RADAR
8.5.16
N1025
AO19
EL TEATRO ELEFANTE DE LISANDRO RODRGUEZ
LAS OBRAS COMPLETAS DE ROBERTO CARRI POR HORACIO GONZLEZ
FREAKS AND GEEKS Y EL COMIENZO DE LA NUEVA COMEDIA NORTEAMERICANA
MI MODO DE ALUMBRAR
LILIANA HERRERO PRESENTA IMPOSIBLE, SU NUEVO DISCO, Y LOS TANGOS QUE GRAB JUNTO A GERARDO GANDINI
VALEDECIR
NINGN
BRANDON,
NINGUNA
KELLY
En 1995, tiempos sin internet, ni por tanto redes sociales, la fotgrafa norteamericana Adrienne Salinger
decidi remediar cierto mal: la inverosmil imagen que
todopoderosos shows televisivos del tipo Beverly Hills
90210 devolvan sobre la adolescencia. Lo hizo a travs de su cmara, retratando a ignotos muchachos y
muchachitas en sus santuarios personales (lase, sus
dormitorios). La nica condicin impuesta a los teens
que accedan y que encontraba en shoppings, restaurantes, a travs de amigos y conocidos era que no ordenaran sus cuartos. Los padres, por supuesto, no estaban invitados a participar de la toma. Nuestras habitaciones cuentan historias sobre nosotros, esgrime
hoy la multipremiada doa sobre la serie que devino libro a mediados de los 90s (In My Room: Teenagers In
Their Bedrooms) y que, desde entonces, se ha convertido -no sin irona- en fuente de inspiracin estilstica
para creadores de sets de programas de tev de Los
ngeles; una biblia no-oficial, segn voces a diestra y
siniestra. Estaba interesada en esa rica informacin visual que muestra las contradicciones y ambivalencias
de pasar a la mayora de edad, suma quien se desempea como profesora de fotografa en la Universidad
de New Mexico, en Albuquerque. Quien, adems, desde las ltimas semanas ha vuelto a figurar en medios
muchos por las mentadas imgenes, amn de su inesperada circulacin viral. Una segunda vida, como le dicen, en plena era digital.
AL COMPS
DE LAS LETRAS
Pensamos en el concepto de vestir la ciudad con msica
sin que necesariamente exista un sonido real, solo aquello
que suena en la cabeza de los transentes que leen cada
afiche, ofrecen las creadoras de Pensamiento Rtmico,
dando las razones detrs de su flamante proyecto. Proyecto que, con apenas tres meses en las calles, ya viste puntos
varios de Capital Federal con despojados psters de letras
de canciones, sin ms referencia que la frase de ocasin
(Va a venir, no va a venir o va a venir, La noche sea ms
corta, no lo s, A la gilada ni cabida, mi vida, etctera) y
el correspondiente hashtag, #pensamientortmico. Cuanto
menos tiene el cartel, mayor es su impacto. Estamos constantemente invadidos por colores, publicidades, figuras,
texturas Pensamiento Rtmico tiene el azul y el blanco como identidad, y resalta por su simpleza, reflexionan sobre
su esttica.
Con ms de 150 carteles desperdigados por Villa Crespo,
Abasto, Palermo, Colegiales y Belgrano, y la promesa de
continuar la intervencin en otras coordenadas (Nos contactaron de Per, Uruguay y Bolivia para que vayamos para
esos pagos, ni hablar de Rosario y Crdoba), las pensadoras rtmicas aseguran que la sociedad busca complicidad
callejera. Y su propuesta artesanal, que llega a las paredes
paste up mediante, da el guio pertinente para robar una
sonrisa o una mueca
Motorizada por cierto interrogante (qu sucede en quien
lee cuando se topa con estas frases de modo descontextualizado, con tipografa sobria, sin pista de los ritmos que
las suelen acompaar?), la iniciativa es obra y gracia de
dos muchachas de 24 la una, estudiante de arquitectura;
la otra, licenciada en gastronoma, cuyas identidades prefieren preservar porque, en sus palabras, lo que importa es
el qu, no quines. El qu, por cierto, son los lyrics, por
encima incluso de los artistas. De all que sus posters no
se limiten a gneros, nombres o pocas, y sea posible reconocer en ellos, letras de variopintas canciones, siempre
en castellano: desde Gustavo Cerati, Miss Bolivia, los Autnticos Decadentes, hasta Bandana, Raffaella Carr, l
Mat a un Polica Motorizado Por cierto: completan la experiencia con una lista Spotify que incluye los temas que
empapelan la ciudad. Para no ahorrar en sensaciones.
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LAS RIENDAS,
FLOJAS
Haber descollado en el horizonte cinematogrfico del Lejano Oeste no
ha sido suficiente chapa para que John Wayne tenga su propio da.
Convencido republicano y acrrimo anticomunista, el hombre que en
cierta ocasin declarase Soy un patriota decente y pasado de moda
que agita la bandera estuvo cerca de lograrlo, pero una asamblea estatal defini, por amplia mayora, no otorgarle tamao tributo pstumo.
Fue otro republicano, Matthew Harper, el que tom la iniciativa de presentar la propuesta, despus de que en Texas aprobaran conmemorar
el cumpleaos del vaquero universal cada ao. Sin embargo, en California han pesado cuestiones como lo que dej dicho en una entrevista
de 1971 a revista Playboy: Creo en la supremaca blanca hasta que los
negros estn educados hasta un cierto punto de responsabilidad. No
creo en darle autoridad y posiciones de liderazgo y juicio a personas
irresponsables, explica el diario espaol El Mundo.
Sin dejar de destacar cmo, estando an vivo, el actor defendi la matanza de pueblos originarios durante la conquista del Oeste porque, a su
consideracin, era una cuestin de supervivencia: Haba un gran nmero
de gente que necesitaba nuevas tierras, y los indios estaban tratando de
quedrselas para ellos de forma egosta, declar el rudo seor, hroe del
western, en cierta ocasin. Declaraciones que fueron retomadas por los
legisladores del estado de California para votar en contra de la propuesta
de declarar al 26 de mayo, fecha de su nacimiento, el Da de John Wayne.
El seor Harper, ms que indignado, acusando a sus compaeros de ortodoxos de la correccin poltica, declarando adems que oponerse a
la iniciativa es como estar en contra del pastel de manzana, los fuegos artificiales, el bisbol, el sistema de libre mercado o el 4 de Julio.
EL OTRO CERVANTES
POR FERNANDA GARCA LAO
DE CASTIGOS VARIOS
A propsito de las efemrides ilustres
de los ltimos das, en sptimo grado,
en la nada glamorosa Villa de Mstoles
donde vivimos con mi familia algunos
aos del exilio, tena un compaero de
apellido Cervantes. El ms burro, a decir de los bellacos que hacan las veces
de profesores. El tal Cervantes reciba
con indiferencia las comparaciones y los
chascarrillos que su noble apellido suscitaba. Era un repetidor serial que miraba con abulia desde arriba. Consciente
del oxmoron.
Busco en internet el viejo colegio, sito
en la ilustre calle Velzquez de la Villa, y
encuentro que ahora es bilinge. No puedo menos que evocar al profesor de ingls
de aquellos intempestivos das, de cuyo
nombre no quiero acordarme, etc. Una
especie de matarife de los buenos modales y de la fontica que escupa un frentico Jau ar y? mientras controlaba desde la
ventana su Fiat 600.
Su mtodo educativo era casi de vanguardia. Simple, pero efectivo. Cuando
alguien se equivocaba o responda con
burlas a sus cuestiones, el profesor brindaba dos alternativas. La pregunta que
nos haca era en castellano: copia o capn? Es decir, nos dejaba optar por el tipo de castigo y cada cual resolva en liber-
tad, segn sus prioridades, semejante disyuntiva.
La primera vez que fui merecedora de
sancin no tena idea de qu significaba
aquello. Pero, por fortuna, tena a Cervantes de mi lado, para graficarlo. A pesar
de su mirada perdida.
El profesor nos haba encontrado distrados a ambos. Cada uno en su cpsula
de despiste. Se nos acerc amenazante,
pero se detuvo frente a la mesa del oxmoron, primero. T, bjate del molino,
Cervantes. Qu prefieres, le dijo con voz
salvaje. Copia o capn. Capn, respondi sin dudar mi compaero. Y enseguida recibi un golpe de puo seco en la
cabeza. Yo estaba horrorizada. La bestia
enfil hacia m. Ahora t, Dulcinea.
Qu eliges. Ni lo dud: copia. Muy
bien, entonces escribe I m stupid, cien
veces en la pizarra.
Ya se haban ido todos cuando termin
con el ltimo stupid. Gran leccin del
Cervantes moderno: la escritura es un
trabajo lento, mejor poner el cuerpo.
No recuerdo cuntos das pasaron, pero
era de noche aunque fueran las cinco de la
tarde. Pleno invierno. Repasbamos los
verbos irregulares con la voz monocorde y
las estufas encendidas. Pay, paid, paid. De
pronto, el profesor se detuvo junto a la
ventana. Y se qued mudo. Pareca hechizado. Inmediatamente, se puso a llorar, a
tocarse la frente. Sali del aula posedo.
Vimos el desastre desde la ventana. Alguien haba destrozado su Fiat 600. Alguien haba roto con furia los vidrios.
Todos celebramos con risas la tragedia.
El nico que se mantuvo en su lugar fue
Cervantes. Una mueca torcida por todo
gesto. Antes de salir, nos revisaron a todos. A l le encontraron una enorme llave inglesa oculta en su campera. Fue expulsado al da siguiente.
El asunto de la llave inglesa me pareci poco sutil pero de lo ms aleccionador. El profesor haba sido castigado por
su mal manejo de la lengua con la mejor
herramienta: la metfora.
A menudo me pregunto qu habr sido de aquel Cervantes sin obra, de aquel
incomprendido. Nunca lo volv a ver.
Tal vez haya recurrido a un juez, maldiciendo su genealoga.
ENTREMS DEL
HEREDERO ACONGOJADO
Le ruego a su Seora me ahorre la
gloria de mi pariente manco. Prefiero ser
un Snchez, un Garca. Yo aspiro a la
modestia de los nadies.
No lloris, caballero. Enjugad vuestras lgrimas y os har justicia. Desplegad la idea.
No soporto las comparaciones y reniego de la lrica, seor Juez. Una gloga
me suena a dolor de garganta. Los entremeses me gustan con mahonesa.
Pues para la ley vuestro caso viene
siendo bastante endeble, jovenzuelo.
Ahondad en la desgracia, que estoy escaso de tiempo.
Aspiro a ser fontanero, su Seora.
Cmo arreglar un grifo me parece ms
interesante que firmar comedietas, darle
voz a desvaros, besar las espigas de los
Condes o engaar a las vejetas.
Denegado. No hagis lugar a la necedad ajena. Que un Cervantes tcnico no
es menos que un poeta. De hecho, lo
prefiero mil veces. Que de palabras est
el mundo lleno. Y os digo ms. Que de
aquel noble sofista se haya destilado este
pariente sin pretensiones, nos da la pauta de que el ADN es intil en cuanto a
trasladar talentos. No se amedrente y
tenga hijos, seor Cervantes. Por nmero superaremos los males que el exceso
de pensamiento nos causa. A base de licuados genticos seremos en breve idiotas y ya nadie recordar al Cervantes primero. Que no hay memoria que dure
tanto. Haced odos sordos y compraos
una llave inglesa.
Ya tengo.
Pues aqu os espero. Y que sea maana
mismo, que tenemos las caeras del bao de damas a la miseria.
Gracias, su Seora.
Resucita en ti el honor perdido, muchacho. Y el gusto, que estaba muerto.
Que pase el que sigue!
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DAR BATALLA
Despus del grandioso Maldigo, Liliana Herrero sigue ampliando y ensanchando los surcos de su bsqueda
con el flamante Imposible, donde practica un recorrido incandescente e insurrecto por los autores tradicionales
del folklore, desde Atahualpa Yupanqui hasta el Cuchi Leguizamn, pasando por Buenaventura Luna y Armando
Tejada Gmez, entre muchos otros. Desde all plantea que su horizonte poltico, musical y potico es la memoria,
un lugar donde, entre otras cosas, encuentra las maneras de pensar el presente. Todo bajo cierto clima nocturno,
lunar pero para nada oscuro y de ensoacin, puramente acstico. Adems, obsequia tres grabaciones incunables
que lleg a registrar junto a Gerardo Gandini, donde sigue la tradicin pero esta vez la del tango, con
composiciones de Gardel y Le Pera: se ofrecen junto al disco pero no son un bonus track, sino una pequea obra
aparte, otra parada en esa bsqueda de cantarle a lo que llamamos patria aunque, segn dice Herrero, no sepamos
bien qu es y todava la estemos construyendo.
POR JUAN IGNACIO BABINO
Grab, grab. Escuchaste el disco?
Te gust, qu te pareci?. Es media
maana de un da bien fro y Liliana
Herrero, arropada en una pollera larga y
negra y una camisola de colores suaves
que no apura el mate, que confiesa yo
no puedo tomar los que hace Gonzlez
y que acusa haberse levantado no tan
temprano planta ya su locuacidad luminosa, encendida, brava. Despus invita a
ir al living vamos para all? de esta
casa grande en pleno Boedo, a la que se
mud no hace mucho luego de vivir en
San Telmo. Es la primera charla, el primer encuentro que tiene a raz de su flamante disco, Imposible (editado a travs
de S-music), y cuenta que eso la angustia:
Uno piensa que lo tiene todo claro y la
verdad que no s si es as. En realidad
uno descubre el disco mientras va conversando sobre l y lo va tocando. A m
me angustia un poco hablar de lo que he
hecho. Porque no s si s.
Ese no saber tanto no es tan as, tan
literal. Es algo que ir desandando a lo
largo de toda la charla. Porque, por ejemplo, dice: El sonido del disco anterior,
Maldigo, es un sonido hermoso. Y este es
otra cosa. Pero lo busqu a ese sonido.
Quera algo muy de cmara, de madera,
muy acstico.
As es. Imposible tiene un sonido puramente acstico. La banda estable, que la
acompaa desde la grabacin de Este
tiempo (2011) son Pedro Rossi en guitarra, Ariel Nan en contrabajo, Mario
Gusso en batera y percusin y Martn
Pantyrer en vientos, aunque en esta ocasin toca sola y exclusivamente el clarine4
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te bajo. Para este disco, adems, se sum
Santiago Giordano en la produccin
junto a la propia Liliana y a toda la banda y Lilin Saba en el arreglo y direccin de un tema en particular: Lavanderas de Ro Chico de Gustavo Cuchi
Leguizamn. Las canciones que completan van desde la que da ttulo al disco,
Imposible, de Juan Carlos Franco Pez,
hasta Luna Tucumana y Chacarera de
las piedras de Yupanqui, pasando por
Chaya de la albahaca de Armando Tejada Gmez y Cuchi Leguizamn, entre
muchas otras.
Repasando las canciones y los autores
surge pensar que mucho de lo que est ah tiene que ver con la memoria:
como lugar, como conflicto, como
punto de partida desde el cual pensar
el presente.
Lo que yo quera sealar, leer o mostrar
es un sonido, un relato antiguo, memorioso. La memoria de viejos autores, de
viejos msicos. Memoria y austeridad.
Celebro esa combinacin. Busqu ese sonido para esos autores para transitar ese
horizonte sonoro y sealarlo en un modo
austero pero no sencillo. No son sencillos
los arreglos que hemos hecho ah. Tiene
una complejidad que no incomoda, que
no molesta. La memoria es una telaraa
que te lleva a una imprecisin y a lo que
uno mismo construy con los recuerdos,
tomando un hilo de ac, otro de all y
haciendo un tejido que de algn modo
corresponde y no corresponde a lo que
fue. Por eso la memoria es un tema siempre tan problemtico, tan interesante. Y
le agrego esta otra idea: eso que sucedi
nos est esperando, ah, porque an tiene
cosas para decir.
Herrero ha ido construyendo un surco
propio en la msica argentina. Ha inventado un modo que atraviesa y se ampla en cada uno de sus discos siempre
quiero, siempre querr ms dice: desde
aquellos que tienen una sonoridad ms
de los 80, pasando por obras que pueden entenderse conceptuales (las que
grab con Juan Fal y el doble Litoral de
2005), hasta sus ltimas producciones.
Pero en todos y cada uno de ellos est su
propia manera: cada disco no es slo
msica, no son slo canciones; es un
mundo de interrogantes, de dilogos, de
batallas. Y si en sus ltimos discos Igual
a mi corazn (2008), Este Tiempo (2011)
y Maldigo (2013) hay una bsqueda
que ana autores clsicos y contemporneos particularmente en Este Tiempo
Imposible va hacia la tradicin: autores
ms o menos cannicos, tradicionales,
ninguno vivo. Yo quera esa referencia.
A un pasado, a algo ausente, en tanto a
las personas fsicas, pero presentes en la
vida contempornea y en mi vida. Casi
todo bajo una sonoridad que remite hacia la zamba, aunque hay aires de milonga y el canto festivo en, por ejemplo,
Chaya de la albahaca, el decir aletargado. Un sonido criollo, de pea si se
quiere. O ms exactos: orgnico. Se entiende: el disco se grab en vivo en los
estudios ION. Esa es una gran memoria
de la msica argentina.
El disco anterior se llam Maldigo, este
Imposible. Est el conflicto, la puja en
esos ttulos: lo que no se puede decir sino de otra manera que maldiciendo, lo
que est vedado de posibilidades
A ver, Imposible remite concretamente a
la cancin de Franco Pez. Pero despus
est el tema de las palabras. Son muy
complejas. No existe esa literalidad de
capturar en una palabra todo lo que pasa.
Nunca es as. Entonces, si uno piensa lo
imposible en relacin a cmo se lo usa
cotidianamente, es aquello que no se
puede hacer. Pero a pesar de eso yo siempre pens en ese abismo que significa decir esto no lo puedo hacer. Ah vibra,
centellea una esperanza. En eso que vos
decs no puedo, no puedo. Siempre trato de pensar que en esa imposibilidad
hay una esperanza de que eso pueda realizarse, aunque no se realice. Esa es mi
idea del mundo. Es una tica, una poltica tambin. Que a veces puedo sostener y
a veces no puedo. Cundo la sostengo?
Cuando aparece un disco.
La cancin que le da nombre al disco
esconde una perla. Su autor Juan Carlos
Franco Pez era teniente primero del
cuerpo de archivista y ciclistas cuando
le toca defender de oficio al anarquista
Severino Di Giovanni. Lo que iba a ser
apenas un trmite formal termina siendo
algo vital: Pez arremete una defensa acalorada y real del libertario porque haba
quedado prendado frente a la presencia
del anarquista. Finalmente Severino termina fusilado y Franco Pez envenenado
en una cena de camaradera un buen
tiempo despus.
CANCIN DE LAS CANTINAS
El territorio de Imposible no es slo la
memoria. El disco tiene un clima nocturno pero no oscuro, advierte. A veces
de ensoacin. La sonoridad apunta ha-
FOTOS Y FOTO DE TAPA: NORA LEZANO
Quera sealar, leer o
mostrar un relato antiguo,
memorioso. La memoria
de viejos autores, de
viejos msicos. Memoria y
austeridad. Celebro esa
combinacin. Es un modo
austero pero no sencillo.
La memoria es una
telaraa que te lleva a una
imprecisin y a lo que uno
mismo construy con los
recuerdos, haciendo un
tejido que de algn modo
corresponde y no
corresponde a lo que fue.
Por eso es un tema tan
problemtico y tan
interesante.
LILIANA HERRERO
nen acompaados de breves textos que a
veces toman la forma de un corto manifiesto donde se trascienden las significaciones sonoras liner notes que le dicen.
As lo han hecho, por ejemplo, el propio
Horacio Gonzlez, Martn Caparrs,
Guillermo Korn, Mara Pa Lpez, entre
otros. Esta vez sumado a una pequea
lnea de su nieta Rita Pealves (La espada ms grande para decir sabias palabras,
para ustedes, es la msica) el que firma
es Jorge Consiglio. Y escribe: Se trata de
lo imposible: condicin primordial del
arte. Cada arpegio la inflexin de la voz
de Liliana Herrero ofrece una incertidumbre que hace que la msica exceda su
propio alcance. Desde ese lmite se propone el canto, siempre desde el confn.
Es el anhelo que propulsa estas canciones, territorios de evocacin: la infancia,
el ro en su persistencia, Villaguay, la noche, el merodeo por la ciudad.
cia all y hay una presencia textual: noche
es una palabra recurrente en todo el disco. Yo s que s. Y no s qu decirte. Por
ejemplo, Juan Laxagueborde, amigo al
que yo le dedico el disco, lo siente as,
como una especie de caja negra. Es nocturno, s. En Cancin de las cantinas est esa pregunta, hermosa: qu se amontona en la noche? Es una pregunta fundamental. Bueno, se amontona esta memoria. Esta y miles de autores ms que
no estn en este disco. Y la noche tiene
un tiempo tambin, no es cierto?.
Y ese clima nocturno es el que encontr
Nora Lezano al momento de encarar la
direccin de arte y la fotografa. Cuando
escuch el disco comenta Nora me llam la atencin las veces que se nombra a
la noche y a la luna. Un ttulo tan rotundo y canciones luminosas. El anterior,
que tambin trabajamos juntas, haba sido un trabajo oscuro, con una carga muy
pesada en la imagen. Ac tuve claro que
quera hacer un arte tajante, luminoso,
con imgenes nicas, que hablen de lo
frgil y de la fuerza al mismo tiempo. Y
como trabajar con ella es la libertad absoluta se me ocurri juntar su momento
con el mo: todo eso haba que parirlo en
mi casa, donde me mud hace poco. Por
eso hay una foto de la luna vista desde mi
terraza y una flor, un lirio de mi jardn.
As lo vi, ese es su imposible: cercano y
frgil, alimentado por una esperanza inquebrantable. A Herrero ningn imposible la detiene!. Esa austeridad del sonido
est llevada tambin a la imagen: todo
corporizado en lo mnimo de un gesto;
un arte de tapa exquisito, las fotos y el diseo como un haiku: un lirio, los msicos
apenas iluminados a veces con el contorno desdibujado. Quera que los retratos
tuvieran una luz mnima. Las hicimos de
noche, en el living, en completa oscuridad; slo se imprimi el recorrido de la
luz que yo marcaba. Estn todos descalzos
para resaltar los pies: el andar, el hacer un
camino, aceptarlo; cada uno el suyo, distinto, pero todos juntos. La perra que
aparece en algunas de las fotos al interior
es Blanqui, compaera de Nora.
DERIVAS
Todos los discos de Liliana Herrero vie-
Hacia el final de esa breve nota aparecen las palabras derivas, gozos, abismos. Y siento que as es como entends la tradicin: vas hacia ah pero no
de una manera cmoda.
Porque no hay rplica posible! Siempre
dije no hay cover posible, no usemos la
palabra cover. Cmo me ira yo hacia
Luna Tucumana. Es insuperable. Entonces veamos cmo se expande esa msica y ah entrs en una deriva. Vas ac,
vas all, ves qu grieta me dej, cmo lo
dijo y ah aparece una idea.
Y desde all es que, por ejemplo, puede
entenderse la ltima lnea de Luna Tucumana donde, cambiando una nica
palabra abre la tonada hacia el infinito:
all, en vez de a mi Tucumn querido
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UNA CANTANTE DE RO
La compleja, fascinante y filosfica obra de Liliana Herrero
POR MARIANO DEL MAZO
a oscuridad de
Imposible habr
que enmarcarla
dentro de una idea
que Liliana Herrero
agitaba en la poca de
Este tiempo (2011):
que cada disco dialoga, precisamente, con su tiempo. Ya Borges deca
que no se puede ser otra cosa que fatalmente contemporneo. El lbum que acaba de salir es de un
tono mate, con brillos apagados. Es de un vibracin seca, en sintona tal vez con un tembladeral
poltico que todo lo tie. Se puede pensar que esta
Liliana Herrero est en las antpodas de aquella
que rockeaba a su manera hace casi treinta aos,
cuando se adelant de la mano de Fito Pez a la
lcida operacin hendrixiana realizada por Divididos con El arriero de Yupanqui. Pero no es exacto, ese contraste es aparente. Engaa. En cada uno
de los discos y son muchos, y zigzaguean mostr una incomodidad artstica radical que la ubic
siempre en un sitio oblicuo. Desde esa incomodidad traz un plan esttico en el que destaca una
vanguardia empecinada que rompi la forma de
interpretar folklore. Inaugur un canto fuera de
quicio. Por ese quiebre, por ese surco, transitan
hoy muchas cantantes. Luciana Jury es la que arremete por la huella con paso ms firme y personal.
Ahora que en Imposible decidi dialogar con su
infancia, con su pueblo y con un repertorio apretadamente folklrico instalado en su memoria
trazando una analoga, funciona como el Escondido en mi pas de Mercedes Sosa resulta interesante echar una mirada sobre esa obra, un corpus
formidable y complejo. Una trama espesa, que
interacta no slo con el folklore y ms ampliamente y para ser justos con una ancha y armnica concepcin de la msica popular, sino tambin con crculos acadmicos e intelectuales, con
la tradicin, con la modernidad, con los medios
de comunicacin y con los avatares polticos.
Abruma volver a escuchar en un par de tardes toda
la obra de Liliana Herrero en orden cronolgico.
canta a mi patria querida. Slo me tom ese atrevimiento. En ese final pens
en mi Argentina. Creo que nunca dejar
de cantar a eso que llamamos patria aunque no sepamos bien qu es y la estemos
construyendo. La oscuridad de momentos como este es lo que estimula a cantar.
No me atraparan dos veces con la misma
red, dice Garca. Pues a m no me van a
atrapar. Yo homologo este tiempo con lo
peor de la Argentina, con el Golpe del
55. La msica es un juego, pero es un
juego responsable. Y con una memoria
musical, una memoria potica y una memoria poltica! Eso a m me parece clave.
Yo pienso en esos horizontes, en esas tres
memorias, en ese horizonte, all es donde
yo me zambullo. Zambullirse all es un
riesgo. Es abismal y es absolutamente gozoso! Ah no hay que pensar mucho, hay
que lanzarse.
Hay otras derivas. Liliana cuenta que la
cancin Carita morena (de Jurez-Quiroga) fue de las primeras que le ense su
pap: Me encanta ese ttulo y me encanta que as se haya llamado una pea que
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RADAR
El sistema de referencias asoma como el sealador
de un libro que no se puede dejar de leer. Est Fito Pez como figura rectora de los primeros discos, est Juan L. Ortiz, autores esenciales (Cuchi
Leguizamn, Atahualpa Yupanqui, Ramn Ayala,
Eduardo Fal, Teresa Parodi, Violeta Parra y otros,
pero tambin Luis Alberto Spinetta, Fernando Cabrera, Coqui Ortiz, etc.), Horacio Gonzlez y muchos ms. El sistema de referencias, al fin, puede
eludir los nombres propios: se condensa en el ro
como concepto y en la filosofa. Liliana Herrero es
exactamente una cantante de ro que se fue a la
ciudad a estudiar filosofa.
En ese sentido, la entrerriana concibi en 2005
una obra maestra titulada Litoral, lbum doble que
navega el Paran y el Uruguay, una maravilla para
develar tema a tema con paciencia de pescador. El
track 11 del disco dedicado al Paran es ella recitando el poema Fui al ro de Juan L. Ortiz, con el
fondo del acorden de Ral Barboza. Un instante
epifnico: Fui al ro, y lo senta cerca de m, enfrente
de m./ Las ramas tenan voces que no llegaban hasta
m./ La corriente deca cosas que no entenda./ Me angustiaba casi./ Quera comprenderlo,/ sentir qu deca
el cielo vago y plido en l/ con sus primeras slabas
alargadas,/ pero no poda./ Regresaba/ Era yo el que
regresaba?/ en la angustia vaga de sentirme solo entre
las cosas ltimas y secretas./ De pronto sent el ro en
m,/ corra en m con sus orillas trmulas de seas,/
con sus hondos reflejos apenas estrellados./ Corra el ro
en m con sus ramajes./ Era yo un ro en el anochecer,/
y suspiraban en m los rboles,/ y el sendero y las hierbas se apagaban en m./ Me atravesaba un ro, me
atravesaba un ro!.
An con sus diferentes caractersticas de repertorio y produccin artstica, los discos siguientes
(Igual a mi corazn de 2008, Este tiempo de 2011 y
Maldigo de 2013) se pueden escuchar como una
triloga. Consolidan un puente contemporneo,
que se vuelve irresistible en el hallazgo y pulido
interpretativo del insondable talento de Fernando
Cabrera. Las canciones del uruguayo encontraron
en Herrero una manera dolida, lejana y cercana,
una hondura neutra. Temas como La casa de al
lado, La garra del corazn o Dulzura distante
destaparon la olla de un autor de una extraa ge-
haba en Buenos Aires, un lugar de encuentro folclrico. Lavanderas de Ro
Chico tambin resuena en la historia
personal de ella: su abuela sola lavar ropa
en las orillas del Arroyo Antoico y se ve
que pas Don Herrero y se la llev. Una
negra preciosa, con sus caderas cimbreantes. Y agrega: Fijate vos, yo canto y digo
pueblo duro en ademn. Bueno, ah hubo
un error. En realidad es pueblo puro. Y
mir qu interesante error. Estaba Delfn
Leguizamn y le dije: me equivoqu. Pero
haba salido tan linda. Te confieso que me
gusta ms. Las cosas estn siempre tan
contaminadas y se interrelacionan de un
modo tan extrao, el mundo, la vida de
las personas, todo, que la idea de pureza
no me convenca.
Y cmo la vas a seguir cantando?
Pueblo duro, claro.
CANTORA
No hay rplica posible, dice ella. Y se
podra agregar: no hay re-creacin, no hay
impostura; hay creacin, postura. Porque
Herrero, pensando esas canciones, se pien-
nialidad. Ya en Confesin del viento (2003), en el
enorme tema que le da ttulo, de Juan Fal y Roberto Yacomuzzi, Herrero haba ensayado esos
modales laxos de interpretacin que impuso luego
con Cabrera. Y si en Este tiempo profundiza el link
rioplatense con versiones de Hugo Fattoruso, Pitufo Lombardo, Jaime Roos y Rubn Rada, tambin extiende el lazo hacia otros compositores argentinos algo ocultos y no menos esenciales, como
Guillermo Klein y Diego Schissi. Maldigo tiene algo de gesto abismal, ya desde su ttulo. Herrero
reflexiona sobre qu significa exactamente cantar
bien y maldice. Descubre y reinventa el Miguel
Abuelo ms juglaresco (Oye nio), larga con el
desolador Bagualn de Fernando Barrientos y
entre la clemencia y la iracundia interpreta al Yupanqui ms social (Trabajo quiero trabajo).
Qu significa cantar bien? La respuesta la tiene
Liliana Herrero. Los dos trabajos conceptuales
compartidos con Juan Fal sobre las obras de Leguizamn Castilla y Fal-Dvalos, y el disquito
de tres piezas de Gardel y Le Pera que acaba de salir junto a Imposible (Tres tangos errantes, un rescate de una trasnoche espectral de 2003 en un estudio de grabacin con Gerardo Gandini al piano,
puro whisky, amistad y buen gusto) abren en su
economa instrumental nuevos caminos, como
destellos que piden ser continuados: ms duplas
compositivas, ms tangos. Porque all camina por
caminos demasiado transitados que quedan blanco
sobre negro respecto a otros caminos, que ella inaugura y que luego de su paso se vuelven intransitables (por caso su Palabras para Julia, de Paco
Ibaez y Jos Agustn Goytisolo, clausura definitivamente el tema). Porque confirma, al fin, lo que
sabemos: que es una cantante excepcional.
Alguna vez Mercedes Sosa le dijo: Vos te inventaste un modo de cantar sobre algo complicadsimo, algo que no pide el tema. Hay que ser una intrprete
de semejante peso especfico para disparar una sentencia tan clara. Ese invento al que refiri Mercedes
Sosa es la matriz artstica de Liliana Herrero. El espesor de la trama. Una suerte de bsqueda eterna, una
insatisfaccin, una reformulacin constante de la tradicin, una imposible apropiacin, como quien funda la memoria del futuro.
sa a s misma. Y pensndose a s misma,
piensa a los dems, la historia, la palabra,
la tradicin, el futuro, la patria. Y entre los
pliegues de cada una de esas cosas es donde se ubica ella. Yo soy una cantora y
tengo que poder sostener un texto. Las
canciones de Herrero su manera de entenderlas son puntos de partida, no de
llegada, desde dnde empezar a pensarlas.
Son pesquisas que se enclavan, porfiadas,
en esos pliegues. Acorde por acorde, arreglo por arreglo, cancin por cancin. Deriva por deriva.
Se prende un cigarrillo y cuenta que las
decisiones se discuten entre todos y que
pueden tomar, abandonar y retomar una
cancin muchas veces si hay algo que no
suena, que no cuaja. Hasta que aparece algo, un arreglo, una secuencia armnica
que reubica todo. Nuestros ensayos son
conversaciones extraordinarias. Siempre es
una decisin colectiva. Siempre. Yo insisto
mucho en eso, sabs? Por eso en vivo estamos siempre en forma de herradura, necesito que nos miremos y que la dinmica
que tiene el tema sea algo que surja del ac-
to de hacer la msica. Y de mirarnos, porque estamos todos expandiendo la msica
hacia adelante. Y hacia el costado. Hacia
el lugar donde estamos nosotros. Hay una
conversacin ah que a m me parece preciosa. Y adems la idea del productor artstico nunca la ced. Yo he buscado compaeros para que me ayuden a pensar, que
es distinto. Dice que no quiere y no
puede decir equipo, gestin. Armamos un... iba a decir equipo pero no voy
a usar esa la palabra! Armamos una pequea comunidad de intercambios, pensamientos, emociones y experiencias e inscripciones en tradiciones diferentes
Y no decs me ayude a producir, sino
me ayude a pensar
S, porque producir es una palabra economicista. Es a pensar. A pensar. Con un
color de la voz que ya tiene esta sonoridad, un modo de cantar. Eso no lo voy a
ceder. Lo he amasado lentamente. Lo he
buscado.
TANGOS ERRANTES
Ella cuenta que Fito Pez le insista:
El mundo que me ofrece
este gobierno no es el
mo. No me hace pensar
en esta patria. Est
despojado de memoria y
no comprende la historia
y la poltica ms que
como eficacia. De esa
subjetividad que
no tiene territorio ni
memoria, yo me retiro.
No al ostracismo,
sino a la batalla.
LILIANA HERRERO
Eso no puede quedar en la nada Liliana! Negrita, eso no puede quedar as. El
msico rosarino se refera a unas grabaciones de Liliana junto a Gerardo Gandini: ambos se haban escapado de una cena aburrida y luego de hacerse de una
botella de whisky fueron a un estudio y
all hicieron tres tangos y se fueron, con
la promesa de volver y seguir. Eso no
ocurri pero ahora, con la edicin de Imposible, finalmente aquello se edita, en un
sobre independiente incluido en la edicin, llamado Tres tangos errantes: Volvi
una noche, Soledad, Por una cabeza, todas
de Gardel/Le Pera. Yo le deca pero Fito
cmo voy a editar algo que slo tiene tres
temas. Encontr la forma con este disco.
Y no es un bonus track, no. Es una yapa!
Son dos cosas, son dos interrogaciones
distintas. Una con la tradicin del folclore, la otra con el tango. Extraordinaria
esa tradicin.
Porque, si ciertas cosas del presente se
tornan imposibles, donde buscar sino que
en viejos textos, en algunos legados.
Liliana ha sido una presencia constante
junto a su pareja Horacio Gonzlez, ex
director de la Biblioteca Nacional desde
diciembre del ao pasado en las movilizaciones y marchas de estos ltimos meses. Siempre significa la encarnadura de
un cuerpo dispuesto a dar una batalla.
Tengo la esperanza de que esto termine
dentro de cuatro aos, definitivamente.
Este mundo que me ofrece este gobierno
no es el mo. No me interesa, no me hace
pensar en esta patria dice. Y, extasiada,
agrega: Est despojado de memoria y no
comprende la historia y la poltica ms
que como gestin, como eficacia. Sin los
pliegues infinitos de la historia y sin esa
memoria de combates culturales y polticos, de luchas de nuestro pueblo y del
continente, no se puede construir un pas
en serio. Entonces, contra eso te ofrezco
esta memoria. Te la dono. De esa subjetividad que no tiene territorio ni memoria,
yo me retiro. No al ostracismo, sino a la
batalla. Esa es mi posicin. No quiero
otra cosa para m ni para mis nietos. En
este gobierno no hay inscripciones en
ninguna tradicin. En ninguna. A m me
habla Sarmiento, Yupanqui, Cooke,
Walsh. Incluso personas de la tradicin
conservadora que ellos que lo son, ni siquiera lo conocen. Me habla Lugones.
De diciembre a hoy cunto se modific
la idea del disco, en medio de todo este
contexto?
Hubo momentos desesperantes, momentos largos incluso donde no aparece
una sola idea. Este disco y todos mis
discos han sido hechos a fuego lento. El
fuego lento de la memoria, de la poltica, de las enormes grietas que significa
el drama de la constitucin de un pas!
Eso es la poltica. Yo no conozco empresarios, no me interesan. Dejenm dar la
batalla an cuando fracase. Lo veo batallar a Horacio, veo batallar a mis compaeros. Yo voy aponer el cuerpo en todo lo que sea necesario. Estamos en problemas si es que decidimos retirarnos.
Es un tiempo de espera abismal pero en
el cual vibra la esperanza. Prefiero pensar as estos tiempos oscuros y aciagos.
Insisto: no me van a capturar dos veces
con la misma red. No lo quiero para m,
no lo quiero para este pueblo, no lo
quiero para mis nietos.
Antes de despedir interrumpe su tranco: Mir que belleza estas cosas de Carlos Nine Mir y hojea un libro que
compila obras del autor. Muestra algunas fotos de cuando, hace pocos das,
estuvo en el Instituto Patria. Los que
nos estn haciendo el mal ni sospechan
cunto bien nos han hecho. Encontrar
grandes compaeros con los cuales nunca imagin que iba a estar. Tengan cuidado seores! Creyeron separarnos y nos
hemos encontrado muchos ms corazones de los que pensaban. Luego, desde
el umbral de la puerta del garaje la
otra vez con Gonzlez bromebamos y
decamos que somos unos verdaderos
aristcratas porque tenemos garaje pero
no tenemos auto Y saluda.
Y esa voz suya queda ah, resonando: libertaria, intempestiva, amorosa.
Liliana Herrero presenta Imposible el 27 de mayo en el Teatro Auditorium (Mar del Plata) y en
Buenos Aires el 9 de junio en el Teatro pera.
RADAR
8.5.16
LA EDAD DEL RARO
Se puede decir que, hace casi veinte aos, la nueva comedia norteamericana se fund con
Freaks and Geeks, la serie de Paul Feig y Judd Apatow, nombres que apenas necesitan presentacin. Fueron
dieciocho captulos protagonizados entre otros por James Franco, Jason Segel y Seth Rogen, aunque la serie
podra definirse como coral pero al principio, por falta de rating, se vieron slo trece y la insistencia de los fans
logr llevar la cifra hasta cinco ms. Ahora, despus de aos de pasos espordicos por el cable por fin se puede ver
completa por Netflix: la gran serie de culto que transcurre en 1980, en una secundaria de Michigan, y que se
resiste, a puro corazn e inteligencia, a dejarse llevar por los lugares comunes o por una comicidad obvia y facilista.
Una serie sobre adolescentes donde, como en la vida, conviven la liviandad y el dolor.
TELEVISIN
POR DIEGO BRODERSEN
diecisiete aos de su emisin original en la cadena norteamericana
NBC, Freaks and Geeks es algo as
como el origen del universo de la Nueva
Comedia Americana, un big bang de talentos recin salidos de la crislida, el texto seminal del cual bebern decenas de
evangelios tanto cannicos como apcrifos producidos durante los siguientes
tres lustros. De culto. Si a una serie televisiva le corresponde esa etiqueta usada y
abusada hasta el vmito, es a la creacin
de Paul Feig y Judd Apatow. Actor, productor y realizador, a Feig le corresponde
en gran medida la paternidad de la criatura; de su curriculum vitae detrs de las cmaras se hace indispensable mencionar la
reciente Damas en guerra y la remake femenina de Los cazafantasmas, prxima a
estrenarse. De Apatow que hizo las veces
de productor ejecutivo de la serie, resulta casi insultante destacar apenas un par
de ttulos, pero baste decir que su Virgen
a los 40 (2005) dio un nuevo impulso a
una carrera que tiene su ltimo eslabn
en la reciente tira Love, y que slo puede
ser definida como Mundo Apatow. En la
pantalla, por otro lado, los dieciocho nicos captulos de Freaks and Geeks presentaron al mundo, ms all de algunos bolos y pequeos papeles previos, a James
Franco, Jason Segel y Seth Rogen, cuyas
carreras posteriores (en particular las de
los dos ltimos) resultan imprescindibles
a la hora de hablar de la comedia estadounidense contempornea. Como corresponde a su condicin de culto, la transmisin original fue interrumpida luego de
trece episodios, cancelada por la falta de
una respuesta masiva de la audiencia. La
leyenda dice (y la realidad histrica lo
confirma) que luego de miles de cartas de
admiradores quejosos, la emisora decidi
lanzar los seis captulos restantes que ya
haban sido producidos, en dos tandas
8
8.5.16
RADAR
consecutivas. Fin de la historia, cuyo captulo argentino incluye algunas pasadas espordicas en una seal de cable, all por
comienzos de milenio, con el ridculo ttulo Jvenes y rebeldes. Luego de muchos
aos fuera de circulacin televisiva, con
sus ms orgullosos fanticos dueos de
una de las dos mitolgicas ediciones en
dvd, la plataforma Netflix acaba de poner
a disposicin de todo el mundo la serie
completa, en copias restauradas (las mismas que se editaron por all en bluray hace poco ms de un mes) y con los temas
originales de la banda de sonido en su
justo y preciso lugar.
Ni Franco, ni Segel ni Rogen son los
verdaderos protagonistas de la serie, aunque su estructura puede ser definida superficialmente como coral. Esos roles les corresponden, sin dudas, a Lindsay Weir
(Linda Cardellini) y Sam Weir (John Francis Daley), hermanos en la ficcin que
atraviesan diferentes etapas de su vida y
que confirman la impresin de que Freaks
and Geeks es, esencialmente, un doble y
paralelo coming of age: mientras Sam sufre
algunos (muchos, en realidad) de los problemas que trae aparejado el paso de la infancia a la pubertad, su hermana Lindsay
no la pasa mucho mejor al enfrentar las
primeras decisiones de una inminente
adultez. Corre el ao 1980, Ronald Reagan an no ha sido electo como presidente
de los Estados Unidos y los celulares y redes sociales forman parte de la ciencia ficcin ms pura y dura. El centro de la accin es la escuela secundaria William
McKinley de la ficticia ciudad de Chippewa, en Michigan, donde ambos son alumnos. Lindsay es una estudiante aplicada,
aunque su aspecto y actitud est a aos luz
de ser el de la de la tpica traga, y al comienzo del captulo piloto (dirigido por Jake Kasdan, el hijo de Lawrence Kasdan y
futuro director de La historia de Dewey Cox
y Malas enseanzas) se la ve menos interesada en seguir formando parte de las mara-
tones de matemtica que de hacer migas
con un grupito de chicos (y una chica), definidos genricamente por el resto del
alumnado como freaks. Ellos son los ms
rebeldes, los menos esforzados, los que fuman en los recreos y toman cerveza de barril, tan poco interesados en el estudio como en el deporte, inevitables escalones para el ascenso social dentro del microcosmos
estudiantil. Es all donde habra que preguntarse, ms all de la obvia influencia del
cine de John Hughes y aledaos, hasta qu
punto llega el influjo de Rebeldes y confundidos (Dazed and Confused), la pelcula de
Richard Linklater de 1993 que retrataba el
fin de ao en una tpica high school a mediados de los aos 70. Sam, por su lado, es
encasillado por propios y ajenos como un
geek, versin tecnologizada del tradicional
nerd que sus compadres Bill (Martin Starr)
y Neal (Samm Levine) parecen encarnar a
la perfeccin, el primero fsicamente y el
segundo gracias a su evidente madurez intelectual y emocional. A ese mundo de fenmenos y nerdos, un universo estereotipado por el cine y por la vida real, Feig,
Apatow y colaboradores lo dan vuelta como una media: si hay algo que llama poderosamente la atencin en Freaks and Geeks
es la irrestricta negacin a dejarse llevar por
los lugares comunes, por hacer de los clichs la base del drama o de una comicidad
obvia y facilista. O, si se quiere, por utilizar
esos casos y cosas ya vistos en cientos, miles, millones de ocasiones como punto de
partida para inventar algo absolutamente
novedoso, de un enorme corazn e inteligencia.
UN UNIVERSO SIN MORALEJAS
El piloto arranca con un largo movimiento de gra que desembarca, luego de
varios desplazamientos horizontales y
verticales, en la base de las gradas del estadio (la base de la pirmide social de la
escuela?), afirmando desde un primer
momento que nada de lo vaya a ocurrir a
continuacin tiene mucho que ver con la
por entonces muy exitosa serie Dawsons
Creek, habitada por jvenes luchadores y
populares. De hecho, la nica chica rubia
y de ojos claros que aqu importa es Kim
(Busy Philipps), la eterna novia de Daniel, el personaje encarnado con un dejo
jamesdeaneano por Franco. Y su porte la
ubica bastante ms cerca del casillero
white trash que de la bella y simptica
cheerleader. Lindsay no anda atrs de Daniel. O s lo hace, pero no de la manera
en la que el guionista estndar lo dara a
entender. Con el correr de los captulos,
Lindsay demostrar tambin algn inters por Nick (Segel), cuyo sueo de toda
la vida es ser baterista profesional; una
pena que su talento para los palitos y parches no supere el de un mono con navaja. Lindsey intentar, genuinamente,
ayudar a sus nuevos amigos con algunos
de sus problemas, encontrndose usualmente en un callejn sin salida. Resulta
notable que en una historia plena de momentos hilarantes y/o entraables en el
sentido menos oo y ms hermoso de la
palabra haya un sitio tan importante
para la crueldad y el dolor. En varios episodios, un tono definidamente dramtico
interrumpe una mentirosa liviandad para
hacerse carne en la narracin. El final de
la entrega en la cual Lindsay ayuda a Daniel a machetearse en un examen es
ejemplar: luego de las mentiras del muchacho frente a un reducido comit de
conducta una actuacin para el Oscar
absolutamente tpica de la adolescencia,
Lindsay entra en un estado de risa histrica incontenible, casi de loquero. Momento sumamente incmodo que dura
un par de minutos y que slo llega a su
fin con el fundido a negro del cierre del
captulo. No hay moralejas, no hay equilibrio narrativo, no hay cierre. Slo los ttulos del final y la espera del prximo
segmento de 44 exactos minutos.
Sam sufre el bullying de manera cotidia-
DE IZQUIERDA A DERECHA: JASON SEGEL, BUSY PHILIPPS, JAMES FRANCO, LINDA CARDELLINI, SETH ROGEN, SAMM LEVINE, JOHN FRANCIS DALEY Y MARTIN STARR
na y constante y lo asume casi como una
condicin metafsica de su ser. Pero ms
all del miedo a ducharse colectivamente
luego de la clase de gimnasia o de no saber
cmo hablarle o cmo pararse o cmo sonrer o siquiera cmo pestaear frente a la
chica que le gusta miedos comunes y silvestres a los catorce aos, es cuando Lindsey le revienta un huevo en la cabeza en
plena recorrida de Halloween, sin saber
que se trata de su hermano, cuando todo el
dolor del mundo puede adivinarse en su
rostro. En ese mismo episodio, su madre,
vestida con un ridculo traje de vaquera,
ansiosa por entregar sus galletitas caseras a
cuanto nio toque el timbre de casa, cae
rendida y deprimida ante la evidencia de
que el mundo ya no es el mismo, de que la
obsesin por la seguridad de los nios ha
avanzado hacia terrenos antes sagrados. La
situacin es imposiblemente ridcula, pero
Freaks and Geeks huye de la posibilidad del
escarnio o la burla; por el contrario, propone y sostiene una empata que se choca de
bruces con el esperpento de la realidad presentada en pantalla. Y gana la batalla, con
creces. Ese concepto, tomar puntos de partida reconocibles y utilizarlos como plataforma de lanzamiento para viajar hacia territorios insospechados, puede hacerse extensivo a la misma estructura de la serie.
Hay algo (bastante) de sitcom en las escenas cotidianas en lo de los Weir, particularmente durante los desayunos, almuerzos y
cenas, con su iluminacin directa y sus cortes de montaje que remedan al pase de cmaras en vivo, tan tpico de las ficciones televisivas producidas en cadena de montaje.
Pero las situaciones y dilogos escapan de
los tpicos con los cuales usualmente se los
suele vincular. Algunos momentos son cortados de cuajo antes de que tengan un mnimo desarrollo, o el mismo es llevado a situaciones casi surrealistas (el decir o no decir tens un cuerpo hermoso, en el captulo Im With the Band, es un ejemplo
perfecto). Finalmente, como en las series
ms tradicionales, cada episodio encierra
un relato cerrado sobre s mismo; aunque
en el siguiente no se vuelva realmente a fojas cero, varios controles son reseteados casi
por completo, de manera que el universo
de la serie pueda girar sobre s mismo indefinidamente: Lindsay puede estar verdaderamente frustrada por su relacin con los
freaks, pero al siguiente captulo estar all,
buscndolos en el patio del colegio. Y la serie pudo haber seguido durante varias temporadas ms, pero...
EL REFLEJO AMABLE
...la cancelacin lleg antes de lo esperado, aunque los mismos Feig y Apatow
confesaron tiempo despus que se la vean venir. Tal vez por ello, en los ltimos
episodios decidieron llevar al lmite algunos temas relativamente delicados de poner en pantalla en la televisin de aire de
los EE.UU., como el debut de Lindsay
con el consumo de marihuana justo, justo antes de tener que cumplir con una
changa como niera. O el descubrimiento de Ken (Rogen), el personaje ms afectuosamente desagradable de la saga, puro
one-liner disparado para ofender y lastimar, de que una persona muy cercana es
duea de una identidad sexual dudosa.
Por esa misma razn, tambin, los creadores decidieron producir un ltimo episodio que le diera algo parecido a un cierre a esa breve etapa de la vida de los personajes, a sabiendas quizs de que se trataba de una despedida definitiva.
Freaks and Geeks es famosa por la utilizacin en su banda de sonido de temas e
intrpretes muy reconocidos, de The
Who a Cheap Trick y de Bowie a Curtis
Mayfield, por citar apenas un puado, y
ese tambin fue un punto de conflicto
con la cadena. Limpiar los derechos para la utilizacin de esas canciones era (lo
sigue siendo) muy costoso, y una parte
sustancial del presupuesto de la serie se
iba en ese capricho de sus creadores. A
la distancia, queda claro que ese elemento
distintivo es otra de sus virtudes. O acaso es posible imaginarse los febriles deseos musicales de Nick sin The Spirit of
Radio, de Rush, sonando en sus auriculares? O repetir en la memoria la escena
del descubrimiento sexual terico de Sam
con una banda musical diferente al Love`s Theme de Love Unlimited Orchestra? O suponer que hay otro posible fondo para una declaracin amorosa que
Love, la no tan famosa balada de Styx?
La otra pregunta, Qu habr sido de todos ellos?, puede ser respondida siguiendo una de las lgicas consecuencias de la
teora de autor. Los freaks y geeks de esta
serie seminal habitan en otras series y pelculas, muy en particular en las de Judd
Apatow. O acaso el protagonista de Virgen a los 40 no es un geek adulto, con su
coleccin de muequitos ocupando gran
parte del espacio de su libido? Qu es sino un freak granduln el protagonista
masculino de Ligeramente embarazada,
aferrado todava a una adolescencia que
hace rato abandon el nido? Aunque, al
fin y al cabo, acaso no somos todos un
poco freaks y un poco geeks? Ese sea tal
vez el mayor legado de la serie: encarnar
en espejo y devolver un reflejo ms amable, menos doloroso, ms humano de
nosotros mismos.
RADAR
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LUNES 9
MARTES 10
Direccionario: Mariano Pensotti
Restrospectiva Greenaway
Leandro Erlich+Bernard Roig
Con motivo de la visita de Peter Greenaway y
su distincin de doctor Honoris Causa otorgada por la Universidad Nacional de San Martin
el pasado 3 de mayo, BAMA presenta, hasta el
mircoles 11, un ciclo retrospectivo dedicado
al cineasta gals, realizador de ms de doce
largometrajes y medio centenar de cortometrajes y documentales que le han valido el reconocimiento internacional. Hoy se podr ver El
contrato del dibujante (The Draughtsman`s
Contract, 1982), Escrito en el cuerpo (The
Pillow Book, 1996) y Zoo (A Zed & Two
Noughts, 1985).
A las 18, 20.20 y 22.40, en BAMA Cine Arte,
Diagonal Norte 1150. Gratis, con reserva previa.
Se presentan dos muestras simultneas: una instalacin de Leandro Erlich y ms de 100 obras del
artista espaol Bernard Roig. Erlich recrear la
obra Port of Reflections que present en 2014 en
Corea. En esta oportunidad, el MUNTREF, emplazado a orillas del Ro de la Plata, ser el escenario
que alojar esta obra compuesta de barcos. A su
vez, podr recorrerse la muestra del artista espaol
Bernard Roig, que con curadura de Diana
Wechsler rene 145 dibujos, seis esculturas y tres
videos. Adems, el artista realizar una serie de
intervenciones en el edificio y mostrar, por primera vez, dibujos a la manera de un Bilder-Cabinet.
A las 13, en MUNTREF, Av. Antrtida Argentina
entre Direccin de Migraciones y Buquebs.
ETCTERA
TEATRO
FOTOGRAFA
Con direccin artstica de Vivi
Tellas, comienza un ciclo de poesa y performance que se llevar a cabo todos los sbados y
domingos al medioda. Se desarrollar durante
todo el ao con dos grupos de invitados por
mes. Hoy se presenta Cupones+Ofertas, curado
por Persons, con la participacin de Noe Vera,
Maru Gersberg, Josefina Bianchi y Marina
Mariasch. A las 13 habr un intervalo y sopa para
compartir con todos los asistentes. Se invita al
pblico a asistir con la canasta de picnic para ir
al lago despus de la funcin.
A las 12, en el Teatro Sarmiento,
Avenida Sarmiento 2715. Entrada: $20.
Tercera edicin del
ciclo de Intervenciones dedicado a grandes dramaturgos (el primero estuvo centrado en August
Strindberg y el segundo en Florencio Snchez).
En esta edicin, el autor es Henrik Ibsen y las
obras seleccionadas se corresponden a la ltima
etapa de su escritura, la simbolista. Ms de 50
directores, actores y artistas pondrn en escena
la vida y obra del autor noruego. Hoy se presentar La dama del mar, con Uki Cappellari, Enrique
Iturralde, Constanza Raffaeta, Manuel Reyes
Montes, Csar Riveros, Herv Segata y Luciana
Serio. Versin y direccin: Marcelo Velzquez
A las 21, en Querida Elena, Pi y Margall 1124.
Entradas: $ 160.
A travs de las imgenes de
Daniel Rivoira regresan los pasillos de escuela,
los comedores compartidos por cientos de nios,
las porteras, aulas, pupitres. Espacios fcilmente
descriptibles, pero cuya carga emocional tienen
la capacidad para detonar el presente, y volver,
desde una imagen, hacia el espacio y el tiempo
donde la escuela era todo lo que haba.
En el Nuevo Foto Club Argentino,
Talcahuano 342, piso 1 Dto. 14. Gratis.
AGENDA
DOMINGO 8
El ciclo se propone reflexionar sobre la figura del
director teatral y su accionar como artista a travs de las presentaciones de un destacado conjunto de directores. En abril se present Maruja
Bustamante y ahora es el turno de Mariano
Pensotti, un creador que conmociona la escena
con piezas desafiantes e intelectuales. Su formacin en cine, su dramaturgia de impronta literaria
y sus puestas en escena donde se unen concepto e ilusin, lo han convertido en uno de los
directores argentinos ms requeridos en el exterior. En este encuentro develar el misterio acerca de la obra que presentar en ao prximo.
A las 17.30, en Fundacin Proa,
Av. Pedro de Mendoza 1929. Entrada: $ 30.
La luz mala
CINE
Viridiana
Nueva proyeccin del cineclub Du
Cinema Cinema, con otra incursin en el cine
mexicano de Luis Buuel. Esta produccin de
1961, est basada en la novela Halma, del escritor espaol Benito Prez Galds. Todo comienza
cuando la novicia Viridiana, a punto de tomar los
hbitos, debe abandonar el convento para visitar
a su to, quien le ha pagado los estudios. Durante
su visita, impresionado por el parecido entre
Viridiana y su difunta esposa, intenta retenerla.
A las 17, en el Centro Cultural La Materia,
Malabia 1077. Entrada: $ 50.
DANZA
Parasos artificiales
La compaa de
danza de la UNA presenta esta obra con coreografa de Gabriela Prado. Aqu el tejido urbano es
el asilo de las soledades, un vaco en el que, sin
embargo, se erigen los sueos, o las posibilidades de romper la secuencia mimtica, donde el
andar de los bailarines ir abriendo paso.
A las 20.30, en el Teatro 25 de Mayo,
Av. Triunvirato 4444.
MSICA
Lavallen+Estigarribia+Cabarcos
Para aparecer en estas pginas se
debe enviar la informacin a la
redaccin de Pgina/12, Sols 1525, o
por Fax al 4012-4450 o por e-mail a
[email protected]
Para que sta pueda ser publicada
debe figurar en forma clara una
descripcin de la actividad, direccin,
das, horarios y precio, a lo que se
puede agregar material fotogrfico.
El cierre es el da mircoles, por lo
que para una mejor clasificacin del
material se recomienda que ste
llegue los das lunes y martes.
10
8.5.16
RADAR
El tro compuesto por Victor Lavallen (bandonen), Pablo Estigarribia (piano) y Horacio Cabarcos
(contrabajo) representa un cruce generacional en
el tango del ltimo tiempo. Por un lado, dos
msicos que hicieron historia formando parte de
orquestas como la de Miguel Cal, Osvaldo
Pugliese, Horacio Salgn o Leopoldo Federico;
por otro, un joven msico que trae influencias de
otros gneros. Hoy adelantan temas de su primer
disco: De menor a mayor.
A las 21, en Caf Vinilo, Gorriti 3780.
Entrada: $ 180.
La Siniestra
Con ms de diez aos de
trayectoria, a partir de las huellas del tango clsico, el sexteto crea composiciones contemporneas y nuevas sonoridades, algunas contenidas en su cuarto disco, Salto.
A las 18, en Bebop Club, Moreno 364.
Entrada: $ 150.
Intervencin Ibsen
ARTE
Alfredo Genovese
Vigencia del filete
porteo, es la muestra que permite revisitar una
de las formas porteas por excelencia. El fileteado ha sido un gnero direccionado por reglas
precisas, sobre el cual Genovese ejerce una ruptura empleando las mismas reglas para abrir un
camino tangencial cercado por la irona y con
una cierta posicin crtica que trasciende en
cada obra. Sus piezas trastocan la lgica histrico-formalista del fileteado transitando siempre en
dualidades: el pasado y el presente.
En el Museo de la Ciudad, Defensa 223.
Gratis.
.
FOTOGRAFA
Cuerpos en debate Leandro Allochis
propone un recorrido por dos series que postulan
debates sobre el poder de los ritos sociales, los
smbolos cotidianos, el cuerpo envestido y la
construccin de identidad y jerarquas, con planteos tanto estticos como polticos sobre la tensin de los estereotipos visuales en relacin a los
medios y las instituciones. Sus fotografas recurren a un uso pardico de las representaciones y
objetos de la cultura popular para presentar
visiones crticas sobre la estandarizacin de la
belleza y los modelos de gnero.
A las 19, en el Centro Cultural Paco Urondo,
25 de Mayo 201. Gratis.
ETCTERA
Peronismo fantstico
En el marco
de la tercera edicin del Encuentro Internacional
de Literatura Fantstica, el cual invita a pensar la
relacin entre los diferentes subgneros con
mbitos como la religin o la historia; fueron invitados Daniel Santoro, Eduardo Orenstein y
Marcelo Figueras, quienes debatirn acerca de
uno de los movimientos populares caractersticos
del pas y su relacin con la literatura y las posibilidades artsticas que inaugur.
A las 19, en la Biblioteca Nacional,
Agero 2502. Gratis.
Mi escuela
ARTE
Mundo Alicia
La exposicin presenta el
mundo de la Alicia de Lewis Carroll a travs de los
ojos de la pintora mendocina Marta Vicente.
Siempre que leemos un libro quedan latiendo imgenes, palabras, cuenta Vicente, quien a travs de
la trama y la historia consigui hacerse de un universo visual, donde el bosque funciona como el
teln de fondo y all los personajes danzan.
En Galera Mar Dulce, Uriarte 1490.
Gratis.
Fuga
Eugenia Calvo presenta dos objetos cotidianos intervenidos con estructuras de hierro que
dibujan tensiones en la sala. Fiel a la ambigedad
que atraviesa todo su trabajo, la instalacin invita
al espectador a hacerse mltiples preguntas: la
duda por el lugar de la fragilidad y de la fuerza,
cuestiona de qu lado est el poder e indaga cul
es el lmite entre el permiso y la prohibicin.
En el Centro Cultural Recoleta, Junn 1930.
Gratis.
CINE
Mujeres de la mina
El documental
retrata la lucha de tres mujeres bolivianas que
trabajan en las minas de Potos por mejorar sus
condiciones de trabajo y de vida. A lo largo del
documental de Malena Bystrowicz y Loreley
Unamuno, Eduardo Galeano envuelve con su
poesa la realidad cotidiana de estas mujeres de
trenzas y polleras que enfrentan la muerte y el
miedo para transformarlo en lucha y amor.
A las 20.45, en La Tribu, Lambar 873.
Gratis.
ETCTERA
Taller literario
En Palermo, a cargo de
Pablo Vinci y Victoria Nasisi. Cuento tradicional y
moderno, elementos narrativos, tcnicas de
correccin, lecturas. Los jueves a las 20.
Informes e inscripcin:
[email protected]
MIRCOLES 11 JUEVES 12
VIERNES 13
SBADO 14
Baal
Muestra de cine europeo
Carrie
Durante mayo, el CC San Martn presenta tres
ciclos dedicados a las pelculas ms representativas de Takeshi Kitano, Ettore Scola y Nanni
Moretti. Adems, se presenta el estreno de
Sucio y Desprolijo, un documental de Paula
lvarez y Lucas Lot Calabr sobre el heavy
metal en Argentina. Por su parte contina el
ciclo El Cultural de Culto, que a lo largo del mes
repasar algunas de las versiones ms recordadas de Batman y Superman y, tambin, las
mejores adaptaciones de las novelas del maestro del terror Stephen King. Hoy, el escalofriante
clsico Carrie (1976) de Brian de Palma.
A las 22, en el CC San Martn, Sarmiento 1551.
Entrada: $ 40.
220 voltios
Hasta el 22 de mayo contina la 13 edicin de la
Muestra de Cine Europeo. Como todos los aos,
organizada con la colaboracin de las embajadas
de los estados miembros de la Unin Europea,
ofrece al pblico local un panorama del cine
europeo ms actual. Hoy se podrn ver: Volando
a casa, del director belga Dominique Deruddere,
sobre un hombre de negocios neoyorquino que
realiza un acuerdo millonario con un jeque de
Dubai para adquirir una extraa ave; y Los
Dioses, del polaco Lukasz Palcowsky, que
reconstruye la historia del mdico que hizo con
xito el primer trasplante de corazn en Polonia.
A las 18.30 y 20.30, en Alianza Francesa,
Av. Crdoba 946. Gratis.
Los actores Jorge Ochoa, Patricia Rozas y Gastn
Cocchiarale componen un verdadero grotesco
moderno: un hombre define su destino mientras
ilumina a cristos y vrgenes. Vctor Winer, su autor,
recuerda que cuando era adolescente, alrededor
del patio de la iglesia cercana a su casa, se distribuan diversos talleres de oficios: El de electricidad me despertaba especial inters ya que cuando vea dentro del espacio sagrado vrgenes iluminadas por fuera y por dentro me preguntaba qu
oscuros poderes habitaban en aquel taller como
para que Dios los dejase colaborar en dar ms luz
al mundo. Puesta y direccin de Daniel Marcove.
A las 20.30, en Portn de Snchez,
Snchez de Bustamante 1034. Entradas: $180.
MSICA
MSICA
MSICA
CINE
Antes de despedirse,
grab su ltimo disco New York Meeting junto a
uno de sus grandes amigos, Nstor Astarita. Con
el impulso de Litto Nebbia, se reunieron en los
estudios junto al pianista Carlos Franzetti y al
contrabajista estadounidense David Fink. Este
espectculo a cargo del Nstor Astarita Latin
Jazz Quartet evoca ese encuentro, compartiendo
recuerdos y palabras. Lo acompaa Alejandro
Kalinoski en piano, Juan Bayn en contrabajo y
Pocho Porteo en percusin.
A las 21, en Notorious, Av. Callao 966.
Entrada: $ 200.
Contina el ciclo
Cemento: del under al indie, 1985-2016, encuentros que renen a bandas que hicieron de Cemento
su escenario junto a artistas actuales influenciados
por sus pares mayores. Esta noche actuar el cantautor quien, junto a su banda Los Peligrosos
Gorriones, supo liderar y hacer estallar la incipiente
escena grunge-noise de mediados de los 90. Junto
a Bochatn actuar Viva Elstico, quienes adelantarn canciones de su prximo disco.
A las 21, en Club Cultural Matienzo,
Pringles 1249. Entrada: $ 100.
En un formato inusual a
su trayectoria de los ltimos aos, como es el ciclo ntimo, presenta Manifiestos, cuatro conciertos en los que interpretar algunas de las canciones menos transitadas de sus primeros discos y
otras que marcaron a distintas generaciones. Los
conciertos tendrn la palabra de Heredia, un libro
abierto de ancdotas e historias de vida que reflejan conjuntamente con su obra musical, el manifiesto de una tica y forma de pensar inalterable durante dcadas.
A las 21, en el Centro Cultural Torquato Tasso,
Defensa 1575. Entrada: $ 230.
El Museo del Cine
junto al Goethe-Institut presentan esta
Retrospectiva integral del director alemn.
Ayudante de Harun Farocki y Hartmut Bitomsky,
dirigi producciones para televisin y su primer
largo fue Die innere Sicherheit (2001), ganador de
varios premios. Hoy se ver Triangulo (2008),
situada en Jerichow, una poblacin al este de
Alemania castigada por la emigracin y el paro.
A las 16, en el Museo del Cine,
Caffarena 51. Gratis.
Por problemas legales, este film del director alemn Volker Schlndorff fue imposible de ver
durante ms de 40 aos. Se trata de una adaptacin de la primer pieza teatral escrita por Bertolt
Brecht, protagonizada por Rainer Werner
Fassbinder junto a un elenco integrado por
Margarethe von Trotta, Hanna Schygulla, Harry
Baer y Peer Raben. Su estreno propuesto por la
programacin de la Sala Lugones se complementa con un foco dedicado a los tres primeros
films de Fassbinder pertenecientes a ese mismo
ao, 1969: El amor es ms fro que la muerte,
Katzelmacher y Dioses de la peste.
A las 17, 19 y 21, en el CC San Martn,
Sarmiento 1551. Entrada: $ 40.
Gato Barbieri
Cadore+Jacinto
En el invierno porteo
de 2010 el guitarrista brasileo Fabio Cadore y el
pianista porteo Hernn Jacinto subieron al escenario, juntos por primera vez, haciendo un show
en do. Desde ese momento la dupla cre canciones inditas y surgi en ellos la idea de realizar un
proyecto que abrazase la cultura y el idioma de
ambos pases. Entre guitarra, piano y voces que
pasean por el Ijex, bossa nova, bolero, algo de
tango y milonga, habita la energa del jazz.
A las 21.30, en Boris Club, Gorriti 5568.
Entradas desde $ 100.
La cancin argentina
Silvia Iriondo
presenta un ciclo de conciertos con invitados
todos los mircoles de mayo. La reconocida cantante ofrecer un ciclo de conciertos acompaada por Federico Arreseygor en piano, Horacio
Mono Hurtado en contrabajo y Fernando Bruno
en percusin. En cada fecha contar con un invitado especial: hoy, Machi Rufino; 18 de mayo,
Ignacio Montoya Carlotto; 25 de mayo, Jorge
Fandermole.
A las 21, en Bebop Club, Moreno 364.
Entrada: $ 150.
CINE
El artista
Un enfermero pasa de cuidar
ancianos en un geritrico a convertirse en el
nuevo nio mimado de la escena artstica portea. Sin embargo, el verdadero artista es Romano,
interpretado por el escritor Alberto Laiseca, un
interno del geritrico que casi no habla. De
Mariano Cohn y Gastn Duprat, el film se presenta en una nueva proyeccin del ciclo Cine argentino bajo las estrellas.
A las 20, en la Manzana de las Luces, Per 272.
Gratis.
DANZA
El becerro de oro
La pieza dirigida e
interpretada por Amparo Gonzlez Sola y Pablo
Lugones es un ritual fsico donde el espectador
es convertido lentamente en un voyeur. A partir
de un trabajo corporal, los intrpretes crean
mltiples imgenes y sentidos. Van desde lo
sutil a lo extremo y apuestan a transformar en
grandioso lo pequeo.
A las 20, en la Casa Nacional del Bicentenario,
Riobamba 985. Gratis.
Francisco Bochaton
Coral La cantante, compositora y actriz argentina, presenta su quinto disco de estudio Lights.
Escrito y co producido entre Buenos Aires y
Nueva York, contiene 10 canciones entre beats y
melodas, en las que contina su camino pop.
A las 21.30, en Boris Club, Gorriti 5568.
Entradas desde $ 140.
Astillero Desde hace diez aos el sexteto
guiado por el compositor y pianista Julin
Peralta, desarrolla una actividad fundamental en
la llamada nueva poca de oro del tango, haciendo msica pensada en tiempo presente. Con
ms de veinte giras que llevaron al grupo a presentarse por todo el mundo, y con un repertorio
potente y emotivo, adelantan material de su prximo disco. Acompaan a Peralta, Alicia Alonso
en violin, Jacqueline Oroc en cello, Diego
Maniowicz y Mariano Gonzalez Calo en bandoneones y Federico Maiocchi en contrabajo.
A las 21, en Caf Vinilo, Gorriti 3780.
Entrada: $ 150.
DANZA
Paraje Das Unheimlich
Jimena
Prez Salerno y Josefina Gorostiza ponen el
cuerpo y la direccin en una obra que toma la
figura del doble a partir del parecido fsico de sus
intrpretes e investiga los cruces entre la danza,
el universo de lo fantstico y lo siniestro. As, los
lmites entre fantasa y realidad, el borde entre lo
conocido y lo extrao se vuelve difuso.
A las 21, en Espacio Callejn,
Humahuaca 3759. Entrada: $ 150.
TEATRO
Si no te veo, felices fiestas
La separacin de Pablo y Adriana deja a ambos
esperando un posible reencuentro, pero al mismo tiempo, incide en la vida de todos los personajes de la obra, quienes debern desanudar un
camino de decisiones postergadas. La pieza escrita y dirigida por Pablo Bellocchio narra las
distintas historias de un grupo de personas atadas a un pasado sin resolver.
A las 21, en nn Teatro Bar,
J. Ramrez de Velasco 419. Entrada: $ 150.
Vctor Heredia
Vapors Of Morphine Morphine fue
una de las bandas pioneras del low rock en los
aos 90. Contaba dentro de su formacin con un
inusual saxo bartono, un bajo de dos cuerdas y
batera. Banda de culto, original e inclasificable, su
historia termin rpidamente cuando su lder Mark
Sandman falleci en 1999. De esas cenizas emergi Vapors Of Morphine, un homenaje a la herencia
de su predecesor, junto a los miembros originales
Dana Colley (saxo bartono) y Jerome Deupree (batera) y el guitarrista y bajista Jeremy Lyons.
A las 21, en el Teatro ND, Paraguay 918.
Entradas desde $ 450.
Big Band
La banda de jazz del Conservatorio
Superior de Msica Manuel de Falla, con direccin
de Valentn Reiners. La Big Band es la formacin
ms grande dentro del jazz, un formato que est
presente a lo largo de toda la historia, desde las orquestas de baile de los aos 20 hasta los ensambles contemporneos, por lo que cuenta en la actualidad con un vasto y variado repertorio. Esta noche recorrern una seleccin de clsicos de jazz.
A las 20.30, en el CC 25 de Mayo,
Av. Triunvirato 4444. Gratis.
TEATRO
Por culpa de la nieve La obra de Al-
fredo Staffolani gira en torno a una familia anglicana en Blgica. Luego de un episodio confuso vinculado al dinero y algunas propiedades, su padre
ser arrestado y deber pasar un ao en la crcel.
Durante la condena sus hijos sufren una serie de
episodios trgicos: Adolfo es atropellado por una
mquina que levanta nieve; Blas abandona a su
mujer Ruth, y Cristina pierde a Willy, su marido.
A las 21, en el Teatro del Abasto,
Humahuaca 3549. Entrada: $ 140.
ETCTERA
Gnero y sexualidad Como parte del
lanzamiento de la Maestra en Estudios y Polticas
de Gnero, el Centro Interdisciplinario de Estudios y Poltica de Gnero (CIEPOG), se realiza esta conferencia a cargo Daniel Borrillo en la que se
propondrn algunos elementos para el debate sobre gnero y sexualidades en el mundo latino.
A 19, en el Centro Cultural Borges,
Viamonte 525. Gratis.
Christian Petzold
El blues de los plomos Msica de
pelcula es el ciclo que invita a adentrarse en el
mundo de la msica a travs de sus protagonistas.
El film de Paulo Soria y Gabriel Patrono viaja a las
profundidades de una fauna desconocida que habita el universo del rock: los plomos.Luego de la proyeccin, los directores dialogarn con el pblico.
A las 18, en el CC de la Memoria Haroldo Conti,
Av. Del Libertador 8151. Gratis.
MSICA
El Cisne Negro
Sergio Pngaro es un
msico, escritor y actor que, para este espectculo, ha construido un alter ego. En esta ocasin,
y de la mano del maestro Mariano Gianni al piano,
Federico Fernndez Batmalle en bajo y Mariano
Senz Tejeira en batera, Pngaro encarna a El
Cisne Negro, en el que puede verse una versin
del crooner ms refinada y minimalista, transitando un buen repertorio de jazz, pasando por la
nueva ola de los 70, hasta el tecnopop de los 90.
A las 23.50, Bebop Club, Moreno 364.
Entrada: $130
TEATRO
Gregor Mc Gregor
Rey de los
Mosquitos, naci en Escocia pero muri en
Venezuela, convertido en hroe patrio luego de
librar batallas en la lucha por la independencia
de Amrica. En sus andanzas tropicales invent
un pas, -en lo que ahora es Nicaragua-, cuyas
tierras y bondades vendi a muchos en Europa,
embaucando hasta a la mismsima Bolsa de
Londres. La obra de Lupe Gehrenbeck recupera
la historia de un gran sueo o la historia de una
gran estafa.
A las 23, en El Portn De Snchez, Snchez de
Bustamante 1034. Entradas: $ 180.
After Hell
La tragicomedia de Emiliano
Carlos Lpez gira en torno a Lucero, dueo de
un bar precario de trasnoche y centro de operaciones polticas, quien aspira a ser el presidente del Club Cultural y Deportivo Diecisiete
de Agosto. En esta empresa se embarca junto
a su mujer, una travesti rubia y glamorosa llamada Priscila, El Beto y El Guacho. La accin
se mecaniza a travs de rituales fallidos en la
bsqueda por establecer contacto con El Pibe
de Mierda, viejo amigo y rival de Lucero.
A las 23.55, en Espacio Ssmico,
Lavalleja 960. Entrada: $120.
RADAR
8.5.16
11
EL GRAN ENSAYO
No es fcil tener un espacio propio y usarlo para hacer teatro: los ejemplos no abundan, se pueden citar
el Sportivo de Bartis, Timbre 4 de Tolcachir y pocos ms. Entre esos pocos est Elefante Club, de Lisandro
Rodrguez, que alberga la inmensa inquietud y creatividad de su dueo, que suele trabajar en colaboracin
con Maruja Bustamente, con Santiago Loza, con Martn Seij y que se atreve a casi todo: ser director,
dramaturgo, actor, diseador, iluminador, trabajar en cine, hasta ser msico. Ahora mismo est presentando
en Elefante dos obras muy distintas Hamlet est muerto. Sin fuerza de gravedad y Duros, montada en un enorme
pozo cavado para la ocasin, una experiencia con influencias de Beckett y que reafirma la idea de Rodrguez de
que es necesario tener convicciones en la vida, pero no en el arte.
T E AT R O
POR MERCEDES HALFON
isandro Rodrguez cuenta que a los
catorce aos, con sus amigos de
Quilmes, alquilaron entre todos una
sala para ir a tocar todo el ao. Haban hecho nmeros y el valor del alquiler mensual estaba muy por debajo de lo que le sala a cada uno pagar la sala por hora, adems de la ventaja de poder dejar los instrumentos ah y tocar cada vez que se les diera
la gana. Desde ese momento, la autogestin y la idea de un cuarto propio determin su relacin con la creacin. Cuando se
mud a vivir a Buenos Aires para estudiar
y ver qu iba a hacer de su vida, alquil un
casa con un ambiente de ms para poder
hacer ah todas sus cosas. Fue en ese otro
cuarto, donde entraban sentadas mximo
ocho personas, que estren Felicidad domstica, su primer trabajo. El rock haba
dejado lugar al teatro y la sala de ensayo
haba mutado en su propia casa, la Casa
del Hombre Elefante, como bautiz en un
principio a ese lugar.
Diez aos ms tarde algunas palabras se
perdieron del nombre original, el teatro
pas a llamarse solo Elefante, pero ah se
encontraron algunas obras brillantes, trabajos que dejaron su marca. Es en ese
mismo lugar donde se pueden ver hoy sus
12
8.5.16
RADAR
ltimas obras: Hamlet est muerto. Sin
fuerza de gravedad del austraco Ewald
Palmetshofer y Duros, donde Rodrguez
tambin hizo la dramaturgia. l abre la
puerta de su casa cada vez que hace una
funcin. Y algo de ese circuito elctrico y
reconducente como un moebius se puede
ver en todo su trabajo.
PUEDEN VENIR
CUANTOS QUIERAN
No son muchos los directores argentinos
que hacen teatro en su teatro, pura y exclusivamente. El emblema de la cuestin es
Ricardo Bartis con el Sportivo teatral, pero
tambin podemos mencionar a Claudio
Tolcachir con Timbre 4 si bien luego se
lanz a dirigir en otros sitios y hasta hace
algn tiempo se destacaba Alberto Ajaka
con Escalada que por problemas econmicos tuvo que cerrar. No es fcil sostener esta ambicin, se necesita tiempo, dedicacin y buenos socios como encontr Rodrguez en Mariano Villamarn y Natalia
Fernndez Acquier. l cuenta: Lo que
ms me gusta de hacer mi obra en mi espacio es cierta tranquilidad en relacin a lo
que se ofrece. No es un teatro, es ms un
te invito a mi casa a mostrarte lo que estoy
haciendo. Y esa situacin me da la calma
para producir un lenguaje con ciertas li-
cencias que en otros espacios, con otras
convenciones, no tendra.
Esa informalidad bien entendida qued
demostrada por primera vez con el ciclo
Suiza. Despus de estudiar actuacin con
Agustn Alezzo y mientras cursaba dramaturgia en la EMAD, Lisandro se volc a
producir, junto a su por entonces compaerita de estudios Maruja Bustamante, un
ciclo de obras brevsimas. Los pautas formales para cada pieza eran estrictas: 15 minutos de duracin, dos sillas, dos personajes y una tira de bombitas de colores. Suiza me dio la posibilidad de probar muchas
cosas. Siempre se bajaba alguien y con Maruja tenamos que salir a cubrir los agujerosera un muy buen ejercicio, un intercambio, una forma de que El Elefante que
recin se estaba gestando tuviera una visibilidad y se convirtiera en un espacio de
experimentacin. Por otro lado, ah tambin se colaba algo de la proveniencia rockera del director en el horario trasnoche en
que empezaba todo, la venta de cerveza
durante, la idea de un continuado de bandas en formacin. Ver el trabajo de los
otros era muy estimulante, algunos por
muy buenos, otros por muy malos!.
Si algo tiene en comn Lisandro Rodrguez con Maruja Bustamante es precisamente esa pulsin por el hacer, producir
un trabajo atrs del otro casi sin respiro, estar listos para salir al ruedo en cualquier
momento, como Supermans/girls del teatro. Ambos tienen en su haber ms de
treinta obras en las que de algn modo
como actores, o directores, o dramaturgos, o voces en off, o diseadores grficos,
o iluminadores, o msicos y la lista de posibles roles contina participaron. En el
caso de Lisandro da la sensacin de que
ensayos y obras se superpusieran, a veces
confundindose, como una continuidad
en perpetua contaminacin. Los ensayos
para mi son una forma del hacer. Y estrenar es un momento ms de ese hacer. Tener un espacio te permite la libertad de
perderle el miedo a esas instancias. Obviamente quiero que las obras gusten, pero
hay un punto donde lo que me importa es
probar, estar probando. El trabajo tiene
que ver con una bsqueda permanente. Y
trato de ser consecuente con esa manera
ma. Ensayo todo el tiempo y si bien las
obras aparecen y van cerrando ciclos, me
cuesta verlas como cosas separadas de ese
gran proceso. Creo que es parte de la experimentacin y que, con todos los problemas que puede traer eso, es una forma de
vida. Lo dice de la forma ms literal posible: Yo vivo en la sala, en el piso de arriba,
con mi pareja que es actriz y mi hijito. Es
difcil separar la vida personal del laburo.
Aunque eso tambin tiene su gracia.
La inseparabilidad de cada uno de estos
elementos arma un sentido: en las obras de
Lisandro Rodrguez el espacio es crucial,
siempre hay lugar para la indeterminacin
como en un ensayo, el director se cuela como un titiritero que se muestra mientras
da vida a sus muecos, siendo l tambin
uno que mientras ensaya vive y cra a su
hijo seis metros ms arriba de donde luego
se ver una obra terminada. Como si todo
eso fuera en realidad la obra, ms que cada
obra con un nombre que se estrena en una
fecha puntual.
UNA MUJER BAJO INFLUENCIA
De toda la yunta de talentos en ciernes
que se congregaba en Suiza surgi el tndem que sera clave en los aos porvenir: el
binomio que Rodrguez como director hizo con el dramaturgo Santiago Loza. Juntos hicieron siete obras y dos pelculas. Nada menos. Entre ellas Sencilla que fue una
parte de la obra Dptico, el primer trabajo
importante de Rodrguez como director, el
monlogo La vida terrenal con Vernica
Hassan, las piezas He nacido para verte sonrer, Pudor en animales de invierno, entre
otras. Lisandro adems protagoniz el premiado filme de Loza La Paz.
Todo este proceso de enorme crecimiento
tuvo su punto ms alto en la La mujer
puerca, una obra con la que llamaron la
atencin de la prensa masiva, las escuelas
de espectadores, estuvieron tres aos en
cartel y recorrieron festivales. Yo vena trabajando con monlogos y a la vez con
obras de Santiago y creo que en esa obra se
condensaron ambas cosas. Hubo otras variables: el espacio que armaba El Elefante
nuevo de paredes blancas, el trabajo de
Matas Sendn, el protagnico de Valeria
Lois. Tambin hubo algo interesante en
trabajar con una gran actriz que si bien est ante un material textual que la conmueve, desconfa este boludo me va a dirigir? Ese trabajo de conquista fue lindo. En
un momento ella puso todo en duda. Fue
Santiago el que salv el estreno. Estbamos
tomando un caf, Valeria se iba de gira y
nos propuso posponerlo. Yo ya estaba cansado y le dije que s, pero Santiago se impuso. Estrenamos al mes. Hasta que no vio
lo que pasaba con la gente, que se volva
loca, no pudo confiar. Pero para mi lo que
haca era precioso desde el primer momento. La mujer puerca era una especie de
Contra viento y marea de Lars Von Trier pero local y sintetizada en el monlogo de
FOTO: XAVIER MARTN
una mujer que con una puesta austera e
inquietante alcanzaba lo ms parecido a
la electricidad natural que se puede ver en
un escenario. La actuacin de Valeria Lois
bordeaba lo sobrenatural. Realmente pareca que un dios estaba dicindole (o negndole) algo a esa mujer creyente y de dolorosa vida disipada. Levitaba! dice riendo
Rodrguez y parece cierto. Misterios del teatro. Una mano que no era la de Dios,
tan argentina puede salir del escenario y
llevarte de viaje hasta el cielo.
DOS DINMICOS
Pero todo concluye al fin y as sucedi
tambin con el matrimonio artstico con
Loza. Como Rodrguez es dado a la complementariedad, algn tiempo despus de
la separacin con el dramaturgo exquisito
se lanz a buscar otro tipo de experiencias
teatrales. As fue que inici la cofrada
con Martn Seij, tambin director y dramaturgo de corte ms terico y experimental, con el que llevaron a cabo La parodia est de moda y las salas alternativas
fomentan el amateurismo. El narra as esa
nueva aventura: Martn me propuso dar
un curso de teatro poltico en El Elefante.
Por alguna razn el taller no prosper pero nosotros empezamos a juntarnos y ge-
nerar un corpus de preguntas de ese orden: Si el pblico es tan necesario para el
teatro por qu no se lo considera autor de
la obra? Y si se lo considera autor de la
obra, por qu no se le pagan regalas? Paralelamente l quera regalar los derechos
de sus obras. Yo tambin estaba agotado
del trabajo con textos dramticos. La idea
era soltar y eso nos una. Soltar lo ligamos
a una limpieza, a una depuracin de
nuestras ideas teatrales y ah apareci la
idea del agua, en vez de cobrar una entrada, que nos trajeran una botella de agua.
Porque tambin nos preguntbamos por
qu cobrar, cmo determinar el valor de
lo que hacemos? Una botella de agua nos
pareca bien. Eran preguntas y preguntas
que se iban comiendo la cola. Viste Las
ideas de Federico Len? Bueno, era algo
as, pero al estilo Seij y mo: lnguido,
performtico, poco atravesado por la idea
de hacer una obra y convertirla en una
mercanca artstica.
Pero lo ms interesante ocurri despus.
Estrenada ya la pieza, lleg una intimacin
de Argentores para cobrar el famoso 10
por ciento de la recaudacin que se lleva
dicha institucin para derechos de autor.
Los directores fueron con el 10 por ciento
de las botellas de agua que haban recibido.
Todava hay un tribunal que debe dirimir
qu se hace con todo este asunto.
LIKE A ROLLING
Se estn cumpliendo diez aos de una
forma de trabajo. Lisandro Rodrguez dice
que as como siempre renov su apuesta,
ahora quizs esa renovacin sea la ltima de
un ciclo. Vine de hacer Un trabajo con Elisa Carricajo y Hamlet est muerto. Sin fuerza de gravedad que se mont como parte
del ciclo Dramaturgia Europa + Amrica y
contina con Sofa Brito, Claudio Da Passano, Paco Gorriz, Claudio Mattos, Vanina
Montes y Andrea Strenitz. En ella una familia recibe visitas en una mezcla de cumpleaos y funeral. La obra transcurre en la
cocina de El Elefante, mientras los actores
toman algo fuerte en vasos pequeos, a escasos centmetros del pblico. El clima es
de incomodidad, de hasto de vnculos demasiado cargados, algo parece permanentemente a punto de explotar. Quizs esa sea
la razn de que al finalizar la pieza, todos
cantan acompaados por el propio Rodrguez en guitarra Mi prximo movimiento, el
hit de El mat a un polica motorizado,
con su ya famoso estribillo Voy a subir al
techo de mi casa con un rifle.
Este ao Lisandro Rodrguez estren una
nueva obra, Duros. Es de ella que dice que
quizs sea la que vaya a cerrar un ciclo.
Protagonizada por Edgardo Castro, Enrique Biondini, Mariano Gonzalez y Martn
Tchira, la obra es probablemente la ms
radical que haya hecho hasta ahora. Para
hacerla cav un enorme pozo en su espacio en su cuarto propio y es all donde
transcurre la accin. Gracias al diseo y la
realizacin escnica de Norberto Laino, la
obra es el stano ms literal y profundo
que haya tenido la escena independiente.
Qu ocurre? quines son ellos? por qu
se predica que estn como una piedra? No
es tan fcil de dilucidar. Es un sinsentido.
Y tiene que ver con nuestro vnculo diario
con el sinsentido. Remite a las cosas que
generamos para sobrevivir. Cada uno desde
su lugar. Cada uno necesita llenarse de algo
para subsistir. Y la obra sintetiza ese accionar, ese pulso vital que tenemos pero que
no va para ningn lado. Es medio becketteana la idea, no estoy descubriendo nada
nuevo, lo se. Pero quera probar teatralizar
esa sensacin sin contar una historia. Lo
que se ve es algo totalmente imperfecto,
inacabado, en cierto modo decepcionante.
Hay gente que sale muy enojada, aunque a
la vez sea difcil encontrar un director que
arriesgue tanto. Es una inmolacin en trminos de lo que se supone que es una obra
de teatro bien realizada, de calidad. Hay
ciertas cosas que se avisan en el programa
de mano. A mi no me interesa ser provocador con el pblico, al contrario, me interesa lograr tener una comunin, te estoy invitando a ver esto, por favor, leelo desde este lugar conmigo. De todos modos se que
es una obra difcil, pero de verdad no me
interesa ser molesto. S pensar que se puede hacer teatro desde otros lugares y abrir
la mirada. Es algo que me abre, incluso para volver a hacer teatro de living pero con
otras licencias, se re.
Es difcil pensar que Lisandro Rodrguez
vaya a hacer alguna vez teatro de living, pero quizs nos equivoquemos y s se pueda.
Un elefante en un living. O al revs. Todo
es posible. Yo creo que puedo tener convicciones en la vida, pero en el arte no. Estoy abierto al cambio. Prefiero no estar seguro de nada. Hay una frase de un amigo
que cito siempre que es La casa se reserva
el derecho de contradiccin. No por decir
cualquier cosa, sino porque el manifiesto
de uno se va modificando, se va reescribiendo cada da.
Hamlet est muerto. Sin fuerza de gravedad,
se puede ver los mircoles a las 21 y Duros los
viernes a las 21.30 en Elefante club de teatro,
Guardia Vieja 4257.
RADAR
8.5.16
13
Un elegido
con cabeza de culo, que al
tocar a la gente le saca
literalmente la mierda de
adentro. Esa es la premisa
de Defecaciones humanas,
de El Waibe, un delirio
escatolgico y religioso que
quiso ser Astrix pero
termin ambicionando crear
una extraa mezcla entre
Peter Bagge y Joann Sfar,
todo condimentado por una
admiracin confesa por
Csar Aira. El resultado es
una historieta distinta
dentro del panorama local,
visceral y noble, cuyas
ambiciones funcionan
por despreocupadas.
H I S T O R I E TA
FELIZ ANO NUEVO
POR JUAN MANUEL DOMNGUEZ
n las primeras diez pginas de Defecaciones humanas, el segundo libro
de El Waibe, se puede ver a un sujeto abandonado en su living, rodeado de latas de cerveza, llaves, pizzas de antao. De
repente, la tpica escena slacker es alterada:
el hombre sentado en la penumbra, en calzones, con un joystick de Playstation en sus
manos, posee para sorpresa de sus lectores
ocasionales una cabeza de culo. Un ano
all donde debera haber pelo. Una literal
raya al medio. En un instante, todo cambia: Dios, ese Dios, se le aparece en forma
del fuego que sale de la abusada consola y
sentencia: "Debes liberar a mi pueblo". Acto seguido, superado el instante bendito,
Hombre Culo sale a la calle. Un hincha de
River en plena golpiza y euforia troglodita
toca al Hombre Culo. El resultado: un volcn fecal sale del "elegido" y el hincha ahora est "limpio", reconociendo la brutalidad de sus modos y adorando a su salvador
para siempre.
Desde esa premisa, Leandro Weisberg
El Waibe crea un historieta distinta en
el panorama argentino, que toma la premisa escatolgico-religiosa para generar
no tanto la comedia soez que cualquiera
imaginara sino una extraa aventura,
que bordea el thriller, el drama, la grosera y una idiosincrasia portea palpable:
all estn, por ejemplo, esos templos donde se habla portugus. Lo divertido es cmo el mismo Waibe vea la historieta en
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un comienzo: "La haba pensado como
algo apto para todo pblico. Yo quera
hacer una historieta tipo Astrix y me sali eso. No quera poner sexo o violencia.
Se la mostr a editoriales para chicos. Se
la mande a una editorial para chicos clsica, ya que les haban gustado mis dibujos.
No me hablaron ms. No era mi intencin hacerlo ms under o ms rockero.
Me sali eso."
La bizarra premisa de Defecaciones humanas naci de la confluencia de dos ideas, segn explica su autor: "Una es la historia de alguien que, por tener esa forma
particular en la cabeza, un culo, tiene la
habilidad especial de tocar a alguien y sacarle la mierda de adentro, literalmente. Y
la otra es que a este personaje se le aparece
un Dios mientras est jugando a la Playstation. As arranqu. Y desde un comienzo supe que tena que tener 48 pginas."
Cmo se define entonces un cmic que
quera ser Astrix y que contiene finalmente un Godzilla de caca pasendose
por Buenos Aires? "La veo ms como una
comedia dramtica. Pasan cosas jodidas, si
bien el humor est ah. Parto de gags, pero es ms un drama lo que le pasa al personaje. La subida y la cada del Hombre
Culo. La religin aparece porque, cuando
l cura a alguien por primera vez, me pregunte: qu pasara? Y la respuesta fue que
surga un culto."
Hay algo en Defecaciones humanas que
no aparece mucho en las historietas: un
instinto real. Es decir, una visceralidad
que, por noble, por sincera, termina teniendo una ferocidad singular. Y sus ambiciones, gracias a tal condicin, no se leen
pretenciosas sino despreocupadas. "Me
gustan las historietas que son naturales, sin
editar tanto, que salen de un flujo, de sentarse a crear. Confiar en lo que aparece.
No me gusta mucho cranearla. Lo intent,
pero nunca fue a buen puerto. Se me ocurre relacionarla con Hate, de Peter Bagge,
que tiene un hroe similar. O, por otro lado, vincularla de alguna forma con Joann
Sfar, el historietista francs que me hizo
dar cuenta que se poda dibujar sin que
quede todo perfecto. Sfar, Christophe
Blain y otros dibujantes franceses me ayudaron a abrir la cabeza con nociones como
que ni siquiera hace falta el personaje se
vea igual en todas las vietas, que puede
haber cambios de registro, que puede haber deformidades. Y en esta historieta met
todo adentro, ya que pens poda ser mi
ltimo libro."
Defecaciones humanas o al menos la idea
del hombre con la cabeza de culo "sale de
unas tiras, que estn en Waibero, el libro
que editamos junto a Brian Janchez en
Editorial Noviembre. Hasta ah era un
chiste medio chato. Pero cuando se me
ocurri esa idea de la sanacin, ah surgi
de otra forma el personaje." Entonces apareci el desafo: que el volcn escatolgico
que el personaje sufre no defina la personalidad ni la lectura de todo el libro: "Si bien
llama mucho la atencin, no quera que
dominara el relato. Me decan que era des-
agradable, me sugeran que la pintara de
azul. Yo ni pens que era algo directamente
chocante. Pens que tena un culo en la cabeza y le sale caca, algo natural, no quera
algo repugnante o asqueroso. Lo hice un
par de escenas y no quise tocarlo ms."
Hay otro factor, no menor, que ayuda a
la personalidad del libro de El Waibe: es
el color. "Para m era imposible hacerla
sin color. A nivel costo, te sale cinco o
seis veces ms en una imprenta. Cuando
edit Waibero me met ms en el mundo
de la historieta. Defecaciones humanas fue
carta de presentacin a todo el mundo.
Antes de ambos libros, a Defecaciones... lo
imprim en tapa dura, como un lbum
francs. Y lo haca circular por todos lados. Lo mand tambin por mail. Ah lo
vio Brian Janchez, me dijo que lo quera
sacar en blanco y negro. Yo no quera. Estaba seguro que esta historieta tena que
ser a color."
En sus proyectos a futuro, El Waibe tiene una historieta "a lo House of Cards",
pero protagonizada por un pato que ley
Darwin en el Riachuelo y es candidateado como presidente por Mara Julia Alsogaray. Tambin la segunda vida de Supermalo, un villano creado durante su
niez, que El Waibe rescat y con el cual
hace "pginas sueltas y autoconclusivas,
al estilo de Wilson, de Daniel Clowes."
Y, claro, la segunda parte de la triloga
an sin nombre protagonizada por los
mismos personajes de Defecaciones humanas, pero ubicada en la Francia medieval.
El Waibe cita, para sorpresa de algunos
(no para los seguidores de su vida en fanzines, donde recomienda lecturas varias)
a Cesar Aira, "que tiene cosas ordinarias
y de repente pasa algo extrao y est inmediatamente naturalizado." As, precisamente, se mueven sus exabruptos: como un hecho extrao que, por alguna
mutante razn, inmediatamente parecen
devenir naturales, poderosamente cercanos y reconocibles.
EL PASADO
En la nueva pelcula del ingls Andrew Haigh, 45 aos, los legendarios actores Charlotte Rampling y Tom
Courtenay interpretan a una pareja a punto de cumplir su aniversario, las cuatro dcadas y media del ttulo. Pero cuando
empiezan los preparativos de la celebracin, aparece en sus vidas apacibles y cmodas el fantasma de un gran amor de l,
anterior a este matrimonio, una chica de 27 aos que muri en un accidente. Y todo se resignifica, con un estilo discreto
que nunca cae en el melodrama y sin embargo resulta agobiante, con el peso del tiempo y la prdida.
CINE
POR PAULA VAZQUEZ PRIETO
odo comienza con una carta. Unas
lneas escritas en alemn llegan una
maana invernal a la vida de Geoff y
Kate para volver a hacer presente un pasado
que pareca lejano y olvidado. Como esos
recuerdos que se alojan tmidos en el fondo
de la memoria, un amor de Geoff, anterior
a su matrimonio y a esos 45 aos compartidos con Kate, emerge lentamente en esa superficie calma y apacible que representa la
vida que llevan juntos. Una vida que trascurre entre lecturas y paseos matinales con
el perro Max, entre compras y meriendas
en el pueblo, agitada apenas en esos das
por los preparativos de la celebracin de ese
esperado aniversario. Tiempo de repasos y
reflexiones, que se abre con el espectro de
un accidente ocurrido en 1962 que dej
congelado en los hielos de los Alpes suizos
el cuerpo sin vida de Katya, la mujer con la
que Geoff comparta entonces una vida en
comn y un intrpido viaje por territorios
sinuosos y escarpados. Tiempo que se resiste a la clausura, encadenado a esos fragmentos de memoria que se proyectan como
reverberaciones en un presente que pareca
confiado y previsible.
Basada en el relato corto de David
Constantine, En otro pas, y dirigida por
el ingls Andrew Haigh, 45 aos evoca en
su estructura episdica el recuerdo de su
fuente literaria, esa divisin en das a modo de captulos que condensan la evolucin de los acontecimientos desde el
punto de partida que supone la llegada
de la carta hacia un futuro que repentinamente se tie de cierta incertidumbre.
Haigh elige los espacios abiertos de la
pradera de Norfolk en los que la lnea del
horizonte, constreida entre ese cielo
abierto y el verdor de la vegetacin, se
asemeja a la vida de sus personajes, cmodos en su equilibrio entre lo vivido y
lo esperado en el que la reaparicin de lo
perdido amenaza con quebrarlo. Y el rostro de sus actores refuerza esa omnipresencia de los recuerdos de juventud, de
aquellos inolvidables impulsos de vitalidad. Bajo las arrugas y los anteojos de
lectura de Tom Courtenay se vislumbra
esa energa infinita que deslumbr tanto
en la vertiginosa carrera de El mundo
frente a m, aquella pelcula de Tony Richardson filmada en plena eclosin del
Free Cinema ingls, como en los tiempos
convulsos de la Primera Guerra retratados por Joseph Losey en Rey y Patria. Su
interpretacin se nutre de esa presencia,
de ese tiempo de propsitos y de avidez
de cambios, que su propio personaje recuerda con amarga constatacin, ms extraado de sus renuncias que de la inexorabilidad de la vejez. Y all est tambin
el rostro luminoso de Charlotte Rampling, transformada aqu en una profesora de literatura cuyos pesares no agitan
esa aparente contencin sino que la
transforman en el signo ms evidente de
su inters por la vida. Su Kate transita la
conmocin del descubrimiento con un
singular estoicismo, capaz de revelar la
angustia en sus miradas y silencios.
Mi Katya, dice Geoff cuando evoca esa
zona de su vida no compartida, opaca y
misteriosa, no por ser negada sino porque
sus pormenores se haban hecho indescifrables con el paso del tiempo, como lo es
el alemn en el que llega escrita la noticia
de la confirmacin de aquella muerte suspendida. As como recurre a un diccionario para recuperar esa verdad escondida en
el texto, el recuerdo de Katya ir cobrando
forma, para l, para Kate y para nosotros,
a medida que avance la pelcula. Katya sigue intacta en ese pasado lejano, literalmente congelada en las aguas profundas
de un glaciar cercano a la frontera italiana.
Y esa permanencia no es slo la de su juventud, de esos 27 aos eternos con los
que se preserv su rostro, sino de ese estado de latencia, que se conserva en las fotos
y en los videos que Kate mira a escondidas
para medir a su rival. Una rival que nunca
es real sino imaginada, que tiene esa ventaja que ostentan los muertos, los que
nunca decepcionan ni cambian, ni trasuntan los dolores que ofrece la vida. Katya
es, como sabiamente nos desliza Haigh en
su puesta en escena, ese lugar del pedestal,
en el altillo, entre la polvareda del olvido;
es la que un da sale a la luz entre el hielo
que la preserva como era en 1962, como
ser para siempre.
Hay algo que consigue Andrew Haigh
en 45 aos que tal vez sea la clave de la
pelcula: es lo que Alfred Hitchcock denominaba understatement en su famoso
dilogo con Franois Truffaut sobre el
cine y sus pelculas. Algo que resiste la
traduccin y que refiere a la modestia, a
la discrecin de la puesta ms que a la
irona. Esa presentacin en tono ligero de
acontecimientos que podran desarrollarse de manera intensa y melodramtica
adquiere en la tradicin inglesa una suerte de contencin, que suele confundirse
con frialdad, no slo en el devenir de las
reacciones de los personajes ante eventos
que amenazan con cambiarles la vida, sino en la definicin del tono del relato.
Haigh conserva esa calma aparente en la
forma en la que define la conmocin
subterrnea de Geoff al ver regresar el recuerdo de Katya, ese pasado trunco. Pero
tambin lo hace al retratar la subrepticia
agona con la que Kate asimila ese impacto y lidia con esos enigmas. Por ello, los
espacios en los que habitan ambos, que
parecan confortables al principio, lentamente se desajustan: la escalera que usa
Kate para subir al altillo a husmear en los
recuerdos de Katya se torna rebelde y peligrosa, la casa se convierte en un laberinto, lleno de reencuadres y vidrios repartidos; todo aquello que pareca placentero,
compartido, se trastoca en un espacio arduo de bloques inamovibles que acentan el distanciamiento.
Estoy cansado, dice Geoff en varias
ocasiones. Ese cansancio, que tambin se
replica en Kate a partir de la irrupcin del
desencuentro, no es slo el de la vejez o el
de la monotona de la vida del retiro, sino
aqul que refleja esa tenue prdida del sentido de todo lo que ocurre a su alrededor.
Por qu no tuvieron hijos? Por qu no hicieron viajes y se sacaron ms fotos? Qu
los mantiene unidos despus de tantos
aos? Todos esos interrogantes sin respuesta sobrevuelan el relato sin nunca asfixiarlo. Haigh evita las explosiones airadas sin
por ello quitarle profundidad al dilema
que atraviesan sus criaturas. Esa necesidad
de saber, que lacera el interior de Kate, esa
urgencia por entender lo que de pronto representa su vida, se asoma con dolor en los
cristalinos ojos de Charlotte Rampling y es
su frgil figura la que descubre la soledad
que la invade aun en un entorno atestado
de ruido y celebracin. A travs de Kate,
de su mirada, Haigh logra hablar del amor
y la vida en pareja, del dolor de la prdida,
de la angustia de la incertidumbre, sin gravedad ni verborragia, sino con la complejidad que supone para ella afrontar los misterios que le ofrece el estar viva.
RADAR
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LOS TEULES IV, 1947
JOSE CLEMENTE OROZCO
PIROXILINA SOBRE PAPEL
EL ARQUITECTO, 1915-16
DIEGO RIVERA
OLEO SOBRE TELA
PRIMERA NOTA TEMATICA
PARA EL MURAL DE
CHAPULTEPEC, 1956-1957
DAVID SIQUEIROS
PIROXILINA SOBRE PAPEL
EL TRI
En 1973, el Museo de Bellas Artes de Santiago de Chile tuvo que cerrar una muestra
conjunta de los legendarios mexicanos Diego Rivera, Jos Clemente Orozco y
David Siqueiros: iba a ser inaugurada el 13 de septiembre por Salvador Allende pero
el golpe de Pinochet la clausur al mismo tiempo que iniciaba la represin. Las obras
tuvieron que ser sacadas del pas en cuestin de horas. Recin el ao pasado pudieron
mostrarse de vuelta en Santiago, bajo el nombre de La exposicin pendiente. Y ahora lleg a
Buenos Aires, al MNBA: los tres grandes del muralismo representados en diversas facetas,
no todas polticas, pero siempre marcadas por un inters genuino por lo popular, la comunicacin, el deseo de establecer un imaginario comn.
ARTE
POR LEOPOLDO ESTOL
a exposicin pendiente lleg a Recoleta, al Museo Nacional de Bellas
Artes y una docena de personas se
encuentran para desembalar las obras de
sus cajas, otros se ocupan de instalar la pared de durlok que propone la museografa
separando el saln en distintos compartimentos. Carlos Palacios, el curador, se re
sin querer cuando le preguntamos cmo
hizo su antecesor, Fernando Gamboa,
aqul curador responsable de las obras de
Diego Rivera, Jos Clemente Orozco y
David Siqueiros que con tanto cuidado las
colg en 1973 como un gesto de amistad
entre Chile y Mxico pero que de pronto
se vio en el aprieto de guardar todas las
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obras de inmediato. Acaso las guard el
slo? No, responde Palacios, lo hizo
junto a un vigilante. Nada menos que
hace cuarenta y dos aos dos hombres angustiados por el fin del mundo se disponan a guardar centenares de obras que estaban colgadas en las paredes del Museo de
Bellas Artes de Santiago y con dos o tres
clavos los indispensables volvan a cerrar las cajas que, rpido como un exiliado, deban llegar al aeropuerto. Nada de
aduanas, papeletas ni trmites. La prisa
obligaba a no pensar demasiado las cosas,
si es que se quera salvar a esas obras.
Victor Jara no tuvo la misma suerte: el
golpe de Pinochet al gobierno de Salvador
Allende era un hecho y mientras balaceras
marcaban las paredes del centro de Santiago, el cantante fue recludo junto a otros
miles en el nico espacio que era lo suficientemente grande para marcar en la
imaginacin esa represin inaudita que estaba por venir. Lo llevaron al Estadio de
Chile, que hoy lleva el nombre de Jara,
donde lo quemarn con cigarrillos y lo
mataron. El fin del mundo se cerna sobre
Chile y otra gran obra, un mural del largo
de una fragata que pintara Roberto Matta
en una pileta pblica, sera cubierto por
ms de 16 capas de ltex en los aos sucesivos. La vida estaba en juego y el arte era
considerado un enemigo pblico. Quizs
por eso en noviembre de 2015, cuando los
cuadros mejicanos volvieron a Santiago de
CRISTO DESTRUYE
SU CRUZ, 1943
JOS CLEMENTE OROZCO
OLEO SOBRE TELA OBRA
Chile, una partecita del orgullo latinoamericano se acomod de nuevo y desde el
martes pasado esas obras tambin se pueden visitar en Buenos Aires. Para constatar
la fama de esos tres gigantes del muralismo, que se asoman aqu a travs de cuadros, haremos un recorrido que no proscriba sus muros ms festejados.
En uno de esos muros distantes, Rivera
se pinta como un nio tomado de las falanges de una seora calavera que homenajea con admiracin a Guadalupe Posada
y mientras el nio camina una rana intenta salirse de su bolsillo. Para contar la historia completa hay que ir a Italia all por
1915, donde Rivera y Siqueiros contemplan boquiabiertos el yeite que los renacentistas han logrado combinando populosos frescos en seductoras perspectivas
que por poco se funden en los edificios
que las cobijan. El ministro Vasconcelos,
responsable de la cultura post Revolucin
mexicana, les ofrece a los pintores en los
aos 20 un edificio pblico y como el resultado es tan estimulante, continan los
encargos. La mayora de la poblacin no
sabe leer, las imgenes se vuelven una
suerte de contrato social. All queda registrado, luego de Pancho Villa y Zapata, el
nuevo espritu de Mxico. En los murales
aparecen los grandes mercados aztecas, el
fuego de la conquista, el trabajo forzado
en la colonia, la guerra por la independencia y la larga dictadura de Porfirio Daz;
aparecen hasta los mdicos tomando pla-
cas de rayos en la sociedad contempornea. Hace falta sntesis para pintar la historia de un pas y si la sintess no funciona
habr que pintar muchas ms paredes.
Rivera tiene una ancdota muy famosa
con Rockefeller cuando el millonario, atrado por la popularidad del pintor, lo invit
a hacer un trabajo en su clebre edificio de
Nueva York. Diego Rivera retrat a la industria por intermedio de un hombre que
maneja una extraa y monumental maquinaria pero hete aqu que a su lado aparece
Lenin rodeado de trabajadores. Al magnate
no le gust nada y le pag el trabajo, pero
para quedarse tranquilo y poder destruirlo.
Para quien crea que ser muralista implica
el paso a una laureada posteridad esta historia canta la posta: cuando pints paredes,
el desapego hacia la obra es fundamental.
Rivera tuvo revancha ms tarde y volvi a
hacer ese mismo trabajo en Mxico. En la
muestra su obra est representada escasamente a travs de unas pocas pinturas cubistas de la poca en la que viva en Paris y
segua los lineamientos de Braque y Picasso. Son obras delicadas que muestran a un
Rivera estudioso y muy atento a los lenguajes europeos en boga.
A su lado, Jos Clemente Orozco crece
mostrando amplitud y variedad de registros. La serie de tintas y grabados que recuerdan la Revolucin son rapidamente
linkeados en la memoria colectiva a los
desastres de la guerra de Goya, que tambin fueron expuestos en esas mismas pa-
redes. Orozco observa la revolucin desde
una mirada imparcial que registra el destierro, los hombres colgados o amontonados en grandes fosas: lo hace sin elegir
bando, exponiendo el sinsentido de la
guerra y lo srdido del da despus.
La exposicin pendiente es generosa con
Orozco: hay pinturas para todos los gustos, lienzos que retratan puentes, edificios
con una paleta que se deja llevar por el color para luego volver a elaborar temas ms
provocadores. Uno de los cuadros ms
fuertes suyos incluidos en la exposicin
tiene como protagonista a un Jess que ha
dejado caer al piso su corona de espinas y
que, gracias a un hacha, logra destruir la
cruz. Es un cuadro tan atrevido como fantstico que revela hasta qu punto los muralistas fueron una continuacin de Villa y
Zapata por otros medios.
Si hay alguien que llev al extremo esta
vertiente libertaria y agitadora fue Siquieros y lo tuvo que lamentar con varias temporadas en prisin. Es conocido en el Ro
de la Plata por haber estado casado con
una uruguaya y por el affaire que lo impuls a hacer un mural expansivo en el stano de la casa de Natalio Botana. Ejercicio plstico, tal es el nombre de la obra
estuvo a punto de perderse a bordo de un
container que actualmente descansa en la
ex aduana Taylor. Una maqueta de la obra
junto con un boceto y algunas fotografas
abren el juego hacia la influencia del muralismo mexicano en la escena local, cap-
tulo que cura Cristina Rossi. Ah se ve que
Berni es quien ms rapidamente se pronuncia no slo por la temtica sino incorporando, a la vez, la agigantada escala en
sus bastidores. A la vuelta se puede ver
una imagen recortada con premura que es
nada menos que el pecho desnudo de una
mujer pintado por Siqueiros. Parece un
estudio o, ms bien, un cuadro para venderle a algn mecenas, la otra versin, la
versin mural acaso la versin populista?
se encuentra en el Museo del Palacio de
Bellas Artes donde ese plano abierto que
tanto enfatiza como sugiere aquel dicho
de que mujer bonita es la que lucha. Esta
seorita brota con un grito desde lo profundo de un volcn y con pesados grilletes
parece reclamar otra vida. La potencia visual de la obra sacude el hormign del
museo mexicano como los hinchas de Boca mueven las tribunas de la Bombonera.
En nuestras pinturas dice Rivera el
protagonista es el pueblo, pero es un pueblo que no es del todo consciente de su
protagonismo, avanza formando una muchedumbre sin disciplina ni lugar certero
donde descansar. Como testimonio est
la foto en donde Zapata y Pancho Villa
comparten el silln presidencial en un DF
que han tomado para luego abandonar sin
pretensiones de extender su poder a la capital. No son los lderes los que trascienden sino el reclamo, que a travs del tiempo ir tomando distintas voces y esfuerzos
para darle una forma ms justa a la vida.
Una justicia que incluye el reparto de la
tierra, los derechos de los trabajadores urbanos, la educacin gratuita de la mayora
y la comunin que hace posible una nueva
cultura integradora.
A los ojos del 2016 la iconografa nacional se encuentra en una encrucijada, porque hoy la grandilocuencia en las imgenes
no es garanta de empata y, como con simpata confes Tulio de Sagastizabal sobre la
obra de Siqueiros en la inauguracin, a veces es como si las pinturas vinieran con
parlantes. Cada poca exige su propia sintona fina. La audacia de los muralistas envalentona y ayuda a la imaginacin al rememorar un tiempo en el que el arte fue
tan central que ayud a establecer un imaginario comn. Porque los muralistas no
son meros mediadores: hay que recordarlos
colgados de los andamios an cuando a
Orozco le faltaba una mano y con la otra
deba -justamente pintar. Ah los encontramos creando perspectivas imposibles
para llevarnos a un ms all en donde con
suerte el arte sigue siendo ese fruto sagrado
que procura la unin. Porque como escribi Netzahualcyotl hace tantsimo tiempo
todava hace falta que el buen pintor divinice con su corazn las cosas.
Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposicin
pendiente se puede visitar en el Museo Nacional
de Bellas Artes, Avda. Del Libertador 1473, de
martes a viernes de 11:30 a 19:30, y sbados y
domingos de 9:30 a 19:30. Hasta el 7 de agosto.
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INE
VITA
BLES
TEATRO
MSICA
Sally, una farsa
Suna interpreta a Ral
Sally es la precuela de Cabaret, el histrico film de Bob Fosse.
El espectculo parte de la pregunta: Cmo lleg Sally a ser la
Sally que todos conocimos a travs de Liza Minnelli? Qu
pas en su vida antes de llegar a la Alemania de la pre-guerra?
Un viaje hipntico y frentico por uno de los personajes ms
atrapantes de la ficcin musical. Con la experimentada
Alejandra Perlusky (Casi Normales, Chicago) y Dennis Smith,
autor y protagonista de Negra, Boyscout, entre otras, que es
adems autor de esta pieza. Smith dice: Viendo Cabaret siempre me enfrent a la misma inquietud: cmo aplaudimos a
alguien tan impune, amoral y aparentemente descerebrado
como Sally Bowles, una chica de comportamiento errtico que
no discrimina entre ideologas ni santos ni pecadores?
Martes a las 21 en la Sala 3 del Cultural San Martn,
Sarmiento 1551. Entrada: $110.
El fin contrario...
...a su naturaleza. Luego de una larga noche de descontrol con
drogas, resacas, insectos y personas desconocidas en su living,
Federico recibe un llamado imprevisto de su ex pareja. Una
mujer de oscura procedencia, que tratar con recursos inverosmiles textos tericos sobre el amor, fragmentos de pelculas,
citas literarias asumidas como propias, discursos de militancia
picos y normativizados, entre otras cosas lo ayudar a confrontar lo suicida de su proyecto de retorno a un pasado amoroso idealizado. Federico sabe que se encamina hacia el desastre
pero sin embargo lo prefiere a su estado de incertidumbre. El fin
contrario a su Naturaleza es una pieza sobre las estrategias discursivas que nos inventamos para aliviar el dolor de las prdidas. Escrita y dirigida por Juan Crespo. Con Mara Teit, Martn
Prez, Pablo Fetis y Facundo Beret.
Viernes a las 23:15 en el Teatro Vera Vera, Vera 108.
Entrada: $100.
SAL LUGARES CAMUFLADOS
A un ao y medio de la muerte de Ral Carnota, Suna Rocha
recupera en este disco una docena de gemas de su repertorio, construyendo un trabajo ineludible, que es al mismo
tiempo puerta de entrada ideal para quien no conozca el
legado de Carnota como esperado homenaje para quienes lo
estn extraando. Compaeros en la vida y en la escena,
ambos debutaron discogrficamente juntos en 1983, con un
disco titulado sencillamente Suna Rocha/Ral Carnota. Tres
dcadas y una despedida ms tarde, acompaa a Suna en
su recuerdo el piano del maestro Eduardo Spinassi, que particip entonces tambien de aquel estreno. De ese disco vienen tambin temas como Coplas de la luna, Gatito de las
penas, Slo luz y uno que el tiempo convirti en clsico
del repertorio de Carnota, Grito santiagueo. Adems de
Spinassi, que supo ser compaero de ruta de Carnota durante aos, completa el tro bsico del homenaje el guitarrista
Carlos Larroque, pero tambin participan Diego Gazzanigga
en percusin, Mauro Gimnez y Ricardo Saldao en guitarras, Daniel y Obi Homer en arreglos y cuerdas, Walter Ros
en bandonen, Lucas Rossenwasser en bajo y Alberto
Zamora en bombo legero.
Vamos
Nacido en Cruz del Eje, Crdoba, Minino Garay ha recorrido un
largo camino desde que se instal en Francia a fines de los 80.
Considerado como el percusionista mas desfachatado de Pars,
su ltimo trabajo discogrfico rene versiones personales de
clsicos argentinos y del jazz, con audaces arreglos. Desde La
arenosa del Cuchi Leguizamn hasta Sus ojos se cerraron,
pasando por La chanson dHelene y Cmo se dice en cordobs, todo tiene su lugar en el mundo de Minino, con una
ayudita de amigos como Baptiste Trotignon, Manu Codja,
Malcolm Braff y Jerome Regard, integrantes del quinteto con el
que grab un disco fascinante.
POR
CECILIA
BOULLOSA
BAJO TIERRA
ANTES DEL TANGO
o son secretos. No requieren esperar intrincadas contraseas de ingreso va e-mail ni emulan los speakeasys
de la Ley Seca. Pero, a su manera, estn escondidos:
carecen de carteles a la vista o funcionan detrs -o debajo- de
otro negocio. Hay que buscarlos un poquito. Ir con la direccin bien anotada, porque si no, tal vez, se los pasa de largo.
Son restaurantes o bares camuflados en el paisaje de Buenos
Aires. Un buen ejemplo es el flamante Under, el nuevo bar
ubicado en el subsuelo de Bis, el bistr del chef Gonzalo
Aramburu en Constitucin. Se trata de su tercer proyecto en
el barrio, sumando el primigenio Aramburu, inaugurado en
2007. Nuestros clientes extranjeros nos pedan un bar. El
plan es que puedan tomar una copa antes o despus de comer.
Pero tambin estar abierto a todo pblico, no necesariamente
hay que venir a cenar, adelanta Aramburu, quien ultima detalles para abrir las puertas el 15 de mayo, mientras se celebre
en toda la ciudad el festival Buenos Aires Cctel.
Una escalera de hierro lleva hasta el stano, donde hasta hace
unos meses funcionaba el depsito. Sillones de terciopelo rojo, banquetas de madera, lmparas ferroviarias y una gran barra de mrmol conforman la esttica del bar, que se especializar en maltas y whiskys y estar comandado por Eugenio Prez Autrn. Aramburu aportar la parte comestible, unas tapitas, cinco platos no ms, en los que se privilegiar la charcuterie que estn empezando a elaborar en los restaurantes:
panceta, pastrami, pato, un buen jamn, bondiola. Queremos generar un espacio que nos divierta a nosotros, dice
quien est considerado uno de los mejores chefs de la Argentina. Noches de jazz, djs invitados, ciclos de msica son algunas
de las ideas en carpeta para convertir a Under (se pronuncia la
u, como en alemn) en un lugar vivo y elctrico, justo en un
barrio donde faltan este tipo de propuestas. Enhorabuena. Un
nuevo bar se suma a la burbujeante escena de la coctelera
portea.
tretch es una encantadora ciudad holandesa con callecitas empedradas, canales, infinidad de bares y un espritu multicultural y juvenil, dado por ser uno de los
centros universitarios ms grandes de los Pases Bajos. Es,
tambin, la ciudad europea que dej prendado al cantante
Agustn Fuertes, tanto como para querer bautizar con ese
nombre al bar-restaurante que abri hace cuatro meses, en un
lugar atpico: Utretch funciona dentro de una academia de
tango exitosa, muy frecuentada por malones de turistas y
tambin por expatriados, en una casona antigua del barrio ultratanguero- de Almagro.
Los dueos de la academia son dos bailarines y nos propusieron tomar este espacio que estaba desaprovechado. El lugar
nos gust, para crear un lugar muy ntimo, muy tranquilo,
cuenta Maximiliano Tedone, quien antes de asociarse con
Fuertes manej durante cuatro aos Caf Vinilo.
La atmsfera es nocturna y azulada, compuesta por una pequea barra, algunas mesas, un lindo patio con lucecitas, enredaderas y bicicletas colgando. El lugar indicado para ir de a
dos, en plan romntico, o en grupo chico de amigos.
La carta es clsica y hace pie sobre todo en la pastas: sorrentinos de salmn con salsa de crema, azafrn y langostinos
($210), fetuccini al huevo con salsa de hongos o fetuccini negros con salsa de frutos di mare son algunos de los platos.
Tambin hay un pequeo mercadito con frutas, hongos y
otros productos de estacin. Por las tardes ofrecen happy
hour de tragos.
Entre los clientes se mezclan acentos de diferentes coordenadas del mundo. No slo de turistas ocasionales, sino de muchos extranjeros que llegaron a Buenos Aires y se quedan meses hasta que consiguen develar los secretos del 2x4. Mientras
tanto, comen y beben rico en un lugar bien porteo. Que de
holands, solo tiene el nombre.
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RADAR
Under queda en Humberto Primo 1207. Telfono: 4304-5697.
Horario de atencin: martes a sbados, de 19.30 a 3 (a partir
del 15 de mayo).
ONLINE/DVD
CINE
TELEVISIN
Vikings
Una chica regresa sola...
Guitar Star
Hace aos la moda de la novela histrica se impuso en el
mundillo editorial y en los consumidores de literatura contempornea, por lo que no resulta extrao que el formato televisivo
basado en la serializacin se apropiara de esa idea. Nada ms
lgico y sensato, entonces, que fuera la cadena The History
Channel la encargada de producirla, con aportes tanto irlandeses como canadienses. Estrenada el ao pasado en
Latinoamrica en la seal Fox Action, la tercera temporada
acaba de ser cargada en los discos rgidos de Netflix, al tiempo
que Fox emite por estos das los ltimos episodios de la cuarta.
La historia del rey vikingo Ragnar Lodbrok y sus viajes de
saqueos por la Francia y la Inglaterra del siglo IX cautivaron a
una buena cantidad de espectadores interesados en la Historia,
aunque la serie posee ms de un elemento novelesco (lase:
aventuras+romance+intrigas+accin), que la hacen fcilmente
disfrutable para toda clase de paladares. El canal histrico ya
firm contrato para una quinta temporada de veinte episodios,
por lo que tendremos sangre vikinga para rato.
Horas contadas
La pelcula de Craig Gillespie se estren por ac hace algunos
meses y si bien algunos de sus placeres se disfrutan mejor en
la pantalla grande- ahora llega al dvd para todos aquellos que
la hayan pasado por alto. Basada en hechos reales, The Finest
Hour recrea los esfuerzos de un pequeo buque de la Guardia
costera, y sus cuatro corajudos integrantes, por rescatar a la tripulacin de una embarcacin petrolera en medio de una tormenta perfecta. Cine a la vieja usanza en el mejor sentido de la
palabra, el film posee un corazn aventurero, brazos de hroe y
un cerebro clsico a prueba de balas. No es perfecta, pero ofrece sus buenos sacudones.
...a casa de noche. Casi todos la llaman la pelcula iran de
vampiros, aunque la pera prima de Ana Lily Amirpour tiene
produccin ciento por ciento norteamericana y el tema vamprico es casi una excusa narrativa. Mimada en cuanto festival de cine se haya exhibido, su estreno comercial local es
exclusivo del BAMA Cine (Av. Roque Saenz Pea 1150). Se
trata de un viaje melanclico a las nocturnidades del alma, un
cuento en el fondo algo naif protagonizado por una chica
dark (la chupasangre en cuestin) y un muchacho que no
anda atravesando el mejor momento de su vida. En un blanco
y negro que de tan contrastado parece un comic filmado,
Amirpour recorre con su cmara callejones y grandes edificios industriales de California y los hace pasar por Ciudad
Mala, una imaginaria urbe en Irn donde todo el mundo llevan
las de perder. Por supuesto, los personajes hablan en persa y
la mayora de los intrpretes son de origen o descendencia
iran, y es esa implantacin de un cierto gnero (el terror) en
el sitio menos esperado el que brinda resultados curiosos e
inquietantes. O acaso se haba visto antes a una vampira
vestida con estricto chador y montada en un skate, en busca
de su prxima vctima?
Crnica de un director
El documental de Alejandro Venturini sobre Leonardo Favio se
pudo ver el ao pasado en el Festival de Mar del Plata y, hace
apenas un par de semanas, en el Bafici. Y hoy domingo se
exhibir, en una nica funcin en calidad de preestreno, a las
18 en la Casa del Bicentenario (Riobamba 985). El recorrido
del film es esencialmente cronolgico y centrado en su carrera
como realizador pero, ms all de los siempre interesantes
comentarios de allegados, colaboradores y amigos, hay un
plus: el audio de una entrevista realizada pocos aos antes de
su muerte, en la cual el gran cineasta, actor y cantante argentino se explaya sobre sus ideas sobre el sptimo arte.
El formato reality no se agota, slo se renueva. La seal Film &
Arts est emitiendo la primera temporada de una versin algo
ms seria y talentosa (por el talento de los participantes) del
viejo juego de pasar las pruebas y enfrentarse a un jurado seero. Como una especie de Masterchef de las cuerdas, las cmaras de Guitar Star recorren el Reino Unido en busca de los
mejores guitarristas desconocidos de esas islas, registrando
audiciones y conversando con los aspirantes acerca de los
esfuerzos de sus vidas cotidianas. Hay lugar para la viola acstica y la elctrica, y los encargados de sopesar virtudes y defectos van de una concertista clsica a Huey Morgan, el guitarrista
de Fun Lovin Criminals. Para la segunda temporada ya se
sum como mentor el enorme George Benson, que de guitarras
sabe y bastante, tanto en el terreno del jazz clsico como en el
pop con races funk. Atencin: fans de Tinelli abstenerse. Ac
no hay griteros, ni histerias ni chanchullos.
Martes a las 20, por Film&Arts.
Mundo Whisky
Y precisamente por esas regiones del mundo, en particular en
Escocia e Irlanda, se producen algunos de los mejores destilados de malta fermentada. Los conductores de Mundo Whisky,
que lleva varios aos emitindose en la seal de cable Metro,
se pasean por destileras y bares oliendo y bebiendo los ms
exquisitos whiskies, charlando sobre procesos y exportaciones
y haciendo desear al espectador que esa botella con etiqueta
roja guardada en el aparador se transforme en un scotch single
malt con 18 aos de aejamiento. Ideal para cultores del acaramelado nctar, curiosos y masoquistas.
Domingo a las 24, por Metro.
DEL TALLER A LA COCINA
Utretch queda en Bulnes 1013. Telfono: 4864-5339.
Horario de atencin: lunes a viernes al medioda; jueves a
sbados por la noche.
FOTOS: PABLO MEHANNA
ntes de ser un restaurante, era un taller mecnico. Y todava se respira en el ambiente un aroma industrial, a
mquina, nafta y radiadores. En la puerta ningn cartel
avisa sobre el cambio de rubro, pero por donde ingresaban los
autos, ahora llegan los clientes vidos de conocer este nuevo
restaurante palermitano, que pinta como una de las aperturas
de 2016. La clientela es en su mayora sub30, bordeando lo
millennial, jvenes que resignan servicio y comodidad a cambio de una experiencia autntica y original. El lugar se llama
Proper, y al frente se encuentran Leo Lanussol y Augusto Mayer, dos cocineros que se formaron junto a Narda Lepes. Pensamos la propuesta a partir de lo que nos gusta comer a nosotros: platos chicos y diferentes, estilo tapeo. No nos queramos encerrar nicamente en principales, dice Mayer, conocido como @aspirineta en Instagram.
En un saln para unas 40 personas, la gente se distribuye entre
una mesa comunal y algunas ms chicas. La cocina est a la
vista y tambin la pila de leos de espinillo que alimentan el
horno de barro, el corazn de Proper. Casi todo pasa por el
fuego: carnes (osobuco entero, cochinillos), quesos, vegetales.
La carta cambia continuamente y se apuntala en los productos
de estacin, en los panes y en la charcuterie casera. Un ejemplo
de plato puede ser batata blanca ahumada, kale, queso azul y
nueces caramelizadas. Otro: corvina, chermoula (una marinada
muy tpica de algunas cocinas del Magbreb), porotos y caldo
de panceta. Conviene pedir varios platitos (entre $60 y $120),
compartir y probar un poco de cada cosa. Todas las semanas
vamos al mercado central y cuando volvemos en el auto vamos
pensando el men: en la Riccheri surge la inspiracin, cuenta
Mayer. Entre los postres, siempre hay una confitura casera hecha a partir de frutas de temporada: higos, peras Williams. Y el
flan de dulce de leche que es un hit.
Recin abre y todava faltan cosas por aceitar, pero Proper ya
est llamando la atencin. Y no requiere ninguna luminaria ni
cartel en la puerta para hacerlo.
Proper queda en Aroz 1676. Telfono: 4831-0027. Horario
de atencin: martes a sbados, de 20 a 24.
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RESISTE
UN ARCHIVO
Tres dcadas despus de que Luis Alberto Spinetta aceptase escribir el
prlogo de su primera edicin, apareci finalmente la demorada versin definitiva de un
clsico dentro de la historia del rock local. Rebautizado como 50 aos de rock en Argentina,
el tantas veces consultado trabajo de Marcelo Fernndez Bitar es un brillante
ejemplo de virtuosismo documental, ilustrado ahora irnicamente desde su portada con el
escudo argentino surcado por una guitarra elctrica. Entre sus ms de 500 pginas, con
una narracin sensible a los detalles significativos antes que meramente enciclopdica, se
puede volver a recorrer la meticulosa trama reconstruida por quien fuera un joven fantico de una msica que,
para poder leer una ordenada versin de su historia, debi ponerse a escribir.
E N T R E V I S TA
POR SERGIO PUJOL
eptiembre de 1986. En los estudios ION de Buenos Aires se est
grabando un gran disco. Sus intrpretes son Luis Alberto Spinetta y Fito
Pez. El LP llevar un ttulo voltil como
una cancioncilla cuya letra hemos olvidado, La la la. Har historia? Y en ese caso,
qu tipo de historia? La historia del pas
no es un tarareo, piensa la mayora. Se escribe con otras letras, y en maysculas.
Un periodista de 22 aos se acerca a la sesin de grabacin con el propsito de pedirle al Flaco unas palabras para la introduccin de un libro que est por editar.
Se trata, justamente, de una historia. Una
historia del rock en Argentina. Y ah los
tiene, medio de casualidad, a dos msicos
que, en ese momento, representan los extremos temporales de un relato descuidado por sus propios protagonistas. El plan
del periodista es que Spinetta diga algo
frente al grabador. Luego l le dar forma
escrita. Pero unos das ms tarde, disconforme con el desgrabado, Spinetta encarar al joven autor con otra propuesta: Dejame unos das, Marcelo, y te escribo algo
especial para el libro.
Pasaron 30 aos. Aquel libro tuvo tres
ediciones: 1987, 1993, 1997. Y ahora, la
versin definitiva, o al menos la que deja
dormir tranquilo a su autor, Marcelo Fernndez Bitar, luce en las libreras argentinas. El libro, con una tapa colmada de
irona (el escudo argentino surcado por
una guitarra elctrica), fue renombrado
50 aos de rock en Argentina (Sudamericana). Incluye un hermoso dossier de fotografas de la gran Nora Lezano, un prlo-
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go de Adrin Drgelos y una enorme discografa a modo de apndice. Pero la
principal novedad est en el texto mismo.
En las ediciones anteriores, por una clusula del editor, Marcelo no haba podido
modificar el diagramado original (cuestin de costos); deba conformarse con
agregar las partes nuevas siempre segn el
estricto orden cronolgico que se haba
impuesto: un ao por captulo!
En su nuevo formato cuadrado de 535
pginas el libro pudo mejorarse a s mismo. Agregados, correcciones y obviamente
una rigurosa actualizacin terminaron de
darle forma a una historia nica en lengua
espaola: no existe ninguna escena de rock
externa al eje Estados Unidos-Inglaterra
tan extensa, compleja y artsticamente interesante como la que hasta no hace mucho llambamos, con un nfasis extemporneo, rock nacional (Marcelo siempre
habl de rock en Argentina o rock local, y eso habla bien de l). Entre las cosas
preservadas de la primera edicin, estn
aquella introduccin de Spinetta y la foto
de solapa, en la que el msico hojea con
inters el original en rigor, la edicin de
formulario continuo que sola funcionar
como versin de prueba, ante la mirada
clavada y encantada del escritor debutante.
Qu autor no querra una foto as para la
solapa de su primer libro?
No guard el original de aquel prlogo, confiesa Marcelo. Tampoco el audio
de la entrevista. Tal vez por dedicarme al
periodismo grfico nunca tuve el cuidado
de conservar las grabaciones de las notas,
como seguramente hace Alfredo Rosso,
que es un hombre de radio. Pero s tengo
un buen archivo con todo lo que hice co-
mo periodista grfico en los distintos medios en que trabaj, desde El Cronista Comercial y Cerdos y Peces hasta Pelo y La
Mano. Son muchos aos de cubrir recitales y entrevistar a los msicos de rock,
con lo cual la tarea de actualizacin no
fue tan ardua. Pero para la primera edicin deb partir prcticamente de la nada.
Antes, el periodismo general no le daba
mucha cabida al rock. Por ejemplo, al clebre Festival de la Solidaridad con Malvinas, Clarn le dedic una nota breve. En
cuanto a libros, salvo el de Miguel Grinberg, Cmo vino la mano, que llegaba hasta 1977, y alguna que otra curiosidad, como Agarrate! de Juan Carlos Kreimer, no
contaba con textos previos, no haba bibliografa. Cuando Eduardo Berti le propuso a Spinetta hacer Crnicas e iluminaciones, su respuesta fue: Ests loco,
quin lo va a comprar?. Tuve que hablar
directamente con los pioneros, que a veces confundan las fechas. Miguel Grinberg tena mucho material. Estaba el mito
de que tena todo un departamento con
fotos sin revelar. El libro actual me demand nueve meses de trabajo. Labur
mucho, pero el perodo que faltaba coincidi con un momento de mucho trabajo
profesional. Extraamente, los 90 me resultaron ms difciles de investigar: aun
no estaba internet y las revistas de esos
aos no son tan fciles de localizar.
Tu libro parte de 1965, una fecha discutible como fundacin. Cmo resolviste el
problema del ao cero en una historia
que, si bien en virtud de la discografa,
est muy fechada, resulta de origen improbable, como siempre sucede en asuntos de cultura popular?
En el 65 salieron los primeros tres
simples de Los Gatos Salvajes por MusicHall. Al ao siguiente vinieron Los Beatniks con Rebelde. Y en 2017 sern los
50 aos de La balsa, para el que le queden dudas de las fechas anteriores. En realidad, los americanos tienen el mismo
problema. Cul fue el primer rock and
roll? Hay 5 o 6 variantes.
Lo que est fuera de discusin es el creciente inters por historiar nuestra msica popular. A qu atribus este verdadero boom de libros de msica popular, especialmente de rock?
Al ir sucedindose las generaciones,
estn los ms jvenes que redescubren
aquello que no vivieron, y estn los que
quieren volver a leer lo que tuvieron cerca. Esto explica el inters sostenido que
siempre tuvo mi libro: nunca dej de
venderse, salvo cuando me opuse a reeditarlo por la imposibilidad de modificar el
diseo para corregir y agregar cosas a los
primeros captulos. Obviamente, el libro
forma parte de un inters ms amplio por
leer sobre rock en la Argentina. Es impresionante cmo han crecido los estantes
sobre el tema, tanto en las libreras como
en nuestras propias bibliotecas. Incluso
los msicos escriben buenos libros. En
Qu es un long play, Fernando Samalea se
tom el trabajo de buscar todas las fechas,
las direcciones, etc. Por eso, para esta edicin se me ocurri incluir, junto a la discografa de cada ao, los libros tal como
fueron editndose.
VIRTUOSISMO DOCUMENTAL
Quienes escribimos sobre msica popular en la Argentina hemos acudido,
FOTO: CATALINA BARTOLOME
EL AUTOR CON EL PROLOGUISTA EN 1986. FOTO DE CHARLIE PICCOLI
consejo: si hay un disco o dato que te interesa, bjalo cuanto antes. Eso le da otro
valor a mi libro. De todos modos, en esta
versin me preocup por brindarle al texto un giro ms narrativo, que no fuera
un vademcum. Y en cuanto a internet,
aprend a utilizarla de modo exhaustivo
para la confeccin de la discografa. Cepill la web con el peine de piojos, mientras confrontaba con mi archivo grfico.
ms de una vez, al libro de Marcelo Fernndez Bitar. Es la principal historia general de una historia singular. Cultor de
un perfil ms bien bajo, en una poca de
irritante sobreexposicin de la figura del
periodista como lder de opinin, Marcelo plasm un trabajo de hechos duros,
los hard facts de los que hablan los historiadores ingleses. Un primer acercamiento a 50 aos de rock en Argentina genera
la impresin de que se trata de un registro puntilloso de nombres, ttulos y fechas, como Inventario del tango de Horacio Ferrer y Oscar del Priore. Sin embargo, hay una narracin sensible al detalle
significativo, que va construyendo su objeto paso a paso, descubriendo en su despliegue histrico rarezas y paradojas. Algunas de ellas: Dread Mar I (Mariano Javier Castro) ostenta el rcord de convocatoria multitudinaria en un solo da; el
primer disco de Almendra no sali en
1969 sino en las primeras semanas de
1970; momentos de crisis en el pas, como 1982 2001, fueron prdigos en
ediciones discogrficas; el suplemento S
de Clarn no fue el primero en su especie y muchas perlas ms. Marcelo se
adentra en un objeto de estudio ajeno a
las definiciones conclusivas, que cobra
forma a partir de prcticas y representaciones siempre asociadas al mundo joven
argentino. Al no dejar fuera ningn ismo
de un gnero multiforme y cambiante, el
libro se convierte en una pieza de virtuosismo documental infrecuente en un me-
dio que a menudo descuida la exactitud
en pos de una comunicabilidad rpida y
digestiva.
En general, los libros de referencia suelen quedar en situacin de rezago frente
a la disponibilidad de internet. Corren
con desventaja. Pensemos rpidamente:
qu lugar de nuestra biblioteca ocupan
hoy las enciclopedias que supieron instruirnos? En alguna medida, Fernndez
Bitar se atrevi a escribir una historia signada por la utopa enciclopedista. Aquel
da que plane hacer un libro de estas caractersticas, el problema de la competencia con Internet no exista. Pero casi
veinte aos despus de la ltima actualizacin para editorial Distal, Marcelo se
las tiene que ver con la proliferacin ad
infinitum de la red de redes: quin de
sus colegas, puesto a escribir una nota,
no consulta primero los repositorios virtuales antes que los libros o los recortes
del viejo archivo? Es cierto, reconoce
Marcelo. Internet es un aliado pero
tambin un rival. Sin embargo, mientras
trabajaba en la nueva versin descubr
que gran parte de las pginas virtuales ya
no est disponibles. Alguien tena la informacin en Taringa o lugares que ya
no estn, o directamente la pas a Facebook para no seguir pagando. Muchos
links que an existen no conducen a ninguna parte. Esto sucede con pginas oficiales de grupos! Por lo tanto, es una
trampa aquello de todo est en internet.
Se caen las pginas constantemente. Mi
UNA FBULA EJEMPLAR
Familiarizado con la obra y la trayectoria de Soda Stereo escribi la primera
biografa del grupo y en 2007 acompa
a Cerati, Bosio y Alberti en los conciertos del regreso, lo que deriv en el libro
Diario de gira (2008), Marcelo debi
lidiar, como todo aquel que emprende
un trabajo historiogrfico o de crtica,
con sus preferencias para evitar desequilibrios groseros. Es curioso, pero la verdad es que tuve que dejar mucho material de Soda fuera del libro. Si me preguntan por mis grupos o artistas favoritos, debo decir que en la lista de los ms
escuchados, ya sea por placer o por razones periodsticas que suelen ser la misma cosa figuran Los Redonditos,
Charly Garca solista, Los Fabulosos Cadillacs, los Babasnicos y se me acaba la
lista. Fui testigo del surgimiento de Soda
Stereo en los legendarios shows de la discoteca Marab, antes de que sacaran el
primer disco. Cubr aquel show para
Cerdos y Peces, pero debo confesar que
no fui a verlos a ellos, yo era fan de Los
Cosmticos, un grupo moderno que pareca tener las mismas chances que SodaEvidentemente, lo mo no son los
pronsticos.
El tiempo suele ser un buen crtico musical. Siempre resulta ms sencillo escribir
sobre figuras incorporadas al canon que
sobre lo emergente. Supongo que en un
libro que llega hasta 2014 la pregunta
por el valor de lo nuevo estuvo presente.
Por un lado, est la limitacin del entusiasmo generacional. Hay un punto en
que uno deja de estar buscando bandas
nuevas, sino que le gusta abrazar sus discos ms queridos. Salvo que alguien por
una inquietud especial o por estar en los
medios deba estar al da, es raro que un
msico de 60 aos conozca bien el under. Y, a su vez, es raro que el que est en
el under no patee al anterior. Pero, dicho
esto, creo que lo que hay es riqusimo.
No slo por la cantidad, sino realmente
por la calidad. Lo que no existe son cinco inapelables, como suceda antes. Capaz que llego a veinte, porque el mundo
del rock est muy fragmentado. Pero
ninguno de esos veinte est del todo consensuado. Salvo Indio Solari que obviamente no es joven no quedan en el rock
bandas o solistas de convocatoria inmensa. Lo que predomina es la variedad: los
cantautores, el reggae, el pop mezclado
con electrnica, etc.
Qu lugar ocupa la tradicin del rock en
una escena tan segmentada y carente de
fuertes liderazgos culturales?
- Justamente, lo que ms me gusta son
las bandas que incorporan elementos
nuevos, de locales o internacionales de
los ltimos 15 aos, pero con un pie en
el viejo rock argentino. Pienso, por ejemplo, en El Bordo, con su versin de
Una casa con 10 pinos. Cuando una
banda hace un tema de Manal en vivo
hay un guio que me cae bien. Es como
cuando Bruce Springsteen hace un tema
del 55 de Elvis. No me refiero a bandas
vintage, sino a las que buscan algo nuevo
pero con conocimiento de la tradicin
del rock argentino.
El adolescente que compraba viejos
ejemplares de Pelo y El Expreso Imaginario en los parques y libreras de usado de
la ciudad termin escribiendo la historia
de todo aquello. Quin lo hubiera dicho.
Su propia excursin al pasado del rock
en la Argentina tiene los atributos de una
fbula ejemplar. La fbula nos habla de
una pasin convertida en libro, pero
tambin de una ofrenda a quienes compusieron e interpretaron la banda sonora
de ms de una generacin de argentinos.
Historia de una musiquita devenida en
cultura. Hoy es un gran tema; se lo disputan los papers universitarios del pas y
del exterior. A regaadientes, la academia
termin legitimndolo. Pero ya en 1987,
Marcelo Fernndez Bitar pudo leer, de
puo y letra de Spinetta, lo que hoy podemos entender como una genial profeca. O, sencillamente, como la percepcin de lo que estaba sucediendo: Como felicidad o angustia, el rock transgrede permanentemente un delgado hilo de
la realidad argentina.
RADAR
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El documental Desacato a la autoridad: Relatos de punks en Argentina 1983-1988,
una historia del movimiento y de cmo era ser joven en plena posdictadura.
ESCENAS
DESOBEDIENTES
POR ARIEL LVAREZ
uequeras con tachas afiladas,
camperas de cuero llenas de cadenas enrolladas que no dejaban ni
doblar los codos, pelos teidos de azul con
tinta de lapicera y crestas puntiagudas hechas con algn pegamento. As, de una
manera artesanal y rebelde, se comenzaban
a vestir los cuerpos de la escena punk argentina. La msica, la exclusin, la persecucin policial, la gestin de un movimiento cultural, todo contado en primera
persona por los protagonistas: furioso y
agitado es el ritmo de los testimonios que
forman Desacato a la autoridad: Relatos de
Punks en Argentina 1983-1988, el documental dirigido por Toms Makaji y Patricia Pietrafesa, una historia que mereca ser
contada.
Dividido en tres partes, Desacato a la autoridad es un compendio de informacin
indita que habla no slo de los primeros
aos de la escena de punk local, sino, tambin de las historias de vida de los involucrados que sentaron las bases del movimiento en el pas.
En un primer momento, cuentan los realizadores, la idea fue hacer un documental
acerca de los fanzines como modo de difusin de informacin de la poca, pero la
idea de a poco fue cambiando: Nos reunimos con Toms Makaji que me convoc
para hacer un documental sobre fanzines,
cuenta Patricia Pietrafesa, pionera del punk
argentino, que a principios de los 80 form
parte de algunas de las bandas ms emblemticas del gnero como Sentimiento Incontrolable, Cadveres de nios y actualmente integra She Devils y Kumbia
Queers. Toms haba dirigido el nico documental argentino de punk que se llama
Buenos Aires Hardcore Punk. Hablamos un
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poco y vimos que haba muchas cosas interesantes para contar de esa poca que a m
me interesaba: desde el inicio de la democracia hasta el ao 1988, agrega Patricia.
Fue entonces que se lanzaron a hacer entrevistas con los que formaron parte de esa
escena y armaron este documental con las
pocas cosas que tenan a mano y para ello
usaron el archivo que Patricia fue juntando, casi obsesivamente: cientos de fanzines, flyers, algunas fotos y muchas ganas.
El resultado es un trabajo que tiene la esttica de un fanzine visual y que se basa,
fundamentalmente en las experiencias
contadas por los que estuvieron all.
La primer parte, que fue estrenada el
ao pasado en el festival de cine de Mar
del Plata, acaba de subirse a YouTube. Comienza con el fin de la dictadura y vemos a
muchos de los que formaron parte de la
escena: Marcelo Pocavida (Muerte Civil),
Javier Huevos (Tumbas NN), Daniel Melero, Ariel Minimal (Pez), Chary (Loquero), Walas (Massacre), entre otros. Todos
comienzan hablando de la forma artesanal
en que se producan, cmo buscaban estar
lookeados de la forma ms revulsiva posible: desde las tachas, las crestas, los pines,
las cadenas hasta lo ms extremo. Yo tena
una remera blanca que me la sonaba con
mocos y era moco sobre moco sobre moco, era un asco en realidad. Pero estaba
muy buena, era re chocante, cuenta El
Muerto, una personalidad punk del momento. La idea era asustar y lo conseguan,
eran locos, enfermos, putos: la gente
los agreda en la calle, los insultaban. Yo
he estado en una parada de colectivo y me
tiraban piedras desde los edificios, recuerda Lingux, de Sentimiento Incontrolable.
Y comenzaba la rebelin, eran adolescentes que se paraban de manos en contra
de todo aquello que los haca sentir que
no encajaban: la sociedad, sus propias familias que los echaban de casa. Ms all
de contar cmo era eso de empezar a salir
a la calle y lo que te encontrabas y las formas de comunicacin, los fanzines y dems, a m me interesaba que se viera como
era eso de cules eran los puntos principales que tena que tener un punk, afirma
Patricia y agrega: Para mi es fundamental
que la historia la cuenten los que participaron, es como una pequea colaboracin
para el armado de una historia colectiva,
porque esto no pretende ser el documental del punk de argentina ni mucho menos, sino que es una visin de la gente que
hace estos relatos, que era una parte de la
escena en esos momentos.
Si bien el movimiento punk comienza
a fines de los 70 con bandas como Los
Violadores, Desacato a la Autoridad
muestra ese momento de quiebre del final de la dictadura y el comienzo de la
democracia, y la persecucin policial con
sus edictos, lo que constituye un cambio
en la escena: Era la democracia pero con
la polica de la dictadura. Por ejemplo,
haba un edicto que se llamaba seguridad
pblica que si tenas un muequera con
tachas cabas adentro de ah y lo que tena de particular este reglamento era que
el polica no precisaba ninguna autoridad
ms que l para interpretarlo y llevarte
preso hasta por 15 das. Sin que intervenga un juez, cuenta Patricia.
Es all que el punk comienza desde el
under a mezclarse con la lucha por los derechos humanos y otros movimientos que
padecan la represin democrtica. La
herramienta clave para divulgar la informacin eran los fanzines, que al principio
hablaban de msica pero que de a poco
empezaban a dar cuenta de la situacin
que se viva.
La segunda parte del documental, que
fue estrenada el mes pasado, profundiza
un poco ms ese momento en el que se
empiezan a desarrollar esos principios
que sostienen la idea de lo que se conoce como lo punk en Argentina: los primeros contactos con en el anarquismo,
los conceptos libertarios, y la palabra
autogestin. Hacer tus propios discos,
hacer tus propios recitales, no solamente
en la escena punk, sino en otras escenas,
Y se ponen en marcha un montn de este tipo de ideas, una alta politizacin de
mucha gente del movimiento, afirma
Patricia.
La segunda entrega se propone realizar
el mismo camino que la primera: Seguiremos con las proyecciones en centros
culturales. Nos lo empiezan a pedir distintas ciudades del mundo y lo mandamos a varios festivales de afuera. La gente
queda muy enganchada, dice contenta
Patricia. La tercera entrega que est en
fase de realizacin y es la que se adentra
ms en la parte musical del movimiento
y sus bandas.
Desacato a la autoridad no solo habla
de una poca sino tambin de lo que permanece de ella en la actualidad: La forma en que est hecho para nosotros tambin es importante, es como hacamos las
cosas antes. Lo hicimos con nada, lo hicimos con ganas, no presentamos ningn
proyecto al INCAA, ni le pedimos plata
a nadie, nos prestaron cmaras, no ayudaron amigos. Eso tambin es una cosa
de principios, afirma Patricia.
Para ms informacin y proyecciones: facebook.com/Desacato-A-la-autoridad. Y en YouTube buscar por ttulo; en el canal est en primer
captulo, el trailer del segundo y una charla en
en ECUNHI entre otros materiales.
valedecir
DIVERSIN GARANTIZADA?
Si ests buscando ciudades miniatura, flores de cristal, libros encuadernados con piel humana, iglesias construidas
con huesos o casas fabricadas ciento por ciento en papel,
ests en el lugar correcto, saluda el sitio Atlas Obscura, autodefinida gua definitiva de las maravillas del mundo y los
lugares curiosos. Gua que recientemente confeccion un
listado visual con los parques de diversin temticos ms
desconcertantes del globo. Y ciertamente ms interesantes
que los predecibles Disneyworld o Universal Studios Entre
los que destacan Sanrio Puroland, en Japn, totalmente dedicado a la inquietante Hello Kitty (es o no es un gato?) y
sus amigos; la otrora planta nuclear Wunderland Kalkar, en
Alemania, donde por caso puede disfrutarse de montar sillas voladoras al interior de lo que sola ser un reactor; el
parque acutico Sui Tin, en Vietman, que adems de agua,
incluye leyendas budistas y enormes figurines del folklore
local. Oh, y 1500 cocodrilos vivos.
Empero, acaso las frutillas de la torta sean: BonBon Land,
creado por un empresario dans en Holmegaard para publicitar su marca de dulces a travs de personajes animalados que vomitan, defecan, expulsan flatulencias (el juego
The Farting Dog Switchback, sin ms, es la gran sensacin); y Crystal Worlds, en Wattens, Austria, creado por la
firma Swarovski para homenajear a sus cristales a travs de
torres de diseo de 14 metros de altura (que pueden escalarse) o laberintos en smil material Por cierto, Argentina
tiene presencia en el listado por partida doble: con la Repblica de los Nios, en La Plata, amn de sus construcciones
a escala de purretes de 10 aos, inspirados entre otros en
el Parlamento ingls, el Palacio Ducal veneciano, el Taj Mahal; y, como no poda ser de otro modo, con Tierra Santa,
ubicado en Capital, donde un gigantesco Cristo mecnico
resucita a cada hora y, como advierte la web oficial, la calesita temtica El Arca Giratoria, el Taller de Galilea y la Carpintera de Jos, son opciones ideales para los ms chicos.
Freakismo del bueno, made in Argentina.
R A D A R 8.5.16
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fan
Un artista elige
su obra favorita:
Santiago Iturralde y
De mi estudio, de
Fortunato Lacmera.
Santiago Iturralde naci en
Buenos Aires en 1975. Estudi Bellas Artes en la Escuela Prilidiano Pueyrredn y
actualmente es profesor de pintura en la
Escuela Superior de Formacin Artstica
Rogelio Yrurtia. En 2007 recibi la Beca
para Creacin en Artes Visuales del Fondo Nacional de las Artes. En 2007, 2011
y 2013 recibi el Subsidio para Creadores del Fondo Metropolitano de Cultura
BA. En 2012, mediante el programa
Igualdad Cultural, una de sus pinturas
fue adquirida para la coleccin del Museo Provincial de Bellas Artes Ren
Brussau de Resistencia, Chaco.
Website: www.santiagoiturralde.com
COMO SI EL AIRE FUERA LUZ
POR SANTIAGO ITURRALDE
e gusta pensar la pintura como
un misterio que habita un objeto. Su presencia nos despabila y
nos traspone a otro sitio, otro tiempo y
otra realidad. Hay pinturas y pintores que
existen en los ojos, en las manos, en la
mente o en la boca. Podra crear una lista
de pintores hasta construir una especie de
cuerpo que me sostiene: Vuillard, Van
Gogh, R. Hamilton, No, Hockney,
Antonio Lpez, Georgia OKeefe ... Entre
todos ellos ubicara a Lacmera entre mis
ojos y mis pulmones porque su pintura
me ilumina y me permite respirar.
En algn momento del ao 2000, visitando el Centro Cultural Recoleta, me
encontr con una muestra que de lejos
tena toda la pinta de ser amarronada y
aburrida. Lo cierto es que no recuerdo
los detalles pero en esa poca, siendo un
joven apenas recibido, uno se haca
muchas preguntas sobre Gravinese y no
tantas sobre los artistas de la Boca. Sin
embargo, ese da, ocurri el flechazo de
pintor. Algo muy parecido a enamorarse pero no de una persona sino de un
rectngulo.
Para mi sorpresa me encontr frente a
un cuadro que, virtualmente, era una
ventana. Mostraba una habitacin con la
puerta del balcn abierta a travs de la
cual se precipitaba el sol recortndolo
todo. En el fondo haba un barco que
24
8.5.16
RADAR
pasaba con ingenuidad frente a todo lo
que all ocurra. La luz, de algn modo
mgico, perforaba el muro, cruzaba la
habitacin, sala del cuadro y se transformaba en una flecha que llegaba hasta
mis ojos. La luz es algo que est vivo, los
pintores lo sabemos bien.
Aquel cuadro probablemente era la
versin de Desde mi estudio de 1938 que
hoy est en el Museo de Bellas Artes. Y
s, ya s que no es el cuadro del cual me
propongo hablar pero se fue el inicio de
una complicidad inquebrantable entre
dos pintores. Lacmera es en esencia esa
luz detenida en el tiempo, es un interior
que se vuelve universo y mira a travs de
una ventana para contemplar su propia
belleza.
Fortunato Lacmera nunca sali de la
Boca. Incluso, si pensamos en su obra, el
viaje que hizo fue siempre hacia adentro.
Luego de sus primeros paisajes de la Isla
Maciel, las pinturas evolucionaron hacia
escenas que mostraban el interior de su
estudio. En algunos se puede ver una
ventana desde donde ingresa el sol con la
fuerza de Cupido. Pero en los siguientes
la luz comienza a ser esquiva: el paisaje
aparece reflejado en un vidrio, recortado
por una cortina o tamizado por una
celosa. Finalmente la luz se vuelve solamente un reflejo sobre distintos objetos,
floreros y frutas. Con una construccin
geomtrica y una representacin realista,
esas ltimas naturalezas muertas escon-
den un secreto profundo: Lacmera
logr progresivamente transformar la luz
en objeto; contener la energa del sol en
una manzana o en una pera hasta elevarlas a un estado espiritual.
En el medio de ese viaje mstico entre
luz y materia se encuentra el cuadro que
ms me interesa: De mi estudio (1949).
En esa pintura, como si estuviera tendiendo una trampa, Lacmera construye
un escenario mucho ms complejo. La
luz que antes entraba directamente desde
una ventana y que en mayor o menor
medida atestiguaba el paisaje exterior
ahora desaparece. Detrs de la puerta
sabemos que la ventana existe en algn
lugar de ese primer espacio y la luz se
refleja en paredes y objetos perdiendo su
fuerza que encandila (y enamora). As
entramos en un interior ms profundo,
en un segundo cuarto que se encuentra
en penumbras. Aqu las leyes son otras.
La puerta entreabierta segmenta la luz y
la transforma en tringulos. Fortunato es
astuto. Usa una cuerdita para sostener
esa grieta en el punto justo. Casi como si
fuera el lazo que le permite domar a una
fiera salvaje. Todo el dispositivo se vuelve
una especie de prisma que logra descomponer la luz hasta darle forma sin perder
su espritu.
A partir de aqu ya todo cambia, en el
interior la pintura es quien ordena el
mundo. Los pintores entendemos la soledad de ese espacio ntimo, ese pacto que
supone muchas renuncias pero resulta
ineludible. Y no hablo aqu de melancola o de fatalidad. La pintura es sin dudas
algo vital y es por eso que la pienso
como si fuera un cuerpo. Lacmera
ocupa el lugar de un pulmn porque su
pintura ocurre en ese pasaje entre lo
exterior y lo interior. Si el aire fuera luz,
entonces sus cuadros son objetos que respiran.
Pablo Surez saba esto (que no es
poco). Por eso sus pinturas de los aos
70 muestran el afn por descifrar a
Lacmera. Supongo que existe cierto
cdigo entre los pintores que nos hace
cmplices a travs del tiempo.
Probablemente ese sea el flechazo de
pintor que antes mencionaba. Todos
pintamos nuestros propios cuadros y
todos pintamos el mismo cuadro.
Como era de esperarse, la crtica de la
poca no supo interpretar realmente el
acto mstico que ocurra en ese taller de
la Boca. Llenos de prejuicios por el origen proletario de Lacmera y su formacin casi autodidacta no lograron dejar
de filtrarlo segn el tamiz de moda. En
aquel momento se perteneca a la
Academia o a la Vanguardia as como
hoy todo se intenta encuadrar dentro de
cierta contemporaneidad (muchas veces
plagada de esquemas). Por suerte fuera
de ese marco, tanto ayer como hoy, el
misterio de la Pintura sigue ocurriendo
en silencio pero intensamente.
RADARLIBROS
FOTOS: XAVIER MARTN
TIRAR DE
UN HILO
INVISIBLE
POR ANA FORNARO
El principio es tambin el final, titul el beatnik William Burroughs a
uno de sus textos de los 60, retomando un poema de T.S Eliot que habla
de la imposibilidad de conquistar el instante, del movimiento incesante (del deseo) que vuelve toda temporalidad circular. Ms de medio siglo despus y desde
Argentina, la escritora Paula Prez Alonso retoma las palabras de Burroughs (y
las de Eliot) abrazando en su ltima novela, El gran plan, la idea vanguardista de
descentramiento, mediante arriesgados
mecanismos formales. Y esta obra, condensada, fragmentaria, vertiginosa, reenva a su vez a un principio: aparece al
mismo tiempo que la reedicin del bestseller No s si casarme o comprarme un
perro (1995). Esa novela, que hace veinte
aos la hizo entrar por la puerta grande
de la literatura en castellano, la coloc en
situaciones atpicas para una escritora
y ms para una persona tmida, dice
como ser invitada al programa de Susana
Gimnez, quien se tom la historia tan
literalmente que pidi que la entrevistada
fuera con perro incluido. Prez Alonso,
que no tena perro, declin la invitacin.
Aunque, venciendo su pulsin fbica,
confiesa, s acept sentarse en la mesa de
Mirtha Legrand. Hoy sonre al hablar de
ese libro, como quien recuerda a un ex de
juventud. Fue una muy primera novela,
ms clsica en el sentido que todo gira en
torno a los personajes y donde, ahora a la
distancia, me doy cuenta que quise ponerlo todo. Yo buscaba que fuera una novela bien argentina con cosas que fueran
muy reconocibles nuestras, en el lenguaje
y se ve que capt algo que estaba en el aire porque enseguida encontr muchos
lectores. No estaba pensando en publicar
pero Juan Forn me pidi leerla y me
alent. Me da mucha curiosidad qu
puede pasar con ella ahora. Qu lectores
encontrar, cuenta. Entre ese principio
y esta ltima novela, creci la obra de
una escritora que, con apuestas narrativas
bien diferentes, como lo demuestran El
agua en el agua (donde se traslad a la Sarajevo de los 90) o Frgil (donde se meti en la piel de un chico alienado por la
Editora desde hace aos y
escritora desde mucho
antes, Paula Prez
Alonso acaba de publicar
El gran plan, una novela
contempornea,
fragmentaria, formalmente
arriesgada, que pone a una
mujer en tres situaciones
diferentes: un amor fou, una
experiencia en el desierto de
Atacama y la bsqueda de
un padre ausente que se fue
tras las huellas del poeta
Ezra Pound. Aunque el gran
protagonista de la novela es
el lenguaje, con la poesa
que lo atraviesa todo. El
gran plan, adems, se
publica al mismo tiempo
que la reedicin de No s si
casarme o comprarme un
perro, aquel xito de 1995
que llev a la autora hasta la
mesa de Mirtha Legrand y
que, ahora, adems de
buscar nuevos lectores,
reencuentra a Prez Alonso
en un lugar pleno de
vitalidad literaria.
desmemoria), hizo del nomadismo identitario y la exploracin de los pliegues y
vacos de sus personajes y sus mscaras
una forma de puesta en abismo. Algo que
extrema en El gran plan, donde el lenguaje es el gran protagonista.
Con una escritura que se muerde la
cola, cuestionando la capacidad de las
palabras para aprehender y referir el
mundo, la novela de Prez Alonso presenta tres momentos de lo indecible en
la vida de una mujer: una historia de
amor-pasin, una experiencia de eterno
presente en el desierto de Atacama, y el
reencuentro, justo antes de su muerte,
con un padre ausente que lo fue dejando todo para ir tras los pasos del poeta
Ezra Pound. Estbamos en un sueo y
>> >
RADAR
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AMORES EN FUGA
POR TUNUNA MERCADO
>> >
no podamos despertarnos, no podamos dejarnos, separarnos, desprender,
una malla invisible, incolora, infinita,
nos envolva. Nadie la notaba. Y sin
embargo podamos alejarnos millones
de kilmetros y estirar un brazo y sentir
la temperatura de tu piel, o de la ma.
ramos los dos, dice la narradora en
las primeras pginas El gran plan. De la
fusin y encierro hmedo se pasa a la
ascesis rida del desierto de Atacama
(como quien va a una clnica de desintoxicacin) donde la protagonista toma
contacto con un grupo de cientficos y
entabla una relacin con un cineasta capaz de escenificar su suicidio para que
su arte trascienda. Y al final pero sobrevolndolo todo la figura de Pound,
otro personaje que altern el confinamiento con el abismo, y cuya lectura
cautiv tanto a la escritora que decidi
escribir una novela para dar cuenta, entre otras cosas, de esa bsqueda esttica
y existencial: Estaba leyendo a Pound
desde haca rato y me empez a interesar el tema del fracaso, la derrota, el
tiempo en relacin a estas dos posibilidades de connotacin negativa vulgarmente. La lucha contra el tiempo. Las
promesas de la Modernidad y su proyecto en el que los artistas iban a ser los
faros de la civilizacin en el que Pound
y tantos otros creyeron fue un gran
plan. Creyeron en la promesa, en el
tiempo mesinico siempre irreductible.
Para Pound haba un lugar donde volver y para mucha gente hoy tambin.
En la novela digo: No se puede sujetar
el movimiento. Y tambin pienso: no
se puede volver a lo antiguo. Empiezo a
escribir cuando algo me resulta muy
enigmtico. Y no porque crea que voy a
resolver ese enigma.
EL PLACER DEL TEXTO
Para Prez Alonso, que tambin es editora y empez a llenar cuadernos con cuentos y poesas desde que era una adolescente, la escritura siempre tuvo algo de
misterioso, y gozoso. Pero fue vivido,
hasta la publicacin de su primera novela, como un acto privado. Nunca se haba
visto a s misma como una escritora. Y
eso que convivi desde temprano entre
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8.5.16
RADAR
a casa de las novelas que se adocenan en nuestra biblioteca tiene las paredes
cargadas de cuadros que ilustran, de cortinas que se descorren, de gente que
entra y sale defendiendo su lugar o pidiendo que le otorguen otro, disputando una trama, un nudo que lleve a un desenlace; en ella se almacenan temas y las
ilaciones estn previstas. Los habitantes de esa casa sienten la oquedad de sus dilogos, quieren salirse de una narratividad moldeada y previsora.
Se impone ahora decir: De pronto, inesperadamente se abre un pasadizo que
lleva a un nuevo orden de sentido. El gran plan no tiene previsto un lugar en nuestro registro, paulatinamente se despliega como forma abierta, generar interlocucin slo en el mbito subjetivo de un Ella que carga sobre s toda la textualidad
del conflicto. El hilo que nos conduce no nos retiene en dilogos, el envoltorio que
ata es la subjetiva de una mujer narrada en sus desvelos amorosos que por su
intensidad anticipan prdida y dolor. Se percibe el incendio. Ella est aislada en un
absoluto, condicin que slo puede deparar el amor cuando quema hasta borrar al
otro. Desde luego, el hilo que nos conduca no atar uniones reparadoras. El amor
parejo de pareja se rompe; un tercero, triangulado en el tres de toda relacin
amorosa, irrumpe, rapta y huye con su prenda. Un amor de infancia, lejana promesa, se cumple. La escritura de ese amor explora, se detiene, por imperio de la
intensidad del acto tiene que salirse del Ella con que narraba para ir a un nosotros:
ramos un solo cuerpo, por necesidad de ahondar, de decir desde un yo que se
adentra. Las figuras del amor que el hilo cose se tensan por exceso. Necesitan aire;
la morosidad de la entrega cuyo destino ser un implacable final, crea un Otro
Otros fuera del circuito de los amantes. Es sabia esa irrupcin: historiza el novelar de Paula Prez Alonso, enmarca la nocin de su fuga, de su lnea de fuga; el
hilo se anuda en situaciones diversas, individualiza espacios narrativos y rodea un
crculo prometedor: el desierto. Un Atacama que trae a un presente la escena mtica de una comunidad que otrora habr existido y ahora est encarnada en sujetos
que buscan paliar soledad, cumplir designios, descubrir. La mirada entra a jugar
para enriquecer el texto y las tareas de cada uno, para crear paisaje, entorno, suelo,
instancias que todo relato tiene que desplegar para mullir y acoger el arraigo
momentneo de personajes que ha unido la circunstancia. La narracin acopia,
despliega, pinta el entorno. Ella parece haber anclado. Pero ningn reflejo permite pensar que la materia narrativa va a levantar dique de contencin. La fuga
crea una zona de nadie: Ella, como Wakefield, se mand a mudar, su amante, que
la haba raptado, desaparece y Ella cubre su cielo con el arnero de unos compaeros de ruta.
Narrar la fuga, las fugas, tiene su correlato: la bsqueda, y un plan para ejecutarla.
Un gran plan que de antemano surge con un designio de acumulacin de datos
sobre el objeto perdido. La idea es potica. Los poemas que bajan a las pginas son
el legado de toda la melancola que atraviesa la poesa que canta y celebra el amor
en todas las lenguas. La idea es tambin filosfica: el escepticismo de los espritus
que no apuestan a ningn triunfo y son capaces de perderlo todo menos la libertad.
Ella, nuestra herona, abandnica y abandonada, pudo perder todo pero si hay
un rastro que nunca habr de borrarse ante sus ojos es el de su padre. Dramtico
derrotero, buscar al padre que tambin se borr y quien, paradjicamente, entregar
su vida a la bsqueda de un hombre cuya figura seguir y cuidar como sigue y
pondera un lebrel a su amo. Ya hay otros abandonados en la obra de Paula Prez
Alonso. En Frgil, Bruno cuenta que no vio ms a sus padres. Nunca quisieron
volver a verme. Al principio pregunt un par de veces a mi abuela y ella me dijo que
se haban ido de viaje. Como ella no los mencion mas, decid dejar de pensar en
ellos () Siempre haba querido ser invisible para los dems. Sin contar con que
esa abuela lo abandona despus de someterlo a una circunstancia traumtica. All
tambin hay un dos que se quiebra, Bruno y Celeste; una enorme ansiedad lo
desprenda de todo; la nada inhspita se haca ms deseable que el momento de
enfrentarse con el otro. En agua en el agua, Hanifa y Vlad, jvenes fugitivos serbios
han huido de la casa paterna y materna queriendo unir libertad con voluntad en
el trayecto que iniciaban. Quien los protege y se convierte en su tutor
es un
autoexpatriado que ha hecho del tren su lugar y su tiempo. La fuga es crucial en el
tramado narrativo y termina por ser para Paula Prez Alonso un andamiaje espiritual generador del conflicto, el nudo que al desatarse instaura la lnea del relato.
Otra casa de novela, se levanta en el lugar de la que por costumbre e inercia
habitbamos. En ella hay espacio y luz para desplegar el gran plan y llevarlo a
cabo. No queremos salir de ella pero si tuviramos que dejarla, su texto, su relente potico, la perfeccin de su trazado, quedarn en la literatura de este tiempo.
los libros de su padre y de su hermano,
que estudi literatura comparada en Londres y, ya de vuelta en el pas, continu
su formacin en la Facultad de Filosofa y
Letras, con maestros como Jorge Panesi o
David Vias, a los que recuerda con mucha admiracin: Eran bestias, te contagiaban el entusiasmo por la literatura, te
abran la cabeza de muchas formas, comenta. Pero antes de los viajes y de los
estudios formales, decidi tomarse un
ao sabtico despus de terminar el colegio, que confiesa, detestaba, para internarse sola en la casa que su familia tena
en el sur argentino, donde se dedic a leer y a escribir durante meses. En esa casa,
que aparece mencionada en la tercera
parte de El gran plan, Prez Alonso fue
feliz escribiendo. Una sensacin que, dcadas despus sigue experimentando con
la literatura: Lo importante es tener ganas de escribir. No hay un centro, hay
gran dispersin y diseminacin. Pero el
centro, para el que escribe, es el ncleo
poderoso de la escritura. Ese momento
en que eso que se va armando entre las
palabras se va haciendo cada da ms inevitable, que me abduce y me obsesiona.
Con El gran plan fue como ir tirando de
un hilo invisible a un ritmo muy sostenido, encontrar las palabras, forzar la condicin de posibilidad para contar algo
que me interesaba.
Por eso la apuesta por la poesa?
- La poesa es algo que lo va a atravesando
todo en la novela, ya sea como tema o como fondo, porque los lenguajes de los
cientficos en Atacama tambin son bastante poticos; y est la bsqueda potica
de Pound, claro. La novela no busca resolver nada, porque sera algo artificial o forzado. Siempre hay un movimiento ms,
un paso posible. Y ah entra el trabajo de
escritura, de no clausurar las palabras, de
usarlas en su condicin de posibilidad.
Extremarlas lo ms posible. Contar una
historia de amour fou de una forma en
que no haya sido contada, siempre es un
desafo. Me pareci que esta historia tena que ser contada en escorzo, donde se
entrara y se saliera, donde el tiempo fuera
y viniera, donde no sea tan claro delimitar
cundo es que esa gran pasin de la primera parte cae en la locura. Cundo es el
momento en que alguien empieza a volverse loco? O como en el caso del director
de cine, que est dispuesto a morir porque es ms importante su objeto creativo
que su propia vida. Son pasajes, trnsitos,
muy difciles de situar y entonces se impona contarlo desde cierto desgarramiento que intenta ser obturado, absolutamente reprimido, o puesto debajo de la
tierra. Desde un dolor que no hay que
gritar ni verbalizar. Los silencios tienen
mucha importancia tambin.
Esos silencios se ven reforzados por la
estructura fragmentaria y la irrupcin
de otros textos como los poemas de
Eliot, o de Pound.
Siempre fui cambiando mucho de novela a novela porque despus de No s si casarme o comprarme un perro tuve miedo
de no volver a escribir con esa misma libertad. Entonces me gusta eso de lanzarme a la aventura, arriesgar. Y poder darle
forma a los distintos temas que me obsesionan. A veces se puede, a veces hay que
tirar todo. En El gran plan quise hacer algo bien contemporneo, porque si la literatura da cuenta de la experiencia al
mismo tiempo que la conforma, no pue-
mentos tan intensa, se vuelve inevitable.
En ese padre hay mucho de mi padre,
s. Que era muy lector y que subrayaba
y escriba los mrgenes, como el de la
novela. De alguna forma es un homenaje. l falleci hace tres aos y siempre
quiso aparecer en una novela ma. Luego yo hered todos esos libros y cuadernos y me vi tratando de reconstruir esa
trama. Uno escribe a partir de las propias experiencias, sin embargo hay una
prdida, porque empezs a obedecer a la
exigencia de la escritura y mats los recuerdos. Maurice Blanchot dice que el
escritor debe morir en la escritura. Con
la decisin de perderlos para la escritura
se pierde el recuerdo que lo guarda y
atesora para poder alimentarse de l.
Pasa a ser un cuerpo ajeno. Es un precio
que hay que pagar.
De alguna forma la historia de ese padre y la de Pound resignifican las
dos primeras partes de la novela.
de no ser otra cosa que fragmentaria. La
simultaneidad de informacin que uno
recibe, los diversos canales de comunicacin, los estmulos, todos hacemos varias
cosas al mismo tiempo: contestamos un
email mientras hablamos por telfono y
alguien aparece y nos interrumpe, no espera. Creo que todo el tiempo trabajamos restos, la literatura es un gran resto,
con fragmentos, recortes, visiones oblicuas, siempre vemos solo una parte. En
ese sentido no quiero hacer una novela
que intente ordenar el mundo.
En algunas partes de la novela conviven la tercera persona, con una segunda, con una primera que tambin aflora. Cmo manejaste ese recurso?
En la primera y en la segunda parte de
la novela la protagonista es parte de lo
que pasa e intenta alejarse, tomar distancia de esa intensidad, por eso intenta
contarlo en la tercera persona, aunque la
primera se cuele, porque es inevitable. Y
tambin porque prefer evitar la complicidad de la primera persona que facilita la
narracin, ms ahora en tiempos de tanta
autoficcin. Lvi-Strauss deca que quien
empieza a instalarse en las pretendidas
evidencias del yo ya no sale de ah. La
tercera parte de la novela es distinta en el
tono pero tambin es un montaje de
tiempos diversos. La hija intenta ordenar
el material de otro, el legado que su padre le ha dejado a ella y tambin ordenar
su memoria, pero sabemos que la memoria es engaosa. Quiere llegar a conocer
a su padre, a ese hombre singular tan refractario que sigui una obsesin, algo
que lo abdujo y lo alej de ellos, que lo
sustrajo del mundo.
MATAR RECUERDOS
Un padre es alguien que no est unido
a uno, si l no elige o tiende a acercarse,
uno puede caminar a su lado a una cierta distancia sin encimarse ni ser extraado, o aceptar que l sea ajeno en nuestro
universo. Las ausencias de un padre son
mucho ms soportables que las de una
madre, dice la narradora de El gran
plan cuando, con una voz ms sosegada
y referencias ms reconocibles, decide
ordenar esos materiales ajenos y reencontrarse con ese padre, que era una incgnita. La pregunta acerca de si se trata
de su propio padre, de cunto hay de su
propia historia en esa novela por mo-
Yo vea que tanto esa historia de amour
fou como la experiencia de los personajes
de Atacama eran tambin intentos de vidas no seguras. Porque el amor pasin no
dura, siempre desbarranca en algn momento. Querer mantenerlo es empezar a
organizarlo, armar cosas, y ah pierde su
naturaleza. Me interes escribir sobre los
que toman riesgos, los que rompen con
algo, como hicieron los primeros vanguardistas, como hizo Pound, y como a
su manera hizo el padre de la protagonista al embarcarse en esa obsesin como un
buscador de oro. Y por mi parte, intentar
lo que no sabs, y no lo que te sale bien,
me pareca un suficiente motivo para estar ah escribiendo estas historias. Fui
muy feliz escribiendo esta novela. En relacin a la primera hubo algo de recuperar cierto vigor, vitalidad. Me pareca que
ac encontraba otra manera, me reencontraba con esas ganas.
El gran plan
Paula Prez Alonso
Tusquets
224 pginas
RADAR
8.5.16
27
LAS HOJAS DEL VIENTO
En los relatos del primer libro de Alejandra Kamiya
la herencia funciona como un puente entre dos lugares
Argentina y Japn y entre dos maneras de decir.
Incmodos e hipnticos, los cuentos de Los rboles cados
tambin son el bosque construyen un territorio propio
y a la vez distante.
POR LAURA GALARZA
c la gente se queja del tiempo, del
sol, la lluvia, el fro, la escarcha.
All, nunca. All, del otro lado del
mundo, la gente acomoda los zapatos
cuando se los saca, ac, la gente los deja como quiere. All es Japn y ac es Buenos
Aires. Los rboles cados tambin son el bosque, primer libro de cuentos de Alejandra
Kamiya, amalgama la distancia entre un lugar y el otro. Entonces lo familiar y lo desconocido, lo cercano y lo extrao, aquello
que podra ser un desencuentro, termina
siendo el nacimiento de algo nuevo. half
as con minscula se nombra en Japn a
los hijos de un japons con una persona de
otra raza. Antes se los llamaba ainoko (hijo del amor) pero despus de la guerra empez a tener una connotacin negativa para
nombrar a los hijos de las japonesas con los
soldados americanos. Partir es hacer mitades, dice la mujer half que va en el auto,
rumbo a tener a su hijo sola y a los cuaren-
ta aos, en uno de los cuentos de Kamiya.
En otro, un padre japons ensea a su hija
cmo se limpia el arroz y dice que este pas,
de apenas 200 aos, es un pas nio. Y podra ser el mismo padre de Partir, que hace las valijas vestido con su kimono, mientras guarda sus trajes. La hija, una nia a la
que los chicos cargan en el colegio y le dicen china, mientras se estiran los ojos con
los ndices. Que no, que es japonesa, se defiende ella. Pero los otros: que no importa,
que es lo mismo. En Los rboles las piezas incompletas de la herencia, arman una
composicin de lugar.
Los cuentos de Alejandra Kamiya que
naci en Buenos Aires y ha colaborado
con la revista National Geographic, fueron premiados en varias ocasiones: Premio Fundacin Victoria Ocampo/ Fundacin Banco Ciudad (2012), Premio
Horacio Quiroga (Uruguay 2012), Premio Unicaja (Espaa 2014) entre otros;
adems de haber integrado antologas.
Ahora esos cuentos se publican reunidos
por primera vez y parecen potenciarse en
esa aparicin. Algunos relatos se trabajan
en derredor de apenas pequeas ancdotas. Como la del soldado de El pozo
que se adentra en el bosque de los rboles cados, el relato ms extenso quizs
columna vertebral del libro al que en
medio de la guerra le ordenan cavar un
pozo y lo dejan ah, solo por das. Ahora
bien, esa pequea historia es contada por
Kamiya de tal modo que lo experimentado crece como el pozo hacia adentro y
profundo. Al igual que Desayuno perfecto, sostenido por la voz de esa mujer
que se habla a s misma una maana que
no es como cualquier otra porque ella ya
tom una decisin. O La oscuridad es
una intemperie, donde las vecinas se hablan a travs del balcn sin conocerse la
cara. Otros cuentos en cambio, funcionan como sntesis de vidas enteras condensadas en frases, silencios, imgenes.
Como Los nombres donde un hermano deja la casa y nunca ms se habla en
esa familia, de l. Su hermana crece una
mujer ya y lo busca. De repente supe
que toda mi vida mis labios quietos no
haban hecho ms que repetir las primeras letras de ese nombre dormido. Dormido en mi boca quieta. Porque adems, Kamiya tiene una manera muy propia de nombrar las cosas y entonces, el
cansancio es como un lquido pesado que
fluye lento entre sus huesos. O una mirada, trepa como una enredadera; las palabras son valles; los chismes bichos que
revolotean alrededor de la bosta o de la
luz. Los rboles es tambin una cruza
de lenguas de all y de ac logrando la
composicin de un territorio literario,
propio y original. Estn en pedo, dice
un personaje, mientras otro compara la
cara de una viejita con una umeboshi, esas
ciruelas pequeas y arrugadas que se consiguen slo en Japn.
Lo que falta siempre dispara preguntas,
piensa la fileteadora de pescados de Las
botas mientras se muere de dolor porque
la bota es dos nmeros ms chica y aprieta.
Lleg tarde a la planta y al ponerse el uniforme, ya no quedaban de su medida. Un
zapato que aprieta como lo que falta es
difcil de ignorar. Los cuentos de Alejandra
Kamiya son un poco as. Por lo incmodos
en el mejor de los sentidos, pero fundamentalmente porque al leerlos, no se puede
dejar de prestarles atencin.
Los rboles cados tambin
son el bosque
Alejandra Kamiya
Editorial Bajo la Luna
120 pginas
EL NOMBRE DE LAS COSAS
Los poemas de Nomenclatura turbia, el nuevo libro
de Alfredo Jaramillo, son puntuales y melanclicos, influenciados por el lenguaje del rock. Y estn
atravesados por una constante en la obra del autor:
el problema de nombrar.
POR FERNANDO BOGADO
arece medio difcil de pensar, pero
algn da, alguien, quin sabe
dnde o con qu pretexto, va a
hablar de este momento de la poesa. Editoriales que salen y se transforman y crecen casi sin ningn tipo de dinero encima; lecturas en una innumerable cantidad de bares y centros culturales en Capital y Gran Buenos Aires, sin contar las
movidas en localidades alejadas del insistente circuito que lo desafan y lo completan; obras que se van construyendo al
margen del margen, pacientes, sin perder
el tono, el tema o hasta la elegancia. Al, o
Piro, o sencillamente Alfredo Jaramillo,
nacido en Neuqun en 1983, es uno de
esos poetas que funcionan como una
muestra de una escritura que, de a poco,
va dejando la etiqueta de obra alternativa para convertirse en lo que es, para reafirmarse: poesa. Nomenclatura turbia, su
ltimo libro, es una coleccin de poemas
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puntuales y milimtricos en su corte melanclico, como una palabra perdida que
permanece en el aire o como un buen tema punk: cortito y al pie.
Lo que obsesiona al libro, sino a toda la
obra de Jaramillo, es el problema del
nombrar, pero: nombrar qu? Qu experiencia? Qu desconsuelo? En principio, el de la carne y los sentimientos, el
encuentro imposible de lo que se siente
con lo que se experimenta, como si hubiera dos rdenes cuya reunin siempre
es complicada: lo que le pasa al cuerpo y
lo que le pasa al alma (si es que hay tal
cosa). As sucede en Nomenclatura turbia, poema homnimo que comienza
distinguiendo estos dos posibles registros de las afecciones: Ayer, por tu oreja
sala brea / o imagin cualquier cosa?. La
solucin que el libro encuentra a esta
diferencia tiene dos pasos: primero, dejar bien en claro que, mientras el cuerpo
puede estar en un lugar, boyando, a
veces, un poco perdido (y sorprendido),
el espritu melanclico puede entregarse
a la repeticin, a la insistencia, distincin bien anunciada en La carne y el
repeat. Segundo paso, el baile como
metfora del movimiento melanclico,
desfile que rene cuerpo y repeticin:
bailando a oscuras contento / despierto
bien / colocado, sentencia el poema que
abre el libro.
La bsqueda de nombres a veces completan el vaco con referencias oblicuas, como bien resalta el prlogo de Pablo Katchadjian, pero tambin sirve de pretexto
para crear trminos que estn a la mano,
que pueden fungir como esa palabra que
se perdi en algn momento y que no se
puede encontrar. Entre esas referencias,
tenemos el mundo musical, recurrente en
Jaramillo (all estn trabajos como Grunge, de 2008, o Despus del fin del indie,
de 2011); pero tambin, por extensin,
el mundo de una cultura juvenil ya vieja, venida a menos, alojada en la distancia (leemos: fanzn o los skaters del
89) o el mundo submarino, verdadero
paraso en negativo, ms abajo que arriba, ms profundo y tambin ms bailable: en Pac party se sospecha que, en
el mundo de los peces, las fiestas deben
ser mejor que las nuestras.
Poner nombre a las cosas, dijimos. Siempre parece que la poesa se define por esta
habilidad perdida de nombrar al mundo.
El Gnesis lo pone muy clarito: Dios bien
pudo haber creado las cosas, pero fue
Adn el que les puso ttulo, el que dijo
esto se va a llamar as y esto otro as.
Walter Benjamin, mucho tiempo despus, quiso recuperar esa idea adnica del
lenguaje en un texto que se llam Sobre
el lenguaje en general y sobre el lenguaje
de los hombres: hay una posibilidad en
el nombrar de que la cosa manifieste un
vnculo ntimo con la palabra, pero eso es
la marca de un mundo perdido, ese Universo previo al pecado original, y el recuerdo de un abandono que dej tanto a
la naturaleza como al hombre un poco
perdidos, encerrados en la peor melancola. En el poema El mismo trago de veneno se define un intento, un programa:
Se puede aprender a hablar de cero. Toda
poesa puede ser definida por ese intento
de reinventar el lenguaje, recuperar ese
mundo adnico (juvenil?) de plenitud y
silencio: Nomenclatura turbia, de Alfredo
Jaramillo, no hace otra cosa que actualizar, segn sus modos, una de las muchas
obsesiones de la literatura.
Nomenclatura turbia
Alfredo Jaramillo
Caleta Olivia
34 pginas
LA REVOLUCIN ES
UN SUEO ETERNO
En diciembre del ao pasado, Ediciones Biblioteca Nacional rescat en dos importantes volmenes las
obras completas de Roberto Carri. Con textos preliminares de Horacio Gonzlez, Alcira Argumedo, Gustavo
J. Nahmas y Vernica Gago, se incluyen sus libros centrales, como el crucial Isidro Velzquez: formas pre
revolucionarias de la violencia, de 1968, y Sindicatos y poder en la Argentina, de 1967. Adems, los dos tomos
rescatan todos sus artculos sobre sociologa y anlisis poltico, sus clases en las facultades de Sociales y Filosofa
y Letras y sus documentos polticos. La nueva edicin de Isidro Velzquez, adems, incluye textos de Eduardo Luis
Duhalde y de la cineasta Albertina Carri, la hija menor de Roberto y directora de Los Rubios. A continuacin
Horacio Gonzlez ofrece una mirada sobre Roberto Carri como intelectual y militante poltico, se pregunta cmo
leerlo hoy y ubica su obra sobre el bandolero chaqueo en la lnea de Facundo y Martn Fierro.
EN FOCO
POR HORACIO GONZLEZ
Cmo rememorar? Existe sobre
Roberto Carri un gran documento,
a la vez familiar y parte del cine argentino contemporneo. Pues lo recuerda
una de las hijas, Albertina, en su film Los
rubios. Si pensamos en la obra escrita de
Carri y en el film de su hija, creo que se
podra decir tambin que pone en juego
la disparidad de recursos que hay entre
los utensilios propios del cine y los de la
sociologa histrico-poltica, que eran los
propios de Roberto Carri. Cul tiene o
debera tener ms peso explicativo, mas
soluciones conceptuales para el enigma
de la memoria? Es decir, ese momento
por el cual alguien puede apenas intuir
en ese borroso pasado, cmo presentarlo
nuevamente ante nosotros... con los artificios de la imagen-tiempo o con los de la
narracin sociolgica?
El de Carri era un pensamiento original con una gran potencialidad de rebelin, y esa rebelin en este caso intelectual, era propia de una experiencia argumentativa que capturaba en el aire los sonidos de un Fanon o un Sweezy, y la haca parte del momento de la emergencia
y alcances de la Sociologa, entonces floreciente y a la vez en crisis.
El libro de Carri que formara parte
esencial de su programa de trabajo fue de
una enorme contundencia, casi sobrecogedora. Es el Isidro Velzquez: formas prerrevolucionarias de la violencia que an se
mantiene en algunos programas de lectura universitarios. Qu dice este libro?
Ha sido ya devorado por el tiempo? Carri era un gran escritor de la sociologa
universitaria. Sindicatos y Poder en la Argentina, es un libro con una tesis muy
arriesgada y polmica en su momento.
En este libro anterior a Isidro Velzquez
ve con cierta simpata el aparato poltico
de los gremios ms clsicos del peronismo, sobre todo los metalrgicos, a los
que les atribuye toda clase de deficiencias
pero les entrega una suerte de condescendencia con respecto al lugar que ocupa
en las fuerzas productivas. A pesar de burocrticas tambin tienen esa potencialidad maldita, revolucionaria, involuntaria
pero objetiva. Este libro fue hijo de una
visin ms conservadora de las tesis del
peronismo como productor de momentos insoportables para el rgimen a pesar
de s mismos, es decir, los famosos hechos malditos.
En cambio, el Isidro Velzquez, es un
gran manifiesto en nombre de algo que,
no es hoy fcil decirlo, constituye una refinada apologa de la violencia, planteada
con armas conceptuales muy elaboradas,
a la luz de un impulso fanoniano, dirigido incluso contra el aparato de conocimiento de la Facultad de Ciencias Sociales. En aquel momento en la facultad de
Filosofa y Letras, puesto que ah estaba
la carrera de Sociologa.
De modo que es un libro altamente revulsivo. Ledo hoy uno puede verlo a la
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Releer hoy a Roberto Carri es releer un poco la
historia de la carrera de sociologa, las hiptesis y
los enlaces con el movimiento obrero, con las
clases trabajadoras, e inmediatamente luego, ir a
buscar otra cosa en el Chaco. HORACIO GONZLEZ
TAPA DE LA PRIMERA EDICIN, SEPTIEMBRE DE 1968
luz de otras experiencias de la memoria
lectural argentina, pues la primera tentacin del lector actual es leer como si se
hubiesen escrito ayer y como si los viejos
textos revolucionarios hablaran a los hombres del presente. El lector absolutamente
acadmico pone en cambio toda clase de
distancias y si uno no quiere ser solamente
un lector acadmico, igual es necesario tener mnimas precauciones de no suponer
que la lectura de un texto del ao 1968
como es ste, debera superponerse con
ansiedades semejantes del presente. La
compleja mmesis de la lectura en tiempo
y a destiempo debe tener la precaucin de
suponer que las cosas exigen un lector que
sepa colocar en su propia argucia de lectura una distancia problemtica y siempre
en reelaboracin respecto a la capacidad
de percibir la sociedad argentina en la cual
se produce ese libro.
Elegimos que no haya distancia o poner una cndida lejana propia del historiador de las ideas? Siempre existe la lectura del lector acadmico que dice: hay
que leer de otro modo, no estamos en las mismas condiciones y ella continuamente se
tensar con el lector al que lo fascina slo
ese presente en el que est leyendo. Son
las peripecias del recuerdo en los dominios
de la lectura.
De ah que me parece sumamente interesante que la hija menor, Albertina, haya
tomado a su cargo y trasladado al cine; no
a las ciencias sociales, al cine, dado que
siempre hay un parentesco inevitable entre el cine y las ciencias sociales pero con
una capacidad de reproduccin, sin duda
mucho mayor, del dilema del tiempo por
parte del cine. La memoria del padre es
invocada, pero a travs de un problema
general en relacin a cmo recordar.
Y es el cine quien recuerda, convertido
l mismo en rgano de la memoria, pues
el tema de esa pelcula se proyecta sobre
una directora de cine representada por
una actriz que quiere saber quin era ese
tal Roberto Carri, autor de ciertos libros,
militante poltico de la revolucin en la
Argentina. Podemos arriesgar que el cine
es primordialmente un armnium de la
memoria incierta, y para las ciencias sociales ese tema existe pero en su exterior. Esta
memoria ha quedado entonces a cargo del
cine, no porque haya una pelcula sobre
Carri, sino porque es una directora de cine que ha problematizando su propia situacin. Y esta directora de cine es la que
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se hace cargo de preguntarse qu queda de
la memoria, sobre todo cuando tiene una
relacin filial. Entonces, qu recordar y
cmo recordar, y sobre todo cmo recordar lo indecible es quizs la cuestin que
con ms pertinencia nos lleve hacia Roberto Carri, quien durante cierto tiempo
fue un director poltico de la facultad, de
la carrera de Sociologa. Su director poltico en la sombra.
Podramos decir que su mensaje, su palabra, sus textos tuvieron una fuerte acogida en los estudiantes, en sus compaeros de trabajo, en las Ctedras, extraas
Ctedras de aquel momento, porque se
llamaban Ctedras Nacionales. En fin, el
nombre quiz no diga tanto como el hecho que eran parte de un programa de estudio, pero al mismo tiempo, en su situacin frente al Estado que sostena esa
Universidad, eran totalmente insurgentes.
Y as como esas ctedras tenan que poner
notas y firmar libretas tambin haba algo
que las traspasaba en trminos de ttulos y
certificaciones profesionales. De modo
que constituan una situacin muy paradjica, no semejante a nada de lo que podemos ver actualmente. Ms bien en este
momento, el movimiento que se destin
a transformar las cosas de una manera
ms radical en la facultad, intent ocupar
zonas especficas y casi fsicas del lugar
donde se producen las decisiones. Ocuparlas con el ser de lo poltico, poniendo
la poltica al mando, como se deca al influjo de la hora.
Cmo recordarlo hoy a Carri, qu
Ciencias Sociales se pueden hacer cargo de
una obra que existe en la historia de la Sociologa Argentina por derecho inalienable, incluyendo el derecho a no saber cul
debe ser el rgimen de su lectura? Porque
es una obra escrita de una manera fronteriza en relacin con las Ciencias Sociales,
pero que apela a la gran memoria ensaystica del pas: sin proponrselo, apela al Facundo, al Martn Fierro. En la primera edicin de Isidro Velsquez, hay un muerto en
la tapa. Isidro Velzquez muerto, bandolero rural del Chaco. Es una pena que Carri
no haya tenido como tenemos hoy, un
mayor contacto con el mundo del Facundo, del Martn Fierro. El drama que cuenta es exactamente el drama de alguien que
entra en un dilema con la ley, es decir, es
un drama de justicia contado en los mbitos perifricos de una sociedad. En ese
sentido, toda la escritura de Carri es una
lectura persistente sobre el Facundo y su
comienzo es casi como el del Martn Fierro. En esta historia de Isidro Velzquez, el
bandolero social cuya historia ocurre a comienzos de los aos60 en el Chaco, y la
de su compaero Gauna podramos ver
como Carri ubica esa relacin entre el
bandido delincuencial que sospecha espontneamente que su delincuencia proviene de un orden social injusto, y Gauna,
que tiene el perfil ms estrictamente vinculado a un fuera de la ley ms habitual.
Carri supone de una manera muy desafiante que esta situacin anuncia muy
acabadamente ciertos tipos de imaginacin
crtica de los insurgentes del momento.
Imagina que gracias a este asesino, Gauna,
que no respeta la vida de los dems, se revela una contraposicin con la propensin
natural de Isidro Velzquez de intuir de alguna manera oscura que su papel era un
papel social. Pero vea cerrada su tendencia
a pactar con la ciudad, a pactar con las policas gracias a Gauna! Esta pareja, pues,
tena una valencia necesaria en lo poltico
implcito que necesitaba de los dos polos,
Velzquez y Gauna. La reflexin que hace
Carri sobre la polica del Chaco es muy
aguda, hoy no contamos con una reflexin
sobre la polica bonaerense, por ejemplo,
del mismo calibre que la que hace Carri
respecto del polica bien pago, del polica
mal pago, del polica con la panza llena,
etc., de una polica rural naturalmente violenta en esa poca, en el Chaco, y probablemente en cualquier poca.
Entonces, este libro tiene un papel crucial en la historia de la Sociologa. Es un
fuerte llamado de atencin sobre el estilo
sociolgico dominante en aquel momento
y la problematizacin de la idea del bandido, de la delincuencia, del papel de la delincuencia. Un libro extrao e irritante,
tambin cautivante pues es un libro que
intenta ser un libro de sociologa del colonialismo, de la colonizacin opresiva. Est
Fanon por todos lados, pero no est la
prosa de Fanon que es una prosa fenomenolgica, sartreana. Est la prosa de Carri
que se parece mucho ms a Sarmiento a
pesar de que aqu le hace hablar a un camionero del Chaco que dice: y ese Sarmiento quin es... un asesino.... Obviamente es un libro antisarmientino, al que
le falta arreglar las cuentas con su secreta
relacin con el Facundo.
De modo que este libro es un libro
que, ledo hoy, exige precauciones de to-
do tipo, pero cul es esa precaucin inicial?... en qu presente ponemos este libro? Si no, es solamente una pieza museizada. En cuyo caso sera tambin una pieza relevantsima del pasado y presente social en la Argentina, pues es un libro absolutamente limtrofe. Pero obstruido al
hoy. Se entiende: es un libro que tiene
una apologa del delincuente, as dicho.
Cmo sera ledo hoy en esta sociedad
argentina atravesada por formas muy diversas de encarar este mismo tema? Desafa al lector de aquel momento y desafa
al lector contemporneo. Carri era una
persona que tena un estilo de impulsividad espontnea y con el resorte del irnico arrepentimiento tambin a flor de piel.
El impulsivo y su momento posterior de
lamento por la irreflexin convivan en l.
Eso contribua a hacerlo un intelectual de
una enorme sutileza. Sutil en su espontnea impulsividad y en su amago de retractamiento posterior. Pero haba una
crispacin en l evidentemente, una gran
intranquilidad espiritual, propia del que
estaba lleno de ideas. Por lo tanto, estaba
posedo por una insatisfaccin permanente, una fibra intelectual impulsiva que no
pareca convertirlo en la persona ms adecuada para participar en los sistemas disciplinarios de los grupos ms organizados
de la poca.
Pero ya Carri haba tomado decisiones
muy radicales respecto a la interpretacin
de la justicia, en relacin al uso de esa justicia inmediata decidida por un grupo que
se hace cargo de esa hiptesis general de
justicia extendida a toda la sociedad, pero
que de tan fallida, hay que reemplazar por
las decisiones sumarias del conocimiento
especfico de una vanguardia. Sobre todo
esto, sin duda, abundaban las discusiones
de aquel momento. Estas discusiones hoy
no se le escapa a nadie lo agudo y lo dramticas que fueron y son. El fantasma de
Isidro Velzquez y de la sociologa tercermundista flotaban all. De modo que Carri, de alguna manera haba encontrado su
lugar en un grupo portador de un mensaje
en la historia, ese mensaje vala radicalizando en grado sumo su compromiso personal. Es un cruce sentimental que rasga
una memoria comn compartida, en el
sentido de cmo decisiones personales,
decisiones de grupo y opciones que se toman con la lucidez que permite un horizonte de poca, son el provisorio material
gneo que cobra una vigencia que parece
FOTO: LEANDRO TEYSSEIRE
ANALA COUCEYRO EN LOS RUBIOS (2003)
eterna y luego se ofrece a la crtica de
pocas posteriores, porque toda poca, en
suma, es una forma de la temporalidad
incierta que diluye la anterior. El libro sobre Isidro Velzquez ya contena el reflejo
de su vida y un potencial anuncio de la
tragedia personal y colectiva.
Hay un libro iniciador de las Ciencias
Sociales, La ciudad Indiana, de Juan
Agustn Garca. El prlogo lo hace Miguel de Unamuno, hacia 1900. Unamuno dice que ve en las lneas de ese libro
surgir los fantasmas cabalgando de Martn Fierro, de Santos Vega. Es un libro sobre la formacin de la ciudad argentina
desde el siglo XVII. La casa, la iglesia, el
campo, el proletariado rural como dice
Juan Agustn. Un libro delicadsimo inspirado en un libro francs, en La ciudad
antigua de Coulanges. El libro de Carri sobre Isidro Velzquez se puede ver en espejo de lo que dice Unamuno en La ciudad
indiana, pues se refleja all tanto el propio
destino trazado de Carri; como el hecho
de que la pareja de Velzquez y Gauna
hacen un poco de Fierro y de Cruz. Sombras que salen de las pginas de un libro,
y por tanto, de una de las transfiguraciones de la historia nacional.
Hay que advertir que los captulos centrales del libro de Carri contienen una
precisa sociologa del Chaco como hoy
no hay, a la luz de la situacin colonial,
del sistema de entrelazamiento de los poderes locales subordinados. Y la idea central, una de las ideas centrales del libro, es
que hay un proletariado total que es el
alienado total pero que justamente por
eso mismo est en condiciones al no haber sido asimilado a los sistemas de mercado. Hay una especie de sub-texto marcusiano. Carri est entre Marcuse y Fanon y casi se dira que es un libro sartreano si es que el lenguaje fuera el de Sartre.
Digmoslo mejor, es el lenguaje de las
Ciencias Sociales que haba inventado
Carri. Pero entonces el proletariado urbano y el proletariado sindicalizado estaba
ms dispuesto hacia la integracin. En
esa poca, el libro de Carri, a la luz tambin de Hobsbawn al que no le reconoce la influencia que ha ejercido sobre l,
constituye la respuesta tarda al desarrollismo que se haba tornado en la gran hiptesis de la integracin de las clases trabajadoras. Y hay que recordar un poco a
John William Cooke que era alguien que
sancionaba y cuestionaba esa misma idea
de integracin, pero no a la manera de este proletariado total que era el despojado
de todos los despojamientos, en tanto
clase radical que no tiene nada que perder ms que sus cadenas.
Este proletariado total, tal el nombre
que le da Carri, es el que desataba la crtica hacia el mundo de la integracin. En
Cooke, que haba muerto el mismo ao
en que sale este libro de Carri, hacer poltica implicaba desatar sujeciones de otra
manera, con visos hacia la dialctica de
las armas, pero en Cooke con una reflexin mucho ms cuidadosa desprovista
de cualquier apologa al bandolero rural o
a personajes del romanticismo armado.
Ya dijimos que Carri no busca el aval de
Hobsbawm que hubiera sido fcil, pero
en cambio opta por criticarlo al verlo demasiado acadmico. As que estaba muy
solo este libro. Carri e Isidro son dos memorias yacentes, entrelazadas y solitarias
en nuestra memoria.
La idea de proletariado total lo lleva a
redimir al delincuente total, el incivilizado total, y siendo as que la idea de lo total es fantstica, es la idea de que hay una
totalidad que recupera la posibilidad refundacional de la sociedad a partir del
despojamiento total. Por eso su inters en
analizar a las policas, que eran ese mismo
bandolero pero con uniforme policial. La
cuestin es que hay un delincuente total
tambin y ese delincuente total era ms
bien Gauna, ms criminal que Velzquez,
y en ese sentido, existe la idea, hoy impensable, de que la sociedad colonial estalla por su lugar ms despojado de comodidades, de integraciones, de consumo, de ligazn con el mercado y resumimos muy mal lo que Carri escribe de una
manera muy vibrante. Es una escritura a
chicotazos y toda esa convulsin retrica
lo lleva a plantear cierta simpata hacia
este tipo de delincuente; y lanza el problema en el prlogo. Un problema que
suena desmesurado: se pregunta si toda
la delincuencia no sera realmente as.
Inusitada abridora de caminos.
A quienes tomaban las decisiones polticas de la poca, no creo que les haya
gustado este libro. Le gustaba a Ortega
Pea y a Eduardo Luis Duhalde, que lo
publicaron. Ellos eran un poco as, jacobinos como Carri, aunque con ms acentuaciones nacional-populares. Eran personas a las que se le ocurran cosas teatralmente jacobinas. Si hubieran podido
ALBERTINA CARRI
remontarse de alguna manera en el tiempo y en el espacio les hubiera gustado ser
Dantn, Marat, Hebert. Los grandes dirigentes de las alas ms drsticas de la Revolucin Francesa. Pero el centro de esa
literatura no pudo prosperar. Porque, sin
saberlo y sin poderlo desarrollar acabadamente, en su seno estaban el Facundo, el
Martn Fierro, temas a los que referan no
como inherentes a su mismo campo subjetivo de intereses, sino como elementos
exgenos a reprobar o aceptar. No ver la
interioridad conceptual de esos grandes
escritos con el cuerpo de la sociologa poltica que practicaban, fue un vaco que
hubo que lamentar despus, y que ya en
ese momento poda lamentarse.
Ese nexo que nunca se termin de
amalgamar aunque desde siempre perteneca a la mejor tradicin del ensayo argentino. La sociologa anticolonialista que
se haca en la poca sospechaba apenas ese
sesgo nunca enteramente desplegado, excepto la apologa de Carri del disidente
social, del perseguido. En Sindicatos y Poder en la Argentina, que transcurre en una
sociedad compleja de clases, Carri concede a cierta fantasmagora vandorista, pero
apenas poco despus, el Velzquez abandona esos espectros y aparta casi todo lo
anteriormente escrito por l. As, con Isidro Velzquez, rota ya esa objetividad sindicalismo centralizadora, precaria heredera de un somero marxismo, reformula el
programa de la sociologa criticando lo
que llama el formalismo de las ciencias
sociales, convirtindose en una especie de
sartreano, por la va fanoniana, donde ve
una violencia regeneradora y re-instituyente del vitalismo de toda la sociedad.
l mismo se lanza a reencarnar el tipo
ms exigente de militante armado. Fue el
ltimo Carri, en su postrera fenomenolo-
ga del acto poltico. Releerlo hoy es releer un poco la historia de la carrera de sociologa, las hiptesis y los enlaces con el
movimiento obrero, con las clases trabajadoras, e inmediatamente luego, ir a
buscar otra cosa en el Chaco, con paisajes
rurales, con policas rurales, con un bandolero con un nombre muy contundente
como era Isidro Velzquez, ropaje en el
cual de alguna manera se haba travestido
Roberto Carri.
Las Obras Completas publicadas por la
Biblioteca Nacional (cuya memoria editorial corre hoy el mismo peligro que toda memoria) contienen todos los escritos
y clases de Carri, y adems, un guin cinematogrfico sobre Isidro Velzquez de
su hija Albertina Carri. Tenemos entonces un magnfico puesto de observacin
del punto radiante de bifurcacin entre
las ciencias sociales y la especfica temporalidad que, aun siendo los mismos temas, nos provoca el cine.
Obras Completas
Tomo 1: Libros
Tomo 2: Artculos, clases y
documentos polticos
Roberto Carri
692 y 760 pginas
Ediciones Biblioteca Nacional
RADAR
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Pluma de Palomo / Palomo
Traicin (bolero dramtico) / Alcobre-Sampayo
Sobreexpuesto / Valera-Ozanam
Cabaret del Infierno / Lucas Nine
Cinegtica / Patricio Delpeche
(adaptacin de un cuento de Haroldo Conti)
Zenitram / Quattordio-Sasturain
La Ley Seca X / El Marinero Turco
Viejos Picantes / Iaki-Castromn
Muecos grandes / Lipcovich
Al Rey de Constantinopla / Calvi
FIERRO
El prximo sbado
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