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Drama de Chejov: Lectura Inesperada

La señora Murachkin visita a Pavel Vasilich para pedirle que lea y critique su nuevo drama de cinco actos. A regañadientes, Pavel acepta leerlo si es breve, pero la lectura de la señora Murachkin es extremadamente larga y tediosa. Pavel se desespera cada vez más a medida que avanza la lectura, hasta que finalmente pierde el control y golpea a la señora Murachkin en un ataque de locura temporal. Más tarde es juzgado y declarado no culpable por razones de enajenación mental trans

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Drama de Chejov: Lectura Inesperada

La señora Murachkin visita a Pavel Vasilich para pedirle que lea y critique su nuevo drama de cinco actos. A regañadientes, Pavel acepta leerlo si es breve, pero la lectura de la señora Murachkin es extremadamente larga y tediosa. Pavel se desespera cada vez más a medida que avanza la lectura, hasta que finalmente pierde el control y golpea a la señora Murachkin en un ataque de locura temporal. Más tarde es juzgado y declarado no culpable por razones de enajenación mental trans

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UN DRAMA

ANTN CHEJOV
Personajes:

PAVEL VASILICH: Luis Gonzales Garca


SEORA MURACHKIN: Hilary Alva Javes
CRIADO MARCELO: Fernando Salinas Vargas
ANA: Elizabeth Villacorta
VALENTN: Luis Carlos Vela Vites
NARRADORA Y CRIADA: Hybanni Reyes Ybaez
Acto I
Escena I
Cuadro I

Un da comn en la casa de Pavel Vasilich el criado Marcelo entra al comedor y le


informa lo siguiente:
CRIADO: una seora espera por usted, Pavel Vasilich!! , hace una hora que
espera.
Pavel Vasilich acababa de almorzar. Hizo una mueca de desagrado y contesto:
PAVEL:(enojado) al diablo! dile a esa seora que estoy ocupado!
CRIADO: Esta es la quinta vez que viene. Asegura que es para un asunto de gran
importancia. Esta casi llorando.
PAVEL: bueno qu vamos a hacerle? Que pase al gabinete.
Se puso, sin apresurarse, la levita y, llevando en una mano un libro y en otra un
portaplumas, para dar a entender que se hallaba muy ocupado: se encamin al
gabinete. All lo esperaba la seora anunciada. Era alta, gruesa, colorada, con
antiparras, de un aspecto muy respetable, y vesta elegantemente.
Al ver entrar a Pavel Vasilich alz los ojos al cielo y junt las manos, como quien
se dispone a rezar ante un icono<br>

SRA. MURACHKIN: naturalmente, no se acuerda usted de m?,Tuve el gusto de


conocerlo en la casa de Trutzky . Soy la seora Murachkin.
PAVEL: ah s! ... haga el favor de sentarse en que puedo serle util?

Cuadro II
SEORA MURACHKIN: mire usted, yo ... yo . Usted no se acuerda de mi... soy la
seora Murachkin soy una gran admiradora de su talento y leo siempre con
sumo placer sus artculos. No tengo la menor intencin de adularte, lbreme Dios!!.
Hablo con entera serenidad. Si, leo sus artculos con mucho placer... hasta cierto
punto, no soy extraa a la literatura. Claro es que no me atrevo a llamarme
escritora, pero...no he dejado de contribuir algo..., he publicado tres novelitas para
nios. Naturalmente, usted no las habr ledo... he trabajado tambin en
traducciones... mi hermano escriba en una revista importante de Petrogrado.
PAVEL: si, si... y en que puedo serle til a usted??
SEORA MURACHKIN. : Vera usted (bajo los ojos aun ponindose ms colorada)
conozco su talento y sus opiniones. Y si quisiera saber lo que piensa o... ms bien,
quisiera que me aconsejase... en fin, he escrito un drama, y antes de enviarlo a la
censura quisiera que usted me dijese.
Con manos tremula sac un voluminoso cuaderno.
Pavel Vasilich no gustaba sino de sus propios artculos; los ajenos, cuando se vea
obligado a escucharlo, le producan la impresin de un can a cuyos disparos
sirviera de l de blanco. A la vista del gran cuaderno se llen de terror y dijo:
PAVEL: bueno... djeme el drama y lo leer
SEORA MURACHKIN: Pavel Vasilich! (Con voz suspirante y juntando las
manos). Ya s que est usted muy ocupado y no puede perder ni un minuto.
Tampoco se me oculta que en este momento est usted envindome a todos los
diablos, pero..., tenga usted la bondad de permitirme que le lea mi drama ahora, y
le quedar obligadsima.

PAVEL: tendra un gran placer, seora, en complacer a usted; pero... no tengo


tiempo. Iba a salir.
SEORA MURACHKIN.: Pavel Vasilich !! . (Con lgrimas en los ojos). Le pido a
usted un sacrificio. S que soy osada, impertinente, pero sea usted generoso!! .
Maana me voy a Kazn, y no quisiera irme sin saber su opinin. Sacrifqueme
usted media hora... solo media hora!
Pavel Vasilich no era hombre de gran voluntad y saba negarse. Cuando vio a la
seora disponerse a llorar y a prosternarse ante l.
PAVEL: bueno, acepto... si no es ms de media hora...
La seora Murachkin lanz un grito de triunfo, se quit el sombrero, se sent, y
empez a leer.
Cuadro III
SEORA MURACHKIN: (lee) el criado y la criada hablaban largo y tendido de la
seorita Ana Sergeyevna.
CRIADA: la seorita Ana ha hecho edificar en la aldea una escuela y un hospital.
CRIADO: pero su padre, el general lamentablemente ve con malos ojos la
actividad de la seorita. l la quiera casar con un oficial y considera un lujo intil la
instruccin del pueblo.
SEORA MURACHKIN: (lee) despus el criado y la criada se marchan y entran
Ana Sergeyevna en persona.
ANA: he pasado toda la noche pensando en Valentn Ivanovich; es un hombre
instrudisimo, pero en extremo pesimista y encuentra estpida la vida y quiere
morir. Pero yo estoy dispuesta a salvarlo.
Pavel Vasilich escuchaba y pensaba en su divn, en el que tena la costumbre de
descansar un poco despus de almuerzo. De vez en cuando lanzaba a la seora
Murachkin una mirada llena de odio.
PAVEL: (en voz baja) que el diablo te lleve! . Que culpa tengo yo de que hayas
escrito un drama estpido? Qu cuaderno, Dios mo! No se acaba nunca!!
Miro el retrato de su mujer, colgado en la pared, y record que aquella le haba
encargado que comprase y llevara a la casa de campo cinco metros de cinta, una
libra de queso y unos polvos para dientes.
PAVEL: (pensando) donde haba puesto yo la muestra de la cinta ??

Creo que en el bolsillo de la chaqueta... con tal que no se pierda...


Las malditas moscas han manchado el retrato. Le tendr que pedir a Olga que lo
limpie...
Esta endemoniada est leyendo ya la octava escena; el primer acto esta,
probablemente, tocando su fin
Pobre seora, est muy gruesa para tener inspiracin. Qu idea ms graciosa la
de meterse a escribir dramas !!.y nose; Ms vala que hiciera medias o que
cuidase a las gallinas
SEORA MURACHKIN : no le parece usted este monologo demasiado largo?? .
(Levantando los ojos del cuaderno)
l no haba odo palabra de dicho monologo, y ante la pregunta inesperada dijo:
PAVEL: nada de eso!!. Al contrario, me gusta mucho.
La sra. Murachkin, puso cara gozossima,radiante de dicha y continu leyendo.
VALENTIN: te entregas con exceso al analisis psicologico. Olvidas demasiado el
corazn y atribuyes a la razn excesiva importancia
ANA: y que es el corazn??
VALENTN: es un concepto anatomico, un trmino convencional, sin sentido
alguno para mi.
ANA:(turbada) y el amor?? Dirs tambin acaso que no es sino el producto de la
asociacin de ideas?
VALENTIN: (con amargura) no abramos viejas heridas!! (una pausa) en que
piensas?
ANA: sospecho que no eres feliz.
Durante la lectura de la escena 17
SEORA MURACHKIN : Y el primer acto an no ha acabado.
PAVEL: Dios mo!!. Si esto se prolonga 10 minutos ms, no s qu voy a hacer ...
es insoportable !!
SEORA MURACHKIN :teln

Pavel Vasilich lanz un suspiro de alivio y se dispuso a levantarse; pero la seora


Murachkin volvi la pgina, y sin haberle dado tiempo para respirar, continu
leyendo.
SEORA MURACHKIN: acto segundo . La escena representa una calle de la
aldea. A la derecha, la escuela; a la izquierda, el hospital. En la escalinata del
hospital estn sentadas unas campesinas<br>
PAVEL: perdneme Cuantos actos son?
SEORA MURACHKIN : cinco!!.
En la ventana de la escuela se encuentra Valentn. En el fondo se ve a los
campesinos salir y entrar en la taberna.
Como un condenado a muerte que hubiera perdido toda esperanza de ser
indultado, Pavel Vasilich no se hizo ya ilusiones, y se resign. Slo se preocup de
tener los ojos abiertos y de conservar en el rostro una expresin atenta. El
momento dichoso de su porvenir en que aquella seora acabase la lectura del
drama y se fuera le pareca muy lejano.
Rim, run, run run, run, run -zumbaba sin tregua en su odo la voz de la seora
Murachkin.
PAVEL: (PENSABA EN VOZ ALTA) Se me haba olvidado tomar bicarbonato.
Tengo que cuidarme el estmago Antes de marcharme ir a ver a Smrrov
Calla, un pajarito se ha parado en la ventana! Debe de ser un gorrin.
(Sus prpados parecan de plomo, y haca esfuerzos sobrehumanos para no
dormirse. -Bostez y mir a la seora-, que tom ante sus ojos soolientos formas
fantsticas; comenz a oscilar, y se convirti en un ser tricfalo, que llegaba al
techo.) La seora lea
-VALENTIN: No, permteme que me vaya.
-ANA (Asustada) : (EN VOZ ALTA) - Por qu?
VALENTN (le dice a ella) - Te has puesto plida! No, no me obligues a que te
diga las verdaderas razones. Prefiero morir a decrtelas!
Ana (Tras una corta pausa.) No, no puedes partir!
La seora Murachkin empez a inflarse, a inflarse. No tard en parecerle a Pavel
Vasilich una enorme montaa que llenaba toda la estancia; luego, sbitamente, se

hizo muy pequeita cmo una botella, y desapareci despus con la mesa que
haba ante ella. Pero sigui leyendo:
VALENTN: (Sosteniendo en sus brazos a Ana.)-dice- T me has resucitado! T
me has enseado el sentido de la vida! Has sido para mi alma seca como una
lluvia bienhechora! Pero ay!, es demasiado tarde. Soy una vctima de una
enfermedad incurable.
PAVEL VASILICH: (se estremece y fija una mirada vaga, estpida, en la seora
Murachkin. Durante un minuto) (en resumen, se hace el tonto)
SEORA MURACHKIN: (narrando) durante ese tiempo se escucho a la polica.
VALENTIN: -dice- Detnganme!ANA:Y a m tambin, le pertenezco! Lo amo ms que a mi vida.
La seora Murachkin empez nuevamente a inflarse, se hizo grande como una
montaa, llen toda la estancia.
PAVEL: (se enloquece, lanza un grito, busca en su alrededor de una mesa un
objeto pesado y golpea la cabeza de la Murachkin)
-Detnganme, la he matado!-dijo momentos despus, cuando acudi la
servidumbre.Despus de un tiempo es juzgado ate una corte y el jurado dict un veredicto de
inculpabilidad.
FIN

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