0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 358 vistas7 páginasGerard Mendel Poder y Autoridad en Los Espacios Escolares
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Material para ser
utilizado exclusivamente
con fines didacticos~~ ESPACIOSESCOLARES
GERARD MENDEL’
*Médico, psicoanalist y so-
cidlogo francés. A partir de los
aiios setenta contribuyealacrea-
ci6n dewna nueva disciplina, ala
que denomina Sociopsicoa-
ndlisis, destinada a Ia investiga-
cidn ¢ intervencién en el dmbito
institucional, Una vast(simaobra_
traducida a varios idiomas da
cuenta'de sus desarrollos tedri-
cos entre 1968 y 1993, affo en el
que se publica “La sociedad no
es una familia”.
Desde 1991 hasta Ja fecha el
Dr.Mendel ha visitado varias
veces la Argentina dictandocon-
ferencias y seminarios, y reali-
zando supervisiones en institu-
ciones académicas y asociacio-
nes profesionales. En Mayo de
1994 es invitado por el Programa
“Instituclones Educativas” del
1.1.C.E. supervisando los traba-
josde investigacién enmarcados
en dicho programa. El programa.
dirigido por la Prof. Lidia
Femdndez, incluye investigacio-
nes individuales de Sandra
Nicastro, Ana Marfa Silva, Mar-
cela Andreozzi y Estela Cols. El
trabajo con el Dr. Mendel secen-
tré en las investigaciones que
desarrolla el conjurto de inves-
tigaciones como equipo, sobre
temas vinculados a las Dind-
inicas escolares bajo condicio-
nes criticus. En esa oportunidad
Gérard Mendel dicta ademas una
conferencia abierta de laquepar-
ticipan los miembros del Institu-
to,e integrantes de las Institucio-
nes comprometidas en las inves-
ligaciones mencionadas. Este es
su texto.
Conferencia
1. Necesidad de una aproximacién
pluridisciplinaria y, en definitiva, antropolégica
La dificultad, cuando se trata de una investigacién que
tiene: mds de veinticinco afios -investigacién_ prictica y
teGrica- consiste a menudo en reconocer tas ideas-fuerza,
los ejes a partir de los cuales se puede sefialar y describir
claramente la légica interna de esa investigacién.
Creo que los términos Autoridad y Poder pueden, en
sian aca ee cee
un camino en la confusa selva seméntica que rodea esas
palabras nos obligard a abordar algunos conceptos funda-
mentales.
Pero también es cierto que si se evitan las falsas salidas
ese desmalezamiento revelard rdpidumente que para exa-
minar el contenido, el origen, las implicaciones practicas
que ambos términos, Autoridad y Poder, plantcan, uno no
puede situarse dentro de una exclusiva disciplina.
Con un solo ejemplo bastard: Autoridad es un término
(como identidad, legitimidad, justicia) que es utilizado
tanto en el campo socioldgico (la “Autoridad del Estado”),
como en e| campo psicolégico (la Autoridad “natural”, e!
carisma de un determinado individuo.)
Debemos esperar que la reflexidn acerca del Poder y la
Autoridad nos conduzca hacia diferentes terrenos discipli-
narios. Sin embargo esta no es la actitud mas frecuente
dentro de las ciencias sociales humanas. Y ello debido
sobre todo a la fragmentacién de los Departamentos y
Cétedras universitarias especializadas. Al menos en Fran-
cia, asf son las cosas. Cuando se pretende articular varios
campos disciplinarios se corre el riesgo de ser acusado, a
menudo fundadamente, de un eclecticismo superficial.
Ustedes saben, ademds, que un autor como Georges
Devereux, rechaza la posibilidad de esa articulaci6n; para
6\
él la relacién entre, por ejemplo, el Psicoandlisis y la
Etnologfa no puede transpasar el umbral de dos miradas
distintas que se “complementan”. Para él se tratarfa de
enfocar el mismo objeto desde la mirada psicoanalftica y
desde la mirada etnolégica sin buscar realmente una
posible articulacién sino simplemente yuxtaponiendo
ambas dentro de “un Etnopsicoandlisis complementarista”.
Mi propia investigacién, centrada en la Psicologfa y ia
Sociologfa, y més precisamente en la Psicologia Social,
pretende ser decididamente pluridisciplinaria. Dicha in- -
vestigacién articula un método particular de intervencién
psicosociolégica, una teorfa de la psicologfa spcial basada
en el concepto de actopoder, y una determinada concep-
cién acerca del Psicoandlisis.
Ese método, esa teorfa y esa concepcién se e apoysn
tanto en el campo de Jo social como en.el defo incorigciey-
te, en una prictica de varias désadas. yen
instancia, como veremos, este método de ‘intetvengién 4 ¥
esta concepcién del Psicoanilisis no pueden evitar el
abordaje, aunque més no sea en negativo, ni de Ja Socio-
logfa general, ni de la Historia, ni el estudio dela evolucién
de las culturas y. mentalidades. Finalmente, y si se busca -
profundizar, nos vemos obligados a tomar explfcitamente
posicién enrelacién a ciertos temas de fondo'de-naturaleza
antropolégica. Creo que, implicita o explicitamnente, eada
autor dentro de las ciencias sociales y h se vé
siempre confrontado a opciones antropolégicas.
Veremos que, dentro de esos campos complejos, los
términos Autoridad y Poder, son particujarmente valiosos.
en tanto -hilos conductores que pueden evitar que nos
perdamos én’el Laberinto de los fenémeios psicolégicos,
sociales y culturales.
Para finalizar esta introduccién diré que puede efecti- d
vamente pareter més cientifico, o mas prudente, ema
seguramente Ip sefiglarin ciertas orfticas, ‘Htitarge al
estudio de esos dos términos, Autoridad y Poder, dentro dé
una tinica disciplina. Esta es la posicién sociolégica de
Max Weber en relacién a Iq autoridad carismética, y
actualmente la posicién sociolégica de Pierre Bourdieu, en
lo que denomina “violencia simbélica”. Pero, para decitlo
una vez mds, no creemos posible aislar una vertiente
sociolégica en el ser humano a menos que se prétenda crear
un “ser de razén” que sélo existirfa en los libros. Por mi
pétte jamds vi un “homo sociglogicus” vivieado una vida
cotidiana, atravesando la calle, trabajando o ‘expreséndo- od
se, como tampoco un “homo psicologicus”, sdla he encon-
trado seres humanos compuestos, complejos, problemaii-
cos, Y dudo mucho que a ese ser humano $e lo puedd
simplemente reconstruir adicionando el homo sociologicus
al homo pies. Debemos_habituarnos entonces a
ila en relation a nuestros pares, contradice
ai heake 5 ab, come bine lo expresa René Lourau, todo
investigador estd profundamente “implicado” en su ifves-
tigacién y qué depende, sabiéndolo o no, de optiones
antropolégicas fundamentales ligadas a lo que son sus
\ Dardntetros personales.
{Qué quiere decir ésto?
wae ica-que plvinculo social jamfs se bass exclusi—
ite é
la Fu
d d, como sy tiltima ratio.
bidad se acos| nbra a decir que esla ideologia de i
z ndo entonces lira manera singular de
ices, lores de una sociedad de cazadores-
reotieonies no son los mismos que los valores de la
soci¢dad industrial o post-industrial.
Lo que ‘también sabemos.(Godelier), es que en las _
soci¢dades llamadas primitivas lasrelaciones de paientezco, ,
de. sexo, de edad, comandan tas relaciones sociales. Para ‘
antigipar lo que ‘nego’ desarroilaré quiero sefialar que la .
icofarifliar inconsciente, la Autoridad in-
ne a los miembros de esta sociedad que }
es vivida por -ellas gomo una “Gran Familia”. Es el lugar
dentro de las estructuras de parentezco lo que determina el '
-lugar en las relaciones de poder.
‘Sin duda es ¢l momento de aclarar lo que entiendo por
Autar{ded, tema we empecé a estudiar hace un cuarto de
y que he lado particularmenie en mi libro “La
mnizacisn o nifio”.
eltaito no creo que se pueda oemten
zealo: de la peraeylidad de cada uno de nosotros, y me
parege que esta iniferpreticién es irrefutable. Pero, para
Freud, debido a la ambivalencia fundamental de los senti-
mier humanas, én los que siempre se combinan amor y
9, las identificaciones evidentemente se llevan a a
pla base de! amor, mientras que todos los sentimi
igados a jones inevitables (y nece-
Sarigs ademas para: Ja maduracién psicoldgica siempre y
cuanda sean moderadas) dejaron su huella encarnada en el.
Severo juez interno. iguiendo a Melanie Klein
: tarHOs
sepaeyeico una distinta naturaleza, mds arcaico y
ahs itl olga xo.
en sas@tros cada vez que, a partir de nuestras-fantasfes,
nuestros OS, oO huestras fo, :
mcs en forma diferente (po forzosamente contraria).g lo _que creemos que nuestras imagenes parentales internas
ldgicos distintos a aquellos fundados en la Autoridad, la
desearfan. Desafiar la autoridad internali a—Tradicién y la Familia patriarcal (dominacién de los
i hombres sobre las mujeres, sumisién de los adolescentes a
nosotros una culpabilidad inconsciente y consciente, ¢s
decir. miedo inconsciente a perder el amor paterno que . los hermanos mayores, hegemonfa del Padre en la familia
garantiza la proteccion, la seguridad, la vida.
A nivel soelat 16s personajes que encarnan la autoridad
explotan ésa base psicoldgi¢a en forma empfrica, pero con
un empirismo alimentado por miles de afios de uso social.
. La distancia, el misterio, Ia frialdad, la superioridad
- que manifiestan los personajes que representan’al poder ~
pemiten la manipulacién de la culpa inconsciente de cada
uno. Incluso dejando de lado el carisma personal, los
superiores jerdfQuicos son vi--
vidos inconscientemente como
figuras parentales, y los subor-
dinados como nifios (ejemplo
los docentes respecto de [us
alumnos).
Yo, por mi parte, plantes
las cosas de: manera un
Serene cuaugo hablo de un
cert? i
: incluso de una perso-
"Es decir, mas alld de las
simples _identificaciones. la_.
sociedad es yivida inconscien-
temnente, por cada uno de nos;
fos. como una Gran Familig. A
ésto se refieren las imagenes de
“Madre Patria”, lengua “ma-
terna”, el patriotismo y el na-
cionalismo, el culto a la perso-
nalidad (el Padre de la Patria)
tc... La sociedad cs vivida in-
conscientemente por cada uno
de nosotros como una Familia.
Esto contradice lo i
saber: que son las Idgicas sociales, econdémicas y polfti
Fs-que estructuran la sociedad y_no la relacién patecno-
filiaL__
Dicho de otra forma, el fenémeno-Autoridad incons-
, Ciente desarrolla en cada uno de nosotros una fuerza
_ considerable por la cual debemos obedecer sin discutir, '¥
atin sin pensar, a los personajes que encarnan a la autori-
dad.
En sfntesis, a nivel de lo social el Inconscie
states de ol! ona
de i Nedin c i Wee Minter ie ae
a mo en las sociedades contemporaneas la
Dermite una nueva reflexién acerca del poder.
Desde los siglos catorce y quince en Europa Occiden-
tal, y luego en los paises industrializados, la sociedad
Mercantil, industrial, capitalista, fue creando valores ideo-
y la $ociedad).
E] trabajeriaerieacias ‘él individualismo, el dinero, son
los valores ideolégicos actuales, En las sociedades Uama-_
das primitivas la obediencia.a los v i
de ‘a_identificacién inconsciente, dela tribu.
; ace unos cincuenta afios‘en las sociedades
‘modernas todavfa existfa una fuerte imbricaci
Pero desde el alba de la so-
ciedad capitalista hasta nues-
tros dias, ‘se ha desarrollado un
fenédmeno sociocultural funda-
“mental que, en cl tiltimo medio
siglo adquirié enormes propor-
ciones. Es la declinacién de la
imdgen del Padre, declinacién :
del Dios Padre, del Jefe de Estat
do como le} Padre Jefe:
l¢ Familia, y del Padre intra-
psiquico descripto por Freud.
a. responsabilidad de esa decli-
nacion es atribuible a Jas nuevas_
relaciones sociales que destru-
4
‘ias las posiciones de ¢
y_la_mujer,que hacen que los,
nigjos y adolescentes reciban in;
format 7 Sle mucho
Imus numerosos (la televisidn,
la calle) que en las condiciones
ant
Se produce asf una separa-
cién entre la Autoridad y los valores tradicionales ¢
ideolégicos que quedan expuestos a la critica.
’Y, en sfntesis, las relaciones de dominaci6n, entre los
Sexos 0 entre las generaciones, que la Autoridad planteab
como “hechos naturales” sparen fil itwiesisecoe,
relaciones de poder que estaban atstmiladas por la culpa _
incomCTaRIE peuVenlents de Tos Caquecuas prloofindltares
ScOmCIeNTeS~Por-ur-tado-eH-eT Taconsciente individual
inconscien
existen todavia esos esquemas ya que todo niiio atraviesa
por las identificaciones parentales y el Edipo, pero por otro
lado ese’ esquema tiene menos fuerza debido al debilita-
miento de las identificaciones y de la imagen del Padre.
Ademés la naturaleza de las Idgicas sociales aparece cada
vez con mayor claridad en las sociedades en crisis como la
nuestra: crisis econdmica, crisis enlcal crisis politica,
crisis moral. el
4Poder sin Autoridad?
éPero entonces de qué Poder se trata?
Naturalmente no hizo falta esperar a la modernidad
para descubrir la existencia de relaciones de poder entre los
seres humanos, para advertir que unos ordenaban y otrosobedecfan. Lo que la autoridad ocultaba es que esas
Telaciones nada tenfan de “naturales”, sino que eran ente-
ramente sociales. Los Nobles no tienen “sangre azul”, ni
los Ifdercs un cromosoma de jefe en su equipamiento
genético, Ese poder, al que debemos dar un nombre a fin
de sefialar su especificidad, ese! poder de unos sobre otros.
Dicho poder puede ser formal y Por lo tanto fécilmente
reconocible en el seno de las jerarqufas.
Pero puede también ser mucho mds informal. Ustedes. bre
saben que el sociélogo francés Michel Crozier €s un autor
———:
REVISTA
ARGENTINA DE
EDUCACION.
¢
acto.
ficg. Ja
perwfite di lar objetivamente acto de fantasma.
ac .
. eslad :
fuera asf no habia razén para hacer traba ijar al esclavo o al
obrego en la cadena de produccién.
Paro la consecuencia psiquica seré que el sujeto, mu-
tiladp en al unas de sus dimensiones, se de i
rars¢ af
pengar,.de
veces
indiyjduo recurriry a fabricantes de ilusiones como por
que ha consagrada su vida a éstudiar las formas de poder
informal dentro de las instituciones (no ya el organigramna
sing ¢| sociograma). . : .
Ottos autores;eontemporaneos hin descri pto otras for-
mas de poder, Michel Foucault describié el micro-poder en
nuestras sociedades, un poder “molecular”, persecutorio,
Presents en todas partes y en ninguin lado, que es tanto un
factor de dominagién como de alienacién, Foucault descu-
#88 poder actyando bajo diferentes formas en los textos
de fas‘ distintas fpocas,
din duda esas diversas formas de
poder desde luego
exigten,
Pero ese na es el poder al que yo apunto ni sobre
jue trabajo.
‘objeto de investigaciénno es el
er de unos sobre
0 ado estos conceptos en
rhe SOciedad no es una familia” ahora
“Argentina. por la Editorial Paidds.
El actopoder no es el movimiento de apropiacién del
ct@pa } f ¢xpresa e] hecho de que todo acto modi-
realidad material sobre la que se aplica, Io que
dlifeyen
ver: i fi dé los propios actos).
For timo
el actopoder expresa ién
I también ¢] hecho de
uc" habré' para el sujeto consecuencias psf uicas segiin
Spepga Ono de yn verdadero Sobre io acta,
formacién, de decisién, de control, de domi-
nio, d seguimiento, etc. Por ejemplo, en el caso de un acto
que ge
esclavitud en Ja agtigiledad, caso del obrero sometido a la
cadena de :
ejecuta bajo el dominio total de otro, (caso de la
i en la organizacién taylorista), el
tgpader rnp lore por ello su primera caracterfstica que
e. motiees Jarealidad sobre li que se aplica: si no
IC
tH tidad, su propia esti
cen ast elementos reactivos que pueden conside-
fegeetixos cesho la dificultad o la imposibilidad de
imeginar, de adaptarse a una nueva tarea, y a.
escapér a un mundo que | iza el
inversa, gencralmente el poder sobre el propioam
estonia a buscar, a desear, a querer el desarrollo de
, a
Cer SODrE SUS DrOpios actos =
“poder sobre:s
acto, la capacidad de iniciativai
asociadas para el sujeto_al placer en el trabaj
la_motivacién-pata-tlevarlo adelante, al desarrollo del
sentido de Ta resporisabilidad personal. Para ser més expli-
cito este elementowsiceidgico (que por otra parte no doja
de tener-consééuéncias ademés en Ia calidad del trabajo),
este elemento psicolégito puede considerarse positivo
para la integracién’y-el desarrollo de la personalidad, lo
qué permitird, al mismo tiempo una relacién més fluida
con los demas y una apreciacién mds exacta del lugar’
ocupado en el seno del trabajo colectivo.
El. segundo concepto: el movimiento de apropiacién
deLacto, intenta dar cuenta de aquello que ha sido dejudo
de lado por el concepto de actopoder. La pregunta es la
siguiente: ,porqué una observacién como la mfa, que yi
tiene una antigtledad de treinta afios, pone en evidencia el
hecho de que, siempre que las condiciones objetivas no-lo
1
al interés
jos actos.
El sujetoest4 interesado en las informaciones que
recoge con ese fin, luego prosigue reflexionando acerca
del acto de trabajo, ya sea solo o con otros, desea proponer
mejoras o formular criticas, Prefiere, cada vez que le es
posible, hacer las cosas razonablemente y a su manera, se
siente comprometido con las consecuencias de sus actos,
cic.
Relormulamos la pregunta: ,porqué, bajo ciertas con-
‘dicionés (que aminoran los obst4culos que de otra forma
resullarfan infranqueables), condiciones’ tales como el
debilitamiento de la autoridad en la cultura y la sociedad,
el debilitamiento de ciertas coerciones provenientes de Ja
organizacién del trabajo, porqué entonces el sujeto consi-
dera que el acto que realiza lepertenece de comienzo afin?
éPorqué el acto que parte de él es vivido no como una
excrecidn sino como una prolongacidn, como una excre-
cencia de sf mismo?
Nuestra hipdtesis es que el interés y el placer que se_
manifiestan en el momento del ejercicio de un poder-sobre .
el propio acto representan la expresién secundari a.
que esa tendencia debe considerarse una fuerza antropolé-.
gica de naturaleza no psicoldgica, Todo sucede como si el
acto continuara siendo parte. integrante del cuerpo del
-Sujeto, mas precisamente de Io que los neurdlogos Ilaman
a
LS
“la imdgen del propio cuerpo”.
Todo acto es una especie
de “Miembro Funtasma”, :
Aquf interviene otro fenémeno que es que nuestros.
actos qucdin inmediatamente integradas en las estructu.
ras sociales, Para recuperar nuestros actos debemos entrar
en un proceso siempre contradictorio con las estructuras
sgciales. El movimiento de apropiacién del acto se
psicologiza durante € ié ese proceso. El sijeto
Deeg ted Curante El CESOTTONG Ge e5€ proceso.
aprende a reconocer sus propias limitaciones de poder en
relaci6n a lo social, a situarse psicolégicamente dentro de
lo social. Ast es como se desarrolla la personalidad
psicosocial.
Se debe sefialar ademds que no es por casualidad que
una reflexjdn de este tipo acerca de Japsicoluvia del u to,
ya que ‘de. ésto se trata, nace precisamente hoy. Era
necesario que se produjera un debilitamiento de tori-
dad en la sociedad y en las mentalidades para empec-
de la humanidad, de que los verdaderos autores del mundo
sacial somos nosotros,.y no los sucesores inconscientes de
los padres internalizados, ni los Grandes de este mundo, ni
un Dios Padre creador.
5,Un método particular de intervencién
Psicosociolég
psicosocig}
(Como estudiar la relacién en positivo, y en la actua-
lidad mAs a menudo en negativo, del sujeto con su propio
acto? 7 a
Presentaré aqui entonces bre vemente: las caracterfsti-
cas generales del dispositivo institucional que yo mismo y
el Grupo Desgenettes de Sociopsicoandlisis de Paris (con
lacolaboracién de muchos otros grupos) hemos construido
en los ultimos veinticinco afios. ,
El dispositivo psicoanalitico funciona eliminando el
acto, lo cual favorece una regresion temporal y formal, que
permite una mayor expresién del fantasma inconsciente a
través del lenguaje y de la transferencia.
Lo que desde hace medio siglo intento construir es un
Dispositivo que sea en relacién al sujeto y su acto lo que
el Psicoandlisis es respecto del sujeto y sus fantasmas
inconscientes.
Las dificultades en el estudio de la relacién entre el
Sujeto y su acto son entonces especificas y numerosas:
imposibilidad de intervenir a nivel de la sociedad global,
imposibilidad de intervenir en relacién a un individuo
aislado (en el que predominan,siempre los factores incons-
cientes), el cardcter excepcional en nucstras sociedades, y
sobre todo en el trabajo, de un acto completo (es decir, que
tenga por sf solo un efecto de produccién social).
Aunque no desarrollaré aqui las razones de esta elec-
cidn debo sefialar que elegimos a Iq institucidn del trabajo
como espacio social de in idp. Instituci6n a la que
paci ial de interyencidp. Ins alaqdefiniraos en ¢f sentido de a establecimmicnto singular
(una empresa, una escubla, Hi x agoelacién, etc.)
Hemes tegido en cuenta & ) dé eses instituciones a
a divisidn técrtica y j é impi
tiempo;
_ (laformacién de grupos hainagéneos (dé acuerdo a la
divisién del _—)
( movimiento de retroceso. prnducto de la culpa pene
rada ior_i i ivi
como una transgresi6n a la au
Denominamos Sociopsicoandiisis a nuestra disciplina
porque debe tener en cuenta esos movimientos de retroce-
so y comprenderlos. Esto atin cuando no se tos intesprete
directamente ni se realice ningtin tipo de interpretacién
psicolégica individual o colectiva.
Por lo
a la autoridad
{a la estructura organizacional de la institucién
ala ideologia social y en particu! ividualismo,
ero no quisiera finalizar esta conferencia sobre temas
tan importantes y gravescomo los de autoridad y poder con
simples ieee técnicas.
El la autoridiu! merecen més que eso.
Elbos seein: cl tel6n de fondo contradictorio,
confltetivo, y en parte gene actualmen
cual s¢ juegan nues viduales e inch 5
menudo colectivos. Por otra oat entre la Personalidad
Psicagamtttar inconSciente, en la cual y a través de la cual
se expresa la Autoridad en todas sus formas, y la Persona-
lidad Psicosocial, situada en la interseccién entre las
estructuras sociales y el movimiento de apropiacién del
acto, aparece una contradiccién que no se disolver4 por
largo tiempo (si acaso logra-disdlverse algun dia).
Sin embargo sta problemdtica Autoridad-Actopoder
a adoptado una forma nueva, inédita, originalcon el _
inicio dé Tos Os Cuyo nacimiento se asocia
al descubrimiento de América por los europeos. A partir de
esa época, en efecto, la autoridad tradicional, 1a comuni-
dad tradicional, quedaron progresivamente expuestas a los
embates de la sociedad mercantil, industrial, capitalista.
Es asf como, a partir de esa comunidad desgarrada, riacen’
esos individuos individualistas, para asf decirlo, en que
todos nos hemos ido convirtiendo progresivamente. En lo
sucesivo la problematica Autoridad-Movimiento de Apro-
piacién del Acto se juega dificilmente en cada uno de ©
nosotros, en las elecciones personales que debemos
realizar constantemente en muchos aspectos de nuestra
vida privada y polftica, Antigtamente ra la tradicién Ja
que _decidfa todo por todos, mientras que hoy podria,
decirse que la sociedad y la cultura nos ayudan verdadera-
mente a_volvernos capaces de operar esas elecciones
personales?. No estoy seguro de ello.
Sas os Caine suet qu se abo frente & nosotros,
cargados de responsabilidades muy pesadas, de deseos
casi ilimitados, de culpas, de angustias en relacidn al
futuro. Y en lo que concierne a las responsabilidades, ja
primera de ellas es sin duda la que tenemos frente a las
nuevas generaciones, nosotros que estamos situados en la.
articulacién entre dos momentos cruciales de la historia de
Ja humanidad. Es esta la raz6n por la cual nuestro grupo de
inyestigacién ha desarrollado el Dispositivo Institucional_
donde transcurre la verdadera vida social de los nifios y ,
adolescentes,
Efectivamente, es necesario lograr un plus de socialj-
son ee Seorarlento Ge Tes Mentificacionss, On debido al debilitamiento dc las identificaci
parentales y a Jos muiltiples peli ue el mundo moder-
mismos, los adultos, estamos también expuestosu
10
También podría gustarte
X Caniza
Aún no hay calificaciones
X Caniza
13 páginas