bagatela press/ poesa
TRENES
PARA
DEMOLER
UNRIO
_,
EDGAR RINCN LUN1\
EDGAR RINCN LUNA
TRENES
PARA
Edgar Rincn Luna, 2015
ISBN: 978-0-9828755-2-0
Bagatela Press, 2015
[Link]
Impreso en lafrontera.
Permitida la reproduccin total o parcial de esta obra,
por cualquier medio o procedimiento, con previo aviso
del editor o del autor.
DEMOLER
/
UNRIO
My daddy told me, looking back
the best friend you'll have is a railroad track
-Bottom
of the world, Tom Waits
Ah yo me morir, a la orilla del ro
-Beto
Lozano
A V ero, la nica
A Diegoy Helena, tambin los nicos
A la leyenda de los Mo1!JesMorados
l. DEMOLICIONES
1.0 QUE DIJERON MIS MANOS
<
ibservo la primera grieta de esta casa
la raz de la flor que crece entre las ruinas
ese hueco donde flota la primer herida de sta mi ciudad
111e
asomo al vaco de su rbol cado y slo veo pesadillas
11<irnbres
grabados con dolor y fuego
icatrices dejadas por los que aqu se ahorcaron
111i brazo
es un tornado sacudiendo la seca piel de su memoria
11 esqueleto de un pjaro se deshace entre mis dedos
las calles son astillas flotando en la boca de los perros
rn una cicatriz que parte las lneas de mi mano izquierda
rncuentro el da exacto en que inici el derrumbe
11
AVENIDAJUREZ.
PARTE DOS
DEMOLICIONES
Y<>pis esta calle antes de que las ruinas
lucran los nicos habitantes de mis pasos
La vieja calle me sonre con sus dientes apagados
-nos
ha ido mal-
le digo mientras las luces brillantes
disimulan el dao que ms de 9 mil das
110
haba nada que enterrar
porque nada que fuera mo
sucedi aqu
le han hecho a nuestras dentaduras
-cso es lo que prefiero decir ahoraan reconozco en sus voces
las percusiones fnebres de mi juventud
J. > cierto es que en este lugar
y bajo el sol del medioda
l'
11
Taxi! Taxi!
1jams de m salt sobre su sombra
y enterr su destino
algunos dirn que aqu esa hora no existe
para qu diablos necesita un taxi
la memoria de l que aqu rompa las botellas contra el piso
mientras abrazaba a las pasajeras
de este largo tren de polvo y hierba
y que nunca termin la noche sin besar
11 > nico que s
('S
que yo deb haber guardado ese salto
para el medioda preciso
en que derribaron este sitio
los grises labios de las banquetas
nadie estara escuchando esto
111
Mi joven ayer ahora vomita en una esquina
y me saluda con la negra luz de sus ojeras
yo bebo dos cervezas y sonro con l
y brindo por los recuerdos
del que sigue aqu
y del que me fui
12
13
MEJA Y FRANCISCO VILLA
En la parte baja de ese edificio le digo a V era
haba dos grandes ventanas y tras de ellas
una galera de cuerpos disponibles
en invierno era lo ms parecido a un mostrador de carnes
INVENTARIO DE LOS ESCOMBROS
"' 11110
soy al desastre del polvo que arde sobre estas ruinas
11 1 estn
111111
ya mis das en el xido devorado por el sol
ese adobe donde el tiempo ha exterminado todo
-ulvo el aroma de la lluvia
podas verlas temblando frotndose las manos
encendiendo un cigarro ancladas en la ilusin de procurarse el calor
-vamos a ver a laputa.f-- deca uno de nosotros
y eso era todo lo que hacamos
verlas y sealarlas con un dedo
nos quedbamos ah rindonos
con la intencin de lastimarlas a todas
a los 20 aos sin darte cuenta
hnhitan pues mis pasos los rescoldos del adis
cada tramo se me cae una cuadra
todas las ofensas
un rbol
1111:1 calle
111
11111
un invierno
esta calle la lluvia me lleg hasta las rodillas
en este otro llegar el sol
111 este bar mir caer la nieve
111
t u-ntc a esta puerta dej ir a una mujer
ya eres algo ms triste que un animal enfermo
1111
mcmona
"' 110 la
14
aqu un verano
se hace polvo bajo las mquinas
ciudad permanece
15
DE LO QUE PASA EN EL RECREO SEGUIDAMENTE Y
NO SUCEDE EN OTROS LARES SEGN RECUERDO
:ERRADO POR REMODELACIN
~11 111c
Djame decirte algo -me
preguntas
1 11111 izco
dijo el viejo--
li1h
el bar ola a gas consumindose
mejor las banquetas que los edificios
n-modelaciones me entristecen
intil es el brillo de la pintura nueva
era invierno y afuera los hombres
ridculo el disfraz sobre una miseria tan antigua
cubran sus huesos hasta el cuello
esta calle para m es la misma
atades negros pasaban por la ventana
11 polvo de mis zapatos sigue recorriendo
los tragos perdan su sabor en la tibieza del bar
li 1s eternos callejones del dolor
el viejo pidi que le cambiaran el tarro
un muchacho con las orejas rojas, la cara blanca
dej sus guantes en la barra
se frot las manos y pidi una cerveza fra
-as
jams saldr el invierno de nuestros cuerpos-
pens
en el espejo slo haba tres fantasmas
-los
tres fantasmas de la Navidad-
dije
dirigindome a nadie
el cantinero slo sonri
el viejo nunca dijo nada
16
17
[Link] CIUDADES SIN NOMBRE
DERRUMBAR
1
En este lugar cant mi sombra mientras yo hablaba solo
afuera la lluvia no exista y el invierno siempre amigo
me arrojaba amable a sus gastadas puertas de madera
11
Algo buscan mis manos
un objeto del tamao de mi bolsillo
algo menos dcil que este pedazo de adobe
que lentamente es devorado por la lluvia y por el sol
tal vez este trozo de yeso donde descubro
todos los colores que han cubierto estas paredes
las capas de pintura parecen las pginas
de un libro incendiado por el tiempo
puedo leer en ellas los aos y lo absurdo que es pintar
los muros que le pertenecen a la noche
111
Mejor este pequeo espejo que me regresa mi mano encalada
en l slo soy un vestigio que avanza entre las ruinas
alguien buscando
los restos de una noche perdida
entre los escombros de un bar
que ya haba olvidado
18
/\. ESTE LADO
INSOMNIO
l In ruido ciego acaricia los prpados de quien duerme
la sangre toma un descanso y avanza
evitando las cenizas del corazn
fras estn las manos de los que suean
a los que duermen lejos del mundo
una roca blanda les cuenta historias
y la ciudad
esa hembra de oscuras costumbres
se retuerce all afuera bajo la llovizna de sangre y lgrima
mientras los dems abrazan con cario sus almohadas
yo la escucho respirar
23
LETRAS
BLANCAS SOBRE FONDO
VERDE
WALKMAN EN LA NOCHE
1 .scucho
1
msica para borrar todo latido de esta ciudad
>primo play para escuchar otra cosa
Me gustan las calles con nombre de nmero
'l"c no sea el sonido de huesos quebrndose dentro de un auto
me hablan de un orden que ya no existe
1:1 vocal extraa que traza el grito rojo de las ambulancias
de algo que termin por derrumbarse
11 >sautos salvajes manchando
la calma de mi calle
cuando llego a la calle octava y comienzan los nombres propios
s que he llegado al fin de algo:
lampoco quiero sobre la almohada las conversaciones
ajenas
esto era la ciudad
las bromas festejadas por costumbre
hasta aqu lleg el sueo de los primeros hombres
r-l ruido que hacen los perros y los hombres con sus narices
lo que sigue es el caos y las remodeladas ruinas
sumergidas en mi bote de basura
que habitamos
sin darnos cuenta de lo que viene
>primo play para imaginar otro sitio
porque ya no hay nada por venir
para alejarme un poco de esto que soy
11
ajeno a las melodas nocturnas de la desgracia
I<is ojos de nadie pegados al tren de las noches
y a las slabas que pronuncian lo terrible
Me gusta escribir nombres de calles que recorro
suenan mejor que las que no conozco
el olor de la ciudad an se filtra por mis ventanas
la calle Piedras, la calle Albatros
nombres de objetos o animales que en esas calles no existen
al asfalto lo considero la simple domesticacin de las piedras
las aves que habitan mi calle son grises y no me recuerdan el mar
la calle Oregon por ejemplo nada tiene que hacer por aqu
pero prefiero imaginar los pinos y las montaas
que aceptar que esta calle huele a pollo frito
a ropa usada y cajas de cartn
la irona es una palabra blanca escrita sobre un fondo verde
24
25
INVENTARIO DE FANTASMAS I:
UNA RUBIA TRISTE EN LA CIUDAD
SBADO 12:00A. M.
Seibre todos los ruidos
Norma Jean Harlow bebe margaritas en el Bar Kentucky
no se fija en la barra
no ve el rbol de roble donde posa sus brazos
no le interesa el triste pedazo de bosque que viaj
desde Nueva Orlens
slo para estar aqu sosteniendo la celebracin de cada noche
hace fro afuera y ella recuerda un avin atravesando nubes grises
ha sido largo el invierno y su abrigo blanco
le queda corto al hielo y a la indiferencia de esta ciudad
la rubia de races rojas invita una ronda a todos
Ilota la eterna letra que sale
de la garganta de las ambulancias
entonces veo
le>srojos prpados de la urgencia
l'I magenta oscuro en los ojos del herido
1111c
recorre las avenidas boca arriba
las puertas de los autos se cierran
le>smotores adolescentes se encienden
la noche y sus habitantes
han iniciado las rutinas de la muerte
los que hoy 20 de enero de 1961 beben en este bar
ella insiste en disfrazar de fiesta su tercer divorcio
tiene el corazn helado y exige al cantinero
y a los meseros que le digan una broma en ingls
algo que le entibie de nuevo sus bellas piernas de porcelana
algo que mueva de nuevo ese lunar entre las luces
que lo haga brillar bajo los cables de un tranva que ya no existe
Norma Jean Harlow brinda por todos los que no la reconocen
quienes lo han hecho terminan arrepentidos
-estoy
harta de atarme al corazn de los que estn hundindose
de slo abrazar cajas de madera en mis pesadillasesa noche Arthur Miller mira una fotografa
Marilyn Monroe no est en ella
26
27
INVENTARIO
DE FANTASMAS 11:
DA
UN HOMBRE DE NEGRO BUSCA UNA FARMACIA
l .a noche es devorada por las nuevas sombras
A sus treinta y tres aos el cancionero del dolor
toma un taxi rumbo al sur
las llantas grises avanzan sobre la grava y el sonido que provocan
es el mismo que hacen las agujas sobre los discos negros
'lue a la calle arroja el da
el sonido de los que despiertan avanza con lentitud
miles de arterias abren las cerraduras de la madrugada
y
los hombres viajan tranquilos sobre las calles homicidas
esos tristes aros de silencio que encierran su lastimada voz
el viejo Johnny lleva en el abrigo treinta noches enterradas
en la misma cancin de furia desvelo y funeral
no sabe a dnde a ir pero sabe lo que est buscando
cada uno se enfrenta al rostro de una ciudad enferma
caminan sobre sus arrugas de asfalto y tedio
los aromas de la noche han desaparecido
frindose estn ahora la grasa y la sal
el taxista lo conduce por el bulevar de los heridos
el agua desborda las banquetas sucias
sabe que a este hombre el habitual saludo del mbar
y se estrella contra la agrietada piel del concreto
o el clido suspiro del bourbon ya no le bastan
y lo acerca al callejn de los que necesitan
el abrazo disperso de un frasco de pastillas
la ciudad es un libro escrito en el polvo
cada da parece que escribirnos lo mismo
eso preferirnos creer los que seguirnos aqu
en el mercado Jurez compra una guitarra vieja
un estuche barato y descolorido como el atad de un preso
escribiendo las palabras que sean necesarias
para llenar la pgina del da que muere
en sus manos tiene las marcas del fugitivo
frente a las viejas sombras que la noche
en sus sueos aparecen los rastros de un incendio
horrar de las calles nuevamente
y en la guitarra setecientas pastillas de Dexedrina
le hacen compaa a cuatrocientas dosis de Equanil
todo un ejrcito para atravesar las praderas del abandono
ms de mil balas con que ablandarse el corazn
el taxi recorre el otoo sin prisa mientras el hombre de negro
golpea con ritmo la gris sepultura de sus heridas
su corazn es un pedazo de papel que apunta al norte
en el aeropuerto de El Paso dos policas lo estn esperando
28
29
UNAMONEDAINCRUSTADAENELASFALTO
La ciudad es esto
la goma de mascar devorada por el ritual de las hormigas
el ave muerta que derrama su paisaje gris discretamente
como si volara
justo bajo mis pies
brillan los restos de alguna celebracin furiosa
oscuros cristales y restos de sangre
una fotografa acariciada por las uas del rencor:
una mano sobre un hombro
un pastel y un cuchillo
las ropas de un nio
SOANDO PJAROS EN LA NIEBLA
l ''.11trelos escombros del insomnio y la turbia sbana del verano
la ciudad despierta y se sacude las breves escamas de la noche
y mientras las palomas picotean sus rostros en los charcos de agua
C'I sol hace un hueco en todas las puertas y enciende las ventanas
!'X tiendo
el brazo e intento asir ese prisma de piel muerta
('I simtrico ocano de polvo que vibra entre la luz
escucho la voz de los pjaros tan lejos que parecen muertos
ahora siento a la ciudad moverse
a mis ojos cerrarse demasiado tarde
1( > que siempre cre grandes aves cantando
slo son viejas puertas que rechinan
alguien se ha hecho desaparecer
de una sencilla escena de cumpleaos
lo que hay en el piso es un hombre que sonre solo
la ciudad es esta caja de gestos intiles
de actos dispuestos a retrasar el aniquilamiento
algunos viven con la intencin de habitar los recuerdos de nadie
otros tratan de arrancar su presencia de una vieja fotografa
son como el anciano que a medioda se inclina
a levantar una moneda incrustada en el asfalto
a los dos el acto
slo les deja el dolor en los dedos
30
31
BREVES
PARASOS
SOBRE LA TIERRA
He aqu la medusa tatuada en la roca
se extiende por toda la curva del puente
y no deja de mirar hacia el norte
INVENTARIO DE FANTASMAS III: RODOLFO GUZMN
111IERTA VIENE A DECIRLE ADIS A LA CIUDAD
In
hombre llega temprano y pone su maleta en la mesa
IM1
11sus botas la grasa y la tintura plateada
h 11imprado un
fll rsa
ah van las viejas criaturas aferradas al concreto
flotan en un mar de piedra adormecida
par de agujetas blancas que coloca con lentitud
labor reconoce lo gastadas que estn sus manos
11111a
el blanco de las paredes siempre iguales en cualquier parte
1111
1ccorrido el pas entero mostrando sus trucos y ahora
t'1lc
1est dispuesto a pasear sus sesenta y cinco aos frente a todos
ah quietas bajo nuestros pasos
11111
I(irme se acerca la hora su cuerpo comienza a hablarle
sobreviven al da y a la noche
I 11xlilla izquierda se queja de aquella noche en Tijuana
nos contemplan poderosas mientras estallan
lll espalda
ms all de nuestra sombra
-1 ,,,Jo quiere despedirse de todas las calles y de todas las noches
an le reclama su insolencia en una feria de Jalisco
aqu hay un animal tierno sonriendo en la banqueta
l11l'ratranscurre el blando verano del ao ochenta y dos
es un erizo que de espaldas nos muestra sus patas
111rade aqu la calle de las prostitutas y los billares baratos
mientras con sus espinas dibuja la palabra explosin
Mprnascomienza a enfrentarse a la moribunda tarde del domingo
mu-ntras saca lustre a sus botas descubre nuevas grietas en los muros
hay un dragn que se extiende varios metros
111~1
ros del tiempo que le recuerdan sus cicatrices y sus articulaciones
su espalda cubierta de escamas
tlrrnlc darse un bao de agua fra para refrescar sus huesos
traza en el aire entumecido del concreto
1pone aceite en los brazos y en el pecho
una bella curva que termina en su cabeza negra
11111cs
de colocarse en su rostro la otra piel
r~1trozo de tela que reverbera bajo las luces
de dnde surgen estas bestias grises
quin dibuja sobre el asfalto
este cielo de animales bellamente atroces
desde cundo me habitan la mirada estas manchas en el piso
11
persigna frente al espejo y le sonre a sus arrugas
1tl11l'raya lo espera la ceremonia radiante sobre el ring
ltclolfo Guzmn Huerta recorre el pasillo que vibra bajo sus pies
11111ts
de ver los rostros
1t11lt'S
de sentir el resplandor de los aplausos
slo mi espalda recuerda el cielo
32
33
escucha las voces de los que desconocen su nombre
Santo
Santo
BUSCANDO EL SIGNIFICADO DE TU NOMBRE
i ':Iasfalto es el mejor lugar donde reflejarnos
mralo con atencin
Santo
Santo
aparte de tu sombra
110 hay
nada
34
35
B. CALLE QUE SE CONVIERTE
[Link]
POSTAL DE INVIERNO
J
.a nieve cae sobre las palabras blancas del asfalto
lentamente devora el abismo de mi sombra
y la borra de este mundo
en los grises huecos que dejan mis pasos sobre el puente
me reconozco perpetuo pasajero del vaco
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NADIE VE LO QUE DICE
Lo que suena a mi alrededor
-dice
el ciego sobre el puente--
lo escucho en mi interior
alguien deja caer una moneda dentro del vaso
y entre murmullos flota la palabra -miserablelo que dice el ciego resuena oscuramente en mi corazn
ESTANDO AQU NO ESTOY*
Veo a Vera desde el puente y muevo un brazo desde lo alto
ella no me mira y para los que estn all abajo
soy una sombra que saluda a nadie
un ave negra que se despide del otoo
un hombre colgando de una mano
en medio de dos ciudades
en las que ya no existe
*Cancin de Santa Sabina
40
41
RETRATO DEL PUENTE CON CIUDAD
Seguimos de pie sobre el jardn sepultado bajo el asfalto
avanzamos y envejecemos sobre esta sombra
y as seguiremos hasta que la nuestra
desaparezca del mundo
100 PARES DE OJOS MIRANDO EL SUELO
Cada maana percibo el sol y el suelo desde ste sitio
mi sombra se confunde con una multitud de voces conocidas
media ciudad desaparece y hace del clima conversacin
los nios arrojan monedas al lago de arena
al ro de su hartazgo que somos todos juntos
encima de este arco inmundo
el gris tatuaje que hace de nosotros el sol
deja mi nombre en claro
aqu arriba soy nadie
42
43
EL VERANO
A SOLAS ES UNA SOMBRA BAJO TUS PIES
He caminado por estos puentes durante un mes,
el sol como un puo
la sed como una sombra
a la mitad del crneo otro ro se desborda por mi cuerpo
uno que cargo conmigo desde siempre
MIRARS ARDER DOS CIUDADES
BAJO EL MISMO CIELO
En el ritual de la limosna sus legionarios exageran
ayer saltaban al ritmo de una cumbia envejecida
la palabra moneda brillaba lejana en las alturas
hoy interpretan una vieja cancin nortea
tantas gentes as
caminando igual
con sus grandes sombras bajos sus pies
y uno de ellos para asombro de todos
baila con la mitad de un perro disecado
con sus ros naciendo desde el cuello
con ese viaje de agua da tras da
solo me han demostrado una cosa:
el mar que fue este desierto
no ha desaparecido
slo es invisible
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MEDIA HORA MIRANDO HACIA EL NORTE
Mientras la nada avanza bajo los puentes
mi sombra permanece en la ciudad que arde
y que se hunde en el horizonte de mis prpados
al frente est la que se sumerge
CALLE QUE SE CONVIERTE
EN PUENTE
Avanzo sobre esta cuadrcula enferma
trazada por los hombres que hartos del caos
usaron la misma lnea recta de los cementerios
para ordenar el progreso y la destruccin
en el hasto espeso de las calles sin ruido
en ella puedo escuchar mi sombra esperando la luz verde
mientras la oscuridad se extiende y el silencio
se instala en sus altas construcciones
solitarias
nada hay ms gris
que un peatn esperando la luz roja
en un cruce sin autos ni personas
la interrupcin del viaje por breve que sea
es pesada para la prisa de un hombre solo
el torcido brazo del asfalto me aligera el viaje y en l descubro
las seales que se refieren al tiempo
un haz de slabas se sumerge en los muros del puente
el latido de la velocidad est bajo mis pies
en un tornillo oxidado encuentro
el significado de la palabra lentitud
46
47
C. WE ARE THE ALLEYS
1. HASTA AQU LLEGAMOS Y ESTAMOS BIEN
Estos son los pasillos del desespero
los patios donde la resignacin te va secando
las ganas de salir
las intenciones de moverte
la derrota puede olerse en cuanto das algunos pasos
el olor a lgrima se confunde con la perpetua fiesta del solitario
con el sudor amarillo de los ancianos
con la sangre del camalen oxidado
que hoy tiene la forma de un triciclo
las botellas vacas se quedan quietas
el ojo negro de los medidores de gas
y el duro prpado de los buzones
te miran pisar la grava y los breves vidrios
nada se escucha ms que a tus a pasos diciendo
jams te detengas en este sitio
no es peligroso pero es algo peor
aqu el tiempo se detiene
es como aquel ro tranquilo
del que tanto te advirti tu padre
cruza rpido y no te confes
ningn otro abismo es tan silencioso
51
2. PALABRAS PRONUNCIADAS DESDE UNA VENTANA
-simplemente
un da despiertas y lo descubres-
Cada da significa una noche derribada
no eres aquello que brillaba con tu ausencia
el muro de la soledad alzndose de nuevo
-la
cada uno de nosotros perdiendo su batalla con la vida
costumbre es un monstro que va creciendo sin doler-
tu recuerdo es bienvenido mientras pueda decir adis
no hemos cado con la noche y no lo haremos pronto
-el
amanece de nuevo y la tibieza del mundo
tiempo es una pesada piedra con la forma de tu cansancio-
uno est viejo cuando los dems dejan de extraarte
-y tu llevas aos deseando estar muerto--
52
3. AMANECER EN LA CALLE OREGON Y STANTON
hace rechinar la puerta podrida
de nuestra muerte derrotada
53
4. VIEJOS CONSEJOS 111:MIRA CMO PASAEL TIEMPO
5. VIEJOS CONSEJOS IV: NO ESPERES NADA DE NADIE
Mralo pasar ahora que puedes mirarlo
Esperar es lo que ms rpido te acerca a la muerte
un da simplemente comenzar a detenerse en ti
hacer eso no cambia el brillo de lo que flota
y con sus manos de roca comenzar
alrededor de tu polvoso corazn
a tallar su sombra en tus espaldas
tampoco repara los errores de tus manos
mira cmo pasa de prisa frente a los nios
esperar extiende el da hasta que la noche se dispersa
no se detiene ni a mirarlos salvo ese da
en la invencible sangre de las ciudades
en que destroza la frgil piedra de su infancia
esperar no ayuda al olvido
mira cmo brilla frente a las muchachas
ni siquiera a la esperanza
cmo les muestra las joyas de la eternidad
mientras les llena de hojas secas el corazn
mralo pasar mientras puedas mirarlo pasar
antes que l te encuentre a ti
con los ojos sumergidos
en el roto espejo de los das
buscndolo
54
55
6. RETRATO DE VETERANO CON FUNERAL
7. ES ELLA QUIEN ESCRIBE
El cuarto da de julio
Cada maana descubro los trazos de su escritura nocturna
nada dice el viejo que regres de la guerra
en los objetos rotos leo las slabas de la furia y el desastre
hace cuarenta aos y con 16 amigos muertos
en los breves cristales que decoran las orillas de los callejones
hoy toca el piano con una mano y yo escucho
encuentro una invitacin para un funeral que comienza cada tarde
distintas voces en los muros de su casa
el cigarro sin encender es la advertencia de que vienen das peores
veo barras y estrellas que brillan entre el polvo elctrico
la navaja de afeitar oxidada es una carta dirigida a los que despiertan
junto a una medalla a la que le ha ido creciendo el olvido
el pjaro muerto es un signo poderoso pero indescifrable
hay una fotografa opaca como los vidrios del invierno
especie de asterisco en huesos y sombra para el sosiego de los insectos
el viejo cierra los ojos mientras interpreta un swing moribundo
despus del ave la botella de cerveza pronuncia palabras ms oscuras
antes del medioda guarda dos banderas con cuidado
la etiqueta rota me habla de un fastidio que lleva aos
rasgando la piel de las ventanas
un cristal limpio es un hombre que ha bebido solo
esperando la visita de un fantasma
pero es en la botella rota donde puedo leer todas las firmas de la noche
alguien ha cerrado una puerta con el corazn sumergido en hielo
otro ha escuchado por telfono que morir es inevitable
y el ms viejo de los que habitan la orilla de este sitio
lleva otra noche esperando la compaa de la muerte
56
57
III. TRENES PARA DEMOLER UN RO
USTED EST AQU
Donde el ro fue blando fretro de algunos
ahora slo hay un puente
sombras que brillan bajo el relmpago del fracaso
ADVERTENCIA EN LA ORILLA DEL RO
No hay desgracia pequea
a lo mucho una rivera de apariciones buscando
la negra marca que les seale el retorno
y el rastro que en la tierra dejan los que se fueron
sto que ustedes llaman polvareda
para m es una muralla de fantasmas
sto que ves ahora
era un ro furioso y gris
en el que las voces de dos ciudades
pronunciaban
palabras de nen
ahora el viento recorre su cauce
el polvo se mueve hacia ambos lados
slo estando muerto puedes habitar el mundo
60
61
DEL RO STREET
CONOZCO LA HISTORIA DE ESTE SITIO
Ah estn los restos del accidente y del descuido
Cada hombre me la ha contado de manera distinta
la huella del auto que no deja de sangrar
pero coinciden en el ro y en los puentes de madera
la firma del ebrio tropezando con su tiniebla
derribados por su furia
las antiguas gomas de mascar aplastadas
estn de acuerdo en las inundaciones
como estrellas negras tatuadas en un cielo gris
y el cauce cubriendo todo de lodo
es en los nmeros en lo que fallan
bajo el concreto respira una historia antigua:
ha llovido ya en los abismos de su memoria:
haba flores blancas y una liebre igual de blanca
los aos se diluyen y en su calendario bajo el agua
que masticaba las races de un mezquite
se leen fechas que no existen
la nieve era transparente sobre la arena
la famosa nevada de mayo jams sucedi
y desapareca como una sbana hmeda sobre la nada
el interminable invierno del 72 fue en el 75
y antes mucho antes que la flor la liebre y la nieve
una vez el agua arrastr un tren hasta el ro
hubo aqu un ro inundado por los ahogados
otros dicen que era un tranva
sus maletas amanecan reventadas en el oscuro lecho del ro
esas historias encallaron en este muelle de asfalto
en dos asuntos si estn seguros:
enterradas todas y cada una bajo lpidas sin nombre
a nadie le gusta hablar de los ahogados
y en que toda inundacin pasada fue peor
pronto vendrn otros y rompern estas duras bestias de arena
domesticadas por el orden y el dolor
vendrn otros a destruir las tumbas que construyeron
para ocultar las arterias de sus pequeas casas
y el eterno llanto de sus propios muertos
62
63
CANCIN DEL BOSQUE EN LLAMAS
ESTO ES UN RO
Las viejas arterias de hierro
Un hombre camina sobre las ruinas de lo posible
fueron construidas para trasladar las rocas del rbol
debajo de los derrumbes del pasado
a donde no hubiera nada con qu hacer fuego
slo hay vidas que se hundieron siguiendo a otras
los vagones de acero desde entonces han sido fretros viajeros del fo
encargados del destino de los oscuros trozos del incendio suspendido
de esos breves y duros corazones negros dispuestos al fuego
la vieja locomotora con el alma abierta y siempre en llamas
va y viene con su meloda de huesos fundidos
con su hierro gris casi blanco bajo la rueda
historias que siguen flotando en la piedra bajo sus pies
aqu se detuvo el cuerpo blanco de la muchacha que quiso cruzar sola
en esta parte fue lo del hombre que se ahog buscando a su hijo
este fue el lugar donde encontraron la lonchera del anciano
alguna vez la dura voz del ro pronunci sus nombres
y los dej sumergidos entre el musgo y los peces
el tren se mueve como un viejo molusco oxidado
avanza pesadamente sobre sus redondas patas
sigue el camino trazado por los hombres
sobre una de las tantas cicatrices que dividen al mundo
un hombre ve a los ojos a dos ciudades sin memoria
carga en su lomo la sangre de las ciudades viejas
y vibra sobre los durmientes -infrtiles
rboles cuadrados--
seguros de encontrarse en el carbn y en el trozo de madera
fragmentos de un bosque milenario
64
65
DAME UN RIEL PARA SEGUIRLO
RBOLES QUE PARECEN MANOS
Bajo tus pies una va del tren se confunde con el asfalto
La sombra abriga miedos entre sus ramas
la palabra viaje brilla inmvil sobre el hierro casi sepultado
cubre el da con el llanto inmvil del sol
la superficie es lisa y parece blanda por el brillo que desprende
una garra que termina en rbol
no es ms que una roca fundida que lleg hasta aqu
una raz que se desprende en flores
a simular que se quedaba
decora el aburrimiento y la confusin
un almendro dispersa su semilla
poco a poco y sin descanso
sobre este suelo estril
se ha ido desprendiendo
que nos dej sin ro
de esta ciudad
es un riel viejo pero sus escamas de acero se han ido
pegadas a la metlica rueda de los viajes
de cerca es brillante como un espejo
pero ningn rasgo tuyo aparece
acercas tu oreja al hierro
algo escuchas en la clida superficie:
tu tambin te has idopero tardars en darte cuenta
para m tu rostroya no existe
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ESPERANDO UNA SEAL
El reloj dice una hora
el ro pronuncia otra
PLEGARIA
Un ro durmiendo para hundirse en l
algo inaudible pero cierto
un ro ocultando los blandos pozos de la muerte
un rumor lejano que anida en tus odos
un ro y su fondo de rocas blancas
algo que mueve sus alas lentamente frente a tus ojos
donde la arena es clara y demasiado suave
es el ave de la muerte
como para hacerte una lpida de agua
con el disfraz de la moneda que siempre hace falta
y ese aroma es el miedo que slo reconocen los animales
demasiado tarde
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UNA LPIDA DE AGUA
QUIN DIJO QUE HABA
UNA LUZ AL FINAL DEL TNEL
En este sitio estuve a punto de hundirme infante y transparente
a unos minutos de dormir junto a la vejez de los cangrejos negros
con la arena blanda sumergida en mis uas blancas
y con todo mi cuerpo anclado en los muelles submarinos de la roca
el miedo fue como un ancla atada a mis pies
que no encontraban de donde sostenerse
Vagn por vagn se alza este muro que aprisiona mis pesadillas
los renglones de madera bajo el tren tienen un nombre
una oracin dicha de paso
pero esa mquina no entiende de palabras
para llamar a los que ya no vuelven
mi cuerpo fue una tibia navaja enterrndose
en la profunda piel del ro
la mano del muerto aprieta un pedazo de carbn
un anzuelo hundindose en su corazn de arena
y rocas ablandadas por el abrazo del musgo
en una de ellas encontr mi nombre
luego un brazo pequeo me sumergi de nuevo
en la luz del sol
desde entonces para m
el miedo es un nio temblando sobre el pasto amarillento
el tiempo huele a musgo y barro
cada medioda a sal enterrada
s que al fondo de ese ro
una roca con mi nombre
est esperndome
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VOLVER
DE CMO EL RO FUE DEVORADO POR EL POLVO
Cada que cruzas
A Eduardo Estala Rojas, que me contsu historia
algo tuyo se queda de este lado
cada vez que regresas
Dijo haber visto una mano primero
tu silueta se extiende y apunta al norte
luego unos dedos jalndole la ropa
antes de que la madrugada alargue el lamento de los perros
despus escucho voces y al voltear
frente al ro est aguardndote
descubri miles de manos
el saludo de un muerto que no conoces
el ro esta lleno de cadveres transparentes me dijo
de hombres que fueron devorados por la prisa y por el miedo
ese ro que ahora ves sin agua arrastra los huesos de los ausentes
de los hombres y las mujeres que creyeron haber muerto aqu
en este sitio se le inund el mundo
y una lluvia ajena les llen los ojos
sus cuerpos siguieron flotando
pero sus vidas se hundieron como rocas
como su promesa de no olvidarnos
como las races que le crecen
a la palabra adis
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NDICE
I. DEMOLICIONES
Retrato del puente con ciudad
Lo que dijeron mis manos
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Avenida Jurez. Parte Dos
12
Demoliciones
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100 pares de ojos mirando el suelo
43
El verano a solas es una sombra bajo tus pies
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Mirars arder dos ciudades bajo el rnismo cielo
Meja y Francisco Villa
14
Media hora mirando hacia el Norte
Inventario de los escombros
lS
4S
46
Calle que se convierte en puente
47
De lo que pasa en el Recreo seguidamente y
no sucede en otros lares segn recuerdo
Cerrado por remodelacin
DerrumBar
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C. WE ARE THE ALLEYS
17
1. Hasta aqu llegamosy estamos bien
18
2. Palabras pronunciadas desde una ventana
3. Amanecer en la calle Oregon y Stanton
II. DOS CIUDADES SIN NOMBRE
Insomnio
S3
S. Viejos consejos IV: no esperes nada de nadie
23
Letras blancassobre fondo verde
Walkmanen la noche
6. Retrato de veterano con funeral
24
7. Es ella quien escribe
2S
Inventario de fantasmasI:
una rubia triste en la ciudad
Usted est aqu
Inventario de fantasmasII:
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Una moneda incrustadaen el asfalto
Soando pjaros en la niebla
Brevesparasos sobre la tierra
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30
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Conozco la historia de este sitio
Esto es un ro
3S
rboles que parecen manos
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Esperando una seal
Plegaria
Nadie ve lo que dice
Estando aqu no estoy
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Quin dijo que haba una luz al final del tnel
Volver
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Una lpida de agua
B. C\LLE QUE SE CONVIERTE EN PUENTE
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6S
Dame un riel para seguirlo
32
Buscando el significadode tu nombre
Del Ro Street
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Cancin del bosque en llamas
31
Inventario de fantasmasIII: Rodolfo Guzmn
Huerta viene a decirleadis a la ciudad
SS
S6
S7
Advertencia en la orilla del ro
un hombre de negro busca una farmacia
S4
III. TRENES PARA DEMOLER UN RO
26
Sbado 12:00,-\.M. 27
Postal de invierno
S2
4. Viejos consejos III: mira cmo pasa el tiempo
[Link] LADO
Da
S1
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De cmo el ro fue devorado por el polvo
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Primera edicin de Trenespara demoler un ro, maquiladaen el mesde
diciembre de 2015 en la frontera de Ciudad Jurez y El Paso. La
edicin y el diseo corri a cargo de Bernardo Juregui. El tiraje
consta de 100 ejemplaresensambladosen los talleresBagatela,una
editorial independiente situada entre los despojos de dos pases
envilecidos.
bagatela press/ poesa
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Edgar Rincn Luna naci en Ciudad Jurei.
Es escritor y diseador grfico. Ha publicado
los libros Aqtt cof!1enza la noche intmninablr y
Puo de U'/hskry. Algunos de sus pnem~:; han
sido traducidos al ingls. Actualmente
coordi-
na la iniciativa ciudadana Hoja de RJl/a. la cual
fomenta la lectura en el transporte pblico.
Administra
junto con su esposa la Biblioteca
Comunitaria Hq;a tle &tta en Ciudad Juarc-z.
lSRN 9/8098281~~20
51000 >
911780982"875520