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En el Proceso de Aprendizaje y Terapeutico
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Revita Bdueaclon 17(1): 5-18, 1958
EL APRENDIZAJE DE LA AUTOESTIMA COMO PROCESO EDUCATIVO
‘YY TERAPEUTICO
Con frecuencia educadores, orientadores
y terapistas psicol6gicos, al tatar con personas
‘que manifiestan una estima personal deficien-
te, se cuestionan: Como fomentar en los estu-
diantes su capacidad de estimarse a sf mismos?
Como ayudar efectivamente a alguien que
busca orientacién para superar un problema
cespecifico de autorrechazo? Cmo ir més alld
* de las causas que han provocado una autoesti-
ma claramente patol6gica, para ofrecer un tra-
tamiento terapéutico que promueva ‘nuevas
actiudes y conductas de confianza y afirma-
‘ion personal?
Para dar respuesta a estas preguntas
hemos desarrollado un modelo propio, deno-
minado "Proceso de la Autoestima", en el que
se integran de manera sistematica los distintos
‘conceptos relacionados con e! area de la auto-
estima. Este articulo tiene como propésito, por
Jo tanto, presentar este nuevo modelo como el
resultado no s6lo de la experiencia profesio-
nal, sino del estudio de renombrados autores
‘que han hecho significativos aportes sobre este
tema,
Antecedentes tebricos del "proceso de
Ia autoestima*
Desde la de los precursores de la
psicologia cientifica, diversos estudiosos de la
conducta humana s¢ han ocupado del tema de
la autoestima,
William James, fundador de la Escuela
Funcionalista, define la autoestima como el
resultado de lo que la persona hace para obte-
ner el éxito en aquellas metas que pretende
alcanzar (en Fenstetheim, 1990, p.34).
Por otra parte, dentro del contexto de la
Escuela Psicodindmica, aunque Sigmund Freud
Gaston de Mézerville Zeller
‘generalmente ignord este tipo de nevesidades,
‘otro de los grandes pioneros de esta corriente
psicol6gica, Alfred Adler, enfatiz6 el papel de
la autoestima como uno de los elementos rele-
vantes de la dinémica personal que caracteriza
la vida del hombre, De acuerdo con Mosak y
Dreikurs, especialistas en la teorfa de Adler,
é5te consideraba que el hombre no es empuja-
do desde atrés por causas tales como la heren-
ia o el ambiente, sino que més bien es jalado
desde adelante por las metas que &1 mismo se.
propone realizat. EI hombre, segtin Acer, "se
‘mueve hacia una meta auto-seleccionada, una
‘meta que él siente que le dard un lugar en el
‘mundo, El acta como si el logro de esta meta
ideal le ofteciera seguridad, le diera un lugar y
Je preservara su autoestima" (en Corsini, 1973,
p40).
Pot lo tanto, es posible apreciar que exis-
te un alto grado de coincidencia entre el pen-
samiento de Alfred Adler y el de William
James, al considerar ambos a la autoestima
‘como ‘el resultado de las metas propuestas.
Esta posicién compartida, ademés, establece
que Ia autoestima se manifiesta no s6lo como
un proceso intemo dentro del individuo, sino
se relaciona externamente con el éxito o el
facaso que éste obtiene, a nivel conductual,
ena basqueda de sus metas.
Sin embargo, el mAximo exponente del
papel que la autoestima desempetia en la vida
humana ha sido Abraham Maslow, uno de los
fundadores de la Psicologia Humanista, quien
incluye a la autoestima dentro de su conocida
"Jerarquia de Necesidades. Para Maslow exis-
ten dos tipos de necesidades de estima, a saber,
1a estima propia y aquella que proviene de los
demfs, ubicindolas a ambas jerdrquicamente
por encima de las necesidades fisiologicas, las6 EDUCACION
de seguridad personal y las necesidades de
pertenencia y afecto. Frank Goble, autorizado
por el propio Maslow para exponer su teoria
fen el libro "The Third Force’, las describe en
Jos siguientes términos: “La autoestima incuye
tales necesidades como el deseo de confianza,
competencia, maestria, adecuacion personal,
logro, independencia y libertad. El respeto por
parte de otros incluye conceptos tales como el
restigio, reconocimiento, aceptaci6n, aten-
cibn, estatus, reputacion y aprecio" (1973,
p42). No obstante, a pesar de las diferencias
entre estos dos tipos de necesidades, el mismo
Maslow propone que ambos se hallan estre-
chamente relacionados, cuando afirma que
"oda autoestima mds estable y, por tanto, la
mdS sana, se basa en el respeto merecido por
parte de otros, mas que en la fama y la celebri-
dad externas, o en la adulaci6n injustficada*
Maslow, 1954.
Diversos otros autores coinciden también
. con esta apreciacién de que existe una doble
fuente promotora de la autoestima, Entre ellos,
Robert W. White manifesta que "..el teorizat
sobre la autoestima se ha visto a menudo obs-
taculizado por el fracaso a la hora de apreciar
que ésta se alimenta de dos manantiales dife-
rentes, Existe una fuente externa, la estima en
que somos tenidos por otra gente, y una fuente
interna, nuestro propio sentido de competen-
ia al enfrentamos con nuestro entorno... (Sin
embargo, este contraste de fuentes externas €
internas no debe oscurecer las importantes
interacciones que ocurren entre ambas" (1972,
398).
En conclusiOn, asi como la autoestima se
manifiesta tanto en el nivel inferido como el
observable, y dado que las fuentes que la sus-
tentan son de dos tipos, internas y externas, en
continua interacci6n, resultan ser también
‘muchos los conceptos asociados con cada uno
de ellos, tal y como pudo apreciarse en las lis-
tas de conceptos relacionados con la autoesti-
‘ma propuestas por Maslow.
Por lo tanto, puede afirmarse que en su
sentido més restringido la autoestima se refie-
re, como lo sefiala Whit, *..al valor del yo, (0
sea) el valor de uno como persona 2 los ojos
de otros, pero especialmente a los ojos de uno
mismo" (p.395). No obstante, en un sentido
mucho ms amplio, el mismo White opina que
a la autoestima a menudo "se le ha dado el
estatus de motivo maestro (0 motivo superor-
dinario) en la vida humana” (p.395), haciendo
‘que muchos otros concepts se subordinen al
concepto de autoestima, con el fin de lograr
una verdadera comprensiGn de ésta,
Sin embargo, cuando se hace referencia
cen la literatura psicol6gica 0 ediacativa a estos
vvariados conceptos que conforman la autoest-
‘ma, se menciona frecuentemente un listado de
caracteristicas descriptivas de aquellos indivi-
duos que poseen una sana autoestima, aparen-
temente sindnimas 0 complementarias entre si,
sin especificarse con claridad las diversas
formas en que éstas se relacionan, ya sea en
sus manifestaciones intemnas como externas,
en la conducta de las personas.
Esta necesidad de considerar a Ia autoes-
tima en su espectro mais amplio de conceptos
relacionados que la componen, es la que nos
ha levado a conjuntar sistematicamente los
seis componentes asociados mAs importantes,
cen términos de un proceso de interacciones
‘ordenadas, que permitan una mejor compren-
siGn de la forma en que la autoestima se expre-
sa y se consolida a nivel personal.
De esta manera, en este modelo propio
denominado "Proceso de la Autoestima’ (ver
Quadro D, se la considera a ésta desde la pers-
pectiva de sus dos dimensiones complementa-
tias, a saber, la dimensi6n interna o inferida y
la dimensi6n externa u observable, integradas
‘ada una de ellas por tres componentes esen-
Giles. Se sistematizan asi, como parte de este
modelo, los conceptos més importantes rela-
cionados con la autoestima que han sido pro-
[puestos por diversos autores especialistas en
‘este campo, y que corresponden a las manifes-
taciones tanto de tipo intrapsiquico como
externamente observables, las cuales se funda-
‘mentan apropiadamente ms adelante en este
articulo,
Los tres primeros componentes de la
autoestima, entonces, representan los elemen-
tos de tipo inferido, y son los siguientes: 1) La
autoimagen, que podria caracterizarse por la
exclamaci6n: "Me veo bien"; 2) La autovalora-
ci6n, que encuentra una expresién adecuada
en la frase: "(Soy importante”; y 3) La autocon-
fianza, que se manifiesta cuando la persona
afirma: "'Yo puedo?.
Los siguientes tres componentes com-
plementarios constituyen los elementosMEZERVILLE: El aprenclzaje de Ia autoenima como proceso educative y terapeutico
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tuales externos de la autoestima, de tipo obser-
vable, a saber: 1) El autocontrol, que puede
expresarse con la manifestaci6n: "Estoy en
orden!"; 2) La autoafirmaciOn, que se refleja
‘cuando la persona exclama satisfecha: "(Asi soy
yo!'; y 3) La autorrealizaci6n, que hallarfa su
‘mejor expresi6n en la frase: "Lo he hecho!.
La suma de todos estos elementos 0 com-
ponentes asociados de la autoestima pueden,
Finalmente, caracterizarse por la afirmaci6n:
“Estoy bien".
Los componentes inferidos del
“proceso de la autoestima"
«En su libro "The Enterprise of Living",
Robert W. White manifiesta que existen tres
aspectos en la percepci6n del ego, todos de
ipo inferido, que permiten comprender la
apreciaci6n que la persona tiene de si misma a
nivel actitudinal. Una actitad, desde el punto
de vista psicol6gico, puede ser definida como
"la disposici6n positiva o negativa, intelectual 0
emotiva, que implica un comportamiento
determinado y consecuente ante una situaci6n,
cosa o persona” (Ancona, 1960). En este senti-
do, de acuerdo con White, el primer aspecto
de'la autoestima, que se define como cogniti-
vo, corresponde’a lo que el individuo conoce
sobre si mismo como objeto de su propio
conocimiento, y que se organiza en la forma
de lo que se denomina con los términos de
autoimagen o autoconcepto. El segundo
aspecto, al que White lama aspecto activo, le
permite a la persona contemplarse, ya no
como objeto sino como sujeto de sus actos,
proceso que encuentra su culminacién en el
sentido de la propia competencia, Finalmente,
se considera el aspecto afectivo, el cual se a80-
cia con el valor que la persona le asigna a su
propio yo, en términos de la apreciacién y el
‘ongullo que ésta experimenta por ser quien es,
ante st misma y ante los demés (1972,
pp391-392).
TEs(0S tres aspectos, esenciales en la per-
‘cepci6n que todo individuo tiene de si mismo,
han sido incluidos como parte del "Proceso de
la Autoestima” que aqui se presenta, designan-
dolos con los nombres de autoimagen, autova-
loraci6n y autoconfianza, y se constituyen en
los elementos claves para la formacion de una
sana autoestima a nivel actitudinal-inferido
(Wer Cuadro D. A continuacién se desarrolla
cada uno de ellos:
1, Laautoimagen
La autoimagen consiste en la capacidad
de verse a sf mismo, no mejor ni peor, sino
como la persona realmente es. En términos
pricticos, Ia autoimagen se entiende como un
‘verse con claridad, semejante a la funcién que
desempefia un buen espejo cuando refleja una
imagen con nitidez, sin alterarla de ninguna
forma. De acuerdo con Whittaker, "...a perso-
na bien adaptada tiene certa conciencia de sus
motivos, deseos, ambiciones, sentimientos,
etc... (ncluyendo) la capacidad para apreciar
de una manera realista sus virtudes y defectos"
977, p.538).
a falta de claridad en el conocimiento de
sé mismo, resulta ser una de las caracteristicas
principales de las personas que poseen una
utoestima inadecuada, EI mayor problema en
esta frea es el autoengaflo que puede caracte-
rizarse, ya sea por una visiOn de inferioridad
‘como de superioridad, impidiéndole a la per-
sona, en cualquiera de ambos casos, el tener
‘una imagen realista de sus propias cualidades
y defectos.
a meta por alcanzar, en relacion con la
autoimagen, consiste en la bésqueda del cono-
cimiento propio que le permita al individuo
crecer en su capacidad de percibir, de manera
‘equilibrada, tanto los elementos positivos
como negativos de su personalidad. Asi queda
preparado el terreno para la realizaci6n de un
juicio valorativo adecuado, como parte del
siguiente concepto relevante dentro de este
"Proceso de la Autoestima", denominado la
autovaloraci6n.
2. Laautovaloracion
La autovaloraci6n es apreciarse como una
persona importante para si misma y para los
dems, Esta sencilla definicion, que incluye a
otros conceptos relacionados como la autoa-
ceptaci6n 0 el autorrespeto puede entenderse,
en términos pricticos, como un percibir con
agrado esa imagen personal que el individuo
tiene de sf, De esta manera, por tanto, la perso-
1a no simplemente se ve con claridad, como es
el caso de la sana autoimagen, sino que ademasMEZERVILLE: Hl aprendizae de la autoestima como proceso educative yterapeutico °
valora positivamente aquello que ve, reaccio-
‘nando con agrado ante la imagen que percibe
de su propia personalidad.
Virginia Satir firma que toda su vida pro-
fesional y familiar la ha llevado a estar conven-
‘ida de que "...l factor crucial en lo que acon-
tece, tanto dentro de las personas como entre
ellas, es el concepto de valor individual que
cada quien tiene de si mismo..." Y agrega:
"Todo fluye fécilmente de la persona de olla
Nena (con una autoestima alta). Siente que
tiene importancia, que el mundo es un lugar
mejor porque &! (o ella) esté abi. Tiene fe en
su propia competencia. Solicita la ayuda de los
demés porque tiene fe en sus propias decisio-
nes y en que él mismo significa su mejor recur-
so. Al apreciar debidamente su propio valor,
esté dispuesto a aquilatar y respetar el valor de
Jos demés. Irradia confianza y esperanza. No
tiene reglas para ninguno de sus sentimientos
Y¥ se acepta totalmente a si mismo como ser
« humano" (1984, p.22)
En esta Area, el problema que general-
mente manifiestan las personas con una baja
autoestima es la autodevaluaci6n, asociada
quizds con sentimientos de autorrechazo €
Indignidad personal, lo que gravemente afeca
su capacidad para apreciar el significado posi-
tivo de sus vidas.
Ante este tipo de problema, la meta de
superacién consiste en definir medios adecua-
dos que satisfagan la necesidad de la persona
de verse positivamente, de forma que le preste
‘un mayor valor y atencién a aquellas dimen-
siones de su personalidad que son realmente
importantes, tanto ante si misma como ante los
dems. La adquisicién de la autovaloraci6n,
finalmente, se constituye en una de las bases
principales para el desarrollo de la confianza
personal, que se presenta como el siguiente
concepto asociado de este "Proceso de la
Autoestima’,
3. La autoconfianza
La autoconfianza se caracteriza por creer
‘que uno puede hacer bien distintas cosas y
sentitse seguro al realizarias. Segin Whittaker,
esta convicci6n interna de la propia capacidad
le permite al individuo, la mayor parte del
tempo, *..(sentirse) tranquilo en la compaftia
de otras personas y reaccionar con espontanei-
dad y libertad de acci6n en diversas situacio-
nes sociales, ..chaciéndolo) capaz de sostener
cierta independencia frente a la presiOn de
grupo que quiere obligarlo a la conformidad"
(1977, p.538).
Las personas con una mala autoestima,
por el contrario, habitualmente manifiestan
sentirse inseguras y ansiosas en su forma de
conducirse. El problema en esta 4rea, por lo
tanto, se conceptualiza como la inseguridad
personal, unida a sentimientos de incapacidad
€ impotencia, que reperauten en reacciones de
ansiedad, duda y congoja, ante una buena can-
tidad de las cosas que se emprenden,
A este respecto, 1a meta de superacion
del individuo consistré en propiciar una acti-
tud realista de fe en si mismo, asf como en sus
propias capacidades personales, junto a una
disposici6n de ejercitarlas de maneras adecua-
das, para crecer en ellas gradual y satisfactoria-
mente,
Los componentes observables del
"Proceso de la Autoestima*
Habiendo considerado los elementos 0
componentes inferidos de este "Proceso de la
‘Autoestima", se hace necesario complementar-
los con aquellos otros de tipo conductual-
observable que representan la manifestacién
externa de los primeros, constituyéndose, al
mismo tiempo, en los factores concretos de
retroalimentacién personal que contribuirén a
aumentar 0 disminuir el sentido de la estima
propia del individuo a nivel intrapsiquico.
Robert W. White afirma, a este respecto, que
".86lo en la medida en que logramos lo que
‘nos proponemos, es que la autoestima se man-
tiene y se promueve” (1972, p.395). Asimismo,
Erik Erikson expresa, con respecto a las fuen-
tes de la autoestima, que los nifios "no pueden
ser engafiados mediante alabanzas vacias 0
palabras de nimo condescendientes. Ellos
pueden aceplar este tipo de estimulo artificial
de su autoestima en ausencia de algo mejor”
pero la verdadera fortaleza la obtendrin s6lo
del "reconocimiento consistente y auténtica-
mente sentido con relacién a sus verdaderos
logros" (1967, p.233)
En el desarrollo del modelo que presenta-
‘mos en este trabajo se ha comprobado que los
componentes del autocontrol, la autoafirmacién10 [EDUCACION
y la autorrealizaci6n, constinuyen los elementos
conductualmente observables que con més cla-
ridad se asocian con la experiencia de la auto-
estima (Ver Cuadro 1). A continuaci6n se des-
cribe cada uno de ellos:
1. Elautocontrol
El autocontrol consiste en manejarse
correctamente a nivel personal, cuidéndose,
dominandose y organizéndose bien en la vida.
Esto implica, en términos pricticos, la capaci-
dad de ordenarse adecuadamente y ejercer el
tipo de dominio propio que fomenta el bienes-
tar del individuo y, complementariamente, del
‘grupo a que se pertenece. Hilgard, Atkinson y
sostienen que "el individuo normal se
siente suficientemente confiado de poder con-
trolar y dirigir su propia conducta. En ocasiones
podré actuar impulsivamente, pero es capaz de
restringir sus urgencias sexuales o agresivas
‘cuando se hace necesario... (Sin embargo) la
decision es voluntaria y no el resultado de
impulsos incontrolables.” (1975, p.455)
Esta capacidad del autocontrol se ve fre-
cuentemente limitada en personas con una
mala autoestima. El principal problema, en
estos casos, se manifiesta en una situacion de
descontrol general, particularmente en las
4reas del cuidado personal -en cualquiera de
ambos extremos: autodescuido 0
sobreauidado-, del ejercicio de hibitos indisci-
plinados de vida y en la falta de habilidad para
organizarse tras la bisqueda de las metas dese-
adas.
Ante esta realidad, el cambio que se per-
sigue consiste en la adopci6n de hébitos ade-
cuados de cuidado personal y patrones de con-
ducta caracterizados por una buena disciplina
y organizaci6n en la vida. De la adquisiciOn de
estas Areas de fortaleza depended, en gran
parte, la capacidad de autoafirmacién de! indi-
vviduo, que constituye el siguiente elemento en.
este "Proceso de la Autoestima”.
2 La autoafirmaci6n
1a autoafirmacion puede definirse como
la libertad de ser uno mismo y poder tomar
decisiones con autonomfa y madurez. Este
concepto se caracteriza por la capacidad del
individuo de manifestarse abietamente a la
hora de expresar sus pensamientos, deseos 0
hhabilidades, ¢ incluye a otras capacidades afi-
nes tales como la autodirecci6n y la asertividad
‘personal. Herbert Fensterheim, proponente de
la psicologia de la asertividad, sostiene que
“nda persona realmente asertiva posee cuatro
caracteristcas: (1) Se siente libre para manifes-
tarse. Mediante palabras y actos hace esta
declaraci6n: "Este soy yo. Esto es lo que yo
siento, pienso y quiero". (2) Puede comunicar-
se con personas de todos los niveles -amigos,
extrafios y familiares- y esta comunicaci6n es
siempre abierta, directa, franca y adecuada. (3)
Tiene una orientaci6n activa en la vida. En
contraste con la persona pasiva, que aguarda a
que las cosas sucedan, intenta hacer que suce-
dan las cosas. (4) Acta de un modo que juzga
respetable.., de forma que, ya gane, pierda 0
empate, conserve su respeto propio" (1990,
p27). Este autor resume su posici6n sobre la
autoestima con la siguiente frase: "El nivel al
‘que usted haya logrado afirmarse decidiré el
nivel de su autoestimacién* (p.35).
Este tipo de conductas afirmativas
menudo se ven inhibidas en las personas con
baja autoestima, quienes mis bien experimen-
tan el problema de la autoanulaci6n, reflejado
en una incapacidad para manifestarse con
libertad, ademfs de una excesiva dependencia
‘en otros cuando tienen que tomar decisiones
personales o realizar diversas actividades.
La meta de superacion consiste en buscar
formas sanas de manifestar el pensamiento y
las habilidades personales ante otros, y en con-
ducirse con autonomia, sin caer en los extre-
‘mos de la sobredependencia o la autosuficien-
cia exageradas. Para poder llegar a realizarse
satisfactoriamente las personas necesitan del
fundamento de una sana autoafirmaci6n, lo
que les permitiré dar el paso hacia el sexto
componente de este "Proceso de la
‘Autoestima*, denominado la autorrealizaci6n.
3. La autorrealizacion
La avtorrealizaci6n, finalmente, consiste
en el desarrollo y la expresi6n adecuada de las
capacidades propias, para vivir una vida satis-
factoria que sea de provecho para si mismo y
para los dems. Este concepto, que implica el
crecimiento del individuo mediante el cultivo y
4a manifestacion de sus potencialidades tras la[MEZERVILLE: El aprendizae de Ia autostima como proceso ecicatvo yterapéutico n
‘asqueda del cumplimiento de lo que conside-
1a su propésito vital, encuentra su méxima
expresién en concepts afines tales como los
de "generatividad" y "autotrascendencia", pro-
puestos respectivamente como parte de las
teorias psicolbgicas de Erik Erikson (1966) y
Viktor Frank! (1970).
as personas con baja autoestima se que-
jan continuamente de su falta de realizacion
personal, asociando esta queja con una sensa-
ci6n agobiante de estancamiento y esterlidad
existencial, que les impide desarrollar sus
reas de potencial o realizar aquellas acciones
que contribuirian a conferirle un verdadero
significado a sus vidas.
La meta por alcanzar ante este tipo de
problemas exige que el individuo se proyecte
de formas concretas, a través de distintas reas
de interés, aptitud © compromiso, lo que le
permitiré realizarse, ya sea en cosas grandes
+ como pequefias, y asi experimentar la satisfac-
‘ign de ir dejando estampada, de manera per-
sonal y significativa, su huella en la existencia.
‘Tres enfoques para la utilizacién del
"Proceso de la Autoestima"
La suma de los seis conceptos asociados
que componen este "Proceso de la
‘Autoestima", permite establecer que la persona
que se estima a si misma es aquella que en su
vida ha aprendido a verse con claridad, perci-
birse con agrado y sentirse capaz de hacer
bien muchas cosas; lo que se reflejar externa
mente en su capacidad de ordenarse y ejercer
dominio propio, de manifestarse con libertad y
autonomia, y de proyectarse mediante el desa-
rrollo y la expresién de sus potencialidades,
para asi ir realizando el propésito vital de su
existencia
Esta definici6n corresponde, en términos
pricticos, a la capacidad de la persona de
amarse a si misma, lo que se constituye en uno
de los fundamentos para establecer relaciones
cilidas de dar y recibir afecto con los demés,
asi como para enfrentar sanamente el estrés y
las tensiones normales, dentro del contexto de
una vida productiva y feliz.
Por el contrario, la vivencia patologica de
‘una mala autoestima se manifiesta en una reac-
ci6n de autodesprecio, unida a deseos cons-
Gientes 0 inconscientes de autodestruccién,
que en el peor de los casas pueden conducir a
la persona al suicidio. En situaciones menos
graves, aunque siempre patologicas, el auto-
desprecio tiende a reflejarse en conductas
autodestructivas de tipo vicioso, en patrones
conflictivos de relaci6n interpersonal que pro-
vocan reacciones agresivas contra si mismo, y
en situaciones repetitivas de fracaso en
muchas de las cosas que se emprenden.
HI "Proceso de la Autoestima", aqui des-
crito, puede ser utilizado siguiendo cualquiera
de tres enfoques diferentes, ya sea que se trate
de una situaci6n educativa, de un caso que
requiera orientaci6n especifica ante un proble-
ma determinado, 0 de una terapia integral para
superar una patologia importante en el 4rea de
Ia autoestima. Tomando como punto de refe-
rencia el esquema que aparece en el Cuadro 1,
4 continuacion se describen estos enfoques:
1. Un enfoque educative
A partir de la columna de los *concep-
tos", en el esquema del "Proceso de la
‘Autoestima’, puede utilizarse este enfoque
‘educativo siguiendo una direcci6n de iaquies-
da a derecha y de arriba hacia abajo, mediante
el desarrollo de diferentes médulos de apren-
dizaje sobre cada uno de los seis components
de la autoestima.
Dependiendo del contexto en que se use
este enfoque, deberé determinarse el tiempo
que requiera el desarrollo programético de
‘cada médulo de aprendizaje, incluyendo defi-
nicién del concepto y de olxos asociados, con-
ductas que reflejan una viviencia sana en el
rea tratada de la autoestima, asi como los dis-
tintos tipos de problemas que tienden a pre-
sentarse en relaciOn con cada caso.
‘Traténdose de una situacién educativa,
serd conveniente utilizar diferentes metodolo-
as tebrico-pricticas que refuercen el aprendi-
zaje, tales como didlogos grupales sobre apli-
caci6n personal de los conceptos, dramatiza-
iones de casos positivos o negatives, presen-
taci6n de otros materiales tales como peliculas
© canciones alusivas al tema, etc.
2 Unenfoque correctivo
Un segundo enfoque para la aplicaci6n
del "Proceso de la Autoestima" consiste en el2 EDUCACION
‘manejo del esquema a partir de la columna de
los "problemas", siguiendo en este caso la
direcci6n de derecha a izquierda, de manera
que se asocien problemas especificos con su
contraparte en la columna de las "conductas’
Para desarrollar positivamente este enfo-
que correctivo, el orientador necesita ayudar a
la persona a descubrir aquellas reas relaciona-
das con su autoestima en las que tiende a pre~
sentar mayores problemas. Una vez que se han
definido los problemas més significativos, asi
como sus distintas manifestaciones, se consulta
la columna central del esquema, con el propo-
sito de definir metas conductales que pro-
muevan un cambio real en el manejo que la
persona hace de esa determinada drea de su
autoestima,
Al establecerse las metas conductualés, el
orientador y la persona orientada deberén pro-
‘curar que las metas propuestas sean realistas y
medibles. Particularmente en el caso de las,
personas con baja autoestima, resulta crucial el
Proponerse metas pequefias, a corto plazo,
que tengan un alto grado de probabilidad de
ser logradas con éxito. De lo contrario, cuando
Estas resultan demasiado dificiles o requieren
de mucho tiempo para su consecucion, las per-
sonas tienden a desanimarse, convenciéndose
interiormente de su propia incapacidad, lo que
disminuye su sentido de estima personal, en
lugar de aumentarse. Asimismo, el que las
metas sean medibles permite un seguimiento
adecuado hasta comprobar su realizacion; de
‘no ser asi, la persona nunca sabré realmente si
‘obtuvo lo que se proponia, debilitindose ain
mds su autoestima, en vez de fortalecerse.
3. Un enfoque terapéutico
El Gltimo enfoque que aqui se presenta
como parte de este "Proceso de la Autoestima",
procura el manejo del esquema propuesto
desde una perspectiva integral, utilizandose los
components internos y externos, no solo de
manera individual, sino a nivel de bloques,
particularmente en la direcci6n de abajo hacia
arriba, para luego revertirla sucesivamente,
hasta lograr el propésito deseado de superar
situaciones patologicas generalizadas en rela-
‘ci6n con la autoestima
Es un hecho comprobado que las con-
ductas externas son més ficiles de modificar
que las actitudes internas. Por lo tanto, sin pre-
tender desechar otras técnicas psicoterapéuti-
cas de anilisis intrapsiquico de! individuo, este
enfoque terapéutico procura lograr cambios
iniciales en los componentes observables, pro-
moviendo patrones saludables de comporta-
miento en las 4reas del autocontrol, la autoafir-
maci6n y la autorrealizaci6n. Esto, @ su vez,
tenderd 2 propiciar mejores actitudes relacio-
rnadas con la autoimagen, la autovaloracion y
1a autoconfianza, lo que nuevamente reforzardé
‘una mayor probabilidad de éxito en el logro de
las metas conductuales propuestas.
Finalmente, y aunque esta observacion
necesita investigarse con mayor precisién,
parece existir una relaci6n particular entre los
Componentes del autocontrol y la autoimagen,
entre la autoafirmaci6n y la autovaloraci6n, asi
como entre la autorrealizacin y la autocon-
fianza, lo que permittia trabajar no sblo a nivel
de bloques, sino individualmente, entre los
conceptos de tipo observable y los inferidos
para el mejoramiento integral de la autoestima.
De esta manera, el enfoque terapéutico
del "Proceso de la Autoestima" construye sobre
lia base de los otros enfoques educativo y
correctivo, pero dindole un cardcter mas com-
pleto e integrador al tratamiento, mediante la
Consideracion individual y global de todos los
componentes del proceso, tanto observables
como inferidos, y en todas las relaciones posi-
bles entre bloques y entre conceptos, que posi-
biliten un cambio real y duradero en
tima de las personas.
Conclusién
Este modelo especifico, denominado
"Proceso de la Autoestima”, procura ofrecer al
educador, al orientador yal psicélogo, una
herramienta Gtil para abordar el andlisis de la
autoestima en toda la complejidad de las fuen-
tes que la sustentan y de los niveles inferidos u
observables en que se manifiesta. De esta
manera, los componentes actitudinales inter-
‘nos y 16s componentes conductuales externos
pueden ser tratados sistemsticamente, siguien-
do cualquiera de tres enfoques, educativo,
correctivo 0 terapéutico, para promover el
aprendizaje de la autoestima, asf como la supe-
racién del autorrechazo, manifestado comin-
mente a través de distintos tipos de conductas[MEZERVILLE: Hl sprendizale dela autoesima como proceso eduentvo yterapéico 3
autodestructivas, que inhiben el crecimiento
sano y la verdadera realizacién en la vida de
las personas.
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