100% encontró este documento útil (1 voto)
170 vistas719 páginas

Arpas Eternas: Vida de Josefa Luque

Josefa Rosalía Luque Álvarez, conocida como Mamina, fue una espiritualista argentina nacida en 1893 y fallecida en 1965, reconocida por su sensibilidad y dedicación a su obra espiritual. Sus escritos, que incluyen títulos como 'Arpas Eternas' y 'Orígenes de la Civilización Adámica', reflejan su profunda conexión con el amor divino y la belleza eterna. El documento también presenta un fragmento narrativo que explora la espera del Mesías en Israel, destacando la importancia de la paz y el amor sobre el poder y la dominación.

Cargado por

Olga Márquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
170 vistas719 páginas

Arpas Eternas: Vida de Josefa Luque

Josefa Rosalía Luque Álvarez, conocida como Mamina, fue una espiritualista argentina nacida en 1893 y fallecida en 1965, reconocida por su sensibilidad y dedicación a su obra espiritual. Sus escritos, que incluyen títulos como 'Arpas Eternas' y 'Orígenes de la Civilización Adámica', reflejan su profunda conexión con el amor divino y la belleza eterna. El documento también presenta un fragmento narrativo que explora la espera del Mesías en Israel, destacando la importancia de la paz y el amor sobre el poder y la dominación.

Cargado por

Olga Márquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

ARPAS ETERNAS
Alborada Cristiana

JOSEFA ROSALA LUQUE ALVAREZ


(Hilarin de Monte Nebo)

Tomo II

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

JOSEFA ROSALA LUQUE ALVAREZ


Esta insigne espiritualista argentina, naci en la ciudad de Villa
Mara, Provincia de Crdoba, el 18 de marzo de 1893, y pas al ms
all el 1 de agosto de 1965. Conocida en la intimidad como Mamina,
fue un ser de gran sensibilidad, inegosta y humilde, con un caudal de
amor tan extraordinario que le permiti realizar los ms grandes
sacrificios
Ms de treinta aos en unin de sus Guas espirituales, le llev dar
trmino a su obra y a su pacto con el Amado, con el Gran Instructor
de nuestra humanidad: Cristo, que tanto signific para ella, como
para todas las almas que le pertenecen desde tiempos remotos.
Escritora genial, dotada de una mente cual lente de cristal pursimo,
conceba sus inspiradas obras viendo desarrollarse las escenas
como en una pelcula, pero con vida propia, sintiendo en s misma
todo el amor y el dolor de los personajes que intervenan, lo que en
forma de relato o dilogo era luego volcado a la escritura con tal vivencia, que al leerse se interviene sin querer en el argumento como
parte integrante del mismo.
La instructiva lectura de sus iluminadores libros titulado: Orgenes
de la Civilizacin Admica; Arpas Eternas; Cumbres y Llanuras;
Moiss; Pequeas Joyas Espirituales; El Huerto Escondido; como
tambin de sus numerosas poesas msticas y profanas, llevan a todo
corazn con profundidad de sentimiento y meridiana claridad, ese
conocimiento, bondad y paz, que son expresiones del Divino Amor y
la Eterna Belleza.

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

EL ARCHIVO DE RIBLA
En la caravana comenz a extenderse un rumor sordo de
conversaciones y de protestas, contra la injusticia de los poderosos
que reinaban entonces.
Ya vendr el Mesas que Israel espera dijo por fin un viejo
rabino que vena desde Judea y l pondr todo en orden como Dios
manda.
Oh que venga pronto! exclamaban varias voces a la vez
porque si tarda vamos todos a morir de hambre.
Le esperis para pronto?pregunt uno de los Esenios.
Es que ya debe estar aqu volvi a decir el viejo rabino. Y no
acierto con el misterio que hay que no se descubra ante su pueblo.
Nio, t que pareces un esbozo de profeta de Dios dijo
dirigindose a Jhasua. No podras decirnos si ha venido y dnde
est el Mesas que espera Israel? Los Esenios prestaron toda
atencin a la respuesta que iban a or.
Israel espera un Mesas que le haga poderoso para dominar al
mundo contest Jhasua. Y yo creo que el Altsimo no enviar su
Hijo para que los hombres se maten en guerras de conquista sino
para que se amen unos a los otros como cada cual se ama a s
mismo
Moiss salv a Israel del yugo de los Faraones de Egipto y
tambin fue el hombre enviado por Jehov en beneficio de su pueblo
arguy el rabino. Por qu pues no podemos esperar que el
Mesas sea el libertador de Israel del yugo romano?
El yugo romano es una pajilla si se le compara con el yugo de
los Faraones dijo otro de los viajeros. Yo no miro con malos ojos
la dominacin romana.
Y sois vos un hijo de Israel? pregunt escandalizado el
Rabino.
Justamente porque lo soy, miro las cosas desde el punto de vista
de la conveniencia. Qu sera del pobre pueblo hebreo sometido tan
slo a la autocracia de la casta sacerdotal que lo absorbe y; domina
3

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

todo en estos ltimos tiempos?


La autoridad romana les ha cortado un tanto las garras, y
aunque son buitres que lo devoran todo, por lo menos no son dueos
de vidas y ha riendas. La autoridad romana, nos defiende de la
codicia sacerdotal. Yo lo entiendo as.
Habis desviado la conversacin dijo el Rabino. Yo quera
que ese zagalito rubio se sintiera inspirado de Jehov y nos dijera si
ha nacido el Mesas como indicaron los astros, o si han mentido las
estrellas como mienten los hombres.
Los astros no han mentido, buen anciano le contest Jhasua
mirndole fijamente a los ojos. El Mesas estar en medio de los
hombres, pero escrito est, que los hombres de su pueblo le
desconocern, porque slo pueden reconocerle y sentirle los que
quieren de verdad ser purificados.
"Israel quiere un Mesas rey de naciones, y est escrito que "El no
romper la caa que est cascada, ni apagar la lamparilla que an
humea; que partir su pan con los hambrientos y que ser llamado
varn de dolores. El que tiene odos, que oiga. El que tiene
inteligencia que comprenda". No es as el anuncio de los Profetas?...
Una bruma de oro resplandeci desde lo alto del cerro tras el cual
se esconda el so!, y la cabeza rubia de Jhasua pareca irradiar un
sutil polvillo dorado. Los Esenios clarividentes percibieron una
inmensa aureola de oro y azul que le envolva hasta hacerle casi
desaparecer.
El anciano rabino fue de pronto iluminado por la luz divina porque
era hombre justo y de buena fe, y desmontndose de un salto se
acerc a Jhasua y comenz a besarle los pies mientras Doraba a
grandes sollozos.
T eres el Mesas de Israel esperado, Nio de Dios!...
exclamaba como enloquecido dejando a los viajeros estupefactos,
pues que la mayora de ellos poca atencin haban puesto a los
asuntos religiosos. He visto la luz de Dios sobre ti y el corazn no me
engaa.
Los Esenios intervinieron.
Montad buen hombre, que ste no es lugar para tratar estos
4

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

asuntos. Cuando lleguemos a Ribla hablaremos detalladamente le


dijeron.
Ese viejo tiene el seso reblandecido -decan algunos, y nos
quiere hacer un drama sacro a mitad de camino.
La mayora de los viajeros diseminados unos detrs de los otros a
lo largo del camino, no se enteraron de esta conversacin, pues slo
podan orla los que marchaban junto al grupo formado por Jhasua y
los cuatro Esenios.
El rumor del Orotes lo dominaba todo y apenas dejaba or la voz
sonora del gua que gritaba:
Alto!... Llegamos al Puente de las Caravanas y debemos hacer
un breve descanso. . .
Se desmontaron para tenderse sobre el csped. La jornada haba
sido larga y el cansancio se apoderaba de todos.
Las primeras sombras de la noche lo envolvan todo, con esa
suave penumbra de las noches de oriente que deja percibir todos los
objetos como si el azul difano del cielo y las primeras estrellas
hicieran ms tenue el manto de las tinieblas. Jhasua tendido cuan
largo era sobre el verde brillante del csped, pareca una estatua
yacente de un Adonis dormido.
El viejo rabino se sent hacia sus pies, para contemplar a su sabor
aquel bello rostro adolescente, entre un marco de cabellos
bronceados que le caan abundantes Sobre los brazos cruzados por
debajo de la cabeza.
He aqu el modelo perfecto para que un artista del mrmol forge
un Abel muerto dijo el anciano al odo del Servidor, que se sent a
su lado.
O de un Abel dormido a las orillas del Eufrates intercedi el
Esenio sacando algunas viandas de su maleta de viaje.
Los otros Esenios se unieron al grupo.
Por piedad, dejadme entre vosotrosles dijo el viejo rabino
que prometo ser discreto. Bien veis que casi estoy terminando mis
das, y la luz que he vislumbrado, no quiero que se apague ms.
Bien, vos lo habis dicho. La luz que el Seor enciende nadie
5

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

puede apagarla. Quedaos pues y compartiris nuestra cena.


El anciano viajaba con un criado, el cual abri ante su amo una
gran alforja repleta de comestibles.
Hicieron mesa redonda con el rabino y su criado, y cuando todo
estaba dispuesto, el Servidor llam suavemente a Jhasua..
Duermes Jhasua? le pregunt.
Soaba dijo incorporndose lentamente. Soaba que
atravesaba por un desierto abrasado de sol y que extenuado de sed
me tend a morir en un camino. Vi que un viejo labriego me
encontraba y me daba de beber. El anciano se tena el mismo rostro
y expresin que tenis vos dijo al Rabino.
Este mir a los Esenios como preguntando si el joven hablaba dormido an.
Los inspirados de Jehov dijo el Servidor reciben la luz divina en muchas formas. Y acaso el sueo de Jhasua ser una escena
pasada o una escena futura.
Ahora, a alimentar los cuerpos que pronto nos llamar el Kbir a
las cabalgaduras.
Y esta vez ser para dejarnos a las puertas de Ribla aadi,
otro de los Esenios haciendo las partes, de frutas, pan y queso que
corresponda a cada uno.
Durante la comida intimaron an ms con el Rabino; y de esta intimidad resultaron algunas confidencias inesperadas. Y as los
Esenios y Jhasua supieron que el anciano Rabino cuyo nombre era
Miqueas, tena varios hijos, uno de los cuales era Gamaliel, el joven
doctor "de la Ley que tanto haba admirado la clara luz de Jhasua en
la difcil y complicada ciencia de Dios y de las almas, cuando a los 12
aos le llev Jos de Arimathea para que escuchase a los Doctores y
maestros de Israel.
Yerno suyo era Alfeo que vio a Jhasua en la cuna la noche de su
nacimiento. Cuada suya era La, la viuda de Jerusaln que
conocemos. Haba pues vinculacin directa entre l y los amigos y
familiares del Cristo que le conocieron desde su primera infancia.
Pobre de m! Deca condolido el viejo. Todos haban visto
6

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

la luz y slo yo estaba a obscuras...


Cmo se ve, que el secreto andaba entre Esenios, que as
estuvo oculto durante tanto tiempo!..
Cmo fue, que mi yerno Alfeo nada me dijo de esto? Cmo call
as mi cuada La, cuando en varias ocasiones estuvo con Susana mi
mujer?"
En los designios divinos contest el Servidor todas las
cosas tienen su hora, y mientras esa hora no llega, densos velos
encubren lo que el Eterno quiere que sea encubierto. Acaso, por
especiales combinaciones muy comunes en la vida humana, no
estaras en condiciones de saber estas noticias.
As es por desgracia contest el anciano pensativo. Tena yo
una atadura de hierro hasta hace cerca de dos aos. Mi hermano
mayor que muri en este tiempo, era el intrprete, y traductor
^hebrea, que ms apreciaba Herodes el Grande, cuya amistad, para
con el alto sacerdocio de Jerusaln era ocasionado por estas
relaciones de mi hermano. Y como por cuestiones de intereses yo
dependa de l, siempre me encontr maniatado a sus opiniones y
modos de ver en todo orden de cosas. Su muerte me libert de esta
esclavitud y recin ahora me considero hombre libre.
Ya lo veis pues. Haba una poderosa razn para que el Altsimo
mantuviera velados para vos sus grandes secretos aadi de
nuevo el Servidor.
Ahora s que no os dejo escapar! deca entre enternecido y
risueo el anciano Rabino, mirando a Jhasua que estaba muy
ocupado en romper almendras y avellanas, para que los comensales
las encontrasen ya limpias.
Ya veis decale, el jovial Esenio Melkisedec habis llegado
al festn divino un tanto retrasado, pero an tenis la satisfaccin de
ocupar un puesto en la mesa del Profeta de Dios y comer almendras
y avellanas peladas por sus propias manos. Lo dijo al mismo tiempo
que Jhasua con su gracia y dulzura habitual ofreca al anciano en el
hueco de sus manos, una porcin de dichas frutas ya descortezadas.
El le tom ambas manos y las estrech sobre su pecho mientras
sus ojos se inundaban de llanto.
7

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Ahora no me agis la fiesta que yo estoy muy contento djole


Jhasua viendo la emocin del anciano.
Poco despus de esta escena, la caravana se pona en marcha siguiendo el curso del ro Orontes, cuyo armonioso rumor semejaba un
salmo de gratitud al Hacedor Supremo, segn era la vibracin del
ntimo gozo espiritual que se haba extendido sobre los viajeros.
Y la luna llena y plida como una hada misteriosa, encenda su
fanal de plata sobre los cerros y los bosques cargados de perfumes y
de rumores, y sobre las ondas serenas del ro que continuaban
desgranando sus salmodias de cristal.
En la ltima parada antes de llegar a Ribla, el Kabir contrat un
joven y fornido aldeano, para que con su buen caballo se adelantase
a llevar la noticia de que llegaban al amanecer, pues viajeros de
Palimira le esperaban con urgencia.
Decid a cuantos encontris en la Puerta de las Caravanas, que
nos hemos adelantado en muchas horas y que antes de salir el sol,
estaremos entrando en la ciudad.
Esta orden dada por el Kabir a su mensajero, fue causa de que
Arvoth el escultor y sus dos hijos, se encontrasen apostados a la gran
puerta de entrada a la espera de los Esenios que traan a Jhasua.
Por fin! Deca l con mucha gracia por fin nos encontraremos con ese famoso Archivo, que ya lo veo hasta cuanto parto el pan.
Pero, cuidado amigo Arvoth; que si ese Archivo no es conforme
a lo que tenemos soado mis maestros y yo, puede que os demos
algn castigo!
O puede ser que yo os lo d a vosotros, por haber tardado tanto
en traerme noticias de mi hogar abandonado contestaba el escultor
riendo de la amenaza de Jhasua.
Abandonado no, seor escultor agreg de nuevo Jhasua
porque del Santuario va todos los das el hermano repostero con su
ayudante, para llevar cuanto necesita vuestra esposa y vuestra hija
Nebai.
No estaris vos mejor cuidado que ellas.
Los Esenios rean del fuego que pona Jhasua en sus afirmacio8

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

nes, que Arvoth agradeca, aunque dominado por una profunda


emocin.
Y mientras la caravana se diriga a las grandes cuadras donde las
bestias descansaran hasta el regreso, los viajeros se diseminaron
por la ciudad, cada cual al sitio en que era esperado.
Los Esenios y Jhasua siguieron a Arvoth que les condujo' hacia la
ancha calle llamada de "Los Bazares", por la gran cantidad de ellos
que haba en todo el trayecto, aun cuando a esa temprana hora, no
estaban abiertos.
Slo encontraban a los leadores con sus yuntas de asnos o de
bueyes que entraban cargados de fardos de lea y los labriegos de
los campos vecinos, con grandes alforjas de esparto repletas de
frutas y de hortalizas.
Encontraron que Ribla tena gran parecido con las ciudades galileas, las cuales debido a las alteraciones del terreno, unos edificios
estaban sobre un pequeo cerro, otros en honduras, que las
exuberantes plantaciones les daban el aspecto de terrazas al aire
libre, pues sus techumbres estaban a ms bajo nivel que las copas de
los rboles que les rodeaban.
Encajonada la ciudad entre enormes bastiones naturales de piedra, entre los cuales brotaban rboles como la paja en las llanuras,
era en verdad un conjunto de nidales de guilas perfectamente
defendidos por la naturaleza.
Por tres lados estaba Ribla, defendida por los grandes platanares
de las riberas del Orontes, pues quedaba justamente donde el ro formaba un ngulo agudo con uno de sus afluentes, que corra tumultuosamente al pie mismo de la muralla que daba al oriente. Al pie de
aquella muralla, estaba la vieja casona habitada por Menandro, el
sacerdote de Hornero poseedor del Archivo.
El anciano dejaba el lecho a mitad de la maana, y Arvoth tuvo
tiempo para hacer conocer a los viajeros aquel vetusto edificio, cuyo
aspecto exterior denotaba varios siglos de existencia. Algn gran caudillo guerrero debi ser su dueo primitivo, a juzgar por las formidables defensas que hacia el exterior tena. Sus ventanales eran
caladuras hechas en los mismos bloques de piedra, y sus torrecillas
9

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

almenadas conservaban seales de agresiones ya lejanas.


Desde las terrazas admirablemente resguardadas, se contemplaba
el maravilloso panorama que ofreca el gran ro, serpenteando como
un movible sendero de cristal rizado por entre montaas, bosques y
pradera.
Qu me decs del cofre que guarda el Archivo? preguntaba
Arvoth a los Esenios, asombrados de aquella ciclpea construccin.
Que es digno de guardar toda la historia de la humanidad!...
le contest el Servidor Nicandro o Nicanor que es lo mismo, era el
hijo mayor del dueo de la casa, y fue quien primeramente les recibi
dicindoles que su padre les esperaba en la biblioteca porque se
senta algo atacada, del reuma.
En efecto, el hermoso anciano descendiente de Hornero les recibi
sin moverse de su silln.
Lo primero de que se extra, fue de ver un jovencillo como Jhasua entre los estudiosos, que venan de tan larga distancia en busca
de un archivo, cuyos polvorientos pergaminos relataban leyendas que
tenan siglos.
Vosotros los descendientes del gran poeta, decs que las Musas
le mimaron desde su niez deca Tholemi, gran conocedor de las
tradiciones griegas.
Y fue as con toda verdad interrumpi el anciano.
Nosotros decimos continu el Esenio, que este jovencito es
un mimado de la Luz Eterna y de la Divina Sabidura.
Jhasua se vio precisado a acercarse al anciano que le tenda
ambas manos temblorosas.
Rubio como Apolo y tus ojos como los suyos, tienen dardos que
queman el corazn le dijo estrechndole las manos. Por qu
has venido?, di la verdad, por qu has venido?
Por el Archivo y por el guardin del Archivo le contest Jhasua, con una dulzura tal, que al viejo sensitivo le reson su voz como
un canto de alondra.
Oh, gracias, precioso Apolo de la Siria! Y qu esperabas
encontrar sino al reuma en el viejo guardin del Archivo? volvi a
10

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

interrogar el anciano Menandro como si el hablar de Jhasua le


causara un gozo inefable.
No pens en vuestra enfermedad, sino en la comprensin y
firme voluntad que demostris al desterraros voluntariamente de
vuestro pas por conservar un Archivo. Difcilmente se encontraran
hoy, diez hombres en el mundo que hicieran lo mismo.
Tienes la sabidura a flor de labio como tena Hornero sus cantos
inmortales. Sintate en este taburetito donde sola sentarse mi joven
esposa, cuando quera arrancarme un s y yo quera decir no. Jhasua
sonrea sintiendo la suave caricia de la ternura de aquel anciano, y se
sent en el sitio indicado. Mientras esta escena, los Esenios haban
formado cadena de fluidos magnticos con sus pensamientos
puestos en accin, para aliviar de sus dolores al buen sacerdote de
Hornero, que iba a prestarles tan importante servicio.
Vamos a ver continu el anciano, qu quieres t del
Archivo y del guardin del Archivo?
Del Archivo, quiero sus secretos y de vos quiero la salud y la
alegra le contest Jhasua que haba dejado de sonrer, y miraba a
los ojos del anciano con una energa y una fijeza tal, que el viejo se
estremeci involuntariamente.
Los secretos del Archivo los tendrs, pero mi salud y mi alegra
estn ya muy lejos... murmur con tristeza.
Tambin yo' estaba lejos y hoy me tenis a vuestro alcance. La
salud y la alegra son palomas mensajeras del Altsimo, y van y
vienen como las rfagas del viento y los rumores del Orontes le dijo
Jhasua acariciando suavemente con sus manos que vibraban, los
brazos y las rodillas del anciano sobre los cuales se haba apoyado.
Haba comprendido que los Esenios emitan fuerza magntica
sobre l para que aliviase a Menandro, y lo hizo con tan buen xito
que de pronto le vieron ponerse de pie y que agitando los brazos
exclamaba lleno de satisfaccin y alegra:
Pues no digo? Eres Apolo, y has puesto fuego y vida en mi
cuerpo y alegra en mi viejo corazn.
Y empez a dar fuertes abrazos a los recin llegados para
hacerles ver que la energa y la salud haban vuelto, an cuando l
11

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

las crea tan lejas.


Si bien dispuesto estaba el anciano hacia los Esenios, lo estuvo
por completo despus de esta escena que acabo de relatar.
El mismo les gui al Archivo y lo puso a su disposicin, dndoles
las indicaciones que pudieran servirles de gua para encontrar lo que
deseaban.
Un pequeo libreto especie de ndice les hizo ver en conjunto lo
ms importante que aquel Archivo guardaba: Crnicas del Continente
Lmur (desaparecido). Crnicas del Continente Atlante (desaparecido). Crnicas de tica, de Escitia, del Indostn, de Irania, del Nilo, de
Mauritania y de Iberia.
_Deseamos primeramente las
Crnicas
de
la pennsula
Indostnica _dijo Melkisedec.
Y el anciano sacerdote de Hornero les sac un grueso rollo de papiro en cuya envoltura exterior se lea:
"Crnica escrita por Arjuna" discpulo de su Grandeza Khrisna, el
prncipe filsofo del amor y de la paz".
Esto es lo que buscbamos! dijeron a la vez los cuatro
Esenios, mientras Jhasua esperaba en silencio.
_Bien mis amigos: este archivo es vuestra casa. Tenis entera libertad en l les dijo el anciano y apoyado en su hijo sali al parque
de la casa a su paseo matutino de que haca varios meses estaba
privado.
Tambin yo los dejo aadi Arvoth. Mis hijos y yo tenemos
otra clase de trabajo que les har ver cuando les plazca. Los
mrmoles estn rabiosos por tomar formas definidas, y tambin tengo
yo prisa de volver al hogar. Con que hasta luego.
Cuando l sala, entraba un criado llevando jarabes y pastelillos
con que el dueo de casa obsequiaba a los visitantes.
Sigamos en su tarea a nuestros cuatro Esenios con Jhasua, y as
sabremos cunto ellos van descubriendo en aquel archivo milenario.
El papiro encerrado en un tubo de piel de foca y muy recubierto por
una fina tela de lino, fue cuidadosamente abierto y colocado en los
atriles especiales para estudiar esta clase de trabajos. Era doble, o
12

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

sea escrito en dos cintas de papiro unidas al medio por pequeas


obleas engomadas. Una de las tiras estaba escrita en la lengua de los
antiguos Samoyedos, que en su lenta emigracin de los hielos del
Norte fundaron Hisarlik, la gran capital del tica prehistrica. La otra
cinta era una traduccin de aquella lengua muerta al griego de la
poca Alejandrina, que se divulg bastante por Asia y frica debido a
las correras de conquista de Alejandro Magno.
Era pues tarea fcil para los Esenios la lectura del papiro en la
escritura griega antigua.
Melkisedec fue designado lector, y notarios, Azaras y Tholemi. El
Servidor y Jhasua escuchaban.
El papiro comenzaba as:
"En la inmensidad donde giran estrellas y soles, reson la voz eterna repetida por los ecos y marc la hora inmortal. La Legin
protectora, de la sexta Jornada Mesinica en globos gemelos del.
Planeta Tierra, entr en actividad, y elevadas inteligencias penetraron
en la atmsfera astral de los planos fsicos, para anunciar el gran
acontecimiento a los encarnados que haban de antemano aceptado
el encargue de ser instrumentos del designio divino en el plano que
ocupaban.
"Una elevada inteligencia, un arcngel fue el heraldo elegido para
buscar aquellos instrumentos perdidos en las selvas terrestres, y apareci en sueos a una mujer de vida pura cuyo nombre era Sakmy,
desposada recientemente con e' doncel Baya-Dana, ambos
pertenecientes a la numerosa parentela del joven Rey de Madura,
pas del Sur indos-tnico sobre el mar. Vedo-Van Ugrasena era un rey
justo .y piadoso con su pueblo, que le amaba y reverenciaba por su
gran misericordia.
"La hermosa visin anunci a la joven esposa Sakiny, que la hora
era llegada de que un rayo de Luz Eterna bajase a la tierra, y que ella
sera madre de la elegida por los Genios Tutelares de la Tierra, para
vaso pursimo que encerrara al Divino elixir de vida para la
humanidad, enferma de muerte por sus propias miserias.
"Y cuando fue el tiempo, les naci la hermosa nia a quien
llamaron Devanaguy y en cuya crianza y educacin pusieron sus
13

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

padres un esmero muy superior a lo habitual, ya que conocan los


elevados designios divinos sobre aquella criatura.
"Cuando sta lleg a la pubertad, fue tomada como esposa por
Vasuveda, gentil y noble mancebo, hijo segundo del buen rey
Ugrasena, que al poco tiempo fue desposedo de su reino por su hijo
mayor Kansa, erigido en caudillo de los poderosos descontentos por
la misericordia de Ugrasena para con el pueblo.
"El buen rey haba sido encerrado en una Torre, y sus fieles servidores y amigos, reducidos a esclavitud, haban perdido toda
esperanza de salvarle.
"Lloraba el triste rey su obscura suerte de caer en prisiones, cuando apenas se haban extinguido los ecos de los himnos nupciales de!
desposorio de su hijo Vasuveda con la nia elegida por los dioses
para que "Vish" encarnase en ella, y hecho hombre, salvara a la
humanidad de la muerte que le amenazaba.
"Devanaguy su joven nuera, inspirada por los Genios del bien y del
amor, disfrazada de chicuelo vendedor de frutas azucaradas, logr
introducirse con su venta en la Torre, presidio de su suegro, y cuando
a travs de los barrotes de su puerta pudo hablarle, se dio a conocer
y le dijo que los Devas queran que viviese para ver la gloria de Vish
que se acercaba. La adolescente esposa estaba ya encinta en la
quinta luna y mientras aparentaba ofrecer sus golosinas al cautivo le
deca: Algrate Ugrasena, padre mo, porque "Vish" encarnado en
mi seno, ser tu salvador.
"Mientras tanto Vasuveda su esposo, y segundo hijo del cautivo,
haca correr secretamente la gran noticia entre los que permanecan
adictos a su padre, que en su mayora se hallaban en la dura
condicin de siervos, desposedos de todos sus bienes.
"Desde aquel momento se form una numerosa alianza entre los
desposedos y esclavizados, para prepararse a la llegada del
Libertador.
Con la mezquina concepcin de la vida y del bien que tuvo siempre
la humanidad, la mayora de estos desposedos y esclavizados,
esperaban un Vish salvador de su penosa situacin y no al Rayo de
Luz Divina que vena para toda la humanidad.
14

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Mas la Eterna Sabidura, que an de las ignorancias humanas extrae el bien para sus criaturas, de este gran entusiasmo popular
extrajo la divulgacin del sentimiento de justicia y proteccin divinas,
para quienes la merecen con su buen obrar.
"Los sucesores de aquellos Flmenes originarios de Lemuria,
vivan como anacoretas en los bosques y grutas que llamaron
sagrados con el tiempo, por las maravillosas manifestaciones del
poder divino que en ellos se obraban, debidos, segn el vulgo, a la
vida penitente y de oracin continua que los solitarios hacan.
"A quines, pues, haban de acercarse los desposedos y
esclavizados, sino a estos pobres voluntarios que se contentaban con
los frutos que les daba la tierra para sostener sus vidas?
"De aqu vino que el pueblo empobrecido y tiranizado por Kansas y
sus partidarios, form unin con los anacoretas hindes,
conservadores de las doctrinas de los Flmenes, aunque ya algo
transformadas y desfiguradas, por la accin devastadora de los siglos
y de la incomprensin humana.
"Los solitarios, cuya vida de alta contemplacin y estudio de las
Leyes Divinas, les pona en condiciones de seguir la luminosa estela
de la Divina Voluntad con relacin al planeta Tierra, saban que el
tiempo de la llegada de la Luz Divina haba sonado ya en los arcanos
eternos, y esperaban de un da a otro el gran acontecimiento.
"Sus antiguas profecas decan bien a las claras: "Cuando hayan
pasado cuarenta centurias desde que el sol se durmi en las riberas
del Eufrates, el sol nuevo se levantar al sur del Indostn junto al mar.
Su llegada ser anunciada por el hecho inslito de un hijo en rebelin
contra su padre-rey, al cual encadenar en un calabozo".
"Para los contemplativos anacoretas hindes, el sol dormido a orillas del Eufrates, era Abel. Las cuarenta centurias haban ya pasado,
y al sur del Indostn, junto al mar, en la gran capital de entonces,
Madura, un hijo, Kansas, se haba rebelado contra su padre
Ugrasena, y le habla puesto en calabozo. Era pues all y en esos
momentos, en que deba aparecer el nuevo sol de justicia.
"Otro anuncio proftico que contaba varios siglos de existencia, y
que haba cantado un bardo sagrado en las selvas Indostnicas
15

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

deca: "Cuando los grandes ros del oriente bajen sus aguas hasta
entregar a los hombres las arenas de su cauce para amurallar
ciudades, y suban luego hasta que los monstruos del mar crucen por
encima de sus techumbres, alegraos corazones que lats, porque
siete lunas pasadas, aparecer un lucero nuevo en el horizonte, a
cuyo influjo irresistible y suave todo pjaro cantar en su nido".
"Este hecho relacionado desde luego con movimientos y
evoluciones astrales, haba ya tenido lugar y estaba terminando la
sptima luna de la profeca.
"Y los contemplativos solitarios de las grandes montaas y selvas
de la India, alentaban a la inmensa turba de los desposedos y
esclavizados, con la divina esperanza de un ungido del Amor que se
apiadara de ellos.
"Y de las inmensas cavernas del Himalaya y de los Montes
Zuleiman, bajaban de dos en dos y en interminable caravana, hacia el
sur del Indostn. Las grutas de la cordillera Windyha junto al
caudaloso Narbhudha que desemboca en el Golfo de Cambayha,
dieron asilo a aquellos infatigables visionarios que extraan de los
abismos estelares y del fondo de las aguas, los indicios anunciadores
de que un rayo de la Luz Increada iba a iluminar la Tierra.
"La Energa Eterna, fuerza impulsora que es vendaval que arrastra, y relmpago que ilumina las tinieblas, les hizo encontrarse sin
buscarlo y sin pensarlo, con los ltimos vestigios de una ya
desaparecida civilizacin que en el ostracismo de las cavernas vivan
tambin esperando. Y los solitarios indostnicos, cenizas vivas de los
muertos Flmenes Lmures, se encontraron en la legendaria Bombay
con las ltimas lucecillas que dejara en pos de s el sol dormido en
las orillas del Eufrates y en los valles del Nilo segn la antigua
profeca. Se encontraron, se reconocieron, y como todos buscaban a
luz de un nuevo amanecer, se refundieron en un abrazo que
permaneci anudado durante largas edades.
Y por esas maravillosas combinaciones que slo teje y desteje la
Ley Divina, se encontraron unidos al S.O. de la pennsula
Indostnica, los Dacthylos de Antulio con su clara sabidura extrada
de los abismos estelares, con los Kobdas azulados de Abel, con su
16

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

ciencia arrancada del estudio del humano corazn vido de amor y de


paz; y los Flmenes Lmures de Num, cuya llama viva saba el
secreto de transformar la bestia humana harta de carne y sangre, en
buscadores de una estrella nueva que deba aparecer en el horizonte
terrestre.
"Y apareci el nio Chrisna hijo de Vasuveda, hijo segundo de! rey
de Madura Ugrasena, y de Devanaguy, hija primognita de BayaDana y de Sakmy la sensitiva, que recibi la primera visin
precursora del acercamiento divino.
"Mas, como las sagradas profecas eran tambin conocidas de las
inteligencias tenebrosas que persiguen a la luz, un mago negro hizo
llegar a Kansas el hijo usurpador y rebelde, que un rayo de la Justicia
Eterna nacera de Devanaguy mujer de su hermano Vasuveda,
mand sus esclavos que la raptaran del hogar y la encerrasen en una
dependencia de la misma Torre en que tena secuestrado a su padre.
"Y aunque los hijos de las tinieblas apagan toda luz, los hijos de ia
claridad la encienden hasta en las piedras de los caminos. Y fue as,
que los que conocan el gran secreto, se valieron de ingeniosos ardides para rondar alrededor de aquella Torre y ocupar en ella puestos
nfimos de limpiadores de acueductos y de fosos, de leadores y de
picapedreros, con el fin de evitar que el nio que iba a nacer fuera
asesinado tal como Kansas el usurpador haba mandado.
"Las tinieblas de su propia maldad cegaron a los que buscaban
apagar la luz divina que vena a la tierra, y mediante un tnel abierto
secretamente desde la Torre-presidio a la orilla del mar, Devanaguy
fue sacada antes de ser madre y sustituida por una joven que haba
muerto al dar a luz su hijo.
"El guardin Donduri, discpulo de los solitarios y adicto al rey
encarcelado, estaba en el secreto del cambio, y se limit a dar parte a
Kansas el traidor, que la cautiva haba perecido al dar a luz sin socorro alguno.
"El malvado usurpador hizo grandes fiestas celebrando su triunfe y
el de sus magos sobre los hijos de la luz, y durante el mismo ao fue
libertado el rey justo por los mismos medios, quedando en su lugar
uno de los solitarios que se le pareca, y que se brind al sacrificio a
17

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

fin de que Ugrasena quedara en libertad para organizar con


Vasuveda y su pueblo fiel, la liberacin de Madura.
"Crishna que significa, "secreto guardado en sombras'' fue
encargado a un pastor llamado Nanda que viva a orillas del
Nerbuhdah, al pie de los Montes Windhyah donde los solitarios tenan
el ms antiguo y numeroso Refugio-Santuario hbilmente oculto en
las cavernas y entre los bosques ms impenetrables".
Hasta aqu haban llegado los Esenios en la lectura del papiro,
cuando Arvoth se lleg al Archivo para anunciarles que el anciano
sacerdote de Hornero, Menandro con sus hijos les esperaba para la
comida del medio da.
Y otra vez se realiz el hecho tan comnmente repetido, de que a!
partir el pan y verter el jugo de la vid en las nforas de plata, se
forman grandes alianzas y florecen las amistades y los encuentros de
almas que juntas estuvieron en lejanos tiempos, y que el Eterno Amor
rene en un momento dado.
Los hijos de Menandro, el sacerdote de Hornero se haban hecho
grandes amigos con los hijos de Arvoth el escultor, si bien stos eran
de menos edad que los otros.
El anciano les refiri durante la comida los viajes y excavaciones
que tuvo que hacer en ciertos parajes de la antigua Grecia, sobre
todo en las grutas del Monte Himeto que en la prehistoria se conoci
por Monte de las Abejas, en cuyas oquedades profundas y
rumorosas, se deca que salan genios benficos, enviados por las
Musas al bardo inmortal Hornero, sobre todo la luminosa Urania, que
escuchaba el danzar de las estrellas, cuyas grandiosas epopeyas las
refera en divinos poemas representados por dioses (El Monte de las
Abejas fue en el tica el refugio de los Dacthylos de Antulio).
Les refera que en algunas grutas haba encontrado nombres petrificados y escrituras en lminas de mrmol.
_Hornero, mi glorioso antecesor deca orgullosamente el anciano
, tena coloquios ntimos con las Musas y con los genios enviados
por ellas, para contarle las tragedias de hombres y dioses en los
abismos de luz y sombra, en que viven su eternidad las estrellas.
Era encantador para los Esenios escuchar a aquel anciano que pa18

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

reca tener msica en los labios y fuego en el corazn cuando


hablaba de los poemas inmortales de Hornero. Pareca haberlos
vivido l mismo y que su palabra llena de santo entusiasmo los fuera
de nuevo esbozando en aquel ambiente de serena simpata que le
rodeaba.
Cuan feliz hubiera sido Hornero, mi padre, si hubiera tenido
este divino Apolo sirio a su lado... as tan cerca como le tengo yo!...
exclamaba de pronto el anciano embebido en la contemplacin de
Jhasua que a su vez le miraba con vivsima simpata. Entonces s que
hubieran bajado las musas, para contarle leyendas del Infinito que
descubriran ante los hombres bellezas no imaginadas por ellos.
Hablis de vuestro padre Hornero con un entusiasmo que raya
en delirio! dijo en voz baja Jhasua mirando al anciano que tenia a
su lado, y no habis pensado que la Ley de las reencarnaciones ha
hecho de vos una repeticin de Hornero el de los cantos inmortales.
Qu habis dicho Apolo mo? pregunt el anciano como
queriendo arrancar de los ojos profundos de Jhasua el secreto que
acaso ellos haban ledo en el insondable Infinito. Qu habis
dicho?
Lo que habis odo contest firmemente el joven Maestro con
aquella voz elocuente de inspirado, que a veces tena vibraciones
metlicas como si fuera una campana de bronce sonando en la
inmensidad.
Un silencio inmenso, solemne se estableci en el espacioso
cenculo donde tales palabras haban resonado, como si el
misterioso enigma de la Verdad Eterna hubiera sobrecogido las almas
de un sentimiento profundo de religiosa adoracin.
Es verdad! Exclamaron luego los Esenios. Y nunca lo
habamos pensado.
Y acaso prosigui Jhasua cuando explorabais las grutas del
Monte Himeto, y sacabais esas momias convertidas en piedra, no
pensarais que una de ellas os haba pertenecido en edades lejanas.
Nio, nio!... Me amedrentis con vuestra luz que sondea los siglos.... exclam el anciano poniendo su diestra temblorosa sobre la
fresca mano de Jhasua, apoyada blandamente sobre el mantel.
19

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Creis acaso que tanto he vivido sobre la tierra como para que un
cuerpo que fue mo se haya convertido en piedra?
Y por qu no? Qu son los siglos ante la eternidad del alma
humana? le pregunt nuevamente Jhasua.
En los papiros que guardan los Esenios continu diciendo
he conocido las vidas que unos solitarios que habitaron las grutas del
Monte Himeto, en aquel entonces Monte de las Abejas, donde se
cuenta que conservaban embalsamados los cuerpos que les sirvieron
para realizar sus vidas fsicas, y les mantenan ocultos en huecos
abiertos en la roca viva. Y como sta va creciendo por la lenta
acumulacin de tomos y molculas, se concibe muy bien que los
cuerpos quedan al fin de los siglos, como incrustados en la montaa
de la que quedan formando parte.
Como el anciano buscara con la mirada en los rostros de los
Esenios, para saber hasta qu punto poda abismarse en aquellas
verdades, el Servidor intervino.
Nuestros hermanos del Monte Carmelo dijo se creen
sucesores directos de los solitarios del Monte Himeto, y conservan
momias y relatos sobre ellos. Les llamaron Dacthylos porque su
fundador llevaba ese nombre, con el cual se present ante el mundo
que le acoga al llegar emigrado de Atlntida sumergida bajo las
aguas del ocano, despus que haba tenido por dos veces en medio
de ella, al Hombre-Luz sin haberlo reconocido.
"Los Dacthylos fueron los depositarios de la sabidura de Antulio, el
gran profeta atlante.
"Hilcar II prncipe de Talpaken, fue el que trajo al tica prehistrica
toda la grandeza de Antulio, y tom el nombre de Dacthylos para
ocultar su procedencia. El reuni nios desamparados y proscriptos
de la sociedad, y fund una escuela de Divina Sabidura como la que
haba tenido Antulio su Maestro. Quin puede negar con
fundamento que Hornero vuestro glorioso antepasado no estuviese
en aquella escuela que vivi en la oscuridad durante muchos siglos?
"La ley de la reencarnacin de las almas abre horizontes tan
amplios como la eternidad misma. Y como toda ley divina, se cumple
en todos los seres con igualdad y justicia inexorable. Comprobada la
20

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

eternidad del espritu humano, y que l progresa indefinidamente


mediante la Ley de reencarnaciones sucesivas la buena lgica nos
lleva de inmediato a la clara conclusin que los que hoy vivimos la
vida en la carne, hemos vivido esa misma vida innumerables veces,
en cada una de las cuales hemos ido dejando los harapos del atraso
primitivo, y hemos ido adquiriendo lentamente las pequeas
claridades que alumbran hoy nuestro camino.
"No es esto lo nico que est en acuerdo con la eternidad de
Dios, que ha querido hacer participante a su criatura de su misma
inmensa eternidad?
El anciano sonri afablemente para decir:
Vuestra sabidura es hermana gemela de la de Hornero mi
glorioso padre, como lo comprobaris cuando estudiis su libro
secreto, escrito por el mismo en lminas de cuero curtido al blanco y
que l titul: "Sueos de Inmortalidad".
EL SACRIFICIO DE CHRISNA
"Este libro es mi gran secreto que ha sido transmitido de padres a
hijos, como un depsito sagrado y que ojos profanos no vieron jams.
Ni yo mismo lo haba comprendido hasta este momento inolvidable,
en que este radiante Apolo de la Siria ha descorrido el Velo de
Minerva para dejrmela en su pura y divina desnudez.
"Y aunque s que mi espritu es inmortal, no lo es este viejo cuerpo
que me acompaa, y que no tardar mucho en buscar la fosa para
descansar.
"Mis hijos seguirn o no el camino de su padre, y no puedo
obligarles a que carguen tambin ellos el enorme peso que yo tuve
fuerza de soportar toda mi vida: el peso de los secretos de Hornero
sostenido por nueve generaciones, en medio de las cuales hubo
siempre un guardin fiel que supo guardarlo a despecho de todas las
maldades, ambiciones y egosmos.
"Por estas razones declaro aqu mi inquebrantable resolucin, de
entregar este sagrado depsito a este hermoso Apolo Sirio y a la
21

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

escuela de Sabidura de que l forma parte. Yo ir a morir entre


vosotros con mi sagrado depsito para que quede cumplido mi
juramento de guardarle hasta la muerte.
"All donde repose mi cadver estarn tambin los "Sueos de
Inmortalidad'' de Hornero. Conmigo termina la novena generacin que
le ha rendido el culto perenne que para l quisieron las Musas
inmortales. "Pasadas nueve generaciones dice l mismo ser
tenido por un mito, por un ser que no fue humano, por un fantasma
irreal de un pasado brumoso, como hizo siempre la humanidad en
todo aquel que le hizo vislumbrar lo Infinito que no comprende".
"Estamos todos de acuerdo? pregunt el anciano recorriendo
con la mirada a cuantos le rodeaban.
Por nuestra parte, de acuerdo contestaron los Esenios.
Vuestros hijos dirn lo dems.
Nuestro padre obra con acierto dijo el mayor, Nicandro o Nicanor, porque nosotros extranjeros en Ribla, no sabemos nuestro
destino maana.
Yo digo igual que mi hermano dijo Thimon el menor.
Y el templo a Hornero que me haba mandado construir?
pregunt Arvoth estupefacto ante una resolucin tan inslita a su
parecer.
Terminadle cuanto antes, y yo lo entregar al Delegado Imperial
de Siria, para quo en l sea honrada siempre la memoria de Hornero
el bardo inmortal de mi Grecia Eterna.
Pero entonces caera en manos profanas que no sabrn darle el
valor ni el significado que l tiene en vuestro sentir y pensar dijo el
Servidor.
Entonces qu he de hacer?
Si algn derecho me asiste como constructor de l dijo Arvoth-yo propongo que sea entregado a los Terapeutas peregrinos que
recorren torios estos parajes consolando los dolores humanos.
"Estos mantendrn este pequeo templo como un lugar de oracin
y de refugio, en vez de un sitio de orga y de placer, como los templos
de los dioses paganos.
22

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Las Musas hablaron por tu boca Arvoth djole el anciano.


Los Terapeutas son eternos viajeros en busca del dolor humano. No
pueden encadenarse a cuidar este bello amontonamiento de mrmol
blanco.
Arvoth: me has dicho que tienes una esposa y una hija nia an.
Ella ser la sacerdotisa del templo de Hornero para que su lmpara
no se apague, y resuene siempre la ctara con sus cantos inmortales.
Slo as descansar mi corazn tranquilo en la tumba.
Se hizo un gran silencio porque Arvoth reflexionaba en el
traslado de su familia a esta apartada capital.
Arvoth! le dijo Jhasua. Tienes miedo del templo de
Hornero, o de la Ribla silenciosa y solitaria?
No Jhasua, nada de eso, sino que pienso si esto agradar a mi
esposa y a mi hija.
Pues yo te digo que si aqu estuviera Nebai, hubiera saltado de
gozo. Habis dicho tantas veces que los Terapeutas son vuestros
padres. Aqu estaris con ellos como estis all con los del Tabor.
Qu diferencia tiene?
Cuando t hablas, Jhasua, la luz se enciende en seguida. Est
bien, acepto.,
Todos celebraron jubilosos el hermoso horizonte que se abra
hasta larga distancia, porque en aquella vieja y slida casona se
encendera el fuego sagrado del amor al prjimo, pues se
transformara con el tiempo en refugio para los doloridos del alma y
para lo? enfermos del cuerpo.
Los Esenios reanudaron la interrumpida lectura de los viejos
papiros del Archivo.
Continuaba as:
"El pastor Nanda, ya de edad madura, viva solo en su cabaa
donde fue oculta Devanaguy con su pequeo Chrisna, alrededor del
cual se percibieron grandes manifestaciones del Poder Divino que
resida en l.
"Entre las selvas impenetrables del Indostn, existan en distintos
parajes algunas ramificaciones de la formidable Escuela de Magia
23

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Negra llamada Serpiente Roja, cuyos orgenes se perdan en la


noche de los tiempos, pues haba venido desde la desaparecida
Lemuria, y continuaban sembrando destruccin y muerte all donde
lograban poner sus fatales anillos.
"Cada anillo de la terrible serpiente, era un ncleo de cuatro magos
que siempre encontraban el medio de aliarse con los piratas, con los
mercaderes de esclavos, con los usureros y las prostitutas. De todo
este bajo y ruin elemento humano, pestilencia daina en medio de la
sociedad, la Serpiente Roja tornaba sus agentes y espas para
introducirse en las casas ms poderosas, en las residencias de los
Maharajs y dominar el Continente Asitico, como haba dominado a
Lemuria hasta producirse su desquicio y su ruina total.
"Debido a sus criminales prcticas y manejos, Kansas el mal hijo,
se haba rebelado contra su padre hasta llegar a ponerle encadenado
en un calabozo. Desde luego se comprender que la Serpiente Roja
era quien gobernaba en todo el sur del Indostn en rededor de
Madura, su Capital. Y no tard en enterarse de que haba sido puesto
en salvo el poderoso ser venido a la tierra para destruir
definitivamente su fuerza. Y desataron como manadas de lobos
hambrientos sus ms perversos agentes para encontrar al futuro
vencedor de la Serpiente Roja. Ms que en el plano fsico, fue
tremenda la lucha en la esfera astral del planeta, donde la numerosa
Legin de Espritus de Justicia se puso en accin, cortando las
comunicaciones entre los genios tenebrosos descarnados, con los
encarnados de la maligna institucin.
"Debido a esto, los componentes de la Serpiente Roja, se vieron
desorientados, corriendo como enloquecidos por entre selvas y
montaas sin poder dar con el paradero del nio Chrisna ni de sus
padres, ni de su abuelo el rey Ugrasena.
"Los solitarios de los Montes Suleiman, les tenan ocultos en su
ciudad de cavernas y grutas inaccesibles para los profanos. Y
habiendo entre ellos muchos clarividentes y auditivos, conocan a
fondo los caminos obscuros y tortuosos por donde se arrastraba la
Serpiente Roja, en busca de inocentes presas para devorar.
"La grandes cavernas de los Montes Suleiman, resultaban ya
24

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

estrechas para dar refugio a los perseguidos por los agentes de


Kansas el usurpador. La montaa se fue horadando ms y ms
durante las noches, abriendo tneles, pasadizos y caminos, para que
aquella enorme poblacin oculta bajo las rocas, pudiera salir de tanto
en tanto a buscarse lo necesario para no perecer de hambre. Los
solitarios mismos se vieron a veces entristecidos y desanimados casi
al borde de la desesperacin, cuando varios de ellos, vieron en
clarividencia al nio Chrisna que sostena el globo terrestre en su
pequea mano, y que tocaba con su dedo una montaa rida y
reseca, y toda ella se converta en una montaa de dorado trigo.
"En estas visiones espirituales, los solitarios Flmenes
comprendieron el oculto aviso que desde el plano espiritual les
daban, de que teniendo al Espritu Luz en medio de ellos, no deban
temer al horrendo fantasma del hambre para el numeroso pueblo que
haban albergado en sus cavernas.
"Cuando ms recias eran las persecuciones de los agentes de
Kansas, que eran de la Serpiente Roja, algunos solitarios tuvieron
otra visin simblica que les aquiet el alma conturbada: vieron al
nio Chrisna con una espada en la mano cortando las cabezas a una
enorme manada de panteras negras que, avanzaba hacia ellos con
las fauces abiertas para devorarles.
"La montaa de trigo dorado lleg desde el Golfo Prsico en
enormes barcazas salidas del Eufrates, enviadas por Nadir, rey de
Urcaldia, cuyos dominios abarcaban los frtiles valles del Eufrates y
el Tigris. Este buen rey estaba casado con una hermana de
Ugrasena, y quiso socorrer al pueblo que segua fiel a su rey, pues
que los Flmenes que tenan Santuario en las cavernas de los
Montes Kirthar, sobre el Mar de Arabia, \e anunciaron las angustias
que sufran los refugiados en las cavernas.
"Los Flmenes diseminados por valles, montaas y selvas iban llevando discretamente la doble noticia del advenimiento del Salvador y
de los sufrimientos de los creyentes en l que le esperaban. Y
secretamente fuese formando una enorme coalicin de esclavos, de
perseguidos, de azotados por la injusticia de los prepotentes que
haban llegado al latrocinio ms voraz y criminal, hurtando hasta
25

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

nios y nias de corta edad, para ser vendidos como vctimas de


dioses iracundos y colricos que exigan una fe sellada con sangre de
seres puros e inocentes.
"El criminal sacerdocio que oficiaba en los altares de tales dioses,
pagaba oro en barras por las inocentes vctimas que aplacaran la
clera infernal de sus dioses, y las madres huan enloquecidas como
ovejas perseguidas por lobos, a esconder en las madrigueras
disputadas a las bestias, sus hijuelos para salvarlos de la rapia feroz
y monstruosa de los mercaderes de sangre humana.
'La familia base de toda sociedad bien constituida, estaba
aniquilada y deshecha, pues la avaricia hizo presa en muchos padres
que buscaban y se procuraban abundante prole, para venderla a
quienes tan generosamente la pagaban.
"En la isla de Bombay llamada la isla misteriosa, se form
entonces una fuerte alianza espiritual, entre los sucesores de los
antiqusimos Kobdas de Abel, civilizadores de tres continentes, con
los Flmenes, cuyo origen se remontaba a la desaparecida Lemuria.
En una peregrinacin de muchos milenios de aos, haban ido
pasando desde las grandes islas del Mar Indico, al montaoso
Birmanh y luego al Indostn.
"Mientras, los ltimos Kobdas haban bajado desde el Eufrates por
el Golfo Prsico, hasta el caudaloso Indo, al pi de los Montes
Suleiman.
"Y ambas corrientes de bien, de justicia y de amor, se unieron en la
misteriosa Bombay, donde dejaron como exponente milenario de
aquella eterna alianza, cuarenta y nueve torres, nmero smbolo de
7x7, y cada torre, era un templo de estudio y concentracin y cultivo
de los poderes mentales, y de las fuerzas superiores del espritu.
"Rodeada de jardines y bosques, de corpulentos rboles, la isla de
Bombay era inaccesible, pues distaba ms de una milla dentro del
mar y slo en barquillas poda llegarse a aquel lugar de silencio y de
misterio, donde a decir del vulgo habitaban las almas de los muertos.
De all les vino el ser llamadas Torres del Silencio, alrededor de las
cuales se tejieron innumerables leyendas terrorficas, que los
solitarios dejaron circular como medio de tener ellos mismos mayor
26

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

seguridad.
"Las 49 torres estaban unidas unas a otras por interiores
pasadizos, slo conocidos por los solitarios ancianos, que tomaron el
nombre compuesto de Kobdas-Flmas, que significaba "Corona de
llamas" como una sutil remembranza del nombre Kobda, que significa
corona y flama, llama, alusivo a los antiguos flmenes. Cuando la
persecucin de Kansas y de los agentes de la Serpiente Roja, fue
ms persistente y terrible, Chrisna con sus familiares y adeptos, fue
ocultado en las silenciosas Torres de la isla de Bombay, donde no
haba temor que se acercase hombre alguno por el terror pnico que
aquel lugar inspiraba a todos.
"En aquellas 49 torres, para los sucesores de los kobdas estaba
representado como un sueo milenario, el gran Santuario de
Neghad junto al Nilo, y sobre el Mar Grande (Mediterrneo) como
las Torres de Bombay quedaban sobre el Mar de Arabia, y a corta
distancia de los corpulentos brazos del delta del gran ro Nerbhudah,
que fertiliza toda la comarca. Para los sucesores de los flmenes, las
49 Torres de Bombay eran copia fiel de sus ciclpeas torres de LinaPah-Kanh, labradas en las montaas inaccesibles de la costa Lmur,
sobre el Pacfico Norte. Y los kobdas-flamas hacan revivir all sus
perdidos recuerdos a favor de los diseos, en piedra o en cobre que
les haban dejado sus mayores en aquellas construcciones que
parecan haber sido concebidas por sper-hombres y construidas por
gigantes.
"Bajo aquellas formidables Torres, en aquella isla circundada por el
mar, se desarroll la infancia y la adolescencia del futuro prncipe de
la Paz y de la Justicia, salvador de una raza., de una dinasta en
desgracia, para el vulgo inconsciente de los valores espirituales que
vienen desde lo Eterno, adheridos por leyes que desconocen, a seres
superiores que tomaron sobre s la tremenda misin de salvar a la
especie humana en un perodo de decadencia espiritual, moral y
fsica que le lleva a una inevitable ruina.
Por el gran desarrollo fsico adquirido, Chrisna a los 15 aos representaba un doncel de 20, y su clara inteligencia poda
parangonarse a la lux interna de sus viejos maestros.
27

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Bajo las bvedas vetustas de aquellas Torres silenciosas,


obscurecidas por la accin de los siglos, se forj la liberacin de la
especie humana, representada entonces en el vasto Dekan
(Indostn) donde la aglomeracin de gentes de todas las razas
dominadoras de la humanidad, haca de aquella parte del globo
terrestre, un mercado de todo cuanto poda utilizarse para el bien y la
dicha de los hombres. Y otra vez se repiti el hecho ms grande de
todos los tiempos: la aparicin de la Luz Divina como un blanco loto,
en medio del fango en que pereca la humanidad. Los kobdas-flamas
dejaron por un momento en los siglos, sus tnicas cenicientas para
vestirse de cuero de bfalo y de cobre, con el carcaj, el arco y las
flechas a la espalda, para organizar las filas libertadoras en torno de
Chrisna el Prncipe de la Justicia.
"Kansas el hijo traidor, cuando tuvo conocimiento que de las cavernas y de los bosques brotaban arqueros que se extendan como una
ola por el Dekan y avanzaban sobre Madura, huy despavorido hacia
la costa del mar, buscando su salvacin en un barco velero anclado
all por los piratas que acechaban las ventas posibles de carne
humana viva. Como le vieron cargado de oro y piedras preciosas que
buscaba salvar, como medio de asegurar su vida, al jefe pirata le
atraves el pecho con su pual y le arroj medio muerto al mar donde
fue devorado por los tiburones.
"El rey Ugrasena entre el delirio de sus pueblos, fue restaurado en
el trono de sus mayores, y como la Justicia y la Paz se restablecieron
prontamente, los solitarios kobdas-flamas tornaron a sus torres
silenciosas, desde donde cooperaron con el Enviado a eliminar el
mal, con que los magos negros de la Serpiente Roja haban
envenenado las corrientes humanas, hasta el punto que los padres
procreaban hijos para venderlos como carne de mercado a quien ms
oro les daba.
"Vasuveda, padre de Chrisna, haba muerto durante la niez de su
hijo, por lo cual el Hombre-Luz permaneci al lado de su abuelo y de
su madre, a fin de que el anciano rey fuese respetado en vista del
sucesor legtimo que dejaba, con lo cual se impeda que se levantara
de nuevo el afn de otra usurpacin.
28

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"La noticia de la nueva legislacin de justicia se extendi rpidamente por el Dekan y pases circunvecinos, que se apresuraron a
enviar embajadas en busca de alianza y proteccin con aquel
prncipe sabio y justo, que daba a cada cual lo que era suyo, no
reservndose para s, ni aun las horas del sueo necesarias a todo
ser humano, pues que durante la noche y acompaado slo de algn
amigo o criado fiel, recorra sin sur notado los distintos barrios de la
Capital para asegurarse de que las rdenes eran cumplidas.
"Y durante noventa lunas consecutivas viaj desde el Indo al
Ganges, y desde los Himalayas hasta el Cabo Camorn que se hunde
en el Mar Indico, anudando alianzas y despejando de tinieblas y de
crimen aquel vasto pas en el que haba nacido y que fuera tomado
como cueva infernal de la Serpiente Roja, con toda su corte de
malhechores de la peor especie.
"La adhesin de los oprimidos y de los hambrientos, respondi con
creces a todo cuando Chrisna hubiera podido imaginar, pero las
clases pudientes miraban con desconfianza al joven innovador, que
peda libertad para los esclavos e igualdad para todos los seres
humanos. Y se desencadenaron dos poderosas corrientes en
formidable lucha: los oprimidos y los opresores.
"En aquella parte del papiro que los Esenios iban traduciendo, apareca un grabado explicativo: se vean dos torrentes que se
precipitaban uno contra otro con irresistible potencia, y en el lugar
donde deba ser el choque, un doncel fornido con la cabellera suelta
al viento y los brazos abiertos hacia ambas corrientes que se
amansaban a sus pies y continuaban corriendo como arroyuelos de
regado.
'"Significaba a Chrisna, encarnacin de Vishn pacificando a la
humanidad.
Y continuaron la lectura que segua as:
"Los anillos de la Serpiente Roja haban perturbado la fe sencilla
de los pueblos, ignorantes en su gran mayora, y haban propalado
principios errneos para inocular en las conciencias el virus del terror
a la divinidad, como medio de sujetar a las masas al carro triunfal de
su avaricia y feroz egosmo.
29

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Indra o sea el aire, tena a su disposicin el rayo, el vendaval que


todo lo destruye. Agni o sea el sol, era dueo del fuego, que peda
continuas vctimas consumidas en sus llaman para aplacar su clera;
mientras Indra quera vctimas arrojadas desde los ms altos montes,
o colgadas de los rboles en cestas de flores, hasta que el hambre
las consuma o los buitres les devoraban. De aqu surgi el brbaro
comercio de nios y nias menores de diez aos.
"Y Chrisna en sus largos y continuos viajes, no peda a sus aliados
y amigos otra contribucin que la de destruir esa ignominiosa y criminal doctrina de Indra y de Agni, que pona tan obscura venda en las
inteligencias respecto de la Divinidad. Cuando el prudente prncipe
entr a actuar en el escenario lbrego y siniestro que de jamo?
esbozado, los Indranitas y los Agnianos luchaban a muerte unos
contra otros, atribuyndose cada bando el derecho de ser los
depositarios de la verdad de Vishn.
"Y Chrisna apareci entre las tinieblas como un genio benfico con
su antorcha encendida, rasgando las sombras casi impenetrables de
tanta ignorancia y fanatismo.
"Qu hacis?, les preguntaba el Apstol de la Verdad. Ni Indra
que es el aire; ni Agni que es el fuego, son nada ms que simples manifestaciones del Poder Supremo, que sopla en el aire y calienta en el
fuego. Por qu, pues, luchis locamente por lo que todos por igual
necesitis del Supremo Dador de cuanto es vida, fuerza y bienestar
para el hombre? Inclinad vuestras frentes y prosternad vuestro
corazn ante el Gran Atman, autor de todo Bien que os ama a todos
por igual, pues que todos sois sus hijos.
"Dejad vuestras flechas y vuestras hachas para las bestias feroces
que consumen vuestro ganado, mientras vosotros perdis el tiempo
en mataros unos a otros. El gran Atman, est en su Eterno Amor en
todas las cosas, y sobre todo dentro de vosotros mismos y si El fuera
capa?, de clera, la tendra, de ver que os matis sin ningn respeto
a la vida, que os dio para amarle en todos vuestros semejantes, y en
todos los seres y las cosas; la tendra, cuando vendis vuestros hijos
para ser asesinados sobre un altar donde habis entronizado al
crimen; la tendra cuando compris y vendis vuestros semejantes
30

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que llamis esclavos y siervos, porque carecen del oro que habis
acumulado con la sangre, el sudor y la vida de cuantos infelices
cayeron en vuestras garras de buitres sin alma.
"Los pueblos se levantaban en torno de Chrisna, en un despertar
de jbilo y de gloria. Nadie poda contener las masas enardecidas de
esperanza y de entusiasmo; enloquecidas de dicha ante la palabra de
aquel prncipe de Madura, que les hablaba de amor y de libertad.
"Y desde el Golfo Prsico hasta el Mar de China, y desde el Thibet
hasta Ceiln, estall como un incendio incontenible, un levantamiento
general de los pueblos clamando por su libertad y por sus derechos
de hombres.
"El viejo rey Ugrasena, estaba espantado de la ola formidable que
su nieto haba soltado a correr como un torrente que lo invada todo.
Los Kobda-flamas repetan las palabras del Gran Apstol,
reprimiendo toda venganza, toda violencia, toda lucha armada. El
arma era la palabra, el verbo de fuego de Chrisna que hablaba a los
hombres de libertad, de amor, de justicia, de igualdad, pues todos
eran hijos del gran Atman, que encenda el sol para todos y enviaba
las lluvias para todos.
"Qu hara el Prncipe con aquella enorme ola humana que lo esperaba todo de l?
"Sus adversarios que eran en general los acaudalados y los que se
enriquecan con la esclavitud y la muerte de sus semejantes, decan
alegremente:
"No haya inquietud entre nosotros, que cuando este temerario
doncel buscador de gloria y de fama se vea como un ciervo
acorralado por toda esa jaura de lobos hambrientos que le van a
devorar, l mismo se dar por vencido, y comprender que es
insensata locura pretender levantar a la altura de hombres, esas
masas imbciles, ms que bestias que nos sirven para la carga. El
Prncipe tena slo 18 aos y representaba 30, porque senta
profundamente la carga de la humanidad que pesaba sobre l.
"Bajo todos los bosques, a la vera de los ros caudalosos, en los
valles ms pintorescos, orden a aquella masa humana echar abajo
los rboles de las selvas y construir cabaas de troncos, de ramas,
31

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

de pajas y de lodo, en toda la extensin de los dominios de Ugrasena,


su abuelo.
"Fue tal el humilde origen de casi todas las ciudades del sur del
Indostn, que pocos aos despus, se convirtieron en florecientes
poblaciones que resplandecan de paz, de justicia, de libertad y de
trabajo.
"La figura de Chrisna creca da a da, hasta llegarse a dudar de si
era un hombre de carne, sangre y huesos, o era un dios mitolgico
que realizaba por arte de magia tan estupendas obras.
"Teman por momentos verle desaparecer en una nube que
pasaba, en un soplo de viento que agitaba la selva, en el incendio
prpura del amanecer, o entre los resplandores de fuego del ocaso.
"No te vayas de nosotros, seor!... no te vayas porque seremos
encadenados nuevamente, y nuestros hijos sern asesinados en los
altares de los dioses, le clamaban a voces.
"Las arcas reales de Madura se iban agotando rpidamente en el
rescate de esclavos y en alimentar aquella inmensa ola humana
semi-desnuda y hambrienta, El dolor del valeroso Prncipe creca
tambin hasta hacerse desesperante y angustioso, cuando un
poderoso prncipe que reinaba en las regiones del Ganges y de
Birman le envi emisarios anuncindole que deseaba amistad porque
quera para sus pueblos la ley que Chrisna daba a los suyos.
"Se llamaba Daimaragia y su alianza fue tan firme, que jams retir
su mano de la mano que haba estrechado.
"Mi pan es tu pan le dijo cuando ambos prncipes se encontraron
en Calcuta. Salvemos juntos al Dekan de la iniquidad y del crimen y
si has consumido tus tesoros, yo conservo los mos que sobran para
hacer feliz la tierra donde descansan nuestros antepasados.
. "Detrs del rey Daimaragia llegaron otros de ms modesta
alcurnia, el de Penchad, de Belhestn y de Nepal, que se pusieron a
las rdenes del Prncipe de Madura para devolver la justicia, la paz y
la prosperidad al Dekan, que caminaba a la ms espantosa ruina, la
desnatalidad, pues las mujeres se negaban a tener hijos que les eran
arrebatados para venderlos como vctimas propiciatorias de un culto
de crimen, de muerte y exterminio.
32

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Y alrededor de Chrisna, se amontonaron como palomas perseguidas por los buitres, 26 centurias de mujeres en estado de gravidez,
pidindole proteccin para el ser que lata en sus entraas. Y en la
ms grande fortaleza de Madura, en Thinneveld sobre el mar,
hosped a aquellas infelices vctimas del egosmo humano, todas
ellas en la segunda edad, en la adolescencia y primera juventud (La
vida humana estaba dividida en edades de diez aos; o sea que la
primera edad duraba hasta los diez aos, la segunda hasta los veinte,
la tercera hasta los treinta y as sucesivamente).
"De este hecho, los adversarios levantaron al Prncipe espantosas
calumnias, diciendo que haba robado a sus maridos las ms bellas
mujeres del Dekn para formar el ms grande serrallo que prncipe
alguno hubiese tenido.
"Chrisna haba puesto la segur a la raz del rbol daino que destrua el pas: la mortandad de nios en los altares de dioses sanguinarios, creaciones horrendas de la avaricia humana. Las infelices
madres defendidas por l, se sintieron fuertes para defender a su vez
a los hijos que an no haban nacido y desde los torreones de la
fortaleza, organizaron ellas mismas una defensa contra la que nada
pudieron las flechas de sus perseguidores, que rodearon la Fortaleza
para sacarlas a la fuerza. Aquellas mujeres se tornaron fierecillas
contra los que pisoteaban sus sentimientos de madres y arrojaban a
sus enemigos hachones ardiendo de camo engrasado, lluvia de
piedras, recipientes de aceite hirviendo, y todo cuanto pudiera
servirles para exterminar a aquellos que lucraban con la vida de sus
hijos.
"Otro acontecimiento inesperado se cruz en el Camino del Gran
Apstol del Dekan crendole nuevas dificultades y mayores
sacrificios. Un poderoso Maharaj del pas de Golkonda sobre el gran
golfo de Bengala, tena entre sus muchos tesoros una hija llamada
Malwa, cuya hermosura y sabidura atraan a cuantos prncipes
llegaron a conocerla. Bicknuca, su padre, la reservaba celosamente,
a fin de hacer con ella una alianza ventajosa para sus intereses. Mas,
el corazn de la hermosa doncella le desbarat los proyectos y
esperanzas, enamorndose muy secretamente de un doncel
extranjero trado al pas entre un grupo de rehenes, por los guerreros
33

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

de Bicknuca que hacan largas excursiones por el Norte fantstico,


poseedor de incalculables riquezas.
"De la antigua y legendaria Samarcanda, era el hermoso doncel de
los ojos azules y cabellos dorados como las piedras y arroyuelos de
su tierra natal. Se llamaba Oflkan, y de tal manera se enamor do l
la hija del Maharaj, Malwa, que no tardaron en hallar el medio de
burlar la vigilancia en que se guardaba a los rehenes, los cuales
sacaron partido de este amor oculto, para escapar de sus guardianes
y huir a su pas.
"Malwa se vio grandemente comprometida ante su padre y los
guerreros, algunos de los cuales sospecharon que por amor a uno de
los rehenes la joven princesa les haba ayudado a escapar. Iba a ser
juzgada su conducta si los rehenes no eran encontrados, y se le dara
la pena que se daba a las doncellas nobles que traicionaban su raza
y su pas. Se las encerraba en una torre-templo, consagrada toda su
vida al culto de su dios, sin tornar a ver a ningn ser viviente sobre la
tierra. De estas infelices secuestradas, haba varias, y entre ellas una
que tena fama de grande sabidura, por lo cual era consultada detrs
de rejas y velos, por aquellos que se hallaban en situaciones difciles.
"Malwa fue a consultarle, y aquella mujer recluida hacia muchos
aos, le contest:
"Slo hay un hombre que puede salvarte de caer en el fondo de
esta Torre y es el Prncipe de Madura. Hazle llegar tu queja, dile que
en tus entraas alienta un nuevo ser, y slo l tendr compasin de
ti".
"La infeliz princesa que a nadie haba descubierto el secreto de su
estado, se llen de asombro cuando la reclusa se lo dijo, y se ech a
llorar amargamente.
"Tu maternidad no es un crimen prosigui la reclusa.
"Crimen cometen los hombres que ponen precio al corazn de sus
hijas, y crimen ha cometido el hombre que te hizo madre y te
abandona a tu suerte".
"El postiguillo de hierro se cerr ante la llorosa princesa, que volvi
a su morada dispuesta a cumplir la orden de la reclusa.
"Y un mensajero suyo, fue en busca de Chrisna con el mensaje de
34

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Malwa escrito en un trozo de blanco lino, y encerrado en un tubo de


plata.
"Toda una noche cavil el prncipe sobre la extraa encrucijada
que le sala al paso, y a la maana siguiente, pidi permiso a su
abuelo para tomar como esposa a la hija del Maharaj de Golconda.
"Y al momento sali un convoy de suntuoso cortejo a solicitar a
Bicknuca la mano de su hija para el Prncipe heredero de Madura.
Los caballos del convoy corran como el viento y llegaron cuando
slo faltaban horas para que Malwa fuera sometida a juicio y
condenada a reclusin.
"El Maharaj complacido por la ventajosa unin, olvid su agravio,
y su clera se convirti en jbilo porque el reino de Madura era de los
ms antiguos y poderosos del Dekan.
"Siguiendo la costumbre, entreg su hija al cortejo, que la encerr
en una pequea carroza de oro y seda sin que nadie viera su rostro, y
la transport a Madura donde el viejo rey y el prncipe la esperaban.
"Cuando pasaron las grandes fiestas populares por el matrimonio
del prncipe, su madre Devanaguy le llev la esposa a la cmara
nupcial, y por primera vez en su vida, se encontr Chrisna solo con
una mujer.
"La infeliz se arroj a sus pies para besarlos, porque le haba
salvado algo ms que la vida, la honra, pero Chrisna levantndola, la
hizo sentar a su lado y le habl as:
"'Mujer: no te acuso ni te recrimino. No tengo nada que perdonarte
porque slo eres una vctima del egosmo humano. Hago tal como t
lo has querido, para salvarte. Adopto tu hijo como si fuera mo, para
que sea el heredero de Madura, pero no me pidas un amor que tengo
ya entregado a la humanidad que me rodea.
"Estar contento de ti, si sabes ser tan discreta, que todos vean en
ti la fiel y honorable esposa, consagrada al amor de su hijo, al
cuidado de mi madre y de mi abuelo.
"Y para vos Oh prncipe generoso y bueno! Nada queris de
m que me doy a vos como una esclava? pregunt tmidamente la
joven.
35

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

" Nada! Seguid amando al hombre que os hizo madre, y que


acaso gime en el mayor desconsuelo por no haber podido esperar la
llegada de su hijo, y si algo queris darme, venga vuestra mano de
aliada para trabajar a mi lado por la igualdad humana en esta tierra
de esclavitudes y de injusticias.
"La princesa tom con las dos suyas la mano tendida de Chrisna, y
le dijo con la voz temblando por un sollozo contenido:
"Aliada hasta la muerte prncipe... y para siempre! Razn tienen
los que piensan que no sois un hombre, sino Vishn encarnado para
salvar a los hombres.
"Y Malwa rompi a llorar en tan angustiosa forma, que Christna se
conmovi profundamente.
"Si lloris as con tanta desesperacin le dijo lamentar el
haberos atado a m con el lazo del matrimonio, que os impedir ir a
encontraros con el que amis.
"Lloro de agradecimiento por vuestro sacrificio en mi obsequio,
puesto que tampoco vos podris tomar una esposa que os d hijos
para el trono de Madura le contest Malwa, cuyo corazn haba
casi olvidado al padre de su hijo, que la tom como un medio para
salvarse a s mismo y a sus compaeros.
"Si l me hubiera amado como yo le amaba, no me hubiese
abandonado, sino que hubiese huido conmigo deca a su salvador
cuando la calma renaci en su agitado espritu.
"Ni aun Devanaguy madre de Chrisna conoci nunca el secreto
que muri con ellos mismos. Y cuando el nio naci, el viejo rey de
Madura lo present al pueblo que as poda estar seguro de que la dinasta de Ugrasena permanecera por mucho tiempo al frente de su
pas. "Malwa cumpli su palabra de aliada, y se convirti en madre de
las madres perseguidas, para arrancarles sus hijos, que destinaban a
los sacrificios. A tal punto se identific con el pensamiento y el anhelo
de Chrisna, que sus adversarios decan llenos de ira:
"Este prncipe audaz y temerario, se uni a la princesa de
Golkonda porque era el reverso de su propia imagen".
"El viejo rey muri cuando su glorioso nieto estaba prximo a la
tercera edad, o sean los 25 aos cumplidos. Y el nio de Malwa que
36

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

an estaba en la primera edad, fue proclamado heredero de Chrisna


el mismo da que l fue coronado Rey. Y Bicknuca, Maharaj de
Golkonda, proclam a su pequeo nieto heredero tambin de su
trono, por lo cual quedaban unidos en una alianza fuerte y solemne
los dos ms grandes reinos del Dekan.
"Si como heredero Chrisna hizo tan grande obra civilizadora en
aquellos pases, cuando ocup el trono de su abuelo su accin se
extendi enormemente, pues tuvo aliados poderosos hasta ms all
de los Himalayas por el norte, hasta los Urales por el noroeste, y
hasta el Irn por occidente.
"Y como saba que su vida era breve en los arcanos de Atman,
asoci a todos los actos de su gobierno a la admirable mujer que era
su aliada, Malwa, a fin de que ella fuese la gua de su hijo cuando
ste fuera subido al trono.
"Una inmensa paz se extendi como una ola suave y fresca, que
haca felices a los pueblos a quienes llegaba la influencia de aquel
rey ungido de Atman, para llenar de dicha y abundancia a los
pueblos.
"Y entonces Chrisna comenz su labor de orden interno y espiritual, para lo cual abri casas de estudio y de meditacin all donde lo
crey oportuno, ponindolas bajo la direccin de los Kobda-Flamas
de las Torres del Silencio.
"Y retirndose l mismo en das y horas determinadas, escribi el
admirable Baghavad-Gita y los Uphanisad, coleccin de mximas de
una moral sublime, como aquel, es, el tratado magno de la ms
elevada y sutil espiritualidad".
El Esenio lector enroll el papiro, porque ya el sol se pona tras de
los cerros que encerraban a Ribla en un crculo de verdor.
Aquella lectura les haba absorbido el alma de tal forma, que se
hizo un largo silencio.
_As era el Chrisna que yo me haba figurado!" Exclam de
pronto el Servidor. Qu falsa figura era ese Chrisna guerrero, matador de hombres que han presentado grotescamente sus bigrafos!
aadi Tholemi.
_Qu dices t, Jhasua? le pregunt el Servidor.
37

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

_Digo que l hizo como yo hubiera hecho en igualdad de condiciones.


En todo? inquiri Melkisedec.
_En todo no contest firmemente Jhasua. Porque yo no me
hubiese dejado coronar rey, sino pacificados los pueblos, hubiese dejado a Malwa con su hijo al frente, y me hubiese retirado a las Torres
del Silencio para dar a las cosas del alma, la otra mitad de vida que
me restaba.
Pobre prncipe Chrisna, que toda su vida fue como un vrtigo de
actividad para los dems, mientras su alma deba llorar sin que nadie
la oyese!
Fue feliz al encontrar en su camino a Malwa, que tan admirablemente lo secund en sus obras de apstol dijo uno de los
Esenios.
Como ha encontrado Jhasua a Nebai en su adolescencia aadi Tholemi, cuya sutil clarividencia .haba entreabierto los velos dorados del Enigma Divino, y haba visto que Malwa y Nebai eran el
mismo espritu.
Jhasua lo comprendi todo. Los velos sutiles que encubran el pasado se esfumaron en la prpura de aquel atardecer, y su mente se
sumergi en un abismo de luz en que la Divina Sabidura le susurr al
fondo del alma.
"Eres una flor de luz eterna que te enciendes y te apagas, que
mueres y naces, que vas y que vienes en formas y medios diversos,
hasta terminar la jornada marcada por tu Ley".
Los Esenios que iban leyendo en su pensamiento claro como a
travs de un lmpido cristal, dijeron todos a la vez:
Ya has llegado al final! Ms all la Luz Increada, el Enigma
Eterno, el Amor Infinito!
Ya era la hora! murmur quedo el joven Maestro, cuya
emocin era profunda.
Al da siguiente continuaron la lectura de los viejos papiros que les
haca conocer la verdadera vida de Chrisna prncipe de Madura:
El Esenio lector comenz as:
38

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Los mercaderes de carne humana viva, eran los nicos


descontentos y perjudicados en su insaciable acumular tesoros a
costa de vidas humanas, y casi todos se haban retirado a pases
brbaros para extender all la zarpa y comenzar de nuevo sus
latrocinios y crmenes.
"Y cuando Chrisna iba a cumplir la tercera edad o sea los 30 aos,
se vio rodeada Madura de una numerosa turba de malhechores
armados de hachones encendidos y de flechas envenenadas que
gritaban como energmenos :
"Entregadnos a vuestro rey que nos ha llevado a la miseria y al
hambre, porque de lo contrario moriris todos abrasados por las
llamas o envenenados con nuestras flechas.
"Hombres y mujeres corrieron a todas las puertas y murallas para
formar una infranqueable defensa de su amado rey pero como haban
sido tomados de sorpresa se vean en situacin desventajosa para
enfrentarse con aquella numerosa turba de malhechores y de tribus
salvajes, que parecan demonios escapados del abismo donde
anidan como vboras venenosas todos los males de la tierra.
"Cristhna despus de tres das de meditacin, reuni su Consejo
de Gobierno que estaba formado por los representantes de cada uno
de los prncipes sus aliados, por Malwa que representaba a Golkonda
y por sus tres discpulos y confidentes: Adgigata que era el Asura
(quiere decir inspirado para las escrituras sagradas). Paricien,
pariente cercano de su amigo el rey Daimaragia, y el ms sabio
filsofo y mdico de su tiempo. Y Arjuna, llamado el vidente por su
clara visin de los planos astrales y espirituales en casos
determinados.
"El joven rey quera entregarse a aquella muchedumbre de fieras
hambrientas de su sangre, a fin de que no atormentasen a su pueblo
fiel. Pero su Consejo se opona, pensando que una vez desaparecido
Cristhna, el pueblo desorientado y el desorden, acabaran por
arruinarlo todo.
"Los das pasaban, y cada uno de ellos marcaba un nmero de
vctimas entre el pueblo de Madura. Y cada vctima arrancaba un
sollozo del corazn de Cristhna que deca:
39

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

" Mueren por m!


"Malwa y su pequeo hijo que ya tena diez aos, no se apartaban
de] rey ni un momento por temor de que l se entregase a sus
enemigos. Y la inteligente y discreta princesa que haba despachado
desde el comienzo de la lucha, emisarios secretos a su padre,
esperaba cada da la llegada do los bravos guerreros de Golkonda
que salvaran la situacin.
"A su vez y por separado y tambin silenciosamente, Paricien
haba pedido socorro a su pariente el rey Daimaragia de Calcuta;
Adgigata y Arjuna lo haban pedido a otros dos prncipes aliados, el
de Bombay y de Rhanpur y todos ellos sin descubrir a nadie su
secreto, esperaban. El nico que no haba pedido auxilio a nadie era
Chrisna, que crea llegada la hora de sacrificarse por su pueblo, para
dar ejemplo de amor fraterno y de amor a la paz, que haba
procurado imponer como un ideal sublime en la tierra.
"Cincuenta y dos das llevaba Madura de estar sitiada, y como an
no faltaban los alimentos necesarios, el pueblo se senta fuerte en
resistirse a la entrega de su rey. Sus feroces enemigos aullaban como
lobos alrededor de las fuertes murallas naturales que le formaban las
rocas cortadas a pico de los montes Cardamor en que estaba
edificada.
"Chrisna en continuo contacto con su pueblo, le exhortaba a la
calma y les haca comprender que para l nada significaba la muerte
si con ella les haba de proporcionar la paz.
"Sin vos seor seremos de nuevo esclavizados le decan a gritos. Vivid, vivid, que slo as seremos felices.
"De pronto comenzaron a aparecer en todas direcciones del
horizonte numerosas huestes guerreras, que como una avalancha
cayeron sobre los sitiadores de Madura.
"Sobre los cerros que circundaban la vetusta ciudad hacia el
oriente, ondeaba el pabelln de Golkonda como una ala gigantesca
de sangre y oro, v esto slo les llen de espanto, pues sus guerreros
eran tenidos por los ms bravos de aquella poca. Poco despus de
ellos, comenzaron a llegar los guerreros de los dems pases.
"Los torreones de la vieja fortaleza se llenaron de banderas
40

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

blancas, como si una bandada de palomas aleteara sobre ella. Luego


a travs de una bocina se oy la voz de la princesa Malwa que deca:
Soy yo que he llamado a los guerreros de mi padre para defender
a mi esposo, del injusto y traicionero ataque que le habis hecho. En
nombre de l os prometo el perdn si os retiris tranquilamente a
vuestras casas. De lo contrario, los guerreros de Golkonda os
aniquilarn completamente.
"Espantados alaridos se oyeron hacia todos lados que decan:
"_Que nos devuelvan nuestros esclavos y nuestras mujeres. Muera
la extranjera! Muera el que atropello con nuestros derechos y nos
redujo a la miseria. Ante tales groseros insultos el pueblo perdi toda
serenidad, y viendo que los guerreros de Golkonda bajaban de los
cerros como una ola humana a todo el correr de sus corceles de
guerra, los sitiados subieron a los torreones y almenas, a las copas
de los rboles y a todos los sitios ms elevados, y una lluvia de
piedras, de flechas, de hachones encendidos cruzaron en todas
direcciones. La voz del prncipe calm de nuevo a su pueblo
enfurecido y dijo a los sitiadores:
"No s quines sois. Bien veis que estis vencidos por las
numerosas huestes guerreras de nuestros aliados. Os doy diez das
de plazo para que me mandis emisarios que resuelvan conmigo
pacficamente el problema de vuestras reclamaciones.
"Los sitiadores se retiraron desordenadamente, y Madura qued
rodeada por un bosque de lanzas que brillaban a los ltimos
resplandores del sol poniente.
"Todos eran felices en la vieja ciudad de Ugrasena; y pueblo y
guerreros se entregaron jubilosamente a festejar el triunfo. Slo
Chrisna sufra honda tristeza en su corazn. Haba dado cuanto de s
puede dar un hombre animado de buena voluntad y contando con los
medios para hacer felices a sus semejantes, puestos por el gran
Atman en medio de su camino. Y an as, vea con dolor que si haba
dado la dicha a los unos, haba despertado odio profundo y rencorosa
aversin en los otros. Y sumido en el silencio de su alcoba en
penumbras, pensaba hora tras hora:
"Donde encontrar la dicha de los hombres?"
41

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Sus genios tutelares, los grandes Devas sus amigos, que


custodiaban desde sus altos planos luminosos, el sacrificio de su
compaero, tejieron para l con los hilos mgicos de la Luz Divina,
una hermosa visin que llen su alma dolorida de claridad y de paz.
"Vio una larga escala de transparente cristal, que desde el plano
terrestre iba subiendo hasta perderse de vista en lo infinito del
espacio y de la Eterna Luz. Todos los matices del iris resplandecan a
travs de su ntida transparencia. Estaba dividida en nueve tramos, y
cada uno de ellos irradiaba a larga distancia una luz diferente. Y
Chrisna se vio a s mismo subiendo el sexto tramo de aquella radiante
escala de cristal.
"Y una voz ntima que vibraba sin sonidos en lo ms hondo de su
ser le deca:
"Ests terminando de andar la sexta jornada, en la que has creado
para la humanidad una justicia y una paz a medida de la Voluntad
Eterna. Has hecho cuanto debas hacer. En tu subida al prximo
tramo de esa escala se te descubrir donde puedes encontrar la
felicidad para los hombres, y la tendrn todos los que sigan tu ruta".
"Cuando el! prncipe ya sereno y tranquilo descorra las cortinas de
su ventana, para que la luz solar entrase por ella, vio al pequeo
Shanyan, su hijo adoptivo, que subido a lo alto de un corpulento
magnolio, cuyas ramas tocaban a su ventana, esperaba
tranquilamente con su flauta de bamb en la mano. Sus miradas se
encontraron, y Chrisna le sonri afablemente.
Qu haces ah? le pregunt.
El nio no contest, sino que empez a tocar una hermosa
meloda que l le haba enseado desde chiquitn y le haba dicho:
"Esta meloda se llama Busco tu amor, y la tocars para todo aquel
que tenga tristeza en l alma".
El prncipe bueno y justo comprendi que el pequeo haba
adivinado su tristeza, y buscaba curarlo con la tierna y dulce cadencia
de su flauta.
El alma pura y sensible de Chrisna sinti como una suave oleada
de ternura que la inundaba. Vio en el amor inocente y franco de
aquella criatura, el amor de todos los hombres que llegaron a
42

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

comprenderlo, y tendiendo sus robustos brazos hacia el magnolio,


asi de sus ramas y las atrajo hasta alcanzar la mano de Shanyan,
que como gil pajarillo de las selvas, salt de rama en rama hasta
encontrarse entre los brazos de su padre que en verdad senta la
dicha de aquel inocente amor.
Has visto como te sanaste, padre, con mi flauta de bamb?
Si hijo mo., me has curado la tristeza dicindome que buscas mi
amor. Tal debes hacer con todos aquellos que llevan sombra gris en
los ojos. Ven ahora conmigo al pabelln d los heridos y veremos si
hay forma de aliviarles.
Ya fui con mi madre y hemos llevado raciones de pan y miel para
todos. No haba ninguno triste, por eso no toqu en mi flauta. Slo t
estabas triste, padre, y todos saben que t llevas la tristeza en el
alma.
Es que me hicieron rey, hijo mo, y ningn rey puede estar
contente en esta tierra si sabe lo que es la carga que lleva sobre sus
hombros. Qu haras t si estuvieras en mi lugar?
Yo? Pues llenara todas las bodegas de pescado seco, harina
y miel para que ninguno tenga hambre. Les dara a todos flautas de
bamb para cantar tu cancin favorita y espantar la tristeza. No es
as como se hace dichoso a todos?
Si, hijo mo, si. Pero si los hombres rompieran y pisotearan tu
flauta, y despreciaran tu pescado, tu harina y tu miel, qu haras?
Los ojos castao claro del nio parecieron sombrearse de una
imperceptible bruma de triste-za y contest:
Si rompen las flautas y rechazan los dones, ser porque son
malos y gustan apoderarse de lo que no es suyo. Y entonces yo
tomara un ltigo y les dara azotes como hacen los guardianes en los
fosos de esta fortaleza con las fieras, cuando se enfurecen contra sus
cuidadores.
Seras un rey justiciero dijo Chrisna.
Yo si. Pan y miel al que es bueno y quiere la flauta de bamb. La
tristeza y el ltigo para los malos que no dejan vivir tranquilos a los
dems.
43

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Pobrecillo! dijo el buen rey acaricindolo. Que Atman llene


tu corazn de nobleza y de bondad, para que llegues a amar an a
los que desprecien tu flauta de bamb.
Los diez das que el prncipe dio de plazo a los descontentos pasaron, y l esper en vano verles llegar a exponer sus reclamaciones.
Lleg el gran festn del pueblo al cumplir su rey la tercera edad, o sea
los treinta aos, y ningn acontecimiento adverso vino a turbar el
jbilo de aquel pueblo que se senta dichoso bajo la proteccin de su
soberano.
Y cuando su suegro Bismuka, Maharaj de Golkonda, se sinti morir, llam a su heredero para dejarle coronado rey. Chrisna quiso que
a princesa Malwa llevase a su hijo para asistir tambin ella a recoger
a ltima voluntad de su padre. Y parti el convoy de la princesa custodiada por cien arqueros. Cristhna le acompa en la primera
jornada y se torn a Madura en compaa de Arjuna, Paricien y cuatro
arqueros formando un pequeo grupo de siete caballeros en ligeros
corceles. Mas al llegar a una encrucijada de la montaa sombra de
rboles y a la escasa luz final del ocaso, les cort el paso una turba
de ochenta jinetea armados de hachas, puales y flechas que
aullaban como lobos rabiosos. Arjuna, que era el de ms edad y
menos apto para las armas, corri hacia Madura para traer una legin
de defensa. El prncipe no querva defenderse; pero Paricien y los
cuatro arqueros armaron rpidamente sus lanzas y formaron crculo a
Chrisna.
_Vamos a ver qu queris que as aullis como las fieras de la
selva. No os di plazo para solucionar vuestros problemas?
_No queremos otra solucin que la entrega inmediata de las 2.600
mujeres que guardis en la Fortaleza y de los 40.000 esclavos que
nos habis quitado para que se paseen triunfantes por las ciudades y
los campos.
Seguidme a Madura y all hablaremos. Tened en cuenta que
esos esclavos han sido rescatados con el oro de las arcas reales.
Vosotros lo habis recibido a satisfaccin y ahora reclamis por ellos.
Obris con injusticia manifiesta y con tan mala fe que os asemejis a
malhechores que asaltan en los caminos a las personas honradas.
44

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

No queremos ms filosofas que nos perjudican. Firmad aqu


mismo una orden de que nos sean devueltos esclavos y mujeres y os
dejamos continuar libremente vuestro camino.
Un momento! grit con desesperacin Paricien, temiendo
ms que de la turba de bandoleros, del mismo Cristhna que nada
permitira hacer para salvarle. Y apartndolo hacia atrs de los
arqueros le dijo en voz baja:
Prometedles que les complaceris para dar tiempo a que vuelva
Arjuna con el auxilio pedido.
Qu es lo que me pides, amigo mo? Eso sera una mentira
por debilidad, por temor de la muerte. Cmo puedo prometerles que
les complacer, si s que no debo hacerlo y que no lo har jams?
Pensad que no sera por salvaros de la muerte, sino por la salvacin de esas mujeres, de esos nios y de todos esos infelices
esclavos.
Es mi hora, Paricien, es mi hora! Feliz de m si compro con mi
vida los grandes dones de Atman para la humanidad. Necesito de ti
Paricien para que me ayudes a morir como me ayudaste a vivir en la
voluntad de Atman. Venga un abrazo que ser el postrero. Paricien
sollozando hondamente estrech al prncipe que pronto se arranc de
sus brazos.
Idos con l dijo a los arqueros que yo slo me basto para
tratar con estas gentes. Y avanzando hacia la turba que le
esperaba con el arco ya dispuesto, cruz sus brazos sobre el pecho y
les dijo: Tirad!
Te niegas, pues, a grabar tu nombre al pie de esta orden?
grit uno de los bandidos.
Si, me niego les contest.
Mira que morirs aqu mismo y de igual modo asaltaremos la
Fortaleza de las mujeres y cazaremos como gamos a todos nuestros
esclavos.
i Lo habis odo! dijo Chrisna a los suyos. Idos a tomar las
medidas necesarias para evitarlo.
Un arquero sali a todo correr de su caballo.
45

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Contaremos hasta cien propuso uno de los bandidos. Si en


ese tiempo no grabas tu nombre dispararemos nuestras flechas.
Perdis el tiempo contest impasible el prncipe.
Idos he dicho! volvi a insistir Chrisna dirigindose a Paricien
y sus arqueros, que obedecieron en el acto, pero slo para introducirse en una caverna a la vuelta del cerro ante el cual se hallaban y
quedarse all en observacin.
Preparar vuestras flechas y disparad contra los cuatro tiradores
de ellos, antes que ellos lo hagan contra l dijo Paricien a sus tres
arqueros. Y cuando el que contaba entre los bandidos iba a llegar a
cien, Paricien y los suyos dispararon flechas contra los tiradores que
deban matar a Chrisna, y tres de ellos cayeron muertos, mas la
flecha disparada por el cuarto haba dado en el blanco y Chrisna cay
herido de muerte, pronunciando estas sublimes palabras:
Gran Atman..., he cumplido tu voluntad! Dadme Seor la paz y
el amor entre los hombres!
Al ver tres de sus hombres muertos, los bandidos juzgaron que
llegaban los ejrcitos de Madura y huyeron hacia la Fortaleza de las
mujeres para asaltarla antes de que pudieran defenderla.
Paricien y los suyos corrieron hacia el prncipe que an estaba
consciente.
Amigo mo le dijo no amargues mi agona con tu desesperacin. Ya era la hora de mi libertad y de mi paz. Piensa en Malwa y
en mi hijo y con Arjuna y Adgigata ayudadla a ocupar mi lugar.
Mi Rey! Grit con suprema angustia Paricien. Que Atman
te reciba en su luz y su gloria .y seas el genio tutelar del Dekan para
que no vuelva a las tinieblas.
Cristhna estrech dbilmente la mano de su amigo, mientras sus
arqueros le besaban los pies llorando amargamente. Con el incendio
purpurino del ocaso que doraba el paisaje, se cerraron sus ojos a la
vida material para abrirse los de su espritu a su gloriosa inmortalidad.
Paricien slo conserv a su lado uno de los arqueros y los otros
dos fueron enviados para, avisar a los prncipes aliados que deban
disponerse para la defensa, pues la Serpiente Roja estaba dispuesta
46

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

a levantar de nuevo la aplastada cabeza.


Y cargando en su propio caballo el cuerpo de su rey, sigui camino
hacia Golkonda, donde se encontraba la princesa con su hijo.
El rey Bismuka aun viva y se le ocult el triste acontecimiento,
hasta que terminado el trabajo de embalsamiento del cadver se
organizaron los solemnes funerales de las hogueras encendidas en
crculo alrededor del fretro durante siete das consecutivos, pasados
los cuales, el fretro era paseado en una balsa cubierta de flores y
antorchas sobre el Ganges, el ro sagrado, desde cuyas ondas, segn
la tradicin del pas, los Devas recogan el alma pura del justo que
haba muerto por el bien.
No quiero que mi cadver sea tomado para adoracin de los
hombres haba dejado escrito el santo prncipe en sus cartapacios,
y los Kobdas-Flamas, de acuerdo con Malwa y los tres amigos
ntimos, le ocultaron muy secretamente en un gran peasco blanco
de Bombay, al cual estaba adherida la Torre que tena el nmero 49
que era la destinada a panten funerario de las momias de los
grandes maestros de la viejsima Institucin.
Y la princesa Malwa cubri aquel sagrado tmulo que guardaba la
momia de Cristhna, con el manto de oro y diamantes que su padre
haba mandado tejer con todos los diamantes de Golkonda para
cuando
su hija fuera coronada reina.
_Si algn da dijo ella a sus consejeros los pases que Chrisna
hizo dichosos padecieran caresta y hambre, su Rey guarda en la
tumba ms de lo suficiente para alimentar por diez aos a todo el
Dekan. Ya lo sabis.
Y el culto hacia aquel gran ser que fue para ella ms que su padre
v su madre, porque era Vishn encarnado, la hizo fuerte para
gobernar hasta la mayara de edad de su hijo, los dos ms poderosos
reinos
de
aquella poca: Madura y Golkonda.
Las dinastas de Ugrasena y de Bismuka, unidas, mantuvieron la
justicia y la paz de Chrisna durante tres centurias y inedia ms.
Ms tarde, el egosmo de los hombres comenz de nuevo la
47

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

siembra de iniquidad que. fue ahogando lentamente la buena


simiente. Pero las lmparas vivas ds las Torres del Silencio, no se
apagaron por completo, y esas lucecitas smbolo perpetuo de una fe
inmortal y de un amor eterno, alumbrarn ele nuevo los campos de la
humanidad".
Debajo de este relato aparecan cuatro nombres grabados con
punzn ardiente: Adgigata, Patriarca de las Torres del Silencio;
Arjuna, Asura del Reino de Madura; Paricien, Primer Consejero;
Malwa, Reina madre de Madura y de Golkanda.
Dos das despus de haber terminado el papiro de la vida de
Chrisna, fue inaugurado el templo de Hornero con grandes fiestas a
que el anciano Menandro invit a toda la poblacin de Ribla, a la cual
hizo comprender el significado de aquel personaje, el poeta mximo
de la Grecia de la luz y la belleza eternas, y esper a que Arvoth
trasladase all su familia para consagrar l mismo, en su calidad de
sacerdote de Hornero, a la nueva sacerdotisa Nebai, a la cual
entregara el lad de oro y la corona de laurel de oro y rubes, que la
Grecia Eterna haba ofrendado a su genial antepasado, cuando ya
estaba paraltico y ciego en su lecho de muerte.
El anciano Menandro hizo a Jhasua, el Apolo Sirio, como l lo llamaba, la ofrenda de su archivo compuesto de 270 rollos mayores y
420 menores, para cuyo transporte les dio una caravana de diez
mulos con los aparejos necesarios.
El les seguira, as que hubiese realizado la consagracin de Nebai
como sacerdotisa de Hornero.
Pocos das despus, Jhasua y los Esenios emprendieron el viaje
de regreso acompaados de Arvoth, y de los conductores de la
pequea tropilla de mulos que conducan al Monte Tabor gran parte
de la historia de la humanidad sobre el planeta Tierra.
Y diez das despus les encontramos ya en el Santuario del Monte
Tabor, cuya vegetacin con todo de ser exuberante y bellsima, les
pareca pobre comparada con las maravillas del Lbano, por cuyos
cerros y valles haban dejado correr la fantasa que soaba all con
edenes que no eran de la tierra.
Por los Terapeutas peregrinos se supo en todos los Santuarios
48

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Esenios que el Hombre-Luz haba vuelto del Monte Hermn trayendo


el tesoro inestimable de un Archivo que vena a llenar las lagunas
existentes en la historia de la evolucin humana.
Y la Fraternidad Esenia consider desde ese momento al anciano
Sacerdote de Hornero, Menandro, como un benefactor que la
ayudaba a cumplir su sagrado pacto, de mantener encendida la luz
de la Verdad confiada en esa poca a la vieja Institucin.
Cunto has cambiado Jhasua en este viaje que hiciste!
decale Nebai cuando de nuevo junto a la fuente de las palomas, se
encontraron por primera vez.
Es cierto Nebai, es cierto! Yo mismo observo este cambio. No
s si para bien o para mal. He subido a un altiplano desde el cual veo
todo muy diferente de lo que antes lo vea.
Y algo muy ntimo dentro de mi ser va agrandando,
ensanchndose casi hasta lo infinito, sin que yo pueda impedirlo.
T debes estar enfermo, Jhasua! Continuaba Nebai con gran
inquietud. Tus ojos no parecen fijarse en nada, y hasta tu memoria
se ha debilitado. Ni siquiera me preguntas por tus amigos de las
ruinas de Dobrath, y eso que hubo un derrumbamiento.
Cierto, Nebai! Perdname. Me lleg tu pensamiento cuando
eso ocurri. Ahora ya no.
Cmo?... Once nios heridos y una guardiana ancianita...
muerta!
Oh, Nebai!... mi querida Nebai. Ese es un pequeo dolor comparado con todos los dolores de la humanidad.
Ribla, Ribla! Tus jardines silenciosos y tus grandes bosques solitarios, han enfermado mi alma para siempre y ya nunca ms podr
tener alegra.
Por qu, Jhasua, por qu? La vida tiene bellezas. El hacer el
bien es una belleza. Consolar al que llora es una belleza. Amar es
una belleza! El amor de tu madre es una belleza, Jhasua!... El amor
de todos los que te amamos es una belleza!... Jhasua, Jhasua!
Fuiste con el corazn lleno de vida y has vuelto con tu corazn casi
muerto!...
49

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Y cubrindose el rostro con ambas manos, la nia rompi a llorar


desconsoladamente.
Jhasua reaccion ante el inesperado dolor de Nebai, y
acercndose con ternura hacia ella, la tom de la mano y la llev
hacia la fuente que estaba con sus bordes casi cubiertos de flores.
Sintate aqu, Nebai, y escchame. As me comprenders.
Viste esa caravana de mulos cargados de fardos?
S, los he visto. Es por eso que ests apenado?
En esos fardos Nebai, he aprendido todos los dolores de la
humanidad. Los he conocido demasiado pronto. An no tengo
cumplidos mis 18 aos, y ya me siento como si tuviera 30.
"Y despus de saber muchas cosas que ignoraba, yo pregunto:
Dnde podemos encontrar la dicha para el corazn humano?
Mira Jhasua: yo nada s en comparacin de lo que t sabes;
pero yo pienso tranquilamente en que la justicia divina da a cada uno
segn lo que merece. Y si esta Justicia nos da a ti y a m cuanto
necesitamos, el calor de un hogar, de una familia, y nos aade
todava la satisfaccin de hacer el bien que podemos a quienes lo
merecen, por qu tenemos que padecer por dolores que acaso son
un merecido castigo por maldades que ignoramos?
"Preguntas dnde encontrar la dicha para el corazn humano? Yo
creo que en darle a cada uno lo suyo. Por ejemplo, t tienes padres
como yo. La dicha de ellos estar seguramente en vernos felices con
nuestro buen obrar. Jhasua, yo s lo que pasa en tu corazn!
"Me figuro que has trepado a una cima muy alta y has visto de una
sola mirada todo el dolor que hay en toda la humanidad.
"Pero como no tenemos el poder de remediar a todos, evitemos el
dolor de aquellos que nos rodean comenzando por la familia, los
amigos, M que se cruzan en el camino. Y si procuramos que en otros
se despierten estos mismos sentimientos de conmiseracin,
ensancharemos ms y ms el crculo de los que pueden ser aliviados
y consolados.
"En cambio si nos dejamos aplastar el corazn por todos los dolores humanos, seremos nosotros mismos un dolor para aquellos
50

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que nos aman.


"Tu madre, Jhasua, tu dulce madre, que sentina en su corazn si
te viera tal como te vi yo al llegar aqu esta tarde?...
_Oh, Nebai... qu ngeles buenos estn soplando en tu odo
esas suaves palabras? Habla, Nebai! Habla que ests curando todas
las heridas de mi corazn.
_Pero dime cmo es que tus maestros han permitido que as padezcas sin ningn alivio? Ellos que son un blsamo para todos, no
lo han sido para ti?
_No les culpes, Nebai. Ellos no han podido evitarlo. Yo he visto ms
de lo que ellos queran que viese.
"Y es verdad que cada cosa tiene su tiempo. An no era hora de
que yo subiera a esa cumbre y mirase hacia abajo. An soy un jovenzuelo y he credo poder soportar lo que soportara un hombre viril.
"Gracias, Nebai! En tu inocencia de nia me has dado una gran
leccin. An no es la hora de que yo sienta todos los dolores de la humanidad. Un ngel de Dios te ha inspirado Nebai! He aqu un jovenzuelo que quiere remediar los dolores humanos y comienza por
causarte, pobre nia, el ms grande dolor que acaso has tenido en tu
vida! Pobre madre ma si hubiera llegado hasta ella como llegu
hasta ti!
"Oh, Nebai!... Has sido hoy e! rayo de luz divina que ha iluminado
mi corazn en sombras!
"Eres una nia, y has dicho h. verdad. Otra vez se cumple la escritura que dice: "Dios habla a veces por la boca de los nios".
Y de la alta cima del futuro Redentor de una humanidad, Jhasua,
con esa dcil y sutil complacencia propia de las grandes almas,
descendi a la llanura del verde csped y de las florecillas diminutas,
para ponerse a tono con las almas sencillas y puras que le rodeaban.
Fue de nuevo el Jhasua adolescente, ingenuo y afable y tiernsimo
que hasta ahora habamos conocido. Y se entreg de lleno a pensar,
no en dolores inmensos que no poda evitar, sino en las puras y
hermosas alegras que poda proporcionar a los dems.
Nebai, sabes que traigo tres nidos de ruiseores del Lbano?
51

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

De veras? Dicen que no los hay aqu como aqullos!


Uno para ti, otro para mi madre, y el otro para una nia que
apenas conozco, pero que nos obsequi con una cesta de frutas
cuando tenamos mucha sed.
Ya ves Jhasua cuntas alegras traes contigo y slo pensabas
en el dolor! exclamaba Nebai, contenta y feliz de encontrar en su
amigo de la infancia, el mismo que haba visto antes del largo viaje.
LAS ESCRITURAS DEL PATRIARCA ALDIS
Dos das despus Jhasua se dejaba envolver por la suave ternura
del hogar paterno, que se sinti rebosante de dicha al cobijarle de
nuevo bajo su vieja techumbre.
El lector adivinar los largos relatos que como una hermosa filigrana de plata se desteja alrededor de aquel hogar, pleno de paz y
honradez, de sencilla fe y de inagotable piedad.
Jhasua era para todos, el hijo que estudiaba la Divina Sabidura
para ser capaz de hacer el bien a sus semejantes. Se figuraban que
l deba saberlo todo y las preguntas le acosaban sin cesar.
Slo Myriam, su dulce madre, le miraba en silencio sentada junto a
l, y pareca querer descubrir con sus insistentes miradas, si la vida
se lo haba devuelto tal como le vio salir de su lado. Su admirable intuicin de madre, encontr en la hermosa fisonoma de su hijo, algo
as como la leve huella de un dolor secreto y profundo, pero nada dijo
por el momento, esperando sin duda estar a solas con l para
decrselo.
El joven Maestro que haba en verdad alcanzado a desarrollar bastante sus facultades superiores y sus poderes internos, tambin
percibi cambios en sus familiares ms ntimos.
Joseph, su padre, apareca ms decado y su corazn funcionaba
irregularmente. Cualquier pequeo incidente le produca visible
agitacin.
Jhosueln haba adelgazado mucho, y tena una marcada
apariencia de enfermo del pecho.
52

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Ana estaba resplandeciente con su ideal belleza de efigie de cera.


Su to Jaime que tan intensamente le amaba, haba venido desde
Cana para encontrarse a su llegada.
Sus hermanos mayores ya casados, acudieron con algunos de sus
hijos, nios an, para que Jhasua les dijera algo sobre su porvenir,
La eterna ansiedad de los padres por saber anticipadamente si sus
retoos tendrn vida prspera y feliz!
T que eres un profeta en ciernes, debes saber estas cosas le
decan medio en broma y medio en serio.
Jhasua, acariciando a sus sobrinos, deca jovialmente tratando de
complacer a todos, sin decir necedades.
Tened por seguro que todos ellos sern lo que el Padre Celestial
quiere que sean, y El slo quiere la paz, la dicha y el bien de todos
sus hijos.
Y cuando pasada la cena, fueron retirndose todos a sus respectivas moradas, quedaron por fin solos junto a la mesa, Myriam, el to
Jaime y Jhosueln, para los cuales Jhasua tuvo siempre confidencias
ms ntimas. Y el alma grande y buena del futuro redentor de
humanidades, fue abriendo sus alas lentamente como una blanca
garza que presintiera cerca las caricias del sol, y los suaves efluvios
de brisas perfumadas de jazmines y madreselvas.
Jhasua... le dijo tmidamente su madre en estos 19 meses
que dur tu ausencia, has crecido bastante de estatura y creo que
tambin tu corazn se ha ensanchado mucho!... Me parece que has
padecido fuertes sacudidas internas, aunque no acierto con la causa
de ellas.
"Bien sabes que nosotros tres, hemos comprendido siempre tus
ms ntimos sentimientos.
"Si necesita tu alma descansar en otras almas muy tuyas, ya lo
sabes Jhasua. Somos tuyos siempre!
_Ya lo s madre ma, ya lo s y esperaba con ansia este momento.
En mis varias epstolas familiares, nada puedo deciros de mis intimidades, pues saba que ellas seran ledas por todos mis hermanos y
sabis que ellos muy poco me comprenden, a excepcin de
53

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Jhosueln, Jaime y Ana.


_Uno de los Terapeutas peregrinos aadi el to Jaime nos
trajo la noticia de grandes curaciones que habas hecho, y que todo el
camino desde el Tabor a Ribla fue sembrado de obras extraordinarias
que el Seor ha obrado por intermedio tuyo. Paralticos curados, dementes vueltos a la razn, y creo que hasta una mujer muerta vuelta
a la vida.
_Pero el Terapeuta tambin os habr dicho dijo Jhasua, que
nada de todo eso se poda repetir a persona alguna fuera de
vosotros.
_No pases cuidado, hermano dijo Jhosueln, que de nosotros
nada de esto ha salido a la luz. Nos han mandado callar y hemos
callado.
Bien. Veo que en vosotros puedo confiar. No debe importaros
que muchos familiares me juzguen duramente, pensando que pierdo
el tiempo.
No, eso no lo piensan por el momento Jhasua intervino
Myriam pues todos esperan en que t sers el que des brillo y
esplendor a la familia, como muchos de los Profetas del pasado. Y
hasta suponen algunos, que acaso t contribuyas a que salga de la
oscuridad la Fraternidad Esenia, para libertar a la nacin hebrea de la
opresin en que se encuentra.
Y otros esperan aadi Jaime que seas t mismo el
salvador de Israel, y me consta que le han hecho grandes
averiguaciones a tu padre.
Y l, qu ha contestado?
Sencillamente que t estudias para ser un buen Terapeuta en
bien de tus semejantes, y les ha quitado toda ilusin de grandezas
extraordinarias.
En efecto contest Jhasua lo que el Seor har de m, no lo
s an. Yo me dejo guiar d e los que por hoy son mis maestros y me
indican cual es mi camino. Confieso que por m mismo slo una cosa
he descubierto y es que por mucho que hagan todos los espritus de
buena voluntad por la dicha de los hombres, an faltan algunos
milenios de aos para que ese sueo pueda acercarse a la realidad.
54

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Tal suceder cuando el Bien haya eliminado el Mal, y hoy el mal


sobre la tierra es un gigante ms grande y ms fuerte que Goliat.
Pero una piedrecilla d David le tir a tierra dijo Jhosueln
como para alentar a Jhasua en su glorioso camino.
S, es verdad! y Dios har surgir de entre rebaos de ovejas o
de las arenas del desierto, el David de la hora presente aadi
Jaime.
As lo dicen los papiros con sus leyendas de los siglos pasados
contest Jhasua. La humanidad terrestre fue desde sus
comienzos esclava de su propia ignorancia y del feroz egosmo de
unos pocos. Y en todas las pocas desde las ms remotas edades,
Dios encendi lmparas vivas en medio de las tinieblas. Como los
Profetas de Israel, los hubo en todos los continentes, en todos los
climas y bajo todos los cielos.
"Y el alma se entristece profundamente cuando ve el desfile
heroico de mrtires de la Verdad y del Bien, que dieron hasta sus
vidas por la dicha de los hombres, y an ahora el dolor hace presa de
ellos.
"Grandes Fraternidades como ahora la Esenia hubo en lejanas
edades; los Flamas lmures, los Profetas blancos atlantes, los
Dacthylos del tica, los Samoyedos del Bltico, los Kobdas del Nilo,
los ermitaos de las Torres del Silencio de Bombay, los mendicantes
de Benars; y todos ellos que suman millares, hicieron la dicha de los
hombres a costa de tremendos martirios que costaron muchas vidas.
"Pero esa dicha fue siempre efmera y fugaz, porque la semilla del
mal germina, en esta tierra tan fcil y rpidamente, cuanto con
lentitud y esfuerzo germina la buena simiente.
Qu falta, pues, para que ocurra lo contrario? interrog
Jaime.
Falta... falta to Jaime, ms sangre de mrtires para abonar la
tierra y ms lluvia de amor para fecundar la semilla... contest
Jhasua con la voz solemne de un convencido.
"Creedme, que entrar en el templo de la Divina Sabidura es abrazarse con el dolor, con la angustia suprema de querer y no poder
llegar, a la satisfaccin del ntimo anhelo de encontrar la dicha y la
55

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

paz para los hombres.


"Los emisarios de Dios de todas las pocas, han marcado el
camino, mas la humanidad, en su gran mayora, no quiso seguirlo y
no lo quiere an hoy. Por eso vemos un mundo de esclavos
sometidos a unos pocos ambiciosos audaces, que pasando sobre
cadveres han escalado las cimas del poder y del oro, y desde all
dictan leyes opuestas a la Ley Divina, pero favorables a sus intereses
y conveniencias.
"No es slo Israel que soporta el humillante dominio de dspotas
extranjeros. Toda la humanidad es esclava, an cuando sea de la
misma raza el que gobierna los pases que forman la actual sociedad
humana.
"Durante ms de un milenio, los Kobdas del Nilo en la prehistoria,
hicieron sentir brisas de libertad y de paz en tres continentes; pero la
humanidad se enfurece un da de verse dichosa, aniquila a quienes
tuvieron el valor de sacrificarse por su felicidad, y se hunde de nuevo
en sus abismos de llanto, de crimen y de horror!
"Adivinabas, madre, que he padecido en mi ausencia. Es verdad y
seguir padeciendo por la inconciencia humana, que ata las manos a
los que quieren romper para siempre sus cadenas.
Piensa, hijo mo, que tu juventud te lleva a tomar las cosas con
un ardor y vehemencia excesivos.
Acaso eres t culpable de la dureza de la humanidad para
escuchar a los enviados divinos?
Madre: si tuvieras unos hijos que sin querer escucharte se precipitaran en abismos sin salida, no padeceras t por la dureza de su
corazn?
Seguramente, pero eran hijos, parte de mi propia vida. Mas t
padeces por la ceguera de seres que en su mayora no conoces ni
has visto nunca.
Madre!... qu has dicho?
Y la Ley?... no me manda la ley amar al prjimo como a m
mismo, y no somos todos hermanos, hijos del Padre Celestial?
S, hijo mo, pero piensa un momento en que el Padre Celestial
56

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

permite esos padecimientos y deja en sufrimiento a sus hijos, no


obstante de que los ama, acaso ms de lo que t amas a todos tus
semejantes. Est bien sembrar el bien, pero padecer tanto por lo
irremediable. . . pobre hijo mo!, es padecer intilmente con perjuicio
de tu salud, de tu vida y de la paz y dicha de los tuyos, a los cuales
has venido ligado por voluntad divina. No hablo bien, acaso?
Eres como Nebai, la dulce flor de montaa, que amndome casi
tanto como t, slo piensa en verme feliz y dichoso. Santos y puros
amores, que me obligan a plegar mis alas y volver al nido suave y
tranquilo, donde no llegan las tormentas de los caminos que corren
hacia el ideal supremo de liberacin humana!
Est bien madre!. . . est bien; el amor vence al amor, mientras
llega la hora de un amor ms fuerte que el dolor y la muerte!
_Qu quieres decir con esas palabras? pregunt inquieta la
dulce madre.
Que tu amor y el amor de Nebai me suavizan de tal modo la
vida, que no quisiera pasar de esta edad para continuar viviendo de
ese dulce ensueo que ambas tejis como un dosel de seda y flores
para m.
El to Jaime y Jhosueln haban bien comprendido todo el alcance
de las palabras de Jhasua, pero callaron para no causar inquietudes
en el alma pura y sencilla de Myriam. Unos momentos despus, ella
se retir a su alcoba, dichosa de tener de nuevo a su hijo bajo su
techo, mientras l con Jaime y su hermano que tenan habitacin
conjunta, continuaban hablando sobre el estado precario y azaroso
en que el pueblo se debata sin rumbo fijo y dividido en agrupaciones
ideolgicas, que la lucha continua iba llevando lentamente a un caos,
cuyo final nadie podra prever.
La noticia del regreso de Jhasua a la risuea y apacible Galilea,
lleg pronto a sus amigos de Jerusaln, y apenas habran
transcurrido 25 das, cuando llegaron a Nazareth cuatro de ellos: Jos
de Arimathea, Nicodemus, Nicols de Damasco y Gamaliel.
Joseph, el dichoso padre, que senta verdadera ternura por Jos
de Arimathea, les recibi afablemente, sintiendo grandemente
honrada su casa con tan ilustres visitantes.
57

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Ya s, ya s les deca que vens curiosos de saber si


vuestro discpulo ha aprendido bastante. Yo slo s que me hace feliz
su regres, pero si en la sabidura ha hecho adelantos o no, eso lo
sabris vosotros. Pasad a este cenculo, que en seguida le har
venir.
Y les dej para ir en busca de Jhasua que recorra el huerto,
ayudando a su madre a recoger frutas y hortalizas.
He aqu deca Gamaliel aludiendo a Joseph: el prototipo del
Galileo honrado, justo, que goza de la satisfaccin de no desear nada
ms de lo que tiene.
En verdad aada Nicols que la Eterna Ley no pudo elegir
sitio ms apropiado para la formacin y desarrollo espiritual y fsico
de su Escogido. Aqu todo es sano, puro, noble! Difcilmente se
encontrara un corazn perverso en Galilea.
En cambio, nuestro Jerusaln es como un nidal de vboras
aadi Nicodemus, observador y analtico por naturaleza.
Y habis pensado a que se deber este fenmeno?
interrog Jos de Arimathea.
Tengo observado contest Nicodemus que los sentimientos
religiosos muy exaltados hacen de una ciudad cualquiera, un campo
de luchas ideolgicas que degenera luego en odios profundos y
producen la divisin y el caos. Y creo que esto es lo que pasa en
Jerusaln.
Justamente afirm Gamaliel. La exaltacin del sentimiento
religioso, obscurece la razn y hace al espritu intolerante y duro,
aferrado a su modo de ver y sin respeto alguno para el modo de ver
de los dems.
Adems dijo Nicols los hierosolimitanos se creen la flor y
nata de la nacin hebrea, y miran con cierta lstima a los galileos y
con desprecio a los samaritanos, que ni siquiera se dan por ofendidos
de tales sentimientos hacia ellos.
Aqu llega nuestro Jhasua dijo Jos de Arimathea,
adelantndose hacia l y abrazndole antes que los dems. Pero
ests hecho un hombre! le deca mirndole por todos lados.
58

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Queras que siguiera siendo aquel parvulito travieso que os


hacia rer con sus diabluras? preguntaba sonriendo Jhasua,
mientras reciba las demostraciones de afecto de aquellos antiguos
amigos, todos ellos de edad madura.
Y as que terminaron los saludos de prctica, iniciaron la conversacin que deseaban.
Quien mayor confianza tena en la casa, era Jos de Arimathea y
as fue que l la comenz:
Bien sabes Jhasua dijo que nuestro grado de conocimiento
de las cosas divinas nos pone en la obligacin de ayudarte en todo y
por todo a desenvolver tu vida actual con las mayores facilidades
posibles en este atrasado plan fsico. Y cumpliendo ese sagrado
deber, aqu estamos Jhasua esperando escucharte para formar
nuestro juicio.
Continuis, por lo que veo, pensando siempre que yo soy aquel
que vosotros esperabais... dijo con cierta timidez Jhasua y mirando
con delicado afecto a sus cuatro interlocutores.
Nuestra conviccin no ha cambiado absolutamente en nada
dijo Nicodemus.
Todos pensamos lo mismo aadi Nicols.
Cuando la evidencia se aduea del alma humana, no es posible
la vacilacin ni la duda afirm por su parte Gamaliel.
T no has llegado an a esta conviccin Jhasua? le
interrog Jos.
No dijo secamente el interrogado. Aun no he visto claro en
mi Yo ntimo, siento a veces en m una fuerza sobrehumana que me
ayuda a realizar obras que pasan el nivel comn de las capacidades
humanas. Siento que un amor inconmensurable se desata en mi
fuero interno como un vendaval que me inunda de una suavidad
divina, y en tales momentos me creo capaz de darme todo en aras de
la felicidad humana. Mas todo esto pasa como un relmpago, y se
desvanece en el razonamiento que hago, de que todo aquel que ame
a su prjimo como a s mismo en cumplimiento de la Ley, sentir sin
duda lo mismo.
59

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Las Escrituras Sagradas nos dicen de hombres justos, que


posedos del amor de Dios y del prjimo, realizaron obras que
causaron gran admiracin en sus contemporneos. Esto lo sabis
vosotros mejor que yo.
Y vuestros maestros Esenios cmo es que no os han llevado a
tal conviccin? pregunt Gamaliel.
Porque esta conviccin segn ellos no debe venir a m del
exterior, o sea del convencimiento de los dems, sino que debe
levantarse desde lo ms profundo de mi Yo ntimo. Ellos esperan
tranquilamente que ese momento llegar, ms pronto o ms tarde,
pero llegar. Yo participo de la tranquilidad de ellos y no me preocupo
mayormente de lo que ser, sino de debo ser en esta hora de mi vida;
un jovenzuelo que estudia la divina sabidura y trata de desarrollar
sus poderes internos lo ms posible, a fin de ser til y benfico para
sus hermanos que sufren.
Magnfico, Jhasua! Exclamaron todos a la vez.
Has hablado como debas hablar t, nio escogido de Dios en esta
hora, para el ms alto destino aadi conmovido Jos de
Arimathea.
Y qu impresiones has recibido en este viaje de estudio? le
interrogo. Nicodemus
Algunas buenas!... A propsito; os he trado algo que creo os
gustar mucho.
Veamos, Jhasua. Dilo.
_He tomado para vosotros copias de fragmentos de prehistoria
que creo que no conocis.
_De veras? Y dnde encontraste esos tesoros?
Jhasua les refiri que, un viejo sacerdote de Homero encontrado
en Ribla, lo haba obsequiado con un valioso Archivo; que segn los
Esenios vena a llenar grandes vacos en las antiguas crnicas
conservadas por
Y esas copias de que tratan? pregunt Nicols.
_Ponen en claro muchos relatos que las Escrituras Sagradas de
Israel han tratado muy ligeramente, acaso por falta de datos, o
60

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

porque en los continuos xodos de nuestro pueblo, tantas veces


cautivo en pases extranjeros, se perdieron los originales.
"Por ejemplo, nuestros libros Sagrados dedican slo unos pocos
versculos a Adn, a Eva, a Abel, y no mencionan ni de paso, a los
pueblos y a los personajes que guiaron a la humanidad en aquellos
lejanos tiempos.
"Bien veis que salta a la vista lo mucho que falta para decir en
nuestros libros. Adn, Eva, Abel y Can, no estaban solos en las
regiones del Eufrates, puesto que ruinas antiqusimas demuestran
que todo aquello estaba lleno de pueblos y ciudades muy
importantes.
"Quin gobernaba esos pueblos? Qu fue de Adn?, qu fue
de Eva?, qu fue de Can? Si la Escritura atribuida a Moiss llama a
Abel el justo amado de Dios, sera por grandes obras de bien que
hizo. Qu obras fueron esas, y quines fueron los favorecidos por
ellas?
"Nuestros libros slo dicen que fue un pastor de ovejas, pero no
podemos pensar que por solo cuidar ovejas, Moiss le llamara el
justo, amado de Dios.
"Mis copias del Archivo, sacadas para vosotros, explican todo lo
que falta a nuestros libros Sagrados que aparecen truncos, sin
continuidad, ni ilacin lgica en muchos de sus relatos. Sera un
agravio a Moiss, pensar que fuera tan deficiente y mal hilvanada la
historia escrita por l sobre los orgenes de la Civilizacin Admica.
Yo creo que vosotros estaris de acuerdo conmigo sobre este punto.
Los cuatro interlocutores de Jhasua se miraron con asombro de la
perspicacia y buena lgica con que el joven maestro defenda sus
argumentos.
Bien razonas Jhasua djole Jos de Arimathea y por mi
parte, estoy de acuerdo contigo, tanto ms, cuanto que hace aos
andaba yo a la busca de los datos necesarios para llenar los vacos
inmensos de nuestros Libros Sagrados, que en muchas de sus partes
no resisten a un anlisis por ligero que sea.
Perfectamente aadi Gamaliel. Estoy encantado de
vuestra forma de razonar, pero creo que estaris de acuerdo
61

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

conmigo, que es ese un terreno en el cual se debe entrar con pies de


plomo.
No olvidis que nuestro grande y llorado Hillel, perdi la vida en
el suplicio por haber removido esos escombros, y haber dejado al
descubierto lo que haba debajo de ellos.
Y en pos de Hillel, muchos otros que corrieron igual suerte dijo
Nicols. Tambin yo buscaba al igual que Jos, pero
silenciosamente a la espera de mejores tiempos.
Creo observ Nicodemus que estudios de esta naturaleza
deben realizarse con gran cautela hasta conseguir poner
completamente en claro cuanto se ignora.
Y as que se haya conseguido, muy tercos sern si se niegan
Pontfices y Doctores a aceptar la verdad.
Poco es lo que he podido copiar, pero ello os dar una idea de lo
enorme del Archivo encontrado en Ribla dijo Jhasua. Muchas
mejores informaciones podris obtener si algn da visitis el Archivo
en el Santuario del Tabor a donde ha sido trado.
Desde Ribla, ms all de Damasco?
Desde Ribla, en pleno Lbano.
"Oh, desciende del Lbano, esposa ma, y ven para ser
coronada con jacintos y renuevos de palmas!"... recit
solemnemente Nicodemus parodiando un pasaje de los Cantares.
Del Lbano tena que bajar la Sabidura, porque Ella busca las
cumbres a donde no llegan los libertinos y los ignorantes. Empiezo a
entusiasmarme Jhasua con ese Archivo, y desde luego propongo que
vayamos cuanto antes a visitarlo.
Como gustis.
Cundo regresas t al Tabor interrog Jos.
Aun no lo s, pues depender de especiales circunstancias de
mi familia. Y como apenas he llegado...
S, s, comprendo. Pongmonos de acuerdo, y cuando t
decidas volver all, nos mandas un aviso, y alguno de nosotros ir
contigo. Qu os parece?
Muy bien, Jos; elijamos de entre nosotros los que deben ir.
62

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Yo estoy dispuesto y tengo el tiempo suficiente dijo Nicols de


Damasco.
Y yo igualmente aadi Nicodemus. Pero habr que llevar
intrprete, pues no s si las lenguas en que aparezcan los papiros
sern de nuestro dominio.
Por esa parte no hay dificultad observ Jhasua. En el Tabor
hay actualmente diez ancianos escogidos en todos los Santuarios
para servirme de Instructores, y entre ellos hay traductores de todas
las lenguas ms antiguas. Y actualmente ellos estn haciendo las
traducciones necesarias.
Bien, bien; quedamos en que irn al Archivo Nicols y
Nicodemus.
Convenido contestaron ambos.
Ahora Jhasua, trenos tus copias y explcanos, pequeo
Maestro como t lo comprendes le dijo Jos afablemente.
Mientras, yo hablar con tus padres para ver si es posible
hospedarnos aqu por tres o cuatro das que pensamos permanecer.
Yo tengo unos parientes cercanos dijo Nicols y pernoctar
all.
Y yo soy esperado por el Hazzn de la Sinagoga, que es
hermano de mi mujer aadi Gamaliel.
Entonces Nicodemus y yo seremos tus huspedes, Jhasua
dijo Jos saliendo del cenculo juntamente con l para entrevistarse
con Myriam y Joseph.
Jos de Arimathea y Nicodemus eran familiares, pues recordar el
lector que estaban casados con dos hijas de La, la honorable viuda
de Jerusaln que ya conocemos.
Y poco despus de la comida del medioda, en el modesto
cenculo de Joseph, el honrado artesano de Nazareth, se form
como una minscula aula donde los cuatro ilustres viajeros venidos
de Jerusaln, el to Jaime y Jhosueln, escuchaban a Jhasua que lea
su copia de fragmentos del Archivo y haca los ms hermosos y
acertados comentarios.
_Tom copia dijo Jhasua de la parte final de la actuacin de
63

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Adn y Eva, y de Abel su hijo, sacrificado por la maldad de los


hombres. Fue lo que mayor inters me despert, porque no lo dicen
nuestros Libros y yo lo ignoraba por completo. Adn y Eva no fueron
los rsticos personajes que nos figuramos, sino figuras descollantes
en esa civilizacin neoltica, y a su hijo Abel, lo llaman esas
Escrituras, el Hombre-Luz.
"Quin sabe si no ha sido l el Mesas Salvador del Mundo que
nosotros esperamos aun, por ignorar la historia de aquellos tiempos
remotos!
Cada poca tiene su luz dijo Gamaliel. En los campos siderales como en los campos terrestres, aparecen de tanto en tanto
estrellas nuevas y lmparas vivas que iluminan las tinieblas de la
humanidad.
S, es verdad afirm Nicodemus. Bien pudo ser Abel el Mesas de aquella poca, como puede ser Jhasua, el Mesas de la hora
presente.
Este guard silencio, se inclin sobre su copia como si slo esto le
absorbiera el pensamiento, y luego de unos instantes dijo:
Uno de los diez Instructores que tengo en el Tabor, permaneci
catorce aos en la gran Biblioteca de Alejandra por orden de la Fraternidad Esenia, y all, en unin de nuestro gran hermano de ideales
Filn, han extrado cuanto all encontraron para los fines que se
buscan, que como todos lo sabis, es el poner en claro los orgenes
del actual ciclo de evolucin humana, porque en las Escrituras
Sagradas hebreas, ni en las persas, ni en las indostnicas, no se
encuentra una verdadera historia que resistan un buen anlisis.
Es verdad dijo Gamaliel. Todo aparece brumoso, cargado de
simbolismo y de fantasas hermosas si se quiere, pero que no estn
de acuerdo ni con la razn ni con la lgica.
Y es necesario aadi Nicols que al comenzar el ciclo venidero, la humanidad nueva que ha de venir, encuentre la verdadera
historia de su pasado, a fin de que, la oscuridad no la lleve a renegar
de unos ideales que no le merecen fe, pues que estn edificados
sobre castillos de ilusiones, propias slo para nios que no han
llegado a usar la razn.
64

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Creo que llegaremos a un xito bastante halageo si no completo observ Jhasua.


"Este relato, por ejemplo, es parte de los ochenta rollos de papiro
que se conocen bajo el nombre de "Escrituris del Patriarca Aldis",
que un escultor alejandrino encontr excavando en los subsuelos de
las viejas ruinas de granito y mrmol, sobre las cuales hizo levantar
Ptolomeo I, Alejandra, la gran ciudad egipcia que inmortaliz el
nombre de Alejandro. El escultor buscaba bloques d mrmol para
sus trabajos, y al romper un trozo de muralla derruida, se encontr
con una lpida funeraria que indicaba cubrir las cenizas del Patriarca
Aldis, muerto a la edad de ciento tres aos.
"Al levantar la losa se encontr un cuerpo momificado, que haba
sido sometido al embalsamamiento acostumbrado por los egipcios
desde la ms remota antigedad.
"Y en la urna funeraria se encontr hacia la cabeza, un voluminoso
rollo de papiros bajo doble cubierta de lino encerado y de piel de foca:
eran estas "Escrituras del Patriarca Aldis" que parecen ser el relato
ms extenso conocido hasta hoy, sobre el asunto que nos ocupa a
todos los que anhelamos conocer la verdad.
Y ese Patriarca Aldis, qu actuacin tuvo en aquella lejana
edad? interrog Nicodemus.
Fue el padre de Adam, que estudiando el relato, se ve, que
este nombre corresponde al de Adn de los libros hebreos. El
Patriarca Aldis era originario de un pas de Atlntida, que se llamaba
Otlana, y que fue de los ltimos en hundirse cuando la gran catstrofe
de aquel Continente. Refiere con muchos detalles, la salida de la gran
flota martima del Rey de Otlana huyendo de la invasin de las aguas
hacia el Continente Europeo. Entre el numeroso acompaamiento de
tropas, servidumbre y familiares, Aldis era Centurin de los lanceros
del rey, casado con una doncella de la servidumbre particular de la
princesa Sopha, hija nica del soberano, la cual amaba al capitn de
la escolta real. Como el rey se opuso a tales amores, all empez la
lucha, pues al llegar al tica, la princesa deba casarse con el
heredero de aquel antiguo reino, enlace de pura conveniencia para la
alianza de fuerza que se quera realizar entre el soberano Atlante y el
65

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

poderoso monarca del tica prehistrica.


"Fue entonces que resolvieron huir: Aldis con su mujer Milcha, y la
Princesa Sopha con Johevan, Capitn de la Guardia del Rey; y en
una pequea embarcacin de las numerosas que formaban la flota
llegaron a una pequea isla del Mar Egeo. Las dos parejas prfugas
se internaron luego hacia el oriente, de isla en isla, y luego por la
costa norte del Mar Grande. De Milcha naci Adam, y de Sopha
naci Evana. "Aldis y Johevan fueron luego capturados por los piratas
que comerciaban con esclavos, y llevados a una gran ciudad riel Nilo,
Neghad, donde una antigua institucin de beneficencia y de estudio
pagaba muy buenos rescates. La embarcacin con las dos mujeres y
los nios muy pequeitos, fue llevada por la corriente en una noche
de viento hasta la costa de lo que hoy es Fenicia, donde encall.
"Y en una caverna de las montaas de la costa, hallaron refugio
aquellas cuatro dbiles criaturas humanas. La caverna haba sido
habitacin de muchos aos de un solitario, muerto ya de vejez, y
haba dejado all con sus siembras y cultivos, una pequea majada de
renos domsticos que ayudaron a vivir a los desterrados, pues una
reno madre cri con su leche a los pequeos. Las madres
acostumbradas a otro gnero de vida, se agotaron prontamente,
sobre todo la princesa Sopha que muri la primera. Poco despus
muri Milcha, y los dos nios de muy pocos aos quedaron solos con
la majada de renos, viviendo de los peces que arrojaban las olas a la
costa, y de las frutas y legumbres secas almacenadas por el solitario.
El gran ro Eufrates llegaba entonces casi hasta la orilla del mar, pues
fue siglos despus que desvi su curso un gran rey de Babilonia, para
hacerlo pasar por en medio de la ciudad y construir as los jardines
colgantes que fueron por mucho tiempo la ms grande maravilla del
mundo. Y entre las praderas deliciosas del Eufrates y la costa
accidentada del mar, pasaron su primera vida Adam y Evana. All fue
que encontraron a Can en una barquilla abandonada, con su madre
muerta, lo cual ocurra con mucha frecuencia en esclavas que huan
por los malos tratamientos, o esposas secundarias que no soportaban
el despotismo de la primera esposa.
"La joven pareja que slo tena 13 aos adopt al huerfanito, al
cual se uni tiempo despus Abel nacido de Evana, lo cual parece
66

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

haber dado motivo a que se creyera que ambos fueran hijos de


Adam y Evana.
"Yo os lo cuento a grandes rasgos, pero "Las Escrituras del Patriarca Aldis" que ms tarde encontr a los nios, ya padres de Abel,
relatan con minuciosos detalles todos los acontecimientos y de tal forma, que la verdad razonable y de una lgica irresistible, fluye de
aquel relato como el agua clara de un manantial.
_El Patriarca Aldis observ Nicodemus, fue, pues, un testigo
ocular de los acontecimientos, lo cual da motivo bien fundamentado
para que podamos decir que estamos en posesin de la verdadera
historia.
_Y un testigo ocular desde los 24 aos de su edad hasta los 103
que dur su vida fsica aadi Jhasua. Slo hay un parntesis
dijo el joven Maestro y es desde que Aldis y Johevan fueron
capturados por los piratas, hasta que nuestro Patriarca Aldis encontr
de nuevo a los nios, ya de 14 aos, en la misma caverna entre el
Eufrates y el mar donde los dejaron sus madres. Pero este parntesis
se salva lgicamente con lo que los mismos nios ya adolescentes
debieron referir al Patriarca, en cuanto a los detalles de su vida desde
que ellos lo recordaban.
"A ms, el mismo Patriarca Aldis hace referencia en el primer
papiro, a un tierno y conmovedor relato escrito por la princesa Sopha
en su propia lengua atlante, el cual refiere detalladamente la vida que
ambas mujeres hicieron en la caverna desde que sus esposos fueron
cautivos.
"La princesa lo escribi para que los nios supieran su origen, y lo
confi a Mucha, madre de Adam, que la sobrevivi varios aos. 1
La evidencia es notoria dijo Jos de Arimathea y sobre todo,
una lgica tan natural, tan sin artificio que no deja la menor sombra
de duda respecto a los acontecimientos.
Y an hay ms afirm Jhasua y es la concordancia de
ciertos hechos del relato en cuanto a fechas, con lo que se sabe por
otras antiguas escrituras de otros autores y otros pases. Por ejemplo:
las invasiones de los mares sobre los Continentes, en forma que toda
Europa y Asia Central quedaron bajo las aguas, coincide con la fecha
67

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

en que el Patriarca Aldis relata que abandon su pas el rey Atlante


Nohepastro, y su gran buque-palacio con toda su flota anduvo varios
meses sobre las aguas, hasta que stas bajaron y sus barcos
encallaron en las cimas de las montaas de Manh, la Armenia de
ahora, que salieron a flor de agua por su elevacin.
Oh! mi querido Jhasua, todo esto es maravilloso y podemos
decir con toda satisfaccin que la Fraternidad Esenia, nuestra madre,
es duea de la verdad en cuanto a los orgenes de esta civilizacin
que hasta hoy, triste es decirlo, estaba basada sobre una fbula
infantil: Dios formando con sus manos un mueco de barro al cual
sopla y le da vida; le arranca luego una costilla y sale la mujer,
compaera de su existencia deca Nicols de Damasco, como si se
le quitara un enorme peso de encima.
Y an hay ms observ Nicodemus y es que de ninguna forma la lgica poda arreglar lo que sigui despus. En los principios
del Libro del Gnesis luego de relatar el asesinato que hizo Can en la
persona de Abel, aade que el asesino huy hacia el oriente al pas
de Nod, donde se cas y tuvo hijas y fund un pueblo. De dnde
sac Can mujer para casarse, si la nica mujer del mundo era Eva
sacada de la costilla de Adn? Esto slo prueba que haba seres
humanos en aquellas comarcas, y que el origen de la especie
humana se remonta a muchsimos siglos anteriores al relato de
nuestro Gnesis, que en esa parte tan reida con la razn y con la
lgica, no puede de ninguna manera atribuirse a Moiss, sin hacer un
estupendo agravio al gran genio que dio a los hombres el grandioso
Declogo, que servir a la humanidad de norma de vida justa,
mientras habite este planeta.
Sobre este punto respondi Jhasua he presenciado largos
debates y comentarios entre mis sabios maestros Esenios, y todos
hemos llegado a la conclusin siguiente:
"La verdadera historia debi perderse en la noche de los tiempos
al finalizar la Civilizacin Sumeriana, en el Asia Central y
Mesopotmia Norte, por la invasin de los hielos polares que durante
una larga poca devastaron esas regiones, al extremo de quedar casi
desiertas.
68

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Esto sin duda dio motivo a que Adn y Eva nios y solos con sus
madres en el pas de Ethea, que hoy es Fenicia, se creyeran por
largo tiempo nicos habitantes de la comarca.
"Ms tarde, o sea tres siglos despus de Adn y Eva, la gran Alianza de los pueblos fundada por los Kobdas del Nilo, fue destruida por
luchas fratricidas, por invasiones de razas brbaras que asolaron toda
la regin del Eufrates, llegaron hasta el frica Norte y destruyeron a
sangre y fuego cuanto haba hecho de grande y bueno la gloriosa
Fraternidad Kobda.
"Neghad era por entonces el Archivo de mundo civilizado y
Neghad fue destruida y degollados sus moradores.
"Dios quiso que aquel inmenso Santuario guardase en los subsuelos, y entre las urnas funerarias labradas en granito, muchas y
valiosas Escrituras, debido a la costumbre de los antiguos Kobdas, de
guardar junto a la momia de un hermano fallecido, algo de lo que en
vida hubiera hecho. Y as el que haba escrito algo, tena all sus
papiros; el que haba sido artfice, tena tambin junto a su momia
algunos de sus trabajos, el que haba sido gemetra, qumico,
astrnomo o cultivador de cualquier rama del saber humano, algo de
todo ello tena en su urna funeraria. Y nuestro hermano Filn
conserva en su museo particular, una momia encontrada en
excavaciones de las ruinas de Neghad, con una lira de oro colocada
sobre el pecho.
"Pero volviendo al punto iniciado por Nicols de Damasco a lo cual
he querido contestar con todo lo dicho, debo aadir lo que o a mis
maestros del Tabor: No sabiendo la verdadera historia del origen de la
civilizacin Admica, los primitivos cronistas creyeron sin duda
engrandecer los acontecimientos envolvindolos en esa bruma
maravillosa. Es bien sabido y bien conocida la tendencia de las
humanidades primitivas a lo maravilloso, a lo que sobrepasa el lmite
a donde llega la razn, en todos los casos en que no ha sabido dar
explicacin lgica de un hecho cualquiera.
"Durante la Civilizacin Sumeriana, se sabe que hubo una especie
de sociedad secreta cuyo origen vena del lejano oriente. La
formaban magos negros de la peor y ms funesta especie conocida
69

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

entre los humanos, y para ocultar su existencia la llamaban "La


Serpiente" y "Anillos" a los que formaban dicha agrupacin. Todos los
males, todas las enfermedades, epidemias, tempestades,
inundaciones, todo era atribuido a "La Serpiente", y nuestros
comentaristas Esenios juzgan, acertadamente, que de all surgi la
fbula de la serpiente que enga a Eva. En fin, que si algn da
vosotros estudiis a fondo las "Escrituras del Patriarca Aldis" y otras
ms que hay, creo que comprenderis como yo, y como todos los que
anhelamos la verdad, y no una leyenda que no puede satisfacer
jams a quienes buscan razonamiento y clara lgica en lo que se
refiere a la historia de nuestra civilizacin.
_Pasado el preludio, Jhasua dijo Jos de Arimathea, creo que
bien podramos iniciar la lectura de la copia que nos has trado.
Como todos demostrasen asentimiento, el joven Maestro comenz
as:
"Escrituras del Patriarca Aldis Papiro Setenta Refiere la
muerte del Thidal de la Gran Alianza, Bohindra, y su reemplazo por
el joven Abel, llamado el Hombre-Luz.
"Una ola inmensa de paz y de justicia se extenda desde los pases
del Nilo, por las costas del Mar Grande, y hacia el oriente en las
tierras baadas por el gran ro Eufrates y sus afluentes; y. hacia el
norte hasta el Ponto Euxino y el Mar del hielo (el Bltico) y hasta las
faldas de la cordillera del Kucaso.
"A tres Continentes haba llegado la influencia de los hombres de
la toga azul, entre lote cuales haba bajado como una estrella de un
cielo lejano, el Ungido del Altsimo para elevar el nivel moral y
espiritual de la humanidad.
"Dos centenares de pueblos se haban unido al influjo de un
hombre, mago del amor, el incomparable Bohindra, genio organizador
de sociedades humanas, entre las cuales desenvolvi su misin Abel,
el Hombre-Luz, hijo de Adam y Evana.
"Una larga vida haba permitido a Bohindra recoger el fruto de su
inmensa siembra, y la Fraternidad humana era una hermosa realidad
en los pases a donde haba llegado la Ley de la Gran Alianza, esa
obra magna del genio y del amor, puestos al servicio de la gran causa
70

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

de la unificacin de pueblos, razas y naciones.


"Bohindra, anciano ya y cargado, ms que de aos, de
merecimientos, vea terminada su labor. Vea a su biznieto Abel,
retoo de Evana hija de su hijo Johevan, que se levantaba como un
joven roble pleno de savia, de fuerza, de genio; y sonrea lleno de
noble satisfaccin. Vea a BU nieta Evana ya llegada a los treinta
aos, apoyada en Adam su compaero de la niez que haban
respondido ampliamente a la educacin recibida de las Matriarcas
Kobdas, y eran Regentes de los "Pabellones de los Reyes" escuelastemplos, donde se formaba la juventud de los pases aliados.
"Qu ms poda desear? Qu le faltaba por hacer?
"El Altsimo haba fecundado todos sus esfuerzos, dado vida real a
todos sus anhelos de paz y fraternidad humana, y nadie padeca
hambre y miseria en toda la extensin de la Gran Alianza.
"Y por fin, como un halo de luz orlando su cabeza, vea a su fiel
compaera Ada que circunstancias especiales pusieron a su lado
como una aurora de placidez que ahuyentaba todas las sombras,
como un fresco rosal plantado inesperadamente en su camino, como
un don de Dios a su corazn solitario. Y rebosante su alma de dicha y
de paz, con los ojos hmedos de emocin deca la frase habitual del
Kobda agradecido a la Divinidad: "Basta, Seor, basta!... que en este
pobre vaso de arcilla no cabe ni una gota ms!"...
"Y haciendo un postrer saludo con ambas manos a todos cuantos
le amaban, y a la muchedumbre que le aclamaba desde la gran plaza
del Santuario, se retir del ventanal porque ya la emocin le ahogaba
y se sent ante su mesa de trabajo donde durante tantas noches y
tantos das haba dado vida a sabias y prudentes leyes, a
combinaciones ideolgicas grandiosas, a sus sueos de paz y
fraternidad entre los hombres.
"Y su alma que ya desbordaba, se vaci sobre un papiro de su carpeta. .. el ltimo papiro que deba grabar:
"Seor!... qu puedo ya darte
Si cuanto tuve lo di?...
71

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Qu puede hacer esta chispa


Que sea digno de Ti?...
Los hombres en este mundo
Te han visto y hacia Ti van!...
Si no pierden el camino
Pronto hasta Ti llegarn.
Te saben Padre y te aman,
Buscan tu luz y calor;
Te saben grande y excelso
Y te dan su adoracin..
Tus dones les hacen buenos,
Supo tu amor perdonar
Dolorosos extravos
De esta pobre humanidad.
Si en esta heredad que es tuya
Una gota nada ms
Puso la savia de mi alma
Y la ayud a fecundar.
Que esa gota se convierta
En un anchuroso mar,
De aguas dulces y serenas
Que su sed puedan calmar!
Si un solo grano de arena
Mi dbil mano aport
Para el castillo encantado
De los que buscan tu amor,
Que se torne en fortaleza
Opuesta al negro turbin...
Seor!... Si todo lo he dado
Qu ms puedo darte yo?...
Si soy slo en tus jardines
72

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Mariposilla fugaz,
en los mares de la vida
Ola que viene y se va...
Si soy pjaro que anida
En las ramas de un pinar
su nido lo destruyen
Las furias del huracn.
Si soy una chispa errante,
Gota de agua nada ms,
Flor de efmera existencia,
Mariposilla fugaz,
Djame, Seor, diluirme
En tu Eterna inmensidad!...
No es hora de que la gota Retorne a su
manantial?...
No es hora de que la chispa Se refunda en
el volcn?. . .
No puede la mariposa Sus tenues alas
plegar ?...
Soy viajero fatigado,
Tiemblan cansados mis pies...
Dime Seor que repose
De tu Reino en el dintel!...
Que este corazn se duerma
Que cese ya de latir!...
Am tanto en esta vida
No es hora ya de dormir ?...
Que tu voz me llame queda,
Que tu amor oiga mi ruego!...
Seor! Espero que llames!
Seor!... Seor!... Hasta luego!...
73

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"El anciano por cuyo noble y hermoso semblante corran lgrimas


de emocin, tom su lira para cantar en ella a media voz las estrofas
que haba escrito, pero la voz divina que haba evocado tan
intensamente le llam en ese instante, y la noble cabeza coronada de
cabellos blancos se inclin pesadamente sobre aquella lira de oro,
ofrenda de sus amigos, y en la cual tanto haba cantado a todo lo
grande y bello que encontr en su vida.
"As muri Bohindra, el mago del amor, de la fe, de la esperanza,
siempre renovada y floreciente. As muri ese genial organizador de
naciones, de razas, de pueblos, que sin echar por tierra lmites ni
barreras, supo encontrar el secreto de la paz y la dicha humana en el
respeto mutuo de los derechos del hombre, desde el ms poderoso
hasta el ms pequeo, desde el ms fuerte hasta el ms dbil.
"Bien puede decirse que fue Bohindra, quien puso los cimientos
del templo augusto de la fraternidad humana, delineada ya desde
lejanas edades por el Espritu Luz, Instructor y Gua de esta
humanidad.
"Pocos momentos despus corra como una ola de angustia por
los vastos pabellones, prticos y jardines del gran Santuario de la
Paz, la infausta noticia. Y como avecillas heridas se agruparon todos
en torno a la reina Ada, que apoyada en Abel, en Adam y Evana,
deba hacer frente a la penosa situacin creada por la desaparicin
del gran hombre que haba llevado hasta entonces el timn de la
civilizacin humana en aqulla poca.
"Un numeroso grupo de Kobdas jvenes formados en la escuela
de Bohindra, respaldaran a los familiares del extinto en el caso de
que las circunstancias les pusieron de nuevo al frente de la Gran
Alianza de las Naciones Unidas.
"Y el clamor inmenso de los pueblos, hurfanos de su gran
conductor, design como en una ovacin delirante al joven Abel, hijo
de Adam y Evana, para suceder al incomparable Bohindra, que
haba encontrado en el amor fraterno el secreto de la dicha humana.
"El gran Thidal desaparecido, dejaba su esposa viuda, joven
todava, Ada, mujer admirable que haba hecho sentir su influencia
sobre la mujer de todas las condiciones, y sobre la niez, esperanza
74

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

futura de naciones y pueblos. Y ella fue la Consejera Mayor del joven


Abel, que reuni en torno suyo como cooperadores, a las ms claras
inteligencias de aquella hora.
"Una agrupacin de mujeres valerosas y decididas haban sido el
aliento de Bohindra, en sus inmensos trabajos. Las llamaban
Matriarcas, y varias de ellas eran dirigentes de pueblos que por
diversas causas quedaron sin sus jefes.
"Y de entre estas Matriarcas, el joven apstol de la verdad eligi
dos, que en unin con la reina Ada, fueron en adelante su apoyo y su
sostn en medio de los pueblos que lo haban proclamado Jefe
Supremo de la Gran Alianza. Estas mujeres fueron Walkiria de
Kifauser, soberana de los pases del Norte entre el Ponto Euxino y el
Kucaso y Solania de Van, Matriarca de Corta-agua y de todo el norte
africano, desde los pases del Nilo hasta la Mauritania.
Y ese Corta-Agua qu paraje o ciudad era? interrog
Nicodemus interrumpiendo la lectura.
Era el Santuario, desde el cul la Matriarca Solania sembraba el
amor fraterno civilizador de pueblos, que estaba edificado sobre el
inmenso peasco en que hoy aparece Cartago, vocablo abreviado y
derivado de "Corta Agua", que alude sin duda a la atrevida audacia
con que el pen penetra en el mar como un verdadero rompe-ola
contest Jhasua, que estaba muy familiarizado con citas de pueblos y
lugares prehistricos que aparecan en aquellos viejos relatos de un
pasado remoto.
De estas "Escrituras del Patriarca Aldis" se habrn sacado
copias, o estamos en poder del original? interrog Nicodemus.
Eso no lo podemos saber contest Jhasua pero es lgico
suponer que se sacaran copias por lo menos para cada uno de los
Santuarios Mayores que eran tres: El de Neghad sobre el Nilo, que
es donde se encontr la momia con estos rollos, el de la Paz sobre el
Eufrates y el del Mar Caspio. Si lo que tenemos en el Archivo de
Tabor, es slo una de estas copias, no lo podemos saber por el
momento. Pero tampoco esto interesa mayormente, toda vez, que
original o copia, nos relata la verdadera historia de los orgenes de la
actual civilizacin.
75

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Estos papiros observ Nicols deben tener su historia, y


sera interesante conocerla para tener un argumento ms a favor de
su veracidad.
Ciertamente contest Jhasua y mis maestros Esenios que
en cuestin de investigaciones no son cortos, ya hicieron las que
creyeron oportunas al donante de este tesoro, el sacerdote de
Hornero, Menandro, que aunque griego de origen, pas casi toda su
vida en la isla de Creta donde form su hogar. Su aficin a
coleccionar escrituras y grabados antiguos lo hizo un personaje muy
conocido, pues los unos por ofrecerle antigedades para su ArchivoMuseo, los otros por obtener datos de sucesos determinados acudan
a l. Como es apasionado de Hornero su ilustre antecesor, fue en la
bsqueda de datos para reconstruir la vida del gran poeta griego, que
Menandro se entreg con toda su alma a la adquisicin de cuanta
escritura o grabado antiguo se le ofreca. Tena agentes para este fin
en distintas ciudades, y l cuenta que un buen da se le present una
joven llena de angustia porque atravesaba por una terrible situacin.
"Acababa de morir su padre, dejndola sola en el mundo sin ms
compaa, ni ms fortuna, que una gran caja de encina llena de
documentos y grabados en papiros, en carpetas de tela encerada y
hasta en tabletas de madera. Alguien le indic que eso poda
representar un valor para los coleccionistas de antigedades y le
aconsejaron acudir a nuestro Menandro en busca de ayuda.
"Tanto se interes por la caja de encina, que no slo compr sino
que tom a esa joven por esposa y fue la madre de los dos nicos
hijos que tiene. La joven recordaba haber visto esa caja en poder de
su padre desde que ella fue capaz de conocimiento, y deca que le
oy muchas veces decir que un sacerdote Kopto se la dej en
depsito hasta el regreso de un viaje que iba hacer, dejndole a ms
unas monedas de oro acuadas en Alejandra y con la efigie de
Ptolomeo II, en pago de las molestias que aquella caja le ocasionara.
"Tal es la historia de los rollos de papiro, con las "Escrituras del
Patriarca Aldis" y otros muchos documentos referentes al antiguo
Egipto, como ser actas de la construccin de templos, palacios y
acueductos. Y aunque stos no nos interesan para nuestro fin, sirven
76

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

de refuerzo a la veracidad del origen de estas Escrituras. Hay por


ejemplo trozos de planos v croquis del famoso Laberinto, templo y
panten funerario mandado construir por el Faran Amenemhat III en
las orillas del Lago Meris. Y en esos planos estn indicados los sitios
precisos donde se guardan urnas con momias de los Faraones, y
cofres con escrituras de una antigedad remotsima. Y mi maestro
Esenio que estuvo catorce aos haciendo investigaciones en
Alejandra con nuestro hermano Filn, asegura que esto es verdad, y
no slo tiene croquis iguales sacados por ellos, sino que hasta tiene
en el Tabor Escrituras referentes a la fundacin de un antiguo reino
por Menes, con un gran Santuario al que dio el nombre de Neghad,
lo cual nos hace pensar que el tal Menes mucho anterior a los
Faraones, debi ser un hilo perdido de los antiguos Kobdas de
Neghad en los valles del Nilo.
"Y el nombre mismo del Lago Meris aparece en esa vieja Escritura
de Menes y le llama hijo de la Matriarca Merik que gobernaba esa
regin.
_En verdad Jhasua observ Jos de Arimathea lo que nos
ests diciendo es de una importancia capital para todos los que
anhelamos reconstruir sobre bases slidas, el templo augusto de la
verdad histrica de nuestra civilizacin.
Tengo ms todava dijo Jhasua entusiasmado de verse
comprendido y apoyado por sus antiguos amigos de Jerusaln. Es
lo siguiente: En la caja de encina y junto con los papiros del Patriarca
Aldis, se encuentran otros rollos escritos por Diza-Abad, los cuales
fueron encontrados en el Monte Sina por los guerreros del Faran
Pepi I, que conquistaron esa importantes pennsula de la Arabia
Ptrea, hace 3500 a 4000 aos. El hallazgo fue hecho en una gruta
sepulcral perdida entre las ruinas de una ciudadela o fortaleza, de
una antigedad que no se puede precisar con fijeza.
"Lo que parece claro, es que Diza-Abad, estuvo vinculado a los
sabios de Neghad, y que el Monte Sina que Moiss hizo clebre
despus, en aquella remota poca se llam Pen de Sindi, y era un
terrible presidio para criminales incorregibles.
"Y al narrar Diza-Abad parte de su vida en aquel presidio, hace re77

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

ferencias de paso al Pangrave Aldis que acompaando a su nieto


Abel, estuvo en aquel paraje. Menciona asimismo los nombres de
Bohindra, de Adam y Evana y de otros personajes, a los cuales
debi l la reconstruccin de su propia vida.
"Esta Escritura, aunque para nosotros no tiene la gran importancia
de la otra, la refuerza y confirma admirablemente dndole vida real,
lgica, continuada.
Verdaderamente Jhasua, nos traes un descubrimiento
formidable dijo Nicols y tan entusiasmado estoy, que hasta se
me ocurre que debamos abrir una aula para explicar la historia de
nuestra civilizacin.
Pero no en Jerusaln, por favor! Objet entre serio y risueo
Gamaliel. A Jerusaln le tengo pnico en esta clase de asuntos.
Jerusaln slo es bueno para asesinar Profetas y sabios, y para
degollar por miles los toros en el Templo y negociar luego con sus
carnes.
- En Jerusaln no, pero podra ser en Damasco mi tierra natal
observ Nicols. Damasco no est bajo el yugo del clero de
Jerusaln, sino bajo el Legado Imperial de Siria que para nada se
mezcla en asuntos ideolgicos, con tal que se acepte sumisamente la
autoridad del Csar.
O tambin en Tarso dijo de nuevo Gamaliel donde hay
grandes escuelas de sabidura, y una fiebre de conocimientos, que
acaso no la hay en ninguna otra parte por el momento. Hay quien
asegura que Alejandra no le lleva mucha ventaja a Tarso en lo que a
estudios superiores se refiere.
Con el Mediterrneo de por medio, las dos ciudades se miran
frente a frente como dos buenas amigas que se hablan d balcn a
balcn dijo Nicodemus complacido en extremo del punto a que
haba llegado la conversacin. Y pensar Jhasua aadi que t,
un jovenzuelo de slo 18 aos, habas de ser el conductor de este
hilo de oro, que nos pone en contacto con una verdad que muchos
hombres han muerto buscndola, sin poder encontrarla entre los
escombros formados por la ignorancia y el fanatismo de las masas
embrutecidas. Prefieren comer y dormir tranquilos, antes que
78

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

molestarse removiendo ruinas para encontrar la verdad.


Bendigamos al Altsimo que nos ha permitido este supremo goce
espiritual dijo el joven Maestro, conmovido a la vez ante el recuerdo
de tantos mrtires de la verdad como haban sido sacrificados en los
ltimos tiempos, por haber comenzado a remover los escombros
encubridores de una verdad que dejaba en crtica situacin los viejos
textos hebreos, venerados como libros sagrados, de origen divino.
Aqu haba llegado la conversacin, cuando Joseph se present en
el cenculo anunciando que era la hora de la cena. Y Ana ayudada
por Jhosueln y Jhasua, comenzaron los preparativos sobre la gran
mesa central, donde hasta haca un momento estuvieron diseminadas
las copias con que Jhasua obsequiaba a sus amigos.
Alimentar primeramente el espritu, y en segundo trmino la materia, es la perfeccin de la vida humana deca Jos de Arimathea
ocupando el lugar que le fue designado.
Durante la comida nada absolutamente se habl de aquello que
ocupaba el pensamiento de los cuatro viajeros; pero cuando ella
termin y los familiares de Jhasua se hubieron retirado, el modesto
cenculo Nazareno, volvi a ser el aula, donde un puado de
hombres maduros en torno a un jovencito de 18 aos, buscaban
afanosamente una verdad que como perla de gran valor se haba
perdido haca muchos siglos, y luchaban para desenterrar de los
escombros amontonados por las hecatombes que haban azotado a
la humanidad y por su inconciencia misma, que la haca incapaz en
su gran mayora, de levantar en alto la antorcha de su inteligencia
para encontrar de nuevo el camino olvidado.
Jhasua, en medio de ese silencio solemne que precede a la
aparicin de una verdad largo tiempo deseada, inici de nuevo la
interrumpida lectura de las "Escrituras del Patriarca Aldis".
"Los pases de los tres Continentes que formaban la Gran Alianza
de Naciones Unidas, se vieron conminados desde el Eufrates, por sus
representantes ante la Sede Central del Consejo Supremo,
establecido hacia 25 aos en el Gran Santuario de "La Paz", en la
llanura hermosa y frtil entre el Eufrates y el Hildekel, poco antes de
reunirse ambos ros en el vigoroso delta que desemboca en el Golfo
79

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Prsico. Se les peda su concurso para establecer el nuevo Consejo


Supremo que continuara la obra civilizadora de paz y de concordia
iniciada por Bonhindra, la cual haba anulado la prepotencia, los
despotismos, las esclavitudes, en una palabra, la injusticia ejercida
por los poderosos en perjuicio de las masas embrutecidas por la
ignorancia y la miseria. Y desde los pases del Ponto Euxino y del Mar
Caspio, desde el Irn hasta las tierras del Danubio, por el norte, y
desde el Nilo hasta la Mauritania sobre las Columnas de Hrcules por
el sur, se vieron reunirse en el Mediterrneo caravanas de barcos que
anclaban en Dhapes, importante puerto del Pas de Ethea, donde
terminaba el recorrido de las caravanas mensuales que cruzaban
toda la inmensa pradera del Eufrates, y las cuales conducan a los
viajeros hasta los prticos de La Paz.
"Se repeta la escena, grandemente aumentada de 25 aos atrs,
cuando los caudillos, prncipes o jefes de tribus se reunan en torno al
blanco Santuario, abriendo sus tiendas bajo los platanares que lo rodeaban, para depositar su confianza y su fe en un hombre que haba
encontrado el secreto de la paz y la abundancia para los pueblos.
Aquel hombre era Bonhindra. El no estaba ya ms sobre la tierra,
pero quedaba un vstago suyo, un bisnieto: Abel, que aunque slo
contaba 28 aos, era conocido de todos los pueblos de la Alianza a
donde fuera enviado desde sus 20 aos, en calidad de mensajero y
visitante de pueblos, como un portador de los afectos y solicitudes del
Kobda-Rey, para todos los pases de la Alianza.
"En quin, pues, haban de pensar sino en Abel, en el cual vean
reflejada la noble grandeza de Bonhindra y su heroico desinters,
para solucionar las ms difciles situaciones y evitar luchas fratricidas
entre pueblos hermanos? Y otra vez, bajo los platanares que
rodeaban como un inmenso bosque el Santuario de La Paz, se
oyeron los mismos clamores de 25 aos atrs.
"Paz y concordia para nuestros pueblos!... Paz y abundancia
para nuestros hijos!
"Abel, hijo de Adam y Evana, biznieto del gran Bonhindra que
llevas su sangre, y un alma copia de la suya!... Abel! Abel! T sers
el que llene el vaco dejado en medio de nosotros por el gran hombre
80

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que nos dio la dicha! Y un clamor ensordecedor formaba como una


orquesta formidable a la terminacin de aquellas palabras.
"La reina Ada envuelta en su manto blanco de Matriarca Kobda,
apareci en el gran ventanal del Santuario con Abel a su lado.
"Le seguan Adam y Evana que completaban la familia carnal del
gran Thidal desaparecido. Las aclamaciones eran delirantes, y los
prncipes y caudillos, entraron a los Prticos del Santuario, e
invadieron sus grandes pabellones hasta encontrarse con Abel a
quien venan buscando.
"La reina Ada les present sobre el gran libro de la Ley de la
Alianza, la corona de lotos hecha de ncar y esmeraldas, y la estrella
de turquesa que 25 aos atrs haban entregado a su esposo como
smbolo de la suprema autoridad que le daban.
"Y los Prncipes, puestos de acuerdo, dijeron:
"Eres Reina y Matriarca Kobda, la fiel compaera del hombre
que nos dio la paz y la dicha. Seas t misma quien entregue a
nuestro elegido esos smbolos de la Suprema Autoridad que le
damos.
"Abel, mudo, sin poder articular palabra por la emocin que lo
embargaba, dobl una rodilla en tierra para que la Reina Ada le
colocara la diadema de lotos sobre la frente, y le prendiera en el
pecho la estrella de cinco puntas que segn la tradicin lo asemejaba
a Dios que todo lo ve y todo lo sabe.
"La paz ha sido otra vez asegurada. La dicha de nuestros
pueblos ha sido de nuevo conquistada! exclamaban en todos los
tonos los prncipes de la Alianza.
"As lleg Abel al supremo poder; el hijo de Adam y Evana, nacido
en una caverna del pas de Ethea, entre una majada de renos, y lejos
del resto de la humanidad que por mucho tiempo ignor su nacimiento.
"Era el Hombre-Luz enviado por la Eterna Ley, para guiar a los
hombres por los caminos del bien, del amor y de la justicia.
"Su primer pensamiento como Jefe Supremo de la Gran Alianza
fue ste: "Antes de todo, soy un Kobda poseedor de los secretos de
81

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

la Divina Sabidura". Y este pensamiento lo envolvi todo como un


nimbo do luz y de amor, que lo condujo hasta el Pabelln de la Reina
Ada, a la cual encontr de pie junto al sarcfago de su rey muerto,
tiernamente ocupada en ordenarle la blanca cabellera, que como una
madeja de nieve coronaba su noble cabeza. Haban pasado los 70
das del embalsamamiento acostumbrado.
"-Mi Rey! le deca a media voz, mientras sus lgrimas caan
suavemente como gotas de roco sobre un manojo de rosas blancas
. Mi Rey!... No pensaste sin duda en m, que quedaba sola en
medio de pueblos y muchedumbres que me amaban por ti.
"Me acogiste bajo tu amparo a mis 14 aos, y en vez de la esclava que pensaba ser, me colocaste en un altar como a una imagen da
ternura, a la cual diste el culto reverente de un amor que no tiene
igual en la tierra!... Y ahora, mi rey... y ahora?...
"Ahora estoy yo, mi Reina, a tu lado, como el hijo de tu rey, que
te conservar para toda su vida, en el mismo altar en que l te dej
dijo Abel, desde la puerta de la cmara mortuoria. Me permites
pasar?
"Entra, Abel, hijo mo, entra, que contigo no rezan las etiquetas
le contest Ada sin volver la cabeza para ocultar su llanto.
"El joven Kobda entr y arrodillndose a sus pies le habl as:
"Los madres tengo en esta vida ma: t y Evana. Y as como mi
primer pensamiento ha sido para ti, que el tuyo sea para m, y que tu
primer acto de reina viuda, sea para adoptarme en este momento y
ante el cadver de nuestro Rey, como a un verdadero hijo, al cual
protegers con tu amor durante toda tu vida.
"El llanto contenido de Ada se desat en una explosin de sollozo
sobre la cabeza de Abel, que recibi aquel bautismo de lgrimas con
el profundo sentimiento de amor reverente y piadoso, con que
recibiera aos atrs a sus 12 aos, la tnica azulada que lo iniciaba
en los caminos de Dios.
"Hijo mo, Abel le dijo la reina; tenas que ser t quien
recibiera primero todo el dolor que ahogaba mi corazn.
"Y extendiendo ambas manos sobre aquella rubia cabeza inclinada
ante ella le dijo:
82

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Desde este momento quedas en mi corazn como el hijo de


Bonhindra mi rey, y nunca ms te apartar de mi lado.
"Entre ambos dispusieron enseguida, que en la gran Mansin de la
sombra del Santuario se reuniera a todos les Kobdas, hombres y
mujeres para hacer una concentracin conjunta, con el fin de ayudar
al espritu del Kobda Rey a encontrar en plena lucidez su nuevo
camino en el mundo espiritual.
"Cuando reson el toque de llamada, todos estaban esperando ya
vestidos con las tnicas blancas de los grandes acontecimientos, y la
gran sala de oracin se vio invadida de inmediato por aquella concurrencia blanca, que entraba en filas de diez y diez, segn la
costumbre.
"Al final entr la Reina Ada envuelta en su blanco manto de
Matriarca Kobda, y detrs de ella, Evana, Adam y Abel.
"El que esto escribe, ocupaba por entonces un lugar en el alto
Consejo de Gobierno que haba formado a su alrededor Bonhindra, y
por ser el ms anciano, de orden me corresponda ocupar el lugar del
Patriarca desaparecido. Mas, un ntimo sentimiento de respeto hacia
el dolor de la Matriarca Ada, me impidi hacerlo, y el lugar de Bonhindra qued vaco a su lado. Sobre uno de los brazos del silln estaba
apoyada su lira, la que l usaba siempre para las melodas de la
evocacin.
"Cual no sera el asombro y emocin de todos, cuando a poco de
hacerse la penumbra, se sinti la suavidad inimitable de la lira de
Bonhindra que preludiaba su meloda favorita: "Ven Seor que te
espero".
"Y en el mayor silencio, apenas movindose imperceptiblemente
unos en pos de otros, comprobamos la sutil materializacin del
espritu del Kobda-Rey, que ocupaba su sitial al lado de su fiel
compaera, y ejecutaba su ms sublime evocacin a la Divinidad.
"Pocos momentos de emocin como aquel he presenciado en mi
vida. Juntos habamos padecido luchas espantosas, juntos habamos
sido felices; Bonhindra era, pues, para m, un hermano en todo el
alcance de esa palabra.
"La reina Ada y todos los sensitivos haban cado en hipnosis, y
83

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

ayudaban sin duda a aquella materializacin tan perfecta como no recordamos haber visto otra en mucho tiempo.
"El llanto silencioso de todos, haca ms intensa las ondas sutiles
de aquel ambiente de cielo en la tierra, laborado con el amor de todos
haca el Kobda Rey que posey en grado sumo, el poder y la fuerza
de hacerse amar de todos cuantos le conocimos.
"Abel se acerc el ltimo a la hermosa aparicin, que por su extrema blancura pareca formar luz en la penumbra violeta del Santuario. Y cuando termin la meloda, la lira qued sobre el asiento del
silln y la visin ya casi convertida slo en un halo de claridad,
envolvi a la Reina Ada y a Abel que se haba arrodillado a sus pies, y
luego se evapor en la penumbra de la gran sala de oracin, donde
todos pensbamos lo mismo:
"Qu grande fue el amor de Bonhindra que le hizo dueo de los
poderes de Dios!".
"Tal fue la saturacin de amor de aquella inolvidable tenida espiritual, que todos salimos de ella sintindonos capaces de ser
redentores de hombres por el sacrificio y el amor.
"Desde ese momento comenzaron las grandes actividades de
Abel, que con el apoyo y concurso de todos, supo cumplir los
programas de Bonhindra, en bien de los pueblos de la Alianza.
"La Fraternidad Kobda, reforzada por la unin de los ltimos
Dacthylos del tica, lo fue an ms, en cuanto al elemento femenino
trado al Santuario de la Paz por la Matriarca Walkiria, cuya grandeza
atrajo a muchas mujeres de los pases del hielo, a vestir la tnica
azulada de las obres del pensamiento.
Reunido el alto Consejo del Santuario, escuch la palabra de Abel
que deca:
Los jefes y Prncipes de los pueblos me han designado sucesor
del Kobda-Rey, porque el hecho de llevar en mis venas su sangre, representa para ellos como un derecho de parte ma y una garanta
para ellos, de que yo ser justo como l fue. A las multitudes que no
tienen nuestra educacin espiritual, no podemos cambiarles de raz
su criterio referente a este punto, pero nosotros que estamos
convencidos de que lo bueno como lo malo tiene su origen en el
84

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

alma, principio inteligente del hombre, debemos obrar de acuerdo a


nuestra conviccin.
. "Esto quiere decir que yo necesito que seis vosotros, mis hermanos de ideales y de convicciones, Quines digis y resolvis si debo o
no ocupar el lugar del Kobda Rey en esta hora solemne de la actual
civilizacin.
"Hilcar de Talpaken, el sabio Dacthylos que desde su llegada del
tica ocupaba el puesto de Consultor del Alto Consejo, aconsej la
conveniencia de no contrariar la voluntad de los Prncipes de la
Alianza en cuanto a la designacin de Abel. Y para aquietar los
temores del joven Kobda, propuso que se hiciera tal como 25 aos
atrs, o sea que el Alto Consejo de Ancianos fuera quien respaldara
al joven en todo cuanto se relacionara con el mundo exterior. De esta
manera se eliminaban las inquietudes de Abel, que descargaba parte
del gran peso del gobierno, en los diez Ancianos llenos de sabidura y
de prudencia, que seran los asesores en quienes confiaba
plenamente.
"Esta solucin propuesta por Hilcar, fue aceptada por todos, aun
cuando era indispensable que ante la Gran Alianza, slo apareciera
Abel como lazo de unin entre los pueblos de tres continentes que lo
haban proclamado Jefe Supremo en reemplazo de Bonhindra".
Aqu terminaba uno de los papiros del Patriarca Aldis y Jhasua lo
enroll, dejando a sus amigos profundamente pensativos ante la
verdadera historia que hasta entonces haban desconocido por
completo.
Aquellos cuatro doctores de Israel, que haban desmenuzado sus
escrituras sagradas punto por punto, procurando deslindar lo verdadero de lo ficticio, se encontraban de pronto con un monumento histrico que abra horizontes inmensos, a sus anhelos largamente
acallados por la incgnita de la Esfinge que nada responda a sus
interrogantes.
Y ante el joven Maestro silencioso, los cuatro amigos traan al espejo iluminado de los recuerdos, ciertos datos verbales que la
tradicin oral haba conservado vagamente y cortes de escrituras
armenias, de grabados en arcilla encontrados entre las ruinas de la
85

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

antigua Kalac, de Nnive, de las antiqusimas Sirtella y Urcaldia en


Asira y Caldea, de Menfis y Rafia en el Bajo Egipto. Templos como
fortalezas, cuyas ruinas tenan una elocuencia muda; piedras que
hablaban muy alto con sus jeroglficos apenas descifrables, pero lo
bastante para que espritus analticos y razonadores, comprendieran
que la especie humana sobre la tierra vena no tan slo de los cinco
mil aos que pregonaban los libros hebreos, sino de inmensas
edades que no podan precisarse con cifras.
Los sepulcros de las cavernas con sus momias acompaadas de
instrumentos msicos, de herramientas, de joyas, hablaban tambin
de viejas civilizaciones desaparecidas, cuyos rastros haban quedado
sepultados a medias en las movedizas arenas de los desiertos, entre
las grutas de las montaas y hasta en el fondo de los grandes lagos
mediterrneos que al secarse, dejaron al descubierto vestigios
inconfundibles de obras humanas por encima de las cuales haban
pasado millares de siglos.
La imaginacin del lector, ve de seguro en este instante, erguirse
majestuosa ante los cuatro doctores de Israel, la figura augusta de la
Historia sealando con su dedo de diamante la vieja ruta de la
humanidad sobre el planeta Tierra. Y como el lector lo ve, la vieron
ellos, y su entusiasmo subi de tono hasta el punto de hacer all
mismo un pacto solemne, de buscar el encadenamiento lgico y
razonado de cuanto dato o indicio encontrasen para reconstruir sobre
bases slidas, la verdadera historia de la humanidad en la Tierra.
_Nuestro hermano Filn trabaja activamente en este sentido observ Jhasua. Tiene una veintena de compaeros que recorren el
norte de frica en busca de esos rastros que vosotros deseis
tambin encontrar. Mi maestro Nasan, el que estuvo 14 aos en
Alejandra, tiene que ir nuevamente de aqu a tres aos en
cumplimiento de un convenio con Filn, como el que vosotros hacis
en este instante.
Y ese convenio consista? interrog Nicodemus, y sin dejarle terminar respondi Jhasua:
En que Filn en el Egipto repleto de recuerdos y de vestigios, y
Nasan en Palestina y Mesopotmia, buscaran los rastros verdaderos
86

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

de ese remoto pasado que acicatean la curiosidad de todos los


buscadores de la Verdad.
En tres aos tenemos el tiempo suficiente para estudiar el Archivo venido de Ribla, lo cual nos habr dado la luz que podremos llevar como aporte a la gran reunin de Alejandra observ Nicols de
Damasco.
Convenido. Tenemos una cita en la ciudad de Alejandro Magno
para dentro de tres aos dijo Jos de Arimathea muy
entusiasmado.
Cuando yo tendr los veintiuno de mi edad aadi Jhasua
por lo cual creo que valdr algo ms que ahora, porque sabr ms.
Y yo dijo el to Jaime que hasta entonces se haba limitado a
ser slo un escucha, no podra ser de la partida?
Si le interesa este trabajo, por nosotros, no rechazamos a nadie
contest Jos.
Si no me interesasen, no estara aqu. Mi propsito era facilitar el
camino de Jhasua que acompaado por m no encontrara de seguro
dificultades de parte de sus familiares.
T tambin vendrs, Jhosueln dijo Jhasua a su hermano all
presente, como una figura silenciosa que no perda palabra de cuanto
se hablaba.
Es mucho tiempo tres aos para saber de seguro si ir o no
contest sonriente Jhosueln, cuyos grandes ojos obscuros llenos de
luz lo asemejaban a un soador que est siempre mirando muy a lo
lejos. Si puedo ir aadi luego.
A los siete meses el joven cay vencido por la enfermedad al
pecho, ocasionada por aquel golpe de un pedrusco arrojado contra
Jhasua y que Jhosueln recibi en pleno trax.
Bien dijo Jos, no perdamos, pues, de vista este convenio.
Los que estemos en condiciones fsicas, acudiremos a la cita de
Alejandra de aqu a tres aos, o sea 36 lunas.
Como la hora ya era avanzada, pocos momentos despus todos
descansaban en la tranquila casita de Joseph, el artesano de
Nazareth.
87

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Y tres das despus, los cuatro viajeros regresaban a Jerusaln,


satisfechos del gran descubrimiento, y llevndose las copias que
Jhasua les haba regalado.
Llevaban, adems, la promesa de Myriam y de Joseph, de que pasados tres meses dejaran al joven regresar al Tabor a donde haban
convenido acompaarle Nicols de Damasco y Nicodemus con fines
de estudio del Archivo, si los Ancianos del Santuario lo permitan.
NAZARETH
Los tres meses de estada en su pueblo natal fueron para Jhasua
de un activo apostolado de misericordia. Se dira, que
inconscientemente, preparaba l mismo las muchedumbres que le
escucharan doce aos despus.
Acompaando a los Terapeutas peregrinos ejerci con xito tus
fuerzas benficas en innumerables casos, que pasaron sin publicidad,
atribuidos a las medicinas con que los Terapeutas curaban todos los
males. Aun cuando los benficos resultados fueran ocasionados por
fuerza magntica o espiritual, convena por el momento no despertar
la alarma que naturalmente se sigue de hechos que para el comn de
las gentes, son milagrosos.
Visit los pueblecitos de aquella comarca, en todos los cuales
tena amistades y familiares que le amaban tiernamente. Simn, que
cerca al Lago Tiberades tena su casa, le hosped muchas veces y
prob al joven Maestro que aquella leccin que le diera aos atrs
bajo los rboles de la entrada al Tabor, haba sido muy eficaz.
Nunca ms dije una mentira, Jhasua deca Simn, el futuro
apstol Pedro.
Buena memoria tienes, Simn. Ya no recordaba yo aquel pasaje
que tanta impresin te hizo.
Y Jhasua al decir esto irradiaba sobre aquel hombre sencillo y
bueno, una tan grande ternura, que sintindolo l hondamente, deca
conmovido:
Eres, en verdad, un Profeta, Jhasua. Apenas estoy cerca de t
88

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

siento que se avivan en m los remordimientos por mis descuidos en


las cosas del alma, y me invaden grandes deseos de abandonarlo
todo para seguirte al Santuario.
Cada abejita en su colmena, Simn; que no es el Santuario el
que hace justos a los hombres, sino que los justos hacen el
Santuario.
Si cumples con tus deberes para con Dios y con los hombres, tu
casa misma puede ser un santuario. Tu barca que es tu elemento de
trabajo, puede ser un santuario.
Este lago mismo del cual sacas el alimento para ti y los tuyos, es
otro templo donde el Altsimo te hace sentir su presencia a cada
instante.
La grandeza y bondad de Dios la llevamos en nosotros mismos, y
ellas se exteriorizan a medida de nuestro amor hacia El.
De aqu a tres das ser el matrimonio de mi hermano Andrs, y
l quiere que t vengas con nosotros ese da. Vendrs Jhasua?
Vendr, Simn, y con mucho gusto.
La novia es una linda jovencita que t conoces, aunque no s si
la recordars, Jhasua.
_A ver, dmelo, que yo tengo buena memoria.
_Recuerdas aquella pobre familia que viva del trabajo del padre
en el molino, y que fue preso por un saquillo de harina que llev para
sus hijos?
_S, s, que la esposa estaba enferma y los nios eran cinco.
El menor era Santiaguillo, que corra siempre detrs de m. Lo
recuerdo todo, Simn.
_Pues bien, la nia mayor es la que se casa con mi hermano
Andrs. Ese da estarn todos ellos aqu, y tendrn un da de felicidad
completa si t ests con nosotros.
_Vendre, Simn, vendre. Es voluntad del Padre Celestial que todos
nos amemos unos a otros, y que no mezquinemos nunca la dicha
grande o pequea que podamos proporcionar a nuestros semejantes.
La madre san de su mal y debido a los Terapeutas se repar el
dao hecho al padre que ahora tiene un buen jornal en el molino si89

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

gui diciendo Simn, que vea la satisfaccin con que Jhasua


escuchaba las noticias de sus antiguas amistades.
Al visitar la casa de Zebedeo y Salom, encontr al pequeo Juan
con un pie dislocado por un golpe. El chiquillo que ya tena 7 aos se
puso a llorar amargamente cuando vio a Jhasua que se le acercaba.
Porque t no estabas Jhasua se me rompi el pie le deca
entre sus lloros.
Esto no es nada, Juanillo, y es vergenza que llore un hombre
como t. Y as diciendo Jhasua se sent al borde del lecho donde
tenan al nio con el pie vendado y puesto en tablillas. Le desat las
vendas y apareci hinchado y rojo por la presin.
Salom estaba all y Zebedeo acudi despus.
Jhasua tom con ambas manos el pie enfermo durante unos
instantes.
Si el Padre Celestial te cura, qu hars en primer lugar? pregunt al nio que sonrea porque el dolor haba desaparecido.
Correr detrs de ti y no te dejar nunca ms le contest el
nio con gran vehemencia.
Bien, ya ests curado; pero no para correr tras de m por el
momento; sino para ayudar a tu madre en todo cuanto ella necesite
de ti.
Juanillo se miraba el pie que an tena las seales de las vendas
pero que ya no le dola; miraba luego a Jhasua y a su madre como
dudando de lo que vea.
Vamos, bjate de la cama djole Jhasua y treme cerezas
de tu huerto que las veo ya bien maduras.
Juanillo se puso de pie y se abraz a Jhasua llorando.
Estoy curado, estoy curado, y pas tantos das padeciendo
aqu porque t no estabas, Jhasua, porque t no estabas!
La madre, enternecida, susurraba la oracin de gratitud al Seor
por la curacin de su hijo, el pequeo, el mimoso, el que haba de
amar tan tiernamente al Hombre-Luz, que ste llegara a decir que
"Juan era la estrella de su reposo".
Jhasua es un profeta de Dios deca Zebedeo a Salom, su
90

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

mujer, porque el aliento divino le sigue a todas partes. Los


pescadores del lago creen que es Elseo porque lo descubre todo.
Nada se le oculta. Otros dicen que es Moiss, porque manda sobre
las aguas.
Cmo es eso? Inquiri Salom. T nada me habas
dicho!
Porque los Terapeutas nos mandan callar. Hace tres das hizo
subir el agua hasta el banco grande donde haban encallado dos
barcas y sus dueos desesperados lloraban porque era esa toda su
fortuna, su medio de ganar el pan. Las tormentas le obedecen y el
viento de ayer, que haca zozobrar las barcas, se calm de pronto, no
bien l lleg a la orilla.
La voz va corriendo de que el hijo de Joseph es un profeta.
Este breve dilogo tena lugar en la casita de Zebedeo, junto al
lago de Tiberades, mientras Jhasua bajo los cerezos del huerto
reciba en una cesta de juncos, la fruta que Jhoann le dejaba caer a
puados desde lo alto de los rboles.
Fue en esta breve estada de Jhasua en su pueblo natal, que se
despert en Galilea un pensamiento que estaba dormido desde los
das de su nacimiento en que hubo sucesos extraos en la casita de
Joseph. Pero de eso haban pasado 18 aos, y las gentes olvidan
pronto lo que no afectan al orden material de su propia vida.
Tambin estos sucesos se adormecieron semi-olvidados en el
silencio esenio, reservado y cauteloso en aquella hora de inseguridad
en que se viva, bajo el yugo extranjero por una parte, y bajo el ltigo
de acero del clero de Jerusaln, que castigaba con seversimas
penas a todo el que, fuera de los crculos del Templo se permitiera
manifestaciones de poderes divinos.
Las autoridades romanas haban dejado a los Pontfices de Israel
toda autoridad para juzgar a su pueblo. Slo se les haba retirado el
poder de aplicar la pena de muerte. Pero la confiscacin de bienes,
las prisiones, las torturas, los azotes, eran ejercidos con una facilidad
y frecuencia que tenan espantados a los hebreos de las tres regiones
habitadas por ellos: Judea, Galilea y Samara.
Esto explicar al lector, el silencio que los Terapeutas mandaban
91

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

guardar referente a los poderes superiores que empezaban a


manifestarse en Jhasua.
La ciudad de Tiberias construida sobre la margen occidental del
lago, y recientemente concluida en toda la magnificencia de su
fastuosa ornamentacin, era el punto mgico que tena el poder de
atraer por la curiosidad, a los sencillos galileos que no haban visto
nunca cosa semejante.
Y aunque los anatemas del clero contra "La obra pagana
inspiracin de Satans, segn deca, retraa un tanto a los ms
tmidos, este temor fue desapareciendo poco a poco, hasta el punto
de que eran muy pocos los que no hubiesen llegado a conocer la
dorada ciudad, orgullo de los Herodes.:
En determinadas pocas del ao, sobre todo en primavera y esto,
era el punto de reunin de cortesanos y cortesanas de Antipas o
Antpatro, como ms familiarmente se le llamaba al hijo de Herodes el
Grande, que apareca como Rey de aquella provincia, aunque su
autoridad estaba limitada por otras dos ms fuertes que la suya: la del
Gobernador Romano, representante del Csar, y la del clero de
Jerusaln, que para los hebreos representaba la temida Ley de
Moiss.
En tales pocas, el lago de Tiberades dejaba de ser el tranquilo
escenario de los pescadores, para convertirse en un espejo
encantado, donde se reflejaban las fastuosas embarcaciones
encortinadas de prpura y turqu de los cortesanos del rey.
Los festines y las orgas empezadas en los palacios, en las termas,
o bajo las columnatas de mrmol con techumbre de cuarzo que
brillaban bajo el sol del esto, continuaban sobre el lago, que
iluminado con antorchas, tomaban un aspecto fantstico y
encantador.
Emisarios reales acudan solcitamente a limpiar el lago de las
sucias barcazas de los pescadores, cuando iba a realizarse un festn
sobre las aguas.
Un da ocurri que Jhasua con su to Jaime y Jhosueln, fueron a
visitar las familias amigas de las orillas del lago en las cuales haba
algunos enfermos. Los terapeutas, que cuidaban aquella regin,
92

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

estaban de viaje por otros pueblos, y Jhasua se crey obligado a


remediar la necesidad de sus hermanos.
Enseguida le informaron los pescadores que por el fuerte viento de
los das pasados no haban podido salir a extender sus redes. Y que
ese da que apareci hermoso y sereno, ya vino la orden de Tiberias
que ningn pescador de las cercanas de la gran ciudad, saliera al
lago, ni dejara redes tendidas.
_Para nosotros es la vida, es el pan, es la lumbre de nuestro hogar
decan quejndose amargamente. Tienen sus palacios, sus parques,
sus plazas y paseos. Nosotros slo tenemos el Lago que nos da el
sustento de cada da, y aun esto nos quita los grandes magnates que
estn hinchados de todo.
El corazn de Jhasua senta este clamor y se rebelaba ante la injusticia de los poderosos, que no podan ser felices sino causando
dolor a los humildes.
_A qu hora pregunt son los festines de la corte?
Comienzan al atardecer y se prolongan durante toda la noche.
Ya andan poniendo los postes para las antorchas.
Vuestra necesidad est primero que los festines de los
cortesanos del rey dijo. Dios manda por encima de todos los
reyes de la tierra, y Dios d sus poderes divinos a todo el que sabe
emplearlos en cumplimiento de su voluntad.
Tened fe en Dios, que El es vuestro Padre y mira vuestra necesidad ms que el capricho voluptuoso de gentes que slo viven para su
placer.
La forma en que habl Jhasua asust a todos, pues pensaron que
iba a entrevistarse con los empleados reales que colocaban
antorchas y gallardetes desde la ciudad hasta larga distancia.
Qu vas hacer le pregunt su to Jaime.
T y Jhosueln venid conmigo. Vosotros todos entraos a vuestra
casa y orad a Jehov para que haga justicia en este caso dijo
resueltamente.
Y posedo de una fuerza y energa que era visible para todos,
subi a una barquilla amarrada a la costa, seguido del to Jaime y
93

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Jhosueln.
Extendieron el rstico toldo de lona para preservarse del sol, y Jhasua se sent cmodamente y cerr sus ojos.
Una vibracin tan poderosa emanaba de l, que el to Jaime y
Jhosueln cayeron bajo su accin y se quedaron profundamente
dormidos.
Cuando se despertaron, el cielo estaba color ceniza y amenazaba
lluvia. Slo haban pasado dos horas.
Vamos les dijo Jhasua. La voluntad de Dios puede ms que
la de los hombres.
Parece que tendremos lluvia dijo el to Jaime, comprendiendo
lo que haba pasado, o sea que su gran sobrino haba puesto en
juego los poderes superiores que haba desarrollado en grado sumo,
y que cuando es justicia, se manifiestan en bien de quienes lo
necesitan y lo merecen.
Jhasua guard silencio y cuando llegaron a la casa de los
pescadores, les encontraron contentos preparando sus redes para
salir al lago.
Sals ahora a tender las redes? le pregunt Jhosueln.
Claro est que salimos. No ves que los hombres de la ciudad
levantan sus aparejos del festn porque temen la lluvia?
En efecto, recogan gallardetes y colgaduras; y las balsas
convertidas en plataformas con mesas y divanes, con doceles de
prpura y guirnaldas de flores, desaparecieron rpidamente. El cielo
estaba amenazante y por momentos se esperaba una descarga
torrencial, pues el aire se haba enrarecido hasta ponerse sofocante.
Una caravana de pescadores salieron a tender sus redes.
Nosotros no tememos la lluvia, sino el hambre decan mientras
cantando tomaban posesin de su lago, el querido lago que siempre
les dio el sustento y al cual, la audacia de un Reyezuelo soberbio
haba cambiado su viejo nombre de Genezareth por el de Tiberades
para honrar la ciudad de Tiberias edificada sobre la orilla occidental.
Unas horas despus la tormenta se desvaneca como una bruma
de ceniza, y de nuevo la claridad hermosa de un cielo de turquesa
94

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

comparta la alegra de los humildes pescadores galileos que decan


a coro, aunque muy bajito:
El hijo de Joseph es un profeta de Dios al cual obedecen los
elementos.
Pocos das despus Jhasua tuvo conocimiento de que en la
suntuosa ciudad de Tiberias ocurra un hecho que para l era
insoportable y era el siguiente:
Los pobres, los hambrientos, los desheredados, viven
naturalmente buscando o que desperdician de sus harturas los ricos,
los felices de la vida. Y suceda que grupos de estos desventurados
acudan a la enterada a las termas donde se levantaban tiendas
movibles con toda clase de frutas y delicados manjares, para incitar el
apetito de las gentes de posicin que acudan a los baos. Y all, los
rostros esculidos y hambrientos de los menesterosos a veces
movan a compasin a algunas elegantes mujeres, que les pagaban
en las tiendas algn puado de frutas.
Pero este espectculo triste, de rostros macilentos y haraposas
vestiduras, no poda agradar a la corte de Antpatro cuando acuda
con toda fastuosidad en lujosa litera llevada por ocho esclavos
etopes, y seguido de sus cortesanos a baarse a las termas.
Y el mayordomo de palacio acuda siempre una hora antes de la
llegada del rey a espantar todo aquel enjambre de chicuelos
hambrientos, de viejos decrpitos, de paralticos, que se arrastraban
sobre una piel de oveja, etc., etc.
Aquella visin no era digna de los ojos reales ni de las sensibles
cortesanas, que podan sufrir crisis de nervios ante un espectculo
semejante.
Jhasua, que se interesaba por todo dolor que azotara a los
humildes, invit un da a su to Jaime y Jhosueln, compaeros de
todas sus andanzas de misericordia, y lleg hasta la dorada ciudad
de los jardines encantados, donde haba tantas plantas finas y
exticas como estatuas de mrmol tradas por Herodes el Grande del
otro lado del mar, y provenientes de las grandes ruinas de ciudades
de Grecia y de Italia. Con tales tesoros artsticos haba contribuido
Tiberio Csar a pagar la adulacin de Herodes creando una ciudad
95

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que inmortalizara su nombre: Tiberias.


Jhasua no se escandaliz como los puritanos fariseos, ni de los
templos paganos, ni de la belleza desnuda de mrmoles que eran en
verdad obras magnficas de los ms famosos escultores griegos de
aquellos tiempos. De una sola cosa se escandaliz, y, fue del dolor y
la miseria que sufran seres humanos en medio de la hartura y alegra
insultante y desvergonzada, de los privilegiados de la fortuna.
Se sinti como si fuera el brazo de la Justicia Divina, y se coloc
como un paseante cualquiera en la gran plaza de las Termas, que
empezaba a llenarse de gentes para ver a la corte que deba acudir
esa tarde.
Pronto lleg el mayordomo de palacio, en litera y escoltado por
guardias armados de ltigos.
El baj y penetr a los prticos donde un ejrcito de criados
tendan tapices, alfombras de Persia en la entrada principal, y
colocaba a loa msicos y danzarinas en los sitios que les eran
habituales. Y los guardias ltigo en mano, se disponan a ejercer sus
funciones contra los esculidos cuerpos de chicuelos famlicos, que
espiaban la cada de una fruta o de una golosina en mal estado, o
registraban las grandes cestas depsito, donde los vendedores
arrojaban los desperdicios.
El to Jaime y Jhosueln temblaban, por lo que adivinaban que
Jhasua iba hacer.
Lo vean con el semblante enrojecido y todo l vibrando como una
cuerda de acero que amenazaba estallar.
Un guardia pas cerca con su ltigo en lo alto hacia un grupo de
chicuelos y dos mujeres indigentes con nios enfermos en brazos,
que ya se disponan a huir. El guardia se qued de pronto paralizado
y con todo su cuerpo que temblaba como atacado repentinamente de
un extrao mal. El to Jaime que adivinaba a Jhasua, se acerc a una
de las tiendas y compr una cesta de pastelillos y otra de uvas, y
reparti tranquilamente al azorado grupo sobre quienes; iba a caer el
ltigo del guardia.
Idos lejos de aqu y esperadme en el camino a Nazareth les
dijo a media voz.
96

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Jhasua se acerc al guardia que luchaba por reponerse y le dijo:


No usis vuestra fuerza contra seres indefensos, que hacen lo
que vos harais si tuvierais hambre.
Yo soy mandado y cumplo con mi deber contest cuando pudo
hablar, pues que hasta la lengua tena entorpecida.
El primer deber del hombre es amar a los dems hombres, y no
olvidis nunca que por encima de los reyes de la tierra, hay un Dios
justiciero que defiende a los humildes.
Quin eres t que me hablas as? pregunt el guardia
azorado.
Soy un hombre que ama a todos los hombres. Y en este
momento, soy tambin la voz de Dios que te dice: No te prestes
nunca como instrumento de la injusticia de los poderosos, y El te
colmar de bienes y de salud.
El guardia se qued lleno de estupor que l mismo no se
explicaba. Aquel jovencito le causaba espanto. A los otros guardias de
los ltigos les ocurri igual caso que el que acabamos de relatar.
Jhasua haba puesto en accin lo que se llama en Ciencia Oculta,
el poder de ubicuidad, que le permiti presentarse al mismo tiempo a
os cuatro guardias enel momento en que iban a emprenderla a
latigazos con los pobres y chicuelos desarrapados que haba en la
plaza; y decirles las mismas palabras que entre ellos comentaron
poco despus.
Y entre ellos corri la voz de que era un mago de gran poder; y tan
insistente fue el cuchicheo entre los guardias del palacio de Antpatro
que el caso lleg a odos del rey, el cual, hastiado siempre de su vida
de orgas, andaba a la pesca de novedades que le divirtieran.
Y llamando a los cuatro guardias, a cada uno por separado se hizo
explicar el caso del hermoso mago, que siendo tan jovenzuelo, saba
tanto.
Y mand que le buscaran por toda la ciudad y lo trajeran a su
presencia, para dar un espectculo nuevo a sus cortesanos con los
prodigios que aqul hara.
Mas Jhasua ya estaba en su casita de Nazareth, perdida entre las
97

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Montaas a 30 estadios de la fastuosa ciudad, y, lgicamente, los


guardias no lo encontraron.
Pero Antpatro, aunque voluble, era tenaz cuando se vea
defraudado en sus caprichos, y empez a cavilar en el asunto del
mago.
Si habla de Dios pens y del amor a los mendigos
hambrientos, no es un mago de la escuela de los caldeos y de los
persas, sino un profeta hebreo como los que- abundaron en esta
tierra desde siglos atrs. Mariana, su madrastra, contaba divertidas
historias de esos profetas.
Y llamando a su mayordomo, le dijo:
Anuncia que de aqu a tres das ir con la corte a las Termas,
donde har un gran festn. Los pordioseros acudirn en abundancia, y
Muestro mago ir tambin a defenderles del ltigo de mis guardias.
Quiero que le traigas a mi presencia as que le veas. No quiero
que le hagas dao alguno ni uses violencia con l.
Pero Jhasua, no apareci ms en Tiberias, ni los pordioseros
tampoco, porque el joven maestro, ayudado por el to y Jhosueln, fue
averiguando la causa de su extremada miseria cuando les encontr
aquel da en su Regreso de Nazareth. Les colocaron muy
discretamente entre las familias esenias, casi todos artesanos y
labradores. Y los que se hallaban inutilizados para todo trabajo a
causa de sus dolencias fsicas, fueron llevados a los ocultos refugioshospicios que tenan los Terapeutas, donde se les pona en
tratamiento y muchos de ellos se aliviaban de su mal, o curaban
completamente.
Nuestro Jhasua estaba muy preocupado por la enfermedad que
adverta en el ms querido de sus hermanos: Jhosueln.
Y un da, en ntima conversacin con su madre y el to Jaime,
insinu la conveniencia de llevarlo consigo al Santuario del Tabor, a
fin de ponerlo en tratamiento por los mtodos curativos que all se
usaban.
Jhosueln, no quiere vivir dijo tristemente Myriam.
Por qu? Hay acaso algn secreto odioso que le obligue a
98

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

renegar de la vida? pregunt Jhasua.


No lo s hijo mo. Jhosueln es muy reservado en sus cosas
ntimas y nada dice, ni an a su hermana Ana a la cual tanto quiere.
Slo tiene 21 aos y nuestro padre le quiere tanto... aadi
Jhasua. Habr que convencerlo que debe vivir aunque sea por la
vida de nuestro padre, que se ver seriamente amenazada con un
disgusto tan grave.
Hblale t y acaso contigo sea ms comunicativo observ el
to Jaime.
Donde est l ahora?
Con su padre pagando los salarios a los operarios. Maana es
sbado. Vete t all, y di a tu padre que venga a descansar, y t ayudars a Jhosuelin. Retirados los jornaleros te quedas solo con l.
Voy madre, voy. Y Jhasua cruz rpidamente el huerto y se
perdi detrs de las pilas de maderas que se levantaban como
barricadas bajo cobertizos de caas y juncos.
La Luz Eterna, maga de los cielos que copia en su inmensa retina
cuanto alienta en los mundos, descorre a momentos sus velos de
misterio, y deja ver a quienes con justicia y amor la imploran en busca
de ja Verdad.
La maga divina copi los pasos, los pensamientos, los anhelos del
Hombre-Dios en la tierra, y nosotros humildes abejitas terrestres podemos alimentarnos de esa miel suavsima y plena de belleza, de la
vida ntima del Cristo en su doble aspecto de divina y humana, tan
hondamente sentida.
Tal como Myriam aconsej a su hijo, lo hizo y sucedi. Jhasua
qued con los operarios en el taller y Joseph fue a ocupar su sitio
habitual junto al hogar donde la dulce esposa condimentaba la cena,
y Jaime su hermano le adelantaba en el telar, el tejido de una
alfombra destinada a Jhasua para su alcoba en el Santuario de Tabor.
_Jhasua quiere hablar a Jhosuelin sobre su curacin dijo Myriam
a su esposo.
_En verdad que su mal me trae inquieto contest Joseph.
_Jhasua quiere llevarle con l al Santuario para que los Ancianos le
99

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

curen como es debido, porque aqu ya lo ves, no es posible. Cuando


se vayan los jornaleros le hablar.
_Lo que no consiga l dijo Joseph de seguro no lo conseguir
nadie. Este hijo es de verdad un elegido de Jehov y nada se le
resiste.
_Que lo digan si no, los pescadores del lago dijo Jaime
interviniendo en la conversacin. El mismo les haba hecho el relato.
_Y que lo digan as mismo los guardianes del rey aadi riendo
Joseph, al recordar aquel hecho que Jaime y Jhosuelin les haba
referido en secreto y con todos los detalles.
Pero a veces me espantan estas manifestaciones del poder
divino en mi hijo deca Myriam. Yo quera un hijo bueno y gran
servidor de Dios, pero no rodeado de tanta grandeza, porque si se
hace visible para todos, ser menos nuestro, Joseph. A ms, que en
estos tiempos ms que en otros anteriores, es un peligro de la vida el
destacarse y llamar la atencin de las gentes.
Hay mucha cautela y prudencia en todo hermana ma, ya lo ves
deca Jaime tranquilizando a Myriam siempre alargada por lo que
pudiera ocurrir a Jhasua.
A ms Jerusaln est lejos, y mientras l no toque los intereses
de los magnates del templo, no hay temor de nada.
Sabes Myriam que hoy recib una epstola de Andrs de
Nicpolis, el hermano de Nicodemus, en la cual pide permiso para
que su hijo Marcos comience relaciones con Ana?
Oh... es una gran noticia! y qu dice Ana, pobrecilla tan dulce
y buena?
No lo sabe todava. Pero dnde se han visto pregunto yo?
Yo lo s. Debamos haberlo sospechado. Esto ha ocurrido en casa
de nuestra prima La en Jerusaln. Y ahora recuerdo que en nuestra
ltima estada all para las fiestas de la Pascua, Marcos frecuentaba
mucho la casa de La y le vi varias veces hablar con Ana.
Mirad, mirad, qu calladito lo tenan el asunto! deca Jaime.
Un vnculo ms con la noble y honrada familia de nuestro querido amigo, es una gran satisfaccin para m aadi Joseph,
100

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

mientras saboreaba el humeante tazn de leche con panecillos de


miel que Myriam le haba servido.
Marcos, que estudiaba los filsofos griegos y estuvo luego tres
aos en Alejandra al lado de Filn, sera otro testigo ocular de gran
importancia, que deba referir ms tarde la verdadera vida del Cristo,
si no hubieran desmembrado su obra, "El Profeta Nazareno" para dejarla reducida a la breve cadena de versculos que el mundo conoce
como "Evangelio de Marcos".
Y mientras esto ocurra en la gran cocina de Myriam, en un
compartimento del taller, Jhasua y Jhosueln dialogaban ntimamente.
Jhosuelin, ya sabes como te he querido siempre y te he
obedecido como a hermano mayor, hasta el punto que bien puedo
decir que fuiste quien ms soport el peso de mis impertinencias
infantiles despus de mi madre.
Y yo estoy satisfecho de ello Jhasua. A qu viene que me lo
recuerdes?
Es que tu enfermedad sigue su curso y t no quieres que se te
cure. Yo quiero llevarte conmigo al Tabor para que los Ancianos se
encarguen de curar tu mal.
Si Dios quisiera prolongar mi vida, tu solo deseo de mi curacin
sera bastante. No lo has comprendido hermano?
He comprendido que hay una fuerza oculta que obstaculiza la
accin magntica y espiritual sobre ti, y por eso he querido tener esta
conversacin contigo para tratar de apartar esos obstculos deca
Jhasua que al mismo tiempo ejerca presin mental sobre su
hermano, del cual quera una confidencia ntima.
Por toda contestacin Jhosuelin sac de un bolsillo interior de su
tnica un pequeo libreto manuscrito y hojendolo dijo:
Si quieres or lo que aqu tengo escrito, quedars enterado de lo
que en este asunto te conviene saber.
Lee, que escucho con gusto.
Como buen esenio, prctico todos los ejercicios propios para mi
cultivo espiritual aadi Jhosuelin y aqu est cuanta inspiracin
y manifestacin interna he tenido. Oye pues:
101

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Apresrate a llegar porque tus das son breves en esta tierra.


"Viniste slo para servir de escudo al "Ungido durante los aos que
l no poda defenderse de las fuerzas exteriores adversas.
"El ha entrado en la gloriosa faz de su vida fsica en que no slo es
capaz de defensa propia, sino de defender y salvar a los dems.
"Pronto la voz divina te llamar a tu puesto en el plano espiritual.
"Los custodios del Libro Eterno de la Vida te esperamos".
Albazul.
Magnfico! Exclam Jhasua. Ahora lo comprendo todo;
Albazul es el jerarca de la legin de Arcngeles que custodian los
Archivos de la Luz Eterna. Ignoraba que t pertenecas a esa Legin.
Nunca me lo dijiste.
Soy un esenio y sin necesidad no debo hablar de m mismo. No
manda as nuestra ley? Ahora te lo digo porque veo la necesidad de
que no gastes fuerza espiritual en prolongar mi vida sobre la tierra.
Oh mi gran hermano!... exclam Jhasua enternecido hasta
las lgrimas y abrazando tiernamente a Jhosuelin.
Yo no quiero verte morir. Vive todava por m, por nuestro padre
que ir detrs de ti si te vas. Jhosuelin, vive todava un tiempo ms y
da a nuestros padres el consuelo de dejarte curar.
No ves que estn desconsolados por tu resistencia a la vida? Parecera que ests cansado de ellos porque no les amas.
Tambin dice nuestra ley aadi Jhosuelin que en cuanto
nos sea posible seamos complacientes con nuestros hermanos. Est
bien Jhasua, accedo a ir contigo al Tabor.
Gracias Jhosuelin, por lo menos nuestro padre tendr el
consuelo, de que se hizo por tu salud, cuanto se pudo hacer.
Y dos semanas despus llegaban de Jerusaln, los amigos que
deban ir con el joven Maestro a estudiar el Archivo de Ribla.
Llegaban los cuatro: Nicols, Gamaliel, Nicodemus y Jos de
Arimathea.
_Cmo aqu Jos? le deca Jhasua cuando entr el primero en
la casa.
102

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

_Qu quieres hijo mo? El corazn no pudo resignarse a no


acompaarte, y ced corazn. Y Gamaliel no quiso ser solo el
perezoso, y aqu estamos los cuatro.
_Mejor as, por aquello de que cuatro ojos ven ms que dos
deca
Jhasua contento de ver que el entusiasmo de sus amigos no haba
disminuido en nada.
Y antes de partir, Jhasua en un aparte con sus padres les explic
referente a Jhosuelin, hacindoles comprender que en la terminacin
de las vidas humanas por lo que llamamos muerte, no solamente hay
que buscar la causa en una deficiencia fsica, sino en la voluntad
Divina, que ha marcado a cada ser el tiempo de su vida en el plano
terrestre. Y aunque hay casos en que por motivos poderosos, ciertas
inteligencias guas de la evolucin humana, pueden prolongar algo
ms una vida, como pueden abreviarla, en el caso de Jhosuelin nada
poda afirmarse.
Tu hijo, padre, es un gran espritu y vino unos aos antes que yo
para protegerme y servirme de escudo en el plano terrestre, durante
la poca infantil que me incapacitaba para mi propia defensa. Esa
poca ha pasado, y l es tan consciente y tan seor de s mismo, que
esa es la causa porque no ama la vida.
"No obstante se har por su salud cuanto sea posible, y vos
padre, tendrs la fuerza necesaria para aceptar la voluntad Divina tal
como ella se manifieste.
Bien hijo, bien. Que sea como el Seor lo mande. Pero yo quedare tan solo sin l! y el anciano padre ahog un sollozo sobre el
pecho de Jhasua que le abraz en ese instante.
Si no podemos evitar la partida de Jhosuelin, yo vendr a quedarme contigo hasta que cierres tus ojos padre mo.
Y la pequea caravana parti hacia el Monte Tabor, entre cuyos
boscosos laberintos se ocultaba aquel Santuario de Sabidura y de
Santidad, que derramaba amor y luz en toda aquella comarca.
La distancia era muy corta y andando a pie poda hacerse en dos
horas si fuese el camino recto, pero como se haca costeando
serranas y colinas, llegaron pasado el medioda.
103

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Los Ancianos les esperaban, y como los siete viajeros eran


Esenios de los grados tercero y cuarto, tenan libre entrada en todas
las dependencias de aquel original Santuario labrado por la
Naturaleza, y donde bien poco haba hecho la mano del hombre.
Los siete viajeros fueron instalados en la alcoba de Jhasua que
era, como se recordar, un compartimento del recinto de estudio,
dividido por cortinas de junco que se trasladaban a voluntad, as para
disminuir como para agrandar un local.
El to Jaime manifest a su llegada, que l se encargaba de
atender a que nada faltase a los huspedes y a ser el mensajero para
el mundo exterior. El viejo portero Simn padre de Pedro, estaba muy
agotado por los aos y pocos servicios podan prestar al Santuario.
Jhosuelin se someti dcilmente al tratamiento curativo que los
Ancianos le impusieron y que le fue tan eficaz, que veinte das
despus regresaba al hogar con nuevas energas y con nueva vida.
Era una concesin de la Ley Eterna al justo Joseph que peda la
prolongacin de la vida de su hijo.
Vindole tan lcido y consciente, los Ancianos dijeron a Jhosueln.
La Ley te concede un ao ms en el plano fsico. Vvelo para tu
padre, que por l se te da.
Veinte das permanecieron tambin los cuatro doctores de Israel
estudiando el Archivo, del cual participar el lector si desea conocer la
verdadera historia de nuestra civilizacin.
EL PAPIRO 79
El Archivo de Ribla con los 80 rollos de papiro que componan "Las
Escrituras del Patriarca Aldis" entre las cuales se hallaba transcripta
la breve escritura de la Princesa Sopha madre de Evana, fue como
una formidable descarga de dinamita a la base de una fortaleza que
guardara el fantasma de los siglos ignorados.
Y la Razn, hija divina de la Suprema Inteligencia que la otorg
como un don a la criatura humana, se levant con esplendores de
diosa ante los absortos
lectores
de aquellos
papiros
104

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

amarillentos, que una urna funeraria de las orillad del Nilo haba
devuelto a la humanidad que buscaba en las tinieblas.
Apareca all como un sol radiante, la Energa Divina transformndolo todo en el correr de inmensas edades, y por la fuerza
omnipotente de sus leyes inmutables, cuya perfeccin es. tal, que
jams son cambiadas ni interrumpidas por nada, ni por nadie.
Desde la nebulosa inmensa cernindose en el espacio infinito
como un velo de ilusin, para luego disgregarse en burbujas de gas
que sern los globos siderales, futura habitacin de humanidades,
hasta el imperceptible comienzo de su vida en la clula que ser una
larva primero, y un organismo despus, todo desfil como en un
gigantesco escenario, ante los lectores estupefactos de aquel
modesto Archivo sepultado en las grutas del Monte Tabor, donde
ignorados hombres de grandes ideales, luchaban en la sombra para
dar luz a la humanidad.
Qu grande apareca la Majestad Divina, ante ellos! A qu quedaba reducido ese pobre Jehov pregonado por los textos hebreos
que hace una figura de barro, la sopla y tiene vida; le saca una
costilla y surge una mujer? Les pareca risible que seres con
inteligencia y con razn, hubieran podido escribir una cosa semejante
y entregarla como un dogma a la humanidad.
Es tan pequea la criatura humana que difcilmente puede abarcar
con su mentalidad la idea de lo Eterno lo que no tiene principio, ni tiene fin!
Y le es asimismo penoso y difcil, comprender y asimilar la idea de
la lenta evolucin y transformacin de todos los seres y de todas las
cosas, a travs de una serie de procesos de perfeccionamiento que
ocupan no slo siglos, sino edades de millares de siglos.
El Pensamiento Eterno, condens en el espacio infinito una nebulosa que era energa emanada de S Mismo. Era lo bastante.
Esa nebulosa seguira su evolucin durante largas edades hasta
llegar a formar un Sistema planetario, y en cada planeta surgira a su
tiempo la vida inorgnica primero, y orgnica despus, hasta llegar, a
travs de millares de siglos a la perfeccin de la especie humana,
admirable y magnfica semblanza del Eterno Creador: el alma
105

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

humana animada de los poderes excelsos de su Divino Hacedor, y


capacitada para llegar hasta El, despus de un largo proceso de
perfeccionamiento mediante el cultivo y uso de las facultades de que
fue dotada.
Todo esto comprendieron los lectores de "Las Escrituras del Patriarca Aldis" en aquellos das serenos y plcidos del otoo Galileo,
bajo un cielo de turquesa y en la dulce quietud de las grutas del
Tabor.
Y para dar, como diramos, una forma claramente comprensible a
este relato, veamos lector amigo los papiros 79 y 80 que esbozan
como en un espejo mgico la civilizacin de entonces, y relatan la
muerte de Abel, y ms tarde la de sus padres Adam y Evana.
El lector sera el maestro Nasan, aquel que pasara 14 aos en Alejandra buscando al lado de Filn, los rastros de la verdad perdida
bajo los escombros amontonados por los siglos.
Los otros nueve Esenios que con l estaban encargados de instruir
y guiar a Jhasua en la conquista de la Sabidura estaban all
presentes, ms los cuatro doctores venidos de Jerusaln, el to Jaime
y Jhosueln, era ya Un conjunto respetable de inteligencias y de
voluntades puestas al servicio de la verdad.
El papiro 79 era como una apoteosis del Hombre-Luz, Abel, que
continu la obra de Bohindra en favor de la paz y la justicia.
El papiro 80 relataba la muerte del justo y ms tarde la de sus
padres Adam y Evana.
Y el maestro Nasan inici la lectura del rollo 79 que, deca as:
"Relata la gloria de Abel, que fue como una bendicin-sobre los
pueblos, y su trgica muerte por causa de Kaino, su hermano,
adoptivo.
"La Luz- Divina estaba con l, porque siempre busc el consejo de
los Ancianos y jams impuso su voluntad con violencia...
"Se crea un nio entre los hombres de experiencia y saber, y
escuchaba con amor la palabra de todos para obrar aquello que
convena a. todos.
"Nunca se busc a s mismo y pareca .haber olvidado que era el
106

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Thidal, dirigente de innumerables pueblos que tenan toda sus esperanza en l.


"El mismo limit el poder omnmodo, que los Prncipes de la Alianza le dieron, y quiso a su lado una triloga de mujeres que haban
dado pruebas de prudencia y de sabidura en los pases que estaban
bajo su tutela: Ada la admirable compaera de Bohindra, que por
muerte de su padre, Jebuz de Galaad y. por pedido de su pueblo, era
Matriarca y Reina del pas de Galaad; Walkiria de Kiffauser, nieta del
gran civilizador de los pases del norte, Lugal Marada, cuya muerte y
la de sus hijos ocurrida al arrojar de su pas la invasin de razas
brbaras, la coloc a ella en el alto puesto que la muerte dej vaco.
Los pases del Ponto Euxino y del Cucaso occidental gritaban a
voces lo que ella era para sus pueblos.
"Y Solania de Van, que nacida, en las .agrestes orillas del Lago
Van, era entonces Matriarca del norte Africano desde Corta agua,
hasta las Columnas de Hrcules (desde Tnez hasta el Estrecho de
Gibraltar.), despus de haber llevado la Ley de la Gran. Alianza desde
el Bajo Nilo hasta ms all de las Cataratas en el pas de Artinon. .
"Estas tres ilustres mujeres, tenan sus lmparas encendidas para
alumbrar el camino de Abel en medio de los pueblos de tres
Continentes.
''Vena despus el Consejo de los diez. Ancianos Kobdas,
conocedores de los pases de la Alianza y de sus costumbres y leyes.
Y por ltimo la Junta de representantes de cada uno de los pueblos
de la Gran Alianza que pasaban de los doscientos.
"Yo no hago ms deca l que sellar con el anillo de Bohindra
lo que todos vosotros habis querido que sea. Tan slo me opondr
cuando queris la injusticia y la guerra, que Son los ms espantosos
delitos que repudia la Bondad Suprema.
Tasaron cien lunas sobre los pases de la Alianza, y la barca
dorada de la fraternidad se deslizaba suavemente por las aguas
mansas de una paz que no alteraba ninguna borrasca.
"La serpiente voraz del egosmo pareca haber 'sido exterminada
para siempre.
"Luna tras luna llegaban los Koraforcas trayendo al Santuario de la
107

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Paz, los mensajes de los pases aliados comunicando a la Gran Junta


Central de Gobierno las innovaciones, los cambios, los proyectos, los
progresos realizados, siempre dentro del marco augusto de la Ley
que todos haban jurado.
"A veces el mensaje era portador de tristezas y desolaciones ocasionadas por la furia de los elementos.
"Tmpanos de hielo que haban azotado poblaciones de la costa
del mar, inundaciones que haban perjudicado los campos de
labranzas destruyendo cosechas; epidemias en los ganados,
erupcin de volcanes, terremotos, etc., etc.
"Pero ah estaba almacenado el Tesoro Sagrado que ordenaba la
ley, aportado por todos los pases ao por ao, en previsin de estos
casos funestos inevitables sobre el planeta, pero remediables
oportunamente, cuando el amor fraterno reina en los corazones de
los dirigentes de pueblos.
"Y entonces era digno de verse, las caravanas de camellos, asnos
y muas llevando el socorro a los pueblos que haban sido azotados
por los elementos.
"Pero en este planeta de escasa evolucin, no puede durar largo
tiempo un estado semejante que ya fuera propio de un mundo de
mayor adelanto.
"La serpiente feroz del egosmo se despert de nuevo, y acaso
donde menos se esperaba.
"En el papiro 62 de estas Escrituras, qued relatado que Kaino fue
reconocido como nieto de Etchebea por lnea paterna, por cuya razn
le corresponda una participacin en el vasto territorio del pas de
Nairi en el alto Eufrates. Pero la larga esclavitud de su padre cuyo
paradero se ignor por mucho tiempo, puso aquellas tierras y pueblo
bajo el dominio de Iber, el soberano del pas de Ethea, que las rega
con toda la solicitud de un padre que se desvela par la felicidad de
sus hijos. Y las tribus que poblaban aquella regin no aceptaban la
imposicin de otro soberano. Y Kaino, que siempre se vio dominado
por la ambicin, no se conformaba con ser un Jefe de tercer orden en
el principado pequeo de Shivara, cuya capital Nood estaba an bajo
la dependencia de su to materno, su antiguo jefe y seor.
108

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Cuando se supo su origen y que era un descendiente directo del


grande y querido Etchebea, su corazn se llen de amargura al
saberle repudiado por los pueblos que ocupaban los dominios que
pertenecan a su padre.
"El genio conciliador de Bohindra haba podido mantener en quietud relativa aquel espritu turbulento como una tempestad,
encomendndole misiones de importancia y muy arriesgadas en
pases lejanos, en los cuales pudiera hacer grandes mritos que lo
hicieran conocido y amado de los pueblos.
"Mas, su carcter duro y dominante, entorpeca su propia camino,
por ms que la ternura maternal de Evana, la suavidad persuasiva de
la reina Ada, y la sugestin que sobre l ejerca la Matriarca Walkiria,
hicieron siempre un gran contrapeso a las violentas reacciones de su
temperamento.
"Su to materno, el Anciano Prncipe de Shivara, cay postrado en
cama para no levantarse ms, motivo que dio origen a la perturbacin
de la paz en aquel pas de la Gran Alianza. El Consejo del Anciano
Prncipe juzgaba que Kaino deba presentarse al pueblo como
sucesor, pero los jefes de las tribus no le queran para gobernante,
sino que pedan a un nietecito del Prncipe, que slo tena 12 aos de
edad y sus padres haban muerto.
"El nio se hallaba internado en el Pabelln del Rey, en el Santuario de La Paz, educndose como toda la noble juventud de su tiempo.
"Kaino se afianz en las fuerzas guerreras del pas, se conquist
con promesas a todo el cuerpo de arqueros que defenda el orden y
custodiaba las fronteras, y pens que con la fuerza dominara a las
tribus que le repudiaban.
"Y el Consejo de Gobierno de Shivara pidi auxilio a la Gran Junta
Central, cuya sede habitual era el Santuario de La Paz. De inmediato
comprendieron Abel y Ada que el origen del disturbio era Kaino, cuya
ambicin les haba causado antes tantos sufrimientos. Y antes de que
el desacuerdo tomara mayores proporciones, resolvieron ir a verle
Evana y la Reina Ada, cuya autoridad maternal suavsima, le haba
desarmado en otras alteraciones semejantes.
"Una caravana de dos elefantes y 50 arqueros a caballo sali de
109

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

La Paz en direccin al pas de Shivara. Y mientras aquellas dos


nobles mujeres, cada una en su pequea tienda sobre el lomo de los
elefantes, meditaban en el modo de vencer la rebelda de Kaino, otra
mujer valerosa, Walkiria, que se encontraba tambin en el Santuario
de La Paz, meditaba a su vez sobre la forma justa y aceptable para
los pueblos interesados de satisfacer los anhelos hasta cierto punto
justos de Kaino, sin contrariar la voluntad de los pueblos.
"Postergado y humillado siempre por los acontecimientos que le
salan al paso cortando sus caminos, Kaino haba llegado a una
exasperacin tan violenta, que se haca insoportable para todos.
"La Matriarca Walkiria saba perfectamente hasta qu punto haba
lastimado a Kaino el engrandecimiento de Abel, su hermano adoptivo.
Obligado a ser siempre a su lado una figura de segundo orden, se
haba empeado en reconquistar por lo menos lo que segn su modo
de ver le corresponda por derecho, la herencia paterna que le
adjudicaba en el pas de Nairi, los pueblos que estaban colindantes
con el pas de Ethea gobernado por Iber, el dulce y paternal Iber, que
era como un vaso de miel para sus sbditos.
"Todos aquellos pueblos se haban puesto por propia voluntad bajo
su tutela cuando muerto el noble prncipe Etchebea y llevados como
esclavos sus hijos a los pases del hielo, se vieron como rebao sin
pastor.
"Iber no haca nada por tenerles bajo su mando; antes, al contrario,
les aconsejaba aceptar al que, siendo heredero natural del viejo
Prncipe, tena derecho sobre el pas.
"Le dejaremos sus tierras regadas tantos aos con nuestro sudor
decan algunos, y nos iremos con nuestros ganados al pas de Ethea.
Kaino traicion a Bohindra, a la Gran Alianza, a los que le sirvieron de
padres... Qu confianza podemos tenerle?
"El conflicto estaba planteado, y as lo vea la Matriarca Walkiria,
que retirada en su alcoba del Pabelln de la Reina meditaba
buscando una solucin.
"La fina intuicin que le acompa siempre, pareca decirle que
tras de toda aquella niebla vendra algo terrible que estremeca su
corazn de mujer.
110

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Y reunida en confidencias ntimas con Abel, Adam y el que esto


escribe, que ramos como su familia del Eufrates, segua con el
pensamiento a Evana y Ada, que marchaban hacia el pas de
Shivara.
"Nuestro hermano Iber deca Abel ha mandado mensaje que
casi todos los pueblos del pas de Nairi se han hecho solidarios para
resistir a Kaino. No le quieren all bajo ninguna forma. Y si l persiste
en presentarse con un cuerpo de arqueros, aquello ser una matanza
horrible, porque todos los hombres y hasta muchas mujeres, estn
armados de flechas, de hachas, de catapultas para esperarle.
"Lo que haya de ser ser deca Adam. Esperemos que la
Reina Ada y Evana logren convencerle.
"En esta incertidumbre se hallaban, cuando lleg jadeante un mensajero de Shivara trayendo la noticia de que Kaino no se haba dejado
convencer. Que haba puesto en prisin los 50 arqueros de la escolta
de la Reina, y a ella y a Evana las guardaba como rehenes en el
pabelln de palacio en que fueron hospedadas desde su llegada.
"Ir yo dijo Abel, apenas oy la infausta noticia. "Y yo
aadi Adam juntamente conmigo, que tambin me crea obligado a
acompaar a mi nieto.
Conviene que os quedis dijo Abel para que toda esta
juventud y niez hospedada en los Pabellones de los Reyes no se
alarmen, viendo que faltamos todos los ntimos que hemos cuidado
de ellos.
"Ir yo, y creo que basta aadi Abel.
"Llevad mi escolta de arqueros dijo Walkiria, que yo
respondo de su valor y de su capacidad. Les tengo experimentados
desde los tiempos terribles de nuestras grandes luchas en el norte.
Nadie os ser ms fiel que ellos.
"Bien dijo Abel; os acepto, Matriarca. Podis avisarles que
saldr esta misma tarde.
"Mas la Matriarca ya haba forjado rpidamente su plan de accin,
segn su costumbre.
"Como era riguroso invierno, aquellos cien hombres vestidos con
111

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

casacones y gorros de piel de oso negro que apenas les dejaban los
ojos al descubierto, parecan de una estatura gigantesca cuando se
presentaron a Abel ya montados en sus caballos de guerra.
"Slo sabamos de esta expedicin de Abel, su padre, la Matriarca
Walkiria y yo. Los tres le despedimos cuando ya l, vestido tambin
de un casacn y gorro de piel negro, entr al recinto de oracin.
Tambin entramos Adam y yo. La Matriarca se dirigi a su alcoba.
"Nadie se dio cuenta que de all sali en seguida otro arquero
vestido igual que los dems. Cuando salimos con Abel al parque
lateral del Santuario donde ocultaban las cabalgaduras, vimos uno de
los arqueros que estaba desmontado y que otro de ellos le acercaba
un caballo sobre el cual salt con gran ligereza y se mezcl a los
dems.
"Cuan lejos estbamos de pensar que aquel arquero retardado en
montar era la Matriarca Walkiria en persona, pues ella a nadie haba
comunicado su intento.
"Aquel inmenso grupo de hombres vestidos de pieles negras se
puso en movimiento a la mitad de la tarde con un sol velado de ligera
niebla.
"Padre me dijo Adam como en un sollozo, qu mal
presagio tiene mi corazn en este viaje de mi hijo!
"En verdad respond yo que no vale Kaino con toda su parentela la ansiedad que nos causa a todos.
"La angustia de la Reina y de Evana es bastante para que se le
condene al Pen de Sindi, como yo quera en la otra rebelda que
tuvo, y que casi cost la vida a Bohindra. Oh la piedad! La piedad es
buena paira los indefensos y los dbiles, no para un rinoceronte
siempre dispuesto a clavar los dientes.
"Desde la torre mayor del Santuario continuamos viendo aquella
mancha negra que corra por la pradera a la luz plida de un sol
brumoso de invierno.
"Extrao que no est aqu la Matriarca Walkiria dije yo, que
haba credo encontrarla en la torre.
Estar desconsolada me contest Adam, pues ella no
112

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

quera la partida de Abel por juzgarla muy peligrosa.


"A ella no le ha pasado desapercibido el odio disimulado de
Kaino para mi hijo. Fue un mal que apareci en la niez, cuando el
nacimiento de Abel, y ese mal ha crecido juntamente con l.
"Abel ha querido evitar una matanza terrible si de aqu salan
cuerpos de ejrcito a rescatar a la Reina y a Evana. De hacerlo as,
era ya una guerra declarada.
"El cree que an ser posible un razonamiento con Kaino.
"Dios te oiga le contest, y ambos nos dirigimos al Pabelln
del Rey, donde se oa la algaraba de los muchachos que se hallaban
en el recreo de la tarde.
"En el Pabelln de la Reina se escuchaban los alegres cantares de
las doncellas, bajo la custodia de sus regentes, las Kobdas auxiliares
de la Reina Ada en la educacin de la juventud femenina hasta la
edad de que tomaran esposo.
"Nada haca sospechar en el Santuario que una gran tempestad se
cerna sobre l.
"Cuando ya cerrada la noche entr en mi alcoba particular,
encontr sobre un retazo de papiro esta breve escritura:
"Pangrave Aldis: valor! La hora llega. No decaiga vuestro nimo,
pues debis ser la fortaleza de todos. -Senio".
"No necesit ms para comprenderlo todo.
"La breve escritura haba sido dejada all por el sensitivo que la recibi en el recinto de oracin, en el momento en que yo me despeda
de Abel y mi angustiado corazn senta ansiedades de muerte.
"Qu pas all en Shivara en los tres das que siguieron al de su
partida?
"Vamos a verlo.
"Evana y la reina Ada haban agotado todos los recursos de su
ternura y bondad para convencer a Kaino de que no sera ms feliz
por asumir el mando de los pueblos de Nairi en contra de la voluntad
de los mismos.
"La sangre que se derramara por su causa caera sobre l, aplastndolo como a una sierpe venenosa.
113

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Su ambicin desmedida que lo llev a desertar del Santuario


protector a los 15 aos, le daba ahora el amargo fruto que saboreaba.
Ninguno de los pueblos que por herencia le pertenecan acceda a ser
gobernados
"Ya que mi hermano Abel ha subido tan alto deca, que me
ayude a subir tambin a m, que me veo desposedo de todo como un
animal daino del cual todos huyen.
"Ningn soberbio comprende que su mal lo lleva en s mismo, y se
empea en cargar sobre otro la causa y la culpa que slo est en l.
"Convencido de que Abel poda forzar a los pueblos de Nairi y de
Shivara a aceptarlo como soberano, mand clausurar con fuertes
cerrojos el pabelln en que estaban hospedadas la Reina y Evana, y
puso guardias de toda su confianza. Y despach mensajero a La Paz
de que ambas haban sido tomadas como rehenes para obligar al Alto
Consejo de la Alianza a pactar con l las condiciones del rescate.
"Cuando Abel lleg, y antes de entrar en Nood, se levant bandera
blanca para anunciar misin de paz y que nadie se alarmara por
aquel centenar de arqueros que le escoltaban.
"La gran Fortaleza estaba al final de una avenida abierta en el
espeso bosque que rodeaba el edificio, y que poblado de fieras
encadenadas, ofreca un pavoroso aspecto en la noche iluminado por
antorchas que chisporroteaban.
"Ya clareaba el nuevo da cuando Abel lleg a la plazoleta de la
fortaleza.
"Viajeros de] Santuario de La Paz anunci la bocina del heraldo,
y esta voz lleg al pabelln de la Reina y Evana, que comprendieron
lo que suceda.
"Mas no pensaron que era Abel mismo quien vena
"Kaino sali a recibirle escoltado por una decena de guerreros armados de lanzas. Abel hizo una seal a los suyos de que se
mantuvieran a distancia, y slo se acerc a su hermano.
"_Traigo mensaje de paz"le dijo afablemente, como si nada ocurriera y tocndole el pecho con su diestra, segn el saludo de
prctica.
114

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"_La paz no me interesa, sino la justicia contest secamente


Kaino.
"_La justicia y la paz son hermanas, y siempre estn juntas. Para
hablar contigo he venido, Kaino, y slo me anima el deseo de llegar a
un acuerdo...
"Deja que entren a la fortaleza tus hombres dijo dulcificando
Kaino su voz.
"A una seal de Abel, los cien arqueros entraron en la plazoleta y
se desmontaron.
"Esperadme aqu, que yo hablar con mi hermano.
"Y en el prtico exterior de la fortaleza, Abel y Kaino hablaron.
"Uno de los arqueros de Abel, habl al odo al que tena a su lado y
disimuladamente y ocultndose en la sombra de los grandes rboles
que enredaban sus ramas con las columnatas, se acercaron al
edificio todo cuanto les fue posible.
El lector habr comprendido que el primer arquero era la Matriarca
Walkiria y el otro el que mandaba la centuria que era aquel capitn
Crisanto, segundo del velero Aade que haba salvado la vida de Abel
en una oportunidad ya relatada en otra parte de estas Escrituras.
"Mi viejo to est para morir deca Kaino y si t quieres, l me
nombrar su heredero del pas de Shivara.
"Bien hermano mo, yo tratar el asunto con tu to. Te doy mi
palabra y ya sabes que nunca te he engaado.
"Quiero que obligues a Iber a que abandone a los Nairitas para
que me acepten como su nico soberano, puesto que lo soy por
derecho paterno.
"Bien sabes que Iber, nunca te ha resistido. Quien te resiste es
el pueblo y tendras que conquistar su amor con tus hechos Kaino.
Procrate que el pueblo de Nairi, se entere de que has tomado
como rehenes a la reina Ada y a tu madre para conseguir tus deseos.
Efe accin sta que conquista el amor de los pueblos? No ves
Kaino que la violencia engendra odios y que el odio es una fuerza
destructora?
"No es hora de filosofa sino de obrar contest Kaino. Vamos a
115

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

ver a mi to. Cuando Abel pas, Kaino tir detrs de l tan hbilmente
una lazada de cuerda encerada, que Abel qued atado por la cintura
y con sus brazos sujetos.
"Pero los dos arqueros que se haban escondido en el prtico
hicieron lo propio con Kaino, que sin saber como, se vio amarrado por
dos cuerdas que se apretaban ms y ms a su cuerpo.
" Miserables! grit viendo los dos arqueros que le seguan.
"Vos lo fuiste antes, y a vuestra traicin hemos respondido como
se mereca contest Walkiria con fuerte voz.
" Esa voz, esa voz! exclam Kaino tratando de mirar a los
ojos a aquel arquero, pero como apareca tan cubierto de piel y a ms
estaba detrs de l 210 logr su deseo.
"Esta voz es de la Justicia que va a pediros cuenta de lo que
habis hecho.
" La Matriarca Walkiria! dijeron al mismo tiempo Abel y Kaino,
volviendo el rostro hacia ella.
" S, la Matriarca Walkiria respondi tirando hacia atrs el capuchn de piel que le ocultaba el rostro. Ereis vos el descendiente
de Etchebea que reclama el puesto de su ilustre abuelo? Si se
levantara de su tumba sera para maldeciros por vuestra infamia sin
nombre. Aprisionar a la Reina Ada, la compaera de Bohindra, que
fue el padre de todos!... Aprisionar a vuestra madre que os conserv
la vida para que hoy la usis en contra de ella!... No merecis ver la
luz del sol, ni pisar la tierra santa que nos alimenta a todos!
"La vibracin de su voz y sus palabras, era tan intensa que refren
por un momento la clera de Kaino.
"Vos Matriarca dijo no tenis nada que ver en este asunto.
Es gratuita vuestra intervencin.
" Habis olvidado el pacto que hicimos en Kiffauser por el cual
quedaba obligara yo a teneros en cuenta en toda empresa
importante que quisiera realizar, y a vos, a no hacer nada sin
consultarme? Lo habis olvidado? Yo que soy mujer he cumplido mi
palabra, pero vos no habis cumplido la vuestra. Estara por negar
que corriera por vuestras venas la sangre noble de Etchevea.
116

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Matriarca dijo Abel, podrais haberos ahorrado este grave


disgusto. Hablemos tranquilamente y todo llegar a buen trmino.
"Walkiria sac de su pecho un pequeo pual y cort la cuerda que
sujetaba a Abel.
" Gracias Matriarca!... ahora yo cortar al de mi hermano. "
No, Grandeza! y perdonad! A l se le debe tratar como se trata a los
traidores. Me habis hecho compartir con vos la autoridad suprema.
Dejadme ejercerla en este instante. Vuestra alma no puede medirse
con los buitres!
"Dio tres silbidos en su voz-qua de plata, y los cien arqueros
entraron a la fortaleza.
"Las llaves del encierro de la Reina y de vuestra madre dijo a
Kaino con una voz que causaba terror.
"Kaino estaba rojo de furor, pero los cien arqueros le rodeaban con
sus puales desenvainados y estaba sujeto por dos fuertes lazadas
de cuerda.
"Buscad en mi bolsillo dijo. El capitn Crisanto se acerc y
sac las llaves.
"Yo abrir dijo Abel pues ms de una vez estuve en esta fortaleza.
"Dos arqueros siguieron tras de Abel y otros dos sostenan las
cuerdas que sujetaban a Kaino.
"Sabamos que vendras exclamaban a un mismo tiempo Ada
y Evana abrazndose de Abel con una angustia indecible.
"Hay que libertar a nuestra escolta deca Ada para
defendernos de Kaino que tiene hombres armados entre el bosque.
"Los viejos criados del Prncipe salieron al ruido causado por todo
este movimiento, y ellos indicaron a Abel donde estaban los arqueros.
En los calabozos de la fortaleza haban sido encerrados cuando la
Reina y Evana lo fueron tambin.
" Calma! Les dijo Abel, vindoles enfurecidos. Preparadlo
todo para que llevis a la Reina y a mi madre a La Paz,
inmediatamente.
"Volvamos hacia Kaino.
117

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Habis nacido prncipe de Nairi y de Shivara, y vuestras obras


de aventurero y de forajido entorpecen vuestro camino que pudo ser
de justicia y de gloria deca Walkiria cuya exaltacin nerviosa la iba
llevando a ese estado en que ella sola ponerse en las situaciones
culminantes. Qu puede hacerse con vos que no se haya hecho ya?
Sois en verdad un ser daino que no puede gozar de libertad entre
las gentes de bien.
"La Reina y Evana se negaban a partir sin Abel, el cual volvi a
donde haba quedado Kaino.
"Ambas le siguieron sin que l se diera cuenta y grande fue su sorpresa al encontrar a la Matriarca Walkiria como un ngel de justicia de
pie ante Kaino sujeto con cuerdas.
"Vens a tiempo Reina Ada, para confirmar la sentencia que ya
tengo dada contra este vil traidor que ha pisoteado cuanto hay de
noble y santo en la vida. Ir al Pen de Sindi amarrado a una roca
para toda BU vida.
"Evana se ech a llorar amargamente y la Reina Ada acercndose
a Kaino le dijo con indecible dulzura.
" Hijo mo, ms dolor me causa ejercer justicia contigo, que el
que me ha causado tu mala accin paira m. Cmo olvidaste otra
vez nuestro amor para ti? Kaino guard silencio.
"Mientras tanto los hombres de su guardia haban sido avisados de
lo ocurrido y como gatos monteses trepndose a los rboles, llegaron
a los techos de la fortaleza por los cuales se deslizaron como
culebras en busca de presa.
"Walkiria y Kaino se apercibieron, y ambos se aprestaron a la
lucha.
"Los hombres de Kaino caan de los techos como frutas maduras
cuando el viento sacude el rbol, y los arqueros de Walkiria les
apresaban vivos o muertos segn se presentara el caso.
"Los silvos de Kaino dieron a entender a los suyos que se trataba
de una lucha a muerte, y se tornaron como fieras rabiosas.
De nada vala la palabra de paz de Abel que llamaba a la calma,
mientras apartaba a su madre y a la Reina a un rincn del prtico.
118

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Llevadlas al interior de la Fortaleza deca Walkiria a Abel


que mis arqueros bastan paira restablecer el orden.
"En realidad lo que ms deseaba la Matriarca, era alejar de all a
Abel, pues haba visto las miradas de Kaino que les sealaban a sus
hombres la persona de Abel, por lo cual la intencin de ellos era
apoderarse de l.
"Ada y Evana abrazadas de Abel le arrastraban tambin hacia
dentro.
"Casi todos los hombres de Kaino estaban ya maniatados, cuando
de pronto entr silbando una flecha que hiri al centurin de los
arqueros en el hombro izquierdo, luego otra y otra ms. Eran
disparadas desde el espeso bosque que llegaba hasta la plazoleta
delantera.
"Adentro Prncipe Abel, adentro gritaba Walkiria.
"Idos vos tambin Matriarca le dijo Kaino, y yo pondr calma
en mis hombres. Y dicindolo se tir con todo su peso sobre ella para
arrojarla a tierra.
"Entonces Walkiria que pareca un dios guerrero, le puso el pie sobre la espalda pues haba cado boca abajo.
"Muerde la tierra reptil venenoso le dijo y que la Justicia de
Dios caiga sobre ti.
"En ese preciso instante uno de los hombres de Kaino que espiaba
desde el techo, arroj con fuerza su pual sobre Abel, que se
inclinaba a socorrer a su madre presa de un desmayo. El arma aguda
y de doble filo penetr como un punzn en la espalda de Abel por el
lado izquierdo tocndole el corazn. Walkiria corri hacia l y le sac
el pual que destilaba sangre.
" No es nada, no es nada! Deca Abel procurando tenerse
en pie sostenido por Walkiria y la Reina.
"El odio es fuerza destructora. El amor es vida y es paz!
"Piensa en el amor Kaino y que Dios te perdone.
" Madre!... Reina ma, Walkira, sed clementes con los que an
no saben ser buenos!...
"Fueron sus ltimas palabras.
119

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Kaino no haba vuelto en s del golpe recibido y yaca an tendido


entre los cuerpos de sus hombres heridos, y otros amarrados con
cuerdas.
"Abel fue llevado al lecho de la Reina y Evana al suyo. Cuando la
madre volvi al conocimiento, el gran hijo, el amado hijo que haba
sido su gloria y su dicha, ya no viva ms sobre la tierra.
"Se abraz a su cadver aun tibio y la escena que all tuvo lugar no
es para ser descripta sino para ser sentida y vivida por aquellos que
sepan lo que es un amor como el que aquella madre tuvo a ese hijo.
"Kaino fue mandado al Pen de Sindi, condenado a cadena
perpetua por la intercesin de la Reina Ada que recordaba las ltimas
palabras de Abel: "Sed clementes con los que aun no saben ser
buenos". Todos los prncipes y caudillos de la Alianza queran para l
una terrible muerte: Ahorcado, descuartizado, quemado vivo, todo les
pareca poco para su crimen. Las ltimas palabras de Abel le salvaron
la vida.
"Era el Hombre-Luz, el Hombre-Amor, el Hombre-Dios, y su amor
para todos los seres envolvi tambin a Kaino, que amarrado a una
roca en el pavoroso Pen de Sindi, comprendi por fin, que
tenindolo todo, lo haba perdido todo, y que habiendo nacido junto a
la luz, se haba rodeado de tinieblas, por su soberbia y desmedida
ambicin.
"Qu doloroso regreso el de las tres amantes mujeres que recibieron el postrer suspiro del Hombre-Luz!
"Sobre el lomo de un elefante, bajo colgaduras de prpura, regres
Abel al Santuario de La Paz, acompaado de su madre, la Reina Ada
y Walkiria.
"Haba salido tres das antes a todo el correr de su caballo, a
salvar a su madre y a la Reina de las furias de Kaino, y volva trado
por ellas, que aunque estaban con vida, tenan la muerte dentro del
alma.
"Mi nio rubio deca Evana besndole los cabellos ya no
ver ms tus ojos color de hoja seca.
" Aqu estoy madre!... y estos mismos ojos te miran desde el
inmenso infinito! le dijo una suave voz apenas perceptible.
120

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Evana levant sus ojos inundados en llanto, y vio junto a ella la


visin resplandeciente de Abel.
"Ese mismo da le vimos todos en el recinto de oracin, cuyo ambiente saturado de angustia, no permita otra vibracin que la de
aquel nombre tan amado, que pareca le llevbamos todos grabado a
fuego en el corazn".
El Esenio lector Nasan dej caer el papiro sobre el pupitre y ex
clam como en un suspiro muy hondo:
As paga siempre la humanidad a los grandes seres que le
traen la luz y el amor!
Jhasua con una palidez mate en su semblante, pareca absorbido
por un pensamiento profundo que haca incierta y vaga su mirada.
Los cuatro doctores de Israel parecan volver a la realidad de su
vida suspendida unas horas viviendo el pasado remoto, a donde les
haba llevado la lectura de los papiros del "Patriarca Aldis".
Qu opinis de esto? pregunt por fin Jhasua a sus amigos.
Que sobrepasa a cuanto podamos esperar contest Jos de
Arimathea.
La sencillez de la narracin aadi Nicols de Damasco le
da el tinte inconfundible de los hechos vistos, palpados y vividos. Slo
un testigo ocular relata de ese modo.
Y es slo el rollo 79 que hemos ledo observ Nicodemus.
Es un pequeo fragmento de las Escrituras que constan de 80 rollos.
Y todos desde el primero al ltimo tienen el mismo estilo sencillo
y claro sin contradicciones ni subterfugios dijo el maestro
Melkisedec, que era quien lo haba traducido al sirio-caldeo, como
otro maestro lo haba vertido al griego que era su lengua nativa.
Necesitamos sacar copias deca Gamaliel para que podamos
estudiar a fondo estos asuntos.
Se estn sacando, ya lo veis replic el Servidor. Por lo
menos ya tenemos dos: una en sirio-caldeo y otra en griego.
Falta una en latn dijo Nicols y esa si me permits la sacar
yo.
Ya est comenzada dijo otro de los maestros de Jhasua y
121

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

creo que para la luna prxima estar terminada.


Pero vosotros trabajis como mquinas observ el to Jaime
. Decidme cundo dorms y cundo comis?
Comer y dormir contest el Servidor es cosa muy rpida y
que nos lleva poco tiempo. Nuestra vida entera, es el trabajo por la
Verdad Eterna que har buenos y justos a los hombres.
Creis pues que el mayor mal de la humanidad es la ignorancia? pregunt Nicodemus.
Justamente. Y la obra mxima de los hombres de ideal, es dar la
Verdad a las muchedumbres como el pan de cada da.
La humanidad mata a los predicadores de la Verdad observ
Gamaliel y de ah viene la dificultad para su divulgacinLos mrtires de la Verdad, surgen de nuevo a la vida y vuelven a
morir por ella, y la siguen pregonando a travs de los siglos que la
sepultan luego bajo los escombros de falsedades que por s mismas
se. derrumban observ Tholemi otro de los sabios maestros de
Jhasua.
Hay que tener en cuenta dijo Nicols de Damasco que no
toda la humanidad tiene el mismo desarrollo intelectual que es
necesario para comprender la Verdad Divina.
En cuanto a la comprensin de la Grandeza Divina, tenis razn
contest el Servidor pero todos podemos comprender un relato
como las Escrituras del Patriarca Aldis, que son como un retazo de
vida humana clara y lgicamente vivida hace 8.300 aos antes de la
hora actual. Qu necesidad haba de desfigurar los hechos
naturales y sencillos, con lo inverosmil y maravilloso menos
comprendidos an?
He pensado muchas veces, que lo ms indispensable que hay
para predisponer a la humanidad a la comprensin de la Verdad, es
familiarizarla con la ley de evolucin en los mundos y en los seres
dijo Gamaliel.
"La escuela de Scrates y Platn tuvo esa tendencia, pero fue ahogada al nacer, por los materialistas epicreos que encontraron ms
cmodo disfrutar la alegra de la vida llena de realidades palpables y
122

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

halagadoras, dejando lo intangible, lo invisible, para los siglos futuros


o para la vida de ultratumba.
No obstante que estos comentarios absorban la atencin general,
todos percibieron que Jhasua haba quedado como sumido en
profunda meditacin. Y Jos de Arimathea le sac de ese estado.
Jhasua en qu piensas que as te encierras en ese silencio?
le pregunt.
Pensaba en Kaino contest. Qu extraa fuerza indomable
ser esa que le dominaba an en medio de un ambiente como el que
haba entre los Kobdas? Por qu l fue insensible a la influencia
divina del bien y del amor, que subyugaba y atraa a todos? Por qu
sus torcidas tendencias no se equilibraban con el peso de tanto bien,
como vio a su alrededor desde la niez? Ser malo entre los malos
puede ser fcil; pero ser malo entre los buenos, es ya una
monstruosidad del mal.
Del relato mismo del Patriarca Aldis dijo Melkisedec se desprende en varios pasajes, que los Kobdas se preocuparon mucho por
l, debido a que por revelaciones espirituales conocieron su pasado
desde remotas edades, y en casi todas sus encarnaciones anteriores
haba obrado mal, en contra de los obreros del bien y de la justicia,
impulsado por la ambicin.
Adems aadi el Servidor sabemos que hay seres que
desde lejanos comienzos de vida fsica en especies inferiores, y por
acontecimientos espirituales o por influencias astrales, tienen ms
predisposicin al bien que al mal. En cambio hay otros que conservan
por ms tiempo las tendencias propias de sus lejanos comienzos en
la materia orgnica, lo cual les dificulta sacudir el yugo de los instintos
feroces y brutales.
"A esto hay que aadir, que cuando el ser llega a la capacidad de
comprensin y razonamiento, est la ley del libre albedro que abre al
alma horizontes muy amplios, los cuales acepta o rechaza libremente.
"Somos libres de aceptar lo mejor, o lo peor, pero estamos sujetos
a las consecuencias que trae el bien o el mal, elegido.
"La variedad de los seres es infinita, y as como no hay dos fisonomas perfectamente iguales, no hay tampoco dos inteligencias iguales
123

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

en evolucin.
"Kaino comprenda nicamente la grandeza del poder del oro, de
la fuerza y la quera poseer a toda costa. Como no poda conquistarla
por sus obras dignas del amor de los pueblos, la buscaba por la
violencia y por la fuerza. Tuvo evolucin intelectual, pero no le
interes la evolucin moral.
"Y cuntos Kainos hay en el mundo Jhasua, que teniendo a su
lado el bien, la justicia, el amor, se enredan en los caminos del mal,
llevados por una ambicin material que acaso les de lo que anhelan,
pero a costa de su propio espritu que se retrasa inmensamente en su
camino hacia el Bien Supremo, que es Dios.?
Adems, el bien trae consigo la luz divina, como el mal trae las tinieblas para el alma que se entrega a l.
"De ah viene que no todas las almas comprendemos de igual
manera al Bien Supremo, al Ideal Eterno.
"Somos muchos los que creemos que ese Bien Supremo del cual
emana toda vida, existe con vida eterna, pero somos muy pocos los
que nos dedicamos al estudio de esa Causa Suprema. Y somos
pocos porque para llegar slo a despertar en nosotros el deseo de
estudiarlo y conocerlo en todas sus fases y aspectos, en toda su
grandeza y poderes supremos, ya es necesario que tengamos una
evolucin avanzada, por lo menos que hayamos entrado de lleno en
el camino de nuestro perfeccionamiento. Para desear conocer a Dios,
es porque ya van muriendo en nosotros las ambiciones de grandeza
material y los groseros deseos.
"Cuando a la humanidad le baste su pan en la mesa y su tnica
para cubrirse, entonces seremos muchos los buscadores de Dios y
los que comprenderemos sus leyes divinas y eternas, que ahora
aparecen como hermosas creaciones fantsticas para la gran
mayora, debido a su atraso moral y espiritual.
Muy bien Servidor dijeron varias voces a la vez. Vuestra
filosofa sobre Kaino, debe ponernos en guardia a todos los que
sentimos ya demasiado fuerte el impulso de dar un gran vuelo hacia
la Verdad Suprema aadi Nicodemus.
Ponernos en guardia? en qu sentido? pregunt Jhasua
124

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que pareci volver a la realidad de esos momentos.


En saber escoger los seres que han de compartir con nosotros
esos vuelos sublimes y atrevidos hacia la Divinidad, a la cual
queremos penetrar desde nuestro oscuro destierro contest
Nicodemus.
Todas las ms antiguas Escuelas de Divina Sabidura han tenido
esta vigilante cautela. Y por eso la Fraternidad Esenia tiene los Siete
Grados de educacin y desarrollo espiritual, en los cuales vamos
pulindonos a nosotros mismos y dando pruebas de nuestro
adelantamiento en los caminos de Dios contest el Servidor.
En los grados primero y segundo aadi Nasan ya se vislumbra en cada alma si podr volar de frente a la Luz Eterna, o si deber quedar por ms tiempo sin poder desprenderse de los prejuicios
de ideas preconcebidas desde existencias anteriores.
Hay que contar tambin con otras fuerzas que atan a las almas
al pesado carro de) atraso espiritual observ Jos de Arimathea y
son las emanadas de la ley de afinidades, con las cuales debe luchar
el interesado mismo y no sus maestros.
"Quiero decir que al formar nuestra aula para la divulgacin de
estos conocimientos, poco fruto conseguiremos si aceptamos entre
los alumnos seres que tienen sus afinidades en otras corrientes
adversas a la nuestra. Para la mejor comprensin, pondr un
ejemplo: el de la fuente.
. "Dos hombres llegan a beber; la linfa cristalina y serena les refleja
su imagen en el terso espejo de la superficie. Se arrodillan sobre el
musgo. Inclinan la cabeza hasta tocar con sus labios el agua y beben.
Llegan otros montados en bestias y para no molestarse en bajar,
entran con ellas, se remueve el lodo del fondo y el agua se enturbia.
Qu agua ms desagradable la de esta fuente! exclaman.
"As pasa con la Divina Sabidura, fuente de luz y de verdad eternas. Muchos nos acercamos a beber, pero no todos llegamos a Ella
con la tnica limpia, y muchos llegamos montados en la bestia de las
pasiones, de los egosmos humanos, y de los prejuicios que hemos
trado de otros ambientes y de otras ideologas.
"Los idlatras por ejemplo, que hicieron su dios de un becerro de
125

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

oro o de una serpiente, o de un cabrn con cuernos de oro y rubes,


difcilmente aceptarn la idea de un Dios invisible que vive como una
esencia en todo cuanto tiene vida. Y por largas edades continuarn
buscando dioses materiales visibles y palpables.
"Tengo un amigo educado en la escuela griega y aun cuando ha
llegado a conocer y aceptar nuestra filosofa, no puede olvidar las
hermosas fantasas en las cuales naci y vivi.
" Cmo me cuesta pensar! me deca que el astro de la
noche no es la lmpara de Diana que busca a Endimin perdido en el
bosque, sino un pequeo mundo de montaas y lagos, donde an no
viven seres orgnicos.
Es as amigos, es as la lucha formidable que se presenta en
los campos en que se debaten los hombres! Dijo Nicols de
Damasco. Nuestro Hillel inolvidable, llevado de su ardoroso
entusiasmo por la suprema "Verdad conquistada, tom discpulos sin
estricto control y eso le rest fuerza espiritual para defenderse de sus
adversarios.
"Mal interpretadas sus doctrinas sobre la Causa Suprema, fue tomado como un hebreo paganizado que encontraba a Dios en el aire,
en el agua, en todo cuanto existe. Y ms todava fue juzgado como
un vulgar embaucador.
Cuando una Escuela de Divina Sabidura es homognea y de
una perfecta armona de pensar y de sentir, esa fuerza invencible la
defiende del exterior, y le forma como una barrera que nadie puede
romper. Por eso las Antiguas Escuelas vivieron largos siglos, hasta
que la flaqueza humana o una imprudencia impensada, traan el
desequilibrio de ese ambiente sutil y elevado, y como un castillo de
naipes se derrumbaba todo de un soplo.
Estas palabras del Servidor pusieron en el ambiente un dejo de
tristeza que se esfum en el suave silencio esenio en que cada cual
pensaba:
"Esta flor de la Divina Sabidura, es de tan elevada naturaleza, que
los vientos de la ambicin o del atraso impiden que se abra en este
plano fsico".
Que la Divina Sabidura dijo el Servidor terminando aquella
126

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

reunin no aparte su luz de nosotros, que de verdad queremos


llegar hasta Ella.
As sea! dijeron todos, y salieron del Archivo a los vallecitos
perfumados de flores que rodeaban las grutas del Santuario.
Llenos como estaban de las grandes verdades recientemente descubiertas, las conversaciones volvan sin poder apartarse de aquel
pilago de luz que de pronto les haba inundado.
Mi afn es tanto deca Nicodemus que no me soporta la espera a tener la copia para continuar sabiendo. Decidme, la muerte de
Abel trajo el desequilibrio de aquella magnfica organizacin de pueblos fundada por Bohindra?
No contest el maestro Tholemi que con Milkesedec y Jhasua
acompaaba a los huspedes. El Patriarca Aldis dice en los
siguientes papiros, que los prncipes de la Alianza eligieron a Adam
para reemplazarlo y que ste quiso ser asesorado por su padre, por
lo cual el Patriarca Aldis entr a formar el Consejo de los Cinco que
estaba compuesto de ellos dos, y las tres Matriarcas designadas
antes por Abel. Y fue a ms el Patriarca del Santuario de la Paz, que
de all le qued ese nombre de Patriarca, que era como un ttulo de
gran honor para su significacin de equidad y justicia.
Evana aadi Jhasua slo sobrevivi tres aos a la muerta
de Abel, pues el amor de Seth su segundo hijo, no pudo llenar en su
corazn, el gran vaco dejado por el primero. Y Adam entristecido
por este nuevo dolor, dej en su lugar a su hijo Seth que ya entraba a
sus 18 aos, y cuya clara inteligencia y maduro juicio lo haca parecer
un hombre de cuarenta.
Era la reencarnacin de Senio, aquel gran Senio que haba sido
una lmpara viva entre los Kobdas y que desencarn a los 12 aos
de Abel aadi el maestro Tholemi.
Qu fue de Adam? pregunt Jos de Arimathea.
Se fue a Neghad sobre el Nilo, donde visti la tnica azulada y
fue un Kobda de gran prudencia y sabidura. Fue elegido Pharahome
de Neghad cuando cumpla 60 aos.
Su hijo Seth al cumplir los 20 aos se uni en matrimonio con una
hermana de la Matriarca Walkiria, y fue el fundador de una noble y
127

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

sana dinasta en la Escandinavia, juntamente con otra pareja salida


de Neghad hacia aquellas regiones.
Noruega y Suecia tienen en su lejano origen los nobles principios de la Civilizacin Kobda observ Melkisedec no obstante de
estar tan apartadas de las regiones que fueron la cuna de aquella
gran corriente civilizadora.
No podamos haber deseado otro mejor relator que el Patriarca
Aldis deca Gamaliel que estuvo en el centro de toda aquella actividad, y cuya larga vida de 103 aos parece que le fue dada para que
lo viera todo y despus lo contara todo a la humanidad futura.
Y no obstante eso observ Nicols la humanidad ha vivido
en el engao hasta ahora, porque malgasta y pisotea los dones
divinos y apaga la luz que se le brinda.
Es que hay cierta porcin de humanidad que tiene miedo de los
conocimientos superiores observ juiciosamente Jhasua y
parece preferir la vida sin inquietudes espirituales, lo cual le resulta
ms cmodo.
Es que la inquietud espiritual por saber la verdad de todas las
cosas, viene cuando el espritu humano ha pasado la lnea divisoria
entre el consciente despierto y el consciente dormido. Cuando la
conciencia se ha despertado a la Eterna y Divina Realidad, ya no hay
nada que le detenga en su ascensin a las cumbres donde hay luz.
Mientras que cuando el consciente est an dormido, no piensa
por s mismo, pues est a gusto aceptando lo que otros han pensado
y sugerido a la humanidad, ya por ignorancia o ya porque juzgaron
que era demasiado nueva para comprender la verdad en toda su
amplitud soberana.
Exacto maestro Melkisedec! Dijeron varias voces a la vez.
Habis hablado como un maestro que sois aadi Jhasua cuyo
sentir y pensar vibraba a tono con sus sabios maestros.
Pocos das despus, los cuatro doctores de Israel regresaron a
Jerusaln llevndose el tesoro para ellos de gran valor de una copia
de las Escrituras del Patriarca Aldis, para la escuela secreta que
tenan en la ciudad de los Reyes.
En su estada en el Santuario del Tabor, haban planeado adems
128

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

las bases para un Aula pblica en la ciudad de Damasco, donde Nicols, originario de all, pona a su disposicin la vieja casa paterna para
tal objeto. Ellos tomaron el camino del Sur, y Jhasua al despedirlos se
intern en el laberinto de la montaa hacia la casita de piedra.
Oigamos ahora una conversacin de l con Nebai, la hermosa
jovencita hija del escultor que deba emprender viaje a Ribla con su
familia. El lector recordar que el viejo sacerdote de Hornero,
Menandro, quera consagrarla sacerdotisa del templo de Hornero que
se acababa de construir.
Esta fuente y esta pequea casita de piedra quedar solitaria y
triste con nuestra ausencia deca la nia a Jhasua esa tarde
despus de la instruccin que sobre asuntos de Dios y de las almas
le haba hecho l, segn costumbre.
Mira Nebai; para los amantes de Dios, todas las bellezas de Dios
estn a su alcance.
Esta fuente y esta casita no estarn solitarias ni tristes, porque tu
recuerdo, tu pensamiento, la llenarn de luz y de alegra.
"Adems, yo he pensado hacer aqu mi gabinete de estudio y meditacin.
De veras? Oh qu bonita idea!
"Entonces Jhasua, a esta misma hora yo pensar en la casita y en
la fuente, en las palomas y los rosales, en los jazmineros nevados de
flores y as mi destierro ser menos triste.
Cmo Nebai?... Le llamas destierro a Ribla? Ay! No sabes
lo que dices hermana ma! Cuando ests all, todo esto que
encuentras tan bello, te parecer pobre y mezquino comparado con
aquello.
"En vez de esta fuente, tendrs el hermoso ro Orontes con sus
platanares y sus florestas, pasando al pie de aquel venerable castillo
que ser tu habitacin. En vez de estas palomas, garzas blancas y rosadas irn a comer a tu mano en aquel gran jardn solitario, donde el
blanco templo de Hornero, delicado y pequeo como un tabernculo
de mrmol, te recordar a ese ser de los cantos inmortales. En vez de
estas serranas galileas, el panorama imponente y grandioso de las
montaas del Lbano, cuyas cumbres cubiertas siempre de nieve, se
129

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

confunden con las nubes del cielo. Es eso un destierro Nebai?


Todo eso es hermoso en verdad contest la adolescente
pero no estars tu Jhasua, que has llegado a ocupar un lugar tan
grande en mi vida! A quin le preguntar yo todas las cosas y quin
me dar las respuestas que me das t?
Ya saba yo que me diras esto y por eso te dije al comenzar
esta conversacin, que "para los amantes de Dios, todas las bellezas
de Dios estn a su alcance".
Belleza de Dios es tenerte cerca de m Jhasua y or tu palabra. Y
eso no lo tendr en Ribla. Estoy tan acostumbrada a esta vista tuya
todas las tardes!
Pero tampoco la tendras cuando yo me volviera a Nazareth con
mi familia le observ Jhasua. Y los servidores de Dios tenemos
que sobrepasar todos estos inconvenientes creados por la materia
que revestimos.
De qu manera? pregunt Nebai.
Ya sabes que la Eterna Ley tiene hilos invisibles que atan las
almas unas a otras, como atas t las flores para formar una guirnalda.
Y por qu la Ley Eterna se empea en atar las almas con hilos
invisibles? pregunt la nia.
_Porque las almas que son afines, o sea que piensan y sienten de
igual manera, forman Unidas una poderosa corriente que las
Inteligencias guas de la evolucin humana, utilizan, para impulsar las
masas de seres poco evolucionadas a dar un paso en su camino, o
apartarles del mal en que se hallan sumidos.
"En los Santuarios Esenios donde he pasado casi el mayor tiempo
de mi vida, se observan a diario cosas que al comn de las gentes les
pareceran maravillosas. Y es debido a la fuerza que tiene esa
corriente que se llama afinidad, formada por la igualdad de pensar, de
querer y de sentir entre almas que se unen para un determinado fin.
"Por ejemplo: del Santuario sale uno o varios hermanos en misin
benfica y justa sobre un determinado lugar. Los que quedan, les
siguen con su pensamiento y su amor. Y en las horas del sueo les
evocan y les llaman para alentarles y ayudarles al cumplimiento de lo
130

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que se proponen. En las crnicas que llevan los solitarios, se


encuentran relatadas muchas de estas bellezas de Dios. En el Monte
Quarantana, hubo un esenio que yo he conocido y que ya no vive en
la tierra. Le llamaban Hussin aunque su nombre de familia era Publio
Virgilio Marn, originario de Italia. Un to materno suyo era Gran
Servidor en el Santuario de Moab, y como stos grandes maestros
saban que se acercaba el tiempo de la llegada del Mesas, queran
que el ambiente terrestre se sutilizara un tanto para poder darle
entrada. Hussin era un buen sujeto para intermediario, debido a su
gran facultad sensitiva. Era un Esenio de tercer grado, joven todava,
y los Maestros encontraron en l las condiciones necesarias y fue
enviado a la Roma de los Csares.
"La Ley Eterna no haba dejado ver an el sitio preciso en que el
Espritu Luz tomara la vida fsica. Y siendo Roma la que tena el timn de la civilizacin humana, los Maestros pensaron que toda la
fuerza del bien y del amor deban impulsarla en aquella direccin. Y
Hussin dej la soledad del Santuario y fue a Roma llevando en s toda
la fuerza de amor, de paz y de justicia que los Esenios de todos los
Santuarios emitan por medio de l.
"Y Augusto Csar se enamor de los cantos divinos y profticos de
Virgilio, fue su poeta favorito; y la llamada larga paz romana permiti
el acercamiento del Hombre-Luz al plano terrestre.
Y dnde est ese Hombre-Luz? pregunt Nebai con marcado
anhelo.
Parece que los Maestros Esenios lo han descubierto ya; pero yo
no lo s todava. Cuando lo sepa Nebai, te lo dir.
Volvamos al asunto que venamos tratando.
S dijo Nebai el de los hilos invisibles.
Bien: te deca que al igual que hacen los Maestros Esenios
cuando salen algunos hermanos en misin, debemos hacer nosotros.
Tu tienes que ir a Ribla con tu familia, y si t y yo queremos, tu viaje y
estada all puede ser de gran beneficio para muchos. T y yo
podemos encontrarnos durante el sueo, o enviarnos el pensamiento
que la ley de la telepata llevar del uno al otro, como un delicado
mensaje de nuestras almas unidas por un lazo invisible de la afinidad.
131

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

A ver, a ver Jhasua, explcame bien eso que no lo he


comprendido.
Escchame Nebai: el alma humana, cuando ha llegado a la
evolucin que t tienes, puede desprenderse de su materia para ir
hacia donde el hilo invisible de la afinidad la lleve. T puedes hacer
hermosos ensayos, que sern como ejercicios espirituales para
desarrollar la facultad de transportarse en espritu a un determinado
lugar. Por ejemplo: yo vendr a esta fuente que te es tan querida
todas las tardes, al ponerse el sol. T que sabes esto, te tiendes en tu
lecho a esa hora y te duermes pensando que el hilo invisible de la Ley
te traiga a la fuente en espritu. El grado de mi desarrollo espiritual me
permitir escuchar tu mensaje, y a veces verte como puede verse una
visin mental o una visin materializada.
"En otras pocas lejanas, t has hecho estos ejercicios, porque
viviste aos en una gran Escuela de Divina Sabidura que se llam
Fraternidad Kobda. Fuiste maestra de otras almas ms nuevas que la
tuya, y tu nombre era, Nubia de Manh.
Oh Jhasua! Cmo lo sabes t?...
Por las historias del pasado que estudio en el Santuario con mis
maestros.
Nunca oste decir que tenemos muchas vidas sobre este plano
fsico?
No, jams o tal cosa!
Es que tienes tan pocos aos Nebai que no has tenido
oportunidad de aprenderlo an.
"La Ley Eterna es as: Todo ser en la Creacin Universal, nace y
muere innumerables veces. Ni t ni yo tendremos tantos cabellos en
la cabeza como vidas fsicas hemos tenido en este mundo o en otros.
"Hemos recorrido en largas edades, toda la escala del progreso
eterno, y aun no sabemos cuntos siglos tardaremos en llegar al fin.
A cul fin Jhasua, a cul fin?
A la Suprema Inteligencia, de la cual salimos un da como sale
una chispa de una hoguera, y a ellos hemos de volver convertidos en
llama viva, dice nuestra ciencia divina.
132

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Pues en aquella vida tuya en que fuiste una maestra Kobda con el
nombre de Nubia de Manh, tenas, entre otras facultades, la de
transportarte en espritu a distancias, y llevada por el hilo invisible de
la afinidad. De aquella vida tuya han pasado largos siglos, en los
cuales habrs progresado mucho. Las facultades adquiridas en una
vida, pueden ser despertadas en otra con el ejercicio y la voluntad.
Y cmo has podido saber t Jhasua, que esa Nubia de Manh y
yo, somos el mismo espritu?
Cuando los maestros Esenios trajeron aqu a tus padres y tus
dos hermanos mayores, lo hicieron al principio llevados por el deseo
de librar a tu madre de una horrible persecucin que sufra de parte
de un poderoso magnate, y por proporcionar medios honrosos de
vida a tu padre y hermanos. Pero no bien estuvieron ellos instalados
en esta cabaa, los maestros recibieron tu visita espiritual. T eras un
alma sin materia, vibrando como una luz en el espacio infinito y te
diste a conocer a ellos como compaera de largas edades y en
particular en esa vida de Nubia de Manh. Les dijiste que ibas a entrar
de nuevo en la vida fsica en este hogar en que has nacido. Los
maestros Esenios esperaban tu llegada. Has comprendido ahora?
_Cmo no he de comprenderlo si me lo explicas con tanta
claridad?
_Otros con menos evolucin que t, no lo comprenderan y si yo te
lo explico a ti, es porque s que puedes entenderme.
"Si comprendes y aceptas esta sublime fase de la Ley Eterna, para
ti ser fcil comprender, asimismo que en cada una de tus vidas
pasadas te has probado y ejercitado en todas las formas y aspectos
imaginables; porque es as, como el alma se forja y se perfecciona.
Habrs sufrido horrores, habrs cometido desaciertos, habrs hecho
obras buenas, habrs subido a posiciones encumbradas, y habrs
sido esclava, vendida y comprada como una bestezuela indefensa.
Esa es la Ley Eterna de la evolucin Nebai, as la queramos como la
neguemos; as la aceptemos como que la rechacemos.
"Yo por ejemplo he sido pastor, labriego, picapedrero, marino y he
sido tambin rey, filsofo y mdico, en un pas que hoy yace en el
fondo de los mares, a donde fue sepultado por un gran cataclismo
133

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

hace 14 mil aos.


"Y hoy, ya lo ves, soy el hijo de un artesano en una ignorada comarca del mundo, mucha parte del cual ignora hasta el nombre de
Nazareth.
"Cuando fui labriego o pastor, cuando rompa con mi brazo las
rocas que regaba con m sudor quin poda reconocer all al Rey
Anfin de Orozuma, que ocup la atencin del mundo civilizado de
entonces?
Si hemos vivido muchas vidas, esas personalidades humanas,han tenido un nombre, ignorado de muchos o conocido de todos.
Por las facultades espirituales cultivadas, podemos llegar a legren el
ms remoto pasado como en el presente.
Oh Nebai!... La grandeza de Dios tiene magnificencias de sabidura y de poder, y tratar de conquistarlas con nuestro esfuerzo; es
el deber de las almas que han llegado a una mediana evolucin. De
no hacerlo as, ms nos valdra haber permanecido sumidos en la
obscuridad inconsciente de las especies inferiores, donde an no se
ha despertado por completo la inteligencia que vive all en embrin, y
que se le llama instinto; razn por la cual no existe la responsabilidad,
ni el libre albedro.
De aqu a seis das saldremos para Ribla segn lo he odo a mi
padre dijo Nebai y perdona Jhasua que interrumpa tu explicacin
sobre las vidas sucesivas que creo haber comprendido bien.
"Ahora dime encuentras bien que yo acceda a ser consagrada
sacerdotisa de Hornero?
S, Nebai, porque eso es un simple accidente de tu vida que no
te obliga a cambiar tu senda espiritual, y te pone en una posicin muy
ventajosa para hacer el bien en medio de la porcin de humanidad
que te rodea.
"Hornero fue un genio inspirado por la belleza divina que
recordaba a momentos, como si en ellos volviera a vivir en el plano
superior de la legin de Amadores a la que pertenece. De esa
elevada personalidad, han hecho en su pas natal, Grecia, algo as
como un genio benfico y protector, al cual invoca sobre las mieses,
los viedos, los olivares, huertos y jardines, porque creen que l flota
134

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

como un cfiro suave sobre cuanto hay, bello y bueno.


"Le levantan templos formados de columnatas, por entre los cuales
todos podemos entrar. Y no hay ms altar que un pedestal de mrmol
con un gran pebetero de lo mismo, donde se pone fuego para quemar
perfumes y yerbas aromticas.
"De la techumbre cuelga una lmpara de aceite de oliva que no se
apaga mas. Tu cuidado ser ese Nebai: quemar perfumes de Arabia,
y alimentar la lmpara que debe arder siempre. Es un smbolo de la
gloriosa inmortalidad de Hornero, y de los pensamientos de amor que
desde la tierra suben hasta l en busca de proteccin.
"Homero vivir eternamente" dice la luz de su lmpara.
"Hacia l va siempre la ofrenda de nuestro amor" dicen las
esencias que se queman en las ascuas ardientes.
"A la doncella elegida para sacerdotisa, se le asigna una renta vitalicia mientras se mantenga en estado de doncella, o sea sin tomar
esposo, pero no le est prohibido casarse si as lo desea. Otra
doncella la reemplazar.
"Debe cantar cada da a la salida o a la puesta del sol, una estrofa
de los cantos de Hornero. Debe ser la depositara y guardiana de las
ofrendas o votos que los amantes del genio tutelar le llevan a su
templo. Y cuando consisten en frutas, olivas, aceite o jugo de vid, la
sacerdotisa puede distribuirlos entre los nios menesterosos, que por
tales dones, quedan bajo la tutela del genio benfico.
"Tal es la tradicin entre los descendientes del poeta inmortal.
"Como ves, no hay nada oneroso ni indigno en todo esto, antes al
contrario, una aureola de respeto te rodear, Nebai. Ayudars con
esto a tu propia familia, que podr con ms facilidad abrirse un
camino honrado de trabajo, en un medio ambiente de equidad y
rectitud.
"Ya vers Nebai, ya vers qu ancho campo se abre ante ti para
derramar el bien a manos llenas.
Me ayudars Jhasua, me ayudars a cumplir con mi deber, en
ese ancho campo en que t me ves? le pregunt Nebai como si le
causara alarma verse sola en la nueva vida que iba a comenzar.
135

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Claro que s! Cmo lo has puesto en duda? Te ayudar a distancia, y una vez cada ao ir acompaando al anciano Menandro
que mientras viva, no te descuidar.
"Adems, con una madre como la tuya, nunca debes creerte sola.
"Mrala. Viene en direccin a nosotros trayndonos una cestilla de
frutas y golosinas.
La suave y dulce mujer se sent con ellos al borde de la fuente diciendo:
Hermoso hijo de Myriam: cunto echaremos de menos en Ribla,
estas horas de amor y de paz, que traes contigo a esta cabaa!
Acabo de ensear a Nebai la forma de no echarme de menos
le contest Jhasua sonriente. Es una excelente discpula vuestra
hija, y ya hemos quedado de acuerdo en todo y para todo. Ella os lo
explicar, y yo os ruego que le ayudis con vuestra tierna vigilancia,
para que ella tenga firmeza en sus nuevas actividades.
Ya os dije continu diciendo Jhasua que mi madre vendr a
despediros segn vos lo habis pedido.
_S, s, la estoy esperando. Myriam es el nico lazo de familia que
me une a estas tierras, que dejar sin pena porque en ellas he
padecido tanto!..
_Lo oyes, Nebai? Tu madre va a Ribla feliz y contenta. Y yo lo
estoy tambin de que vayis, porque hay algo en m mismo que me
dice o me anuncia, que vosotros vais abrir el camino de la luz hacia
Antioqua.
"El Orontes pasa besando vuestros jardines, y acaricia tambin los
muros de aquella gran capital que encierra para m como una
promesa de grandes cosas. Aun no acierto a definir lo que se encierra
en este sentir mo, pero creo que muy pronto os lo podr decir. Acaso
en la primera visita que os haga en la prxima primavera.
Pocos momentos despus, Jhasua tornaba al Santuario a pasos
lentos, mientras dejaba correr su pensamiento sobre un futuro que
comenzaba a ver levantarse como entre una bruma de oro plido,
hacia aquella populosa ciudad, hermosa cortesana lbrica que viva
en un eterno festn, pero que una voz ntima le deca:
136

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Ms fcil es prender el fuego del amor divino en la cortesana que


re porque ignora el dolor ajeno, que en la rgida Jerusaln que
conoce el dolor de los humildes, y levanta sobre l su pedestal de
oro!.."
EL DIARIO
Cuando Jhasua entr en sus 19 aos, algo muy interno, cambi en
l.
Pienso que para conocer a fondo su gran personalidad, es
necesario estudiarlo, al par que en su vida externa, tambin en su
mundo interno. Y para esto nos servir de espejo que lo refleja muy
claramente, un diario que al entrar en sus 19 aos, sinti la necesidad
de llevar minuciosamente.
La separacin de Nebai, la dulce y discreta confidente d sus
primeros aos de joven, lo dej como sumergido en una gran soledad
de espritu. Jhosueln y el to Jaime se hallaban en Nazareth
ayudando a Joseph al frente de su taller de carpintera, que cada vez
se engrandeca y complicaba por el aumento de obras y de operarios.
Sus maestros Esenios, buscaban tambin de dejarle ms tiempo
consigo mismo, para que su espritu pesara bien las
responsabilidades que tena sobre s, y ms que nada para que
entregado ms de lleno a sus propios pensamientos, se orientase
hacia su verdadero camino.
Jhasua le dijeron un da. Te hemos enseado cuanto
sabemos en la ciencia d Dios y de las almas. Creemos llegado el
momento de que por ti mismo pongas en prctica cuanto has
aprendido, y que seas juez de ti mismo en lo que concierne a tus
facultades superiores y a todos los actos de tu vida.
Entonces me abandonis? les pregunt alarmado.
No hijo mo le contest Tholemi, que era el de ms edad de
los diez instructores. Nos tienes a tu disposicin ahora y maana, y
siempre. Pero as como la madre, cuando es hora de que su nio
sepa andar solo, no le lleva en brazos, sino que le deja en tierra y, le
137

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

impulsa a andar, as hacemos tus maestros contigo, hijo mo, que has
llegado antes que otros, no slo a andar en tierra sino a volar como
esas guilas que en los das de hermoso sol se remontan hasta
perderse en el inmenso azul.
"Ahora ya eres libre de estudiar lo que quieras, de hacer
concentraciones, transportes, desdoblamientos de tu Yo ntimo,
irradiaciones de fuerza magntica a distancia, o en presencia, sobre
los seres, o los elementos segn tu criterio lo vea razonable y justo.
Eso s, en cualquier duda o tropiezo, ya sabes lo que hacemos todos:
en la concentracin mental de la noche y todos en conjunto hacemos
una hora de consulta y comentarios. Hazte de cuenta que eres unos
de nosotros, el ms joven en edad fsica, es verdad, pero el ms
anciano como espritu.
Con esto me queris decir dijo Jhasua que ya me
consideris un hombre que en las cosas del alma debe gobernarse
solo.
Solo has dicho? No hijo mo respondi el Servidor. Un
Esenio nunca est solo puesto que camina guiado por la Ley. En su
vivo resplandor estn todos nuestros grandes Maestros: Isaas, Elas,
Elseo, Ezequiel,
Jeremas, Miqueas Daniel y tantos otros que t conoces y has
ledo como yo Y como nuestra Ley nos ensea la forma de evocarles
y recibir sus mensajes cuando es necesario, el Esenio debe tener el
convencimiento de que jams est solo.
De esta conversacin tenida con sus Maestros, surgi en Jhasua
la idea de llevar un diario en su carpetita de bolsillo. Para sentirse
menos solo, all escribira da por da sus impresiones, sus luchas,
sus ansiedades y anhelos ms ntimos.
Su diario comenzaba as:
"Seor Dios de los grandes y de los pequeos! Los hombres me
dejan solo porque juzgan que soy ya un rbol fuerte que puedo
afrontar sin apoyo ni postes, las sacudidas del vendaval".
"Para Ti Seor soy siempre el nio que comienza a andar".
"Padre mo que ests en los cielos y en cuanto vibra en tu
creacin universal... que ests dentro de m mismo!. Tu no me dejes
138

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

en soledad como las criaturas me dejan, porque T sabes lo que ellas


olvidan: que mi corazn de hombre es de carne, y necesita el calor de
los afectos de familia, la ternura de la amistad, la dulzura inefable de
los amores puros y santos!
"T sabes Padre mo cmo soy, cmo estoy formado con esencia
tuya, con fibras tuyas, con tomos tuyos!... Y mi alma, burbuja de tu
eterna luz, encerrada est en una materia densa que camina por la
tierra donde hay zarzales que se prenden al vestido, y lodo que
mancha los pies!...
"Padre mo eterno! Amor mo infinito! Luz ma inextinguible!
Verdad ma Suprema!... Llena T mis vacos insondables y que desborden tus manantiales en m en forma que lo tenga todo sin tener
nada! Que tu plenitud soberana baste para todas mis ansiedades!
Otro da escriba:
"Hoy comenc mis ejercicios de telepata con Jos de Arimathea.
Al transmitirle mi pensamiento ponindome en contacto con l, he
sentido una vibracin de dolor, casi de angustia. Me pareci que
deba tener uno de sus familiares enfermo de gravedad. Luego me
convenc que era as en realidad.
"Me concentr hondamente y despus de un gran esfuerzo, pude
transportarme espiritualmente a su lado. Le encontr solo al lado del
lecho de su nica hijita mujer atacada de fiebre infecciosa. Cuando yo
irradiaba sobre ella fuerza magntica, l pens en m con tanta
intensidad que mi alma se conmovi profundamente. Creo que la nia
est salvada de la muerte.
"Padre mo que ests en tus cielos y dentro de m! Te doy gracias
porque no me dejaste solo! T estabas en m cuando yo deca a la
nia: "quiero que seas sana: levntate".
"Sentado al borde de la fuente donde tantas veces habl y
escuch a Nebai, le he transmitido mi pensamiento a Ribla.
"He sentido una honda vibracin de tristeza y soledad.
"En la glorieta de las glicinas la he visto con su madre que tocaba
el lad.
"He comprendido que an no me ve, pero que ha sentido la
139

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

vibracin de mi presencia espiritual, porque vi correr dos lgrimas por


su rostro que ocult entre sus manos y apoy la cabeza en el hombro
de su madre.
"Le di tanto amor, consuelo y esperanza, que se anim
rpidamente y buscando su carpeta escribi estas palabras:
"Hoy he sentido a Jhasua como si me hablara dicindome que me
acompaa a distancia, y que en la primera caravana me enviar una
epstola.
"Oh Jhasua!... qu bueno es tu pensamiento que as ahuyenta del
alma la tristeza y desaliento".
"Pronto podr comprobar si esto es realidad. La caravana pasa por
Ribla maana domingo. A mitad de semana estar frente al camino
del Santuario. Vendr epstola de Nebai que me hablar de esto?
Esperemos.
"Gracias Padre mo Eterno, por el don divino del pensamiento hecho a vuestras criaturas!
"Son las alas para volar que les habis dado, y que ellas no
quieren o no saben usar!
Dos das despus Jhasua escriba en su carpeta:
"Ha llegado a m como un grito de angustia, el pensamiento de
Nicols de Damasco. Una concentracin mental profunda me ha dado
la clave de este asunto. Aunque quise transportarme espiritualmente
a su residencia de Jerusaln, me vi impedido de entrar.
"Siendo en su casa las asambleas de la Escuela Secreta,
presiento que ha sido descubierto por un discpulo traidor, y los
esbirros del Pontfice han invadido el recinto y aprisionado a algunos.
"Se empean en hablar de la aparicin del Mesas en esta tierra y
el Sanhedrn que vive temeroso de que la luz rompa las tinieblas que
ocultan su vida delictuosa, la emprendan a sangre y fuego contra los
que pueden servir de instrumento de la verdad.
"Me inquieta sobremanera el impedimento de penetrar espiritualmente en la residencia de Nicols. Una fuerte intuicin me dice que
hay all seres contrarios que forman una espesa barrera de odios que
no puedo romper, sin exponerme a un trastorno nervioso o mental
140

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que a nada conducira.


"Padre mo justo y bueno!... Fortalece a tus elegidos para que
ensanchen como el mar su corazn, y perdonen a los perjuros, a los
traidores, a los ingratos, que habindolo recibido todo de tus santos,
les traicionan, les olvidan, les arrastran por el polvo para engrandecerse y gozar junto al dolor y el llanto de quienes les dieron vida, luz,
ternura y calor!
Al siguiente da continuaba de este modo:
"Mi bueno y querido Nicodemus me ha visitado en mi concentracin espiritual de esta noche.
"De su mensaje mental extraigo este resumen: "Nuestra Escuela
de Jerusaln ha sido descubierta, porque un joven Levita ha cado
vctima de la sugestin que ejerce el deseo de grandeza en ciertos
seres.
"El Consejo de Vigilancia del Sanhedrn, ha ofrecido grandes prebendas en el Templo a todo Levita que d aviso de sitios de
reuniones cabalistas, donde se hable de revisin de los Libros de
Moiss, o de la aparicin del Mesas Libertador de Israel.
"Nicols como dueo de casa ha sido llamado a responder al alto
Tribunal.
"Esperan que saldr bien en sus respuestas y que habr benevolencia con l, porque forma parte de ese tribunal, el to de Gamaliel y
un amigo de Jos de Arimathea.
" Qu oscuro enigma es el alma del hombre!... pienso mientras
voy anotando los mensajes mentales de los que me son queridos y
me aman.
"Todo Israel, desde el solio pontificio hasta el ms infeliz leador,
vibra en un anhelo conjunto por el Mesas Libertador, promesa de
siglos hecha a los hebreos por sus guas y protectores.
"Y los poderosos magnates sienten una inquieta alarma cuando en
medio del pueblo se forman agrupaciones preparatorias para la llegada del Mesas. Por qu?... qu temen?
"Todo el bien que l traiga como Hijo de Dios, como Enviado
Divino, ser comn para todos. Ser como la llegada del hijo del Rey,
141

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

que le enva a su pueblo para aliviar sus fatigas y cansancios, y brindarle con el festn eterno del amor. Cabe aqu el temor, la alarma, la
inquietud?
"Deshojando como flores mentales estas reflexiones, voy caminando hacia atrs en el panorama de mis recuerdos, como si
desandar un camino que hice a mis 12 aos. Vi a Jerusaln. Vi el
templo desde los prticos hasta lo ms apartado de los fosos, hasta
la puertecilla de escape, y el portaln de los carros y de las bestias.
"El Templo de Jehov era un mercado y un degolladero. La sangre
de las bestias inmoladas corra por un acueducto de mrmol labrado
en el pavimento, desde el altar de los sacrificios hasta el pozo blanco
de donde la extraan con cntaros para condimentar manjares que
deleitan en los festines de los magnates.
"En los patios interiores, cuadras, caballerizas y hasta entre los
rboles, los traficantes y mercaderes, con ropas ensangrentadas y
manos inmundas, se arrebatan las carnes an calientes, la grasa, las
vsceras humeantes, y entregan bolsas de plata y oro a los agentes
sacerdotales encargados de tan lucrativo comercio.
"No ser esta abominacin inmunda, esta sacrlega profanacin
de la Casa de Dios, lo que engendra inquietud los prncipes del
clero, cuando el pensamiento del Mesas cruza como un meteoro por
el horizonte nebuloso de su raciocinio?
"No vendr el Mesas con los poderes de Moiss, y azotar de
mltiples maneras a los dirigentes de Israel, como al Faran egipcio
por la dureza de su corazn?
"No acabar con la inicua matanza de bestias como smbolo de
una fe sangrienta, nutrida y alimentada con el horrendo suplicio de
inocentes animales?
"Me parece que todos estos interrogantes golpean en las mentes
sacerdotales y pontificiales, y de ah la inquietud y alarma cuando se
comenta que el Mesas ha llegado para poner todo en su debido
lugar".
Ms adelante estaba escrito en' la carpeta de Jhasua:
"Hoy llegaron al Santuario los Terapeutas que peregrinaban por el
Sur. Vienen desde el Santuario del Monte Quarantana, trayendo un
142

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

cargamento de epstolas que me dedican los amigos de aquellas


regiones. Tan amorosas, tan tiernas, tan llenas de nobleza, que he
dejado caer mi llanto sobre ellas!
"Jacobo y Bartolom, los muchachos de la cabaa de Andrs, porteros del Santuario, la madre Bethsab enamorada de sus nietecillos
para, quienes me pide muchos besos por el aire; mis tos Elcana y
Sara de Bethlehen donde nac, mis primeros amigos de recin
nacido, Alfeo, Josas y Eleazar que me relatan las mil encrucijadas de
sus vidas laboriosas y justas, la ta La de Jerusaln temerosa por sus
hijas casadas con Jos de Arimathea y Nicodemus, pertenecientes a
la Escuela Secreta de la Cabala, recientemente descubierta por el
Sanhedrn.
"Oh Padre mo que ests en tus cielos infinitos, y que ves la zozobra de tus hijos indefensos, y dbiles ante la prepotencia de los poderosos!
"Necesitas acaso de que yo te lo pida para remediarles? T lo
sabes, lo ves y lo sientes todo, porque todos somos como las hebras
del cabello de tu cabellera de luz que todo lo penetra y lo envuelve!
"Todos ellos viven en tu amor, Padre mo eterno, y T vives en
ellos porque son tuyos como lo soy yo para toda la eternidad!
Y el alma pura y luminosa de Jhasua, segua vacindose como un
vaso de agua clara sobre las pginas de su carpeta de bolsillo.
La mayor parte de los trabajos que se hacan en los Santuarios
Esenios, consistan en aumentar las copias de toda escritura antigua
para que pudiesen ser conocidas por todos los afiliados a la Fraternidad Esenia.
Tambin labores manuales, como muebles y utensilios necesarios;
el cultivo del huerto que les proporcionaba gran parte de su
alimentacin.
Los Ancianos saban muy bien por avisos espirituales, que la vida
de Jhasua sera breve sobre la tierra, le era necesario aprovechar
bien su tiempo en ampliar ms sus conocimientos superiores para
que cuando llegase la hora de presentarse a la humanidad como su
Instructor, no le quedase nada sin saber. Y as, sin darle explicaciones
lo destinaron con preferencia a las copias, pues que al hacerlo, iba
143

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

bebiendo gota a gota la Divina Sabidura que subi a tan


extraordinarias alturas en lejanas pocas, en que otras Escuelas y
Fraternidades haban cooperado con el Espritu-Luz, a la marcha
evolutiva de la humanidad.
Sin descuidar esta tarea, el joven Maestro encontr siempre
tiempo para sus ejercicios espirituales, en los cuales demostr una
perseverancia invencible, hacer tres concentraciones mentales
diarias: A la salida del sol, al ocaso y a la segunda hora de la noche,
que es la que en nuestros horarios equivale a las diez de la noche.
Eran stas sus citas espirituales de amor, de tierna amistad, de
hermandad ideolgica, que servan de estmulo al amante corazn
del Cristo encarnado.
Habiendo venido a la tierra para amar hasta morir, senta ms
hondamente que nadie, la necesidad de amar y ser amado con esa
noble lealtad de las almas justas, para quienes es un delito grave la
traicin a la amistad, al amor, a la unin de almas destinadas a
caminar juntas en la vida a travs de la eternidad.
Continuemos, amigo lector, leyendo en el corazn puro del
Hombre-Luz, reflejado en las breves escrituras de su carpetita de
bolsillo.
Sentado al borde d la fuente en la cabaa de piedra, poco antes
bulliciosa y alegre con las risas de Nebai, Jhasua escuchaba embelesado el arrullo de las palomas, sus aleteos bandose en la fuente, y
el gorjeo de los mirlos azules, que se sentan dueos del huerto
solitario.
Su mirada se pos en algo que el vientecillo de la tarde agitaba
entre un jazminero cercano, y vio pendiente de l una cestilla de juncos de donde caa el delantal azul de Nebai, olvidado sin duda por
ella misma en sus correras por el huerto, cuando jugaba a la
escondida con su gacela favorita.
El alma delicada y sensitiva de Jhasua a los 19 aos de vida fsica,
encontr como un poema mudo en aquellos objetos olvidados all por
su duea, que haca dos semanas se encontraba ya en Ribla.
En su imaginacin ardiente y genial, se dibuj la imagen de la nia
con su delantal azul y su cestilla al brazo recogiendo jazmines y rosas
144

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

para el altar hogareo, donde segn el uso esenio, se guardaba el


libro de la Ley y los libros de los Profetas.
Su espritu se sumergi profundamente en s mismo, con esa
facilidad maravillosa que tienen los contemplativos por naturaleza y
por hbito de hacerlo.
Y pasada una hora, volvi a la realidad de ese momento y vaci en
su Diario su sentir ms ntimo y ms tierno:
"Nebai escriba emocionado tu cestilla de recoger flores y tu
delantal azul, han sido los hilos mgicos que esta tarde me han
llevado hacia ti. Y te he visto, dulce nia de mi adolescencia, no ya
corriendo como entonces detrs de tu gacela, sino tal como ests
ahora, grave, meditativa, cantando versos de Hornero acompaada
por tu lad.
"Cantabas el salmo en que el poeta se queja, de que ninguna alma
humana comprende el gemido de su corazn en la soledad del
destierro. Oh Nebai!... he comprendido que tu alma lloraba en ese
salmo como el poeta inmortal, de cuyo corazn ests bebiendo t,
con avidez sedienta!
"Y al acercarme en espritu a ti te he odo decir: "Jhasua!... me
siento en un destierro porque he comprendido que para m, la patria
eres t, el amigo verdadero eres t... el aire benfico y el astro
protector eres t! La belleza de la fuente de las palomas, de los jazmineros en flor, de todo aquel huerto que me pareca encantado, eras
t Jhasua que lo llenabas todo con ese algo de cielo que t tienes, y
que no se encuentra en ninguna parte sino en ti!
"Hice un esfuerzo mental, y me sent ayudado con fuerzas astrales
y magnticas, y mi visin ante Nebai adquiri alguna densidad. Comprend que lleg a verme por un momento, porque solt el lad y
abri los brazos como para abrazarse de algo que vea. La misma
vibracin fuerte de sus emociones diluy la visin, y ella comprendi
que mi promesa empezaba a cumplirse porque la o decir:
" Gracias Jhasua por tu primera visita! Perdname si haba
llegado a dudar de ti por la tristeza de la larga espera! Crea que la
pobre Nebai ausente, haba sido olvidada. T no olvidas Jhasua
como los dems seres, porque eres diferente de los dems.
145

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Nebai slo tiene 15 aos, demasiado pocos para pensar tan profundamente. Ya es capaz de analizar la diferencia que hay de unos
seres a otros. En 15 aos no ha podido conocer otras amistades.
Cmo sabe que soy yo diferente de los dems seres? He ah una
prueba de que el alma viene desde muy lejos y lleva andadas miles
de jornadas en el eterno viaje. Oh Nebai!... pequea Nebai, Nubia de
los Kobdas, Esther dominadora de Asuero, Judit vencedora de
Holofernes... qu sers en este y en los siglos futuros?,...
"Dios te bendiga mujer sublime, alma de luz y de fuego que en
esta hora te has cruzado en mi camino como una alondra blanca,
para cantarme la estrofa inmortal del amor, que vibra en los planos
sutiles y puros donde es eterno, inextinguible, sin sombras, semejante
a Dios del cual emana!
"Gracias criatura de Dios, por el don divino de tu amor que me das
como se da una flor, un vaso de agua, una redoma de esencias!...
Gracias, Nebai!".
Una noche, durante una concentracin mental en medio de los
Ancianos Maestros, y cuando irradiaba su pensamiento sobre todos
los que su corazn amaba como un incendio de luz desplegado en la
inmensidad, sinti la tristeza ntima de su madre que en ese momento
pensaba en l.
Prest atencin, la evoc, la llam con su alma vibrando de emocin y de amor, y percibi que ella creyndolo presente a su lado, se
incorporaba prontamente en su lecho dicindole: Jhasua, hijo mo!
Cmo vienes a esta hora?
Tan intenso haba sido el llamado, que la ansiosa madre lo confundi con la voz fsica de su hijo... el amado hijo que siempre estaba
en su mente como una estrella silenciosa que le alumbraba!...
Cuando ella se convenci que era un ensueo de su amor segn
ella crea, rompi a llorar silenciosamente para no ser sentida de los
familiares que dorman en alcobas inmediatas.
Pero cada sollozo de la madre vibraba en el alma del hijo, como la
elega triste de un lad que lloraba en las tinieblas.
Jhasua se concentr ms hondamente an, mientras oraba al
Autor Supremo de toda luz.
146

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Padre mo!.. . haz que yo vea! Se transport a su hogar y vio.


Ms sigamos lector, hojeando su carpetita donde l escriba esa
misma noche ya vuelto a su alcoba solitaria:
"En la concentracin de esta noche he visitado a mi madre, cuya
tristeza recog al irradiar mi pensamiento sobre todos los que ama mi
corazn. Debido a esto, pas la hora de concentracin sin darme
tiempo a irradiar el pensamiento sobre todos los seres de la tierra
segn lo ordena la Ley!
'Padre mo que eres Amor Eterno, inconmensurable!... Perdn
por mi debilidad y pequeez! Aun soy egosta Padre mo, y mi
corazn de carne lleno con el amor de los mos... mi madre, me hizo
olvidar de las dems criaturas... todas tuyas... nacidas de Ti mismo,
como mi cuerpo naci de mi madre!
Tranquilizada su conciencia por esta confidencia a !a Divinidad,
Jhasua escriba nuevamente:
"Hay honda tristeza en mi hogar. He visto a mi padre enfermo.
Debe haber tenido algn grave disgusto y su corazn se afecta profundamente. Jhosueln no consigue, con todos sus esfuerzos
vigorizar su organismo que responde a su ley, que le marca poca vida
fsica en esta hora de su camino eterno.
"Ana, mi hermana, entristecida tambin porque Marcos, perteneciente a la Escuela Secreta ha sido detenido, contribuye an ms a
formar el pesado ambiente de angustia que encuentro en mi hogar.
"Al amanecer me pondr en camino hacia Nazareth.
"Ahorrar el viaje que los Terapeutas pensaban hacer pasado
maana. Lo que ellos deban hacer, lo har yo.
"Gracias Padre mo por los dones divinos de que habis llenado el
alma humana!
"Tus poderes, tus magnificencias, tu fuerza de amor, todo nos lo
habis dado sin mezquinarnos nada...
"Y la infeliz criatura humana pegada como un molusco al pantano,
olvida su noble condicin de hija de Dios, para continuar indefinidamente su vida letrgica de gusano!..."
Tal como lo vemos escrito en su Diario, as lo hizo. Y dos horas
147

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

despus de salir el sol, Jhasua abrazaba a sus padres que tuvieron la


ms hermosa sorpresa. Era la primera vez que llegaba sin aviso
previo.
Orando al Seor por vosotros les deca os vi tristes por
muchas razones y he venido a consolaros.
Ninguna de las cosas que os afligen son irremediables.
Cmo lo sabes t, hijo mo? le preguntaba su padre.
La oracin, padre mo, es la comunicacin ntima de nuestra
alma con Dios. Y como El lo sabe, lo ve y lo siente todo, el alma que
se une a Dios en la oracin puede saber, sentir y ver mucho de lo que
El ve, sabe y siente.
"En mi oracin de anoche comprend vuestra tristeza y aqu estoy.
Sal al amanecer, me vine por el caminito de los Terapeutas que aunque es ms spero, es ms corto que el de las caravanas. Con 19
aos, bien puedo saltar por entre los peascos.
Para aquellos felices padres, ningn galardn poda igualar al
amor de tal hijo. Haba saltado riscos y piedras entre arroyuelos que
cortaban el paso, en la semi oscuridad del amanecer, para llegarse
hasta su tristeza como un rayo de sol en la tiniebla de un calabozo.
Joseph olvidaba su afeccin del corazn, Myriam no lloraba ms,
Jhosueln senta nuevas energas en su organismo agotado. Ana vea
ya libre a Marcos, y el to Jaime previsor en todo, traa un gran fardo
de harina, miel y manteca del mercado porque adivinaba que en tal
da, deba haber grandes actividades en la cocina de Myriam.
Una luna permaneci Jhasua en el hogar llenndolo todo de paz y
de amor.
Al explicarles detalladamente cmo en la oracin haba percibido
sus angustias, surgi en todos ellos el deseo de cultivarse ms
esmeradamente en la transmisin y percepcin del pensamiento, ese
mensajero divino dado por Dios a toda criatura humana.
Y en el gran cenculo que slo se usaba cuando haba numerosos
huspedes, formaron un compartimiento dividido por espesas cortinas
de tejidos de Damasco, que era lo ms suntuoso que poda permitirse
un artesano de posicin media.
148

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Aquel sera el recinto de oracin donde los familiares se reuniran a


las mismas horas en que Jhasua haca las concentraciones diarias,
con el fin de que sus almas se encontrasen unidas en el seno de Dios
en los momentos de elevacin espiritual.
Si as nos encontramos tres veces cada da a qu queda reducida la ausencia? deca l.
"Vosotros me hablaris en el silencio del Pensamiento y yo os
contestar.
Tal lo hicieron siempre nuestros maestros los Profetas, que debido
a su gran unin con la Divinidad se convertan en mensajeros de Ella
para con los hombres. Y de all ha surgido la equivocada idea de que
el Seor tiene hijos privilegiados a los cuales manifiesta su voluntad
con luces especiales.
En realidad lo que hay, es que unos hijos piensan en unirse al
Padre Celestial por la oracin, y otros no lo piensan jams.
Los que se acercan a El con el corazn limpio de toda maldad, son
iluminados y de su perseverancia en este acercamiento, vienen
necesariamente las elevadas percepciones del alma que sumergida
en Dios por la oracin, adquiere gran lucidez en todo y para todo.
Durante los ltimos das de su visita al hogar, Jhasua hizo sus
concentraciones espirituales juntamente con sus familiares, a los cuales recomend el colocarse siempre en el mismo lugar en torno a la
pequea mesa, sobre la cual coloc l mismo la Ley y los libros de
los Profetas.
Idntico trabajo realiz en las casas familiares de Simn y de
Zebedeo, sus amigos del lago, de donde deban salir un da dos de
sus discpulos ntimos: Pedro y Juan. Y les dijo: "Como lo hice yo con
vosotros, hacedlo con vuestros amigos ntimos y as me ayudaris a
extender sobre la tierra el velo blanco del amor y de la paz".
"No decs que soy un Profeta? Cooperad conmigo en acercar a
Dios esta humanidad, es la misin de los Profetas.
A la madrugada del trigsimo da emprendi el regreso al Santuario acompaado del to Jaime, hasta mitad del camino.
Escuchemos su conversacin.
149

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Jhasua le dijo su to debes saber que tu padre quiso que


fuera yo el administrador de tus bienes, y como ya ests en los 19
aos creo que debo darte razn de ellos.
Bienes?... pero, tengo yo bienes, to Jaime? pregunt extraado.
Cmo! No lo sabes? Son los aportes acumulados desde tu
nacimiento, de aquellos tres hombres justos y sabios venidos del
oriente, trados a este pas por el aviso de los astros.
"Gaspar, Melchor y Baltasar no han fallado ni un solo ao de enviar
el oro que prometieron para cooperar a tu educacin y bienestar de tu
familia.
"Tu padre, delicado en extremo, slo se permiti tomar una pequea suma cuando tenas creo 17 meses. Dej el taller a mi cuidado
para huir contigo y Myriam al Hermon, a ocultarte de la persecucin
de Rabsaces, el mago de Herodes.
Si de esto me hubieses hablado, to Jaime, antes de salir, yo habra convencido a mi padre de que esos bienes son suyos y puede
disponer de ellos como le plazca.
Los hijos de Joseph aadi Jaime ignoran por completo estos aportes de los astrlogos orientales. No quiere Joseph que lo
sepa, a excepcin de Ana y Jhosueln, que son alma y corazn
contigo.
Bien, to Jaime, ya que mi padre te nombr administrador de ese
oro donado a m, te dir mi voluntad acerca de l.
"He visto que el taller necesita reparaciones indispensables para
preservar de las lluvias y del sol las maderas para las obras. Esos cobertizos de caa y junco estn cayndose. Tambin el muro que
rodea el huerto est ruinoso. Es lstima dejar que se destruya todo
mientras el oro est en la bolsa!
"Para qu sirve el oro si no ha de emplearse en tener un poco
ms de comodidad y de bienestar?
Y t, Jhasua, nada quieres para ti? No necesitas nada? le
pregunt Jaime.
Qu quieres que necesite en el Santuario? Mi vestuario, me lo
150

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

dan mis padres, y el alimento, lo da el Padre Celestial. Qu ms necesito?


"Mira t, que en los refugios que tienen los Terapeutas no sufran
hambre y desnudez los refugiados. El Padre Celestial no te
perdonar, to Jaime, si teniendo ese oro en la bolsa, sufren hambre
algunas criaturas suyas.,
"Igualmente, no permitas que mi padre sufra inquietudes en el
pago de sus deudas con los proveedores y con los jornaleros. La prolongacin de su vida depende de su mayor tranquilidad.
"Entre t y Jhosueln, bien pueden arreglarse para descargarle de
todo peso.
i Oh Jhasua! No conoces a tu padre! Es tan escrupuloso en
cuestin de pagos que quiere saberlo todo.
Bien, que sepa que yo te autorizo para cubrir cualquier dficit
que pueda traerle a l inquietudes.
"T habrs de acompaarme, to Jaime, a visitar un da a esos tres
hombres de Dios que velan por mi bien desde que nac aadi
Jhasua despus de unos momentos de silencio.
_Cundo ser ese viaje? Recuerda que hay uno en proyecto para
cuando tengas 21 aos.
_S, el de Egipto, a reunimos con Filn en Alejandra.
"Entonces podr visitar a Melchor en Arabia. Tiene su Escuela
cercana al Sina.
"A Baltasar en Susan, le visitaremos el ao prximo; es el ms
anciano y temo que la muerte me gane la delantera. Quiz a Gaspar
le visitar entonces tambin.
"A los tres les enviar epstolas en este sentido.
"Hasta ahora fueron los Ancianos del Tabor quienes les enviaban
noticias mas por ser yo un parvulito. Pero ahora que soy ya hombre,
debo hacerlo por m mismo.
Luego de encontrarse Jhasua en el Santuario, confi a los Ancianos en la reunin de la noche sus deseos de visitar a los sabios
astrlogos de Oriente, que desde su nacimiento se haban
preocupado de su bienestar material.
151

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

_Hijo mo le dijo el Servidor; segn convenio hecho con ellos,


tus padres y nosotros, de estos asuntos debamos enterarte a los 20
aos que an no tienes. Pero, puesto que lo has sabido antes,
hablemos de ello, ya que slo faltan meses para entrar en la edad
fijada.
"No creas que hayas quedado mal ante ellos por tu silencio, que
ellos mismos lo han querido.
"Ahora quieres visitarles porque tu delicadeza, sabindote favorecido por ellos, te apremia en tal sentido, y esto era lo que ellos
quisieron evitar, a fin de que nada perturbase la quietud de tu espritu
durante el crecimiento de la infancia y el desarrollo de la
adolescencia.
"Como superiores maestros de almas, los sabias orientales dan d
valor que tienen las inquietudes prematuras en los cuerpos que estn
en formacin y crecimiento, y tratan de evitar la repercusin en el espritu.
"Y para que tu espritu llegase a la plenitud a que est llamado a
llegar, trataron ellos de evitarte angustias y terrores, comunes en los
hogares azotados por todo gnero de contingencias.
"En nuestras crnicas que ahora ya puedes conocer, encontrars
con detalles la correspondencia que la Fraternidad Esenia ha tenido
con los tres sabios astrlogos que te visitaron en la cuna.
"Los mensajes llegaban por las caravanas al Santuario del Monte
Hermn en el Lbano, con los envos anuales de treinta monedas de
oro, diez por cada uno de tus tres protectores.
"Es una pobre casita del suburbio de Ribla, hospedaje habitual de
nuestros Terapeutas peregrinos, eran recibidos, los mensajes y el
donativo, que vena a nosotros y pasaba a tus padres llevado siempre
por nuestros Terapeutas.
Por qu no me dijisteis de esa casita refugio en Ribla, para
visitarla como se visita un templo? pregunt Jhasua.
Por las razones antedichas hijo mo. El silencio, cuando se
promete guardarlo, es sagrado para todo esenio. Se esperaba que
entrases en la madurez de tu juventud, a la cual has llegado con toda
la plenitud de tu espritu que hemos procurado para ti entre todos.
152

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Jhasua... Eres el Enviado del Altsimo para remedio d la


humanidad en esta hora de su evolucin, y todo cuanto hiciramos
por tu personalidad espiritual, nunca sera demasiado.
"En la primera vez que vayas a Ribla, podrs visitar el Refugio.
"El don de tus protectores est como ya lo sabes en manos de tus
padres. Pero los mensajes de orden espiritual y las epstolas
cruzadas entre los astrlogos orientales y nosotros, estn en nuestras
crnicas, y son copias de los originales que se encuentran en el Gran
Santuario de Moab, segn manda nuestra ley.
"El hermano cronista, queda autorizado para ensearte todo
cuanto hemos recibido referente a ti, de tus sabios protectores y
amigos.
Gracias Servidor! exclam el joven Maestro. Veo que soy
deudor de todos y por todo, y que no me bastar una vida para
pagaros a todos.
No te preocupes, ya est todo pagado con tenerte entre nosotros
y haber sido designados por la Eterna Ley para formar tu nido
espiritual en esta hora de tu carrera mesinica.
Jhasua, en una explosin de amor de las que solo l era capaz, se
arrodill sobre el pavimento en plena reunin y levantando al cielo
sus ojos y sus brazos exclam:
Padre mo que eres amor eterno!... Seas t, dueo de cuanto
existe, el que pague por m a todos cuantos me han hecho bien en la
Tierra.
El Servidor lo levant de su postracin y le abraz tiernamente.
Este abrazo y este momento le dijo se ha anticipado en
nueve lunas que faltan para entrar a tus 20 aos. El Dios del Amor lo
quiso as.
Los otros Ancianos le abrazaron igualmente, dicindole todos,
frases llenas de ternura y de esperanza para que le sirvieran de
aliento y estmulo, al entrar en la segunda etapa de su misin como
Instructor y Enviado Divino:
Uno de ellos, originario de Pasagardo en Persia, que por mayor conocimiento de aquella lengua era el que haba sostenido la
153

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

correspondencia con el sabio astrlogo Baltasar, dijo a Jhasua:


En una de sus epstolas deca, que un momento de grandes
dolores que hubo en su vida por la ignorancia humana, tuvo la
debilidad de pedir la muerte por falta de valor para continuar la vida
en la posicin espiritual en que estaba. Y t Jhasua en el sueo le
visitaste cuando tenas trece aos de vida fsica. An perduraba en ti
la impresin sufrida en tu visita al Templo de Jerusaln y para
consolar a Baltasar de las miserias humanas que le atormentaban, le
referiste tu dolor por igual causa a tan corta edad.
"El pidi aqu la comprobacin de que t le habas visitado durante
tu sueo. Por el Terapeuta que te visitaba cada luna, sabamos bien
tus impresiones en el Templo de Jerusaln.
"Te refiero esto para que sepas hasta qu punto ests ligado
espiritualmente con ese noble y sabio protector tuyo, Baltasar.
"Tu visita a l sera oportuna en Babilonia donde pasa los meses
de verano.
El Servidor anunci que era llegada la hora de la concentracin
mental y un silencio profundo se hizo de inmediato.
Velada la luz del recinto, en la suave penumbra violeta,
impregnada de esencias que se quemaban en los pebeteros, con las
melodas de un lad vibrando delicadamente, las almas
contemplativas de los solitarios con facilidad se desprendan de la
tierra para buscar en planos superiores, la luz, la sabidura y el amor.
Por la hipnosis de uno de los maestros, fue anunciado que algunas
inteligencias encarnadas iban a manifestarse mientras su cuerpo
fsico descansaba en el sueo.
Este aviso indicaba que deban extremarse las medidas para una
mayor quietud y serenidad de mente, a fin de no causar dao alguno
a los durmientes cuyo espritu desprendido momentneamente de la
materia, llegara hasta el recinto.
El hilo mgico de la telepata tan cultivada por los maestros
espirituales de todos los tiempos, haba captado la vibracin del
pensamiento de Jhasua hacia sus tres protectores y amigos a larga
distancia, y despus de un suave silencio en la sombra, la hipnosis se
produjo en el maestro Asan, persa, luego en Bad Aba el cronista,
154

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

despus en el ms joven de los Terapeutas peregrinos, que estaba en


un descanso de sus continuados viajes. Se llamaba Somed y era de
origen rabe.
Las Inteligencias superiores, guas de la ltima encarnacin
Mesinica de Jhasua, haban sin duda recogido los hilos invisibles de
los pensamientos, los haban unido como cables de oro en la
inmensidad infinita, y la unin de las almas se efectuaba natural y
suavemente bajo la mirada eterna de la Suprema Inteligencia, que
hizo a la criatura humana los dones divinos del pensamiento y del
amor.
Los tres sabios astrlogos que haca 19 aos se unieron sin
buscarse en el plano fsico para visitar el Verbo recin encarnado,
acababan de unirse en el espacio infinito para acudir al llamado de su
amorosa gratitud, inquieta ya por desbordarse en ternura hacia
aquellos que a larga distancia tanto le haban amado.
El mago divino del Amor es siempre invencible cuando busca el
amor.
Y en la penumbra violeta de aquel santuario de rocas, se oyeron
estos tres nombres pronunciados por los tres sujetos en hipnosis:
"Baltasar. Gaspar. Melchor.
Tu amor Jhasua nos trae enlazados, con hilos de seda dijo
Baltasar que habl el primero. Bendigo al Altsimo que me ha
permitido verte entrar en la segunda etapa de esta jornada tuya para
la salvacin espiritual de esta humanidad. No ver tu apostolado de
Mesas desde este plano fsico, sino desde el mundo espiritual al que
tornars triunfador a entrar en la apoteosis de una gloria conquistada
con heroicos sacrificios de muchos siglos.
"Tu amor lleno de gratitud hacia tus amigos de la cuna, proyecta,
ya lo veo, una visita personal, y aunque ella no entraba en nuestro
programa, si la Ley lo permite, bendita sea.
"En el abrazo supremo de dos soles radiantes en el infinito,
llegaste a la vida Luz de Dios, que en ti desbord su amor eterno para
lavar la lepra de esta humanidad.
"Gaspar de Shrinagar se acerca a ti en espritu en el segundo
portal de tu vida fsica; has terminado tu educacin espiritual an
155

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

antes de que tu Yo se haya despertado a la conciencia de tu misin.


La luz que traes encendida en ti, te deslumbra a ti mismo, y se dira
que la velas para no cegar con sus vivos resplandores. Pero la hora
llega ineludiblemente de la suprema clarividencia de tu Yo Superior.
Para entonces estaremos contigo como en tu cuna, pero acaso desde
el espacio infinito, a donde entrars en gloriosa apoteosis, mientras
tus magos del oriente desintegrarn en tomos imperceptibles, la
materia que te sirvi para tu ltima jornada en la Tierra.
"La Eterna Ley que nos mand cooperar con ella desde tu
nacimiento, nos manda tambin destejer como un velo sutil tu
envoltura de carne, y que sus tomos envuelvan el planeta que fue el
ara santa de tus holocaustos de Redentor. Paz de Dios, Avatar divino
en tu segunda etapa de vida terrestre!
Melchor, el humilde Melchor, el prncipe moreno que viva llorando
aquel pecado de su juventud, no os hablar de pie, sino que
arrodillado el sensitivo en el centro de la reunin, dirigi al Verbo
encarnado estas breves palabras:
"La suprema dicha de mi espritu me la dio la Eterna Ley al
permitirme, Hijo de Dios, besarte en la cuna, ampararte en tu vida, y
acompaarte en tu salida triunfal del plano terrestre.
"Esta gloria, esa felicidad suprema basta a mi espritu para su eternidad de paz, de luz y de vida.
"Hijo de Dios!... bendice a tu siervo que no pide otra gloria, ni otra
compensacin que la de tu amor inmortal!
Jhasua no pudo contenerse ms y llorando silenciosamente se
acerc al sensitivo que tenda sus brazos hacia l con viva ansiedad,
y ponindole sus manos sobre la cabeza le bendijo en nombre de
Dios.
Entre los brazos de Jhasua, el alma de Melchor se desprendi de
la materia que por la hipnosis haba ocupado breves momentos.
Los tres sensitivos volvieron al mismo tiempo a su estado normal, y
Jhasua se encontr de pie, solo al centro de la reunin. Con su
cabeza inclinada sobre el pecho, pareca como agobiado por un gran
peso que fuera superior a sus fuerzas.
Sus maestros lo comprendieron de inmediato.
156

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

El Servidor se levant y fue el primero hacia l.


La luz se va haciendo en tu camino y te embarga el asombro que
casi llega al espanto le dijo a media voz.
Le tom la diestra y le sent a su lado.
Ante las palabras del Servidor, todos prestaron su fuerza mental
para que aquel estado vibratorio demasiado intenso se tranquilizara
poco a poco.
Aquella poderosa corriente durmi a Jhasua durante todo el tiempo
de la concentracin mental.
Cuando se despert estaba tranquilo y pudo desarrollar
lcidamente el tema de la disertacin espiritual acostumbrada, y que
esa noche le corresponda por turno. El asunto se hubiera dicho que
fue elegido ex profeso, y haba sido sacada por suerte la cedulilla que
deca:
"La zarza ardiendo que vio Moiss". Y al escuchar su comentario
de ese pasaje, todos comprendieron que Jhasua acababa de ver
tambin en su camino como una llamarada viva, la encrucijada
primera que decidira su senda final.
Aunque en el fondo de su espritu haba gran serenidad, no pudo
dormir esa noche y muy de madrugada sali de su alcoba al vallecito
sobre el cual se abran las grutas.
Caminando sin rumbo fijo por entre el laberinto de montaas y
bosquecillos, se encontr sin pensar, en la pobre cabaa de Tobas
donde sus cuatro moradores estaban ya dedicados a sus faenas de
cada da.
Los dos muchachos Aarn y Seth curados que fueron de su
parlisis en las extremidades inferiores, ordeaban activamente las
cabras, mientras el padre, Tobas, las iba haciendo salir de los
establos y encaminndolas a los sitios de pastoreo.
Beila, la buena madre, rejuvenecida por la alegra de sus dos hijos
fuertes y sanos, adornada de su blanco delantal, soberana en la
cocina, sacaba del rescoldo los panes dorados con que la familia
tomara el desayuno.
Estos hermosos cuadros hogareos llevaron una nueva alegra de
157

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

vivir al meditabundo Jhasua.


Tobas le acercaba el cabritillo ms pequeo que llevaba en
brazos. Aarn le ofreca un canterillo de leche espumosa y calentita, y
Beila sala de la cocina llevando en su delantal panecillos calientes
para el nio santo como ella le llamaba.
Aquel amor tierno y sencillo como una gloga pastoril, llen de
emocin el alma sensible de Jhasua que les sonrea a todos con
miradas de indefinible sentimiento de gratitud.
Y en el dulce amor de los humildes, se esfum suavemente la
penosa preocupacin que los acontecimientos de la noche anterior le
haban producido.
En aquella cocina de piedra rstica, alrededor de la hoguera en la
que ardan gruesos troncos de lea, Jhasua se sinti de nuevo
adolescente, casi nio, y comparti el desayuno familiar con gran
alegra.
La familia no caba en s de gozo con la inesperada sorpresa, pues
hacia ya tiempo que Jhasua no les visitaba.
Los amigos de Jerusaln, las copias, el archivo, el viaje a
Nazareth, le haban ocupado todo su tiempo.
Slo os veamos de lejos decale Tobas y con eso nos
bastaba.
_El escultor antes de marcharse a Ribla nos dijo que estabais muy
ocupados con gentes venidas de Jerusaln aadi Seth.
_S, es verdad respondi Jhasua pero hay otro motivo y me
culpo de ello grandemente. Como ya os saba tranquilos y dichosos,
juzgu sin duda que no precisabais de mi, y quiz por eso se me
pas ms tiempo sin venir.
Quin no precisa de la luz del sol, nio de Dios? dijo riendo
Beila que se haba sentado junto a Jhasua, para pelarle las castaas
recin sacadas del fuego y ponerle manteca en las tostadas.
En este caso, madre Beila, sois vosotros la luz del sol para m
les dijo Jhasua alegremente y acaso con el inters de que me la
deis, ser que he venido.
Cmo es eso? Qu luz hemos de daros nosotros, humildes
158

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

campesinos, perdidos entre estas montaas? pregunt Tobas.


S Tobas, s! No creis que el mucho saber trae mucha paz al
espritu. Las profundidades de la Ciencia de Dios, tiene secretos que
a veces causan al alma miedo y espanto, como en las profundidades
del mar se encuentran maravillas que aterran.
"Yo estaba anoche bajo una impresin semejante, y sal a la
montaa pidiendo al Padre Celestial la quietud interior que me
faltaba. Sin pensar llegu aqu, y en vosotros he encontrado la paz
que haba perdido. Ya veis pues, que soy vuestro deudor.
Pero vos curasteis nuestro mal djole Aarn, y sanasteis
nuestro rebao y desde entonces, hace dos aos, nuestro olivar y el
viero y todo nuestro huerto parece como una bendicin de Dios.
Hasta los castaos que estaban plagados aadi Beila se
han mejorado y mirad que buenas castaas nos dan.
En
verdad
respondi
Jhasua
que
se
comen
maravillosamente. Mirad cuntas ha pelado para m la madre Beila!
Todo bien nos vino a esta casa con vos nio santo deca
encantada la buena mujer y an nos decs que nos quedis deudor.
Yo s lo que me digo madre Beila. Sal de mi alcoba entristecido
y ahora me siento feliz.
"Vuestro amor me ha sabido tan bien como vuestra miel con castaas. Que Dios os bendiga Tobas
Gracias, y a propsito sabes que tengo una idea?
Vos lo diris, vos mandis en mi casa.
En el Santuario nos hemos quedado sin porteros, y ya sabis
que tal puesto es de una extrema delicadeza. El viejo Simn fue
llevado al lago donde tiene toda su familia. Quiere morir entre ellos.
Yo le visit hace tres das y all quedaron dos de nuestros Ancianos
asistindole.
"Creo que el Servidor estar contento de que ocupis vosotros ese
lugar. No os agradara?
Y cmo dejamos esto? pregunt Tobas.
Y por qu lo habis de dejar? El Santuario est tan cerca que
sin dejar esto, podis servirnos all. Puedes acudir a la maana y a la
159

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

tarde unas horas. Los muchachos y la madre Beila creen que bastan
para cuidar esto. Qu decs vosotros?
Que s, que est todo bien lo que vos digis deca Beila. No
faltaba ms que nos opusiramos a vuestro deseo. Si los Ancianos lo
quieren, no hay ms que hablar. Al Santuario debemos cuanto
tenemos.
Est bien, maana os traer la resolucin definitiva.
"Y ser tambin el momento oportuno de que Aaron y Seth entren
a la Fraternidad Esenia, ya que sus padres lo son desde hace aos.
"La familia portera del Santuario debe estar unida espiritualmente
con l. Conque amigos mos les dijo Jhasua a los muchachos si
queris ser mis hermanos, ya lo sabis, yo mismo os entregar el
manto blanco del grado primero.
Y tendremos mucho que estudiar? pregunt Seth que era un
poco remoln para las letras.
Un poquillo, y para que no te asustes ser yo tu primer maestro
de Sagrada Escritura.
"Ya veis, algo bueno sali de esta mi visita a la madrugada. No
todo haba de ser comer miel con castaas y panecillos dorados. No
slo de pan vive el hombre.
Cuando Jhasua se despidi, un aura suave de alegra y de paz les
inundaba a todos.
Tambin el joven Maestro, haba olvidado su penosas preocupaciones. Tobas y sus hijos le acompaaron hasta llegar al Santuario,
mientras la buena Madre Beila repeta sentada en el umbral de su
puerta:
Es un Profeta de Dios! Donde l entra, deja todo lleno de luz y
de alegra! Que Jehov bendiga a la dichosa madre que trajo tal hijo a
la vida!
Acaso pensar el lector que en la vida de un Mesas, Instructor de
la humanidad de un planeta, es demasiado insignificante el sencillo
episodio que acabo de relatar. Lo sera, si no estuviera l relacionado
con acontecimientos que ms adelante fueron piedras firmes en los
cimientos del Cristianismo. La Eterna Ley se vale de seres humildes y
160

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

pequeos, ignorados de la sociedad para levantar sus obras


grandiosas de sabidura y de amor.
La colocacin como porteros del Santuario del Tabor de la familia
de Tobas, trajo el acercamiento de un nio hurfano de madre, de 10
aos de edad, hijo de padre griego, radicado en Sevthpolis de
Samara, cuyo nombre era Felipe. Su madre fue hermana de Beila
esposa de Tobas la cual tom al nio a su cuidado, y los maestros
del Tabor cultivaron su espritu. Como era muy turbulento y travieso,
diverta grandemente a Jhasua, que acaso no pens que aquel
parvulito de diez aos, sera un ferviente predicador de su doctrina
aos despus, con el nombre muy conocido del Dicono Felipe,
fundador de la primera Congregacin Cristiana de Samara.
Volvamos nuevamente a la intimidad de Jhasua, santuario secreto
v divino al cual entramos en silencio y mediante su Diario que es el
espejo en que se reflejaba.
Los nueve meses que faltaban para llegar a los veinte aos, los
pas dialogando consigo mismo en la profundidad de su espritu que
buscaba su ley con una ansia indescriptible.
Durante ese tiempo, vivi tan intensamente su vida interna, que
asombra ver el alto grado a que llegaron sus facultades espirituales.
Los Ancianos afirmaban que desde los tiempos de Moiss no se
haba visto nada semejante, ni an en las Escuelas ms consagradas
a las experiencias supra-normales.
Durante este tiempo ocurri tambin un hecho que vamos a
conocer a travs del Diario de Jhasua.
"En mis tres concentraciones espirituales de este da escribe en
su carpeta he sentido, visto y odo algo muy singular. Desde el
fondo de unas grutas muy semejantes a stas, me llamaban por mi
nombre, aadiendo los calificativos mesinicos que algunos gozan en
darme.
"Es un llamado espiritual sin voces y sin sonidos que slo el alma
percibe en los silencios hondos de la meditacin.
"Los que llaman son encarnados y las grutas que habitan estn en
Samara, entre las escarpadas montaas que quedan a la vista de la
ciudad de Sevthpolis, punto de conjuncin de todas las caravanas.
161

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

"Esas voces clamorosas y dolientes me piden que les consiga el


perdn de la Fraternidad Esenia. Somos Esenios me dicen del
tercero y cuarto grado. La soberbia hizo presa en nosotros que
quisimos erigir aqu un templo como el de Jerusaln con su
deslumbrante pontificado. Como eso era salimos de nuestra ley, la
proteccin divina se alej de nosotros y en vez de un templo, nuestro
Santuario se convirti en madriguera de forajidos que nos amarraron
con cadenas reducindonos a las ms tristes condiciones. No
quedamos ya sino tres de los veinticinco que ramos. Casi todos han
perecido de hambre y de fro, y otros han huido.
Mesas, Salvador de Israel ten piedad de nosotros!
"Jams o decir continuaba escribiendo Jhasua que en
Samara hubiera un santuario Esenio entre las montaas al igual que
los dems.
"O hablar y conozco el del Monte Hermn, donde estuve oculto en
mi niez; el del Carmelo donde me cur de mis alucinaciones de nio;
el del Monte Quarantana, donde recib la visita de los Ancianos del
gran Santuario del Monte Moab, y ste del Tabor en que he recibido
mi educacin espiritual de joven.
"Qu santuario es ste desde el cual piden socorro? Los
Ancianos nunca me lo dijeron para no descubrir, sin duda, el pecado
de sus hermanos rebeldes a la ley.
"No me agrada penetrar as como a traicin el secreto que ellos
han guardado referente a esto, mas cmo he de comprobar si esto
es una realidad, o un lazo engaoso que me tienden las inteligencias
malignas para desviarme de mi camino?
"Forzoso me es preguntarles confindoles lo que me ocurre.
"Mi espritu est condolido profundamente de estos llamados angustiosos.
"En mi ltima concentracin esta misma noche, no he podido
menos que prometerles mentalmente que tratar de remediarles".
Y el Diario se cerr por esa noche.
A la maana siguiente, despus de la concentracin mental matutina, Jhasua pidi al Servidor que le escuchase una confidencia ntima.
162

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

El Anciano le llev a su alcoba, donde animado de la gran ternura


que guardaba en su corazn para el joven Maestro, le invit a hablar.
Jhasua le refiri cuanto le haba ocurrido en sus concentraciones
mentales del da anterior. Oigmosle:
En cumplimiento de nuestra ley y de lo que vosotros me habis
enseado, despus de unirme con la Divinidad, extiendo mi
pensamiento de amor hacia todos los que sufren, primero entre los
conocidos y los lugares cercanos y luego hacia todo el planeta.
"Como algo, me ocupo de Felipe, el hijo adoptivo de Beila, el pensamiento se pos, en Sevthpolis donde vive su padre, que en el
concepto de Tobas, nuestro actual portero, ha tomado un comercio
muy delictuoso: la compra de esclavos.
"Del padre del nio me ocupaba en mi oracin, cuando sent angustiosos llamados de unos Esenios amarrados en unas grutas
cercanas a esa ciudad.
"Tales voces me piden que les consiga el perdn de la Fraternidad
Esenia porque reconocen haber pecado en contra de la ley.
"Tan insistentes llamados me causan una angustia indescriptible,
que hasta me lleva a pensar si ser vctima de inteligencias perversas
que quieren perturbar mis caminos espirituales.
Hijo mo le contest el Anciano puede haber una realidad en
cuanto me dices.
"Jams te hablamos de ese desdichado Santuario nuestro de Samara, que se sali de su ley y pereci. Pero ya que el Seor ha
permitido que por revelacin espiritual lo sepas, no debo ocultrtelo
por ms tiempo.
"Debe ser llegada la hora en que seas de verdad la luz de Dios
sobre todas las tinieblas.
"Tinieblas del espritu son las que envolvieron a esos hermanos
nuestros, que cansados de la vida ignorada y sin aparato exterior, quisieron brillar en el mundo con los esplendores del Templo de
Jerusaln.
"Las donaciones que los hermanos hacan para el sostenimiento
de nuestro refugio de enfermos y de ancianos, las emplearon en
163

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

adquirir maderas del Lbano y mrmoles y plata para el templo que se


proponan levantar en Sebaste, entre las hermosas construcciones
hechas por Herodes el Grande, con los tesoros que fueron sudor y
sangre del pueblo hebreo. El Sanhedrn de Jerusaln que est alerta
siempre, lleg a saberlo, y por medio de sus hbiles aduladores para
con el Rey, los que dirigan los trabajos fueron detenidos, los
materiales acaparados por orden del Rey, el Santuario invadido y
robado, hasta que bandas de malhechores de los que tanto abundan
en las montaas de Samara, tomaron las inaccesibles grutas como
antro de ocultamiento para sus crmenes.
"Creamos que ningn esenio quedaba y que todos haban huido.
Los que no estuvieron de acuerdo con la idea que los perdi, fueron
cuatro y esos se retiraron al Santuario del Carmelo, donde t les has
conocido y donde an permanecen.
"Nosotros les avisamos que se salan de su ley que mandaba para
esta hora una obra puramente espiritual y de alivio a los que sufren.
"Nuestra misin era preparar los caminos al Enviado Divino desde
nuestro retiro, pues que siendo ignorados del mundo, gozbamos de
la santa libertad que nos era necesaria. En toda la Palestina y Siria
estn diseminados nuestros hermanos, y son pocos los hogares
donde no haya un esenio con una lucecita inextinguible dando
claridad sin que nadie se aperciba.
_y ahora qu hacemos? Pregunt Jhasua. Cmo comprobar
que tres seres estn amarrados en las grutas y que piden perdn y
socorro?
_Hace tres das lleg uno de nuestros Terapeutas peregrinos que
conoce mucho las montaas de Samara., porque es natural de
Sichen v que estuvo ms de una vez en aquel santuario.
Llamado que fue el Terapeuta, dijo que en Sevthpolis haba gran
alboroto entre el pueblo, porque haban sido capturados los
malhechores que habitaban en las montaas y que pronto seran
ejecutados.
_Si aun hay Esenios en las grutas aadi deben ser los que o
decir que los bandidos tenan secuestrados para evitar que dieran
aviso a la justicia. Por otros Esenios que huyeron antes y dieron
164

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

aviso, es que la justicia empez a buscarles y por fin los han


encontrado.
Entonces las grutas estarn solas? pregunt Jhasua.
_Probablemente, con los tres amarrados en ellas segn el aviso
espiritual contest el Servidor.
Si vosotros me lo permits, yo deseara ir all para salvar a esos
infelices hermanos que tan terriblemente pagan su culpa dijo
Jhasua al Servidor.
Tu anhelo es digno de ti, hijo mo le contest el Servidor, pero
debemos usar de mucha cautela y prudencia.
"En la concentracin mental de medioda consultaremos el caso
con nuestros hermanos. Y lo que entre todos resolvamos ser lo que
ms conviene. Queda pues tranquilo, hijo mo, que hoy mismo
tendrs la respuesta.
De todo esto result que Jhasua con Melkisedec, con el Terapeuta
samaritano como gua, con los dos hermanos Aarn y Seth y el nio
Felipe, se pusieron en camino cuando pas la caravana que vena de
Tolemaida.
Ambos hermanos y el nio iban con el objeto de convencer al
padre de este, de abandonar su indigno comercio y entregarse a una
vida tranquila y honrada. Beila padeca hondamente con el
pensamiento de que el marido de su hermana y padre de Felipe,
cayera un da como un vulgar malhechor en poder de la justicia,
causando la deshonra de toda la familia. El comercio de esclavos
llevaba a veces a inauditos abusos.
Al pasar la caravana por Nazareth y Naim donde se detuvo unas
horas, Jhasua aprovech para volver a ver a sus amigos de la
infancia Matheo y Myrina, aquellos dos nios que tanto le amaron
cuando l era un parvulito de 10 aos y estaba curndose en el
Santuario del Carmelo.
Fue tambin a su casa paterna, donde les encontr alrededor de la
mesa junto al hogar para la comida del medioda.
Myriam dej apresuradamente la cazuela de barro con el humeante guiso de lentejas, cuando vio en el caminito del huerto la figura
165

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

blanca d Jhasua como un recorte de marfil entre el verde oscuro del


follaje.
Otra sorpresa hijo!... qu pasa? le pregunt abrazndole
tiernamente.
Algo muy bueno, madre. Llegu con la caravana de paso para
Sevthpolis. Ya te explicar.
Ambos entraron en la casa donde todos los rostros parecieron iluminarse con esa ntima alegra del alma que nunca es ficticia, porque
se desborda como un manantial incontenible.
Jhasua en nuestra comida de hoy!... fue la exclamacin de
todos.
Sentado a la mesa entre Joseph y Myriam, hizo la bendicin de
prctica, que su padre le cedi como un gran honor hecho a su hijo,
Profeta de Dios.
Les refiri lo que haba ocurrido y que iba con dos Esenios ms y
los hijos de Tobas a restaurar el abandonado Santuario en las montaas de Samara.
La dulce madre se llen de espanto, pues saban todos all, que las
grutas se haban convertido en guarida de malhechores.
No temis nada madre! deca Jhasua tranquilizndola. Los
bandidos fueron apresados todos, y all slo hay tres Esenios
muriendo de hambre y miseria, amarrados en una gruta. Son ellos los
que han pedido socorro.
"Salvarles y reconstruir un santuario de adoracin al Seor y de
trabajos mentales en ayuda de la humanidad, es una obra grandiosa
ante Dios, y merece cualquier sacrificio.
La conversacin sigui con estos temas, y las preguntas de todos
daban motivo al joven Maestro para que l mismo y sin pretenderlo,
fuera delineando cada vez ms grande y ms hermosa su silueta
moral y espiritual de apstol infatigable de la fraternidad y el amor en
medio de la humanidad.
Cuando termin la comida, el to Jaime hizo un aparte con Joseph.
Acompaar a tu hijo en este corto viaje le dijo porque temo
sus entusiasmos juveniles y quiero cuidarle de cerca.
166

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Bien, Jaime, bien. No podas haber pensado nada mejor. Cunto te agradecemos tus solicitudes para con l le contest Joseph.
A ms aadi Jaime para cualquier eventualidad, si ests de
acuerdo dar a Jhasua algo de sus dineros. El acaso lo necesita y lo
merece. Aquel santuario habr sido despojado de todo.
"Hace tantos aos que fue asaltada por los bandidos!
Habla esto con Jhasua y l lo resolver dijo el anciano al propio tiempo que Jhasua doblaba cuidadosamente una tnica v un
manto nuevos que su hermana le haba tejido. La madre le
acomodaba en una cestilla cerrada, una porcin de golosinas y frutas.
Dulce escena hogarea, repetida cien veces en todo hogar donde
hay madres y hermanas conscientes de su misin suavizadora de
todas las asperezas en la vida del hombre!
Toda la familia le acompa hasta el camino donde se vea desde
el huerto la caravana detenida. Al verles llegar, Felipe corri hacia
Jhasua dicindole:
Cre que no volvas ms. Qu susto pas!
Jhasua acaricindole explicaba a sus familiares quin era este nio
y por qu le llevaban.
Esto te interesa a ti le dijo Jhasua entregndole la cestilla.
"Entre los dos daremos buena cuenta de todo esto, Felipe, si te
place.
El chiquillo que ya haba husmeado el olor de pasteles y melocotones puso una cara de gloria que hizo rer a todos.
El to Jaime se incorpor a la caravana que parti mientras la
familia agitaba las manos y los pauelos, despidiendo a Jhasua y los
amigos que le acompaaban.
EN SAMARA
Era Sevthpolis una ciudad amurallada de montaas, derivaciones
de la gran mole del Monte Ebath de 8077 pies de altura, que flanquean la ribera occidental del ro Jordn. Estaba en el lugar en que se
levanta en la actualidad la ciudad de Gilboa.
167

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

La importancia de Sevthpolis consista, en que all se verificaba la


conjuncin de todas las caravanas que atravesaban el pas de norte a
sur, desde Fenicia y Siria por el norte, hasta Gaza y Beersheba en el
sur.
Sus calles, plazas y callejas, aparecan pobladas siempre de
asnos, mulos y camellos, cargados de mercancas que las
innumerables tiendas tragaban con inaudita voracidad. La compraventa al aire libre, era la nota decorativa habitual de aquella ciudad,
donde se observaban fisonomas y vestuarios de todas las razas y de
todas las costumbres, de los pases pobladores del Asia Central.
En medio de aquella barahnda de hombres y de bestias
cargadas, de gritera desaforada en diversas lenguas, de msicas
enervantes y de danzas enloquecidas, vemos la blanca figura de
Jhasua que ya bajado de su asno le lleva l mismo al abrevadero y le
hace beber, temeroso del olvido de los guardianes que cuidaban de
su solaz y recreo primero, y que muchas veces sonaba el cuerno del
gua y las bestias no haban terminado de beber.
Nada les interesaba por el momento en la ciudad-mercado, a nuestros viajeros, y el Terapeuta gua tom en seguida el camino de las
grutas hacia el oriente, o sea hacia el ro Jordn. A poco andar encontraron un arroyo que corra como una serpiente de plata por entre los
riscos y peascos.
Este es un brazo del Jordn les dijo a sus compaeros y siguiendo su curso estaremos en una hora entre las grutas que
buscamos.
Nuestros hermanos llamaban a este arroyo de Las Gaviotas,
debido a la abundancia de estas aves que anidan y se multiplican
entre los huecos de las peas.
El Terapeuta haba aconsejado no marchar en grupo todos juntos
para evitar el llamar demasiado la atencin.
Verdad es que con la llegada de la caravana y el trfago que esto
ocasionaba en la ciudad, nadie miraba los pasos silenciosos de los
que se alejaban de su centro bullanguero y atolondrado.
Jhasua tena a un lado y otro, dos guardianes inseparables: el to
Jaime y el parlanchn de Felipe que no paraba de hablar sino cuando
168

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

engulla un pastel de la cestilla de Myriam.


_Puedo saber, to Jaime deca Jhasua qu contiene ese fardo
que traes?
La compra que hice en el mercado. Crees que iba a venir sin
traer comestibles para esta noche y mecha encerada para
alumbrarnos? Tambin los hijos de Tobas me traen parte de la carga:
unas esteras y mantas para cubrirnos. Oh hijo mo! Mientras t
piensas en las almas, yo debo pensar en los cuerpos que ellas
animan.
"La Ley Eterna nos manda tomar una materia para nuestra evolucin, nos manda cuidarla y sostenerla en las condiciones debidas,
para rendir todo lo que es necesario.
Cierto, to Jaime!... y te pareces a la Providencia Divina que
vela hasta por su ms insignificante criatura.
"Hay grandeza en verdad en esa tu previsin llena de solicitudes.
Es la forma ms humana de manifestarse el sentimiento de
fraternidad entre los hombres. Oh to Jaime!... A veces te veo como
un manantial que siempre est dispuesto a regar la tierra para
fecundarla.
Y en qu otra forma puedo cooperar yo en tu obra apostlica,
Jhasua, sino en esta de la abejita que busca afanosa el nctar en
todas las flores para darnos el precioso alimento de su miel?
Qu os parece si abrimos en Samara un Refugio de
desamparados como lo hicimos en las ruinas de Dobrath en
Nazareth, y como los hay en Tiro y Sidn y en Bethlehem, en las
grutas de Salomn? pregunt Jhasua.
Yo tengo una familia conocida en Samara contest Jaime y
ella podra orientarnos en tal sentido. Los Terapeutas conocen
Samaria como nosotros conocemos Galilea, y acaso tendrn ellos no
slo uno sino muchos refugios entre estas impenetrables montaas.
Es verdad dijo Jhasua y como nuestros Terapeutas son tan
impenetrables como las montaas, jams hablan de lo que hacen por
sus hermanos, si no es que una necesidad les obligue. Conmigo son
expansivos y me hacen tantas concesiones que pronto lo sabremos,
to Jaime.
169

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

El traviesillo Felipe que debido a este dilogo hubo de callar muy a


su pesar, tir suavemente de la tnica a Jhasua para llamar su
atencin.
Jhasua le dijo quedito no conversas conmigo?
Oh mi pobre Felipe! En verdad me haba olvidado de ti. Vamos,
abre la cesta y dame una fruta porque tengo sed. Ofrcele aqu al to
Jaime y a los otros compaeros. Anda y no me guardes rencor.
Y Jhasua, alma tejida de ternuras infinitas, acarici la rubia cabeza
del nio ligeramente entristecido porque se vea olvidado.
La alegra de Felipe estall como una explosin, y corri a vaciar
entre todos los viajeros, las golosinas de su cesta.
Este nio es buena arcilla para modelar un misionero dijo Jhasua. Es vehemente y espontneo. Piensa y obra de inmediato. Lo
has observado to Jaime?
Lo que he observado es que -el pobrecillo tiene sus ropas
bastante viejas, y sus calzas demasiado grandes le lastiman los pies.
Entre los fardos que traen los hijos de Tobas, le traigo una casaca y
sandalias nuevas.
To providencia te deba llamar desde ahora djole Jhasua.
Yo haba mirado tanto el alma de Felipe y no vi sus ropas y sus sandalias.
Ah Jhasua!... lo que he dicho. Tu mundo es lo alto, lo que vuela, y yo camino muy pegadito a la tierra todava.
Un breve descanso dijo en alta voz el Terapeuta gua, porque tenemos que subir por ese desfiladero que va derecho a la
entrada a las grutas.
Todos se sentaron sobre las rocas o se recostaron en el csped.
El sendero spero y sinuoso les haba cansado.
Era la primera hora de la tarde y un hermoso sol otoal envolva el
agreste paisaje con esa bruma de oro que pone tintes delicados e indefinidos en todas las cosas.
Tenan al sur las crestas eternamente nevadas del Monte Ebat, las
ms elevadas cimas de aquella regin, que parecan desafiar a las
nubes desplegadas sobre ellas como velas gigantescas de barcos
170

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

invisibles.
Al oriente la cadena de montaas que encajonan al Jordn, y al
occidente la llanura de Esdreln con sus verdes planicies pobladas de
rebaos.
En todas partes la belleza de Dios y la armona eterna de su
creacin universal! exclam Jhasua, con su alma absorta en la Divinidad, ante la hermosura y serenidad del paisaje.
Y nada rompe esta armona, sino el hombre observ
Melkisedec que llegado al altiplano de inteligencia que piensa y
razona, tuerce su rumbo a impulsos del egosmo que nunca se harta
de gritar: Yo, yo, y siempre yo!
Siempre me persigue el pensamiento de los medios que convendra usar para eliminar el egosmo que germina entre la humanidad
dijo Jhasua, apasionado siempre del tema que pareca absorberlo
todo en su vida: la felicidad humana.
La humanidad no ha salido aun de la infancia le contest
Melkisedec y obra como los nios que a la vista de juguetes o de
frutas, los quiere todos para s, y extiende con ansiedad la mano para
tomarlos. Has pensado alguna vez, Jhasua, por qu nuestra
Escuela Esenia no sale de sus grutas en las montaas?
Nunca k pens porque me encuentro tan a gusto entre ellas,
que estoy convencido de que es su lugar propio.
Piensas as porque no hay egosmo en ti. La Fraternidad Esenia
se aferra a las rocas y vive entre ellas, para mantener pura y limpia la
cadena invisible de amor, en que el Ungido Divino debe forjar su personalidad espiritual.
"Si saliera a vivir y desenvolverse entre la sociedad de los hombres, empezara el egosmo a envolverla en sus redes. Vendran las
necesidades de buenas y presentables viviendas, de vestuario al uso
de todos, de aulas, de cenculos, de templos que atrajeran a las
gentes incapaces en general de dar el valor que tienen las cosas en
s mismas, y no por la apariencia exterior.
"Todo esto traera una serie y muchas series de cuidados y preocupaciones, que entorpeceran el nico cuidado que debe tener una
Escuela de Divina Sabidura; que todos y cada uno de sus miembros
171

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

sea como un cable de oro tendido desde los cielos a la tierra para
inundarla, a ser posible, del Pensamiento y del Amor Divino.
Qu realidad ms hermosa acabis de esbozarnos, maestro
Melkisedec! Exclam Jhasua. Que el Altsimo tenga a bien, que
la Fraternidad no salga jams de entre las rocas!
Acaso se ver obligado a salir, y saldr y se perder entre las
multitudes inconscientes, cuando ya el Verbo Encarnado haya dejado
establecido en bases firmes su nueva doctrina.
La sensibilidad de Jhasua percibi vibraciones de inteligencia
superiores entre l y su interlocutor, y despertada por unos momentos
su propia clarividencia, vio en su maestro al Kobda Dhabes de la
poca de Abel, cuyo poder de visin futura, haba llegado al ms alto
grado que es posible en la tierra.
_Kobdas Dhabes le dijo Jhasua en voz apenas perceptible.
Acabo de descubriros surgiendo de las montaas de arena
amontonadas por los siglos! Bendita sea la Eterna Energa que hizo
eternas las almas!
_Ya lo ves Jhasua: En el lejano ayer, Abel y Dhabes se encontraron
en la misma posicin espiritual en que se encuentran unidos en esta
hora Jhasua y Melkisedec contest el Esenio.
"Todo nos habla, Jhasua, de que el presente es una continuacin
del pasado.
"Cuando llegamos al mximun de nuestra evolucin, no viviremos
absorbidos por el presente como ahora. Para la clarividencia del
espritu superior, no habr pasado, ni presente ni futuro, sino slo
hoy; pero un hoy tan grande y vivo como un resplandor de la
Suprema Inteligencia, que vive siempre en un Presente inconmovible.
La voz del Terapeuta gua les sac de la profundidad de sus
pensamientos, y reunindose a todos los compaeros de viaje,
comenzaron la subida por el senderillo spero y tortuoso que llevaba
a las grutas.
Llegados por fin, percibieron un fuerte olor a materia
descompuesta que sala de un matorral que protega la entrada.
Manchas de sangre seca y, luego trozos de miembros humanos y de
172

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

vsceras despedazadas, les dio a entender que las fieras haban


descuartizado a un hombre.
El Terapeuta gua busc la entrada, que ya no tena ese aspecto
de belleza en medio de la rusticidad con que los Esenios arreglaban
sus santuarios en las rocas. Aquello apareca como una guarida de
fieras, donde toda clase de desperdicios, y de inmundicias, sala por
todas partes.
Dnde estaban aquellos senderillos subterrneos perfumados de
incienso y alumbrados dbilmente con lamparillas de aceite?
Dnde estaban los bancos de descanso con limpias colchonetas
de paja, o blancas pieles de oveja, en la gruta de entrada para reposo
de los viajeros? Los cntaros del agua resecos y algunos rotos y en
fragmentos, tirados por el suelo, daban el aspecto de desolacin que
el lector puede imaginar.
Cuando el amor muere, todo muere! exclam Jhasua como
en un sollozo, que comparaba tan desolado cuadro, con las
pintorescas y esmeradas delicadezas con que los Esenios
ornamentaban sus moradas entre las rocas.
Debemos ser capaces de hacer revivir el amor en medio de esto
horroroso abandono le contest su Maestro Melkisedec.
No tengas pena Jhasua djole su to Jaime que dentro de
pocos das esto aparecer transformado.
Felipe que lleno de miedo caminaba como prendido al manto de
Jhasua, quiso consolarlo tambin y le dijo al odo, alzndose en la
punta de los pies.
An quedan en la cestilla dos pastelillos y cuatro melocotones
que yo guard para los dos. Quieres comerlos?
El joven Maestro no pudo menos de sonrer ante esta salida del
nio.
Empiezas t Felipe a hacer resucitar el amor. Cmelos t,
criatura de Dios en nombre mo, pues te regalo mi parte.
Las mechas enceradas del to Jaime salieron de inmediato para
alumbrar aquel antro nauseabundo y tenebroso.
Un silencio de muerte lo envolva todo, y llegaron a pensar que los
173

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

cautivos habran muerto de hambre o asesinados por los bandidos al


verse perseguidos.
Haban recorrido ya varios corredores y grutas, cuando el
Terapeuta gua grit con toda su fuerza.
En nombre de Dios quin vive aqu?
El eco de su voz reson en las grutas vacas como un lamento.
Pero acallado que fue el eco, se oyeron voces humanas que
parecan salir del fondo de un foso.
Estn en la bodega. Vamos all dijo de inmediato.
Los dos hijos de Tobas, aunque nacidos y criados en las
montaas, jams haban visto un antro tan espantoso, y apretaban
con fuerza el bastn de cerezo y el mango de los cuchillos de caza
que su padre les haba obligado a llevar, temerosos de encontrarse
de pronto con un bandido o con una fiera.
Tres hombres, ya de edad madura y vestidos de sucios harapos
fue lo que encontraron. Estaban atados con una cadena en la cintura
a unas fueres vigas de' encina, que los Esenios acostumbraban poner
de trecho en trecho para evitar los derrumbamientos de las grutas.
Jhasua fue presuroso hacia ellos.
Me llamasteis y he venido les dijo con la voz que temblaba por
la emocin. Los tres le tendieron sus brazos.
Y su blanca tnica se confundi con los sucios harapos de
aquellos infelices hermanos, a quienes su desvaro haba conducido a
tan lastimoso estado.
Traed el fardo de ropas dijo el to Jaime a Aarn que lo llevaba
a la espalda. Y llevad el fardo a la cocina, para que pensemos en
tomar algn alimento.
"Idos todos all que hay que vestir estos hombres.
Quedaron el to Jaime y el Terapeuta, que provistos de as herramientas necesarias rompieron las ataduras de los tres cautivos y les
vistieron tnicas limpias.
La gran cocina-comedor era en verdad, un espanto de desorden y
de inmundicia. Cazuelas, tazones y marmitas, todo apareca con
residuos de comidas descompuestas; y sobre las mesas y en el
174

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

pavimento, huesos de aves o de cabritos, mendrugos de pan duro,


cscaras de fruta, en fin, cuanto puede poner de manifiesto la clase
de habitantes que haba tenido aquel desdichado santuario, antes
templo de meditacin, de amor fraterno, de estudio, de belleza
espiritual y fsica en todos sus aspectos y formas.
Imposible comer aqu decan espantados los hijos de Tobas,
habituados al orden y la limpieza que su madre Beila pona en toda
su cabaa de piedra.
Salieron al exterior donde haba sido el hermoso huerto con
higueras, vides y castaos frondosos an, pero ya amarillentos por
los cierzos otoales.
Bajo los emparrados ruinosos, encontraron la gran mesa de piedra,
que los Esenios acostumbraban para sus gapes al aire libre en !a
poca de esto, y all dispusieron la frugal comida.
Veis como todo se arregla con buena voluntad? deca el to
Jaime llegando con los tres cautivos que no parecan ya los mismos,
despus de las abluciones en el arroyo de "Las Gaviotas" que pasaba
besando con sus aguas serenas, las grutas y el huerto de los
Esenios.
Melkisedec y Jhasua se haban dedicado a inspeccionar todo el
santuario, buscando el archivo y el recinto de oracin que no apareca
por ninguna parte.
Todas las grutas demostraban haber sido habitaciones, pues en
todas ellas se vea el estrado labrado en la roca, o enclavado en el
pavimento y en el muro, si estaba hecho de madera.
Cuando se convencieron de que no estaba all lo que buscaban,
volvieron al huerto donde les esperaban para la comida.
Interrogaron a los cautivos sobre el particular y ellos dieron la clave
de aquel misterio.
El Servidor del Santuario con los Tres Esenios que le siguieron al
Monte Carmelo por no estar de acuerdo con el giro que se daba a su
Escuela de Divina Sabidura, haban obstruido la entrada al recinto de
oracin y al Archivo para evitar la profanacin, y porque detrs del Archivo se hallaba la sala funeraria con las momias de los Esenios
muertos.
175

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Los tres cautivos haban sido los Terapeutas que vigilaban los operarios constructores del santuario que empezaban a edificar en
Sebaste. Cuando ellos volvieron a las grutas, encontraron todo
despojado y solo dos de los bandidos que an no haban sido
capturados, y que fueron los que les amarraron.
Despus de la comida se dedicaron a la limpieza de las grutas y a
buscar la entrada al recinto de oracin que no apareca por ninguna
parte.
El Terapeuta gua y los tres cautivos conocedores a fondo de aquel
viejo santuario, se orientaron pronto, y dieron por fin con un
amontonamiento de piedras, tierra y yerbas secas que apareca en un
pequeo corredor.
Removido todo aquello, apareci la puertecita de piedra blanca en
la cual estaba grabada con grandes letras esta sola palabra: PAZ.
Era la entrada a la galera en que se hallaba el santuario
propiamente dicho, el archivo y la sala funeraria.
Entraron con el alma sobrecogida de un pavor religioso, como el
que penetra a un viejo panten sepulcral abandonado.
All no haba desorden ninguno y s un fuerte olor a humedad
propia de lugares cerrados por largo tiempo.
Tristeza de abandono, de decepcin, de desesperanza formaba
como una ola aplastadora del alma, que se senta agobiada de
indefinible angustia.
Al percibirla los ms sensitivos pensaban: Era el pensar y sentir
de! Servidor y sus tres hermanos fieles cuando al despedirse de su
amado Santuario de rocas, amontonaron piedras sobre su puerta
para dejarlo sepultado en la montaa donde quedaban tambin las
momias de sus hermanos muertos.
Los hijos de Tobas con Felipe se encargaron de establecer el
orden en la gran cocina, a fin de que pudiera servirles de refugio esa
noche. Cargas de heno seco del vallecito vecino fueron tradas para
los estrados de piedra que les servan de lecho.
Cuando brill la limpieza en aquella inmensa gruta, donde podan
caber cmodamente cien hombres, comenzaron las sorpresas
176

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

agradables para los tres muchachos.


Armados de cerillas encendidas registraron todos los rincones,
huecos y grietas de las rocas temerosos de alimaas y lagartos. Slo
salieron chillando algunos viejos murcilagos que escaparon
rpidamente ante la roja llama de las antorchas.
En cavidades ocultas por los musgos, encontraron cntaros con
vino y aceite, sacos de higos secos, nueces y castaas.
Ya est la cena completa gritaba Felipe saliendo de un negro
hueco con una orzita toda cubierta de tierra y telas de araas y que
estaba llena de miel.
Cmo es que los bandidos no devoraron todo esto?
preguntaba Seth mientras luchaba por destapar cntaros y orzas
hermticamente cerrados.
Porque el Padre Celestial lo guard para nosotros contestaba
Felipe que haba aprendido el razonamiento que Jhasua le haca,
apropiados para su mentalidad infantil.
Y si todo esto no fuera, ni vino, ni miel, ni castaas?... preguntaba Aarn.
Como no ha de ser?... No ves que est escrito en los rtulos?
replicaba el nio temeroso de verse burlado en sus esperanzas.
Y volva a leer en cntaros, orzas y sacos: Vino, aceite, miel,
castaas y nueces, higos, alubias... Lo veis?... bien claro est. Y
corra a la puerta de la gruta para ver si venan los compaeros, pues
su deseo mayor sera que no llegasen hasta tener todo aquello bien
dispuesto sobre la mesa, en escudillas y tazones.
Mientras estas almas sencillas estaban suspensas de las
pequeas cosas, Jhasua con los Esenios y el to Jaime buscaban
ansiosamente en el Santuario y el Archivo. Los rollos de papiro no
aparecan, pues seguramente los habran llevado el Servidor con sus
tres hermanos fieles al Santuario del Carmelo.
Encontraron los grabados en arcilla, piedra y madera, en alacenas
abiertas en la misma roca segn la costumbre. En grandes lminas
de piedra aparecan los nombres de los Esenios que fundaron el
Santuario, con fechas y detalles.
177

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

En el altar central, las Tablas de la Ley, copia de la de Moiss, y en


pequeas placas de piedra blanca, los nombres de los grandes
Profetas del pasado, los Maestros fundadores de la Fraternidad
Esenia entre las montaas.
Elas, Eliseo, Isaas, Jeremas, Ezequiel, Esdras, Samuel; y
continuaba la lista grabada en piedra de aquellos grandes
clarividentes, visionarios sublimes, que haban abierto senderos de
bien, de amor y de justicia a las almas desorientadas en las tinieblas
de la inconciencia.
Pero el asombro mayor les caus, un pequeo bulto, como un
fardo en una estera de juncos, debajo del altar que era todo de piedra
blanca y cuyo saliente o plataforma, daba lugar a una cavidad en la
parte inferior.
Era el cadver seco como un haz de races, de un viejecito que no
deba tener ms que piel y huesos, a juzgar por el aspecto de aquel
cadver momificado.
El Terapeuta gua que estuvo muchas veces en el Santuario,
recordaba que vio all andar como una sombra al viejecito Ismael de
104 aos, conservado all como una reliquia del pasado.
Cmo fue dejado all?
La nica explicacin lgica era que cuando el Servidor y sus tres
hermanos fieles, clausuraron el Santuario, el ancianito se qued
oculto voluntariamente para morir all.
A sus aos, no poda ya esperar mucha vida, y quiso evitarles la
carga de llevarle en brazos hasta el Carmelo.
Heroica fidelidad de un alma a un ideal abrazado con fe y
amor! exclam Jhasua arrodillndose ante aquella momia como
ante un objeto sagrado.
Para dormir su ltimo sueo haba colocado bajo su cabeza, un
grueso cartapacio de telas enceradas y los siete mantos blancos que
haba recibido al entrar en cada uno de los siete grados de vida
espiritual porque pasaban todos los miembros de la Fraternidad
Silenciosa, como la llamaron muchos escritores de aquellas pocas.
Del minucioso examen hecho sobre el cartapacio encontrado bajo
178

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

la cabeza del viejecito Ismael, sacaron en claro algo de la causa por


qu vino aquel desquicio en aquel Santuario.
Dos Esenios jvenes del grado tercero, nombrados Teudas y
Simn de Gitn, poseedores ambos de facultades de efectos fsicos
se encontraban a disgusto entre el silencio y ocultamiento esenio. La
vanidad por sus grandes facultades hizo presa en ellos, y sintieron el
deseo de ser admirados del mundo. Para esto nada mejor que abrir
un gran templo en Samara, y constituir un poderoso clero que
enfrentara al de Jerusaln ya demasiado orgulloso y prepotente.
En las anotaciones del viejecito Ismael podan verse las
discusiones que durante mucho tiempo alteraron la paz de los
Esenios de Samara. Simn de Gitn, llamado ms tarde Simn el
Mago por las extraordinarias manifestaciones obtenidas, tuvo
revelacin por va espiritual del sitio preciso donde se encontraba la
gruta del "Monte Garizim" donde Moiss haba mandado ocultar los
vasos sagrados y todos los objetos destinados al culto, como
incensarios, pebeteros, candelabros, fuentes de las ofrendas, etc.,
todo oro, plata y piedras preciosas. Era un constante motivo de
rivalidades, celos y ambiciones la riqueza de tales donativos hechos
por hebreos fanticos que materializaban su fe y su amor a Dios en
esos objetos de mayor o menor costo y riqueza. Para desterrar del
pueblo estos males el gran Moiss cuyo ideal era la adoracin a Dios
en espritu y en, verdad, mand sepultar entre las grutas de una
montaa aquellos incalculables tesoros.
Una vez encontrados y en poder de ellos, se despert de
inmediato en la mayora de los Esenios del Santuario que eran
veinticinco, la idea del gran templo, rival del de Jerusaln.
Algo haba trascendido al exterior de todo esto, y de all el asalto
de los bandidos al Santuario, donde se supuso que los tesoros
sagrados haban sido ocultos. Los bandidos fueron ajusticiados, el
tesoro repartido entre el Rey y el clero de Jerusaln, los Esenios
dispersos o muertos, y slo el Servidor y tres ms que no tuvieron
parte alguna en el pecado de sus hermanos, estaban a salvo en el
Santuario del Carmelo.
Todo esto lo comprendieron Jhasua, Melkisedec, y el Terapeuta al
179

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

estudiar minuciosamente el cartapacio del viejecito Ismael que esper


la muerte al pie del altar de su viejo santuario.
En la ltima pgina escrita, aparecan estas palabras reveladoras
de una firmeza de conviccin que asombraba: "Moiss ocult el
tesoro porque causaba la perdicin de las almas. Los que fueron
contra Moiss, al desenterrarlo para satisfacer su soberbia, se
perdieron tambin. Justicia de Dios!".
Los Esenios que estuvieron cautivos inclinaron la cabeza como
abrumados por su infinito peso.
El to Jaime con los hijos de Tobas y Felipe, se encontraban ya
gozando de los esplendores de la gran cocina brillando de limpia y
con una resplandeciente hoguera encendida, donde las marmitas
llenas de castaas y alubias, hervan desesperadamente.
Los hijos de Tobas utilizaban los conocimientos domsticos que
en sus aos de parlisis en sus piernas, haban aprendido. Su madre
les sentaba ante la mesa y la ayudaban a hacer el para familiar.
Cuando Jhasua con los Esenios entraron en la cocina, se vieron
agradablemente sorprendidos con la mesa llena de grandes panes,
que los dos hermanos asaban cuidadosamente.
He aqu deca Jhasua echados los cimientos para la
reconstruccin del Santuario: La hoguera encendida, las marmitas al
fuego y el pan caliente sobre la mesa.
La verbosidad de Felipe se encarg de ponerles al corriente de
todo cuanto haban encontrado en los obscuros escondrijos de la
inmensa gruta.
Los estrados de la cocina, ya bien mullidos de suave heno seco,
les servan de lechos para esa noche, y apenas terminada la cena,
los tres muchachos agobiados de cansancio, se entregaron al sueo
con esa tranquila serenidad de los seres que no tienen fatigosas
preocupaciones.
Los dos Esenios con Jhasua y el to Jaime volvieron al Santuario y
al Archivo, donde suponan que una gran tarea les esperaba.
Y no se engaaban. Primeramente trasladaron el seco y rgido
cadver del viejecito Ismael, tal como estaba recostado en una piel de
180

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

oveja y envuelto en una estera de junco, a la sala sepulcral que


comunicaba con el Santuario.
Encendieron de nuevo la lmpara de aceite que segn la
costumbre esenia, alumbraba perennemente la sala mortuoria, como
un smbolo de amor de los encarnados para los que haban partido al
espacio infinito.
Los grandes cirios de cera que aparecan gastados en mitad junto
a los atriles que sostenan los libros de los Profetas, fueron
nuevamente encendidos, y el chisporroteo de su mortecina luz,
esparci ese suave perfume de cera virgen quemndose al calor de
la llama.
La gran lmpara de siete candelabros que penda ante las Tablas
de la Ley, genial concepcin de Moiss, inspirado de lo alto, fue
asimismo llena de aceite y encendida de nuevo.
Su luz clarsima alumbr las cartulas grabadas a fuego, en piel
curtida al blanco, de los Libros de Moiss que aparecan al centro del
gran altar de piedra blanca.
En el Archivo encontraron una enorme cantidad de tabletas de piedra, de madera y de arcilla, grabadas en distintas lenguas.
Y encima de todo, un pequeo papiro con estas pocas palabras:
"Jaime de Sichen (Servidor) Juan de Sghoris, Zebedeo de Sebaste y
Abinabad de Joppe, declaran haber luchado con todas sus fuerzas
para impedir el gran desastre y decidieron clausurar el Santuario
cuando estuvieron convencidos de que nada podan hacer para
evitarlo.
"Que la Sabidura Divina reedifique lo que la inconsciencia humana
ha destruido".
Y aparecieron las firmas de los cuatro, que entonces se
encontraban refugiados en el Santuario del Monte Carmelo.
Que la Sabidura Divina reedifique lo que la inconsciencia humana ha destruido" repiti Jhasua releyendo una vez ms el papiro
que pareca exhalar efluvios de honda tristeza.
Y lo reedificars!... no lo dudamos, verdad, to Jaime?
As lo espero con el favor de Dios, Jhasua hijo mo. Quin tor181

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

cer tu voluntad ms dura que el diamante?


Hagamos aqu la concentracin de la noche y entre los cuatro
resolvamos lo que se har maana.
Entre los cuatro encarnados y yo cinco dijo el Terapeuta cado
en hipnosis. Acabis de llevar mi materia muerta a la sala sepulcral,
y mi espritu que esperaba con ansias este da, se acerca a vosotros
como el ms antiguo de los Esenios que ltimamente habitaron este
Santuario.
"Mandad maana a dar el aviso al Monte Carmelo, donde los cuatro fieles esperan esta hora, pues yo se lo haba prometido.
"Los Esenios tenemos el alma inconmovible como las rocas, y
ninguno se resigna a dejar morir un templo del pensamiento por la inconciencia y el egosmo de los hombres. Ellos vendrn en seguida, y
con los dos Esenios que enve cada Santuario, quedar formada de
nuevo la cadena fludica y la bveda psquica necesaria.
"Que el Seor perdone a los que pecaron, y d su fortaleza a los
restauradores del Santuario devastado".
Todos estuvieron de acuerdo, y al siguiente da emprendi el Terapeuta el viaje al Monte Carmelo, que no quedaba a larga distancia
cruzando en lnea recta la llanura de Edredn. Un da de viaje al paso
de un asno que fue contratado en Sevthpolis.
Mientras el Terapeuta viajaba hacia el Mediterrneo donde el Carmelo apareca como una enorme cabeza de gigante levantada sobre
el mar, el To Jaime con los hijos de Tobas y Felipe, llegaban a la
ciudad de Sevthpolis en busca del padre del nio, y en viaje de
compras de cuanto era necesario para poner las grutas en
condiciones de ser habitadas por los solitarios, que pronto volveran a
besar aquellas amadas rocas donde tanto y tanto haban pensado,
sentido y amado; donde an deba vibrar el eco doloroso de su adis
lleno de angustia, cuando se vieron forzados a abandonarlas.
Quedaron solos en el Santuario, Jhasua con Melkisedec y los tres
Terapeutas libertados de la cadena.
Todos comprendan que era llegado el momento de una
confidencia ntima para acortar distancias, o para separarse por
completo.
182

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

Y sta se produjo cuando los cinco entraron al Santuario para la


concentracin del medio da.
El alma de Jhasua vibraba como un arpa pulsada por las manos
de un mago de las cuerdas!... Su amor infinito se desbordaba sobre
aquellos tres hermanos que arrastrados por la corriente de vanidad y
ambicin devastadora del viejo santuario, estaban all a dos pasos de
l, esperando ser nuevamente acogidos, o para siempre rechazados.
Antes de comenzar la concentracin, y mientras el Maestro Melkisedec encenda los cirios y pona resinas perfumadas en los
pebeteros, uno de los tres cautivos, cuyo nombre era Judas de Saba,
dijo en voz baja a Jhasua:
Por piedad! T que eres el Enviado de Jehov para salvar a
Israel, intercede por nosotros para que seamos acogidos de nuevo en
el Santuario.
El alma del joven Maestro pareci salir a sus ojos claros y envolvindolos a los tres en una mirada suya indefinible, les dijo en su voz
de musical:
Porque quera salvaros, he venido, y estad seguros que mi
esfuerzo no se perder en vano. Cuando el Altsimo ha querido
reteneros atndoos con cadenas al Santuario quin ser el que se
atreva a rechazaros?
Que Dios os bendiga dijeron en voz baja los tres.
El maestro Melkisedec por su jerarqua espiritual deba hacer de
superior entre ellos, y fue quien evoc a la Divinidad recitando el
Salmo que ellos llamaban de la misericordia y que hoy llamamos
Miserere.
Una onda potente de amor inund el recinto y satur las almas
hasta causar la tierna conmocin que produce el llanto.
Los tres ex-cautivos se sumergieron en una suave y profunda
hipnosis, que en lenguaje ocultista se llama desdoblamiento, y los
tres, tomando personalidades de una existencia anterior, dialogaron
dndose as a conocer en un lejano pasado.
Por el intercambio de palabras sostenido entre ellos, Melkisedec y
Jhasua comprendieron que los Terapeutas Nar y Joab, eran una
183

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

nueva encarnacin de los dos hijos adoptivos del Profeta Samuel,


que los recogi moribundos abandonados por su madre a los dos
aos de edad: Joel y Abia.
El otro Terapeuta o sea Judas de Saba era la reencarnacin de
Jonathan hijo del Rey Sal, segn lo relata el Libro del Profeta
Samuel.
Los tres espritus conservaban a travs de los siglos sus
caractersticas bien marcadas. Sin ser de malos sentimientos, y
amando el bien y la justicia, los tres unidos haban cometido errores
en aquel remoto pasado, causando tristeza al noble corazn de
Samuel, Profeta de Dios. Y unidos entonces se haban inclinado a los
causantes de la ruina del Santuario Esenio, y cooperando con ellos,
parecindoles que era mayor bien la edificacin de un templo a la
altura de Jerusaln, que vivir como obreros del pensamiento y del
amor ocultos entre las grutas.
Judas, Nar y Joab samaritanos los tres, quedaron desde entonces
fuertemente unidos a Jhasua y el primero de los tres form parte de
los discpulos ntimos que despus de la muerte del Cristo, le
llamaron Judas el bueno, para distinguirlo de Judas de Iscariot, y del
apstol Judas hijo de Tadeo.
Cuando se despertaron de la hipnosis, los tres lloraban silenciosamente.
La decisin de recibirlos nuevamente en la Fraternidad Esenia, deba tomarse cuando el Servidor y sus tres compaeros vinieran del
Carmelo, pero Jhasua y Melkisedec la haban tomado ya, y no
dudaban de que sera definitiva.
Judas de Saba, cay nuevamente en hipnosis, el Profeta Samuel
hizo desbordar la suavidad tiernsima de su espritu en aquel
ambiente de piedad, de amor y de tristeza, propio de los momentos
en que no se sabe, si al final sera un abrazo de acogida, o- un adis
para siempre.
"Es la hora del amor, del perdn y de la piedad infinita elijo por
medio del sensitivo. Por eso ests aqu Ungido de Dios, porque
toda la humanidad ha delinquido.
"Los justos conquistan por s solos su gloria y su felicidad. Son
184

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

fuertes como estas rocas que os cobijan. Son fuertes como los cedros
del Lbano.
"Vuelan alto como las guilas por encima de los montes, y ninguna
fuerza les arroja a tierra. Pero los pequeos y dbiles van cayendo a
cada paso y necesitan ser levantados como levanta con amor la
madre al parvulito, que cae a su lado muchas veces cada da.
"Y vosotros que habis cado en el desvaro de las muchedumbres
ambiciosas de grandezas humanas, como lo hicierais siglos ha, en el
largo da de la eternidad de las almas, levantad de nuevo el corazn
ante el Ungido del Seor, que vino a la tierra para levantar los cados,
reconstruir lo que fue devastado, abrir nuevos surcos en los campos
estriles, y transformarlos en trigales dorados y en hermosos huertos
llenos de flores y de frutos.
"Paz, consuelo y esperanza a los que cayeron! Amor y Luz de
Dios a los fuertes que conquistaron la gloria de perdonar y de amar!
Melkisedec haba ido anotando todas las manifestaciones en el
gran libro que ellos llamaban "Crnicas", que servan de documento
perenne de la ntima relacin de la Fraternidad con el mundo
espiritual, bajo cuya gida se haba fundado a la luz del genio de
Moiss, y continuaba su senda inconfundible a travs de quince
siglos.
Terminada la concentracin con el himno de accin de gracias, los
nicos cinco habitantes del Santuario por esa noche, se refugiaron en
la gran cocina, donde el fuego del hogar les esperaba con las
marmitas que hervan y donde los estrados de piedra mullidos de
heno, les brindaban el descanso.
Los tres Terapeutas samaritanos se vean ya ms animados y la
conversacin recay sobre un tema buscado por Jhasua:
Si haba en Samaria refugios para los desamparados y hurfanos.
Judas de Saba que era el mayor de los tres, contest que los
haba antes de la devastacin del Santuario que era quien los
sostena. Seguramente se encontraran en una situacin muy
precaria, y se habran dispersado los refugiados a mendigar por las
calles de pueblos y ciudades.
Si os parece aadi Judas apenas claree el da,
185

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

recorreremos nosotros tres, las montaas de la costa del Jordn


llenas de grutas donde antes tenamos varios albergues, algunos de
leprosos, otros de mujeres con nios contrahechos y otros de
ancianos. Volveremos al anochecer trayendo buenas o malas
noticias.
El rostro de Jhasua pareci iluminarse ante la proposicin de Judas, en el cual vio ya resucitado el amor al prjimo y el deseo de
borrar su falta con obras de misericordia y de piedad fraterna.
Los otros dos menos expansivos y vehementes que Judas,
aceptaron con alegra la misin que se les encomendaba. Volvan a
ser los Terapeutas peregrinos en busca del dolor para aliviarlo.
A la madrugada siguiente, cuando Jhasua se despert vio a Judas,
Ner y Joab trabajando activamente en poner leos al fuego, otro haciendo el pan y el tercero llenando los cntaros del agua.
Nos dormimos como obreros de} pensamiento y nos
despertamos como servidores de la materia dijo Jhasua riendo al
ver los afanes de los tres Terapeutas.
Qu hemos de hacer si tenemos el jumentillo de este cuerpo
que es necesario alimentar contestaba Judas, colgando del trpode
sobre el fuego la marmita de hervir castaas.
Mientras el pan se coca bajo el rescoldo, y las castaas hervan,
los cinco entraron al Santuario para cantar el salmo del amanecer y
leer un captulo del Profeta que tenan en turno.
Era Isaas, y corresponda el captulo 55 entre cuyos 13 versculos
aparecen estos que eran como hechos para los tres Terapeutas
redimidos.
"Todos los sedientos, venid a mis aguas, dice Jehov. Inclinad
vuestros odos y venid a M. Od y vivir vuestra alma y har con
vosotros pacto eterno, como hice misericordias a David despus de
su pecado.
"Buscad a Jehov mientras puede ser hallado. Llamadle en tanto
que est cercano.
"Deje el impo su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y
vulvase a Jehov que tendr de l misericordia y ser amplio en per186

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

donar.
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos, mis caminos, dijo Jehov".
El vibrar dulcsimo del lad del maestro Melkisedec acompaaba
en sus vuelos al pensamiento de los que oraban; y la honda
conmiseracin de Jhasua hacia los tres Terapeutas, form una
bveda psquica de inefable ternura y amor divino.
En aquel pilago sutil donde todo era claridad, el alma de Judas se
uni tanto con la de Jhasua, que mentalmente hicieron el pacto
definitivo.
"Te seguir a todas las tierras donde pongas tu planta", deca el
alma vehemente del Terapeuta.
"Te llevar conmigo siempre que haya de levantar a los cados",
deca el alma del Cristo encarnado, respondiendo al sentir profundo
del que aos despus sera uno de aquellos ntimos amados de su
corazn.
Judas el bueno, cuando empez sus actividades en cooperacin
del Verbo encarnado, se consagr con preferencia a redimir
delincuentes y mujeres de vida desordenada, come si su espritu
consciente hubiese querido hacer con sus semejantes lo que el Cristo
hizo con l.
Al mismo tiempo que los tres Terapeutas registraban las grutas de
la margen occidental del Jordn, en Sevthpolis, la ciudad-plaza de
las caravanas, el to Jaime con los hijos de Tobas y Felipe buscaban
a Parmenas el griego, como le llamaban en la bulliciosa colmena de
mercados y tiendas.
Les sealaron cul era su lugar de venta, que se encontraba al
final de un vetusto corredor con pretensiones de columnata.
La apariencia era de ser aquello un bazar con toda clase de
objetos artsticos trados de Persia, como cofres, nforas, tapices, etc.
Pero detrs de las colgaduras en exposicin, se realizaban los
negocios de un orden muy diferente.
Si bien demostr alegrarse Par menas de abrazar a su hijo y a sus
dos sobrinos, al to Jaime no le pas desapercibida la inquietud que
187

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

esta visita le produca.


Id a esperarme en la tienda del viejo Isaac, donde se comen los
mejores cabritos guisados les dijo, quiero obsequiaros a todos
con una comida de lo mejor que aqu puede pedirse.
Pero el to Jaime y los hijos de Tobas comprendieron que el deseo
de Parmenas era alejarlos de all.
No tenemos ninguna prisa contestaron, y tu hijo no gusta
apartarse tan pronto de ti. Iremos todos juntos.
En ese momento llegaron dos hombres por cuyos ropajes se comprenda que eran de Sidn.
Venimos por nuestro negocio dijeron. Parmenas se desprendi como pudo del pequeo Felipe, y se entr con los recin llegados
detrs de las colgaduras.
Poco despus se oyeron sollozos de mujeres y algn grito
ahogado. Jaime y los hijos de Tobas se precipitaron hacia aquel sitio.
Y habiendo pasado un corredor, se encontraron con una obscura
covacha, donde tres jovencitas lloraban amargamente.
Qu es esto Parmenas? Has hecho de tu tienda una casa de
crimen? pregunt el to Jaime.
Salvadnos! Nos llevan a Sidn vendidas a una casa de vicio!
gritaron las tres muchachas a la vez.
Mentira! Grit Parmenas. Son escapadas del hogar y estos
hombres las vuelven a su familia.
El to Jaime mir a Aarn y ste que ya estaba aleccionado, sali
rpidamente simulando hacer una denuncia.
Vendremos luego dijeron los hombres y se hundieron -por la
covacha que deba tener salida hacia otra parte. Parmenas hizo lo
mismo, pues sospecharon que la salida de Aarn significaba un
peligro. Simplemente fue para desbaratar el turbio negocio con el
temor de la intervencin de la justicia.
La ley romana slo consideraba esclavos legalmente adquiridos,
los misioneros de guerra que eran repartidos como botn entre los
guerreros vencedores.
Las jovencitas estaban con los pies y las manos sujetas con
188

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

cordones fuertes tejidos de lana y seda. Cuando fueron desatadas y


llevadas al exterior en la tienda, declararon haber sido sacadas de su
casa con engao. Parmenas el griego, que recorra las aldeas
montaosas de Samara, haba llegado a Emon, en la falta del Monte
Ebat, donde ellas vivan. Su padre haba muerto de una cada a un
precipicio y eran nueve hijos, ellas tres las mayores. Amenazadas de
la miseria que vena sobre el hogar, la madre accedi, a que fueran a
servir como criadas a Sevthpolis para ayudar a la familia, mas nunca
para ser vendidas como esclavas destinadas al harem de algn
prncipe extranjero.
_Bien les dijo el to Jaime, alabad a Dios que hemos llegado
a tiempo. Al medioda saldr la caravana del sur que pasa por
Emon. Contrataremos tres asnos y os volveris con vuestra madre.
_Qu dolor ser para ella que volvamos sin esperanzas de socorro
para la familia! Tenemos cinco hermanos pequeos dilo la que
pareca ser mayor que apenas tendra 17 aos.
_No os aflijis. Cuando Jehov hace las cosas, las hace bien
hechas.
"Venid con nosotros,
Aarn qued con Felipe guardando la tienda de Parmenas y el to
Jaime con Seth se acercaron a la plaza de las caravanas donde los
alquiladores de asnos ofrecan bestias en todos los tonos.
Contrataron tres con sus aparejos y sacos de carga que fueron
llenados de cereales, legumbres y frutas secas.
Llevad estas monedas a vuestra madre les dijo el to Jaime,
entregndoles un pequeo bolsillo con monedas de plata y dadme
vuestro nombre y las seas de vuestra casa para tener noticias
vuestras en todas las caravanas.
Las jovencitas no saban si rer o llorar. Tan inesperado haba sido
el cambio de su situacin! Fueron puestas bajo la tutela del jefe de la
caravana, para quien era conocido el padre de las nias, que alguna
vez le prest servicios al pasar por su pueblo natal.
No os arriesguis a salir de vuestro pueblo les recomend el
to Jaime. Y decid a vuestra madre que un Terapeuta ir pronto a
salvar su situacin. A ms tardar en la luna prxima.
189

Josefa Rosala Luque lvarez __

Arpas Eternas

De vuelta a la tienda de Parmenas, lo encontraron con Aarn y


Felipe, aunque un tanto hosco y retrado.
Dios fue misericordioso contigo Parmenas le dijo el to Jaime
y en vez de estar en la crcel por tu delito, ests bajo tu tienda
tranquilamente. Debes, pues, recoger este aviso y guardarlo para
toda tu vida.
"Dime no puedes conformarte con las ganancias que te da esta
tienda, que te enredas en negocios de mala ndole?
Parmenas callaba pero se adverta en l una lucha interior tremenda. De pronto, Felipe que estaba junto a l mohno y triste, dio un
grito de alegra y corri hacia la sombra formada por una colg