0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 139 vistas24 páginasBAUD Fronteras Construccion Estado AL
fronteras construcción estado america latina
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IDB, fneegraton
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{iraton ad Repoal Progra, arid Nate poston, D.C Department of
{Aimence, RL, Reioaion, Melita, an Dee te
Rae vet: D.K. Brown, “The Impact
sree me on a eB
Gray anton DC, Tae Broking Iniiton, 1062, 9. 2608 teen
eRZS Reblason “Labor susin a North American Free rae hee ee,
Nast, Peeeammenee (comps), North American F ade Area’, en: Lus.
os (compe) Be meet on Metco’ Economy and "ree Trade, pp. 69:108; y
Lends ban aman: lntereton in te Weer “Beyond ex R. Bours
of Notre Dame Press, 1994, pp 4680, NOT Dame »
FRONTERAS Y LA CONSTRUCCION
_ pEL EsTapo EN AMERICA LATINA
SS ee
Michie! Baud
El Batado necesita ‘ronteras vivas, no de piedra ni de
‘agua ni de selva, asf como el euerpo necesita st fron-
tera de piel para mantenerse con el mundo en tn gra
do de relaciones benéiicas. Ksas fronteras, en pueblos
nuevos ¢ inkabitades, son siempre distintas de las que
sefala cl mapa, Caca pais suramericano tiene sus limi:
tes politeos y ademds los verdsderos
Ezequie: Martinez Estrada, Rediografia de la pampa
1983).
Introduceién
En su ahora famose obra Imagined Comunities, Benedict Anderson
trata de explicar, llamando la atencion a su temprana creacién, las earacte
reticas particulares de las naciones latinoamericanas que lograron 9u in
dependencia en los inicion del siglo XIX. Llama a las repiiblicas del cont
fente *Pioneras Criollas” (Creole Pioneers). De esta manera irige la
iteneién hacia el hecho de que las comunidades criollas, que se encontra-
dan a lr vanguardia de la luckas de independencia, habfan desarrollado
claramente un sentido de nacionalidad ya a fines del siglo XVII. Estas de-
sarrallaron tal sentimiento mucho antes que la mayoria de los pafses euro-
peos, a pesar de las restricciones de imprenta y literatura, faciores esen-
Ciales en el esquema de Anderson. Para explicar este fenémeno, Anderson
tecalca el hecho de que cata na de las nuevas repiblicas latinoamerica-
hes ya haba sido una unidad administrativa durante la mayor parte del pe-“Fromeras ta construccion del Estado / 43
te de ambos lados realiza cotidianamente acomodos basados en relaciones
vcaraaenra”® Beto proporciona ure interesante peropectiva para estudiar
Jas nacioneo en eus periferias. En palabras de John W. House, “hay una ur
gente necesidad de estudios emptricos y comparativos de una natnralesa
aevaiica para situaciones [fronterizes], si éstas involueran relaciones de
confrantacién o de cooperaciéa, y para un conjunto mis coherente de mar
tos teorieos dentro de los cuales estudiar tales situaciones”.° Los territo-
is ronterizos son entonces un interesante Iaboratorio para estudiar [as
poribilidades y los limites de la intervenci6n de! Estado, asf como la log
ca de las respuestes populares
En tercer Iugar, Anderson ha llamado 1s atencién hacta la emergen
sia de las comunidades nacionales ‘imaginadas", pero sus ideas pueden
cabiéa ser de interés en los estudios sobre los estados-nacicn lalinoamé
vauanot en un periodo en el cual a gobalizacién, el transnacionalismo y Ja
imtegracién regional estan cambiando sus {undamentos claves. Podriames
preguntamos qué es To que ha quedado de estas viejas unidades adminis-
Frativa yo significados que han creado en los albores del siglo veinsiuno-
Tuxe ensayo se centraré ch estos tres aapectos del desarrollo de los
estado nacién latinoamericanos. St foco seré el desarrollo histérico de las
regiones fronterizas en America Latina. Se discutiré €) establecimicnto
histérico de las fronteras letinoamericamas asi como su significado poltico
¥ social, Luego serd considerada ia situacion actual de Iae fronteras Iatinoa:
vrericanas. ¢Bn qué medida han sido reemplazadas por los recientes acon
tecimientos polftices, econdmicos y culturales? Esto nos permitiré otear
hacia el futuro de las fronteras latinoamericanas, y sus posibles consecuch
cine para ls identidades regionales y nacionales dentro del continente EI
snalsis presentado a continuacisn no puede ser sino provisional. Su Prt
tipal objetivo es estimular nuevas investigaciones que arrojen més liz ¢ a
compleja dinamica de las regiones fronterizas latinoamericanas-
analizar los efectos de este pro
fe proceso en
icteristicas en
‘cas en aquelias regiones donde
Ens
: egundo lugar,
ticas, proyecciones ie ets
teas, ones imag s nacionales son
es imainadas del pode nase stciNes pole
je formas aparentemente precives, nile ne
Fronteras y territorios fronterizos en América Latina
Bl estudio de laa fronterss y las dreas fronterizas ha estado pring
palmente involucrado con cues-iones legales y polices 1 En el siglo XIX
ichas fronteras no estaban claramente delimitadas, Por ejemplo, toda la
frontera entre Argentina y Chile estuvo en disputa hasta un exitoso arbi
traje por parte de los Estados Unidos en 1898, Incluso ahora existen toda-Pero estas. son
ta de uno de los actores inv.
len una larga his.
idependencia, pe.
Doliticos conser.
han sido comple.
Iuerados, Dichos entation noe oe vi
h ios, motivados poltt
toria que se rem fados pollticament
remonta alas eta te, tien
10 contindan sig ats eeapas mas tempranas de
‘ contindsn sicndo esritos por hstoradorse ages
adores (ex) dplomiticos 8A parr de ne spe
lentados con estudios anal clos afos sesents,
: tieos que tra
¥ diplomaticas detrés de tales controven tan oe sete
el énfasi:
Safasis puesto en las diferenc
latinozmericanas, "
Fronteras 9 ta construccion del Estato / 45
Protocolo de Rio de Janeiro, el cuzl, sin embargo, no duré por mucho tiem-
po pues —como los ecuatorianos aseguraban— habia un segmento de la
frontera on el cual era imposible ejecutar el Protocolo.!0 En la misma tesi-
urd, pero en una escala mucho menor, los resultados de las negociaciones
entre Honduras y El Saivador en la Corte Internacional de Justicia en la
Haya en 1992 parecen no haber evitado Ia continuidad de las controversias
srencias se refieren a los raramente deshabi-
yde la violencia.” Otras
tados, pero importantes limites territoriales potencialmente econémicos.
El mejor ejemplo de tal conflicto es el de Chile y Argentina sobre las Islas
‘Beagle Channel que diffeilmente tienen una importancia en sf mismas, ex:
cepto porque pueden ejercer fuertes reclamos en ciertes partes de le An-
tértica y, en el caso de Chile, dar acceso directo al Océano Atlintico.
El caso mejor estudiado ee sin duda el de la frontera México-Esta.
dos Unidos. Como Robert Alvarez afirma, “la frontera México Estados Us
dos es el modelo de estudios froaterizos y del género de reas fronterizas
ea todo el mundo” 12 La caracterfstica que define esta frontera es la con-
frontacién e interaccién entre los Estados Unidos, econémica y politica.
mente un poder mundial, y Méx:co como “tercer mundista”. Stanley Ross
ha subrayado que la frontera México-Estaclos Unidos es “una region don
de dos civilizaciones diferentes se encaran una a otra y se entremez
clan’ 28 Otro elemento que caracteriza esta frontera es su naturaleza urba
na. La frontera México-Estados Unidos posee hoy en dia algunas de las cite
dades en crecimiento mas grandes de todo el continente americano.!* A
causa de su naturaleza especifica, esta regi6n fronteriza recibird sélo un
tratamiento esporddico en este capitulo.
Recientemente, otros aspectos de la dindmica de las fronteras lati
poumericanas han llamado ls atencién de las investigaciones académicas.
Esto es claro en la creciente atencidn dada a la migeacin transnacional.
La mayor parte de la migracién ha sido provocada por les oportunidades
de trabajo y lo atractivo de las diferencias salariales. Parte de esta migra-
cidn se da a grandes distancias, como es el caso de los trabajadoree boli-
vianos en Argentina, o de los haitianos en Republica Dominicana, Otros mi-
grantes cruzan la frontera diaria o semanalmente y, en este sentido, se
convierten en “trabajadores binacionales*, tal como sucede con los traba-
jadores paraguayos que laboran en Brasil o en Angentina.'® Usualmente es-
tos ciclos de migracién estas: sometidos a cambios segin las fluetuaciones,46 / Michio Bud
del
fa mateo nil Con respecto a la migracién laboral, el mercado la
al sees Bead Unidos es de gran atraccién para los trabajadares la
ie ‘anos, For supuesto, los mexicanos fueron los primeros en
fe = formas de atravesar la frontera de su tico vecino notteho, Y
continian haciéndolo, a pesar de jos nl
haciéndolo, 's crecientes est
wear fuerzos para detenerlos
to un arte de su poblacién act
Cage batt e su poblacin stv emigrat hacia los Estados Usics
Europa, en menor medida, La mala situacidn y el irrespeto a los
ches humanos debido a la guerra civil, pueden eer otra caren deters
{abt alende ls fronteras. Esto pudo ter vatoclaramente en América Gon
al durante los aiios o ie
fal dirante los aos ochentay noventa cuano la guerra il de Niave
Src melon de ls derechos humanos en F) Salvador y Guatemala
uucha gente a refigiarse al otro i
oblec fugiarse al otro lado de las fronteras interna.
‘Acestos grandes fj
indes flajos de gente que han cruzado las fr
ss ado las fronteras se les
ha lamado “comunidades transnacionales".” Esto ab relicre « ls ome
ue vive 3s espacial i ta ra i
ais ite en lugares espacitmenteditantes pero que esa elacionada por
clDarentesco, los orfgenes comunes ya preservacin de vincilossonalen
les y éconémicos. Los migrantes cantinian participande on lac a
des sociales que los vinclaneatechamente con us miter yh
orien, Muchos autores han tatado de hallarconceptos que hagan justicn
4. division espacial de las redes cteadas por la migracién. Whiteford los
Cacia imunidades espaciaimente extondiae!.! Tn la misma tetera
oldring habla de “transnacionalizacién pall °
Gol b nalizacién del espacio social ”
e “internacionslizacida del parentesco” 12 ee
como 1% Sead anterior, los académicos empezaron o sat a frontera
ua caricter fragmenta i a
Sea imbolo del carictortrogmentavi y contratictoro de la forma
Cioy del Estado on América Latina, Aa, an trata de relaionar ta pero
seografica en las areas fronterizas con cuestiones de identidad’s
tacionalismo popular; tl perspectivaha sido obva en el easo dela font
ra MéxicoEstados Unido =
Fa MGttoPstades Unidos yen los lugares de pobtacisn latina en los Este
os. Otsa perspectiva en los estucios fronterizos latinoameriea
Prontores 9 la constracion del Estado / AT
nos es le nueva cooperacién econémica y de infraestructura que esté lle-
vindose a cabo en varios paises latinoamericanos. Los cambios hacia la in-
tegracidn regional han provocado un nuevo interés en las fronteras latinoa.
mericanas, La construccién de la represa en el rfo Parané, en la frontera
entre Brasil y Paraguay, ha puesto de relieve esta nueva orientacién. * Al
mismo tiempo, ha llamado le atencién hacia ci problema de los aspectos
ambientales a través de la frontera, Este es otro nuevo € importante tema
en el estudio de las fronteras latinoamericanas.”
Estos cambios nuevos han conducido, entre otras cosas,
de la interaccién social, politica y econdmica entre las fronteras. A ment:
do los espacios fronterizos son un mundo aparte en sf mismo, con su pro-
pia légica y dindmica de cambio. Lawrence Herzog ha llamado la atencién
hacia lo que él ha Hamado “formacién social transfrontetiza’,, y nos sugic~
re la necesidad de estudiar la extension de las redes culturales, politicas y
econdmicas que se intersecan en las fronteras.23 Pare su estudio de la
frontera México-Estados Unidos, Oscar Marifnez ha tratado de compren-
der la complejidad de la interaccion fronteriza estableciendo cuatro mode
los. Primero, distingue las fronteras alienadas en las cuales el intereambio
trans fronterize es pricticamente inexistente, principalmente a causa de la
animosidad en ambos lados de la frontera. Segundo, existen fronteras coe
xxistentes en las que un mfnimo de contacto transfronterizo existe, a pesar
de has relaciones paco amigables entre ambos pafses. Fl tercer modelo es
cl de las fronteras interdependientes donde Ins sociedades de ambos lados
estan relacionadas simbioticamente, permitiendo un flujo considereble de
recursos humanos y econémicos. Finalmente, cuando casi todzs las barre:
ras comerciales y el trafico de gente estin eliminados, podemos hablar de
fronteras integradas.2! Las dos timas son a veces lamadas “frouters vi
vas", donde existe “una real articulaci6n secial, econdmica y cultural entre
Jas sociedades vecinas que le daa un sentido histérico 2 los procesos que
tienden hacia una mayor integracin esponténca’.2>
Willem yan Schendel y yo hemos subrayado de igual manera la im-
portancia de los efectos de las fronteras nacionales si se desea entender
las realidades de la actual coastruccién del Estado. Sin importar qué tan
claras se encuentren éelineadas les fronteras en los mapas oficiales y cudn-
tas costumbres oficiales sean indicadas, las poblaciones ignorardn las fron:
teras cuando le convenga. Asi, el status quo politico, del cual las fronteras
al estudio48 /Michiot Band
son el titima simbolo, es desafiado. Las poblaciones aprovechan también
las fronteras de formas que no son previstas o inten
dores, Los revolucionarios se escon ais eee
nden detrés de ellas buscando la protec.
cion de otra soberante; los habitantes locales las erazan cuando los seri
cios 0 productes son mas baraios 0 atractivos del otro lado; y los comer-
ciantes sc agilizan para aprovechar las diferencias de precios ¢ impuestos.
A causa de tales efectos inesperados, y a menudo subversivos, las regioncs
fronterizas tienen sus propias dindmicas sociales y desarrollo historico.
Mis que concontrarse en la retoriea y las intenciones de los gobiernos cen.
rales, es necesario ahora observar las tealidades sociales y los significa-
dos sociales generados por ellas.28 De eoin manera, cl estudio de ls rego.
nes fronterizas y sus percepeiones implican una erica alas aproximacie.
nes centraliseas que delinean las fronteras como no cambiantes, no impug.
nadas y no probleméticas, Dichos estudios enfatizan Ins distintes manceae
en que la poblaci6n ha usado, manipulado y burlado las barreras que resu-
tan de la territorializacion de los estados modernos.
‘Tales modelos son ciertamente interesentes como herramicntas
heuristicas para comparar territorios fronterizos, aunque deberfamos es.
tar prevenidos sobre las dimensiones sociales y politicas: los beneficios de
la interaccion transfronteriza estén a menudo distribuidos de manera
desigual entre la poblacién fronterizs. Ademds, levan el peligro de le unk
linearidad, como si uno de los modelos suplantara al otro. importante
notar que los cambios historicos en las regiones fronterizas pueden ser
abruptos y bastante contradictorios, segnin las coyunturas econémicas y
politicas nacionales e internacionales? Ser ‘a erréneo considerar las fron-
teras nacionales como divisiones rigidas y estiticas. Bs necesario, pues,
enfocarse en la dinémica de las resiones fronterizas :
Delineando lineas fronterizas latinoamericanas
Los origenes de Ie frontera latinoamericana han sido buscados en el
periodo colonial y en las formas en que los oficiales espafioles trataron de
crear unidades administrativas sobre los vestigios de las estructuras sociar
les y administrativas precolombinas. Aunque los colonizadores espanoles
emplearon las fronteras territoriales de los imperios inca y azteca para or-
ganizar sus jurisdicciones en la América espafiola, en muchas regiones es
tablecieron limites sin importarles las definiciones territoriales locales.
Frontersy ia construccién del Estado / 49)
Cabe destacar que le construccién del Estado en el siglo XIX, en la mayo-
rfa de paises latinoamericanos, no significé sino la aniquilacion de las po-
blaciones indigenas. El ejemplo rrds notable fue, por supuesto, Argentina,
donde la creacién del Estado estuvo acompafiads por una incesante guerra
contra la poblaciGn india que vivie en las pampas. El ataque a la poblacién
indigena en Ia construccidn de la frontera nacional tomé otra forma en el
siglo XX cuando los proyectos estatales y la ereciente colonizacién espon-
tanea amenazaron a las poblaciones indigenas en las regiones de tierras
bajas tropicales del continente,
En un proceso histérico que se extendié por tres siglos, la Corona
espaficla cres fronteras coloniales que fueron a veces impuestas sobre las
fronteras nativas, pero a menndo aquéllas atravesaron éstas. Hoy en dia,
las fronteras latinoamericanas pueden ser consideradas ‘coloniales” en el
sentido en que estin delineadss sin tomar en cuenta las fronteras politicas
o culturales que existian en la sociedad indigena. Las fronteras nacionales
en a regidn andina 0 centroamericana cortan de tajo poblaciones indige-
nas que lingtifstice y eulturalmente con muy similares, Esto es muy claro
en el sur de Mexico, Guatemela y Honduras occidental, region de indfge~
nas hablantes del maya, En Los Andes las fronteras nacionales no tienen
relacién con la divisi6n regional ce las lengwas indias mas importantes, el
quechwa y el aymard.
En general, las fronteras de las divisiones coloniales espanolas esta-
ban determinadas tenuemente. Lz demarcacién sistemética parecia innece-
satia mientras la totalidad del tertitorio estuviese unide como parte del
perio espaiol.2* Incluso la frontera impugnada entre el terricorio espaiol
y portugués estaba vigilada estrictamente. En los grandes pastizales de la
parte central de América Latina meridional, hoy Argentina septentrional,
‘Uruguay, Paraguay y Brasil meridional, esto cordujo a una especie de con-
flicto de tipo fronterizo entre diferentes grupos. Estos conflictos fueron re-
sueltos en un cierto niimero de guerras regionales y en gran medica defi-
nidos en el siglo XIX. Especialmente en la regiSn amaz6nica, cificilmente
accesible, la jurisdiccion era vage e indefinida. Esta situacion se complicé
con Ia penetracién colonial de los poderes de Europa noroccidental en la
parte costera del norte, usualmerte llamada las Guyanas. Todo esto condu-
jo eventualmente a un numere de disputes en América Latina contemporé-
nea entre Pent, Ecuador, Colombia, Venezuela y la Guyana inglesa.ennnet Seere
Como quiera que sea, la bien conocida re
virointos y audlenciascresfronteraspoticas que even
minaron las fronteras actuales, Esta fue también la meta especifics adele
Iideres de la Independencia latincamertcana como Simén Bolivar, Estes co,
apesaron en el principio uti possidetis juris que significa qu la nueva Arne.
Hea Latina se adkeriti los limites existentes(clpniates). Cuando el Al
taPeré (hey parte de Bolivia) amenaz6 con separarse bajo el idetaago del
lariscal Antonio José de Sucre en 1825, Bolfvar le escribis:
i usted nl yo, ni el Congreso de Pent y Colombia pueden violar 0 ignorar
lo que ha sido reconocido cor a
Seas ido como principio de ley internacionél en América,
iF que los gobiernos republicanos estin fundados dentro de las fron
teras de los primeros virreinatos, ca
inatos, capitanias generates o presidenci
‘mo Chile.29 : =
Ta cita demuestra cleramen te i
laramente que este principio general estab
cn disputa durante las guerras de independencia, Ia ereacicn de Bolivia c¢
ae més claro. ¥ representa el ejemplo mis extremo de la inesta-
Sau aide las fanjas fronterizas atinoamericanas. Bn el curso de los sigios
y XX el pafs perdié casi la mitad de su territc
- torio con sus vecinos, Su
existencia fue impugnada desde el principio. En ‘
eran ae mm ipio. En 1829 se observaba que
razén de existis”. El mismo ti c
bresado a principios del siglo XX, cuando algunos escrito eine
nuevas divisiones politicas en la regicn andina.20
‘La importancia creciente de una economia orientada hacia las expor-
faciones y el cierre de Ins fronteras americanas en el curso del siglo XIX
‘uve como resultado conflictos politicos y militares entre las Republicas i
dependientes recientemente creadas. Bsto condujo a una definicién mio
fxplicita de las fonteras polttcas en el continente, En los siglos XIX y 7X
0s conflictos fronterizos entre los estados latinoamericanos no tuvieron
ssi que ver con las estructuras precolombinas. Al
a eerie or las ambiciones nacionales de las nuevas élites gober-
'es que deseaban reforzar su soberanfa en la situacién poscolonial.31
Las disputas fronterizas, especialmente en las r
eri regiones no pobladas
vor colonos hispatos, originaron numerosas guerras eatie las nations
tinoamericanas. Las més notables fueron la
‘ables fucron la Guerra Paraguaya 0 Guerra di
ha Triple Alianza (1864-1870), la Guerra del Pacifico (1879-1883) y nGue
res abogaban por
contrario, éstas fue-
Promtenas a construccitn de Estoda / 61
tra del Chaco (1932-1935).82 La guerra entre Colombia y Peri empezé con
le ocupacién peruara del puerto amazdnico de Leticia en 1952, La perdu-
rable disputa territorial entre Ecuador y Peri que dio lugar @ una intermi-
tente guerra en el siglo XX debe ser mencionada también.5® La guerra en-
tre México y los Estados Unidos en 1848, en la cual México perdié casi In
mitad de su territorio, es otro ejemplo.
Vale la pena notar que, aunque hayan ocarrido en citcunstancias si-
milares de dreas periféricas, estas guerras exhiben caracterfsticas muy di-
ferentes, La guerra paraguaya puede ser considerada como un conflicto en
€! cual los limites de la nueva Sudamérica fueron creados, algo no muy di-
ferente de los acontecimientos que crearon las Repiblicas centroamerica-
nas del reiao guatemalteco 0 de ‘os que obligaron a la secesi6n de la Nue-
va Granada ecuatoriana, La querra deteriiné el destino de la llamada Ban-
da Oriental, reclamada tanto por Brasil como por Argentina.# La guerra
fren los intentos brasilefios por reforzar sus pretensiones, Cardozo escri-
be que al final de la guerra Brasil fracas en su “gran objetivo del enseno-
ramiento éefinitivo del Rio de la Plata” 35 La guerra también definié las
fronteras politicas entre Argentina y Paraguay. Aunque la provincia Argen-
tina de Corrientes y la Republica de Paraguay estaban constitaidas como
entidades politicas diferentes, su seperacién fue sdlo confirmada en esta
guerra. A pecar de la megalomanfa dol presidente paraguayo Solano Lé-
pez, le Guerra Paraguaya fue un conflict de poder politico regional y de
delimitacién de fronteras.
En contraste, la Guerra del Pacffico y la Guerra del Chaco pueden
ser consideradas como guerres modernas en el sentido que, de una u otra
forma, estuvieron relacionadas con la insercién latinoamericana en la eco-
‘nomfa mundial. En ambos casos, la disputa fronteriza no fue tanto un caso
de orgullo nacional (aunque desde luego esto fue inevitabemente invoca-
do por las partes beligerantes), sino sobre todo, de beneficios (potenci
les) en la explotacién del territorio en cuestién: nitrato al norte de Chile,
petrdleo en el desierto del Chaco. A pesar de su trasfondo, estas guerras
redefinieron las fronteras politicas. E] efecto mas importante de la Guerra
del Pactfico fue haber sellzdo el destino de Bolivia como pats sin salida al
Les tres guerras tuvicron importantes consecuencias para In defini
cidn de la identidad nacional en los pafses involucrados en ellas. La Gue-52/Michiel Rand
Fra Faraguaya defini la naturaleza del Estado paraguayo, de la misma for
ma gue Ia Guerra del Pacifico lo hizo para Peri y Chile ¥ la del Chaco pe-
1a Bolivia. Como ha sido convincentemente demostrado por Nelson Man.
Fique y Florencia Mallon, la Guerra del Pacifica tuvo resultados devastado.
tes para el prestigio de los lideres militares y politicos peruanos. La derre-
{a peruana signifies una déconfiture conclusiva para los detentadores del
poder. Al mismo tiempo, dio lugar a un nuevo tipo de nacionalismo popu
lar en el que la poblacién indigens relecion6 la nacionalidad peruana con
ths violentas luchas por los derechos agrarios, La Guerra del Chaco tuva
resultados similares para la sociedad boliviana. El reclutzmiento de cons.
ctiptos (indigenas) y su incorporacién retérica en Ia comunidad nacional
boliviana fue un paso decisivo hacia la nacién boliviana motierna, la cual, al
menos en principio, acepté a la poblacién indigena como parte de la na:
clon. La movilizacién politica entre la poblacién indigena que tuvo lugar du
rante y después de la guerra puede ser vista como una consecuencia de tal
proceso. La importancia de estas guerras no fue tanto la demarcacién de
{as fronteras sino la influencia de esta en el proceso interno de la construe
cién de la nacién. Este es un tema esencial para le historia moderna lati
noamericana; €5 necesario pot tanto incrementar nuestro entendimiento
del influencia de estas guerras en la emergencis de los nacionalismos po:
pillares y las consecuencias para las poblaciones que habitan a lo largo de
fronteras nacionales antiguas y nucvas.®” Podemos también apreciar una
caracteristica distintiva de las fronteras latinoamericanas y de los confli
0s a su alrededor. Puede decirse que, desde la segunda mitad del siglo
XIX (con excepcién de pequeiios interludios bélicos entre Pert y Ecus-
dor), Is demarcacién de las fronteras entre estadosnacion latinoamerica.
‘nos no puede ser considerada como la principal fuente de la guerra,
Al mismo tiempo, los gobiernos latinoamericanos estuvieron com
frontados con porcentajes hombre-territorio extremadamente bajos eh ca.
si todas las regiones fronterizas. Un Estado que quisiera “gobernar”, para
ejercer su autoridad sobre un territorin dado, necesitaba gente para darle
significado a su soberania, asf como para representar [os valores naciona.
les, Esto podsia explicar la fascinacion de los politicos e historiadores lati
noamericanos por la colonizacién agricols en las regiones fronterizas.28 La
consolidacién y el control del territorio nacional han sido yistos como un
Paso necesario. El deseo de controlar las dreas fronterizas marginales fue
Frontera 9 ta construccit del Pstads / BB
también parte de ln politica civilizatoria que pretendfa la Beornoreee
la exterminacién de las poblacicnes indigenas eee ae
” fa a la formacién del Estado y 2
bolo det “barbarismo” y como una amenava s ce
la consolidacién de la identidad nacional. A merece se beeattrnide
: jones interculturales y eventuales
jue simultdéncamente creaban relaciones interculturales eeeare
os y acomodos. Las reaccioaes de las poblaciones Ganeent) 8 ae
ron forma al peculiar cardcter de las fronteras (frontiers) transformai
cen limites territoriales (borders).38
De sociedades fronterizas a sociedades nacionales
ica Latina, en el
decir que en América Latina,
En un sentido general podemos desi : !
silo XTX, tos [as fonteras crenon al mismo empo “sciedades fronte
tas" Representa regions perifieas gue extn jos doy wees,
en posi, al cen poli en capital de Estado, Boonies
i i jeron importancia, La fa
faastctlon foo an enorme obetielo para so desarolo product.
fraestructurales fue un enon ilo productive
cepciones, especialmente cn la fese temprans
Por supuesto, hubo excepciones, esp asa del
crudo caitlin orientado hea Is expertaciones. I recofecicn del
cho ex Ia rein amansncn, con toda su anarau, violencia y explo
ci, puede er considered l mejor ejomplo de tl proceso, El estelec
niento de sctores en enclaves, tales como la producén de bao sss
tas caribeiias de Centroamé-icz, la industria azucarera de Perti sep
trional, ola mineria al nortede Chile pueden también ser rmerciondos co
pee icamente présperas en Ja periferia de los
‘mo ejemplos de regiones econdmi le
terntoriosestatales Lo iézic esque esta situaci a menudo rfors
atu periférico, semi-independent, dentro Gel Estado nacional. Sn es
aac : sestran la valider de Ia tesis general. Son
te sentido, tales sectores demseste x goers, Son
ejemplos extremos del cardvter semiautonomo de las fronteras lat
ricanas en el siglo XIX . ua
Baia crater epee ela construc de saci atin
i asi todas las regiones {ronterizas
mericana condujo aun doblecelleno en casi todas as 1 :
vaefas. Por un lado, podemos ver una clésica “expansi6n fronteriza" en la
nicvas regiones fueron co‘onizadas y hechas disponibles para la a
calturay la eranz sinos y te-
i blaciones locales ~campesinos y
cultura y la crianza de ganado. Las po!
tenientes-llenaron el [Link] por los gobiernos impotentes, ena
tierra de nadie que estaba alrededor y, aveces, através de la linea fron-terizas mal demareadas, A menudo trataro1
pio provecho, En el siglo XIX las comunid
Tegiones fronterizas trataron de escapar a
liviano reclamand.
lamando que pertenecfan a Pert,
nacionales trataron de spaien!
n de usar la frontera para su pro.
fi indigenas bolivianas de les
la presidn fiscal del Estado bo-
4° Por otro lad
i lo, los gobi
error las regiones fronterieas dentro del man
ial. Haciendo sentir ew i el
oe u presencia en las region
onecionly procataron de iar ns regones teak
Proceso tends ac é
mameeere pede aconfirmar las lineas fronterizas for
romero Rotemos entender el desarolo politico
fronteras latinoam: d
aie oe ‘cricanas tomando en cuenta su deca
‘nis especticamente, Ia transformacién de I frome
{os efemplos més cars de ated linet mits
uesto las pamy de 8 :
ee in as pas de Argentina y el sur de Brasil, i
‘oro lines de Colombia y Venemiela, En estos eax
quista de la frontera, se traté ante tod =
que la participacién humana estab baste a
te relacionada I sds, Ga
con la crianza de ganado. Si
weteL si ». Sin embargo, las bases pri cti-
fende I onterapodin fre bastante, Las frntors ae
aoe C er ee sur de Brasil permanecieron atrasadas eae
seas, petticamenteingobernadas en comparacién con las pampat se
scatinas. Tambien el significado pottico de la expansion fronteria en en,
aa a oe fue ligeramente diferente. En el Rio & fee 16 de
ceso interno en el cual i iiteror ie
es = ae Aires y el interior fueron comme
e |. En contrast sur i ‘
eee volvi6 un simbolo de la expansion ee eve ‘ e ee —
lores pertenecian a ib leree
ui los ricos terratenientes fueron un fa ley
oxguista de Ios pastzales al sur de Brasil? Traticonshonee ta nee
ras surefias i
such ee peas ‘ieron también como importantes amortiguado:
rs ieee eet Enel transcurso del siglo XIX y aun en el
é re jonadas con las ambi isos pllins
me ; las con las ambiciones territoriales politi
faa Hes Me ea de nacionales en las fronteras mes
ialmente en Bolivia esta situaci :
ie pecs ea livia esta situacidn auments los temores aioe
efi en términos politicos, econdmicos y culturales,
, ic urales,
econdmico de las
rrolllo histérico y,
latinoamericana,
observar por su:
: especificos de la
lc fronteras ganaderas en las
limitada y casi exclusivamen.
Fronteras 3 la construccién det #stade / 99°
Es de notar que la colonisacién de los limites territoriales tuvo lugat
nidea y escasamente habitadas llanuras de los grandes
palses latinoamericanos. En paises pequefios como la Repsblica Dominica
nao Guatemala la expansi6n de la frontera agricole fue también cleramer
te visible, Lo miomo puede decirse de regiones que normalmente son con
sideradas como dominadas por grandes terratenientes como el Estado de
Morelos (México), Colombia central 0 ¢l altiplano andino, La conquista de
la frontera agricola fue a menudo una tarea de los campesinos que usaban
diferentes formes de agricultura de roza y quema, ampliando de esta ma-
nera la frontera. Estas familias pobres tenfan poca influencia cocial o pol
tica, pero trataban de asegurar su mantenimiento emigrando hacia areas
deshabitadas y periféricas. Cuando tropezaron con las fronteras nacionales
se encontraron de pronto en una ciénega politica, Los gobiernos naciona-
les podian aceptar que el ganado atravesara su territorio, pero los seres
como una amenaza directa a la soberanta. La expan-
1s ha sido una fuente
Muchos gobiernos
control, Como veremos,
10 sdlo en las gra
humanos eran visto:
sién campesina sin control en las fronteras nacionale:
continua de conflictos en la bistorie latincameri
trataron de restringir tal expansién fronteriza sin
igunos casos resolvieron organizar persecuciones de campesinos asen
enal
tados en su lado fronterizo.
Bl proceso de la expansidn fronteriza fue el trabajo de hombres y
lente estas regiones en bisqueda ce con-
mujeres que invadieron gradualmé
yse
cretar sus intereses personales. Gran parte de esta gente era pobre
dirigfa a la frontera simplemente buscando su subsistencia. Otra parte se
refugiaba de las querras civiles o de la persecucién politica. Tal fue €1 ca-
cin de la selva colombiana en el siglo XX. Bn su excelen-
80 ée la colonizs
colombiana, LeGrand
te estudio de caso sobre la expansion de la frontera
‘a clarsmente cémo los patrones de desigualdad social y politica en
jas regiones fronterizas.**
muestr
la sociedad colombiana fueron reproducidos en |
En Colombia los colonizadores més poderosos reemplazaron a los campe-
sinos poseedores de tierra en pequefia escala alejandolos hacia las tlerras
bajas tropiceles. Ecte proceso dio lugar a una situacién extremadamente
yiolenta y politicamente densa en las regiones fronterizas colombianas,
Paul Oquist ha notado que “en la Colombia del siglo XX, ‘érea de eoloniza
ién’ os sindnimo de conflictos crdnicos y de alto grado de violencia”.\5 De
manera diferente, los grandes tcrratenientes de los altiplanos andinos, que56 / Michiet Bowd
a@memido poseian miles de he c Ia misma
sefan
miles de hectareas, cumplieron I
ciaImente cu ena nsificar sus act
ie cuando com:
‘nzaron a intensificar
‘rante el auge de la lana a principios de sigl a
ios de siglo,
El caso col
0 colombiano arn
cepto de Turner de oja una luz interes;
urner de a sociedad ronterioe Gasol am099 com
ha fomentad
foun i
sea st valor pan, oces0 politico demoerdic y iberl 5
ara explisar Ie sociead estadounidense "donne ta
funcisn, es;
Hy ESpe
idades productivas
er Bertha Becker
es le Turner, que consi
elemento clave en la carne
peti para Brasil que: “contrario al
zs ie asentamiento fronterizo ¢, y
radia lainoamer
cone americana, en Brasil la fr a his
oa eto ae "47 Mistair pee Soa
‘Ticana como icaci oe
Latina nunea adquirié la fu rz jo ae tne
rea nti
‘su it is
estuions4® Taba stray, mo be.
ee i. 4 barbara tierra de nadie, tal
ae & Sere (1845), y para Ve-
noes ySuiaueninradease
uradera en los po-
Be cee contimia jugendo un con
mo Ja antitesis obscura, barbara,
La ine 6
‘orporaciés
mn de las regiones fronterizas
La may
nayor parte de las fronteras
donde er: ydefinidas en
inde eran negociadas y definidas
latinoamericanos trataron de hacer
cer si
fueron concebi
fueron concebidas cn las capi
pizarrones de diby san
io. Los.
entr su presencia de diforone
Fronterss la construccion del Beads / 57
alos contendientes extranjeros lz
dificil separarlos. Primero, para mostrar
asi como para demostrar
exacta localizacién de las fronteras nacionales,
que el gobierno nacional contrlats al pais entero. Esto és lo que lammo ob-
jetvo externo, Segundo, fue parte de un proceso general de consiruccion
dela nacion y de la subyugacion de regiones semi-eutdnomas, de poblacic-
nes indigenas y de hombres poderosos semfindependientes. Esto es 1
que yo llamo el objetivo interno. La importancia de esta segunds meia fue
tina caracterfstica importante de las naciones latinoamericanas aule en
ccos momentos estaban amenazadas por e} peligro de una fragmentacion
del control politico.
‘Esto no quiere decir que siempre hubo consenso acerca de las fron-
teras y su significacién. Dentro de la élite estatal, varios grupos podrian
haher tratedo de llevar 2 cabo polticas fronterizes de acuerdo a sus inte.
reses. Los interescs de las fuerzas armadas, los burderatas, los politicos,
Jos duefos de las tierras, los comerciantes y los industriales no siempre
converaian. La centinuidad o no de este conflicto uacional después de !s
creacion de la frontera depend ée la cohesién del Estado, de fa importanr
ta estratégica de la frontera y de le presencia efectiva del Bstado en ella.
Los empleados estatales se estaolecfan en la frontera y sus superiores en
las provincias o en las capitales estatales podian desareoliar muy diesen:
tes perspectivas en su misidn en ls tegién fronterize, Los oficiales adr
heres lee podfan verse envueltos en el contrabando, los profesores de las
Tecuelae podfan resistir una politica de lenguaje asimilatoria, y les fuerzas
odfan rehusarse a arriesgar sus vidas contra los separatis
de seguridad
tas bien armados.
1 éxito de la intervencion estatal
por su relacién con las ‘élites regionales’
fronterizas estuvieron bien integradas en las redes del po
.¢ importantes para el Estado en sus intentos por
controlar la sociedad fronteriza, Tal fue el caso de la mayorfa de les caud
tos de las regiones {ronterizas latinoamericanas: su poder local dependia
grandemente del Estado y eran usados por éste no oélo para extra6r tribu
to. sino también para disciplinar dichas regiones. A veces tales elites po
dian ser consideradas para proyectos expansionistas del Bstado. Sin em
porto, las elites fronterizas permanecian a menudo, al menos parcialmen:
te, desligadas del Estado. En muchas partes de América Latina el regions:
| fue determinado en gran medida
Cuando las élites de las sonas
der estatal, pu-
dieron volverse aliado:58 Aint Bais
lismo constitu
stituys una fuer:
fis va neutralizadora efectiva de la
lives fronterizas retuvieron una base di . can ne
© poder independien-
an parle dal peri
mee ones peoet at auttidad e interferir en la vida cotidiana de ee
si eats: Ea primer lugar los gobiemos eat eee
come one ae con I tiecGn dots deresreglonalesycresnn deen
na sociedad nacional. En se Sy creando algo ast
cuada dificults mundo It
Aiea poder eh are lier, ua naostea nade
dio observa
fs : que, antes de
yet: tomaba teinta 0 cuarenta dies vieja
lugar, las élites estatales no siempre ext.
[a introduceién del transporte
de Lima a Iquitos. En tercey
Periodo anterior al sigio XX,
lecie eure z ae aX Sbservan ademas que “ios vine ee
ninguna interferencia, Todavi os evan este
ia, Todavia los Estados Nac
tados Nacionales no
Esto fue cier vy bara a importante frontera entre Estados
te cierto incluso para I
importante frontera
era entre E
abierta”.53 Alexa, Z ‘ma el peri
ecandra Minna Stern demuestra que le hericny oot
micra se conyirtid
Froatemasy le construciin del Estado /59
migrantes mexicanos eran maatenidos en cuarentena bajo circunstancias
desfavorables. La autora escribe: ‘a través de la primera década del siglo
XX la élite norteamericana de El Paso construy6 multiples fronteras con
filtros médicos y raciales al mismo tiempo”. 4
La presencia de} Estado en las regiones fronterizas se increment
draméticamente en el curso éel siglo XX. Aunque no siempre exitosos en
‘rnos necionales latinoamericanos en general logra
ese entonces, los gobie
1 su autor:
ron subordinar las regiones fronterizas ingobernadas y reforsa
dad. Muchos Estados trataron de cohechar 0 forzar a las élites regionales
para obedecer al Estado central; negociaron y les ofrecieron concesiones
materiales 0 politicas incorporéndolas en la estructura de gobierno como
gobernadores proviiiciales. Cuando no fructificaron estos intentos el reotl
tado era o una ruptura del poder estatal en Jas regiones fronterizas 0 un
inteato del Estado para fortalecer los reclamos territoriales por medio de
la fuerza militar, Esto sucedio primero al norte de México en el siglo XIX,
y también durante Ia Revolacién Mexicana. Colombia es otro ejemplo dela
situacién en Ja que el gobierno nacional se vio estructuralmente ineapaci-
tado para controlar les élites regionales en las regiones fronterizas. Un
ejemplo clésico del segundo proceso fue la despiadada dictadura de Rafeel
Leénidas ‘Trujillo en la Reptblica Dominicana, Una de sus primeras accio-
nes en 1994 fue el asesinato de Desiderio Arizs, un caudillo regional que
simbolizaba la independencia de la regién fronteriza. Al exhibir la cabeza
de Arias en la capital del Estado, el régimen de Trujillo demostraba que el
poder del Bstado llegaba hasta el rincén esquina mas recéndito del pats.
dos por otros cambios. Por un
Estos procesos estuvieror: acompai
lado, Jas regiones fronterizas se ligaban con le capital por medio del me:
ay las comunicaciones. Por el otro, los Es
blacién de las regiones fronterizas a la
joramiento de la infraestructs
tados trataban de incorporar Ia pol
sociedad nacional; esto lo hicieron por medios pacificos tales como la
educacién, y ol establecimiento de instituciones estatales. Si aquello no
fancionaba, los gobiernos no dudaban en usar la fuerza para someter a tar
Jconterizas y al contraban-
les poblaciones, y asf poner fin alas redes tra
.e expulsar alos extranjeros. Ahora veremos de cerca
jones fronte-
do, y eventualment
diferentes ejemplos de Ia intervencién del Estado en las rexit
rizas.Conectand
0 el cent
70 con la periferia
4 Construccién de las vias ferro: ee fueron diri-
a iccin fas fe : iter a
Popolitices de Bolivia y de Chile En las negocis
rante cl a
ge del caucho que, eventualmen
fs Kerreas constitaye
~Y en as regiones dene export
ron una par-
cidn, Ia cons.
tras bajas trapicales co
u transporte acuitico—
le la nacion y la impor.
1 “profusién Ser un t6pico mal ex
sion de caminos degradados ysurc ume
8 ¥sucios” que
cientemente elabor: "n los aos cuarents,57
aboradas permit nin Bates carci re
'n Social y econémii
ica
entros mercanti
de la regi¢ tiles regionales
region fronteriza 6 ¥ sus aires
Neti entre Colombia y Venezia, Revs En al estudio
Bama Legis
én y Luis
is: Pero quizds con una ma-
Teestructuracién de sus
Fronterasy ta construccién dal Estado / 64
da que jugaron un papel relevante en la incorporacién de las regiones ais-
" ladas en un principio.
En ciertos casos vemos claramente que la construccion de carrete-
ras tenfa como mete relacionar les regiones fronterizas con la sociedad na-
ional. Un claro ejemplo es el de Ja llamada carretera fronteriza que fue
planeada y parcialmente ejecutada bajo el régimen de Trujillo en la Repti-
blica Dominizana. Otro ejemplo ‘ue la construccién de la autopista en Pe-
ti desde Huanuco hasta Pucallpa, Jo que fue una reaccién directa contra la
pérdida de la guerra contra Colombia en 1932-93, asf como un intento por
mejorar el acceso a las tierras fronterizas amazdnicas para el ejército pe-
~ yxano.59 Tales proyectos perdieron su importancia primera con la llegada
del transporte aéreo. A partir de 1940 en adelante, las regiones que eran
| dificilmente accesibles por tierra tuvieron rapidas conexiones con les capi
teles estatales por medio de la construccién de pistas de aterrizaje. Estas
nuevas vias de comunicacién fecilitaron el contro! gubernamental; sin em
bargo, no sustituyeron totalmente la necesidad de conesiones terrestres.
E] incremento de las comunicaciones fue también un instrumento
del perfeccionamiento del control estatal en las regiones fronterizas. Di-
cho tépico no ha sido todavia estudiado sistemdticamente, pero es claro
aie, primero el telégrafo, el transporte aéreo, la radio y otros medics de
comunicacién masiva han jugado un papel central en la conexién de les re-
giones perifericas con los centros nacionales en América Latina. El telé
grafo permitié por yer primera las reacciones militares inmediatas contra
las revoluciones y los disturbios. Las emisiones de radio permitieron a los
gobiernos una propaganda mis sistemdtica asf como la distribucién de una
retdrica nacionalista y de los simbolos nacionales. En contraste con la
prensa escrita; los gobiernos nacionales ejercieron un monopolio inicial
sobre las comunicaciones radiofénicas. No es coincidencia que los canales
de radio publicos hayan hecho un uso dilatado del himno nacional. Bn es
te sentido, la radio jugé un rol importante en la incerporacién de las pobla-
ciones fronterizas en la comunidad nacional. Puede ser irénico considerar
‘que, en el presente, cl desarrollo en el campo de las telecomunicaciones y
la televisién por cable socaven el control estatal haciendo las fronteras na
cionales cada vez mas obsoletas,Bducando a las poblaciones fronterizas
enropen, peso sono M invettancia def education para cl estat
aes ei nos importante para la construceién de la nacic
mane ee, Ma de! siglo XX La educacién fue necesariament ae
cdo fat £L2acentlsna yun rqucsinieno pas ee te
OS lugares mas reconditos Gel territori i e
tadontein sign ertitorio nacional,
Caran g Hat eee MEI De in Ino, con eee bee Bet
naclones (tent lengua no fue algo que haya dividice > re gore
= nae ue Asi, la ensefanza del espaiiol y leant ae
fabetismo no fue parte de los conti aoe
me t -onflictos externos le est
ee aie no Se trata sin embargo sélo de Ta eee ra
Fetto exteran tas ¢lsinbolinte yin reproducen de bs ener
idertided nacocat toy ermsion We Ia educacin fue le crane dee,
ional. ‘Yez porque otros marcad. iin
Seotied min arcadores lengua, fenot
ture dificiles de articularse en América ae ee are
» estos marcadores
Clonal(ista) estuvo fuertemente mars S Positivistas y euge.
0 ment ‘ada por las i itivistas y
: f Por las ideas positivistas
a vind pevtlesieran a fines del siglo XIX y brincpios del x enAmé
‘ &
A oT ina, Un sehiero educative eepecial fue ditigide hacia las poblacie-
hes indigenas que tenfan que ser ci 'zades como ciudadanos modernos in.
8 modernos i
Fronts» la conctruceisn del Entad / 6
un cierto mimero de libros de texto de historia latinoamericana para con-
vencerse de esto; su tono nacionalista es innegable. A veces cl énfasis en
Jos valores nacionales es inciuso més fuerte, Ciertos pafses prepararon pe-
quefos cuadernillos que contenian importantes valores nacionales y que
los nitios debfan aprender de memoria.5!
Aunque tales politicas fuoron implementadas en toda la nacién, ad:
quirieron especial importancia en las zonas fronterizas; en ellas se dest
naron fondos extras para la construccién de escuelas. Por supuesto, este
mecanismo fue mas fuerte en el caso de las regiones fronterizas impugna
das 0 débilmente pobladas. Un ejemplo podria ser el de las reformas edu-
cacionales que se levaron a cabo en la regiGa fronteriza de Bolivia después
de la Guerra del Chaco, Se destinaron sumas especiales 4 la construiccién
de escticlas y a su organizacién, Estas escuelas tenfan una doble funcién:
Atraian a la poblacion dentre de la Orbita nacional, y al mismo tiempo con-
trabalanceaban la infiuencia polftica y cultural de los pafses vecinos, espe-
ciaimente en Brasil. Deapués de haber visitado una de estas cscuclas, un
observador escribio a principios de los aftos cuarenta:
Pero su importancia no sélo se desprende de su excelente vbicacién geo-
réfica, sino también por estar en una zona fronteriza estratégica, donde
cl pals vecino ejerce su iniluencia con sus centros de reduccién y puestos
militares, Es, pues, una centinela avanzada de Ja soberanfa patria.®?
Los esfuerzos por construir una comunidad nacional a través de la
escuela pueden observarse en ln mayor parte de los paises latinoamerica-
nos; tambign dieron lugar a centros académicos tales como El Colegio de
a Frontera Norte en Tijuana, México.
La influencia del Estado fue mds alld de la sola ensefianza, En regio-
nes con algunas bases agricolas. las instituciones estatales trataron de ger
nar control sobre estas actividades y en el proceso mejorar la calidad de
Jas mercaneias agrarias. Stephen Bell ha descrito eémo durante el cambio
de siglo el Estado central traté de intervenir en las actividades agricolas
en el sur de Brasil. A principios de 1908 dio inicio la publicacién Revista
Agricole da Fronteiray ottos diatios, se organizaron exposiciones y se pro-
puso una legislacién en la que el Cédigo Rural de 1865 era lo mas impor.
tante.5 Dichas actividades fueron parte de politicas mas generales para
establecer el control del Estado sobre la totalidad del territorio nacional y64 /Meduet Baud
para redirigir las pricticas locales aut i
f locales auténomas, pero adquiricron un signifi
cado especial en las regiones fronterizas. .
Junto con estos proyectos nacional
s nacionales, muchos gobiernos tratan
Poblar la regién fronteriza con cittdadanos nacionales, Recordando a
ie de See “gobernar es poblar”,®! crefan que una poblacidn esta-
ble serfa le mejor manera de reforzar la soberanfa. En el curso del siglo
XX, muchos gobiernos iniciaron esquemas de colonizacién dirigidos a in-
a la poblacién en tierras fronterizas subpobladas. El conflicto con
adujo al gobierno colombiano del presidente Lopez Pumarejo (1934-
38), por ejemplo, a comenzar un ambicioso programa de colonizacién pa-
= ay hs ae e Orinoquia y Amazonia, Con el mismo objetivo,
la capital provincial de Calamar fue reemplazada ‘i 1
P z por Mitu mas abajo del
Rio Vaupes. Los oficiales troterizos que fueron designados tenian como
instrucciones especificas estimular la colonizacién ¢ incrementar la activi
dad agricola. En el mi lo entablecié arise
ee 2.65 En el mismo sentido, el General Trujillo establecio varias
las agricolas a Jo largo de la Srontera dominicana con Haiti en su pro-
yecto de “la dominicanizacién de Ia frontera”
Fuerza y represion
Las politicas estatales fueron tic
estatales no sdlo dirigidas hacia la creacién de
un consengo y In incorporacién de las poblaciones fronterizas en los pro-
yectos nacionales. En ln medida de lo necesarie fueron de una u otra ma
ao por las medidas represivas y la violencia. Los impues-
ios fueron, desde luego, un aspecto importante en las re
\ ; siones froateriza
latinoamericanas. Las nuevas Repiiblicas eran muy dependiontes de la co.
legs las tarifas de importacisn y exportacién. Hasta muy entrado el si
slo XX estos impuestos representaben una parte nada despreciable del in-
reso nacional. A causa de su posicién especifica, las regiones fronterizas
eran muy sensibles a las politicas de impuestos. Un increment: las te
rifas habituales podia fre: ik ‘i aot zi
i oe les podie frenar el comercio wrans-fronterizo y colapsar la eco-
noma fronteriza; también podia hacer este comercio mis rentable y cat
sar una actividad comercial desesperada. La politica econémica de un E:
tade lia crear escasez i i
; an He res -z 0 abundancia de ciertos bienes y servicios en un
lado de la frontera. Los diferentes impuestos nacionales podian conducir a
precios maraamente diferentes ya una dismimicgno intensifeacin de
Ia actividad comercial, lo cual podia llevar a situaciones paradéjicas, El ca
Fromderasy la conetruecion did Retedo / 6B
{6 colombiano, por ejemplo, era introducido 4 Venezuela en grandes canti-
dades en los afios ochenta (siglo XX) porque los productores y los comer-
ciantes trataron de obtener ventsja de los subsidios de exportacién dados
por el gobierno venezolano.‘6 Tales situaciones podfan motivar al Estedo
4 imponer severos controles aduareros haciendo el comercio virtvalmen-
te imposible lo que dabz lugar ¢ provocar el contrabando; tambien podian
condonar dicho comercio para difundir las tensiones a” .rovocaba su po-
Iftica econdmiea, al menos ea las regiones fronterizas. Finalmente, los oft
ciales del Estado podian ellos mismos tomar parte en el comercio fronte:
igo para extraer ganancias ptiblices o privadas.
“Muchas actividades econémicas en las regiones fronterizas depen:
dian de la evasion de tales impuestos, parcialmente porque se trataba de
comercio individual en pequefia escala o local, parcialmente porque el con-
trabando era lucrativo, tal vez la actividad lucrativa mas importante de las
regiones fronterizas. Los gobiernos nacionales trataron de sostener el co
mercio fronterizo y, en diversos grados, detener la actividad comercial ile
tal. Algunas politicas econémicas especiales fueron dedicadas @ atacar ¢|
contrabando, lo cual afects las economias fronterizas de diversas maneras.
Por ejemplo, los mezcados cercanos a la frontera podien ser cerrados.
Existia prohibicién de levar grandes cantidades de ciertas mercancfas, se
manejaba el comercio dentro de certos rangos.
El éxito de esta politicas dependia del control efectivo del Estado so-
bre estas regiones fronterizas. Incluso en un pais como Brasil con un Es
tado més 0 menos fuerte, el gobierno enfrentaba diversos problemas al im-
87 En contraste, las normas de
poner sus reglas y reforzar loa impuestos.
control chilenas en les fronteras con Pert y Bolivia fueron casi totales. El
incremento de la presencia del Estado en la frontera fue un proceso lento
y ciertamente no unilineal. Las patrullas fronterizas podian ser intensivas
en un periodo y desaparecer ea el siguiente, dependiendo del clima politi
coy de las posibilidades financieras del gobierno. En el Caribe y América
Central, un factor adicional estuvs constituido por las repetidas interven-
ciones estadounidenses; éstas fueron a menudo parcialmente motivades
por el deficiente pago de los préstamos europecs y estadounidenses y por
lo tanto estaban dirigidas a Ia recoleccién de los impuestos aduaneros. En
patses como Nicaragua, Haitfy Republica Dominicana, la presencia de los
marines estadounidenses significaba un contiol estrecho de las fronteras.