Tema 1. Historia y Estilo de Encuadernacion
Tema 1. Historia y Estilo de Encuadernacion
1.1.- PRELIMINARES
A todos los que van a emprender el arte de la encuadernacin, ser muy til poseer
ciertos conocimientos sobre el desarrollo del libro, desde los primeros tiempos hasta
nuestros das, con el fin de que se den cuenta de la evolucin que ha sufrido, y, al mismo
tiempo, que posean cierta cultura sobre l; conocimientos indispensables a todo
encuadernador.
FIG. Dptico
FIG. Tabletas
Los primeros textos fueron escritos sobre piedra, planchas de metal, de los que existen
indicios en Egipto, con un origen de varios siglos antes de la Era Cristiana.
Al metal sucedieron, para la escritura, las tablas arcillosas, enceradas, de marfil, de madera,
etc., las cuales una vez reunidas formaban el libro, que se guardaba en cajas de madera de
cedro.
A la piedra, metales , tablillas , vino a suceder el papiro, hermosa planta de hojas largas y
muy estrechas, que se cultiva en las orillas del ro Nilo. Luego vino el pergamino, siendo
utilizadas dos clases de piel para fabricarlo: la piel de carnero o cabra, que produca el
pergamino corriente; y la de corderos o de cabritillos nonatos de la que se obtiene el llamado
pergamino virgen.
La vitela se fabricaba de piel de ternera, resultando ms fina y flexible que el pergamino.
Despus de todos estos elementos que se emplearon en la escritura y formacin de los
primeros libros apareci Ia invencin del papel y su difusin, papel que se compona de
trapo.
Jtiva. segn la opinin ms generalizada , fue el lugar en que se inici por los rabes, en el
siglo XII la fabricacin del papel en Europa. Otros historiadores hacen remontar al siglo IX
este hecho. El primer documento que se conserva extendido en papel de Jtiva, por cierto
data de 1211, y fue firmado por el rey Jaime I.
Los libros antiguos eran de vitela y pergamino, que resultaban muy voluminosos, con una
enorme encuadernacin de tablas de madera, cubiertas de cuero en la parte exterior, y su
interior con tela. Estas encuadernaciones, har que resultasen ms slidas y preciosas, se
decoraban, en los ngulos y contornos de las tapas, con metales. Se hacan
encuadernaciones muy delicadas, con cincelados, y engastadas piedras preciosas, y eran
dedicadas expresamente a los reyes, prncipes y altas dignidades.
El libro, como muy bien se sabe, no era fruto de la labor de una sola persona, sino de varias.
En general, una se dedicaba a curtir el pergamino pulimentndolo con piedra pmez; otra
copiaba el texto; el dibujante pintaba las letras capitales; luego le segua el que se
encargaba de realizar las miniaturas, y finalmente, terminaba el encuadernador aplicando la
encuadernacin en boga de aquel tiempo, que era labor de verdadero artista, por no contar
con los elementos de que disponemos actualmente.
Como se sabe los libro, antes de Gutenberg, se hacan manuscritos en abadas y conventos,
por los monjes copistas, resultando su produccin lenta y costosa.
El enorme costo de los libros desapareci con el magno invento de la imprenta del gran
Gutenberg , que puso los libros a precios ms moderados, facilitando la instruccin y estudio
de los hombres, que entonces slo estaban reservados a los reyes, prncipes y a los ricos de
aquellos tiempos.
FIG. 3. Lber
FIG. 4. Volumen
En la poca actual, el libro est al alcance de todas las fortunas presentando gran diversidad
de papeles y encuadernaciones.
volumen, haciendo que el libro fuese ms cmodo de usar, y de mejor conservacin en las
estanteras de las bibliotecas.
En esta nueva modalidad del Libro cuadrado o plano en la poca de Grecia, y ms tarde en
Roma, ya en pleno siglo I de nuestra Era, se formaban los libros de papiro y vitela, en hojas
sencillas y dobles, encaonadas; as se obtenan los pliegos para su fcil costura; estos
cuadernos eran cosidos sobre correhuelas o pergamino retorcido, cuyo resalte recibi y
conserva el nombre de nervios.
En la poca romana el libro enrollado se aplicaba, principalmente por la facilidad de
llevarlo para la insercin de documentos, leyes y decretos del Imperio. Los libros
cuadrados, planos, eran destinados para textos de historia, literatura y ciencias. La
encuadernacin se convierte desde entonces en un arte que contribuye no solamente a la
conservacin del libro, sino a su embellecimiento, pues segn varias versiones de los
escritores antiguos, el lujo en las cubiertas del libro lleg a tales proporciones que provocaba
la admiracin de unos y la vituperacin de otros.
El arte de las bellas encuadernaciones est ntimamente unido al desenvolvimiento del
Cristianismo. Los textos sagrados de los siglos III y IV, tiempos de Constantino, alcanzan el
mayor esplendor artstico. El libro era encuadernado con gran belleza ornamental, siendo
por consiguiente su precio cuantioso; as nacen las encuadernaciones artsticas y suntuosas
con los ms ricos materiales.
Tambin el Imperio Bizantino crea magnficas cubiertas para guardar las Sagradas
Escrituras. Las encuadernaciones eran casi siempre con tapas de madera recubiertas de
materiales preciosos, con pedrera e incrustaciones de esmaltes y marfiles.
Por lo que sabemos de los cinco primeros siglos de nuestra Era, las encuadernaciones se
hacan con preciosas tapas de metales y, ms tarde, se utiliz la madera, dando motivo para
la aplicacin de las pieles para cubrir las tapas de los libros, y tambin para por medio de
hierros.
En su invasin, los brbaros mostraron afn de destruir la civilizacin antigua y todo lo
escrito hasta entonces. En una palabra: no queran dejar vestigios de la poca anterior,
puesta de manifiesto en el arte del libro. Vino despus otra poca ms favorable, la de
Carlomagno, por lo que vuelve a resurgir el amor al libro, siendo muy destacado el puesto
que ocupa el arte de la encuadernacin.
Los antiguos encuadernadores nunca consideraron el libro, para su encuadernacin, como
objeto susceptible de ser interpretado individualmente, segn el contenido literario artstico,
histrico o filosfico; estando todos ellos sujetos al estilo artstico dominante en su poca.
En general, por aquel tiempo, casi todos los libros venan a ser texto para el culto divino; y
eran reforzados, por el uso a que estaban destinados, con variedad de aplicaciones de
hierros, a fin de asegurar su mejor conservacin y su mayor duracin.
En el siglo X las primeras encuadernaciones experimentan una transformacin radical,
surgiendo la encuadernacin en cuero.
El arte de la encuadernacin, en dicha poca, estaba relegado a segundo trmino; su trabajo
se limitaba a plegar, unir, prensar y coser sobre nervios dispuestos sobre el lomo a
distancias iguales y, en los espacios libres, pegaban unas tiras de pergamino, piel o cuero
como refuerzo. El verdadero arte de la encuadernacin lo ejercan los monjes de los
monasterios que, por privilegios especiales, estaban autorizados para ejercer en todas
partes la encuadernacin; esto hasta el siglo XII. Los mismos monjes, en virtud tambin de
privilegios, preparaban las pieles, que fabricaban en toda variedad de granos y matices.
La unin de las hojas se haca cosiendo con nervios, y stos, a su vez, se cosan con las
tapas de madera, quedando las tapas sujetas; luego eran cubiertas con piel de cerda,
venado, cabra o becerro. Sobre estas pieles se hacan estampaciones de hierros con
figuras, emblemas, traceras y toda clase de adornos.
Como hemos podido apreciar, la verdadera encuadernacin del libro se debe a los monjes,
quienes, ayudados por los grabadores, hicieron las primeras aplicaciones de adornos,
marcando hierros sobre las pieles que cubran las tapas, los que, desde entonces, toman el
nombre de hierros monsticos.
Al finalizar el siglo XV comienza el empleo de las ruedas de dibujo continuo y de hierros
apropiados para las esquinas, aplicando al centro de las tapas, rosetones. Casi todas estas
encuadernaciones adolecan de pesadez y de escaso gusto artstico, por el excesivo
abultamiento; ms adelante se ide la manera de aplicar una materia menos pesada y ms
lisa, apareciendo el cartn. ste se empez a usar, segn nuestro criterio, por los rabes en
el siglo XIV; se preparaba engrudando las hojas de papel grueso, unas sobre otras. A
mediados del siglo XVI, ya es su uso corriente en Espaa; su fabricacin se efecta con
pastas de papel.
Con la invencin de la imprenta alcanza el libro gran difusin y se abren nuevos caminos al
arte, a la industria y al progreso de la encuadernacin. Ya en la segunda mitad del siglo XVI
se inicia una era verdaderamente brillante para la encuadernacin, favorecida por la gran
abundancia de libros.
El florecimiento de la encuadernacin se inicia en el
siglo XV como integrante del movimiento cultural e
intelectual de la poca. En la Edad Media la cultura
literaria estaba concentrada en los monasterios. Los
religiosos y los prncipes tenan a gran honor poseer
las mejores bibliotecas de su tiempo, y gozar de
numerosas y muy ricas encuadernaciones artsticas.
Es bien sabido que el rey Alfonso V de Aragn, quien
toda su vida tuvo gran afn de cultura, posey una
biblioteca que fue la mejor de su tiempo,
constituyendo el ms firme exponente del saber
mediterrneo y clsico. Tena una verdadera pasin
por los libros. y especialmente le gustaban bien
encuadernados. La biblioteca de este rey fue a engrosar la de la Universidad de Valencia y
la del convento de San Miguel, habiendo, no obstante, volmenes dispersos por bibliotecas
privadas de Espaa y del extranjero. Por lo expuesto, deducimos el gran afn que haba en
la Edad Media por la cultura y por las encuadernaciones artsticas siendo los principales
promotores las familias reales.
Uno de los ms notables doradores fue Derome, sus dorados podemos calificarlos de los
ms apropiados y elegantes, dentro de su sencillez, forman el conjunto de un ramaje que
bordea la tapa, ofreciendo un bello efecto.
Ya en la mitad del siglo XVIII sobresale un artista de talento muy original, creando un gnero
de dorado notable y de difcil ejecucin; nos referimos a Juan Carlos Monnier; desde la
aparicin de este genial ejecutante empieza, en nuestro arte, el empleo de florituras
complicadas, en los que los artistas tienen que mostrar sus dotes de hbiles doradores. Ms
adelante, le sigue Len Gruel. Es este dorador un artista de mucho gusto, especialmente
sobre el mosaico; la pureza y finura de sus lneas bastaran para caracterizar un gnero de
ornamentacin y refinamiento su gracia peculiar fue lograr vivos efectos con poco trabajo.
Al finalizar el siglo XVIII el gusto de las bellas encuadernaciones decay; nadie les conceda
inters ni mrito; siendo los libros tratados por vulgares encuadernadores, cuyo trabajo
pareca hecho y dirigido por aficionados.
El siglo XIX no ha producido un estilo propio; no obstante, nuestro arte incorpora
experiencias anteriores y es de esperar que la encuadernacin, en nuestra poca, alcance
esplendor: debemos confiar en que nuestros artistas encuadernadores, guiados por el amor
propio, sabrn elevar el arte por la influencia de los biblifilos, que velan por la prosperidad y
conservacin de los tesoros artsticos que han llegado hasta nosotros.
Los artistas se han ingeniado en adornar la cubierta del libro, logrando ms o menos xito,
segn sus aptitudes, con conocimientos indispensables, reflejando siempre un espritu
inquieto por producir un trabajo bello.
Antes del invento de la imprenta el libro era tenido como obra de arte y de lujo; con la
propagacin y progreso de ella fue bajando su valor, pero ahora aquellas obras de los
insignes primeros maestros se valoran con justicia. Lo mismo puede suceder con los
trabajos que salen hoy de nuestras perfectas mquinas de imprimir, en los que juegan la
ms variada gama de excelentes tipos, tintas y expertos profesionales.
Desde los primeros tiempos en que se inici la forma de la escritura, los hombres se
preocupaban por todos los medios del modo de tener reunidos y guardados todos los
documentos escritos, en lugar seguro y estudiado, lo que di lugar a fundar las bibliotecas,
pero esto no fue suficiente, y entonces se ide, para la mejor conservacin y duracin de
todo lo escrito, protegerlos con una tapa de material fuerte y flexible.
El justificado afn de preservar lo escrito de la accin del tiempo, ms an, defenderlo del
desgaste producido por el uso continuo, dio origen a la encuadernacin.
Se empez guardando los rollos o volmenes de papiro en tubos de madera; tambin se
guardaban las placas de ladrillo asirio y caldeo; y las tabletas enceradas de los romanos que
se protegan en cajas, o con tapas, a veces los dpticos no tenan otro fin que el de proteger
lo escrito al juntarse una pgina sobre otra.
Las primeras encuadernaciones consistieron en formar el cuaderno, con unas cubiertas del
propio pergamino u otras pieles, como stas se arrugaban, vino el colocarlas sobre unas
tabletas y, ms tarde, sobre cartones. Ya tenan los artistas una superficie que les invitaba a
lucir sus facultades, y materia a propsito para decorarla, como es la piel; as nacieron las
primeras encuadernaciones artsticas sobre la piel de distintas clases y colores.
Por lo que antecede se ve la preocupacin que tenan por guardar todo lo escrito
encuadernado, evitando as daos y deterioros por el continuo uso; tambin influy, como es
natural el valor que supona todo libro de mediana importancia.
Hoy, aunque mucho se edita y encuaderna, todo se guarda en las estanteras de las
bibliotecas y en muchos casos cerradas por cristaleras, ya que el libro est amenazado de
muerte: tambin lo afecta el polvo y esto hace que aniden los insectos y se destruyan los
libros por la polilla.
4.- Nomenclatura del libro encuadernado
Para hablar del libro con toda propiedad hay que acudir al lxico propio del profesional.
Como el libro es fuente de cultura, justo y razonable es que sepamos la nomenclatura
tcnica que recibe el libro encuadernado en todas sus partes, ya sea en su exterior o en el
interior.
Las distintas partes del libro encuadernado han recibido nombres propios, segn la forma
que tienen.
En el exterior del libro se encuentran los planos, el lomo y los cortes. Los planos son las dos
caras anterior y posterior del libro, y se denominan delante y detrs. El lomo es la parte por
donde van cosidos los pliegos.
El corte, en sus tres direcciones recibe nombres distintos: por donde se abre el libro se llama
corte delantero; el de la parte superior corte de cabeza, y el de abajo, corte de pie.
En la parte interior del libro se encuentran las cejas, que son un pequeo exceso de las
tapas que vuela sobre los cortes; las guardas, que son unas hojas dobladas de papel, que
van pegadas entre la cara inferior de las tapas y la primera y ltima hoja respectivamente; la
media caa, que es la curvatura cncava que toma en el libro el corte delantero al dar al
lomo la forma redondeada.
Tambin se aplica en los extremos del lomo una cinta, limitada por un cordoncito, que es
llamada cabezada, y que da vistosidad, lucidez y resistencia en esta parte del libro.
Los mrgenes del libro constan de cuatro partes, y son: margen medianil del lomo, margen
medianil de cabeza, margen delantero y margen de pie.
La parte de composicin tipogrfica, una vez impresa, recibe el nombre tcnico tipogrfico
de mancha.
La signatura es la cifra arbiga que llevan los pliegos en su primera pgina, y sirve de gua
para guardar el orden necesario al formar el libro. Esta signatura o cifra en algunas obras
extranjeras se sustituye por letras del alfabeto; si el libro contiene ms pliegos que las letras
de que consta el alfabeto, se repiten, pero con letras minsculas, y en los prefacios y
prlogos de las mismas, por asteriscos. Cuando las obras constan de varios tomos llevan,
adems de la signatura, el nmero del tomo y el ttulo del libro simplificado.
En toda obra impresa de importancia, la primera y ltima hoja se dejan en blanco,
llamndose hojas de respeto; la primera hoja impresa, que solamente lleva el ttulo del libro,
llamase anteportada, y portada la que, adems del ttulo, lleva el nombre y apellido del autor
y el pie de imprenta.
En la ltima hoja del libro se va extendiendo de nuevo la buena costumbre de imprimir el
colofn, que recoge indicaciones tipogrficas del lugar de impresin, nombre del impresor,
fecha de la estampacin y, a veces, la marca del impresor o de la editorial y tirada.
El colofn ms antiguo que se conoce es el que pusieron los prototipgrafos Furst y
Schoeffer, en Maguncia con fecha de 1457 en la obra Psalmonarum Codex.
Cuando la obra impresa consta de varias partes, separadas en distintos libros, a cada uno
de stos se llama tomo I, II, III, etc.; y si los tomos, por sus excesivas proporciones, hay que
distribuirlos en otros libros, a cada uno de stos se denomina volumen I, II, III, etc.
En Francia existe la costumbre, cuando se trata de uno a tres volmenes de aplicar
estrellitas y asteriscos en vez de cifras romanas o nmeros arbigos .
EN RSTICA. Consiste en coser y cubrir el libro, aplicando una simple cubierta de papel,
bastante resistente procurando que sta sea igual al tamao del libro, y si van cortados sus
mrgenes, entonces se dejan en la cubierta unas pequeas cejas que hacen de tapas; en la
cubierta lleva impreso el ttulo del libro, nombre y apellido del autor y pie de imprenta, todo
ello artsticamente puesto.
EN CARTN, Conocido con el nombre de carton, porque sus tapas son confeccionadas
con aplicacin de cartn de poco grosor; es la encuadernacin preferida para los libros de
texto elementales y, por supuesto, econmica.
En esta encuadernacin el texto o volumen se cose a mano con cintas, cuerdas o a
mquina, llevando entonces el libro guardas, las tapas se forman con un lomo de tela, los
planos con papel corriente en tonos agrisados o cremas claros para que destaque la
impresin, llevando en la parte delantera el ttulo del libro, el nombre y apellido del autor y el
pie de imprenta, todo ello bien llamativo y claro.
EN MEDIA TELA Y EN TELA. Esta encuadernacin es con montura, formando la tapa sobre
el mismo libro, efectuando las sucesivas operaciones sobre l hasta la terminacin del
trabajo, con lo que se logra que sea perfectamente acabado y vistoso ; es encuadernacin
ideada por los alemanes y muy popularizada para libros de mediana importancia; cuando se
quiera hacer ms llamativa, se aplica, en el lomo, un tejuelo de piel de color opuesto al de la
tela, que haga contraste, dorando sobre l el nombre y apellido del autor y el ttulo del libro.
Cuando el libro va completamente cubierto de tela recibe el nombre de libro encuadernado
en todo tela, y cuando solamente se cubre el lomo y puntas de tela, entonces se da el
nombre de encuadernacin en media tela. Lo restante del plano que queda libre, sin tela, se
cubre con papel fantasa que armonice con la tela; esta encuadernacin, adems de ser
econmica, es elegante, si sus planos se disponen con acierto.
Todas estas encuadernaciones van con sus correspondientes ttulos dorados al lomo y
siempre en oro fino, con tejuelo o sin l.
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EN PASTA. Es la que se practica cuando el libro va cubierto con piel, ya sea tafilete,
badana, cabra o piel de Rusia; la piel se rebaja todo lo posible, en los lmites de su carne
para hacer un perfecto girado al aplicarla al libro.
Cuando la piel viene pintada de fbrica se llama piel valenciana: si es jaspeada, por el
procedimiento del encuadernador, entonces se le da el nombre de pasta espaola. Esta
encuadernacin de pasta se aplica, en general a libros de importancia y de mucho uso.
Para que destaquen los ttulos en la piel valenciana y pasta espaola, se colocan sus
correspondientes tejuelos, lo que permite que se puedan leer los ttulos del libro con
facilidad.
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- AGUJAS: Es necesario una aguja de punta afilada para los cosidos a diente de perro, y
una de punta redondeada para los cosidos clsicos.
CEPILLO DE PUAS: ideal para una vez cosido el libro con camo, risclar los extremos
para evitar el incremento de volumen en los extremos de la tripa,
- CHAPA: De medidas reducidas y con un corte en medio para poder risclar (rapar) las
cuerdas sin daar la tripa. Puede ser de cualquier material resistente.
- CHILLAS: Tienen forma de cua siendo 2 3 mm ms anchas por la parte de arriba, que
es inclinada. Tienen en la parte alta una chapa de hierro o acero, y la parte baja redondeada
para que al apretar en la prensa horizontal no se marque en los cuadernillos el canto de la
madera.
- CUTER: Nos servir en muchas ocasiones.
- ESCUADRA Y CARTABON: Para asegurarnos que tanto la cabeza como el pie queden
bien alineados con respecto al corte delantero y el lomo, as como para la correcta
alineacin de los cortes del cartn para la fabricacin de tas tapas.
- LAPIZ Y GOMA DE BORRAR: Para todo tipo de anotaciones en los distintos materiales
que utilicemos.
- PESAS: En caso de no disponer de una prensa, nos sern de mucha utilidad para prensar
en los diversos pasos necesarios.
- PINCEL: A poder ser, tener dos tamaos diferentes, uno pequeo para retoques y otro un
poco ms ancho para encolar lomos y tapas.
- PLEGADERA: De hueso, marfil o plstico duro, para doblar los cuadernillos, para ayudar a
hacer el lomo y las bisagras.
PUNZON O LEZNA: Para hacer los boquetes en el cartn, o para hacer los boquetes en
los pliegos cuando van cosidos a diente de perro".
REGLA METALICA: Como mnimo de 30 cm, a ser posible que tenga las indicaciones en
centmetros y pulgadas, aunque no es imprescindible.
- SIERRA DE DIENTES FINOS: Para cortar el lomo por donde posteriormente pasaran los
hilos al coser sobre las cintas o cuerdas.
- TABLEROS: Para cortar encima sin daar la mesa de trabajo, as como para prensar los
libros.
- TIJERAS DE ENCUADERNAR: Bastar con una tijera comn que este bien afilada y de un
tamao considerable.
Primera: se da una mano de cola sobre los cartones, se colocan sobre la tela, y despus de
extender sobre sus bordes engrudo grueso, se giran.
Segunda: se procede dando cola a un papel blanco delgado, del mismo tamao que la tela, y
acto seguido se aplica la tela, quedando pegado a ella. De esta manera se trabaja como la
tela corriente, quedando el trabajo ms limpio y mejor terminado.
As se trabaja con toda clase de tejidos.
1.4.- PIELES
Es una tela que imita muy bien la piel y es de mucha duracin, adems, tiene la
particularidad de que es impermeable, lavable siempre que se manche por la parte de la flor,
cara.
La tela pegamoide es, adems, flexible y de fcil preparacin para realizar el trabajo.
En todas las operaciones referentes al libro, hemos de poner gran atencin para
mejorarlo, desde el corte del papel para su impresin, procurando no pellizcarlo al cortarlo,
evitando dobleces y pliegues, que luego quedan como marcas y seales, ya que no
desaparecen, aunque se satinen, hasta la terminacin del libro.
El libro requiere, para ser destacado: buen papel, correcto conjunto, exquisita impresin,
bellas tapas y valor literario.
Por lo tanto, en primer lugar, para asegurar el xito del libro, ha de seleccionarse la calidad
del papel que se destina para la impresin de la obra, que ser elegido segn la importancia
que la produccin tenga y segn su finalidad; porque hay papeles que tienen buena
presentacin, sin embargo, no ofrecen seguridad de duracin, tomando prontamente
tonalidades y manchas que hacen desmerecer al libro impreso. Hay papeles que a los pocos
aos presentan indicios de destruccin fulminante por la intervencin de la qumica. Como
medida preventiva, todo regente o jefe de taller que intervenga en la seleccin de papel,
estudiar detenidamente la obra que tiene en sus manos, y alcance a que est destinada.
Los papeles lanillas y plumas se destinan principalmente a trabajos de poca importancia, de
propaganda comercial, textos de iniciacin, programas, trabajos que no se tengan que
archivar, pues son papeles a los que pronto llega la destruccin. El papel algodn es
siempre de segura vida, siendo ste y el de hilo los ms seguros y adecuados para
documentos oficiales. Los papeles estucados slo tienen bella presentacin y se prestan
para los fotograbados, si bien son fciles de quebrarse.
Actualmente, se fabrican los ms diversos materiales, imitando pieles y telas, por ello el arte
grfico, y especialmente la encuadernacin, dispone de mltiples medios para desarrollar los
trabajos que se le presentan y confeccionarlos con la ms alta perfeccin.
Se ha llegado a un punto mximo en la utilizacin de toda clase de materiales fabricados, sin
escatimar el empleo de materias, por costosas que sean, y con el solo fin de lograr los
gneros ms perfectos y vistosos, dentro de lo clsico, que es siempre elegante y serio.
Se consiguen ptimos resultados empleando materiales de primera calidad, pues cuando se
utilizan otros, inferiores, buscando la competencia comercial, slo se obtiene una aparente y
agradable presentacin, que desaparece luego, con el tiempo, resultado natural de lo
econmico.
Para coser los libros de msica y de comercio se emplea la cinta de hiladillo, en color blanco,
de un centmetro y medio de ancho; para los registros del comercio, cinta blanca cruzada de
dos centmetros, lo ms delgada posible, a fin de evitar todo abultamiento del lomo y para
que se abra mejor el libro.
Se asegura la resistencia de los hilos para la costura pasando varias veces el hilo por cera
virgen, lo cual vendr en ayuda del que cose y quedar el libro ms sujeto y fuerte.
Para la conservacin del engrudo, sea de harina o almidn, centeno, etc., se pueden
emplear, adems de la piedra de alumbre y trementina, algunos fragmentos de alcanfor,
esencia de clavo, creosota o sal marina en un cinco por ciento.
colero, se pondr al bao mara y una vez caliente, ya estar en condiciones para el uso
inmediato, no sucediendo as, cuando la cola se prepara directamente al bao mara, que
hay que esperar a que se deshaga.
Otro modo de emplear la cola con eficaz resultado es procurar que en el doble depsito no
falte nunca la cola espesa y la cola clara, as como el agua en el bao mara, manteniendo
caliente el puchero, con poco gas. De este modo, el depsito, que no est en servicio
inmediato, podr recibir la cola nueva bien desmenuzada, que en lquido, claro o espeso, se
ir remojando y diluyendo a fuego lento; as conservar su mxima adherencia y estar
siempre pronta para el uso. Se ha de procurar que el agua que se aada est siempre
caliente, lo que se conseguir utilizando la del bao mara, que ha de estar bien limpia; en el
caso de que se aada agua fra, esta cola no se emplear hasta que el agua se haya
calentado.
Actualmente para calentar la cola se utilizan coleros elctricos en vez de los de gas, pues
son ms prcticos y limpios.
8 x 11 cm.
Llmese en
16
11x16
16x22
22x32
folio
De
0 a 7 cm
llmase
64
7a8
64 mayor
8a9
32
9 a 12
32 mayor
12 a 13
16
13 a 16
16 mayor
16 a 17
17 a 23
8 mayor
23 a 24
24 a 33
4 mayor
Con el alcohol el color queda mejor disuelto y evita toda filtracin al interior de las hojas.
Tambin por los efectos del alcohol la evaporacin es ms rpida y el color queda ms
uniforme fijo y brillante.
Los tintes para jaspear los cortes, se preparan igualmente con anilinas; los colores
preferentemente empleados son: tierra sombra, negro de humo y fucsina, bien diluidos con
un poco de engrudo.
Este tipo de cosido, por ser ms rpido y econmico, tiene mucha aplicacin en los
folletos y libros de poco precio. Se hace por medio de una pequea mquina cosedora, con
alambre, que funciona a mano y a pedal.
Se cose con alambre a escuadra plana cuando se dan las puntadas sobre el plano de los
cuadernos o libros. Para esto se monta horizontal la platina de la mquina y la escuadra se
coloca a una distancia de cuatro milmetros (segn el blanco que al dorso lleve el libro) y se
prepara tambin la altura del mismo, para que el alambre abarque exactamente todos los
pliegos del libro.
Bien igualados los paquetes de los pliegos que se cosen cada vez, que estarn a la derecha
con el dorso hacia delante y la cabeza a la izquierda, se van tomando con la mano derecha
sin desigualar, se pasan a la izquierda; sta los ajusta a la escuadra dando el punto con el
pedal y se colocan en la mquina.
Los alambres que se emplean para revistas, folletos y libros son de acero, en forma redonda
o plana.
El alambre plano se utiliza para coser de plano los talonarios, de doscientas hojas en
adelante, y para libros de propaganda voluminosos; y el alambre redondo para coser por el
centro del doblez los cuadernos, y tambin, de plano, los folletos de pocos pliegos.
Se aplicar el alambre segn la cantidad y grueso de los pliegos que contenga la obra que
se va a coser. Si se cosen de uno a dos pliegos, de 16 pginas cada uno, alambre del
nmero 28; si de tres a cuatro pliegos, del nmero 26; si de cinco a seis pliegos, del nmero
24; y si de siete a diez pliegos, el alambre del nmero 22. Estos alambres sern redondos si
se trata de libros de pocos pliegos.
A los talonarios de 200 hojas, en papel de algn espesor, se pondr alambre plano del
nmero IV-22; y a los de 250 y 300 hojas del mismo papel que el anterior, alambre tambin
plano y de acero, como el anterior, pero del nmero V-21.
Del acierto en la eleccin del nmero del alambre depende que no se aprecie ningn
abultamiento, ni seal, en las cubiertas de los libros, una vez cortados, lo que mejorar toda
la labor.
Coser con alambre los blocks, talonarios, folletos, memorias y revistas tiene su explicacin
en la economa del trabajo; pero coser libros de texto, obras cientficas y hasta de arte, no es
noble proceder; resulta poco escrupuloso y, adems, ocasiona molestias al lector,
obligndole a tener el libro con ambas manos, y a la
terminacin de su lectura no ha hecho sino viciar el libro y
estropear las primeras y ltimas hojas.
Al numerar hay que tener especial cuidado de que no se seque la mantilla o fieltro y
asegurar los tornillos de la mquina, que, por su constante funcionamiento, se suelen aflojar
muy a menudo; al hacer el corrido-cambio, es imprescindible que ste se practique con un
palillo de madera fuerte con punta embotada; as el cambio se efecta con gran facilidad;
debe hacerse con decisin por la parte que le corresponda, pues de lo contrario se corre el
peligro de estropear las palas-muelle, que es necesario funcionen bien si ha de hacerse la
numeracin correlativa y sin ningn entorpecimiento.
Hay que procurar tener siempre el fieltro semiduro para que se impregne bien de tinta;
cuando el fieltro se ha secado y endurecido por el continuo pisado de los nmeros, se limpia
dejndolo sumergido en un platillo con petrleo de forma que lo cubra, durante unas cuatro
horas, tiempo suficiente para que desaparezca toda la tinta y quede el fieltro limpio y en
disposicin de opera , otra vez, como nuevo.
Las tintas han de ser de color negro y sin exceso de grasas; de lo contrario pasa el color,
manchando el papel, y se hace ms difcil borrarlas en caso de algn error. Los nmeros
deben ser proporcionados al tamao del talonario y del molde, marcndolos bien rectos, a
continuacin de la abreviatura, y siempre al extremo derecho de cabeza, mayora de las
imprentas disponen hoy de maquinillas y ramas numeradoras que numeran al mismo tiempo
que el molde hace la impresin, ganando as tiempo y, por supuesto, nitidez en el trabajo,
cosa que no ocurre en el numerado a mano, por mucho que sea el esmero con que se haya
efectuado.
Antes de comenzar la costura, se preparar el telar. ste es un aparato que consta de una
base, constituida por un tablero de dimensiones algo mayores que las del tamao de doble
folio; en los ngulos laterales delanteros se fijan dos cilindros de madera, con resalte en
hlice de rosca triangular, en los que se colocan las tuercas de tensin, y sobre stas
descansa un travesao de seccin circular. La tabla tiene una ranura, paralela al travesao.
Los bramantes para el cosido se sujetan en el travesao y la ranura, dndose la presin
conveniente con las tuercas.
Este telar es llamado de mesa; existen otros con patas, pero no resultan tan prcticos como
los de mesa.
Para hacer el cosido se toma el pliego con la mano izquierda, que lo abre por la mitad y lo
coloca junto a los cordeles, mientras la derecha, con la aguja enhebrada con hilo, pica en el
surco de la cadeneta de cabeza; la izquierda recoge la aguja y la saca con el ojo adelante
por la parte anterior del siguiente cordel, para volverla a meter con la mano derecha por el
otro lado del cordel, volvindolo, y dando los mismos puntos en el otro cordel, sale la aguja
por el surco de la cadeneta del pie.
Hecho esto, se pasa. la mano izquierda sobre el pliego y se coge el hilo con la derecha,
pasndolo sobre el pulgar de la izquierda en puentes y as (para no rasgar los agujeros) se
tira del hilo, corrindolo hasta cejar en el punto de cadeneta de cabeza un cabo sobrante de
dos centmetros.
Se contina el cosido con el segundo pliego de abajo a
arriba, hasta dar el nudo de unin con el primer pliego, en
la cadeneta de cabeza y se sigue despus cosido a la
francesa salteado en los dems pliegos hasta los dos
ltimos, que han de ser cosidos con los dos primeros;
dejando despus las puntas del hilo como un centmetro
en los nudos, para que no se puedan descoser.
Hoy el carton, en gran escala se cose con hilo vegetal
a mquina, que lo hace sin aserrar surcos en el lomo y as
queda ms limpio y sin el bulto de las cuerdas.
FIG 42. Mquina para coser.
Modelo suizo
Una vez cosidos los libros, en series de veinte a veinticinco, segn el nmero de pliegos que
tengan, se sueltan las cuerdas del bastidor, se les hace unos nudos en los extremos y se
colocan los libros sobre la mesa, con el lomo hacia arriba, separndolos unos cinco
centmetros entre libro, y libro, quedando de este modo y cada uno con sus respectivas
puntas de cordel. Cuando van cosidos con cintas se procede del mismo modo, pero
procurando que la cinta quede sin arrugar.
Las guardas, dobladas por la mitad, se pegan, por medio de una escalerilla, junto al lomo en
la primera v ltima signatura del libro, para unirlo con las tapas.
Cuando se encuadernan libros en gran cantidad, se toma con mano derecha un paquete de
unas cincuenta guardas; con la ayuda de la izquierda se las forma en escalerilla y, puestas
as sobre el tablero, se termina con la plegadera por igualarlas de modo que sobresalgan las
escalerillas de tres a cuatro milmetros, dejando a la vista las hojas que han de recibir el
engrudo.
A todo libro que haya sido desencuadernado, una vez dispuesto para la reencuadernacin,
se bate, con la ayuda del martillo, para quitar las seales y vicios que pueda tener, por los
efectos del cajo anterior.
Cuando se hayan arreglado pliegos de papel estucado (cuch) no se los somete a la prensa
hasta el da siguiente del arreglo; antes habr que asegurarse de que estn secos del todo,
ya que este papel conserva por mucho tiempo la humedad del engrudo, no pudindose
operar, por lo tanto, hasta que est bien seco; de otra forma se corre el riesgo de daar
gravemente la obra.
El prensado de los libros es importante, pues, adems de quitar todos los vicios de las hojas,
queda su volumen ms reducido y compacto; cuando se trata de libros devocionarios o
breviarios suelen cilindrarse, quedando ms satinados y reducidos.
Al ponerlos en prensa se colocarn los libros unos opuestos a los otros, con el fin de que el
prensado haga ms efecto; se pondrn en grupos de cinco ejemplares y tantos como
quepan en cada tablero.
Si se quiere reducir ms el volumen del libro se le divide en dos postetas, disponindolas
entre tableros, posteta por posteta.
Cuando los libros han sido convenientemente prensados, se procede al aserrado eligiendo la
cuerda que convenga al tamao y grosor del libro.
Al abrir el libro, es del peor efecto que se vean los surcos del aserrado; ste no tiene otro fin
que dar facilidad a la costura y esconder en el lomo las cuerdas, dejando la superficie
completamente llana para operar sobre ella sin obstculos.
Hay que cuidar de aserrar muy poco el libro; las muescas hechas por medio de la sierra de
hacer las grecas deben escasamente pasar la hoja inferior de los pliegos, lo justo para que
pase la aguja.
En la costura de nervios simples los bramantes o nervios no sern metidos dentro de las
muescas, sino que han de quedar en la superficie del dorso de los cuadernos; esta costura
se practica siempre mediante el punto atrs; se marcan con el lpiz los lugares por donde
deben ir los nervios; tambin se puede proceder marcando con el serrucho una gua para
facilitar el paso de la aguja.
La costura en nervios dobles, muy empleada en la Antigedad, se aplic, sobre todo, en los
manuscritos y en las ediciones primitivas, y reciba el nombre costura cruzada; en la
actualidad es utilizada para imitar encuadernaciones antiguas. La costura cruzada es
semejante a la costura de dobles nervios, que se practica actualmente.
Como podemos apreciar, la costura de los libros ms comn, fcil y prctica es sta, llamada
a la greca. El cosido, segn convenga, puede hacerse a punto seguido o sea, a la espaola.
En la costura de los libros particulares, de modo especial en los de lujo, es de gran
importancia la distribucin de las cuerdas; aplicndose en los libros de doble folio seis
cuerdas; en los de folio, de cuatro a cinco; en los de 4, tres, y a los de 8 y 16, dos
cuerdas.
El hilo que se emplea para la costura de los libros particulares es de lino crudo de primera
calidad. Todo hilo que se deshilache se ha de rechazar, no slo por el mal aspecto que
presenta, sino, sobre todo, por su falta de solidez.
Es del todo interesante la seleccin de los hilos, segn las calidades y cuerpo de papel. Al
papel pluma, y lanillas, se aplica hilo grueso; a los papeles satinados, hilos ms delgados;
pero en los papeles estucados hay que tener muy en cuenta que no abulten, porque se corre
el riesgo de daar el libro, al batirlo para igualar el nivel, y estropear los primeros y ltimos
pliegos, por su dureza.
Los papeles de hilo (barba) y registro requieren hilos fuertes; por ello se aplican bien
encerados, pues, de no ser as, con la dureza del papel se deshilachan a menudo; a este fin
se ir encerando la cantidad necesaria que vaya a usarse, para que no merme la resistencia
de los hilos.
6.- NOMBRE DE LAS COSTURAS SEGN EL GRUESO DE LOS CUADERNOS
slo se toma una vez, y para esto el espacio central de los bramantes es ms ancho. Este
cosido solamente se emplea cuando los cuadernos son delgados.
En este cosido la nica diferencia est en los cabos del hilo, de 5 cm., que se aaden en los
nudos de la cadeneta, a fin de reforzar ms sta. Sobre estos hilos se van pasando los
puntos de cadeneta y el ltimo nudo, doble, se hace con ellos, dando as ms solidez a la
cadeneta.
Tambin se suelen coser estos libros con punto a diente de perro, cuando todo o parte del
libro se compone de hojas sueltas, o tienen muchas hojas estropeadas o rotas, o se
compone de hojas dobles y tambin se trata de cuadernos delgados y encuadernaciones de
poca importancia o para archivar.
Cuando los libros tienen hojas sueltas, porque no se pueden coser de otra manera; las rotas,
porque hay que recortarlas al lomo para que alcancen por igual las puntadas; las dobles,
porque abultaran mucho el lomo por el cosido y, finalmente, en los libros de poca
importancia, porque al coser varios cuadernos juntos se hace con ms rapidez el cosido. As
se suele hacer con los peridicos, gacetas oficiales, Boletines Oficiales del Estado, libros de
novelas por entregas, en los que las signaturas son de tan variada paginacin.
Para fortalecer la costura a diente de perro es muy prctico pegar una tira de tela blanca
bien delgada. de 1 cm. de anchura y de altura igual a la del libro, pues de esta manera, al
abrirlo, no se vern las puntadas quedando el trabajo ms acabado.
Para preparar esta costura antes de efectuar el aserrado corriente, se da al lomo una mano
de cola bien clara para unir de algn modo. Al secarse la cola se toman en porciones de
quince a veinte hojas, segn el grueso del papel, colocndose en pila. Las puntadas se dan
entre las cadenetas y cuerdas, cruzndose a 1, 2 3 cm., segn la importancia y
dimensiones del libro.
El cosido se empieza picando en la primera porcin con la aguja verticalmente sobre el plano
junto al punto de cadeneta, dejando aqu el cabo para sta, que tendr una longitud doble al
ancho del lomo. Se vuelve a pasar la aguja por el mismo agujero, formando as, en este
punto, un anillo. Se pica despus en los dems puntos introduciendo con la mano derecha la
aguja, algo inclinada, a la que ayuda en la perfeccin y calado, tirando la izquierda con los
dos dedos en la misma direccin del hilo. La puntada en los cordeles se da a unos 4 mm.
junto a stos, y por ambas partes, para semienvolverlos, como se dijo antes; de este modo
se contina hasta salir por la cadeneta del pie, en la que se dar la vuelta de anillo. En
seguida se empieza con el segundo cuaderno, en la misma forma de abajo arriba, hasta salir
por la cadeneta de cabeza, dejando para anudar al pie, entre dos grupos de hojas o
cuadernos, otro cabo de hilo como el de arriba para reforzar la cadeneta.
Hecho esto, se siguen cosiendo los dems grupos, haciendo las puntadas de cadeneta y
cordeles como se ha dicho, pero las otras oblicuas de modo que la aguja atraviese, con las
puntadas, parte del cuaderno anterior; as estas puntadas quedan cruzadas con las que se
han dado antes en ste. De la misma manera se contina hasta terminar el cosido.
Para dar los nudos, cuando se llega al final de la hebra, acostumbrase a hacer el nudo de
tejedor, por ser el de ms seguridad y porque abulta menos.
Para coser los libros particulares y de importancia se procurar emplear hilos con tendencia
a gruesos. stos los abultan, y luego, al machacar los lomos se pueden igualar mejor y
favorecen para volver el lomo. Los hilos han de estar bien encerados, para que corran, no se
deshilachen por el roce y se pueda tirar de ellos sin temor a que se rompan.
Se debe tener en cuenta, que de la costura del libro depende todo el xito de la
encuadernacin. Hay, pues, que poner todos los medios a fin de ejecutarlo con la mayor
perfeccin, y se han de emplear cuerdas e hilos de la mejor calidad, como lo exige todo libro
que se encuaderna.
La costura a diente de perro por bien que se ejecute siempre ser como ser como
una especie de remiendo, que dice muy poco en favor del libro, poniendo, en cambio, de
manifiesto el escaso escrpulo del encuadernador que abusa de este procedimiento de
coser los libros; por ello slo deber aplicarse a los libros que han de ser archivados, y por
consiguiente sin ningn valor tipogrfico y artstico.
10
Es la encuadernacin ms adecuada para los libros de gran uso como los breviarios,
devocionarios, de msica, etc. Un libro as encuadernado se abre bien sin el menor
obstculo.
Cuando esta encuadernacin se hace en tapa flexible constituye el deleite de los amigos del
libro.
Los materiales que se emplean para la encuadernacin en tapa son: cubiertas de papel
corriente, de fantasa, imitacin tela, tela propia para encuadernacin, cretona, seda,
damasco y piel de todas clases.
En los libros de rezos (particularmente los dedicados por motivos especiales) suelen
ejecutarse encuadernaciones primorosas, por pedirlas as los interesados, en las que el
artista encuadernador deja amplias muestras de su arte, gusto y destreza.
Esta modalidad de encuadernacin, su preparacin y costura es igual a la del carton,
aunque aplicando materiales de superior calidad. Tambin llevan el enlomado ms
completo, hacindoles el cajo, que es la operacin que recibe el libro favorecindole para
que se abra bien, dando a un tiempo a la encuadernacin una cierta elegancia. Es la
encuadernacin slo apropiada para libros de pequeo tamao y poco voluminosos.
El cajo es una arista saliente, a ambos lados del lomo, producida por la hendidura que se
hace en los primeros y ltimos pliegos del libro, a fin de que se abra por esos lados, se
oculten los surcos del aserrado del lomo y, tambin, lo resguarda impidiendo que se rompan
las primeras y ltimas hojas del libro.
Para sacar cajos se usan unas prensas con reglas de hierro, fijas o movibles en los bordes
altos en las prensas, en las que se efecta el
apretado por medio de tornillos de presin. Hoy,
en lugar de estas gruesas prensas, se emplea,
generalmente, la mquina de sacar cajos, que
tambin se aprovecha para aserrar y pintar los
cortes de los libros.
El libro se coloca en la mquina, con el lomo
saliente 2 3 mm. hacia fuera, poco ms o
menos, segn el cajo que se quiera formar, que
ser proporcionado al libro.
Al dar los golpes de martillo se ha de tener especial cuidado, evitando que los pliegos salgan
magullados y arrugados en el interior. De los cajos depende que el libro se abra bien, que
tome su curvatura, que esconda los hilos y surcos del aserrado en los primeros y ltimos
pliegos y, finalmente, que, una vez terminado, quede bien sujeto.
Para que el libro, en tapa, se pueda abrir bien el cajo tiene que ser mayor que el grueso del
cartn, circunstancia que hay que tener siempre en cuenta.
No es indispensable que se haga el cajo a todos los libros que van encuadernados en tapa;
se puede omitir, en los libros de tamao pequeo y de pocos pliegos.
Esto ltimo es indiferente para las cabezadas de algodn, porque suelen ser iguales por
ambas caras.
Antes se aplicaban las cabezadas de papel y de telas, confeccionadas en los talleres de
encuadernacin, pero les faltaba la presentacin y el buen gusto que tienen las que fabrican
ex profeso para la encuadernacin.
Al borde de la mesa se disponen unos diez libros, a cuyos lomos se aplica cola bien ligera y
clara, y se van pegando las gasas o telas del mismo modo que se dijo al tratar de los forros
de papel, dejando despus los libros en pilas con los lomos salientes para que no se
peguen. Esta operacin se hace antes de sacar los cajos, pero se indica aqu para mejor
inteligencia.
Secos los enlomados de gasas y telas, y hechos los cajos, se termina de enlomar pegando
una tira de papel blando del ancho del lomo y del alto de cabezada a cabezada; se pega con
cola, la cual se da al papel y al lomo. En los libros de alguna importancia y voluminosos se
hace el enlomado de fuelle que consiste en cortar y pegar una tira de papel blanco, un poco
ms ancha que el doble del lomo.
Para dar consistencia a esta tira de papel se da engrudo en uno de sus bordes, de arriba
abajo y se dobla en forma de bolsa, de suerte que quede hueco su interior. Esta tira se pega
al lomo del libro. Una vez metidas las tapas del libro, se ve todo el interior del lomo blanco,
dando ms resistencia y vistosidad al trabajo.
En los libros cosidos a mquina, se pega esta gasa despus del primer encolado del lomo,
luego se hacen los cortes, curvados del lomo, etc., pues as ste queda ms compacto y se
refuerza el cosido.
Los libros particulares que van en tapa, despus de hecho el cajo, se enloman, pegando las
cabezadas y forros, bien ceidos junto al cajo y adems el papel del ancho y alto del lomo.
Si se trata de enlomar libros, en serie, de poca importancia se procede pegando solamente
al lomo un papel, algo fuerte, con engrudo, y dando al lomo una mano de cola, quedando
una vez secos, compactos.
Al enlomar libros en tapa, se emplear preferentemente cola fuerte, porque de esta manera
queda el enlomado ms seguro.
Preparado el modelo, se termina una tapa y se comprueba, con el libro, si est bien de ceja y
lomo. Si est demasiado justa al lomo, se recortan las tiras laterales, modificando el cartn
central. Si las cejas resultan pequeas, se mueven esas tiras hacia fuera y, por el contrario,
hacia dentro si las cejas son excesivas.
El dar cola a la tela se puede ejecutar sobre el cinc y a la piedra, o directamente con la
brocha, pero es preferible lo primero porque la cola se extiende mejor y sus pequeas
suciedades quedan en el cinc sin transportarlas a la tela. Sin embargo, cuando la tela es de
grano grueso, como ocurre en la imitacin foca o cocodrilo, conviene empastarla
directamente con la brocha, para que la cola penetre en los intersticios del dibujo. La cola
estar preparada con poca densidad, clara, para dar tiempo al trabajo.
Empastada la tela, se aplica sobre el molde, en el que, para su mejor colocacin, se sealan
previamente unas lneas que indiquen la parte del girado de la tela. En remesas grandes,
para la limpieza y ajuste del pegado, es costumbre poner unas tiras de cinc clavadas sobre
el molde.
Encajados los cartones en el modelo, se pega la tela empastada, frotando suavemente con
las palmas de las manos, sin llegar a los extremos y se levanta con los cartones adheridos;
se deja a la izquierda, sobre la mesa, con los cartones hacia arriba y entre stos, en el
espacio del lomo, se pega la tira de papel, de ms o menos grueso, segn el tamao del
libro.
Se dan los cortes de puntas, de modo que su lnea queda fuera del vrtice, a una distancia
equivalente al doble del grueso del cartn (para que la punta al girar no quede blanca) y
procurando que ese corte sea a escuadra con la lnea de la bisectriz del ngulo.
Se hace despus el girado, teniendo cuidado de no apretar ni estirar excesivamente la tela
porque, estando algo reblandecida, podra perder su dibujo en los cantos y planos.
Sujetando con los pulgares los cartones sobre la mesa, los dems dedos de las manos
hacen el girado de cabeza y de pie, en las posiciones convenientes. "El girado del delantero
se efecta cogiendo las tapas por ambas esquinas con los dedos ndice y pulgar de ambas
manos. Los pulgares, con las uas, aprietan la tela dentro, e inmediatamente los otros dedos
terminan el pegado por el centro.
Acto seguido, dando vuelta a la tapa, se pasa la plegadera de llano sobre las caras,
especialmente hacia los extremos, y, con el corte, sobre los bordes de los cartones, en la
parte del lomo.
En verano, cuando se emplea la cola fuerte, puede prescindirse de extender las tapas sobre
cartones; pero, si se emplea cola fra, es imprescindible extenderlas, entre cartones, para
evitar toda humedad que altere el tono de la tela.
Al dejar en la mesa las tapas terminadas, se van colocando extendidas sobre cartones que
se sequen pronto, y no pierda el brillo natural de la tela, tngase en cuenta que este secado
vara mucho segn los climas y el estado de la temperatura del da en que se hagan las
tapas.
Cuando las tapas llevan puntas redondas (puntas romas) se cortan una vez giradas, dejando
lo sobrante de las puntas en alto y entonces con la tijera se corta todo lo que alcance. Para
girarlas se ayuda con el auxilio de un punzn, practicando en el girado unos pliegues en
forma de abanico, terminndolo con unos golpes, con el mango del punzn, para allanar la
tela. En el girado de las puntas es donde el operario experto manifiesta su habilidad y gusto
al disimular los pliegues y el grueso de la tela.
Al pegar telas sobre papeles, empleando la cola fra, pnganse siempre entre cartones, dos
o tres das, para que haga un perfecto secado; de lo contrario corre el riesgo de estropearse
el trabajo, por la humedad, quedando ciertas manchas blanquecinas de difcil arreglo.
El oficial que se dedica a preparar el molde para hacer tapas ha de calcular bien los gruesos
de los cartones, que se ajusten al libro segn su tamao. Es conveniente en el juego del cajo
hasta el cartn, dejar espacio suficiente para que pase bien holgada la plegadera; la lomera
ser justa, de cajo a cajo, y como mnimo tiene que ser sta de cartulina de 40 kg. La tapa
ha de confeccionarse algo ms ancha, se la hace encajar hacia el cajo, formando lnea recta
bien definida; procurando dejar slo el paso por la canal del grueso de la plegadera de
mediano espesor.
Meter tapas se llama a la operacin de amedianar y pegar los juegos de las tapas a
los libros; puede efectuarse de varios modos.
a) Cuando los juegos de las tapas hayan de tener mucha holgura, se da cola a los juegos, y
se cien con la plegadera, haciendo entrar las tapas, dejando las cejas bien iguales.
b) Si el juego de las tapas ha de ser regular, se da tambin cola a los juegos de las tapas,
pasando solamente la plegadera con toda holgura y procurando igualar las cejas.
c) En el caso de que a las tapas le haya dejado el juego normal, basta con darles cola, y
amedianarlas, no hay necesidad de pasar la plegadera, ya que entonces no queda a la vista
el juego de la tapa.
En el primer caso, slo se da cola a unas diez tapas, se amediana la primera que se encol,
ya ms seca, y acto seguido las dems; cuando ya estn las diez, se da vuelta a la pila, y se
pasa a ceir las tapas, dejndolas con sus correspondientes cejas.
En el segundo caso, tambin se da cola a unas diez tapas, y se amediana la ms seca,
despus se pasa la plegadera holgadamente.
Y en el tercero, despus de dar cola tambin a diez tapas, se procede de igual manera; pero
a stas no se les pasa la plegadera por el juego, quedando el trabajo terminado ms
rpidamente, aunque no resulta tan vistoso.
Como el amedianado de tapas es una operacin que se efecta totalmente en la parte
exterior de la tapa, debe hacerse con sumo cuidado: al dar los pases con la plegadera se ha
de evitar que, por la humedad de la cola, quede a la vista alguna rozadura, ya que siempre
produce mal efecto.
Por cuidadosamente que se hagan las tapas siempre quedan algunas desigualdades; en el
amedianado es donde se debe procurar sacar la mejor partida posible para lograr que las
cejas resulten con la mayor igualdad.
Se entiende por juego de la tapa la franquicia que se deja junto al lomo, para que pueda
levantarse la tapa con ms igualdad y holgura.
El pegado de guardas, a los libros en tapa, ha de hacerse, siempre que sea posible, con cola
fuerte bastante caliente, pues tiene la ventaja de que no se ondula por el ambiente, como
ocurre con el engrudo y con la cola fra.
Las guardas de papel pluma y lanillas, se pueden pegar con engrudo; pero en ningn caso
cuando se emplean papeles cuchs e hilos porque tienen el inconveniente de conservar
demasiado la humedad, al mismo tiempo, tiende a alterar la tonalidad del papel cuch,
dejndole casi mate.
Al pegar las guardas con cola fra se ha de tener cuidado en no usarla demasiado clara,
porque se corre el riesgo, al prensar los libros, de que las hojas queden algo pegadas y, a la
vez, manchadas, por los efectos de la humedad.
En el pegado de guardas se procede dando cola a las guardas de diez libros, se ponen en
prensa, ligeramente apretados mientras se da cola a otros diez; se quitan de la prensa y se
abren los libros, uno a uno, para despegar los bordes de las guardas y luego se van dejando
en pilas de unos veinticinco. Terminadas de pegar todas las guardas, y ya secos del todo, se
abren por las guardas para cerciorarse de que el pegado es perfecto. Si alguna guarda se
halla pegada en los bordes por el efecto de la cola, se desprende buscando un hueco de la
guarda y aplicando la plegadera; dando un poco de aliento favorecer el completo
desprendimiento de la guarda.
MEDIA TELA
Se denomina as cuando en el libro el lomo y puntas van abiertos con telas, y los planos con
papel jaspeado.
En los modelos que pudiramos llamar de fantasa, la tela se suele poner de modo que
cubra casi una tercera parte de la tapas y las puntas del mismo material y color, y los planos
de papel fantasa, mrmol, peine, etc. El tejuelo se aplica casi a ras de la cabeza, y en el
mismo tejuelo se marca, adems del ttulo, el nmero del volumen, si lo lleva, con el fin de
no hacer ms divisiones.
En estos libros se aplican telas inglesas, de primera calidad, y especialmente en tonos
claros.
TODO TELA
Es aquella en que todo el libro va cubierto de todo tela, emplendose todos los colores y
dibujos; se utilizan materiales tanto nacionales como extranjeros, en la actualidad se
emplean tambin en la encuadernacin telas que antes no se usaban, como son las de hilo
crudo cretonas, sedas. etc. En estas encuadernaciones, los libros van siempre abiertos de
tela y con tejuelos, en consonancia con los tejidos, para dorar los ttulos.
Los libros, tanto en media tela, como en todo tela, se desbarban en la cizalla, en sus cortes
delantero y de pie, antes de realizar la costura; sus cortes, semejando barbas naturales, dan
al libro cierto aire rstico, que le infunde gracia y novedad.
La encuadernacin en todo tela se ha generalizado por la diversidad de telas existentes en el
comercio, de muy variados tonos y dibujos. En nuestro pas es muy corriente el empleo de
telas de colores oscuros; sin embargos en los Estados Unidos e Inglaterra predomina, en
general, el empleo de telas de tonos claros y vistosos.
MEDIA PASTA
En este tipo el lomo va en piel, las puntas, pequeas, en tela o pergamino y los planos en
papel jaspe, coco, gelatina, imitacin y tela. Tambin se hace con chagrn cabra, siempre
con nervios y preferentemente con ngulos de la misma calidad de piel. Estos libros llevan
uno o dos hilos de oro como unin de la piel y de la tela o papel fantasa, lo que remata ms
el trabajo. Es de buen gusto, como ornato del lomo, aplicar solamente un puntillado fino en
oro, algn florn poco cargado, combinar bien el ttulo y bruir todo el lomo; esta
encuadernacin se denomina a la francesa.
Siendo la media pasta de invencin alemana, se ide con el nico fin de economizar piel en
las encuadernaciones todo piel, en auge entonces. La media pasta es encuadernacin que
se presta a utilizar toda clase de materiales, ya sean telas, papel seda; todos ellos facilitan la
ms alta fantasa, dando al libro riqueza, gracia y vistosidad.
TODO PIEL
As se la denomina cuando el libro va todo cubierto de cualquier clase de piel. A estos libros
se les hacen los cantos muertos sumamente pequeos. En general, se emplean pieles de
badanas lisas y chagrinadas, chagrines, tafiletes y toda clase de pieles propias del arte
de la encuadernacin.
La encuadernacin en todo piel es la ms elegante y rica, aplicable a todo libro de valor y de
arte, Para ejecutar una verdadera encuadernacin hay que recurrir a la encuadernacin
todo piel, con nervios y con artsticos dorados a mano: es donde ms luce toda
ornamentacin y se manifiesta la pericia y gusto del buen encuadernador.
PASTA ESPAOLA
Esta piel, en la actualidad, suple mucho a la pasta espaola. Sus jaspeados son de diversos
tonos y sus efectos parecidos a aqulla, y aun ms artsticos, si bien menos ricos y serios.
Esta piel, bien escogida, puede emplearse para encuadernaciones de lujo y hasta para
devocionarios, para libros de biblifilo, etc. Todas las calidades de pieles admiten este
pintado, que la industria ha generalizado con tanto acierto.
La piel valenciana presenta la ventaja de que se tie entera, cosa que no ocurre en la pasta
espaola, pues se pinta la piel una vez cubiertos los libros. Esta es la razn por la que, en la
actualidad, se jaspean contadsimas pieles en los libros, por los procedimientos clsicos.
Desde principios de siglo se viene empleando en la encuadernacin la piel valenciana, con
xito creciente, en sus variados colores y matices; es un tipo de piel adaptable a toda clase
de libros, y aun para trabajos de marroquinera; obtenindose, en toda labor, excelentes
resultados.
MEDIO PERGAMINO
Es la que lleva el lomo y las puntas del pergamino. Los planos han de entonar con dicho
material, aplicando papel coco, gelatina o tela, de color castao o crema; siempre llevan
tejuelos para distinguir mejor los ttulos del lomo.
La encuadernacin en medio pergamino es moderna; constituye una simplificacin de la
encuadernacin antigua en todo pergamino, y. adems de economizar material, resulta
vistosa, permitiendo el empleo de papel fantasa para cubrir los planos, rompiendo, en cierto
modo, la monotona de la blancura del pergamino.
Aunque esta encuadernacin es de poco uso en la actualidad, bien ejecutada y con acierto
de los planos, constituye un tipo agradable, bello y resistente.
TODO PERGAMINO
El libro va completamente cubierto con pergamino: lleva nervios y tejuelos para el ttulo.
Generalmente aparece el lomo cuajado de adornos y el plano con un doble hilo acompaado
de alguna orla y florn en los ngulos, proporcionados en tamao para que destaque el
adorno,
La encuadernacin en todo pergamino, a la romana: hasta aqu, slo hemos detallado la que
se aplica a los libros de tipo moderno y corriente. Cuando se trata de encuadernar libros
antiguos, de valor literario o histrico, para darles carcter se encuadernan con nervios y sin
tejuelos, cuajado de adornos todo el lomo, y los planos completamente limpios. Los ttulos
marcados sobre el mismo pergamino, algo llamativos, aplicando a ser posible, el mismo tipo
de letra que lleva el texto del libro.
10
pequeos hierros y florones; los planos, con diadas combinaciones de filetes y florones que
no desentonen con el estilo del lomo, dejando siempre el centro limpio de todo adorno.
Las contratapas, en estas encuadernaciones, van completamente llenas de adornos, pero
jugando los mismos hierros de estilo.
La encuadernacin de lbumes de firmas y de fotografas se realiza con tapas de piel de
mxima calidad, o sea en tapa aparte, con los cantos rebajados y puntas algo redondas,
dejando bastante juego para favorecer su utilizacin.
Una ornamentacin muy rica y elegante resulta aplicando un pase a doble hilo en oro, y, a lo
sumo, con una greca en el permetro del plano, con el ttulo bien combinado; todo ello
marcado con oro fino, de tono naranja; su efecto, sobre una piel bien elegida, puede decirse
que es regio y de suma elegancia.
A obras que traten de narraciones histricas, alta novela y temas de estudios clsicos de
nuestra lengua castellana, conviene la encuadernacin en medio pergamino, con tejuelos en
colores claros.
En todo lo referente a archivos de ayuntamientos y coronaciones civiles, como son: libros de
actas, informes de los departamentos, etc., la encuadernacin ms adecuada es en todo
pergamino, pero sin tejuelos; y sus ttulos con caracteres clsicos, marcados en tinta negra.
Tambin se aplica la encuadernacin en todo pergamino a libros parroquiales, como son: los
de partidas de nacimientos y de defunciones, para su mejor conservacin. Los ttulos se
marcan en tinta negra, tanto al lomo como en los planos, y con caracteres llamativos.
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BADANAS VALENCIANAS. Son pieles idnticas a las anteriores; pero vienen pintadas en
varios colores y tonos muy vistosos; tienen un aspecto ms fino que las jaspeadas segn el
arte profesional. Se aplican a libros de fantasa, devocionarios, carteras monederos, etc. y
merecen gran aceptacin del pblico. Son sumamente fciles de trabajar.
Especial aceptacin ha tenido la piel valenciana que imita el mrmol y toda clase de jaspes,
de buena calidad, motivo por el cual hoy se pueden emplear en todas las encuadernaciones
de valor y libros curiosos. Son estas pieles de gran resultado y sumamente vistosas. stas
siempre se adoban en liso v brillo; siendo de fcil ejecucin, tanto en el rebajado como para
cubrir y dorar.
PIEL ABECERRADA .Es de color avellana; se emplea para toda clase de libros comerciales
y registros, por voluminosos que sean. Tambin se ha puesto en boga en libros impresos
particulares y con buen resultado, pues, adems de ser llamativa y elegante, se destacan en
ella los ttulos sobre los tejuelos, que son imprescindibles en estas pieles. En el rebajado no
ofrece ningn inconveniente.
PIEL CHAGRN DEL PAS (cabra). Esta piel es de buena calidad para nuestro arte, pues
muy difcilmente pierde, por el uso, su grano y tono de color; se utiliza para misales,
breviarios, devocionarios, y para toda clase de libros de lujo y de biblifilo. Es dura para
rebajar, de aspecto elegante y de buenos resultados para dorar.
PIEL MARROQUN . Es, en general, de grano alargado y ancho, algo as como de mosaico;
es de muy buenos efectos, y con ella se consiguen mximos resultados en los dorados. Se
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aplica esta piel a toda clase de libros, tanto devocionarios como a otros de lujo y de arte. En
esta piel como en la anterior, ofrece algn trabajo el rebajado.
PERGAMINO. Es una piel fuerte, que resiste todos los contra tiempos de la Naturaleza: se
emplea para imitar encuadernaciones antiguas, y para algunos libros de buen biblifilo. En la
actualidad est en poco uso. Sin embargo, la encuadernacin con esta piel produce
excelente efecto en las bibliotecas. Estas pieles se rebajan una vez cubiertos y secos los
libros, siempre que el pergamino sea grueso.
El pergamino se obtiene de diversas pieles de animales, como vaca, ternera y cabra. Se
prepara quitando la pelusa y despus las grasas por inmersin en una mezcla lquida de sal
y alumbre. Su procedencia es oriental, tomando el nombre de la ciudad de Prgamo, donde
se fabricaban ya unos doscientos aos antes de Jesucristo, con toda perfeccin.
PIEL DE RUSIA. Debe su nombre a su origen; su curtido con la corteza del abedul. Se
emplea para encuadernaciones de lujo y de alta fantasa. La piel es de ternera y cabra de
Rusia.
Se fabrica en diversas formas y dibujos, predominando las figuras romboides, que son las
que ofrecen el carcter distintivo por excelencia de esta piel. Es de olor penetrante y
agradable, se emplea en diferentes matices, como verde oscuro, leonado, con preferencia
en marrn y granate. En el rebajado no ofrece ninguna dificultad, y en el dorado se obtiene
hermossimo efecto.
Con el fin de que las pieles se puedan aplicar a la encuadernacin con resultado
satisfactorio, es condicin indispensable que se curtan y tian con substancias vegetales.
Las pieles curtidas que se utilizan en las artes del calzado, marroquinera o guantera, no
pueden adaptarse a la encuadernacin porque carecen de las cualidades que exigen los
tcnicos de la encuadernacin, especialmente para dorado. Se curten con substancias
minerales orgnicas, insolubles en el agua. Son curtidas al cromo y medio cromo. Sus
cualidades ms salientes son la tersura de su flor y su tacto agradable y vistoso;
caracterizndose su resistencia a la tensin a pesar de su morbidez, siendo de absoluta
impermeabilidad, repelen, adems, la adherencia normal aun usando colas fuertes. Tambin
impiden el modelado y ceido de las pieles a los nervios, las uniones y superposiciones.
Tienen, adems una extraordinaria insensibilidad al hierro caliente que ha de producir el
dorado o el gofrado, y son tan refractarias, que difcilmente se consigue trazar en ellas las
improntas indispensables a la disposicin de los dorados, por medios manuales.
Es, pues, piel indcil, que no debe, en modo alguno, ser utilizada en encuadernaciones.
Siguen despus, como pieles proscritas, las que, aun siendo de curtido vegetal, se han
trabajado con productos jabonosos y pintado con colores disueltos en bases celulosas, que
producen una pelcula sin elasticidad, que hace la piel impermeable, no pudiendo, por tanto,
absorber los elementos adherentes necesarios para obtener el dorado, salvo en los casos en
que el color ha sido, simplemente, disuelto en agua.
Otras pieles tratadas por el procedimiento que se denomina pintadas al pastel son, en
nuestro concepto, las ms indciles que ha producido la industria del cuero, pues estos
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procedimientos no tienen otro fin que ocultar las manchas o impurezas del primer teido,
aplicando sobre l una capa de color pastoso.
Por consiguiente, se advertir la necesidad de que, al adquirir las pieles, haya que
cerciorarse de que sean teidas y pintadas siempre con colores preparados con substancias
vegetales, a fin de poder operar en ellas sin obstculos, ya sea en el rebajado, en la montura
o en el dorado, para salir airoso en el trabajo.
Las pieles, para el lomo, se cortan 4 cm. ms largas y 7 ms anchas que la lomera, con
destino a las bandas de ambos planos del libro Generalmente los lomos se cortan de los
retales sobrantes al cortar las pieles, y que se guardan en caja aparte.
La anchura de la piel que hay que dejar sobre las tapas de las medias pastas llamadas
bandas, no tiene reglas determinadas, sino que depende del gusto del encuadernador y del
precio del libro.
Los lomos estrechos presentan un aspecto desagradable a la vista. Se dejar, por lo menos,
una quinta parte de la anchura del plano para las medias pastas corrientes.
Cuando las pieles son pocas y de tamaos distintos se cortan con la tijera. Pero son en
cantidad de tamaos aproximados, se efecta su corte con la cizalla quedando mas rectas y
a escuadra.
Para la medida se utiliza la lomera y una regla de zinc en proporcin de la banda que se
desea, segn la importancia del libro.
Los ngulos de piel es preciso que estn proporcionados a la anchura del lomo es decir, que
si la piel del lomo oculta 5 cm. del ancho del plano, igual ser el ngulo, pero tomando la
longitud por la bisectriz. Generalmente, los encuadernadores suelen cortar las pieles y
ngulos de los libros con plantillas de cinc o cartn, proporcionadas al tamao y clase del
trabajo.
Las pieles se cortan, a ser posible en el sentido del alto, y no en el del ancho de la piel;
porque se ensanchan con el menor esfuerzo, cuando estn humedecidas por el engrudo.
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para facilitar el buen funcionamiento del lomo del libro y obtener unas cabezas bien
acabadas,
En general, toda piel de fabricacin reciente no ofrece dificultades al rebajarla; no sucede as
con las pieles elaboradas desde cierto tiempo. A stas, ya endurecidas por la accin del
tiempo, se las tiene que ablandar mucho, y casi siempre sin lograr el provecho deseado,
Donde las pieles presentan ms dificultades es en los libros que van en todo piel, sea sta
de la clase que fuere; se ha de efectuar el trabajo con toda precisin y esmero para que
pueda cubrir por completo el libro, que es lo que se busca. Al rebajar la piel, una vez
ablandada, se chifla por todo su contorno unos 3 cm.; por todo el lomo y en las cabezas se
extender el chiflado en forma de una media circunferencia en un radio de 5 cm. ; en las
puntas se cortan los ngulos sin dejar puntas blancas, se repasan muy pulcramente hasta
dejarlas semejantes, casi, a un papel delgado, y, de este modo se har con la piel lo que se
quiera, y el libro se abrir con toda holgura y perfeccin.
Cuando la piel es gruesa por todas partes, adems de las indicadas anteriormente, se
adelgazar en todo lo que ha de ser lomo en su ancho, poco ms o menos unos 3 cm.
Si la piel es dura, es preciso rozarla por la parte de la carne en los bordes, con un cuchillo
embotado, o con los dedos ligeramente, flor con flor. Se tiene que adelgazar la piel segn el
tamao y espesor del volumen que hay que cubrir. Contadsimos son los encuadernadores
que dan al rebajado de la piel la importancia que merece; y, sin embargo, podemos afirmar
que de este rebajado depende el que el libro se abra bien y tengan buen juego las tapas.
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Hay que procurar, al rebajar las pieles, evitar que salgan seales brillantes por exceso de
estirar la piel, con roces bruscos mientras se chifla; especialmente ha de tenerse este
cuidado al operar con pieles de cabras chagrinadas, que son sumamente blandas
El chiflado de las pieles lisas, brillo o mate, se har con mucho cuidado, procurando que
entre la piel y la piedra no haya ninguna materia extraa, pues, de lo contrario, presentar a
la vista huellas quedando la superficie poco vistos, defecto de difcil arreglo una vez cubierto
el libro.
Es de especial inters saber afilar la chiffa, lo que se realiza con la piedra fina, que contenga
bastante aceite de buena calidad, pasndola a bisel por la parte achaflanada y por espacio
de unos diez minutos; seguidamente se pasa sobre un cartn, algo satinado, antes de
rebajar la
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Hay carpetas que se confeccionan por este mismo procedimiento, pero llevan el lomo de tela
o piel; en stas, slo se aplica una cinta en la delantera, otra a la cabeza y otra al pie, en
ambos planos, y stos se cubren de tela o papel cuero o papel coco, segn el caso.
Solamente llevan tres solapas, suprimindose la del lomo. Estas carpetas llevan tambin una
etiqueta en blanco.
Cuando las carpetas se destinan a guardar documentos de importancia, por ejemplo, planos
y expedientes de proyectos, etc., se busca en su confeccin la mayor elegancia;
emplendose piel y tela de fantasa y enriquecidos sus interiores con papel mrmol de
calidad superior. Los cartones se preparan achaflanados y romas las puntas. Suelen llevar,
en el plano, inscripciones doradas y algn pase gofrado a un centmetro de los bordes de las
tapas. Las cintas suelen ser de seda, o imitacin, de buena calidad, para asegurar la
resistencia. En las carpetas de lujo se aplican tambin cantoneras, y unos aparatos
corredizos para las cintas, a fin de evitar que stas se arruguen o estropeen.
Como ya se ha dicho anteriormente, las carpetas corrientes llevan una etiqueta de papel
blanco con un cierre impreso; en las carpetas en tela, para proyectos, los ttulos son
marcados con tinta o pelcula, y en oro; y las de piel llevan siempre sus ttulos en oro fino,
con artsticas distribuciones y tipos algo llamativos, para que, a primera vista, se puedan leer
bien.
crudillo, totalmente. El interior, reforzadas todas sus aristas con tela, forrado con papel
blanco de algn cuerpo.
Los tipos ms generalizados, en uso, suelen ser cuatro. Unas cajas van con sus
correspondientes cejas, como imitacin de los libros; otras, sin ellas; en este caso, en la
parte que hace de base o pie, se aplican cuatro clavos de relieve, con el fin de que con el
roce no se deteriore la piel o la tela.
En el primer modelo, la caja es completamente plana y rectangular en todas sus caras y en
una de ellas se hace una tapa, dejando un poco de juego para facilitar el abrir y cerrar.
Estas cajas van ribeteadas y forradas en su exterior con papel jaspe o imitacin cuero. En la
parte opuesta a la tapa-cierre, se aplica un tarjetero de metal o una etiqueta de papel blanco,
para indicar el contenido de la caja. Este modelo de caja lleva una media tapa o tapa entera,
que combina con la solapa que hace de cierre. Con el mismo modelo puede hacerse una
especie de tarjetero, combinando el exterior de la tapa, dejando al hacer la tapa un hueco
para una tira de cartulina, que es donde se aplica la inscripcin.
Estas cajas son para tenerse de plano, en el despacho, y ofrecer a la vista el contenido de la
caja.
El segundo modelo, casi igual al anterior, presenta la diferencia de que el lomo es de madera
blanda y de poco peso, dndole forma de redondeado para imitar el lomo de un libro. La caja
va cubierta, en el lomo, con piel o pergamino; lo restante siempre con tela a tono con el
lomo, y se le aplica su correspondiente tarjetero de metal; en estos dos modelos todas las
junturas se unen con cola espesa, que una vez casi seca, se sujeta con clavitos finos; de lo
contrario se desarman por el peso de los expedientes que, en general, son de papel de hilo.
El tercer modelo es tambin muy parecido al anterior, salvo pequeas diferencias, que
consisten en que la tapa de la caja va cubierta con tela crudillo. y lleva cejas, como un libro;
los cortes van forrados con papel indiana, jaspe, peine o mrmol. En el lomo se imprime una
ornamentacin imitando el de los libros dorados, y aplicando el ttulo de la entidad y del
contenido de la caja,
Este modelo de caja se puede hacer tambin con tapa suelta, preparado de antemano el
armazn interior, y montado, operacin sobre operacin, hasta la terminacin de la caja, con
Las fichas-ndices corrientes son de cartulina de 80 kg., o de cartn cuero, bien satinado, en
tonos claros, dejando una pequea pestaa de 1,5 cm. de alto por 2 cm. de ancho, para
marcar en ella las letras del abecedario; estas fichas-ndices suelen ser de diferente color,
para que destaquen del tono de las fichas ya cortadas, de color blanco, o en otro caso de
tonos claros.
En la caja fichero se aplica un tarjetero de metal, con tirador, para poder sacar las fichas con
facilidad y que queden a la vista para el uso.
Existen otros modelos de ficheros, pero hemos credo lo ms conveniente exponer el tipo
ms corriente y prctico, a la vez que econmico.
Como curiosidad indicaremos que la ficha adoptada por la generalidad de centros oficiales,
es de cartulina de la mejor calidad, o papel registro gruesos, y mide 12,5 x 7,5 cm.,
existiendo casas que se dedican a fabricarlas, con las variedades, formato y texto, segn
requieren los fines a que se destinan.
la piel, slo en aquellos sitios en que el motivo ha hecho presin. El oro debe quedar con
brillo intenso. Siendo de especial atencin que las uniones de los puntos de interseccin
sean lo ms perfectas posibles lo mismo que todos los elementos ornamentales.
El gofrado es una decoracin en la que slo se marca el hierro caliente sobre la piel, sin
interponer oro; para que se obtenga un tono ms subido se humedece ligeramente la piel. La
regularidad del tono en los gofrados es lo ms importante en esta labor.
El mosaico es el dibujo en colores, con recortes de pieles aisladas, yuxtapuestas y pegadas
sobre la piel general de la encuadernacin; luego se gofra, perfilando con los mismos
hierros. Estas aplicaciones se hacen con el hierro caliente, a fuerza de mano; luego se repite
la operacin, pero dando clara limpia y aplicando el pan de oro.
Los hierros han de juntarse con precisin, al combinarlos entre s, para que los dorados
destaquen por su brillo; que los mosaicos posean la gracia y lozana del colorido, y que los
gofrados tengan un brillo espontneo de vida. En la presin de los hierros radica
principalmente la buena ejecucin.
Los dedos deben rodear el mango, sujetndolo contra la palma de la mano, realizando una
presin con la herramienta, con sensibilidad que domine y dirija, graduando el tacto, para
acentuar o moderar la impresin que se pretende.
El movimiento de la mano, en el manejo de los hierros y ruedas, se ejercer con seguridad, a
fin de lograr el dorado sin fallos de oro en su impresin; no siempre es fcil ajustar el pulso y
la colocacin de los hierros.
Para dominar la rueda, al imprimir en los planos, la presin y seguridad han de ser perfectas,
porque toda vacilacin salta a la vista y se manifiesta al salir alterado el paralelismo cuando
se junta una rueda con otra.
El conocimiento del dibujo y de los estilos, dentro de sus lmites naturales, facilitan, al
encuadernador dorador, sugerencias que influyen en su formacin de artista, creando su
propia personalidad y llegando a distinguirse en el arte.
Dos tazas para batir las claras, y un batidor, en forma de molinillo para el batido perfecto,
dos botellas para guardar las claras, dos vasos uno dedicado a las claras para dorar las
pieles de tonos claros, y el otro para dar claras a las pieles de colores oscuros.
Una botella de cristal, para el aceite de almendras dulces, un platillo, de los que se emplean
para pintar, depsito del aceite de uso diario.
Dos pinceles, uno de unos 5 mm de ancho y otro de 3 mm dos esponjas finas, de ojos
pequeos muy unidos, la una para dar claras a las pieles de color claro y la otra para colores
oscuros.
Una prensa provista de dos guas laterales para que no se inclinen y se aprieten los libros
uniformemente, la que servir tambin para facilitar el dorado del lomo.
Dos tajos de madera, uno para los libros en folio, y el otro para los en 8 y en 4, provisto de
dos clavijas para sujetarlos sobre la mesa por medio de dos agujeros, en cuyos tajos se
apoyan los libros.
Dos tajos cbicos unidos por dos correderas, destinados a dorar planos en todos los
tamaos.
Un tajo para dorar las cejas contratapas de los libros, en buena forma, y facilitar el dorado.
Un punzn que est algo embotado, con el que se marcarn los trozos que han de servir de
gua en el dorado.
Un cuchillo para cortar el oro, con filo bien recto, no excesivamente afilado, pues de lo
contrario rompe el oro.
Dos bruidores de hierro, uno en forma de pata y otro en forma redonda para bruir los
lomos y los planos, especialmente para los libros de pasta espaola.
Dos reglas, una de cinc para seguir rectamente el trazado de lneas rectas y las grecas; la
otra transparente, para poder ver con seguridad la labor, mientras se va dorando el trabajo.
Dos compases finos, de distinto tamao, para marcar, segn convenga, todo dibujo que se
tenga que trazar sobre la piel.
Los hierros ms comunes en la ornamentacin de los lomos de los libros reciben el nombre
de filetes finos, negros, caas, medias caas, puntillado, serpentina y filete grueso;
refirindonos al filetaje. Las paletas constituyen una ornamentacin integrada generalmente
por uno o dos filetes unidos al motivo principal; si slo aparecen en una parte, se denominan
con base; cuando solamente tienen cierta ornamentacin, si no aparecen filetes, se pueden
llamar paletas sin base; las que van con la base se emplean para cabeza y pie, y las que no
llevan base para los espacios entre cabeza y pie.
Los florones tienen la finalidad de llenar los espacios, decorndolos, se aplican en los
encasillados de los lomos. En los libros que van dorados a la inglesa, solamente se aplica un
doble filete o paleta a la cabeza y pie, marcando el nombre del autor y el ttulo, bastante alto,
y, a continuacin, se aplica, de no figurar tomo o volumen, un florn. Las combinaciones de
los hierros ms corrientes para dorar los lomos son contadsimos, tanto en la forma del
hierro como en su variada ornamentacin; por ello el bello decorado del lomo depende del
gusto del dorador; tanto ms provecho sacar de los hierros cuanto ms domine el dibujo
lineal y el de adorno.
Fg. 183. Cuerpos de letras ms corrientes (para dorar el lomo de los libros
Cuando sea conveniente para la buena presentacin del libro sintetizar los ttulos, o haya
dos nombres de autores, se podrn suprimir las iniciales de los nombres y poner slo los dos
apellidos, separados por un guin; si son tres autores, se pondr el primero, pero es
preferible no destacar ninguno. Cuando el ttulo de la obra tiene calificativos como Gran,
Novsimo, etc., se suprimen stos, para evitar lneas y dar, por el tamao de la letra, ms
importancia al ttulo; si tiene el libro un subttulo, se pondr siempre el primero
preferentemente.
Se ha de examinar detenidamente la significacin del asunto de la obra, para poner su ttulo
ms apropiado en el lomo y ha de ponerse particular inters en trasladar exactamente la
ortografa, de modo especial en nombres extranjeros, con todos sus elementos secundarios,
de tal forma que en cada lnea figuren grupos completos de palabras.
Siempre que se doren libros impresos en lenguas extranjeras se debe consultar el
diccionario de su origen para aclarar la forma de escribir sus ttulos y el significado de las
palabras que lo integran.
En la formacin de los ttulos se procurar que no pasen de cuatro lneas, ms el nombre del
autor, pues de esta manera se pueden formar los ttulos claros y legibles.
Una vez estampado el ttulo, si hay alguna errata, es de difcil arreglo. Para asegurarse de
que el ttulo est bien compuesto y sin erratas, es conveniente leerlo en el momento de su
composicin; despus de calentarlo para aplicar al lomo, repetir su lectura detenidamente y,
entonces, quiz no se cometa ninguna errata , que es lo que se busca.
El mordiente que se emplea en el dorado de las pieles y telas de los lomos, se prepara a
base de claras de huevo en lquido.
Se ha demostrado que no hay elemento tan prctico como la clara de huevo, cuanto ms
fresca mejo, para no manchar y dar facilidad a la adherencia del oro, con el menor esfuerzo.
Entre las muchas frmulas para preparar el mordiente de dorar, en general casi todas
iguales, salvo pequeos detalles de ingredientes adicionados a la clara, mencionaremos
algunas que a continuacin detallamos:
a) Se mezclan cuatro claras con doce gotas de vinagre, batindolo todo junto y, una vez
posado, se envasa, para servirse de ella oportunamente.
b) Tomando cuatro claras, un poco de azcar cande y otro tanto de almidn, se mezclan y se
baten a la vez y, posada la mezcla del todo, se pasa a una botella.
c) Tambin se prepara el mordiente con cuatro claras y unas doce gotas de alcohol y,
batindolo, se procede como las anteriores frmulas.
d) Es prctico Y de duracin, batir y mezclar cuatro claras de huevo con doce gotas de
amonaco.
e) Batiendo y mezclando cuatro claras con doce gotas de vinagre y un poco de alcanfor, se
obtiene un mordiente de mucha duracin.
f) Un buen mordiente para preparar las pieles y telas, para dorar, que se conserva bastante
tiempo sin descomponerse, se obtiene con la siguiente frmula:
A doce claras de huevos frescos se agregan veinticinco gotas de cido actico, agitando
bien la mezcla, dejndola posar por espacio de cuatro horas, luego se pasa por una gasa y,
una vez filtrada, se agregan unas gotas de zumo de cebolla albarrana, con lo que se obtiene
un lquido claro. Se echa un poco de sal comn y un poco de cido ctrico, de limn; y
agitndolo todo junto se deja posar en una botella durante ocho das. Luego se aclara el
lquido y se forma en su fondo el poso, separndose la clara que queda en la parte superior
de la botella. Se aparta la clara a otra botella, estando ya en condiciones para su uso.
procure obtener el mximo partido de ese material antiguo disponible, a fin de combinar, con
gusto y acierto, los moldes, sin sentar plaza de anticuado en el oficio.
La antigua mquina-prensa para dorar llamada volante, es hoy una prensa modernizada,
con movimiento de palanca, que ajusta a presin dos platinas de hierro, la una fija y la otra
movible, para estampar las letras, orlas, vietas y toda clase de filetajes en oro y en gofrado
(seco), sobre las tapas de los libros. Funciona con gas o electricidad. La prensa consta de
un nmero muy reducido de piezas para operar en ella. Se compone de dos platinas, que
son, la base principal de la mquina, en una va pegado el molde para dorar que es la que se
calienta, la otra platina es la que se hace el arreglo y se colocan las tapas o materiales para
dorar.
Para asegurar una tirada a registro se utilizan unas escuadras guas que facilitan la buena
colocacin de las tapas a dorar: van sujetas por unos tornillos y pueden aplicarse las guas
en cualquier posicin que convenga la tirada.
Regulador de presin, que sirve para graduar el
nivel de pisada, o sea el hundimiento que requiera
dar al estampado, segn el tamao, clase de orla y
tipos de letra.
La palanca es la que pone en movimiento la
excntrica de la mquina, dando la pisada
conveniente al trabajo que se dora: esta pisada
puede darse a pulso, para salvar las deficiencias
del cartn, o tambin en un punto muerto.
Es del todo interesante que, por lo menos. se
disponga de dos platinas portagrabados, para que
se pueda estampar cualquier trabajo, y no
estropearlo cuando se trate de grandes tiradas.
b) Cuando llevan dos lneas iguales, se emplear el mismo tipo de letra, a ser posible, por el
mejor efecto visual y esttico.
c) El nombre del autor se coloca arriba, en primer lugar, y debajo de l una raya, de una
cuarta parte de su longitud, esta raya viene a sustituir el bigote que se utilizaba
antiguamente
d) El ttulo de la obra ir bien proporcionado en un punto situado desde el centro hacia
arriba.
e) Las lneas perdidas, que son las preposiciones y artculos, se colocan generalmente, en
lnea separada con letra de diferente cuerpo, pero de la misma familia, en el centro del ttulo.
f) Si se encarga poner abajo, despus del ttulo el nombre del autor, se aadir antes, al
medio, la preposicin por
Las reglas para las vietas y orlas son:
a) Al ornamentar la tapa se ha de procurar que todos los elementos decorativos
correspondan al mismo estilo.
b) Al combinarlos se procurar obtener el mximo rendimiento artstico en consonancia con
el carcter de la obra.
Por ejemplo, en una obra de premios, se aplicarn rosetas y caras; en una obra cientfica las
orlas y vietas sern de arte clsico, en los religiosos se dispondrn aplicaciones de temas
propios del culto como son cruces y monogramas.
El conseguir portadas perfectas y de buen gusto artstico estriba en general, en los
conocimientos de que disponga el artista,; su fina orientacin le har no incurrir en
combinaciones errneas y mal adaptadas.
Todas las tapas de los libros requieren una ornamentacin, es, pues, necesario saber
combinar los hierros de que se disponga, para sacar el mejor partido posible, A este fin
expondremos nuestra opinin.
Se ornamentan las tapas con hierros sueltos combinados y tambin con grabados de una
sola pieza. Los primeros se combinan para pequeas tiradas, y los segundos, para tiradas
copiosas, lo que recompensar el trabajo, logrndolo con ms rapidez y terminacin ms
perfecta.
Lo primero que se ha de pensar al ornamentar las tapas, es que los adornos estn en
armona con la letra, esto es: si la letra es de rasgo fino, la ornamentacin ser la adecuada,
de igual manera se proceder cuando la letra sea de rasgo pronunciado. Para conseguir
buenos resultados, lo mejor es invertir algn tiempo en estudiar, buscando y escudriando
impresos de la mejor calidad en composicin e impresin, que, para este fin, tenernos a
nuestra mano, no slo en las bibliotecas oficiales, sino en toda clase de publicaciones
tcnicas apropiadas a nuestra especialidad.
Las imprentas y encuadernaciones, montadas a la moderna, reciben y se suscriben a la
mayora de las revistas profesionales grficas, con el solo fin de que sus obreros, dentro de
cada especialidad, dispongan de una orientacin prctica para el trabajo. La ornamentacin
de las tapas a prensa debe ser adecuada a su estilo, por ejemplo, en un libro religioso se
aplicar una orla pequea, con un filete sencillo o doble y con ttulos poco llamativos, por la
seriedad del libros.
Entre los libros litrgicos, el breviario, de uso corriente, lleva una ornamentacin muy
sencilla, con nervios y filetes simples y algunos monogramas, colocando en la tapa superior
el de Jess y en la de detrs el de Mara, todos ellos gofrados o dorados, segn su
importancia. A los breviarios en 8, o en 4, se po ndr una montura y ornamentacin
parecida a la de un Misal.
En los libros de lectura, cientficos y de arte, se pondrn orlas y ttulos dorados, llamativos;
los destinados a premios, irn ms cargados de vietas y con ttulos de mayor tamao.
Los cliss son de bronce; pero para tiradas pequeas, se pueden disponer en plomo, pues
se abarata el trabajo. Slo tiene un inconveniente: que el arreglo y tirada requiere mucho
cuidado, por la propia naturaleza del material.
Existen diferentes procedimientos para el montaje y confeccin de moldes, pero nuestro fin
es slo dar a conocer los ms corrientes y prcticos.
Dos son los principales modos de montar los moldes. El primero se compone de diferentes
piezas sueltas, y con ellas, conjugadas, se pueden confeccionar las ms variadas portadas.
En el segundo las piezas han sido grabadas ex profeso para el libro y consta de dos
elementos, uno para el ttulo a oro, y el otro para el gofrado o calor. Cuando se combinan
colores se hacen tantos grabados como colores.
Para el montado del molde se cortan dos cartones del nmero 8 al 12, y dos cartulinas de 40
a 60 kg., stas para hacer y comprobar el arreglo.
Los moldes, o piezas, se colocan sobre uno de los cartones del tamao de la tapa,
distribuyndolos a la medida del lugar donde han de ir fijados. Se comienza a fijarlos por el
ttulo, con la ayuda de una regla de hierro, madera o cartn, para que salga bien recto y no
bailen las letras, que se separan con estticas a ojo, despus se hace lo mismo con la orla o
grabado que llevar los planos como el lomo.
Por ejemplo: supongamos un molde para el ttulo que tiene cuatro lneas de texto. El modo
de aplicarlas ser el siguiente. La lnea del autor se coloca en la parte superior, debajo, a
una distancia aproximada a la de la altura de la letra, se aplica un bigote o raya. Las otras
lneas que forman grupo irn desde la lnea del centro de la tapa, que ocupa el ttulo, hacia
arriba, y la otra, desde ese punto hacia abajo, dejando entre ellas unos espacios, que sean
algo menores que la altura de las letras.
Tambin es costumbre colocar, en la mitad del espacio en blanco, de la parte baja de la tapa
un florn o pieza ornamental, situndolo algo hacia arriba, en el centro de la tapa, y lo mismo
en el lomo. Tiene como fin el que no aparezca como colgado el ttulo de la obra.
Al extender la cola es necesario que sta no llegue a cubrir la lnea de lpiz, a fin de facilitar
el ajuste en lnea recta con la regla, sin que sta se impregne de cola, pues en este caso,
movera los tipos al separarla.
Hecho el ttulo se compone la orla o vieta, que se har con la regla de fuera a dentro
empezando por las ms largas y promedindolas a las dimensiones de la tapa.
En los lomos se sigue la distribucin de los espacios en la forma indicada para los nervios y
ttulo, stos en los correspondientes tejuelos (si lleva), aplicando unos filetes u orlas al resto
de la cabeza y pie del ttulo, y en el espacio comprendido entre el ttulo y el pie del lomo (en
punto medio, algo ms arriba) un florn o adorno, en consonancia con la ornamentacin de
la tapa, caso de que no vaya en ella la inscripcin del lomo. volumen, ao, etc.
Para limpiar las planchas, vietas, adornos y letras, un procedimiento bueno es sumergirlos
en agua caliente, con una disolucin de sosa, a razn de 50 60 gr. de sta para 1 litro de
agua. Al sacar los tipos de esta solucin deben lavarse con agua fra.
Mientras se hace el molde se cuidar, con gran esmero, del perfecto ajuste de todas las
letras y piezas de que consta, para que una vez seco, pueda evitarse todo despegamiento
de letras y adornos, pues de no hacerlo as, su arreglo posterior sera mucho ms laborioso.
Hecho esto se prepararn inmediatamente las escuadras guas. stas son movibles o fijas.
Las movibles, con sus mrgenes en forma de pestaas son de hierros sujetas por medio de
un tornillo ajustable para todos los tamaos, y las fijas son de cartn, dejando una pestaa
pequea de sujecin, Se pegan en la platina inferior con cola y se aprietan con un
suplemento de cartn.
Estas escuadras guas se pegan antes de calentar la prensa.
Para fijar bien en la platina las dos tiradas de la escuadra, se coloca sobre ellas un tablero,
para que les llegue bien la presin de la prensa y se dejan secar durante un cuarto de hora.
Se centrarn bien en la platina inferior, caso en el cual se utilizar el cartn ya corregido que
ha servido de prueba ,y , colocando dos tiras de cartn ms cortas que su longitud. Se
dispondrn as las dos guas a ambos lados de la escuadra. Estas guas han de dejar un
espacio libre en las puntas de la tapa y parte del lomo, para que la tapa se ajuste bien en
todos los casos, especialmente cuando se tiene que volver a tirar alguna tapa que haya
salido con fallo, para que se retire con seguridad.
Hecho esto se toma el molde, se corta todo lo sobrante y se acopla al cartn ya marcado,
cuidando siempre que la cabeza del ttulo venga a la izquierda. De otro modo el marcado de
la tapa o el ttulo saldra al revs. Se sobrentiende que, para pegar el molde, ste estar en
la parte de abajo, o sea, del ojo de la letra.
Para fijar el molde, se ponen unos puntos de cola donde van los tipos y vietas, y con un
poco de presin, se deja unos quince minutos hasta que resulte bien pegado. Al comenzar
esta ltima operacin la prensa ha de estar con temperatura adecuada.
Cuando los moldes son pequeos y, por supuesto, los tipos tambin, se acopla a los moldes
una tira de cartn, del nmero 24, pudiendo entonces marcar con plena seguridad. Este
pegado se hace una vez asegurado el molde en la prensa o al confeccionar el molde, con lo
que ste siempre saldr igualado.
Cuando las tiradas han de ser muy numerosas y los tipos pequeos, es muy prctico hacer
un grabado en bronce de una sola pieza. Si es una tirada de poca importancia, se emplean
los tipos sueltos, pero cuidando de confeccionar el molde del mejor modo posible. Tambin
se puede hacer la tirada con cliss de plomo bien vaciados, pero conviene slo a tiradas de
pocos ejemplares.
Los tipos pequeos presentan el riesgo de su posible movimiento por la presin, al sacar las
pruebas, lo que hace que la obra terminada no sea totalmente perfecta.
Existen casos en que el molde no puede ser centrado en la prensa. Esto ocurre cuando hay
que marcar los libros una vez montados, entonces, al marcar el molde sobre la tapa del libro,
se ha de aplicar un suplemento en la parte opuesta, para que, al operar, pise por igual y se
pueda imprimir o gofrar con el menor arreglo posible, porque el exceso de alzas desluce el
trabajo. Como suplemento, se utilizarn un par de piezas proporcionadas a las dimensiones
del molde de que se sirve para gofrar o planchar la superficie. ms el grueso del cartn de la
tapa.
Cuando se emplean cuerpos de letra pequeos se presentan pronto no pocas dificultades
para la composicin de los ttulos, especialmente cuando se trata de libros de lomo estrecho.
Para conseguir una composicin perfecta en estos tipos pequeos, se har su pegado con
cola bien extendida y algo clara, para evitar desigualdades en la superficie del cartn, que
dificultan el trabajo.
A este fin se hace la composicin del molde, como todos, pero se pega en todo el contorno
un papel de algn cuerpo, para asegurar la unin durante la tirada. Las grandes editoriales,
cuando lanzan al mercado alguna obra importante, suelen, con mucho acierto, hacer grabar
los ttulos y ornamentaciones apropiados al libro, obteniendo de esta manera una labor ms
perfecta y llamativa.
En los talleres modestos de encuadernacin, los tipos y vietas de que disponen, de
ordinario poco variados, fcilmente se comprende que no tienen otra aplicacin que la de ser
empleados en tiradas econmicas y poco copiosas.
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Cursiva. Carcter de letra oblicua, muy semejante a la escritura espaola; se debe al italiano
Aldo Manucio, impresor del siglo XVI.
Edicin de biblifilo, Son las hechas con esmero tipogrfico, calidad de papel, amplios
mrgenes numeracin de tirada; conjunto de belleza armnica entre el papel la impresin y
el texto.
Edicin corriente. Cuando la edicin destinada a la venta es de igual clase de papel y precio.
Edicin especial. Cuando se imprime la edicin, total o parcialmente, sobre un papel
especial; si los ejemplares se numeran, se denomina edicin numerada; si es de pocos
ejemplares, recibe el nombre de tirada de corto nmero de ejemplares o edicin limitada.
FIG.
Encuadernacin floreada
(1908), por M. Monje
Fe de erratas. Se coloca al final del libro, pero estara mejor al principio, o en hoja separable
para que el lector pudiera darse cuenta y corregirlas antes de la lectura.
El libro ms antiguo que se conoce con fe de erratas es Las Stiras de Juvenal, impreso
en Venecia en 1478.
Filigrana. Se denomina as la figura, marca transparente o signo especial que se hace en el
papel al fabricarlo. Las figuras son varias. Constituyen stas un dato precioso para fijar la
fecha y lugar de la fbrica de donde sali y un elemento importante para el estudio de
documentos.
Folio. Es una numeracin que se pone a cada pgina del libro. El primer impresor que puso
folios en los libros fue Juan de Spiro, en una obra de Tcito, que se imprimi en Venecia.
Folleto. Es libro que tiene menos de doscientas pginas.
Hoja de respeto. Es la hoja blanca que figura al principio y al final del libro y, forma parte
integrante de los pliegos de impresin.
Justificacin de tirada. Es la pgina donde se especifica el nmero y cualidades de los
ejemplares de que consta la edicin. Debe colocarse a la vuelta de la portada, y en ella se
hace constar el nmero de ejemplares, numeracin de stos y clase de papel.
Libro incunable. Es el que fue estampado en los primeros aos despus de la invencin de
la imprenta.
Libro intonso. Es el libro encuadernado sin cortar las barbas de los pliegos que lo forman.
Libro de oro. Es un libro en blanco que poseen las entidades, corporaciones e instituciones
con el fin de que estampen su firma en l las visitas y personas notables.
Libro en rama. Es el conjunto de pliegos de que consta un libro sin encuadernar.
La encuadernacin es un arte que todo el mundo conoce y aprecia. Siempre en las casas es
adorno honroso y tributa un homenaje esplndido a las obras literarias de sus autores
favoritos.
La eleccin del encuadernador es una cosa importante para todo biblifilo, exigiendo la
perfeccin del trabajo. El cuidado y reputacin de todo encuadernador le obligan a realizar
las encuadernaciones considerando la importancia de las obras que se le confan.
El libro debe encuadernarse segn su espritu, la poca en que se imprimi, el valor real que
tiene y el uso que se le va a dar: se debe anunciar el libro por su parte exterior,
principalmente, por el tono alegre, brillante, vivo, oscuro o abigarrado de su atavo, sin
olvidar su interior, que ser en consonancia y a tono con la tapa.
La encuadernacin debe de ser rica sin ostentacin, slida, sin pesadez, de finura y
exquisito trabajo hasta el ms pequeo detalle. Para llegar a resultados deber practicarse
lo que ya estaba en uso en el siglo XVIII; el encuadernador no tena ms empeo que
superar a sus ms expertos compaeros.
Un libro se podr dorar bien cuando su montura, su lomo, sus planos, contratapas y los
materiales estn bien trabajados y proporcionados al libro.
La regularidad del plegado, la solidez de la costura y la elasticidad del lomo son condiciones
indispensables para una perfecta encuadernacin; los libros se han de dejar secar tiempo
necesario, segn las diversas operaciones que recibe toda encuadernacin.
No debe darse a encuadernar un libro recientemente impreso, porque se expone a que se
repinten sus folios, por los efectos del prensado.
Cuando el libro est impreso en papel fuerte y fibroso es preciso sacudirlo, hasta que pierda
la cualidad sonora del papel, de esta forma se podr dominar mejor para trabajar en l.
Una encuadernacin estar bien realizada si, a la vez, rene solidez y elegancia.
El libro ha de abrirse fcilmente sin que, estando cerradas las tapas, se introduzca ninguna
hoja; stas formarn un todo unido sin holgura ni separacin hacia ningn sitio; un libro est
bien encuadernado cuando el margen medianil del lomo quede visible al abrir el libro. El
redondeo del lomo debe hacerse antes de que la cola est completamente seca, para evitar
que se rompa la cadeneta y salgan escalerillas al corte.
Cuando el libro es de papel de hilo y se quieren respetar los mrgenes, entonces solamente
se corta de cabeza; sta se dora o pinta y brue, impidiendo as que penetre el polvo entre
las hojas y manche el libro.
El adelgazamiento de la piel se hace proporcionado al grosor de la piel y del libro.
Siempre un trabajo bello de encuadernacin ejecutado con inteligencia en relacin al valor y
al asunto del libro ser muy estimado.
La badana es un tipo de piel, de bonita apariencia, pero se roza pronto; el tafilete brillo se
aplica a obras de algn lujo; la piel de becerro ofrece gran solidez y las pieles de cabra por
ser slidas y de gran elegancia, se emplean para trabajos de lujo y arte.
El encuadernador debe atender principalmente, cuando llegue un libro usado a sus manos
que la encuadernacin que reciba imite y recupere su primitivo carcter. Ser de mal gusto
hacer una encuadernacin moderna en libro antiguo. Se aprecia ms una encuadernacin
antigua bien restaurada que una encuadernacin bella, nueva.
En una palabra, una vez terminado el libro, ste ha de presentar un conjunto armnico, tanto
en las tapas como las proporciones de los cajos, cejas y cartones. Del acierto en ello,
depender el embellecimiento del libro.
Como el libro es un objeto que el hombre culto aprecia, ha de hacerse grato a la vista, ha de
estar encuadernado con gracia y manifestar un verdadero acierto en todo detalle; as atraer
la mayora de las veces, a manera de imn, creando buenos biblifilos, o sea, verdaderos
amantes del buen libro.
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Para preservar los libros del moho basta poner en los estantes, muy a menudo, algunas
gotas de esencia de trementina.
Tambin, para preservar a los libros de los ataques de los insectos se utilizan, adems de
los productos citados, aceites esenciales de olor denso: sndalo, cedro, etc. Cuando los
libros estn ya atacados se ataja el mal, colocndolos en cajas hermticamente cerradas,
dentro de las cuales se ha introducido algn frasco destapado de sulfato de carbono.
La polilla no anida en los armarios de madera de ciprs. Para evitar que penetre la polilla, se
da una capa a las cubiertas, por dentro y por fuera, con esta frmula:
Sublimado corrosivo.30 gr
cido fnico ..30 gr
Alcohol metlico 1 litro
Las tapas de piel y pergamino se limpian con una mezcla a partes iguales de aceite de lino y
ter sulfrico (muy inflamable) .
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agua fresca, que se renueva varias veces para lavar el papel y quitarle el olor del cido.
Despus se pone a secar, se satina y se encuaderna de nuevo.
Con esta operacin el papel adquiere un grado de blancura que jams haba tenido.
Este cido tiene la ventaja de hacer desaparecer las manchas de tinta de escribir, pero no
ataca a las manchas de aceite y de grasa para ello oprase con una ligera solucin de
potasa (lcali custico), que es un medio seguro para quitarlas. Las seales de vejez
desaparecen en los libros gracias a este arte restaurador, pues vuelven a tomar el vigor, y
frescura que posean antes.
Casi todos los cidos quitan las manchas de tinta sobre el papel, pero se deben escoger con
preferencia, los que no atacan su tejido o su composicin. El cido clordrico, mezclado
cinco o seis veces su peso en agua, puede aplicarse con xito sobre la mancha se lava y, a
los dos o tres minutos, se repite la aplicacin, hasta que la mancha haya desaparecido.
Los cidos vegetales hacen correr menos riesgo, y tambin son eficaces. Se hace disolver
en agua cido oxlico o cido tartrico se aplica un poco de esta solucin sobre el papel, sin
miedo a estropearlo. Estos cidos hacen desaparecer la tinta de escribir, pero no la de
imprenta; as es que se pueden emplear para dejar, como nuevos, los mrgenes de libros
que estuvieren cargados de escritos, sin atacar el texto. Estos cidos se hallan en las
farmacias.
Sucede algunas veces que el libro est manchado con algunas manchas de robn; se quitan
aplicando una solucin de sulfato alcalino, que en seguida se lava bien, despus otra
solucin de oxlico. En este caso el sulfuro quita al hierro una parte de su oxgeno y lo
vuelve soluble a los cidos debilitados.
Una sencilla disolucin de potasa, de sosa custica quita con facilidad las manchas de
aceite y de grasa, sobre los papeles y libros: pero es necesario que estos ltimos estn en
pliegos sueltos, de lo contrario costar mucho y nunca la operacin se hara con perfeccin y
limpieza.
Cuando el encuadernador, al jaspear, mancha los cortes de los libros, los puede limpiar
utilizando agua de paja de trigo, con lo que quedarn limpios del todo, y lo mismo utilizando
el cloruro de cal. Basta meter el pliego en uno de estos lquidos hasta que haya
desaparecido la mancha, y en seguida sumergirlo en agua comn.
Existen otros medios para quitar las manchas grasientas de aceite, de tinta, de humedad, y
blanquear el papel viejo, y se procede como sigue: Cuando el papel est grasiento por el uso
la grasa desaparece aplicando sobre las hojas espuma de jabn fino de tocador,
extendindola con un pincel plano, empapando en especial las partes grasientas y
dejndolas posar por espacio de unos momentos; luego se lava con agua caliente,
escurrindose y secndose al aire; tambin se pueden quitar las manchas grasientas con
bencina; lavndolas luego con agua fresca, desaparecer por completo toda la mancha.
Las manchas de aceite se pueden quitar fcilmente por medio de la bencina, lavndolas
luego, y extendiendo las hojas al aire. Las pecas producidas por la humedad se pueden
quitar con sal de acederas, apretando bien con el dedo mojado, el sitio de las manchas y
extendiendo las hojas al aire.
Un medio de quitar las manchas de tinta: Se extiende sobre una plancha lisa, de estao un
poco de sal de acederas pulverizada, se coloca encima de la hoja manchada y se, aprieta
con la yema del dedo la parte manchada, para que humedezca, empleando en esta
operacin agua caliente; luego se procede por el reverso de la mancha, de idntica forma, e
ir quedando la mancha sobre el estao; mojase seguidamente lo que pueda quedar de la
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mancha, en la hoja con una disolucin de agua de acederas, para luego lavarla con agua
fresca y extenderla al aire para que se seque.
Esta operacin se repetir varias veces hasta que la hoja quede bien limpia de toda mancha.
Como se puede apreciar, los principales agentes para quitar y limpiar las manchas de las
hojas de los libros viejos, son el aire y el agua; como factores imprescindibles son la sal de
acederas y la bencina, que son completamente inofensivos y no atacan el papel. Todas
estas manipulaciones se pueden realizar en cualquier cubeta de porcelana cristal.
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permanganato potsico y el cido oxlico; con este bao recupera el papel la blancura
primitiva. Luego, sumergindolo en una solucin de cola animal, forma una capa protectora
que asegura su supervivencia por muchos aos.
Los agujeros y las raspaduras exigen un trabajo de una paciencia incalculable; siendo labor
de pura artesana; en ella se manifiesta siempre la habilidad delicada de los dedos del
artista.
Emplease el papel Japn pelure de un espesor mnimo, para su ms eficaz adherencia a
la hoja, de la que hay que cubrir los vacos y asegurar las desgarraduras, pegndose sobre
la superficie un velo de crepalina que refuerza la hoja.
Arreglados todos los pliegos, se satinan entre cartones bien lisos y despus de cosidos se
les aplica la encuadernacin de origen, y si no fuera posible aprovecharla, se proyecta otra
con atuendo de su siglo.
Cuando el libro antiguo lesionado va a la encuadernacin para ser restaurado, fruto de un
inteligente estudio ser restituirle su antigua morbidez y flexibilidad, y, de no ser posible con
sus propios elementos, ponerlo en armona con el material moderno y a su semejanza, esto
es, que se ha de procurar en estos libros: restaurar y no falsificar.
Hemos tratado de las fases de lavar, curar y restaurar libros antiguos de papel de hilo; de
igual modo pueden ser tratados los impresos, no manuscritos antiguos.
Cuando se trate de un manuscrito en papel, vitela papiro, la restauracin es ms
complicada, por las dificultades de un material tan delicado. Para los manuscritos se
requiere el mayor refinamiento tcnico, por ello se impone un profundo conocimiento, no slo
del material que se trabaja, sino de las caractersticas de los pergaminos y escritos antiguos,
para poder darles verdadero carcter en su tratamiento de restauracin.
Claro est que curar, limpiar y restaurar libros ser loable, como es natural, cuando los libros
tengan por su rareza, valor histrico y literario.
Por el resultado que se advierte en los libros antiguos, fabricado, con papel que permite con
relativa seguridad, su restauracin, sera recomendable que, en toda fabricacin de papel,
intervinieran nicamente elementos que lo preserven de la destruccin y que ahuyentase los
insectos que atacan el papel.
En Espaa existen, aunque en pequeo nmero, talleres adecuados para la restauracin de
libros, donde se estudia. con todo cuidado, su proceso, hasta conseguir una labor digna de
nuestro arte: curar y restaurar el libro enfermo.
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1.- GUILLOTINA
Se refiere a la accin de cortar los materiales que intervienen en los diferentes procesos
de la encuadernacin: materiales para la confeccin de tapas, cubiertas para las revista,
papel, etc.
Para realizar el corte se utilizan las siguientes mquinas:
- Guillotina lineal
- Guillotina trilateral
- Cizalla o guillotina de un solo ejemplar
1. Cierre de seguridad
2. Interruptor general MARCHA/PARO
3. Tecla de MANDO/CONEXIN'
4. Pupitre de mando
1.3.
Son guillotinas trilaterales situadas en las mquinas de coser con hilo de cobre, tambin
llamadas embuchadoras, las cuales realizan el corte por friccin, dado que constan de dos
cuchillas una superior y otra inferior.
La obra avanza a Io largo de una cadena transportadora, con el lomo hacia delante, y se
coloca en el primer lugar de corte, donde se iguala en el borde inferior. Seguidamente se
lleva al segundo lugar mediante cintas de friccin, donde se sujeta y se iguala con las
cuchillas de cabeza y de pie.
2.- PLEGADORA
En un sistema plegador con cuchillas, al contrario de Io que sucede con un lugar de plegado
con bolsas, slo se encuentra una cuchilla por un plegado. Por cada nuevo plegado se
precisa, por tanto, un nuevo sistema plegador con cuchilla que siempre se dispone en
ngulo recto respecto al anterior lugar de plegado.
Los rodillos plegadores que se utilizan suelen ser macizos de acero con estriado, caucho o
tambin rodillos plegadores con revestimiento de poliuretano. Con estos diferentes rodillos
plegadores se aumenta la adhesin segn las caractersticas del papel, mejorndose la
toma del pliegue.
2.2.2.- Mquinas Plegadoras de Bolsas
El principio de plegado con bolsas consiste en una bolsa y tres rodillos que son los
que forman un sistema plegador. Los dos primeros rodillos plegadores dispuestos
perpendicularmente, uno encima del otro, introducen en la bolsa el papel entrante hasta
llegar al tope de esta, l cual puede ajustarse segn se desee. El papel se introduce en la
bolsa hasta llegar al tope. Al chocar el borde delantero del papel y proseguir el transporte del
papel entre los rodillos plegadores se forma un bucle tupido que es tomado por los rodillos
plegadores de oscilacin opuesta. La doblez se produce en pasar por estos dos ltimos
rodillos.
A cada cuerpo de plegado pueden montarse varias bolsas, tanto por la parte superior como
inferior de los rodillos. Las bolsas que no se precisan para determinados plegados se
substituyen por desva pliegues o suplementos. Con este sistema se pueden llevar a trmino
un gran nmero de plegados.
La separacin de los rodillos tiene que ajustarse de acuerdo con el grueso del pliego o papel
que pasan por ellos.
Los rodillos suelen ser de acero, caucho o bien con revestimiento de poliuretano siempre con
estriado para facilitar la toma de papel.
3.- COSEDORA
El bloc se saca de la grapa, la cual queda libre para ser empujada y atravesar el papel.
Debajo del trabajo que tratamos de coser hay dos pequeas piezas mviles que doblan las
ramas de la grapa hacia dentro, cerrando as la puntada.
La mesa o caballete de la mquina puede ajustarse con tal que quede horizontal o en forma
de V" invertida, segn el trabajo que se tenga que efectuar.
4. - ALZADORA
1. Mdulo alzadora.
2. Unidad cinta transportadora de hojas.
3. Palanca selector presin rodillo. Posicin hacia abajo: normal. Posicin hacia arriba dbil.
4. Botn de parada de emergencia. Apretando este botn, se paran el motor principal y la
bomba de aire.
5. Palanca unidad de cinta transportadora. Se utiliza para abrir/cerrar la unidad
transportadora de hojas.
6. Unidad bandeja de recepcin. Se pueden escoger 4 diferentes modos de recepcin.
7. Unidad rodillo de entrega. El ngulo de la unidad de entrega puede ajustarse a la etapa de
recepcin .
8. Pomo de control de velocidad de entrega.
9. Control remoto.
10. Interruptores de corriente.
11. Unidad de bomba de aire. La unidad de bomba de aire suministra aire de succin y
soplador.
12. Etapa.
13. Plafn operario.
[Link] alzadora.
5. ENCOLADORA
Destacaremos dos grandes grupos dentro de las encoladoras:
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Una mquina de estas posibilidades podra hacerse servir para una gran cantidad de obras
cosidas, grapadas o enganchadas, con cubiertas de papel, as como blocks de libros para su
ulterior encuadernacin con tapas (carton o tapa dura),
La transferencia del libro de la mquina de alzado a la mordaza de la encuadernadora se
efecta mediante una rampa borneada de manera que el libro pase de una posicin
horizontal a la vertical, Cuando sea necesario, instalaremos una unidad de grapado en mitad
del camino de la rampa, para coser las obras que tengan que ser encuadernadas con
adhesivo. Generalmente, esto se lleva a trmino con dos unidades de doble cabezal que
trabajan con una velocidad del orden de la mitad que la encuadernadora. Los libros llegan de
la rampa a la mordaza abierta donde se ajustan antes que esta se cierre.
Normalmente es posible la alimentacin a mano.
Es muy importante que los muelles de las mordazas tengan la presin correcta ya que la
tripa se tiene que mantener bien estrecha mientras el libro pase por el sistema de fresado.
Cualquier tendencia que el libro presente a la desalineacin har que quede fuera de lugar
en relacin con el rodillo de engomado por el cual despus tiene que pasar, lo cual har que
el adhesivo se aplique mal. Como que las presiones de las mordazas suelen ser bajas,
conviene que empleemos la menor fuerza posible en la preparacin del [Link] unidad
correspondiente a este trabajo viene determinada despus del cierre de la mordaza y va
unida a una punta de succin apropiada, encargada de eliminar virutas y serrn. Cuando
podamos cepillaremos el lomo para sacarle el material excedente de revestimiento y las
sobras se llevan a un barreo adecuado.
El mecanismo de engomado sigue inmediatamente la preparacin del lomo y esto deja el
mayor lapsus de tiempo posible para que el adhesivo coja el mordiente antes de ponerle la
cubierta. En el caso del sistema de dos golpes, la aplicacin de cola de dispersin o de
secado dielctrico va seguida de una fila de calentadores infrarrojos con un posterior
recorrido libre y al lado del punto donde se coloca la cubierta hay un aplicador para fundir
caliente.
Cuando tengamos un forrado intermedio entre el engomado y la puesta de la cubierta, las
mquinas que tengan esta posibilidad, llevan la unidad de alimentacin con rollo, corte y
aplicacin a continuacin. Como que el material se corta de un rollo que tiene un ancho
correspondiente a la longitud del libro, la tira, una vez aplicada, tiene la direccin
perpendicular a la fibra, lo cual puede ser causa de dificultades cuando empleamos
adhesivos acuosos e incluso el papel rugoso, relativamente estable, puede hacer arrugas y
ampollas indeseables.
En las mquinas se emplean tanto alimentadores continuos o marcadores de cubiertas como
para hojas y en algunos casos la cubierta puede pasar entre rodillos o hendidos antes de
unirse a la del libro. La cadena transportadora se ajusta cuidadosamente para que libre las
cubiertas con un buen registro en la punta del libro. Es deseable que la cubierta sea un poco
ms larga (de 3 a 4 mm) en el pie, con la finalidad de asegurar que el adhesivo que sobra no
fluya del lomo y caiga en las superficies de trabajo de la mquina. Desde el momento en que
el libro y la cubierta se ponen en contacto, los dos quedan sometidos a una presin
constante a lo largo del lomo para asegurar una buena unin entre los dos. Para conseguir
un acabado limpio de los cantos del lomo, la cubierta se desgarra all en el lugar o lugares
de prensado. De esta manera se asegura a la vez que la tripa del libro quede consolidada y
que haya adherencia entre la cubierta y el engomado lateral. Tambin hay la posibilidad de
asegurar el registro lateral de la cubierta en la tripa del libro.
En el punto de entrega, las obras encuadernadas con colas de fusin en caliente pueden
pasarse directamente al corte, pero cuando se haya hecho servir colas de dispersin de
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secado ms lento, se tienen que manejar con cuidado. Un buen mtodo para el secado de
obras enganchadas con colas de dispersin consiste en amontonarlas con el lomo cabeza
abajo en un cosido provisto de pestillos durante varias horas, pero, como podemos ver, este
procedimiento es lento. Las instalaciones ms grandes emplean secado por infrarrojos o un
sistema de secado dielctrico antes de su entrega.
Como en el caso de las obras grapadas en caballete, las encuadernaciones con adhesivo
pueden cortarse individualmente o en montones, y hasta cierto punto la medida y la
velocidad de la instalacin de encuadernacin y su producto determinarn el mtodo que se
tiene que adoptar.
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La higiene en los talleres de encuadernacin ha mejorado, con sus normas en todos los
aspectos, proporcionando un medio higinico adecuado al trabajo, para desenvolverse con
elementos propios, y asegurar la higiene y salud del que trabaja. Sabemos muy bien que
todo el que trabaja en cualquier arte u oficio expone con frecuencia su salud, a accidentes y
enfermedades, si descuida las debidas precauciones que recomiendan los preceptos ms
elementales de la higiene del trabajo.
Por lo que en este aspecto se refiere a nuestro arte de encuadernacin, podemos decir que
quiz sea uno de los ms higinicos que se conocen y porque obliga al que lo profesa a
estar en pie unas veces, otras sentado con frecuencia, a moverse de un lado para otro, todo
lo cual contribuye a fortalecer su organismo.
Exponemos la higiene de los que son, a nuestro entender, los principales elementos:
A) La luz
B) El aire
C) El calor.
Higiene de la luz.
Por lo que se refiere a la luz, como en toda profesin, debe ser todo lo abundante que sea
posible. Materialmente, durante el trabajo, debemos estar baados de luz. La falta de este
precioso elemento natural empobrece la salud de nuestros compaeros de trabajo, que por
humanidad debemos velar.
Siempre ser preferible la luz del sol, la luz natural, a la artificial, el mejor sistema de
iluminacin es el que ms se asemeja a la luz solar en potencia, claridad, calor, que reparta
con mayor equidad su claridad y que menos enrarezca y vicie el ambiente, la luz artificial
irrita y cansa la vista, no as la natural, tan apropiada a los ojos del hombre, a no ser que
ste se coloque en psimas condiciones de recibir sus beneficios.
Daa la vista la luz centelleante, la dbil, la demasiado viva y la que refleja directamente en
los ojos; la cenital recibida a travs de claraboyas, que refleja en el trabajo, es siempre
daina la vista.
Terminantemente debe prohibirse todo trabajo en los talleres que carezcan de suficiente luz
o que no est bien regulada con pantallas, en los que las bombillas no tengan apropiada
colocacin.
Entre los sistemas de iluminacin artificial conocidos, en cuanto a potencia lumnica, el ms
hermoso es el que tiene como base la electricidad, que no perjudica, si est bien distribuida
y regulada.
Actualmente el problema de la iluminacin tcnica de las salas de trabajo puede
considerarse resuelto; la iluminacin artificial puede suplir perfectamente a la natural y aun
mejorarla.
Higiene de la limpieza.
La ms elemental higiene exige que se retire de los talleres toda clase de barreduras e
inmundicias.
Las basuras depositadas en los rincones del taller, con el calor y la humedad fermentan con
mucha facilidad, y son causa de olores desagradables y muy perjudiciales a nuestra salud,
por llevar a nuestro organismo los funestos microbios que hallaron en ese sucio elemento
lugar muy apropiado para desarrollarse.
Tambin exige la higiene cuidar de que no se levante polvo, del que deben estar muy limpios
nuestros talleres.
La labor del encuadernador es de una continua limpieza, se procurar trabajar con las
manos perfectamente limpias para no manchar las hojas de papel y las tapas de los libros,
manchas que luego no admiten arreglo en la mayora de las veces.
Tampoco se llevarn a la boca las pieles, cartones, papeles, colas y engrudos, que suelen
estar impregnados de grmenes, causantes de dolorosas y graves enfermedades.
El plomo, el antimonio, colas, engrudos, tintas, petrleo, gasolina y otros muchos
ingredientes que se emplean en Artes Grficas, alteran el ambiente del local, siempre en
perjuicio de la salud de los obreros y especialmente de los aprendices, que estn en el
primer escaln de su vida.
Las mquinas, para su perfecto funcionamiento, tienen que estar bien limpias y engrasadas
para el da siguiente, a la terminacin de cada jornada, porque de esta manera se hace
perfectamente recorrido de las materias lubricantes
Hay que utilizar todas las mquinas con precaucin, porque en la hora menos pensada se
obstruye alguna pieza de la marcha automtica, como sucede con las guillotinas; por este
motivo, siempre se procurar, al colocar los libros y el papel, no introducir las manos.
Si por algn motivo, hay que quitar cualquier papel que obstaculice, especialmente la
mquina de plegar, prese y pngase el dispositivo de paro de seguridad. No hay que
trabajar en mquinas peligrosas sin que se disponga de medios preventivos, como marca la
ley de accidentes; de esta manera el obrero se desenvuelve con ms tranquilidad en su
trabajo.