ANTIGEDADES BBLICAS
(Pseudo-Filn)
Pero, cuando se cumplan los aos del mundo, cesar la luz y se extinguirn las sombras;
entonces dar vida (vivificado) a los muertos y alzar (et erigam) de la tierra a los que
duermen. El infierno devolver loQue debe; la perdicin (perditio/perditum) M restituir su depsito,
Para que yo retribuya a cada uno segn sus obras y segn el fruto de
Sus acciones (adinventionum suarum), hasta que juzgue entre el alma y la carne. Entonces
el mundo (saeculum) reposar, la muerte se extinguir y el infierno cerrar sus fauces.
La tierra no carecer de frutos ni ser estril para los que habiten en ella; no se manchar
nadie que haya sido justificado por m (in me) 1S una morada eterna.
Este texto habla de la resurreccin empleando evidentemente dos trminos hebreos: pfel de
hayyah (vivificar) y la raz qwm (alzar) 16
Se entiende una resurreccin corporal, pues afecta a los que yacen dormido en tierra. Al
final del mundo, cuando cesen luz y tinieblas, el infierno y el Abdn restituirn sus
muertos; la resurreccin tiene, pues, por
Finalidad la retribucin a cada uno segn sus obras17; se postula un juicio final,
escatolgico. Hasta que juzgue entre el alma y la carne
No tiene un sentido claro; parece admitir una dicotoma entre alma y cuerpo, como
defiende Hoffmann18; para otros, dicha expresin no implica una concepcin
antropolgica dualista, sino que recoge simplemente la terminologa de Gen 9,16muerte es
concebida como separacin del alma del cuerpo.
El texto anuncia como morada sempiterna una tierra nueva y unos cielos nuevos.
Habr, pues, un cambio radical del mundo presente; pero, como tambin predice que la
tierra ser frtil y no habr esterilidad, el cambio parece ser slo una transformacin del
mundo presente.
En todo el artculo se denoto que el escrito quera dar a entender acerca de la inmortalidad
del alma tratando de dar sus argumentos dando a conocer la separacin del alma y de la
carne y de un lugar donde habitara es un lugar de luz, el cielo o de tinieblas como el
infierno pero esto ocurrir Hasta que juzgue entre el alma y la carne