CARTA ABIERTA DEL CORONEL PLAZAS VEGA A ANTANAS MOCKUS
Respetado Profesor Mockus:
Yo estoy seguro que Ud. no es dbil. Algo ms grave, Ud. es irresponsable con los colombianos. En el ms reciente
debate en el cual se enfrent a su opositor Juan Manuel Santos Ud. dijo que a mi me deban hacer un monumento
por haber salvado el sistema democrtico, pero que estaba bien condenado por haber desaparecido a unos civiles.
Eso no solo demuestra su desinformacin en temas tan delicados, sino su irresponsabilidad al tomar partido en un
proceso que no ha terminado.
Y demuestra poca inteligencia, porque Ud. a mi no me conoce. Si Ud. cree que se conoce a una persona porque
compra el pan en la misma panadera, est perdido.
Pero adems falta a la verdad cuando dice que me conoci porque comprabamos el pan en la misma panadera en
Quinta Paredes. Profesor Mockus, yo nunca he vivido en Quinta Paredes. Y no es por machista sino porque siempre
he madrugado a mi trabajo que yo no compro el pan del desayuno. Lo compra mi mujer. De modo que no est bien
que Ud. le diga a los colombianos, en un debate tan importante, cosas que no son ciertas.
Pero bueno. Eso del pan es inocuo. Lo grave es que Ud. me est condenando por un delito que no he cometido. Eso
me doli mucho, por tratarse de un candidato presidencial hablando a la nacin entera, y tambin de un colega mo,
porque yo tambin soy profesor universitario, y por muchos aos. Y ud. sabe que uno tiene que preparar las clases,
para no quedar mal con los alumnos al comunicarles algo que no es cierto.
Muy mal le fue en ese debate en materia electoral, profesor Mockus, a mi modo de ver. Porque si bien es cierto que a
mi me doli su expresin irresponsable sobre mi caso, cuando Ud. no me conoce, porque yo no soy el seor de
Quinta Paredes que Ud. se imagina que soy, tambin es cierto que los que si me conocen que son muchos, ya no van
a votar por Ud. y se lo compruebo con el documento que le anexo en el cual por primera vez en la historia reciente
del pais, todas las organizaciones de militares retirados y sus familias se han manifestado a mi favor, en el caso de la
condena que se me impone por un delito que no solo no comet, sino que no tengo nada que ver con el tema de
desaparecidos.
Tambin percibo, Profesor Mockus que de milicia sabe bastante poco. Soy la vctima propiciatoria de un complot del
M-19 y el narcotrfico infiltrado en la rama judicial, que me est echando la culpa de los crmenes por ellos cometidos
en los hechos del Palacio de Justicia. Se lo puedo comprobar.
Cmo me gustara profesor que Ud. se interesara en conocer el tema del Palacio de Justicia. Lo invito a leer el Diario
Oficial Nmero 37509 de fecha 17 de junio de 1986, donde se hallan las conclusiones de la Investigacin adelantada
sobre esos luctuosos hechos. En particular le recomiendo las pginas: 49 bajo el ttulo:los desaparecidos; la 61 donde
aparece la conclusin decimo sptima tambin sobre los desaparecidos. La 59 que contiene la conclusin dcima,
sobre el trato dado a los rescatados por el Ejrcito Nacional.
Si Ud. conociera la forma como se adelant el proceso contra el suscrito estara escandalizado, como lo est el pais
entero, y Ud. no se ha dado cuenta.
Finalmente le manifiesto que yo no busco monumentos. Ni los busqu cuando me jugue la vida por rescatar por lo
menos 260 personas que me premian con su gratitud. Ni los busqu cuando le quit mas de dos billones de pesos en
bienes mal habidos a los narcotraficantes como Director de la DNE, sin que esa institucin hubiera perdido un solo
peso. Cuando recib un FRISCO, institucin que creo que Ud. debe conocer con 100 millones de pesos y lo entregu
con seicientos mil millones de pesos. Con ese dato Ud como matemtico podr entender la dimensin de mi tarea.
Por eso me sacaron como me sacaron de la DNE los criminales de este pais mediante un debate muy publicitado para
calumniarme, y sin ninguna noticia cuando fu absuelto de todos los cargos. Averigue Profesor con mis funcionarios
de la DNE como se manejaron durante mi gestin billones de pesos, no de ciudadanos comunes y corrientes que eso
lo conoce Ud. muy bien, sino de narcotraficantes con la maldad y todo el poder que tienen, sin dejarse sobornar, sin
dejarse engaar y sin dejarse halagar.
Claro que agradezco las condecoraciones y distinciones que me pusieron por mi labor contra el crimen organizado.
Fueron trece durante mi cargo en la DNE ya en traje de civil, entre ellas la de la INTERPOL. Pero no lo hice detrs de
las vanidades, sino de la salud de la patria, que los militares sentimos en lo mas profundo del ser, y que yo no se si
Ud. lo entienda.
Es que cuando mis ancestros, entre ellos tres suboficiales que lucharon en las guerras de independencia a rdenes del
Libertador Simn Bolvar, caan todos en combate; los suyos muy respetables, desde luego, hacan patria
seguramente, pero en Lituania.
Obviamente Juan Manuel Santos si conoce y a profundidad el tema del Palacio de Justicia, toda vez que fue mi apoyo
en la publicacin de mi libro sobre esos acontecimientos tan dolorosos, que primero revis cuidadosamente, y luego
fue publicado por Intermedio Editores. Claro que Juan Manuel Santos me conoce cuando se implanto el sistema
SIDUNEA, que Ud. seguramente conoce muy bien, para la moralizacin y sistematizacin del sistema aduanero, previo
a la unificacin del mecanismo de impuestos con el mecanismo de aduanas, la eliminacin del resguardo nacional tan
corrupto y deprestigiado, y la creacin de lo que hoy es la DIAN. Santos era el Ministro de Comercio y yo era el
gerente de Consimex, una empresa que yo mismo organic y gerenci, para el desaduanamiento de la carga de
importacin en forma sistematizada y honorable, con las cinco mayores empresas aduaneras de Colombia. Claro que
Juan Manuel Santos me conoce cuando en mi condicin de Ministro Plenipotenciario en Sudafrica tuve que recibirlo
en el aeropuerto de Johanesburgo para conducirlo a Pretoria, donde dara el discurso de inauguracin ante los mas
importantes lderes del mundo de la Novena Conferencia de la UNCTAD de la cual l era Presidente, y en la cual yo
era uno de los miembros de la delegacin colombiana. Claro que Juan Manuel Santos me conoce porque me invit a
participar en un trabajo de integracin de tres das en Paipa, en el cual se analizaron los temas nacionales bajo el
entrenamiento del trabajo en equipo para la Fundacin Buen Gobierno. Y por eso su posicin fue prudente en mi
caso, cuando se habl del Palacio de Justicia. No poda defenderme, aunque hubiera podido hacerlo porque me
conoca, porque hay que esperar a que el proceso termine. Y siendo un proceso poltico, con interferencia de la
izquierda internacional y el narcotrfico tan afincados en algunos sectores de la justicia colombiana, seguramente se
va a tardar mucho tiempo. Ud. en cambio, sin concerme me conden. Esta eso bien hecho Profesor Mockus? Es eso
honrado?
En el documento que le anexo, profesor Mockus, Ud. percibir el dolor que aqueja a los militares, por mi condena. Si
yo fuera un pillo, o si la condena fuera justa, ni los militares activos, ni los retirados, ni el Gobierno, ni tantos sectores
de la poblacin colombiana hubieran salido en mi defensa. Nadie se quema las manos por un delincuente.
En medio de mi molestia, mi dolor y mi inconformidad, le reitero mi respeto.
Luis Alfonso Plazas Vega.
Coronel del Ejrcito Nacional y honorario del Estado de Kentucky (USA)
Diplomado en Estado Mayor (Colombia 1981, Estados Unidos 1984, Espaa 1990)
Historiador (miembro de la Academia Colombiana de Historia, Sociedad Bolivariana de Colombia, Academia de
Historia de Boyac, Academia de Historia Militar, Instituto Sanmartiniano de Colombia)
Administrador de Empresas (U. Amrica, especializado en Adm. Pblica ESAP)
Diplomando en Alta gerencia
Diplomado en Altos Estudios Internacionales (Consejo Superior de Investigaciones cientficas, Madrid Espaa)