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Gerard Mendel Poder y Autoridad en Los Espacios Escolares

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Material para ser utilizado exclusivamente con fines didacticos ~~ ESPACIOSESCOLARES GERARD MENDEL’ *Médico, psicoanalist y so- cidlogo francés. A partir de los aiios setenta contribuyealacrea- ci6n dewna nueva disciplina, ala que denomina Sociopsicoa- ndlisis, destinada a Ia investiga- cidn ¢ intervencién en el dmbito institucional, Una vast(simaobra_ traducida a varios idiomas da cuenta'de sus desarrollos tedri- cos entre 1968 y 1993, affo en el que se publica “La sociedad no es una familia”. Desde 1991 hasta Ja fecha el Dr.Mendel ha visitado varias veces la Argentina dictandocon- ferencias y seminarios, y reali- zando supervisiones en institu- ciones académicas y asociacio- nes profesionales. En Mayo de 1994 es invitado por el Programa “Instituclones Educativas” del 1.1.C.E. supervisando los traba- josde investigacién enmarcados en dicho programa. El programa. dirigido por la Prof. Lidia Femdndez, incluye investigacio- nes individuales de Sandra Nicastro, Ana Marfa Silva, Mar- cela Andreozzi y Estela Cols. El trabajo con el Dr. Mendel secen- tré en las investigaciones que desarrolla el conjurto de inves- tigaciones como equipo, sobre temas vinculados a las Dind- inicas escolares bajo condicio- nes criticus. En esa oportunidad Gérard Mendel dicta ademas una conferencia abierta de laquepar- ticipan los miembros del Institu- to,e integrantes de las Institucio- nes comprometidas en las inves- ligaciones mencionadas. Este es su texto. Conferencia 1. Necesidad de una aproximacién pluridisciplinaria y, en definitiva, antropolégica La dificultad, cuando se trata de una investigacién que tiene: mds de veinticinco afios -investigacién_ prictica y teGrica- consiste a menudo en reconocer tas ideas-fuerza, los ejes a partir de los cuales se puede sefialar y describir claramente la légica interna de esa investigacién. Creo que los términos Autoridad y Poder pueden, en sian aca ee cee un camino en la confusa selva seméntica que rodea esas palabras nos obligard a abordar algunos conceptos funda- mentales. Pero también es cierto que si se evitan las falsas salidas ese desmalezamiento revelard rdpidumente que para exa- minar el contenido, el origen, las implicaciones practicas que ambos términos, Autoridad y Poder, plantcan, uno no puede situarse dentro de una exclusiva disciplina. Con un solo ejemplo bastard: Autoridad es un término (como identidad, legitimidad, justicia) que es utilizado tanto en el campo socioldgico (la “Autoridad del Estado”), como en e| campo psicolégico (la Autoridad “natural”, e! carisma de un determinado individuo.) Debemos esperar que la reflexidn acerca del Poder y la Autoridad nos conduzca hacia diferentes terrenos discipli- narios. Sin embargo esta no es la actitud mas frecuente dentro de las ciencias sociales humanas. Y ello debido sobre todo a la fragmentacién de los Departamentos y Cétedras universitarias especializadas. Al menos en Fran- cia, asf son las cosas. Cuando se pretende articular varios campos disciplinarios se corre el riesgo de ser acusado, a menudo fundadamente, de un eclecticismo superficial. Ustedes saben, ademds, que un autor como Georges Devereux, rechaza la posibilidad de esa articulaci6n; para 6 \ él la relacién entre, por ejemplo, el Psicoandlisis y la Etnologfa no puede transpasar el umbral de dos miradas distintas que se “complementan”. Para él se tratarfa de enfocar el mismo objeto desde la mirada psicoanalftica y desde la mirada etnolégica sin buscar realmente una posible articulacién sino simplemente yuxtaponiendo ambas dentro de “un Etnopsicoandlisis complementarista”. Mi propia investigacién, centrada en la Psicologfa y ia Sociologfa, y més precisamente en la Psicologia Social, pretende ser decididamente pluridisciplinaria. Dicha in- - vestigacién articula un método particular de intervencién psicosociolégica, una teorfa de la psicologfa spcial basada en el concepto de actopoder, y una determinada concep- cién acerca del Psicoandlisis. Ese método, esa teorfa y esa concepcién se e apoysn tanto en el campo de Jo social como en.el defo incorigciey- te, en una prictica de varias désadas. yen instancia, como veremos, este método de ‘intetvengién 4 ¥ esta concepcién del Psicoanilisis no pueden evitar el abordaje, aunque més no sea en negativo, ni de Ja Socio- logfa general, ni de la Historia, ni el estudio dela evolucién de las culturas y. mentalidades. Finalmente, y si se busca - profundizar, nos vemos obligados a tomar explfcitamente posicién enrelacién a ciertos temas de fondo'de-naturaleza antropolégica. Creo que, implicita o explicitamnente, eada autor dentro de las ciencias sociales y h se vé siempre confrontado a opciones antropolégicas. Veremos que, dentro de esos campos complejos, los términos Autoridad y Poder, son particujarmente valiosos. en tanto -hilos conductores que pueden evitar que nos perdamos én’el Laberinto de los fenémeios psicolégicos, sociales y culturales. Para finalizar esta introduccién diré que puede efecti- d vamente pareter més cientifico, o mas prudente, ema seguramente Ip sefiglarin ciertas orfticas, ‘Htitarge al estudio de esos dos términos, Autoridad y Poder, dentro dé una tinica disciplina. Esta es la posicién sociolégica de Max Weber en relacién a Iq autoridad carismética, y actualmente la posicién sociolégica de Pierre Bourdieu, en lo que denomina “violencia simbélica”. Pero, para decitlo una vez mds, no creemos posible aislar una vertiente sociolégica en el ser humano a menos que se prétenda crear un “ser de razén” que sélo existirfa en los libros. Por mi pétte jamds vi un “homo sociglogicus” vivieado una vida cotidiana, atravesando la calle, trabajando o ‘expreséndo- od se, como tampoco un “homo psicologicus”, sdla he encon- trado seres humanos compuestos, complejos, problemaii- cos, Y dudo mucho que a ese ser humano $e lo puedd simplemente reconstruir adicionando el homo sociologicus al homo pies. Debemos_habituarnos entonces a ila en relation a nuestros pares, contradice ai heake 5 ab, come bine lo expresa René Lourau, todo investigador estd profundamente “implicado” en su ifves- tigacién y qué depende, sabiéndolo o no, de optiones antropolégicas fundamentales ligadas a lo que son sus \ Dardntetros personales. {Qué quiere decir ésto? wae ica-que plvinculo social jamfs se bass exclusi— ite é la Fu d d, como sy tiltima ratio. bidad se acos| nbra a decir que esla ideologia de i z ndo entonces lira manera singular de ices, lores de una sociedad de cazadores- reotieonies no son los mismos que los valores de la soci¢dad industrial o post-industrial. Lo que ‘también sabemos.(Godelier), es que en las _ soci¢dades llamadas primitivas lasrelaciones de paientezco, , de. sexo, de edad, comandan tas relaciones sociales. Para ‘ antigipar lo que ‘nego’ desarroilaré quiero sefialar que la . icofarifliar inconsciente, la Autoridad in- ne a los miembros de esta sociedad que } es vivida por -ellas gomo una “Gran Familia”. Es el lugar dentro de las estructuras de parentezco lo que determina el ' -lugar en las relaciones de poder. ‘Sin duda es ¢l momento de aclarar lo que entiendo por Autar{ded, tema we empecé a estudiar hace un cuarto de y que he lado particularmenie en mi libro “La mnizacisn o nifio”. eltaito no creo que se pueda oemten zealo: de la peraeylidad de cada uno de nosotros, y me parege que esta iniferpreticién es irrefutable. Pero, para Freud, debido a la ambivalencia fundamental de los senti- mier humanas, én los que siempre se combinan amor y 9, las identificaciones evidentemente se llevan a a pla base de! amor, mientras que todos los sentimi igados a jones inevitables (y nece- Sarigs ademas para: Ja maduracién psicoldgica siempre y cuanda sean moderadas) dejaron su huella encarnada en el. Severo juez interno. iguiendo a Melanie Klein : tarHOs sepaeyeico una distinta naturaleza, mds arcaico y ahs itl olga xo. en sas@tros cada vez que, a partir de nuestras-fantasfes, nuestros OS, oO huestras fo, : mcs en forma diferente (po forzosamente contraria).g lo _ que creemos que nuestras imagenes parentales internas ldgicos distintos a aquellos fundados en la Autoridad, la desearfan. Desafiar la autoridad internali a—Tradicién y la Familia patriarcal (dominacién de los i hombres sobre las mujeres, sumisién de los adolescentes a nosotros una culpabilidad inconsciente y consciente, ¢s decir. miedo inconsciente a perder el amor paterno que . los hermanos mayores, hegemonfa del Padre en la familia garantiza la proteccion, la seguridad, la vida. A nivel soelat 16s personajes que encarnan la autoridad explotan ésa base psicoldgi¢a en forma empfrica, pero con un empirismo alimentado por miles de afios de uso social. . La distancia, el misterio, Ia frialdad, la superioridad - que manifiestan los personajes que representan’al poder ~ pemiten la manipulacién de la culpa inconsciente de cada uno. Incluso dejando de lado el carisma personal, los superiores jerdfQuicos son vi-- vidos inconscientemente como figuras parentales, y los subor- dinados como nifios (ejemplo los docentes respecto de [us alumnos). Yo, por mi parte, plantes las cosas de: manera un Serene cuaugo hablo de un cert? i : incluso de una perso- "Es decir, mas alld de las simples _identificaciones. la_. sociedad es yivida inconscien- temnente, por cada uno de nos; fos. como una Gran Familig. A ésto se refieren las imagenes de “Madre Patria”, lengua “ma- terna”, el patriotismo y el na- cionalismo, el culto a la perso- nalidad (el Padre de la Patria) tc... La sociedad cs vivida in- conscientemente por cada uno de nosotros como una Familia. Esto contradice lo i saber: que son las Idgicas sociales, econdémicas y polfti Fs-que estructuran la sociedad y_no la relacién patecno- filiaL__ Dicho de otra forma, el fenémeno-Autoridad incons- , Ciente desarrolla en cada uno de nosotros una fuerza _ considerable por la cual debemos obedecer sin discutir, '¥ atin sin pensar, a los personajes que encarnan a la autori- dad. En sfntesis, a nivel de lo social el Inconscie states de ol! ona de i Nedin c i Wee Minter ie ae a mo en las sociedades contemporaneas la Dermite una nueva reflexién acerca del poder. Desde los siglos catorce y quince en Europa Occiden- tal, y luego en los paises industrializados, la sociedad Mercantil, industrial, capitalista, fue creando valores ideo- y la $ociedad). E] trabajeriaerieacias ‘él individualismo, el dinero, son los valores ideolégicos actuales, En las sociedades Uama-_ das primitivas la obediencia.a los v i de ‘a_identificacién inconsciente, dela tribu. ; ace unos cincuenta afios‘en las sociedades ‘modernas todavfa existfa una fuerte imbricaci Pero desde el alba de la so- ciedad capitalista hasta nues- tros dias, ‘se ha desarrollado un fenédmeno sociocultural funda- “mental que, en cl tiltimo medio siglo adquirié enormes propor- ciones. Es la declinacién de la imdgen del Padre, declinacién : del Dios Padre, del Jefe de Estat do como le} Padre Jefe: l¢ Familia, y del Padre intra- psiquico descripto por Freud. a. responsabilidad de esa decli- nacion es atribuible a Jas nuevas_ relaciones sociales que destru- 4 ‘ias las posiciones de ¢ y_la_mujer,que hacen que los, nigjos y adolescentes reciban in; format 7 Sle mucho Imus numerosos (la televisidn, la calle) que en las condiciones ant Se produce asf una separa- cién entre la Autoridad y los valores tradicionales ¢ ideolégicos que quedan expuestos a la critica. ’Y, en sfntesis, las relaciones de dominaci6n, entre los Sexos 0 entre las generaciones, que la Autoridad planteab como “hechos naturales” sparen fil itwiesisecoe, relaciones de poder que estaban atstmiladas por la culpa _ incomCTaRIE peuVenlents de Tos Caquecuas prloofindltares ScOmCIeNTeS~Por-ur-tado-eH-eT Taconsciente individual inconscien existen todavia esos esquemas ya que todo niiio atraviesa por las identificaciones parentales y el Edipo, pero por otro lado ese’ esquema tiene menos fuerza debido al debilita- miento de las identificaciones y de la imagen del Padre. Ademés la naturaleza de las Idgicas sociales aparece cada vez con mayor claridad en las sociedades en crisis como la nuestra: crisis econdmica, crisis enlcal crisis politica, crisis moral. el 4Poder sin Autoridad? éPero entonces de qué Poder se trata? Naturalmente no hizo falta esperar a la modernidad para descubrir la existencia de relaciones de poder entre los seres humanos, para advertir que unos ordenaban y otros obedecfan. Lo que la autoridad ocultaba es que esas Telaciones nada tenfan de “naturales”, sino que eran ente- ramente sociales. Los Nobles no tienen “sangre azul”, ni los Ifdercs un cromosoma de jefe en su equipamiento genético, Ese poder, al que debemos dar un nombre a fin de sefialar su especificidad, ese! poder de unos sobre otros. Dicho poder puede ser formal y Por lo tanto fécilmente reconocible en el seno de las jerarqufas. Pero puede también ser mucho mds informal. Ustedes. bre saben que el sociélogo francés Michel Crozier €s un autor ———: REVISTA ARGENTINA DE EDUCACION. ¢ acto. ficg. Ja perwfite di lar objetivamente acto de fantasma. ac . . eslad : fuera asf no habia razén para hacer traba ijar al esclavo o al obrego en la cadena de produccién. Paro la consecuencia psiquica seré que el sujeto, mu- tiladp en al unas de sus dimensiones, se de i rars¢ af pengar,.de veces indiyjduo recurriry a fabricantes de ilusiones como por que ha consagrada su vida a éstudiar las formas de poder informal dentro de las instituciones (no ya el organigramna sing ¢| sociograma). . : . Ottos autores;eontemporaneos hin descri pto otras for- mas de poder, Michel Foucault describié el micro-poder en nuestras sociedades, un poder “molecular”, persecutorio, Presents en todas partes y en ninguin lado, que es tanto un factor de dominagién como de alienacién, Foucault descu- #88 poder actyando bajo diferentes formas en los textos de fas‘ distintas fpocas, din duda esas diversas formas de poder desde luego exigten, Pero ese na es el poder al que yo apunto ni sobre jue trabajo. ‘objeto de investigaciénno es el er de unos sobre 0 ado estos conceptos en rhe SOciedad no es una familia” ahora “Argentina. por la Editorial Paidds. El actopoder no es el movimiento de apropiacién del ct@pa } f ¢xpresa e] hecho de que todo acto modi- realidad material sobre la que se aplica, Io que dlifeyen ver: i fi dé los propios actos). For timo el actopoder expresa ién I también ¢] hecho de uc" habré' para el sujeto consecuencias psf uicas segiin Spepga Ono de yn verdadero Sobre io acta, formacién, de decisién, de control, de domi- nio, d seguimiento, etc. Por ejemplo, en el caso de un acto que ge esclavitud en Ja agtigiledad, caso del obrero sometido a la cadena de : ejecuta bajo el dominio total de otro, (caso de la i en la organizacién taylorista), el tgpader rnp lore por ello su primera caracterfstica que e. motiees Jarealidad sobre li que se aplica: si no IC tH tidad, su propia esti cen ast elementos reactivos que pueden conside- fegeetixos cesho la dificultad o la imposibilidad de imeginar, de adaptarse a una nueva tarea, y a. escapér a un mundo que | iza el inversa, gencralmente el poder sobre el propio am estonia a buscar, a desear, a querer el desarrollo de , a Cer SODrE SUS DrOpios actos = “poder sobre:s acto, la capacidad de iniciativai asociadas para el sujeto_al placer en el trabaj la_motivacién-pata-tlevarlo adelante, al desarrollo del sentido de Ta resporisabilidad personal. Para ser més expli- cito este elementowsiceidgico (que por otra parte no doja de tener-consééuéncias ademés en Ia calidad del trabajo), este elemento psicolégito puede considerarse positivo para la integracién’y-el desarrollo de la personalidad, lo qué permitird, al mismo tiempo una relacién més fluida con los demas y una apreciacién mds exacta del lugar’ ocupado en el seno del trabajo colectivo. El. segundo concepto: el movimiento de apropiacién deLacto, intenta dar cuenta de aquello que ha sido dejudo de lado por el concepto de actopoder. La pregunta es la siguiente: ,porqué una observacién como la mfa, que yi tiene una antigtledad de treinta afios, pone en evidencia el hecho de que, siempre que las condiciones objetivas no-lo 1 al interés jos actos. El sujetoest4 interesado en las informaciones que recoge con ese fin, luego prosigue reflexionando acerca del acto de trabajo, ya sea solo o con otros, desea proponer mejoras o formular criticas, Prefiere, cada vez que le es posible, hacer las cosas razonablemente y a su manera, se siente comprometido con las consecuencias de sus actos, cic. Relormulamos la pregunta: ,porqué, bajo ciertas con- ‘dicionés (que aminoran los obst4culos que de otra forma resullarfan infranqueables), condiciones’ tales como el debilitamiento de la autoridad en la cultura y la sociedad, el debilitamiento de ciertas coerciones provenientes de Ja organizacién del trabajo, porqué entonces el sujeto consi- dera que el acto que realiza lepertenece de comienzo afin? éPorqué el acto que parte de él es vivido no como una excrecidn sino como una prolongacidn, como una excre- cencia de sf mismo? Nuestra hipdtesis es que el interés y el placer que se_ manifiestan en el momento del ejercicio de un poder-sobre . el propio acto representan la expresién secundari a. que esa tendencia debe considerarse una fuerza antropolé-. gica de naturaleza no psicoldgica, Todo sucede como si el acto continuara siendo parte. integrante del cuerpo del -Sujeto, mas precisamente de Io que los neurdlogos Ilaman a LS “la imdgen del propio cuerpo”. Todo acto es una especie de “Miembro Funtasma”, : Aquf interviene otro fenémeno que es que nuestros. actos qucdin inmediatamente integradas en las estructu. ras sociales, Para recuperar nuestros actos debemos entrar en un proceso siempre contradictorio con las estructuras sgciales. El movimiento de apropiacién del acto se psicologiza durante € ié ese proceso. El sijeto Deeg ted Curante El CESOTTONG Ge e5€ proceso. aprende a reconocer sus propias limitaciones de poder en relaci6n a lo social, a situarse psicolégicamente dentro de lo social. Ast es como se desarrolla la personalidad psicosocial. Se debe sefialar ademds que no es por casualidad que una reflexjdn de este tipo acerca de Japsicoluvia del u to, ya que ‘de. ésto se trata, nace precisamente hoy. Era necesario que se produjera un debilitamiento de tori- dad en la sociedad y en las mentalidades para empec- de la humanidad, de que los verdaderos autores del mundo sacial somos nosotros,.y no los sucesores inconscientes de los padres internalizados, ni los Grandes de este mundo, ni un Dios Padre creador. 5,Un método particular de intervencién Psicosociolég psicosocig} (Como estudiar la relacién en positivo, y en la actua- lidad mAs a menudo en negativo, del sujeto con su propio acto? 7 a Presentaré aqui entonces bre vemente: las caracterfsti- cas generales del dispositivo institucional que yo mismo y el Grupo Desgenettes de Sociopsicoandlisis de Paris (con lacolaboracién de muchos otros grupos) hemos construido en los ultimos veinticinco afios. , El dispositivo psicoanalitico funciona eliminando el acto, lo cual favorece una regresion temporal y formal, que permite una mayor expresién del fantasma inconsciente a través del lenguaje y de la transferencia. Lo que desde hace medio siglo intento construir es un Dispositivo que sea en relacién al sujeto y su acto lo que el Psicoandlisis es respecto del sujeto y sus fantasmas inconscientes. Las dificultades en el estudio de la relacién entre el Sujeto y su acto son entonces especificas y numerosas: imposibilidad de intervenir a nivel de la sociedad global, imposibilidad de intervenir en relacién a un individuo aislado (en el que predominan,siempre los factores incons- cientes), el cardcter excepcional en nucstras sociedades, y sobre todo en el trabajo, de un acto completo (es decir, que tenga por sf solo un efecto de produccién social). Aunque no desarrollaré aqui las razones de esta elec- cidn debo sefialar que elegimos a Iq institucidn del trabajo como espacio social de in idp. Instituci6n a la que paci ial de interyencidp. Ins alaq definiraos en ¢f sentido de a establecimmicnto singular (una empresa, una escubla, Hi x agoelacién, etc.) Hemes tegido en cuenta & ) dé eses instituciones a a divisidn técrtica y j é impi tiempo; _ (laformacién de grupos hainagéneos (dé acuerdo a la divisién del _—) ( movimiento de retroceso. prnducto de la culpa pene rada ior_i i ivi como una transgresi6n a la au Denominamos Sociopsicoandiisis a nuestra disciplina porque debe tener en cuenta esos movimientos de retroce- so y comprenderlos. Esto atin cuando no se tos intesprete directamente ni se realice ningtin tipo de interpretacién psicolégica individual o colectiva. Por lo a la autoridad {a la estructura organizacional de la institucién ala ideologia social y en particu! ividualismo, ero no quisiera finalizar esta conferencia sobre temas tan importantes y gravescomo los de autoridad y poder con simples ieee técnicas. El la autoridiu! merecen més que eso. Elbos seein: cl tel6n de fondo contradictorio, confltetivo, y en parte gene actualmen cual s¢ juegan nues viduales e inch 5 menudo colectivos. Por otra oat entre la Personalidad Psicagamtttar inconSciente, en la cual y a través de la cual se expresa la Autoridad en todas sus formas, y la Persona- lidad Psicosocial, situada en la interseccién entre las estructuras sociales y el movimiento de apropiacién del acto, aparece una contradiccién que no se disolver4 por largo tiempo (si acaso logra-disdlverse algun dia). Sin embargo sta problemdtica Autoridad-Actopoder a adoptado una forma nueva, inédita, originalcon el _ inicio dé Tos Os Cuyo nacimiento se asocia al descubrimiento de América por los europeos. A partir de esa época, en efecto, la autoridad tradicional, 1a comuni- dad tradicional, quedaron progresivamente expuestas a los embates de la sociedad mercantil, industrial, capitalista. Es asf como, a partir de esa comunidad desgarrada, riacen’ esos individuos individualistas, para asf decirlo, en que todos nos hemos ido convirtiendo progresivamente. En lo sucesivo la problematica Autoridad-Movimiento de Apro- piacién del Acto se juega dificilmente en cada uno de © nosotros, en las elecciones personales que debemos realizar constantemente en muchos aspectos de nuestra vida privada y polftica, Antigtamente ra la tradicién Ja que _decidfa todo por todos, mientras que hoy podria, decirse que la sociedad y la cultura nos ayudan verdadera- mente a_volvernos capaces de operar esas elecciones personales?. No estoy seguro de ello. Sas os Caine suet qu se abo frente & nosotros, cargados de responsabilidades muy pesadas, de deseos casi ilimitados, de culpas, de angustias en relacidn al futuro. Y en lo que concierne a las responsabilidades, ja primera de ellas es sin duda la que tenemos frente a las nuevas generaciones, nosotros que estamos situados en la. articulacién entre dos momentos cruciales de la historia de Ja humanidad. Es esta la raz6n por la cual nuestro grupo de inyestigacién ha desarrollado el Dispositivo Institucional_ donde transcurre la verdadera vida social de los nifios y , adolescentes, Efectivamente, es necesario lograr un plus de socialj- son ee Seorarlento Ge Tes Mentificacionss, On debido al debilitamiento dc las identificaci parentales y a Jos muiltiples peli ue el mundo moder- mismos, los adultos, estamos también expuestosu 10

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