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Tishá BeAv Significado y Sus Oraciones

El documento describe las tragedias que ocurrieron en la fecha de Tishá Beav en la historia judía, incluyendo la destrucción de los dos templos en Jerusalén y otras calamidades. También resume las prohibiciones y costumbres de ayuno de Tishá Beav.
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Tishá BeAv Significado y Sus Oraciones

El documento describe las tragedias que ocurrieron en la fecha de Tishá Beav en la historia judía, incluyendo la destrucción de los dos templos en Jerusalén y otras calamidades. También resume las prohibiciones y costumbres de ayuno de Tishá Beav.
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Tisha Beav

La Mishn, tratado Taanit (ayunos) captulo 4, mishn 6, relata que cinco tragedias
para el Am Israel (pueblo de Israel) ocurrieron en Tish Beav:
. Moiss mand 12 espas exploradores para que espen la Tierra de Israel y saber
por dnde entrar a la tierra para comenzar la conquista. Al retornar, despus
de cuarenta das, 10 de los 12 espas dieron un falso informe sobre la tierra
y sus habitantes, que el pueblo acept a causa de su falta de fe, llorando
desalentados. Por esta razn, Ds decret que los hombres de aquella
generacin no entraran a la Tierra de Israel y deambularan por el desierto
durante cuarenta aos muriendo en l, y este fue el primer triste evento
ocurrido un nueve de Av (del ao 1313 a.e.c.).
. Los babilonios arrasaron el Primer Templo y toda Judea liderados por
Nabucodonosor en el 586 a.e.c., condenado a la poblacin al exilio de
Babilonia.
. El Segundo Templo fue destruido por el Imperio romano, liderado por el General
Tito, el ao 70 e.c.. Unos dos millones de judos murieron y otro milln fue
exiliado dando inicio a la dispora que perdur por casi 2.000 aos. Segn el
Talmud, la destruccin del Segundo Templo comenz el 9 y termin el 10 de
av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.
. El imperio romano liderado entonces por Adriano conquist la gran ciudad de
Betar, derrotando la revuelta encabezada por Simn Bar Kojba, quien al igual
que el Rab Akiva y miles de sus seguidores junto con miles de habitantes de
Eretz Israel (Tierra de Israel fueron asesinados, en el ao 120 e.c.
. El general romano Turnus Rufus, siguiendo rdenes del emperador romano
Adriano, construye sobre las ruinas de Jerusalem la ciudad romana Aelia
Capitolina, prohibiendo el acceso de los judos a la misma, ao 131 e.c..

Con posterioridad al cierre de la Mishn otras calamidades y tragedias se produjeron
el 9 de Av, entre ellas las siguientes:
Urbano II declara las primeras Cruzadas en 1095.
Quema del Talmud, en Francia, en 1242.
En 1290, firma del edicto de Eduardo I de Inglaterra expulsando a los
judos de Inglaterra.
El Decreto de la Alhambra expulsa a los judos de Espaa el 3 de
agosto de 1492.
Se inicia la Primera Guerra Mundial en 1914.
Inicio de las deportaciones del Ghetto de Varsovia e inauguracin del

campo de exterminio de Treblinka, en 1942.


En recuerdo y conmemoracin de estas tragedias y calamidades, los Jajamm
(sabios) establecieron que Tisha BeAv, el 9 de Av, es un da de ayuno. El mismo
dura aproximadamente 25 horas, inicindose a la puesta del sol del da anterior y
finalizando con la salida de las estrellas

Tish BeAv y sus Oraciones

(Seleccin extrada del libro Shuljn Aruj, Recopilacin de leyes prcticas,
Jerusalem de Mxico)

1. La vspera de Tishaa Beav, despus de la oracin de Min-ha, al acercarse la
puesta del sol, se toma la ltima comida que precede el ayuno, llamada Seud
Mafseket. Se come un solo guisado (segn la costumbre, lentejas), pero puede
saciarse de l.
2. Todo el tiempo que no decidi empezar el ayuno, puede seguir comiendo hasta
la puesta del sol.
3. Al medioda, o antes de la hora de Min-h, puede tomar una comida nutritiva, con
varios platos a su gusto, pero sin carne ni vino.
4. En la Seud Mafseket, cada uno come en un sitio aparte sin reunirse como de
costumbre para no estar obligados a decir Zimn (bendicin cuando se reunen 3 o
mas personas). De todas formas, se suprime el Zimn aun si se sientan en grupo
de tres personas para comer.
5. El guisado nico de la Seud Mafseket puede ser acompaado con verduras y
frutas crudas, as como de bebidas, como caf, t, etc.
6. Si la vspera de Tishaa Beav cae en Shabat, a salida de Shabat no se hace
Havdal. Se dice tan solo la Beraj Bor Meor Haesh sobre una vela. A la salida
de Tishaa Beav se dice Havdal sobre el vino, resumida a dos Berajot: Bor Peri
Haguefen y Hamavdil Ben Kodesh Lehol


Las Prohibiciones

1. Las abstinencias que marcan el ayuno de Tishaa Beav son las siguientes: est
prohibido comer, beber, lavarse, friccionarse con perfumes, calzar cuero y tener
relaciones conyugales.
2. Todas estas abstinencias se aplican tanto a la noche como al da. El ayuno
empieza a partir de la puesta del Sol.
3. La obligacin de ayunar incumbe a todos, aun a mujeres embarazadas o las que
amamantan. Sin embargo, personas enfermas, aun sin gravedad, estn exentas;
pero no comern hasta saciarse, sino lo que el cuerpo necesita.
4. Si Tishaa Beav cae en Domingo, como fue mencionado ms arriba, slo se dice
Havdal a la salida de Tishaa Beav. Sin embargo, el enfermo que come en Tishaa
Beav dir la Havdal antes de comer.
5. No se debe enjuagar la boca en Tishaa Beav.
6. Est prohibido lavarse tanto con agua fria como con agua caliente, si es por razn
de confort personal, pero si se ensuciaron las manos, la cara u otra parte de cuerpo,

se puede lavar la parte sucia.


7. Al despertarse por la maana se hace Netilat Yadayim como est prescripto, con
la diferencia que no se vierte agua sobre toda la mano, sino tan slo sobre los dedos.
Estando aun los dedos hmedos puede frotar con ellos los ojos. Si los ojos estn
legaosos, puede lavarlos como de costumbre.
8. Al lavar la vajilla, se pueden mojar las manos, siendo que la intencin no es
lavarse.
9. Est prohibido calzar cuero. Todo otra clase de calzado est permitido. Si
atraviesa calles donde viven no judos, puede calzar zapatos de cuero, pero se los
quitar enseguida que llegue a la sinagoga o a la casa.
10. Se puede lavar o friccionar bebs como de costumbre.
11. Se prohibe estudiar la Tr en Tishaa Beav, porque la Ley regocija al corazn.
Est permitido estudiar textos tristes, como los relativos a la destruccin del templo
o a temas de duelo.
12. No se saluda en Tishaa Beav, pero si nos saludan podemos responder en voz
baja. Se prohibe enviar regalos en Tishaa Beav.
13. Hay que abstenerse de oler perfumes en Tishaa Beav. No se fuma en pblico.
14. No se viste trajes hermosos, aun usados.
15. El ayuno de Tishaa Beav, y sus abstinencias duran desde la puesta del sol de
la vspera hasta la cada de la noche a la salida del 9 de Av.
16. Se acostumbra no trabajar hasta medioda, para no distraer el espritu del duelo
por la destruccin del Templo. Nuestros Sabios dijeron que de todo trabajo
efectuado durante Tishaa Beav aun despus de medioda, no obtendr ninguna
ganancia, si se concentra en l y distrae su espritu del duelo.
17. La noche de Tishaa Beav y la maana, hasta mediodia, se acostumbra sentarse
solamente en el suelo o, si le es dificl, sobre un banquito bajo.
18. Es preferible no pasear en Tishaa Beav pues podra distraerse y olvidar el duelo.
Se debe evitar conversaciones que causaran risas y bromas.
19. Despus de medioda, se puede preparar la comida para la noche.
20. El Templo fue incendiado el 9 de Av y sigui quemndose durante todo el da
10 de Av durante el cual se observa algunos signos de duelo. La costumbre es no
afeitarse ni comer carne antes del 10 de Av a medioda. Pero si el 9 de Av cae en
Shabat y Tishaa Beav fue aplazado al Domingo, se vuelve a lo normalidad desde el
lunes por la maana, 11 de Av, con la anulacin de todas estas abstinencias.
Asimismo, si el 10 de Av cae el viernes, desde el amanecer estas abstinencias
cesan en honor del Shabat.

Las Oraciones

1. La noche de Tishaa Beav, se encienden pocas luces en la singagoga. Se pone al
revs el Parojet (la cortina que cubre el Hejal, arca santa) y durante el dia a la hora
de Min-h se endereza.
2. La noche de Tishaa Beav, en el momento en que el Hazn anuncia el nmero de
aos transcurridos desde la destruccin del Templo, se apagan todas las luces,
dejando slo una vela encendida.
3. No se pone Talet y Tefiln en la oracin de Shahrit, sino slo para Min-h.
4. Las oraciones de Tishaa Beav son las mismas que las de los das laborables a

las cuales se aade en Arbit y Sha-hrit la lectura de Kinot, cantos de lamentaciones


sobre la destruccin y el exilio, as como la lectura de Meguilat Eij, el libro de
lamentaciones, seguida de Veaata Kadosh
5. En Shahrit, se intercala en la Amid antes del final de la Beraj Shomea Tefil, la
oracin de los dias de ayuno: Anenu. No se dice Tahann. Se saca el Sefer Tor y
se lee un trozo especial de circunstancia: Ki Tolid Banim (Deut. 9, 25-40) sin levantar
el Sefer Tor (Hagbaha) de antemano. Se lee luego una Haftar, tambien de
circunstancia: Asof Asifem. Despus de volver el Sefer Tor al Hejal, se lee de
nuevo Meguilat Ej.
6. Para la oracin de Min-h, se colocan de nuevo los bancos en la sinagoga para
sentarse normalmente. En la Amid, aparte de la oracin de Anenu, se intercala en
la Beraj de Bon Yerushalayim una oracin especial: Nahem, por la consolacin
de los enlutados de Sion y por la reconstruccin de Jerusaln y de su Templo. La
Hazar de la Amid va seguida de la mencin de versculos de consolacin,
prediciendo el esplendor futuro de Israel.
La hora de Min-h es el momento en el cual el fuego fue prendido en el Templo. Si
cabe expresarse as, D-s verti entonces su ira sobre maderas y piedras. Esto era
precisamente la seal que el pueblo sera preservado; por lo cual es ste justamente
el momento del consuelo. Nuestros Sabios dijeron (Talmud Taanit 30) que aquellos
que se enlutan por Jerusaln, (por su Templo en estado de destruccin) tendrn el
mrito de ver el esplendor futuro de Jerusaln y de Israel. As dijo el profeta: (Isaias
66,l0): Regocijaos con Jerusaln participad en su alegra, vosotros que os
enlutis por ella























Shabat Jazn (previo a Tish BeAv)



En el noveno da del mes de Av (Tish BeAv) ayunamos y guardamos duelo por la
destruccin del Gran Templo de Jerusaln. Tanto el Primer Templo (833-423 antes
de la era comn) como el Segundo (-353 a 69 de la era comn), fueron destruidos
en esta fecha.
El Shabat que precede al da de ayuno se llama Shabat de Visin (Shabat Jazn),
pues en ste leemos un captulo de los Profetas denominado Visin de Isaas
En el Shabat de Visin, dice Rab Lev Itzjak, a todos y cada uno denosotros se
le otorga una visin del tercer y final Templo, una visin que, para parafrasear al
Talmud, aunque nosotros mismos no la vemos, nuestras almas s la ven. Esta
visin evoca una profunda respuesta en nosotros, aun si no estamos
conscientemente percatados de la causa de nuestra sbita inspiracin

El Primer Templo y el comienzo de su cada

El rey Salomn construy el Primer Templo 480 aos despus que los judos
salieron de Egipto. Siete aos se prolong su construccin y durante este perodo
ninguno de los obreros del rey sufri enfermedad alguna; ninguna herramienta se
rompi, ningn material se extravi. Una vez concluida la tarea, el Templo fue
erigido, y el rey Salomn convoc a todo el pueblo en el Beit Hamikdash en el mes
de Tishrei, para que todos juntos celebraran su inauguracin. En este instante tan
aguardado y festivo, el rey Salomn profundamente emocionado bendijo al pueblo.
Tras la inauguracin del Beit Hamikdash, Hashem se revel al rey Salomn a travs
de un sueo y le dijo: He escuchado tu plegaria y tu ruego y si marchas por mi
senda ntegra y rectamente mantendr eternamente tu reino en Israel. Mas
Hashem le aclar qu sucederla si ellos y sus descendientes si no cuidaban los
mandamientos y las leyes: Y arrancar al pueblo de Israel de sobre esta tierra y
tambin esta Casa destruir. Y entonces todos preguntarn: Por qu Hashem hizo
tales actos con esta tierra y esta Casa?.
Este fue el mensaje divino revelado al rey Salomn. Y ciertamente, durante la poca
del rey Salomn, el pueblo cuid estrictamente las mitzvot (preceptos), e Israel
mereci vivir una etapa brillante de paz y tranquilidad. El reino de Salomn logr
estabilidad y cada cual pudo sentarse calmamente bajo su via y bajo su
[Link] Beit Hamikdash permaneci en pie durante 410 aos. Mas el pueblo
de Israel se apart del camino indicado por Hashem y march tras otros dioses, y
ya en los das de Rejavam, hijo de Salomn, el reino de David fue dividido. Diez
tribus de Israel proclamaron por rey a Ierovam ben Navat, conformando el reino de
Israel y estableciendo a Shomrn por capital. Por otra parte, las tribus de Iehud y
Biniamin proclamaron por rey a Rejavam, hijo de Salomn, continuando con el reino
de Iehud y aceptando a Jerusaln por capital.A partir de entonces el reino de
Israel qued separado en dos reinos, generando entre ellos una gran disputa hasta
el punto de provocar la guerra entre los mismos hermanos. Por desgracia, tanto la
tribu de Iehud como las diez restantes continuaron pecando. Rendan culto a
dioses extraos, colocaron altares en cada montaa y debajo de cada rbol, y
siguieron el camino de las dems naciones. Mas Hashem no los castig

inmediatamente. Durante cien aos les envi profetas que advirtieron al pueblo y
les rogaron que se arrepintieran. Sin embargo todo fue en vano. Ellos no se
arrepintieron y continuaron pecando y transgrediendo.
En especial continu pecando el reino de Israel, hasta que la copa se rebas.
Hashem envi a Shomrn a Shalmaneser, el rey de Ashur, quien exili a las diez
tribus y al rey Hoshea ben Ela a la tierra de Ashur, y hasta nuestros dias nadie
conoce su exacto paradero. En la Tierra de Israel slo quedaron los miembros de la
tribu de Iehud. En aquellos dias reinaba Jizkiahu, quien sigui rectamente el
camino de Hashem, tal tomo lo hiciera el rey David. Fortific y profundiz en el
pueblo el estudio de la Tor y el cumplimiento de las mitzvot; termin con los altares
y destruy los dolos a los que el pueblo serva. As, el rey logr el arrepentimiento
y la recomposicin de su generacin. Mas al morir ascendi al trono su hijo
Menash, y nuevamente volvi a apartarse del buen camino. Hizo, rotundamente,
lo malo para el Creador. Construy nuevamente los altares de culto al Baal, y dentro
mismo de los patios del Beit Hamikdash construy altares para servir a todas las
constelaciones celestiales. Coloc un dolo dentro del Beit Hamikdash, y renov el
culto a Molej. Durante su reinado tambin fue derramada la sangre de muchos
hombres justos e inocentes.
Los actos de Menash terminaron por colmar la paciencia divina en referencia al
reino de Iehud. Hashem les envi a los profetas Najum y Jabakuk, quienes
profetizaron sobre el final de Jerusaln y el reino de Iehud. Por medio de tanta dura
profeca era advertido el pueblo, mas sin resultado alguno. Tambin el hijo de
Menash, Amn, sigui los pasos de su padre y arrastr al pecado al pueblo
[Link] embargo tras la muerte de Amn, ascendi Ioshiahu al trono de Iehud,
e hizo lo recto ante el Creador, quemando y terminando con todos los dolos. Mas
ya se haba establecido el decreto divino y no alcanz a calmar la ira divina
provocada por las transgresiones de Menash. Durante la vida de Ioshiahu no
acaecieron calamidades, y gracias a su justicia el reino de Iehud se mantuvo
seguro y el Beit Hamikdash no perdi su estabilidad. Solo despus de su muerte
comenzaron los primeros signos de destruccin en Jerusaln y Iehud.

El Beit Hamikdash (templo) en su gloria)

El Beit Hamikdash era la sagrada morada de Hashem. Qu halo providencial
reinaba entre el pueblo de Israel y el Creador del Universo! Cunta santidad y
belleza habla en esa esplndida mansin!
Ciertamente, durante los das en que el Beit Hamikdash exista, no haba en todo el
mundo una construccin tan extraordinaria como sta, construida con grandes y
pesadas piedras, acomodadas de modo excepcional. Algunas estaban recubiertas
con un mrmol verde azulado, similar al oleaje marino, lo que transmita paz al
observador.
Todos los portones del Beit Hamikdash estaban hechos de oro puro, lo mismo que
la mayora de los utensilios utilizados en el Templo. All haba miles de candelabros
decorados con flores y botones de oro, y al ser encendidos, el Beit Hamikdash
quedaba inmerso en un mar de luz.
El Templo se encontraba dividido en dos grandes partes: el hall del Templo heijal

y el patio del Templo (azara). En el hall estaban dispuestos tres de los ms


importantes utensilios del Templo. En el sector sur se ubicaba la menor de oro,
compuesta de siete brazos; en el sector norte se ubicaba la mesa del lejem hapanim
(mesa con la ofrenda del pan), y en el centro del hall, se eriga el altar de oro,
utilizado para los inciensos. En el extremo del hall haba otra habitacin: el Kodesh
Hakodashim, el sitio de mxima santidad del Templo. Dos cortinas adornadas con
hilos de oro cubran su entrada y lo separaban del hall. Mas nadie corra estas
cortinas ni ingresaba al Kodesh Hakodashim, salvo el Gran Sacerdote, una vez al
ao: el da de Yom Kipur.
Qu haba en el Kodesh Hakodashim?En este sagrado lugar se encontraba el
arca que guardaba en su interior los Diez Mandamientos. El arca posea una
cobertura de oro, y sobre la misma haba dos querubines de oro puro. Los
querubines extendan sus alas una sobre otra simbolizando el amor de Hashem por
[Link] Segundo Templo ya no contaba con el arca y en su lugar se encontraba
la piedra fundamental even hashtia llamada de este modo porque a partir de ella
se cre el [Link] el hall del Templo, doce escalones conducan al patio de
los sacerdotes. Se trataba de un patio de grandes dimensiones en el que se
encontraba el altar de cobre, denominado tambin altar externo. Sobre este gran
altar se ofrecan la mayora de los sacrificios del Beit [Link] importante
utensilio del Templo se encontraba en el patio de los sacerdotes. Se trataba del
lavabo kior de cobre brillante en el que los sacerdotes lavaban sus manos y sus
pies antes de prestar su servicio en el Templo.
Cerca del patio de los sacerdotes se encontraba el patio de los israelitas. En este
inmenso patio se concentraba todo el. pueblo de Israel que peregrinaba a Jerusaln
y acuda al Templo para rezar y ofrecer sus sacrificios. Y aunque esta masa humana
era muy numerosa, llegando a miles de personas, de todos modos el patio los
contenta. Inclusive un milagro sola producirse: El pueblo se encontraba
amontonado mas se arrodillaban [Link] la esquina del patio de los
israelitas se abra una habitacin de suma significacin denominada Lishkat
Hagazit. Alli se reuna el Sanhedrn para juzgar casos monetarios y casos de vida y
muerte, resolviendo todos los conflictos del pueblo. Tambin en la Lishkat Hagazit
se aclaraban y se enseaban las leyes de la Tor. De este modo, el peregrinaje a
Jerusaln representaba una oportunidad estupenda para que el pueblo estudiara
Tora. Al regresar a sus hogares llevaban consigo las enseanzas de los sabios. De
este modo cumplan el versculo que ensea: Porque de Tzin saldr la Tor y de
Jerusaln la palabra de Hashem.
Cercano al patio de los israelitas se ubicaba otra extensin de grandes dimensiones:
el patio de mujeres. All se reunan las mujeres y las nias separadas de los
hombres, a fin de cumplir estrictamente las normas de recato. Quince escalones
separaban el patio de las mujeres del patio de los israelitas. En cada escaln se
ubicaban los levitas y entonaban los quince cnticos graduales del Libro de los
Salmos: Tehilim. Los levitas cantaban con afinadas voces y acompaaban sus
cnticos, con arpas, flautas y cmbalos. Sus maravillosas melodas alegraban los
corazones y colmaban de felicidad a quienes ascendan a Jerusaln.
Al comienzo de la escalera habla una magnfica puerta -La Puerta de Nikanor- por
la que se ingresaba en el patio de las mujeres. Por qu era llamada de este modo?

Esto lo relatan nuestros sabios en el Tratado de Yom.


Un hombre judo llamado Nikanor deseaba entregar una donacin al Beit
Hamikdash. Se dirigi a Alejandria, en Egipto, y alli hizo preparar por expertos
artesanos dos bellas puertas de cobre para el Templo. Las carg sobre el barco con
la intencin de transportarlas hasta la Tierra de Israel. Durante el viaje una fuerte
tormenta azot la embarcacin hasta el punto que la nave estaba a punto de
quebrarse. Los marineros y el capitn del barco pensaron de qu modo alivianar la
carga, y al observar las pesadas puertas de cobre, tomaron una y la arrojaron al
mar. Sin embargo las aguas no calmaron su furia. Mas al pretender arrojar la
segunda puerta, Nikanor se amarr a la misma y. exclam: Arrjenme con ella!.
De pronto el mar se calm y no hubo necesidad de arrojarlo. Un gran pesar invadi
a Nikanor por la primera puerta, mas algo maravilloso sucedi. Cuando el barco
arrib al puerto de Ako, observaron que la puerta arrojada al mar se encontraba
debajo de la embarcacin. De este modo mereci Nikanor que un milagro sucediera
gracias a su total disposicin y entrega en beneficio del Templo. Las puertas fueron
dispuestas en el Templo y denominadas La puerta de Nikanor.
Mas no fue ste el nico milagro acontecido en beneficio del Templo. En el Tratado
de Avot, nuestros sabios relatan otros milagros sucedidos en el Beit
Hamikdash:1)A pesar de la gran cantidad de carne ofrecida en sacrificio, jams
hedi, como as tampoco se vio una mosca en el sitio donde se degollaban los
sacrificios. 2)El fuego en el que se quemaban los sacrificios era encendido en un
sitio abierto, y sin embargo jams las lluvias lo apagaron.3)La columna de humo
que ascenda de los sacrificios no era llevada por el viento ni inclinada en direccin
alguna. Por el contrario, siempre suba de modo recto hasta el cielo.4)Jams se
encontr defecto que descalificara la ofrenda del omer, la ofrenda de los panes de
la fiesta de Shavuot o la de los panes de proposicin. Igualmente, el pan de la
proposicin nunca fue descubierto seco sino siempre fresco como el da de su
horneado.5)Jams una serpiente o escorpin da a una persona en Jerusaln, y
nunca se dio el caso de que un hombre se quejara diciendo que era estrecho el sitio
donde pernoctara en Jerusaln.
Hashem efectuaba milagros en el Templo y de este modo demostraba su afecto por
Israel. La Providencia moraba sobre el Templo, otorgndole una inigualable belleza
lo mismo que una impresionante santidad interna. La belleza del Templo tambin
atraa a los habitantes de otras naciones, quienes al observarlo no caban de
asombro.

El Segundo Templo y el comienzo de su cada

Kamtza y bar Kamtza
Reinaba gran alegra en el espacioso saln de la casa de Shemaia, uno de los mas
prestigiosos judos de Jerusaln. Se oan jubilosos aplausos y una conversacin
animada. Un exquisito aroma brotaba del lugar, signos de una suntuosa fiesta que
habla sido preparada en honor de los invitados de [Link] extensas filas
de mesas largas ya servidas con los manjares. Se acomodaron alrededor de las
mismas los invitados que apetitosamente se servan. Todos conversaban acerca de
lo mismo: Habra revolucin en Jerusaln? Estallar la guerra contra los

romanos? O, a cambio, se oir la voz de la paz?Entre los invitados se hallaban


estudiosos de Tor que estaban embuidos en problemas de Halaj (ley).Shemia,
el anfitrin, de pie en la puerta reciba a sus invitados. De vez en cuando pasaba
entre las mesas para verificar que todo estuviera en orden. De pronto, qued
asombrado al darse cuenta que, su amigo Kamtza no habla asistido al [Link],
no ha venido, mi mejor amigo no lleg al banquete, pens. Envi a uno de los
sirvientes especialmente para que lo invite. Quin sabe qu es lo que est
ocurriendo en Jerusaln.
Prosigui controlando la asistencia de sus [Link] acerc a uno de los
comensales, helado ante lo que sus ojos vean. Puede ser? Acaso, mi peor
enemigo, Bar Kamtza, est sentado en mi mesa, disfrutando de los manjares?
Acaso ha asistido para enfadarme? (el sirviente haba llamado por error a Bar
Kamtza en lugar de a Kamtza)Shemaia se acerc directamente y dijo en voz alta:
Qu ven mis ojos? Quin te ha invitado a mi casa? T, enemigo ferviente de
tantos aos! No te averguenzas de sentarte entre mis invitados. Vete de aqu
[Link] Kamtza sac el tenedor de su boca y su rostro se tom
decolorido. Por favor, Shemaia, le solicit, ya que estoy aqu, permteme
permanecer. Te abonar por todo lo que ingiera. No!, grit Shemaia. No hago
fiestas para mis enemigos. Abandona el lugar inmediatamente!. Shemaia, te lo
ruego. No me averguences de tal manera. Te abonar el costo de todo el banquete.
Solo permteme [Link], dijo Shemaia, framente. Abandona
enseguida el lugar si no quieres que mis sirvientes te arrojen [Link] mi
billetera. Pagar por todo el festin. No me causes tanta vergenza!, rog Bar
[Link]!, grit Shemaia. Golpe en la mesa para llamar la atencin de
todos los presentes, y dijo: Vean a este insolente. Le pido que se retire de mi casa
y no se mueve. Acaso no soy yo el dueo aqu? Ahora, ponte de pie y abandona
el lugar, Bar Kamtza.Y mientras hablaba, lo tom del saco y lo empuj hacia
afuera.
Parado en la puerta, Bar Kamtza se dirigi a los presentes: Entre todos los
presentes, no hay ninguno que acuda en mi ayuda? Por qu permanecen todos
sentados? Ni siquiera los estudiosos de la Tor hablan de defenderme. Ya vern
Llegar el da de mi venganza!
Con estas palabras, se retir Bar Kamtza del [Link] dia, prepar sus
maletas y se encamin hacia Roma, a solicitar una cita con el emperador
[Link] de enormes escalinatas de mrmol pulido, se encontraba un
hombre judio, de la ciudad de Jerusaln, que miraba confuso a los soldados
ubicados en la entrada. Ey, judio! Qu es lo que quieres? Qu asuntos te traen
por aqu?S,mmm Quiero hablar con el emperador, murmur el [Link]
veras? Y qu le dirs?El hombre arregl sus ropas y dijo: Me llamo Bar
Karmtza. He venido desde Jerusaln, y tengo un mensaje secreto para el
[Link] soldados se miraron entre ellos, Bien, dijeron, si es como dices,
ven, te llevaremos ante el [Link] fue como lleg hasta el
[Link] es lo que te trae desde Jerusaln, judio? Me dijeron que tienes
un secreto para [Link] malas noticias para su majestad. Los judios estn

planeando una rebelin. Quieren destronar al rey . El emperador no se sinti a


gusto. Hasta el momento habla escuchado que la ciudad estaba tranquila, y ahora
Bar Karmtza venia con [Link] traes graves anuncios, judo. Cmo s
que me dices la verdad?Vea por usted mismo, asegur Bar Kamtza. Pruebe a
enviar un camero para que lo sacrifiquen en nombre del emperador. Y veremos si
es que lo aceptanEl emperador mand con Bar Kamtza un carnero tierno y
orden: Este camero llvalo a Jerusaln y diles a los: sacerdotes: Este camero lo
envi el emperador para que lo ofrezcan como sacrificio en vuestro Templo, para el
bien del Emperador y del Imperio romano. Y t vers si lo aceptan o no, y me lo
comunicas .Bar Kamtza viaj a Jerusaln. En el camino da al camero en el lugar
que implica un defecto para los judios pero no para los [Link] llegar a
Jerusaln, los sacerdotes del Templo, lo revisaron y enseguida notaron que tena
un defecto. Saban que segn la ley de la Tor no les estaba permitido ofrecer este
sacrificio. Mas para evitar problemas con el imperio, lo hicieron. Entonces se levant
el Rab Zejaria ben Abkilas y les dijo: Si sacrificamos este animal, qu dir la
gente? Que se aceptan sacrificios con defectos. Tenemos prohibido [Link]
ser asi, debemos matar a Bar Kamtza para que no cuente al emperador, dijeron los
[Link] Rab Zejaria mene su cabeza. Si matamos a Bar Kamtza la gente
dir que existe una nueva ley; que quien traiga un animal defectuoso al Templo
deber [Link] Kamtza no fue asesinado, y el sacrificio no fue ofrecido. Bar
Kamtza retorn a Roma, como temian los sacerdotes, con el informe de que los
judios se hablan negado a aceptar su ofrenda. Esta era toda la prueba que el
emperador necesitaba para comprobar que los judios estaban por rebelarse. En
pocos dias organiz a su ejrcito y se encamin con sus tropas hacia Jerusaln.
Y asi fue como el odio infundado fue uno de los motivos principales que causaron
la destruccin del Templo y de la ciudad de Jerusaln.

La leccin que el pueblo aprendi

Este ayuno es llamado en el lxico de nuestros sabios: El ayuno cuarto. Dicho
apelativo, lo tomaron del versculo en Zacaras (8-19) que reza: As dijo el D-os de
los Ejrcitos: El ayuno del mes cuarto (17 de Tamuz); el ayuno del mes quinto (9 de
Ab); el ayuno del mes sptimo (ayuno de Guedali) y el ayuno del mes dcimo (10
de Tebet); se convertirn para la casa de Yehudd en das de gozo y regocijo.
Cul es la razn de este ayuno?.Nos explican nuestros eruditos en el Talmud,
tratado de Taanit (26-1):Cinco desgracias acaecieron en este desdichado da, (en
distintas pocas) al pueblo de Israel:Primera: Mosh, nuestro insigne maestro,
rompi las Tablas de la Ley al pie del monte cuando advirti que Israel adoraba al
becerro de [Link]: Se suspendi el sacrificio diario que se ofrendaba sobre
el altar en la poca del Primer Templo, por falta de [Link]: Fue sitiada la
ciudad de Jerusalm en la era del Segundo [Link]: Apostoms
(Emperador de Roma) quem la [Link]: Fue colocado un dolo en el arca
sagrada.
La cita mencionada requiere un detenido anlisis. Centrmonos en la primera de las
desgracias ocurridas en este infausto da. Mosh recibi las Tablas de la Ley

directamente de las manos de D-os para que se las entregara al pueblo de Israel.
Cuando baj del cielo se encontr con que, el pueblo (en su mayora conversos
Egipcios que se unieron a Israel en la salida de Egipto), estaba danzando alrededor
del becerro de oro. Ante esa vergonzosa accin, Mosh tir las Tablas de sus
manos y las rompi.
Cabe preguntar: Si bien es aceptable la determinacin de Mosh de no entregarle
la Tor a los hijos de Israel, puesto que haban renegado de la fe en la unidad. de
D-os; y por consiguiente quedaban descalificados para consagrarse como El
pueblo privilegiado, es incomprensible su actitud consiguiente de romper las tablas,
pues de hecho no eran suyas. En su caso, deba devolverlas a D-os para que El
decidiera que hacer con ellas. Cmo se atrevi a romperlas?.Y an ms: Estando
Mosh en el cielo, saba ya que Israel haba hecho el becerro de oro. Claramente
se lo dijo D-os: Entonces, el Seor habl a Mosh diciendo: Baja en seguida,
porque se ha corrompido tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto!!. Se ha
apartado rpidamente del camino que le prescrib, hizo un becerro de fundicin, se
ha postrado ante l, le ha ofrecido sacrificios y ha dicho: Estos son tus dioses oh
Israel, que te ha hecho subir de la tierra de Egipto (Shemot 32-7/8).
Siendo as, para que baj las Tablas?. Ante ese vergonzoso panorama, las
hubiese dejado en el cielo hasta que el pueblo se retractara de la falta en que
incurri, y solo despus de recibir la clemencia Divina, se las hubiese entregado!.
Varias respuestas fueron vertidas en torno a este escabroso tema, producto de la
pluma de nuestros grandes exgetas. Mencionaremos solo dos de ellas, dejando
para el final un pensamiento que, con la ayuda de D-os, adems de responder la
interrogante, aclarar y acallar la gran polmica que se presenta frecuentemente.
* El exegeta Abarbanel, en su comentario sobre la Tor responde: Con toda
intencin rompi Mosh las Tablas, pues quiso que el pueblo viera con sus ojos y
percibiera con sus sentidos el gran dao que ocasion. De haberlas devuelto al cielo
intactas, jams hubiese conocido Israel la gravedad del pecado, pues, mientras el
ojo no ve con plenitud las consecuencias del acto, el corazn no siente ni
comprende la dimensin del error. Con la ruptura de las Tablas, el pueblo
comprendi inmediatamente su falta. De pronto se le cay la mscara que cubra
sus ojos. Su corazn se angusti, su espritu decay y casi desfalleci ante la cruda
realidad que le acusaba y descalificaba. Esa sensacin de culpabilidad, fue la que
le otorg a Mosh el valor para pedir perdn ante D-os, y ste a su vez, le otorgara
el indulto.
* El exegeta Sefomo, basndose en ojo argumento, responde al interrogante de
manera genial: D-os es complaciente con el ser humano cuando ste peca y se
rebela contra El. Bien sabe que el hombre est compuesto de cuerpo y alma, de
materia y espritu, por lo que est propenso a caer constantemente, en la tentacin
y la rebelda. La funcin del instinto del mal en este mundo es, incitar al hombre a
la insubordinacin, a la indisciplina, a fin de conducirlo finalmente hacia el pecado.
El hombre, siendo el centro de batalla, logra en algunas ocasiones apaciguar sus
pasiones, no obstante, en muchos otras, es dominado por ellas y transgrede. Ante
esta etapa de rebelda, todava el rigor de la justicia Divina no acta, no castiga,
pues la misericordia celestial detiene y aplaca a los ngeles del mal, quienes se
disponen castigar al transgresor. D-os espera al hombre con paciencia y

consideracin. Le brinda grandes oportunidades, le abre varios caminos para que


despierte de su letargo y regrese contrito al camino correcto. No obstante, esta
tolerancia se acaba en la etapa posterior al pecado. D-os es muy escrupuloso ante
la reaccin del pecador, pues ah es precisamente cuando demuestra su verdadera
personalidad; cuando sale a relucir su sentimiento interno. Bsicamente hay dos
formas de reaccin:
Primera: La vergenza. El hombre se apena con D-os y consigo mismo por haber
sucumbido ante el hechizo del instinto del mal, quien solo le ofreca un placer
pasajero, vano, carente de todo valor y l lo acept, haciendo a un lado la orden
Divina que es la nica que le otorga sosiego en este mundo y la que lo llevar a
gozar plenamente del mundo venidero.
Segunda: El descaro. El hombre no solo peca a ciencia cierta con alevosa y
conviccin, sino que tambin se enorgullece del pecado, goza de l y lo presume
entre sus amistades.
La primera reaccin es fcil de perdonar. La vergenza pues, es una reaccin
espontnea que demuestra el remordimiento del infractor, y ella es, la que le abre
la puerta a la complacencia de D-os. En cambio, el descaro es un defecto odiado,
difcil de eximir, pues provoca que la ira Divina se encienda y como consecuencia,
la clemencia tarde en llegar. En el suceso del becerro de oro, el pueblo no solo
reneg de la fe en la unidad de D-os; no solo olvid de pronto los grandes milagros
que presenci en Egipto, en el mar y en el desierto, sino que tambin danz
descaradamente frente a l.
Con ese acto (la danza), Mosh ya se senta desalentado, vea perdida la
oportunidad de que Israel regresara al mismo nivel de espiritualidad en que se
encontraba antes del pecado y pudiera recibir esas mismas tablas. Por esa razn
las baj y las rompi con firmeza y determinacin.
* Los preceptos de la Tor estn divididos bsicamente en dos partes: Las
obligaciones del hombre para con D-os, y las obligaciones para con la sociedad.
Numerosos son los preceptos que D-os nos ordena en su Tor, no obstante, en
esencia, estn divididos en estos dos grupos. Respecto a la polmica citada
anteriormente, muchos son los que piensan equivocadamente y determinan que, es
suficiente con cumplir uno de estos grupos. Basta con cumplir a la perfeccin la
parte de las obligaciones para con la sociedad y ya no es necesario cumplir con las
de D-os, opinan. Aunque no guarde el Shabat ni respete las leyes de Kashrut,
cumplo cabalmente con la sociedad, no robo ni engao, y eso para mi, es lo
principal, suelen decir.
Varias son las respuestas que refutan por completo y ponen en ridculo este falso y
equivocado argumento. Sin embargo, nos conformaremos con aportar el siguiente
pensamiento, que se relaciona -precisamente- con el tema del Rompimiento de las
Tablas.
Mosh tambin pens -podramos decir- de igual manera. Bien saba, cuando
estaba en el cielo, que el pueblo se haba corrompido y haba hecho el becerro de
oro, y an as, decidi bajar las tablas. Su clculo se basaba precisamente en esta
controversia. Cierto! dijo Mosh, el pueblo pec, pero solo incurri en la parte de
las obligaciones para con D-os; mas la segunda parte, la que trata sobre el respeto
y el derecho al prjimo an la cumple cabalmente. Entre ellos, reina todava la

hermandad y la [Link] la pena entonces, entregarle la Tor, pues por medio


de su luz sagrada, lograr elevarse espiritualmente, y de ese modo corregir la parte
averiada. Mas cuando baj del monte y advirti que el pueblo mat a Jur (hijo de
Mirim) por haberle aconsejado que no cayera en la precipitacin y no hiciera el
becerro de oro (Midrash Raba, Perashat Ki Tis 41-7), comprendi (Mosh) que las
dos partes estn entrelazadas, y una sin la otra, no produce el efecto requerido en
el carcter del individuo para elevarlo y perfeccionarlo. Por esa razn rompi las
tablas, para ensearle al pueblo y a las generaciones futuras la siguiente leccin:
Quien no cumple con la parte de sus obligaciones para con D-os, Finalmente
llegara a incumplir con las de la sociedad.
Las dos partes provienen del mismo origen -de D-os- por lo que no se da lugar a
divisiones ni concesiones. Ambas otorgan, influencia santa en el corazn del
hombre, dotndolo de sutileza espiritual, nobleza y dignidad. El incumplimiento de
una de ellas, deja al hombre vulnerable frente a las tentaciones que lo acosan
constantemente y lo alejan de D-os. Solo aceptando los preceptos de la Tor en
todo lugar, a cada momento y en cada acto, tanto si se relaciona con D-os o con la
sociedad, podremos aspirar a llegar, si no a la perfeccin, al menos a lo ms cercano
a ella.

El Segundo Templo en llamas

El diecisiete de Tamuz, los muros del Monte del Templo fueron abiertos. Ese fue un
da trgico para los habitantes de Jerusaln. Ahora los crueles romanos tenan el
camino abierto para atacar el corazn mismo de la nacin: el Beit Hamikdash. Ese
da aciago, se suspendi el sacrificio diario. Hasta el momento, el servicio sagrado
del Templo habla continuado sin interrupcin a pesar del hambre creciente. Todos
los das se encontraba algn cordero u oveja para dar como ofrenda. Los sacerdotes
seguan cumpliendo su funcin a pesar de las flechas y las piedras que les llovian
encima. Cuando mora un sacerdote, vena otro y tomaba su lugar. De esa manera,
el servicio se sigui realizando durante las semanas finales del sitio.
Cuando lleg el diecisiete de Tamuz, no se pudo encontrar ni siquiera una oveja en
toda la ciudad. La gente de Jerusaln comprendi que Hashem ya no deseaba sus
sacrificios. Los romanos ya estaban en el Monte del Templo. Los defensores de
Jerusaln entraron en pnico. Se escondieron en las habitaciones y los corredores
que conducian de la fortaleza de Antonia hasta el Beit Hamikdash, con la esperanza
de resistir el ataque de los soldados romanos. Durante el lapso de diez dias entre el
diecisiete y el veintiocho de Tamuz, los defensores libraron una feroz batalla contra
los romanos. Eran treinta mil de los mejores soldados de Titus luchando contra los
pobres hambrientos judios. Pero los judios no se rendian. Por el contrario, mataron
a miles de enemigos, y finalmente los romanos se vieron forzados a emprender la
retirada.
Yojann y sus hombres disfrutaron de la victoria, pero comprendieron que en
realidad estaban perdiendo. Mis hombres jams soportarn otro ataque, pens
Yojann. Debo idear otro plan.
Observ el corredor donde estaban recluidos sus hombres. Qu hermoso era, con
sus columnas de piedra. Record cmo en los dias de fiesta los judios iban alli a

descansar bajo sus enormes columnas. De pronto, Yojann tuvo una idea. Dio unos
pasos y constat el estado de las columnas, y una sonrisa apareci en el rostro
fatigado. Entonces reuni a los soldados que le quedaban y les explic su plan. Sus
hombres reunieron todas las tablas que pudieron encontrar y las cubrieron de
azufre. Luego colocaron las tablas ms largas contra las columnas y las amarraron
firmemente. Cuando finaliz el trabajo, Yojann dio una orden y todos sus hombres
retrocedieron hasta el fin del corredor. Slo dos hombres permanecieron en su
lugar, porque su tarea era cerrar las enormes puertas en el momento indicado.
La noche era silenciosa. Habla tanta paz, que la guerra pareca ser tan slo un mal
sueo. Sin embargo, cubierto en la oscuridad, el ejrcito de Titus se acerc a la
guardia de los judios. Pretendan sorprender a los judios y sumarlos en la confusin.
Despacio, y con gran cuidado, los soldados romanos penetraron en el escondrijo.
No llevaban luces, para no advertir a los judos de su presencia. En muy poco
tiempo, el amplio saln estaba lleno de miles de soldados. De pronto, se oy un
ruido fortsimo. Las puertas de hierro se cerraron a un mismo tiempo. Antes de que
los romanos pudieran ver quin habla cerrado las puertas, habla estallado un
incendio en el corredor, que se extendi rpidamente. Las altas columnas, a las que
los judios hablan atado las tablas cubiertas de azufre, comenzaron a estallar y
prenderse fuego, explotando en las caras de los aterrorizados romanos. Pronto, el
corredor era una infierno que devoraba a miles de soldados enemigos con sus
llamas. Los gritos de los soldados llegaron a; los odos de Titus. El no poda hacer
nada para salvarlos, por lo que su ira aument hasta estallar. Cmo podia ser que
le ocurriera una cosa as justo ahora, cuando estaba tan cerca del muro del Templo?
El pasillo ardi hasta el da veintisiete de Tamuz, diez das despus de que se
abrieran las murallas del Monte del Templo. Titus estaba decidido a llegar al Beit
Hamikdash a toda costa; incluso si significaba la muerte del ltimo de sus soldados;
incluso si significaba su propia muerte. No iba a presentarse ante su padre, el
emperador Vespasiano, derrotado.
El dos de Av, Titus recomenz la guerra. Orden que sus tropas construyeran
nuevas plataformas y torres alrededor del muro del Beit Hamikdash. Da y noche las
armas golpearon el muro, pero las piedras no se movan de su lugar. Los romanos
colocaron altas escaleras alrededor del muro, con la esperanza de ingresar
trepando el muro por arriba. Pero los soldados judos estaban listos para resistirlos
y arrojaron las escaleras con los soldados encima. Titus no poda contener su ira.
Acaso la audacia de estos judos no tenla fin? Sus soldados otra vez estaban
inquietos y hablaban de revueltas, mientras que los judos permanecan fuertes y
decididos a pesar del hambre. Cul era la fuente de su fuerza?. Titus estaba
convencido de que los judos obtenan fuerza de su Templo. El sabia que mientras
hubiera Beit Harnikdash, los judos lucharan como [Link] hacer cenizas este
Templo, pens. Pero, cmo? Cmo puedo destruirlo? Titus se paseaba de aqu
para all, tratando de maquinar un plan. Parado frente a la puerta de oro del lado
occidental del Templo, Titus admiraba esa obra de arte. Iluminada por los rayos del
sol poniente, pareca que la puerta era de [Link] imagen espectacular, pens
Titus. Luego vio algo que lo hizo temblar. Pero claro! Cmo no lo pens antes?
Fuego! Tan slo con fuego podr conquistar el Templo. Si el Primer Templo
tambin fue incendiado!. Inmediatamente Titus orden que se le trajera una

antorcha. Titus tom la antorcha, se acerc a la puerta dorada, y coloc sobre ella
la antorcha. En un instante, el oro comenz a derretirse como cera. Titus entendi
que era una seal del cielo de que el Beit Hamikdash sera destruido. Ahora el
camino al Kodesh ha Kodashim estaba abierto ante l. Entre gritos de victoria, las
tropas romanas atravesaron el patio del Templo. Los defensores judos vieron cmo
los romanos penetraban. Ya no tenan ms fuerzas. Pero Yojann dijo a sus
hombres: Hermanos, no escapen. Debemos evitar que el enemigo entre a nuestro
Templo sagrado!. Los judos encontraron nuevas fuerzas en las palabras de
Yojann y enfrentaron a los soldados una vez ms. El nueve de Av, comenz el
ataque final romano. Quemaron los pasillos y el muro que rodeaban el Beit
Hamikdash, pero el Kodesh ha Kodashim no sufri ningn dao. Las tropas
enemigas cubran el terreno como hormigas. Las puertas se abrieron ante ellos y
entonces penetraron al Templo. Los sacerdotes todava estaban en medio de su
servicio cuando llegaron los soldados. Los levitas todava estaban cantando el
salmo del dia. Estos hombres santos no cesaron su sagrada tarea hasta que fueron
asesinados por los paganos. Los romanos entraron el patio del Templo. Pronto
estuvieron parados frente al saln sagrado. Ante ellos estaba la vifia de oro que
haba hecho el Rey Salomn. Los soldados jams hablan visto algo semejante. La
contemplaron un momento y luego comenzaron a tirar de los racimos de oro y
guardrselos en los bolsillos.
Todos quietos!, bram una voz detrs de ellos. Era su general, Titus, que corra
a impedir que sus soldados viciosos saquearan el Templo. Estaba furioso porque
sus soldados hablan penetrado en el saln sagrado antes que l. Titus llan a un
alto a sus tropas para poder moverse a la linea de frente. Al que d un paso ms,
lo matar! grit. Cuando lleguemos al saln sagrado, yo liderear el camino. Los
soldados dieron un paso al costado y dejaron pasar al general. Con la cabeza en
alto, Titus atraves las puertas sagradas. Lo que vieron sus ojos fue algo imponente.
Alli estaba la menor de oro con sus siete brazos. Alli estaba la mesa de oro para
el pan y el altar de oro para el incienso. La santidad del lugar poda ser percibido
incluso por los paganos romanos. Titus, sin embargo, estaba ebrio por la victoria.
No prest atencin a lo que habla frente a sus ojos. Se acerc a la cortina del
Kodesh ha Kodashim, tom su espada, y la parti en dos.
De pronto ocurri algo muy raro. En el lugar donde la espada haca un tajo, emanaba
sangre. Titus arroj su espada al suelo. Reuni todas las vasijas del Templo y las
coloc sobre la cortina. Sus soldados enrollaron la cortina, transformndola en una
bolsa y se llevaron todas las vasijas sagradas. Los judios que hablan presenciado
esa visin horrible no pudieron hacer nada. Entonces uno de los soldados romanos
entr corriendo con una antorcha en la mano y la dej caer en el suelo. De pronto,
las cuatro puntas del Kodesh ha Kodashim ardian en llamas. Estas alcanzaron todo
el Beit Hamikdash. Los mismos soldados romanos apenas lograron escapar con
vida. Los gritos de los judos se olan por todas partes. Se incendia el Templo! Se
incendia el Templo! Yojann y sus hombres trataron de extinguir el fuego, pero ste
era demasiado fuerte. Los soldados judios que hablan luchado tan valientemente
ahora agachaban la cabeza y lloraban. La batalla estaba perdida.
El nueve de Av, cerca del anochecer, el Beit Hamikdash fue destruido. Toda esa
noche y el dia siguiente el fuego sigui arrasndolo. Pareca un altar cuyas llamas
se dirigan al cielo. Esa noche no hubo oscuridad en Jerusaln. Las llamas del

Templo ardiente iluminaban la ciudad como si fuese de dia. Los soldados romanos
continuaron avanzando por la ciudad, matando sin piedad a los judios indefensos.
El Beit Hamikdash se quem hasta los mismos cimientos, pero uno solo de sus
muros permaneci en pie. Titus no logr destruir las enormes piedras del muro
occidental. Eso fue todo lo que qued de ese hermoso edificio. Y la Presencia
Divina no se ha ido de alli hasta nuestros das.

La cada del Primer Templo

Un duro sitio
En el noveno ao del reinado de Tzidkiahu, el dcimo dia del mes de Tevet, se
estableci el sitio a Jerusaln. Desde las alturas de las murallas poda observarse
el numeroso ejrcito, verdaderamente incontable. Los babilonios aparecan como
un panal de abejas; cada cual ocupado en sus tareas especificas. Rodearon la
ciudad y erigieron catapultas a fin de voltear las murallas con mayor [Link]
aos y medio se prolong el sitio a Jerusaln. Cada da Nevuzaradn rodeaba la
ciudad e intentaba nuevos mtodos para derrumbar las murallas aunque sin xito
alguno: no logr voltear los muros ni conquistar la ciudad. Mientras Nevuzaradn
consideraba la posibilidad de regresar, Hashem puso en su mente una idea: medir
la altura de las murallas de la ciudad. Para su sorpresa, descubri que las murallas
encogan su altura cada dia esto era, sin duda, producto de la mano divina! La
intencin era entregar Jerusaln en manos enemigas. Una gran alegra invadi a
Nevuzaradn al descubrir lo que suceda con los muros, y con renovada esperanza
fortific el sitio a la ciudad.
Vctimas del hambre y la sed
Jerusaln se encontraba encerrada: nadie poda entrar ni salir de la ciudad. Dentro
de los muros el hambre creca cada da. Los habitantes de Jerusaln ya haban
vaciado completamente sus depsitos. Igualmente, las hierbas silvestres
comestibles ya hablan sido recolectadas. Tambin el pan escaseaba, y junto con
ste los dems alimentos. Los habitantes de Jerusaln intentaron entablar
conversacin con los soldados de Nabucodonosor. Desde las alturas gritaban a los
enemigos: Soldados caldeos, tenemos una propuesta para hacerles. Si nos
entregan pan, les bajaremos a cambio canastas repletas de oroLos soldados
aceptaron la propuesta. Al dia siguiente, los habitantes de Jerusaln hicieron
descender de las alturas de la muralla una canasta repleta de oro. Los soldados
enemigos vaciaron la canasta y la llenaron de trigo, el cual fue molido, preparado y
comido por los hebreos. Transcurridos algunos das los habitantes de Jerusaln
volvieron a descender una canasta repleta de oro, y nuevamente los hombres de
Nabucodonosor la vaciaron y la colmaron con cebada. Los israelitas subieron la
canasta, prepararon los granos y se alimentaron durante varios dias. La tercera vez
los soldados tomaron el oro y colmaron la canasta con paja. La cuarta tomaron el
oro y devolvieron la canasta vaca. Notando los israelitas que los babilonios los
engaaban y slo pretendan la plata y el oro, interrumpieron este sistema de
intercambio.
Mas el hambre azotaba terriblemente a la ciudad. Tambin el agua escaseaba. El
sufrimiento de los habitantes de Jerusaln comenz a tornarse insoportable. Ahora

descubran los israelitas la veracidad de las palabras del profeta Irmiahu en la


Megilat Eij. Ciertamente Jerusaln apareca como una ciudad fantasmal. Un
silencio absoluto y cortante habitaba sus callejuelas. Cientos de cadveres,
producto del hambre y la sed, se encontraban desparramados por la ciudad; nadie
tenla fuerza de enterrarlos. Un hediondo olor invada el aire. Los que an no haban
muerto de hambre marchaban sigilosos como sombras, deambulando sin rumbo fijo
como perros hambrientos buscando comida en los rincones. Revisaban los tachos
de basura. Otros se acostaban en la entrada de sus casas, desalentados,
aguardando su muerte segura.
Una mujer de Jerusaln dijo a su marido llorando: Por favor! Elige la mejor de mis
joyas y compra en el mercado un pedazo de pan. Por favor, slo un trozo de pan.
Conmovido ante el pedido de su esposa, el hombre eligi la ms bella de sus
piedras, y se dirigi al mercado con la intencin de comprar un pedazo de pan para
calmar el hambre de su esposa y su hijo. Durante largas horas deambul por las
calles de la ciudad sin encontrar ni un solo un pedazo de pan duro. Golpeado por el
desaliento y la decepcin, fue presa de un fuerte mareo que lo arroj muerto sobre
la tierra. Con suma impaciencia la mujer aguardaba la llegada de su esposo. Al notar
su demora, dijo a su hijo: S valiente, mi hijo, y busca a tu padre. El hijo hambriento
emprendi la bsqueda. Al encontrar a su padre, muerto, se arroj sobre el cuerpo
inerte, y mientras lo abrazaba fuertemente perdi tambin su vida.
El sufrimiento provocado por el hambre y la sed era compartido por los habitantes
de Jerusaln. El hambre no distingua entre pobres y ricos. Ni siquiera a cambio de
plata y oro era posible conseguir comida en la [Link] de los hombres ms
ricos del lugar, poseedor de una gran fortuna, llam a su sirviente y le dijo: Toma
toda mi plata, mi oro y mis piedras preciosas y consgueme un poco de agua para
calmar mi terrible sed. El sirviente tom plata, oro y piedras preciosas del tesoro de
su amo, y march con la intencin de comprar agua. Al notar que su esclavo
demoraba, el millonario subi al techo de su esplndida mansin para observar qu
suceda con su enviado. De pronto vio que retornaba con la vasija vacia en su mano.
El rico grit amargamente a su sirviente: Rompe esa vasija qu utilidad tiene si
esta vacia?. El sirviente cumpli el pedido de su amo y rompi la vasija en cientos
de pedazos. Entonces el hombre rico salt del techo de su mansin sobre la vasija
destrozada, y su cuerpo se quebr completamente ante la severidad del impacto.
Durante dieciocho meses se prolong la hambruna en Jerusaln, perodo en el que
tampoco ces el enfrentamiento entre los soldados de Iehud y los de
Nabucodonosor. Muy especialmente se destac la valentia de Avika ben Gavtari,
quien subi a la muralla y exclam: Quien est a favor de Jerusaln y de su Templo
que me siga!. Al escuchar su convocatoria, numerosos valientes de Israel lo
siguieron y enfrentaron al ejrcito babilnico. A pesar de su hambre y su debilidad,
lograron provocar numerosas bajas en las filas enemigas. Los soldados caldeos
arrojaban incontables flechas en direccin de Avika, mas ste las atrapaba con sus
enormes manos y las arrojaba nuevamente al corazn de los enemigos. De este
modo cayeron muchos de los soldados que sitiaban la ciudad. Mas el hambre y la
sed determinaron el destino de los habitantes de Jerusaln. La oposicin de los
israelitas se debilit, las murallas de la ciudad fueron volteadas, y de este modo
logr ingresar a Jerusaln el poderoso


Los acontecimientos no fueron predecibles

Los Acontecimientos que causaron la Primera Destruccin y su Galut Fueron
Imposibles de Predecir
Hoy, a dos mil aos de nuestra expulsin de la tierra, el galut (dispersin) se nos
aparece como parte integrante de la vida juda, un componente ms de la conciencia
nacional, hasta el grado en que lo vemos como algo inevitable, consecuencia natural
de la situacin prevaleciente. Pero si examinamos la situacin reinante en el
momento en que por primera vez se pronunciaron estas profecas, veremos que el
curso de los acontecimientos no fue de ningn modo directo o natural, y por cierto
que no fue [Link] el momento en que se predijo el exilio, todos los factores
parecan indicar que, segn el curso natural de los acontecimientos, el Pueblo Judo
continuara viviendo en su tierra indefinidamente, y jams tendra por qu ser
exiliado de all. Hubo muchas otras naciones que sufrieron tambin perodos de
decadencia, en que fueron conquistadas y subyugadas por potencias extranjeras,
pero muy pocas debieron ser exiliadas de sus tierras. Existen muchos pueblos
antiguos que siguen viviendo hasta el da de hoy en sus tierras nativas.
Adems, en el momento en que Mosh escribi las profecas, la experiencia
histrica no abarcaba el exilio de naciones enteras tras la derrota. Quin pudo
haber sabido que los judos seran exiliados de su tierra? Quin pudo haber
predicho que Nevujadnetzar, rey de Babilonia, tomara la decisin de exiliar a las
naciones que habra de conquistar, incluyendo a los judos? (Las otras naciones
conquistadoras, tales como Persia, Grecia y Roma no lo hicieron). Y, cuando casi
mil aos ms tarde el rey de Babilonia luch con Judea y Jerusaln, capturndolas,
esa victoria no tuvo por qu necesariamente conducir a la destruccin del Beit ha-
Mikdash y al exilio del Pueblo Judo. Al principio, lo nico que hizo Nevujadnetzar
fue exigir un tributo de Israel, dictaminando que el rey de Judea deba dar un voto
de alianza con l, tal como est escrito: En sus das subi Nevujadnetzar, rey de
Babilonia, y Yehoyakim fue siervo suyo durante tres aos (Melajim II 24:1).Ni
siquiera cuando Yehoyakim se rebel contra el rey de Babilonia, y Nevujadnetzar
mont un segundo ataque contra Jerusaln y la captur, ni siquiera entonces
expuls al pueblo de su tierra, sino tan slo al rey, sus ministros y lderes militares.
La vasta mayora del pueblo pudo permanecer en sus hogares, segn leemos:
Por entonces subieron a Jerusaln los siervos de Nevujadnetzar, rey de
Babilonia, y la ciudad fue sitiada Y se llev a todo Jerusaln, y a todos los
prncipes, y a todos los hombres valientes, diez mil cautivos en total, y a todos los
artesanos y los herreros. Nadie qued, salvo los ms pobres del pueblo de la
tierra Y el rey de Babilonia hizo a Mataniahu, hermano de su padre, rey del lugar
y cambi su nombre por el de Tzidkiahu. (Melajim 11 24:10-17)
Fue solo despus de que Tzidkiahu, que a su vez tambin se rebel contra
Babilonia, y Nevujadnetzar haba capturado la ciudad por tercera vez, que fue
arrasada Jerusaln e incendiado el Beit ha-Mikdash. Recin entonces
Nevujadnetzar exili a toda la nacin hacia Babilonia. Quin poda haber
anticipado esta cadena de acontecimientos que caus el exilio predicho por la Tor
con tanta certeza y tanta claridad? Si tan slo uno de los eslabones de la cadena

no hubiera encajado como corresponde, el curso de la historia podra haber sido


completamente diferente. De hecho, haba suficientes factores naturales como para
alterar la historia en forma [Link] le advirti a Tzidkiahu, en el nombre
de D-os, que se sometiera al mandato del rey de Babilonia: Y yo le habl a
Tzidkiahu, rey de Judea, conforme a todas esas palabras, diciendo: Inclinad vuestra
cerviz bajo el yugo del rey de Babilonia, y servidle a l y a su pueblo, y vivid
(Yirmiyahu 27:12). Si Tzidkiahu hubiera escuchado al profeta, cuya voz era tambin
la voz de la lgica y del sentido comn, y no hubiera incitado a la rebelin contra
Nevuiadnetzar -rebelin que estaba destinada al fracaso- entonces el Beit ha-
Mikdash no se hubiera destruido y el pueblo no habra sido exiliado de su [Link]
reino de Nevujadnetzar no dur mucho, ni tampoco Babilonia disfrut del poder
indefinidamente. El imperio cay ante Ciro, rey de Persia, quien apoyaba a los
judos, a los que les permiti inclusive retomar a su tierra y reconstruir el Beit ha-
Mikdash. Si el rey Tzidkiahu hubiera durado un poco ms en el poder, todo el exilio
con sus amargas consecuencias no habra tenido [Link] esto no deba suceder
puesto que, tal como lo explica el Tanaj, se haba dictado un decreto Celestial por
el cual, si los judos no se arrepentan, judea y Jerusaln seran destruidas a causa
del pecado de Menashe (ver Yirmiyahu 15:4).
Fue as como ocurri lo inesperado y lo imprevisto, y Tzidkiahu, rey de judea, se
rebel, segn est escrito: Debido a la ira del Eterno sucedi eso en Jerusaln y
judea, hasta que la arroj de Su presencia. Y rebelse Tzidkiahu contra el rey de
Babilonia (Melajim 11 24:20). Y Rashi explica el versculo del modo siguiente: D-
os implant en su corazn la idea de rebelarse, para que fuera [Link] Mismo
que describi en la Tor el advenimiento del galut tambin se asegur luego de que
tuviera lugar. Pues El corazn del rey est en manos del Eterno (Mishlei 21:1) y El
hace inclinar sus decisiones en la direccin que El desee, a fin de que se cumplan
Sus palabras.
Tras la destruccin del primer Beit ha-Mikdash, quedaba una ltima esperanza de
que se mantuviera una imagen de normalidad y alguna medida de autonoma. El
rey de Babilonia dej un resto de nativos judos pauprrimos para que trabajaran
los viedos y los campos, y design a Gedalia ben Ajikam para que los supervisara.
Haba todava una posibilidad de que la tierra pudiera recuperarse de las heridas de
la batalla. Tal vez, con el tiempo hasta podran haber regresado los exiliados. Pero
se haba dictado un decreto Celestial de que Eretz Israel deba quedar desolada.
Gedalia ben Ajikam fue asesinado a manos de traidores, y el resto de gente que
quedaba se dispers en todas direcciones, y fue as como finalmente la Tierra Santa
qued totalmente [Link] fue el ltimo eslabn de la cadena de
acontecimientos que condujo al cumplimiento de las palabras de D-os. Quin
poda haber predicho tal fin en el curso natural y lgico de la historia?
La Influencia de D-os se Revel Sobre la Historia en la Epoca del Segundo
Exilio
Con la destruccin del segundo Beit ha-Mikdash y la expulsin del Pueblo judo a
manos de los romanos, podemos ver con claridad cmo la Mano de la Providencia
determin el cumplimiento de las profecas de la Tor de que habra galut (exilio) y
[Link] romanos, que arrasaron el segundo Beit ha-Mikdash, eran un
imperio mundial. Haban conquistado muchos pueblos, imponiendo su mandato

sobre muchas culturas y muchas lenguas, subyugaron a todas las naciones, mas
desterraron a una sola: el Pueblo de Israel, la misma nacin que mil aos antes
haba sido advertida que sera desterrada de su tierra si no cumpla con la palabra
de D-os. Esta nacin fue la nica en ser exiliada, as como su tierra fue la nica en
quedar desolada. Quin, en el momento en que fue escrita la Tor, poda haber
predicho que los romanos tomaran Eretz Israel? Quin Poda haber sabido que
este conquistador decidira exiliar al Pueblo judo de su tierra? Cuando los romanos
tomaron por primera vez Eretz Israel, no tenan la menor intencin de tratar a los
judos en forma diferente de las dems naciones conquistadas.
En efecto, al principio instituyeron un gobierno ocupacional, similar al que
impusieron en las dems naciones que subyugaron. No pensaron siquiera en
arrasar la tierra o deportar a sus ciudadanos. Pero debido a los pecados de Israel,
el decreto Celestial ya se haba firmado y sellado. Como resultado, los
acontecimientos fueron dirigidos de manera tal que por coincidencia los unos se
encadenaron con los otros, culminando (unos 140 aos despus de que Pompeyo
marchara a Palestina tras la invitacin del rey judo hasmoneo) en una insurreccin
que fue escalando hasta convertirse en una guerra de gran envergadura. Josefo se
refiri a esta guerra como la ms terrible y sangrienta que el mundo haba conocido
(hasta ese entonces). La revuelta y la guerra subsiguiente fueron la causa directa
de la destruccin del segundo Beit ha-Mikdash y de la desolacin de Eretz Israel, y
antesala del segundo [Link] acontecimientos que causaron esta guerra, donde
los judos sufriran tan devastadora derrota, son muy conocidos y demasiado
numerosos como para detallarlos aqu. Pero todo el que analice el curso de los
acontecimientos en profundidad admitir que no hubo factores determinantes que
dictaran trgica derrota que constituy su clmax. La ms leve desviacin del
desarrollo de la historia podra haber alterado el resultado final en forma drstica.
La revuelta y la guerra ni fueron histricamente inevitables; por el contrario, la serie
de eventos que finalmente produjo la destruccin del Beit ha-Mikdash no fue
predecible ni natural. Estos eventos slo pueden explicarse como algo
extraordinario, ilgico predeterminado desde el Cielo. Una Mano invisible ceg los
judos, para que no pudieran ver en qu direccin se dirigan, y as no pudieran
buscar su propio beneficio ni actual segn sus propios intereses.
Inclusive cuando la guerra ya haba estallado, no era imposible evitar la destruccin
total y el exilio. A lo largo del Imperio Romano hubo muchas escaramuzas y
revueltas, que fueron aplacadas sin necesidad de arrasar con los territorios (excepto
Cartago, a quien Roma consideraba su principal competidora por el control del
Mediterrneo, y que fue arrasada hasta sus mismsimos cimientos). La rebelin de
Eretz Israel tambin podra haberse reprimido desde el comienzo, sin destruir
ciudades ni dejar a la tierra desolada. Pero por algn motivo los romanos no
pudieron sofocar la rebelin juda en su inicio, y lo que en un principio fue una simple
revuelta muy pronto se convirti en una guerra de singulares [Link]
todos modos, la guerra podra haber tenido otro fin. La victoria romana no fue fcil.
En muchas oportunidades durante el curso de la guerra los romanos se mostraron
dispuestos a hacer las paces. Mas el decreto Divino ya haba sido sellado, y cuando
pareca que haba ms posibilidades de alcanzar la paz, D-os implant en sus
corazones la idea obstinada de perseguir tenazmente el camino que conduce al

dao y la calamidad, y as escogieron un destino mucho peor que el exilio y la


exterminacin (Josefo, Las guerras de los judos IV, 9:11).Al tiempo que reinaba
la lucha entre los extremistas y los moderados por el control de Jerusaln, fueron
esos mismos moderados, que estaban a favor de la paz, los que llevaron a la ciudad
a la violenta faccin de Shimon bar Giora y sus seguidores. Estas brigadas (los
birionim, como los llamaron los Sabios), que hasta entonces no eran ms que una
banda de ladrones y asesinos, alienados de la sociedad, se transformaron en los
nuevos gobernantes de la ciudad. La vida dentro de Jerusaln se convirti en un
verdadero infierno. Y como resultado de esto, todos los esfuerzos de Rab Yoianan
ben Zakai y sus colegas por llegar a la paz y poner fin a la guerra fueron ftiles y en
[Link] cuando la guerra ya llegaba a su trmino, despus de que los
romanos penetraron en las murallas de la ciudad y la derrota era previsible, incluso
entonces los brigadas de bar Giora se negaron a rendirse y as librar al Beit ha-
Mikdash de una segura destruccin. Fue as como el Templo estall en llamas a
causa de una locura disparatada, obstinada e irracional.

Introduccin: una bendicin y una maldicin

Mira que hoy pongo ante vosotros una bendicin y una maldicin. La bendicin es
vlida si cumpliereis los mandamientos del Eterno vuestro D-os, que hoy os
imparto y la maldicin os valdr si no cumplireis los mandamientos del Eterno
vuetro D-os(Devarim [Link])
La Tor repite esta advertencia varias veces. En dos partes pone especial nfasis
en enumerar los detalles de ambas alternativas: las bendiciones que recaern sobre
los justos, y las maldiciones que sufrirn los que se descarren. La Tor trata este
tema primero en las Advertencias (Tojaj) del libro Vaikra, cap. 26, y luego en las
del libro Devarim, cap. [Link] su comentario de la Tor (Vaikra 26:12), el Ramban
escribe acerca de las bendiciones que la Tor les garantiza a quienes cumplan con
los preceptos de D-os:
Estas bendiciones se habrn de cumplir en su totalidad recin cuando todo Israel
obedezca la voluntad de su Padre Celestial Sepan que el Pueblo Judo jams
alcanz el cumplimiento total de estas bendiciones, ni como comunidad ni en forma
individual, por falta de mritos. Por eso, nuestros Sabios dijeron de David
(refirindose al versculo) Y esgrimi su espada sobre ochocientos cuerpos, que
lo apenaba el no haber derribado a los otros doscientos, pues la Tor promete: una
sola persona perseguir a mil. Entonces se oy un eco celestial que dijo: Esto se
debe nicamente a que Uria el jeteo, es decir, tu pecado (con Batsheva) evit el
cumplimiento total de esa promesa
El Ramban concluye con una cita de los Sabios, que las bendiciones profticas en
su totalidad slo se cumplirn en el momento de la redencin final, que ser una era
de [Link] slo no fuimos merecedores del cumplimiento perfecto de esas
bendiciones, sino que a causa de nuestros pecados y los de nuestros padres, fuimos
exiliados de nuestra tierra, se destruy nuestra ciudad Jerusaln y arrasaron nuestro
Templo Sagrado. Y a partir de entonces fuimos acosados con la persecucin y el
sufrimiento. Ya hace casi dos mil aos que soportamos este amargo exilio, algo que
no tiene precedentes en la historia de las dems naciones, mientras que, por otro

lado, todas las maldiciones mencionadas en la Tor ya se han cumplido.


Los Pecados que Causaron la Destruccin del Templo
Los Sabios y eruditos de las generaciones sucesivas analizaron en detalle los
pecados especficos que causaron el cumplimiento de las maldiciones referentes a
la Destruccin. Veamos cules son las [Link] el tratado Yoma 9b, los Sabios
sintetizan las razones de la destruccin del primer y del segundo Beit ha-Mikdash.
En su obra Yaarot Devash (textos 4 y 10), el famoso Rab Jonatan Eybeschuetz
explica estos motivos (ver adems el comentario de la Tor Beit ha Levi, Parashat
Bo).En el tratado Shabat 119b, los Sabios enumeran otra lista de pecados que
causaron la destruccin de Jerusaln, mientras que en el Talmud Yerushalmi, Yoma
1,1, se menciona otra razn ms del jurban (destruccin). Al tratar el tema de la
recompensa y el castigo es fundamental recordar ciertos principios bsicos. En
primer lugar, las bendiciones y las maldiciones enumeradas en las Advertencias
habrn de cumplirse en este mundo, y no solamente en el Mundo Venidero. En
segundo lugar, las secciones de advertencia que aparecen en los libros de Vaikra y
Devarim fueron una prediccin hecha a toda la nacin y no a cada judo en
[Link] verdad que a cada individuo se le advierte: Os di para escoger entre
la vida y la muerte, entre la bendicin y la maldicin (Devarim 30:19), y por cierto
que cada individuo ser recompensado por sus buenas acciones y ser castigado
por sus faltas con escrupulosa exactitud, para que finalmente los justos puedan
cosechar todos los beneficios de sus devociones. Sin embargo, en relacin al
individuo ocurre el fenmeno de que parece que los justos sufren y los malvados
prosperan (Berajot 7a), pues para cada individuo se realiza un clculo general que
comprende tanto este mundo como el prximo.
Cuando nuestros Sabios y los eruditos posteriores citan las causas del exilio, se
refieren nicamente a transgresiones colectivas que afectan a toda la nacin. Son
nicamente las faltas comunes a todo el pueblo las que sellan el destino de la
generacin y hacen que se cumplan las maldiciones previstas en la Advertencia.
Adems debemos recordar que la sociedad entera podr ser juzgada en base a la
mayora (Kidushin 40b, ver adems las Hiljot Teshuv del Rambam, cap. 2)
Hay varios libros de la Biblia (Shoftim, Melajim y Yirmiyahu) que contienen profecas
que se cumplieron en la poca en que todava exista el Beit ha-Mikdash. En los
captulos siguientes analizaremos el cumplimiento de las profecas de las
Advertencias que tratan de la destruccin de los Batei ha-Mikdash y de los distintos
perodos de la Dispora.


El Beit Ha-Mikdash: destruccin y dispersin

Un Regalo Condicional
D-os entreg Eretz Israel al Pueblo Judo para siempre, con una condicin: que
obedecieran Su voluntad y cumplieran con la Tor, con lo que viviran seguros en la
tierra, comeran de sus frutos, y se llenaran de su abundancia. Pero si, D-os no lo
permita, no observaran la Tor, entonces la tierra los echara. Y muy pronto se
perderan de la buena tierra, tal como est escrito:
Y os corromperis hacindoos dolos de cualquier clase y pecando a los ojos del

Eterno vuestro D-os, provocando Su ira. Tomo como testigos al cielo y la tierra
contra vosotros y pereceris en la misma tierra que vais a poseer luego de cruzar el
Jordn. (Devarim 4:25)
Vosotros guardaris Mis estatutos para que la tierra no os vomite(Vaikra 20:22)
Mas si no Me escucharais y no cumplierais estos Mis mandatos Har que la tierra
se convierta en un desierto Os dispersar los pueblos. (Vaikra 26:14,32,33)
Y suceder que, si no obedecieras la voz del Eterno tu D-os observando todos Sus
mandamientos y estatutos que hoy te prescriboel Eterno har que venga contra ti
un pueblo de muy lejos, desde el extremo de la tierra, rpido como el guila. Un
pueblo cuya lengua no comprenders Te asediar por todos tus portales hasta
que los muros ms altos y fortificados se desplomen, no obgstante la confianza que
tenas en ellos.. Y sers arrancados de la tierra que te dio para que la poseyeras.
(Devarim 28:15-63)
Estas advertencias de la Tor especifica de que los judos son exiliados, su tierra
es destruida y queda desolada durante muchsimos aos:
Y har que la tierra se convierta en un desierto
Y os dispersar entre los pueblos
Y vuestras tierras sern desvastadas y vuestras ciudades quedarn en
ruinas(Vaikr 26:32,33)
Al advertir acerca del castigo, la Tor describe lo desolada que les parecer la tierra
a las generaciones posteriores:
y las generaciones futuras, vuestros hijos que vendrn despus de vosotros y los
forasteros que procedan de tierras lejanascuando vean las plagas que asolarn
vuestra tierra y las pestes que el Eterno le enviar (dirn): la tierra es azufre y sal,
de modo que en el suelo abrasado no podr crecer ms hierba alguna, como ocurri
con el cataclismo de Sodomo y Gomorra. (Devarm 29:21-22)
Esta descripcin proftica se convirti en una realidad [Link] sido una tierra
que rebosaba de vitalidad y de una poblacin prspera, una tierra conocida por sus
cursos de agua y manantiales que brotan de valles profundos y de montaas; tierra
prdiga en trigo, cebada, vias, higueras y granados; tierra de olivares, de aceite y
de miel; nada te faltar en esa tierra (Devarim 8:8-9). Esta tierra de tan exuberante
fertilidad se convirti en un desierto estril y maldito que no poda ser cultivado. Sus
verdes campos se transformaron en ftidos pantanos que causaban enfermedades
y muerte. Sus ciudades quedaron desoladas; los zorros deambulaban libremente
por entre los montculos de grava. Sus calles quedaron desiertas por miedo a los
criminales y los asesinos. Durante ms de mil quinientos aos, desde el final de la
posesin romana de Eretz Israel hasta el regreso de los judos a su tierra, en nuestra
generacin, la Tierra de Israel permaneci desolada y su poblacin apenas si
super algunas decenas de miles de [Link] obstante, las descripciones de
Eretz Israel que traen los Sabios contrastan en forma radical:
Le dio a sorber miel de la roca (Devarim 32:13): Es como en Sakini y sus ciudades
vecinas. Se cuenta que una vez Rab Yehuda pidi a su hijo residente en Sakini que
le llevara higos secos de un barril. Su hijo le dijo: Pero padre, es un barril de miel.
Y l le respondi: Hijo mo, coloca la mano bien adentro del barril, y vers que
contiene higos.(Sifri)
Sumrjanse su pie en aceite (Devarim 33:24): es la porcin de Asher, que produca

aceite como de un manantial. Se cuenta que una vez la gente de Ludkia necesitaba
una cantidad muy grande de aceite. Entonces dijeron a un mensajero: Ve a Gush
Jalav. All le proporcionaron cantidades innumerables de aceite (Menajot 85b)
Dijo Rab Jiya bar Ada: Mi padre me dej una sola via. El primer da cosech
trescientos racimos de uvas el segundo da, otros trescientos racimos Y tuve
que dejar la mitad del resto sin cosechar, para que todos pudieran tomar las uvas
Rami bar Yejezkel visit cierta vez Bnei Brak y vio que haba unas cabras pastando
bajo una higuera. La miel goteaba de los higos y la leche flua de las ubres de las
cabras, y as se mezclaban la miel con la leche. El exclam: Esto es lo que signfica
la frase Una tierra donde fluye la leche y la miel (Ketubot 111b)
Hay muchos ms relatos maravillosos como stos que testimonian la bendicin que
le confiri D-os a Eretz Israel y a sus frutos. A partir de las palabras de los Sabios,
es evidente que los relatos mencionados no constituyen casos aislados, sino que
son representativos de toda la [Link] Josefo hallamos una descripcin que
corrobora la fertilidad de la Galilea:
Aunque la zona de la Galilea es pequea es una tierra de gran fertilidad y rica en
pasturas. Adems all crecen muchas especies de rboles. La riqueza de sus
productos atrae a personas que no tienen lazos con la agricultura. Toda la tierra es
cultivada por sus habitantes. Ni una sola regin est inactiva. Y gracias a la
bendicin de su buena tierra, en la Galilea hay gran cantidad de ciudades, y una
multitud de pueblos llenos de gente. (Historia de las Guerras Judas, libro III, cap.3)
Hagamos un contraste entre estas descripciones de la tierra durante la ocupacin
juda con informes de su desolacin tras el exilio de su pueblo por los cuatro confines
de la [Link] ciudadano francs Valneu, que realiz viajes durante el siglo
dieciocho, escribi en su Viajes de Valneu a Siria y Egipto en los aos 1780-1795:
Viaj a pueblos y ciudades distantes y en todos lados vi nicamente desolacin y
despojos, despotismo y pobreza. Mientras viajaba lo nico que vea a lo largo del
camino eran campos abandonados, pueblos en ruinas, ciudades destruidas Al
compararlos con sus imgenes del pasado, me acosaron muchos pensamientos.
En mi mente vi los reinos de Damasco, Jerusaln, Samaria y los filisteos amantes
de la guerra Visit lugares donde una vez la vida floreci, y no vi ms que
desolacin. Ni una sola alma humana. Ciudades en ruinas, una tierra sin habitantes,
transformada en un gran cementerio. D-os Todopoderoso! Qu fue lo que caus
cambios tan drsticos en estas tierras? Por qu se destruyeron tantas ciudades?
Por qu la maldicin del Cielo ha cado sobre estos parajes? Cul es la razn de
la ira Celestial que perpeta la desolacin y la destruccin de estos lugares?
El famoso autor norteamericano, Samuel Clemens (Mark Twain), visit Eretz Israel
en 1867 y registr sus impresiones:
No hallarn ni un solo pueblo que est a menos de treinta millas de su pueblo vecino.
Es posible hallar dos o tres campamentos de beduinos, pero ningn asentamiento
permanente. En esta rea se puede viajar unas diez millas sin encontrar ms de
diez personas en total. Es acerca de esta misma regin que dice la profeca: Y har
que la tierra se convierta en un desierto Y vuestras tierras sern desvastadas y
vuestras ciudades quedarn en ruinas Es imposible contemplar este sitio y
declarar que esta profeca no se ha cumplido.

El testimonio de este escritor norteamericano es en s mismo el cumplimiento de la


profeca de la Tor:
y las generaciones futuras, vuestros hijos que vendrn despus de vosotros y los
forasteros que procedan de tierras lejanas cuando vean las plagas que asolarn
vuestra tierra y las pestes que el Eterno le enviar (dirn): la tierra es azufre y sal,
de modo que en el suelo abrasado no podr crecer ms hierba alguna, como ocurri
con el cataclismo de Sodoma y Gomorra (Devarim 29:21-22)

Alusiones de la Tor a ambos exilios

En la Tor, y especialmente en los versculos de las Advertencias, hallamos
referencias a los dos exilios que ha sufrido nuestro pueblo.
El Ramban, en su comentario a la Tor (Vaikra 26:16) explica los versculos de la
Tojaj, y demuestra que la Tor hace alusin a ambos exilios:
Debemos saber y comprender que estas promesas que hallamos en Vaikra aluden
al primer exilio, pues todo lo que dice acerca del pacto, del galut y de la redencin
se aplican al primer Beit haMikdash y el pacto de Devarim 28 alude al exilio actual
(el segundo), y a la redencin que an aguardarnos
Luego el Ramban demuestra cmo la Tojaj (advertencia) de Vaikra se refiere
necesariamente al primer exilio, mientras que la de Devarim se refiere al segundo.
Estos son sus argumentos principales: en la Tojaj de Vaikra, la Tor advierte
precisamente contra los mismos pecados por los cuales se destruy el primer Beit
ha-Mikdash, mientras que en la de Devarim, habla de los pecados por los cuales
tuvo lugar el segundo jurbn (destruccin).
En Vaikra 26:15 dice: os burlarais de Mis preceptos y vuestra alma aborreciera Mis
juicios y haciendo que Mi pacto quede nulo. El Ramban seala que en Vaikra la
Tor menciona en forma explcita los altares idoltricos (bamot), las columnas de
sol y otras tantas abominaciones similares, pues la gente serva a dioses forneos
y cometa muchos males Pero en Devarim 28:15 no se menciona en absoluto que
adoraran columnas de sol o dioses falsos. Lo nico que dice es que Y suceder
que si no obedecieras la voz del Eterno tu D-os observando todos Sus
mandamientos y estatutos que hoy te prescribo recaern sobre ti todas estas
maldiciones. En otras palabras, Israel sera castigado por transgredir ciertos
mandamientos. Y, efectivamente, fue eso lo que ocurri en la poca del segundo
Beit ha-Mikdash. Tal como dijeron los Sabios: Por qu se destruy el primer Beit
ha-Mikdash? Por la idolatra, el adulterio y el derramamiento de sangre. ,Por qu
se destruy el segundo Beit haMikdash, considerando que mientras estuvo en pie
los judos estudiaron Tor y realizaron actos de bondad? Debido a que los judos se
odiaban los unos a los otros sin ninguna causa (sinat jinam).
La Tor predijo que habra una diferencia entre los Acontecimientos que
Precedieron a Ambas Destrucciones
Los castigos mencionados en Vaikra son: la espada, las bestias salvajes, la
pestilencia, el hambre y, finalmente, el exilio. Y todo esto efectivamente ocurri, tal
como dice en forma explcita en Yirmiyahu 37-39. Por otro lado, en la Tojaj de
Devarim 28:32-41 dice: Tus hijos y tus hijas sern dados a otro pueblo ante tus
ojos Podrs engendrar hijos e hijas, pero no sern para ti, porque irn al
cautiverio. No sera un galut en el que padres e hijos seran enviados al exilio

conjuntamente. En Devarim, solamente los hijos seran tomados cautivos, mientras


que los padres permaneceran en Eretz Israel. No hay mencin de esto en las
primeras Advertencias de Vaikra, porque en la poca del primer exilio se exiliaban
familias enteras. Recin en el segundo grupo de Advertencias que aparece en
Devarim se habla de que los padres no irn al cautiverio junto con los hijos, pues
cuando los romanos ocuparon la tierra tomaron a los jvenes sin ningn tipo de
restricciones. Adems est escrito:
Servirs a tus enemigos, a quienes el Eterno mandar contra ti, hambriento,
desnudo y desprovisto de todo (Devarim 28:48). Se trata precisamente de los
trabajos forzados que tuvieron que hacer nuestros antepasados para los romanos
en Eretz Israel, pues los romanos impusieron un yugo muy duro sobre sus
habitantes, hacindose dueos de sus cuerpos y de su dinero, y confiscando todos
sus bienes.
El grado que alcanz la tirana de los romanos puede apreciarse a partir de las
descripciones de Josefo. En relacin a Floro, el ltimo comisionado romano, dice lo
siguiente:
No les eran ajenos el robo, el asesinato ni tantas otras fecharas. Fue un dspota
cruel y malvado, que no conoca la vergenza en lo que a pecados se refiere.
Explot a ciudades enteras y destruy muchsimas comunidades. Impuso sanciones
a prcticamente todos los habitantes de la tierra para poder quedarse con sus
bienes. En su avaricia, destruy distritos enteros.
En su comentario de las Advertencias, el Ramban agrega lo siguiente:
Ms tarde, Agripas II volvi a ingresar a la tierra con el emisario del emperador
de Roma y captur ciudades de la tierra de judea. Entonces se cumpli lo que dijo
Moshe Rabenu: Servirs a tus enemigos, a quienes el Eterno mandar contra ti,
hambriento, desnudo y desprovisto de todo (Devarim 28:48). Luego la Tor dice:
El Eterno har que venga contra ti un pueblo de muy lejos Te asediar por todos
tus portales hasta que los muros ms altos y fortificados se desplomen, no obstante
la confianza que tenas depositada en ellos Y llegars a comer el fruto de tu propia
carne, la carne de los hijos y las hijas que el Eterno te dio (Devarim 28:49-53).
Vespasiano y su hijo, Tito, llegaron con un enorme ejrcito y capturaron todas las
ciudades fortificadas de judea, oprimiendo con crueldad a los judos. Se sabe que
despus de que derribaron las murallas de Jerusaln y el Beit ha-Mikdash, slo
qued en pie el muro del Templo y los sitiados se comieron la carne de sus hijos e
hijas. Y cuando por fin cay el santuario, se cumpli el versculo 63 de este captulo:
Y seris arrancados de la tierra. (Comentario del Ramban sobre Devarim 28)
Rab Itzjak Abarbanel, en su comentario de la Tor (Devarim 28:49), seala que en
las Advertencias de Devarim la Tor menciona el ataque gentil a Eretz Israel en tres
oportunidades. Esto, comenta, alude a las tres ocasiones en que los romanos se
alzaron contra Jerusaln antes de lograr su conquista, en que destruyeron la ciudad
y exiliaron a su pueblo. Adems agrega que hay muchas alusiones ms de la Tojaj
que corresponden con precisin a los acontecimientos histricos que tuvieron lugar
en el curso del jurbn.
El Cese de los Sacrificios y la Destruccin del Beit Ha-mikdash
En su comentario de Vaikra 26:31, el Ramban afirma:
Y har de vuestros santuarios una desolacin y no aspirar ms los olores de
vuestros sacrificios: aqu D-os amenaza con destruir el primer Beit ha-Mikdash y

con anular los sacrificios que hasta entonces El haba aceptado en ese Beit ha-
Mikdash. Por el contrario, en las Advertencias de Devarim, no hay mencin del
Mikdash o de la agradable fragancia de las ofrendas, ya que en el segundo Beit
haMikdash no descenda ms fuego del Cielo para consumir los sacrificios, como
haba ocurrido en el primero (ver Yoma 21b).
La Tor Predijo Como Sera el Invasor
El Ramban comenta sobre Devarim [Link]l Eterno har que venga contra ti un
pueblo de muy lejos, desde el extremo de la tierra, rpido como el guila: esto hace
alusin a la llegada de los romanos, que venan de muy lejos. Y luego dice: un
pueblo que no conoces; un pueblo cuya lengua no comprenders (28:36-49): como
los romanos vivan tan lejos, no comprendamos su idioma. En Vaikra no se hace
mencin de esta dificultad, porque la Tojaj se refiere al exilio a Babilonia y Asiria,
que estn cerca de Eretz Israel, y cuyas lenguas les resultaban familiares al Pueblo
Judo.
El Ramban podra haber mencionado otro detalle de la profeca, rpido como el
guila, que resulta especialmente apropiado para describir la invasin romana,
pues los que portaban los estandartes de los ejrcitos invasores llevaban el smbolo
del guila romana en sus banderas. Josefo describe as la apariencia de las legiones
romanas: Y entonces aparecieron las banderas blasonadas con el guila. Y como
el guila es el rey de todos los pjaros, y el ms osado de todos ellos, para ellos es
el smbolo del Imperio Romano (Las guerras de los judos 3:6)
La Tor Predijo la Duracin del Exilio Babilnico
El Ramban comenta sobre Vaikra 26:34,35:
Entonces gozar la tierra sus Shabat por todo el tiempo que dure la desolacin
ha de descansar, por todos los Shabat que no respetasteis mientras morabas en
ella: es decir, que la cantidad de aos que dur el exilio babilnico es la misma
cantidad de aos que la gente no haba cuidado las leyes del ao sabtico. Adems
la Biblia afirma (Divrei ha Iamim 11 36:21), en relacin a aquel exilio, que fue para
cumplir la palabra de D-os por boca de Yirmiyahu, hasta que la tierra sea
recompensada por todos sus Shabat; porque todo el tiempo que permaneci
desolada, pudo descansar, en total setenta aos. As es advirti D-os, y as fue
como ocurri. Pero las Advertencias de Devarim, que tratan de la segunda
Destruccin y el segundo exilio, no hacen ninguna alusin ni a la iniciacin ni a la
duracin del exilio. Ni tampoco promete D-os la redencin, sino que la hace
depender de nuestro arrepentimiento.
En su Carta a Yemen, el Rambam escribe que los Profetas advierten que el segundo
exilio habr de prolongarse. En Yeshayahu 24:22, dice: Y al final de muchos das
sern recordados, mientras que Javakuk 2:3 profetiza: Por cuanto todava no se
cumpli el plazo sealado para la visin aunque tarde en llegar, esprala.

La redencin tras los dos exilios

La Tor Describe la Redencin Tras los Dos Exilios
El Ramban prosigue:
Si se analiza ms en profundidad la promesa de redencin del primer Exilio
Babilnico, se ver que D-os slo le asegura a Israel que El recordar el pacto de

los padres y de la tierra. No hay mencin de que vaya a perdonar sus iniquidades y
que los vuelva a amar como antes, o que vaya a reunir a todos los que se
dispersaron. Y fue as exactamente como ocurri. Pues cuando los judos retomaron
de Babilonia, solamente regresaron las tribus de Yehuda y de Biniamin, junto con
una pequea fraccin de otras tribus. Adems, regresaron pobres y como servidores
de los reyes de Persia. Tampoco afirma D-os que ellos han de regresar a El con
total arrepentimiento, sino solamente que confesarn su iniquidad y la iniquidades
de sus padres, que fue exactamente lo que ocurri cuando regresaron del exilio.
Por el contrario, la promesa de redencin mencionada en Devarim, en la segunda
Tojaj, ser una redencin completa, superior a cualquiera precedente. As
prometi Mosh: Y ser benvolo contigo y har que te multipliques ms que tus
padres (Devarim 30:5). Moiss nos prometi que D-os diezmara y destruira a
quienes nos exiliaron, tal como est escrito: Entonces el Eterno tu D-os volver
aquellas maldiciones contra tus enemigos y contra los que te aborrecen y contra los
que te persiguieron (Devarim 30:7). Las dos expresiones de tus enemigos y los
que te aborrecen hacen referencia a las dos religiones (los cristianos y los
musulmanes), que continan persiguindonos. (Ramban, Vaikra 26:16)
La Tor Predijo Acerca del Rey de Israel y su Destino
(En la Tojaj de Devarim, que se refiere a la destruccin del segundo Beit ha-
Mikdash, dice la Tor:) El Eterno te llevar, junto con el rey que hayas puesto sobre
ti, al seno de un pueblo que no conociste ni t ni tus padres (Devarim 28:36)
El Ramban comenta sobre este versculo:
El rey Agripas fue a Roma hacia el final del perodo del segundo Beit ha-Mikdash, y
mientras se encontraba all, le dijo al Emperador Nern que haba habido un
levantamiento judo en Eretz Israel. Como resultado, Nern envi un ejrcito contra
los judos, y se destruy el segundo Beit ha-Mikdash. Debemos notar que la Tor
no dice el rey que reinar sobre ti, sino el rey que hayas puesto sobre ti. La Tor
hace alusin a un rey que no sera elegible para reinar, pues la Ley Juda prohiba
un rey como Agripas, que era descendiente de Herodes, hijo de Antipater, el
edomita, pues la Tor dice: No un varn extrao que no sea tu hermano (Devarim
17:15). No obstante ellos pusieron a Agripas como rey suyo, en contra de lo que
establece la ley (ver Sot 41b).
En su comentario de la Tojaj de Devarim, el Ramban agrega:Tambin es posible
que Moiss hubiera aludido a un rey que precedi a Agripas, llamado Aristbulo hijo
de Alejandro Yanai, a quien el general romano Pompeyo captur y condujo hacia
Roma junto con sus compaeros, engrillado. Los cautivos pasaron a estar en boca
de todas las naciones, que no caban en su asombro ante el hecho de que a pesar
del enorme podero de este rey, le hubiera ocurrido semejante calamidad. Se dice
que estos pueblos decan: Cmo caen los poderosos, y perecen las armas de
guerra!
El Ascenso del esclavo Edomita y otros forasteros
Rab [Link] comenta tambin el siguiente versculo de la Tojaj:
El forastero que estuviere contigo se elevar sobre ti muy alto, en tanto que t
descenders muy bajoEl ser cabez y t sers cola (Devarim 28:43)
Tambin esta profeca se cumpli al final de la era del segundo Beit ha-Mikdash.
Herodes, que era un esclavo edomita, escal posiciones, hasta convertirse en Rey

de Israel. Este rey malvado y dspota oprimi a sus sbditos con gran crueldad,
asesinndoles, saquendolos, robndoles y dejndolos en la ms absoluta pobreza.
Pero en cuanto a los gentiles que habitaban la tierra, a ellos los ascendi de cargo
y les mand construir edificios magnficos y ciudades imponentes, llenndolos de la
abundancia que haba tomado de los judos (Dorot ha Rishonim, dem).Josefo cita
las palabras de judos eminentes que se presentaron ante el emperador romano
tras la muerte deHerodes, quejndose:
A decir verdad, todos los aspectos de su reinado fueron de una enorme crueldad,
con el solo propsito de destruir y saquear a los [Link] todas las ciudades
de nuestros vecinos, las ciudades gentiles, y las realz con estructuras enormes y
esplndidas, a fin de que, por comparacin, empequeecieran las ciudades de
judea, y lo logr. Los habitantes de judea cuya situacin econmica era favorable al
comienzo de su reinado, fueron pisoteados una y otra vez, hasta convertirse en
simples mendigos.
As se cumpli en su totalidad la amarga profeca del forastero que se elevar sobre
ti muy alto, en tanto que t descenders muy bajo.
La Maldicin de la Mujer Comprometida que es Sometida por Otro Hombre
Y lo mismo ocurre con la profeca de Devarim [Link]Te comprometers con una
mujer, mas otro hombre se acostar con ella.
Esta maldicin se cumpli cuando los griegos y los romanos reinaron en la tierra,
tal como lo describe el Talmud (Ketubot 3b): Durante el perodo de persecucin, se
firm un decreto por el cual todas las vrgenes, al momento de casarse, deban
acostarse primero con el gobernador. Este decreto malvado, el jus prima noctis, se
mantuvo en efecto contra los judos durante un lapso muy prolongado, en diferentes
territorios, segn lo demuestran los registros histricos.
Las Profecas de la Tor se Cumplen hasta en el Mas Mnimo Detalle
La Tor no se limit a predecir el futuro en trminos generales y vagos, sino que
describi en detalle los acontecimientos que traeran la Destruccin y el Exilio. El
cumplimiento de estas profecas, hasta en sus ms mnimos detalles, es otro
testimonio de la omnipotencia del Creador y de Su permanente control del curso de
la historia. Obviamente, en la poca en que fueron escritas estas profecas era
humanamente imposible predecir los acontecimientos histricos del futuro.
Solamente un Ser Supremo y Omnisciente poda adelantarse a lo que ocurrira ms
tarde. Fue El Quien dispuso que estos hechos ocurrieran del modo que ocurrieron,
a fin de que Sus palabras se cumplieran al pie de la [Link] ejemplo, tomemos la
profeca de Devarim [Link] El Eterno har que venga contra ti un pueblo de muy
lejos, desde el extremo de la tierra. La Biblia afirma en forma especfica que la
nacin que enviara a Israel al exilio vendra de muy lejos, desde el extremo de la
tierra. A primera vista, este dato no nos parece de tanta relevancia. Despus de
todo, dada la amarga agona del galut, el origen geogrfico del enemigo invasor no
tendra por qu importarnos. Para qu mencionarlo, entonces? Acaso un pas
vecino no podra haber logrado lo mismo? Por cierto que Antioquas, el tirano
helenista ubicado en la vecina Siria, haba demostrado ser un tirano poderoso e
inflexible con total dominio sobre sus sbditos. Por qu no fue l quien habra de
exiliar a Israel de su tierra?
Segn nuestra perspectiva humana, no le faltaba poder ni control. Pero no era l el

destinado a hacerlo. Varios siglos antes, D-os haba advertido que vendra una
nacin desde el extremo de la [Link] es como Antioquas estaba destinado a
ser expulsado de Eretz Israel, y las legiones de Roma estaban destinadas a cruzar
los mares, destruir el segundo Beit ha-Mikdash y exiliar al Pueblo Judo, todo el
tiempo con el estandarte del guila romana en alto, tal como haba sido predicho
haca tanto tiempo: rpido como el guila (Devarim 28:49)Si analizamos las
profecas de las Advertencias que describen el perodo que precedi al exilio del
segundo Beit ha-Mikdash, vemos que la Tor describe ese perodo en detalle:
Tu buey ser degollado ante tus ojos tu asno te ser quitado delante de tu rostro
tus hijos y tus hijas sern dados a otro pueblo servirs a tus enemigos Y l
pondr un yugo de hierro en tu cuello hasta exterminarle(Devarim 28:31-48)
Estas advertencias profticas de castigo Divino se cumplieron durante el perodo de
esclavitud y de opresin que precedi al segundo Exilio. Quin, sino un profeta de
D-os, pudo haber predicho con mil aos de anticipacin que ocurriran semejantes
hechos? Acaso los romanos no podran haber exiliado a los judos en forma
inmediata, igual que los asirios y los babilonios, sin necesidad de empobrecerlos y
esclavizarles antes? Cmo fue posible predecir con tanta anticipacin las tcticas
que emplearan los romanos? Pero como la Tor advirti a los judos que si no
cumplan con la palabra de D-os seran castigados con la esclavitud y la opresin,
El dispuso que estos hechos precedieran al galut, segn lo [Link] muchos
otros detalles, tales como el exilio del rey, el envo de cautivos a Egipto y el
enfrentamiento de los extranjeros contra los judos en su propio pas, as como
muchas otras profecas que cita el Ramban, que se cumplieron tal como haban sido
previstas. Acaso estos hechos eran inevitables? Hubo algn factor que los
obligara a seguir el modelo predicho por la Tor? Por cierto que no!El
cumplimiento de las profecas en torno al galut, cada una con sus detalles
especficos, sirve para fortalecer nuestra fe y nuestra confianza. Porque as como
se cumplieron todas estas profecas de sufrimientos, tambin habrn de cumplirse
las de consuelo y reunin de los exiliados. Que muy pronto en nuestros das
merezcamos el cumplimiento de las palabras que se han escrito:
He aqu que vendrn das, dice el Eterno, y har tomar el cautiverio de Mi pueblo
Israel y reconstruirn las ciudades asoladas, y las habitarn. Y plantarn viedos
y comern sus frutos. Y Yo plantar en su propio suelo y no sern ms arrancados
de la tierra que les di, dice el Eterno su D-os. (Amos 9:13)
Entonces todo el mundo sabr que fue D-os y solamente D-os Quien exili a Su
pueblo de su tierra, y que es El Quien los har retomar a su pas, tal como est
escrito:
Por tanto as dice D-os el Eterno: Ahora tomar la cautividad de Jacob Y sabrn
que Yo soy el Eterno su D-os que les hice ir en cautiverio entre las naciones. Los
reunir a su propia tierra, y no dejar ms a ninguno de ellos. (Yejezkel 39:25-28)

(seleccin extrada del libro Profeca y Providencia por R. Meir Sokolovski, Kest-
lebovits)





I.

II.

SHAJARIT
v Mod An
v Bendiciones Matutinas
v Colocacin del Talit
v Vatitpalel Jan
v La Akeda
v Kadish l Yisrael
v Baruj Sheamar
v Ashr
v Recitacin del Shem con bendiciones
v Recitacin de la Amid (Anenu)
v Avinu Malkenu
v Los 13 principios de Fe
v Los diez recuerdos diarios
v Kinot, Meguila Ejad (Lamentaciones)
v Veaata Kadosh
v Ki Tolid Banim (Deuteronomiio 9,25-40)
v Haftara
v Meguila Ejad

MINJA
v Colocacin del Talit
v Colocacin de Tefilin
v Ashr
v Recitacin de la Amid (Anenu)


III.

IV.







ARBIT
v Shem con Bendiciones
v Recitacin de la Amid (Anenu)
v Kinot, Meguila Ejad (Lamentaciones)
v Veaata Kadosh


REZOS ANTES DE DORMIR

v Recitacin del Shem Antes de Dormir.


REZO DIARIO DE SHAJRT
AL DESPERTAR SE RECITA ESTA FRASE:
La siguiente frase hay que decirla apenas la persona se despierte, aunque todava no se haya lavado las manos

Mod an lefaneja, mlej jai vekaiam, shehejezarta bi nishmat bejemla, rab emunateja.
Agradezco ante TI, REY existente y eterno, por haberme devuelto mi alma con misericordia; grande es tu confianza.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, asher kideshanu bemitsvotav vetsivanu al netilat yadyim.
Bendito eres T, Eterno, Dios Nuestro, Soberano del universo, que nos has santificado con Sus mandamientos y nos ha
ordenado con respecto al lavado de manos.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, asher yatsar et haadam bejojm ubar bo nekabim nekabim, jalulim
jalulim. Galuy veyada lifn jis jebodeja, shem yisatem ejad mehem o im yipataj ejad mehem, e efshar lehitkayem
afil sha ejat. Baruj at Adonay, rof jol basar umafl laasot.

Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que ha creado al ser humano con sabidura y ha formado en
su cuerpo orificios y cavidades. Revelado y sabido es delante de tu Torno de gloria, que si uno solo de ellos se obstruye o
se abriese, no sera posible existir ni una sola hora. Bendito eres T, Eterno, que cura a todas las criaturas y acta
maravillosamente.

Elohay, nesham shenatata bi tehor, At beratah, at yetsartah, at nefajtah bi, veat meshamerah bekirb, veat
atid litelah mimeni ulhajzirah bi leatid lab. Kol zemn shehanesham bekirb, mod an lefaneja, Adonay
Elohay vEloh abotay, ribn kol hamaasim adn kol haneshamot. Baruj at Adonay, hamajazir neshamot
lifgarim metim.
Dios mo: el alma que t me has dado es pura. T la has creado, T la has formado; T la has insuflado en m y T la
preservas en mi interior. Y t la tomars de m algn da y me la devolvers en el tiempo por venir. Mientras mi alma
subsista dentro de m, yo te agradezco, oh Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, Seor de todas las obras, Amo de todas
las almas. Bendito eres t, Eterno, que devuelve las almas a los cuerpo muertos.

Agradecimiento por la inteligencia

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hanotn lasejv bin lehabjn ben yom ubn layla.
Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que otorga inteligencia al corazn para distinguir entre el da
y la noche.

Agradecimiento por la vista

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, pokeaj ivrim.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que abre los ojos a los ciegos.

Agradecimiento por capacidad de movimiento

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, matir asurim.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que libera los prisioneros.

Agradecimiento por la postura erecta del cuerpo

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, zokef kefufim.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que endereza a los encorvados.

Agradecimiento por la Vestimenta

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, malbish arumim.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que viste a los desnudo.

Agradecimiento por la Energia

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hanotn layaef kaj.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que otorga fuerza al cansado.

Agradecimiento por la firmeza de la tierra.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, rokhaarets l hamyim.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que extiende la tierra sobre las aguas.

Agradecimiento por la capacidad de caminar

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hamejn mitsad gber.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que dispone los pasos del hombre

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, she asa li kol tsork.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que me ha provisto toda mi necesidad.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, ozer Yisrael bigbur


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que cie a Yisrael con fortaleza.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, oter Yisrael bigbur.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que corona a Yisrael con esplendor

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, shel asani goy.


. Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que no me hizo gentil.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, shel asani bed.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que no me hizo esclavo.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, shel asani ish.


Bendito eres t, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que no me hizo mujer.

Baruj at Adonay Elohenu mlej haolam, hamaabir jebl shen meenay utnum meafapay.
Bendito eres T, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo, que quita los lazos de sueo de mis ojos y la somnolencia de
mis prpados.
Vih ratsn milefaneja Adonay Elohay VEloh abotay, shetarguileni betorateja, vetadbikeni bemitsvoteja, veal tabini
lid jet, vel lid von vel lid nisayn, vel lid bizayn, vetarjikeni miyetse har, vetadbikeni miytser har,
vetadbikeni beytser hatob, vejof et yitsr lehishtabed laj, uteni hayom ubjol yom vayom lejn uljsed ulrajamin beeneja
uben jol roay, vegomleni jasadim tobim. Baruj at Adonay, gomel jasadim tobim leam Yisrael.
Yehi ratsn milefaneja Adonay Elohay VEloh abotay, shetatsileni hayom ubjol yom vayom meaz fanim, umeazut
panim, meadam ra, miytse ra, mejaber ra, mishajn ra, mipega ra, meayin har, umilashn har, Midin kash
umibal din kash, ben sheh ben berit uben sheen ben berit
.
Sea Tu voluntad, oh Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, que me habitus a Tu Tor y me adhieras a Tus mandamientos.
No me dejes caer en el pecado, la iniquidad, la tentacin o el menosprecio. Aljame De la mala inclinacin, haz que me
apegue a la buena inclinacin y subyuga mis inclinaciones naturales para que te sirvan. Otrgame, hoy y todos los das,
gracias, bondad y misericordia en Tus ojos y en los ojos de todos los que me vean, y concdeme mercedes benvolas.
Bendito eres T, Eterno, que otorga mercedes benvolas a Su pueblo Yisrael.
Sea tu voluntad, Eterno, mi Dios y Dios de mis padres, que me liberes, hoy y todos los das, de los insolentes y de la
insolencia; de un mal compaero; de un mal vecino; de un tropiezo nefasto; del mal de ojo; de la maledicencia; de un juicio
adverso y de un adversario implacable, sea o no hijo de la alianza.

















Avinu Malkenu

v KINOT, MEGUILA EJAD (LAMENTACIONES)

v Ki Tolid Banim (Deuteronomio 9, 25-40)


v Meguila Ejad (LAMENTACIONES)
II. MINJA
v
v
v
v

Colocacin del Talit


Colocacion del Tefilin
Ahsr
Resitacion de la Amida (Anenu)

III. ARBIT
v
v
v
v

Shem con Bendiciones


Recitacion de la Amid (Anenu)
Kinot, Meguila Ejad (Lamentaciones)
Veata Kadosh

IV REZOS ANTES DE DORMIR


v Recitaciones del Shem Antes de Dormir.

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