertas Bromelias,


agregarse su abundancia.
Bero....y se salpican los

lo que

debe

matorrales oscuros conlasblan-

cas y grandes flores de la Dama de noche. El Sol se ha puesto?


que la palay el botador impelan nuestra embarcacin.
La noche es oscura, el tiempo amenaza, pues, pero antes de
pensar en

descanso, es necesario cuerear las aves


y cazar las
numerosas mariposillas de la luz que vienen revoletear en
torno de la que nos alumbra. Lynch obtiene un Anopheles
y
su content por ello slo puede tener una disminucin al adquirir otras especies de insectos igualmente importantes.
el

Todo est listo sen las doce de la noche, y una Lechuza


(Speotyto cunicularia), que se cierne cierta altura sobre nuestras cabezas, parece
anunciarnos que ha llegado la hora de
,

dormir.

142

Tendemos la carpa entreds rboles, y nos prometemos descansar como dos cuerpos inertes. El proyecto es bueno, pero
su cjecuc.QO deja a!g j que desear. Lynch ha tomado tres especies de mosquitos, y aunque algunos nos han picado antes de
entregarnos al reposo presunto, nonos ha parecido que la can-

como para tomar precauciones

tidad sea tan alarmante

srias.

Verdad es que Conrado, el dueo de casa, nos ha envuelto en


una nube de humo-pero las malezas estn casi consumidas ya
por el fuego y el enemigo se acerca.
Primero es el zumbido lo que nos molesta, despus algunos
se atreven picarnos con su siete lancetas (porque, tal es el
arsenal quirrgico dla trompa de un mosquito) y, multipli-

cndose

el

concierto y las sangras, aceptamos

ambos que no

Nos envolvemos

es posible dormir en tal situacin.

la

cabeza

ubrimos con las mantas, nos vesDa


timos, nos calzamos nada--la trompa atraviesa todo.
cuarenta y ocho horas, slo hemos dormido tres hace veinticuatro, y el sueo nos sofoca. El reloj seala las dos de la maana y nuestros brazos ya esn fatigados de aplastar mosquitos.
-Me parece reconocer ol zumbido da una cuarta especie,
me dice Lynch medio dormido. Aquella observacin produce
en mi nimo atribulado la angustia que uu cataclismo,
y

las

manos con

nos

tules,

porque yo tambin reconozco en el coro que nos rodea las voz


de una quinta y de una sexta! Y sinembargo, las especies no se
han agotado an. Queda mucho por hacer en ese sentido.
Dan las tres.... Y el sueo que antes pareca refrescarnos
con sus alas, ahora se aleja, arrebatndonos hasta la simple
necesidad de

lectura.

la

Nos resignamos*

Imposible!

mosquitos aumentan. Estoy


compaero est medio dormido. Siquiera

Elreioj sealadas cuatro..

desesperado.

Mi

., los

un cuarto de sueo para mi!


suave de la madrugada levanta una lengua de
fuego en las malezas quemadas, y su luz, como uar revelacin,
me incita hacer una fogata en la misma boca de la carpa. El

Un

humo

vientecillo

es denso, denssimo.

Los mosquitos ya nonos can.


Esto es el gozo supremo del Paraso!
;

medio ahogado por

el

humo

y por

el

sueo.

dice mi

compaero

Niego

hecho es que esto es delicioso.


Y como el mismo pensamiento ncs dominaba, y el mismo medio de humo nos envolva, exclamamos:
Nos morimos, nos asfixiamos; pero no importa., se asfixian y se mueren los mosquitos tambin.
Un minuto despus, sobamos que el gnero Mosquito haba
desaparecido para siempre de la cadena de los seres actuales

la bese, pero

el

Marzo 4 Eran

las siete de la

maana cuando

los

rayos

del

entrando de lleno en la carpa, nos despertaron del letargo


de muerte en que estbamos sumerjdos. Inmediatamente nos
sol,

levantamos, y un momento despus nos internbamos en la


en busca de piezas de coleccin (1.)'

isla,

las ocho y media, pona el pi en tierra nuestro amigo


Oliveira, quien acompaaba un fidelsimo servidor portugus,

Manuel Fernandez, que deba ayudarnos hbilmente. Entretanto,


volvimos internarnos en

el

arroyo,

ms con

el

objeto de herbo-

y tan abundante fu la recoleccin


(verdad es que de muchas especies haba hastas seis ejemplares)
que los paquetes colocados el uno encima del otro tenan un
metro de altura. Como en aquel momento el agua bajra mucho, quedaron las riberas perpendiculares en seco, y en ellas
rizar que con el de cazar,

numerosas Paladinas y Planorbis y entre las yerbas Bulimus y


Helix- Una concha, la Anodonta membrancea se mostr en
corto nmero de individuos pequeos.
Al retroceder, la tormenta q cubr i el cielo d esprendialgunas
gotas de agua y como por esta causa tuvisemos que apurarnos,
perdimos una Flica que vol al da vuelta nosotros un recodo.
Las aves, escasas tambin en este lia; ademas dla citada, un
Boyero Cassicus solitarius.), un Tordo negro ( Molobrus $eri,

eeus ) una Toenioptera, un_Ventevo

Saurophagus sulphuraus )

una Ratona Trog lodytes plaensis) fueron las nicas que vimos de cerca, y, en a cima de un rbol lejano un Carancho
(Polgborus vulgaris). Al volver la casa, examinamos la
trampa dispuesta durante la noche, Estaba vaca. Conrado
y

nos declar que


los Ratones.

pecies

la

ltima inundacin habs concluido con todos

Lo sentimos, porque en esa

regin abundan las es-

de He&peromys,

1 Intil

me

parece detallar.

Como

dentro de poco jnch

publicar la

parte de los resultados de este viaje no es Deeesario aqu detenerse mucho.

mayor

Un

44

fuerte aguacero nos detuvo algunas hor as,

pero no dej

de ser esto una ventaja, p orque cuando ces, numerosos insectos


aparecieron en las plantas, presentndose entre ellos especies

verdaderamente interesantes, por su organizacin las unas, por


su novedad las otras

las cuatro de la

tarde, la

canoa se halla con

y despus de despedirnos, bajamos por


Lujan, cuyo curso remontamos luego.

lista

el

la

carga

arroyo hasta

el

puesto que la corriente es favorable, y el viento soplado


popa, Oliveira improvisa una- vela que pronto se hincha y nos

arrebata rpidamente.

Nada hay en las riberas que pueda


ms nos sosprende es la carencia de

interesarnos, y lo que

aves,

tal

punto

que

cuando en cuando alguna Serpophaga ocul ta entre el juncal uno que otro Suirin, cuya triste figura se
destaca en la cima de algn sauce.
Pronto cambian de aspecto las riberas. Altos lamos rem-

slo percibimos de

diversas partes; los Ceibos extienden sus


ramas en el paisaje y se renen los Eringios j Juncos los hermosos penachos blanqueemos de una gigantesca Gramnea.
plazan

el

sauzal en

Al pasar por los ranchos de los isleos llega nuestros odos


la msica carnavalesca, y el viento, cuya actividad se hace entnces mas viva, nos* arrebata con mayor rapidez, aunque en

verdad n son aquellas las islas de las sirenas.


Nada notable aparece por el momento El rio lleva la direccin
de padel Sol que ya se oculta y es necesario llegar al punto
La nica ave observada en aquella tarde, adems de las
rada.
.

dos ltimas, es el Martin-Pescador ( Chloroceryle Amazona)


que pasa volando rpidamente cerca de nosotros.
El .Sol se ha ocultado ya. Un murmullo vago, lento, suave,

pero que poco


nuestros odos.
Uno dos
1

poco va hacindose ms

perceptible, hiere

Especie sptima ? dice alguno que va sumerjido en una


lectura que, fuerza de ininteligible, se hace interesante.
Un extremecimiento de horror se apodera de nosotros.

De

la superficie tranquila del rio

que

el

viento ya no roza, se

levanta una nube zumbadora, inmensa, sanguinaria; pero se


levanta suavemente, nos rodea, nos envuelve, nos abruma*

145

Botador, remos, de todo echamos mano


y evocando aquellos tiempos en que los hroes llevaban los vientos encerrados, empujamos
falta de ellos la embarcacin con una actividad febril, digna de
mejor causa que la de libertarse de los mosquitos.
Media hora despus, Oliveira nos indica que hemos llegado
la segunda estacin.
Don Juan Francisco Rojas nos recibe amis~
tosamente en su casa y nos compromete quedarle agradecidos
por sus muchas atenciones.

Notas sobre dos Athyreitae de Buenos Aires


por

Flix Lynch Arriblzaga


El

reducido

grupo

de los Athyreitce, pequea seccin de los


Geotrupid.ee, es uno de los ms dignos de mencin entre los Escarabeos; las extraas formas y costumbres singulares de estos
insectos, han llamado casi siempre la atencin de los entomlogos;
desgraciadamente los Athyreitce son bastante escasos para que no
abunden en las colecciones y para que sus costumbres sean, en
general, poco conocidas.
En el Baradero no he hallado otros representantes del grupo
que una especie de Bolboceras y otra de Athyreus; esta ltima
presenta algunas diferencias con los caracteres del verdadero
gnero: en este los ojos son visibles por arriba,
y sus mandbulas
son bi-dentadas en el extremo, mintras que en mi especie los ojos
son invisibles por encima y las mandbulas desiguales, siendo la
una de punta simple y la otra bfida. Probablemente ser necesario, ms adelante, formar un gnero particular para este

A thyreus.
Gnero

A thyreus, Me. Lea y

Horse entomologicse

Cabesa mas larga que ancha.


Mandbulas crneas, poco salientes

1,

I.

Apendixp.

123 (ao 1819).

contorneadas en
el lado interno, ms mnos sinuadas angulosas
en el externo y con el extremo bidentado.
Palpos filiformes, truncados en el extremo; los maxilares ms
largos que los labiales
Antenas de once artculos, con clava grande, lenticular, compuesta de los tres ltimos.
del labro,

cucharilla en

Protorax tan largo como


vado en el dorso.

los litros, alto y

ms

Escudete corto y muy estrecho, casi linear.


Tibias anteriores tridentadas en su arista externa,

mnos exca-

terminadas
11

146

por un

agudo en

diente

el

lado

exterior y una

espina en

el

interno.

Patas intermedias muy apartadas en su punto de insercin


por un disco redondeado en el mesosternum las tibias son mas
cortas que en los otros pares, tridentadas en la arista externa y
:

terminadas por dos espinas.


Patas posteriores aproximadas, con

tibias

bi-escotadas

dos

espinas terminales.
Elitros cortos,

ms

mnos puntuados, nunca

regu-

estriados

larmente.

Formas generales,

recojidas y pesadas.

A.

1.

fflavithorax,

Nobis

Capite nigro; prothorace flavo; elytris nigrocceruleis fortiter puncLong. 11


tatis, corpore subtus fuscano flamdo albidoque villoso.

mm.

Diam.

trans. 6

mm. Diam.

vert. 5

mm.

(1)

Descripcin del cuerpo


tegumentos de
y brillantes por debajo.
transversal, poco elevada,

Cabeza ms larga que ancha, con


superior

como

tafilete

y lisos

los

parte

la

de base
Epistoma con una carena
ancha con tres dientes en la arista, de los cuales el del medio es
el mayor.
Erente con una prolongacin lateral sobre la base de cada

antena.
Ojos redondeados, visibles por los lados y debajo, invisibles por
encima.
Labro en forma de paralelgramo transversal, con los ngulos
anteriores redondeados.

Palpos cilindricos, truncados en el extremo, los maxilares ms


largos que los labiales.
Mandbulas gruesas, contorneadas en forma de cucharilla en
su lado interno; la mandbula derecha con dos grandes dientes
obtusos en la arista externa y terminada en punta bfida, la
izquierda con un ngulo entrante en el lado externo y terminada
en punta aguda simple.
Antenas de once artculos, terminadas por una clava grande,
lenticular, formada por los tres ltimos artculos.
P rotor ax grande, ms ancho que los litros y tan largo como
semejante
ellos: el pronotutn es elevado, excavado en su medio,
en su forma al del A. orientalis L. d. Cast. [2] en medio del borde
[1]

Los dimetros

vertical

transversal son tomados en los mayores del

prptorax.
[2]

Klug. Coleopt. Gatt. Athyreus

,,

u. Bolboceras, p. 34. 15.

pl. 1.

t.

b.

Mamferos Argentinos

Lm

El

fatalista Argentino. Tomo I. ent.

Nycipiiecus felinus, Spix.


J4 iriyu.n-0.

II

'

V-

R9

147

anterior se halla un diente agudo poco elevado.


Mesosternum con un disco redondeado en el medio y algo
avanzado en forma de ngulo obtuso hacia adelante.

Patas anteriores con las tibias con tres lbulos redondeados en


la arista externa, terminadas por un diente agudo en su lado exterior y una espina en el extremo interno.
Patas intermedias muy apartadas en su punto de insercin
por el disco del mesosternum, las piernas son ms cortas que en
los otros pares, tridentadas en la arista externa y terminadas
por dos espinas en el lado interno.
Patas posteriores aproximadas en su base, con las tibias bidentadas en su arista externa ms -bien con una escotadura ntes
del extremo y terminadas por dos espinas cortas en lo interno.
Elitros cortos, ovados, ms bajos que el protorax, ms estrechos
que l y con las cercanas del escudete un poco hundidas. Los
tegumentos son groseramente puntuados, en medio de cada litro
se notan dos lneas longitudinales poco elevadas.
Escudete corto, muy estrecho, casi linear.

Coloracin

dems circunstancias

Cabeza con la parte superior negra con visos violceos y la


inferior parduzca con pelos y vello cenicientos claros. Ojos negros
Palpos morenos. Los
y brillantes. Mandbulas pardo-negras.
ocho primeros artculos de las antenas morenuzcos plidos, los
tres ltimos, que componen la maza, de color rojizo claro.
Pronoto amarillo claro con los tegumentos como fino tafilete
fino y aterciopelado, de color
y erizados de un vello corto muy
blanco amarillento muy claro.
Las mrgenes laterales del pronotum son parduzcas, cuyo color
se desvanece sobre el punto hundido de los costados: el estrecho

dorso del corselete es de color parduzen las inmediaciones del tubrextiende


co, que se oscurece y se
culo espiniforme de color pardo oscuro que se halla en medio del
borde anterior del pronotum. Las aristas de las elevaciones laterales de la excavacin del medio del dorso del corselete son de
cordoncillo que bordea

el

color rojizo, que se vuelve ms- intenso en un diente muy obtuso


que se eleva en cada arista, hcia adelante.
Elitros brillantes de un azul-violeta muy oscuro, ms intenso y casi
negro en la base, ngulos humerales y mrgenes de la sutura, y

erizados de pelillos sedosos de tinte bTanquecino-amarillento. La


parte inferior del cuerpo, incluso los muslos, es de color moreno,
no muy intenso, las tibias y tarsos, pardos.
T-oda la cara inferior del cuerpo, as

como

las patas,

esta pro-

abundantes pelillos blanquecino-grisceos que


tambin se vn aunque cortos y ralos en el dorso de la cabeza y
vista de largos y

148
que,

ms abundantes en

el

primero y segundo artculos antenales,

con un copetillo.
he cazado este insecto en Enero de 1878 en lo ms fuerte
del calor del mediodia En el momento en que lo hall, se cerna
en un terreno descubierto, la altura de dos tres pulgadas del
Al cernerse pareca casi inmvil y no dudo que su vuelo
suelo.
con el de muchos cetonidos en cuanto percompararse
pueda
los erizan

Yo

feccin.

Posee un aparato de estridulacion, formado por pequeas estras


segmentos abdominales,
y pelos en el dorso de los dos ltimos
producindose un ruido dbil, rpido y continuo, consecuencia
de la frotacin de los mencionados arcos dorsales contra la cara
interna de los litros, segn me ha parecido, aunque he notado
que cuando el insecto saca las las de los estuches, el sonido no
se produce pesar de que los litros continen cerrados.

Gnero

Bolboceras, Kirby

A Descript.

of several

new

species of Ins. coll. in

New

Holland by R. Brown, in Trans. Linn. Soc., XII,


(1818), p. 459.

Syn.

Geotrupes, Fabr. S carabseus,

Fabr.

Cabeza casi tan ancha como larga.


Mandbulas crneas, anchas, superiormente, cncavas, poco
lientes del labro; la una es simple, la otra bfida.

sa-

Palpos maxilares y labiales de igual longitud, filiformes.


Ojos visibles por arriba, por debajo y por los lados.
Antenas de once artculos, con clava grande lenticular, formada
por los tres ltimos.
Protorax ms corto que los litros y tan elevado como ellos.
Escudete bastante ancho, en tringulo issceles
Patas intermedias poco separadas por un disco redondeado
en el mesosternum.
Tibias anteriores con cuatro a cinco dientes obtusos en la arista
externa.
Tibias intermedias y posteriores
extremo, en la arista externa.

con una escotadura ntes del

Elitros convexos; estriados regularmente.


Formas generales recojidas, casi hemisfricas.
2.

Bolboceras bonariense,
Coleopteren Gatt.

Klug.

Athyreus und Bolboceras,

pg. 52, n. 22 (1843).

Rufo

ntido; thorace

l evite

r punctulato; elytris striato-punctatis;


8 1/2 9 1/4 mm. Diam. transv.

scutello margine fusca. Long.


4 3/4-5 1/2 mm. Diam. vertic.

3-4

mm.

Parecido al B. fulvum de Gory. Todo l es de color rojo de


caoba brillante, ms claro por debajo, con largos pelos rojizos en
las patas, lo inferior del cuerpo y en un hacecillo que eriza los
dos primeros artculos de las antenas: estas ltimas son rojizas
de canela, pero la maza se halla cubierta de vello muy fino
amarillento-roj izo sedoso. Ojos negros brillantes. Los bordes
infero-laterales del protorax llevan una guarnicin de pelillos rojizos.
El estrecho cordoncillo que bordea el pronoto, un punto
hundido en los costados de l, las mrgenes de los litros y de
la sutura, as como las del escudete, de color pardo-oscuro. Sobre
la cabeza se notan dos lneas
transversales lijeramente elevadas,
la una corta y de color pardo-rojo oscuro, se halla entre los ojos,
la otra mas adelante y del mismo color que la primera, es quebrada y afecta la forma de un ngulo muy abierto, cuyo vrtice
mira hcia adelante. Las patas son del color general de la cara
inferior del cuerpo, pero el extremo de los muslos de todos los
pares y las dentelladuras de las tibias anteriores son de color
pardo-oscuro.

Los

litros llevan estras de puntitos

hundidos;

la

primera estra

muy

bien marcada, pero sus puntos no lo son tantc: las nueve


primeras estras de cada litro son paralelas entre s, en gran
parte de su extensin
unindose ntes del borde posterior
es

pero

la

cima

estra es

octava se borra ntes de llegar la base del litro; las ltimas estras laterales parecen nacer de un mismo punto
humeral y su paralelismo casi no existe; por otra parte la und-

muy

irregular y hcia el medio de su longitud se


dispersa en algunos puntos confusos.
La especie no es nada escasa: acude con frecuencia las habi-

taciones

durante

la

noche,

atrada

por

la

luz

como muchos

otros Scarabeiclce.

Descripcin de tres nuevos Culicidae de


Buenos Aires
por

Flix Lynch Arriblzaga


1.

A.nopheles annulipalpis, Nobis

(Fem.) Thorace

badio

obscure trilineato ; palpis pedibusque


nigris argnteo annulatis. Long. 7 mm.

Cabeza agrisada

frente con pelos blancos


antenas negruzcas
palpos negros anillados de plata trompa negra con el extremo
blanco. Ojos negros orlados de blanco puro.
:

150

dorso y con tres lineas longitudinales


se ensanchan gradualde color pardo las dos lineas externas
coselete. Metanotum
mente hacia atrs. Escudte del color del
oscuro. Trocnpardo-rojo. Costados del coselete pardo-rojo
muslos negros con escamas amarillenteres amarillentos plidos
con medios anillos de plata en
tas claras en el lado interno, y
negros, semi-amlladas de blanco puro
el externo. Piernas y tarsos
El extremo
los segundos.
las primeras y con anillos completos
tarsos es blanco, siendo
de los cuatro primeros artculos de los
difanas con la nervadura y
de este color todo el ltimo. Alas
nervaduras con escamas
celdilla costal y el extremo de las dems
por escamillas doranegras, el resto de las nervaduras cubierto
compuestos de escadas anilladas trechos por espacios negros

Trax castao-pardo en

el

mas del ltimo color.


Abdomen morenazco con

vello amarillento leonado.

(departamento
Cac un ejemplar de esta especie en el Baradero,
de
Abril
de
situado al Norte de la Provincia ) en el mes
dos ejemplares,
debe ser sumamente raro, pues no he visto sino
Enrique en
hermano
por mi
el que he descrito y otro capturado
una excursin por el rio Lujan.
:

2.

Anoplieles albiarsis, Nobis

intermediis al(Fem.) Nigricans thorace cinreo , tarsis antids et


Alis hyaltnis
albis.
bo annulatis, posticorum articulis 4 ultimis
:

nigro albogue maculatis.

Long. 5

5,

mm.

plateada.
Cabeza cenicienta. Ojos con una estrecha cinta
negros con
Trompa negra con el extremo blanquecino. Palpos

son casi enescamillas grises de ceniza, los dos ltimos artculos


vello gris.
teramente del ltimo color. Antenas negruzcas con
lneas oscure
Trax ceniciento parduzco en el dorso, con tres
costados negruzcos con
cidas, apenas visibles como por reflejo; los
Alas claras
algunas escamillas blanquizcas con viso argentado.
manmuy oscurecidas por escamillas pardas y con dos grandes
del mismo
chas negras en el borde anterior y otra muy pequea
espacios blancos;
color en el pice, separadas unas de otras por
al borde posteen ciertos sitios de las nervaduras que se dirijen
simulando manchirior las escamillas se oscurecen ms menos
pardas con viso
tas negras. Patas anteriores intermedias

muslos y las tibias:


amarillento, los tarsos son mas oscuros quedos
de los artculos tarestas tienen el extremo blanquecino, as como el
o
ltimo es casi
o
2 o 3 o y 4 de los dos pares anteriores, el
sales I
mas al
completamente blanquizco, el color es mas claro y tira
,

blanco en

el

extremo de

los otros y en el de las

primeros artculos que en el de


tibias. Los muslos y piernas posteriores
los tres

151

como el primer articulo de los tarsos son, ms mnos, del


mismo color que en los pares precedentes y las segundas y este
ltimo llevan el mismo anillo blanquizco que en dichos pares. El
as

segundo artculo de

los

tarsos

es

negro

casi

con

el

extremo

El
blanco muy puro, de cuyo color son los artoulos siguientes
abdomen es negruzco opaco con viso gris ceniciento poco notable.

mas comn en
duras son mucho menos dolorosas que
que habitan aqu. De esta especie se
Es

Anopheles

el

Baradero

el

Sus

las de las especies de

pica-

Culex

hallan individuos que tienen


blanca la base y el extremo del ltimo artculo de los palpos, asi
como una pequea manchita de este color en el pice del tercero.
Estos individuos tambin presentan un leve reflejo grisceo
en los costados del trax, que no se nota en otros.

Gnero JE
,

e s

Hoffgg

Aedes squamipennis,

3.

cL

Nobis.

Nigricans ; thorace cinereo-fusco squamato pedibus palpisque


albo annulatis ; alis obscure-alboque oariegatis. Long. 4 lp2-5 mm.
;

(Mas et fem.)
Hembra Cabeza con

la frente y vertex cubiertos de escamillas par-

do-agrisadas ojos pardo-rojos bordeados en su parte posterior porun filete plateado poco notable; la parte posterior de la cabeza
gris sedosa con dos tres puntitos negros detrs de cada ojo.
Antenas negruzcas con el extremo de cada artculo de color gris
Palpos negros con vello gris; el extremo del
ceniciento claro.
;

ltimo artculo de este ltimo color. Trompa negra con un anillo


blanco puro en su medio y otro un poco antes de la punta, la
cual es cenicienta clara.
Trax con el dorso cubierto de escamillas pardo-grises. Escudete ceniciento.- -Los costados del coselete son pardos de pes

con escamitas grises. Muslos anteriores blanquecinos, pero muy


cubiertos de escamas negras y anillados trechos por escamas
blancas tibias del primer par negruzcas y anilladas de blanco en su
El extremo y la
arista externa, plidas y sin anillos en la interna.
base de las tibias negros, con la rodilla blanca. Tarsos negros ani;

llados de blanco.

segundo par, como las del primero, aunque mas largas, mas oscuras y con dibujos mas pronunciados. Muslos posteriores con su parte anterior oscura, con ajitas blancas, la posterior plida desde la base hasta antes del extremo, el cual es
pardo-negro. Base y extremo de las tibias negros; la cara interna de las tibias blanquecina en el medio la cara externa oscura,
anillada de blanco. Tarsos negros anillados de blanco, con el
ltimo artculo de este color. La base de las tibias y el extremo

Las patas

del

152

de los muslos parecen muy engrosados, sobre todo en los muslos


posteriores intermediarios, causa de un copete de pelillos es-

por debajo y en los lados. Alas sumamente


cubiertas de escamas negruzcas de cuyo color parecen aquellas.
Una pequea parte de la base de cada ala es blanquecina. Tres
fajitas blanco agrisadas,
compuestas de manchitas pequeas se
dirijen del borde anterior al posterior del ala
la primera se halla
hcia el primer tercio y es la ms cercana la base, la 2a como
los dos tercios y la ltima corta el ngulo anterior del ala: sus
manchas son ms separadas que en las otras las franjas son
negruzcas, pero una pequea parte del borde posterior correspondiente la tercera banda de manchitas tiene franja blanca. Abdomen negro opaco en el dorso; el primer arco dorsal pardo con
pelillos del mismo color
los tres siguientes con una manchita
cenicienta en los costados el 5 y 6 con una mancha cenicienta
de forma angular, cuyo vrtice se halla en medio del dorso de
cada uno de ellos y se dirije hcia adelante, mientras que el extremo de sus lados v los costados los siguientes vestidos de

camosos que

lo reviste

escamillas
sedoso.

del color

de los dems dibujos

vientre

gris claro,

Los machos son en casi todo iguales las hembras, pero el


color del dorso del trax tira ms al gris-amarillento gris-rojizo
de zorro. Todo lo dems es mas oscuro en las partes negruzcas

y mas puro el blanco en las otras. Las plumas de las antenas


son negruzcas. El dorso del abdomen no presenta dibujos
los
costados de l llevan pelillos parduzcos y escamitas cenicientasclaras que se agrupan formando manchitas de esprulas de moho.
Vientre negruzco con vello ceniciento y parduzco.
Esta bella especie, cuyo dibujo es bastante difcil de expresar, no es
escasa aqu. Los ejemplares que poseo los he cazado en Abril de

1878.

Contribuciones para el conocimiento de


la fauna de Salta
por

Eduardo Ladislao Holmberg


( Continuacin.

Vanse

las entregas anteriores)

Ramfstidos
63. 23.

Rhampliastos toco, Mll.


P. E. 82; Lev. O. Parad, t. 2.
Gould, Rhamph. pl. 6, id. 2nd. ed. pl. 1.
Rh. magnirostris, Shaw; R. indicas, MilL

niveas,

Less.

153
G. R. Gray,

Hand-list,

part

II, p. 132,

n.7921.

y Tucuman.
esta especie se encuentra en Oran.

Alcatraz, Salta

Segn Moussy (tomo

II, p. 30),

Cuclidos
64.

24.

Ptiloleptis gira,
Burra. Reise,

aut. (Gm.)

II, p. 443, n, 29.

Gira piririgua* "V. Gal. des Ois. t. 44.


(G. E. Gray, Hand-list, part. II, p. 210,
n. 8910.)

Piririgu, Azara, Apunt.

t.

II, p. 340,

n. 262.

Chasquita, Salta.

Macho-macho, Salta y Tucuman.


TJrraca, B. A. Mendoza.

Esta ave, cuya voz es una de las mas hermosas de las que
forman el concierto de las cantoras Argentinas, abunda en la
provincia de Salta, donde siempre la he visto en bandadas de quince
veinte.
65. 25.

Coccygus senlculus, Lath


Burmeister, Reise & II, p.

444,

n. 30.

Coccyzus minor, (Gm.); P. E. 813. (G. R.


Gray, Hand-list &, II, p. 210, n. 8917.)

Cuc

ceniciento,

Azara, Apunt.,

II, p. 365,

n. 268.

Crispin, (Crdoba).

abundantemente esta especie en La Tablada de Crdoba, camino de la Sierra.

He

visto

Salta oa diariamente su canto


llamado tristsimo, compuesto de dos notas iguales (creo que es
el l del diapasn comn, intermedio entre aflautado y silvado,

En

la travesa de

Tucuman

que acenta levemente en la segunda). Tiene tambin otro ms


complicado que deja or cuando hay mal tiempo y que, segn
resulta de mis apuntes, siempre anunciaba la lluvia con una
dos horas de anticipacin.
Mas tarde, he leido no recuerdo en qu parte, algo que me
indica la ninguna novedad de mis observaciones, pero, lo mepuesta en duda por el autor que la cita.
nos, confirma aquella,
66. 26.

oceygus cinereus,

(Vieill.)

G. R. Gray, Hand-list, II, p. 211.


C. metano coryphus, p. Schl.

Un

ejemplar solamente he cazado


Sur de Cobos.

n. 8920.

de esta especie, un poco al

154

Pcidos
en la entrega 3. a p. 89 de este peridico,
he sealado cuatro especies de este grupo, pero puedo asegurar
que existen muchas ms, que me han sido reveladas, aunque vagamente, por personas de diversas localidades de la provincia cuya
fauna me ocupa, por observaciones propias, pero indecisas, no

En

la lista publicada

que he visto rpidamente, sino tambin


por entonaciones diversas que he distinguido en el canto.
Nada hay ms hermoso que algunos de estos animales de interesantsimas costumbres, cuando ostentan sobre los troncos oscuros de los Cebiles, Quebrachos Talas su flamgero penacho
el brillante ropage que los adorna, y en el que parecen ostentarse
las llamas de la fiebre de actividad que los devora.
Constantemente se oye en aquellos bosques solitarios el golpe
de su pico y con frecuencia tambin el bullicioso canto de las
slo hechas en animales

parejas.

de las observaciones que ms me han llamado la atencin,


en el primer momento, me fu indicada en Trancas, por mi amigo
D. Manuel Snchez, encargado de la oficina telegrfica de esta
localidad. Cierto dia que recorramos juntos el bosque extendido

Una

naciente del pueblito citado, me detuvo de pronto para sealarme un Carpintero asido de un tronco como de un pi de dimetro:
Fjese; me dijo, al dar el golpe en un punto, d la vuelta
en el acto, como si creyera que su pico hubiese traspasado el
dimetro del tronco. Sin embargo, su verdadero objeto es recojer
al

que salen de la corteza al sentir la percusin.


Un tiro tiempo di cuenta de la exactitud de sus palabras,
pues el animal contenia numerosas especies que se guarecen
bajo las cortezas. Y sin embargo, ha pasado ya mas de un ao
cierta la primera
y todava me pregunto si no podra muy bien ser
Las manifestaciones que un Loro, un Canario y otras aves
parte.
hacen frente un espejo son fenmenos de un mismo orden y yo
no dudo que el Carpintero pueda muy bien creer que ha traspalos insectos

sado

el

tronco.

salvaje se mira en un espejo por vez primera, busca


su imjen detrs del cristal. Todo es posible.
Respecto de las cuatro especies que cito, ellas han sido cazadas

Cuando un

por m, exceptuando
67.

27.

la

primera que caz Snchez.

Dryocopws

atriventris, DOrb.

Burm.,

Reise, II, p. 444, n. 31.

Campephilus (Phlceo ceastesJ Boiei, Wagl.


(G. R. Gray, H. 1. II, p. 187, n. 8629.)

Lo he

visto

muchas veces en

los

bosques que cruza

el

camino.

15b

vuelta del
trayendo un solo ejemplar cazado en Trancas. A mi
una
Norte, observ un conjunto como de 12 15, jvenes an,
legua al Norte del Rio Tala.
el
Es el Carpintero negro, con una gran mancha blanquizca en

dorso, cabeza y cuello rojo vivo.


68.

28

Colaptes ausiralis, burmeister


Systematische TJeb. d. Tiere. Brasiliens,
Bd. II, 237.
Beise etc., Bd. II, p. 445, n. 32.
Carpintero real, Salta.

cerca del Rio de los Horcones, pero no lo


prepar por estar en malas conndiciones.
A principios de este ao (78) he obtenido varios ejemplares ca
zados por m en Zrate y en el Pilar (B. A.)

Cac

<

este animal

69. 29.

Leuconerpes candidas, Otto


Burm. Beise

II, p, 445, n.

L. dominicanus, (Y.)

33

(G.B.

Gr.

II, p. 202,

n. 8827.

Carpintero blanco
II,

negro, Azara,

Apunt.

254.

315, n.

un ejemRio Pasaje vi una


plar de esta especie. Dos leguas al sur del
de pulpa
bandadita de ellos, reunida en un Cereus, cuyos frutos,
acercarme
morada, devoraban con tal nimo, que me permitieron
Obtuve en Trancas, mi

vuelta, en el

mismo

pueblito,

hasta tres varas.


70

melanocMorus

30 . hrysoptilus

(Gm.)

Beise, II, p. 445, n. 34.

Burm.

G. B. Gr., H.

1.

II, p- 195,

Carpintero verdi negro

8735.

Azara, Apunt. T.

II,

p. 306, n. 252.

Carpintero-real

Salta.

Sur del
Mat una hembra de este lindo Carpintero un poco al
de un
Rio de las Piedras. Hall en su estmago la trituracin
otros
enjambre de Cpridos pequeos, Hormigas, Crisomlidos y
insectos.

Lujan.
tarde (Marzo de 1878), cac otro orillas del
Brradero.
el
colega el Sr. Lynch lo ha cazado tambin en

Mas

Mi

Bucnidos
71. 31.

Capiio

maesa latas, Wagler


Beise, II, p. 446, n. 36.
maculatus, Gm.?
i Buceo (Nyctalus)

Burm.

Gr.,

H.

list.

I,

Drmili- drmili,

s.

G. E.

p. 87, n. 1026.

Dormiln,

Salta

y Tu-

cura an.

un verdadero
Este animal, colocado entre las Trepadoras, no es

Zygodctilo

156

Cac en varios puntos de Tucuman y de Salta hasta

6 ejemplares, siendo todos ellos Anfidctilos.


Su aspecto grave y reposado, su paciencia singular, la viveza
de sus ojos amarillos que se pierde en su conjunto sooliento,
hacen de este animalito una especie curiosa. Pero es necesario
verlo precipitarse sobre el insecto que vuela su alcance para

observar su destreza y agilidad.


Sin embargo, se alimenta tambin de insectos no voladores,
pues en dos de ellos encontr orugas de Esfngidos.
Su fisonoma le ha valido el nombre vulgar de Drmili-drmili
Dormiln, con que se le designa en Salta yen Tucuman.

Pjaros
72. 32.

Alcednidos
Ulegaceryle torquata, Reichenbach.
Burm
Geryle

Reise, II,
(

446, n. 37.

torquata, (L.) G. R.

Streptoceryle )

Gr., H.-list., p. 97, n. 1186.

Martin pescador
p. 383, n.

celeste,

Azara, Apunt. III,

417-418.

Pescador, Martin pescador.

Salta, etc.

Slo una vez he observado en Salta esta magnfica especie, al


Norte de Caldera. Mi amigo Prspero Carenzo, que me acompaaba Jujuy, me asegur que era all abundante.
En el Museo de Tucuman vi otro que, segn me dijo el Profesor Liberani, haba sido cazado en el Rio del Pasaje.
73. 33.

Chloroceryle

americana, Reichenbach

Burm.
(C.

Reise, II, p. 447, n. 39.


G. R. Gr.?)

chalcites, Reich.

G. R. Gr.

H.-list, I, p. 97, n. 1190.

Nom. vulg.-como el anterior.


He observado dos ejemplares de esie pequeo pescador en Salta,
uno en Castaares, y otro corta distancia de Caldera.
(

Continuar. )

Miscelnea
Sobre dos Bembicides argentinos El

Dr. Burmeister se

ha ocupado ya del grupo de Himenpteros que tiene por tipo al


gnero Bernbex de Fabricius en un excelente estudio redactado en
francs y titulado Bembicidos Argentini (V. Boletn de la Acad. N.
de C. ex., I, entr. 2 -1874-p. 97-129). El autor d una detallada
descripcin de los caracteres del grupo, concebida en trminos
adaptados al estado de las ciencias naturales en nuestro pas,
segn l mismo lo declara; y describe 14 espcies, pertenecientes
tres gneros, uno de ellos nuevo ( Bembidula ).
a

Zeballos public un lijero extracto de

El Dr. D. Estanislao S.
este trabajo en los
1874), pj. 156

Mi

&

Anales

157.

nota,

esta

escribir

objeto, al

algunas observaciones relativas


caracteres de dos especies.
I

Argentinos, entr. V. (Sept.

Cientficos

Mondala carbonaria

El Dr. Doering

descubri

es

nicamente

consignar

la distribucin geogrfica,

Burm.

y los

op. cit., p. 113, n. 3.

esta especie

en

las orillas

del

rio

sumamente comn. Yo

be
Guayquirar (Corrientes), donde era
recibido una hembra del partido de Las Conchas (Buenos Aires),
en

el

cual la caz

el Sr.

Su metanoto ofrece

Oliveira Csar.

la linea

transversal,

convexa hcia

atrs,

apenas aparente; el Dr. Burmeister dice que suele notarse algunas


veces, una lnea fina transversal sobre el metanoto, de modo que

no es una diferencia, sino una mera transicin.


Las prolongaciones internas de las manchas del tercer arco abdominal estn interrumpidas en su base, por manera que parecen
dos manchitas oblongas, oblicuas.
Slo mide 1 pulgada.
esta

2 a Bembidula discisa
(

Mondala

(Gerst.)

Burm.,

id. Gerst., Zeitschr.

op. cit. p. 124, n. 1,

etc., 26,

10

Dr. Burmeister en Rio Janeiro en el ao 1850; al


siguiente la vi en Lagoa Santa; en 1859 la caz en Entre-Rios; y,
finalmente, le enviaron ejemplares de Crdoba por el ao 1873
1874. Mi colega Eduardo L. Holmberg trajo algunos ejemplares,

Descubrila

el

adquiridos durante su viaje por las provincias centrales y septentrionales de la repblica, y, adems, su coleccin contiene una

hembra proveniente del Paraguay.


En este momento tengo la vista esta ltima, y un macho de
Tucuman. Son bastante pequeos, pues la hembra mide 7 lin. y
el macho 6 1/2, siendo as que la longitud de los ejemplares
tpicos oscilaba entre 7 y 9 lneas. Los dibujos del macho son
muy claros, casi blancos; pero los de la hembra son marcadamente amarillos. Sin embargo, no entra en la variedad que el Dr.
Burmeister describe, porque posee la mancha triangular negra
normal en el epstoma. La lnea arqueada del metafragma se presenta, en el macho, indicada apenas por una rayita poco notable cada lado. Ambos ejemplares tienen una mancha en la
cara anterior de las ancas, particularidad que el Dr. Burmeister
seala como propia de la mencionada variedad.
El Entomologlsche Zeitung de Estetin (Alemania) publica
en su ltima entrega (n. 1-6) una monografa de los Sendo phoras americanos, obra del conocido entomlogo Sr. Putzeys.

158

Selenophorus

El gnero

expensas de

formado

ha sido

los

cuales se diferencia por caracteres


Harpalus de
sumamente lijeros y difciles de establecer.
El autor se concreta las especies americanas, porque considera
Africa como suficientemente dispares para ser
las de Asia
Latreille, de los

y
separadas de los verdaderos Selenophorus.
La descripcin que hace de los caracteres genricos es extensa
de las especies;
y minuciosa. Luego, presenta un cuadro analtico
estas ascienden 111, repartidas entre los Estados Unidos, Mjico,
1.
las Antillas, Centro Amrica, Nueva Granada, Venezuela, las Guayanas, Ecuador, Brasil, Per, la Repblica Oriental y la Argentina,
hasta las

pampas de Buenos

Aires; no se conocen especies ni de

Chile, ni de Bolivia, ni del Paraguay.

El nmero
za 10.

H
A.

aqu

de

en

las sealadas

Rio de

el

la

Plata

alcan-

extracto de sus descripciones:

el

Tarsos

posteriores cortos.
S.

alternans Dej.,N/>., IV, 86


S. lineatopunctatus,

Dej., loco

(Putz.,

1.

c.,

cit.

p. 13, n. 4.)

Bronceado un poco verdoso,

Elitros oval-oblongos; pronoto liso.

particularmente sobre la cabeza y el pronoto; los palpos, excepto


la base del ltimo artejo, que es oscura, los tres primeros artejos
de las antenas, el labro, las patas y un estrecho filete exterior
en el coselete y los litros, el cual frecuentemente se ensancha en
el

extremo de estos ltimos, color testaceo. Long. 7 3/4 mm.


Patria: Mjico, Santo Domingo, Cayena, Brasil, Uruguay.
B.

T arsos

posteriores largos.
2.

S. discopunctatus Dej., Sp., IV. 92.


S. cuprinus Dej. Sp., IV., 96.
S. harpaloides Heiche, Col. Columb.,
S. aeratus
I.

Peiclie, op.

c.,

74.

73.

(Putz.,

25, 25).

c.,

Elitros oblongos, ms anchos que el pronoto; este puntuado.


Bronceado un poco cobrizo; litros frecuentemente verdosos,
azulados negros; las patas, los 3 primeros artejos de las antenas,
artculo, testceos. Long. 81/2 mm.
y los palpos, excepto el ltimo
Patria: Antillas, Venezuela, Brasil, Per, Pampas.
3.

S.

promptus

Dej.,

Spec.

(Putz.,

I.

c.,

IV, 103.

34,

44

Elitros oblongo-ovales, ms anchos que el pronoto; este un poco


puntuado en los hoyuelos bsales. Negro lijeramente verdoso;
palpos, antenas y tarsos testceos; labro, bordes del pronoto, fmutibias de un testceo un poco parduzco; ano ferruginoso.
res

Long. 7-8 1/2

mm.

4.

Patria:

Buenos Aires

159

Pampas

(Dej.),

Chaudoir),

(Col.

Monte-

video (Arechavaleta).
Steinh.

S. Antarctioides

Atti delta Soc.


XII,

5.

tal

di se. nat.

244, 30.

(Putz.,

35, 45).

c.,

I.

Muy

vecino del anterior. Distnguese de l por su coselete


ms angosto, y con la canaleja longitudinal apenas marcada, y
por sus litros mucho mnos sinuados hacia la extremidad y con
Mas pequeo.
estras mas finas.
6.
Patria: Buenos Aires, Montevideo.
S. lugubris Putz.
38,

c.

I.

51 (n. sp.)

poco ms estrechos que el pronoto. Negro


bronceado luciente; los 3 primeros artejos de los palpos labiales
artejo de
y los dos primeros de los maxilares, testceos; primer
las antenas y extremo de las mandbulas rojizos; patas pardas.
Long. 6 1/2 mm.
Elitros oblongos, un

Patria:

Buenos Aires
8.

(Col. Dej.)

S.

barysomoides Putz.
c n. 41, 57 (n

I.

sp.)

Cercano al S. punctulatus (N. 8). Con los mismos colores, pero


de formas generales ms recogidas; pronoto ms transversal; sus
ngulos anteriores ms avanzados; extremidad de los litros ms
distintamente sinuada.

Pampas

9.
(Col.
7.

Igual longitud.

Chaud.)
A.

pampicola Chaud. Col. Putz.


t.

c.,

42, 58 (n.

sp

Vecino tambin al S. punctulatus del cual es talvez, segn


Color general negro azulado;
el Sr. Putzeys. una mera variedad.
palpos, antenas, y tibias como en la especie citada; pronoto algo
ms estrecho por detrs que por delante. Longitud mayor: 8 mm.
Pampas (Germain)
S. punctulatus Dej,

Spec., IV,

(Putz.,

I.

42,

c.,

91.

59).

Elitros oblongos bastante alargados, apenas sinuados, sus estrias

dbilmente puntuadas; pronoto diversiforme. Bronceado oscuro, poco brillante; los palpos, excepto el ltimo artejo,
los tres primeros artculos de las antenas, y las tibias, color testceo. Long. 6 1/4 mm.
Cayena (Col. Chaud.), Santa Catalina (Brasil), comn en Buenos
Aires y Montevideo.
S. Lacordairei Dej., Sp., V, 826.
finas y

muy

(Putz.,

Elitros

oblongos,

ms anchos que

1.

el

c.,

60, 90).

pronoto,

marcadamente

sinuados hacia la extremidad, con los hombros prominentes, y las


estras profundas; una estria prescutelar larga y oblicua; pronoto
sub-cuadrado, cubierto de arrugas transversales finamente puntuadas. Negro, por debajo brillante; partes bucales y muslos testceos; labro, tibias y primer artejo de las antenas pardos rojizos.
Palpos y el resto de las antenas
? Long. 12 mm.

Tucuman

(Lacord.) Crdoba (Steinh.)

V,

S. anceps Dej., Sp.,

10.

(Putz.,

I.

823.
64, 96).

c.,

apenas sinuados hcia la extremidad,


densa y finamente puntuados, con los
hombros muy prominentes. Negro verdoso; palpos, primea, artejo
de las antenas, y base de los siguientes, testceos. Tarsos pardos
oval-oblongos,

Elitros

profundamente estriados,

claros.

Long. 10 mm.

Brasil,

Tucuman

Bajo

el

(Col. Dej.)

epgrafe de Lepidopterologische Studien (Estudios lepi-

el Dr. D. Carlos Berg la descripcin


de
nuevas
dos
especies del gnero Palustra Bar, cuyas singulares
orugas acuticas han podido ser admiradas por el pblico de esta
ciudad en la exposicin celebrada en 1876 por la Sociedad Cien-

dopterolgicos) publica

tfica

Argentina.

Adems

imago, describe el autor la oruga de ambas


crislida de la primera; la una es llamada P. Bur-

del

especies y la

meisterii y la otra P.

argentina.

Las investigaciones del Dr. Berg sobre las Palustra del Rio
la Plata han aparecido en las publicaciones siguientes:
Anuales de la Societ Entomologique de F ranee, 1873.

de

Correspondenz-Blatt des

Naturforscher-Vereins

zu Riga,

ao

XXII, n. 3.
Anales de

la Sociedad Cientfica Argentina.


Stettiner Entomologische Zeitung, ao 39, (1878), n. 1-6, p. 221-

230, pl.,

f.

1.

(P. Burmeisterii).

La lmina que acompaa

esta

Buenos Aires, y apareci antes en

ltima ha
los

sido

Anales de

ejecutada en
la

Sociedad

Cientfica Argentina.

continuacin se encuentra otro trabajo del mismo entomque trata de un gnero indito de la familia de los Fcides (Lepid. Chalin.), Cecidipta Berg.
La nica especie conocida que l contiene, C. exccecarice Berg,
vive, segn su descubridor, en la Exccecaria biglandulosa, Mll.,
rbol de la familia de las Euforbiceas. Berg la describe en sus
logo, el

tres estados,

y presenta varios dibujos que


diferentes formas.

la

muestran bajo dichas

Tomo I Entr.

BUENOS AIRES

6.

Junio de 1878.

mi

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Mensual

nn Mil T Ain

mNATURAL
ii

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

EDUARDO LADISLAO H0LMBEK8

SUMARIO. Una

excursin por el Rio Lujan. Mutlidos del Baradero


Informe sobre una coleccin de Dpteros reunida en
Las Concaas. Miscelnea.

Una excursin por


(

Rio Lujan

el

Marzo de 1878

por

Eduardo Ladislao Holmberg


(Continuacin. Vase la entrega 5 a
)
sauces de la ribera dejan rodar por sus hojas
las
gotas de ocio, que el sol no ha podido evaporar an,
ya
nosy
otros, repartiendo el trabajo, nos entregamos l,
incitados por
.

Mar.so

la

5 Los

hermosa maana.

Las higueras y

habitaciones, cargadas

en sus

pero

el

las larras

inmediatas las

de dulces, aunque tardos frutos, muestran

ramas numerosas aves, que vienen pedirles el sustento,


arma mortfera sacrifica la Tanagra sajaca, el Tordo ne-

gro (Molobrus sericeus,)

la

les calandrias

(Turdus

sauce inmediato,

el

Mulata

(Molobrus

rujie enir it

elegante Boyerito

badius) y dos zorza-

En un
Xanthornus
pyrrhopterus)
(
T.

crotopesus).

persigue con graciosos movimientos los insectos que habitan


se
mueven en las ramas. Slo la necesidad de obtenerlo con un fin
srio justifica la

muerte que pronto ahoga sus caprichosos trinos.


El nido que construye es esfrico, de 2 decmetros de dimetro,
con

una galera
huevo, de
color verde
(

saliente.

Tiene

centmetro
azul

plido.

Cassicus ), pero lleva

color negro; en sus

el

la

forma de un matrz inclinado, y

medio,

No

ms

mnos de

largo, es de

suspende aquel como

nombre de

alas se

estos,

los

el

un

Boyeros

en diminutivo, por su

destacan charreteras color caf aca-

nelado y tiene un gracioso, inimitable canto. En la isla


opuesta,
miles de pjaros saludan el dia con un vocero que
comienza

- 162

lenta y suavemente, pero que al

fin

se hace atronador y cesa

de

pronto.

En un grupo de membrillos, saluda un

Quin-te-vistio

Poospisa

(.

retrata, la
niqrorufa), con repetidos llamados que la onomatopeya
de 15 20
luz de la maana, y all cerca, una pequea bandada
recorre los
Synallaxls, que el arma no alcanza en repetidos tiros,
todos
matorrales buscando su alimento. Es intil perseguirlas,
gran distancia
tiran y nadie las alcanza, y volando inclumes
sitios seguros, protedel punto en que nos hallamos, buscan los

espeso juncal de un baado intransitable.


Entre las gramneas prximas este, otras aves

jidas por

el

revolotean

A gelcuus Tlualegremente. El Pecho-amarillo (Leistes anticus), el


otro, que solo se revela por
lius de la misma raza, y talvez algn
sus chillidos.

En un pequeo Tala

bor aumenta las adquisiciones, y

el

(Celtis tala

retumbo

compaera, prontamente inmolada tambin.


El Eascarth/nus flaciventris muere entre

del

el

un Anumbius ru-

arma

atrae su

juncal

y ya me
la voz de

por haberme parecido oir


siento que Oliveira me llama para emlos Trupiales, cuando
marea son favoprender nuevamente viaje, porque el viento y la
Me hallo cuatro cuadras de distancia de mis compa-

preparo internarme en

este,

rables.

plantas atraen mi
eros y puede aprovechar la vuelta. Numerosas
atencin, reconcentrada en las aves.
derramado un
Qu mundo es aquel en que parece se hubiera

Sinantereas, Cucurgirn de los trpicos? Gramneas, Ciperceas,


despiertan en mi no
bitceas, Solanceas, y varias otras familias,
son para mi nuevas
s qu recuerdo de Tucuman. Las especies
casi dira que en las
en Buenos Aires, pero las he observado,
en idntico conjunto, en el Rio de

mismas combinaciones

los Acequiones, cerca

naturales,

de

mejor. Las formaciones

de

las Cordilleras se

inorgnico, tambin

la frontera

Norte de Tucuman. Tanto

fitogeogrficas

se

confunden y los nos

encargan de anunciarnos que, en el mundo


difunde
hay una palpitacin gigantesca que

una ola inerte. Bienvenipor todas partes una misma vida sobre
verdad, pero aumento en
das sean. Repeticin en el herbario, es
Algunas de ellas, de excelente aroma, y
la Flora Bonaerense.
pasin de los aficionados.
vistosos aparatos, sern dentro de poco


Me acompaa
me

en aquel

parece presentir

163

momento un

en

nio, hijo del

raza de los
antes miraba con indiferencia, despierta,
en

No comprende porqu
explicaciones,

en

l la

recojo

lenguage

dueo de casa
y
Lineos. Todo lo que

l,

extraa curiosidad

aquellos yuyos, pero mis


sencillas
de nio, excitan su actividad,

y mi
descubre elementos ignorados
en aquel monton informe de malezas.
Cuntos hijos de la Natu-

vista se duplica

como

raleza,

ciencia,

si

con

este,

que

los

la suya,

serian
los

que

hoy

orgullo

el

de la patria

descubren pudieran tenderles

y de la
una mano

protectora!

No

Ya comienza brillar una nueva aurora en el horiNo est lejano el dia en que los strapas de la

importa!

zonte Argentino.
poltica

intriguen

por

el

amor de

intelectuales de la Repblica, en

la ciencia
y

todas sus

de los progresos

manifestaciones.

Pero volvamos

la ribera, donde nuestra canoa,


balancendose
aguas, parece invitarnos ocuparla. Cargados
van nuestros brazos con las plantas
las
aves,
si
al
llegar la casa se
y
y
pinta en los semblantes que nos caracterizan
una intensa satisfac-

en las

cin,

fenmeno se observa en los de Lynch


y de Oliveira,
que han formado un ejrcito de alfileres, ocupados
por innumeraigual

bles insectos.

Aquel pequeo mundo se mueve, se agita, rechina,


zumba y palpita. Aqu los Dpteros, all los Himenpteros,
en otra
part los
ellos,

Colepteros,

los Libellidos

Ortpteros y

Hempteros. Separados

de

y alguna que otra mariposa, ya demasiado

conocida para ser interesante.

Es conveniente partir, y ya nos preparamos ello, cuando


observamos que an queda mucho por hacer. Cerca de las
habita

ciones,

numerosos troncos,

contribucin. Harpalos,

son

pi

esa de

culebrean en

tablones

y ladrillos son puestos


Galeritas, Braquinos
y otros escarabajos,

nuestra avidez,
el

como algunos Miripodos, que


aguardiente y luego mueren asfixiados.
as

Entre los Arcnidos, talvez alguna Licosa muestra su forma


por
vez primera, y el Opisthoplcctus prospicuus, nico
Solpgido hallado hasta ahora en las riberas del Lujan
y de los arroyos y rios
inmediatos de esta rejion, aparece en numerosos individuos de
ambos sexos, que aumentan el caudal de sus congneres de clase.
El bonito, aunque modesto Theridium

Weyenberghii tambin

los


acompaa,

como

as

164

Amaurobius tristsima, siempre enlutado

el

habitante de la sombra profunda.

Despus de cazar algunas ranas y diversos moluscos escondidos,


la
nos resolvemos marchar, y una vez trasportada la carga
canoa,

D. Juan Francisco Rojas, desendole

nos despedimos de

placer nos

tanta prosperidad cuanto

ha causado

la

permanencia

en su morada tranquila.
Desatamos la amarra, y el remo nos impele. Al partir, algunas
aves no observadas an en aquel dia, aparecen en diversos punalegra con su
tos: la Ratona Tacuarita ( Troglodytes platensis )
canto trivial; el Venteveo

(.

Saurophagus sulphuratus ) deja

animada voz, mientras que dos

su

oir

jilgueros, el Misto (Sicalis lutewen-

Chrysomitris magellanica ) dejan esy el J. de cabeza negra (


capar sus notas caractersticas entre los durazneros de la isla. El
abundante Chinglo Zonotvicha matutina), flautilla animada, no
tris)

escasea en los mismos

Volando

cierta

sitios.

altura,

pasan algunos

Caranchos

Polyborus

resistirse que en
y cuando ya nuestra cartera parece
mi atencin
ella se consignen mas notas ornitolgicas, Lynch llama
sobre el grito del Caru ( Aramus scolopaceus ) que viene de gran

vulgaris),

distancia.

Nuestro Capitn, porque


observa que

la

as

hemos bautizado

Oliveira, nos

es perezosa, y su actividad, que

marcha

ha desmentido, se traduce en

la elevacin

jams

se

de un vela improvisada,

como en la tarde anterior. Inctala el viento, y gime a la proa la


espuma que levanta la rpida embarcacin. Ninguna novedad
altera nuestra marcha. Son las 10 de la maana y como el agua
que en viaje se hayan visto privados

no

falta

(me entendern

de

ella),

nada nos preocupa, sino aumentar

pocas

cuadras,

los*

el

rio

el

nmero de

dobla hcia la izquierda

objetos.

el

Sol

que ya comienza calentar, nos invita seguir la sombra de los


Sauces. El viento cesa, no hay pues ms remedio que obedecer

remar con entusiasmo.


preguntamos
Dnde paramos hoy?

la necesidad y

En

lo

de Matafurmiga, contest lacnicamente nuestro guia,

que en aquel instante observaba

Oliveira.

Nada ?

las riberas.

t*

165

Nada.
Y al fin, qu ?
Nada, repiti.

Pero un momento despus,

dijo:

Ya estamos cerca de lo
Y quin es Snchez?

de Snchez.

Un
tal

famoso matador de Tigres. Entre l y su


padre, han tendido ms de uno por aqu.

Aunque

el

Tigre

Felis

Onpa)

es

tales caceras, la idea de


fallarnos, ni la serenidad

las riberas,

las

la

observa-

m, que somos legos en

Lynch y

examinar

digno de

un animal nocturno, suele de

cuando en cuando aparecer de dia en


cin de Oliveira nos sujiere,

hijo,

El pulso no ha de

armas.

tampoco, pero un Tigre, por

solo,

recom-

pensa diez dias de fatiga y no es justo que permanezcamos .indiferentes.


Las riberas, llenas de juncos, presentan un aspecto muy diverso,
la izquierda, vestida de Sauces corpulentos, nos proporciona
agradable

sombra, mientras que

los durazneros, deja

adorno que

la derecha, sin otro

asomar de cuando en cuando

inseparable

la

que viene unirse, en uno que otro


Lichenops
rbol, la congnere S. subcristata. El Pico de plata (
nos
perspicillatus ) apareci una vez, pero lo que verdaderamente
mocaus extraeza, pues no pudimos determinarla en el primer

Serpophaga nigricans,

la

mento, debido lijeras variaciones


fu la

hembra

cumstancia debida
cazado

Encorbatado

del Corbatilla

la

pluma de

la

Sporopliila ornato,

estacin, en

cii-

un ejemplar

all.

De pronto nos detuvimos, porque


mosas,

aumentar

que
la

animan

rejiones,

estas

coleccin.

una de

las aves

blandindose en ellos
su cabeza,

(?)

ms herdeseo

nuestro

excit

Federal, por

cuello

y pie rnas,

el

de

vulgai-

Era un Amblyrhcctnphus rubor,

mente llamado Blandengue, porque se balancea en


vivo de

conocida,

la descripcin

con

los juncos,

color rojo anaranjado

que se destaca sobre

el

municiones que

le

negro intenso de su plumaje.


El

Blandengue vol, pero

al

instante,

las

estaban destinadas, atraves las carnes de una Paloma

(*)

Diccionario de Argentinismos,

Ap. pub. en

(.

Zenaida

El Plata Literario)

maclala ) que gozaba de


( Erythryna crista-galli ).

la

sombra entre

Momentos despus, saludbamos,


su familia,

teniendo ocasin

de su habilidad cinegtica,

al

las hojas de

un Ceibo

pasar, al cazador de Tigres

de ver,

como prueba evidente

crneo de uno de aquellos


animalitos suspendido en las ramas de un rbol.

Lynch

el

mansos

se

interes por este crneo,


y preguntando cul era su
precio, recibi una contestacin que no permita
realizar el negocio,
A lo que

se

vendidos

agregaba

20, 30

la falta

de algunos dientes en

ms pesos papel

para.

el

curar

ejemplar,
dolor de

el

muelas.

Cieo que slo

pueden curarse

que tienen miedo hasta de los huesos,


dolor de semejante manera.

los flojos,

tal

Esta extraa teraputica

que no

deben

olvidar

los

tiene

una

filosofa

que estudian

la

ms extraa an,
expresin

de

las

emociones.

En

este punto

ya comienza

Lujan serpentear y cada


vuelta, el espritu se extasa ante la melanclica
majestad del
espeso saucedal, cuyos rboles elevados, reflejndose en el agua,
que apnas se mueve, dan al paisaje un imponente aspecto, que
silencio

el

La humedad y la profunda sombra


arrebatan las yerbas su vigor,
y el contraste de sus tallos raquticos, ante aquellos magnficos representantes de la
Flora arbrea Argentina, imprime no s qu sello carasterstico al
el

parece habitar.

escenario.

Adelante

arma

El

adelante

dominada,

se inclina

el

Widemann

cae de las

de Lynch, Oliveira contempla abstrado


y Manuel, con
involuntario de pala, lleva la canoa la orilla.

Adelante

Quin

adelante

manos

un golpe

El encanto es irresistible.

rompi? Ninguno de los cuatro se atrevera confesarlo.


Membrillos asados y papas fras un vaso de vino.

Hurrah

lo

Quin lo dijo? Yo n lo s.
La fascinacin haba pasado.
Las aguas bajaban sensiblemente, y era necesario ya luchar con
ellas para poder llegar con luz lo de Matafurtniga.


En una

animal

en una rama inclinada sobre

de las vueltas, vimos,

rio, la figura

167

desairada de un Mirasol

desconfiado, no nos

el

Tigrioso/na ery thr rnela

acercarnos y se perdi en la
haba cazado antes, varias veces,

dej

arboleda; pero Lynch, que ya

lo

consign su nombre sin vacilar.

una de

la

de formar

la tarde nos detuvimos, ntes

violento recodo.

Almorzamos

la

sombra de

el rio

los sauces, y

un

aunque

nuestras modestas provisiones nos proporcionaron satisfaccin del


apetito,

no nos pareci del todo imprudente preparar una buena

cantidad de choclos cocidos entre la ceniza, excelente bocado, y

que remplaza muy bien

al

pan cuando

este falta.

Mientras tales

delicias se preparan,

Manuel pesca un magnfico Bagre, que pronto

es transformado por

el

Ttapido

fu

el

fuego.

con previsin de que sera el

desayuno, pero

nico del dia, y apoderndonos entonces de los pertrechos necesarios, emprendimos la exploracin del punto, recojiendo all una

abundante cosecha de Insectos y de Arcnidos. Los otros grupos


eran completamente sin inters, aunque debemos exceptuar el de los
Batracios, que nos proporcion un Zapo, algo

menor que

el

comn;

pero con una banda media amarilla.

las 3 de la tarde, saltamos la canoa, y

desatando la cadena,

comenzamos remar.
Ni una hoja se mueve. El ms profundo silencio reina en aquellos
sitios solitarios y ni siquiera es animado por el arrullo de una
Trtola, que canta

fuego, ni por

el

las horas

el grito

Sol nos traspasa

sus efectos,

ardientes,

como excitada por

frecuente del Yenteveo. El calor es intenso;

con sus dardos, pero nosotros, insensibles

que ms nos exhaltan que nos deprimen, aunque

pronto han de salpicarse nuestros cuerpos con

pensamos en reunir y reunir


fiebre,

el

objetos,

el zarpullido,

slo

como devorados por una

que ms se excita cuanto ms escasean aquellos.

aguas han bajado considerablemente y observamos en la


porcin del lecho dejada en seco, y cerca de la orilla, numej^as

rosas pisadas que parecen frescas.

do detenidamente, reconocemos
por
(

all,

Nos acercamos y examinan-

que dos animales han corrido

har poco ms de una hora.

Hydrochoerus capibara).

Un

Tigre

y un Carpincho

Las seales son evidentes, y como no

4*

podemos suponer, por

los caracteres

que presentan, que hayan

deducimos que

sido hechas estando el lecho cubierto por el agua,

una persecusion ha tenido

lugar.

Las de ambos animales, por

su distancia y proporcin, revelan que estos han corrido, y como


el Tigre persigue mucho al Carpincho, porque es para l un ali-

mento

predilecto,

nernos en

el

no hubiera sido extrao que,

camino, hubiramos continuado

si

en vez de dete-

viaje,

observramos

y quin sabe si obtenido alguno de los dos, segn


deducimos de la hora en que la marea ha comenzado bajar.
la escena,

Sea como
(

no es

sea,

la

ms adelante an,

nica lucha, porque

advirtiendo que las pisadas aparecen en dos tres cuadras por la

ribera)

vemos estampados en

Maguari) juzgar por

limo los pis de un Tuyuy

el

Junto esta impresin, una

medidas.

las

Ciconia

parte del barro alisada, y una cueva de Anguila, vacia, sin duda.

Aunque ausentes ambos animales, nos parece


uno por

salvarse

anguilas,

por

otro

el

y
quin

no

morirse

agua turbia se

el

de otra pura, transparente por

la filtracin,

nes del barro, es

lo

de hambre.

Las

retira,

en la que

que permite distinguir

Garza Grulla que

la

aire

asoma

al exterior

barro alisado y deprimido por

el

y se

el pico,

apodera del incauto animal, que vindose prisionero,


el

de

acecha pacientemente horas

enteras, dobla con violencia el flexible cuello, abre

y deja

de las

veces

pez confia una porcin considerable de su cuerpo


la

animal

el

cuevas

las

que, de cuando en cuando, sube la superficie.

y entonces

donde

quedan llenos

anguilas, lo que debe agregarse una que otra burbuja

el

el

en las pequeas depresio-

Esta transparencia del agua,

respira.

esto ? viven entre el barro,

sabe

forman tubos que, cuando

no

verlos luchar

se retuerce

contacto de su cuerpo

convulso.

La pesca de

la

anguila es

Dos medios hay para

ello, la

reno en que se encuentra,


si falta la

mnos

anzuelo

la

carnada para poder


se

rpida, cuando

pala y

Cavando

anzuelo.

el

se tiene tino.

fcilmente se d con

el

el ter-

animal, pero

destreza de la prctica, este se escapa fcilmente.

el

to

muy

es

observa un

Apoyando un

violento.

empujar esta

movimiento

hay que hacerle violencia.

es

Se retira

palito

delgado en

al interior del tubo,

la
el

anguila

Con

que pica.

pron-

No

anzuelo suavemente un

169

poco, y el animal lo sigue, hasta que por fin lo traga y sintiendo


Debe oponrsele entonces
el obstculo, procura hacer traccin.

una

dbil resistencia, lo suficiente paxa

una profundidad considerable, de donde

aleje

sacarlo.

Se

tira

una como de

En
de

los estanques

modo que

animal se

sea

imposible

con firmeza, y el
tom dos all Oli

con lentitud, pero

entonces

animal aparece agitndose suspendido.


veira,

el

impedir que

Asi

como de

tres cuartas de largo y la otra

los anzuelos durante

pueden dejarse

las anguilas se

ensarten

tiempo y no puede hacerse en viaje.


Por fin desaparecironlas pisadas de

solas,

la

dos.

noche,
requiere

pero esto

que hallando

los animales,

un zanjn comunicndose con el rio, haban penetrado por l,


perdindose en el bosque, donde talvez termin la persecusion.
Martin Pescador, ya sealado, aparece mas tarde,

Un

as

como

y la Torcacita ( Columbula Picui).


Una Nutria ( Myopotamus Cor/pus) cuyas cuevas se observan en
la ribera, asoma en el agua y se oculta nuestras miradas, que
el

Hornero

Furnarius rufus

luego la perciben sin poder definir

la direccin

que

lleva, al ocul-

tarse bajo la superficie.

Oliveira ha preguntado diversos isleos,

pasar,

al

qu dis-

tancia queda todava nuestra prxima estacin.

Mucho mas

all

mas

all

contestan

aspecto, por la

naturaleza

todava

mas

all

todos.

El paisaje toma aqu

el

ms risueo

de los componentes.

Al

fin

eran

las

aparecen las barrancas del Pilar y un momento despus,


7 de la tarde, nuestro guia, -al ver un italiano sentado

junto su rancho, le dijo

Hola! Matafurmiga,

Hemos
En los

llegado al

cmo vamos?

etc. etc.

fin.

rboles prximos, todava chillan algunos pajarillos, y en


las pajas de la orilla alborota con sus movimientos y con sus
gritos

un Limnornis

curvirostris,

que muere miserablemente estro-

peado.
El dueo de casa y su compaero, semejantes dos anacoretas, nos reciben cordialmente, y nos ofrecen cuanto pueden para

dejarnos contentos

y,

como

dice el

mismo Matafurmiga, que no

170

jams que hay gente inhospitalaria en

se diga

las orillas del Lujan.

Pero Matafurmiga no tiene tiempo para- llenar

las

formalidades

de una recepcin, ms bien, nosotros deseamos suprimirlas, por-

que algo terrible zumba como una tormenta sobre

el rio.

Nuestros

oidos oyen algo semejante lo que pasa en los tmpanos cuando

ha tomado mucha quinina.

se

Locomotoras lejanas que

olas

silvan,

distantes que se chocan,

vapores que se escapan, nubes que se difunden, vientos que gimen,

qu s yo, algo informe que se agita

alas que se extremecen

algo atroz que nos amenaza.

Eso no

Pues no es nada,

-.

Y como

es

nada

dice

friolera

Hace aos que vivo

Efectivamente

Pero

si

Es esa

la

Un

lo

son los mosquitos!

la noticia.

para darle mnos importancia, dice con toda flema:

tantos.

anfitrin,

el

agrega

nunca he

aqu, y

ningn

Oliveira,

viniera un Pampero.

visto tanto mosquito.

ao

fuerte aguacero lo remplazara con ventaja.

aguacei

ni el

trado

nica condicin para que desaparezcan

que es peor,

ha

>

o, ni el

viento de la

Pampa, parece

que se acercan.

La nube

es tremenda.

Miles, millones de mosquitos vuelan por

todas partes y por todas partes nos pican. La ira, la impaciencia,


el horror,
se apoderan de nosotros. Una inmensa fogata deja

escapar una nube de humo, ms grande an. El calor y


nos sofocan. Al ver nuestras ropas salpicadas con los
huspedes, y siendo

intiles

los

medios comunes

de

el

humo

feroces

expulsin,

porque cien mueren y los remplazan doscientos, saltamos por sobre


las llamas, asemejndonos una bandada de demonios salidos

como

del infierno,
el

humo y

sin

el

se ven en ciertos

fuego,

como

si

un solo

filete

cruzndonos entre

fueran nuestros elementos de vida.

embargo, aquello no es

No hay

cuadros,

suficiente.

nervioso de sensacin que no sea estimu-

lado por aquellos animalitos, y hay por esto ms calor en nuestra


sangre, que el que devora las yerbas amontonadas. En la cocina

no hay tantos, pero es tan intensa

la

temperatura que

all

reina

que nos asfixiamos.

Comemos

rpidamente, tomamos

caf,

vindonos

obligados

llevar el alimento con


la otra, para

Dan

171

una mano y

espantar los

no tragarnos algunas docenas de

las diez

dla noche,

mosquitos

con

ellos.

doce

y nos han dicho,


furor dura una dos horas!.... hace ya cinlas once, las

sin

embargo, que

co,

y mas bien aumenta que disminuye. Pensamos en acostarnos


pero dnde? Tendemos la carpa? Es intil, es peor. Mata-

...

el

furmiga nos dice que su casa nueva, un magnifico

rancho en

construccin, situado una cuadra de distancia de

puede

bien protejernos.

Llevamos

camas,

nuestras

all,

muy

tapando

la

oscuridad, previamente, con sbanas, las aberturas que sern ventanas, y tendiendo las mantas y pieles, nos acostamos.
Por todas partes nos persigue el enemigo, llegando

mo, que siento atravesar

lona de

la

toso.

Qu puede salvarnos en

que

los

este

extre-

espan-

Aquello es

carpa.

la

tal

Nos ha parecido

trance?

mosquitos se agregan las chinches y las pulgas y quin


sabe qu ms. Nos vestimos tranquilamente y nos volvemos la
cocina.

Se conversa, se

toma mate, pero no

Hay

chinches

fuma, se

rie,

se

matan mosquitos y

se

duerme.

se

en

rancho?

el

preguntamos

Matafur-

miga.

Ah

bah

Las pulgas

se las

han comido todas..,.

Es original? Es nuevo? Es expresin ya consagrada?

No

lo

s,

pero es cierto.

Los dueos de casa nos ofrecen sus mosquiteros y sus camas


...no faltara ms que los aceptramos, privndose ellos de una
comodidad cuya carencia podra llevarlos la angustia ms atroz,

como

que nos devora

la

El reloj seala la una...

hemos

Yo no

fogon es

muy grande sobre

coloca encima un cuero,

quiero saber qu idea

momento, pero
cuero,

Si

el

nos

que pronto

de ceniza.

se llena

el

Alguien

instalado.

nosotros.

me

si

se molesten.

pas por

s que, viendo que mis

si

me quemo

dije,

Ya

que tanto

en un cuerpo dormido.

me

lo

aquel

maana.

hganme

no es ms que ceniza

espritu en

el

compaeros no utilizaban

tend sobre l las dos de la

ven que

tarme, pero

me

que

pican, que lo

el

me

favor de

desper-

cae encima, no

hagan traidoramente

asi

qued sobre

fogn, nico, nico

el

que apnas res-

sitio

As tambin, velando

petaban los mosquitos.

termin

172

mis

compaeros,

la tercera jornada.
(

Ensayo sobre
(

los Mutlidos del

Continuar

Baradero

Provincia de Buenos Aires


por

Flix Lynch Arriblzaga


(Continuacin

Divisin

I.

Vase

la

Entrega

5a

Liophthalmhs,

p. 129.)

Burm.

renen aquellas especies de ojos lisos y


el primer anillo
hemisfricos, en que las mejillas son inermes,
formando un
abdominal estrangulado, separado del segundo y
en los
excavacin
verdadero pedculo, y el trax presenta una

En

esta

divisin

,se

flancos.

-p.

del Dr.
an en dos secciones (A y B) la divisin
Yo
Liophthalmce
Burmeister: la primera seccin la formo con las
,

divido

'

que tienen los siguientes caracteres:


del abdoCabeza mnos ancha que el trax; primer segmento
antes
men con una cresta superior, descendente, semicircular,,
inerme
modo de sierra, ya
del borde posterior, ya dentellada
por arriba, y con una
convexo
(hembras);
y solamente saliente
debajo (machos).
carena longitudinal espiniforme dentiforme por
que el Dr.
La primera subdivisin del grupo corresponde la
Burmeister denomina:
Serratocinctce

abdominal
Se compone de las Liophthalrnoe cuyo primer anillo
cresta
forma un pedculo ancho y aplastado por arriba, con la
machos
semicircular de las hembras aserrada, y la carena de los
el
como
ancha
tan
espiniforme. La cabeza es, cuando mucho,
trax.

he cazado en el Baradero ninguna especie de esta subdivien la


sin y creo, con fundamento, que no est representada
Provincia de Buenos Aires.
La segunda subdivisin es la de las
Pedunculatoe
Caracterzanse por su primer segmento abdominal, ms pequeo

No

que en

el

grupo precedente, constituyendo un pedculo bien mai-

173

hembi as,
cado y con cresta inerme, no dentada en sierra, en las
los machos dentiforme, y, adems, por
y con la arista inferior de
pelos,
una pequea concavidad elptica, comunmente cubierta de
es siemen el segundo arco ventral de estos ltimos. La cabeza
pre mnos ancha que el trax.
1.

MutiSla zebrata,
Op.

cit.,

Gerst.
74, 34.

Partido del Baradero,


pues hasta
la subdivisin Pedunculatoe. Es sumamente escasa,
de^ disahora no he podido cazar sino tres ejemplares. Su rea
Gerspor
persin es bastante extensa: los ejemplares descritos
coleccin de mi
tsecker procedan de San Pablo (Brasil), y la
Eduardo L. Holmberg contiene algunos cazados por l en

Solamente

la

M. zebrata

representa, en

el

amigo
En el Baradero casi no se la halla
el Carmen de Patagones.
ms tarde
sino de Abril Mayo, siendo uno de los Mutlidos que
primeros fri.',,
se encuentran, y el que parece resistir mejor los

precursores del invierno.


una
lleva
cabeza
la
de
vrtice
el
Todo su cuerpo es negro;
blanquecino amarillento dorado, commaterial
puesta de finsimos pelos aplanchados; del mismo color y
cada
lado del

lado;
son dos rayas del metanoto, una cada

mancha

sercea de

color

medio, se eleva un diente obtuso; los flancos


mnos en la
ostentan manchas de un ceniza amarillento serceo,
excavacin que es desnuda, negra y brillante.; el primer ai co doi cada lado, junto al
sal del abdomen lleva dos manchas, una
borde posterior, blanco-amarillentas; el segundo presenta cuatro
manchas redondeadas, rojas de sangre, fuertemente puntuadas,
con cada depresin provista de un pelo morenuzco; las dos man
chas anteriores son ms pequeas que las posteriores; en el medio
una
del borde posterior del segundo y tercer arcos dorsales vse
de
los
posteriores
mrgenes
manchita sedosa, amarillenta; las

trax,

antes

del

dems arcos dorsales llevan una

franja de pelillos

amarillentos, y

la base
los arcos ventrales las tienen blanquecinas.
de las antenas, y las piernas, estn cubiertas de pelos cenicientos,
Tanto la
lijeramente amarillentos; los espolones son blancos.

Las megillas,

abdomen son muy puntuados, pero

la puntuacin
granulosa en
algo
aparecer
es tan tosca en la cabeza, que la hace
la frente; en el trax afecta la forma variolosa; el abdomen es
simplemente puntuado, sobre todo en el segundo segmento. Todo
el cuerpo est herizado de pelitos cortos, negros en la cara supe-

cabeza como

el

Long. 8 9 lneas.
La Mutilla aqu descrita es poco variable en la talla y la
coloracin, segn lo muy poco que he- podido observar sobre ella

rior, cenicientos

en la inferior.

No
las

174

conozco los machos de la especie. Las formas y dibujos de


hembras se asemejan mucho A los de la M. scripta Gerst.,

salvo la

mancha de

la

cabeza y

el

color de las rayas del trax.

Seccin B.

Sus especies se reconocen por su cabeza ms ancha que el


trax y por el pedculo de su abdomen, que carece de cresta
semicircular; es estrechado y un poco aplastado por arriba. Los
ojos son ms grandes, relativamente, que en la seccin anterior
y
ms aproximados las antenas.
La Seccin B corresponde la subdivisin:
Capitatce,

Burm.

Los caracteres tomados del trax y de los ojos, asi como los genesegmento abdominal, las colocan naturalmente
entre las Liophthalmce; su cabeza ms ancha que el trax
y de
formas ms cuadradas que en los dos grupos anteriores, les comu-

rales del primer

nica cierta facies anloga la de las Megalocratinoe.


2.

M. foaematodes,
Op.

cit.,

Burm.,

Gerst.

63, 48.
I.

c.

478, 13.

Es bastante escasa en el Baradero, aunque no tanto como la


especie precedente. Los ejemplares del Muso de Berln son de
Montevideo; el Dr. Burmeister la hall en el Paran (Entre-Rios).
Durante

los

meses de Diciembre, Enero y Febrero, es ms comn

su hallazgo; escasa desde Marzo en adelante, y es raro cazarla


en Abril. Su color general es negro, siendo roja la cabeza y
sanguneo el segundo segmento abdominal; este ltimo lleva hacia
adelante una mancha triangular negra, cubierta con pelillos del
mismo color; la base de la mancha triangular con tres prolongaciones, una en los ngulos opuestos y otra en el medio de su
base; una franja de pelos, negros en el dorso, blancos en el vientre, guarnece su mrgen posterior.
Los segmentos siguientes,
negros en los arcos dorsales, rojos en los ventrales, con una
mancha plateada en el medio de los primeros y una guarnicin
de pelos blancos en el borde posterior de los segundos; el ltimo
segmento, sin manchas. Dos lneas en el metatorax, una cada
lado, descendentes hcia atrs, blanquecinas amarillentas, compuestas de pelillos aplanchados. Lados del trax, blanco-sedosos
mnos la excavacin lisa. Patas negras cubiertas por pelos grises,
las piernas terminadas por espinas de color blanco.
Tanto la
cabeza como el trax son fuertemente puntuados; el aspecto de la
puntuacin es algo varioloso. La talla es medianamente variable;

175

algunos individuos alcanzan seis lneas de longitud, otros slo


miden cuatro cuatro y media lneas; sinembargo, estas diferencias de tamao no son tan frecuentes como en otras especies.
Divisin

II.

MegalocratintE,

Burm.

menos lisos y brillantes que en la


son
poco visibles; son por otra parte
anterior, aunque las facetas
muy aproximados las antenas. La cabeza es muy grande, mucho ms ancha que el trax. La frente y las megillas son generalmente espinosas (hembras). Los costados del trax excavados.
Los dos sexos se parecen en la coloracin. Consta de dos subdivisiones, las Penduloe y las Sub-sessiles; en la primera sea la
de las

En

esta divisin, los ojs son

P endulce,

Burm.

primer segmento del abdomen en forma de


pedculo, corto, aplastado y bien separado del segundo segmento.
Ninguna, de esta subdivisin, ha sido encontrada en la Repblica
Argentina, aunque es indudable que en el Norte deben existir
algunas de las que, hasta hoy, slo se han hallado en el Brasil.

las especies tienen el

2.

Subdiv.

Sub-sessiles,

Burm.

El primer anillo abdominal es bastante ancho, unido al segundo


sin interrupcin, y poco convexo hcia adelante.
3.

M. sumptuosa,
Op.

M.

49, 2 {fe m.)

c.,

Burm

Gerst.

l.

c.,

481, 15 {mas.

dulcs, Gerst., op.

c.,

&

fem.)

48, 10 {mus.)

es negra, con una mancha alargada, rojo de sangre,


mismo color,
en el trax; el abdomen lleva otra, claviforme, del
de este
en el primero y segundo arcos dorsales; los costados
Una
blancos.
pelos
tienen
ltimo, as como los de los siguientes,
en medio del borde posterior de cada arco dorsal.

La hembra

mancha blanca
Dos rayas laterales descendentes, una

cada lado

del metanoto,

el vrtice.
blancas. Cabeza con dosfajitas, tambin descendentes, en
con
Piernas
grises.
pelos
Base de las antenas y las patas con
espinas y espolones negros.

pequeo,
El macho, del mismo color que la hembra, pero ms
antelas
base de
tiene la frente, dos manchas en el occipucio, la
borde posterior
nas, los costados del trax y del abdomen, y el
blancos. La
del primer arco dorsal, guarnecidos de largos pelos

paiece
roja del trax es como la de la hembra, aunque me
arco
segundo
que, por lo comn, es algo ms redondeada. El
de fordorsal del abdomen con una mancha roja de sangre,

mancha

ma

Patas negras con espinas y espolones del


mismo color, cubiertas de largos pelos blancos y negros, predominando los primeros. Alas claras en la base, un poco teidas
de pardo, con el extremo parduzco; las posteriores ms claras,
de tinte uniforme.
Pocas de nuestras especies son tan variables en cuanto la
talla.
En mi coleccin hay algunas hembras, que miden respectivamente 8, 8 1/2 y 9 lneas, pero en cambio poso otros ejemplares que no alcanzan 5 lneas. Los machos tampoco se sustraen
esta disposicin la variabilidad tan frecuente en las Mutilas.
He cazado aqu algunas que median 7 lneas, pero, en general
slo tienen 5 6 lneas de longitud.
En cuanto al color, esta
especie presenta tambin notables diferencias individuales; los
machos, por lo regular, tienen manchas sanguneas, mas una variedad con manchas anaranjadas de color de ladrillo mal cocido
es casi tan freeuente como el tipo.
Las hembras no slo experimentan alteracin en el tinte, que vara del rojo ms vivo al
amarillo anaranjado, sino que sus manchas, y sobre todo, las del
abdomen, se dividen en dos, y an, algunas veces, no se v la
mancha del primer segmento. Los tegumentos suelen cambiar
del negro al rojizo; una variedad de esta suerte la hall en Chascoms. La especie es sumamente comn en el Baradero, encontrndosela en todos los sitios ridos y desnudos de vegetacin,
desde Octubre hasta Abril, aunque en este ltimo mes es ya muy
escasa. Hllase asimismo en el Brasil y en el interior de nuestra
Repblica; los ejemplares del Muso de Berln fueron cazados en
Alegrete (Brasil) y en el Rio Negro (Brasil?), y el Dr. Burmeister
la indica en el Brasil (Alegrete), en Crdoba, en Buenos Aires?
y en Entre-Rios (de Diciembre Marzo).
Como todos los Mutilidos, prefiere las horas ms ardientes del
dia para sus rpidas correras.
oval-transversa!.

En Enero y en Febrero es cuando se la puede observar con


mayor facilidad, corriendo velozmente de aqu para all, al parecer
sin objeto determinado, con las antenas muy inclinadas, casi rozando el suelo; no corre en lnea recta, sino en zig-zag, detenindose de tiempo en tiempo para examinar las menores grietas del
terreno; al verla, se dira que sigue un rastro perdido. Nunca se
aleja de un agujero sin dar muchas vueltas en contorno; algunas
veces concluye por ponerse excavar uno, donde se introduce, y del cual no vuelve salir. Cierto dia que segua una
Mutilla de esta especie, la vi, despus de observarla en sus mil
vueltas y revueltas, detenerse
y empezar profundizar una pequea grieta; excavaba rpidamente desprendiendo la tierra dura
y
arcillosa con las mandbulas
pis
anteriores,
arrojndola
detrs
y

177

de s con sus patas posteriores intermedias; al cabo de muy poco tiempo desapareci el pequeo operario tras del fino polvo que
haba amontonado; de cuando en cuando se conoca por el movimiento de la tierra, que la Mutilla retroceda empujndola con el
abdomen. Seal el sitio, como tena costumbre de hacerlo con
todos los agujeros habitados por Mutilas, y, volviendo al dia
siguiente, hall desembarazado el agujero, y sin indicios de la
presencia del insecto, pero no tard en verlo venir hacia l y
continuar su trabajo. Durante los dos dias subsiguientes, not que
an no haba concluido la tarea; como viera el nido cerrado con
tierra, lo abr los diez quince dias, y con gran sorpresa hall
cinco Anthomizidce (Dpteros) evidentemente entorpecidos por el
aguijn de un himenptero; no he podido explicarme este hecho
de otra manera q-ue suponiendo, que el nido empezado por la Mutilla se comunicaba con el de un pequeo Cerceris que provee la
cuna de su posteridad con especies del gnero Anthomyia ( s. lat. )
y que, abandonada la excavacin por la Mutilla, el Cerceris haba
obstruido la va abierta por aquella. Esta explicacin es quiz la
verdadera, pues los hechos obseryados despus estn en contradiccin con los anteriormente citados. Me he extendido algo acerca de este hallazgo, recordando que ciertos autores han afirmado
haber hallado restos de dpteros en los nidos de Mutilas. La A%
sumptuosa se introduce audazmente en las grietas del terreno y
en los nidos de otros himenpteros cavadores, principalmente en
los de Anthophoritce y Dasrjpoclitoe, nunca en los de Sphegidce
an cuando suele reconocerlos con mucha circunspeccin, sin pasar de la entrada. Comunmente, despus de inspeccionar un nido
de Abejas solitarias, lo abandona para reconocer otro, pero si
halla uno que le convenga, se fija en l, despecho del propietario.
Una especie de Eucera es la victima ms comn de estas usurpaciones de domicilio. Esta Eucera
que aparece hcia fines del
verano, y que tiene el trax y los dos primeros segmentos del
abdomen vestidos con pelos leonados, los dems segmentos negros con reflejos blancos en los costados, y el ltimo blanquecino,
excava profundos nidos cuya- disposicin es anloga la de los
dems Anthophoridoe; un agujero perpendicular de casi tres pis
de profundidad forma la galera principal; los dos primeros tercios estn siempre vacos y sus paredes muy pulidas, el ltimo
siempre se halla lleno de polvo fino; la causa de esto es la siguiente:
la Eucera excava primeramente el agujero perpendicular, arrojando
la tierra afuera, pero, mas menos los dos tercios, abre unos
tubos oblicuos que parten como radios del central; la tierra sacada de estos tubos, cuyo nmero rara vez pasa de tres, sirve para
llenar el fondo del agujero perpendicular casi hasta el nivel de
,

13

178

en el fondo de los tubos laterales es donde deposita la Encera un huevo, con su correspondiente provisin
de polen. La longitud de las galeras secundaras es generalmente de tres cuatro pulgadas, el dimetro es igual al del tubo
las galeras divergentes;

central, es

decir,

unas cuatro

M.

lneas.

estos nidos es donde la


quiz la cuna do su posteri-

En

sumptuosa, establece su domicilio y


No es sin alguna resistencia, por parte dlos propietarios, que
la M. sumptuosa se apropia los nidos de Encera, y con frecuencia
tiene que utilizar su acerado aguijn contra los legtimos dueos
Tuve ocasin, hacia el mes de
del nido que pretende usurpar.

dad.

Febrero, de presenciar una de estas curiosas luchas. Visitando


los nidos en que haba visto entrar Mutilas, not una de ellas en
la entrada de uno de Encera hallbase semi-tendida do lado, un
poco enroscada y cubriendo la puerta con su gran cabeza, como
suelen antes que los rayos vivificantes del sol las llamen sus
diarias veloces correras; su extraa postura, que siempre atraa
mi atencin, no dej de interesarme, y deseando estudiarla de
cerca, me detuve para observar sus movimientos cuando despertase, si es permitida la pal abr. Una Encera, que quiz haba
;

nido poco tiempo antes, para ir en busca del meloso polen que tan gran costa recoga en las flores, vino
pensarse poca distancia de su domicilio y se diriji vivamente
el
la entrada; detenida en .su camino por el intruso, que obstrua
una
paso con su cuerpo, trat de apartarlo. Tuvo lugar entonces
breve lucha, en -la cual ninguno de los combatientes, utiliz sus

abandonado

el

su fuerza muscular: la M. sumptuosa cansada de esforzarse en vano contra su robusto adversario, abandon su puesto, pas por encima de aquel y sali afuera. Como con

armas ofensivas, y

esfuerzos de los combatientes se hubiera desmoronado alguna


tierra que tapaba el conducto, la Eucera se ocup en excavar y
alguarrojar la tierra al exterior; mientras tanto la Mutilla di
de
pesarosa
nas vueltas con lentitud en torno del agujero, como
abandonarlo y de repente, con una sbita resolucin, volvi de
nuevo l y asiendo con sus agudas mandbulas la porcin de
abdomen de la Eucera que sobresala de la excavacin, le
los

asest con rapidez un vigoroso aguijonazo; sorprendida la Eucera


por este brusco ataque, abandon su tarea y huy lanzando un

agudo zumbido, mientras


cion del nido disputado.
contena polen, ni larvas.

Mutila vencedora tomaba nueva poseAlgn tiempo despus abr este nido: no

la

Con frecuencia sucede que el usurpador se v desposedo su


vez por otro espcimen ms robusto mas diestro: esta usurpacin entre los individuos de la misma especie slo parece tener
lugar cuando se trata de un nido con larvas polen, pues en los

179

nidos vacos he hallado con bastante frecuencia hasta tres cuatro Mutilas de la especie de que trato, sin que, lo menos en
apariencia, vivieran en mala armona, mientras que en los nidos
de Apidos solitarios que contenan polen, nunca he hallado
ms de una Mutilla. Cierto da que segua una M. sumptuosa
la vi detenerse de pronto y excavar con rapidez en un pequeo
espacio desnudo; con sorpresa not que haba descubierto un
agujero oblicuo, que pareca prolongarse bastante profundidad;

muy
tila

de
adelant
lejos

internarse
la

cabeza

momento en el agujero, 1a, Mucon mucha precaucin, agitando vial

vamente
y volvi avanzar; al retroceder
insecto que se mova en el fondo de la cavidad; finalvi un
mente la Mutila se introdujo resueltamente en el agujero; o distintamente la estridulacion que producen cuando se las excita, y
las antenas, retrocedi

Mutilla asom la parte posterior de su


abdomen. Pareca combatir con otro insecto, al cual estaba fuertemente asida. Despus de una pequea pausa, se lanzaron los dos
enemigos fuera de la cavidad; el adversario oculto hasta entonces
era una M. sumptuosa hembra, de la variedad con manchas amaagarrados fuertemente por sus mandbulas, hacan los
rillas
esfuerzos imaginables para herirse con sus aguijones, pero las
armas se embotaban en la dura cubierta sin traspasarla: la Mutila con manchas amarillas se desprendi trabajosamente de su
adversario y se ocult en una cuevecilla cercana, mientras la vencedora se alojaba en el nido; poco rato despees lo haba tapiado
con un montoncillo de tierra. Abr ms tarde este nido que perteneca i una especie de Macrocera (Anthophoridae) y lo hall
lleno de polen y con tres larvas amarillentas; la Mutila no
haba llegado an hasta el fondo de dos tubos subterrneos
en que se hallaban. Apesar de todos los ensayos que he hecho acerca de esta especie y del gran nmero de nidos de

momentos despus

la

no he logrado obtener las larvas y las ninfas de la M. sumptuosa. La especie es


parsita de las Abejas solitarias, pero 4 en qu sentido? Lo es
acaso con respecto la simple usurpacian de domicilio ? lo es
no slo con respecto al domicilio, sino tambin en cuanto las
larvas las ninfas de los Anthophoridae ? Estas son las preguntas
que se presentan naturalmente cuando se trata del rgimen y hCnstame de una manera cierta que se alibitos de esta Mutilla.
menta de sustancias polnicas y azucaradas: yo he mantenido por
largo tiempo una M. sumptuosa dndole flores de cardo (Sylibum marianum ) frescas, y en compaa de Holmberg he hecho
la experiencia, con completo xito, de alimentar una Mutila con azcar mojada en agua: el insecto no manifest la menor

Eucera visitados por Mutilas, que he

abierto,

180

repugnancia, y dirigindose por s mismo al terrn, chup con


evidente placer el lquido azucarado que corra de l.
Posible es que se introduzcan en los nidos de Eucera para deponer sus huevos, pero no es verosmil que penetren tambin
en el domicilio de las Enceras para alimentarse del polen acumulado por estas ltimas ? Cuestiones son estas que por lo proncontentado con referir los
to no podra resolver; por esto me he
hechos observados, suspendiendo toda opinin acerca de ellos
hasta tener la certeza de no ser inducido error por una falsa
deduccin. La M. sumptuosa parece fijarse en un solo sitio y no
apartarse mucho del punto en que naci. Durante los dias ventosos
ya en agujeros que excava por s misma,
y nublados, se oculta,
Eucera
ya en los nidos de
y otros Apidos solitarios, bien bajo
los terrones de tierra; este ltimo retiro lo eligen con preferencia
los machos. Si el mal tiempo se prolonga, se hunde en lo ms
profundo de sus guaridas. Cuando el soplo abrasador del Norte
se hace sentir, cuando se acumulan las nubes en el horizonte

cuando calientes vapores se elevan de la tierra, cuando


la calma misma de la Naturalez'a parece anunciar el ruidoso estallido de un huracn de una de aquellas rpidas y fugaces tempestades que templan la monotona del verano, se v la M.
sumptuosa correr de aqu para all buscando un abrigo contra la
clera de los elementos, que su instinto previsor contempla cercana: nunca desplega ms actividad para hallar un sitio oculto y
seguro donde esperar que el sol del esto enardezca de nuevo con sus
rayos el rido suelo que acostumbra recorrer, y que se disipen las nubes que velan aquel. Por la maana, cuando el calor no es an muy
fuerte cuando el dia est nublado y amenazador, se v las
del Sur,

entrada del domicilio propio usurpado, cubriendo


la abertura con su gran cabeza y con el cuerpo muy arqueado;
cuantas veces las he hallado en tan singular postura, completamente inmviles, otras tantas las he comparado involuntariamente

hembras,

la

centinelas durmiendo en sus puestos.


Los machos se posan comunmente en los terrenos frecuentados
por las hembras; inmviles y andando con ms lentitud que sus
pteras compaeras, volando cortos espacios, es como de ordinario se les halla; suelen reunirse, pero excepcionalmente, en gru-

pos de tres cuatro.


vivo y desembarazado que las hemojos hundidos entre el pelo blanco
sus
bras; parecen estpidos, y
que cubre su frente y occipucio, as como la base de sus antenas,
contribuyen darles un aspecto de imbecilidad, que contrasta
marcadamente con los rpidos giros y el aire decidido de sus

No

tienen los

compaeras

machos

el aire

slo parecen

animarse

al

percibir estas; entonces

181

agitando febrilmente las alas, corren hcia la hembra, pareciendo


querer expresar su ardiente deseo, bien, dando vuelos cortos
irregulares, se precipitan sobre ella. No he presenciado la cpula
en libertad, pesar de estas demostraciones de los machos, pues
por lo regular la hembra hua y se ocultaba en cualquier agujero,
bajo las yerbas. La he observado en individuos cautivos. Tuvo
lugar en tierra, manteniendo el macho la hembra fuertemente
asida por el protorax con sus mandbulas y sujetndola adems
con sus patas anteriores intermediarias, mientras las posteriores, desprendidas y levantadas, se agitaban con rapidez; el macho
no trat de volar, como segn refieren algunos autores, lo prac-

congneres, llevando la hembra por los aires y


dejndola en tierra despus de consumado el acto. (1J
En Octubre ya se hallan hembras oviplenas que buscan un sitio
apropiado para la puesta; he abierto muchas y no tenian en sus
oviductos sino tres, lo ms, cinco huevos; as es como se explica la escasez de los individuos y tambin la rapidez con que
se agotan los sitios en que se caza muy menudo, pero este
ltimo hecho se debe no slo la escasa fecundidad de la espeal
cie, sino tambin su localismo, subordinado verosmilmente

tican otros

v
de los Apidos solitarios.
Los huevos son bastante grandes con relacin la magnitud
del insecto; miden 3 milmetros de longitud, son algo encorvados, y
en su conjunto se asemejan una pequea larva de Formcido,
su color es blanco amarillento.

Divisin

III.

Helophlthalm^., Burm.

que en la divisin precedente; las


facetas son ms distintas; la forma es variable, pues en unos casos
son pequeos y hemisfricos en ambos sexos y en otros son ovaEl primer
lados, muy poco convexos y con facetas distintas.
anillo abdominal es, ya unido al segundo sin interrupcin ya

Los

ojos

son mnos lisos

con caracteres inversos.


A. Ojos circulares, iguales en los dos sexos, con facetas poco
Primer segmento abdominal unido al segundo sin
distintas.

interrupcin.

Sub-division

Carinatce,

Burm.

Trax estrechado en el medio con la porcin anterior mayor


que la posterior. Lados del trax excavados y lisos. Megillas
con carena descendente.
Bordes del trax poco dentados.
a.

[1]

Lacordaire, Introduction 1Entomologe [1838], II, p. 373.

4.

182

M. raccmisia,
Op.

cit.,

Buim.

488, 22.

Slo esta especie representa en el Baradero las Ccirinatce de


La M. braconina es una de las ms escala seccin a Burm.
sas del gnero en el Partido. Su color es negro profundo; una
gran mancha amarilla de bronce, algo arqueada y frecuentemente
dividida en dos por una fina lnea negra, adorna el vrtice de
la cabeza;
dos rayas argentadas bordean las aristas laterales
del dorso del trax; el primer segmento abdominal es negro en el
mayor nmero, rojizo en algunos individuos; el segundo arco
dorsal ostenta dos manchas ovales de color rojo sanguneo, puntuadas y apnas separadas entre s por una lnea del tinte general del cuerpo.
Los costados de los segmentos y una raya doro
o
sal en el 3
4 y 5 o blancos de plata.
Antenas y patas negras. Las megillas, la parte posterior de la
cabeza, las patas y el primer artculo de las antenas cubiertos de
pelos grises. Las espuelas terminales de las piernas sn blancas.
La talla vara entre 6 y 12 milmetros. En algunos ejemplares
las manchas ovales del segundo segmento abdominal aparecen
fundidas en una sola, en otros slo se las v separadas por un
ligero oscurecimiento entre ellas y, finalmente, se encuentran
ejemplares con el segundo segmento de color rojo, siendo en este
caso poco sensibles sus manchas.
El rea de dispersin geogrfica se extiende, segn los datos
que hoy se poseen, desde Crdoba hasta Buenos Aires, pero es
verosmil que en realidad se avance por el Norte hasta el Brasil
y Bolivia, y por el Sur hasta mucho ms all de Buenos Aires.
En el Baradero aparece la especie hcia Noviembre y se la
encuentra hasta Febrero.
I.
ordes laterales del trax dentados como sierra.
,

5.

M. iiiantiHs, Burm.
Op.

cit.,

491, 28.

Esta pequea Mutilla es muy comn en l Baradero, donde


aparece hcia fines de Setiembre. La cabeza es parda negra
con una mancha arqueada en el vrtice, compuesta de pelillos
aplanchados de color dorado claro. Las antenas tienen su primer tercio basilar de color rojizo; los dos ltimos tercios de color
pardo-negro.
El trax es rojo y fuertemente puntuado.
curo, con el segundo arco dorsal con dos
pelillos

plateados

una

faja posterior

Abdomen pardo

os-

manchas ovaladas de

blanca

interrumpida en

183

medio del dorso; los dems con franjas blancas, interrumpidas


en medio del tercer arco dorsal, y continuas en los restantes. Patas

Considero,
rojas con pelos blancos y espuelas del mismo color.
primeros
tres
cuyos
hembra
como variedad de la especie, una
segmentos abdominales son de color de caf tostado oscuro, y en la

segundo y tercero no son interrumpidas


medio. La longitud de las hembras es de 4 7 milmeLos machos de la especie son alargados y ms pequeos

que

las franjas de los arcos

en

el

tros.

que las hembras. Los tegumentos son muy puntuados, sobre todo
en el metatorax. La cabeza, el trax, los ltimos segmentos del
abdomen, las antenas y patas, son de color negro; los tres primeros segmentos del abdomen son rojos. Un vello ralo y blanquecino eriza la cabeza, el trax, el primero y segundo arcos dorsales del abdomen; los segmentos abdominales llevan en la margen
escasos, largos y algo erizados.
Patas con pelos agrisados y espuelas blancas. Alas claras, levemente parduzcas desde la porcin terminal de las clulas hasta
Tre^ clulas cubitales en las anteriores.
el pice.
La longitud del cuerpo varia entre 4 y 6 milmetros.
posterior

una franja de

pelillos

que el segundo segmento del abdomen suele ser negro en los machos, pero no hace mencin del
color rojo del primero y del tercero; entre seis machos que he
examinado, no he hallado ms diferencias que las de talla, siendo
idnticos en lo dems al que he descrito. Ignoro las circunstancias en que el doctor Burmeister coleccion el macho que describe, el cual quiz corresponda mejor la M. pythagorea Gerst.
que a esta especie; dos de los que yo he cazado los tom en moEl doctor Burmeister dice

(1)

mentos en que intentaban entregarse la cpula.


Los machos son bastante escasos, pero algunas veces se les
halla en pequeas reuniones, sobre todo hcia el mes de Octubre;
en 1877, en la poca citada, observ gran nmero de machos que
asediaban una sola hembra; acosndola varios la vez, la perseguan hasta bajo los ladrillos piedras, donde buscaba un asilo;
he visto otra hembra sufrir los asaltos de dos machos, que la
acariciaron uno despus de otro, pero sin haber verdadera copulacin.

maniobras de los machos de esta


el momento en que
se precipitan con ms impetuosidad sobre la hembra, se ven burlados por esta, que los evita desvindose con rapidez; entonces
el macho desdeado, despus de algunos momentos de indecisin,
levanta el vuelo y se aleja para volver poco despus y probar
fortuna de nuevo.

Es

curioso

presenciar las

especie para lograr su objeto;

(1)

Op.

cit.,

p. 492.

muchas veces en

184

ha parecido ser parsita de un pequeo


excava tamMyrmicitce, lo menos se aloja en los nidos de estos;
deponeise
bin pequeos agujeros., donde se la halla poco despus
del polen
alimenta
se
En el estado perfecto verosmilmente
el sol.
de la observacin
del nctar de las flores, si he de deducirlo
las barrancas
Recorriendo
que hice el 25 de Octubre- de 1877.
captur una M.
arcillosas, que bordean el Riacho del Baradero,
su viva coloracin;
infantilis, notable por su gran tamao y
crisinmediatamente que se hall aprisionada, vomit un liquido
(Sylibum mariatalino, que ola fuertemente la flor del Cardo
florescencia; el sabor
nutr) que en esta poca se hallaba en plena
del lquido arrojado por la Mutilla era azucarado.

La M.

infantilis

me

M. swbmida, Nobis

6.

sub-nuda; arcu dorsale secundo macula laterale


nigricante, elongata [Fe mina] Long. 6 7 mm.

M.

tota rufo-fusca,

Esta especie es de color rojizo claro, los tres cuatro primedemas


ros artculos de las antenas son rojizo-amarillentos, los
son de color negruzco. Las patas son del color de los artculos
bsales de las antenas, con espinitas pardas y espuelas blanquecinas y con muy pocos pelitos de color blanco-ceniciento. La
cabeza finamente puntuada carece de manchas en el vrtice: el
trax puntuado como la cabeza en el dorso y muy groseramente,
apareciendo casi como granulado en el metanoto. Como en todas
del trax
las de la Seccin h de las Carinatce, los bordes laterales
lados
los
son dentados, siendo mas notables las dentelladuras en
de las partes descendentes del metatorax. El abdomen carece
casi de pelos, apnas se vn algunos de color blanquizco en los
dos ltimos segmentos examinando con atencin el segundo arco
dorsal se notan dos grandes manchas ovales que invaden los costados; estas manchas slo se distinguen con algn trabajo, por ser
:

apnas un poco ms claras que el tinte rojizo del tegumento y


aparecer como separadas en medio del dorso por una fina lnea
un poco oscurecida.
Los bordes laterales del segundo arco dorsal tienen una pequea
mancbita alargada, de tinte parduzco. La forma generales la dla
M. pythagorea, Gerst. y la de la M. infantilis, y aun, en un principio,
la tuve por variedad de esta ltima especie, que hubiera perdido los
pelos dorados del vrtice de la cabeza y las manchas del segundo
arco dorsal del abdomen con el continuo roce de su vestido contra las paredes de sus agujeros, accidente nada raro en las espeGerst.
cies con manchas de pelos [tales como la M. sumptuosa
que suele perder, en parte en totalidad, no slo la mancha roja

del trax sino tambin las rayas blancas de la cabeza] pero su


color constantemente ms claro, algunas diferencias en la esculla falta de estados intertura, la abundancia de los individuos

y
medios, la constituyen evidentemente como otra especie diversa
de la M. infantilis.
En Diciembre de 1877 la especie abundaba debajo de las plantas y sobre las flores de la Manzanilla ( Anthemis sp .)
(

Concluir

Informe sobre una coleccin de Dpteros


REUNIDA EN LAS CONCHAS POR D. MANUEL OLIVEIRA CSAR.
El Sr. D. Manuel Oliveira Csar, vecino de Las Conchas,
(Provincia de Buenos Aires), de quien se ha ocupado ya mi colega el Sr. Holmberg, en su relacin de viaje las orillas del
Lujan, ha conseguido formar una buena coleccin de insectos
en la rica comarca donde habita, la cual sirve de eslabn entre
la brillante fauna de los trpicos y la pobre de nuestras montonas planicies. ltimamente me entreg todos los dpteros; he
confeccionado la lista metdica de las especies, y encuentro
que ellas ascienden 81, distribuidas en cerca de 70 gneros

modo que

raro es aquel que est representado por


cazado en la misma comarca que el Sr.
Oliveira Csar, y por esto puedo sealar los elementos que faltan
en su coleccin; pero, si observo lagunas, hallo en cambio riquenaturales, de

ms de una

especie.

He

zas que no conoca.

El grupo de los incmodos mosquitos culcidos ( C u 1 i c i d se )


cuenta all, segn mis observaciones, con 12 especies; la coleccin
de que tratamos trae nicamente la Psorophora ciliata (Fabr.) R.
Desv., gigantesco mosquito cuyo habitat llega hasta los Estados
Unidos, un Sabethes muy semejante al Culex posticatus Wied., y

un verdadero Culex

(L.) R. Desv.
Slo tres Tpula representan la familia que este gnero d
nombre; sin embargo, me consta que los Chironomus no escasean
en la vecindad de los aguazales del delta, y que la Plecia funebris (Fabr.) Wied., y varios Sicdides (Psichodidse) y Cecidmides (Cecidomydse) se posan sobre las yerbas que en l

vegetan.

Los Tabaninos
yo

(Tabaninse)

he distinguido 6 especies.

ellas.

son comunes en Las Conchas;


El Sr. Oliveira me envia 2 de

186

StraUomys
Vienen adems, la Her meta rujioentris Fabr.; la
testaceus (F.) Schiinermis Wied.; un Srguite vecino al Ptecticus
Dasipogonino comn en
ner; el Dasypogon vittatus Wied.; otro
rujcauda (Wded.) Walk.,
esta provincia; la notable Mallophora
(Xylocopitm&
cuyo aspecto recuerda el de un mangang
B o m b t se ) y un congnere mas pequeo; tres Empis, uno de ellos
Ogcodes sp.f);e extrao
vecino las Rhamphomyia un Acrocerino (
larva del
Systropus nitidus Wied.(=S. brasil i ensis Macq.),la
Lepidptero,
un
de
cual es parsita de la oruga y la crislida
Berg, segn observacin
la Streblota bonaer ensis
Wied. y otro Antracidel Dr. Berg (1); el Anthrax Minerva
no no determinado an; el Syrphus bucephaltis Wied., el S.
otros tres; la Mesogramma duplicata Wied.
exticas Wied.
i

que parecen entrar en el mismo gnero; el


Ocyptarnus funebris Macq.? y una especie afine; la Baccha dael Eristalis furccitus Wied.
vala Fabr. y un congnere menor
(-E. femoraius Macq.), el E. distinguendus Wied. (=E elegans
Blanch.=\ xanthaspis, Wied.?) y el E. nigripes Wied. (?); tres
(F.) Wied.
Dolicopdites, de los que uno es el Psilopus equestris
esmeralda y
bonito insectillo de cuerpo ricamente recamado de
Schin.;

dos

Srfites

transversales oscuras, anoro, y con alas adornadas por dos fajas


superior
teriormente unidas, que corre rpidamente sobre el limbo
lujosa
su
de
de las hojas, pareciendo querer hacer ostentacin
espinosa Dejeania, y otros dos Macrmidos
librea; una inflada

R. D.) que me parecen entrar en los gneros


Micropalpus
Peletera R. D. y Jurinia R. D. respectivamente; un
R. D.?), de
n
o
r
h
y
Macq. ( s. 1 a t ), dos Eurigaster Macq. ( P
doradas, que
las cuales una es notable por sus hermosas fajas
fondo sobie
del
profundo
contrastan elegantemente con el negro
que se destacan; dos Masicera, una de ellas la M. chry soprocta
(Wied.) Nob.?, cuya ptria ignoraba Wiedemann, sin que yo sepa

(Macromydse
.

ha sido sealada posteriormente; una Phorocera R. D., una


Medina R. D (?); una verdadera T achina (Meig.); dos Guerinia
un SericoceR. D. (?); la Thelaira spinnipennis (Wied.) Nob.?;
mulata
Tachina
la

ratce R. D. ( Wiedemannia sp.f) parecido


Wied. ( Ocyptera diaphana F.), y otro que entra talvez en el
gnero Olvieria R. D. { P a n 2 e r i a Meig.); una especie de
Trichopoda Latr.; un Dexiario que tengo por Omalog ster sp .; un
que la
gran Sarcofgite que no es otra cosa, mi modo de ver,
Europa;
Myophora hcemorrhoidalis (Fall.) R. D., comn en toda la
si

calcitrans L.
Sarcophaga chrysostoma Wied.; el Stomoxys (
mosca brava,
Geoff.?) conocido aqu con el nombre vulgar de
que tanto atormenta los caballos durante la cancula; una Chry.

la

(1)

An. Sd.

C. Arg.,

Y,

p. 183

187

sotnyia sp., desgraciadamente representada por un individuo muy


mutilado; dos tres Lucilia (Macq.); la Calliphora macellaria (F.)
Nob.? (=Lucilia macellaria), tan comn en este pas, y tan perjudicial al ganado ovino, en las heridas de cuyos individuos acostumbra depositar sus huevos; una Dasyphora R. D.; una Cyrtoiieura Meig. ( Muscina R. D. sp. ?); una Arida Macq. (R. D.);
una Blainmllia R. D.; una Drymeia Meig. una Anthomyia (Meig.)
Macq. (Egle R. D. sp.?); una Limnophora Macq. (R. D.); una
Sapromyza (Fall.) Macq. ( Lycia R. D. sp.?); una Platystoma Meig.;
una Urophora R. D. parecida la U. quadrimttata Macq.; una
Tephiritis Latr. ( Forellia R. D. sp.?); la Nemopoda minuta
1

(Wied.) Nob., que creo diferente de la Sepsis pusio de Schiner,


pesar de la sospecha de este dipterlogo; la Tceniaptera annulata
(F.) Nob., curioso dptero que, posado sobre las yerbas que crecen
en los sitios hmedos, se balanca sobre sus largas zancas; la
Lonchcea chalybea Wied.; y una Trineura Meig. (=.Pililo de ndria
Rond. ), muy probablemente indita.
Del exmen de esta coleccin parece resultar que el sub-rden
de los Nematceros es extraordinariamente escaso en los sitios
recorridos por el Sr. Oliveira Csar, mas no es esta la verdad.
Si bien el otro le lleva gran ventaja numrica, como en toda la
tierra (1) y en la inmensa mayora de sus regiones, no es aqu la
desproporcin tan grande como la coleccin de las Conchas d
entender.

La gran
de

tribu de los

Mscidos

sobrepuja por

los Dpteros,

Aterceros, la

el

nmero de

mayor

del

especies, en

orden
la

co-

leccin Oliveira, los otros grupos de Bracceros, en lo que est

conforme con

lo

que acontece en

la naturaleza.

Ascienden a

41,

repartidas de la siguiente manera:

Calpteros

Io

Crefilos: 16 Taqunites, 1 Fsite, 1 Dxite, 2


Sarcofgites, y 9 Mscites. 2 o Antomzites 5. Total 34. Los Taqunites son, es efecto, relativamente numerosos en esta provincia;
.

pero los Antomzites lo son tambin bastante.


Acalpteros. 1 Ortaldite, 2 Tefrititcs, 1 Spsite, 1 Leptopdite,
El mas rico de estos
1 Lauxnite, y 1 Frite; total 7 especies.
grupos es, en la fauna portea, el de los Tefritites.
Ocupa el segundo trmino la interesante familia de los Srfides;
est muy bien representada en la coleccin Oliveira; noto solamente la ausencia de la esplndida Volucella obesa (F.) Wied.,
de la Temnocera spinigera (Wied.) Nob.? y de un Microdon sp.
<1) En 1868 haban sido descritos 3.084 Nematceros y 16.240 Bracceros. Si se obpequea talla de las espeeies del primer sub-rden es causa de que no las

jeta que la

recojan los viajeros coleccionistas, puede responderse


las de

muchas

familias del segundo.

que en idntico

caso se hallan

188

parte de los Aslides y Antrcides es, por el contrario, muy


deficiente; trae nicamente 4 especies de los primeros, al paso,
que yo he distinguido 13 en nuestra provincia, una de las cuales

La

he cazado en las orillas del Lujan, en el partido del Pilar, inmediato al de Las Conchas; contiene solo 2 de los segundos, y yo
conozco ya 7 8 especies indgenas, una de ellas obtenida en los
la

mencionados sitios.
Los mpides bonaerenses, se reducen, segn mis propias observaciones, 7 Empis , una Hemeroclrotnia y una Tachydromia; el
Sr. Oliveira me remite tres Empis, segn dije mas arriba.
Ya he hablado de los Tbanos, pero agregar que el grupo
que pertenecen (Tabanitee) cuenta aqu con una dos especies mas, una de ellas, un Diabasis, sumamente comn en Las
Conchas como en todo Buenos Aires; se le v siempre en la vecindad de las corrientes, y el pueblo le llama, como al Stomoxys,.
mosca brava, y tambin, aludiendo las sombras tintas de
su cuerpo y alas, Viuda.
Conozco 4 Estratiominos porteos; la coleccin que analizo encierra uno solo. En cambio, contiene el primer Srguite argentino
que he visto.
Tres Dolicopdites me enva el Sr. Oliveira Csar; dos son
nuevos para m, mas, por desgracia, los ejemplares estn tan muContilados, que no podrn ser clasificados, y menos descritos.
tando con ellos, conozco ya 14 especies de Buenos Aires. Las
familias restantes ocupan un lugar tan secundario en la composicin de nuestra fauna, que no merece la pena de ocuparse aqu
de

ellas.

dicho basta para dar una idea de la fauna dipterolgica del


Este no es sino un pequeo fragmento
partido de las Conchas.
de la extensa llanura portea, pero de esta suerte, con fragmentos, es como hemos de construir los mapas zoolgico y botnico,
exactos de la provincia de Buenos Aires, y luego, con partes mas

Lo

de toda la repblica; y as sucesivamente.


Las diferencias que en la composicin de cada fauna local se
observan no son de menospreciar, y ellas existen hasta en comarcas muy prximas. Tal distrito que cuenta con los mismos anmales que el vecino, alimenta una ms especies que no se-,
encuentran en este; tal pequea regin carece de ciertos elementos
considerables,

el

propios de la inmediata, que son no sustituidos por otros difeEn Zrate, por ejemplo, abunda la Mutilla amabilis
rentes, etc.
Gerst.; en el Baradero, doce leguas de distancia, mediando idnticas circunstancias, jams la he visto yo, ni mi hermano Flix,,
quien con harto afanoso empeo ha estudiado las especies de ese

gnero.

189

Y por otra parte, quien negar que tenemos una regin de la


Mulita y la Avutarda, y una de la G a b o t a cocinera
y el Flamenco, y otra del Javali, el Siete-colores
i

y la

a v a d e

monte,

etc.?

sobre la superficie del globo es


actualmente uno de los mas importantes objetos de estudio para
Interesa mucho la ciencia el conocimiento de
los naturalistas.
las leyes zoo- y fito-geogrficas; el trazado de mapas de la distribucin geogrfica de las especies en esta poca geolgica y las
que la preceden, en nuestros tiempos y los pasados, encerrar
toda una revelacin para el gran problema del origen de las for-

La

distribucin

mas orgnicas en

de

los

sres

la tierra.

nuestro objeto, al de los naturaconstruir pieza por pieza la carta zoo-geogr-

Cumple, pues, perfectamente

argentinos, el
de la repblica, teniendo presentes siempre las mutaciones
ocasionadas por la presencia del hombre civilizado.

listas

fica

Enrique Lynch Arriblzaga.

Miscelnea
Flrnla Intreriana El

estudio de la flora argentina, considerada esta en su ms amplio sentido, va enriquecindose de


cada vez ms con valiosos elementos literarios, merced la actividad d los ilustrados botnicos extrangeros que residen entre
nosotros.
Uno de ellos, el Dr. Lorentz, acaba de publicar un muy interesante trabajo relativo la flora de una parte de la provincia de
Entre-Rios (1), cuyos resultados proporcionan datos de mucho
inters para el conocimiento del verdadero carcter de la vegetacin argentina y de las regiones en que se divide, pues el autor
no se ha limitado dar una lista de las plantas que l ha obser-

vado en los alrededores de la Concepcin del Uruguay, lugar de


su residencia, y en una exploracin en que lleg hasta la Concordia, sino que ha ejecutado diversas comparaciones entre los
elementos constituyentes de la flora argentina y los de la florida
Entreriana.

Consta la obra de tres partes principales, saber:


Cuadro general de la vegetacin de la parte de la Provincia
de Entre-Rios hasta ahora esplorada, en el cual trata, en primer
trmino, de las cercanas de la Concepcin, cuyos caracteres geolgicos enuncia, para hacer despus la descripcin detallada de
los materiales fitolgicos propios de cada una de las nueve formaciones que distingue en ellas, y se ocupa luego de los vegetales
que hallra en la expedicin antes mencionada. Por via de apnl.

(1)

La

vegetacin del Nordeste de la provincia de Entre-Rios, informe cient


G-. Lorentz. Buenos Aires, impr. de El Economista, 1878

feo del Dr. D. P.


1 vol. in-8.

esta parte, el Dr. Lorentz informa sobre una segunda


dice
2.
exploracin cientfica que realiz mas tarde, en la cual atraves
varias veces el gran bosque de Montiel, y una otro del Chaco
austral, vecino la colonia agrcola Esperanza (Provincia de
Santa-F).
Flrula
Entreriana. Es una lista metdica, con notas, de
las plantas que el autor ha hallado y estudiado en la provincia
de3.Entre-Rios; su nmero asciende, incluyendo algunas variedades, 620, las cuales hay que agregar 6 7 Cactceas que en
seguida menciona, cerca de 24 Musgos, la mayor parte inditos,
el mismo nmero, aproximadamente, de Liqueneas, algunas Algas, Diatomeas y Desmediaceas, y 32 Hongos, cuya lista ha sido
confeccionada por el especialista Barn de Thuemen, con la colaboracin del Dr. Kalchbrenner, describiendo el primero, con este
motivo, 3 especies nuevas, y el segundo una nueva variedad.
Relaciones Jilo geogrficas
de la flora entreriana. Esta es,
nos parece, la seccin ms interesante de la obra del Dr. Lorentz.
En ella encontramos un cuadro comparativo de la flora del Interior de la Repblica, y de la de Entre-Rios, bajo el punto de vista
de la relacin numrica entre los gneros y especies de cada
familia y el total de los mismos; otro, igualmente comparativo,
que manifiesta la proporcin en que las especies se distribuyen
entre las diversas familias, y que, por consiguiente, nos ensea
cules son los grupos predominantes en ambas floras, la de En-

tre-Rios y la del Interior de la Repblica; una lista sistemtica


de plantas descubiertas en el pas despus de la publicacin de
las Planta? Lorentziance del Dr. Grisebach, muchas de las cuales
son nuevas, y sern descritas dentro de poco, por el clebre botnico citado, en una obra que est preparando; y otra lista de
1481 especies pertenecientes las formaciones entrerianas, del
Monte y subtropical, en la que se sealan, por medio de signos,
las que son propias una sola regin fitogeogrfica, dos,
las tres un mismo tiempo, y la abundancia escasez de individuos de cada especie en cada formacin.

estudios comparativos que este trabajo contiene son de


mucho valor, en nuestra opinin; consignar aqu todos los resultados que, ellos mediante, llega el autor, sera para nosotros,
por lo mnos en el momento en que escribimos las presentes lineas,
un tanto difcil, porque no hemos tenido tiempo de leer la obra,
por haberla recibido ltima hora, con todo el detenimiento y

Los

atencin que ello habria menester.

Empero, nos atreveremos sealar algunos;


no es en
l. La flrula Entreriana es relativamente pobre, y
realidad sino la parte meridional de la flora del Sur del Brasil,

que naturalmente va perdiendo elementos medida que avanza


hcia

el

medioda.

la formacin mesopotmica, caracterizada por


Dr. Lorentz en su Cuadro de la vegetacin de la Repblica
Argentina, no debe admitirse como regin fitolgica independiente,
segn el mismo autor lo declara.
Esta conclusin descansa en comparaciones que el Dr. Lorentz
Pero, con todo, la circunstancia de que
califica de poco exactas.
entrerianas son la vez brasileas.
especies
la mayor parte de las

Por consiguiente,

el

provincia mesopotmica es. ms


y el hecho de que la flora de la
pobre que la del Brasil meridional, tienden afirmar la opinin
antes sentada.

La flora entreriana, comparada con la del Interior de la


Repblica, es una flora distinta, independiente, construida sobre
el mismo plan, pero con diferentes elementos.
En apoyo de esta afirmacin, el autor presenta un cuadro sinttico, que manifiesta lo siguiente:
de especios endLa flrula de Entre-Rios contiene un 63, 7
micas, es decir, si no se tiene en cuenta mas que la Repblica
en comunidad con la formacin subtropical,
Argentina, un 11,3
propio al mismo tiempo de la del monte (1), y slo un
un 17,9
c
espordico, esto es, que se halla en las 3 regiones argentinas
7
2.

que entran en la comparacin.


de esporde gneros endmicos, un 41,9
Pose un 24,2

subtropical,
formacin
dicos, un 20,5 /0 comn con la
y un 13,3
monte.
con la del
propio al
de sus familias es espordico, un 11,9
Un 58,9
con
comn
un
subtropical,
4,8
mismo tiempo de la formacin
endmico.
la del monte, y slo un 5,5
De manera que, si bien la. flrula entreriana est constituida por
muy diferentes de los que entran en la composicin de
elementos
4.
las otras, bajo el punto de vista especfico, bajo el genrico desaparece la desemejanza para hacer lugar a una analoga resaltante,
familias.
y hay una cuasi uniformidad bajo el de las

%
%

Refirindose estos hechos, y comparando la flora entreriana


5.
con la del Interior del pas, dice el autor: Son dos floras verda6.
argentinas, construidas sobre el mismo plan.
deramente

La flora entreriana, tal cual la conocemos ahora, es relativamente mucho ms rica que la del Interior, por lo menos si se
3 t

la obra titulada Plantee Lorentsiance, en la cual su


autor, el Dr. Grisebach, trata de todas las especies que Lorentz
coleccionara en sus primeros viajes por el centro de la Repblica.

juzga por

Con efecto, pesar de que la parte de la provincia hasta ahora


explorada es sumamente reducida, ya ha suministrado cerca de
700 especies, en tanto que el Interior, regin inmensa, y que contiene numerosas estaciones, no ha podido proporcionar, sino 960. (2).
La variedad
en la composicin de la flrula entreriana es
excepcional; cada familia corresponden nicamente, (3) en trmino medio, 6,33 especies y 3,4 gneros, y cada uno de estos
ltimos, 1,8 especie.
La flora del Interior es ms homognea, pues cada familia
le tocan 9,6 especies y 4,5 gneros, y cada gnero 2,1 especies.

Por el conjunto de caracteres, la flora de Entre-Rios tiene


ms afinidad con la subtropical que con la del monte.

Las Sinantreas Compuestas ocupan en Entre-Rios, como

Invitamos los botnicos que han apellidado as una de las regiones fitogeogreas del pas que sustituyan esta palabra con la ms apropiada bosque, pues monte, en castellano, es tambin una montaa.
(1)

(2)

Segn

(3j

Calculando sobre

Plantee Lorenfziance.
las 620 especies

de la

lista.

192

primer lugar, y sus especies constituyen el 16,2


/
En el Interior forman el 17,b
del nmero total.
o
Vienen luego las Gramneas, desempeando un papel algo ms
importante an cjue las Leguminosas en el Inteiior.
por bastantes
Esta ltima familia est asimismo representada
el centio del
en
Gramneas
las
que
nivel
el
ocupa
especies, y
en

el Interior,

el

pas.

escasez de Helchos en la florida entreriana; al


o
pertenece el 4 rango, al lado de las
Solanceas, en Entre-Rios slo tienen derecho al 14, pues no enen I a formacin de su flora.
tran sino en la proporcin de 1
Como quiera que reconozcamos lo incompleto que son estos
extractos, tenemos que detenernos.
Mas antes de concluir, debemos reparar dos omisiones en que
hemos incurrido, y dar una buena noticia a aquellos de nuestros
lectores que san aficionados la Botnica.
Acompaan la obra de Lorentz dos grandes y bien ejecutados
mapas, de los cuales, el uno representa la parte N. E. de la proque
vincia de Entre Ros, y contiene la indicacin del itineraiio
gido
de
otro,
el
el
sigui en sus exploraciones antes citadas, y
mayor
con
estudiado
ha
plantas
la Concepcin del Uruguay, cuyas

Es notable
paso que en

la

el Interior les

prolijidad que las de otros parajes.

Estas cartas son explicadas en un captulo especial; en l entra


al origen de la actual
el autor en algunas consideraciones relativas
segn lo explidebida,
representan,
configuracin del terreno que
pluviales.
aguas
las
de
ca, la fuerza erosiva
En las Addenda et Corrigenda el Dr. Lorentz planta un
problema de filosofa de la Naturaleza. Observa que los frutos
del Combretum micropetalum estn teidos de un hermoso color
perjudican
rojo, que, como es de regla, atrae los insectos, que le
confindoles su posteridad; de modo que, como las semillas estn
dispuestas para ser arrebatadas por el viento, por lo cual no necesitan llamar la atencin de las aves para ser transportadas por
serles ms bien
ellas, el llamativo tinte que las adorna parece
perjudicial que til.

aqu la agradable nueva: el Dr. Lorentz promete, en_ la obra


que analizamos, publicar dentro de poco, en El Naturalista Argentino, la descripcin y dibujo de dos nuevos vegetales descubiertos por l en la Repblica; el uno es una Timelecea entreriana,
llamada vulgarmente Ivir, y la que la ciencia aplicar el nombre de Daphnopsis Leguisamonis Ltz.; el otro pertenece la
familia de las Bignoniaceas, es un esplndido rbol, el ms hermoso de la Repblica y uno de los ms vistosos de todo el remo
vegetal, se alza en las selvas subtropicales de Oran, y el Dr.
Lorentz le llama Tecoma Avellaneda.
Confiamos en que no ser vana la promesa.

He

E. L. A.

Tomo

Entr.

ni
il

1\1

REVXST

-A-

Julio de 1878.

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11 Al

BUENOS AIRES

7*.

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iA ,olIA Arluti 111 [f l


X) 33 HISTORIA NATURAL
U

J.

Mensual

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

SUMARIO

D.

EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

Eduardo Aguirre Discurso inaugural pronunciado por el CatedrEduardo Aguirre Sobre la Paedogenesis (Conclusin) Una

tico D.

excursin por

el

Rio Lujan

Continuacin

Miscelnea.

Don Eduardo Aguirre


Nuestro colega y amigo, don Eduardo Aguirre, ha sido nombrado Profesor de Mineraloga por la Facultad de Ciencias
fsico-naturales.
Este nombramiento responde una necesidad sentida desde hace largo tiempo, y no vacilamos en asegurar
que pocas ctedras sern mejor desempeadas que la que, desde
no ha mucho, ha comenzado regentear Aguirre.
La Mineraloga, evidentemente, haba sido descuidada en el
programa de estudios superiores, en Buenos Aires, lo que no
podemos explicarnos, dada la importancia de esta ciencia natural,
no slo por sus elementos propios como tal, sino tambin por las
numerosas aplicaciones que ella tiene en nuestro pais.
No sabemos alabar, pero creemos saber dar al Csar lo que al
Csar corresponde, y si aplaudimos el nombramiento del joven
Profesor, no es tanto por este, que no necesita elogios, sino por
la circunstancia de que le hayan nombrado sin otra recomendacin que su propio mrito, y porque, la inversa de lo que con
frecuencia sucede, no se le podr decir l ne sutor ultra cre:

pidum.
Aguirre est donde hace mucho tiempo deba estar: en su
puesto, el cual, como en este caso no tiene dotacin, no ha hallado
competencias.
Entre tanto, damos aqu el Discurso inaugural del Profesor
Aguirre, deseando este tanto xito en el desempeo de sus funciones, como tenemos derecho esperar de sus conocimientos,
de su contraccin al estudio, de su inteligencia serena y de su
carcter.

La Redaccin.
14

194

Discurso inaugural
Pronunciado por el catedrtico don Eduardo Aguirre

En

curso de Mineraloga y Geologa, en la Universidad de Buenos Aires, el 29 de Mayo de 1878

la apertura del

Seores:
Cualquiera que haya asistido como observador inteligente los
espectculos imponentes que ofrece la actividad de los volcanes,
que haya visitado regiones montaosas, admirando sus paisages
risueos sombros, pero siempre grandiosos, siente la necesidad
de estudiar el desarrollo, tratando de alcanzar su causa, de estos
fenmenos que tanto le sorprenden. Satisfaciendo esta necesidad,
ha tratado siempre de esplicar, en la esfera de sus
el hombre
facultades, desde la ms remota antigedad, los cuadros animados
que le ofreca la Naturaleza, ligando siempre en su inteligencia
aquellas otras que se refieren al origen y
estas concepciones,
la causa primera del mundo. Asi observamos en todas las religiones que han sido adoptadas por los pueblos, desde el estado salvage, hasta su forma ms civilizada, los primeros ensayos de la
explicacin del Universo.

La cosmogona

oriental,

conservada en los Vedas, himnos com-

pilados y escritos, lo que parece en el siglo trece antes de nuestra era, atribuye la creacin del mundo un ser infinito y todopoderoso, que lo ha destruido y reformado varias veces, por medio

de cataclismos y diluvios; y esta misma esplicacion se encuentra


en la cosmogona egipcia.
En las concepciones de algunos filsofos griegos ya podemos
observar un progreso muy marcado hcia la explicacin racional
de los fenmenos naturales, sin hacer intervenir la voluntad incesante de un Dios antropomorfo, y fundada solamente en la
observacin de ellos. Y muchas de las ideas de estos filsofos, en
esta rama especial de los conocimientos humanos, eran ms completas y exactas que todas las que les han sucedido, hasta principios de este siglo.

Pitgoras formul la ley de la indestructibilidad de la materia,


demostrada despus por los primeros trabajos de la Qumica
moderna, y atribuy el relieve actual del suelo la accin combinada de las aguas con los movimientos debidos causas internas. Segn l, este mismo relieve se modifica continuamente
por las mismas influencias que, en otro tiempo, lo hablan producido. Vemos, pues, cmo esta nocion fundamental de la Geologa

ya haba

sido

enunciada por

cuatro siglos.
Las opiniones

el

filsofo de

filosficas de Aristteles

Sanios,

hace veinti-

sobre las revoluciones

195

peridicas que sufre el mundo y sus observaciones sobre algunos


fenmenos geolgicos, demuestran tambin que su clara inteligencia alcanz

comprender su importancia.

Tambin debemos recordar aqu las opiniones de los filsofos


rabes que, separndose de la cosmogona escrita en el Koran,
trataron de aplicar su inteligencia observadora al estudio de la
historia de la tierra. Entre estos sobresali Abu-Ibn-Sina, conocido
con el nombre de Avicena, que escribi un tratado sobre la formacin y la clasificacin de los minerales, notable bajo muchos
conceptos y otro captulo sobre las causas de las montaas, en
el que reconoce la influencia de
los temblores y levantamientos
rpidos y la accin destructora de las aguas.

Un

discpulo de Aristteles, Teofrasto, haba emitido la opinin


de que los restos de moluscos
y otros animales que se encontra-

ban en

las rocas,

veces

alturas considerables, eran el producto de una fuerza plstica especial que posea la tierra
en
estado latente; y esta opinin predomin en todos los observadores de la Naturaleza, hasta que el clebre pintor de la escuela
florentina, Leonardo de Vinci, sostuvo su verdadero origen
principios del siglo dcimo sexto, en la poca del renacimiento
ita-

en que la inteligencia humana pareca despertar de su


olongado letargo. Entonces fue tambin cuando Fracastoro, estudiando los objetos encontrados en las escavaciones de Verona,
expuso sus ideas claras y filosficas sobre este asunto, demostrando que los fsiles, que se encontraban en las rocas, eran restos
de
animales que haban vivido sobre ellas
que
la
situcion
de
los
y
moluscos fsiles no poda esplicarse de una manera satisfactoria
por la hiptesis del diluvio universal.
liano,

pi

Pero

de todos estos observadores fueron olvidados


por sus sucesores y durante cerca de tres siglos se discuti todava sobre la naturaleza de los fsiles
y sobre el diluvio de Moiss,
tomando parte activa los telogos, en todas estas polmicas, que
veces no fueron muy tranquilas.

En

los trabajos

1676 se

atrevi Quirini,

por primera vez, afirmar que el


pudo ser universal y esta doctrina fu aceptada
inteligencias ms brillantes de Italia
y de Alemania. En In-

diluvio bblico no

por

las

glaterra se sostena todava la teora de Teofrasto sobre los fsiles; pero fue combatida por Lister en 1678 en su trabajo
sobre los
moluscos britnicos, donde tambin reconoci la continuidad
la

estension considerable de las capas geolgicas.

dcimo sptimo, Leibnitz, en su Protogaea, expuso su teora de la formacin de nuestro planeta


y de sus transformaciones posteriores por la accin de sus fuerzas internas
y de las aguas de su superfecie. Estas teoras se aproximan
fines del siglo

mucho

las que

han sido adoptadas posteriormente por todos

Ios-

astrnomos y gelogos.
No nos detendremos aprecir las obras de muchsimos autores que, desde esa ltima poca, hasta una bastante reciente, han
tratado de hacer concordar las doctrinas bblicas sobre Astronoma y Geologa con las observaciones, veces muy importantes,
que ellos mismos haban hecho. Las supersticiones y el fanatismo., en todos los pueblos y en todas las pocas de la historia,
han servido siempre de remora para el progreso, tanto de estas,

como de las dems ciencias.


Debemos citar aqu al distinguido carmelita

Cirillo

Generelli

mitad del siglo pasado comentaba de una manera elolas opiniones que Lzaro Moro haba publicaprofunda
cuente y
do pocos aos antes en su obra Sobre los cuerpos marinos que
se hallan en las montaas .
El principal mrito de los trabajos de Generelli es el deseo
que se encuentra en ellos espresado de buscar la esplicacion de
los fenmenos naturales, sin hacer intervenir arbitrariamente la
voluntad divina , como dice l mismo, sin dolencias, sin ficciones sin suposiciones, sin milagros. Reconoci tambin la larga
duracin de las pocas en que se formaron los sedimentos y lleg
hasta suponer que ella sobrepasaba los 6,000 aos admitidos
como edad del mundo por los telogos.

que en

la

;,

Buffon, en una parte de su Historia Natural, abord tambin


con su estilo y con sus hiptesis brillantes, la teora de la tierra;
aunque sus observaciones carecen de la importancia cientfica

Pero tuvo que hacer una


en particular de las que se
referian la Geologa; porque la facultad de Teologa de la So rabona las encontr contrarias la f.
Los trabajos de Lehman, Director de minas de la Prusia, sobre
las montaas y su divisin, los del botnico Gessner sobre las
petrificaciones, los muy importantes de Fuchsel sobre la geognosia
de la regin que se estiende entre el Hartz y el Thuringerwald y
los de muchos otros que se ocuparon
del estudio de la Geologa, marcan otros tantos progresos en esta ciencia, desde 1750
hasta 1780, en que una cuestin suscitada, al querer hallar el orde algunas rocas, atrajo la atencin de todos los hombres de la
ciencia, por mucho tiempo.
Aqu debemos notar que la esplotacion de las minas se encontraba ya algo adelantada en algunos distritos mineros de la Europa, por las necesidades crecientes de la vida civilizada; aunque
en su direccin todava estaban en uso algunas prcticas supersticiosas.
As como la ms brillante conquista de la Fsica moderna, la teora mecnica del calor, tuvo su origen en la neceque en general tienen sus trabajos.

retractacin

pblica de sus

ideas,

197

sdad que se encontr de estudiar los fenmenos


que se pasan en
una mquina de vapor, para poder disminuir el consumo
del
combustible, asi como la astronoma recibi un nuevo
desarrollo,
cuando se conoci la importancia de sus aplicaciones la Nutica, as tambin los estudios geolgicos
recibieron un impulso
importantsimo cuando se supo que por ellos se poda dirigir
una esplotacion de minas de una manera ms provechosa.

Una

escuela algo antigua de minera exista en Freiberg, en medistrito esencialmente dedicado esta rama de la
industria y desde 1775 Abraham Werner enseaba all,
en su curso de Mineraloga, los fundamentos de la
Geognosia, al mis-

de un

dio

mo

tiempo que introduca por primera vez en la clasificacin


de
consideracin de los caracteres esteriores. Su
palabra elocuente
y su vasta ilustracin le captaron las simpatas de sus numerosos discpulos, llamados
muchos por su fama,
los minerales, la

los

cuales sostuvieron

con entusiasmo sus teoras, verdaderas


Bastar citar entre sus discpulos ms notables Leopoldo
de Buch y Alejandro de Humboldt para comprender la importancia de su escuela. De l no se posee mas que una obra de importancia sobre los filones metalferos, porque tena aversin por
el trabajo de escribir. Form la escuela geolgica
llamada neptunista, que sostuvo mas tarde una ardiente polmica sobre el origen de las rocas primitivas, afirmando que estas se haban
formado en el seno de las aguas, como las que conservaban
restos de organismos.
falsas.

En

esta misma poca, Nicols Desmarest, Inspector de las manufacturas en Francia, estudiaba los volcanes estinguidos de la
Auvernia y reuna en una carta geogrfica de esta important-

sima regin, todos


ella,

los estudios geolgicos que haba hecho sobre


introduciendo as un mtodo que, mas tarde, ha sido aplicado

provechosamente.
Un contemporneo del gelogo de Freiberg, James Hutton, public en 1788 su Teora de la tierra
y fund en Edimburgo la
escuela vulcanista, que sostena el origen gneo de las rocas
azoicas.

Su

teora, comentada por Playfair con gran caudal de conocimientos, fu apoyada tambin por las esperiencias de Hall, que
lleg producir mrmol artificialmente sometiendo una fuerte
presin, una temperatura elevada, los calcreos compactos

y
demostrando asi que el mrmol no era ms que un calcreo
metamorfoseado por el contacto de rocas en estado de fusin.
Las escuelas rivales de Edimburgo y de Freiberg dividieron entonces todos los gelogos en dos bandos, que defendan sus doctrinas con ardor, empleando muchas veces, como armas de combate, la mofa y el insulto.
Yoltaire atac tambin una de estas

198

escuelas, creyendo que ella sostena las teoras de la Biblia; pero

pesar de esto, sus escritos demuestran que conoca los estudios


geolgicos que se hacan en aquella poca y que su clara inteligencia comprenda la importancia que tenan para la resolucin
de los problemas de la filosofa natural.
Debemos considerar tambin aqu el desarrollo de un estudio
que ha sido siempre una ayuda importante de la geologa: la
En 1764 regresaba su ptria, la Francia, despus
cristalografa.
de viajes llenos de aventuras, Luis Rom de Lisie y para dar
conocer los estudios que haba hecho en sus peregrinaciones,
abri un curso de Mineraloga, que pronto adquiri gran importancia, por la lucidez con que espona sus vastos conocimientos.
En 1772 public un Ensayo de Cristalografa, primera obra que
apareci sobre esta materia; un ao ms tarde, una descripcin
metdica de una coleccin de minerales; en 1783 una nueva edicin, ms importante an que la primera, de su Cristalografa y
despus un estudio sobre los Caracteres exteriores de los minerales,.
introducidos ya por Werneren la Mineraloga. El reconoci la ley
de la constancia del valor de los ngulos en una misma especie
mineralgica y, comparando los ngulos de los cristales, lo mismo
que la disposicin de sus facetas, lleg agruparlos en siete
cuadros, que en su mayor parte corresponden los tipos de Hay,
adoptados despus por todos los minerlogos. La cristalografa
naci de estos trabajos de Rom de Lisie y muchos de los que
posteriormente hizo Hay estn basados en sus observaciones.
Un descubrimiento de mucha trascendencia y que sirvi de base
para la mineraloga geomtrica, fu el que hizo Torbern Olof
Bergmann en 1773, sobre los clivajes del espato calcreo. Este
mismo autor, profesor en Upsal, en Suecia, conocido en la qumica por haber descubierto el cido oxlico y que bien puede
llamarse una inteligencia enciclopdica, que abarc diferentes
ramos de la ciencia, como Historia Natural, Matemticas, Fsica?
Metalurgia, etc. public en 1774 una Descripcin fsica del globo
y un Manual del minerlogo.
Pero los estudios de Bergmann no fueron conocidos por el abate
Ren-Just Hay, que complet y generaliz los de Rom de Lisie,
de quien habia sido discpulo, despus de haberse dedicado, por
algn tiempo, al estudio de la Botnica. Sus trabajos le hicieron
remplazar Dolomieu en la ctedra de Mineraloga, en el Museo de Historia Natural de Pars. Las obras publicadas por l,
son: un Ensayo de una teora sobre la estructura de los cristales,
en 1784; un Tratado de Mineraloga en 1801; un Estudio comparado de la constitucin qumica y la forma de cristalizacin relativamente la clasificacin de los minerales; un Tratado de los
car actres fsicos de las piedras preciosas en 1817 y un Tratado
de Cristalografa en 1822.

Dos principios formul Hay: I Cuando dos minerales tienen


una misma composicin, su sistema cristalino y los ngulos de
sus formas primitivas tienen el mismo valor. 2 Cuando la como

posicin es diferente, sus formas primitivas difieren, por lo menos,


en el valor de sus ngulos. Estos principios son ciertos en la

generalidad de los minerales; pero, por una parte, algunos de ellos


presentan dos formas cristalinas completamente diferentes y por
otra, la ley de Mitscherlich verificada muchsimas veces, establece
que dos minerales, cuya composicin no sea idntica, sino semejante, tienen formas iguales. Por ejemplo
el dipsido y el pirxeno difieren slo en que el primero contiene magnesia, mientras
el segundo tiene protxido de hierro; pero como estos elementos
entran en la misma proporcin en ambos, los dos minerales son
isomorfos.
:

No

nos detendremos estudiar el desarrollo de la Fsica y de


Qumica, que en una de sus numerosas aplicaciones la Mineraloga, han dado esta las bases para la clasificacin. Los
progr*esos de la segunda, principalmente, han sido siempre seguidos de modificaciones en las nociones que sobre los cuerpos
minerales se tenan.
Pero esto no nos autoriza par*a admitir la opinin de Berzelius de
que la Mineraloga es una parte de la Qumica, porque ella, como
toda ciencia concreta, que estudia los fenmenos en todos sus
detalles y en todos sus factores, se basa necesariamente en las
ciencias que han estudiado estos factores aisladamente. La Qumica estudia un grupo de propiedades que ofrecen los minerales
y las rene en sus leyes abstractas con las que tienen los compuestos orgnicos los productos industriales
ella no estudia, como
la Mineraloga, las propiedades fsicas y geomtricas que los acompaan.
la

Los progresos de

Geologa, su vez, han dependido de los


que hacan la Mineraloga, la Astronoma y la Geodesia, y lti-

mamente, cuando

la

comprendi

importancia del estudio dlos


fsiles, para la clasificacin de los terrenos, la Zoologa y la Botnica. El lmite de sus dominios con los de estas ciencias, muchas
veces es casi imposible de sealar, tan estrecha es su unin. La
Astronoma, que establece una teora sobre la formacin de nuestro sistema planetario, apoyada en el estudio de las nebulosas, se
ocupa tambin de nuestro globo como de una parte de l, en su
origen y en alguna de sus modificaciones posteriores, fenmenos
que sirven de punto de partida para los estudios geolgicos.
Estas relaciones de la Geologa con algunas ciencias fsicas y
abstractas, hicieron que DAmpre, en su filosofa de las ciencias,
la clasificara formando un grupo separado de las dems y ocu-

pando su

centro.

se

la


Quera denotar as

que

200

ella era

el

resultado de

de la historia de la tierra.

sinttica de todas al estudio

nos fijamos en su objeto y en la^complejidad de


investigacin, vemos que ella pertenece, como la

grupo de

las ciencias

la

aplicacin

Pero

si

sus mtodos de

Mineralogia,

al

concretas.

Debemos sealar tambin aqu

la influencia

que han tenido los

de las dems ciencias. La


organismos, esa base de todos los
trabajos biolgicos actuales, que ha transformado toda la filosofa
cientfica y cuya influencia ha llegado todos los ramos del saber,
ha buscado apoyo, para salir del estado de una mera hiptesis, en
la Paleontologa, cuyos resultados nada significaran, sin las concepciones geolgicas- que los acompaan.
estudios geolgicos en el

desarrollo

teora de la evolucin de

los

Vamos apreciar ahora algunos de los resultados que se han


obtenido en la aplicacin de la Geologa, y esto nos esplcar claramente sus rpidos progresos en los ltimos aos
porque la
importancia de una ciencia es apreciada por la generalidad
de sus aplicaciones. Desde su origen, ella di los medios de
;

dirigir

convenientemente

esplotacion

de minas

y canteras, y
la influencia que ejerce sobre el
bienestar general, considerando slo que las riquezas minerales
la

podemos ver inmediatamente

forman el predominio de la Inglarepentinamente la Australia y California y favorecen el desarrollo de algunas grandes ciudades, Pars por ejemplo,
que se ha levantado en las cercanas de mantos importantes de
piedra de talla.son, las que en la poca actual,

terra,

pueblan

Su influencia en la Agricultura ha sido y contina siendo inmensa, porque ella ha mostrado la existencia de fosfatos de calcio
en mantos considerables, empleados ventajosamente para abonar
los terrenos exhaustos por las cosechas repetidas. Una de las
aplicaciones, de mucha importancia tambin, es la que se hace al
estudiar la practicabilidad de los pozos artesianos, que transfor-

man muchas

veces los desiertos en parajes deliciosos. En la Repblica Argentina se ha tratado de introducirlos en varias partes,
en Catamarca, por ejemplo, para poblar grandes estensiones de
terreno, estriles nicamente por la falta de agua; en la Provincia de Buenos Aires tambin se han hecho ya muchos de estos
pozos, que alcanzan una capa de arena muy permeable la profundidad de 50 metros, poco mas menos, y que la condicin de
ser inagotables, renen la de dar un agua mucho mas pura que
la que se encuentra profundidades menores. Su nivel se halla
siempre mas bajo que el del suelo.
Muchos otros trabajos de Ingeniera, que hubieran tenido un
xito dudoso sin estudios geolgicos prvios, han podido realizarse
en la poca actual. Estos demostraron la practicabilidad de los

201 tneles que atraviesan los Montes Cenicio y San Gotardo y, en el


ao pasado, la del proyectado para unir la Francia con la Inglaterra, por debajo del estrechle Calais, alejando la duda que
se tena sobre la existencia de capas demasiado permeables en su

trayecto.

Hemos visto que la Geologa satisface la necesidad intelectual


de esplicar los fenmenos grandiosos que nos ofrece la Naturaleza, que est ligada con la resolucin del gran problema del
origen del mundo, que siempre se ha buscado por otras vas infructuosamente hemos trazado tambin, grandes rasgos, su desarrollo y sus estrechas relaciones con las dems ciencias naturales,
lo mismo que algunas de sus importantes aplicaciones, que se
multiplicarn an ms medida que adelante. Con esto queda
;

que hacemos

justificado el estudio

tarios

He

este

ao de uno de sus tribu-

Mineraloga.

la

dicho.

Ensayo sobre
(

los Mutlidos

del

Baradero

Provincia de Buenos Aires )


por

Flix Lynch Arriblzaga

Conclusin

7.

Vanse

las entregas

Op.

la

p. 159

pytlagOB*ea,

UI.

M.

I.

infantiis,

VI

p. 172)

Gerst.

61, 36.

cit.

Burra.

Tan comn como

cit.

488, 23.

Burm., aparece un poco ms

hcia el mes de Noviembre se encuentran algunos


escasos individuos, pero en los tres meses siguientes abunda ms
que cualquiera otra especie. En su aspecto general se asemeja
mucho la M. infantiis , con la cual se la puede confundir fcil-

tarde que

mente

ella;

de esta Mutilla es rojizo; el


arco del vrtice, formado de pelillos dorados, que, en general
adorna nuestras especies de esta seccin, es muy poco visible en la M. pythagorea y falta veces por completo.
El
primer segmento abdominal es rojizo, los dems son pardos; el
segundo arco dorsal con dos manchas oblongas, de color amarillento plido, situadas hcia el borde posterior.
Patas y antenas
rojizas: las primeras y el artculo basilar de las segundas con
Espinas terminales de las tibias de color blanco.
pelos grises.
4-6
Longitud
mm. Los machos son an desconocidos.
cierta distancia.

El

color

202

Sobre esta Mutilla he hecho la misma observacin que sobre la


M. infantilis, pero el lquido expelido ola la flor de la Mostaza

Sinapis arvensis,
8.

L.).

M. cometa,
Op.

en

la localidad, es la

34.

61,

cit.

Burm.

Muy comn

Gerst.

I.

c.

489, 24.

ms

precoz

en presentarse:

apnas el invierno empieza ceder en sus rigores cuando aparece


esta Mutilla principios de Setiembre ya se ven vagar algunos
individuos aislados; abunda desde Noviembre hasta Marzo y des:

aparece fines de Abril mediados de Mayo. Esta bonita especie


es de color pardo oscuro; la cabeza es negra, aunque en algunos
ejemplares tira al pardo al pardo-rojo. Ya tenga el uno el
otro tinte, siempre lleva en el vrtice un ancho arco compuesto
de pelitos amarillos de bronce. El trax es rojizo, puntuado
como la cabeza ms bien varioloso. Las patas, antenas y abdmen negros, las primeras, as como el primer artculo de las
antenas, con pelos cenicientos-plateados. El primer segmento del
abdomen es rojizo en la mayor parte, pero, en muchos otros, slo
es rojiza la base y negra la mrgen posterior; el segundo y siguientes de color negro; el segundo arco ostenta dos manchas
redondeadas y de color amarillento claro, situadas hcia el borde
posterior y de cada una dlas cuales sale una lnea plateada, que
se dirije hcia adelante, simulando la forma cometaria que ha dado su nombre la especie. Tibias con espinas rojizas pardas
oscuras y espuelas blancas. La M. cometa es muy poco variable
en la coloracin: slo un exmen minucioso puede descubrir lijeras diferencias; no sucede lo mismo con respecto la talla; es
frecuente hallar individuos que difieren sensiblemente en tamao,
pero en ningn caso llegan estas diferencias al grado que en otras
especies, pues la magnitud vara solamente entre 5 y 6 milmetros.

9.

Mas.: Niger nitens;


Long. 6 mm.

M. viduata,
thorace

antic

Nobis.

nigro,

postic rufo.

Alis albidis.

esternn y abdomen de
color negro; el mesonotum y metanotum son rojos, as como los
costados de estos segmentos torcicos. La parte descendente del

Cabeza,

antenas,

patas,

protorax,

metatoraxyel primero y segundo segmentos abdominales con pocos


El segundo segmento del abdomen
y los que lo siguen, con una pestaa de pelillos blancos en sus
bordes posteriores. El artculo basilar de las antenas con pelos
grises, que tambin cubren las piernas.
Espuelas blancas. Alas

pelos lanosos de color blanco.

203

blanquecinas, lijeramente teidas de parduzco, cuyo ltimo tinte


es ms reparable hcia el pice, despus de la porcin terminal
de las clulas. Las clulas cubitales son en nmero de tres: las

de las alas son de color negro. Los tegumentos son


fuertemente puntuados, sobre todo en el metatorax; el trax no
es muy estrechado en el medio
y sus bordes laterales son finategulce

mente dentellados;

forma general es bastante recogida. Capla especie en momentos en que se entregaba al


acto preparatorio de la generacin: la hembra logr escaparse,
ocultndose de tal manera, que me fu imposible encontrarla
y
solamente pude aprovecharme del macho, nico ejemplar de la
especie que he obtenido hasta hoy. A pesar de la rapidez con que
huy la hembra, me pareci reconocer en ella la M. cometa
sinembargo, como existen en la localidad especies como la M.
pgthagorea, cuyo macho no se conoce y que al primer golpe de
vista puede confundirse en el terreno, con la M. cometa
no he
credo conveniente aventurarme afirmar la identidad del macho que describo, con esta ltima. El nombre que doy este macho
no debe ser sino provisorio, hasta tanto se compruebe su correspondencia con alguna de las especies que habitan el partido.
tur un

la

macho de

c.

Bordes laterales del trax dentados como en la seccin anterior; metanotum con una linea transversal,
formada de espinas dientes horizontales.
10.

M. pectinata,

Nobis.

M.

fusco-nigra; vrtice aurichalceo; abdominis segmento secundo macuduabus rotundatis argentis ; metanoti margine postica spinis
brevibus sex in serie transversa dispositis. Long. 6-7 rom.
lis

He cazado
sicin

esta bonita especie en Octubre de 1877. Por la dispode sus colores, se asemeja la M. infantilis, aunque sus

formas son cortas y recogidas: en sus caracteres de grupo coincide con la M. hoplites Gerst. (Op. cit. p. 300, n. 58), la cual representa esta seccin en la fauna de Entre-Rios. La cabeza, las
antenas y las mandbulas son negras; el arco del vrtice de la
cabeza es de un hermoso amarillo de latn. El trax y el abdmen son de color pardo-rojo oscuro ms bien de caf tostado; el
primero lleva en sus bordes laterales dos lneas plateadas, muy
cortas, que no llegan pasar, sobre la excavacin lisa de los costuuOSi
A VJUcl la superficie dorsal del trax es fuertemente puntuada, sus aristas laterales son poco dentadas, pero llevan un
diente y algunas espinas detrs de los hombros; el borde posterior
del metanotum, antes de su parte descendente, se halla armado
con una fila transversal de seis espinas cortas y agudas que, por
su forma y disposicin, se asemejan los dientes de un peine.


Primer segmento

del

204

abdomen

velludo de blanco. Algunos pelillos blanquizcos se ven dispersos en el dorso del trax
y en la
porcin descendente del mtatorax. El segundo arco dorsal del
abdomen ostenta dos manchas redondas, de color blanco de plata
puro.

Los dems segmentos guarnecidos en sus bordes posterioen medio del dorso. Patas

res de orlas blancas, interrumpidas

negras con pelos blancos; espinas negras


y espuelas blancas.
Es de las ms escasas.
Sub-division Sinuatce, Nobis.

Ojos hemisfricos, con facetas poco distintas. Cabeza mnos


cuadrada, pero semejante la de la subdivisin precedente. Trax
muy poco estrechado en el medio y con una excavacin lisa, en
forma de lnea oblicua, en los costados, precedida de una ligera
carena en la misma direccin y situada sobre las patas intermedias.
Primer segmento del abdomen como en la seccin precedente.
11.

M.

rufa;

abdomine

M. parieina, Nobis.

nigro, albo-fasciato. (Femina).

Long.

4-5

m m.

La cabeza, el trax y las patas son rojizos de canela clara. La


cabeza finamente puntuada y un poco ms ancha que el trax, el
cual es puntuado muy groseramente, mnos una excavacin lisa
y linear que se halla en los costados, sobre las patas intermedias.
Algunos pelillos parduzcos se notan en uno que otro punto
del trax.
La cabeza y las patas con vello agrisado. El primer
segmento abdominal con una notable carena por debajo; su color
es rojo pardo, con la mrgen posterior rojiza clara, hallndose
erizado de pelillos blancos. Los dems segmentos son negros como hulla, con poco vello negruzco y una ancha franja blanca
pura en el borde posterior de los arcos dorsales, excepcin del
ltimo, que es completamente negro. Antenas rojizas en sus dos
tercios bsales; el resto es negro.
Espuelas terminales de las
tibias blanco-rojizas.

Eduardo L. Holmberg descubri dos ejemplares de esta singular


especie, hcia el mes de Enero de 1878, durante una pequea excursin que hizo al Partido del Baradero: ambos fueron hallados
sobre superficies perpendiculares y n sobre los
zontales que frecaentan los otros Miitilarios.

terrenos hori-

Sub-division Quadrato-dorsatae, Burm.

Cabeza pequea

mejillas sin carenas.

Ojos sub-ovales. Cosecuadrado, corto, ancho por delante, truncado perpendicularmente por detrs ( hembras ) metanoto abovedado ( machos ). La

lete

tercera clula

205

cubital falta en

mento abdominal unido

al

las alas

segundo

anteriores

sin interrupcin

Primer seg( hembras

el primer segmento, largo, estrangulado


por detrs en su sutura
con el segundo (machos).
Las hembras de esta sub-division llevan una mancha longitudinal anaranjada roja en el dorso del abdomen.
Los machos
conocidos hasta ahora, en la Repblica Argentina, son alargados,
negros, con cinturones de pelos blancos.

M. sororcssla, Burm.

12.

I.

Fem.

Mutilla

affinis

prcecedenti

toto albido-sericeo

c.

493 nm. 30.

(M. pretiosa, Gerst.) sed minor; capite


corporis non albis, sed aurichalceis,

signaturis

abdominis majoribus; antennis rufescentibus.


Bol. d. 1. Acad. de Ciee. Exac. p. 493.)

Eem.

M. nigra opaca;
thoracis

Mas.

(Burm. Mut. Arg.

arcu marginibusque postica lateralique


abdominis segmentis secundo tertioque vitta

verticis

aurichalceis;

dorsali

longitudinali sangunea

Niger,

fuscano

hirtus

puncto centrali albo.

Long. 3-5
abdomine fasciis
Long. 6 lin.
;

lin.

tribus albis.

Alis

Las hembras son muy comunes durante el verano.


Su color general es negro el vrtice de la cabeza
;

las

fuscis,

mr-

genes laterales y la posterior del trax guarnecidas de finos


pelos
aplanchados, amarillos de bronce. Antenas con los artculos bsales rojizos; los

dems algo oscuros. Abdomen con los costados del


primer segmento y parte antero-lateral del segundo con pelos plateados una lnea dorsal, ancha, de color rojo carmin rojo
vivo
de sangre, con viso de raso, corre desde el borde anterior del se;

gundo arco dorsal hasta el posterior del tercero


el
segundo y
tercer segmentos con franja lateral
y ventral de pelos blancos de
plata, ms notables hcia los lados de los arcos
dorsales; los
;

dems segmentos negros, con raros pelos plateados, mnos el


ltimo, que es blanco de plata. Patas negras cubiertas
de pelos
grises ; espinas negras
espuelas blancas.
y

No

es rara

una variedad con raya dorsal de color amarillo de

oro anaranjado.

La

talla es

bastante

variable

en

esta

espe-

cie.

Los machos, ms alargados que

las hembras, parecen compencon su lgubre vestido, la preeminencia del vuelo que la
Naturaleza les concedi al verlos, se dira que han renunciado
al brillante adorno de sus hembras, trueque de poder gozar del
placer de cernerse en los aires. De un color negro opaco, nada
ofrecen de anlogo con sus fastuosas compaeras. El cuerpo no
es muy puntuado, slo el metatorax lo es fuertemente
todo el

sar,

cuerpo, inclusa la cabeza, erizado de pelos parduzcos.

v.

El primer

206

segmento abdominal con algunos pelos lanosos blancos, as como


la margen posterior del segundo y tercer segmentos, y la base del
cuarto, este y los restantes con el borde posterior erizado de pelos
negros, as como el area del segundo arco dorsal, aunque en
esta ltima son

muy

ralos.

Patas negras guarnecidas de pelos grises y terminadas por es


puelas blancas. Antenas negras. Alas parduzcas, finamente velluborde externo
das despus de la porcin terminal de las clulas
de las alas ciliado desde la base hasta algo ms de la mitad
un punto blanco en la nervadura posterior de la segunda clula
cubital; parte de este punto blanco est dentro de la clula y
parte (la mayor) fuera de ella; una lnea fina blanca sale de este

punto y corta oblicuamente la segunda cubital. La tercera clula


Primer articulo basal de las antenas, con pelos
cubital falta.

cenicientos.

Se parece mucho, segn la descripcin, al macho de la M.


pretiosa, Gerst. y, segn las lminas, al de la M. europea, Latr.
Hcia el mes de Enero es cuando se les encuentra con alguna
frecuencia, en tierra volando sobre las plantas en flor. No he
notado entre ellos diferencia alguna de tamao de coloracin.
Los he visto aqu muchas veces, pero solamente he podido capturar cuatro, de los cuales tres se hallan en mi coleccin y uno

Museo

en la del

Pblico.

M. nobilltata,

13.

M.

rufo-testaeea,

parum

bus aurichalceis

nigro-pilosa

a.

b.

thoracis lineis duasegmento secundo macula

verticis arcu

abdonaine fusco -nigro

postica triangulan aurantiaca.

Yar.
Var.

Nobis.

Long. 2

lj2 4 lin.

Macula dorsali sangunea.


Segmento secundo rufo testaceo.

Esta bonita especie es

tan

comn en

el

Baradero como

la

precedente.

Cabeza

un arco en

rojiza-testacea, fuertemente puntuada, con

el

vrtice de color amarillo de bronce, frente con finos pelos negros.


Los artculos bsales de los antenas rojos testceos ; los res-

primer artculo cubierto de pelos grises


el mesotorax
plateados. Trax rojizo muy puntuado en el dorso
pardo-negro, con muchos pelos negros, acostados, en el dorso, el
metnoto rojizo; dos rayas poco marcadas, en los bordes laterales,
del mismo color del arco del vrtice de la cabeza. Metatorax erizado de pelos blancos en su parte descendente, as como la base
del primer anillo abdominal
este ltimo es rojo en la base, en
el vientre y costados, con un
vello fino acostado, negro en el
medio del borde posterior del dorso la mrgen posterior del primer arco dorsal con una franja de pelillos amarillos brillantes,

tantes pardo-negros,

el

207

sedosos. Segando y tercer segmentos abdominales de color rojo


oscuro, pero cubierto de finsimo vello acostado pardo, negro en
el dorso; el vientre es rojo, el segundo arco dorsal lleva hcia
atrs, en su medio, una mancha triangular, cuyo vrtice mira hcia adelante, amarilla anaranjada, con viso de raso
el tercero con
;

una mancha del mismo color que la del segundo, ms pequea,


situada en medio del dorso y pareciendo no ser sino la continuacin de la

mancha

del segunde.

Margen

posterior de los costados

segundo y tercer arcos dorsales con franja de pelos plateados


muy brillantes. Los dems segmentos negros, escepcion del
ltimo que es blanco de plata. El vientre de todos, hasta el penltimo, rojizo con franjas ralas, plateadas, ms bien grises.
Patas pardo-negras con pelos grises y espuelas blancas. En su
forma general se asemeja esta especie la M. sororcula, pero su
trax es ms alargado y su metatorax no es tan perpendicular,
formando la porcin descendente un ngulo mnos recto que en la
del

M.

sororcula.

Dos variedades son bastante comunes en

el

Baradero:

la

primera

muy claros, casi plateados y con las rayas


trax muy poco visibles. La mancha del segundo
amarilla, muy clara, as como la del tercero.

es rojiza con dibujos


laterales del

segmento es
La segunda variedad, en lugar de ser descolorida como la precedente, es ms oscura que la especie que pertenece: todo lo que en
los ejemplares normales es de color rojizo, en la variedad es de
un rojo pardo de caf tostado. El vello negro del trax y de la

mas denso, los arcos dorsales del abdomen y la


mancha negra posterior del primer arco dorsal ms oscuros y
ms aterciopelados. La raya dorsal del segundo y tercer segmentos de un color rojo vivo de sangre rojo naranja fuerte
frente parece

los costados del

primer segmento

amarillenta sedosa, el medio de


poco confusa rojo-sanguinea.

la

abdominal con franja blanca


franja con una manchita un

Nada he podido averiguar acerca de sus costumbres en geneconducen como las otras; solamente una vez vi una Mutilla
de esta especie introducirse en un agujero de la Mygale pampeana
:

ral se

Holbg., y volver salir los pocos instantes; pero ignoio


que podra conducirla la guarida del feroz arcnido.

Todas

el

objeto

que he tratado anteriormente tienen un


carcter comn: la excavacin lisa y brillante que se v en los
costados del trax ; ahora, por el contrario, hallaremos especies
que carecen de excavacin lisa en los lados, los cuales son puntuados, las mas veces, como el resto del cuerpo. Estas son las
las especies de

Lateriplance del Dr. Burmeister, quien coloca este grupo en su


divisin de las Helophtlxalmce, las cuales las unen algunos
caractres. Quiz sera ms conveniente separar las especies de
costados lisos de las que los tienen excavados y reunirlas en una
divisin aislada de las otras.
Por lo menos, siendo un carcter

parece lgico que la exisexcavacin


tencia carencia de la concavidad lateral del trax pueda tener
alguna importancia en la agrupacin sistemtica de las especies
Aboga en favor de mi opinin la circunstancia de no ser solamente
la carencia de excavacin, en los costados del trax, lo que separa las Lateriplance del resto de las Helophthalince, sino tambin la forma del primer segmento del abdomen, que en vez de
estar ntimamente unido al segundo, como en las dems Helophthalmce, se halla claramente separado y forma un verdadero pedtan constante

del trax,

la

culo.

Ojos ovales, elpticos, con facetas muy distintas (hembras)


Tres clulas cubita escotados en su borde interno ( machos ).
les en las alas anteriores (machos).
18 .

Sub-division. Longitergae,

Burm.

un poco estrechado en su medio, la porcin antefuertemente puntuado,


rior igual, cuando ms, la posterior
excavacin lisa en los costados ( hembras ) escudete muy convexo,
Primer anillo abdominal, no estrechado.
( machos ).

Trax

largo,

No

he coleccionado en el Baradero ninguna especie perteneen la monografa del Dr. Burmeister se halla
descrita la M. phalerata, Klug, que corresponde esta seccin,
como muy comn en los alrededores de Buenos Aires; agrega
el Dr. Burmeister que an no ha sido hallada en otras regiones
de la Repblica Argentina. La especie citada parece que no
ciente este grupo

existe aqu.

Sub divisin Lateriplance, Burm.

Costados del trax sin excavacin lisa. Primer anillo abdomiTegulca


nal redondo, carenado, formando un verdadero pedculo.
alargadas,
cubiertas
de pelos aplastados ( machos ).
de las alas,

En

monografa del Director del Museo de Buenos Aires no se


halla descrita ninguna especie de este grupo
las dos Mutillce
que describo han sido cazadas por m en el Baradero, la una
fines de 1875 y la otra en Octubre de 1877.
la

chrysocephala,

51.

14.

209

Smith.

Catalogue of Hymenopt. Ins. in the collect.


of Brit. Mus. p. 45.223 (1855.)
piloso; thoracis dorso vitta ruinima
auriclialceo
M. rufo-fusca; vrtice
segmento secundo guttulis duabus
abdominis
posticata argntea
,

argentis.

Long. 2

lj2

lin.

Femina.

Esta bonita Mutilla es sumamente comn durante el verano


en Diciembre de 1875 captur algunos ejemplares y en los aos
Octubre:
1876 y 1877 he encontrado individuos, hacia mediados de
en Enero y Febrero es cuando se la halla con ms frecuencia.
El trax es bastante alargado, ancho por delante y atenuado
hcia atrs, no estrechado en el medio inerme, sin espinas, ni
Cabeza pardo-oscura con una mancha amarilla dorada
dientes.
megillas cubiertas de pelos grises cenien la frente y vrtice
antenas rojizas en la base, negras en el resto;
cientos, sedosos
Clpeo 4-den
el primer artculo con vello blanquecino plateado.
metatorax
el
Trax rojo-pardo, fuertemente puntuado en
tado.
una mancha alargada, longitudinal, de color blanco de plata, en
Los costados
el medio del metatorax, hacia su parte descendente.
;

del trax, hacia su parte posterior, tienen


el

mismo
Ancas

un dbil

reflejo agrisado;

viso se nota sobre las ancas.


muslos del mismo color, un poco

rojizas,

ms oscuros

hcia el extremo; los anteriores ms oscuros que los otros, con vello
blanco en su cara inferior; piernas rojizas, un poco oscurecidas
en el extremo, vestidas de pelos cenicientos, as como los tarsos;
espuelas blancas; espinas de las piernas pardas. Primer segmento
abdominal rojizo, guarnecido de escasos pelos blancos, segundo
arco dorsal color de cafe tostado, con dos pequeos puntos,
oblongos, blancos de plata, hcia adelante: una ancha orla blanca

de plata, ampliamente interrumpida en medio del dorso, guarnece


Los segmentos 3 o 4 o y 5 pardo-negros; en
el borde posterior.
de ellos se ven dos manchitas
el borde posterior de cada uno
blancas de plata: estas manchas forman por su conjunto como
dos sries longitudinales y paralelas de puntos argentados, cuadrados, en medio' del dorso del abdomen. El ltimo segmento,
blanco. Costados y vientre con algunos pelos cenicientos, largos

ralos.

15.

M.

51.

occulta, Nobis.

capite pedibusque
rufo-fusca, fortiter punctata ; vrtice aurichalceo ;
Abdominis
argntea.
tboracis dorso vitta postica, mnima,
nigris
mm.
segmento secundo albo biguttato. Fe ruin a. Long.: 8
:

Cazada en Octubre de

1877.

Al levantar casualmente un

de flores, la encontr escondida debajo de

l.

Nunca

la

tiesto

he hallis.

210

frecuentados por la mayor parte de las especio*


del gnero.
Es tambin el nico individuo que he visto. Todo
el cuerpo es puntuado groseramente:
la cabeza negra con una
gran mancha amarilla dorada en el vrtice. Clpeo cuadridentado.
Las antenas pardas, oscuras: el estremo del primer artculo, rojo.
Mejillas, articulo basal de las antenas y regin bucal con pelos
grises.
Trax un poco alargado, ensanchado hcia adelante, atenuado hacia atrs, fuertemente puntuado, con dos pequeos tubrculos lisos, espiniformes, en cada uno de sus bordes laterales. El color
del trax es de un pardo-rojo tostado, ms oscuro hcia adelante,
siendo casi negro en el borde anterior del mesotorax. Toda su
cara dorsal lleva finsimos pelos negros. Una linea corta longitudinal, plateada, poco visible, formada de pelillos erizados, en
el
medio del dorso hcia la parte descendente del metatorax.
Los costados del protorax y del mesotorax con reflejos blancos
de plata pura. El tubrculo anterior de los bordes del trax,
negro; el posterior, rojizo.
Patas negras; las piernas, provistas
de espinas pardas, pelos amarillentos y espuelas blancas con bao
amarillento. El primer articulo de los tarsos con un cepillo de
pelos amarillos sucios por dehajo.
Inmediatamente sobre cada
una de las ancas se nota, en los lados del trax, una prolongacin en forma de diente obtuso, ms notable en las patas anteriores: su color es rojizo, ms oscuro sobre el par anterior.

do en

los sitios

Primero y segundo segmentos abdominales del color del trax,


el segundo con dos gotas redondeadas de color blanco puro
y un
ancho borde posterior del mismo color, interrumpido en el medio
del dorso.

Los segmentos 3

y 4 de color rojizo, profundamente puntuados en el dorso y en el vientre; los arcos dorsales con el borde
posterior un poco ms oscuro que el resto, y con algunos pelos
grises y una srie de manchas blancas cada lado del medio del dorso; el segundo arco dorsal tiene, adems, un vello

parduzco poco perceptible; los arcos ventrales con pestaas


franjas ralas, de pelos grises, en su mrgen posterior; los dos
ltimos segmentos rojizos oscuros con mancha dorsal blanca
sedosa, el ltimo rojizo, vestido de pelos blancos sedosos.

En

todos los Mutilarios descritos precedentemente, los tarsos


nada ofrecen de particular, asemejndose en su organizacin
los de la mayor parte de los Esfgidos, pero en el Mutlido que
describir despus, los tarsos se hallan provistos de los extraos
apndices que distinguen los gneros Bradynobcenus, Spin.
y
Scaptodactyla, Burm., de los dems de la familia. Comparando
los caracteres de los dos gneros citados con los que ofrece mi
especie, le convienen algunas esta ltima, pero en otros difiere
lo suficiente para considerarla como intermedia entre Bradyn-

Vase, sino,
mejanzas y desemejanzas:
boenus y Scaptodactyla.

Scaptodactyla, Burra.
Femina
Mandbula; arcuatse ob
tus.

la

comparacin de sus

Bkadynob^entjs, Spin
Femina
Mandbulas longse ar-

Antenn

12-articulatse.

Scaptopoda, mihi
Femina
Mandbula? arcuatse obtusa?

cuatse.

Antenn

se-

11 -articlate.

Antennse

11

articula

tse.

Palpi maxillares

6-arti-

culati.

Palpi labiales 4-articu

Palpi maxillares sat


Palpi maxillares sai;
perspicui 3 articulati.
perspicui 3-articulati.
Palpi labiales 2 articuPalpi labiales bi articulati.

ati.

lati.

Tarsis anticis articulo


Tarsis anticis dilatta
Tarsis anticis dilattatis,
setis obtusis scaptoriis la- primo solo dattato, se-- ^s.jtaffwum articulis detere externo; articulo pri tis obtusis 9 10 latere ex- eresci/yitbu.9, setis/obtusis
munito, reliquis scaptoriis 5 6,
exsetis 3 reliquis una. terno
duabus terminalibus (uno terno; articulo prim seexterno alteroque inter- tis tribus, reliquis una.
Tibiae

ante
elongato.
tse,

incrassaapicem calcare

antiese

no.)
Tibise

anticae incrassaTibi e anticae ut in Scapante apicem calcare todactyla.


elongato.

tae,

Tibiis posticis et interTibiis posticis et nter


Tibiis posticis et intermediis, spinis brevibus in mediis absque spinis la- mediis spinis brevibus in
series duabus dispositis.
terales, pice spinoso.
series tribus dispositis.
Thorace ut in ScaptodacThorace bi partito.
Thorace sub quadrato
tyla sutura non distincsutura indistincta.
-

ta.

Typus

Burm
fig.

Scapt. heterogama
op. c. 499-502 pl.

Typus. Br. Gayii. Spin


Typus
Faun. cbil. VI. 281 286 Nobis.
Atl.

1-5.

f.

Hymenopt.

pl.

Sea]),

pnsilla

III

5.

lugar intermedio que ocupa esta especie


entre los otros dos gneros, Se asemeja al Bradynobcenus en el
nmero de artculos de sus antenas y de sus palpos, pero difiere
de l en lo dems, acercndose al Scaptodactyla en la forma
general del trax, en el nmero de sedas cavadoras de los tarsos
lo

que nos demuestra

el

anteriores, en la forma de las tibias del primer par y en el modo


de insercin de las antenas; difiere de ambos gneros por
las sries de espinas de sus tibias y por la forma de sus antenas.
Teniendo en cuenta los caracteres que ofrecen sus pies, he for-

mado con

ella

un nuevo gnero,

al cual

Scaptopoda,

denomino

Nobis,

n. g.

Descripcin del gnero

Antenas de once artculos insertos sobre y los lados de dos


tubrculos frontales en forma de conos invertidos: el primer art^culo, grueso, comprimido y algo curvo hacia abajo, es tan largo
como los tres artculos siguientes reunidos: el segundo y tercer
artculos, en forma de conos alargados, siendo el segundo ms
corto y ms delgado que el siguiente; los dems, casi de igual
longitud, son cilindro-obcnicos, ms anchos que largos; el grueso
A

212

de la antena aumenta gradualmente del tercero al quinto artculo


y disminuye luego insensiblemente hacia el extremo.
Cabeza mnos ancha que el trax.
Mandbulas bastante largas, encorvadas, sin dientes.
Palpos filiformes muy delgados, compuestos de tres artculos en
los maxilares y de dos en los labiales.
Labro corto, transversal, en forma de paralelgramo.
Trax, con el doi*so algo convexo, casi tan ancho como largo,
con los ngulos anteriores casi rectos y los posteriores truncados
y un poco redondeados; el metanoto casi perpendicular.
Patas anteriores con los muslos un poco engrosados: tibias
dilatadas hqLhv-^t xtremo y con una fuerte espina antes del
pice'; en su mira interna; tarsos provistos de cinco seis sedas
cavadoras aplastadas y obtusas, dirigidas hacia fuera y que darr
los tarsos una apariencia de peine: el primer artculo lleva dos
tres sedas hacia su extremo, los dems slo una, y son tanto ms
pequeas y dbiles cuanto ms se acercan al quinto artculo
tarsal.

Patas de los dos ltimos pares con las tibias un poco dilatadas
y comprimidas y armadas en su cara externa con dos filas paralelas, compuestas cada una de cinco espinitas intercaladas con
pelos y dejando entre cada fila un espacio liso y desnudo.

Abdomen ovoide, casi


coselete, ms ancho que

tan largo

como dos veces la longitud del


en su mayor dimetro transver-

el trax
algo aplastado; el primer segmento se une al siguiente sin
interrupcin; el segundo, mayor que todos, es algo elevado hcia
su parte delantera; los dems, muy aplastados, disminuyen de

sal,

ancho gradualmente, hasta terminar en punta


16.
Se. rufo-testacea,

captopo<la pusilfa,
parum

cinreo pilosa

el

abdomen.

Nobis.

abdominis segmento secundo


Femina. Long.

fascia lata transversa nigra ante-margine postica.


3

mm.

de la especie es rojizo amarillento, bastante


cuerpo slo tiene muy pocos pelillos agrisados, dispersos
El dorso del trax no es puntuado, sino liso y brisin simetra.
llante.
El segundo arco dorsal del abdomen lleva una ancha
faja transversal de color pardo negro antes del borde posterior,
el cual es leonado y se halla guarnecido por una franja de raros
pelos blanquecinos. Los dems segmentos con la margen posterior un poco ms oscura que el fondo y con una pestaa de pelillos
blancos agrisados; el ultimo segmento un poco oscurecido. An-^
tenas, patas y los apndices de las anteriores, as como las mandbulas, de color pardo-rojo claro.
Como se ha dicho, el cuerpo
es poco velludo en el trax; solamente su parte anterior, los
El

claro;

color general
el

213

bordes laterales y el posterior, en la porcin descendente del


metatorax, presentan pelillos algo lanosos, ralos y erizados, de
color blanquecino; el rea dorsal apenas con uno que otro pelo;
el primer segmento abdominal con pelos blanquizcos algo notables.
Sobre la cabeza se vn algunos pelitos apartados, erizados y de
Patas con pelos blancos sucios y espuelas amatinte parduzco.
rillentas.

Se suelen hallar algunos individuos que slo

difieren

del

tipo

descrito, por su coloracin ms oscura casi ferruginosa; una variedad de esta clase fu cazada por E. L. Holmberg en el Baradero.
La especie es sumamente escasa en el Partido: slo he obtenido
cuatro ejemplares, de los cuales uno se halla en el Museo Pblico
de Buenos Aires y los dems en mi coleccin. Verosmilmente
deben alimentarse de sustancias polnicas: un individuo arroj
una materia excrementicia de color parduzco, muy anloga
la cera, pocos momentos despus de cazado, y otro, de que logr
Moderarme, exhalaba un pronunciado olor flores.
'

Adiciones y correcciones al Ensayo sobre los Mcjtlidos del


Baradero, por Flix Lynch Arriblzaga

Pg. 202 Mutilla viduata, Nobis. Hay ya una especie de


Mutila que lleva este nombre en la obra de Pallas (Reise II, 730,
89) y citada en el trabajo del Dr. Morawitz sobre las Mutilas
europeas (Bull. d. 1 Acad. de se. de St. Petersbourg, VIII, 134,
1865); por este motivo, cambio el nombre especfico de la Mutilla
viduata descrita por m, por el de Mutilla lugens, Nobis. Hallndose impresa una parte de mi Ensayo sobre los Mutlidos, me he
visto obligado hacer esta modificacin en en el apndice, en
vez de hacerla en

el

cuerpo de

la obra.

Pg. 203 Mutilla pectinata, Nobis. El carcter de las espinas


del metatorax no es constante en el grado que lo presenta el
ejemplar del Baradero, pues lie visto otros de la especie, cazados
cerca de Buenos Aires y en el Partido del Pilar, los cuales tienen
las espinas metanticas muy cortas y an, en uno de los individuos, apenas se perciben.
Pg. 209 Mutilla occulta, Nobis. Esta especie se asemeja muen la talla y coloracin, la M. umbrtica, descrita por
,
Gerstsecker (Mutill. Amere, merid. p. 53, n. 10. Archiv. fr
jjNaturgeschichte de Wiegmann continuados por Troschel, ao
1874) en su trabajo, pero el Dr. Gerstaeker, que en su descripcin
cho,

nmero de dientes del clpeo


menciona los tubrculos laterales del

lleva la minuciosidad hasta dar el

en la M.

umbrtica,

coselete, ni

tampoco

tan importantes de

no

los de sobre las ancas, rasgos de estructura

indicar

y que

tienen

miembros de un grupo en

se describen

tan semejantes entre

el

mayor

valor

cuando

cual se hallan especies,

que sin describir las esculturas del cuerpo


es difcil distinguirlas de otras: en consecuencia, conservar el
nombre dado la especie encontrada por m, considerndola
diversa de la M. umbrtica, mientras que una, confrontacin de
ejemplares de una y otra no afirme sus verdaderas diferencias
haga constar sus identidades.
s,

Explicacin de
Figura

1.
2.
3.
3*

4.
5.

67.

39.

13.

Ib
12.

12 a

\\

13.
14.
l.

la Lmina

Mutilla zebrata, G?rst. (hembra).

hasmatodes, Gerst. (hembra).

sumptuosa, Gerst. (macho).


"
sumptuosa, Gerst. (hembra.)

braconina, Burm. (hembra).

infantilis, Burm. (hembra).

subnuda, F. Lynch (hembra).

pythagorea, Gerst. ''hembra).

cometa, Gerst. (hembra).


11
lugens, F. Lynch (macho).
"
pectinata, F. Lynch (hembra).

parietina, F. Lynch (hembra).

sororcula, Burm. (macho).

sororcula, Burm. (hembra).

nobilitata, F. Lynch (hembra).


"
chrysocephala, Smith, (hembra)
*'
occulta, F. Lynch (hembra).

Sobre

la

Paedogenesis
por

el

Dr. D. H. Weyenbergh
(Conclusin Vase la

Cuando por

entrega IV, pg.

105)

han salido del huevo, principian moverse en


de la madre y no encontrando otro alimento, van
comiendo el cuerpo grasoso y tambin, despus, los otros rganos,
los intestinos, lo que pronto ocasiona, naturalmente, la muerte de
aquella, mientras que los fetos se desarrollan con rapidez.
A
excepcin de la piel y de las quijadas, devoran toda la madre,
de manera que al fin la piel de esta los envuelve como una
el

fin

cuerpo

membrana.
El feto mayor,

que se encuentra en la parte ms anterior


produce entonces, causa de los movmientos de su cabeza, un agujero en la piel de la madre
y entra en
el

del cuerpo materno,

4
Jfc

215
el

mundo, que en

turno, en

l,

el

Pronto principia, A su

este caso es la basura.

mismo procedimiento.

las escalas del desarrollo de los fetos son tan difeal nacer el mayor, el menor no se halla completa-

Alguna vez
rentes, que

mente formado an y entonces la madre presenta todava sintomas


de vida en el momento en que nace el primero. Slo en este
ltimo caso se puede hablar, por consiguiente, de un verdadero
parto, lo que no se puede, naturalmente, cuando ya haya muerto
la madre.
Apnas ha salido la ltima larva de la piel de la madre, cuando
las anguillidas vecinas devoran ya los restos inanimados.
Ganin por consiguiente ha constatado por sus estudios que: 1*
la pedognesis es un hecho real; 2 que el desarrollo de los fetos
no resulta del cuerpo grasoso, sino de seudo-huevos (de un germenforo) y 3 o que el desenvolvimiento es igual al de los dpteros
en general, con la nica excepcin de que la Vejiga de Purkinje
no se encuentra en estas larvas pedogenticas.
En el mismo ao en que se public en francs el estudio de
Ganin, vi la luz otro artculo sobre el mismo asunto, escrito
por Leuckart en Nachrichten cler Gesellschaft der Wissenschaften zu Gtti rigen .
Leuckart llega los mismos resultados que Ganin, en cuanto
A los dos primeros puntos, pero se fija mucho ms en la diferenun germenforo, llamando
cia que existe entre un ovario y
nombre.
mismo
el
siempre al rgano en cuestin con
Ya he mencionado Antes que Ganin vi, en cierta poca del
desarrollo, una clula, de las que estn situadas contra la pared,

aumentarse mucho ms que las otras, pero que, despus, esta


Leuckart ha podiclula grande se perdi nuevamente de vista.
do continuar observando esta clula y ha reconocido en ella el
sitio de formacin del embrin, distinguiendo tambin, claramente,

En este sentido fu com(Polzellen).


dichas clulas polares
pletado as el estudio de Ganin y al mismo tiempo restablecida la
analoga por lo mnos la relacin, entre los estudios de Metznikuw y los do Ganin. Leuckart tambin llama siempre seudo
huevos A estos grmenes.
Do modo que hastaentonces la pedognesis habia sido observada en
tres A cuatro especies de la familia de los Cecidmidas, y por consiguiente no podia hab r ya duda respecto de la existencia de
larvas de insectos verdaderamente prolferas.
La casualidad de que un descubrimiento tan importante haya
sido negado en el primer tiempo aun por sbios como Kolli
ker y Leuckart, demuestra claramente que esta observacin se
realiz sin que hubiera habido ningn pronstico de ella en el
cielo cientfico.

216

Esta coincidencia es otra prueba ms de la verdad de las palabras de Guillermo de Humboldt, que decia un libro que en el
momento de ser publicado ya encuentra un aplauso general, no
vale la impresin.
Que el fenmeno ya observado antes en los afidios piojos de
las plantas y llamado generatio alternans, en que hay ninfas que
figuran como amas parturientes, no puede paralelizarse con la pedognesis, demuestra ya el hecho- de que Gerstseclcer, considerando
esta generatio alternans como una modificacin de la verdadera
partenognesis, distingue de la ltima, muy positivamente, la pedognesis. Estoy completamente conforme con su opinin, slo
tengo todavia escrpulo en ver en la generatio alternans una
verdadera partenognesis, porque la partenognesis exige para ser
llamada asi, el desarrollo completo de los rganos genitales, lo
que falta las ninfas de los afidios, en que recien principia
mostrarse ese sistema de rganos en el tiempo en que ya las
citadas ninfas se estn multiplicando, es decir, antes de que los sexos se hayan diferenciado. La verdadera partenognesis solamente se encuentra en individuos adultos del sexo femenino y no
en ninfas (l) en que los rganos sexuales no funcionan todavia y
en que aun no se puede hablar de sexo. La pedognesis y la
partenognesis encuentran una escala transitoria, entre las dos, en
la metagnesis generatio alternans.
En el ltimo tiempo se han publicado algunas otras observaciones
sobre la pedognesis, especialmente por Leuckart y Metznikow y
como resultado general podemos sealar lo siguiente:

Algunos insectos tienen, a mas de la manera ordinaria de


multiplicacin, una propagacin particular, saber: en el estado
I

de larva, es decir: asexual.


o
Este modo de multiplicacin slo ha sido observado hasta
2
ahora en tres cuatro especies de mosquitos de la familia de las
Cecidomias.
3 o Las larvas chicas se asemejan por completo la larva
madre que muere durante el procedimiento. Su nmero ordinario es de treinta. Algunas generaciones seguidas sufren el
mismo procedimiento, hasta que el ltimo trmino de esta fila
pasa por ia metamorfosis ordinaria, y produce los insectos perfectos. y sexuales, es decir los mosquitos alados
4 o Estos fetos se desarrollan de seudohuevos grmenes.
.

Estos seudohuevos grmenes se forman en un germenforo


que desaparece mas tarde y entonces los seudohuevos llegan
5

Ninfa se llama la crislida de insectos con metamorfosis in


(1)
-completa, en los cuales el perodo de crislida no pasa en un estado de
descanso externo, sino que dichas ninfas continan movindose y comiendo;
p. ej. las langostas y chinches.

217

encontrarse libres en la cavidad interna de la larva madre. Aqu


salen pronto los fetos del huevo y continan su desarrollo, devorando los rganos internos de la madre. Cuando estos rganos
son devorados y habiendo llegado los fetos una cierta escala
de perfeccin, salen de la madre, muerta entonces, generalmente

perforando la piel.
6 o El desarrollo de estos seudohuevos grmenes corresponde,
por lo general, la manera de desarrollarse del embrin, en todos
los huevos de insectos.
7 o Los rganos aludidos, los germenforos, no son otra cosa
que los rganos genitales ordinarios, que en la juventud perodo
larval de los insectos, son siempre muy rudimentarios y solamente perceptibles por el microscpio, desarrollndose solamente
mas tarde, sea en ovarios, sea en testculos, pero este desarrollo
solamente llega efectuarse en los insectos adultos. De esto
resulta que semejante desarrollo prematuro hace modificar el rgano,
es decir, llega ser un rgano que no puede llamarse ovario ni
testculo, y que llamamos provisoriamente germenforo.
8 o Al conjunto de estos fenmenos es que se ha dado el nombre de pedognesis

Con este resmen podria concluir este estudio, pero antes quiero
mencionar otra observacin.
Hace mas menos dos aos, creo, que Siebold public una
observacin sobre la multiplicacin de los Estrepspteros, pequeo
orden de insectos intermedio entre los Neurpteros y los Himenpteros.
el fenmeno observado por
nombre de pedognesis.

El autor cre que


bin

el

merece

tam-

Entretanto hay aqu una diferencia considerable con la verdadera pedognesis. La hembra de .los Estrepspteros no es una
En estos insectos la
larva, sino que solamente parece una larva.
hembra conserva siempre la forma exterior de la larva. Como
hay en la clase de los insectos muchas especies con hembras sin
las, no obstante su metamorfosis completa, y mientras que
los machos son insectos voladores (como p. e. en algunas especies de mariposas), del mismo modo lo encontramos entre estos
Estrepspteros.

La hembra

tiene

cho se parece

una semejanza externa, con la larva y el mauna de estas hembras. Por consiguiente, la

multiplicacin de estos insectos es ordinaria, no mas, con la nica


particularidad de que los huevos se desarrollan en el cuerpo de
la

madre y que

as la especie es vivpara, lo

cin rara en los insectos.


No se puede hablar aqui de una verdadera

que es

una excep-

pedognesis

no

218

comprendo cmo

el Dr, Siebold crea conveniente tal nombre en


parece que la brevedad de la comunicacin ha
ocasionado una equivocacin de parte del lector.
Al terminar aqu este sumario del fenmeno de la pedognesis,
comunico que este artculo es la traduccin de uno mi publicado en el ao pasado en el Isis, peridico para las ciencias
de mi patria, la Holanda (p. 49 sqq.). Tengo la conviccin de que,
4 pesar de que las ciencias naturales recien se encuentran aqu
en el principio de su desarrollo, un artculo bien recibido en mi
ptria, no ser demasiado ordinario para mis lectores argentinos,
y que por esta razn la traduccin castellana no sea un trabajo

este caso.

Me

suprfluo.

Crdoba 1878.
Dr. H.

Una excursin por


Marzo de
(

Marzo 6 A

el

Weyenbergk.

Rio Lujan

1878

Continuacin

).

la maana tenamos todo pronto para


continuar viaje. El horizonte inflamado pgr los fuegos de la
aurora y cubierto de nubes encendidas, el resto del cielo velado
por acumulaciones de nimbos espesos, el extenso baado que las

las cinco

de

barrancas del Pilar limitan por el Sur y Sud-Oeste, el ruido de


las aguas crecientes, la inmovilidad de los sauces, el confuso y
desconcertado murmullo que las aves levantan por todas partes, al
despertar, los gritos desconsolados de los Pecho-amarillos que
cruzan en bandadas numerosas huyendo hacia el Naciente, el
chillido de la Tanagra sajaca precursor de la lluvia, la calma
del aire, el ruido sordo del roco al precipitarse sobre el suelo
.tal fil el esplncubierto de hojas secas en el inmediato sauzal.
pero
que no pudimos
vista,
nuestra
dido conjunto que se present
apreciar en toda su belleza, despus de aquella horrible noche de
,

mosquitos.

buen humor y confiesa,


procurara
recordar las aventucon toda ingenuidad, que en vano
ras de alguna de sus muchas expediciones; Lynch nos asegura
que las noches tropicales deben ser horriblemente deliciosas si se
parecen la que no hemos pasado, pues ella nos ha pasado
Oliveira ha perdido evidentemente su

nosotros; y aproximndose m, me asegura que mi cara, en


aquel momento, est idntica la de Marat, y Manuel nos pre-

gunta

si

no

le falta

alguno de los

miembros, porque ha perdido

conciencia de su integridad.
algo extrao, en aquel instante, que nos deprime y domina
y es que el cerebro, el ms activo de los rganos, necesita el
la

Hay

219

descanso, ms que ninguno, para establecer, entre sus diversas


partes, el equilibrio y regular distribucin del fsforo consumido
durante el movimiento do sus partes, en el juego de las funciones
usadas.

Pero vamos la canoa que Manuel acaba de desatar contemy


plemos con dbil entusiasmo (lo que el tiempo ha correjido) las
bellas combinaciones de los sauces, lamos, enredaderas,
y mil
otras plantas, que aparecen sucesivamente nuestra vista, despus
de despedirnos del excelente Matafurmiga y de su compaero
y
de abandonarnos la corriente que nos arrastra.
Mientras el agua hierve en el fondo de la canoa, para remplacon un sabroso mate, lo que el sueo solo podra darnos,
alimento intelectual, el viento riza con violencia las aguas que nos
sostienen y oponiendo sus ondas invisibles la fuerza de la corriente, nos obliga echar mano del remo.
Muy luego la lluvia
se desploma torrentes y penetra las ropas que nos cubren. Pero
qu importa! si cada una de sus partculas, cual rayo vengador,
ha de contribuir inutilizar el terrible enemigo de estas regiones,
ms temible que el Tigre, que si mata, mata slo una vez.
Adelante! adelante!
La fuerza de la lluvia disminuye en el momento mismo en que
llegamos al punto en que el rio se bifurca, esto es, aquel en que
dos arroyos riachos, aproximando sus aguas, las derraman para
formar la porcin recorrida del Lujan. Tomamos el que queda nuestra izquierda y nos despedimos de los bosques, para
entrar en la llanura desnuda de rboles y cubierta de una
zar

vegetacin

raqutica y compuesta en su mayor parde G ramillas, Erodios, Malvceas, algunas lrdeas de flores
color lila (Cipura ?)
Euforbias y Verdolagas insignificantes,
mientras que en alguno que otro punto, ms anegado que el
rastrera,

te

resto,

se levantan

Juncos,

Ciperceas, Sagitarias, y una que


Hidrocardea
El botador toca fondo dos varas
y muy
pronto mnos. Si el agua, que ya b ija, no se compadece de
nosotros, por el solo placer de no violar la eterna indiferencia
de la Naturaleza, nuestra navegacin va transformarse de un
otra

modo
el

positivo.

Bajo tierra, para dar caza algunas Zancudas que recorren


baado, mientras mis compaeros siguen viaje para dar la

vuelta por

el

arroyo....

Entretanto, las municiones atraviesan las carnes de una Bandurria Cuervo ( Ibis [ Falcincllus ] chalcopterus ), cuyo plumaje
oscuro, con reflejos verdes, metlicos, deja destacar la sangre de
la herida mortal.

El Teru-tero ( Vanellus cagennensis ) ahoga en


agona
la
su grito de alarma y su compaera que desplega en el
aire las amenazadoras alas, viene hacerle compaa sobre

Las Becasinas, en pequeo nmero, rasan


duro suelo.
casi las yerbas en su volar violento y curvilneo, y lanzando su
grito metlico-cristalino,- atraen el plomo mortfero que nos perel

mite consignar, ms tarde, su nombre d e (Totanus Jtavipes) mintras que el Tero-real (Himantopus nigricollis) aparece en nmero igualmente reducido.

hay ms especies por el momento.


Pampa, mantienen las otras
en sus retiros. Esperemos. Las plantas no presentan mayor
inters, tal cual aparecen. Entre los Insectos no hay nada, exceptuando un Escarabajo verdoso (Copris) y, entre las Araas, un
fesimo espcimen de la mas vulgar de las Tarntulas Argentinas,

No hay ms aves,
La gara fina, y el

la T.

Ya

es decir, no

viento fri de la

pampeana, desafa mi paciencia.


se acercan mis compaeros por

la

parte

recurrente del

arroyo. El viento sopla fuerte y el capitn iza su vela, que corta,


como el ala de un cisne, la monotona del baado. Las aves
cazadas aumentan la carga, subo a la embarcacin detenida un

momento, y viento en popa, y toda


del Cazador conocido perfectamente

vela, .

cruzamos

por todos

el

Rincn
de

los pajareros

Buenos Aires.

Momentos despus, echamos pi tierra, y amarrando la canoa, tomamos la direccin de las barrancas, donde cazamos algunas pocas especies de Arcnidos, entre los cuales se hallaba la
Acrosoma pulcherritna, tercer ejemplar conocido, y algunos otros,
solamente
y entre los Insectos, por no mencionarlos todos, citar
una Mutilla nueva (que Flix Lynch describe en este nmero de
El Naturalista bajo el nombre de M. pectinatci ) y algunos Dpteros de los gneros Opliyra, Anthrcix, Calliphora, Lucilia, Stomoxys, Tabanus &, reservando la especificacin general para el

trabajo que sobre la parte entomolgica de esta excursin

publi

cara Enrique Lynch.


Adems de las pocas especies de aves que he citado no ha
mucho, se encontraba la Speotyto cunicularia, lechuza inseparable
de las vizcacheras, y sobre cuya nidificacion nos ha referido
Oliveira curiosos datos, que ha prometido publicar en El NatuNo debo olvidar, para los datos zoolgicos adquiridos
ralista.
en este da, un bivalvo cazado en las orillas del arroyo, la ( Anodonta
Sirionos) que tanto abunda en la costa bonaerense del Plata, y
un crustceo, el cangrejo Diloccircinus platensis, que se encuentra
con igual frecuencia en los mismos sitios.
Fatigados, molidos casi, llegamos la casa del seor D. Juan
Pineda, hacendado del Partido del Pilar, quien debemos mil
finas atenciones, por el cordial recibimiento que nos hizo, as como
al Coronel Nadal.
Aquellos de mis lectores que no hayan pasado una noche de

221

mosquitos en las islas que forman el Delta del Paran, en


cualquier punto del globo donde abunden, creern exajeradas mis
palabras, al recorrer las pginas precedentes, pero los que se hayan encontrado en nuestro caso, no dejarn de recordar cuanto
cansancio, cuanta depresin moral causan los incmodos dpteros,
y cun grande es el placer que se experimenta al verse ibre de
ellos.
Tal fu nuestra situacin y aunque es verdad que la lluvia
el
viento
nos impedan coleccionar en el punto, en cambio poy
diamos aprovechar el tiempo, poniendo en orden las colecciones,
y clasificando su mayor parte, tal punto que Lynch, antes de
anochecer, habia determinado ms de la mitad de los gneros de
insectos, que por cierto no' eran escasos.
Durante la mayor parte del da, la lluvia no cesa, pero la
tarde, el cielo se despeja, y numerosas golondrinas, saliendo de
las grietas y cuevas de las barrancas, pueblan el aire con sus
chirridos extraos y lo surcan en todas direcciones, haciendo su
presa de Mosquitos, Microlepidpteros, y Formcidos alados.
Vuelan entre veinte y treinta metros, y slo con gran trabajo
consigo unos pocos ejemplares. Es difcil cazar golondrinas al
vuelo. Slo se encuentran tres especies: la- comn Cotyle leucorrhoea, la bonita Cotyle pyrrhonota, de ovispillo canela
y hermosa
coloracin en el resto de su plumage, y la Progne domestica. La
segunda produce un gritito particular, cuando vuela, que se asemeja mucho al que resulta de la friccin de dos ramas que se
oprimen y que el viento agita.
(Concluir.)
1

Eduardo Ladislao Holmberg.

Mise el n ea
Flora paraguaya En

las entregas 5 a (p. 211-277)

y 6 (p. 315
320) de los Anales de la Sociedad Cientfica Argentina contina
la obra de Parodi sobre las plantas del Paraguay.
All describe
14 Laurneas (10 Persea 1 Oreodaphne, 2 Nectandra, todas inditas, al parecer; 5 Quenopodiceas (2 Chenopodium, 2 Beta, y 1
de gnero no determinado); y 18 Amarantceas (1 Celosa
1
Amaranthus, 2 Chamissoa, 2 Euxolus, 2 Alternanthera, 1 Telanthera, 6 Mogiphanes, 1 Froelichia, y 2 Iresine), de las cuales 13
parecen ser nuevas.
Meinlptera Argentina Titlase as un trabajo entomolgico
que ha comenzado publicar Berg en la revista arriba citada
a
(entr. 5
p. 231-200J, el cual promete ser extenso y de gran impor-

tancia para los que estudian la naturaleza del Rio de la Plata.

222

de las descripciones y de otros que


adornan este estudio, tiene el de borrar muchas especies falsas,
estableciendo la sinonimia, despus de ejecutar concienzudas com-

Prescindiendo del mrito

paraciones.

Las especies que en

esta entrega se

mencionan son

suborden (para algunos orden) Heteroptera y de

del

P entato rnidce,

Cydnina.

Subfam.

modo

distribuidas del
1

todas

la familia

siguiente:

Scaptocoris, Perty,

Cyrtomenus, Am.

37,

Lobostoma,

Am.

nuevos), 3 Macroscytus
nuevo),
1 Amnestus Dal., y 9 Thyreocoris (Schrk.) Hahn
Fieb. (1
(5 nuevos).

et Serv., 4

et

Serv.

(3

Subfam. Scutellerina. 1 Tetyra Fab. (esp.


coris Burm., 1 Ascanius St., 2 Coptochilus A. et S.

n.),

Pachy-

(1 nuevo), 1
Misippus, St., y 2 Augocoris, Burm.
Subfam. A so pina. 3 Stiretrus Lap., 1 Oplomus Spin., 1 Mutyca St., y 3 Podisus H. Sch.

Orsilochus

St.,

Discoceph alia.

Dryptocephala Lap.
El autor describe detalladamente, en lengua latina, las especies
nuevas, las cuales, como se v, suben 11, enmienda mejora
las descripciones de las ya conocidas, consigna el habitat de
todas, seala la estacin y describe los primeros estados de
muchas.
En la entrega 6*, (p. 297-314) seala el mismo autor, en la
fauna pntense, otras 26 especies de Heterpteros; 6 de ellos son
descritos como nuevos para la ciencia; adems, el autor completa
la descripcin que Dallas di de su Euschistus cornutus, y caracApropsito de la Acledra
teriza 2 larvas y una pseudo-imgen.
gregalis Berg, recuerda las lluvias de insectos que suelen tener
lugar en nuestro pais, y sobre las cuales ha escrito el doctor
Burmeister en el Stettiner Entoniologische Zeitung 1872, 227-229;
el Dr. Berg recuerda la que cay en esta ciudad el 22 de Noviembre de 1876, la cual era formada principalmente por gran
nmero de ejemplares del hemptero citado, y muchos individuos

Subfam.

de

unidentata (Spin ) Stal, insecto del mismo orden,


de Octubre de 1875, compuesta casi totalmente por
Carbicos del gnero Selenophorus Dej.
la Etiopia

y la del 15

patria del

L.a
Dr.

Omb Esta

Berg en un artculo que

lneas.

cuestin ha sido tratada por el


lleva el epgrafe que las presentes

(1)

A mas

de uno ha llamado la atencin el hecho verdaderamente


extraordinario de la presencia de un rbol nico en el mar de
gramneas; de ah que nuestros potas, como tales, poco observa-

[1]

An. Sd. O. Arg., T.V.,

6,

320-32.

223

dores, hayan cantado al Ombu, considerndolo


corno un sr
colocado en la inmensidad de la pampa, por la mano
de la providencia, para brindar sombrardescanso
al viajero, para propory
cionar melanclicos rumores al bardo solitario, atraccin
al rayo,
refugio las aves durante las tremendas
conmociones de la
atmsfera.

Pero el concepto era totalmente falso, porque quien quiera


que
haya mirado de cerca sabe, que, donde hay un ombii, hubo una
habitacin humana, que siempre la tapera
(1) es su compaera
inseparable.

La Pircunia

dioica (Linn.) Moq. es extrangera en la pampa,


caracterizada por su vegetacin completamente herbcea.

Cuando el Omb alza aqu su robusto tronco, es seguro que


su lado habitaron hombres; apnas pueden sealarse algunas
excepciones: en las lideras de las eminencias que sirven de
limite
la vasta cuenca del Paran, por ejemplo, sus semillas germinan
con frecuencia, causa del abrigo
y sobre todo de la poca fuerza de las heladas, tan perjudiciales su desarrollo.
Cul es, pues, el centro de creacin del Omb, su

verdadera
donde vegeta sin tener que mantener lucha desigual con el medio ambiente?
Problema era este de solucin ignorada por iniciados
y profanos.
El doctor Berg, tomndose bastante inters por su descubrimiento, ha logrado, fuerza de inquirir en los libros
y de
pedir noticias los que podian drselas, arribar este resultado:
ia Pircunia dioica (Linn.) Moq. Omb es originaria
de la proptria, el clima

vincia de Corrientes,
y abunda particularmente en la vecindad
de la laguna Ibera.
Antes de terminar, llamaremos la atencin del autor sobre un
dato que probablemente ha olvidado, al enumerar
los que nos
proporcionan los botnicos
viajeros:
el seor Parodi
ha publiy
cado, en el mismo peridico que el seor Berg
la descripcin
(2),

detallada

de una especie,

la cual llama Phytolacca dioica,


cuyo nombre sigue la siguiente observacin: Omb
certe (Corrientes descripta), valde similis videtur,
sed flores certe hermaphroditi!, y la de la Pircunia dioica (Linn.)
Moq. ( Omb
Span. certe!) la que le d por ptria
Corrientes y Buenos
Aires.

Sobre esto dijimos ya algunas palabras en un nmero


anterior
de El Naturalista Argentino.

Pensamos que

el

Dr.

Berg no debe contentarse con

(1)

Ruinas vestigios de una casa de campo

(2)

Tomo

V., entr. 3, 161

162.

nJ

lo

que ha


escrito, ni

aun despus de

la

224

publicacin del

pasaje

de

Quer,

Mantegazza en su
botnico espaol del siglo pasado, citado por
nos promete, sino
obra titulada Rio de la Plata Teneriffe, que
ejemplares de las
que conviene que procure obtener buenos
que en Corrientes
ramas, flores y frutos del rbol rboles
Omb.
aplican el nombre evidentemente guaran de
desdefinitivamente
quizs
Con esto la incgnita quedara
pejada.

materiales. Numerosos y variados son


las
blicaremos en las prximas entregas. Adems de
Itfu evos

los

que pu-

descripcio-

Tecoma Avellaneda? T
nes dla Daphnopsis Leguizamonis y de la
debemos incluir
enviarnos,
que el Dr. Lorentz nos ha prometido
Sarmienti, que cita tamotra especie del mismo autor, la Bulnesia
anterior.
bin en la obra anunciada en la Miscelnea
FelipNuestro corresponsal de Montevideo, el seor Florentino
el
sobre
artculo
pone, nos ha ofrecido, pedido nuestro, un
Museo de la capital vecina, comunicndonos que pronto nos ende
viar tambin una obra del seor Arechavaleta Sobre Algas
A todo esto debemos agregar alguMontevideo con lminas.
Annas monografas de Flix Lynch, una de las cuales Sobre
en
trcidos y Bombiliarios aparecer en la prxima entrega, y
BibioEmpidos,
siguientes, otras sobre Estafilinos Pselfidos,

las

mientras que los Directores de esta revista


tienen prontas muchas otras sobre Aves de las Conchas, Flora de
Buenos Aires, Arcnidos del Chaco, nuevos gneros de diversos
nidos,

Mariposas,

etc.,

articulados, etc., etc.

falso En

sinonimia del
Pionus flavirostris [n. 61.21], ha aparecido el nombre de Cabeza
amarilla, etc. que Azara di al siguiente [Chrysotis amaznica,
En la misma pgina 121, 2 a lnea de abajo, dice Tanto
n. 62.22].
este como el anterior, ambos de cola corta .... debe decir Tanto
este como el siguiente [Chrysotis amaznica]. .f> pues son los dos

Un sinnimo

laent. IV, p. 121, y en la

nicos loros de cola corta que han sido hallados en Salta.


Es indudable que estos errores han sido cometidos al armar

el

pliego.

l&ectificacion En

mos dos

el

Sumario de

trabajos que no se publicaron en

anuncibaConclusin del

V.

la entrega
ella: la

del Dr. Weyenbergh Sobre Paedognesis y otro de Holmberg


Sobre el Podager Nacund, que fueron remplazados por dos de
Flix Lynch y por la continuacin de la Fauna de Salta. El
primero de aquellos aparece en este nmero; el segundo, talvez
en el prximo. La causa de esta discordancia de la entrega con
el sumario ha sido el extravio de los materiales del segundo
pliego, por el cambio de imprenta, teniendo impreso el pri-

mero.
E. L. A.

Tomo

Entr.

1\]

AH 7

W A.
EEVISTA
i.

BUENOS AIRES

8*.

-<

O]HA

Al -

Agosto de 1878

1
iFl

fl\

l[A Al Iifi\ 11'


IDE El I S T O ZEt I _A_ NATURAL
1. j.

(Mensual)

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRTBLZAGA

SUMARIO.

EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

Notas dipterolgicas sobre


del Baradero.

Las Conchas.
celnea.

los Anticidos y Bombiliarios del Partido


sobre una coleccin de Aves formada en
Breve ojeada sobre la Fauna del Baradero.
Mis-

Apuntes

Notas dipterolgicas
SOBRE

A xi tr cidos y
del Partido del

nos
l

m biliarios

Baradero (Provincia de Buenos

Aires)..

por

Flix Lynch

PARTE PRIMERA
Antrcido*
La inmensa muchedumbre del orden de los Dpteros, tan mal
conocido y tan poco estudiado por los entomlogos, encierra
agrupaciones dignas de merecer la atencin del sabio
y del coleccionista, bajo cualquier punto

de vista que se las considere;


de los Antrcidos, que si bien no deslumbran
con el oro y pedrera que, en forma de tomos resplandecientes,
adornan las alas de un gran nmero de Lepidpteros, ni con las
brillantes tintas metlicas de muchos Colepteros, no dejan por
ello de ostentar una elegancia suprema en la disposicin de los
colores, poco vistosos y escasos en nmero, que les cupo en suerte. Dirase que, agotada la paleta de la Naturaleza, que manos
llenas derramaba sus riquezas sobre el vestido de otros sres,
slo dej los Antrcidos los rezagos confundidos de sus primeras y fogosas pinceladas, pero que los dispuso con tal arte
y
maestra sobre el fino terciopelo, que en general constituye el
ropage de los Antrcidos, hasta sobrepasar en mucho los pintorreados y chillones adornos de otros hexpodos. El negro mas menos intenso, el blanco mas menos puro y el rojizo con todas
las tintas intermedias, son los colores dominantes en la familia
de los Antrcidos, pero combinados de mil maneras diferentes,
formando dibujos siempre llenos de elegancia, producen un gran

una de

ellas es la

16

efecto

226

cuando stos bellos Dpteros vienen

hacer resaltar los seve-

ros colores de su traje de bodas, sobre las corolas perfumadas y


brillantes de las flores. Las notables costumbres de los Antici-

dos agregan an mayor inters que el que inspiran al entomlogo


ellas tienen el ms poderoso atractivo para
por su solo aspecto
el observador dql mundo entomolgico, invisible para la vista miope del comn de las gentes, el cual ignora que sus pis, en
torno suyo, y por doquiera, en fin, an en las grutas mas profun;

hay sres que se agitan y comDarwin ha denominado tan magistralmente la lucha por la existencia, que ni aun
sospecha tiene de los dramas que cada instante y su inmediacin se desarrollan y desenlazan, dramas, cuya simple narracin, como dice un ilustre dipterlogo, tacharan de novela, y que,
para el observador de la Naturaleza, no son sino hechos comunes y nada sorprendentes.
das y

al

parecer

mas

desiertas,

baten, girando en ese crculo vicioso al que

# *

Distnguense los Antrcidos, de los dems Dpteros de la tribu


de los Tanistomos, por su cabeza hemisfrica, tan alta y casi tan
ancha como el coselete, por su trompa generalmente corta, dirijid
hacia adelante, oculta en la cavidad bucal las mas veces y provista de dos labios terminales muy distintos. En la base de la
trompa se hallan dos palpos compuestos de un solo artculo. Las
antenas estn mas menos separadas y constan de tres art
culos, de los cuales, el ltimo, tiene, por lo comn, la forma de
una pera invertida, cuyo peciolo corto se halla coronado de sedi

terminado por un pequeo estilete. Los ojos se en


cuentran de ordinario separados sobre la frente, tanto en los ma
chos como en las hembras. El trax es plano por encima, y su
forma es paralelogramtica en el mayor nmero. Las alas, gran

tas cortas

comunmente provistas de cuatro clulas posteriores, no se


cruzan nunca sobre el dorso del cuerpo cuando el insecto s posa, sino que permanecen semi-desplegadas inclinadas hacia los
lados. Las patas son muy delgadas y sus tarsos tienen con frecuencia dos esponjadas membranosas muy pequeas. Estos insectos fueron incluidos por Lino en el gnero Musca, del cual
los separ Scopoli, quien les llam Antlirax, aludiendo al color
negro dominante en las alas y cuerpo de la mayor parte de las
des,

especies.

Mas

Wiedemann, Meigen y Macquart dividieron


antiguo gnero Anthrax de Scopoli, y fundaron otros

tarde, Latreille,

en parte

el

basados en las especies anlogas que se descubrieron; constituyse as la familia actual. Posteriormente, se ha subdividido an
ms el gnero Anthrax, y an la misma familia ha sido restrin-

227

con gneros antes comprendidos


sino
entre los Anthvciciclos No siendo este un trabajo sistemtico,
hase
cjue
especies
un simple catlogo descriptivo de las pocas
lo
llan al Norte de la Provincia, conservar el grupo tal como
Macquart.
Blanchard
y
comprendieron Meigen, Wiedemann,
genricos procortes
los
de
pesar
que,
finalmente

Observar
Macquaxt,
singularmente
puestos ltimamente por varios autores,
permanecido
Schiner y Rondani, siempre el gnero Antlirax ha
casi
siendo uno de los ms numerosos. Los Antrcidos so hallan
frica
en todas partes, pero son ms abundantes en Amrica y

gida, fundndose otras nuevas

los otros continentes.

que en

Antrcidos frecuentan las floies, y


son
nada m-s fcil que observar esta parte de los hbitos que les
investigar
peculiares, mas no sucede lo mismo cuando se trata de
propagasus costumbres, en lo que se refiere la conservacin y
dificultacin de la especie; por el contrario, ha presentado srias
naturalistas;
des el desembrollar los hechos observados por varios
encontrndose, entre estas observaciones, muchas que concurran
de larva,
demostrar el parasitismo de los Antrcidos, en el estado
viven en las races de
al lado de otras que tendian a probar que
os necesario seguir las
las plantas en la madera corrompida
1.
iodos
de la cuestin, comparar y comprobar minuciosamente
faces
2.
conocial
3.
en contra, para llegar
hechos aducidos en pr

En

el

estado perfecto, los

los

principios
5.
de la verdad as, no es de estraar que, desde
miento
6.
veces
varias
de este siglo, hasta 1873, la cuestin se haya trado
observadores conal crisol cientfico por diversos entomlogos y
cienzudos de las costumbres de estos Dpteros.
En 1809(1) Latreille, antes que ningn otro, expres la sospecha
mas
de que los Antrcidos tienen hbitos parsitos, -y veinte aos
;

opinin, describiendo someramente las


Despus de la
ninfas, pero sin indicar los insectos que atacan.
Zetterstedt (4),
indicacin formulada por Latreille, Wahlberg (3),
Walker (5) y Mulsant (6) afirmaron que las larvas de Antlirax
Por otra
eran parsitas de las orugas de varios Lepidpteros.

tarde

(2)

repiti la

-Genera

Eegne

misma

Crust. et Ins. 1Y. p. 307 (1809)


animal ele Cuvier. Y. p. 462 (1829).
.

Kongl. Yetens^aps Akad. Harlingar


4 Dptera Scand. I. 195 (1842).
Ins. Britann. Dip. I. 77 (1851).
Notes p. serv. a lhist. d. Anthr. Ann.

faer

(1838-1839).

d. soc. d.

Lyon. 178

(18 d2).

parte,

mismo

el

228

Zetterstedt (7) y Jacquelin Duval (8) citaron hechos

que corroboraban la opinin del parasitismo de los Antrcidos,


no slo en cuanto las orugas, sino tambin con respecto las larvas ninfas de Himenpteros. Los dems autores que incidentalmente trataron la materia, se contentaron con mantenerse en reserva, sin afirmar nada en pr ni en contra; Macquart (9) cita la
descripcin de las ninfas por Latreille, pero no hace alusin la
sospecha emitida por el ilustre maestro; Perdieron (10) dibuja la
ninfa del Anthrax sinuata y la describe sin comentarios, agregando haberla hallado dentro de una cubierta de tierra, cuyo diBlanchard (11) se refiere los otros autores, diciendo
bujo a
que, segn observaciones poco detalladas, los Antrcidos deben
vivir en los nidos de los pidos solitarios, pero es ms esplcito
en la obra del Sr. Gay (12) sobre la fauna de Chile.
Entre aquellos cuya opinin era diametralmente opuesta la
de los que crean parsitos los Antrcidos-, se cuenta el eminente dipterlogo Meigen (13), quien supona que viven durante
sus primeros estados en las maderas en descomposicin, y Fallen
(14), entomlogo no menos afamado, que opinaba que eran rizfagos, aunque en verdad slo se refera la familia en general,
y no particularmente al gnero Anthrax.
Los autores que haban tratado la materia hasta 1852, pueden
7.
8.
en tres categoras, figurando en primera lnea, por su
dividirse
nmero
9.
y las observaciones que citan, todos aquellos que afirman
;

el parasitismo de las larvas de Anthracidce, en todo en parte;


en segunda lnea, y en minora, los que opinan que solamente
buscan el alimento en la tierra, la madera podrida las races
de las plantas, y en ltimo trmino, aquellos que, no participan10.
de una ni de otra opinin, se sienten inclinados dar su
do
11.
aquiescencia
12.
y apoyo la mejor demostracin de los hechos con-

trovertidos.
13.
14.

La primera

clase se confunde con la segunda en algunos pun-

porque los datos obtenidos y que concurran demostrar


parasitismo de los Antrcidos, se mezclaban no pocos hechos

tos,
el

Dipt.

Scand. I

Anxi.

soc. ent. d.

2961 (1842).

France

(1851) Bull.

LSXX.

Sesin del 13 de Agosto

de 1851.

Hist. d. Ins. Dipt. (Suites Buffon) p. 398 (1834).


Genera d. Ins. Ir. Livr. N. 10 Pl.
2 y 3 (1835)
Hist. nat. d. ns. II. 470 (1845).
Gay Fauna Chil. p. 377, (1852) donde dice Blanchard que
1.

I.

fig.

7.

cuencia viven en los nidos de los himenpteros.


Syst. besciir. d. bekannt. europ. zweifl. Ins.

Anthrac

con

fre-

II,

142 (1820).

Sueoise, p. 3 (1814).

an contradictorios con otros observados


Zetterstedt (15) retera haber
y comprobados suficientemente; as,
hallado ninfas de Antrcidos bajo las piedras y aun entre las hode

difcil

esplicacion, y

jas de la Betula nana, encontrndolas, en este ltimo punto, agrupadas en una masa cilindroidea. Por otra parte, Zetterstedt (16),

vagina anali donata y Zeller (17) refutando Schranck, confirma el hecho mencionado por Zetterstedt; este ltimo, no pudindose dar cuenta
de la diversidad de los resultados obtenidos, imagin dividir los
Antrcidos en dos tribus, de las cuales supuso, que la con alas
difanas es parsita, y que la con alas manchadas vive en tierra
durante sus dos primeros estados (18); Walker, en su Insecta
Britannica, sigui la misma opinin de Zetterstedt en lo relativo
la diversidad del modo de vivir entre los Anthraciclae de esa
manera se acordaban las opiniones de los que los crean parsitos con las de los que los juzgaban rizfagos.
Tal era el estado de la cuestin, cuando Laboulbne (19) publico
una notable y luminosa memoria sobre el Anthr. sinuata Hoffgg.
en la cual apoy el parasitismo y condens todos los datos esparcidos en diversas obras, relativos las costumbres de este
grupo; sin embargo, omiti explicar los hechos contradictorios,
preguntando, con duda, si no habra dos modos de vida en los
primeros estados de las larvas de Antrcidos; al mismo tiempo
public el dibujo de las ninfas de A. sinuata (20); poco tiempo
despus
15.
(21), anunci la Sociedad Entomolgica de Francia,
16.
que
haba hallado unos nidos de Himenpteros, construidos de
17.
Fabr.;
tierra
18.
y que de ellos haba obtenido dos Anthrax morio
19.
al
A. sirelativos
descubrimientos
splanando mas tarde (22) sus
nuata, la reconoci como parsita de los nidos de la Odgnera
20.
finalmente, en 1873, di la luz pblica (23) una nota
spinipes;
21.
la Argyromceba cethiops Fabr. parsita en estado de larva
sobre
22.

refiere

que los

Anthrax introducen en

tierra

del23.Heriades truncoram, Linn.

observaciones que la entomologa


pose, que los Antrcidos, en estado de larva, someten un tri
Resulta, pues, de todas las

Insecta
Op.

cit.

Isis
Dipt.
Ann.

Laponica, p. 521 (1840).


520 (1840).

p. 25 (1840).

Scand. 198 (1842).


Soc. ent. d. Trance, 781 790 (1857). Debemos la obra de
este autor el conocimiento de muchos de los datos citados en publicaciones
que no se hallan en la Biblioteca del Museo pblico.
Ibidem, (1857) Pl. 15, II, f. 1-2.
Ann. Soc. ent. d. Trance. Bull. XC. (1857).
Ann. Soc. ent. d. Trance, Bullet. CXIII, (1858).

Ann.

Soc. ent. d. Trance, p. 57 60 (1873).

230

buto mortfero las orugas de los Lepidpteros y con ms frecuencia an las larvas de Himenopteros.
En cuanto los hechos mencionados por Zetterstedt, que contradicen el parasitismo, no me parecen difciles de esplicar; mi
juicio, nada ms verosmil y natural que una oruga, atacada por
las larvas de un Anthrax, y roda lentamente en vida, obedezca
la necesidad imperiosa de crisalidar y, utilizando las pocas
fuerzas que le quedan, se oculte bajo una piedra, como suelen
muchas de ellas, y que all sa muerta y devorada por completo;
el hecho de hallarse ninfas de Anthrax bajo las piedras;
un caso anlogo, ocurrido, n con las orugas que se metamorfosan en tierra, sino con aquellas que lo hacen en los arbustos
en los rboles, puede esplicar el hallazgo de ninfas de Anticidos sobre las hojas de la Betula nana, referido por Zetterstedt.
En cuanto al motivo por el cual introducen la extremidad del
abdomen en la tierra, no puede ser otro, en mi opinin, que el de
alcanzar con su oviducto las orugas de ciertos Lepidpteros que
acostumbran ocultarse all durante el dia, las larvas de otros
insectos que habitualmente eligen ese retiro, y cuya presencia

de aqu

corta distancia de la superficie del suelo se revela los Antrcidos, ya por

el instinto,

esa segunda vista tan desarrollada en los

animales inferiores, ya por medio del olfato, sentido tan


muchos insectos y singularmente en los Dpteros.

sutil

en

La duda que Laboulbne manifiesta acerca de si existirn dos


modos de vida en estos Dpteros, creo que no tiene razn de s r,
puesto que la esperiencia y la observacin diaria demuestran que,
cuando en tal cual grupo de insectos se manifiesta una costumbre, esta subsiste en todas las especies, sin escepcion alguna,
como que se halla subordinada la organizacin interna y externa de los individuos; luego, en presencia de los hechos obser-

vados y comprobados, puede

concluirse a priori que todos los


Dpteros de la familia de los Antrcidos, en estado de larva, son
parsitos de las de otros insectos. Por otra parte, debe notarse
que no hay en apoyo de los que hacen vivir los Antrcidos en
tierra, bajo las piedras, en las races, sino los hechos citados

por Zetterstedt y Zeller y cuya explicacin he dado. En el estudio de las costumbres de los animales, no estriba tanto la dificultad en citar los hechos observados, sino en su interpretacin;
las deducciones sacadas de lo que se v,
y su coordinacin, es
uno de los orgenes mas comunes de error en el estudio de h'
bitos y rgimen.
Las ninfas de los Antrcidos son alargadas, blanquizcas, provistas hacia adelante de singulares dentelladuras crneas,
y tienen
los segmentos guarnecidos de espinitas cortas; todo este aparato
debe servir la ninfa para salir de su crcel
y efectuar la ltima

231

depmi
transformacin. En, cuanto al sitio donde se las halla,
las piedras o
de, no dudarlo, del insecto que ataquen: bajo
en lo
sobre los rboles y arbustos, si la victima es una oruga;
carpintero;
interior de los troncos secos, si es de un Himenptero
si lo es de
bajo tierra y an en construcciones de esta materia,

los albailes.

Notable es

la

semejanza que existe entre

las ninfas de

los

An-

Bombiliarios, familia que los entomlogos


y las de los
cuya aproximacolocan inmediata por su organizacin externa, y
solamente por los
cin los Antrcidos se v as afirmada, no

acidos

los que
caracteres del insecto adulto, sino tambin por
los primeros estados.
#

Provincia es
especies que habitan el Norte de la
Antrcidos reparados
bastante limitado: yo no conozco sino doce

nmero de

El

-i

ofrece en

entre los gneros Exoprosopa,

Anthrax,

Argyromceba, Multo.-

Hitvnoneura.
especies,
he podido estudiar las costumbres de las pequeas
mayores,
nuestras
pero me son conocidas, en parte, las de dos de
veces.
que he tenido, ocasin de observar varias
trabajo sino
En fin y para concluir, advertir que no siendo este
conservare
un catlogo descriptivo de las especies del Baradero,
comprendieron Wiedela agrupacin de los Anthracidce como la
mis Antraci
mann, Meigen, Macquart y Blanchard, es decir, que
con os
autor,
ltimo
dos corresponden al grupo Anthracitce del
caso omiso
gneros que l comprende en esa seccin, haciendo
como de las trasla
de las divisiones propuestas ltimamente, asi
secundarios.
iones de algunos gneros otros grupos

No

Concluir )

Apuntes sobre una coleccin de Aves


Formada por

En
(

el Sr. D.
el

Abril,

Manuel Oliveira Csar

Partido de las Conchas

Mayo y Junio

de

1878.

por

Eduardo Ladislao Holmberg


sino

ms pintoresco,
El Partido de las Conchas no slo es el
encierra entre
tambin uno de los que ms riquezas naturales
la provincia de Buenos
todos los que forman la porcin Norte de
Aires.

232

El coleccionista activo, cualquiera que sea su especialidad (con

y salvedades que la posicin y topografa sealan), puede reunir, en poco tiempo, un crecido nmero de elementos
de los dos reinos orgnicos.
Surcado este Partido por numerosas corrientes, ligadas todas
con el Plata, tiene tambin algunas que esparcen por sus islas y
riberas la vegetacin tropical y subtrpica, asi como tambin los
animales sin vrtebras que, osados navegantes, atraviesan sobre'
los camalotes las olas de centenares de leguas.
En pocas excepcionales, como las de las grandes crecientes,
otros tipos de organismo superior inmigran en las mismas embarcaciones naturales, y multiplicndose en sus nuevos dominios,
contribuyen as variar incesantemente la riqueza de la Flora
y
de la Fauna de esa porcin incomparable de nuestra Provincia.
No hay un solo instante en que el coleccionista no encuentre
algo que llame su atencin, desde el ms humilde insecto hasta
el
feroz Tigre, que deja oir, de tarde en tarde, su ronca voz en
los bosques y en los juncales
desde el ms simple de los
Ho ngos, hasta los ms hermosos representantes de nuestra Flora
las restricciones

arbrea.

Tienen las selvas tropicales que cien la frente de la Repblica,


majestuosos conjuntos y extraos conciertos, pero en ninguna parte
se experimentan como aqu las emociones inexplicables que despierta en el nimo la contemplacin de una naturaleza benigna
y

graciosa.

Cuando rodeados por su maravilloso escenario, hemos procurado llevar un lmite la admiracin siempre renovada que hemos
sentido en l, no nos ha sido posible desviar una idea incrustada
tenazmente en nuestro espritu como una preocupacin.
Ignoramos lo que es el fastidio y no queremos conocer su esencia. La Madre Naturaleza, en cuyo seno desplegamos nuestra
no tiene dos minutos iguales en la eterna variacin de
y es inconcebible cmo, podiendo llegar tan fcilmente la adquisicin de un principio que la ciencia
y el arfe
reconocen, pueda haber quien se fastidie all, teniendo una cabeza
para pensar, un corazn para sentir, y -sentidos para observar.
Y sin embargo, una porcin selecta de la sociedad de Buenos
Aires, que pasa all el verano, se divierte un poco
y se fastidia
mucho ms.
No es el baile, no son los paseos en bote caballo, ni la
msica, ni la pesca, ni la lectura, que pueden, por s solos unidos, ahuyentar el tedio
es la observacin de la Naturaleza. Desde
el insecto que agita sus alas esmaltadas en la or de la ribera,
desde el Boyero que derrama en el aire la admirable cancin de
su mundo interior, desde el camalote que se deja arrastrar con
actividad,

sus imgenes,

233

indolencia por las aguas, desarrollando la luz las flores celestes


que nacen en su ramillete flotante, hasta el ms modesto de los
sres que all moran., todo es vida, todo es gloria., todo es felici-

dad inagotable para

el espritu contemplativo.
basta? Siquiera ello no es una fiesta fugaz, porque es la
fiesta del pensamiento humano en presencia de su cuna.
Tenemos el respeto, tenemos la religin de la belleza natural,
sin convenciones pasajeras, sin mentidos encantos,
y el culto
del Universo nos infunde el respeto de la vida
y el amor de sus

No

emociones incesantes.
Y si vosotros, los que habis formado vuestras ideas, vuestro
carcter, en medio de una lucha que nos ha dado una ptria,
no Dodeis extasiaros ante el
espectculo de los pequeos mundos que cual otras tantas maravillas de la fantasa
vuelan, zumban, brillan cantan en torno vuestro, porque teneis
otro mundo rico en imgenes en la contemplacin de vuestros
recuerdos, explicad al mnos vuestros hijos, tengis n la
ciencia, las curiosidades que el libro siempre abierto de la Naturaleza manifiesta en sus pginas todo el que tiene la firme

voluntad de interrogarlo.
Lo hemos dicho antes, y lo hemos de sostener ahora, aunque
-el sarcasmo estalle
y la maledicencia muerda: no hay libro ms
elocuente que el libro de la realidad, ni sentencia ms absoluta
que todo lo tangible.
Reunir en las pginas de El Naturalista Argentino los elementos
naturales que se hallan en nuestro pas, para que pueda recor-

darlos

el

que

conocido antes

los

haya olvidado

los

conozca

el

que no los haya

h ah, en parte, nuestra misin.


Para ello es necesario no perder una sola oportunidad y cada
vez que se presente una, procuraremos sacar de ella todo el provecho que sea posible en beneficio de nuestro pais, que no de
otro modo entendemos nuestro actual deber.
Hoy se ha presentado una de ellas y no queremos, ni podemos
:

olvidarla.

El Sr. D. Manuel Oliveira Csar, nuestro compaero de viaje


en la excursin por el Lujan, de la cual se publica un boceto
en esta Revista, nos ha enviado una bonita coleccin de aves,

formada por

l en diversos puntos del Partido de las Conchas.


Al publicar esta resea lo hacemos para que aquellos que se interesan por un grupo tan lleno de atractivos como el de las Aves
y que no hayan podido obtener an las obras en que las Argentinas estn clasificadas y descritas, se encuentren en condiciones
de poder reconocerlas con su nombre tcnico y obtener algunos
datos sobre sus costumbres.
Estos apuntes casi no tienen importancia para el zologo d<

234

profesin, pero la tienen si para el aficionado, debiendo advertir


que en ellos no se consignan todas las especies que han sido
halladas que pueden hallarse en Las Conchas. Hemos deseado
solamente, dar algunos datos relativos la dispersin, en este
sentido que, no habitando las aves los mismos puntos territoriales
en las diversas pocas del ao, pues los movimientos migratorios

caracterizan una gran parte de ellas, conviene saber qu Aves


pueden hallarse en un punto cualquiera, dada una de aquellas
jaocas.

Esto no puede hacerse sino con mucha paciencia y constancia


en la publicacin de los datos, pues de otro modo sera necesario
esperar muchos aos para reunirlos y publicarlos asi, trabajando
unos pocos, mientras que de esta manera muchos pueden tomar
parte en la obra, en tanto que se aprovechan los datos consignados.
Bastara, seguramente, una simple lista, para el objeto que nos
hemos propuesto, si las obras descriptivas no fueran aqu tan es-

Azara (Apuntamientos para la Historia Natural de los Pjaros del Paraguay y Rio de la Plata,
o
se han
3 vol. 8 Madrid, 1802-1805), cuyas excelentes descripciones
de citar frecuentemente aqu mas, como poco sabemos de la niotras circunstancias de la vida de un crecido
difcacion, canto
casas, an la de D. Flix de

nmero de

especies, es de desear que los

blancos sean llenados

por observadores de distintos puntos, y el medio ms seguro para


llegar un resultado satisfactorio es per el conocimiento generalizado y exacto de la especie, lo que no puede obtener el que no
es especialista, leyendo un nombre tcnico, ni mucho menos uno
vulgar, pues estos son tan variables de un punto a otro, no diremos de la Repblica, pero an en una misma provincia, que veces un mismo nombre se aplica cuatro cosas distintas, cuatro

nombres diversos una misma cosa, lo que da por resultado una


Por eso, ligando al nombre vulgar el tcnico, y
fatal confusin.
ambos la descripcin, sera necesario no saber comparar lo natural

con

lo escrito

para confundir.

que emprende una de estas comparaciones tiene siquiera la idea de los caracteres de los rdenes, pues,
aparte de que en general son tan naturales que hasta el ms ignorante sabe distinguir una paloma giradora de una rapaz, ellos
se encuentran definidos en cualquier tratadito de Zoologa. Las
subdivisiones de varios rdenes son ms difciles y por esto trataremos de dar siquiera algunos de sus caracteres. No lo haremos
con los gneros, porque sera prolongar demasiado estqs Apuntes,
adems de que el inconveniente de su falta queda salvado con el

Debemos suponer que

el

exiguo nmero de especies.


Asi, pues, las descripciones que van luego son hasta cierto

235

punto aisladas, pero siguen el orden sistemtico de las listas que


sobre aves se han publicado en entregas anteriores de esta Revista, muy particularmente la de las de Salta, que obedece al plan
adoptado por el Dr. Burmeister en el Tomo II de su Revista sistemtica de los animales ( vertebrados) de los Estados del Plata,
tal modo que
y apartndose muy poco de la de las del Baradero, de
estas descripciones no slo servirn para el punto donde se han
tomado las Aves que las motivan, sino tambin para otros de la
Repblica Argentina, Oriental, Paraguay, etc., donde tambin se

muchas de las mismas especies.


Dadas estas explicaciones, permtasenos entrar en

hallan

ES a

aces

materia.

Este orden se encuentra bien representado en Las Conchas, y


las
si no fuera porque en estos Apuntes slo me propongo sealar
Abril,
Mayo
de
meses
especies que Oliveira ha cazado durante los
reservo para
y Junio, dara aqu una lista de todas, lo que me
perfecta,
ms
observaciones,
ms adelante, cuando una srie de
aumente el conocimiento de la regin. Sin embargo, el lector puede adquirir mayores datos revisando la Excursin por el Rio
Lujan, donde se sealan algunas que aqu faltan, mientras que
todas estas, mnos una, no se incluyen en dicho trabajo, lo que
debe agregarse cierto nmero de especies que han sido cazadas
observadas all en pocas anteriores.

Nocturnas
1.

Estrgidos,

Lechuzn.

Strix perlata, Lichtenstein.


Azara, Apunt.

(Vase para la

sinonimia esta revista p.

56.

Esp.

8;

I,

p. 210, n.

p. 96.

46.

n. 52,

12.)

porque an se duda si es diversa


de la Strix Jlammea de Europa, no me ha remitido Oliveira sino
un pollo, cuya descripcin doy aqu, pues Azara, al hablar de ella,
en lo que al estado juvenil se refiere, slo dice lo siguiente:

De

esta especie enigmtica,

y cria en agujeros sobre vigas sin colchn tres cuatro pollos, que desde muy chicos cantan como el cerncalo y van
en progresin de magnitud hasta que los iguala el tiempo. (p. 211.)

El pollo que me refiero tiene una longitud de~Om.258mm.; se halla


vestido de abundante plumn suavsimo y largo, de color blanco scio, tirando acanelado muy dbil en la cabeza y costados, pero la cara se halla cubierta de plumas muy jvenes an,

envueltas en gran parte, todava,

por sus vainas.

De

la

frente

236

nace una tira ancha que pasa por detrs del ojo
y del oido, sigue
mandbula inferior hasta su mitad, y pasa por debajo de ella,
La primera mitad de esta tira es caf canela; el resto moreno;
la

las vainas son blancas, siendo as

como se presenta la regin del


oido y la mejilla, pero todas dejan escapar ya algunas barbas de
tinte canela claro.
Las otras vainas de las plumas, que cierran,

por dentro del ojo, el crculo perioftlmico, son cenicientas con bao irregular acanelado y parduzco. En el cuello, por arriba, hay
plumas acaneladas con manchas pardas, siendo de este ltimo color y jaspeadas de blanco las remeras que ya, muestran su extremidad, y cerca de cuyo pice se v un pequeo tringulo blanco.
Las vainas de estas son de tinte aplomado ms mnos claro.
Los tarsos muestran tambin pl umitas acaneladas. Las timoneras
apnas dejan ver la punta fuera de la vaina son de color pardo
jaspeado de blanco sucio.
;

Este pollo, que fu tomado en un altillo, en compaa de otros


dos que no prepar Oliveira, se muestra en un estado anterior al
que presentan cuando abandonan el nido.

Mas, como quiera que la especie no escasea en los campos de


Buenos Aires, pues la he visto abundantemente en los bosques
y quintas de

la regin riberea, donde la


he cazado, y como en
momento, no tengo mi disposicin esos ejemplares, voy
transcribir la descripcin quede ella hace D. Flix de Azara,
en
lo que ganar el lector.

este

Longitud 12 3/4 pulgadas cola 4 1/2 braza 38 1/2, (pi de Rey/.


Su color es una mezclilla
de pardo aplomado y blanco, hecha
con puntos sobre la cabeza y hasta la cola,
y en las cobijas; pero
todas las plumas en lo dicho tienen adems en la punta dos piquitos obscuros separados por otro blanco. Aunque en los remos
y cola haya faxas y muchos puntos pardos, que es el color de las
puntas, el ondo es dorado claro. La garganta hasta la cola, las
piernas, encuentro y tapadas inmediatas l, son de canela blanca con lentejas y piquitos obscuros, y el resto de tapadas albas
con pocas lentejas obscuras. Los remos
y cola debaxo blancos,
con piquitos y faxas pardas en la mitad de la punta. La faz est
circundada de. una toca de pequeas plumas angostas, apretadas,
:

tiesas, perpendiculares, y acaneladas con piquitos obscuros.


pieza la toca baxo la punta del pico, y incluyendo escasamente el
oido, va sobre el ojo terminar en el origen del pico.
La pluma

Em-

que encierra es larga, pelosa, y forma sobre el pico una nariz


aparente. Esta cara es casi blanca, con alguna opacidad hcia el
lagrimal, y algo acanelada en el contorno del ojo, que est en
una cavidad grande formada por la pluma. Los mencionados colores no son muy constantes, pues otros individuos difieren un
poco en las tintas, aunque creo que bastar lo dicho para no

237

equivocar

la especie. En todos el plumaje es mas


suave que la seda, y el del cuello es tan esponjado,
que lo abultan mas que la

cabeza, que por eso no parece grande.

Remos

segundo y tercero mayores. Cola 12 plumas casi


en dos haces. Pierna 50 lineas
tarso 36,
peloso blanquizco en lo inferior. Dedo medio
La
19, su ua 9.
pluma de la faz oculta enteramente la membrana del pico, fuera
22, el

iguales, y la plega

de la cual est el respiradero,


y es blanca. De ella la punta del
pico hay (mide) 10 lineas de color de marfil,
y el iris imperceptible,
aunque en algunos es blanquizco.
2.

Lechuza
(

mosute

le

acurut

Megascops brasiliensis

'?

le

Mochuelo

Kaup.,

Ibosqsie.
)

Tr.

Strx brasiliana,

Z.

Gm.

Ephialtes Choliba,

B.

La

I,

S.

IV, 228,
S. ., I, 289.

(Vieill.)

Cray, G. of

38.

Azara, Apuntamientos para


atural Je los Pjaros
del Paraguay y Rio de la Plata, ToChliba,

la Historia

mo

I,

p. 218, n. 48.

Longitud 8 1/6 pulgadas; cola 3 1/2: braza 21 1/2.


Sobre la cabeza, espalda, lomo
y cobijas, tienen las plumas el
centro obscuro, y lo dems pardo claro punteado de obscuro.
Las
de bajo del cuerpo hasta las piernas tienen el propio
centro, y las
bordas blanquizcas con lineas al travs
y puntos pardos. El tarso, piernas, hasta la cola
las
tapadas,
de canela clara, y casi
y
lo mismo el costado del cuerpo, pero las tapadas
menores tienen
la puntita obscura. Los remos del trozo exterior
obscuros con manchas glandes acaneladas, y los demas con la cola pardos,
con
manchitas tan llenas de puntos, que se distinguen poco. La raz
del cuerno ocupa desde la mediana del ojo lo exterior
del mismo, y es alto 10 lneas. De su costado nace una media luna negra, que acaba baxo del ngulo de la boca tapando el oido.
Esto
es lo ms visible del plumage, como tambin una hilera de
plumas
medio blancas con las puntas negras que hay en el escapulario.
Esta especie tiene una variedad de la que he muerto algunos
individuos que difieren nicamente en que las tintas negras eran
pardas, y las pardas rubias. Pero esto no pende del sexo, ni
de la edad
pues de un tiro mat una pareja rubia,
y de otro
otra obscura, y he tenido algunos pollos obscuros.
Remos 24, el tercero y cuarto mayores. Cola 1.2 plumas iguales.
Pierna 24 (lneas). Tarso 11. Dedo medio 7 1/2: su ua 4. Pico 8, azul
muy claro con la punta amarillenta. Ojo 7 de dimetro. Iris ama;


puro, aunque so nota algo azulejo en su borda interior
Oliveira me la enva con el nombre que le doy en su epgrafe,
hacindome notar, en lo que sus observaciones estn de acuerdo

rillo

con las de Azara, que siempre la ha hallado en los bosques y nunca fuera de ellos, excepto de noche, que se posa en las casas de
campo, en lo que no difiere tampoco de lo que dice el eminente
naturalista espaol, de quien he tomado ntegra la parte que se
refiere la descripcin del ave.

En

pgina 219, dice Azara que Su canto, que suele repetir,


no es grave, agudo, ni agrio y dice Turur-t-t . Lo he oido
en la Sierra de Crdoba, durante la noche del 11 de Enero de
1877.
Creo que ser el de esta especie, lo que podr decirnos el
Dring
Dr.
eu su Fauna Ornitolgica de aquella provincia.
Intencionalmente he puesto entre parntesis los nombres de acurut y Mochuelo, porque deseo consignar aqu una obervacion
que me pertenece
Azara dice, pgina 220, que ha visto bastantes en el Paraguay,
y ninguno al Sur de los 30 grados, quiz porque escasean mucho
los bosques.
Ahora bien: hallndome en el Partido de Navarro,
la

fines de 1867, tuve ocasin de observar, durante varias veces,


entrado ya el sol y al cruzar los campos situados entre el pueblo
de aquel nombre y el de Mercedes, numerossimos individuos de

una especie de lechuza con cuernecillos, la que all se d, como todas las que tienen los mismos apndices, el nombre de
acurut, y si mal no recuerdo, el de Mochuelo tambin. Aquellos animalitos eran del mismo tamao
y aspecto que la Chliba,
pero despus de once aos, no recuerdo bien los colores. Se les
vea posados en los postes de los cercados palos aislados del
campo, desnudo de rboles.
Consigno esto aqu, porque si se tratara de la misma especie,
habra que estudiar sus costumbres con mas detenimiento, pues
poco es lo que se sabe, hasta ahora, de esta Megccscops, siendo as que el acurut de que hablo es bien conocido en Navarro y talvez en muchos otros puntos de la Provincia;
y si no
lo fuer a, seria conveniente cazar algunos ejemplares,
pues seguro
estoy de que no ha sido sealado cientficamente an, por lo mnos como ave de Buenos Aires y an de la Repblica.

Sea como fuere, la Chliba^ misma todava no haba sido indicada en nuestra Fauna y viene, como otras muchas especies que
el estimado amigo ha cazado, enriquecerla
con valiosos elementos.

En

el

Museo

an estos su

publico he visto tres ejemplares, pero no teniendo


tarjeta significativa, ignoro dnde hayan sido
tomados.

-- 239
3.

WA

Sfey

Cajaijr

Glaucidium ferox

de Sos Pajaritos
DOrb.

B.

Sh.

(Vase para su sinonimia principal El Nat. Argent. p.

p. 96, n.

57,

Especie 10

54, 14.)

pulgadas: cola 2 j: braza 13 J.


Longitud:
tiene el dorso de un color parduzco rojizo;
linda
lechucita
Esta
las plumas de la cabeza llevan una bandita longitudinaLque abarca el mstil, de color mas claro, imperceptiblemente orillado de
pardo; por la parte anterior superior del ojo hay plumita blanca,
ceja que nace en la base del pico y que se atena al pasar por
encima del ojo
en la mandbula inferior se ven plumas blancorren hacia atrs pasando como
cas, en el espacio gutural
una banda que naciera ' los lados de aquella, y que dobla un
;

poco hcia arriba por detrs del oido estas plumas blancas tienen la extremidad morena, de modo que su conjunto forma una
mancha de este color. Las eseapulares presentan manchas blancas con limbo canela claro, de este color circundadas de oscuro
mas menos irregularmente. Las remeras son fajadas de canela y
moreno, ms intensos en las externas, pero las barbas internas de
las porciones acaneladas son de un color blanquizco salmn, casi
rosado en algunos puntos, _y as tambin las tapadas y las del carpo,
siendo blancas las del extremo de este. Las cobijas son del mismo
tipo, pero las gotas blancas que presentan algunas, se hallan en
;

La cola es canela-rojizo subido, bien


barbas externas.
definidamente fajada de pardo, que se alterna con el otro color,
mucho mas claro por debajo. El pecho y el vientre con plumas
blancas, cuya lnea media presenta una banda, ms mnos ancha, del color del dorso morena.
El pico pardo es bastante amarillo en los bordes y en el dorso.
En su base nacen plumas setceas con uns. gran parte de su ex-

las

tremidad negra.
Los tres ejemplares que me ha remitido Oliveira pertenecen
este tipo y difieren en algo de la descripcin que Azar hace de
las variedades rojizas, pero no tanto como para desconocerlas.
No quiero entrar aqu en consideraciones sobre esta especie intrincada, pues la ndole del trabajo no lo permite.
El tamao de la especie y la descripcin que de

ella

doy, lo

ms corta que he podido hacerla, bastarn para que se la recoconozca, an cuando no pertenezca al tipo que Azara le asigna,
diciendo que es pardo oscuro lo que aqu es pardo rojizo, pero
mencionando luego las variedades, entre las cuales se cuenta esta.
Es un curioso animal, cuyos gritos poderosos se oyen gran
usan mucho para llamar, siendo sorprendente la cantidad de aves que acuden al oirlo, quedando ledistancia.

Los pajareros

lo


go prisioneras en

240

pega-pega. Por ello lo tienen en grande estimacin, exijiendo altos precios por los individuos educados.
la

Estas tres lechuzas son los nicos Rapaces cazados por Oliveira
en los tres meses sealados, pero tengo, enviado por l, un diurno, que Azara (T. I, p. 116) llama Espartero pardo ceja blanca
obtenido en Marzo, en cuyo mes lo sealo ya en la Excursin
por el Rio Lujan. Tambin lo he cazado en Febrero, internndome en el Caraguat Chico.
,

Trepadoras.
Varias especies de este orden se encuentran en el Partido de
Las Conchas, como se ver mejor en la recapitulacin final pero
la coleccin de que me ocupo no cuenta sino una especie, repre;

entada por

el

4.

Clarpinerlo.

Chloronerpes maculatus,

Vieillot.

Chorreado, Azara, T. II, p. 324, n. 259.

Tres ejemplares me enva Oliveira, cazados_eri Mayo, un macho


y dos hembras, fundndome en observaciones que he hecho en
otros ejemplares para significar el sexo, lo que indicar en su lugar, pues estos no traen tal indicacin.
Azara, segn lo dice en la pgina 324, T. II, no ha visto ni
examinado ms que un individuo que compr en el Paraguay,
y
su descripcin se refiere un macho, pues yo lo he cazado en
Febrero de este ao en el interior del Caraguat Chico
y ella le
corresponde. Como hay algunas pequeas diferencias en la manera de interpretar el carcter de la coloracin, Jomar la descripcin de Azara, colocando entre comillas todo lo que le pertenezca y de este modo podr agregar algo.
Macho. Longitud 6 pulgadas (Om.162): cola 13/4 (Om.048);
braza 10 1/2 (Om.2835).
Lo alto del cogote tiene pluma larguita,
sedosa y roja (acarminada ) y el resto del mismo y sobre la cabeza negro con una
bandita mediana en las plumas de esta, de color blanquizco, aguda hcia la base de cada una, cuya extremidad ocupa
y mayor
en las-prximas al pico, donde presentan un bao acanelado. Sobre el ojo nace una tira notable blanca, que d vuelta por detrs
del oido hasta el ngulo de la boca
y la nariz, encerrando al ojo
y al oido pardos. De la nuca la cola inclusive, es faxas atra:

vesadas, oscuras y blanquizcas,


y las cobijas y remos pardos con
bonitas lentejas blanquizcas
La garganta chorreada de blanco
(predominante) y obscuro, y de ella la cola
costados, tambin

241

chorreados de obscuro
y amarillo plido. Las tapadas pajizas
as con
J
J
raras lentejas obscuras.
Esta misma descripcin sirve bien
para la hembra, la que
sin
embargo^ presenta algunas diferencias
bien acentuadas que
con
vmne seaalar. Las plumas de la cabeza
son completamente negras o pardas, muy oscuras, sin
bandita blanquizca, pero
con el
bao rojizo en el arranque de la
frente.
En ,1o alto

del cogo-

PlUma rja J COm d C0 es ms


P
corto
lie el del macho, en mayor proporcin
que la que puede resultar de su tamao (el de la
hembra), algo menor
y tambin menos agudo, y el chorreado oscuro del
pecho y garganta es ms
acentuado que
S la

en el otro sexo, un naturalista


poco escrupuloso
no vacilara en formar otra especie.

He visto varias veces las parejas en la


regin de que me ocu
po, y pareja forman tambin dos
de los tres ejemplares
que Oliveira
me ha remitido, pero fundo mi opinin sobre
las diferencias
sexua-

mb

en

exmen de un individuo cazado en


Febrero
Las Conchas. Este individuo
fu toma
do en una higuera, cuyos frutos
coma. Cuando tenga
mi dis

J'

Gl

18/2, cerca T,
del Pueblito

posicin un ejemplar fresco


y en carne, tratar de comparar
detenidamente las diferencias sexuales.
Oiiveira me ha enviado un trozo de

ms

duraznero excavado por un


Chloronerpes maculatus para hacer su nido.
La abertura es cir
cuiar de 4 1/2 5 cent, de dimetro
se
acoda, para seguir el
y
eje del trozo, hasta una profundidad
de 8 pulgadas prximamente
y dimetro bastante mayor que la boca. He visto
frente hs
barrancas del Pilar, orillas del Lujan, un
lamo de unos
centmetros, como el obtenido por Oiiveira,
igualmente taladrado sin
duda por la misma especie. El macho que
cac en Febrero de
este ao, picaba la rama de un Ceibo,
pero ignoro si para sacar
insectos o para nidificar. Ama los higos
y los frutos de las Cactceas, y se encuentra desparramado en
una extensin oonfiderable de la Repblica, pues lo he hallado
tambin en Salta, cerca
del Rio del Juramento (*), en una sociedad
de ocho diez devorando la pulpa acarminada de un Cereus que
-abunda all tambin
lo he visto en Trancas
( Tucuman ), apareado en
un Algarrobo
cuyos frutos coma.

(Continuar)

Poi un descuido involuntario no

lo

he sealado en la Fauna de Salta

17

242

Rpida ojeada sobre la fauna del


Baradero
por

ENRIQUE
(

LYNCH ARRIBLZAGA

Continuacin )

Antes de pasar adelante, debo corregir una omisin en


que se ha incurrido al imprimir la lista que precede. Faltan las
5 especies siguientes, las cuales pertenecen a la familia
.

3.

a
Fringillid. [V. entr. 3 p. 77].
36. G. Embernagra Less. (1831)
,

Sp. 39. E.
etc,

platensis Lafr, Synopsis Av. ah Ale. DOrb,


in May. de ZooL, an. 7, el. 2, 34, 1 (1837).

1778

L'Emberise cinq. couleurs Buff., Hist.

17..

Os., IV, 364, 6 (ed. an. 1774).

1788

Emberiza platensis

nat.

Gml., Linn. A. Nat., ed.

d.

13,

I,

p. 2., 886, 68.

1802 La Haba de baado Az., Apunt., I, 363, 90.


37. G. Zonotrichia Sw. (1831)
Sp. 40. Z. matutina Cab., Tsch. F. Per., Orn., 32.

Le

Bonjour-Commandeur

VIII, 93,

pl.

386,

f.

Buff., Hist. nat. d.

2 (ed.

Ois.,

1802 El Chinglo Az., Apunt., I, 492, 135.


1828 Fringilla matutina Licht., Verz. Doubl., 25, 24g.
38. G. Chrysomitris Boie (1828.)
Sp. 41. Ch. magellanica Cab., M. Hein.,1. 160, 808 (1851)
L'Olivarez Buff., Hfs. nat. d. Ois., VII.
178.

El Gafarron Az., Apunt., I, 483, 134.


1805 Fringilla Magellanica Vieill. Ois. Ch.,
1802

pl.

30.

39. G. Sicalis Boie (1828)

Sp. 42

S.

brasiliensis

Cab.,

Mus. Hein.,

p. 1, 146,

755

(1851).

1770 Emberiza brasiliensis Briss. Ornith.,


1802 El Chuy, Az., Apunt., I, 479, 133.

III,

299, 13.

Sp. 43. S. luteiventris Burm. Cab. Journ., VIII, 257, 171.


1802 El Chipia Az., Apunt., I, 475, 132.
18..

Fringilla luteoveniris. Mcyen,

Nova Acia Act

Coes.

L. Car. nat. cur., XVI, 2, Suppl., pl. 12, 3.


A las especies citadas en la lista podra aadir algunas ms,
que, sa por no haberlas podido determinar con suficiente exactitud, sa por no estar bien seguro de su presencia en la comar-

no me lie atrevido mencionar. Parceme preferible consignar mis dudas y conjeturas en los prrafos siguientes.

ca,

243
Las 107 aves que sealo en

Baradero pueden ser

el

das, si se las considera bajo el punto de


geogrfica, en tres categoras, saber:
I

vista

de

distribui-

su dispersin

Propias de ambas Amricas.

2 a Esparcidas por una gran parte de la Amrica


del Sur.
3 Oriundas de la mitad meridional de este
continente.

Las de

primera componen poco mnos de la sexta parte


del
mitad de ellas son Zancudas, una octava parte
Pjaros y
las restantes Rapaces
y Palmpedas; la mayora se remonta hasta
los Estados-Unidos,
y an dos especies, nuestra Becasina real
o Tota us Jlavipes
y el Tryngites brevirostris llegan
la

total; la

hasta

In-

glaterra.

Extienden su habitacin las de la segunda por


toda casi
toda la Amrica Meridional
y las islas vecinas; su nmero pasa
de la mitad del total, y la mayor parte corresponde
al orden de
los Pjaros, viniendo luego las Zancudas
Palmpedas;
una espey
cie del primero de estos do^ ltimos
rdenes, la Cigea
Ciconia Maguan, ha sido hallada accidentalmente en

Europa,

un

pato,

la

Dendrocygna viduata, avanza hasta

el

Oriente Ve

Africa.

Las especies de

la tercera categora pueden ser consideradas


su centro de, creacin en estos pases del Rio de
la Plata, y por consiguiente como endmicas
en la fauna argentina.
Constituyen ms de la tercera parto del total; la mitad de

como teniendo

mas de un tercio Palmpedas, incluyen los


dos nicos Loros de la provincia de Buenos Aires,
y un Estradonido, cuya familia peitenece exclusivamente a la regin
que podramos llamar argentina platense. Bastantes de estas aves llegan
hasta Bolivia y el Sur del Brasil,
y varias han salvado las cordilleras para penetrar en Chile.
ellas son Pjaros,

Es indudable que esta

clasificacin

que ser modificada

tiene

ulteriormente, en presencia de nuevos datos


las especies; es posible,

pado algunos de

los

por otro lado, que

sobre
se

el

habitat de

me hayan

esca-

ya publicados.

La fauna
aves
ter
le

das

del Baradero se ostenta ms


tropical por sus
por sus mamferos; muy raras son las de carcpatagnico
mi entender
slo pueden ser considra-

que

como

tales

las

siguientes

la

Geossita

cunicularia

el

barranquero Conurus patagonus


el and

Rhea
americana, el pato pico amarillo y negro Az. Nettion flavirostris, el de pico pequeo Az. Mareca chilonsis
y el ganso
Pseudolor coscoroba. Como las tres quintas partes de las especies son estacionarias, y si algunas de ellas desaparecen de los
sitios donde poco ntes se las vea, su ausencia no reconoce
otra
loro

244

nunca el inscausa eficiente que la falta escasez de alimento,


tinto heredado de emigracin.
que todos los
Las de pasa lo son total parcialmente, esto es,
siempre quedan alindividuos desaparecen peridicamente, que
domstica
golondrina
la
gunos; en el primer caso se encuentra
en

el

Progne domestica), la Tijereta Milcalus tyrannus),


el Tordo negro
segundo la Paloma torcaz ( Zenaida maculata ),
varios nades, etc.
( Molothrus sericeus),
por lo comn,
Los Rapaces diurnos cazadores son vagabundos;
que, en el verano,
siguen tras los inmensos bandos de torcaces
etc.,

(.

abaten su vuelo sobre los bosques.


La presencia del hombre, civilizado,
mente, mediante los cultivos del suelo y

modificando profundala rpida accin de los


comarca, ha
ganados que apacienta, el carcter fitolgico de esta
gil
el
y gracioocasionado la total destruccin de ciertos seres;
a
entre
venado (Y. entr. I p. 18) ya no eleva su esbelta figura
so

gramas de

las

turba

Nothura maculosa ) no
con sus melanclics silbos, y el mulo de los

las caadas,

el silencio

la

perdiz

(.

nuevo Auroc, se conserva merproteccin que varios hacendados sensatos

vientos, el veloz Avestruz, cual

ced nicamente la
dispensan.

le

conocido Irib (Coragyps atratus), conocido aqu y


por el mal aplicado nombre de Cueren el interior de la repblica
muchos pases de Amrica por el
vo en otras provincias y en
por el azteca Zopilotl, (1) es el nico
de Gallinazo y en Mjico
de la repelente familia de los Buirepresentante, en el Baradero,
visto sino unos pocos
Le tengo por escaso, pues no he
tres.
los Caranchos sobre las carroas, en la
individuos, reunidos con
jams lo he hallado en el
proximidad de los bosques de tala;
partido, no obstante mi residencia de ocho aos
c

El

interior

en

muy

del

l.

lejos de sealos
de los pases
en
observada
mansedumbre
larse por aquella
les puede calificar de ariscos, puesto
tropicales; empero, no se
tiro de escopeta, en campo despejado, y
que se dejan acercar
interior de los corrales vecinos las
que suelen posarse en el
casas campestres.

comarca, estn
Los ejemplares que habitan esta

Aunque Azara hace llegar


Una a Pelz.-Sharpe?) hasta

su Acabiraij (.Rhinogryphus urubi


la parte meridional del Rio de la

ver hasta ahora en


Plata, no le he podido

el

Baradero.

dos especies en el genero CoraPretenden algunos autores distinguir Norte-Americana [C. atratus], la
una
la
Vieill.,
Catharista,
Ponan
150
natuAmrica \C. brasiliensis, Bonap.], pero la mayora de los
diferencias.
suficientes
ver
no
por
Reparacin,
al
ralistas no acepta

m
s

Wv

245

Sobrado comn y perjudicial es, por el contrario, el no mnoa


conocido Carancho ( Polxjb. vulgaris ), el Carnear de los Guarans, el Traro de los Aucaches, (1) curioso eslabn que liga
con los Vultridos; los hbitos cobardes de estos
ltimos, une un aspecto bastante formidable, anlogo al de las
Es comn este
guilas, y la estructura general de los primeros.
rapaz por todas partes, y abunda sobremanera en los talares de
Como con frecuencia suele destruir las seales de las
la costa.
ovejas muertas y su carencia en las pieles es un obstculo para
la venta de estas, segn las leyes del estado, es justamente abor-

los Falcnidos

recido por los ganaderos.

La

especie del

Chimango (Miloago pesoporus)

es

an mas

nu-

merosa en individuos; aunque no se distinga otra ave en el campo, se le ver, ya disputando entre s, las gaviotas y aves
domsticas, las piltrafas de carne que casi nunca faltan en la
vecindad de las estancias, ya polvorizndose como las gallinas,
ora descansando con aire sooliento sobre los postes de los corrales, ora, finalmente, cernindose gran altura, desde donde
intrvalos lanza su agudo y prolongado chiiiiii.
Su congnere, el M. ochrocephalus, es muy escaso; creo que no
tiene nombre vulgar, aunque alguna vez le he oido llamar Chimango' blanco, aludiendo su color general ms claro que el
del anterior.

Cuando

las torcaces

Zenaida macula ta ), reunidas en nume-

rossimas bandadas, sientan sus reales en los arbolados naturales


de la costa y en los saucedales del interior, vse al bonito Tinnunculus cinnafnominus (2), al Elanus leucurus, de albo plumage

y cenicienta capa, y otras aves de rapia, acechando persiguiendo sus inocentes vctimas.
Entonces, suelen ser muy comunes, al paso que escasean durante

el

Los

resto del ao.

otros rapaces diurnos

cazadores que

me

he referido son

los siguientes:

el gnero Polyborus, P. vulque otros ornitlogos


ltima,
esta
P.
(Jacq.)
Oab.;
cheriivay
y
miran como simple variedad, reemplaza nuestro Carancho en la mitad
septentrional de este continente, y en el norte-americano, basta l Sur de
los Estados-Unidos; la principal diferencia consiste en que su lomo y ovispillo no son fajados de blanco, como en el P. vulgaris, sin uniformemente
(1)

Algunos autores admiten dos especies en

garis Spix

pardos.

Muchos ornitlogos no distinguen esta especie del T sparverius


(2)
(Linn.) Vieill.; algunos la consideran como mera variedad de este ltimo.
La diferencia caracterstica consiste, segn Sharpe (Cat. Br . Mus., I, 424,
en que el macho del T. sparverius, tiene rojo el centro del vr425),
tice ceflico, al paso que este es completamente azul en el de nuestra especie. Kaup form el gnero Paecilornis ( Class d. Saug und Vog ., 108.
1844) para el T. sparverius ; mas tarde, Bonaparte refiri l el T. ,cinnamominus, y Gray, en 1869, el T. dominicensis (Gml.) Strickl.
.

246

El esparoero pardo ceja blanca de Azara (Apunt., I,


116, 25),
cuya sinonimia y lugar sistemtico no conozco. Le he
cazado dos'
veces, la primera en momentos en que acababa
de devorar un
Silguero de cabeza negra (iChrgsomitrs magellanic),
la segunda
en circunstancias en que espiaba un grupo de
torcaces.
2 Un Accipitrino,
que tengo, detenindome una muy ligera
duda, por el Micrastur semitorquatus (Vieill.) Strickl.
( Falco brachypterus Temm. El negriblanco & El faxado Esparveros
Az
1*

Apunt.,
3

I,

124, 28

Un hermoso

(Temm.)

B. Sh

&

126, 29).

He cazado

.,

dos individuos.

rapaz, que es talvez la Erg thr o enema unicincta


sea El oscuro
y canela (Gavilanes mixtos) de

Azara (Apunt., I, 94, 19).


4 Dos tres mas, que slo lie visto cierta distancia.
(1)
Los rapaces nocturnos parecen haberse repartido las diferentes
estaciones; el valiente Rey de los pajaritos.
( Glaucidium ferox)
domina en el bosque, donde tambin hace resonar el acurut

ma gellanicus ) sus lgubres graznidos, que llenan de


( Buho
pavor el espritu supersticioso del vulgo; las ruinas, los
cementerios y los profundos barrancos son la morada de la
Strix
perlata- los grandes gramales la de un Otus (s.
1.), que es probablemente el Brachyotus Casinnii Brew.;
y en las cuevas abandonadas de los peludos y zorrinos se alberga la comn
lechudurante el dia,
ai eo danzante la hora del crepsculo,
nocturno explorador de
los campos, cuyo [letrgico sueo turba
con su voz de llamada.
. 5. Los pajarillos, no son escasos, relativamente
hablando, en
uuestro partido; he enumerado cuarenta
y cuatro, y quin sabe

cea

si

no

Speotgto

me

cunte ula ra),

centinela

vigilante

quedo corto?

No nos faltan aves de lujoso atavo; el pjaro soldado, blandengue federal ( Amblyrhamphus ruber), el
Siete-colores ( Ta nagra siria ta), un Tente-en-el-aire Heliomaster
Angelce ), el
(
Chumnche ( Pgrocephalus paroirostris ) y el Cyanotis otnnicolor

son los mas notables ejemplos.


Inspirados cantores les disputan nuestra admiracin.
Quin no
conoce la Calandria, la Ratona
y el Zorzal? Cascadas de armona salen de la garganta de la primera, despus de
habernos
impacientado con sus entrecortados preludios; la
lnguida tarde y
la alegre madrugada son sus horas favoritas;
tierno y sencillo
pota, esta bestia solo canta el desmayo la
animacin de la
naturaleza, y parece escuchar durante la noche
y el medioda el
rumor de las hojas, el murmullo de las corrientes, los
gritos de

*
(1)

Mi hermano Flix ha cazado tambin una vez

lescens (Vieill.) B. Sh. (El

Aplomado, Azara, I, 101


su suave plumaje y sus tarsos rojos de carmn.

el

21)

Geranospizias cceruespecie notable por

247

otros animales, para combinarlo todo y expresarlo en su mel


dico lenguaje. (1) El Zorzal de pecho acanelado ( Turdus rucelebra tambin la despedida del astro rey con dulfiventris),
(2)

csimos cantares y el macho de la mansa tacuarita ( Troglodites


platensis ) entona, durante las maanas primaverales, suaves himnos amorosos, los cuales responde su amada con un monoslabo
afectuoso y lleno de encantadora coquetera.
Y qu decir de la industria del hornero, artfice hbil y hacendoso que construye su slida casita de barro en la vecindad de
la morada del hombre, quien, no bien clara, anuncia con sus
alegres escalas, ejecutadas do

por la

amante pareja,

que

la

hora de la actividad se aproxima? Qu del elegante canastillo


que el Cyanotis omnicolor teje en los juncales, y de los prolongados bolsillos del boyero {Cassicus solitarius ) y del espinoso
refugio del Afumb ( Anumbius acuticauclatus )? Los que sienten
que nos brinda
y los que piensan en presencia de los espectculos
sobradas
la naturaleza, hallarn aqu, observando nuestras aves,
ocasiones de ejercitar el ingnio la razn. Nada falta; feroces
instintos al lado de dulces caractres, deleitosos cantares junto

speros graznidos, continua actividad y soolienta pereza, cobarda unida un aspecto respetable y temerario valor hermanado
con reducidas fuerzas, fieles amantes y adoradores verstiles,
padres solcitos y padres desnaturalizados, saludadores del feol
hijos de la espesa tiniebla, constructores admirables y negligentes
artfices,

aqu

la

deslumbradora

belleza,

all

la

humildad

es-

ttica.

Felizmente, la mayora de estos tan interesantes sres no perjudica al hombre, ntcs bien muchos de ellos le libran de insectos dainos incmodos.
Detengmonos un instante aqu.

Concretndonos

observamos, que ms de la miinsectvoros, y que los granvoros no

los Pjaros,

son esencialmente
alcanzan la tercera parte. Por otro lado, muchos de estos ltimos tienen un rgimen mixto, pues suelen alimentarse tambin
de larvas, pequeos moluscos, etc., y probablemente todos nutren
con orugas sus pichones. No obstante, me parece que los Ictridos tordos, exceptuando slo al boyero ( Cassic-us solitael misto (S calis lteo ventris), pueden ser considerados
rius),
tad

(1)
{.

Mimus

ruidos

naturalistas que han estudiado al burln de Ngte- Amrica


polyglottus) en su pas natal, convienen en que imita muchos de los
que llegan sus oidos; lo mismo se observa en nuestra especie,

Los

como cualquiera puede comprobar. Es extrao, pues, que el siempre concienzudo don Flix de Azara niegue nuestra Calandria la facultad imitativa.
(2)

No

recuerdo

si

su congnere es asimismo

buen cantor.

como realmente

perjudiciales la agricultura, por lo numeroso


de sus individuos, y porque todos casi todos estos no anidan
en la comarca, sino que vienen de otras regiones
y, reunidos en
grandes bandadas, se precipitan sobre los sembrados de maiz, de
trigo otros cereales,

cuyos granos devoran con avidez.


Entre los insectvoros son especialmente dignos de proteccin:
el conocido Ventevo
sulphuratus) los Suiriris
( Saurophctgus
(Machetornis rixosa & Lophictes melancholicus), pajarillos semejantes al primero, pero mas pequeos, sin negro sobre la
,

cabeza, sin banda blanca sobre el ojo


y con coronilla roja en vez
de amarilla, la elegante Tijereta Milis idus tyrannus
(
), el ensangrentado Chur rinche, el nevado Imper
Hemipenthica
impero )
(
y todas las golondrinas.

Fuera del Impero del Churrinche, del Sisopygis icterophrys,


del Aunxbi Anumbius acuticauclatus),
de la Petrochclidon ameri,

(.

cana, del Cardenal amarillo Gubernatrix cristatella), del Bo(


yero y de la Mulata Molothrus badius), que tengo por escasos,
(
los dems pjaros son mas mnos comunes.
El Tordo corona de canela Erythropsar frontalis) no debe
(

llegar al

Baradero sino muy rara

bandada que

hall en

el

distrito

yo cac

vez;

varios

de

una

de la Caada Honda, ljos de

la

costa paranense.

Nunca

he visto

al boyero en las tierras elevadas, pero s unos


pichones tomados en la isla vecina, donde he odo decir que anida; adems, recuerdo que en cierta ocasin se me habl de un
nido hallado en San Antonio de Areco, pueblo situado como
doce leguas del Baradero, en el interior de las tierras, el cual

nido,

segn

la

descripcin

que se

me

hizo,

no podia ser sino

de boyero.

Algunas veces lie visto y odo cantar un Furnrite, que,


mi modo de ver, no es otro que el Limnornis curoirostris Gould
(Darw., Voy. of the Beayle, Zoo]., pl. 25); tambin he cazado dos
Motaclides, dlos cuales el uno apnas vacilo al referirlo al Cotnptotlilypis pitiayumi (Vieill.) Cab.
de punzn celeste pecho de
( Pico
oro Az., Apunt.,

micola

I,

421, 109), y el otro

me

parece

la Polioptila da-

(El contramaestre azuladillo Az., Apunt., II,


60, 158), y un Platirinquino que probablemente es la Serphophaga
nigrtcans ( Vieill.) sea el Trchuri obscurito menor de Azara
(Apunt., II, 83, 167). Tampoco dudo de que se encontrar aqu
(Vieill.) Sel.

Eusccirthmus flavivcntris (Lafr.) Burm. (Eltachuri vientre ama


II, 89, 171), algunos Synallaxis Vieill. y otros
pajarillos de que no he hecho mencin.
el

rillo Az., Apu.nt-,

Miscelnea
Sociedad Zoolgica Argentina Esta
en Crdoba, en

el

ao 1874, por

el

Dr. D. H.

asociacin, fundada

Weyenbergh,

se sos-

un estado relativamente prspero, segn el ltimo informe de su presidente. Aunque algunos miembros han dejado de
mayor.
serlo, por diversas causas, el nmero de los nuevos es
El de corresponsales es sumamente crecido, y lo componen distinguidos especialistas de Europa y Amrica.
En este ao lia sido un tanto modificada la Comisin Directiva,
siendo reemplazado su Secretario D. Eduardo L. Holmberg por
D. P. A. Conil, y D. P. Pealoza, vocal de la Redaccin del
peridico, por el seor Holmberg.

tiene en

El Gobierno Nacional retir la subvencin al Peridico Zoolgico, rgano de la asociacin, pero acaba de serle prometido su
restablecimiento.
Las relaciones con otras sociedades del mismo gnero, y el
cange con otras publicaciones zoolgicas siguen muy bien sostenidos.

Nuevos Lepidpteros Argentinos Bajo

de Description de deux nouvelles espces de Lpidoptres Htroceres appartenant la famil'le des Lithosides acaba de publicar el docto
entomlogo holands P. C. T. Snellen, en el Peridico Zoolgico
especies inditas de
entr. I
p. 19-2.2), la descripcin de dos
el ttulo

flll,

mariposas nocturnas de la familia de las Litsides: Eudule Weyenberghii Hypocrita calochroma.


La primera es absolutamente congnere de la E. biseriata
la disH.-Sch., segn Snellen. Su forma es idntica, as como
brevehacerse
puede
descripcin
Su
posicin de las nervaduras.
un
poco
alas
mente de este modo: Amarilla ocrcea oscura;
de las anteriores
por debajo y el borde antero-inferior de las posteriores, con escamas parduscas-, tibias y tarsos grises oscuros. Exp. al. 27 mm.
pero sin
El ejemplar descrito es un macho, bien conservado,
Snellen.

Crdoba,
antenas, que Weyenbergh envi, de
La otra especie es ''vecina la Lithosia leeta Bdv., de Nortetrasparentes; las

treS

cuartas

partes

bsales

Amrica.
Los caracteres que

asigna Snellen pueden reasumirse as.


o
los palpos,
Gris oscura; parte inferior de los artculos 1 y 2 de
linea marginal en
collar, parte anterior del dorso, una estrecha
excepto una ancha
el escudete, pecho, abdomen, alas posteriores,
Alas anteriores con
vivos.
faja en el contorno, rojos mas menos
sulitara amarilla ocrcea en el borde interior; la
le

na estrecha

perficie inferior de las alas


al.

19-20

mm.

muy

semejante

la superior.

Exp.

250

Snellen tuvo la vista, al caracterizar esta especie, tres


chos procedentes de Crdoba, donde es bastante comn.

ma

Estudio matemtico sobrp las celdas de las abejas


El Prof. F. Latzina, de la Academia Nacional de Crdoba, ha
publicado en el Peridico Zoolgico (III, 23-30) un estudio titulado
Unc cuestin de mnima que las abejas resueleen en la construccin de sus celdas
grficos

Comienza suministrando algunos datos

relativos

al

estudio

autores, recuerda al clebre

de

dichas

celdas,

y,

biblio-

entre

Reaumur, quien propuso

los

otros

ma-

temticos la investigacin de si la estructura de la celda determina


una economa de cera. Luego, analizando matemticamente la
estructura de los alveolos de un panal, llega a la siguiente conclusin:

Que no es

la

economa de

la cera la nica

razn determinante

de la interesante estructura de la celda de la abeja.


Una lmina acompaa este trabajo.

Muevo Dtstmi&e El
de

Dcscription

Dr.

dtaillee clune

Weyenbergh
nouoelle

publica, con el ttulo


espce de la famille des

Distomides (V. Per. Zool., III, 31-38), un extenso trabajo sobre


un nuevo Tremtodo del gnero Distoma, gnero al cual pertenece
el Saguaip (Distoma hepaticum), que
vive en los canales
biliares de las ovejas
y carneros.

La nueva especie fu descrita anteriormente por Weyenbergh


(Per. Zool. II, 167) bajo el nombre de Amphistoma pulcherrima,
pero, mas tarde, echando de ver el autor que su determinacin
gnero no era exacta, a refiri al gnero Distoma, que
pertenece, llamndola D. pulcherrimutn.
Sus caracteres diagnsticos pueden reasumirse como sigue:
Cuerpo alargado, deprimido, continuo, la extremidad anterior
del

algo

mas obtusa que

la posterior;

ventosas aplastadas, circulares,


bucal crusada transversal
y
longitudinalmente de Jias lineas paralelas; cavidad bucal triangular, sb-cordiforme; piel perfectamente lisa, de un blanco lcteo, que en el aguardiente se vuelve amarillento,
bastante traspala posterior

mayor,

la

anterior

rente;

intestino de un hermoso anaranjado. Long. 0,005 m.


El autor se reserva para mas adelante el revisar la
descripcin
que acaba de dar, con ocasin del estudio de una reducida
co
leccin de Distomides que ha conseguido reunir.

Fausta le Santa-F El mismo naturalista arriba citado,


presenta^ continuacin de su memoria helmintolgica, un Informe sobre una excursin zoolgica Santa-F, practicada en 1876.
Prescindiremos de los animales que el explorador viera fuera de
la provincia mencionada, para analizar, particularmente
bajo un
punto de vista comparativo de aquella fauna con la nuestra, los
elementos sealados por

el

Dr.

WAyenbergh.

,251

Mamferos. Todas las especies que nombra


tambin en Buenos Aires. Son 8, saber:
Io

el

autor viven

Felis onca ( Tigre),

Lagostomus trichodactylus ( Vizcacha


F. pageros (Gato pampa), Hydroclioerus capybara (Carpincho), Lutra paranensis (Lobito), Myopotamus coypus

{Nutria), Cavia

leucopyga ( Cu ), Cervus campestris {Venado

y Gama.)

El tercero vive muy al sur de nuestra provincia; Weyenbergh


vi un individuo domesticado en casa de D. S. Echage. La viz-

cacha es poco comn. En cuanto al Crvido que en otro tiempo


habitaba en las islas, y con el cual han concluido las inundaciones, no debi ser el Blastocerus campestris, sino el Bl. paludosus,
que lleva el nombre popular de Ciervo.
2o

Aves. De las 70 y tantas especies


muy pocas las que nos faltan.

que

menciona Weyen-

bergh, son
-j*

Las que nunca hemos visto aqu son las siguientes: Conurus
fugax, Hydropsalis psalurus
Ochetor hinchas sp., Anabates unirufus, Dendrocolaptos atriceps, Thaninop hilas s tan aras, Atticora
cyanoleuca, Lophospiza pusilla, Coccoborus glaucocceruleus,
y
,

Cyanocorax

pileatus.

El Anabates unirufus no existe entre nosotros, segn nuestros


informes, pero se encuentra, por lo menos en el Noroeste, el A.
lophotes.

El Falco sparverius L. que cita el esplorador, no lo es seguramente, sino su afine el Tinnunculus cinnamominus fSwains.)
Gray, el que, por otra parte, algunos ornitlogos consideran como
simple variedad geogrfica del primero.
la existencia del

Hydropsalis psalurus de la Serpophciga


Thamnophilus stagurus y del Anabates unirufus
no est seguro el autor; vi volar un Caprimlgido,
y supuso que
era el Hydropsalis. Por lo que toca al Anabates, es probable
que se trate de la especie ms arriba citada. Weyenbergh hall
2 o 3 Tamioptera, nosotros conocemos 5 especies de
Teniopteri
nos porteos, a saber: Toen, coronata (Vieill.) Bp., sealada ya
en Santa-Fe, y que nosotros hemos cazado en el Baradero
en
subcristata, del

y
Sisopygis icterophrys
(V.) Cab., y Myiotheretes rufioentris [V.] Reich.

Chascoms, He/nipenthica trupero (V.) Cab

. ,

Al citar la Parra jacana, Weyenbergh comunica algunas observaciones sobre la nidificacion


y cria de esta curiosa especie,
y describe los pichones [V. I. c, p. 51-53].

Las personas quienes consult el viagero sobre el


popular de los Podiceps no le informaron bien, pues que
ce que unos les llaman macas
y otros bignas, siendo
los macs son para todo campesino los Podiceps
y el

nombre
nos
as

di-

que

nombre

252
bigu slo es aplicado al Zaramagulln comn Phalacvocorax
brasilianus (Gml.) Cass. donde no existe el jaspeado Plotus

anhinga L.

La fauna

ornitolgica de Santa-F apnas se diferencia, pues,


juzgar por estos datos, de la de Buenos Aires; cuenta con algunas especies tropicales que faltan sta, pero probablemente carece de las pocas formas patagnicas que aqui se observan; con
todo
el
saldo le es favorable y consiguientemente es mas
,

rica.

3o

Reptiles, Batracios

mos sobre

Peces. Muy

manera cmo estn representadas

la

nosotros, cuya dificultad se agrega la de no

minada

poco

sabe-

estas clases entre

haber sido

deter- -

gran mayora de los peces de que tuvo noticia el autor,


quien, en vista de la negligencia con que hasta ahora se ha considerado los peces argentinos, nos promete una monografa para
cuando haya logrado completar los materiales que est acumulando en el Muso Nacional.
Casi todos los reptiles que indica en Santa-F extienden su habitat por nuestro territorio; entre las excepciones,
slo podemos
la

citar dos:
cite la

el

Alligator sclerops y

la

Boa

Podicnema teguixin, tan comn en

Es extrao que no

sp.

la costa del

Paran.

En

esta parte del informe se encuentran algunos datos sobre nuestra


tortuga de agua dulce (Platemys Hilarii
el
Yacar ( Alligator

sclerops)',

de este ltimo ofrece

el

autor

tratar

en una

memoria

especial.

En cuanto los peces, muy pocos sern los que falten en


nuestro Paran y el gran estuario del Plata. Al hablar de las
especies de esta clase, Weyenbergh consigna algunas observaciones sobre los caractres y sobre el modo de vivir de algunas,
y describe un Pleuronectoide de agua dulce, al que llama Ach
rus Lorcntzii. Extractaremos la descripcin (V. I. c-., 58-59):
La asimetra normal es la, derecha . Aletas ventrales muy pequeas; caudal corta , redondeada en el extremo; ojo derecho menor que el otro, situado en el ngulo bucal. Lado derecho pardogris, con 8-9 lineas transversales, negras; por debajo blanco. Lat.
max. 0,25 m.
De los moluscos se dice muy poco, casi nada.
(,

4o
la

Insectos.

mayor

parte

De los colepteros
podemos verla tambin

citados
aqu.

por Weyenbergh,

Con

todo, se puePraocis , Epipedonota , Aulacodercc, Copelatus y Gyrinus (1). Los gneros de Carbidos que
menciona, estn representados aqui; son los siguientes:

den exceptuar

(1)

La

los siguientes

Eriopis que seala

gneros:

Weyenbergh

es creble

[Gur.] Mus., sino la E. connexa (Germ.) Mus.,


La E. opposita es de Chile.

que no sea

comn

en

la E. opposita
todo el pas.

>r

253

Feronia , Melanotus , Antarctia, Anchomenus, Galerita, Brachinus y Tetracha. Weyenbergh incluye en esta familia, sin ningn
fundamento, nuestro modo de ver, y contra la opinin de todos
los entomlogos cuyas obras conocemos, los gneros Trogosita
pose una fcies
( Trogosiclce ) y Statgra ( Lagriidae ); este ltimo
analoga la de ciertos Drptites, pero esto se reduce la semejanza.

rdenes es tan poco, que no


es posible entrar en ningn gnero de comparacin. Contentmosnos con decir, que los gneros y especies nombrados se encuencon exclusin del gnero Chrytran asimismo en Buenos Aires,
del mismo
sis, si no es que se le ha confundido con algn otro
grupo, lo que no seria difcil, dada la escasez de recursos cientificos de que se quejan, con justo motivo, los naturalistas establecidos en las provincias; y del nuevo Lepidptero para el cual
propone Weyenbergh crear el gnero Vogleria, si fuese nuevo, en
cuyo caso llamara la especie V. caudata-, no la describe, pero
adelanta algunos de sus caracteres, los cuales nos inducen pensar que es vecina al Urodus forfcula H. Sch. (1).
A continuacin habla el explorador del Theridium Weyenbergliii Hlbg., arcnido muy comn entre nosotros, de la Epeira
socialis Rengg., de nuestro cangrejo comn ( Dilocarcinns platensis),
de un Crevetino muy abundante en Santa-F, donde se le pesca
con red, y de un anlido, parsito de un crustceo, que llama,
sin describirlo, Clepsina salade/isis. Promete la descripcin para
mas tarde, adelantando, no obstante, que su color es plomizo, y
su longitud 0,015 m. prximamente.

Lo que hallamos sobre

los otros

Arcnidos Argentinos Hasta


compaero de tareas Holmberg

el

momento en que nuestro

se decidi publicar sus trabajos

sobre los artrpodos de esta clase observados por l en nuestro pas, y particularmente en esta provincia, casi nada era lo que
se haba hecho para dr conocer los que viven en el Rio de
la Plata. Algunas noticias de Rengger (3), otras de Burmeister,
en su Reise (4), las sin valor cientfico alguno que di Moussy
descripcin esparcida en las obras de los espe(5) y una que otra
(2)

El Pap. Thoantiades, (no Thoanthiades ) no puede ser conocido an en.


cientfico, como afirma el doctor 'Weyenbergh, porque ese nombre
pertenece una nueva especie , si se quiere,, sb-especie subordinada -P.
Thoas L., descubierta y nombrada por el doctor Burmeister, quien la publicar en la gran obra que bajo los auspicios del G-obierno IStacional,
est escribiendo, y cuya parte lepidopterolgica an no circula por no
estar completamente terminada su impresin.
Period. Zool. I, ent. 4 (1874] y An.de Agrie, de la Repblica Argen(1)

el

mundo

(2)

tina,
c3)

(4)

(5)

IV

(1876),

tir.

ap.

Reise nach Paraguay in den Jahren 1818*26. (1835. )


R, durch die la plata Staaten in den Jahren 1857-60 (1864.)
Descript. geogr. et. statist. de la Confed. Arg. (1860 64.)

254
cialistas, era todo lo

que se posea. Despus del catlogo de Hofmberg, Thorell ha publicado sus excelentes descripciones de algunos Solpgidos (1) Escorpiones (2) y Falsos escorpiones (3), coleccionados por Weyenbergh en Crdoba, y el mismo Holmberg
ha dado conocer en esta revista (p. 69-74,) los caracteres de tres
nuevos gneros y de una especie indita de Solpgidos.
A estas valiosas contribuciones acaba de aadirse ahora la
descripcin detallada de un nuevo Acrido, de la familia de los
Gamsides, (4) por don P. A. Conil, secretario de la Sociedad
Zoolgica Argentina. El extenso y minucioso estudio de Conil,
demuestra bastante preparacin, y una paciencia, no tan comn
como fuera de desearse, en el autor. Los caracteres de la especie pueden extractarse de esta manera:

Gamasus

inaequipes, Con.

Oooidal; patas anteriores y posteriores mas largas que las


intermedias, todas grises oscuras con partes trasparentes anaran-

jadas.

Macho. Rugoso ,

grisceo, con una gran


anteriormente recortada, posteriormente
arqueada, amarilla clara, la cual est casi dividida por el extremo de otra mancha anterior, media, elptica, gris oscura,
y
con dos manchas posteriores del mismo color vientre desnudo,
amarillento. Long. Omni. 79
lat. max. Omm. 44.

mancha

pilifero, amarillento

transversal,

Hembra. Glabra; placa

anterior

subcordiforme, con lineas elevadas; la posterior deltoide con ngulos redondeados. Amarilla
clara, sombreada de gris mas menos oscuro; la placa posterior
con dibujos grises. Long. 1 mm. 158; lat. max.: Omm. 699.
Conil descubri este Acrido sobre un Bombas, vulgarmente
conocido en Crdoba con el nombre de Guanquero, y espera
obtener sus larvas este verano para completar su estudio.

Noticias biolgicas y anatmicas sobre el Yacar


el ttulo del artculo del doctor
Weyenbergh, prometido

Tal es

por l en su Informe sobre una escursion zoolgica Santa F.


Encuentranse en l varios datos sobre la reproduccin del Yacar y algunos detalles anatmicos sobre sus visceras principales.
Es lamentable que el litgrafo, al dibujar la lmina que acompaa estos trabajos no haya sabido invertir debidamente dichas
visceras.

(1)
(2)
(3)
(4j

Period. Zool. II, entr. 4% 207-216 [1877],


Loe cit., 203-207 et Etudes scovpiologiques [1877.1
L. c., 216 218.
Une espce nouvelle de Gamase [Per. Zool., III, 65 73.]

255

Viage del seor Lsta A poco

de regresar este joven viajero


de su exploracin del territorio Patagnico, present la Sociedad,

A rg entina

una memoria titulada

Yiages la Patagonia
Austral, la cual fu leda en la sesin del I o de Junio ppdo., y
publicada en los Anales de dicha sociedad (T. VI, pg. 11-19)
y en el nm. 8353 de La Tribuna.
Cientfica

En

ella

comunica

generales de su empresa, reserpublicar la narracin suscinta de

los resultados

vndose para mas adelante

el

su viaje,

No

es posible todava saber

si nuestros temores se han realizado


cuando el Sr. Lista presente la relacin completa que ofrece, nos hallaremos en estado de poder juzgar.
Por lo pronto nos contentaremos con apuntar aqu los datos
histrico-naturales que la memoria citada nos proporciona.

Antropologa

1.

cientfico

saber

ses,

Las

hombre

del

noticias que se rozan con el conocimiento

son, en

el

trabajo del Sr. Lista, de dos cla-

Arqueolgicas. En las mrgenes del rio Santa-Cruz form el


explorador una coleccin de armas de piedra ( puntas de flechas,
rascadores, bolas perdidas ) y objetos cermicos, y en la proximidad del paradero Guerra aiken recogi algunas armas" de
piedra de una perfeccin admirable.

Lengisticas.
En Korpenk aiken Los Manantiales confeccion un pequeo vocabulario de la lengua de los indios, entre
los cuales se hallaba
qued sorprendido, diee Lista, de lo agrafcil
para
dable y
aprender que es esa lengua americana. Como
muestra, presenta algunas palabras, entre ellas los nombres de
;

los

nmeros.

(1)

Zoologa

La

vecindad del estrecho de Magallanes suminisacfalos del gnero Venus, gran nmero de
ejemplares del Gasterpodo Voluta magellanica, algunos crustceos mify abundantes en la parte occidental del estrecho, entre
ellos un Serolis indito, y las aves siguientes
2.

tr

muchos moluscos

Spheniscus magellanicus, Forst., palmpeda que avanza hasta


Brasil en su rea de dispersin.

el

Phalacrocorax carunculatus, ( Gml.) Steph., otra ave del mismo


orden, que vive en el Estrecho y
en la Tierra del Fuego. Es muy
comn en Santa Cruz y otros puntos de

Patagonia Oriental hasta


Puerto Deseado.

(1)

Los Tehuelches, segn

el viajero,

la

usan

el

sistema decimal.

256

Theristicus melanopis, (Gml.) Wagl., zancuda vecina al Curucau


(

Th

albicollis-

Gml.

Bonap.)

al

que sustituye en Chile y Magallanes.


Vanellus cayennensis, (Gml.) Cuv. (no cayanus), nuestro tan conocido terutero.
Phamicopterus ignipalliatus, Geoffr & DOrb. Es seguramente
esta especie el flamenco que, segn
Lista, abunda en las lagunas de
Punta-Arenas.
Psittocidce sp., El loro comn en los bosques, y que coloca
su nido entre el follage de las Hayas indgenas (Fagus betuloides ) de
que nos habla el seor Lista, es
probablemente el Cyanolisios patagonus (V.) Bp.
Ignoramos an qu ave se designa popularmente con el impropio nombre de 'avutarda; pero persona competente nos ha asegurado que es la Bcrnicla (Tcenidiestes Reich.) antrctica (Gml.)
Aut. Lista dice que vio muchas avutardas donde los flamencos.
En la isla Leones habitaban millares de Fhalacrocorax y
Spheniscus, los cuales suelen anidar en sus costas.
El explorador caz insectos en Punta Arenas, en la isla Pavn
no conocemos an
Middle Island, y cerca del rio Gallegos
lo que hall, si se excepta un coleptero d la familia de los
Curculinidos, sobre el cual le comunic una nota el Dr, Burmeister, quien dice que el macho fu descrito por Solier, en 1839
(An. Soc. Ent. Fr., VIH, 24), bajo el nombre de Rhyephenes Maipor Blanchard, al lado de otra especie,
llei, y, posteriormente,
Rli. Iceoirostris que no es sino la hembra del Maillei, en la gran
obra de Gay sobre la repblica chilena (V, 406); esta sinonimia

se funda en la observacin de la cpula, hecha por Lista.


o
Botnica. Las colecciones de vegetales fueron reunidas por
3
En su memoria
el viajero en Punta Arenas y en la isla Pavn.

se

citan

trctica

muy

pocos,

alga

marina

slo

los

cuyas

cuatro
hojas

siguientes

machacadas

Fucus

an-

constituyen

f e r se)
; Fagus betuloides ( C u p u
(Geraniace
Erodium
cicutarium
ae),
vulgarmente llamado Coig;

un alimento

muy

agradable'

1 i

conocido aljilerillo, que el Sr. Lista considera, desoyendo el


testimonio de todos los botnicos, no como importado, sino como
indigena en Patagonia, siendo asi que tan propagado como l lo
vi en las comarcas que menciona se halla en toda Europa, y en
algunos pases de Asia y Africa, y el Rumex crispus (Poligon a c e se ), cuyo nombre popular es lengua de vaca.
el

E. L. A.

Tomo

Entr.

9a

REVISTA

BUENOS AIRES

IDE XX X S T O IR I .A.

Setiembre de 1878

NATURAL

(Mensual)

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

SUMARIO Vase

EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

la ltima

pgina de esta entrega.

Escenas pintorescas
DE LA

VIDA DE ALGUNOS INSECTOS

&

DE BUENOS AIRES

por

Eduardo Ladislao Holmberg


Difcilmente podra nadie formarse una idea del inters
que presentan las costumbres de los insectos, si antes no
hubiese seguido
alguno de ellos, en sus vaivenes, con toda la curiosidad
del
nino en presencia de los hechos naturales que le
sorprenden por
vez primera.

En cada yerba

y en cada rama, en cada fruto y en cada or,


se oculta alguno, grande pequeo, para pedirle
el sustento
dilectamente, bien para cazar los otros animalillos que buscan
alli
su albergue,

Las Abejas y Avispas, hbiles constructoras

cazadoras audaEscarabeidos y atrevidos Carbidos; las elegantes


Mariposas, coquetas y juguetonas en los extremecimientos
de sus
amores, las Langostas, agelo de las cosechas, los
Aguaciles voaces y violentos, las Cigarras
y Chinches con sus variadas formas, las Moscas con sus enjambres
y brillante aparato, los Mosces; los lentos

quitos, cirujanos terribles,


todos ellos presentan, al que observa
los secretos de su efmera vida, un atractivo tan
poderoso, que la

observacin de uno solo estimula la observacin de todos,


y
son tan variadas las emociones que despiertan, que ms
pueden
sentirse que pintarse, porque 'la Naturaleza,
inagotable en la formacin de moldes, para vaciar en ellos la inmensa ebullicin de
la materia preparada para la vida, ha sealado
hbitos diversos
cada uno de los elementos que constituyen la infinita diversidad
de aquellos organismos.
Estudiar esas costumbres en lo que ellas presentan de
ms pintoresco para cualquiera kiteligencia, sin apartar la verdad,
que
18

258

fondo del cuadro, tal ha sido el objeto que nos hemos propuesto al emprender este ensayo. El lector que haya seguido con inters las costumbres de los Mutlidos (1), de los
Antrcidos (2), no hallar novelesco ni inverosmil el cuadro que
vamos presentarle, y si, ha tenido oportunidad de observarlo
alguna vez, reconocer cun exacta y fiel es su ejecucin.
constituye

el

I.

Avispan tarad (3)


m pilu s e rub es c e n s)

IES
(

Este animal, de tamao en extremo variable, suele tener hasta


ms de una pulgada de largo, y su color rojo-canela le distingue
fcilmente de los otros Esfgidos.
Amante del rayo ardiente del

sol,

como

ellos, se

ve

frecuen-

temente recorriendo el suelo con andar inquieto investigador y


trabar una lucha encarnizada corf las araas que se ocultan en
las grietas entre las yerbas.

persiguindolas con una actividad febril,


sacudiendo las alas como los otros Esfgidos de su grupo y penetrando en cada rendija, en cada agujero, en cada corteza qua
pueda darle paso, y an, en caso contrario, no deja de asomarse
Hllasele en verano

inspeccionar desele el exterior lo que por dentro pasa.


De pronto se detiene, vuela en torno de un punto, se posa en
agitacin
el suelo, anda, mueve las antenas y las alas con mayor

que ntes, y por fin se decide.


Acaba de ver al Araon ( Olios Ptjihagorica Holbg.) d horrible
aspecto, y ya prepara su terrible aguijn para dar muerte la que

mira como su presa.

No

le

interrumpis en su

cacera; vais presenciar una esce-

na digna de un circo romano.


El gigantesco Tomisida ha medido el peligro que se aproxima,
pero no desconoce ni el poder de sus propias mandbulas, ni la
fuerza de sus miembros. Su escondrijo es poco seguro y trata
de buscar otro mejor. Apnas sale, observa al Pmpilo que esextremecimientos y ruidos de sus alas le anuncian
Confa aquel todo su cuerpo al exteel comienzo del combate.
nrior, y rpido este como el dardo, se lanza sobre la araa y,
emponzoado
el
clava
le
movimiento,
un
tes que haya podido hacer
se aleja cierta distancia para observar los efectos.
aguijn
pera,

los

[1]

[2]

Por Flix Lynch Arriblzaga, vase entrega V, YI y VII.


Id- Entr. VIII y IX &.

de este artculo, el lector hallar los caracteres


animal.
tribu, gnero y especie de este
r

3]

Al

fin

naturales de la

Pero aquella primera herida no es mortal, y antes por el contrario excita de tal manera la araa dolorida, que esta eriza
las pas de sus piernas y, separando las mandbulas y los colmillos, hace frente su adversario. El Pmpilo gira en torno, vuela,
zumba y extremecindose con el furor del xito, prepara una nueva embestida, que el Tomisida espera encrespndose y moviendo
furiosamente los venenosos colmillos. Mas todo es en vano. Su
enemigo mas gil y mas vivo ha levantado el vuelo y, evolucionando rpidamente, viene, v, se posa y vuelve volar para
asestar por fin el golpe certero que anonada su vctima. El
dolor y la convulsin tetnica paralizan su vigor y sus resistencias y, plegando las largas y robustas piernas, ce lentamente, para no volverse levantar. El vencedor se aproxima entonces y
posndose sobre ella, acaba de anonadarla clavndole el aguijn

en tbdo

el

como para

cuerpo,

arrebatarle hasta la ltima probabi-

lidad de resistencia.

Ay! del Pmpilo si no hubiera vencido. Dos colmillos terribles


habran atravesado su elegante armadura, un licor letal penetrado por todo su organismo, y dos pinzas poderosas, armadas
de dientes, triturdolo y exprimido sus escasos jugos.
Pero la victoria le corona, y entonces desplega su fuerza para
asegurar la presa, hasta que la lucha de la vida le obligue desplegar nuevamente su agilidad.
El ,araon yace inmvil y es necesario arrastrarle hasta una
grieta para que lo devoren los descendientes el mismo Pmpilo,

cuya boca provista de fuertes rganos, ase al Tomisida por la cabeza y arrastrndolo en retroceso, cruza en lnea recta por sobre
todos los obstculos del camino, hasta que llega su cueva al
pi de un muro, donde suele tener su guarida.

Aqu es donde su fuerza se pone prueba.


El araon tiene un peso mayor que aquella y es necesario levantarlo, retrocediendo por la vertical. Apenas ha trepado algunas pulgadas,

carga se precipita

arrastrndolo en la
hasta dos,
tres mas metros de altura y cinco, diez veces su intento ha fracasado. Creis que desiste? Su inteligencia no ignora el problema que debe resolver. No puede con toda la carga? Le corcada.

su

al suelo

Cinco, diez veces ha tentado en vano

ta las piernas y las deja al pi del

muro.

llevarla

No puede an? Le

entonces f-cilmente. Pero ms de


se agota con tan mltiples
esfuerzos y entonces le veis levantar el vuelo y perderse luego
en la distancia entre los elementos del paisaje circundante.
corta

el

abdomen y

la lleva

una vez sucede que toda su energa

dnde v ? qu busca? qu simple conoce que multiplica


qu secreto pose para vencer las resistencias? Quin

las fuerzas?

'

260

perdis de vista cuando vuelva y observadlo, regenerado, llevar cabo lo que antes no poda.'
La presa est segura ya en la grieta, y el Pmpilo irritado,
ardiente como sus colores, sacude las alas con no acostumsabe!

mas no

lo

brado vigor y, desplegndolas en el aire, vuela del escondite y se


lanza en busca de nuevas batallas, de nuevas aventuras.
Dejadle un momento en paz, mas bien, dejadle un momento
en guerra. No sabis donde ha ido, pero sabis dnde esta su
presa. Arrebatdsela y entonces vereis lo que pueden las iras
del vencedor. No os expongis su ataque. Si no sabis lo que
es dolor fsico, no lo aprendis recibiendo en las carnes el aguijn del Pmpilo.
No estaba lejos. Quizs al veros se ha escondido para expiaros, y al notar que os habis aproximado su presa la busca
por todas partes, dejando oir con frecuencia el zumbido de sus
alas cerca de vuestro rostro.

Est entumecida, inmvil, paralizados sus nervios, pero sus lquidos circulan y la vida no la ha
abandonado. Podis conservarla as muchos dias, sin notar en
ella seal alguna de corrupcin. Durante su larga catalepsia, que
termina por la muerte, los hijos del matador arrancan uno por
uno los pedazos de su cuerpo, hasta que, agotada la provisin,
transformada en nuevos tejidos vivos de otra especie y de otra
clase, se elaboren con ella las alas de los Pmpilos, que han de
llevarlos irritados de victoria en victoria.
Pero la fortuna es ciega en la distribucin de sus favores y no
siempre el vencedor ha de conservar sus laureles, arrancados al
ms dbil en fuerza, eu agilidad en recursos de combate, ni es
necesario ser un gnio de la humanidad para hallar los campos de

La araa no

est muerta.

Waterloo.

Tambin los Pmpilos suelen tener su hora de tribulacin.


La embriaguez del xito oscurece con frecuencia la lgica de

la

conducta del vencedor, que lanzndose en el torbellino de los


azares de la lucha, fio mide los recursos al atacar un enemigo
mas poderoso, porqu ignora los medios con que este cuenta, y porque no tiene bastante serenidad para comprender que lo que puede
perder supera lo que puede ganar.
Matar y morir para alimentar, cuando se puede vivir con el
he ah lo que suelen hacer los Pmpidespojo del mas dbil

semejanza de los hombres vice-versa, y mnos comprometidos que estos, pues no tienen ese grito del mas dbil que
invoca el derecho de gentes, siendo as que su moral se reduce
simplemente al deber de matar para comer, porque para ello estn organizados por seleccin natural, y las ventajas de un aguijn emponzoado, de aceradas mandbulas, de largas y agudas
los

261

espinas, y de veloces alas, instrumentos todos que en menor nmero


se llaman Remington ametralladora al servicio de animales algo mas feroces que, con sin aquel derecho, matan para comer,

siempre desplegan todo el esal mas fuerte,


, sometindose
estmago, 1a. ley natural, pagan su

beber, jugar, vestir matar no


que son susceptibles

fuerzo de

porque

as es

la ley

del

tributo y rinden sus armas muriendo vencidos matando al morir.


Cohorte activa, aguerrida,* casi siempre vencedora, los Pmpi-

forma de la Olios Pgthagorica olvidan la pesadez


de sus movimientos y las ventajas que sobre ella tienen, no por
que es el principal
razn de fuerza, sino por agilidad mayor,
elemento de la estratejia de los Insectos, de donde resulta que
con frecuencia atacan otras araas que, si bien presentan un
volumen aparentemente menor, no por eso lo tienen as en reali
dad, al mismo tiempo que su fuerza, su viveza, sus saltos, no slo
las ponen cubierto de los ataques del Pmpilo, si que tambin
le vencen en la lucha, arrebatndole con un solo golpe de mandbula todos los honores conquistados sobre el gigantesco Tomisida.
Mas quin es ese enemigo formidable que as inutiliza al guerlos olvidan la

rero

En

inmensa regin que se extiende hasta Patagones desde el


Paraguay y desde Buenos Aires hasta los Andes por las provincias del Norte, vive una araa solitaria y vagabunda que ha recibido el nombre de Tarntula Pampeana, y cuyo aspecto terrible recuerda aquella clebre especie que tantos cuentos grotescos
ha originado en el espritu de los italianos, en cuya patria se
pretende curar sus picaduras bailando hasta el desenfreno, no
obstante haber ms d un autor que sostenga que ello no es
la

sino uno de tantos pretextos para bailar la Tarantella.


Sa como fuere, la especie de la Pampa es la mayor que de ese
gnero se encuentra aqu, y suele medir de 30 42 milmetros

de largo, medida que la coloca entre


conocen.

La

Tarntula

Pampeana

es de

las

mas

respetables que se

un color pardo-oscuro con

vientre negro, y cada lado de su trax se distinguen tres lneas


radiantes pajizo-claro, que nacen cerca del centro y se. confunden
con una banda marginal del mismo color.

Su cuerpo robusto, as como sus piernas, que nada tienen del


tipo macizo y desairado del araon, gozan de una agilidad que
se traduce por la violencia con que la Tarntula se apodera de
su presa.
A veces el Pmpilo se atreve hacerle frente, mas la araa,
rpida su vez como antes lo era la Avispa con la Olios, se
apodera de su cuerpo elegante, y, clavndole los colmillos que
destilan

un

licor mortfero,

vuelve su guarida, dejando abando-

X
/

262

nadas las alas, las piernas algn rgano pobre en jugos, para
que el tiempo animalillos ms pequeos que ella sean los cuervos de aquel festn, en que se ha bebido sangre de vencedores.
A veces, tambin, la Tarntula recibe en su abdomen el pual
penetrante del Pmpilo que devora, y no es extrao observarla,
gladiador victorioso, plegar convulsivamente las piernas, apretar
con fuerza las mandbulas, cuyos colmillos se han incrustado en
los tegumentos del avispn, y caer agonizante, contraida, deformada, inerte en fin, sobre el cadver del vencido.
Ante inconstancia tal de los favores de la fatalidad, y ante el
espectculo maravilloso de la riqueza de instrumentos de defensa
y ataque con que los insectos cuentan; ante las manifestaciones y

variedad de caracteres; ante su nmero inteligencia, no es posible dejar de reconocer, que, si es verdad que la Naturaleza es
inagotable en sus imgenes, interesantes todas, no lo es menos
que para los espritus bien dotados para contemplaciones de orden superior, los insectos brindan uno de los filones ms ricos y
fecundos, que la Naturaleza ha esparcido por el orbe.
Mientras aquellos espritus vuelan ese mundo de desconsoladoras consecuencias, que nace en la realidad y muere en el imposible, sale tambin permitido al mi volar otro menos brillante, que nace igualmente en la realidad y se desarrolla en la
observacin.

Caracteres naturales de las agrupaciones de subordinacin sucesiva en las cuales entra la especie P ompilus erubescens.
Segn Blanehard (Histoire Natur. des Insectes, t. J,) el Orden de
Himenpteros se divide en 13 tribus, de las cuales la 5 a colocada entre
,

Crabrnidos y Formcidos, es
* Esfgidos (p. 7) Cabeza

la

de

los
los

los

ancha. Labro siempre saliente. Mandbulas


y labio bastante cortos. Antenas generalmente largas, contorneadas en las
hembras. Patas propias para cavar; las piernas y los tarsos fuertemente
ciliados; las posteriores espinosas en las hembras, y mucho ms largas que
las otras en ambos sexos.
La tribu de los Esfgidos se divide en 3 familias, siendo la primera la

de los
** Esfgides (p. 92) Antenas largas, filiformes setceas. Ella comprende dos grupos, siendo el I o
*** P omplites (p. 93) Protrax ancho, sin estranguladura.
Lo subdivide en 7 gneros (pero hoy tiene ms), de los cuales, el 4o ,
Colocado entre Ceropales y 'Planiceps es el
**** P ompilus (p. 93) Mandbulas bidentadas.
En cuanto los caracteres especficos, tomo la diagnosis de Taschenberg,
segn se espresa luego:
***** Pompilus erubescens. Mus. Berol., Todo rojo testceo, con la
mrgen apical de los segmentos l y 2, el pice de las antenas y de los artculos
ta/rsales, pardo-negro ; alas leonadas (fulvis) tarsos anteriores de la hembra pectinados
Longitud 17-26 milmetros. (Banda Oriental, Paran, Mendoza,
Eio Janeiro) Taschenberg, Dr. E., Die Pompiliden des Museums der Universitaet zu Halle
en el t. XXXIV, p. 60, n. 31, del Zeitschrift fr die

Gesammten N aturwissenschaften de
Burmeister

Ueber

C. Giebel

&

M.

Siewert.

Pompiliden und Sphegiden des La Plata-Gebietes,


Entom. Zeitsch., ao 1874.) (Buenos Aires tambin)
die

p. 237, n. 7 (Stet.
(Salta, Tucuman, Col. Hlbg.)

Notas dipterolgicas
SOBRE LOS

Anticidos
del Partido del

-y

Bombiliarios

Baradero (Provincia de Buenos Aires).


por

Flix Lynch
Continuacin

Vase

Entr.

Gnero Exoprosopa,
1.

8,

p. 225.

Macquart

ISxprpa erythrocephala,
Anthrax

Syst. Antl. 118.4.

erythrocephala:

Fabr.

capte

atra,

rufo, alis

puncto

fascia apiceque hyalinisf

Magna\ caput rufum, antennis probscide punctoque uno alterove verticis nigris.
Thorax et abdomen nigra, inmaculata. Aloe
magnos atrae-, puncto parvo, fascia media albohyalinis Pili aliquot
ferruginei ad basin apicemque thoracis. (1805)
Fabricius Stomoxis Moriol Ent. Syst. IV, 393, 1. (1793)
"Wiedemann Anthrax erythrocephala. Dptera exot. pars. I, 120, 3. (1821)
Wiedemann Anthrax erythroc. Aussereurop. zweif. Ins. I, 255, 5. (1828)
Walker Anthrax erythroceph. Dipt. collect. by King in South Amer. (Trans.
Linn. Soc. of. London, XVII, 339, 22). (1837)
Macquart Exoprosopa erythr. Dipt. exot. II, 1, 37, 5, pl. XVI, f. 4 y pl.
.

XIX,

f.

2.

(1840)

Blanchard Exoprosopa erythr. in Gay, Fauna chilena


Insectos. Pl.

Philippi Exopr. erythr.

3,

f.

PndaniHyperalonia
p. 11,

p. 379, 1.

Atlas,

(1852)

Auszahl

tanisch. Gessellsch.

Schiner Exopr. erythr.


1. (1868)

9.

7,

XV.

d.

chilen. Dipt.

p. 679.

d.

Zool. bo-

(1865)

Novara Expedition Zool.

erythr. Dipt. aliqua in

Verhandl,
Theil.

Dipt.

II,

117,

Ana. merid. lectaaP. Strobel.

28. (1868)

Antrcido es negro profundo, con un ligero viso azul


oscuro en el dorso, el cual es ms notable sobre el abdomen.
La cabeza, desnuda y sin el vello que cubre los tegumentos, es
de un hermoso color amarillo de azufre; de color negro son las
antenas, la trompa, las patas y tres puntos velludos en el vrtice
de la cabeza dispuestos en lnea longitudinal. Ojos pardo-rojos,
oscuros. En los costados del trax, antes de la base de las alas,
se halla un copete de pelos erizados, de color rojo-carmin; detrs
de cada ala hay otro copetillo del mismo color que el anterior,
pero surmontado por un hacecillo de pelos blancos. Un collarn
de pelitos negros circunda lo anterior del coselete y unlijero vello
del mismo color que el collarn cubre el dorso del trax, apaganEste

bell'o


do en

264

viso azul de sus tegumentos.


Costados y sten
non negros, sin viso, opacos. Abdomen negro-azul en el dorso,
negro puro en el vientre; la margen exterior del abdomen lleva
una franja de pelitos negros, cortos, lgidos inclinados hcia
l el dbil

atrs; el dorso y el vientre son casi desnudos.


Las alas
fundamente negras, azul-negras al trasluz, la cara dorsal

son prode ellas


tiene un brillo aterciopelado, de que carece la inferior; el extrmo de las alas, una mancha redonda en medio de cada una de
ellas, una banda transversal compuesta de tres manchas irregulares, hcia los dos tercios de la longitud, contar de la base,
y,
en fin, un punto redondeado cerca del borde externo y poco antes
de la banda transversal, todas de color blanco transparente. La
talla de este dptero es bastante considerable, pues mide Je 16
17 milmetros de longitud y su expansin alar alcanza 43 milmetros. La especie ha sido descrita varias veces: es de extraar
que Fabricius, Wiedemann y Walker le atribuyan acpite rufo
y capite fulo o cuando es de un amarillo de azufre vivo. Sucede
con frecuencia que muchos de estos Anthrax pierden el color de
la cabeza dos tres dias despus de muertos, cambindose el
vivo amarillo que la distingue, en un tinte rojizo parduzco,
mientras que otros ejemplares conservan por muchos aos el
color primitivo, sin alteracin alguna; probablemente el estado de
los ejemplares, muy viejos alterados, que describi Fabricius, le
han dado motivo para aplicar la especie el falso nombre de
erythrocephala que lleva actualmente. Adems, el color de los
copetes del trax es rojo acarminado y no ferruginoso como dice
la diagnosis del sabio naturalista de Kiel.
En el Baradero aparece la especie hcia Diciembre Enero,
abunda en este ltimo mes, declina rpidamente fines de l y
desaparece* por completo principios de Febrero y an antes.
Durante el tiempo de su abundancia se la encuentra sobre los
terrenos ridos y fuertemente calentados por el sol, y en donde
anida multitud de himenpteros cavadores.
Entre las Mondala , Pompilus, Pryononix, Encera y Golletes,
todos ellos ocupados penosamente en preparar la cuna de sus
descendientes, ya excavando el uno el agujero que les servir de
asilo, ya acarreando con no menos fatigas los Dpteros, Arcnidos y Acrdidos asesinados por los alados cazadores, para que
sirvan de alimento sus impotentes larvas, mientras que los
otros, enemigos de la sangre y de la carnicera, ocurren recojer
laboriosamente el polen de las flores con que rellenan sus nidos
cuidadosamente construidos, donde sus hijos deben pasar sus primeros estados, entre todos estos trabajadores diligentes quienes
el sol del medioda comunica con sus ardientes rayos una actividad efmera, que la noche la muerto apagarn en breve, circulan

Ti

265

los holgazanes,

atrados, n por el espectculo de la labor, ni el


del ingenio, sino por el deseo de llegar sin trabajo al mismo fin

que los dems obtienen costa de tantos esfuerzos; en resmen,


van utilizar el producto del trabajo y las fatigas de los
dems, valindose de la astucia de la fuerza: aqu zumban las
reluciendo al sol como esmeraldas, en torno de los
nidos de los Apidos solitarios; all cruzan las Mutilas con incierto
y presuroso paso en busca del nido que intentan usurpar, y acull
la Exoprosopa erythroceplmla luce su enlutado
ropaje, cernindose la entrada del nido subterrneo de la Monedula surinamensis (De Geer), asechando el instante en que salga esta ltima
de su domicilio, en busca de los Tabnidos con que atesta su
Chrysidoe,

almacn, para depositar en este el germen destructor de la posteridad del himenptero.


Cada vez que la Mondala sale regresa, persigue con furor
al negro Antrcido, pero en vano,
este la esquiva con rpidos
giros, se aleja hasta perderse de vista y un instante despus se
le v en el mismo sitio, cernindose con montono zumbido, al parecer inmvil, y casi rozando la tierra con el extremo del abdomen.
La posicin que toma en estos casos es muy singular, pues el
cuerpo lo coloca casi perpendicularmente y se cierne en esta postura; al cernerse, avanza y retrocede alternativamente hacia la
entrada del nido, alargando el extremo del abdomen hacia este.
Opino que los huevos son depuestos en el nido de las Mondala
sin que el Antrcido entre en ek agujero, sino desde fuera y por
medio del alargamiento del oviducto. No conozco las larvas, y
de las ninfas slo he visto un despojo, que supongo de esta especie, y cuyos detalles no difieren sensiblemente de las ninfas de An~
thrax conocidas, si bien es verdad que la parte anterior y dorsal
estaba algo destruida, razn por la cual no he podido ver sino
restos de un diente crneo y obtuso; la parte posterior de los

segmentos se hallaba guarnecida de espinitas cortas y acostadas;


encontr la ninfa medio salida de tierra y en posicin vertical,
en un terreno acribillado de nidos de Mondala como no conozco los hbitos de la especie siguiente y jams la he visto junto
los nidos de la M. surinamcnsis, creo que verosmilmente el
despojo hallado pertenece la especie que he descrito y no la
Exopr. Proserpina.
Apesar de la tenacidad y empeo con que las Mondulas embisten este Antrcido, enemigo de su reposo y de su posteridad,
nunca he hallado sus restos en los muchos nidos de Mondula
que he abierto: estos no contienen por lo general otros dpteros
que los pertenecientes los gneros Tabanas, Odontom.yia y
Stratyomis, rara vez alguna Calliphora, Sarconesia, Lucilia y,
por excepcin, algn Asilido.
;

2.

266

Exoprosopa Proserpina, Wiedem.

(1828). Aussereurop.zweifl. Ins. I. p.

257.

6.

Anthrax

collari rufo; abclomine fasciis

gris; fascia abreviata guttulis

Proserpina.

Nigra

maculisque albis;
2

apiceque

alis ni-

limpiis,

hoc

puncto nigro."
(1868). Seliiner.

Exoprosopa
Bd.

Proserpina.

Novara Exp.

Zool.

Dipt.

Theil.

II. 117. 2.

El color general de esta especie es el negro. Un vello fino y


acostado, de color castao oscuro, cubre la cabeza y el dorso del
trax; en la parte delantera de este ltimo se nota un collarn

de pelos rojizos; en los costados es muy aparente un copete de


pelos rojos y erizados, antes de la base de cada ala. El abdomen
es negro opaco, orillado de pelos del mismo color, como en la
especie precedente; cada lado de cada uno de los arcos dorsales ostenta una mancha redondeada de color blanco puro.
EscuPatas negras. Alas pardo -negras con un
dete rojo de chocolate.
reparable ngulo entrante blanco transparente hacia el medio del
borde posterior; el ngulo apical es tambin transparente con una
dos manchitas pardo-negras sobre las nervaduras de la clula
pediforme, que cruzan la porcin clara; en la clula central hay
una mancha transparante y redondeada, muy visible en las hembras, y poco aparente en los machos; otra mancha del mismo
color y forma se encuentra hcia el extremo terminal de la porcin oscura de cada ala. La longitud de este dptero alcanza
15 16 milmetros.
Wiedemann, descriptor de esta especie, ignoraba la patria de
El rea de dispersin geogrfica de la Exoprosopa Proserella.
pina debe ser bastante extensa, probablemente desde el Brasil
septentrional hasta Buenos Aires an mas al Sur.
En el Baradero, la especie esta muy lejos de ser tan comn
como la precedente.

Gnero
x

(1828).

3.

Aussereurop.

Anthrax,

Scopoli.

Amlarax Minerva,

Wiedem.

Ins. I. 295. 54.


Flavido hirta; thoracis lateribus
abdominisque fasciis albidis; scutello rubido; alis limpi-

zweifl.

dissimis, area costali fusca.'"

Todo

cuerpo, en general, es pardo oscuro pero vestido de


en lo anterior y posterior del coselete, la
parte delantera de los costados y el primer segmento del abdomen;
este ltimo lleva bandas transversales de pelillos blanquecinos
el

fino vello amarillento

amarillentos.

Escudete

vientre con pelos

rojo-pardo.

blancos.

Alas

Costados del
con el

difanas

pecho
borde

del

costal

267

pardo-oscuro. En la base de cada ala se nota una manchita re


dondeada de pelos plateados. Patas parduzcas, con los tarsos y
La longitud de la especie
el extremo de las tibias pardo-negros.
escasa en el Baradero,
muy
vara entre 10 y 11 milmetros. Es
donde solamente la he cazado una vez, mientras que es bastante

Comn en

los

contornos de Buenos Aires.

Antis rax ssiS-aeqnaiis,

4.

Nigra: thorace

scutelloque albido

limbatis;

Alis limpidissimis, orea costali nigra.

Se asemeja bastante en su aspecto

nov. sp.
abdomine fosis

Long.

6 albidis.

lo 11 mm.

la especie

precedente, pero

su color es mucho mas oscuro y difiere en otras particularidades


como se ver en la descripcin.
Antenas negras. Vrtice de la cabeza, negro. Frente con pe-

de la abertura bucal con


vello blanco plateado. La parte posterior de la cabeza, en lo alto,
El dorso del
es negra, pero los lados tienen vello gris plateado.
lillos

amarillentos.

trax es negro,
cia adelante con

Cara y cercanas

con
pelos

borde

el

anterior

amarillentos

y los

claros:

las

costados,

ha-

mrgenes

del

dorso del coselete con vello acostado blanco-amarillento, de cuyo


color y materia es una banda transversal, ensanchada en su medio
en el lijero huny hcia adelante, que cruza el dorso justamente
ltimo es negro,
este
escudete;
del
dimiento que separa al iergo
Los
casi pelado, con un estrecho galoncillo blanco amarillento.
pelillos
con
blancos
vientre
el
costados del pecho, el esternn y
agrisados. El primer arco dorsal del abdomen es negro con peo
los blancos amarillentos en los costados; el 2 tiene la base guarnecida de una banda, al travs, de pelillos aplanchados de color
blanco amarillento, y hcia los costados pelos del mismo color y
como en el I o los cuatro segmentos siguientes con bandas transversales, en sus bases, del mismo color y material que en el 2;
las bandas de estos segmentos se ensanchan hcia los costados;
o
o
o
en los lados dlos arcos 3 5 y 6 se nota una manchita compuesta
;

de pelos negros. El ltimo segmento est casi completamente


cubierto de los pelillos aplanchados y blanquizcos que forman las
bandas y dibujos del trax y abdomen, pero su extremo es negro,
sin

manchas.

Alas difanas, con el borde costal pardo muy oscuro, el nrvulo


transversal que cierra la primera clula basal es un poco borroneado de parduzco. Muslos rojo-pardos con escamillas amarillentas; rodillas, tibias y tarsos pardo-negros.
Es uno de los Antrcidos mas comunes durante todo el verano;
matas disemilos sitios de poca vegetacin, con yerbas bajas y
nadas aqu y all, son los preferidos por este Anthrax.


Anthrax

5.

268

litaessla,

Wiedem.

Aussereurop. sw. Ins. 283. 38. Nigrci; thoracis margine externa,


abdominisque fasciis duabus albis; alis basi nigris, termino

(1828).

nigredinis sinuoso
(1868). Schiner.

Anthrax

ditaenia.

Novara Exp., Zool. Th., Bd.

II. 124. 27.

De color negro muy intenso; los lados de la cara gris-plateados:


dos rayas en los bordes laterales del dorso, las cuales pasan sobre la base de las alas, son de color blanco muy puro, asi como
dos bandas al travs de la cara superior del abdomen, situada
una de

ellas en la base del cuarto arco dorsal


y la otra en la del
sptimo. Los costados de los dos ltimos tienen tambin un poco
de vello blanco. Las alas son muy negras desde la base como

hasta los dos tercios de su longitud;


y
oscura se estiende oblicuamente desde

el

resto difano; la porcin

ngulo anal hasta un


poco antes del apical, los bordes de la mancha negra prolongan
ngulos pequeos y obtusos sobre la parte clara del ala. La longitud de mis ejemplares no pasa de 7 mm.
Sin ser rara, no
abunda en el Baradero; quiz su escasez se deba mas los hbitos de la especie que la rareza de los individuos.
Prefiere
comunmente los lugares de bosque y matorrales, en cuyos claros
parece le agrada esponer.se los rayos del sol. Las diferencias
que nota Schiner (Op. cit. II. p. 124. N. 27) son una lijera variacin en el colorido de las alas, que tambin se halla en la esjoecie
prxima, que describo como Anthrax rnelaleuca Wiedem.,
y an
en mayor grado que en esta.

6.

el

Anthrax ambigua,

nov. sp.

Anthrax nigra ntida; corpore glabro inmaculato ; alis dimidiato nigris


mino nigredinis denticulato. Long. 6 mm. (mas )

Esta pequea especie se asemeja mucho la


aspecto general: en un principio estuve inclinado

como

el

macho

Anthrax
examen de

del

rencias, pero el

anterior

en

ter-

el

considerarla

ditaenia, apesar de sus notables difelas

nervaduras

me

disuadi de esta

suposicin.

Este Antrcido es negro profundo y completamente desnudo de


Los costados del trax son de un tinte menos oscuro que
en el dorso y presentan un dbil reflejo ceniciento. El vientre es
pardo-negro, con el borde posterior de los arcos dorsales un poco
vello.

ms

Muslos y tibias pardo-rojizos; tarsos pardos. Las


muchsimo en la coloracin y dibujo las del
A. ditaenia, pero el mrgen de la porcin negra es ms denteclaro.

alas se asemejan

llado: cuatro

La cabeza

de las dentelladuras son ms notables que las dems.


forma que la del precedente, pero con gran

es casi de la


des ojos pardo-rojos oscuros

269

que

dn un aspecto particular.
Las nervaduras se parecen las del A. ditaenia (Wiedem.), pero
la, clula pediforme se encuentra cerrada por un nrvulo transle

versal.
7.

AntSsrax meSaleucaf "Wiedem.

Fusco-nigra; abdominis pice albulo aut niveo :

thoracis

dorso

ante scute-

llum macula triangular i albida in paucis viridine submicante. Alis dimidiato fuscis, termino fuseeseente tri-undulato. Long. 12 inm.

Wiedemann. Auasereurop.

z-wei. Ins. I, 299,

abdominis pice niveo;

6!.

alis basi fere

Anthrax

melaleuca.

dimidiato nigris.

Atra;

(1828)

Apesar de las diferencias que encuentro entre los caracteres


asignados la especie por Wiedemann y los que ofrecen mis
ejemplares, la semejanza es tanta que, aunque con duda, creo
deber referir al A. melaleuca los individuos cazados por mi en
el Baradero y algunos otros procedentes de las Conchas, que
se
hallan en la coleccin de mi hermano Enrique.
Las diferencias son las siguientes:
o
I
"Wiedemann no menciona la mancha blanquecina y triangular
con reflejos verdosos, la cual se halla situada hcia atrs del
dorso del coselete apoyando la base en el canal que separa al
tergo del escudete y con el vrtice dirigido hcia adelante. Esta
.

mancha, en muchos ejemplares,

es

blanquecina,

sin

visos

ver-

dosos.

ampoco describe el color blanco de los costados del trax


y del abdomen, que distingue un gran nmero de ejemplares,
si bien es cierto que muchos tienen el mismo vello
de color leo
2.

nado

claro.

Finalmente, no describe el vello blanco del vientre,


y le d
alas negras, cuando en realidad son pardas de chocolate:
por
otra parte, las patas de la especie, dice Wiedeman que son
negras y en mis ejemplares son rojizas.
Sin embargo, es necesario tener en cuenta que a especie es
3

muy

variable y que,

si

slo se tiene

un ejemplar para determinar

ser bastante

difcil hacerlo segn las descripciones; en esta


especie pocos son los individuos que tienen idnticos caracteres
entre s. Atenindome este hecho
y careciendo de ejemplares

del Brasil para la

comparacin, considerar provisoriamente la


especie de Buenos Aires como la descrita por Wiedemann, mientras no pueda consultar una lmina del Anthrax indicado
por l
la especie original. Describir uno de los ejemplares mejor
conservados que se hallan en mi coleccin.
Antenas negras. Frente, cara y epstoma con vello acostado,
castao amarillento. Vrtice negro. Ojos pardo-rojos. Parte
posterior de la cabeza con vello sedoso, fino
y aplanchado de

270

Dorso del coselete pardo negro, con las


mrgenes laterales con vello leonado muy claro; antes del escudete se halla una mancha amarillenta oscura, en forma de triangulo, cuyo vrtice se dirije hacia adelante y no alcanza al medio
del dorso, apoyndose su base en la del escudete.
Collarn amarilleo to-rojizo.
Los costados del trax son negruzcos con vello
color blanco agrisado.

largo, amarillento rojizo, hacia adelante y detrs de la base de las


alas, quedando algunos espacios sin pelos debajo de estas y sobre

pero con un dbil reflejo ceniciento. Escudete pardola base negra y un dbil galoncillo de
Alas pardas de chocopelillos leonados en sus aristas laterales.
late en su mayor parte, siendo el resto difano como cristal; la
porcin oscura cubre la base, el ngulo anal y el borde costal
hasta sus tres cuartos, y el borde externo de la mancha cruza
oblicuamente el ala des.de un poco despus del ngulo anal hasta
el borde costal, un poco antes del punto donde termina la clula
marginal; los bordes externos de la mancha tienen tres notables
ondas yjue avanzan en la porcin clara del ala; la mas pronunciada de estas ondas es la ms cercana del borde costal. Balancines rojizos claros con la cabezuela mas clara que el tallo.
Ancas pardo-rojas oscuras con fino vello leonado-rojizo; trocnteres
pardo-negros; muslos y tibias rojizos con escamlas leonadas.
Las tibias son un poco negruzcas en el extremo. Tarsos negros.
Dorso del abdomen pardo negro, con el primer arco vestido de
vello leonado rojizo; sus costados tienen largos y finos pelos leonados, as como los del 2 o y 3 arcos; la parte superior de estos
ltimos es parda de caf oscuro, con finas franjas pardo rojizas,
ms claras. Del color del tercero es tambin el cuarto, y con
franja igual.
Los tres ltimos arcos densamente vestidos con pelillos sedosos, blancos de nieve.
En algunos de los individuos de esta especie suele faltar el
tringulo blanquecino antes del escudete, pero lo atribuyo que
han perdido el vello que lo forma; en otros es muy aparente, pero
carece de viso verdoso y, en fin, se hallan algunos en que la
mancha triangular tiene un tinte verdoso, sobre fondo parduzco.
El color del vello de los lados del trax y del vientre es casi
blanco en unos, amarillento claro en oros leonado rojizo en
las ancas,

rojo de chocolate con

muy

raros ejemplares.

Las franjas de pelos blancos de nieve que guarnecen


posterior de los tres ltimos arcos dorsales de la
los individuos tiene,

el

borde

mayor parte de

en otros, un color amarillento rojizo.

Las alas de algunos presentan, en la porcin parda, varios espacios mas claros que el fondo, hallndose situadas estas partes ms
lavadas deterioradas, hcia las clulas bsales; an, en uno de
los ejemplares de mi coleccin, la clula discoidal y la primera

basal son casi incoloras; atribuyo estas diferencias en

la

colora-

que los ejemplares probablemente hablan salido


de la ninfa, muy poco antes de ser capturados y, por esta razn,
emsus alas no han tenido tiempo de adquirir consistencia. Sin
bargo, las patas son constantemente rojizas en todos los ejemplares, mientras que en los descritos por Wiedemann son negras.
.Quiza la nuestra es una especie distinta, y deber ser separada
cin de

ms

las- alas,

tarde.
8.

Fusca
reis.

Anthrax crepuscnlarls,

nov. sp.

duAbus obsoletis, Abdomine fascs duabus ciebasi postica limpidissimis. Long. 11 mm.
margineque
AUsfuscis pice

cervina', thorcis vais

Antenas con el articulo basal rojizo y los otros de color pardonegro. Cabeza cubierta de fino vello de color pardo de ciervo
mezclado con pelillos 'grises: la parte posterior es plateada, sedosa,
Ojos pardos
las cercanas de la abertura bucal son agrisadas.
y
con brillo cobrizo.

Dorso del coselete con vello aplanchado de color pardo de ciervo,


con lijero bao grisceo; en los ejemplares frescos se notan, con
atencin y cuidado, dos rayas poco ms claras que el fondo, situadas en medio del dorso; las mrgenes laterales del coselete son
un poco blanquecinas sedosas. Escudete rojo de cedro oscuro.
Costados del trax .con vello y viso blanquizco. Collarn amarillento leonado, as como dos copetes de pelos cada lado del
base del ala y otro detrs de ella.
Alas parduzcas, pero en el extremo y todo el contorno posterior,
difanas como cristal; la disposicin del color en las alas es muy

trax,

uno de

ellos antes

de

la

semejante la que se observa en


(Syst.

beschreib.

d.

bek. europ.

el

Anthrax fimbriata, Meigen.

zweifl.

Is. II, 117, 21, tab. 17,

en todo io dems. Abdomen pardo de


ciervo en la cara superior y con un lijero tinte grisceo, producido por pelillos de este ltimo color, mezclados con los del otro
tinte; en el 2 arco dorsal hay una banda al travs y otra en el
4 o ambas poco marcadas y de color blanquizco un poco ceniciento.
Vientre con vello blanquizco sedoso, dispuesto en bandas al travs. Muslos y tibias rojizas con escarnidas grises; tarsos pardonegros.
El Anthrax descrito es bastante comn en el Duradero? se le
halla tambin en Chascoms, unas 20 leguas al Sur de Buenos

fig.

13),

aunque

difiere

Aires.

Esta especie no parece buscar tanto las horas ms ardientes del


dia, como lo hacen las dems del gnero; muchos de los ejem'plares que se hallan en mi coleccin los he cazado la puesta
del sol y an un poco despus, revoloteando sobre las flores;

72

quiz ello se deba que prefiere los lugares del bosque


y matorrales los sitios descubiertos, como ocurre con el
Antln\ ditcenia.
La oima general, y los detalles de estructura lo
al

Anthr. Meros, Wiedem. (Aussereurop

asemejan mucho

etc.

I,

265, 15,

tab.

111,

pero difiere de l en ser ms oscuro, tener slo


dos fajas
blanquizcas en el dorso del abdomen,
carecer
del
punto
parduzco
y
en el medio de las alas, que describe Wiedemann.
i.

3),

Gnero Argyromaeba, Schiner


9

Argyromaeba imitan,

Novara Expedition.,

Schiner.

Zool. Theil. Dipt. II, p. 122, 15.


(1868)

Fusco-mgra cvnereo

villosa: abdominis lateribus albo -nig roque


hirsutis; alis
limpiis, basi fasciisque tribus abreviatis, jusis.
Long. 8 mm.

Como

lo

indica Schiner

(l. cit.)
esta especie se asemeja al A.
(Syst. beschr., 11, 124, 33, tab.
17, f. 10.)
El dorso
del trax, as como el del abdomen, es
amarillento rojizo con
pelillos agrisados, que modifican el primer
color.
Por los bordes
laterales del trax y pasando sobre el arranque
de las alas, corre
una lnea blanca amarillenta; otra del mismo color
cruza l coselete ,
justamente en el hundimiento que

vana, Meigen

separa al dorso de
amarillento parduzco por encima, blanquizco por debajo
en
los
lados.
La cabeza se halla
y
cubierta de vello agrisado un poco amarillento;
en el vrtice
abundan muchos pelitos cortos, de color negro. Los
lados del
primer segmento abdominal con un copete de pelos
blanquizcos'
erizados; los costados de los dems con
copetillos erizados de
pelillos blancos
negros,
la
parte
anterior de cada copetillo es
y
blanca, la posterior negra. El vientre, asi
como los costados del
trax, con vello blanco sedoso.
Alas difanas, con slo un poco
de parduzco en la raz
en
la
clula
costal, siendo de este color
y
tres fajitas cortas que nacen del borde
anterior y que se dirijen
hacia el posterior, sin que ninguna de
ellas llegue al tercio del
ancho del ala; con frecuencia la fajita ms
cercana la base se
halla interrumpida en la clula costa!,
donde ofrece un color
claro y an difano; en otros ejemplares
el color de la base
y el
de las dos primeras manchas fasciformes
se halla ms mnos
extendido, y an, veces, las manchas
parecen fundidas en
este del escudete.

sola, lo largo del

El

collarn es

una

borde anterior, aunque siempre se nota el


espacio ms oscuro que designa el
verdadero asiento de las manchas. Muslos rojizos claros, tibias
parduzcas y tarsos pardospero todas estas partes con escamillas grisceas
y cerditas negras
Es sumamente comn durante el verano,
en los terrenos arcillosos mas caldeados por el sol.

Argyromoeba OEdlpns,

10.

(1806) Syst. Antl. 123, 22.

Anthrax (Edipus: hirta

Fabr.

afra, abdomine basi albo villo -

so; alis nigris albo-variegatis

(1821)

Wiedemann. Dptera

exot. I

124, 8.

Anthrax

(Edipus. Anthracmajpleuri*

abdommisque

basi albo-villosis, alis limpidis


maculis
gris, area costali nigro limpidoque
alternante'

(1828) Ibid. Aussereurop. zweifl. Ins.

I,

magnis ni-

262, 12.

Anthrax

(182o) Say,

irrorata. Journ. nat. hist. of.


Philadelphia, III, 46, 6.
Sehiner.
(1868)
Argyromoeba Edipus. Novara. Exp. Zool Theil
Dip Bel

121

11

II

El color general es negro opaco. La


cara, las partes cercanas
a la cavidad de la boca
y lo posterior de la cabeza con vello o-ris
claro y sedoso.
Un collarn de pelos que guarnece lo anterior
de. trax es negro por encima,
gris-blanco por debajo; de este
ultime tinte son tambin los costados
del pecho hacia adelante;
el resto.de ellos es negro de
pes con pelos negros en algunas
paites, pelos del mismo color
guarnecen las mrgenes laterales
del dorso
Escudete pardo-negro. El primer
arco dorsal del abdomen velludo de negro con pelos blancos
en los costados los
dos siguientes con vello negro en el
dorso y costados, los cuatro
ltimos erizados con vello desordenado
negro profundo, al cual
so mezclan pelos escuamiformes
de color blanco puro, que tambin
se hallan en el tercer arco.
Alas alargadas y estrechas, negras
en la base y en lo anterior, sembradas
las partes negras de muiuud de manchi tas claras casi cuadradas,
y las porciones claras
mcia el pice y borde posterior plagadas
de puntos y manchas
negras. Es notable, en la clula
costal una serie de manchitas
transparentes de forma cuadrada. La
longitud de esta linda especie es de 10 1/.. mm. Sumamente
escasa, no la he hallado sino
una vez en el Baradero; tambin la
he recibido de E. L. Holmjerg, quien la caz en San
Fernando, corta distancia de Buenos
'

Gnero
11
seo

Mulio.

Latr.

MuSio? cSnereus,

nov. sp.

capite thot aceque cinreo hirt is,


abdomine flavido, segmen to pr imo albido
Alis limpidis. Long. 6-7 mra.

jasciato.

Esta pequea especie ofrece la


vez caracteres de Arayrotnceba
d Mull ' aderaas de al un
s
que
la asemejan otros
S'
Z
gneros
No teniendo a mano otros Antrcidos que
los que describo
me
es imposible por lo pronto
cerciorarme de si tiene alguno^
afines
y
eStr Pead0S l0S ej 6 m lares
c
P
Lteo A
es.
Antraeido,
n2cido lo dejare provisoriamente como Je Poseo de
Mulio, cuyo

rr

'

19

274

individuos ms frescos y
gnero se acerca ms, hasta obtener
fin de asignarle su vermejor conservados que los que tengo,
son los siguientes.
dadero lugar sistemtico. Los caracteres
slo uno conserva los
Antenas?-, faltan en mis ejemplares y
cilindricos.
artculos bsales, los cuales son cortos y
ascendente.
Epstoma avanzado, cavidad bucal un poco
fugitiva hcia abajo y hcia atrs.
Trompa delgada, saliente, ms larga que la cabeza.
dos posteriores
tringulo, la anterior muy grande, las

Cara

Ocelas en
pequeas.
Ojos reniformes.
paralelogramatico, poco
Trax plano, tan ancho como la cabeza,
adelante.
ms largo que ancho, un poco estrechado hcia
gnero Multo.
Alas estrechas, con nervaduras como en el

muy

Escudete triangular con el vrtice redondeado.


Abdomen oblongo, sub-cilindrico.
Fctcies de

En

Argyromceba.
un aplomado claro; la
primer artculo de las antenas

este Antrcido, el color general

cara es blanquizca;
de color negro.
Ojos pardo-rojos.

trompa y

la

el

es

cabeza y dorso del coselete


superior
aplomados claros. Costados del pecho negruzcos. Parte
en el
blanquizca
abdomen amarillenta griscea con una banda
Vrtice

de

la

del

primer arco; vientre rojizo testceo con

vello ceniciento

muy

des-

teido, casi blanco.

Alas difanas con nervaduras pardo-oscuras, excepcin de la


Patas testceas.
sub-costal, que es rojiza clara.
ser de los ms comunes en el
debe
no
Este pequeo Antrcido
Baradero, donde no conozco su existencia sino por tres ejemplami hermano
res estropeados que se hallan en la coleccin de
citado.
Enrique, quien los haba cazado en el distrito ya

Gnero Hirmoneura,

Hermoneura.
12.

Wiedem.

Philippi.

Hirmosieira extica.

Aussereurop. zweifl. Ins. I, p. 51. (1828)


Macquart, His. d. Ins. Dipt. (Suites k Buffon.)

I,

Wiedem.

413,

2.

(1834)

basal con vello blanquizco. Vraplomados. Ojos


tice, frente y lados de la abertura bucal blancos
pardo-cobrizos. Parte posterior de la cabeza con vello aplomado.
Trax y abdomen aplomados. El fondo de estas partes es parduzco, pero cubierto de una especie de vellosidad aplomada
el artculo

Antenas parduzcas,

275

color ceniza, que suele desaparecer en los ejemplares viejos; generalmente principia esta alteracin por el dorso del abdmen
En los arcos dorsales 2 o 3 o y 4 o se hallan, en cada uno
y cada
lado de ellos, dos lneas muy cortas, transversales, un poco obli,

cuas, algo elevadas y como callosas, de color pardo-oscuro. Patas


parduzcas. Alas difanas, apenas un poco amarillentas,
y con la
parte anterior, lo largo del borde costal, teida de color parduzco claro. Este dptero mide de 18 20 mm. de longitud.
No es escaso en el Baradero, donde lo he tomado varias veces.

Abunda tambin en

alrededores de Buenos Aires.


los nidos de una gran Xilcopa Xilocopa
(
Augustii Lep. S. Farg.) negra, con los bordes externo
y posterior
del abdomen provistos de largos pelos amarillento-rojizos, conocida vulgarmente con el nombre de Mangang esta Xilcopa
construye sus nidos en el madermen de los edificios campestres
y, sobre todo, en los postes de los cercados,
labrando un tubo
los

Depone sus huevos en


,

oblicuo, al cual divide, por medio de tabiques de aserrn, en una


serie de celdas iguales; en estos nidos la Hirmoneura extica deposita sus huevos, operacin que practica desde fuera por medio
de su largo oviducto, que habitualmente lleva replegado, en parte,,

bajo

el

abdomen.

Adicin
Anthr. melaleuca.

p. 269 n. 7.
Despus de escritas la descripcin y observaciones relativas este Antrcido, el Dr. D. Carlos
Berg tuvo la bondad de hacerme saber que el seor Rondani,
quien l haba enviado algunos dpteros de aqu, le haba trasmitido esta especie bajo el nombre de Anthrax melaleuca pdica
,

Rond.; no teniendo mano, ni sabiendo dnde se ha publicado la


descripcin de esta especie, ignoro si el seor Rondani la considera como nueva solamente como simple variedad de la descrita
por Wiedemann. Sin embargo, como he tenido ocasin de ver
un verdadero Anthr melaleuca en la coleccin del Dr. Berg
y
notado que, adems de las diferencias que he sealado, el color
oscuro de las alas principia antes del ngulo anal
y n en el
mismo un poco despus como en la nuestra, considero este
Anthrax de diversa especie que el A. melaleuca y en consecuencia adopto para l, como especfico, el nombre (A. pdica) que
.

le

ha dado

el

Sr.

Rondani en su comunicacin

al

Dr. Berg.

*
F. L.

Sobre

especies de ^Mutilla*

seis

Coleccionadas en Salta por Eduardo L. [Holmberg, durante su


viaje al Norte de la Repblica Argentina
1.

por

Enrique Lynch Arriblzaga

(Ensayo presentado por su autor la Academia Argentina de


Ciencias, Letras y Artes, en su sesin de 4 de Abril de 1878.)'

estimado colega y amigo Eduardo L. Holmberg,


La tenido la amabilidad de poner en mis manos, autorizndome
Himeal mismo tiempo para darlas conocer, seis especies de
,npteros heterginos del gnero actual Mutilla de cuyas especies

Mi muy

argentinas se ha ocupado ya el doctsimo director del Museo PGermn Burmeister, quien ha


blico de Buenos Aires, Dr. D.
descrito treinta y cuatro en el trabajo que me refiero (Mutillce
Argentince, en el Boletn de la Academia Nacional de ciencias
existente en la Uni&ersidd de Crdoba, I, 4 1875 451-502), diez

seis hasta entonces inditas.

celebrada por la Academia Argentina de Ciencias,


Letras y Artes el 30 de Marzo prximo pasado, le un estudio
de mi hermano Flix sobre las especies que habitan el Norte de
Buenos Aires, titulado Ensayo sobre los Mutilidos del Baradero;
el autor aade cinco especies la lista de las Mutilas conocidas
por los naturalistas, y seala la presencia en nuestro pas de dos

En

ya

la sesin

descritas

como

del Brasil.

A consecuencia de estos estudios, pues,


argentinas descritas asciende actualmente

el

nmero de Mutilas
cuarenta

y una, a

saber:
1.

M. spinosa Swed., Vet. Ac. nya Handl., VIH, 283, 29 (1787)


M. derasa Eabr., S. Piez. 429, 2 (1804)
M. corpulenta Gerst., Wiegm. Ard., XL, 345 (1874) Mas.
Brasil (Aut.)

2.

M.

trinacria Gerst., op.

c.,

Entre-Bios y Corrientes

68

(*).

(Burm.)

8 (1874)

Paran y Crdoba (Burm.)


3.

M. zebrata

Gerst., op.

c.,

34 (1874)

74,

San Pablo, Brasil

(Gerst.)

Baradero y Patagones

(E. Lch.)
4.

M. duplicata Gerst., op. c.,


M. americana Burm., Ueb.

72, 30 (1874)

Br. Mut. n. 13 (1854), nec. Linn., S

Nat., ed. 12, II, 966, 2 (1767)

Novo Friburgo
*

Puerto Obligado,

Paran y Crdoba (Burm.)


As. (Col. Ac. Arg. C. L.yA.)

(Brasil);

Bs.

(*)
Mareo con un * toda localidad perteneciente una provincia en que no se ha
observado antes la especie respectiva.

5.

M.

tristis

277

Klug., Nova Acta

L. C. nat.

C.

cur.,

X,

p.

2,

n. 20,

tab. 23, fig. 5 (1821)

Brasil

(11.)

Crdoba,

Sant.

del

Estero,

marca y Tucuman (Burm.)Salta


6.

M.
M.

parallela Kl.,

I.

n. 16, tab. 23,

c.,

clmracterea Gerst., op.

y pampa

Bolivia,

(Burm.) Brasil
7.

M.

8.

M. miniata

centralis

(1821)

Mas.

entre Rosario y Rio

Cuarto

(Kl.)

Burm., M. Arg., 473, 7


Crdoba (Burm.)
Gerst., op.

f.

319, 18 (1874)

c.,

Cata-

(Col. Hlbg.)

(1875)

75, 42 (1874)

c.,

Tucuman y Catamarca(Burm.)*Salta(Col.Hlbg.)
9.

10.

11.

12.

M. cuyana Burm., M. Arg., 475, 9 (1875)


Mendoza (Burm.)
M. lasiogastra, Burm., M. Arg., 475, 10 (1875)
Crdoba (Burm.)
M. mitis, Mus. Ber. Burm., M. Arg., 476, 11 (1875).
Mendoza y Patagonia (Burm.) *Busnos
(Col. Aguya.)
M. argyrosticta Burm., M. Arg., 477, 12 (1875)

Aires

Mendoza y Crdoba (Burm.)


13.

M. hasmatodes

Gerst., op.

c.,

63, 48 (1874)

Paran (Burm.)

Bar adero

14.

M.

15.

M. sumptuosa Gerst., op. c., 49, 2 (1874).


M. dulcs Gerst., op c., 48, 10 (1874) Mas.

diablica Gerst., op.

c.,

(E. Lcb.)

76, 43 (1874)

Rosario (Burm.)

P aran,

16.
23.

17.

Buenos Aires, Crdoba y Rio Negro de


Patagonia (Burm.)
M. infernalis Burm., M. Arg., 4S2, 16 (1875)
Mendoza (Burm.)
M. asinina Burm., M. Arg., 483, 17 (1875)

Crdoba (Burm.)
18.
,

19.

20.

M.

fronticornis Burm.,

M.

cerasina Gerst., op.

Ueb. Br.
ut., 10, 30 (1854)
Lagoa Santa (Brasil), y Paran (Burm.)
M. crassiceps Burm., M. Arg., 486, 19 (1875)
Paran (Burm.)
e.,

59, 29 (1874)

Paran y Crdoba (Burm.)


21.

M.

amabilis Gerst., op.

c.,

63, 47 (1874)

Paran (Burm.)
22.

M. braconina Burm. M.

Zrate,

Bs.

Buenos Aires y Crdoba

M. pythagorea

Gerst., op.

Paran
l

SJ.

M. lugens

26.

M.

_b.

c.,

(Burm.'i

c.,

(Burm.,;

61, 36 (1874)

BaraAo^

Lcb., Nat. Arg., I, 202, 9


Baradero (F. Lch.)

boplites Gerst., op.

&

213 (1878)

300, 58 (1874)

*!<

Aires-*(F. Lcb.)

Arg., 488, 22 (1875)


P aran

278

(Burm.)

27.

M.

pectinata F. Lch., I. c 203, 10 (1878)


Baradero, Buenos Aires y P ilar (F. Lch.)

28.

M.

rubro-calva Burra.
!

29.

M.

Arg., 490, 26 (1875)

'Patagones (Burra.)

M. polyargyrea Burm., M.

Arg., 490, 27 (1875)

Yataganes (Burm.)

Burm., M. Arg., 491, 28


Buenos Aires (Burm.)

30.

M.

31.

M. subnuda F. Lch.,

infantilis

184, 6 (1878)

c.,

I.

(1875)

Baradero (F. Lch.)


32.

M.
M.

pretiosa Gerst., op.

Y aran
33.

M-

sororcula Burm.,

492, 50, 2 (1874)

c.,

disjuncta Gerst., op.

321, 2 (1874) Mas.


(BurmJ
Crdoba
y
c.,

Arg.,

M.

493,

30 (1875)

Buenos Aires (Burm.)


34.

M.

nobilitata

F. Lch.,

*Salta

(Col. Hlbg.)

c 206, 13 (1878)

I.

Baradero (F. Lch.)


35.

36.

37.

M. catulus, Mus. Ber. Burm., M. Arg., 494, 31


Mendoza (Burm).
M. fraterculus Burm., M. Arg 494. 32 (1875)
Mendoza (Burm).
M. mnima Burm., M. Arg., 495, 33 (1875)
Paran (Burm.)
,

38.

M.

39.

M.

I. c., 209, 15 (1878)


Baradero (F. Lch).
chrysocephala Smith,Ca. Hym. Br. Mus,

occulta F. Lch.,

Lch.) Pilar

Baradero (F.
40.

M. phalerata

Kl.,

I.

n.

c.,

6,

tab. 22,

Buenos Aires (Burm)


41.

(1875;

M.
M.

f.

45, 223 (1855)

(Col. Hlbg).

(1821)

3.

Brasil (Kl).

linela Fabr., 8. Yiez., 437, 42 (17)


zonata Spin., Ann. Soc. ent. Fr., 1er. ser., X, 53 (18)

Dorylus mediatas Fabr

M. rufiventris Kl.,
M. mediata Gerst.,

I.

c.,

op.

op.

c.,

428, 3 (17

n. 3, tab. 21,

c.,

f.

323, 5 (1874)

Mas.

12 (1821) Mas.

Mas.

Crdoba (Burm).
de agregar dos essatisfaccin
ahora
la
tengo
A este nmero
pecies que, mi entender, no han sido descritas an; todas
proceden de la parte meridional de la provincia de Salta, particularmente del paraje llamado Campo de los Mogotes.
Brasil (Aul)

1.

M.

trlsts, Klug.,

Gerst.,

op.

c.,

74,

I.

c.

M.

37 il874{ Burm.,

Arg.,

471, 5 il875l
I

a
.

Creo que existe una ancha

amarillentos serceos, en

la

formada' de pelos ' LianoS


parte inferior de los flancos torcicos,
faja,

279
y que con el uso se deteriora, quedando nicamente las manchas
que menciona el Dr. Burmeister. Me fundo en que en uno de
mis ejemplares falta completamente la faja, en otro parte de la
regin posterior de los flancos del mesotorax, y, finalmente, en
el tercero est casi completa, pues que slo se v
una pequea
interrupcin en la parte anterior de dichos flancos.
2 a Un espcimen mas esbelto que los otros dos tiene las manchas
del abdomen de un rojo mas oscuro que de ordinario.
Este es
.el que carece de faja, pero como en realidad no difiere ni por la
talla, ni por la escultura, ni por el resto de los colores, ni por
su distribucin, no es aceptable la fundacin ni siquiera de una
variedad; es probablemente un individuo viejo, que haba depositado ya sus huevos cuando fue cazado.
.

2.

'>

M. mintis,

A rg.,

Burm., M.

Es una especie muy parecida


son, en general,

Las manchas

Gerst.,

I.

c.

474, 8 il875[

la anterior,

pero sus individuos

mas pequeos.
abdomen

poco en magnitud; con todo,


las posteriores son un poco mayores.
Las cuatro afectan una
figura mas menos curvilnea, y que vara bastante; las de atrs
estn separadas por un espacio mas menos ancho.
Los dibujos formados por pelitos serceos son de un blanco
puro
del

difieren

Las mrgenes laterales del 5 arco dorsal del abdomen presentan una pequea mancha blanca.
La banda dorsal comienza en el 2 - en el 3er. arco, y termina
en

5o

el

An no

se conoce el

referido la

macho, , si ha sido descrito, nadie


hembra de que trato.
3.

Lemina.

M. leneotaeiiia,

A bdomine

sat lato

lo

ha

nov. spec.

ovoide. Atra, fortiter punctata, nigro-pilosa;

carite metanoto abdominisque segmento


to,

primo supra fascia media, pecbdominis fasciis tribus (duabus loderalis miague dorsalej, ven-

trisque fimbriis duabus, albis; bdominis segmento secundo guttis duabus

magnis obscure-sanguineis seu

cerasinis.

Long

10

mm.

Cabeza, prescindiendo de los ojos, menos ancha que el trax,


fuertemente puntuada, erizada. Ojos circulares, prominentes, con
sus facetas relativamente bastante grandes. Mandbulas cortas,
tan largas slo como la distancia entre la base de las antenas y
el centro de los ojos, ligeramente encorvadas, con un dientecillo
cerca del extremo, mas grande, en proporcin, que el de las M.
tristis

y M. miniata,

lustrosas,

erizadas

en

el

borde

externo.

280

Palpos maxilares mucho mas largos que las mandbulas. Tronco


de las antenas tan largo como la mitad del ltigo, escabroso, erizado; ltigo pubescente. Epstoma erizado.
Trax casi doblemente largo que ancho, atenuado hacia atrs.
Tergo un poco abovedado, fuerte y groseramente puntuado, lustroso, anteriormente erizado, de lados casi rectos, apenas estrechado antes del metanoto ; este descendente, su perfil suavemente
curvilneo. Flancos verticales, lucientes, esparcida y fuertemente
puntuados; concavidad metatorcica lisa, con algunos puntos
hundidos.

Abdomen brevemente pediculado en

su segundo anillo, casi doblemente ancho que el trax, ovoide, mas largo que la cabeza y
el trax reunidos, fuertemente puntuado, erizado; en el segundo
arco dorsal dos grandes manchas desnudas, lustrosas, cubiertas
de puntos grandes, profundos y bastante numerosos, ovales, truncadas por detrs, bastante aproximadas, situadas cerca del borde
posterior. Epipigio redondeado, desnudo, finamente estriado lo
largo.

Patas, esceptuando los tarsos, lisas, lustrosas, esparcida y


fuertemente puntuadas; por todas partes erizadas. Tibias posteriores con dos filas de espinas fuertes y bastante agudas; los lados
de los 4 primeros artejos tarsales con espinas iguales a las de
las tibias; las de los ngulos, prolongadas. Espolones del 2 y 3er.
par de tibias delgados, convexos por arriba, planos por debajo,
bilateralmente aserrados. Los del primer par comprimidos lateralmente, espinosos; su quilla (1) estrecha, alargada y casi traspao

rente.

'

Color

del clrmato-esqueleto , excepto en las

Una

manchas

del

segundo

partiendo
frente y, adelgazndose en el
vrtice, recorre todo el tergo , para terminar en el borde posterior
del primer segmento abdominal, el pecho, menos la parte alta de
los flancos del metatorax, las ancas lina banda que comienza en

abdominal, antracino

anillo

del epstoma, cubre casi

toda

faja longitudinal que,

la

o
arco dorsal del 'abdomen y termina en el 5 una gran
mancha en el ngulo posterior del 2 o y otra en los costados del
o
de un blanco opaco con viso amarillento, debido pelitos
3
cortos y aplanchados de dicho color; base del primer arco dorsal

el 3er.

(2j

del

abdomen, manchas blancas de

(1)

Llamo

este

ltimo,

as cierto apndice inferior, crneo, de

riores, el cual es

muy comprimido

en sentido vertical,

Lo he observado en muchos Himenpteros, y


suministrar buenos caracteres especficos.

y patas erizadas
los

filoso

espolones

ante-

casi trasparente.

creo que por su forma puede

Confieso

que no

si

ha sido

estudiado.
(2)

borde posterior del 2

presenta un pequeo vestigio cerca


pues, probable que arranque desde ah.

El ejemplar que describo


o
;

es,

del

281

de pelos blancos serceos. Cada depresin del 2 arco ventral


con uno de estos pelos; su borde posterior y el del arco siguiente,

con una fimbria del mismo color y material. Manchas del segundo segmento abdominal de un rojo sanguneo intenso. Base
de las mandbulas roja oscura; su extremo negro. Ltigo con
pubescencia gris amarillenta. Palpos pardos oscuros. Patas negras; espolones del primer par pardo-rojos, los otros negros;
espinas de las tibias y tarsos del mismo color. Epipigio negro.
Aguijn acanelado.
Esta nueva especie, entra en el Grupo de la M. indica Linn.
{diadema Fabr.), parodela y quadrinotata Klug de Gersteecker
(3), y en el ltimo (e) de la subdivisin Peduculatce del Dr. Burmeister (4), el cual no contiene, en su trabajo sobre las especies
indgenas, sino la uM. milis Mus. Ber. Burm., que es prxima

M.

la

lasiogastra

ambas por

Burm. {Mut. Arg.,

475, 10), caracterizndose

anchura del abdomen.

Parece ser intermedia entre


estas, pues la figura general de la primera rene una coloracin anloga la de la segunda. Pero lo que es evidente es la
la

afinidad que la acerca la

M.

virginalis Gerst. (op.

c.,

67, 4),

de examinarla con la suficiente atencin.


Aunque la descripcin que de ella d Gerstoecker es poco detallada, basta para advertir que se oponen la
unin de ambas las siguientes diferencias, prescindiendo de otras
la cual estuve tentado referirla antes

de menor importancia:
I

Las manchas

a
.

pelos blancos

rojas del

{Icete rujis,

abdomen no son

albo-setulosis ) en

la

claras

ni llevan

nueva especie.

en la M. leucotcenia, no parte del


vrtice, sino del mismo epstoma ( vrtice thoraciscjue vitta meauries escaso (parcius
dia
), y el pelo que la forma no
2a

La

faja blanca del trax,

chalceo-sericeis ).
3

a
.

No puede

segmento abdominal
pues que nicamente existe

decirse que los costados del

de mi especie son aurichalceo sericeis,


una mancha en cada ngulo posterior del arco dorsal, y menos
que los del 4 son de dicho color, porque no presentan ningn
dibujo claro ( segmento abdotninali primo spra toto, sequenum
triam lateribus. ...dense aurichalceo-sericeis )
La M. virginalis parece carecer de fimbrias ventrales, pues
4
Gerstseeker no las seala.
a

(3)

A)

Y. Wiegmann's Arch XL,


Y. Mut. Argent., 476.
.

67.

282
M. confints,

4.
{

Un

Op.

c.

Gerst.,

p. 59, n. 28

ejemplar femenino que tengo la vista coincide bien con la


ha dado Gerstsecker de su M.

descripcin, demasiado breve, que


confiriis.

que mas se acerca es la M.


cerasina Gerst., pero fcilmente se la distingue por la carencia de

De

las especies indgenas, la

dibujos claros en la cabeza.

Como

esta entra en la divisin Helophthalmce, subdivisin Carigrupo a de Burmeister.


Es negra, fuertemente puntuada, con pelitos cortos de aquel
color, poco abundantes; la parte posterior del tergo presenta dos
fajitas paralelas, una cada lado, formadas por pelitos aplanchados amarillentos serceos, las cuales se detienen en la interseccin
de la superficie dorsal con la del metafragma; el primer arco
dorsal del abdomen lleva una mancha cada lado, el segundo
una semejante en cada margen lateral, y el borde posterior del
3 o 4 o y 5 una orla, anchamente interrumpida en el medio, todo
esto formado por pelitos blancos amarillentos sedosos; el segundo
ostenta dos grandes gotas sub-ovadas, desnudas, puntuadas, de un
rojo sanguneo poco intenso; los arcos ventrales 2 5 estn orlados como los superiores. Los pelos de las patas son blancos; las
espinas de las tibias posteriores y todas las uuelas rojas; las
mandbulas lo mismo, con el extremo pardo; y los espolones blanMi ejemplar mide 10 mm.; los de Gerstsecker medan
quizcos.
8 1/2 9 mm.
Hasta ahora no habia sido hallada esta Mu tilla en nuestro pas;
los del Museo de Berln proceden del Brasil meridional.
natos,

5.

Femina.
lineato,

M.

fflolasalbergti,

Subnuda; rufo-ferruginea;
ad apicem fusco. Long. 8

n. sp.

abdomine longitudinaliter

tri-albo

mm.

Cabeza mas ancha que el trax, paralelogramtica, un poco


atenuada hacia atrs, densa y fuertemente puntuada; vrtice poco
convexo, con mucho declive hcia adelante, un poco cncavo en
su borde posterior, erizado, as

como

la frente,

de pelitos cortos,

duros, y encorvados hcia atrs; frente deprimida en el medio,


entre los ojos; mejillas con pelos mas suaves que los del vrtice;
carena bien marcada, avanzada en ngulo obtuso cerca de su ex-

tremidad inferior. Ojos subcirculares, muy salientes, un poco


deprimidos por detrs, lisos y brillantes, colocados cerca de las
mandbulas. Mandbulas doblemente largas que el tronco de las
antenas, estrechas, escasamente erizadas; su borde incisivo con
un gran ngulo obtuso hcia la mitad de su longitud, y con un

283

con un notable
reborde redondeado, junto la base. Antenas insertas cerca del
epstoma; tronco delgado, poco puntuado y poco peludo, bastante
encorvado partir de la mitad de su longitud, algo mas largo
que el 2, 3 o y 4 o artejos reunidos (1); tubrculo del trulo pequeo, pero relativamente algo mayor que en la especie anterior.
Trax poco mas largo que ancho. Tergo mas abovedado que
en la especie anterior, densa y fuertemente puntuado, poco erizado, con los bordes laterales sinuosos, subdentados, y con un

dientecillo cerca del extremo;

el

infero-externo

del estrechamiento; metafragma reticulado,


erizado, con varios dientes en cada uno de
pero
ralamente
larga
sus bordes (2). Flancos pubescentes; concavidad metatorcica como en la M. confiis, casi completamente lisa; flancos mesotorcicos (mesopleurce) subplanos, lisos y lucientes, separados de
la mencionada concavidad por una carena poco elevada, y del

diente obtuso antes

protorax por otra aristilla menos notable.


Patas lisas, con raras y pequeas depresiones punctiformes,
y escasos pelos, iguales los de las mejillas. (Estn muy mutiladas.)

Abdomen piriforme
su parte mas gruesa.

alargado, doblemente largo que


Costados del 2 o arco dorsal, y

ancho en
el

vientre,

exceptuando la base de los arcos 2 5, mas menos gruesamente


puntuados; 2 arco dorsal cubierto de tuberculitos lucientes, alargados, colocados en sentido longitudinal, y dispuestos en sries
casi regulares; los 3 arcos dorsales siguientes punctulados y con
tuberculitos mucho menores; epipigio liso, puntuado como el
vientre.

acanelado claro. Borde incimorenos; el abdoscurecido hacia


las
mejillas
de
Pelos
atrs por una tinta parda.
y de los muslos,
y pubescencia de los flancos torcicos, blancos sericeos; tres lneas
longitudinales, de las cuales una corre por la lnea media del
abdomen, comenzando en la base del 2 o arco dorsal y terminando
en el epipigio, y las otras dos por los costados del dorso abdominal, paralelamente la primera, comenzando y concluyendo
donde esta, y pasando por el lmite entre las regiones tuberculo-

Color

del drmato-esqueleto, rojo

sivo de las mandbulas, y dientecillos torcicos,


men, contar del 3er. segmento, gradualmente

sa y puntuada del 2 o arco dorsal, formadas de muchos pelitos


iguales los de las mejillas. Pelos de la frente, del vrtice?
del trax, y algunos en la parte oscura del abdomen, pardos.
4

Taita el resto del ltigo,


tuercnuxorme, ios *
aguuutf,"
pequeo.

V.OL/X V^AOXXmj'y-

ox^xxx?v

284

Distnguese desde luego por su singular


aspecto, anlogo al de

hormigas del gnero (Ecodoma Latr.,


y no se la puede contundir con ninguna otra especie indgena
conocida. Aunque no
he examinado la /#. crucgera Burm.
(Ueb. Br. Mut., n. 31), me
parece, juzgando por las descripciones,
que es bastante afine con
mi especie. Ambas entran en la misma
subdivisin que la anterior, grupo b (Burm
J
las

La dedico Holmberg para darle un testimonio


de agradecimiento por esta y otras muchas atenciones
que conmigo ha tenido,
y adems por ser l el descubridor de la especie.
6.

Pertenece

M. sororcula, Burm.,

I.

c.

grupo Quadrato-dorsatce Burm.,


y se asemeja soM. pretiosa Gerst.; la hembra se distingue por el
color de los dibujos claros, que no son
argentados sino amarillentos serceos,
y porque la mancha que adorna la cabeza ocupa

bremanera

al

la

mayor extensin, en general.

M.

La

longitud

de la hembra de la
segn Burmeister, y la de
3 y 5 lneas, segn mi' herma-

pretioscc varia entre 3


y 7 lneas,
la de la M. sororcula oscila entre

no.

Los machos presentan

diferencias mas notables; el de la


M. sororcula tiene la cabeza negra erizada de pelos parduzcos
como el resto del cuerpo, y pelos blancos en el borde posterior
de los arcos dorsales del abdomen 2
y 3 y en la base del 4
o

mientras que en

el

de

la AI.

tados, y el 4 arco del dorso


los anteriores.

pretiosa la cabeza lleva pelos argenabdominal una orla blanca, como

La

presente especie fu descubierta en Buenos Aires por el Dr.


Burmeister, y posteriormente hallada en abundancia, en el Baradero, por mi hermano Flix. Es extrao que no haya sido sealada todava en las provincias que median entre la nuestra
la

de Salta, de donde

la

acaba de traer Holmberg.

Existe
He

la

285

C h 1 i b a en Salta y
Tucurnan?

en

aqu una pregunta cuya respuesta

es fcil de dar, y que


que me la nviara.
Di Azara el nombres de Chliba una Lechuza pequea con
cuernecillos, y de la cual me he ocupado ya en El Naturalista
Argentino entrega 8 a pg. 237, donde se consigna como Lechuza
de monte ele bosejue ( Megascops brasiliensis, Kaup). No hay
dificultad alguna en reconocerla, pues la descripcin que he transcripto de Azara, en la misma pgina, no deja duda de los caracteres del animalito en cuestin.
Debo decir dos palabras sobre porqu es que dirijo esta pregunta
los amigos de la Historia Natural en la Repblica Argentina.
Revisando mi trabajo en publicacin ( Contribuciones^para el conocimiento de la Fauna de Salta
y al ocuparme del Hydropsalis psalurus, nn. 76. 36., p. 89, hall que en los manuscritos

agradecera

al

deca

lo

siguiente:

Casi todas las noches oa una voz particular que, no obstante


habrseme dicho que era emitida por una lechuza, atribuyo al
Hgdropsalis. Ella podra expresarse por las slabas sururc-c-c, que tienen grande analoga, imitadas por el canto,

con el casi silvido cii io i-ch i-ch i -chi del acund, especie que
no he observado en Salta, pero que he odo cantar, legua
y media al Norte de la ciudad de Tucuman, durante toda la noche
del 26 de Enero de 1877....
Mas ahora vacilo, y casi estoy por creer, qu e era la de la Chliba la de otra especie

Por

muy

inmediata.

dems, el lector hallar mayores aclaraciones en el


trabajo que he hecho referencia.
Con este motivo, espero que aquellas personas residentes en
Salta, que quieran hacerme algunas indicaciones
respecto del
trabajo sobre la Fauna de dicha Provincia, no tendrn
inconveniente en reconocer que el nico inters^ que me lleva
pedirlo,
es dar conocer siquiera sea una parte mnima de
sus enormes
lo

riquezas.

Eduardo
Buenos Aires

L. Holmberg.

286

Miscelnea
Antropologa Hemos

tenido oportunidad de leer dos folletos


recientemente publicados, relativos ambos al estudio del hombre
americano.
I.
El uno, titulado Mmoires clarchologie, contiene tres trabajos antropolgicos de Ramn Lista, saber:

o
.

Surlesdbris humains signals dans

publique Argentino,

publicado ya,
Journal de Zoologie, de Pars, t. VI.

el

la Rao pasado, en el

Sur les indiens Querandis.


3
Les cimetires et paraderos minuanes de la
Pro v ince d Entre-Rios, memoria que apareci anterior2".

mente en la Revue d anthropologie, t. I (1878). (1)


El primero es un breve resmen de todo lo que se sabe acerca
de la existencia del hombre fsil en estos pases,
y en l llega
los siguientes resultados:

1*.

la coexistencia del

hombre y de

los

grandes mamferos extinguidos es cosa problemtica; 2 o casi


todos los objetos de la industria india pertenecen la poca de
los aluviones modernos, anterior la conquista.
El segundo contiene un resmen de todos los datos que se poseen sobre los indios de la nacin Querand.
Finalmente, el tercero es una descripcin de dos cementerios
y de varios paraderos de los antiguos Minuanes, descubiertos
por el autor en la Provincia de Entre-Rios, entre el rio Paran
y el arroyo Nancay, con algunas noticias sobre esa tribu, hoy
.

extinguida.

Las necrpolis afectan una forma abovedada,


y estn cubiertas
de una vegetacin exhuberante. Son tanto ms elevadas cuanto

ms

bajo es el terreno donde se encuentran, de lo cual deduce Lista,


que el fin que tenan en vista los Minuanes era librar los cadveres de las inundaciones, tan frecuentes en aquella comarca.

En

una, la

de Mazaruca,

nueve esqueletos, por desgracia


El indice ceflico de los crneos restaurados es 76, 39, de modo que son sub-dolicocfalos. Adems de
los huesos humanos, las necrpolis encierran muchos
fragmentos
cermicos, algunos objetos de piedra, huesos de peces, de zorro,
de nutria, &; Lista hall tambin, en la de Mazaruca, un cilindro
hallo

demasiado deteriorados.

(1)Publicse tambin en los diarios La Tribuna [Sept.


1877] y Le Courrier de la Plata (Oct. 2, 1877).

287
hueco de madera, anlogo otros encontrados en Patagonia por
Moreno, y que supone objetos de adorno tubos de pipa.
Los paraderos estn colocados sobre las dunas de la costa, y
contienen gran nmero de restos de vasos y urnas de barro cocido, bolas perdidas, cuchillos y otros objetos de piedra.
II. El otro folleto ha sido escrito por Moreno, con ocasin de la
apertura del Museo Antropolgico de que es fundador y director.

En

este trabajo su autor se nos muestra,

no slo bien penetrado

de las cuestiones trascendentales que agitan y dividen al mundo


cientfico moderno, si que tambin literato de estilo brillante y
galano.

Mas como no hay

obra

humana

perfecta,

mejor

quizs,

como rara vez coinciden dos entendimientos, forzoso era que hallsemos algunos lunares que sealar. Observamos que el autor,
como quiera que se detenga prudentemente en el dintel de ciertos
arcanos, condenando el empeo de aquellos que tratan de penetrarlos, cuyos razonamientos califica de especulaciones intelecy proclama teoras tan avanzadas como la que no
otra cosa que una propiedad del cerebro,
pensamiento
v en el
cosa que, por otra parte, est bien lejos de repugnarnos, y se
manifiesta, en cierto modo, partidario de las ideas del celebrrimo
Oken, idas que, lejos de reir con la doctrina de la descendentuales, acepta

cia, la

apoyan y

la

confirman.

Y, por otra parte, aquel elocuente cuadro de la evolucin progresiva del gnero humano que tan hbilmente ha trazado el
autor, no es, por ventura, un slido argumento en pr del trans-

formismo?

La

ley del progreso, observada en el

humano

linaje,

es la ley

del lento cambio sucesivo, proclamado por todo el universo.

dilema: las faunas y las floras fueron creadas en cada


perodo geolgico, no lo fueron, sino que descienden las unas

Hay un

de las otras.

Por cual camino decidirse?


resistimos creer que un talento como el del seor Moreno
pueda optar por el que conduce las absurdas creaciones espe-

Nos

ciales.

Detengmonos
no es propia de

aqu.

La

cuestin es larga, y demasiado grave;

este lugar.

El seor Moreno resiste la teora del transformismo; sin embargo, ser lgico, y ser darwinista!
El Dr. D. Raimundo Elnaro A propsito de la Fauna de
Salta, el Dr. Linaro, hoy residente en San Luis, ha dirigido una

288
interesante carta, de carcter casi privado, a uno de los Directores
de esta Revista. Las observaciones que el ilustrado

mdico y

natui alista ha hecho y los objetos que ha coleccionado


en los
ricos territorios del Norte, son de una importancia
tal,

segn de

aquella se desprende, que no podemos resistir las


tentaciones
de comunicar nuestros lectores que el Dr. Linaro nos
ofrece
su colaboracin, no slo referente los puntos que
se

lado,

sino tambin los que ha recorrido

No podemos

ser indiferentes

esta

en

pocas

prueba

de

han seaulteriores.

distincin,

mucho menos cuando pensamos

que, empresas como la nuestra,


al publicai vEl Nuturcclistco
deben llevarse cabo pesar de
toco, poique tarde temprano viene, a reconocerse
su verdadera
,

como

trascendencia,

que tenerla, sin duda, toda obra que


escondidas en muchas de nuestras selvas,
montaas y corrientes, todava tan poco estudiadas.
Ag adecemos, pues, al Dr. Linaro, su carta,
y muy particularmente su promesa, que esperamos ver realizada cuanto antes, en
lo que ganar el pas
y ganar la ciencia.
nos revele

tiene

las riquezas

E. L. A.

SUMARIO:

Eduardo

L. Holmberg.
Escenas pintorescas de la vida de
algunos insectos etc. de Buenos Aires
p. 257.
Flix Lynch. Notas dipterolgicas sobre los Antrcidos
Bombiliarios del Partido del Baradero
p.

263

Enrique Lynch Arriblzaga. Sobre seis especies de Mutilla


coleccionados en Salta por E. L. Holmberg etc.
p. 276

Eduardo
man?

L. A.
E.

L.

Holmberg. Existe

Miscelnea
.

la

Chliba en Salta y en Tucu


p. 285,

Tomo I Entr.

BE VIST

BUENOS AIRES

10a

jv.

DE ECXSTOEIA.

Octubre de

1878.

NATURAL

(Mensual)

DIRECTORES
EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

ENRIQUE LYNCH ARR!BL'/,AGA

SUMARIO

Vase la ltima pgina de esta entrega.

Metamorfosis de

Daulis sangunea

la

(Lin.)

Mus-

por

Enrique Lynch Arriblzaga

1.

Larva.

Forma general, la de las otras ya conocidas, es decir, submas ancha en el 3er. segmento abdominal y,

elptica; la parte

contar de este, el cuerpo se adelgaza suavemente hacia los extremos, ms hacia el posterior.
Cabeza lisa, luciente, deprimida hacia los lados de la superficie
superior, escasamente cubierta de pelos largos y verticales.
Antenas como en todas, esto es, muy pequeas, cnicas.
Tres ojudos pequeos, prominentes, dispuestos en tringulo,
en cada lado de la cabeza. Palpos cnicos; maxilares grandes, con los artejos bsales gruesos, subcilndricos, y el ltimo
cnico, todos casi iguales entre s; labiales pequeos, tan

como

de los maxilares. Pronoto caigual al del insecto adulto, pero no convexo,


sino plasi
no, con los bordes un poco levantados, el anterior apenas
escotado, en linea curva, y con los ngulos anteriores no avanzados; su superficie opaca, y todo el contorno erizado de pelitos
cortos y rgidos. Patas lustrosas, erizadas de pelitos bastante espaciados; uuelas como en el insecto perfecto, es decir, uniden-

largos

tadas en

la

el

ltimo

artejo

base.

Abdomen de 9 segmentos; 4 sries (2 dorsales y 2 laterales)


paralelas y sub-equidistantes de tuberculillos cnicos, lustrosos,
coronados por algunas cerditas, recorren los dos arcos pstero-

290

superiores del trax (maso- y metanio) y los 8 primeros del


abdomen, correspondiendo 4, uno de cada srie, cada segmento;
el ltimo, sea el anal,
un poco lustroso y algo velludo, los
otros glabros y sin brillo.

Color general, negro.

Contornos del pronoto, una lnea media,


sobre este, una mancha dorsal en el mesonoto y
otra en el mtanoto, una mucho menor en la lnea, media de cada
uno de los arcos dorsales I o 2 o 3 U , 5 o 6 y 7 o del abdomen, otra
triangular cada lado del mesonoto, hacia atrs, otra de la misma forma y en idntica situacin en el raetanoto, una doblemente
grande en los costados del ler. segmento abdominal, todo el 4
arco dorsal del abdomen, una mancha en los costados del 5 U la
pata falsa y e esternn, amarillos anaranjados.
La mayor pureza de esta ltima tinta se observa en las manchas del meso- y dei mtanoto, en las laterales del ler. segmento
longitudinal,

abdominal y en
cliitas

dorsales

el 4

estn

arco dorsal del abdomen.

mas

Las otras manmenos oscurecidas por una tinta

negruzca, y an esta puede hacerlas desaparecer.

2.

Ninfa.

(1)

Gabela y coselete como en el insecto perfecto. Reborde de los


segmentos ventrales saliente, dentellado.
Anaranjada. Cabeza, patas, y a mitad inferior
y los bordes
laterales de ios litros, pardos de pes; la primera con una lnea
media,

longitudinal,

manchas negras,

y el vrtice, anaranjados.
4 en el borde anterior y 4 en

de

atrs

dei

pronoto, las del segundo

Prouoto
el

con 8

posterior;

las

sub-triangulares, no contiguas, equidistantes; las dos


centrales de las anteriores, del mismo tamao
y forma que las
posteriores, las externas mucho menores.
Meso- y mtanoto con
manchas negras, las del primero menores que las ms grandes
s.

ms separadas.

mucho mayores que

estas y

mucho

Arcos dorsales 2-6 del abdomen, recorridos por


2 sries de gotas negras, compuesta cada una de
5 (es decir, dos
en cada segmento), rectas, un ijpco convergentes hacia atrs; las
gotas del 3er. segmento mucho mayores, tan grandes como las
tel mtanoto; las que
las siguen, decrecientes gradualmente en
magnitud intensidad del colorido; 2 segmento abdominal con
una mancha negra sobre el estigmato; el del 3", con otra mayor
que lo roda; el rebord del 3er. arco ventral tambin con una

mancha

negra.

Estginatos finamente orillados de moreno.

(1) El insecto perfecto


masculino

'salido de la ninfa aqu descrita perteneca al sexo


3.

291

Insecto perfecto.

(2)

Concese dos especies de Daulis Argentinas, saber:


1.

JMuls. $j)cc

D, sangunea,
(185J)

Berg,

Bol. Ac.

NI,

Coccinella sangunea, Lian.,

2.

1).

I,

Am.

vuyi.

erythroptera, Mus., op

Coccinlidos

casi hemisfricos, de 5 6

rail

cit.,

sccuvvp

326, 22

entr. 3, 290, 7(1874).

Vi, 393

Ac.ad.,

imrnaculata, Fabiv, Ent. syst.,

Coccinella erythroptera, Dej.

Arabas son

dos Col

319,

Cat., ed.

I,

16 Berg.,
3,

11 (1<63),

ps. 1,267, 5 1792).


I.

c.,

8.

458 (1837).

(N. pop.: Vaquitas de San Jos)


de longitud, negros con las alas

superiores litros de un rojo acanelado vivo y el coselete ms


se
menos orillado de blanco puro, color que, con la muerte,
vuelve amarillento rojizo.
La D. sangunea se distingue fcilmente do su congnere por
su cuerpo mas circular y convexo, y por dos gotas blancas que
Los machos tienen el borde antera r de este
ostenta el coselete.
con una banda blanca, la cual enva hacia atrs un pequeo

apndice triangular alargado, la cabeza blanca por arriba, y el


pocho manchado del mismo color. Las hembras se caracterizan
por su cabeza negra, con dos rayitas blancas, por la carencia de
apndice un el borde anterior del coselete y por su pecho completamente negro; generalmente, el borde anterior de su prenoto

no est orillado de blanco.


La D. sangunea es muy comn entre nosotros, y se encuerara
en la mayor parte de ambas Amrioas.
En cuanto la D. erythroptera no ha sido hallada sino en esta
provincia, donde es

sumamente

escasa.

Como un gran nmero de especies de la misma amura, estos


colepteros son muy tiles las plaas por la enorme suma de
pulgones Af idi dos que devoran, tanto en el estado de larva
-como en

el

de insecto perfecto.

Las larvas de la D. sangunea viven sobre los rosales y naranperseguidos por


jos, y muy probablemente sobre otros vegetales
gran
los pulgones. En un naranjo, observ, pocos dias h, un

nmero de individuos de
mero y ltimo estado de

esta especie, particularmente

en

el

pri-

los que siguen la eclosin del huevo.


A pesar de lo intenso de los rayos del, sol, cas-i todas las iar\ asinermes
se hallaban ocupadas en chupar los jugos de los lentos
Afdidos, que abundaban sobremanera,

publicado un catlogo descriptivo de todos los Coccinlidos argentinos, el cual debo ser consultado por aquellos que deseen
este giupo
clasificar las imcigos do las especies indgenas pertenecientes ,
287-293).
entr.
I,
Crdoba,
p.
3,
(V. Bol. Acad. IsTl. de 0. Exact. de

(2) El Dr. Berg

lia

292

Guard varias en una caja con cubierta

de cristal, y, habinpulgones, dirigironse inmediatanjrente en


derechura ellos y pusironse comerlos coq la mayor tranquidoles echado algunos
lidad

que todas las de esta familia,


el espeso
liquido que segregan por all, su cuerpo se encorva, se encoje,
y, finalmente, hindese la piel, dando paso la ninfa; en nuestra
especie, el tegumento larval se corre hasta el extremo del abdo-

Para transformarse, practican

lo

es decir, se suspenden por la parte posterior, mediante

men.
La ninfa permanece totalmente inmvil, pero cuando se

la

toca,

particularmente en la parte porque se adhiere, levanta un instante


el cuerpo hasta colocarlo en postura vertical, y luego lo deja caer
sobre el plano de posicin; este movimiento ha sido comparado
por Mulsant, con mucha propiedad, con el de un martillo mecnico.

Buenos Aires, Marzo de 1878.

Apuntes sobre los

Empides

del

Baradero

por

Flix Lynch Arriblzaga

Los Empides, grupo de los ms ricos en gneros y en especies,


en otros pases, parece ser de los ms limitados en el Baradero;
en las diversas ocasiones en que mi hermano Enrique y yo hemos
coleccionado dpteros en el Partido ya citado, no hemos adquirido
sino las cinco especies que describo en este trabajo.
Tres Empis y una Tachydromia, coleccionados por mi, y una
Hcmcrodromia cazada por mi hermano, es lo nico que nos ha
ofrecido el Baradero, en cuanto representantes de este grupo
de Dpteros carniceros.
son muy escasas, y jams he visto
sus individuos formar los grandes bandos que, segn se dice,
constituyen sus congneres en otras comarcas.

Todas

las especies descritas

Gnero Empis, L.

Empis

1.

Ochracea

mm.

Muy

thorare fusco

4-vilaa

4-vittato:

alis

nov.

sp.

pedibusque flavids.

Long. 6

(Fern.)

parecida

la

E. micans (Schiner. Dipt.

in.

Novara Reise.

204, n. 5).

Rojiza de arcilla.

Cabeza

parda cenicienta con una

fina lnea

293

parda en la frente y un punte TT erde metlico bajo las antenas.


Ojos pardo-rojos. Antenas rojizas. Palpos del color de las antenas. Trompa parda oscura en la vaina, pero las piezas bucales
son rojizas, con el extremo pardo-negro.
Dorso del trax con la parte posterior y el escudete un poco
grisceos; cuatro lineas oscuras se ven en el dorso; las dos del
medio parten del borde anterior del coselete, pero no llegan
hasta el posterior; las lineas de los lados son apenas un poco
ms anchas que las del medio, pero tambin son un poco quebradas y sus extremos anterior v posterior quedan igual distancia
de los bordes correspondientes del dorso, sin que alcancen estos.
Los costados del trax con viso grisceo-amarillento. Patas
rojizo-amarillentas; los dos tres ltimos artculos de los tarsos
algo pardnzcos. Alas amarillentas con la base y las clulas
costal y sub-costal ms oscuras que lo dems.
Balancines rojizos
plidos.
Abdomen del color del dorso del trax por encima, y
por debajo ms claro, con el tinte grisceo de los costados del
coselete.
El primer ejemplar de esta especie lo cac en Palermo

(cercanas de Buenos Aires); posteriormente

Baradero, donde es
2.

muy

E ni p i s

escasa.

No

nrig

ijensis

Nigra: thorace cinerascente, nigro


orneante.

Alis

ticis rufis.

sub-fuscanis

hong.

mm.

la

conozco

los

en

el

machos.

nov. sp.

tri-vittato: ahdoynine nigro ntido cinreo-

Fetnonbus

anticis nigris- pice rufo,

pos-

(JBem.)

Cabeza negra con viso aplomado. Antenas,


negros.
sucio que

he hallado

tro upa
aplomado

palpos

pero con viso

dorso del trax es negro,


d un tinte opaco; tres finas lineas negras corren
desde la parte anterior del coselete hacia atrs, pero n
alcanzan
el borde posterior; el escudete v sus inmediaciones tienen un viso
aplomado ceniciento, ms pronunciado que en el resto del dorso.
Costados del trax, sin brillo, cenicientos. Trocnteres negros
con viso aplomado. Musios anteriores pardo-negros con el extremo rojo-pardo. Muslos intermedios y posteriores rojo-pardos
El

le

>

pardo-negra; tibias y tarsos rojo-pardos; las primeras con el extremo un poco parduzco; los tarsos del par anterior
tienen su primer artculo del i-ol >r de la tibia, pero el extremo
de l y la totalidad de los dems, pardo-negro; los primeros artculos de los tarsos del segundo par como la pierna, los dems
pardo-negros; los tarsos del ltimo par tienen sus cuatro prime-

con

la

rodilla

ros artculos de color rojo-pardo, el extremo de ellas y la totalidad


pardo-negros. Las patas tienen bastantes pelos y espi-

del quinto

nas y son ms largas que en la especie anterior. Alas un p >co


parduzcas con la margen anterior poco ms oscura que el resto.
Balancines blanquecinos con el tallo rojizo. Abdomen negro muy

294

en ciertos sitios, pero muy poco


notable.
Yo
el primer ejemplar de mi amigo el Dr. E.
Carlos Berg, quien haba cazado esta especie en la Repblica del

con

brillante

viso ceniciento

3.
recib

Uruguay, y despus he tomado aqu otro individuo de la misma,


escasa en el Baradero como las otras del gnero.

la cual es tan

Empis
Nigra: thorace cinreo
6

mm.

riiiaa

nov. sp.

alis fuscanis

bi-lineato:

Long.

stigmate fusca.

(Mas.)

Cabeza, antenas y trompa, negras.- Ojos pardo-rojos. Un higotillo de pelos tinos


y un copetillo detrs de la cabeza de color
negro. Trax con tinte gris- aceitunado opaco en el dorso y con
4.
dos rayas de color ceniciento poco notable; los costados del trax,
as como los trocnteres, tienen viso ceniciento, pero muy /dbil.
Patas negras con vello bastante largo del mismo color; las
rodillas un poco pardo-rojas. Alas pard uzeas con la parte correspondiente al estigma de color pardo bastante oscuro. Abdomen
negro brillante con algo de viso verdinegro.
En Mayo, lo he hallado principalmente sobra las Malveeas;
no conozco las hembras.

Gnero Tachydromia, Meigen.

nractsy.^rom1a s-'tnguIAea, nov.


Thorace sanguneo: abdomine fusco basi
5.
hyalinis.

Long. (maris)

Cabeza negra. Trompa


largo estilo pubescente

1| 2

Alis

flavicla: peclbus ftavidis.

mm.

parda.

como

sp.

en

Amenas

amarillentas c

la fig. 16 del Syst. besciir. III.

un
pl.

Meigen. Trax rojo de sangre <d ira con muy poco ve lo amaridorado en el dorso; este vello slo so v con alguna dificultad y esponiendo el insecto la luz, y mas bien parece escamas
sueltas que vello.
Escudete negro. Patas amarillento- rojizas,
plidas; tarsos pardos; los muslos intermedios un poco dilatados
y con una srie de espinitas muy linas por debajo. Alas difanas
con nervaduras pardo-negras, Abdomen pardo-oscuro con el
primero y el segundo (?) segmentos da color amarillento sucio.
La especie es bastante ran: los dos nicos eje n pa res que poseo los hall sobre las ores de 1
Alfalfa (Mcdicago satina
Linn.)
23,

llento

Gnero Hemf.rodromia,

iffmsgg,

llemertMlroinia vtttaa,
Thorace ferrugineo, vitta dorsali fusca.
2

mm. Fem
(

Meigen

nov. sp.

Pedibus

alisgue

filicidio-:

Long.

Antenas con el primer artculo amarillento, el terminal parlo


oscuro. Cabeza pardo-negra con reflejos aplomados. Trax rojizo

295

de xido de hierro claro, con una raya pardo-negra en medio del


dorso, ensanchada hacia atrs; el escudete del color del trax con
una mancha pardo-negra en medio de su liase, cuya mancha
parece ser slo una prolongacin de la raya dorsal del coselete.
Todos los tegumentos del dorso del trax tienen un viso claro
agrisado que slo se percibe como un dbil reflejo. Los costados

que el dorso, casi rojizo-amari!len!o;


sobre los trocnteres corre una ancha banda irregular de reflejos
Patas amarillentas claras con el ltimo artculo de
cenicientos.
todos los tarsos de color pardo-negro. Las espinas de la cara
Alas clainferior de los muslos del primer par de color pardo.
ras con bao amarillento; las nervaduras son casi como en la
H. vocatoria Fallen (Vase Meigen, Svst. beschreib. d. bekan.
europ. zweifl. Ins. 111, tab. 23, iig. 15), con muy lijera diferencia.
del trax

son ms

claros

Abdomen
Muy

pardo-oscuro.

rara en

el

Baradero.

Notas dipterolgicas sobre los Bibionites


del arad ero
por

Flix Lynch Arriblzaga

gneros en que se halla dividida esta familia,


slo Bibio, Dilophu ?, Pieria y Scatnp^e tienen representantes en
son,
la fauna del Baradero: escasos de gneros y especies, no lo
en cambia, de individuas, llegando frecuentemente ser incmo-

De

dos

los diversos

fuerza de abundar.

Gnero Dilophus,

Meigen

Arponas cilindricas, porfoliadas, de once artculos.


Palcos de cinco artculos.
Tibias anteriores terminadas por una corona de espinas, y con
una saliente espinosa en su cara externa,
Dorso d d trax con dos lineas cortas, transversales, compuesta
cada n a de una elevacin espinosa.
Oj.'S, que ocupan casi toda la cabeza en los machos, velludos
casi unidas soh'-e la frente; apartados en las hembras; estas
y
con

alargada en forma de pico.


La coloracin de casi todas las especies es anloga
la ca'i'-za

Bibio.

la

de los

296

IMIopfisis simills,

1.

Dipt. aliqua

in.

Am.

Pem. Nigra;
nigris.

Merid. lecta P.

Rondni.

Strobel, p. 17, n. 39.

thorace rufo; femoribus anticis

Alis fuscis.

Long.

6-8

et

intermediis rufa, posticis

mm.

Mas. Niqer nitens; thoracis dorso antice nigro, postice rufo.


nigris.
Alis albis. Long. 5 mm.

Pedibus

La hembra de este Dilophus tiene la cabeza y las antenas negras.


Su rostro es muy avanzado en forma de pico. El trax es rojo
con las dos pequeas lneas espinosas de color pardzco. Muslos
anteriores rojos con el extremo negro;
tad basal roja y el resto negro: tibias

meros pares

intermedios, con su miy tarsos de los dos pri-

como las patas del tercero de color negro.


Alas parduzcas con el rea costal y la base ms oscuras que lo
dems: mirando el ala al trazluz se nota que la nervadura anal,
la mediana
y la cuarta longitudinal se hallan como orilladas de
un tinte ms claro que el fondo. Ab lomen negro opaco con
fino vello del

ma

as

mismo

color.

diferente de la hembra. La cabeza es


bastante grande, redondeada, de color negro, casi ocupada por
El

'ha es bastante

dos grandes ojos pardos ligeramente orillados de rojizo. Antenas negras. Trax negro con la mitad posterior del dorso de
color rojo; escudete negro; en la parle anterior negra del dorso
se hallan las dos crestas espinosas.
Patas y ab lomen negros brillantes, pero con pelitos
y vello del mismo color en las primeras y
en ciertos sitios del vientre y costados. Alas Idan -as casi lmpidas
con nervaduras marginal, sub marginal v medi ma pardo-oscuras,

las

dems muy

claras, algo amarillentas.

Durante la primavera y el verano abunda la especie sobre


diversas Compuestos y Cruciferos particularmente sobre la Br as sica
rapa, Lin., car. campestris
Ronlani slo describe la hembra
de esta especie, sin dar la medida de su longitud.
,

Genero Bibio, Geoffr.


Antenas cilindricas, perfoliadas, compuestas de nueve artculos.
Palpos de cinco artculos; el primero muy pequeo y poco
distinto

Tibias anteriores

mas gruesas que

las otras,

terminadas por una

fuerte prolongacin espiniforme.

Dorso

del trax liso, sin espinas.


Ojos como en el gnero anterior, velludos en los machos.
Especies en que dominan los colores rojo y negro.

\ Nervaduras

semejantes las de la B. clorsalis (Meitren


pl. 11,
fig.
9).
La cuarta nervadura longitudinal no alcanzando al borde posterior: segundo nrvulo transversal inserto
despus de la horquilla formada por la 2 a y 3 a nervaduras lon-

gitudinales.

297
2.

Itibio

Rondar

sibaejualts
Op.

Fem.

eit.

16,

n. 38.

Nigra: thorace ochraceo, vittis tribus glbris: femoribus rujis pice

nigro.

Mas.

Alis fuscis.

Long. 10 mm.

Niger: femoribus rujis pice nigro.

Long. 8

mm.

Hembra. Antenas y cabeza negras. Dorso del trax rojo de herrumbre con fino vello parduzco; con dificultad se notan dos tres rayas peladas del mismo color que el fondo. --Escudete negro. Costados
del trax pardos rojizos. Esternn pardo oscuro. Muslos rojos
con el extremo negro; tibias y tarsos negros. Alas parduzcas
con las regiones costal y basal ms oscuras que el resto. Estigma
pardo-oscuro. Abdomen negro con vello del mismo color.
El macho tiene las nervaduras de las alas como la hembra y
nico que permite justificar su identidad especifica,
asemeja tanto al de la especie siguiente, que slo su
mayor talla y sus nervaduras pueden distinguirlo de aquel. La
cabeza es negra con ojos pardos circundados por una fina lnea
rojiza. Trax negro con velio corto de color pardo.-- Trocnteres
negros; muslos rojos con la base y el extremo negros, tibias y
Alas parduzcas.
tarsos del ltimo color.
Rondani ha descrito la hembra sin dar las dimensiones.
Es
Alas semejantes en las nervaduras las del anterior, pero
el segundo nrvulo transversa! se une la segunda nervadura
ello es lo

pues

se

punto de divergencia de ella y


la 3 , no pareciendo formar sino un slo nrvulo que, partiendo de la 4 a atravesara la 3 y se continuara formando la segunda.

longitudinal justamente en

el

IBibio vietiiis

3.

Mas.

Fem.
Mas.

ncv. sp.

fem. Femoribus rufis pice nigro. Alis fuscis.


Nigra: thorace rufo linea media fusca. ScuteUo rufo. Long 9 mm.
-Niger: affinis praecedenti parurn minor, ularum vens femina cequa-

et

Long. 7 mm.

liter.

La hembra

mucho la de la especie anterior, pero


son ms claros y carece de las tres rayas pela-

se asemeja

todos sus colores


das en el dorso, teniendo, en vez de ellas, una fin linea parda en
medio del dorso: los costados del trax y el escudete son rojos.
Los trocnteres del par anterior son amarillentos rojizos; los de
Las patas como en la especie
los pares posteriores parduzcos.

anterior, pero
**

el

rojo de los muslos es

ms

claro.

Alas

parduzcas

clulas margin

1,
precedente y con
posteriores mis oscuras que el res o del
discoidad y I
y 2
ala.
La clula sub-costal es casi tan lavada com el borde posAbdomen negro con velio parduzco en el dorso y costados;
terior.

ms desteidas que en
a

la

las

>

vientre negro brillante, sin vello.

298
El

macho

es casi completamente igual

dla especie anterior;

al

menor tamao,

no he notad ms diferencias que su

3a

la

diversa

nervaduras
posicin del nr-vuio transversal
y
Frecuentan las mislongitudinales y sus alas ms descoloridas.
mas plantas que el Bibio subcequalis y se les halla en las mismas
La hembra se parece en muchos de sus caracteres al
estaciones.
Bibio thoracica de Say y B. supefjluus de Schiner.
entre

la

Gnero Plecia, Wiedem.


compuestas de once

4.

Antenas

cilindricas, per-foliadas,

artculos, el

ltimo artculo muy pequeo.


Palpos de cinco artculos.
Tibias inermes.

Ojos de

los

machos contiguos.

muy pequea.
Especies negras por completo, negras con trax rojo.

Cabeza

HPSeeia siiaeLa-is,
Syst. Ail.

Fabr.

54

14

Hatea

funebrfs.

Wiedemann, Aus.sereurop. zweifl lns. 1,74.4


alarum vens fusco l inibatis .

macho como

hembra son

Fabr,

Anthracina: abdomine glabro

completamente negros,
con el dorso del trax con un poco de viso azulado oscuro.
Costados del trax pardo-oscuros. Alas negruzcas claras con
las nervaduras orilladas de un tinte ms oscuro. Patas negras
Tanto

e!

la

casi

con vello del mismo color. La longitud es de 6 8 mm.


6.
en verano sobre las Cruciferas. Cuando se
Es muy comn
toma las hembras de esta especie, dejan correr un liquido de
color rojo car mi n.
Gnero Scatopse, Geoffr.
Antenas cilindricas, perfoliadas, compuestas de once artejos.
Ojos reniformes.
Patas inermes.
Palpos poco distintos, al parecer uni -articulados.
Alas con slo las nervaduras costal y sub-costal bien marcadas
asi como la mediana, las dems poco coloreadas.

E -pecios,

en general,

color

de

negro

pardo y de alas di-

fanas.

pall

5.

Nigra opara:

medio

del

n >v. sp.

fenioribus fuscis: tib s tarsisque jlavidis

La nervadura sub
del

G8L's'-

ala.

costal se

une

la

costal

un

lj-

mm.

poco mas

all

Long.

Comn.
Soa^opse

ffwB rltarsis

Macq.

Hist. d

inspet P]it. 1
181, 2
N>gra ntida: redes fusco annula.tis

Nega.

muy

brillante:

tceo hacia su m -dio.


(Meig. Svst. beschr. I,

I.ong. 14 nirc.

muslos v tibias con un anillo pardo tesAlas con nervaduras como en la Se. notata
pl.

10,

fig.

13).

299

breve descripcin de Macquart poco se puede precisar


sobre esta especie, pero, por poco detallada que sea, concuerda con
los caracteres que ofrecen mis ejemplares.
Macquart la seala en Burdeos.

Por

la

Scaopse

Wiedemann, Aussereurop.

zweifl. Ins.

atraa
I,

Say.?

71, 1.

Nic/ra opaca: abdvnis pice tarsisque pallide fuscis.

Long.

mm.

Completamente negra y sin brillo en el dorso; un poco brillante


en los costados del trax. Muslos y tibias negros, tarsos parduzcos; pice del abdomen del ltimo color.
La nervadura sub-costal
se inserta en la marginal un poco ms all del medio del ala.
Quiz esta especie se refiere Wiedemann en su diagnosis,
en la cual dice:
Atra
ta n $i fuscanis: compara sus nervaduras con las de la
Seat, notata de Meigcn, de la cual difiere algo mi ejemplar.
La especie es abundantsima aqu y sumamente incmoda por
su nmero: bajo las cortezas, los ladrillos y piedras se halla un
sinnmero de estos insectos, mientras que millares de ellos revolotean en las habitaciones se pasean por los vidrios de las
ventanas.
El azcar, el vino y el vinagre tienen su absoluta
preferencia sobre todo: basta dejar un terrn de azcar para verlo
completamente negro al poco rato: una copa de vinagre de vino
al descubierto se convierte en breve en una masa compacta de
Escatopses que han bailado all la muerte, en castigo de su intemperancia. En ciertos dias, rara es la hembra que se v que no
arrastre un macho que no ea arrastrada por l mientras dura
el acto de la cpula: estas parejas simulan, cierta distancia, un

-4*

pequeo Esta filmo que caminara alternativamente heia adelante


y hacia atrs.

300

Catlogo de la coleccin entomolgica de


Eduardo L. Holmberg
por

Enrique Lynch Arriblzaga

La

coleccin cuya clasificacin lie emprendido


y que comienzo
hacer conocer por medio del presente Catlogo
y del trabajo

complementario que le sigue inmediatamente, es sobre todo rica


en especies bonaerenses y paraguayas,
habiendo sido reunidas estas ltimas por el docto y malogrado (1) naturalista sueco

Muuk

Eberhard

von Rosenscheld, autor de algunas cartas sobre


Paraguay y colaborador en la gloriosa obra
de Schoenherr ( Genera et Species Curculionidum).
Los elementos principales que contiene son los siguientes:
1. Insectos cazados por Holmberg en Buenos Aires, Crdoba,

los insectos del

Tucuman
2o

3o

y Salta.

Especies brasileas, que le han sido regaladas.


Una parte de la coleccin de Munk von Rosenschoeld,

compuesta
4

exclusivamente de Colepteros.

casi

Insectos regalados pop

de nuestro Mii'-o Ppor nuestros comunes amigos


el Dr. D. Carlos Berg, el Ingeniero
D. Eduardo Agtiirre, &, &,
recogidos por mi hermano y por m en el B madero, Chacabuco,
Chascoms etc. (Prov. B. Aires), por la seorita Elina Gonzlez
en Mercedes. Belgrano (Prov. B. Aires), y otros puntos, por D.
.

blico, Dr.

D.

,d

Director

Germn Burmeister,

Manuel Oliveira Csar en Las Conchas (Prov.

B.

Aires), etc.

Tara superior los recursos bibliogrficos de que actualmente


puedo disponer, seria
de seguir un orden metdico en la pu1

blicacin de este Catlogo; con frecuencia tropezara con lagunas


insalvables por el momento, y fuerza seria detenerse.
Parceme,
pues, preferible darlo luz por fragmentos correspondientes

uno ms grupos naturales,


las circunstancias

Principio por
hit,

Bl.

1845

me

lo

sin sugetar

cuando

aquellos, sino

permitan, una sucesin sistemtica.

bien conocida familia de los Carbidos [CaraCa^abi, Srhinedte, 1841


Terrestres Latr
1825
la

Geoclepkaga Me. Leiy, 182o), grupo sobre cuyos representantes


platenses, bastante numerosos, no se ha publicado todava ningn
trabajo especial.

Muchos de ellos, llevados de aqu por el clebre Lacordaire,


fueron descritos por el no menos afamado conde Dejean, en su
acreditada Species general (1823-1831); Brull di conocer bastantes en la parte ento nolgica de la

hermosa obra de DOrbigrjy

Fue fusilado por orden del tirano Francisco Solano Lpez, durante
guerra que este mantuvo contra el Brasil y las Repblicas Argentina y

(1)
la

Oriental.
i

Waterhcuse (1841 ) describi algunos cazados en Maldonado por el ilustre Darwin; y, finalmente, Burmeister, Schaum,
Steinheil, Gurin-Mneville, Putzeys etc. han caracterizado otros,
ya en memorias especiales, ya en trabajos relativos especies de
(1837-43);

diversos pases.

ADVERTENCIAS
He

1*.

tratado de que

sinonimia sa

la

ms completa

lo

posible.

Cito siempre la obra en que por primera vez ha sido descrito simplememe mencionado el insecto con el nombre completo
que adonto, y, cuando hay sinnimo sinnimos, aquella aquellas que los contienen.
Cuan lo existe algn trabajo que, ya por
haber sido publicado en el pai-, ya por residir haber residido
su autor en l por otra irounstancia cualquiera, es de fcil
consulta para nosotros, no dejo de citarlo toda vez que la oportunidad >e presenta. Adems, suelo aadir alguna otra referencia,
en casos especiales.
3 a La procedencia que consigno es la de los ejemplares de esta
coleccin.
Los nombres impresos con bastardilla pertenecen siempre subdi visiones geogrficas administrativas de estados
provincias; los de estas lo estn con tipo comn.
**
4*.
indican, que por primera vez se seala la especie en las
repblicas del Pa a; un solo asterisco quiere decir, que no ha
sido mencionada antes como oriunda de la provincia territorio

dados.
El
insecto.
5*.

nombre entre parntesis

es

de

el

la

persona que caz

el

Car a I>ii

1.

(V. Sonon. ut supra)


Cicindel.id/e Leach, 1815.
1802
Ccindeletm, Latr.,
Euptera, Kirby, 1837 Cicindelina,
Heer, 1838 Cicindeloidea, Hope, 184 Cicindeloe, Redt.,
1.

1849.

Gen.

1.

MetriocMSa Thoms. Mon.


Sp. 1.

M.

Megacephcila
1

Ce.,

Thoms.,

nigricollis,

50 (1859)

op. c., 51, pl. 9,

nigricollis, Reiche, Reo. Zool., 239,

succinta Erichs.,

1.

(1842)

13, I, 67,

f.

Wiegni. Arch., Jg.

(1847)

oxycheiloides Bland.

Westw.
sr. 2,

Westw.,

f)
II,

(G.

Trans.

Ammosia
Ent.

Soc.,

53 (1852)

Tetracha (Phoeoxnntha) nigricollis Lac., Genera,


I, 13, nota 2 (1851)
Phoeoxant/ia nigricollis Luc. in Cast. Vog., Ent.,

26, pl. 1,

4 (1857)

f.

Salta (Hlg.)
Gen.

2.

Tetracha Westw. Hope


Sp. 2. T. brasiliensi.s,
(1857)
f.

-J-

Phceoxantha Chaud.

Col.

Luc.

in

Thoms.,

8 (1859)

Man.,
Cast.

Mon.

7 (1838)
Voy., Ent.,

II,

Cic.,

37,

pl.

29
6,

Mcgacephala

Lian. Soc.,

brasiliensis Kirby, Tr.

XII, 376 (1818) Dej. Spc.,

11, 4 (1825)

I,

Brasil.

Thoms., Man.

Sp. S. T. smaragdina,
f.

pl.

Ci.,

37,

Ce.,

40,

7,

(1859)

Brasil.

Mon.

Sp. 4. T. distinguenda, Thoms.,


(1859)

f.

Chaud.,

pl.

Mosc.,

Bull.

7,

IV,

335 (1860)

Megacephaici clistingenda Dej., Spc., V, 202, 12


(1831) Cast. Hist. nat. Ins., I, 12, 10
(1

840)

Wiegni. Arch., Jg.

lucfera Ericlis.,
13,

67, 4 (1847)

I,

Buenos Aires (Holg.)


Genera,

Sp. G. T. fulgida, Lac.,

I,

nota

13,

(1854)

7-8
Thoms., Mon. Ce., 33, pl. 5,
Mcgacephala fulgida Klug, Jahrb., I, 7, 16
f.

(1859)

(1834)

Hilara
34
H. nat. Ins., I, 13, 25 (1840)

Al elig Cliaud. Bull. Mosc., I, 3 (1850)


^Paraguay (Mk. v. R.)
2o35tc!ila Cast,, Roe. Ent. S ilberm., II, 34 (1834)
Therates Fisch. v. Waldh., Ent. de la Russ.,
Cast.,

Gen.,

10 (1834, neo. Latr., 1817)

I,

Sp. . O. ni tidicollis, Cast,,

"
*

II.

nat. Ins.,

Paraguay (Mk,

XIV, 140
Aires,

30. 14 (182o)

I.

Coleopt.

Ilefte,

(1875)

San Fernando

(Hlg.)

fPliylIo'dvoma, Lac., Mni. Soc. Lige,


Genera, I, 23 (1854)
Sp. . Ph. argentina, n. sp.
** Salta

21, 8, pl. 2,

R.)

v.

Sp. 7. O. secedehs, Steinli. in Harold,

^Buenos

I,

5 (1810)
nilidicollts Dej., Spc.,

Cicindela

(1834);

ent.,

f.

Et.

108

I,

(1843);

(Hlg.)

Cailocliroma, Hope,

Man.,

Col.

Sp. . C. chinensis, Hope,

Cicindela

l.

pl.

72,

pl.

1,

sijst.,

236,

I,

19

&

25 (1838)

De Geer, Mem.

chinensis
119, 1,

II,

c.

17,
17,

f.

Ins.,

IV,

23 (1774); ed alera., III,


f.
23 (1780) Fabr., Ent.

173, 18 (1792); Sgst. Eleuth.,

(1801) Dej.,

23

Spc.,

I,

44,

I,

28

(1825)

japnica Thunb., Nov. Ins. Diss.,


25, pl.

China.

1,

f.

39 (1781)

I,

303

Gen.

6.

5i!s&$e!a Linn.-, S. Nat.

II, 657 (1735)


I, 86, 70 (1825)
Spc.,
Dej
Sp. lO. C. Api ata,
Buenos Aires (Hlg.)
Sp. 1.1. C. sinuosa, Br. in DOrb., Voy., VI,
.

23

8,

(Hlg.)

* Salta

Carabid/K Leacli., 1815.


1806- -Eutrecha & Hygradephaga,

2.

C arabici, Latr..,

Carabi, Redt.. 1849.


A. T r u n c a
<;

t,

p e n n e>

iirbv,

o*vj
o.

Bon., 1809.

repitantes & Longopalpati (=11, 2), Latr., 1801 Braanimuae,


Me. Leay, 1825 Trunca!, ipennia, Kirby, 1837 Brachinides,

Westw., 1839 Brach nini, Schipdte, 1841 Brachinii, Fairm.


Lab., 1854 Leg. II, sect. II, Lae 1854 Lebiiies, J. Dn
fe

Y., 1857.

Gen.

7.

Leptotrace! s

Cuv.,

in

Latr.

72.

ed.

o.n.,

2,

I\

371 (1829)

Rhagocrfpis E s
S p a r a c r a Sav,

Zoo!. AJI.,

i-i

II, 5 (1829)
Phil. Soc., n. sr., IV,

A ni.

77*.

412 (1832)
Sp.

Buenos
Gen.

8.

Eug. Rcsa, Ent.,

ES. L. brevieollis, Bol).,

III, 2,

4 (1859)
Aires, Las Conchas (OI. Oes.)

S'lsyc5sa Chaud., Bul!. Mosc.,

Sp. ES. P. maclala, Chaud.,


77, nota 3, pl.

61 (l8-8)

I,
I.

c.

Lac.,

Genera,

I,

3, f/ 4 (1854)

Ctenodactyla maclala Gory, Ann. Soc. E. r


II, 182 (1833)
Lacorclairei Dej., Cat ., ed.

r..

Ir. sr.,

3,

7 (1837)

**Bnenos Aires, Barade.ro (F. Lch. A.)


Sp. 141. P. rubricollis, n. sp.
**Buenos Aires, Baradcro

Gen.

9.

Galerita

Fabr., S.. Eleath.,

(F. Lcb. A.)

I,

214 (1801)

Sp. 15. G. Lacordairei, Dej., Spc., II, 443, 7 (1826)


G. magellanica Gur., Reo. Zoo!., 296, 2 (1839)
Sp.

Buenos Aires, Las Conchas (OI. Cs.)


1. G. ruficollis, Latr., Voy de Hu/nb. et.BonpL,
II, 120, 149, pl. 40, f. 10 & 11 (1811-1832,
nec. Dej., 1825)

444, ,8 (1826)

G. collaris Dej., Spc.,

II,

G.

V, 296, 13 (1831)

offinis

Buenos Aires

(Hlg.), I<a

Conchas

(OI. Cs.)

*Salta (Hlg.)

Gen.

]0.

E*!ystie!ms Bou., Obs.

ent.,

1,

tab.

D.ulodontus, Reicbe, Ann.


XI, 337 (1842)

S.

synopt. (1809)

E.

Fr.,

sr.

304
Sp.

17

P. clandestinas, Klug, Jahrb.,

Helluo rufipes

Br.

DOrb.

in

I,

68, 3 (1834)

Voy.,

VI,

23,

81

(1838)

Dailodontus Reiche, op. c., 338 (1842)


Helluo erythropus Chaud., Bull. Mosc., IV, 701
(1843)

''Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A.)

Gen.

11.

Helheumoi pha

Cast,., Hist.

Sp. 18, H. rubricollis,


Jg. 7, 81

Gen.

12.

n. Iris.,

Schaum,

I,

47 (18

Berl.

enfc

10)

Zeiischr.,

(1863)

Buenos Aires, Baradero (F. Lc,h. A.)


SSraetiynus Weber, Obs. ent., 22 (1801)
Sp. 19. B. immarginatus, Br. in DOrb. Voy., VI,

20,

69 (1838)

B. maculipes Waterh., Ann. and.


VI, 351, 1 (1841)
Sp.

Buenos Aires, orillas


29. B. vioinus, Dej.,

del rio

May. N.

Lujan

Hist.,

(Hlg.)

Spc., II, 465, 45 (1826)


B. platensis Waterh., op. c., 351, 2 (1841)
Buenos Aires, orillas del rio Lujcm (Hlg.)
*Entre-Rios, Concordia (Moser)

Sp. 21. B. intermedius,

Br.

in

DOrb.

VI

Voy.,

20

73 (1838)
Aires (Hlg.)

Gen.

13.

Buenos
Sp. 22. B. nigripes, Waterh. op. c., 352,
3 (1841)
Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A.)
L.ebia Latr., Hist. n. Ins., VIII, 247 (1804)
Sp. 23. L. rhyticrania, Chaud., Bull. Mosc., XLIII,
ps. 2, 182 (1870)

Buenos Aires, B a adero (E. Lch. A.)


Sp. 24. L. trisignata, Br. in DOrb. Voy., VI,

18, 61

(1838, nec. Mntr., 1849)

Buenos Aires, Barade o (F. Lch. A.)


Sp. 25. L. venustula, Dej., Spc., V, 374 (1831)
Salta (Hlg.)
Gen.

14.

Dianchomena

Chaud., op.

c.,

XLIV,

ps.

1,

45 (1871)

Sp.

28. D. securigera, Chaud., op. c., 46 (1871)


Buenos Aires, orillas del rio Lujan (Hlg.)

Sp.

27

D. vittigera, Chaud., op.

Lebia

cit.,

49 (1871)

V, 378, 44 (1831)
Buenos Aires (Hlg.), Chascoms (E. Lch. A.)
Dej., Spc.,

( Continuar.)

305

Coleccin Holmbergiana
Descripcin de gneros y especies nuevos poco conocidos, observaciones sinonimicas, notas criticas k.
,

por

Enrique Lynch Arriblzaga

I.

Carabii,
1.

En

Blanch.,

Carbidos.

Geodephaga,

Me. Leay.

Metriocliila nigricollis (Reiche) Thoms.*

la sinonimia

que doy en otro lugar (V. Catlogo, p. 301)


nigra Westw., citada por Gemminger y De Harold
en su Catalogus Coleopterorum (I, 3), porque Westwood no ha
nombrado nunca as este Megaceflite; no ha empleado tal
calificativo sino en el comienzo de la diagnosis de su Meg
oxycheiloides Blanch,. segn llam la presente especie.
Incurren dichos autores en otro error al referirla al gnero
Megacephala propiamente dicho, pues, de no adoptar el fundado
por Thomson (Metriochila), forzoso sera colocarla entre las
Tetracha, y ms particularmente en su subgnero gnero afine
Phceoxantha Chaud. (Ammosia Westw.), como lo hicieron Westwood, Lacordaire y Lucas. Con efecto, el segundo arco ventral
del macho es escotado, circunstancia que Reiche hizo notar ya en
su excelente descripcin; y, por lo dems, la notable disparidad
de distribucin geogrfica, hace desde luego sospechar, que no
pertenece al grupo de las verdaderas Megacephala.

no incluyo

la

2.

Tetracha distinguenda

(Dej.)

Thoms.

La Megacephala lucfera Erichs. no est basada, en mi opinin,


sin sobre algn individuo de esta especie oscuramente coloreado;
la tinta verde intensa de los litros

pasa,
ciones, hasta el color negro profundo.

por sucesivas

grada-

Esta Tetracha ha sido observada en el Per (Erichs.), Tucuman


Burm.), Mendoza (Burm.), y Montevideo (Thoms.),
pero aun no haba sido sealada su presencia en esta provincia,
en cuya parte septentrional (p. ej., Baradero) es bastante comn.
(Dej. ex Lac.;

Adopto

nomenclatura del eminente araenlogo Thorell ( V. On Eur.


Synonyms of Eur. Spid., y tudes scorpiolog .) el nombre colocado entre parntesis pertenece siempre al autor que di al animal
6 planta mencionado su actual nombre especfico, y el otro quien ha
colocado este continuacin del genrico que adopto*
la

Epiders, Remarles on

21

306
Teraclsa

3.

La variedad

ffuaSgisla

(Klug.) Lac.

brasilea

attenuata ( Meg
attenuata Mannerh.
DeJ ean refiere la T. distinguend
O 10
ej.) Thoms., esta subordinada
(
la presente en el Cataloqus
de Gemminger y de Harold,
j la T. bilunata (Kl.) Lac. en la
Monographie de Thomson.
Esta ltima es considerada, por los
doctos autores del gran
catalogo citado, como idntica con la
T. fulgida, pero yo abrigo
algunas dudas a este respecto, dudas que
no se podrn desvanecer sino en presencia de una buena srie
de ejemplares de esta
.

C
J" L>

ed

especie.

E1] as se

fundan en que sera

muy

extrao, que

un entomlogo

como Klug hubiese descrito, una despus


de otra sus
Meg. fulgida y M. bilunata (Jahrb., I,
6, 15), sin apercibirse
de
qim no eran sino variedades de una misma
especie; en que Brull
cita, en la parto entomolgica
de los Viajes por la Amrica Metan hbil

ridional de DOrbigny, la

M. Hilarii Cast., evidentemente idntica


con la T fulgida y la M. bilunata, como
distintas; y, finalmente,
en que Thomson las coloca en diferentes
grupos
del
gnero Teir acha. *
Los ejemplares de la coleccin Holmberg
fueron cazados, por
unv von Rosenschceld, en el Paraguay,

ldGn

blGn

0n

la

deScHpcion

/tfica

Dr Burmcister

El

por el mes de Octubre,


ue
di KUl o de su Meg.

en Tucuman y la llam, creyndola


feretda (V. Rcise durch die La
Plata-Staaten, II.
V, y yo he cazado un ejemplar en el partido del
Baradero, en
el litoral porteo del Rio
Paran. De modo, pues, que esta Tetruena se encuentra en casi
toda la regin cis-andina, desde
mS
(
a el Norte de I a provincia de Buenos
Aires
eva,

la hall

Meg

Odontochfla nltldlcollls

4.

(Dej.) Cast.

Rosenchceld la caz, por el mes de


Diciembre, en el Paraguay
Los ejemplares de Dejean procedan
del Brasil
y de Cayena;
c. e au
Lucas, in Vog. de Cast.) la hall
(
entre Goyaz y
Cuyaba .Brasil). Creo que no ha sido
descubierta an en otros
pases que los citados.
.

5.

CMosiocIaila seeecens

Steinh.

Chiudoir llam O. scccdcns (Cat.


Cot, de., 17, 141 una espeNueva Granada; como la de Steinheil procede
del mismo
pas, es de suponer que ser
la misma, comunicada quizs
por
cie do

'

f'-Mida en la divisin

II,

B,

T. bilunata

en

la II,

E.

307 aquel
(Y. Cat.j

La

este,

aunque nada se dice en

p. 30:2, sp.

la

obra citada por m

7).

diagnosis de Steinheil es la siguiente:

Cilindrica, cyanea, metallica, supra fusco cap rea, elytris lateralter molaceo-micantibus, punctis tribus marginalibus albis;

palporum mandibularumque nigrorum basi flaca; thorace postice


subangustiore, depressionc basali Icete purpureo-a urea ; labro virichnigro , ochraceo limbato, longitudinaliter cy Uncir ieo-inflato septem,

pedibus cyaneis, femoribus parce ,


dense albo-setosis. Long. 11-12 mm.
clentato;

tarsis

anticis subas

Los ejemplares que tengo la vista, dos machos cazados en San


Fernando, por Holmberg, y una hembra trada de Misiones por
Dr. Berg, quien ha tenido la amabilidad do facilitrmela, coinciden bien con esta breve descripcin,
y me demuestran, que
Steinheil ha mezclado en ella los caracteres de ambos sexos.
Con efecto, el labro es septemdentado slo en la hembra, y la
planta de los tarsos anteriores densamente peluda es particularidad
privativa del macho.

-el

Aprovechar esta oportunidad para presentar una descripcin


detallada de esta Oclontochila, que, juzgar por los puntos donde
hasta ahora ha sido hallada, debe habitar en la mayor parte de
Ja Amrica Meridional.
Vrtice finamente vermiculado; frente regular
y densamente
estriada entre los ojos, vermiculada en la parte anterior, con un
pequeo espacio liso arriba de la base de las antenas; epistonia
-estriolado; sienes con pliegues arrugas, mas notables
y verticales en la parte posterior,

Parte inferior

ele

muy

lijeros

y horizontales en

la cabeza lijeramente

estriolada al

la anterior.

travs, con

dos impresiones punctiformes junto al mentn. Mandbulas falcadas. Labro muy convexo en la lnea media, particularmente
en la hembra, con cuatro impresiones piliferas. Protorax cilin-

ancho como la cabeza (sin los ojos), lijeramente atenuado hacia atrs, y un poco extrangulado en ambos extremos,
en la parte correspondiente las imjaresiones transversales. La lo
anterior del pronoto apenas avanzado en ngulo muy obtuso;
el posterior anchamente bisinuado, rebordeado; impresin media
drico, tan

.apenas

hoyuelos bsales profundos, redondeados; el


resto de la superficie del pronoto fina, densa y regularmente vermiculada al travs. Escudete transversalmente vermiculado. Pecho
liso y luciente; sutura tergo-pleural indicada por una lnea fina,
no carenada; costados del mesosterno con algunas impresiones
punctiformes aisladas. Ancas metatorcicas peludas en su mitad
externa, con una srie transversal de impresiones punctiformes
en la base de su mitad interna; estras tarsales bien marcadas.
Elitros profunda y bastante densamente puntuados; los hoyuelo*
indicada;


parecen penetrar oblicuamente
los litros, y son mas pequeos
rior que en la anterior de estos;
extremidad sutural brevemente
lisos; epipleuras

308

hcia

adelante en el espesor de
abundantes
en la parte postey
depresin humeral bien marcada;
espiniforme; ngulos humerales-

desnudas.

Cabeza cobriza opaca por

arriba, azul de acero oscuro por*


de la frente con una mancha de
reflejos verdes y dorados; borde anterior
y espacio desnudo de
la frente, azules de acero con dichos reflejos; epstoma rojo de.
cobre, Yerde, y amarillo de oro cambiantes; sienes,
y lmite entre

debajo; depresiones laterales

el

color cobrizo del vrtice y

azul intenso

de las partes infeverdes y dorados. Primer artejo de las


antenas azul intenso con reflejos verdes; segundo, tercero
y cuarto
azules de acero, un poco violetas; los siguientes pardos oscuros,
con pubescencia amarillenta, y espinculas terminales pardas.
riores,

con

el

reflejos

Mandbulas negras,

con la cara externo- basal mas menos


amarillenta testcea. Palpos testceos, con el ltimo artejo de
los labiales y los dos ltimos de los maxilares, negros; sus pelos
espinescentes, blanquizcos. Pelos del labro del mismo color..

Pronoto

mismo color que la frente y vrtice ceflico; sus


costados, hoyuelos bsales, impresiones transversales,
particularmente la posterior de estas, con vivos reflejos verdes, dorados
y rojos de cobre. Escudete cobrizo opaco, con algunos matices
azules, verdes y dorados poco brillantes.
Pecho y patas azules
de acero oscuros, con reflejos verdes
dorados;
trocnteres par-'
y
dos rojizos; pelos de las patas blancos puros, excepto los
de la
cara interna de las tibias anteriores
medias
que
son leonados
y
claros; espinculas pardas; espolones negros. Elitros
del mismo
color que el pronoto, con reflejos rojos de cobre, si se
les
del

contempla desde la parte anterior del insecto, con un viso


celeste
si
se les mira desde la parte opuesta; la mrgen
lateral y las
epipleuras, azules de acero intensas, color que
est limitadosuperiormente por una zona de reflejos verdes
y dorados. Alas
negruzcas, con nervaduras negras. Vientre del mismo
color que
el pecho.

Macho
Long. 11 mm. Labro corto, transversal, sexdentado, escotado
en el medio del borde anterior, es decir, en todo como el
de la
Cicindela chry sis (Dej., Spc., I, 25, 7) *
que es asimismo una
Odontochila
su clor, negro con reflejos verdes, como en la
,

hembra, pero ancha y notablemente orillado de testceo parduzco.


* Ignoro

si

homnima de

est averiguada la identidad entre

Fabricius.

la especie

de Dejean y su

309

Planta de los tres primeros artejos de los tarsos anteriores, densamente cubierta de pelitos blanquizcos. Escotadura. del penltimo
arco ventral ancha y profunda. Tres manchitas marginales en
los litros, saber: una humeral, punctiforme; una triangular,
postmediana; y una mayor que todas, sub-triangular, en el ngulo
pstero-externo.

Hembra
grande, septem-dentado, negro con reflejos
verdes, orillado de pardo rojizo oscuro; el diente medio, largo y
encorvado. Dos manchitas marginales en los litros, saber:

Long. 12

mm. Labro

una postmediana,

triangular, y

una en

el

ngulo pstero-externo,

punctiforme, muy pequea.


Observacin En el ejemplar hembra que estudio, la manchita
posterior de los litros es tan pequea, que sospecho, que en
algunos individuos ha de desaparecer del todo. En los tres ejemplares, la post-mediana es lisa y no se nota sino dos cuatro
impresiones en ella; lo mismo sucede con la posterior de la hem-

bra, mientras que en los

machos

es bastante

densamente puntuapues se encuentra

punto anterior es liso,


eolocado en el mismo ngulo humeral.
Los palpos son mas plidos en los ejemplares masculinos; en el
femenino el color testceo es un poco rojizo, y el penltimo artejo
de los labiales es pardo por debajo.
da;

finalmente,

6.

el

Phyllodroma argentina

n.

sp.

Supra fusco -asnea obscura, sat opaca; subtus ntida, asneo viride cupreoque
Labro ebrneo. Pedibus rufo-testaceis, metallico viride perfureflctente.
sis, albohirtis.

Mas.

Elytrorum limbo, antice et postice


Long. 7-7f mm.

late interrupto,

punctisque duobus

mediis albis.

Fem.

Mqualis,

disjuncta.

sed

Long. 8

limbi

parte humerale postic in puncto

mnimo

mm..

Cabeza, prescindiendo de los ojos, tan ancha como

el

protorax,

cncava entre aquellos. Antenas un poco mas largas- que los


Labro doblemente ancho que largo, un poco convexo en
litros.
la parte media, con una extensa depresin cada lado, liso,
armado de un diente, lijeramente encorvado hcia abajo, en la
mitad de su borde anterior, el cual es suavemente redondeado, y
con 4 impresiones pilferas, una cada lado del mencionado
Mandbulas cuatro vediente, otra junto cada ngulo lateral.
que el labro, delgadas, puntiagudas, falcadas,
lisas, lustrosas, con 3 dientes en el borde interno, el de delante
mayor. Vrtice densamente granujiento; el resto del epicraneo
ms menos estriolado. Protorax cilindrico; pronoto densa y
finamente granujiento, sub-vermiculado, con el borde anterior
ces

mas

largas

310

algo avanzado en ngulo muy obtuso, los laterales suavemente'


redondeados, y el posterior sub-recto
y un poco rebordeado; impresiones transversales y media bien marcadas, particularmente
las primeras, en donde visiblemente se estrecha el protorax;
sutura
tergo-pleural

bien

indicada por una carenta arqueada,


Escudete transversalmente estriolado. Pecho liso,
luciente; episternos con algunas estras verticales.
Elitros densa^
profunda y gruesamente puntuados; ngulo humeral liso; depresioa
distinta,

hacia arriba.

de

los

sutural

hombros bien marcada; epipleuras peludas; extremidad


muy brevemente dentiforme. Alas bien desarrolladas..

Patas delgadas;

un poco mas largas que el cuerpo;


con las ancas, del mismo largo que.
este; las del primer par, prescindiendo tambin de las ancas, de
la misma longitud que los litros
y el trax reunidos; fmures ,.
tibias y tarsos de cada pata sub-iguales entre s;; ancas anteriores;
y medias, peludas; las posteriores lo mismo slo en su mitad!
externa, y con varias impresiones punctiformes en la interna;-,
las posteriores

las intermedias, sin contar

tarsos sin estras.

Vientre luciente* con unas cuantas impresionas,

pilferas.

Color general de las partes superiores, pardo bronceado oscuro>


un poco cobrizo. Megillas
y mrgen de las rbitas, color de
cobre. Mentn y parte inferior del crneo,
negro-azules, con
jeflejos

dorados

cobrizos.

Antenas pardas oscuras;

el

1er..

artejo rojo de cobre, con reflejos verdes


y dorados; los 3 siguientes y el arrdnque del 5 o , como la superficie superior
del I o .

Palpos testceos plidos, con el ltimo artejo parduzco, con


reflejos verdes, cobrizos y dorados; el soporte de los maxilares,
rojo testceo.
Mandbulas negras, irisadas por arriba, cerca de
la base, y con una gran mancha marfilea,

mas menos parprimer tercio basal. Labro de este ltimo color; el


extremo del diente medio, pardo oscuro. Depresin media del
pronoto con reflejos verdes de cardenillo. Carenita tergo-pleural
con reflejos azules de acero. Flancos protorcicos, como
las
megillas. Esternn negro bronceado; el mesosterno con
reflejos
dorados, cobrizos, verdes y azules de acero, hcia los lados;
flancos del meso- y metatorax con dichos reflejos. Ancas
como
estos ltimos.
Trocnteres rojos testceos. Fmures
y tibias del
mismo color, pero verdes dorados por arriba, y con reflejos violados en el extremo.' Tarsos verdes, con reflejos azules
y dorados. Espolones y uuelas negros.
Elitros con una banda marginal de un blanco poco puro, compuesta de tres partes, saber: I o una humeral, estrecha, arqueada.'
hcia afuera, cuyo extremo posterior no pa.sa el primer cuarto.
duzca, en

el

del litro; 2 o,

una media, avanzada en ngulo en ambas extremtigualmente avanzada en ngulo en el

dades; 3 o , una posterior,

extremo exterior,
y con

la parte

que se

dirije

la sutura, lnei

311

forme. Adems, una manchita del mismo color, situada hcia el


centro de cada litro, un poco detrs de la altura del ngulo
anterior de la banda marginal media. Alas negruzcas, irisadas;
nervaduras negras, testceas en la base.
Vientre negro oscuro, con reflejos dorados y cobrizos; el borde
posterior del ltimo arco, testceo. Los pelos de todas partes,
blancos.

Macho
Los tres primeros artejos de los tarsos anteriores, dilatados, en
forma de trapecio alargado, con la planta cubierta de pelo, el
cual sobresale bastante en

el

lado interno.

Vientre con siete arcos, el primero con una escotadura


quea en el borde posterior.
Parte humeral de la faja de los litros, ntegra.

muy

pe-

Hembra
Algo mayor.
Tarsos anteriores simples, y sin pelos por debajo.
Vientre con seis arcos, todos ntegros.
Parte humeral de la faja de los litros interrumpida en el
extremo superior, lo cual d origen un punto menor que el
comn ambos sexos.
Fu cazada en Salta por Holmberg.
Observacin Los ejemplares en que fundo la presente descripcin son 4: 3 machos y 1 hembra. Como los primeros presentan
la faja humeral sin interrupcin, y en la hembra, por el contrario,
se divide en el extremo superior, es probable que esta diferencia
sa sexual; con todo, sin mayor nmero de individuos femeninos
no es dado asegurarlo con certeza.
Quizs parezca innecesaria la mencin de algunos de los carac-

mi propsito, al
argentina
especie
la
comparacin
entre
sealarlos, es facilitar la
y las que del mismo gnero en que la coloco se conocen. Por
lo dems, creo que el estado actual de la ciencia pide, mejor
dicho, exije, que, toda vez que no se trate simplemente de dar
una gua para los coleccionistas, no se debe omitir ninguna de
las particularidades de estructura que sa dado observar, pues
de esta manera es como se ha de llegar, si bien lenta y penosa,
seguramente, generalizar sobre la organizacin de los grupos

teres consignados en la precedente descripcin;

naturales y establecer con


caracteres.
7.

exactitud

subordinacin

la

Calloclroma cfcinensis (De

de los

G.) Hope.

Los autores atribuyen Fabricio el nombre especfico de este


Cicindlite tan comn en las colecciones y cuadros de insectos;

312

como se ver en la sinonimia (V. Catlogo,


verdadero inventor es De Geer.
pero,

8.

Cicindela sinuosa

p.

302),

su

Brull.

Esta Cicindela, descubierta en Corrientes


por DOrbigny, presenta algunas variaciones en los dibujos
claros de los litros.
En 4 ejemplares (3 machos
y 1 hembra) sometidos mi exmen,

hallo lo siguiente:
1

La banda marginal

se interrumpe ms mnos
notablemente
detras de la lnula humeral (m. n.
1 y la h.j , por el contrario,
se une a ella anchamente
(m. n. 2) mediante una lnea fina
(m. n. 3.)
.

2.
fiiuf

La

interrupcin junto la lnula posterior


no es total en
Un de l0S ejemplaros que estudio
existe
siempre una lnea
;

La fi S ura de la lnula posterior parece


variar de individuo
a individuo; las lneas que la
componen son ms mnos anchas; el apndice externo se
inclina hcia adentro (h.
y m. nos.
1 y 3) hcia afuera
(m. n. 2), es recto (h.
m.
nos.
1 y 3)
y
encorvado (m. n. 2), largo corto &.
4
En el macho n. 2,1a lnea flexuosa media
enva un pequeo
apen ice hcia la sutura, se ensancha
notablemente en el extremo
y presenta una pequea interrupcin en el litro izquierdo,
antes
del ensanche terminal.
,

y.

Leptotrachelas brcvicoHis

non.

Adems del espcimen de Holmberg, tengo

idntico, cazado en el Baradero,


una variedad

la

vista otr

tomada en esti
y
ao pasado. Ninguno presenta h
laya parduzca de que habla Boheman,
aunque su descripcin le
conviene perfectamente en todo lo
dems.
El individuo capturado aqu
mide casi la mitad de las dimen
siones noi males,
y el protorax, la cabeza y las antenas son d<
un co or mas plido que de
ordinario; por lo dems, no dien
ciudad,

el

2 de Octubre

del

ae Jos otros ejemplares de su


especie.
Los tpicos fueron capturados aqu;
no ha
este Leptotrachelus en otro
pas.
10.

Pyonicha maclala

sido

observado ar

(Gory) Lac.

Las manchas de los litros ocupan un


espacio ms mnos
extenso; el Dr. Berg pose un ejemplar
en el cual han invadido
casi toda la superficie de aquellos.
El coselete del espcimen que examino
no es leonado (fauve),
como dice Gory, ni tan oscuro como aparece en la figura
de la

Genera de Lacordaire, sino de un rojo sub-sanguneo.

313

Este bonito Tenodactlite fu descubierto en Cayena, por Lacoi'daire; parece que no ha sido sealada todava su presencia en la
inmensa regin que media entre ese pas y nuestra provincia, en

cuya parte septentrional (Baradero) hall


ejemplar, que es el que tengo la vista.

Fionycha rubrlcollis

11.

Atra, prothorace

eolio cine

rubris;

patypis,

mi hermano un slo

n.

sp.

antenncirum articulis duobus


Long. 7g mrn. Lat. hum.

basalibus, femoribusque basi flavo-testuceis.

mm.

Antracina; protorax y cuello rojos sub-sanguneos; los palpos,


los 2 primeros artejos de las antenas, y la base de los muslos,
amarillos testceos; piernas y tarsos, pardos rojizos. Elitros ms
convexos y con la puntuacin de las estras ms gruesa que en
la P. maculata.
Difiere de la especie anterior, por su menor tamao, por su

mayor convecarencia de manchas y la ms notable

un poco ms

figura general, que es

esbelta, por la

xidad de los litros, por la


puntuacin de estos, y por el color oscuro de los artejos 3 o 4 y
5 o de las antenas, que, en la P. maculata, son testceos, como
los dos primeros; todo lo dems, es igual en ambas especies.
Mi hermano caz un slo individuo, el que describo, en el
Partido del Baradero (Prov. Bs, Aires).
,

12.

Galerita rsiicoliis

Latr.

G. ruficollis de Dejean no es esta especie, sino una diferente: la G. erythrodera, Brull, (=G. insularis, Cast. & G. tlioracica Chevr.), de Mjico y Cuba. Pero sus G. affinis y G.
collaris no difieren especficamente la una d la otra, y son la
misma cosa que la G. ruficollis Latr., como lo han establecido

La

ya Gemminger y de Harold en su tilsimo catlogo.


Dejean no tard en apercibirse de que su G. affinis era sinnima de G. ruficollis Latr., mas continu separndola dla G. collaris, fundndose en que su cabeza y coselete son mnos alargados,
y en algunas particularidades de colorido. Lo que hay de cierto
en esto, es que la especie presenta numerosas variaciones en la
anchura proporcional del pronoto, sin que sa posible distinguir
verdaderas variedades, consecuencia del gran nmero de sucesivas gradaciones que median entre los extremos. No son sexuales'; afectan indistintamente tanto al macho como la hembra.

Humboldt descubri

esta Galerita en

las regiones

ecuatoriales

de este continente; Lacordaire la hall en Buenos Aires, Burmeister en Paran (Entre-Rios), y Holmberg la ha cazado en
Salta, de manera que debe habitar toda la Repblica Argentina,
con excepcin talvez de Mendoza, donde el Dr. Burmeister no
logr encontrarla.

314

Ilellnomorpha mbricoilis Schaum.

13.

El Dr. Burmeister descubri esta especie en el Rosario (Santa


F), y la llam H. rujicollis (V. Reise durch d. La Plato.i Staaten
,
1 , 484
1861 ), sin describirla; posteriormente la envi Schaum,

quien

la di

conocer bajo

Mon

nombre que hoy

ISr achynws

14.

Chaudoir

el

vicimis

lleva.

Dej.

des Bravhyn. in

Ann. S. Ent. Blg ./ XIX, 79,


B.
bicolor
Brull
ha sido fundado con un
)
individuo pequeo, y en un estado bastante malo, del B. vicinus
1876

piensa, que

el

Dej.

Por

falta de una srie de ejemplares frescos,* no puedo


probar, por ahora, lo que hay de exacto en este aserto.

15.

La

extensin

de las

fmmarginatus
manchas

com-

Brull.

terminales

de los fmures es
en algunos individuos, ellas forman, reunindose, un
anillo casi completo, pero siempre mas ancho en los costados que
por arriba; en la mayor parte no ocupan sino los flancos del
extremo de los muslos; y en todos queda libre la cara inferior
de estos.
variable;

16

1S.

intesmediais

Brull.

Chaudoir ha observado ya (Op. c., 81), que el color oscuro del


extremo de los muslos suele invadir cerca de la mitad exterior
de estos. Pero hay ms an: los tres ejemplares que tengo en
mi poder tambin tienen parda la parte inferior de las tibias,
y,
en uno de ellos, la tinta oscura est de tal modo difundida que
todas las patas son morenas, con el arranque de los muslos
y el
de las tibias testceo lavado de parduzco.
17.

Es

Lebia rhyicrania Chaud.

Lebia chalybea del Dr. Burmeister, descubierta por l en


Paran (Entre-Rios) y mencionada en su Reise, I,.
484 (1861). Aunque no la describi/ su indicacin bastara para
reconocerla, y, por otro lado, los ejemplares del Muso Pblica
llevan ese nombre.
la

la ciudad del

315

Contribuciones para el conocimiento de


la fauna de Salta
por

Eduardo Ladislao Holmberg


(Continuacin

Vanse

las entregas

anteriores)

Troqu lidos
Picaflores Colibres Tentenelaires
Meliomaster Angelae, Lesson

74. 34.

Burm., Keise,
JS. regis

II. p. 448,

H.-list., I, p. 138, n.

He

visto

una

un macho de
75. 35.

tarde, cerca de

Tom

t.

1,

1,

(G. E.

Gray

1765.)

Cabeza del Buey, en Marzo de

1877,

este precioso Picaflor.

Chlorosiilbon IPlsalon (Bourc.


G. E.

ms

n. 42

Schreib., F. Bras.

en Trancas

un

tarde al Norte del

Gr. H.-list.,

I,

et

Muls.) Gould.

p. 150, n. 1935.

ejemplar de esta especie, que he visto


Rio del Tala, y al Sur del de las Pie-

dras.

NOTAEstos

nicos cuya existencia en Salta

dos Picaflores son los

puedo asegurar.

He

pesar de las noticias que se

mi deseo de no tocar este

76. 36.

nada dir,
dando as satisfaccin
grupo tan doblemente delicado.

los^otros que

all

me han

encuentran,

Caprira lgidos
Mydropsalis psalUirus, Temminck.
Burm., Eeise,

II, p. 450, n. 48,

H. torquatus Gm.
,

se

trasmitido,

,,

(G. E.

Gr., H.-list,

I,

p. 58,

n. 650.

Ibiya cola de tixera,

Azara, Apunt.

II,

p. 536,

n. 309.

Chumulucuco, Salta.
Ataja-caminos Tucuman y Salta.
,

este hermoso Caprimlgido en el Campo de


Febrero
del 77, la oracin, revoloteando
los Mogotes, el 5 de
caprichosamente por el camino y perdindose veces entre los
Algarrobos, Talas y otros rboles pequeos, donde lo llevaba la
violenta persecucin los insectos de que se mantiene. Quince
dias despus cac uno en el Valle de Lerma, cerca de la Quebrada de San Lorenzo, donde ms de una vez los vi volar de
tanto
pronto al aproximarse mi cabalgadura, pues se confunden
con el suelo, donde reposan, que an cuatro varas de distancia
todava vacilaba por ello en hacer fuego sobre el que traje.

Vi por primera vez

\
*

316

El nombre de Chmulucco cuca parece que se le d por


onomatopeya, as como el de Ataja-caminos por la costumbre de
cruzarse en estos, lo que no efecta sino para cazar los insectos
que los ginetes levantan al pasar.

Mi compaero Santillan me asegur que en Tucuman se daba


con mayor propiedad el ltimo nombre otra especie ms atrevida. He credo despus que probablemente se trataba del Poclagev
nacuncla, sobre cuyas costumbres ha escrito mi colega Enrique
Lynch en la pgina 65 de este Peridico, y las que ms tarde
agregar mis propias observaciones.
Cuando fines de Marzo volva del Norte, percib numerosos
Chumulucucos, al Sur de Cobos, pero apareados la sazn
y
cada vez que en sus fantsticos vuelos el macho se encontraba
con la hembra, la cual carece de cola en forma de tijera, inmediatamente la persegua, yendo perderse en los bosques vecinos.

Coloptridos
Phytofoma rutila,

77. 37.

Vieillot

Eneic. meth. Orn. III, 903.


DOrb. Yoy. Am. Mer. t. 29,

Burm.

1.

Beise, II, p. 451, n. 51.

G. B. Gray, Hand-list, I, p. 380,


El Dentudo, Azara, Apunt. I, p.
Perezoso, Salta

n. 5749.
366, n. 91.

y Tucuman.

Carnerito, Corderito, Cabrita B.

A.

Esta curiosa especie fue observada con frecuencia en

En

Trancas.

Salta la vi varias veces.

Phytoosna rara,

78. 38.

Compendio de
Jard.

Ph.

&

S.

I,

la Hist. Nat. de Chile, 1789.


O.-pl. 4.

.silens, Kittl.,

fescens,

Sw.

Molina

G.

P h.

Bloxhami, Childr.;
Molince, Less.; Ph. ruli.

B. Gray

H.-list,

I,

380, n.

5747.

Cac un ejemplar de esta especie como dos leguas al Norte


aunque no la prepar, veo que mis notas coin-

del Juramento, y

ciden con sus descripciones.


79.

39.

Phytotoma angustirostris,
DOrb. Yoy. Am. Mer. t.
G. B. Gray, H.-l, I, 380,

Lafr.

29, 2.

n. 5748.

Dos ejemplares vi reunidos en un Algarrobo, en el campo de


Castaares, de los Sres. Ortz. Tom uno de ellos, mas no lo
pude preparar por haberlo estropeado mucho al matarlo; mas,
comparando mis notas con la lmina de DOrbigny y con los
ejemplares del Museo Pblico, veo que coinciden. Estos son de
Bolivia, cazados por San Martin.
Tambin se seala del Per.

80. 40.

317

Saurophagus sulphnratus,
Consp. Av.
Burm., Keise,

I,

(L.)

Bonap.

193, 378, 1.

II, p. 452, n. 52.

Pitangus sulphnratus, (L.)

G.

p. 356, n. 5419.
Bienteveo, Puitagu, Azara,

R. Gray,

H.-list.,

I,

Apunt.

II, p. 157,

n. 200.

Quetup, Salta,

Tucuman.

Crdoba.

Pitup,

B enteveo, Venteveo,

En

Salta,

como en todo

el

nombres vulgares,

la

la

amado para

Argentino
avecilla alegr con su carcajada victo-

tiene algo de

ausente del hogar, que la

Repblica, abunda esta


onomatopeya consagra en los

resto de

linda especie, cuyo canto, que

Bienteveo, B. Aires.

bien

el

riosa.
<

Hay

en aquella provincia una preocupacin popular respecto


Su grito, en la proximidad de las .habitaciones,
anuncia visitas. Una observacin bien llevada demostrara todo
lo contrario en la mayora de los casos.
del Quetupi.

81. 41.

Tyranmis melancholicus,

Vieillot

Ene. meth. Orn. 851.


Laphyctes melancholicus (V.) Cab.
G. R. G.H.-list, I, 364, n. 5548.
Suirir-guaz, Azara, Apunt. II, p. 152, n. 198.
[Bienteveo der Einheimischen] Burm.

B enteveo

chico,

B. Aires

No vi ms que dos ejemplares en las orillas del Juramento,


muy cerca de la Sierra Lumbrera.
Burmeister dice que es muy comn por todas partes en Verano
en el Sur, y en Invierno en el Norte. As debe ser, sin duda,
porque es una de las aves ms comunes, desde la Primavera hasta
el Otoo, en la regin del Delta del Paran, de donde tengo
varios ejemplares.
13

82. 42.

Tjrannus violentas,

Vieill.

Encic. meth. Orn. 854.


Burm., Reise, II, p. 453, n. 54.
Milvulus Tyrannus (L.) (G. R. Gray, H.-list,
Pait I, p. 365, n. 5561.
Tixereta, Azara, Apunt. II, p. 130, n. 190.
Tijereta, Bs. As. ( Viudita id.)

Tijerita,

Tucuman,

Este animal era abundante en


puntos de la Provincia.

el

Salta.

valle

de Lerma, y en otros

318
83. 43.

Muscflpeta vis-gata, Lafr.


Myiobius (Myiojphobus.) fasciatus, Mll.
Gr., H.-l.,

I,

(G. B.

p. 360, n. 5469?)

Tres veces he visto esto animalito durante mi viage: dos al


Norte de Tucuman, y una en Salta/ en el valle de Lerma, cerca
de la Quebrada de San Lorenzo; cac este.
84. 44.

85.

Elaisiea modesta, Tschudi


.Fauna per. Orn. 159.
-Burm., Eeise II, p. 454, n. 57.

G.

Gray,

H.-list., I, p. 352, n.

[Aljrechero der Einheimischen,]

Tan escasa como


45.

5330.

Burm.

la anterior.

Serpoplsaga migrScams, Gould.


Zool. of the Beagle, III, 50.
Eeise, II, p. 454, n. 58.

Burm.

G. E. Gray,

H.-list., I, p. 351,

TachurJ obscurito menor. Azara,


p. 83,
Piojito,

No

es

muy comn

Apunt., T.

II,

n. 167.

Buenos Aires.

esta especie en Salta, pues en todo

he visto all sino dos ejemplares.


de una pequea laguna.
86. 46.

n. 5306.

En Trancas tom

erpoghaga swSiCn-istata

(Vieill.)

mi

viaje

uno,

no

cerca

Cabanis

Mus. Hein. II, 53, 184.


Burm., Eeise II, p. 454, n. 59.
G. E. Gray, H.-list., p. 351, n. 5304.
Contramaestre) coletillo ordinario, Azara, Apunt.
T. 11, p. 66, n. 160.
Piojito, Buenos Aires.

Esta especie es abundantsima en Salta,

lo mismo que en Tutodos los rboles se hallan con las cortezas


totalmente cubiertas de Liqenes, que siempre albergan multitud
de insectos, esta Serpophaga encuentra alimento no escaso.
Sospecho que la mgricans y la subcristata deben estar en distintos gneros, pues sus hbitos son tan diversos, por no significar
diferencias orgnicas, que esto solo incita separarlos.
La
nigricans es cazadora al vuelo como el Churrinche (Prjrocephalus

cuman.

Como

all

parcirostris)

y espera pacientemente que el insecto pase para


lanzarse sobre l; la subcristata es inquieta, no pra en un sitio,
y busca su alimento en las ramas, la manera de las Sitas. No
conozco la nidificacion de la primera, pero s la de esta, que merece un estudio especial.

NOTA En

la pgina 85 he dicho que creo haber visto en Salta 6


especies de Serpoyliaqa. Tal vez el nmero peque de largo, por haber confundido con el estado juvenil, pero no tanto., El tiempo lo

319

cuando otros coleccionistas mas afortunados dispongan de ma


yor tiempo que el de que yo dispuse para estudiar aquella rica fauna.
dir,

Cuando despus de publicar la lista de las aves de Salta, entr, III,


mas detenimiento la obra de Gray, me convenc de
que ello era tanto mas probable cuanto que el autor cita 10 especies

p. 88, revis con

de Amrica.
Respecto del nombre vulgar Piojito que doy ambas, es el que
les aplica en Buenos Aires.
No s el que se les di en Salta.
87. 47.

CItslicivora dtisncoSa, (Yieillot)


Burm.

Reise, II, p. 473, n. 116.

G. E. Gi ay,

H.-list., I, p. 237, n. 3438.

Contramaestre) azuladillo,
60, n.

Mucho mas comn que


mismos

II,

p.

As.

en Buenos

sitios

Azara, Apunt.

158.

Piojito, Bs.

se halla en los

se

que

Aires,

este lindo animalito

Serpophaga subcristata, y

la

en su compaa.
88. 48.

Iys-oceplial3as

parvirostris, Gould.

Zool. of tbe Beagle, III, 44, pl. 6.


Reise, II, p. 456, n. 63.

Burm.

G. R. Gray, H.-l., I, p. 360, n. 5482.


Vhurrinche, Azara, Apunt. II, p. 105, n. 177.
lcl.
Bs. As.
[Fueguero bei Paran] Burm.

No me

ha parecido el Churrinche tan comn en Salta como


en Buenos Aires, pues no he visto sino un macho algo joven y
dos hembras adultas, en los campos de Castaares.

Miscelnea
HempterjS As-genisios El bello trabajo de Berg, sobre
estos insectos; contina en las entregas 2 y 3 a (Agosto y Septiembre de 1878) del tomo VI de los Anales de la Sociedad Cientfica

Argentina.

Las especies enumeradas son 26


siguiente manera:
Mictina....,
Acanthocephalina.

(4

nuevas), repartidas de .a

4 especies.
.

Coreina
Anisoscelaria
Leptoscelaria
Spartoceraria

Coreara

Coreid^:

6
9

26

Adems de

las especies nuevas, descrbese las ninfas pseudoimgenes de la Zicca Stdlii, Berg, . sp., del Acanonicus
Stal, de la Sparlocera breeicornis Stal, de la Spart. fusca (Thbg.)

Hahm


Stal,

de

320

Phthia pida (Drury)

la

cus Stal, del Acantnocerus

Stal,

del

Athccumastus hoemati-

(Camptischium)

claoipes (Fabr.)
Stal y del Crinoccrus sandus (Fabr.) Burm., y las larvas del tercero, del cuarto, del quinto y del sexto de "estos hempteros, y
se completa el conocimiento de los caracteres de varias imgenes.
Flora del Paraguay En la misma publicacin citada ms
arriba, entr. II, p. 90-96, ha aparecido la continuacin de las

descripciones de vegetales paraguayos por D. Domingo Parodi.


Las especies caracterizadas son quince, pertenecientes todas
los gneros Piper y Peperomia.
De sentir es que cerca de la
mitad no estn especificadas y que varias hayan sido bautizadas
sin tener seguridad de que son nuevas.
Al fin de esta parte, el autor presenta una descripcin detallada
de los caracteres del gnero Piper.
Sobre la goma del quebracho colorado Tal es el ttulo
de una extensa memoria por el distinguido qumico argentino D.
Pedro N. Arata, publicada en los Anales citados, entr. 3 a p. 97

106.

Despus de exponer todo lo que hasta ahora se saba acerca


la composicin qumica de los cuerpos contenidos en la madera
del Quebracho colorado ( Loxopterigium Lorentsii Gris.) y de
trascribir lo que sobre este rbol dice el Dr. Hieronymus, en el
Boletn de la Academia Nacional de Ciencias, I, 331-334, entra
Arata hacer la historia de sus investigaciones qumicas sobre
la materia que,l denomina, impropiamente en su misma opinin,
goma del Quebracho colorado, apuntando sus propiedades, comparando su espectro de absorcin con el de la sangre de drago,
y consignando la accin que sobre ella ejercen el calor, el cido
de

ntrico, y la potasa fundida.


El autor cree probable la presencia de la catequina de una
sustancia anloga en la goma del Loxopterigium Lorentzii, lo
cual, agrega, sera una novedad en la ciencia, pues las catequi-

nas slo se haban hallado hasta ahora en las Leguminosas, Rubiceas y Cedrelceas , y el Quebracho es una Anacardicea; se
inclina colocar la sustancia por l estudiada junto al Kino (del
Pterocarpus marsupium Mart.); y piensa, que, en vez de destruir
los quebrachos para sacar aserrn, con el objeto de emplearlo
como materia curtiente, segn se practica en la actualidad, sera
talvez ms racional, someter los rboles un cultivo metdico,
y
extraer de ellos, por medio de incisiones, el zumo que, concretndose al aire, forma la goma del Loxopterigium.

SUMARIO

Enrique Lynch Arriblsaga. Metamorfosis de la D a u 1 i s


sangunea (L.) Mus...,
p.
Flix Lynch Arriblsaga. Apuntes sobre los Empides del
Baradero
p.
Flix Lynch Arriblsaga. Notas dipterolgicas sobr los
Bibinites del Baradero
p.
Enrique Lynch Arriblsaga. Catalogo de la coleccin entomolgica de Eduardo L. Holmberg
p.
Enrique Lynch. Arriblsaga. Coleccin Holmbergiana., p.
Eduardo Ladislao Holmberg. Contribuciones para el conocimiento de la Fauna de Salta
p.
Miscelnea
p.

289
292
295

300
305
315
319

Tomo

Entr.

Pl
JLJ
ZR.

BUENOS AIRES

11 a

m
N

llJ

"

1
-<

11

<J1

11

mm

OJin Jriiijiv

iJ j.

Noviembre de 1878

MI
\!U

HISTORIA NATURAL

E "V I S T -A. IDE

(Mensual)

DIRECTORES
ENRIQUE LYNCH ARRIBLZAGA

SUMARIO Vase

EDUARDO LADISLAO HOLMBERG

la ltima

pgina

ele

esta entrega.

Pomplites y Esfgites del Norte


de Buenos Aires
por

Flix Lynch Arriblzaga


Durante el tiempo que resid en el Partido del Baradero, tuve
ocasin de coleccionar una gran parte de los Himenpteros que
componen la fauna entomolgica de esta parto de la Provincia.
Los resultados de mis investigaciones acerca de los Pomplites
y Esfgites, se hallan reasumidos en esta memoria, pudindoselos
considerar como extensivos los de los Partidos septentrionales
de Buenos Aires, situados sobre la costa del Rio Paran.
Faltan en mi catlogo algunas especies que, si bien me consta
su existencia en el Partido, no he tenido ocasin de examinarlas
con detenimiento, sindome desconocida su determinacin cientfica, pero pudiendo adelantar que pertenecen a los gneros Pepsis,
Pompilus, Sphex y Chlorion.
Consecuente -con mis ideas, no me he limitado la simple cita
de las especies, sino que he agregado una ligera descripcin de
cada una de ellas.

POMPILITzE, Blanch.
Hist. nat. des Ins.

I,

93 (1845).

Gnero Pepsis, Fabr.


Syst. Piezat. 207 (1804).
1.

P. atrfpennls, Fabr.

Syst. Piezat., 216, 46 (1804) Dahlb.

Tasch. Lie Ponypil.


Ges. Natuiw.

und Spheg.

d.

el.

XXXIV,
La

Hym.

Mus.

d.

Suppl. 464, 6 (1844)


TJniv. zu Halle in Zeitschr.

1,

31, 10 (1869)

Burm.

TJber Pornpil.

Plata-Geb. in Stett. Ent. Zeit. 233, 6 (1872)

Pepsis smaragdina, Ivlug, Dalilb. op.

cit.

1,-120, 3 (1844)

Cabeza, trax, abdomen y patas, azules intensos con viso viomuy notable en las patas, que, por otra parte, son ms

leta,

22

oscuras que el resto del cuerpo. El metatrax es opaco y casi


carece de reflejos violados. El artculo basal de las antenas, azul
negro; los cinco siguientes son pardos oscuros, pero el quinto
suele ser manchado de rojo; los dems son de color rojo claro.

Alas superiores, pardas rojas, ms oscuras hacia el pice y el


primer tercio basa], y ms claras hcia el medio; alas inferiores,
del color del pice de las anteriores; tanto las unas como las
otras, con visos purpreos y violados.

Long.
Slo

donde

31

mm.

poseo

un

este Pepsis

macho de la especie, cazado en el Baradero,


no es comn, aunque no es raro en los con-

tornos de Buenos Aires.

P. Bcasimnri, Dahlb.

2.

Hym.

1,

Suppl.,

465, 16

Burm.,

op.

(1844) Tasch.,
232, 2

cit.,

op.

cit.

XXXIV,

29,

5 (1869)

(1872).

Negro, con viso azul oscuro, excepto en las antenas; abdomen,


muy intenso. Alas anteriores rojas, con la base
dorada clara; pice y borde posterior parduzcos; alas posteriores
rojas, con la base, el pice, el borde posterior
y anal negruzcos,
Long. 26 mm.
Muy comn durante la primavera y el verano, singularmente
sobre una Asclepidea del gnero Morrenia.
azul de ndigo

Gnero Ceropales,
Hist. nat. d. Grust.

et.

1.

d.

Ins.,

XIII,

O. tricolor,

Latreille.
283 (1804)
n.

sp.

Cabeza y trax negros;

frente, epstoma, labro, bordes lateraposterior del protrax, dos manchas en


los costados de este, hcia adelante, escudete,
post-escudete y dos
manchas en los flancos del metatrax, amarillos claros. Antenas
les del vrtice,

margen

negras por encima, amarillentas rojizas por debajo, menos en


el
pi imer ai tculo, cuya mitad inferior es amarilla
de azufre. Ancas negras por detrs, amarillentas rojizas por delante;
muslos
y piernas intermedias y posteriores, as como los tarsos del lti-

mo

par, rojos claros; mitad posterior de las piernas


del primer
par roja, la anterior amarilla, de cuyo color son tambin
los
tai sos del primero
y segundo pares. Los dos primeros
tos del

abdomen

rojos,

como

las

segmenposteriores; los dems,


siguientes, con una ancha orla
patas

negios, segundo arco dorsal


y los
posterior, amarilla clara.
Alas difanas, con nervaduras pardas.

Long.

10-11

mm.

Este bonito Ceropales no escasea en verano sobre


las flores de
Umbelferas; he visto uno de estos insectos introducirse
en
el nido del Prionomjx Thomce Fabr-.,
pero, perseguido prontamente poi el dueo del nido, lo abandon en el acto,
sin que me
las


-4

323

haya. sido posible averiguar con qu objeto viola el ageno domicilio, aunque supongo, como se cree de otros Ceropales , que slo
lo hace con el fin de aprovechar el trabajo de otros insectos,
para asegurar el desarrollo de sus descendientes.
2.

Op.

cit.,

74,

C. nigripcs,
Burm.,
3 (1869).

Mus. Ber. Tasch.


op. cit., 238 (1872).

epstoma, frente, y partes laterales del vrtice,


amarillos claros; la cara (epstoma y frente) con viso plateado.
Borde posterior del pronoto, una manchita en la cara anterior de
las ancas, extremo de los muslos intermedios, post- escudete y
margen posterior de los arcos dorsales del abdomen, amarillos
de azufre; muslos y piernas intermedios y anteriores, rojizos; tarsos anteriores, amarillos; los intermedios y posteriores, negruzcos, pero el primer artejo de aquellos, amarillo; muslos y piernas
de los
posteriores, negros, con un poco de rojizo en el extremo
del
trax
como
el
los
costados
Tanto
rojizas.
primeros; espuelas
vientre y las patas, con dbil viso ceniciento. Alas difanas, con
nervaduras pardas. Antenas con dorso y los dos ltimos artculos,

Negro; labro,

negros; la cara inferior amarilla rojiza. Long. 9-10 mm.


Mucho menos comn que el anterior, frecuenta, como l, las

flo-

res del Am/ni viznaga, Apium petroselinum, Daucus carotta y


otras Umbelferas.
pesar de lijeras diferencias con la descripcin de Taschenberg,
creo no equivocarme al considerarlo como el Ceropales descrito

por este autor.


El Dr. Burmeister descubri
(Brasil) y Mendoza.

esta

especie en

Novo Friburgo

Gnero Prionocnemus Schidte.


Xroyer

Tidskr,

I,

324 (1837).

Priocnemis, Scliiodte
1.

Op.

cit.,

(emm. Burm.)

aP. dmnosiBS,

(Klug. Spin.)

Burm.

236 (1872).

Pompilus dumosus, Klug Spin. in Gay, Fauna Chil., VI, 376, 1 (1851)
Smith, Cat. of Hymenopt. Brit. Mus., III, 150, 151, (1855).
o
Negro; antenas rojas ocrceas partir del 2 3er. artculo;
abdomen con un lijero tinte azul oscuro. Alas rojas acaneladas,
con el extremo y el borde interno, negruzcos.
Long. 13-25 mm.
Sumamente comn en todas partes; en el Baradero lo es casi
tanto como el Pompilus scalaris, y en Chascoms es an ms
abundante que este ltimo.
Se le ha hallado en el Brasil (Klug. & Burm.), en Coquimbo,
al Norte de Chile (Spinola) y en el Rio de la Plata (Burmeister

&

Smith.)


2.

0p

43, 22

cit.,

324

P. rtifofemoratns, Tasch.
(1869) Burra., op.

c.,

236, 6 (1872.)

Por tal tengo la especie que describo y que es bastante rara


ep el Baradero.
Negro; muslos del 3 o par y abdomen, desde la parte posterior
del primero basta el cuarto arcos dorsales, rojos.
Vientre del
cuarto segmento, negro; tanto la parte roja del abdomen, como las
porciones

negras de l, tienen un dbil viso ceniciento. Alas


ahumadas, con reflejos violceos.
Long. 8-9 mm.
Rosario y Paran (Tasch.); fu descubierto por el Dr. Burmeister durante su viaje.
3.

P.

pampeanus

n. sp.

Hembra.

Negra, cubierta de una lijera pruinosidad blanquizca y sedosa, ms notable en la cara, en las ancas
y en el
vientre que en el resto del cuerpo. Abdomen rojo de caoba en
la mitad posterior de su primer segmento
y en los arcos dorsales segundo y tercero; el resto negruzco.
Alas transparentes,
lavadas de pardo. Long. 9-12 mm.
Escasa bastante en todo tiempo y no es, ni con mucho, tan

comn como

la especie siguiente.

Gnero Agenia, Schiodte.


Ivroyer,

Tidsckr.,

I,

324 (1837) Dahlb.,

A. militara,

n.

Eym.,

I,

Suppl., 454 (1844).

sp.

Hembra.

Negra, cubierta de una lijera pruinosidad


quizca y sedosa, ms notable en la cara, en las ancas,
pecho, en el metanoto y en el abdomen que en lo dems.
za negra azul muy oscura. Trax negro azul sedoso, con

blan-

en el
Cabealgu-

nos reflejos violetas. Muslos, tibias y tarsos, rojos; estos ltimos


con bao parduzco. Alas transparentes, uniformemente lavadas
de parduzco. Long. 9 mm.

Es comn, y frecuenta los sitios


familia, cuyas costumbres tiene.

que

otras especies de la

las

Gnero Pompilus, Fabr.


Ent.

syst.,

Suppl., 246 (1798)

Psammochares, Latr. Hist.

nat. des Crust.

Div. A., Taschenberg,


1.

Op.

cit.,

55,

15

P. margfnicollis,
(1869) Burrn., Op.

cit.,

l.

et des

Ins. (1802).

c.

Tasch.
237, 2 (1872)

Negro, con el borde posterior del pronoto amarillo vivo. Epstoma, lados de la frente, parte posterior de la cabeza, detrs de
los ojos, costados del coselete, sobre las ancas,

una linea trans-

Ji

325

versal antes del escudete, otra ancha, arqueada,


que sigue el
contorno de este ltimo,
y la cara anterior de las ancas, amarillentos sedosos.
Abdomen y tibias con dbil viso sedoso, gris
ceniciento. Alas ahumadas, poco transparentes.
Long. 15 mm. (fem.), 13 mm. (mas).

Los individuos de esta especie

que tiene el Muso de la Universidad de Halle, son del Rosario


y de Barbacena. Es de los ms
comunes durante todo el verano.
2.

Op.

cit.,

57,

I,

scalaris,

Klug Tasch.

26 (1869) Barra, op.

cit.,

237, 3 (1872).

Negro, epstoma y partes inferior


y laterales de la frente con
brillo sedoso, plateado.
Abdomen, negro en el vientre, rojo algo
anaranjado, con viso aplomado en los cuatro
primeros arcos dorsales, los cuales llevan una ancha orla
posterior y lateral de color
negro y una banda negruzca que recorre toda su lnea
media; los
dos ltimos, negros. Alas ahumadas, poco
transparentes.
Long. 11-20 mm.
El Profesor Taschenberg lo seala en la Banda
Oriental y el
Dr. Burmeister lo ha hallado en Buenos Aires, Rosario
(Santa
F) y Paran (Entr-Rios). Es el ms comn de todos los
Potnpilus de la Provincia de Buenos Aires, lo menos en el
Baradero
y departamentos de la costa del Paran, en Chacabuco
y Chivilcoy, al Oeste de la Provincia
en
Chascoms,
al Sur de Buenos
y
Aires. Excava agujeros perpendiculares de dos tres
pulgadas
de profundidad y en el fondo forma un codo brusco, algo
ascendente, de unas dos pulgadas de largo; prove estos
nidos con
Arcnidos del grupo de los Drasiformes
y Salticiformes; sus vctimas ordinarias son la Euophrys sutrix Holbg.
y la Pylhonissa
ccerulea Holbg. (*); semejanza de sus otros
congneres, desplega
una paciencia admirable para arrastrar su presa hasta el depsito
subterrneo preparado con anticipacin. Las hembras de esta especie son comunes en los caminos
y lugares descubiertos y -los
machos se hallan con ms frecuencia sobre las flores.
P.

3.

Hym.,

semicnctns,

61 (1844)-Taschenb., Op.

I,

237,

Klug. Dahlb.

cit.,

58,

28 (1869) Burm., op.

cit.,

5 (1872).

Negro, con viso opaco azul intenso algo violado; segundo arco
abdomen con una banda carmn, con viso aplomado,
situada hacia la base, ancha, transversal, escotada en su borde
dorsal del

critas

Todas

las especies

por Holmberg en

Period. Zool., T.

de Agrie, de

la

de Araas citadas en este trabajo,


sus

Descript.

et

not.

ent. IV, p. 283 et seq. y en Ardcnid.


Rep. Arg., T. IV, y ed. in 4 o
I,

se hallan des-

des Arach. de la Rep. Arg. r

Argent.,

Anales

326

Esta banda est formada por dos manchas semi-ova-

posterior.

ladas, contiguas.

coleccin se halla un macho cazado en Chascoms; la


especie existe tambin en el Baradero, donde es rara. Se ha
hallado antes en Mendoza y en la Banda Oriental. La longitud

En mi

macho que poso slo es de 11 milmetros, pero


ejemplares hembras que miden hasta 15 milmetros.

del

Op.

cit.,

orqsiatus,

P.

4.

59, 30

men

conocen

Mus. Berol. Tasch.

(1869) Burm., Op.

Negro opaco; mrgen posterior

se

cit.,

del

237, 6 (1872)

pronoto amarilla viva; abdo-

rojo de caoba de cereza; alas

ahumadas.

Long. 14-15 mm.


en verano; sus costumbres son idnticas las
Taschenberg seala esta
del P. scalaris, que indico antes.
la he hallado en el BaraOriental;
yo
Banda
especie como de la
dero, en los alrededores de Buenos Aires y en Chascoms, ms
de veinte leguas al Sur de la capital. Taschenberg dice que la
mrgen del pronoto es testcea; esto es errneo, pues es amarilla viva, como ms arriba he dicho; no es dudoso que el error
depende del exmen de ejemplares viejos estropeados quiz
por el alcohol, en que se suele conservar los Himenpteros
pelados, en caso de una larga expedicin y con la intencin de
reducir el volumen de las colecciones en cuanto sea posible.

Muy comn

5.

Op.

cit.,

P. crufoescens, Mus. Berol. Tasch.


60,

31

(1869)

Arg., I entr.

Burra.,
9,

op. cit., 237,7

(1872) Holmb., Nat.

257 (1878).

Rojo castao; ltimos artculos de las antenas, costados del


mesotorax, ancas intermedias y posteriores, parte descendente del metanoto, base y mrgen posterior del segundo arco dorsal del abdomen, as como el borde trasero de los dems, de color
pardo negro. Este tinte est variado con rojizo en las ancas
Alas transparentes, amarillentas
y en los flancos del coselete.
leonadas.
Long. 10-25

mm.

Sin ser raro, es uno de los Pompilus mnos comunes en el


Baradero. Las enormes diferencias de talla que ofrece son verdaderamente notables. Los individuos que conoci Taschenberg
procedan de Rio Janeiro, Banda Oriental, Mendoza y Entre-Rios,
adems la especie en Buenos
y el Dr. Burmeister ha hallado
Aires y Rosario (Santa-F). La coleccin de mi amigo Eduardo
L. Holmberg contiene algunos ejemplares cazados por l en Patagones (Patagonia), y ltimamente ha sealado su presencia en

Tucuman

y en Salta.

6.

Op.

61,

Taschenberg, l. c.
P. funebris, Mus. Berol. Tasch.
34 (1869) Burm., op. cit., 238, 9 (1872)
Div.

cit.,

327

-B,

Negro, con viso azul oscuro

muy

dbil.

Alas ahumadas.

Long. 16 mm.
en el Baradero, durante la primavera y el verano;
tambin se le encuentra en Chasco mus, donde parece ms escaso.
Los ejemplares que examin Taschenberg procedan de Novo
Friburgo, Lagoa Santa (Brasil), Mendoza y Tucuman (Rep. Arg.)
como abundante en Buey el Dr. Burmeister indica esta especie
nos Aires.

Muy comn

Klug. Spin.

P. gasricws,

7.

In Gay, Fauna Chil., VI, 380, 6 (1851) Smith, Catal. of Brit. Mus.,
Hymenoptera, III, 155, 179 (1855)Tasch., op. cit., 65, 11
(1869) Burm., op.

cit.,

238,

11 (1872).

Negro. Antenas rojizas por debajo. Abdomen rojo claro, con


Alas transparentes, ahumadas, con el
reflejo sedoso aplomado.
extremo y borde posterior de las del primer par ms oscuros
que el resto.
Long. 11-13 mm.
Ha sido hallado en Mendoza (Taschenb. & Burm.), en Chile
(Spin.), y yo lo he cazado en los alrededores de Buenos Aires y
en el Partido del Baradero. No es de los ms comunes y puede
incluirse entre los escasos del gnero.

SPHEGIT7E,
Hist. des Ins.,

I,

Gnero Pelopceus,
Hist. nat. d. Crust.

Hym.,
P.

I,

et.

d. Ins.,

1.

P. figtltss,

23,

vindex,

&

Blanch.

93. (1845).

Latreille.

CCCXCII (1804).
Westermm. Dahlb.
XIII, 294,

Suppl., 434, 15

(1844) Taschenb.,

Op.

cit.,

429, 9

(1869) Burm., Op. cit., 241, 1 (1872).


Lep. St. Targ., Hist. nat. d. Hymenopt., III, 317,
Smith, Cat. Brit. Mus., IV, 234, 30 (1855).
(1845)

17

Negro; mitad oblicua de los muslos anteriores, piernas y tai sos


segmento
de los dos primeros pares, mrgen posterior del 1er.
postescudete,
dorsal del abdomen, borde posterior del pronoto,
escudete, dos manchas laterales en la base del metatrax y el
primer artculo de las antenas, de color amarillo vivo. Escamimesotorax y la parte
llas alares, una mancha en los flancos del
Alas amaiiposterior del metanoto, de color amarillo rojizo.
llentas

Long. 19 mm. Expans. alar 26 mm.


Construye nidos de tierra amasada, que pega
otras

superficies

ms

mnos perpendiculares;

paredes
cada nido se

las

328

compone de 10

12 celdillas cilindricas; siempre el nido se halla


colocado al abrigo del sol y de la lluvia y los ejes de las celdas
son paralelos la superficie sobre la cual se apoya la construccin; el conjunto, cubierto de barro, tiene

una forma

Cada

oval.

araas pertenecientes la familia de las


Epeiriformes y Salticiformes; estos Arcnidos, que constituyen
las provisiones destinadas la larva del Pelopoeus, pertenecen, en
el Baradero, las especies denominadas Euophrys sutrix, Holbg.,
Epeira lathyrina, Holbg. y Xysticus temibilis, Holbg., pero slo las
hembras de la ltima especie. El Pelopoeus Jigulus tiene un rea
de dispersin geogrfica bastante extensa; ha sido hallado en
Cayena, Brasil, Honduras, Guayana Inglesa, Santo Domingo,
y
en la Repblica Argentina.
celdilla contiene 10 15

Gnero Chalybion, Dahlb.


Hym.,

I,

21

&

Suppl., 432 (1845).

Ca.

1.

Gurin, Voy.

Pelopoeus cyaniventris,

Atlas,

eyanivemtre.

pl.

81, |f.

15

.Burm., Op.

(1869)

Sphex? cyaniventris, Spinola in


4, f.

5,

Tasch.,

II,

Op.

ps.
cit.,

2,

263.

428,

241, 1 (1872).

cit.,

Gay,

Fauna

Hym.

Brit. Mus.,

Cat. of

Negro; oabeza y trax con

fino

lustrosas; pedculo opaco; el resto

vivos

Goquille ,

I.

Chil.,

VI,

400, 4,

lm.

(1851).

Sphex cyaniventris Smith,

llante;

d.

(1830)

cara

cenicienta

reflejos

azules;

vello

del

plateada; alas
escarnidas con

IV,

256, 66 (1855).

mismo color; patas


abdomen azul-negro bridel

ahumadas, oscuras, con


vello

plateado.

Cabeza,

trax y ancas densamente puntuados.


Long. 20-22 mm.

De todos los Esfgites, este es el ms raro en el Baradero. Ha


sido hallado en Chile (Spin.), en el Brasil (Gur.), en Mendoza
(Burm.) y en Maldonaclo (Rep. O. del Urug.Gur.)

Gnero Priononyx,
Hym.,

I,

28

&

Suppl., 439

1. 1P.

Dahlb.

(1844)

Tlsmae,

(Fabr.) Dahlb.

Sphex Thomce, Eabr., Eht.

syst., II, 199, 4 (1793)


Pepsis Thomce, Fabr., Syst. Piezat., 209, 5 (1804)

Priononyx Thomce,
409,

Dahlb., Hym.,

3 (1869)

Burm.,

I,

Op.

28, 1
cit.,

(1844) Taschenb., Op.

cit.,

239, 2 (1872).

Negro; abdomen, excepto el pedculo, rojo de caoba vivo, con


una banda transversal antes del borde posterior de los arcos dor-

Tascbenberg no encuentra bastantes diferencias entre los Chalybion y


y por tanto subordina el primero al segundo, diciendo: A.. Especies azules (Chalybion Dhib.)
(*)

los Pelopoeus

ms oscura que

sales,

329

fondo,

el

en ciertos

individuos.

Alas

difanas con leve tinte amarillento.


Long. 14-16 mm.
Es muy abundante en verano; abre

agujeros en tierra, donde


de
almacena Acrdidos, principalmente Truxalis y una especie
el sol.
AZdipoda, comn en los terrenos ridos y caldeados por
2.

Op.

cit.,

P. MffoveolaAa, Tasch.

408, 2 (1869)

amarillento; frente
y ralo vello
sedosas. Abdomen, excepto el pedculo, rojo
y cara amarillentas
posterior del primer
de caoba, con viso gris sedoso, en la regin
ltimos segmentos
arco dorsal y en gran parte del segundo; los
teidos de pardo rojizo. Alas claras con nervaduras-pardas.

Negro; cabeza y trax con

Long. 16-17 mm.


Es bastante comn en

fino

primavera; sus costumbres son como


pio,las del anterior. -Los- individuos descritos por Taschenborg
cedan de Novo Friburgo (Brasil).
la

Gnero Ammophila, Kirby.

'

Trans. Linn. Soc., IV, 195 (1798).


1.

Bym.,

I,

15

A.

&

melanaria, Klug.

Suppl.,

431,

(1869) Burra., Op.

12
cit.,

Dahlb.

(1844)Tasch.,

Op.

cit.,

435,

12

241, 1 (1872).

Negro; mitad posterior del pedculo, y segundo y tercei segtorcicos,


mentos del abdomen, rojos. Una mancha en los flancos
los
intermedias,
patas
hcia adelante, una raya oblicua sobre las
aplanchado, con viso de
lados del metatrax, y la cara, con vello
baadas
de color amarillento dorado. Alas claras un poco
raso
y
de parduzco.
Longitud 19-20

mm.

arcnido en tierra, que atribuyo esta especie, contenia


mayor
su
en
de
10

nmero
12;
nidos del gnero Xysticus en
adultos.
eran
no
parte, estos arcnidos

Un

Rpida ojeada sobre

330

la

fauna del Baradero

por

Enrique Lynch Arriblzaga


(Continuacin .)

6.

Los

Pcides

Carpinteros

no

cuentan aqu sino con


Ch. melanochlorus, no escasan en individuos, sobre todo en los
bosques
naturales; el mencionado llama la atencin, desde
luego, por su
caire zafado
y por su sedoso copete sanguneo; el Ch. campestris
busca su alimento en el suelo,
y con frecuencia se le ve parado
sobre los postes de los corrales, donde le denuncia
su bonito
gorro anaranjado; en cuanto al Leuconerpes candidas,
notable
por su capa negra
y sus partes inferiores blancas, y por una
mancha amarilla verdosa plida que presenta el vientre, es sumatres representantes;

mente

los Chrysoptilus, particularmente el

raro.

La Urraca, Pirincha

Pinchirraca, que todos estos nombres


en nuestro lenguaje popular, el amable Ptiloleptis
cristatus,
no nos proporciona el placer de verle erizar cmicamente
su desairado copete el de escuchar sus escalas silvadas,
sino en la
poca en que la naturaleza, engalanndose con sus mas
bellos
atavos, parece esperar la visita de sr tan bueno,
tan alegre
y tan feliz en medio de su rstica sencillez. Coloca ordinariamente su grande y enmaraado nido de ramillas en los espinosos vallados de Cna-cina (1)
y apihday (2), no logrando con
lleva,

embargo, salvar sus hijos del cautiverio que los somete el hombre, deseoso de gozar de sus dulces caricias
y de
su animadora presencia.
No hay aqu, como en toda la Provincia, sino dos especies de
esto, sin

Sitcidos: el Loro, barranquero ( Cnurus patagoHus)


y la Cotorra (C. murinus). Ambos son de pasa
rara
vez
se
detienen
y
en los sitios alejados del rio; durante la primavera,
sus speros
gritos despiertan los ecos de las quebradas
costeas, y la animada chai la de las cotorras, agrupadas sobre los rboles

y
matorrales, con el color de cuyo follage se confunde el bello
verde herbceo de.su plumage, se une la alegre algaraba
de
los diferentes tordos, reunidos en grandes
bandadas. En
la

poca de las cosechas de maz cen ambos sobre los sembrados,


produciendo daos, que felizmente no son de mucha consideracin causa del corto nmero de individuos. Las
dos especies
anidan en el partido, la Cotorra sobre los rboles
y el Loro
(1)

(2)

Parkinsonia aculeata, Linn.


Acacia bonariensis, Gil.

331

en las
barranquero, en agujeros practicados
conservada en cautividad, pt
barrancos; la primera suele ser
cierto
aprende fcilmente i pronunciar
se amansa mucho 1 y

nU

er

La ..Moma grande,

en
Pata plenas maculosa es frecuente

4 los rastrojos a devorai los


vecindad del rio; en verano acude
buscan con atan.
ranos de trigo; los cazadores la
8
Torcaza, ( Zenaida, maclate*.,)
Pero la especie mas comn es la
unin no
en pequeos grupos, cuya
la cual lega? por el esto,
Estas asientan sus reabandadas
tarda en confuir inmensas
cubren et
ms soldar, os; durante el da
les en los arbolados
aplomado, y devoran avi amen
suelo como con un manto
cardo de castilla ,
granos de cardo asnal (1), de
apianse sus individuos so cuando so aproxima la noche,
tc
el moencorvan bajo su peso. Este es
teelas ramas, que se
cosecha de
para conseguir una abundante
memo
mento oportuno
1
a-enero de caza acuden de
este genero
Torcazas; los aficionados a
ppag
las miseras
cada uno enciende su antorcha, y
todos nartes
de atoabandonan las ramas, vuelan llenas
avecillas aterradas,
cayendo
troncos, y una por
londramiento, chocan con los
mespe
que estn provistos aquellos
en el fondo de los sacos de
rados fantasmas.
TAn con el nombre de
La Columbala picui es conocida aqui
su
es coman, estacionaria, y
tola, con el de Torcacita,;
Rentos d i
las horas
mente mansa. Durante el verano,
Columbido
arrullo de este gracioso
dia yese el melanclico
su modesto
los o mbes (3); coloca
oculto ntre el follage de
adorrbol, hasta en las dlos que
nido en las ramas de cualquier
,

--

n
S

de cierno detenida
llevada cabo por la ignorancia, _ y
tos atom ales
<^esde aplicarla. El
por la Te 6 por los encargados
llanuia
uno de ellos; adorno de la
truz (Rhea americana ) es
en propia, en ^to grado cara
fisonoma
una
comunica
la cual
campestres, es asimismo ene
tica
v regalo de los paladares
otros animales dainos, y p
mico declarado de las langostas y
hermosas
de la agricultura y sus
consiguiente gran favorecedor
por el comercio, pueden consde tan antiguo conocidas
^"te de rujueza
lotLds con mtodo, una considerable
ha sido
obstante, la persecucin
para nuestro pas. Y, no

N Linca lamentaremos bastante

esca-

Fi^neZ^SopWa chilla no se encuentra sino

Xma
Mr

(2)

Sylibum marianum, Gcert.


Cynara cardunculus, Lin.

(3)

Pircunia dioica (Lin.) Mocil.

(1)

la

intil

destruccin

332

tenaz, que hoy apenas restan unas cuantas cuadrillas


en los
partidos del Norte. Felizmente, el cercado de los campos
y la
formal resolucin, adoj:>tada por varios estancieros, de
no permitir, que, en sus dominios, se cace tan interesante
animal,

pondr

coto al abuso, y favorecer el desarrollo de la especie.


Actualmente se halla reducida los campos comprendidos entre la

Caada Honda y el Areco.


Es tiempo de advertir aqu, que aunque no he consignado
ninguna Gallincea en la lista de Jas aves, la Perdiz chica

Nothui a maculosa era tan abundante en otro tiempo como


ahora lo es en

por

el

el

Sur.

An hoy

verano, uno que otro

suele presentarse en ciertos aos,


ejemplar de esta especie.

Al examinar los accidentes topogrficos del Baradero,


provese, desde luego, la relativa abundancia de
Zancudas y Palmpedas. Con efecto, el Areco, el Arrecifes, la Caada
.

la

7.

Caada

Bellaca,

otras

corrientes

Honda,
menor importancia,
orillas planas
y hme-

de

presentan n muchos puntos de su curso,


das, con frecuencia anegadizas,
y casi siempre provistas de
grandes charcas, algunas veces rodeadas por una oda
de junca les, los pequeos estanques abundan
en los bajos hondonadas,
delta inmediato, frecuentemente inundado
y en
por las crecientes, son numerosos los arroyos
y los aguazales tranquilos.
La sospecha es confirmada por el anlisis, pues las
especies
de ambos rdenes reunidos alcanzan las cuatro
dcimas par<

tes

del total.

Casi todas nuestras Zancudas abarcan


persin, y esta se extiende mucho hacia
hcia el Sur.

una gran rea de disel Norte


y muy poco

Las familias preponderantes son

la de los Ardeidos, la de los


Escolopcides y la de los Rlides.
A la Garza mora ( Ardea cocol) se la ve solitaria, con su
cuerpo y aire tsicos, la orilla de las

corrientes,

la

que

le

cuesta abandonar cuando se la espanta, prefiriendo


trasladarse de
uno otro punto de ella.

La Garzetta candidissima es comn en el delta, sobre cuyo


verde fondo se destaca agradablemente su cuerpo,
ms blanco que
la nieve, adornado con su delicado
manto de encaje.
En

los mismos sitios se guarecen el


Mirasol ( Ardetta erythr rnelas) y la Bruja (,Nyoticorax Gardeni),
pero suelen peneti ai
tambin en los bosques artificiales del interior.
La gigantesca Mycteria americana, de aspecto venerable,
y la
hermosa Cigea ( Ciconia Maguari), son los
nicos Cicnites

que existen aqu. La primera no abandona


los sitios solitarios
y
salvages de las islas, donde, sin ser
rara, no abunda.
La
segunda aparece en nuestros campos con los
primeros dias de

333

la estacin florida;

durante el dia, casi no hay direccin donde


sin que se descubra una mas cigeas
entretenidas en buscar reptiles, insectos y otros pequeos animales entre los cardos tiernos que cubren entonces la llanura; al
aproximarse la noche, alzan su rpido, sereno
y majestuoso
vuelo, y se dirigen los estanques, en los que no es raro ver
reunido, esas horas, un gran nmero de individuos; no conozco
ejemplo alguno de nidificacion suya en esta parte de la Prose vuelva

la

mirada

vincia.

Una de las zancudas mas comunes aqu es el Cuervo de la


caada Bandurria ( Falcinellus guarauna ); aunque parece preferir los baados a los campos secos, con frecuencia se observa
sus bandadas devorando, en compaa de Chimangos
y Gaviotas,
las carroas que encuentran en la campia; su marcha area, en
lnea mas mnos encorvada, lo da conocer desde luego.
Los otros dos Tantlides, sin ser raros, no son comunes; el
uno es conocido entre nosotros por el nombre de Bandurria
mora (Molybdophanes cosruleseens) y el otro ( Taalas loculator
)
no ha sido bautizado por nuestro pueblo, segn creo; ambos
habitan particularmente en los barriales de las islas.
Recuerdo haber hallado, en cierta ocasin, un ejemplar de
T. loculator en el interior del partido; no podia volar, porque
innumerables Filoptrides lo tenian estenuado; posteriormente,
captur otro individuo de esta especie, en la ciudad de Buenos
Aii es, en idnticas condiciones, de lo cual infiero que dichos
parsitos se desarollan extraordinariamente sobre el cuerpo de
esta Zancuda, hacindola vctima de su voracidad.
(1)
Sostituye aqu al Flamenco {Phcenicopterus ignipalliatus), tan
caraterstico de las salobres lagunas del Sur, la curiosa Esptula
( Platalea ajaja
), impropiamente designada en todo el
Norte con
aquel nombre popular, sin duda causa dla preciosa tinta rosada
que baa su blanqusimo plumage; es comn, sobre todo en las
orillas del Baradero, del Arrecifes
y del Areco.

Animan las mrgenes de los arroyos y de los estanques varios


Escolopcides, de los cuales no me ha sido dado clasificar sino
los cinco mencionados en la lista (V. p. 82
y 83). El Totanus
aoipes Becacina real y el Gallinago frenatus son bastante
apreciados por los aficionados al arte cinegtica, ms no tanto
como

Batut ( Tryngites brevirostris ), avecilla que invade


nuestros campos por el esto, y que engorda sobremanera con la
el

semilla de los cardos, copiossimos en esa estacin, constituyendo


[1]

Hse descrito cuatro especies de Filoptrides parsitos del Tantalus

loculator, saber:

Docophorus heteropygus Nzch.,

Colpocephalum s calariformo Rudow,


tali Gieb.)

Lipeurus

y Menopon maculipes

loculator Gieb.,

Gieb.

(M.

Tan-

as

un manjar de

los

mas

334

selectos;

no se

la

encuentra en

la

ve-

en los campos descindad de las aguas, sino, por el contrario,


alimento favorito: aqu es
pejados, en los cuales abunda mas su
generalmente no se sirdonde la buscan los cazadores, quienes
sino simplemente
ven de arma de fuego para apoderarse de ella,
una cuerda;
de un objeto pesado cualquiera, atado al extremo de
tan
hacen girar, ginetes en un caballo manso, este instrumento
que, atolonprimitivo, y enseguida lo arrojan sobre los Batuts (),
contemplar
drados, ora corren algunas varas, ora se detienen
golpe, el ave vuela, lanzando su
si este yerra el
su enemigo
no tarda en posarse
grito caracterstico, bibib mbcituitui, mas
;

una

distancia

buscarla

el

relativamente

donde va nuevamente

corta,

cazador

Merece una mencin

especial por

zanquilargo Tero real


cuenta las orillas de todos

esbeltez

su

Himantopus
los

nigricollis),

estanques

elegancia
el

corrientes,

el

cual fre-

donde

el

Charadrus virginicus suele hacerle compaa.


es,
La Rhgncliosa Hilarea me parece rara. La Parra jacana
Gallipor el contrario, bastante comn; llmasela vulgarmente
las diferentes
neta, aunque este nombre se aplica tambin
anegadizos,
especies de Rlides; no se halla sino en los terrenos
de los campos
de modo que es poco conocida por los habitantes
altos

del centro.

populaEl Tero Terutero y el Chaj, son nuestras zancudas


partes,
todas
por
El primero es comunsimo
res por excelencia.
primavera recjese una gran cantidad de sus exquiy durante la
que se vale para oculsitos huevos, pesar de las astucias de
los
de las farsaicas iras con que procura ahuyentar
tarlos

y
importunos.

Las bandadas del segundo cubren grandes


larmente en las islas y

al

pi de

las

espacios,

barrancas,

particu-

simulando

grito estridente y
cierta distancia manadas de pavos comunes; su
an
salvage retumba con frecuencia en las cuencas ribereas,
produrante la noche, pues el menor movimiento, el ruido que
elemento,
su

ducen las aves y mamferos acuticos al arrojarse


resuello de los vapores
el lejano rugir del Tigre el robusto
as
que surcan la corriente del rio, alarman esta ave, que,
como el Terutero, puede ser considerada como el constante y
nunca engaado centinela de estos pases.
Aunque no he citado sino dos Rlites, estoy seguro de que
ms
viven en el partido dos ms especies de este grupo. La
comn es el Aramides gigas-, no bien desaparece el sol del ho-

rizonte,
(1)

cuando de todos

Batut Batit.

los

Corrupcin

peya del grito de esta especie.

juncales

parten

sus

desaforados

de la voz guaran Mbatuitu, onomato-

V-

335
gritos,

que pueden expresarse por tugu

diente esfuerza su voz cada

tagua
cacac;
y que cada conten-

.cacea,

dirase -que se insultan los individuos entre

s,

que responde, como si supiese


triunfo est reservado aquel que consiga
vez

de antemano que el
emitirlas con mayor fuerza y aspereza.
Principalmente en otoo, es comn la Gallareta Flica leucontera; se la encuentra en todos los estanques, y an en el Rio

Baradero, cuando este se desborda extraordinariamente.


si la F. armillata es tan abundante como su congnere;
do haber cazado, por el mes de Septiembre, un individuo
especie, el cual nadaba en compaa de dos tres mas,
charca inmediata
.

8.

la

en una

Caada Honda.

muy

Palmpedas de la familia de
cual, como puede verse en la lista que he publi-

El Baradero es

los Antides, la

Ignoro
recuex de esta

rico en

cado (V. pgs. 102-105), contiene las dos terceras partes de- las
especies del orden que se hallan en esta comarca.
El magnifico Cisne de cuello negro (Cygnus nigricollis) se desliza con aristocrtica majestad por sobre la superficie de los
estanques del delta, destacndose agradablemente su blanco y
ntido plumage sobre los verdes juncales, navega rpidamente,
empujado por las brisas matutinas, en las charcas grandes de la
llanura.

A menudo

hace compaa su prximo aunque inferior paconocido aqu, como en toda la


riente, el Pseuclolor coscoroba
popular
do Ganso; abunda^ en la isla,
nombre
por
el
provincia,
particularmente en el otoo.
Esta y el invierno son las estaciones en que pululan en las lagunas y arroyos las especies menores, comprendidas vulgarmenAlgunas de ellas no
te bajo la denominacin genera] de Patos.
se presentan sino por esa poca del ao, desapareciendo luego;
mientras que varias, y principalmente la comn Querqueclula
versicolor son estacionarias y anidan, por consiguiente, entre
nosotros; el Pato real ( Cedrina moschata ) es la mas buscada
le

por los cazadores.


Los Macees son bastante escasos, y muy difciles de cazar por
su gran habilidad para zambullir tiempo; el mayor ( Pocliceps
bicornis) parece ser un poco ms abundante que el pequeo
( Sglbcocyclus dominicas).
arrecife, en medio de un arroyo, con
observarse al negro Zaramagulln
suele
melanclico,
y
Bigu (Plialacrocorax brasilianus), que, la ms leve sospecha
de peligro, se lanza la corriente, sumergindose en ella para no
reaparecer sino gran distancia, nadando con slo la cabeza y
descubierto, vuela apresuradamente azotando la
el cuello

Posado sobre un pequeo

aire triste

liquida superficie con sus remeras.

336

Nuestra goviota comn ( Cirrhocephalus maculipennis ) es una


de las aves mas abundante en esta regin, durante los meses
calorosos del ao; sus grandes bandadas rodean las lagunas,
nadan en ellas, y numerosos individuos, mezclados con los Chiman g os Miloago pesoporus ), chillan en torno de las estancias,
atradas por el olor de la carne, se agrupan, produciendo indescriptible algaraba, sobre los grandes mamferos que mueren
(.

en

el

campo.

La gaviota grande Cocinera ( Larus dominicanus ) suele


presentarse aqu slo accidentalmente, segn mis informes.
He visto muchas veces, en las orillas del Rio Baradero, individuos solitarios de la Phcetusa magnirostris.
Finalmente, aunque an no la he descubierto, ciertos datos que
me han sido comunicados, unidos lo que se sabe de su distribucin geogrfica, no me permiten dudar de que existe tambin
aqu la extraa Rhynchops nigra.
( Continuar

Una excursin por


(Marzo de

el

Rio Lujan

1878),

por

Eduardo Ladislao Holmberg


(i

onclusin .)

Los

rayos del sol de la maana se sumerjieron en


la sombra de nuestro aposento y hubirase dicho que nos murmuraban al oido Perezosos! pero los rayos del sol son mudos
no hablan sino con colores y con imgenes. Habra sido una
calumnia infame, porque al instante nos vestimos rpidamente,

Marzo

7.

para continuar nuestras tareas.


Mientras mis compaeros emprendan las suyas, sal al campo y
comenc la mia. A poca distancia de la casa, un pequeo grupo
me hizo detener. Un Chimango arrancaba parte de la cabeza
un mamfero; al verme aquel, ech volar y encontr que su
presa era un ratn bastante grande, que un momento despus
determinbamos como Hesperomys Anguya. Coincida perfectamente con la descripcin que de l ha dado D. Flix de Azara,

bajo

el

nombre de Anguy.

Continuando luego mi interrumpido paseo, observ cierta


distancia unos grandes Carpinteros prendidos de los postes de
un cerco. De cuando en cuando picaban los palos, y, dislocndose

337

ellos, me dieron comprender que cazaban insectos. Aprovech


uno de esos movimientos y, haciendo fuego para enfilar tres, slo
obtuve dos, que al punto reconoc como Colaptes australis, que
ya haba cazado en Salta y haca poco en Zarate
Provincia de
(
Buenos Aires). Al ver estos ejemplares, que, si no me engao,
no haban sido cazados ntes tan cerca de Buenos Aires, sospech que podran atribuirse 4 su especie los fuertes gritos voces

en

de plieu! plieu! los cuales he hecho referencia en el comienzo


de este trabajo (p. 138), pues no podran corresponder al otro

Pico que se encuentra, con frecuencia relativa, en esta regin, el


Chloronerpes macalatus (p. 240), no slo porque no lo emite, sino
porque el suyo no tiene tanta potencia. Adems, he reconocido
varias veces, cerca de El Tigre, como 4 Carpintero, un ave del
tamao de la que me ocupa, pero, no habindola visto sino de
lejos, no puedo asegurar definitivamente que sea en
realidad el
Colaptes.

que daba uno de los individuos, que slo estaba


herido, acudieron numerosos pajarillos que haban estado ocultos en un sembrado de maiz, pero no observ ninguno particular,
los gritos

siendo los

ms

interesantes un

Lichenops perspicillatus, Pico de


Plata, hembra, y una Poospiza nigrorufa, Quien-te-vstio. Los
otros eran Chinglos, Ratonas, Jilgueros
Sycalis luteiv entris),
(

Serpfagas (A. subcristata), Tordos ( Molobrus ) y nada ms. Tomando entonces la direccin dlas barrancas, donde se extendian
esparcidamente muchos Espinillos (Acacia Cavenia), Talas (Celtis
sp.)
y alguno que otro rbol diverso, observ otras dos avecillas que me permitieron aumentar, si n las piezas colectadas,
por lo menos sus nombres: la Synallaxis rujicapilla, relativamente
comn en esta regin y el Piojito azulado, nombre vulgar con
que se suele designar 4 la bonita y delicada Culicioora dumicola.
Pero si mis apuntes no se enriquecieron notablemente por la
presencia de las aves, en cambio tuve ocasin de observar una
araa del gnero Epeira, que llam mi atencin sobremanera.
Era de un color oscuro, con un dibujo blanco (Laubjleck de los

Alemanes) algo jaspeado, y de un tamao algo mayor que el de


coman Epeira verde (E. lathi/rina, H.) que abunda en nuestros jardines y que tiene el aspecto de una alberja.
La tela se

la

encontraba en todos los rboles de aquellos sitios


y su rbita
tendra prximamente dos decmetros. A corta distancia de ella,
y hacia la altura de los segmentos superiores de las espiras
externas, se hallaba la celda, de forma de campana, pero sin

bordes muy salientes. Una especie de peciolo serva de insercin


a numerosas hebras que la aseguraban por arriba en las rnulas inmediatas, y de su borde partan otras que desempeaban
igual papel, divergiendo hcia abajo.
La hebra avisadora parta

338

con un ngulo de 45 prximamente. En algunas d estas celdas, el dimetro transversal


era de 1 centmetro mas menos, y no escaseaban las que
Abriendo varias, encontr
tenan una altura de 2 centmetros.
del centro de la tela, hacia

celda,

la

hasta tres depsitos de huevos: el ms antiguo tocaba, claro est,


siguiente estaba separado
el
fondo dirijido hacia arriba
el
poco amade l por una delicada capa de seda, algo perlada, y
se hallaba en
el cual
rillenta, lo mismo que ste del tercero,
vacio, donde
espaci
cierto
iguales condiciones, quedando an
habitaba la Epeira, tocando con una de sus garras, como acostumbran, la hebra avisadora. Hago aqu estos apuntes, porque
nunca he observado lo que consigno, ni recuerdo haberlo ledo,

empero, como caraterstca de la especie, la disposicin


de la tela y de la celda, pues hay unas cuantas Epeiras muy
prximas, que son del mismo sub-grupo que esta y cuya
sospecho que talvez
determinada;
est an
diversidad no
encuentra en Crdose
que
animal
mismo
el
podria no ser sino
ba y en Salta, pero con la celda en el centro mismo de la tela,
asemejndose mucho, en esto, a la de otra especie
y n separada,
ms pequea, que me ha sido enviada por el Dr. Lorentz, de lo
cual hace mencin en su Cuadro de la vegetacin del Nordeste

sin dar,

de Entre Ros,

p. 35.

maana

en algunos
por m
sealadas
insectos y araas, stas, en su mayor parte, ya
en mi ensayo sobre los Arcnidos Argentinos, y, aquellos, agre-

Mis otras adquisiciones de

gados

las especies obtenidas

la

consistan

por Lynch.

unas dos leguas de distancia, arre


glar algunos asuntos, me dijo, su vuelta, que la verdadera mina
de aves se hallaba como una legua al Sudoeste, en un talar
que se vea desde all, y ya me preparaba emprender viaje en
esa direccin, cuando observamos que el horizonte se ennegreca
Deb
al Poniente, y que la tormenta se acercaba con violencia.
vacas
macetas
de
monton
un
examinar
empec

quedarme y
que haba en el jardn inmediato. Adems de algunos insectos
interesantes, entre otros, el Melansomo Lepdinoderus varicosas y
el Estafilino Scariphceus iuridipenhis, segn los determin Lynch,
Braquinos, Fernidos y otros que
los cuales se agregaron los
(s. 1.), varias araas, algunos
l haba tomado, hall un Chelifer
Acridos y unos pocos Miripodos. Al mover una maceta enOliveira, que haba ido

en otra y ambas tendidas, sali una lauchita de color


gris claro, que consegu cazar con trabajo y sacando la maceta,
presenci una escena, que no califico, en cuanto la impresin que me caus, porque el lector no quiere, en este momento,
ostentacin de tragedias. La laucha que' acababa de cazar, era,
macho. En el fondo de la segunda maceta se hallaba otra laucha,
cajada

339

pero hembra, toda acoquinada y como temiendo moverse, porque


su lado, sobre las finas pajillas de su nido, estaba una enorme TarejUula, casi tan grande como mi T. pampeana, comindose la cabeza de uno de sus hijuelos, que talvez no tendra tres
dias. En el nido haba dos iguales, presas reservadas la voracidad de la Lycosa, si el mismo sentimiento de proteccin de los
hijos, desarrollado en casi todos los animales, no los incitaba
afrontar los venenosos colmillos de la araa, pero .... araa,
laucha, hijos, nido y, si no hubiera sido pOr poltica, la maceta
tambin, todo cay en mis manos y un momento despus, cuando un fuerte huracn conmova cuanto nos rodeaba, Lynch
y yo
estudibamos el segundo Hesperoniys, con una mancha blanca
detrs de cada oreja.
Un mes antes, recorriendo con Flix Lynch
las
barrancas del Baradero, haba hallado esta misma especie,
en una nidada de cinco seis, pero an cuando mi amigo sospechaba, con bastante fundamento, que era el H. bimacultus de
Waterhouse, Enrique me hizo notar, en esta oportunidad, que,
habiendo especies muy prximas, que l haba tenido ocasin de
observar, no se atreva aceptarla como tal aplazamos su determinacin para cuando pudisemos consultar las descripciones
de Waterhouse.
;

Entretanto, mi plan de ir la mina que Oliveira me indicaba,


fue desbaratado por el huracn y el tremendo aguacero que vino
luego. Sin embargo, dos especies de aves, no sealadas an en
esta resea, enriquecieron nuestros apuntes: la Gaviota comn,
Larus maculipennis y el lindo Halconcito, Tinnuneulus cinnamo-

minus. En una pausa del aguacero, sal otra vez las barrancas.
Las golondrinas aparecieron en el aire y una Garza grande, probablemente la Ciconia Maguare, se vea la distancia deslizando sus pesadas alas en dicho elemento. En uno de los grandes
derrumbes del barranco, que all tiene, visto de lejos, el aspecto
de un castillo fuerte, haba una cueva, donde vi entrar una Lechuza corpulenta, que, por su color claro, por su tamao,
y por los
gritos que omos, , la noc|ie, creo que fuera la Strix per lata.
Cuerear las aves, y continuar con los otros trabajos propios de la
situacin, tal fu nuestra tarea en el resto del dia, que no haba
de terminar sin sorprendernos agradablemente. En el patio de la
casa, andaban dos Avestruces blancos, uno grande
y uno pequeo, pero siendo tarde ya, no pudimos estudiarlos, reservndonos
para el siguiente dia. De todos modos, el lector ya conoce la

Rhea

albescens,

dia termin sin

publicada en esta
otra novedad.

Revista, entiv IV,

p.

97.

El

Marzo 8. Nuestro ntimo deseo es continuar, continuar, aunque sea hasta el fin del mundo. En el fondo de nuestros malos
y buenos ratos, al travs de nuestras desesperaciones en la lucha

340

rayo del sol que nos tuesta,


con los mosquitos, veces con el
podemos trabajar, sin tregua, en
sentimos que somos felices, porque
indefinidamente, si
^loo que nos deleita y que asi continuaramos
la ciudad; fuerza es volver.
nuestras obligaciones no nos llamaran
colecciones y equipaje la
sobre el interesante Estrutimdo
canoa, procuramos tomar apuntes
pero el mayor andaba libre y no nos

Mientras

se

nuestras

llevaban

que habamos descubierto,

distancia, de modo^que, fuera de los


dej acercar sino cierta
pudimos sealar, y el menor,
pocos datos publicados, nada ms
las manos, era demasiado pequeo
que tuvimos un momento entre
asignar grande importancia sus
para creernos autorizados

caracteres.

de su compaero,
Nos despedimos, pues, del dueo de casa, y
agradeciendo infinitamente la
desendoles mil felicidades, y
dispensado.
hospitalidad que nos haban
empezbamos
Un momento despus, desatbamos la amarra y
Al desemllevara al Lujan.
descender por el arroyo que nos

de
y emprendimos el exmen
piezas
varias
proporcion
nos
un viejo tronco de sauce, que
de la Xylocopa Augusta,,
ninfas
las
ellas,
interesantes entre
anloga , lo que se
Saint-Fargeau,* dispuestas de una manera
de la obra Hymenoptres
v en la Pl. 18, f. 1 del Atlas
slo tres celdillas, diferencinviolcea de este autor, pero con
Xylocopa brasilianorum (X.
dose asi tambin del nido de la
Soc., XVII, 20,1837) y tambin
tenthredo, Lands. Guild., Tr. Linn.,
Anesiclora Dring?), en tubitos llenos de
las de una Augochlora [A
de esto, continuamos viaje,
una papilla masa polnica. Despus
rato lo de Matafurmiga, donde nos detuviy leo-amos al poco
partir, y muy cerca de la
mos algunos breves instantes. Al
interesante, cuanto que
ms
tanto
casa, obtuve un Falcnido,
nombre tcnico y que coincide
an no sabemos con seguridad su
blanca de Azara.
perfectamente con el Espartero pardo ceja
observaciones entoHicimos tambin diversas adquisiciones y
lo sern en lo sucemolgicas que, ya han sido publicadas,
bocar

en

este,

bajamos

la costa

(.

significando la localidad.
sealado ya (en la pag.
Al llegar de vuelta un punto que he
algunas plantaciones aisladas de duraz167), donde, adems de
abundantes juncales, nos detuneros se observan, internndose,
sivo,

los juncos haba grandsimas


vimos algunos momentos, porque en
interesantes, una de as
bandadas de dos especies, en extremo

no quisiera perder la oportuque menciono el gnero Xylocopa,


98,
Fab., de que he hablado antes p.
nidad de recordar la X. frentis,
determisu
sp., pues entnces no conoca
diciendo simplemente: Xylocopa

r)

Ya

nacin precisa.

341

cuales no he sealado an: el Trupialis superciliaris, que nO'


pude obtener (pero que Oliveira me ha enviado despus), consiguiendo solamente un ejemplar de la otra: Amblyrhamphus ruber

una Tortuga que abunda en extremo


en esta regin y que se denomina Platemrjs Hlarii. En la cima
de un elevado sauce de la mrgen opuesta, llam mi atencin
otra especie de Carpintero, que me pareci distinta de la que
haba cazado en la estancia de Pineda. Hice fuego y obtuve,
felizmente, el ejemplar, que no era ni ms ni mnos que el Chrysoptilus melanochlorus , denominado en Salta Carpintero real,
pero que ha sido sealado en la Provincia de Buenos Aires,
pues Enrique Lynch lo consigna en la Fauna del Baradero,
All

pero no

Ms
que

cazamos

tambin

estaba aqu.

lo

adelante, vimos otras

abunda en

los

especies,

juncales;

un

como

animalito

el'

Agelaias

Tfiilius,

precioso, que slo

Cyanotis omnicolor,
y el Glaucicliutn ferox, lechacita denominada vulgarmente Cabur
Rey de los pajaritos. Las dems, ya han sido sealadas.
A la noche llegamos lo de don Juan Francisco Rojas, que
nos recibi con patriarcal bondad. All descansamos de nuestras
haba visto en

el

Museo de

fatigas del dia y un sueo


nuar al siguiente.

Marzo
salimos

9.

El

del

dia

Provincia,

el

reparador nos di

aliento para conti-

Temprano en la maana
remar con
comenzamos
y
era llegar esa misma noche la ciu-

estaba

hospitalario

la

nublado.

rancho

Nuestro intento
dad, pero la embarcacin, en extremo pesada con la carga, el
viento que soploba de proa y la marea contraria, no nos dejaban
adelantar mucho. Poca cosa obtuvimos en el camino, debiendo
sealar solamente una especie del gn. Cyrtophora, muy abundante y que juzgo diversa de mi C. amaurop'iila. Un fuerte
aguacero, sobrevenido como las tres de la tarde, nos oblig
hacer una parada de hora y media; mas viendo que la lluvia
segua, continuamos nuestro viaje y entramos al Caraguat Chico
recoger algunas piezas que habamos dejado. La noche descenda rpidamente sobre el Lujan la lluvia no cesaba, y el viento de proa, cada vez mas recio, nos obligaba apresurarnos.
Un momento despus, fu imposible continuar, durante media
hora que remamos como furiosos y cuando ya habamos avistado
la boca del Rio Arroyo de las Conchas, no adelantamos una
sola pulgada, la lluvia y el viento se precipitaban violentamente
sobre nosotros nuestro equipaje descubierto, exceptuando algunos cajones, se haba empapado totalmente; la tela de la carpa
con que lo habamos resguardado no bastaba para impedir la penetracin del agua, y la canoa, cala vez mas pesada, amenazaba
hundirse. La perspectiva no era halagea. La borda de la
energa.

342

embarcacin sobresala apenas media pulgada, de manera qu


debamos hacer el papel de equilibristas, para no sumerjirla.
rembamos cada vez con ms furor, pero ya la corriente contraria nos arrastraba. Y bien, pues que mande la corriente! Pre-

tenebrosa nos envolva. El


el quejido turbulento de la
zumbido del viento entre los
correntada, el chirrido de la lluvia y el cuchicheo de los juncos,
eran los nicos ruidos que percibamos. Vivamos con el oido
atento y con el tacto aplicado la borda, prontos arrojarnos al
agua y salvar as, de un naufragio en agua dulce, expensas
de un bao, que no nos hubiera mojado ms de lo que lo estba-

ciso fu retroceder.

Una

oscuridad

sauces,

mos, las colecciones reunidas con tanto trabajo.


Al poco rato de retroceder, percibimos una hebra de luz entre
los sauces.
Haciendo un esfuerzo, nos acercamos la orilla y
llamamos. Una puerta se abri y un caballero apareci en el
umbral, invitndonos entrar. Atamos la cadena en el pequeo
embarcadero, donde habamos tocado, adivinando, por casualidad.,
y despus de colocar la canoa debajo del tablado, fuimos recibidos de la manera mas amable y generosa por el Sr. D. Federico
Cuneo, cuyos cuidados quedaremos perptuamente agradecidos.

Marzo 10. El da amaneci y continu destemplado y lluvioso.


Nada pudimos hacer, y, en cuanto nuestras observaciones, slo
consignamos los nombres de la Ciconia Maguari, que vimos
posada en la margen del Las Conchas, el de una paloma que
obtuvimos, Peristera frontalis y el del Carpintero pequeo, Cliloronerpes maculatus.

As termin nuestra excursin.

Doy en seguida una lista de las aves mencionadas en el curso


de esta narracin, como observadas cazadas en las orillas del
Lujan en sus inmediaciones, durante los dias 3 10 de Marzo.
Su objeto es presentarlas agrupadas en una sucesin metdica,
buscar los
de tal manera que sea mas fcil para el lector

mismos nombres vulgares, ya sea en la Fauna del Baradero, de la Fauna de Salta


la obra de Azara
y asi poder orientarse mas rpidamente en
datos relativos sinonimia cientfica

los

en cualquiera anloga debiendo, de todos modos, guiarse por el


Indice de este Tomo (en la prxima entrega).
Los otros grupos ocupan un lugar secundario, por lo cual me
abstendr de hacer enumeracin alguna, tanto ms cuanto que
mis referencias son en extremo escasas, respecto de ellas, y no
dan sino ideas muy generales. En los trabajos que los hermanos
Lynch y yo mismo, hemos publicado en El Naturalista y en los
que seguiremos publicando, se ha hecho y se har mencin, ms
de una vez, de las especies obtenidas durante este

viaje.

^
e

En

esta

lista

he

seguido,

eomo en

mismo orden

la

enumeracin

Dr

el

aves de Salta,
490 etc. No
te, en su Rese etc. T. II. p.
conveniencia, pues, siendo
la lo es simplemente de
no habiendo
mas numerosa publicada hasta ahora, y
el

Burme.s.
eseue^
de
cuestin
es

adoptado por

seguirla

nada que agregar la suya, prefiero


Por lo dems, en ella no se seala,

aqu casi

con mucho,

de Lujan, a ta
habitan
de las especies de aves que
^
meo que dicho
de la verdad,
extremo que, sin apartarme mucho

nmero sea

la regin

triple.

ME A

Rio ^ u j

Lista de tas aves observadas en el

10 DE
C10NS, DORANTE LOS DIAS 3 A
excursionpor
Una
(Apndice al artculo

MARZO 'dDL
el

1
L

878

Rio Lujan)

Rapaces
n ulus cin'
vuigaris
Diurnos Milvago pezoporus, Polyborus
r
namominus, El Espartero ceja blancaAcctpU Glaucidium tero.
f
cuniculana,
Nocturnos Strix perlata, Speotyto
'

'

Trepadoras

Chrysoptilus melanochlorus,
Pcidos-, Colaptes australis,
nerpes maculatus.

MU

Chimo-

PAJAROS

Sauropha^tis

Tycannus mehmcholicus,

gg SS^du^-^arthmua
Troglodvtes

flaviventris,
platensis.

jjeiiwosurj

n P7 ,,s

SrSpo~hMrSyc.!5

uteiventris,'

sericeus,
cus solitarius, Molobrus

M.

Tur-

Chryeomitris ma-

badius.

Giradoras
Columbula

Peristera frontalis.
Picui, Zenaida maclala,

Corredoras

Rhea

albescens.

Zancudas
Him.nt.pas ntgrteolhs, Tota.

Limcolas: Vanellus eayennensis,


us fiavipes.

Ai^S (sur^oL)
ri,

Ibis (Faleiriellus)

erythrpmelas, Ciconia

chalcoptera.

Palmpedas

Larus maculipennis.

Magua

Catlogo de la coleccin entomolgica de


Eduardo L. Holmberg
por

Enrique Lynch Arriblzaga


( Continuacin

B. O z enid
Ozenoidse, Agass., 1818.

Gen.

15.

PacSiyeles Perty,

Y.

te,

p.

304

Hope, 1838.

Del. an. art.,

3,

pl. 1,

Goniotropis Grav, Anim. Kingd.,1

10

f.

(1830).

273 (1832).

Ictinus Lap., Et. ent., 145 (1834).


Sp. 28. P. Arechavaletse, Chaud., Rer>. Osen, in Ann.
Soc. Ent. Belg ., XI, 64, 31 (1867).
*Buenos Aires, Las Conchas (Hlg. & 01. Cs.)
C. S c a r

se,

Blanch., 1815.

Fossores, Latr., 1806


Scaritidoe, Mac Leay, 1825 Bipartita,
Latr., 1825 Scaritides, Dej., 1825 Scaritiens, Br., 1834
Scaritini, Erichs.,1837

Cast., 1840

Gen.

16.

Leg.

II,

Scaritides, Westw.,

sect. ,IY,

s.

1840

Scari lites

Scaritides, Lac., 1854.

Scaries Fabr., Syst. EL, 1 123 (1801).


Sp. 29. S. anthracinus, Dej., Spc., IV, 491, 47(1831).
Buenos Aires: Mercedes y Belgrano, (El. Gonz.)
Buenos Aires (Hlg.), Las Conchas (OI.
Cs.) & Baradero (E. Lch. A.)
,

Sp.

S. ebeninus,

n.

sp.

**Buenos Aires, Baradero (F. Lch. A.)


Sp. 31. S. punctaticeps, n. sp.
**Paraguay (Mk. v. R.)
**Buenos Aires (Hlg.)
Gen.

17.

divina
Sp.

32.

Latr., Consid. gen., 156 (1810).


C. macularis, Putz., Reo. Cliv. in

Buenos

Sp. 33. C. Burmeisterii, Putz., op.

Gen.

18.

Ann.

S.

E.

Belg., X, 153, 97 (1866).


Aires, Baradero (F. Lch. A.)
cit.,

161, 114 (1866).

*Buenos Aires, Baradero (F. Lch. A.)


Ai'tiistomis Putz., Mon. Cliv. in Mrn. Soc. Lige,

II,

636 (1846).
Sp. 34L A. semipunctata, Putz., op. cit., 648, 24(1846);
Rv., 213, 36 & 37 (1866).
Clivina semipunctata Dej., Sp., V, 509,38 (1831).

*Paraguay (Mk. v.
Buenos Aires (Hlg.)

R.).

Gen. 19. A>idoglossa Putz., Mon. in op. cit., II, 626 (1846).
Sp. 35 A. intermedia, Putz., op. cit., 636, 16 (1846).
CUoina intermedia Dej., Spc., V, 507, 36 (1831).
Buenos Aires (Hlg.)
Sp? 3 A. latiuscula, Putz., Reo. Clio. in Ann. S. Ent.
.

**

Paraguay

Belg., X, 217, 7 (1866


v. R. ).

Patellimani,

D.

).

Mk.

Latr., 1829.

Patellimanes, Dej., 1825. Chlcenides, Br., 1834 Chlsenioidse,


Agass., 1848 Leg. II, sect. V, Lac., 1854 Chlsenii, Fairm.
& Lab., 1854 Chlocniidea, Westw., 1839 Chlcenites J. Du V.

1857.

Gen.

20.

Brachygnatlias

Perly, Del. an. art.,

6, pl. II, f. 2 (1830).


Dej., Sp., V, 594 (1331).

Eurysoma Oberleitner
Sp.

37

B. festivus, Lac., Gen.,

E.

festo

um

Tucuman
Crdoba
Gen.

21.

GeoMas

210, nota 2 (1854).

I,

V, 596, 2

Dej., Spc.,

(1831).

(Hlg.)
(A. Parkinson).

Dej., Spc., V,

604 (1831, nec Brull, 1836,


nec Heer, 1839).
Philogeus Blanch, H. nat. des. Ins., I, 35(1845).
Sp. 38 G. pubescens, Dej., Spc., V, 608, 1 (1831).
Buenos Aires (T. West k Holbg.).
Chlaenias Bon., Ob.s. ent., I, tab. srjn. (1809).
Sp. 30 Ch. platensis, Waterh., Ann. and Mag N. Hist.
.

Gen. 22.

VI, 351, 1 (1841).


*Buenos Aires, Baadero (F.
Sp.

40

E.

Lch. A.)

Ch. oblongas, Dej., Spc., II, 344, 45 (1826).


*Entre Ros, Concordia (Moser).
.

Buenos Aires: Buenos

Aires (Holbg.) k

Lch. A.)
Gen. 23. Stenocrepis Chaud., Bull. Mosc.,

Baradero

(E.

Sp.

41

S. leevigata, G.

& De

XXX,

p. 3, 45(1857).

H., Cat. Col.,

Oodes Iceoigatus Dej., Sp., V, 673, 10


Buenos Aires, Baradero (E. Lch. A,)
E.

Log.
Gen. 24.

II.

sect.

r o s c

VI, Lac., 1854

Barypas

Dej.,

i t

se

234 (1868).

(1831).

Broscites,

Spc., III, 24
Zeit-.,

I,

J.

Du

V., 1857.

(1828) Burm.,

Stett.

E.

Jg. 29, 225 (1868).

Cardiophthalmus,

Curt., Trans. Linn. Society,


XVIII, 184 (1841).

Arathymus Gur.,
Odontomerus Sol.
(1849J.

Reo. Zool., 188 (1841 j.


in Gay,

Fauna

Chil

IV, 240

346

Tetraodes Blanch.,

au P. Sud, Entom., 38

Vo,j.

a 85 3).
Sp.

Sp

(18-

Spc ., III, 2o, 1


42. B.
noc,
Molops rioctlis Germ., Ins. sp.
Gonz.)
Buenos Aires, Belgrano (Elina
T-ivalis Dej.,

43

21, 34

E. Zeit.,

Stett.

Burra.,

B. pulchellus,

18 -u;.

J a -, 29,

225 (1868).
Crdoba (A- Parkinson).
(
op. cit., 2-8,
>;
Sp 44. B. clivinoides, Burm.,
cietg,
So
Linn,
Trans.
clivinoides Curt.,
1

Carel,

185, 6, pl.

XVIII,

Tetr. Icecis Blanch.,

15,

f.

(1841).

au P. Sud,

Voy.

Ent,, o

6 (1853).
Putz., Stett. Ent. Zeit,
Bar. (Card.) clivinoides
Jg. 29, 359, 3 (1868).
Santa Crus (F. P. Moreno.)
pl.

f.

3,

Patagonia,
F.

Harp

alie

i,

Bon., 1809.

Qimdrimam Latr 1829 -HarpaUn,,


Harpaliens, Dej., 1829
18^9 Lcg. II, Sect.
Erichs.,1837 Harpatidea, Westw.,
du V.. 1857.
Lac., 1854 Harpalites, J.

Gen

25

Craocara

Lee., List Col.,

11

(186.6

nec Esch
Dej., Spc., V, 698 (1831,
E. Zeit., Jg. 29, 11
1 829) Burm., Stett.

Melanotus

k 225
Sp. 45. C.

M.

flavipes,

(1868).

G. k De H., Cat.

flavipes Dej.,

Spc., 700,

Col., I,2ol (186

).

(1831).

(El. Gonz.), BueBuenos Aires: Mercedes k Belgrano


Baradero
nos Aires (Illg. & E. Lch. A.),
(Hlg. & 0)1. C.).
(F. Lch. A.), Las Conchas

Gen.

26.

Anfso.dactylus

Dej., Spc.,

132 (18-9).

Lac., Gen., I, 279, nota 3 (


Sp. 445. A. cupripennis,
sp. nov.,
Foecilus cupripennis Germ., Ins.
25 (1824).

Harpalus cupripennis

Salta k

Dej., Sp., IV, 284, 77 (18~

DOrb.,
H. (Ans;) cupripennis Br. in
36,

Voy.,

)
,

139 (1838).

Tucuman

(Hlg.).

Patagonia, Patagones (F. P. Moreno).


*Entrerios, Concordia (Moser).
Belgrano
Buenos Aires: Mercedes (Elina Gonz.),
E.
(Elina Gonz.), Buenos Aires (Hlg. &
Bak
Lch. A.), Las' Conchas (OI. Cs.)

347

Sp. 417. A. posticas, Lac., Gen.,

I,

279, nota 3 (1854).-

H. posticus Dej., Spc., IV, 292, 84 (1829).


H. (Anis.) posticus Br. in DOrb., Voy.,

VI,

35, 136 (1838).

Gen.

27.

Buenos Aires (Hlg. & E. Lch. A.)


Paraiaccis Dej., Spc., IV, 43 (1829).
Sp. 48. P. leevigatus, Dej., Spc., IV,
in

Sol.
pl.

3,

f.

45, 2 (1829)

Gay, F. Chil., IV, 197,

Atl.,

7 (1849).

Acinopus lcevigatus Escli. Dej.,

I.

c.

68 (1834).
P. niger Cast., Et. ent.,
P. parallelus Chaudoir, Bull. Moscow, IV, 779
I,

(1843).

Buenos Aires: Buenos Aires (Holbg.) & Baadero


(F.

Sp.

4.

Lch. A.)

P. cylindricus,

Icn .,

Buenos

Gen.

28.

III,

IV, 44,

Spc.,

Dej.,

143,

pl.

f.

1 (1829);

4 (1832).

Baadero
(F. Lch A.) & Buenos Aires (Hlg. &
E. Lch A.)

Aires: Mercedes (Elina Gonzlez),

Sclenoplhorsis

Dej., Spc., IV, 80 (1829)

Putz.,

Stett.

E. Zeit., Jg. 29,3 (1878).

Fangs

Ziegl.

Lee., Trans. Ain: Phil. Soc.,

X, 385 (1853).
Sp. 5. S. Lacordairei, Dej., Spc., V, 826,51 (1831)
Putz., op. cit., t0,90 (1878); Extr. in El

^
Pangas

Nat. Arg.,
Lacordairei
267 (1868)
Col.

Tucuman &

I,

159,9 (1878).

& De H., Cat. Col. I,


Steinh., Symb. ad hist.

G.

Arg. mer., 8,33

(1869).

Salta (Hlg.).

Sp. 51. S. picipes, /i. sp.


Buenos Aires: Mercedes

& Belgrano ( Elina


Chacabuco
(F. Lch. .) & BueGonz.),
nos Aires (Hlg. & E. Lch. A.)

Sp. 52. S. alternaos, Dej., Spc.,

IV, 86, 4 (1829)

Putz., op. cit., 13,4 (1878); Extr. in


El Nat. Arg., I, 158,1 (1878).
5. lineatopunctatus Dej

.,

Spc., IV, 86,5(1829).

Paraguay (Mk. v. R.)


Buenos Aires(Hlg.)
(Continuar).


Coleccin

348

Holmbergiana

Descripcin de gneros y especies nuevos poco conocidos, observaciones sinonmicas, notas criticas &.
por

Enrique Lynch Arriblzaga

I.

18.

Carbidos Continuacin ).
^carites antbracinus Dej.
(

Un

ejemplar cazado por Holmberg, en los alrededores de esta


ciudad, presenta algunas diferencias con el tipo especfico normal,
mas demasiado ligeras, mi juicio, para constituir una especie
aparte.
Probablemente es una simple aberracin. H aqu dichas diferencias:
a

Depresiones interantenales notable y groseramente rugosas.


Alas del epstoma rugosas y esparcidamente puntuadas.
a
3
Elevacin ceflica media rugosa, sobre todo en sus partes
anterior y laterales, escasa irregularmente puntuada y con vermiculaduras dispuestas sin orden regular.
4a
El resto de la parte superior de la cabeza cubierto de dichas esculturas vermiculares, manera de resquebrajaduras del
tegumento, y de escasos puntos pequeos, mas notable en los lados del vrtice que en Jo dems.
5a
Hundimiento medio del pronoto mas marcado que de ordiI

2a

nario.
6a

Color general pardo rojizo oscuro, las partes inferiores un


poco mas claras.
Las tibias anteriores son bidenticuladas en este individuo este
carcter es variable en*la especie de que me ocupo, segn lo
observ ya Dejean, quien le atribuye dos pequeas dentelladuras,
y algunas veces tres, despus del tercer diente; tengo la vista
un espcimen en el que se observa dos en la tibia derecha y tres
en la izquierda.
.

19.

Scarites ebeninus

n.

sp.

Niger nitens, antennis, palpis twrsisque rufo-piceis ; occipite pare crassque punctato; pronoti angulis posticis edentatis vel leviter denticulatis,
impressione transversa antica profunda, basi utrinque tuberculis mini-

mis;

tibiis anticis tridentatis,

bispinosis;

elytris

post dentes unidenticulatis

convexi , stria tertia

foveis

piliferis tribus impressa,

tertiam partem vel palillo ante mdium, secunda

tiam partem, tertia ante-apicali.

Cabeza
trs

lisa, luciente,

dlos ojos que en

mediis intus

striatis, striis obsolet punctatis, interstitiis

Long.

modic

prima ad primam

trans secundara ter-

13-15; el. 7-8; lat. 4-4 1[2

mra-

ralamente puntuada, mas estrangulada deanthracinus; depresiones interantena-

el S.

longitudinalmente estriadas; occipucio gruesa y esparcidamente


puntuado y estriado lo largo en los costados, con puntos mas
pequeos y escasos y estras mas finas y espaciadas en el medio;
ojos cubiertos por la rbita posterior en una tercera parte, prximamente, de su superficie; carena transversal del mentn continua;* parte inferior de la cabeza densa y gruesamente puntuada.
Pronoto un tercio mas ancho que largo, liso, luciente, con ligeras
borde anterior levemente
estras unduladas transversales;
sub-rectos, embotados;_posanteriores
ngulo
s
en
arco;
escotado
teriores redondeados, sin el dentculo que presentan los de la especie anterior con uno muy pequeo;** base levemente escotada en el medio, menos oblicuamente truncada en los lados que en
arqueada hacia
el 5. anthracinus-, dicha truncatura ligeramente
afuera; imp resion transversal anterior bien marcada, bastante
profunda, como sinuada en sus bordes; la longitudinal fina, bien
les

marcada, escasamente puntuada; depresi ones bsales subobsoletas, cubiertas de numerosos tuberculillos granuliformes; r e-

borde como

en la especie anterior. Antepecto cubierto de tuberculillos como los de la base del pronoto, excepto en los tres
cuartos posteriores de la carena prosternal, que es lisa y lucien-

Ancas anteriores densa y regularmente rugosas, como en

te***.

muslos verticalmente estriolados; tibias anteriores tridentadas, con un dentculo detras del tercer diente; este
suele dividirse en dos partes, y entonces aparecen slo dos dientes, y tres dentculos en vez de uno; tibios intermedias con dos
espinas terminales internas. Elitros sub-paralelos, mas convexos
en el S. anthracinus li.sos y
y proporcionalmente mas cortos que
de un modo poco visipuntuadas
lustrosos; estras profundas,
ble; la tercera con tres hoyuelos pilferos, el primero poco antes
de! medio al fin del primer tercio(l), la segunda al principio del
ltimo tercio, y la tercera en la unin de la tercera estra con la
cuarta, igual distancia del segundo hoyuelo que del ngulo sutural; i n t r v a 1 o s medianamente convexos; arranque de los
litros, ltimo intervalo y mitad externa del octavo densamente cubiertos de tuberculillos granuliformes; el noveno con una srie de
impresiones pilferas, precedidas por un tuberculillo algo mayor

el

S.

anthracinus

que

los otros(2);

* Esto

en el
**

es,

ngulos hme rales

no interrumpida para dar paso

denticuliformes. Mecli-

la longitudinal,

S. anthracinus.

En el individuo menor.
** En el S. anthracinus existen
quedando

en los flancos,
(1) En dos ejemplares se

tambin, pero no son bien visibles sino


menos, todo el prosterno.
poco

observa lo primero, y en otro (el mayor) lo se-

liso,

gundo.
(2)

como sucede

E! S. anthracinus presenta tambin este carcter.

350

y postpecio densa ir regularmente puntuados, Sub-rugulosos, excepto en el medio del esternn, donde son lisos.
Abdomen densamente ruguloso y puntuado en el vientre, menos
o
o
o
en el medio dlos arcos 2, 3 4 y 5 y en la base del sexto, don,

de es

liso

y escasamente punctulado.

Negro

intenso; antenas palpos y tarsos rojos piceos.


Esta especie fu descubierta por mi herma, no en el Baradero.

Obseroacion

La

tinta rojiza suele invadir las tibias, las ancas,

los fmures, el pedculo torcico, y los


dos ltimos arcos del vientre, presentndose mas menos fundida con el color oscuro.
Vase la observacin que sigue la descripcin de la especie

los trocnteres, parte de

bordes laterales de

los

siguiente.

SScartes psametaticepa

20

n.

Anthracinus, antennis, palpis tarsisgue picels;

punctato

pronoti angulis

posticis

edentatis

sp.

occipite prcb

rotundatis

crasseque

impressione

antica medio obsoleta ; tibiis anticis tridentatis, post dentes

transversa

xmidenticulatis , mediis

intus bispinosis

lete punctatis, interstitiis

elytris

modice convexis,

striatis,

striis

obso-

siria tertia foveis piliferis

quatuor impressa, prima primam tertiam partem versus, secunda trans


mdium tertia ad quartam quintam partem quarta ante-apicali Long.

17-18;

l.

mm.
mayor tamao y

9-9 1[2; lat. 4 3|4-5

Prescindiendo del

especie no difiere de la

del color

anterior, sincq por los

mas oscuro,
siguientes

esta

carac-

teres:

Cabeza apenas estrangulada detrs de los ojos, como en el 5.


anthracinus mandbulas menos agudas*.
del pronoto poco marcada, puntuada,
I m presin anterior
;

desvanecida en el medio; la longitudinal mas visiblemente puntuada; depresiones bsales lisas. Elitros tan alargados como en el
S. anthracinus; 3 e s t r i a con cuatro hoyuelos pilferos en lugar
a

de tres.
Un ejemplar cazado por Rosenschoeld, en el Paraguay, por el
mes de Febrero, y otro que Holmberg cree haber capturado en
esta provincia.

Observacin Comparo estas dos especies con el S. anthracinus


por no tener otra mi disposicin, sin pretender que sean mas
afines con l que con otros congneres.
21.

Debe de

AspllogSSsa latisiscaala Putz.

comn en Minas Geraes

donde procedan 35 individuos que examin Putzeys, y en el Paraguay, en


cuyo pas caz Munk von Rosenschoeld los numerosos ejemplares
ser

* Quizs por el uso.

(Brasil), de

351

mutilados en su
de la coleccin Holmbergiana, desgraciadamente

mayor parte.
La longitud de

estos varia entre 6 1/2 y 8 mm.


La impresin longitudinal del pronoto es doble, y el mtrvalo
que resulta de esta disposicin es canaliculado en el medio.
1.

22.

-j&nisoitactylws caipripennis

(Dej.) Lac.

basEste Carbide, uno de los mas comunes en estos pases, es


de los
tante Variable en el tamao, los colores y las esculturas
sealar las variaciones, fin de evi2.
Considero til, pues,
litros.
tar errores

de determinacin, siempre perjudiciales A

la

entomo-

loga.

Dimensiones

Los ejemplares mayores, de ambos sexos, procedentes de Salta


mm. de largo; la longitud de los
y de Buenos Aires, miden 18
menores slo alcanza 14; estos lian sido cazados en Concordia
(Entrerios) y en Buenos Aires; un individuo de Patagones mide
16

mm.

de longitud.

3.

Coloracin
El color de los litros es generalmente rojo de cobre brillante,
con reflejos verdes, y el de la cabeza y del coselete negro con
vivos reflejos verdes y algunos cobrizos, pero las dos primeras de
estas ltimas tintas suelen invadir por completo la parte superior

no notndose entonces sino lijeros reflejos cobrizos, y,


en algunos casos, ella es totalmente negra negra violcea. Esta
ltima variacin ha sido indicada ya por Steinheil, en su trabajo
sobre los colepteros coleccionados por Strobel en la Repblica

del cuerpo,

Argentina.

funde mas menos con el rojizo en el primer artejo de las antenas y en el extremo de los de los palpos.
El color pardo

se

Esculturas elitrales

La

estra preseutelar es

mas

menos

larga,

continua inter-

rumpida en el extremo.
Las variaciones en la

puntuacin de los intrvalos han sido


bastante bien descritas por Dejean; son las siguientes:
El punto situado como los dos tercios del 3. se presenta
I
junto la 2 a estra, mas menos alejado de ella, veces en el
medio, es mas menos grande, y suele desaparecer del todo.
2 a En dicho intervalo no hay de ordinario ningn puntito anteapical, mas en algunos individuos existen 1, 2, 3, 4 5 bien
a

marcados.

cuando presenta immenos


lo
por
dos,
pasan
de
juzgar por el
presiones, ellas no
examen de los diez ejemplares que tengo la vista.
3

El

5.

se halla en idntico caso, pero

4.

En

7o

el

352

intrvalo pasa lo mismo: el

nmero de

cuando existen, varia de 2 6 segn Dejean, de

los puntos,

segn mis

observaciones.

Todas estas particularidades, se presentan combinadas de diferentes maneras en los diversos individuos.
Casi todos los autores atribuyen mentn inerme al gnero Anisodactglus, pero Schaum ( Naturgesch der Ins. Deutschl., I, 564,18601
que el mentn es ode uta tu m vel subdentatum ; en el A.
dice,
cupripennis, el diente esta bien marcado en unos individuos y ape.

nas indicado en otros.

nisoclactylus posticas

23.

(Dej.) Lac.

o
y 4 del tercer intrvalo elitral varan bastante
a
por lo que respecta su colocacin; el 2". se aleja de la 3 estra
y los 3. y 4. de la 2 ., para situarse en el medio del intrvalo, y
a
an en un ejemplar se nota, que el 4. se halla junto la 3 estra.

Los puntos 2

3o

ParameCHS Saevigatas

24.

Dej.

Dejean describi esta especie como de Buenos Aires y de Chile,


declarando haber sido cazada aqu por Lacordaire, pero este rectifica diciendo, que la descubri en los Andes chilenos, donde
abundaba, debajo de las piedras, as como la especie siguiente.

Paramecus cylindricus

25.

Pasa
jean

la

(Dej.)

mismo que con el anterior, prescindiendo de


seal slo en los alrededores de esta ciudad.

lo

Selcnoplioras L.acorlatrei

26.

Los palpos y

los

que De-

Dej.

artejos 2-11 de las antenas, que

faltan en los

ejemplares de la coleccin de Dejean, examinados por este y ltimamente por Putzeys (V. Stett. Ent. Zg. Jg., 39, 60,90. 1878), son

del color que el labro, las tibias y los tarsos.

Los ejemplares cazados por Holmberg son mayores que los de


Dejean; sus dimensiones son las siguientes: Long. 14, l. 9, anch.
5 3/4 mm.
(Continuar).

SUMARIO

Flix Lynch Arriblsaga. Pomplites y Esfgites del


Norte de Buenos Aires
Rpida ojeada sobre la
Enrique Lynch Arriblsaga
.'

Fauna del Baradero


Eduardo Ladislao Holmberg Una excursin

P-

por

el

330

Rio

Lujan
Conclusin )
Enrique Lynch Arriblsaga. Catlogo de la coleccin
entomolgica de Eduardo L. Holmberg
Enrique Lynch Arriblsaga. Coleccin Holmbergiana.

p. 321

p.

336

344
p. 348

p.

Divisin

En

esta

divisin

se

I.-LiophthalMjE,

renen

aquellas

Burm.

especies

de ojos lisos y

primer anillo
inermes,
hemisfricos, en que las mejillas son
segundo y formando un
abdominal estrangulado, separado del
una excavacin en los
verdadero pedculo, y el trax presenta
el

flancos.

-r,

del Dr.
an en dos seccione^ (A y B) la divisin
Liophthahnce
con las
Burmeister: la primera seccin la formo

Yo

divido

que tienen los siguientes caracteres:


segmento del abdoCabeza menos ancha que el trax; primer
semicircular, antes
men pon una cresta superior, descendente,
inerme
dentellada modo de sierra, ya
del borde posterior, ya
por arriba, y con una
v solamente saliente (hembras); convexo
dentiforme por debajo (machos).
carena longitudinal espiniforme
la que el Dr.
La primera subdivisin del grupo corresponde
Burmeister denomina:
SerratocinctoB

primer anillo abdominal


Se compone de las Liophthalmce cuyo
por arriba, con la cresta
forma un pedculo ancho y aplastado
carena de los machos
semicircular de las hembras aserrada, y la
mucho, tan ancha como el
espiniforme. La cabeza es, cuando
de esta subdivihe cazado en el Baradero ninguna especie
no est representada en la
sin y creo, con fundamento, que
Provincia de Buenos Aires.
La segunda subdivisin es la de las

No

Peclunculatce

abdominal, ms pequeo
Caracterzanse por su primer segmento
un pedculo bien marque en el grupo precedente, constituyendo
El Naturalista Argentino, T.

I.,

entrega A

I.

VA
.

173

cado y con cresta inerme, no dentada en sierra, en las hembras,,


y con la arista inferior de los machos dentiforme, y, adems, por
una pequea concavidad elptica, comunmente cubierta de pelos,
en el segundo. arco ventral de estos ltimos. La cabeza es siempre mnos ancha que el trax.
1.

M astilla

zelsrata, Gerst.
Op.

cit.,

74

34

Solamente la M. zebrata representa, en el Partido del Baradero,


la subdivisin Pedunculatce. Es sumamente escasa, pues hasta
ahora no he podido cazar sino tres ejemplares. Su rea de dispersin es bastante extensa: los ejemplares descritos por Gerstsecker procedan de San Pablo (Brasil), y la coleccin de mi
amigo Eduardo L. Holmberg contiene algunos cazados por l en
En el Baradero casi no so la halla
el Carmen de Patagones.
sino de Abril Mayo, siendo uno de los Mutlidos que ms tarde
se encuentran, y el que parece resistir mejor los primeros frios,
precursores del invierno.
Todo su cuerpo es negro; el vrtice de la cabeza lleva una
mancha sercea de color blanquecino amarillento dorado, compuesta de finsimos pelos aplanchados; del mismo color y material
son dos rayas del metanoto, una cada lado; cada lado del
trax, antes del medio, se eleva un diente obtuso; los flancos
ostentan manchas de un ceniza amarillento serlceo, mnos en la
excavacin que es desnuda, negra y brillante; el primer arco dorsal del abdomen lleva dos manchas, una cada lado, junto al
borde posterior, blanco-amarillentas; el segundo presenta cuatro
manchas redondeadas, rojas de sangre, fuertemente puntuadas,
con cada depresin provista de un pelo morenuzco; las dos man
chas anteriores son ms pequeas que las posteriores; en el medio
del borde posterior del segundo y tercer arcos dorsales vse una
manchita sedosa, amarillenta; las mrgenes posteriores de los

dems arcos dorsales

llevan una franja de pelillos

los arcos ventrales las tienen blanquecinas.

Las

amarillentos, y
megillas, la base

de las antenas, y las piernas, estn cubiertas de pelos cenicientos,


los espolones son blancos.
lijeramente amarillentos
Tanto la
cabeza como el abdomen son muy puntuados, pero la puntuacin
es tan tosca en la cabeza, que la hace aparecer algo granulosa en
en el trax afecta la forma variolosa el abdomen es
la frente
simplemente puntuado, sobre todo en el segundo segmento. Todo
el cuerpo est erizado de pelitos cortos, negros en la cara superior, cenicientos en la inferior.
Long. 8 9 lneas.
La Mutilla aqu descrita es poco variable en la talla y la
coloracin, segn lo muy poco que he podido observar sobre ella
;

174

formas y dibujos de
conozco los machos de la especie. Las
los de la M. scripta Gerst..,
las hembras se asemejan mucho
color de las rayas del trax.
salvo la mancha de la cabeza y el

No

Seccin B.

ms ancha que el
Sus especies se reconocen por su cabeza
que carece de cresta
trax y por el pedculo de su abdomen,
por arriba. Los
semicircular; es estrechado y un poco aplastado
en la seccin anterior y
ojos son mas grandes, relativamente, que
ms aproximados

La

Seccin

las antenas.

corresponde

la subdivisin:

Capatoe, Burm.

como los geneLos caracteres tomados del trax y de los ojos, as


las colocan naturalmente
rales del primer segmento abdominal,
ancha que el trax y de
entre las Lioptkalmce; su cabeza ms
anteriores, les comuformas ms cuadradas que en los dos grupos
Megalocrcitince.
nica cierta facies anloga la de las
2.

M. haematodes,
Op.

cit.,

Burra.,

Gerst.

63, 48.
I.

c.,

478, 13.

Baradero, aunque no tanto como la


Muso de Berln son e
especie precedente. Los ejemplares del
Paran (Entre-Ros).
Montevideo; el Dr. Burmeister la hall #en el
Febrero, e* ms comn
Durante los meses de Diciembre, Enero y
en adelante, y es raro cazarla
su hallazgo; esca.sa desde Marzo
negro, siendo roja la cabeza y
en Abril. Su color general es
este ltimo lleva hacia
sanguneo el segundo segmento abdominal;
e
cubierta con pelillos
adelante una mancha triangular negra,
con tres prolonga
mismo color; la base de la mancha triangular
opuestos y otra en el medio de su
clones, una en los ngulos
en el dorso, blancos en el vienbase; una franja de pelos, negros
posterior. Los segmentos siguientes,
tre, guarnece su mrgen
en los ventrales, con un
negros en los arcos dorsales, rojos
una guarnicin
mancha plateada en el medio de los primeros y
de los segundos, el ulti
de pelos blancos en el borde posterior
cada
el metatorax una a
segmento, sin manchas. Dos lneas en
comblanquecinas amarillentas
lado, descendentes hcia atrs,
del trax, blanco sedosos,
puestas de pelillos aplanchados. Lados
cubiertas por pelos grises,
mnos la excavacin lisa. Patas negras
a
por espinas de color blanco. Tanto
las piernas terminadas
la
de
aspecto
puntuados; el
cabeza como el trax son fuertemente
talla es medianamente variable,
puntuacin es algo varioloso. La

Es bastante escasa en

el

175

algunos individuos alcanzan a sois linoas do longitud, otros

slo

miden cuatro cuatro y media lneas; sinembargo, estas diferencias de tamao no son tan frecuentes como en otras especies.
Divisin

En

II.

Meg a locr atinge,


menos

esta divisin, los ojos son

Burm.

lisos y brillantes

que en

la

aunque las facetas son poco visibles; son por otra parte
muy aproximados las antenas. La cabeza es muy grande, mucho ms ancha que el trax. La frente
y las megi'llas son generalmente espinosas (hembras). Los costados del trax excavados.
Los dos sexos se parecen en la coloracin. Consta de dos subanterior,

divisiones, las Pndula? y las Sub-sessiles; en la


de las

primera sea

la

Burm.

Pendulce,
las especies tienen el

primer segmento del abdomen en forma de


pedculo, corto, aplastado y bien separado del segundo segmento.
Ninguna, de esta subdivisin, ha sido encontrada en la Repblica
Argentina, aunque es indudable que en el Norte deben existir
algunas de las que, hasta hoy, slo se han hallado en el Brasil.
a

2.

Subdiv.

Burm.

Sub-sessiles,

El primer anillo abdominal es bastante ancho, unido al


segundo
poco convexo hcia adelante.

sin interrupcin, y

3.

M. snmptuosa,

Gerst.

Op.

M.

La hembra
en
en

el

trax;

el

es negra, con

el

primero

abdomen

49, 2

c.,

Burm

l.

dulcs,

c.,

fem .)

481, 15 (mas.

Gerst., op.

c.,

fem.)

10 (mas.)

una mancha alargada, roja de sangre,

lleva otra, claviforme, del

segundo

&

48,

arcos dorsales;

mismo

color'

costados de este
ltimo, as como los de los siguientes, tienen pelos
blancos. Una
mancha blanca en medio del borde posterior de cada arco dorsal.
Dos rayas laterales descendentes, una cada lado del metanoto,
blancas. Cabeza con dos fajitas, tambin descendentes, en el
vrtice.
Base de las antenas y las patas con pelos grises. Piernas
con
espinas y espolones negros.
El macho, del mismo color que la hembra, pero
ms pequeo,
tiene la trente, dos manchas en el occipucio, la
base de las antenas, los costados del trax
y del abdomen, y el borde posterior
del primer arco dorsal, guarnecidos de
largos pelos blancos. La
y

los

mancha

roja del trax es como la de la hembra, aunque me


parece
que, por lo comn, es algo ms redondeada.
El segundo arco
dorsal del abdomen con una mancha roja

de sangre, de for-

176

con espinas y espolones del


mismo color, cubiertas de largos pelos blancos y negros, predominando los primeros. Alas claras en la base, un poco teidas
de pardo, con el extremo parduzco las posteriores mas claras,

ma

oval-transversal.

Patas negras

uniforme.
Pocas de nuestras especies son tan variables en cuanto la
talla.
En mi coleccin hay algunas hembras que miden respectivamente 8, 8 1/2 y 9 lneas, pero en cambio poso otros ejemplares que no alcanzan 5 lneas. Los machos tampoco se sustraen

de

tinte

esta disposicin la variabilidad, tan frecuente en las Mutilas.


He cazado aqu algunas que median 7 lneas, pero, en general,
En cuanto al color, esta
slo tienen 5 6 lneas de longitud.
los
individuales
diferencias
especie presenta tambin notables
machos, por lo regular, tienen manchas sanguneas, mas una variedad con manchas anaranjadas de color de ladrillo mal cocido
es casi tan frecuente como el tipo. Las hembras no slo expe:

que vara del rojo mas vivo al


amarillo anaranjado, sino que sus manchas, y sobre todo, las del
abdomen, se dividen en dos, y an, algunas veces, no se v la
mancha del primer segmento. Los tegumentos suelen cambiar
del negro al rojizo una variedad de esta suerte la hall en Chascoms. La especie es sumamente comn en el Baradero, encontrndosela en todos los sitios ridos y desnudos de vegetacin,
desde Octubre hasta Abril, aunque en este ltimo mes ya es muy
escasa. Hllase asimismo en el Brasil y en el interior de nuestra
Repblica; los ejemplares del Museo de Berln fueron cazados en
Alegrete (Brasil) y en el Rio Negro (Brasil?), y el Dr. Burmeister
la indica en el Brasil (Alegrete), en Crdoba, en Buenos Aires,
y en Entre-Rios (de Diciembre Marzo).
Como todos los Mutilidos, prefiere las horas ms ardientes del

rimentan alteracin

en

el

tinte,

dia para sus rpidas correras.


En Enero y en Febrero es cuando

se la puede observar con


velozmente
de aqu para all, al parecer
mayor facilidad, corriendo
sin objeto determinado, con las antenas muy inclinadas, casi rozando el suelo; no corre en lnea recta, sino en zig-zag, detenindose de tiempo en tiempo para examinar las menores grietas del
terreno; al verla, se dira que sigue un rastro perdido. Nunca se
aleja de un agujero sin dar muchas vueltas en contorno; algunas
veces concluye por ponerse excavar uno, donde se introduce, y del cual no vuelve salir. Cierto dia que segua una
Mutilla de esta especie, la vi, despus de observarla en sus mil
vueltas y revueltas, detenerse y empezar profundizar una pequea grieta excavaba rpidamente, desprendiendo la tierra dura y
;

arcillosa con las mandbulas y pis anteriores, arrojndola detrs

177

s con sus patas posteriores intermedias; al cabo


muy podeco tiempo desapareci el pequeo operario tras del fino polvo que
haba amontonado; de cuando en cuando se conoca por el movi-

de

miento de

la tierra,

abdomen. Seal
todos

los

el

agujeros

que

Mutilla retroceda empujndola con el


sitio, como tenia costumbre de
hacerlo con
habitados por Mutilas, y, volviendo al dia
la

desembarazado el agujero, y sin indicios de la


presencia del insecto, pero no tard en verlo venir hacia l y
continuar su trabajo. Durante los dos dias subsiguientes, not que
an no haba concluido la tarea; como viera el nido cerrado con
tierra, lo abr los diez quince dias, y con gran sorpresa hall
cinco Anthomizidce (Dpteros) evidentemente entorpecidos por el
aguijn de un himenptero; no he podido explicarme este hecho
de otra manera que suponiendo, que el nido empezado por la Mutilla se comunicaba con el de un pequeo Cerceris que provee la
cuna de su posteridad con especies del gnero Anthomyia ( s. lat. )
y que, abandonada la excavacin por la Mutilla, el Cerceris haba
obstruido la va abierta por aquella. Esta explicacin es quiz La
verdadera, pues los hechos observados despus estn en contradiccin con los anteriormente citados. Me he extendido algo acerca de este hallazgo, recordando que ciertos autores han afirmado
haber hallado restos de dpteros en los nidos de Mutilas. La M.
sumptuosa se introduce audazmente en las grietas del terreno y
en los nidos de otros himenpteros cavadores, principalmente en
los de Anthophoritce y Dasupoclitce, nunca en los de Sphegidce,
an cuando suele reconocerlos con mucha circunspeccin, sin pasar de la entrada. Comunmente, despus de inspeccionar un nido
de Abejas solitarias, lo abandona para reconocer otro, pero si
halla uno que le convenga, se fija en l, despecho del propietario.
Una especie de Encera es la vctima ms comn de estas usurpaciones de domicilio. Esta Encera, que aparece hacia fines del
verano, y que tiene el trax y los dos primeros segmentos del
abdomen vestidos con pelos leonados, los dems segmentos negros con reflejos blancos en los costados, y el ltimo blanquecino,
excava profundos nidos cuya disposicin es anloga la de los
dems Anthophoridos; un agujero perpendicular de casi tres pis
de profundidad forma la galera principal; los dos primeros tercios estn siempre vacos y sus paredes muy pulidas, el ltimo
siempre se halla lleno de polvo fino; la causa de esto es la siguiente:
la Eucera excava primeramente el agujero perpendicular, arrojando
la tierra afuera, pero, mas menos los dos tercios, abre unos
tubos oblicuos que parten como radios del central; la tierra sacada de estos tubos, cuyo nmero rara vez pasa de tres, sirve para
llenar el fondo del agujero perpendicular casi hasta el nivel de
siguiente, hall

178
las galeras divergentes; en el fondo de los tubos laterales es don-

de deposita la Encera un huevo, con su correspondiente provisin


de polen. La longitud de las galeras secundarias es generalmente de tres cuatro pulgadas, el dimetro es igual al del tubo
En estos nidos es donde la
central, es decir, unas cuatro lneas.
M. sumptuosa establece su domicilio y quiz la cuna de su posteridad. No es sin alguna resistencia, por parte de los propietarios, que
la M. sumptuosa se apropia los nidos de Encera, y con frecuencia
tiene que utilizar su acerado aguijn contra los legtimos dueos
Tuve ocasin, hacia el mes de
del nido que pretende usurpar.
Febrero, de presenciar una de estas curiosas luchas. Visitando
los nidos en que haba visto entrar Mutilas, not una de ellas en
la entrada de uno de Eucera\ hallbase semi-tendida de lado, un
poco enroscada y cubriendo la puerta con su gran cabeza, como
suelen antes que los rayos vivificantes del sol las llamen sus
diarias veloces correras; su extraa postura, que siempre atraa
mi atencin, no dej de interesarme, y deseando estudiarla de
cerca, me detuve para observar sus movimientos cuando despertase, si es permitida la palabra. Una Encera, que quiz haba
abandonado el nido poco tiempo antes, para ir en busca del meloso polen que tan gran costa recoga en las flores, vino
posarse poca distancia de su domicilio y se diriji vivamente
la entrada; detenida en su camino por el intruso, que obstrua el
paso con su cuerpo, trat de apartarlo. Tuvo lugar entonces una
breve lucha, en la cual ninguno de los combatientes utilizo sus
armas ofensivas, y s su fuerza muscular: la M. sumptuosa cansada de esforzarse en vano contra su robusto adversario, abandon su puesto, pas por encima de aquel y sali afuera. Como con
desmoronado alguna
los esfuerzos de los combatientes se hubiera
en excavar y
tierra que tapaba el conducto, la Encera se ocup
di alguMutilla
la
tanto
arrojar la tierra al exterior; mientras
de
nas vueltas con lentitud en torno del agujero, como pesarosa
de
abandonarlo y de repente, con una sbita resolucin, volvi
de
nuevo l y asiendo con sus agudas mandbulas la porcin
abdomen de la Encera que sobresala de la excavacin, le
Eucer
asest con rapidez un vigoroso aguijonazo; sorprendida la
un
lanzando
huy
por este brusco ataque, abandon su tarea y
agudo zumbido, mientras la Mutila vencedora tomaba nueva pose-

no
cion del nido disputado. Algn tiempo despus abr este nido:
contena polen, ni larvas.
Con frecuencia sucede que el usurpador se v desposedo su
vez por otro espcimen ms robusto ms diestro: esta usurpatener
cin, entre los individuos de la misma especie, slo parece
lugar cuando se trata de un nido con larvas polen, pues en los

179

nidos vacos, he hallado con bastante frecuencia hasta tres cuatro Mutilas de la especie de que trato, sin que, lo menos en
apariencia, vivieran en mala armona, mientras que en los nidos
de Apidos solitarios que contenan polen, nunca he hallado
ms de una Mutilla. Cierto dia que segua una M. sumptuosa
la vi detenerse de pronto y excavar con rapidez en un pequeo
espacio desnudo; con sorpresa not que haba descubierto un
agujero oblicuo, que pareca prolongarse bastante profundidad;
muy ljos de internarse al momento en el agujero, la Mutila
adelant la cabeza con mucha precaucin, agitando vivamente las antenas, retrocedi y volvi avanzar; al retroceder
vi un
insecto que se mova en el fondo de la cavidad; finalmente la Mutila se introdujo resueltamente en el agujero; o distintamente la estridulacion que producen cuando se las excita, y
momentos despus la Mutilla asom la parte posterior de su
abdomen. Pareca combatir con otro insecto, al cual estaba fuertemente asida. Despus de una pequea pausa, se lanzaron los dos
enemigos fuera de la cavidad; el adversario oculto hasta entonces
era una M. sumptuosa hembra, de la variedad con manchas amarillas.:
agarrados fuertemente por sus mandbulas, hacan Iosesfuerzos imaginables para herirse con sus aguijones, pero las

armas

se embotaban en la dura cubierta sin traspasarla: la Muticon manchas amarillas se desprendi trabajosamente de su
adversario y se ocult en una cuevecilla cercana, mientras la vencedora se alojaba en el nido; poco rato despus lo haba tapiad'
con un montoncillo de tierra. Abr ms tarde este nido que perteneca una especie de Macrocera (Anthophoridae)
y lo hall
lleno de polen y con tres larvas amarillentas; la Mutila no
haba llegado aun hasta el fondo de los tubos subterrneos
en que se. hallaban. Apesar de todos los ensayos que he hecho acerca de esta especie y del gran nmero de nidos de
Eucera visitados por Mutilas, que he abierto, no he logrado obtener las larvas y las ninfas de la M. sumptuosa. La especie es
parsita de las Abejas solitarias, pero en qu sentido? Lo es
acaso con respecto la simple usurpacian de domicilio ? lo es

no slo con respecto al domicilio, sino tambin en cuanto las


larvas las ninfas de los Anthophoridae? Estas son las preguntas
que se presentan naturalmente cuando se trata del rgimen
y hbitos de esta Mutilla
Cnstame de una manera cierta que se alimenta de sustancias polnicas y azucaradas: yo he mantenido por
largo tiempo una M. sumptuosa dndole flores de cardo ( Sylibum marianum ) frescas, y en compaa de Holmberg he hecho
la experiencia, con completo xito, de alimentar una Mutila con azcar mojada en agua: el insecto no manifest la
menor
la

180

repugnancia, y dirigindose por s mismo al terrn, chup con


evidente placer el lquido azucarado que corra de l.
Posible es que se introduzcan en los nidos de Eucera para deponer sus huevos, pero no es verosmil que penetren tambin
en el domicilio de las Enceras para alimentarse del polen acumulado por estas ltimas ? Cuestiones son estas que por lo pronreferir los
to no podra resolver; por esto me he contentado con
hechos observados, suspendiendo toda opinin acerca de ellos
hasta tener la certeza de no ser inducido error por una falsa
deduccin. La M. sumptuosa parece fijarse en un solo sitio y no
apartarse mucho del punto en que naci. Durante los dias ventosos

ya en agujeros que excava por s misma,


y nublados, se oculta,
ya en los nidos de Eucera y otros Apidos solitarios, bien bajo
preferencia
los terrones de tierra; este ltimo retiro lo eligen con
en lo ms
hunde
los machos. Si el mal tiempo se prolonga, se
profundo de sus guaridas. Cuando el soplo abrasador del Norte
el horizonte
se hace sentir, cuando se acumulan las nubes en
cuando
Sur, cuando calientes vapores se elevan de la tierra,
del

calma misma de la Naturaleza parece anunciar el ruidoso estafugaces temllido de un huracn de una de aquellas rpidas y
M.
pestades que templan la monotona del verano, se v la
la
su/nptuosa correr de aqu para all buscando un abrigo contra
cercontempla
clera de los elementos, que su instinto previsor
cana: nunca desplega ms actividad para hallar un sitio oculto y
seguro donde esperar que el sol del esto enardezca de nuevo con sus
nurayos el rido suelo que acostumbra recorrer, y que se disipen las
muy
an
es
no
bes que velan aquel. Por la maana, cuando el calor
las
fuerte cuando el dia est nublado y amenazador, se v
cubriendo
usurpado,

hembras, la entrada del domicilio propio


la

con su gran cabeza y con el cuerpo muy arqueado;


completacuantas veces las he hallado en tan singular postura,
involuntariamente
mente inmviles, otras tantas las he comparado
la abertura

centinelas durmiendo en sus puestos.


Los machos se posan comunmente en los terrenos frecuentados
que sus
por las hembras; inmviles y andando con ms lentitud
oidide
pteras compaeras, volando cortos espacios, es como
en grulas halla; suelen reunirse, pero excepcionalmente,
nario se

pos de tres cuatro.

hemtienen los machos el aire vivo y desembarazado que las


blanco
pelo
el
bras; parecen estpidos, y sus ojos hundidos entre
sus antenas,
de
base
la
como
asi
que cubre su frente y occipucio,
contribuyen darles un aspecto de imbecilidad, que contrasta
de sus
el aire decidido
con los rpidos giros

No

marcadamente
compaeras;

slo parecen

animarse

al

percibir estas; entnceg

agitando febrilmente las alas, corren hcia la hembra, pareciendo


querer expresar su ardiente deseo, bien, dando vuelos cortos
irregulares, se precipitan sobre ella. No he presenciado la cpula
en libertad, pesar de estas demostraciones de los machos, pues
por lo regular la hembra hua y se ocultaba en cualquier agujero,
bajo las yerbas. La he observado en individuos cautivos. Tuvo
lugar en tierra, manteniendo el macho la hembra fuertemente
asida por el protorax con sus mandbulas
y sujetndola adems
con sus patas anteriores intermediarias, mientras las posteriores, desprendidas y levantadas, se agitaban con rapidez; el macho
no trat de volar, como segn refieren algunos autores, lo practican otros congneres, llevando la hembra por los aires
y
dejndola en tierra despus de consumado el acto. ()

En Octubre ya

hembras oviplenas que buscan un sitio


he abierto muchas y no tenan en sus
oviductos sino tres, lo ms, cinco huevos; as es como se explica la escasez de los individuos
y tambin l'a rapidez con que
se agotan los sitios en que se caza muy menudo, pero este
ltimo hecho se debe no slo la escasa fecundidad de la especie, sino tambin su localismo, subordinado verosmilmente al
de los Apidos solitarios.
Los huevos son bastante grandes con relacin la magnitud
del insecto; miden 3 milmetros de longitud, son algo encorvados,
y
en su conjunto se asemejan una pequea larva de Formcido,
apropiado para

se hallan

la puesta;

su color es blanco amarillento.


Divisin

Los

III.

Helophlthalm., Burm.

son mnos lisos

que en la divisin precedente; las


facetas son ms distintas; la forma es variable, pues en unos casos
son pequeos y hemisfricos en ambos sexos y en otros son ovalados, muy poco convexos y con facetas distintas.
El primer
anillo abdominal es, ya unido al segundo sin interrupcin ya
con caracteres inversos.
A. Ojos circulares, iguales en los dos sexos, con facetas poco
Primer segmento abdominal unido al segundo sin
distintas.
ojos

interrupcin.

Sub-division

Carincctce,

Burm.

Trax estrechado en el medio con la porcin anterior mayor


que la posterior. Lados del trax excavados y lisos. Megills
con carena descendente.
Bordes del trax poco dentados.
a.

[1]

Lacordaire, Introduction d l'Entomologe [1838], II, p. 373.


4.

182

M. toraconina, Burm.
Op.

cit.,

488, 22.

Slo esta especie representa en el Baradero las Carinatce de


La M. braconina es una de las ms escala seccin a Burm.
sas del gnero en el Partido. Su color es negro profundo; una
gran mancha amarilla de bronce, algo arqueada y frecuentemente
dividida en dos por una fina lnea negra, adorna el vrtice de
dos rayas argentadas bordean las aristas laterales
la cabeza;
del dorso del trax; el primer segmento abdominal es negro en el
mayor nmero, rojizo en algunos individuos; el segundo arco
dorsal ostenta dos

manchas ovales de

color rojo sanguneo, pun-

tuadas y apenas separadas entre s por una lnea del tinte geneLos 'costados de los segmentos y una raya dorral del cuerpo.
o
y 5 blancos de plata.
Antenas y patas negras. Las megillas, la parte posterior de la
cabeza, las patas y el primer artculo de las antenas cubiertos de
pelos grises. Las espuelas terminales de las piernas son blancas.

sal en el 3 o

La

talla vara entre 6 y

12

milmetros.

En algunos ejemplares

manchas ovales del segundo segmento abdominal aparecen


fundidas en una sola, en otros slo se las v separadas por un
ligero oscurecimiento entre ellas y, finalmente, se encuentran
ejemplares con el segundo segmento de color rojo, siendo en este
caso poco sensibles sus manchas.
El rea de dispersin geogrfica se extiende, segn los datos
que hoy se poseen, desde Crdoba hasta Buenos Aires, pero es
verosmil que en realidad se avance por el Norte hasta el Brasil
Bolivia, y por el Sur hasta mucho ms all de Buenos Aires.
las

Baradero aparece la especie hcia Noviembre y se


encuentra hasta Febrero.
t.
Bordes laterales del trax dentados como sierra.

En

el

la

5.

M.

iiiffanilis,
Op.

cit.,

Burm.

491, 28.

atilla es muy comn en el Baradero, donde


Esta pequea
aparece hcia fines de Setiembre. La cabeza es parda negra
con una mancha arqueada en el vrtice, compuesta de pelillos
aplanchados de color dorado claro. Las antenas tienen su primer tercio basilar de color rojizo; los dos ltimos tercios de color

pardo-negro.
El trax es rojo y fuertemente puntuado. Abdomen pardo oscuro," con el segundo arco dorsal con dos manchas ovaladas de
pelillos plateados y una faja posterior blanca interrumpida en

L *

183

medio del dorso; los dems con franjas blancas, interrumpidas


en medio del tercer arco dorsal, y continuas en los restantes. Patas

Considero,
rojas con pelos blancos y espuelas del mismo color.
como variedad de la especie, una hembra cuyos tres primeros
segmentos abdominales son de color de caf tostado oscuro, y en la

segundo y tercero no son interrumpidas


en el medio. La longitud de las hembras es de 4 4 7 milmeLos machos de la especie son alargados y ms pequeos
tros.
que las hembras. Los tegumentos son muy puntuados, sobre todo
en el metatorax. La cabeza, el trax, los ltimos segmentos del
abdomen, las antenas y patas, son de color negro; los tres primeUn vello ralo y blanqueros segmentos del abdomen son rojos.
cino eriza la cabeza, el trax, el primero y segundo arcos dorsa
les del abdomen; los segmentos abdominales llevan en la mrgen
posterior una franja de pelillos escasos, largos y algo erizados.
Patas con pelos agrisados y espuelas blancas. Alas claras, levemente parduzcas desde la porcin terminal de las clulas hasta
que

las franjas de los arcos

Tres clulas cubitales en las anteriores.


La longitud del cuerpo vara entre 4 y 6 milmetros.
El doctor Burmeister dice (1) que el segundo segmento del abdomen suele ser negro en los machos, pero no hace mencin del
color rojo del primero y del tercero; entre seis machos que he
examinado, no he hallado ms diferencias que las de talla, siendoIgnoro las circunstanidnticos en lo dems al que he descrito.
el macho que descoleccion
cias en que el doctor Burmeister
el

pice.

cribe, el cual quiz

corresponda mejor la M. pythagorea Gerst.


que yo he cazado los tom en mo
,

que esta especie; dos de los

mentos en que intentaban entregarse la cpula.


Los machos son bastante escasos, pero algunas veces se les
halla en pequeas reuniones, sobre todo hcia el mes de Octubre;
en 1877, en la poca citada, observ gran nmero de machos que
asediaban una sola hembra; acosndola varios la vez, la perseguan hasta bajo los ladrillos piedras, donde buscaba un asilo;
he visto otra hembra sufrir los asaltos de dos machos, que la
acariciaron uno despus de otro, pero sin haber verdadera copulacin.

curioso presenciar las maniobras de los machos de esta


especie para lograr su objeto; muchas veces en el momento en que
se precipitan con ms impetuosidad sobre la hembra, se ven bur-

Es

lados por esta, que los evita desvindose


el

con rapidez;

macho desdeado, despus de algunos momentos de

levanta el vuelo y se aleja para volver poco


fortuna de nuevo.
(1)

Op.

cit.,

p. 492.

despus

entonces

indecisin,

probar


La M.

184

me

ha parecido ser parsita de un pequeo


Myrmicitce, lo mnos se aloja en los nidos de estos; excava
tambin pequeos agujeros, donde se la halla poco despus de
ponerse
el sol.
En el estado perfecto verosmilmente se alimenta del polen
del nctar de las flores, si he de deducirlo de la observacin
que hice el 25 de Octubre de 1877. Recorriendo las barrancas
arcillosas que bordean el Riacho del Baradero, captur
una M.
infantilis, notable por su gran tamao
su
viva
coloracin;
y
inmediatamente que se hall aprisionada, vomit un lquido cristalino, que ola fuertemente la flor del Cardo (,Sylibum
marianum) que en esta poca se hallaba en plena florescencia; el sabor
del lquido arrojado por la Mutilla era azucarado.
in/antilis

6.

M.

tota rufo-lusca,

M. siitmuda, Nobis
sub-nuda;

nigricante, elongata [Femina]

arcu dorsale secundo macula laterale

Long. 67

mm

Esta especie es de color rojizo claro, los tres cuatro primeros artculos de las antenas son rojizo -amarillentos, los dems
son de color negruzco. Las patas son del color de los artculos
bsales de las antenas, con espinitas pardas
y espuelas blanquecinas y con muy pocos pelitos de color blanco-ceniciento.
La
cabeza finamente puntuada carece de manchas en el vrtice:
el
trax puntuado como la cabeza en el dorso
muy
groseramente,
y
apareciendo casi como granulado en el metanoto. Como en todas
las de la Seccin h de las Cctrinatce, los bordes
laterales del trax
son dentados, siendo ms notables las dentelladuras en los lados
de las partes descendentes del metatorax. El abdomen
carece
casi de pelos, apenas se ven algunos de color
blanquizco en los
dos ltimos segmentos examinando con atencin el
segundo arco
dorsal se notan dos grandes manchas ovales que
invaden los cos:

manchas slo se distinguen con algn trabajo, por ser


apnas un poco ms claras que el tinte rojizo del
tegumento y
aparecer como separadas en medio del dorso por
una fina lnea
un poco oscurecida.
Los bordes laterales del segundo arco dorsal tienen
una pequea
manchita alargada, de tinte parduzco. La forma
generales la de la
M. pythagorea, Gerst. y la de la M. infantilis, aun, en un
principio,
y
la tuve por variedad de esta ltima especie,
que hubiera perdido los
pelos dorados del vrtice de la cabeza
y las manchas del segundo
arco dorsal del abdomen con el continuo roce
de su vestido contados; estas

tra las paredes de sus agujeros, accidente


cies con manchas de pelos [tales como la
fiue suele perder,

en parte en totalidad,

nada raro en

las espe-

M. sumptuosa, Gerst
no slo la mancha roja

'

185

tambin las rayas blancas de la cabeza] pero su


color constantemente ms claro, algunas diferencias en la escultura, la abundancia de los individuos y la falta de estados intermedios, la constituyen evidentemente como otra especie diversa,
del trax sino

de la

M.

infantilis.

1877 la especie abundaba debajo de

En Diciembre de

Anthemis

tas y sobre las flores de la Manzanilla


7.

(.

pythagorea,

31.

Op.

sp.)

Gerst.

61, 36.

cit.

Burm.

las plan-

L-

cit.

488, 23.

M. infantilis, Burm., aparece un poco ms


tarde que ella; hacia el mes de Noviembre se encuentran algunos
escasos individuos, pero en los tres meses siguientes abunda ms
que cualquiera otra especie. En su aspecto general se asemeja,
mucho la M. infantilis, con la cual se la puede confundir fcilTan comn como

la

de esta Mutilla es rojizo; el


arco del vrtice, formado de pelillos dorados, que, en general
adorna nuestras especies de esta seccin, es muy poco visiEl
ble en la M. pythagovea y falta veces por completo.
el
pardos;
son
primer segmento abdominal es rojizo, los dems
segundo arco dorsal con dos manchas oblongas, de color amariPatas y antenas
llento plido, situadas hacia el borde posterior.

mente

color

El

cierta distancia.

primeras y el artculo basilar de las segundas con


Espinas terminales de las tibias de color blanco.
pelos grises.
Longitud 4-6 mm. Los machos son an desconocidos.
Sobre esta Mutilla he hecho la misma observacin que sobre la
M. infantilis, pero el lquido expelido ola la flor de la mos
las

rojizas:

taza

Sinapis arvensis,
8.

L.).

31.

cometa,
Op.

en

61,

cit.

Burm.

Muy comn

Gerst.

la localidad, es la

I.

c.

34.

489, 24.

ms precoz en

presentaise.

invierno empieza ceder en sus rigores cuando aparece


ya se ven vagar algunos
esta Mutilla'. principios de Setiembre
Marzo y desindividuos aislados; abunda desde Noviembre hasta
especie
bonita
fines de Abril mediados de Mayo. Esta

apenas

el

aparece
negra, aunque en algunos
es de color pardo oscuro; la cabeza es
el uno el
ejemplares tira al pardo al pardo-rojo. Ya tenga
arco compuesto
otro tinte, siempre lleva en el vrtice un ancho
de

pelitos

como

la

amarillos

de

bronce.

El

cabeza ms bien varioloso.

puntuado
Las patas, antenas y ab-

trax

es rojizo,

186

domen

negros, las primeras, asi como el primer artculo de las


antenas, con pelos cenicientos-plateados. El primer segmento del
abdomen es rojizo en la mayor parte, pero, en muchos otros, slo
es rojiza la base y

guientes

de

color

negra

margen

la

posterior;

el

segundo y

si-

segundo arco ostenta dos manchas


redondeadas y de color amarillento claro, situadas hcia el borde
posterior y de cada una dlas cuales sale una lnea plateada, que
se dirije hcia adelante, simulando la forma cometaria que ha dado su nombre la especie. Tibias con espinas rojizas pardas
negro;

el

oscuras y espuelas blancas. La M. cometa es muy poco variable


en la coloracin: slo un examen minucioso puede descubrir lijeras diferencias; no sucede lo mismo con respecto la talla; esfrecuente hallar individuos que difieren sensiblemente en tamao,
pero en ningn caso llegan estas diferencias al grado que en otras
especies, pues la magnitud vara solamente entre 5
y 6 milmetros.
9.

Mas.: Niger nitens;

Long. 6

Cabeza,

M.

vislaiaa,

thorace

antic

Nobis.

nigro,

postic

rufo.

Alis

albidis.

mm.

esternn y abdomen de
color negro; el mesonotum y metanotum son rojos, as como los
costados d estos segmentos torcicos. La parte descendente del
antenas,

metatorax y

patas,

protorax,

primero y segundo segmentos abdominales con pocos


pelos lanosos de color blanco. El segundo segmento del abdomen

el

y los que lo siguen, con una pestaa de pelillos blancos en sus


bordes posteriores. El artculo basilar de las antenas con pelos
grises, que tambin cubren las piernas.
Espuelas blancas. Alas
blanquecinas, lijeramente teidas de parduzco, cuyo ltimo tinte
es ms reparable hcia el pice, despus de la porcin terminal
de las clulas. Las clulas cubitales son en nmero de tres: las
tegulce de las alas son de color negro.
Los tegumentos son
fuertemente puntuados, sobre todo en el metatorax; el trax no
es muy estrechado en el medio y sus bordes laterales son finamente dentellados; la forma general es bastante recogida. Captur un macho de la especie en momentos en que se entregaba al
acto preparatorio de la generacin: la hembra logr escaparse,
ocultndose de tal manera, que me fue imposible encontrarla y
solamente pude aprovecharme del macho, nico ejemplar de la
especie que he obtenido hasta hoy. A pesar de la rapidez con que
huy la hembra, me pareci reconocer en ella la M. cometa
sinembargo, como existen en la localidad especies como la M.
pythagorea, cuyo macho no se conoce y que al primer golpe de
vista puede confundirse en el terreno, con la M. cometa, no he
he creido conveniente aventurarme afirmar la identidad del ma;

187

nombre que doy este macho


cho que describo, con esta ltima. El
se compruebe su corresno debe ser sino provisorio, hasta tanto
habitan el partido.
pondencia con alguna de las especies que
secBordes laterales del trax dentados como en la
c.
transversal
cin anterior; metanotum con una linea
formada de espinas o dientes horizontales.
10.

M.

M. pectinata,

Nobis.
segmento secundo macuspmis

fusco-nigra; vrtice aurichalceo; abdominis


argentis; metanotum margine postica
lis duabus rotundatis
Long. 6-7 mm.
brevibus sex in serie transversa dispositis.

Por la dispo1877.
esta bonita especie en Octubre de
la M. infantilis, aunque sus
sicin de sus colores se asemeja
caracteres de grupo coinformas son cortas y recogidas: en sus
(Op. cit. p. 300, n. 58) la cual reprecide con la M. hop lites Gerst.,
de Entre-Ris. La cabeza, las
senta esta seccin en la fauna
el arco del vrtice de la
antenas y las mandbulas son negras;
El trax y el abdolatn.
cabeza es de un hermoso amarillo de
de caf tostado; el
men son de color pardo-rojo oscuro ms bien
plateadas, muy
lneas
primero lleva en sus bordes laterales dos

He cazado

de los eos

la excavacin lisa
cortas, que no llegan pasar sobre
punToda la superficie dorsal del trax es fuertemente
tados
dentadas, pero llevan un
tuada, sus aristas laterales son poco
hombros; el borde posterior
diente y algunas espinas detrs de los
descendente, se halla armado
del metanotum, antes de su parte
cortas y agudas que, por
con una fila transversal de seis espinas
los dientes de un peine.
su forma y disposicin, se asemejan
Algunos^ peliPrimer segmento del abdomen velludo de blanco.
dispersos en el dorso del trax y en la
llos blanquizcos se ven
segundo arco dorsal del
porcin descendente del metatorax. El
blanco de plata
abdomen ostenta dos manchas redondas de color
segmentos guarnecidos en sus bordes posterio-

puro.

Los dems

dorso. Patas

en medio del
res de orlas blancas, interrumpidas
espuelas blancas.
negras con pelos blancos; espinas negras y

Es de

las

ms

escasas.

Sub-division Sinuatce, Nobis.

Cabeza mnos
Ojos hemisfricos, con facetas poco distintas.
precedente. Trax
cuadrada, pero semejante la de la subdivisin
en
muy poco estrechado en el medio y con una excavacin lisa,
de una ligera
forma de lnea oblicua, en los costados, precedida
patas intei mecarena en la misma direccin y situada sobre las
segmento del abdomen como en la seccin prediaras.

cedente.

Primer

Mamferos Argentinos. Lm.I

f.3.

El Naturalista Argentino, Tumo ,ent

Cebus

fatuellllS, Endeben

5,

1.Y

SMITHSONIAN LIBRARIES

3 9088 01852 381

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