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Autoestima

En el Proceso de Aprendizaje y Terapeutico

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Revita Bdueaclon 17(1): 5-18, 1958 EL APRENDIZAJE DE LA AUTOESTIMA COMO PROCESO EDUCATIVO ‘YY TERAPEUTICO Con frecuencia educadores, orientadores y terapistas psicol6gicos, al tatar con personas ‘que manifiestan una estima personal deficien- te, se cuestionan: Como fomentar en los estu- diantes su capacidad de estimarse a sf mismos? Como ayudar efectivamente a alguien que busca orientacién para superar un problema cespecifico de autorrechazo? Cmo ir més alld * de las causas que han provocado una autoesti- ma claramente patol6gica, para ofrecer un tra- tamiento terapéutico que promueva ‘nuevas actiudes y conductas de confianza y afirma- ‘ion personal? Para dar respuesta a estas preguntas hemos desarrollado un modelo propio, deno- minado "Proceso de la Autoestima", en el que se integran de manera sistematica los distintos ‘conceptos relacionados con e! area de la auto- estima. Este articulo tiene como propésito, por Jo tanto, presentar este nuevo modelo como el resultado no s6lo de la experiencia profesio- nal, sino del estudio de renombrados autores ‘que han hecho significativos aportes sobre este tema, Antecedentes tebricos del "proceso de Ia autoestima* Desde la de los precursores de la psicologia cientifica, diversos estudiosos de la conducta humana s¢ han ocupado del tema de la autoestima, William James, fundador de la Escuela Funcionalista, define la autoestima como el resultado de lo que la persona hace para obte- ner el éxito en aquellas metas que pretende alcanzar (en Fenstetheim, 1990, p.34). Por otra parte, dentro del contexto de la Escuela Psicodindmica, aunque Sigmund Freud Gaston de Mézerville Zeller ‘generalmente ignord este tipo de nevesidades, ‘otro de los grandes pioneros de esta corriente psicol6gica, Alfred Adler, enfatiz6 el papel de la autoestima como uno de los elementos rele- vantes de la dinémica personal que caracteriza la vida del hombre, De acuerdo con Mosak y Dreikurs, especialistas en la teorfa de Adler, é5te consideraba que el hombre no es empuja- do desde atrés por causas tales como la heren- ia o el ambiente, sino que més bien es jalado desde adelante por las metas que &1 mismo se. propone realizat. EI hombre, segtin Acer, "se ‘mueve hacia una meta auto-seleccionada, una ‘meta que él siente que le dard un lugar en el ‘mundo, El acta como si el logro de esta meta ideal le ofteciera seguridad, le diera un lugar y Je preservara su autoestima" (en Corsini, 1973, p40). Pot lo tanto, es posible apreciar que exis- te un alto grado de coincidencia entre el pen- samiento de Alfred Adler y el de William James, al considerar ambos a la autoestima ‘como ‘el resultado de las metas propuestas. Esta posicién compartida, ademés, establece que Ia autoestima se manifiesta no s6lo como un proceso intemo dentro del individuo, sino se relaciona externamente con el éxito o el facaso que éste obtiene, a nivel conductual, ena basqueda de sus metas. Sin embargo, el mAximo exponente del papel que la autoestima desempetia en la vida humana ha sido Abraham Maslow, uno de los fundadores de la Psicologia Humanista, quien incluye a la autoestima dentro de su conocida "Jerarquia de Necesidades. Para Maslow exis- ten dos tipos de necesidades de estima, a saber, 1a estima propia y aquella que proviene de los demfs, ubicindolas a ambas jerdrquicamente por encima de las necesidades fisiologicas, las 6 EDUCACION de seguridad personal y las necesidades de pertenencia y afecto. Frank Goble, autorizado por el propio Maslow para exponer su teoria fen el libro "The Third Force’, las describe en Jos siguientes términos: “La autoestima incuye tales necesidades como el deseo de confianza, competencia, maestria, adecuacion personal, logro, independencia y libertad. El respeto por parte de otros incluye conceptos tales como el restigio, reconocimiento, aceptaci6n, aten- cibn, estatus, reputacion y aprecio" (1973, p42). No obstante, a pesar de las diferencias entre estos dos tipos de necesidades, el mismo Maslow propone que ambos se hallan estre- chamente relacionados, cuando afirma que "oda autoestima mds estable y, por tanto, la mdS sana, se basa en el respeto merecido por parte de otros, mas que en la fama y la celebri- dad externas, o en la adulaci6n injustficada* Maslow, 1954. Diversos otros autores coinciden también . con esta apreciacién de que existe una doble fuente promotora de la autoestima, Entre ellos, Robert W. White manifesta que "..el teorizat sobre la autoestima se ha visto a menudo obs- taculizado por el fracaso a la hora de apreciar que ésta se alimenta de dos manantiales dife- rentes, Existe una fuente externa, la estima en que somos tenidos por otra gente, y una fuente interna, nuestro propio sentido de competen- ia al enfrentamos con nuestro entorno... (Sin embargo, este contraste de fuentes externas € internas no debe oscurecer las importantes interacciones que ocurren entre ambas" (1972, 398). En conclusiOn, asi como la autoestima se manifiesta tanto en el nivel inferido como el observable, y dado que las fuentes que la sus- tentan son de dos tipos, internas y externas, en continua interacci6n, resultan ser también ‘muchos los conceptos asociados con cada uno de ellos, tal y como pudo apreciarse en las lis- tas de conceptos relacionados con la autoesti- ‘ma propuestas por Maslow. Por lo tanto, puede afirmarse que en su sentido més restringido la autoestima se refie- re, como lo sefiala Whit, *..al valor del yo, (0 sea) el valor de uno como persona 2 los ojos de otros, pero especialmente a los ojos de uno mismo" (p.395). No obstante, en un sentido mucho ms amplio, el mismo White opina que a la autoestima a menudo "se le ha dado el estatus de motivo maestro (0 motivo superor- dinario) en la vida humana” (p.395), haciendo ‘que muchos otros concepts se subordinen al concepto de autoestima, con el fin de lograr una verdadera comprensiGn de ésta, Sin embargo, cuando se hace referencia cen la literatura psicol6gica 0 ediacativa a estos vvariados conceptos que conforman la autoest- ‘ma, se menciona frecuentemente un listado de caracteristicas descriptivas de aquellos indivi- duos que poseen una sana autoestima, aparen- temente sindnimas 0 complementarias entre si, sin especificarse con claridad las diversas formas en que éstas se relacionan, ya sea en sus manifestaciones intemnas como externas, en la conducta de las personas. Esta necesidad de considerar a Ia autoes- tima en su espectro mais amplio de conceptos relacionados que la componen, es la que nos ha levado a conjuntar sistematicamente los seis componentes asociados mAs importantes, cen términos de un proceso de interacciones ‘ordenadas, que permitan una mejor compren- siGn de la forma en que la autoestima se expre- sa y se consolida a nivel personal. De esta manera, en este modelo propio denominado "Proceso de la Autoestima’ (ver Quadro D, se la considera a ésta desde la pers- pectiva de sus dos dimensiones complementa- tias, a saber, la dimensi6n interna o inferida y la dimensi6n externa u observable, integradas ‘ada una de ellas por tres componentes esen- Giles. Se sistematizan asi, como parte de este modelo, los conceptos més importantes rela- cionados con la autoestima que han sido pro- [puestos por diversos autores especialistas en ‘este campo, y que corresponden a las manifes- taciones tanto de tipo intrapsiquico como externamente observables, las cuales se funda- ‘mentan apropiadamente ms adelante en este articulo, Los tres primeros componentes de la autoestima, entonces, representan los elemen- tos de tipo inferido, y son los siguientes: 1) La autoimagen, que podria caracterizarse por la exclamaci6n: "Me veo bien"; 2) La autovalora- ci6n, que encuentra una expresién adecuada en la frase: "(Soy importante”; y 3) La autocon- fianza, que se manifiesta cuando la persona afirma: "'Yo puedo?. Los siguientes tres componentes com- plementarios constituyen los elementos MEZERVILLE: El aprenclzaje de Ia autoenima como proceso educative y terapeutico OwSIW Is wris3-o1nv vasavay (qe ovmpdont s xyiom £ S9pepR t sepuotod soso) (epwopmomen ome) BSUVIORAOUd NOIDVZrTvaU-OLOY *€ lg (erwoaremoepane & (rewened penance peepee “appoanp oe) (orgeazego) Ne V-OLnY =F © BSUVASGHINVM = (= NOIDVPRELAV-OLOV “Z ‘awaxonanoo fommma 3s " (orion 2p ofoaer “euptep ops corermop 250.209) “ava ‘opepmo-o3) ao * BSUVNEGYO = (= TOULNOD-OLOV *t pata» pronto ! 2p . (xndeo sesa09 (raped pepymdog a ISNE-UGRID «= (= VZNVIENOD-OLOV “t rpm (opeste woo (e1odeoscme > ‘seng= ed) seppoeydooe-ome) (opera var voo* asuvIDauaY NOIDWUCTVA-OLAY % aweraat3v * > (erp woo as) {e1spqurrs0009-0104) ‘BSWADONOD NEDVPC-OLAV “1 SVEDGGNOS SOLEESNOS aN a DUCACION tuales externos de la autoestima, de tipo obser- vable, a saber: 1) El autocontrol, que puede expresarse con la manifestaci6n: "Estoy en orden!"; 2) La autoafirmaciOn, que se refleja ‘cuando la persona exclama satisfecha: "(Asi soy yo!'; y 3) La autorrealizaci6n, que hallarfa su ‘mejor expresi6n en la frase: "Lo he hecho!. La suma de todos estos elementos 0 com- ponentes asociados de la autoestima pueden, Finalmente, caracterizarse por la afirmaci6n: “Estoy bien". Los componentes inferidos del “proceso de la autoestima" «En su libro "The Enterprise of Living", Robert W. White manifiesta que existen tres aspectos en la percepci6n del ego, todos de ipo inferido, que permiten comprender la apreciaci6n que la persona tiene de si misma a nivel actitudinal. Una actitad, desde el punto de vista psicol6gico, puede ser definida como "la disposici6n positiva o negativa, intelectual 0 emotiva, que implica un comportamiento determinado y consecuente ante una situaci6n, cosa o persona” (Ancona, 1960). En este senti- do, de acuerdo con White, el primer aspecto de'la autoestima, que se define como cogniti- vo, corresponde’a lo que el individuo conoce sobre si mismo como objeto de su propio conocimiento, y que se organiza en la forma de lo que se denomina con los términos de autoimagen o autoconcepto. El segundo aspecto, al que White lama aspecto activo, le permite a la persona contemplarse, ya no como objeto sino como sujeto de sus actos, proceso que encuentra su culminacién en el sentido de la propia competencia, Finalmente, se considera el aspecto afectivo, el cual se a80- cia con el valor que la persona le asigna a su propio yo, en términos de la apreciacién y el ‘ongullo que ésta experimenta por ser quien es, ante st misma y ante los demés (1972, pp391-392). TEs(0S tres aspectos, esenciales en la per- ‘cepci6n que todo individuo tiene de si mismo, han sido incluidos como parte del "Proceso de la Autoestima” que aqui se presenta, designan- dolos con los nombres de autoimagen, autova- loraci6n y autoconfianza, y se constituyen en los elementos claves para la formacion de una sana autoestima a nivel actitudinal-inferido (Wer Cuadro D. A continuacién se desarrolla cada uno de ellos: 1, Laautoimagen La autoimagen consiste en la capacidad de verse a sf mismo, no mejor ni peor, sino como la persona realmente es. En términos pricticos, Ia autoimagen se entiende como un ‘verse con claridad, semejante a la funcién que desempefia un buen espejo cuando refleja una imagen con nitidez, sin alterarla de ninguna forma. De acuerdo con Whittaker, "...a perso- na bien adaptada tiene certa conciencia de sus motivos, deseos, ambiciones, sentimientos, etc... (ncluyendo) la capacidad para apreciar de una manera realista sus virtudes y defectos" 977, p.538). a falta de claridad en el conocimiento de sé mismo, resulta ser una de las caracteristicas principales de las personas que poseen una utoestima inadecuada, EI mayor problema en esta frea es el autoengaflo que puede caracte- rizarse, ya sea por una visiOn de inferioridad ‘como de superioridad, impidiéndole a la per- sona, en cualquiera de ambos casos, el tener ‘una imagen realista de sus propias cualidades y defectos. a meta por alcanzar, en relacion con la autoimagen, consiste en la bésqueda del cono- cimiento propio que le permita al individuo crecer en su capacidad de percibir, de manera ‘equilibrada, tanto los elementos positivos como negativos de su personalidad. Asi queda preparado el terreno para la realizaci6n de un juicio valorativo adecuado, como parte del siguiente concepto relevante dentro de este "Proceso de la Autoestima", denominado la autovaloraci6n. 2. Laautovaloracion La autovaloraci6n es apreciarse como una persona importante para si misma y para los dems, Esta sencilla definicion, que incluye a otros conceptos relacionados como la autoa- ceptaci6n 0 el autorrespeto puede entenderse, en términos pricticos, como un percibir con agrado esa imagen personal que el individuo tiene de sf, De esta manera, por tanto, la perso- 1a no simplemente se ve con claridad, como es el caso de la sana autoimagen, sino que ademas MEZERVILLE: Hl aprendizae de la autoestima como proceso educative yterapeutico ° valora positivamente aquello que ve, reaccio- ‘nando con agrado ante la imagen que percibe de su propia personalidad. Virginia Satir firma que toda su vida pro- fesional y familiar la ha llevado a estar conven- ‘ida de que "...l factor crucial en lo que acon- tece, tanto dentro de las personas como entre ellas, es el concepto de valor individual que cada quien tiene de si mismo..." Y agrega: "Todo fluye fécilmente de la persona de olla Nena (con una autoestima alta). Siente que tiene importancia, que el mundo es un lugar mejor porque &! (o ella) esté abi. Tiene fe en su propia competencia. Solicita la ayuda de los demés porque tiene fe en sus propias decisio- nes y en que él mismo significa su mejor recur- so. Al apreciar debidamente su propio valor, esté dispuesto a aquilatar y respetar el valor de Jos demés. Irradia confianza y esperanza. No tiene reglas para ninguno de sus sentimientos Y¥ se acepta totalmente a si mismo como ser « humano" (1984, p.22) En esta Area, el problema que general- mente manifiestan las personas con una baja autoestima es la autodevaluaci6n, asociada quizds con sentimientos de autorrechazo € Indignidad personal, lo que gravemente afeca su capacidad para apreciar el significado posi- tivo de sus vidas. Ante este tipo de problema, la meta de superacién consiste en definir medios adecua- dos que satisfagan la necesidad de la persona de verse positivamente, de forma que le preste ‘un mayor valor y atencién a aquellas dimen- siones de su personalidad que son realmente importantes, tanto ante si misma como ante los dems. La adquisicién de la autovaloraci6n, finalmente, se constituye en una de las bases principales para el desarrollo de la confianza personal, que se presenta como el siguiente concepto asociado de este "Proceso de la Autoestima’, 3. La autoconfianza La autoconfianza se caracteriza por creer ‘que uno puede hacer bien distintas cosas y sentitse seguro al realizarias. Segin Whittaker, esta convicci6n interna de la propia capacidad le permite al individuo, la mayor parte del tempo, *..(sentirse) tranquilo en la compaftia de otras personas y reaccionar con espontanei- dad y libertad de acci6n en diversas situacio- nes sociales, ..chaciéndolo) capaz de sostener cierta independencia frente a la presiOn de grupo que quiere obligarlo a la conformidad" (1977, p.538). Las personas con una mala autoestima, por el contrario, habitualmente manifiestan sentirse inseguras y ansiosas en su forma de conducirse. El problema en esta 4rea, por lo tanto, se conceptualiza como la inseguridad personal, unida a sentimientos de incapacidad € impotencia, que reperauten en reacciones de ansiedad, duda y congoja, ante una buena can- tidad de las cosas que se emprenden, A este respecto, 1a meta de superacion del individuo consistré en propiciar una acti- tud realista de fe en si mismo, asf como en sus propias capacidades personales, junto a una disposici6n de ejercitarlas de maneras adecua- das, para crecer en ellas gradual y satisfactoria- mente, Los componentes observables del "Proceso de la Autoestima* Habiendo considerado los elementos 0 componentes inferidos de este "Proceso de la ‘Autoestima", se hace necesario complementar- los con aquellos otros de tipo conductual- observable que representan la manifestacién externa de los primeros, constituyéndose, al mismo tiempo, en los factores concretos de retroalimentacién personal que contribuirén a aumentar 0 disminuir el sentido de la estima propia del individuo a nivel intrapsiquico. Robert W. White afirma, a este respecto, que ".86lo en la medida en que logramos lo que ‘nos proponemos, es que la autoestima se man- tiene y se promueve” (1972, p.395). Asimismo, Erik Erikson expresa, con respecto a las fuen- tes de la autoestima, que los nifios "no pueden ser engafiados mediante alabanzas vacias 0 palabras de nimo condescendientes. Ellos pueden aceplar este tipo de estimulo artificial de su autoestima en ausencia de algo mejor” pero la verdadera fortaleza la obtendrin s6lo del "reconocimiento consistente y auténtica- mente sentido con relacién a sus verdaderos logros" (1967, p.233) En el desarrollo del modelo que presenta- ‘mos en este trabajo se ha comprobado que los componentes del autocontrol, la autoafirmacién 10 [EDUCACION y la autorrealizaci6n, constinuyen los elementos conductualmente observables que con més cla- ridad se asocian con la experiencia de la auto- estima (Ver Cuadro 1). A continuaci6n se des- cribe cada uno de ellos: 1. Elautocontrol El autocontrol consiste en manejarse correctamente a nivel personal, cuidéndose, dominandose y organizéndose bien en la vida. Esto implica, en términos pricticos, la capaci- dad de ordenarse adecuadamente y ejercer el tipo de dominio propio que fomenta el bienes- tar del individuo y, complementariamente, del ‘grupo a que se pertenece. Hilgard, Atkinson y sostienen que "el individuo normal se siente suficientemente confiado de poder con- trolar y dirigir su propia conducta. En ocasiones podré actuar impulsivamente, pero es capaz de restringir sus urgencias sexuales o agresivas ‘cuando se hace necesario... (Sin embargo) la decision es voluntaria y no el resultado de impulsos incontrolables.” (1975, p.455) Esta capacidad del autocontrol se ve fre- cuentemente limitada en personas con una mala autoestima. El principal problema, en estos casos, se manifiesta en una situacion de descontrol general, particularmente en las 4reas del cuidado personal -en cualquiera de ambos extremos: autodescuido 0 sobreauidado-, del ejercicio de hibitos indisci- plinados de vida y en la falta de habilidad para organizarse tras la bisqueda de las metas dese- adas. Ante esta realidad, el cambio que se per- sigue consiste en la adopci6n de hébitos ade- cuados de cuidado personal y patrones de con- ducta caracterizados por una buena disciplina y organizaci6n en la vida. De la adquisiciOn de estas Areas de fortaleza depended, en gran parte, la capacidad de autoafirmacién de! indi- vviduo, que constituye el siguiente elemento en. este "Proceso de la Autoestima”. 2 La autoafirmaci6n 1a autoafirmacion puede definirse como la libertad de ser uno mismo y poder tomar decisiones con autonomfa y madurez. Este concepto se caracteriza por la capacidad del individuo de manifestarse abietamente a la hora de expresar sus pensamientos, deseos 0 hhabilidades, ¢ incluye a otras capacidades afi- nes tales como la autodirecci6n y la asertividad ‘personal. Herbert Fensterheim, proponente de la psicologia de la asertividad, sostiene que “nda persona realmente asertiva posee cuatro caracteristcas: (1) Se siente libre para manifes- tarse. Mediante palabras y actos hace esta declaraci6n: "Este soy yo. Esto es lo que yo siento, pienso y quiero". (2) Puede comunicar- se con personas de todos los niveles -amigos, extrafios y familiares- y esta comunicaci6n es siempre abierta, directa, franca y adecuada. (3) Tiene una orientaci6n activa en la vida. En contraste con la persona pasiva, que aguarda a que las cosas sucedan, intenta hacer que suce- dan las cosas. (4) Acta de un modo que juzga respetable.., de forma que, ya gane, pierda 0 empate, conserve su respeto propio" (1990, p27). Este autor resume su posici6n sobre la autoestima con la siguiente frase: "El nivel al ‘que usted haya logrado afirmarse decidiré el nivel de su autoestimacién* (p.35). Este tipo de conductas afirmativas menudo se ven inhibidas en las personas con baja autoestima, quienes mis bien experimen- tan el problema de la autoanulaci6n, reflejado en una incapacidad para manifestarse con libertad, ademfs de una excesiva dependencia ‘en otros cuando tienen que tomar decisiones personales o realizar diversas actividades. La meta de superacion consiste en buscar formas sanas de manifestar el pensamiento y las habilidades personales ante otros, y en con- ducirse con autonomia, sin caer en los extre- ‘mos de la sobredependencia o la autosuficien- cia exageradas. Para poder llegar a realizarse satisfactoriamente las personas necesitan del fundamento de una sana autoafirmaci6n, lo que les permitiré dar el paso hacia el sexto componente de este "Proceso de la ‘Autoestima*, denominado la autorrealizaci6n. 3. La autorrealizacion La avtorrealizaci6n, finalmente, consiste en el desarrollo y la expresi6n adecuada de las capacidades propias, para vivir una vida satis- factoria que sea de provecho para si mismo y para los dems. Este concepto, que implica el crecimiento del individuo mediante el cultivo y 4a manifestacion de sus potencialidades tras la [MEZERVILLE: El aprendizae de Ia autostima como proceso ecicatvo yterapéutico n ‘asqueda del cumplimiento de lo que conside- 1a su propésito vital, encuentra su méxima expresién en concepts afines tales como los de "generatividad" y "autotrascendencia", pro- puestos respectivamente como parte de las teorias psicolbgicas de Erik Erikson (1966) y Viktor Frank! (1970). as personas con baja autoestima se que- jan continuamente de su falta de realizacion personal, asociando esta queja con una sensa- ci6n agobiante de estancamiento y esterlidad existencial, que les impide desarrollar sus reas de potencial o realizar aquellas acciones que contribuirian a conferirle un verdadero significado a sus vidas. La meta por alcanzar ante este tipo de problemas exige que el individuo se proyecte de formas concretas, a través de distintas reas de interés, aptitud © compromiso, lo que le permitiré realizarse, ya sea en cosas grandes + como pequefias, y asi experimentar la satisfac- ‘ign de ir dejando estampada, de manera per- sonal y significativa, su huella en la existencia. ‘Tres enfoques para la utilizacién del "Proceso de la Autoestima" La suma de los seis conceptos asociados que componen este "Proceso de la ‘Autoestima", permite establecer que la persona que se estima a si misma es aquella que en su vida ha aprendido a verse con claridad, perci- birse con agrado y sentirse capaz de hacer bien muchas cosas; lo que se reflejar externa mente en su capacidad de ordenarse y ejercer dominio propio, de manifestarse con libertad y autonomia, y de proyectarse mediante el desa- rrollo y la expresién de sus potencialidades, para asi ir realizando el propésito vital de su existencia Esta definici6n corresponde, en términos pricticos, a la capacidad de la persona de amarse a si misma, lo que se constituye en uno de los fundamentos para establecer relaciones cilidas de dar y recibir afecto con los demés, asi como para enfrentar sanamente el estrés y las tensiones normales, dentro del contexto de una vida productiva y feliz. Por el contrario, la vivencia patologica de ‘una mala autoestima se manifiesta en una reac- ci6n de autodesprecio, unida a deseos cons- Gientes 0 inconscientes de autodestruccién, que en el peor de los casas pueden conducir a la persona al suicidio. En situaciones menos graves, aunque siempre patologicas, el auto- desprecio tiende a reflejarse en conductas autodestructivas de tipo vicioso, en patrones conflictivos de relaci6n interpersonal que pro- vocan reacciones agresivas contra si mismo, y en situaciones repetitivas de fracaso en muchas de las cosas que se emprenden. HI "Proceso de la Autoestima", aqui des- crito, puede ser utilizado siguiendo cualquiera de tres enfoques diferentes, ya sea que se trate de una situaci6n educativa, de un caso que requiera orientaci6n especifica ante un proble- ma determinado, 0 de una terapia integral para superar una patologia importante en el 4rea de Ia autoestima. Tomando como punto de refe- rencia el esquema que aparece en el Cuadro 1, 4 continuacion se describen estos enfoques: 1. Un enfoque educative A partir de la columna de los *concep- tos", en el esquema del "Proceso de la ‘Autoestima’, puede utilizarse este enfoque ‘educativo siguiendo una direcci6n de iaquies- da a derecha y de arriba hacia abajo, mediante el desarrollo de diferentes médulos de apren- dizaje sobre cada uno de los seis components de la autoestima. Dependiendo del contexto en que se use este enfoque, deberé determinarse el tiempo que requiera el desarrollo programético de ‘cada médulo de aprendizaje, incluyendo defi- nicién del concepto y de olxos asociados, con- ductas que reflejan una viviencia sana en el rea tratada de la autoestima, asi como los dis- tintos tipos de problemas que tienden a pre- sentarse en relaciOn con cada caso. ‘Traténdose de una situacién educativa, serd conveniente utilizar diferentes metodolo- as tebrico-pricticas que refuercen el aprendi- zaje, tales como didlogos grupales sobre apli- caci6n personal de los conceptos, dramatiza- iones de casos positivos o negatives, presen- taci6n de otros materiales tales como peliculas © canciones alusivas al tema, etc. 2 Unenfoque correctivo Un segundo enfoque para la aplicaci6n del "Proceso de la Autoestima" consiste en el 2 EDUCACION ‘manejo del esquema a partir de la columna de los "problemas", siguiendo en este caso la direcci6n de derecha a izquierda, de manera que se asocien problemas especificos con su contraparte en la columna de las "conductas’ Para desarrollar positivamente este enfo- que correctivo, el orientador necesita ayudar a la persona a descubrir aquellas reas relaciona- das con su autoestima en las que tiende a pre~ sentar mayores problemas. Una vez que se han definido los problemas més significativos, asi como sus distintas manifestaciones, se consulta la columna central del esquema, con el propo- sito de definir metas conductales que pro- muevan un cambio real en el manejo que la persona hace de esa determinada drea de su autoestima, Al establecerse las metas conductualés, el orientador y la persona orientada deberén pro- ‘curar que las metas propuestas sean realistas y medibles. Particularmente en el caso de las, personas con baja autoestima, resulta crucial el Proponerse metas pequefias, a corto plazo, que tengan un alto grado de probabilidad de ser logradas con éxito. De lo contrario, cuando Estas resultan demasiado dificiles o requieren de mucho tiempo para su consecucion, las per- sonas tienden a desanimarse, convenciéndose interiormente de su propia incapacidad, lo que disminuye su sentido de estima personal, en lugar de aumentarse. Asimismo, el que las metas sean medibles permite un seguimiento adecuado hasta comprobar su realizacion; de ‘no ser asi, la persona nunca sabré realmente si ‘obtuvo lo que se proponia, debilitindose ain mds su autoestima, en vez de fortalecerse. 3. Un enfoque terapéutico El Gltimo enfoque que aqui se presenta como parte de este "Proceso de la Autoestima", procura el manejo del esquema propuesto desde una perspectiva integral, utilizandose los components internos y externos, no solo de manera individual, sino a nivel de bloques, particularmente en la direcci6n de abajo hacia arriba, para luego revertirla sucesivamente, hasta lograr el propésito deseado de superar situaciones patologicas generalizadas en rela- ‘ci6n con la autoestima Es un hecho comprobado que las con- ductas externas son més ficiles de modificar que las actitudes internas. Por lo tanto, sin pre- tender desechar otras técnicas psicoterapéuti- cas de anilisis intrapsiquico de! individuo, este enfoque terapéutico procura lograr cambios iniciales en los componentes observables, pro- moviendo patrones saludables de comporta- miento en las 4reas del autocontrol, la autoafir- maci6n y la autorrealizaci6n. Esto, @ su vez, tenderd 2 propiciar mejores actitudes relacio- rnadas con la autoimagen, la autovaloracion y 1a autoconfianza, lo que nuevamente reforzardé ‘una mayor probabilidad de éxito en el logro de las metas conductuales propuestas. Finalmente, y aunque esta observacion necesita investigarse con mayor precisién, parece existir una relaci6n particular entre los Componentes del autocontrol y la autoimagen, entre la autoafirmaci6n y la autovaloraci6n, asi como entre la autorrealizacin y la autocon- fianza, lo que permittia trabajar no sblo a nivel de bloques, sino individualmente, entre los conceptos de tipo observable y los inferidos para el mejoramiento integral de la autoestima. De esta manera, el enfoque terapéutico del "Proceso de la Autoestima" construye sobre lia base de los otros enfoques educativo y correctivo, pero dindole un cardcter mas com- pleto e integrador al tratamiento, mediante la Consideracion individual y global de todos los componentes del proceso, tanto observables como inferidos, y en todas las relaciones posi- bles entre bloques y entre conceptos, que posi- biliten un cambio real y duradero en tima de las personas. Conclusién Este modelo especifico, denominado "Proceso de la Autoestima”, procura ofrecer al educador, al orientador yal psicélogo, una herramienta Gtil para abordar el andlisis de la autoestima en toda la complejidad de las fuen- tes que la sustentan y de los niveles inferidos u observables en que se manifiesta. De esta manera, los componentes actitudinales inter- ‘nos y 16s componentes conductuales externos pueden ser tratados sistemsticamente, siguien- do cualquiera de tres enfoques, educativo, correctivo 0 terapéutico, para promover el aprendizaje de la autoestima, asf como la supe- racién del autorrechazo, manifestado comin- mente a través de distintos tipos de conductas [MEZERVILLE: Hl sprendizale dela autoesima como proceso eduentvo yterapéico 3 autodestructivas, que inhiben el crecimiento sano y la verdadera realizacién en la vida de las personas. Bibliografia Ancona, L. Enciclopedia Tematica de Psicologia ([Link]), Editorial Herder, Barcelona, 1980. Corsini, Raymond. 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