Tishá BeAv Significado y Sus Oraciones
Tishá BeAv Significado y Sus Oraciones
La Mishn, tratado Taanit (ayunos) captulo 4, mishn 6, relata que cinco tragedias
para el Am Israel (pueblo de Israel) ocurrieron en Tish Beav:
. Moiss mand 12 espas exploradores para que espen la Tierra de Israel y saber
por dnde entrar a la tierra para comenzar la conquista. Al retornar, despus
de cuarenta das, 10 de los 12 espas dieron un falso informe sobre la tierra
y sus habitantes, que el pueblo acept a causa de su falta de fe, llorando
desalentados. Por esta razn, Ds decret que los hombres de aquella
generacin no entraran a la Tierra de Israel y deambularan por el desierto
durante cuarenta aos muriendo en l, y este fue el primer triste evento
ocurrido un nueve de Av (del ao 1313 a.e.c.).
. Los babilonios arrasaron el Primer Templo y toda Judea liderados por
Nabucodonosor en el 586 a.e.c., condenado a la poblacin al exilio de
Babilonia.
. El Segundo Templo fue destruido por el Imperio romano, liderado por el General
Tito, el ao 70 e.c.. Unos dos millones de judos murieron y otro milln fue
exiliado dando inicio a la dispora que perdur por casi 2.000 aos. Segn el
Talmud, la destruccin del Segundo Templo comenz el 9 y termin el 10 de
av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.
. El imperio romano liderado entonces por Adriano conquist la gran ciudad de
Betar, derrotando la revuelta encabezada por Simn Bar Kojba, quien al igual
que el Rab Akiva y miles de sus seguidores junto con miles de habitantes de
Eretz Israel (Tierra de Israel fueron asesinados, en el ao 120 e.c.
. El general romano Turnus Rufus, siguiendo rdenes del emperador romano
Adriano, construye sobre las ruinas de Jerusalem la ciudad romana Aelia
Capitolina, prohibiendo el acceso de los judos a la misma, ao 131 e.c..
Con posterioridad al cierre de la Mishn otras calamidades y tragedias se produjeron
el 9 de Av, entre ellas las siguientes:
Urbano II declara las primeras Cruzadas en 1095.
Quema del Talmud, en Francia, en 1242.
En 1290, firma del edicto de Eduardo I de Inglaterra expulsando a los
judos de Inglaterra.
El Decreto de la Alhambra expulsa a los judos de Espaa el 3 de
agosto de 1492.
Se inicia la Primera Guerra Mundial en 1914.
Inicio de las deportaciones del Ghetto de Varsovia e inauguracin del
inmediatamente. Durante cien aos les envi profetas que advirtieron al pueblo y
les rogaron que se arrepintieran. Sin embargo todo fue en vano. Ellos no se
arrepintieron y continuaron pecando y transgrediendo.
En especial continu pecando el reino de Israel, hasta que la copa se rebas.
Hashem envi a Shomrn a Shalmaneser, el rey de Ashur, quien exili a las diez
tribus y al rey Hoshea ben Ela a la tierra de Ashur, y hasta nuestros dias nadie
conoce su exacto paradero. En la Tierra de Israel slo quedaron los miembros de la
tribu de Iehud. En aquellos dias reinaba Jizkiahu, quien sigui rectamente el
camino de Hashem, tal tomo lo hiciera el rey David. Fortific y profundiz en el
pueblo el estudio de la Tor y el cumplimiento de las mitzvot; termin con los altares
y destruy los dolos a los que el pueblo serva. As, el rey logr el arrepentimiento
y la recomposicin de su generacin. Mas al morir ascendi al trono su hijo
Menash, y nuevamente volvi a apartarse del buen camino. Hizo, rotundamente,
lo malo para el Creador. Construy nuevamente los altares de culto al Baal, y dentro
mismo de los patios del Beit Hamikdash construy altares para servir a todas las
constelaciones celestiales. Coloc un dolo dentro del Beit Hamikdash, y renov el
culto a Molej. Durante su reinado tambin fue derramada la sangre de muchos
hombres justos e inocentes.
Los actos de Menash terminaron por colmar la paciencia divina en referencia al
reino de Iehud. Hashem les envi a los profetas Najum y Jabakuk, quienes
profetizaron sobre el final de Jerusaln y el reino de Iehud. Por medio de tanta dura
profeca era advertido el pueblo, mas sin resultado alguno. Tambin el hijo de
Menash, Amn, sigui los pasos de su padre y arrastr al pecado al pueblo
[Link] embargo tras la muerte de Amn, ascendi Ioshiahu al trono de Iehud,
e hizo lo recto ante el Creador, quemando y terminando con todos los dolos. Mas
ya se haba establecido el decreto divino y no alcanz a calmar la ira divina
provocada por las transgresiones de Menash. Durante la vida de Ioshiahu no
acaecieron calamidades, y gracias a su justicia el reino de Iehud se mantuvo
seguro y el Beit Hamikdash no perdi su estabilidad. Solo despus de su muerte
comenzaron los primeros signos de destruccin en Jerusaln y Iehud.
El Beit Hamikdash (templo) en su gloria)
El Beit Hamikdash era la sagrada morada de Hashem. Qu halo providencial
reinaba entre el pueblo de Israel y el Creador del Universo! Cunta santidad y
belleza habla en esa esplndida mansin!
Ciertamente, durante los das en que el Beit Hamikdash exista, no haba en todo el
mundo una construccin tan extraordinaria como sta, construida con grandes y
pesadas piedras, acomodadas de modo excepcional. Algunas estaban recubiertas
con un mrmol verde azulado, similar al oleaje marino, lo que transmita paz al
observador.
Todos los portones del Beit Hamikdash estaban hechos de oro puro, lo mismo que
la mayora de los utensilios utilizados en el Templo. All haba miles de candelabros
decorados con flores y botones de oro, y al ser encendidos, el Beit Hamikdash
quedaba inmerso en un mar de luz.
El Templo se encontraba dividido en dos grandes partes: el hall del Templo heijal
directamente de las manos de D-os para que se las entregara al pueblo de Israel.
Cuando baj del cielo se encontr con que, el pueblo (en su mayora conversos
Egipcios que se unieron a Israel en la salida de Egipto), estaba danzando alrededor
del becerro de oro. Ante esa vergonzosa accin, Mosh tir las Tablas de sus
manos y las rompi.
Cabe preguntar: Si bien es aceptable la determinacin de Mosh de no entregarle
la Tor a los hijos de Israel, puesto que haban renegado de la fe en la unidad. de
D-os; y por consiguiente quedaban descalificados para consagrarse como El
pueblo privilegiado, es incomprensible su actitud consiguiente de romper las tablas,
pues de hecho no eran suyas. En su caso, deba devolverlas a D-os para que El
decidiera que hacer con ellas. Cmo se atrevi a romperlas?.Y an ms: Estando
Mosh en el cielo, saba ya que Israel haba hecho el becerro de oro. Claramente
se lo dijo D-os: Entonces, el Seor habl a Mosh diciendo: Baja en seguida,
porque se ha corrompido tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto!!. Se ha
apartado rpidamente del camino que le prescrib, hizo un becerro de fundicin, se
ha postrado ante l, le ha ofrecido sacrificios y ha dicho: Estos son tus dioses oh
Israel, que te ha hecho subir de la tierra de Egipto (Shemot 32-7/8).
Siendo as, para que baj las Tablas?. Ante ese vergonzoso panorama, las
hubiese dejado en el cielo hasta que el pueblo se retractara de la falta en que
incurri, y solo despus de recibir la clemencia Divina, se las hubiese entregado!.
Varias respuestas fueron vertidas en torno a este escabroso tema, producto de la
pluma de nuestros grandes exgetas. Mencionaremos solo dos de ellas, dejando
para el final un pensamiento que, con la ayuda de D-os, adems de responder la
interrogante, aclarar y acallar la gran polmica que se presenta frecuentemente.
* El exegeta Abarbanel, en su comentario sobre la Tor responde: Con toda
intencin rompi Mosh las Tablas, pues quiso que el pueblo viera con sus ojos y
percibiera con sus sentidos el gran dao que ocasion. De haberlas devuelto al cielo
intactas, jams hubiese conocido Israel la gravedad del pecado, pues, mientras el
ojo no ve con plenitud las consecuencias del acto, el corazn no siente ni
comprende la dimensin del error. Con la ruptura de las Tablas, el pueblo
comprendi inmediatamente su falta. De pronto se le cay la mscara que cubra
sus ojos. Su corazn se angusti, su espritu decay y casi desfalleci ante la cruda
realidad que le acusaba y descalificaba. Esa sensacin de culpabilidad, fue la que
le otorg a Mosh el valor para pedir perdn ante D-os, y ste a su vez, le otorgara
el indulto.
* El exegeta Sefomo, basndose en ojo argumento, responde al interrogante de
manera genial: D-os es complaciente con el ser humano cuando ste peca y se
rebela contra El. Bien sabe que el hombre est compuesto de cuerpo y alma, de
materia y espritu, por lo que est propenso a caer constantemente, en la tentacin
y la rebelda. La funcin del instinto del mal en este mundo es, incitar al hombre a
la insubordinacin, a la indisciplina, a fin de conducirlo finalmente hacia el pecado.
El hombre, siendo el centro de batalla, logra en algunas ocasiones apaciguar sus
pasiones, no obstante, en muchos otras, es dominado por ellas y transgrede. Ante
esta etapa de rebelda, todava el rigor de la justicia Divina no acta, no castiga,
pues la misericordia celestial detiene y aplaca a los ngeles del mal, quienes se
disponen castigar al transgresor. D-os espera al hombre con paciencia y
descansar bajo sus enormes columnas. De pronto, Yojann tuvo una idea. Dio unos
pasos y constat el estado de las columnas, y una sonrisa apareci en el rostro
fatigado. Entonces reuni a los soldados que le quedaban y les explic su plan. Sus
hombres reunieron todas las tablas que pudieron encontrar y las cubrieron de
azufre. Luego colocaron las tablas ms largas contra las columnas y las amarraron
firmemente. Cuando finaliz el trabajo, Yojann dio una orden y todos sus hombres
retrocedieron hasta el fin del corredor. Slo dos hombres permanecieron en su
lugar, porque su tarea era cerrar las enormes puertas en el momento indicado.
La noche era silenciosa. Habla tanta paz, que la guerra pareca ser tan slo un mal
sueo. Sin embargo, cubierto en la oscuridad, el ejrcito de Titus se acerc a la
guardia de los judios. Pretendan sorprender a los judios y sumarlos en la confusin.
Despacio, y con gran cuidado, los soldados romanos penetraron en el escondrijo.
No llevaban luces, para no advertir a los judos de su presencia. En muy poco
tiempo, el amplio saln estaba lleno de miles de soldados. De pronto, se oy un
ruido fortsimo. Las puertas de hierro se cerraron a un mismo tiempo. Antes de que
los romanos pudieran ver quin habla cerrado las puertas, habla estallado un
incendio en el corredor, que se extendi rpidamente. Las altas columnas, a las que
los judios hablan atado las tablas cubiertas de azufre, comenzaron a estallar y
prenderse fuego, explotando en las caras de los aterrorizados romanos. Pronto, el
corredor era una infierno que devoraba a miles de soldados enemigos con sus
llamas. Los gritos de los soldados llegaron a; los odos de Titus. El no poda hacer
nada para salvarlos, por lo que su ira aument hasta estallar. Cmo podia ser que
le ocurriera una cosa as justo ahora, cuando estaba tan cerca del muro del Templo?
El pasillo ardi hasta el da veintisiete de Tamuz, diez das despus de que se
abrieran las murallas del Monte del Templo. Titus estaba decidido a llegar al Beit
Hamikdash a toda costa; incluso si significaba la muerte del ltimo de sus soldados;
incluso si significaba su propia muerte. No iba a presentarse ante su padre, el
emperador Vespasiano, derrotado.
El dos de Av, Titus recomenz la guerra. Orden que sus tropas construyeran
nuevas plataformas y torres alrededor del muro del Beit Hamikdash. Da y noche las
armas golpearon el muro, pero las piedras no se movan de su lugar. Los romanos
colocaron altas escaleras alrededor del muro, con la esperanza de ingresar
trepando el muro por arriba. Pero los soldados judos estaban listos para resistirlos
y arrojaron las escaleras con los soldados encima. Titus no poda contener su ira.
Acaso la audacia de estos judos no tenla fin? Sus soldados otra vez estaban
inquietos y hablaban de revueltas, mientras que los judos permanecan fuertes y
decididos a pesar del hambre. Cul era la fuente de su fuerza?. Titus estaba
convencido de que los judos obtenan fuerza de su Templo. El sabia que mientras
hubiera Beit Harnikdash, los judos lucharan como [Link] hacer cenizas este
Templo, pens. Pero, cmo? Cmo puedo destruirlo? Titus se paseaba de aqu
para all, tratando de maquinar un plan. Parado frente a la puerta de oro del lado
occidental del Templo, Titus admiraba esa obra de arte. Iluminada por los rayos del
sol poniente, pareca que la puerta era de [Link] imagen espectacular, pens
Titus. Luego vio algo que lo hizo temblar. Pero claro! Cmo no lo pens antes?
Fuego! Tan slo con fuego podr conquistar el Templo. Si el Primer Templo
tambin fue incendiado!. Inmediatamente Titus orden que se le trajera una
antorcha. Titus tom la antorcha, se acerc a la puerta dorada, y coloc sobre ella
la antorcha. En un instante, el oro comenz a derretirse como cera. Titus entendi
que era una seal del cielo de que el Beit Hamikdash sera destruido. Ahora el
camino al Kodesh ha Kodashim estaba abierto ante l. Entre gritos de victoria, las
tropas romanas atravesaron el patio del Templo. Los defensores judos vieron cmo
los romanos penetraban. Ya no tenan ms fuerzas. Pero Yojann dijo a sus
hombres: Hermanos, no escapen. Debemos evitar que el enemigo entre a nuestro
Templo sagrado!. Los judos encontraron nuevas fuerzas en las palabras de
Yojann y enfrentaron a los soldados una vez ms. El nueve de Av, comenz el
ataque final romano. Quemaron los pasillos y el muro que rodeaban el Beit
Hamikdash, pero el Kodesh ha Kodashim no sufri ningn dao. Las tropas
enemigas cubran el terreno como hormigas. Las puertas se abrieron ante ellos y
entonces penetraron al Templo. Los sacerdotes todava estaban en medio de su
servicio cuando llegaron los soldados. Los levitas todava estaban cantando el
salmo del dia. Estos hombres santos no cesaron su sagrada tarea hasta que fueron
asesinados por los paganos. Los romanos entraron el patio del Templo. Pronto
estuvieron parados frente al saln sagrado. Ante ellos estaba la vifia de oro que
haba hecho el Rey Salomn. Los soldados jams hablan visto algo semejante. La
contemplaron un momento y luego comenzaron a tirar de los racimos de oro y
guardrselos en los bolsillos.
Todos quietos!, bram una voz detrs de ellos. Era su general, Titus, que corra
a impedir que sus soldados viciosos saquearan el Templo. Estaba furioso porque
sus soldados hablan penetrado en el saln sagrado antes que l. Titus llan a un
alto a sus tropas para poder moverse a la linea de frente. Al que d un paso ms,
lo matar! grit. Cuando lleguemos al saln sagrado, yo liderear el camino. Los
soldados dieron un paso al costado y dejaron pasar al general. Con la cabeza en
alto, Titus atraves las puertas sagradas. Lo que vieron sus ojos fue algo imponente.
Alli estaba la menor de oro con sus siete brazos. Alli estaba la mesa de oro para
el pan y el altar de oro para el incienso. La santidad del lugar poda ser percibido
incluso por los paganos romanos. Titus, sin embargo, estaba ebrio por la victoria.
No prest atencin a lo que habla frente a sus ojos. Se acerc a la cortina del
Kodesh ha Kodashim, tom su espada, y la parti en dos.
De pronto ocurri algo muy raro. En el lugar donde la espada haca un tajo, emanaba
sangre. Titus arroj su espada al suelo. Reuni todas las vasijas del Templo y las
coloc sobre la cortina. Sus soldados enrollaron la cortina, transformndola en una
bolsa y se llevaron todas las vasijas sagradas. Los judios que hablan presenciado
esa visin horrible no pudieron hacer nada. Entonces uno de los soldados romanos
entr corriendo con una antorcha en la mano y la dej caer en el suelo. De pronto,
las cuatro puntas del Kodesh ha Kodashim ardian en llamas. Estas alcanzaron todo
el Beit Hamikdash. Los mismos soldados romanos apenas lograron escapar con
vida. Los gritos de los judos se olan por todas partes. Se incendia el Templo! Se
incendia el Templo! Yojann y sus hombres trataron de extinguir el fuego, pero ste
era demasiado fuerte. Los soldados judios que hablan luchado tan valientemente
ahora agachaban la cabeza y lloraban. La batalla estaba perdida.
El nueve de Av, cerca del anochecer, el Beit Hamikdash fue destruido. Toda esa
noche y el dia siguiente el fuego sigui arrasndolo. Pareca un altar cuyas llamas
se dirigan al cielo. Esa noche no hubo oscuridad en Jerusaln. Las llamas del
Templo ardiente iluminaban la ciudad como si fuese de dia. Los soldados romanos
continuaron avanzando por la ciudad, matando sin piedad a los judios indefensos.
El Beit Hamikdash se quem hasta los mismos cimientos, pero uno solo de sus
muros permaneci en pie. Titus no logr destruir las enormes piedras del muro
occidental. Eso fue todo lo que qued de ese hermoso edificio. Y la Presencia
Divina no se ha ido de alli hasta nuestros das.
La cada del Primer Templo
Un duro sitio
En el noveno ao del reinado de Tzidkiahu, el dcimo dia del mes de Tevet, se
estableci el sitio a Jerusaln. Desde las alturas de las murallas poda observarse
el numeroso ejrcito, verdaderamente incontable. Los babilonios aparecan como
un panal de abejas; cada cual ocupado en sus tareas especificas. Rodearon la
ciudad y erigieron catapultas a fin de voltear las murallas con mayor [Link]
aos y medio se prolong el sitio a Jerusaln. Cada da Nevuzaradn rodeaba la
ciudad e intentaba nuevos mtodos para derrumbar las murallas aunque sin xito
alguno: no logr voltear los muros ni conquistar la ciudad. Mientras Nevuzaradn
consideraba la posibilidad de regresar, Hashem puso en su mente una idea: medir
la altura de las murallas de la ciudad. Para su sorpresa, descubri que las murallas
encogan su altura cada dia esto era, sin duda, producto de la mano divina! La
intencin era entregar Jerusaln en manos enemigas. Una gran alegra invadi a
Nevuzaradn al descubrir lo que suceda con los muros, y con renovada esperanza
fortific el sitio a la ciudad.
Vctimas del hambre y la sed
Jerusaln se encontraba encerrada: nadie poda entrar ni salir de la ciudad. Dentro
de los muros el hambre creca cada da. Los habitantes de Jerusaln ya haban
vaciado completamente sus depsitos. Igualmente, las hierbas silvestres
comestibles ya hablan sido recolectadas. Tambin el pan escaseaba, y junto con
ste los dems alimentos. Los habitantes de Jerusaln intentaron entablar
conversacin con los soldados de Nabucodonosor. Desde las alturas gritaban a los
enemigos: Soldados caldeos, tenemos una propuesta para hacerles. Si nos
entregan pan, les bajaremos a cambio canastas repletas de oroLos soldados
aceptaron la propuesta. Al dia siguiente, los habitantes de Jerusaln hicieron
descender de las alturas de la muralla una canasta repleta de oro. Los soldados
enemigos vaciaron la canasta y la llenaron de trigo, el cual fue molido, preparado y
comido por los hebreos. Transcurridos algunos das los habitantes de Jerusaln
volvieron a descender una canasta repleta de oro, y nuevamente los hombres de
Nabucodonosor la vaciaron y la colmaron con cebada. Los israelitas subieron la
canasta, prepararon los granos y se alimentaron durante varios dias. La tercera vez
los soldados tomaron el oro y colmaron la canasta con paja. La cuarta tomaron el
oro y devolvieron la canasta vaca. Notando los israelitas que los babilonios los
engaaban y slo pretendan la plata y el oro, interrumpieron este sistema de
intercambio.
Mas el hambre azotaba terriblemente a la ciudad. Tambin el agua escaseaba. El
sufrimiento de los habitantes de Jerusaln comenz a tornarse insoportable. Ahora
Los acontecimientos no fueron predecibles
Los Acontecimientos que causaron la Primera Destruccin y su Galut Fueron
Imposibles de Predecir
Hoy, a dos mil aos de nuestra expulsin de la tierra, el galut (dispersin) se nos
aparece como parte integrante de la vida juda, un componente ms de la conciencia
nacional, hasta el grado en que lo vemos como algo inevitable, consecuencia natural
de la situacin prevaleciente. Pero si examinamos la situacin reinante en el
momento en que por primera vez se pronunciaron estas profecas, veremos que el
curso de los acontecimientos no fue de ningn modo directo o natural, y por cierto
que no fue [Link] el momento en que se predijo el exilio, todos los factores
parecan indicar que, segn el curso natural de los acontecimientos, el Pueblo Judo
continuara viviendo en su tierra indefinidamente, y jams tendra por qu ser
exiliado de all. Hubo muchas otras naciones que sufrieron tambin perodos de
decadencia, en que fueron conquistadas y subyugadas por potencias extranjeras,
pero muy pocas debieron ser exiliadas de sus tierras. Existen muchos pueblos
antiguos que siguen viviendo hasta el da de hoy en sus tierras nativas.
Adems, en el momento en que Mosh escribi las profecas, la experiencia
histrica no abarcaba el exilio de naciones enteras tras la derrota. Quin pudo
haber sabido que los judos seran exiliados de su tierra? Quin pudo haber
predicho que Nevujadnetzar, rey de Babilonia, tomara la decisin de exiliar a las
naciones que habra de conquistar, incluyendo a los judos? (Las otras naciones
conquistadoras, tales como Persia, Grecia y Roma no lo hicieron). Y, cuando casi
mil aos ms tarde el rey de Babilonia luch con Judea y Jerusaln, capturndolas,
esa victoria no tuvo por qu necesariamente conducir a la destruccin del Beit ha-
Mikdash y al exilio del Pueblo Judo. Al principio, lo nico que hizo Nevujadnetzar
fue exigir un tributo de Israel, dictaminando que el rey de Judea deba dar un voto
de alianza con l, tal como est escrito: En sus das subi Nevujadnetzar, rey de
Babilonia, y Yehoyakim fue siervo suyo durante tres aos (Melajim II 24:1).Ni
siquiera cuando Yehoyakim se rebel contra el rey de Babilonia, y Nevujadnetzar
mont un segundo ataque contra Jerusaln y la captur, ni siquiera entonces
expuls al pueblo de su tierra, sino tan slo al rey, sus ministros y lderes militares.
La vasta mayora del pueblo pudo permanecer en sus hogares, segn leemos:
Por entonces subieron a Jerusaln los siervos de Nevujadnetzar, rey de
Babilonia, y la ciudad fue sitiada Y se llev a todo Jerusaln, y a todos los
prncipes, y a todos los hombres valientes, diez mil cautivos en total, y a todos los
artesanos y los herreros. Nadie qued, salvo los ms pobres del pueblo de la
tierra Y el rey de Babilonia hizo a Mataniahu, hermano de su padre, rey del lugar
y cambi su nombre por el de Tzidkiahu. (Melajim 11 24:10-17)
Fue solo despus de que Tzidkiahu, que a su vez tambin se rebel contra
Babilonia, y Nevujadnetzar haba capturado la ciudad por tercera vez, que fue
arrasada Jerusaln e incendiado el Beit ha-Mikdash. Recin entonces
Nevujadnetzar exili a toda la nacin hacia Babilonia. Quin poda haber
anticipado esta cadena de acontecimientos que caus el exilio predicho por la Tor
con tanta certeza y tanta claridad? Si tan slo uno de los eslabones de la cadena
sobre muchas culturas y muchas lenguas, subyugaron a todas las naciones, mas
desterraron a una sola: el Pueblo de Israel, la misma nacin que mil aos antes
haba sido advertida que sera desterrada de su tierra si no cumpla con la palabra
de D-os. Esta nacin fue la nica en ser exiliada, as como su tierra fue la nica en
quedar desolada. Quin, en el momento en que fue escrita la Tor, poda haber
predicho que los romanos tomaran Eretz Israel? Quin Poda haber sabido que
este conquistador decidira exiliar al Pueblo judo de su tierra? Cuando los romanos
tomaron por primera vez Eretz Israel, no tenan la menor intencin de tratar a los
judos en forma diferente de las dems naciones conquistadas.
En efecto, al principio instituyeron un gobierno ocupacional, similar al que
impusieron en las dems naciones que subyugaron. No pensaron siquiera en
arrasar la tierra o deportar a sus ciudadanos. Pero debido a los pecados de Israel,
el decreto Celestial ya se haba firmado y sellado. Como resultado, los
acontecimientos fueron dirigidos de manera tal que por coincidencia los unos se
encadenaron con los otros, culminando (unos 140 aos despus de que Pompeyo
marchara a Palestina tras la invitacin del rey judo hasmoneo) en una insurreccin
que fue escalando hasta convertirse en una guerra de gran envergadura. Josefo se
refiri a esta guerra como la ms terrible y sangrienta que el mundo haba conocido
(hasta ese entonces). La revuelta y la guerra subsiguiente fueron la causa directa
de la destruccin del segundo Beit ha-Mikdash y de la desolacin de Eretz Israel, y
antesala del segundo [Link] acontecimientos que causaron esta guerra, donde
los judos sufriran tan devastadora derrota, son muy conocidos y demasiado
numerosos como para detallarlos aqu. Pero todo el que analice el curso de los
acontecimientos en profundidad admitir que no hubo factores determinantes que
dictaran trgica derrota que constituy su clmax. La ms leve desviacin del
desarrollo de la historia podra haber alterado el resultado final en forma drstica.
La revuelta y la guerra ni fueron histricamente inevitables; por el contrario, la serie
de eventos que finalmente produjo la destruccin del Beit ha-Mikdash no fue
predecible ni natural. Estos eventos slo pueden explicarse como algo
extraordinario, ilgico predeterminado desde el Cielo. Una Mano invisible ceg los
judos, para que no pudieran ver en qu direccin se dirigan, y as no pudieran
buscar su propio beneficio ni actual segn sus propios intereses.
Inclusive cuando la guerra ya haba estallado, no era imposible evitar la destruccin
total y el exilio. A lo largo del Imperio Romano hubo muchas escaramuzas y
revueltas, que fueron aplacadas sin necesidad de arrasar con los territorios (excepto
Cartago, a quien Roma consideraba su principal competidora por el control del
Mediterrneo, y que fue arrasada hasta sus mismsimos cimientos). La rebelin de
Eretz Israel tambin podra haberse reprimido desde el comienzo, sin destruir
ciudades ni dejar a la tierra desolada. Pero por algn motivo los romanos no
pudieron sofocar la rebelin juda en su inicio, y lo que en un principio fue una simple
revuelta muy pronto se convirti en una guerra de singulares [Link]
todos modos, la guerra podra haber tenido otro fin. La victoria romana no fue fcil.
En muchas oportunidades durante el curso de la guerra los romanos se mostraron
dispuestos a hacer las paces. Mas el decreto Divino ya haba sido sellado, y cuando
pareca que haba ms posibilidades de alcanzar la paz, D-os implant en sus
corazones la idea obstinada de perseguir tenazmente el camino que conduce al
Eterno vuestro D-os, provocando Su ira. Tomo como testigos al cielo y la tierra
contra vosotros y pereceris en la misma tierra que vais a poseer luego de cruzar el
Jordn. (Devarim 4:25)
Vosotros guardaris Mis estatutos para que la tierra no os vomite(Vaikra 20:22)
Mas si no Me escucharais y no cumplierais estos Mis mandatos Har que la tierra
se convierta en un desierto Os dispersar los pueblos. (Vaikra 26:14,32,33)
Y suceder que, si no obedecieras la voz del Eterno tu D-os observando todos Sus
mandamientos y estatutos que hoy te prescriboel Eterno har que venga contra ti
un pueblo de muy lejos, desde el extremo de la tierra, rpido como el guila. Un
pueblo cuya lengua no comprenders Te asediar por todos tus portales hasta
que los muros ms altos y fortificados se desplomen, no obgstante la confianza que
tenas en ellos.. Y sers arrancados de la tierra que te dio para que la poseyeras.
(Devarim 28:15-63)
Estas advertencias de la Tor especifica de que los judos son exiliados, su tierra
es destruida y queda desolada durante muchsimos aos:
Y har que la tierra se convierta en un desierto
Y os dispersar entre los pueblos
Y vuestras tierras sern desvastadas y vuestras ciudades quedarn en
ruinas(Vaikr 26:32,33)
Al advertir acerca del castigo, la Tor describe lo desolada que les parecer la tierra
a las generaciones posteriores:
y las generaciones futuras, vuestros hijos que vendrn despus de vosotros y los
forasteros que procedan de tierras lejanascuando vean las plagas que asolarn
vuestra tierra y las pestes que el Eterno le enviar (dirn): la tierra es azufre y sal,
de modo que en el suelo abrasado no podr crecer ms hierba alguna, como ocurri
con el cataclismo de Sodomo y Gomorra. (Devarm 29:21-22)
Esta descripcin proftica se convirti en una realidad [Link] sido una tierra
que rebosaba de vitalidad y de una poblacin prspera, una tierra conocida por sus
cursos de agua y manantiales que brotan de valles profundos y de montaas; tierra
prdiga en trigo, cebada, vias, higueras y granados; tierra de olivares, de aceite y
de miel; nada te faltar en esa tierra (Devarim 8:8-9). Esta tierra de tan exuberante
fertilidad se convirti en un desierto estril y maldito que no poda ser cultivado. Sus
verdes campos se transformaron en ftidos pantanos que causaban enfermedades
y muerte. Sus ciudades quedaron desoladas; los zorros deambulaban libremente
por entre los montculos de grava. Sus calles quedaron desiertas por miedo a los
criminales y los asesinos. Durante ms de mil quinientos aos, desde el final de la
posesin romana de Eretz Israel hasta el regreso de los judos a su tierra, en nuestra
generacin, la Tierra de Israel permaneci desolada y su poblacin apenas si
super algunas decenas de miles de [Link] obstante, las descripciones de
Eretz Israel que traen los Sabios contrastan en forma radical:
Le dio a sorber miel de la roca (Devarim 32:13): Es como en Sakini y sus ciudades
vecinas. Se cuenta que una vez Rab Yehuda pidi a su hijo residente en Sakini que
le llevara higos secos de un barril. Su hijo le dijo: Pero padre, es un barril de miel.
Y l le respondi: Hijo mo, coloca la mano bien adentro del barril, y vers que
contiene higos.(Sifri)
Sumrjanse su pie en aceite (Devarim 33:24): es la porcin de Asher, que produca
aceite como de un manantial. Se cuenta que una vez la gente de Ludkia necesitaba
una cantidad muy grande de aceite. Entonces dijeron a un mensajero: Ve a Gush
Jalav. All le proporcionaron cantidades innumerables de aceite (Menajot 85b)
Dijo Rab Jiya bar Ada: Mi padre me dej una sola via. El primer da cosech
trescientos racimos de uvas el segundo da, otros trescientos racimos Y tuve
que dejar la mitad del resto sin cosechar, para que todos pudieran tomar las uvas
Rami bar Yejezkel visit cierta vez Bnei Brak y vio que haba unas cabras pastando
bajo una higuera. La miel goteaba de los higos y la leche flua de las ubres de las
cabras, y as se mezclaban la miel con la leche. El exclam: Esto es lo que signfica
la frase Una tierra donde fluye la leche y la miel (Ketubot 111b)
Hay muchos ms relatos maravillosos como stos que testimonian la bendicin que
le confiri D-os a Eretz Israel y a sus frutos. A partir de las palabras de los Sabios,
es evidente que los relatos mencionados no constituyen casos aislados, sino que
son representativos de toda la [Link] Josefo hallamos una descripcin que
corrobora la fertilidad de la Galilea:
Aunque la zona de la Galilea es pequea es una tierra de gran fertilidad y rica en
pasturas. Adems all crecen muchas especies de rboles. La riqueza de sus
productos atrae a personas que no tienen lazos con la agricultura. Toda la tierra es
cultivada por sus habitantes. Ni una sola regin est inactiva. Y gracias a la
bendicin de su buena tierra, en la Galilea hay gran cantidad de ciudades, y una
multitud de pueblos llenos de gente. (Historia de las Guerras Judas, libro III, cap.3)
Hagamos un contraste entre estas descripciones de la tierra durante la ocupacin
juda con informes de su desolacin tras el exilio de su pueblo por los cuatro confines
de la [Link] ciudadano francs Valneu, que realiz viajes durante el siglo
dieciocho, escribi en su Viajes de Valneu a Siria y Egipto en los aos 1780-1795:
Viaj a pueblos y ciudades distantes y en todos lados vi nicamente desolacin y
despojos, despotismo y pobreza. Mientras viajaba lo nico que vea a lo largo del
camino eran campos abandonados, pueblos en ruinas, ciudades destruidas Al
compararlos con sus imgenes del pasado, me acosaron muchos pensamientos.
En mi mente vi los reinos de Damasco, Jerusaln, Samaria y los filisteos amantes
de la guerra Visit lugares donde una vez la vida floreci, y no vi ms que
desolacin. Ni una sola alma humana. Ciudades en ruinas, una tierra sin habitantes,
transformada en un gran cementerio. D-os Todopoderoso! Qu fue lo que caus
cambios tan drsticos en estas tierras? Por qu se destruyeron tantas ciudades?
Por qu la maldicin del Cielo ha cado sobre estos parajes? Cul es la razn de
la ira Celestial que perpeta la desolacin y la destruccin de estos lugares?
El famoso autor norteamericano, Samuel Clemens (Mark Twain), visit Eretz Israel
en 1867 y registr sus impresiones:
No hallarn ni un solo pueblo que est a menos de treinta millas de su pueblo vecino.
Es posible hallar dos o tres campamentos de beduinos, pero ningn asentamiento
permanente. En esta rea se puede viajar unas diez millas sin encontrar ms de
diez personas en total. Es acerca de esta misma regin que dice la profeca: Y har
que la tierra se convierta en un desierto Y vuestras tierras sern desvastadas y
vuestras ciudades quedarn en ruinas Es imposible contemplar este sitio y
declarar que esta profeca no se ha cumplido.
con anular los sacrificios que hasta entonces El haba aceptado en ese Beit ha-
Mikdash. Por el contrario, en las Advertencias de Devarim, no hay mencin del
Mikdash o de la agradable fragancia de las ofrendas, ya que en el segundo Beit
haMikdash no descenda ms fuego del Cielo para consumir los sacrificios, como
haba ocurrido en el primero (ver Yoma 21b).
La Tor Predijo Como Sera el Invasor
El Ramban comenta sobre Devarim [Link]l Eterno har que venga contra ti un
pueblo de muy lejos, desde el extremo de la tierra, rpido como el guila: esto hace
alusin a la llegada de los romanos, que venan de muy lejos. Y luego dice: un
pueblo que no conoces; un pueblo cuya lengua no comprenders (28:36-49): como
los romanos vivan tan lejos, no comprendamos su idioma. En Vaikra no se hace
mencin de esta dificultad, porque la Tojaj se refiere al exilio a Babilonia y Asiria,
que estn cerca de Eretz Israel, y cuyas lenguas les resultaban familiares al Pueblo
Judo.
El Ramban podra haber mencionado otro detalle de la profeca, rpido como el
guila, que resulta especialmente apropiado para describir la invasin romana,
pues los que portaban los estandartes de los ejrcitos invasores llevaban el smbolo
del guila romana en sus banderas. Josefo describe as la apariencia de las legiones
romanas: Y entonces aparecieron las banderas blasonadas con el guila. Y como
el guila es el rey de todos los pjaros, y el ms osado de todos ellos, para ellos es
el smbolo del Imperio Romano (Las guerras de los judos 3:6)
La Tor Predijo la Duracin del Exilio Babilnico
El Ramban comenta sobre Vaikra 26:34,35:
Entonces gozar la tierra sus Shabat por todo el tiempo que dure la desolacin
ha de descansar, por todos los Shabat que no respetasteis mientras morabas en
ella: es decir, que la cantidad de aos que dur el exilio babilnico es la misma
cantidad de aos que la gente no haba cuidado las leyes del ao sabtico. Adems
la Biblia afirma (Divrei ha Iamim 11 36:21), en relacin a aquel exilio, que fue para
cumplir la palabra de D-os por boca de Yirmiyahu, hasta que la tierra sea
recompensada por todos sus Shabat; porque todo el tiempo que permaneci
desolada, pudo descansar, en total setenta aos. As es advirti D-os, y as fue
como ocurri. Pero las Advertencias de Devarim, que tratan de la segunda
Destruccin y el segundo exilio, no hacen ninguna alusin ni a la iniciacin ni a la
duracin del exilio. Ni tampoco promete D-os la redencin, sino que la hace
depender de nuestro arrepentimiento.
En su Carta a Yemen, el Rambam escribe que los Profetas advierten que el segundo
exilio habr de prolongarse. En Yeshayahu 24:22, dice: Y al final de muchos das
sern recordados, mientras que Javakuk 2:3 profetiza: Por cuanto todava no se
cumpli el plazo sealado para la visin aunque tarde en llegar, esprala.
La redencin tras los dos exilios
La Tor Describe la Redencin Tras los Dos Exilios
El Ramban prosigue:
Si se analiza ms en profundidad la promesa de redencin del primer Exilio
Babilnico, se ver que D-os slo le asegura a Israel que El recordar el pacto de
los padres y de la tierra. No hay mencin de que vaya a perdonar sus iniquidades y
que los vuelva a amar como antes, o que vaya a reunir a todos los que se
dispersaron. Y fue as exactamente como ocurri. Pues cuando los judos retomaron
de Babilonia, solamente regresaron las tribus de Yehuda y de Biniamin, junto con
una pequea fraccin de otras tribus. Adems, regresaron pobres y como servidores
de los reyes de Persia. Tampoco afirma D-os que ellos han de regresar a El con
total arrepentimiento, sino solamente que confesarn su iniquidad y la iniquidades
de sus padres, que fue exactamente lo que ocurri cuando regresaron del exilio.
Por el contrario, la promesa de redencin mencionada en Devarim, en la segunda
Tojaj, ser una redencin completa, superior a cualquiera precedente. As
prometi Mosh: Y ser benvolo contigo y har que te multipliques ms que tus
padres (Devarim 30:5). Moiss nos prometi que D-os diezmara y destruira a
quienes nos exiliaron, tal como est escrito: Entonces el Eterno tu D-os volver
aquellas maldiciones contra tus enemigos y contra los que te aborrecen y contra los
que te persiguieron (Devarim 30:7). Las dos expresiones de tus enemigos y los
que te aborrecen hacen referencia a las dos religiones (los cristianos y los
musulmanes), que continan persiguindonos. (Ramban, Vaikra 26:16)
La Tor Predijo Acerca del Rey de Israel y su Destino
(En la Tojaj de Devarim, que se refiere a la destruccin del segundo Beit ha-
Mikdash, dice la Tor:) El Eterno te llevar, junto con el rey que hayas puesto sobre
ti, al seno de un pueblo que no conociste ni t ni tus padres (Devarim 28:36)
El Ramban comenta sobre este versculo:
El rey Agripas fue a Roma hacia el final del perodo del segundo Beit ha-Mikdash, y
mientras se encontraba all, le dijo al Emperador Nern que haba habido un
levantamiento judo en Eretz Israel. Como resultado, Nern envi un ejrcito contra
los judos, y se destruy el segundo Beit ha-Mikdash. Debemos notar que la Tor
no dice el rey que reinar sobre ti, sino el rey que hayas puesto sobre ti. La Tor
hace alusin a un rey que no sera elegible para reinar, pues la Ley Juda prohiba
un rey como Agripas, que era descendiente de Herodes, hijo de Antipater, el
edomita, pues la Tor dice: No un varn extrao que no sea tu hermano (Devarim
17:15). No obstante ellos pusieron a Agripas como rey suyo, en contra de lo que
establece la ley (ver Sot 41b).
En su comentario de la Tojaj de Devarim, el Ramban agrega:Tambin es posible
que Moiss hubiera aludido a un rey que precedi a Agripas, llamado Aristbulo hijo
de Alejandro Yanai, a quien el general romano Pompeyo captur y condujo hacia
Roma junto con sus compaeros, engrillado. Los cautivos pasaron a estar en boca
de todas las naciones, que no caban en su asombro ante el hecho de que a pesar
del enorme podero de este rey, le hubiera ocurrido semejante calamidad. Se dice
que estos pueblos decan: Cmo caen los poderosos, y perecen las armas de
guerra!
El Ascenso del esclavo Edomita y otros forasteros
Rab [Link] comenta tambin el siguiente versculo de la Tojaj:
El forastero que estuviere contigo se elevar sobre ti muy alto, en tanto que t
descenders muy bajoEl ser cabez y t sers cola (Devarim 28:43)
Tambin esta profeca se cumpli al final de la era del segundo Beit ha-Mikdash.
Herodes, que era un esclavo edomita, escal posiciones, hasta convertirse en Rey
de Israel. Este rey malvado y dspota oprimi a sus sbditos con gran crueldad,
asesinndoles, saquendolos, robndoles y dejndolos en la ms absoluta pobreza.
Pero en cuanto a los gentiles que habitaban la tierra, a ellos los ascendi de cargo
y les mand construir edificios magnficos y ciudades imponentes, llenndolos de la
abundancia que haba tomado de los judos (Dorot ha Rishonim, dem).Josefo cita
las palabras de judos eminentes que se presentaron ante el emperador romano
tras la muerte deHerodes, quejndose:
A decir verdad, todos los aspectos de su reinado fueron de una enorme crueldad,
con el solo propsito de destruir y saquear a los [Link] todas las ciudades
de nuestros vecinos, las ciudades gentiles, y las realz con estructuras enormes y
esplndidas, a fin de que, por comparacin, empequeecieran las ciudades de
judea, y lo logr. Los habitantes de judea cuya situacin econmica era favorable al
comienzo de su reinado, fueron pisoteados una y otra vez, hasta convertirse en
simples mendigos.
As se cumpli en su totalidad la amarga profeca del forastero que se elevar sobre
ti muy alto, en tanto que t descenders muy bajo.
La Maldicin de la Mujer Comprometida que es Sometida por Otro Hombre
Y lo mismo ocurre con la profeca de Devarim [Link]Te comprometers con una
mujer, mas otro hombre se acostar con ella.
Esta maldicin se cumpli cuando los griegos y los romanos reinaron en la tierra,
tal como lo describe el Talmud (Ketubot 3b): Durante el perodo de persecucin, se
firm un decreto por el cual todas las vrgenes, al momento de casarse, deban
acostarse primero con el gobernador. Este decreto malvado, el jus prima noctis, se
mantuvo en efecto contra los judos durante un lapso muy prolongado, en diferentes
territorios, segn lo demuestran los registros histricos.
Las Profecas de la Tor se Cumplen hasta en el Mas Mnimo Detalle
La Tor no se limit a predecir el futuro en trminos generales y vagos, sino que
describi en detalle los acontecimientos que traeran la Destruccin y el Exilio. El
cumplimiento de estas profecas, hasta en sus ms mnimos detalles, es otro
testimonio de la omnipotencia del Creador y de Su permanente control del curso de
la historia. Obviamente, en la poca en que fueron escritas estas profecas era
humanamente imposible predecir los acontecimientos histricos del futuro.
Solamente un Ser Supremo y Omnisciente poda adelantarse a lo que ocurrira ms
tarde. Fue El Quien dispuso que estos hechos ocurrieran del modo que ocurrieron,
a fin de que Sus palabras se cumplieran al pie de la [Link] ejemplo, tomemos la
profeca de Devarim [Link] El Eterno har que venga contra ti un pueblo de muy
lejos, desde el extremo de la tierra. La Biblia afirma en forma especfica que la
nacin que enviara a Israel al exilio vendra de muy lejos, desde el extremo de la
tierra. A primera vista, este dato no nos parece de tanta relevancia. Despus de
todo, dada la amarga agona del galut, el origen geogrfico del enemigo invasor no
tendra por qu importarnos. Para qu mencionarlo, entonces? Acaso un pas
vecino no podra haber logrado lo mismo? Por cierto que Antioquas, el tirano
helenista ubicado en la vecina Siria, haba demostrado ser un tirano poderoso e
inflexible con total dominio sobre sus sbditos. Por qu no fue l quien habra de
exiliar a Israel de su tierra?
Segn nuestra perspectiva humana, no le faltaba poder ni control. Pero no era l el
destinado a hacerlo. Varios siglos antes, D-os haba advertido que vendra una
nacin desde el extremo de la [Link] es como Antioquas estaba destinado a
ser expulsado de Eretz Israel, y las legiones de Roma estaban destinadas a cruzar
los mares, destruir el segundo Beit ha-Mikdash y exiliar al Pueblo Judo, todo el
tiempo con el estandarte del guila romana en alto, tal como haba sido predicho
haca tanto tiempo: rpido como el guila (Devarim 28:49)Si analizamos las
profecas de las Advertencias que describen el perodo que precedi al exilio del
segundo Beit ha-Mikdash, vemos que la Tor describe ese perodo en detalle:
Tu buey ser degollado ante tus ojos tu asno te ser quitado delante de tu rostro
tus hijos y tus hijas sern dados a otro pueblo servirs a tus enemigos Y l
pondr un yugo de hierro en tu cuello hasta exterminarle(Devarim 28:31-48)
Estas advertencias profticas de castigo Divino se cumplieron durante el perodo de
esclavitud y de opresin que precedi al segundo Exilio. Quin, sino un profeta de
D-os, pudo haber predicho con mil aos de anticipacin que ocurriran semejantes
hechos? Acaso los romanos no podran haber exiliado a los judos en forma
inmediata, igual que los asirios y los babilonios, sin necesidad de empobrecerlos y
esclavizarles antes? Cmo fue posible predecir con tanta anticipacin las tcticas
que emplearan los romanos? Pero como la Tor advirti a los judos que si no
cumplan con la palabra de D-os seran castigados con la esclavitud y la opresin,
El dispuso que estos hechos precedieran al galut, segn lo [Link] muchos
otros detalles, tales como el exilio del rey, el envo de cautivos a Egipto y el
enfrentamiento de los extranjeros contra los judos en su propio pas, as como
muchas otras profecas que cita el Ramban, que se cumplieron tal como haban sido
previstas. Acaso estos hechos eran inevitables? Hubo algn factor que los
obligara a seguir el modelo predicho por la Tor? Por cierto que no!El
cumplimiento de las profecas en torno al galut, cada una con sus detalles
especficos, sirve para fortalecer nuestra fe y nuestra confianza. Porque as como
se cumplieron todas estas profecas de sufrimientos, tambin habrn de cumplirse
las de consuelo y reunin de los exiliados. Que muy pronto en nuestros das
merezcamos el cumplimiento de las palabras que se han escrito:
He aqu que vendrn das, dice el Eterno, y har tomar el cautiverio de Mi pueblo
Israel y reconstruirn las ciudades asoladas, y las habitarn. Y plantarn viedos
y comern sus frutos. Y Yo plantar en su propio suelo y no sern ms arrancados
de la tierra que les di, dice el Eterno su D-os. (Amos 9:13)
Entonces todo el mundo sabr que fue D-os y solamente D-os Quien exili a Su
pueblo de su tierra, y que es El Quien los har retomar a su pas, tal como est
escrito:
Por tanto as dice D-os el Eterno: Ahora tomar la cautividad de Jacob Y sabrn
que Yo soy el Eterno su D-os que les hice ir en cautiverio entre las naciones. Los
reunir a su propia tierra, y no dejar ms a ninguno de ellos. (Yejezkel 39:25-28)
(seleccin extrada del libro Profeca y Providencia por R. Meir Sokolovski, Kest-
lebovits)
I.
II.
SHAJARIT
v Mod An
v Bendiciones Matutinas
v Colocacin del Talit
v Vatitpalel Jan
v La Akeda
v Kadish l Yisrael
v Baruj Sheamar
v Ashr
v Recitacin del Shem con bendiciones
v Recitacin de la Amid (Anenu)
v Avinu Malkenu
v Los 13 principios de Fe
v Los diez recuerdos diarios
v Kinot, Meguila Ejad (Lamentaciones)
v Veaata Kadosh
v Ki Tolid Banim (Deuteronomiio 9,25-40)
v Haftara
v Meguila Ejad
MINJA
v Colocacin del Talit
v Colocacin de Tefilin
v Ashr
v Recitacin de la Amid (Anenu)
III.
IV.
ARBIT
v Shem con Bendiciones
v Recitacin de la Amid (Anenu)
v Kinot, Meguila Ejad (Lamentaciones)
v Veaata Kadosh
REZOS ANTES DE DORMIR
v Recitacin del Shem Antes de Dormir.
REZO DIARIO DE SHAJRT
AL DESPERTAR SE RECITA ESTA FRASE:
La siguiente frase hay que decirla apenas la persona se despierte, aunque todava no se haya lavado las manos
Mod an lefaneja, mlej jai vekaiam, shehejezarta bi nishmat bejemla, rab emunateja.
Agradezco ante TI, REY existente y eterno, por haberme devuelto mi alma con misericordia; grande es tu confianza.
Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, asher kideshanu bemitsvotav vetsivanu al netilat yadyim.
Bendito eres T, Eterno, Dios Nuestro, Soberano del universo, que nos has santificado con Sus mandamientos y nos ha
ordenado con respecto al lavado de manos.
Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, asher yatsar et haadam bejojm ubar bo nekabim nekabim, jalulim
jalulim. Galuy veyada lifn jis jebodeja, shem yisatem ejad mehem o im yipataj ejad mehem, e efshar lehitkayem
afil sha ejat. Baruj at Adonay, rof jol basar umafl laasot.
Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que ha creado al ser humano con sabidura y ha formado en
su cuerpo orificios y cavidades. Revelado y sabido es delante de tu Torno de gloria, que si uno solo de ellos se obstruye o
se abriese, no sera posible existir ni una sola hora. Bendito eres T, Eterno, que cura a todas las criaturas y acta
maravillosamente.
Elohay, nesham shenatata bi tehor, At beratah, at yetsartah, at nefajtah bi, veat meshamerah bekirb, veat
atid litelah mimeni ulhajzirah bi leatid lab. Kol zemn shehanesham bekirb, mod an lefaneja, Adonay
Elohay vEloh abotay, ribn kol hamaasim adn kol haneshamot. Baruj at Adonay, hamajazir neshamot
lifgarim metim.
Dios mo: el alma que t me has dado es pura. T la has creado, T la has formado; T la has insuflado en m y T la
preservas en mi interior. Y t la tomars de m algn da y me la devolvers en el tiempo por venir. Mientras mi alma
subsista dentro de m, yo te agradezco, oh Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, Seor de todas las obras, Amo de todas
las almas. Bendito eres t, Eterno, que devuelve las almas a los cuerpo muertos.
Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hanotn lasejv bin lehabjn ben yom ubn layla.
Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que otorga inteligencia al corazn para distinguir entre el da
y la noche.
Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hamaabir jebl shen meenay utnum meafapay.
Bendito eres T, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que quita los lazos de sueo de mis ojos y la somnolencia de
mis prpados.
Vih ratsn milefaneja Adonay Elohay VEloh abotay, shetarguileni betorateja, vetadbikeni bemitsvoteja, veal tabini
lid jet, vel lid von vel lid nisayn, vel lid bizayn, vetarjikeni miyetse har, vetadbikeni miytser har,
vetadbikeni beytser hatob, vejof et yitsr lehishtabed laj, uteni hayom ubjol yom vayom lejn uljsed ulrajamin beeneja
uben jol roay, vegomleni jasadim tobim. Baruj at Adonay, gomel jasadim tobim leam Yisrael.
Yehi ratsn milefaneja Adonay Elohay VEloh abotay, shetatsileni hayom ubjol yom vayom meaz fanim, umeazut
panim, meadam ra, miytse ra, mejaber ra, mishajn ra, mipega ra, meayin har, umilashn har, Midin kash
umibal din kash, ben sheh ben berit uben sheen ben berit
.
Sea Tu voluntad, oh Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, que me habitus a Tu Tor y me adhieras a Tus mandamientos.
No me dejes caer en el pecado, la iniquidad, la tentacin o el menosprecio. Aljame De la mala inclinacin, haz que me
apegue a la buena inclinacin y subyuga mis inclinaciones naturales para que te sirvan. Otrgame, hoy y todos los das,
gracias, bondad y misericordia en Tus ojos y en los ojos de todos los que me vean, y concdeme mercedes benvolas.
Bendito eres T, Eterno, que otorga mercedes benvolas a Su pueblo Yisrael.
Sea tu voluntad, Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, que me liberes, hoy y todos los das, de los insolentes y de la
insolencia; de un mal compaero; de un mal vecino; de un tropiezo nefasto; del mal de ojo; de la maledicencia; de un juicio
adverso y de un adversario implacable, sea o no hijo de la alianza.
Avinu Malkenu
III. ARBIT
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