UNIVERSIDAD CATLICA DE COSTA RICA
ESCUELA DE CIENCIA TEOLGICAS
DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
SNTESIS: ENCCLICA POPULORUM PROGRESSIO
JOS RAFAEL ALFARO ALPZAR
ERNESTO EDUARDO CHAJN LUTN
SEDE CENTRAL, MORAVIA
MARZO, 2016
Populorum Progressio
Sobre el desarrollo de los pueblos
Pablo VI
El desarrollo de los pueblos y de manera especial de aquellos ms desfavorecidos, es observado
con atencin por la Iglesia, la cual se pone al servicio de los hombres, para ayudar y tambin para
despertar la conciencia de una accin solidaria en este momento de la historia. Se recuerda la
importancia de las enseanzas sociales que, con la luz del Evangelio, trabajaron sus predecesores, y es
que la cuestin social ya ha alcanzado dimensiones mundiales, lo cual se ha constatado en el Concilio
Vaticano II, por lo que el mensaje social es urgente ante la interpelacin de los pueblos pobres hacia
los ricos.
Antes de su llegada al pontificado Pablo VI ha palpado la realidad de Amrica latina y frica, y
ms adelante, Tierra Santa y la India, constatando las graves dificultades en que se encuentran, por lo
cual, frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas se defini como abogado de los pobres. En
respuesta a este acercamiento, y al llamado del Concilio, se propone una Comisin Pontificia (Justicia
y paz) que vele por el desarrollo integral y solidario de la humanidad.
Primera parte
Por un desarrollo integral del hombre
Los datos del problema
Los hombres aspiran a superarse, a progresar en todas sus dimensiones, sin embargo, este deseo
se queda en una ilusin para gran nmero seres humanos, as mismo los pueblos recin
independizados que buscan su lugar en la concordia de las naciones. Aunque en algunos casos los
pases colonizadores han dejado su aporte mejorando las condiciones de vida, muchos otros solo se
han servido para sus propios intereses, dejando a los colonizados en una situacin vulnerable.
La economa moderna deja rezagados a dichos pueblos que no tienen los medios suficientes
para hacerle frente a tales cambios, por lo que los ricos se benefician con el crecimiento y los pobres
no logran desarrollarse de manera similar. La situacin queda en evidencia entre los pases
industrializados y aquellos que tienen una economa puramente agraria, de la misma manera hay
quienes, ostentando el poder, gozan de una vida refinada lejana de los pobres.
Todos estos cambios tambin traen consigo la confrontacin entre quienes se apegan a las
estructuras ancestrales contra los que, rechazando stas, se inclinan por el progreso. As pues, se
encuentra el peligro de mesianismos ilusorios, reacciones violentas y la adhesin a ideologas
totalitarias. Problemas de los que nadie est exento.
La Iglesia y el desarrollo
El trabajo de los misioneros ha sido importante para el desarrollo, aunque fue imperfecto por
ser labor humana, se preocuparon por brindar a los hermanos evangelizados las herramientas
necesarias para su crecimiento e incluso algunos promovieron la cultura local. Sin embargo, estas
decisiones individuales no son suficientes ante la situacin que es de nivel mundial. La iglesia no
pretende con esto mezclarse con el poder civil, ms bien propone su visin del hombre y la
humanidad, por lo cual busca el desarrollo, no solo como crecimiento econmico, sino de cada
hombre hasta la humanidad entera.
En cada hombre permanece el llamado a crecer, desde su inteligencia, libertad y voluntad, l es
el primer artfice de su desarrollo, el cual no es optativo, es un deber que est intrnseco en toda la
naturaleza; as mismo, al estar inserto en Cristo vivo, tiene el camino libre a la plenitud de su
humanidad. El crecimiento de cada uno es importante para la sociedad, ya que no somos seres
aislados; as es como se ha construido la historia, por los pasos y avances que vamos dando en
conjunto.
El crecimiento anteriormente planteado se puede ver afectado por la alteracin de la escala de
valores, cayendo, ricos y pobres, en la tentacin de la codicia, la avaricia y el poder, por lo que es
oportuno aclarar que el fin ltimo de los pueblos no es tener ms, ya que estas actitudes,
contrariamente, se convierte en un obstculo y son signo del subdesarrollo moral. Es necesario el
aporte de los pensadores y la bsqueda de un nuevo humanismo que ayuden a asumir los valores que
produzca integralmente el crecimiento del ser humano, reconociendo as las acciones personales y
estructurales de deshumanizan, as mismo aquellas que elevan nuestra humanidad
La accin que se debe emprender
En estrecho vnculo con el mandato del Gnesis 1, 28, la tierra fue creada para el sustento de
todos los hombres y los pueblos, por lo que los bienes deben llegar a ellos de manera justa, quedando
subordinados el derecho de propiedad y el de comercio libre. Por lo tanto la propiedad no debe quedar
reducida al uso privado, en consonancia con la enseanza de los Padres de la Iglesia, tiene que
responder a la utilidad comn.
La industrializacin es signo y factor del desarrollo, manifestacin de la organizacin y
tecnificacin del trabajo del hombre, sin embargo, por encima de este fenmeno se ha construido el
sistema de capitalismo liberal, el cual pone en supremaca la economa y se olvida de las obligaciones
sociales, por ello fue y sigue siendo denunciado, ya que el trabajo es un medio, nunca un fin; aunque
puede envolverlo en el egosmo o bien deshumanizarlo, tambin es canal por el cual el hombre, en sus
diversas tareas, se descubre continuador de la Creacin y hermano de los otros.
La distancia entre los que progresan y los que no se hace cada vez mayor, por eso la solucin es
ms urgente, respondiendo eficazmente tanto a las situaciones agrarias como a las industriales. La
situacin de injusticia es grande pero de debe procurar el rechazo de la medidas violentas, la
insurreccin revolucionaria salvo casos de gravsima deshumanizacin- solo trae mayores problemas
a una nacin.
Para afrontar las situaciones que trasgreden la dignidad del ser humano, son necesarias
reformas urgentes, desde todos los niveles y la responsabilidad de cada uno, encauzando
correctamente el desarrollo a travs de programas eficaces y objetivos claros para favorecer a los
oprimidos y no aumentar la riqueza y la fuerza de los pudientes. Es oportuno recordar que todo
programa est al servicio de la persona, as como la economa y la tcnica no tiene sentido sin el
hombre.
El crecimiento econmico tiene estrecha relacin con el progreso social, por ello es visto de
buena manera el esfuerzo de entidades pblicas y privadas por brindar a las personas a oportunidad de
alfabetizacin. El hombre como ser social tiene su primer mbito de crecimiento en la familia; aunque
los parmetros sociales van cambiando con el tiempo es necesario que la familia natural se mantenga
de acuerdo al designio divino. Consecuentemente se debe respetar la decisin de los esposos sobre los
hijos que desean tener, ya que es una tentacin, ante el crecimiento demogrfico, controlar los ndices
de natalidad de los pueblos.
Las organizaciones profesionales tienen una gran labor con el apoyo y la formacin que deben
brindar a sus miembros, por ello son admisibles todas aquellas organizaciones que protegen la libertad
y suscitan el deseo de mejorar, aun si no se tratasen de asociaciones cristianas. Tambin son
importantes las instituciones culturales, las cuales son parte de la herencia de nuestros mayores y
contienen en s valores humanos.
Ante la prosperidad de algunos es fcil que los pueblos pobres tambin tiendan al materialismo,
haciendo difcil el acercamiento a Dios, por lo que deben saber escoger y discernir entre los bienes y
valores verdaderos. Por todo esto, es necesario promover un humanismo pleno, abierto al Absoluto,
que lleve al hombre a superarse, ya que solo unido a Dios puede triunfar verdaderamente.
Segunda Parte
Hacia el desarrollo solidario de la humanidad
Para un desarrollo integral es necesaria la comunin entre hombres y naciones, ya que solo por
medio del reconocimiento mutuo se puede suscitar el desarrollo de la humanidad. Quienes deben dar
el primer paso para ello son las naciones ricas, ya que cuentan los medios para hermanarse con los
menos favorecidos, promoviendo as un mundo ms humano.
Asistencia a los dbiles
Ya no pueden ignorarse los pases e incluso los continentes enteros que pasan hambre, hombres
y mujeres, nios que mueren, y desarrollo mental y fsico afectados por este mal. La Iglesia se ha
comprometido, al igual que los organismos internacionales, para emprender la ayuda y unir a las
personas como prjimos, ya que, por ms ayuda que presten las entidades pblicas y privadas, es
preciso construir un mundo ms justo, cuestionndonos los egosmos y las injusticias de los que
somos parte. Por lo tanto, es un deber de los pueblos pudientes contribuir al desarrollo solidario de la
humanidad y no guardarse para s las riquezas que pueden ayudar a los otros.
Se insiste, lo superfluo de las naciones ricas debe ser destinado a los ms pobre, rechazando as
la avaricia y el deseo de poseer. Pero esta ayuda no debe ser un esfuerzo ocasional, ms bien, debe ser
programado de modo que tenga continuidad y se conforme en un medio de progreso social, por lo que
tambin se plantea un Fondo Mundial con el que se ayude a los ms desposedos. Unidas las naciones
en un programa de colaboracin mundial se promovera la unidad y tambin los beneficiarios no
veran con perspicacia la ayuda ofrecida. Adems este fondo prevendra del despilfarro y, frente a las
cuantiosas necesidades, es necesario condenar los derroches, ostentaciones y las carreras
armamentistas que constituyen un escndalo para nuestro tiempo.
En necesario el dilogo entre quienes las partes, para que las aportaciones de unos respondan a
las necesidades de los otros, de modo que quienes proporcionan los medios financieros tambin
procuren el progreso de los pequeos, procurando la colaboracin mutua en un mundo ms humano.
Esto podra parecer imposible en los lugares donde la esperanza va decayendo, pero all mismo es
necesario convencer a las gentes que pueden ser autoras de su propio desarrollo, y es que ante esta
realidad est comprometida la vida de esos pueblos y la paz mundial.
La equidad en las relaciones comerciales
Los objetivos planteados anteriormente pueden verse afectados por el juego econmico de las
naciones ricas, ya que, mientras los pases industrializados tiene mayor diversidad de produccin, los
menos desarrollados se han quedado rezagados con los productos agrcolas y materias primas, los
cuales sufren bruscas variaciones de precio; por lo tanto, la regla del libre cambio ya no puede seguir
rigiendo, porque es evidente que las condiciones entre pases son demasiado desiguales, de las misma
manera sus resultados, por ello, a la luz de la enseanza de Len XIII, cabe sealar que el libre
intercambio solo ser equitativo si se somete a las exigencias de la justicia social.
Tanto a niveles nacionales e internacionales se debe buscar la igualdad de oportunidades,
empezando por la igualdad en las negociaciones, ya que tal esfuerzo es el que puede brindar una
ayuda positiva a los pases en desarrollo. Para esto hay que vencer varios obstculos, entre ellos el
nacionalismo asla los pueblos y el racismo que divide los Estados ya sea por raza o color. Sobre estas
dificultades debe triunfar la solidaridad, la ayuda entre los pases en desarrollo como la proveniente de
organizaciones internacionales, formando as pueblos que sean dueos de su destino y relaciones de
mutuo respeto y amistad entre naciones.
La caridad universal
La falta de fraternidad enferma al mundo. Son necesarios los medios que favorezcan la
hospitalidad con los extranjeros, tanto de manera material como espiritual, ya que, si son estudiantes,
rechazan los valores heredados ante la formacin recibida, y si son trabajadores viven de manera
inhumana con tal de sostener a la familia que han dejado.
En los pases industrializados, ante su situacin privilegiada, se les llama a rechazar toda forma
de individualismo y ser promotores de progreso social, iniciando por la valorizacin del trabajo de sus
subordinados y buscando la regularizacin de contratos ms justos. Es loable el esfuerzo de las
misiones de desarrollo que envan tcnicos quienes, como colaboradores, pueden y deben favorecer el
progreso, libres de toda identidad excluyente y abiertos a la riqueza cultural del pas que les recibe. Si
estos pasos se refuerzan con el medio del dilogo sincero, centrado en el hombre y no las cosas, el
fruto ser fecundo.
Son muchos los jvenes que han respondido con entrega y disposicin al servicio de los
hermanos, ellos tambin se deben compadecer del dolor humano. Ante estas calamidades la oracin de
todos debe ser elevada a Dios y necesita ser secundada por la entrega y la lucha contra el
subdesarrollo. Por otra parte, las diferencias antes mencionadas tambin ponen en peligro la paz, la
cual se construye da a da, unida a la justicia entre los hombres.
En la construccin su propio desarrollo los pueblos dbiles deben salir de s mismos y buscar la
manera de ayudarse mutuamente. Para esta colaboracin internacional se requieren instituciones que
fraternicen a todos los pueblos, y aunque parecieran inalcanzables estas esperanzas, el mismo mundo,
a pesar de sus fallos humanos, busca y se acerca a su Creador, impulsado por ansas y sentimientos de
mejor humanidad. Ante la urgencia de tal obra y frente a la desgracia de nios y familias enteras,
todos y cada uno debemos asumir responsabilidades.
Llamamiento final
Mientras que el papel de la jerarqua es ensear e interpretar los principios morales, los
seglares, por su parte, deben penetrar las estructuras sociales con el espritu cristiano. Por su parte los
catlicos de pases ricos deben involucrase en las organizaciones que busquen el bien de los ms
desfavorecidos. As pues, este esfuerzo para que todos los hombres tengan una vida digna y para
superar el egosmo y la ambicin, es una invitacin para todos los cristianos y creyentes, as como
llega a todos los hombres de buena voluntad, para que colaboren en la construccin de un mundo
nuevo desde las tareas de cada uno.
A quienes dirigen los Estados corresponde promover la solidaridad mundial, as como los
Delegados Internacionales deben procurar el cese de los enfrentamientos y buscar la colaboracin
pacfica. Por su parte a todos los sabios y pensadores incumbe la profundizacin del saber que
conlleve a una vida ms fraterna. Escuchando el sufrimiento y buscando una respuesta para el mismo,
todos son apstoles de un desarrollo autntico y verdadero.
Bendicin.