La cigarra y la hormiga
Durante todo el verano, las trabajadoras hormigas se ocuparon en recoger granos
y llevarlos a su almacn.
Mientras, la alegre cigarra se diverta y no trabajaba.
Para qu trabajan tanto les deca a sus amigas, si para alimentarse slo
hace falta estirar la mano y tomar un grano de trigo? Dios nos da todo lo que
necesitamos!
Pero lleg el invierno, nev y el campo se cubri de nieve; la cigarra no vea ni una
semilla que llevarse a la boca para alimentarse, y llam a la casa de las hormigas.
Amigas mas, me podran dar de comer?
Es que no guardaste nada para el invierno? le preguntaron.
No; slo bail y toqu mi guitarra dijo ella.
i Pues si quieres ganarte la comida, ahora cantars para nosotras!
La cigarra se gan as la comida durante el invierno; en el hormiguero hubo
alegra con sus canciones.
Vivan en un corral varias gallinas. Unas estaban gordas y otras flacas; se
burlaban las gordas de las flacas.
Un da, el cocinero de la casa deba preparar algunos platillos para una
cena, baj al patio a escoger las mejores aves. La eleccin no fue dudosa.
Entonces, viendo las gallinas gordas su fatal destino, envidiaron a sus flacas
compaeras.
Fbula popular
(Adaptacin)
No se debe despreciar a los dbiles y pequeos,
quiz presten ms ayuda que los fuertes y grandes.
El nio aprende a compartir
Lleg la hora de ir al colegio y dijo la
profesora: Vamos a ver, Jorge, dinos cuntas
cosas te has pedido. Y dijo bajito:
Veinticinco.
La profesora se call y no dijo nada pero
cuando termin la clase todos se fueron y la
seorita le dijo a Jorge que no tena que pedir
tanto. Entonces Jorge decidi cambiar la carta
que haba escrito y pedirse quince cosas, en
lugar de 25.
Cuando se lo cont a sus padres, stos
pensaron que no estaba mal el cambio y le
preguntaron que si el resto de regalos que
haba pedido los iba a compartir con sus
amigos. Jorge dijo: No, porque son mos y no
los quiero compartir.
Despus de rectificar la carta a los Reyes de
Oriente lleg el momento de ir a comprar el rbol de Navidad y el Beln. Pero cuando
llegaron a la tienda, estaba agotada la decoracin navidea.
Ante esto, Jorge vio una estrella desde la ventana del coche y rez: Ya s que no rezo
mucho, perdn, pero quiero encontrar un Beln y un rbol de Navidad. De pronto se les
par el coche, se bajaron, y se les apareci un ngel que dijo a Jorge: Has sido muy bueno
en quitar cosas de la lista as que os dar el Beln y el rbol.
Pasaron tres minutos y continu el ngel: Miren en el maletero y veris. Mientras el ngel
se fue. Juan dijo: Eh, muchas gracias! Pero, qu pasa con el coche? Y dijo la madre:
Anda, si ya funciona! Se ha encendido solo! Y el padre dio las gracias de nuevo.
Por fin lleg el da tan esperado, el Da de Reyes. Cuando Jorge se levant y fue a ver los
regalos que le haban trado, se llev una gran sorpresa. Le haban trado las veinticinco
cosas de la lista.
Enseguida despert a sus padres y les dijo que quera repartir sus juguetes con los nios
ms pobres. Pas una semana y el nio trajo a casa a muchos nios pobres.
La madre de Jorge hizo el chocolate y pasteles para todos. Todos fueron muy felices. Y
colorn, colorado, este cuento acabado.
RESUMEN DE LA CENICIENTA
La Cenicienta era una
hermosa
muchacha
hurfana de madre desde
la niez. Su padre se
haba vuelto a casar con
una mujer que tena dos
hijas bellas, pero ociosas.
Cuando no estaba el
padre, la madrastra y las
hermanastras le obligaban
a cocinar, lavar y hacer
toda la limpieza mientras
ellas descansaban y se
divertan.
Un da el rey organiz una
fiesta de tras das en honor
a su hijo que aprovechara
la ocasin para elegir a una seorita como su esposa. Todas las muchachas del
reino fueron invitadas. En casa de la Cenicienta, la madrastra visti a sus hijas con
lujosos vestidos y joyas, esperando que una de ellas sea la elegida.
La Cenicienta tambin quera ir, pero no tena la ropa adecuada para la ocasin.
Entonces se la apareci una ta convertida en hada y con su varita mgica
convierte una calabaza en un carruaje y a los ratones en caballos y cocheros.
Adems, le regala un hermoso vestido y un par de zapatos de vidrio. Pero le
advierte que deba regresar antes de la medianoche porque a esa hora se
deshace el hechizo.
Las dos primeras noches de fiesta, Cenicienta fue la ms hermosa y sus
hermanastras no la reconocieron. El prncipe se enamor de ella y quera bailar
toda la noche con ella, pero la Cenicienta se retiraba antes de las 12. En la tercera
noche, la Cenicienta olvid las horas, hasta que escuch las campanadas de
medianoche y tuvo que huir corriendo. Al escapar por una escalera se le sali uno
de sus zapatos de cristal.
El prncipe orden que todas las jovencitas del reino se probaran el zapato, con la
esperanza de encontrar a su amada. En la casa de la Cenicienta, las
hermanastras intentaron ponrselo, pero sus pies eran muy grandes. Entonces, la
Cenicienta pidi probrselo y ante la sorpresa de todos calz perfectamente. El
prncipe la llev a su palacio y le pidi matrimonio. Al poco tiempo se casaron y
vivieron muy felices.
LOS TRES CERDITOS
rase una vez tres cerditos que iban a construirse una casa para as estar a
salvo de las garras del lobo, quin ltimamente acechaba los alrededores de
aquel lugar, y derribaba casas para comerse a los cerditos que habitaban
dentro de ellas.
Los tres cerditos pensaban de forma distinta, as que cada uno se hizo su casa
de la forma que pensaba que era la mejor. Tocinete, que era el pequeo de los
tres cerditos, decidi hacerse la casa con paja para as terminar antes, e irse a
jugar con el resto de cerditos.
LA DAMA TAPADA
No se ganaba en Guayaquil el rumboso ttulo de TUNANTE, por los aos 1700, quien no haba
seguido siquiera una vez a la TAPADA, en alta noche por los callejones y vericuetos por los cuales
llevaba ella a sus rijosos galanes.
Nunca se la vea antes de las doce ni jams nadie oy, en la aventura de seguirla, las campanadas
del alba, a las 4 de
la madrugada.
De dnde sala la
tapada? Nunca se supo;
pero el trasnochador de
doce y pico que se
entretuviese por alguno
de los callejones de
Alonzo o la Cruz, del
Ahorcado o la Velera,
el Descomulgado o la
Curtiembre,
por
Chnguere
o
la
Encrucijada, y pasando
las ruinas de la Muralla
por donde hoy Junn, tomase hacia el Bajo, de seguro que el rato menos pensado tena andando
delante de s, a dos varas invariables, siempre como al alcance de la mano pero nunca alcanzable, a
una mujer de gentilsimo andar, cuerpo esbeltsimo, y que aunque siempre cubierta la cabeza con
mantilla, manta o velo, revelaba su juventud y su belleza, y a cuyo paso quedaba un ambiente de
suavsimo perfume a nardos o violentas, reseda o galn de noche.
Todo galanteador, fuese viejo verde o joven sarmiento, sentase irresistiblemente atrado como
mediansimamente inspirado para dirigirle los piropos. Y ella delante y l detrs, caminan y camina,
sin que ella alterara su ritmo pero sin dejarse nunca alcanzar ni disminuir la distancia de una vara a
lo sumo; pues bajo no se saba qu influencia, el acosador no poda avanzar a franquear
esadistancia.
Y camina, camina, la damita cruzaba clere con la pericia de una buena conocedora de los
vericuetos, siempre por callejones y encrucijadas, sin franquearse a calles anchas. Zas zas las
almidonadas arandelas de su pollera unas veces. Suas Suas... suas los restregos de sus sayas de
tafetn, otras, pues nunca se repetan sus trajes, salvo la manta o el velo.Slo pequeos esguinces de
su gallarda cabeza, como animando a seguirla: slo algo as como el eco imperceptible de
una ahogada sonrisa juvenil, eran los acicates del galn que se empecinare en seguir a caza tan
difcil. Y cosa curiosa: a su paso los rondines dorman, si alguno estaba en la calle; y nadie que
viniera de frente pareca verla: la visin era slo para el persecutor, que ya perdida la cabeza y el
rumbo, segua inconsciente, hipnotizado, cruzando callejas y callejas sin saber por dnde ni hacia
donde le llevaban su curiosidad o malicia y el irresistible imn que lo preceda
EL TINTN O EL DUENDE
El diablo tiene varias formas y nombres: Tintn, Duende, El Malo, Belceb,
Demonio, Lucifer, en fin.
Este diablo toma forma de un
hombre con estatura de 50 cms
aproximadamente,
fsicamente
espeluznante.
Se
aparece
en
toda
la
Costa
ecuatoriana, en lugares apartados,
en
los campos, en lugares slidos y
peligrosos o en horas de la noche.
Enamora a las mujeres con sus
palabras y promesas, a veces las
viola
dejndolas
embarazadas
luego
paren nios anormales, dicen por ah
que
los nios nacen mitad animal, mitad
hombre o simplemente deformes.
Estos duendes tambin asustan nios, les quitan sus juguetes y los esconden. Es
muy frecuente que al anochecer una vez acostados en cama, EL DUENDE les jale
las piernas o las sbanas.
Este duende usualmente usa un sombrero que le llega un poco ms abajo de las
orejas, lleva una vestimenta colorida, su miembro viril es sumamente desarrollado,
al extremo de llevarlo arrastrando por el suelo y mientras camina produce un
silbido lgubre.
Persigue y acecha a las mujeres casadas o solteras, de cabello largo y cejas
abundantes (color negro) para poseerlas carnalmente, luego de sumirlas en un
trance hipntico, aveces deja moretones en los brazos y piernas de estas mujeres.
Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive, y
lleva una piedra imn en un mate, la cual coloca debajo de las escaleras para que
todos los habitantes de las casas se duerman y una vez que esto se cumple l
tiene relaciones sexuales con la mujer que desea.
Es una leyenda tpica de la Costa, propia de la zona montubia. El folclorista Guido
Garay recuerda: Era la poca en que las mujeres no salan a la calle. Y como
esto no ocurra, si en una casa una de ellas sala embarazada, la respuesta
inmediata de la gente del vecindario era: Es obra del Tintn.
LA VIUDA DEL TAMARINDO
GUAYAQUIL Era un tamarindo antiguo que exista donde era la quinta Pareja. La
quinta Pareja quedaba donde es ahora la Clnica Guayaquil. Las calles exactamente
creo que son: Toms Martnez y General Crdova, en esa rea. En esa poca era una
finca. No era una quinta. Se llamaba quinta y era un lugar abandonado y los tunantes,
o sea las personas que andaban tras del trago, iban solos, y en camino a casa,
mira*ban una mujer vestida de negro que pareca muy bella. En ese tiempo no haba
pues mayor alumbrado. En*tonces el tunante, pues, ste que estaba, segua no?
segua, persegua a la viuda sta, a la aparicin sta, y sta lo llevaba siempre a un
tamarindo aoso lo llevaba all. Cuando l iba pues, cuando l llegaba ya casi al pie del
tamarindo y luego se volteaba y la viuda haba sido una calavera de la muerte! Una
calavera, de decir: itremenda! El tunante caa echando espuma por la boca.
EL SAPO KUARTAM-TAN
En la zona del oriente ecuatoriano existe leyenda particular sobre un sapo
"Kuartam", acerca de un anfibio que tiene la capacidad de convertirse en un tigre
cuando alguien lo busca
o lo molesta.
Cuenta la historia que
hace muchos aos un
Shuar caminaba por la
bella selva del oriente,
iba de cacera en medio
de la noche y para pasar
desapercibido
y
no
ahuyentar a los animales
que quera cazar imit el
canto del sapo. Y cant
Kuartam-tan, Kuartamtan. Esa noche no pudo
cazarnada y tampoco vi
al sapo.
Pasaron algunos das y cada que el Shuar iba de cacera cantaba Kuartam-tan,
Kuartam-tan" y como nunca vi al sapo y para pasar el tiempo empez a decir
"Kuartam-tan dnde ests? A ver si me comes, mientras rea.
Un da su mujer muy preocupada por el le pidi que no lo volviera hacer pues
saban que aquel sapo a la vista era inofensivo, pero cuando se enojaba era
mortal.
Un da Kuartam, el sapo, al orlo nuevamente cantar, se le acerc y de repente se
convirti en un hermoso pero feroz tigre y se lo comi. Nada se escuch del
ataque, pero la mitad del cuerpo del Shuar haba desaparecido.
La mujer cort rpidamente la panza de Kuartam sin ningn recelo y los pedazos
del Shuar rodaron por los suelos. La venganza no le devolvi la vida al Shuar,
pero su mujer pudo contar que nunca es bueno imitar a Kuartam. Pues aunque
ella crea haberlo matado, a lo lejos de la tupida floresta se escuchaba un nuevo
canto: kuartam-tan, kuartam-tan, pero an nadie sabe si se trata del sapo o
talvez otro Shuar a la espera de un tigre.
Leyenda del Jinete sin cabeza
Esta es la leyenda del famoso y horrible
Jinete sin cabeza, acompaada de un video
con narraciones e imgenes de apariciones
reales.
La leyenda cuenta que en pueblo muy
alejado de la ciudad, se contaban entre los
pobladores que exista un jinete que recorra
las noches y que su caballo era muy
hermoso, la gente muy extraada, ya que
solo sala en las noches y todo de negro
incluyendo su caballo que era color negro.
Una noche triste de lluvia, y con relmpagos,
el jinete dejo desapareci. Con el tiempo y
paso de los aos, la gente del pueblo ya lo
haba olvidado, pero una noche muy parecida a cuando desapareci, el
jinete se volvi a escuchar, pero en esta ocasin la curiosidad fue muy
fuerte y muchas personas se asomaron por la venta y puertas, para ver
quien era este personaje. Un relmpago callo a pocos metros del Jinete
y este lo ilumino, al ver que no tenia cabeza, la gente horrorizada
cerraron sus ventanas y puertas.
Y es aqu donde empez esta horrible leyenda. Les comparto un video
de una narracin real, este cuenta la aparicin del jinete a dos personas.